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Centros Chilenos en el Exterior

LA IZQUIERDA DEL ONCE

Por Manuel Guerrero Antequera

El 11 de septiembre esta grabado en nuestra retina colectiva como el dia de la catastrofe de la palabra, del discurso, de la posibilidad de conceptualizar, de abrir el debate, de sopesar argumentos, de convencer y sumar. Lo acontecido ese dia hace 33 anhos fue precisamente perpetrado para que el pueblo chileno en general, y la izquierda en particular, quedara sujeto a el como el dia del dolor, definitivo, amargo y gris.

Asi, una vez mas hemos asistido a un once de septiembre donde el Presidente es asesinado antes de poder convocar a un plebiscito para que sea el verdadero soberano el que dirima acerca de su destino. Cada once la voz del Presidente es ahogada para recordarle al futuro el precio de provocar el odio de quienes se consideran, desde posiciones de privilegio, propietarios naturales del mundo de la vida.

Como ocurrio con los dos intentos de rebelion, en 1851 y 1859, contra el gobierno conservador de Montt, donde los igualitarios levantados con el apoyo de artesanos exigieron el reparto de tierras, educacion popular y democratizacion de las elecciones, para que todos los sectores de la sociedad tuvieran posibilidad de representacion. Prision, exilio, muerte fue la respuesta. Como volvio a suceder en 1891, cuando ante el intento del Presidente Balmaceda por aumentar y dar una orientacion social al gasto fiscal, la mayoria de los partidos politicos del Congreso vinculados a la elite respondio militarmente con la Marina, llevando a la muerte a más de diez mil personas, incluyendo al Presidente de la Republica que se suicido tras nueve meses de resistencia. Asi como con los obreros del salitre que tuvieron la osadia de declararse en huelga, en diciembre de 1907, en la ciudad de Iquique, cuando el salitre proporcionaba mas del ochenta por ciento del valor de las exportaciones chilenas y su propiedad era controlada fundamentalmente por empresarios ingleses y espanholes y por algunos chilenos: el Ejercito sofoco la huelga con una matanza de dos mil compatriotas.

El once de septiembre no es otra cosa que la repeticion compulsiva de la elite chilena de intentar fijar en la memoria social lo que ha pretendido que sea una constante en la historia: que la propiedad y explotacion de la tierra, la plata, el oro, el trigo, el salitre, el cobre, los bosques y las aguas, no es prerrogativa del conjunto de la sociedad, sino ambito privado e intocable de pequenhos grupos, nacionales y extranjeros, de acuerdo a los cuales hay que gobernar por los tiempos de los tiempos. Que los inquilinos, peones, artesanos y proletarios, asi como tarde o temprano la izquierda, el feminismo, las politicas gay y lesbica, la ecologia y las minorias etnicas pueden que lleguen a tener, si presionan, un lugar de representacion en el sistema politico. Pero cuestionar el modo en que la economia funciona es un terreno prohibido, pues ahi se juega todo.

Y es este recordatorio lo que cada once de septiembre vuelve a fallar. Pues las elites vuelven a enterarse en la calle o por la prensa que el
intento de clausurar, cerrar los espacios siempre fracasa. Que la memoria social en forma compulsiva tambien vuelve con otros contenidos, desde otros lugares y expone su voluntad de querer jugar el juego de verdad, aunque sea desde el recuerdo de quienes se atrevieron a jugarlo. Y esto a pesar de las miles de muertes. A pesar del metal tranquilo de la voz del Presidente apagandose en la transmision de Radio Magallanes. A pesar de la Escuela Santa Maria de Iquique, del disparo de Balmaceda, el exilio de Bilbao y la "pacificacion" del sur de Chile.

Se trata de algo que la izquierda debiera ser capaz de hacer suyo. Que el once es el dia en que queda claro que lo relevante no es el nombre, la bandera, el color, la consigna, sino lo que la propia elite siempre ha tratado como tabu: la propiedad de las aguas, los bosques, el cobre, el salitre, el trigo, el oro, la plata y la tierra. En definitiva, que lo esencial es la repolitizacion de la economia, de modo que haya mayor control social de ella, del uso de nuestros recursos, por que quienes padecen el rigor de la vida saben donde estan las prioridades para fijarlas: salud, educacion, trabajo y vivienda digna, el aire y las aguas limpias.

La izquierda vuelve a vivir cuando retoma la iniciativa y se lanza a la reflexion rigurosa. Traspasa el umbral del dolor cuando genera mayor organizacion y articulacion de particularidades que permiten hacer cambios estructurales para profundizar la democracia con justicia social. Los onces de septiembre han de ser dias de emancipacion de la derrota, de critica y puesta en acto de todo lo que no se hizo y queda por hacer para que no haya otros onces. No por miedo a la muerte, sino por voluntad y deseo de construir la sociedad por venir.

http://manuelguerrero.blogspot.com

 

SALUDO DE S.E. PRESIDENTA DE LA REPUBLICA

SALUDO DE S.E. PRESIDENTA DE LA REPUBLICA

   Las celebraciones del mes de la Patria tienen un sentido muy especial para todos los que forman parte de las comunidades chilenas que residen en los más diversos países. Son días de reencuentros, emociones, alegrías, recuerdos y de reafirmación de nuestra identidad que nos es propia. Es por eso que como Presidenta de la República deseo compartir con ustedes, desde este territorio que un día los vio nacer, estos gratos momentos en que en nuestros corazones anhelamos una Patria fraterna, unida y solidaria.

         Ustedes son parte de la cultura chilena, no han olvidado las raíces profundas que les unen a esta tierra, pero también han aprendido desde afuera a mirar, pensar y sentir a Chile con otra perspectiva que puede ser importante para el desarrollo de nuestro país. En este proceso de modernización y cambio que vivimos, es preciso que nos detengamos a repasar nuestras raíces, porque en ellas esta la sabia de nuestros propósitos y principios comunes. Los chilenos, que por diversas causas tuvieron que emigrar de su tierra, no han dejado de tener los mismos derechos ciudadanos que los compatriotas que viven en la patria. No veo por qué ustedes no han de participar, también, con la misma intensidad en la construcción y desarrollo de un Chile más justo, solidario y sin exclusiones.

         Unirlos y motivar vuestra participación es entregarles, también, la posibilidad de ejercer el derecho a voto desde el exterior como lo hacen los ciudadanos de tantas democracias modernas y dinámicas.    

         Desde 1991, los sucesivos gobiernos de la Concertación se han preocupado del tema. Ese año se presentó la primera moción de reforma a la Ley 18.700 de Votaciones Populares y Escrutinios. El 2000 se insistió a través de una indicación sustitutiva, y el 2005 se reiteró, nuevamente, mediante una modificación que norma el ejercicio del derecho a voto.

         Chile somos todos: los que están adentro y los que están fuera. Por ello, vamos a continuar trabajando con más fuerza para que aquellos que viven en el extranjero cuenten con los mismos derechos ciudadanos que sus compatriotas aquí en el país. Tal como propuse en mi programa de gobierno y lo señalé en mi Mensaje del 21 de Mayo, ya es hora que nos pongamos de acuerdo en el Parlamento y le demos el derecho a voto a los miles de chilenos que viven en el exterior. Como Presidenta de la República me comprometo a no dejar de insistir ante el Poder Legislativo en la necesidad que los chilenos que viven en el exterior puedan votar en las elecciones.

         Junto a eso hemos avanzado y obtenido logros en otros ámbitos. Los últimos 16 años se han suscrito 42 Convenios de Seguridad que benefician potencialmente a cerca de 700 mil chilenos residentes en el exterior. Las leyes de reparación Rettig y Valech, también, han otorgado pensiones no contributivas a nuestros compatriotas que viven afuera. Asimismo, hemos firmado acuerdos bilaterales educativos para homologar estudios, reconocimiento de títulos y grados; y lo que es más importante hemos fortalecido en las comunidades chilenas nuestra identidad y cultura a través de proyectos específicos.

        A todos los que forman parte de esta gran familia chilena, a los miles de compatriotas que viven en lugares tan lejanos, pero que mantienen vívido el recuerdo de este suelo patrio, les envío un cariñoso y afectuoso saludo dieciochero.

 

MICHELLE BACHELET

General Hargreaves: “Este Ejército no es heredero del gobierno militar”

General Hargreaves: “Este Ejército no es heredero del gobierno militar”

- “Lloramos a los caídos de ambos lados”, dijo jefe castrense. 

 Punta Arenas  

Por Poly Raín prayn@laprensaaustral.cl  Del casi medio millar de militares que asistió ayer a la misa con la cual la Quinta División de Ejército conmemoró un aniversario más del 11 de septiembre de 1973, las tres cuartas partes tiene al día de hoy menos de 40 años de edad, por tanto fue una generación que no vivió tan sensible fecha.

Entre los presentes, el único militar de esa época que todavía se encuentra en servicio activo, es el actual comandante en jefe de la institución castrense en Magallanes, general Ricardo Hargreaves.

Por ello, tras la ceremonia eucarística ofrecida por el capellán de Ejército, Luis Zúñiga, en el gimnasio del Regimiento Pudeto y a la que asistieron los altos mandos, oficiales, suboficiales y soldados conscriptos, Hargreaves habló con propiedad de lo ocurrido hace 33 años, instando al personal a conocer la historia en su real dimensión y su absoluta verdad. En ese entonces era un oficial recién egresado, un subteniente, que igual que muchos uniformados, le correspondió prestar funciones para esa fecha.

En la misa de ayer se oró por todos los caídos, antes, durante y después del 11 de septiembre, tal cual lo remarcó en su alocución el comandante en jefe de la División. En ese sentido, subrayó: “y, no sólo por los integrantes de las Fuerzas Armadas y de Orden, sino también por los que lucharon creyendo en sus causas”.

Seguidamente agregó que “el honor de una institución como el Ejército, es que no nos embarga un sentimiento de odio ni de rencor. Nos embarga, solamente la responsabilidad de preservar y de cautelar la paz”. Por eso “oramos por todos, por respeto al enemigo y a nosotros mismos, y por respeto a las causas que cada uno defendió”.

Al referirse a lo vivido el año 1973, apuntó que “no fue un Golpe de Estado, sino que un pronunciamiento militar y cumplimiento constitucional de las labores de las Fuerzas Armadas. Tampoco fue una dictadura, fue un gobierno autoritario. Son cosas muy diferentes”.

Más adelante Hargreaves planteó que “este Ejército no es heredero del gobierno militar, pero sí somos herederos de haber asumido lo que le correspondía en cumplimiento de su misión constitucional”. Recordó que su institución siempre ha estado presente en la historia patria. Por eso, destacó, que “el Ejército es una institución fundamental de la República. Es el sentimiento y la vocación del soldado.

Esa es la razón por la que no tenemos intereses políticos; no debemos ni podemos tener intereses políticos”. Hizo notar que hoy día la sociedad demanda un Ejército convertido en una institución fortalecida, en los aspectos morales, físicos y en el logro de sus objetivos, pero, afirmó, “fundamentalmente demanda un Ejército vocacional, comprometido al servicio de la Patria”.

Tras esta reflexión, el general puntualizó que aquellos que ni siquiera nacían para el año 1973, nunca lograrán entender, en su exacta dimensión, el porqué de la existencia del 11 de septiembre. “La historia es una sola. Y yo se los digo, porque lo viví y muy de cerca”, concluyó en su intervención.     

 

Comunicado de prensa lanzamiento

Comunicado de prensa lanzamiento

       Comunicado de prensa lanzamiento   ”Chile con mis Ojos”      

El lunes 4 de septiembre se realizó en el Museo “La Chascona”, la presentación oficial a la prensa del Segundo Concurso Literario Internacional “Chile con mis Ojos” dirigido a los telespectadores de TV Chile residentes en el extranjero.

La conferencia contó con la presencia de Claudia Carmona, una las gestoras de esta idea en TV Chile y el jurado de esta versión 2006: Reinaldo Marchant, Delia Domínguez, Carlos Iturra, Augusto Góngora y Jorge del Río.

La iniciativa -que resultara tan exitosa durante su versión 2005- tiene como finalidad conocer la impresión que se tiene de Chile desde el exterior y entregar un espacio de participación al público internacional, pues los relatos ganadores son llevados a la pantalla, en la forma de microespacios, permitiendo a sus autores hacerse parte de los contenidos de esa señal.

 Augusto Góngora, Productor Ejecutivo del Área Cultural de Televisión Nacional de Chile y miembro del jurado 2006, opina sobre esta iniciativa: “Me parece muy buena porque abre el espacio a la creación a gente que no está vinculada profesionalmente a literatura, por lo tanto, permite que la gente improvise, sea espontánea y descubra sus propios talentos”.  

Reinaldo Marchant, escritor, ex Presidente de la SECH y quien fue jurado de la versión 2005, cree que este año la convocatoria será mucho mayor y opina que este concurso es una excelente idea que permite conocer el pensamiento que los chilenos alrededor del mundo tienen sobre su país: “es una fuente efectiva y real para que ellos puedan expresar en 120 palabras sus sentimientos más recónditos y de qué manera están soñando a Chile”. 

Este año el tema de los relatos está centrado en el concepto “ser chileno” y –como el año pasado- su estilo es libre y su extensión no debe superar  las 120 palabras. “Nos acercamos al Bicentenario y queremos saber quiénes somos, y conocer la impresión que se tiene de Chile desde afuera, nos ayudará a ello”, acota Claudia Carmona de TV Chile.

Las obras pueden ser enviadas a través del correo postal normal o a través de la web www.chileconmisojos.cl hasta el 30 de Septiembre.“Creo que este año podemos contar con la participación de otros públicos a los cuales no llegamos anteriormente, ya que la muestra de “Chile con mis Ojos” 2005 en pantalla motivó mucho a la gente que vio las realizaciones.

También sabemos que hay muchos latinos que siguen nuestra señal y pensaron que este era un tema sólo para chilenos, pero no, es abierto a todos.  Pienso que ahora es una buena oportunidad para que participen todos aquellos que por distintos motivos no lo hicieron en la versión 2005” señala Claudia Carmona, organizadora de este certamen literario.

Un mínimo de 30 y un máximo de 45 obras premiará el Jurado, las que además de ser difundidas en pantalla, lo serán en forma escrita en el sitio chileconmisojos.cl, en la web de TV Chile y entre instituciones educacionales, organismos públicos, sedes diplomáticas, agrupaciones literarias y organizaciones culturales de Chile y el mundo.

Delia Domínguez, poetisa y Miembro de Número de la Academia Chilena de la Lengua agradece la invitación extendida por TV Chile a ser parte del jurado 2006 y hace un llamado a participar de este concurso: “Esta es una llamada de amor chileno a todos quienes ven la señal internacional. Deben respondernos, tienen que sacar los traumas, trabas o nostalgias porque es una manera de amarnos mejor y quedar unidos para siempre a través de la lengua, con mis ojos y sobre todo, con el alma”.

 Jorge del Río, poeta y Miembro del Consejo Directivo y Ejecutivo de la Fundación Pablo Neruda, señala que para la Fundación es muy relevante participar en este concurso para conocer cuál es la sensación de los chilenos que viven en el exterior y averiguar cómo nos ven a la distancia.  Al Patrocinio de la Fundación Pablo Neruda, que por segundo año consecutivo respalda a la Organización de este concurso literario, se suma este año el Patrocinio de la Academia Chilena de la Lengua, institución que apoya y celebra fuertemente esta iniciativa.   

Conozca los relatos ganadores de Chile con mis Ojos2005,  en el sitio:  http://www.tvchile.cl/concursos/ChileConMisOjos/fichacontenido.htm

 Cómo nació “Chile con mis Ojos”

 Por distintos motivos, miles de hombres y mujeres de esta tierra dejaron nuestro país un día. Sean sus recuerdos felices o dolorosos, para todos ellos Chile es y será el origen, aquél que da sentido a conceptos como cielo, mar y cordillera. Por lo mismo, no conciben otro cielo que el nuestro; mar es sinónimo de Océano Pacífico y cordillera se escribe en dos palabras:   Los Andes.

Estos chilenos son grandes promotores de nuestra nacionalidad en el exterior. Chile se conoce por su intermedio, y desde 1989, también a través de una pantalla de televisión. El destino quiso que las transmisiones de Televisión Nacional hicieran a estos compatriotas recobrar de golpe el contacto con la tierra madre, con sus rostros y paisajes, con los dichos de su pueblo. Así también, millones de amigos latinoamericanos se han acercado a la idiosincrasia del chileno gracias a nuestra señal internacional. La imagen de nuestro país, y de todas sus manifestaciones, sale al mundo a través de TV Chile.  

La comunicación que el televidente ha establecido con nuestra señal, parece tener vida propia, supera con largueza un intercambio de ideas y se instala en el sentimiento, en las historias de vida que comparten con nosotros, honrándonos, y –en ocasiones- adquiriendo matices literarios. La lejanía y la nostalgia parecen ser grandes fuentes de inspiración. Chile provoca. 

Todo ese caudal de recuerdos, de historias, de anécdotas, de ilusiones o de ideas algo más vagas, había que plasmarlos de alguna forma. Así, a mediados del 2005, nació “Chile con mis Ojos”, un concurso literario en el que cada autor debía volcar, en estilo libre y en un máximo de 120 palabras, su impresión de Chile. Su resultado nos llena de orgullo: De las más de mil obras recibidas, 45 relatos fueron premiados con una publicación y con una realización audiovisual de cada uno de ellos, que TV Chile exhibió en su continuidad. 

ORGANIZACIÓN “CHILE CON MIS OJOS” TV CHILE    

J U R A D O    2 0 0 6

     Reinaldo Marchant     Augusto Góngora    Delia Domínguez       Carlos Iturra         Jorge del Río

   Reinaldo MarchantEscritor, ex Presidente de la SECH, ex Agregado de Cultura y Prensa de Chile en Uruguay y Colombia, Presidente del Jurado Chile con mis Ojos 2005, Consejero Nacional de Libro y la Lectura. 

Augusto GóngoraPeriodista, documentalista, conductor y Productor Ejecutivo del Área Cultural de Televisión Nacional de Chile. Actualmente conductor del programa Hora 25. 

Delia DomínguezPoetisa, Miembro de Número de la Academia Chilena de la Lengua, Crítica literaria. Premio Pablo Neruda, Premio Consejo Nacional del Libro, Premio Academia Chilena de la Lengua, Premio Alerce de la SECH, entre otros. 

Carlos IturraEscritor, Colaborador permanente en revistas de crítica literaria, Tallerista y Asesor de la Municipalidad de Providencia para el Café Literario. Premios Revista Paula y Consejo Nacional del Libro, entre otros. 

Jorge del RíoPoeta, Abogado. Miembro del Consejo Directivo y Ejecutivo de la Fundación Pablo Neruda; desde el año 2000, Presidente del jurado del Premio Pablo Neruda. Jurado Chile con mis Ojos 2005. 

CONCURSO “CHILE CON MIS OJOS” 2006

B A S E S

 Convocatoria:

Dirigido en forma exclusiva al público de la Señal Internacional de TVN, residente en el exterior, chilenos o extranjeros, sea que hayan vivido en o visitado Chile, o que lo conozcan sólo a través de TV CHILE. 

Tema:El “ser chileno”.

Entiéndase todas las manifestaciones humanas relacionadas con nuestra nacionalidad (idiosincrasia, personajes, etc.) 

Estilo:Libre 

Extensión:El relato no puede superar las 120 palabras. Idioma:Las obras deberán ser enviadas en español. 

Recepción de obras:

Entre el 1 y el 30 de Septiembre de 2006.Se recibirá sólo una obra por autor.Las obras deben ser estrictamente inéditas, entendiéndose por esto que no pueden haber sido publicadas ni difundidas con anterioridad a este concurso, en ninguna forma y en ninguna lengua. 

Forma de envío:

A través de la página www.chileconmisojos.cl en plantilla especialmente diseñada para esos efectos, a la que se accede también a través del sitio oficial de TV Chile www.tvchile.cl 

Vía correo postal a:

“Chile con mis Ojos”Bellavista 0990

Providencia Santiago de Chile 

La plantilla de internet contará con campos específicos, todos obligatorios de llenar, estableciendo en forma separada el relato, título y pseudónimo, por una parte, y los datos personales del autor, por otra. A estos últimos, la Organización de este concurso sólo podrá acceder una vez emitido el veredicto del Jurado.   

Las obras recibidas por correo postal, deberán venir dentro de un sobre en el que se indicará el título del relato y el pseudónimo. Dentro del mismo sobre, incluir otro –sellado- que indique el título del relato, el seudónimo y los datos del autor.

Los datos personales que se exige son: Nombre completo, nacionalidad, fecha de nacimiento, dirección postal completa, dirección de correo electrónico (si la tiene) y teléfono. 

Por el solo envío de su obra al concurso “Chile con mis Ojos”, el autor cede a Televisión Nacional de Chile todos los derechos sobre ella, quedando TVN facultada a difundirla, publicarla y llevarla a la pantalla en cualquiera de las formas que estime conveniente, por cualquier medio y a todos los territorios que cubren o lleguen a cubrir sus señales de televisión local e internacional.

Asimismo, la sola participación en este concurso implica la aceptación de estas Bases en todos sus términos.

Selección de los ganadores:

El Jurado seleccionará 30 obras ganadoras, pudiendo este número ampliarse, si el Jurado lo estimara pertinente, hasta un máximo de 45. 

Las obras seleccionadas serán llevadas a la pantalla de la señal internacional de Televisión Nacional de Chile, en la forma de microprogramas ilustrados con imágenes representativas de Chile y del contenido del relato. Cada uno de estas realizaciones será identificada como una de las obras ganadoras de este concurso y señalará expresamente el nombre del autor y su país de procedencia. 

Además, las realizaciones audiovisuales hechas a partir de las obras seleccionadas serán parte de un disco de video digital (DVD) que será difundido en medios relacionados con la cultura en Chile y el extranjero. Todas las obras ganadoras serán difundidas en el sitio web www.chileconmisojos.cl por escrito y en video. 

Las obras seleccionadas serán enviadas a medios de prensa, organizaciones gubernamentales, representaciones diplomáticas, instituciones educacionales, y organizaciones culturales chilenas y latinas en Chile y en el exterior, para su difusión. 

Premios:

Cada uno de los ganadores recibirá por correo:

-  un Diploma emitido por TV Chile y los Patrocinadores, firmado por los miembros del Jurado, acreditando su calidad de ganador, y

-  un ejemplar del DVD que se haga con los relatos ganadores.  

A 33 anos del golpe contra Salvador Allende

 Mas de 30 personas detenidas y varios policias heridos es el saldo de la marcha para conmemorar los 33 anos del golpe de estado en Chile.

Este domingo, mas de diez mil personas recorrieron las calles de Santiago para recordar el sangriento golpe que derroco al presidente electo Salvador Allende.

En la manifestacion tambien participaron muchos jovenes que aun no habian nacido cuando Allende murio y comenzo una cruenta dictadura de 17 anos encabezada por Augusto Pinochet.

El acto recordatorio fue convocado, entre otras organizaciones, por las agrupaciones de familiares de los mas de 3.000 muertos y desaparecidos que dejo la dictadura.

Portando fotografias de las victimas, los manifestantes quieren mantenr viva en la memoria de Chile el cruento ataque que interrumpio la democracia en 1973. 

10 de Septiembre del 2006

Carta de Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor defendiendo a los traidores del gobierno de Allende

Carta de Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor, Presidente de la Unión Mundial de la Democracia Cristiana

De Wikisource, la biblioteca libre.


Esta página forma parte de los Documentos históricos contenidos en Wikisource.

Carta de Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor, Presidente de la Unión Mundial de la Democracia Cristiana.

Santiago, 8 de noviembre de 1973

Muy estimado Presidente y amigo:

He creído de mi deber dirigirme a usted, y por su intermedio a la directiva de la Unión Mundial de la Democracia Cristiana, para que conozcan nuestro pensamiento frente a los hechos ocurridos en Chile y su repercusión exterior.

Tiene también por objeto señalar cómo una propaganda muy concertada y dirigida pretende ensombrecer el nombre de la Democracia Cristiana chilena y en especial el de algunos de sus personeros, sin que hayan faltado quienes le han dado acogida, ignorantes de la verdadera realidad.

La Democracia Cristiana nació en Chile justamente para defender la libertad, el derecho y la democracia. En cuarenta años de existencia este Partido nunca ha tenido una vacilación en la defensa de estos principios y en su combate especialmente contra todas las fuerzas fascistas que en la década del 30 al 40 gozaban de tanto prestigio y se extendían en nuestro hemisferio. Combatimos así a la Falange española, al rexismo belga, al fascismo italiano y el nazismo alemán.

Personalmente di testimonio de ello, al igual que todo nuestro Partido, en libros, artículos y acciones correspondientes.

Fue este Partido el que en 1957 contribuyó a la derogación de la Ley de Defensa de la Democracia que existía en Chile y que colocaba fuera de la ley al Partido Comunista. Por último, llegado este Partido al Gobierno que tuve el honor de presidir, dirigió al país dentro del más pleno respeto a las normas democráticas. Ningún partido político sufrió, no digamos persecución, sino ni la más leve molestia, al igual que en cualquier democracia europea. Y fue nuestro gobierno el que, arrastrando en esos años muchos ataques, reanudó relaciones con Rusia y los demás países socialistas.

Los partidos que se han conducido de esa manera no pueden aceptar de nadie, ni de adversarios ni mucho menos de quienes se dicen amigos, la menor tacha a su limpia trayectoria democrática. Y digo esto, porque para asombro nuestro estamos recibiendo ahora lecciones de democracia de los Partidos Comunistas y aun de quienes en su país ocuparon en el pasado cargos de Ministros en gobiernos dictatoriales.

Esta campaña de desprestigio de la Democracia Cristiana chilena ha sido acompañada por una incesante propaganda nacida en los medios de izquierda marxista y acogida por insignificantes grupos democratacristianos, en el sentido de que la Democracia Cristiana chilena está dividida o a punto de hacerlo, calificando a unos de “derechistas” y a otros de “izquierdistas”. Si con ese criterio se juzgara a cualquiera de los PDC de Europa y AméricaLatina, seguramente éstos aparecerían con mucho mayores señales de división que las que se pueden suponer en Chile, donde el Partido ha dado ejemplo de solidez y unidad en situaciones extremadamente difíciles. Que existan en algunos puntos diferencias de opinión es natural en partidos democráticos, pero eso no hiere su unidad fundamental. Esta maniobra de descalificación progresiva a unos o a otros, manejada por la prensa marxista o de extrema derecha, consideramos que constituye uno de los mayores peligros para el futuro de la Democracia Cristiana en cada país, si no existe un mínimo de solidaridad y respeto entre los distintos partidos y no caen en la trampa de hacerse eco de tales maniobras.

¿Qué ocurrió en Chile?

Este país ha vivido más de 160 años de democracia prácticamente ininterrumpida. Es de preguntarse, entonces, cuál es la causa y quiénes son los responsables de su quiebre. Nuestro juicio la responsabilidad íntegra de esta situación - y lo decimos sin eufemismo alguno - corresponde al régimen de la Unidad Popular instaurado en el país.

¿En qué basamos esta afirmación?

a) Este régimen fue siempre minoría y nunca quiso reconocerlo. Obtuvo en la elección presidencial el 36 por ciento de los votos. Subió al cincuenta por ciento a los cuatro meses de elegido, en las elecciones municipales, siguiendo una vieja tradición chilena en que el pueblo da su apoyo al gobierno recién elegido. En los comicios parlamentarios del 73 bajó al 43 por ciento, a pesar de haber ejercido una intervención no conocida en la historia de Chile y haber utilizado toda la maquinaria del Estado, enormes recursos financieros y presión sobre las personas y organizaciones, que llegó hasta una violencia desatada que causó varios muertos y numerosos heridos a bala. Por último, quedó comprobado con posterioridad un fraude de por lo menos 4 a 5 por ciento de los votos, pues los servicios públicos, entre otras cosas, falsificaron miles de carnés de identidad.

b) Pero no sólo fueron minoría en el Parlamento. Fueron minoría en los Municipios; lo fueron en las organizaciones vecinales, profesionales, campesinas y progresivamente estaban llegando a ser minoría en los principales sindicatos industriales y mineros, como el caso del Acero, Petróleo, Cobre, etc. Igualmente, salvo en un solo caso, fueron derrotados en todas las organizaciones universitarias en que votaban los académicos y los estudiantes y para qué decir en las organizaciones específicamente estudiantiles.

En vez de reconocer este hecho y buscar el consenso, trataron de manera implacable de imponer un modelo de sociedad inspirado claramente en el marxismo-leninismo. Para lograrlo aplicaron torcidamente las leyes o las atropellaron abiertamente, desconociendo a los Tribunales de Justicia. Cada vez que perdían una elección en las organizaciones sindicales y campesinas o estudiantiles desconocían el hecho y creaban una organización paralela afecta al gobierno, la cual recibía la protección oficial mientras eran perseguidos los organismos que respondían a una elección legítima. Así se trató a los estudiantes, a la clase obrera y a los campesinos.

En esta tentativa de dominación llegaron a plantear la sustitución del Congreso por una Asamblea Popular y la creación de Tribunales Populares, algunos de los cuales llegaron a funcionar, como fue denunciado públicamente. Pretendieron, asimismo, transformar todo el sistema educacional, basado en un proceso de concientización marxista. Estas tentativas fueron vigorosamente rechazadas no sólo por los partidos políticos democráticos, sino por sindicatos y organizaciones de base de toda índole, y en cuanto a la educación, ella significó la protesta de la Iglesia Católica y de todas las confesiones protestantes que hicieron públicamente su oposición. Frente a estos hechos, naturalmente la Democracia Cristiana no podía permanecer en silencio. Era su deber - y lo cumplió - denunciar esta tentativa totalitaria que se presentó siempre con una máscara democrática para ganar tiempo y encubrir sus verdaderos objetivos. Eso fue lo que el país resistió. Fueron éstas las razones por las que la Corte Suprema de Justicia, por la unanimidad de sus miembros, denunció ante el país el hecho de que por primera vez en la historia de Chile los Tribunales no eran respetados, se atropellaban las leyes y sus sentencias no se cumplían. La Contraloría General de la República, órgano que en Chile adquiere un verdadero carácter constitucional y que no sólo tiene funciones contables, sino que califica la legalidad de los decretos del Ejecutivo, rechazó innumerables resoluciones del gobierno por estimarlas ilegales.

El Parlamento continuamente reclamó durante tres años la violación de las leyes y el atropello al Derecho, sin ser oído. Esto culminó cuando, aprobadas dos reformas constitucionales, el Presidente de la República se negó a promulgarlas. Buscando un pretexto para no hacerlo, recurrió primero al Tribunal Constitucional, el cual dio la razón al Congreso. Sin embargo, eso fue inútil. Pretendió después promulgar estas reformas de manera trunca, o sea, parte del texto, lo que rechazó la Contraloría General de la República. Por último, se negó lisa y llanamente a respetar la decisión del Congreso Nacional. Esto llevó a la Cámara de Diputados a aprobar un acuerdo destinado a señalar al país que se estaban atropellando abiertamente la Constitución y las leyes y mostrar una lista abrumadora de casos concretos de cómo así ocurría.

Por haber ejercido estos derechos, la Democracia Cristiana es presentada por la propaganda comunista como fascista o antidemocrática. Esta peregrina teoría parece haber encontrado acogida en algunos.

Pero cabe preguntar: ¿Qué ocurriría en cualquier país europeo en que la Corte Suprema de Justicia declara que el gobierno ha atropellado la ley y no ha acatado las sentencias judiciales?. ¿Qué ocurriría si el Congreso aprobase reformas constitucionales y el Ejecutivo se negara a promulgarlas y aun a publicarlas?.

Lo curioso es que el Partido Comunista y el Partido Socialista durante todos los gobiernos anteriores en que estuvieron en la oposición la ejercieron en forma extrema. Cuando el gobierno de la DC triunfó con el 57% de los votos del electorado nacional (no con el 36%), el Partido Socialista oficialmente y el señor Allende, líder de ese Partido, declararon que no reconocían el triunfo de la Democracia Cristiana. Se negaron a concurrir al Congreso Pleno, que en Chile es el trámite correspondiente para la proclamación del Presidente de la República, y anunciaron textualmente que le negarían al gobierno de la DC “la sal y el agua”. El Partido Comunista estuvo en una oposición constante y total.

Para hacerlo recurrieron a la injuria, a la violencia, y el Partido Socialista una y otra vez manifestó que no respetaba el orden legal y democrático, que no era sino un orden burgués. Cada vez que había una huelga o un conflicto, el señor Allende y los partidos Socialista y Comunista lo promovían o acentuaban para llevar al extremo la situación. En su implacable crítica al gobierno de la Democracia Cristiana, todo lo encontraron mal, y cuando la inflación llegaba al 20 por ciento, llamaban al país a la huelga general para derrocarlo.

¡Qué distinta la actitud del Partido Demócrata Cristiano, que concurrió con sus votos a elegir Presidente al señor Allende cuando obtuvo sólo un 36 por ciento de la votación nacional y que no pidió en compensación ni un solo cargo o influencia sino un Estatuto de Garantías Constitucionales que asegurara plenamente la democracia en Chile!. Pues bien, por boca de don Renán Fuentealba primero, y de don Patricio Aylwin después, como presidentes del Partido Demócrata Cristiano, se denunció que este Estatuto, que el Presidente juró respetar, fue constantemente atropellado.

¿Cuál era el fondo del problema?

El fondo del problema es que este gobierno minoritario, presentándose como una vía legal y pacífica hacia el socialismo - que fue el slogan de su propaganda nacional y mundial - estaba absolutamente decidido a instaurar en el país una dictadura totalitaria y se estaban dando los pasos progresivos para llegar a esta situación, de tal manera que ya en el año 1973 no cabía duda de que estábamos viviendo un régimen absolutamente anormal y que eran pocos los pasos que quedaban por dar para instaurar en plenitud en Chile una dictadura totalitaria.

Así lo señalaron no sólo la Corte Suprema, la Contraloría y el Parlamento. Se agregó la declaración del Colegio de Abogados, que en extenso documento indicó al país que el sistema legal había sido reiterada y manifiestamente atropellado. Por otro lado, el Partido Radical de Izquierda, que apoyó al señor Allende en la elección y que formó parte de su gobierno, se retiró de él denunciando que había llegado a la certeza de que se iba al quiebre de la democracia por la acción del gobierno que integraban. Hombres que habían militado siempre en la izquierda chilena, que dirigían ese partido, señalaron con extrema dureza que el país estaba al borde del caos y que la voluntad del Ejecutivo era instaurar la dictadura totalitaria.

A esto se agregó el Colegio Médico, que tradicionalmente apoyó al señor Allende, pues éste fue Presidente de él; el Colegio de Ingenieros y todos los demás colegios profesionales. Fue, asimismo evidente un cambio en diversos sindicatos, que se manifestó en huelgas, de las cuales la más prolongada fue la de los obreros del cobre. Todo, pues, conducía a una situación crítica.

Los partidos de gobierno ya no ocultaban sus intensiones. El Secretario General del Partido Socialista llamaba abiertamente a los soldados y marineros a desobedecer a sus oficiales y los incitaba a la rebelión. En iguales términos se expresaban otros partidos de gobierno en forma de tal manera insensata que hasta el propio Partido Comunista manifestó su desacuerdo con ellos y en especial con el Partido Socialista, “que rechazaba todo acuerdo con la Democracia Cristiana y se unía cada vez más al Movimiento de Izquierda Revolucionaria en su tesis de la revolución violenta e inmediata”. Así lo han declarado numerosos dirigentes comunistas.

Reveladora es la entrevista publicada en La Stampa, del 26 de octubre de 1973, en la cual se afirma por un alto dirigente que el Partido Comunista buscaba una solución política, pero que en los últimos días se encontraron con el discurso del Secretario General del Partido Socialista contra las Fuerzas Armadas y “con su obstinado maximalismo al igual que el de Enríquez, jefe del MIR, y por eso nos hemos encontrado sin preparación ante el golpe”. La posición del Partido Comunista, según la misma entrevista, que coincide con innumerables otras declaraciones y documentos, no difería en cuanto a los objetivos, sino sólo ante la táctica a seguir. “Las armas que teníamos - agrega -, de las cuales los generales han descubierto una mínima parte, desgraciadamente eran pocos los que las sabían usar, porque no había habido tiempo suficiente para adiestrar a la masa popular”.

O sea, vuelve siempre lo mismo: Ganar tiempo para obtener el poder total. El Presidente de la República declaraba respetar la ley, la Constitución y la democracia, pero todas sus declaraciones eran de inmediato contradichas por los hechos, ya que todos los compromisos fueron violados y todas las afirmaciones desmentidas posteriormente por sus actos.

Innumerables documentos de sus asesores y de los dirigentes de los Partidos Políticos que conformaban la Unidad Popular han demostrado que todo su objetivo era ganar tiempo para consolidarse en el poder y para afianzar su posición totalitaria, documentos que culminaron con la carta publicada del señor Fidel Castro, en la cual le recomendaba al señor Allende tratar con la Democracia Cristiana con el solo objetivo de ganar tiempo. El Partido Demócrata Cristiano, bajo la presidencia del señor Renán Fuentealba, que abarcó parte del año 71, el 72 y hasta después de las elecciones parlamentarias del 73, constantemente denunció este dualismo. Igual ocurrió con la actual directiva. Acompaño a este respecto algunos documentos. A este cuadro político se agregan dos hechos que han sido determinantes en el proceso chileno.

El primero, instaurado el gobierno, convergieron hacia Chile varios miles de representantes de la extrema izquierda revolucionaria de América. Llegaron elementos tupamaros del Uruguay, miembros de guerrillas o movimientos extremos del Brasil, de Bolivia, de Venezuela y de todos los países, como hay numerosos casos, por delitos graves inexcarcelables. La Embajada de Cuba se transformó en un verdadero ministerio, con un personal tan numeroso que era superior, la sola Embajada de Cuba en Chile, a todo el personal que tenía nuestro país en el Ministerio de Relaciones Exteriores el año 1970. Esto da la medida. Además de ellos, nos vimos invadidos por norcoreanos y otros representantes del mundo socialista.

Hombres conocidos en el continente por sus actividades guerrilleras eran de inmediato ocupados en Chile con cargos en la Administración, pero dedicaban su tiempo muchos de ellos al adiestramiento paramilitar e instalaban escuelas de guerrillas que incluso ocupaban parte del territorio nacional en que no podían penetrar ni siquiera representantes del Cuerpo de Carabineros o de las Fuerzas Armadas.

El segundo, fue la acelerada importación de armas. El Partido Demócrata Cristiano denunció continuamente este hecho. Hay más de cincuenta documentos publicados por el Partido y dados a conocer en el Parlamento respecto a la aseveración. Llevado de su preocupación el PDC presentó un proyecto de ley que fue aprobado y que sirvió de base para iniciar acciones que revelaron la existencia de fuertes contingentes de armas importadas.

Después del pronunciamiento del 11 de septiembre estas denuncias de la Democracia Cristiana han quedado plenamente confirmadas. Las armas hasta ahora recogidas ( y se estima que no son aún el 40 por ciento ) permitirían dotar a más de 15 regimientos y eso que una abrumadora proporción aún no ha sido descubierta. Estas armas son todas de procedencia checa o rusa, armas que jamás ha tenido el Ejército chileno. Por lo demás nadie ignora o descarta en Chile la existencia de estas armas.

Se trata de armas de todo tipo, no sólo automáticas, sino que pesadas, ametralladoras, bombas de alto poder explosivo, morteros, cañones antitanques de avanzados modelos y todo un aparato logístico de comunicaciones, de telefonía, clínicas médicas, etc., para poder concretar esta acción. Se había establecido así un verdadero ejército paralelo. Nos preguntamos, una vez más, y preguntamos a los dirigentes de la Unión Mundial de la Democracia Cristiana: ¿Qué democracia puede resistir esta situación? ¿Acaso la Democracia Cristiana, sin armas y en consecuencia inerme frente a esta embestida, debía quedar silenciosa? ¿Merece el calificativo de fascista o golpista por el hecho de haber denunciado esta realidad? ¿Pretenden acaso que lo democrático era permanecer mudos, amparando la preparación desembozada de una dictadura impuesta por la fuerza de las armas?.

Es efectivo que como consecuencia de este extremismo armado de la izquierda y sin duda amparado por el gobierno, ya que se ha probado que muchos de los bultos que contenían estas armas llegaban consignados a la propia Presidencia de la República, nació inevitablemente un extremismo de derecha también armado. No nos referimos al Partido Nacional, sino a grupos extremistas de derecha, que la Democracia Cristiana nunca dejo de condenar con la misma claridad que a los de extrema izquierda. El otro elemento digno de considerarse fue la conducción económica. El mundo conoce cuál es el resultado de la gestión económica de la Unidad Popular.

Recibieron un país floreciente, en pleno desarrollo. El cobre, principal producto de exportación, había sido nacionalizado en un 51 por ciento y se había hecho una inversión ya terminada que duplicaba su capacidad de producción. Impulso decisivo existía en la agricultura, en la industria y en otras actividades mineras. El país estaba absolutamente al día en sus compromisos internacionales y había podido en los dos últimos años de la Administración anterior prescindir de créditos externos, salvo algunos destinados a la instalación de nuevas industrias básicas, celulosa, petroquímica, etc., y se había acumulado una reserva que por primera vez el país tenía ascendente a 600 millones de dólares. El único hecho negativo era que la inflación había llegado al 30 por ciento en el último año. En estas condiciones la Unidad Popular aseguró que terminaría con la inflación; que nunca más pedirían créditos externos; que aumentaría la producción, independizarían económicamente al país y mejorarían el nivel de vida de la clase trabajadora.

¿Cuál fue el resultado de su gestión?

El mundo la conoce. El total de las deudas líquidas contraídas por la DC durante sus 6 años de gobierno no llegaron a 400 millones de dólares, después de pagar todos sus compromisos internacionales y tener su crédito absolutamente limpio.

En menos de tres años el gobierno de la Unidad Popular que afirmó que no endeudaría al país según su programa, elevó esas deudas en cerca de mil millones de dólares, destinados no a inversión, sino exclusivamente a comprar alimentos para paliar su fracaso en la agricultura. Además de eso dejaron de pagar todas las deudas externas y en dos años se consumieron todas las reservas que les había legado el régimen anterior. Por eso, en vez de independencia, llegaron a la mayor dependencia conocida en Chile.

La inflación en cifras oficiales el gobierno llegó a 323 por ciento en los últimos doce meses, pero los Institutos Universitarios, teniendo consideración que prácticamente el país vivía del mercado negro, estimaban que ésta superaba al 600 por ciento. El dólar en el mercado libre se transaba al término del gobierno de la Democracia Cristiana a 20 escudos por dólar. En el mes de agosto recién pasado llegaba a los 2.500 escudos por dólar, o sea, una devaluación de más o menos el 12.000 por ciento.

Todos los índices de productividad habían bajado: Industrialmente en más de un 7 por ciento; en la agricultura cerca del 23 por ciento y en la minería aproximadamente en un 30 por ciento. Rubros tan fundamentales como el trigo bajó su producción de 14 millones de quintales término medio en los seis años anteriores, a menos de 8 millones. Muchos institutos de investigación afirman que a menos de 6 millones. La quiebra era total. Ahora cabe preguntar: ¿Era la Democracia Cristiana fascista o golpista por el hecho de haber denunciado esta política económica que llevó al país a la inflación desatada, al envilecimiento de la moneda, a la paralización productiva, al mercado negro, a la escasez y al hambre?.

Los que con tanta ligereza hablan sobre Chile deberían venir y recorrer las poblaciones periféricas, los campos y las ciudades y preguntar cómo era necesario hasta diez horas de colas para conseguir 1/4 de litro de aceite, cuando se conseguía, o un kilo de pan, cuando se conseguía, o medio kilo de azúcar, cuando se conseguía.

¿Hay alguna democracia que resista estas tasas de inflación, la escasez y el mercado negro? ¿Es fascismo y golpismo denunciarlo? ¿Acaso el deber de un partido político es silenciar estos hechos? Ellos eran democráticos cuando atacaban sin tregua un gobierno DC que jamás cometió errores. En cambio la Democracia Cristiana, ¿era fascista por el sólo hecho de defender el derecho a vivir dentro de nuestra Patria y antidemocrática porque no se hacia cómplice del descalabro, de la corrupción, de la inmoralidad y del desastre comprobado por quien quisiera venir al país y constatar lo que sucedía?.

Sin embargo con la misma falsedad con que en el exterior se decía que el ensayo político era una vía legal hacia el socialismo, se daban pretextos para justificar este fracaso, que repetían algunos diarios de renombre universal. Estos fueron los argumentos principales que se esgrimieron para justificar el fracaso.

El primero, que las compañías norteamericanas expulsadas del país estaban dificultando las ventas del cobre. Efectivamente una compañía cometió la torpeza de iniciar un juicio de embargo respecto a una partida de cobre, que la Democracia Cristiana por supuesto condenó. Pero es necesario ver la realidad. El embargo afectó una partida de cobre cuyo valor era de dos millones de dólares en una venta anual de 600 millones de dólares o más. Por otra parte, el embargo no se llevó a efecto porque los Tribunales franceses no acogieron la demanda de la compañía. ¿Puede decirse que ésta es la razón para explicar el fracaso?. La segunda es el bloqueo económico, cuyas características no se precisaron y que sólo podría traducirse en imposibilidad de vender productos, lo que nunca ocurrió o la imposibilidad de obtener créditos, lo que tampoco ocurrió, pues con cifras dadas por el propio gobierno anterior ante el Club de París, el Fondo Monetario y otros organismos se prueba que el gobierno de la Unidad Popular dispuso de más créditos y endeudó al país más que ningún otro en la historia de Chile en tan breve plazo.

El otro argumento es que éste era el costo de la revolución y del avance social. Esto habría sido verdadero si hubieran recibido un país estagnado. No es así. Recibieron un país en pleno proceso de transformación social y en plena marcha las reformas tributarias, educacional, agraria, la nacionalización de las riquezas básicas, al igual que activos planes de salud, construcción de escuelas y viviendas.

La Unidad Popular, con el voto unánime del Congreso, nacionalizó el 49 por ciento del cobre, ya que el 51 había sido nacionalizado en el gobierno de la Democracia Cristiana. Inició un acelerado proceso de estatización de industrias. La Democracia Cristiana no estuvo en contra de este proceso, sólo exigió que se hiciera dentro de la ley, fijando los límites del área social y privada. Nada de eso se obtuvo, pues se siguió el proceso saltándose la ley y muchas veces con atropellos, asaltos y violencia.

Pero la más grave fue el tremendo fracaso del área estatizada. Se dijo que el gobierno financiaría el desarrollo económico con las utilidades de las empresas cuyo control tomaría el Estado. El año 1973 estas empresas perdieron más de 150 mil millones de escudos. Si se considera que el presupuesto nacional era una cifra equivalente, se medirá la magnitud del fracaso. Es también efectivo que aceleraron al extremo la reforma agraria iniciada por la Democracia Cristiana, pero quisieron convertir toda la agricultura en haciendas estatales colectivas, lo que fue resistido por el campesinado. Se eliminó a los técnicos, se desorganizó toda la infraestructura, y en vez de respetar la ley, se asaltaron las propiedades y las ocuparon con gente que muchas veces no eran campesinos. Estas fueron, entre otras, las causas del fracaso agrícola. Ostensiblemente disminuyó la construcción de viviendas y de escuelas. Basta decir que en tres años no se construyeron ni 300 escuelas, mientras el gobierno de la DC construyó 3.600. Estos son hechos. Un último aspecto que creemos necesario destacar, ya que no podemos referirnos a todo, lo constituye el clima de odio y violencia que reinaba en el país. Toda crítica, toda observación, era contestada con las injurias más violentas para quienes tenían la audacia de señalar los errores. El Partido Socialista y el Partido Comunista crearon organizaciones armadas. Los Socialistas la llamaron “Elmo Catalán” y los Comunistas constituyeron la tristemente célebre brigada “Ramona Parra”. Se constituyeron, asimismo, los llamados “cordones industriales”, que rodeaban las ciudades en forma estratégica; y como consecuencia de la escasez, se organizó el racionamiento sobre la base de organismos políticos que empadronaron a los habitantes para ejercer el control sobre la vida de la población.

Como consecuencia de todo esto murieron cerca de cien personas y hubo innumerables heridos. Así murió el ex Vicepresidente de la República y uno de los fundadores del PDC, don Edmundo Pérez Zujovic, vilmente asesinado al salir de su casa por los miembros de una organización extremista. Los tres asesinos habían sido detenidos al final del gobierno de la Democracia Cristiana por haber perpetrado asaltos a mano armada y condenados por losTribunales de Justicia a varios años de prisión.

El primer acto del gobierno de la Unidad Popular fue dejar en libertad a estos detenidos por actos ilegales y entre ellos los tres que causaron la muerte de ese dirigente democratacristiano. Al indultarlos, el Presidente Allende justificó su acto llamándolos “jóvenes idealistas”.

También murieron víctimas de esta violencia varios dirigentes juveniles de la DC y quedaron centenares de heridos.

Cuando los obreros del cobre en huelga buscaron refugio en el local central del Partido fueron atacados y hubo que instalar una posta de auxilios que en el día atendió, según información oficial del PDC, a más de 700 personas con heridas de toda especie, entre ellas 120 de carácter grave. Ese día el presidente Aylwin y otros dirigentes, entre ellos yo mismo, estábamos en el local del Partido y pudimos ser testigos de lo que ocurría.

Estas son las razones por las cuales el Partido Demócrata Cristiano estuvo en la oposición, oposición que progresivamente se hizo más dura por efecto de los abusos cada vez más graves que se cometían.

La posición del PDC en esta materia es intachable. Pasando por encima de su interés político inmediato nunca rehuyó buscar soluciones para el país. Esto es tan claro que incluso se criticó acerbamente al partido por aceptar el diálogo.

Cada vez que el Presidente de la República deseó conversar con la directiva, a pesar de las reiteradas veces que ésta fue engañada, no se negó a hacerlo para que no se quebrara el régimen democrático. De eso hay constancia en las declaraciones de los presidentes del Partido, señores Renán Fuentealba y Patricio Aylwin.

Cuando el conjunto de los obispos chilenos hizo un llamado para salvar la paz y evitar el conflicto y pidió un diálogo entre los hombres de buena voluntad, el Presidente del PDC aceptó hacerlo y planteó públicamente algunas bases para ello, que en último término significaban como condición básica volver al respeto de la Constitución y la ley. Todo esto que afirmo está en documentos públicos aparecidos en la prensa y difundidos por la radio y la TV. El Presidente de la República aceptó en principio nuestro planteamiento, para después rechazarlo. A fines de agosto, a pesar de que estas conversaciones terminaron por la imposibilidad total de que el Gobierno aceptara los planteamientos del Partido – que eran extremadamente moderados, vistas las circunstancias - nuevamente hubo una reunión en la cual el Presidente de la República, como lo ha dejado establecido el señor Aylwin, no presentó una sola base de entendimiento, afirmación nunca rebatida.

La directiva del Partido llegó a la convicción de que exclusivamente se estaba ganando tiempo para preparar el control total del poder por parte de la Unidad Popular y acelerar su aparato paramilitar y el reparto de armas.

Nadie puede, pues, decir que la Democracia Cristiana no agotó los procedimientos para llegar a un acuerdo. Jamás se le hizo una proposición seria. Nunca el Presidente ofreció una fórmula de gobierno. Al revés, señaló que sería imposible el ingreso de la DC al Gabinete por la oposición socialista y de los partidos integrantes de la Unidad Popular.

Las Fuerzas Armadas, llamadas por la propia UP, aceptaron por tres veces en estos años integrar gabinetes ministeriales. Los partidos de la Unidad Popular, después de hacer profesión durante 40 años de antagonismo hacia las instituciones armadas, fueron precisamente los que trataron de mezclarlas en política, a pesar de su reiterada voluntad de no aceptar. Su presencia no logró modificar las líneas de acción gubernativa para evitar la catástrofe que se advertía venir.

Pocos días antes del 11 de septiembre, advirtiendo la directiva de la DC la gravedad de la situación convocó a los jefes provinciales del Partido de todo el país, quienes por unanimidad recomendaron como supremo arbitrio que los senadores y diputados de la DC presentaran las renuncias a sus cargos sobre la base de que el gobierno llamara a un plebiscito y se sometiera a sus consecuencias para buscar así una salida democrática al poder. Esto fue aceptado por la directiva y los parlamentarios, que hicieron pública su decisión de renunciar. La proposición de un plebiscito fue siempre rechazada, pues si obtuvieron el 43 por ciento en marzo del 73, después la situación se degradó con gran rapidez, en especial porque se hizo ya perceptible el caos económico y político.

Yo pregunto: ¿Puede un Partido hacer mayor esfuerzo y un mayor sacrificio, siendo mayoritario en ambas ramas del Congreso en una elección reciente en que tuvo que soportar el embate y la violencia del gobierno, que ofrecer pública y responsablemente la renuncia de sus parlamentarios con el fin de buscar una salida democrática para el país?. Esta es la realidad. Por eso la Democracia Cristiana chilena puede decir ante el mundo que una vez más dio un ejemplo de honradez democrática y de lealtad con sus principios. Un análisis objetivo de los hechos revela que la razón fundamental de que esta vieja democracia haya sufrido este embate fue el gobierno de la Unidad Popular, porque llevó al país a una situación que ninguno puede resistir y aún es admirable la solidez de la democracia chilena que resistió tanto. Surge de todo esto una reflexión básica. ¿Por qué lo ocurrido en Chile ha producido un impacto tan desproporcionado a la importancia del país, su población, ubicación y fuerza? ¿Por qué la reacción de la Unión Soviética ha sido de tal manera violenta y extremada? ¿Por qué el comunismo mundial ha lanzado esta campaña para juzgar lo ocurrido en Chile y para atacar a la Democracia Cristiana?. La razón es muy clara. Su caída ha significado un golpe grave para el comunismo en el mundo. La combinación de Cuba con Chile, con sus 4.500 kms. de costa en el Pacífico y con su influencia intelectual y política en América Latina era un paso decisivo en el control de este hemisferio. Por eso su reacción ha sido tan violenta y desproporcionada. Este país les servía de base de operación para todo el continente. Pero no es sólo esto. Esta gigantesca campaña publicitaria tiende a esconder un hecho básico: El fracaso de una política que habían presentado como modelo en el mundo. ¿Cómo explicar que esta experiencia que mostraban como camino a otros partidos democráticos y al socialismo europeo haya conducido a un país organizado y libre a tan terrible catástrofe económica y política, haya producido tal desesperación en las Fuerzas Armadas y en el pueblo chileno - pues éstas jamás podrían haber actuado sin la aquiescencia de la mayoría - hayan quebrado una tradición tan larga y tan honrosa que constituía nuestro orgullo?. Toneladas de propaganda no borrarán un hecho: Llevaron a un país de ejemplar vida democrática al fracaso económico y al derrumbe de sus instituciones. Su esquema doctrinario y práctico era erróneo y su conducción desastrosa. Tres días antes del 11 de septiembre, el Presidente de la República dijo al país: “Nos queda harina para tres días”. Se acababa hasta el pan. No había sucedido jamás. Eso es lo que no se quiere analizar. Mejor dicho, se quiere ocultar. Los socialistas europeos, democráticos y pluralistas, se sienten obligados a respaldar un partido que proclamaba su desprecio a la legalidad y como objetivo la revolución armada y violenta. Si no se quieren ver los hechos ni los documentos, al menos podrían leer con atención las críticas que formulara a este partido por su extremismo el propio Partido Comunista, que varias veces lo llamó a la cordura. El otro hecho que la Democracia Cristiana debe analizar es el problema de las comunicaciones. No hay ninguna duda de que el caso chileno es un buen ejemplo de cómo un intenso aparataje de propaganda es capaz de presentar las mayores falsedades y convertirlas en realidad. Ya eso venía ocurriendo desde el comienzo del régimen, que como otros similares, no se limitaba en cuanto a gastos de propaganda.

Pero lo ocurrido después del 11 de septiembre es algo inverosímil para los chilenos. Fueron miles los que escucharon decir a la Radio de Moscú que habían muerto 700 mil personas, en dos días. Otros hablaban de 30.000 y que corrían ríos de sangre en Santiago. Para nosotros una sola vida humana no tiene precio. No decimos esto por disminuir la tragedia a que el país fue llevado, pero según nuestras informaciones, los muertos no llegarían a dos mil, lo que es bien diferente a tan burdas mentiras.

Entre las miles de falsedades que se propalaron: Murieron 35 parlamentarios. Falso. Ninguno. Fue asesinado Neruda. Falso y ridículo. Todos los órganos de publicidad le rindieron homenaje como a nadie en muchos años y en el edificio del Congreso Nacional la bandera se izó a media hasta en señal de duelo.

Se destruyó el Hospital Barros Luco, el mayor de Chile. No hay un solo hospital destruido ni dañado en la más mínima parte. En el Hospital Barros Luco no hay ni un vidrio quebrado .A qué seguir. Son cientos de ejemplos.

No ha faltado un programa de televisión en Europa que presentó como señales de bombardeo vistas del anterior terremoto.

Pedimos una sola cosa: Vengan a ver lo que decimos. Tenemos derecho a pedirlo a nuestros amigos. Así lo hizo el señor Bruno Heck, dirigente de la DCU, quien pudo comprobar la verdad.

Que vengan a ver si hay alguna casa bombardeada en alguna población. En todo Chile sólo dos, por desgracia: La Moneda y la casa residencial de los Presidentes, adquirida en el gobierno de la Unidad Popular.

Que vengan a ver si hay una industria o centro minero donde haya caído una sola bomba. Nosotros no somos parte del actual gobierno. No defenderemos los errores que se cometan, inevitables algunos, en una situación tan terriblemente difícil.

Pero tampoco podemos aceptar que la mentira se transforme en un sistema, mientras se ocultan las causas de una situación para encubrir la responsabilidad de quienes arruinaron y destruyeron la democracia chilena.

¿Cómo se explica que quienes invadieron Hungría y Checoslovaquia, que ahora mismo silencian o procesan a científicos, poetas y escritores, que no admiten ninguna crítica, ni la sombra de una libertad de información, pretendan dar lección de democracia a Chile y a este Partido?. Además de escandaloso, es ridículo. Alaban y mantienen relaciones con Cuba, con miles de muertos, y después de 12 años, aún con miles de presos políticos. ¡ No son ellos los que pueden enseñarnos a los democratacristianos y a Chile lo que es la democracia !.

Y lo que es aún peor. Sectores, es cierto minoritarios, en la propia Democracia Cristiana o en el mundo democrático, se dejan influenciar por esta propaganda o bien le hacen eco para ganar posiciones políticas y recibir el título de “izquierdistas”. Pobre destino el de esos grupos: Serán utilizados, primero, o servirán de puente para debilitar a nuestros partidos.

La posición popular, de avanzada y de justicia que sustenta la Democracia Cristiana es tan sólida que no puede admitir este verdadero “chantage” político. Y nadie puede darnos lecciones de amor a la libertad y la democracia. Somos realmente pluralistas y estamos dispuestos a concertar acciones con otras fuerzas políticas, pero no podemos hacerlo bajo un signo de permanente debilidad o sometimiento.

Cada partido en esto es soberano. Somos los primeros en respetar sus decisiones y comprender que es imposible juzgar desde fuera los condicionamientos de cada situación. Creemos, sí, que para poder formular una opinión, lo primero que debe existir es respeto y solidaridad y la confianza necesaria en el testimonio de quienes han estado vinculados durante una vida por comunes ideales y la evidencia de haberlos servido con inquebrantable lealtad.

En esto sin duda el comunismo mundial nos da una permanente lección. Señor Presidente, éste es a nuestro juicio el proceso de lo ocurrido en Chile. Naturalmente surge ahora la gran interrogante de cuál es el porvenir. A este respecto, es la directiva oficial del partido la que dará una opinión autorizada.

Sin embargo, no puedo dejar de dar la mía propia, que he confrontado con un gran número de democratacristianos. A mi entender, Chile afronta un período en extremo difícil y duro. Yo diría tal vez el más difícil de la historia. El desastre económico no se conocía en su verdadera magnitud. Reorganizar desde sus bases todo el aparato productivo, hacer renacer la agricultura, renovar la maquinaria, detener la hiperinflación, etc., será una tarea que exigirá enormes sacrificios.

Por otra parte, más de la mitad de las armas no se encuentran aún, hecho cuya trascendencia es fácil de apreciar.

Desde luego nuestro partido no integra el gobierno, como ya lo he dicho. El gobierno está formado enteramente por las Fuerzas Armadas y era difícil, por no decir imposible, que así no fuera.

Todos los chilenos, o al menos la inmensa mayoría, estamos vitalmente interesados en que se restablezca rápidamente la democracia en Chile. Y para esto es necesario que el país salga del caos y, en consecuencia, que el gobierno actual tenga éxito. Las Fuerzas Armadas - estamos convencidos - no actuaron por ambición. Más aún, se resistieron largamente a hacerlo. Su fracaso ahora sería el fracaso del país y nos precipitaría en un callejón sin salida. Por eso los chilenos, en su inmensa mayoría, más allá de toda consideración partidista, quieren ayudar, porque creen que ésta es la condición para que se restablezca la paz y la libertad en Chile. Cuanto más pronto se destierre el odio y se recupere económicamente el país, más rápida será la salida.

La Democracia Cristiana está haciendo, a mi juicio, lo que está en su mano en esta perspectiva, sin renunciar a ninguno de sus valores y principios, siendo en este instante sus objetivos más fundamentales:

- Pleno respecto a los derechos humanos - Pleno respeto a las legítimas conquistas de los trabajadores y campesinos. - Vuelta a la plenitud democrática.

Sabemos que esto no es fácil. La situación entera no es fácil. Y por eso mismo debemos actuar con la mayor responsabilidad.

Señor Presidente: Excúseme usted lo extenso de esta comunicación, pero ello se justifica por la importancia del problema que trata y por la forma como se ha distorsionado la verdad.

Por desgracia, los innumerables documentos y actuaciones de la Democracia Cristiana durante estos tres años no fueron dados a conocer en Europa. Esto justifica la extensión de mi carta.

Quiero terminar diciéndole en esta ocación que recuerdo dos hechos de mi viaje a Europa de 1971. En esa oportunidad un gobernante europeo me dijo que nuestro país estaba perdido y agregó textualmente: “Cuando el comunismo agarra, nunca suelta”. Poco después un alto representante de la Democracia Cristiana en el gobierno de su país manifestó que el caso chileno era una caso perdido.

A ambos les dije que estaban equivocados, porque si bien Chile quería un avanzado proceso de transformación social, jamás aceptaría un régimen totalitario. Los dos me miraron con esa benevolencia con la que se trata a un visitante ingenuo.

Con la misma seguridad con que afirmé en ese entonces que Chile saldría adelante, puedo afirmar hoy que, a pesar de lo duro y doloroso que pueda ser el esfuerzo, nuestro país se levantará y volverá a dar una lección de democracia y de libertad. Y en esa tarea está empeñado este país, y la Democracia Cristiana una vez más desempeñará un papel conforme a lo que ha sido su historia y es su porvenir. Saluda con la mayor atención al señor Presidente.

Eduardo Frei Montalva

 http://es.wikisource.org/wiki/Carta_de_Eduardo_Frei_Montalva_a_Mariano_Rumor,_Presidente_de_la_Uni%C3%B3n_Mundial_de_la_Democracia_Cristiana

Realizado esta madrugada frente al estrecho de Magallanes.

Realizado esta madrugada frente al estrecho de Magallanes.
VARONES FUERON LOS QUE MÁS PARTICIPARON DE SESIÓN FOTOGRÁFICA DE DESNUDOS

La convocatoria realizada por la fotógrafa profesional Maria Ignacia Jutronich se realizó en una parcela ubicada en el kilómetro 7 y medio sur, frente al local La Pincoya, hasta el lugar llegaron más de 50 personas de ambos sexos, las edades de los participaron fue entre 17 y  73 años, explicó la fotógrafa.

La sesión comenzó a las 07:00 horas, los participantes llegaron en buses contratados por la organizadora, así mismo se aisló el lugar y las personas que intentaron llegar al lugar para observar fueron retirados, después los participantes se manifestaron muy felices de haber participado  y esperan poder repetir esta experiencia.

Añadió Ignacia Jutronich,  que el objetivo era poder realizar una sesión fotográfica de personas de ambos sexos sin importar la edad en forma desnuda, señaló que no tenía mayores expectativas, pero dijo estar muy contenta con la asistencia, además destacó que el trabajo se ejecutó en forma tranquila.

Manifestó Maria Ignacia Jutronich, que los magallánicos  que estuvieron presente comprendieron que mostrar sus cuerpos desnudos es parte del arte y la cultura de nuestros pueblos y que mostrar la figura humana permite un mayor desarrollo de la comunidad y saber que el desnudo no es un tema tabú hoy en día.

 

Por Guillermina Teneb S. guilleteneb@gmail.com
www.radiopolar.cl

Senado demanda el cumplimiento del Acuerdo entre Chile y Argentina sobre Campos de Hielo

Por unanimidad aprobó proyecto de acuerdo de senadores de todas las bancadas que piden al gobierno que haga respetar ell cumplimiento del Acuerdo entre Chile y Argentina sobre Campos de Hielo

El Senado dio el respaldo unánime al proyecto de acuerdo presentado por senadores de todas las bancadas donde piden al Ejecutivo que exija a las autoridades argentinas el cumplimiento del Acuerdo de 1998, en mapas oficiales y privados, donde se debe señalar claramente la zona de Campos de Hielo sometida a la Comisión Mixta de Límites.

La iniciativa establece que “en los mapas de ambos países no se debe dibujar sobre el área en conflicto, ningún límite y deben retirarse todos los mapas en circulación que no cumplan con esta disposición”.

El proyecto de acuerdo señala además que “el Ministerio de Educación debe incorporar en los programas educacionales chilenos, la Historia de Límites, los derechos del país en el Campo de Hielo Patagónica Sur y la importancia y valor de esta zona de la Patagonia chilena en sus dimensiones ambientales, como recurso de agua dulce, atractivo turístico y por su relevancia científica”.

La iniciativa fue presentada por los senadores Jorge Arancibia, Guillermo Vásquez, Sergio Romero, Antonio Horvath, Hernán Larraín, Andrés Allamand, Alberto Espina, Roberto Muñoz Barra, Camilo Escalona, Pedro Muñoz Aburto, Víctor Pérez, Baldo Prokurica, Andrés Chadwick, José Antonio Gómez, Adolfo Zaldívar, Mariano Ruiz-Esquide, Pablo Longueira, Carlos Bianchi, Nelson Ávila, José García y Hosaín Sabag.

Los parlamentarios impulsores del proyecto de acuerdo afirmaron que “Argentina publica en todo tipo de medios, en los mapas públicos y privados su pretensión de límite vulnerando el Acuerdo de 1998 para los dos sectores del Campo de Hielo Patagónico Sur.

Asimismo expresaron que Chile se ha limitado a hacer protestas formales, de carácter legal y diplomática. Por lo tanto, esto no es un error de las autoridades argentinas puesto que este tipo de estrategia comunicacional es de carácter histórico y permite una campaña de promoción interna e internacional como territorios que les corresponden a ellos, sentando las bases a su favor y ejerciendo una presión ilegítima a la Comisión Mixta de Limites Chileno- Argentino.