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El hombre al que llamaban Tarzán

El hombre al que llamaban Tarzán

LA HISTORIA NO CONTADA DEL VERDADERO CEREBRO DEL ATENTADO A PINOCHET

A días de la muerte del dictador revelamos los aspectos inéditos del rol que le cupo a Rodrigo Rodríguez Otero en la Operación Siglo XX: su infiltración en el mundo militar, su vida en Cuba y su visita a Chile el 7 de septiembre pasado, día en que se conmemoraron 20 años de la emboscada.

Nación Domingo

Por Miguel Paz

Parecían estar solos. Sin que nadie supiera que estaban ahí. Igual que aquel domingo de 1986 que estremeció al país cuando corrió la noticia de que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) había intentado matar al dictador en la cuesta Las Achupallas del Cajón del Maipo. Veinte años después, en la fría tarde del jueves 7 de septiembre, apenas un puñado de fusileros de la emboscada, ex miembros del FPMR y los padres de los hermanos miristas Rafael y Eduardo Vergara Toledo, asesinados en 1985 en Villa Francia, volvía al lugar para conmemorar la Operación Siglo XX, como se denominó el atentado. Entre ellos estaba Rodrigo Rodríguez Otero, protagonista de un capítulo no contado hasta hoy. Un hombre que viajó especialmente de Europa para encontrarse con su pasado, cuando en el Frente le llamaban “Tarzán”.

Esta es su historia.

EL ENCARGO

La jefatura del FPMR venía analizando la decisión de eliminar al general Augusto Pinochet desde fines de 1984. Por entonces, las protestas masivas del año anterior, más el sostenido aumento de jóvenes interesados en militar en la organización, junto con la llegada al país de oficiales preparados en Cuba y con experiencia en combate en Nicaragua, presentaban un cuadro auspicioso para tamaña idea.

Aun así, la decisión final habría de ser tomada en la cúpula del Partido Comunista y con participación expresa de su comisión militar, dirigida por Guillermo Teillier, y consensuada con la Dirección Nacional (DN) del Frente. Todos concordaban que para dar luz verde a la operación era necesario contar con la mayor cantidad de datos a mano sobre la seguridad y los traslados de Pinochet. Por ello, secretamente, la dirección del Frente decidió encargarle a un joven y fornido militante de la organización el delicado trabajo de investigar la rutina de Pinochet: Rodrigo Rodríguez Otero. Su misión era definir la mejor forma de ajusticiar al general. Tenía 23 años de edad.

AÑOS EN CUBA

Con estudios de ingeniería en la Universidad de La Habana y cursos de lucha irregular, Rodrigo se había convertido en militante del FPMR en Cuba, adonde llegó junto a su familia después del golpe de Estado. En 1975, el matrimonio formado por el director de teatro Orlando Rodríguez y la periodista Marcela Otero Lanzarotti, sobrina del destacado director de “Ercilla” Julio Lanzarotti y hermana del actual embajador de Perú en Chile, Hugo Otero Lanzarotti, se trasladó a vivir a La Habana con sus dos hijos, Rodrigo, el mayor, y Álvaro, el menor.

En La Habana, los Rodríguez-Otero se instalaron en un pequeño departamento de los edificios ubicados detrás de la sede del Comité Central del Partido Comunista cubano.

En esos blocs construidos en los primeros años de la Revolución, donde vivían otras familias de chilenos, los Rodríguez-Otero trabaron amistad con Raúl Pellegrin y Judith Friedman, padres de Raúl, un serio jovencito que llegaría a ser el número dos del FPMR. En esos años, ambas familias estrecharon lazos en cenas a las que solía asistir el abogado comunista Eduardo Contreras.

Por su condición de periodista, la madre de Rodrigo, además, se vinculó al trabajo de prensa que efectuaba el Aparato Chile Informativo. Esta fue una iniciativa creada por la sicóloga Marta Harnecker, pareja de Manuel Barbarroja Piñeiro, líder del Departamento América, para recopilar y reproducir las informaciones sobre lo que estaba pasando en el país. En esas actividades también laboraron Mario Gómez López y el propio Contreras, que se las batía como podía entre estos pesos pesados del periodismo, dice.

Más tarde, tras regresar del exilio en 1983, Marcela destacaría como una de las mejores periodistas del país por su trabajo en la revista “Hoy”, siendo la primera periodista que se atrevió a escribir reportajes denunciando las violaciones de los derechos humanos. La mujer, asimismo, sostuvo una corresponsalía de Prensa Latina en su propia casa hasta el día que murió de cáncer, el 4 de diciembre de 1990.

Mientras los padres de Rodrigo y Álvaro efectuaban labores de apoyo a la oposición chilena desde Cuba, los muchachos se educaban junto a niños cubanos y otros jovencitos chilenos, como su primo Alejandro Otero, que pensaban en crecer pronto para regresar a Chile a botar al dictador.

INFILTRADO

Recibida la orden por parte de la jefatura del FPMR, “Tarzán” se abocó a las tareas de organizar su grupo de forma compartimentada y de conseguir información de inteligencia sobre la vida, las relaciones personales y los traslados de Pinochet. En las primeras semanas de preparación pasó días completos en la Biblioteca Nacional revisando minuciosamente los artículos de prensa que mencionaban al dictador. Pero además se inscribió en un gimnasio del barrio alto frecuentado por oficiales del Ejército y cadetes de la Escuela Militar. Gracias a su capacidad para levantar pesas como si nada y su personalidad canchera, rápidamente se ganó la confianza de los uniformados e incluso compartió departamento con uno de ellos. Por si fuera poco, se afilió a un club de paracaidismo ligado al mundo castrense. Sin saberlo, en conversaciones informales con “Tarzán” los militares le entregaban al “enemigo” información importantísima sobre el general, que luego era chequeada por los grupos de “exploración”.

A éstos les cupo un lugar clave en los largos meses de preparación del atentado. Aparentando ser “parejas de enamorados, vendedores ambulantes, estudiantes de inocente aspecto, mujeres de elegante atuendo y hombres con apariencia de prósperos empresarios”, escriben Patricia Verdugo y Carmen Hertz en “Operación Siglo XX”, estos grupos “realizaron tareas de vigilancia y seguimiento” de Pinochet para fijar sus rutinas.

Finalmente, tras desechar otras opciones de atentados suicidas, el grupo de “Tarzán” propuso hacer explotar el vehículo de Pinochet –al estilo del atentado de ETA a Luis Carrero Blanco en 1973 en España– cuando volviese a Santiago de su residencia de fin de semana en El Melocotón. La idea fue aceptada por el PC y se iniciaron los preparativos.

LA PANADERÍA

Meses antes, en enero de 1986, Rodríguez Otero le habló a su primo Alejandro del atentado y lo incorporó a las tareas de “exploración” en el Cajón del Maipo. Sería el propio Alejandro Otero quien vio que se vendía la panadería que compró con su madre, Alicia, desde la cual se cavó el túnel bajo la ruta.

No obstante los preparativos, el plan fue abortado el 7 de agosto, el día siguiente del descubrimiento de la internación de 70 toneladas de armas del FPMR en Carrizal Bajo.

Uno de los frentistas que estuvo en la panadería recuerda su conversación con Cecilia Magni, la “comandante Tamara”, quien ya estaba al mando de la cuestión logística de la operación. “Ahí me dice tengo una buena noticia, y me da un tremendo reloj; tengo una mala noticia, esto se cierra. Entonces, el ‘Tarzán’ dijo: ya, hagámosle una emboscada. Se demoró poco porque el domingo 31 de agosto ya estaba todo listo en la casa de La Obra”.

Ese día, los 21 fusileros de la Operación Siglo XX, incluido Rodrigo Rodríguez Otero, que figuraba con la chapa de “Jorge”, ya estaban en estado de alerta “combativa” estudiando la operación encerrados con su grupo respectivo en las habitaciones de la Casa de Piedra.

“A las ocho de la tarde de ese domingo nos dimos cuenta que la operación no se hacía”, comenta uno de los fusileros, “y una hora más tarde nos dijeron que se posponía la misión” ¿La razón? En la madrugada del domingo 31, Pinochet bajó de El Melocotón a Santiago junto a su comitiva, ya que el Presidente Jorge Alessandri Rodríguez agonizaba. El comandante Ernesto fue avisado a mediodía, pero recién en la noche pudo confirmar plenamente el hecho: Pinochet no estaba.

La operación se postergó para el siguiente fin de semana. Tras casi una semana aparentando ser misioneros shoenstatianos en la Hostería Carrió, los frentistas regresaron a la Casa de Piedra el jueves 4 de septiembre. Hasta el sábado mantuvieron la rutina asignada y esa noche, por primera vez, pudieron conocer el terreno en que emboscarían a Pinochet al día siguiente. Divididos en pequeños grupos se situaron en el sector ubicando puntos de referencia.

EL ATENTADO

El sonido del teléfono cerca de las 18:20 del domingo cortó el aire de tensa espera en la Casa de Piedra. La ciudadana suiza Isabel Mayoraz alertaba a José Joaquín Valenzuela Levy, el comandante "Ernesto" (ver infografía) que la comitiva del general Pinochet pasaba por San José de Maipo en dirección a Santiago. Desde la ventana del segundo piso de la Hostería Inesita tuvo la vista perfecta para cerciorarse de que estaba en lo correcto.

–¡Vamos! –gritó el comandante Ernesto.

“Marcos, al igual que otros, agarró el bolso repleto con los fusiles, otro una bolsa de supermercado conteniendo granadas”, señala “Rodrigo”, uno de los fusileros. “Tamara estaba en la puerta deseándonos suerte”.

El primer vehículo en salir de la parcela fue la camioneta Toyota Hilux del grupo de retaguardia, seguido por el jeep Land Cruiser comandado por “Enzo”, en que iba el grupo de asalto número 1 y el comandante “Ernesto”. Luego el Nissan Bluebird beige del Grupo de Asalto No2 y finalmente el Peugeot Station con la casa rodante conducido por Milton, que haciendo un mal cálculo golpeó una hoja del portón, hasta que maniobrando pudo salir correctamente.

“Nos bajamos en la zona del Mirador y empezamos a subir, cada uno a su posición establecida. Cruzamos el terraplén de una antigua línea férrea. Cerca había una iglesia evangélica en la que se podía oír que estaban en asamblea”, rememora Rodrigo. “Marcos fue dejando los fusiles de cada uno –estaban marcados– en fila y detrás de él otro compañero iba poniendo en el piso las granadas de mano que traía en la bolsa”, señala.

Para entonces el grupo de contención más los dos de asalto ya estaban en sus posiciones. El de retaguardia esperaba en la Toyota Hilux aguardando el momento en que debería acercarse al Mirador, y el Nissan color beige y la Toyota Landcruiser apuntaban sus narices a Santiago, más abajo del Peugeot.

Rodrigo se parapetó al igual que los demás miembros de los dos grupos de asalto. “Cuando vi la primera baliza, segundos después oigo el primer rafagazo. Ahí abrí fuego”. Se oyeron tiros y explosiones por doquier. El primer automóvil de la comitiva, un Chevrolet Opala conducido por el sargento Córdova se detiene con el chofer muerto en su interior. El Mercedes donde viaja Pinochet que sigue al Opala inicia el retroceso.

“Al lado derecho mío estaba la cola de uno de los Mercedes y enfrente uno de los autos de seguridad”, recuerda Rodrigo. “Cuando lo rafagueo, el tipo por la puerta trasera respondió, vacié el primer cargador y volvió a responder. De reojo podía ver algo como se desarrollaba el combate. Una de las cosas que más me extrañó fue ver a Ernesto y Ramiro disparando de pié”, señala.

“De pronto, del último auto vi salir a uno y explotó un cohete y no lo vi más. Luego vi una pierna botada en el camino y el auto incendiándose. Luego uno de los Mercedes retrocede y Marcos prepara el Law, lo veo gatillar y el cohete no sale. Marcos lo cierra lo vuelve a estirar, dispara y el cohete impacta en una de las ventanas sin hacerle mucho daño. El auto dobla en U y retrocede camino a El Melocotón mientras Daniel le vacía el cargador. Después siento los dos pitazos y emprendemos la retirada”.

Las palabras de “Rodrigo” reflejan lo que alcanzó a ver uno de los milicianos. Es el testimonio de una historia que empezó en 1984 cuando la dirección del FPMR le encomendó organizar la emboscada a Rodrigo Rodríguez Otero, el hombre al que todos llamaban “Tarzán”. LND




“TARZÁN” Y EL FISCAL TORRES

Rodrigo Rodríguez Otero también tomó parte de otras operaciones del Frente. Como se detalla en el capítulo VIII del reportaje especial de La Tercera “La historia inédita de los años verde olivo”, el FPMR siempre tuvo en la mira al fiscal militar Fernando Torres Silva, “uno de sus enemigos más aborrecidos (...), a cargo de las investigaciones sobre Carrizal Bajo, el atentado a Pinochet y el secuestro del comandante del Ejército Carlos Carreño”.

En 1987 la división del Frente no impidió que ambas facciones siguieran unidas por la idea de ajusticiar a Torres Silva. A diferencia de lo que señalaba un ex frentista establecido en Europa entrevistado para ese reportaje, no habría sido el FPMR-PC el que llevó a cabo la primera de las “dos frustradas acciones para acabar con la vida del alto oficial”, sino que el Frente Autónomo.

Según un miembro de la “Fuerza Especial”, grupo operativo de elite del FPMR-A, conocido como “La columna fantasma” debido a que era una estructura separada del resto de la organización, dicho intento de matar a Torres Silva habría sido llevado a cabo por Tarzán y “El Bigote”.

El 27 de mayo de 1988 cuando la comitiva del fiscal transitaba por una avenida de Providencia, los frentistas a bordo de una moto adosaron una bomba al techo del vehículo Ford en que viajaba Torres pero esta resbaló y no explotó. El hecho desconcertó a los motoristas que se habían cerciorado de la efectividad de la carga explosiva dos veces: la primera en un vehículo que resultó ser del rector de una universidad y la segunda en el auto de un coronel del Ejército, estacionado frente al cine California en Irarrázaval.

En su huida, “Tarzán” habría sido herido de bala en un brazo producto del disparo de uno de los guardaespaldas del fiscal militar y El Bigote habría salvado ileso.

Sólo la divina providencia salvó al fiscal Torres del segundo intento de acabar con su vida, ideado por el FPMR-PC y realizado en la segunda mitad de 1988. El periodista Javier Ortega relata en “La historia inédita de los años verde olivo”, que “los frentistas se habían percatado de que cada vez que llegaba a su domicilio, el uniformado bajaba del coche y caminaba unos metros hasta su casa”. Pero “el mismo día en que los hombres encargados de la acción lo aguardaban a metros de su casa, sin embargo, Torres Silva ingresó a su garaje sin bajar del automóvil”.

Meses después, en octubre, “El Bigote” también participaría en la toma del poblado de Los Queñes liderada por los comandantes Raúl Pellegrín y Cecilia Magni, “Rodrigo” y “Tamara”. Nuevamente habría librado con vida. No así los comandantes. El 31 de ese mes sus cuerpos aparecieron flotando en el río Tinguiririca. Habían sido detenidos, torturados y arrojados al río en estado agónico por los aparatos represivos. Un año después, tras una investigación del Frente sobre los sucesos de Los Queñes habría concluido que “El Bigote” había dado información al “enemigo” sobre la operación. Por ello éste habría sido ajusticiado. Hasta el día de hoy se desconoce su identidad.

“Pinochet cambió cuando llegaron los civiles en 1978”

“Pinochet cambió cuando llegaron los civiles en 1978”

Mónica Wehrhahn

Fue la primera mujer-cámara de Chile y camarógrafa personal del finado Augusto Pinochet Ugarte. Desde el sangriento 11 de septiembre de 1973 no se le separó ni un centímetro al dictador, hasta que en 1980 se cruzó con los oficiales que formaban el círculo de hierro y fue alejada de sus funciones, e incluso llegó a ser amenazada por parte de agentes de la CNI. El viernes estaba en el Penal Cordillera produciendo entrevistas con Manuel Contreras (“El Mamo”) para un documental canadiense, otro brasileño y para TVN.


Nación Domingo

Por Luis Narváez

–¿Eres relacionadora pública de los militares presos?

–No, bajo ningún punto de vista. Tengo facilidades porque conozco el mecanismo para pedir los permisos y llegar tranquilamente.

–¿Qué diferencia fundamental hay entre el Pinochet del ’73 y el que acaba de morir?

–Me quedo con el que conocí hasta 1980. Se perdió con el tiempo por culpa de los que estaban a su lado y lo separaron de quienes le eran leales y del pueblo que lo quería. Son los que nunca faltan en los círculos de poder, que creen que cerrándole el paso a los demás pueden hacer mucho. Desgraciadamente sólo hacen daño.

–¿Los viste en el funeral?

–Algunos sí, el resto ya no están cerca.

–Para ti, ¿Pinochet era bueno o malo?

–El que yo conocí fue bueno. Si hubiese sabido todo lo que ocurrió no sabría cómo calificarlo. Pero era cercano a la gente, no tenía dobleces, el típico huaso socarrón, transparente. Cambió cuando llegaron los civiles en 1978.

–¿Sospechaste que ordenó secuestrar, torturar y desaparecer gente?

–Honestamente, supe la verdad el 2001. Antes lo escuché, pero nunca lo creí.

–¿Le preguntaste directamente?

–Nunca tuve la oportunidad, pero sí a Corbalán.

–¿A Álvaro Corbalán, de la CNI?

–En su lugar de detención, en Pedro Montt, le pregunté si era efectivo que en el Gobierno militar hubo unidades –como la que él mandaba– que desaparecieron gente. Me lo negó rotundamente.

–¿Qué hubiese pasado si investigas más a fondo?

–Habría sido atroz. Es una desilusión tan grande. Si se han robado plata me importa un comino. Pero las vidas de personas no tienen punto de comparación.

–¿Las violaciones de los derechos humanos es la gran decepción?

–La plata me da lo mismo. Los derechos humanos sí me afectan, porque cómo voy a pedirle a una persona que perdió a su padre, a su hijo o a su esposo, que haya una reconciliación. ¡No se puede!

–¿Qué opinas de la expulsión de Augusto III?

–Es Augusto IV, el bisabuelo también se llamaba Augusto. Trató de dar su enfoque de lo que él vivió. No sé si fue el momento adecuado, pero habló con el corazón. Desagraciadamente, son otros los tiempos y puede haber sido un gran error. LND

 

DENUNCIA CONTRA EL ESTADO CHILENOS

Redaccion: Miembros del Comité de Expresos Políticos y Torturados de Chile en Vancouver, Sociedad creada en abril 16 del año 2005, cuyo primer Presidente fue Eduardo Agustín Cruz y que hoy preside Juan Enrique Robles Castro, denunciaron ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington, al Estado de Chile por las violaciones a sus derechos humanos acaecidas hace tres décadas con motivo de la dictadura de Augusto Pinochet, que derroco y asesino al presidente Salvador Allende, elegido democráticamente.

 

En el caso de Eduardo Agustín Cruz, sobreviviente de la Operación Cóndor, cursa desde hace una año una denuncia contra el Estado Argentino, cuyas instituciones militares y el Estado mismo vienen colaborando, de conformidad
con las peticiones, en el esclarecimiento de los hechos. Los cinco demandantes protocolizaron y autenticaron los documentos ante la Notaria Pública en Español, Fiona Begg de Vancouver, oficina que aparece en la
gráfica.

La denuncia fue instaurada conjuntamente por el abogado Jorge Muñoz Fernández, el Presidente de la Sociedad de Expresos Políticos y Torturados, Juan  Enrique Robles Castro y cada una de las victimas, Juan Enrique Robles
Castro, Hernán Wilfredo Bravo Reyes, Enrique Fernando Terán Pérez, Juan Bernardo Salinas Arce y Oscar Nelson Robles Castro.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos es un instrumento de la justicia internacional que opera cuando los Estados que hacen parte de dicha organización no actúan de conformidad con la justicia interna de cada
país y en consonancia con los convenciones y tratados internacionales.

Entre otras normativas la Comisión se rige por  La Convención Interamericana Sobre Derechos Humanos, norma de la cual es signatario el Estado chileno, y que en su Parte I, de los Deberes de los Estados y Derechos Protegidos,
Articulo 5º, del Derecho a la Integridad Personal, establece:

”1.- Toda persona tiene derecho a que se respete su integridad física, psíquica y moral.
2.- Nadie debe ser sometido a torturas ni a  penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. Toda persona privada de libertad será tratada con el respeto debido a la dignidad humana inherente al ser humano”.

El periódico Milenio conoció que agotados los recursos de la jurisdicción interna, en los eventos en que es evidente la impunidad, aún vencido el plazo estipulado en las normas procedimentales para presentar la denuncia, cuando las condiciones para acceder a la justicia le han sido obstaculizadas o vulneradas por el Estado a las víctimas, éstas pueden acudir ante la justicia internacional, tanto más  por cuanto los llamados crímenes de lesa humanidad, como la tortura, la prisión injustificada y el desplazamiento forzado, no pueden ser sujetos de amnistía o prescripción.

Entre los elementos relevantes de la demanda, que incluye la compensación por los daños materiales y morales sufridos, se encuentra la petición de reiterarle una vez más al Estado chileno levante la amnistía que protege a
los perpetradores de crímenes atroces, que aún gozan de la protección Constitucional y legal del Estado Chileno.

Treinta y tres años después de la nefasta carrera de la muerte, Pinochet se declaró responsable político de lo ocurrido, y en una declaración leída por su esposa, dijo: ''Hoy, cerca del final de mis días, quiero manifestar
que no guardo rencor a nadie, que amo a mi patria por encima de todo y que asumo la responsabilidad política de todo lo obrado''.

Condenado moralmente por los pueblos libres del mundo, enjuiciado por genocidio, asesinato de dirigentes, de miliares de alta jerarquía que no comulgaron con sus posiciones de extrema derecha y como torturador de miles
de estudiantes, campesinos, obreros e intelectuales, también paso a la historia como un personaje que se apoderó criminalmente del tesoro público,  cuyos millones de dólares en los bancos del exterior le fueron confiscados para indemnizar a los chilenos victimas de su mesiánica dictadura militar.

El presidente de la Organización no gubernamental, Juan Robles, entidad  que agrupa a un buen número  de chilenos victimas de la dictadura pinochetista dijo para el Periódico Milenio, sobre la reciente frase de Pinochet
pronunciada con motivo de su 91 cumpleaños: ''Todos los vejámenes, persecuciones e injusticias que me afectan a mí y a mi familia los ofrezco gustoso en aras de la armonía y la paz que deben reinar entre los chilenos'':

“ Sólo un personaje insensato puede sostener sin vergüenza alguna que ofrece sus actos en aras de la armonía y la paz de los chilenos, por cuanto los chilenos tenemos una limpia trayectoria en defensa de la honradez, la justicia y la paz y, precisamente, Pinochet es y ha sido la negación de la moralidad publica, un criminal confeso y todo lo contrario de la dignidad histórica del pueblo chileno”.

La anterior frase fue expresada por el presidente del Comité de Expresos Políticos y Torturados de Chile en Vancouver, justo cinco días antes de fallecer el dictador Pinochet.

Palabras han costado caro

Palabras han costado caro

Dichos a favor de Pinochet significaron ahora la salida del nuevo jefe de Guarnición de Santiago

Sus palabras sobre Pinochet en el diario le significaron la renuncia.

Junto con confirmar la baja del general de división de Ejército, Ricardo Hargreaves, recién asumido comandante de Guarnición de Santiago, la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot dijo estar "completamente satisfecha" con la medida tomada por el comandante en jefe del Ejército, general Óscar Izurieta, ya que no corresponde al personal castrense emitir opiniones políticas.

El general Izurieta solicitó la noche del jueves la renuncia a Hargreaves, designado en la última Junta de Generales como Comandante General de la Guarnición Ejército Metropolitana y quien se desempeñaba como comandante en jefe de la V División, con asiento en Punta Arenas, tras declarar al diario La Prensa Austral que fue "partícipe de la causa de Pinochet y la sigo compartiendo".

Al respecto, la titular de Defensa sostuvo que la decisión del jefe castrense le fue comunicada el jueves, cerca de las 22 horas y que ésta fue "inmediatamente aceptada y apoyada por el Gobierno".

"No se trata de Pinochet aquí, se trata de que los militares no deben emitir opiniones políticas ni acercarse siquiera al tema de emisión de opiniones políticas", afirmó.

La ministra dijo que la razón de fondo es que "las Fuerzas Armadas están para protegernos a todos los chilenos de amenazas externas principalmente y lo que necesitamos es que los chilenos podamos confiar en las Fuerzas Armadas".

En ese sentido, la ministra Blanlot agregó que la misión de las FF.AA. es dar garantías todos los días de que nunca van a tener -por posiciones políticas- el interés o la tentación "de utilizar estas armas contra nuestros propios ciudadanos".

La secretaria de esa cartera explicó que el Gobierno está luchando para que las FF.AA. recuperen "el cariño profundo y la confianza profunda de la ciudadanía" y que tal esfuerzo se ve socavado ante declaraciones como la de Hargreaves.

"No hay necesidad"

Sobre la posibilidad de que el Gobierno entregue un instructivo a las ramas de la defensa nacional para que sus miembros no sigan realizando comentarios políticos, la secretaria de Estado afirmó que "no hay necesidad de instructivos ni recordatorios. Simplemente los oficiales saben perfectamente como debe ser su comportamiento y puede que en algunos momentos de emociones, complejas, alguien se equivoque", dijo la ministra a la salida del consejo de Gabinete al que asistió ayer.

 

Las palabras que gatillaron su salida

En menos de 24 horas, son dos las bajas cursadas por el comandante en jefe del Ejército, por declaraciones relativas a la muerte del general Pinochet.

En sus dichos vertidos por La Prensa Austral, respecto a sus sentimientos tras el deceso del ex gobernante, el general Hargreaves expresó que eran "de reconocimiento a un hombre que fue capaz de asumir una gran responsabilidad, en un momento cuando el país estaba absolutamente convulsionado y colapsado. Él asumió esa responsabilidad. Él luchó por lo que creyó era importante para Chile. Yo fui partícipe de esa causa. La compartí plenamente y la sigo compartiendo, y creo que lo que hizo el general Pinochet hoy día es lo que está disfrutando el país, de tremendo bienestar y empuje, gracias, sin duda, a la obra del general Pinochet".

   

El fallecimiento del ex dictador Augusto Pinochet y las conductas de Estado

El fallecimiento del ex dictador Augusto Pinochet y las conductas de Estado

Por: Juan Francisco Coloane ARGENPRESS.info

El fallecimiento del ex dictador Augusto Pinochet Ugarte, ocurrido a las 14:15 del domingo 10 de diciembre en el hospital militar de Santiago será un test importante para detectar el actual período de la transición democrática chilena, y las conductas de Estado.

El general fallece cuando un destacado historiador de lineamientos conservadores (Gonzalo Rojas) antes de ocurrido el hecho, señalaba a un medio, que en la Unión Democrática Independiente, el partido central en la oposición de derecha al Gobierno, todavía existía una cercanía con el gobierno de Pinochet y su legado.

Los movimientos del ex General Augusto Pinochet, especialmente desde su arresto en Londres en Octubre de 1998, han resultado ser un sensor del pulso ciudadano y también del institucional. Ahora con su muerte, antecedida por una absurda polémica de sí estaba o no estaba realmente al borde de la muerte, la figura del ex general emergerá sin duda con todo el peso de su poder político real.

Para algunos podría ser el test definitivo por el cual esta cuestionada democracia chilena, medirá el tamaño de ese poder, pero independiente de este factor, el país entra en una etapa con escenarios advertidos en teoría, pero que no se han vivido en lo concreto.

Habrá incertidumbre por el proceso político que se desarrollará en este nuevo escenario, de un país que no tendrá en cuerpo y piel, esa figura que ha sido gravitante en forma determinante en la calidad del tipo de democracia que el país ha construido. No es tarea fácil definir que con su fallecimiento, termina un período y comienza otro.

El legado de Pinochet está bien cimentado en la masa crítica empresarial que ha contribuido en forma significativa, a definir y formar el actual sistema económico que ha hecho de Chile un país popular en el extranjero.

Los que han apoyado a Pinochet, saben de este legado, y le han sacado el máximo del partido político para condicionar el desarrollo pleno de la democracia. En el fondo, desde la perspectiva política, con la muerte de Pinochet , no termina un período, ni comienza otro, ni en lo simbólico ni en lo práctico.

Sin embargo, donde sí termina un período es en el caso concreto de haber hecho justicia, y de que el ex General ahora fallecido, se hubiera sometido sin distorsiones y distracciones, al proceso judicial que al Estado chileno le correspondía llevar adelante en forma ágil e independiente. Sin las presiones de mediadores, y las condicionantes del espacio político.

En el tráfico político producido por los movimientos generados por el ex general, los dos ámbitos – el institucional y el ciudadano- se expresan a menudo en una extraña simbiosis. Por su necesidad corporativa de expandir su exposición mediática, un vasto sector de los medios se encarga de aumentar la viscosidad de los límites y de no saber cuál es cuál. En este sentido, la espectacularidad y el aprovechamiento de su figura, se verán magnificados por la avidez de protagonismo en los medios y en los personajes políticos y financieros que están detrás de ellos.

Esto se exacerba en Chile, donde el Estado no se recupera en sus definiciones básicas. Como que durante los 17 años de dictadura militar, y los 17 años de transición democrática, el país no hubiera reconstruido el carácter del Estado anterior al golpe de 1973. Algunos dirán “¡qué bueno!. El Estado no puede ser inmutable, menos como el que había en 1973, y es lo que se trataba de reformar con el golpe militar. Además, estamos en la globalización…. ”. Si es así, el Estado goza de buena salud y aquí no ha pasado nada, pero no es tan mecánico.

Durante su arresto de 18 meses en Londres, gran parte de la política interna giró en torno a una situación insólita: Pinochet arrestado y enfrentando la alta probabilidad de ser enjuiciado en Londres por torturas, de acuerdo a los instrumentos de Derecho Internacional vigentes.

La otra cara, revelada por las conductas del sistema político y del sistema judicial, consistía en una situación que se anticipaba: a su regreso, el ex General no podría ser sometido a juicios nítidos, eficientes, conducidos hacia sentencias, ni menos sería arrestado.

Entre Londres 1998, y la fecha actual ha pasado casi una década. El período está marcado por una acumulación de incumplimientos, e inconsistencias, por parte de un poder del Estado, demostradas con amplitud por los abogados querellantes en las causas que implican al ahora fallecido ex general.

Este problema es compartido por la ciudadanía y las instituciones que lo forman, en un espacio de prácticas republicanas que es respaldado por los compromisos internacionales suscritos por Chile. Estos indican que el Estado debe usar todos los medios que estén a su alcance, para someter a juicio a los presuntos responsables de los crímenes de lesa humanidad. (Ver Derecho Internacional de Remiro Brotóns y otros, 1993).

El contorno político que se formó en función de su salud por casi una década a partir del arresto en Londres, reveló una vez más la “calidad” de ese Estado. Y, este no es un juicio hacia un período político en particular, o una clase política en especial. La calidad de ese Estado proviene de situaciones más prolongadas y profundas.

El deterioro de la calidad de ese Estado, al cuál Pinochet contribuye significativamente con el golpe que lideró en 1973, se percibía desde mucho antes. Cuando la Alianza Transatlántica liderada por los EEUU, decide intensificar en América Latina la contención a la expansión soviética a comienzos de los años 50, planificando, y llevando a cabo Golpes de Estado brutales, se destruye un tejido orgánico y social primario en los países de la región.

El que derrocó al Presidente Jacobo Arbenz en Guatemala, en junio de 1954, es la señal de los tiempos que se venían. El que sacudió a Salvador Allende ocurrió en menos de dos décadas. En el curso de estos hechos, hasta el gigante Brasil fue sometido a estas variaciones de destrucción de Estados.

Ese poder exhibido por la figura de Pinochet, y que no sabemos por cuanto tiempo más podrá exhibir después de fallecido, es el poder que aún está vigente en las formas de interpretar el mundo y la política, y que provienen de la implantación de dictaduras militares en América Latina que se expandieron por más de tres décadas. Estas interpretan un tipo de ideario que permanece casi intacto, y útil como el que se intenta posicionar en Irak, y en otras partes del inasible mundo islámico y árabe, por ejemplo.

Ha sido y será difícil reconstruir Estados diezmados en sus bases primarias y éticas, después de más de 30 años de intervenciones externas y guerras internas. La forma en que se ha llevado el caso Pinochet, lo está confirmando. Las instituciones funcionan menos de lo que las autoridades con mayor responsabilidad, intentan divulgar.

Diputado Paredes consideró vergonzoso rendir homenaje a Pinochet

Diputado Paredes consideró vergonzoso rendir homenaje a Pinochet

Al intervenir en Hora de Incidentes, el diputado socialista Iván Paredes dijo que resultaba vergonzoso rendir homenajes a quien cerró el Congreso Nacional por 17 años y fue responsable del secuestro y muerte de diputados.

En parte de su intervención, diputado Paredes señaló:

"Quiero señalar que resulta vergonzoso que hoy se rinda homenaje a la figura del general Pinochet en este Congreso Nacional. Lo digo con mucha autoridad, pues el Congreso Nacional es el centro de la democracia del país, Corporación que fue cerrada para el golpe de 1973, precisamente por el dictador a quien homenajeó un diputado de la UDI hace un rato.

"Más vergonzoso resulta esto frente al hecho de que entre las víctimas de la dictadura del señor Pinochet se encuentran diputados que estaban en el ejercicio de sus cargos, quienes fueron secuestrados y salvajemente asesinados por la dictadura que encabezó el general Pinochet.

"Creo que a quienes se debe homenajear hoy, a propósito de la muerte del general Pinochet, es a los parlamentarios elegidos por el pueblo de Chile en votación popular y que fueron secuestrados y asesinados salvajemente, como los diputados Carlos Lorca, militante del Partido Socialista y representante de Valdivia; Vicente Atencio, militante comunista y representante de Arica, al igual que yo; Luis Espinoza Villalobos, militante socialista, representante de Puerto Montt y padre del actual diputado Fidel Espinoza, de nuestra bancada.

"Además, quiero rendir homenaje a los miles de muertos y a los miles de desaparecidos.

"No sé si se puede homenajear a una figura como la del señor Pinochet, en circunstancias de que se llevó a la tumba el secreto de los lugares donde ocultaron los cuerpos de los desaparecidos. Hasta el día de hoy, sus familiares siguen escarbando en el desierto o buscando en las montañas o en el mar los restos de los detenidos desaparecidos que todavía no han sido encontrados.

"No sé si merezca el señor Pinochet un homenaje en este hemiciclo. Ya se le hicieron los homenajes ayer en los lugares que donde algunos creían que debían hacerse; pero me parece vergonzoso que la UDI pretenda, después de haberse corrido durante mucho tiempo de la figura de Pinochet, porque no era rentable electoralmente, mancillar y pisotear la honra de los miles de desaparecidos, de sus familiares y de parlamentarios en ejercicio que fueron asesinados por la dictadura".

Viernes 15 de Diciembre de 2006

editor: mromero@congreso.cl

  

Pamela Díaz tuvo matrimonio televisivo

Pamela Díaz tuvo matrimonio televisivo

Pamela Díaz ingresó a la iglesia acompañada de su padrastro, que la entregó a un nervioso Manuel Neira, después de pasar por un arco de Flores. El altar fue adornado por 80 rosas, mientras que 80 velas de marfil completaban el toque romántico.

Emol.com 

Manuel Neira, Pamela Díaz y Trinidad.

SANTIAGO.- "¡Pamela, Pamela por qué me hiciste esto!", grita un calvo arriba de un auto que se cae a pedazos. Son las diez y media de la noche y el fervor por Pamela Díaz afuera de la Iglesia Santa Gemita alcanza niveles de experiencia religiosa.

Mientras el pelado exige que le abran las puertas del templo para rescatar a la "Fiera", de quien dice estar perdidamente enamorado, una señora asegura que la "Pamela se ve preciosa, parece una virgen", al verla entrar al templo con su vestido blanco de larga cola, diseñado por Miguel Ángel Guzmán, y con una corona de joyas avaluada en 50 millones de pesos. "¡Saaaaa, virgen va a parecer!", le responden burlonas las amigas que la acompañan.

Top, top, top

El matrimonio de Pamela Díaz y Manuel Neira cumple las expectativas: toda la prensa de la farándula está presente para cubrir el evento, que Primer Plano transmite en directo y sin perder detalle. Tan así, que incluso una notera del programa se toma dos minutos en entrevistar a un vendedor de cuchiflíes y estrellitas luminosas que también le saca su "tajada" al evento, aprovechándose de los 150 curiosos que llegan a ver a la novia. "La Pamela es lo más grande, porque siempre va de frente", dice el vendedor.

El entusiasmo de los fisgones hace casi imposible el trabajo de los reporteros. Todos quieren un "pedazo" de los famosos: no se conforman sólo con ver a Iván Zamorano o Marcela Vacarezza, Rodrigo Barrera o Macarena Ramis, Daniela Aránguiz o Jorge Valdivia, además quieren tocarlos y les jalan sus trajes recién comprados para llevarse algún recuerdo. Ello obliga a más de un periodista a recurrir a los manotazos para sacar cuñas. En venganza, reciben cachamales de vuelta.

"Pobre manolito"

En tanto, las mujeres y uno que otro hombre, al ver a Luis "Mago" Jiménez o al mismo Zamorano, gritan al borde del ataque de histeria. "¡Es Zamorano, es Zamoraaaano!", chillan, agarrándose el pelo y saltando de un lado para otro.

Mayor es el alboroto con la llegada de Pamela Díaz: la deslenguada opinóloga arriba alrededor de la 22 horas en una "burrita" marca Dodge, un vehículo clásico de los años 30 y que popularizaron tipos no menos famosos y mafiosos como Al Capone.

"Pamela, Pamela", "Felicitaciones", "Te ves rica", "Pobre manolito", "Abusadora", gritan los fans, abalanzándose sobre el auto de la modelo e impidiendo su paso, lo que obliga a Tomás Cox, el productor de bodas a intervenir para no retrasar el mediático evento.

La ceremonia

Pamela Díaz ingresa a la iglesia acompañada de su padrastro, que la entrega a un nervioso Manuel Neira, después de pasar por un arco de Flores. El altar es adornado por 80 rosas, mientras que 80 velas de marfil completan el toque romántico. Al futbolista dejan de tiritarle las piernas. Antes del empezar el oficio, pedía en cámara: "Ojalá la Pamela no me haga esperar mucho". ¿Habrá temido un "Kenazo"?.

Afuera, en tanto, el ambiente sigue tenso con los que llegan a última hora. A Nelson Mauri, que aparece con su polola, se le cuelga del cuello una señora sin dientes que insiste en besarlo. A este le sigue René Naranjo, que llegó tarde por el cierre de la revista "SQP". Al ver el tumulto, intenta una huida que es abortada por los reporteros.

El enlace es oficiado por el padre Luis Quiroz, muy cercano a la familia del futbolista de Unión Española. Esto se nota en el trato a los novios. Amablemente les pregunta dos veces si "están aquí para contraer matrimonio libremente", por que el "sí", apenas se escucha la primera vez. La pequeña hija de ambos, Trinidad, es la encargada de entregarles las argollas, momento que posteriormente será descrito como el más emotivo por la pareja.

Otro punto culminante se registra con el canto del "Ave María", interpretado por Marcelo, el otrora conductor de "Cachureos", que no desafina.

www.diariollanquihue.cl

 

 

Hargreaves lamentó decisión que lo destituyóy anunció que viene a entregar su cargo

Hargreaves lamentó decisión que lo destituyóy anunció que viene a entregar su cargo

-En la zona se encuentra el general Matus que actuará como interventor en el traspaso del mando de la Quinta División de Ejército.

 Junto con lamentar el inesperado desenlace que tuvieron sus dichos en favor de la obra del fallecido general Augusto Pinochet, el renunciado general Ricardo Hargreaves Butrón señaló que no comentará la decisión adoptada por el comandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta, de alejarlo de las filas castrenses.

El alto oficial respondió escuetamente al llamado telefónico hecho ayer por La Prensa Austral. Apesadumbrado por la situación que enfrenta, vive en la capital los momentos más amargos de una carrera militar calificada como brillante y que abruptamente se vio interrumpida por sus declaraciones emitidas al término de la misa en memoria del ex gobernante, oficiada el lunes por el obispo Bernardo Bastres, en la capilla Nuestra Señora de Loreto.

Hargreaves anunció que regresa a comienzos de la semana venidera a la zona para hacer entrega del cargo a su sucesor, el general de brigada Luis Hernán Torres. El segundo hombre de la línea de mando del Ejército, general de División, Jorge Matus Coulomb, quien actuará como interventor en el cambio de mando, se encuentra desde ayer en la zona, por lo que es factible, incluso, que la ceremonia fijada originalmente para el miércoles 20 de diciembre, se pueda adelantar.

No obstante, la Quinta División de Ejército informó ayer que la invitación a la ceremonia de traspaso de mando formulada a nuestro diario quedaba sin efecto hasta nuevo aviso. Existe la posibilidad de que el acto se haga en forma privada, sin prensa.

En este caso sólo corresponde la entrega del mando de la Quinta División, ya que el cargo de comandante en jefe de la Región Militar Austral, que el general desempeñó por un año, fue recibido el lunes pasado por el contralmirante Edmundo González, en una ceremonia a la que asistió la intendenta Eugenia Mancilla.

SORPRESIVA MEDIDA

La baja del alto oficial causó extrañeza principalmente a nivel del personal que labora en el Cuartel General, sector Ojo Bueno, donde funciona la comandancia de la División. A primera hora de ayer se realizó una formación militar, donde se le dio a entender a los efectivos que todo seguía normal, dándose posteriormente paso al inicio de la celebración de la Pascua del Soldado, actividad destinada a los hijos del personal de planta.

La Quinta División se encuentra a cargo del coronel Carlos Dupouy, jefe del Estado Mayor de la repartición castrense en Magallanes.

La jornada de ayer en el ámbito militar estuvo marcada por la visita que inició a la zona el general de División, Jorge Matus, comandante de Operaciones Terrestres. Fue designado por el mando para cumplir el papel de interventor en el traspaso del cargo de esta austral División. El alto oficial adelantó en algunos días su viaje para pasar revista a las unidades tácticas de la región.

Ricardo Hargreaves había asumido anteayer como jefe de la Guarnición de la Región Metropolitana, cargo que alcanzó a ocupar tan sólo algunas horas, pues la misma noche el general Izurieta le solicitó la renuncia por sus polémicas declaraciones formuladas a La Prensa Austral y Radio Polar. Como jefe de la Comandancia de Guarnición de Santiago, Hargreaves adquiriría un rol protagónico en la Parada Militar 2007, al tener que pedir la autorización de rigor a la Presidenta Bachelet para el inicio de la ceremonia. En 1990 el brigadier general Carlos Parera no pidió la autorización al Presidente Aylwin.

Los dos anteriores comandantes en jefe de la División, los ex generales Waldo Zauritz y Luis Clavel, vivieron también difíciles momentos durante su gestión: el primero, por el espionaje al consulado de Argentina, y el segundo, por la tragedia antártica. Zauritz renunció al cargo y Clavel fue llamado a retiro.

MINISTRA DE DEFENSA

La ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, destacó que "no se trata de Pinochet aquí, se trata de que los militares no deben emitir opiniones políticas ni acercarse siquiera al tema de emisión de opiniones políticas".

Si bien la secretaria de Estado afirmó que el general cometió un error, a la vez resaltó que "fue un gran oficial", lo que refleja el interés de reconocer su desempeño y de evitarle una salida agraviante de la institución.

Hargreaves declaró a nuestro diario que "fui partícipe de la causa de Pinochet y la sigo compartiendo", palabras que generaron la petición de baja del militar.

Respecto de sus sentimientos tras el deceso del ex gobernante, dijo que eran "de reconocimiento a un hombre que fue capaz de asumir una gran responsabilidad, en un momento cuando el país estaba absolutamente convulsionado y colapsado. El asumió esa responsabilidad. El luchó por lo que creyó era importante para Chile. Yo fui partícipe de esa causa. La compartí plenamente y la sigo compartiendo, y creo que lo que hizo el general Pinochet hoy día es lo que está disfrutando el país, de tremendo bienestar y empuje, gracias, sin duda, a la obra del general Pinochet".

Hargreaves aseguró haber tenido una cercana relación con Pinochet. "Prácticamente hice mi carrera con él. Tuve la oportunidad de estar con él muchas veces, de estrechar su mano y de estar a su lado en momentos buenos y malos. Era un personaje que a mí realmente me llamaba mucho la atención, por su carisma, liderazgo, su forma de ver las cosas, por su visión y por sus ganas de sacar al país adelante y hacer de él una gran nación. Esa era su lucha, y creyó y luchó por eso. Todo ser humano tiene necesidad de respeto a sus ideas. Pero como Ejército, creemos que él fue un gran comandante y cumplió con el deber que le tocó asumir en un momento determinado", sostuvo. Esta última frase habría pesado también en su contra ya que se arrogó la representación de la institución.

"Me siento orgullosa de las FF.AA. que tenemos"

La diputada DC Carolina Goic valoró ayer la decisión adoptada por el comandante en jefe del Ejército, general Oscar Izurieta, respecto de solicitar la renuncia a la institución del general de División Ricardo Hargreaves.

Indicó que esto da cuenta de que el país tiene hoy unas Fuerzas Armadas distintas, de las cuales "tenemos que sentirnos muy orgullosos".

Goic indicó que ha sido ejemplar la forma en que el Ejército y las otras ramas castrenses se han manejado estos días frente a una situación tan compleja como fue el fallecimiento y funeral del general (r) Augusto Pinochet Ugarte.

"Ellos han hecho un gran esfuerzo por demostrar que están en otra etapa y esto ha quedado plenamente refrendado con las decisiones que ha debido adoptar el general Izurieta".

Requerida si no fue destemplada la petición de retiro formulada a Hargreaves en cuanto a que éste sólo refrendó lo que ha sido la postura militar respecto del golpe y el régimen castrense, la diputada DC indicó que en materias de ésas los militares no pueden ser deliberantes y que, en tal sentido, entiende y aprecia la decisión del general Izurieta.

Agrupación de Derechos Humanos pide la renuncia del propio Izurieta

Sabor a poco encontró la agrupación de ex presos políticos Dawson2000 en las medidas adoptadas por el comandante en jefe del Ejército, general Oscar Izurieta, de pedir la destitución del nieto del general (r) Augusto Pinochet y ahora del general de División Ricardo Hargreaves.

Para la entidad la destitución de Hargreaves debe ser valorada como un aporte a la democracia y la promoción de los derechos humanos en Magallanes y en Chile.

Pero, planteó que se debe pedir la renuncia del propio comandante en jefe del Ejército. Justificó este postulado sosteniendo que él es responsable por la forma como se llevó a cabo el evento oficial del Ejército del funeral del dictador.

"Primero, por su propia justificación al golpe de Estado, que de facto implica justificar la dictadura y las violaciones a los derechos humanos. Segundo, por haber permitido que un acto institucional de una institución del Estado se prestara para ser tribuna de propaganda para doctrinas anti-democráticas y de justificación a un régimen dictatorial caracterizado por masivas violaciones a los derechos humanos", planteó.

Para los ex presos políticos, el Ejército no es un club privado ni un poder independiente del Estado, sino que una institución pública que depende del Ministerio de Defensa y responde a la autoridad civil de la Presidenta de la República.

"Tampoco el Ejército es, y no puede ser, un aparato de propaganda de los sectores dictatoriales y anti-democráticos. Si fuera una institución de propaganda o publicidad, todos los sectores políticos deberían tener acceso equitativo a esta tribuna política que es financiada con fondos públicos, que por definición son de todos los chilenos", remarcó.

La agrupación Dawson2000 indicó que la democracia acepta y defiende el derecho a expresión de todos los sectores políticos, incluso los anti-democráticos y pinochetistas, pero no dentro de las instituciones de las Fuerzas  Armadas.

"El Ejército y las Fuerzas Armadas por definición tienen que tener ser democráticas para responder a un gobierno democrático y obedecer las leyes de un estado de derecho. No hay cabida y no se deben aceptar  la existencia de sectores anti-democráticos de ninguna índole en las instituciones de las Fuerzas Armadas del país. Es hora de ir depurando el Ejército de Chile de gente con falta de compromiso con la democracia y los derechos humanos", indicó.

Senador socialista Pedro Muñoz respaldó destitución del general

El senador socialista Pedro Muñoz valoró la actitud asumida por el comandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta, en el sentido de actuar con firmeza respecto de dichos contrarios al rol institucional de la rama castrense, cursando la baja inmediata tanto del nieto del ex dictador Augusto Pinochet como del general Ricardo Hargreaves.

El parlamentario por Magallanes indicó que "con ello el Ejército de Chile avanza decididamente en retomar su rol profesional y prescindente de la actividad política, única forma de cautelar y servir a los intereses de toda la Nación y no de algunos grupos de ella".

Para Muñoz, la señal que se ha dado, en ese sentido, es muy potente y debe ser valorado como un importante gesto en pro de la normalización institucional.

Recalcó que nadie cuestiona la posibilidad que los militares ejerzan sus derechos constitucionales y tengan opinión y posiciones respecto de la situación del país, pero ellas jamás deben expresarse públicamente, pues cuando así ocurre, en cualquier sentido, éstos pasan a tomar partido en la contingencia, lo que está prohibido por la Constitución y la ley como contrapartida al monopolio de las armas que la sociedad les ha entregado.

"Como ha dicho la ministra Blanlot -indicó Muñoz- acá ni siquiera está en discusión el sentido puntual de sus declaraciones, sino que el solo hecho de expresar opiniones respecto de la coyuntura lo apartan de la línea institucional".

Sin embargo, el senador advirtió que, sin perjuicio de la condena a la emisión de cualquier tipo de planteamientos de esta naturaleza por parte de un general de Ejército, no cabe duda que tiene mayor gravedad que los haya proferido adhiriendo a la gestión del gobierno de facto, apoyando con ello indirectamente la nefasta represión emprendida en dicho régimen y que costó la vida de miles de chilenos.

"Sus expresiones han tenido lugar, además, en una región que fue especialmente golpeada, donde muchos magallánicos debieron sufrir el horror de la detención arbitraria, las torturas y la persecución, constituyendo, entonces, una ofensa gratuita que no pudo ser sino sancionada con la severidad que merece", concluyó.

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