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Diario La Nación

El turbulento despegue del subsecretario de Bachelet

El turbulento despegue del subsecretario de Bachelet

La UDI llamará a consulta a la ministra de Defensa para que explique el nombramiento en Aviación de Raúl Vergara, dolida porque apoyó a un inculpado del asesinato de Guzmán. Pero la mandataria no cederá. Después de todo, representa en su gabinete a las víctimas de Pinochet.

Foto: El designado subsecretario Raúl Vergara Meneses en una antigua foto de archivo.
 

www.lanacion.cl   Por María Paz Moya/ Ivonne Toro
 

“Está entre mis atribuciones nombrar a los subsecretarios”, sentenció ayer la Presidenta Electa Michelle Bachelet como única respuesta a la polémica desatada por la designación del Capitán (R) Raúl Vergara en la subsecretaría de Aviación, pese a que éste firmó una petición para que Argentina le diera asilo político al ex frentista Galvarino Apablaza.
En un país tan presidencialista como Chile, rara vez se cuestionan las designaciones de los cargos de exclusiva confianza del jefe de Estado. De allí que la crudeza con que la UDI y RN han impugnado este nombramiento –que también acarreó demanda de explicaciones por parte de la DC- generó en las últimas horas múltiples lecturas, alimentadas algunas por los propios partidos.
Luego de la breve declaración que la mandataria electa formuló al término de la reunión tuvo en La Moneda con el Presidente Ricardo Lagos, vinieron las explicaciones del propio Vergara, quien afirmó que tuvo un “gesto solidario” con Apablaza, que actualmente está radicado en Argentina y a quien la justicia chilena ha intentado extraditar por la muerte de Guzmán. Incluso, dijo que desconocía que el crimen imputado al frentista ocurrió en democracia.
Algo inaceptable para la UDI, que ayer indicó que el gremialismo pretende citar a la Comisión de Defensa a la ministra Viviane Blanlot en cuanto ésta asuma la cartera. Utilizarán así por primera vez las nuevas facultades fiscalizadoras que la remozada Constitución le otorga a la Cámara Baja, las que con sólo un tercio de los diputados les permiten interpelar a los secretarios de Estado.
Y aunque están concientes que la respuesta que les puede dar Blanlot será muy similar a la que les dio Bachelet, emplearán la potestad para expresar el disgusto que le provoca a la UDI el apoyo de Vergara a Apablaza, quien está procesado por el asesinato del senador e ideólogo de la UDI Jaime Guzmán, perpetrado en 1991.
Dirigentes de este partido comentan que el ambiente con que asumirá la ex secretaria de Estado no será el mejor a causa de este nombramiento. Ello, advierten, extremará la dureza con que tratarán al gobierno.
 

Las otras señales
 

Señas de que el episodio es una muestra de las relaciones que tendrá Bachelet con el Congreso las dio también ayer el diputado Jorge Burgos. El legislador demócrata cristiano no llegó al punto de pedir la dimisión de Vergara, pero si fue categórico en exigir explicaciones.
En ese contexto, vuelve a colación la pauta que sentó el Presidente Ricardo Lagos cuando los severos juicios que Ignacio Walker formuló antes de su nombramiento como canciller en contra del Presidente de Argentina Nestor Kirchner y del Peronismo amenazaron con boicotear su designación.
Disculpas privadas, paciencia, emisarios de buena voluntad y el apoyo cerrado del mandatario marcaron la recuperación del traspié, que incluso postergó una visita oficial del jefe de Estado trasandino.
Y de Bachelet, en realidad, ni la UDI espera una conducta diferente. Después de todo, Vergara compartió celda con el padre de la Presidenta, Alberto Bachelet, quien murió a causa de las torturas que le aplicaron sus compañeros de armas que apoyaron el golpe militar de Augusto Pinochet.
Es más, el Ingeniero comercial de la Universidad de Chile y asesor del Proyecto Fuerzas Armadas y Derechos Humanos del Instituto Interamericano de Derechos Humanos también sufrió apremios ilegítimos y fue sometido a un Consejo de Guerra.
Su figura contribuye así a cerrar uno de los dolorosos círculos que hasta ahora las más de tres décadas trascurridas desde la violenta interrupción de la democracia no habían logrado superar: Los victimarios están procesados, Pinochet morirá con el estigma de haberse enriquecido ilícitamente y no haber asumido sus culpas en las violaciones a los derechos humanos, las víctimas han sido reconocidas y reparadas por el Estado, y hoy, de la mano de Bachelet y Vergara, el amigo de sus padres, vuelven con dignidad y legitimidad al poder.
No es casualidad que Raúl Vergara Meneses sea el primer ex uniformado en asumir un cargo en el Ejecutivo desde el retorno a la democracia en 1990.
Tampoco que la Fuerza Aérea haya decidido mantenerse al margen de la polémica, y su comandante en jefe Osvaldo Sarabia haya manifestado que su institución va a trabajar con “ahínco y profesionalismo” con el nuevo subsecretario.
“La Fuerza Aérea va a trabajar con el nuevo subsecretario nombrado por la futura Presidenta con el mismo profesionalismo con que hemos trabajado con todos los subsecretarios, porque nosotros tenemos que cumplir misiones y tareas y la mejor manera de hacerlo es trabajando de la mejor forma con las autoridades que van a estar en el país en el futuro gobierno”, sostuvo el general.
 

Factor Schäffer
 

Pero la UDI tuvo una réplica aún más severa de parte del senador socialista Jaime Naranjo, quien afirmó que el gremialismo “no tiene autoridad moral” para cuestionar el nombramiento de Vergara, pues “en tiempos recientes” sus dirigentes “suscribieron cartas de apoyo a Paul Schäffer y a la ex Colonia Dignidad”.
“No es posible obviar –agregó- que el régimen de Pinochet se apoyó en dos brazos: uno represivo, que tuvo como expresión la DINA y la CNI, y uno político-ideológico, que encabezo el denominado gremialismo, y que posteriormente se transformó en la UDI”. “Los actuales dirigentes de la UDI dieron sustento ideológico a las políticas represivas de Pinochet que tanto dolor y muerte causaron a los chilenos”, enfatizó.
Y en un guiño al conflicto que la UDI vive de cara a la próxima renovación directiva, el parlamentario PS agregó que “de aceptarse el criterio que hoy la UDI pretende aplicar en contra del capitán ( R) Vergara, un número importante de personeros de dicho partido se encontrarían inhabilitados para ejercer diversos cargos de representación, ya que cuando cumplieron funciones en el régimen militar firmaron diversos documentos que permitieron la detención, tortura y muerte de cientos de chilenos, hecho que es indudablemente mucho más grave”.
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Máxima sensibilidad


Es más, el diputado Rodrigo Álvarez sostuvo que espera que “no asuma su cargo, una vez que se produzca el cambio de mando”, pues “ha cuestionado directamente el Estado de derecho en Chile durante los gobiernos de la Concertación, y ha dicho que es algo superficial, que el estaba en otro país, que le pidieron esta ayuda ¿ese es el tipo que quiere tener un rama tan importante como la defensa nacional?”.
Acotó que “este es un tema de máxima sensibilidad” para la UDI: “Se trata del asesinato de nuestro líder, de nuestro amigo, y del único senador asesinado en la historia de nuestro país”, afirmó.
El diputado Julio Dittborn, que presidía la tienda cuando ocurrió el crimen, agregó que Bachelet está ofendiendo al partido más grande del país. Nos sentimos, dijo, “tremendamente atropellados”.
En RN, en tanto, el secretario general de la colectividad, Cristián Monckeberg aseguró que a su conglomerado le parece “ridícula la explicación que da el futuro subsecretario respecto a que no sabía lo que estaba firmando y lo que estaba avalando. Cualquier persona con dos dedos de frente no entiende esta explicación y los chilenos no somos ingenuos ni somos tontos”.
Para su colectividad, agregó, la actitud del capitán de Bandada (R) no es aceptable, por lo que éste debería desistir de ocupar el cargo ofrecido por Bachelet: “Si yo fuera el señor Vergara, habría puesto inmediatamente el cargo a disposición de la futura Presidenta para que ella decidiera en definitiva los pasos a seguir”.
 
 

¿Un portaaviones para China?

¿Un portaaviones para China?

Marina del país asiático estaría próxima a poner en operatividad uno de estos poderosos buques
¿Un portaaviones para China?

Analistas navales sospechan que las FFAA de Beijing estarían llevando a cabo un trabajo de gran alcance con una embarcación adquirida en Ucrania, actualmente anclada en el puerto de Dalian. Especulan que el navío Varyag podría ser usado para entrenamiento o ser modernizado para que entre en funcionamiento pleno a mediano plazo.

www.lanación.cl   -  Por David Lague

A medida que China desarrolla su poder militar con el fin de igualar su creciente poderío económico, sus vecinos y potenciales rivales, incluido Estados Unidos, se hacen una pregunta clave: ¿cuándo inaugurará la armada China un portaaviones?

Inicialmente, el principal obstáculo que entorpece esta ambición es el hecho de que los portaaviones son extremadamente costosos. Se calcula que el costo de cada uno de los dos portaaviones de 50 mil toneladas que actualmente están siendo construidos para la Armada de Gran Bretaña será de un mínimo de 2,5 mil millones de dólares.

Además, los portaaviones no operan solos. Requieren de una flota de buques de guerra, submarinos y naves de abastecimiento con sistemas avanzados de vigilancia electrónica que proveen apoyo y protección.

Debido a estas razones, la mayoría de los expertos suponían que faltaban décadas antes de que se viera la construcción de un portaaviones chino. No obstante, tras los aumentos de dos dígitos en la inversión en defensa durante gran parte de los últimos 15 años, está emergiendo evidencia que señala que China cuenta con una agenda más ambiciosa.

“Estoy convencido que antes del fin de esta década, veremos a China preparándose para construir su primer portaaviones”, dice Rick Fisher, vicepresidente del Centro Internacional Estratégico y de Asesoría y experto en los militares chinos.

Fisher y otros analistas señalan que al parecer se está llevando a cabo un trabajo de gran alcance con un portaaviones adquirido en Ucrania, actualmente anclado en el puerto de Dalian, al norte de China. Especulan que el Varyag podría ser usado para entrenamiento e incluso podría ser modernizado para que entre en funcionamiento pleno.

Tal como es de esperar, los militares taiwaneses también han estado monitoreando la actividad en torno al Varyag. Un portavoz taiwanés, Liu Chih-chien, exhibió fotografías vía satélite del portaaviones varado en Dalian, donde, dijo, estaba siendo reparado.

“Aunque China afirmó que el Varyag será utilizado como una atracción turística, el portaaviones será usado como un buque para entrenamiento previo a la construcción de un grupo de combate de portaaviones”, señaló Liu.

De la misma forma que lo hizo con los reportes anteriores que señalaban que la armada china pensaba adquirir portaaviones, Beijing negó las afirmaciones de Taiwán.
Independientemente de cuál sea su agenda, la mayoría de los expertos navales concuerdan que es casi una certeza que China construirá o comprará portaaviones.

Sam Bateman, un experto en seguridad marítima del Instituto de Defensa y Estudios Estratégicos de Singapur, señaló que, al igual que para EEUU, la idea de portaaviones para la flota china genera ansiedad en India y Japón, dos vecinos de China.

Lo que está claro, es que China ha invertido décadas de trabajo en un intento por adquirir la tecnología y habilidades necesarias para construir y operar estos buques de guerra.

PRECURSOR

El almirante Liu Huaqing, vicepresidente de la Comisión Central Militar de China previo a su jubilación en 1997, es universalmente considerado como el progenitor del programa de portaaviones de la armada. Fuertemente influenciado por los expertos navales rusos que conoció durante sus estudios en la Unión Soviética, Liu opinaba que China debería poseer portaaviones que formarían la columna vertebral de una armada de “alta mar”, capaz de desplegar sus fuerzas más allá de las cercanías de la costa del país.

Escribió en publicaciones militares de los años noventa que los portaaviones asegurarían el control de China sobre Taiwán y territorios que reclamaba al sur del Mar de China e igualarían el creciente poder militar de sus vecinos, incluidos Japón e India.

Liu también reconoció que China se estaba transformando en una importante potencia comercial y que dependería cada vez más de rutas marítimas seguras para transportar sus importaciones y sus exportaciones.

Otros analistas señalan que un portaaviones sería importante en términos simbólicos, ya que constituiría evidencia del poder chino, de la misma forma que los grupos de combate de portaaviones de la armada estadounidense sirven como recordatorio de su poderío global.

A comienzos de los ’80 se iniciaron en Shangai los primeros trabajos para medir la viabilidad de construir un portaaviones. No obstante, la primera señal clara de la ambición china ocurrió en 1985 cuando este país compró un portaaviones australiano dado de baja, al parecer con el fin de utilizarlo para chatarra. Sin embargo, antes de que fuera desguazado, los expertos chinos estudiaron el diseño del portaaviones y utilizaron la cubierta de aterrizaje para entrenar a sus pilotos.

La desintegración de la antiguamente poderosa armada soviética proporcionó más oportunidades para estudiar el diseño y construcción de los portaaviones modernos. Altos oficiales de defensa en Japón y Asia del Sudeste estaban intrigados cuando una empresa china compró dos portaaviones antisubmarinos rusos dados de baja, el Minsk y el Kiev, pero la especulación que señalaba que éstos desempeñarían algún rol militar en China resultó ser infundada.

El Minsk fue convertido en un museo flotante en Shenzhen, y el Kiev también está siendo modificado con el fin de ser utilizado como una atracción turística flotante en Tianjin.

Algunos expertos en las fuerzas armadas chinas dicen que los planes destinados a construir o comprar un portaaviones fueron abandonados después de 1997, una vez que jubilara Liu y se renovara la preocupación por las preparaciones militares para llevar a cabo una guerra por Taiwán si la isla declarara su independencia.

La cercanía de Taiwán al territorio chino significa que los aviones y misiles basados en tierra serían un blanco fácil en caso de que se desatara un conflicto.
Sólo en 2003, el Pentágono dijo que al parecer China habría “abandonado en forma indefinida” sus planes de adquirir un portaaviones.

De hecho, los militares chinos parecían más preocupados de desarrollar armas capaces de hundir portaaviones, una movida claramente destinada a disuadir a EEUU si éste decidiera intervenir en cualquier conflicto relativo a Taiwán.

PRINCIPAL ANTECEDENTE

Sin embargo, la adquisición en 1998 por 20 millones de dólares del Varyag, buque ucraniano de 67.500 toneladas, sugiere que Beijing aún albergaba un fuerte deseo por poseer portaaviones.

El Varyag aún estaba bajo construcción en un astillero de Ucrania cuando colapsó la Unión Soviética y ni Rusia ni Ucrania contaban con los recursos para finalizar el trabajo. Una empresa con sede en Macao y estrechamente ligada a las fuerzas armadas chinas compró el portaaviones sin motores, timones ni armamento, y dijo que sería varado en la ex colonia portuguesa para ser usado como un casino flotante.

En aquel momento, la mayoría de los analistas dijo que ésta no era una explicación muy creíble ya que el puerto de Macao no era lo suficientemente profundo como para albergar un buque de guerra de semejante tamaño.

Tras una larga demora originada por las autoridades turcas, que no permitían que el portaaviones fuera remolcado por el Bósforo, el Varyag fue entregado al astillero en Dalian en 2002. El hecho de que Beijing hiciera un gran esfuerzo diplomático para persuadir a Ankara sobre la necesidad de permitir el tránsito del portaaviones fue interpretado por algunos como evidencia adicional de la determinación china de profundizar su conocimiento de la tecnología en este ámbito.

El Varyag, anclado en el puerto de Dalian, está rodeado de un sólido sistema de seguridad, pero desde las carreteras cercanas es posible percibir el trabajo que se efectúa en el buque. Las fotografías recientes muestran extensos trabajos de reparación o manutención a la cubierta y superestructura del portaaviones.

Militares en retiro llevan al ministro Puccio a tribunales

Militares en retiro llevan al ministro Puccio a tribunales
Una querella por injurias graves presentó agrupación de ex uniformados ante los dichos del vocero de palacio sobre el “honor militar” perdido en dictadura. El aludido reaccionó señalando que no tuvo ánimo de injuriar.
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La Coordinadora de Personal en Retiro de las Fuerzas Armadas (Coperffa) concretó ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago la presentación de una querella por injurias graves contra el ministro portavoz Osvaldo Puccio.
La acción legal se funda en unas declaraciones entregadas la semana pasada por Puccio al diario El Mercurio, en las que afirmó que las Fuerzas Armadas durante la dictadura de Augusto Pinochet tuvieron una formación "alejada del honor militar".
Sus dichos motivaron la reacción inmediata de los ex uniformados, que se sintieron ofendidos con las palabras del ministro, quien ha mantenido que con sus declaraciones sólo buscó destacar el papel de los actuales mandos militares en la recuperación de los lazos con la ciudadanía.
Tras entablar el recurso contra el vocero de palacio, el abogado de los ex militares, Fidel Reyes, recalcó que las expresiones de Puccio “menosprecian a quienes forman parte de las Fuerzas Armadas" y “hieren el sentimiento más importante del soldado, que es su honor".
Por ello, dijo el jurista, el secretario de Estado “tendrá que responder ante los tribunales por sus expresiones que menosprecian a todos aquellos que formaron parte de las FF.AA. de Chile durante el gobierno militar”.
En La Moneda, la reacción del portavoz gubernamental fue cauta. Reiterando la tónica de que el gobierno no comenta los procesos que siguen su curso en la justicia, Puccio de todos modos recalcó que "yo no ofendo a nadie y siempre estoy dispuesto a reunirme si ofendiera a alguien, pero no es el caso francamente".
La molestia de la familia militar
El abogado Fidel Reyes representó en la acción al vicepresidente de Coperffa, brigadier (r) Jaime Núñez Cabrera, quien, a juicio del profesional, se sintió personalmente aludido por los dichos del ministro Puccio porque durante la dictadura de Pinochet el ex oficial fue "director de la Academia de Guerra, formadora de militares".
El mismo Cabrera impugnó los comentarios del titular de la cartera de Estado tras agregar que "personalmente no acepto que se hable del honor militar alguien que no tiene la menor idea de lo que significa".
"Si quiere hablar (Osvaldo Puccio) de honores en general es probable que pueda tener alguna aversación (sic) y ojalá que lo aplique mucho. Pero del honor militar no tiene ningún derecho, quien sea la autoridad que lo haga, y más aún cuando se trata de una persona que está actuando como vocero del gobierno de Chile", apuntó el brigadier en retiro.

Cerda embargó US$ 169 mil de Lucía Pinochet en Miami

Cerda embargó US$ 169 mil de Lucía Pinochet en Miami Medida precautoria habría motivado viaje a Estados Unidos

Cerda embargó US$ 169 mil de Lucía Pinochet en Miami

Una semana antes del viaje a EEUU de Lucía Pinochet Hiriart, el ministro Carlos Cerda -instructor del caso Riggs- supo que el CDE había descubierto una nueva cuenta a nombre de ella en el Banco Atlántico, Miami, con 169 mil dólares.

www.lanación.cl  -  Por ANDREA CHAPARRO
 

Foto: Cuando la hija mayor de Pinochet intentaba ingresar al país del norte, el magistrado ordenó embargar de los fondos. 

El ministro de fuero, Carlos Cerda, instructor del caso Riggs, notificó mediante una resolución que una semana antes que Lucía Pinochet Hiriart huyera de Chile, supo de la existencia de una cuenta que el Consejo de Defensa del Estado (CDE) descubrió a su nombre con 169 mil dólares en el Banco Atlántico de Miami.
El paso siguiente era conseguir congelar y embargar los fondos que mantenía la mujer en el extranjero, lo que gestionó mediante la justicia norteamericana. Pero el ministro Cerda, en ese momento, no esperaba el sorpresivo viaje a Argentina de la mayor de las hijas de Pinochet.
Luego de enterarse del auto de procesamiento que se preparaba en su contra por evasión tributaria y uso de pasaportes falsos, Lucía Pinochet viajó el domingo 22 de enero por tierra hacia Mendoza, a través del paso Cristo Redentor y luego tomó un vuelo a Buenos Aires. Desde allí, por United Airline, partió a Washington, Estados Unidos.
Según fuentes ligadas con la investigación, Lucía Pinochet pudo haberse enterado que el magistrado andaba tras sus dineros en Miami y su plan -aparentemente- era rescatar esos fondos antes que se hiciera efectiva la medida precautoria que el ministro dictó el 26 de enero, cuando ella ya estaba en Estados Unidos.
Durante la semana que Lucía Pinochet estuvo fuera del país, y en la que más de un dolor de cabeza causó al ministro Cerda, trascendió que su destino final era Miami y su objetivo, salvar los dineros de los negocios que allá maneja. Tesis que se refuerza tras conocerse las últimas resoluciones del juez, en las que se aclara -por el cruce de información- que ambas situaciones se produjeron casi en paralelo.
Mientras Lucía Pinochet estuvo en Estados Unidos no se sabía qué pretendía con su petición de asilo político y con sus constantes negativas de conversar con el juez, quien intentó comunicarse con ella telefónicamente.
El jueves 26 de enero la mayor de las hijas de Pinochet asumió que estaba retenida y que su visa había sido cancelada. Hecho que le provocará problemas para seguir manejando los negocios que posee en Miami. A su regreso, Lucía Pinochet alegó vejaciones y maltrato de parte de las autoridades estadounidenses y con eso explicó su retorno “voluntario”.
En tanto, el ministro Cerda en una resolución de ayer ordenó a la policía de Investigaciones incautar desde las dependencias del Archivo Histórico del Ministerio de Relaciones Exteriores, ubicado en calle Bandera 52, toda la documentación y evidencias que se encuentren relativas a pasaportes oficiales y diplomáticos.
El personal de la policía civil se constituyó durante la mañana en las oficinas del Archivo, pero según trascendió es poco el material de este tipo, porque entre 1989 y 1990 hubo una especie de “limpieza” en la que se perdieron numerosos registros que podrían haber sido útiles para el magistrado. LN
 

Pacto de lealtad a Pinochet interesó a juez de caso Huber
 

Por otra parte, la documentación que el ministro Cerda ha desclasificado en las ltimas semanas resultó no sólo ser de interés de los querellantes y las defensas. El ministro de la Corte de Apelaciones de san Miguel, Claudio Pavez, quien instruye la investigación por el homicidio del coronel Gerardo Huber Olivares, solicitó el pasado 10 de febrero que se le remitiera a su tribunal las declaraciones indagatorias tomadas en el marco del caso Riggs, al general (R) Guillermo Garín.
Esto, luego que se hiciera público un pacto de fidelidad y lealtad a Pinochet suscrito por 45 altos oficiales del Ejército, quienes expresaron sus sentimientos de “invariable respeto, irrestricta lealtad, afecto y especial deferencia hacia la Máxima Autoridad del Ejército de Chile, Capitán General Augusto Pinochet Ugarte”.
El “acuerdo solemne” fue convocado por Garín quien citó a una reunión el 5 de enero de 1996 con el objetivo de comprometer a los oficiales de la época.
El ministro Pavez precisó que requiere la nómina de los firmantes, porque “la referencia genérica que se proporciona en el mencionado oficio no es bastante para identificar el dato que se solicita”, consignó en una de sus resoluciones de ayer el juez Cerda.

Puccio, destacó el rol transformador del general Juan Emilio Cheyre

Puccio, destacó el rol transformador del general Juan Emilio Cheyre

Para Puccio, tragedias de Antuco y Antártica no empañan su labor
“Es una evaluación positiva porque estamos en un país diferente”

El secretario de Estado, Osvaldo Puccio, destacó el rol “transformador” que tuvo la gestión del actual comandante en jefe de la rama castrense, general Juan Emilio Cheyre. Labor que, a juicio del vocero, no fue empañada por la muerte de 48 uniformados en Antuco y la Antártica.
 

www.lanación.cl  -  Por Ivonne Toro


 General Juan Emilio Cheyre

Cuando el 10 de marzo asuma el General Óscar Izurieta Ferrer como Comandante en Jefe del Ejército recibirá, en palabras del vocero de Gobierno, Osvaldo Puccio, una entidad distinta, mucho más cercana y reconciliada con la ciudadanía. Esto porque el Ejército “por primera vez en décadas no tiene temas pendientes de relación del mundo civil con el mundo militar” y eso para el Ejecutivo se debe en gran medida a la gestión que ha realizado el general Juan Emilio Cheyre, que en un frente tan delicado y complejo para sus filas como el de las violaciones de los derechos humanos en dictadura “ha asumido la responsabilidad colectiva que como nación tenemos en esta materia”.
Eso y el “carácter transformador, histórico, de acercamiento y de restitución de lo que fue no sólo el enorme profesionalismo, sino el profundo carácter nacional del Ejército” le han valido a Cheyre el respeto y el reconocimiento del gobierno del Presidente Ricardo Lagos, consideraciones que se traducen hoy en un apoyo irrestricto al mandato del jefe castrense cuando enfrenta el cuestionamiento de sus subalternos condenados por el deceso de 44 conscriptos y un sargento en la fatídica marcha de mayo en Antuco y las dudas sobre su capacidad de liderazgo por parte de parlamentarios de la UDI y familiares de las victimas de los 3 uniformados que murieron el 28 de septiembre pasado en la Antártica.

RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL

El 2005 fue un período agrio para Cheyre: cuatro meses después de la mayor tragedia castrense en tiempos de paz se produjo la caída de una patrulla en el continente blanco que implicó la muerte de un capitán y dos suboficiales. El suceso fue atribuido a un imprevisto en una misión oficial, pero en realidad se debió al rescate no autorizado de un trineo perdido. Este entramado de medias verdades trajo consigo un vendaval de críticas a Cheyre, que coincidió con el dictamen de sentencias en el caso Antuco y que, en definitiva, reflotó las dos grandes heridas de su gestión a sólo semanas de dejar su cargo. Por ello Cheyre se declara dolido, según consigna ayer La Tercera, ya que los dos hechos que empañan su mandato se originan “en una constante de criterio mal aplicado, con efectos fatales y además con una trasgresión a la norma y a la lógica”. Apunta que “existe una política clarísima de verdad y transparencia como elementos vitales para mantener el prestigio del Ejército, pero ésta se vulnera con otra mentalidad... Se hace una cosa quizá no con mala intención, pero se comete un grave error y queda una tremenda consecuencia, trágica, que luego se pretende tapar, y que contrasta con todo lo que hemos hecho para tener un Ejército más profesional y eficiente, también en derechos humanos, en reconciliación, en el reconocimiento de la responsabilidad institucional”.

OJOS NI CERRADOS NI ABIERTOS

Es precisamente esto último, el haber dado un paso impensado con el histórico mea culpa que realizó Cheyre 30 años después del golpe de Estado y la despolitización del Ejército que impulsó, lo que explica la alta valoración que tiene de su figura el Gobierno. Según Puccio no se trata de “un apoyo ni a ojos cerrados ni a ojos abiertos” sino de la constatación de ciertos hechos que le otorgan a Cheyre gran relevancia en el contexto nacional: “Hay temas que han sido muy dolorosos, que están judicializados, que el mando de las instituciones, cumpliendo su deber, han puesto en conocimiento de los órganos pertinentes para que los enfrenten, los investiguen y en caso necesario los juzguen y los sancionen (...) Lo demás es una evaluación positiva porque estamos en un país diferente”.
El secretario de Estado, reiteró además sus críticas al régimen militar, dado que “el mando del Ejército de esa época, desde el comandante en jefe para abajo están con procesos que tienen que ver con cosas gravísimas que van desde temas de probidad hasta respeto de la vida”. Aclaró que “lo importante es que estamos en una situación nueva” y, para que no queden dudas de la posición del gobierno, reiteró que esto se debe a la labor realizada en estos cuatro años por el general Cheyre. LN

Chile, ¿de qué estamos hablando?

FORO PÚBLICO

Chile, ¿de qué estamos hablando?

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Estamos acostumbrados al alto nivel de los trabajos periodísticos y de los libros de Patricia Politzer que a veces -como en este caso- son una misma cosa. Pero siempre nos sorprende con la particularidad del enfoque que le da a los mismos, lo que constituye, junto con el profesionalismo con que son abordados, sus principales fortalezas. A ello, habrá que añadir la agilidad del estilo y, por lo mismo, la facilidad de la lectura de sus textos. Así ocurrió con la diversidad de temas tocados en sus trabajos anteriores: “Miedo en Chile”, “La ira de Pedro y los otros”, “Altamirano”, “El libro de Lagos” y “Mujeres: la sexualidad secreta”, en coautoría con Eugenia Weinstein.

En esta oportunidad, con el libro del título de este artículo, la periodista hace una vívida transcripción de los formidables cambios que ha experimentado Chile en los últimos quince años, a partir de diversos y contundentes testimonios de parte de algunos de sus protagonistas. De esta manera, se repasa lo que ha ocurrido en el Ejército, con nuestros principales productos de exportación, en el ámbito de la pobreza, en la reforma de nuestro sistema procesal penal y cómo algunos extranjeros residentes en el país han visto este proceso de transformación que aunque se ha desarrollado frente a nuestros ojos, no lo percibimos en toda su magnitud.

Confieso que esa misma sensación de cambios sustanciales que habían ocurrido en sin que yo mismo fuese capaz de dimensionarlos me ocurrió al escuchar una conferencia de nuestro actual embajador ante Estados Unidos, Andrés Bianchi, quien comparó los datos de los censos realizados en 1992 y luego en 2002. La comparación es reveladora y sorprendente. Eso tiene una explicación lógica, porque estos cambios no ocurren de la noche a la mañana, de manera abrupta. Por el contrario, son un proceso que se desarrolla día a día, muchas veces con avances y retrocesos. Es lo mismo que ocurre en la vida, donde no somos capaces de percibir las propias mutaciones, pero sí apreciamos las de los demás y ésa es la evidencia que nos marca el paso del tiempo.

El valor de este libro, entre otros, es el que le pone rostro y voz a estos cambios. Los testimonios que más me impresionaron fueron los de quienes estaban transitando desde la pobreza -con la ayuda de programas gubernamentales, pero principalmente por su esfuerzo- hacia una vida y una existencia más dignas. No se soslayan los problemas y también se consignan opiniones críticas o casos en los que no se lograron las metas. Ya lo dijimos: tal como en la vida hay avances y retrocesos.

Otro aspecto que me parece oportuno destacar es que la autora no esconde ni teme dar sus opiniones, pero por sobre ellas consigna lo que sus entrevistados afirman libremente, ya sean discrepando o coincidiendo con ella. En la presentación del libro, Patricia Politzer, de brillante desempeño en los últimos cinco años a la cabeza del Consejo Nacional de Televisión, dijo que con esta obra ella volvía a ejercer lo que tanto la apasionaba: el periodismo. En esa ocasión, un sociólogo que ejerce como comentarista en medios escritos y en la televisión me dijo que el periodismo daba cuenta de los conflictos, tratando de justificar el rumbo de los noticiarios de la televisión chilena. Es una extraña teoría, pero pareciera que en ellos se practicara todos los días.

Este libro es un mentís a quienes tienen esa equivocada manera de ver el periodismo, porque lo que éste debe hacer es reflejar la realidad, con sus luces y sus sobras, y es por eso que se le agradece este nuevo aporte de Patricia Politzer a este periodismo auténtico.

¡Al sabotaje, muchachos!

¡Al sabotaje, muchachos!

Roberto Thieme “desclasifica” operaciones de la Armada en 1973
¡Al sabotaje, muchachos!


El ex jefe militar de Patria y Libertad destapa un desconocido plan de sabotajes ideado por un sector de la Marina en 1973, para derrocar a Allende. Confiesa que se le pidió asesinar personalmente a dirigentes de izquierda, como Carlos Altamirano. Y se declara convencido de que el crimen del edecán Araya fue ideado por la inteligencia naval.
 

Roberto Thieme guarda la estampa del guerrillero apuesto. Por algo un día enamoró a Lucía, la hija mayor de Pinochet. Guerrillero del movimiento ultraderechista Patria y Libertad de 1973, decidido a derrocar a su enemigo, Allende y la Unidad Popular. De aquel guerrero queda un hombre que dice: “La memoria de los pueblos se construye con la historia fidedigna”.
Hace tiempo que el ex jefe del frente militar nacionalista está por saldar cuentas con el pasado. Estar con Thieme es estar de cara a esa historia, tan frescamente recordada por algunos, tan interesadamente olvidada por otros.
El hombre que un día de 1972 introdujo 100 fusiles automáticos desde Argentina sabe que las cuentas se saldan asumiendo los actos, y por ello “desclasifica” información guardada. Cuenta cómo, en julio de 1973, en una reunión, la Armada le presentó a Patria y Libertad un plan de sabotajes a puentes, oleoductos, torres de energía y fuentes de combustible, poniendo a su disposición explosivos y conducción técnica, a cambio de que su movimiento aportara “la mano de obra”.
 

INTELIGENCIA NAVAL
El plan se realizó y Thieme sostiene que uno de los oficiales de la Armada presentes en la cita fue el entonces capitán Hugo Castro, el mismo que luego fue ministro de Pinochet y brazo derecho del vicealmirante José Toribio Merino.
También revela que la siguiente “solicitud” fue que él, personalmente, asesinara a dirigentes de izquierda, entre ellos al líder socialista Carlos Altamirano, lo que Thieme rechazó.
Hoy dice estar convencido de que, en el camino para derrocar a Allende, fue la inteligencia naval la que ideó y planificó el crimen del edecán presidencial, capitán de navío Arturo Araya. Por ello se aparta radicalmente de la tesis de que este fue un hecho fortuito, como lo estableció el proceso que el Juzgado Naval de Valparaíso instruyó en la década de los ’70.
Roberto Thieme, 63 años, se apresta a presentar sus memorias a mediados de este año, donde, dice, “desclasificará” más información de aquel tiempo de revolución y pólvora. “Hoy no represento a nadie. He evolucionado desde un nacionalismo corporativista hacia un nacionalismo popular, de filosofía humanista laica”, dice, mirando siempre a los ojos.
 

–¿En qué momento Patria y Libertad aceleró su colaboración con las fuerzas militares, realizando acciones armadas para aumentar el debilitamiento del Gobierno de Allende y apurar el golpe de Estado?
–Ocurrió con el fracaso del paro de octubre de 1972 para derrocar al Gobierno de Allende, tras lo cual las Fuerzas Armadas se integran al Gobierno de la UP. En noviembre de 1972, el Consejo Político de Patria y Libertad percibió la posibilidad de una división de las Fuerzas Armadas, que podía llevar a una guerra civil, y decidió establecer una política militar. Tuve la misión de crear esta milicia nacionalista. Primero se llamó Frente de Operaciones y luego se avanzó hacia una estructura militar creada por un marino experto. Pasaron a llamarse Brigadas Operacionales de Fuerzas Especiales.
 

–¿Cuál es el primer contacto entre Patria y Libertad y militares para participar en acciones directas?
–El primer intento de Patria y Libertad fue con un sector del Ejército, comprometidos altos mandos a lo largo de Chile, en la intención de tomar La Moneda y derrocar al Gobierno, en lo que se llamó el Tancazo del 29 de junio de 1973. La inteligencia del Ejército lo detectó y hubo que abortarlo, aunque alcanzaron a salir algunos tanques a la calle. Como Arturo Prat, Patria y Libertad apoyó de todas maneras como pudo.
 

–¿Qué ocurrió entonces?
–Eso marcó el fin político de Patria y Libertad, y su directiva nacional sale al exilio. Yo estuve clandestino en Argentina desde febrero de 1973 (intentando crear un campamento de instrucción paramilitar en Mendoza). Pero pronto regresé clandestino a Chile a hacerme cargo de la organización que quedó de Patria y Libertad. Nos declaramos en la clandestinidad. Estamos en el 15 ó 16 de julio de 1973.
 

–¿Cómo y cuándo se inició el contacto entre Patria y Libertad y la Armada para derrocar a Allende?
–Unos días después de la mitad de julio de 1973 me contactaron dos comandantes de la Marina [activos] que respondían al mando del entonces vicealmirante José Toribio Merino [a la fecha comandante de la I Zona Naval de Valparaíso]. El comandante en jefe de la Armada era todavía el almirante Raúl Montero, un constitucionalista, pero Merino ya tenía el control de operaciones de la Marina. En una reunión, los comandantes me informan que el 25 de julio de 1973 se inicia un nuevo paro nacional de transporte de varios gremios y otras fuerzas. Me dicen que ahora sí que ese paro apunta definitivamente a derrocar a Allende.
 

–¿Qué le pidieron a Patria y Libertad los enviados de Merino?
–Dijeron que como el Gobierno de Allende pudo contrarrestar con infraestructura el paro nacional anterior (octubre 1972), y que como se había visto que paralizar el país era difícil, la Marina, o este sector rebelde, necesitaba iniciar una serie de atentados y sabotajes para entorpecer los flujos de combustibles, energía eléctrica, corte de algunos puentes y oleoductos.
 

–¿Le pidieron a Patria y Libertad realizar estos atentados?
–Sí. Ahora, en estos contactos con la Armada fue clave un capitán retirado, ex comando e infante de Marina con cursos de contrainsurgencia y operaciones de comandos en Estados Unidos, llamado Vicente Gutiérrez, nombre real, con alias Javier Palacios. Patria y Libertad lo contrató a principios de 1973 para entrenar nuestras brigadas.
 

–¿Qué hizo Gutiérrez después del golpe?
–Fue el brazo derecho de Manuel Contreras en el sector civil de la Comisión DINA, reclutando mucha gente de Patria y Libertad desde el mismo Frente de Operaciones que él entrenó. Fueron los primeros agentes civiles de la DINA.
 

–¿Qué le respondió a los enviados de Merino?
–Que teníamos falencia operativa, pero la Marina necesitaba mano de obra, porque me dijeron que para realizar estos sabotajes, la logística, la inteligencia y los materiales los ponía la Armada.
 

–¿La Armada puso las armas y los explosivos?
–Los explosivos, porque armas teníamos. Estos sabotajes no eran atentados contra personas. Sólo contra infraestructura del Estado.
 

–¿Quién más participó con usted en esa reunión con los dos comandantes?
–Este instructor Vicente Gutiérrez y mi brazo derecho en Patria y Libertad, Miguel Cessa, ya fallecido.
 

–¿Cuál fue el primer sabotaje?
–Se llamó “La noche de las mangueras largas”, precisamente en las horas en que asesinan al comandante Arturo Araya. Se trataba de cortar las mangueras de abastecimiento de combustible de los servicentros más importantes en Santiago. Después, vino la etapa de los oleoductos de Concón y de Concepción. La gente de la Armada siempre nos indicó cómo volarlos, a qué hora. Y esto no paró más.
 

–¿Los atentados los realizó sólo gente de Patria y Libertad o también participaron oficiales de la Marina?
–A través de mi mando, el contacto Vicente Gutiérrez y Miguel Cessa; la Armada siempre nos explicó los detalles técnicos para realizar las voladuras. No participan físicamente oficiales de Marina.
 

–¿Qué otro sabotaje hubo?
–La voladura de unas torres de alta tensión cuando Allende hablaba en cadena nacional. Se hizo un operativo de ingeniería para volar las torres determinadas y producir un apagón. Fue el primer apagón que se hizo en Chile y abarcó desde La Serena a Puerto Montt. No lo digo con orgullo, pero así se dieron las cosas.
 

–¿Quiénes eran los emisarios de Merino portadores del plan?
–Uno de ellos fue Hugo Castro, brazo derecho de Merino. Debe haber tenido grado de capitán de navío o fragata, porque era comandante. El otro no recuerdo. Dijeron que el paro nacional se iniciaba el 25 de julio y había que actuar rápido, comenzando por sabotear el combustible. Así entramos la noche del 26 de julio [1973] al asesinato del edecán de Allende, el comandante Araya.
 

–¿El crimen del edecán fue un hecho fortuito, como lo determinó la investigación del Juzgado Naval de Valparaíso, o un complot, como se presume hoy en la nueva investigación judicial?
–No tengo elementos de prueba, pero sin duda, luego de lo que se ha conocido en el tiempo y bajo un análisis básico de inteligencia, mi convicción absoluta es que el crimen del edecán Araya fue una operación altamente sofisticada de la inteligencia naval, que también tuvo un móvil.
 

–¿Cuál fue ese móvil?
–El grave problema que tenía la Marina era el mando del almirante Montero, constitucionalista, versus la estrategia golpista de Merino. Había que crear un hecho que quebrara el mando en la Marina y que a la vez provocara un efecto sicológico en Allende.
 

–¿Crear en la Armada un clima en contra de Montero para que al golpe se sumaran los sectores de la Marina que lo seguían?
–Ese fue el otro móvil, el político. Tocarle el alma a la Armada asesinando al edecán naval. Está claro que el disparo que mató al edecán vino desde otro lugar y ángulo que el que se dijo. No provino desde abajo con el arma que habría disparado [René] Claverie. Y esto nos lleva a un francotirador profesional en el contexto de un complot, lo que es clásico en este tipo de operaciones.
 

–¿Vincula el crimen del edecán con las peticiones que la Armada hizo a Patria y Libertad en esa reunión?
–Sin duda que calza. Y ahí aparece otro elemento. A medida que vamos cumpliendo las metas de sabotajes, se radicaliza el proceso en el país, pero todavía el golpe no llega. Entonces empecé a recibir presiones para atentar contra la vida de dirigentes de izquierda, entre ellos Carlos Altamirano. Me entregan el domicilio y todos los datos de las personas.
 

–¿De quién venían esas peticiones?
–De Vicente Gutiérrez.
 

–Por lo tanto, ¿cree que venían del sector mayoritariamente golpista de la Armada liderado por Merino?
–Creo que sí, porque Gutiérrez no actuaba solo: su verdadero mando era la Armada y no Patria y Libertad. Como no fue suficiente el asesinato del edecán Araya, había que crear más conmoción para el golpe. Ahí decidimos como movimiento parar los sabotajes y no acepté esa última petición. El 25 de agosto de 1973 me entregué, porque estaba clandestino desde mi regreso de Argentina.
 

–¿A quiénes más se le pidió matar?
–Específicamente a Altamirano y genéricamente a otros altos dirigentes de la izquierda.
 

–¿Quiénes?
–Había otros.
 

–¿Qué rol jugó Jorge Ehlers Trostel en el crimen del edecán?
–Jorge Ehlers fue un ex oficial de Marina con altas conexiones sociales con el establishment de la Armada. Él fue el coordinador entre el grupo que actuó y la Armada. Él entregó algunas armas a esos jóvenes, indicándoles que fueran justamente al sector donde vivía el edecán a provocarlo para que saliera al balcón. Todo eso no pudo ser casual.

Los niños en la línea de fuego

Los niños en la línea de fuego

Domingo 12 de febrero de 2006 
 
El inocente saldo de las balaceras en poblaciones
Los niños en la línea de fuego
 

Caen como moscas en tiroteos, riñas y ajustes de cuentas entre narcos o bandas rivales. No hay cifras oficiales, pero sólo en la Región Metropolitana nueve niños murieron y decenas quedaron heridos el 2005. Los vecinos no denuncian por temor a represalias. Los padres sobrellevan el terror con diazepam.
 

www.lanación.cl  Domingo - Por Carla Alonso y Alejandra Carmona
 Angélica Sobarzo (35 años) dice que no hay un solo día, desde que falleció su hijo Giovanni, que no haya llorado. A pesar de que ha transcurrido un año y siete meses desde el homicidio del adolescente -en la población José María Caro, comuna de Lo Espejo-, el dolor es tan intenso como esa noche de invierno de 2004, cuando vio a su hijo desplomado en el asfalto. Con una herida de bala que le atravesaba completamente el cerebro.
Como si se tratara de un rito, cada noche, antes de acostarse, la madre sube al segundo piso de la casa y observa a través de una ventana. Busca en el cielo la estrella más brillante y ahí encuentra a su pequeño de 14 años. Entonces, le da las buenas noches en silencio y le cuenta que ella está bien, que la familia siempre lo recuerda y que está embarazada de cuatro meses.
“Tengo fecha para julio, justo el mes que falleció mi hijo. Yo le guardo todos los recortes de prensa, para que después el niño vea que la muerte de su hermanito no quedó impune. Como otras muertes”, dice Angélica Sobarzo, quien trabaja en una panadería de la población José María Caro.
La madre aún no tiene claro cómo se va a llamar el hijo que tiene en el vientre. Pero ya sabe que es varoncito. “Durante mucho tiempo no quise tener más niños, porque Giovanni era todo para mí. Con él me bastaba. Al comienzo, cuando murió, reaccionamos súper mal. Con mi marido decíamos: si no está él, no va a haber otro”.
 

“MUEREN MÁS JÓVENES”
Nueve menores murieron y decenas quedaron heridos durante 2005, sólo en la Región Metropolitana. Según la Policía de Investigaciones, fueron atacados con armas de fuego o cortantes. Abatidos en las puertas de sus casas. Ante el horror de sus padres. Frente a la mirada congelada de sus madres.
Todos eran niños que nada tenían que ver con bandas o pandillas. Pero perdieron la vida en sus manos.
Rubén Molina, subprefecto de la Brigada de Homicidios de Investigaciones, explica que, cuando hay menores involucrados, casi siempre está la droga de por medio.
Y es que el consumo de pasta base y de alcohol al interior de las poblaciones produce conflictos y discusiones que suelen terminar en peleas con armas de fuego. Casi siempre son disputas por dinero y abundan en el sector sur de Santiago. Los casos de niños que accidentalmente van pasando y les llega un balazo son los menos.
Un médico asesor criminalístico de Investigaciones desliza el problema de fondo: Chile es uno de los países con mayor desproporción entre policías y número de habitantes. “La Brigada de Homicidios cuenta con cien policías para todo Santiago. La gente tiene una percepción real de que están desprotegidos. Además, es un hecho real que la edad de las víctimas ha bajado notoriamente. Hoy mueren más personas jóvenes”.
 

UN BALAZO EN LA NUCA
Giovanni Santander murió tres meses antes de cumplir los 15 años. Su madre cuenta que le estaban organizando una comida, porque él era bastante formal. “Los amigos tenían que venir con terno y todo”.
Eran las diez de la noche de ese domingo 19 de julio de 2004. Angélica Sobarzo regresaba de su trabajo, en compañía de Giovanni y su esposo, Patricio. Como eran vacaciones de invierno, su hijo se quedó unos minutos afuera conversando. “Yo entré a la casa con mi marido. No alcancé a sacarme el bolso y comenzó la balacera”, cuenta.
Los amigos de Giovanni, que eran mayores que él, corrieron por el Pasaje 6 Sur apenas sintieron los disparos. Los primos también huyeron rápidamente. El único que se quedó parado, estático, fue Giovanni.
Eran las diez y cuarto cuando sintieron los disparos afuera de la casa. Patricio salió corriendo. Al llegar a la esquina del pasaje vio a su hijo tirado en el suelo. “De ahí no reaccionó nunca más. No se movía. Nunca más abrió los ojos. Recibió un balazo en la nuca. Le atravesó el cerebro y le salió por la frente”.
Pasaron unos segundos que parecieron horas. Angélica salió del impacto inicial y se percató de que su hijo ya no estaba en esa esquina. Personal de Investigaciones lo había trasladado a una posta de la Villa Sur. Luego, vino el peregrinaje. Del Hospital del Salvador hasta el Exequiel González Cortés.
En ese último recinto, el médico confirmó a los padres que el niño tenía muerte cerebral. “No le quedó nada de masa encefálica. Su cabeza era como una manzana deshuesada. Entonces, decidimos donar sus riñones. El corazón de Giovanni nunca dejó de latir y también quise donarlo. Pero mi hijo tenía sangre negativa y no era compatible con la lista de espera”.
Giovanni fue desconectado el lunes a las tres de la tarde. La misa de responso se realizó en su colegio. Carabineros dispuso una micro para que los vecinos se trasladaran hasta el Cementerio General.

EL DOLOR DE LOS SANTANDER

Angélica Sobarzo llegó a bajar 15 kilos después de la muerte de su único hijo. “Fui al sicólogo, al siquiatra, pero no me sirvió de nada. Iba a trabajar en bicicleta y le decía a mi esposo que ojalá me atropellaran”.
 

Los niños en la línea de fuegoAngélica Sobarzo, madre de Giovanni Santander, visita a diario la animita de su hijo asesinado en la población José María Caro.

La madre de Giovanni faltó dos semanas al trabajo, pero luego sacó fuerzas de flaqueza y retornó. Entre otras razones, porque tenían que pagar una deuda de cuatro millones de pesos por los gastos hospitalarios. “Gracias a Dios, el Gobierno hizo un cheque y saldó todo”.

Angélica Sobarzo cuenta que la Policía de Investigaciones nunca los dejó solos. Un funcionario les prometió que iba a llegar hasta el final para agarrar a los victimarios de su hijo. Luego de varios meses de investigación, fueron cayendo de a uno. Hoy, los cuatro individuos están presos.

“Incluso dos más, que viven cerca, y que provocaron el homicidio. Los que mataron a mi hijo vinieron a buscar a unos cabros de acá que les vendieron leche en polvo en vez de droga. Por eso la venganza. Por eso llegaron ese día y dispararon para todos lados”, cuenta.

 

LA ESQUINA DE GIOVANNI

Clara Santander, la abuela de niño asesinado, viajó desde Orlando cuando se enteró de la muerte de Giovanni. Estaba en Estados Unidos visitando a otra hija.

Ella cuenta que el barrio mejoró bastante luego de la muerte del niño. “Porque el municipio le concedió esa esquina a Giovanni. Los patos malos ya no se juntan ahí a vender drogas”, asegura la abuela. Clara Santander dice que a sus otros nietos no los deja salir cuando ella no está en la casa. Y es que el temor a que ocurra una desgracia en cualquier momento está siempre latente en la población José María Caro. “Ahora nadie dice juntémonos en la esquina del Seis. Todos dicen juntémonos en la esquina de Giovanni”, agrega la madre.

Angélica Sobarzo dice que, como viven frente a un cuartel de Investigaciones, rara vez hay balaceras. Pero que en otros pasajes son pan de cada día. “La gente igual se queda callada. Nos decían que no habláramos nada, que no saliéramos en la tele. Pero yo dije: ya nos llevaron lo más importante, qué más puede pasar”.

La madre de Giovanni cuenta que se están construyendo una casa en Calera de Tango. La idea es que el nuevo hijo nazca en un ambiente tranquilo. Dice que no lo han hecho antes porque algo los une a ese pasaje: la presencia de la animita de su hijo.

Angélica explica que los ayudó mucho que se conociera el caso de Giovanni por la prensa. Dice que gracias a Dios no han recibido amenazas luego de la muerte de su hijo. Pero reconoce que para otras familias esas intimidaciones son frecuentes. Como en el caso de Jerry Ahumada, cuya familia se encuentra totalmente amenazada. Angélica no sabe de ello. No conoce otra historia que la de su hijo de 14 años.

EL LUTO DE LOS AHUMADA

La noche del primero de octubre de 2005, Digna Irarrázabal se levantó de su cama y caminó hasta la puerta de su casa rezando. “Yo sentí la balacera. Un familiar me dijo que le había llegado un tiro al Jerry. Yo pedía al cielo que le hubiesen dado en el muslo o en la espalda, pero nunca me imaginé que la bala había cruzado su cabecita”.

Apenas susurra. Balbucea una pena negra. En el consultorio le están dando diazepam.“Yo no quiero ir de vacaciones, ¿sabe?; a veces, una ve otros niños y se pasa miles de rollos, que podría ser él. Pero no lo dejamos solo. Vamos todos los jueves y domingos a verlo al cementerio. Le llevamos peluches. Le arreglamos la tumba. Y le conversamos. Ahora, el cementerio es mi segunda casa”.

Digna Irarrázabal tiene 28 años y fue madre por primera vez a los 15, cuando nació Camila. Jerry era el menor. “Pero ya no quiero tener más hijos. No mientras siga viviendo aquí. No podría tener un hijo pensando que le puede pasar lo mismo que al Jerry. Capaz que un día me lo encuentre igual, con un tiro en la cabeza”.

De esta manera viven el luto Digna y Mauricio Ahumada, padres de Jerry. El niño murió víctima del primer disparo de una ráfaga que lanzó un grupo de delincuentes. Agonizó unos minutos y murió a las dos de la madrugada del día siguiente en el Hospital Padre Hurtado. El mismo donde había nacido cinco años antes.

OLOR A VENGANZA

Aunque aún no se dictan sentencias, hay tres imputados por la muerte de Jerry Ahumada. La Fiscalía Sur tiene la certeza de que esa noche fue Cristián Hugo Peralta Gómez, “El Chaca”, quien efectuó los disparos. Enojado porque un conocido y exitoso lanza profesional de la población San Gregorio había “invadido” su terreno en la Villa La Serena, en la comuna de La Granja, abrió fuego junto a dos compañeros, mientras el presunto victimario arrancaba de la balacera.

Junto a Peralta se encontraban Jorge Mauricio Villagrán Vidal (23 años), alias “El Pepa”, y Johanna Paola Tobar Céspedes (30 años).

“Estábamos acostados. El Jerry ya se había puesto su pijama, pero se le ocurrió ir a comprar dulces. Iba al negocio de al lado nomás. Se encontró con otros amiguitos y se quedó jugando. Él estaba en la línea del primer tiro”, cuenta su madre.

Digna Irarrázabal no puede olvidar. Cada detalle es otra bala. “Se estaba desangrando. Otra gente gritaba ‘¡paren que hay un niño herido!’, pero los disparos siguieron”, añade con un sollozo abrupto. Porque quiere que pronto se haga justicia. Porque le gustaría vivir en otra parte, pero llegó hasta quinto básico y los trabajos requieren más escolaridad. Porque vive con la imagen de su hijo tirado en el suelo. Porque se niega a guardar sus juguetes y los power rangers –los favoritos de Jerry– siguen desparramados por la casa. Sin dueño.

A pesar de que todos los imputados se encuentran bajo prisión preventiva, los vecinos han sufrido amenazas desde que ocurrió el hecho. El pasaje Cerro La Silla huele a venganza.

Algunos pobladores tienen miedo de aparecer en la prensa contando que son interrogados persistentemente sobre quiénes son los testigos oculares del asesinato de Jerry Ahumada.

La familia vive con protección especial. Lo mismo que los testigos. “Están asustados; obviamente, sabemos que han estado preguntando por ellos, pero eso mismo refuerza la valentía de los testigos. Han seguido con esto hasta el final”, agrega el fiscal adjunto de las Fiscalía Local de Delitos Violentos y Sexuales, Hernán Soto.

¿DÓNDE VAN A JUGAR?

Mario Retamal, asistente social de la Fundación Rodelillo, sabe qué significa vivir con la violencia a un paso. El centro al que pertenece se encuentra en una población conocida por sus niveles de delincuencia, la San Gregorio. “Nosotros trabajamos con familias de esta población y de otras cercanas, como Villa La Serena. Y aunque no hemos atendido directamente casos de niños asesinados, este tipo de hechos sí nos han rozado”.

Retamal cuenta la historia de una niña que fue abusada sexualmente por un vecino y la familia de la víctima nunca se atrevió a estampar la denuncia. “Aprenden a convivir con esto”, cuenta. “A los que se niegan a denunciar les resulta insuficiente la cobertura que se hace a nivel policial y también la regulación de estas situaciones. El mecanismo de protección es encerrarse más temprano y volver a sus casas. La gente se conoce entre sí. Saben de quién hay que alejarse. Aunque viva al lado de su casa”.

El profesional de Rodelillo asegura que la reparación del daño resulta compleja, porque en muchos casos se sabe quiénes son los culpables. Sin embargo, los vecinos no acuden a la justicia por miedo a las represalias. “Se han instaurado ciertos códigos de convivencia. Miran el mal menor. Dicen: me voy a un juicio que puede durar un año y me traerá más problemas por haber denunciado, porque las represalias nunca se acaban”.

Paola Figallo, jefa subrogante de la Unidad de Atención de Víctimas y Testigos de la Fiscalía Regional, advierte que de los casos que son derivados para atención, los menos frecuentes son de víctimas por balaceras en las poblaciones. Cuando esto sucede se analiza el caso particular: cómo murió el niño y qué recursos tienen los familiares para sobreponerse a estas situaciones.

“El apoyo que entregamos tiene que ver con intervención en crisis, poder estar en el minuto que la persona está muy afectada”, dice Figallo. “Les damos recursos emocionales para bajar la angustia con la que llegan inicialmente, y luego los derivamos a sicólogos para que enfrenten el duelo de mejor manera”.

Los especialistas que trabajan con estos casos creen que la organización de los vecinos es fundamental para enfrentar la violencia y el microtráfico. “Hay cuadras enteras tomadas. ¿Dónde van a jugar los niños?”, se pregunta Mario Retamal.

Y no hay respuestas. Porque el escenario habla por sí solo. En la calle Vicuña y a unos pasos de donde murió Jerry Ahumada, “la gruta” está “con las cortinas abiertas”. La especialidad es la pasta base. En la calle, unos menores intentan interrumpir el paso de los automóviles, atravesando el pasaje con una manguera que hace las veces de valla.

En sus casas, las madres rezan para que una bala perdida no termine con el juego. LND