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Centros Chilenos en el Exterior

Cuba

Los mercenarios cubanos de la Casa Blanca

Disidencia

Por Salim Lamrani*

Washington pensaba equivocadamente que los cubanos iban a ocasionar una insurrección aprovechando la enfermedad del presidente Fidel Castro y decidieron reforzar su dispositivo de injerencia para lograr un golpe de estado y controlar la isla. Condoleezza Rice triste porque no encontró ninguna figura política cubana dispuesta a pedir ayuda militar o a exigir una intervención estadounidense. Renuncia pues a seguir influenciando la oposición interna y prefiere inventar una más dócil. Por tal razón nuevos créditos vienen de ser enviados para remunerar a los «disidentes» marionetas, cuya única finalidad es de servir las ambiciones estadounidenses.

La oposición cubana disfruta de un estatuto particular. Primero, la prensa occidental la aprecia sumamente. En efecto, ningún grupo de opositores en América Latina, salvo tal vez la oposición venezolana, se beneficia se semejante privilegio. Luego, recibe financiaciones colosales de Estados Unidos, de las cuales los medios de información no dicen ni una palabra, y goza de una libertad de acción que escandalizaría a los fiscales del mundo entero.

El 21 de junio de 2007, la Cámara de Representantes estadounidense decidió votar favorablemente el presupuesto de 45,7 millones de dólares para el período 2007-2008 que presentó el presidente Bush con destino a los disidentes cubanos. Así, 254 congresistas, entre ellos 66 demócratas, aprobaron la estrategia de la Casa Blanca destinada a derrocar al gobierno cubano. El legislador de Florida, Lincoln Díaz-Barlart, descendiente directo del antiguo dictador Fulgencio Batista, se alegró de la ayuda. "Esta victoria constituye un apoyo para la oposición política interna" cubana, subrayó. "La ayuda a los opositores no es simbólica sino concreta", agregó. También publicó una carta de algunos eminentes disidentes cubanos que afirman que la ayuda estadounidense "es un elemento vital para la supervivencia de los militantes" (1).

Para el período 2007-2008, la Cámara también dedicó una suma de 33,5 millones de dólares (6 millones más que en 2006) para Radio y TV Martí. Estos dos medios estadounidenses difunden ilegalmente programas subversivos hacia Cuba con el objetivo de incitar a la población a alterar el orden establecido (2).

Ese mismo día, el 21 de junio de 2007, el jefe de la diplomacia estadounidense en La Habana, Michael Parmly, recibió con gran pompa a los famosísimos disidentes René Gómez Manzano, Félix Bonne, Marta Beatriz Roque y Valdimiro Roca en su suntuosa residencia personal, que fueron a darle las gracias al brillante mecenas por su generosidad (3).

Los medios occidentales, normalmente tan prolijos con respecto a Cuba, han permanecido extrañamente silenciosos sobre esos dos eventos. Las razones son relativamente sencillas.

Los personajes que se esfuerzan por presentar desde años como valerosos militantes de los derechos humanos no son en realidad más que vulgares mercenarios que se venden al mejor postor. La palabra mercenario no es un término fuera de lugar o exagerada. Según el Petit Larousse, se trata de toda persona "que sólo trabaja por un salario, que únicamente le mueve la ganancia" (4). Manzano, Bonne, Roque y Roca se ajustan perfectamente a esta definición.

No obstante, no hay nada nuevo. Desde hace decenios Estados Unidos intenta por todos los medios posibles fabricar y dirigir una oposición interna en Cuba con el fin de poner término al proceso revolucionario cubano. Los archivos estadounidenses son reveladores a este respecto. Por otra parte, numerosos documentos estadounidenses, oficiales y públicos, atestiguan esta realidad que ningún periodista o analista político digno de su nombre puede ignorar.

La ley Torricelli de 1992, y más particularmente la sección 1705, estipula que "Estados Unidos proporcionará una asistencia, a organizaciones no gubernamentales adecuadas, para apoyar a individuos y organizaciones que promueven un cambio democrático no violento en Cuba" (5). La ley Helms-Burton de 1996 prevé, en la sección 109, que "El presidente [de Estados Unidos] está autorizado para proporcionar una asistencia y ofrecer todo tipo de apoyo a individuos y organizaciones no gubernamentales independientes para apoyar esfuerzos con vistas a construir una democracia en Cuba". Ningún país del mundo acepta este tipo de injerencia (6).

El primer informe de la Comisión de Asistencia para una Cuba libre, adoptado el 6 de mayo de 2004, considera la elaboración de un "sólido programa de apoyo que favorezca la sociedad civil cubana". Entre las medidas preconizadas, una financiación de 36 millones de dólares se destina al "apoyo de la oposición democrática y al fortalecimiento de la sociedad civil emergente" (7).

El segundo informe de la misma Comisión, publicado el 10 de julio de 2006, prevé también un presupuesto de 31 millones de dólares para financia todavía más a la oposición interna (8).

En 2003, el gobierno de La Habana condenó a 75 personas financiadas por Estados Unidos, suscitando una reprobación mediática internacional. En cualquier otro país del mundo individuos como Manzano, Bonne o Roque se encontrarían actualmente entre rejas y no saboreando golosinas en casa del diplomático estadounidense esperando la llegada de los millones (9).

Si Irán o China financiaran a los opositores en Estados Unidos, Reino Unido o Francia, la prensa los calificaría, inmediatamente y con razón, de traidores a su patria. Si los medios occidentales fueran intelectualmente libres, no usaría sino un único término para referirse a los que se presentan como opositores al gobierno cubano: mercenarios.

Notas

(1) Wilfredo Cancio Isla, "La Cámara da sólido apoyo a la democracia en Cuba", El Nuevo Herald, 22 de junio de 2007.

(2) Ibid.

(3) Andrea Rodríguez, "Disidentes cubanos usan casa de diplomático de EEUU", The Associated Press, 21 de junio de 2007.

(4) Le Petit Larousse illustré, 1999.

(5) Cuban Democracy Act, Titre XVII, Section 1705, 1992.

(6) Helms-Burton Act, Titre I, Section 109, 1996.

(7) Colin L. Powell, Commission for Assistance to a Free Cuba, (Washington: United States Department of State, mai 2004). www.state.gov/documents/organization/32334.pdf (sitio consultado el 7 de mayo de 2004), pp. 16, 22.

(8) Condolezza Rice & Carlos Gutierrez, Commission for Assistance to a Free Cuba, (Washington: United States Department of State, juillet 2006). www.cafc.gov/documents/organization/68166.pdf (sitio consultado el 12 julio de 2006), p. 20.

(9) Salim Lamrani, Fidel Castro, Cuba et les Etats-Unis (Pantin: Le Temps des Cerises, 2006).

*Salim Lamrani - Enseignant, écrivain et journaliste français, spécialiste des relations entre Cuba et les États-Unis. Il a notamment publié Washington contre Cuba (Le Temps des Cerises, 2005), Cuba face à l'Empire (Timeli, 2006) et Fidel Castro, Cuba et les États-Unis (Le Temps des Cerises, 2006)...

Texto revisado por Caty R. (Rebelión).

 

 

Entrevista a los boxeadores Guillermo Rigondeaux Ortiz y Erislandy Lara Santoya

Entrevista a los boxeadores Guillermo Rigondeaux Ortiz y Erislandy Lara Santoya, realizada por la periodista Julia Osendi, el 5 de agosto de 2007

Julia Osendi.- Ciertamente es una situación distinta a la que en otras veces hemos sostenido, cuando hemos ido al aeropuerto a recibirlos, que han venido con los trofeos, con las medallas, esta vez no es así. Entonces, yo quiero, Erislandy, que tú le narres a este pueblo cubano, que tanto los quiere, que tanto los ha apoyado siempre, ¿qué fue lo que verdaderamente sucedió en Río de Janeiro aquel día en que salieron, decidieron no acatar la disciplina de la delegación cubana y salieron de la villa? ¿Cómo fue todo, cómo los interceptaron, qué sucedió?

Erislandy Lara.- Bueno, le diré al pueblo de Cuba que el día que nosotros salimos, precisamente a comprar, salimos Rigondeaux y yo a comprar unas cosas, play-station, ropa para nosotros y para los niños de nosotros, y en el camino nos interceptó un cubano, que se llama Alexis y andaba con otro más, y mediante la caminata para las tiendas, en el taxi nos brindaron bebidas y nosotros no aceptamos; pero ya llegamos a la tienda, compramos los play-station y las cosas y después nos fuimos con él a un bar, y en el bar empezamos a tomar, y mediante la tomadera en el bar del Red Bull y la vodka que empezamos a tomar, y de ahí nos fuimos para otro lado, para un cabaret.

Julia Osendi.- O sea, mezclaron el Red Bull que es un refresco con bebida.

Erislandy Lara.- Sí, con bebida y ahí nos olvidamos. Nos sentíamos mal, mareados, y después ya ellos nos invitaron a chicas, mujeres, y nosotros, como peleábamos al otro día, teníamos miedo regresar a la villa, porque ya habíamos comido y teníamos miedo perder por la pesa, que eso en el boxeo es una sanción demasiado grave y nosotros decidimos irnos con ellos.

Julia Osendi.- Pero no es muy simple así, no es muy fácil el decir: "No voy a pesarme". O sea, ¿cómo ellos los llevan a ustedes a la convicción de que no pueden ir al pesaje porque se iban a pasar de peso? ¿Cómo es que ustedes van a comer, porque se marean con la bebida?

Erislandy Lara.- Sí, aparte de eso, nosotros ya nos sentíamos muy mal con la bebida, estábamos ya -como se dice- pasados de copa, nos sentíamos mal con la bebida. Estábamos tomados y con la comida teníamos miedo regresar y perder por la pesa, ya no había tiempo para hacer el peso. Nosotros decidimos irnos con ellos y ellos nos invitaron para un cabaret, nos buscaron mujeres y estábamos con ellos, y nos fuimos para una isla por allá, para una playa y en la playa ya, que nosotros estábamos ya tranquilos y más o menos recuperándonos, ellos empezaron a hacernos las ofertas a nosotros de que nos fuéramos a boxear profesional con Alemania, e incluso a mí me enseñaron una equis cantidad de dinero, como 100 000 euros, y yo le dije que no, que nosotros virábamos para Cuba, y seguían constantemente hablándonos sobre eso, que nosotros en Alemania íbamos a ser millonarios, que podíamos estar junto con los tres que se fueron en Venezuela. Nosotros les dijimos que no, que virábamos para Cuba, y ellos parece que se pusieron bravos y se fueron y nos dejaron con un brasileño que entrenaba vale todo (deporte de combate), que nos cuidaba ahí.

Mientras él estaba almorzando, nosotros cogimos y salimos de la posada y acudimos a la ayuda de un pescador que estaba pescando, para que llamara a la policía federal y él nos preguntó si estábamos seguros de eso, le dijimos que sí. Entonces, él llamó, le explicamos que éramos cubanos, boxeadores que estábamos perdidos, y ellos llamaron a la policía y en 20 minutos estaba la policía con nosotros y cogieron al brasileño y lo metieron preso.

Julia Osendi.- ¿Cómo fue que se contactaron ustedes con estas personas afuera de la villa, ellos los llamaron a ustedes? ¿Con anterioridad ellos habían tratado de acercarse a ustedes, tenían algún tipo de número telefónico?

Erislandy Lara.- No, ellos tenían credenciales de la villa. En las credenciales de la villa tenían que eran periodistas, y al decirnos que eran cubanos y que eran periodistas, nosotros pensamos que era verdad y que querían ayudarnos y ya. Ellos nos llamaron por el nombre de nosotros, nos dijeron: "Lara y Rigondeaux", y nosotros dijimos: "¿Quién es este que nos conoce?". Y dice: "No, soy cubano, yo los conozco a ustedes porque son muy famosos", y nosotros pensamos, porque tenemos la costumbre, cada vez que viajamos, siempre hay un cubano que nos quiere ayudar y que nos lleva a comprar, y pensamos que él era uno de esos; pero nos dimos cuenta que él no era de esa gente, que él estaba buscando otro objetivo con nosotros.

Julia Osendi.- Lara, ¿en ningún momento ustedes trataron de contactar con los tres boxeadores quedados en Venezuela, que desertaron en Venezuela?

Erislandy Lara.- En ningún momento hablamos con ninguno de ellos, no sabíamos de ellos. Ellos nos dijeron que estaban allá, que tenían que ver con ellos, que eran de la misma empresa, que tenían que ver con ellos, que si nosotros nos íbamos podíamos ser cinco e íbamos a ser una potencia para Alemania en el boxeo y que íbamos a ganar mucho dinero, y les dijimos que no, que nosotros íbamos para Cuba, porque habíamos nacido en Cuba y somos una gente de la Revolución y que queríamos virar para Cuba.

Julia Osendi.- Precisamente, como boxeador hecho por la Revolución, que forma parte del pueblo cubano, ¿qué sienten ustedes al haber perdido esas dos medallas de oro que tanta falta le hacían a la delegación cubana, no haber estado en el pesaje, haber -hasta cierto punto, ¿no?- traicionado a ese equipo de boxeo, porque lo dejaron ahí, por una indisciplina, por lo que sea?

Erislandy Lara.- Bueno, yo en ese momento sentí, que no fui al pesaje, el alma se me cayó por el piso al no poder alcanzar mi medalla de oro panamericana, que era una medalla, y también al ver a mis compañeros que aparentemente estaban tranquilos, pero no, ellos estaban sufriendo la ida de nosotros, y también al ver al brasileño que es de mi peso, que cogió medalla de oro, y al americano, que he peleado con ellos unas cuantas veces y les he ganado, ver a esos hombres que quedaron campeones en esas divisiones sin yo estar ahí.

Julia Osendi.- ¿Qué le dices tú a ese pueblo de Cuba ahora?

Erislandy Lara.- Bueno, le digo al pueblo de Cuba que tenga confianza en nosotros, que nunca lo vamos a defraudar y que vamos a hacer todo lo posible para que todo nos salga bien y poder seguir en adelante en el boxeo y para ver si podemos -si Dios quiere- seguir con el triunfo, a ver si vamos a la olimpiada de Beijing.

Julia Osendi.- Erislandy, ¿tú no crees que has defraudado al pueblo ya?

Erislandy Lara.- No, yo no creo que haya defraudado al pueblo, porque si yo hubiese defraudado al pueblo, si yo hubiese traicionado al pueblo, no hubiese virado. Si hubiese traicionado a la patria, no hubiese virado, me hubiese ido de ahí mismo con ellos, y lo que hice, como soy un joven de 24 años, cualquiera tiene derecho a equivocarse, y nosotros nos equivocamos y ya estamos aquí, reflexionamos y estamos aquí con la patria.

Julia Osendi.- ¿Qué esperas a partir de ahora?

Erislandy Lara.- Espero a partir de ahora ser un buen atleta, como siempre he sido, y si Dios quiere, seguir siendo capitán de equipo y seguir teniendo mis resultados, frecuentemente, como siempre los he tenido.

Julia Osendi.- ¿Qué les dirías tú no solo a los boxeadores, sino a esos deportistas jóvenes que están en villas o que participan en campeonatos del mundo de cualquier deporte y que puedan vivir una lamentable situación como esta?

Erislandy Lara.- Bueno, yo les digo a esos atletas, no a los boxeadores solamente, a todos los atletas, que cuando se dice: No se puede salir a ningún lugar, no es porque es un capricho, es porque los entrenadores saben por qué lo dicen, para que no les pase lo mismo que nos pasó a nosotros, para que después no se arrepientan de lo que hayan hecho.

Julia Osendi.- Bueno, ya estamos en la parte en que los dos individuos estos chocan con ustedes, ustedes van a las tiendas, van a tomar, se toman el Red Bull, qué sé yo. Pasaron dos días, Erislandy, ¡dos días! Cuando ustedes ven que esos dos días pasaron, que ellos lo que hacen es retrasarles el pesaje de ustedes, o sea, confundirlos aún más, nárrame ese episodio.

Erislandy Lara.- Bueno, después que pasaron dos días nosotros nos sentimos muy mal, porque nos dimos cuenta de que ellos trataron de atrasarnos más para que nosotros no fuéramos al pesaje, y lo que hicieron fue confundirnos para que nosotros traicionáramos al equipo.

Julia Osendi.- ¿Y qué sintieron ustedes cuando no pudieron ir al pesaje; tú, que eres el capitán de ese equipo, de esos muchachos?

Erislandy Lara.- Bueno, yo sentí en ese momento como si me hubiesen enterrado un puñal en el pecho, al ver a mis compañeros compitiendo, no compitiendo como ellos compiten, sino compitiendo decaídos por la ausencia mía y de Guillermo.

Julia Osendi.- Erislandy, dime, después, cuándo ustedes llaman a la Policía Federal, ¿qué pasa con la policía? Cuando ellos vienen, ¿qué fue lo que te dijeron? ¿Cómo ustedes mantuvieron la decisión de virar?

Erislandy Lara.- Cuando nosotros llamamos a la Policía Federal, que nos van a recoger, ellos nos hacían hincapié en que si nosotros queríamos regresar a Cuba, que si estábamos seguros de regresar a Cuba, y nosotros les decíamos que sí, que queríamos regresar a Cuba. La Policía Federal nos decía que nos quedáramos en Brasil, que en Brasil íbamos a tener mucho más dinero que en Cuba, que íbamos a ser una personalidad en Brasil y que nos iban a hacer los pasaportes para que ya fuéramos oficialmente brasileños.

Julia Osendi.- ¿Y qué respondieron ustedes?

Erislandy Lara.- Que no, que queríamos virar para Cuba, así cueste lo que cueste, que íbamos a virar para Cuba.

Julia Osendi.- A unos cuantos días de ustedes haber tomado esa decisión, tanto la de no ir al pesaje como la de regresar a Cuba. ¿Qué siente Erislandy Lara? ¿Cómo se siente? ¿Piensas que traicionaste? ¿Piensas que no traicionaste, que eres un joven de 24 años, que se puede equivocar, pero que ha tomado ahora una decisión correcta?

Erislandy Lara.- Bueno, en ese momento yo pensé que traicioné a mis compañeros por no estar con ellos en el pesaje, y pienso que sí, que traicioné al equipo, y pienso que como soy un joven de 24 años tengo derecho a recapacitar y tengo derecho a ello. Nosotros tenemos derecho también a equivocarnos y a ver si se nos puede dar una oportunidad. Al pueblo de Cuba, que confíe en nosotros, que eso más nunca va a pasar por parte de nosotros.

Julia Osendi.- Bueno, una última pregunta.

En estos momentos son las 9:25 de la noche del día que regresaste a Cuba. ¿Qué sentimientos tienes aquí? ¿Dolor, arrepentimiento; dolor por haber traicionado, arrepentimiento por lo que hiciste, felicidad porque estás nuevamente entre los tuyos?

Erislandy Lara.- Bueno, voy a decir que tengo arrepentimiento, dolor y felicidad, porque estoy junto a mi patria, con mi familia y con el pueblo que me quiere a mí.

Julia Osendi.- Bueno, a la hora de hablar de boxeo en Cuba no se puede obviar el nombre de Guillermo Rigondeaux, que muchísimas veces hemos tenido la oportunidad de entrevistarlo y que ahora lo hacemos en una situación sui géneris, en una situación no acostumbrada.

¿Qué sucedió el día en que salieron de la villa, lamentablemente, cometiendo una indisciplina, desoyendo las orientaciones del mando de la delegación cubana? ¿Con quién se encontraron? ¿Ustedes conocían desde antes a esas personas? ¿Cómo fue ese encuentro?

Guillermo Rigondeaux.- Bueno, Julita, sí, el pueblo de Cuba está por saber qué pasó allí en Río. Yo peleé el día 20, a las 6:30 más o menos terminé el combate. Salimos para la calle Erislandy Lara y yo, fuimos a comprar un play-station, unas cositas y eso, y ahí nos encontramos a un alemán y a un cubano.

Julia Osendi.- ¿Eso fue de noche?

Guillermo Rigondeaux.- De noche, eran como las siete y un poquito. Salimos con ellos en un taxi, nos invitaron a tomar en un bar, empezamos a tomar con ellos ahí.

Julia Osendi.- ¿Ustedes salen así con cualquiera que los invite?

Guillermo Rigondeaux.- No. Lo que pasó fue que salimos, pero no pensábamos virar tan tarde, nos entretuvimos con ellos y se nos fueron las horas; porque teníamos que entrenar al otro día y Erislandy tenía que pelear por la discusión de la medalla de bronce, igual que yo también. Se nos fue el tiempo ahí, empezamos a comer, a tomar. Se nos fue el tiempo, pero nos dio miedo virar, porque ya no había tiempo a bajar de peso, íbamos a perder por la pesa, y eso se sabe que es tremenda sanción y tremenda deshonestidad por el equipo de Cuba. Nos dio miedo virar y seguimos con ellos. Por eso la policía no pudo encontrarnos, porque cambiábamos a distintos lugares, ¿no?, hoy estábamos aquí, por la madrugada salíamos para otro lugar, y la policía estaba concentrada en Río de Janeiro para los juegos. Fueron varios los lugares en que estuvimos. Estuvimos en la posada Dos amores, estuvimos en la posada Dos piratas, en varios lugares, y por último, ahí fue donde la policía... porque nosotros la llamamos, fue que la encontramos ahí.

Julia Osendi.- ¿Ustedes nunca mantuvieron, ya sea con esas personas o con otros, ningún intento de firmar un contrato? ¿No conocían a nadie de la mafia alemana esta del boxeo?

Guillermo Rigondeaux.- Ahí estaba el alemán -no recuerdo el nombre-, pero había un cubano también que era el que traducía. Después nos encontramos a dos brasileños. El alemán le decía al cubano que tradujera, le decía: "Diles a los muchachos que aquí hay una oferta..." No sé la cifra exacta, pero era bastante dinero el que estaban ofreciendo. Entonces parece que se cansaron de tanto insistir, que se fueron, ellos se fueron como dos días antes y nos dejaron con los dos brasileños de vale todo, Ricardo Arona y el otro no recuerdo el nombre ahora; pero eran dos. Ellos se fueron, los alemanes se fueron.

Julia Osendi.- ¿Ustedes no firmaron ningún contrato?

Guillermo Rigondeaux.- No, nosotros no firmamos ningún contrato, ellos nos estaban haciendo la propuesta, pero nosotros todo el tiempo: "No, nosotros nos queremos ir para Cuba". Pero ellos parece que se cansaron tanto que se fueron. Cuando llegaron al aeropuerto la Policía Federal los investigó, pero como no tenían ninguna carta firmada por ningún fiscal no los pudieron coger presos, se fueron, y entonces nos dejaron con los brasileños ahí. Los brasileños insistían: "Miren, no se vayan ya para Cuba, que cuando lleguen allá les espera una sanción grandísima". Y nosotros: "Compadre, nosotros queremos voltar para Cuba". "No, quédense aquí, que mira, qué sé yo, mañana los vamos a llevar; mañana sí, hoy no, mañana", iba pasando el tiempo, iba pasando el tiempo.

A nosotros nos daba más miedo todavía, porque ya la sanción iba aumentando; iba pasando el tiempo, iba pasando el tiempo. Dicen: "Mira, lo que les espera en Cuba... Mira, ahora mismo escribieron por Internet que ya ustedes son desertores de la patria". Y nosotros: "Compadre, nosotros así mismo queremos virar para Cuba".

Entonces, salieron los dueños de la posada cuando la policía llegó, porque nosotros la llamamos, porque había dos pescadores que estaban pescando ahí y les pedimos el número, qué sé yo, el 190; ellos llamaron a la Policía Federal y en 20 minutos estaban ahí. Nos llevaron para el pueblo, hablamos con el Comandante de la policía de ahí. Dice: "¿Ustedes quieren regresar para Cuba?". Y nosotros dijimos: "Sí, nosotros queremos regresar para Cuba". Y dice: "¿Ustedes saben lo que les espera en Cuba?". Y dijimos: "Nosotros estamos dispuestos... Ya, cometimos una indisciplina grave y ahora tenemos que pagar por la indisciplina que cometimos".

Se reunieron varios fiscales, todos nos decían lo mismo: "No se vayan para Cuba, que mira, que en Cuba les esperan grandes sanciones". Y nosotros: "Nosotros queremos regresar para Cuba".

Julia Osendi.- ¿Qué tú experimentas ahora, arrepentimiento, dolor, pesar por lo que hiciste, felicidad por estar aquí con la familia? ¿Qué tiene en la cabeza ahora Guillermo Rigondeaux?

Guillermo Rigondeaux.- Bueno, ahora me arrepiento; dolor, porque yo era una medalla de oro segura para el país, y el equipo estaba esperando por mí, ya que el equipo bajó un poquito con la ausencia de Erislandy Lara y la mía, que somos la nave proa, los que mantenemos siempre a los muchachos en guardia, y, entonces, me arrepiento ahora por eso, por no alcanzar mi título de Campeón Panamericano.

Julia Osendi.- ¿En algún momento ustedes llevaban los teléfonos de Yurioski Gamboa, de Yan Bartelemí, de Odlanier Solís? ¿Trataron de comunicar con ellos?

Guillermo Rigondeaux.- No, yo no tenía teléfono; pero ellos sí tenían todos esos teléfonos, ellos sí tenían todo...

Julia Osendi.- ¿El alemán y los brasileños?

Guillermo Rigondeaux.- Sí, ellos sí tenían todo eso. Ellos hablaban en su idioma, por eso nosotros no podemos decirte muy bien las demás cosas, porque hablaban en alemán.

Julia Osendi.- ¿Y en algún momento ellos les dijeron de ponerlos en comunicación a ustedes con ellos?

Guillermo Rigondeaux.- Sí, ellos estaban tratando eso; pero como nosotros lo que queríamos: "No, no nosotros nos vamos para Cuba". Ellos insistían tanto y nosotros: "Nos vamos para Cuba, nos vamos para Cuba". Ellos se fueron parece que un poco disgustados y nos dejaron los brasileños ahí, y se mantenían en contacto unos con otros.

Julia Osendi.- Rigondeaux, cuando tú viste que a ti se te iba la posibilidad del pesaje porque comiste, porque tomaste, porque hiciste lo que hiciste, ¿qué hicieron, por qué no decidieron virar a la villa en ese momento y afrontar lo mismo que han afrontado ahora? Ahora lo enfrentaron regresando a Cuba. ¿No era más fácil virar a la villa?

Guillermo Rigondeaux.- Sí, era más fácil, pero nos daba miedo, porque eso es una grave sanción, eso determina una gran sanción.

Julia Osendi.- ¿Y ahora no es más grave, Rigondeaux?

Guillermo Rigondeaux.- Sí, ahora es grave también. Nosotros estamos arrepentidos, estamos dispuestos a hacer lo que sea, porque ya no se puede virar para atrás, ya estamos en la patria, en la Revolución, y ese delito que cometimos hay que pagarlo.

Julia Osendi.- ¿Cómo te has sentido aquí a tu regreso? ¿Cómo ha estado la familia?

Guillermo Rigondeaux.- No, la familia está muy bien, aquí todo el mundo nos está apoyando, y todo el mundo nos pregunta: "¿Qué pasó?". Y tenemos que explicarle al pueblo, para que el pueblo conozca la realidad.

Julia Osendi.- ¿Cómo te has sentido acogido?

Guillermo Rigondeaux.- Bueno, me he sentido muy acogido, porque yo he tenido mi cadena de victorias invicto para la patria, la Revolución, y sigo siendo uno de los atletas de los más importantes en esta Revolución. Ahora me siento muy adolorido.

Julia Osendi.- ¿Te has sentido apoyado por las personas que te han recibido?

Guillermo Rigondeaux.- Sí, las personas que nos han recibido nos dan mucho apoyo y siempre nos dicen que siempre la verdad.

Julia Osendi.- ¿Tú crees que el boxeo cubano en sentido general siempre ha estado acosado, y en este momento más, por la mafia alemana?

Guillermo Rigondeaux.- Bueno, la mafia alemana..., esa gente está metida dondequiera, siempre están tratando de sobornar a un atleta, a otro, siempre te ofrecen; siempre están en todas partes.

Julia Osendi.- ¿Qué consejo tú les darías no solo a los boxeadores, sino a los deportistas jóvenes que van por primera vez a un evento, de este tipo múltiple, que tú sabes que están en villas? ¿Qué consejos tú les das, de que asimilen la disciplina -que no es por gusto- que establece la delegación cubana?

Guillermo Rigondeaux.- Bueno, la delegación establece una disciplina muy importante, eso no se puede desobedecer, porque ya mira lo que nos pasó a nosotros. Les digo que no se dejen llevar por nada, porque mira lo que nos pasó a nosotros por salir de la villa.

Julia Osendi.- Es increíble, Rigondeaux.

Rigondeaux, ¿tú te montaste en el taxi y te fuiste por ahí a tomar el refresco con el ron, el que sé yo, y perdieron la mente?

Guillermo Rigondeaux.- Nos asustamos más porque vimos la hora, ya habíamos comido, pero no había regreso atrás porque ya no podíamos bajar de peso, y nos daba más miedo, si virábamos, lo que iba a pasar, porque ya no podíamos pelear, íbamos a perder por la pesa.

Julia Osendi.- ¿Cómo ustedes comieron, porque estaban tomando?

Guillermo Rigondeaux.- No, ya comimos, porque nosotros estábamos bajando desde el día anterior de peso para discutir al otro día la medalla de bronce. Ya yo había peleado el día anterior, el día 20, y ya peleaba por la medalla de bronce.

Julia Osendi.- Sí, sí.

Explícame una cosa, ¿cuando tú acabaste la pelea, que le ganaste al puertorriqueño, ese día regresaron a la villa y ese mismo día fue el que salieron a comprar a las tiendas?

Guillermo Rigondeaux.- Ese mismo día fue que salimos, como a las seis y pico o las siete, más o menos, salimos.

Julia Osendi.- ¿Salieron a las tiendas?

Guillermo Rigondeaux.- Sí, porque las tiendas cierran tarde. Ellos nos dijeron: "No, los vamos a llevar a un lugar que es más barato". Nos llevamos por ellos, y empezamos a tomar, nos metimos en los cabarets y eso, y de ahí no viramos más para atrás, hasta ahora que regresamos a la patria.

Julia Osendi.- ¿Está arrepentido, Rigondeaux, de esa indisciplina grave cometida?

Guillermo Rigondeaux.- Esa es una indisciplina muy grave y estoy muy arrepentido. Y pienso que más me duele que no alcancé mi título de Campeón Panamericano, que yo soy uno de los atletas que más responsabilidad tengo en esta Revolución. Pienso que estoy muy arrepentido.

Julia Osendi.- ¿Qué espera ahora Guillermo Rigondeaux? ¿Qué crees que suceda? ¿A qué estás dispuesto?

Guillermo Rigondeaux.- Bueno, yo estoy dispuesto a cumplir todas las tareas que los máximos representantes digan, y estoy aquí en la patria, en la Revolución. Que cuente conmigo todo el pueblo de Cuba, que yo dentro y fuera del país siempre gano mi medalla de oro.

Julia Osendi.- Rigondeaux, cuando los alemanes se disgustan, que ellos ven que no hay posibilidades de comprarlos a ustedes, que se quedan allá solos en la playa, ¿qué fue lo que pasó, cómo ustedes logran acceder al pescador, cómo el pescador llama a la policía, qué les decía la policía?

Guillermo Rigondeaux.- Bueno, ellos se fueron como dos días antes y nos dejaron con los brasileños. Ellos fueron a almorzar y nosotros salimos y les preguntamos a los pescadores si sabían algún número de la Policía Federal, ellos llamaron al 190, y en 20 minutos ya los policías estaban ahí, y se quedaron los dos brasileños con nosotros. Ya, todo el mundo fue para la Policía Federal y ya allí todos los delegados, todo el mundo nos decía: "Miren, quédense aquí, no vayan para Cuba, que allá en Cuba los está esperando una gran sanción." Y nosotros: "No, nosotros queremos voltar para Cuba". "Oye, ¿seguro, ustedes están seguros de eso?" "No, nosotros sí estamos seguros". Y ya, todo el mundo nos hacía la misma pregunta.

Julia Osendi.- ¿Voltar, regresar?

Guillermo Rigondeaux.- Sí, regresar.

Julia Osendi.- Guillermo Rigondeaux, ¿cómo encontraste la familia, el niño está bien? ¿Cuántos muchachos tienes tú?

Guillermo Rigondeaux.- Tengo uno y un hijastro que es más grande, tiene 15 años.

Julia Osendi.- ¿Que lo crías tú también?

Guillermo Rigondeaux.- Sí, lo crie yo también. Y la familia, mi mamá, mi hermana, todo el mundo se encuentra bastante bien.

 

 

El extraño caso de los boxeadores cubanos

El extraño caso de los boxeadores cubanos

 Foto: Guillermo Rigondeaux con la bandera bien en alto.

A una semana de que se informara que los boxeadores cubanos Rigondeoux y Lara firmaron contrato con la promotora alemana Arena Box Promotion, los dos denuncian en Río de Janeiro ser víctimas de un intento de secuestro.

Una cronología

 

22 de julio

 

Río de Janeiro, 22 jul (dpa): Nuevas deserciones en Cuba: desparecen dos boxeadores

Dos integrantes de la selección cubana de boxeo abandonaron la delegación y no se presentaron hoy a sus combates por los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro. Se trata del campeón olímpico Guillermo Rigondeaux, de 26 años, y de Erislandy Lara, de 24.

 

Río de Janeiro, 22 jul (dpa): Cuba confirmó hoy la 'deserción' del púgil Guillermo Rigondeaux, la máxima figura de la delegación en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro, y de Erislandy Lara. 'Les dimos permiso para salir anoche y ya no regresaron', dijo a dpa un responsable del equipo de boxeo.

 

23 de julio

 

Río de Janeiro, 23 jul (dpa): Policía brasileña busca a boxeadores Rigondeaux y Lara

La policía federal brasileña inició hoy investigaciones para ubicar a las estrellas del boxeo de Cuba en los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara.

 

La Habana, 23 jul (dpa): Fidel Castro confirma deserciones en Panamericanos de Río

El convaleciente presidente cubano, Fidel Castro, confirmó hoy las deserciones en Río de Janerio de los boxeadores Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara, así como de otros dos miembros de la delegación cubana, y acusó países como Estados Unidos y Alemania de incitar estos actos con 'dinero'.

 

25 de julio

 

Hamburgo, 25 jul (dpa): 'Desertores' cubanos contactaron con promotora alemana Arena

Los dos boxeadores cubanos que desertaron durante los actuales Juegos Panamericanos de Rio de Janeiro, Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara, utilizaron mediadores para entrar en contacto con la promotora alemana Arena Box Promotions, según declaró a un diario berlinés el turco-alemán, Ahmet Öner, jefe de la promotora.

En sus escuetas declaraciones al diario, Öner dice que fueron los boxeadores que se apartaron de la delegación de su país los que iniciaron la búsqueda de contactos con su empresa y no al revés, como se insinuó el algunos medios cubanos.

En vista de ello, Öner, quien no se encuentra en Alemania, sino de vacaciones en algún lugar del sur de Europa, dijo que decidió enviar emisarios a Sudamérica para tratar en entrar en contacto con Rigondeaux y Lara, sin dar más detalles.

 

26 de julio

 

Hamburgo, 26 jul (dpa): Boxeadores cubanos están en Turquía a la espera de ir a Alemania

Los dos boxeadores cubanos que 'desertaron' de los Juegos Panamericanos 2007 en Río, Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara, se encuentran en Turquía, donde esperan la concesión de permiso de estancia en Alemania, según afirma hoy el diario 'Morgenpost'.

'Hemos contratado a Rigondeaux y a Lara', confirmó al periódico el jefe de la promotota hamburguesa ARENA, el turco Ahmet Öner.

'Fidel está naturalmente enojado pero no tiene motivos para maravillarse. Sus boxeadores no quieren seguir siendo amateurs toda la vida, sino ganar dinero', cita el diario a Öner.

 

Hamburgo, 26 jul (dpa): Empresario turco-alemán confirma que organizo deserciones cubanas

El promotor de boxeo turco alemán Ahmet Öner confirmó hoy a la agencia dpa de que él organizó la fuga de los boxedores cubanos Guillermo Rigondeaux y Erislandy Lara, que abandonaron la delegación cubana en los Juegos Panamericanos de Rio de Janeiro.

'Desde hace mucho que veníamos observando a los cubanos y ahora por fin logramos nuestro objetivo', dijo Öner en conversación telefónica con dpa.

 

28 de julio

 

La Habana, 28 jul (dpa): Fidel Castro: Boxeadores fueron 'comprados' para 'golpear' a Cuba

Los dos boxeadores cubanos que 'desertaron' en los Juegos Panamericanos de Río fueron 'comprados' y su marcha a competir para una empresa alemana supone un 'robo de talentos' que tiene como objetivo 'golpear' a Cuba, afirmó hoy el convaleciente presidente cubano, Fidel Castro, en un artículo.

'Se conocía perfectamente que en boxeo Cuba obtendría casi todas las medallas de oro', afirma Castro en la 'reflexión' titulada 'La repugnante compraventa de atletas', la cuarta que publica sobre los juegos de Río de Janeiro y la segunda que dedica a las 'deserciones' de deportistas cubanos.

 

Río de Janeiro, 28 jul (dpa): Cuba anticipa regreso: Deportistas 'invaden' aeropuerto

Por temor a nuevas deserciones, la delegación de Cuba a los Juegos Panamericanos de Río de Janeiro anticipó el regreso de la casi totalidad de los deportistas que trajo a Brasil.

Cientos de deportistas cubanos fueron transportados sorpresivamente en la noche de este sábado, a bordo de seis autobuses, directamente de la villa panamericana al aeropuerto internacional de Río, para embarcar a La Habana antes de la ceremonia de cierre de los Juegos.

Según el canal SporTV, el regreso anticipado se debió a rumores sobre planes de 'deserciones masivas' de deportistas cubanos.

 

 

 

 

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Aniversario: Fidel de bajo perfil y Washington escéptico

Aniversario: Fidel de bajo perfil y Washington escéptico

Foto: Los cubanos esperaron en vano ayer una aparición pública de Fidel Castro, que cumplió un año lejos del poder.

Fidel Castro cumplió ayer un año de haber cedido el poder, guardando un perfil bajo y sin mencionar hasta ahora una palabra sobre su salud o eventual retorno al frente de Cuba, mientras Washington insiste en que en la isla nada ha cambiado.

Hoy se cumple un año desde que “el dictador principal decidiera ceder el control del país al dictador subordinado”, declaró a la prensa un portavoz del Departamento de Estado norteamericano, refiriéndose a Raúl Castro, que cada vez se consolida más en el primer plano como jefe de Estado.

En una rueda de prensa, el portavoz estadounidense, Tom Casey, precisó que “desafortunadamente”, el traspaso de poder no ha acarreado ningún cambio destacado para la población de la isla caribeña.

Esto, pese a que el jueves Raúl Castro invitó a EEUU al diálogo. Pero Casey insistió en que lo que esperan es un diálogo de Raúl Castro y el régimen cubano con el pueblo.

En tanto, ni una palabra sobre la enfermedad de Fidel fue dicha durante la jornada en que se cumplía un año de la entrega de sus poderes y el convaleciente líder tampoco apareció en público. Su único contacto con los cubanos fue a través de un editorial titulado “A pesar de todo”, donde se refirió a los “éxitos” de su revolución.

“Las fechas conmemorativas carecerían de sentido sin los avances alcanzados por nuestra revolución, que son una suma de ejemplos y esfuerzos realizados durante mucho tiempo”, subrayó Castro en su comentario periodístico número 33 desde el 29 de marzo.

 

El robo de cerebros

REFLEXIONES DEL COMANDANTE EN JEFE

CUBA... ARGOS: JULIO 18 DE 2007...

Algo mencioné sobre el tema y cité un ejemplo en mi última reflexión, "Bush, la Salud y la Educación", que dediqué a los niños. En esta, dirigida a la primera graduación de la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), abordaré un poco más a fondo el espinoso asunto.

Ellos fueron los pioneros, de los que tanto aprendí sobre la inteligencia y los valores de nuestros jóvenes cuando se cultivan con esmero. Mucho aprendí también del excelente cuerpo de profesores, gran parte de los cuales estudió en la Ciudad Universitaria "José Antonio Echeverría" (CUJAE).

No puedo olvidar tampoco el ejemplo de los trabajadores sociales, que con su capacidad de organización y espíritu de sacrificio enriquecieron mis conocimientos y mi experiencia, ni los miles de educadores graduados hace poco, que cumplimentaron el propósito de elevar a un profesor por cada 15 alumnos el séptimo, octavo y noveno grados de la Secundaria Básica. Todos iniciaron sus estudios universitarios casi simultáneamente, al calor de las ideas que nacieron y se aplicaron en la batalla por la devolución a su familia y a su patria de un niño de 6 años de edad secuestrado, por el cual estábamos dispuestos a darlo todo.

Dentro de dos días la UCI graduará 1 334 ingenieros en Ciencias Informáticas de todo el país, que ganaron la beca por su conducta ejemplar y sus conocimientos. De ellos, 1 134 han sido distribuidos en los ministerios que prestan importantes servicios a nuestro pueblo y en los organismos que manejan recursos económicos fundamentales. Quedó una reserva centralizada de 200 jóvenes bien escogidos, que crecerá año tras año. Su destino será múltiple. Esta reserva la forman graduados de todas las provincias del país y se alojarán en la propia UCI. El 56 por ciento son muchachos y el 44 por ciento muchachas.

La UCI abre sus puertas a jóvenes de los 169 municipios de Cuba. No sustenta sus bases en el modelo de exclusión y competencia entre los seres humanos que preconizan los países capitalistas desarrollados.

La realidad del mundo parece haber sido diseñada para sembrar el egoísmo, el individualismo y la deshumanización del hombre.

Un despacho de la agencia Reuters publicado el 3 de mayo del 2006, titulado "La fuga de cerebros africanos deja al continente sin personal calificado y obstaculiza su desarrollo", afirma que en África "se estima que 20 000 profesionales emigran cada año hacia Occidente", dejando al continente "sin los doctores, enfermeros, maestros e ingenieros que necesita para romper un ciclo de pobreza y subdesarrollo".

Reuters añade: "La Organización Mundial de la Salud afirma que el África subsahariana carga con el 24 por ciento del peso mundial de enfermedades, incluyendo el SIDA, la malaria y la tuberculosis. Para hacerle frente a ese desafío solo cuenta con el 3 por ciento de los trabajadores calificados del mundo."

En Malawi, "solo el 5 por ciento de los puestos para médicos y el 65 por ciento de las vacantes para enfermeras están cubiertas. En ese país de 10 millones de habitantes un doctor atiende a 50 000 personas".

La agencia, citando textualmente un informe del Banco Mundial, expresa: "Estancada por los conflictos internos, la pobreza y las enfermedades, muchas de ellas curables pero sin ninguna asistencia médica, gran parte de África no está en condiciones de competir con los países ricos que prometen mejores salarios, mejores condiciones laborales y estabilidad política".

"La fuga de cerebros es un golpe por partida doble para las economías débiles que no solo pierden sus mejores recursos humanos y el dinero en su capacitación, sino que después deben pagar aproximadamente 5 600 millones de dólares al año para emplear a los expatriados."

La frase "fuga de cerebros" fue acuñada en los años 60, cuando Estados Unidos acaparó a los médicos del Reino Unido. En aquel caso el despojo tuvo lugar entre dos países desarrollados, uno que emergió de la segunda guerra mundial en el año 1944 con el 80 por ciento del oro en barras y el otro golpeado fuertemente y despojado de su imperio en aquella guerra.

Un informe del Banco Mundial titulado "Migración internacional, remesas y la fuga de cerebros ", que se dio a conocer en octubre de 2005, arrojó los siguientes resultados:

En los últimos 40 años, más de 1 200 000 profesionales de la región de América Latina y el Caribe emigraron hacia Estados Unidos, Canadá y el Reino Unido. De Latinoamérica han emigrado como promedio más de 70 científicos por día, durante 40 años.

De los 150 millones de personas que en el mundo participan en actividades científicas y tecnológicas, el 90 por ciento se concentran en los países de las siete naciones más industrializadas.

Varios países, sobre todo los pequeños de África, el Caribe y América Central, han perdido a través de la migración más del 30 por ciento de su población con educación superior.

El Caribe insular, donde el idioma de casi todos los países es el inglés, posee la fuga de cerebros más alta del mundo. En algunos de ellos, 8 de cada 10 egresados universitarios se han ido de sus naciones.

Más del 70 por ciento de los programadores de software de la compañía estadounidense Microsoft Corporation proceden de la India y América Latina.

Mención especial merecen los intensos movimientos migratorios que se originaron, a partir de la desaparición del campo socialista, de Europa del Este y la Unión Soviética hacia Europa Occidental y América del Norte.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) indica que el número de los científicos e ingenieros que abandonan sus países de origen hacia naciones industrializadas equivale a cerca de un tercio del número de los que se quedan en sus países de origen, lo cual provoca una merma importante del capital humano indispensable.

El análisis de la OIT sostiene que la migración de estudiantes es un fenómeno precursor de la fuga de cerebros. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) afirmó que a principios del actual milenio poco más de "1,5 millones de estudiantes extranjeros cursaban estudios superiores en los estados miembros, y que de ellos más de la mitad eran procedentes de países ajenos a la OCDE. De ese total casi medio millón estaba en Estados Unidos, un cuarto de millón estaba en el Reino Unido y alrededor de 200 mil en Alemania".

Entre 1960 y 1990, Estados Unidos y Canadá aceptaron más de un millón de inmigrantes profesionales y técnicos de países del Tercer Mundo.

Las cifras apenas esbozan la tragedia.

En los últimos años la promoción de esta emigración se ha convertido en una política oficial de Estado en varios países del Norte, con incentivos y procedimientos especialmente diseñados para ese fin:

El "Acta para la Competitividad Americana en el Siglo 21" -aprobada por el Congreso de Estados Unidos en el 2000- incrementó las visas para trabajo temporal, conocidas como H-1B, de 65 mil a 115 mil en el año fiscal 2000, y después hasta 195 mil para los años 2001, 2002 y 2003. El objetivo de este incremento fue promover el ingreso a Estados Unidos de inmigrantes altamente calificados que pudieran cubrir puestos en el sector de la alta tecnología. Aunque esta cifra se redujo a 65 mil en el año fiscal 2005, el río de profesionales hacia ese país se ha mantenido inalterable.

Medidas similares fueron promulgadas por el Reino Unido, Alemania, Canadá y Australia. Este último país desde 1990 priorizó la inmigración de trabajadores altamente calificados, fundamentalmente en sectores como la banca, los seguros y la llamada economía del conocimiento.

En casi todos el criterio de selección está basado en la alta calificación, idioma, edad, experiencia de trabajo y resultados profesionales. El programa del Reino Unido otorga puntos extras para los médicos.

Ese continuo saqueo de cerebros en los países del Sur desarticula y debilita los programas de formación de capital humano, un recurso necesario para salir a flote del subdesarrollo. No se trata solo de las transferencias de capitales, sino de la importación de la materia gris, cortando de raíz la inteligencia y el futuro de los pueblos.

Entre 1959 y el 2004 se graduaron en Cuba 805 903 profesionales, incluyendo médicos. La injusta política de Estados Unidos contra nuestro país nos ha privado del 5,16 por ciento de los profesionales graduados por la Revolución.

Sin embargo, ni siquiera para la élite de trabajadores inmigrantes las condiciones de empleo y de salario son iguales a las de los nacionales norteamericanos. A fin de evitar el complicado papeleo que impone la legislación laboral y los costos del trámite de inmigración, en Estados Unidos se ha llegado al colmo de crear un barco-factoría de software que mantiene a esclavos altamente calificados varados en aguas internacionales, en una variante de maquila para la producción de toda suerte de aparatos digitales. El proyecto SeaCode consiste en mantener un barco anclado a más de tres millas de la costa de California (aguas internacionales) con 600 informáticos de la India a bordo, que trabajan 12 horas diarias sin parar durante cuatro meses en el mar.

Las tendencias a la privatización del conocimiento y a la internalización de la investigación científica en empresas subordinadas al gran capital ha ido creando una especie de "Apartheid científico" para la gran mayoría de la humanidad.

El grupo Estados Unidos, Japón y Alemania tiene un por ciento de la población mundial similar al de América Latina, pero la inversión en investigación desarrollo es de 52,9 por ciento frente a 1,3 por ciento. La brecha económica de hoy anticipa hasta dónde puede llegar la de mañana, si estas tendencias no son revertidas.

Semejante futuro está instalado ya entre nosotros. La llamada nueva economía mueve enormes flujos de capital cada año. Según un reporte de Digital Planet 2006, de la Alianza Mundial de la Tecnología de la Información y los Servicios (WITSA), el mercado global para las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) alcanzó tres millones de millones de dólares norteamericanos en el año 2006.

Cada vez hay más personas conectadas a la Internet -el 9 de julio del 2007 alcanzaba casi los 1 400 millones de usuarios-, sin embargo, en buena parte de los países, incluidos muchos desarrollados, los ciudadanos que no tienen acceso a ese servicio siguen siendo mayoría. La brecha digital se traduce en diferencias dramáticas donde una parte de la humanidad, afortunada y comunicada, dispone de más información que la que nunca tuvo generación alguna.

Para que se tenga una idea de lo que eso significa, basta comparar apenas dos realidades: mientras en Estados Unidos accede a la Red algo más del 70 por ciento de la población, en toda África lo hace apenas el 3 por ciento. Los proveedores de servicios de Internet se encuentran en países de altos ingresos, donde vive sólo el 16 por ciento de la población mundial.

Urge enfrentar la situación de indigencia en que nuestro grupo de países se encuentra en este escenario de las redes globales de información, Internet y todos los medios modernos de transmisión de información e imágenes. No puede llamarse ni medianamente humana una sociedad donde los seres humanos sobren por millones y constituya una práctica el robo de cerebros de los países del Sur, y se perpetúa el poder económico y el disfrute de las nuevas tecnologías en unas pocas manos. Resolver este dilema es tan trascendente para el destino de la humanidad como enfrentar la crisis del cambio climático en el planeta, problemas que están absolutamente interrelacionados.

A modo de conclusión les añado:

Quien tenga una computadora dispone de todos los conocimientos publicados. La privilegiada memoria de la máquina le pertenece también a él.

Las ideas nacen de los conocimientos y de los valores éticos. Una parte importante del problema estaría resuelta tecnológicamente, la otra hay que cultivarla sin descanso o de lo contrario se impondrán los instintos más primarios.

La tarea que los graduados de la UCI tienen por delante es grandiosa. Espero que la cumplan, y la cumplirán.

Fidel Castro Ruz

17 de julio del 2007

 

 

La revolución cubana se enfrenta al fenómeno del reggaeton

La revolución cubana se enfrenta al fenómeno del reggaeton

Los gobernantes isleños se muestran temerosos de perder la conexión con las generaciones más jóvenes, crecidas entre la escasez y la obsesión consumista propias del periodo especial. La inquietud es paralela a la necesidad de relevo generacional.

lanacion.cl

FERNANDO GARCÍA/LA VANGUARDIA

El Malecón es uno de los lugares favoritos de los habitantes de La Habana de todas las edades para reunirse, contemplar el mar, pasar el rato... Y para sustituir las horas en el colegio por un tiempo más refrescante dentro o al lado de las olas, una práctica que se está haciendo cada vez más notoria en la Cuba revolucionaria de Fidel Castro.

Hacer “la cimarra”se ha vuelto una experiencia peligrosa en La Habana. Un grupo de adolescentes que no fueron a clases el 7 de junio pasado salieron al día siguiente ni más ni menos que “cazados” por una fotografía publicada por el diario “Granma”, órgano oficial del Partido Comunista cubano.

El “Granma” los delató en una crónica que les ponía de vuelta y media por estar “perdiendo el valioso tiempo de estudio, desgastando el bolsillo del país y entreteniendo la mente en aplicar al uniforme recortes y modas banales que no conducen más que a la pobreza intelectual”. Lo peor para los chicos eran las fotos donde aparecían, perfectamente reconocibles, después de darse un baño en el Malecón.

No es la primera ni la última llamada de atención sobre la excesiva informalidad y el aparente desapego de “no todos, pero sí una parte considerable” de los jóvenes cubanos respecto a sus tareas estudiantiles y, claro está, revolucionarias.

Ante este creciente fenómeno, los gobernantes isleños están multiplicando los llamados a la lealtad de unas últimas generaciones cada vez más tentadas por los gustos y productos del capitalismo global. Los líderes combinan las advertencias con muestras de confianza: “Si los jóvenes fallan, todo fallará. Es mi más profunda convicción que la juventud cubana luchará por impedirlo. Creo en ustedes”, dijo Fidel Castro en un mensaje divulgado el domingo.

“Los jóvenes de este país no le fallarán ni a Fidel ni a la revolución”, respondió el martes la Unión de Jóvenes Comunistas. ¿Era una respuesta representativa? Hasta cierto punto.

Dos páginas más allá del mensaje de Fidel, el también oficialista diario “Juventud Rebelde” publicó el domingo uno más de los artículos en que viene alertando sobre el encanallamiento y vulgarización de muchos jóvenes a través del reggaeton, de cuya fuerte penetración en Cuba nadie duda.

El autor del artículo recogía una estrofa: “No, ella no es loca / Lo que pasa es que le metieron el Di Tú por la boca...”. Y se mostraba escandalizado, no tanto por la letra como por los lugares donde niños y adolescentes pueden oírla. “Escuchar el Di Tú en instituciones culturales del país raya lo imperdonable”, decía.

A los viejos o maduros revolucionarios no les preocupa sólo la lírica dudosa o los movimientos provocativos y “perrunos” de los seguidores del reggaeton.

Detrás de esta concreta inquietud está el temor a perder la conexión con unas generaciones en general bastante mejor formadas que los fans de las estrellas reggaetones Daddy Yankee y Don Omar.

Unas generaciones, las de los nietos y biznietos de los más que maduritos líderes de la revolución, que se han criado en un tiempo completamente distinto al de éstos: entre las penurias del periodo especial de los noventa (tras la caída de la Unión Soviética) y la entrada en masa de los turistas y sus divisas; entre la obsesión por consumir y hasta acaparar, debida en gran parte a la huella de aquellas privaciones, y el deseo de prosperar más allá de unos salarios ínfimos que las prestaciones sociales, sanitarias y educativas no compensan (máxime con las deficiencias en la vivienda y el transporte); entre una propaganda oficial que cada vez más jóvenes cuestionan, por repetitiva o desfasada, y un acceso creciente a las nuevas tecnologías, si bien con las limitaciones del embargo norteamericano y las consiguientes restricciones para conectarse a Internet.

La preocupación por asegurar la firmeza revolucionaria de los jóvenes es directamente proporcional a la necesidad de relevo generacional en el poder, donde los promedios de edad son ya muy altos.

“Hay que abrirle paso a las nuevas generaciones, pues a ellas corresponde tomar en sus manos la defensa de Cuba”, dijo en febrero el Presidente en funciones, Raúl Castro. Ya Fidel había señalado esa conveniencia a la vez que manifestaba su admiración por las capacidades de los que ahora van a la escuela o al instituto.

Pero incluso el vicepresidente Carlos Lage (56 años) y el ministro de Exteriores, Felipe Pérez Roque (42), de los más jóvenes dentro de la cúpula comunista, mostraron hace poco su inquietud respecto a quienes ocupan los siguientes escalones en la pirámide de edad: unos dos millones y medio de jóvenes crecidos, dijo Roque en abril, “en la época en que en Cuba se desarrollaron tendencias al individualismo y al sálvese quien pueda; jóvenes con más información y expectativas de consumo que al inicio de la revolución”. Los gobernantes cubanos pugnan por fraguar una juventud “inmune a los cantos de sirena del capitalismo, la banalidad y las vidrieras de las sociedades de consumo”, afirmó Lage hace semanas.

Para ello se proponen “garantizar una participación de los jóvenes en todas las esferas, desde su espíritu crítico y natural rebeldía”, y al tiempo “enseñarles que la vida es algo más que las cosas materiales y el dinero”. Sin duda, una ardua tarea en la Cuba de hoy.

 

 

La CIA admite que recurrió a la “joyita mafiosa” contra Fidel

La CIA admite que recurrió a la “joyita mafiosa” contra Fidel

AGENCIA DE ESPIONAJE DE EEUU DIVULGÓ DETALLES DE SUS ANTIGUOS Y CONOCIDOS PLANES PARA ELIMINAR AL JERARCA CUBANO

Archivos desclasificados ayer confirmaron que el servicio secreto norteamericano se contactó con el crimen organizado para intentar envenenar en varias ocasiones al líder revolucionario isleño entre agosto de 1960 y abril de 1961.

Foto: La muerte de Fidel Castro valía 150.000 dólares para la CIA en 1960.

La Nación/Agencias

La Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA), el instrumento que por excelencia ha usado la Casa Blanca para consolidar su hegemonía mundial y “vigilar” a sus enemigos, sacó finalmente ayer a la luz uno de sus numerosos tesoros ocultos: un voluminoso dossier sobre sus operaciones ilegales -e incluso criminales- entre 1953 y 1975, es decir, en plena época de la guerra fría.

Entre estos “trapos sucios” que fueron aireados, que figuran en un total de 693 páginas y que han sido exóticamente denominados “las joyas de la familia”, destaca la confirmación de una oscura complicidad: los intentos de la CIA, vía mafia estadounidense, para liquidar al líder cubano Fidel Castro. Esta operación “tipo gángster” se puso en marcha en agosto de 1960, ocho meses después de la llegada de Castro al poder.

El plan fue coordinado por el agente Richard Bisell, quien reclutó al funcionario de la Oficina de Seguridad, Robert Maheu, para que éste le consiguiera un “contacto” en el bajo mundo mafioso, que había visto drásticamente reducidos sus ingresos por el juego en Cuba por las decisiones del Gobierno castrista.

El “contacto” elegido fue Johnny Roselli, un miembro menor del hampa con llegada a la cúspide gangsteril. En una cita en el hotel Hilton Plaza de Nueva York, Maheu le contó a Roselli que le había contratado una “compañía” que estaba sufriendo fuertes pérdidas económicas debido a las medidas de Castro en Cuba y que sus dirigentes estaban dispuestos a pagar 150.000 dólares para eliminar al Presidente cubano.

Incialmente, Roselli no quiso verse implicado, pero finalmente optó por cooperar y contactó a los agentes con Sam Giancana y Santos Trafficante, dos capos mafiosos que por aquel entonces figuraban en la lista de los diez criminales más buscados en Estados Unidos y que poseían amplios contactos en Cuba.

En una reunión en Miami, los agentes lograron convencer a los jerarcas mafiosos de llevar a cabo la operación, no sin antes dejarles “muy en claro que el Gobierno de EEUU no estaba, ni debería estar, al tanto del encargo”. En el encuentro, Giancana recomendó consumar la misión por medio de píldoras con veneno, en tanto que Trafficante proveyó al gestor material: Juan Orta, un funcionario cubano que había recibido pagos de la mafia del juego y que tenía línea directa con Castro.

“Después de varias semanas de aparentes intentos”, dice el informe de la CIA, Orta “se enfrió” y pidió salir de la operación. Luego, otro candidato hizo varios intentos sin éxito. Un tercer aspirante a magnicida fue el doctor Anthony Verona, uno de los principales dirigentes de la Junta Cubana en el exilio, quien se ofreció para cumplir la misión. Pero Verona no llegó a actuar porque la operación fue cancelada en abril de 1961 tras la crisis de Bahía de Cochinos, cuando un grupo de exiliados cubanos dirigidos y apoyados por el Gobierno de John F. Kennedy fracasó en su intento de invadir la isla.



ROL EN MUERTE DE TRUJILLO

Según los nuevos documentos desclasificados, la CIA estuvo vinculada indirectamente a los planes para matar al dictador Rafael Trujillo, que gobernó República Dominicana desde 1930 a 1961. Sin embargo, queda claro que la agencia dudó acerca de lo oportuno que sería ultimarlo ante la factibilidad de que se pudiera instalar un régimen de izquierda tras su caída.

Inicialmente, la CIA ofreció armas y apoyo logístico a un grupo alzado, pero luego decidió retirar la oferta, lo que ocasionó que los organizadores del golpe siguieran solos.

Si bien el plan puso fin a la vida de Trujillo el 30 de mayo de 1961, también causó la horrorosa muerte de casi todos los involucrados, ya que sin apoyo internacional quedaron solos.

ESPIONAJE E INFILTRACIÓN

Los informes relatan cómo los servicios de contraespionaje de la CIA estuvieron entre 1953 y 1973 examinando e incluso abriendo el correo entre Estados Unidos y la Unión Soviética que pasaba por el aeropuerto JFK de Nueva York.

Lo mismo ocurrió en San Francisco entre 1969 y 1972 con el correo hacia y desde China.

Entre las cartas identificadas, por ejemplo, se encontraban cuatro de la actriz Jane Fonda, que en la época se opuso públicamente a la guerra de Vietnam.

Otro programa infiltró agentes en grupos pacifistas desde 1969 para investigar “las actividades internacionales de radicales y militantes negros”, y acumuló 10.000 nombres de ciudadanos estadounidenses”.

EL CASO NOSENKO

Otras actividades que revelan los documentos desclasificados ayer por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos es el confinamiento en una celda especialmente construida, sin otro objeto que una cama, de un desertor de los servicios secretos de la Unión Soviética (KGB), Yuri Ivanovich Nosenko, entre agosto de 1965 y octubre de 1967.

Durante todo ese período, Nosenko fue sometido a toda clase de apremios sicológicos, como largos días en solitario, privación de alimentación y sueño, y extenuantes sesiones de interrogatorios, con el único fin de que brindara información “fidedigna” respecto del funcionamiento del contraespionaje ruso, identidades de dobles agentes, compañías fachadas y fuentes de financiamiento.

 

 

CIA desclasifica detalles de plan para asesinar a Fidel Castro

CIA desclasifica detalles de plan para asesinar a Fidel Castro

El organismo de inteligencia norteamericano barajó pagarle US$150.000 a un mafioso para matar al líder cubano, de acuerdo a un documento desclasificado por el National Security Archive de la Universidad George Washington.

Foto: Fidel Castro en campaña militar en los años en que la CIA apostaba a su eliminación.

lanacion.cl / Agencias

La Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos desclasificó hoy los detalles sobre un intento para asesinar al líder cubano Fidel Castro, entre algunos de los planes perpetrados por este organismo entre los años cincuenta y setenta.

El informe fue difundido a través de internet por un instituto de investigación, el National Security Archive de la Universidad George Washington.

El intento de asesinato se encuentra descrito en las cerca de 700 páginas de documentos conocidos como "joyas de la familia", que incluyen conspiraciones para cometer asesinatos de dirigentes extranjeros, escuchas de periodistas, vigilancia de estudiantes y violación de correspondencia.

El plan para matar a Castro se remota a 1960, cuando la agencia de espionaje quiso usar a un miembro de la Mafia, Johnny Roselli, de Las Vegas, para matar a Castro en "una acción tipo gángster".

El funcionario de la CIA Richard Bisell se puso en contacto en agosto de 1960 con el coronel Sheffield Edwards, de la Oficina de Seguridad, para determinar si tenía algún contacto que pudiera ayudar "en una misión delicada", cuyo objetivo era la muerte de Castro. A causa de la naturaleza "extremadamente delicada" del plan, "sólo un pequeño grupo resultó informado".

Una fuente de la Oficina de Seguridad, Robert Maheu, contó a Roseli en una reunión en el hotel Hilton Plaza de Nueva York que le había contratado una compañía que estaba sufriendo fuertes pérdidas económicas debido a las medidas de Castro en Cuba y que sus dirigentes estaban dispuestos a pagar 150.000 dólares de entonces para eliminar al presidente cubano.

A Roselli se le iba a "dejar claro que el Gobierno de Estados Unidos no estaba, ni debería estar, al tanto de la operación".

Roselli "inicialmente no quiso verse implicado, pero (...) se mostró de acuerdo en presentar a un amigo, Sam Gold, que conocía a gente cubana. Roselli dejó claro que no quería dinero a cambio de su intervención y creía que Sam haría lo mismo. Ninguno de los dos individuos recibió dinero de fondos de la Agencia", explican los documentos.

Gold, un alias de Momo Salvatore Giancana, a su vez, planteó que matar a Castro con armas de fuego podría resultar un problema y sugirió suministrarle algún tipo de píldora en la comida o la bebida.

Media docena de píldora "de un alto contenido letal" se entregaron a Juan Orta, un funcionario cubano que había recibido pagos de la mafia del juego y que tenía vínculos con Castro.

Orta, tras varias semanas de supuestos intentos, "se echó atrás y pidió que se le relevara. Propuso a otro candidato, que hizo varios intentos sin éxito".

Finalmente, el proyecto se suspendió debido al fracaso del episodio de la Bahía de Cochinos, en abril de 1961.

El documento fue elaborado en 1973 a pedido del entonces director de la CIA, James Schlesinger. Hasta ahora sólo habían sido desclasificadas algunas decenas de páginas fuertemente censuradas.

Schlesinger había pedido ese informe tras haber descubierto el involucramiento de la agencia en el escándalo de Watergate, que finalmente condujo a la renuncia del presidente Richard Nixon en 1974.

Las “joyas” de la CIA

Otras actividades que revelan los documentos es el confinamiento en una celda especialmente construida, sin otro objeto que una cama, de un defector de la KGB, Yuri Ivanovich Nosenko, entre agosto de 1965 y octubre de 1967.

Asimismo, se enumera el seguimiento de supuestos disidentes y el espionaje a dos periodistas en Washington de los que se sospechaba que podrían estar difundiendo información clasificada recibida de "una serie de fuentes del Gobierno y del Congreso", entre marzo y junio de 1963.