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Chile

¡¡¡Abran la champaña!!!

¡¡¡Abran la champaña!!!

 Por Manuel Salazar Salvo / La Nación

El 1 de septiembre de 1988 los dos bandos en pugna ingresaron al tramo final de la carrera que definiría el destino del país.

El 1 de septiembre de 1988 los dos bandos en pugna ingresaron al tramo final de la carrera que definiría el destino del país. El Comando por el No había percibido en los primeros meses del año que la gran batalla se daría en las comunas, en las poblaciones, en los barrios, donde el pinochetismo mantenía férreos controles e influencias. Se crearon entonces los comandos comunales por el No, para desde ellos acumular fuerzas e iniciar luego los "puerta a puerta" con miles de voluntarios.

Ese trabajo llegaría a su punto culminante con una Marcha de la Alegría que partiría desde Arica y Punta Arenas, convocando a 50 mítines en los últimos diez días de la campaña, para llegar a Santiago el 1 de octubre a la concentración final.

La segunda gran preocupación era evitar el fraude y para ello se recurrió a los consejos de expertos internacionales. Todos coincidieron en que se debía proteger el escrutinio de las mesas, garantizar que el recuento en cada una de ellas fuera el mismo que llegaba a los centros de acopio. Se le pidió a Renovación Nacional que instruyera a sus apoderados para que contrastaran las minutas de las mesas con los apoderados del No.

La tercera tarea relevante fue la franja de propaganda televisiva, donde debían emitirse 27 programas de 15 minutos cada uno, entre el 5 de septiembre y el 1 de octubre, de las 22:45 a las 23:15 horas cada día (sábado y domingo se transmitiría a las 11.30 horas). Los partidos de la Concertación querían aparecer en ella, pero los dos coordinadores políticos, Juan Gabriel Valdés y Patricio Silva Echeñique, lograron mantenerlos a raya. Tras largos debates se coincidió en dos conceptos claves para su realización: esperanza y seguridad. A ellos se les agregaron tres ingredientes vitales: frescura, alegría y paz. Eso significó, por ejemplo, que se optara por la guitarra eléctrica, los sintetizadores y la batería, por sobre los charangos, los bombos y las quenas. De allí surgieron las frases claves: "La alegría ya viene" y "Sin odio, sin violencia ", entre otras. El trabajo de producción contó con el aporte voluntario de cientos de personas provenientes de los ámbitos del arte y de la publicidad. La creatividad tanto tiempo censurada brotó en cada toma, en cada sonido, en cada secuencia. Muchos coincidirían en los años siguientes que sin la franja del No, el Sí habría ganado

Los dirigentes de la Concertación, en tanto, establecieron los más sorprendentes contactos para garantizar la normalidad del proceso plebiscitario. Se habló con el mundo diplomático, con las iglesias, con las Fuerzas Armadas, con los empresarios, con los medios de comunicación, con los representantes de los partidarios del Sí y con integrantes del gobierno. Ningún detalle podía quedar al azar, todos los escenarios debían preverse.

Velando las armas

El 18 de septiembre, el general Jorge Zincke, comandante de la Guarnición de Santiago, señaló a Mónica Jiménez, coordinadora de la Cruzada Cívica, entidad que enseñaba a votar a la ciudadanía, que numerosas armas habían sido entregadas en los suburbios de Santiago y que los militares temían una asonada comunista. Un mensaje similar entregó en La Moneda el subsecretario de Interior, Alberto Cardemil, a Sergio Molina y José Miguel Barros, coordinadores del Comité por las Elecciones Libres (CEL). En los días siguientes un oficial de Carabineros informó que varios buses semejantes a los que usaba la policía habían sido robados en los últimos meses. En el Comando del No cundió el nerviosismo, pero la tranquilidad se mantuvo casi inalterable hasta la víspera de la tan esperada fecha.

En la noche del 4 de octubre varios atentados explosivos contra torres de alta tensión provocaron un nuevo apagón en Santiago. En varias comunas metropolitanas se escucharon fuertes detonaciones. Muchos chilenos dormían sobresaltados, entre ellos varios cientos de militantes de partidos de izquierda que, convencidos de un fraude o un nuevo golpe, permanecían acuartelados y armados en casas de seguridad. Su misión era iniciar en la noche siguiente -consumado el fraude que consideraban inminente- una sublevación armada en diversas poblaciones de Santiago.

Otros cientos de hombres armados también trataban de conciliar el sueño en la Escuela Militar. Pertenecían a la llamada "reserva del comandante", una fuerza de despliegue rápido que dependía directamente de Pinochet y que en esa ocasión constaba de casi un millar de soldados, carros de combate, tanques y helicópteros, al mando del brigadier general Jorge Ballerino, director del Comando de Institutos Militares. Ellos podrían estar en escasos minutos en el centro de la capital o atacar cualquier blanco en la ciudad.

A las siete de la mañana del miércoles 5, cuando los soldados recién abrían los locales de votación, los chilenos acudieron masivamente a las urnas provocando inesperadas aglomeraciones. En el Comando del No se inquietaron. Si la espera era excesiva, muchas personas podrían devolverse a sus casas. Los llamados al general Zincke se repitieron una y otra vez. Al mediodía la situación se normalizó.

Pinochet se instaló con algunos familiares a las 11 horas en el Salón Prieto, ubicado en los subterráneos de La Moneda. Sólo tenían acceso expedito los miembros de su núcleo más cercano: los generales Santiago Sinclair, Sergio Valenzuela y Hugo Salas Wenzel, director de la CNI; el coronel Claudio Collao, jefe de la Casa Militar; y el ministro Sergio Fernández.

El ánimo no era bueno. Los efectos de la franja del No habían sido devastadores, lo que se reflejó en un rápido vuelco en las encuestas. Orlando Poblete, ministro secretario general de Gobierno, había asegurado que nadie la vería, a esa hora, a las 22:45 horas, pero la franja había conseguido un rating histórico. Cuando intentaron modificarla, no sólo era demasiado tarde, sino que además los nuevos encargados -Carlos Alberto Délano, Joaquín Lavín, Manfredo Mayol y Jovino Novoa- cometieron nuevos errores, como la entrevista a la ex esposa de Ricardo Lagos, Carmen Weber, decisión que bordeó en la perfidia.

En las últimas semanas de septiembre diversas encuestas pedidas por La Moneda indicaron que el No superaba al Sí en casi todo Chile, pero el círculo de hierro del dictador siguió insistiéndole en que ganaría. Veinte años después, varios de los más fervientes partidarios de Pinochet han tratado de desligar sus responsabilidades en aquella derrota.

Carlos Cáceres, a cargo de conseguir financiamiento para la campaña oficialista, también percibió muchas dudas en el empresariado; Luis Cordero, al frente de las Casas del Sí, decidió incorporar a ellas sólo a miembros de la UDI, marginando a Renovación Nacional.

Lo mismo ocurrió el día del plebiscito. Ningún dirigente de RN fue invitado a La Moneda. El ministro Poblete, incluso, organizó un concurrido almuerzo con dirigentes de la UDI.

A las 19 horas, el conteo rápido del CEL ya tenía una cifra decidora: para el Sí, 32%; para el No, 58%. A esa misma hora el subsecretario Cardemil entregó el primer cómputo oficial en el edificio Diego Portales: sobre un total de 79 mesas escrutadas (¡79 mesas!), el 0,36% del total, señalaba: para el Sí, 57,36%, para el No, 40,54%. El segundo recuento se anunció para las 20 horas.

Los técnicos electorales del No advirtieron en ese instante la inminencia de un fraude. El Ministerio del Interior estaba intentando manipular los resultados.

En La Moneda, Sergio Fernández pidió a los ministros Miguel Ángel Poduje y Alfonso Márquez de la Plata que se contactaran con las Casas del Sí para organizar festejos en el barrio alto. Los canales de televisión, mientras, mostraban recuentos en mesas de locales escogidos donde el Sí ganaba por amplio margen

A las 21 horas, ante el retraso del segundo escrutinio, y el riesgo de que partidarios de Pinochet llegaran al centro a celebrar el supuesto triunfo, el Comando del No decidió entregar sus cifras. Genaro Arriagada leyó: para el Sí, 43,3%; para el No, 54,7%.

¡Usted no se me va!

De allí en adelante, cualquier cosa podría pasar. El riesgo asumido por la disidencia indicaba la convicción de que no estaba dispuesta a dejarse arrebatar una victoria legítima dentro de la propia institucionalidad que se había dado el régimen militar.

Y para ese fraude tampoco estaban disponibles la mayoría de los mandos de las Fuerzas Armadas y Carabineros, ni tampoco la derecha que encabezaban Sergio Onofre Jarpa y Andrés Allamand.

Cardemil entregó el segundo cómputo a las 22 horas: sobre un total de 667 mesas escrutadas, para el Sí, 51,3%; para el No, 46,5%.

En ese preciso momento, en los principales centros del poder político y militar, salvo en La Moneda, pareció claro que Pinochet había optado por el dramático camino de un nuevo golpe militar.

Provistos de pistolas y revólveres, algunos con capuchas y rostros cubiertos, decenas de hombres que se habían preparado desde la noche anterior para ese minuto, salieron a las calles de las poblaciones elegidas en los cuatro costados de Santiago, y empezaron a convocar a los vecinos para iniciar la sublevación armada. Gritaron una y otra vez, pero nadie o casi nadie les hicieron caso. Todos estaban en sus casas, pegados a las radios, frente a sus televisores, anotando aún los escrutinios parciales que seguían emitiéndose minuto a minuto. La lucha estaba ahí, en las urnas, en los votos.

Los principales dirigentes de la Concertación, a través de vínculos preestablecidos, se contactaron con los comandantes en jefe de la Armada, de la FACh y de Carabineros. Ellos tenían claro que el No estaba ganando.

Sergio Onofre Jarpa llamó a La Moneda y pidió hablar con Cardemil.

-Usted no se prestará para una lesera ¿No? -le preguntó.

A las 23 horas el subsecretario del Interior informó a Pinochet que el No superaba el 53%. La diferencia agregó- era irremontable.

Los gritos del general se escucharon en los pasillos del palacio. Sergio Fernández balbuceó su renuncia.

-¡Nooo, mi amigo, por ningún motivo! ¡Usted no se me va ahora de aquí! ¡Usted es el responsable de lo que ha pasado ! ¡Llame a todos los ministros !

Pinochet quedó solo. Quizás en ese instante por su mente cruzó la imagen de José Piñera. ¿Hubiera sido el mismo el resultado con Piñera en el Ministerio del Interior? Muchos en los años siguientes se preguntaron lo mismo.

Pocos minutos después de las 24 horas horas, los ministros estaban frente al general. Varios de ellos tenían los ojos enrojecidos; otros lucían demacrados.

-¡Señores, el plebiscito se ha perdido! Quiero sus renuncias de inmediato. Es todo.

A las 0:30 horas del día jueves 6, los comandantes en jefe de la FACh, la Armada y Carabineros cruzaron caminando desde el edificio de las Fuerzas Armadas hacia La Moneda. Ya en los patios, los periodistas corrieron hacia ellos. El general Matthei se apartó un poco y casi cubierto por los micrófonos y las cámaras, expresó:

-Tengo bastante claro que ganó el No, pero estamos tranquilos.

En el Comando del No, al ver las imágenes por la televisión, se escuchó el esperado grito de Genaro Arriagada:

-¡¡¡Abran la champaña!!!

 

Tiempo de vals

Tiempo de vals

Florcita Motuda a dos décadas de "La fiesta del No", su disco-voto

 Por Marcos Moraga L. / La Nación

Entre las creaciones que dejó el plebiscito del ’88, el músico de la jardinera de goma se despachó un disco militante, que cuenta con una de "las 50 canciones que hicieron cambiar al mundo", según una publicación francesa. Motuda recuerda hoy la factura de un disco perdido al final del arco iris.

Entre el ritmo en tres cuartos, un relator irrumpe: "Transcurrían los años 1814, por los salones imperiales corrían aires de libertad. Y el célebre cantautor Johan Forestain, preparaba esta canción". La que podría ser una descripción de diccionario para una escena empolvada de salones victorianos, en manos de Raúl Alarcón se transformó en otra alegoría de época. Motuda publicó un casete: "La fiesta del No", y la primera canción, "El vals imperial del No" se inscribió más tarde como una de las 50 canciones que hicieron cambiar el mundo, según la revista francesa Actualle.

"Quedé para adentro", dice Florcita Motuda, a 20 años del gol, "si en esa lista estaban también los Rolling Stones, The Beatles, Jimi Hendrix, todos mis ídolos de la canción". Alto vuelo para una canción que nació, precisamente, de la libre asociación espontánea. Seguidor de Silo y luego militante humanista cuando el partido se oficializó, Florcita Motuda fue invitado a la primera concentración del humanismo en 1988. A falta de una canción contingente, el músico comenzó a jugar con el "No", hasta que llegó al famoso vals.

Era música de matrimonio que invitaba al voto y guardarse el miedo. Y la primera prueba en vivo fue un despelote de gente coreando. "Era tan fácil plegarse", recuerda, "y al otro día me llaman de La Segunda y dicen: ‘Se rumorea que está haciendo las canciones del No’. ‘Ahh, sí’, les dije yo, y empecé a inventar sobre la marcha. ‘También tengo una canción que dice Nadie lo puede ver, nadie lo quiere recibir, y esa que dice ¿Qué pasó con las bicicletas?’, y así, mintiendo como loco. Al otro día salió el diario con las letras de las canciones y tuve que ir a comprarlo para empezar a escribir los temas. Todavía tengo el diario. Todo salió de una patada".

Sábados mágicos

La primera provocación había sido en 1987, cuando Flor Motuda se subió al Festival de Viña ataviado de una franja presidencial. Lo echaron. Y por ahí, Alarcón también recuerda cuando los detectives entraron a su casa buscando un militar raptado, y él los hizo pasar, les mostró su casa, y nos los quería dejar irse. "Te faltó ese rincón, ¡Ahí puede estar escondido!", les gritaba. El objetivo del Partido Humanista era que la gente perdiera el miedo a los de verde. Esa era prueba pasada para Motuda: "En Curicó, yo vivía a una cuadra del regimiento. Mi papá había sido carabinero hasta que murió cuando yo tenía 12 años. Todos los días pasaba el regimiento marchando y con los cabros chicos salíamos saltando detrás. Estaba en todo mi ámbito con los uniformados. En el fondo bien en lo profundo- yo no creía que los compadres eran asesinos".

Fueron otras las autoridades las que lo enervaron. "El vals del No" era un hit. Hasta el director Fernando Rosas una vez lo paró "muerto de la risa", rememora Motuda- y le contó que a la Orquesta Sinfónica le tenían prohibido tocar "El Danubio Azul", porque el público comenzó a tararear "no-no-no-no". Y comenzaron las giras. "La primera fecha fue en Talca. Toda la gallada con banderas. Después de mi turno entra Ricardo Lagos y lo primero que dice es: ‘¡Esto no es un circo! Se le arrancó el autoritario por la boca. Negó todo lo que había hecho con el dedo", dice Alarcón. La "gesta heroica" por la democracia era todo lo que quería evitar Florcita Motuda.

"En ningún caso fue valentía", precisa, "yo no sentía peligro; estaba hueviando. Cuando grabamos el video de ‘Nadie lo puede ver, nadie lo quiere recibir’ fuimos a Mundo Mágico. Yo les digo a los tipos: ‘oiga, ¿y Don Francisco no ha llegado?’. ‘No’, me dicen. ‘Ah, es que venimos a grabar unas cosas, vamos a instalar las cámaras para adelantarnos’. Puras chivas mías. Empezamos a filmar en La Moneda chica esa, y después nos querían dejar encerrados. Así, peluseando salían las cosas".

Pero la fiesta se acabó. Aunque el mundo se encargó de legitimar la música de Motuda y hasta José Alfredo Fuentes sacó un tercer lugar en un festival de Australia con "Es conveniente que lo sepas"-, tras la vuelta a la democracia, Motuda postuló a diputado y lo mandaron a pelear al distrito 52. "Me sepultaron, me mandaron a Pucón, Villarrica, allá donde mandan puros fachos", cuenta. "Y con eso de ‘democracia en la medida de lo posible’, se me cayeron los pelos".

-¿Y qué canción habría que hacer hoy para cambiar el mundo?

-Los políticos han cumplido con su plan: se encargaron de demostrarle al mundo que la política era asquerosa, para que la gente de buena voluntad, los jóvenes, se restaran. Hoy, contra lo que hay que cantar es contra los instrumentos financieros de destrucción masiva. Hay ríos en Chile que no son de Chile. La plata de las pensiones está afuera, en otros países. Total en la Luna el oro va a valer callampa, lo que va a valer es el agua.


Exige tu casete

Es imposible conseguir "La fiesta del No" en disquerías. Fue la Democracia Cristiana la que se encargó de distribuirlo en casete con apoyo de Gabriel Valdés y Jorge Burgos- y a Motuda le llegaron algunas copias "y un par de lucas cagonas". Así que la única forma de llegar al disco es a través de la ilegalidad generosa de internet, hasta que el músico reedite esa música, para lo cual ya está trabajando, según cuenta. Acá, un extracto de "Añoranzas nostálgicas por el plebiscito del 80" : "(...) El voto era voto era transparente / los votos en blanco, se sumaba / ¿A quién se sumaban, señor Ministro? / Dígame / ¿A quién se sumaban, señor Fernández? / ¿A quién se sumaban? Por supuesto que no era al No. / Pero hubo un hecho excepcional / votaron todos los enfermos / ¿Sí? / votaron todos los ausentes / ¡No! / ¿O creció la población? / ¿Qué pasó? (...)"

Los Prisioneros, vox populi

Claudio Pereda Madrid

Para el año del plebiscito, la fama y el éxito del trío de San Miguel era absoluto. A su haber ya contaban con tres discos notables. Habían ganado espacios en las radios, sus LP eran discos de oro antes de que llegaran a tiendas, visitaban las regiones frecuentemente y comenzaban también a internacionalizarse con visitas a Perú y una destacada participación en el concierto de Amnesty International en Mendoza.

A pesar de todos sus palmares, sin embargo, el grupo era casi innombrable en TV. Salvo excepciones muy marcadas (como esa aparición de culto en el programa infantil "Patio Plum" o algunas rápidas pasadas de sus videos en programas como "Más Música" de Canal 13, conducido por una juvenil Andrea Tessa), el decir sólo Los Prisioneros por las pantallas del Chile de los 80 producía escozor en los conspicuos rostros de la época.

La aparición de un documental sobre el grupo en la Franja del No fue una locura total. Por primera vez salían hablando por la tele sobre sus orígenes, recorrían su colegio y llamaban a una urgente postura crítica, en un muy buen trabajo documental del director Cristián Galaz. La mirada irreverente e iconoclasta del trío, especialmente de su líder Jorge González, no era fácil de aceptar ni para militares ni para políticos. Cuando hablaba con su particular ventilador eran pocos los que quedaban bien parados, pero la presencia del grupo en la franja fue decidor para el voto juvenil. En especial ese que pensaba que daba lo mismo hacer una raya o un dibujo obsceno como crítica.

El grupo participó activamente desde el comienzo. Primero en el movimiento Cruzada Cívica que en junio de 1988 llamó a los jóvenes a inscribirse. Por las radios, especialmente la Chilena y la Cooperativa obviamente, Jorge González decía en los spots "que no se nos pase esta oportunidad de decidir nuestro destino como país". Luego el trío participó también activamente en las concentraciones más importantes, como el cierre de la Marcha de la Alegría, que fue la última actividad pública del Comando por el No.

 

Saldremos a la calle a cantar de Arica a Punta Arenas

Saldremos a la calle a cantar de Arica a Punta Arenas

La Nación    /  Viernes 10 de octubre de 2008    /  Por Ricardo Ahumada

Obispo Emiliano Soto celebra aprobación de feriado para iglesias evangélicas y protestantes

Luego de aprobarse ayer en la Cámara de Diputados, la Presidenta Bachelet promulgará hoy la nueva ley convirtiendo el próximo viernes 31 de octubre en el primer festivo evangélico.

"Estamos muy emocionados, porque estamos logrando un hito histórico para el mundo evangélico. Esto es algo inédito: por primera vez en Latinoamérica está sucediendo algo así. Ésta es una clara demostración de que hay una iglesia evangélica que está creciendo cada vez más en este país y que va a hacer notar su influencia". Las palabras del obispo Emiliano Soto, presidente de la mesa ampliada de la Iglesia Evangélica de Chile son elocuentes. Su alegría se palpa en sus dichos a minutos de enterarse de que la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la ley que convierte el 31 de octubre en el Día de las Iglesias Evangélicas y Protestantes en Chile.

Más aún cuando le comunican que el documento -que instaura un nuevo fin de semana largo en el calendario- será promulgado hoy por la Presidenta Bachelet. "Para nosotros este día significa que marcamos presencia como iglesia evangélica en un país que históricamente ha sido de cultura católica", explica el pastor.

Por eso, asegura, la celebración será a lo largo de todo Chile y al estilo de su comunidad. "Saldremos a la calle a cantar de Arica a Punta Arenas y demostraremos la alegría y alabanza que nos caracteriza".

No es todo: el mismo feriado serán homenajeados en el Congreso varios "hermanos" y culminará la celebración con un acto masivo en la Plaza de la Constitución, a partir de las seis de la tarde. "Queremos destacar algunos íconos evangélicos que nos parecen relevantes como Martín Lutero o Juan Calvino que han sido hombres símbolos que señalaron un camino para la iglesia haca ya 500 años. En Chile tenemos a Juan Canut de Bon y Diego Thompson, gente que fue pionera en la iglesia evangélica en el mundo y que llegó a nuestro país" dice.

Ante las críticas de diversos empresarios e incluso del ministro de Trabajo, por sumar al calendario una nueva fecha en rojo, el obispo Soto fue tajante. "Creo que la mirada de los economistas no cabe en esta ocasión. Hay que resaltar el fortalecimiento de la moral, el desarrollo espiritual del ser humano más que mezquinos dólares".

De paso aprovechó de recordar el trabajo voluntario que hacen miles de evangélicos en rehabilitación y reinserción social. "Somos defensores del trabajo. Los horarios, la puntualidad son parte de los valores que se le inculcan a un evangélico. Pero eso no significa que no tengamos el derecho de celebrar, de poder manifestar nuestra creencia de una forma notoria. Incluso, si sacamos cuentas, sería mucho más la cantidad de millones de dólares que aportamos todos los días del año al país que lo que deje de hacerse un día".

 

Crónica de una derrota anunciada

Crónica de una derrota anunciada

El Periodista

El triunfo del No

El periodista Libio Pérez escribió la crónica política de la desaparecida revista Análisis con posterioridad al plebiscito del 5 de octubre de 1988. En ella da cuenta cómo se desarrolló la jornada y las urgentes horas que vivió el país hace 15 años. Este es el relato (en caliente) del medio que dirigía Juan Pablo Cárdenas. 

Pinochet se retiró de La Moneda a las 2 de la madrugada del día 6. Había terminado, minutos antes, la reunión de gabinete en la que todos sus ministros presentaron su dimisión. Alberto Cardemil, subsecretario del Ministerio del Interior, se dirigió al edificio Diego Portales a entregar sus cómputos a través de los cuales la Dictadura asumía el triunfo del NO. El candidato único y derrotado estaba más solo que nunca, sin ministros, sin nada que celebrar y en la búsqueda de senderos que le permitiesen reelaborar una estrategia de reconstrucción de sus fuerzas. Fueron las horas en que, como nunca en quince años, la Dictadura estuvo más débil y aislada.

El triunfo del NO -ya claramente definido a eso de las 21 horas del día del Plebiscito- había sido trabajosamente conseguido. Pocos de los millones de electores supieron que ese día 5 de octubre, mientras se realizaba el acto en las urnas, personeros de todos los sectores -adictos al Régimen y opositores- realizaban intensas negociaciones que permitieran un desenlace normal del proceso.

La noche anterior al Plebiscito, varios de los más altos dirigentes del Comando por el NO se reunieron con el general de Carabineros Rodolfo Stange. En el encuentro no se trataron materias post-plebiscitarias, tampoco hubo compromisos de ningún tipo; sólo se abordaron materias de orden y procedimientos para el acto eleccionario. Aún así, lo significativo fue el hecho mismo. Se trató de un contacto al más alto nivel que, según dirigentes de la oposición, abrió un canal de comunicación que podría mantenerse a partir de ahora.

La preocupación mayor de los dirigentes opositores durante los días previos al Plebiscito era, sin embargo, el peligro de que el Régimen impusiera un fraude a gran escala. Antecedentes había muchos. Desde la retención de cédulas de identidad en los días previos, hasta el apagón que se produjo la noche del 4.

Ya el día 30 de septiembre, desde Londres, se filtró la información de que en los altos mandos militares se discutía la posibilidad de suspender el referéndum. El Financial Times indicó que la Dictadura chilena percibía su derrota.

Sin embargo, el cerco al Régimen fue lanzado desde Washington, cuando el Departamento de Estado norteamericano citó al embajador Felipe Errázuriz y le manifestó sus aprensiones sobre la posibilidad de que la Dictadura se decidiera "a patear el tablero". Los norteamericano pidieron garantías para que el proceso se llevara a cabo sin irregularidades, se respetara el resultado de las urnas y no se manipularan las cifras. El Régimen, a través de una nota oficial, ofreció las garantías a lo solicitado.

GUERRILLA DE INFORMACION

Ya el día 5, la preocupación entre los opositores de que el Régimen pretendía manipular los escrutinios creció cuando el subsecretario Cardemil anunció -a las 10:30- que sólo se habían constituido un 35 por ciento de las mesas en todo el país. A esa hora el Comando por el NO tenía otra información: más del 60 por ciento de las mesas receptoras estaban funcionando. Cerca del mediodía, Cardemil indicó que el porcentaje había aumentado al 75 por ciento, mientras que la oposición disponía de datos de que las mesas constituidas alcanzaban al 98 por ciento. De hecho, a las 13:30 horas la totalidad de las mesas receptoras de sufragios, a lo largo de todo el país, estaban funcionando; pero, el ministerio del Interior lo reconoció pasadas las 16 horas de esa tarde.

Esta discrepancia en la información abrió espacio para que los dirigentes del Comando del NO evaluaran que la Dictadura pretendería atrasar los escrutinios y manipular las cifras. Desde las 16 horas los miembros del Comité Ejecutivo de la campaña por el NO se instalaron en la casa rosada de Victorino Lastarria a evaluar cada dato que les llegaba del Centro Computacional que funcionó en el tercer piso del mismo edificio. La situación era tensa y aunque los datos que manejaban no daban margen a dudas sobre cómo se desarrollaba el Plebiscito, las preocupaciones centrales se daban en torno a "las movidas" que realizaba la Dictadura. El Comité Ejecutivo se alimentaba además de la información que le entregaba un centro de Control y Escucha, instalado a pocos metros de allí, en el cual se centralizaban todos los datos que desde provincias y la Región Metropolitana transmitía una compleja red de observadores.

A esa hora los canales de televisión transmitían únicamente la versión oficial. Las entrevistas y opiniones eran sólo para personeros del Régimen. A tal punto llegó la situación que Patricio Aylwin, vocero de los 16 partidos por el NO, se comunicó telefónicamente con Eleodoro Rodríguez (director del Canal 13) para decirle que de continuar entregando información parcializada, los partidos opositores, a través de las radios, llamarían a "descolgarse" de las transmisiones de televisión.

Una situación similar se vivió a eso de las 23 horas. Nuevamente Aylwin llamó al canal católico para advertir que la oposición tenía información distinta a la que Canal 13 entregaba. "Ustedes serán responsables, cuando se sepa que el NO ganó, del clima que se pueda producir", le indicó el dirigente opositor al máximo ejecutivo de Canal 13.

CUANDO EL BANCO SE HUNDE

Desde tempranas horas los dirigentes de la Democracia Cristiana, desde Carmen 8 (sede del PDC), mantenían contactos telefónicos con dirigentes de Renovación Nacional (RN). La DC hacía esfuerzos para que ese partido de derecha, una vez que se entregaran los cómputos, reconociera el triunfo del NO. La idea fue desbaratar cualquier plan de fraude que el Régimen quisiera imponer. Los contactos fueron múltiples, pero el canal oficial se mantuvo entre Andrés Allamand y Edgardo Boeninger. RN se comprometió a reconocer los resultados que el Plebiscito arrojara. A las 19 horas, los dirigentes derechistas se reunieron en la sede de calle Suecia. Ya tenían algunos resultados parciales que les mostró que el NO tenía una amplia ventaja. Allí se acordó esperar algunas horas, hasta que se consolidara la tendencia de los resultados.

En el Edificio Diego Portales, mientras tanto, varios ministros se paseaban junto a militares de civil. Allí todavía reinaba el optimismo. "No hay duda que ganaremos y por amplia ventaja", indicó a ANALISIS el director de la División de Organizaciones Civiles, coronel Hernán Núñez, quien además cumplió un relevante papel en la campaña del candidato derrotado. En los mismos términos se expresaban los dirigentes de Avanzada Nacional, como Sergio Miranda Carrington, presidente de esa colectividad de ultraderecha. También estaban los dirigentes de la UDI por el SI y los de la Democracia Radical. Todo el optimismo se basaba en las reducidas cifras que entregó Cardemil y que daban por ganador al SI.

A eso de las 22:15 horas, William Thayer, miembro de la Comisión Política de RN, se retiró del Diego Portales. "Las cifras del ministerio del Interior -indicó- me parecen poco convincentes; la realidad parece ser otra". Era el último dirigente de RN que permanecía allí. Ya antes habían desaparecido los ministros y altos funcionarios del Régimen.

A la medianoche, los funcionarios de Televisión Nacional supieron que el boletín del ministerio del Interior sólo sería conocido a las 8 de la mañana del día 6. Pero ya algo había cambiado. A las 00:15, a través del Canal 13, Sergio Onofre Jarpa, presidente de RN, reconoció que, según cifras de su partido, "habría una tendencia favorable al NO".

Desde las 22 horas, frente a la Casa del SI se habían instalado los equipos de televisión y numerosos parlantes eran conectados "para la celebración" que estaba prevista, como indicó un funcionario de esa sede oficialista.

Sin embargo, faltando quince minutos para la una de la madrugada del día 6 y cuando estaba por comenzar una reunión de gabinete en La Moneda, el general de la FACH y miembro de la Junta, Fernando Matthei, señaló: "Tengo bastante claro que ganó el NO".

A la una de la madrugada se inició la reunión y allí se decidió entregar los cómputos que desde tempranas horas tenía el ministerio del Interior y que daban una clara e inmodificable tendencia ganadora al NO.

También en esa reunión todo el gabinete presentó su renuncia. Cuando Cardemil, a las dos de la madrugada, entregó los resultados era un funcionario renunciado. Sucedía lo mismo con el ministro Sergio Fernández cuando se refirió a "los resultados conocidos por todos".

En la Casa del SI, mientras tanto, se inició el desmantelamiento de los equipos instalados y la sede cerró sus puertas.

JUEGO DE PIERNAS

En el Comando por el NO, desde tempranas horas, las reuniones y "bilaterales" entre partidos se multiplicaban. La DC, mientras negociaba con Renovación Nacional, también lo hacía con el Partido Comunista. A estos últimos se les pedía un compromiso de no convocatoria a las calles y mantener los acuerdos de conducta común a los que se había arribado en los días anteriores. Un dirigente del PC entró varias veces a la sede del Comando por el NO durante esa noche.

También, a pocos metros de allí, en una conocida Peña, se había instalado el Comité Político de la Izquierda Unida. Este conglomerado a las 22:30 horas ofreció una conferencia de prensa en la que proclamó el triunfo del NO. "Este es el triunfo de todo el pueblo y el pueblo lo va a defender", indicó Aníbal Palma, presidente de la IU. Y reiteró que "Pinochet es el obstáculo para acceder a la democracia", agregando que "las FFAA no pueden ligar su suerte a un candidato derrotado".

Sin embargo, la IU no pudo escalar aún más su demanda. El conglomerado, desde hacía varios días, estaba cruzado por serias discrepancias. Las máximas directivas de la Izquierda Cristiana y del Partido Socialista (Almeyda), por separado, días antes habían puesto en votación "el congelamiento de la IU". La propuesta, en ambos partidos, fue rechazada, pero la unidad interna quedó resentida. De hecho, los partidos de la IU que participan de la Concertación por el NO se jugaron por rebajar el perfil de la Izquierda y su protagonismo, indicó una fuente comunista.

Y a partir de las dos de la madrugada del día 6, la conducción del proceso que se abría con la derrota de Pinochet se trasladó a la Concertación de los 16.

Allí, Patricio Aylwin, junto a los jefes de partidos, reiteró el sentido del NO que había definido la Concertación. Con el triunfo en la mano se insistió en que el NO "es al candidato, al Régimen y su itinerario"; por tanto se postula "concordar con las FFAA" el tránsito hacia elecciones libres al más breve plazo.

AL DIA SIGUIENTE

Conocida la derrota del Dictador, la tónica de las reacciones se trasladó a las calles y plazas del país. Sin embargo, en las cúpulas políticas las discusiones y evaluaciones continuaron.

Transcurrió todo el día 6 sin que Pinochet anunciara su gabinete. Fue un día sin ministros de Estado. A las 11 de la mañana, toda la directiva de Renovación Nacional se presentó ante la prensa. Andrés Allamand dio lectura a un comunicado en el que se dice "que el futuro de la Patria no está resuelto" y que "en las actuales circunstancias, RN reitera su respaldo a las FFAA, al Presidente de la República y a la Junta de Gobierno". Sin embargo, en relación a la institucionalidad, RN planteó algo distinto a lo que propugna la Dictadura. "Es necesario modificar la Constitución", afirmó Jarpa, en un plazo que comprenda el año previo a la realización de elecciones generales. "Es más fácil mientras la Junta permanece en ejercicio", agregó el dirigente derechista.

El partido ultraderechista Avanzada Nacional hizo lo propio. En conferencia de prensa manifestó "su inquebrantable decisión de defender la Constitución y la legalidad vigente", al mismo tiempo que disparaba duras críticas hacia la conducción de la campaña del Régimen y hacia el ministro Sergio Fernández.

Jaime Guzmán, presidente de la UDI, por su parte, indicó que "los sectores democráticos que integran la Concertación por el NO han sido prudentes hasta ahora", pero advirtió que cualquier intento de alterar la institucionalidad "nos llevaría a que el propio resultado tropezara con su fuente de validez y legitimidad", es decir, con las FFAA.

El día jueves, mientras miles de personas ocupaban la Alameda, Patricio Aylwin habló a la prensa como presidente del PDC. Insistió en que la oposición no "escalaría las demandas que a su tiempo planteó" y que estaban a la espera de que se abriera un canal de comunicación con el Régimen para insistir sobre negociaciones que permitan modificar el calendario institucional. Ante una pregunta directa si acaso la DC solicitaría la renuncia de Pinochet, Aylwin fue enfático: "Eso no está entre las demandas de la Concertación de los partidos". Abajo, mientras tanto, miles de chilenos exigían la salida del Dictador. Cuando un periodista le preguntó sobre la petición de los manifestantes, el dirigente de la DC señaló: "El grito ¡Y va a caer! fue una consigna de la campaña y tal vez haya algunos sectores minoritarios que crean que será posible acelerar las decisiones a través de movilizaciones en la calle".

Los esfuerzos de Aylwin por mantener esa política de `no escalamiento de la demanda democrática’ se topó, sin embargo, con la rigidez de la Dictadura. A través de cadena nacional, Pinochet anunció que no está dispuesto a dejar ninguno de los cargos que ocupa; ni la presidencia, ni la comandancia del Ejército. Es más, ratificó el mismo gabinete que dirigió su fracasada campaña electoral.

Por eso, al cierre de esta edición, varias de las fuerzas políticas que integran la Concertación de partidos por el NO, por separado comenzaban a exigir la renuncia del Dictador. Así se manifestó el Partido Socialista (Almeyda) y el Partido Humanista. Igual demanda daría a conocer la Izquierda Unida.

El Régimen, mientras tanto, continuaba atrincherándose en su Constitución. Y no daba ninguna señal de aceptar una negociación.

 

 

La política exterior chilena y el doble discurso ante la expulsión de José Miguel Vivanco de Venezuela

La política exterior chilena y el doble discurso ante la expulsión de José Miguel Vivanco de Venezuela

Esteban Silva Cuadra

La expulsión del territorio de la República Bolivariana de Venezuela del chileno José miguel Vivanco, director de la institución estadounidense Human Rights Watch (HRW),junto a otro directivo estadounidense, gatilló una serie de roces entre los gobiernos de Chile y Venezuela, lo que refleja que la política exterior de Chile se encuentra profundamente impregnada por la ideología conservadora y el doble discurso. La nacionalidad de José Miguel Vivanco, de ningún modo debiera transformarse en un conflicto artificial entre los gobiernos de Chile y de la República Bolivariana de Venezuela. Sus opiniones -las que motivaron su expulsión de Venezuela- mediante una decisión soberana del gobierno del Presidente Hugo Chávez, le representan a él y su institución y en nada tienen que ver con Chile y con el pueblo chileno.

Un solo ejemplo; La argumentación del gobierno chileno, esgrimida por el Canciller subrogante Alberto Van Klaveren, al anunciar el envío de una nota diplomática al gobierno Bolivariano en rechazo de la expulsión que afectó al chileno José Miguel Vivanco, es una demostración contundente del doble estándar dominante en la actuación gubernamental, actitud que puede ser leída como una demostración del alto sesgo ideológico conservador dominante en nuestra cancillería y la cada vez más indisimulada animadversión que exhibe el actual canciller Alejandro Foxley y un sector importante de altos funcionarios de la cancillería, particularmente cuando se trata de declaraciones, iniciativas y actuaciones del gobierno del Presidente Hugo Chávez Frías en relación a nuestro país y a la región.

La posición política del Ministro Foxley y de algunos dirigentes de la Concertación, no hace sino que estimular la escalada de agresivas declaraciones en contra de Hugo Chávez y de su gobierno (las que de paso condicionan a UNASUR presionando a la misma Presidenta Bachelet) por parte de dirigentes de la derecha política y económica, así como de connotados analistas y periodistas del pensamiento único que opinan sin contrapeso en mayoría de los medios de comunicación. La decisión tomada de expulsar a Vivanco se efectuó invocando las leyes y la constitución vigente de la República Bolivariana de Venezuela, Más allá de las diferentes realidades de cada país y de la opinión que se tenga sobre la pertinencia u oportunidad de las medidas tomadas, aquella decisión se tomo siguiendo el mismo razonamiento que invocó hace solo tan solo 3 meses atrás el gobierno de Chile para expulsar de su territorio a los ciudadanos italianos Giuseppe Gabriele y Dario Ioseffi, los que fueron acusados de injerencia indebida al ser aprendidos luego de entrevistar y filmar al lonko (mensajero) de la comunidad mapuche de Chupilko, que desde hace 17 años denuncia la usurpación de sus tierras por parte de la empresa Forestal Mininco.

Los italianos fueron detenidos en el sur de Chile y por decisión del Ministerio del interior fueron finalmente conducidos al aeropuerto internacional y expulsados del país. Acusados por infracción a la Ley de extranjería debido a que ingresaron como turistas al país, se les responsabilizó de infringir la Ley de extranjería al participar en actividades de política interna. Los jóvenes italianos no elaboraron documento escrito alguno- (como lo si hicieron en Caracas los directivos de HRW con un amplio despliegue)- mediante el cual hubiesen criticando la institucionalidad vigente, la falta de reconocimiento constitucional de nuestros pueblos originarios, la conducción del gobierno de la Presidenta MIchelle Bachelet, o denunciando las dificultades sociales, económicas, territoriales y culturales que afectan hoy al pueblo mapuche.

Tampoco efectuaron una conferencia de prensa y sin embargo fueron expulsados de Chile sin contemplaciones. Aquello, (a la inversa de lo ocurrido con las declaraciones de personeros del gobierno chileno sobre la expulsión de José Miguel Vivanco de territorio venezolano), tampoco generó una protesta oficial ante Chile por parte del gobierno italiano, por el hecho que ambos fuesen ciudadanos de ese país. Una situación similar se vivió en abril del 2008 cuando el Gobierno chileno expulsó del país al ciudadano francés Thomas Bourgeois y a los ciudadanos españoles Jesús Fuentes, Félix Torrealba y Jesús Duero, integrantes del grupo rock 'Puente Romano ' junto a dos jóvenes españolas, cuyas identidades no fueron reveladas, las que fueron detenidas cuando acudieron a las dependencias policiales a visitar a sus compañeros. Los jóvenes fueron expulsados por el Ministerio del Interior invocando la violación a nuestra Ley de Extranjería actual, que prohíbe participar en actos políticos a ciudadanos extranjeros. Los europeos participaron en un acto cultural en la Villa Francia en Santiago en homenaje a los hermanos Vergara Toledo asesinados por agentes de la dictadura de Augusto Pinochet en 1985. En este caso la sola participación de estos jóvenes en un acto considerado por el gobierno como acto político fue suficiente para expulsarlos.

En ambos casos no hubo la presentación de un documento, ni criticas publicas formuladas por los expulsados ( como las efectuadas en caracas por los directivos de HRW) y sin embargo, en el caso de Vivanco motivaron el envío de una nota de protesta diplomática por parte de Chile al gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, involucrándonos así de manera artificial y desde una clara impronta ideológica conservadora en un lamentable incidente bilateral. No se puede tener un doble discurso y una doble practica- como las que tiene la cancillería chilena- sin que quede al descubierto sus contradicciones y debilidades. No se puede observar “la paja en el ojo ajeno” y no ver la propia, sin que queden al descubierto las incoherencias y en último término, una concepción de política internacional que trasunta una clara política conservadora, Se protesta ante Venezuela en este caso invocando nuestra historia reciente y nuestra sensibilidad en los temas de DDHH pero se guarda absoluto silencio ante países que violan sistemáticamente los DDHH y encabezan injerencias indebidas en amplias regiones del planeta como los Estados Unidos de América.

La política exterior de Chile no puede construirse sobre una concepción ideológica sesgada y conservadora. Nuestra política exterior debe contribuir a la integración sudamericana y latinoamericana sin aislar a ningún país ni a sus gobernantes, con respeto a la autodeterminación y la soberanía de cada país. Debemos trabajar por un mundo multipolar, para que la globalización sea incluyente y regulada, impulsando la transformación profunda de los Organismos Multilaterales y de Naciones Unidas, para impulsar un comercio mundial más justo para los países en desarrollo. Debemos retomar un enfoque fundamental que se encuentra en el centro de la política internacional desarrollada por el Presidente Salvador Allende y que hoy frente a los cambios progresistas que se desarrollan en la América Latina y el Caribe del Siglo XXI, adquiere plena vigencia: El rechazo a las fronteras ideológicas en las relaciones internacionales, el respaldo activo al derecho de autodeterminación de los pueblos y el respeto a la soberanía de los países y sus instituciones de acuerdo a sus propios procesos democráticos, así como la no injerencia de poderes imperiales y fácticos en los asuntos internos de los Estados.

Debemos impedir que se impongan las posturas conservadoras que pretenden repartir certificados de buena conducta.Para Chile en su relación vecinal y regional esto es muy importante En América Latina y entre nuestros países no se debe reproducir una guerra fría o un intento artificial de dividirnos "entre populistas versus demócratas o entre “centro o social liberales versus izquierdas estatistas" enfoque que le interesa introducir en nuestro continente al imperio y a las fuerzas conservadoras y de derecha en nuestro país. Refiriéndose al tema la Presidenta Michelle Bachelet señaló en el 2006 "acá no hay un eje del mal de ciertos gobiernos y un eje de los que pudieran ser democráticos. Acá las amenazas no son las personas, que por lo demás están siendo elegidas por sus ciudadanos". Agregando que su política exterior, "tendrá como centro de gravedad y sello la promoción de una identidad regional común en América Latina". Espero que se retome ese enfoque y se detenga la equivocada política a la que nos ha conducido el Canciller Foxley respecto de nuestra relación bilateral con la República Bolivariana de Venezuela. En este tema haría bien el Canciller en asumir y “aceptar el principio de la diversidad” y examinar lo negativo que es el doble discurso en política internacional.

- Esteban Silva Cuadra es analista internacional. Consejero de la Escuela Latinoamericana de Postgrado (ELAP) de la universidad ARCIS. Miembro del Comité Central del Partido Socialista de Chile.

 

 

Chilena detenida en Argentina denuncia montaje

Chilena detenida en Argentina denuncia montaje

La Nación

Martes 23 de septiembre de 2008  | 11:55   

Joven acusada de llevar a explosivos en visita a chilenos requeridos por crimen del cabo Luis Moyano inició su comparecencia ante la justicia trasandina.

Como una mentira calificó esta mañana, en escuetas declaraciones, la joven chilena Andrea Urzúa Cid, el proceso por el que fue detenida en Argentina bajo el cargo de intentar ingresar explosivos en una visita a los nacionales apresados en el sur de ese país, Freddy Fuentevilla Marcelo Villarroel.

"Esto es un montaje para perjudicar a Freddy y Marcelo", gritó la mujer en su ingreso al  tribunal de Zapala en donde comenzó esta mañana su comparecencia ante la justicia de ese país luego de su captura el sábado último.

La declaración mantiene los dichos de Urzúa en una carta al diario La Tercera en que señala que su caso corresponde a una operación de inteligencia orquestada desde Chile y destinada a sostener la peligrosidad de los sujetos cuya suerte judicial comienza a verse esta semana en ese país.

Urzúa Cid fue llevada ante el juez federal en Lo Penal, Ruben Caro, desde dependencias de Gendarmería Nacional que la detuvo por orden del Juzgado de Neuquén, Antonio Labate.

A la mujer, cuando llegó el jueves a visitar a los chilenos, presentándose como cuñada de uno de estos,  se le encontró oculta entre sus piernas algo que en un primer momento pareció droga, aunque luego, con ella ya fuera del penal, se confirmó que eran explosivos.

Por ello se dictó una orden de captura que se cumplió el sábado cuando se preparaba para volver a Chile por el paso internacional Hua-Hum, que conecta la trasandina ciudad de San Martín de los Andes con la local de Panguipulli.

En septiembre de 2003, y con 6 meses de embarazo, Urzúa había sido detenida con otras 3 persona en barrio Brasil de Santiago acusada de portar explosivos como medio kilo de nitroglicerina.

 

UN MUERTO LA NOCHE DEL 11 DE SEPTIEMBRE; EL OBRERO DE LA CONSTRUCCIÓN JUAN SOTO

El 11 de septiembre último, alrededor de las 21:00 hrs., un brutal accidente ocurrido en la construcción de la Torre Titanium, en la comuna de Vitacura, terminó con la vida del obrero enfierrador, Juan Alberto Soto.
La Torre Titanium –que busca ser la segunda más grande de Latinoamérica- es propiedad de Abraham Senerman (apodado “El rey del metro cuadrado”). Allí se pretende erigir la Portada de Vitacura, un edificio para fines comerciales y financieros.
El obrero Juan Soto se encontraba en el piso 27 de la construcción cuando producto de una situación que todavía debe ser aclarada, sufrió un golpe fatal de una estructura metálica. Mientras se escribe esta nota, su cuerpo aún se encuentra en el Instituto Médico legal.
La empresa Titanium ha acumulado una serie de denuncias laborales por exceso de jornada y horario de trabajo; falta de higiene y seguridad para los obreros; y prácticas antisindicales. Las denuncias abarrotan la Inspección del Trabajo de Las Condes. Sólo el 27 de agosto pasado, tres obreros sufrieron un accidente debido a deslizamientos de tierra en la base de la construcción que los llevó a la Mutual de Seguridad, mientras la Seremi de Salud inició una investigación al respecto.
El obrero Juan Alberto Soto era oriundo de Angol, novena Región, y se había trasladado a trabajar a Santiago buscando un mejor porvenir.
El fono contacto para acopiar mayores informaciones es el 9-2653636.

Andrés Figueroa Cornejo
Septiembre 12 de 2008

 

Categoría: Convocan a caceroleo para el 11 de Septiembre

Categoría: Convocan a caceroleo para el 11 de Septiembre

9 Septiembre 2008

Asamblea nacional de Derechos Humanos: "El pasó de la marcha será por la moneda"

Chile: Organizaciones sociales y políticas convocan a "caceroleo" para el jueves 11 de Septiembre

OPAL- Mientràs las organizaciones políticas y sociales, entre las que destaca el Movimiento de Pobladores en Lucha, Andha Chile de los deudores habitacionales y el Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, convocaron a un caceroleo para este jueves 11 de septiembre a las 21:00 horas, los estudiantes hacen llamado a tomarse las calles, plazas, universidades, liceos y lugares de trabajo, en lo que denominaron "nuestro 11 alegre y popular". La Asamblea Nacional por los Derechos Humanos, dará a conocer en las próximas horas, el programa de conmemoraciones.

Con màs de 2 mil efectivos policiales, desplegados por las calles y poblaciones de Santiago, el gobierno espera enfrentar las manifestaciones y posibles desmanes que puedan registrarse el próximo 11 de septiembre, cuando se cumple el aniversario numero 35 del golpe militar (1973), que derrocó al presidente socialista Salvador Allende.

Allanamientos y detenciones selectivas, seguimientos a personas y organizaciones, son la tónica, que como cada año, en una especie de estado de sitio, exibe la capital chilena. A esto se agrega, la campaña de terror que medios monopolizados, imprimen en la Población, Sandra Oliva, del Movimiento Pobladores sin Techo de La Pintana , indicó que la movilización tiene como objetivo llamar la atención de las autoridades debido a las precarias condiciones de vida que tienen por la cesantía y los bajos sueldos.

La manifestación tiene como objeto rechazar el hambre, el Transantiago, las alzas, los bajos salarios, demanda de una vivienda digna, reforma profunda a la educación y por el término de las deudas habitacionales, subrayó la representante.