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Manchas de la yegua Altanera delataron al sargento Ivar Barría

Manchas de la yegua Altanera delataron al sargento Ivar Barría

Investigaciones identifica a carabinero que golpeó a fotógrafo en un ojo

17 de Agosto de 2009

El Mostrador

 El viernes pasado el abogado Alfredo Morgado, que representa a Víctor Salas, el reportero gráfico de la agencia EFE que perdió la vista en un ojo luego del incidente, solicitó someter a proceso al uniformado. El fiscal tiene la pericia de los detectives que establecieron la verdad con el mismo material que tuvo a la vista Carabineros, quienes no encontraron al autor del hecho ocurrido el 21 de mayo de 2008 en Valparaíso. El profesional de la prensa fue careado hace unos días con su agresor, a quien reconoció de inmediato.

Por Jorge Molina Sanhueza

Era el 21 de mayo de 2008. La Presidenta Michelle Bachelet entregaba la cuenta al Congreso Pleno en Valparaíso, mientras en las afueras manifestantes y carabineros se enfrentaban como todos los años. Hasta allí, nada nuevo.

Sin embargo, uno de los uniformados a caballo encargado de evitar los desmanes -sin mediar provocación alguna- agredió con su fusta de punta de acero al fotógrafo de la agencia de noticias EFE Víctor Salas, quien registraba la represión policial. En ese preciso instante, Salas pasó a convertirse en la noticia. Su imagen cubriéndose el ojo derecho ensangrentado, luego de este acto de violencia de un agente del Estado, recorrió el mundo.

El hecho provocó el inmediato rechazo de todos los sectores. En la retina estaba todavía la agresión que sufrió el senador Alejandro Navarro por parte de un oficial de esa fuerza en 2007 y otras de similares características contra los profesionales de la prensa en mayo de 2006 durante la "rebelión pingüina".

Pasó el tiempo, hasta que en mayo de este año, la Unión de Reporteros Gráficos decidió protestar frente a La Moneda porque transcurrían los meses y no se hallaba al culpable. No era una tarea sencilla llegar a la verdad, porque no existía un video o fotografías que mostraran el momento exacto del golpe de fusta que recibió la víctima. Sólo había trozos de realidad.

¿Seré yo señor?

Carabineros realizó su rápida investigación interna usando las fotografías tomadas por el propio Salas y otras aportadas por su colega Iván Alvarado de la agencia Reuters. Sin embargo, el análisis de las imágenes ubicaba más cerca del fotógrafo al cabo primero Claudio Torres, mientras que el afectado reconocía como su agresor al sargento Ivar Barría. En suma, se producía una contradicción en la identificación del responsable, por lo que todo indicaba que la causa sustanciada por la fiscalía militar del puerto, sería sobreseída, por cierto, sin responsables.

Un hecho adicional para este rumbo procesal, era que los carabineros en sus declaraciones aseguraron que nunca agredieron al profesional, ni a nadie durante las protestas con sus fustas, dichos abiertamente contradictorios con las fotos que obran en el expediente y que publica íntegramente El Mostrador. En su oportunidad, la autoridad de Carabineros aseguró que se aplicaron sanciones administrativas, pero no se encontró al agresor.

Sin embargo, el fiscal militar, mayor (J) Rodrigo Lagos, no quedó contento con esa indagatoria interna, menos el abogado Alfredo Morgado, patrocinante de Salas en el proceso, por lo que fue decretada una nueva orden de investigar a la policía civil.

Los peritos criminalistas contaban con las mismas imágenes analizadas por Carabineros, pero hubo un detalle en el que repararon que les permitió llegar por fin a la verdad. Y es que tal como los humanos, los animales también poseen características físicas que los identifican. Así, fueron las manchas de la yegua "Altanera" las que delataron a Barría y confirmaron su participación.

El informe que consta de un detallado análisis planimétrico y fotográfico, llegó a manos del investigador de la judicatura castrense hace poco más de un mes, hecho que se sumó al careo que tuvo Salas con Barría, donde volvió a reconocerlo como su agresor.

Por lo anterior, el viernes pasado Morgado pidió el sometimiento a proceso de Barría por los delitos de violencia innecesaria y lesiones graves, decisión que ahora está en manos del fiscal.

Víctor Salas confirmó a este diario su presencia en la diligencia y el reconocimiento de Barría. "Si no es porque ando con una cámara y le tomo fotografías a esta persona, y a quien reconocí plenamente, porque no todo el mundo que es agredido por la policía cuenta con una, no habrían resultados con los antecedentes que hay ahora a la vista. Lo único que pido es que se haga justicia", dijo.

Intento de confusión

Para Morgado, "el informe de Carabineros dejaba en punto muerto la investigación, porque no establecía autores materiales, porque los efectivos en sus declaraciones niegan toda responsabilidad y además generaba confusión, planteando la hipótesis de que fuera otro funcionario policial, por lo que no se podía hacer una imputación directa la hora de pedir procesamiento".

Por esta razón, insistió, "la orden de investigar emanada de la Policía de Investigaciones es medular y sustancial, ya que a través del análisis de las manchas de los caballares y el estudio de las fotografías de los uniformados que participan en los hechos, es posible sostener que hoy existe un responsable y fue por esta razón que solicitamos el sometimiento a proceso del sargento Ivar Barría ante el fiscal militar".

Morgado explicó que lo más importante es que se establezca la verdad y que casos como estos no queden en la impunidad. "Para mi cliente lo más doloroso es que en las autoridades en las cuales se deposita la confianza de resguardar el orden, y esto lo hace toda la ciudadanía, falten a la verdad y no reconozcan su responsabilidad", dijo.

"Esto es un hito en lo que respecta a los funcionarios de Fuerzas Especiales, porque para casos como estos se escudan detrás de un casco y el uniforme que no permite individualizarlos en caso de excesos, lo que se transforma en un elemento de impunidad, eso debiera cambiar", agregó.

Además:

- Lea las declaraciones prestadas por los carabineros

- Vea las fotografías tomadas por Víctor Salas

- Vea las fotografías tomadas por Iván Alvarado de la agencia Reuters

- Vea la pericia planimétrica hecha por Investigaciones

- Vea las fotos de la yegua "Altanera"

- Vea la fusta con la que fue agredido Salas

 

EL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES – MPT RESPONSABILIZA A GOBIERNO DEL ASESINATO DE JAIME MENDOZA COLLÍO

EL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES – MPT RESPONSABILIZA A GOBIERNO DEL ASESINATO DE  JAIME MENDOZA COLLÍO

DECLARACIÓN PÚBLICA DEL MPT-DECLARACIÓN PÚBLICA DEL MPT- DECLARACIÓN PÚBLICA DEL MPT EL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES –

 MPT RESPONSABILIZA A GOBIERNO DEL ASESINATO DE JAIME MENDOZA COLLÍO

Repudiamos la acción criminal del gobierno, responsable directo del accionar de Carabineros de Chile, que ha practicado el terrorismo de Estado contra las comunidades y organizaciones del pueblo mapuche. Pese a las hipócritas declaraciones del Gobierno, los responsables directos de este nuevo crimen no son sólo los uniformados, sino también la casta dirigente de la Moneda, que aplica a sangre y fuego el modelo capitalista de despojo contra los pueblos, dejando al país en el papel de pobre proveedor de riquezas naturales a favor de las grandes empresas.

Este modelo no sólo no ha repartido equitativamente la riqueza y sus beneficios, sino que ha empobrecido a la sociedad en su conjunto y especialmente a los pueblos y a los trabajadores del campo y la ciudad. Este gobierno y su sanguinario ministro Edmundo Pérez han actuado a pedido de los usurpadores y de los parlamentarios de la ultraderecha. Este nuevo asesinato de un mapuche demuestra el verdadero carácter del régimen gobernante, servicial a los grandes intereses de los poderosos, y a la vez insensible y represivo ante las necesidades y los derechos de las mayorías de los pueblos.

El gobierno concertacionista se ha cerrado a cualquier camino de diálogo que lleve a un mínimo de reparación de la deuda histórica que ha adquirido el Estado, y ha dejado que los poderes fácticos nacionales y transnacionales se adueñen de tierras y recursos naturales que pertenecen a las comunidades. Las comunidades han sufrido por largo tiempo la impunidad ante el despojo territorial, ante la eliminación de sus miembros, la discriminación en su contra y ante el saqueo de su patrimonio inmaterial, negando sus derechos a la preservación de la cultura ancestral. La institucionalidad chilena no ha abierto caminos de restitución de los territorios usurpados ni a la ejecución de efectivos programas de reparación a favor de las comunidades mapuche. Ha habido una repartija de migajas con las que se ha buscado anular la capacidad de participación de las comunidades y sus dirigentes. Ello ha prolongado el conflicto que viven las comunidades. La aplicación de una política estatal genocida ha traído la reapertura de un nivel de conflictividad que incluye la ejecución de crímenes de lesa humanidad no inferiores a los de los tiempos de la conquista española o de la mal llamada “pacificación” que hizo el Ejército chileno.

En lo inmediato, las políticas concertacionistas se han vuelto la prolongación de la dictadura que volvió a quitar a las comunidades las tierras que la reforma agraria les había devuelto y que las dividió en propiedad privada para mejor engañar a sus poseedores y concentrarlas en las grandes transnacionales. La política estatal cada vez se hace más represiva, en todos los sectores sociales. Se aprueban leyes contra las manifestaciones de descontento social, se persigue a las organizaciones populares, se acallan sus medios de comunicación y se impone un ambiente de militarización tanto en territorio mapuche como en el resto del país. Lo hemos visto en Tambillos, en Salamanca, en los ataques y detenciones contra activistas de derechos humanos y medioambientales, en los montajes judiciales, en el envío de fuerzas especiales a hacer la guerra a las comunidades mapuche. Llamamos a denunciar la política criminal del Estado chileno. Que los que aún creen en la buena voluntad de los gobernantes, se vayan desengañando. Que no crean que puede haber un mal mayor que éste, de ser oprimidos sin derecho a respuesta. Llamamos a la organización de l@s mapuche, mestiz@s y chilen@s, a la unidad de los pueblos y los trabajadores, a extender la protesta, levantando multitudes que defiendan sus derechos, que coordinen un accionar efectivo y colectivo, que presenten nuevas propuestas frente a un sistema opresor, a la vez genocida y autodestructivo. Exijamos la libertad de los prisioneros mapuche, y que se impongan actos de justicia contra los actos impunes de asesinos desalmados enfrentando a manifestantes desarmados. Denunciemos los montajes con que las grandes empresas y sus cómplices de los poderes del Estado buscan castigar aun más a nuestros hermanos. Denunciemos los engaños propagandísticos con que la Concertación busca limpiar su imagen. Exijamos la renuncia al Ministro del Interior Edmundo Pérez Yoma y al subsecretario Patricio Rosende, por ser responsables directos del accionar brutal de Carabineros; al Ministro José Antonio Viera-Gallo, a la Intendenta Nora Barrientos y al Comisionado Rodrigo Egaña, porque sus actuaciones sólo han servido para agudizar el conflicto que afecta al pueblo mapuche y para entrabar por todas partes cualquier solución efectiva y sujeta al Derecho emanado de los tratados internacionales suscritos por el Estado chileno.

Que la comunidad internacional y las organizaciones de los pueblos, suscriban una pública condena y sanción moral contra el régimen chileno y su felonía.

En la lucha por sus derechos, el pueblo mapuche no está solo.

TIERRA Y LIBERTAD PARA LOS MAPUCHE MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES – MPT

Agosto 2009

 

 

Carabineros miente sobre asesinato de joven comunero mapuche

Carabineros miente sobre asesinato de joven comunero mapuche

Celso Calfullan

Correo Semanal

Ya fue confirmado por el Instituto Medico Legal, Jaime Mendoza Collio fue asesinado por la espalda, esta acción cobarde de un criminal de las filas de carabineros ha sido tratada de ocultar por el alto mando de esta institución represiva.

Como siempre carabineros ha intentado instalar un nuevo montaje y hablo de que sus funcionarios habían sido "emboscados" y que habían tenido que actuar en "legítima defensa" ¿Como se puede matar a alguien por la espalda y asegurar que fue en legítima defensa?

Para mentir y comer pescado hay que tener mucho cuidado.

El general Cristián Llévenes y el fiscal nacional Sabas Chaguán, le deben una explicación al país, porque ambos sólo ayer hablaron de que el carabinero había actuado en "legitima defensa". Esto es especialmente grave en el caso del fiscal nacional, porque se supone que la fiscalia debe ser un ente "imparcial" y su máximo representante ya ha hecho declaraciones para justificar este cobarde asesinato. Como dice el dicho "Para mentir y comer pescado, hay que tener mucho cuidado"

Además hay que tener en cuenta que, si junto con comprobarse que además de recibir una bala por la espalda Jaime Mendoza Collio, este disparo se habría realizado a corta distancia, estaríamos hablando de una "ejecución extrajudicial", como ya ha sido denunciado por un dirigente mapuche en el sur del país.

Como siempre, el gobierno de Bachelet no hará nada.

La falsa conmoción de la presidenta Bachelet, ante el asesinato del joven comunero mapuche o de su Ministro del Interior Edmundo Pérez Yoma, no ira acompañada de la decisión de que de verdad se haga justicia en este nuevo asesinato y terminaran respaldando el actuar de carabineros, como ya lo ha hecho el Subsecretario del Interior, Patricio Rosende.

El sello del gobierno de Bachelet ha sido garantizarles impunidad a los criminales, como en el caso del asesinato de Matías Catrileo, donde también se mostró muy conmovida, pero el gobierno finalmente no ha hecho nada para que se haga justicia sino todo lo contrario. Las palabras, son sólo palabras, los hechos en cambio son los que demuestran lo que realmente piensan personajes como la actual presidenta y hablan por si solos.

Sólo los mapuche pueden hacer justicia.

Esta claro que nada se puede esperar de los Tribunales de Justicia y menos de un fiscal nacional como Sabas Chaguán.

Sólo los mapuche pueden hacer justicia y esta sólo se lograra con movilización y lucha, tanto en las comunidades del sur del país y en el caso de Santiago y otra ciudades, donde hoy se concentra la mayor parte de los mapuche, con luchas en las calles.

Hay que denunciar y desenmascarar tanto a los asesinos materiales, como a los autores intelectuales de estos crímenes, como es el caso de Edmundo Pérez Yoma, que es la continuación de una familia que ha destacado por estar detrás de los crímenes más horribles que se han cometido en este país.

 

 

MPT EXIGE LIBERTAD DE PRESOS POLÍTICOS MAPUCHE Y SE HERMANA CON SU CAUSA JUSTICIERA

La detención y encarcelamiento de Héctor Llaitul, líder de la Coordinadora Arauco Malleco, parece un nuevo montaje preparado por la policía y los tribunales. Llaitul ya estuvo anteriormente un año y cuatro meses en la cárcel, después de los cuales tuvieron que liberarlo, pero después de una injusta privación de libertad. Estos son métodos de tortura y represión, contra miembros del pueblo mapuche. Los juicios llevados a cabo por los Tribunales de Justicia chilenos no buscan hacer justicia, sino son meros instrumentos de represión y amendrentamiento contra el pueblo mapuche. La prisión tiene como único objetivo aplastar la moral de los líderes mapuche. Se utilizan “testigos protegidos”, cuya mantención corre por cuenta de todos los ciudadanos que pagan impuestos al Estado chileno. Esos testigos que declaran en contra de los acusados se han convertido en un nuevo tipo de funcionarios estatales. Los juicios intentan darle una cara legal o “democrática”, al terrorismo de Estado, que es ilegal e inmoral. Junto al aprisionamiento de dirigentes mapuche, hay una política de terror racista contra las comunidades, realizada indiscriminadamente contra la población mapuche y donde los mayores afectados son los niños y adultos mayores. Esta represión continúa pese a las denuncias de organizaciones de salud comunitaria y de derechos humanos. Las regiones VII, IX y X están invadidas por militares que impiden el ejercicio del Estado de Derecho, aplastando derechos como el de libre circulación, reunión y asociación. Esto se hace bajo la complicidad de las autoridades civiles concertacionistas (intendentes, gobernadores, CONADI, Orígenes), que así se dedican libremente al cohecho electoral y a los malos manejos de los fondos estatales. Todos estos métodos hacen recordar los peores momentos de la dictadura y el juego sucio de sus aparatos represivos, que junto con otras tantas cosas, la Concertación es su fiel heredera. Es necesario denunciar los montajes y la farsa del gobierno y exigir la libertad inmediata de todos los presos políticos mapuche.

EL DIÁLOGO PARECE INFRUCTUOSO

El 6 de julio, más de 100 mapuche representantes de 200 comunidades, con loncos, niños, guaguas y mujeres, llegaron a Santiago a dialogar con la Presidenta Bachelet y a exigir al gobierno central un Nuevo Trato y la recuperación de sus tierras. Estos procedimientos pacíficos, comunes desde 1990, también han sido infructuosos, ante la negativa del régimen capitalista de ceder un terreno usurpado al pueblo que legítimamente lo poseyó por siglos. Las organizaciones que han creído hasta ahora que podía haber “nuevo trato” o política de “Re-conocer”, han sufrido asimismo la desconocida de parte del gobierno, que creó la figura de un “Comisionado” que recuerda las peores figuras de la conquista española. Dotado de plenos poderes, ha logrado deshacer la convivencia aparentemente pacífica y constructiva que habían desarrollado las organizaciones leales a la institucionalidad. Lo que el gobierno ha reconocido, ha sido la gran fuerza de las comunidades mapuche e indígenas en general, y por eso hoy buscan anularlas burlando todos los acuerdos logrados en los dos primeros años del gobierno Bachelet. Dirigentes de las organizaciones legalistas, como consejeros ante la CONADI, han llamado a aquellas a ponerse alerta y denunciar mecanismos que buscan desconocer los escasos acuerdos con el gobierno que beneficiaban al mundo indígena; han denunciado la consulta fraudulenta que el gobierno hizo a comunidades y asociaciones, con el intento de aprobar un falso reconocimiento constitucional que asegure la homogeneidad cultural y desconozca los derechos de los pueblos indígenas. Asimismo, han denunciado la represión en aumento contra comunidades y hermanos/as indígenas.

LA REPRESIÓN CRIMINAL CONTRA EL PUEBLO MAPUCHE

Por todas partes, podemos ver con preocupación cómo se reprime al pueblo mapuche y se burlan los débiles acuerdos pactados entre el gobierno y las organizaciones. No vemos ningún intento de solucionar la conflictividad, sino es aumentando la represión y el terrorismo estatal. Todo esto tiene como fin impedir que en Chile los pueblos indígenas recuperen sus derechos ancestrales, que están siendo reconocidos por las normas internacionales, como el Convenio 169 que debiera ser aplicado en este país. Lo que se busca es impedir su puesta en funcionamiento. Lo que se busca es destruir a la organización de los pueblos originarios, comenzando por los mapuche, para imponer con más fuerza el dominio del gran capital para saquear las riquezas básicas de las comunidades y del país, como intentaron en la Amazonia peruana, como intentan día a día en contra de los pueblos andinos, en contra de los huascoaltinos, los aymaras, los quechuas, collas y diaguitas. Lo que se busca es la extinción física y cultural de las comunidades, tal como el Estado y los terratenientes hicieron anteriormente con yámanas, selknam y kawashkar. Lo que buscan es la criminalización de sus asociaciones, tal como lo hizo Pinochet.

LA LUCHA MAPUCHE ES LA LUCHA DE TODOS LOS PUEBLOS Y TRABAJADORES

El MPT llama a la población chilena, a reconocerse mestizos descendientes de las naciones originarias, y a reconocer un destino histórico común con estos pueblos que hoy luchan con dignidad por sus derechos. Llamamos a los pueblos a no ceder ante el terrorismo estatal, a estar alertas ante las medidas que establecen una nueva guerra de conquista genocida y ecocida. Llamamos a los trabajadores, a solidarizar con quienes nos han dado ejemplo de dignidad y consecuencia desde los días de Kallfü-likan y Lef-traru. Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo mapuche, que está siendo agredido en todas las formas por las grandes empresas, el gobierno, las fuerzas represivas y los usurpadores de todo tipo. Llamamos a las autoridades a reconocer que no van a lograr destruir al pueblo mapuche, porque la historia demuestra que éste siempre vive y se engrandece. Reconozcan que el pueblo chileno está junto a los pueblos originarios y respalda fraternalmente a los mapuche, ejemplo de dignidad y altivez. Los usurpadores y traidores no son nada ante la historia, siempre triunfa moral y espiritualmente el pueblo que sabe ser digno. Llamamos a concertar amplios acuerdos movilizadores entre las organizaciones de los pueblos y los trabajadores, porque los usurpadores y los explotadores son los mismos, y por eso la lucha es una sola. Llamamos a la solidaridad, la unidad, a la organización y la lucha. Fuera todas las fuerzas represivas de las comunidades, fin a la militarización del territorio mapuche. Fuera todos los ladrones y usurpadores del territorio mapuche, especialmente las forestales y los latifundistas. Por un mar libre de contaminación, por el derecho a la pesca artesanal y a la vida, no a la Celco , vivan los pobladores dignos de Mehuín. Por un territorio sin contaminación, no al racismo ambiental, fuera los basurales de las comunidades mapuche, devolución de tierras, Que se reconozcan las demandas de los indígenas urbanos, que se establezca una verdadera interculturalidad, que los pueblos indígenas, su existencia y sus derechos, sean reconocidos efectivamente en una nueva constitución. Triunfarán las comunidades de todo el Wallmapuche.

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores – MPT

Agosto de 2009

 

 

Son casi 6 años de continua represión, persecución, encarcelamiento

Son casi 6 años de continua represión, persecución, encarcelamiento
"Son casi 6 años de continua represión, persecución, encarcelamiento"

Jaime Huenchullán Cayul

Publicado el 12-07-2009 en  Rebelión

La Comunidad Mapuche Autónoma Temucuicui, mediante su Werken Jaime Huenchullán Cayul, informa a la opinión pública nacional e internacional lo siguiente:

1.- El día 26 de junio, nuestro Werken Jaime Huenchullán Cayul entregó una carta solicitando entrevistarse con la Presidenta de la República Michelle Bachelet o en su efecto el Ministro del Interior, para manifestarles nuestra molestia ante la actual situación de represión que viven las comunidades Mapuche, nuestras demandas territoriales como Pueblo Nación Mapuche y el perseguimiento de los Mapuche que están en la Prisión Política en las cárceles del sur del país.

La reunión tiene por objetivo expresar nuestro repudio además a la judicialización de las demandas y reivindicaciones de nuestro Pueblo, las que han sido criminalizadas bajo la aplicación de la Ley Antiterrorista y la Ley de Seguridad del Estado, sin si quiera comprobar la real culpabilidad de Comuneros Mapuche en los hechos.

Nuestro Werken viene saliendo de la Prisión Política tras realizarse un juicio plagado de vicios, los que pese a todo lo manipulado por los carceleros, nunca pudieron concretar el montaje judicial, ratificándose la inocencia de nuestro Peñi y que la prisión política hacia los Mapuche existe en Chile. Además, él quiere públicamente emplazar al estado chileno y sus funcionarios, ya que no deben cuestionar los fallos de la justicia y que cesen de calumniar y encarcelar a quienes dignamente luchan por nuestros legítimos derechos.

En el año 2004, los Urban nos acusaron junto a otros comuneros de amenaza y daño y tuvimos que sufrir violentos y brutales allanamientos, represión y hostigamiento, junto con el asedio de colocar a 200 metros de la comunidad un retén de carabineros. A fines de ese año, sufrí un atentado contra mi vida, recibiendo dos tiros disparados por un grupo paramilitar financiado por los particulares de la zona. Estuve inconsciente y fui encontrado al día siguiente, siendo trasladado por mi familia en estado de gravedad al hospital de Victoria, quedando hospitalizado por varias semanas. De ese atropello, aún conservo en mi cuerpo más de cuarenta perdigones.

A comienzo del año 2005, nuevamente me acusaron de hechos que jamás cometí, y por lo que estuve siete meses en la cárcel de Angol, y después 3 meses con arresto domiciliario y después me sobrecedieron la causa, dejando sin efecto la medida cautelar.

En el año 2006, nuevamente nos persiguieron acusándonos de un incendio, atentado contra la autoridad donde hubo mucha represión, maltrato y violencia en contra mí familia y mis hijos. Eso el fiscal lo sabe perfectamente.

El año 2007 estuve nuevamente preso varios meses en la cárcel de Victoria, por las mismas causas, quedando absuelto.

El año pasado estuve muy enfermo, casi me muero, producto de una pancreatitis por lo que me vi en la obligación de ir al hospital siendo detenido y operado de urgencia en Temuco, donde quedé hospitalizado debido a la gravedad de la enfermedad, siendo esposado a la camilla y engrillado, y posteriormente trasladado a la cárcel de Angol en estas condiciones quedando ocho meses detenido. Todas estas imputaciones demuestran la clara persecución que existe en contra nuestra, ya que en el último juicio, pese a todos los intentos del fiscal Velásquez en inculparme y conseguir condena, fui nuevamente absuelto, demostrándose una vez más mi inocencia ante las falsas acusaciones de Urban. Así lo han comprobado los tribunales, y es por esto que exigimos ser escuchados, ya que a René Urban se le recibe en la casa de gobierno y en el congreso, siendo que está demostrado que miente, y emplazamos que se haga lo mismo con nosotros, ya que está manifestado que somos inocentes de los cargos y que nosotros decimos la verdad.

Son casi 6 años de continua represión, persecución, encarcelamiento, y hostigamiento permanente en contra de nuestra gente, todo esto por que hemos reivindicado derechos territoriales y políticos, y por que el gobierno no tiene la voluntad política para solucionar nuestras demandas y sólo criminaliza y judicializa las reclamaciones y movilizaciones del Pueblo Mapuche.

Me mantuve en clandestinidad, al igual que muchos hermanos perseguidos por el estado chileno, ya que estar bajo esta situación se hace insostenible, principalmente cuando uno tiene familia que alimentar y no puede pasar tanto tiempo con los procesos estancados en los tribunales e injustificadamente preso siendo que saben que uno es inocente. Más aún, cuando entendemos que somos perseguidos, no por ser delincuentes sino que simplemente por el hecho de ser Mapuche y reivindicar nuestros derechos. Nunca se pensó en nuestra inocencia, sino que se nos encarcela bajo miserables excusas que lo único que pretenden es que depongamos nuestra lucha, lo que jamás haremos ya que sabemos que es justa.

Nosotros siempre hemos estado abiertos al diálogo, y no es primera vez que nos dirigimos a las autoridades del estado chileno. Sin embargo, la constante respuesta de excluirnos y jamás respondernos o escucharnos nos hace sentir al margen de la institucionalidad, más aún cuando nunca se nos recibe en estas instancias, sino que se agudiza la persecución, la violencia y el terrorismo de estado.

En mi calidad de Werken de la Comunidad Autónoma Temucuicui, es que me hago presente, no de forma indirecta, sino que en persona para emplazar al gobierno que cese la hostilidad hacia nuestro Pueblo, ya que somos una nación originaria que sigue viva, y que seguirá luchando por lo que le fue robado. Y en circunstancias en que estuve injustamente encarcelado, siendo esto comprobado por los tribunales de justicia chilenos.

Por todo lo antes mencionado, es que consideramos y exigimos una vez más que se nos escuche, en una reunió urgente y extraordinaria con la Presidenta de la República, ya que es ella quién debe atender en persona estos vitales asuntos para su gobierno y el país.

Jaime Huenchullán Cayul
Werken de la Comunidad Autónoma Temucuicui

 

REPRESENTANTES DE 200 COMUNIDADES MAPUCHE EXIGEN NUEVO TRATO Y RETORNO DE TIERRAS AL ESTADO CHILENO EN SANTIAGO

Casi era la medianoche del 6 de julio, cuando llegaron al corazón del Santiago cívico y desde el Temuco profundo, IX región de Chile, más de 100 mapuche, loncos, niños, guaguas y mujeres, representantes de 200 comunidades para exigir al gobierno central un Nuevo Trato y la recuperación de sus tierras. Venían fuertemente escoltados por carabineros y eran esperados por los dirigentes de la Confederación de Empleados Particulares, CEPCH, amigos de la causa del pueblo-nación mapuche, miembros de la FUNA y militancia del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores – MPT.

La policía buscó infructuosamente argumentos para no dejarlos bajar del bus de dos pisos, luego de largas horas de viaje. Sin embargo, a media cuadra del Palacio de La Moneda, los mapuche realizaron una rogativa en las afueras de la CEPCH, y luego ofrecieron una conferencia de prensa alrededor de la una de la madrugada del 7 de julio. En medio de la noche de un Santiago dormido, las chuecas vibraron con la energía extraña de lo que viene de antes que las cosas conocidas.

LA PALABRA

Juan Catrillanca –lonco de loncos y chueca en ristre- explicó las razones de su breve estadía en la Capital. “El pueblo mapuche está cansado de esperar respuestas del Estado chileno a tanta promesa incumplida. Queremos vivir en un territorio libre y nuestro. Ya basta de engaños. Estamos aquí para hablar con la presidenta Bachelet, porque las autoridades chilenas en la región no han cumplido. Ni la Intendenta, ni la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI). Nuestras demandas sólo reciben silencio, hostigamiento, represión y muerte. Y yo prefiero morir luchando que de hambre y miseria.” Ahí estaba también el padre de Alex Lemún, adolescente asesinado hace 7 años en medio de un despliegue represivo en zona mapuche. Se llama Edmundo Lemún y su voz mensajera dijo que “quiero que se haga justicia por la muerte de mi hijo”.

Cuando por un momento sus palabras se quebraron, desde los mapuches acomodados lo mejor posible en las dependencias de la CEPCH, brotaron gritos espontáneos, bríos en mapudungun que hicieron recobrar la fortaleza y serenidad de Edmundo. Otro de los líderes mapuche, Jorge Calfuqueo, fue enfático al señalar que las comunidades exigen “el fin de la explotación forestal que destruye nuestro territorio. Somos defensores de la vida y de la tierra”, y agregó que “el Estado chileno no garantiza los derechos del pueblo mapuche. Su gobierno, en el mejor de los casos, actúa de manera paternalista y asistencialista con nosotros. Venimos también a denunciar la libertad a los presos políticos mapuche y a demandar justicia por Matías Catrileo y Alex Lemún.”

-¿Qué esperan del pueblo chileno, de la gente de a pie de Santiago?

“Sabemos bien que los chilenos comunes y corrientes están sufriendo igual que nosotros. Sólo les pedimos que entiendan que somos una cultura privada de derechos. Sólo esperamos comprensión y solidaridad con nuestra lucha. Queremos un Nuevo Trato y el retorno legítimo de nuestras tierras históricas.”

El 7 de julio, desde la mañana, los representantes de las comunidades mapuche se apostaron en la Plaza de la Constitución, rodeados de fuerzas especiales de carabineros, a esperar ser recibidos por alguna autoridad gubernamental. Únicamente consiguieron que un grupo de dirigentes dejara en la oficina de partes de La Moneda una carta dirigida a Bachelet.

Antes de retornar a Temuco, en la noche de ese mismo día, los líderes comuneros informaron que “Ahora vamos a realizar una evaluación entre todas las comunidades sobre los resultados de nuestro viaje a Santiago. Esperamos que ese proceso nos tome unos 20 días. Nos reservamos el derecho a tomar las medidas que colectivamente concluyamos para el bien de nuestra lucha y el porvenir de nuestros niños y jóvenes.” Mientras el mismo bus que los trajo cogía rumbo al sur, todavía retumbaban los ecos de las chuecas bravas y chocadas y antiguas como el agua entre los edificios ministeriales que blindan opacamente el palacio sordo de La Moneda.

Andrés Figueroa Cornejo

Julio 9 de 2009

 

 

En el nombre de los mapuches

En el nombre de los mapuches

Martes 9 de junio de 2009   

 Por Nancy Arancibia / La Nación 

Publican libro que indaga en historia y significados de apellidos de esta etnia

 Los nombraban según el lugar donde vivían, su linaje y sus características personales. Los españoles los registraron como sus apellidos, los castellanizaron y despojaron de su significado. El fenómeno se mantiene hoy en el Registro Civil. Un libro viene a rescatarlos.

En una ceremonia llamada Lakuntun un niño mapuche recibía su nombre. Éste se constituía en un vínculo con su origen y sus ancestros. No era cualquier nombre. Tenía que ver con cómo la familia soñaba a sus hijos, con los astros y sus características. El nombre era el portador de su cultura y su relación con la naturaleza y sus fenómenos.

Por eso, mientras para un chileno, Lincoyán, Curiche o Melinao son sólo apellidos, para un mapuche son el símbolo de su identidad y linaje. De una cosmovisión llena de significado que fue invisibilizada y deformada por la colonización española y la sociedad chilena, y que hoy intenta rescatar el libro "Apellidos mapuche: Historia y significados".

Éste nos revela, por ejemplo, la importancia ancestral de tener al cóndor (Manque), la serpiente (Vilu) o el puma (Pangue) como el tronco de un linaje que hasta hoy marca los apellidos de esta etnia.

Según explican los autores del libro -los médicos de la Universidad de Chile Hugo Amigo y Patricia Bustos-, dos estructuras conformaban un apellido mapuche: el "Üy", que expresaba la característica o condiciones de la persona que lo portaba y el Kuga, tronco o raíz, asociado con el linaje o pertenencia (ver infografía al final de la nota).

Por esta razón el "Üy" podía cambiar con los años y algunos señalan la existencia de una ceremonia en la adolescencia que lo consagraba para la adultez. El historiador Osvaldo Silva, citando un texto de la época en este libro, indica que dada la imposibilidad de predecir las características de la persona, los indígenas acostumbran a "ponerles nombres a los hijos cuando nacen, luego cuando tienen entre 12 ó 15 años y lo cambian nuevamente cuando son de 30 ó 40".

Simbolismo profundo

La investigación sostiene que el Kuga designa una relación real o simbólica con los animales, la vegetación o las propiedades del espacio. Los Kuga más comunes son de animales, entre ellos Manque (cóndor), Pangue (puma), Milla (oro), Vilu (serpiente) y Ñanco (águila).

Eso explicaría por qué los mapuches que habitaban la costa hacían referencia al agua en sus nombres como Trabunco (reunión de agua) o Leufu (río), mientras los cercanos a la cordillera tenían nombres relacionados con la fauna: allí vivían los que tenían apellidos que terminaban con Manque (Cóndor), Curiman (cóndor negro) Aucaman (cóndor silvestre) o aquellos con terminación "ñir", que significa zorro, como Acañir (zorro libre), Millañir (zorro plateado) o Huenchuñir (zorro macho).

Los autores, sin embargo, sostienen que constatar esa relación ya no es posible debido a los procesos históricos y de migración que ha experimentado esta tenia.

Pérdida del nombre

El mapuche no tenía apellido. Su nombre respondía a la cosmovisión de su cultura y en los distintos contactos "con el hombre blanco" su origen se fue ocultando y perdiendo.

Colonización y bautismo fueron los responsables primarios. Los obligaron a registrar un apellido que no tenían. La falta de conocimiento del mapudungun y su fonética, transformó sus sonidos en palabras castellanas, cambiando completamente su significado cultural.

Esto ocurre hasta nuestros días, especialmente en las personas mayores que acuden al Registro Civil, donde se transcriben sus nombres con errores.

El estudio constató, por ejemplo, que el apellido Melivilu figura escrito de seis formas distintas: Melibilu, Melibilo, Melifilu, Melifilo, Melivilu, constituyendo para efectos del registro seis apellidos diferentes aunque desde la perspectiva cultural mapuche es uno solo.

También contribuye a su desfiguración el desconocimiento del uso abreviado de algunas palabras. Por ejemplo, Melivilu era el único nombre de la persona y estaba compuesto por Meli y Vilu, cuyo significado es "cuatro culebras". Este nombre abreviado suena como Melivil, manteniendo su unicidad y significado. Los registros oficiales los identifican, sin embargo, como dos nombres diferentes.

"Conocer el significado de estos nombres, nos enseña que venimos de una historia marcada por la sociedad mapuche, aunque esto muchas veces no nos agrade. No debería suceder más que una persona mapuche se cambie de apellido o sea sujeto de burlas. Este libro es una contribución en la superación de este racismo" dijo Víctor Pérez, rector de la Universidad de Chile.

"Más allá de los errores históricos del nombre, la gente conoce su historia oral. Se pueden cambiar los nombres en la papelería, pero en la realidad la gente sabe de qué familia son", dicen mapuches de Arauco.

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EL APELLIDO COMO INDICADOR BIOLÓGICO

Los doctores Hugo Amigo y Patricia Bustos son los autores de la investigación que dio origen al libro: “Apellidos mapuche: Historia y significado”, con más de tres mil apellidos mapuche vigentes, junto a antecedentes que permiten reconocer su pertenencia a la etnia original.

Se trató de un esfuerzo multidisciplinario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile para generar indicadores sobre mortalidad infantil y materna y la prevalencia de ciertas enfermedades en esta etnia. Datos necesarios para cualquier estrategia de inclusión y focalización de políticas sociales que se quiera emprender. Pero se dieron cuenta que el indicador biológico no existe. ¿A quién medir, pesar, registrar? Los hombres de la tierra ya no tienen tierras y se han desplazado a las ciudades. Necesitaban identificación poblacional y los apellidos surgieron como opción.

El proceso de validación de este indicador dio origen a este libro con la colaboración de antropólogos, historiadores y especialistas en lengua mapuche.

 

 

 

Elena Varela: Censura y represión en Chile

Elena Varela: Censura y represión en Chile

Entrevista a la documentalista perseguida por dar voz a las luchas del pueblo mapuche

Por Ángel Palacios, Iván Ramos y Enrique González

AMCLA

 "El Estado chileno aplica una ley antiterrorista heredada del régimen de Pinochet para meter en la cárcel a Elena Varela por hacer una película documental que denuncia el robo de tierras y los malos tratos de que han sido víctimas los mapuches desde la creación de la República de Chile y antes por los españoles".

Patricio Guzman (Director chileno)

Nuestra compañera Elena Varela, mediante su trabajo audiovisual y de denuncia de los atropellos a los más básicos derechos humanos de nuestros hermanos mapuches, mostraba al mundo la verdad oculta de este Chile, que al otro lado de sus fronteras, se muestra como un defensor de la libertad de expresión y los derechos humanos. Queda demostrado que los traidores solo cambiaron el uniforme militar, por la corbata de un civil."

Comité por la Libertad de Elena Varela Red de Comunicadores Independientes RCI Santiago-Febrero 2009

Ocurrió hace un año en Chile. Decenas de policías y agentes de inteligencia rodearon una casa al sur del país. Era el momento cumbre de un operativo antiterrorista que culminaría a las 8:45 de esa mañana. Los policías despejaron la zona mientras los tiradores tomaban posición. A la señal convenida, irrumpieron en la vivienda.

Este operativo comandado por fuerzas especiales de la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI) dio como resultado la detención de una peligrosa ...DIRECTORA DE CINE! Los policías inmovilizaron a la mujer, la metieron en uno de los vehículos que sirvió de cuarto de interrogatorios y comenzó un calvario que no termina aún para nuestra colega y amiga Elena Varela.

Tras amenazas, humillaciones y cuatro meses en una cárcel de máxima seguridad, Elena Varela ve amenazada su libertad. El Estado chileno la trata como si fuera una terrorista. Sus comunicaciones y actividades son monitoreadas por la ANI. Tiene una especie de libertad condicional mientras transcurre un juicio en el que la Fiscalía intenta presentarla como delincuente, subversiva y terrorista, pidiendo 15 años de cárcel . Mientras tanto, 300 horas de grabaciones audiovisuales y material de utilería permanecen confiscados como "evidencia criminal".

Esta historia no ocurrió en la época de Pinochet, sino en el Chile que dice llamarse democrático. Tras el caso de Elena, hay una trama de censura y represión contra los reclamos ancestrales del pueblo indígena Mapuche desplazado por las transnacionales de la madera y la voracidad del neoliberalismo. Denunciar las violaciones a los derechos humanos que sufren los indígenas chilenos, como hizo ella, es meterse con un tema prohibido.

Hace quince días, la entrevistamos en Santiago de Chile: "Soy documentalista, y además soy directora de orquesta y profesora de música. Estoy realizando dos películas documentales, que tienen que ver con la historia social de Chile y del pueblo Mapuche. Dos proyectos documentales que comenzamos a trabajar hace cinco años en la fase de investigación"

Los Sueños del Comandante

Uno de los documentales se titula Los Sueños del Comandante . Es la historia de los reclamos sociales de trabajadores y campesinos desde los años 40 hasta la dictadura, cuando el MIR y otros movimientos políticos jugaron un papel fundamental en la resistencia que costó el exterminio de sus principales dirigentes.

Elena reflexiona sobre las dificultades que atraviesa una documentalista como ella cuando aborda temas como este: "No había registros ni investigaciones. Todo es transmisión oral. Hemos ido reconstruyendo una historia social y política escrita desde el valor y sacrificio del pueblo chileno, que no es la historia oficial que siempre nos muestran. Revive momentos críticos de los procesos y conflictos sociales: el tema de los derechos humanos, de los detenidos y desaparecidos y de gente exiliada que vuelve para seguir luchando."

La fuerza de los Mapuche

El otro documental se llama Newen Mapuche ("La Fuerza de la Gente de la Tierra"), y devela el conflicto del pueblo indígena Mapuche en defensa de su supervivencia: "su lucha por las aguas y las tierras en contraposición a un poder económico que cuenta con todo el aval del sistema, del Gobierno y del Estado".

El proyecto ganó un concurso que permitió el apoyo financiero del Fondo Nacional de Cine. Narra la historia de un joven mapuche acusado bajo la ley antiterorrista por defender los derechos de su comunidad, y contempla la filmación de escenas de ficción combinadas con el documental, y con escenas de archivo: "Es la historia de la ocupación de los territorios, de militarización, de represión contra los indígenas del sur de Chile y la aplicación de instrumentos legales como la ley antiterrorista contra un pueblo originario. Para el sistema es revolucionario hoy en día ser Mapuche. El pueblo Mapuche es perseguido y es aniquilado. En todo sentido."

El "operativo antiterrorista"

El día antes de la detención, el equipo fue a una locación de la cordillera por donde el joven iba a cruzar clandestinamente hacia el lado argentino: "era el último del grupo de dirigentes de la comunidad mapuche que quedaba; el resto ya había sido detenido por la Agencia Antiterrorista". Ya para entonces, agentes de la AIN les seguían los pasos. Al día siguiente allanaron su casa: "De todas partes aparecieron hombre apuntándome con armas, me tomaron por los brazos y me subieron a un auto... Subía uno y me interrogaba, luego subía otro y continuaba el interrogatorio".

También la amenazaron: "Me decían: "Tu hija va a llegar a la casa y va a estar sola. Tú no sabes que le puede pasar a tu hija si tu no cooperas... Fue la parte más dura, yo no entendía nada. No comprendía porqué estaba detenida".

Los agentes sacaron de la casa las banderas del MIR utilizadas para el documental Sueños del Comandante: "Las levantaban y les sacaban fotos como si fueran una evidencia criminal". Se llevaron todas las cintas de video, las latas de cine, la computadora y los guiones, y detuvieron a todo el equipo de rodaje, incluyendo dos mapuches y un boliviano. El sonidista logró esconder antes las cintas de sonido, lo único que se salvó de la película.

Mientras la llevaban hacia el sur, Elena pensó que la matarían por el camino. En Panguipugui, donde ella trabajaba en un colegio dirigiendo una orquesta sinfónica de niños Mapuches, le querían obligar a declarar que tenía armas guardadas en los instrumentos musicales: "Los policías insistían en que yo entrara y yo les decía que no, que yo había dejado mi corazón en esa orquesta, que no iba a bajar esposada como si una criminal, que no había ningún arma escondida en los instrumentos y que si querían entraran ellos".

En medio de forcejeos y golpes, logró meterse debajo del auto. "Fue terrible... no sabes hasta donde van a llegar... y el dolor que sentía por el trato tan injusto, tan cruel... todas las cosas que yo había estudiado de la época de la dictadura". Luego, los agentes de la Agencia Nacional de Inteligencia allanaron la sala de música.

De allí le trasladaron a Temuco, donde se unió a sus compañeros de rodaje detenidos. En Rancagua, les ingresaron en la cárcel de máxima seguridad, donde continuaron los interrogatorios y las acusaciones absurdas: "que yo había hecho dos asaltos, que todo el dinero que había conseguido para la película lo había usado para financiar al MIR y al Frente Patriótico. Que con las armas plásticas de utilería yo había hecho entrenamiento para formar cuadros guerrilleros y que estaba relacionada con una red internacional... Hasta dijeron que yo había sido entrenada como guerrillera en Colombia y que la película era en realidad una fachada de organizaciones armadas".

En la cárcel, le pusieron un defensor público, que no ejerció ninguna defensa: "ya estaba confabulado con la Fiscalía para enjuiciarme", señala Elena. "Viví situaciones de terror, de hostigamiento psicológico y amenazas de muerte".

Ante la amenaza de una injusta condena a 15 años de cárcel, Elena clama por su libertad, pero también lamenta el secuestro del material audiovisual: "no puedo terminar la película, no puedo trabajar". Nuestra amiga reflexiona sobre el fondo del asunto: "es un proyecto de Estado de Terror contra la gente que lucha, contra la gente con conciencia social, contra el pueblo mapuche que está tratando de recuperar sus tierras y su cultura. Yo lo único que pude hacer fue tratar de contar esas realidades."

Libertad a Elena Varela

Suena el celular y se interrumpe la conversación. Es un familiar recordándole la hora. Elena tiene que ir a encerrarse en su casa por orden judicial. La misma orden que confiscó 300 horas de filmaciones, emitida bajo las mismas leyes que promulgó Pinochet y que aún hoy están vigentes en Chile, para aplicarlas contra Elena, contra los dirigentes mapuches y contra los documentalistas que tratan de darle proyección mundial a sus luchas.

No es el único caso. El año pasado, fueron detenidos y deportados Christopher Cyril y Joffrey Paul, dos documentalistas a los que les requisaron el material con denuncias de una comunidad indígena. También los documentalistas italianos Giuseppe Gabriele y Dario Ioseffi fueron detenidos y deportados por grabar testimonios sobre el atropello a los mapuches. Sergio Bravo, Jeannette Paillán, Gonzalo Vergara, Maria Teresa Larrain se suman a la lista de cineastas que por enfocar sus cámaras al tema mapuche, han sentido desde el seguimiento policial hasta la detención.

En pocas semanas un tribunal dictará sentencia. Tras el montaje judicial y mediático, están los intereses de transnacionales y gobernantes títeres que pretenden censurar e intimidar a los que piensen defender con sus cámaras a los Mapuche. Por eso, la lucha por la libertad de Elena incumbe a todos. Es una lucha por la verdad, la justicia y los derechos humanos. Ella es un símbolo de la libertad de expresión y del derecho a la información, que nos debe unir para reclamar al gobierno chileno libertad para Elena Varela; libertad para los presos políticos; respeto al pueblo mapuche. No mas censura en Chile.

(*) Ángel Palacios, Iván Ramos, Enrique González - ANMCLA, Asociación Nacional de Medios Comunitarios, Libres y Alternativos de Venezuela [www.anmcla.org]

- Más información sobre el caso de Elena Varela y sus documentales en:

 http://libertadaelenavarela.blogspot.com