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Centros Chilenos en el Exterior

Raúl Castro presidirá de la mano de Fidel

Raúl Castro presidirá de la mano de Fidel

Lanacion.cl 

Domingo 24 de febrero de 2008   

 Asamblea Nacional cubana designó al hermano del saliente gobernante para encabezar, en su reemplazo, el Consejo de Estado. Al asumir consiguió apoyo unánime para consultar decisiones claves al líder revolucionario.

Foto: Raúl Castro al asumir en la tarde de este domingo. Foto: EFE  

“Fidel está ahí, como siempre”, dijo el general Raúl Castro Ruz, de 76 años, al asumir esta tarde como nuevo presidente de Cuba en reemplazo de su hermano Fidel que debido a su persistente enfermedad decidió no aceptar una eventual nueva designación al mando de Cuba.  

La Asamblea Nacional de ese país, formada por 614 diputados, casi todos militantes o simpatizantes del Partido Comunista, designó a Raúl para encabezar el Consejo de Estado por los próximos 5 años, cargo en el que fue sucesivamente elegido el legendario líder revolucionario, de 81, durante 49 años hasta la enfermedad que lo sacó de la actividad pública en 2006.

En su primer discurso ante los legisladores, transmitido en directo a los cubanos por la televisión estatal, propuso que en el futuro los temas fundamentales de la conducción, principalmente los relacionados con la defensa del proceso político, fueran consultados con Fidel, lo que fue aprobado de manera unánime a mano alzada.

"Sólo el Partido Comunista, garantía segura de la unidad de la nación cubana, puede ser digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder" dijo al inicio de sus palabras junto con explayarse en destacar la figura de su hermano: "Fidel es Fidel, todos los sabemos bien, Fidel es insustituible y el pueblo continuará su obra cuando ya no esté físicamente porque siempre lo estarán sus ideas".

Afirmando que ahora su hermano dispondrá tiempo completo para desarrollar sus refelexiones y analizar el desarrollo de los distintos procesos hizo el pedido que confirma los augurios en orden a que Fidel mantendrá un rol relevante en la conducción.

"Seguro de expresar el sentir de nuestro pueblo, solicito a esta Asamblea, como órgano supremo del poder del Estado, que las decisiones de especial trascendencia para el futuro de la nación, sobre todo las vinculadas con la defensa, la política exterior y el desarrollo socioeconómico del país, me permita continuar consultándolas al líder de la revolución, el compañero Fidel Castro Ruz", refirió. 

Un estruendoso aplauso de los cientos de diputados siguió a la solicitud lo que lo llevó a proponer a Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea, someter a votación la iniciativa lo que fue aceptado a mano alzada en forma unánime por los presentes como éste lo confirmó luego.

Raúl Castro, presidente interino durante los últimos 19 meses, encabezó la lista única de candidatos presentada a la Asamblea. José Ramón Machado Ventura, médico de 77 años, es el nuevo primer vicepresidente de la cúpula cubana, en la que prácticamente solo ha cambiado Fidel Castro.

 

En la primera transición en el liderazgo cubano desde que los Castro y otros guerrilleros derrocaron al dictador Fulgencio Batista el 1 de enero de 1959, serán vicepresidentes del Consejo de Estado Carlos Lage, Juan Almeida, Esteban Lazo, Abelardo Colomé Ibarra y Julio Casas Regueiro, todos ya dirigentes conocidos del régimen, y el secretario será José Miyar Barruecos.

 

El problema no es con el huinca pobre y vecino

El problema no es con el huinca pobre y vecino

La Nacion.cl ///

Domingo 24 de febrero de 2008   

Por Claudio Betsalel (Bristol) 

Reinaldo Mariqueo, representante mapuche en Europa

 Entrevistado por LND en Bristol, el dirigente de Enlace Mapuche Internacional afirma que si su pueblo no logra pronto una autonomía plena, el conflicto se agudizará cada vez más, con consecuencias imprevisibles para Chile.

Foto: “El conflicto es entre los mapuches y aquellos que se han metido en sus tierras a explotarlos. Es una verdadera mafia que existe en el sur de Chile”, advierte Reinaldo Mariqueo.

Cuando se le pregunta si él es una suerte de “embajador” mapuche en Europa, Reinaldo Mariqueo sonríe. “Eso es lo que dice El Mercurio aclara de inmediato . Bueno, yo creo que lo dicen de una manera irónica A mí nunca me han nombrado embajador, yo soy un werkén. El werkén es el mensajero, no un jefe, porque los mapuches no estamos organizados jerárquicamente”, explica.

A sus 56 años, este antiguo militante socialista es un hombre de gestos reposados y mirada serena. Nos invita a tomar un café en la cocina de su casa-oficina de estilo victoriano, en el centro del puerto de Bristol, en el sur de Inglaterra.

Llegó aquí hace más de 30 años, cuando tuvo que escapar de Chile porque los servicios de inteligencia de la dictadura lo buscaban. En esta misma ciudad conoció a su esposa y tuvo un hijo. Ahora reconoce que le gustaría volver “algún día” a Chile con su familia, y que “lo que más echo de menos es mi tierra y mi gente”.

- Puede que no sea un jefe, pero usted es uno de los vínculos importantes de los mapuches con las organizaciones políticas europeas.

- Nuestra organización ha estado trabajando desde el año 1978, en que empezamos como Comité Exterior Mapuche. Después nos transformamos en Enlace Mapuche Internacional. Desde esa época nosotros representamos un nexo entre ONG europeas y organizaciones mapuches.

- ¿Qué grado de relación han desarrollado con partidos nacionalistas europeos, como Esquerra Republicana o Batasuna?

- Los vínculos que existen son directos entre Wallmapuwen, el partido mapuche que se formó hace un par de meses, y partidos políticos análogos que existen acá en Europa. Yo personalmente estoy interesado en desarrollar nuestros contactos con el Partido Nacional de Escocia y el de Gales, por la similitud de la situación mapuche y la de ellos.

- ¿Es efectivo que algunos partidos nacionalistas europeos están capacitando a cuadros políticos mapuches en temas de administración autonómica?

- No tengo conocimiento de ello Pero tampoco sé si los mapuches necesitan ese tipo de capacitación. Si miramos al pasado, los mapuches se administraban a sí mismos. Por siglos el pueblo mapuche fue independiente y soberano.

- ¿Están desarrollando iniciativas ante el Parlamento Europeo para el reconocimiento del pueblo mapuche?

- Sí, es un trabajo que los mapuches tenemos la obligación de hacer, ya que han tratado de exterminarnos como pueblo. Lo que nos da ánimo es que el derecho internacional está de nuestra parte.

- ¿Tiene buena llegada en el Vaticano?

- Sí, tengo algunos contactos. Pero es que históricamente el pueblo mapuche ha estado relacionado con la Iglesia. Y nosotros queremos mantener ese contacto que viene del pasado. Hay más confianza en la Iglesia que en las instituciones del Estado.

- ¿Usted apoya la idea de crear Wallmapuwen?

- Siempre he escrito sobre la necesidad de que el pueblo mapuche tenga un partido político. Y es porque nosotros hemos visto los avances que se han logrado en Europa luego de la formación de estos partidos. Además, podría crear cierto nivel de entendimiento entre mapuches y chilenos.

- ¿Participará Wallmapuwen en las próximas elecciones municipales?

- Sí, tengo entendido que sí.

- ¿Y qué resultados prevén?

- Está claro que con Wallmapuwen la derecha va a perder. Por eso es que “El Mercurio” y su cadena de diarios se han lanzado en picada contra el partido. Antes la derecha siempre ganó en el sur, porque jugaban con la buena voluntad del mapuche. Los mapuches no participaban en política porque no veían allí solución a sus problemas. Entonces, el Wallmapuwen crea una nueva situación. Yo estoy de acuerdo con su creación, porque en Europa ha funcionado. Lejos de dividir a los países y crear situaciones de separatismo, hay un mayor entendimiento entre las partes. Escoceses y galeses viven en armonía en Gran Bretaña porque hay una democracia fuerte. Y eso se puede replicar perfectamente en Chile.

- ¿Usted avalaría una solución autonómica al estilo español?

- Naturalmente, porque el pueblo mapuche fue autónomo, fue independiente y soberano. Tiene su territorio y tiene su cultura, sus héroes históricos. Tiene todo lo que un pueblo tiene que tener. Y tiene una cohesión de pueblo que se formó hace miles de años, mucho antes de la formación de la República chilena. Entonces, que ahora vengan a decirnos que tenemos o no derecho a ser un pueblo no corresponde.

- ¿El objetivo de un Estado mapuche independiente está descartado?

FOTO_03  W:200  H:150  24 kb- Yo no estoy de acuerdo con la idea de crear fronteras. En Europa las fronteras están desapareciendo porque no funcionan. Al final, lo que los pueblos necesitan es bienestar y no guerras, ni conflictos armados en los que sufre gente inocente.

- Hasta hace poco, el Gobierno chileno ha insistido en tratar el conflicto mapuche como un tema eminentemente policial. ¿Es peligroso este vacío político en términos de propuestas y voluntad de negociación?

- El conflicto mapuche es político, naturalmente, pero la solución judicial que le dan, la represión de las comunidades que luchan por la reintegración de sus tierras Todo eso es muy contraproducente. Eso es lo que ha creado conflicto entre los mapuches y sectores de la sociedad chilena. Y bien digo: sectores, porque el problema mapuche no es con el huinca pobre y vecino, sino con las multinacionales y las empresas forestales, los grandes latifundistas que se apoderaron de territorios mapuches hace 100 años. Hace unas semanas recibí un mail que venía de la región de los lafquenches. Me contaban que después de un siglo de esperar una resolución de la justicia chilena, decidieron avanzar y apoderarse de sus tierras. La justicia chilena no funcionó. Entonces, el Estado de derecho también tiene que ser revisado en Chile, porque funciona para unos pocos y no para todos.

- Desde el punto de vista de los mapuches, ¿ven diferencias en la relación con los gobiernos de la Concertación respecto del período de la dictadura de Pinochet?

- Estamos esencialmente en lo mismo. Quizás hubo más represión durante Pinochet. Pero cuando él creó la Ley Indígena, allá por el año 78 ó 79, los mapuches se levantaron cuando en Chile todavía nadie se atrevía a abrir la boca. Hubo enfrentamientos en el sur, destrucción de patrullas policiales. Entonces, Pinochet cambió rápidamente la ley.

- ¿Cómo se define en relación a la opción por la violencia por parte de la Coordinadora Arauco-Malleco?

- Creo que el problema ahí es que ha habido una represión muy fuerte por parte de la policía: los allanamientos, las torturas, los ataques contra mujeres Entonces, la reacción de la gente de la región es natural: defenderse. Y eso es lo que están haciendo. Porque la violencia crea violencia. Si la represión afecta tan fuertemente a otras regiones como allí, van a ver que todo el pueblo mapuche va a estar defendiéndose.

- ¿Cree que la solución del conflicto pase por que el Gobierno y la policía terminen con la política represiva?

- La política represiva nunca ha funcionado en ninguna parte.

FOTO_02  W:200  H:150  26 kb- La huelga de hambre protagonizada por Patricia Troncoso, la “Chepa”, parece haber remecido a la sociedad chilena en relación a la realidad del conflicto mapuche. ¿Qué puede decir respecto de ella?

- Ella tiene una convicción fuerte como mapuche. Y se decidió a luchar contra la injusticia que se cometió en su contra. Porque las acusaciones en su contra se basaron en suposiciones. No hubo comprobación del delito. Los testigos fueron pagados y cubrieron sus rostros. No hubo el debido proceso. Le aplicaron una ley de Pinochet.

- La Ley Antiterrorista.

- Sí. Y ahora las propias autoridades chilenas reconocen que fue un error [ ]. Ella decidió que entre estar 10 años presa y morir era mejor morir. Y estaba dispuesta a dar su vida. Conmovió a Chile y a las organizaciones de derechos humanos del mundo.

- Patricia Troncoso dijo a LND que “no tenemos otra opción que la confrontación”. ¿Está de acuerdo con ella?

- Sí. Como ya le expliqué, la gente que viene de esa zona, de Arauco-Malleco, ha sido tan reprimida Hay una situación militarizada allí. Entonces, esa situación crea este tipo de respuestas.

- El Gobierno chileno parece vacilar respecto a la eventual visita de un observador internacional para el conflicto mapuche.

- Bueno, como dijo [el vocero Francisco] Vidal, cualquier persona interesada en los derechos humanos puede viajar a Chile. Y lo han hecho. Ahora, personalmente, creo que Naciones Unidas debiera jugar un rol mucho más importante en el conflicto, porque si la situación no cambia se va a ir agudizando. La violación de los derechos humanos no es una situación interna de un país, sino una preocupación de la comunidad internacional.

- ¿Qué opinión le merece el nombramiento del nuevo comisionado presidencial para asuntos indígenas, Rodrigo Egaña?

- El interés por parte del Gobierno por designar a una persona con cierto peso, con ciertas atribuciones, puede ser un signo positivo. Pero si no hay ningún resultado a partir de esto, algo que sea tangible, los mapuches van a seguir pensando que esta es una manipulación más.

- ¿Qué debería proponer Egaña?

- El problema más serio que tienen los mapuches es el de las tierras, que han usurpado los latifundistas y las empresas forestales. Y también está el problema de los proyectos de desarrollo que se impulsan sin su consentimiento y que afectan a las comunidades. Las salmoneras, por ejemplo, están impidiendo a los mapuches pescar como lo hacían tradicionalmente para su propio consumo. Entonces, tiene que verse en los hechos lo que surja del trabajo de Egaña.

- ¿Los mapuches se sienten en conflicto con Chile?

- Muchos chilenos se sienten mapuches, y hablan el mapudungun. Por eso no creo que haya conflicto entre chilenos y mapuches, sino entre los mapuches y aquellos que se han metido en sus tierras a explotarlos, a apoderarse de sus tierras, a discriminarlos. Éstos son una minoría que controla el poder de las Fuerzas Armadas, de la policía local, de los jueces corruptos. Es una verdadera mafia que existe en el sur de Chile. Y tienen el control de los medios de comunicación. Cuando se ven las injusticias que comete esta gente que controla el poder en el sur, hasta al más pacífico le hierve la sangre.

 

El motín que aplacó Codina

El motín que aplacó Codina

La Nacion.cl Domingo 24 de febrero de 2008   

Por Jorge Escalante 

Ante 80 almirantes (R) defendió diligencia judicial a bordo de la Esmeralda

El máximo responsable de la Armada ordenó el despido del almirante (R) Kenneth Gleiser Joo, del Hospital Naval de Talcahuano, quien había atacado al alto mando por no proteger a los oficiales investigados por la desaparición del sacerdote Miguel Woodward. La reunión entre el comandante en jefe y los almirantes (R) no tiene precedentes en democracia.

Los 80 almirantes retirados llegaron puntuales a la cita. Uno de ellos, Kenneth Gleiser Joo, quemaba las naves rebelándose con una declaración cuero de diablo.

La reunión, convocada con premura por el comandante en jefe de la Armada, almirante Rodolfo Codina, no tenía precedentes en la Marina desde el reinicio de la democracia.

El corazón del conflicto volvía a ser la Esmeralda, usada como buque-prisión después del golpe de 1973. Y Gleiser era uno de los cinco altos oficiales retirados que la jueza Eliana Quezada citó a declarar a bordo de la nave el pasado 12 de diciembre.

Las torturas a los detenidos en el buque-escuela y la muerte y desaparición del sacerdote Miguel Woodward eran los espectros que esa mañana acechaban en cubierta.

El 30 de enero de 2008, día del encuentro de los 80 marinos en retiro con el almirante Codina, había transcurrido ya más de un mes desde la diligencia judicial en el molo de abrigo porteño. Pero la bola seguía rodando, arrastrando más nieve y barro a su paso.

Porque si bien Gleiser se allanó ese día a subir a bordo, demandado por la magistrada, no perdonó lo que consideró una ofensa y abrió los fuegos.

El lugar de la reunión, la antigua Escuela Naval, frente al Paseo 21 de Mayo del Cerro Playa Ancha, brindaba ese día el nostálgico paisaje de la bahía de Valparaíso. Pero ninguno reparó en él, pues la convocatoria era "para que volaran plumas", según uno de los asistentes.

El almirante Gleiser, médico neurocirujano de profesión en la Marina todos se nombran almirantes cuando integran ese cuerpo, a pesar de que hay contraalmirantes, vicealmirantes y un solo almirante, que corresponde al comandante en jefe , había ido muy lejos.

Terminada la indagatoria, se fue a su casa y redactó la denuncia que envió por e-mail al resto de los almirantes en retiro. Sus iracundas palabras las publicó el diario "El Observador", de Viña del Mar, el 19 de enero pasado.

El texto llegó a ese diario a través de un tercero que dijo ser "enviado" por Gleiser, cuestión que éste después negó a través del mismo medio, pero sin desconocer el contenido.

"Se han atropellado las más rancias tradiciones y reglamentos de la Armada. Un buque fue abordado por otro poder del Estado y su comandante se quedó sin mando por siete horas. La Armada se avergonzó de sus oficiales y los escondió", escribió Gleiser.

Unos párrafos antes también dijo que, cuando le tocó su turno y la jueza le ordenó subir a cubierta junto a los otros cuatros capitanes de navío retirados, "subí a un buque fantasma". Y a continuación lanzó otro flechazo: "El comandante [del barco] y el abogado Figari [de la Fiscalía Naval] estaban escondidos".

Por ello su frase de "la Armada se avergonzó de sus oficiales y los escondió". El comandante de la Esmeralda era en ese momento el capitán de navío Humberto Ramírez Navarro, que hoy se desempeña como jefe de gabinete de la subsecretaria de Marina, Carolina Echeverría.

El ex jefe de Sanidad Naval de la Armada y ex director del Hospital Naval de Talcahuano dijo también en su denuncia que esa mañana "a este almirante y a los cuatro oficiales superiores se nos hizo esperar en el vehículo a pleno sol por tres horas ( ). Ningún oficial se presentó a ofrecernos un vaso de agua ( ). Se le informó [de la situación] al almirante Millar [Cristián, comandante entonces de la Primera Zona Naval], y éste contestó que no podía intervenir".

 

ADHERENTES Y ACOMPAÑANTES

El correo electrónico, medio que usó Gleiser para difundir el texto de su protesta al interior del cuerpo de almirantes en retiro, comenzó a circular masivamente, recibiendo comentarios tanto o más incisivos contra la jefatura naval.

El abogado y dirigente gremial camionero Mauricio Cordaro Dougnac afirmó: "He recibido con estupor e indignación el e-mail. Daré a conocer públicamente estos insólitos hechos en el programa radial que mantengo en Portales de Valparaíso".

Un tal "Carlos Contador" que sería un coronel (R) de Ejército, asiduo escritor en las páginas nostálgicas de la dictadura que circulan en la red se sumó en la red electrónica a las críticas: "Es increíble que pase esto y especialmente en la Armada, que siempre defendió a los suyos y que su mayor valor ha sido la caballerosidad y el honor. Me puse en la situación del almirante y de los navíos, y me puse rojo de rabia y vergüenza".

Esa mañana, Gleiser estuvo acompañado en el molo por los capitanes de navío (R) Ricardo Riesco, Eduardo Barison, Humberto Santamaría y Tomás Ilich.

En 1973, Riesco era instructor de los guardiamarinas recién egresados de la Escuela Naval que cumplían su instrucción a bordo de la Esmeralda, y desde allí pasó a integrar el grupo de oficiales prácticamente todos infantes de Marina que se encargaron de la represión en los principales centros de detención de Valparaíso los primeros meses después del golpe militar: la Academia de Guerra Naval y el Cuartel Silva Palma en el Cerro Playa Ancha.

Barison era el segundo jefe de la Esmeralda, al mando del comandante Jorge Sabugo, ya fallecido. Y Santamaría e Ilich eran los oficiales de guardia el día en que Woodward llegó al barco, entre el 16 y el 20 de septiembre de 1973.

 

HABLA CODINA

Pero aquel 30 de enero, en la antigua Escuela Naval del Cerro Artillería, el almirante Codina golpeó la mesa. Las cosas habían llegado muy lejos, teniendo en cuenta que los ataques se debían a que se había cumplido con las disposiciones de una jueza que investigaba tan delicados y dramáticos asuntos.

Lo primero que hizo fue ordenar que Gleiser, a causa de sus dichos, fuese despedido del Hospital Naval de Talcahuano, donde prestaba sus servicios como médico.

A pesar de estar de vacaciones en Puyehue, el comandante en jefe de la Armada contestó la llamada de LND. "Efectivamente, esa reunión la cité porque las cosas estaban yendo muy lejos y se estaba maltratando a la institución y su mando. También ordené que se despidiera al almirante Gleiser por desleal, porque alguien que ofende así no puede seguir trabajando para la Armada", dijo Codina, relajado.

"Para le fecha en que fue la reunión, el 30 de enero, llegaron muchos, alrededor de 80 almirantes en retiro. Recibí el apoyo de la gran mayoría, e incluso el almirante Douglas Aschcroft, que inicialmente había apoyado a Gleiser, me ofreció públicas disculpas", afirmó.

El almirante Codina fue más allá y desmintió a Gleiser: "No es verdad que ese día se les mantuviera encerrados en un vehículo por tres horas en el molo, porque todos se pudieron bajar mientras esperaban que la magistrada los llamara, e incluso caminaron por el molo y subieron a otros barcos de la institución". Por tanto, sostiene que decir que no les dieron ni un vaso de agua "es falso", porque lo pudieron tomar en cualquier parte.

"Hay que entender que la Armada tiene que cumplir con las disposiciones judiciales en un Estado de derecho y en una democracia, y ello no significa pasar por encima del honor de nadie ni denigrar a la institución", manifestó. Para el comandante en jefe, quien retoma sus funciones los primeros días de marzo, el problema "está resuelto".

Y para fijar su posición ante la Marina y la oficialidad en retiro redactó un comunicado que envió internamente (ver texto completo en lanacion.cl).

"Este almirante reitera que, con la misma intensidad con que seguirá velando por los mejores destinos de todo el personal en retiro, no aceptará actos o conductas que atenten contra el prestigio, dignidad y honor de nuestra institución. Esto, en la convicción de que la lealtad para con la Armada y el mando naval es una obligación irrenunciable, siendo su preservación y práctica el único camino para mantener en alto los valores trascendentes de nuestra institución. En esto, el compromiso es de todos los oficiales, tanto en servicio como en retiro, y debemos asumirlo con el máximo de acuciosidad y rigurosidad", dice el párrafo final de la "Posición institucional respecto a críticas expresadas por el contraalmirante (R) Kenneth Gleiser, vía correo electrónico", que firmó el almirante Codina.

 

EN EL PUNTO PENAL

El contraalmirante (R) Kenneth Gleiser está en duros aprietos, y no precisamente porque lo despidieran del hospital donde trabajaba o porque el almirante Codina lo llamase a terreno. Gleiser es uno de los candidatos a ser procesados por el crimen de Woodward, al menos como encubridor, en la resolución que la jueza Quezada dictaría en marzo.

Aunque inicialmente negó todo, al final reconoció ante las evidencias, como varios de los oficiales (R) de la Armada indagados en esta causa.

Gleiser no sólo vio a Woodward moribundo cuando llegó a la Esmeralda, sino que subió con él a bordo para examinarlo y ordenó que lo trasladaran de urgencia al Hospital Naval, entonces en Playa Ancha, en cuyo trayecto murió y su cuerpo desapareció para siempre.

La bitácora de la nave, entregada por la Armada a la jueza, y testigos, señalan al médico que llegó a integrar el cuerpo de almirantes. "Venía con los órganos internos destrozados y no tenía posibilidades de sobrevivir", fue la cuenta que Gleiser dio ese día a su comandante en el crucero Latorre, capitán Carlos Fanta, hoy fallecido. Desde ese barco bajó el médico a examinar al sacerdote.

La magistrada también debe resolver si, por distintos niveles de participación, encausa a otros oficiales (R). Entre ellos está el almirante (R) Guillermo Aldoney Hansen, que en 1973 era jefe del Estado Mayor de la Primera Zona Naval de Valparaíso, y supo del estado en que el sacerdote llegó al barco e hizo las gestiones para que Gleiser llegara a la Esmeralda desde el Latorre.

"Tenía una pulmonía", declaró Aldoney en el proceso, mientras que a la Comisión Rettig dijo el 22 de octubre de 1990: "Lo de Woodward fue un accidente". Y agregó: "Por este hecho no se inició una investigación".

Se estableció judicialmente que Woodward fue llevado primero a la Academia de Guerra Naval, donde habría sido duramente torturado, y desde allí conducido a la Esmeralda. La comandancia de esa academia la asumió tras el golpe de Estado el capitán de navío Sergio Barra von Kretschmann, un relevante hombre de la Armada que participó en la DINA y está procesado ya en otras causas.

El mando operativo de ese centro de tortura, bautizado irónicamente por los detenidos como "El palacio de la risa", lo tenía el entonces capitán de corbeta Juan Mackay Barriga, que también llegó después al cuerpo de almirantes. Por ello, Barra y Mackay están en la "lista de espera" de la magistrada Quezada. Mackay es el vicepresidente del cuerpo de almirantes en retiro, que preside Rigoberto Cruz-Johnson.

La indagatoria identificó asimismo al jefe de la patrulla naval que apresó al sacerdote y lo condujo a la Academia de Guerra de quien mantendremos en reserva su identidad para no entrabar la investigación , que también podría tener responsabilidades penales.

Una nueva era Castro, ya sin Fidel

Una nueva era Castro, ya sin Fidel

Iternacional

Foto: Fidel Castro ha dado perfil a la revolución cubana.

El mensaje publicado hoy, en el que Fidel Castro abandona formalmente las funciones que detentaba desde hace 50 años, tiene importancia histórica pero no significa la inmediata apertura a la vida democrática en la isla.

Fidel Castro no deja lugar a dudas en cuanto al propósito de su mensaje difundido hoy. La carta forma parte de un proceso orientado, según palabras del propio remitente, a preparar sicológica y políticamente al pueblo cubano para la ausencia de su "máximo líder".

 Elecciones parlamentarias: ¿rumbo a la normalización?

Foto: Elecciones parlamentarias: ¿rumbo a la normalización?

Un proceso visible

El mundo ha seguido con atención cada etapa de este camino, desde el nombramiento de Raúl Castro como Presidente del Consejo de Estado, el 31 de julio de 2006, hasta la afirmación de Fidel el pasado 1 de diciembre, cuando dijo "mi deber elemental es no aferrarme a cargos".

Con miras a la sesión parlamentaria del próximo día 24, el aún Comandante en Jefe anuncia ahora que no aspirará ni aceptará ocupar de nuevo el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe. Esto deja abierta la posibilidad de que el líder sea elegido de todas formas. Pero dadas las condiciones físicas de Castro, el anuncio parece irreversible y por tanto el propio líder declinaría el nombramiento en caso de producirse.

Así, lo que en realidad sorprende de la carta publicada en el diario oficial Granma es que el líder cubano vaya cumpliendo, efectivamente, cada paso de los que anuncia y se vaya desprendiendo, aunque a cuentagotas, de un poder que detentó de manera unipersonal a lo largo de décadas.

La nueva era Castro

¿Significa todo esto que en Cuba ha comenzado el proceso de democratización que tantos anticipan desde el exterior? La carta de Castro también tiene una respuesta, y ésta es negativa.

Raúl Castro preside el Consejo de Estado. 

Foto: Raúl Castro preside el Consejo de Estado.

Dice el líder cubano: "Afortunadamente, nuestro proceso cuenta todavía con cuadros de la vieja guardia, junto a otros que eran muy jóvenes cuando se inició la primera etapa de la Revolución. Cuentan con la autoridad y la experiencia para garantizar el reemplazo."

En otras palabras, la meta consiste en transitar de un caudillismo absoluto a un gobierno con mayor reparto en el poder. Pero todo quedará, según prevé el líder cubano, en manos de una cúpula fiel al conocido rumbo. En Miami, enclave principal de la oposición al gobierno cubano y a su líder, incluso se cuenta con que la nueva nomenklatura profundizará el modelo actual. Una nueva era Castro, ya sin Fidel.

La hora inevitable

La misiva supone el primer cambio formal en la cima de la jerarquía cubana en medio siglo. También prefigura el rumbo que pretende tomar la jerarquía comunista, primero, con la nueva conformación del Parlamento; y luego, con el relevo que inevitablemente deberá de producirse cuando llegue la hora de "cumplir el deber hasta el último aliento."

En 2006 se acentuó la debacle física de Fidel Castro. 

Foto:  En 2006 se acentuó la debacle física de Fidel Castro.

La hora en la que ni Fidel, ni todo el gobierno cubano, serán capaces de escribir por entregas y publicar en el Granma el guión completo de la historia.

Todo ello sin duda es de la más profunda importancia para la isla y para la estabilidad regional.

 Enrique López Magallón

DW-WORLD.DE

COMANDO UNITARIO DE ORGANIZACIONES DE EX PRISIONEROS POLÍTICOS Y FAMILIARES

RESUMEN REUNION DE EVALUACION COMANDO UNITARIO

5-6    FEBRERO DE 2008.         

Con la participación de 11 miembros del Comando Unitario se inicia la reunión reconociendo que la falta de una adecuada metodología de trabajo en el 2º Encuentro en Valparaíso, impidió hacer un análisis y balance de avances y retrocesos del trabajo realizado por este Comando, por lo que esta reunión tiene como objetivo hacer una evaluación en relación a nuestra Plataforma y definir las tareas a realizar en los próximos meses.

Junto con ello se espera  concordar criterios de acción y visiones comunes para enfrentar la relación con los diversos actores de la sociedad que resulten relevantes para nuestros objetivos, y discutir  temas que en la urgencia del trabajo diario, no logramos  profundizar.

            En la primera jornada analizamos los avances logrados en la Plataforma Unitaria: (la numeración corresponde a puntos de la Plataforma)

 Reparaciones Civiles y Políticas

1.- Reapertura  de registros de Ex Presos  Políticos:  

En una primera etapa se entregó la visión del Comando respecto de la Ley 19.992 como  reducida, discriminatoria y que no cumple los estándares internacionales de Reparación, logrando el apoyo de diversos sectores de la sociedad y que se tradujo en dos proyectos de acuerdo de la Cámara para reabrir los registros.

            En Agosto de 2007 en reunión con Viera Gallo, éste sugiere que ante la caída o demora  del proyecto del Instituto de DDHH, se podría hacer una reapertura vía decreto presidencial, propuesta que ha sido reiterada por el Ministro Vidal en reunión reciente, informando de la disposición de la Presidenta  a llevarlo a la práctica .

3.- Restitución de derechos Civiles y Políticos:

            La ley 20200 permitió la eliminación de antecedentes a un grupo de ex PP procesados por Fiscalías Militares, y desde algunos meses, un equipo  especial del Servicio de Registro Civil recorre el país en coordinación con el Comando, revisando situaciones que puedan eliminar antecedentes por vía administrativa; sin embargo continúa pendiente la restitución de derechos civiles y políticos, pues lo que hace el Registro Civil es eliminar las anotaciones prontuariales.

4.- Anulación y sobreseimiento de procesos: 

Se está realizando catastro para anular procesos pendientes esencialmente a casos de los años 70  al 78.

5.- Anulación de secreto de 50 años:

En esta materia hay una negativa tajante desde el Gobierno con el apoyo natural de toda la derecha de cambiar esta situación.

Análisis:

            En esta área podemos decir que hay algunos avances limitados por la voluntad política del Gobierno y Parlamento, en los cuales lo mas  significativo sería la posible reapertura de registros.

            Esta situación obligaría a prepararnos como Contraparte Social al Gobierno para opinar sobre la composición de la Comisión que se encargue de la reapertura, de su

limitación en el tiempo, de la idoneidad del personal que haga la tarea en terreno, así como una visión clara de cómo entendemos el frustrado IDDHH

Reparaciones materiales.

.- Incompatibilidad  de beneficios:

Se ha abierto una brecha para judicializar el tema por la vía administrativa, ya que se solicitará a Contraloría aclarar  si el beneficio de la Ley 19.992 es un Bono compensatorio y/o Pensión lo que definiría la compatibilidad de los beneficios de exoneración y de Ley Valech.

            Esto abriría la posibilidad de  que se resuelva masivamente o bien que hagamos acciones ante el INP,  para exigir  ambos beneficios. 

7.- Heredabilidad:

También es  un tema que se ha logrado posicionar, pues no solo implica reconocer que el daño de la prisión y tortura alcanza a todo el entorno familiar, como sí lo hace el programa PRAIS, sino que además nos obliga a reivindicar el derecho a morirnos sin dejar a la familia en la indefensión.

10.- Atención de Salud Oportuna y eficiente: 

Si bien el programa PRAIS no es ajeno a las deficiencia de todo el sistema de Salud, lo concreto es que en algunas localidades se ha ampliado la atención especial a los beneficiarios  del área de salud  mental a atención dental, oftalmología, medico general de dedicación exclusiva para beneficiarios PRAIS. Por otra parte se ha implementado asociaciones de beneficiarios PRAIS en todo el país, los que en esta etapa luchan por transformar las normas técnicas PRAIS  en Ley de la República.

Becas de estudio: 

A partir de declaraciones de prensa de la Ministra Provoste y la posterior aprobación en la Partida Presupuestaria del año, la ampliación del beneficio a Hijos o Nietos de Ex PP., se solicitó entrevista con MINEDUC para analizar los alcances de esta información y posteriormente elaborar el reglamento que regula la utilización  de este beneficio.

            Para ello se estableció una mesa de trabajo que tuvo una serie de reuniones con los miembros del Comando Unitario que desembocaron en una propuesta de reglamento elaborada por su División Jurídica, la que se encuentra actualmente en trámite de toma de razón en Contraloría, esperándose para  Marzo su aprobación definitiva.

Vivienda:

Se informó de diversas experiencias de grupos de ExPP que han logrado generar alternativas de vivienda para los socios, que pueden ser  ejemplo a replicar en otras regiones, información que se hará llegar oportunamente, a través de un instructivo para regiones.

 SEGUNDA  JORNADA.

       Se toma como base de la discusión, el documento de  propuestas presentado por el compañero Retamal que establece cinco temas a discutir y resolver respecto de nuestro accionar concreto y de las debilidades observadas.

1.-        Establecer estrategias en el ámbito jurídico y frente a los poderes del Estado

2.-        Política de alianzas

3.-        En lo orgánico, impulsar un cambio cualitativo de la Coordinación para fortalecer el Comando

4.-        Comunicaciones

5.-        Calendario de Movilizaciones

1. Ámbito Jurídico y Estado:

      Se hace imprescindible acelerar la generación de equipos jurídicos  para la

presentación de querellas por centro de tortura y revitalizar aquellas que ya están en curso:

            Es necesario recalcar a los compañeros que este es un proceso lento y que sus éxitos no se miden en el corto plazo ni por la cantidad de inculpados, sino que es un mecanismo para romper con la impunidad y superar la primera etapa de querellas contra Pinochet que tuvieron un efecto puramente testimonial.

Primera etapa: agrupar a la gente por centro de tortura o por procesos para iniciar la etapa de elaboración de las querellas.

            Al respecto se debe solicitar apoyo a los Cros. de Concepción (querella Isla Quiriquina) y de Valparaíso (Querella Silva Palma) y otras que ya estén en proceso especialmente en Santiago..

            Es necesario recalcar a los compañeros que este es un proceso lento y que sus éxitos no se miden solamente por la cantidad de inculpados sino que es un mecanismo para romper con la impunidad y  superar la primera etapa de querellas contra Pinochet que tuvieron un efecto puramente testimonial.

            Esta tarea requiere además la conformación de equipos de procuradores en cada región donde se realicen querellas para hacer el seguimiento.

            También se hace necesario construir mecanismos de financiamiento y de acceso a la Justicia Internacional a medida que se vaya desarrollando el proceso-

            En cuanto al tema de exonerados Ex PP, una vez resuelto el tema en Contraloría deberemos definir estrategia a seguir en conjunto con todos los miembros del Comando Unitario.

Relaciones con autoridades:

            En cuanto a actividades en espacios institucionales, se ha adelantado respecto de la solicitud de una Sesión Especial de la Cámara para tratar específicamente el tema de los ex PP, para lo cual es necesario reunir 40 firmas de apoyo de Parlamentarios.

            Se realizó una reunión con Patricio Walker, Pdte. de la Cámara de Diputados, quien manifestó disposición de apoyar la iniciativa y convocarla a la brevedad, apenas se cumpla el reglamento en cuanto a firmas de apoyo.

            Por otra parte, Aguiló sugirió crear un grupo parlamentario transversal  y  representativo de apoyo a las demandas de los Ex PP que pudiera acompañarnos en algunas reuniones con personeros de Gobierno, lo que debemos concretar a la brevedad.

            Para ello se hace imprescindible que los compañeros en cada región insistan ante sus parlamentarios y autoridades regionales sobre el tema, haciéndoles  llegar una carta tipo para entregar en sus respectivas zonas.

2. Política de alianzas:

            La posibilidad de establecer alianzas con otros sectores sociales requiere  involucrarnos en sus problemáticas, solidarizar  y definir las transformaciones sociales  y los Derechos Económicos, Sociales y Culturales como el eje de nuestra relación con las demás organizaciones.

            Con las organizaciones de ex PP del exterior, difundir la experiencia del Comando Unitario, formalizar vínculos y plantearles la necesidad de su participación especialmente en la tarea de Memoria en la cual su aporte puede ser importante, al igual que la difusión de nuestra plataforma y declaraciones en el exterior.

  3. En lo orgánico:

            Establecer criterios comunes de organización a través de la confección de cartillas de formación en DDHH.

            Cualquier documento emanado del Comando Unitario debe ser firmado por  un representante de cada una de las 4 organizaciones a fin de garantizar la representación unitaria, especialmente en la relación con autoridades de Gobierno, Judiciales o Parlamentarios, a fin de evitar la personalización de los contactos..

            Se define que cualquier declaración, acción pública o relación con cualquier autoridad que se refiera a las actividades del Comando Unitario debe realizarse consensuadamente, informando a los demás miembros del Comando y de preferencia deberá realizarla el vocero que corresponda según turno de coordinación  trimestral acordado.

            A la brevedad,  debemos establecer con claridad, cuánto estamos dispuestos a entregar de nuestra soberanía de organización en aras de un trabajo unitario teniendo como marco la  Plataforma.

4. Comunicaciones:

En el ámbito comunicacional y de relaciones, se hace necesario confeccionar material para charlas y difusión que puedan ser usados en todo el País.

            También se hace imprescindible levantar a la brevedad página Web del Comando y la elaboración de un boletín de carácter nacional, lo que se debe resolver a mas tardar en Marzo.

            En el ámbito internacional se presentará  una propuesta de trabajo y relaciones internacionales para ser evaluada por el Comando Unitario, que nos permita avanzar en acciones comunes con los compañeros Ex PP del Cono Sur de América a propósito del Plan Cóndor, la Escuela de las Américas, y la solidaridad con las luchas de los pueblos latinoamericanos.

5. Movilización Nacional:

      En el terreno de las Movilizaciones se  analiza la propuesta de una Marcha Nacional que presentan los compañeros de Concepción de acuerdo al mandato del 2º Encuentro Nacional-

     Su propuesta es  movilizar a los compañeros de la zona norte y Sur, concentrándolos en las cercanías de Santiago para finalizar en una movilización general en el centro de Santiago.

     Se discutió esta y otras  opciones, y finalmente se acuerda aprovechar las reuniones nacionales que harán próximamente las tres organizaciones de Ex PP en el mes de Marzo, para evaluar el real estado de sus fuerzas y allí definir una postura respecto de la movilización y fijar metodologías, condiciones, convocatorias y fechas de realización.

     En caso de que una organización resuelva realizar esta marcha, deberá definir el o los encargados con sus nombres para hacerse responsables de la tarea.

     Se decide elaborar una declaración sobre el problema mapuche reiterando la condición de presos políticos de los compañeros encarcelados y/o procesados.

Síntesis Final:

   Se evalúa como un positivo avance de las organizaciones de Ex Presas y Ex Presos la existencia de este Comando Unitario, que ha permitido superar diferencias, establecer nuevas relaciones de confianza y trabajo unitario, y por sobre todo la imagen de una coherencia en nuestras propuestas y solidez de nuestra relación entre organizaciones que ha potenciado y abierto caminos en la relación con el mundo social y político.

   Creemos que este es un año de muchos desafíos y actividades para nuestras organizaciones, pero que con la fuerza de la unidad seremos capaces de avanzar en nuestra lucha por Verdad, Justicia, Reparación Integral y  contra la Impunidad.

Comando Unitario de Ex Prisioneros Políticos y Familiares.

comando.unitario@gmail.com

 Santiago, 14 de Febrero de 2008.

 

"El problema con Santelices es que no tuvo carácter

"El problema con Santelices es que no tuvo carácter

Domingo 17 de febrero de 2008   

Por Mirko Macari / La Nación Domingo 

Genaro Arriagada echa abajo la tesis de Emilio Cheyre

El ex ministro y analista político cree que sería una "monstruosidad" quitar los derechos políticos a un ciudadano por lo que hizo hace 30 años. También distingue entre el Ejército y los militares que cometieron crímenes. "El país se reencuentra con el Ejército, pero eso no pasa por reconciliarse con la Brigada Mulchén... Eso sería una abyección", afirma.

 Los militares son un tema de siempre para el ex embajador, ex ministro y hombre histórico de la Concertación. Durante la dictadura de Pinochet fueron su objeto de estudio en su condición de analista, pues "cuando se produjo el golpe, mi sensación fue que los civiles no sabíamos nada del mundo militar, y en consecuencia me dediqué a investigar y a escribir". Tiene varios libros sobre el pensamiento político castrense, así como sobre la política militar de Pinochet, algunos de ellos publicados en inglés. "En general, esos textos son leídos en la Academia de Guerra, porque nunca han tenido insultos a las Fuerzas Armadas. En otro plano fui duro con los abusos. Recuerdo haber escrito prólogos de libros [como "Quemados vivos", sobre el caso de Rodrigo Rojas de Negri y Carmen Gloria Quintana] de esa mujer admirable que fue Patricia Verdugo", señala. Ya durante los años ochenta, Arriagada planteaba en sus textos que las violaciones de los derechos humanos cometidas por los militares no fueron responsabilidad del Ejército, sino responsabilidades individuales, a menos que la institución hubiese tenido una actitud de encubrimiento.

Ese es el gran karma que arrastran los militares hasta hoy, como lo demuestran los últimos sucesos.

Hay un hecho que es mundial: qué hacer con los abusos ocurridos en materia de derechos humanos, y es así en todos los países de la Tierra que tuvieron dictaduras militares en los años sesenta. Es un problema que está en la Unión Soviética, en Europa Oriental, en España, en América Latina, en Sudáfrica.

Y que no tiene respuesta definitiva.

No la tiene, y no hay respuestas fáciles. Los que han buscado atajos se han dado cuenta que han cometido tremendos errores. Los españoles, después de la Guerra Civil y de la dictadura de Franco, creían haber enterrado el tema, pero hoy basta llegar a España para saber que está flotando en el aire. Los uruguayos creyeron haber zanjado la cuestión a través de un plebiscito en su oportunidad, Julio María Sanguinetti me dijo que veía al pueblo uruguayo yendo a depositar su voto en la urna con la nariz apretada , pero el asunto volvió.

Finalmente, en ninguna parte las amnistías ni los puntos finales resultaron eficientes.

Ni las leyes de amnistía ni los puntos finales han sido solución, por el contrario. Pero, además, este no es un tema con las instituciones militares, sino con individuos que usando el uniforme cometieron crímenes que están condenados en la legislación desde siempre, que no son actos de guerra ni nada. Sacar a un tipo de una cárcel y torturarlo hasta matarlo no es un acto militar. Al revés, es una ofensa al honor militar. Creo que Chile se está reencontrando con sus Fuerzas Armadas, lo prueban todas las encuestas, pero lo que los países no aceptan es reencontrarse con los militares que cometieron crímenes. Son cosas muy distintas. El país se reencuentra con la institución centenaria que es el Ejército, pero eso no pasa por reconciliarse con la Brigada Mulchén Eso sería una abyección.

Probablemente vamos a seguir con este problema por mucho tiempo más como parte de la vida institucional del país.

Así va a ser. Pero eso, aunque doloroso, es más sano que la impunidad.

Ahora bien, Cheyre en su carta a la clase política dice: "Me inquieta que se terminen dilapidando los acuerdos alcanzados y se intente imponer una sanción moral a quienes han defendido y asumido la verdad", pues Santelices nunca ocultó ante el tribunal su actuación.

Pienso que la defensa que Cheyre y otros hacen del general Santelices no encuentra fundamento ni en la teoría militar ni en el honor militar.

Se argumenta que el general Santelices recibía órdenes.

Si; pero la obediencia de los militares a sus mandos no es ilimitada ni ciega ni irreflexiva. Hay una vasta literatura sobre esto. En el Ejército alemán había un principio que se llamaba de la "corresponsabilidad" y que establecía que el jefe que daba la orden no era el único responsable, sino también el que la transmitía y el que la ejecutaba. Y este principio no lo impusieron los activistas de derechos humanos, sino los más grandes militares prusianos, el mariscal Von Moltke o Luddendorf. Sin embargo, lo derogó Hitler. Después de la Segunda Guerra Mundial, el Ejército francés lo incorporó en sus reglamentos de disciplina, señalando que el inferior que ejecuta una orden que comporta un acto ilegal asume plenamente la responsabilidad penal del mismo. Los ingleses son aún más claros: si una persona que está obligada a obedecer a un superior recibe de éste una orden ilegal, no debe cumplir tal orden, y en caso de hacerlo, caerá en la responsabilidad penal.

El general Cheyre, en declaraciones a Radio Duna, ha dicho que los acontecimientos suscitados a partir del caso de Santelices son el momento más crítico, lamentable y peligroso del proceso democrático.

Esa es una demasía. Pretender que la democracia está en un momento crítico porque a una persona se le presiona para que renuncie a la condición de general de la República, debido a que cuando era teniente se vio envuelto, cierto que en una función menor, en un asesinato colectivo de prisioneros políticos, que escuchó de modo presencial las descargas que consumaban el asesinato y que respecto de esos hechos guardó silencio durante casi 30 años esa es una exageración inaceptable. Lo que es claro es que el general Santelices nunca informó de esto, salvo cuando fue citado por el juez Guzmán, y eso fue 30 años después del hecho, y esa es una responsabilidad moral no menor.

Cheyre está defendiendo a alguien que no cometió un crimen, y él invoca un acuerdo en el Gobierno de Lagos. Está haciendo un punto político más allá de lo procesal.

Desconozco si ha habido acuerdos políticos entre el Gobierno de Lagos y el Ejército. Me parece sorprendente, porque en definitiva eso implicaría llamar a los comandantes en jefe a una deliberación política.

Pero en el documento de Lagos "No hay mañana sin ayer" dice: "Proponemos también diferenciar la responsabilidad de quienes actuaron bajo temor a represalias que amenazaban sus vidas en estado de ignorancia insuperable que prácticamente anulaba su capacidad de decisión, de aquellos otros que organizaron, planificaron la represión, dieron las órdenes, dirigieron la ejecución de crímenes, por lo que ejecutaron directamente con pleno discernimiento". Ahí hay una doctrina de la autoridad máxima, el Presidente.

Él dice diferenciar, pero no exculpar. No la conocía, pero la frase de Lagos me parece razonable. Uno no puede poner en el mismo caso a quien diseñó una política de exterminio, como se hizo con el MIR, que con aquel que teniendo conocimiento de ese hecho no lo denunció. La transición chilena ha sido muy cuidadosa en los matices. Aplicada a Santelices es parecido a lo que digo: él no diseñó el crimen, ni lo ordenó ni lo ejecutó. Pero los hechos en que se vio envuelto no son menores: yo entrego 14 personas maniatadas, vendadas, sé lo que van a hacer con ellas, me retiro, escucho las descargas, sé que las han asesinado, y guardo el silencio durante 30 años. Uno puede llegar a comprender y decir: este señor tenía 20 años, era un teniente, se vivía en una dictadura, pero eso no excluye una responsabilidad moral.

¿Qué quiere Cheyre?

En el fondo, Cheyre quiere situar los hechos en un contexto amplio, diciendo algo así como que "el que esté libre de pecado que tire la primera piedra".

En cierto aspecto Cheyre tiene razón, pero su juicio, al no tener matices y contener confusiones, en vez de ayudar a aclarar las responsabilidades las confunde. Concretamente, no se puede poner en un mismo rango las responsabilidades políticas y las responsabilidades penales.

Entonces, está de acuerdo con Cheyre en que hay una responsabilidad política que va mucho más allá del Ejército.

Sin duda, a lo menos 15 años antes de que Cheyre diera a conocer el documento "Nunca más", innumerables personas de la Concertación, entre ellas yo, afirmamos que la mayor responsabilidad del golpe no era de los militares, sino de los civiles, y concretamente de aquellos que habíamos ido destruyendo gradualmente la democracia chilena. Tendrán diferentes grados de culpa y en eso no se exculpa ni la DC, ni los socialistas, ni el PC, ni la derecha, ni tampoco los empresarios o la prensa. No es que bruscamente cuatro generales malos llegaron y decidieron dar un golpe, eso no es así. En eso, Cheyre reitera ideas que son muy anteriores. Pero eso no desvaloriza el "nunca más" y menos el hecho de que, a través de él, Cheyre tuviera como comandante en jefe el coraje de asumir de manera simbólica la responsabilidad política del Ejército. Ese acto merece respeto.

¿Dónde está su discrepancia?

Es grave y profunda. Cheyre confunde responsabilidad política con responsabilidad penal. No hay ningún general, u oficial, de Ejército o de otras ramas, procesado por sus responsabilidades políticas en el golpe militar. Todos lo están por la comisión directa o por complicidad en actos que son crímenes: ejecuciones sumarias, asesinatos de personas que estaban en cárceles regulares o clandestinas o en recintos militares, por desapariciones de detenidos, o actos de tortura que causaron la muerte.

Y en ese sentido, ¿qué le parece la posición de Cheyre cuando dice: "En la misma línea que avanzó el Ejército sea exigible a quien ocupe el cargo de Presidente de la República, ministro, parlamentario, etc., el no haber estado directa o indirectamente vinculado a organizaciones o acciones que le impidan ser ajeno a presiones de grupos de poder que ejerzan influencia en sus decisiones"?

Eso no tiene fundamento. En teoría, la inhabilitación legal para ocupar los más altos cargos políticos y de la administración en virtud de una responsabilidad política es un instrumento totalitario. Además, la aplicación práctica generaría enormes injusticias, avivaría odios, desataría cazas de brujas. Imagínese: usted fue comunista, no puede; fue oficial de Ejército por 30 años, tampoco; socialista de línea dura, jamás; dirigente DC antes de 1973, igualmente inhabilitado; funcionario del régimen militar, peor. Pero, además, ¿quién va a decidir esa "muerte cívica" de categorías amplias de personas, fundada no en actos criminales, sino en la ideología que profesaron o las políticas que impulsaron? ¿Una asamblea de santos? ¿Un grupo elegido por votación universal? Sería, literalmente, establecer la dictadura de la mayoría.

Cheyre, en declaraciones posteriores, critica que la Presidenta haga guardia de honor en el féretro de Volodia Teitelboim, que es una de las personas con responsabilidad política en la creación del FPMR.

Con franqueza, no la visita, pero sí lo de la guardia, me pareció un gesto excesivo. Pero, si entiendo bien, la propuesta de Cheyre, en la medida que fuera aplicable al PC, no habría comunista con derecho a ocupar un cargo en Chile. Eso estaba en el artículo 8º de la Constitución original de Pinochet, cuya derogación fue parte de las primeras reformas aprobadas después del plebiscito de 1988. Pero, de nuevo, no hay que confundir: los militantes del PC que se metieron en actos criminales, cuando los detectaron fueron condenados. Es lo mismo que ha sucedido con el Ejército, los que cometieron crímenes están siendo procesados y condenados, pero sería una monstruosidad que a un ciudadano, en función de haber estado en altos cargos durante el régimen militar, se le impidiera ejercer cargos públicos o postular a cargos electivos. No sucedió con [Rodolfo] Stange, no ha sucedido con generales y almirantes que han sido miembros del Senado.

Cheyre incluso habla de los jueces que no tuvieron el suficiente coraje para defender los derechos humanos y también menciona a la derecha.

Por supuesto que hay responsabilidad política de la Corte Suprema y del Poder Judicial, y el general Cheyre hace muy bien en recordar la responsabilidad política de la derecha.

A partir de este episodio, ¿se resiente la relación que había logrado con tanto esfuerzo la Concertación con el mundo militar?

La Concertación nunca ha querido desarrollar una política contra el Ejército; por el contrario, lo considera una institución esencial de la nación. Hubo otros que lo intentaron, como en el caso argentino, donde se les rebajaron los presupuestos, los sueldos, se degradó la carrera militar. Digo que la Concertación enfrentada al problema universal de qué hacer con los pasados abusos de derechos humanos , en vez de haber actuado a lo bruto y haber dicho "aquí es el Ejército", dijo: "Vamos a precisar responsabilidades individuales, porque las responsabilidades penales son individuales y no de la institución". Así fue desde siempre. LND

 

CARTA ABIERTA DE CHEYRE A LA CLASE POLÍTICA

CARTA ABIERTA DE CHEYRE A LA CLASE POLÍTICA

Ex Comandante en Jefe del Ejército pide ley que prohíba acceder a cargos públicos a los que causaron la crisis del 73, a los que llamaron al golpe militar, participaron en la lucha armada o propiciaron actos terroristas.

            "Concuerdo con las autoridades que enfatizan que una institución básica de la República debe asegurar a la sociedad que sus integrantes, especialmente quienes la dirigen, no dejen dudas, con su actuar presente o pasado, que lleven a los ciudadanos a no creer o confiar en ellas.

            Durante mi período al mando del Ejército ese objetivo constituyó principio básico de mis decisiones. Con apoyo de los poderes del Estado, entonces concebí, propuse, implementé, apliqué y respondí por procedimientos en muchas ocasiones dolorosos. Buscamos la paz social, el reencuentro entre los chilenos, la reinserción de la institución hasta ser vista como servidora de toda la sociedad y no de grupos o facciones.

            La razón de ese actuar del Ejército fue la comprensión, respeto y apoyo a quienes fueron víctimas al perder sus vidas o sufrir apremios que afectaron gravemente a sus familias y sobrevivientes. En estos años, cientos de ellos me han expresado el efecto benéfico de esas decisiones.

            Por esa experiencia y numerosos hechos que veo con inquietud en el presente, con respeto propongo, a quienes tienen la potestad de legislar, que propicien una iniciativa para resguardarnos de procesos que echen por la borda todo lo avanzado. Una ley que ratifique el triunfo del entendimiento sobre intereses de minorías que buscan revivir el odio. Veo con preocupación señales que abandonan la fórmula de que ninguna de las partes busque aniquilar a la otra o erigirse como única poseedora de la verdad. Me inquieta que se terminen dilapidando los acuerdos alcanzados y que se intente imponer una sanción moral precisamente a quienes han defendido y asumido la verdad. Lamento que hoy en algunas autoridades, en parte de la clase política, en tribunales y algunos ciudadanos, haya personas que han dado claras muestras de que sus vínculos con el pasado les impiden ser objetivos.

            Por ello, mi propuesta apunta a que, en la misma línea que avanzó el Ejército, se haga exigible a quienes ocupen cargos de Presidente de la República, ministro, parlamentario, embajador, subsecretario, intendente y jefe de servicio, el no estar o haber estado ---directa o indirectamente--- vinculado a organizaciones o acciones que le impidan ser ajeno a presiones de grupos de poder que ejercen influencia en sus decisiones

            Distingo, entre las principales causales, las siguientes:

            -Haber causado la crisis política que dio origen al gobierno militar.

            -Haber expresado un llamamiento público, amparado en cargos en poderes del Estado, a las FF.AA. para que actuaran y derrocaran al gobierno en ejercicio en 1973.

            -Haber clamado o presionado, desde la sociedad civil, por la intervención castrense.

            -Haber empuñado las armas en la lucha armada, independiente del sector político en que actuaron.

            -Haber propiciado, apoyado o participado en actos terroristas o iniciativas con ese cometido.

            -Haber pertenecido o sido parte activa de organizaciones nacionales o extranjeras que llevaron adelante o promovieron la subversión y la revolución en cualquiera de sus formas. En el fondo, los que crearon condiciones o atentaron contra la vida humana de algún chileno o chilena.

            -También creo necesario que, por ley, la sociedad se precava de aquellos jueces que con sus omisiones no impidieron o disminuyeron toda acción que violó los derechos humanos y que les fue representada en el ejercicio de sus cargos.

            Mi propuesta no considera para ninguno de los casos cárcel, juicio, renuncias a libertades otorgadas, campañas de difamación, denuncias públicas, persecución en cualquiera de sus formas. Sólo apunto a las conciencias para que, vía un documento o certificado exigible, se nos asegure que quienes ejercen el poder están libres de las ataduras con un pasado que les impida un actuar guiados por el fin de la paz social verdadera.

            Esta sugerencia no tiene otro propósito que reafirmar cinco decisiones que constituyeron la más difícil responsabilidad que recayó en mí y de las que nunca me arrepentiré.

            1) Un llamado y un actuar para que "nunca más" se repitan en Chile los hechos que conocimos, unido a una educación en DD.HH.

            2) Exigirme a mí y a quienes comandé la verdad total y el fiel cumplimiento a la legislación, costara lo que costara, sin pedir nada a cambio.

            3) Reconocer la responsabilidad institucional del Ejército en los hechos del pasado.

            4) Modificar el sistema y organización de la Inteligencia.

            5) Dictar, con la firma del Su Excelencia el Presidente de la República, una ordenanza militar que es el código ético del militar.

            Propongo una iniciativa legal, porque lamentablemente nuestros líderes parecen actuar sólo en silencio con la altura y consecuencia que requerimos. Fui testigo de muchas declaraciones y expresiones de esa voluntad en reserva, provenientes de destacadas figuras que en lo público han actuado de otra forma o jamás han concretado sus intenciones. A modo de ejemplo, no consigo entender que el senador Escalona, a quien respeto mucho y con quien desde la década del 90 he debatido estos asuntos, hoy quiera revivir el poder popular y afirme que sólo basta la convicción de grupos de DD.HH. para definir el destino de quienes han salido incólumes ante el único poder que condena o absuelve, que es la justicia.

            Pido legislar en el sentido descrito, porque creo que sólo así transitaremos a recordar que la responsabilidad política de velar por la democracia y evitar su ruptura no está, no estaba y no estará radicada en ciertas instituciones, y menos en quienes las formaban aún no alcanzando la mayoría de edad.

            De no mediar esta u otra acción, el "nunca más" será sólo una esperanza, la verdad será un arma mortal para los pocos que la asumimos, y el reconocimiento de la responsabilidad institucional del Ejército no se valorará en su profunda dimensión. Y lo peor será que así no honraremos la memoria de víctimas de un sistema que a muchos les quitó la vida y sus esperanzas. Pido comprensión y respeto para evaluar una sugerencia que he meditado mucho y que hago recordando el sufrimiento, que he conocido en sus diferentes formas y de todas las partes de este drama que no debemos olvidar o evadir, pero tampoco revivir o eternizar".

"La Tercera"

Reportajes, página 6, domingo 10 de febrero de 2008

 

Reflexiones sobre la doctrina Cheyre

Reflexiones sobre la doctrina Cheyre

17 de Febrero de 2008

Por  Carlos Gutiérrez P*

Sorprendentes, por decir lo menos, han sido las continuas declaraciones del ex comandante en jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre sobre nuestra historia reciente, a propósito de la renuncia del General Santelices, vinculado con actos atentatorios a los derechos humanos.

El debate público que ha generado este posicionamiento político nos muestra en toda su crudeza las aristas y el carácter de nuestra democracia: la arrogancia de la corporación militar que, desde el púlpito de la neutralidad, encara al conjunto del sistema político por sus responsabilidad en el quiebre de la democracia; la pusilánime actitud de los gobiernos de la Concertación que no han encarado en profundidad una reforma a las instituciones militares para su apego intachable a la democracia; la visión parcial sobre los derechos humanos, que lo han hecho un tema del pasado, en vez de la enorme carga de futuro que tiene en la construcción de una sociedad democrática; el blanqueamiento de la derecha golpista, que en su travestismo político no duda en asumir una faceta autoritaria o republicana según su conveniencia; la consolidación de una élite política-militar-económica que ha instalado la idea hegemónica de un gobierno militar que realizó una obra refundacional para instalar un Chile exitoso, en la cual solo se lamentan los excesos cometidos, casi como daños colaterales.

El conjunto de opiniones de Cheyre constituyen casi un ordenamiento doctrinario del pensamiento de la familia militar, que sigue siendo un obstáculo real para una consolidación democrática. La piedra angular está dada por el carácter de "Obra" que asumen con el Golpe Militar y, por lo tanto, como institución que está por sobre las contingencias políticas, que las llevó a plantearse constitucionalmente como garantes de nuestra institucionalidad.

Las recientes declaraciones de los ex comandantes en jefe de la Armada, Jorge Arancibia y Miguel Vergara, muestran aún con mayor nitidez esta falsedad ideológica que prima entre las instituciones castrenses.

Si no se desmitifica el Golpe de 1973, difícilmente podremos llegar a constituir pilares sobre el "nunca más". Para eso, es necesario poner en el tapete el carácter autoritario de la derecha chilena que, ante el peligro de la pérdida de cuotas de poder, no trepidó en usar la conspiración nacional e internacional; el rol que tiene Estados Unidos en la conformación ideológica de nuestra región, que se vive a diario, como lo demuestran las actuales experiencias políticas heterodoxas; que hay una consideración fundamental sobre el rol político de los militares, teniendo en cuenta que un levantamiento contra la Unidad Popular y su candidato presidencial Salvador Allende se venía construyendo desde fines de los años sesenta, como lo demuestran documentos de la CIA, el levantamiento del General Viaux, el asesinato del comandante en jefe, René Schneider, etc.; que las Fuerzas Armadas deben hacerse cargo de ese profundo sentimiento anti izquierdista incubado durante todo el siglo XX, que fue codificado en la doctrina de la Seguridad Nacional que regó de violaciones a los derechos humanos por todo el hemisferio; que las Fuerzas Armadas realizaron un acto inédito al violentar un gobierno constitucional, legítimamente amparado en la soberanía popular y que todo su accionar se enmarcó en los cánones legales de la época.

Por eso que es absolutamente inconducente la insistencia de Cheyre del "empate moral" sobre la crisis de 1973. Una cosa es haber sido un actor protagónico en un período de crisis del modelo de desarrollo chileno, pero otra muy distinta es haber actuado dirigida y planificadamente para interrumpir un proceso constitucional y llevar adelante un genocidio de su propio pueblo. Para esto es bueno recordar que en el seno de las Fuerzas Armadas y de grupos ultraderechistas se crearon instituciones de inteligencia y represión interna, de coordinación internacional con grupos terroristas europeos, como lo demuestran los juicios llevados adelante en Italia, España y Francia, la coordinación del cono sur con la Operación Cóndor y acciones terroristas de asesinatos de líderes en distintas partes del mundo.

El quiebre profesional, legal y moral de las Fuerzas Armadas durante la dictadura es una herencia muy pesada que todavía subyace en las instituciones. Sigue siendo una tarea pendiente la "despinochetización", que no se ha resuelto con las mesas de diálogo, ni con medidas parciales que efectivamente se llevaron a cabo bajo la conducción de Cheyre. No es viable el perdón sin la verdad y la justicia. Y todos sabemos que las Fuerzas Armadas han colaborado en forma insuficiente con la verdad, que solo sigue siendo posible justamente por la epopéyica labor de las personas e instituciones vinculadas a los derechos humanos.

La búsqueda de la verdad y la justicia no es un acto de odiosidad, sino de convicción ética y política como fundamento de la sociedad democrática. Para esto tenemos innumerables ejemplos contemporáneos que nos dan los juicios sobre los nazis en varias democracias occidentales, o como la reciente Ley sobre la memoria promulgada en España que después de más de treinta años de transición y democracia se sigue preguntando por sobre su pasado y se atreve a reparar histórica y moralmente a la república española interrumpida por militares golpistas y una derecha integrista.

Si bien la convicción democrática es una exigencia real para todos los actores del sistema político, es perentoria para el caso de los militares, justamente por el carácter de su función pública. No basta la formalidad de la subordinación al poder político democrático, sino su absoluta intachabilidad que debe estar permanentemente abierta al escrutinio público. Tenemos varios ejemplos, en plena transición, que nos dejan dudas sobre la honorabilidad, integridad y convicción democrática de muchos oficiales.

El debate sigue abierto. Pero debemos estar atentos a dos fenómenos negativos: por una parte el impacto que puede tener sobre los actuales alumnos de las escuelas matrices de las fuerzas armadas, las recientes declaraciones públicas emitidas por ex comandantes en jefe de sus respectivas instituciones que siguen insistiendo en tesis que avalan el Golpe Militar; y por otra parte que los acontecimientos y discursos realizados por Cheyre y Santelices no signifiquen un reposicionamiento de los sectores más retrógrados al interior de las fuerzas armadas, que pueden estar cantando victoria por esta cuña entre el oficialismo y el comandante en jefe que fue glorificado como la personificación de la modernización.

Carlos Gutiérrez P. Director del Centro de Estudios Estratégicos