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El costo del Gobierno de Bush es aplastante

El costo del Gobierno de Bush es aplastante

Thompson Bradley, líder de Veteranos por la Paz

No hay una marcha o una declaración en contra de la guerra de Irak que no cuente con su presencia y sus ideas. Vive organizando protestas, “sittings”, cartas a los senadores y audiencias con el poder. Acá, su visión sobre el conflicto y la forma en que la sociedad estadounidense lo enfrenta.

Nación Domingo

Su nombre, su rostro con cierto parecido al de Lenin y su inagotable lucha por la paz son casi legendarios dentro del movimiento Veteranos por la Paz, que integra prácticamente desde su fundación, en 1985. Thompson Bradley, 72 años, profesor de literatura rusa y egresado de la Universidad de Yale, ha pasado su vida luchando por la justicia social y ha ofrecido más de 300 conferencias sobre política, cambio social y literatura europea a través del territorio estadounidense. Y en estos tiempos de guerra, cuando se cuentan 3.577 soldados norteamericanos muertos, 26.129 heridos y cientos de miles de iraquíes muertos y heridos, su voz se ha tornado aún más potente.

En los tiempos de Vietnam formó parte de las revueltas universitarias, marchó por las calles con pancartas y junto a millones de compatriotas suyos fue testigo, cada tarde en las noticias, del terrible espectáculo de la vuelta a casa de los soldados muertos en bolsas negras de plástico. Hoy la guerra se da en condiciones muy distintas, pero la reacción del pueblo es también diferente.

–No se ven demostraciones masivas, la gente no sale a la calle y en la televisión no hay muertos en bolsas de plástico. ¿A qué se debe la indolencia frente a esta guerra, tan trágica y cruenta como la de Vietnam?

–Durante la guerra de Vietnam, el servicio militar era obligatorio y el reclutamiento era transversal, atravesaba todas las clases. Una persona como yo mismo, por ejemplo, que estaba en la universidad, podía ser reclutada y obligada a ir a la guerra. Esos soldados provenían de la clase media, con mayor educación, a veces incluso de familias ricas que estaban en el poder. Eran hijos de profesores, médicos, abogados, hombres de negocios. Pero después de Vietnam terminó la obligatoriedad, y los soldados de hoy han entrado al Ejército porque necesitan dinero.

–¿Cree que esta vez la sociedad no reacciona con más fuerza porque los soldados son gente pobre y a nadie le importa lo que les pase o deje de pasarles?

–Por espantoso que suene, sí, se puede decir así. Esto no quiere decir que en Vietnam no muriera gente pobre, porque sí ocurrió, pero en Irak no ha muerto gente de la clase media ni los hijos de los ricos, sino obreros. Las universidades, los profesionales y los hombres de negocios no han sido tocados por esta guerra. Otro factor es que tanto [el vicepresidente Dick] Cheney como [el ex secretario de Defensa] Donald Rumsfeld, que no fueron a Vietnam porque evadieron el servicio, pero estaban cerca del poder, aprendieron que no deben permitir la mala publicidad. Para la gente, la sola visión de las bolsas plásticas con sus muchachos mutilados adentro fue espantosa. Cheney y Rumsfeld no permitieron que eso ocurriera otra vez y, de hecho, las imágenes de los muertos están prohibidas. No vemos el conteo de los muertos, no vemos cuerpos en bolsas plásticas, ha sido una guerra sin fotos.

–Pero sí hemos visto imágenes horrendas, como las de la tortura en Abu Ghraib, y eso no tuvo mayor efecto tampoco. Hay quienes advierten un gran cinismo y frialdad con respecto a esta guerra.

–No sólo Abu Ghraib, está también Guantánamo. Pero, más que hablar de soltura moral del público, yo hablaría de la decadencia y falta de coraje de la prensa en general, que ha sido muy poco crítica. La mayoría de la gente en Estados Unidos se informa por la radio, y la radio en este país está en un 80% controlada por la derecha. La gente escucha a Rush Limbaugh, Bill O’Reilly, Fox News, y ellos no sólo no informan lo que está pasando, sino que mienten y falsifican la realidad. A eso se suma un discurso oficial mentiroso y amenazante, donde cualquier crítica es tildada de traición. Si la mayoría se informa a través de una prensa limitada y partidista, si lee el “USA Today”, ve las noticias de Fox y escucha la radio, es muy fácil que no sepas lo que está pasando y que la guerra no te importe.

–En Estados Unidos, mentir suele ser algo que recibe una fuerte sanción. Pienso en Bill Clinton y su “impeachment” en el caso Lewinsky, por ejemplo. ¿Cómo se entiende que Bush haya llevado al país a una guerra en base a una mentira y no haya pagado por ello?

–La mentira política en Estados Unidos no empezó con esta administración. Empezó con Nixon y siguió con Reagan. Hubo grandes mentiras en esas dos administraciones, no olvidemos Watergate.

–Pero el propio Nixon, por ejemplo, tuvo que renunciar a propósito de Watergate.

–Hay que tener en cuenta que en la caída de Nixon la prensa jugó un papel muy importante. Nixon cayó porque la prensa dio a conocer la verdad y porque en ese tiempo había un Congreso que supo ponerse a la altura de las circunstancias, alzó la voz y dijo lo que había que decir.

PRESIDENTE EN LA SOMBRA

Thompson Bradley no tiene una buena opinión de George W. Bush y está convencido de que éste actúa de acuerdo a las ideas de quienes forman su camarilla. “Es muy difícil decir nada profundo sobre Bush, porque no hay ninguna profundidad en él. Bush responderá siempre de manera reaccionaria a cualquier evento, y no porque sea necesariamente tan reaccionario, sino porque es muy limitado como para pensar de otra manera. Se limitará a decir lo que le digan que diga”.

–Pensando en que Estados Unidos es el país más poderoso y cada vez que estornuda al mundo le da pulmonía, esa afirmación es grave.

–No hay más que observar los hechos. Cheney es un presidente a la sombra, que hace lo que quiere. Su plan y el de su camarilla era desmantelar lo que hizo Roosevelt en Estados Unidos, y lo han logrado. Mientras Roosevelt luchó por una sociedad más igualitaria, política y económicamente, esta gente ha asfixiado los programas sociales y ha desarrollado una política imperialista agresiva y activa. Yo no digo que Estados Unidos no haya sido imperialista antes, pero ahora es mucho más agresivo. Frases como “no tiene nada de malo ser imperialista”, que se escuchan hoy en el Gobierno, habrían sido impensables años atrás, incluso en boca de los más conservadores.

–Llama la atención que, ante este desastre, el Partido Demócrata no haya hecho nada.

–Ahí está el meollo del asunto. Hemos caído en la influencia maligna de un Gobierno perverso justo cuando el Partido Demócrata está en su momento más débil. Esa realidad es clave en cualquier discusión política que se tenga hoy en Estados Unidos.

EL CORAJE DE HILLARY

Bradley afirma que, antes de la invasión de Irak, no era difícil averiguar acerca de las supuestas conexiones de Saddam Hussein con Al Qaeda, las supuestas armas nucleares, la supuesta compra de uranio a Níger y todas las excusas que se dieron para atacar. “Cualquiera que quisiera saber la verdad tenía a mano la información adecuada”

–Sin embargo, una senadora como Hillary Clinton se tragó la mentira y le dio un cheque en blanco a Bush para invadir. ¿Cómo lo explica?

–La pregunta es si la gente como Hillary Clinton quería saber. Porque saber tiene consecuencias. Si sabes tienes que actuar de cierta manera. Ella tuvo miedo a oponerse a la Casa Blanca, y uno de los motivos es que, después de que Bush le robó la elección a Al Gore, los demócratas pensaron que habría una especie de fair play entre ellos y la Casa Blanca. Pero se equivocaron, y encontraron un Gobierno malicioso, que con ayuda de una Corte Suprema corrupta persiguió a quienes se oponían a la guerra y manipuló a la gente jugando la carta del miedo al terrorismo.

–Hay gente que hubiera esperado más coraje de Hillary Clinton.

–Pero ella es una persona sin principios. Proyecta un carácter muy fuerte, ¿pero qué ha hecho desde que está en el Senado? Cualquier análisis le dirá que lo único que ha hecho es escalar hacia la Presidencia. Lo único que a ella la mueve es la posibilidad del poder. Ni siquiera ha tenido el coraje de decir que se equivocó.

–¿Cuál será el costo de esta guerra para Estados Unidos?

–No sólo el costo de la guerra. El costo de toda la administración de Bush es aplastante. Tomará dos generaciones reconstruir lo que ha sido destruido: los servicios de salud, el sistema judicial, el sistema de educación, las agencias de protección del medio ambiente, los parques nacionales. La lista es inmensa, porque lo que han hecho es declarar la guerra a cada una de aquellas áreas que nos definen como país desarrollado.

–Eso comenzó con Reagan.

–Pero Reagan no hizo nada parecido a Bush. Hoy tenemos 47 millones de personas sin seguro médico, nueve millones de niños sin protección de salud, y se han privatizado prácticamente todos los servicios, al tiempo que se redujeron los impuestos para los más ricos. Estamos hablando de dos generaciones que tardará este país sólo para llegar al punto que estábamos antes de esta administración.

–¿La clase política está capacitada para salir de este atolladero?

–Lamentablemente, no. Los dos partidos carecen de buenas ideas, coraje y fuerza. Y ambos se han corrompido en esta administración.

–¿Cual es la salida?

–Tengo esperanza de que esta sociedad actúe de manera inteligente y surja alguien capaz de sacar al país del agujero. Espero que sea así porque estoy profundamente avergonzado de ser norteamericano. Esta guerra no sólo nos ha llenado de muertos y enemigos repartidos por el mundo, sino de vergüenza.

–¿Qué lección ha enseñado esta guerra?

–El mundo debería aprender que jamás, bajo ningún motivo, debe permitir a Estados Unidos entrar en su país para “ayudarlos”. ¡Nunca! Hacerlo es como invitar a un oso: se cae dentro de la casa, destruye todos los muebles, araña todas las paredes, se come toda la miel y después se queda a vivir. LND

 

 

Detenida estadounidense en Bolivia vinculada a funcionario de embajada EE.UU. con más de 500 municiones de alto calibre.

Detenida estadounidense en Bolivia vinculada a funcionario de embajada EE.UU. con más de 500 municiones de alto calibre.

La Paz.- Una estadounidense permanece detenida desde el pasado miércoles al haberse detectado en su equipaje, con que arribó a La Paz en Bolivia, procedente de Miami con más de 500 balas calibre 45, informó hoy la directora nacional de Migración, Magaly Zegarra.

La detención fue confirmada por la consejera de prensa de la embajada de Estados Unidos en Denise Urs, señaló que el problema se suscitó "por el desconocimiento" de la ciudadana estadounidense, de nombre Donna Thi, de los procedimientos que debía seguir para declarar las municiones a la Aduana Nacional de Bolivia.

La directora Zegarra señaló en rueda de prensa que la mujer, de 20 años, fue detenida el miércoles en la noche, y deslizó sospechas de que tiene vínculos con algún funcionario de la embajada de Estados Unidos y que el incidente respondería a una supuesta conspiración contra el gobierno de Bolivia.

"Esto nos da muchas luces. El hecho que una ciudadana norteamericana esté relacionada a la Embajada, portando proyectiles en una aeronave norteamericana, procedente de miami, ciudad donde viven protegidos por el gobierno terroristas procedentes de diversas partes de latinoamerica en especial del maestro de ellos como lo llaman estos terroristas como lo es Posada Carriles y burlando todos los mecanismos es cuestionable'', indicó.

"Ustedes (los periodistas) bien saben, que desde el 11 de septiembre (de 2001) las medidas de seguridad (en Estados Unidos) son más fuertes. Es increíble creer que una ciudadana con cinco cajas de munición'' hubiera pasado inadvertidamente los controles en su país'', agregó Zegarra.

"La nuestra es un arma chica, como los cuchillos que los gauchos ataban a la punta de las tacuaras con tientos del país. Con esa poca cosa se hizo la Patria y en cambio con otras mejores se apuntaló a los que la vendieron. Con esta arma, chica, empezamos nosotros. Pero al salir, saldrá cortando y haremos Patria".

Arturo Jauretche

 

 

Charles Taylor: un dictador ante la justicia

Charles Taylor: un dictador ante la justicia

  Foto: Charles Taylor, ex presidente de Liberia, ante la Corte de La Haya

Por asesinatos, violaciones masivas, mutilaciones de enemigos y reclutamiento forzado de niños se lleva a corte al ex presidente liberiano Charles Taylor. En La Haya comienza un proceso que se espera sea ejemplar.

El juicio contra Charles Taylor, el sanguinario ex presidente de Liberia, comienza en La Haya. Ante el Tribunal para Criminales de Guerra se lo acusa de haber cometido múltiples delitos de lesa humanidad en la década de los noventa, entre ellos la mutilación sistemática de enemigos políticos y la esclavización de niños soldados.

¿Juzgarlo no cambia la situación?

En un país que ha sufrido más diez años de cruenta guerra civil, con una altísima mortalidad infantil y con una tasa de desempleo del 85%, el que se juzgue a Taylor provoca diversas reacciones, dicen corresponsales de la emisora Deutschlandfunk: si por un lado no cambia en nada la miseria del país, por otro sienta precedente sobre todo para sus muchos seguidores en Liberia y en la vecina Sierra Leona. Quien sea  responsable de terror y guerra acabará más tarde o más temprano ante un tribunal de Naciones Unidas es la señal de este proceso ejemplar, opinan otros. Juzgar a Robert Mugabe, dictador de Zimbabwe, o a Omar Hassan al-Bashir, presunto responsable de las matanzas en Darfur, sería, entonces, posible.

Una vida tinta en sangre

Charles Ghankay Taylor, nació en Monrovia en 1948, en una familia americo-liberiana, que desciende de aquella elite que se formó cuando esclavos libertos de Estados Unidos se trasladaron a una recién adquirida franja de la costa atlántica africana. Taylor -quien estudió economía en Estados Unidos y se formó como predicador baptista- lideró a finales de los ochenta las fuerzas rebeldes en su país contra el presidente Samuel Doe.

Después de una brutal guerra civil, en 1997 fue elegido presidente por el 75% de la población. Desde el poder y con el control de las materias primas de la multiétnica nación africana, Taylor patrocinó acto seguido la guerra civil en el país vecino. Como amigo de Foday Sankoh, Taylor suministró apoyo y dinero al despiadado líder guerrillero de Sierra Leona, a cambio de diamantes. Cuando las cuentas suizas de ex presidente liberiano fueron congeladas, su fortuna personal ascendía a unos 1.500 millones de dólares.

Por asesinatos, violaciones masivas y sistemáticas, esclavización sexual de niñas, reclutamiento forzado de niños soldados y mutilaciones masivas durante la guerra civil en Sierra Leona se lo juzga ahora. Debido a que el mismo Taylor se declara inocente, se trata de probar fehacientemente responsabilidad en los cargos que se le imputan. 139 testigos declararán durante un proceso que tomará unos 18 meses.

El Tribunal para Crímenes de Guerra

Este Tribunal Especial fue creado conjuntamente por el gobierno de Sierra Leona y Naciones Unidas; aunque su sede está en Freetown, por motivos de seguridad el caso de Taylor se sigue en La Haya. Está financiado por las aportaciones voluntarias de diversos países, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Canadá y Holanda. La Unión Europea es también uno de los principales donantes. 

Según fuentes locales, la población reacciona en parte con alivio de que se lo juzgue en La Haya, pues por una vez se lleva a uno de los grandes líderes de los rebeldes a Corte. Que Sankoh, en Sierra Leona, muriera de un infarto y en paz sigue enojando a muchos. 

Cerca aunque esté en La Haya

Para que la gente pueda seguir el proceso, en el Tribunal para Crímenes de Guerra en Freetown se contará con una retransmisión y se grabará en DVD para su posterior difusión, también en las zonas rurales. Los grandes criminales también son juzgados, su posición o fortuna no los salva de la pena es el mensaje que se intenta transmitir y el precedente que se intenta sentar.

Mirra Banchó

 

 

Madre pacifista estadounidense abandonó su guerra contra la guerra

Madre pacifista estadounidense abandonó su guerra contra la guerra

CINDY SHEEHAN ANUNCIÓ QUE YA NO PELEARÁ MÁS PARA QUE GEORGE W. BUSH SAQUE A SUS SOLDADOS DE IRAK

Profundamente desilusionada y agotada física, emocional y financieramente por su cruzada, la mujer asegura que volverá a casa con la triste convicción de que su hijo murió “por nada”. Acusó a demócratas y republicanos de seguir haciendo “politiquería” con el conflicto.

Foto: Durante dos años Cindy Sheehan fue el rostro más reconocido del movimiento estadounidense contra la guerra en Irak.

La Nación/Agencias

Todo tiene un final, incluso las batallas humanitarias. Cindy Sheehan, la llamada “madre pacifista” estadounidense, quien se enfrentó al propio Presidente George W. Bush para exigirle -en nombre de su hijo muerto en la guerra- sacar a sus soldados de Irak, anunció esta semana que abandona su cruzada.

“Voy a volver a casa y ser una madre para mis hijos en vez de tratar de recuperar al que ya perdí”, aseguró Sheehan en una carta de renuncia publicada el lunes en el diario de Internet “Daily Kos”, donde además revela que “la conclusión más dolorosa a la cual he llegado es que Casey ha muerto por nada”, en referencia a su hijo de 24 años caído en Irak en abril de 2004.

Durante los dos últimos años de lucha, la mujer recorrió su país y visitó varias otras naciones de América y Europa para exigir el retiro de tropas de Irak, fustigó al Presidente Bush instalando un campamento durante un mes frente a su rancho en Texas e, incluso, exigió a la oposición demócrata que fuera más coherente con su oposición a la guerra.

Pero al parecer la lucha fue demasiado ardua y solitaria. En su mensaje Sheehan aseguró que se encuentra agotada por el esfuerzo personal, financiero y emocional de los últimos años.

Pero también dijo que está decepcionada porque los políticos demócratas, que ganaron las elecciones legislativas en noviembre prometiendo el fin de la guerra, no han hecho lo suficiente para que termine la participación estadounidense en ese conflicto.

Tampoco sintió mucho apoyo de sus compatriotas. “Desde su muerte (la de su hijo) he tratado de que su sacrificio tuviese algún significado. Casey murió por un país que se preocupa más por quién será el próximo ‘American Idol’ (un programa televisivo) que por cuántas personas más morirán en los próximos meses mientras demócratas y republicanos hacen politiquería”, añadió.

En enero de 2005, Sheehan y otras ocho personas fundaron el grupo Familias de Estrella Dorada por la Paz. La Estrella Dorada es la condecoración que EEUU otorga a las familias de soldados muertos en combate. Desde ese momento se convirtió en el rostro del movimiento antiguerra estadounidense.

Se reunió con congresistas, artistas y dirigentes de organizaciones sociales. Viajó al extranjero para denunciar la ilegalidad de la guerra, incluso en Venezuela.

Pero tras meses de esfuerzo y un año de reflexión, Sheehan parece haber concluido que la guerra más difícil de ganar es la de la indiferencia y el olvido.


MUERTES Y SECUESTROS

Cinco británicos habrían sido secuestrados en Bagdad mediante una operación llevada a cabo en un edificio del Ministerio de Finanzas por hombres vestidos como policías, todo esto mientras los atentados indiscriminados siguen cobrando vidas de civiles iraquíes y los enfrentamientos dejan más soldados estadounidenses muertos.

En Londres, el Foreign Office confirmó ayer el secuestro, en momentos en que una célula del Gobierno británico se reunía a causa de la crisis. Según la BBC, los cinco secuestrados son un experto en finanzas y sus cuatro guardaespaldas.

A los secuestros se suman los atentados callejeros. Ayer un coche bomba explotó en el barrio de Amil, de mayoría chiita, matando a 21 personas. Otro atentado similar causó la muerte de otras 12 personas en el centro de la capital iraquí.

En tanto, para las fuerzas estadounidenses en Irak mayo se convirtió en el mes más mortífero del año, con 113 fallecidos. Al menos 3.465 militares norteamericanos y personal adjunto han muerto desde la invasión en marzo de 2003, según cifras del Pentágono.

 

 

Desenmascarando el 11-S

100 investigadores independientes niegan la versión oficial 

 

EEUU… ARGOS: MAYO 24 DE 2007…

por Paul Craig Roberts

El investigador Paul Craig Roberts comenta el libro del profesor norteamericano David Ray Griffin quien se ha convertido en una de las principales fuentes de información y de investigación credible acerca de los atentados del 11 de septiembre en los EEUU y que busca sobre todo desenmascarar las manipulaciones de la administración Bush. Recordemos que nuestro director, el periodista francés Thierry Meyssan, fue el primero en denunciar estas anomalías y sus trabajos han servido de base a las investigaciones del profesor Griffin.

"Las dos torres no colapsaron. Implosionaron y se desintegraron, como fue el caso del edificio número 7 del World Trade Center, que ¡también implosionó! pero ¡sin que a este lo embistiera ningún avión! (...) Los daños causados por los aviones y los limitados fuegos que le siguieron no pueden explicar la desintegración de los edificios".

El professor David Ray Griffin es la pesadilla de la teoría conspiracionista oficial. En su último libro “Desenmascarando el 11-S” el profesor Griffin tritura la reputación de los informes del Instituto Nacional de Tecnología y de la revista Popular Mechanics, a sus críticos y demuestra ser mejor ingeniero y mejor científico que los defensores de la historia oficial.

El libro del profesor Griffin tiene 385 págs, divididas en 4 capítulos y 1209 notas al pie de página. Sin duda alguna este libro constituye la más concienzuda, minuciosa y profunda presentación y examen de todos los hechos que tienen que ver con el 11-S. El profesor Griffin es una persona sensible a las evidencias, a la lógica y al razonamiento científico. No hay nada equivalente al profesor Griffin en el bando de la historia oficial en conocimiento y profundidad.

Desde el vamos el profesor Griffin le explica al lector que lo que el tiene delante de sí es una elección entre dos teorías conspirativas: la oficial y la alternativa. Una de esas teorías dice que musulmanes fanatizados, que no estaban capacitados para manejar aviones, burlaron y derrotaron el aparato de seguridad usamericano y tuvieron éxito en tres de los cuatro ataques, utilizando aviones como proyectiles, como armas. La otra teoría dice que la seguridad falló por causa de la complicidad de una parte del gobierno con los ataques.

Griffin nos dice que no hubo investigación independiente de lo sucedido. Lo que tenemos es un informe de una comisión política presidida por un hombre de la administración Bush, el sr. Philip Zelikow, ídem en lo que respecta al informe del NIST (National Institute of Standard of Technology) y el de la revista Popular Mechanics. Varios científicos que trabajan o dependen de subvenciones o gracias del gobierno federal publicaron opiniones pero no evidencias en apoyo de la teoría oficial.

En la otra vereda se encuentran más de 100 investigadores independientes cuyas carreras todas tuvieron que ver con entrenarse en el análisis y la investigación. Esos análisis están todos o casi todos disponibles on line.

Las encuestas dan que el 36% de los usamericanos no creen en la historia oficial. Dejando a un lado desinformados y desinteresados capaces de creer que Saddam Hussein fue el responsable de los ataques, esto deja a solamente un 39% de la gente creyendo en la teoría oficial. Tal vez ingenuamente Griffin cree que la verdad puede prevalecer, y es esa convicción lo que lo ha llevado a cargar con una enorme tarea.

Cualquiera que piense en la honestidad del gobierno usamericano o de la administración de los Bush encontrará el libro molesto. Los lectores tendrán que confrontarse con el hecho perturbador de que las autoridades usamericanas incautaron y secuestraron las evidencias forenses que quedaron como resultado de la destrucción de los ¡tres! y ¡no dos! edificios del complejo del Worl Trade Center, del ataque al Pentágono y del avión que habríase estrellado en Pensilvania. Esa maniobra impidió el examen forense por expertos de los rastros y las pruebas.

A pesar de la extendida creencia de que Osama Ben Laden fue el responsable del ataque la evidencia que se tiene a este respecto es un sospechoso video que, el probablemente mayor experto en Ben Laden de Usamérica, Bruce Lawrence, dijo que es falso. El informe prometido por el gobierno de la responsabilidad de Ben Laden nunca se presentó. Cuando los talibanes en la mesa de negociaciones ofrecieron extraditarlo, pero si se presentaba evidencias de su responsabilidad, no se presentó nada.

La fragilidad científica del informe del NIST es asombrosa. Prosperó porque la gente acepta sus conclusiones sin examinar nada.

El informe de Popular Mechanics está lleno de contradicciones internas, razonamientos en círculo y simples apelaciones a la autoridad del NIST.

No hay espacio en un resumen de esta naturaleza para presentar todas las evidencias que reunió Griffin. Pero la mención de unos pocos hechos deberían bastar para alertar a los lectores de las mentiras de la administración.

Las dos torres no colapsaron. Implosionaron y se desintegraron, como fue el caso del edificio número 7 del World Trade Center, que ¡también implosionó! pero ¡sin que a este lo embistiera ningún avión! La energía gravitacional es insuficiente para explicar la pulverización de los edificios con sus contenidos y el corte de sus 47 columnas de acero macizo del corazón central de cada edificio, en pedazos convenientes como para ser recogidos y cargados en camiones. Mucho menos puede esa energía explicar la pulverización de los pisos superiores, incluida la eyección de las vigas de acero, justo antes de la desintegración de los pisos de abajo.

Los daños causados por los aviones y los limitados fuegos que le siguieron no pueden explicar la desintegración de los edificios. Los enormes esqueletos de acero de las torres comprendían un gigantesco dispositivo que absorbía el calor y eliminaba el producido por fuegos limitados.

El informe final del NIST dice que del acero del que dispuso para su examen “solamente tres columnas alcanzaron temperaturas arriba de los 250 grados Celsius (482 grados Fahrenheit). Un horno autolimpiante de los que tenemos en nuestras casas alcanza temperaturas más altas que esa y el horno ni se funde ni se deforma.

El acero comienza a fundirse a los 1500 grados centígrados (o 2800 grados Fahrenheit). Temperaturas de 250 grados centígrados no pueden tener efectos sobre la fortaleza del acero. La explicación de que los edificios colapsaron porque el fuego debilitó el acero es fantasiosa (speculative). Fuegos a cielo abierto no pueden producir temperaturas suficientes como para alterar la integridad de la estructura del acero. Estructuras de acero las hubo que ardieron infernalmente 22 horas seguidas pero el esqueleto de acero ahí quedó. Los fuegos de las torres del World Trade Center duraron alrededor de una hora y se limitaron a unos pocos pisos. Pero además, y fundamentalmente, es imposible para el fuego dar una explicación acabada del fenómeno de la desintegración súbita, total y simétrica (perfecta) de edificios de construcción poderosa, majestuosa, y mucho menos que esa desintegración pueda suceder a la velocidad de la caída libre, lo cual únicamente se puede obtener con procesos de “demolición controlada”.

David Ray Griffin suministra citas de bomberos, de policías y de inquilinos sobrevivientes de las torres que dicen haber oído series de explosiones previas a la desintegración de los edificios. Esos testimonios fueron ignorados y silenciados por los defensores de la teoría conspiratoria oficial.

Semanas después de las explosiones se encontró en las partes subterráneas acero fundido. Como todo el mundo está de acuerdo en que el fuego no puede llevar el acero a su punto de fundición (derretimiento) entonces se piensa que lo más probable es que se hayan utilizado poderosos explosivos del tipo de los que se usan en las demoliciones, que estos sí que tienen capacidad de producir temperaturas de 5000 grados.

Las contradicciones en la teoría oficialista saltan de las páginas. Golpean. Por ejemplo, la evidencia ofrecida por el gobierno de que un Boeing 757 del vuelo 77 impactó el Pentágono son los restos de cuerpos y partes de cuerpos que dicen haber encontrado, que serían los suficientes como para confrontar los ADN de cada pasajeros o tripulantes con las listas de pasajeros de los aviones o de la tripulación. Pero, simultáneamente, no se encontró ninguna maleta, ni restos del fuselaje, ni del ala, ni de la cola ni de nada. Y estamos hablando de una máquina de 100 mil libras de peso. Estas ausencias de todos estos elementos se atribuye a la “vaporización” del metal debido a la alta velocidad del impacto y al “intenso fuego”. Pero ¿cómo se compaginan la “vaporización del metal” con la capacidad de recuperar cuerpos con carne y sangre? Esta incompatibilidad permaneció inadvertida hasta que el profesor Griffin se dedicó a ponerla en evidencia.

Otra impresionante contradicción de la teoría conspiratoria oficial es el tratamiento diferente de los impactos de los aviones en el World Trade Center y el Pentágono. Obsérvese que, en el caso del Pentágono, todo el énfasis se coloca en tratar de explicar porqué puede ser que un avión pueda producir tan poco daño. En el caso del World Trade Center es al revés. Todo el énfasis se pone en tratar de explicar porqué dos aviones sí que pueden provocar semejante volumen de daño.

¿Será una coincidencia que justo antes del 11-S, Cathleen P. Black, que tiene conexiones con la CIA y el Pentágono y es presidente del emporio revisteril Hearst Magazines, propietario, a su vez, de la revista Popular Mechanics, despidió al editor jefe y viejos miembros del staff e instaló a James Meigs y a Benjamín Chertoff, este es un sobrino del capo de la administración Bush Michael Chertoff? Fueron Meigs y Chertoff los que produjeron el informe que luego el profesor Griffin se ocupó de destripar.

En la conclusión Griffin nos recuerda que los ataques del 11-S fueron utilizados para comenzar las guerras de Afganistán e Irak, el plan para atacar Irán, para cortar las protecciones constitucionales y las libertades civiles en Estados Unidos, para expandir ferozmente el presupuesto militar y el poder del Poder Ejecutivo y para enriquecer muy bien atrincherados intereses.

Fuente: Information Clearing House 27 marzo 2007.

Traducción de Horacio Garetto para Rebelión .

Murió Kurt Vonnegut

Murió Kurt Vonnegut

  http://www.dw-world.de/dw/article/0,,2440765,00.html?maca=spa-Titulares-640-html

Foto: Una vida dedicada a denunciar los horrores de la guerra.

El autor estadounidense de origen alemán falleció en Nueva York a los 84 años. Sobreviviente del bombardeo de Dresde, Vonnegut se convirtió en uno de los autores pacifistas más importantes del siglo pasado.

El escritor estadounidense Kurt Vonnegut, autor del libro "Matadero 5", falleció a la edad de 84 años en Nueva York a causa de la lesión cerebral. Nacido en Indianápolis en 1922 en el seno de una familia de origen alemán, sería en este país donde vivió una de las experiencias que marcarían su vida y obra.

Vonnegut cayó prisionero de las tropas del III Reich durante el ataque de Ardenne y fue confinado posteriormente a Dresde. Como prisionero de guerra en el país de sus ancestros, estuvo encargado de sacar a la calle los cadáveres de las víctimas de los bombardeos aliados.

Ruinas de Dresde tras los bombardeos aliados. 

Foto:Bildunterschrift: Ruinas de Dresde tras los bombardeos aliados.

En la noche del 13 de febrero, sobrevivió al bombardeo de la ciudad escondido en el sótano de un matadero. Fue uno de los siete prisioneros de guerra estadounidenses que sobrevivieron a la destrucción de la capital Sajona

Humor y sátira como crítica social

Tras la guerra, Vonnegut se marchó a Nueva York donde trabajó para diferentes revistas hasta que publicó "La Pianola", la primera de sus 14 novelas. La obra trataba de una sociedad dominada por las máquinas en las que el autor mezclaba ciencia ficción con humor negro y sátira.  Esta mezcla continuaría siendo la tónica durante toda su carrera.

Pero su salto a la fama no llegaría hasta 1963 con la publicación de "Cat´s Cradle". Continuando con su actitud pacifista, relata como un escritor escribe una novela sobre la bomba atómica de Hiroshima.

Pacifista hasta el final

Seis años después e inspirado en la experiencia de su vida como soldado durante la II Guerra Mundial, el autor publicó en 1969 "Matadero 5" alcanzando los primeros puestos de las listas de ventas. El éxito la llevó a convertirse en una de las novelas antibelicistas más importantes del siglo XX, con una crítica satírica a la sociedad estadounidense divida en ese momento por la guerra de Vietnam. Junto a "Catch 22", de Joseph Heller, el libro se convirtió en una Biblia  para los pacifistas opositores a esa guerra.

Además de sus novelas, Vonnegut fue un prolífico autor de ensayos, historias cortas y guiones. Su último libro "El hombre sin patria" fue publicado en 2005. La obra trata de una colección de artículos del autor compilada por uno de sus editores, en los que se refleja la visión crítica del autor hacía su país.

Como si hubiese adivinado que su tiempo se acababa, en su última obra el escritor no cejó en ataques a la casa blanca de George W. Bush, la invasión de Irak y la contaminación medioambiental:"Lo último que quisiera es estar vivo mientras los tres hombres más poderosos de la tierra se llama Bush, Dick y Colin", escribió el autor.

 

 

El terror de la RAF: se cumplen 30 años del "otoño alemán"

 

Escena del atentado contra Siegfried Buback. (Archivo) 

 Escena del atentado contra Siegfried Buback. (Archivo)

Militantes del Ejército Rojo aterrorizaron al país durante la década de los setenta. La fase más aguda de la guerrilla urbana comenzó hace exactamente 30 años. Fue la etapa conocida como "el otoño alemán".

En la parte céntrica de la ciudad de Karlsruhe se escucharon disparos. Nadie los esperaba. Siegfried Buback iba camino a su trabajo cuando fue asesinado. El Fiscal Federal alemán ocupaba el asiento de copiloto en su vehículo oficial. Junto a él iba su chofer, Wolfgang Göbel, y en la parte trasera, Georg Wurster, jefe de los servicios de transporte de la fiscalía.

El dirigente patronal, Schleyer, fue secuestrado y asesinado. (Archivo) 

El dirigente patronal, Schleyer, fue secuestrado y asesinado. (Archivo)

 Hasta la fecha no se sabe quién iba en la motocicleta que se emparejó al auto del fiscal, en uno de los semáforos durante el trayecto. Quien podría dar la respuesta, Christian Klar, guarda silencio hasta la fecha. El auto de Buback recibe quince impactos de bala. Luego, la motocicleta desaparece.

El asesinato de Siegfried Buback marcó el inicio de una etapa de triste fama, que duró un año y que fue conocida como "el otoño alemán". Los miembros del llamado Ejército Rojo (Rote Armee Fraktion), grupo de extrema izquierda, aterrorizaron al país.

El Ejército Rojo fue fundado en 1970. Siete años más tarde, la mayoría de sus padres y madres (la "primera generación") ya había muerto. Buback, como representante del Estado, era responsable a ojos de la RAF por la muerte de Ulrike Meinhof, Holger Meins y Siegfried Hausner, quienes aún son considerados iconos por la extrema izquierda alemana. Así, el "Comando Ulrike Meinhof" reivindicó aquel atentado.

La primera generación

Ulrike Meinhof es una de las figuras más conocidas entre los terroristas de la RAF. Ella fue quien elaboró la plataforma ideológica del grupo. En sus inicios, el Ejército Rojo fue conocido como "Grupo Baader-Meinhof" en referencia adicional a Andreas Baader, miembro de la resistencia política desde 1968.

El secuestro del Landshut. (Archivo) 

El secuestro del Landshut. (Archivo)

Mientras los hippies protestaban en las calles en contra de la guerra de Vietnam, Baader y una atractiva joven llamada Gudrun Ensslin hicieron explotar bombas en dos centros comerciales en Fráncfort del Meno. Él fue atrapado y sentenciado, pero Meinhof logró liberarlo. Esta acción es considerada como genesis del Ejército Rojo.

Los miembros de la RAF querían iniciar una revolución social para lograr "un mundo más justo". Con este fin, escogieron como objetivo a quienes eran representantes de las "estructuras opresoras": hombres poderosos de la política y el ámbito empresarial. Buback no sólo era personero de la injusticia mundial; también había promovido la persecución y captura de Baader, Meinhof y otros.

Baader, Jan-Carl Raspe y Holger Meins fueron capturados luego de los atentados -que causaron muertes- en las bases militares estadounidenses de Fráncfort y Heidelberg. Luego fueron detenidas Meinhof y Ensslin. Meins comenzó una huelga de hambre y murió a consecuencia de ésta en la prisión de Wittlich. El "Comando Ulrike Meinhof" culpó a Buback por el deceso.

La segunda generación

El "Comando Holger Meins se componía de miembros de la segunda generación de la RAF. Para presionar a las autoridades a fin de que liberaran a Meinhof y los demás, tomaron a un grupo de rehenes en la embajada alemana en Estocolmo el 14 de abril de 1975. en esta acción murieron los diplomáticos Heinz Hillegaart y Andreas von Mirbach, además el terrorista Siegfried Hausner.

Un año más tarde, Meinhof fue encontrada ahorcada en su celda. Fue un acontecimiento sorpresivo, y se dijo que había sido en realidad asesinada. La fiscalía determinó que había sido un suicidio, y dio por terminada la investigación en 1976. Estas dos muertes también fueron pasadas por la RAF a la factura de Buback.

Christian Klar y Brigitte Monhaupt. (Archivo) 

  Christian Klar y Brigitte Monhaupt. (Archivo)

En otoño alemán, 1977

El de Buback fue el primero en una serie de asesinatos y atentados con los cuales la RAF trató de extorsionar a la justicia alemana para lograr la liberación de los presos. El presidente del Dresdner Bank fue acribillado, y el presidente del gremio patronal, Hanns-Martin Schleyer, secuestrado. La RAF se ganó con ello las simpatías dela izquierda ultrarradical.

La debacle comenzó con el secuestro del avión Lahdshut, de la compañía Lufthansa, en Palma de Mallorca. Los autores fueron terroristas palestinos que con esa acción manifestaban su apoyo a la RAF y sus miembros. Fue ahí donde se produjeron las primeras víctimas civiles, que nada tenía que ver con la política o la vida empresarial.

El canciller socialdemócrata Helmut Schimdt ordenó el desalojo de la aeronave y el sometimiento de los terroristas a manos de una fuerza de tarea especial (el GSG9), en Mogadiscio. Baader, Ensslin y Raspe se suicidaron a raíz de ello.

¿Cómo actúa el Estado alemán hoy frente a los ex terroristas de la RAF?

La RAF aún tiene simpatizantes. 

  La RAF aún tiene simpatizantes.

La tercera generación

Christian Klar y Brigitte Monhaupt -recientemente liberada- eran considerados cabecillas de la segunda generación de la RAF, cuando fueron capturados. Les siguió una tercera generación de terroristas, que hacía tiempo había olvidado cualquier tipo de reinvidicación social.

Pero siguieron las muertes, por ejemplo, del ejecutivo de Siemens Kart Heinz Beckurts, y del jefe del Deutsche Bank Alfred Herrhausen, entre otros. La última víctima fue el oficial Michael Newrzella, del GSG9.

En los años noventa, muchos miembros de la RAF se atuvieron al programa de testigos, de tal modo que el número de afiliados decreció de manera notable. "Fue un error el no haber conformado algún tipo de organización política paralela a la lucha armada clandestina. Así, la guerrilla urbana de la RAF es historia a partir de hoy", decía el grupo armado en su manifiesto de autodisolución.

Ulrike Meinhof, al ser presentada luego de su detención. (Archivo) 

 Ulrike Meinhof, al ser presentada luego de su detención. (Archivo)

Luego de la RAF

El Ejército Rojo dejó algunos lastres. La liberación de Brigitte Monhaupt y la petición de amnistía por parte de Christian Klar revivieron la discusión sobre la manera como el Estado debe tratar a antiguos terroristas.

Michael, hijo de Siegfried Buback, no espera arrepentimiento de quienes sobrevivieron a la guerrilla urbana y a la cárcel. Por salud mental, le da lo mismo que estén o no en prisión. Como otros parientes de víctimas, sólo quiere saber quién apretó el gatillo para matar a su padre. Klar y los suyos piden clemencia, pero no dan respuestas.

 

 

Irán lanza su primer cohete espacial y afirma estar listo para pulseada nuclear

Irán lanza su primer cohete espacial y afirma estar listo para pulseada nuclear

EEUU ofreció negociar directamente con Teherán si suspende su programa atómico

El anuncio del ingreso iraní en la carrera espacial se da en momentos en que ha aumentado la presión internacional sobre el régimen islámico, por su negativa a suspender su producción de uranio enriquecido pese a los requerimientos de la ONU.

Foto: El Presidente Mahmoud Ahmadinejad (izquierda) y el ministro de Exteriores, Manouchehr Mottaki, defendieron ayer a brazo partido el programa nuclear de su país. Foto: AFP

La Nación/Agencias

En vísperas de la reunión de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, más Alemania, para abordar la cuestión nuclear iraní, el Gobierno de Teherán efectuó ayer dos alardes de fortaleza: uno de tipo espacial, con ribetes militares, y otro de tipo retórico.

El primero estuvo representado por el anuncio por parte de las autoridades iraníes del exitoso lanzamiento de su primer cohete espacial de fabricación nacional.

“Todas las pruebas se han hecho dentro de las unidades industriales del país según las normas internacionales”, afirmó el director del Centro de Investigación Aeroespacial de Irán, Mohsen Bahrami, en la VI Conferencia de la Sociedad Aeroespacial Iraní.

Bahrami aseguró que el ensayo, cuya fecha y lugar no especificó, es un “punto de partida en la marcha del desarrollo iraní en las investigaciones sobre el espacio”, según un reporte de la televisión iraní Al Alam y la agencia de noticias ISNA.

El cohete, que transportaba “equipo para investigación”, fue fabricado en su totalidad por científicos iraníes, gracias a la cooperación entre los ministerios de Defensa y Ciencia y Tecnología de la República islámica.

Este cohete es el primero que lanza Irán en su carrera espacial individual, luego que en 2005 puso en órbita el satélite Sina-1, transportado por un cohete ruso.

En septiembre de 2006, la República islámica informó que estaba en capacidad de fabricar un motor de plasma para guiar al satélite en el espacio, aunque no se sabe si el actual cohete iraní es esa modificación o un modelo nuevo.

Irán había anunciado en los meses pasados que modificaría su misil Shahab-3 para lanzar satélites.

El anuncio del primer paso de la carrera espacial iraní se da en momentos en que ha aumentado la tensión sobre su programa nuclear, por su negativa a suspender su producción de uranio enriquecido. Una decisión que ayer fue refrendada por el Presidente Mahmoud Ahmadinejad.

“Irán ha conseguido la tecnología para producir combustible nuclear y marcha en este camino al igual que un tren al que le faltan los frenos y la transmisión de marcha atrás”, dijo el Mandatario iraní.

Al mismo tiempo, Manouchehr Mottaki, ministro de Relaciones Exteriores iraní, afirmó que su país “está preparado para la disputa nuclear”, refiriéndose a las posibles sanciones que podría aplicar el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas por no cumplir los plazos establecidos para detener la generación de uranio.

En respuesta a la retórica iraní, la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, optó está vez por la diplomacia. Junto con asegurar que Irán “no necesita marcha atrás”, sino “un botón para detener” el programa nuclear, manifestó que EEUU mantendría negociaciones directas con Irán si suspende su programa de enriquecimiento de uranio.

“Estoy preparada para reunirme con mi contraparte o con un representante de Irán en el momento si Irán suspende sus actividades de enriquecimiento y reprocesamiento. Esa debería ser una señal clara”, afirmó Rice desde Washington.


Grupo especial de ataque

El Pentágono creó un grupo especial para planificar un ataque con bombas contra Irán, que entraría en funcionamiento 24 horas después de recibir la luz verde del Presidente estadounidense George W. Bush, reveló el semanario “The New Yorker”.

En su próxima edición, que saldrá a la venta el 4 de marzo, la publicación subraya que el grupo, dependiente del Estado Mayor conjunto de Estados Unidos, fue creado hace unos meses para centrarse en la planificación de la destrucción de las instalaciones nucleares iraníes y desbancar al Gobierno de Teherán.

Sin embargo, Bryan Whitman, un portavoz del Pentágono, indicó que “Estados Unidos no tiene previsto ir a la guerra con Irán. Sugerir cualquier cosa en contra está mal y es equívoco”.