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Centros Chilenos en el Exterior

Pueblo Mapuche

Mapuches acceden a suspender prolongada huelga de hambre

(AGRADECEMOS AL VICEPRESIDENTE INDÍGENA DEL PARTIDO SOCIALISTA, COMPAÑERO DOMINGO COLICOY, A LOS SENADORES JAIME NARANJO Y ALEJANDRO NAVARRRO. Y A TODOS Y TODAS LAS PERSONAS QUE SE MOVILIZARON POR LA VIDA,  TANTO EN CHILE COMO EN EL EXTERIOR.)  
Noticia extraída de El Mostrador14 de Mayo del 2006  Mapuches acceden a suspender prolongada huelga de hambre  Medida fue posible luego que se constituyera un grupo de mediadores, y que el Gobierno decidiera asignar ''suma urgencia'' al proyecto que entrega beneficios a los indígenas condenados por delitos terroristas. 
Los mapuches en huelga de hambre desde hace 62 días accedieron a levantar temporalmente el movimiento, a la espera del cumplimiento de los compromisos asumidos por el Gobierno.  
La medida fue posible luego que se instalara un grupo de mediadores encabezado por el vicepresidente del Senado, Jaime Naranjo (PS), el senador Alejandro Navarro (PS), y el obispo católico de Temuco, Camilo Vial.  Según informó radio Bio-Bio, los manifestantes accedieron a realizar un “receso” en la huelga de hambre, como una muestra de su disposición a dialogar con las autoridades.  
Los mapuches Juan y José Marileo Sarabia y Juan Huenulao y la activista Patricia Troncoso se encuentran en ayuno desde el pasado 13 de marzo, en demanda a la nulidad del juicio que los condenó por el siniestro registrado en el fundo Poluco-Pidenco, de Forestal Mininco.  Los cuatro fueron sentenciado en calidad de como autores del delito de "incendio terrorista" a 10 años y un día de cárcel, y al pago de una indemnización de $ 400 millones a la empresa.  
Suma urgencia a proyecto "Navarro"  
Uno de los compromisos asumidos por el Gobierno es que mañana, lunes, el ministro del Interior, Andrés Zaldívar, enviará al Senado un decreto que asigna “suma urgencia” al proyecto que otorga beneficios penales a los indígenas.
La iniciativa, que deberá ser vista antes de 10 días por el Senado y el mismo plazo para la Cámara de Diputados, entrega la posibilidad a los mapuches de acceder a la libertad, tal como se hizo en su momento con los condenados por delitos terroristas con móviles políticos.  
También se acordó que los presos fueran ingresados al Hospital Regional de Temuco, para que sean sometidos a un tratamiento de recuperación.  Sin embargo, los mapuches advirtieron que se mantendrán en "alerta" y que ante cualquier incumplimiento de los compromisos, retomarán la huelga de hambre.  

Wallmapuwen, nace un partido político mapuche

Wallmapuwen, nace un partido político mapuche

La nueva forma de organización aspira a construir un ejecutivo y un parlamento regional

No son separatistas ni secesionistas. Son autonomistas. Abogan por la descentralización, por el autogobierno en la Novena Región. Pretenden legalizarse este año y presentar candidatos a las municipales de 2008. Un partido demócrata, progresista y laico tras la conquista de espacios políticos. Sus contactos -y, en cierto modo, referencias-, están en España: Catalunya, Galicia y el País Vasco. Aucán Huilcamán no comparte la idea. Esta historia continuará...

Por Antonio Valencia

 Wallmapuwen. En mapuzungun, el nombre del naciente partido político mapuche significa “compatriotas del país mapuche”. El primer paso para dar forma al proyecto lo dieron en febrero un grupo de 25 profesionales e intelectuales mapuches, ocasión en que públicamente exteriorizaron su objetivo de “ganar elecciones y gobernar en el Wallmapu”, territorio que comprende toda la Novena Región, más algunas comunas de la Octava y la Décima.

Desde su presentación pública, el presidente del partido en formación, Gustavo Quilaqueo, el secretario político Claudio Curihuentru, el encargado de relaciones internacionales Víctor Neguil y la comisión política integrada por Pedro Cayuqueo, Pedro Marimán, Rodrigo Marilaf, Álvaro Millalén y Ramón Maureira, comenzaron a difundir su idea en organizaciones sociales, políticas y estudiantiles. Desde entonces están sumando afiliados, formando cuadros y brindando instrucción política pura.

Son numerosas las organizaciones, colectivos o coordinadoras mapuches que reinvindican la recuperación de derechos territoriales, políticos y culturales, pero ninguna, hasta ahora, se había planteado el desafío de convertirse en el duodécimo partido del sistema político chileno.

Para constituirse como tal, deben cumplir con los requisitos establecidos por ley que, entre otras cosas, exige un número mínimo de militantes en todas las regiones del país. A menos, claro, que se reforme la norma y ésta permita la formación de partidos regionales. Pero el llamado -dicen- es amplio. En otras palabras, sus militantes pueden ser mapuches y chilenos. O sea, mapuches y huincas unidos...

Otra diferencia con el movimiento mapuche conocido hasta ahora es que rompe con la lógica de entender la lucha reinvindicativa. El partido Wallmapuwen apunta en buena parte al mapuche urbano. Es en las ciudades -explican- donde está el mayor número de población mapuche. “Concebimos la situación como la de una minoría nacional oprimida y colonizada, y no como una cuestión indígena-campesina”, esgrime Gustavo Quilaqueo, presidente del partido en formación.

Wallmapuwen -enfatiza Pedro Cayuqueo, de la comisión política-, “no pretende reemplazar el trabajo de las organizaciones sociales y políticas mapuches, sino establecer relaciones de cooperación con todas ellas, escenario auspicioso cuando gran parte de las organizaciones representativas -Consejo de Todas las Tierras, Identidades Territoriales, Asamblea Mapuche de Izquierda-, se plantean el camino de la participación política como una vía legítima y necesaria para conquistar poder”, dice.

Cayuqueo profundiza: “Nuestra propuesta no es quitar representatividad a nadie. Malamente podríamos hacerlo cuando nuestro ámbito de acción privilegia sectores urbanos, profesionales, estudiantiles y no necesariamente campesinos, que es el espacio de acción de las organizaciones sociopolíticas existentes. Buscamos representar al gran porcentaje de mapuches urbanos que no participa en política, cuyas demandas no son abordadas por los discursos centrados en la demanda territorial campesina y que, cuando participan en política, se ven obligados a hacerlo en el PS, el PC o la DC, por ejemplo”.

El factor Aucán Huilcamán, del Consejo de Todas las Tierras, una de las caras más visibles del movimiento mapuche y que no comparte la idea de Wallmapuwen, es un tema zanjado. “Sentimos respeto por él, pero que, como otros, no participa de la idea de crear un partido político, pensamos que esa diversidad debe ser aceptada”, declara Quilaqueo. “Buscamos legitimarnos -añade-, en base a un proyecto político y no por la trayectoria o el impacto mediático personal de sus adherentes”.

 De las municipalesal autogobierno

La propuesta de Wallmapuwen es, a largo plazo, “reconstituir el país mapuche”, esto es, generar una entidad político administrativa, con estatuto de autonomía territorial, con el mapuzugun como lengua oficial y que “se gobierne por un ejecutivo y un parlamento autonómico” elegidos por la población regional bajo un sistema electoral proporcional de circunscripción única. “No es la secesión, y como modelo existe en numerosos estados plurinacionales con profunda tradición democrática o en estados federales”, expresan sus dirigentes.

Como la idea es gobernar el Wallmapu, indica Quilaqueo, “necesitamos un partido para participar en contiendas electorales”, pero además para impulsar las reformas en el largo camino hacia la autonomía territorial y la resolución de los problemas regionales. Por ello en la agenda asoman temas como descentralización, democratización de gobiernos regionales, atribuciones de los municipios, inversión regional, política tributaria, reformas electorales e institucionales “que doten al Wallmapu de la posibilidad creciente de autogobernarse”, detalla Quilaqueo.

“El primer paso es legalizarnos el segundo semestre de este año ante el Servicio Electoral para llegar con candidatos propios a las elecciones municipales de 2008”, precisa Cayuqueo, quien sostiene que el número de candidatos a concejales mapuches que se presentaron en el último proceso se triplicó. “Fueron más de 200 -dice-, y esas cifras abren la perspectiva para pasar de lo reivindicativo al margen del poder, a plantarse conquistar espacios de poder”.

El nuevo partido se reconoce como uno de corte “territorialista”, pues proyecta su actividad política en el país mapuche (Wallmapu). Desde la “perspectiva estatal”, un “partido regionalista que promoverá la autonomía regional contra el centralismo de Santiago”, agrega Quilaqueo. Y será, completa el dirigente, un partido demócrata, progresista, laico y pluralista, que enfrentará la contienda política por medios pacíficos”.

 Aló, Barcelona

Si bien los voceros de Wallmapuwen explican no tener referentes internacionales, “hemos abierto relaciones con la Esquerra Republicana de Catalunya (ERC)”, de España. Ya estuvo en Chile uno de sus integrantes, Daniel Condeminas, ex jefe de prensa del partido nacionalista de izquierda catalán, actualmente al mando de la Generalitat de Barcelona. Condeminas se reunió con los alcaldes de Tirúa y Temuco, y también con la comunidad ‘Antonio Ñirripil’ de Temulemu, donde fue invitado por la familia del lonko Pascual Pichún, condenado a cinco años y un día por “amenaza terrorista”.

“También tenemos contactos con el País Vasco y Galicia”, complementa Cayuqueo. El punto es que la fórmula “española” con el Esatuto Catalán, por ejemplo, es la muestra, despejan en Wallmapuwen, de que el modelo propuesto no divide al Estado. “En las democracias modernas la descentralización es vital para empoderar a sectores regionales. No se impulsa la separación del Estado ni conduce a su desintegración. España es un ejemplo claro, no es Estado fragmentado”, arguye Cayuqueo.

Wallmapuwen, se apura en aclarar Quilaqueo, “no cuenta con apoyos financieros del exterior y hasta el momento se financia exclusivamente con las cotizaciones de sus militantes”. ¿Cuántos militantes? “El verdadero arraigo social sólo podrá comprobarse en las contiendas electorales”, concluye el dirigente.

En eso están. LN


Otras rutas político-jurídicas del movimiento

“Faltan dos votos para ratificar el Convenio 169 de la OIT”

Los caminos políticos y jurídicos -distintos a la formación de un partido propio- que el movimiento mapuche ha reclamado en las últimas décadas son bien claros. Uno: Ratificación del convenio 169 de la OIT. Dos: Reconocimiento constitucional. Y tres: Políticas sectoriales.

Víctor Toledo Llancaqueo es historiador, miembro del Grupo de Trabajo sobre Movimientos Indígenas y Democracia en América Latina del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, Clacso, además de director del Centro de Políticas Públicas y Derechos Indígenas de la Universidad Arcis. Con los pies en la tierra, desgrana estos tres temas.

-Convenio 169 de la OIT:

“La ratificación del Convenio 169 reconocerá un piso mínimo de derechos de los pueblos indígenas. No es la panacea, pero es un paso, y hoy es posible la ratificación: sólo faltan dos votos en el nuevo Senado, sumados a los de la Concertación. Ya fue aprobado en la Cámara de Diputados en abril de 2000, y también por el Tribunal Constitucional. Falta que el Ejecutivo le asigne urgencia y voluntad política. El Convenio 169 de la OIT forma un sistema con las convenciones sobre eliminación de la discriminación racial y contra la mujer, de derechos humanos y derechos del niño a los que se suman la jurisprudencia, doctrina y derecho consuetudinario”.

-Reconocimiento constitucional:

“El reconocimiento constitucional hoy no es posible en Chile. No es que no sea válido exigirla, simplemente no están disponibles los votos para aprobar una reforma que requiere un quórum de dos tercios. Aunque todos los parlamentarios de la Concertación votaran favorablemente -lo que es incierto-, faltarían los votos de quince diputados y cinco senadores de derecha. Y, en el mejor de los casos, esos votos favorables pondrían condiciones que desnaturalizarían tal proyecto. En el mundo del siglo XXI, salvo ocho casos, todos los países son pluriétnicos, de múltiples pueblos, distintos e iguales en dignidad y derechos, bajo un mismo orden constitucional compartido”.

-Políticas sectoriales:

“El desafío es, como base de las políticas públicas, pasar a un enfoque con estándares internacionales de derechos humanos de los pueblos indígenas. No se trata de derechos a exigir en Ginebra o Washington: los órganos internacionales son subsidiarios. Si existiese voluntad gubernamental, sería posible desde ya hacerlo, como recomienda la ONU. Es posible modificar, a favor de los derechos indígenas, la legislación de aguas, minería, pesca, suelos, medio ambiente, geotermia, concesiones, gobiernos regionales y municipios, educación, salud, propiedad industrial, acceso a recursos genéticos, etc. Chile es un caso notable de desfase de las políticas indigenistas oficiales. Se presenta como “modelo” en términos de economía globalizada, pero sus etnopolíticas son anacrónicas. En 1993, fue el último país en adoptar institucionalidad indigenista en Latinoamérica. Sería saludable que la misma invitación formulada por Michelle Bachelet en Isla de Pascua -un nuevo estatuto de autonomía para los de Rapa Nui y su territorio-, se formulara en la Araucanía o en San Pedro de Atacama”.

Huilcamán: “Un partido es reproducir el colonialismo interno”

Aucán Huilcamán es el líder del Consejo de Todas las Tierras y precandidato presidencial en 2005 no comulga con la idea de formar un partido político. “Es reproducir una manera de colonialismo interno. Nosotros, como pueblo, buscamos formas de participación más amplia. Un partido nunca va a ser una cos de pueblo. Yo propicié una candidatura presidencial de manera amplia, no instalando estructura de política partidaria”, retruca Huilcamán.

El dirigente, de paso, lee entre líneas al repasar los nombres que constituyen el núcleo de Wallmapuwen, algunos de los cuales formaron parte, hace más de una década, del Centro de Estudios y Documentación Mapuche Liwen. “Pocos supieron que detrás de ese proyecto estuvo Alain Labrouse, reportero de origen francés que desempeñó oscuras funciones en el proceso autonómico de Córcega y que, por hechos similares en Perú, fue denunciado por organizaciones indígenas”, anota. Con el tiempo -relata Huilcamán-, Liwen reorientó su accionar al ámbito universitario (UFRO y U. Católica de Temuco), después desapareció y algunos de sus integrantes “deambularon solicitando becas universitarias en el extranjero”, ausentándose de las “batallas” reivindicativas del pueblo mapuche.

 

Mapuches suspendieron huelga de hambre

Comunicado Público

A la opinión pública nacional e internacional, a las organizaciones sociales Mapuche y no mapuche que han venido acompañando el proceso de movilización de los Presos Políticos Mapuche; Patricia Troncoso Robles, Jaime y Patricio Marileo Saravia y Juan Carlos Huenulao Lienmil, la Agrupación de Familiares y   Amigos de los Presos Políticos Mapuche les comunica lo siguiente:

1-     Las movilizaciones no han concluido, hoy solo se ha hecho un receso de la huelga temporalmente que puede concluir este miércoles 17 de la presente mes sino se cumplen los acuerdos, pues este día se debería votar en la cámara del senado y eventualmente en la de   diputados el proyecto ley que modifica los beneficios carcelarios, el cual beneficia a todos los Presos Políticos Mapuche condenados por ley Antiterrorista.

2-     El receso temporal se realiza luego de que se halla formado una comisión de garantes; Obispo de Temuco Camilo Vial Risopatron, el senador Alejandro Navarro y el vicepresidente del senado Jaime Naranjo, siendo el primer acuerdo, que el gobierno mañana lunes 15 le otorgue suma urgencia al proyecto ley de libertad condicional ante el congreso.

3-     De otorgarle suma urgencia el proyecto de ley, debe ser votado el día miércoles 17 y de ser favorable, el tramite legislativo debe durar a contar del lunes hasta el 9 de junio, tiempo en que quedarían en libertad todos los prisioneros políticos encarcelados por la ley antiterrorista incluyendo a Víctor Ancalaf, Pascual Pichun y Aniceto Norin. En caso del no cumplimiento de los acuerdos descritos anteriormente se retomará con más fuerza y moral la lucha por la libertad con una huelga más dura y radical.

4-     Por lo anterior se reitera un llamado incluyente a todo el pueblo mapuche, los oprimidos, los explotados, los estudiantes, los intelectuales y todos los excluidos por este sistema aberrante a continuar las movilizaciones con mas fuerza, por ello se reitera el llamado a marchar mañana lunes a nivel nacional e internacional, como también el día miércoles 17 de mayo con el mismo carácter.   A la par se fortalecerá y se sumara más gente a la huelga de  hambre externa iniciada el día miércoles 10 de mayo con carácter nacional e internacional, la presión social no debe cesar hasta ver a todos los Presos Políticos Mapuche caminar libremente por los campos.

5-     Finalmente se reitera, que la clase política no ha hecho un favor a los presos políticos mapuche ya que recién a los 64 días de huelga a demostrado una tímida voluntad para resolver el problema, además el gobierno ha manifestado una represión racista y terrorista con la detención y encarcelamiento de 3 mapuche del sector Temucuicui (comuna de Ercilla) y de dos estudiantes mapuche acusados de desorden Público también encarcelados   en la cuidad de Temuco, con el estudiante de Iquique quien fue cobardemente herido por carabineros en una manifestación a favor de los mapuche en huelga y que hoy se debate entre la vida y la muerte.

POR LA LIBERTAD DE TODOS LOS PRESOS POLITICOS MAPUCHE

JUSTICIA PARA ALEX LEMUN

14 de mayo de 2006

Chile: Mapuches en huelga de hambre

'Cuántos tienen que morir para ver la libertad' o el genocidio que continúa

Por: Claudia Korol (Fecha publicación:30/04/2006)

Pasaron más de 500 años. Continúa el genocidio y el silencio continúa. Un pueblo, muchos pueblos originarios, resisten la muerte silenciosa y el silencio mortal.

Morir puede ser una forma de gritar, cuando no quedan maneras de defender la vida.

Los presos políticos mapuche, en el penal chileno de Angol, están en huelga de hambre desde el 13 de marzo. En 48 días de huelga de hambre se ha deteriorado la salud, pero no la decisión de ser libres de Juan Huenulao, Patricio Marileo, Jaime Marileo y la estudiante Patricia Troncoso (detenidos desde agosto del 2004).

Ellos demandan que el Chile que se dice progresista, -sobre todo a partir del triunfo de Michelle Bachelet, quien se ha embanderado con la defensa de los derechos humanos-, extienda este concepto hacia el de “derechos humanos para todos”, y termine con los siglos de olvido y negación del pueblo mapuche, con la indiferencia hacia su palabra y su cultura. En una carta dirigida a la Presidenta de Chile, la Asamblea Mapuche de Izquierda le escribe: “Presidenta, nuestro pueblo ha visto y sufrido en carne propia, como usted, las exaltaciones de una régimen dictatorial y autoritario como el que vivimos durante 17 años. En ese período se obraba y actuaba reprimiendo, castigando, silenciando a los más débiles y los que pensaban diferente. Por eso nuestra mente se cierra cuando se invoca la ley antiterrorista para condenar a nuestros hermanos, porque esa ley es herencia del régimen pinochetista, y aunque fue modificada por el primer gobierno democrático, sigue siendo un instrumento menoscabador de una democracia plena, y pensamos que eso usted lo sabe tan bien como nosotros. Este precedente, respetada Presidenta, nos confirma que históricamente nuestro pueblo ha sido discriminado, jamás incluido como sujeto de derecho dentro del Estado chileno. Por eso ahora más que nunca nos queda claro que jamás hemos sido parte de la Nación chilena. Decimos esto porque cuando ésta se constituyó en 1810 lo hizo sin nosotros, y hoy como entonces no existimos, pocos son los que se atreven a reconocernos constitucionalmente, poco son los que se atreven a ratificar el Convenio 169 de la O.I.T., pocos son los que acuerdan algún interés al informe del Relator Especial de la O.N.U. Sr. Rodolfo Stavenhagen, en definitiva, pocos son los que se acuerdan de sus promesas de campaña una vez que son elegidos”.

Los presos mapuche, con su huelga de hambre demandan que se respeten los derechos y la dignidad de la “gente de la tierra” (que esto significa mapuche). Exigen que se revise el fallo que los condena a 10 años de prisión y -además- a pagar una indemnización de más de 425 millones de pesos (chilenos). Señalan las irregularidades de un juicio realizado con testigos sin rostro o anónimos, aplicando la Ley Antiterrorista heredada de la dictadura. Ley que prolonga la conquista y la destrucción de las comunidades, afectadas por las trasnacionales forestales. Recuerdan que en el marco de ese proceso plagado de irregularidades, la jueza de garantía que rechazó el carácter terrorista que se le imputaba al delito, fue inhabilitada por la Corte de las Supremas Injusticias.

El viernes 28 de abril, como parte de la jornada internacional por la libertad de los presos mapuche en Chile, cuando se movilizaban frente a la Moneda, para requerir respuesta a estas demandas por parte del Ministro del Interior, Andrés Zaldívar (demócrata cristiano), recibieron palos y nuevas detenciones por parte de carabineros. En esas circunstancias fue detenida, junto a 15 compañeros más, Moira Millán, una de las voceras del Frente Mapuche Campesino de Argentina, quien acompañaba solidariamente la resistencia de los hermanos chilenos, y había intentado junto a Verónica, otra hermana mapuche, encadenarse en La Moneda. Los 16 detenidos, que recuperaron luego la libertad, fueron golpeados, insultados con expresiones racistas y maltratados en las comisarías primera y tercera de Santiago de Chile. Unos días antes, el 26 de abril, en otra manifestación pacífica realizada en Temuco, habían sido detenidos seis estudiantes universitarios que se solidarizaron con los presos y presas mapuche. Esto habla del carácter de la respuesta que el Estado chileno viene dando a las demandas de los pueblos originarios de la tierra.

Vale la pena analizar algunas características del conflicto y de los intereses en juego del nuevo reparto territorial.

Los presos fueron acusados de “incendio terrorista” a un fundo de propiedad de la forestal MININCO S.A., perteneciente a la compañía maderera de papeles de cartón (CMPC), empresa que tiene más de un millón de hectáreas de plantaciones de pinos y eucaliptos. El dueño de esta empresa es Eugenio Matte Larrain, integrante del grupo Matte, uno de los principales grupos económicos de Chile. El otro millón de hectáreas lo tiene la Forestal Bosques Arauco S.A., perteneciente al grupo Angelline.

Anacleto Angellini, el hombre más rico de Chile, tiene una fortuna personal que asciende a los 2.500 millones de dólares, informa la Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauco Malleco [1]. Las empresas forestales trasnacionales, estuvieron entre las principales beneficiarias del Decreto Ley 701 de la dictadura de Pinochet, que premitió redefinir estratégicamente el territorio mapuche como campo de acción para sus inversiones.

Entre la Forestal Bosques Arauco y la Forestal Mininco, controlan actualmente en Chile el 100 % de la producción de celulosa, el 100% de la producción de papel de diarios y de la producción de paneles, y el 80% de la producción de madera aserrada del país [2]. Señala también en el informe la Coordinadora de Comunidades en Conflicto Arauco Malleco, que las empresas forestales Arauco S.A, Mininco S.A., y Volterra Ltda., utilizan la siguiente estrategia para expulsar a las comunidades mapuches de sus tierras. “El primer paso comienza con la toma de lo que ellos llaman “medidas ligeras”. Esto consiste en anuncios verbales a las comunidades para que abandonen sus lugares de asentamiento, ya que estarían ocupando ilegalmente tierras que no les pertenecen. Este tipo de anuncio se convierte rápidamente en amenazas, donde se les señala las consecuencias que sufrirán si no dejan el lugar. Esta etapa generalmente se acompaña de algunas proposiciones, como por ejemplo, la cancelación por parte de la empresa de los gastos de traslado y la compra de terrenos en las ciudades más próximas. En todo caso, la única solución que les dejan a los mapuches es la partida, como producto de una reciente compra legal de una tierra que ellos ocupaban ilegalmente sin saberlo. El segundo paso es más agresivo y se sitúa al limite de la legalidad. Consiste en que la empresa procede a plantar todo el espacio libre que existe alrededor de las casas de los mapuches, para luego proceder a cerrarlo con cercos de alambres de púas, hecho presentado como una medida de “protección de los árboles”. Este acto se complementa instalando guardias forestales, quienes tienen órdenes de evitar el ingreso de personas a los terrenos forestales. Así, si alguna persona es encontrada en el interior de la plantación, es detenida temporalmente. En el caso de que sean sus animales, estos son simplemente robados o eliminados. A partir de este momento el argumento de la represión es aquel que invoca el derecho constitucional de la propiedad privada, más aun si dicha propiedad es un bien productivo generador de “desarrollo y progreso” para el país. El tercer paso consiste en hacer intervenir a la autoridad local o a los funcionarios del Estado, para que ellos busquen una solución al problema. Por lo general, dicha solución consiste en la relocalizacion de la comunidad en un sector periférico del pueblo mas cercano, en donde pasarán a engrosar -lejos de sus tierras originales- la población de las capas más bajas y explotadas de la sociedad chilena. Pero los problemas que acarrea la presencia de las empresas forestales en los territorios mapuches no están referidos solo a la usurpación de predios, sino que también al grave deterioro del medio ambiente, en especial la contaminación de suelos, ríos, mares y el aire. Cada planta de celulosa utiliza variados productos químicos en el proceso de transformación de la madera, entre los que destacan Sulfato de Soda, Cloro, Soda Cáustica, Clorato y Petróleo. A continuación enumeramos algunos casos de daño al medio ambiente provocados por las transnacionales forestales: - Contaminación de playas próximas a Concepción, Bahía de Concepción, río Bio Bio y Golfo de Arauco por descarga de residuos químicos líquidos y descargas de las plantas de celulosa. - Tala indiscriminada de bosque nativo, extinción de especies arbóreas y plantas medicinales utilizadas de tiempos ancestrales por el Pueblo Mapuche. - Intoxicación y enfermedades congénitas en las comunidades, producto de las fumigaciones con productos químicos sobre las plantaciones. -Reforestación con especies exóticas, pino radiata y eucaliptus, que provocan el secado de las napas subterráneas dejando a las comunidades sin agua para la subsistencia diaria”.

Estas trasnacionales, controlan también la información, lo que explica el cerco de silencio que sigue a la cerca del territorio.

A partir de las acciones y movilizaciones, y de las redes solidarias que fueron rompiendo aquel cerco, una delegación mapuche logró entrevistarse en el día de ayer con el Ministro del Interior, quien se comprometió que en otros procesos contra el pueblo mapuche no se vuelva a aplicar la Ley Antiterrorista. Sin embargo, no se consiguió una respuesta para las demandas de los presos que se encuentran en huelga de hambre, con señales fuertes de deterioro de su salud.

“Cuántos tienen que morir/ para ver la libertad”, cantaba el poeta Víctor Jara... “es la sórdida pobreza/ que se pretende ignorar”...

En el Chile actual, que se dice “socialista”, hay un pueblo que sigue batallando por el fin del saqueo de sus territorios. Por el derecho a vivir su cultura y su identidad, en comunidad con la tierra en la que nacieron. Por el derecho a la libertad. La de los presos por luchar, y la de todo su pueblo, que no pudo ser acallado a pesar del genocidio.

La batalla ancestral de este pueblo, extendido a ambos lados de la cordillera, es parte fundamental en la creación de un nuevo proyecto histórico popular, latinoamericano, que no reconozca las fronteras creadas para dominarnos, dividirnos y negarnos.

Asumirlo como propio, es una manera de ir rompiendo con la colonización cultural que nos impide reconocernos en nuestras identidades, y que ha transformado en actos de heroísmo y de civilización, las acciones de conquista salvaje y de destrucción de pueblos y territorios, que hoy continúan realizando las trasnacionales, con la complicidad de los gobiernos subordinados.

El proyecto histórico popular, para que sea tal, tendrá que encontrar sus raíces y sus palabras, sus señales y gestos fundantes. Tal vez un gesto posible, inicial, sea asumir sin dilaciones, la lucha por la libertad y por la vida de los presos políticos mapuche en Chile.

Mundo huinca, mundo mapuche

Mundo huinca, mundo mapuche

CLAVES DEL INACABABLE CONFLICTO DE DOS SOCIEDADES SOBRE UN MISMO TERRITORIO
Mundo huinca, mundo mapuche

La huelga de hambre es el punto de quiebre de un dilema no resuelto en cinco siglos y que difícilmente -opinan antropólogos y académicos-, lo será si un Estado moderno no reconoce constitucionalmente a los mapuches, y, más aún, como actor político. Pero esa responsabilidad también recae sobre el disperso y segmentado movimiento indígena. Si el Estado quiere negociar políticamente, ¿con quién negocia?

por Antonio Valencia www.lanacion.cl

“El gran error de los gobiernos anteriores es que han judicializado el conflicto indígena. Poner un movimiento social en manos de fiscales y no manejarlo en términos políticos produce enormes descriterios jurídicos y atropellos, como el juicio de Angol. Acusar de terroristas a estas personas es algo a todas luces inicuo. No tiene asidero. Es más, cuando así se consideró, fue la Corte Suprema la que ordenó insistir por esa vía”, expone José Bengoa, filósofo posgraduado en antropología, de relevante participación en el nacimiento, en 1993, de la Ley Indígena.

“La forma en que han actuado los tribunales de justicia -añade Bengoa-, revela la cantidad de estereotipos, prepotencia y discriminación. El ejecutivo dice que el problema es judicial, pero ¿cuándo dejará de serlo? ¿cuando ocurra una desgracia? Todo esto es producto de la falta de capacidad de establecer diálogos sociales y políticos, de negar la existencia del fenómeno. En quince años no se ha reconocido constitucionalmente a los pueblos indígenas ni se ha ratificado la Convención 169 de la OIT. Esto debe tratarse como tema político”.

La encrucijada expuesta por la huelga de hambre que tres comuneros mapuches y una activista sostienen hace dos meses en Temuco, supone un punto de quiebre en la relación entre Estado chileno y pueblo mapuche. “Su buena o mala solución marcará al Gobierno de Bachelet, que no es uno cualquiera, sino el del bicentenario. La oportunidad de establecer un nuevo pacto es histórica”, argumenta Víctor Toledo Llancaqueo, historiador y director del Centro de Políticas Públicas y Derechos Indígenas de la Universidad Arcis.

En juego están dos mundos abiertamente desbalanceados desde la óptica del poder, dos sociedades que se reconocen distintas una de la otra y que, sin embargo, ponen sus pies sobre el mismo territorio. Y el mayor esfuerzo para resolver el dilema, opina Bengoa, debe provenir de quien detenta el poder.

Foerster va más allá: “Las políticas de integración han fracasado... Lo que vemos hoy es un viejo tema: hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, pero los mapuches son considerados de quinta, a quienes se les puede hacer cosas que jamás le harían a un ciudadano de primera categoría”, sentencia. Y en esa lógica, dice, las señales del Estado son contradictorias. “Por una parte procesa a los comuneros con una ley aberrante, pero por otra, a través del programa ‘Orígenes’ del Mideplan aporta recursos e intermedia con la sociedad civil mapuche, o la Conadi, que recupera espacios territoriales”, explica el antropólogo. “Otra fuerte contradicción la mostró el Gobierno de Lagos, muy sensible con las grandes inversiones forestales, pero muy poco cuando las policías irrumpen brutalmente en las comunidades”, agrega.

Un camino, por cierto, es generar integración desde lo político, “pero obviamente con cuotas de poder que hoy los mapuche no tienen”, arguye Foerster. Cómo se conquista ese poder, es materia que reflejó en una columna de opinión, el cientista político José Mariman. “Los líderes etnonacionalistas mapuches no deberían perder de vista que en política las cosas no funcionan demandando reparar injusticias, especialmente cuando se es un enano enfrentando a un gigante que tiene el poder político, económico y militar. Los pueblos que han alcanzado la autodeterminación lo han hecho ganando duras batallas políticas”, escribió en el periódico “Azkintuwe”.

Si bien Bengoa plantea que el reconocimiento político al movimiento mapuche por parte del Estado es una medida necesaria, Rolf Foerster dice que no basta con reconocer constitucionalmente a los pueblos originarios si los actores no son capaces de implementar dicho cambio. “Un marco jurídico así potencia el multiculturalismo, pero que de mayores cuotas de autonomía dependerá de la capacidad que para ello tengan las organizaciones indígenas y, sobre todo, la intelectualidad mapuche. No lo pueden esperar de un Estado cuya sensibilidad con los ciudadanos de quinta categoría es muy baja. El reconocimiento político requiere que los mapuches se transformen en actores políticos, algo dificultado durante años porque el movimiento mapuche ha estado disperso. Yo me pregunto -concluye Foerster-, si el Estado quiere negociar políticamente, ¿con quién negocia?”.


SARAMAGO A BACHELET: “HÁGAME UN FAVOR, MIRE A LOS MAPUCHES”

José Saramago, escritor portugués y Premio Nobel de Literatura, le rogó en Madrid a la Presidenta Michelle Bachelet “hacerle un favor y mirar a los chilenos más antiguos, los mapuches” para atender las necesidades de quienes son -añadió el intelectual-, “perseguidos todos los días por la policía”.

La Mandataria, que ayer se reunió con el mundo del arte y las letras españoles, respondió a su modo. “Don José fue generoso, dijo que el resto de los chilenos que no procedía de la etnia mapuche ya habían resuelto todos los problemas. Voy a ser más subversiva que usted, creo que eso no es así”, Y continuó. “Todos los pueblos originarios, y no sólo los mapuches, tienen los mismos derechos a estar integrados en el país con su propia diversidad”, pronunció la Presidenta. “Hemos avanzado un montón, pero es necesario avanzar más, porque aún persisten desigualdades de ingreso, desigualdades de origen, de cuna (...) En Chile sigue siendo diferente ser hombre o mujer, pobre o rico, del norte o del sur”, cerró Bachelet.

La ceguera y los mapuches

OJO CON EL MUNDO:

Por Raúl Sohr

En la novela “Ensayo sobre la ceguera” del Premio Nobel portugués José Saramago abundan los proverbios. Y cómo no habría de figurar el clásico decir de que no hay peor ciego que el no quiere ver. Quizás por eso le sugirió a la Presidenta Michelle Bachellet que debía “mirar a los mapuches… los chilenos más antiguos”. El escritor, grande entre los grandes, se equivoca si cree que el Estado chileno es ciego frente a lo que le ocurre al pueblo mapuche, que diversos gobiernos insisten en llamar etnia.

Durante la dictadura se crearon una serie de leyes para combatir el terrorismo. La legislación, ambigua en extremo, define el fenómeno terrorista como “el delito que se cometa con la finalidad de producir en la población o parte de ella el temor justificado de ser víctima de delitos”. En cuanto al acto terrorista, se precisa: “Colocar, lanzar o disparar bombas o artefactos explosivos o incendiarios de cualquier tipo, que afecten o puedan afectar la integridad física de personas o causar daños”. Que lanzar bombas o artefactos es un delito, no está en debate. Pero la carbonización de un camión, por ejemplo, puede recibir una pena de tres años como un delito ordinario. En tanto que idéntica acción, juzgada con la ley antiterrorista chilena, recibirá una sentencia por el triple, vale decir nueve años de presidio.

La violencia social de estudiantes que lanzan bombas molotov no puede ser juzgada con el criterio de una ley antiterrorista a menos que el concepto se desvirtúe por completo. Si el criterio para definir terrorismo incluye todo lo que causa terror a la población, entonces abarcaría la delincuencia común. El apelativo de terrorismo se hace, entonces, superfluo. Sería más sencillo multiplicar las sentencias por tres y decir que toda forma de violencia causa temor y, por lo tanto, es terrorista. Caben opiniones dispares sobre los métodos de lucha adoptados por ciertas organizaciones. Es claro que muchas acciones violan la ley, pero nadie puede ignorar que los mapuches han sido víctimas de una larga (muy larga) injusticia. Le han sido arrebatadas tierras y han sufrido acosos represivos. En las palabras de Saramago ésa es la historia de los pueblos que son “perseguidos todos los días por la policía”. Hay una ley muy estricta para los indígenas pero otra complaciente para las empresas y sus aparatos de seguridad, que apalean e incluso han secuestrado a sus líderes.

Es inadmisible que ministerios del Interior de los gobiernos democráticos, y no los tribunales, hayan invocado una legislación gestada en forma ilegítima para justificar la represión. El método terrorista tiene unas formas de acción precisas, que no corresponden a la conducta de violencia mapuche. Ella corresponde a una clásica expresión de movilización indígena como en Bolivia, Ecuador y el sur de México. Aquellos gobiernos que enfrentaron las demandas indígenas y sus métodos de lucha como expresión de terrorismo debieron dar marcha atrás y algunos fueron forzados a renunciar.

La solución en Chile está en las palabras de Saramago: “Mirar a los mapuches”. La represión directa o por la vía de los tribunales no resuelve problemas. Los pueblos originarios necesitan reparaciones no sólo de palabra sino en los hechos. Enfrentarlos a la competencia de los mercados internacionales es acelerar su desintegración. Es, por la vía del etnocidio, renunciar a la fortaleza de la diversidad de las raíces nacionales. El trato que reciban los mapuches será el que recibirán todos los chilenos.

2 MIL CASAS MAPUCHES INCENDIADAS

2 MIL CASAS MAPUCHES INCENDIADAS Hablemos de condenas por terrorismo:2 MIL CASAS MAPUCHES INCENDIADAS

 

 Bicentenario / 4

http://www.ovejasblancas.cl/bicentenario/bicentenario4.htm  

 Cuando leí que el tribunal penal de Angol ha condenado a otro mapuche a 10 años de cárcel por „incendio terrorista“, pensé que es tan grande la injusticia que no es posible callar. Otros mapuches tuvieron el mismo castigo. Son 16 los dirigentes mapuches acusados y condenados. El incendio recae, dicen los que acusan, en la Ley que penaliza las conductas terroristas. Juan Carlos Huenulao habría incendiado un fundo de la empresa forestal Mininco. Los condenados exigen el reconocimiento de los derechos del pueblo mapuche y, naturalmente, el territorio del cual fueron despojados.¿Cuántos incendios terroristas ordenó el gobierno y ejecutó el ejército chileno en contra de los mapuches? El protocolo de un documento oficial asegura que aproximadamente 2000 casas mapuches fueron incendiadas! En una jornada. Hubo muchas otras. Porque hubo genocidio. 

 El siguiente es un documento oficial:

„Memoria del Jeneral en Jefe del Ejército de operaciones De la alta frontera

Santiago, julio 14 de 1869 »Seria mui dificil formar un cálculo de las pérdidas sufridas por los indios; incendio de 2,000 casas próximamente, la mayor parte bien provistas de cereales i otros artículos para la subsistencia; consumo de animales vacunos en rancho de las tropas expedicionarias; caballos i yeguas cedidas a los cívicos de caballeria e indios amigos en premio de sus buenos servicios; i ganado lanar muerto con motivo de las dificultades que ofrece su arreo en largas distancias.

»Al tomar la ofensiva en la guerra, se me presentaban dos métodos únicos en emprenderla con provecho: obrar en el territorio enemigo con un fuerte ejército o destacar divisiones poco numerosas, con el objeto de llegar de improviso al punto donde iban mandadas. La elección de uno u otro sistema ha dependido de las circunstancias: tratándose de cortas espediciones a lugares no mui poblados ni distantes, me ha parecido preferible mandar fuerzas reducidas, que haciendo sus marchas durante la noche pueden caer de sorpresa y regresarse ántes que los indios alcancen a reunir las fuerzas necesarias para impedirles la vuelta; pero en los casos de espediciones a mucha distancia, para cuya realizacion se necesita emplear varios dias, han marchado las tropas suficientes para repeler toda agresion, sin prejuicio de destacar diivisiones, cuyo número se calcula segun las circunstancias, para conseguir mejor el objeto que llevan en vista.»

Las divisiones numerosas pueden recorrer toda la Araucanía sin peligro porque el enemigo huye a su aproximacion; pero al mismo tiempo, si se reduce a obrar siempre unidas, los resultados de su escursion son completamente nulos, porque los indios observan de lejos sus movimientos y solo encuentran a su paso casas desocupadas. Para que estas espediciones sean felices, es indispensable mandar fuerzas en todas direcciones a fin de evitar que los enemigos como tienen costumbre de hacerlo, sigan al ejército i ocupen con sus familias y ganados los lugares que acaban de recorrer. Para comprender esta estratajema de los araucanos, conviene tomar en cuenta que, aun conduciendo sus ganados i familias, hacen sus marchas con mayor celeridad que la ordinaria de las tropas.»He puesto el mayor empeño i tomado las medidas posibles de precaucion con el objeto de sorprender partidas organizadas de indios, encontrando siempre el inconveniente insuperable de la mas esquisita vijilancia; se ha conseguido tomar de improviso a los habitantes de casas cayendo sobre ellas en la noche o la madrugada, i aun estos casos han ocurrido rara vez; pero las sorpresas intentadas contra araucanos reunidos, nunca han producido resultados felices. Los salvajes, aleccionados por su larga esperiencia en la guerra, construyen de ordinario sus ranchos pajizos contiguos a sus grandes i numerosos bosques accesibles solo por estrechísimas i tortuosas veredas transitables con frecuencia únicamente de a pié.

»Las dificultades con que se tropieza a cada paso en una guerra tan escepcional, hacen imposible terminarla en un corto espacio de tiempo, i justifican el sistema de privar a los indios de sus recursos, empleado por cuantos jefes ha habido en la frontera, como el unico medio de traerlos a la paz«.José Manuel PintoSeñor Ministro de Estado en el departamento de la Guerra“ 

SOMETER, REDUCIR, ANIQUILAR 

Este informe forma parte de la Memoria del general en jefe del ejército de operaciones en la Alta Frontera, José Manuel Pinto. Está dirigido al Ministro de la Guerra. El contenido es claro.

Se presume obvio que el divulgar parte de esta Memoria no es para justificar los incendios de este siglo. Ni menos los del gobierno y el ejército que conformaron una política terrrorista de Estado en contra del pueblo mapuche.

Los mapuches fueron objeto en Chile, en la segunda mitad del siglo XIX, de una guerra de exterminio. Se trató de una „limpieza étnica“. La esencia de esa guerra fue racista, pues fue hecha por los „civilizados“ en contra de los „salvajes“.

Naturalmente que los conceptos fueron elaborados en Europa. Pues la „cultura chilena“ es maestra de la copia. Desde que los „salvajes“ descubrieron las naves de Colón fueron objeto de atención de los civilizados. Algunos ejemplares fueron llevados. Se sumaron a los productos africanos humanos exóticos.

Los objetivos de la guerra en Chile eran anexionar los territorios mapuches ubicados en la Araucanía y someter a la población aborigen a las leyes chilenas. Para lograr esas metas el gobierno se propuso reducir a los sobrevivientes a la sumisión. Poco se reparó en los medios como lo explica en su informe el general Pinto. Y la tierra conquistada mediante la guerra fue entregada a los „superiores“: los europeos, como lo escribió el general y presidente Bulnes para fundamentar el inicio de la colonización.

Un círculo perfecto: los europeos crean y establecen la diferencia entre salvajes y civilizados, los gobiernos chilenos la hacen suya para fundamentar la guerra y las tierras se entregan a los civilizados, o sea los europeos. Más perfección, sólo la intentó Hitler.

En las primeras cinco líneas el general Pinto informa que no sólo se incendiaron alrededor de 2 mil casas mapuches sino también se quemaron los cereales y todo medio de subsistencia. Se destruía todo lo necesario para la vida humana. Se buscaba aniquilarlos. No hay otra interpretación posible.

Además el gobierno y el ejército se robaban los animales vacunos y los utilizaban para alimentar a la tropa. Los caballares los repartían entre ellos y los amigos. Como el ganado lanar no lo podían trasladar, lo mataban. Los corderos y ovejas muchas veces fueron desbarrancados.

La forma preferente utilizada en la guerra era el ataque por sorpresa. Nada nuevo, los españoles lo habían empleado siempre. Hernán Cortés, fue el maestro de la traición y el asesinato de madrugada.Es importante la aclaración que hace el general Pinto: el incendio de los ranchos y de sementeras fue empleado por todos los jefes que operaron en la Frontera. Su predecesor fue el coronel Cornelio Saavedra, que figura en la lista de „héroes“ del ejército.  

LA IMPORTANCIA DE LA MEMORIA

 La guerra contra los mapuches forma parte de los silencios de la historia de Chile. Se mantiene oculta. Y debe ser conocida porque así los chilenos comprenderán los porqué de las reclamaciones mapuches. „Nuestra“ historia está recargada de acentos e himnos militares, llena de silencios sangrientos. Pletórica de racismo decimonónico y siglo veinte. Y seguimos adelante...

Los gobiernos que sucedieron a la dictadura de Pinochet no han resuelto las demandas mapuches. Mucho se ha discutido en honorables comisiones, pero la población mapuche sigue discriminada y como el sector más empobrecido del país.

Tales son las causas de las acciones que se atribuyen a los mapuches, condenados por „incendios terroristas“. Si hubiera justicia habría que aplicar la ley antiterrorista al Estado chileno que incendió miles de casas y siembras mapuches. Sin siquiera considerar los crímenes y las secuelas de la guerra. La peor consecuencia es que todos los no mapuches se sintieron autorizados para seguir saqueando sus pertenencias, para suprimir sus creencias, para aplastar su cultura, hasta su lenguaje. En consecuencia lo mínimo que debe hacer el Estado es atender las demandas de los aborígenes. Y no seguir encarcelando.

 La publicacion de los documentos de la guerra sirven también para conocer el rol de los gobiernos y del ejército chilenos. Es legítimo, en este sentido, asociar a ese ejército de la segunda mitad del siglo XIX con el actual. Centenares de oficiales están bajo proceso. Dígase lo que se diga el ejército chileno es ejecutor de dos genocidios: el del pueblo mapuche, y el de un grupo nacional, el allendismo.

En ambos casos cabe la definicion oficial de genocidio de Naciones Unidas, pues se trató de „destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso, como tal“.Como resultado de las actuales presiones militares, los jueces están cerrando sumarios y, en esencia, derivando hacia la impunidad. La impunidad significa que en el futuro los militares pueden volver a matar a sus propios compatriotas.El romper de los silencios también permite conocer la esencia política de la derecha. Esa esencia consiste en que para la derecha es más importante el derecho de propiedad (la suya) que el derecho a la vida. Eso lo dijo Thieme, que bien los conoce. 

INCONGRUENCIA BICENTENARIA 

Parte de la cultura oficial parece circo pobre. Con motivo del Bicentenario han convocado a los chilenos a escribir sus sueños. Esta vez debemos copiar a los „salvajes“.

Los convocantes quieren que celebremos el Bicentenario contando sueños, como si nuestra realidad fuera la que vivió el pueblo mapuche en sus peores momentos históricos: aquellos en que sólo pudo soñar, porque la realidad apestaba.

Le copian parte de su cultura mientras los encarcelan. Incongruencia bicentenaria. Por qué mejor no piden la libertad de todos los mapuches presos de una justicia que, al mismísimo tiempo, libera a uniformados conectados a la peor forma del terrorismo, el de Estado.

Un gobierno constituido, que avanza hacia la democratización, debería convocar a debates destinados a establecer una relación relativamente más auténtica con la historia chilena. No sólo por un ajuste necesario con la tradicion manipuladora, sino porque aún se mantiene la discriminación y el racismo.

Recuerdo haber leído, no en el siglo XIX, sino hace poco en las actas del Senado la intervención de un senador de derecha relativa a la cuestión indígena. Este senador designado, militar por añadidura, de apellido Canessa, se preguntaba con inocencia conmovedora, cómo este pueblo, el mapuche, podía ser tan apocado, tan humilde.

¿Alguien puede creer que un general de la república sea un ignorante de las formas que tuvo la guerra contra los mapuches en los años 60, 70 y parte del 80 del siglo XIX?

Como se trata de un general formado bajo la dictadura de Pinochet, y participante directo de esa admistración, lo creo perfectamente posible. Sólo hay que sumar o combinar ignorancia y cinismo.Para lograr la sumision se usó el armanento más moderno del período. Fusiles de repetición, cañones Krupp. La misma firma que suministró de armamento a los nazis. Sigue en funciones. Muy poco espacio tiene lo casual en la política. 

Miguel Gómez S 

Mapuches dan ultimátum a gobierno por ley que otorga beneficios

Mapuches dan ultimátum a gobierno por ley que otorga beneficios

11 de Mayo del 2006
 
Portavoz de los huelguistas advirtió que en caso que ello no se concrete, llamarán a un “levantamiento generalizado” de los pueblos indígenas de todo el país.


Los mapuches dieron un ultimátum al Gobierno para que dé urgencia al proyecto que otorga beneficios a los indígenas condenados por la ley Antiterrorista antes del próximo miércoles, pues en caso contrario llamarán a un “levantamiento” de las comunidades.

Así lo comunicó la tarde de este jueves el portavoz de los cuatro manifestantes en huelga de hambre desde hace 60 días, José Cariqueo, tras visitarlos en la cárcel de Temuco, donde se encuentran recluidos desde hace dos semanas.

Cariqueo se reunió por cerca de seis horas con los huelguistas en el recinto penitenciario, tras la cual los mapuches declinaron deponer el movimiento y, en cambio, exigieron que el Ejecutivo asigne urgencia al texto legal que les permitiría acceder a la libertad.

Según indicó el vocero, en caso que ello no se concrete llamarán a un “levantamiento generalizado” de los pueblos indígenas de todo el país, pues no aceptarán que se repitan situaciones como los cuatro manifestantes.

Los mapuches Juan y Jaime Marileo, Juan Carlos Huenulao y la activista Patricia Troncoso se encuentran en huelga desde 13 de marzo, en protesta por la condena a 10 años y un día prisión que recibieron, en calidad de autores de incendio terrorista. Además, deben pagar una indemnización de $ 425 millones a la forestal Mininco, propietaria de los predios siniestrados.

En esa línea, el proyecto del senador PS Alejandro Navarro, busca que los mapuches condenados por delitos terroristas puedan acceder a beneficios similares a los entregados hace un par de años a los presos por ilícitos de esas características con fines terroristas.

Navarro y el senador PPD Guido Girardi visitaron este jueves la cárcel de Temuco y, aunque no pudieron reunirse con los manifestantes, reiteraron la necesidad de aprobar esta iniciativa y no continuar aplicando la ley antiterrorista a " hechos reivindicatorios de los pueblos originarios".