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Centros Chilenos en el Exterior

Cultura

Quilapayún ahora tiene un solo dueño

Quilapayún ahora tiene un solo dueño

 La Nación

Viernes 6 de junio de 2008   

 Por Rodrigo Alvarado E.

Rodolfo Parada habría desistido del juicio por la propiedad del nombre

Aunque el músico lo niega, el fundador Eduardo Carrasco reveló que recibió un documento del tribunal chileno que informa la anulación del juicio y la validez de la resolución anterior, que impidió la inscripción de la marca a nombre de Parada en 2003.

 Foto: Arriba, cuando estaban todos juntos.

Eduardo Carrasco se enteró el miércoles de los detalles judiciales que hoy le permiten afirmar que en Chile, existe un solo Quilapayún. "Esperábamos la fecha para el alegato, pero nuestro abogado recibió un documento del tribunal que informa que, habiendo desistido la otra parte, se anula el juicio y queda válida la última resolución (2005), que declaró ilegal el intento de inscripción Parada", explica el miembro fundador de la agrupación.

Desde Francia, un molesto Rodolfo Parada se limitó a negar la situación: "Eso no es cierto y no hablaré más del tema", dijo. Sin embargo, el abogado de Carrasco, Andrés Melossi, posee el escrito donde se le notifica que el abogado de Parada, Adolfo Würth, presentó un escrito, el 31 de diciembre de 2007, en el Tribunal de la Propiedad Industrial, en que se desiste del recurso de apelación. "Actualmente no hay apelación, el fallo que prohibió el registro está firmado. Por lo tanto los otros integrantes ya pueden hacerlo", sostiene.

FOTO_02 W:200 H:150 7 kb"Hoy (ayer) estaríamos inscribiendo el nombre", agrega Carrasco, quien además recuperó las páginas web que su ex amigo inscribió: "www.quilapayun.cl" y "www.quilapayun.com". Y advierte que también se opondrá al uso de la abreviación "Los Quila", con que Parada intentaría inscribir a su agrupación: "La gente también nos conoce así y eso sería publicidad engañosa".

NUEVO REVÉS

Fundado en 1965 por Julio Numhauser y los hermanos Eduardo y Julio Carrasco, Quilapayún fue sumando músicos a lo largo de su historia en Chile, como Víctor Jara (hasta 1968), Carlos Quezada, Willy Oddó, Hernán Gómez y el propio Parada (1968); y en Francia, donde residieron tras el Golpe de 1973.

Ya entrados los noventa, Carrasco decidió volver a Chile, convirtiéndose Parada en el director de la agrupación, lo que generó en el corto plazo el alejamiento paulatino de varios integrantes históricos, que en 2003 se reagruparon con Carrasco. Ese año Parada intentó inscribir el nombre y la cosa pasó a tribunales.

El resto es historia conocida. La formación de dos conjuntos que por años fueron acreditados con el mismo nombre y diferentes apellidos: "Facción histórica" y "Facción francesa". Hasta que en diciembre de 2007, el Tribunal de Gran Instancia de París resolvió entregarle definitivamente a Carrasco el derecho exclusivo para utilizar el nombre Quilapayún y le prohibió a Parada el uso del nombre en toda la Comunidad Europea. Un golpe que se sumó, por entonces, al retiro de un cuestionado patrocinio entregado por el Consejo de Cultura y las Artes.

 

AGRADECIMIENTOS DE LA FUNDACION VICTOR JARA

El martes 3 de Junio de 2008, el ministro de la Corte de Apelaciones Juan Eduardo Fuentes Belmar, ha comunicado la reapertura de la investigación por el asesinato de Víctor Jara.

La Fundación Víctor Jara quiere hacer público su agradecimiento por toda la solidaridad de la comunidad nacional e internacional, a las organizaciones sociales, sindicales, políticas y culturales, a los artistas, a las autoridades de gobierno y a todos y todas quienes se movilizaron desde el 15 de Mayo para exigir la reapertura de este caso.

Se ha realizado un esfuerzo a nivel mundial para exigir la reapertura del caso por el asesinato de Víctor Jara y las muestras de solidaridad han sido fundamentales en cada una de las actividades que la familia de Víctor, junto a la Fundación Víctor Jara ha convocado.

Queremos expresar toda nuestra emoción y agradecimientos, ya que en esta lucha fueron muchas las manos y voces que colaboraron con pasión y entrega. En breves días, en diversos rincones del país y del mundo, se desarrollaron acciones individuales y colectivas. Se recolectaron miles de adhesiones de apoyo en plazas, calles, poblaciones, sindicatos, organizaciones y universidades. Por todo Chile y el mundo se expresaron muestras de dignidad y compromiso con la justicia.

Reiteramos nuestro compromiso con el imperativo ético y moral de exigencia de verdad y  justicia para todas las  victimas del ex estadio Chile y todas las víctimas de la dictadura.

¡Justicia para Víctor Jara, Justicia para Chile!

FUNDACION VICTOR JARA
Huérfanos 2136. Plaza Brasil. Santiago de Chile.
Fono: 6579455
Celular: 8-7769571
www.fundacionvictorjara.cl

 

Amanda no es la letra de una canción

Amanda no es la letra de una canción

La Nación  Domingo 25 de mayo de 2008   

Por Por Alejandra Carmona  

La hija de Víctor Jara habla de sus fantasmas y sus deseos de justicia

Cuando dice su nombre en el consultorio le cantan "Te recuerdo, Amanda". Antes se hacía la lesa. Ahora dice: "Yo soy la hija de Víctor Jara". Amanda no canta, no toca guitarra y tampoco milita en el PC. No pretende ser el vivo retrato de su padre. Su recuerdo es íntimo, un proceso personal en el que ha debido aprender a desenrabiarse con Víctor ausente y a pedir explicaciones por su muerte.

 La noche que Amanda voló hacia su exilio se fue sólo con lo puesto. Ni siquiera alcanzó a recoger sus juguetes de niña de nueve años. En las tres maletas que llevaban ella, su madre, Joan, y su hermana, Manuela, sólo cupo su padre: sus fotos, un montón de recortes de diarios, cartas y cintas de grabación. En medio de fusiles y militares arrogantes que abundaban en el aeropuerto de Santiago, enfilaron hasta la puerta del avión con destino a Londres, las tres de la mano, escoltadas por un funcionario de la Embajada de Inglaterra en Chile. Era el 16 de octubre de 1973, y ésa, la única escena de esa noche que Amanda Jara tiene en la cabeza. Además de la sensación de vacío, de volar mucho antes que el avión despegara. El desamparo.

En Chile quedaba su casa de Colón, el cuarto básico en el Manuel de Salas, las tardes de asombro y aprendizaje. La humedad de los paisajes de Isla Negra que tanto le gustaba mirar. Los amigos, los sueños y su padre muerto con 44 balazos.

Por estos días, los recuerdos son como un dedo impertinente apretando el corazón. La semana pasada, el ministro Juan Eduardo Fuentes Belmar cerró la causa de la muerte de Víctor como ella llama a su padre y ha tenido que recordar a la fuerza muchas de las cosas que su mente había intentado borrar.

Amanda Jara no canta, no toca la guitarra, no milita en el PC y tampoco quiere formar una familia de artistas que se llame "los Jara", aunque algunos de sus primos se lo han sugerido. Alguna vez, cuando era chica, bailó en un grupo folclórico, pero nunca le gustó exponerse. No escucha todo el día canciones de trova y se niega a dar la razón a quienes dicen que tiene la misma sonrisa de su padre. Va a pocos encuentros proderechos humanos, no lleva la bandera de lucha de ninguna causa. A Amanda Jara no le interesa ser símbolo de nada.

Con suerte acepta dar esta entrevista.

Pero lo suyo no es una pose de rebeldía. Recién se está reconciliando con buena parte de su vida. Ahora que tiene 43 años, desde su tranquila vida en Quintay donde llegó hace 18 años macera los recuerdos ingratos y ha vuelto a escuchar las canciones de Víctor Jara sin sentir rabia por haberla dejado.

 

SIMPLEMENTE MARÍA

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  Joan, Víctor, Amanda (sentada en las piernas de su papá) y Manuela. Todos en compañía de una guitarra. Foto: Gentileza Fundación Víctor Jara
Todo fue muy confuso ese 11 de septiembre de 1973. Víctor tenía agendado un acto en la Universidad Técnica del Estado. La idea: luchar contra la guerra civil en Chile. De pronto, ese martes cambió de rumbo. Por la radio se escuchó sobre el ataque a La Moneda y el levantamiento de los militares. Allende estaba pronunciando su discurso histórico cuando Víctor decidió salir a la calle. "Era un día extraño, con los relatos de la radio, y todo hacía que fuera un día especial, pero nadie pensó que la situación llegaría a tal extremo. Nadie pensó que chilenos terminarían matando chilenos". Víctor salió de la casa rumbo a la Universidad Técnica.

Entonces, Amanda nombre que heredó de su abuela paterna estaba por cumplir ocho años. Sus días transcurrían tranquilos en la casa de Colón donde todavía vive su mamá, la bailarina inglesa Joan Turner. "Yo me crié escuchando música cuenta Amanda . Había un cuarto trasero donde ensayaban los Quila y los Inti. Hacían unas murgas muy chistosas en el patio. Dejaban la escoba con los vecinos". En otra parte de la casa, su mamá ensayaba escuchando a Vivaldi y su hermana Manuela, la "Manu" hija del fallecido coreógrafo Patricio Bunster , se divertía aprendiendo a tocar guitarra con Víctor. En las tardes, Manuela y el cantautor eran absorbidos por la televisión mexicana, y la teleserie "Simplemente María" los consumía. Aunque sus padres trabajaban mucho, Amanda no tiene ninguna sensación de ausencia.

"Víctor nos cantaba, aunque sólo la ‘Manu’ se acuerda cuando ensayaba pequeñas estrofas de sus creaciones con la guitarra. Nosotros también le cantábamos, hacíamos shows; la ‘Manu’ era rebuena para eso. Bailaba, se disfrazaba, y él se mataba de la risa; le gustaba mucho estar con nosotras", cuenta Amanda. Juntos salían de paseo a la Quinta Normal y probaban las sopas, platos estrella de la afición culinaria de Víctor Jara.

Los recuerdos de Amanda son tal y como alguna vez los describió el cantante al momento de hablar de su familia. "Tenemos dos hijas, Manuela y Amanda, por las que confieso total y absoluta debilidad En mi día ideal estaría todo el día en la casa, no habría fuerza que me hiciera salir. Me dedicaría a trabajar en el jardín, a hacer aseo, a contemplar muchas cosas que por falta de tiempo no puedo contemplar ahora. A jugar con mis hijas".

 

UNA PROTESTA EN MATTA

Hace 18 años que Amanda Jara eligió Quintay como su refugio. Ella prefiere la calidez de la cabaña que comparte con Nego, un buzo que trae el pescado para el almuerzo. Ella colabora con verduras de su chacra. Se alejó de Santiago porque no le gusta la tontera de la capital. "En Santiago creen que la vida se trata de farándula, de los futbolistas, de la chimuchina. Son cosas muy superficiales, y lo peor es que se creen la muerte, pero las cosas no son iguales en el resto de Chile. Ya estaba aburrida de la capital", asegura.

Después de estudiar Comunicaciones Visuales y cuatro años de Bellas Artes en la Arcis, dejó todo y se fue a vivir al terreno que habían comprado años antes con su mamá. "Con la Turistel en la mano buscamos sitios, hasta nos ofrecieron Tunquén, pero nos pareció muy solo, así que no vivo en el sector cuico", dice muerta de la risa, hasta que las carcajadas se apagan, desaparece la coraza y esa chapa de "inepta social" que Amanda se impone porque no quiere contestar nada que la delate.

"Siento pena por la muerte de mi papá, pero por mucho tiempo, muchos años, sentí mucha rabia". Interrumpe su relato para explicar que ella no es siempre así, pero que estos últimos días tiene un revoltijo en la guata y la pena no tarda en aflorar. Sigue entre sollozos por varios minutos: "Tenía rabia, me preguntaba por qué Víctor había salido de la casa ese día, por qué no se había quedado con nosotras, por qué se fue a la Técnica". Es su desahogo, pero se incorpora nuevamente para explicar que todo esto hizo que ella no escuchara a Víctor Jara por mucho tiempo. "En mi casa no se escuchaba; en Londres, porque mi mamá se volvía un mar de llanto, y luego acá, simplemente porque tardé en reconciliarme con esa historia", dice. "Quizá por eso tampoco aprendí a tocar guitarra, ni a cantar; seguramente era lo que esperaban de la hija de Víctor Jara".

Cuando Amanda volvió a Chile sólo pensaba permanecer un año y regresar a Londres, pero se quedó más tiempo. "Me enamoré de un hombre y también de este Chile combativo, entregado, que salía a la calle a luchar". Era 1983 cuando asistió a su primera protesta en Santiago. Caminó cuadras y cuadras por avenida Matta, mientras Chile asistía a períodos crudos de represión producto de las primeras marchas antidictadura. De entre la muchedumbre se oyó el grito: "Compañero Víctor Jara, presente". Con el pecho hinchado y las lágrimas sin contención, Amanda tomó aire contaminado y lacrimógeno y respondió: "Presente". Como si fuera un muerto ajeno, pero también como si fuera suyo y de todos. Entonces comenzó a reconciliarse con su padre. Si Víctor Jara no hubiese ido a la Universidad Técnica ese martes, no habría sido Víctor Jara.

 

TE RECUERDO, AMANDA

Por estos días, Amanda va y viene de Quintay. Deja a Nego con sus labores de pescador y ella viaja a Santiago a enterarse de la fundación que lleva el nombre de su padre y también del curso que ha tomado la investigación por su muerte. "Yo me hago una sola pregunta: si mi padre, que es el caso emblemático del Estadio Chile no tiene solución, ¿entonces qué pasa con el resto de muertos, dónde están los culpables?", dice. Amanda no puede creer que en todos estos años no haya ni un solo testigo que pueda reconocer al asesino. Pero maneja una teoría: "Hay un par de oficiales que estaban presos por el tanquetazo de julio. Ellos fueron liberados el día del golpe. Se dice que a estos oficiales se les dio el Estadio Chile como un premio".

Amanda cree que la información no ha llegado a las manos de la justicia porque hay quienes no han querido que se sepa la verdad. "La gran piedra de tope para los casos del Estadio Chile ha sido el Ejército, las Fuerzas Armadas. No han querido entregar un organigrama de mando. El Ejército tiene la información y no la ha entregado, por eso se ha visto frustrado no sólo el caso de mi padre, sino que tantos otros". A pesar de la resolución judicial, Amanda no culpa al ministro Fuentes Belmar. Tampoco le interesa que quienes asesinaron a su padre, "viejos de más de 70 años", se pudran en la cárcel. "Lo que yo quiero es justicia, y la justicia para mí es que se sepa quiénes son los asesinos. Que podamos ver una lista y decir este señor de acá, con nombre y apellido, es un asesino".

Amanda nunca ha pedido públicamente justicia para su padre. Sin embargo, ahora no se pierde detalle y viajó especialmente desde Quintay para reunirse con el ministro de Justicia, Carlos Maldonado. Ya no tiene cuentas pendientes. De esas que son personales y no se escriben en la prensa. Incluso ahora bromea cuando va al consultorio o a pagar alguna cuenta y al decir su nombre le cantan: "Te recuerdo, Amanda". Antes se quedaba callada, ahora dice: "Yo soy la hija de Víctor Jara". Y si una periodista le dice que esa canción la escribió su padre para su madre, ella también tiene respuesta: "Cuando la hizo, yo tenía dos años y medio y me habían diagnosticado diabetes, así que esa canción también la escribió un poco por mí". LND

 

Pancho Villa, un canto de resistencia

Pancho Villa, un canto de resistencia

Creo que no hay nada más contradictorio en el comportamiento humano, que terminar siendo parte de aquello que decimos nos indigna”

Chile Cultura

Francisco Villa, es un sonido recurrente en cada espacio de consecuencia, solidaridad y encuentro, que aún existen porfiadamente, como huellas imborrables de las luchas heredadas, contra la dictadura militar, que instauró la noche más larga y tenebrosa de la historia de Chile.

Es uno de los tantos, que a través de su canto contribuyen, como trinchera infranqueable, la defensa de la identidad como pueblo. Esa identidad que está lejos de los índices macro económicos y las manoseadas interpretaciones, que los estudiosos sociólogos, venidos de Europa (post dictadura), han tratado de imponer como cultura imperante, en estos años de pseudo democracia.

Hijo de Profesores, desde niño estuvo ligado al canto y al desarrollo del sentido crítico, fue en su etapa de estudiante secundario, donde se hicieron claras y determinantes sus opciones, las que lo llevaron por una parte, a sumarse -en plena dictadura al movimiento estudiantil, como militante comunista, dirigente y activo defensor de los Derechos Humanos y la Justicia Social y por otra, a recoger la guitarra, el canto y la poesía como forma de expresión y realización, tanto personal como colectiva.

Es esa senda trazada, la que lo ha mantenido "en resistencia" permanentemente. Su ojo agudo y verso punzante, lo han llevado a distintos puntos del planeta, a mostrar musicalmente la realidad de un País, lleno de contradicciones

Uno de sus pasos por estos días, es la presentación que brindará el 16 de mayo en la sala Master, de la Universidad de Chile, entre otros proyectos y visiones que nos cuenta en la siguiente entrevista.

¿En qué está?, el trovador de la voz intransigente.

.Estoy concentrado, este año especialmente en la edición de tres registros de mi trabajo, el primero es el que estaré este 16 de mayo, efectuando en la Sala Master de Radio Universidad de Chile, en donde realizaré un concierto, que será grabado tanto en audio como en imagen, con la intención de convertir ese material en disco y dvd, será mi primera producción en vivo y reunirá una parte de aquellas canciones que considero más representativa y otra con lo más nuevo. El segundo registro, corresponde a la grabación de un nuevo disco de estudio, el que será realizado en la ciudad de La Habana , en el mes de julio y el tercer registro, es la edición de un libro, que reunirá los textos de las canciones, más poesía, crónicas, ensayos breves y algunas entrevistas. A eso sumo giras por Europa y Latinoamérica, en fin...y la principal tarea, que es la de siempre, seguir resistiendo en este oficio, duro, pero los suficientemente hermoso como para jugarse la vida por él.

 

Víctor Jara empieza a cantar al bicentenario

Víctor Jara empieza a cantar al bicentenario

La Nación 

Viernes 18 de abril de 2008   

 Actividades parten este fin de semana con concierto de Inti Illimani

La Fundación que administra el legado del músico presenta el cronograma de actividades que celebrará al autor de "El cigarrito": desde el memorial en Lo Espejo, pasando por un ciclo musical, hasta una gran celebración del natalicio del cantante.

Foto: Se contempla un encuentro artístico masivo en el Estadio Víctor Jara.

Pocos años iban desde el retorno a la democracia cuando los deudos de Víctor Jara tuvieron la oportunidad de "purificar" el Estadio Chile -hoy bautizado como Estadio Víctor Jara- con un acto que incluyó danza, música, plástica, teatro y música. La misma productora, Órbita, está a cargo de las actividades que la Fundación Víctor Jara tiene programadas, en un mapa bicentenario que este fin de semana estrena su primera actividad, y que el 28 de septiembre volverá a citar al contingente cultural en el Estadio Víctor Jara.

El ciclo Canto Libre parte hoy en el Galpón Víctor Jara: una cita mensual en el espacio de Plaza Brasil donde músicos de distintas generaciones -"emblemáticos y nuevos artistas", apunta la directora de la entidad, Gloria Konig- se presentarán en un formato poco habitual. "El público estará en mesas y tendrán la oportunidad de compartir con los músicos, de una manera muy vital", cuentan en la Fundación.

Memorial y red internacional

El cartel de invitados incluye a La Banda Conmoción y Resaca del Norte en junio; Congreso en julio; Illapu en agosto; Media Banda, Carlos Cabezas y Huara en octubre y Gepe en noviembre, todo mientras se encuentran en negociaciones para cerrar el ciclo con Los Bunkers. La cita la abre Inti Illimani (Nuevo) en dos jornadas, hoy y mañana, y Jorge Coulón adelanta algo del concierto que ya está casi agotado: "Este ciclo es hacer una especie de peña, así que vamos a hacer harto guitarreo".

Canto Libre es sólo una de las primeras actividades que se harán en el nombre de Víctor Jara de acá al 2010. La Fundación se adjudicó un Fondo Bicentenario del Ministerio de Cultura, y le seguirán varias obras. Otra de ellas será el memorial para Víctor Jara que se emplazará en la comuna de Lo Espejo, justo en el sitio donde el músico y otras cuatro personas fueron arrojadas en 1973, tras ser torturados y asesinados.

Según explican en la Fundación, "nunca hemos querido estatuas o monumentos, queremos un espacio abierto para la comunidad, un anfiteatro o un centro cultural". El concurso para la licitación estará abierto desde junio. A eso se suma la inversión en el Galpón Víctor Jara, en el cual se está invirtiendo para mejorar iluminación, sonido e infraestructura. Además, en la fundación continúa la recopilación de material post-73 relativo a Víctor Jara, y también se encuentran restaurando material audiovisual inédito.

Y el día que Jara cumpliría 75 años, la Fundación celebrará el natalicio del autor de "Te recuerdo Amanda", y la convocatoria contemplará nuevamente un espectáculo multimedia: un festival que una danza, teatro, música y plástica. "Queremos una fiesta masiva y alegre", explica Konig, "porque entendemos que durante los primeros años se asociara iconográficamente a Víctor con el horror, la represión y la brutalidad de la dictadura. El tiempo ha pasado, sentimos que hay una responsabilidad de recuperar la vida de Víctor Jara, su goce y compromiso con la vida y construcción de país".

 

 

Los Jaivas no se olvidan de Gabriel Parra

Los Jaivas no se olvidan de Gabriel Parra

La Nación 

Martes 15 de abril de 2008   

 Por Marisol García 

Hoy se cumplen 20 años de la muerte del percusionista

Una conmemoración privada en Concón preparan hoy sus compañeros y familiares. Juanita Parra -hija y sucesora-, lo define como “un músico histriónico, de talentos muy amplios y que ha inspirado a muchos”.

Foto: Gabriel (tercero de izquierda a derecha) junto a sus compañeros en Francia.

En la lógica de las bandas de rock, los bateristas no suelen recibir trato de líderes. Pero Gabriel Parra nunca fue un baterista convencional, y es inevitable que su pérdida vuelva a recordarse hoy, a veinte años de su muerte. Su brillante trayecto artístico fue truncado por un choque carretero al sur de Perú el 15 de abril de 1988. No hay dobles opiniones sobre su talento: como ningún percusionista chileno antes ni después, Gabriel Parra combinó dosis de carisma, elegancia, atrevimiento creativo y rigor profesional totalmente fuera de los cánones acostumbrados en nuestra música.

El suyo fue un camino que empezó con las improvisaciones fraternales junto a Claudio y Eduardo, en su casa familiar de Viña, y concluyó en abril de 1988 con uno de los funerales más masivos de que tengamos memoria en Chile. Admiradores y amigos serán bienvenidos a la conmemoración que ha preparado hoy en su nombre el círculo de Los Jaivas en el cementerio Parque del Mar, cercano a Concón.

Inspirador

"En torno a Los Jaivas ha habido siempre un cariño muy espontáneo, y Gabriel es también parte de ese recuerdo", estima Juanita, su hija y sucesora natural en la batería del grupo desde mediados de los años 90. "Yo sé que fue un músico muy inspirador, para muchos creadores más jóvenes. Quienes lo vieron en vivo quedaban muy impactados con su técnica y su estilo. Era un baterista histriónico, que no se quedaba escondido atrás del escenario, que podía tocar batería con los pies y una trutruca con la boca. Además fue un músico de talentos muy amplios, que participaba en la composición, que tocaba instrumentos de cuerda".

Andrea Tessa cree haberle hecho la última entrevista. Ella y el equipo del programa "Más música" llegaron el 25 de marzo de 1988 a la prueba de sonido para el recital de Los Jaivas en el Estadio Santa Laura. "Gabriel siempre se llevaba todas las miradas, era un performer muy magnético", recuerda la cantante y animadora. "En esa entrevista me contó de sus planes de partir a Perú. Fue muy impactante saber de su muerte días más tarde".

La alegría del fervor masivo de esa noche en el Santa Laura terminó contaminándose más tarde con la estafa de uno de los productores, consigna Freddy Stock en el libro "Los caminos que se abren": "La última vez que los muchachos vieron con vida a Gabriel fue en el Hotel Carrera, agarrando por el cuello al tío este de la productora. Estaba muy enfurecido, como pocas veces, impune a los sollozos del tipo que juraba un descalabro económico difícil de creer". La pérdida económica no era sólo una molestia. Gabriel abrazaba la idea de montar una ambicioso concierto en Nazca, Perú, otro de los símbolos universales de su adorada cultura incaica.

Fue camino a Nazca, precisamente, que el vehículo que manejaba chocó con un monolito, justo en un ángulo conocido como "la curva del diablo". Habían pasado siete días desde su último concierto, en el teatro Teletón de Santiago. Las fotos de su despedida en Viña son asombrosas. Multitudes junto a la plaza y sobre las tumbas del cementerio Santa Inés, su primer lugar de reposo. El disco siguiente de Los Jaivas se llamó, en su memoria, "Si tú no estás".

 

LLAMADME STALIN

LLAMADME STALIN

 Esta biografía recorre la vida del dictador desde su nacimiento hasta el octubre revolucionario, obra de Simon Sebag Montefiori.

             Hubo que esperar a que cayera el muro para adentrarse en la vida de Stalin antes de la Revolución de 1917. Aún así no resultaba nada fácil porque, mientras duró su mandato, la policía de encargó de borrar todos los rastros de su pasado.

            A Stalin, megalómano hasta el extremo, le preocupaba su historia y cuando no podía aderezarla a su gusto, con exageraciones o silencios, simplemente la hacía desaparecer si no le gustaba. Todo ello hace que este trabajo de Montefiore sea más valioso aún.

            Esta biografía, que recorre la vida del dictador desde su nacimiento hasta el octubre revolucionario completa "La corte del zar rojo", obra en la que Montefiore ya dio muestras de su buen hacer.

            La vida de muchos personajes resulta incomprensible si no se conocen sus orígenes. El retrato que nos muestra estas páginas cuadra perfectamente con el genocida que conocemos.

            Stalin no sólo fue responsable de la muerte de millones de personas, sino que personalmente elaboraba listas de aquellos que quería desaparecieran. Entre ellos hubo muchos, como se lee en estas páginas, que lo acompañaron en los inicios de su actividad política y revolucionaria e incluso personas que podían llamarse amigos.

            Montefiore nos presenta a Stalin, uno de los muchos nombres con los que fue llamado en su azarosa vida y que es el que prevaleció, como un georgiano amante de los cantos, galante con las mujeres y con facilidad para seducirlas pero, sobre todo, totalmente entregado a la revolución.

            Y esa entrega conllevaba el uso de la fuerza a todos los niveles y sin ningún límite. El libro, que es una obra fascinante tanto en el apartado de investigación como en el narrativo, nos muestra muchos rasgos de Stalin, pero en ningún momento aparece la piedad.

            Por eso, por mucho que en "Pravda", habla de la sangre de los obreros, o de la necesidad de liberarlos parece claro que para Stalin lo importante de la Revolución era ella misma, y todo lo demás una excusa.

            Montefiore nos da cumplida noticia de sus orígenes, de su paso por el seminario, de su afición a la poesía, de sus numerosos destierros y singular dote para la fuga, de sus escarceos amorosos y de los hijos que tuvo con diferentes mujeres, de sus amistades con auténticos psicópatas, Kamo por ejemplo, de su admiración por Lenin, que nunca le impidió mantener una distancia crítica y de su enemistad, desde el principio, con Trotski, al que acabaría mandando asesinar.

            Stalin se nos muestra también como una voluntad férrea, autodidacta y temerario en sus acciones... y no dejan de apuntarse algunas sospechas sobre su posible complicidad con la policía en los años previos a la revolución, aunque el autor no se inclina por ello.

            ¿Quién fue Iosiv Vissarionovich Djugashvili, alias Koba, alias Soso, alias Stalin? Sin duda para responder a esa pregunta es imprescindible conocer los numerosos detalles y anécdotas que nos refiere Montefiore y acompañarlo en su excelente investigación, que él nos narra con una fluidez que atrapa al lector como si fuera una novelaLLAMADME STALIN

La historia secreta de un revolucionario.

Simon Sebag Montefiore

Ed. Crítica

573 páginas

 

Chilhué lanza Exégesis: Un DVD que enseña danzas chilotas

Chilhué lanza Exégesis: Un DVD que enseña danzas chilotas

Foto: Zamba resfalosa.- Danza perteneciente a las islas del Archipiélago de Chiloé.

Chilhué, la prestigiosa y ya tradicional agrupación de la música chilota, hace un nuevo aporte al conocimiento de las danzas del archipiélago, al entregar un importante material de apoyo audiovisual. Este se concretará el martes 25 de marzo, a las 12.00 horas, en la sala SCD Bellavista, cuando lance su DVD "Exégesis, interpretación de 14 danzas de Chiloé".

Siempre en el rescate del patrimonio chileno, como ha hecho durante sus casi 28 años de vida, "Chilhué" grabó este DVD en el que muestra en forma didáctica, cada una de las danzas tradicionales de Chiloé, clasificadas según el número de participantes. Y como si fuera poco, el álbum audiovisual es acompañado por un librillo en el que se explica, con dibujos, los desplazamientos de los bailarines, lo que lo convierte en un entretenido material de apoyo a la educación.

Dirigido por el profesor Marcos Acevedo, "Chilhué" ha recorrido el país, mostrando en vivo el producto de su investigación y trabajo en terreno. Pero ahora además considera que se hace necesario realizar un registro en un soporte de audio e imagen con estas danzas: "Es importante además entregarlas a la comunidad nacional, dada la particular visión y lectura que de ellas hemos extraído como conocimiento fundamental. Aprendimos con el correr del tiempo que éstas tienen mensajes relevantes para nuestra vida en todos los ámbitos, ello ha sido nuestra pasión por años. Que es lo que nos quieren decir estas especies dancísticas desde su cosmos, desde su geometría, desde sus números, desde sus formas, es lo que intentaremos revelar en este DVD con imágenes rescatadas de distintas presentaciones y conciertos de estos últimos años. Imágenes de cada una de las 14 danzas elegidas. Danzas que son verdaderos mapas y mandalas que nos remontan y nos conectan con Lo Otro desde lo otro. Que nos vincula desde lo regional con lo universal. Metáforas de los movimientos del universo que nos conectan con lo primordial".

Marcos Acevedo, fundador y director del grupo "Chilhué" es profesor de E.G.B. y Música, diplomado en Administración Cultural, monitor en Folclor y Educación, tallerista de Danzas Folclóricas y profesor de la Universidad Silva Henríquez.

 "Chilhué, nacido el 25 de julio de 1980, debe su nombre a la voz  huilliche que significa "lugar donde habitan los hombres y mujeres gaviota"-

La agrupación tiene 10 discos editados y celebró sus 27 años lanzando un álbum doble en julio de 2007, que se llamó "Chilhué: 27 años de Música y Danza" y que incluyó 20 canciones registradas en vivo en dos conciertos.

Y ahora irrumpe en  el mundo audiovisual con este DVD que podrá servir tanto de material de consulta y enseñanza para los profesores de educación musical y de baile como para los amantes de nuestras tradiciones.

El lanzamiento es el martes 25 de Marzo a las 12:00 horas en la Sala SCD de Bellavista, Calle Santa Filomena 110, barrio Bellavista.

Exégesis es un proyecto Fondart.

Andrea A. Carvajal Sandoval

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