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Cuba

Autoconvocados para Homenaje a Ernesto Che Guevara

Autoconvocados para Homenaje a Ernesto Che Guevara

OCTUBRE CON EL CHE -

El 9 de octubre  se cumple un nuevo aniversario del asesinato en combate de Ernesto Che Guevara por el imperialismo yanqui, las trasnacionales y sus cómplices nacionales e internacionales.

Los/as abajo firmantes nos autoconvocamos en Córdoba una vez más para rendir nuestro homenaje militante al Revolucionario, al político, al economista, al teórico de la construcción de una Nueva Sociedad Socialista, fraterna, justa y solidaria y ejemplo de humanismo. Por su consecuente e intransigente identidad entre su pensamiento y su práctica transformadora y por su mensaje inconfundible a la juventud en  permanente siembra en las tareas de construcción  del Nuevo Hombre.

Por todo ello, y, por mucho más, el homenaje que proponemos consistirá en tres actividades durante el mes de octubre.

Miércoles 10 de octubre

18 hs. - Concentración y Marcha desde la Plaza San Martín hasta la esquina de Obispo Trejo y Caseros (frente a la Iglesia de la Compañía)

19 hs. Acto: Proyección del video "Che Guevara donde jamás se lo imagina". Hablarán compañeros/as y actuarán conjuntos musicales. Habrá sillas.

Miércoles 17 de octubre

20 hs. - Panel-Debate "La presencia del Che y su pensamiento en la situación actual de América Latina" - Salón de Actos de A.T.E. - Entre Ríos 450. Habrá empanadas y bebidas.

Miércoles 24 de octubre

19:30 hs. - "Sobre la vida, obra y pensamiento del Che": Acto  político-cultural en el Salón Auditorio del C.P.C. (Centro de Participación Comunal N° 5) Ruta 20. Avda. Fuerza Aérea esq. Avdor. Richarson - Barrio Villa Adela, con la participación de los vecinos. Habrá oradores, proyección de una película y debate.

* Próxima reunión organizativa: viernes 5 de octubre - 20 hs. en el local de A.T.E. ( Sindicato de Trabajadores del Estado) Entre Rios 450, a la que están invitados/as todos/as quienes autoconvoquen.

* Para sumarse a la Autoconvocatoria enviar mail a: cesarc_historico@onenet.com.ar (el listado se enviará actualizado el lunes 8/10)

Autoconvocados para Homenaje a Ernesto Che Guevara -

Agrupación Montoneros Córdoba

Antonio Muñoz (Cooperativa de Trabajo Documental "El Cuarto Patio")

Asociación de Docentes e Investigadores Universitarios de Córdoba (A.D.I.U.C.)

Asociación de Ex Presos políticos de Córdoba

Asociación de Trabajadores del Estado (A.T.E.)

Asociación Libre de Psicología en La Bisagra

Biblioteca Popular de Villa Adela

Biblioteca Popular "María Saleme" de Casa de los Trabajadores

Biblioteca Popular Norma "Pétalo" Britos del Centro Vecinal de Barrio Oña

Blanca Santucho

Casa de los Trabajadores

Casa del Pueblo-UniDHos (Unión por los Derechos Humanos)

Centro de Residentes Bolivianos en Córdoba

CeSARC-HISTORICO (Centro de Solidaridad y Amistad con la Revolución Cubana-HISTORICO), miembro del Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba

Colectivo Praxis Crítica

Colectivo "Villa Los Galpones"

Comisión contra el Desalojo de Villa La Maternidad

Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Carlos Paz

Comisión Popular por la Recuperación del Agua - Córdoba

Comisión por la Libertad de los Presos Políticos

Comunicadores Solidarios

CONVERGENCIA en el Frente Popular Darío Santillán

Cooperativa "El Algarrobo", Carlos Paz

Cooperativa de Salud Junín

Coordinadora Antirrepresiva por los Derechos Humanos

Coordinadora de Trabajadores Desocupados "Aníbal Verón"

Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas de Córdoba

Grupo de Trabajo Solidario "Una de Cal", de Villa María

Lista Blanca del Sindicato Luz y Fuerza Córdoba

Manos y Voces de Mujeres Libres

María Luisa Galiano (Abogada)

Movimiento Córdoba se Mueve, Carlos Orzaocoa, Federico Streselezky

Movimiento de Trabajadores Revolucionarios "Mario Roberto Santucho"

Movimiento Patriótico Revolucionario (M.P.R.) Quebracho

Movimiento Teresa Rodríguez (MTR)

Organización de Liberación Nacional "Fogoneros" (O.L.N. Fogoneros)

Partido Comunista (P.C.)

Partido Comunista Revolucionario (P.C.R.)

Partido Revolucionario (Marxista-Leninista)   P.R.(m-l)

Pichón Sosa y Silvia Oliva (Delegados del Sindicato de Luz y Fuerza)

Sindicato del Personal de Obras Sanitarias (Si.P.O.S.) Córdoba

Sindicato Único de Publicidad (S.U.P.) Filial Córdoba

Unión Obrera Gráfica Cordobesa (U.O.G.C.)

Vecinos de la Plaza José Cárcano

y se siguen recibiendo firmas...

 

El espíritu del Che vuelve a levantarse

El espíritu del Che vuelve a levantarse  

Por La Nación/ The Guardian

América Latina recordará con actos políticos y culturales los 40 años de la muerte del ícono revolucionario

El mito de Ernesto Guevara, el guerrillero que quiso propagar el fuego de la rebelión en Latinoamérica, sigue vivo aunque no exento de polémica.

El 9 de octubre de 1967 el sueño revolucionario sufrió un golpe que parecía mortal. En el poblado de La Higuera (Bolivia), Ernesto "Che" Guevara moría ejecutado. Con su muerte quedaba truncado su más ambicioso proyecto: instaurar la revolución en toda Latinoamérica. Cuarenta años después, el fuego de la rebeldía guevarista se mantiene vivo, es objeto de culto y sigue inspirando a millones con su ejemplo.

En Cuba, Bolivia, Venezuela, México, Nicaragua, su natal Argentina y otros países donde sus ideales son reivindicados por movimientos sociales o la izquierda en el poder, se realizarán en su memoria actos políticos, marchas, conciertos, muestras de cine, ferias y exposiciones fotográficas.

Santa Clara, la ciudad tomada por Guevara en 1958 durante la revolución dirigida por su amigo y compañero de armas, Fidel Castro, y donde reposan sus restos desde octubre de 1997, será el escenario principal del homenaje en Cuba, tierra que dio vida al "Che" como una figura carismática y legendaria.

Reivindicando la "lucha antiimperialista", la Bolivia del Mandatario indígena Evo Morales organizó un tributo en Vallegrande, donde se hallaron los restos del "Che" en junio de 1997, y en la aldea de La Higuera, en cuya escuela fue ultimado a los 39 años por un soldado del Ejército que cumplió órdenes del entonces Presidente boliviano, general René Barrientos.

El 40º aniversario de la muerte del "Che" volvió a atizar la polémica sobre la autenticidad de los restos. Ex agentes cubanos de la CIA y dos periodistas que trataron el caso sostienen que las pruebas hechas a la osamenta fueron manipuladas por orden de Castro para hacer propaganda política. El forense cubano Jorge González, quien dirigió el hallazgo, aseguró ayer que se les practicó la prueba del ADN luego que fueron repatriados a Cuba.

Para Cuba, la familia y los admiradores del "Che", los cuestionamientos surgen de una campaña de desprestigio contra la imagen del guerrillero y de la revolución.

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El "Che", leyenda revolucionaria
del siglo XX, fue ejecutado el 9 de
octubre de 1967 en Bolivia
Foto: AP

Con todo, el trágico fin de Guevara forjó la leyenda de un hombre cuyo rostro, inmortalizado en una foto de Alberto Korda, circula por el mundo enarbolado en marchas o estampado en afiches, camisetas, botellas de cerveza, ceniceros y hasta en bikinis.

La imagen de Guevara genera jugosas ganancias a la industria publicitaria como ícono revolucionario y símbolo de rebeldía. Su imagen de guerrillero desaliñado, su leyenda de joven rebelde y su trágica muerte han contribuido a alimentar el mito.

En lo estrictamente político, la rehabilitación del "Che", quien inspiró ideológicamente a casi todas las guerrillas de la región de los años 60 y 70 -hoy prácticamente extinguidas-, se ha manifestado en la "ola rosada" de gobiernos de izquierda en la región, una giro alcanzado por la vía electoral y no a través de la lucha armada, como era su sueño.


EL CHE TODA LA VIDA

EL CHE TODA LA  VIDA

Por Ignacio  Vidaurrázaga Manríquez / Periodista

A nuestra generación Ernesto Guevara nos ha acompañado todo lo que tenemos de vida.

Aún niños-jóvenes lo conocimos en malas copias en blanco y negro, plagadas de cortes e imperfecciones. Se nos presento como gigante en una sala estrecha atestada de material propagandístico que oliendo a tinta fresca llegaba a raudales desde la naciente revolución. Iba arriba de camiones o cargaba sacos a pecho descubierto, estaba en la zafra con un machete en la mano o fustigaba a los yanquis en Naciones Unidas, tratándolos de bestias por sus intervenciones en Argelia y Vietnam. Él, fue para nosotros más que el Zorro y muchísimo más que el Llanero Solitario.

Esos eran tiempos en que la práctica era el motor más esencial de los aprendizajes y en medio de esos trabajos voluntarios al borde del Río Itata cuando bajo la entonces Federación de Estudiantes de Santiago nos movíamos a trabajar con esos campesinos pobres calzados con hojotas, nuestra boina representaba al Che que ya no estaba en alguna tarea urgente en cualquier lugar del mundo. Hay que volver a escribirlo: tuvimos poco tiempo al Che vivo. Por eso, con el transcurso de los años tendríamos que descubrirlo, él siempre gallardo y hermoso, mientras a nosotros se nos caía el pelo o ya comenzábamos a encanecer.

El Che de brazo en cabestrillo y un imprescindible librillo titulado “El socialismo y el hombre”, inspirando incentivos éticos e inmateriales, barbaridad para estos tiempos de endeudamiento y tarjeta plástica.

El Che de la comuna de San Miguel y su estatua descabezada. El mismo de la película de los rangers que salimos a boicotear de múltiples formas cuando un libretista gringo creyó posible caricaturizarlo en el origen de su leyenda. El Che, transformado en icono popular y luego en mercancía adaptable a cuanto objeto existiese. Sin embargo, la publicidad y el consumo fue quedando tensionado con el otro Che, el que dondequiera estuviese estaría significando rebeldía, opción por los desposeídos, y lucha radical contra los amos del mundo. Así, el Che comenzó una larga marcha por las calles y campos del mundo, significando la capacidad de sorprenderse, de sentir en carne propia cualquier indignidad. El Che fue Mandela, luego se hizo tupamaro y acompaño a Roberto Santucho y Miguel Enríquez. Fue Allende ese día. Hoy, posiblemente sería inmigrante y escucharía a Manu Chao, apoyaría a los okupas y estaría en la Intifada palestina reiterando quizás esa frase que torea a la muerte, dándole con desparpajo una sobria bienvenida.  

Más adelante, vendría Bolivia con todos sus detalles narrados por sus compañeros sobrevivientes. Los rescatados por Allende y los otros. Todo cruzado por sospechas y sinuosas dudas sobre su relación con Fidel y la calidad de la retaguardia desde la Cuba revolucionaria. Recordar al Che desde su carta de despedida, aquella que aprendimos a recitar de memoria al calor de nuestras fogatas de jóvenes estudiantes en medio de la reproducción incesante de la organización campesina de esos años. Ese texto último que recuerda la casa de María Antonia y toda la tensión de los preparativos. Esa despedida serena y dramática. Ese adiós a la familia inmediata y también a la grande. Esa confianza absoluta en no requerir heredar sino ejemplos y obras colectivas a sus hijos. Sus palabras todavía resuenan como eco infinito desde la excepcionalidad de la situación. Además, desde la vivencia de los rigores que luego plantearía la clandestinidad y la separación de los más nuestros.

El Che despedazado desde sus viajeras manos y su bitácora de guerrillero. El Che y la foto de Korda. También desde ese gigantesco Che colgado en la Plaza de la Revolución como tótem vigilando consecuencias. Y más que eso, verlo desde los testimonios directos de sus compañeros de guerra en África. Recordando que la anécdota del ministro cubano con los calcetines rotos previo a descender de un avión en Moscú era absolutamente real. Que este personaje de campamento permanente, que llevaba su casa como caracol en cada nueva misión era más que un retrato o una imagen de bandera, que había existido y que ellos daban fehaciente testimonio de ello. Que es mito entre otras cosas porque escapo a las conductas comunes y habituales respecto al poder y sus comodidades, a la acomodaticia lejanía entre lo que se dice y lo que se hace. Y por ello, esos ojos de cubanos combatientes de Angola hablando del Che ayudaban a fortalecer las particularidades de este asmático crónico, voluntarista y voluntarioso. De este hombre fraterno y duro. Asceta e invencible. Débil de salud y crítico de pluma.

Cuba lo venera en museos como el comandante de la Columna número cinco, el jefe del Vaquerito, el creador de esos toscos vehículos blindados con planchas metálicas. Pero, también lo guardan los cubanos y cubanas en estampitas puestas detrás de las puertas, confundiendo su rostro entre sus fotos caseras y familiares. Es San Ernesto, es el Comandante, es el guerrillero heroico, es simplemente el Che el de ayer y el de Jael García. El rostro en el brazo del dios-Maradona y la ruta turística en Bolivia.

El Che reproducido y portado en la pechera de miles de personas. El lector inagotable que Piglia reconoce. El poeta o el tímido enamorado, como muy recientemente revelara la mujer que amo y que lo hizo padre, por más ausente fuera.

El de tú querida presencia y tantas expresiones. Porque en tiempos planos y grises parecen ser más urgentes las vidas trascendentes. Porque antes de la globalización de los mercados, el Che ya unía continentes, transgrediendo fronteras y chovinismos primarios. Fue argentino y cubano, con la misma propiedad que africano y boliviano.

Luego, vendrían las múltiples biografías. Kilos de papeles y películas. Los textos de Anderson y Pacho O’ Donell, pero muy particularmente la hermosa obra de Paco Ignacio Taibo II (que alguien aún no me ha devuelto luego de un ya muy generoso y extendido préstamo, que insisto debe finalizar).

Los cuadernos de Praga y todo lo que de año en año se suma en torno a la vida del Che. El Che rescatado en sus aciertos y atenuado en sus errores y voluntarismos. El Che sin conocer el destino transitorio de los socialismos de Europa del este. El Che que no podía adivinar las mariposas de La Habana que canta Silvio Rodríguez, ni al turismo como salvavidas, mientras simultáneamente estaría orgulloso de los médicos del mundo formados en Cuba y de esos índices de educación y salud que silenciosos se imponen en tanta cita de expertos y tecnócratas.

Y Bolivia fue su último cielo.

Y tras todo ello y lo biográfico de este Che que tenemos repetido en postales y textos y que nos acompaña cotidianamente en nuestra mesa de trabajo recordándonos que esos niños pobres aún existen. Y que la hora de los hornos no ha pasado. Porque esos niños consumidos por hambre o droga aún pueblan América Latina y el mundo. Y urgente se requieren voluntades firmes y sabias, desprovistas del mareo y la comodidad del poder y que más allá del M1 o el Garand como instrumentos, este mundo no es más justo para este abuelo de mas de 70 años que posiblemente seguiría voluntariosamente activo.

Como invitado imperdible el Che-bandera también nos acompaño en el adiós de nuestra hija. Porque esencialmente es parte de esos pasos redentorios y progresivos de la Humanidad toda, más allá de todos sus errores y de las desafecciones y dudas acumuladas en la historia larga. Porque el Che es Serrat, la Violeta y Mafalda. Ese torrente de significados que se colaron en nuestras vidas, caminan con nosotros, los conocen nuestros hijos resignificándolos en un espiral de aliento y brisa fresca en el tiempo del capitalismo exitoso. Recordando a trocha y mocha que nunca el hombre (y la mujer) están vencidos y que la derrota es siempre breve, aunque les toque a otros ya no como hijos, sino como sus legítimos e inquietos nietos.

40 años después, otros jóvenes adolescentes vuelven a descubrir esas malas copias en blanco y negro. No nos sorprenda que mañana llegue a nuestra mesa un abuelo de barba blanca y rala, estacione su mula e ingrese a buscar abrigo con sus bototos embarrados. Luego con voz ronca nos recuerde la dignidad de la especie acicateando esa capacidad de ponerse en el lugar de los otros, de mirar para el lado, de salir del ensimismamiento de moda sobre lo bello, privado y joven. Porque al final y más allá de espejuelos, la marcha camino al futuro continua y este amigo reconocible ronda con ternura de hombre justo y pretensión de hombre nuevo.

Octubre 2007.

Un argumento más para la ONU

Un argumento más para la ONU

 Reflexiones del Comandante en Jefe

Mientras trabajo con el ya famoso libro de Greenspan, leo un artículo publicado por El País, órgano español de prensa con más de 500 mil ejemplares según se afirma, que deseo transmitir a los lectores. Está firmado por Ernesto Ekaizer, y dice textualmente:

"Cuatro semanas antes de la invasión de Irak, que se produjo en la noche del 19 al 20 de marzo de 2003, George W. Bush mantenía en público su exigencia a Sadam Hussein en los siguientes términos: desarme o guerra. A puerta cerrada, Bush reconocía que la guerra era inevitable. Durante una larga conversación privada con el entonces presidente español, José María Aznar, celebrada el sábado 22 de febrero de 2003 en el rancho de Crawford, Tejas, Bush dejó claro que había llegado el momento de deshacerse de Sadam. ‘Quedan dos semanas. En dos semanas estaremos militarmente listos.. Estaremos en Bagdad a finales de marzo', le dijo a Aznar.

"Llegó el momento de deshacerse de Sadam.

"Dentro de este plan, Bush había terminado por aceptar, el 31 de enero de 2003 -tras una entrevista con el primer ministro británico, Tony Blair-, introducir una última maniobra diplomática: la propuesta de una segunda resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Su objetivo: abrir la puerta legal a la guerra unilateral que Estados Unidos se aprestaba a desencadenar con más de 200 000 soldados preparados en la región para atacar.

"Bush era consciente de las dificultades internas de Blair y no desconocía las de Aznar. Sólo siete días antes de esa reunión en el rancho de Crawford, tres millones de personas se manifestaban en varias ciudades de España contra la guerra inminente. ‘Necesitamos que nos ayudéis con nuestra opinión pública', pide Aznar. Bush le explica el alcance de la nueva resolución que piensa presentar: ‘La resolución estará hecha a la medida de lo que pueda ayudarte. Me da un poco lo mismo el contenido'. A lo que Aznar responde: ‘Nos ayudaría ese texto para ser capaces de copatrocinarlo y ser sus coautores y conseguir que mucha gente lo patrocine'. Aznar, pues, se ofrece a dar cobertura política europea a Bush, en unión con Blair. El sueño de Aznar de cimentar una relación con Estados Unidos, siguiendo el ejemplo del Reino Unido, estaba a punto de hacerse realidad.

"Aznar había viajado el 20 de febrero con su esposa, Ana Botella, a Estados Unidos haciendo una escala en México para persuadir -infructuosamente- al presidente Vicente Fox de la necesidad de apoyar a Bush. El 21, la pareja, acompañada por los colaboradores del presidente, llegó a Tejas. Aznar y su esposa se alojaron en la casa de invitados del rancho.

"En la reunión del día siguiente, sábado, participaron el presidente Bush, su entonces asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, y el responsable de asuntos europeos del Consejo de Seguridad Nacional, Daniel Fried.. Por su parte, acompañan a Aznar su asesor de política internacional, Alberto Carnero, y el embajador de España en Washington, Javier Rupérez.. Bush y Aznar mantuvieron, como parte del encuentro, una conversación telefónica a cuatro bandas con el primer ministro británico, Tony Blair, y el presidente del Gobierno italiano, Silvio Berlusconi.

"El embajador Rupérez tradujo del inglés para Aznar y también del italiano para Condoleezza Rice; otras dos intérpretes hicieron su trabajo para Bush y sus colaboradores. Fue Rupérez quien se encargó de elaborar el acta-resumen de la conversación en un memorándum que ha permanecido secreto hasta hoy.

"La conversación impresiona por su tono directo, amigable y hasta amenazador, cuando, por ejemplo, se refiere a la necesidad de que países como México, Chile, Angola, Camerún y Rusia, miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, voten la nueva resolución como una muestra de amistad hacia Estados Unidos o se atengan a las consecuencias.

"Se advierte la nula expectativa en el trabajo de los inspectores, cuyo jefe, Hans Blix, había desmontado hacía solo una semana, el 14 de febrero, los argumentos expuestos por el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, ante el Consejo de Seguridad el 5 de febrero de 2003, con ‘datos sólidos' apoyados calurosamente por la ministra de Exteriores española, Ana Palacio. Unos datos que el propio Powell calificó, más tarde, como un conjunto de falsedades.

"El informe de Blix

"Según Blix, Irak estaba dando pasos hacia una cooperación activa para resolver los temas de desarme pendientes. Su tono había sido menos crítico que el de su informe del 27 de enero de 2003. ‘Desde que llegamos a Irak hace tres meses hemos realizado más de 400 inspecciones sin previo aviso en unos 300 lugares. Hasta ahora, los inspectores no han encontrado ninguna de las armas prohibidas... Si Irak se decide a cooperar todavía más estrechamente el periodo de desarme a través de las inspecciones puede todavía ser breve', señalaba el jefe de inspectores.

"El director general del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Mohamed El Baradei, informó el 14 de febrero de que todavía quedaban por aclarar algunas cuestiones técnicas; pero, añadió, ‘no quedan ya problemas de desarme por resolver'. Según dijo, no se había hallado prueba alguna de que en Irak se estuvieran llevando a cabo actividades nucleares o relativas a la energía nuclear, otro claro mentís de lo que afirmó Powell sobre el programa nuclear iraquí.

"Tanto los primeros frutos de la labor de inspección como la finalización de los preparativos de Estados Unidos llevaron a Bush a fijar el comienzo de la operación militar hacia la fecha del 10 de marzo de 2003, a la cual se añadieron nueve días para obtener la segunda resolución. El proceso de persuasión moral al cual se abocaron Aznar y Palacio a golpe de teléfono y en reuniones bilaterales no logró reunir más que cuatro votos: los tres promotores y Bulgaria. Eran necesarios 9 votos.

"El fracaso de esta cobertura legal de la guerra inminente llevó a Bush a acordar con Blair y Aznar la celebración, el 16 de marzo de 2003, de una cumbre en las Islas Azores, lugar sugerido por Aznar como alternativa a las islas Bermudas por una razón que él mismo explicó a Bush: ‘El solo nombre de esas islas va asociado a una prenda de vestir que no es precisamente la más adecuada para la gravedad del momento en que nos encontramos'. Allí, ese 16 de marzo, Bush, Blair y Aznar decidieron sustituir al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y usurparon sus funciones para declarar por su cuenta y riesgo la guerra contra Irak. En la mañana del 17 de marzo, el embajador del Reino Unido ante la ONU anunciaba en Nueva York la retirada de la segunda resolución. Una derrota en la votación hubiera complicado más la carrera hacia la guerra."

Fidel Castro Ruz

Septiembre 27 del 2007

 

Mentiras deliberadas, muertes extrañas y agresión a la economía mundial

Mentiras deliberadas, muertes extrañas y agresión a la economía mundial

Por Fidel Castro

Reagan sufrió una extraña amnesia en torno al detonante de la brutal competencia militar que se le impuso a la URSS, con un extraordinario costo económico. Su publicitado diario no menciona absolutamente nada del Dossier Farewell…

En una reflexión hablé de barras de oro depositadas en los sótanos de las Torres Gemelas. Esta vez el tema es bastante más complejo y difícil de creer. Hace casi cuatro décadas científicos residentes en Estados Unidos descubrieron Internet, del mismo modo que Albert Einstein, nacido en Alemania, descubrió en su tiempo la fórmula para medir la energía atómica.

Einstein era un gran científico y humanista. Contradijo las leyes físicas, hasta entonces sagradas, de Newton. Sin embargo, las manzanas siguieron cayendo en virtud de la ley de la gravedad definida por este. Eran dos formas diferentes de observar e interpretar la naturaleza, de la cual se poseían muy pocos datos en los días de Newton. Recuerdo lo que leí hace más de 50 años sobre la famosa teoría de la relatividad elaborada por Einstein: la energía es igual a la masa multiplicada por el cuadrado de la velocidad de la luz, que se denomina C: E=MC². Existía el dinero de Estados Unidos y los recursos necesarios para realizar tan costosa investigación. El tiempo político debido al odio generalizado por las brutalidades del nazismo en la nación más rica y productiva de un mundo destruido por la contienda, convirtió aquella fabulosa energía en bombas que fueron arrojadas sobre las poblaciones indefensas de Hiroshima y Nagasaki, ocasionándoles cientos de miles de muertos y un número similar de personas irradiadas que fallecieron en el transcurso de los años posteriores.

Un ejemplo claro del uso de la ciencia y la tecnología con los mismos fines hegemónicos se describe en un artículo del ex oficial de Seguridad Nacional de Estados Unidos Gus W. Weiss, aparecido originalmente en la revista Studies in Intelligence, en 1996, aunque con real difusión en el año 2002, titulado Engañando a los soviéticos. En él Weiss se atribuye la idea de hacerle llegar a la URSS los softwares que necesitaba para su industria, pero ya contaminados con el objetivo de hacer colapsar la economía de aquel país.

Según notas tomadas del capítulo 17 del libro Al borde del abismo: Historias de la guerra fría contadas desde adentro, de Thomas C. Reed, ex secretario de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Leonid Brezhnev le dijo a un grupo de altos funcionarios del Partido en 1972: "Nosotros los comunistas tenemos que seguir arando con los capitalistas durante algún tiempo. Necesitamos sus créditos, su agricultura y su tecnología; pero vamos a continuar grandes programas militares, y para mediados de los 80 estaremos en posición de volver a una política exterior agresiva, diseñada a tener ventaja sobre el Oeste." Esta información fue confirmada por el Departamento de Defensa en audiencias ante el Comité de la Cámara sobre la Banca y la Moneda en 1974.

A principios de los 70 el gobierno de Nixon planteó la idea de la distensión. Henry Kissinger tenía la esperanza de que "con el tiempo, el comercio y las inversiones pudieran reducir la tendencia del sistema soviético a la autarquía"; él consideraba que la distensión podría "invitar a la gradual asociación de la economía soviética con la de la economía mundial y así fomentar la interdependencia que añade un elemento de estabilidad a la relación política".

Reagan se inclinaba a ignorar las teorías de Kissinger sobre la distensión y a tomarle la palabra al presidente Brezhnev, pero se eliminaron todas las dudas el 19 de julio de 1981, cuando el nuevo Presidente de Estados Unidos se reunió con el presidente François Mitterrand, de Francia, en la cumbre económica del G 7 en Ottawa. En una conversación aparte, Mitterrand le informó a Reagan acerca del éxito de sus servicios de Inteligencia al reclutar a un agente de la KGB. El hombre pertenecía a una sección que evaluaba los logros de los esfuerzos soviéticos para adquirir tecnología de Occidente. Reagan expresó gran interés en las delicadas revelaciones de Mitterrand y también su agradecimiento por su oferta de hacerle llegar el material al gobierno de Estados Unidos.

El dossier, bajo el nombre de Farewell, llegó a la CIA en agosto de 1981. Dejaba claro que los soviéticos llevaban años realizando sus actividades de investigación y desarrollo. Dada la enorme transferencia de tecnología en radares, computadoras, máquinas-herramientas y semiconductores de Estados Unidos a la Unión Soviética, podría decirse que el Pentágono estaba en una carrera armamentista consigo mismo.

El Dossier Farewell también identificaba a cientos de oficiales de casos, agentes en sus puestos y otros suministradores de información a través de Occidente y Japón. Durante los primeros años de la distensión, Estados Unidos y la Unión Soviética habían establecido grupos de trabajo en agricultura, aviación civil, energía nuclear, oceanografía, computadoras y medio ambiente. El objetivo era comenzar a construir "puentes de paz" entre las superpotencias. Los miembros de los grupos de trabajo debían intercambiar visitas a sus centros.

Aparte de la identificación de agentes, la información más útil aportada por el Dossier la constituía la "lista de compras" y sus objetivos en cuanto a la adquisición de tecnología en los años venideros. Cuando el Dossier Farewell llegó a Washington, Reagan le pidió al Director de la CIA, Bill Casey, que ideara un uso operativo clandestino del material.

La producción y transporte de petróleo y gas era una de las prioridades soviéticas. Un nuevo gasoducto transiberiano debía llevar gas natural desde los yacimientos de gas de Urengoi en Siberia a través de Kazajstán, Rusia y Europa oriental hasta los mercados de divisas de Occidente. Para automatizar la operación de válvulas, compresores e instalaciones de almacenaje en una empresa tan inmensa, los soviéticos necesitaban sistemas de control sofisticados. Compraron computadoras de los primeros modelos en el mercado abierto, pero cuando las autoridades del gasoducto abordaron a Estados Unidos para adquirir el software necesario, fueron rechazados. Impertérritos, los soviéticos buscaron en otra parte; se envió un operativo de la KGB a penetrar un proveedor canadiense de softwares en un intento por adquirir los códigos necesarios. La inteligencia estadounidense, avisada por el agente del Dossier Farewell, respondió y manipuló el software antes de enviarlo.

Una vez en la Unión Soviética, las computadoras y el software, trabajando juntos, hacían operar el gasoducto maravillosamente. Pero esa tranquilidad era engañosa. En el software que operaba el gasoducto había un caballo de Troya, término que se usa para calificar líneas de software ocultas en el sistema operativo normal, que hacen que dicho sistema se descontrole en el futuro, o al recibir una orden desde el exterior.

Con el objetivo de afectar las ganancias de divisas provenientes de Occidente y la economía interna de Rusia, el software del gasoducto que debía operar las bombas, turbinas y válvulas había sido programado para descomponerse después de un intervalo prudencial y resetear —así se califica— las velocidades de las bombas y los ajustes de las válvulas haciéndolas funcionar a presiones muy por encima de las aceptables para las juntas y soldaduras del gasoducto.

"El resultado fue la más colosal explosión no nuclear e incendio jamás vistos desde el espacio. En la Casa Blanca, funcionarios y asesores recibieron la advertencia de satélites infrarrojos de un extraño evento en medio de un lugar despoblado del territorio soviético. El NORAD (Comando de Defensa Aeroespacial Norteamericano) temía que fuera el lanzamiento de misiles desde un lugar donde no se conocía que hubiera cohetes basificados; o quizás fuera la detonación de un dispositivo nuclear. Los satélites no habían detectado ninguna pulsación electromagnética característica de las detonaciones nucleares. Antes de que tales indicios pudieran convertirse en una crisis internacional, Gus Weiss llegó por un pasillo para decirles a sus colegas del CSN (Consejo de Seguridad Nacional) que no se preocuparan, afirma Thomas Reed en su libro."

La campaña de contramedidas basadas en el Dossier Farewell fue una guerra económica. Aunque no hubo bajas personales debido a la explosión del gasoducto, hubo un daño significativo para la economía soviética.

Como gran final entre 1984 y 1985 Estados Unidos y sus aliados de la OTAN concluyeron esta operación, que terminó eficazmente con la capacidad de la URSS para captar tecnología en un momento en que Moscú se encontraba entre la espada de una economía defectuosa, por un lado, y la pared de un presidente estadounidense empecinado en prevalecer y poner fin a la guerra fría, por el otro.

En el artículo de Weiss ya citado se afirma que: "en 1985, el caso tuvo un giro singular cuando salió a la luz información sobre el expediente Farewell en Francia. Mitterrand llegó a sospechar que el agente soviético había sido un montaje plantado por la CIA para ponerle a prueba y decidir si el material sería entregado a los estadounidenses o mantenido por los franceses. Actuando a partir de esa idea, Mitterrand despidió al jefe del servicio francés, Yves Bonnet."

Gus W. Weiss fue quien se atribuyó, como ya se dijo, el siniestro plan para hacer llegar a la URSS los softwares defectuosos, cuando Estados Unidos tuvo en su poder el Dossier Farewell. Murió el 25 de noviembre del 2003 a la edad de 72 años. El Washington Post no reportó su muerte hasta el 7 de diciembre, 12 días después. Dijo que Weiss se "cayó" de su edificio de residencia, "Watergate", en Washington, y afirmó también que un médico forense de la capital norteamericana declaró su muerte como un "suicidio". El periódico de su ciudad natal, el Nashville Tennessean, publicó la noticia una semana después del Washington Post, y advirtió que en esa fecha todo lo que podrían decir era que "las circunstancias que rodearon su muerte no se podían confirmar todavía."

Antes de morir dejó escritas unas notas inéditas bajo el título El dossier de despedida: el engaño estratégico y la guerra económica en la guerra fría.

Weiss se graduó en la Vanderbilt University. Tenía postgrados de Harvard y de la New York University.

Su trabajo para el gobierno se concentró en asuntos de Seguridad Nacional, organizaciones de Inteligencia y preocupaciones con el traslado de tecnología a países comunistas. Trabajó con la CIA, con la Junta de Defensa Científica del Pentágono y con el Comité de Señales de Inteligencia de la Junta de Inteligencia de EE. UU.

Recibió la Medalla de Mérito de la CIA y la Medalla "Cipher", del Consejo de Seguridad Nacional. Los franceses le concedieron la "Legión de Honor", en 1975.

No dejó sobrevivientes.

Weiss se había declarado en contra de la guerra en Iraq poco antes de su "suicidio". Es interesante tener en cuenta que 18 días antes de la muerte de Weiss, también se suicidó —el 7 de noviembre de 2003— otro analista del gobierno de Bush, John J. Kokal (58 años). Este saltó a su muerte desde una oficina en el Departamento de Estado donde trabajaba. Kokal era analista de Inteligencia para el Departamento de Estado en asuntos relacionados con Iraq.

Consta en documentos ya publicados que Mijail Gorbachov se enfureció cuando comenzaron los arrestos y deportaciones de agentes soviéticos en varios países, pues desconocía que el contenido del Dossier Farewell estaba en poder de los principales jefes de gobierno de la OTAN. En una reunión del Buró Político el 22 de octubre de 1986, convocada para informar a sus colegas sobre la Cumbre de Reykjavik, alegó que los estadounidenses estaban "actuando muy descortésmente y comportándose como bandidos". sAunque mostraba un rostro complaciente en público, en privado Gorbachov se refería a Reagan como "un mentiroso".

En los días finales de la Unión Soviética, el Secretario General del PCUS tuvo que andar a ciegas. Gorbachov no tenía idea de lo que estaba ocurriendo en los laboratorios e industrias de alta tecnología de Estados Unidos; ignoraba por completo que los laboratorios e industrias soviéticas habían sido comprometidos y hasta qué punto.

Los pragmáticos de la Casa Blanca andaban igualmente a ciegas mientras esto ocurría.

El presidente Ronald Reagan jugaba su carta de triunfo: la Iniciativa de Defensa Estratégica/Guerra de las Galaxias. Sabía que los soviéticos no podían competir en esa liga, porque no podían sospechar que su industria electrónica estaba infectada con virus y caballos de Troya colocados allí por la comunidad de Inteligencia de Estados Unidos.

La ex primera ministra británica, en sus memorias, publicadas por una importante editorial inglesa en 1993 con el título Margaret Thatcher, los años en Downing Street, expresa que todo el plan de Reagan relacionado con la Guerra de las Galaxias y la intención de hacer colapsar económicamente a la Unión Soviética fue el plan más brillante de esa administración, y que condujo definitivamente al derrumbe del socialismo en Europa.

En el capítulo XVI de su libro explica la participación de su gobierno en la Iniciativa de Defensa Estratégica.

Llevarla a cabo fue, a juicio de Thatcher, la "decisión más importante" de Reagan, "probó resultar clave en la victoria del Oeste en la guerra fría". Impuso "más tensiones económicas y mayor austeridad" a la sociedad soviética, en fin, sus "implicaciones tecnológicas y financieras para la URSS fueron devastadoras".

Bajo el subtítulo "Reevaluando a la Unión Soviética", describe una serie de conceptos cuya esencia está contenida en párrafos textuales tomados de ese largo pasaje, en los que deja constancia del brutal complot.

"En los albores de 1983, los soviéticos deben haber comenzado a darse cuenta de que su juego de manipulación e intimidación pronto se acabaría. Los gobiernos europeos no estaban dispuestos a caer en la trampa tendida por la propuesta de una ‘zona libre de armas nucleares’ para Europa. Continuaron los preparativos para el despliegue de los misiles Crucero y Pershing. En el mes de marzo, el presidente Reagan anunció los planes de Estados Unidos para una Iniciativa de Defensa Estratégica (IDE), cuyas consecuencias tecnológicas y financieras para la URSS serían devastadoras."

"[... ] no me cabía la menor duda de lo correcto de su dedicación en insistir en el programa. Analizado retrospectivamente, ahora me queda claro que la decisión original de Ronald Reagan sobre la Iniciativa de Defensa Estratégica fue la más importante de su presidencia."

"Al formular nuestro enfoque a la Iniciativa de Defensa Estratégica, había cuatro elementos diferentes que tuve en cuenta. El primero fue la ciencia en sí misma.

"El objetivo de Estados Unidos en la Iniciativa de Defensa Estratégica era desarrollar una defensa nueva y mucho más eficaz contra los misiles balísticos."

"Este concepto de defensa se basaba en la capacidad de atacar a los misiles balísticos lanzados en cualquier etapa de su vuelo, desde la fase de impulsión cuando el misil y todas sus ojivas y señuelos estaban juntos, hasta el punto de reentrada en la atmósfera terrestre en su camino hacia el blanco."

"El segundo elemento que había que tener en cuenta eran los acuerdos internacionales existentes, que limitaban el despliegue de armas en el espacio y los sistemas de proyectiles antibalísticos. El Tratado sobre la Limitación de los Sistemas de Proyectiles Antibalísticos, de 1972, enmendado por un Protocolo de 1974, permitía a Estados Unidos y a la Unión Soviética emplazar un sistema de proyectiles antibalísticos estático con hasta cien lanzacohetes para defender su campo de silos de misiles balísticos intercontinentales."

"La Oficina de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Defensa británicos siempre procuraron insistir en la interpretación más estrecha posible que los estadounidenses —acertadamente a mi juicio— creyeron que habría significado que la Iniciativa de Defensa Estratégica había muerto al nacer. Siempre he tratado de distanciarme de esta fraseología y dejé claro en privado y en público que no podía decirse que se hubiera completado la investigación sobre si un sistema era viable hasta que se hubiese ensayado con éxito. Subyacente en esta jerga, este punto al parecer técnico era realmente una cuestión de evidente sentido común. Sin embargo, se convertiría en la cuestión que dividió a Estados Unidos y a la URSS en la cumbre de Reykjavik, de modo que cobró gran importancia.

"El tercer elemento en el cálculo fue la fuerza relativa de las dos partes en la defensa contra proyectiles balísticos. Solo la Unión Soviética poseía un sistema de proyectiles antibalísticos (conocido como GALOSH) en los alrededores de Moscú, que en esos momentos estaban perfeccionando. Los estadounidenses jamás habían emplazado un sistema equivalente."

"Los soviéticos también estaban más avanzados en las armas antisatélites. Por consiguiente, había un argumento fuerte de que los soviéticos ya habían adquirido una ventaja inaceptable en toda esta esfera.

"El cuarto elemento era lo que implicaba la Iniciativa de Defensa Estratégica para la disuasión. Al principio sentí bastante simpatía por la filosofía tras el Tratado sobre la Limitación de los Sistemas de Proyectiles Antibalísticos, que era que mientras más ultramoderna y efectiva fuera la defensa contra los misiles nucleares, mayor presión había para procurar avances enormemente costosos en la tecnología para las armas nucleares. Siempre creí en una versión con ligeras condiciones de la doctrina conocida como ‘destrucción recíproca segura’, MAD por sus siglas en inglés. La amenaza de lo que yo prefiero llamar ‘destrucción inaceptable’ que se produciría tras un intercambio nuclear era tal, que las armas nucleares constituían un elemento de disuasión efectivo contra la guerra no solo nuclear, sino también convencional."

"Pronto comencé a ver que la Iniciativa de Defensa Estratégica no socavaría la disuasión nuclear, sino que la fortalecería. A diferencia del presidente Reagan y de otros miembros de su Administración, jamás creí que la Iniciativa de Defensa Estratégica podría ofrecer una protección al ciento por ciento, pero permitiría que suficientes misiles de Estados Unidos sobrevivieran a un primer golpe de los soviéticos."

"El tema de la Iniciativa de Defensa Estratégica fue el que dominó mis conversaciones con el presidente Reagan y con los miembros de su Administración cuando fui a Camp David el sábado 22 de diciembre de 1984 para informar a los estadounidenses sobre mis conversaciones previas con el señor Gorbachov. Esa fue la primera vez que oí al presidente Reagan hablar sobre la Iniciativa de Defensa Estratégica. Habló de eso apasionadamente. Estaba en su punto más idealista. Destacó que la Iniciativa de Defensa Estratégica sería un sistema defensivo y que no era su intención obtener para Estados Unidos una ventaja unilateral. Es más, dijo que si la Iniciativa de Defensa Estratégica tenía éxito estaría dispuesto a internacionalizarla de modo que estuviera al servicio de todos los países, y le había dicho lo mismo al señor Gromyko. Reafirmó su objetivo a largo plazo de eliminar totalmente las armas nucleares.

"Esas observaciones me pusieron nerviosa. Me horrorizaba pensar que Estados Unidos estuvieran dispuestos a echar por la borda la ventaja tan arduamente ganada en materia de tecnología al ponerla a disposición de todo el mundo."

"Lo que escuché, ahora que llegábamos a la discusión de las probabilidades reales más que de una concepción amplia, era tranquilizador. El presidente Reagan no simulaba que ellos supieran aún a dónde pudieran conducir las investigaciones. Pero recalcó que —además de sus argumentos anteriores a favor de la Iniciativa de Defensa Estratégica— seguirle el ritmo a Estados Unidos impondría una presión económica a la Unión Soviética. Argumentó que no existía un límite práctico en cuanto hasta dónde el gobierno soviético podría arrastrar a su pueblo por el camino de la austeridad."

"Ahora yo anotaba, mientras conversaba con el asesor para la Seguridad Nacional Bud McFarlane, los cuatro puntos que me parecían más cruciales.

"Mis funcionarios luego insertarían los detalles. El Presidente y yo acordamos un texto donde se exponía la política.

"La sección principal de mi declaración expresa:

"Le hablé al Presidente acerca de mi firme convicción de que el programa de investigaciones de la Iniciativa de Defensa Estratégica debía continuar. La investigación, por supuesto, es permitida según los tratados existentes entre Estados Unidos y la Unión Soviética; y, por supuesto, sabemos que los rusos ya tienen su programa de investigaciones y, en opinión de Estados Unidos, han ido ya más allá de las investigaciones. Convinimos en cuatro puntos: 1. El objetivo de Estados Unidos, de Occidente, no era alcanzar la superioridad, sino mantener el equilibrio, tomando en cuenta los avances soviéticos; 2. El despliegue relacionado con la Iniciativa de Defensa Estratégica, en vista de las obligaciones que imponían los tratados, tendría que ser una cuestión para la negociación; 3. El objetivo general es aumentar, no socavar, disuasión; 4. La negociación entre el Este y Occidente debe apuntar hacia alcanzar la seguridad con niveles reducidos de sistemas ofensivos de ambos lados. Este será el propósito de las negociaciones reanudadas entre Estados Unidos y la Unión Soviética sobre el control de los armamentos, que yo acojo con beneplácito.

"Posteriormente supe que George Schultz —entonces Secretario de Estado— pensaba que yo había asegurado una concesión demasiado grande por parte de los americanos en la redacción; pero eso, de hecho, nos daba —tanto a ellos como a nosotros— una línea clara y defendible, y ayudaba a tranquilizar a los miembros europeos de la OTAN. Un día de trabajo muy productivo."

Más adelante, con el subtítulo de "Visita A Washington: febrero de 1985", Margaret Thatcher expresa:

"Visité Washington nuevamente en febrero de 1985. Las negociaciones sobre armamentos entre los americanos y la Unión Soviética ya se habían reanudado, pero la Iniciativa de Defensa Estratégica seguía siendo una fuente de discusión. Yo debía hablar ante una reunión conjunta del Congreso en la mañana del miércoles 20 de febrero y llevé conmigo desde Londres como regalo una estatua de bronce de Winston Churchill, a quien también muchos años antes se le había honrado con tal invitación. Trabajé de manera especialmente ardua en este discurso. Utilizaría el teleprompter para pronunciarlo. Sabía que el Congreso había visto al propio ‘Gran Comunicador’ pronunciando discursos intachables y yo tendría un auditorio exigente. De modo que decidí practicar la lectura del texto hasta que lograra pronunciarlo con la entonación y el énfasis correctos. Hablar a partir del teleprompter, debo agregar, es una técnica totalmente distinta a hablar a partir de notas. De hecho, el presidente Reagan me prestó su propio teleprompter y yo lo había llevado de vuelta a la Embajada británica, donde estaba alojada. Harvey Thomas, quien me acompañaba, lo consiguió y, haciendo caso omiso de cualquier desfase horario, practiqué hasta las 4:00 a.m. No me acosté, comenzando el nuevo día de trabajo con mi acostumbrado café negro y mis tabletas de vitaminas; después concedí entrevistas televisivas a partir de las 6:45 a.m.; pasé por la peluquera y estuve lista a las 10:30 para partir hacia el Capitolio. Utilicé mi discurso, que abordaba extensamente los asuntos internacionales, para dar un fuerte apoyo a la Iniciativa de Defensa Estratégica. Tuve una acogida fabulosa."

"El mes siguiente (marzo de 1985) ocurrió la muerte del señor Chernenko y notablemente, sin mucha demora, la sucesión del señor Gorbachov a la dirección de la Unión Soviética. Una vez más asistí a un funeral en Moscú: el tiempo estaba, incluso, más frío que en el de Yuri Andrópov. El señor Gorbachov tenía que atender a gran cantidad de dignatarios extranjeros. Pero tuve una charla de casi una hora con él esa tarde en el Salón de Santa Catalina del Kremlin. La atmósfera era más formal que en Chequers (residencia rural oficial de los primeros ministros británicos desde 1921), y la presencia callada, sardónica, del señor Gromyko no ayudaba. Pero pude explicarles las implicaciones de la política que yo había convenido con el presidente Reagan en el mes de diciembre anterior en Camp David. Estaba claro que la Iniciativa de Defensa Estratégica era ahora la preocupación principal de los soviéticos en términos de control de armamentos. El señor Gorbachov trajo, como habíamos esperado, un nuevo estilo al gobierno soviético. Él hablaba abiertamente del horrible estado de la economía soviética, aunque todavía en esta etapa se apoyaba en los métodos asociados con la campaña del señor Andrópov por una mayor eficiencia más que en una reforma radical. Un ejemplo de ello fueron las medidas draconianas que tomó Gorbachov contra el alcoholismo. Pero, a medida que avanzó el año, no hubo señales de mejoría de las condiciones en la Unión Soviética. De hecho, como señaló nuestro nuevo y gran embajador en Moscú, Brian Cartledge, que había sido mi secretario privado sobre relaciones exteriores cuando resulté Primera Ministra por primera vez, en uno de sus primeros informes, era cuestión de ‘compota mañana y, mientras tanto, nada de vodka hoy’.

"Las relaciones de Gran Bretaña con la Unión Soviética entraron en un claro periodo de frialdad como resultado de las expulsiones que yo autoricé de funcionarios soviéticos que habían estado realizando actos de espionaje."

"En noviembre, el presidente Reagan y el señor Gorbachov celebraron su primera reunión en Ginebra. Sus resultados fueron escasos —los soviéticos insistían en vincular las armas nucleares estratégicas con la suspensión de las investigaciones relativas a la Iniciativa de Defensa Estratégica— pero pronto se desarrolló una simpatía personal entre los dos líderes. Se había expresado cierta preocupación en cuanto a que el avispado y joven homólogo soviético del presidente Reagan pudiera superarlo en habilidad. Pero no fue así, lo cual no me sorprendió en lo absoluto, pues Ronald Reagan había tenido muchísima práctica en sus primeros años como presidente del gremio de artistas de cine al llevar a cabo negociaciones del sindicato sobre bases realistas —y nadie era más realista que el señor Gorbachov.

"Durante 1986 el señor Gorbachov demostró gran sutileza en explotar la opinión pública occidental al presentar propuestas tentadoras, pero inaceptables, sobre el control de armamentos. Los soviéticos dijeron relativamente poco sobre el vínculo entre la Iniciativa de Defensa Estratégica y la reducción de las armas nucleares. Pero no se les dio razón alguna para creer que los americanos estaban dispuestos a suspender o detener las investigaciones relativas a la Iniciativa de Defensa Estratégica. A finales de ese año se acordó que el presidente Reagan y el señor Gorbachov —con sus Ministros de Relaciones Exteriores— se deberían reunir en Reykjavik, Islandia, para discutir ofertas sustantivas."

"El hecho era que nosotros no podíamos contener la investigación sobre nuevos tipos de armas. Teníamos que ser los primeros en obtenerlas. Es imposible detener a la ciencia: no se detendrá por ser ignorada."

"En retrospectiva, puede considerarse que la Cumbre de Reykjavik ese fin de semana del 11 y 12 de octubre [de 1986] tuvo una significación absolutamente diferente a la que le atribuyó la mayoría de los comentaristas en ese entonces. Se les había preparado una trampa a los americanos. Concesiones soviéticas cada vez mayores se hicieron durante la Cumbre: convinieron por primera vez en que los elementos de disuasión británicos y franceses se excluyeran de las negociaciones sobre las fuerzas nucleares de alcance intermedio; y que las reducciones en las armas nucleares estratégicas debían dejar a cada bando con cantidades iguales —y no sólo una reducción porcentual, que habría dejado a los soviéticos con clara ventaja. También hicieron concesiones significativas en cuanto a las cifras relativas a las fuerzas nucleares de alcance intermedio. Cuando la Cumbre se acercaba a su fin, el presidente Reagan propuso un acuerdo mediante el cual todo el arsenal de armas nucleares estratégicas —bombarderos, misiles Crucero y balísticos de largo alcance— se reduciría a la mitad en un plazo de cinco años y las más poderosas de estas armas, los misiles balísticos estratégicos, se eliminarían en un plazo de diez años. El señor Gorbachov era aún más ambicioso: quería que se eliminaran todas las armas nucleares estratégicas al concluir el periodo de diez años.

"Pero entonces repentinamente, al mismísimo final, se accionó la trampa. El presidente Reagan había concedido que durante el periodo de diez años ambos bandos acordarían no retirarse del Tratado sobre la Limitación de los Sistemas de Proyectiles Antibalísticos, aunque se permitiría el desarrollo y los ensayos compatibles con el Tratado."

Pero Reagan sufrió una extraña amnesia en torno al detonante de la brutal competencia militar que se le impuso a la URSS, con un extraordinario costo económico. Su publicitado diario no menciona absolutamente nada del Dossier Farewell. En sus apuntes de cada día, publicados este año, Ronald Reagan, hablando de su estancia en Montebello, Canadá, expresa:

"Domingo 19 de julio (1981)

"El hotel es una maravillosa obra de ingeniería, hecha totalmente de troncos. La mayor cabaña de troncos del mundo.

"Tuve un mano a mano con el Canciller Schmidt (Jefe del gobierno alemán). Estaba realmente deprimido y de un humor pesimista acerca del mundo.

"Luego me reuní con el presidente Mitterrand, le expliqué nuestro programa económico y que no teníamos nada que ver con las altas tasas de interés.

"Esa noche cenamos solamente nosotros 8. Los 7 jefes de Estado y el Presidente de la Comunidad Europea. Se convirtió realmente en una conversación informal sobre cuestiones económicas, debido básicamente a una sugerencia de la Primera Ministra Thatcher."

El resultado final de la gran conspiración y la alocada y costosa carrera armamentista, cuando la Unión Soviética estaba herida de muerte en el orden económico, lo cuenta en la introducción al libro de Thomas C. Reed, George H. W. Bush, el primer Presidente de la dinastía Bush, quien participó de forma real en la Segunda Guerra Mundial, al escribir textualmente:

"La guerra fría fue una lucha a favor de la mismísima alma de la humanidad. Fue una lucha a favor de un modo de vida definido por la libertad de una parte y por la represión de la otra. Creo que ya hemos olvidado cuán larga y dura fue esa lucha, y cuán cerca del desastre nuclear estuvimos a veces. El hecho de que este no ocurriera da fe de los honorables hombres y mujeres de ambos lados que mantuvieron su serenidad e hicieron lo correcto —según su criterio— en momentos de crisis.

"Este conflicto entre las superpotencias que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial comenzó cuando yo regresaba a casa de la guerra. En 1948, el año de mi graduación de la Universidad de Yale, los soviéticos trataron de cortar el acceso de Occidente a Berlín. Ese bloqueo condujo a la creación de la OTAN, fue seguido de la primera prueba soviética de la bomba atómica, y se volvió sangriento con la invasión a Corea del Sur. Detrás de esto vinieron cuatro décadas de enfrentamientos nucleares, guerras donde cada superpotencia apoyaba al bando contrario y privaciones económicas.

"Yo tuve el privilegio de ser el Presidente de Estados Unidos cuando todo esto llegó a su fin. En el otoño de 1989 los estados satélites comenzaron a liberarse y revoluciones mayormente pacíficas se extendieron por Polonia, Hungría, Checoslovaquia y Rumania. Cuando cayó el muro de Berlín, sabíamos que se acercaba el fin.

"Tendrían que transcurrir aún dos años para que se acabara el imperio de Lenin y Stalin. Yo recibí la buena nueva por medio de dos llamadas telefónicas. La primera me llegó el 8 de diciembre de 1991, cuando Boris Yeltsin me llamó desde un pabellón de caza cerca de Brest en Bielorrusia. Habiendo sido recientemente elegido Presidente de la República rusa, Yeltsin se había estado reuniendo con Leonid Kravchuk, presidente de Ucrania y Stanislav Shushchevik, presidente de Bielorrusia. ‘Hoy ocurrió un acontecimiento muy importante en nuestro país,’ dijo Yeltsin. ‘Quise informárselo yo mismo antes de que se enterara por la prensa.’ Entonces me dio la noticia: los Presidentes de Rusia, Bielorrusia y Ucrania habían decidido disolver la Unión Soviética.

"Dos semanas más tarde, una segunda llamada confirmó que la antigua Unión Soviética desaparecería. Mijail Gorbachov me contactó en Camp David en la mañana de Navidad de 1991. Nos deseó una feliz Navidad a Bárbara y a mí y luego pasó a resumir lo que había sucedido en su país: la Unión Soviética había dejado de existir. Él acababa de comparecer en la televisión nacional para confirmar el hecho y había transferido el control de las armas nucleares soviéticas al Presidente de Rusia. ‘Pueden disfrutar de una tranquila noche de Navidad’, nos dijo. Y así terminó todo."

Consta, por un artículo publicado en The New York Times que la operación utilizó casi todas las armas al alcance de la CIA —guerra sicológica, sabotaje, guerra económica, engaño estratégico, contrainteligencia, guerra cibernética—, todo ello en colaboración con el Consejo de Seguridad Nacional, el Pentágono y el FBI. Destruyó al pujante equipo de espionaje soviético, dañó la economía y desestabilizó el Estado de ese país. Fue un éxito rotundo. De haberse hecho a la inversa (los soviéticos a los norteamericanos), pudiera haberse visto como un acto de terrorismo.

Del tema se habla también en otro libro titulado Legado de Cenizas, que acaba de ser publicado. En la solapa del libro se expresa que "Tim Weiner es un reportero de The New York Times, quien ha escrito sobre los servicios de Inteligencia estadounidenses durante veinte años, y obtuvo un Premio Pulitzer por su trabajo sobre los programas secretos de Seguridad Nacional. Ha viajado a Afganistán y otros países para investigar de primera mano las operaciones encubiertas de la CIA. Este es su tercer libro.

"Legado de Cenizas se basa en más de 50 000 documentos, provenientes fundamentalmente de los propios archivos de la CIA, y cientos de entrevistas a veteranos de dicha agencia, incluidos diez directores. Nos muestra un panorama de la CIA desde su creación después de la Segunda Guerra Mundial, pasando por sus batallas durante la guerra fría y la guerra contra el terrorismo iniciada el 11 de Septiembre del 2001."

El artículo de Jeremy Allison, publicado en Rebelión en junio del 2006, y los de Rosa Miriam Elizalde, publicados el 3 y el 10 de septiembre del año en curso, 2007, denuncian estos hechos destacando la idea de uno de los fundadores del software libre, quien señaló que: "a medida que se complejizan las tecnologías será más difícil detectar acciones de ese tipo".

Rosa Miriam publicó dos sencillos artículos de opinión de apenas cinco páginas cada uno. Si lo desea, puede escribir un libro de muchas páginas. La recuerdo bien desde el día en que, como periodista muy joven, me preguntó ansiosa, nada menos que en una conferencia de prensa hace más de 15 años, si yo pensaba que podríamos resistir el periodo especial que nos caía encima con la desaparición del campo socialista.

La URSS se derrumbó estrepitosamente. Desde entonces hemos graduado a cientos de miles de jóvenes en el nivel superior de enseñanza. ¡Qué otra arma ideológica nos puede quedar que un nivel superior de conciencia! La tuvimos cuando éramos un pueblo en su mayoría analfabeto o semianalfabeto. Si lo que se desea es conocer verdaderas fieras, dejen que en el ser humano prevalezcan los instintos. Sobre eso se puede hablar mucho.

En la actualidad, el mundo está amenazado por una desoladora crisis económica. El gobierno de Estados Unidos emplea recursos económicos inimaginables para defender un derecho que viola la soberanía de todos los demás países: continuar comprando con billetes de papel las materias primas, la energía, las industrias de tecnologías avanzadas, las tierras más productivas y los inmuebles más modernos de nuestro planeta.

Granma...

 

 

Castro reaparece en televisión y derrumba rumores

Castro reaparece en televisión y derrumba rumores

 www.lanacion.cl

El líder cubano se mostró de buen aspecto en las imágenes emitidas ayer en Cuba, evaporando rumores recientes sobre un agravamiento de su salud.

El presidente cubano, Fidel Castro, reapareció el viernes por televisión, pálido pero de buen aspecto, gesticulando y usando traje deportivo, en una entrevista grabada, a casi cuatro meses de su última aparición en video, evaporando rumores recientes sobre un agravamiento de su salud.

"Bueno, aquí estoy", dijo Castro ante los rumores de muerte que arreciaron en agosto en Miami. El líder cubano agregó que “(Hablan) que si está moribundo, que si se muere pasado mañana. Nadie sabe que día se va a morir", dijo, sin hablar de su regreso. 

Alejado "provisionalmente" del poder hace casi 14 meses por una grave dolencia intestinal y sin fecha de retorno, Castro, de 81 años, se mostró lúcido y saludable en una sorpresiva conversación de una hora con Randy Alonso, conductor del panel periodístico "Mesa Redonda Informativa", quien precisó que la charla se desarrolló en la tarde del viernes. Su última aparición, hasta la de ayer, fue el 5 de junio, cuando también fue entrevistado por Alonso.  

A lo largo de la charla, Castro y su interlocutor hicieron referencia a temas de actualidad como el alza en el precio del petróleo y la cotización de cierre del euro el jueves, respecto del dólar en el mercado internacional, con intención -pareció- de mostrar que la charla se desarrolló hoy.  

El presidente cubano, cuyo último acto público se remonta al 26 de julio de 2006, apareció con su barba habitual, sentado y como en la mayoría de sus apariciones con equipo deportivo rojo, azul y blanco, los colores nacionales -asomado debajo de una bata oscura- y su nombre bordado al lado izquierdo. Su voz sonó inicialmente queda pero ganó tono firme, lució un aspecto general bueno, no menos delgado que en el video de junio, se lo vio sonreír y mover las manos en varios momentos.  

Castro también mencionó la posibilidad de una agresión norteamericana a Irán, una cumbre de ministros del ALBA que concluyo hoy en La Habana y el cambio climático.  

"Esto me lo critican a mí (...) No busco ninguna elegancia, ninguna publicidad (...) Lo otro es ponerse traje que usé durante toda la vida", afirmó también aludiendo la ropa que viste en su convalecencia en lugar de su usual traje verdeolivo. "Un fuerte abrazo a todos", dijo al final al enviar un mensaje a su pueblo.

 

 

Cuba: Clichés anticubanos

Por: Gilberto López y Rivas

La Jornada

Recientemente polemicé en un canal televisivo nacional sobre el tema de Cuba. Durante el ríspido debate salieron a relucir los viejos y conocidos mitos y prejuicios, alimentados durante décadas de ataques permanentes a la Revolución, a sus dirigentes y al régimen socialista establecido por el pueblo cubano en ejercicio de su soberanía y el derecho a la autodeterminación consagrado en los documentos fundacionales de la Organización de Naciones Unidas.

Mi oponente esbozó una empobrecida realidad cubana, regida por un "Estado policiaco" en el que se impone una dictadura ideológica en la educación, formación e información de las masas inertes de infantes y ciudadanos que bajo el control riguroso del Partido Comunista hacen del desayuno, comida y cena su principal preocupación cotidiana.

¿Cómo compaginar esta perspectiva de un país en el que impera -según esta visión empañada- la desnutrición, la sobrevivencia, la represión y el temor, con los grandes logros alcanzados por Cuba en los terrenos de la cultura, la educación, el deporte, la salud y otros indicadores sociales? ¿Es posible que bajo el terror de un Estado omnipresente prosperen la literatura, el arte, la música, la danza, las ciencias médicas, la biotecnología, la computación, la antropología, el alto nivel de sus delegados en cuanta reunión científica internacional hay en el ámbito local y mundial? ¿Cómo hacer coincidir esta lúgubre descripción de la patria de Martí, con ese gigante de la solidaridad internacionalista que derrotó en Angola al ejército racista de Sudáfrica, creando las condiciones para la debacle del apartheid? Que envía médicos, educadores y personal de apoyo a los más apartados y necesitados lugares del planeta, y que es capaz, incluso, de ofrecer generosamente a su archienemigo estadunidense ayuda médica inmediata ante la tragedia de Nuevo Orleáns en 2005. Donde el porcentaje de profesionales y técnicos mujeres es mayor al de los varones.

¿Cómo explicar las tasas cubanas de escolaridad de 100 por ciento en primaria y secundaria, sus rendimientos escolares en matemáticas, mayores a los de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Irlanda, Portugal y Noruega? ¿Los alumnos por aula (20) en enseñanza primaria, menores que en estos países, además de España, Francia y Japón? La tasa de mortalidad infantil de Cuba en menores de cinco años es de ocho infantes por cada mil nacidos vivos, mientras en América Latina es de 37 y 81 a escala mundial, contando además con 100 por ciento de niños inmunizados.

La esperanza de vida al nacer es de 74 años, mientras en el mundo es de 66 años. Hay en la isla 590 médicos por cada 100 mil habitantes, en comparación con 160 en América Latina; en Cuba se tienen 631 camas hospitalarias por cada 100 mil habitantes, mientras en América Latina sólo 220. La Revolución ha hecho posible que Cuba sea una potencia biomédica y científica mundial que pone al alcance de los países pobres sus vacunas, tratamientos innovadores y medicinas.

Mi oponente en el programa enfatizó lo limitado de la oferta disponible en periódicos y en revistas para los lectores cubanos, cuando se tienen registrados 577 publicaciones periódicas y 128 editoriales, decenas de publicaciones por Internet, 382 bibliotecas públicas, 57 teatros, 135 galerías de arte, 302 casas de cultura, 265 museos, 406 cines, 364 librerías. "Según datos de la UNESCO en el periodo 1989-1994, en el número de obras que poseen las bibliotecas públicas por cada 100 habitantes, Cuba superaba con 48 títulos a México (36), Perú (25), Costa Rica (10), Chile (5) e igualaba a Italia con la misma cifra." (Alfonso Sastre, et al. Cuba 2005. Editorial Hiru.)

He podido observar y constatar directamente el nivel de información sociopolítica de los estudiantes en todos los niveles de la enseñanza, o el de un telespectador a través de noticieros, cursos y programas especiales como las Mesas Redondas en las que frecuentemente se tocan temas de actualidad por dos horas, con expertos, testigos y analistas de primera calidad, sin cortes comerciales ni intereses corporativos que dicten la línea política de los participantes.

¿Cuba, Estado policiaco? Un país que no registra ejecuciones extrajudiciales como las de la guerra sucia del Estado mexicano contra la izquierda desde los años 50 del siglo pasado, con los cientos de desaparecidos políticos, asesinados y torturados; donde durante todos estos años desde el triunfo de la Revolución en 1959 nunca se ha utilizado a las fuerzas armadas para reprimir y masacrar a manifestantes indefensos, como sí ha ocurrido en México (1959, 1968, 2006); donde no hay grupos paramilitares como la Brigada Blanca, el Batallón Olimpia, Halcones y los más de una docena que operan en Chiapas; donde la incidencia de homicidios y delitos de sangre es de las más bajas del orbe; donde no hay secuestros de personas ni actúan las diversas mafias del crimen organizado con las secuelas de cientos de ejecutados (más de mil durante los pocos meses del gobierno espurio de Felipe Calderón); donde no hay autoridades policiales y militares penetradas por el narcotráfico; esto es, donde impera un Estado de derecho en el que la justicia no está en venta ni brinda impunidad para ricos, poderosos y politiquillos.

La mayor conquista de la Revolución cubana está a la vista: un pueblo instruido y noble que ha logrado resistir con éxito el más feroz de los bloqueos y la permanente hostilidad militar y guerra encubierta de Estados Unidos, construyendo un socialismo que no exento de carencias, errores y deficiencias constituye una alternativa de vida digna para los seres humanos en el océano de muerte y destrucción del capitalismo mundial.

Austeras celebraciones por cumpleaños de Fidel Castro

Austeras celebraciones por cumpleaños de Fidel Castro

Foto: El pueblo cubano celebró con diferentes manifestaciones el cumpleaños de Fidel Castro. Sin embargo, el Gobierno no realizó ningún acto oficial. Foto: AFP.

La Nación/Agencias

Con sobrios homenajes el pueblo cubano celebró el cumpleaños 81 de su líder, Fidel Castro, que se encuentra hace un año alejado del poder, tras ser sometido a una intervención quirúrgica intestinal de la cual aún se recupera.

“Viva Fidel”, se oyó en el Malecón de La Habana, a donde cientos acudieron la medianoche del domingo a lunes para disfrutar de los fuegos artificiales, que cerraron diez días de carnaval. En festejos que fueron muy austeros comparados con años anteriores, y en donde tampoco se realizó ningún acto oficial.

La prensa local abordó sin gran despliegue el aniversario. El diario “Granma” publicó en primera plana felicitaciones enviadas por cinco agentes cubanos, en prisión en Estados Unidos acusados de espías y que la isla considera “héroes”.

“Incansable gladiador de la verdad”, tituló el semanario “Trabajadores”, en tanto que el programa de televisión “Mesa Redonda” difundirá dos documentales para exaltar la figura de Castro.

Bajo el lema “80 años y un renacer”, la televisión ilustró distintos momentos de la vida de Fidel, con palabras elogiosas pronunciadas por su hermano Raúl, actualmente al mando del país.

Tanto el Presidente boliviano Evo Morales, como su par nicaragüense Daniel Ortega le enviaron sus felicitaciones a Fidel y le desearon una pronta recuperación. “La mejor forma de festejar el cumpleaños es con una lucha antiimperialista”, dijo Morales.