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Centros Chilenos en el Exterior

Pueblo Mapuche

EL PUEBLO MAPUCHE Y EL GOBIERNO DE CHILE

Enviado por: "Comision Etica Contra la Tortura" contratortura@yahoo.es

Vie, 8 de Dic, 2006 11:39 am (PST)

DESDE TEMUCO, A LA SOLIDARIDAD; NACIONAL E INTERNACIONAL.

LA COMISION ETICA CONTRA LA TORTURA Y LA AGRUPACION DE EX PRESOS POLITICOS DE LA IX REGION.

Las demandas y movilizaciones del pueblo mapuche, son respondidas por el Estado, el gobierno y la justicia, de dos maneras, la CONADI, el Programa Orígenes y otros proyectos de Servicios Públicos, buscan integrarlos a la llamada "sociedad mayor", cooptando a sus dirigentes; a los más radicales se les reprime, se les encarcela y se les aplica, la ley antiterrorista y si hay uniformados involucrados, son juzgados por la justicia militar, engendros jurídicos heredados de la díctadura, que por supuesto, no hacen justicia a los mapuche.

Recordar que la Concertación y el Gobierno, se comprometieron, a presentar y aprobar una Ley. que permitiera la libertad de los presos políticos mapuche, no se cumplió los hermanos siguen presos, y recien estan saliendo algunos, por buena conducta y por que han cumplido gran parte de sus condenas, esta y otras situaciones, son las que hacen a los mapuche desconfiar, de la justicia del gobierno y del sistema, lo que está provocando movilizaciones, cada vez mayores y que pueden conllevar a situaciones de verdadero conflicto.

Como organismos de DDHH, nos preocupa enormemente está situación, consideramos que el gobierno debe cumplir con los compromisos adquiridos y con las normas internacionales sobre el respeto a los derechos de los pueblos índigenas. En este marco, nos llama la atención, la detención y el procesamiento, judicial y comunicacional, de los miembros de la Comunidad Juan Paillalef, donde los que no estan presos, estan con arresto domiciliario y otras medidas cautelares; Juana Calfunao, en la Carcel de mujeres de Tco, Luisa Calfunao (hermana), en el Hospital, sección de siquiatría, Antonio Cadín (esposo), Jorge (hijo) yel peñi Lincopan, en la Carcel de Tco y Waikilaf Cadin Calfunao,( otro hijo) en la Carcel de Alta Seguridad de Santiago, con más de 60 días en Huelga de Hambre. Mercedes, la madre de 75 años y Carolina hija de 18 años con arresto domiciliario en la comunidad y sin derecho a visitar a sus familiares presos, la única persona de esta familia no procesada, es Relmutray la hija menor de 8 años.

Varios de est@s herman@s, fueron pres@s políticos de la díctadura y son miembr@s de nuestros organizaciones y creemos, que la aplicación de justicia, es bastante distinta, si vemos que los torturadores y responsables de asesinatos y desapariciones, la mayoría estan libres y cuando estan detenidos, gozan de beneficios y comodidades, muy diferentes de las de nuestros hermanos mapuche, sin hablar de como fuimos tratados por ellos.

También queremos, señalar, que la mayoría de los luchadores mapuche, viven en condiciones, muy modestas y que las campañas de solidaridad, desde el extranjero son fundamentalmente comunicacionales. en particular los presos políticos mapuches y sus familiares, viven en condiciones de mucha precariedad.

Hacemos un llamado a la Comunidad nacional e internacional, a seguir apoyando, la justa lucha del pueblo mapuche, a seguir exigiendo, la libertad de todos los presos políticos mapuche, a visitarlos en las carceles y a coordinar la solidaridad.

" SOLO LA LUCHA Y LA MOVILIZACION LOS HARA LIBRES "

Juan Ayenao C Enrique Pérez R.

Entrevista con Richard Caifal, dirigente mapuche

'¿Por qué no construyen el aeropuerto en tierras forestales?'
Por: Pedro Cayuqueo (AZKINTUWE)
 

Es quizás el principal proyecto del gobierno de Michelle Bachelet en la región de La Araucanía de cara al Bicentenario. Respaldado de manera absoluta por el Intendente Eduardo Klein y la cúpula empresarial sureña, el Nuevo Aeropuerto Regional enfrenta la oposición de numerosas comunidades aledañas a su lugar de emplazamiento, en la comuna de Freire. Entrevistamos a uno de sus voceros.

Richard Caifal es dirigente de la Comunidad Ricardo Rayin, sector de Catripulli en Quepe. Recientemente egresado de derecho, es además miembro activo de la Asociación Ayun Mapu, opositora al megaproyecto estrella del gobierno de Michelle Bachelet en la región. Nos referimos al Nuevo Aeropuerto de La Araucanía, que con un costo superior a los 40 millones de dólares pretende dotar a la zona sur del país de un terminal aéreo de categoría internacional, el cual estaría emplazado en una superficie de 496 hectáreas en el sector Los Pelales de la comuna de Freire, a unos 14 kilómetros al sur de la capital regional.

Para las autoridades, encabezadas por el Intendente Regional Eduardo Klein (PPD), hablar del aeropuerto -que reemplazará al actual emplazado en Maquehue-, es hablar de progreso, desarrollo, nuevas oportunidades de negocios y mayor conectividad de la región con los mercados nacionales y extranjeros. Las comunidades mapuches del sector piensan lo mismo, solo que en este caso particular todo ello sería a costa de sus condiciones de vida, producto de los impactos 'sociales, culturales, ambientales y económicos' que caracterizan este tipo de megaproyectos y que sus promotores habrían pasado simplemente por alto, según denuncia Caifal.

'En el proyecto no se establecen ni se determinan los efectos negativos sobre la zona que rodea al aeropuerto y que es el territorio donde vivimos los mapuches del sector', subraya el dirigente. Las comunidades afectadas son entre 19 y 22, sin embargo las que están directamente afectadas son las que colindarían directamente con el nuevo aeropuerto, por lo menos en el cabezal norte. Estas son las comunidades Juan Huenchual, Federico Alcaman, Ricardo Rayín, Dollinco, Fermín Manquilef, José Catrín, Juan Antipán y otras, las cuales se encuentran agrupadas en Ayun Mapu.

Azkintuwe entrevistó al dirigente, con el objetivo de profundizar en un conflicto que pone nuevamente en tela de juicio las políticas indígenas de 'nuevo trato' promovidas por la Concertación y que -desde los bullados casos de las represas hidroeléctricas Pangue y Ralko en los noventa- no parecieran ser sino más de lo mismo.

- ¿Cuál es el fundamento principal que tienen ustedes como comunidades y como Asociación Ayun Mapu para oponerse a este megaproyecto?

- Primero, hay un tema que dice relación con el proyecto mismo y otro de carácter más global y que tiene que ver con los megaproyectos y las políticas del estado hacia nuestro pueblo. En relación al proyecto mismo, nosotros estudiamos, revisamos los antecedentes y vimos que faltaban numerosos estudios técnicos que avalaran este ante-proyecto referencial. Por lo tanto, desde el punto de vista ya más técnico, era un proyecto al cual le faltaban y aun le faltan muchos antecedentes, estudios socioculturales, acústicos, medioambientales, hidrogeológicos, de dinámica de agua, comportamiento del subsuelo, etc. Y por otro lado, esta este tema más político y de fondo, respecto de cómo el estado implementa sus políticas de desarrollo y este tipo de megaproyectos en comunidades y en territorio mapuche.

Hoy en día no hay una normativa que impida esta política de intervención. Tenemos la Ley 19.300, una ley bastante vaga en sus normas, por lo tanto no protege de manera adecuada el derecho constitucional de vivir en un medioambiente libre de contaminación. Y por otro lado, la Ley 19.253, la cual todos los mapuches conocemos y sabemos que presenta graves deficiencias, especialmente en su artículo 34, que dice relación con la participación de las comunidades. En este caso, dicho artículo no se aplicó, solo las comunidades del cabezal norte tuvieron algún grado de participación, entre comillas, pero las comunidades que están al sur de Freire no han sido considerados en la planeación de este megaproyecto.

- El gobierno ha señalado de manera insistente que las comunidades que hoy aparecen como opositoras no estarían siendo afectados directamente por el megaproyecto...

- Eso no es efectivo. Es el argumento que se ha utilizado en todos los megaproyectos, siempre se señala que quienes reclaman no son afectados, pero eso es parte de la desinformación que se impulsa desde el gobierno. Incluso, muchas veces se señala que no son las comunidades los afectados, sino el lugar físico, pero esa es una apreciación muy mezquina a la hora de ver los efectos de este tipo de iniciativas al interior de un pueblo indígena. Especialmente, cuando se trata de un aeropuerto hay que tomar en cuenta muchas consideraciones, hay afectados directos, indirectos, hay un efecto sobre el medioambiente, sobre la calidad de vida de las personas, sobre el entorno cultural, etc. Este megaproyecto ni siquiera esta respaldado por normas internacionales, hay una ausencia en Chile de normas jurídicas sobre el tema acústico, por ejemplo, entonces no se puede señalar que no seremos afectados. Hoy existe una solicitud formal en CONADI para que se declare el territorio donde se emplazará el aeropuerto como 'tierras en conflicto', de acuerdo al artículo 20 B de la Ley Indígena. Y eso está en trámite.

- ¿En qué año comienzan ustedes a tener conocimiento de este megaproyecto?

- Como Comunidad Ricardo Rayin fue el año 2005, porque se estaba haciendo un levantamiento de las necesidades de la comunidad, esto por parte del Ministerio de Obras Públicas, quienes luego condicionaron la entrega de los recursos para diversos proyectos o mejoras sociales, a que la comunidad aprobara el megaproyecto. Luego, en enero, cuando sale el Estudio de Impacto Ambiental, vimos que la opinión de la comunidad no salía en ninguna parte del estudio, ahí supimos que esto no tendría ningún buen futuro y decidimos con mayor razón analizar el proyecto para ver lo que se nos venía.

- ¿Qué relación han mantenido con otros sectores sociales de la comuna, autoridades, sociedad civil? Sabemos que el proyecto no solo afecta a comunidades, sino también a productores lecheros, agricultores...

- Se intentó en su momento abordar la problemática de manera mucho más global, involucrando a diversos actores sociales del pueblo de Quepe y otras zonas, pero vimos escasa participación. Y los reclamos que existieron de parte de los productores en un comienzo, se diluyeron más tarde una vez que el gobierno se comprometió con algunas medidas compensatorias, como indemnizaciones económicas, etc. Entonces, nosotros decidimos llevar la bandera de esta lucha por nosotros mismos, eso fue asumido así por la propia gente del sector, los propios miembros de las comunidades, no fue algo que una ONG o que un grupo ambientalista haya levantado u organizado, fueron las propias familias las que asumieron un rol más protagónico y eso marca una diferencia con otro tipo de movimientos. Es algo que no se había visto mucho en la región.

- Imaginamos que fue un desafío el poder adquirir la capacidad de discutir técnicamente con las autoridades de gobierno sobre los efectos del proyecto. Esto es algo que se ha notado mucho, la propiedad que han demostrado los voceros mapuches a la hora de plantear sus posiciones y darlas incluso a conocer por los medios regionales de prensa.

- Es un desafío que se ha ido abordando con mucho trabajo y estudio. Tenemos la suerte de que en el sector de Quepe viven muchos profesionales, jóvenes mapuches que forman parte de las comunidades y que han estudiado en la ciudad, muchos con carreras universitarias y que pueden discutir de igual a igual con las autoridades. De lo contrario no habríamos tenido la capacidad de hacer frente a un estudio que es bastante técnico y a una contraparte que te lleva a ese terreno esperando que no tengas la capacidad de refutar lo que dice. Ese es un valor agregado que tenemos y que el movimiento mapuche debiera valorar. Nosotros no lo habíamos vislumbrado en un comienzo, pero a poco andar debimos tomar en cuenta la necesidad de contar con cuadros técnicos para poder contra argumentar de mejor manera nuestra oposición al proyecto.

- La opinión pública mapuche y no mapuche ha podido evidenciar una doble estrategia por parte de ustedes. Por un lado, el participar de las mesas de trabajo, donde este componente técnico tiene quizás primacía por sobre otros, y a su vez, utilizar la presión social, las movilizaciones, como marchas, cortes de ruta, etc. Eso no es algo muy común en el movimiento mapuche, donde por lo general se termina cayendo en uno de los dos extremos.

- Eso viene de observar lo que ha sucedido con nuestro pueblo y el movimiento mapuche en general. No olvidemos que en los últimos años se ha criminalizado de manera lamentable la lucha de diversas organizaciones y comunidades, especialmente en Malleco, eso nos hace reflexionar respecto de nuestras formas de lucha y de la forma en que podamos avanzar sin ser desarticulados vía represión y judicialización. Cualquier acción la hemos abordado con seriedad, tratando de que no se cayera en el estigma comunicacional de ser violentistas, extremistas, terroristas, aun cuando igual algunos medios nos han mostrado de tal forma, especialmente El Mercurio. Creo que tenemos la capacidad de combinar estas formas de lucha, que no se contraponen, sino más bien se complementan en un movimiento de carácter social y amplio como el nuestro.

- Hace un par de semanas la Comisión Regional del Medio Ambiente (COREMA) aprobó finalmente el denominado 'Anteproyecto Referencial Nuevo Aeropuerto de la Región de La Araucanía'. ¿Qué expectativas tenían ustedes de dicha votación?

- Muy pocas. Se impuso finalmente la opinión de las autoridades, una opinión política y no técnica. Nosotros sabemos que la COREMA es un ente político, donde están todos los seremis alineados con lo que dice u ordena el Intendente Regional y, sobre todos ellos, el gobierno central con su ceguera hacia nuestro pueblo. Los consejeros regionales, que votaron en contra del proyecto, tomaron conocimiento por parte nuestra de las falencias del estudio, ellos consideraron nuestra opinión y votaron en contra del proyecto, pero lamentablemente no fue suficiente para detener esto. Debemos entender que este tipo de proyectos vienen con la orden de ser aprobados desde el ejecutivo y por lo tanto las autoridades regionales solo obedecen una orden, no importando los aspectos técnicos.

- ¿Cuáles son las acciones que han pensado desarrollar a partir del resultado de esta votación?

- Vamos a recurrir todas las instancias que nos permitan mantener nuestra oposición. La vía judicial es una de ellas, interponer los recursos de protección que ya estamos trabajando. No hay mucho más por ese lado, por la vía judicial, ya que existe un recurso de reclamación en la CONAMA (Corporación Nacional del Medio Ambiente), pero es un recurso administrativo que no nos garantiza nada, porque la CONAMA también es un ente político, por tanto hay muy poco que hacer con ellos. La CONAMA ya votó a favor del aeropuerto, todas las instituciones del gobierno lo hicieron, inclusive la CONADI (Corporación Nacional de Desarrollo Indígena) votó a favor del proyecto, plantearon algunas observaciones menores, pero lo aprobaron finalmente. Ya sabemos que CONADI es un organismo que no refleja el interés del movimiento mapuche, son funcionales al gobierno de turno.

Eso nos deja el otro ámbito, aquel de la lucha social y en ese campo estamos planificando algunas cosas. Hemos hecho una alianza con los sectores de Mahuidache, Trapihue, más Catripulli, por lo que las acciones que vamos a emprender tendrán un carácter territorial. Eso es positivo, porque vamos sumando fuerzas. También estamos concordando algunas alianzas con otras organizaciones mapuches, tal como lo demostró el pasado Trawun que se realizó en Quepe y del cual fuimos anfitriones como comunidad. La idea de ese encuentro era demostrar fuerza, un respaldo del movimiento a las comunidades del sector y mas internamente realizar alianzas, coordinar acciones. Todos allí concordaron en que el proyecto del Aeropuerto es un reflejo de la política del gobierno hacia los mapuches, de la prepotencia de las autoridades, y en ese marco se dieron algunas posibilidades de trabajar en conjunto. En todo caso, las alianzas no son solo declaraciones de intenciones, se deben trabajar en el tiempo para que sean serias y tengan proyección, y queda un camino largo todavía que recorrer en conjunto.

- ¿Qué opinión les merece que este megaproyecto no solo sea uno más de una larga lista que se han implementado en el territorio mapuche, sino que además sea elegido por la administración Bachelet como emblema, como proyecto estrella en la región, para celebrar el Bicentenario del Estado?

- Es una muestra más que el Estado y las autoridades de turno no son capaces de reconocer nuestros derechos ni nuestras demandas por mayor reconocimiento. Es como la guinda de la torta que para celebrar su Bicentenario nos impongan un megaproyecto. Hasta se podría homenajear su consecuencia en materia de atropellos, pero es lamentable para quienes pensamos que es posible construir relaciones entre ambos pueblos mas respetuosas el uno del otro. Ellos señalan que la nación chilena es 'única e indivisible' y actúan claramente de esa forma, por tanto, no culpemos a la derecha de no reconocer a nuestro pueblo, porque las políticas de inversión y este tipo de megaproyectos los esta impulsando el gobierno y quienes en el gobiernan. Se desconoce nuestro carácter de pueblo, se desconocen nuestros derechos territoriales, se parte básicamente de la negación de nosotros los mapuches, de nuestros derechos colectivos, y eso también esta presente en todos esos programas de asistencia social que implementan de vez en cuando.Es una vergüenza ver como el país aborda su carácter multicultural, su diversidad, su carácter plurinacional.

- ¿El conflicto del aeropuerto es negociable, es posible de transar por mayores medidas compensatorias?...

- El no al aeropuerto es un no rotundo. Nosotros no estamos pidiendo recursos, no estamos pidiendo mejores compensaciones, sino diciendo no a un proyecto que viola de manera gravísima nuestros derechos como comunidades y como pueblo en general. Sabemos que no es posible que se construya este tipo de proyectos, de esa forma tan atropelladora, si en Chile existieran mínimas normas que resguarden nuestros derechos y los de la ciudadanía en general. Por tanto, nosotros no vamos a avalar una situación que rechazamos y que demandamos que cambie a futuro. Decimos no al aeropuerto además porque se han vulnerado las pocas disposiciones legales que existen en la materia, es decir, no solo es una situación injusta la que nos afecta, sino que además es ilegal en varios aspectos. Y nosotros no queremos amparar ninguna de estas ilegalidades con un proyecto que además hipoteca el futuro de nuestras familias, de nuestros hijos, por 30 años o más.

- La oposición al megaproyecto apuntaría entonces a la forma en que fue concebido, planificado, a las irregularidades que han caracterizado el proceso de análisis de su impacto ambiental, no al aeropuerto como terminal aéreo. ¿Es así?

- Claramente y eso es algo que quisiéramos se pudiera entender. Nosotros no estamos en contra del aeropuerto como edificación, estructura o como una instalación necesaria para el desarrollo de la región. Eso hasta lo podemos compartir. Lo que estamos diciendo es que para este caso se han violado normas legales, se han desconocido nuestros derechos y la consulta previa a nuestras comunidades, persistiendo el estado en una política de inversiones que es históricamente atentatoria contra los mapuches. Desde que la democracia, supuesta democracia, llegó al país, se han propuesto una serie de megaproyectos en la región que nos han afectado directamente, que han sido emplazados en tierras de comunidades mapuches. Y si uno saca la cuenta, podrá notar que la mayor cantidad de tierras, el mayor propietario de tierras en la región, no somos los mapuches, pero siempre terminamos siendo casi los únicos afectados. Hay casi dos millones de hectáreas forestales en la región y menos de 500 mil en manos de nuestro pueblo. Yo me pregunto, ¿por qué no se construyen estos megaproyectos, como el propio aeropuerto, en tierras forestales? Nadie dice nada.

La identidad mapuche en versos y esculturas

La identidad mapuche en versos y esculturas

Foto: La poetisa y artesana Febe Manquepillán, presentará sus obras hasta el 10.

Faumelisa Febe Manquepillán Calfuleo salió con más de 60 obras desde su comunidad mapuche de Puquiñe, Lof Kilche Mapu, en Lanco, para preparar este montaje en Puerto Montt y mostrar su talento a través de las distintas expresiones del arte mapuche que desarrolla, como la poesía, el canto, la cestería y la escultura en piedra y madera.

Entre los aromas del laurel, la menta y la manzanilla, nos cuenta que comenzó a escribir poesía desde muy pequeña. "Así fui descubriendo lo que ha sido mi vida en la comunidad, rodeada de mis abuelos y de mi gente", recuerda.

Aunque le hubiese gustado estudiar y tener una profesión, se dedicó a rescatar la identidad de su comunidad, primero, a través de muñecas mapuches para su hija, "para que conociera algún rasgo cultural de nuestras abuelas, porque ya se había perdido en mi comunidad". Fue así como luego incursionó en la cestería y después se dio cuenta de que podía trabajar la piedra y la madera. "En eso estoy ahora, perfeccionando mi técnica que es propia", acota la autodidacta.

Casada con Juan Manuel Guerrero, a quien define como su principal apoyo, junto a sus hijos, Cristian (24), Fernanda (12) y Lykan (3), a quien espera dejar algún día todo su legado.

"Me he dado cuenta que a los chilenos mapuches y no mapuches nos falta identidad, reconocernos y aceptarnos como somos", dice. Por eso su trabajo es un mensaje de encuentro, "porque todos venimos de la misma raíz y falta que haya más gente que lo diga", afirma. La artesana destaca que cuando a los niños y jóvenes se les habla de identidad "ahí recién recogen la bandera de la autoestima y se empiezan a querer y a aceptarse como son".

Sobre la exposición "Voces y ecos ancestrales", que se exhibe en la Sala Hardy Wistuba de la Casa del Arte Diego Rivera y que se enmarca en un proyecto Fondart 2006, dice que como no habla su lengua "por eso siento que tengo que expresarme de esta forma y toda esta exposición es poesía". Febe Manquepillán trabaja como asesora cultural en la Escuela de Puquiñe y es la autora del libro "Sueño de Mujer, Somo Pewma". Y mañana compartirá sus versos en un Encuentro de Poesía, desde las 19 horas, junto a Pablo Huirimilla.

http://www.diariollanquihue.cl/    

Chile: Al negocio de Microsoft y el software en mapudungun le llaman revitalización lingüística

Chile: Al negocio de Microsoft y el software en mapudungun le llaman revitalización lingüística Por Elisa Loncon Antileo (NUESTRA AMERICA)

Cuenta la tradición mapuche que una machi bien formada (agente religioso, medicinal), al final de la ceremonia de iniciación muestra una flor de foye blanca que nace de su lengua. La gente dice que esa es la flor de la palabra, es el kimün, el saber que emerge de lo más profundo de la tierra. La palabra es la flor del saber, es pura, blanca, y se dibuja como el viento, como vírgula o como flor de foye ´canelo'. Con historias de este tipo, muchos mapuches aprendieron a querer su lengua. El mapudungun constituye parte de la identidad, la lengua da existencia al mundo y a las cosas que forman el entorno del niño. Con la lengua se aprende la cultura, se expresan los sentimientos, los deseos, el pensamiento, se desarrollan los valores; la comunicación; también se presenta en los sueños; aun cuando hoy hay muchos bilingües, el mapudungun sigue siendo la lengua madre, el patrimonio cultural intangibles, el aporte a la civilización, es la herencia legada de los antepasados, que se debe mantener y desarrollar a la altura de los acontecimientos.

Con lo anterior, no se pretende negar la necesidad de un software en lengua mapuche en el cyber espacio, sino argumentar razones de fondo para señalar que no es legítima la imposición del software en mapudungun de Microsoft; la iniciativa daña profundamente el derecho del pueblo mapuche a conducir el destino de su lengua y cultura. Ni mucho menos, se puede promover éste proyecto de índole económico, como una iniciativa de revitalización lingüística; quienes trabajan el tema por experiencia saben que la revitalización lingüística impuesta desde arriba, está condenada al fracaso.

Las lenguas corren los mismos riesgos de sus hablantes. Si los mapuche somos un pueblo políticamente débil y marginado, la lengua también sufre tal marginación, por eso al idioma mapuche se le niega su función social básica de comunicar, su rol político e identitario ligado a una comunidad y a un pueblo; esto explica porqué Microsoft con tanta facilidad hace un software en mapudungun, y por qué el gobierno promueve este tipo de iniciativas sin considerar la voz de los propios usuarios, ni las demandas fundamentales como son, el respeto a nuestros derechos lingüístico, el ser reconocido como pueblo en la Constitución Política del Estado, el derecho a gozar de nuestro territorios como pueblo originario.

Es cierto que hay mapuche sirviendo al proyecto de Microsoft; pero éste no representa las demandas ni los intereses colectivos del mundo mapuche. Microsoft esta capitalizando su hegemonía económica en el mundo con su programa de Windows, por ello su esmero por hacer software en lenguas indígenas, quechua, mapuche, etcétera, porque los indígenas del continente americano, todos juntos, sumados somos millones, y somos para las empresas un gran potencial, a pesar de nuestra pobreza económica, les reportamos o le reportaremos en un mediano y largo plazo ganancia millonarias, tanto en lo económico como en lo político.

La revitalización lingüística se construye con las comunidades lingüística, con los hablantes, las organizaciones, con el pueblo; porque ésta para que sea exitosa debe contener el alma, los ojos, los saberes, el sentimiento de los pueblos; pues una lengua viva es una lengua en movimiento, que se recrea con el uso, que codifica el sentir de la gente, la recreación de su cultura, su historia y su futuro, y esto lo hacen los hablantes. Para que este proceso tenga cabida, la revitalización lingüística debe contener necesariamente el cambio de la política lingüística oficial opresiva, verticalita, entre ellos cambiar el paternalismo del Estado, e incorporar las demandas más sentidas del pueblo respecto a su lengua. Por otro lado, una política de revitalización lingüística regula el uso público de las lenguas en contacto, en este caso mapudungun y el castellano; no es justo para los mapuche hablantes vivir en regiones y pueblos en su mayoría mapuche, con un mundo codificado sólo en castellano, si los pueblos son bilingües, ambas lenguas tienen derecho al uso público; y eso es parte de la revitalización lingüística. Los derechos lingüísticos se ejercen donde viven los hablantes; así lo establece la Leyes internacionales sobre Derechos Lingüístico.

Es lamentable que las demandas de revitalización lingüística no hayan llegado al gobierno, a pesar de que muchos mapuche vienen colocando el tema en el centro del debate de la educación intercultural bilingüe, hace más de una década. Por otro lado, no se puede hablar de revitalización lingüística sin resolver el problema de la poca valoración de la lengua en la sociedad y esta valoración necesariamente se acompaña con el uso práctico de la lengua; y un mayor valor político, social, cultural, que se debe construir.

Pero lo más grave del proyecto, es que Microsoft no respetó el derecho colectivo de los mapuche. Por imposición, intromisión hoy tiene en su poder nuestro código lingüístico, el software se alimentará con la gramática de nuestra lengua, con nuestra forma de codificar y nombrar el mundo. Tal vez una situación como ésta no constituya un problema para las lenguas fuertes, como el inglés; a los hablantes del inglés no les importa que otros aprendan su lengua, es más, ésta se impone como lengua de comunicación intercultural, y cada pueblo la adapta y adopta a su manera; pero el caso es distinto, cuando se trata de lenguas débiles, amenazadas, como las lenguas originarias. Se aclara que no se está impidiendo el aprendizaje a los no mapuche, ojala ellos también hablaran la lengua, así aumentarían los hablantes. Se trata de una cuestión de derecho, las lenguas originarias forman parte de los derechos colectivos de los pueblos que las hablan, y como tal se deben respetar, resguardar, el pueblo tiene derecho a su lengua, puede decidir sobre ella. La acción de Microsoft constituye una usurpación de derechos intelectual al pueblo mapuche y ello es tan grave como la usurpación de la tierra.

Es cierto que las lenguas modernas marcan presencia en Internet, y las políticas lingüísticas de lenguas minoritarias como el catalán y el vasco buscan hacer uso de este espacio; pero éstas lenguas cuentan con organismos que centralizan su desarrollo lingüístico, conformados por sus propios hablantes y por instancias académicas, que monitorean y dan seguimiento al proceso. Opuesto a lo anterior es el caso mapuche, la lengua no tiene instancias de control o regulación normativo. A esto se debe agregar la falta de acceso de la gente al Internet, cuestión que también afecta a los sectores sociales marginales; aun en las escuelas en donde existe Internet, Santiago por ejemplo, las niñas y niños usan la red cuando tienen clase de computación y qué decir de sus padres, obreros, madres, mapuche hablantes, asesoras del hogar mapuche, etc.; ¿Cuántas veces a la semana accederán al Internet?; muchos de ellos y ellas, nunca han tenido la oportunidad de usar este medio. Como vemos es demasiado decir que en estas condiciones se están haciendo esfuerzos coherentes para revitalizar la lengua, mediante un software.

Hay formas más sencillas de promoción del uso masivo de la lengua y con resultados mas significativos; uno de ellos son las radios comunitarias, por poner un ejemplo; pueblos de Bolivia y Ecuador tienen una larga trayectoria de uso de radios comunitarias, y gracias a éstas, la gente ha podido mantener el uso vivo de sus lenguas; porque a la radio no solo llegan los mensajes, que por ciertos son necesario, también están abiertas a la música, literatura, radio novelas, a los debates políticos en lengua indígenas, entre otros.

Por otro lado, la revitalización lingüística requiere de la enseñanza de la lengua desplazada en la escuela, ya sea como lengua materna o como segunda lengua, y para ello es necesario contar con hablantes especializados en la enseñanza de la lengua. Hasta la fecha en ninguna universidad hay un centro de idioma mapuche, quechua, aymará, o rapa nui, por poner ejemplos; los profesores que enseñan mapudungun o lengua indígena han tenido que reciclar métodos de enseñanza de las lenguas estándares como del castellano y del inglés; ¿Cómo piensa el Estado revitalizar la lengua mapuche en la escuela, si las universidades no forman profesores de lengua mapuche; no basta hablar la lengua para enseñarla; los profesores de lengua tienen éxito cuando inducen en sus alumnos el uso reflexivo y creativo de la lengua que enseñan; y para lograrlo es necesario tener las competencias profesionales. Es cierto que el gobierno ha impulsado la formación de maestros en educación intercultural bilingüe, y hay carreras académicas en marcha en algunas universidades, que también han egresado profesionales, muchos de ellos de excelencia, pero la enseñanza de la lengua requiere de especialización. No hay centros formativos para cubrir esta demanda, ni se están formando lingüistas aplicados, sociolingüistas que impulsen la ampliación del uso multifuncional de las lenguas originarias.

Es indudable que niños con acceso a este software escribirán en mapudungun, pero el pueblo mapuche también necesita niños críticos, creativos y orgullosos de sus raíces; concientes de su historia e identidad; y esto no se logra si no hay respeto de por medio. Es necesario reconocer que este caso representa un atropello a los derechos colectivos, principalmente el derecho a decidir sobre la lengua, y al derecho intelectual que el pueblo tiene sobre ella.


* Elisa Loncon Antileo es profesora, investigadora y lingüista.

Un nuevo prisionero político en democracia

Un nuevo prisionero político en democracia

 Chile: Waikilaf Cadin Calfunao, estudiante universitario

Por Andrés Bianque / AZKINTUW

Waikiman Cadín Calfunao
(foto: MAPUNDIAL)

Colocar a un prisionero político a cientos de kilómetros de su comunidad, no es más que una antigua práctica de la Dictadura llamada “Relegamiento”. Relegar a una persona con la intención de romper su natural balance social y cultural. Este traslado lleva como objeto el tratar de desarticular el movimiento social, “quebrar” el espíritu de los afectados. 

 El 31 de julio de 2006, la policía chilena, transformada una vez más en guardaespaldas de corte gansteril, custodiaban y celaban a un grupo de Trabajadores pertenecientes a la empresa de electricidad, Frontel, los cuales se adentraron en Territorio Mapuche para talar árboles al interior de la comunidad Juan Paillalef. En la trifulca, fue detenido el Estudiante de Derecho, Waikilaf Cadín Calfunao, el cual fue conducido a la Comisaría de Temuko, lugar en el cual fue agredido brutalmente por personal de Carabineros de Chile.

Con fecha 9 de agosto, se le formalizó por distintos cargos, otorgándosele la libertad, pero dejándolo con las medidas cautelares de arraigo nacional y arresto domiciliario. El día 17 de Agosto se presentó voluntariamente en el Juzgado, siendo detenido y trasladado como prisionero a la Cárcel de Temuko. En dicho lugar fue confinado a una celda de pésimas condiciones y que violaba todas las normas básicas para con un ser humano.

El 29 de Agosto, entre 10 valientes gendarmes se dieron a la tarea de darle una nueva golpiza. Al próximo día nuevamente se le agredió y amenazó de muerte delante de su madre, la dirigenta Juana Calfunao. El 8 de Octubre comenzó una huelga de hambre seca, es decir ni siquiera agua para beber, con la peligrosidad que esto conlleva, en demanda de sus derechos violados de manera cotidiana. En ese estado fue acusado de agredir a dos “indefensos gendarmes”, motivo por el cual fue trasladado finalmente a la Cárcel de Alta Seguridad (CAS), en Santiago.

Saltándome lo obvio, le pregunto a Juana Calfunao qué sienta ella como madre respecto a su hijo detenido. Me responde y su voz suena como una Araucaria herida, como si el colmillo del hacha le mordiera también su garganta austral. El reflejo de su voz, no es más que el espejo de una sociedad brutal, inhumana y racista. Y es espejo roto que va cortando la sociedad en trozos ensangrentados, trozos que brillan y relucen y fulguran ante ciertos señores de talla conocida y popular.

Ella hace esfuerzos por no llorar, está tremendamente preocupada, teme que algo terrible le ocurra a su hijo. Teme por su vida. El hijo de Juana, Waikilaf Cadín Calfunao ha sido trasladado a la Cárcel de Alta Seguridad. A falta de Cepo, le encadenaron y esposaron al camión de gendarmería en el cual sería trasladado a Santiago. La autoridad, a sabiendas de lo amañado del caso, de los constantes reclamos por parte de la comunidad, de la constante visita de Juana a la cárcel, de la solidaridad demostrada por cientos de amigos, decide en forma arbitraria levantar un cerco de distancia remota para acallar a los que no callan.

“No queremos mas represión”

“Mi hijo está ahora a 850 kilómetros lejos de mi”, me dice Juana, y la voz ahora se le escucha ágil y expeditiva. “No hay lugar en este mundo al cual yo no iría a ver a mi hijo. Toda la Comunidad Juan Paillalef está conmocionada por lo que está ocurriendo, vivimos con miedo, peor que en dictadura, oímos pasos en las noches y el corazón se acelera. Aquí no ha habido ninguna voluntad política de solucionar los problemas de los mapuches. La presidenta de Chile no ha hecho el más mínimo esfuerzo real de ayudar a nuestro Pueblo. Diputados, senadores han engañado a nuestra Población, han venido sólo como “palos blancos” a buscar votos, a buscar sus propios intereses”, señala.

“Los Mapuches no queremos más represión, no queremos más muertos, no queremos más abusos, queremos Justicia, queremos vivir en paz en nuestras tierras. Mi hijo no ha sido ni siquiera aún juzgado, se le envía a la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) y el es sólo un muchacho, es un comunero honesto y valiente que ha defendido nuestra tierra. El gobierno pretende hacer creer a la opinión pública que es un delincuente, un vulgar bandido. Porque para el Gobierno, cualquiera que defienda sus derechos es un delincuente. El es alumno de 3er año de Derecho, estudia en la Universidad Autónoma de Temuko', señala.

A medida que se va decantando su voz, me recorre un escalofrío. La policía la ha golpeado en innumerables ocasiones, siendo la más horrible, aquella que le provocó un aborto a fuerza de patadas policiales, esa violencia contra las mujeres es fomentada y autorizada por el Gobierno de la Concertación, ahí si es legal golpear a una mujer, la Ley en Chile es un patético simulacro. Pero a pesar de robarle sus enseres, de quemar sus pertenencias, de humillarla, de desvestirla y manosearla, de burlarse de ella, de denigrarla con insultos racistas y discriminatorios no han podido doblegarla.

Pero está vez, el Gobierno de Chile, impotente cual conquistador experto en pillaje, modifica la estrategia. Pretenden romper y destruir a una familia, a esta Humilde India, encarcelando, torturando y azotando a su hijo… Hay que ser muy ruin, muy bajo, muy desgraciado, muy infame para atacar a una mujer a través de su hijos. La desesperación y la angustia sabotean el edificio altivo de esta mujer guerrera. Le digo que se calme, que se serene, que somos muchos los que solidarizamos con su hijo, con el Pueblo Mapuche, con la justicia. Que no haga nada tonto, que no se rinda, que esto se va a solucionar.

Estudiantes y Universitarios están al corriente de los hechos, que ellos están realizando actos y propaganda solidarizando y exigiendo la Libertad de este Nuevo Preso Político Mapuche. Que Amnistía Internacional sabe del asunto, que muchos conglomerados, colectivos y organizaciones de izquierda están al tanto. Juana Calfunao pide ayuda para su Comunidad. Que se le envíen muestras de apoyo, de solidaridad, que se sienta que no están solos. Que ellos, que ella, muchas veces ni siquiera tienen dinero para tomar un bus e ir a la ciudad. Mucho menos como para luchar contra los medios de comunicación. Cruza sus manos una y otra vez como es su costumbre, muerde sus labios y me regala una sonrisa.

A renglón seguido converso con Elizabeth Antilef, vocera del joven prisionero político. Ella me cuenta que visitó a Waikilaf al día siguiente de su llegada a la Cárcel de Alta Seguridad, en Santiago de Chile. “Hasta el momento no ha podido ser visto por un Médico independiente, no sabemos su verdadero estado de salud. Presenta demasiados hematomas, heridas y quemaduras. No sabemos como se le está atendiendo. Lo encontré sentado sobre una silla, no sentado, sino sobre ella, en posición fetal, como un animalito indefenso”, relata.

“Lo saludé y me abrazó en forma instintiva. Y en forma instintiva se levantó su polera y me mostró las quemaduras que aún tiene en su espalda. Y los incontables moretones sobre su cuerpo. Me contó que lo arrojaron boca abajo, de bruces en un camión policial, como le pusieron grilletes en sus pies, ví sus tobillos destrozados, la muñecas azules y cortadas de esposas apretadas al máximo. En el trayecto de 9 horas, desde Temuko hasta Santiago, se orinó y vomitó una y otra vez. Como aceleraban el vehículo y frenaban bruscamente y la inercia lo azotaba contra la pared metálica del camión”, me dice.

Relegamiento político

Waikilaf, cuando estuvo detenido en la Cárcel de Temuko, comenzó a colaborar y ayudar a la organización de los presos al interior del penal. Esto fue visto con ojos iracundos por gendarmería y, coludidos con un par de reos comunes, bajo promesas de favores, prebendas y otros, procedieron a arrojar agua hirviendo sobre la espalada del joven de 23 años, como escarmiento y mensaje para otros mapuches.

Los agentes de la CNI, la Policía Política de la Dictadura de Pinochet que no encontraron trabajo en el Gobierno de la Concertación les va de maravillas en territorio mapuche. Allí, pagados por latifundistas, lavando dinero de forestales como Mininco S.A., han conformado grupos para-militares que junto a la Policía Chilena (sus antiguos camaradas de armas) se dan ingenio para acosar, amedrentar, intimidar, golpear, saquear, asesinar y robar a las comunidades mapuches.

Waikilaf fue trasladado el día 17 de Octubre a la CAS, pero el día 20 del mismo mes debía presentarse a Tribunales por el juicio que se tramita en su contra. El estado de Derecho del Cual el Gobierno de la Concertación se ufana, fue simplemente pasado por alto, contraviniendo y contradiciendo la nueva reforma de Procedimientos Penales. Es decir, existen causas indiscutibles de tintes políticos en su traslado.

El alejarlo de su entorno, y colocarlo a cientos de kilómetros de su comunidad, no es más que una antigua práctica de la Dictadura llamada “Relegamiento”. Relegar a una persona con la intención de romper su natural balance social y cultural. Este traslado, como el de Juan Patricio Marileo, (otro prisionero político mapuche, condenado por Ley Antiterrorista) lleva como objeto el tratar de desarticular el movimiento social, “quebrar” el espíritu de los afectados y como de costumbre, servir de ejemplo tétrico contra aquellos que sigan o avalen sus pasos.

Los Gobiernos de la Concertación han vendido territorio mapuche a trasnacionales. Y no sólo han vendido algo que no les pertenece, sino que además han vendido nuestra patria prometiendo a esas grandes empresas que no se preocupen por los vernáculos que las habitan. Que el Gobierno de Chile pondrá la Fuerza Pública, Jurídica, Económica y Comunicacional en resguardo de las tierras compradas.

Entonces, detrás de las miradas de asco por parte de los grandes señores a un montón de indios, detrás de los insultos racistas de la Policía, detrás de un Poder Judicial corrupto, descarado y manejable, detrás del incesante repicar de campanas comunicacionales que tañen lo “violentos y subversivos” que son los mapuches. El Pueblo Mapuche, entre ellos, la Comunidad Juan Paillalef, han decidido levantarse y luchar en contra de tanto oprobio, saqueo depredación, sicarios y mercenarios de todos los colores llegados a su mítica Tierra.

Comuneros del sector Huilio denuncian hostigamiento policial

Chile Organismo de Inteligencia merodean por la zona

Por Paulina Acevedo / AZKINTUWE  
 

Graves denuncias realizaron mapuches de Huilio, quienes señalaron estar siendo objeto de una campaña del terror por parte de fuerzas policiales y organismos de seguridad. 'Lamentamos que la política pública y específicamente el Fondo de Tierras y Aguas de la CONADI, se implemente utilizando las fuerzas policiales y prácticas de terror y amedrentamiento', señalaron.

Hostigamiento policial, interrogatorios sin mediar orden judicial y amedrentamiento por parte de miembros de la Comunidad Agustín Curín de Nueva Imperial, son algunos de los hechos denunciados en la declaración pública dada a conocer hoy por la 'Comunidad Carimán Sánchez y Gonzalo Marín', del sector de Huilío en la Comuna de Freire.

El pasado 13 de septiembre la comunidad inició una ocupación indefinida del Fundo El Notro, de 360 hectáreas, a fin de recuperar por la vía de los hechos estas tierras ancestrales que le pertenecen, y que irregularmente el ex director de CONADI, Aroldo Cayun (PPD), compró e inscribió a nombre de la comunidad Agustín Curín de Nueva Imperial, en el marco del Fondo de Tierras y Aguas Indígenas del gobierno.

Hace ya años la comunidad había iniciado una demanda de restitución de tierras usurpadas, siguiendo todos los procedimientos exigidos por CONADI y la Ley Indígena (Ley Nº19.253). La fiscalía del órgano público determinó, mediante resolución Nº032 de fecha 5 de abril del 2005, que procedía la aplicabilidad del artículo 20 letra b - contemplado en la Ley Indígena - para la adquisición del predio a su favor.

Sin embargo, por motivos que aún se desconocen, CONADI adquirió el Fundo El Notro en más de 600 millones de pesos, y en vez de adjudicarlo a la Comunidad Carimán Sánchez y Gonzalo Marín, el pasado 10 de marzo lo inscribió en el Conservador de Bienes Raíces a nombre de la Comunidad Agustín Curín, que lo arrendó en calidad de “medería” al mismo latifundista al que le fue adquirido.

La declaración también denuncia que “con fecha 27 de septiembre de 2006, fuimos desalojados por carabineros de las tierras que nos pertenecen históricamente, sobre las cuales tenemos derechos ancestrales y somos sus legítimos dueños. El desalojo se realizó para llevar a cabo la ocupación de la mismas por parte de siete personas desconocidas -supuestamente- de la Comunidad Agustín Curín de la Comuna de Nueva Imperial, quienes cuentan con protección policial y continúan provocando violencia y amenaza para nuestra comunidad”.

Pese a la gravedad de los hechos, que ponen en una situación creada de conflicto a dos comunidades mapuches, hasta ahora la entidad no ha dado respuesta a las demandas de los afectados, pese a haber sido tema de tabla en la reciente reunión del Consejo Nacional de CONADI. Dicho silencio, consolida un estado permanente de incertidumbre y no avanza en resolver la grave irregularidad cometida por el propio organismo público. Siendo “preocupante -como señala la declaración- que las instituciones públicas aún no dimensionen ni reaccionen frente al daño causado y el impacto negativo de este tipo de estrategia”.

Hostigamiento policial

Los miembros de la comunidad denuncian además el permanente hostigamiento policial que los estaría afectando desde que iniciaron su movilización y que se habría incrementado en los últimos días. 'Actualmente Carabineros visita a diario las casas de las familias de nuestra comunidad, procediendo a interrogar sin mediar orden alguna. Además realiza controles en las calles de acceso ubicadas en el sector de Huilio, interrogando a nuestros hermanos que allí residen', señalan en su declaración, que también consigna el tránsito por la zona de organismos civiles de la policía.

'Es preocupante la presencia de vehículos particulares ocupado por civiles que circulan por la comunidad tomando fotografías de las familias. Cabe señalar que la comunidad procedió a sacar dominio vigente de los mismos, constatando que entre ellos se encuentra uno que pertenece a la DIRECCION DE LOGISTICA DE CARABINEROS, R.U.T. 61.938.500-4; REPERTORIO CONCHALI; NUMERO 3814. Por lo anterior, nos sentimos atropellados e impotentes frente a todo lo que está ocurriendo', subrayaron.

Los miembros de la comunidad, que tras conocerse públicamente el caso han agotado todas las instancias legales para solucionar el conflicto, lamentaron que la CONADI, en tanto responsable de la implementación de la política indígena, sea generadora de todo estos graves hechos.

'Lamentamos que junto con no resolver aún nuestro problema (creado exclusivamente por ellos), no intervenga para evitar la violación de nuestros derechos elementales y propiciar un clima de sana convivencia. Lamentamos que la política pública, y específicamente el Fondo de Tierras y Aguas de la CONADI, se implemente utilizando las fuerzas policiales y prácticas de terror y amedrentamiento', finalizaron.

Calma y ambiente festivo en marcha por Día de la Raza

Calma y ambiente festivo en marcha por Día de la Raza

cinco mil personas asistieron a la convocatoria

Una tranquilidad combativa en las consignas y un ambiente de fiesta marcaron la marcha y el acto realizado ayer por representantes de los pueblos indígenas y diversos grupos anarquistas y antisistema para conmemorar el Día de la Raza.

Por Jorge Escalante

www.lanacion.cl

Cerca de cinco mil personas marcharon ayer desde Plaza Italia hasta el cerro Santa Lucía, o Huelén, como lo reclama el movimiento indígena, sin que se registraran acciones de violencia ni enfrentamientos con la policía.

La tranquilidad de la marcha y el acto convocados por la organización mapuche Meli Wixan Mapu, con que los pueblos originarios conmemoraron un nuevo Día de la Raza por adelantado debido a la anticipación del feriado del 12 de octubre, incluyó el término de la manifestación y su disolución.

Oficialmente, sólo fue detenido el joven de 15 años Pablo Marín por pegar propaganda ofensiva a Carabineros, que luego recuperó su libertad desde la Primera Comisaría donde lo retiraron sus padres. El manifestante quedó citado a una fiscalía militar.

En años anteriores, los enfrentamientos ocurrieron durante la marcha y varias veces la actividad se interrumpió abruptamente por los gases lacrimógenos y los carros policiales lanzaagua.

Poco después de las once de la mañana la columna partió desde Plaza Italia en forma espontánea y no coordinada como pedía Carabineros. Al inicio, las cosas pudieron tomar otro color debido a que la policía impedía que la marcha ocupara la totalidad de la calzada norte de la Alameda, explicando a los organizadores que el desplazamiento sólo estaba autorizado por la mitad de ese espacio. La policía accedió. Cabe recordar que inicialmente el Gobierno prohibió la marcha por la Alameda, pero los organizadores no cedieron y anunciaron que por ahí marcharían de todas maneras.

La columna la encabezó un compacto grupo de indígenas mapuches que esta vez se preocuparon de contar con personas identificadas que actuaron como custodios del desplazamiento para evitar desórdenes.

Detrás se ubicaron integrantes de otros pueblos originarios que también mostraron sus atuendos típicos. A esto se sumó una gran cantidad de grupos espontáneos y otros organizados que asistieron con sus banderas y pancartas. Entre ellos, integrantes de las barras de la Universidad de Chile (Los de Abajo) y Colo Colo (Garra Blanca), una Coordinadora Bolivariana, la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, Alerta Resistente, Memoria Feminista; Amnistía Internacional; Corriente Popular, y una Izquierda Comunista.

Al final de la marcha se ubicó la Corriente Revolucionaria Anarquista (CRA), que, hasta ahora, se perfila como el grupo anarquista más estructurado.

Las consignas que se escucharon diferían del orden de la marcha. La mayoría invocando la lucha violenta contra el “Estado capitalista”, exceptuando las consignas de los integrantes de los pueblos indígenas que si bien apuntaban en contra del sistema establecido y del Gobierno, no pedían la violencia para llevar adelante sus reivindicaciones de autonomía, devolución de las tierras “robadas por el huinca” y el respeto a la cultura originaria.

“No somos pacifistas, somos violentistas”, gritaba un grupo anarco que marchaba separado del CRA. “Salta la Garra Blanca, sin policías, sin militares, vamos a salir campeón” entonaban los colocolinos, que de paso insultaban a la policía. Los de Abajo no se quedaban atrás expresando su rechazo al capitalismo y amenazando a carabineros con las penas del infierno.

Los anarcos del CRA gritaban “Contra la bestia capitalista, lucha anarco-comunista”. Sin embargo, también se escucharon expresiones contra el Partido Comunista, como “El que no salta es del PC”.

En fin, la variedad de opiniones fue intensa, pero todas coincidieron en el apoyo a la lucha del pueblo mapuche, no olvidando que los dueños de la convocatoria eran los pueblos indígenas.

Ambiente festivo

El avance de la columna fue lento, demorando cerca de una hora y media en arribar a los pies del cerro. La demora se explicó por los bailes tradicionales que mostraron los distintos grupos indígenas con sus instrumentos típicos.

Algunos petardos de gran poder explosivo hechos reventar por las barras deportivas -los mismos que se lanzan en los estadios- remecieron repentinamente

la calle alertando a la policía, pero nada pasó más allá. Una larga columna de fuerzas especiales de la policía acompañó la marcha por ambos costados, sin que se produjeran enfrentamientos aunque los policías debieron soportar permanentemente epítetos de grueso calibre superiores al de sus armas. No obstante, en ningún momento la policía actuó para detener a los agresores verbales.

Llamó la atención una pequeña columna de enmascarados, unos diez, cuyas máscaras negras tenían una R (resistencia) pintada en rojo. Ello porque se informó que estaba prohibido marchar con la cara cubierta. Los enmascarados desafiaron con gestos a carabineros.

Una considerable cantidad de manifestantes marcharon con sus familias, incluyendo niños y coches para lactantes. En general, el ambiente era festivo.

Un gran número de turistas extranjeros tomó fotografías de la columna apostados a los costados, y no pocos se mezclaron con los asistentes y marcharon con ellos.

Al llegar a la altura de calle Miraflores, la policía interpuso un compacto cerco de sus hombres para impedir que la manifestación continuara hacia al poniente por la Alameda, pero no era el objetivo de los convocantes ni de los asistentes. A medida que los adherentes a la cita fueron arribando a la plaza que se ubica en la base del cerro, comenzaron a tomar ubicación para presenciar el acto central que contó con varios grupos de rock, hip-hop, y bailes tradicionales indígenas. LN


La reaparición de Mikel, el español “okupa”

Entre cada actuación de los grupos musicales se leyeron proclamas de los representantes indígenas que en Santiago tienen múltiples organizaciones. Entre los breves discursos leídos, llamó la atención una proclama de los seis “okupas” detenidos el pasado 26 de septiembre en una casa de calle San Ignacio en el centro de Santiago, y luego dejados en libertad provisional por la Corte de Apelaciones de Santiago, mientras se instruye el juicio en su contra por formalización de cargos de fabricación de bombas incendiarias y receptación de especies robadas, no así por el delito de asociación ilícita que aún debe ser probado por el ministerio público.

Curiosamente, quien leyó la proclama que denunció “la persecución contra las ideas anarquistas” y finalizó con la consigna ¡Muerte al Estado, Viva la Anarquía!, fue el ciudadano español Mikel Balaguer Yuz, de 24 años, uno de los seis arrestados el mes pasado. El español fue largamente aclamado por los manifestantes al igual que otros de los jóvenes anarquistas encausados que lo acompañaron arriba del escenario.

Al momento de la detención del adolescente que pegaba carteles injuriando a la policía, lo que sucedió en el medio del acto, se pensó que la situación se desbordaría puesto que unos cincuenta asistentes corrieron detrás del grupo de carabineros que lo arrestó frente al Archivo Nacional por calle Miraflores. El joven fue subido a un bus policial estacionado en calle Moneda y los manifestantes comenzaron a protestar por su liberación, pero fueron los mismos organizadores quienes llegaron hasta el lugar para pedir a los protestantes que se retiraran y regresaran a la plaza: ¡El acto es allá, no aquí!, pedían los jóvenes a cargo de la seguridad de la manifestación, la mayoría indígenas.

Fue el único acontecimiento que atrajo la atención de reporteros gráficos, camarógrafos y periodistas, que corrieron tras el detenido. “Quienes esperaban imágenes violentas para mostrar en los diarios y la televisión, se quedaron con las ganas”, comentó uno de los organizadores. Pronto todo volvió a la normalidad. Las fuerzas especiales de la policía mantuvieron en todo momento la vigilancia del acto en la plaza, que además estuvo repleta de puestos improvisados donde se vendieron todo tipo de artesania y comida indígena.


La visión del CRA

Los integrantes de la Corriente Revolucionaria Anarquista (CRA) se mantuvieron a un costado de la plaza donde se efectuó la ceremonia. Inicialmente se pensó que ello se traduciría en algún altercado con carabineros, pero no fue así.

Raúl, sólo se identificó así, quien actuó como vocero del CRA, dijo a La Nación que “desmentimos que uno de nuestros integrantes haya sido quien lanzó la bomba incendiaria contra La Moneda el día de la marcha por el 11 de septiembre. No fuimos nosotros como se ha estado rumoreando, pero entendemos y apoyamos la violencia revolucionaria”.

En una declaración entregada a algunos medios de prensa, se dice: “No somos violentistas ni tampoco pacifistas, pues nuestro eje rector es la lucha por una nueva sociedad y por tanto nuestro accionar está dado por las circunstancias que enfrentan las reivindicaciones populares. Entendemos y apoyamos plenamente a las personas que, a la violencia del Estado y el capital, responden con la violencia revolucionaria. El pueble tiene el pleno derecho a levantarse en armas en contra de sus opresores”.

 

Balance policial

Al finalizar el acto y cuando los asistentes ya se retiraban en calma, el jefe de las fuerzas especiales que ayer estuvieron encargadas de custodiar la manifestación, coronel Carlos Atallat, dijo a La Nación evaluando la jornada “todo tranquilo y sin novedad, no hemos tenido ningún tipo problemas con esta manifestación, todo ha transcurrido con plena normalidad”. El coronel destacó que sólo se produjo una detención, en comparación con los desmanes ocurridos en años anteriores.


Barrueto destacó tranquilidad

El intendente metropolitano, Víctor Barrueto, destacó la tranquilidad con que se desarrolló ayer la marcha y el acto por la conmemoración de un nuevo Día de la Raza. “Ha quedado demostrado que cuando hay voluntad auténtica y verdadera para manifestarse pacíficamente esto es posible hacerlo”, dijo Barrueto por la tarde al efectuar su balance de la jornada.

El intendente afirmó que “la marcha fue una lección que ojalá marque las futuras manifestaciones”. También se refirió al actuar de la policía uniformada, expresando “Quiero reconocer además el rol de Carabineros, que con su acción ha demostrado que es perfectamente posible conjugar el orden público con el respeto de los derechos constitucionales que la gente ha manifestado”.

 

Exigen a Bachelet apoyo a declaración indígena de la ONU

Chile: Organización consejo de todas las tierras

Por: Pedro Cayuqueo (AZKINTUWE)
 

Mapuches exigieron a Bachelet apoyar histórica Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas. Texto, sancionado tras 22 años de negociaciones, reconoce el derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación y establece que deben dar su consentimiento a la explotación de los recursos naturales de sus tierras y limita las actividades militares sobre esos territorios.

A través de una marcha por las principales calles céntricas de Temuko, la organización mapuche Consejo de Todas las Tierras (CTT), exigió al gobierno de Michelle Bachelet el voto favorable en Naciones Unidas para la aprobación de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas y su implementación en Chile. Dicha declaración, calificada como histórica por el movimiento indígena mundial, deberá ser sancionada en la próxima Asamblea General del organismo internacional.

'En el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas se revisaran dos instrumentos de Derechos Humanos, ellos se refieren a la Convención sobre desaparición Forzada y la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas del Mundo. Para los Pueblos Indígenas la LXI sesión tiene un carácter histórico, debido, a que por primera vez los gobiernos del mundo tendrán la oportunidad de apoyar la Declaración, instrumento que tiene un carácter global y universal', señaló la organización.

La marcha convocó alrededor de un centenar de personas, quienes una vez en el frontis de la Intendencia Regional escucharon atentamente al dirigente Aucán Huilcamán, encargado de relaciones internacionales del CTT, quien arengó a los manifestantes al derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas, hoy por primera vez consignado en una declaración de la ONU.

El punto central destacó Huilcamán, es el artículo tres y cuatro de dicho documento. “Los pueblos indígenas tienen derecho a la libre determinación. En virtud de ese derecho determinan libremente su condición política y persiguen libremente su desarrollo económico, social y cultural”, precisó. A su vez, el artículo 4 menciona que “los pueblos indígenas, al ejercer su derecho de libre determinación, tienen derecho a la autonomía o el autogobierno en las cuestiones relacionadas con sus asuntos internos y locales, así como los medios para financiar sus funciones autónomas”, recalcó.

Desinterés chileno

La movilización de las comunidades mapuches se originó en vista que el gobierno de Chile habría mantenido hasta el momento una posición 'desinteresada' en el proceso de dialogo y construcción de dicho instrumento internacional. 'Las comunidades mapuche tenemos fundadas preocupaciones que el gobierno de Chile se sume a la posición de los gobiernos más opuesto a la Declaración liderado por Estados Unidos, Canada y Nueva Zelandia entre otros', señaló Huilcamán.

A juicio del dirigente, dicha posición de Chile contrastaría con la postura que han adoptado los gobiernos de México, Guatemala, Venezuela, Cuba, Bolivia, la Unión Europea entre otros, que han adherido a la Declaración, considerando que este instrumento 'estandarizara definitivamente los derechos colectivos de los Pueblos Indígenas del mundo y corregirá la práctica oprobiosa de la discriminación y racismo que han sido victimas las comunidades indígenas', subrayó.

De la misma forma, Huilcamán cuestionó que el gobierno chileno nuevamente hable por estos días de 'reconocimiento constitucional' para los pueblos indígenas en Chile, sin existir ningún texto, ni plazos para presentar dicha iniciativa de ley, largamente demandada por el movimiento mapuche desde el retorno de la democracia y sin resultado favorable.

'Sencillamente es para no comprometerse con la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas que hoy día todos los Gobiernos del mundo han manifestado su opinión. Desde México al sur todos los gobiernos tienen postura y Chile es el único país que tiene ambigüedad. El reconociendo constitucional es un chiste de mal gusto por parte de los cuatro gobiernos de la Concertación que ofende a los indígenas', sentenció.

El Consejo de Todas las Tierras hizo un llamado a todas las organizaciones de los Pueblos Indígenas de Chile y a los organismos de derechos humanos de la región y el país a que pongan atención al proceso a desarrollarse en Naciones Unidas y desplieguen los esfuerzos necesarios para que el gobierno de Chile apoye la adopción de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas del Mundo. La organización señaló de 'vital importancia' focalizar los esfuerzos necesarios para la adopción de la Declaración, con el objetivo de arribar a un 'Bicentenario sin Racismo, Ni Discriminación con los Pueblos Indígenas de Chile'.

Un paso histórico

Debieron transcurrir 22 años de negociaciones para que el pasado mes de junio, en la ciudad de Ginebra, los miembros del nuevo ente de Naciones Unidas (ONU) -sustituto de la Comisión de Derechos Humanos- votaran por 30 votos contra 17 la aprobación de la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas, considerada por organizaciones indígenas, organismos de derechos humanos y no pocos estados democráticos, como un paso histórico en la lucha por el reconocimiento de los derechos indígenas a nivel mundial.

Cabe destacar que la Declaración reconoce el derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación y establece que deben dar su consentimiento a la explotación de los recursos naturales de sus tierras y limita las actividades militares sobre esos territorios. Además, reconoce sus derechos colectivos, tales como la preservación de sus valores culturales y de su identidad étnica, o la protección ante cualquier intento de expulsión de sus territorios ancestrales.

Sin embargo, se trata de un instrumento que no es de obligado cumplimiento por parte de los Estados, aunque muchos lo ven como el germen de una futura convención que sí tendría ese carácter. Ahora resta que el texto aprobado sea votado favorablemente por la Asamblea General de la ONU en Nueva York, instancia donde el gobierno de Chile interviene a través de su embajador. En este nivel podrá ser adoptada por aclamación (consenso) -lo que es dudoso por la oposición mostrada por algunos países que no van a ceder- o por votación.