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Centros Chilenos en el Exterior

ENCUESTA BICENTENARIO registró que chilenos están Orgullosos de su nacionalidad

 El estudio, aunque aunta a un fuerte patriotismo, no detectó ningún tipo de fundamentalismo étnico ni religioso. 

El primer sondeo sobre cambios culturales en nuestro país, realizada por Adimark y la Universidad Católica bajo el nombre de "Encuesta Bicentenario", demostró que la mayoría de los chilenos se sienten "orgullosos" de serlo. 

El estudio publicado El Mercurio y que se pretende efectuar todos los años hasta 2010, arrojó como resultado que un 78 por ciento de la población se identifica con Chile y el 82 por ciento con la historia de la nación. 

En los sectores más pobres, el promedio de nota al "orgullo" fue el más alto de toda la muestra, registrándose un 6,75 en los mayores de 55 años del grupo socioeconómico E. 

En cambio, los menores de 34 años de la población identificada como ABC1 calificaron con un 5,66 su percepción. 

Pese al fuerte patriotismo detectado por la encuesta, no existe ningún tipo de fundamentalismo nacionalista, étnico o religioso. 

Integración mapuche   

Respecto de la integración del pueblo mapuche, la mayoría de los entrevistados prefiere que esta comunidad mantenga sus sus tradiciones, respaldando la multiculturalidad del país. 

De esta forma, un 67 por ciento de la población está de acuerdo con que la etnia araucana continúe con sus propias costumbres.  

Países admirados   

Olvidando rencores colonizadores, España, con un 16 por ciento, es el país que produce mayor admiración entre los chilenos encuestados. Le siguen Estados Unidos y México, con 10 y cuatro por ciento respectivamente. 

Mar a Bolivia   

En general, los chilenos no están dispuestos a entregar soberanía al país vecino, pero un 47 por ciento se inclina por darle facilidades para ocupar puertos. 

La actitud más inflexible hacia el pueblo boliviano proviene de las personas que tienen menos educación e ingresos y se identifican con la derecha. Así, un 43 por ciento de dicha población apunta que no le daría ni franja ni beneficios a Bolivia. 

Religión   

Los resultados de identificación religiosa fueron similares al Censo 2002, arrojando que un 70 por ciento se declara católico, 15 por ciento evangélico, 10 por ciento no se identifica con ningún credo, cuatro por ciento dice ser de otra religión y el dos por ciento es ateo o agnóstico. Los datos más curiosos de esta encuesta cultural se registraron en el tema referente a las creencias religiosas. 

Por ejemplo, uno de cada cinco ateos o agnósticos declaró creer en Dios, mientras algunos que se definen como católicos señalan que no lo hacen. No obstante, la mayoría apunta a que la religión le hace bien a la sociedad. 

Ficha técnica 

El universo del sondeo fue toda la población mayor de 18 años, hombres y mujeres, de todos los niveles socioeconómicos que habitan todas las comunas del país, descartadas las zonas de difícil acceso que representan menos del uno por ciento. El tamaño de la muestra fueron 2.042 personas distribuidas en 86 comunas. 

Además, el margen de error, de la encuesta aplicada entre el 6 y el 20 de junio, es de 2,2 por ciento y el nivel de confianza del 95 por ciento. Asimismo, el tipo de encuesta fue una entrevista cara a cara en los hogares.  

 

De vuelta en Chile

De vuelta en Chile

Después de tres de días en Alemania está de vuelta la presidenta Michelle Bachelet 

www.diariollanquihue.cl

La Presidenta Michelle Bachelet regresó al país tras una visita de tres días a Alemania, la que concluyó la noche del viernes con una cena con empresarios alemanes, en la que aseguró que Chile aprendió del pasado.  

"Chile es un país pequeño pero ambicioso. Es un país que aprendió de su pasado y mira al futuro con transparencia y honestidad", dijo Bachelet, invitada de honor de la cena de gala que puso fin a la conferencia organizada en Stuttgart por la Ibero-Amerika Verein.  

"Chile vivió una tragedia, pero aprendió de ella y ahora centra todas sus fuerzas en la construcción de un futuro mejor para nuestros hijos", agregó la Jefa de Estado. 

Ante un auditorio de un centenar de empresarios alemanes y latinoamericanos, miembros del cuerpo diplomático y representantes del Gobierno alemán, Bachelet aprovechó su brindis para evocar el horror vivido por el pueblo chileno y la madurez de quienes hicieron artífice la transición, pacífica, a la democracia. 

MODELO INSTITUCIONAL 

"Fue un horror que no volverá a repetirse", sentenció Bachelet, quien explicó que el nuevo Chile se asienta en tres pilares, que responden a otros tantos modelos.  

El pacto entre los partidos políticos chilenos contempla "un modelo institucional basado en el Estado de derecho, un modelo de desarrollo que persigue la estabilidad y el crecimiento y un modelo de cohesión social", declaró la Mandataria. 

La Presidenta elogió los logros obtenidos por los gobiernos que le precedieron, entre los que destacó la reducción de la pobreza, que pasó en diez años del 40 al 18 por ciento y una política macroeconómica que puso a Chile en la senda del crecimiento.  

PLANES MACROECoNÓMICOS 

Precisó que "eso no significa que Chile no requiera cambios, pues las circunstancias son cambiantes y los pactos hay que renovarlos".  

Informó en ese sentido de los planes de su Gobierno en materia macroeconómica, aludiendo a la reciente ley de responsabilidad fiscal que prevé la creación de dos fondos y que sigue el modelo noruego.  

Según la Presidenta Bachelet, uno de esos fondos garantizará el pago de las pensiones los próximos años y, el otro, el gasto social.  

"Dicho con otras palabras, vamos a ahorrar estos años de vacas gordas para cuando llegue el tiempo de las vacas flacas", comentó.  

Chile buscaba inversiones, Alemania apoyo

Chile buscaba inversiones, Alemania apoyo

Chile es el país más propicio de América Latina para la inversión, fue el mensaje de la presidenta de Chile Michelle Bachelet, en su 1a visita de Estado a Alemania a la que apoyaría para el Consejo de Seguridad.

Foto: Angela Merkel y Michelle Bachelet: tan cercanas como diferentes.

 

“La imagen de dos mujeres, dos jefas de Gobierno, es potente, éramos 12 hombres escuchando - sin intervenir -  a dos mujeres, la presidenta (de Chile) Bachelet y la canciller (de Alemania) Merkel, es un signo de un cambio, de una nueva época de liderazgo de la mujeres”, son las palabras a DW-WORLD.DE del ministro chileno de Economía Alejandro Ferreiro, al margen de la visita de Estado de la política latinoamericana a Alemania.

 

Ferreiro hablaba durante un encuentro económico organizado por la Asociación Ibero-América, Ibero-Amerika Verein, una institución de investigación a favor de las relaciones entre Latinoamérica y Alemania.

 

Energías alternativas con tecnología alemana

 

A la tercera y última jornada de la visita de Bachelet a Berlín y Stuttgart, ¿cuál es el balance? “Es uno muy bueno”, dice Ferreiro. “Chile ha venido a Alemania como país, con parlamentarios del gobierno y de la oposición, con empresarios y funcionarios del gobierno y nuestros encuentros han sido amistosos y positivos”, concluye.  

 

“Vamos creciendo en inversión extranjera pero tenemos que mejorarlas. Eso es lo que procuramos en Alemania que tiene fuerza financiera, industrial y tecnológica” dijo, por último, Ferreiro, quien demostró interés especial en el desarrollo de energías alternativas con tecnología alemana.  

 

El acento político de la visita de Bachelet lo marcó el encuentro con Angela Merkel en el que la canciller alemana alabó la política de “reconciliación activa” implementada por la presidenta chilena y considerada por Merkel como “ejemplar para América Latina”.

 

Más comercio y becas

 

Apoyo para la reforma del sistema judicial chileno y más cooperación en materia de energías renovables, fueron algunos de los resultados del encuentro Merkel – Bachelet.  Alemania otorgó además, 200 becas de doctorado para estudiantes chilenos. Un hecho que “potencia el capital humano y genera futuros amigos”, fue la reacción chilena a este gesto alemán. 

 

El rápido desarrollo en materia comercial desde el acuerdo de cooperación firmado entre Chile y la Unión Europea (UE) fue igualmente, destacado por ambas mandatarias.

 

Bachelet, por otra parte, agradeció a Alemania por haber acogido a tantos miles de chilenos durante la dictadura de Augusto Pinochet. La misma Bachelet se exilió en la extinta República Democrática

Alemana (RDA) en 1975, meses después de que su padre, un general afín a Salvador Allende, muriera a consecuencia de las torturas.

 

Alemania no puede apoyar política exterior de Chávez

 

Desde el punto de vista de la jefa de gobierno alemana, “América Latina debe estar representada en el Consejo de Seguridad de la ONU”. No obstante, Merkel se pronunció indirectamente en contra de la elección de Venezuela en el máximo órgano decisorio de Naciones Unidas al afirmar que Berlín no puede apoyar la política de Hugo Chávez en relación a Irán. “Tenemos una postura muy clara con respecto a Irán y su programa nuclear”, dijo la canciller alemana.

 

Finalmente, en conversación con la Deutsche Welle y la prensa alemana, Michelle Bachelet abogó por un escaño fijo de Alemania en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

 

José Ospina Valencia

Chile: Esa vieja y porfiada Ley de Amnistía

Por Gustavo Gonzáelz (IPS) 

Pese al fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos contra la ley de amnistía vigente en Chile desde 1978 y a la determinación de la presidenta Michelle Bachelet de acatarlo, no será fácil la derogación de ese instrumento de impunidad.

Bachelet, los parlamentarios de la gobernante coalición de centroizquierda y las organizaciones humanitarias sostienen que Chile debe ajustar su normativa interna al derecho internacional y respetar las obligaciones contraídas en ese ámbito, lo cual en buen romance implica anular la ley impuesta por el dictador Augusto Pinochet.

El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Enrique Tapia, señaló el 16 de octubre que la resolución del tribunal que integra el sistema de la Organización de Estados Americanos 'es solo una sugerencia y no una sentencia vinculante que pueda ser aplicada en forma inmediata en la legislación chilena' mientras el Parlamento no decida cambiar el decreto-ley 2.191, que consagró la amnistía.

Para los parlamentarios de la derechista Alianza por Chile, de oposición, a esta altura de la historia una derogación de ese controvertido decreto-ley no tendría efectos judiciales y sería solo un 'gesto simbólico' en una 'discusión artificial' propiciada por el oficialismo 'para desviarse de temas contingentes y de interés nacional'.

Lo cierto es que se reinstala una discusión política y jurídica ya de larga data en este país sudamericano, pero que no tiene nada de artificial en tanto apunta a las bases mismas de un dispositivo de 'auto perdón' que mantiene en la impunidad a la mayoría de los crímenes contra los derechos humanos cometidos bajo el régimen de Pinochet (1973-1990).

Una de las primeras víctimas de esas violaciones fue el profesor comunista Luis Alfredo Almonacid, dirigente del magisterio en la ciudad de Rancagua, 90 kilómetros al sur de la capital del país, detenido el 16 de septiembre de 1973 y fusilado al día siguiente por efectivos de la policía de Carabineros.

Almonacid, en ese entonces de 42 años, casado y padre de tres hijos, era también dirigente provincial de la Central Unica de Trabajadores. Tras la restauración de la democracia en marzo de 1990, sus familiares iniciaron acciones judiciales contra los uniformados Raúl Neveu y Manuel Castro, identificados como autores del crimen.

La causa, iniciada en los tribunales civiles iba relativamente bien encaminada hasta que fue derivada a la justicia militar, que en 1997 dictó el sobreseimiento (cierre) definitivo del caso y declaró extinguida toda responsabilidad penal que pudiera caber a Neveu y Castro de acuerdo al decreto-ley de amnistía.

Los familiares de Almonacid acudieron entonces a la CIDH, que el 13 octubre, en un fallo calificado de 'histórico' por la Agrupación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos, aprobó por la unanimidad de sus jueces una condena al Estado chileno por la aplicación de la amnistía.

La sentencia puntualizó que ese decreto-ley no puede establecer el principio de 'cosa juzgada', instó a hacer justicia ante la 'ejecución extrajudicial' de Almonacid y puntualizó que 'pretender amnistiar a los responsables de delitos de lesa humanidad es incompatible con la Convención Americana de Derechos Humanos', ratificada por Chile en agosto de 1990.

El sábado 14, en un concurrido acto en el Parque de la Paz de Villa Grimaldi, Bachelet fue ovacionada cuando dijo que el fallo de la Corte Interamericana es de 'tremenda trascendencia para la causa de los derechos humanos' y recalcó que su deber como gobernante es hacer que el Estado chileno respete los principios y las instituciones del derecho internacional.

'Estamos estudiando las medidas necesarias (para acatar el fallo) y apenas las tengamos listas las daremos a conocer al país', añadió la presidenta socialista, quien junto a su madre, Angela Jeria, fue prisionera política en Villa Grimaldi, donde funcionaba el Cuartel Terranova, de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA).

Villa Grimaldi comenzó a operar como centro clandestino de detenciones y torturas de la DINA hacia fines de 1973 y por sus instalaciones pasaron unas 4.500 personas, de las cuales 226 forman parte de la lista de 1.129 desaparecidos.

El decreto-ley de amnistía de Pinochet perdonó los delitos cometidos desde el 11 de septiembre de 1973, día del golpe de Estado contra el presidente socialista Salvador Allende, hasta el 10 de marzo de 1978, abarcando así el período más intenso de violaciones de los derechos humanos que dejaron un saldo de unas 3.000 víctimas entre desaparecidos y asesinados.

Pese a que la derogación de la ley de amnistía formaba parte de los compromisos de derechos humanos de la centroizquierdista Concertación por la Democracia, que gobierna Chile desde 1990, el tema fue obviado dentro de los amarres institucionales que marcaron el inicio de una transición temerosa de una vuelta al reciente pasado dictatorial.

Pinochet, que mantuvo el cargo de comandante del Ejército hasta marzo de 1998, dio un certificado de larga vida a la amnistía con una frase célebre en la víspera de la entrega del gobierno al democristiano Patricio Aylwin. 'El día que toquen a uno de mis hombres se acaba el estado de derecho', amenazó.

Lo cierto es que la reconstituida institucionalidad se las arregló para aminorar esa advertencia del ex dictador a medida de que los tribunales se iban desprendiendo lentamente de los jueces obsecuentes al pinochetismo y algunos magistrados comenzaban a aplicar la llamada 'doctrina Aylwin' en los casos de desapariciones forzadas.

Esta doctrina aplicaba al pie de la letra el decreto-ley de amnistía y postulaba por tanto que no correspondía su aplicación en los casos de secuestros y que las causas de desaparecidos debían ser rotuladas como tales en tanto no apareciera la víctima.

Esta premisa jurídica fue abriendo cauce a un debate y a una prolongación de los juicios que quedaban radicados en algunos tribunales civiles, pero los castrenses, donde derivaban finalmente todos los procesos en que aparecían uniformados, como víctimas o inculpados, hicieron una aplicación a destajo de la amnistía.

En enero de 2001, en un estudio conjunto de la organización humanitaria Amnistía Internacional y la Comisión Internacional de Juristas, se consignó que la ley de marzo de 1978 permitió que en 1989 los tribunales militares cerraran 100 causas por desaparecidos y que en agosto de 1990 la Corte Suprema ratificara la aplicación de la ley en otras 70 del mismo tipo.

Cuando Aylwin suscribió en agosto de 1990 la Convención Americana de Derechos Humanos dejó constancia de que Chile reconocería ese instrumento sólo para hechos posteriores al 11 de marzo de 1990, con lo cual ratificaba la vigencia de la amnistía.

La derecha se apoya hoy en ese antecedente para sostener que la derogación del decreto-ley de 1978 tendría nulos efectos jurídicos, a lo cual añade que el llamado 'principio pro reo', de priorizar la norma más favorable al acusado, implica reconocer que la amnistía ya surtió efecto para todos los delitos cometidos entre septiembre de 1973 y marzo de 1978.

A esta interpretación se oponen la de los familiares de las víctimas, de los abogados de derechos humanos y de organizaciones como Amnistía Internacional y Human Rights Watch, según la cual el decreto-ley de amnistía es espurio desde su origen, por cuanto contraviene instrumentos de derecho internacional anteriores a su promulgación.

Nunca me ha puteado un chileno

Nunca me ha puteado un chileno

Claudio Borghi, el genio que alumbra a Colo-Colo

Platini lo comparó con Picasso. Maradona lo designó como su sucesor. Por él se pelearon Berlusconi y Agnelli. Llegó a Chile el ’92 y se quedó para siempre porque su familia no lo dejó moverse más. Vive sus días más gloriosos dirigiendo un cacique que deslumbra en la Copa Sudamericana. Antiperonista, izquierdista, libertario y macabeo, el genio de la rabona se lanza a la parrilla.

www.lanacion.cl Domingo

Por Juan Sharpe

La entrevista se realizó el martes en un hotel de Huechuraba, donde Colo-Colo se concentraba para preparar su duelo del jueves con Gimnasia y Esgrima por la Copa Sudamericana, que acabó con la goleada alba (4-1) y el partido suspendido cuando un imbécil acertó un piedrazo en la cabeza de un jugador argentino.

Refugiados en un rincón del comedor, el “Indio de la sonrisa triste”, como lo bautizó la prensa italiana, dejó sus Marlboro light en la mesa y ordenó un pisco sour despachando una conversación sabrosa sobre la vida, el fútbol, la política y la sociedad chilena. Vive en este país desde 1992, cuando arribó a terminar su carrera de futbolista. “Aquí llegaron los restos de Borghi”, dice, y persuadido por su familia parece quedarse para siempre.

Es un entrenador que, en ocho meses, consiguió levantar la pasión de la multitud colocolina y convertir un equipo chileno mediocre en una maquinaria creativa y demoledora que golea sin misericordia a rivales extranjeros. Borghi obró el prodigio de insuflar orgullo a una hinchada ávida de pasiones ganadoras.

La carrera de este mediocampista que Maradona ungió como su sucesor, resplandeció en 1985 cuando su equipo, el Argentinos Juniors, disputó y perdió a los penales la Copa Intercontinental contra el Juventus de Platini y Laudrup en Tokio. El propio Platini, asombrado, declaró que había llegado Picasso el fútbol. “Dijo que mi pie podía ser un pincel y una puñalada”, agrega el Bichi al tiempo que prueba el brebaje sour.

Borghi, que todavía no cumplía 20 años y cuya familia, de Morón, en la provincia de Buenos Aires, era tan pobre “que cuando llovía salíamos al patio para no mojarnos tanto”, recibió una oferta del Racing parisino, y quiso irse a París porque desde pibe soñaba con esa ciudad, pero su destino se lo jugaron dos peces gordos. El Milan, recién adquirido por Silvio Berlusconi, y el poderoso Juventus de Giovanni Agnelli, el príncipe de la Fiat. Acabó en los rossoneros milanistas, una decisión desacertada que marcó su carrera.

–¿Por qué en el Milan no fuiste la estrella que se esperaba?

–Berlusconi contrató a Arrigo Sacchi como entrenador y él prefirió a Marco van Basten y Ruud Gullit para las plazas de extranjeros. Su elección fue buena porque ganaron todo. Me mandaron al Como, que era una filial.

–Dijiste que conociste los métodos hitlerianos de Sacchi, quien es considerado un importante teórico que construyó un equipo legendario.

–Es que Sacchi nunca jugó fútbol. Él pedía cosas imposibles para un jugador de mis características. Era cómico porque cuando un trabajo se realizaba mal, él decía: “Claudio, demuestre cómo se debe hacer eso”. Yo era muy hábil y lo hacía bien, y él decía: “Así se hace”. Me reía porque decía este “hijodeputa” se gastó una fortuna para que le mostrara a los demás cómo se juega al fútbol. Él estaba en contra del sudamericano, no en contra mía. Hay gente así, que no le gusta cierta raza.

–¿Qué recuerdas de la final que perdieron en Tokio, pero que te consagró?

–No había tanto Internet ni tanta tele, ni sabíamos cómo jugaba la Juventus. Fuimos como chivos al matadero. Fue el segundo mejor partido que jugué en mi vida. Cuando faltaban 15 minutos ganábamos, pero perdimos y todos los viejos lloraban. Con el tiempo, yo valoré las lágrimas de mis compañeros porque nunca más pude jugar un partido como ese, considerado como el mejor de la historia jugado en Tokio. Todos se acuerdan de ese partido y lo perdimos. Así que no me jodan, ganar no es lo más importante.

–Sí, ¿pero por qué tu aventura europea no cuajó como prometía?

–Yo necesitaba que me demostraran que me querían para jugar bien. Fui un incomprendido, siempre se me tildó de irresponsable. Tiraba rabonas, caños, me daba lo mismo. La genialidad está muy cerca de la irresponsabilidad y para mí siempre fue un juego, aún ahora que es un trabajo del que depende mi familia. Yo era un negrito que quería conocer y aprender mucho. Apenas llegué a la enseñanza básica y por eso absorbía todo lo que llegaba. Era mi posibilidad de progresar.

–¿Qué opinas de Berlusconi, que llegó a ser Primer Ministro de Italia?

–Un tanto simpático, inteligente. No conocí al político sino al empresario. En política soy más del otro lado [se inclina a su izquierda].

–Después de muchos clubes llegaste a Colo-Colo en 1992.

–Vine a terminar mi carrera. Aquí llegaron los restos de Borghi. Creo que en Chile me quieren más que en mi país. Soy más importante como jugador en Argentina, pero acá soy más persona. Vine escapando un poco de los fotógrafos, de que todo lo que hacía era noticia. Me fui a Santa Fe, a 700 kilómetros de Buenos Aires, y era peor. Entonces salió la posibilidad de venir a Chile, mi mujer y yo conocíamos Santiago y nos gustó la idea. Me dicen macabeo porque tomamos las decisiones en familia. Y a mí me gustó mucho el nombre del club.

–¿Eres un macabeo?

–Sí, afortunadamente soy un macabeo. Soy muy desordenado y mi mujer es muy importante en muchas cosas.

–No eres el primer argentino que se queda en este santo país.

–Sí. Como familia nos tocó la posibilidad de llegar en un momento justo. Estábamos maduros, sin ganas de movernos mucho, con una hija que empezaba el colegio. Yo había preparado mi vida en Argentina después de retirarme, pero mi mujer decidió que nos quedáramos aquí. Cuando le expliqué que debíamos volver, Mariana me dijo: “Extraordinario, volvé y me mandás la plata, porque yo me quedo”. Debo reconocer que para mi cumpleaños casi me quiebran. No soy de llorar mucho, pero ese día en la cancha había dos escuelitas de fútbol cantándome el feliz cumpleaños. Creo que la gente me quiere demasiado y no sé por qué.

–¿Qué le gusta a tu familia?

–La gente. El chileno está en un país muy lindo, está muy bien vivido, pero no quiere progresar personalmente, hay que romper ese conformismo. Nunca un chileno me ha puteado. Ninguno. Y mi familia se siente más cómoda que en Buenos Aires. Nos gusta la cordillera y nos extraña que Chile perdió la costumbre de disfrutarla. La semana que llovió y estaba todo nevado me parecía maravilloso, es de lo más lindo que he visto, y viví en Suiza, frente a los Alpes. Las tardecitas de Santiago tienen ese no sé qué, que dice el tango.

–Alguna costumbre chilena te molestará.

–Un gran defecto es que cuando invitas a comer a tu casa y son las doce y se va uno rajan todos. En casa somos muy serviciales, hacemos el asado y cuando todo el mundo ya comió y vos te sentás y decís “ya, charlemos tranquilos un rato”, un huevón dice “me voy” y se van todos. Lo bueno es que aprovechas la puerta abierta para que se vayan todos.

–Si eres tan macabeo, te debe gustar que nos gobierne una mujer.

–Sí, porque Chile es increíblemente machista. Mi hija ha tenido muchas discusiones por el machismo chileno. Mi mujer tampoco entiende cómo no puede ir a tomar algo a las ocho de la noche con una amiga porque ella debe estar en su casa cuando llegue el marido. Pero nos tenemos que adaptar. ¡Ah! Y tampoco nos gusta como tratan a los niños. Al llegar a Chile me invitaban a comer a una casa y me decían “pero es sin niños”. Es muy extraño. Nosotros estamos acostumbrados a compartir con ellos.

–¿Tienes una anécdota que refleje a ese chileno?

–Una que los pinta de cuerpo y alma. Cuando compré mi casa mi mujer estaba en Buenos Aires y fui con mi hija, que tenía diez años, y yo le preguntaba: “¿Esto te gusta? ¿Y esto te parece bien?”.

El vendedor me mira y me pregunta si la niña tenía que opinar de todo. ¡Qué pelotudo! Me dolió mucho eso. Cómo no va a opinar si ella va a vivir allí. Esa falta de respeto por los hijos nos llama la atención. Y claro, después los niños no desarrollan su personalidad. LND


“El chileno se cansó de bajar la cabeza”

–¿Por qué una sociedad que funciona tan bien tiene un fútbol miserable?

–Eso no se entiende. Falta capacidad en los dirigentes, jugadores, entrenadores, periodistas. Siempre se excusan, huevones. El entrenador que está en un equipo chico siempre tiene una excusa para no ganarle a un grande. Las excusas no me agradan en el fútbol ni en la vida. El chileno se conforma con muy poco, no se rompe el culo. Todos saben las estadísticas y todas son negativas. Si ganamos fuera es porque el rival era malo. Te ven el agujero en la herida y te meten el palo pa’ que te duela.

–Conseguiste devolverle el orgullo a la tribu colocolina.

–Esa es una palabra muy importante. Es la primera palabra que trabajo con mis jugadores. Lo que mantiene este orgullo es la coherencia. Las Chivas de Guadalajara nos cagaron a goles y seguimos manteniendo nuestro fútbol. Creo que esos partidos fueron los más importantes que dirigí, porque de ahí dependía toda mi convicción, y la mantuvimos.

–No estás obsesionado con la táctica, sino con la libertad creativa. Eres anti Sacchi.

–Trabajo en base a la confianza. Me puedes dar cualquier responsabilidad y puedo cumplir o no, pero si me das tu confianza yo la voy a mantener siempre. La palabra es lo más importante. En Argentina decimos que cuando necesitás tener atado el caballo es porque no es tuyo. No saco nada con controlar a mis jugadores, ni a mi mujer. Si ella quiere cagarme lo va a hacer, y yo también. Si das confianza y alguien te jode, el problema es del otro, no tuyo.

–Deportivamente, ¿los chilenos están preparados para rendir más?

–Claro, pero en Chile el conformismo es muy grande. Me da vergüenza los motivos que da el jugador chileno cuando vuelve de Europa: que extraña las empanadas. Si el técnico no te pone tienes que romperle el rechazo a ese conchesumadre. Y pensar: “Ahora te voy a demostrar quién soy”. Como hizo Zamorano con Valdano. El chileno nunca te quiere doblar la mano, deportivamente.

–¿Qué futbolista chileno te ha dado esa demostración?

–Moisés Villarroel. Es un tipo que te cuesta sacarlo del equipo. No tiene condiciones excepcionales, pero lo tenés que matar para sacarlo.

–A Matías Fernández, la última joya colocolina, ¿qué le espera en España?

–Matías es un tipo diferente. Me enseña de la vida. En los ocho meses que trabajo con él, nunca lo vi llegar tarde ni quejarse. Todos los días tengo que decirle: “Ándate, pibe, ándate, deja de entrenar”. El único camino que le queda es el éxito.

–Jorge Valdivia también es talentoso, pero no va a llegar tan lejos.

–Valdivia juega a un juego parecido al fútbol, pero no es fútbol. Él juega a lo impensado, mientras menos gente esté pensando lo que él hará, más disfruta. Valdivia goza más el pase que el gol. Para él, una genialidad es un pase, no un gol. Muchos creen que es irresponsable. No. Es un genio y los genios rozan la irresponsabilidad.

LA ROJA

–¿Estás más cerca de dirigir la selección chilena?

–El técnico de Chile debe tener en cuenta qué quiere la gente. No sé si hoy quiere llegar al Mundial, pero sí sé que necesita sentirse orgullosa. Lo ves con esa selección de hockey, no lo televisaron, pero todos están orgullosos de esas chicas. El chileno está cansado de bajar la cabeza. Juega con Argentina y dice: “Nos van a volar la raja”. Con Brasil igual. Se puede perder, pero que les cueste.

–En varios pasajes de esta conversación hablas de nosotros cuando hablas de Chile.

–Vivo acá, huevón. Muchos extranjeros tenemos la mala costumbre de que cuando elogiamos el país nos sentimos chilenos y cuando lo criticamos nos sentimos extranjeros. En todo lo que tiene que ver con el fútbol me siento chileno.


“No me gusta que  le falten el respeto a Bachelet”

–¿Te interesa la política? ¿Cómo viviste la dictadura argentina?

–Me importa mucho. Viví en una burbuja desde el ’76 hasta el ’82, los años de la dictadura. Cuando empezó era muy pendejo y vivíamos en el limbo. A partir del ’82 empecé a leer más y a saber lo que realmente había pasado. Me empezó a importar porque era mi primera votación y un grupo grande de amigos tomamos consenso de que teníamos que votar. Voté por Alfonsín no porque sea radical, sino porque soy antiperonista.

–¿Por qué antiperonista?

–No me gusta la historia de Perón. Acostumbraba a un país a vivir de regalos, de promesas, no del trabajo. Mi vieja era peronista y no votó a Ítalo Lúder, y no te voy a nombrar al que le sigue porque da mala suerte [Menem]. No me gusta el manejo de los sindicatos, de ese aparato que ha hecho mucho mal al país, que no puede gobernar nadie que no sea peronista.

–¿Qué te parece la reapertura de los juicios por los crímenes de la dictadura argentina?

–Muy bien. Nosotros tenemos la obligación de enseñar a los jóvenes que eso no tiene que pasar nunca más. La cagada de la tortura y la desaparición es una cosa horrenda. Me da mucha vergüenza.

–¿Bachelet?

–Estoy muy contento con ella, si bien no es la izquierda que aprendí a querer de chico. A mí me gustó mucho más el Gobierno de Lagos, pero a Bachelet hay que darle más oportunidades. Me parece mal que le falten el respeto, como en la abstención en la ONU, acusándola de darse una voltereta.

–¿Habrías votado por Chávez?

–No. Ese es un mono con escopeta, un loco con plata.

–¿Kirchner?

–Es un poco autoritario. Se hace el duro porque Argentina viene de un período muy feo. Al Presidente, más que gritar o imponer, le falta educar.

–¿Argentina vista desde Santiago?

–Argentina es un país sin educación. Y acá me contradigo porque culturalmente somos un país muy rico. Nos falta ser respetuosos, ser honrados, aprender a pedir las cosas por favor. Es un país donde la gente, desde que se levanta hasta que se acuesta, está viendo cómo te saca ventaja.

–La bronca argentino-chilena.

–Tenemos una guerra terrible que no entiendo. Cuando voy a Argentina me dicen: “¡Cómo puedes vivir en Chile!”. Les pregunto: “¿Conocés Chile?”. Y no, no lo conocen. Y aquí igual, hablan mal pero no conocen ni Buenos Aires. En Europa han eliminado las fronteras y nosotros estamos en la pelea todavía. Qué huevones.

El piloto top de Haití

El piloto top de Haití

EL OTRO AVIADOR CHILENO QUE LUCHÓ EN NICARAGUA

Al igual que otros miristas, después del triunfo sandinista, Sergio Castillo Ibarra se integró a las fuerzas especiales del Ministerio del Interior nicaragüense. Como capitán de Aviación combatió a la Contra y participó en gestiones secretas para buscar una salida política al conflicto. Hoy trabaja en la misión de paz en Haití. Dos de sus compañeros son ex pilotos enemigos.

www.lanacion.cl Domingo

Por Miguel Paz

El subsecretario de Aviación, Raúl Vergara, tiene "un vago recuerdo" de Sergio Castillo Ibarra. Debido a su experiencia como oficial e instructor de vuelo de la

FACH, la hoy autoridad de Gobierno tuvo un rol protagónico en la formación de la Fuerza Aérea Sandinista. Llegó a ser vicecomandante de Aviación y como piloto combatió a la Contra, la guerrilla opositora financiada por Estados Unidos. Cuando el subsecretario asumió se hizo conocido por ser el único piloto chileno con experiencia de guerra en Nicaragua. Pero él no era el único.

Sergio Gustavo Castillo Ibarra militaba en el MIR. Tenía 18 años recién cumplidos cuando vino el golpe de Estado. Estuvo detenido y fue torturado en la Academia de Guerra Aérea. De allí partió al exilio y se convirtió en piloto civil en Bélgica. Fue uno de los más de 200 chilenos internacionalistas del PC, el MIR y el PS que fueron parte del Ejército nicaragüense o del Ministerio del Interior y que poco se conoce de ellos.

Hoy, Castillo trabaja en la Misión de Paz de Naciones Unidas en Haití (Minustah) como encargado de operaciones aéreas, pero entre 1984 y 1989 fue piloto de misiones especiales del departamento aéreo creado por el ministro del Interior nicaragüense Tomás Borge y combatió a la guerrilla antisandinista.

Dicha unidad estaba a cargo de un miembro del MIR con experiencia como combatiente en varios lugares de América Latina. Castillo entonces tenía rango de capitán de Aviación y ocupaba el nombre político "Carlos Maltés", y en el Departamento de Aviación prestaba apoyo a las fuerzas especiales del Ministerio del Interior, realizaba tareas de logística y llevaba a cargo operaciones especiales cuando los comandantes sandinistas así lo requerían.

Castillo recuerda que le tocó participar en decenas de operaciones aéreas bajo fuego antiaéreo. La Contra siempre les disparaba, pero producto de los problemas de comunicación y el entusiasmo de los jóvenes sandinistas que manejaban la artillería antiaérea, también eran golpeados por fuego amigo. Él calcula que el 50% de los aviones derribados fue producto de las equivocaciones de la misma antiaérea sandinista.

REUNIONES SECRETAS

Una de las operaciones de mayor envergadura en las que participó fue el traslado de los comandantes de la Contra y del Frente Sandinista a las reuniones secretas que se efectuaron a mediados de 1985 para convencer a las comunidades de indígenas miskitas de renunciar a la guerrilla opositora y deponer las armas. Los miskitas, fervorosamente católicos, habían sido convencidos por la milicia financiada por el Gobierno de Reagan de que el FSLN se oponía a la religión y destruiría su forma de vida y creencias. Los indígenas se lo creyeron e ingresaron a las filas de la Contra.

“Fui el primer piloto que trajo a los comandantes Contra a negociar con los comandantes sandinistas. Por error nos mandaron a Rosita, un lugar en plena selva del norte de Nicaragua, y no a Siuna, donde era la reunión. Primero nos empezó a disparar la artillería antiaérea sandinista. Me tiré a la pista rápidamente. Cuando los sandinistas vieron bajar del avión a un piloto extranjero, un copiloto guatemalteco y cuatro comandantes Contra pensaron que habían logrado una tremenda captura. Después se aclaró todo y partimos a la reunión. Fundamentalmente mi trabajo fue de apoyo a esta idea de Tomás Borge de ganar la guerra políticamente", asegura Castillo desde Haití.

En eso estuvo hasta que se produjeron los acuerdos de desarme con la Contra. En 1989 abandonó Nicaragua con la sensación de haber cumplido el objetivo que se trazó allí. “Yo ahí me hice piloto y me hice hombre. Aprendí a ver lo que era el sufrimiento y sobre todo lo que era la alegría, porque en la guerra siempre se dice que te hace ser rudo, te hace ser macho, quijada de acero, y eso es mentira. Con la guerra tú te vuelves terriblemente sensible porque has palpado la posibilidad de morirte en el minuto que sigue, y también has tenido la posibilidad de compartir cada minuto de alegría de sentir que estás vivo. Para mí, realmente esa parte fue muy emocionante. Ahí se ganó la guerra y si bien no se generó riqueza ni desarrollo, sí se escribió una de las páginas más importantes de la historia latinoamericana”.

Tras su paso por Nicaragua, Castillo regresó a Europa. En Alemania conoció a su esposa, luego se radicó en Chile y volvió a Alemania. Allá comenzó a trabajar para Naciones Unidas y, como no aguantó la quietud ambiente, hace dos años que vive en Haití.

MI MEJOR ENEMIGO

Hoy es uno de los seis hombres a cargo de las operaciones aéreas del Minustah en ese país. Una tarea que implica coordinar aviones, helicópteros y soldados en operaciones militares y de ayuda humanitaria.

Es el único civil del grupo. Paradójicamente, su supervisor y uno de sus compañeros fueron pilotos de la Contra. El chileno se enteró del hecho un día que el supervisor empezó a contar la historia de un bombardeo que había hecho. “Yo me acordaba perfectamente de ese bombardeo porque fue en respuesta a la arremetida sandinista 40 kilómetros al interior de Guatemala, donde estaban las bases de la Contra. Le pregunté: ¿estás hablando del bombardeo a Murra? ¿Y cómo vos sabés?, me preguntó. Porque yo estaba a 30 millas al norte tuyo haciendo tareas más humanitarias, le dije. Ahora bromeamos mucho sobre eso.

Ahora cuando ha pasado casi un cuarto de siglo, el trabajo de este top gun se equipara mucho a lo que hizo en Nicaragua. Es más, dice: “Cualquier piloto quisiera volar lo que se vuela acá. Un piloto de la Fuerza Aérea chilena, en cinco días vuela lo que en un mes en Chile. Y eso me lo dicen ellos”. LND

El submarino que pudo cambiar la historia

El submarino que pudo cambiar la historia

TENÍA PROPUESTA DE PAZ QUE PUDO EVITAR EL HOLOCAUSTO NUCLEAR DE HIROSHIMA Y NAGASAKI

El I-52, un poderoso submarino japonés, no sólo transportaba oro y opio. Su valiosa carga también incluía una propuesta de paz para Estados Unidos para terminar la Segunda Guerra Mundial mucho antes que el Enola Gay lanzará las bombas atómicas sobre Japón. Hundido en 1944, un buscador de tesoros ya localizó el valioso pecio y ahora apuesta rescatar el histórico documento y develar el fascinante misterio que pudo cambiar buena parte de la historia de la segunda mitad del siglo XX.

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Foto: El submarino japonés I-52. Paul Tidwell ya ha hecho dos exploraciones al lugar, pero no ha podido rescatar su carga, que incluiría una desconocida propuesta de paz para Estados Unidos.

Un veterano de Vietnam podría tener la respuesta para una de las más intrigantes interrogantes de la Segunda Guerra Mundial, cuyo próximo 8 de mayo cumplirá 60 años de su fin: ¿estaba Japón preparando una propuesta de paz con los aliados un año antes que la guerra terminara?

Paul Tidwell, un buscador de naufragios, dice creer que los restos de un submarino hundido por Estados Unidos en el Atlántico el 23 de junio de 1944 podría contener una proposición de paz por parte de Japón que nunca llegó a destino.

El aventurero lleva años tratando de recuperar el I-52, cuyos restos descansan a 5.500 metros de profundidad entre Cabo Verde y Barbados, a mil millas de tierra firme, en medio del Atlántico.

La nave transportaba 105 pasajeros, dos toneladas de oro y una cifra similar de opio utilizada para aplacar el dolor de los heridos.

Paul Tidwell, tras estudiar documentos desclasificados de Estados Unidos, concluyó que los japoneses tenía conversaciones preliminares con EE.UU. para lograr la paz antes del holocausto nuclear de Hiroshima y Nagasaki.

Después de estudiar detalles sobre la misión del I-52 y documentos militares desclasificados en Washington en 1990, Tidwell se lanzó en una frenética búsqueda.

“Yo sabía que el I-52 era especial y que traía oro”, señaló en un reciente artículo publicado en The Guardian.

Sin embargo, la nave nipona traía algo más que oro y opio. Según los documentos estudiados por Tidwell, el submarino traía consigo una propuesta de paz enviada por el gobierno japonés. Yoshikazu Fujimura, el asistente del agregado naval japonés en Suiza, estaba en negociaciones secretas con el representante norteamericano, Allen Dulles (que más tarde se convertiría en director de la CIA).

Fujimura fue enviado al Puerto de Lorena en la Francia nazi, según algunos historiadores, para recibir la propuesta (ver infografía), pero la nave -hundida poco antes (ver recuadro)- nunca llegó y Fujimura retorno a Suiza con las manos vacías. Tidwell tiene la esperanza de terminar con la especulación el próximo año, porque a su juicio, pese a la profundidad, el precioso documento aún se preserva.

Paul Tidwell, un ex veterano de Vietnam, hoy, buscador de barcos perdidos.

El rescate

Tidwell ya ha hecho dos expediciones al lugar, en 1994 y 1998, con el apoyo del buque ruso Akademic Keldysh Mstislav y su equipo de submarinos MIR. Si bien ya localizó el lugar exacto dónde está hundido el submarino, no ha podido acceder a su valiosa carga, aún cuando ha logrado rescatar algunas pertenencias personales de los marinos nipones.

El aventurero espera completar con éxito una nueva expedición, el próximo año, la que podría tomar unos 30 días, y dos semanas más para trasladar el submarino a Estados Unidos, aunque los deseos de Tidwell -y claro, del gobierno japonés- es retornar el I-52 a Japón. “Queremos devolver todos los restos humanos a sus familiares en Japón”, señala.

Tidwell ha podido financiar por él mismo su proyecto, con las ganancias de otros proyectos de salvamento.

Ya ha gastado 6 millones de dólares aunque espera que la cifra total supere los 10. Pero Tokio ha aceptado reembolsar los costos si la operación termina con éxito y se ha comprometido a darle el 10% del oro que encuentre.

Parte de los documentos desclasificados por Estados Unidos en 1990, que probarían que el I-52 llevaba consigo una propuesta de paz para terminar la guerra.




EL HUNDIMIENTO

El I-52 tenía previsto reunirse con el submarino alemán U Boot 530 en un punto del Atlántico, pero como los aliados decodificaron el código secreto alemán, en Washington conocían exactamente dónde y a qué hora ocurrirá la reunión. El barco estadounidense USS Bogue, ignorando que la nave transportaba una propuesta de paz, logró hundir la nave japonesa. El submarino alemán pudo escapar, pero tocado de muerte, se fue a pique dos días después.


DATO

El I-52 podía contener 300 toneladas de carga y viajar 21.000 millas sin recargar combustible y fue el submarino más avanzado de su época.

La soledad de los pingüinos

La soledad de los pingüinos

ESTUDIANTES IMPACIENTES Y PROMESAS INCUMPLIDAS

Poco quedó de la gran movilización de mayo. Divisiones internas en la asamblea de secundarios, desinterés de la opinión pública y los plazos de la comisión son algunas de las razones del fracaso de estas protestas de octubre. Mientras tanto, la LOCE sigue gobernando la mala educación.

www.lanacion.cl Domingo

Por Betzie Jaramillo

Solos, solitos, se quedaron los pingüinos en su segunda “intifada” por una mejor educación. Ellos, los que consiguieron que todo el país vibrara, que movilizaron a 800 mil secundarios, que abrieron la puerta a todas las discusiones y dispararon al corazón de la LOCE, no consiguieron los apoyos de hace seis meses. No los pescaron ni los profesores, ni los universitarios, ni los partidos, ni la opinión pública. Ni siquiera se pescaron entre ellos, sometidos al desgaste y la división interna en la asamblea. Hay consenso en que la educación es pésima, pero también ha habido consenso en que los estudiantes, como mínimo, han sido “inoportunos”.

Empecemos por lo de “inoportunos”. Lo dicen por la fecha, cuando quedan semanas para que termine el año escolar y los exámenes finales se amontonan en el calendario. Y especialmente para los que están a punto de colgar definitivamente el jumper y la corbatita: los de cuarto medio, que además de aprobar tienen que someterse a la PSU, su visa para pasar a otra etapa de la vida, la universitaria. Ellos fueron los más inmediatamente beneficiados con la ola de protestas de mayo, al conseguir la promesa de becas para no pagar la tasa de la PSU (alrededor de 20 mil pesos). Y ellos, y sus padres que llevan como mínimo 12 años esperando ese momento, no quieren ni oír hablar de suspensión de clases, de paros o cualquier alboroto que ponga en peligro sus planes de estudios. Así es la vida.

El presidente del Consejo Asesor para la Educación, Eduardo García-Huidobro, mandó este mensaje a los que protestaron ahora: “Respetuosamente tenemos que decirles que se equivocaron”, y les aconsejó “que terminen el año bien y que retomen eventualmente las movilizaciones el próximo año si no se cumplen las promesas de la Presidenta”. María Huerta, una de las pocas voceras que sobreviven del “dream team pingüino”, que tuvo como héroes a César Valenzuela, Karina Delfino y el “Comandante Conejo”, recordaba que todos los que están en ese famoso consejo, incluido García-Huidobro, están allí por la batalla que dieron los estudiantes. En esto no se equivoca María Huerta, porque antes de mayo no existía en la agenda de Gobierno ni la comisión de 81 miembros ni se discutía sobre la LOCE y, a pesar de que todo indicaba que las cosas en la educación no estaban bien, no existía un plan para abordar su descalabro antes del movimiento de mayo.

García-Huidobro ya presentó a la Presidenta un informe preliminar con las conclusiones, pero el documento definitivo es para el 11 de diciembre. Por eso, aconseja esperar a esa fecha. Además, recuerda que la comisión no tiene poder para cambiar las cosas, no tiene poder resolutivo, sólo puede sugerir, orientar, asesorar; el resto le corresponde al Gobierno y al Congreso. El preinforme señalaba como primera medida sustituir la LOCE, y se supone que a mediados de 2007 un nuevo proyecto de ley será presentado al Legislativo. En ese momento se sabrá realmente cuál es la voluntad de cambio, especialmente por parte de la oposición, que no cree que la LOCE sea el centro de la discusión y lo que propone es más plata y más libertad para repartirla, o sea una versión aún más extrema de lo que ya hay.

La creación de una Superintendencia de Educación es lo otro concreto. Todo lo demás sigue en el limbo de las distintas visiones. Las 121 anotaciones a pie de página revelan las diferencias de opinión sobre la municipalización, el peso del Estado, la formación de los profesores, el monto de la subvención y a quién darle más o menos plata. Y las cosas de palacio van despacio. Demasiado, para algunos estudiantes. Por eso y por los pocos acuerdos concretos, la primera amenaza fue retirarse del consejo, cosa que finalmente no hicieron, pero sí se lanzaron con las tomas.

EL DESALOJO DE LABBÉ

Y lo hicieron, pero con mínimos apoyos y severas consecuencias. Fueron sólo algunos colegios, casi todos liceos emblemáticos de la capital y otros en regiones. Pero esta vez no hubo ni simpatía ni apoyo por parte de las autoridades, y ya el viernes 13, el presidente de los municipios, el alcalde de La Granja, Claudio Arriagada, acompañado por la ministra de Educación, Yasna Provoste, anunció que procederían a desalojar, cosa que no ocurrió durante las protestas de mayo. Fue el alcalde de Providencia, Cristian Labbé, el que cumplió con más contundencia la orden de desalojo por la fuerza. Batalla campal, donde se llevaron preso hasta al Premio Nacional de Periodismo Juan Pablo Cárdenas, que pasaba por delante del Liceo José Victorino Lastarria y quiso interceder por los estudiantes ante la violencia de Carabineros. Labbé, además, decidió expulsar a 44 alumnos del liceo y cancelar sus matrículas para el próximo año. Tremendo palo.

La “manu militari” del alcalde Labbé y sus efectos mediáticos aplacaron las críticas o la simple y llana indiferencia hacia los estudiantes. Y poco a poco se empezaron a escuchar tibios apoyos y muestras de simpatía. Curiosamente, uno de los primeros en hablar fue la principal víctima de los pingüinos, el ex ministro de Educación Martín Zilic, con opiniones como éstas: “Me parece bien la impaciencia de los jóvenes, porque si ellos no tienen impaciencia, ¿quién la tiene. (...) Hay que reconocer que la situación en la que están muchos de los estudiantes es dramática, especialmente los más pobres. (...) El 45% de la educación media es técnico-profesional y es catastrófica, y con ella estamos estafando a los jóvenes chilenos”. Duro, duro.

Otro ex ministro de Educación, Sergio Bitar (PPD), reconoció que “el sentido de la movilización es justo”, y sobre la actitud de Labbé dijo que “esto no es un choque militar”. El movimiento estudiantil se ganó los apoyos –de la causa, pero no de las tomas o manifestaciones violentas– de los diputados del PS, del PPD y PRSD, y fueron recibidos por el presidente de la Comisión de Educación del Senado, Mariano Ruiz-Esquide. Al desalojo con enfrentamientos del Liceo de Aplicación llegó el presidente del Colegio de Profesores, Jorge Pavez, que fue recibido con insultos y un “cachamal” por los estudiantes, ya que se sintieron abandonados por los docentes una vez que éstos consiguieron la negociación con el ministerio para mejorar sus condiciones laborales, donde no demandaron ni el cambio de la LOCE ni nada que no fuera de su estricto interés. Y en medio de la pelea, donde volaban las sillas y los palos, llegó el senador socialista Alejandro Navarro, acompañado del abogado de derechos humanos Hugo Gutiérrez, para asumir la defensa de los amotinados. “Los jóvenes tienen razón, porque el proceso ha sido extremadamente largo y ellos desconfían, tal vez con mucha razón, de que los cambios se vayan a hacer”.

FRACASO Y 400 DETENIDOS

Desalojadas las tomas, llegó el anuncio del paro y las marchas. Y fue un fracaso, tal y como lo reflejaron los medios. Sólo un 15%, a lo sumo un 20%, respondió a la convocatoria. Guanacos y gases disolvieron a los que decidieron salir a la calle, y la televisión mostró cómo los carabineros y los estudiantes se enfrentaban a piedrazos frente a la Usach o a la niña de uniforme que los encaraba: “Mírate, paco, ¿qué estás haciendo lleno de armas?”, o cómo sólo los perros vagabundos, leales siempre, acompañaron a los jóvenes secundarios en su marcha por el centro de Santiago. Los comerciantes de la zona optaron por cerrar sus locales, previendo que los enfrentamientos serían tan duros como los de mayo. Pero no fue así. Tampoco se sumaron al llamado los alumnos de Maipú, que tienen aún más razones para protestar que los privilegiados de los emblemáticos del centro y Providencia, porque son los que verdaderamente padecen las consecuencias de la mala educación. Los alumnos de los particulares subvencionados, que en mayo fueron también protagonistas de las tomas, esta vez optaron por abstenerse. “El movimiento perdió el norte”, decía en televisión una dirigente de Antofagasta. Así y todo, el saldo fue de casi 400 detenidos en todo el país. Ese día quedó claro que el movimiento ya no tenía la fuerza de antes.

¿Qué es lo que gatilló esta nueva ola de protestas? La “agenda corta”, esa que solucionaba inmediatamente el pase escolar sin límite de horario y fecha, las raciones de comida y las becas para la PSU, que según los estudiantes no se estarían cumpliendo. “Te subes a una micro el fin de semana y el chofer te echa a garabatos. Esto demuestra que se ofreció algo que no se discutió bien con el gremio del transporte”, dice María Huerta a modo de ejemplo. Y claro, los micreros no están dispuestos a subvencionar las promesas del Gobierno.

El más claro caballo de batalla que queda, por ahora, es impedir que los 44 alumnos del Lastarria sean expulsados y que a las 25 alumnas del Liceo 1 de Santiago no se les cancele la matrícula.

Aunque sería faltar a la verdad pensar que esta protesta sólo se refería a la agenda corta o a las represalias. Aquí hay algo más profundo: las reformas, que según los estudiantes “están siendo lentas, sin ideas ni voluntad clara de hacer cambios radicales”; no sabemos dónde llegarán. Porque la realidad es que, a pesar de que ya estamos en primavera y se viene el verano, lo cierto es que los pingüinos siguen viviendo en el interminable invierno de la LOCE. LND