El desconocido choque en estado de ebriedad del diputado DC Marcelo Chávez
EL MISMO QUE VOLCÓ EN JUNIO Y HUYÓ SIN HACERSE LA ALCOHOLEMIA
El desconocido choque en estado de ebriedad del diputado DC Marcelo Chávez que destruyó dos propiedades
Jorge Molina Sanhueza 28 Julio, 2014 Tags: accidente, Borracho, DC
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En junio pasado el parlamentario se volcó en la VII Región, huyó del lugar, no se hizo la alcoholemia y ahora la fiscalía lo investiga. ¿Por qué se fue? La respuesta está en el accidente que protagonizó en 2008 en Concepción. Fue descubierto por Carabineros con 2.0 de alcohol en la sangre, luego de provocar daños por más de $ 3.500.000. Según el parte, los verdes notaron “de forma inmediata que éste se encontraba en estado de ebriedad, debido al fuerte hálito alcohólico, rostro congestionado, incoherencia al hablar e inestabilidad al caminar”. En esa oportunidad se le suspendió la licencia por 6 meses y debió firmar un año. Por ello, si en su último volcamiento se hubiera probado que iba borracho, de seguro la fiscalía habría buscado condenarlo.
El viernes 13 de junio pasado, en la madrugada, el diputado DC Marcelo Chávez Velásquez, se volcó en San Pedro de la Paz, VIII Región. Se fue del lugar evitando con ello que le practicaran la alcoholemia de rigor. Testigos declararon que la mujer que lo acompañaba ofreció dinero para que no hablaran. Más tarde desconocidos llegaron hasta el lugar y le sacaron las patentes al vehículo. A raíz del accidente, la fiscalía de Concepción inició una indagatoria desformalizada, aún vigente.
Hasta ahí la historia es conocida y el propio parlamentario reconoció el hecho, dijo que estaba en shock, que unos amigos lo fueron a buscar y como estaba sano se fue a casa. Luego pidió disculpas y aseguró que enfrentaría la acción de la justicia.
Seis años antes, el 4 de octubre de 2008, a las 5.15, dos carabineros hacían su ronda normal por Concepción. De pronto recibieron un mensaje radial que informaba de un accidente en las Violetas con Avenida General Novoa. Los dos funcionarios de verde llegaron a las 5.21. Allí observaron, señala el informe policial, que se encontraba un station wagon Subaru color gris, que había chocado al supermercado “La Estrella”, rompiendo el cerco metálico de 6 metros, la estructura del frontis, las puertas, ventanales y maquinaria. Su dueña avaluó los daños en $ 2.790.000.
No fue la única propiedad afectada, hubo otra de al lado que sufrió daños en el cerco metálico y las panderetas quebradas. La moradora indicó que, al menos, el precio del arreglo ascendía a $ 660.000
En el vehículo no estaba el conductor, pero sí los documentos del vehículo y los del actual diputado Marcelo Omar Chávez Velásquez. En el lugar los carabineros se enteraron que este último había sido trasladado al hospital regional. Eso ocurrió, en menos de siete minutos, supuestamente.
Se dirigieron entonces hasta el centro asistencial. Allí los policías se percataron “de forma inmediata que éste se encontraba en estado de ebriedad, debido al fuerte hálito alcohólico, rostro congestionado, incoherencia al hablar e inestabilidad al caminar”, tal como se lee en el acta de formalización del Ministerio Público.
Chávez Velásquez se sometió voluntariamente a la alcoholemia y -de acuerdo al documento- marcó nada menos que 2.0 gramos de alcohol en la sangre. Nunca fue detenido, sino que fue “citado”.
Papeles limpios
El fiscal Carlos Palma, lo acusó ante el Juzgado de Garantía de Concepción, en calidad de autor de manejo en estado de ebriedad causando daños, en grado de “consumado”.
El perseguidor penal solicitó la imposición de una pena de 200 días de presidio, una multa de 5 UTM y la suspensión de la licencia por un plazo de seis meses.
Así las cosas, la fiscalía, como suele suceder en casos de este tipo, llegó a un procedimiento simplificado y se decretó ante el mismo tribunal la “suspensión condicional del procedimiento”. En otras palabras no se le aplicaría condena -porque tenía “irreprochable conducta anterior”-, pero debía firmar un año y evitar que lo formalizaran por otro delito. Se sumó además la suspensión de la licencia por seis meses, hecho verificado en el acta de audiencia del 8 de abril de 2009.
Ahora bien, como el ahora parlamentario cumplió con las medidas, el caso fue sobreseído y no registra anotaciones en su papel de antecedentes.
Respecto de la huida del 13 de junio pasado, luego de volcarse, distintos fiscales y abogados consultados por este diario explicaron que Chávez Velásquez hizo bien al huir, procesalmente hablando. Lo anterior, porque si se comprobaba que había consumido alcohol, lo más probable es que la fiscalía lo acusara y fuera condenado, debido a la reiteración del hecho.
Actualmente, la indagatoria en la fiscalía penquista sigue abierta, y Chávez Velásquez podría enfrentar nuevamente a la justicia, ya que arrancó del lugar, sin realizarse el análisis que ordena la ley. Sin embargo, resulta difícil acreditar que iba borracho, toda vez que no hubo terceros afectados.
Este diario intentó obtener una versión de parte del parlamentario, pero hasta el cierre de esta edición no hubo respuesta.


Schilling también salió al paso de las críticas que ha recibido desde sectores del propio PS -como el binomio formado por los congresistas Carlos Ominami y Marco Enríquez-Ominami- y desde la izquierda extraparlamentaria por su rol en los años '90 al mando de "La Oficina" en el desarme de grupos de izquierda como el FPMR Autónomo y el Mapu-Lautaro, que seguían operando.
"La gran mayoría de los chilenos hoy vive y trabaja en paz, las grandes personalidades y poderosos del país circulan sin guardaespaldas, gracias al trabajo que se hizo en la época del ex Presidente (Patricio) Aylwin, cuando se desarticuló a los grupos armados", precisó.
La Oficina se presentaba entonces como un medio para reintegrar a los militantes de la extrema izquierda en la sociedad. Así lo justifica hasta ahora el PS chileno. Una representación "cínica", juzgan aquellos que tuvieron que enfrentarla. Es el caso de Ricardo Campos del FPMR, refugiado en Francia desde 1991: "Con el voto de la ley de delación una política de seguridad se puso en marcha. La oficina reclutaba los prisioneros políticos al interior y fuera de las prisiones, era gente que estaba quebrada psicológicamente y que tenían problemas económicos. Se les ofrecía trabajo y dinero a cambio de información."
Pero ciertos grupos de la izquierda chilena nunca aceptaron las "negociaciones con la dictadura, como la salida de presos políticos mientras Pinochet quedaba impune", explica Cecilia Ortíz del MIR. Sus posiciones obstaculizaban el "proceso histórico" en curso, se defiende Oscar Vallespir, presidente del PS chileno en Francia: "Había que neutralizar la acción de grupos que no operaban en el marco de la ley, hacerlo de manera civilizada. Para estar a la cabeza de un organismo así, cualquier cuadro del PS habría aceptado."