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Centros Chilenos en el Exterior

Es hora de tener una moneda común en Sudamérica

Es hora de tener una moneda común en Sudamérica

Rafael Correa, flamante Presidente de Ecuador

El doctor en Economía de la Universidad de Illinois, de 43 años, se define como de izquierda “cristiana, no marxista”, asegura que su país no saldrá de la dolarización durante su Gobierno, pero advierte sobre la necesidad de avanzar sobre la lógica de la colaboración y no de la competencia entre los países de la región.


Martín Sivak

Rafael Correa, el economista de centroizquierda que será investido mañana como Presidente de Ecuador, hizo su ingreso al mundo de los mandatarios el 8 de diciembre, en la Cumbre Sudamericana de Naciones. Ese día, Correa llegó a Cochabamba (Bolivia) en el mismo avión brasileño que llevó a la ciudad a Luiz Inàcio Lula da Silva, y en menos de un día se reunió con varios presidentes en ejercicio.

Correa llevaba entonces el cartel de Presidente electo, el mismo que el nicaragüense Daniel Ortega, pasajero del Airbus oficial de la República Bolivariana de Venezuela. Habían pasado menos de dos semanas desde la segunda vuelta presidencial del 26 de noviembre. El millonario Álvaro Noboa le había dado un tono de guerra fría a la campaña electoral al anunciar que si su oponente ganaba, Ecuador entraría irremediablemente en el comunismo y sería tutelado desde Caracas por Hugo Chávez Frías. De poco le sirvieron las amenazas: obtuvo el 43,3% de los votos, pero Correa le ganó con el 56,6%.

Antes de portar el cartel de Presidente electo, Correa llevaba el cartel de amigo de Chávez, y buena parte de la prensa del continente quiso instalar, como en el caso del balotaje peruano entre Alan García y Ollanta Humala, que el Presidente de Venezuela ponía en juego su proyecto continental en las elecciones del Ecuador. Esa vez, sin embargo, Chávez eligió la discreción.

Correa nació en Guayaquil, tiene 43 años, estudió economía en la Universidad Católica, se doctoró en esa misma especialidad en la Universidad de Illinois y fue ministro de Alfredo Palacio, Presidente de transición después de la caída de Lucio Gutiérrez en abril de 2005. Correa se ve a sí mismo como un hombre de izquierda: “No izquierda marxista, sino cristiana”.

En el inicio de esta entrevista, cuando se disponía a desayunar un café negro con pan y sandía, decidió hacer una introducción:

“Estamos en un cambio de época. El modelo neoliberal ha colapsado y está siendo superado a lo largo y ancho de la región. Nuevos esquemas democráticos se están imponiendo. Más justos, más cercanos a nuestra realidad, más dignos y más soberanos. Eso significa un cambio de era para la región una vez enterrado el modelo neoliberal que la destruyó. ¿En qué consistió? En que la sociedad se entregó a una entelequia llamada mercado; todo era mercancía: el agua, el trabajo, la educación. Las sociedades deben retomar el control de los países. Lo importante es la acción colectiva y para esa acción colectiva es importante el rol del Estado”.

En las cumbres de los presidentes sudamericanos la palabra mágica es integración. Todos la repiten porque, en algún punto, le da sentido al encuentro. Correa no es la excepción, pero lo hace a su modo:

“Aislados, esta globalización nos matará. La globalización busca mercados y se maneja con la lógica de la competencia. Nosotros debemos recuperar la lógica de la cooperación y de la integración en todos los planos. Todos”.

–Precisamente, las dificultades para esa integración han marcado la agenda de las relaciones en América del Sur, y en parte por las propias asimetrías entre los países.

–Si no me hubiese puesto a pensar en esas dificultades no estaría aquí. La convicción de los nuevos dirigentes de América Latina es lograr lo que supuestamente era imposible.

–¿Cómo se puede compatibilizar esa nueva integración con los Tratados de Libre Comercio (TLC), un tema crucial para Ecuador y otros países andinos como Bolivia, Colombia y Perú?

–Ese es un problema grave. Si queremos una verdadera integración en Sudamérica, debemos tener mucho cuidado con esa firma de convenios bilaterales. Los TLC atentan contra la integración y contra la normativa andina.

–¿Y usted que hará como Presidente?

–Nosotros no firmaremos el TLC y buscaremos la integración latinoamericana.

–En Argentina se salió de la convertibilidad después del derrumbe. ¿Cuál es su plan para lidiar y eventualmente salir de la dolarización?

–La nueva convertibilidad sacó a la Argentina de la convertibilidad después de 44 meses de recesión. Cuando se implementó la dolarización ecuatoriana el modelo era Argentina. Se derrumbó la convertibilidad y resulta que convertibilidad y dolarización no tenían nada que ver. Y eso es una falsedad. Técnicamente son lo mismo. Lo mismo que padeció Argentina lo está sufriendo Ecuador: pérdida de competitividad, salidas y quiebras de empresas, destrucción del sector agrícola, desempleo, altos precios. ¿Cuál es la diferencia? En Ecuador tenemos dos fuentes artificiales de financiamiento para sostener el problema, pero no para resolverlo: el petróleo y las remesas de emigrantes. Vamos a tratar de resolver esos problemas. Vamos a reactivar la economía en un contexto dolarizado utilizando una política comercial petrolera, vamos a combatir el desempleo con distintos programas. Pero en cuatro años de Gobierno nos hemos comprometido a mantener la dolarización. Tratar de salir de la dolarización sería suicida y podría provocar una guerra civil. No hay consenso político y social para ello. Esperamos en el mediano y largo plazo poder salir de la dolarización con una alternativa e ir hacia monedas comunes, como la andina o la sudamericana. Sería una salida a este modelo dolarizador perverso. Europa tardó alrededor de 20 años en tener el euro. Nosotros hemos tardado 500 años, pero es hora de tener esa moneda común.

–Otro de los grandes problemas que usted enfrentará es la deuda externa (11 mil millones de dólares), que representan el 28% del Producto Interno Bruto. De la experiencia argentina de renegociación de deuda, ¿qué tomará?

–Muchísimas cosas. Creo que fue una renegociación muy exitosa, una postura muy firme del Presidente Kirchner, y podemos tomar muchas cosas. Lamentablemente, Ecuador perdió una oportunidad histórica en 2000, cuando los precios de los bonos cayeron brutalmente y en lugar de resolver el problema definitivamente buscaron elevarlos para que los acreedores no perdieran dinero. Tenemos que aprender mucho de la experiencia argentina.

–¿Ecuador está en condiciones de pagar el interés de la deuda, como hizo el Gobierno argentino?

–Ecuador está en condiciones de pagar muchas cosas, pero al ritmo de las necesidades del país, no al ritmo de los acreedores. Nosotros antepondremos las necesidades del país a los bolsillos de los acreedores. Y ese es el principio fundamental. El FMI y el Banco Mundial son parte del problema y no de la solución. Tenemos que buscar fuentes de financiamiento intrarregionales. América Latina tiene capacidad de autofinanciamiento trayendo las remesas de afuera. Además, los bancos centrales son autónomos en sus países, pero dependen de “otros” poderes.

–¿Qué política aplicará sobre los hidrocarburos y qué tomará de la experiencia “nacionalizadora” de Evo Morales?

–Ecuador siempre ha tenido nacionalizados los hidrocarburos y no hay que hacer ningún cambio legal. De acuerdo a la Constitución, todos los recursos del subsuelo son del Estado. Pese a ello, las mafias de siempre se las han arreglado para privatizar lo que era de todos. Y en estos momentos la extracción privada es mucho mayor que la extracción pública. Mucho más. La participación del país es irrisoria: de cada cinco barriles dejan uno y se llevan cuatro. Eso es lo que renegociaremos.

–Una de los mayores problemas para llevar adelante su plan de Gobierno es que no tiene diputados propios. ¿Cómo piensa gobernar sin el Parlamento?

–Sólo un Presidente ecuatoriano de las últimas décadas ha tenido el Congreso con él. El 80% de las cosas que hay que hacer en el Ecuador no debe pasar por el Congreso.

–La Asamblea Constituyente que usted convocará tiene como objetivo hacer varios cambios estructurales. ¿Qué modelo de Constituyente tiene en la cabeza?

–Sólo puede de ser una forma: Constituyente, de plenos poderes. ¿Cómo nos han gobernado las mafias políticas? Con leyes mañosas, leyes de gasto electoral que no se cumplen, y de esa forma se han perpetuado. Es obvio que ciertos grupos presentarán resistencia frente a la Asamblea Constituyente, pero la labor de un estadista es la de llevar adelante un cambio profundo y radical. En todo proceso de cambio va a haber fricciones. Muchos dicen que hay un riesgo de ingobernabilidad. A ellos les digo que la falta de gobernabilidad ha sido por las mafias políticas del Ecuador. O por la traición de Lucio Gutiérrez, que llegó al poder con un discurso progresista y concluyó un acuerdo con el FMI, el más vergonzoso de la historia del país. La gobernabilidad se consigue cumpliendo el programa de Gobierno.

–Usted suele marcar que su relación con Chávez no es como la pintaban Noboa y un sector de la prensa internacional.

–Si creemos todo lo que la prensa internacional pinta estaríamos totalmente perdidos. Hay una serie de desinformaciones, una serie de inexactitudes. El Presidente Chávez es mi amigo personal, como considero que lo son Néstor Kirchner, Evo Morales, Lula da Silva y también Michelle Bachelet.

–¿En qué temas concretos el Gobierno de Venezuela puede ayudarlo?

–Venezuela tiene capacidad de financiamiento, una visión de desarrollo y una visión integracionista. En consecuencia, nos pueden ayudar en grandes proyectos de desarrollo, pero también de beneficio para Venezuela. Tenemos un proyecto químico que requiere una inversión de tres mil millones de dólares y es de enorme importancia para el país, porque eso nos permitiría explotar un campo con crudo pesado (900 millones de barriles), pero no podemos extraer porque no tenemos cómo refinarlo. También podemos mejorar la estructura carburífera del Ecuador, que está deteriorada porque se la quiso privatizar. El financiamiento directo de Venezuela también nos podría ayudar. Es un absurdo que pidamos prestado a los mercados internacionales a altas tasas de interés y con grandes condicionamientos, cuando América Latina, uniendo reservas que tiene en el exterior, podría autofinanciarse.

–¿Qué señales previas le mandó el Gobierno de Estados Unidos?

–Buenas señales. Tuvimos una larga reunión con la embajadora de Estados Unidos [Linda Jewell]. Yo creo que es una mujer sincera que realmente quiere al Ecuador y que busca beneficiar al país. En ese sentido, las relaciones no pueden ser mejores. El Presidente Bush tuvo la gentileza de llamar para felicitarme. Fue una gran cortesía, una gran deferencia; más, cuando yo critiqué duramente a su Gobierno.

–¿Qué va pasar con la base estadounidense de Manta?

–La base de Manta es un convenio internacional que se vence en 2009, y en 2009 no se renovará ese convenio. Estamos en pleno derecho de hacerlo porque para nosotros soberanía es no tener un solo soldado extranjero en suelo patrio.

 

Decidiré en un año y medio

Decidiré en un año y medio

JOSÉ MIGUEL INSULZA Y SU CANDIDATURA PRESIDENCIAL:

Como en todas sus visitas, el secretario general de la OEA se reunió con medio Chile e incrementó posiblemente sus arcas electorales, que lo sitúan como el cuarto hombre mejor evaluado. Está feliz y dice que jamás le contestará a Chávez por su “pendejada”.

Nación Domingo

Boris Bezama

Tres nudos en una gastada y amarilla pulsera que su mujer, Georgina Núñez, le trajo desde Brasil, luce José Miguel Insulza en su muñeca derecha. Como es la tradición, la “fita” no se debe sacar hasta que se rompa porque, de lo contrario, los deseos pedidos corren el riesgo de no cumplirse. Pero al secretario general de la OEA ya se le han hecho realidad dos y está a la espera de que el último –que mantiene en extrema reserva– se concrete.

Sólo se atreve a contar en esta entrevista que concedió a LND en la mañana del sábado, antes de reunirse con jóvenes de la Concertación en el Palacio Ariztía, que su hijo Javier fue aceptado en una universidad norteamericana, lo que lo tiene casi en la plenitud. Ahora sólo le falta el tercer deseo...

–¿Cómo hay que decirle: ministro, secretario general o candidato?

–Dígame secretario general no más.

–¿Cuál es su diagnóstico de la región después del fin de los procesos electorales en la región. Chávez fue reelecto, Rafael Correa ganó en Ecuador, lo que debe haber preocupado a los norteamericanos.

–No sé cómo lo verán ellos. Pero el lunes se cierra un ciclo. Y los gobiernos de centro, derecha o izquierda tienen que enfrentar los mismos problemas, como el crecimiento económico, la delincuencia, la discriminación, la pobreza. Entonces, hay que estar más atento a la gobernabilidad, a los factores de estabilidad, a la mantención adecuada de la democracia.

–¿Qué factor va a cumplir la OEA para enfrentar la inestabilidad que pudiere generar la muerte de Fidel Castro?

–No hay que conjeturar con anticipación. Siempre he opinado que si se quiere que la OEA tenga un diálogo significativo o que cumpla un papel en lo que es el proceso cubano, se puede crear un diálogo. Desde la Asamblea General de Panamá en el ’96 no se hablaba de Cuba. Y ello no es bueno. Ojo, no estoy hablando de incorporar a Cuba a la OEA. Yo sé que es un tema controvertido en donde habrá que discutirlo, además de si Cuba quiere. Entonces no tiene sentido crear divisiones por algo que no va a ocurrir. Pero sí creo que es un poco absurdo tener una organización en que la inmensa mayoría tiene relaciones con Cuba y la OEA no tiene diálogo alguno. Y me refiero a todas las partes. No digo que haya que excluir ni conversar con sectores de oposición o exiliados, porque cualquier cosa que ocurra en Cuba va a tener lugar con todos los cubanos. No va a ser una mera continuidad de lo que hay.

–¿No cree los rumores de que Fidel Castro estaría muerto?

–No, eso yo no lo creo. Alguien lanzó ese rumor para verlo aparecer al otro día en la cama del hospital. Con respecto a la primera pregunta, no creo que EEUU esté en una posición antagónica con los nuevos regímenes que han nacido en América Latina. Lo que veo es que en las últimas elecciones de presidentes, en la toma de posición de Daniel Ortega o de Rafael Correa, han tenido actitud de “wait and see” (esperar y ver). Más que las palabras, lo que nos importan son los hechos. Y espero que efectivamente sea la actitud que predomine y se mantenga. Además, dar espacios para dialogar sobre los temas fundamentales de la región. Hay países que necesitan de la relación económica comercial con EEUU, y eso ha tenido que cancelarse más de alguna vez por problemas de carácter político.

–Usted dijo que el muro que EEUU planea construir en la frontera con México no disuadirá a los inmigrantes ilegales. Y que es censura la decisión de Caracas de terminar la concesión a un canal opositor. ¿Esa es la labor de un secretario general de la OEA? 

–Los jefes de los organismos internacionales ya no se limitan a citar resoluciones y a tomar notas de los acuerdos. El tema de derechos humanos, de libertad de expresión son de nuestra competencia. Ahora, eso no significa que yo tenga algún instrumento para hacer que EEUU u otros gobiernos no hagan tal cosa. Puede que les dé mi opinión, tal como lo hice con el muro dos o tres días antes de que el Presidente Bush firmara el decreto autorizándolo. Y todavía no recibo ninguna nota de ningún Gobierno protestando por esa declaración.

–O sea, ¿el secretario general de la OEA puede ser independiente de EEUU?

–Pienso que sí. Mientras EEUU explicaba los bombardeos de Israel al Líbano, yo los condenaba. Entonces, no es primera declaración que he hecho. Por lo demás, he dicho cosas sobre Venezuela que le han caído muy mal a la oposición venezolana. Y lo más insólito que pasó esta semana fue que hasta ese momento la oposición venezolana me acusaba de chavista. Uno corre riesgos que se enojen con uno y lo traten mal, pero lo contrario sería volver a caer en las acusaciones sin relevancia de la OEA. Las críticas las hacen los mismos, en distintos momentos y en los mismos diarios.

–Pero el término “pendejo”, como lo calificó Chávez, tiene varias acepciones. Un de ellas es entrometido.

–Bueno, a mí me han dado una doble versión del término. Cuando me pelee con el senador Navarro voy a ver si le gusta que le digan así. En Perú es un término positivo.

–¿Va a responder alguna vez a Chávez?

–Jamás. Soy el secretario general de la OEA y él es un Jefe de Estado y miembro de la OEA. No corresponde decir una crítica dura a un Mandatario. Eso sí que no. Y, por lo tanto, la única cosa que podía ocurrir es que otros reaccionaran y solidarizaran, y ha habido muchas de esas reacciones, cosa que me tiene contento.

–¿Y se va a juntar mañana con él, cuando asista al cambio de mando en Ecuador?

–En Nicaragua era imposible aunque hubiésemos querido. No sé cómo va a hacer en Ecuador. Depende mucho de otras cosas. Los presidentes, generalmente, van a todas las tomas de posesión, pero ya no se quedan mucho rato, o si lo hacen es para reunirse con el país anfitrión. Pero si él está, y como lo manifestó, estoy dispuesto a hacerlo.

Chiledeportes

–¿Como ha visto el país después de las acusaciones de corrupción?

–El país está bien. He conversado por ahí y hay algunas preocupaciones en cuanto a crecimiento. Pero lo que a la gente le importa son algunas de las cosas que ha planteado la Presidenta, como la reforma previsional. Y esta es una discusión básicamente del mundo político, que tiende una vez más a judicializar las discusiones políticas. En este país vamos a llegar a un punto en que cada partido va a plantear la discusión sobre un tema y después van a ir donde el juez para que defina quién tiene la razón.

–¿Qué le preocupa hoy de Chile?

–La actitud de alguna gente de la oposición de hacer creer que por un lado están todos los santos y por el otro los pecadores. Entonces hace a la gente desconfiar de la política, de los que de pronto pasan a disfrazarse de santos y lo peor de todo que a los pocos días ellos se meten en un lío. La gente ve eso y no le gusta. Y no lo digo por la Alianza, porque sería injusto. No es la mayoría de la Alianza. Sigo creyendo que respecto a este tema hay mucha gente de oposición con una política constructiva. Y otros más también. No voy a dar nombres...

–Usted encabezó el acuerdo de modernización el 2003 con la oposición, ¿cuál es la diferencia que aprecia en la derecha?

–Si uno revisa los archivos, las cosas que decía la oposición sobre el Gobierno y la Concertación eran cosas muy duras y al mismo tiempo tenían propuestas. Tenían respuestas a lo que se les planteaba. Al mismo tiempo un presidente de un partido le dijo al Presidente Lagos “cómo salimos para adelante”. Pero eso no significa que no haya seguido diciendo cosas feas. Ese no es el punto. Nadie pide que la oposición no haga oposición. Todo lo que pido es que ayude a construir un país.

–¿Cómo ve el ánimo en la Concertación?

–Me ha preocupado un cierto estado de ánimo o afectivo en algunas personas de la Concertación, que es muy negativo. Sigo creyendo lo mismo: la Concertación y sus ideas son mayoría en el país. Y si uno mira las encuestas, la gente la prefiere a pesar de todos los problemas. Y el Gobierno sigue ahí, bien. Pero parece que en la Concertación cada vez se quieren menos entre sí. La paradoja es que la derecha no tiene cómo ganar las elecciones, pero sí nosotros tenemos cómo perderlas. Cuando se pierde la lealtad, cuando se atacan unos a otros, cuando pierden de vista el tema principal, nacen los riesgos. Obviamente no creo que toda la Concertación, o mejor dicho, que gran parte de la Concertación quiere ordenarse, pero sin dudas que algunas de las voces han sido bastante duras y han sido perjudiciales para la imagen de la Concertación como fuerza unida de Gobierno.

–A su juicio, ¿el acuerdo de 2003 implica no investigar los procesos que se abrieron en temas de irregularidades cometidas por esos años?

–No, los procesos de uso de recursos de planes sociales son acusaciones graves que hay que dirimir.

–¿No se estableció que todo estaba prescrito?

–Sólo en materia de gasto electoral. No lo dije yo, sino los parlamentarios. Por una razón muy simple: nadie tenía cuenta de sus campañas anteriores. Si ya con cuentas ahora existen problemas, imagínese los enredos que se hubieran empezado a dar si a un diputado le hubieran pedido cuentas. Si no había ninguna obligación de guardarlas. Es lo mismo que si hoy le preguntaran a alguien, que creo que no debería contestar porque está sometido a normas, "deme cuenta de los gastos reservados de tal año". Seguramente había una, porque alguien la guardaba, porque los gastos reservados se rendían de manera global. Pero insisto, en temas de proyectos sociales de planes de empleo, de deportes, no estuvieron jamás en el acuerdo. Si por ejemplo alguien es acusado el ’92 o el 2000, etc., no hay ninguna prescripción, porque no se le está juzgando por su gasto electoral, sino por malversación de fondos públicos, que es otra cosa.

Su futuro político 

–Sus antecesores han estado 10 años en la OEA. ¿Hasta cuándo va a estar usted?

–Dicen que cuando uno tiene la posibilidad de reelección tiene que decir que va, porque si no pierde legitimidad y peso en el período en que está. Sinceramente no lo he decidido. No lo tomo como mi proyecto de vida y todavía me siento en condiciones de seguir participando en la política de mi país y, por lo tanto, tengo que tomar una decisión. Reconozco que mi respuesta es ambigua porque tendré que tomar una decisión en el momento oportuno, y éste no lo es. La tomaré dentro de un año y medio a dos años, y ahí la comunicaré, pero por ahora no tengo una noción al respecto. Me gusta lo que hago, trato de que sea relevante, como siempre lo hago en política, pero no tengo una decisión al respecto.

–Las presidenciales son el 2009, por lo que deberá zanjar el tema antes del fin de su mandato en la OEA.

–El fin de mi primer mandato es en junio de 2010, por lo tanto tendría que tomar una decisión bastante antes.

–Sobre todo si se convierte en el abanderado de la Concertación.

–Ese es un tema bastante hipotético. Yo sostengo que hablar de candidaturas hoy es un despropósito. No quiero nombrar candidatos, pero yo he estado en varios gobiernos y me acuerdo quiénes eran los candidatos al principio. Si recordamos después del No, entre los candidatos el único que no estaba era Patricio Aylwin. El ’94 también hubo otros candidatos y antes se hablaba de otros con mucha fuerza. Incluso hubo querella entre los partidos por levantar candidaturas antes de tiempo.

–Pero proclamaciones ha tenido en todas partes.

–Siempre algún amigo o alguien dirá algo. La cuestión es que toda persona haga un esfuerzo por desalentar ese tipo de cosas. He hecho un gran esfuerzo por desalentar ese tipo de cosas. Algunos creen que porque visito mi país por cuatro días vengo a preocuparme de mi candidatura. Pero si también hago otras cosas. Veo a mi familia, a amigos. Los políticos son seres humanos normales. Te apuesto que si un empresario está viviendo en EEUU y de pronto viene acá, nadie le va a decir que viene porque quiere ser gerente.

 

EL GOBIERNO Y LOS SOBREVIVIENTES DEL TERRORISMO

Enviado por: "Pedro Alejandro Matta" p.matta@vtr.net

EL GOBIERNO Y LOS SOBREVIVIENTES DEL TERRORISMO DE ESTADO.

"Se entenderá por víctima a toda persona que haya sufrido daños, individual o colectivamente, incluidas lesiones físicas o mentales, sufrimiento emocional, pérdidas económicas o menoscabo sustancial de sus derechos fundamentales, como consecuencia de acciones u omisiones que constituyan una violación manifiesta de las normas internacionales de derechos humanos o una violación grave del derecho internacional humanitario. Cuando corresponda, y en conformidad con el derecho interno, el término "víctima" también comprenderá a la familia inmediata o las personas a cargo de la víctima directa y a las personas que hayan sufrido daños al intervenir para prestar asistencia a víctimas en peligro o para impedir la victimización. "

Asamblea General ONU 64ª sesión plenaria 16-12- 2005

Durante las tres últimas décadas de la historia reciente de Chile se ha

buscado ocultar la existencia de un sector de la población que fue afectado directamente por el Terrorismo de Estado. La historia la escriben los vencedores reza un edicto popular; vae victis decían los romanos y así ha sido también en nuestro país.

Las personas que padecieron la prisión, la tortura, el exilio y la violación

de los derechos humanos son vistas, por el común de la gente, como personas "extrañas", una suerte de minoría social asimilable a un grupo que sufre de una enfermedad contagiosa o deformante, con la que no es conveniente relacionarse o detenerse a examinar.

Esta imagen puede resultar exagerada para algunos, pero no para quienes lo vivimos en carne propia. La primera reacción de una persona "normal" al conocer a alguien que fue torturado es de curiosidad, de una cierta

morbosidad y finalmente de compasión, para posteriormente alejarse y olvidar o tratar de olvidar, pues esas cosas espantosas le ocurrieron "a otros" y de alguna manera "porque algo habrán hecho".([1])

En consecuencia, la inmensa mayoría de los sobrevivientes del Terror Pinochetista, hemos preferido callar y ocultar nuestra experiencia, salvo excepciones, que al hacer relatos públicos de sus experiencias, son vistas como "gente con secuelas sicológicas" que hay que compadecer.

Es por ello que el informe sobre prisión política y tortura de la Comisión Nacional de Prisión Política y Tortura (conocida como Comisión Valech), con 30.000 testimonios, sorprendió tan masivamente a Chile.

La amplitud del fenómeno de la tortura quedó de manifiesto, pese a las restricciones de tiempo y condiciones en que se informó y llamó a declarar a los afectados.

Los medios de expresión privados, absolutamente hegemónicos en nuestro país, han transmitido una verdad oficial sin ningún contrapeso: la versión oficial dictada por la dictadura. Pero, hay un pasado que se niega a morir y episódicamente aparece, aunque de modo fugaz, en los noticieros televisivos, como el espectro de otra época y en la memoria colectiva de los chilenos rebrota este tema recurrente: no haber resuelto como sociedad el "problema" de los DDHH ([2]).

Lo que en cualquier país medianamente civilizado un personero político de Derecha no osaría afirmar, en Chile lo sustentan sin mayor tapujo los propios personeros del Gobierno y de la Concertación. Hemos tomado algunos ejemplos que ilustran el tema de los DDHH en Chile, en particular del caso Pinochet y el tema de la tortura: Patricio Aylwin, primer presidente de Chile de la era de la transición: "creo que Pinochet no está en condiciones de enfrentar un debido proceso. creo que la paz entre los chilenos bien valdría incluso que se le absolviera" (2-9-2000 Caras)

Clara Szczaranski, ex presidenta del Consejo de Defensa del Estado. Sobre el rol de los militares en el golpe de Estado: "las instituciones armadas de Chile son inocentes, cualquiera sea el mando que las sacó de rumbo instigado por intereses civiles, externos y ajenos a la vida militar.

Las instituciones necesitan liberarse del peso injusto que hoy las agobia" (El Mercurio 7-9-2003).

Y para atenuar la responsabilidad penal de los militares:

"Se trata de crímenes que tienen una razón histórica, política y social. Donde no existe una relación personal entre ofensor y ofendido. Además fueron realizados, no por turbas desordenadas, sino por instituciones altamente jerarquizadas y disciplinadas, lo que hace indispensable tomar en cuenta el deber de obediencia y reserva a la hora de evaluar las culpabilidades" (El Mercurio 19-7-2003).

José Miguel Insulza, ex ministro del Interior de Ricardo Lagos. Sobre el caso Pinochet: "Yo creo que Pinochet no está en condiciones de ser sometido a juicio. Siempre he creído a los médicos británicos. Esto lo he dicho antes y después. El tema Pinochet, en gran medida, ya fue resuelto por la Corte Suprema, mucho más allá de lo que era la expectativa de quienes lo acusaban. En un momento determinado uno debería sacar cuenta de los resultados que ya obtuvo y dejar que las cosas sigan su curso de otra manera. A mí me gustaría que si el juez Guzmán y las Cortes deciden que por razones de enfermedad Pinochet no puede enfrentar un juicio, ojalá todo el mundo lo aceptara de buena gana. El gobierno lo haría así." (2-9-2000 Qué Pasa)

José Miguel Insulza, sobre la tortura en Chile: "Me preocupa que en este país todo el mundo se ponga a denunciar, porque creo que sería negativo. ¿Queremos ir a buscar a 5.000 o ó 20.000 autores? ¿Todo el que golpeó a alguien tiene que ser llevado ante los tribunales de justicia? Mi inquietud va por la tensión del país y no por una tensión con las FFAA"

(La Nación 15-2-2001)

La opinión de Patricio Aylwin es consecuente con su historia pasada cuando, desde el Senado, acusó al presidente Allende para declarar su gobierno "inconstitucional". Eso legitimó la intervención de los militares y el golpe de estado, conducidos por esa misma persona, para quién hoy día reclama que "la paz entre los chilenos bien valdría incluso que se le absolviera".

El argumento de Clara Szczaranski se podría usar incluso para declarar inocente a los criminales nazis de la 2ª Guerra Mundial.

Insulza evidentemente no pertenece al mundo de las personas que padecieron tortura y violaciones a los DDHH en Chile y en tal calidad puede hablar de un supuesto "todo el mundo" del cual discrimina a los sobrevivientes del Terrorismo de Estado. Lamentablemente ese "sub mundo" discriminado que padeció la dictadura pinochetista es un poco más grande que el "todo el mundo" del Sr. Insulza. ([3] )

Ahora, si examinamos someramente como el Estado de Chile ha tratado a los autores confesos de crímenes horrendos y que están actualmente en prisión, nos encontramos con algunas sorpresas:

"Bajo una denominación genérica de "estrés post guerra", los ex agentes han obtenido pensiones de invalidez de segunda categoría, según lo acredita la Honorable Comisión de Salud del Ejército. Esto significa en la práctica obtener casi el doble de su jubilación mensual por ser víctimas de padecimientos en "actos de servicios" que los incapacitan para desarrollar una labor normal." (La Nación 9-8-2004.) ([4])

No es necesario abundar sobre el tratamiento particular que reciben los "reos" en los recintos militares financiados por todos los chilenos, como el de Peñalolén, donde hay cabañas especialmente acondicionadas para ellos, con piezas individuales. Además, gozan de régimen de visitas libres, incluyendo la pernoctación de las esposas en el lugar y la celebración de fiestas de cumpleaños con múltiples invitados, amén de regimenes alimenticios especiales, servidos por ordenanzas.

Ahora si examinamos el presupuesto del año 2005, nos encontramos con que el monto de las pensiones de la CAPREDENA, es decir de los pensionados de las FFAA, alcanza la cifra de 1.300 millones de US$ y las pensiones de las víctimas de DDHH alcanza a 71 millones de US$, incluyendo entre ellas a las 3.000 personas muertas y desaparecidas, que jamás podrán cobrar su "pensión".

Esta diferencia de trato no impide declaraciones como las de Ricardo Lagos:"...equivalen al costo de la mitad del Programa de Alimentación Escolar o al valor de una carretera entre Santiago y Puerto Montt."

La Concertación y sus gobiernos han destacado internacionalmente la manera como han logrado avanzar en el terreno de los DDHH, enjuiciando a los militares responsables de crímenes y como han llegado hasta indemnizar a las víctimas, otorgando pensiones vitalicias de $116.000.

Durante 2005, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Naciones Unidas, en sus observaciones finales al tercer informe que entregó Chile en relación al salario mínimo establecido en la suma de $120.000, aconsejó la adopción de medidas que aseguren que el salario mínimo sea suficiente para que los trabajadores y sus familias lleven una vida digna.

El gobierno chileno respondió al organismo internacional:

"De acuerdo a lo consultado, cabe señalar que el salario mínimo vigente es suficiente para proporcionar condiciones de vida dignas".

No hay que olvidar que en el 40% más pobre de la población chilena (los dos primeros quintiles) existe una relación de casi cuatro personas que dependen del ingreso de cada ocupado por hogar y que ahí se concentra la mayoría de los trabajadores que reciben el salario mínimo. ([5])

Podemos concluir que en materia de reparación ésta ha sido realmente "austera y simbólica" tal como lo prometió Ricardo Lagos.

Es triste tener que reconocer que lo poco y nada que se ha avanzado en el  terreno de lograr la verdad y la justicia sobre las violaciones a los DDHH en nuestro país, se ha debido siempre a presiones de los propios afectados, sean los familiares de las víctimas, los abogados especialistas en el tema DDHH, la acción excepcional de algunos jueces o a la lucha de las organizaciones de ex prisionero(a) s político(a)s.

El tema de los prisioneros políticos desaparecidos ya ha sido asumido por la sociedad chilena como personas presuntamente muertas y por tanto no habría mucho más que hacer. Pese a que hoy día la verdad judicial ya ha establecido las formas en que fueron ejecutados y los cuerpos en su mayoría lanzados al mar, los medios no hacen mayores investigaciones y una buena parte de la sociedad chilena desconoce casi completamente el tema.

Recientemente el escándalo público causado por la deficiente identificació n de los restos de desaparecidos en el Patio 29 del Cementerio General, provocó por la primera vez que se interviniera el Instituto Médico Legal, entidad que ha mantenido casi íntegramente la planta de funcionarios existente durante la dictadura. Este organismo es acusado por los familiares de las víctimas de haber saboteado la correcta identificació n de los restos, además de haber cubierto los crímenes de los militares bajo la forma de "suicidios" o "accidentes" para impedir la intervención de la justicia.

Los casos judiciales en los cuales se han logrado avances sustanciales, como la prisión domiciliaria para Pinochet, por el caso de secuestro y tortura de prisioneros en Villa Grimaldi, no son destacados por la prensa escrita ni televisiva. Mucho más destacada fue la noticia de sus cuentas secretas en el Banco Riggs que las de su procesamiento como torturador, hecho que sienta un hito en la historia judicial chilena y latinoamericana.

Todos estos elementos han ido configurando un cuadro en el cual la voz de los ex prisionero(a) s político(a)s no tiene lugar o se le ha ido quitando validez.

Primero porque sus voces son acalladas ([6]) y no concitan el interés de la prensa, pues no son materia que "venda", es decir no son noticias faranduleras, o porque las redacciones de los diarios y canales de TV establecen una censura sistemática sobre ellos, incluyendo el canal nacional de TV, donde se supone debe regir el pluralismo noticioso.

Todo esto ha permitido avalar los intentos de impunidad negociados desde un primer tiempo por la Concertación y la Dictadura, como la mantención de la ley de amnistía de 1978. Hoy, luego del bochorno internacional sufrido por Chile al ser condenado una vez más en las más altas instancias internacionales de justicia, y ser conminado a no aplicar esa ley por no conformarse a los tratados internacionales firmados por Chile, se demuestra de modo revelador la intencionalidad política de la Concertación de mantener a los autores de violaciones a los DDHH libres e impunes.

Es por ello que nuestras primeras reivindicaciones son y serán la verdad y la justicia. No estamos llamando a un revanchismo, simplemente exigimos que la justicia chilena se haga cargo y procese y condene a los culpables. La condena de los violadores a los DDHH en Chile no es negociable para quienes sobrevivimos a ellas ni para los familiares de las víctimas y mientras sigamos con vida es una lucha que continuaremos.

No podemos permitir que el olvido cubra definitivamente la tragedia que vivió Chile durante los últimos años. Se impone un deber de memoria que la sociedad debe asumir y perpetuar y en ese sentido fechas como el 10 de Diciembre día Internacional de los DDHH y el 26 de Junio día Internacional del prisionero torturado deben ser conmemoradas por el país a todo nivel, comenzando desde la escuela primaria. Sólo enseñando, desde la edad escolar, los principios y contenidos de los DDHH que podremos crear conciencia ciudadana para un efectivo Nunca Más ([7]).

No esperamos mucho de la actual Concertación, ni tampoco de otro gobierno de dicha coalición. Durante 17 años luchamos contra la dictadura. Han transcurrido otros 16 años y sólo hemos recaudado promesas y elogios, pero una decisión política efectiva de los gobiernos de la nueva democracia para lograr justicia no ha habido y difícilmente existirá. Entonces, lo que no podamos lograr en Chile lo buscaremos más allá de sus fronteras, pues la justicia en el mundo existe y nuestra lucha es legítima y merecemos obtener resultados.

El derecho a reparación está establecido en los tratados internacionales suscritos por el Estado de Chile, a saber:

18. Conforme al derecho interno y al derecho internacional, y teniendo en cuenta las circunstancias de cada caso, se debería dar a las víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacional humanitario, de forma apropiada y proporcional a la gravedad de la violación y a las circunstancias de cada caso, una reparación plena y efectiva, según se indica en los principios 19 a 23, en las formas siguientes: restitución, indemnización, rehabilitació n, satisfacción y garantías de no repetición.

60/147 Resolución aprobada por la Asamblea General el 16 de diciembre de 2005

Por tanto cuando nosotros exigimos estamos simplemente ejerciendo un derecho reconocido en los tratados suscritos por Chile y, en esa medida, debe ser el Estado de Chile quién, el primero, debe asumir su obligación de cumplir con los compromisos contraídos y el poder Ejecutivo ejecutar a plenitud su mandato, que por lo demás se lo entregó el pueblo a través del sufragio universal.

Nuestras reivindicaciones no son solamente de orden material o reparatorio, son esencialmente de orden civil y político y de orden moral.

Lo que las ex prisioneras y los ex prisioneros políticos de Chile reclamamos como primordial es ser reconocidos como personas que fuimos victimas de la máquina de terror instaurada por Pinochet, máquina institucional del Estado chileno con agentes estatales y con fondos estatales. Lo que corresponde en consecuencia y en estricto derecho es que se nos trate conforme a las normas internacionales de derechos humanos.

Somos hijos de esta tierra, fuimos encarcelados y torturados, muchos perdimos la vida, porque luchábamos contra la barbarie y por un mundo mejor.

Pero nunca perdimos ni perderemos lo más precioso de nosotros: nuestra dignidad.

COMITE UNITARIO DE EX PRESOS POLITICOS

Santiago, 4 de Noviembre de 2006

 [1] Una encuesta internacional reciente muestra que el 22% de los chilenos acepta la tortura: "casi un tercio de la población, encuestada en 25 países, justificó este abuso cometido contra detenidos indefensos. La noticia tranquilizadora es que los chilenos se cuentan entre los que más repudian la tortura, según una encuesta realizada entre 27 mil personas por la BBC, cadena estatal de televisión británica. En Chile 22 por ciento de los encuestados dijeron que los apremios se justifican bajo circunstancias extremas" (La Nación 5/11/2006.)

[2] "Cuando fueron agentes del Estado los que ocasionaron tanto sufrimiento, y los órganos competentes del Estado no pudieron o no supieron evitarlo o sancionarlo, y tampoco hubo la necesaria reacción social para impedirlo, son el Estado y la sociedad entera los responsables, bien sea por acción o por omisión. Es la sociedad chilena la que está en deuda con las víctimas de las violaciones a los derechos humanos. (...) Por eso es que yo me atrevo, en mi calidad de Presidente de la República, a asumir la representació n de la Nación entera para, en su nombre, pedir perdón a los familiares de las víctimas". Patricio Aylwin Azocar

[3] [3] La CPPYT y las organizaciones de ex prisioneros políticos estiman en más de 100.000 el número de personas que transitaron por los más de 1.000 centros de detención y tortura establecidos a lo largo y ancho del país.

[4] Haremos notar que entre los agentes beneficiados con esta pensión de invalidez se encuentran: "el teniente coronel (R) Krantz Bauer Donoso, ex jefe de la Brigada Verde de la CNI, el teniente y empleado civil de Ejército (R), agente Jorge Vargas Bories, coautor de ilegítima privación de libertad y de los homicidios ocurridos en calle Pedro Donoso. También goza de este beneficio, extensivo a su grupo familiar y que mantiene en grado de "activos" su salario, es decir su pensión se reajustan al par de los sueldos de los oficiales que están en servicio, el fallecido teniente coronel Iván Cifuentes Martínez y ex jefe del Comando Cobra de la ex CNI, el mayor (R) de Ejército, Emilio Enrique Neira Donoso, encausado como cómplice del homicidio de Recaredo Valenzuela y de los secuestros seguidos de homicidio de calle Pedro Donoso, César Luis Acuña Luengo, empleado civil de Ejército (R), procesado como el autor del homicidio de Recaredo Valenzuela y cómplice de ilegítima privación de libertad de calle Pedro Donoso. El capitán (R) de Ejército Pedro Fernández Dittus también se suma al grupo de pensiones de invalidez "post guerra". Efectivamente, el jefe de la patrulla militar que golpeó y roció con combustible a Rodrigo Rojas Denegri y Carmen Gloria Quintana, logró acreditar ante la Comisión Médica del Ejército una "psicopatía orgánica". Cabe recordar que a causas de las quemaduras, hecho ocurrido el 2 de julio de 1986, falleció Rodrigo Rojas y Carmen Gloria Quintana quedó con heridas en el 60 por ciento de su cuerpo" (La Nación 9-8-2004.)

[5] Con $ 120.000 mensuales -algo más de US$ 200- y utilizando los precios más bajos entregados por el INE, a esa familia de cuatro miembros le alcanza para lo siguiente: Cada miembro del hogar podrá comer sólo 1 pan al día; las personas de este hogar podrán comer arroz sólo en 6 comidas al mes; se podrá comer tallarines 1 vez a la semana; sólo 1 vez al mes podrán comer carne; sólo 1 vez al mes podrán comer pollo; sólo 2 veces al mes podrán comer vienesas; cada miembro del hogar podrá tomar sólo 1 vaso de leche cada 3 días; cada miembro del hogar podrá comer sólo 2 huevos al mes; se utilizará el mínimo de aceite para cocinar; sólo algunos días se le podrá echar margarina al pan; cada miembro del hogar podrá echar sólo una cucharadita de azúcar por taza de té; cada miembro del hogar podrá tomar 1 taza de té al día, si se comparte cada bolsita; sólo 2 veces a la semana la familia tendrá jugo en la mesa; se tratará de aliñar con sal lo menos posible; cada miembro del hogar podrá comer fruta sólo 2 veces a la semana; se podrá consumir 1 kilo de tomates a la semana; se podrá consumir 1 kilo de papas a la semana para acompañar las comidas; se podrá utilizar 1/2 kilo de cebollas a la semana; se podrá comer lentejas sólo 2 veces al mes.

[6] Durante el acto en Villa Grimaldi, el 14 de Octubre 2006, al cual asistió Michelle Bachelet, las organizaciones de ex prisioneros políticos presentes no fueron ni siquiera mencionadas.

[7] El exterminio del pueblo judío durante la II guerra mundial logró sensibilizar a las naciones europeas y cada año se recuerda el fin de la guerra y el cierre de los campos en ceremonias públicas y oficiales. En Chile se debe hacer lo mismo respecto del 11 de Septiembre y sus consecuencias para preservar la memoria.

 

Eduardo Frei Montalva: Es un imperativo moral para Chile esclarecer las verdaderas circunstancias de su muerte

Es un imperativo moral para Chile esclarecer las verdaderas circunstancias de su muerte

El próximo lunes 15 de enero se realizará el seminario “Eduardo Frei

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Montalva: Ética y Consecuencia en el Actuar Político”, actividad organizada por la Fundación Frei a propósito de la conmemoración del vigesimoquinto aniversario del fallecimiento del ex Presidente de la República.

El título de este evento refleja nítidamente lo que fue la vida de una de las personalidades más destacadas de la historia de Chile y nada puede ser más oportuno que revisar su legado dado el actual momento que atraviesa la actividad política en nuestro país.

¿Que nos dejó Eduardo Frei Montalva? En primer lugar, la fuerza de sus convicciones. Asumió que la política era una actividad central para el desarrollo del país, definiéndola como “una de las formas más altas de la caridad”. Ese fue su proyecto y el de sus compañeros de generación durante toda su vida. La fuerza de este mensaje radica en su plenitud, porque asumía todas las dimensiones de la vida del ser humano.

Pero para ello se necesitaba que la política fuera de calidad, es decir, concebida como una acción basada en ideales y en ideas, cuya preocupación central era el hombre y su destino, para lo cual valía la pena comprometer lo mejor de las capacidades de cada uno para enriquecer la vida en común.

En segundo lugar, su profundo anhelo de construir una sociedad libre y justa. De ahí que postulara una democracia inspirada en la participación y la integración, que fuera capaz de resolver los problemas que aquejaban a un vasto sector de la ciudadanía y que exijían decisiones claras y soluciones efectivas, con pensamiento y dirección.

En su Gobierno, estas ideas se tradujeron en la promoción popular, a partir de la cual miles de chilenos supieron de su dignidad. Por primera vez, los campesinos, los pobladores y las mujeres sintieron que formaban parte activa e importante de su Patria.  Y por primera vez, grandes masas de ciudadanos se levantaron, dejaron atrás la resignación y la impotencia, para abrirse paso y ejercer sus derechos y cobrar el respeto que merecían. Ellos marcharon con Frei Montalva. Lo hicieron en la marcha de la patria joven; en su Gobierno, años duros, pero llenos de humanidad; y también lo acompañaron en el día de su funeral, a pesar de las amenazas y amedrentamientos.

Pero en su profundo amor a la democracia, no sólo habían derechos y libertades. Primero, había deberes y exigencias. Él decía que la democracia nos exige, a gobernantes, parlamentarios, partidos políticos, funcionarios públicos y a todos los ciudadanos, normas de comportamiento enmarcadas en el servicio a la comunidad.

Y es que él creía, en una reflexión que hoy adquiere enorme vigencia, que la política cuando se mueve por intereses y por la ambición de poder es la principal causa del descrédito de esta actividad y termina enviciando a la democracia. De ahí, hay un paso a la erosión de todo el sistema, lo que constituye terreno fértil para el surgimiento de dictaduras o de líderes populistas que alcanzan el poder a través de un discurso rupturista que socava el prestigio de las instituciones democráticas, aprovechándose de la desilusión de la gente.

Por último, quizás la mayor virtud del ex Presidente Frei: su ejemplar consecuencia entre lo que pensaba, escribía y como actuaba, cualidad que mantuvo a lo largo de toda su existencia. Junto a sus amigos defendió con valentía y verdadera pasión sus ideas, incluso en aquellos años en que fueron duramente combatidos cuando ni siquiera se imaginaban que sus convicciones se traducirían en un movimiento de carácter nacional de enorme arraigo popular.

Jamás traicionó sus creencias y se opuso a las dictaduras de todo tipo, sean de izquierda o de derecha. Pagó un alto precio por ello. Primero fue despreciado e ignorado, luego calumniado y amenazado. Finalmente, lo intentaron silenciar cuando centraba sus esfuerzos en unir a las fuerzas democráticas para luchar contra la dictadura. No lo consiguieron. Si bien acabaron con su vida, sus palabras y su figura siguen vivas en el alma de millones de chilenos que aman la libertad y la justicia, y que encontraron en él la fiel encarnación de esos valores.

Hoy es el momento de reivindicar la memoria de este gran estadista de Chile, esclareciendo las verdaderas circunstancias de su muerte. No sólo su familia necesita saber la verdad y que se haga justicia, sino que, al igual que en los otros casos de violaciones a los derechos humanos, es un imperativo moral para nuestro país.

Estoy seguro que pronto tendremos novedades significativas en esa dirección. Como él escribió, la verdad tiene su hora y ésta acallará las voces de quienes obstinadamente intentan minimizar la larga serie de hechos irregulares que se produjeron en los días previos a su fallecimiento e incluso, después de ocurrido su deceso.

 

Hijo de Fidel Castro afirma en Chile que su padre mejora

Hijo de Fidel Castro afirma en Chile que su padre mejora

“Fidelito”, como es más conocido en Cuba, afirmó que su padre “está mejorando, yo lo veo más grande”, en el marco de la inauguración del Centro de Estudios Científicos de Valdivia (Cecs), encabezada por el físico Claudio Bunster, a la que asistió la Presidenta Michelle Bachelet


El hijo mayor de Fidel Castro, del mismo nombre y más conocido en Cuba como “Fidelito” se refirió a la salud de su padre, luego de reunirse con la Presidenta Michelle Bachelet en la inauguración del Centro de Estudios Científicos de Valdivia (Cecs), encabezada por el físico Claudio Bunster.

“Fidelito” destacó que su padre “esta mejorando, yo lo veo más grande", según reprodujo Radio Cooperativa.

Castro y Bachelet ya se habían reunido anoche en una cena ofrecida por Bunster en su casa, junto al senador Eduardo Frei, los físicos y premios Nobel del 2004 Frank Wilczek y David Gross, Waleed Abdalati, director del programa de Ciencias de la Criósfera de la Nasa, además de otros científicos del Cecs.

"El desafío de abordar la ciencia y del conocimiento y de ponerlo en función de los pueblos y de la sociedad es un desafío presente para todos", destacó Castro Díaz-Balart

En tanto, la Presidenta Michelle Bachelet destacó que "soñemos un país cuyo eje de desarrollo esté puesto cada vez más en la capacidad de crear, de emprender, de innovar. Un país en que las oportunidades y los riesgos estén distribuidos de manera más equitativa, un país que eduque mejor, más igualitariamente y con mayor calidad a sus hijos e hijas"

 

Bachelet y sus recuerdos familiares

Bachelet y sus recuerdos familiares

 Firmó el convenio de programación para financiar millonarias inversiones urbanas

Por HERNAN OSSES S. /hosses@diariollanquihue.cl 

La Presidente Michelle Bachelet recordó los lazos que une a su familia con la ciudad de Puerto Montt, al encabezar ayer la ceremonia de firma del convenio de programación, mediante el cual el Gobierno invertirá cerca de 98 mil millones de pesos en las tres principales ciudades de la Región de Los Lagos.

Bachelet presentó ayer en Puerto Montt, el plan de financiamiento de obras públicas.

Unas 200 personas se congregaron en el mirador de la Población Manuel Montt, para ver a la mandataria, quien reconoció que "Puerto Montt, en la familia Bachelet, tiene un significado especial".

La Presidente confidenció que "apenas mis padres (Angela Jeria y el oficial de la Fuerza Aérea, Alberto Bachelet) se casaron en Temuco, se vinieron a vivir acá. Aquí nació mi hermano, también".

Bachelet contó que luego, después del terremoto de 1960, su padre debió viajar a Puerto Montt como encargado de la logística de la Fuerza Aérea. "Nosotros en Santiago sabíamos que aquí seguía temblando y seguía habiendo problemas. Nos imaginábamos cómo lo estaría haciendo ese oficial de la Fuerza Aérea, que le tenía tanto terror a los terremotos... Por eso, Puerto Montt, tiene para nosotros sin duda, para los Bachelet, una gran importancia en lo personal", recalcó.

LAS OBRAS

La Presidente encabezó la firma del convenio que permitirá invertir en la ciudad de Puerto Montt unos 33 mil millones de pesos en seis obras de infraestructura urbana. Una de las más significativas será la conexión de la ruta 5 sur, con la Carretera Austral, a través de la población Antuhue.

Según la mandataria, los objetivos que se persiguen con estos proyectos son atraer inversiones, mejorar la competitividad de las ciudades, generar empleo y mejorar la calidad de vida de los vecinos.

Una vez que finalizó la ceremonia realizada en la Población Manuel Montt, la Mandataria se dirigió a la ciudad de Osorno, donde firmó un convenio similar y visitó el lugar donde se construirá el nuevo Hospital Base de la vecina comuna.

Pescadores

El presidente de la Corepa, Eric Vargas, habló con la Presidente Bachelet durante 5 minutos al término de la ceremonia, con el fin de concordar una reunión en la que puedan abordar el cumplimiento del compromiso que firmó en el Liceo de Niñas el 5 de enero de 2006, con los pescadores artesanales.

 

Piñera citado a juzgado

Piñera citado a juzgado

 De Quellón

Piñera dijo que no había actuado de mala fe.

 El empresario Sebastián Piñera, deberá comparecer el 18 de este mes ante el Juzgado de Policía Local de Quellón luego que fuera infraccionado por el municipio de esa comuna cuando aterrizó su helicóptero en el estadio Municipal y sin aviso, ni permiso.

El ex candidato presidencial por la Alianza por Chile, sostuvo escuetamente sobre el particular que "no lo hice de mala fe. Además, uno también puede equivocarse, por lo que esta situación la asumo y, por lo tanto, asistiré a la citación", dijo el empresario en tono conciliador.

Partido

Cabe señalar que el helicóptero de Piñera aterrizó en el estadio de Quellón, mientras se efectuaba un partido de fútbol sub 13, lo que obligó a los jugadores salir de la cancha.

Los deportistas fueron sorprendidos por este aterrizaje.

Pero no fue lo único, ya que este hecho enfadó al alcalde subrogante, Claudio Velásquez, quien instruyó que un funcionario municipal notificara de la infracción al piloto de la nave.

En otro ámbito, el empresario y político Sebastián Piñera inauguró, en su viaje a Chiloé, la temporada turística en el parque Tantauco de su propiedad.

 

Suprema absuelve a tres detectives implicados en torturas durante dictadura

Muerte de campesino en cuartel de Talca

Por  Héctor Cruzatt

Fallo unánime del máximo tribunal favoreció a Germán Borneck Matamala, Nelson Cayupi Contreras y José Henríquez Salamanca implicados en el deceso de Bernardo Solorza González. Fallo estima que no hubo política institucional de tortura de parte de los organismos de seguridad del Estado, pese a que víctima fue reconocida como tal por el informe de la Comisión Rettig.

En la primera sentencia de casos de violaciones a los derechos humanos ocurridas durante la dictadura militar emitida a lo largo de lo que va del año, la Corte Suprema se negó a considerar a la tortura como un crimen de lesa humanidad y absolvió a tres ex detectives implicado en la muerte de un campesino detenido entre el 18 y 21 de abril, en un cuartel policial de la ciudad de Talca.

En fallo unánime los ministros Alberto Chaigneau, Jaime Rodríguez Espoz, Hugo Dolmestch y los abogados integrantes Fernando Castro y Juan Carlos Cárcamo ratificaron la absolución dictada el 31 de mayo de 2005, en el caso del detenido Bernardo Solorza González.

La resolución favoreció a los ex detectives Germán Borneck Matamala, Nelson Cayupi Contreras y José Henríquez Salamanca, que inicialmente, el 12 de noviembre de 2004, habían sido condenados por el juez Gerardo Bernales, a penas de 541 días de presidio por el delito de apremios ilegítimos.

El tribunal de alzada talquino había considerado extinguida la responsabilidad penal de los ex detectives y estimado que los funcionarios policiales actuaron de acuerdo a un orden legal, pese a que Solorza González fue considerado como una víctima de la represión por el informe de la Comisión Rettig.

La Corte Suprema ratificó este criterio y aseguró que se trata de un delito común, que no puede ser considerado como parte de una política de violaciones a los derechos humanos de parte del Estado de Chile.

"Es menester tener en cuenta que los hechos que motivaron la formación de causa, se originan en la detención de la víctima, no cuestionada como ilegal (...) lo que tuvo lugar en el contexto de un delito común en el se atribuyó participación junto a otros sujetos, escenario en que los agentes obrando fuera de toda normay con abuso de poder le causaron lesiones, sin que se hubiere establecido algún propósito de las mismas, más allá de la agresión y el daño corporal, como tampoco, que ellas se enmarcan dentro de una política institucional o de Estado, como un procedimiento general aceptado, en el contexto de una determinada ideología o con propósitos genocidas, por lo que tales circunstancias por sí solas no son idóneas para calificar tales conductas como atentados contra los derechos humanos", dice el fallo redactado por el ministro Rodríguez Espoz.

La víctima

Bernardo Solorza González murió el 21 de abril de 1980 en un cuartel policíal de Talca e inicalmente se habló de un caso de suicidio, sin embargo la Comisión Rettig lo consideró en 1991 como una víctima de la dictadura militar.

En el Informe Rettig se señala textualmente respecto a su caso: "El 21 de abril de 1980 murió Bernardo Enrique SOLORZA GONZALEZ. Fue detenido por personal de Investigaciones en Talca, acusado de la comisión de delitos comunes. Oficialmente se informó que la víctima se suicidó ahorcándose, causa que fue consignada en el certificado de defunción. Sin embargo, antecedentes y testimonios recibidos por esta Comisión indican que la víctima falleció producto de los malos tratos y torturas que se le infligieron durante su detención. La Comisión adquirió la convicción de que Bernardo SOLORZA murió a consecuencia de torturas de parte de agentes estatales, quienes violaron así sus derechos humanos (Fuente: www.memoriaviva.com)". Su muerte fue investigada judicialmente como homicidio hasta el 30 de abril de 1981 cuando se dictó sobreseimiento definitivo, pero el 18 de junio del mismo año la Corte de Apelaciones de Talca ordenó reabrir el proceso e investigar un eventual delito de lesiones por parte de los polícias del cuartel, investigación que se archivó el 27 de abril de 1981.

Una denuncia presentada el 11 de julio de 2003 por la familia de la víctima permitió que se reabriera la investigación el 4 de marzo de 2004, investigación donde el juez Gerardo Bernales dictó sentencia en noviembre de ese mismo año.

Precedente en el mismo sentido

Esta es la segunda vez que la Corte Suprema falla a favor de agentes de Estado en un caso por violaciones a los derechos humanos en dictadura, anteriormente en 2005 había favorecido al general (r) Joaquín León Rivera, que en primera instancia había sido condenado a 10 años de presidio por el caso de los detenidos desaparecidos Luis Cotal Rivera y Ricardo Rioseco Montoya.

En el fallo, no obstante, se admitió "que, en circunstancias que Ricardo Rioseco Montoya y Luis Cotal Alvarez se encontraban detenidos en la bodega individualizada en el párrafo A de la motivación tercera de la sentencia en alzada, desarmados y encañonados por un grupo de conscriptos, hizo su aparición en ella don Joaquín León Rivera González, 2º Comandante del Regimiento, quien sacó su pistola y apuntó a uno de ellos, pero la bala no salió, disparando luego los conscriptos, falleciendo en el acto Ricardo Rioseco Montoya y Luis Cotal Alvarez, sin que sus cuerpos hayan sido encontrados hasta la fecha".

Y se agregaba luego: "que, los elementos de convicción analizados en el motivo segundo de la sentencia en alzada constituyen un conjunto de presunciones judiciales que, por reunir los requisitos establecidos en el artículo 488 del Código de Procedimiento Penal, permiten a esta Corte adquirir la convicción de que Ricardo Rioseco Montoya y Luis Cotal Alvarez fueron muertos. En efecto, el testigo Duberli Héctor Rodríguez Silva (fs. 19 y 148), dueño de la bodega donde ocurriendo los hechos, asegura haber presenciado el fusilamiento de las víctimas, precisando que los cuerpos “fueron cortados por la mitad”, que le exigieron que trajera cuatro sacos, que los echaron (los cuerpos) al jeep y le señalaron que los irían a botar al río y que ellos mismos (refiriéndose a los conscriptos) limpiaron con agua el lugar para no dejar rastros".