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Derechos Humanos

Médicos serán sumariados por muerte de Frei Montalva

Médicos serán sumariados por muerte de Frei Montalva El Colegio Médico anunció ayer que realizará un sumario interno a todos los profesionales que estuvieron relacionados con la atención médica del ex Presidente, fallecido en circunstancias no aclaradas en 1982. Bachelet valoró todo lo que ayude a alcanzar la verdad. DC invita a romería masiva al Cementerio General.

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Los coletazos por las declaraciones contradictorias de los médicos que rodearon al ex Presidente Eduardo Frei Montalva, hicieron reaccionar al Colegio Médico, anunciando ayer la realización de sumarios a todos los profesionales que estuvieron vinculados de alguna manera al caso y a la familia alrededor de 1982, cuando se produjo el deceso del ex mandatario en la Clínica Santa María.

De esta forma serán sumariados por el colegio los doctores que desarrollaron procedimientos médicos y autopsia, los asesores de la familia Frei y los funcionarios de la mencionada clínica que estuvieron en operaciones en 1982.

El presidente de la organización, Juan Luis Castro, dijo que “todos ellos tienen algo que decir, por lo tanto serán sus testimonios y otros, incluso los que aparecen ligados a organismos de seguridad, los que también tendrán que prestar declaración para aclarar su participación en estos hechos".

Recalcó que la organización se vio obligada a tomar parte ene la situación, dadas las fuertes y crecientes dudas que se relacionan con el actuar de los profesionales médicos, por lo que habrá que investigar y sancionar las eventuales implicancias de cualquier miembro de la orden.

“Este episodio se ha transformado en un hecho muy grave que ha conmocionado la opinión pública nacional y se ha centrado justamente en la atención médica que recibió el Presidente Frei. Está centrado ahí, qué mejor que un juicio de pares evalúe exactamente los protocolos, las fichas clínicas, los documentos, los antecedentes, las autopsias, (para poner fin a) las dudas que hoy día razonablemente se presentan sobre el momento final", explicó.

Bachelet

La Presidenta Michelle Bachelet valoró la determinación del Colegio Médico, señalando que “cualquier evidencia, información o antecedentes que puedan serle útiles al juez Madrid para avanzar en el establecimiento de la verdad de los hechos acaecidos con el presidente Eduardo Frei Montalva, le hacen bien no solo a la familia sino a Chile”.

La Mandataria, que estuvo ayer en Concepción, envió a la familia Frei “un abrazo de solidaridad, porque sé que es difícil cuando ellos quieren la verdad pero cada vez que se vuelve a revivir lo pasado es extraordinariamente duro, y creo que le hace bien a la familia y le hace bien a Chile que podamos en este como en muchos otros casos conocer la verdad de lo sucedido”.

Romería

La presidenta de la DC, Soledad Alvear, hizo un llamado masivo a participar de una romería hasta la tumba del ex Presidente Eduardo Frei Montalva, para mañana en el Cementerio General.

En la oportunidad actuarán como oradores la timonel falangista y el presidente del Senado e hijo del ex Mandatario, Eduardo Frei-Ruiz Tagle.

Alvear hizo extensiva la invitación “a todos los DC y simpatizantes, pero más allá de eso a toda la ciudadanía”, recalcando que “queremos que concurran a acompañar a la familia Frei que allí estará”.

La directiva nacional citó a la ciudadanía a reunirse a las 11:30 horas en las puertas del Cementerio General por Avenida La Paz, programándose la ceremonia para el mediodía en el mausoleo de la familia.

Las sombras de tres clínicas

Hoy + MAÑANA

La London, The Clinic y la Santa María se proyectan sobre la figura del general (R) Augusto Pinochet. Hoy sólo falta acreditar el vínculo directo entre el químico Berríos y la operación de inteligencia en torno a Frei.


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Por Hugo Meri 

Una de las confirmaciones más espeluznantes que arroja la investigación de la muerte del ex Presidente Frei Montalva es el grado de sofisticación que alcanzaron los métodos del régimen militar para eliminar a sus “indeseables”. Tejió, para ello, una red clandestina de profesionales de alta calificación -con médicos, sicólogos y bioquímicos, entre otros- que operó en las sombras de centros de detención y tortura y clínicas preparadas tanto para cuidar la vida de sus agentes y familiares como para procurar la muerte de los adversarios, y en ciertos casos la de algunos de aquellos también.

El alcance de esta maquinaria para los ciudadanos corrientes es que esos profesionales atendían, al mismo tiempo, en clínicas privadas, hospitales públicos y laboratorios e institutos bacteriológicos. Pacientes y familiares tuvieron la oportunidad de estremecerse años después, cuando, por la publicación de estas vidas dobles, comprobaron que su salud o la de los suyos estuvo en manos tan tenebrosas. Doctores de actitud preocupada y afable saltaron al tapete como agentes y criminales encubiertos, a la manera de esos mafiosos y sicópatas de los cuales el cine y la literatura han proporcionado arquetipos clásicos.

En el caso de la muerte de Frei Montalva, hubo al menos dos médicos que trabajaron en la clínica clandestina London de la Dina y también en la Santa María, el prestigioso centro privado donde fue operado el ex Presidente. Sus nombres están consignados en el proceso y el juez Alejandro Madrid investiga su exacta participación en los hechos: los doctores Sergio Vélez Fuenzalida y Pedro Samuel Valdivia Soto. Al menos éste último ejercía en la Santa María el 18 de noviembre de 1981, cuando Frei se internó allí por primera vez.

La conclusión del abogado de la familia, Álvaro Varela, es que el Estado usó toda su capacidad de maldad para ejecutar, con los numerosos medios a su alcance, una compleja operación de inteligencia que se fraguó al más alto nivel. Para acoger estas palabras basta remitirse al hecho cierto, comprobado histórica y judicialmente, de que el régimen militar tuvo una alta tasa de criminalidad durante sus 17 años. Pero, ¿cómo demostrar que, a todos sus delitos, agregó el asesinato de un ex Presidente de la República y líder -el más formidable de todos- de la oposición a la dictadura?

A partir de las sospechas hechas públicas recién 24 años después por el médico que lo operó -Augusto Larraín- de que hubo una “mano negra” en el deceso, las dos posibilidades -muerte natural o inducida- se han puesto sobre la mesa, con una cantidad atiborrante de elementos. El inicio de la investigación judicial tuvo relación con el secuestro y detención del químico de la Dina Eugenio Berríos, pero ya mucho antes -a partir del segundo ingreso del ex Presidente al quirófano, el 4 de diciembre de 1981- se comenzó a tejer una trenza de hechos, desde denuncias anónimas y libros sugerentes (“Siembra vientos” de Mariana Callejas) hasta diversos episodios presuntamente vinculados.

Hoy, según nos dijo el abogado Varela, sólo falta acreditar el vínculo directo entre el químico Berríos y la operación de inteligencia en torno a Frei, que por lo demás había comenzado mucho antes de su muerte, ocurrida el 22 de enero de 1982. Para que la verdad se establezca judicialmente y el magistrado emita un fallo se calcula un plazo que va desde fines del presente año hasta los primeros meses del próximo. Antes de que estalle dicha verdad, Carmen Frei apuntó sus sospechas hasta el propio Pinochet, mientras que su hermano Eduardo ha preferido decir que “la familia tiene la convicción de que hubo una sospechosa intervención externa en el fallecimiento”, no sin advertir de que “no tengan dudas de que vamos a llegar a toda la verdad”.

Una verdad en cuya trabajosa construcción -por un juez “excepcional”, según la familia Frei- el Ejército no ha prestado ninguna colaboración. El anterior comandante en jefe, Juan Emilio Cheyre, siempre contestó secamente que su institución no tenía antecedentes al respecto, pese a que algunos de sus miembros sí los aportaron efectivamente en el proceso. Su sucesor, el general Óscar Izurieta, halló una oportunidad propicia para referirse a un asunto implícitamente conexo: los honores que el Ejército contempla rendir a Pinochet cuando éste fallezca.

Si de Pinochet se trata, la trama de la realidad tejida en los 12 tomos del caso Frei no deja de aportar coincidencias que parecen más bien de una historia de ficción: los médicos-agentes de la Santa María ejercieron en la clandestina clínica London, que inevitablemente evoca a The Clinic, el establecimiento médico de Londres donde, 16 años después de la muerte de Frei, fuese detenido Pinochet, iniciándose en contra de éste una cadena de procesos donde ha sido desaforado, detenido en su domicilio, pero nunca condenado. Las sombras de las tres clínicas siguen proyectándose sobre la vida y la próxima muerte de quien encabezara implacablemente el régimen militar.

Juez Garzón emplaza a senadora Matthei y afirma que Pinochet está cuerdo

Juez Garzón emplaza a senadora Matthei y afirma que Pinochet está cuerdo

MAGISTRADO HISPANO ESTUVO AYER EN LA CIUDAD DE LA SERENA

Según Garzón, “tendríamos que preguntarles a los médicos que hablaron de la cordura de Pinochet. Para mí, la cordura de Pinochet es perfecta. Lo dije el año 2000, cuando se le entregó a las autoridades chilenas en Londres”.

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Foto: El magistrado que ordenó el arresto del general (R) Augusto Pinochet en octubre de 1998 en Londres estuvo ayer en La Serena, en la capital de la Cuarta Región, donde efectuó diversas actividades.  

El juez español Baltasar Garzón emplazó ayer a la senadora UDI Evelyn Matthei a entregar ante los tribunales hispanos evidencias sobre la inocencia de su padre, el general (R) Fernando Matthei, quien tiene una orden de detención internacional emitida por el magistrado. “Si lo que alega (la senadora) es que no hay elementos suficientes para juzgar a su padre, debería de cooperar con el Juzgado Central de Instrucción N° 5 de la Audiencia Nacional, suministrar esa información que probablemente el juzgado desconoce, porque no la tiene a su disposición, y para ello no hace falta ni ir a España, solamente empleando los canales diplomáticos, a través de la embajada chilena”, afirmó Garzón en la Cuarta Región.

De esta manera, el juez español salió al paso de las críticas que la senadora gremialista ha realizado a su visita al país y por tener vigente una orden de captura internacional en contra de su padre. Ese dictamen frena la posibilidad de que el ex comandante en jefe de la FACH viaje fuera del país y -por tanto- impidió que la familia Matthei cumpliera el último deseo de la madre de la senadora, quien murió de cáncer en 2004.

“Cuando mi mamá estaba con cáncer, lo único que quería era poder viajar con mi papá algunos días fuera del país y no pudo hacerlo por culpa de este desgraciado”, ha manifestado la parlamentaria gremialista.

La orden -emitida por Garzón hace siete años- afecta a más de una treintena de ex colaboradores del régimen del general (R) Augusto Pinochet y fue dictada por los asesinatos de ciudadanos españoles, entre ellos los sacerdotes Juan Alsina y Antonio Llidó y el diplomático Carmelo Soria.

REIVINDICACIÓN

En este contexto, Garzón reivindicó el ejercicio de la justicia a nivel internacional, sin límites geográficos para su aplicación, en casos de delitos contra los derechos humanos. A su juicio, ningún crimen de lesa humanidad debería quedar sin sanción. “Da igual quién sea el juez, pero tiene que haber al menos uno que lo haga”, indicó.

“Los crímenes internacionales”, afirmó, “no tienen nación. Se sufren directamente donde se producen, pero las consecuencias son para todos. Eso es lo que a veces muchos políticos, personas vinculadas a dictaduras, no entienden. Piden la aplicación de la ley, pero cuando les beneficia, y piden que no se aplique cuando les perjudica”.

A renglón seguido, explicó que “cuando una dictadura despliega sus efectos no tiene en cuenta las fronteras, se masacra adentro y, si se puede, se masacra afuera, se quita la vida o la libertad y se obliga a miles a exiliarse, y ahí no hay fronteras. Entonces, ¿por qué tiene que haberlas cuando se trata de perseguir a aquellos que violaron la norma más básica de un pueblo, que es la confianza?”.

Según Garzón, la justicia “no puede renunciar a perseguir delitos que hayan podido cometer políticos, porque todos somos iguales ante la ley”.

Informes

Asimismo, Garzón se refirió a la salud de Pinochet, a quien ordenó detener en octubre de 1998 en Londres: “Tendríamos que preguntarles a los médicos que hablaron de la cordura de Pinochet. Para mí, la cordura de Pinochet es perfecta. Lo dije el año 2000, cuando se le entregó a las autoridades chilenas en Londres”.

En este sentido, recordó que “encargué siete informes médicos de todas las ramas que posiblemente podían afectar y todos los especialistas españoles coincidieron en forma individual y luego conjunta en que estaba perfectamente para soportar un juicio con sesiones cortas”.

“Si después aquí en Chile luego se establece que está consciente para afrontar un juicio de una complejidad como puede ser de un presunto delito económico, pues no tengo que decir nada más. Soy juez y no siquiatra. Existen todos los elementos para que se actúe con contundencia”, añadió.

Garzón –además- admitió que el caso Pinochet “internacionalmente significó un antes y un después en mi vida profesional y también en el ámbito de la aplicación del principio de justicia penal universal”.

Garzón, que viajó a la Cuarta Región –zona que precisamente representa Evelyn Matthei- acompañado del fiscal español Carlos Castresana y el ex juez de la Corte de Apelaciones de Santiago Juan Guzmán, visitó el monumento en memoria de las víctimas del régimen militar en el Parque Pedro de Valdivia, donde se reunió con representantes de las organizaciones locales de familiares de detenidos desaparecidos. LN

SOBERANÍA NACIONAL

El abogado de Augusto Pinochet, Pablo Rodríguez, criticó la visita a Chile del juez español Baltasar Garzón. Afirmó que éste vino a Chile para “dar las instrucciones y a pautear a los jueces chilenos cómo deben fallar”. “¿Quién es este señor que viene incluso a sobrepasar nuestra soberanía?”, se preguntó Rodríguez.

“Seguramente se va a ir muy defraudado, porque no lo va a atender Casimiro Marcó del Pont, que fue el último gobernador, ni tampoco lo va a recibir la Real Audiencia, porque nosotros tenemos Corte Suprema, porque somos un país soberano”, añadió.

Garzón, que llegó a Chile el sábado 26, afirmó que hay que agilizar los procesos en Chile contra Pinochet para así responder a las expectativas de quienes sufrieron durante el régimen militar. “Lo único que habrá que pedir es que esos procesos se agilicen para que la respuesta penal, la respuesta judicial sea efectiva y que la justicia no sea nuevamente una frustración para las víctimas”, recalcó.

Recordando a Allende, Garzón y Castresana dijeron que jueces deben tener opinión política

Recordando a Allende, Garzón y Castresana dijeron que jueces deben tener opinión política

Declarados doctores honoris causa por la Universidad Central

Afuera, en la calle Lord Cochrane, diez mujeres pinochetistas llegaron con sus desempolvadas banderas y afiches del “salvador”. En la vereda del frente, unos doscientos jóvenes esperaban a las visitas españolas para manifestarles su aprecio y agradecimiento. La guerra de epítetos fue sabrosa.

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Por Jorge Escalante

Foto:  Tomándose de las manos, Guzmán, al centro, Garzón y Castresana, representaron la victoria sobre los crímenes de lesa humanidad

Baltasar Garzón y Carlos Castresana no encajan con la cultura chilena, al menos con la de los jueces. Para que Garzón haya dicho ayer por la tarde en la conferencia de la universidad Central que “cuando escucho decir que los jueces no deben tener ideología ni opinión política me río, porque debemos tenerla, yo me voy cada día a mi despacho con ellas, y eso no significa juzgar con parcialidad”, significa que pertenecen a otro mundo. Lo curioso es que no lo pifiaron los más de dos mil invitados, al contrario, lo aplaudieron fuerte. O sea, estaban de acuerdo.

En Chile, a un juez que diga eso, el pleno de la Corte Suprema al menos le llama la atención y lo pone en remojo para echarlo. Algo así sucedió con el ex ministro Juan Guzmán. Sin embargo, todos comentan en los pasillos de los tribunales que los jueces chilenos tienen ideología y opinión política, pero la esconden -según el concepto de la justicia de Garzón y Castresana- “para hacer creer que no la tienen y que por ello son imparciales”, comentó un ex miembro del Poder Judicial presente en la conferencia.

Por la mañana, el fiscal Castresana sorprendió con otra opinión cuando la referida universidad le entregó, junto a Garzón, el doctorado honoris causa: “las víctimas, nuestros seres queridos, no pierden la vida cuando mueren, sino cuando los olvidamos, y entonces es cuando nosotros también empezamos a morir”. Hablaba del olvido a las atrocidades cometidas por las dictaduras, incluyendo a la de Franco en España, donde hasta ahora todavía no se investigan sus crímenes.

Preguntas

“¿Será que la visita de Garzón y Castresana también tendrá que abrirnos los ojos para no olvidar el horror, además de habernos abierto el camino para atrevernos a juzgar a Pinochet en Chile”?, se preguntaban algunos abogados chilenos de derechos humanos asistentes a las ceremonias.

Por la mañana, la ceremonia con la que el juez Baltasar Garzón y el fiscal Carlos Castresana fueron declarados doctores honoris causa, revivió las pasiones desatadas cuando el dictador Augusto Pinochet fue arrestado en Londres en octubre de 1998.

Afuera, en la calle Lord Cochrane, diez mujeres pinochetistas llegaron con sus desempolvadas banderas y afiches del “salvador”. En la vereda del frente, unos doscientos jóvenes esperaban a las visitas españolas para manifestarles su aprecio y agradecimiento. La guerra de epítetos fue sabrosa. El momento culmine fue al final del acto, cuando Garzón y Castresana optaron por salir por donde habían entrado, y no por una puerta lateral para evitar la trifulca.

Un momento

Salieron por el ingreso principal y Garzón puso en jaque a su seguridad diciendo a los custodios: “¡déjenme, déjenme un momento, voy a ir a saludar a esos jóvenes chilenos que me están llamando!”. Cruzó la calle entre pisotones de los guardias, cámaras, fotógrafos, periodistas y policías de las fuerzas especiales que llegaron al lugar, y dio la mano a quienes lo vitoreaban.

“Siempre voy a estar del lado de las víctimas, nunca de los victimarios, y eso no me inhabilita como juez”, había dicho el magistrado español.

Por la mañana, Castresana dijo otra frase que retrató la independencia de opinión de los magistrados españoles (pertenece a la Unión Progresista de Fiscales de España): “en 1996, Chile era el paradigma de la impunidad, y la impunidad es el fracaso de los juristas, es la inefectividad del derecho, y es la otra ofensa a las víctimas”.

Y aludiendo a los avances de los procesos en contra de Pinochet y recordando el aporte entregado por él y Garzón desde España con el arresto de Pinochet en Londres, recordó a Allende: “Presidente Allende, puede usted descansar, porque ya se han abierto las grandes alamedas”.

Por la tarde, para la conferencia “Justicia sin fronteras”, los presentó el ex juez y actual decano de la Facultad de Derecho de esa universidad, Juan Guzmán. Cuando estuvieron los tres arriba del escenario con las dos mil personas ovacionándolos, Guzmán les tomó las manos y se las levantó.

“Esa es la imagen de lo que estos tres hombres representan para la dignidad y la justicia internacional”, comentó uno d e los invitados de las primeras filas.

“A veces me han dicho que me parezco a don Quijote peleando contra los molinos de viento, pero si esos molinos amenazan a las sociedades, siempre prestaré mi lanza para combatirlos”, dijo Garzón. LN

Programa

Baltazar Garzón y Carlos Castresana continúan hoy sus actividades en La Serena, todavía en el marco de las actividades con la universidad Central. Por la mañana serán investidos como “hijos ilustres” de la ciudad por la alcaldía.

Luego de un almuerzo en el hotel Costa Real con autoridades de la universidad y de la ciudad, por la tarde ambos darán una clase magistral en el hotel La Serena. A las 18.00 regresan a Santiago.

El miércoles ambos asisten a la universidad Arcis, donde serán investidos como doctores honoris causa. Luego asistirán a un almuerzo con las autoridades de la universidad y abogados querellantes en los juicios por violaciones a los derechos humanos.

Por la tarde, a las 16.00 horas visitarán el Memorial de los Detenidos Desaparecidos y Ejecutados en el Cementerio General, donde estarán acompañados por organismos de derechos humanos y las agrupaciones de los familiares de las víctimas.

Más tarde, a las 20:30 asistirán a un acto masivo en la universidad Padre Hurtado, en Alameda con Eleuterio Ramírez, organizado por la Asamblea Nacional de Derechos Humanos.

Castresana deja el país el miércoles, mientras Garzón viaja el jueves a Aysén, invitado por el comité de los desaparecidos de esa ciudad y el obispo de la ciudad. Regresa el viernes a Madrid.

Garzón y Castresana emocionados en Villa Grimaldi

Garzón y Castresana emocionados en Villa Grimaldi

Visitaron el principal centro de tortura y exterminio de la dictadura

El juez Baltasar Garzón y el fiscal Carlos Castresana, la dupla española que hizo temblar a los criminales chilenos y argentinos durante las dictaduras, escucharon relatos de los sobrevivientes y recibieron detalles de los tormentos.

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Jorge Escalante

Foto: Baltasar Garzón y Carlos Castresana ante el memorial que recuerda a los desaparecidos y asesinados en Villa Grimaldi por los agentes represivos durante la dictadura de Pinochet. 

Baltasar Garzón y Carlos Castresana se emocionaron. Por primera vez llegaban a Villa Grimaldi, el principal centro de tortura y exterminio durante la dictadura de Pinochet.

La dupla, Castresana como fiscal acusador y Garzón como juez investigador, abrió en 1996 en España la senda para que en Chile a Pinochet la prensa le comenzara a llamar dictador, y la justicia le echara abajo la inmunidad para juzgarlo, aunque todavía está pendiente si lo condenará.

Los esperaban ex prisioneros para contarles lo vivido, y acompañarlos en su visita por lo que hoy es el Parque de la Memoria, lugar que Pinochet y su régimen intentaron también hacer desaparecer, sin lograrlo.

Atentos a los relatos, con las manos cruzadas en muestra de respeto y recogimiento, escucharon cada historia, cada detalle, y palparon cada lugar del campo de la avenida José Arrieta.

Los casi doscientos asistentes a la ceremonia les demostraron repetidamente su cariño con aplausos y abrazos, pero sobre todo su agradecimiento por lo que un día, casi sin pensarlo como ambos lo reconocen, habían logrado, además de echarle el guante al dictador: revivir el concepto de la jurisdicción penal internacional, que actúa por encima de las fronteras de cada país para perseguir los crímenes en contra de la humanidad.

El concepto, dicen ambos magistrados, “era tan antiguo desde los tiempos del juicio de Nürenberg contra los nazis”, pero los intereses políticos de las potencias de la guerra fría, Estados Unidos y la Unión Soviética, se encargaron de sepultarlo porque vieron que un día también les caería encima. Por algo, Estados Unidos todavía no firma el tratado de Roma que creó el Tribunal Penal Internacional (TPI).

“La sensación de estar en este lugar donde se produjeron tantas y tan atroces torturas y donde tantas personas fueron vejadas y humilladas, es difícil de describir. Hace sentir un dolor especial”, dijo Garzón, después de bajar desde la torre de castigo de la villa, que debió ser reconstruida porque allí casi todo fue destruido por los militares para tratar de borrar las huellas del pasado.

“He escuchado los relatos de las personas que pudieron salvar con vida para contarlo, y hace que todo se convierta en algo horroroso. Es difícil entender cómo la mente humana se puede degradar hasta tal límite para permitir y diseñar centros de este tipo en una época como la que se produjeron. Lo bueno de esa historia es que hoy se puede contar, desgraciadamente, pero sirve de ejemplo para todos los que forman parte del pueblo chileno y los que venimos desde afuera”, afirmó el juez Garzón, bajo los árboles que hoy dan al lugar un ambiente de paz.

El magistrado no desaprovechó la oportunidad para demostrar su autonomía de opinión: “Sobre todo esto es un ejemplo para las autoridades, de cualquier tipo, que deberían tomar buena nota de esto y venir aquí en forma obligada para sentir directamente lo que aquí se sufrió y se padeció. Es necesario que estos lugares de tortura, como ocurrió en otros países, se conozcan y se vean, se sientan y se sufran”.

“En el caso de los jueces, siempre tenemos que cumplir una diligencia fundamental que es la inspección ocular. Y cuando esto se ve y se comprueba, es algo diferente a cuando simplemente se escribe. La percepción cambia. Y venir a ver Villa Grimaldi, aunque la percepción estuviera muy perfilada sobre el papel, cambia, es un dolor en directo”, dijo.

A su turno, a quienes lo recibieron con abrazos, Castresana dijo que “es una sensación muy especial llegar a este lugar, donde tanto se sufrió”, mientras recibía las palabras de bienvenida de la secretaria ejecutiva de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Viviana Díaz, y el anfitrión del lugar, Rodrigo del Villar. LN

Cuando Hipócrates dio vuelta la cara

Cuando Hipócrates dio vuelta la cara

EDUARDO FREI MONTALVA ESTUVO EN MANOS DE MÉDICOS DE LA DINA

El ministro en visita Alejandro Madrid descubrió que doctores que trabajaron en la clínica London de la DINA también prestaron servicios en la clínica Santa María. De hecho, uno de ellos, intervino en el equipo médico que estuvo en la última operación al ex Mandatario, según revela el expediente judicial.


www.lanacion.cl Domingo
 

Por Jorge Molina

Si en 1977 alguien hubiera dicho que un ministro de la Corte de Apelaciones llegaría a establecer cómo murió un agente de la DINA a manos de sus camaradas de armas en la Clínica London, de seguro lo habrían tildado de iluso.

Igualmente, si en 1982 alguien hubiera tenido conocimiento que parte del equipo médico que trabajaba en la Clínica Santa María, donde se operó al ex Presidente Eduardo Frei Montalva, formó parte de la Clínica London, de la DINA, quizás su muerte habría sido evitada.

Si en 1990, tras el retorno de la democracia, alguien hubiera siquiera levantado la sospecha de que estas dos muertes estaban relacionadas entre sí, quizás en parte le hubieran creído, pero era impensable obtener resultados concretos.

Por esta razón, el ministro Alejandro Madrid Crohare ha acreditado que una serie de muertes anteriores a la de Frei son un nexo necesario para llegar a establecer el que pudiera ser el primer magnicidio de la historia de Chile.

El magistrado Madrid, en un documento al que tuvo acceso exclusivo LND, tiene identificado a todo el personal que trabajó en las clínicas de la DINA, pasando por Santa Lucía y luego London, desde guardias, enfermeros, doctores, auxiliares, conductores y telefonistas. Este listado secreto, nunca antes publicado (ver recuadro), consta en el expediente que el juez tramita por la muerte del ex cabo del Ejército y ex agente de la DINA Manuel Jesús Leyton Robles, asesinado en marzo de 1977. Caso ligado a la muerte de Frei.

Este hecho, si se toma en perspectiva, ha dado pistas que han ayudado a fortalecer la convicción del magistrado en cuanto a que la muerte de Frei no fue una mera casualidad.

A lo anterior se suman otros dos sucesos que también han sido reveladores para el magistrado. En primer lugar, que en 1993 uno de los principales imputados en el crimen del diplomático español Carmelo Soria -ocurrido el 14 de julio de 1976-, el brigadier (R) y ex secretario general del Ejército, Jaime Lepe, utilizó a los agentes del Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE) para que siguieran y detuvieran al suboficial (R) José Remigio Ríos San Martín. Se reunió con él en un restaurant, donde le conminó a retractarse de la declaración que lo inculpaba a cambio de una camioneta (ver La Nación 21.8.06). La volumen de medios que Lepe utilizó para esta operación, a instancias del propio Pinochet, revela que no sólo se trataba de proteger su carrera o de encubrir una muerte como tantas otras, sino más bien de ocultar información sobre fabricación de venenos para eliminar a sus opositores durante la dictadura militar.

En segundo lugar, otra vertiente conduce al envenenamiento con toxina botulímica de los miristas en la cárcel pública en 1981 (ver La Nación 23.8.06), traída especialmente a Chile por el Instituto de Salud Pública (ISP) para el Laboratorio de Guerra Bacteriológica del Ejército (LGBE), con el aval del entonces representante en Chile de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), doctor Virgilio Scuttia. En aquel año, el LGBE dependía operativamente de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE).

Por último, la salida de Chile del químico de la DINA Eugenio Berríos Sagredo -quien huyó del país con ayuda del Ejército en octubre de 1992- y su posterior asesinato en 1993 en Uruguay, constituyen en conjunto un rompecabezas al que sólo le faltarían algunas piezas por encontrar en el oscuro universo de las operaciones de inteligencia de la dictadura de Pinochet. Y Berríos, en toda esta trama, aparece como el nexo necesario.

“Por culpa de este hueón traidor”

La muerte del cabo Leyton Robles, ocurrida en marzo de 1977, resulta un ejemplo palpable de lo que significaba la palabra “traición” para el director de la DINA, Manuel Contreras: un vocablo impronunciable.

Leyton Robles buscaba junto a otros agentes repuestos para una renoleta, ya que los fondos de la DINA eran exiguos y no había cómo reparar el vehículo. El problema lo resolvieron robando un auto similar al ciudadano francés Marcel Duhalde. Éste denunció los hechos a carabineros, los que ubicaron la renoleta y detuvieron a los responsables, el propio Leyton Robles y Heriberto Acevedo, ambos miembros de la DINA, los cuales fueron trasladados a una comisaría. Y allí comenzó todo. La DINA ordenó liberarlos. Carabineros se opuso. Los agentes del servicio rodearon la unidad policial. Crisis. Manuel Leyton Robles seguía preso. Sin embargo, minutos antes había revelado el secreto mejor guardado de la DINA: la existencia de detenidos desaparecidos y su destino final, el mar.

Una vez liberado, la DINA, al tanto de sus declaraciones, lo recluyó en uno de sus recintos. Murió días más tarde de un misterioso ataque cardíaco. Tenía sólo 24 años. Hasta aquí llega lo que hasta ahora es de dominio público.

“Viene paquete”

Sin embargo, el quién, el cómo, el cuándo y el dónde fue asesinado resultó ser un misterio y un secreto guardado en las bocas de muy pocos. Pero sólo hasta ahora, ya que Madrid y el detective Nelson Jofré tienen el caso del todo esclarecido.

Leyton Robles no fue llevado a un lugar cualquiera, sino a la Clínica London. Al respecto, el testimonio del suboficial (R) del Ejército y enfermero Carlos Norambuena Retamales resulta elocuente para ilustrar el recinto ubicado en Almirante Barroso 76.

“En esta clínica pude observar hechos que me marcaron para siempre mi vida. Comprobé que había un grupo de médicos involucrado en hechos de muerte de los detenidos que llegaban a la clínica. De estos episodios me percaté cuando hacía turno de noche, los cuales eran habituales”.

Según este ex enfermero DINA, los involucrados eran el doctor Osvaldo Leyton, Werner Zanguellini y la enfermera jefa Eliana Borumburu Taboada. “Había una clave en la clínica, que era un aviso: ‘viene paquete’. Significaba que venía un detenido y uno entendía que no tenía que involucrarse en nada, solamente los ya citados. Llegaba un vehículo de la DINA y gente que no conocíamos bajaban en camilla al detenido, luego lo ingresaban a una sala, le suministraban algo y después el paciente salía fallecido”.

Norambuena Retamales relata además la fórmula usada por los facultativos: “Suministraban ocho miligramos de Pentotal, lo que al paciente le provocaba inmediatamente una arritmia, seguido de un paro cardiorrespiratorio, falleciendo en la clínica, y como a la hora y media lo sacaban de noche medio camuflado”.

Este ex funcionario de la DINA tuvo acceso privilegiado a varios oscuros episodios de la dictadura junto a la enfermera Borumburu. “Pude conocer accidentalmente ‘la torre’ (Villa Grimaldi) en una oportunidad en que el mayor Gerardo Ulrich estaba procediendo a quemarle los pezones con alcohol a una mujer totalmente desnuda”.

El “doctor tormento”

La auxiliar de enfermería de la Clínica London Jazna Larrecheda Valdés contó un segundo detalle gravitante para el juez y la primera pista concreta sobre la muerte de Leyton. La mujer relató a Madrid que en marzo de 1977, “a eso de las 2 a.m., llegaron hasta la Clínica London unas ocho personas a cargo de un oficial y otros dos agentes a quienes identifiqué como Armando Cabrera y el cabo Manuel Leyton. En un instante todo el grupo entró a la oficina del jefe administrativo y a los pocos minutos llegó un sujeto conocido como el doctor Pinchetti”. Este último, también conocido como el “doctor tormento”, era el hipnotizador de la DINA.

Luego de algunas horas vio a Leyton fumando y paseándose de un lugar a otro, “tocándose la cabeza en señal de nerviosismo y desesperación, al mismo tiempo que acariciaba el arma de servicio que llevaba al cinto (...) Transcurrieron algunos minutos y salió Cabrera de la habitación. Inmediatamente ingresó Leyton hasta donde permanecía Pinchetti”, declaró la auxiliar de enfermería.

A los pocos minutos, el hipnotizador llamó por teléfono y dijo: “El primero (Cabrera) negativo, el segundo (Leyton) positivo”, cuenta Larrecheda.

Por otra parte, el ex empleado civil del servicio Julio Huerta Gutiérrez relató que Leyton quedó entonces en la clínica detenido con un guardia externo de la DINA, con subametralladora en mano en caso que quisiera escapar. Huerta era responsable, según su testimonio, de llevarle el almuerzo. También le daba cigarrillos cuando Leyton se los pedía, haciendo caso omiso de las órdenes del jefe de seguridad, el entonces teniente Hernán Sovino Maturana: no tener contacto con los presos.

Los hechos continuaron su cauce cuando el conductor de ambulancia de la Clínica London, suboficial mayor activo del Ejército S.A.C.V, vio cómo llegaba una ambulancia y subían a un paciente al box de urgencia. “Al ingresar veo a un sujeto joven sobre la camilla, desconocido para mí hasta ese instante, y veo al doctor Pedro Valdivia y otra persona que no recuerdo (...) El paciente estaba inconsciente y con un paro cardiorrespiratorio (...) Yo estuve presente y cooperé transportando un desfibrilador y un reanimador. Recuerdo que quedé muy choqueado, era la primera vez que veía fallecer a una persona. Me encontraba muy mal y salí al pasillo”.

Otra de las personas que participó en este episodio fue la ex auxiliar de enfermería de la DINA Silvia Valdés Uribe, quien confirma los hechos, y agrega que se trató de reanimar a Leyton, pero todo indica que la tortura aplicada por Pinchetti con el pentotal, más las sesiones de interrogatorio, terminaron con sus signos vitales.

A las pocas horas, Jazna Larrecheda Valdés comprobó con sus propios ojos este mismo hecho. “Le pregunté a un auxiliar qué había pasado con el paciente y me dijo que había fallecido; entonces entré a la sala de yeso, donde constaté que sobre una camilla yacía un cuerpo desnudo. Era el cabo Leyton”.

Esa misma noche llegó hasta la clínica el comandante Vianel Valdivieso, uno de los hombres del círculo de hierro de la DINA, junto al mayor Juan Morales Salgado, quienes se llevaron el cadáver.

Hermenéutica judicial

Cuando Madrid y la policía tuvieron esta historia completamente clara, se abocaron a establecer estos nexos médicos con la muerte de Frei y se encontraron con sorpresas.

Profesionales que trabajaron en la DINA integraron el equipo médico que trató a Frei, como también hubo otros de la central de inteligencia que trabajaban en la Clínica Santa María mientras el ex Mandatario permaneció internado allí.

Una de las principales pistas de los investigadores provino de la declaración -a fojas 656 del expediente judicial- del último doctor que atendió al ex Presidente, Patricio Silva Garín.

Este último, en 1982 se desempeñaba en el Hospital Militar, aunque era un hombre muy cercano a Frei Montalva.

Silva Garín relató al ministro Madrid que conformó su equipo con los doctores Eduardo Weinstein (quien también trabajaba en el Hospital Militar) y el doctor Rodrigo Vélez.

Este último, según el relato del suboficial mayor activo del Ejército S.A.C.V., también prestó servicios en la Clínica London. El equipo estaba integrado, asimismo, por el médico Pedro Valdivia, quien estuvo presente al momento de la muerte del cabo Leyton en las dependencias de la DINA.

Pero había más. La enfermera jefe de la DINA, Eliana Borumburu, tenía por aquellos años una prima, Ana María Borumburu, que trabajaba precisamente en la Universidad Católica, donde trabajaban los médicos Hermal Rosemberg y Sergio González Bombardiere, los que fueron encargados de la autopsia no autorizada -según la versión de la familia- de Frei.

Dentro de los documentos incautados por Investigaciones no quedó registro de las últimas operaciones quirúrgicas hechas al ex Presidente, salvo la primera de ellas, realizada en diciembre de 1981. LND


Los casos relacionados:

Los procesos que Madrid vincula a la muerte de Eduardo Frei Montalva

1.- Carmelo Soria:Diplomático Español

Homicidio: 14 de julio de 1976.

Autores: DINA.

Principales imputados:

Brigadier (R) Jaime Lepe Orellana.

Mayor (R) Patricio Quilhot.

Suboficialk (R) José Remigio Ríos San Martín.

Químico Eugenio Berríos.


2.- Cabo de Ejército Manuel Jesús Leyton Robles

Agente de la DINA

Homicidio: marzo de 1977.

Autores: DINA

Principales imputados:

- Hipnotizador, Osvaldo Pinchetti.

- Comandante (R) Vianel Valdivieso

- Coronel (R) Juan Morales Salgado

- Dr. Sergio Valdés.

- Dr. Osvaldo Leyton.

- Enfermera Eliana Borumburu Taboada

- Químico Eugenio Berríos


3.- Ricardo y Elizardo Aguilera, Guillermo Rodríguez Morales “El Ronco” y Adalberto Muñoz Jara.

- Militantes del MIR

- Envenenamiento por botulismo.

- Autores: se sospecha que fue la CNI.

- Principales imputados: químico de la DINA, Eugenio Berríos.

- General (R) doctor Eduardo Arraigada Rehren y el coronel (R) de Sanidad Sergio Rosende Ollarzu, ambos funcionarios del Laboratorio de Guerra Bacteriológica del Ejército (LBGE), dependiente entonces de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE).

- Químico Eugenio Berríos

- Hartmut Hopp (Colonia Dignidad)


4.- Eduardo Frei Montalva.

- Ex Presidente de Chile

- Muerte por septicemia generalizada: 21 de enero de 1982.

- Autores: se sospecha del LGBE, la DINE y la CNI.

- Principales sospechosos: general (R) doctor Eduardo Arraigada Rehren y el coronel (R) de Sanidad Sergio Rosende Ollarzu, ambos funcionarios del Laboratorio de Guerra Bacteriológica del Ejército (LBGE), dependiente de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE).


5.- Eugenio Berríos Sagredo

- Ex químico de la DINA

- Homicidio: entre enero y marzo de 1993, en Uruguay

- Autores: agentes de la DINE.

- Principales procesados:

- General (R) Eugenio Covarrubias ex jefe de la DINE

- Mayor (R) Arturo Silva Valdés.


Hablan los médicos

Las declaraciones de los médicos que participaron en la operación ante el ministro Madrid, están llenas de tecnicismos, explicando cómo operaron al ex Mandatario. Aquí algunos de sus párrafos más importantes de sus testimonios judiciales.

Augusto Larraín:

“En esta segunda operación donde participé como observador vi una mesenteritis alta de intestino delgado del tipo inflamatorio que nunca antes encontré en las cirugías digestivas que he realizado”.

Alejandro Goic:

“Con respecto a la pregunta de una posible intervención de terceras personas en la infección, debo señalar que no puedo pronunciarme sobre ello. Todo lo que aconteció en el período post operatorio tiene una explicación médica lógica sin necesidad de factores externos”.

Dr. Patricio Silva Garín:

“El doctor Augusto Larraín fue partidario de la cirugía, yo fui partidario de tratarlo médicamente, ya que la úlcera de Barré, por mi experiencia profesional, mejoraba con un tratamiento con remedios”.

Dr. Eduardo Weinstein Baranovsky:

“El grado de riesgo en esos años con el cuadro que tuvo el paciente de obstrucción intestinal, la mortalidad operatoria podría llegar al 60 por ciento. Como corolario de la secuencia y complicaciones que se fueron dando, debo señalar que lo principal lo atribuyo a la tardanza a pesar del diagnóstico que había dado el doctor Patricio Silva en que se efectuara la operación de obstrucción intestinal. De ahí para adelante hay toda una secuencia de un problema séptico en un hombre de edad y que al final desencadenó una falla multisistémica”.

Dr. Guillermo Steading Valenzuela:

“Mi opinión es que cuando Frei fue ingresado por segunda vez a la clínica, debió haber sido operado de inmediato y no esperar al doctor xx Larraín que se encontraba fuera de Santiago

Dr. Carlos Zavala Urzúa:

“La evolución de Eduardo Frei Montalva fue el de una enfermedad muy grave producto de un shock séptico que ocurre en una persona de 72 años y que tiene una alta mortalidad”.


Los funcionarios de las clínicas de la DINA

Doctores:

Jorge Fantini

Osvaldo Leyton Bahamondes

Horacio Taricco Lavín

Vittorio Orvietto

Juan Pablo Figueroa

Pedro Samuel Valdivia Soto

Sergio Virgilio Bocaz

Sergio Muñoz Bonta

Chistian Emhart Araya

Camilia Azar Saba

Jorge Bassa Salazar

Rodrigo Velez

Enfermeras-Auxiliares:

María Eugenia Pérez

Irma Aguilera Mitchel

Jazna Larrecheda Valdés

Fernanda Segura Jara

Melanie Soto Cubillos

Empleados civiles:

Silvia Valdés Uribe

Ramón Alvarez Martínez

Luis Araya Aguayo

Luis Espinoza Tapia

Luis Orellana Lara

Igor Poblete González

Jorge Aceituno Cruz

Alberto Arriagada Martínez

Luis Barrera Fuentes

Enrique Carreño Morales

José Guerrero Guerrero

Julio Huerta Gutiérrez

Roberto Nuñez Zenteno

Carlos Pulgar Albornoz

Claudio Sanhueza Sanhueza

Jaime Leiva Olguín

Andrés Naranjo Riquelme

Lorenzo Toro Olivares

Militares:

Hernán Sovino jefe de seguridad

Subobficial mayor (R), Ramón Muñoz Rojas

Subobficial mayor (R) Raúl Cerda Sagardía (enfermero)

Subobficial mayor (R) Leonel Martínez Faúndez

Subobficial mayor (R) Santiago Matteo Galleguillos

Suboficial (R) Luis Olguín Ortiz

Suboficial (R) Alfredo Naranjo Riquelme

Suboficial (R) Manuel Lucero (enfermero)

Suboficial (R) Carlos Norambuena (enfermero)

Suboficial (R) Oscar Aceituno Carvajal

Sargento 1º (R) Alfonso Bravo Cifuentes

Sargento 1º (R) Jorge Aravena

Sargento 1º (R) Delberto Esparza Lillo

Sargento 1º de Carabineros, Bernardo González González

Sargento 2º Vicente Alvarez Ramírez

Sargento de la FACh, Luis Pechuante Núñez

Lorena Pizarro: El Patio 29 fue el escándalo de los escándalos

Lorena Pizarro: El Patio 29 fue el escándalo de los escándalos

Lorena Pizarro: El Patio 29 “fue el escándalo de los escándalos”

La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos evalúa el trabajo del panel de expertos y plantea los requerimientos de las víctimas de la dictadura. Para ellos un año para lograr la identificación puede ser el tiempo necesario, pero lo importante es que esta vez no existan más errores.



Mercedes Castro
lanacion.cl

La esperanza de que en un año más dejarán definitivamente en el pasado los errores que reabrieron con violencia la herida de los familiares de detenidos desaparecidos del Patio 29 al confirmarse la identificación errónea de los restos de detenidos desaparecidos, mantiene hoy con fuerza a los organismos de derechos humanos.

La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro, afirmó que comienza la hora de trabajar en serio y dejar atrás la larga lista de errores que enlodaron la imagen del Servicio Médico Legal. De paso analiza las nuevas coordinaciones de ex uniformados procesados en estas causas y cifra la esperanza en que saldrá a la luz un Instituto de Derechos Humanos.

-¿Cómo evalúan el trabajo del panel expertos organizado por la delegada presidencial María Luisa Sepúlveda para resolver los errores en la identificación de víctimas que se encontraron en el Patio 29?

- El encuentro con estos expertos finalmente nos vino a dar la razón en lo que por tantos años como organización planteamos. Dijimos que aquí había que detenerse y ver bien y no escatimar en recursos humanos, económicos y de infraestructura para enfrentar la identificación de víctimas. Había que capacitarse, que acreditar al Servicio Médico Legal. En todo lo que denunciamos como irregular en su momento, hoy el panel de expertos nos ha respaldado. Si existe voluntad política aquí se puede avanzar, pero si no la existe...

- ¿Y esa voluntad existe en este momento?

- Siempre dijimos que había que revisar lo que pasaba ahí en el Médico Legal. Y lo que ocurrió no dejo a nadie indiferente, remeció a las autoridades. Hemos reconocido la actitud de la Presidenta Bachelet de recibirnos y poner a nuestra disposición las herramientas.

El Patio 29 no es un hecho aislado, es el resultado de la falta de políticas de parte de los gobiernos de la Concertación durante todos estos años. Pero este caso fue el escándalo de los escándalos, la mayor vergüenza y, por lo tanto, tiene que remecer a la autoridad y cambiar.

Hemos sufrido muchas decepciones en este camino, muchos proyectos contra la impunidad que enviaron los Presidentes anteriores, la Mesa de Diálogo que fue un dolor y una mentira, los argumentos que se expusieron para traer a Pinochet de vuelta a Chile, el indulto a quien degolló a Tucapel Jiménez, son tantas cosas, pero tenemos que seguir insistiendo, seguir demandando. No podemos permitir que esto quede así y vamos a estar muy atentos.

-¿En qué pie queda a sus ojos hoy el Médico Legal?

- Esperamos que mientras el SML no sea acreditado no realice una identificación más, porque hoy no le da confianza a nadie. Esperamos que las autoridades entreguen la inyección de recursos necesarias, humanas, administrativas, económicas a esta institución para enfrentar de aquí para siempre la identificación. Si hay voluntad política lo iremos evaluando a cada momento, pero creemos que ahora se nos ha escuchado en casi todo.

-¿Qué queda pendiente?

- Falta mirar desde una perspectiva integral que tiene que ver con verdad, justicia y memoria. Le entregamos una propuesta a la Presidenta en mayo pasado y esperamos una respuesta a las demandas que ahí hicimos. Estas apuntan a la ratificación de los convenios internacionales, nulidad del decreto Ley de Amnistía –hoy hay un proyecto que busca la nulidad de esta ley- falta buscar y asumir por parte de las autoridades políticas el crear las condiciones para que en Chile ningún violador a los derechos humanos no sea enjuiciado y condenado. Falta conocer la verdad de la mayoría de los detenidos desaparecidos y esta tarea titánica tiene que asegurar el nunca más. Vengo llegando del funeral de una compañera y es una nueva madre que se va sin saber qué pasó con su hijo, no podemos seguir así.

-Los expertos plantearon una serie de tareas ¿son suficientes?

- El panel propone una auditoria científica que permite analizar caso a caso las 136 osamentas del Patio 29, pues hay 30 que aún no son identificadas. Y después de esta auditoria este grupo de especialistas tomarán decisiones en cada caso y lo que nos interesa es que a las familias se les diga la verdad: si es su familiar el que le habían entregado y si no lo es así la absoluta verdad de que se hizo lo imposible por encontrarlo.

¿Es viable que el trabajo se realice en un año?

- Nos interesa que los plazos que se establezcan sean los necesarios, no más, ni tampoco menos que lleve a un nuevo fracaso. Sobre el año, eso lo dijeron los expertos, pero es un probable. Vamos a exigir todo lo que corresponda para lograr una respuesta definitiva y los plazos van a ser los necesarios para velar porque lo que se entrega sea correcto y no por hacer las cosas apresuradamente vuelvan a exponerlos a un nuevo dolor.

-¿Insistirán en buscar a los responsabilidades de los errores?

- Fuimos a declarar a la Comisión de la Cámara, también ante la fiscal del caso y vamos a seguir todos los caminos que sean necesarios para descubrir qué sucedió, quienes son los responsables y quiénes cometieron esta brutalidad

-¿Apuntan entonces a las responsabilidades institucionales?

- Sin duda que las autoridades de la época no tomaron las medidas efectivas.


Organización de ex uniformados

-¿Qué le parece las nuevas muestras de cohesión de ex uniformados procesados en causas de derechos humanos que esta semana han solicitado la liberación de 503 personas inculpadas en diferentes procesos?

- No es la primera vez que vemos la cohesión y coordinación que existe entre los agentes de la dictadura, incluidos sus abogados. Es más, hemos escuchado con el tiempo declaraciones de algunos de ellos cuando señalan las maneras que les enseñan para actuar frente a los tribunales de justicia.

Hoy están pidiendo de manera coordinada la libertad, pidiendo prescripción o amnistía, reflejando una vez más la falta de consideración y de respeto que existe hacia la normativa internacional, que señala que los crímenes contra la humanidad no prescriben y no se amnistían. Esto refleja lo que siempre hemos señalado, así como hoy se coordinan para solicitar esto, ellos siempre se coordinan para mantener su pacto de silencio, de secreto, donde jamás han cooperado para entregar información de lo ocurrido, sobre el destino de los desaparecidos y los nombres de quienes participaron en esto.

-¿Cómo se entiende esta cooperación considerando que la mayoría de las causas se encuentran en una etapa de cierre sumario, pronta a la dictación de las primeras condenas?

- En Chile no sólo hubo desaparecidos. Las violaciones a los derechos fueron masivas y sistemáticas de muchísimas maneras, la prisión política, la tortura es un crimen que ni siquiera –salvo una u otra causa perdida- se está investigando. No todas las causas de detenidos desaparecidos se están investigando. Se ha avanzado en relación a lo nulo que se tenía antes de la detención de Pinochet en Londres, pero aquí hay una deuda enorme de los tribunales de justicia, de las autoridades de este país con el tema de la verdad y la justicia.

-Y ustedes siguen estimando que esta deuda se subsanará de manera efectiva

- Si nosotros perdiéramos la esperanza jamás habríamos presentado una querella. Jamás habríamos presentado un recurso de amparo. Nuestro deber es seguir demandando y no perder esa esperanza. Cuando presentábamos los primeros recursos de amparo mucha gente nos dijo para qué lo hacen y eso hoy ha servido para desenmascarar la complicidad de estos tribunales con los crímenes, nunca acogieron un recurso. Y en última instancia nosotros hemos dicho que si no es en Chile, recurriremos a los tribunales internacionales.

- A la luz de las primeras condenas fijadas por los tribunales, que han sido notoriamente más bajas que el interés de los querellantes en los procesos ¿cómo reaccionan ustedes?

- Nunca es suficiente. Quienes cometen exterminio, tienen que enfrentan más penas, tienen que ser fuertemente sancionados. Son bajas las condenan, y lo consideró lamentable, porque estamos hablando de agentes del Estado que cometieron crímenes horrorosos, contra personas inocentes, a quienes las torturaron hasta la muerte y no permitieron ni siquiera que fueran enterrados por sus familiares. Sin duda que quisiéramos que fueran más elevadas. Así como antes se aplicaba la amnistía como si fuera nada, hoy estamos luchando por lograr unas condenas más contundentes.

CDE, Programa de Derechos Humanos e Instituto

- ¿Cómo evalúan la actuación del Consejo de Defensa del Estado y del gobierno, puntualmente del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior?

- El Programa es un reflejo final de lo que ha sido la lucha por los derechos humanos. Valoramos el trabajo de los abogados, pero ellos como mandato no se pueden querellar, algo que es inexplicable. No entendemos cómo frente estos crímenes contra la humanidad el Estado no se querella.

Y por otro lado, el CDE ha tenido un cambio, porque -por ejemplo- en causas donde se ha aplicado la amnistía ellos han resuelto apelar y sentar una nueva línea de que la amnistía no corresponde y echar por tierra toda esa tesis de la amnistía impropia que sustentó Clara Szczaranski. El Estado tiene que perseguir a quienes violan a los derechos humanos, tiene que querellarse. El Estado tiene que exigir condenas altas, tiene que exigir la verdad y en esa dirección vamos a seguir insistiendo.

-¿Y eso no lo han hecho de manera tan efectiva los gobiernos de la Concertación?

- Los gobiernos de la Concertación han jugado un rol bastante nefasto, nosotros quisiéramos no solamente comprensión de las autoridades, queremos que ellas persigan a quienes violan los derechos humanos, queremos iniciativas en el Parlamento. Por eso instamos a la Presidenta a que anule la amnistía, que ratifique los convenios internacionales, modificar el Código Penal para que estos crímenes sean imprescriptibles.

- ¿Han tenido conversaciones con el gobierno sobre el futuro Instituto de Derechos Humanos?

Hemos participado activamente en la creación de esta entidad. Al principio este instituto no era más que un ente que iba a cumplir sólo un rol casi académico, de estudio, con entrega anual de algún premio. A nuestro juicio, esa no podía ser la esencia de este Instituto, sino que debía cumplir roles específicos en defender a la ciudadanía y perseguir a quienes violen los derechos humanos, y hacerse cargo de las causas pendientes y, por lo tanto, el Programa de Derechos Humanos pasaría a integrarse a él, pero ahora con la salvedad de poder querellarse en contra de quienes cometieron torturas, pero también este Instituto que se preocupe de que si hoy se violan los derechos humanos no solamente lo constante, sino que busque sanciones. Tiene que jugar un rol más activo.

Patólogo que hizo autopsia a Frei defiende su trabajo y contradice tesis del homicidio

Patólogo que hizo autopsia a Frei defiende su trabajo y contradice tesis del homicidio

Helmar Rosenberg asegura que fue autorizado y que comunicó resultados a Patricio Rojas

En su declaración ante el ministro Alejandro Madrid, que revela en exclusiva La Nación, el especialista que embalsamó a Frei asegura que se reunió con los doctores Patricio Rojas y Patricio Silva, donde les reveló las conclusiones de la necropsia. “Los médicos no pidieron otros análisis adicionales”, declaró.

-Vea autopsia de Eduardo Frei

www.lanacion.cl

Por Jorge Molina Sanhueza

Foto: El patólogo Helmar Rosenberg, en una de las pocas fotografías que se le conocen. 

El hombre sin rostro bien podría ser el apelativo del patólogo de la Universidad Católica Helmar Rosenberg, quien fue el jefe del equipo que realizó la autopsia al ex Presidente Eduardo Frei Montalva, cuando éste falleció en extrañas circunstancias en la Clínica Santa María el 21 de enero de 1982.

Hombre de bajo perfil y de quien existen pocas fotografías, nunca ha querido entregar su versión de los hechos, salvo a los tribunales de justicia. Es acusado por la familia Frei de haber realizado una necropsia sin autorización; de haber borrado intencionalmente las huellas que pudo haber dejado el veneno al sacar las vísceras para embalsamarlo; y luego falsificar la autopsia que estuvo 20 años escondida en la UC en una carpeta que decía NN.

En medio de la expectación que ha generado ahora la muerte del ex Mandatario, La Nación revela en exclusiva lo que Rosenberg le dijo al ministro a cargo del proceso, Alejandro Madrid, en dos declaraciones hasta ahora inéditas y que contradicen lo sostenido por la familia, aunque existen otras sospechas en su contra.

Máscara mortuoria

 “El doctor Roberto Barahona (su jefe en la UC, hoy fallecido) me dio la orden verbal de concurrir a la clínica Santa María para realizar el embalsamamiento al señor Frei Montalva y me comentó que me preocupara de tomar muestras ya que tenía conocimiento de que había tenido una tuberculosis cuando joven y que la enfermedad se podría haber reactivado”, inició su relato.

Asegura que el día de la muerte “alrededor de las 17 horas, salí en una ambulancia de nuestra clínica junto al doctor Sergio González Bombardiere y el auxiliar Humberto Gallardo. Una vez en la clínica nos dimos cuenta de que en el lugar no había nada para embalsamar, por lo que procedimos a subir hasta la habitación donde se hallaba el cuerpo de Eduardo Frei, encontrándonos con gran cantidad de personas en la antesala de la pieza”.

Rosenberg afirma que habiendo llegado a ese lugar se encontró con la señora “María Ruiz-Tagle, su hijo Eduardo Frei Ruiz-Tagle, y médicos entre los que estaba Juan Luis González; nos introdujo a la pieza del fallecido, por lo tanto desconozco con quién habló mi jefe, el doctor Barahona, para realizar el embalsamamiento”, siguió su relato.

El especialista asegura que el trabajo comenzó poco antes de las 18.00 horas de aquel 21 de enero de 1982 “y en una hora y media ya habíamos realizado la inyección de formalina”.

“En ese momento el doctor Max Muller Vega pidió permiso para sacar una máscara mortuoria del fallecido. Aclaro que durante nuestro procedimiento no entró ninguna persona a la habitación”, aseguró.

 Las muestras

 Rosenberg explica que sacó muestras del hígado, tórax, “lo que completamos alrededor de las 21 horas”.

“Nos retiramos en nuestra ambulancia al hospital clínico UC, donde fotografiamos las vísceras, como también hicimos muestras de riñón, hígado y pulmón para la microscopía electrónica”, dijo.

A continuación, según el relato, los días 10 y 17 de marzo de 1982, luego de hacer las pruebas antes mencionadas, “confeccioné un protocolo manuscrito de todo lo encontrado. El examen de microscopía electrónica de riñón e hígado no aportó datos de utilidad para la interpretación de los hallazgos, por lo que no figura en el protocolo”.

Asegura que su jefe, el doctor Barahona, tuvo toda la información patológica de Frei y que en abril de 1982 le dijo que explicara todo lo que sabía a los doctores Patricio Rojas y Patricio Silva.

“En esta reunión se comentaron los hallazgos anatomopatológicos de las muestras estudiadas y se examinaron detenidamente las fotografías macroscópicas. Los médicos no pidieron otros análisis adicionales”, declaró.

El profesional dijo al ministro que el manuscrito permaneció por más de diez años en su poder, es decir hasta 1992, y que, para evitar su extravío, se dactilografió y se procedió a incluirlo en la carpeta de la autopsia Nº 9-82.

“En la actualidad ya no se dispone de las placas histológicas ni inclusiones de parafina, ya que por normas del servicio éstas se eliminan, en el caso de los fallecidos, cuando han transcurrido diez años de efectuado el examen”, explicó.

“Nunca se me solicitó información alguna sobre este examen por familiares directos de don Eduardo Frei, tampoco me fue solicitado el protocolo escrito por los médicos tratantes”, concluyó.

Vale recordar que el doctor y ex ministro de Defensa de Aylwin, Patricio Rojas, dijo en su declaración ante el juez y al programa Informe Especial de TVN, que la autopsia no pudo haber sido hecha sin autorización de la familia. LN



Bachelet: “graves” revelaciones sobre muerte de Frei

La Presidenta Michelle Bachelet expresó su preocupación por la tesis esgrimida por “Informe Especial”, de TVN, sobre el posible asesinato del ex Mandatario Eduardo Frei Montalva.

“Si es verdad, nos horroriza, nos produce una sensación de consternación”, dijo Bachelet respecto de los antecedentes del programa, emitido el pasado miércoles.

“Si esas revelaciones tienen evidencia fundada son extremadamente graves y espero que toda esa información se le haga llegar al juez Alejandro Madrid, para que pueda rápidamente avanzar en ese proceso que investiga la muerte del ex Presidente Frei y que también investiga la muerte de algunos otros presos políticos por botulismo”, afirmó la Mandataria tras reunirse con los empresarios agrupados en el Centro de Estudios Públicos (CEP). La Jefa de Estado expresó su confianza en que las declaraciones y testimonios aparecidos en el reportaje sean entregados al juez Madrid para que “él pueda avanzar y tomar las decisiones que competen y ahí se verán las responsabilidades que correspondan”.


Directiva DC manifestó apoyo a familia de Frei

“Preocupación y horror” manifestó la presidenta del Partido Demócrata Cristiano, senadora Soledad Alvear, por los antecedentes entregados en “Informe Especial”, sobre la muerte de Eduardo Frei Montalva.

La parlamentaria explicó que ante las informaciones de prensa, la opinión de los familiares y de sus abogados “es que la DC -en la que militó el ex Presidente Frei Montalva- pide que se realicen las investigaciones necesarias conforme a las decisiones que tomen los tribunales de justicia, con la mayor celeridad posible”.

Sobre las acusaciones aparecidas, que sostienen que militantes DC colaboraron con agentes de seguridad del Estado durante la dictadura, Alvear sólo comentó que esa investigación le corresponde a los tribunales de justicia, pero que si se comprobara “enviaríamos esos antecedentes al tribunal supremo del partido”.

No obstante, la legisladora prefirió no referirse a la contrariedad de las versiones sobre la autopsia de Frei que entregaron al programa el ex ministro de Defensa, Patricio Rojas, y la hija del ex Presidente, Carmen Frei.

¿Quién falsificó la autopsia?

Cuando los detectives y el magistrado oyeron la declaración de Rosenberg, le quedaron algunas dudas respecto a la veracidad de sus dichos. Por esta razón interrogaron a la secretaria de la Unidad de Patología, Carmen Barahona Solar, hija del jefe de Rosenberg, para saber si ella había mecanografiado la autopsia de Frei.

La mujer explicó que el procedimiento se llamaba dictáfono. “Se grababa en un microcasete todo el procedimiento y luego se me entregaba la cinta para mecanografiarla. Esto se hacía generalmente al día siguiente, la parte histológica, que corresponde a las muestras de vísceras que se insertan en las placas de vidrio para un posterior análisis, la que quedaba pendiente, por lo que se mecanografiaba una vez que estuvieran listos los resultados y se agregaba al informe, el que una vez terminado era entregado al médico que lo había solicitado para su firma y después se archivaba hasta que se juntaban cien informes para enviarlos a empastar”.

Cuál sería la sorpresa cuando la mujer dijo que no reconocía como de su autoría el informe 9-82.

“Con respecto al Informe de Autopsia N° 9/82, que corresponde a don Eduardo Frei, no lo reconozco como los informes que yo mecanografiaba, ya que no corresponde el tipo de escritura de la máquina que yo usaba y tampoco el tamaño del papel utilizado, ya que yo en ese entonces, como era lo acostumbrado, utilizaba el papel tamaño oficio. Al revisar el informe de la Autopsia N° 9 del señor Frei, me percato que su letra corresponde a la de una impresora, presuntamente realizada por un computador. Pero en 1982 no existía en el departamento un computador, lo que queda en evidencia en los demás informes de autopsias del citado tomo, que los confeccionábamos en máquina de escribir eléctrica”, declaró.

Al respecto, el Laboratorio de Criminalística de Investigaciones (Lacrim), donde se envió el documento concluyó que una parte del informe mencionado fue hecho en otra época, pero no pudo señalar con precisión la fecha.