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Centros Chilenos en el Exterior

Concurso Audiovisual Chileno aquí y en la Quebrá del ají

Concurso Audiovisual  Chileno aquí y en la Quebrá del ají

 

INFORMATIVO EXTERIOR

14 de febrero de 2008

Estimados compatriotas:

Junto con saludarles les informamos del siguiente concurso.

Agradecemos su interés y difundir entre la comunidad chilena. Concurso Audiovisual  "Chileno aquí y en la Quebrá del ají"

El viernes 1 de febrero se abrieron las postulaciones al Concurso audiovisual Chileno "aquí y en la quebrá del ají", organizado por la Señal Internacional de Televisión Nacional de Chile (TVChile), la Dirección para la Comunidad de Chilenos en el Exterior (Dicoex) y la Comisión asesora Presidencial para el Bicentenario de la República de Chile (Comisión Bicentenario).

En el certamen podrán participar chilenos e hijos de chilenos que vivan en el extranjero, ya sean creadores audiovisuales profesionales o aficionados. Los nanometrajes deben plasmar testimonios y experiencias vividas y observadas en los diversos países que los han acogido y tener una duración máxima de 3 minutos.

Las obras deben ser inéditas, es decir, no pueden haber sido difundidas con anterioridad a este concurso, en ninguna forma o lengua, y deben ser en idioma español, para ayudar al fortalecimiento de la lengua natal del participante y permitir la difusión de las cintas ganadoras a todos los chilenos residentes en el extranjero.

El concurso audiovisual Chileno "aquí y en la quebrá del ají" pretende aportar a la integración de los chilenos y chilenas que por diversas razones debieron desarrollar su vida fuera de nuestras fronteras, y que pese a la distancia, mantienen vivas sus tradiciones y recuerdos de Chile.

Las postulaciones estarán abiertas entre el 1 de febrero y el 31 de mayo de 2008. Mayores informaciones a través del sitio web de la Comisión Bicentenario www.bicentenario.gov.cl; del portal de la Dicoex www.chilesomostodos.gov.cl y de la página web de TVChile www.tvchile.cl

DIRECCIÓN PARA LA COMUNIDAD DE CHILENOS EN EL EXTERIOR

 

Cheyre llama a padres fundadores del golpe a sacarse las máscaras

Cheyre llama a padres fundadores del golpe a sacarse las máscaras

12 de Febrero de 2008

Ex jefe castrense arremetió contra todos

Por  El Mostrador.cl

Otrora jefe del Ejército también acusó a la administración de Michelle Bachelet de haber cambiado la ''política de Estado'' implementada durante el gobierno de Ricardo Lagos, en orden a conseguir la verdad y justicia sin ''poner el pie encima de otros'', por una política de ''mentira institucionalizada''.

El ex comandante en jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre emplazó este martes a los "padres fundadores" del golpe de Estado de 1973 a "sacarse las máscaras" y asumir las responsabilidades que tuvieron en forzar la intervención de las Fuerzas Armadas.

Al mismo tiempo, acusó a la Presidenta Michelle Bachelet de haber cambiado la política de Estado implementada durante el gobierno de Ricardo Lagos, en torno a conseguir verdad y justicia "donde nadie le ponía el pie al otro", por una donde a su juicio se ha "institucionalizado la mentira".

El fin de semana, Cheyre propuso que todos aquellos que tuvieron alguna responsabilidad en los hechos que motivaron la crisis que desembocó el golpe de 1973 estuvieran impedidos de ejercer cargos públicos, idea que fue rechazada de plano por todo el mundo político. Sin embargo, según confesó, su planteamiento iba mucho más allá de esa iniciativa en particular, que calificó de "accesoria" y del caso del hoy general retirado Gonzalo Santelices, quien renunció al Ejército tras conocerse su participación en el traslado de víctimas de la Caravana de la Muerte, en 1973.

En entrevista con radio Duna, el ex jefe castrense aseguró que la situación de Santelices fue la "gota que desborda el vaso", ante una serie de casos donde a su juicio ha quedado reflejado que Chile "sigue viviendo de la mentira y no asume la verdad". Al respecto, ejemplificó con la participación de la Presidenta Michelle Bachelet en los funerales del escritor y ex dirigente comunista Volodia Teitelboim, quien "puede tener muchos méritos, pero que no es el prototipo ni el paradigma ni de la democracia ni de los derechos humanos".

Cheyre advirtió que ha habido una "seguidilla de errores que lleva a que esto, que tanto nos ha costado construir, se esté destruyendo como que planificadamente, sistemáticamente por quienes siguen en un baile de máscaras, donde no quieren mostrar lo que parece que estamos condenados a no conocer: el pasado y el actuar de quienes fueron los padres fundadores del sistema que tanto dolor trajo a Chile".

Según detalló más adelante, los "padres fundadores" son "los que provocaron el odio en Chile, que no son solamente la izquierda (...) los que generaron la crisis más grande y no fueron capaces de controlarla, el gobierno de la Unidad Popular (...), una oposición de la Democracia Cristiana y una oposición del partido de la derecha de la época, que fue implacable y que nos llamó abiertamente. Los padres fundadores son todos aquellos más la Corte Suprema, el Senado, la Cámara de Diputados, la Contraloría General de la Republica".

"Esos son los padres fundadores, los llamadores a unas Fuerzas Armadas que ellos politizaron para que desnaturalizaran su función y se produjera n las seguidillas de víctimas que hoy no están. Esos padres fundadores siguen escondidos en el anonimato, en la impunidad y pretenden que paguen y que sean responsables políticos personas que ni siquiera habían nacido", puntualizó.

           Giro de Bachelet

 Cheyre explicó que la implementación de su propuesta corresponde a los parlamentarios, pero el fondo de su planteamiento es político y es que se ha roto la política de Estado implementada durante el gobierno de Lagos, que suponía "una democracia donde nadie le ponía el pie al otro y donde se suponía que la verdad prevalecía sobre la mentira y que la verdad iba a ser de todos y que iba a haber justicia para todos".

Cheyre insistió en que "hubo una política impulsada por el Presidente Lagos en un sentido, que cambia de giro curiosamente en un gobierno que le debería dar continuidad... Es la política de Estado que adopta un gobierno democrático, sin presiones, que cambia absolutamente de giro...".

 En ese sentido, indicó que se han instalado tres lógicas: "de la mentira, la sistematización de la mentira institucional, que es gravísima; el no respeto a la verdad, porque no estoy dispuesto otros que cuestionen la total verdad que vi en todos los sentidos, incluida la entrega de antecedentes, que para mi es secundaria; y el revanchismo y no sacarse las caretas de quienes son los verdaderos padres fundadores del sistema del régimen militar que tanto dolores causó (...) No son los autores directos del crimen, pero son los autores de la mayor crisis política que ha vivido Chile y son los generadores del odio que se entronizó en Chile y que mientras no se saquen la careta todos, creo no podemos vencerlo".

El ex jefe castrense aseguró que éste "es el momento más crítico, más lamentable y más peligroso de la consolidación de la democracia en Chile" y que pasa más allá de la renuncia de Santelices del Ejército. "El cambio de giro de las autoridades políticas de una forma que en Chile todos reconocen como exitosa: Verdad y justicia, por cambio de una mentira institucionalizada, una falta de apoyo a la verdad, una presión indebida a la ú nica institución que ha dado la cara, que ha dicho la verdad, que ha ido a responder a los tribunales, una acusación injusta a personas que se han sacado las caretas que otros no se han sacado".

"O sea, la mentira es muy, muy, muy grave cuando prima sobre la verdad. Y ese no es un acuerdo entre un Presidente y un ex comandante en jefe. Y es una política de Estado que todos esperábamos se consolidara y se profundizara, en honor de los que murieron, de los que fueron torturados, de quienes fueron las víctimas, y no para traer más dudas a Chile, procesos regresivos a un chile que no está en su mejor momento ni en cuanto seguridad ni en cuanto a proyección económica, ni en cuanto a buena conducción política", puntualizó.

Cheyre advirtió el riesgo que existe al querer mantenerse en el poder a cualquier costo, deslizando la posibilidad de que la Concertación use como estrategia de campaña el tema de los derechos humanos. "El peligro de mantener el poder a cualquier costo, levantando nuevas banderas, como veo que será el año de los derechos humanos, y nada más concordante conmigo (...) (pero) no sigan majadereando con una institución, pretendiendo que el hilo se corte por lo más delgado y eludiendo este baile de máscaras y no de una época democrática, donde siguen escondiéndose", precisó.

   Caso Santelices

 Respecto a la situación específica de Santelices, si bien dijo desconocer si la Presidenta Bachelet, en su calidad de ministra de Defensa, conoció el detalle de la declaración judicial en la que reconoció el traslado de víctimas de la Caravana de la Muerte, aseguró que el proceso de ascensos no se reducía a la entrega de la hoja de vida.

  "A la ministra de Defensa de la época (Bachelet) y al ministro (Jaime) Ravinet -como él ha reconocido- les di a conocer toda la verdad de todos los antecedentes, en un documento que redacté personalmente donde a cada general se le "desnudaba" para que fuera conocido en todos sus detalles", detalló.

  Agregó que "le entregué a los ministros, con un mes y medio de anticipación, antecedentes detallados de la persona, de su vida profesional, de su vida familiar, de la vida de su mujer, un cuadro que incluí después. No una vez al año cuando se veía el alto mando, conversábamos dos horas...".

"Esos antecedentes se los llevaban ante la ANI (Agencia Nacional de Inteligencia), ante la Dirección de Investigaciones, a los organismos de derechos humanos, a todos quienes quisieran, para devolverlos jamás con una observación. Posteriormente ese documento se quemaba, porque entraba al plano personal más íntimo y más completo de las personas. Por tanto, no puedo aceptar que se dude de la entrega de la verdad", sentenció.

 

Fijan para mayo juicio en París contra 17 ex colaboradores de Pinochet

11 de Febrero de 2008

La audiencia por la desaparición de cuatro ciudadanos franceses cuenta entre los imputados al general (r) Manuel Contreras y al fundador de Colonia Dignidad, Paul Schaefer.

El juicio contra 17 ex colaboradores del fallecido general (r) Augusto Pinochet por la desaparición de cuatro franceses durante la dictadura militar tendrá lugar en mayo próximo en el Tribunal de lo Criminal de París.

El juicio, el primero de este tipo, se celebrará entre el 19 y el 23 de ese mes, indicaron fuentes judiciales, y cuenta entre los imputados al ex director de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), general (r) Manuel Contreras, y el fundador de la Colonia Dignidad, Paul Schaefer.

Los acusados, que previsiblemente serán juzgados en rebeldía, son todos chilenos, salvo un argentino, y casi todos militares, y están imputados por arresto y secuestro arbitrarios acompañados de torturas o actos de barbarie, o por complicidad en estos delitos.

El agravante de torturas o actos de barbarie conlleva una pena máxima de cadena perpetua.

Además de ser el "juicio póstumo de Augusto Pinochet" será también "el único del conjunto del sistema de represión puesto en marcha por la dictadura chilena", afirmaron los cuatro abogados de las familias de los franceses desaparecidos en un comunicado.

Indicaron que junto a las familias "se felicitan vivamente" de que "después de 10 años de instrucción" se abra en la citada fecha el juicio a "los miembros de la junta militar chilena".

Las audiencias permitirán que se escuche a "varios testigos históricos", señalaron los letrados Sophie Thonon, Claude Katz, William Bourdon y Benjamin Sarfati, sin dar más precisiones.

El anuncio de la vista se produce casi un año después de que la juez instructora del sumario, Sophie Clément, ordenara que los acusados fueran juzgados por el Tribunal especial de lo Criminal.

Este juicio concierne a los responsables de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) u otros cuerpos que secundaron a Pinochet en su "labor de eliminación de la oposición", indicaba entonces la magistrada.

Clément no había hecho caso de la petición de la Fiscalía de sobreseer la causa contra varios de los 19 imputados iniciales, incluido el otrora líder de la Villa Baviera.

Augusto Pinochet y el general Javier Palacios Ruhman, que figuraban entre los 19 procesados contra los que la justicia francesa emitió órdenes internacionales de arresto en 2001 y 2005, fueron retirados del procedimiento, ya que murieron en 2006.

Palacio Ruhman había dirigido el asalto al Palacio de la Moneda en el golpe de estado de 1973 contra el presidente Salvador Allende.

Completan la lista Rafael Ahumada Valderrama, Enrique Arrancibia Clavel, Herman Brady Roche, Pedro Espinoza Bravo, Gerardo Godoy García, Raul Iturriaga Neumann, Miguel Krasnoff Martchenko, Marcelo Moren Brito, Andrés Rigoberto Pacheco Cardenas, Luis Joachim Ramirez Pineda, Osvaldo Enrique Romo Mena. Emilio Sandoval Poo, Humberto Zapata Reyes, José Zara Holger, y el argentino José Osvaldo Riveiro.

Dos de ellos, Pachecho Cardenas y Romo Mena, han muerto desde que la juez instructora ordenó el juicio, y su fallecimiento será "constatado" al abrirse la vista, dijeron a Efe las fuentes.

Los cuatro franceses desaparecidos son Alfonso Chanfreau Oyarce, Etienne Pesle, Georges Klein y Jean-Yves Claudet Fernández. Los tres primeros fueron detenidos por agentes de la DINA entre 1973 y 1975, y el último lo fue durante un viaje a Argentina, a petición también de la DINA.

La investigación judicial de estas desapariciones fue abierta en Francia en 1998, tras las denuncias cursadas por sus familiares.

Aunque Pinochet ha sido retirado del procedimiento, debido a su muerte, está mencionado en el voluminoso documento, de casi 200 páginas, elaborado por Clément y que sitúa en su contexto la causa.

Si bien hasta el momento ha habido juicios, eran individuales, en los que los juzgados no aparecían como parte de "una cadena de jerarquía", perdiéndose "la noción de conjunto de que fue una política sistemática de represión puesta en marcha a raíz de un golpe de Estado, es decir, una ruptura total del orden constitucional democrático para imponer por la fuerza un gobierno de facto", dijo a Efe la letrada Thonon.

Señaló que, además, el juicio de París tratará sobre "el destino de víctimas que cada una representaron una forma particular de la dictadura: el ataque a la Moneda con Klein, la represión del medio estudiantil y Colonia Dignidad a través de Chanfreau, la reforma agraria a través de Pesle y el plan Condor a través de Claudet".

"Es un juicio muy emblemático y simbólico", sentenció la letrada.

EFE

 

Aclaraciones a las Propuestas del General Cheyre .-

 Es fácil llamar a confundir a la ciudadanía con propuestas legales que tratan de enmarañar mas los problemas de derechos humanos que estuvimos abocados durante la dictadura militar.

Desde que perdieron el ejercicio del aparato administrativo del Estado (plebiscito del 88) las FFAA y en particular el ejército, han tratado de mantenerse como si en Chile, lo que aconteció fue en parte por culpa de los que posteriormente fueron victimas de una represión criminal y desproporcionada.

Lo que NO han reconocido nunca, es que Allende, quiéranlo o no era un presidente elegido constitucionalmente, por voluntad popular y que golpe de Estado fue un hecho sangriento de quienes en uso del poder de las armas, se creyeron el cuento que eran dioses y que debían impedir el destino que la población civil se estaba dando.

La historia nos indica que Allende (presidente constitucional de Chile) fue derrocado, por una FFAA golpistas y sanguinarias, sin que ese rol de salvadores, se los haya asignado nadie. Y que Pinochet y sus secuaces de la junta de gobierno que se formo, eran TRAIDORES al juramento de respetar la Constitución que todos ellos habían hecho en algún momento. No estaban allí para salvar a la población civil del marxismo ni de nadie, ese rol NO existía en ninguna ley ni reglamento vigente.

El ejército hasta el día de hoy NO ha repudiado a los autores, ni menos lo hizo con quien encabezo la TRAICION.

Cheyre pudo pasar a la historia, si hubiera decretado degradar de todos sus rangos a su ex capitán general Augusto Pinochet Ugarte, cuando en los meses finales de su vida se descubrió, los subterfugios financieros ( por llamarlo eufemísticamente, a los robos cometidos ) en el ejercicio de sus funciones de comandante en jefe del ejercito en la década de los 90. En estos hechos ni siquiera estamos poniendo en juego lo que tiene que ver con los derechos humanos, simplemente estamos poniendo sobre las mesa, el robo descarado del erario nacional, de quien fuera la cabeza de una institución como es el ejército de Chile.

Cuando se engaño a todo el mundo e incluyendo a los chilenos, de que se pedía la extradición del general Pinochet (retenido en Londres), para ser juzgado en Chile, a sabiendas que ello jamás se cumpliría y que era un mero trámite para librarlo de la justicia internacional, tal cual ocurrió. Pinochet no estuvo ni un solo día retenido por juicio alguno, pese a los cientos de demandas que se impusieron. Es mas la Corte Suprema lo libero de toda culpa en la Caravana de la Muerte, en una decisión netamente política.

La situación del general Santelices, en que se usa como descargos su edad ( ser menor de edad a la fecha de los acontecimientos ) y haber actuado bajo ordenes, no quita que los subordinados tengan conciencia y él si la hubiera tenido habría solicitado su baja de las filas en las semanas siguientes, si hubiera tenido la mas mínima conciencia del acto atroz en que se había visto involucrado, no se necesita ser militar para tener una conducta moral básica, que Santelices NO tuvo cuando se le presento la oportunidad.

 Aquí nos encontramos frente a una situación muy delicada para el devenir de la conducción de las FFAA a futuro, pues los actuales coroneles y quienes están a punto de asumir el generalato, son oficiales que ingresaron a sus respectivas fuerzas, en las promociones después del golpe de Estado, ha sabiendas que iban a servir a una dictadura  ( jóvenes menores de edad ) y en conocimiento, que fue ratificado cuando estuvieron al interior de las instituciónes, de se violaban flagrantemente los derechos humanos de miles de compatriotas.

¿ Ingresaron a las FFAA por mero patriotismo y vocación o a sabiendas que iban a medrar de una dictadura ?

La respuesta la tienen ellos, pero sea cual fuere, los descalifica para asumir hoy la conducción del alto mando de cualquiera de las instituciones castrenses.

Estas son las respuestas que deben dar hoy sus ex subalternos general Cheyre y como guiar una alto mando confiable en los años venideros.

Seamos serios y si quiere conversar con la verdad, como usted lo plantea en su escrito, partamos por asumir las consecuencias de nuestros actos.

 Ricardo Salcedo Mettroz

Febrero 2008

 

La máquina de muerte de Cerro Chena

Domingo 10 de febrero de 2008   

 Por  Jorge Escalante / La Nación Domingo 

LA HISTORIA SECRETA DEL CAMPO DE EXTERMINIO DE 1973

En dicho cuartel operaron al menos dos compañías de fusileros, cada una al mando de un jefe con grado de capitán. De allí salieron los oficiales, suboficiales y conscriptos que torturaron y despedazaron a tiros a decenas de aldeanos de Paine.

  Cuando el 2 de octubre de 1973 el capitán Luis Cortés Villa ordenó a Juan Quintanilla que preparara el camión y lo llevara al Cerro Chena, para ponerse a disposición del subteniente Andrés Magaña, la suerte de los 15 campesinos ya estaba echada.

En la Escuela de Infantería, en San Bernardo, habían resuelto asesinarlos la madrugada siguiente en la Cuesta Chada. Fue el aniquilamiento masivo que antecedió a los 22 ejecutados de la quebrada de Los Quillayes, en Rapel, dos semanas después. El capitán Cortés advirtió a Quintanilla que no podía fallar, porque ahora la mano estaba dura.

El conductor, que también manejó después hacia Rapel, era un civil, del Sindicato de Dueños de Camiones, muy activo en el paro de camioneros contra el Gobierno de Allende. Después del golpe militar se disfrazó de oficial "para cumplir con las reglas", como justifican algunos de los asesinos en sus declaraciones en el proceso por el caso Paine, a cargo del juez Héctor Solís.

En Cerro Chena, cerca de la Escuela de Infantería, operó el cuartel Dos de dicha unidad militar. Después del golpe militar, este cuartel se convirtió en un campo clandestino de prisioneros que poco tenía que envidiarle a los de la DINA. Se le conoció como el campo de Cerro Chena, hasta hoy poco percibido públicamente como área de represión.

Pero el horror reinó allí casi al mismo nivel que en la Escuela de Artillería de Linares, aunque tal vez algo menos que en el temible cuartel Simón Bolívar, donde el Grupo Delfín de la Brigada Lautaro eliminó cruel y salvajemente a la dirigencia comunista encubierta.

Según la información que hasta ahora ha sido recopilada en la investigación judicial del proceso Paine, fue del cuartel Cerro Chena del que salieron los oficiales, suboficiales y conscriptos que torturaron y despedazaron a tiros a decenas de aldeanos de Paine y sus alrededores.

Allí operaron al menos dos compañías de fusileros, cada una al mando de un oficial con grado de capitán. Una de ellas, a cargo del capitán Jorge Romero Campos, con sus distintas secciones, tres o cuatro por compañía, las que eran comandadas por oficiales con grado de teniente o subteniente.

Setenta fueron las víctimas de esa localidad rural; los cuerpos de 29 de ellas fueron recuperados, pero hay otros 41 que continúan desaparecidos. Fue, proporcionalmente, la masacre más grande del país en relación a la cantidad de habitantes del lugar.

Todos niegan

Como se sostiene expresamente en algunos autos de procesamiento dictados por los magistrados que han tenido la indagatoria en sus manos el último es el juez Solís , hasta hoy el Ejército no admite que Cerro Chena fue un campo de prisioneros, ni menos las atrocidades que allí sucedieron.

Tampoco lo reconocen los, al menos, 25 oficiales que en septiembre y octubre de 1973 eran subtenientes y servían en la Escuela de Infantería, y, alternadamente, también en Cerro Chena.

Así se constata al conocer las declaraciones judiciales formuladas en la búsqueda de los dos subtenientes "fantasmas", que varios reconocen pero que ninguno de ellos nombra, que tomaron parte en la matanza masiva del 16 de octubre de 1973 y, probablemente, también en el crimen de Cuesta Chada, ambos operativos liderados por el joven subteniente Andrés Magaña. Todos los oficiales admiten que estuvieron en Cerro Chena y, sin embargo, dicen haberse enterado "por la prensa" que ese fue un campo de prisioneros y que allí se violaron los derechos humanos. Casi todos afirman que allí sólo cumplieron "entrenamiento e instrucción militar".

Al revisar los relatos que estos antiguos tenientes y subtenientes hicieron en el proceso, incluidos aquellos de los cuatro que hoy son generales en activo, todos ellos niegan haber tenido conocimiento de los sucesos ocurridos en Cerro Chena. Sin embargo, al menos uno fue efectivamente parte de una de las secciones de las dos compañías de fusileros que allí operaron, lo que, en caso de avanzar el proceso, podría convertirse en otro dolor de cabeza para el Ejército, similar al que terminó con la salida del general Gonzalo Santelices.

CAMINO a la muerte

Pero fue el propio subteniente Magaña el que, tras sus últimos mea culpa y el reconocimiento de sus mentiras en la investigación judicial, destapó sin medias tintas la función de Cerro Chena como campo de detenidos.

Quien tampoco ocultó la siniestra función del cuartel fue el subdirector de la Escuela de Infantería, el entonces teniente coronel Pedro Montalva Calvo, quien, en 1979, declaró al juez Humberto Espejo que "los detenidos que eran internados en el campo de Cerro Chena se hacían por orden del coronel Leonel K nig Altermann, director de la Escuela de Infantería de San Bernardo".

Ahora se conoce que desde Cerro Chena salió Magaña para matar en Cuesta Chada y Rapel. Desde allí partió el camión de Juan Quintanilla, el civil disfrazado de oficial que requirió por Cortés Villa. Y desde ese lugar salieron los 20 a 30 subalternos que acompañaron a Magaña en ambas misiones. "Fueron los mismos cada vez, porque ya teníamos experiencia", sostiene el subteniente en el proceso.

Incluso A. G. B., un conscripto adolescente que en 1973 estaba adscrito a Cerro Chena y que integró una de las secciones de fusileros, recuerda la visita de inspección que hicieron al lugar el "Lobo" Sergio Arellano Stark y el segundo de la DINA, Pedro Espinoza Bravo. En el proceso, el joven relata que cuando ellos estuvieron se "intensificaron los interrogatorios y torturas". Dato importante, pues cerca de la mitad de las víctimas de Paine encontró la muerte en el fatídico campo de Cerro Chena. LND

 

No tenemos otra opción que la confrontación

No tenemos otra opción que la confrontación

La Nación Domingo 

Domingo 10 de febrero de 2008   

Por Por Marcelo Garay Vergara/Temuco /

Patricia Troncoso Robles, "La Chepa", a fondo

En medio de su recuperación, luego del prolongado ayuno que realizó para reclamar la revisión de su condena, la líder que internacionalizó el conflicto mapuche explica las razones de su lucha. Una dura batalla que se tiñó de sacrificio y agitación en calles y comunidades indígenas, y un coqueteo constante con la muerte.

"La Chepa es brava". Esa fama tiene Patricia Troncoco desde que hace más de una década se sumó a la lucha por la recuperación de tierras de las comunidades indígenas de las regiones VIII y IX del país, el Wallmapu (territorio mapuche). Una opción de vida que hizo sentir con todo el peso de la sangre mapuche que corre por sus venas, pese a su apellido winka, durante los 112 días que se mantuvo en huelga de hambre para reclamar entre otras exigencias la revisión del caso Poluco-Pidenco, por el que fue acusada de "ataque incendiario terrorista" y condenada a 10 años y un día de cárcel.

Pero en estos días, detrás de esa probada bravura asoma una Chepa que se recupera a paso acelerado, atenta a que se le "asome marzo" y que el Gobierno cumpla la palabra empeñada. Recostada en una cama igual a la que fue engrillada para aplicarle suero, uno de esos días en que sin dejar de mostrar los dientes a médicos y celadores sintió la muerte hasta en su aliento y, sin más, preparó su funeral. Su queja hoy no es porque uno de sus custodios cabecee el sueño en la sala de espera, sino porque la furia contenida del volcán Llaima no es visible desde la ventana de la habitación 719 del hospital de Temuco. Allí, durante varias visitas encubiertas, relató a LND de puño y letra los pormenores de su largo ayuno y su visión de un conflicto que, a juzgar por los acontecimientos, parece estar comenzando.

-¿Qué le parece el nombramiento de Rodrigo Egaña por parte del Gobierno para tratar de avanzar en la solución del conflicto con el pueblo mapuche?

-Si hacemos un parangón con la ex ministra [Alejandra] Krauss [del Mideplan], es exactamente lo mismo. ¿Qué hizo esa señora? Se subió a un helicóptero, se paseó por las comunidades y lo único que se consiguió fueron mapuche presos, muertos y la compra de predios para algunas comunidades vía fondo de tierras. Los esfuerzos del Gobierno tienen el propósito, una vez más, de entrampar los temas de fondo. Egaña significa "hemos fracasado". A pesar de la represión, de los proyectos, de dividir ante la opinión pública entre mapuche buenos y mapuche malos, seguirán fracasando mientras el problema político-histórico sea tomado desde dos opciones: plata pa los buenos, palo pa los malos.

-¿Ayudará a la reconciliación entre los mundos huinca-mapuche la ley de reconocimiento de los pueblos indígenas?

-El reconocimiento constitucional no significa nada, si no son los mapuches los llamados ejercitar y hacer valer ese derecho. Se necesitan interlocutores válidos y resolutivos, y gestos reales para avanzar en nuestro proceso de reconstrucción política y autónoma. Por ahí, entre gallos y medianoche, se intenta buscar el reconocimiento constitucional, el Convenio 169 de la OIT ¿Eso tendrá sentido con represión? Deseo refrescar la memoria con respecto a la Ley Indígena y todas las esperanzas que se pusieron en ella, y las decepciones que significó. Cuando el Estado chileno desee hablar de territorio y autonomía es posible que conversemos. Pero ahora, con el bototo en la cara, es difícil.

-¿Qué opina de que la UDI haya impugnado el acuerdo que puso fin a su ayuno?

-La derecha defiende una forma de abordar una problemática con todo el rigor heredado de la dictadura, que busca entender la resistencia y defensa del territorio mapuche "como conductas terroristas". El otorgamiento de los beneficios no es caridad ni benevolencia, como han insinuado, es el derecho que tiene todo interno condenado. Los presos políticos mapuche que seremos beneficiados a partir de marzo contamos con los requisitos para optar a ellos. Otra cosa es que fruto de la política represiva que sostiene el Estado, que incluye también a Gendarmería, el acceso a esos beneficios haya sido negado de forma arbitraria en castigo por nuestras protestas, como la huelga de hambre.

-¿Qué importancia le asigna al rol que jugó la Iglesia Católica en la solución de la huelga?

-Monseñor Goic fue más visible, pero no podría olvidar a Camilo Vial, quien permanentemente nos mantenía informados de sus gestiones; al obispo de Chillán, Carlos Pellegrin, o monseñor [Ricardo] Ezzati. Ellos quizás no tienen el reconocimiento de sus gestiones, porque son obreros, cuyo trabajo es compromiso de vida. Monseñor Goic fue muy consecuente y responsable en comprender nuestra situación. Eso marca una recuperación de la Iglesia para el pueblo. Hemos comenzado a escuchar un discurso no sólo conciliador, como lo fue desde el fin de la dictadura, sino que ahora se asume el impacto de un modelo económico inhumano, que desgarra las entrañas de una sociedad con exitismo, poder, consumo, drogas e, incluso, el suicidio como opción válida si no lo soportas.

 

ATENERSE A LAS CONSECUENCIAS

-Al iniciar la huelga, en octubre del año pasado, los ayunantes pidieron revisar la Ley Antiterrorista por la que fueron condenados y otras exigencias, pero luego se habló de beneficios carcelarios. ¿Al final tuvieron que ceder?

-No cedimos ni un centímetro, sino que de forma inteligente buscamos caminos que canalizaran estas demandas. Pedíamos la desmilitarización de las comunidades, revisión del caso Poluco-Pidenco y la Ley Antiterrorista en una mesa de diálogo, y como gesto de buena voluntad, el reconocimiento de los beneficios carcelarios. Pero en Chile no existen condiciones para conversar nada. Si no, ¿cómo explicar los 112 días de castigo en una huelga que daba indicios de posibles diálogos que nunca ocurrieron? ¿Cómo hablar de la Ley Antiterrorista si el propio [ministro] Pérez Yoma lo dijo: "Lo volveremos a hacer si es necesario". Ante el mundo, Chile quedó como un país que aplica la Ley Antiterrorista y eso no es bien visto, porque de inmediato es asociado a la dictadura de Pinochet.

-¿Entonces usted cree que ganó esta batalla?

-A nivel nacional e internacional quedó en evidencia la violencia y militarización de las comunidades que hoy resisten. Hicimos entender al Gobierno, principalmente, que el tema de fondo es territorio y autonomía, y que debe poner fin a la represión de las comunidades y grupos de apoyo en la ciudad. Las soluciones de parche no sirven. Si tu pregunta es si ganamos, sí, ganamos. Nuestro enemigo tuvo que venir a mi cama a negociar y darme lo que pedía. Eso significa que ganamos. No yo, la Chepa, porque soy una obrera más de esta lucha, ganamos los mapuche.

-¿Insistirá en la revisión del caso Poluco-Pidenco en un nuevo juicio?

-Mantengo la idea de total indefensión. El mismo Estado que nos acusa también nos defiende con un defensor pagado por el Estado. La Ley Antiterrorista, el tema del debido proceso, la presunción de inocencia y los testigos sin rostro, lo tocaremos en tribunales internacionales, al igual que los asesinatos de mapuche que investiga la justicia militar.

-¿Hay confianza en que se cumpla lo pactado?

-Lo que está en juego es la credibilidad del Gobierno de Bachelet en materia indígena. Ver para creer. La historia y la experiencia nos dice que las políticas implementadas son meros parches y que todo lo que con la mano se escribe, con el codo se borra. El Gobierno puede decir lo que quiera, pero tiene que cumplir en marzo. No me dio a mí su palabra, se la dio a la Conferencia Episcopal, encabezada por monseñor Goic. La Iglesia es la garante, el Gobierno, el encargado de cumplir. Si no lo hace será su responsabilidad. Nosotros, los mapuche, estaremos atentos, vigilantes. Si no cumplen tendrán que atenerse a las consecuencias

DIÁLOGO AGOTADO

-¿Cómo califica las acciones de la Coordinadora Arauco Malleco, CAM?

-A pesar de toda la persecución, la CAM ha sido hasta ahora la expresión más digna de lucha y consecuencia. Allí no existen vinculaciones con grupos subversivos, que es usado como signo de menosprecio, como si los mapuche no tuvieran la capacidad de organizarse, pelear y avanzar política y estratégicamente. Estemos de acuerdo o no, la coordinadora es la que ha levantado la bandera vanguardista y confrontacional contra los usurpadores y el sistema capitalista. Mientras estén las forestales robándonos el agua y alteren los afluentes naturales, no tenemos otra opción que la confrontación y recuperar las tierras usurpadas. Eso trae represión, pero también resistencia y defensa.

-¿Por qué la CAM desechó toda posibilidad de diálogo con Rodrigo Egaña y advirtió que continuará con las acciones de resistencia?

-Es absolutamente comprensible. Nuestro pueblo ha agotado las instancias de diálogo con el Gobierno, porque éste no apunta a la devolución del territorio usurpado por las forestales o los latifundistas ricos. Lo que se ofrece es una compra de tierra que no tiene que ver con la recuperación de lo robado. Y se le paga al ladrón por devolverla. ¿Cómo lograron tanta tierra las forestales? Por una ley especial donde la subvención era el real negocio. Por comprar una hectárea, plantarla y explotarla, el Estado subvencionaba el 70%. El negocio ahora es que el mapuche se llene de eucalipto y pino, mientras ellos se dedican a comprar, acopiar y producir celulosa.

-La muerte del estudiante de la Ufro Matías Catrileo agravó la situación en la Araucanía. ¿ Se podría agudizar aún más el conflicto?

-La realidad del conflicto es que nosotros vivimos allí y eso nos hace defender y trabajar esas tierras. La represión siempre está de paso, pero nosotros quedamos. La estrategia represiva cambió y se duplicó el contingente policial con el único interés de provocar temor, reunir información, hostigar. Los carabineros son ahora los guardias forestales, los camperos de los ricos. No tienen otra función que proteger, fortalecer, expandir y perpetuar la dominación. Este es un conflicto político-histórico con el pueblo-nación mapuche que obedece principalmente al reconocimiento de su territorio y autonomía. No lo digo yo, sino la historia desconocida y tergiversada que aflora con la misma fuerza que el problema con Perú o Bolivia. Allí sí son válidos los tratados, los límites, cada centímetro de mar... Bueno, nosotros también trabajamos por recuperar lo robado. LND 

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  (Extracto de las respuestas de la Chepa).

EL FUNERAL QUE NO FUE

–¿Cuál fue la principal complicación que experimentó durante la huelga?

–La huelga fue un profundo acto de rebeldía frente a la soberbia y la arrogancia. Sentía sobre mí la responsabilidad de defender con dientes y uñas nuestra lucha. Sentí la muerte al lado de mi cama, por todas las señales que mi cuerpo presentaba y su deterioro progresivo. Algunos dirán: ¿cómo duró 112 días sin comer y sólo con yerbas medicinales? Debo decirles que desde el día 64 me llevaban al hospital para ponerme suero y exámenes. Hubo un momento en que ya no tenía venas y se me implantó un catéter [en el empeine]. No tenía donde escoger: era “por la razón o la fuerza”, y ya me había negado a recibir químicos para que funcionaran mis órganos y retardar el colapso. Fue así que estuve amarrada dos días de pies, manos y del tronco, aunque entendía que era la obligación de los médicos, y la mía resistirme.

–¿Temió por su vida?

–Llegó un momento tan claro para mí, que tuve que llamar a mi machi María Ancamilla, de Temulemu, y al lonko Pascual Pichún, para preparar los funerales. Para que fuera todo en orden y pudiera retornar adonde me inicié peleando por la lucha de mi pueblo; al lado de las tres comunidades: Temulemu, Didaico y Pantano. Era difícil hablar del tema con mi padre y plantearle que estaba muriendo, pero mi vida sólo dependía de la gracia de Dios.

–¿Cuáles son sus planes después de la cárcel?

–Yo seguiré luchando al lado de mi pueblo, pero por el momento no hay planes. Sólo esperanzas de obtener mi beneficio. Mientras, debo juntar dinero para una “mediagüita” y cositas para una casita, eso es lo primero. Lo claro es que será en el campo. Y emprenderé un proyecto autónomo de derechos humanos para dar ayuda jurídica a las comunidades de la resistencia.

 

Los martes de Merino

Con la siguiente nota, publicada en el diario Electronico El Mostrador, y firmada por Alvaro Cuadra, reinicio mis usuales envios interrumpidos por un viaje de trabajo...
Atentamente,
Pedro Alejandro Matta.
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6 de Febrero de 2007

Los martes de Merino

por  Álvaro Cuadra *

En estos días de verano, muchos chilenos contemplan despreocupados el horizonte infinito de nuestro océano. La televisión nos entrega imágenes alegres de playas y caletas donde se realizan fiestas y regatas. De algún modo, nos invade la sensación de vivir en un país que va encontrando los caminos para construir un mañana democrático y más justo.

Los medios se encargan de construir cotidianamente esta nueva realidad: una atmósfera soleada y optimista. Todo se ha naturalizado a tal punto que una regata en Chiloé ha sido supervisada por un buque de la Armada de Chile, el Buque Madre de Submarinos Almirante José Toribio Merino Castro: “Construido en los astilleros Karlskrona, Suecia e incorporado al servicio a contar del 7 de febrero de 1997, según Resolución C.J.A. Nº4520/12 de 12 de marzo de 1997. Zarpó a Chile el 24 de marzo del mismo año, recalando a Valparaíso el 4 de mayo”.

Ese nombre resulta penosamente familiar para un gran número de compatriotas. A los más jóvenes habría que recordarles que fue este personaje uno de los instigadores del golpe de 1973, el mismo que se autodesignó Comandante en Jefe y que prestó las instalaciones y buques de la Armada de Chile para que se cometieran atroces violaciones a los derechos humanos.

Los buques de la Armada de Chile tradicionalmente ostentan el nombre de héroes de la patria, por lo que resulta paradojal e inadmisible que se haya autorizado a bautizar una embarcación con el nombre de un golpista. No es necesario recordarles a los señores oficiales de dicha rama de las FFAA que, más allá de sus ínfulas aristocráticas, son empleados fiscales y que los buques son de propiedad de todos los chilenos.

Es de lamentar que en Chile, tras cuatro gobiernos democráticos, todavía persistan obstinadas estas trampas de la memoria que pretenden naturalizar hechos y personajes deleznables en nombres de avenidas y barcos. Haber bautizado a un buque de la Armada con el nombre del extinto miembro de Junta Militar de 1973 es una grave ofensa a todos los chilenos y a su gobierno. Si no fuera una triste realidad bien pudiera parecer un chiste de los “martes de Merino”.

Alvaro Cuadra, Investigador y consultor en comunicaciones


Aborígenes Chilenos Pescadores marítimos

Aborígenes Chilenos Pescadores marítimos

Los changos

Desde la desembocadura del río Loa y hasta Coquimbo, se situó un grupo de pescadores conocido como changos.

Este pueblo se caracterizó por la fabricación de balsas de cuero de lobo que utilizaban para uso propio y para intercambiarla por otros productos. Esta embarcación se construía de cuero de lobo marino, cuya piel era ablandada en agua dulce; luego se cosía y se recubría con aceite del mismo animal, dejando una pequeña abertura para introducir una caña que permitía inflarla. Sobre los flotadores se incorporaba una plataforma de madera que podía transportar de uno a cuatro navegantes. El desplazamiento se lograba mediante el uso de un remo de doble pala. Para pescar los changos usaban un arpón de hueso a cuyo extremo amarraban un cordel de cuero. Además, hicieron uso de redes que ellos mismos tejían con fibras vegetales o intestinos de animales marinos.

Respecto de su organización, se puede decir que los changos se agrupaban en familias pequeñas con asentamientos dispersos, que reconocían como su territorio un sector de la costa que contara con agua dulce para beber.

Su vivienda la construían con estacas de madera o costillas de ballena cubiertas con cuero de lobo y algas marinas. En el interior, las familias se acostaban sobre algas secas o cueros de camélidos.

Sus creencias religiosas fueron bastante escasas, pero se contaba entre ellas el culto a los muertos, pues los enterraban acompañados de herramientas y otros objetos.

Fuente> Icarito

Enviado por: Karla Rocha Haardt