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Centros Chilenos en el Exterior

Chilenos en el Mundo

Augusto Pinochet ha Muerto

Por Andrés Bianque

Diciembre 4, Ginebra Suiza

Chilenos en Australia chilenosenaustralia@yahoo.es

 "Cuando diciembre se mezcla de Frustración y Dolor"

 El tambor anclado en su pecho, ese que tañía el son de la muerte, ese que era diana militar de aviso de fusilamientos y torturas ha cesado de cantar la canción de la muerte.

Desde el fondo del mar se levantan cientos de seres humanos devorados por la brutalidad.

Desde el fondo de la tierra, de los ríos, de los lagos, caminan por las avenidas del dolor cientos de Hombres con un destino certero, largas filas caminan a paso lento al encuentro de Pinochet.

Desde el fondo del mar emergen los detenidos desaparecidos.

Tiemblan las raíces de árboles jóvenes que han sido la tumba de hombres y mujeres muertos.

Por entre las piedras, la tierra y las raíces se levantan miles de manos elevándose hacia aquellos caminos olvidados.

Uno a uno, caminan a paso lento hacia un domicilio conocido.

Sindicatos de Obreros de brazos desmembrados caminan hacia el encuentro anhelado.

Maestros y Estudiantes. Hombres y Mujeres. Niños y Pájaros.

Pobladores, mineros, doctores, campesinos, indios, músicos, poetas y trabajadores.

Miles de muertos cruzan las calles de Chile, miles de muertos van tiñendo de huesos el desierto, miles de muertos van respirando envueltos en el viento.

Tiemblan los andes, tiemblan los bosques y las selvas.

Los perros lloran, los pájaros callan expectantes.

Y es que este Horroroso Hematoma de la Historia tendrá su propio horrible infierno.

Y es que las nubes rojas entintadas de riñón reventado vuelan hacia una sola  dirección.

En esta hora en que las lágrimas van orillando las poblaciones pobres, en este minuto inmenso en su esencia de muertes innecesarias, todo un pueblo llora viendo tu partida.

Y es que tu muerte no representa sino otro tipo de muerte, porque hasta tu  muerte nos taladra las entrañas.

¿Cuánto de nosotros mismos te llevas a la tumba? ¿Cuánto de aquello que fue nuestro llevas envuelto entre tus colmillos?

¿Cuánta piel de torturado te llevas bajo las uñas?

¿Cuántas veces tendrías que morir, cuántas veces tendríamos que matarte para que nos alivies la carga de dolor atada y tatuada a nuestras espaldas?

Un mitin de fantasmas, un escarzo de aparecidos en esta hora recorre todos los caminos de Chile

Tu muerte será fiesta nacional, pero no habrá música que nos haga cantar a coro con nuestros seres queridos.

El puñal de tus dedos fue lacerando seres indefensos, desarmados, ingenuos de bestias gubernamentales.

En esta hora en que aquellos que tu bota militar hundió en el páramo de la incertidumbre, en el pantano de la duda y los miedos.

Algo de mi también se va contigo, algo de todos nosotros se va contigo.

Y es que ni siquiera fuimos capaces de encerrarte y no exclusivamente en la cárcel, sino que en un manicomio donde hubieses sido el favorito de cien de doctores.

Y es que aún, esta aldea llamada Chile descansa sobre las fundaciones de huesos de desaparecidos.

Y es que aún esa columna vertebral doblada, arqueada y azotada llamada Chile, vive bajo tus enseñanzas, hombres, discípulos, alumnos y seguidores.

Y es que tu muerte es y será ejemplo para el verdugo encapsulado que se anida en los alrededores.

Después de tanto daño, de tanta muerte, de tanto saqueo, de tanto salvajismo, de tantas torturas, de tantas torturas, de tantas violaciones...

Los gobiernos democráticos de Chile no fueron capaces de enjuiciar a uno de los seres más abyectos y abominables de la historia de la humanidad.

Morirá ungido por la Iglesia, esmerado por un Hospital Militar subvencionado con el hambre de todo un pueblo, acompañado de la otra parte de la jauría y tiernamente recordado por los medios de comunicación.

¿A cuántos de aquellos que hiciste rico, te dirán adiós enternecidos desde sus casas para no levantar sospechas?

¿A cuántos seres humanos asesinaste?

¿Cuántos seres humanos se suicidaron sin esperanzas de nada bajo tu reinado de miseria?

¿Cuántas tazas de té a modo de almuerzo tuvimos que bebernos?

¿Cuántos kilómetros caminamos sin ni siquiera dinero para el micro?

¿Cuántas peleas, cuántas riñas, separaciones, divorcios, asesinatos y robos?

¿Cuántos inviernos con los mismos zapatos, con la misma chaqueta?

¿Cuántas humillaciones pasamos? ¿Cuántas frustraciones?

¿Cuántos fracasados, cuántos humillados caminan muertos de cuerpo por las calles de Chile?

¿Cuántas cicatrices adornan el semblante de miles?

Van las lágrimas arando el surco fraguado de años sobre el rostro de millones aquí en Chile.

Y es que las lágrimas son más fuertes que la trinchera petrificada del aguante.

Y es que tu cabeza tenía que haber colgado una semana por lo menos en la plaza de armas de Santiago.

Y allí los niños harían rondas, allí las mujeres te escupirían la frente.

Y allí los hombres se sentarían a llorar.

Allí donde ni siquiera las moscas te hubiesen querido, donde el árbol que sostendría tu testa se secaría de oprobio y de rabia.

Allí donde las palomas te hubiesen arrancado los ojos.

Pero ya es tarde, te irás cómodamente acostado en un cortejo de sables, billeteras, sangre, y celulares.

A pesar que el martillo de juez azotó su cabeza incontables veces con la palabra, culpable.

A pesar de sus muertes, a pesar de sus robos, a pesar de sus desfalcos.

Vergüenza Mundial. Pinochet ha Muerto Libre e inmaculado

Vergüenza Internacional.

Un murmullo recorre los labios australes de este Chile pisoteado...

Esta vez, si otra vez pasa lo que tú nos hiciste pasar no habrá primera sin segunda, ni segunda sin tercera hasta que cumpla la obligación.

Hazle saber a tus discípulos que está vez no habrá día en que la sangre no los llame a sus puertas.

Mientras tanto, sabemos que algunos no ven a Chile más que como a un simple colgador de armario fracasado y que sobre esa percha han colgado una chaqueta civil por sobre el otro abrigo militar ensangrentado.

Algo de nosotros también se va contigo.

Y es que en esta hora amarga en que el silencio de tu partida va trizando los semblantes.

Una astilla de tus huesos de cuchillo va punzando el lado de izquierdo de los corazones.

Que insignificantes se vuelven las palabras en este momento de amargura.

Que insignificantes se vuelven las palabras ante tanta muerte.

 

Chilenos en Australia
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Teléfono (02) 6278 3384
E-mail: chilenosenaustralia@yahoo.es

 

Comandante Ramiro trasladado a cárcel menos rígida en Brasil

Comandante Ramiro trasladado a cárcel menos rígida en Brasil

Mauricio Hernández Norambuena fue llevado del presidio Bernardes a Avaré, donde permanece en celda colectiva y puede acceder a diarios y televisión. Ministerio Público paulista apeló a la medida.

http://www.lanacion.cl/prontus_noticias/site/artic/20061124/pags/20061124222840.html

ANSA

El ex frentista Mauricio Hernández Norambuena, condenado a 30 años de prisión en Brasil por el secuestro del publicista Washington Olivetto, en 2001, fue trasladado desde el Régimen Disciplinario Diferenciado (RDD) del presidio Presidente Bernardes a la cárcel Avaré, donde rige un sistema penitenciario menos rígido.

Bajo el RDD, el régimen más rígido en vigor en San Pablo, los presos están encerrados 22 horas por día en celdas individuales monitoreadas por cámaras, y no tienen contacto físico con visitantes, ni acceso a diarios, revistas, radio y televisión.

Mientras tanto en Avaré, en el interior paulista, los presos están en celdas colectivas, tienen horarios más prolongados de baños de sol y no padecen restricciones de acceso a televisión o diarios.

De acuerdo a lo informado por la agencia ANSA, el traslado de Norambuena tuvo lugar debido a que el jueves venció el plazo de su internación bajo el estricto RDD, aunque esta semana el Ministerio Público se manifestó a favor de que se lo mantuviera bajo ese régimen.

Si la Justicia decide atender el parecer del Ministerio Público, Norambuena deberá volver al presidio Presidente Bernardes, también ubicado en el interior de San Pablo.

Para el Ministerio Público y las autoridades estaduales de Seguridad, el chileno es "colaborador" de la facción Primer Comando de la Capital (PCC), que en mayo organizó una ola de ataques en el estado más rico de Brasil.

De acuerdo con las autoridades, en la cárcel Norambuena habría enseñado tácticas de guerrilla a los cabecillas del PCC.

El llamado "Comandante Ramiro" y ex integrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez estaba preso en Bernardes desde marzo de 2002. En Chile fue condenado a prisión perpetua dos veces en 1992, pero huyó de la cárcel de Alta Seguridad en 1996.

Saludos desde Suiza

Saludos desde Suiza

Señores CentrosChilenos

Me permito escribirles estas notas con el propósito de darles a conocer nuestra organización y de que conozcan nuestras actividades con la finalidad de divulgarlas a través de su prestigioso y visitado sitio.

Somos el Centro cultural y deportivo chileno Los Andes de Lausanne, fundado en 1982 en la ciudad de Lausanne/VD/Suiza.

Nuestros objetivos principales son : organizar y desarrollar actividades culturales, deportivas y de animación tendientes a preservar la identidad cultural de sus miembros y familias, por otra parte seguir en contacto con nuestro país de origen y establecer lazos con las diversas asociaciones y organizaciones de nuestro país de acogida.

Es así que nuestra última actividad cultural fué sin duda la celebración de nuestras fiestas patrias!

Durante los días 16 y 17 de Septiembre se realizó, en las cabañas de Mont de Pully, muy cerca de Lausanne, la celebración de nuestra independencia nacional, la cual tuvo una excelente acogida y asistencia de público, la cual pudo disfrutar de las especialidades chilenas y de un ambiente típicamente criollo.

También pudieron presenciar la presentaciones de cuadros folclóricos del grupo de baile de nuestros hijos, quienes llevan preparándose y presentándose en diversos escenarios desde hace 2 años ya.

Si desean más informaciones, no duden en visitar nuestro sitio web: www.centrolosandes.org

los esperamos!!!


Raul Garate
Webmaster sitio Centro Los Andes

¿Por qué y desde cuándo se nos llama América Latina

¿Por qué y desde cuándo se nos llama

América Latina?

     Los españoles odian el término, aun cuando fueron los primeros europeos en encontrarnos. Los italianos nos dieron el nombre de pila. Un alemán nos hizo el primer dibujo.  Los franceses  nos dieron el apellido y los Estados Unidos de América del Norte, nos quitaron el nombre y se apropiaron de él. 

     Mientras tanto, nuestros países, al sur del río Bravo, se resignan, con o sin vergüenza, a que otros nos llamen como quieran y que nos sigan imponiendo -  desde afuera -  los criterios de su propia conducta, sus propios valores y los modelos de desarrollo que ellos desean.

Escribe: Gustavo Mártin Montenegro

             América Latina es un nombre que ha suscitado grandes dificultades y  controversias desde sus orígenes. No se ha impuesto con facilidad y detrás de su expresión, se esconden innumerables controversias geo-políticas, disputas, y una búsqueda de influencias políticas, territoriales y económicas, que aún se siguen expresando con mucha pasión e intensidad.No es mi intención analizar los centros de influencia que hoy existen en el mundo, ni la conveniencia o inconveniencia de ellos en el desarrollo socio-político o socio-económico de esta parte del mundo. Mi propósito es meramente histórico: Responder a la pregunta: ¿Por qué se nos llama América Latina y desde cuándo se nos moteja de latinos?Desde la llegada de Cristóbal Colón a las llamadas “Indias Occidentales”, siempre ha estado presente en el mundo académico una vigorosa y continua discusión sobre ¿qué es y qué representa este continente?1                  Desde distintos ángulos se ha buscado caracterizar su fisonomía y atribuirle así las peculiaridades específicas que ofrece.El análisis histórico sobre los nombres de América y Latinoamérica no es obviamente nuevo. Su contenido interesa al más amplio espectro de disciplinas sociales, específicamente a la geografía, la sociología, la historia, la antropología y naturalmente a la economía. 

Las razones de las influencias externas

                  La enorme importancia que el continente ofrece a simple vista, lo ha convertido en uno de los campos de batalla más codiciados desde el punto de vista político y económico, razón por la cual no ha dejado de permanecer en primer plano desde que los conquistadores pusieron pié en él, pensando equivocadamente que nos habían descubierto, ignorando su existencia milenaria. En este recorrido histórico, aparecen las disputas europeas para ganar influencia ideológica y económica, principalmente en los siglos XVIII y XIX. Se incorporan además, los modelos geo-políticos nacidos durante la Guerra Fría, e influye significativamente el triunfo de la revolución cubana de 1959. Pasa, en el siglo XX por la doctrina de la Seguridad Nacional y desemboca en nuestros días en los más recientes modelos de neoliberalismo, globalización y de libre mercado.Desde la colonización hasta el presente, se han acuñado diversos nombres y distintas denominaciones.

           La apetencia política, originada como consecuencia de intereses estratégicos (económicos, religiosos y culturales) ha impuesto siempre readecuaciones nominativas y semánticas sobre su nombre, las que buscan acentuar grados de dependencia, posesión e influencia de centros metropolitanos, incluidas las empresas multinacionales, que han debido realizar importantes operaciones cosméticas, para presentarse aparentemente más atrayentes y diferentes en comparación a las imágenes proyectadas en las décadas de los años 60 y 70. Estas denominaciones siempre han sido más fuertes y persistentes que la mera referencia geográfica, otorgada desde un punto de vista más general, según lo hace notar Fernández Moreno: “estos nuevos términos (él refiere al concepto de los estados latinos) es un concepto que es simultáneamente racial, cultural, y político. Pero como Núñez sostiene, substituye otros términos que eran meramente designaciones geográficas: América Meridional, América Septentrional, América del Sur y América Austral. Estos términos eran más limitados y por lo tanto más claros; entre ellos, Sudamérica, se entregó para ubicar su completa identidad geográfica: partiendo sensualmente en su lado atlántico, por sus tres grandes deltas, planetariamente sostenida en su lado pacífico por los Andes irrefutables.2  De este modo podemos afirmar que los nombres dados al continente (Indias Orientales, Colonias del Ultramar, Hispanoamérica, Sudamérica, Ibero América, Latinoamérica o simplemente América) obedecen a criterios externos, a disposiciones interesadas que han perseguido determinadas finalidades con ello. Gabriel Valdés indica que: “el continente ha sido receptáculo de doctrinas y filosofía creadas en otros continentes, campo para inversiones originadas en otras economías, productoras de bienes para otros mercados, terreno para expresiones inspiradas en otras naciones”.3 Por su parte, Noam Chomsky precisa que: Los economistas y los ecologistas atribuyen el problema al “modelo de desarrollo”, crucialmente en  su “estilo transnacional”; en el cuál, las decisiones más importantes son tomadas fuera del ámbito de ellos mismos, en concordancia con la función asignada al Tercer Mundo: es decir, atender las necesidades del occidente industrializado”.4 Sin embargo, además de multitud de influencias externas sobre el continente, o más bien sobre el subcontinente, existen o se encuentran también actitudes de complacencia o condescendencia por parte de sectores sociales desolidarizados del camino propio de identidad, permaneciendo permeables a la influencia externa. Por lo tanto, cualquier análisis que se haga sobre esta terminología, se deberá hacer a posteriori, vale decir, a la luz de los hechos históricos que han dado origen a estas expresiones. La receptividad complaciente dentro de algunos sectores socialesEn la práctica seríamos injustos y parciales si sólo habláramos de las intenciones foráneas que han bautizado y dirigido el subcontinente desde afuera; ya que en una gran medida - las denominaciones externas y las influencias interesadas - han encontrado un nido fácil de desarrollo y sostenimiento en aquellos círculos que buscan satisfacer o “querer ser” parte del Viejo Continente o de los Estados Unidos de la América del Norte. Es decir, la aspiración sostenida de las burguesías, plutocracias y oligarquías criollas ha sido olvidarse del medio ambiente en que viven, soñar viviendo en otras latitudes y de una manera especial, pretender que los problemas no existen alrededor de su entorno. De este modo, buscan concientemente adquirir una especie de toque de distinción que los haga aparecer extranjero en su propia tierra: sosteniendo que sólo lo foráneo es bueno y lo que existe en el sub-continente no tiene valor, o carece de importancia o representatividad. En otras palabras, abstenerse o escabullir sus responsabilidades para modificar o corregir su propio ambiente cultural, social, político o económico. No hacer nada, para que otros lo hagan desde afuera. Así creen o tienen el convencimiento de incorporarse a los círculos de influencia  que operan o dirigen su destino desde afuera, sin percatarse que son usados en función de los intereses de otros. Es, sin lugar a dudas, un fenómeno psico-social, digno de un tratamiento psiquiátrico, y descrito admirablemente por el escritor italiano Giuseppe Tomasi di Lampedusa en “El Gatopardo”.5 También, la literatura costumbrista de Chile de la segunda mitad del siglo XIX y comienzos del XX, especialmente con Alberto Blest Gana, en sus obras Los trasplantados y Martín Rivas, hace también una severa crítica social a la burguesía criolla nacional, que busca vestirse ideológicamente con ropa ajena, ya que la local simplemente le molesta.6 Esta penetración ideológica ha sido tan intensa, que también ha llegado a calar hondamente en la mentalidad popular del continente, cuya ironía recoge magistralmente el escritor argentino Ernesto Sábato en Abbadón el exterminador (1974).7 

Hacia un camino de interpretación

            El único camino para averiguar estas influencias foráneas sobre el nombre América en general y “América Latina” en particular, es seguir el trazo histórico que el continente ha tenido; mirar el pasado para interpretar el presente. Erick R. Wolf y Edward C. Hansen, ejemplarizan este camino metodológico a través de su observación anecdótica en una taberna mexicana: “En la ciudad de México hay una taberna llamada ‘Las memorias del  futuro”. Este título (ellos dicen) parece al principio absurdo; pero cuando analizamos su contenido, nos damos cuenta que el futuro siempre tiene memorias ya que él se construye sobre el pasado. Ese pasado es ineludible; que sucederá en el futuro es determinado hasta cierto punto por lo que ha sucedido en el pasado. Por lo tanto exploremos por un momento el pasado latinoamericano, especialmente el  tiempo cuando los europeos alcanzaron el nuevo mundo y se encontraron con los ”indios”.  Ese encuentro estaba cargado de significaciones porque puso las bases para entender el futuro que estamos tratando de  intentar”. 8 Así, es obvio que la vida (y el destino de nuestros pueblos) sólo puede ser entendida mirando hacia atrás, aunque deba ser vivida, mirando hacia delante, como dice el teólogo danés Kierkegard. Por lo tanto, mi intención no es buscar solamente las razones históricas que han motivado algunos de sus nombres, sino que además, con la experiencia del pasado, llamar la atención y promover la búsqueda del camino propio, como un medio de desarrollo y progreso, sobre la base de nuestra propia identidad. Entiendo, eso sí, que la historia no se puede separar en compartimentos separados, ya que unos hechos desencadenan otros. Sin embargo y con una fuerte intención antojadiza de mi parte, trataré de aislar algunos nombres históricos, generados en distintas épocas y tratarlos en forma separada.Aún cuando me interesa investigar globalmente el nombre de América Latina, que obviamente es un nombre compuesto (América + Latina), no puedo escabullir la obligación de referirme primero al nombre de pila o de bautismo entregado inicialmente a nuestro subcontinente. Es decir, América; nombre que empezó siglos antes que se nos diera el apellido que hoy llevamos sobre los hombros: Latina. Pero como los matemáticos dicen: “el orden de los factores no altera el producto”, también se puede decir Latino-América, es decir, invirtiendo el apellido, poniéndolo en primer lugar y el nombre de pila, en segundo lugar, además de transformar el femenino en masculino. En este caso, adoptamos las tradiciones chinas y húngaras, que acostumbran poner primero el apellido y después el nombre de pila. Sin embargo, lo más importante es averiguar el sentido etimológico y filológico; el que obviamente se expresa en este caso, en antecedentes históricos. 

           El encuentro con un nuevo continente. El nombre de pila. La primera pregunta que uno se hace, y con mucha razón, es ¿Por qué América y no Colón, Colombia o Colonea?, como lo indica el profesor Bonifacio del Carril.9 ¿Por qué se adoptó el nombre de pila de un florentino, llamado Américo Vespucio, para denominar al cuarto continente y no se usó el del navegante genovés, que fue el primero, según presumían los españoles, en encontrarse con una parte del mundo, ignorada en Europa hasta principios del siglo XVI?Cristóbal Colón, los españoles de su época, incluso la propia Corona española, siempre pensaron que las tierras visitadas por el genovés eran las Indias Occidentales. Colón vive obstinado que sus viajes no han alcanzado un nuevo mundo y logra convencer de esta premisa histórica a políticos, canónigos y cortesanos; todos ellos asesores de la monarquía. Del Carril afirma que: 

 “Fue, en realidad, una consecuencia quizás inevitable de la actitud adoptada por Colón desde el primer día del descubrimiento, convencido como estaba que había llegado a las Indias, parte de Asia, y no a un nuevo continente. Según lo creyó Colón, la parte del continente donde estaban las islas descubiertas y pobladas por él no necesitaba ser bautizada porque lo estaba desde antiguo con el nombre de Indias. España hizo suya esta posición de Colón. Llamó al actual continente americano Indias occidentales para distinguirlo de las Indias orientales. Creó el Consejo de Indias y sancionó las leyes de Indias. Todavía se llama en España indiano y no americano al español que vuelve rico desde América”10 

              Del mismo modo, se llamó inapropiadamente a sus habitantes: indios, nombre que aún permanece, desafortunadamente, en el lenguaje peyorativo de nuestras lenguas en España y Latinoamérica. Esta actitud española se prolongó, incluso hasta bien corrido el siglo XVIII.Esta porfía del genovés y la incredulidad de una carta, escrita por él, el 15 de febrero de 1493, no lograron impresionar a las élites del Renacimiento. Esto le costó caro a él y a España. Su nombre, como “descubridor”, sería ignorado para siempre en el continente que él había visitado, aunque obviamente se reconozca su hazaña y su valentía de haber sido el primer europeo que habría visitado el continente por tres veces, a partir de 1492.Sin embargo, otro más afortunado y con mayores contactos políticos, académicos y diplomáticos que Colón, se ganaría, gratuitamente, el privilegio de bautizar al nuevo continente con su nombre: Américo Vespucio (Amerigo Vespucci), nombre derivado del latín Americus.Vespucio, que realizó cuatro viajes a lo que él llama “Mondo Novo”, se encargó de documentar con detalle sus viajes y de transmitir sus experiencias a sus contactos, principalmente napolitanos.

                  Si realizó o no estos cuatro viajes, es cosa que aún se discute, habiendo opiniones opuestas. Lo cierto es que Vespucio era un comerciante de profesión, proveedor de mercancías para embarcaciones prontas a navegar. Trabajó para la Casa de Contratación de las Indias Occidentales, establecida en Sevilla. Conoció personalmente a Colón y se embarcó como explorador marítimo en una expedición por el Atlántico entre 1499 y 1500. Su tercera y cuarta expedición, patrocinada por los portugueses, entre 1501 y 1502, le permitió alcanzar las costas de Sudamérica, encontrándose con el río de la Plata. Es el primero en sostener que las tierras encontradas no eran parte de Asia, sino que constituían un continente distinto. En efecto, Vespucio entregó una relación pormenorizada de sus viajes en carta dirigida al banquero florentino Lorenzo di Pier Francesco de Médicis, en 1502, su antiguo empleador. Del mismo modo escribe a su amigo y condiscípulo Piero Soderine, a cargo de la administración durante la acefalía de los Médicis, en  carta fechada en 1504. En ambos documentos habla del Mundos Novus, lo que dará pie a que una institución académica, localizada en la capilla de St. Dié, en el ducado de Lorena, con nombre El Gimnasio, organizara la publicación de un opúsculo llamado Cosmographiae Introductio, en el cual se incluye un mapa, confeccionado por Martín Waldseemüller, un alemán de Friburgo, con el nombre del nuevo continente, llamado América. Esto ocurre en Europa el 25 de abril de 1507 y aún su nombre se encuentra presente en textos escolares y enciclopedias. Como lo indica Felipe Fernández-Armesto: 

                                  “El término  se incorporó a nuestros idiomas en singular. Américo Vespucio (o, por lo menos, donde figura su nombre) divulgó que las primeras tierras conocidas con el nombre de “América”; refiriéndose a las costas actuales de Venezuela, Guinea, y Brasil. Martin Waldseemüller, el cosmógrafo que acuñó el nombre en honor de Américo en un mapa y un tratado de acompañamiento en 1507, rápidamente lo lamentó; él reconoció que el honor de los descubrimientos que él atribuyó a Vespucio, pertenecía realmente a Colón. En su mapa siguiente él suprimió el nombre (de Américo); pero ya era demasiado tarde”.11

              El nombre tenía que ser femenino. No podía asignarse el nombre masculino de Américo, ya que era necesario dotar a las otras hermanas, África, Asia y Europa, de una nueva, que había sido encontrada en un mundo desconocido.

             Efectivamente, en la academia El Gimnasio se percataron más tarde del error que se había cometido, pero ya se habían distribuido varias copias del opúsculo y era obviamente demasiado tarde para corregir este “condoro”, como se dice hoy en Chile. De esta forma el continente recibió el nombre, en género femenino, de Américo Vespucio y no de Cristóbal Colón, como habría sido lo correcto.  De este modo, como deja constancia Bonifacio del Carril, se puede sostener que: 

                “Es evidente que Vespucio no tendría por que haber figurado en la nomina de capitanes descubridores preparada por Waldseemüller sencillamente porque no lo fue. Américo describió admirablemente los sitios y las costumbres de la gente, como textualmente lo dijo la Cosmographiae Introductio cuando lo proclamó erróneamente descubridor de la cuarta parte de la Tierra. Su fama provino de la publicación de sus cartas y no de lo que pudo haber realizado como navegante en el terreno de los hechos”12     

               Además de las múltiples conclusiones que se puedan sacar de este error histórico, se pueden afirmar dos cosas: en primer lugar, que el nombre del continente fue entregado por los italianos de Nápoles y que el dibujo fue encomendado a un cartógrafo alemán. En segundo lugar, que se impuso la capacidad y la influencia intelectiva de los Médicis napolitanos, en pleno Renacimiento; contra la Corona española, más preocupada del comercio y del negocio que del intelecto. Fueron los Médicis quienes inundaron Europa con sus publicaciones, prestigio intelectual y nadie discutía su autoridad en materia de información o de conocimientos en las artes, la literatura y la historia.. Obviamente, aunque reconocido el “error” histórico tardíamente, es obvio que se trató de privilegiar a uno de los suyos, un compatriota de  Florencia, aun cuando Vespucio tomara, casi al expirar su vida, la ciudadanía española. 

De América a Latinoamérica.         

          Para contestar a la pregunta ¿por qué Latinoamérica?, pienso que es necesario situarnos en el contexto histórico en que esta nueva expresión emerge en el nuevo mundo. Siguiendo las recomendaciones metodológicas de Walf y Hansen, podremos clarificar, a la luz de los sucesos ocurridos en la década de los 60, del siglo XIX, el resultado exitoso o malogrado de una corriente de opinión europea que busca, desde distintas aproximaciones, alcanzar una influencia socio-política y socio-económica en un continente; que había roto sus lazos coloniales, desde el punto de vista político, con sus centros metropolitanos. En este sentido, aparece como el terreno ideal y propicio para la expansión económica, a través de un  reordenamiento “neo-colonial”. Esto nos obliga a examinar, brevemente, a los actores políticos que tienen parte en este contencioso.        

              A partir de la segunda mitad del siglo XIX, Ibero América  había concluido con sus procesos independentistas, con la excepción de Cuba, que lo hará recién en el año  1902. En el ámbito de las nuevas repúblicas, se viven procesos intensos de readecuaciones internas, en que compiten sectores conservadores y liberales frente a utopías institucionales que buscan, ya sea vinculaciones estrechas con centros hegemónicos o bien, posiciones independientes que garanticen el camino propio de su desarrollo.        

              A nivel “sudamericano” se agitan posiciones autóctonas, como la de J. B. Alberdi, quien se opone con vehemencia a la doctrina norteamericana de Monroe (América para los americanos) y al liberalismo positivista de Sarmiento.13         En Chile nacen corrientes de opinión que se expresan en organizaciones sociales, como la llamada Sociedad de la Igualdad y de la Fraternidad, encabezada por Arcos y Bilbao, cuya actividad ideológica, desemboca en la revolución de 1851, enfrentando  a los progresistas ilustrados con el gobierno conservador de Manuel Bulnes.14 Los progresistas ilustrados pierden, así como perderán más tarde los Balmacedistas en 1891 y los Allendistas en 1973.        

               En México tiene lugar la enconada batalla entre Suárez y el general Miguel Miramón, cuya antesala había sido la promulgación de la Constitución liberal de marzo de 1857.15 Las nuevas repúblicas impulsan el librecambismo, aún cuando sus economías son dirigidas desde afuera.        

              El Viejo Continente emerge más fuerte que nunca al interior de las ex colonias. Gran Bretaña pasa a ser la metrópoli dominante. Su comercio se expande y sus sistemas bancarios y financieros reciben marcadas preferencias de parte de las nuevas naciones. Por su parte, España, que sigue comprando y vendiendo cada vez menos, alimenta el sueño de la reconquista, después de haber recobrado cierta normalidad, después de la secuela de alteraciones y convulsiones, sufrida como consecuencia de las confrontaciones internas entre carlistas y liberales, además de la inoportuna declaración de guerra al sultán de Marruecos. Sin embargo,  las ex-colonias experimentan un profundo sentimiento anti-hispánico. Hechos como el de Santo Domingo en 1861, el conflicto en el litoral del Pacífico con Perú, en la hacienda Talambo y que termina con la ocupación de las islas Chincha, en 1864; el posterior bombardeo del Puerto de Valparaíso en 1865 y el conflicto con Perú en 1866, con el bombardeo del Puerto del Callao, termina por convencer a los hispanoamericanos que su ex-Metrópoli, abriga la intención de desconocer los procesos independentistas, que habían nacido al calor de la lucha armada y que habían terminado por consolidarse, en la segunda mitad del siglo XIX.16        

               En realidad, como señala Sánchez, Europa pensó que era el momento de asestar un golpe a las ex-colonias, aprovechando que los Estados Unidos no estaban en condiciones de hacer valer su fuerza, en defensa de la Doctrina Monroe frente a sus vecinos aún muy débiles.        

             Desde la perspectiva europea había que buscar a un responsable, y éste no era otro que los Estados Unidos del Norte, quienes, según Infantas,17 sería en definitiva el que se beneficiaría con el caos mexicano. En este contexto debemos ubicar el pacto de Londres, suscrito por Inglaterra, España y Francia, el 31 de octubre de 1861. Es decir, con la cobertura de proteger sus intereses económicos, “cuidar de sus ciudadanos” en territorios extranjeros y garantizar el pago de deudas contraídas con las nacientes repúblicas, especialmente México. Con este discurso, se lanzan a la aventura de crear fuerzas conjuntas para invadir el territorio soberano de México. Era además, obviamente, una advertencia destinada al resto de las ex-colonias españolas.En medio de la debilidad norteamericana, marcada por hechos de la víspera de la guerra de secesión (1861 y 1865), la aventura se consuma, pese a haber ofrecido los Estados Unidos del Norte, “hacerse aval” de la deuda con un interés del 3%.Si bien es cierto que Inglaterra y España terminaron por retirar sus tropas, no pasó lo mismo con Francia. Desde 1848 a 1860, Francia, bajo la influyente personalidad de Napoleón III, empieza a orquestar una agresiva política internacional para ganar peso e influencia en el nuevo continente. De este modo, generan una invasión e instauran como Emperador en México al austriaco Maximiliano. El 12 de junio de 1864. Es obvio que este hecho matonesco de los franceses no era fortuito, sino que obedecía a la intención de apoderarse del Golfo de México y hacer así crecer su economía en el nuevo mundo, la que ya había experimentado un incremento de 30 a 120 millones de pesos en un período de 12 años.18                Pero la intención solapada e insólita de los franceses, no sólo apuntaba sus dardos hacia la parte norte de las ex-colonias hispanas, sino que además se hicieron grandes esfuerzos en el sur. Para los gobiernos chilenos de la época, existía una seria presunción de que Aurelio Antonio de Tounens, auto-coronado como Orélie Antoine I, rey de la Araucanía y de la Patagonia, era en la práctica una importante carta del gobierno francés para producir un enclave dentro del territorio chileno, heredado del sistema colonial. Era la culminación de una encubierta e inteligente política exterior de carácter expansionista, en función de una supuesta identidad cultural, acuñada dentro de un esquema doctrinario, conocido con el nombre de “Pan-latinismo”. La gestación del latinismo.         

             Se presume que su creador fue el asesor político de Napoleón III, Michel Chevalier, por instrucciones directas de su emperador. En efecto, Napoleón había disuelto la Asamblea Nacional en 1851 y se había declarado presidente y emperador de Francia, formulando su política de división del mundo occidental en base a tres bloques raciales: el germano y anglosajón, comandado por Inglaterra, el latino, liderado por Francia y el eslavo, conducido por Rusia. La doctrina del Pan-latinismo, era la forma eficaz de defenderse del mundo anglosajón, especialmente de los Estados Unidos de la América del Norte, a quien Francia visualizaba como su más decidido y potencial competidor. De esta forma nace un programa geo-político que expresa las aspiraciones de Francia, con respecto a los territorios de ultramar, en cuya base ideológica aspira a la constitución de bloques raciales que descansen fundamentalmente en sus opciones o denominaciones religiosas. De este modo, se auto asigna la representatividad del mundo católico ( ya que España mostraba un creciente deterioro como potencia de ultramar), mientras que a Inglaterra le confiere la representatividad del mundo protestante, dejando a Rusia liderar las corrientes de la religión ortodoxa.        

                La política exterior francesa promueve sus ideas en “La Revista de las Razas Latinas, cuyo primer número aparece en París, en el año 1857. En uno de sus artículos se sostiene: ”La convicción de que si los anglosajones eran superiores para construir una civilización técnica, los latinos tenían una cultura superior y más alta”.19        

               El argumento tendrá naturalmente consecuencias extremadamente importantes en el pensamiento del subcontinente. Diversos autores ocupaban las páginas de La Revista de las Razas Latinas para ir dándole expresión, cada vez más intensa, a su contenido ideológico y legitimar así la intervención que tendría lugar más tarde en México. Los primeros en usar la expresión Latinoamérica.         

               ¿Quién fue el primero en usar la expresión América Latina o Latinoamérica? y ¿cuándo aparece por primera vez?  Exactamente no se sabe. Hay antecedentes que los primeros en usarla habrían sido Francisco Bilbao (en una conferencia dada en París en 1856) y que se conoce con el nombre de “Iniciativa de América”20, y el publicista colombiano José María Torres Caicedo, en 1856,21 quien creó en París una “Liga Latinoamericana” en 1861, y poco después publicó su libro Unión latinoamericana (1865). Curiosamente, los dos lo hacen desde Francia, y según Bushnell y Macaulay, la expresión fue rápidamente tomada por los ideólogos franceses en la perspectiva de que España y Portugal hicieran causa común con su doctrina del Pan-latinismo.Hay que dejar constancia que la doctrina del Pan-latinismo caló y entusiasmó seriamente en la intelectualidad del subcontinente, mientras Francia, como país, cayó en el más absoluto desprestigio después de la invasión en México. Su simbología semántica - América Latina -  sobrevive al fracaso francés y aunque originariamente nació como una forma de identidad anti Estados Unidos, ellos mismos terminaran aceptando el vocablo oficialmente en la administración de Woodrow Wilson.22 

                 La manifestación cultural del concepto Latinoamérica. La influencia del Pan-Latinismo se impuso en los políticos y en la intelectualidad latinoamericana y el concepto “racial” como manifestación específica, fue el primero en encontrar un terreno propicio. “Revestido y adornado de los factores antropológicos, que el pasado ha acumulado en los grupos humanos”, según la expresión que ofrece Peter Worsley, citando a Taylor.23        

                   El concepto de cultura superior, difundido en Francia por Ernest Renán, es recogido por el escritor uruguayo José Enrique Rodó (1872-1917) en su famoso ensayo “Ariel”. El libro fue escrito en 1899 y en él se declara que Latinoamérica es el continente heredado de las culturas mediterráneas, vale decir, Grecia y Roma. De ella nacen sus hermanas, Francia, Portugal y España; ellas son las hermanas de Ariel. Emerge así, en primer lugar, una búsqueda de identidad, la que se expresa en atribuir a esta parte del continente – las ex-colonias iberoamericanas– una caracterización especial. Ellas, según Rodó, “son el espíritu de la luz, de la alegría y de la poesía, en oposición al espíritu de la ciencia, utilitarismo y materialismo que domina al mundo anglosajón-protestante.24             Así Ariel pasa a ser una especie de “Nuevo Testamento Espiritual” para un movimiento que nace en oposición a Calibán, materialista y representado por los Estados Unidos de la América del Norte. De esta forma, pareciera que la identidad cultural de Latinoamérica, es vinculada a la península Ibérica, lo que origina un enorme aplauso y reconocimiento en la corriente literaria y filosófica de la llamada “generación del 98” en España (Ángel Ganivet, Miguel de Unamuno, Ramiro Maestu, Pío Baroja y José Ortega y Gasset, entre otros). Se ve en este análisis, una especie de reconciliación con las ex-colonias, que aunque se convierten en herederas del Pan-latinismo, se transforman en una especie de hispanoamericanismo. Curiosamente Rodó asume su confrontación con los Estados Unidos de América del Norte e Inglaterra, desde una perspectiva exclusivamente cultural, sin entrar en cuestionamiento del sistema económico capitalista. No usa expresiones duras ni los califica de imperialistas, como lo hará  José Martí.            

              Será a partir de Manuel Ugarte (1875-1951), que publica su obra “El Destino de un Continente” en 1923, cuando empieza a producirse la descalificación retórica sobre el carácter imperialista de los Estados Unidos.25 Lo hace en términos económicos, ya que Martí, cubano y nacionalista revolucionario, luchó por la necesidad de concretar un gran frente anticolonialista para el subcontinente, excluyendo simultáneamente a Europa y Los Estados Unidos de Norte América de las decisiones que deberían asumir los propios países de Latinoamérica. Enfrenta así, una posición desde una perspectiva ideológica de dominación expansionista. Los nuevos elementos que se introducen.         

             En este esfuerzo de reconciliación con los países Ibéricos, pero sin dejar de sentirse deslumbrados por el contenido ideológico que les ofrece el “Pan latinismo”, busca incorporar el factor cultural de origen nativo, es decir, a los pueblos originarios, que habían permanecido al margen de la discusión y de las preocupaciones administrativas. Tal vez, por primera vez, se toma conciencia de su proporción y gravitación en la sociedad latinoamericana. Nunca antes se les consideró, salvo para defenderlos paternalisticamente de los abusos que hasta el día de hoy son víctimas.                  Esta tarea la cumple el escritor y político mexicano José Vasconcelos (1858-1915). “Vasconcelos busca reconciliar al conquistador con los conquistados. Producir un marco de entendimiento histórico entre Cortés y Moctezuma, entre Sevilla y Tenochtitlán, entre Pizarro y el Inca Atahualpa, entre Cajamarca y la sede de la Corona española”. Para don Pepe, es posible reconciliar la latinidad, la hispanidad y el indigenismo; elementos raciales que pasarían a constituir, lo que él llama “raza cósmica”. 26 

               Esto, a simple vista, aparece atrayente. Para poner sobre la mesa sus hipótesis, se busca establecer comparaciones. Y así se dice: Si bien es cierto que el indigenismo está rigurosamente marcado por costumbres, lenguas y religiones diversas, también lo está la sociedad española, la que debe reconocer en sus orígenes precolombinos la diversidad de su formación étnica y cultural. Es también, como Latinoamérica, una raza ecuménica que “ ha cargado con un raro y contundente destino de universalidad”... Innumerables pueblos fueron allí (a la península Ibérica) a volcar su sangre, a dar forma a la raza y molde a su genio. Se llamaron iberos, celtas, fenicios, griegos, cartagineses, romanos, visigodos, vándalos, suevos, alanos, árabes, judíos. Cada uno puso un matiz distinto en la amplia paleta, hasta lograr así la síntesis multiforme que es el alma de España”, según las palabras de Eyzaguirre.27

               Sin embargo, creo que la comparación es desafortunada. Siglos de historia, conflictos raciales y permanentes readecuaciones hicieron posible una unidad política en España, pero nunca se ha logrado superar o suprimir la base étnica o racial de los españoles. Allí están los vascos, los catalanes, los gallegos, con su diversidad cultural y lingüística. Sí han logrado mantener una unidad religiosa - ¿hasta cuándo? – ha sido simplemente por el autoritarismo de las monarquías y de la inquisición implantada por el Vaticano.         

                  Sobre el tema se volverá reiteradamente. Retrospectivamente se tratará de interpretar a esta raza cósmica. Lo hace Mariategui28 y más tarde Raúl Haya de la Torre, quien acuñará la expresión de “indoamérica, como una forma de destacar el componente cultural del indigenismo en la sociedad latinoamericana. Nadie habla de una sociedad multicultural en su estructura, capaz de mantener sus componentes culturales y religiosos; mucho menos de compartir el poder y la riqueza que ostentan las élites políticas y financieras del subcontinente. Tampoco se ponía en entre-dicho la influencia exterior, como un fenómeno de subdesarrollo.

                 A partir de los años 50, se produce un giro trascendental en el enfoque del subcontinente. Ya no será esta caracterización de tipo racial o étnico el elemento constitutivo de la cultura latinoamericana; por el contrario, la temática de la dependencia y del desarrollo será la que aparece ocupando el primer plano en la preocupación de la intelectualidad y los políticos de latinoamericana. Dentro de este contexto se entienden las palabras del ex-presidente venezolano, Rafael Caldera, quien sugirió volver al concepto de América del Sur, “que era el cognomento usado por los líderes de nuestras independencias, desde México hasta la Patagonia, ya que hay que pensar en una relación Norte-Sur, como una relación política”.29 

              Volviendo al tema central y a través de la lectura histórica de los intelectuales latinoamericanos, con la excepción de Rodó, hay una intención o preocupación de vincular este origen de carácter étnico o racial con la proyección futura en el esfuerzo de modernización. En este concepto introductorio de “modernización”, debe reconocerse la influencia de Sarmiento en Argentina y Lastarria en Chile, ambos decididos partidarios de asociar dentro del esquema conceptual del credo positivista y del mito del progreso, la posibilidad de una unión americana desde una perspectiva civilizadora, de progreso social y económico, con carácter futurista. Aún cuando hay un rechazo a ese modelo de humanización alienante, donde se confunden los conceptos de civilización, cultura y desarrollo tecnológico, se busca encontrar los elementos de una identidad continental, pasando por una afirmación de carácter nacional y regional. El brasileño Darcy Ribeiro dirá tajantemente: “ya no encontramos indios, ni europeos, ni africanos, ni asiáticos, todos son neo-americanos30Obviamente que en sus palabras hay un gran error. Las ciencias sociales, como la antropología, la sociología y la economía, demuestran lo contrario. En primer lugar hay que asumir un carácter social de como nuestra sociedad está configurada y desde allí levantar el modelo adecuado. No se puede ignorar, por lo menos hoy, los distintos estamentos sociales, de los cuales los factores étnicos juegan un rol muy importante. No se puede producir desarrollo económico al margen de la dignidad de los seres humanos, como lo señala Juan pablo II en su Encíclica Centesimus Annus, de 1991. Es la primacía del hombre y de su dignidad sobre las ideologías y sobre las doctrinas, tanto políticas como económicas, como él lúcidamente lo sostiene.  El concepto cultural de nuestras sociedades.         

                  Para hacer un análisis sobre esta cuestión, debemos ubicarnos dentro de una perspectiva global que hemos descrito, pasando por encima de las peculiaridades del subcontinente. Es decir, niveles de desarrollo, estabilidad política y estructuras sociales. De la visión que proviene desde afuera, se nos ha caracterizado al subcontinente como una variante de la civilización europea.

                “Una mezcla heterogénea de injertos. Diferente de sus ancestros, lo que obliga a descartar el término de configuración étnico o racial. Todo se interpreta en relación a Occidente; así América Latina, por el exterminio de sus culturas nativas ( lo que es falso), por su formación y asimilación en el pensamiento etnocentrista y por la dependencia de sus clases gobernantes, es una especie de “Occidente disminuido”, como lo afirma Hernán Neira.31        

                    No es el único en sostener este disparate. Desde los Estados Unidos y desde Europa, se usarán siempre las mediciones preestablecidas por sus culturas y por sus sistemas económicos. Así lo hace Ivan y Vivian Vallier, al sostener que:  Los países de habla hispana, en Sudamérica, comparten una característica institucional común, que es inherente en la configuración internacional de la ley, de la administración, de la religión, y del prestigio asignado, todo lo cual tiene raíces históricas en los ideales y la orientación de la España posmedieval”32        

                    Como indicaba más arriba, a partir de los años 50  y especialmente en los 60, son muy importantes en el recorrido histórico de la ahora llamada “Latinoamérica”. Por primera vez se empieza gestar una nueva concepción y una  alternativa política, ideológica, que empieza a manifestarse no sólo en el campo de las investigaciones de las ciencias sociales, sino que logra permeabilizar las artes y las letras. Nace así una convulsión generalizada, que recorre América Latina y la empieza a impregnar de aspiraciones y utopías propias a partir del éxito de la revolución cubana en 1959. Nace una literatura nueva, guiones cinematográficos autóctonos, la nueva canción latinoamericana y una aproximación religiosa distinta a la teología tradicional: La Teología de la Liberación.Este período está marcado por la toma de conciencia masiva de enormes masas laborales, de estudiantes, hombres y mujeres, y de una intelectualidad criolla, que alimenta las esperanzas de un subcontinente más desarrollado, justo e igualitario. Surgirá a partir de la temática de la dependencia, el desarrollo y la liberación, un nuevo cuadro, que no tardará en reflejarse en una serie de posiciones de carácter político, lo que, en definitiva, determinará una nueva disertación sobre América latina, hecha, por primera vez, por sus protagonistas.

              La incorporación de Brasil a la familia latinoamericana, como consecuencia de su observación a una realidad similar a sus vecinos, será la nota decisiva  de fuerza y solidez, que robustecerá más aún, a las ex-colonias ibéricas. El ascenso a la presidencia en Brasil de João Goulart y la presencia en su gobierno de Josué de Castro, Pablo Freire, Plinio Sampallo y Pablo de Tarso, además del inestimable aporte de Celso Furtado, darán más confianza al resto de los países, que se sienten respaldados por un “hermano mayor”. El sueño brasileño no duró mucho. João Goulart fue depuesto por un golpe de estado en 1964, anunciándose además, una acción ejemplarizadora para otros países que optaran por el camino propio.Este espíritu de cambio y este reencuentro con la propia realidad latinoamericana, había surgido con los trabajos de Raúl Prebish y Celso Furtado, en la perspectiva del desarrollo y de la industrialización latinoamericana. Se trataba de cancelar, no sólo el colonialismo económico, sino que además, el cultural.                   

                Desmontar la imagen estereotipada de un continente, fácil de ofrecerse, sin condiciones, a todo y a cualquiera que llegara de afuera. Así surge la idea de la creación de una nueva sociedad, basada en el “hombre nuevo”, que contribuye y forma parte de una nueva conciencia nacional a nivel continental. Una personalidad propia que reclama ser reconocida autonómicamente, por los centros del poder internacional.

                   A causa de este efecto político, surgirán, como alguien dijo, una serie de afluentes que encontrarán un cause adecuado en la literatura de Carlos Fuentes y Julio Cortázar, Alejo Carpentier, Augusto Roa Bastos, en primer lugar, para seguir posteriormente con Gabriel García Márquez, Vargas Llosa, Mario Benedetti, Eduardo Galeano, hasta llegar a la argentina Luisa Valenzuela y a la chilena Isabel Allende.

El contenido de este movimiento podría ser sintetizado en las palabras del mexicano Carlos Fuentes, cuando recibe el Premio Nacional de Literatura, en su país natal: “No creo en una misión política inmediata, partidista, para la literatura, pero si creo que la literatura es revolucionaria y, por lo tanto, política en un sentido más profundo. La literatura no sólo mantiene una experiencia dada, no sólo continua una tradición, sino que, mediante el riesgo moral y la experimentación formal y el humor verbal, rompe el horizonte conservador de los lectores y contribuye a liberarnos a todos de las cadenas de una percepción antigua, de una matriz estéril, de un prejuicio añejo y doctrinario.”33          Más tarde, Julio Cortázar, antes de morir, hacía un balance de este movimiento literario, al sostener que es una literatura de identidad, de liberación, que abandona su inferioridad y entra a competir en la literatura universal.34         Casi simultáneamente, en la década de los 60, surge también el movimiento del canto nuevo, con la “canción de protesta”. Impregnados por la toma de conciencia de la realidad económica, descrita por Prebish y Furtado, emergen las figura de Víctor Jara en Chile, Mercedes Sosa en Argentina y una enorme variedad de compositores y cantantes que denuncian el estado de injusticia institucionalizado, dentro del marco de la dependencia y el subdesarrollo.        

                 Un profundo alcance se plantea también en materia religiosa. Un replanteamiento de la identidad latinoamericana, a través de la elaboración de la llamada “Teología de la Liberación”. Teólogos de Brasil, Chile, Perú y Uruguay, logran configurar un nuevo pensamiento religioso, que recoge también la situación de dependencia y subdesarrollo, y que proyecta, más allá del pensamiento tradicional de catolicismo romano, una nueva variante de interpretación teológica, basada en la realidad de pobreza, injusticia, dependencia y desarrollo de los pueblos latinoamericanos.34

                Los nombres de Gustavo Gutiérrez, Clodovis Boff y Pablo Richard, son algunos de los que han expresado esta opción por los pobres.        

               Todos ellos fueron drásticamente reprimidos por el Cardenal Joseph Alois Ratzinger, pastor alemán a cargo de la Secretaria del Santo Oficio en el Vaticano, sucesora de los tribunales de la inquisición, quien más tarde pasaría a ocupar el cargo de Pontífice, con el nombre de Benedicto XVI. Era ya un anticipo de lo que vendría después.        

               El peligro ya era demasiado para los centros del poder internacional y, no podían permitir semejante insolencia de un subcontinente que buscaba su camino propio. En efecto, bastaron unos pocos años, en las décadas de los 70 y 80, para que los Estados Unidos del Norte, robustecido como potencia mundial, hiciera pedazos este nuevo enfoque, sustituyendo a rajatabla a gobiernos democráticos, elegidos por voluntad de sus pueblos, y poniendo en su reemplazo a sanguinarias dictaduras militares, que fueron entrenadas por los agentes del imperio, para matar, torturar y hacer desaparecer a sus ciudadanos, incluyendo además, lecciones adicionales de cleptomanía. 

Después de   las dictaduras.

                              Muchos de los que lograron sobrevivir la sangrienta represión, exiliarse y volver a sus países de origen y otros que habían permanecido silenciosos en ellos, se precipitaron a  ocupar cargos de responsabilidad administrativa en los estados latinoamericanos – muchos de ellos después de haber hablado fuerte contra la dependencia -, terminaron por entregarse en manos de los victimarios, rubricar secretamente pactos de no-agresión, y así pasaron a convertirse en ventrílocuos del lenguaje y de los modelos económicos de Milton Friedman y de los Chicago Boys; fenómeno dramáticamente ejemplarizado con Fernando Henríquez Cardoso en Brasil y un importante sector de la Concertación en Chile, que han terminado por “quemar lo que adoraban  y adorar lo que habían quemado”.

               Al igual que Clodoveo, rey de los Bárbaros, reciben la instrucción del  nuevo Arzobispo de Reims, representado hoy por el imperio, quién exige a ellos: “Adore tout ce que tu as brûlé, et brûle tout ce que tu as adoré”. Adorar lo que habían quemado, implica también incorporarse y continuar con la práctica cleptómana, que sus antecesores inmediatos realizaron con verdadera maestría y sin ningún escrúpulo. Se ha querido justificar el hurto como un fenómeno de la modernidad, como lo sostiene Antonio Cortés Terzi, del Centro de Estudios Sociales Avance, de Chile. Sin embargo, de lo que se trata en realidad, es de una forma de corrupción alentada por líderes audaces, que carecen de una cultura de la decencia y que justifican sus acciones a través de la laxitud moral que les proporciona el sistema y las políticas macroeconómicas.

               Es, en definitiva la “criminalidad de la ganancia”, que conlleva en sí, el modelo neo liberal y la economía de mercado, que ellos dogmáticamente defienden en calidad de bouncers, bodyguards o henchmen de los que se apropiaron ilícitamente, a través de licitaciones inescrupulosas, de la industria nacional y, de los que continúan usufructuando, con el consentimiento y beneplácito de éstos, del saqueo de los recursos de los estados y de la segregación del movimiento popular y el castigo inexorable a los pueblos originarios.Estos mismos se levantan hoy para insultar a los gobiernos de Cuba, Venezuela y Bolivia, que independientemente de las peculiaridades de sus líderes, han expresado la voluntad de transformar  a sus pueblos y de terminar con la influencia externa, que han sufrido sobre sus espaldas desde la independencia del colonialismo ibérico.Cuando uno expresa estas ideas, salen los guardaespaldas del sistema a gritar rabiosamente que uno se ha quedado en el pasado y que no ha progresado. Nos niegan el derecho a pensar, a levantar nuestras propias utopías, a concitar y reunir seguidores para levantar una nueva alternativa. Más humana, más justa y más equitativa. Nunca el sistema neo-liberal lo podrá conseguir. Su fundamento intrínseco está en poner como prioridad absoluta el lucro y la ganancia como virtudes de la sociedad, cuando realmente son actitudes lujuriosas que corrompen al ser humano y lo desplaza a la ley de la selva y a la muerte anticipada. Gabriel García Márquez, al recibir el Premio Nóbel de Literatura, decía:  

“los que luchan también aquí (los europeos) podrían ayudarnos lejos si revisaran a fondo su manera de vernos. La solidaridad con nuestros sueños nos hará sentir menos solos, mientras no se concrete con actos de respaldo legítimo a los pueblos que asuman la ilusión de tener una vida propia en el reparto del mundo. ... ¿Por qué pensar que la justicia social que los europeos de avanzada tratan de imponer en sus países no puede ser también un objetivo latinoamericano con métodos distintos en condiciones diferentes?, Frente al saqueo y el abandono, nuestra respuesta es la vida,”

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NOTAS Y REFERENCIAS



1 “Por fin, después de la medianoche del 11 al 12 de octubre de 1492, un marino llamado Rodrigo de Triana, que iba en  “La niña”, la cual por más velera se adelantó a la almirante, divisó la costa y lanzó el estentóreo grito de “Tierra, Tierra”. Plantado el pendón de Castilla en el suelo, se allegaron algunos naturales de la isla de Guanahani, que fue llamada San Salvador, en el archipiélago de las Lucayas o Bahamas” ... “Parece ser que la isla de Guanahani es hoy posesión británica, nombrada isla de Watling” Luis Alberto Sánchez, Historia General de América, Tomo I, Ediciones Rodas, Madrid-España, 1972, 11ª Edición, página 182.
2 These new terms correspond to a concept which is simultaneously racial, cultural, and political. But they come, as Núnez himself points out, to replace other terms which were merely geographical designations: Amérique méridionale, Amérique septentrionale, Amérique du Sud, Amérique australe. These terms were more limited and therefore clearer; in them, South America gave itself over in its entirety to its geographic identity: split sensually on its Atlantic side by its three great deltas, planetarily sustained on its Pacific side by the irrefutable Andes.” Fernández Moreno C, Latin America in Its Literature, New York, Holmes and Meier, 1980, page 8.
3 Gabriel Valdés Subercaseaux, ex-Ministro de Relaciones Exteriores de Chile durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva, ex-Presidente del Senado en Chile, en Reflexiones sobre América Latina. Conferencia dictada el 30 de octubre de 1978 en la Universidad Autónoma de Santo Domingo. Chile América, Nºs 48-49, noviembre-diciembre, 1978, páginas 89.95.
4 Noam Chomsky, Deterring Democracy, Vintage, Great Britain, 1992, pages 231-2: “Economists and environmentalist attribute the problem to the “development model”, crucially, its “transnational style” in which the most important decisions tend to be adopted outside the ambit of the countries themselves, consistent with the assigned function of the Third World: to serve the needs of the industrial West
5 El Gatopardo, una novela extraordinaria que narra la historia de don Fabrizio, príncipe de Salina, y su familia, en el cuadro de una Sicilia inmóvil invadida por los soldados de Garibaldi y del rey Vittorio Emmanuelle II, que luchan por unificar a Italia, produciendo un irreversible cambio de época. Don Fabrizio descendiente de los normandos, percibe y espera la ruina de su clase y de su propia familia y no mueve un dedo para salvarlas. La obra se desarrolla entre 1860 y 1910 y multiplicó su justa fama gracias a la película que realizó en 1963 Luchino  Visconti. (www.epdlp.com/escritor.php?id=1908).
6 Alberto Blest Gana, escritor chileno (1830-1920). Uno de los principales exponentes de la novela realista hispanoamericana. En su obra Marín Rivas, uno de sus personajes centrales es Agustín, el afrancesado; remedo de la influencia europea en los círculos elitistas de la sociedad burguesa chilena en la segunda mitad del siglo XIX.
7 “Porque mismo en la clase baja se aprecia más lo que dice “made in England”, y así no era tan gil Varela que inventó lo de Varela House, especie de payasada, si se quiere, pues es como decir Cucha Cucha Street, pero que tout de méme da golpe en el chirusaje”. Edición Seis Barral, Biblioteca de Bolsillo, Barcelona, 1983, página 212; citado por Hernán Neira en “La idea de origen en el concepto de América, Revista Araucaria, Números 47/48,1990, página 97.
8 “In México City there is a tavern called ´The Memories of the Future´. At first this title seems nonsensical; but when we think about it a bit we come to realize that the future always has ´memories´because it is built upon the past. That past is inescapable; what will happen in the future is to some extent determined by what has happened in the past. Let us therefore explore for a moment the Latin American past, specially that point in time when the Europeans reached the New World and encountered the Indians. For that encounter was fraught with significnce because it laid the basis for the future which we are trying to undertand”. (Wolf Erick y Edward Hanssen, The Human Condition in Latin America, Oxford University Press, London, 1972, page 27.
9 Bonifacio del Carril, El Bautismo de América, Emecé Editores, Gaglianone S.A. Buenos Aires, 1991
8 Bonifacio del Carril, El Bautismo de América, Emecé Editores, Gaglianone S.A. Buenos Aires, 1991.
10 Bonifacio del Carril , Obra citada, página 41-42.
11  “The term entered our languages in the singular. Amerigo Vespucci (or, at least, a writer using his byline) reported the first lands known as “America” from the coasts of what are now Venezuela, Guinea, and Brasil. Martin Waldseemúller, the cosmographer who coined the name in Amerigo`s honours on a map and an accompanying treatise in 1507, rapidly regretted it; he realized that the honour of the discoveries he had attributted to Vespucci really belonged to Columbus. In his next map he suppressed the name; but it was too late”. Felipe Fernández-Armestro, The Americas, The History of a Hemisphere”, Weidenfeld, London, 2003, page 2.
12 Bonifacio del Carril , Obra citada, página 39.
13 Juan Bautista Alberdi. “La Unidad de América Latina”, Memoria sobre la conveniencia de un Congreso General Americano. Leída en la Facultad de Leyes de La Universidad de Chile, para obtener el grado de Licenciado en 1844. Editorial Argentina, 1974.
14 Villalobos Sergio, Historia de Chile, Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1989, páginas 502-561.
15 Sánchez, Luis Alberto, Historia General de América, tomo III, 11ª edición, Ediciones Roa, Madrid, España, 1972, páginas 916-922.
16 Concuerdan con este análisis los historiadores Tulio Halperin Donghi y Luis Alberto Sánchez. Historia Contemporánea de América Latina, Alianza Editorial, Madrid. España, 1990, páginas 22.232. Sánchez, Alberto, Obra citada, “La suma de estos antecedentes fueron la culminación de un proceso que en Hispanoamérica  fue interpretado como una disposición española de desconocer los procesos independentistas que habían culminado. Si a esto se agrega el pacto de Londres del año 1861, al cual prestó su adhesión moral el Papa Pío IX”, páginas 979-985.
17 Infantas, Emilio Esteban, Expediciones Españolas, Siglo XIX, Madrid, Instituto de Cultura Hispana, 1949, citado también por Sánchez en Historia Contemporánea de América Latina, página 232,
18 Halperin Donghi, Tulio, obra citada, página 232.
19 Rojas Mix, Miguel, “Noción de América Latina”. Revista Araucaria, Ediciones Michay, Madrid-España, Nºs 47/48, 1990, páginas 107-108.
20 Francisco Bilbao (1823-1865. Escritor y revolucionario chileno del siglo XiX. Liberal avanzado y autor de varios libros de crítica social. “El Congreso Normal Americano”, incorporado en Lecturas Universitarias. Antología, Chile, Sociedad y Política de Alejandro Witker. Universidad Nacional Autónoma de México, 1978, páginas 108-124.
21 Bushenell, David & Macaulay Nelly, The Emergence of Latin América in the Nineteenth Century, Oxford University Press, 1988, página 3,
22 Rojas Mix, Miguel, obra citada, página 114.
23 ”Taylor`s classic definition in 1871 as Their (Anthropologists) stating point: that complex whole which includes knowledge, belief, art, moral, law, custom and other capabilities acquired by man as a member of society. Culture was a whole, a Gentalt, with an overall patten. I was also the collective, cumulative achievement of humanity over and above skills transmitted through the genes”, Worsley Peter, , The Three Worlds, University of Chicago Press, 1924, páge 47.
24 Rodó, José Enrique, Ariel, Editorial Kapelusz, Buenos Aires, Tercera Edición, abril de  1980. Ver también comentarios de Lisa, Sheldon & Liss Peggy, en Man State and Society in Latin American History, Pall Mall Press, London, 1972, páginas 288-289.
25 “Mi cultura era exclusivamente libertaria- decía –ajena a toda sociología y a toda política internacional. Ignoraba el imperialismo; no me había detenido nunca a pensar cuáles pudieron ser las causas y las consecuencias de la guerra de los Estados Unidos con España en el Nuevo Mundo”. Manuel Ugarte, La Nación Latinoamericana, compilación de notas y cronología de Norberto Galazo, Caracas, Biblioteca Ayacucho, 1978, página 90. Citado por Arturo Andrés Roig en Nacionalidades, Nacionalidad Continental y Cultura en nuestra América, Revista Tareas, Panamá, agosto-diciembre de 1980, Nº 50, página 83.
26 Rojas Mix, Miguel, obra citada, páginas 11-112.
27 Eyzaguirre, Jaime, Fisonomía Histórica de Chile, Editorial Universitaria, Santiago de Chile, 1973, página 14.
28 Mariategui, José Carlos. El Indigenismo en la Literatura Nacional (del Perú) en la Polémica del Indigenismo de Manuel Aquézolo Castro, Mosca Azul Editores, Lima, Perú, 1987, página 35.

29 Citado por Miguel Rojas Mix, página 118.

30 Miguel Rojas Mix, obra citada, página 116.
31 Hernán Neira, obra citada, página 94.
32 “The Spanish speaking countries of South America share common institutional feature that inhere in cross-national configuration of law, administration, religión, and status assignment, all having historical roots in the ideals and orientation of postmedieval Spain”Vallier Ivan & Vivian, South America Society, Institute of International Studies. University of California, Berkeley, California 94720,1968.
33 Citado por Miguel Rojas Mix, página 118.

34 Literatura en la revolución y revolución en la literatura (Oscar Collazos, Julio Cortázar y Mario Vargas Llosa), Siglo XXI, México, 1970.

34 Osorio Jorge, “Christian and Liberation in Latin America”, SEPJ-CHILE, 1980.

Los dilemas de la amnistía

Por Enrique Cury U.

La sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que condenó a nuestro país en el caso Almonacid, conminándolo a no aplicar en lo sucesivo el D.L. de Amnistía de 1978, ha originado la decisión del Gobierno de satisfacer ese requerimiento y, al mismo tiempo, ha revelado la complejidad de los problemas que envuelve. Para el ciudadano común, sin embargo, la discusión en torno al tema debe resultar enigmática, porque implica una serie de cuestiones cuya comprensión se le escapa. En este artículo de opinión, por eso, me gustaría mostrarle, tan sencillamente como sea posible, cuales son las razones de tanta perplejidad.

A uno puede resultarle raro que todos desestimen la fórmula que parece más sencilla para evitar que la amnistía se aplique en el futuro, esto es, la derogación del D.L. respectivo. Ello, sin embargo, se debe a razones de peso, que nadie ha explicado a los legos. Resulta, en efecto, que en nuestro sistema constitucional, como en el de la mayor parte de las naciones occidentales, impera el principio de "favorabilidad", en cuya virtud, si después de cometido el delito se dicta una ley que es más severa que la vigente al momento de la perpetración, a los ejecutores debe aplicarse la pena establecida en esta última, y, al contrario, si la nueva ley es más benévola, ella tiene que ser aplicada a los hechores, aunque no estuviera vigente cuando el delito se cometió. Además, la jurisprudencia ha concluido invariablemente, que en virtud de esa norma constitucional (art. 19 Nº 3º) el procesado también tiene derecho a que se le aplique la que lo favorece, aunque se hubiera promulgado después de ocurrido el hecho y se hubiera derogado antes de la sentencia. En breve, con arreglo a este principio, al autor hay que aplicarle siempre la ley más favorable para él. En consecuencia, si se derogase el D.L. de amnistía, eso no tendría efectos prácticos, pues como fue promulgado después de la perpetración de los hechos, los procesados podrían reclamar que se les aplicara aunque hubiese sido derogado antes de dictarse la sentencia. Peor aún, la ley derogatoria terminaría confirmando la vigencia del D.L. de marras, pues no se dicta una ley para derogar lo que no ha estado en vigor sino, al contrario, lo que efectivamente ha regido.

Por estas razones algunos sectores abogan por la "anulación" del D. L. de amnistía. Lo que es nulo, nunca existió y, en consecuencia, ni necesita derogárselo ni puede invocárselo acudiendo al principio de "favorabilidad". La solución sería perfecta si nuestro ordenamiento jurídico contemplara en alguna parte la posibilidad de que una ley declare nula a otra. Pero esto no sucede y, aunque una "autoamnistía" parece satisfacer los requisitos para ser declarada nula, la verdad es que los legisladores no cuentan con la facultad de hacerlo o, por lo menos, la Constitución no se las reconoce expresamente. Claro, siempre existe la posibilidad de solicitar un pronunciamiento del Tribunal Constitucional al respecto, pero eso envuelve riesgos que no necesito explicar.

Entonces se ha propuesto dictar una ley "interpretativa" del art. 93 del Código Penal, que enumera las causales de extinción de la responsabilidad penal, entre las que se encuentran la amnistía y la prescripción. Supongo que el propósito será declarar, "interpretando" esa disposición, que ha de entenderse que la amnistía y la prescripción no surten efecto respecto de los delitos de "lesa humanidad" como los que afectan derechos humanos.

La idea es inteligente, porque el Código Civil, en su art. 9º, dispone que "las leyes que se limiten a declarar el sentido de otras leyes, se entenderán incorporadas a éstas" (es decir, regirán desde que entró en vigencia la ley interpretada) de modo que no las alcanzaría el principio de irretroactividad de la ley desfavorable. Pero tampoco está exenta de problemas. Desde luego, hay autores respetables que estiman que la retroactividad de la ley interpretativa no se aplica a las penales a causa del principio de favorabilidad. Yo no comparto ese criterio, porque pienso que si una ley se limita a interpretar a otra, es decir, a darle uno de entre varios sentidos que ya desde antes podía atribuírsele, no hay nada que obste a su retroactividad también en sede penal, ya que el ciudadano no sería sorprendido por esa declaración, que también pudo hacer un juez cualquiera. Pero la cuestión consiste en si una ley como la que estoy imaginando es verdaderamente interpretativa y no modificatoria del art. 93 del Código Penal...

Como el amable lector apreciará, una vez más el dilema sólo podrá ser resuelto por los tribunales...


 

FEDACh y el proyecto del sufragio de los chilenos en el extranjero

Por Carolina Vergara, Interpers

A comienzos del mes pasado, salieron voces del Gobierno de la Concertación, a proclamar “urbi et orbe”, al miércoles 4 de octubre como “una fecha memorable para los derechos ciudadanos de los chilenos y chilenas residentes en el exterior”.

“La propuesta enviada por el Gobierno que otorga el ejercicio del derecho a sufragio a los chilenos residentes en el exterior, y que lleva la firma de la señora Presidenta de la República, fue aprobada en general y particular, por la Comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía de la Cámara de Diputados, que preside el Diputado Tucapel Jiménez.”

“Así, luego de 14 años de debates y propuestas, que se iniciaron con la primera presentación del diputado demócrata cristiano Carlos Dupré, en 1994 con el retorno a la democracia, y que continuaron, en el 2005, con la moción de la Diputada Isabel Allende , el Gobierno de la Presidenta Bachelet concreta una de las demandas más sentidas de miles de chilenos residentes en el exterior.” (Informativo Exterior DICOEX, octubre 2006).

Como a veces las verdades a medias, son medias mentiras, el Consejo Directivo de FEDACh, reiteró las comunicaciones que mantiene con diputados de diferentes sectores políticos, quienes les comentaron varias aristas desconocidas por la opinión pública. Por ejemplo, que en la mentada sesión, votaron el proyecto solamente los diputados de la Concertación. Los de la UDI votaron en contra y los de Renovación Nacional, presentaron un proyecto de reforma constitucional aparte, sobre “el voto de los chilenos en el extranjero y la designación de los embajadores”, hecho que los propios diputados de la Concertación desconocían y llegaron a calificar como el pacto RN – Veloso (por Paulina, Ministra Secretaria General de la Presidencia).

Como “algo huele a podrido en Dinamarca”, el Consejo Directivo de FEDACh envió la nota que se reproduce a continuación, a la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la Cámara de Diputados (donde se estudia el proyecto), a otras comisiones y legisladores, como a su vez, a destacados constitucionalistas, con la finalidad de pronunciarse sobre las consultas allí tratadas.

H. Diputado

Pedro Araya

Presidente de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia

H. Cámara de Diputados

De nuestra mayor consideración:

El Consejo Directivo de FEDACh, tiene el agrado de dirigirse a Usted y a la Comisión que honrosamente dirige, para hacerle llegar nuestras inquietudes sobre el proyecto que modifica la Ley N °18.700 (Boletín N°3936-06) y que trata las normativas para el sufragio de los chilenos residentes en el extranjero.

Al respecto, consultamos lo siguiente:

1.- La moción que la Comisión comienza a tratar, este martes 31 del corriente, ¿es la misma que despachó la Comisión de Derechos Humanos, Nacionalidad y Ciudadanía, el miércoles 4 de octubre pasado?

2.- Dicha moción ¿es el mismo texto  original presentado por la H. Diputada , Isabel Allende y otros diputados socialistas (Boletín N°3936-06), en julio de 2005? ¿O, es la Indicación Sustitutiva , enviada por la Presidenta Michelle Bachelet , el 31 de agosto del corriente, a la H. Cámara de Diputados (Mensaje N°249-354)?

3.- Esta aclaración es de vital importancia porque el proyecto de la Diputada Allende (Boletín N° 3936-06) propone:

“Artículo 182.- Los chilenos que residan en forma permanente en el extranjero y cumplan con los requisitos estipulados por la ley para ser ciudadanos, podrán ejercer el derecho a sufragio en las elecciones para Presidente de la República, Senadores y Diputados, Alcalde y Concejales, pudiendo votar, además, en los plebiscitos estipulados por la Constitución.”

Mientras que la Indicación Sustitutiva del Gobierno (Mensaje N°249-354) plantea:

“Artículo 179.- Procederá realizar votaciones en el extranjero cuando corresponda elegir Presidente de la República y en los casos de los plebiscitos regulados en el Capítulo XV de la Constitución Política de la República.”

4.- La moción de la Diputada Allende puede considerarse que extiende el ejercicio de la soberanía de los chilenos residentes en el extranjero, más allá de la participación legítima en la renovación de los poderes del Estado: Ejecutivo y Legislativo, como sufragar en las elecciones municipales, que tiene además su propio sistema electoral.

5.- Por otro lado, la Indicación Sustitutiva del Gobierno, limita el ejercicio de la soberanía para los chilenos residentes en el extranjero, a participar en la renovación de un solo Poder del Estado: el Ejecutivo, es decir, sufragar exclusivamente en la elección presidencial,.

6.- Llama la atención que la Indicación Sustitutiva presentada por el Gobierno (N°249-354) no corrija los errores que tuviera la otra Indicación Sustitutiva (N°177-342) del Presidente Ricardo Lagos, que presentara en agosto de 2000, al H. Senado, a un proyecto de la misma naturaleza (Boletín N°268-07) y que fuera rechazado reiteradamente en diversas instancias por inconstitucional ya que “es considerado discriminatorio al limitar la expresión de sufragio para los residentes en el extranjero sólo respecto de las elecciones presidenciales, creando un problema de constitucionalidad evidente, porque se establecería una manifiesta desigualdad jurídica entre chilenos que votan en el extranjero y los que sufraguen en el país.”  (Boletín N°268-07, Oficio N°148).

7.- En octubre de 2000, CasaChile.cl, comentó lo siguiente de una sesión de la Comisión de Gobierno, Descentralización y Regionalización del H. Senado:

“El proyecto de ley que busca otorgar el derecho a voto de los chilenos en el extranjero podría ser considerado inconstitucional, así lo aseguró el abogado Francisco Zúñiga , en la cuarta sesión de la Comisión de Gobierno del Senado que analiza el proyecto de ley.

Zúñiga planteó que se restringe el derecho a sufragio garantizado en el artículo 5° de la Constitución, en tanto los chilenos residentes en el exterior solamente podrían votar para las elecciones de Presidente de la República y plebiscitos y no en elecciones parlamentarias. A su juicio, esto sería esencial de resolver para los efectos de un adecuado tratamiento del proyecto.

La Constitución señala que la soberanía reside en la Nación y su ejercicio se realiza a través de elecciones y plebiscitos. Por esto, entregar el derecho a voto sólo a una parte de estas instancias, estaría restringiendo este derecho, razón por la cual se estimaría que el proyecto sería inconstitucional”.

8.- Existe una gran cantidad de material y opiniones de versados constitucionalistas chilenos que sostienen esta tesis, que el ejercicio de la soberanía por el pueblo, implica la participación de la ciudadanía en elecciones periódicas en la renovación de autoridades de los Poderes del Estado: Ejecutivo y Legislativo. Que estas elecciones están directamente relacionadas lo demuestra la Constitución, que señala:

“Artículo 26.- El Presidente de la República será elegido en votación directa y por mayoría absoluta de los sufragios válidamente emitidos. La elección se efectuará conjuntamente con la de parlamentarios, en la forma que determine la ley orgánica constitucional respectiva, noventa días antes de aquél en que deba cesar en el cargo él que esté en funciones”. 

Y el preámbulo de la Ley N °18.700, Ley Orgánica Constitucional sobre Votaciones Populares y Escrutinios:

“Artículo 1°.- Esta ley regula los procedimientos para la preparación, realización, escrutinio y calificación de los plebiscitos y de las elecciones de Presidente de la República y Parlamentarios.”

9.- Por otro lado, el Parlamento no está otorgando el derecho a voto a los chilenos residentes en el extranjero, ya que éste está explícito en las garantías constitucionales. Lo que el Parlamento legisla, es el modo en que este sector de la ciudadanía va a ejercer ese derecho, como lo indica reiteradamente nuestra Constitución Política:

“Bases de la Constitucionalidad”

“Artículo 1°.- Las personas nacen libres e iguales en dignidad y derechos. (...)

Es deber de Estado resguardar (...) y asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional.”

“Artículo 5°.- La soberanía reside esencialmente en la Nación. Su ejercicio se realiza por el pueblo a través del plebiscito y de elecciones periódicas (...)

El ejercicio de la soberanía reconoce como limitación el respeto a los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana. Es deber de los órganos del Estado respetar y promover tales derechos, garantizados por esta Constitución, así como por los tratados internacionales ratificados por Chile y que se encuentren vigentes.”

“Artículo 15.- En las votaciones populares, el sufragio será personal, igualitario y secreto. Para los ciudadanos será, además, obligatorio.

Sólo podrá convocarse a votación popular para las elecciones y plebiscitos expresamente previstos en esta Constitución.”

“De los derechos y deberes constitucionales”

“Artículo 19.- La Constitución asegura a todas las personas:

2°.- La igualdad ante la ley. En Chile no hay, personas ni grupos privilegiados. En Chile no hay esclavos y el que pise su territorio queda libre. Hombres y mujeres son iguales ante la ley.

Ni la ley ni autoridad alguna podrán establecer diferencias arbitrarias.”

10.- Dado que los chilenos residentes en el extranjero somos quienes estamos directamente involucrados en la normativización de nuestros derechos ciudadanos , veríamos con agrado que la Comisión que honrosamente preside, estime conveniente invitar a nuestra Federación, a participar en el estudio que comienza del proyecto de ley relacionado con la implementación del voto de los chilenos en el exterior.

FEDACh es la Federación de Asociaciones Chilenas Residentes en la República Argentina , fundada en 1995 y con Personería Jurídica N° 16.278 del 28 de febrero de 1997. Coordina a alrededor de 80 organizaciones de chilenos desde Jujuy - Salta hasta Ushuaia y tiene como objetivos: "adherir expresamente a la vigencia de los derechos humanos, a los valores de la democracia y a los principios que hacen a la pacífica convivencia de los pueblos".

Es así, que desde su fundación FEDACh ha visitado con regularidad al H. Congreso Nacional y al Poder Ejecutivo, en el trámite del proyecto que sobre esta materia tramitaba el Senado Nacional, Boletín 268-07. Igualmente, y sobre el tema del voto de los chilenos en el exterior, ha organizado y participado en los siguientes eventos:

-Convención de Chilenos en el Exterior (Chicago, E.E.U.U., agosto 1997, con la participación del Senador Miguel Otero).

-Conferencia sobre derechos civiles y políticos (FEDACh: Punta Lara, Argentina, diciembre 1997, participación del Subsecretario de la Presidencia, Sergio Galilea).

-Seminario sobre Fortalecimiento de la Comunidad Chilena en Argentina (Consulado General de Chile y FEDACh, Buenos Aires, 1998, participación del Senador José Antonio Viera-Gallo, diputado Edmundo Villouta, Ex-Embajador Pedro Daza y el cientista político Ricardo Israel).

-Discusión Abierta sobre el voto exterior: Instituto de Ciencia Política de la Universidad de Chile y FEDACh (Santiago, marzo 1999, participación de Juan Ignacio García, Ricardo Israel, Pedro Daza, etcétera).

-Foro sobre el voto chileno en el exterior: Escuela de Derecho de la Universidad de Chile (Santiago, agosto 1999, participación de José Luis Cea, Alberto van Klaveren, Juan Ignacio García, Comité por el derecho a voto de Francia y FEDACh).

-Seminario Internacional sobre Votación de Chilenos en el Exterior: DICOEX (Santiago, noviembre 2002).

FEDACh y las Asociaciones de Chilenos en toda Argentina, participaron activamente en el Registro (o Censo) de Chilenos en el Exterior, junto a los 13 Consulados en este país, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) y DICOEX, para censar a los 429.708 residentes en todo el territorio argentino, durante el año 2003.

Pensamos que esta experiencia e información acumulada, amerita ponerla en conocimiento de la Comisión de Constitución, Legislación y Justicia de la H. Cámara de Diputados, y de esa manera, contribuir al estudio legislativo que elabora sobre el sufragio de los chilenos radicados en el extranjero.

Esperando su respuesta a las inquietudes aquí esbozadas, lo saludamos con el aprecio patriótico del Consejo Directivo.

José Aguilera Muñoz                                                    

Secretario     

Carlos Méndez Contreras

Presidente

FEDACh - Federación de Asociaciones Chilenas Residentes en la República Argentina     

El piloto top de Haití

El piloto top de Haití

EL OTRO AVIADOR CHILENO QUE LUCHÓ EN NICARAGUA

Al igual que otros miristas, después del triunfo sandinista, Sergio Castillo Ibarra se integró a las fuerzas especiales del Ministerio del Interior nicaragüense. Como capitán de Aviación combatió a la Contra y participó en gestiones secretas para buscar una salida política al conflicto. Hoy trabaja en la misión de paz en Haití. Dos de sus compañeros son ex pilotos enemigos.

www.lanacion.cl Domingo

Por Miguel Paz

El subsecretario de Aviación, Raúl Vergara, tiene "un vago recuerdo" de Sergio Castillo Ibarra. Debido a su experiencia como oficial e instructor de vuelo de la

FACH, la hoy autoridad de Gobierno tuvo un rol protagónico en la formación de la Fuerza Aérea Sandinista. Llegó a ser vicecomandante de Aviación y como piloto combatió a la Contra, la guerrilla opositora financiada por Estados Unidos. Cuando el subsecretario asumió se hizo conocido por ser el único piloto chileno con experiencia de guerra en Nicaragua. Pero él no era el único.

Sergio Gustavo Castillo Ibarra militaba en el MIR. Tenía 18 años recién cumplidos cuando vino el golpe de Estado. Estuvo detenido y fue torturado en la Academia de Guerra Aérea. De allí partió al exilio y se convirtió en piloto civil en Bélgica. Fue uno de los más de 200 chilenos internacionalistas del PC, el MIR y el PS que fueron parte del Ejército nicaragüense o del Ministerio del Interior y que poco se conoce de ellos.

Hoy, Castillo trabaja en la Misión de Paz de Naciones Unidas en Haití (Minustah) como encargado de operaciones aéreas, pero entre 1984 y 1989 fue piloto de misiones especiales del departamento aéreo creado por el ministro del Interior nicaragüense Tomás Borge y combatió a la guerrilla antisandinista.

Dicha unidad estaba a cargo de un miembro del MIR con experiencia como combatiente en varios lugares de América Latina. Castillo entonces tenía rango de capitán de Aviación y ocupaba el nombre político "Carlos Maltés", y en el Departamento de Aviación prestaba apoyo a las fuerzas especiales del Ministerio del Interior, realizaba tareas de logística y llevaba a cargo operaciones especiales cuando los comandantes sandinistas así lo requerían.

Castillo recuerda que le tocó participar en decenas de operaciones aéreas bajo fuego antiaéreo. La Contra siempre les disparaba, pero producto de los problemas de comunicación y el entusiasmo de los jóvenes sandinistas que manejaban la artillería antiaérea, también eran golpeados por fuego amigo. Él calcula que el 50% de los aviones derribados fue producto de las equivocaciones de la misma antiaérea sandinista.

REUNIONES SECRETAS

Una de las operaciones de mayor envergadura en las que participó fue el traslado de los comandantes de la Contra y del Frente Sandinista a las reuniones secretas que se efectuaron a mediados de 1985 para convencer a las comunidades de indígenas miskitas de renunciar a la guerrilla opositora y deponer las armas. Los miskitas, fervorosamente católicos, habían sido convencidos por la milicia financiada por el Gobierno de Reagan de que el FSLN se oponía a la religión y destruiría su forma de vida y creencias. Los indígenas se lo creyeron e ingresaron a las filas de la Contra.

“Fui el primer piloto que trajo a los comandantes Contra a negociar con los comandantes sandinistas. Por error nos mandaron a Rosita, un lugar en plena selva del norte de Nicaragua, y no a Siuna, donde era la reunión. Primero nos empezó a disparar la artillería antiaérea sandinista. Me tiré a la pista rápidamente. Cuando los sandinistas vieron bajar del avión a un piloto extranjero, un copiloto guatemalteco y cuatro comandantes Contra pensaron que habían logrado una tremenda captura. Después se aclaró todo y partimos a la reunión. Fundamentalmente mi trabajo fue de apoyo a esta idea de Tomás Borge de ganar la guerra políticamente", asegura Castillo desde Haití.

En eso estuvo hasta que se produjeron los acuerdos de desarme con la Contra. En 1989 abandonó Nicaragua con la sensación de haber cumplido el objetivo que se trazó allí. “Yo ahí me hice piloto y me hice hombre. Aprendí a ver lo que era el sufrimiento y sobre todo lo que era la alegría, porque en la guerra siempre se dice que te hace ser rudo, te hace ser macho, quijada de acero, y eso es mentira. Con la guerra tú te vuelves terriblemente sensible porque has palpado la posibilidad de morirte en el minuto que sigue, y también has tenido la posibilidad de compartir cada minuto de alegría de sentir que estás vivo. Para mí, realmente esa parte fue muy emocionante. Ahí se ganó la guerra y si bien no se generó riqueza ni desarrollo, sí se escribió una de las páginas más importantes de la historia latinoamericana”.

Tras su paso por Nicaragua, Castillo regresó a Europa. En Alemania conoció a su esposa, luego se radicó en Chile y volvió a Alemania. Allá comenzó a trabajar para Naciones Unidas y, como no aguantó la quietud ambiente, hace dos años que vive en Haití.

MI MEJOR ENEMIGO

Hoy es uno de los seis hombres a cargo de las operaciones aéreas del Minustah en ese país. Una tarea que implica coordinar aviones, helicópteros y soldados en operaciones militares y de ayuda humanitaria.

Es el único civil del grupo. Paradójicamente, su supervisor y uno de sus compañeros fueron pilotos de la Contra. El chileno se enteró del hecho un día que el supervisor empezó a contar la historia de un bombardeo que había hecho. “Yo me acordaba perfectamente de ese bombardeo porque fue en respuesta a la arremetida sandinista 40 kilómetros al interior de Guatemala, donde estaban las bases de la Contra. Le pregunté: ¿estás hablando del bombardeo a Murra? ¿Y cómo vos sabés?, me preguntó. Porque yo estaba a 30 millas al norte tuyo haciendo tareas más humanitarias, le dije. Ahora bromeamos mucho sobre eso.

Ahora cuando ha pasado casi un cuarto de siglo, el trabajo de este top gun se equipara mucho a lo que hizo en Nicaragua. Es más, dice: “Cualquier piloto quisiera volar lo que se vuela acá. Un piloto de la Fuerza Aérea chilena, en cinco días vuela lo que en un mes en Chile. Y eso me lo dicen ellos”. LND

En 42 países del mundo ecuatorianos pudieron sufragar por primera vez.

Los chilenos seguimos esperando. 
TeleSUR _ 15/10/06 - 20:24 CCS
En 42 países del mundo los ecuatorianos pudieron sufragar por primera vez en la historia de Ecuador para elegir al presidente que regirá los destinos de la nación andina del año 2007 al 2011, y al sucesor del actual presidente, Alfredo Palacio.
De unos tres millones de ecuatorianos que residen en el exterior, sólo 143.352 (4,8%) se inscribieron para votar este domingo en las elecciones presidenciales, la mayoría de ellos en España, Italia y Estados Unidos, según cifras oficiales. El proceso de voto se efectuó  en 61 consulados de 42 países. En el exterior en la que se instalaron 374 colegios electorales.
En Estados Unidos, donde se inscribieron más de 16 mil ecuatorianos para participar en el proceso electoral, hubo una masiva asistencia en las ciudades de Los Ángeles, Nueva York y Washington.
El cónsul general de Ecuador en Washington, Jorge Icaza, manifestó que ''La afluencia de personas fue impresionante'', al precisar  que votaron ''más del 60 por ciento'' de los ecuatorianos inscritos en el consulado.
Icaza, expresó que el proceso transcurrió en total normalidad, en la que más de la mitad inscritos en el registro electoral ejercieron su derecho. Además destacó que ''la participación femenina fue superior a la masculina''.
En el caso de Los Ángeles, la cifra de inscritos en el consulado fue de 650 personas, mientras que en Nueva York, que es la ciudad con una mayor presencia de ecuatorianos en Estados Unidos, los registrados para votar son 1.500.
 
Mientras en España, más de 90.000 ecuatorianos votaron este domingo en diversas ciudades como Madrid, Murcia, Barcelona y Valencia. Unas 90.476 personas, están inscritas en España, donde viven 500.000 ecuatorianos, la mayor colonia de inmigrantes en el país europeo. 

La embajada ecuatoriana señaló que los altercados se produjeron porque muchos ecuatorianos, debieron esperar más de tres horas para ejercer su voto, según los asistentes debido a la desorganización, en cuanto a la ubicación de las mesas,
En Estados Unidos, España e Italia  residen casi el 90% de los ciudadanos de Ecuador inscritos en el extranjero, mientras que Venezuela y Chile son los países latinoamericanos donde hubo más registrados para votar.
En Venezuela, cerca de 4 mil ecuatorianos acudieron a votar al único centro electoral ubicado en el este de Caracas, según el cónsul ecuatoriano en la capital venezolana, Santiago Chávez. Chávez aseguró que la participación electoral de ecuatorianos en Venezuela ''fue masiva'' y no se registró ''ningún incidente'' en el proceso.
Chilenos en Australia
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