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Justicia

La escabrosa entrevista que concedió Romo a Univisión

La escabrosa entrevista que concedió Romo a Univisión

Fecha edición: 04/07/2007 10:59

El siguiente es un extracto de la cruda entrevista que concedió Osvaldo Romo a la periodista de Univisión, Mercedes Soler, el 11 de abril de 1995 mientras cumplía condena.

Los dichos conocidos a partir de esta entrevista causaron fuerte impacto en la época, por los escabrosos detalles que el torturador reveló.

"Mira la corriente se aplica de la siguiente manera. Se aplica en la punta de los senos, en los pezones. Dos perritos aquí, punto. Y otro perrito en la vagina".

¿Por qúe los pezones? ¿Por qué la vagina?

"Si tu le pones corriente en la cabeza, en la cara, en cualquier parte del cuerpo tú dejas marcas. Si tú le pegas a una persona con un tonto de goma y le pegas en alguna parte del cuerpo, le va a quedar la marca. Pero si lo bañas antes, lo mojas, bien mojadito (...) y le das dos o tres no va a quedarle nada, pero la persona se va reír de ti".

"Mira la mujer aguanta para tener una guagua, el hombre nunca ha tenido una guagua.  Entonces si la mujer es capaz de tener un hijo de 30 centímetros, sin cesárea, la mujer puede aceptar todo, porque la mujer no entrega, no da, no entrega nada, no es tan débil, la mujer es más firme".

¿Qué le producía la electricidad a las torturadas, a las presas políticas?

Sed. Mucha sed. Pero si tú le das agua se mueren, se produce un shock interno.

¿Hubo violaciones sexuales?

No, violación sexual no existió. Yo invito,  yo desafío a las mujeres que estuvieron presas, quien fue violada por mí...yo desafío. Nadie.

¿Cuánta gente mataste?

Ahh.. yo no maté a nadie.Yo creo que pudo haber muerto en enfrentamiento mucha gente con un tiro mío.

¿Volverías a hacerlo? ¿lo harías igual?

Claro, lo haría igual y peor. Yo no dejaría periquito vivo, todo el mundo a la jaula . Fue un error de la Dina. Yo siempre le discutía a mi general: no deje a esa persona viva, no lo deje libre. Ahí están las consecuencias.

Sobre arrojar los cadáveres de los detenidos al mar...

Yo creo que puede ser (...) cuando tú no tienes cementerios, no tienes nada, (entonces) tirarlos adentro del mar, igual hay que darle comida a los pescados. Ahora Chile no es un mar para tirar cadáveres, porque es torrentoso, es violento.

¿Entonces habría que buscar un método mejor?

O tirarlos en un cráter de un volcán no sería mejor... Claro, volando en un helicóptero, abro las compuertas y todos pa´bajo. ¿Quién va a ir a buscar a un cráter de un volcán? Nadie.

¿Y en Chile cuál sería el mejor volcán para desaparecer presos políticos?

El Llaima, yo creo que el Villarrica también sería bueno.

El día de su muerte.. su epitafio ¿qué debiera decir: aquí descansa el verdugo,  el torturador, el asesino...

Lógico, lógico. Eso se lo acepto. Porque para mí fue una cosa buena, pero no pueden decir que he sido un sinvergüenza, que he ofendido personas y que me he aprovechado de mujeres.

Lo que sí pueden decir de mí es que yo cumplí una etapa, y bien cumplida. Yo estoy limpio con mi conciencia y mis creencias.

 

 

 

Inédito funeral en solitario tuvo agente civil de la DINA Osvaldo Romo

5 de Julio de 2007

Restos del individuo fueron depositados en mausoleo de las Hermanas de la Caridad en el Cementerio General.

Osvaldo Romo, el más feroz torturador de la dictadura que encabezó Augusto Pinochet (1973-1990), fue sepultado este jueves en absoluta soledad en el cementerio general de Santiago.

Sólo un sepulturero y un cura católico que no pronunció rezo ni palabra alguna acompañaron el féretro que contenía el cadáver de Romo, fallecido el miércoles a los 70 años en un hospital penitenciario a causa de un paro cardiorrespiratorio.

El féretro fue depositado en un lugar de la necrópolis perteneciente a la congregación de monjas "Hermanas de la Caridad".

La desolación de la ceremonia se vio incrementada por una lluvia persistente y el silencio del cura, que no rezó por el muerto ni lo bendijo y se limitó a permanecer en silencio.

Preguntado sobre el porqué de su actitud, el religioso se limitó a señalar que su presencia era sólo "una acción de caridad".

Tulio Guevara, director del cementerio, comentó asombrado que nunca antes había visto un funeral como el de Romo, que al momento de morir sumaba condenas a 92 años de prisión.

Conocido como agitador izquierdista durante el gobierno de Salvador Allende (1970-1973), Romo apareció tras el golpe militar de 1973 como agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), en la que ganó fama como uno de los más feroces torturadores del régimen.

En el mismo cementerio en que fue sepultado se levanta un monumento a la memoria de más de 3.000 víctimas de la dictadura y de acuerdo con los expedientes judiciales, en al menos un centenar de ellas Romo tuvo una responsabilidad directa.

Una gran parte de los nichos del monumento a las víctimas están vacíos, pues deberían ser ocupados por los restos de detenidos aún desaparecidos.

En 1978, cuando la Justicia lo había citado a declarar por el secuestro del ciudadano de origen francés Alfonso Chanfreau, hasta hoy desaparecido, la DINA envió a Romo a Sao Paulo (Brasil), donde se radicó con un nombre falso y, según organismos de derechos humanos, formó parte de los escuadrones de la muerte.

En Brasil, donde fue descubierto y deportado a Chile en 1992, viven aún su esposa y cinco hijos, ninguno de los cuales lo visitó en la cárcel ni le acompañó en la hora de su muerte.

Al morir, cumplía condenas ya refrendadas por la Corte Suprema en siete casos de detenidos desaparecidos y aguardaba la ratificación de sentencias por otros diez.

Cuatro juicios más estaban en la etapa previa al fallo de primera instancia y estaba procesado por otros 55 secuestros calificados (desapariciones) y por torturas a 14 supervivientes de la Villa Grimaldi, considerada como la peor prisión que tuvo la DINA.

Hace algunos años, Romo concedió en la cárcel una entrevista al canal Univisión, en la que afirmó que el gran error de la dictadura de Pinochet fue haber dejado izquierdistas vivos.


"Yo siempre le decía a mi general (Manuel Contreras, jefe de la DINA), no hay que dejar a ningún 'periquito' vivo", afirmó en esa ocasión, en la que además nombró a cuatro dirigentes socialistas a los que, si tuviera la ocasión, según dijo, asesinaría.

También esa vez dijo que le gustaría que en su tumba se escribiera el siguiente epitafio: "Aquí yace un torturador".

Sus vecinos recuerdan: Se dio vuelta la chaqueta para eliminar gente

Sus vecinos recuerdan: Se dio vuelta la chaqueta para eliminar gente

Foto: Durante la época de la Unidad Popular, Osvaldo Romo reprendió duramente al Presidente Allende por no ayudar más a los pobladores.

La Nación

Enrique Osorio

En Los Molineros 1308, en la comuna de Peñalolén, aún existe la casa donde Osvaldo Romo Mena hacía una vida familiar “normal”, junto a su esposa y dos hijos, hasta 1975, año en que desapareció de aquel barrio.

Según cuentan vecinos que conocieron al fallecido torturador de la DINA, él mismo construyó la casa que aún está tal como la dejó, la que hoy es habitada por un matrimonio. “Sólo debe tener unas manos de pinturas, pero la casa él la levantó”, cuenta un vecino.

Otra vecina que vive hace más de 40 años a pasos donde moraba el “Guatón” Romo, relata que el hombre hacía una vida normal, “era buen vecino Don Romo, sólo sabíamos que era dirigente vecinal en Lo Hermida. Sus hijos crecieron acá con todos los niños del barrio. Desde que desapareció no supimos más de él ni de su familia. Después supimos las cosas que hacía”.

A otro vecino de Romo lo sorprendimos con la noticia de su muerte, “la verdad es que no siento nada. Era sólo un agitador político ¿Sabe? lo peor fue que infiltró los partidos de izquierda y después vendió a todas las personas que confiaron en él. Se dio vuelta la chaqueta para eliminar gente”.

Organigrama represivo

“Andaba por las poblaciones vestido como el Che Guevara, con boina, chaqueta verde y bototos. Después ayudó a matar a las mismas personas con las que andaba agitando”, nos cuenta el ex vecino de Romo, quien prefiere no identificarse.

Antes del golpe de septiembre de 1973, Romo “trabajó” especialmente en las poblaciones, lo que le permitió confeccionar organigramas y listas de militantes del MIR y el PS, muchos de los cuales fueron desaparecidos por las fuerzas de represión de la dictadura de Pinochet.

Después del golpe militar, siguió con su trabajo más sucio en las poblaciones donde fue agitador de extrema izquierda. Como agente de inteligencia, acompañó a militares y se dedicó a entregar a partidarios de la UP, del PS y del MIR. Su blanco preferencial eran los dirigentes y los miembros del Grupo de Amigos Personales (GAP) de Allende.

Romo identificaba perfectamente a los principales dirigentes y enlaces que circulaban en los enclaves miristas de los suburbios obreros de Santiago Oriente. Gracias a sus informes, la inteligencia militar logró desarticular gran parte del MIR de esa zona, así como otros movimientos de izquierda que molestaban al dictador Pinochet.

 

 

Abogado de Romo: Él me juró que jamás interrogó y torturó gente

Por Angélica Baeza Palavecino

Fecha edición: 04/07/2007 14:37

El abogado de Osvaldo Romo, Enrique Ibarra, sostuvo que su cliente le confesó que nunca interrogó ni torturó a nadie,  "él me lo dijo siempre, él me juró que jamás interrogó y torturó gente".

El jurista, en conversación con La Tercera Online, afirmó que Romo era una "persona fanfarrona" y que cuando llegó a Chile siempre "declaró de todo, de lo humano y lo divino". Esto, debido a las fuertes críticas emanadas de muchos sectores ante la serie de declaraciones y entrevistas otorgadas por el ex agente e informante de la Dina, en las cuales siempre se jactó de las torturas en las que participó.

Ibarra catalogó el deceso de su defendido como un "hecho muy lamentable, como cualquier muerte de un ser humano" y "especialmente en la persona que ha vivido los últimos 20 años de su vida en el más absoluto abandono (...) es una muerte extremadamente triste". La familia del "guatón" Romo nunca volvió a Chile, por lo que en el tiempo que estuvo recluido y luego hospitalizado, jamás recibió visita alguna.

Por otro lado, el abogado sostuvo que Romo era una de las personas con más procesos judiciales, sin embargo, catalogó a los tribunales de justicia como "poco acuciosos" en las investigaciones y agregó que "se conforman con procesar a un grupo minoritario de personas (...) en ninguna cabeza cabe que alguien pudiese ser autor de 150 detenciones".

 

 

Murió en la cárcel ex agente civil de la DINA Osvaldo Romo Mena

Represor cumplía en Punta Peuco dos condenas por secuestros calificados de dos opositores a la dictadura militar y falleció producto de complicaciones cardiorrespiratorias en el hospital de la ex Penitenciaría.

El otrora agente civil de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) Osvaldo Enrique Romo Mena (70) falleció este miércoles por la madrugada en el hospital de la ex Penitenciaría a causa de inconvenientes cardiorrespiratorios.

Conocido como "Comandante Raúl" o sencillamente "Guatón Romo" falleció a las 05:30 horas y se encontraba en Punta Peuco cumpliendo condenas por casos de violaciones a los derechos humanos.

Entre éstas, se encontraban Romo fue condenado a 10 años y un día por el secuestro calificado del mirista Manuel Cortez Joo y cinco años y un día por el secuestro calificado de Ofelio Lazo.

El individuo sumaba condenas por más de 92 años de cárcel, de los cuales 37 ya fueron confirmados por la Corte Suprema.

El ex agente se encontraba por estos días aquejado de una inmovilidad física prácticamente completa a causa de una diabetes declarada hace al menos dos años.

Infiltrado

Osvaldo Romo se hizo conocido antes del golpe militar de septiembre de 1973, como agitador ultraizquierdista en barrios obreros, miembro del Partido Unión Socialista Popular y simpatizante del MIR, de acuerdo al sitio Memoria Viva.

Tras el golpe, apareció en los mismos barrios, de uniforme militar deteniendo a sus amigos y conocidos; en los círculos de izquierda todavía se debate si cambió de bando o fue siempre un infiltrado en el movimiento popular.

Así, desde que apareció en la mañana del 11 de septiembre de 1973 en el campamento Lulo Pinochet, vestido de suboficial, identificando militantes de izquierda, se transformó en uno de los más feroces enemigos del MIR.

El portal agrega que "sin poder disimular su olor a grasa y a transpiración a pesar de bañarse en colonia Flaño, se jactaba frente a los detenidos de Villa Grimaldi de haber sido siempre un infiltrado".

"Participó y aplicó los más atroces métodos de tortura a cientos de detenidos. Es responsable directo de la desaparición de decenas de detenidos, participo en la tortura, muerte y lanzamiento a la embajada de Italia del cuerpo de Lumi Videla", añade.

Izquierdistas vivos

Hace algunos años, en una entrevista con el Canal Univisión, Romo afirmó que el gran error de la dictadura de Pinochet (1973-1990) fue haber dejado izquierdistas vivos.

"Yo siempre le decía a mi general (Manuel Contreras, jefe de la DINA, la policía secreta de la dictadura), no hay que dejar a ningún periquito vivo", afirmó en esa ocasión, en la que además nombró a cuatro dirigentes socialistas a los que, si tuviera la ocasión, según dijo, asesinaría.

En el año 1977, Romo fue enviado por sus jefes a vivir a Brasil, donde según creen organismos de los derechos humanos pudo haber participado en escuadrones de la muerte.

En junio de 1992, ya recuperada la democracia, fue localizado y detenido en Sao Paulo, donde vivía con una identidad falsa, su esposa y cinco hijos. Fue deportado a Chile en noviembre de ese mismo año.

Según las fuentes penitenciarias, su familia sigue viviendo en Brasil y Romo jamás recibió visita alguna en los años en que estuvo preso.

En lo que sí coinciden los sobrevivientes de Villa Grimaldi, el más conocido centro de torturas de la DINA, es que Romo era un sádico que no sólo violaba personalmente a las prisioneras, sino que además utilizaba perros y les introducía ratas en la vagina y se solazaba especialmente con la aplicación de electricidad.



Reacciones

La vicepresidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Viviana Díaz, lamentó la muerte del ex agente, por la información sobre el paradero de las víctimas que se llevó consigo.

"Cada vez que fallece o se suicida un torturador, un miembro de la DINA, se va parte de la información que aún falta para encontrar a cientos de detenidos desaparecidos. Él participó en la detención de decenas de militantes del MIR”, recordó la dirigenta.

Por el contrario, el abogado del represor, Enrique Ibarra, afirmó que su defendido “nunca torturó, nunca interrogó. El señala que las interrogaciones eran realizadas por otras personas, el no se sentía ni blanca paloma ni oscura, sino que se sentía una persona que había cumplido su deber en el momento determinado. No estaba arrepentido de las misiones que le correspondió realizar, pero no creo sea en ningún caso el agente más cruel”.

Gobierno anuncia término de descuento militar para represores de la dictadura

Gobierno anuncia término de descuento militar para represores de la dictadura

Aporte “voluntario” financia defensa jurídica de violadores de derechos humanos

Al igual que Osvaldo Romo, quien falleció ayer, más de 300 militares (R) y una veintena de civiles cumplen condena o están procesados por delitos de lesa humanidad. Hasta ahora un descuento por planilla al personal del Ejército costea la defensa de los implicados.

Foto: El ministro de Defensa, José Goñi, afirmó que en las “próximas semanas” se pondrá fin a esta situación.

La Nación

El ministro de Defensa, José Goñi, ratificó ayer que se trabaja intensamente para que en el “más breve plazo” se ponga término al sistema de descuentos por planilla a los militares activos, con el fin de costear los abogados de los ex uniformados procesados en causas de derechos humanos.

Según indicó el titular de Defensa “el general (Óscar) Izurieta, comandante en jefe del Ejército, ya ha aclarado esta situación, ha señalado que se están tomando las medidas internas para sacar de la institución la recolección de este fondo, y que la gente civil, militar o quien desee colaborar con este tipo de fondo, que lo haga privadamente”.

El ministro agregó creer que “esto va en camino de solución. Será en el más breve plazo posible (...) dentro de las próximas semanas, incluso”, aseguró Goñi y aclaró que si bien esos fondos “tienen una buena intención” cuando se ayuda a militares inocentes, el conflicto es que muchas veces se destinan a apoyar inculpados, por lo que “no es buena esta vinculación de las Fuerzas Armadas, de ninguna manera”.

En el mismo sentido, poco antes, el senador (PS) Jaime Naranjo, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, había emitido una declaración cuestionando que “si el aporte es voluntario, por qué a todos los integrantes de esta institución (el Ejército) se le descuenta un mismo porcentaje, es decir el 0,23% del sueldo”.

Y más adelante, Naranjo agrega que este aporte “genera un lazo institucional innegable entre el Ejército y los violadores de derechos humanos” y denuncia que las donaciones “no son voluntarias” ya que “altos funcionarios y miembros del Ejército me han expresado que están muy molestos por este descuento obligatorio” al cual no pueden oponerse “por temor a represalias morales y administrativas”.

Uno de los que en principio fue beneficiado por este aporte del Ejército, que incluso servía para mantener a su familia en Brasil, fue Osvaldo Romo Mena, quien falleció en la madrugada de ayer, en el hospital de la ex Penitenciaría, debido a un cuadro cardiorrespiratorio derivado de las múltiples dolencias que le afectaban.

Torturador

El médico del recinto, doctor Juan Idrovo, señaló que presentaba un cuadro de insuficiencia cardiaca descompensada, cardiopatía coronaria y diabético infectado, fue evaluado por un equipo multidisciplinario del Hospital Penal, se inició el tratamiento depresivo y de antibióticos, falleciendo a las 04:45 horas”.

En los primeros años de la dictadura militar, con el apodo de “Guatón Romo” el ex agente civil de la Dirección Inteligencia Nacional (DINA) se convirtió en siniestro símbolo de la despiadada represión. Por el descaro e impunidad con que actuaba al momento de interrogar a los prisioneros, Romo fue uno de los primeros torturadores en ser reconocido por las pocas víctimas que sobrevivieron al paso por las cárceles secretas de Pinochet. Cuando en 1975 los tribunales comenzaron reiteradamente a citarlo para que aclarara el destino de varios detenidos que figuraban como desaparecidos, bajo el nombre de Osvaldo Henríques Mena, los servicios de seguridad de la dictadura lo sacaron del país, junto a su familia, con destino a Brasil. Allá permaneció en forma clandestina, en un pequeño poblado, hasta que en 1992 la policía chilena dio con su paradero y tras incesantes gestiones diplomáticas, fue extraditado a Chile.

Seguridad y horror

La Moneda anunció ayer que se dispondrán todas las medidas de seguridad necesarias para evitar incidentes en el funeral de Osvaldo Romo.

“Adoptaremos las medidas destinadas a evitar cualquier tipo de enfrentamiento u otras cosas (que sucedan) en su funeral”, afirmó ayer el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, quien, al igual que otras autoridades gubernamentales, declinó referirse al fallecimiento del “Guatón” Romo, involucrado en más de un centenar de casos de detenidos desaparecidos y que sumaba condenas a 92 años de prisión, varias de ellas confirmadas por la Corte Suprema.

El diputado (PPD) Tucapel Jiménez señaló que Romo “simboliza todo el período de terror que vivió nuestro país. Siento que de cierta manera actúo con tanta maldad y odio, que terminó siendo víctima de sus propios horrores”.

Por su parte la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Lorena Pizarro, señaló que “por lo menos él murió en la cárcel” y agregó que “los años pasan, los agentes van a ir muriendo”, pero advierte que “cuando muere uno de los más conocidos, uno dice ‘qué tremendo que haya existido esta gente’. Su sola existencia trae al recuerdo el horror, la tortura, la muerte”.

Su abogado Enrique Ibarra, ex profesional de la Auditoría General del Ejército y que afirma defendió a Romo en forma gratuita, asegura que “murió solo y abandonando, esperando que se le hiciera justicia (…), a él sólo le correspondió actuar en cumplimiento de un deber que el país le pidió a la Dirección de Inteligencia Nacional”. LN



Tras las rejas

Varios de los hombres más conocidos de la represión hoy cumplen condenas o se encuentran procesados por diversos delitos de lesa humanidad.

En el Penal Cordillera, ubicado en dependencias del Batallón de Policía Militar en Peñalolén, entre otros, se encuentran el ex jefe de la DINA general (R) Manuel Contreras; el brigadier (R) Pedro Espinoza Bravo; el ex jefe de Villa Grimaldi, Marcelo Moren Brito; el teniente coronel (R) Fernando Laureani; y el ex jefe de la Brigada Metropolitana de la DINA, brigadier (R) Miguel Krasnoff Marchenko.

En el Penal de Punta Peuco están los ex jefes de la cárcel secreta de José Domingo Cañas, Maximiliano Ferrer y Ciro Torré, además de Basclay Zapata.

Mientras que el general (R) Raúl Iturriaga Neumann, jefe de la Brigada Purén y del Departamento Exterior de la DINA está prófugo de la justicia.

 

MORTIS

Conocido como el “doctor tormento” o “Mortis”, Osvaldo Pinccetti murió en la Posta Central el pasado 7 de junio, tras pasar poco más de un mes internado grave. Desde que fue procesado y condenado, pasó la mayor parte de sus días en el Hospital Penitenciario de Gendarmería, postrado, usando pañales y con demencia senil severa.

 

 

Murió el ex agente de la Dina Osvaldo Romo

Murió el ex agente de la Dina Osvaldo Romo

Por Angélica Baeza

 Fecha edición: 04/07/2007 17:59

Osvaldo Romo, el ex agente de la Dina y antes dirigente afiliado a la Unión Socialista Popular que aparece mencionado en al menos 80 casos de detenidos desaparecidos, murió esta madrugada a los 69 años de un paro cardiorrespiratorio.

El también conocido como el Comandante Raúl o simplemente "Guatón Romo" sufría diabetes y falleció a las 4:45 horas mientras se encontraba en el hospital de la Ex Penitenciaría.

Según detalló Juan Idrovo, médico de turno del hospital penal, Romo padecía de pie diabético e insuficiencia cardiaca global que en las últimas 24 horas lo tenía en estado inconsciente.

El ex agente había ingresado al recinto el pasado 24 abril desde Punta Peuco con síndrome cardiaco agudo y en estos meses había bajado mucho de peso, estaba bajo atención institucional con dieta y fármacos para controlar su diabetes y depresión.

Romo no recibió la extremaunción.

El cuerpo de Romo fue entregado a la Congregación Hermanas de Caridad, San Vicente de Paul, dado que la búsqueda de un familiar cercano fue infructuosa. El velatorio se realizará en la Parroquia Besanilla del Hogar de Cristo.

En sus últimos años la diabetes lo mantenía en silla de ruedas y ya en el 2004 había sido ingresado a la Posta Central por una descompensación diabética y neumonía.

El torturador, con 15 procesos judiciales pendiente, cumplía una condena de 10 años y un día por el secuestro calificado del militante del MIR Manuel Cortez Joo y de cinco años y un día por el secuestro calificado de Ofelio Lazo, detenido en julio de 1974.

Una de sus pocas distracciones era la preparación de sus memorias, en las que no dejaba espacio para arrepentimiento alguno.

Cobertura completa

Abogado de Romo: "Él me juró que jamás interrogó y torturó gente"
La historia de Osvaldo Romo
La escabrosa entrevista que concedió Romo a Univisión
- Escucha la entrevista
- Viviana Díaz: "Romo se lleva información para encontrar a desaparecidos"
Gobierno adoptará las medidas de seguridad correspondientes ante posibles desórdenes en funeral de Romo
Osvaldo Romo, ex agente de la Dina

Video: Imágenes del ex torturador

 

 

Mi general Iturriaga no se entregará con vida

Mi general Iturriaga no se entregará con vida Lo dijo antes de ingresar el viernes al Penal Cordillera a cumplir condena
Ex agente Rolf Wenderoth: “Mi general Iturriaga no se entregará con vida”
Se supone que el agente, que -siempre en las sombras- ocupó importantes cargos en el estado mayor de DINA preparando golpes represivos contra los partidos opositores, habría estado en contacto con el prófugo Iturriaga Neumann en los últimos días.

Foto: El ex agente Rolf Wenderoth Pozo operó en las sombras preparando los golpes a los partidos opositores. Foto: La Nación

Jorge Escalante
La Nación

"Mi general Eduardo Iturriaga no se entregará con vida”, dijo el ex agente de la DINA, coronel (R) Rolf Wenderoth Pozo, antes de ingresar el viernes pasado al Penal Cordillera a cumplir una condena de cinco años por el secuestro y desaparición en 1975 del militante del MIR, Manuel Cortéz Joo.

La afirmación de Wenderoth fue “categórica”, informó una fuente directa a La Nación. Se supone que el ex agente detenido en Osorno habría estado en contacto con el prófugo Iturriaga, ex jefe de la Brigada Purén y del Departamento Exterior de la DINA, quien se escondió para no ingresar al mismo penal a cumplir cinco años de presidio por el secuestro y desaparición de Dagoberto San Martín Vergara.

La fuente informó que “a Wenderoth no le sale ni por curado” haber estado contactado con el prófugo Iturriaga, porque estará preso al menos dos años y medio hasta cumplir la mitad de la pena. Y le esperan 20 años más de presidio por otros crímenes.

Lo que se descarta es que “Wenderoth venda a su general”, dijo la fuente. La Policía de Investigaciones ya tendría ubicado el paradero de Iturriaga y sólo aguarda el “mejor momento” para detenerlo. Lo que retrasa el procedimiento es evitar un enfrentamiento si el “Giggio” resiste al arresto por las armas.

En las sombras

En la DINA, Rolf Wenderoth trabajó siempre en las sombras, pero tuvo poder en la organización. Fue el segundo en el mando en la Brigada de Inteligencia Metropolitana, bajo Pedro Espinoza. En 1974 dirigió el centro clandestino de Londres 38. A fines de ese año, llegó a Villa Grimaldi como nexo con el cuartel general de la DINA para sistematizar la información obtenida en las torturas y preparar nuevos golpes. En esa función, Wenderoth obtuvo información sobre el destino final de los detenidos.

Entre diciembre de 1974 y diciembre de 1975 comandó la Unidad de Análisis de Inteligencia instalada en Villa Grimaldi.

En 1976 fue nombrado jefe de la Subdirección de Inteligencia Interior de la DINA, nominada con la letra C en la estructura. En ésta, el departamento C1 tuvo como jefe al oficial de Ejército Augusto Deichler Guzmán y luego al teniente coronel Guillermo Pavez.

El C2 se encargó de “Movimientos Subversivos” y la dirigió el mismo Wenderoth. Aquí tuvo un apoyo fundamental de la militante socialista y colaboradora, Luz Arce Sandoval.

El C3 se encargó de “Gremios y Sindicatos” a cargo del mayor Lopresti, cuya secretaria fue la agente Mirta Espinoza Carrasco.

El C4 tuvo como misión el MIR y la DC, y también estuvo a cargo de Augusto Deichler. Allí fue apoyado por la ex mirista y colaboradora Marcia Merino Vega, “La Flaca Alejandra”.

Disuelta la DINA en 1977, Wenderoth entró de nuevo en acción para crear la Unidad Especial Antisubversiva del Ejército en 1986.

Fue acusado en el Octavo Juzgado del Crimen de Santiago por el secuestro y desaparición en 1974 del mirista Máximo Gedda Ortiz, pero fue amnistiado.

En 1980 fue designado por el dictador Pinochet como gobernador de Osorno.

En 1987 cumplió misión diplomática como agregado militar en Bonn, Alemania Federal.

En 1994 la jueza Dobra Lusic lo procesó por los secuestros y desapariciones de Mónica Llanca Iturra (1974); Carlos Carrasco Matus (1975, fue agente DINA y guardia en Cuatro Alamos); Luis Guendelmann Wisniak (1974); y Sergio Pérez Molina, desaparecido en septiembre de 1974. Pero las causas pararon a la justicia militar que las amnistió.

En 1973 tenía el grado de mayor. Ascendió en el Ejército hasta coronel, grado con el que pasó a retiro en 1989. LN

Golpes

Durante su trabajo como agente DINA integrando su estado mayor, Rolf Wenderoth estableció una relación estrecha con las prisioneras colaboradoras Luz Arce y Marcia Merino . Éstas le aportaron parte importante de las estructuras clandestinas del MIR y del Partido Socialista. Con ellas trabajó para preparar varios golpes asestados por la DINA a la organización encubierta del MIR y el PS.