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Augusto Pinochet

El dictador Pinochet ha muerto

El dictador Pinochet ha muerto A las 14.15 horas de hoy domingo murió a los 91 años el ex dictador Agusto Pinochet Ugarte al interior del Hospital Militar, producto de una repentina descompensación. El octogenario militar había sido internado hace una semana por un infarto al mocardio.

Noticia en desarrollo

Aunque el informe del Hospital Militar de esta mañana hablaba de la estabilidad y recuperación del general Augusto Pinochet Ugarte, en horas de esta tarde sufrió una descompensación y murió a las 14.15 horas.

El médico del Hospital Militar dijo que Pinochet sufrió una falla cardiaca que no pudo ser superada pese a varias maniobras de reanimación de los profesionales.

Se sospechó de la gravedad del militar cuando los familiares más cercanos ingresaron rápidamente al Hospital Militar donde permanecía desde hace una semana afectado por un infarto al miocardio y un edema pulmonar.

Además de los hijos de Pinochet, su esposa Lucía Hiriart, también se encuentran al interior del recinto castrense el comandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta.

LOS PREPARATIVOS PARA LA MUERTE DE AUGUSTO PINOCHET

LOS PREPARATIVOS PARA LA MUERTE DE AUGUSTO PINOCHET

Que o la tumba serás...
 

Su primer delirio de grandeza fue un mausoleo en el Cementerio General con sus dos apellidos. Doña Lucía le armó un quilombo e hizo cambiar la inscripción a Pinochet-Hiriart. Estando detenido en Londres soñó descansar en una tumba parecida a la de Napoleón. Hoy, su familia habla de cremación.

Miguel Paz
La Nación

Hernán Guiloff escuchó atentamente al general Pinochet en su reclusión de Virginia Waters, cuando le confesó que alguna vez pensó en construirse una tumba que emulara la cripta de Napoleón Bonaparte.

El empresario y vicepresidente de la fundación que lleva el nombre del ex dictador no se sorprendió. A Pinochet le fascinaba la figura del emperador francés y era conocida su atracción por la vida y obra de los césares romanos, contó el periodista Jon Lee Anderson en un perfil de Pinochet para la revista “The New Yorker”, publicado en 1998.

Esas obsesiones, explicaba Anderson en 2002, decían “más de la visión sobre sí mismo y sobre la política de Pinochet, que cualquier tratado sobre su personalidad”. En los cuatro encuentros que sostuvo con el general, el periodista descubrió que mucho de lo que había hecho Pinochet, desde la construcción de la carretera austral hasta el bautizo de sus hijos con nombres de césares (Augusto y Marco Antonio), “revelaba una estrecha relación entre el poder absoluto y sus héroes”.

Aunque en Virginia Waters, Pinochet no se lo dijo a Guiloff, aparentemente en su fuero interno albergaba el deseo de ser absuelto por la historia, al igual que Napoleón, y también ansiaba un funeral digno de un Jefe de Estado y que sus restos descansaran en el altar de la patria junto a su otro gran referente político-militar: Bernardo O’Higgins. Hoy, nada de eso será posible.

EL MAUSOLEO

Tampoco podrá ocupar el mausoleo familiar que le encomendó construir, bajo estricto sigilo, a su prima Mónica Madariaga en los albores de la dictadura. Cuando el sepulcro en el Cementerio General estuvo listo, doña Avelina Ugarte, su madre, le dijo: “Póngale afuera Pinochet Ugarte”. “Pero la Lucía le armó el quilombo del siglo y le hizo cambiar la inscripción a Pinochet-Hiriart”. La historia que Madariaga cuenta a LND está también relatada en “La muerte de Pinochet: Crónica de un delirio”, de Fernando Villagrán y Marcelo Mendoza. El libro retrata a cuerpo entero la influencia omnímoda que doña Lucía ha ejercido sobre su marido. También detalla los bombazos que ha sufrido el mausoleo donde están alojados los restos del padre y la madre del general.

En la actualidad, el mausoleo familiar (en la foto), ubicado a 200 metros de la entrada por Recoleta, sufre un olvido oprobioso. Sólo ocasionalmente militares acuden a limpiarlo. “No vienen desde noviembre”, dice una aseadora del camposanto.

EL FUNERAL

Pinochet, al estar procesado por causas de derechos humanos y de enriquecimiento ilícito, en caso de morir difícilmente accedería a honores de Estado. De acuerdo al Reglamento de Ceremonial Público y Protocolo de la Cancillería, la Presidenta Bachelet no está obligada a rendir honores ni decretar duelo oficial.

Aunque el reglamento especifica el tipo de honores –más de tres días de duelo oficial con suspensión de actividades o duelo oficial de tres o menos días sin suspensión de actividades–, su aplicación es facultad de la Mandataria junto al Ministerio del Interior, en relación al mérito de la persona.

En este caso, Bachelet ya se pronunció: “Francamente, a mí me violentaría tremendamente hacer una cosa de esa naturaleza (...) violenta la conciencia de los chilenos rendir honores a una persona que ha estado involucrada no sólo en temas de derechos humanos, sino incluso en temas de uso de dineros fiscales”.

De todas formas, el ex dictador recibirá honores militares por ser ex comandante en jefe del Ejército, consagrados en el Reglamento Administrativo de Servicio de la Guarnición del Ejército. Algo que podría descartarse si es condenado por la justicia. “Pero mientras haya un proceso, la ley presume inocencia”, especificó el general Óscar Izurieta en agosto pasado.

El protocolo fijado por el estatuto castrense establece la instalación de una capilla ardiente en la Escuela Militar, donde se realiza el responso fúnebre. La sección que constituirá la guardia de honor se colocará alrededor del féretro y estará compuesta por cadetes de las escuelas Militar, Naval y de Aviación, más una delegación de militares de todas las unidades por las que pasó Pinochet.

Los cadetes también servirán de escolta al vehículo que trasladará los restos a su lugar de descanso. Éste aún no ha sido definido por la familia, pero el pasado lunes, cuando el general estaba grave en el Hospital Militar, su hijo menor, Marco Antonio, confirmó que su padre será cremado: “Él lo manifestó hace tiempo. Una razón es evitar profanaciones”.

Así, Marco Antonio validó lo que es un secreto a voces en el Gobierno y el mundo militar: la cremación es el único camino posible. Si bien alguna vez se evaluó enterrarlo en el mausoleo familiar o en el institucional o incluso en la Escuela Militar, luego se desechó, pues sería objeto de protestas y manifestaciones.

Lo que la familia no aclaró es qué haría con las cenizas del ex gobernante, un foco de conflicto entre la esposa de Pinochet, Lucía Hirirart, y sus hijos Lucía, Augusto, Jacqueline y Marco Antonio, según un cercano a la familia. “No hay acuerdo, pero sería en un recinto familiar”, asegura.

Ya es claro que la ceremonia de cremación se realizará en uno de los cinerarios de Santiago (Cementerios General, Católico o del Hogar de Cristo). El cortejo fúnebre que marchará desde la Escuela Militar hasta el cinerario será encabezado por la guardia de honor y una banda militar, que al acercarse al lugar entonará una marcha fúnebre. Luego, vendrá la familia, el comandante en jefe del Ejército, el cuerpo de generales y los invitados.

Fuentes del Gobierno indican que el trayecto es el aspecto más problemático del ritual, ya que las manifestaciones a favor y en contra requerirán de un fuerte despliegue de seguridad.

Una vez en el cinerario, la banda ejecutará marchas y el himno del Ejército, “Los viejos estandartes”, o bien el himno institucional de las Fuerzas Armadas, “Yo tenía un camarada”. El féretro de Pinochet será cubierto con la bandera nacional y ésta le será entregada a Lucía Hiriart al final de la ceremonia. Las unidades que rendirán honores lo harán con fusil o carabina, y los estandartes deberán ir enlutados con una cinta negra.

En los minutos previos a la cremación, el comandante en jefe del Ejército pronunciará un discurso, seguido por oradores escogidos por la familia.

A la ceremonia no asistiría Bachelet ni sus ministros. El responso brindado por el Ejército podría contar con la presencia de la ministra Blanlot, aseguran en Defensa, ciñéndose al guión preestablecido en la carpeta que Bachelet recibió de manos de Ricardo Lagos en el traspaso de mando, el 11 de marzo pasado.

LA CARPETA

En lo que va del año, la Mandataria ha revisado en dos ocasiones los documentos del “protocolo Pinochet” legados por el anterior Gobierno: en agosto, cuando, a raíz del fallecimiento del dictador paraguayo Alfredo Stroessner, Izurieta se pronunció sobre los honores que el Ejército rendiría a Pinochet en caso de morir. Y el domingo pasado, en la reunión semanal del comité político en la casa de Bachelet, donde se analizó el estado de Pinochet y se acordó bajar el perfil, ya que es de “mal gusto” hablar de los funerales de una persona viva.

La otra arista del discurso oficialista, expresada por diversos miembros de la Concertación, fue reafirmar que “los honores de Estado” están restringidos a los presidentes elegidos por soberanía popular.

Los aspectos generales de esta doctrina fueron definidos por el Presidente Lagos a poco andar de su Gobierno. Un alto personero que entonces estuvo a cargo de monitorear el “factor Pinochet”, asegura que en la eventualidad de la muerte del ex dictador, “la situación estaba totalmente planificada”. Algo confirmado por el ex subsecretario de Interior Jorge Burgos, quien explica que se hizo un diseño en esa dirección “a partir del año 2001”, y por el ex secretario general de Gobierno Francisco Vidal. Este último dice que al asumir como ministro secretario general de Gobierno, en marzo de 2003, ya existía un “documento de normas protocolares que se preparó ad hoc para la posible muerte de Pinochet”.

Pero no sería hasta fines de 2004, cuando Ricardo Lagos enfrentó la amenaza real de que Pinochet muriera, que se terminó de afinar el rígido protocolo de su funeral. En diciembre, el ex dictador tuvo el accidente vascular más grave de su largo historial médico. Y el Mandatario, junto al general Juan Emilio Cheyre, coordinó los preparativos ante un eventual desenlace fatal. Para ello se le pidió a un experto en protocolo y al general Patricio Cartoni, comandante de la Guarnición de Santiago, que establecieran los pasos a seguir por las autoridades civiles y militares. “Ese documento se mantuvo hasta el 11 de marzo de 2006”, asegura Vidal.

LA INMOLACIÓN

Si bien la “doctrina” Bachelet respecto a Pinochet fue heredada del Gobierno de Lagos, tuvo un tímido precedente en el período de Frei, gatillado por la detención del dictador en Londres el 16 de octubre de 1998.

La prolongada estadía en la capital inglesa y el supuesto deterioro progresivo de su salud, amén del régimen de detención en Virginia Waters, encendieron las alarmas en La Moneda ante un escenario de pesadilla: que Pinochet muriera en suelo extranjero. Esta situación llevó al general Ricardo Izurieta y el ex ministro Raúl Troncoso a diseñar un plan de emergencia ante un hecho cargado de simbolismo, que podría ser usado para vincular indisolublemente su desenlace fatal con el exilio y muerte de Bernardo O’Higgins en Perú.

Algo de eso hubo. Un episodio desconocido de la detención de Pinochet en Londres, protagonizado por Francisco Javier Cuadra, revela la jerarquía mitológica que le conferían al deceso de Augusto en tierras lejanas algunos de sus adherentes. Durante una peregrinación a Virginia Waters, el ex vocero de la dictadura, dado al estudio de los clásicos griegos y la comprensión de los giros de la historia, le sugirió al general que se inmolara en Londres. Que falleciera en el exilio. Como O’Higgins y Napoleón. Al escuchar a su antiguo delfín, Pinochet se desmoronó y le respondió que la única salida viable era regresar a Chile en calidad de enfermo, para así evitar enfrentar a la justicia. Desencajado, por primera vez en su vida, Cuadra sintió que el “primer infante de la patria” no estaba a la altura de las circunstancias.

La salud y eventual muerte de Pinochet en el Reino Unido tuvo un protagonismo permanente en las conversaciones telefónicas entre el Presidente Frei y el Primer Ministro británico, Tony Blair, para buscar una salida política al “caso Pinochet”.

Felipe Gerdtzen y Mónica Pérez, autores de “Augusto Pinochet: 503 días atrapado en Londres”, recuerdan que Frei le preguntaba a Blair si estaba dispuesto a asumir las responsabilidades políticas de que Pinochet muriera allá. Efectivamente, sólo después de la detención del general en Londres, el comité político de Frei se abocó a cotejar las variables en caso de que muriera en el destierro. “Antes no era materia relevante”, confirma un alto personero que participó en dichas reuniones.

“Por eso se empieza a buscar su regreso a Chile por motivos de salud”, explica Gerdtzen, la opción aprobada por el Presidente a instancias de su canciller, José Miguel Insulza, quien levantó la tesis de “defender principios y no personas” para pedirle al Gobierno del Reino Unido la devolución del ex dictador para que fuera juzgado en Chile.

El 3 de marzo de 2000, siguiendo el guión preestablecido de su rol de incapacitado, Pinochet bajó en silla de ruedas del Boeing 707 que lo trajo de regreso. En el aeropuerto lo esperaban la televisión, sus hombres de confianza y sus incondicionales. Algo debió trizarse en La Moneda cuando Pinochet se levantó de la silla y saludó a sus adherentes con el bastón en ristre.

Matar o resucitar al patriarca

Matar o resucitar al patriarca

LA ENCRUCIJADA QUE AÚN DESVELA A LA DERECHA

Pese a la táctica de la Alianza de dejar en el pasado a Augusto Pinochet, el ataque cardíaco del ex dictador hizo que sus antiguos colaboradores, especialmente en la UDI, recuperaran la memoria y acudieran a manifestarle afecto al Hospital Militar. En RN, el ala dura también se hizo presente, mientras que los presidenciables no se sumaron al peregrinaje del pinochetismo.

La Nación

“En el fondo, el olvido es un

gran simulacro, nadie sabe ni puede

aunque quiera olvidar”.

(Mario Benedetti)

Ivonne Toro A.

“Hace mucho tiempo que ellos (los parlamentarios de la derecha) se marginaron como una estrategia política”, acusó taciturna Lucía Pinochet al referirse a la relación de su progenitor con los partidos de la Alianza. La imputación de la hija del general (R) no es gratuita. La oposición ha intentado, luego del retorno del militar de su detención en Londres el 2000, desligarse de la polémica figura de Augusto Pinochet, bajo cuyo alero surgieron los parlamentarios más emblemáticos de la UDI y parte importante de la camada de RN. Esta semana, sin embargo, la memoria atrincheró a los otrora colaboradores del régimen y, pese a que el ex gobernante de facto está procesado por violaciones de los derechos humanos y delitos financieros en el caso Riggs, el linaje político del “Tata” retornó al hogar, convocados todos ellos por la delicada salud del patriarca. El ataque al miocardio de Pinochet motivó no sólo una intervención quirúrgica que le permitió al ex comandante en jefe del Ejército salvar con vida a los 91 años, sino que también fue una operación a tajo abierto al corazón de la derecha. Esta última cirugía dio cuenta de que en la Alianza el ventrículo diestro del músculo cardíaco, más allá de las tácticas de distanciamiento, todavía late al ritmo del hombre que encabezó el golpe de Estado de 1973.

La peregrinación al Hospital Militar –impensada en época de campaña, cuando los dos abanderados aliancistas se declararon lejanos a Pinochet, e incluso, en el caso del gremialista, Joaquín Lavín, arrepentido de haber votado “Sí” en el plebiscito de 1988– se inició el lunes temprano y siguió durante toda la semana. A nadie sorprendió que acudiera el diputado Iván Moreira –el único legislador que siempre se ha mantenido al alero del nonagenario castrense y que fue bien recibido por la horda pequeña de pinochetistas que se apostó en las afueras del recinto clínico–, pero la concurrencia del ex vocero, el diputado Patricio Melero (que fue alcalde designado en Pudahuel), sí causó asombro. Luego, hubo nuevas visitas: el senador y ex timonel Jovino Novoa (subsecretario de Gobierno entre 1979 y 1982) acompañado del diputado José Antonio Kast y del presidente de las Nuevas Generaciones, José Luis Uriarte.

Quizás esta fue la mayor muestra de que en la UDI –a diferencia de lo que ocurre en RN, donde se aprecian dos corrientes contrapuestas respecto de Pinochet– el afecto hacia el anciano que en las décadas del ’70 y el ’80 escribió el capítulo más oscuro en la historia, en lo que a garantías fundamentales se refiere, pretende permanecer en el tiempo y transmitirse a la juventud gremialista.

Novoa dijo, tras su permanencia en el Hospital Militar, que al estar atento a la evolución de Pinochet representaba “a la mayoría de los partidarios de la UDI”. Melero acotó que “en la UDI hay mucha gente que le tiene cariño y gratitud a Pinochet”, especialmente aquellos que fueron parte de su mandato. Incluso, el portavoz de la colectividad hasta julio de este año aseveró que en su partido hay claridad respecto de que Pinochet (que pese a todos los juicios en sus contra aún no tiene una sentencia condenatoria) es merecedor de funerales de Estado.

“Pinochet fue comandante en jefe del Ejército, fue Presidente de la República y creo que intervenir en eso, en su funeral, es generar una afrenta y denostar a instituciones armadas y a un porcentaje importante de chilenos que conocieron de su Gobierno y de su obra y que fueron partidarios de él”, dijo Melero a La Nación.

La directiva partidaria, encabezada por Hernán Larraín, ha dejado, al igual que la cúpula de RN, en libertad de acción a sus militantes. La idea es no hacer de Pinochet un tema institucional, aunque en el caso del gremialismo los más importantes dirigentes –Melero y Novoa forman parte de la elite de la entidad– demuestren sin tapujos su apego a Pinochet y den cuenta que es un gran simulacro la teoría de que la Alianza está absolutamente desvinculada de su ayer.

EL SILENCIO DE LONGUEIRA Y LA DUALIDAD DE RN

De la hora y media de conversación entre el senador y eventual presidenciable de la UDI, Pablo Longueira, y el seguro candidato de RN, Sebastián Piñera, en la histórica cumbre de abuenamiento del jueves pasado, al menos 10 minutos estuvieron dedicados a Pinochet. La situación de los dos aspirantes a La Moneda 2009 en este tópico es diferente. Mientras Piñera ha vociferado que votó por el “No” y ha subrayado esa opción como una especie de diploma de demócrata, Longueira desde siempre ha estado cuadrado en las filas de la UDI. Fue presidente de la FECH en 1981 y forma parte del comité fundador de la tienda aliancista, que creció a la sombra del ex dictador. Pero Longueira, esta vez, no ha ido a ver a Pinochet porque no le conviene. Conocido es que la visita de Lavín a Pinochet cuando éste permaneció en Inglaterra fue utilizada en su contra durante los comicios, y el representante de Santiago Oriente –que debe batallar contra el rechazo que genera en la población– no quiere un lastre innecesario en su campaña, que ya inició. Ni siquiera se ha pronunciado en torno a la materia que centró el interés nacional durante los últimos días.

La posición de Piñera es más sencilla. “Como cristiano espero que el general Pinochet sea acogido dentro de la inmensa misericordia de Dios, igual como quiero esa misma misericordia para todos nosotros”, es lo único que dijo al respecto, y, ante la ausencia de nexos directos con el militar, sabe que puede callar.

Distinto es el caso del senador RN Sergio Romero, líder del ala conservadora y que estuvo presente en el lanzamiento del libro de María Soledad Olave, esposa de Marco Antonio Pinochet, instancia en que declaró su solidaridad hacia la familia. Sus pares Carlos Kuschel y Baldo Prokurica también fueron a ponerse al tanto de la convalecencia del longevo militar. Prokurica fue gobernador de la provincia de Huasco e intendente (S) de Atacama, de ahí el lazo con el enfermo más famoso del país, nexos que también ostenta el diputado Maximiano Errázuriz, agregado cultural de la administración pinochetista en Europa, y Alberto Cardemil, ex subsecretario del Interior.

“NUNCA ESCUPA AL CIELO”

Otros, como el senador Alberto Espina, aseguran no tener ataduras, pese a que el legislador fue parte de la comitiva chilena que llegó hasta la casa de Virginia Waters cuando los miembros de la Audiencia Nacional de España Manuel García Castellón y Baltasar Garzón pidieron extraditar a Pinochet por los asesinatos y desapariciones de ciudadanos españoles. “Fue por un asunto de soberanía”, se defiende Espina por este episodio, al tiempo que comenta que en ningún caso acudirá al funeral, porque no es su amigo ni formó parte de su equipo, y porque está involucrado en crímenes de lesa humanidad y delitos financieros. Aun así, asegura, el ex dictador debería recibir honores de Mandatario.

Esta dualidad ha sido tradicional en el legislador de la IX Región. En 1991, y en medio de la indagación de los pinocheques –los tres documentos por casi tres millones de dólares que recibió Augusto Pinochet Hiriart por parte del Ejército–, Espina, que formaba parte de la comisión investigadora de la cámara baja, logró conversar con el entonces comandante en jefe del Ejército sobre las irregularidades en las que estaba involucrado el más díscolo del clan Pinochet. El parlamentario fue recibido el 4 de enero en la residencia de Bucalemu, y en la ocasión, según relata Ascanio Cavallo en “La historia oculta de la transición”, Espina instó a su interlocutor a defenderse por el evidente vínculo con la defraudación al Estado. Obtuvo sólo el teléfono de Augusto Jr. y una advertencia de Pinochet sobre la prole: “Nunca escupa al cielo, Alberto”.

Tal vez esta es la lección que han asumido esta semana los dirigentes aliancistas que formaron parte del régimen militar y que, más allá de la estrategia de sepultar el pasado, llegaron a ver a Pinochet simplemente porque le tienen “cariño”, como reconoce el diputado Melero. Los “hijos políticos” del gobernante que más división genera en el país han optado por admitir su pasado y no escupir al cielo.

Sin embargo, los legisladores más jóvenes, sobre todo los de RN, ven el asunto desde la butaca. El diputado Cristián Monckeberg asegura que para él y sus pares, como Karla Rubilar y Francisco Chahuán, Pinochet es “un tema superado, muy del pasado”.

“Cuando un hijo mío me preguntó por Pinochet le conté que fue una persona que tuvo un Gobierno con aciertos económicos, pero que cometió muchos errores, y que las fallas fueron muchísimo más importantes que los logros. Él no respetó el derecho a la vida, en su mandato se produjo la desaparición de muchas personas y nada positivo está por sobre eso. Nada”, reflexiona, evidenciado el otro lado del corazón de la derecha.


DE LEJITOS DURANTE LAS CAMPAÑAS

En mayo de 2005, el candidato presidencial de la UDI, Joaquín Lavín, sorprendió al mundo político y a su propia tienda al marcar el momento de mayor tensión entre el gremialismo y la figura de Augusto Pinochet. Al ser consultado sobre su apoyo al “Sí” en 1988, el que fuera colaborador del régimen militar adujo que con los antecedentes actuales habría votado “No”. Luego, agregó que sentía una “desafectación profunda” de la administración pinochetista, una “lejanía cada vez mayor” de Pinochet, la que refrendó en septiembre de este año cuando instó a los colaboradores civiles del Gobierno de facto a pedir perdón por las “anteojeras ideológicas” que facilitaron las violaciones a los derechos humanos.

Sebastián Piñera, de RN, también ha dejado en claro que no se siente cercano al pinochetismo. En enero, durante un debate con la actual Presidenta, Michelle Bachelet, subrayó que, junto con el Presidente Salvador Allende, Pinochet es, a su juicio, uno de los peores gobernantes de la historia. “Augusto Pinochet, si bien le reconozco sus logros en modernizaciones, tampoco fue un buen Presidente de acuerdo a mi criterio, porque no respetó los derechos humanos y porque interrumpió la democracia y las libertades en nuestro país, que para mí, como demócrata y libertario, son sagradas”, dijo.

Pinochet desaforado por crimen de sacerdote Antonio Llidó

Pinochet desaforado por crimen de sacerdote Antonio Llidó

La Corte de Apelaciones de Santiago resolvió quitarle la inmunidad como ex presidente de la República al ex dictador Augusto Pinochet, en la investigación por la desaparición del sacerdote español Antonio Llidó, detenido por agentes de la disuelta policía secreta de Pinochet, DINA, en 1974.


La Nacion / Agencias

Según el tribunal de alzada -cuya resolución oficializó el fallo dictado el pasado 8 de noviembre-, existen elementos que "autorizan a sospechar fundadamente que (Pinochet), con conocimiento de causa, eludió intervenir a favor (del religioso), estando en situación de hacerlo".

El fallo fue oficializado recién el jueves pasado y sólo se conoció hoy debido al feriado religioso del viernes que celebró la Inmaculada Concepción.

La Corte de Apelaciones determinó que los elementos probatorios entregados por el juez especial Jorge Zepeda, permiten concluir que Pinochet sabía de la situación en la que se encontraba el religioso, cuyo destino se desconoce desde octubre de 1974, cuando fue detenido por agentes de la DINA.

Uno de los elementos probatorios relevantes es el testimonio del hoy fallecido obispo de Copiapó, Fernando Ariztía, quien relató que durante un encuentro entre el ex dictador y el comité Pro Paz -en el que él participaba-, Pinochet dijo: "éste no es un cura, es un mirista", cuando se le mostró una foto de Llidó.

La defensa de Pinochet podrá apelar a la resolución judicial ante la Corte Suprema, instancia que en determinará definitivamente, si podrá ser o no juzgado en esta causa.

El Dictador Trasladado a Cuidados Intermedios

El Dictador Trasladado a Cuidados Intermedios

El dictador Augusto Pinochet Ugarte fue trasladado desde la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Militar hasta la Unidad de Cuidados Intermedios del mismo recinto médico, tras una evolución "satisfactoria" de su estado de salud.

La información fue dada a conocer ayer en la mañana a través de un comunicado del hospital castrense, donde se encuentra internado Pinochet desde la madrugada del domingo tras padecer un infarto al miocardio y un edema pulmonar agudo.

El general (r), de 91 años, "continúa con su plan de rehabilitación cardiovascular, que incluye movilización asistida y kinesioterapia respiratoria", precisó el comunicado.

Pinochet, quien llegó en estado de extrema gravedad al hospital, estuvo hasta el miércoles en condición de riesgo vital, pero su rápida recuperación levantó suspicacias respecto de su condición real.

Los detractores del ex dictador manifestaron sospechas de que todo fuese un montaje para eludir la acción de los tribunales de Justicia.

Ello fue descartado por los médicos del hospital y los familiares del ex comandante en jefe del Ejército. Marco Antonio Pinochet, uno de sus hijos, dijo que las sospechas nacen de personas cegadas por el rencor y que su padre ha concurrido al hospital más veces que la cantidad de juicios que enfrenta. E insistió en que quienes dudan deberían informarse adecuadamente de los informes médicos.

 

 

¿Cómo pasará Pinochet a la historia?

¿Cómo pasará Pinochet a la historia?

En una semana en que el mundo giró la mirada a Chile y específicamente al Hospital Militar, donde incluso se esperaba el desenlace fatal del ex dictador, no se puede dejar pasar la pregunta sobre cómo la historia juzgará a Pinochet. Entre parlamentarios de la Concertación se repiten los calificativos de asesino y ladrón, mientras que en la derecha destacan el modelo económico y ya no niegan las violaciones a los DD.HH.

Angélica Meneses
lanacion.cl

Desde su camilla en el Hospital Militar, Augusto Pinochet expresó a uno de sus escasos leales seguidores de la derecha, el diputado Iván Moreira (UDI), que sólo quiere que la historia reconozca su obra. Un deseo que tal vez ocupó su mente a la hora de soplar las velas de su cumpleaños número 91, pero que puede quedarse entre los sueños incumplidos debido a que ya su dictadura ha sido reconocida mundialmente como una de las más violentas en términos de violaciones a los derechos humanos y porque entre tanta investigación de cuentas secretas hasta la Alianza por Chile perdió la fidelidad absoluta.

En el Congreso hicimos la consulta ¿Cómo pasará Pinochet a la historia? a diputados de distintos partidos y éstas fueron sus impresiones:

Para Esteban Valenzuela (PPD) Pinochet ocupará el lugar de “un rastrero que tuvo suerte, porque incluso desde la lógica de los golpistas había otros y él se sumó a última hora, o sea que tuvo hasta suerte en el golpe. Luego, como un asesino. Algunos dicen que es positiva la apertura al comercio exterior, pero a un costo social brutal, y también pasará a la historia como un ladrón y un cobarde”.

El diputado Carlos Montes (PS) dice que será recordado como “una figura que marcó una etapa en un sentido muy negativo en la historia de Chile, porque su base fue el autoritarismo de la dictadura más brutal que ha tenido Chile en la historia y espero que nunca vuelva a tener nunca una cosa igual. Mucha gente que murió y mucha violencia con los que pensaban distinto. Él impuso su punto de vista muy marcado y recogido de ciertos sectores ideológicos de este país, por lo que pasará a la historia como un dictador de lo peor que ha tenido América Latina, además de un ladrón, porque no sólo pasó por encima de los derechos de todos los chilenos, sino que también les robó”.

Según Pablo Lorenzini (DC) Pinochet pasará a la historia “como un libro en blanco y que abajo dirá ‘sin historia’, porque Pinochet no ha hecho historia”. Reconoce que “incluso algunos dentro de mi partido –yo no estaba en Chile- respaldaron inicialmente el golpe. Pero luego se quedó 17 años, dejando de lado al resto de los miembros de la Junta, tomando todo el poder para sí mismo y aplicando un modelo económico que hoy muchos de la Concertación lo han asumido pero otros no, un modelo económico estrictamente liberal que no le ha hecho bien al país”.

Recalca el diputado colorín que “a lo mejor hay mucho progreso, pero hay un 10% que tiene mucho y un 50 ó 40% sobre todo de clase media que ha quedado absolutamente postergado. Entonces tampoco le doy el beneficio del modelo de los Chicago boys, eso fue la dictadura económica, tal como tuvimos dictadura en los derechos humanos. Yo prefiero olvidar lo que fue Pinochet y desde el año ‘70 hasta el ‘90 para mí la historia está en blanco”.

La visión de la derecha

En cambio para Alfonso Vargas (RN) el general será reconocido “como un gobernante que hizo grandes transformaciones, principalmente en lo económico, pero también en todo sentido. Chile fue un país que tuvo una revolución increíble en la educación, la salud, los sistemas de previsión con las AFP, en lo económico con la libertad y abrir la economía al exterior visionariamente mucho antes que otros países tomaran este camino que hoy es algo absolutamente normal”.

Pero agrega que “también hay que reconocer que tuvo un problema grande en materia de derechos humanos y esto la historia lo tiene claro y se opaca finalmente con lo que todavía es materia judicial y que son las cuentas del banco Riggs. Es decir, destaco la obra del gobierno militar, pero opacada por estas dos situaciones que nadie puede obviar ni dejar de ver, porque son la realidad”.

También Marcelo Forni (UDI) concede el reconocimiento, señalando que “yo destaco la gran obra modernizadora, transformadora del gobierno militar, que fue tremendamente contundente. Un modelo económico que resultó absolutamente exitoso, que le permitió a este país despegar, que fue consolidado y administrado por la Concertación, incluso en algunos temas ha sido mal entendido, pero que ha permitido al país tener prosperidad y estabilidad”, apuntando que también se le debe a su juicio a Pinochet la construcción de las grandes coaliciones que dan “estabilidad institucional”.

Sin embargo, subraya a la vez que “evidentemente hubo violaciones de los derechos humanos, explicables dado el contexto en que se surge el gobierno militar, pero no justificables. Y hoy día también hay algunas sombras respecto de posibles irregularidades en el manejo de recursos, pero tenemos que esperar el pronunciamiento de la justicia en esto último. En el caso de los derechos humanos nosotros hacemos una condena a las violaciones que ocurrieron y particularmente respecto a quienes fueron los autores materiales de esos hechos”.

 

Pinochet sale de la UCI y se rehabilita en Unidad Intermedia

Pinochet sale de la UCI y se rehabilita en Unidad Intermedia

El ex dictador, general (r) Augusto Pinochet fue trasladado de la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) hasta una unidad de cuidados intermedios donde continúa su rehabilitación cardiovascular, que incluye movilización asistida y kinesioterapia respiratoria, según el último informe médico emitido hoy en la mañana en el Hospital Militar.


UPI

En el reporte número 9, entregado hoy a las 10:00 horas, se indicó que su evolución ha sido satisfactoria.

Junto con señalarse que ayer fue trasladado a sala de cuidados intermedios, se precisó que continúa con su plan de rehabilitación cardiovascular, que incluye movilización asistida y kinesioterapia respiratoria.

El próximo informe de su estado de salud se emitirá mañana a las 10.00 horas.

El ex comandante en jefe del Ejército ingresó al centro asistencial castrense el domingo pasado afectado de un infarto al mediocardio y un edema pulmonar, permaneciendo hasta ayer en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

 

Infarto de Pinochet no altera la marcha del Estado

El ministro portavoz de Gobierno de Chile, Ricardo Lagos Weber, afirmó hoy que la polémica que genera el ex dictador Augusto Pinochet, que el pasado domingo sufrió un infarto cardíaco, tiene 'muy poco impacto en el Estado'.

'Debo ser franco, la figura de Pinochet sigue produciendo divisiones en la sociedad chilena, pero no una división uniforme, y desde el punto de vista del Gobierno, es ínfimo el impacto que produce', afirmó Lagos Weber en una reunión con la prensa extranjera.

En opinión del ministro, son muy pocos los chilenos que rescatan la figura del ex general 'pero un porcentaje mayoritario tiene un juicio distinto'.

Pequeños grupos de partidarios y detractores de Pinochet se han enfrentado a golpes en las cercanías del hospital militar, donde el ex dictador chileno permanece internado desde el domingo tras sufrir un infarto de miocardio y un edema pulmonar.

'Creo que el general Pinochet, desde el punto de vista político, es una figura del pasado, la ciudadanía en su conjunto ya se formó un juicio sobre su gobierno, lo que no significa que la salud del general no sea noticia', añadió el ministro.

Reconoció que es una realidad, y que no se puede negar que cada vez que el ex gobernante militar ha tenido una crisis de salud ésta ha generado una gran atención de los medios de comunicación nacionales y extranjeros.

En alusión a las futuras exequias de Pinochet, un tema que ha causado controversia entre los familiares del ex presidente de facto y el Ejecutivo, Lagos Weber insistió que 'llegado el minuto se tomarán (las decisiones) y harán los anuncios que corresponda', sin entrar en detalles.

El pasado lunes, la ministra chilena de Defensa, Vivianne Blanlot, aseguró que el Gobierno no va a tomar ninguna decisión al respecto 'mientras los hechos no ocurran'.