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Centros Chilenos en el Exterior

Justicia

Coronel en retiro fue encausado por la muerte de Jecar Neghme Cornejo

Coronel en retiro fue encausado por la muerte de Jecar Neghme Cornejo
Manuel Ubilla Toledo quedó detenido en el Comando de Telecomunicaciones del Ejército, por orden del magistrado Jorge Zepeda. 
El juez Jorge Zepeda sometió a proceso, en calidad de autor de homicidio calificado, al coronel en retiro del Ejército Manuel Ubilla Toledo, por su responsabilidad en la muerte del militante socialista Jecar Nehgme Cornejo, padre Jecar Nehgme Cristi, dirigente del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), asesinado en septiembre de 1989. 
Nehgme Cornejo fue ejecutado el 26 de octubre de l973, en Temuco, Novena Región, cuando tenía 32 años. A la fecha de su muerte, se desempeñaba como profesor de salubridad en la sede local de la Universidad de Chile, además ser funcionario del Servicio Nacional de Salud 
El dirigente fue detenido por efectivos militares en su domicilio el mismo 26 de octubre, y según un bando militar de la época, "durante el traslado del lugar de detención al Cuartel Regimiento de Infantería de Montaña Nº 8 'Tucapel', (los detenidos) trataron de agredir a la patrulla y apoderarse del arma del centinela por lo que fueron dados de baja (muertos)". 
La Comisión Rettig estableció que esta versión era inverosímil, por lo que Nehgme y el otro dirigente apresado con él, Manuel Elgueta Elgueta, fueron ejecutados por agentes del Estado al margen de toda legalidad, violando sus derechos humanos. El hijo de Nehgme, Jecar Antonio Nehgme Cristi, fue asesinado por agentes civiles de seguridad el 4 de septiembre de 1989, cuando transitaba por calle Bulnes con dirección a la Alameda.  
 La muerte del mirista fue reivindicada por el "Comando 11 de Septiembre", el mismo grupo que supuestamente actuó la noche posterior al atentado contra Augusto Pinochet, el 7 de septiembre de 1986, y que ejecutó a cuatro opositores, en represalia por el ataque contra el ex dictador. El encausado quedó detenido en calidad de reo en el Comando de Telecomunicaciones del Ejército. 
www.cooperativa.cl

AGREGADO MILITAR DE CHILE EN ARGENTINA INCULPADO DE ASESINATO

LO MANTENDRA LA BACHELET EN EL CARGO MIENTRAS NO SEA PUESTO DETRAS DE REJAS? ASI HIZO CON PEDRO PABLO BUSTOS, A QUIEN ANTUVO COMO AGREGADO MILITAR EN LA ONU CUANDO ERA MINSTRA DE DEFENSA Y LOS MILITARES SE LA PASABAN POR EL ARCO DE TRIUNFO...


20 de Julio del 2006

Caso Huber:
Juez interrogó a principal sospechoso de autoría material del crimen

Por  Jacmel Cuevas P.

Este jueves, el magistrado tomó declaración por primera vez a un suboficial mayor destinado en la agregaduría militar de Argentina, quien era el encargado de ejecutar las misiones más secretas en el G-4 del ex BIE. Este uniformado sería además el último de los tres integrantes de la llamada ''Operación Excelencia''. [actualizada]

En una diligencia programada con varias semanas de antelación, el ministro en visita a cargo de esclarecer el homicidio del coronel Gerardo
Huber Olivares, Claudio Pavez, interrogó este jueves al principal sospechoso de haber ejecutado el crimen, según los antecedentes que ha logrado recoger en estos últimos meses de indagaciones.

El magistrado resolvió en el mismo momento de la entrevista que el uniformado declarara en calidad de inculpado en el proceso y no como
testigo, confirmaron a El Mostrador.cl fuentes ligadas al caso. La diligencia, que se celebró en el despacho del ministro de la Corte de relaciones de San Miguel, se extendió entre las 9.30 horas y las 13.00 horas.

Según trascendió, el perfil de este militar calzaría con el autor material del asesinato y que habría varios elementos para presumir su participación activa en el mismo.

De hecho, este suboficial mayor -actualmente destinado en la agregaduría militar de Argentina-, de iniciales M.A.C.A., era uno de los partícipes de la "Operación Excelencia", como se llamó el operativo en que efectivos se apostaban en los edificios más altos que rodean la sede del Ejército, de calle Zenteno, para custodiar la seguridad de las reuniones del alto mando de la institución, en la época en que Augusto Pinochet era el comandante en jefe.

Los integrantes de esta unidad de seguridad especial tenían la condición de ser expertos francotiradores, además de estar a cargo del manejo de los fusiles FT, armamento que se presume pudo haber sido utilizado en el crimen.

El uniformado también habría sido parte del G-4 del ex Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE), denominado "Operaciones Especiales", y existen antecedentes que habría estado a cargo de las misiones más secretas a cargo de este grupo, como las supuestas tareas de búsqueda del coronel Carlos Carreño, secuestrado en 1987 por miembros del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, en una maniobra que habría sido encargada por la propia Dirección de Inteligencia (DINE).

Huber desapareció el 29 de enero de 1992 desde el sector del Puente El Toyo, en el Cajón del Maipo, mientras que su cuerpo apareció 22 días después en las cercanías del sector de La Obra, de la misma comuna.

La muerte de este uniformado se habría decidido luego de su comparecencia ante el ministro Hernán Correa de la Cerda, quien fue designado para investigar el tráfico ilegal de armas a Croacia a fines de 1991, pero que falleció a los pocos meses de hacerse cargo del proceso.

Pese a que el deceso de Huber fue calificado como suicidio, los peritajes médico legales encargados por Pavez determinaron que su data de muerte alcanzaría como máximo 15 días desde que su cuerpo fue encontrado, por lo que se presume que habría estado secuestrado alrededor de una semana en la Escuela de Inteligencia del Ejército (EIE), ubicada en la zona de Nos, San Bernardo.

Los últimos avances en el caso darían cuenta que los eventuales secuestradores de este uniformado se habrían movilizado en automóviles marca Monza, vehículos que en la época eran utilizados por el BIE.

Fiscal interroga a Contreras por denuncia de Marco A. Pinochet

Fiscal interroga a Contreras por denuncia de Marco A. Pinochet

Prosecutor antimafia se constituye hoy en penal Cordillera

Héctor Barros se reunió ayer también con el ministro del caso Huber, Claudio Pavez, a quien le pidió una copia del informe donde el ex jefe de la DINA acusó que los Pinochet se enriquecieron con el narcotráfico.

Por Jorge Molina Sanhueza

www.lanacion.cl

Foto: El general Manuel Contreras ha sostenido a través de su abogado que cuenta con las pruebas que confirman que los Pinochet se enriquecieron con el tráfico de drogas 

El fiscal jefe de crimen organizado de la Fiscalía Regional Sur, Héctor Barros, interrogará hoy al ex director de la DINA, general (R) Manuel Contreras Sepúlveda, en el penal Cordillera, en el marco de la “denuncia calumniosa” interpuesta por Marco Antonio Pinochet, hijo del ex dictador.

La diligencia se realiza en el marco del informe que entregó el ex jefe de ese servicio represivo al ministro del caso Huber, Claudio Pavez, donde asegura que Pinochet y su familia se enriquecieron con dineros provenientes del narcotráfico, dichos publicados por La Nación Domingo el 9 de junio.

La competencia del fiscal Barros para investigar los dichos de Contreras se inició luego que el Undécimo Juzgado de Garantía acogiera a tramitación la acción legal interpuesta por Marco Antonio, a través de su abogado Luis Pacull.

Por esta razón, Barros se reunió ayer por la mañana con el ministro Pavez, en su despacho de la Corte de Apelaciones de San Miguel, donde mediante un oficio formal le solicitó copia del documento enviado por Contreras. El informe en cuestión llegó ayer por la tarde a la oficina del prosecutor especializado en delitos mafiosos.

La fuente

El origen de los dichos de Contreras proviene de la declaración de un ex espía del Ejército, mayor (R) Abel Sepúlveda Gutiérrez, quien aseguró ante el juez Pavez que el coronel Gerardo Huber Olivares -asesinado en 1992 por su vínculo con el tráfico de armas a Croacia- tenía vínculos de amistad con el ex jefe de la DINA.

Por esta razón, el magistrado decidió tomarle declaración en el penal Cordillera, donde cumple condena por la desaparición del militante del MIR Miguel Ángel Sandoval, pero como se alargó demasiado la diligencia le pidió que sus dichos quedaran estampados en un informe.

Ahora bien, el fiscal Barros debe investigar si la denuncia hecha por Contreras es verídica y sobre esa base resolver si continúa adelante con la indagatoria -que podría entregar elementos nuevos respecto a si los Pinochet se enriquecieron con el narcotráfico- o bien derivar la presentación al Juzgado de Garantía para que se aplique el “procedimiento simplificado” o bien al antiguo sistema procesal si es que encuentra nuevos delitos.

Encuentros

De allí que el prosecutor de crimen organizado se reunirá en los próximos días con el ministro Carlos Cerda, que sustancia el proceso por la fortuna de Pinochet en los paraísos fiscales, como también con el magistrado Alejandro Madrid, que tramita la causa por el homicidio del químico de la DINA Eugenio Berríos Sagredo.

Cabe recordar que Contreras dijo que este último era quien fabricaba cocaína en el Complejo Químico del Ejército en Talagante, la que era comercializada por Marco Antonio, el empresario de origen sirio Edgardo Bathich, y distribuida en Europa por el tío político de éste, el traficante de armas y drogas Monser al Kassar.

Esta operación, según Contreras, contó con la autorización de Augusto Pinochet y con el silencio que se le impuso a Huber, quien habría sido asesinado no sólo por estar vinculado al tráfico de armas antes mencionado, sino por el conocimiento que tenía de las operaciones de droga que hacía su hijo Marco Antonio. LN

 

La Granja VIP

La Granja VIP

LOS LUJOS Y PRIVILEGIOS DE LOS PRESOS DEL BATALLÓN DE POLICÍA MILITAR

Oficiales de la más alta graduación del Ejército están procesados por asesinato, exportación ilegal de armas y otros crímenes. En su lugar de reclusión, como denunció el senador Alejandro Navarro este jueves, tienen sauna, cancha de tenis, gimnasio, TV-cable, Internet, mucama y menú a la carta. Pero hay más. Les dan permiso para salir y sus esposas se quedan a alojar. Crónica por dentro de una prisión dorada.

www.lanacion.cl  Domingo

Por Miguel Paz y Javier Rebolledo
 

En la tarde del pasado martes 7 de marzo, el ex jefe de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), general (R) Eugenio Covarrubias; el ex subdirector del organismo, general (R) Víctor Lizárraga; el ex jefe de la Dirección de Logística del Ejército, general (R) Carlos Krumm; el ex jefe del Batallón de Inteligencia del Ejército, brigadier Manuel Provis Carrasco, y el coronel (R) Julio Muñoz traspasaron la guardia del Campo Militar de Peñalolén e ingresaron a las dependencias del Batallón de Policía Militar (BPM) para cumplir prisión preventiva.

Esa mañana, los oficiales habían sido procesados por el ministro Claudio Pavez por asociación ilícita para ocultar el asesinato del coronel del Ejército Gerardo Huber.

Sin embargo, su recepción no fue la de un reo común. A medida que entraban al presidio de 57 hectáreas, ubicado en Avenida José Arrieta con Las Perdices en Peñalolén Alto, los soldados se cuadraban ante ellos.

El coronel Sergio Cabezas, comandante del BPM, seguramente hizo lo mismo cuando les leyó las “palabras de bienvenida” del “Instructivo y disposiciones para el personal en situación especial” que detalla las comodidades y áreas de esparcimiento dispuestas para los procesados en las instalaciones del batallón. El documento es encabezado por un “estimado camarada” y concluye afirmando que “quienes a su alrededor se encuentra (sic) son sus camaradas de armas y en tal condición brindará (sic) lo mejor de sí para su bienestar personal y familiar”. Así aclara que los presos aún son miembros de la “familia militar” y serán tratados conforme a ello.

Es tal la “situación especial” de los recluidos en el BPM, que en su primer fin de semana en el recinto militar los esperaba una misa de recepción que contó con la participación de lo más granado del ambiente castrense. Entre los asistentes a la liturgia estaban la esposa de uno de los generales de Ejército más importante del país, e Isabel Forestier, señora del ex comandante en jefe del Ejército Juan Emilio Cheyre.

Consultado sobre la inusual visita de su cónyuge a una ceremonia de estas características, Cheyre respondió a LND que no tiene por qué saber todo lo que hace su mujer. “La vida privada de las personas es la vida privada”, dijo con molestia antes de colgar el teléfono.

RESORT TODO INCLUIDO

Con sus guardias armados sobre garitas, el campo militar del Ejército parece una fortaleza. Además del BPM, al interior del complejo se encuentran también el Comando y la Escuela de Telecomunicaciones y el Penal Cordillera, a cargo de Gendarmería desde fines de 2004. En este último cumplen condena bajo régimen interno común el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, los brigadieres (R) Miguel Krassnoff y Fernando Laureani, Marcelo Morén Brito y el recién llegado brigadier (R) Pedro Espinoza, amenazado de muerte por sus ex camaradas, que lo consideran un traidor.

Un miembro del Ejército aceptó introducirnos al recinto castrense. La idea era conocer de primera mano cómo viven los oficiales procesados y comprobar in situ el “riguroso” régimen interno descrito en el instructivo para “personal en situación especial”.

Luego de pasar la guardia nos dirigimos hasta las instalaciones donde habitan los militares. Un primer grupo de cabañas pareadas color damasco cuentan con una habitación con televisor, cable VTR y un velador. En cada una hay un living, con una mesa comedor, más cocina, baño y un teléfono para hacer llamadas ilimitadas y a toda hora al exterior. En estas cabañas vive un grupo de militares de menor antigüedad, encabezados por el brigadier Provis y el coronel Muñoz. Hasta dos semanas atrás, los acompañaba el ex agente de la DINA brigadier (R) Christof Willike, quien cayó preso en marzo de este año por el asesinato de la militante del MIR Lumi Videla, y que en 2002 fue procesado por el asesinato del general Prats y su esposa, Isabel Cuthbert. Willike obtuvo la libertad el pasado 22 de mayo, luego de pagar una fianza de un millón de pesos.

Sin duda, uno de los que más sienten su partida es Provis, ya que todas las mañanas trotaban juntos en la pista de atletismo que tienen a su disposición. Algo similar debe sucederle al general Covarrubias, que tenía en Willike a su principal adversario en los partidos de tenis en la cancha de arcilla habilitada para ellos.

Como si fuera deportista de alto rendimiento, cada lunes y viernes Covarrubias sale del campo militar y es trasladado en un auto del Ejército al edificio de las Fuerzas Armadas en calle Zenteno 45. Ahí, responsablementem se le practica una terapia quinesiológica debido a una espondiloartrosis cervical que lo aqueja. Nada que lo deje fuera de las canchas, en todo caso. El especialista Alejandro Cox dice que alguien aquejado de esa dolencia “puede jugar tenis, dependiendo del grado de la lesión”.

Por su alto rango, los generales Lizárraga, Covarrubias y Krumm viven en casas con habitaciones más espaciosas que las de sus compañeros de armas de menor grado. También con TV cable, las cabañas cuentan con teléfono y acceso a Internet inalámbrica (wi-fi) para sus notebooks personales. Sus salas de estar están amobladas con un par de cómodos sillones y un frigobar para satisfacer sus necesidades y de quienes los visitan.

El instructivo es generoso al informar que las visitas pueden ingresar todos los días al penal de 9 a las 22 horas. Establece que “los familiares del personal detenido no podrán excederse de los horarios establecidos para visitas, como asimismo pernoctar en dependencias interiores”.

Sin embargo, el uniformado que nos introdujo al lugar dice que la ordenanza no se cumple: “Se quedan hasta la medianoche e inclusive, en ocasiones, las parejas de los oficiales pernoctan en las cabañas”. Afirmación ratificada por dos magistrados que tienen a su cargo causas de derechos humanos y un alto miembro de Gendarmería que, por su labor, tiene acceso a informes de la situación de los reclusos en el Penal Cordillera y sus alrededores.

No sólo los familiares se encargan de velar por el bienestar de los oficiales. El Cuerpo de Generales en Retiro, núcleo duro de la familia militar vinculada estrechamente a Pinochet, los visita cada jueves para entrevistarse con cada uno los reclusos. Los más asiduos serían Julio Cerda Carrasco y Guillermo Garín, dice la fuente: “En sus visitas, los generales (R), además, celebran almuerzos en el casino de oficiales. Por ejemplo, un mes y medio atrás comieron con Krumm, Covarrubias y Lizárraga”.

Aunque las reglas señalan que está estrictamente prohibido ingresar alcohol al penal, frente al frigobar del living de la cabaña de Covarrubias hay una botella de vino tinto empotrada sobre un camioncito de madera que dice “Mercedes Benz”. La cabaña de Lizárraga también está frugalmente surtida, asegura el uniformado: “En el clóset tiene vinos muy finos y también varias botellas de pisco”.

Los oficiales procesados cuentan además con un sauna donde se relajan por las tardes. Justo al frente se ubica una sala de Internet común con dos computadores para los que no tienen notebook. A pocos metros está la “sala de musculación”, con dos trotadoras, dos tablas de pres banca para ejercitar el pecho y los cuádriceps, más una senda máquina universal doble destinada a garantizar un desarrollo balanceado de la musculatura corporal. Todo, acompañado de un televisor pantalla plana de 21 pulgadas en altura para que el ejercicio no sea tedioso.

Cuando los militares quieren hacer vida social pueden hacer uso de las dependencias del casino de oficiales. Se trata de un bar restaurante con sala de cine, ubicada en el subterráneo del edificio. También tiene piscina y una mesa de pool, por si se aburren.

SERVICIO A LA HABITACIÓN

El menú de los reclusos es confeccionado en el casino de oficiales y es similar al que reciben los oficiales que trabajan en el Comando de Telecomunicaciones. Si los detenidos requieren alimentación especial deben avisar 24 horas antes para elaborar el pedido o requerirlo afuera. El instructivo puntualiza que pueden comer en “las cabañas y casino, entregado y/o atendido por el asistente mozo”. La función de estos sirvientes es vigilada por otros garzones de mayor jerarquía, que cumplen un rol tipo mayordomo de mansión. Están encargados, por ejemplo, de que no existan errores en el orden de los cubiertos al momento de servir una comida.

Del mantenimiento de sus cabañas, los oficiales procesados tampoco deben preocuparse. El instructivo señala que éste “será realizado por la mucama de servicio, considerando aseo en dormitorios, baños y confección de camas”. Pero tampoco es chacota. El documento es claro: quienes desean gozar de este privilegio deben levantarse antes de las 13 horas.

EL PERRAJE

Muy distinta es la vida de suboficiales procesados por casos similares. Están también recluidos al interior del mismo batallón, pero en una antigua casona ubicada a unos 150 metros al sur. Las habitaciones tienen dos camarotes, donde pernoctan hasta cuatro personas. Sólo hay una habitación individual que cuenta con velador y clóset.

Su horario de levantada es a las 8:30 de la mañana. Después, quedan libres para bajar a un primer piso, donde hay una sala de estar con un televisor, un juego de sillones y una mesa para el grupo, que en ocasiones ha llegado a 25 internos. Hay dos baños comunes para todos los detenidos.

La comida que reciben es la misma que la del batallón. El patio al que acceden tiene unos 12 metros de ancho por 15 de profundidad, donde hay una mesa de ping-pong.

Dentro del mismo edificio, pero separado por un tabique, hay una cárcel de idénticas características. En teoría, ahí debieran estar los oficiales de mayor rango. Sin embargo, esta parte del penal se encuentra vacía. Otra fuente del BPM cuenta que, a veces, cuando llega algún juez a inspeccionar las condiciones en que viven los militares de alta graduación, éstos son trasladados al lugar para que “hagan el teatro de que viven ahí”. Después de la inspección regresan a la comodidad de sus cabañas.

MATRIMONIO EN LO CURRO

Aparte de las inmejorables condiciones de vida de los altos oficiales procesados, éstos también han obtenido franquicias especiales para salir del recinto militar.

El pasado viernes 7 de abril, el general Lizárraga asistió al matrimonio de su hija Carolina en la iglesia de la Sagrada Familia, de Lo Barnechea. Después de la ceremonia, la fiesta continuó hasta la madrugada en el Club Militar de Lo Curro. El padre de la novia se retiró del lugar a bordo de un auto con chofer y llegó al batallón pasadas las cinco de la mañana. El problema es que a esa hora, Lizárraga debía estar preso y no de parranda. El permiso que le otorgó el tribunal ordenaba que estuviera de regreso en “prisión” a las cuatro y media de la madrugada. El general cumplió a medias.

Tres días más tarde salió con permiso el brigadier Willike. En la mañana del lunes 10 de abril viajó a Valparaíso y volvió en la noche. El motivo: la operación de su mujer, afectada de cáncer. Razón esgrimida por el juzgado respectivo para concederle autorización. En contraste, los suboficiales recluidos no cuentan con este beneficio. Por ejemplo, a uno de ellos le fue negado el permiso para ir a ver a una hija gravemente enferma.

Álvaro Corbalán y Patricia Maldonado. Un retrato de los tiempos de Avanzada Nacional, el partido que fundó el ex CNI. La cantante y Tito Fernández, “El Temucano”, estuvieron en su cumpleaños 51 en el Batallón de Policía Militar.

En todo caso, las excursiones fuera del batallón no son nuevas y le han provocado más de un dolor de cabeza al Ejército. Como cuando el 27 de diciembre de 2002, Álvaro Corbalán Castilla, condenado a cadena perpetua por el homicidio del carpintero Juan Alegría, fue descubierto cenando en compañía de sus tres custodios en el club de yates de Papudo.

Pillado en falta, este amante de la noche –que soñaba con ser cantante, pero terminó siendo asesino– argumentó, medio en broma medio en serio, que tenía ganas de seguir la farra de su cumpleaños, celebrado días antes en un edificio del BPM.

Un miembro del Comando de Telecomunicaciones recuerda que la fiesta fue en grande y contó con la asistencia, entre otros, de sus grandes amigos Tito Fernández, “El Temucano”, y Patricia Maldonado, epítome de la farándula de la dictadura, quien habría ingresado en un furgón a seis mujeres para que bailaran y animaran el carrete de su camarada de los tiempos de Avanzada Nacional.

La opinóloga del matinal de Mega desmiente lo relativo a las danzarinas: “Nunca le he regalado una mina a nadie. Esa es la calumnia más vil que he escuchado en mi vida. Si le llevo regalos a un amigo, le llevaré un perfume, una camisa, una polera. No acostumbro regalar maracas, esos regalos los hacen los hombres”.

Como sea, ese día Corbalán lo pasó bomba sin saber aún que sería su última fiesta en prisión. Tras el escándalo por la cena en Papudo, fue trasladado a Punta Peuco, donde los gendarmes no acostumbran a cuadrarse ante los presos.

“HASTA YO ME IRÍA PRESO”

El BPM es un lugar por donde pasan altos oficiales que se encuentran en proceso judicial. Las dependencias han sido ocupadas por Miguel Krassnoff, Raúl Iturriaga Neumann y otros próceres del régimen militar. Todos han gozado del mismo trato especial de Corbalán, Lizárraga, Covarrubias, Krumm y el general (R) Guillermo Letelier Skinner, junto con otros oficiales de menor jerarquía recién llegados al BPM por tráfico de armas a Croacia.

Los privilegios de los procesados fueron heredados del gallito del Gobierno de Eduardo Frei con el general Augusto Pinochet en 1995, cuando el Presidente decidió la construcción de Punta Peuco, el penal especial construido para albergar a Manuel Contreras y Pedro Espinoza.

El proyecto de ley impulsado por el Ejecutivo estableció que la tuición de los condenados y procesados estaría a cargo de Gendarmería. Sin embargo, la iniciativa fue modificada.

Finalmente, sólo se logró que los militares condenados pasaran a la custodia de Gendarmería. Pero faltó piso político –por presiones de la derecha– para hacer lo mismo con los procesados, quienes mantuvieron el privilegio de ser resguardados por personal uniformado en dependencias militares.

Para cambiar el estatus del “personal en situación especial” y establecer que cumplan sus períodos de prisión preventiva en cárceles a cargo de Gendarmería, “bastaría un proyecto de ley de quórum simple”, asegura el diputado Jorge Burgos.

La holgada situación de los recluidos en el BPM es “vox populi” en el Poder Judicial y genera malestar entre los jueces que investigan causas de derechos humanos. Varios de ellos preferirían que los militares tuviesen un régimen de prisión como el de los reos comunes, pues bajo las actuales circunstancias los procesados no tienen ninguna motivación para colaborar con sus investigaciones.

Un magistrado a cargo de un caso emblemático resume con ironía la irritación de sus pares: “Si estuvieran en la cárcel de San Miguel confesarían sus delitos a los tres días de presos. ¿Cómo van a hablar si en el batallón viven como en un hotel?. Los tratan por su rango y los atienden mejor que en su casa. Así, hasta yo me iría preso”. Pese a las múltiples consultas y llamados de este medio, el Ejército mantuvo silencio. LND



El folleto de bienvenida

El documento “Instructivo y disposiciones para el personal en situación especial” describe el régimen interno preparado para los oficiales procesados, que ya quisieran “sufrir” los reos que viven hacinados en las cárceles chilenas.

El documento, de cinco páginas, firmado por el coronel Maurice Larée Quevedo, ex comandante del BPM, lleva el rótulo de la Comandancia General de la Guarnición del Ejército de la Región Metropolitana, y fue dado a conocer el pasado jueves por el senador Alejandro Navarro.

El parlamentario y el abogado Hugo Gutiérrez calificaron estas condiciones como “envidiables incluso para un hombre libre”, y entregaron los antecedentes al presidente de la Corte Suprema, Enrique Tapia, para que éste ordene “que se apliquen las medidas necesarias para que quienes se encuentren privados de libertad en este recinto militar cumplan su pena en condiciones de normalidad y sin beneficios especiales”. Navarro agregó que “no es tolerable que militares que están privados de libertad no estén recluidos en una cárcel, sino en un hotel cinco estrellas”.

Las “palabras de bienvenida” del instructivo son elocuentes. Aseguran que constituye un gran desafío y alta responsabilidad recibir a los procesados “en este nuevo recinto militar, diseñado con modernas medidas de confort y seguridad, para el efecto de brindar la más grata estadía y el resguardo de vuestra integridad física”. En tal sentido, dice el texto, “ha sido preocupación del mando que estas instalaciones dispongan del máximo de comodidades y áreas de esparcimiento, de manera de hacer más llevadera su permanencia”.

 

 

GRAVE DENUNCIA SOBRE CONDICIONES DE TRABAJO EN INDUSTRIAS DEL SALMON

GRAVE DENUNCIA SOBRE CONDICIONES DE TRABAJO EN INDUSTRIAS DEL SALMON

 Dura denuncia de diputado contra industria salmonera chilena


La muerte mensual de un buzo debido a que no cuentan con los equipos necesarios, y grave violación de los derechos labores y de las normas de respeto al medio ambiente, en la industria del salmón, denunció diputado del Partido Socialista (PS), Fidel Espinoza.

"Desde mi punto de vista, la bonanza de empresas transnacionales tiene su correlato en la sistemática violación de los derechos de los trabajadores y en los atentados contra el medio ambiente", dijo el parlamentario durante la Hora de Incidentes de la Cámara de Diputados. Anticipándose a que el próximo año nuestro país puede ser el principal productor de salmones del mundo, el parlamentario por Puerto Montt, comentó que "no es posible que en la Décima Región muera un buzo cada mes".

"En los últimos dieciséis meses han muerto dieciséis buzos, producto que las salmoneras contratan a personas que no cuentan con los requerimientos técnicos y sofisticados necesarios para no correr riesgos en faenas tan peligrosas como las de los buzos", afirmó.

Agregó que "hay mujeres que han abortado al interior de las empresas debido a que han debido ocultar su embarazo, porque esa condición es sinónimo de despido en las empresas del salmón. Además, se colocan cámaras de vigilancia al interior de las empresas, con el objeto de grabar los movimientos de los trabajadores a su ingreso y salida".

Respecto de los supuestos beneficios económicos para la población que accede a estos puestos de trabajo indicó que en esta industria "por cada cien dólares que exportamos, sólo cuatro dólares están directamente vinculados al pago de las remuneraciones de los trabajadores y que casi el cincuenta por ciento de ese monto representa las ganancias que reciben los empresarios del salmón a costa de los trabajadores".

En cuanto a los conflictos ecológicos dijo que el ritmo de producción en el sector "es devastador, no hay respeto por las áreas de manejo ni por las zonas concesionadas y hay un uso masivo de antibióticos, debido a las enfermedades que transmiten los salmones de cultivo a especies nativas". Asimismo, complementó, "el escape de salmones que se produce es muy grave, porque provoca efectos devastadores sobre la biomasa de otras especies de nuestra zona. Hay destrucción masiva del ecosistema marino".

El parlamentario solicitó oficiar al Ministerio del Trabajo, con el objeto que las fiscalizaciones a las empresas salmoneras sean más férreas y se termine con los abusos en contra de la gente más humilde que vive de salarios mínimos.

Pedirán reabrir el caso del asesinato del periodista argentino Leonardo Henrichsen

Justicia
Chile


Por: MAPOCHO PRESS

www.argenpres.info


Mañana jueves 25 de mayo, a las 10:00 horas, el abogado Hiram Villagra y la Corporación de Defensa de los Derechos del Pueblo (Codepu), con apoyo del Colegio de Periodistas, pedirán la 'reapertura del sumario' en la demanda por el asesinato del periodista argentino Leonardo Henrichsen, acaecido el 29 de junio de 1973, en ocasión del llamado 'Tanquetazo'.

Datos básicos

La jueza Romy Grace Rutherford Parentti, titular del Segundo Juzgado del Crimen (Compañía 1213, 3er piso) desestimó por 'prescripción' la querella criminal presentada por los hijos Josephine y Andrés Henrichsen Macfarlane, el 27 de octubre de 2005, contra el cabo retirado del Ejército Héctor Hernán Bustamante Gómez 'y quienes resulten responsables'. Henrichsen filmó a Bustamante disparándole, instantes antes de morir en Agustina y Morandé.

El ex cabo Bustamante Gómez, quien fue herido por otros efectivos militares en el episodio golpista de junio de 1973, posee la cédula de identidad 6.682.208-7, nació en 1943 y, según Dicom, al 29 de marzo 2005 registraba 34 documentos sin pago por $ 513.272 por crédito de consumo del Banco de Chile y un pagaré de la empresa Oriencop Ltda. entre el 28 mayo 2002 al 28 octubre 2004. Su último domicilio conocido fue Berna 1538, Conchalí, Santiago, teléfono 624 90 06.

La jueza Rutherford Parentti se tomó más de 6 meses para decidir la 'prescripción', pero antes sometió a proceso a otros periodistas. Según La Nación del 13 de enero 2006:

'La titular del segundo Juzgado del Crimen de Santiago, Romy Rutheford, sometió a proceso al ex director del diario La Nación, Juan Walker, y a la periodista, Ana Verónica Peña, por el delito de injurias graves con publicidad, en el marco de una querella interpuesta por el sacerdote Raúl Hasbún. [...] La consideración de la jueza Romy Rutheford se basa en en la publicación de un artículo aparecido en el diario La Nación en diciembre de 2004, titulado “La cara civil de la tortura: los top ten'. (La Nación, Viernes 13 de enero de 2006).

Anteriormente, en julio de 2005, la misma magistrada se declaró incompetente en un juicio solicitado por Codelco que involucraba a la senadora neoconservadora Evelyn Matthei (RN):

'SANTIAGO.- La titular del Segundo Juzgado del Crimen de Santiago, Romy Grace Rutherford se declaró incompetente para investigar la querella presentada por Codelco contra quienes resulten responsables del uso de información privilegiada de la minera estatal. La magistrada tomó esta decisión debido a que en el texto se alude reiteradamente de manera genérica a una senadora (Evelyn Matthei), por lo que la querella fue derivada a la Corte de Apelaciones para que nombre a un ministro de fuero'. (El Mercurio en Internet, lunes 4 de Julio de 2005).

Datos históricos (1973)

Querella contra homicidas del periodista Leonardo Henrichsen
escrito por Ernesto Carmona, jueves 27 de octubre de 2005
Argenpress, El Clarín de Chile y otros medios

El reclamo de justicia que este jueves (27 de octubre 2005) plantearon a los tribunales chilenos por el crimen de su padre los hijos del periodista argentino Leonardo Henrichsen quizás permita esclarecer los entretelones más oscuros del levantamiento militar previo al golpe definitivo de 1973 que se recuerda mejor como el 'Tanquetazo'. La demanda de castigo a los asesinos del camarógrafo fue introducida por Josephine y Andrés Henrichsen Macfarlane en el Segundo Juzgado del Crimen, a cargo de la magistrada Romy Grace Rutherford Parentti.

El periodista sueco murió durante la asonada castrense recordada como el 'Tanquetazo', registrada por la historia el 29 de junio de 1973, dos meses y medio antes del golpe definitivo del 11 de septiembre. Sus protagonistas fueron militares y civiles: la oficialidad del Regimiento Blindado Nº 2, encabezada por su comandante Roberto Federico Souper Onfray, y la cúpula del movimiento Patria y Libertad, que dirigía entonces el abogado Pablo Rodríguez Grez, hoy defensor de Augusto Pinochet en numerosos juicios.

Los uniformados del regimiento de tanques (oficiales, suboficiales y concriptos), ubicado en esa época en Santa Rosa y Porvenir, pasaron todos a la justicia militar, en un proceso que instruyó como fiscal el coronel (J) Francisco Saavedra Moreno, en tanto los cabecillas civiles de la sangrienta asonada se asilaron en la Embajada de Ecuador, donde permanecieron una semana, hasta que el gobierno de Salvador Allende les otorgó salvoconductos para abandonar el país. Los dirigentes de Patria y Libertad que se refugiaron en la sede diplomática, una vez constatado el fracaso del intento de golpe, fueron Pablo Rodríguez Grez, Manuel Fuentes Wendling, John Shaeffer, Benjamín Matte y Juan Hurtado, cuyo asilo duró una semana. Veintidós personas perdieron la vida en esta violenta acción militar contra civiles indefensos que circulaban por las cercanías del Palacio de La Moneda. Más de un centenar de uniformados se desplazó en tanques, camiones orugas y 'camionetas tres cuarto', pertrechados con armas cortas, largas y ametralladoras de calibre .30 y .50.

El periodista Leonardo Henrichsen filmó a sus asesinos en el instante mismo en que le dieron muerte, mientras cubría el alzamiento militar para la Radio y Televisión de Suecia. Cayó en Agustinas, entre Morandé y Bandera, frente al Banco Central, abatido por las balas disparadas por una patrulla que se desplazaba en la camioneta 3/4 PAM Nº 3091, al mando del cabo Héctor Hernán Bustamante Gómez, del Cuadro Permanente de la Compañía de Tiradores del Regimiento Blindado Nº 2. Oficiales del Blindado Nº 2

Fuente: Proceso 2765/73, Segunda Fiscalía Militar - Fiscal: Coronel (J) Francisco Saavedra Moreno / Secretario adhoc: Mayor (J) Rolando Melo Silva

El comandante del Regimiento Blindado Nº 2 era el teniente coronel Roberto Federico Souper Onfray. Al quedar en libertad tras el golpe militar del 11 de septiembre de 1973, se desempeñó como agente de la División de Inteligencia Regional de la División de Inteligencia Metropolitana de la DINA/CNI. Un informe desclasificado de la CIA del 31 de agosto de 1971 lo mencionó entre los ocho oficiales del ejército chileno más propensos a oponerse al gobierno de Allende, según la opinión de una fuente no revelada. (El nombre del primero de la lista fue tachado, pero lo siguen Augusto Pinochet, el 'Brigadier general Alfredo Canales Márquez, director de la Academia de Guerra; teniente coronel Dante Iturriaga Marchesse, comandante de Fuerzas Especiales; coronel Julio Canessa Robert; teniente coronel Roberto Souper Onfray, comandante del segundo batallón blindado (comanda todos los tanques en Santiago); coronel Sergio Víctor Arellano Stark, actualmente agregado militar en Madrid, pero quien volverá a Santiago próximamente, con destinación desconocida; y coronel Sergio de la Puente, comandante del Regimiento Buin' [Fuente: http://www.elmostrador.cl/modulos/noticias/ constructor/detalle_noticia.asp?id_noticia=14522]). También es pariente de Carlos Enrique Roberto Souper Quinteros y de los hermanos Jaime y Patricio Souper, activos participantes civiles de Patria y Libertad en el levantamiento, también detenidos y procesados por el tribunal militar.

Souper Onfray quedó en libertad inmediatamente después del golpe, al igual que el resto de los oficiales que se levantaron contra el gobierno de Salvador Allende, más de una semana antes de que el 'juez militar' general Herman brady sobreseyera definitivamente la causa por sedición el 20 de septiembre de 1973. En mayo de 2001, Souper Onfray figuraba como 'jinete director de turno' del Regimiento Simbólico de Caballería [Blindada] 'Coronel Santiago Bueras'. En diciembre de 2004, el diario La Cuarta lo señaló entre los probables homicidas de Víctor Jara en el Estadio Chile, junto a otros ex oficiales del Blindado Nº 2, según la investigación que adelanta el juez especial Juan Carlos Urrutia, quien busca a los autores materiales del crimen del canta-autor tras procesar al teniente coronel (R) Marío Manríquez Bravo, jefe del campo de prisioneros que funcionó en ese recinto deportivo que hoy lleva el nombre de la más emblemática de sus víctimas. Los demás oficiales que participaron en la asonada fueron:

-Capitán Sergio Ramón Rocha Aros, liberado desde los calabozos del Ministerio de Defensa, donde se hallaba detenido.
-Teniente Edwin Dimter Bianqui, pariente del compositor Vicente Bianqui, jefe de la acción que liberó a Rocha Aros.
-Teniente Raúl Aníbal Jofré González
-Teniente Mario Garay Martínez -Teniente José Gasset Ojeda, hermano de Alberto Gasset Ojeda, civil de Patria y Libertad que vistió uniforme militar en el alzamiento.
-Teniente Antonio R. Bustamante Aguilar Según la foja 1089 del expediente del proceso militar 2765/73, en el Regimiento Blindado Nº 2 había otros dos tenientes que tuvieron una participación nula o menos relevante en el intento de golpe:
-Teniente René López Medina
-Teniente Sergio Fernández Castillo

El doble discurso de Pinochet

El cabo Héctor Hernán Bustamante Gómez, jefe de la patrulla que dio muerte a Leonardo Henrichsen en calle Agustinas, realizó ese día labores de enlace entre Souper Onfray, los carabineros de la Comisaría de Investigación de Accidentes de Tránsito (CIAT) y las tropas del Regimiento Buin, supuestamente 'leales', comandadas por el coronel Felipe Geiger Stahr, cuyo mando fue avasallado por el general Augusto Pinochet, quien se presentó temprano en esa unidad en tenida de combate -'vestido para matar'-, en lugar de estar junto al comandante en jefe del Ejército, general Carlos Prats González, como lo establecía su rol de Jefe del Estado Mayor. Los carabineros rehusaron una propuesta de Souper, que consistía en permitir el ingreso tropas propias y del Buin al Palacio de La Moneda desde el lado sur y a través del subterráneo de la CIAT, que funcionaba entonces debajo de la Plaza de la Constitución, que en esa época era una amplia explanada utilizada como estacionamiento gratuito de automóviles. Pinochet y el jefe del Buin se echaron para atrás cuando constataron que Souper Onfray había perdido la partida, una vez que comenzaron a llegar al sector norte del palacio las tropas del Regimiento Tacna, sacadas a la calle de mala gana por el golpista coronel Julio Canessa Robert, quien ascendió general y todavía hoy se desempeña como senador de la República, designado por el Ejército. Su cargo 'legislativo' expira en marzo de 2006, junto con la figura de los senadores designados que son un quinto de los 50 miembros de la cámara alta. Prats hizo rendirse a varios tanques por el lado norte del palacio presidencial, derrochando valentía y utilizando solamente la fuerza de su autoridad y su simbólica pistola de reglamento. En cambio, Geiger Stahr prefirió allanar el ministerio de Hacienda, donde apresó a unas ciento cincuenta personas, entre hombres, mujeres y niños, con el pretexto de buscar 'francotiradores'. El expediente militar registra una declaración del capitán Gabriel Alliende Figueroa, del Buin, sobre un diálogo o parlamento que sostuvo con el comandante Souper Onfray. Otros testimonios dan cuenta de los reclamos de Souper: '¿Dónde está la ayuda del Buin?', el regimiento que fue controlado temprano por Pinochet, en un doble juego, a la espera de los acontecimientos o 'al cateo de la laucha', según el lenguaje popular.

Leonardo Henrichsen

Pinochet anduvo toda esa mañana en la cuerda floja. Su comportamiento es un episodio oscuro de la jornada. Pareciera que Souper se abstuvo de destruir los portones de La Moneda con los tanques por sentirse poco seguro debido a la ausencia del Buin, del Tacna, de la Escuela de Suboficiales y de las 'masas de Patria y Libertad' comprometidas para la asonada, pero que no aparecieron, aunque fueron armadas con un arsenal robado desde el Blindado Nº 2. El Tacna y la Escuela fueron controladas por los generales Prats y Guillermo Pickering, jefe del Comando de Institutos Militares, apoyado por su vice comandante, el coronel José Domingo Ramos Albornoz.

Ese Comando, que controlaba a todas las tropas conformadas por quienes 'estudian' para ser militares -infantería, suboficiales y cadetes- actuó sincronizada y lealmente contra el intento de golpe. Pickering falleció en el exilio y Ramos Albornoz, que fue expulsado por Pinochet del Ejército inmediatamente después del golpe, logró sobrevivir a los frecuentes asesinatos de oficiales disidentes que fueron disfrazados como 'suicidios'.

El Diario de Guerra que debió redactar ese día el general Pickering registra una contraorden a la Escuela de Infantería dictada por Pinochet, indicando que no salieran las tropas. Pinochet fue el único alto oficial que apareció vestido con ropa de combate, mientras los otros jefes militares como Prats, Pickering y Ramos usaron su 'gabardina 2' de reglamento, para trabajo de oficina, puesto que salieron de sus casas sin saber que habría un intento de golpe a primera hora de la mañana.

Aunque Pinochet 'sabía' anticipadamente que ese día habría operaciones militares, tampoco se decidió a actuar abiertamente en favor de los golpistas porque estos vacilaron en utilizar la fuerza de sus tanques para introducirse en La Moneda, tal como lo hicieron en el -paradojalmente 'indefenso'- ministerio de Defensa, donde obtuvieron bastante ayuda interna para rescatar al capitán Rocha. Cuando el Presidente Allende arribó por la puerta norte del palacio presidencial, Pinochet se las arregló para cuadrarse frente al mandatario. Con su vestimenta de combate y sus gafas oscuras espetó 'Señor Presidente, todo está bajo control', palabras que irritaron a sus acompañantes ocasionales, el comandante en jefe del Ejército, general Carlos Prats, y el ministro de Defensa, el periodista José Tohá. Hoy están muertos los protagonistas de ese encuentro con el Presidente, al concluir la jornada sediciosa. Excepto Pinochet… quien los hizo matar a todos.

¿Quién es el cabo Bustamante Gómez?

Descubrir la identidad del supuesto oficial que dio la orden de disparar -y cuya figura quedó registrado en la película de Henrichsen- fue un trabajo de una década para este periodista. El sujeto se vistió ese día como si fuera oficial, sin charreteras, pero no era más que un cabo, exaltado y sediento de sangre. El capitán de Carabineros Héctor Castagliola Carotti, que ese día estaba a cargo de la CIAT, lo describió el l 2 de agosto de 1973 como un tipo 'sumamente alterado'.

Según la declaración de este oficial de policía ante el tribunal militar, 'aproximadamente a las 09:15 horas llegó hasta el cuartel [de la CIAT] un furgón de Carabineros que fue detenido por una patrulla militar al mando, al parecer, de un suboficial que no llevaba distintivos y que se encontraba sumamente alterado [Bustamante]'. Como la película de menos de dos minutos que alcanzó a filmar Henrichsen antes de morir muestra al reloj del antiguo Banco Sudamericano -hoy Scotia Bank- marcando exactamente las 9:10 de la mañana, al producirse está conversación el camarógrafo acababa de ser muerto.

'En vista de ello -prosiguió Castagliola- subí y hable con el suboficial [Bustamante] al que le pedí que se calmara y que dejara bajar el vehículo de Carabineros, lo que efectivamente ocurrió al obtenerse el pase de ese militar. [...] Posteriormente, llegó otra patrulla militar con la misión de hacer presente que el Comandante Souper deseaba entrevistarse con el jefe de nuestra unidad y yo recibí la orden de ir a parlamentar con ese militar, cuyo tanque era el que se encontraba frente a La Moneda'. El carabinero relató que Souper pidió la intermediación de la CIAT para obtener la rendición de la Guardia del Palacio. Concluyó su declaración con una frase sacramental que se repite con demasiada frecuencia en las más de dos mil páginas de todo el expediente: 'Tampoco supe nada en relación a la muerte del periodista Leonardo Henrichsen'.

Según el sargento primero Sergio Espinoza Murillo, comandante del tanque E 2808, que operó junto al de Souper, 'el cabo Bustamante me hizo presente que empezaba a acercarse gente por Morandé y Agustinas y que mi Comandante [Souper] me ordenaba que me colocara en Morandé y Agustinas y dispersara a la gente. Yo me puse en el lugar y disparé la punto 50 hacía Morandé, pero al aire'. Todavía los edificios circundantes conservan huellas de los impactos de grueso calibre ordenados por Bustamante. En el perímetro de La Moneda murieron numerosas personas que se encontraban en sus oficinas o departamentos.

Enseguida Bustamante ordenó disparar contra el diario La Nación, que se halla frente a la CIAT y a pocos metros de lo que fue el Banco Sudamericano. Según el relato del teniente golpista Raúl Aníbal Jofré González, '[...] uno de los vehículos auxiliares, precisamente el que tripulaba el cabo Bustamante, hizo fuego de ametralladora, al parecer (.50) punto cincuenta, contra esa posición'. El oficial dijo que 'transcurría el tiempo sin que apareciera el apoyo, comenzando un gran desasosiego'. Bustamante se mostraba cada vez más exaltado.

A media mañana, Souper dio orden de emprender la retirada, decisión que ya había tomado una hora antes el teniente Dimter, a una cuadra de distancia, aburrido de esperar las acciones después de liberar al capitán Rocha, que partió a hacerse cargo del cuartel, donde recibió heridas de bala de tropas de El Tacna. Y ocurrió quizás el único enfrentamiento entre militares que se dio ese día en los alrededores de La Moneda, pero que fue disfrazado como un tiroteo de 'francotiradores', es decir, los trabajadores que construían la torre de Entel, a escasa distancia del centro de los acontecimientos. El Ejército allanó la construcción, donde había más de 100 personas refugiadas en los sótanos, pero no encontraron una sola arma. Sin embargo, igual fueron apresados y entregados a la policía civil, Investigaciones.

Los disparos surgieron, en realidad, desde las 'tropas leales' del Tacna, al mando de Canessa, y nada menos que contra la camioneta que manejaba Bustamante, con el resultado de dos muertos, la destrucción del vehículo y heridos por doquier. Bustamante recibió impactos de bala en una pierna, fue a parar al Hospital Militar, y por tal motivo, jamás concurrió a declarar en el corto tiempo que tuvo el fiscal Saavedra para investigar. 'Pasó colao', de bajo perfil, ...hasta hoy.

Nacido en 1943, el ex cabo Bustamante -cédula nacional de identidad Nº 6.682.208-7- tenía apenas 30 años cuando ordenó matar a Henrichsen, hace 32 años. Hoy vive en la comuna santiaguina de Conchalí, una barriada popular en la parte norte de la ciudad, pero no parece tener una vida muy próspera, probablemente porque fue jubilado prematuramente por el Ejército, a lo mejor con una pensión baja. Al 29 de marzo de 2005 registraba 34 cuotas sin pagar de un crédito de consumo del Banco de Chile y un pagaré de la empresa Oriencop Ltda., en mora desde el 28 mayo 2002 al 28 octubre 2004. Pudiera ser que hoy esa deuda cercana a los mil dólares haya aumentado un poco, pero también se le acerca la hora de pagar ante la justicia por su crimen.

Ex juez Guzmán lanza duras acusaciones contra ministros de la Suprema

Ex juez Guzmán lanza duras acusaciones contra ministros de la Suprema

LaTercera / Política

"Cualquier opinión suya es de una persona ajena al Poder Judicial", dijo el presidente de la Suprema, Enrique Tapia, quien cree inconveniente una querella colectiva

El ex magistrado, que renunció al Poder Judicial en mayo pasado, dijo ayer que hay ministros de la Suprema que han sido acosadores sexuales o coimeros, y algunos que se han enriquecido ilícitamente. Sin dar un solo nombre, pese a sus duras imputaciones, agregó que a ese cargo han llegado jueces involucrados en accidentes de tránsito en estado de ebriedad y otros que "les pegaban a sus señoras". De paso, dice que magistrados han sido "sorprendidos en plenas funciones sexuales con una funcionaria judicial" y algunos que "bailaban desnudos sobre las mesas de los prostíbulos".

Fecha edición: 07-04-2006

Aunque el martes tildó sólo de "timorata" a la Corte Suprema por no haberse referido a la derrota del ministro Carlos Cerda en el Senado, ayer el ex juez Juan Guzmán lanzó duras acusaciones -sin dar un solo nombre y sin personalizar ninguna de sus graves acusaciones- contra los ministros del máximo tribunal.

Desde acoso sexual a enriquecimiento ilícito, pasando por violencia intrafamiliar, coimas y visitas a prostíbulos, fueron parte de las críticas hechas por quien se hizo conocido al procesar a Augusto Pinochet en el caso Caravana de la Muerte, y que renunció al Poder Judicial en abril de 2005.

"Hay ministros conocidos porque han acosado sexualmente a mujeres durante muchos años y no les pasa nada", fue una de las primeras acusaciones hechas por Guzmán ayer, durante una visita a Temuco, donde agregó que hay magistrados "que en alguna etapa de sus carreras bailaban sobre las mesas desnudos y llegaron a la Corte Suprema, me refiero a bailando en prostíbulos".

Aunque no es primera vez que critica a sus superiores, a quienes cuestiona por su papel en el régimen militar, y a que ha sostenido haber sido presionado incluso por el gobierno a raíz de sus investigaciones contra Pinochet, ayer Guzmán fue más duro. Al respaldar el papel del Senado en el sistema de elección de nuevos supremos, dijo que, a su juicio, éste puede servir para que a la Suprema no lleguen ministros "ineptos, inmorales o ignorantes".

Guzmán, que desde su retiro se dedica a la docencia y a dictar charlas sobre casos de DD.HH., también dijo que hay supremos "coimeros, cuyas señoras pedían joyas y alfombras, y sin embargo en tiempos de Pinochet llegaron a la Corte Suprema (...) Ministros vinculados con los abogados importantes del período de Pinochet y algunos de ellos es decano de alguna Facultad de Derecho y se decía ’es el ministro del abogado".

Durante su última arremetida, el ex juez no sólo habló de un ministro que "tiene una fortuna personal y casa, departamentos lujosos" y residencia en sectores de veraneo que, a su juicio, "implican ganancias ilegítimas", sino que acusó la llegada a la Suprema de magistrados involucrados en violencia intrafamiliar -"ministros que hasta les pegaban a sus señoras y era escándalo público en la zona", dijo, y de otros ligados a "accidentes del tránsito con muerte a dos personas, en estado de ebriedad".

"Funciones de tipo sexual"

Al ser consultado respecto de por qué se habría dejado pasar internamente lo del supuesto pago de coimas a algunos jueces, Guzmán aseguró que esto "se sabe entre los magistrados, y muchas veces han sido sorprendidos ministros en plenas funciones de tipo sexual con una funcionaria judicial (...) Uno dirá que si hay acoso sexual es porque la niña quiere ascender... pero eso no puede aceptarse".

Luego, el ex juez del caso Caravana comentó que "en su gran mayoría el Poder Judicial es honesto, pero hay lunares". Aunque agregó que actualmente serían pocos, insistió en que "ha habido muchos, han ido jubilando", que estos son "bastante conocidos por su lentitud" en causas de DD.HH. y que si las imputaciones que él hace no figuran en sus hojas de vida, se debería a que "han sido protegidos por la casta judicial".

Ayer en tribunales se optó mayoritariamente por guardar silencio. Sin embargo, se estima que el tema será analizado por los supremos, que hoy tienen pleno. El presidente de la Corte Suprema, Enrique Tapia, dijo que si bien no conocía los dichos, "el señor Guzmán es una persona cualquiera y cualquier declaración suya es de una persona ajena al Poder Judicial. Mi opinión respecto de una eventual querella es que cualquier cosa colectiva no es conveniente, pero si un ministro se siente ofendido podrá ejercer él las acciones que estime conveniente".

 

Posibles querellas serían individuales

Los dichos del ex juez Juan Guzmán podrían convertirlo en objeto de acciones legales por parte de magistrados que puedan sentirse ofendidos con sus declaraciones. "El Poder Judicial como cuerpo colegiado no puede ejercer acción alguna. El Poder Judicial no es titular del derecho al honor, y las normas de desacato como las que estaban incluidas en la Ley de Seguridad Interior del Estado fueron derogadas", explica el abogado Miguel Soto Piñeiro.

El también penalista Claudio Feller, si bien concuerda en que "la doctrina nacional piensa que cuando se les imputan conductas inmorales a miembros de un grupo no hay injuria, puesto que no hay identificaciones personales", agrega que en la doctrina moderna española sí la hay, ya que este tipo de declaraciones siembran un manto de duda sobre "todos los miembros de un grupo".

Sin embargo, otro destacado penalista de la plaza discrepa y dice que "aun cuando en las imputaciones no hay nombres en específico, hay jurisprudencia que avala acciones legales por injurias o incluso calumnias como cuerpo colegiado". Esta fuente cita como ejemplo las acciones legales emprendidas por las AFP en contra del senador Guido Girardi, quien sin dar nombres las acusó de "ladronas de cuello y corbata".

Ex Uniformados Ya Fueron Arrestados

Ex Uniformados Ya Fueron Arrestados

Juez Montiglio procesó a 13 ex militares por Caravana de la Muerte

(Europa Press) El juez Víctor Montiglio procesó y ordenó detener hoy a 13 ex militares como presuntos autores de 42 asesinatos cometidos en el marco de la llamada ’Caravana de la Muerte’, una comisión militar que recorrió el país ejecutando a opositores tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.

Los primeros procesados corresponden a los responsables de 13 asesinatos cometidos el 17 de octubre en la ciudad de Copiapó, a 807 kilómetros al norte de Santiago, identificados como el ex brigadier Patricio Díaz Araneda y los ex oficiales Ricardo Yáñez Mora, Waldo Antonio Ojeda y Marcelo Marambio Molina.

Por el caso del homicidio calificado de tres dirigentes sindicales el mismo día, el juez Montiglio procesó a los ex militares Edwin Herbstard Gálvez, Fernando Castillo Cruz, Ramón Zúñiga Ormeño y Oscar Pastén Morales.

Asimismo, por el asesinato de 26 personas en la ciudad de Calama, a 1.566 kilómetros de Santiago, ocurridos el 19 de octubre de 1973, el juez sometió a proceso como autores al ex coronel Eugenio Rivera, quien era comandante del regimiento de esa ciudada; al ex brigadier Carlos Langer, al ex mayor Carlos Minoletti Arraigada, al ex coronel Víctor Santander Véliz y al ex suboficial mayor Jerónimo Rojo.

Según el juez, los procesados participaron directamente en las ejecuciones, otros se ocuparon de los entierros clandestinos de las víctimas y, en los ochenta y por orden de las autoridades de régimen de Augusto Pinochet, colaboraron en el desentierro de las osamentas, las que lanzaron al mar para impedir su hallazgo.

Fuentes judiciales informaron de que los ex militares procesados ya fueron arrestados y llevados a los tribunales, donde, a esta hora, están recibiendo la notificación por parte del magistrado. Asimismo, el juez ordenó que sean trasladados al Batallón de Policía Militar.

La Caravana de la Muerte, que recorrió el país buscando y ejecutando a partidarios del derrocado gobierno democrático de Salvador Allende, es la responsable de la muerte de 75 chilenos y chilenas que perdieron la vida en fusilamientos que se llevaron a cabo sin los respectivos consejos de guerra y también debido a las torturas de las que fueron víctimas.

Este caso fue el primero por el cual Augusto Pinochet fue desaforado, es decir, privado de su inmunidad judicial, y procesado, en esa oportunidad por el hoy retirado juez Juan Guzmán Tapia. Sin embargo, el ex gobernante de facto fue sobreseído ya que sus abogados alegaron en la corte una "demencia subcortical leve a moderada" que le impedía enfrentar un juicio.