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Centros Chilenos en el Exterior

Derechos Humanos

Diputados PS anuncian rechazo a indicaciones de Instituto de DDHH

www.elmostrador.cl

 2 de Octubre de 2007

Parlamentarios insistieron en la importancia recuperar el proyecto tal como fue aprobado en la Cámara de Diputados, es decir, con facultades de recurrir a tribunales.

Tras reunirse con agrupaciones de derechos humanos, la bancada de diputados del PS reiteró su decisión de votar en contra todas las indicaciones del proyecto que crea el Instituto de Derechos Humanos, que fueron aprobadas por el Senado.

A raíz de que originalmente la iniciativa sería puesta en tabla esta semana, las agrupaciones llegaron hasta el Congreso para conversar con cada una de las bancadas de diputados de la Concertación.

En ese marco, los diputados PS insistieron en la importancia recuperar el proyecto tal como fue aprobado en la Cámara de Diputados, es decir, con facultades de recurrir a tribunales.

"Después de una reunión con las Agrupaciones de Derechos Humanos hemos acordado enviar todas las modificaciones del Senado a comisión mixta", señaló el jefe de bancada del PS, Fulvio Rossi.

El parlamentario, a su vez, emplazó a los diputados de la Alianza a definir una postura en materia de DDHH.

"Esta es una prueba de fuego para ellos, porque han amenazado con ir al Tribunal Constitucional si no aceptamos sus términos que, a juicio de las agrupaciones, debilitan y desnaturalizan el Instituto como fue concebido originalmente", agregó.

A su vez, la diputada Clemira Pacheco llamó a los parlamentarios de la Concertación a apoyar que se repongan las facultades originales del proyecto.

"No podemos tener un Instituto de Derechos Humanos de papel. Esto no nos hace bien como sociedad, porque deja de manifiesto que la red de protección que ha favorecido a sistemáticamente a los violadores de los derechos humanos", aclaró.

 

Una rosa por cada víctima de la dictadura

Una rosa por cada víctima de la dictadura

Por José Miguel Jaque / La Nación 

Villa Grimaldi, en homenaje a las mujeres asesinadas o desaparecidas

Las flores que no recibieron en sus cumpleaños, aniversarios o cuando pudieron ser madres, están en un pedazo de tierra en Villa Grimaldi. Tienen sus nombres, sus historias y representan un ciclo de vida. Como las suyas, que fueron interrumpidas de golpe. 

Foto: Michele Drouilly cuida la rosa de su hermana Jacqueline, quien tenía tres meses de embarazo cuando fue detenida y desaparecida por funcionarios del gobierno militar. Foto: Gastón Flores.

Hay un relato sobre Jacqueline que permanece en el tiempo. Una testigo recordó que cuando fue llevada al centro de detención de José Domingo Cañas, Jacqueline se acurrucó en un rincón medio escondida en su gorro de lana. Permaneció horas sin hablar con nadie. No dejó de mirar el suelo. De pronto, levantó la cabeza. Empezó a hablar y a hacer reír a la gente. "Floreció", dice su hermana, Michele Drouilly.

 Michele quiere conservar esa imagen de su hermana. Una imagen vital que contrasta con la suerte que corrió finalmente: Jacqueline, que tenía un embarazo de tres meses, desapareció junto a su marido, Marcelo Salinas, luego de ser detenida en su departamento por el agente Osvaldo Romo. Por eso, Michele propuso un proyecto que homenajeara a las mujeres víctimas de la dictadura: recuperar la gran rosaleda en el Parque por la Paz Villa Grimaldi.

 "Muchas sobrevivientes de Villa Grimaldi nos contaban que las hacían pasar por delante de estas rosaledas con los ojos vendados y podían percibir el aroma de las flores. Eso las hacía volver a la vida entre tanto horror", cuenta Margarita Romero, vicepresidenta de la Corporación Parque por la Paz Villa Grimaldi y encargada del proyecto.

Cada rosa recuerda a una mujer y lleva una placa con su nombre para que sea una flor con una historia. "Una planta homenajea mucho más a una mujer que un monumento. Es algo vivo, que florece. Aquí esta el ciclo de la vida, que en su caso fue interrumpido de forma abrupta", cuenta Michele Drouilly. "Muchas eran militantes, lucharon por recuperar la democracia, pero hay otras olvidadas, que no se sabía que habían muerto por una causa u otras víctimas de la violencia dictatorial, que murieron por una bala perdida y que dejaron una familia en la indefensión".

 El proyecto se financia con los socios, amigos y la comunidad. Quien quiera, puede amadrinar una rosa. Ya lo han hecho incluso desde Australia, Canadá, Bélgica, por ejemplo. En la primera etapa, concluida el 9 de marzo cuando se conmemora el Día Internacional de la Mujer, se plantó una rosa por cada una de las 36 mujeres que fueron ejecutadas o que su rastro se perdió en Villa Grimaldi. La segunda etapa, que concluyó el pasado domingo, recuerda a todas las mujeres que murieron ejecutadas, desaparecieron o fueron víctimas de abuso de poder en la década del 70. Está proyectada una tercera etapa para las mujeres víctimas en los 80 que será inaugurada el 9 de diciembre.

 "Yo las podé"

 Lautaro Videla recorre el lugar intentando reconocer los rincones y reconstruir pedazos de su propia historia. El ex dirigente del MIR fue uno de los presos que más tiempo permaneció en Villa Grimaldi -entre febrero y agosto de 1975- y logró una especial cercanía con algunos de sus guardianes. Por eso, los domingos, cuando se iban los oficiales, lo dejaban salir al jardín. Él puso lo suyo: dijo que sabía podar rosas.

"En realidad no tenía idea, pero me gratifiqué mucho al poder salir al jardín algunas tardes", cuenta. Tijeras en mano, podaba el mismo lugar donde plantó una flor con el nombre de su hermana, Lumi Videla, integrante del comité central del MIR. "Es extraño estar acá. El lugar donde los guardias me permitieron estar un ratito jardineando los fines de semana con la venda arriba, respirar, sentir la naturaleza, pincharse con las flores... era una oportunidad increíble. Y las mismas rosas son el símbolo que recuerda a la Negra ".

 A su Negra la torturaron y mataron en José Domingo Cañas. Su cuerpo sin vida fue lanzado en noviembre de 1974 al antejardín de la embajada de Italia por agentes de la DINA. Ella no llegó a conocer el Cuartel Terranova, como le decían a Villa Grimaldi, pero ese lugar (el centro de José Domingo Cañas) fue destruido y luego se transformó en una industria de juguetes. "Ahí no se logró rescatar un centro de testimonios o un museo. Entonces, que exista un recuerdo de ella y otras víctimas acá, es hermoso y ofrece la oportunidad de visitarlas y homenajearlas".

 El lugar de flores multicolores también le regaló una nueva mirada a Ana Verónica Alvarado. Desde que plantó una rosa por su hermana María Inés, la relación entre ellas cambió. "Llegué a mi casa con mucho dolor, pero con una fuerza que había perdido", cuenta. Ese impulso la hizo tomar su auto y dirigirse a la casa de una sobrina que se había quedado con el diario de vida de María Inés. "En 30 años nunca me sentí capaz de abrirlo, de ver su letra, de leerlo. Pero ese día lo repase hoja por hoja. Encontré una foto más reciente de ella, de cómo era cuando la detuvieron. Ver el diario fue como estar con ella. Fue muy potente".

 Ana conoció de nuevo a su hermana, quien era mucho menor que ella. Se enteró que cuando murió su padre, María Inés dormía en la cama matrimonial con su mamá. Que era muy regalona. Que se preocupaba mucho de sus hermanos mayores. Y que adoraba a sus sobrinos.

 María Inés tenía 21 años cuando desapareció junto a otras 18 mujeres y cien hombres en la Operación Colombo. El domingo, esa flor le dio un nuevo aire a Ana Verónica. "Tengo más fuerza para seguir buscando justicia y aguantar el dolor de una herida que se abre cada cierto tiempo. Las rosas también nos devolvieron la vida a nosotros", concluye.  LN

 

 

EL COMIENZO DEL FIN DE LA BÚSQUEDA DE 22 DESAPARECIDOS DE PAINE SE INICIÓ AYER EN RAPEL

EL COMIENZO DEL FIN DE LA BÚSQUEDA DE 22 DESAPARECIDOS DE PAINE SE INICIÓ AYER EN RAPEL

Por SORAYA RODRÍGUEZ / La Nación 

Familiares de desaparecidos de Paine reconocieron sitio del fusilamiento

En un bus, especialmente contratado para la ocasión, el grupo hizo el que probablemente haya sido el mismo recorrido que hicieron las víctimas hace casi 34 años en sus últimas horas. El viaje de entonces no se debe haber sentido tan largo como el de hoy.

Foto: Esposas y madres de Paine llevan 34 años en busca de sus familiares y ayer oraron en el sitio donde, todo indica, que asesinaron a los suyos.

 Con la instalación de una cruz, oraciones y encendido de velas, los familiares de 22 detenidos desaparecidos de Paine pudieron, recién ayer -34 años después-, iniciar el cierre de su duelo, al visitar el sitio cercano al lago Rapel, donde sus padres, hermanos e hijos fueron acribillados en 1973 por un pelotón militar alentado por civiles que aún circulan libres en esa zona campesina.

El ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, Héctor Solís, invitó ayer a los familiares de las víctimas a visitar el lugar donde todo indica que fueron asesinados sus parientes el mismo 16 de octubre de 1973, luego que una patrulla militar copó el poblado, allanó decenas de casas y detuvo a 70 campesinos, convirtiendo a la zona en la más afectada por la represión.

En un bus, especialmente contratado para la ocasión, las familias hicieron el que probablemente haya sido el mismo recorrido que hicieron las víctimas hace casi 34 años en sus últimas horas. El viaje de entonces no se debe haber sentido tan largo como el de hoy.

Llegaron al sitio, ubicado en la Quebrada Los Arrayanes de Los Quillayes, en la VI Región, cerca de las 15 horas, y allí el ministro Solís les entregó información detallada de lo que ha sido su labor en terreno desde hace ya siete meses, la misma que se inició con información falsa a unos cuantos kilómetros, al otro lado del lago, en el sector denominado El Manzano, y que había entregado el ex teniente de la Escuela de Infantería que comandó las detenciones y ejecuciones en Paine, Andrés Magaña.

El presidente de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Paine, Juan Leonardo Maureira (hijo de René, un dirigentes socialista de la época que tenía apenas 41 años al ser detenido), informó al término de la visita que duró casi dos horas que pudieron "ver el trabajo en terreno que él (Solís) está realizando. Nos explicó que lo que ha encontrado es una gran cantidad de balas y vainillas".

El ministro también les confirmó que "habían encontrado osamentas de muy pequeño tamaño, 1,5 a dos centímetros" y que "él todavía no precisa que puedan ser nuestros familiares, pero por la investigación judicial, creemos nosotros, que podrían haber sido asesinados ahí, en la madrugada del 16 de octubre".

Los familiares también conversaron en el lugar con los expertos del Servicio Médico Legal, que trabajan en el sitio. "Este es el lugar donde se habría producido la ejecución masiva de nuestros 22 familiares", sostuvo Maureira. Se trata de una pequeña quebrada, en medio de cerros, donde los 22 hombres detenidos en Paine fueron obligados a bajar del camión militar que los transportaba esa noche, "diciéndoles que en ese minuto ellos iban a descansar, los pusieron de espalda en una especie de murallón grande y, en un momento determinado, los militares, puestos en diferentes lugares, que están señalizados con una pequeñas banderitas ahora, procedieron a disparar gran cantidad de armamento", precisó.

En el fondo de la quebrada también están señalizados los puntos donde se encontraron balas no percutadas. Las municiones coinciden en su tipo y data con las usadas por los uniformados del Regimiento de Infantería de San Bernardo en 1973.

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 El presidente de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Paine, Juan Leonardo Maureira, y la representante del Gobierno en materia de Derechos Humanos, María Luisa Sepúlveda, coinciden en que la prudencia debe primar en este hallazgo.

En el lugar, donde hasta ayer la cifra de piezas de osamentas encontradas sumaban cerca de 20, también se hallaron trozos de telas que serán sometidos a pericias. El ministro Solís ha ido por etapas y, según dijo ayer a los familiares de las víctimas, "va hacia el lugar donde podrían encontrarse los restos".

Según la confesión de Magaña, a fines de 1978, tras el hallazgo de los primeros detenidos desaparecidos en los hornos de Lonquén, y como parte de la denominada Operación Retiro de Televisores destinada a borrar cualquier evidencia de los crímenes, los cuerpos de los 22 campesinos fueron desenterrados de la quebrada y lanzados al mar.

Sin embargo, para los familiares, nada de eso es aceptable de buenas a primeras, entre otras cosas porque recuerdan con dolor que al menos en estos casos hubo participación de civiles como Francisco Luxoro, Juan Balcazar y Claudio Oregón, quienes habrían entregado la lista a los militares con los nombres de las personas que luego hicieron desaparecer.

El primero al que sacaron de su casa fue Patricio Duque Orellana quien, según relata su esposa, Reveca Escobedo, tuvo un hijo póstumo. Desde entonces, todo lo que estas familias vivieron fue "inhumano". La patrulla siguió luego en la casa de su vecina, de donde se llevaron a Silvestre Muñoz, el esposo de Lucrecia Céspedes. Ambas, como el resto se aferran a la esperanza de que "ahora sí, estemos en el lugar adecuado y se haga justicia". LN


 

Caso Paine

Ayer, familiares de 22 detenidos la noche del 16 de octubre de 1973 acudieron a una cita con el juez Héctor Solís a la fosa cerca del Lago Rapel, donde se encontraron restos que podrían pertenecer a sus familiares. Instalaron una cruz y encendieron velas, los recuerdos volvieron a aflorar. Y no son fáciles de sobrellevar. Paine tiene un triste récord, es la localidad que más detenidos desaparecidos registra en proporción al número de sus habitantes. Pero posee además otra particularidad espeluznante: la lista de quienes debían desaparecer la confeccionaron sus propios vecinos, ex terratenientes que buscaron vengarse en los campesinos beneficiados por la reforma agraria. Allí también ocurrió una de las hisotrias más dramáticas, a Mercedes Peñaloza le arrebataron en una sola noche a todos los varones mayores de edad de su familia: sus cuatro hijos, su yerno y el marido de su nieta mayor; seis de los 12 hombres que se llevaron del pasaje que ahora se conoce como “El callejón de las viudas”. El teniente a cargo del operativo de esa noche mintió cuando fue careado con ellas y se mantuvo en su postura hasta que su jefe, el coronel Köenig, se suicidó tras ser citado a declarar. La representante de la Presidenta Michelle Bachelet para materias sobre DDHH, María Luisa Cordero, dijo que sólo las pruebas de ADN podrán aportar certezas.


 

La verdad la dará el ADN

Sin adelantar esperanzas, la delegada de la Presidenta Michelle Bachelet para materias de derechos humanos, María Luisa Sepúlveda, dijo ayer en el sector, que las evidencias encontradas aún deben ser sometidas a diversas pericias para confirmar si pertenecen o no a las víctimas de la represión en Paine. “No podría decir eso, falta mucho para ese momento, primero hay que terminar el trabajo en terreno y el ministro dice que todavía no tiene una evaluación de cuántos días faltan, pero son bastantes, y de ahí va a determinar pericias antropológicas, y con ellas podrá determinar si es posible hacer (comparación) de ADN. Así es que nos queda un buen tiempo”, expresó. No obstante, destacó que Solís “está avanzando”, que ha podido investigar muy bien en el lugar y que cuenta con testimonios de personas que participaron en los hechos. Sepúlveda fue categórica al decir que a pesar que en el proceso hay información coincidente con la que se está encontrando, “no se puede decir, hasta que no estén las pruebas finales de ADN”, que los restos de osamentas halladas correspondan a detenidos desaparecidos de Paine.

 

 

Paine, la quinta tumba masiva de la dictadura

Paine, la quinta tumba masiva de la dictadura

Por Jorge Escalante / La Nación 

Restos óseos, vainillas y cien proyectiles incrustados en una quebrada de Rapel

La delegada de la Presidenta para materias de derechos humanos, María Luisa Sepúlveda, dijo ayer que "habría evidencias ciertas que en ese lugar ejecutaron a las 22 víctimas" arrestadas en Paine.

La fosa con restos presumiblemente de detenidos desaparecidos descubierta en los alrededores del lago Rapel hace un par de semanas, y en la cual hasta ahora se continúa encontrando evidencias, se constituye en la quinta tumba clandestina con hallazgos masivos producto de los crímenes de la dictadura.

En las últimas horas se conoció que en el fondo de la Quebrada Los Arrayanes del sector Los Quillayes de la zona del lago Rapel, en la VI Región, bajo las órdenes del magistrado Héctor Solís Montiel, se encontraron al menos 12 piezas óseas pequeñas, 27 vainillas de fusil, restos de tela y unos cien proyectiles incrustados en la ladera de la quebrada donde los efectivos de la Escuela de Infantería de San Bernardo ubicaron la madrugada del 16 de octubre de 1973 a los 22 prisioneros arrestados en Paine para asesinarlos.

En el sector trabajan funcionarios del Servicio Médico Legal, de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos y del Laboratorio de Criminalística de Investigaciones, del GOPE y Labocar de Carabineros, además del antropólogo colombiano Ángel Medina y el arqueólogo español José Jiménez. También colabora el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior.

La delegada de la Presidenta Bachelet para materias de derechos humanos, María Luisa Sepúlveda, dijo ayer que "habría evidencias bastante ciertas que en ese lugar ejecutaron a las 22 víctimas" arrestadas en Paine.

La abogada Pamela Pereira, cuyo padre Andrés Pereira figura entre los ejecutados, sostuvo que "lo más adecuado es esperar con cautela y mesura".

En enero pasado Andrés Magaña, el entonces teniente de la Escuela de Infantería que comandó las detenciones y ejecuciones, indicó un sector cercano al actual, pero que resultó incorrecto. No obstante, el mapa hecho por Magaña coincide con la estructura del lugar actual. Ahora otro integrante de la patrulla entregó el sitio preciso.

Según lo declarado por Magaña, los cuerpos fueron desenterrados a fines de 1978 y lanzados al mar y para ello él mismo mostró el sitio.

Las otras tumbas

La primera tuvo lugar entre fines de 1975 y comienzos de 1976, cuando en una acción de inteligencia ordenada por Pinochet se dio inicio a la Operación Retiro de Televisores con el desentierro y lanzamiento al mar de los 26 cuerpos de los prisioneros asesinados por la Caravana de la Muerte en octubre de 1973 en Calama. Hasta ahora es la única de estas operaciones donde para arrojar los cadáveres al mar colaboró la Fuerza Aérea con un avión C-47.

La segunda tumba masiva corresponde al hallazgo de 15 cuerpos de campesinos en los hornos de una mina abandonada en Lonquén, al sur de Santiago, asesinados por Carabineros.

Terminada la dictadura, el 2 de junio de 1990 se encontró en Pisagua una fosa clandestina con 19 cuerpos momificados que correspondían a los prisioneros asesinados en el campo de concentración de Pisagua bajo la orden del comandante de la VI División del Ejército de Iquique, general Carlos Forestier.

El 9 de octubre de 1973, desde el Regimiento Cazadores de Valdivia, que entonces comandaba quien luego fue miembro de la Junta Militar y senador designado, general (R) Santiago Sinclair, partió una caravana de 90 militares hacia las localidades de Chihuío y Liquiñe.

En Chihuío masacraron a 17 campesinos y en Liquiñe, cerca de Neltume, otros 15, todos integrantes del Complejo Forestal y Maderero Panguipulli.

A los de Chihuío los enterraron en una fosa, pero los de Liquiñe fueron baleados y sus cuerpos arrojados al río Toltén, desapareciendo para siempre.

A fines de 1978, un operativo militar volvió a Chihuío y tras ubicar al terrateniente Américo González que ayudó a conformar la lista de quienes se debía matar, desenterró los cuerpos de los 17 campesinos para tirarlos al mar.

La fosa de Chihuío con los restos óseos del desentierro, la cuarta encontrada cronológicamente, fue hallada el 17 de junio de 1990 por un grupo de militantes comunistas. LN

 

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Fui agredido en Santiago por carabineros con ocasion del Te Deum

Valparaíso, 18 de septiembre

Queridos amigos,

Hoy fui a Santiago para manifestarme en las escalinatas de la  Catedral antes del Te Deum . Puesto que es el gran día de la jerarquía como institución -organizan este evento con muchos invitados y mucha panoplia- me pareció apropiado llevar un cartel alusivo a los 7 sacerdotes que dieron su vida por los pobres,  habiendo sido asesinados y, en la mayoría de los casos, calumniados por el régimen militar. Son: Joan Alsina, Omar Venturelli, Antonio Llidó, Étienne Pesle, Gerardo Poblete, André Jarlan y Miguel Woodward. Pedía a los obispos que refutasen las calumnias - que hasta ahora nunca han sido refutadas ni desde el púlpito ni por cualquier otro medio.

Además, llevaba una petición sobre ese tema dirigido al Presidente de la Conferencia Episcopal, Mons. Alejandro Goic, firmado por 75 personas. Esperaba entregárselo si se personase en las escalinatas, junto con una copia de una carta de diciembre de 2006 sobre el mismo tema que mi mujer,  Patricia Woodward, le había dirigido - a la cual (igual que a una carta anterior) no había recibido contestación alguna.

Me encontré con que las fuerzas de seguridad habían acordonado toda la Plaza de Armas y dos cuadras alrededor. Por lo tanto tuve que dirigirme a Banderas esquina con Moneda por donde pasaban los autos oficiales camino a la Catedral. Me puse por detrás de una barrera frente a unos carabineros.

Aproximadamente a las 10.35, desplegué mi cartel y fui inmediatamente rodeado por varios carabineros, uno de los cuales sin explicaciones lo destrozó. Cuando le increpé, haciendo referencia a la libertad de expresión y preguntándole por la ordenanza que le permitía actuar de esa forma se limitó a decir “hoy no”.

Esperé unos diez minutos más hasta que se veía a la Presidenta en su vehículo oficial y entonces saqué de mi carpeta una hoja, un folio que detallaba los nombres de los 7 sacerdotes para que la Presidenta, sin, evidentemente, poder leerlo, pudiera al menos ver que  había algo que quería comunicarle.

Inmediatamente, sin más. fui agredido por varios carabineros y, con especial contundencia, por un joven de civil que se encontraba  a mi lado. Sin medir palabra y sin tratar de leer lo escrito en el folio, me tiraron al suelo y el joven se echó con todo su peso sobre mi,  inmovilizándome durante unos tres minutos.

Durante ese tiempo uno de los carabineros agarró mi carpeta y salió corriendo, igual que los demás carabineros cuando vieron que se acercaban unos fotógrafos de prensa. El joven, mientras tanto, me dijo que era policía y que yo estaba detenido.

Al levantarme, desapareció el policía y me dirigí en primer lugar a los carabineros que habían vuelto a aparecer, requiriendo mi carpeta.   Se apartaron sin contestar y cuando les seguí me encontré con que al  lado suyo estaba el policía quien me había agredido y otro de los carabineros que tenía mi carpeta. Me dirigí a uno de ellos que tenía el nombre Moya en su uniforme y que se identificó como responsable de los funcionarios allí presentes. Me identifiqué, presentándole mi pasaporte británico con el cual entré en Chile ayer. Él transmitió los datos a un superior suyo por celular. Le pregunté al oficial Moya si el joven era en realidad policía y me contestó que sí y que estaba bajo sus órdenes. Le pedí que me diera el nombre de ese policía y se negó a ello. Al preguntárselo dijo que no estaba detenido.

Puesto que mi brazo sangraba por causa de la agresión, le pedí al oficial Moya donde podría encontrar un hospital donde curarme. Me dijo que en la Avenida Portugal – que, averigué mas tarde, estaba a bastante distancia. Luego le pregunté donde había una Comisaría para denunciarle  y me contestó  que no iba a decírmelo.

Dadas esas circunstancias decidí regresar a Valparaíso. Presentándome en Urgencias del Hospital Van Buren me dieron un parte que hace referencia a lesiones en un brazo, que me curaron, y  hematomas en varias partes del cuerpo. Luego denuncié los hechos en la Policía de Investigaciones de Valparaíso. Entiendo que el informe policial allí redactado será enviado al Fiscal de guardia mañana y que, previsiblemente, éste se declarará incompetente, reenviándolo a la Fiscalía apropiada en Santiago.

Se da la circunstancia que el 2 de abril del año en curso, dos días antes de regresar a España, fui agredido en el molo de Valparaíso con ocasión de la despedida de la Esmeralda por dos desconocidos en presencia de un Carabinero, el Sgto. Juan Lucke, que no intervino. 

Denuncié los hechos en la misma Oficina de Investigaciones de Valparaíso, informe ese que también pasó a la Fiscalía. Pedí que, como primer paso, identificasen a mis agresores, puesto que todo el incidente había sido filmado por un cámara de TVN, el Sr.Danilo Ahumada. Hasta el día de hoy no tengo noticias de las investigaciones que pudieran haberse llevado a cabo a este respecto.

Espero que verán bien dar a conocer que Carabineros está actuando fuera de la ley y que los obispos siguen despreocupados por la verdad.

Saludos, Fred

 

Cuarenta y nueve chilenos han matado a sus esposas durante 2007

 argenpress.info

Las muertes de mujeres a manos de sus cónyuges llegaron a 49 en Chile, cuando un hombre ahorcó con sus manos y un cordón a su conviviente en Santiago.

El homicida de 34 años, quien fue identificado como Oscar Ureta Martínez, enfrenta una pena de 15 años o cadena perpetua por asesinar a su conviviente, la uruguaya Juanita Fernández Fontes, de 30 años.

El agresor había sido denunciado por su pareja por violar a una de sus hijas, de una relación anterior, y por violencia doméstica.

Este sería el 'feminicidio' número 49 de este año por parte de sus maridos o parejas, según el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam).

Un reciente estudio realizado en Chile sobre el 'feminicidio' encontró que los agresores no tienen conciencia de que la violencia intrafamiliar es un delito, y lo mismo ocurre con algunas mujeres.

Los agresores son mayoritariamente hombres que buscan una relación de poder sobre la víctima, y se vuelven peligrosos, llegando a asesinar a su pareja.

Lento cambio cultural respecto al tema en Chile

A casi dos años de la entrada en vigencia de la Ley de Violencia Intrafamiliar, promulgada en octubre del 2005, el cambio cultural ha sido lento.

En los juicios de violencia intrafamiliar se escucha frecuentemente decir a un acusado 'le pegué, pero no fue para tanto', o 'tenía razones para pegarle', lo cual es un reflejo de un rasgo generalizado en los agresores.

Un caso que conmocionó a la sociedad chilena fue el de un hombre que roció gasolina y le prendió fuego a su auto cuando se encontraba en su interior su esposa embarazada de ocho meses. La criatura se salvó, pero la mujer lleva más de dos meses en el hospital.

La autora del estudio, la abogada Lidia Casas, comentó que los hombres agresores 'no logran entender que su conducta es reprochable social y penalmente'.

Recordó a un abogado defensor que argumentó que 'hay que entender a estos hombres: trabajan mucho y llegan a la casa cansados del trabajo y encuentran que su mujer anda comadreando con la vecina'.

'Eso grafica lo que mucha gente piensa respecto a la violencia intrafamiliar', concluye la abogada, quien agregó: 'Si no lo tienen incorporado los operadores de la justicia, qué se le puede pedir a los imputados'.

El estudio señala que el cambio cultural incluye a las mujeres, porque 'no falta la mujer que dice 'es mi marido, por algo me pega'. Hay quienes entienden las relaciones con escenas de celos y maltrato'.

Eduardo Sepúlveda, defensor nacional, afirmó que poco a poco se ha logrado sensibilizar a los abogados defensores, pero no todos entienden el carácter de este delito.

'Queremos que el defensor le haga comprender a su defendido que maltratar a una mujer es un hecho grave, significativo para la sociedad, y que no lo queremos volver a tener como cliente', agregó.

El perfil de los hombres culpables de violencia intrafamiliar

Según el estudio, es difícil establecer un perfil del agresor, pero hay algunos rasgos comunes. Se trata de tipos con baja autoestima e inseguros que adquieren confianza en sí mismos a través del control hacia otros, fundamentalmente en el espacio íntimo. A eso se puede sumar la agresividad y la impulsividad.

Un rasgo adicional que se observa en algunos agresores es el menosprecio al ser femenino.

Hay casos de imputados que se han negado tajantemente a ser defendidos por una mujer. Se trata de hombres que tienen una relación compleja con las mujeres en todos los ámbitos.

La violencia no es campo exclusivo de los hombres. El estudio muestra que 15 por ciento de mujeres agresoras también basan la violencia en una relación de poder, pero hay matices.

Se concluye que las mujeres que no pueden aceptar la ruptura del vínculo amoroso con su pareja no resultan peligrosas; no buscan reestablecer la relación de poder con su pareja y sólo quiere vengarse, rayar el auto o romper sus vidrios, por ejemplo.

En estos casos, la mujer no es una figura que sea un riesgo para la seguridad del marido.

En el caso del hombre, éste por lo general hostiga a su cónyuge, la persigue, no acepta que ella lo haya dejado, que tenga otra pareja, y todo ello se convierte en una espiral de violencia, que puede terminar en un 'feminicidio'.

En Chile, los hombres agresores tienen en su mayoría entre 21 y 29 años.

Se aduce que eso se debe a que en la población más joven se ha entendido la necesidad de denunciar y no acostumbrarse a una violencia habitual. La violencia también se produce en los rangos de mayor edad.

Los casos de violencia familiar no sólo se registran en familias pobres, sino también en los sectores medio y alto de la sociedad chilena, aunque los que se producen en los estratos ricos no se divulgan por la prensa.

La pasada semana quedó en libertad una mujer que mató de dos disparos a su marido en Santiago, tras comprobarse que el hombre abusaba de ella diariamente. El juez acreditó que hubo legítima defensa.

La violencia intrafamiliar, extendida en todos los países de América Latina, es un fenómeno social difícil de erradicar, y sólo podrá reducirse a medida que se vayan alcanzando altos niveles de educación y cultura.

Lamentablemente, en la región hay más de 223 millones de personas que viven en la pobreza y unos 105 millones en la indigencia.

REFUGIADOS POLÍTICOS AGRADECIERON HOSPITALIDAD DEL PUEBLO DE SANTA CRUZ DURANTE SU EXILIO

REFUGIADOS POLÍTICOS AGRADECIERON HOSPITALIDAD DEL PUEBLO DE SANTA CRUZ DURANTE SU EXILIO

Con una placa en la plaza de Armas de Río Gallegos, el Centro Cultural de Refugiados Políticos en la Patagonia “Salvador Allende” agradeció al pueblo argentino la solidaridad brindada a los refugiados políticos tras el Golpe Militar.

El presidente del Centro Cultural Solidario de Refugiados Políticos en la Patagonia, Sergio Barrientos, expresó que en el acto quisieron recordar cómo y por qué decidieron salir de Punta Arenas el 11 de septiembre de 1973, mientras los compañeros eran secuestrados, torturados y asesinados en recintos militares.

Mientras, el secretario de Estado de Derechos Humanos de la provincia de Santa Cruz, Alberto Marucco indicó que este es el inicio de un sinnúmero de actividades con la agrupación magallánica.

Asimismo, se realizó un acto cultural en el que participaron el grupo folclórico Aike Troba y la cantante Sandra Baeza, y donde además el Centro Cultural Solidario de Ex Refugiados Políticos en la Patagonia ‘Salvador Allende vive en la memoria’, hizo entrega de distinciones al Presidente Néstor Kirchner, al gobernador de la Provincia de Santa Cruz Daniel Peralta, al intendente de Río Gallegos, Héctor Roquel, al secretario de Derechos Humanos, Alberto Marucco y a los vecinos que refugiaron a los exiliados.

En el homenaje además, estuvieron presentes el senador Pedro Muñoz, las consejeras regionales Nancy Dittmar y Flor Mayorga, los concejales de Punta Arenas, Carlos González y José Saldivia, integrantes de la agrupación de familiares de ejecutados políticos.

Cabe destacar la hospitalidad de los integrantes del Centro Chileno en Río Gallegos y del Secretario de Derechos Humanos de la provincia, Alberto Marucco durante la estadía de la delegación que viajó desde Punta Arenas para participar en las actividades.


Daniela Hichins

OPINION FRENTE AL PROYECTO DE INSTITUTO DE DERECHOS HUMANOS

Los abajo firmantes, todos trabajadores del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, manifestamos nuestra mayor preocupación a la Presidenta de la República, a los parlamentarios y a las agrupaciones de derechos humanos respecto a las indicaciones sustitutivas del Proyecto de Ley que crea el Instituto Nacional de Derechos Humanos, aprobadas anteayer por el Senado.

El nuevo texto suprimió la facultad que entregaba el artículo 4 número 7 del proyecto aprobado por la Cámara de Diputados, para "deducir querella y ejercer las demás acciones legales respecto de hechos que sean constitutivos de crímenes de genocidio, de lesa humanidad y de guerra. La misma obligación recaerá sobre los crímenes y simples delitos que deban ser investigados y sancionados según los tratados internacionales ratificados por Chile que se encuentren vigentes".

También se le quitó la obligación - establecida en el número 8 de este artículo- de hacerse parte o coadyuvar en los procesos criminales relacionados con causas de detenidos desaparecidos de conformidad a lo dispuesto en la Ley 19.123.

De acuerdo con lo anterior el Instituto no tendrá la facultad de actuar judicialmente.

El ministro Viera-Gallo ha expresado a la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y a la opinión pública: "eso no nos preocupa, porque respecto a los juicios pasados está el Programa de Derechos Humanos".

Sin embargo, de acuerdo al texto aprobado no es posible que el Programa de Derechos Humanos pueda seguir actuando en los juicios. Este Programa ha operado como continuador de la  ley 19.123 ejerciendo acciones judiciales como parte, en virtud de los artículos 2° y 6° de esta ley, lo que no podrá seguir haciendo porque ya no será el continuador de la Corporación Nacional de Reparación y Reconciliación; sino que lo será el Instituto de Derechos Humanos, el que -según la historia fidedigna de la ley- no estará facultada para actuar en los juicios. (Ver Artículo 4 N° 5).

A mayor abundamiento, el texto aprobado señala que le corresponderá especialmente al Instituto "Custodiar y guardar en depósito los antecedentes reunidos por (...) el Programa de Derechos Humanos dependiente del Ministerio del Interior".

En la práctica es y ha sido el Programa de Derechos Humanos el organismo que sostiene la acción penal en la inmensa mayoría de las causas en que se persigue la responsabilidad penal de los violadores de derechos humanos, respecto de los detenidos desaparecidos y ejecutados políticos sin entrega de restos.

Por tanto, dado que el Programa de Derechos Humanos no podrá seguir efectuando sus funciones y que el Instituto no tendrá facultades para accionar judicialmente, es claro que este proyecto favorece a los defensores de los violadores de derechos humanos, ya que deja fuera de los procesos al organismo que está dando movimiento y haciendo seguimiento a las causas. El proyecto, para los violadores de derechos humanos, es tan favorable como el decreto ley de amnistía ya que posibilita la impunidad impidiendo que desde el Estado se persiga en los tribunales de justicia la responsabilidad criminal de los agentes.

Resulta paradójico, contradictorio y decepcionante que el futuro Instituto Nacional de Derechos Humanos pudiera facilitar la impunidad. No nos oponemos a su creación, sino a que sea un organismo que prive a los familiares de la víctimas y a la sociedad de obtener la anhelada verdad y justicia.

Santiago, 07 de septiembre de 2007

Sonia Arnal Morey;  Olga Bascuñán Parraguierre; Alma Barahona Cancino; Joseph Bereaud Barraza; Rosemarie Bornand Jarpa; Rodrigo Cortes  Muñoz; Cristián Cruz Rivera; Karinna Fernández Neira; Magdalena Garcés Fuentes; José Antonio Guerrero Uriarte; Ximena González Vergara; Humberto Lagos Schuffeneger; Yheni León Bohórquez; Jaime Madariaga De la Barra; Marta Madrid Acevedo; Isabel Maturana Villagra; Loreto Meza Van den Daele; María José Middleton Humeres; María Eugenia Miranda Brossard; Hugo Montero Toro; Cecilia Noguer Fernández; Boris Paredes Bustos; Patricia Parra Poblete; Wladimir Riesco Bahamondes; Isabel Rojas Zepeda; Norma Rojas Pizarro; Luis Romeo Canibilo; Enrique Ross Leiva; Eduardo Saavedra Díaz; Gladys Vásquez Parra; Agustín Villalobos Molina.