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Centros Chilenos en el Exterior

Los chilenos están entre las personas menos felices de la región

Los chilenos están entre las personas menos felices de la región

Un estudio realizado en seis países situó a la población chilena en el penúltimo lugar de un ranking de felicidad, sólo superando a los peruanos que figuran como los habitantes menos satisfechos.

 ¿Qué hace felices a la personas?

 Chile se ubicó en el penúltimo lugar de felicidad entre seis países sudamericanos, de acuerdo a una investigación comparada que midió el nivel de felicidad y los factores que influyen en ella en Chile, Perú, Bolivia, Ecuador, Colombia y Venezuela.

Este último país se alzó como el más feliz de la muestra, con un 83 por ciento de personas que se declaran "felices", en tanto Perú se ubicó en el nivel más bajo, con un 61 por ciento de felicidad.

El estudio realizado por la empresa de análisis y estudios de mercado Cimagroup reveló que la felicidad no tiene relación con la riqueza o nivel de desarrollo económico de una nación, estableciéndose que el país más rico (Chile) y el más pobre (Bolivia), tienen similares grados de felicidad (66 por ciento y 67 por ciento, respectivamente), en tanto el más feliz (Venezuela) y el menos feliz (Perú), tienen un ingreso muy parecido.

"Definitivamente, el dinero no hace la felicidad; pero más aún, el desarrollo económico tampoco la produce. Más importante es el nivel de desigualdad entre los países: en general los países con mejor distribución del ingreso son más felices que los países con mucha desigualdad", explicó Pablo González Vicente, presidente de Cimagroup, frente a los resultados de esta medición.

En general, los resultados revelan que hacia el sur del continente la felicidad disminuye.

"Un análisis por ciudades nos muestra que el clima es un factor importante: las personas que viven en las ciudades con clima más cálido son más felices que la que viven en las ciudades de clima frío. Así por ejemplo, en Chile, los nortinos son más felices que los sureños", señaló el directivo.

El estudio de Cimagroup preguntó a los encuestados con qué nota califican su satisfacción con nueve aspectos de la vida, considerándose satisfechos a quienes pusieron nota 6 ó 7.

Así se pudo establecer que, en todos los países estudiados, la familia provoca la mayor satisfacción en las personas, en tanto la situación económica es lo que menos satisface.

"La felicidad de las personas depende de la distancia entre las expectativas y la realidad. Y las expectativas son muy variables, pues también se ven influenciadas por la cultura y el sistema de valores que cada cual profesa", afirmó Pablo González.

Al respecto, a pesar de que los chilenos son los más ricos de la región -de acuerdo al ingreso per cápita-, su satisfacción con la situación económica (33 por ciento) está muy por debajo de Venezuela (56 por ciento) y Colombia (36 por ciento).

Asimismo, Perú es lejos el país con menor satisfacción con su situación económica (18 por ciento), a pesar de que el ingreso de los peruanos es similar al de los venezolanos, quienes sí se muestran satisfechos con este aspecto de su vida.

¿Qué hace felices a la personas? 

Según esta investigación, existen diferentes factores que inciden más en uno u otro país al momento de ser felices.

De dicho análisis se desprende, entre otras cosas, que la satisfacción con la vida familiar es el factor que mejor explica por qué una persona es más feliz que otra.

"La importancia de la familia contrasta con la fuerte desconfianza que sienten los latinoamericanos, hacia la gente en general y hacia las instituciones. Pareciera ser que la familia absorbe todos los lazos comunitarios y afectivos que necesitan las personas. En los países desarrollados hay menor apego a la familia y mayor afecto a los amigos, así como mayor confianza en las personas y las instituciones", concluyó Pablo González.

En un segundo plano influyen otros aspectos, cuya importancia difiere de un pueblo a otro, como la satisfacción con la situación económica, la vida amorosa, la salud, el trabajo y la apariencia física. Así por ejemplo, se puede establecer que Chile es el país donde más pesa el dinero, entre los bolivianos pesa mucho más la satisfacción con el trabajo, en tanto los colombianos y peruanos son los que le dan más importancia al amor.

"En esencia, la encuesta muestra que la felicidad depende de muchos factores, donde los niveles de desigualdad económica, el clima, el grado de integración social y la familia, juegan un rol importante. Pese a que compartimos una lengua y una historia similar, no somos iguales. Y las diferencias en calidad de vida no explican por qué unos pueblos son más felices que otros. Al parecer, cada país tiene una forma particular de mirar la vida", sentenció el presidente de la empresa ejecutora de la investigación.

Ficha Técnica

El estudio internacional de Cimagroup se llevó a cabo a través de entrevistas personales efectuadas entre febrero y septiembre de este año, tomando como grupo objetivo a hombres y mujeres entre 13 y 80 años, de todos los estratos socioeconómicos, habitantes de las principales ciudades de cada país, sobre una muestra total de casi 6.000 personas. (Cooperativa.cl)

 

 

Cueca Alegre pa`l Muertito

Cueca Alegre pa`l Muertito

Mi vida que fiesta

(Carla Giannini Eguiluz )

se mandó este muerto

se va en su cortejo

sin coronamiento

Mi vida que risas

que brutal festejo,

suenan las campanas

 despidiendo al muerto.

Vuelan las banderas

¡Alegría del pueblol!.

Mi vida que alivio

Ya partió el malvado

Negociar el cielo

No dio resultado

Mi vida el maldito

creyó que era eterno

se ira culebreando

un trono en el infierno

Mi vida se canta

Se baila en las calles

mi vida,  en la aurora

la juventud marchante.

Mi vida se canta

se baila en las calles

Nunca se vio en Chile

Una muerto tan campante.

Nunca se vio en Chile

un muerto tan campante

 

 

La Moneda ante expulsión de Augusto III: "el Ejército inicia una etapa promisoria"

La Moneda ante expulsión de Augusto III: "el Ejército inicia una etapa promisoria"

“Creo que para Chile es muy bueno lo que se avecina porque el Ejército es de todos los chilenos", destacó el ministro del Interior, Belisario Velasco, al ser requerido por la baja del capitán Augusto Pinochet Molina.

Foto: Ex Capitán Augusto Pinochet Molina.

El ministro del Interior, Belisario Velasco, valoró hoy la decisión del Ejército de decretar la baja del nieto del ex dictador Augusto Pinochet Ugarte, capitán Augusto Pinochet Molina, por su polémico discurso durante la ceremonia fúnebre de su abuelo.

En escuetas declaraciones realizadas en el Palacio de La Moneda, el jefe de gabinete indicó que "el comandante en jefe (del Ejército, general Óscar Izurieta) aplicó una sanción libremente y de acuerdo a sus atribuciones”.

“Pienso que el Ejército inicia una etapa muy promisoria, tiene elementos profesionales, altos mandos excelentes, y creo que para Chile es muy bueno lo que se avecina porque el Ejército es de todos los chilenos", destacó.

Consultado frente a la posición del Ejecutivo frente a la baja del capitán Pinochet Molina, el jefe de gabinete de la Presidenta Michelle Bachelet sostuvo que "el Gobierno esperaba que el comandante en jefe hiciera libre uso de sus atribuciones, que es lo que hizo".

En la ceremonia exequial que el Ejército organizó en homenaje al ex dictador, el joven militar alabó a su abuelo señalando que había liberado al país del marxismo, y criticó además a los jueces chilenos en las causas que se le siguieron al fallecido general en retiro.

El discurso generó inmediata molestia en el Ejecutivo y otros sectores por tratarse de una referencia política de un militar en servicio activo, con uniforme y en un acto oficial de la institución.

- Ejército expulsó de sus filas a Augusto III
- Bachelet definió a Pinochet como “referente de división"
- Derecha valida deliberación de nieto de Pinochet
- Cenizas de Pinochet reposan en capilla de Los Boldos
-FORO: ¿Qué opina sobre la expulsión del Ejército del nieto de Pinochet?

 

 

El general Izurieta cursó la baja del capitán Augusto Pinochet por haber dañado al Ejército

El general Izurieta cursó la baja del capitán Augusto Pinochet por haber dañado al Ejército

A LAS 17:45 HORAS LA MINISTRA DE DEFENSA, VIVIANNE BLANLOT, FIRMÓ EL DECRETO RESPECTIVO

La voluntad de Bachelet de no dejar margen para atenuar la infracción de Pinochet Molina quedó clara en la mañana, cuando expresó su molestia y exigió una sanción, porque la intervención del nieto “constituye una falta gravísima y estamos seguros de que el Ejército sabrá hacer lo que corresponde”.

Carolina Miranda
La Nación

Foto: En un clima de tranquilidad se efectuó la ceremonia en la Escuela Militar con la presencia de la Presidenta Bachelet. Foto: Presidencia.  

No había espacio político para que anoche convergieran en la Escuela Militar la Presidenta Michelle Bachelet y el comandante en jefe del Ejército, Óscar Izurieta, en la ceremonia de graduación de alféreces, sin haber resuelto la relativa crisis que causó el capitán Augusto Pinochet Molina, nieto del fallecido dictador, en las exequias de éste el martes. Ambos lados lo tenían claro y por ello el diálogo entre las partes sólo podía tener una salida: la del oficial.

Según fuentes castrenses, tal como lo aseguró ayer su padre, Augusto Pinochet Hiriart, el capitán había expresado hace algunos meses a su superior, el general de brigada Álvaro Guzmán, comandante de Telecomunicaciones, su intención de abandonar la carrera militar. Se sentía incómodo por el peso de su nombre en las filas, las expectativas que generaba su gestión, pero también por el soterrado rechazo a la forma privilegiada en que había entrado al Ejército y el aire con que se movía dentro de la institución.

Si bien no alcanzó a presentar su expediente de retiro –lo que aclaró el Ejército ayer temprano al responder a Pinochet Hiriart-, la muerte de su abuelo se transformó en la ocasión propicia para dar el salto al vacío. Decidió violar el pacto entre el Ejército y la familia Pinochet, al igual que su primo Rodrigo García –sólo estaba autorizada a hablar María José Martínez-, y subió al estrado ante la sorpresa del alto mando. En ese minuto selló su destino: la destitución era cuestión de horas.

¿Por qué no el mismo martes, cuando la institución definió su conducta como “gravísima”? La explicación la dio anoche Izurieta, que señaló que no se actuó “por respeto al dolor de la familia y al momento que estaba viviendo”.

Sin embargo, Izurieta dejó en claro que “inmediatamente después de que terminó su intervención, yo como comandante en jefe del Ejército tenía absoluta claridad de que había cometido una gravísima falta a la disciplina y que le había producido un grave daño al Ejército y que, por lo tanto, no había otro camino que cursarle la baja”.

Así, tras participar en la recepción del cuerpo de Pinochet el martes en Concón y ayer en la misa privada de la familia en Los Boldos, Izurieta habló “por deferencia” con Augusto Pinochet Hiriart para comunicarle la determinación sobre su hijo, la que fue aceptada con un “entiendo la situación y no hago objeciones”.

LA HORA CLAVE

El propio Pinochet Molina concurrió ayer a la jefatura castrense a conocer la determinación. El decreto supremo llegó al despacho de la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, a las 17:45 horas y fue firmado de inmediato (Bachelet llegaría a la Escuela Militar exactamente dos horas más tarde).

“A las 17:45 horas la ministra de Defensa Nacional tenía sobre su escritorio el decreto con la baja con fecha del día de hoy (ayer), que debe ser firmado por la ministra de Defensa, porque el comandante en jefe no tiene atribuciones que no sean a través de las juntas calificadoras, que tienen fechas establecidas”, indicó Izurieta, al referirse a la ley orgánica de las FFAA que no permite a la Presidenta de la República llamar a retiro a un oficial si no es con el acuerdo del respectivo comandante en jefe.

El polémico nieto del fallecido dictador.

Izurieta puso fin así a la polémica que surgió tras el discurso del nieto, que reivindicó la figura del fallecido general destacando que “derrotó al marxismo” por la vía armada, además de criticar el accionar de la justicia.

La voluntad de Bachelet de no dejar margen para atenuar la infracción de Pinochet Molina quedó clara en la mañana. A esa hora expresó su molestia y exigió una sanción, porque la intervención del nieto “constituye una falta gravísima y estamos seguros de que el Ejército sabrá hacer lo que corresponde”.

“Chile tiene la Constitución, las leyes, y la institución (el Ejército) tiene sus reglamentos para tomar la decisión que corresponde de acuerdo a la falta cometida por el oficial”, agregó la Mandataria, para quien “no es el Gobierno el que le va a decir al Ejército lo que tiene que hacer, porque eso está claramente definido en las leyes, en la Constitución y en los reglamentos”.

En ese sentido, Izurieta sostuvo anoche que “la Presidenta de la República tiene toda la autoridad que la Constitución le otorga para haberme ordenado haber procedido de una manera y no lo hizo”.

Al descartar que haya habido presiones añadió que “entonces, seamos claros, yo no tengo atribuciones para dar la baja de inmediato, porque tengo que esperar la junta calificadora y estimamos que este daño era tan grande que había que producirla hoy (ayer). Lo que he hecho es comunicarle a la ministra mi resolución y pedirle que haga uso de sus atribuciones y ella firmó”.

No obstante, el alto mando evaluó con cuidado la forma de actuar debido a que no quería causar problemas en las filas, ni agraviar a los Pinochet ni tampoco aparecer cediendo a las exigencias de La Moneda.LN



“La institución se recuperará”

El comandante en jefe, Óscar Izurieta, sostuvo que las declaraciones del nieto del dictador “indudablemente” le han causado un grave daño a la familia castrense, “porque se cuestiona la disciplina y la despolitización de la institución”. Agregó que “creo que es muy poco aconsejable que en un acto, donde ustedes vieron el momento que se estaba viviendo, se juzgue una institución”.

“La institución es mucho más grande que todos los hombres que la componen. La institución puede sufrir un daño, que lo sufrió en este acto, pero que se recuperará”, enfatizó, quien agregó que “no estoy molesto, estoy dolido”.

Según el comandante en jefe la irrupción de Pinochet Molina “produce daño”, pues “el único orador en representación del Ejército es el comandante en jefe”.

En una señal de la reacción del Ejército, en la ceremonia de anoche de graduación de alfereces en la Escuela Militar el director de ésta, el coronel José Manuel Cichero, dijo en su discurso que para ser un oficial del Ejército, hay que “tener visión clara en cuanto a conocimiento y variables que van a interactuar; objetividad, centrándose en lo importante y no en lo accesorio; dominio de las pasiones, aspecto en el cual la estabilidad emocional es fundamental, y corrección de los propios errores, considerando siempre que la soberbia es el principal enemigo”.

 


 

El término de un largo vínculo

La salida ayer de Augusto Pinochet Molina tiene un importante efecto práctico e histórico. Muerto el general Augusto Pinochet y dado de baja su nieto, se ha terminado el vínculo entre el Ejército y el clan de los Pinochet. No hay dentro de los herederos del dictador más uniformados. Augusto Pinochet Hiriart fue oficial en los años 70, pero se retiró tempranamente. De hecho, para el gobernante era relevante que un nieto hiciera la carrera militar. Sin embargo, es claro que para éste se había convertido más en una carga que en un futuro auspicioso.

En tanto, como una “persecución familiar” calificó Marco Antonio Pinochet la solicitud de sanciones contra Augusto Pinochet Molina. “Aquí ha existido una persecución familiar, primero persiguieron a mi padre hasta el cansancio, con posterioridad han perseguido a mi madre, siguen persiguiendo a toda una familia, por lo que ahora no me llama la atención que quieran perseguir a mi sobrino, porque indudablemente él lleva el mismo nombre que mi padre y es militar”, señaló.

La muerte de Pinochet

Quiosco del mundo

“YO NO CONOZCO eso de los derechos humanos. Éstos son una invención muy sabia de los marxistas”. Así pensaba el ex dictador Augusto Pinochet, quien, paradójicamente, acabó muriendo cuando se recordaba el Día Internacional de los DDHH. Pero ésas son coincidencias porque el resto es un país dividido que hacia el futuro tendrá que empezar a cicatrizar heridas si no quiere acabar más enfrentado de lo que ya está. El domingo, sus adherentes reclamaron un funeral de Jefe de Estado, mientras quienes todavía lloran por sus muertos y desaparecidos festejaban con champaña. Hacia adelante, los primeros impulsarán que el ex dictador sea sobreseído de todas las causas en su contra, mientras sus acusadores persistirán en ellas porque creen que quienes padecieron de amnesia hoy podrán recuperar la memoria.

La muerte se llevó a Pinochet antes de que le llegara la justicia, como en el caso de otros dictadores. A pesar de ello, subsiste el problema de las familias que durante años buscaron, sin suerte, los restos de sus seres queridos. Así como el cuerpo incinerado de Pinochet fue entregado a su familia siguiendo su última voluntad, los demás hogares que un día perdieron a hijos, hermanos y padres también tienen el derecho de saber en qué tumba orar. Los procesos contra el ex dictador comenzaron en 1998, después de que el Partido Comunista presentara la primera querella admitida en trámite. Luego llegaron más de 300 demandas por delitos de lesa humanidad, tráfico de dinero y deudas con el fisco.

El Ejército nunca quiso aportar con información sobre estas muertes con el argumento de que no contaba con ninguna, algo muy difícil de creer. Ahora se tiene la esperanza de que con la muerte de Pinochet termine su silencio. Aunque no será fácil por cuanto los militares creen que el ex dictador fue una especie de salvador. El almirante retirado y actual senador Jorge Arancibia decía el domingo que el Poder Ejecutivo actual no quiere rendirle los honores que corresponden a un ex Presidente porque pueden más el odio y resentimiento de quienes no le perdonan haber “salvado a Chile de una dictadura comunista”. El que estará en el centro incómodo de las divergencias, en todo caso, el Gobierno de Michelle Bachelet, que ya pasó su primer examen con cierta dificultad cuando tardó horas en decidir qué posición asumiría frente a la muerte del ex gobernante de facto. Al final, optó por una salida considerada prudente a nivel internacional: sólo los militares le rindieron honores como a cualquier ex comandante castrense, pero no el Poder Ejecutivo.

La Prensa

La Paz, Bolivia

 

"Pinochet estuvo mentalmente impecable hasta el final"

"Pinochet estuvo mentalmente impecable hasta el final"

 Juan Guzman Tapia: el juez que procesó a Augusto Pinochet.

Pasará a la historia como el juez que procesó a Augusto Pinochet: ahora que el dictador ha fallecido y Chile comienza una nueva etapa sin la sombra presente del general, DW-WORLD habló con Juan Guzmán Tapia.

En 2005, Juan Guzmán Tapia cambió los tribales por el decanato de la facultad de derecho de la Universidad Central de Chile. Pero el "caso Pinochet" marcó para siempre la figura de este juez chileno. Fue, dice, la búsqueda de la verdad lo que le impulsó a enfrentarse con los crímenes cometidos durante el régimen militar. Más de 200 querellas contra el ex dictador pasaron por sus manos. "Operaciones" varias fueron objeto de sus investigaciones: "Caravana de la Muerte", "Cóndor", "Colombo"...

DW-WORLD: Usted es una de las personas que más trabajó por llevar a Pinochet ante la Justicia. La muerte del ex dictador deja ahora la sensación de que, una vez más, Pinochet escapó a su cita con la responsabilidad. ¿Quedan aún cuestiones pendientes en este caso?

Juan Guzmán: Técnicamente, la muerte de Pinochet significa que las causas terminan. Obviamente, no se puede llevar adelante un juicio si no está el inculpado. En ese sentido, no hay nada que hacer. En el sentido de la falta de Justicia, el problema es otro.

Augusto Pinochet fue procesado, pero nunca juzgado.

  Augusto Pinochet fue procesado, pero nunca juzgado.

Yo procesé a Pinochet en dos ocasiones, por la "Caravana de la Muerte" y por la "Operación Cóndor",  y solicité en tres ocasiones su desafuero. En "Caravana de la Muerte", la Corte Suprema decretó el sobreseimiento temporal, aduciendo que Pinochet carecía de las facultades mentales adecuadas para ser juzgado. Nosotros pudimos comprobar que Pinochet estuvo mentalmente impecable hasta el final. En "Operación Cóndor", una sala de la Corte de Apelaciones revocó un auto de procesamiento mío, aduciendo que la Corte Suprema ya se había pronunciado sobre su demencia, y que esa demencia producía efectos en todas las causas. Es decir, que hubo la tenacidad que se requiere por parte de los jueces para dar el primer paso, procesar a Pinochet, pero no hubo voluntad de los miembros de los tribunales superiores para que hubiera juicio. Pinochet fue procesado, pero no juzgado.

DW-WORLD: ¿Por qué no existió esa voluntad?

J.G: Personalmente, pienso que faltó la voluntad política. Quizás los miembros de la Corte Suprema no eran los adecuados. En ocasiones, opera la ambición más que la vocación de servicio y la vocación de justicia. Si Pinochet hubiera estado demente, yo hubiese compartido la decisión de la Corte Suprema. Pero habiendo visto a Pinochet, habiendo estudiado con seriedad los informes médicos, conforme a la experiencia de juez antiguo sobre la materia, no pude sino estimar que se encontraba con sus facultades mentales normales.

DW-WORLD: Usted se reunió con Pinochet en dos ocasiones. ¿Cómo fueron esos encuentros?

J.G: La primera vez me dio la impresión de que se trataba de un hombre con mucha energía, que se encontraba bien psicológicamente y que físicamente estaba algo deteriorado, pero no tanto como en la segunda ocasión en que lo vi, donde lo encontré muy gordo, con dificultades para moverse... Entre la primera y la segunda vez habían transcurrido más de cuatro años. Sin embargo, mentalmente seguía tan vigoroso y racional como en el primer interrogatorio. Su percepción de la realidad era acorde con la de una persona normal.

DW-WORLD: ¿Cree que era consciente de lo que había significado su dictadura y de los crímenes que en ella se habían producido?

Funeral: Chile dice adiós a una parte triste de su hisotoria.

  Funeral: Chile dice adiós a una parte triste de su hisotoria.

J.G: Su conciencia era absoluta. Pero nunca asumió personalmente la autoría de los crímenes. En las dos ocasiones se excusó diciendo que, si hubo crímenes, los hubo por parte de sus inferiores. Y eso en el ejército obviamente no opera. Más teniendo en cuenta que él era jefe del ejército y jefe de la DINA, el servicio de las Fuerzas Armadas que estaba destinado a la represión. Y la represión implicaba torturas, muertes y desapariciones forzosas. Por lo que, en realidad, no podía desvincularse de los crímenes.

Sí, sí tenía conciencia de lo que había significado la dictadura, de que habían habido violaciones notables de los derechos humanos. Pero, él las justificaba. No abiertamente, pero las justificaba como las justifican hasta el día de hoy todos los partidarios de Pinochet. Él pensaba que la dictadura había sido útil y necesaria. Y jamás dejó de pensar así.

Partidario en un principio del Golpe de Estado del general Pinochet, Guzmán nunca pensó que las cosas transcurrirían como lo hicieron. ¡Siga leyendo!

Juan Guzmán pudo hablar con el general en dos ocasiones.

 Juan Guzmán pudo hablar con el general en dos ocasiones.

DW-WORLD: En varias ocasiones, usted ha reconocido que en un principio fue partidario del Golpe de Estado. ¿En qué momento cambió de opinión?

J.G: Jamás pensé que el ejército iba a incurrir en crímenes. Claro que fue un error apoyar en un principio el Golpe. Fue un error del que me di cuenta en seguida, por tres motivos: primero, porque nací en el seno de una democracia; segundo, porque soy abogado; y en tercer lugar porque era juez, y al ser juez con mayor razón debe estar uno por lo que es la justicia, el orden y que las instituciones marchen correctamente.

DW-WORLD: Con Pinochet muerto, ¿cierra Chile una etapa o quedan demasiados capítulos aún abiertos?

J.G: Yo espero que se cierre el capítulo. Pero la gente ofendida, afectada por la dictadura, sobre todo los parientes de los detenidos y desaparecidos, estiman que la llaga está abierta y que faltó el gran toque final, que habría sido el que Pinochet hubiera sido juzgado.

Las víctimas recuerdan a los desaparecidos durante la dictadura. 

Las víctimas recuerdan a los desaparecidos durante la dictadura.

DW-WORLD: Las hileras de personas despidiendo a Pinochet han dado la vuelta al mundo. ¿Cómo se siente usted cuando ve a esas personas, muchas de ellas jóvenes, ante el féretro de Pinochet?

J.G: Creo que se exageró el número de personas que se acercaron a despedir a Pinochet. Muchos tampoco eran adherentes, como luego se comprobó. Respeto el duelo, sobre todo el duelo de la familia del fallecido. Y soy tolerante. Lo que no acepto es la falta de respeto. Se produjeron muchos actos contra las instituciones chilenas, como el que protagonizó un nieto de Pinochet. Tampoco acepto que se gritara como se gritó en el funeral. Ahí se revela que son personas que no son pluralistas, que creen que donde no están ellos está el mal y que descalifican todo aquello que no es pinochetista. Para mí, como chileno, fue una vergüenza que el mundo entero viera que había tal salvajismo como el se mostró ayer.

DW-WORLD: La era que se inició tras la II Guerra Mundial y los Juicios de Núremberg debía ser la era de la Justicia Universal. Sin embargo, una y otra vez vemos como dictadores escapan a sentarse ante un juez. ¿Cree que llegaremos a ver juzgar a un dictador?

J.G: Para mí, la Justicia de Núremberg fue la Justicia de los vencedores. El sistema que se plantea ahora, con la Corte Penal Internacional, es diferente. La Corte Penal Internacional tiene por objeto que ni los dictadores, ni los "segundos cuchillos", agentes de los dictadores, o aquellas personas que hayan cometido crímenes de lesa humanidad, se libren de responder por esos crímenes. Así que hemos dado un gran paso internacionalmente.

Pinochet alegó motivos de salud para evitar sentarse ante un juez. 

Pinochet alegó motivos de salud para evitar sentarse ante un juez. 

Ahora, Chile no ha ratificado aún el Estatuto de Roma, así que no es parte del mismo ni del tribunal de la Corte Penal Internacional. Espero con vehemencia que seamos uno de los próximos países, sino el próximo, en ratificar el Estatuto de Roma.

Luna Bolívar Manaut

http://www.dw-world.de/dw/article/0,2144,2271609_page_1,00.html

 

 

LUCHADOR DEL MEDIO AMBIENTE EN TACNA CAE BALEADO

Enviado por Nasario Mamani umaelpueblo@hotmail.com 

Ayer miércoles 13 a las 5.56 AM. fue abaleado Daniel Apaza Condori, "Paisanito", en circunstancias que salía de la Radio Caplina , al finalizar su trabajo de operador y locutor de radio en el programa "Voz en contra".

La noche anterior, se había conformado el "Comité de Lucha" y el "Comité de debates" en la Asamblea celebrada en el local de Artesanos de Tacna, donde la sociedad civil de Tacna, viene debatiendo cada martes los riesgos de la tugurización minera en el Perú.

Minutos antes de ser baleado Daniel Apaza Condori, se pronunció  en su programa radial, contra la invasión minera en Tacna, saludó al comité de Lucha e invocó a la ciudadanía a defender sus Derechos, sin preveer que a los pocos minutos tres sujetos con el rostro cubierto con gorros de visera, pistola en mano, en plena Av. Mendoza intentaran matarlo disparándole a quemaropa. Lo curioso de este condenable atentado, es que a pesar que la victima, es cambista de moneda y tenia su capital de dinero en su Chaleco, los victimarios no le robaron ni un solo céntimo. Sólo acertaron 2 proyectiles de bala en su pierna izquierda, y huyeron raudamente. Los demás locutores de la radio quedaron perplejos y a pesar de sus llamados al aire, el patrullero policial solo llegó a la media hora y los bomberos a los 40 minutos, cuando "Paisanito ya había perdido mucha sangre.

Hoy jueves, faltando 20 minutos para las 6 de la mañana, Daniel Apaza "Paisanito" habló desde su lecho de interno en el Hospital Regional de Tacna, y dijo:

"No me callarán ni con la muerte", mientras que la prensa conservadora, hoy vinculo este atentado con el asalto de otro cambista, dándoles ribetes de mero hecho policial.

Daniel Apaza También dijo: "No me interesa su plata cochina" refiriéndose a quienes ya han comprado la conciencia de muchos medios informativos de Tacna.

Los balazos, no han doblegado su espíritu de Lucha y dijo que continuará hablándole la verdad al Pueblo.

Por cierto que este atentado no intimidó al Comité de Lucha contra la minería, que ayer al medio día realizaron una protesta en el centro cívico de Tacna.

Así comenzó a correr la ola de crímenes y atentados que las mafias están aplicando a los lideres indígenas y ambientales en zonas de explotación minera.

Daniel Apaza conduce diariamente de 2 a 5 de la madrugada el Programa de música andina "Buenos Días Perú, buenos días América" por mas de 6 años, es aymará, de Vilquechico, y goza de gran simpatía de oyentes. Combina la música aymará, Quechua con emotivos comentarios y buenos consejos bajo el seudónimo de el "Paisanito" Hoy a las 7 de la mañana, por las ondas de "Radio Tacna", Tomás Alarcón Abogado del Frente Amplio de defensa del medio ambiente de Tacna, y presidente de "CAPAJ" Salió al Frente y condenó este repudiable atentado.

Exhortó a que no se prive la libre expresión de los sectores de la ciudadanía a exponer sus puntos de vista sobre el delicado caso de la explosión minera en Tacna, que las ideas se combatan con ideas y se respete las vidas de los lideres sociales. Varios líderes de opinión dijeron que se esta preparando una gran marcha exigiendo que el estado cumpla con brindar garantías y seguridad para las vidas de los luchadores sociales y la ciudadanía en General.

 

Tras muerte de Pinochet, exiliados en paz con Chile

Tras muerte de Pinochet, exiliados en paz con Chile

Foto: Víctimas del régimen celebran la muerte de Pinochet.

  

Los exiliados son otro rostro de las tragedias generadas por las dictaduras. Con motivo de la muerte de Augusto Pinochet, DW-WORLD habló con los chilenos ex exiliados Gustavo Toro y René Ronda que viven en Alemania.

Desde el 11 de septiembre de 1973, día de la toma violenta del poder por Pinochet en Chile, miles de chilenos tuvieron que abandonar el país en las más diversas circunstancias, pero todos por un motivo: salvar su integridad personal.  Aún cuando no existen cifras precisas, varias instituciones coinciden en que de Chile huyeron cerca de 1.600.000 personas, víctimas de la persecución política.

Aunque, entre tanto, son muchos los chilenos que han regresado a su Patria, cientos de miles viven aún dispersados por todo el mundo, también en Alemania.

“Profunda lástima por la impunidad”

 

Gustavo Toro, hoy de 67 años, es uno de los chilenos que tuvo que abandonar Chile y fue acogido en Alemania. Toro fue por más de 20 años tramoyista de la Ópera de Dortmund y hoy jubilado.

 

Cuando se enteró de la muerte de Pinochet, Toro recorría los salones de una exposición de fotografía del hijo que nació en Alemania y con quien, justamente, partirá en los próximos días para mostrarle su Patria, que es también la de todos sus hijos, nietos y familiares.    

 

“No me sentí ni satisfecho ni alegre ni deprimido cuando escuché que Pinochet había muerto. Lo que sentí fue una profunda lástima de que hasta su muerte Pinochet no hubiera pagado por los crímenes cometidos ni por él ni por los suyos mientras las fortunas amasadas ilegalmente aún reposan en los bancos internacionales”,  dice Toro, quien espera que, por lo menos, los hijos y la mujer de Pinochet, también involucrados en los casos de corrupción, respondan pronto a la Justicia.

 

Con el poder de callar y hacer callar

 

Si fue cierto que en Chile “no se movía una sola hoja” sin que él lo supiera, como afirmara, alguna vez, el mismo Pinochet durante su régimen, ¿qué pruebas más fehacientes de la responsabilidad política en los crímenes de lesa humanidad necesitaban las autoridades chilenas?. Es lo que muchos  vuelven a preguntar por estos días.

 

Pero Toro no culpa a nadie en especial en Chile, porque “Pinochet dejó importantes fuerzas fascistas que se mantuvieron y se mantienen”. Para este técnico de voz serena y clara, casi juvenil. Esas fuerzas pro pinochetistas ejercen aún tanto poder como para preocuparlo, porque “la derecha antidemocrática en Chile posee buena parte de la economía y los medios, por ejemplo”.  

 

A pesar de todos los sufrimientos del exilio y todo el tiempo lejos de la Patria, Gustavo Toro tiene una fuente que lo nutre de energías: “Yo sigo vibrando por todo lo que pasa en Chile”.

 

“El descalabro de los exiliados”

 

René Ronda, otro chileno ex exiliado, es ingeniero computacional y vive en Hürth, cerca de la renana Colonia. Al escuchar la noticia de la muerte del ex dictador, Ronda no sintió “beneplácito ni angustia ni tristeza”.

 

Ronda parece haber sido siempre consciente de que “la Corte Suprema de Justicia de Chile y los Gobiernos post Pinochet nunca tuvieron el coraje suficiente para enjuiciar al principal culpable de toda esta tragedia”. 

 

Este ingeniero dice estar convencido de que una de las razones para la impunidad en Chile es “un pacto nunca expreso de la Justicia chilena con la ignominia del régimen de Pinochet”. Pero es que, prosigue Ronda, “ni siquiera los Gobiernos de la llamada Concertación tuvieron la entereza ni la fuerza para establecer las responsabilidades de la dictadura”.

 

 

¿La paz a todo precio?

 

Probablemente, la intención era la de “conservar la paz de Pinochet pero también la social”.  El silencio – a la usanza de la ley popular de la “omertà siciliana” – tenía, a juicio de Ronda, dos objetivos, uno edificante y el otro malévolo: “no interrumpir el diálogo de paz, pero tampoco arriesgar el usufructo, por parte de los círculos pinochetistas, de las ganancias que ya arrojaban el nuevo modelo económico”.

 

En el debate sobre cuántos chilenos, a pesar de saber que Pinochet fue un asesino y un corrupto,  son realmente los seguidores del ex dictador, Ronda estima que aún “de un 15% a 20% de la sociedad chilena apoya la gestión pinochetista”.

 

Los sentimientos frente al Chile de hoy

 

“Yo estoy en paz con el Chile de hoy, a pesar de que me trató particularmente muy mal”, concluye Ronda.  Desde enero de 1974 me encuentro en exilio y durante 17 años no pude volver a mi patria. Ahora el retorno a Chile depende más de las responsabilidades asumidas en la diáspora. Pero el pueblo chileno mismo no tiene mucho que ver con el descalabro en la vida de los exiliados.

 

Ronda también está de acuerdo en que la muerte de Pinochet es el fin de una fase en la historia chilena. “Aunque aún queda por sacar al descubierto todos los crímenes cometidos por la dictadura y bajo la dictadura”.

 

Por último, queda la esperanza de que las concurridas manifestaciones de luto por Pinochet sean una de las últimas expresiones de indolencia con las víctimas de la dictadura y los chilenos dediquen juntos sus fuerzas a erradicar la impunidad y la inequidad social.

 

José Ospina Valencia