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Argentina

Un héroe chileno-argentino

Un héroe chileno-argentino

Joven de padres chilenos fue el primer caído de la Guerra de las Malvinas. En Calbuco y Puerto Montt sus tíos y primos reconstruyen la historia del soldado héroe.

Por CARLOS SOTOMAYOR V. / Colaboración MARCO VÁZQUEZ. 

Foto: Uno de los mayores orgullos fue cuando la ciudad de Comodoro, en agradecimiento por la valentía de soldado, le puso su nombre a la escuela primaria.

Cuenta la historia que hace 25 años, un chileno, Mario Almonacid Vargas, oriundo de las cercanías de Calbuco ofrendó su vida defendiendo los intereses de Argentina, en la primera operación de la guerra con Gran Bretaña por recuperar las Islas Malvinas.

Sin embargo, la narración entre calbucanos y puertomontinos ha pasado ha convertirse en un mito urbano, tiene los más variados entramados y enredos que sin duda vale la pena volver a revisar y aclarar, como que el muchacho era argentino, aunque por sus venas corriera sangre chilena y que su nombre adorna escuelas en el país trasandino.

Largo viaje

Humberto Almonacid, padre de Mario, nacido en la localidad de Rulo, en la comuna de Calbuco, siendo muy joven decidió probar suerte en la década del ´60 y partió a Argentina, donde seguramente encontraría la oportunidad laboral que Chile no le dio.

Su destino lo llevó hasta la costera Comodoro Rivadavia, donde para su sorpresa no se sintió tan solo, ya que como él otros chilenos habían decidido emigrar. Mientras se instalaba en una de las ciudades más importantes del sur argentino, su camino lo llevó a encontrarse con la chilota María Vargas.

Juntos empezaron a construir su vida y tuvieron dos hijos, Mario y Jorge (más tarde tendrían a Mario Ricardo, en honor a su primer niño). Para ambos muchachos, pese a nacer en tierras trasandinas, Chile les era muy familiar debido a las historias contadas por sus padres, que les hablaban del hermoso sur del país. Olivio Almonacid, hermano de Humberto y tío de los muchachos y que aún vive en Rulo, recuerda con cariño como sus sobrinos disfrutaban viajar a nuestro país y sostiene que pasaban veranos enteros en los terrenos de su familia.

Los jóvenes siguieron su vida normal, cruzada por la cultura de dos países que por muy distintos que parecen, tienen muchas cosas en común. Cursaron sin problemas la primaria y la secundaria, hasta que el destino le daría el primer susto.

Cuando Mario terminó de estudiar, debía cumplir con su Servicio Militar Obligatorio, justo en momentos cuando las relaciones entre Chile y Argentina estaban al borde de cortarse y empezar una guerra entre ambas naciones.

El muchacho que había estudiado una carrera técnica pidió una prórroga con lo que logró postergar su Servicio. Suerte que no corrió el también argentino de padres chilenos y primo hermano de Mario, Guillermo Almonacid, quien recordó que los días en las trincheras en la frontera fueron duros, sobre todo por su cercana relación con Chile. "Guardias de 24 horas, sin más comida que un pedazo de pan, era lo que debíamos soportar por el hecho que nuestros padres habían nacido al otro lado de la cordillera".

Malvinas

Luego que Mario completara sus estudios debió cumplir con el deber de todo argentino. Él decidió hacer su servicio en la Brigada de Infantería de Marina Nº1, en Comodoro Rivadavia.

Llevaba sólo dos meses de instrucción, había ingresado en marzo de 1982, cuando recibió la noticia que debía partir al inclemente sur, a luchar por la recuperación de las Malvinas.

La "Operación Georgias" se inició el 26 de marzo de 1982 y entre los que participa iba el chileno-argentino, que difícilmente había conseguido instrucción para portar un arma, menos para enfrentar una guerra. La historia indica que a las 11.47 horas del 2 de abril inicia el desembarco, en el helicóptero Puma, la segunda ola al mando del teniente Giusti, compuesta por un grupo de tiradores y una ametralladora, un total de 15 hombres.

El helicóptero trató de aterrizar en las proximidades del hospital, pero cuando lo hacía recibió nutrido fuego de armas portátiles, que ocasionaron el fallecimiento de los dos primeros conscriptos de infantería de marina. Mario Almonacid y José Néstor Águila son los nombres de los caídos en ese tiroteo.

De esta forma, Mario se convirtió en el primer caído y primer héroe de la guerra de las Malvinas. El chileno-argentino había ofrendado su vida por la nación que lo vio nacer.

Héroe

Los tíos de Mario, Olivio en Rulo y Orlando en Puerto Montt, recuerdan a su sobrino como un joven excepcional, tranquilo y el encargado de unir siempre a la familia, ya sea en Argentina como en Chile.

Ambos sostienen que el muchacho estaba cumpliendo su Servicio, con el afán de finalizar pronto con su deber, para dedicarse a su profesión de electro mecánico. Sin embargo, los sueños de Mario y los de su familia se vieron truncados y su cuerpo fue devuelto cinco días después de su deceso.

Guillermo, su primo, fue uno de los encargados de reconocer el cadáver que estaba desfigurado, pues el proyectil inglés había atravesado su rostro.

La pena y rabia de sus padre era fuerte y la familia no terminaba de entender por qué un joven de apenas 20 años, sólo con una mínima instrucción militar, había sido enviado a la muerte. Pero Guillermo sostiene que una cualidad de los argentinos es que no olvidan a quienes dieron todo por su patria. Es por ello que uno de los primeros gestos de la nación transandina fue enterrar a su soldado con todos los honores, además de instalar una placa recordatoria con el nombre de Mario en Comodoro Rivadavia. Así también los padres del combatiente, Humberto y María (quienes siguen viviendo en Comodoro), recibieron una pensión que les ayuda a mitigar el dolor de la pérdida de su hijo.

Pero el mayor orgullo fue cuando la ciudad de Comodoro, en agradecimiento por la valentía de soldado, decidió cambiar el nombre a la escuela primaria 737 y rebautizarla como "Mario Almonacid Vargas", según consta en el diario Crónica, de la ciudad argentina.

 

Los íbamos a reventar

Los íbamos a reventar

Memoria de una guerra patética

Hace 25 años, los argentinos vivieron durante algunas semanas un sueño de gloria. Olvidaron la represión, las torturas y los asesinatos de una dictadura que les había devuelto un honor recuperando las islas Malvinas. En 74 días de campaña, la formidable Armada británica demostró que el imperialismo existe, y sabe morder.

Nación Domingo

Por Alejandro Kirk

El 2 de abril de 1982, el secretario general de la Confederación General de Trabajadores de Argentina (CGT), Saúl Ubaldini, estaba preso por encabezar una ola de protestas que tenía sin fiato a la dictadura militar transandina. Ocho días después vitoreaba al dictador en la Casa Rosada. Eso logran las guerras.

Como en el resto de América Latina, en Argentina campeaba la crisis económica en 1982. La moneda estaba por el piso y se hacía imposible seguir “bicicleteando” las deudas. Quien podía se iba del país, y dentro de los propios militares se había disipado la férrea unidad que mostraban años antes durante la guerra sucia (que no había terminado).

Como casi todos sus pares, el general, y entonces Jefe del Gobierno, Leopoldo Fortunato Galtieri se había ensuciado las manos con entusiasmo en aquella “guerra contra la subversión”. De cara coloradita, Galtieri era más conocido por su afición al whisky que por sus ideas brillantes. La conducción de la economía estaba en manos de Roberto Alemann, un economista vinculado a la banca internacional desde los años ’50 y uno de los personajes más odiados de la época.

La crisis envalentonó a los argentinos. Hasta entonces, quienes daban la cara contra el régimen eran apenas las Madres de la Plaza de Mayo, que se reunían todos los jueves frente al Palacio de Gobierno a exigir respuestas sobre el paradero de sus hijos desaparecidos.

Una guerrita oportuna

Así fue como vino la idea genial salvadora: activar el viejo plan de recuperación de las islas Malvinas.

No sin cierta lógica, parecía el momento justo: en el Reino Unido, la Primera Ministra, Margaret Thatcher, tras privatizar y cerrar decenas de empresas estatales, desindustrializando el país e imponiendo el neoliberalismo financiero, enfrentaba olas de huelgas y un descontento generalizado.

Entonces, a los dos mil habitantes de las islas del Atlántico Sur los llamaban despectivamente “kelpers”, del kelp, un alga nutritiva que abunda en la zona, una especie de cochayuyo. Aunque descendientes directos de los inmigrantes británicos, eran de origen pobre, pastores que ni siquiera merecían la ciudadanía británica, sino apenas un pasaporte de segunda clase.

Tim Miller, descendiente de los primeros colonos, dijo en una entrevista al diario inglés “The Guardian” que la comunidad se veía venir una invasión porque la situación económica no daba para más, sin inversiones ni apoyo real de Londres. Abandonados, los kelpers habían ido acumulando rencor contra la Corona.

Era Argentina la que por décadas había sobado el lomo de los kelpers estableciendo una línea aérea, abastecimientos marítimos regulares, servicios de salud, asistencia técnica e intercambios culturales, en una estrategia de acercamiento que había creado ya una dependencia logística total.

La ocupación militar lanzada el 2 de abril echó por tierra esta inversión de décadas y abrió una herida irrestañable en los argentinos. Herida por cierto reforzada por el infaltable Presidente Carlos Menem, que en 1995, en un intento de mostrar que se hacía algo para recuperar las islas, firmó con los ingleses una “declaración” sobre la cooperación bilateral en la explotación de recursos petroleros. La misma que el Gobierno de Néstor Kirchner, como saludo a los 25 años de la victoria británica, canceló esta semana.

La declaración, dice el Gobierno actual, nunca hizo otra cosa que promover debates acerca de qué se había realmente acordado, pero daba cobertura legal a las actividades británicas de prospección y posible extracción de petróleo en las islas. Acto seguido, Buenos Aires anunció que cancelaría los permisos de operación en territorio continental argentino a toda empresa que efectúe trabajos petroleros en el área de Malvinas.

Galtieri, el líder

Galtieri no lo podía creer. El sábado 10 de abril, 10 días después de haber sido acorralado por las multitudes enfurecidas, se encontraba frente a ellas, esta vez eufóricas, desde el balcón de la Casa Rosada.

Las masas ardían esa tarde. Era una situación extraña. A los periodistas nos permitieron no sólo entrar a la sede del Gobierno, sino acompañar a Galtieri desde los balcones. En la Avenida de Mayo se habían reunido todos: la Juventud Peronista, la CGT, el Partido Comunista, los radicales, justicialistas, veteranos fascistas italianos, franquistas españoles, nazis alemanes, diplomáticos soviéticos. Todos estaban con Galtieri, quien por primera y última vez alardeaba feliz frente al pueblo. Había sol y humedad esa tarde, la Avenida de Mayo repleta. Una consigna de los jóvenes peronistas se me grabó, tal vez por el fervor y por el bombo: “Lo’ vamoa reventar, lo’ vamoa reventar”.

Era difícil simpatizar con esa causa, sin embargo un editorial de un diario venezolano estimó, el 3 de abril de 1982 que, si bien no cabían dudas sobre la reivindicación argentina, también era cierto que se había impuesto en las islas la misma dictadura sangrienta que había desaparecido a 30 mil personas, y que por tanto sus dos mil habitantes corrían serio peligro.

En rigor, los únicos opositores visibles a la ocupación dentro de Argentina fueron las Madres de la Plaza de Mayo y el líder radical Raúl Alfonsín, acusados todos de traición.

Y vino la guerra, al mismo tiempo que el invierno avanzaba sobre la región. Thatcher, como Galtieri, vio en esto una oportunidad de afirmarse en el poder y mandó una expedición militar monumental que incluyó 23 naves de guerra (incluyendo la mitad de sus submarinos nucleares), 19 escuadrones de la Fuerza Aérea y cinco batallones del Ejército, más barcos y aviones de apoyo, con la movilización de 30 mil efectivos.

Sin duda, no era la reacción que esperaba la cúpula militar argentina, que había apostado a una salida negociada basada en la ocupación de hecho y en la prometida neutralidad de Estados Unidos. Washington tampoco esperaba que Thatcher comprometiese de ese modo el poder militar británico, a 13 mil kilómetros de su teatro natural de operaciones, pero ante la disyuntiva, el Presidente Ronald Reagan prefirió a los ingleses, dejando a los militares argentinos atónitos.

Se terminaron para siempre las pretensiones de que el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que comprometía a los Estados americanos a apoyarse mutuamente en caso de ataques externos, aunque no sirviese para otra cosa que para la guerra fría contra la Unión Soviética. También fue letra muerta una resolución de la OEA de apoyo a las demandas argentinas, e incluso una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, la 502, que obligaba a las partes a desmilitarizar la isla.

Hasta el Papa Juan Pablo II viajó a Buenos Aires, y el 13 de junio, ante dos millones de fieles desesperados, habló generalidades sobre la paz y la hermandad y la necesidad de negociaciones. Dos días después se rendía el comando argentino en Malvinas y quedó entre el pueblo la sensación de que el prelado, desde el inicio, había tomado el mismo partido que Washington.

Sólo Perú y Venezuela, en América Latina, se comprometieron activamente con la causa argentina. Chile, mientras formalmente apoyaba la reivindicación sobre las Malvinas, ayudaba activamente a los ingleses.

En Malvinas se vivió aquella breve y profunda tragedia a partir del 1 de mayo de 1982, cuando el primer escuadrón de aviones Sea Harrier apareció desde el norte, rasante sobre las aterrorizadas defensas argentinas en la bahía de San Carlos, y bombardeó el aeropuerto de Puerto Argentino (Stanley), la capital del archipiélago.

Tras 74 días de combates, algunos épicos, se hundió por décadas la posibilidad de recuperar las Malvinas, pero también se desmoronó la dictadura militar argentina, al precio de la vida de 649 jóvenes soldados, marineros y pilotos. LND



Abandonados a su suerte

La primera acción militar argentina fue una provocación montada a fines de marzo de 1982 en las islas Georgia, una antigua estación ballenera al sur de las Malvinas, donde funciona también una base científica antártica. Un grupo civil que iba a desmontar instalaciones balleneras llegó hasta la bahía de Cumberland escoltado por comandos de la Armada e izó la bandera argentina.

Los comandos iban dirigidos por el teniente Alfredo Astiz, el “Ángel de la Muerte”, procesado por el asesinato de niñas adolescentes y monjas, y tras una escaramuza con la guardia inglesa ocuparon el lugar el 2 de abril. El 25 de abril, un grupo de comandos británicos desembarcó y montó un tiroteo que según su jefe, Chris Nunn, “tenía el propósito de asustar a la gente para que se sometieran, y eso fue lo que ocurrió”.

Astiz y sus comandos habían jurado resistir hasta la muerte, e incluso habían repartido pertrechos y víveres para una guerra de guerrillas, pero se rindieron de inmediato. La foto del rubio oficial firmando la capitulación fue el primer anuncio para los argentinos de que había algo falso en toda esa fiesta guerrera.

En las Malvinas, miles de conscriptos fueron abandonados a su suerte por el mando. Desde el 2 de abril al 14 de junio, muchos jamás tuvieron un baño o una comida caliente, carecían de vestuario adecuado y eran maltratados por sus oficiales, acostumbrados a la guerra sucia contra gente desarmada. Un contingente de 450 paracaidistas logró la rendición de los 1.100 defensores de Puerto Argentino en una sola noche de combate.

Del lado británico, como ha ocurrido en casi todas las guerras emprendidas por Londres, fueron otros colonizados –reclutas escoceses y galeses, y mercenarios nepaleses– quienes se llevaron la parte negra del combate, y los que ganaron esta victoria para Thatcher y el Reino Unido.

El mando británico cometió un posible crimen de guerra al hundir un desvencijado crucero argentino, el Belgrano, que causó la muerte a 368 marineros y soldados, a 35 millas de la zona de guerra por un submarino nuclear con datos satelitales proporcionados por Estados Unidos.

Los pilotos argentinos escribieron una página gloriosa de su historia militar –si cabe tal gloria– al hundir o inutilizar nueve de los 23 naves de guerra británicas, en vuelos rasantes desde Río Gallegos que permitían una sola pasada sobre los blancos y el regreso a las bases casi sin combustible. Más de cien aviones y helicópteros perdió Argentina, y la mayoría de sus pilotos de combate.

 

 

Malvinas: Gran Bretaña dice que

Fue a través de un comunicado emitido a un día del 25º aniversario de la guerra. La canciller británica, Margaret Beckett, señaló que "las pérdidas humanas de ambos bandos son una fuente de pena permanente". Y aclaró que los eventos conmemorativos serán un "adecuado y respetuoso tributo a los que pelearon". El Gobierno argentino rechazó actos conjuntos por considerar que Londres les estaba "dando un carácter de celebración de victoria".

A un día de cumplirse 25 años del aniversario de la guerra de Malvinas, a través de un comunicado, la canciller británica lamentó las muertes de ambos bandos que dejó el conflicto y anunció un acuerdo que permitirá realizar un acto conmemorativo en las islas a los familiares de los argentinos caídos en el combate de 1982. Ocurre luego de que el Gobierno argentino rechazara la realización de actos conjuntos en Londres.

" Las pérdidas humanas de ambos bandos son una fuente de pena permanente ", indicó Margaret Beckett en un comunicado publicado en la víspera del 25º aniversario del comienzo de la guerra.


La ministra de Relaciones Exteriores informó además que con el acuerdo del gobierno de las Malvinas , se ofreció a los familiares de las víctimas "la oportunidad de viajar a las islas hacia fines de 2007 para llevar a cabo una conmemoración privada en el cementerio argentino de Darwin".

Los eventos conmemorativos este año, planeados en Gran Bretaña y en las islas, serán un adecuado y respetuoso tributo a todos aquellos que pelearon en el conflicto en 1982", dijo la canciller Beckett.

En rechazo a la conmemoración conjunta planteada por Londres, el canciller argentino, Jorge Taiana, había señalado que los actos británicos se les estaba dando el "carácter de una celebración de victoria".

 

busqueda de familiares

Necesito información sobre mi abuelo en chile su nombre era Domingo Segundo Paffetti a quien pueda aportar datos comuniquese a spaffetti@yahoo.com.ar. Desde ya muchas gracias.

Las penas son de nosotros, las petroleras son ajenas

 Horacio Mantiñán Agencia Rodolfo Walsh

Breve historia de la nueva década infamia. La privatización de los hidrocarburos; Lo que podría hacer Kirchner, tranquilamente; algunos de los puntos sugeridos por el grupo Moreno.

 La política energética del país fue desarrollada, durante más de 80 años, por gobiernos de distinto signo. YPF y Gas del Estado eran empresas sociales construidas con la inversión y el ahorro nacional. Allí donde se instalaban hacían caminos, hospitales y escuelas, mientras los gasoductos se trazaban para llevar combustible barato a productores y usuarios. Esos beneficios se perdieron a partir de 1989 con la privatización de Carlos Menem y sus socios gobernadores como el ahora 'Pilatos' Néstor Kirchner. En la actualidad, las reservas retrocedieron en un año con respecto a las cifras difundidas en 2005. Tenemos petróleo para 8,2 años y gas para 8,6 años. ¿Llegó la hora de la nacionalización?

En la actualidad, las reservas retrocedieron en un año con respecto a las cifras difundidas en 2005. Tenemos petróleo para 8,2 años y gas para 8,6 años. ¿Llegó la hora de la nacionalización?

Mientras pensaba cómo empezar esta nota me acordaba del Uruguay. Y no por las papeleras, precisamente.

Recordaba un plebiscito convocado años atrás decidir sobre la privatización de la petrolera estatal Ancap. El resultado fue mayoritario en el rechazo.

Sirve el dato para comparar, por contraste, la experiencia argentina de los '90. Ellos, un país pequeño, sin petróleo, que importa todo el crudo que consume, defienden su compañía dedicada a la refinación y comercialización de un recurso energético estratégico.

Nosotros, en cambio, tenemos en casa, sin ser invitados, insaciables como Repsol, Petrobrás, Panamerican Energy y Chevron, entre otras malarias. Como si hiciera falta decirlo el único recurso con que cuentan los pueblos para financiar con independencia su desarrollo son sus riquezas naturales. Entre ellas, la más valuada por ser no renovable, es la de los hidrocarburos.

Todos los países las han defendido y las defienden, y si no las tienen, deben salir a buscarlas, o sea pagarlas a precios a veces más que viles.

Desde el descubrimiento del petróleo en nuestro país, en 1907, se fue construyendo una inteligente política de Estado que durante más de 80 años fue desarrollada por gobiernos de distinto signo. Esa política definía los combustibles como un servicio público y un bien social. YPF y Gas del Estado eran empresas sociales construidas con la inversión y el ahorro nacional; y allí donde se instalaban hacían caminos, hospitales y escuelas, mientras los gasoductos se trazaban para llevar combustible barato a productores y usuarios.

Esos beneficios se perdieron en 1989 con la privatización de Carlos Menem y sus socios gobernadores como el ahora 'Pilatos' Néstor Kirchner. A pesar de ser grandemente repudiadas, las privatizaciones han sido mantenidas hasta hoy por los sucesivos gobiernos o desgobiernos.

De bien social, los combustibles pasaron a ser un negocio para las multinacionales petroleras de tal magnitud que nos hacen pagar precios internacionales cuando son producidos en el país a bajos costos.

Además, la privatización demostró su fracaso: después de quince años fue incapaz de mantener el autoabastecimiento logrado mientras era YPF y será necesario, algunos dicen que en dos años, volver a importar crudo. Mientras el gobierno nacional profundiza la política del menemismo transfiriendo por medio de la ley que se voto en estos días a las provincias las concesiones que mantenía la Nación, así como la posibilidad de negociar con las empresas directamente. ¡Lo que nos espera con los gobernadores negociando nuestro futuro!

Breve historia de la nueva década infamia. La privatización de los hidrocarburos

Para comenzar, 'Menem lo hizo' sin ningún tipo de inventario ni tasación previa. Ni siquiera de los amigos. Violando la ley Nº 17.319 de Hidrocarburos, se privatizaron YPF y Gas del Estado, las dos mayores compañías del país y las que más habían invertido en su industrialización, obras públicas y políticas sociales.

A fin de satisfacer a los compradores y de quedarse con vueltos importantísimos, se redujeron artificial y vergonzosamente las reservas comprobadas de crudo en un 30 por ciento para retornarlas luego, mágicamente, a su nivel real después de privatizarlas.

Cedieron por 25 años la explotación de las áreas estratégicas al valor de lo que producían en 9 meses.

Cuando se votó la ley, el diputado Luis Saadi denunció que en el Senado habían repartido ocho millones de dólares para aprobarla, pero al rato se desdijo. La sesión en Diputados fue conducida por el jefe de la bancada Jorge Matzkin, contando con Oscar Parrilla -actual secretario general de la Presidencia- como informante del proyecto privatizador y el apoyo de todos los gobernadores del PJ.

Entre vítores, besos y abrazos celebraron la votación notables referentes de la mayoría como Eduardo Amadeo, Eduardo Caamaño, Eduardo Fellner, Juan González Gaviola, José Luis Gioja, Oscar Lamberto, Juan Carlos Maqueda, Lorenzo Pepe, Carlos Ruckauf, Felipe Solá, Miguel Angel Toma y Jorge Yoma, entre otros. Eufórico, el ministro José Luis Manzano declaraba: 'No podemos más que felicitarnos de estos diputados que han dado el quórum...'

A tan poquito de cumplirse los cinco años del 'Que se vayan todos' se ve que el 19 y 20 venia madurando largamente.

Luego vino la provincializacion de la explotación. Recordemos que con la Reforma Constitucional de 1994, la Ley 124 decreta la explotación por parte de las provincias del petróleo y el gas, la cual fue pagada por los 'legisladores' provinciales con la reelección de Menem.

Así dejaron el recurso en manos de los gobiernos de las diez provincias (por ejemplo, Jorge Sobisch en Neuquén) que tienen bajo su suelo el oro negro.

Pero ellas suman apenas el 15% de los habitantes del país, mientras el 85% restante vive en las 14 provincias sin petróleo y que financiaron su exploración, extracción e industrialización durante 80 años. Y en las que grandes sectores de la población como en el Gran Buenos Aires, norte de Santa Fe y casi todo el NE y NO del país carecen de red de tendido de gas natural.

¿A cuanto esta una garrafa de gas?

Mientras algunos países perdieron su petróleo con golpes de Estado o cruentas guerras, como la de Afganistán o Irak, la dirigencia del país lo entregó bajo el liderazgo de jefes corruptos y sobres con millones de dólares.

Para la Argentina fue equivalente a que una invasión le arrebatara la mitad de su territorio: YPF y Gas del estado aportaban al fisco tanto como el total de la recaudación de las provincias de Buenos Aires y La Pampa, y las regiones de Cuyo y Patagonia.

Al descuartizamiento de YPF y Gas del Estado le siguió el de decenas de usinas y represas hidroeléctricas hasta perder la soberanía energética, primer eslabón de la cadena productiva. Somos el único país que extranjerizó todo su petróleo para pagar las tarifas más altas del mercado internacional y recibir las regalías más bajas del mundo.

¿Cómo estamos hoy?

Uno debiera pensar que muy bien con el precio de barril de petróleo a 75 dólares.

Pero vayamos por partes como hizo la trouppe menemista con las empresas que eran de todos.

El 92% de la explotación está en manos de 8 multinacionales petroleras.

Entre ellas Repsol (la preferida) concentra el 40%, porcentaje similar al que maneja en refinamiento. Esta empresa en 2005 tuvo utilidades por 2.512 millones de dólares y exporto 1.351 millones.

Sigamos con las reservas. Antes de la privatización había gas para 35 años y petróleo para 13. Recordemos que estas cifras son en el momento que se hacen sin contar potenciales pozos que se encuentran invirtiendo y explorando en tierra, aun bajo el mar.

Hoy por hoy las reservas retrocedieron en un año con respecto a las cifras difundidas en 2005. Tenemos petróleo para 8,2 años. El gas disminuyó con respecto a doce meses atrás 1,6 años y hay para 8,6 años más. En los 90 recordemos que había para 35 años.

El rendimiento por pozo en la última década cayó un 40%. Esto pasa porque no se invierte en exploración y por los ritmos de extracción cada vez mayores que el gobierno K no controla aunque debería.

En 15 años se construyeron nueve gasoductos. Pero para el lado de Chile, o sea para exportar, y ni uno sólo para la red troncal del país de gas cuando el 50% de la población no tiene gas natural.

Las cifras que difunden las petroleras sobre reservas son por medio de una declaración jurada ¿? que K ahora impuso cada año en vez de 2 como era antes. Y lo hizo luego que Repsol en Bolivia inflara las reservas.

¿Serán confiables las declaraciones juradas de las multinacionales petroleras? ¿Juraran por Dios o por la patria? ¿No sería mejor que el gobierno fiscalizara en boca de pozo si esas cifras son reales?

En el yacimiento de Loma de la Lata, luego del 'reajuste' que vino después de lo de Bolivia, las reservas 'cayeron' un 20%. A este paso hay quienes sostienen que la Argentina en dos o tres años podría transformarse de exportador en importador de crudo. ¿A qué precio?

Con la nueva Ley de Hidrocarburos, votada durante las últimas semanas entre gallos y medianoche, se les da a las petroleras exenciones y rebajas en los impuestos a cambio de investigación y exploración de potenciales yacimientos, lo que por otra parte están obligadas a realizar. En otros países, como Rusia y Argelia, en vez de bajarles los impuestos se los aumentaron debido al incremento internacional del precio del crudo. Vale recordar: que el precio por barril a nivel internacional es de 75 dólares; que el costo por extracción en el país es de entre 4 y 5 dólares; y que las petroleras exportan la gran mayoría del petróleo y gas que extraen, dejando chirolas por regalías. Hoy obtienen 10 dólares por barril.

Hay una cifra que se maneja en las petroleras y tiene que ver con el momento en que deben empezar a explorar para obtener nuevos pozos. En Argentina es del 17% de las reservas, o sea que al llegar a ese tope deben salir a buscar. A nivel mundial es, en algunos casos, es de más del 100%. Recordemos por ultimo, y nuevamente, que el gas y el petróleo son un recurso no renovable y debería ser no negociable.

Lo que podría hacer Kirchner, tranquilamente

Si usted piensa que algo está muy mal o siente que algo huele a podrido en Congreso-Rosada-Tribunales tal vez crea que el mejor camino es una nacionalización del petróleo y el gas. O al menos hacer como hizo Bolivia recientemente.

Sin entrar por ahora en el tema de la nacionalización, porque a este gobierno no lo vemos afecto a ello, propondremos medidas que K puede tomar sin que lo tilden de rojillo y así puede seguir yendo a tocar la campanilla de Wall Street y la JFK seguir comprando ropa como la que ella se merece.

A continuación algunos de los puntos sugeridos por el grupo Moreno.

1) Cuando se privatizaron los hidrocarburos se estipulo que las empresas tienen la obligación de liquidar el 70 por ciento del total de las divisas provenientes de la exportación de crudo y gas en el país, lo cual significa más de 3000 millones de dólares anuales. Esto no lo realizan y usan ese dinero a su antojo.

El economista de Fide, Héctor Valle calculó, por ejemplo, que entre enero de 2000 y septiembre de 2002, las petroleras contaron con 12.762 millones de dólares en condiciones de libre disponibilidad por sus exportaciones. Aunque ocurrió una caída generalizada de la inversión bruta interna, tendencia de la cual no se encontró ausente la actividad petrolera, Valle estima que en el mejor de los casos el monto total invertido en ese período fue algo menor de 4000 millones de dólares, con un componente no desdeñable en pesos.

Este mediocre comportamiento de la inversión, insiste Valle, se ratifica al comprobar la paulatina disminución, a partir de 1999, en el nivel de las reservas de petróleo, rubro cuya exploración y explotación constituyen la inversión más riesgosa y onerosa del sector.

Entonces, el director de Fide se pregunta: ¿cuál fue el destino de la diferencia (unos 8262 millones de dólares) entre las divisas de exportación que no fueron liquidadas en la plaza local y las inversiones efectivamente ejecutadas por las petroleras en el país? Las petroleras sostienen que el pago de las deudas en el exterior les insume la mitad de sus ingresos por exportaciones y el resto lo destinan a realizar nuevas inversiones. Sin embargo, restando los desembolsos para cancelar pasivos, no han alcanzado a realizar inversiones de magnitud equivalentes a esos dólares restantes. Pese a los millonarios anuncios de inversiones para los próximos años, que tienen suficiente estimulante con el precio internacional del crudo en niveles elevados, el balance cambiario correspondiente a septiembre de 2003, difundido por el Banco Central, revela que el sector petrolero lideraba cómodamente el ranking del total girado al exterior por utilidades y dividendos en los nueve primeros meses del año. Esas compañías concentraron el 34 por ciento de los dólares enviados al exterior por ese concepto. De esa forma el comportamiento del sector en los '90 continuó con fuerza en estos últimos años de crisis: aumento de la producción y de las exportaciones de crudo. En estos años de desregulación y privatización, la producción casi se duplicó, pero mayoritariamente para la exportación, que pasó de representar el 2,5 por ciento de la producción en 1990 a 37 por ciento en 2001.

2) El Gobierno acordó el precio del barril de crudo a 28,50 dólares cuando su costo de extracción es de menos de 5 dólares.

3) Se consiente la evasión fiscal al permitir que la misma compañía extraiga, transporte, refine y venda, sin que exista ningún control de su extracción: por simple declaración jurada informan lo que sacan.

4) Se prosigue con la irracional política de exportación de hidrocarburos siendo recursos escasos y no renovables: desde la privatización.

5) Ratificarles a las provincias la propiedad de los yacimientos significa dar continuidad a los proyectos de regionalización-segregación del menemismo, con el riesgo de transformar el país en un conjunto de emiratos manipulados por trusts internacionales.

6) Fijación oficial de precios en todas las etapas (en boca de pozo, el transporte, refinación y venta al público de combustibles y derivados), en virtud de la Ley de Abastecimiento.

7) Revertir las concesiones de explotación que no se ajusten estrictamente a lo señalado en la Ley de Hidrocarburos. Por ejemplo, ninguna empresa puede poseer más de cinco concesiones, en forma directa o indirecta.

8) Suspender las exportaciones de gas y petróleo, en función de contemplar una explotación racional de los recursos naturales y de preservar las reservas.

9) Cuestionar los aumentos de los hidrocarburos y los combustibles durante los años '90, ya que la Ley de Convertibilidad prohibía todo tipo de indexación.

10) Cuestionar la integración vertical, es decir que una empresa pueda participar en más de una etapa del negocio (extracción, transporte, refinación y comercialización de derivados).

Para aplicar todas estas medidas, Kirchner no necesita más que aplicar la ley.

El país necesita acabar con la impunidad de los delitos que permitieron despojar su patrimonio:

¿Cabe alguna duda de que son actos jurídicamente nulos prolongar por 25 años y mediante decreto, los contratos de locación de obras y servicios otorgados por la dictadura, o la ilegítima prórroga por diez años del yacimiento Loma de la Lata a favor de Repsol, una riqueza de 40.000 millones de dólares a cambio de solo 300 millones?

Así como las décadas transcurridas desde la dictadura no pudieron legitimar los actos del terrorismo de Estado, tampoco pueden legitimarse los ilícitos de la mafiocracia
. No es sólo un tema de justicia o de reparación ética: debe entenderse que el genocidio social que padecemos también es consecuencia de la pérdida de la petrorrenta.

Si la factura anual de los hidrocarburos ronda los 22.000 millones de dólares con un beneficio promedio de 10.000 millones, sólo con esta renta se podrían crear más de 3.000.000 de puestos de trabajo legítimos y multiplicar los presupuestos en salud, educación, seguridad social y vivienda.

Ya sea por venir de una provincia petrolera, Santa Cruz, o por haber usufructuado con oportunismo la privatización de YPF al depositar en el exterior el producido de la venta de las acciones de esa compañía por unos 600 millones de dólares, o por la muy buena relación que mantiene el ministro de Planificación, Julio De Vido, con la española Repsol, el sector de hidrocarburos ha quedado fuera del proyecto marco de regulación de los servicios públicos privatizados. Lo cual es mucho decir si pensamos como trata este gobierno a las privatizadas en general.

En nuestro país rige la concepción romana del derecho que coloca la ley por encima de los contratos, y si aplicáramos la ley de hidrocarburos vigente -Nº 17.319- caería la mayor parte de las concesiones. Ellas serían la base de una nueva petrolera nacional y de la recuperación de nuestra soberanía energética.

El Estado podría modificar sustancialmente las condiciones de explotación de sus recursos naturales, no sólo escasos sino, además, en vías de agotamiento. Porque de lo que se trata, en el fondo, no es de quién es el recurso, sino quién tiene la disponibilidad del mismo (quién decide cuándo y dónde venderlo y a qué precio) y cómo se reparte la renta resultante.

Y para cambiar estas condiciones, en Argentina no hace falta cambiar las leyes vigentes, sino simplemente aplicarlas.

La Ley de Hidrocarburos, la 17.319 todavía vigente, en su amplitud faculta al Estado a intervenir de distintas formas en el mercado de petróleo y gas, en sus distintas etapas, en función de garantizar las condiciones de abastecimiento de la población y las necesidades de generaciones futuras.

Esa misma ley se podría aplicar hoy con sentido nacionalista, recuperando el manejo del recurso, si se quisiera. Ello supondría romper las condiciones de los contratos de concesión de áreas petroleras y gasíferas en vigencia o al menos adelantar su finalización. ¿Podrían las empresas petroleras considerar lesionados sus derechos y accionar contra el Estado, en ese caso? Sin ninguna duda, pero éste es uno de los costos o riesgo que deberían correrse, incluso con la posibilidad de minimizarlos a través de una negociación inmediata con los afectados. Ni más ni menos como Bolivia.

A partir de la decisión del gobierno de Evo Morales de nacionalizar los hidrocarburos, lo que se puso en discusión es, antes que nada, la distribución de la renta petrolera. Lo expuso claramente el propio gobierno de Bolivia, al destacar como el hecho más notable del cambio de régimen de hidrocarburos el que el Estado pasará a recibir el 82% de la renta, quedando el 18% para las empresas que acepten seguir asociadas.

La participación estatal llega al 87% en Venezuela, y Chile que no tiene petróleo pero sí cobre, retiene de ese recurso estratégico el ciento por ciento en manos estatales. Otros estudios indican que en Argentina la participación estatal en la renta petrolera es del 38%, que se nutre de retenciones a la exportación, regalías e impuestos que pagan las petroleras.

Si el objetivo es modificar ese 38%, pálido hoy frente a la realidad de otros países productores de hidrocarburos en la región, Brasil, con Petrobrás, también supera largamente el margen estatal de Argentina, una vía sería el cuestionamiento a las concesiones actuales para abrirlas a la participación de la estatal Enarsa, por ejemplo, aunque más no fuera para asociarla en los resultados. La otra vía es discutir la disponibilidad del recurso.

Actualmente, las concesionarias privadas tienen libre disponibilidad del petróleo y el gas. Eligen a quién venderle y a qué precio, al mercado interno o al exterior. Pero no siempre fue así, y aunque ya no existe la YPF estatal, siempre cabe la posibilidad -por las leyes vigentes ya mencionadas que le otorgan amplias facultades al Estado de volver a un régimen en el cual los productores deban entregar una determinada proporción de su producción a una empresa estatal, a un precio establecido. Es otra forma de romper el contrato hoy vigente, con las consecuencias -y argumentos legales ya descriptas.

En definitiva, lo que se discute, en realidad, no es lo que parece. Salvo en Estados Unidos y algún otro caso aislado, en todos los países con reservas de hidrocarburos los yacimientos son de indiscutible propiedad del Estado.

Incluidos los países árabes. La cuestión es la disponibilidad del recurso una vez que se extrae y la distribución de sus beneficios. Ahí empiezan a diferir los modelos. Bolivia movió el tablero y puso el tema en discusión.

Nacionalización a la Boliviana

Para empezar hay encuestas que señalan que el 75% del pueblo argentino aprueba la estatización. Evo Morales en Bolivia transformó los contratos de concesión en contratos de locación de servicios, pagándole a las empresas por sacar el petróleo y que el Estado defina cuánto se extrae, a quién se le vende y a qué precio

Tengamos en cuenta que los contratos de concesión vigentes en Argentina, y hasta hace poco en Bolivia, murieron en el mundo en la década del '80.

Fueron reemplazados por contratos de participación, como en Houston, donde la empresa privada explora, asume riesgo minero, si le va mal, pierde y si le va bien, se asocia con el Estado. Es el esquema que asumió Chávez, que rige en Arabia Saudita, en Colombia, en varios países. También hay contratos para desarrollar un área y explotarla en asociación con la empresa estatal, como en la Cuenca del Orinoco, en Venezuela. Y hay contratos de locación de servicios, como en Brasil.

Bolivia fundamenta la nacionalización en actos jurídicos nulos. Podemos hacer lo mismo. Decretar la nulidad de todas las concesiones otorgadas de Menem en adelante, que fueron burdas. Violaron todas las leyes.

La Ley de Hidrocarburos prohíbe que una misma empresa tenga más de cinco áreas concesionadas y no se cumple. La ley de privatización de YPF no autorizaba la prórroga de las áreas que tenía la empresa cuando era estatal y Domingo Cavallo lo hizo por decreto.

No se constituyeron sociedades mixtas en áreas donde se aplica recuperación asistida como manda la Ley de Reforma del Estado.

Se otorgaron prórrogas para la explotación de los yacimientos Loma de la Lata, Ramos y Acambuco con 17 y 20 años de anticipación, cuando la condición para extenderlos es evaluar el desempeño de la empresa durante los últimos veinticinco años.

La venta de YPF se hizo sin tasación oficial previa, como marcaba la Ley de Reforma del Estado.

Otro caso es el de Chávez que maneja el petróleo venezolano y a pesar de eso se quedaron todos, salvo Exxon. Con Fidel están todos, en Irán están todos. El empresario petrolero argentino se hizo millonario con los contratos con la YPF estatal: Pérez Companc, Bridas, Astra, Plus Petrol. Van a aceptar porque en todo el mundo es así.

El Estado ganaría con la estatización más de 10 mil millones de dólares al año. Ahora entre el Estado nacional y los provinciales retienen el 36% de la renta. Es el nivel más bajo del mundo. Venezuela se queda con el 87%.

Con YPF entre 1934 a 1989, la renta petrolera permitió crear toda la infraestructura vial nacional y provincial, se construyó la red troncal y las redes domiciliarias de gas, se construyeron todas las represas hidroeléctricas, se hicieron aportes a las cajas de previsión, se financió a las otras empresas del Estado, se crearon pueblos, había reservas de gas por 36 años y de petróleo por 23.

Hoy estamos con 8 años, medido por empresas mentirosas. Desde 1989 no se construyó una sola represa hidroeléctrica, no se hizo un solo gasoducto destinado al mercado interno, con el 50 por ciento de la población sin gas.

Para ir cerrando

Una pregunta: con la crisis energética que inevitablemente llegará al agotarse los recursos, ya que no hay investigación y exploración, y habrá que importar crudo, ¿se podrá mantener el crecimiento económico, para algunos pocos, del 9% de los últimos cuatro años, caballito de batalla de K?

Ahora si vamos terminando.

Con estas líneas intentamos mostrar lo que fue y es una de las mayores estafas que se nos hizo, tal vez con la estatización de la deuda externa privada que hizo Cavallo, que fueron todas las privatizaciones que nos metieron Menem y compañía.

Las que fueron cómplicemente silenciadas, y/o apoyadas y votadas en su momento, por todos los gobierno que le siguieron.

Creemos que hay medidas que Kirchner podría tomar tranquilamente sin mostrar 'su lado comunista' y agitando los fantasmas de la nacionalización como las escritas anteriormente y propuestas en su mayoría por el grupo Moreno.

Pero K, aparte de ser millonario en 20 años siendo político y martillero, aparentemente tiene las manos negras no sólo por Río Turbio y Las Heras sino por el petróleo que lo acompaña desde su Santa Cruz para acá.

No creemos que aplicar esos puntos sean es la medida más conveniente.

Sostenemos que hay que nacionalizar el petróleo y el gas, su exploración, refinamiento, transporte y distribución sin indemnización alguna. Por si hiciera falta decirlo lo que han ganado en estos años cubre cualquier daño o perjuicio y aparte pagarles algo cuando un nene se muere cada 20 segundos por causas relacionadas con la pobreza es una medida fuera de toda lógica.

Aunque K pague 100.00 millones de dólares al Fondo a costa de nuestro sufrimiento no se puede tomar como antecedente.

Se debe estatizar pero poner en manos de este gobierno, o cualquier otro, su administración es como poner al lobo a cuidar las ovejas.

Se debe estatizar y debe ser controlada por los trabajadores petroleros y por el pueblo por medio de representantes elegidos libremente que pondrían los recursos de estas empresas recuperadas al servicio de todo el pueblo.

¿Suena utópico?

También sonaba a utopía que con la movilización popular sacásemos un gobierno de ciencia ficción como el de De la Rúa y que una empresa pudiese ser manejada por sus propios trabajadores, como Zanon en Neuquén. Y ahí siguen. Y acá seguimos.

Dos marchas a Plaza de Mayo recordarán el Golpe del '76

Dos marchas a Plaza de Mayo recordarán el Golpe del '76

Buenos Aires, 24 de marzo (Télam).-

El repudio al golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 se manifestará hoy en dos marchas convocadas por organismos de derechos humamos que confluirán en la Plaza de Mayo en distintos momentos de la tarde.

Una de las marchas será la que llevarán adelante Abuelas y Madres de Plaza de Mayo-Línea fundadora, la APDH, Asociación Buena Memoria, el CELS, el Serpaj, HIJOS capital, Familiares y Hermanos de Desaparecidos y Fundación Memoria Histórica.

En este caso, la manifestación partirá a las 15 desde 9 de Julio y Avenida de Mayo con destino a la Plaza de Mayo, donde se leerá un documento.

A su vez, el colectivo Encuentro Memoria Verdad y Justicia realizará su propia marcha, porque "existen dos posiciones frente a la situación actual de la vigencia de los derechos humanos, tema medular en todos los actos en repudio al golpe de Estado genocida, y ante la necesaria independencia del gobierno que debemos mantener los organismos", indicaron desde ese sector.

Esta segunda movilización partirá a las 16.30 desde el Congreso y se dirigirá también a la Plaza de Mayo.

Integran Encuentro Memoria Verdad y Justicia, la Agrupación HIJOS, Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos, Asociación de Profesionales en Lucha en el Polo Obrero, Centro de Abogados por los Derechos Humanos, Centro de Profesionales por los Derechos Humanos, Comité de Acción Jurídica (CAJ), CORREPI Sur y Equipo Argentino de Trabajo, entre otros.

En ambos casos, a las consignas habituales se sumará este año el reclamo por la aparición con vida de Jorge Julio López, el testigo en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz que lleva más de seis meses desaparecido. (Télam)

 

Con distintos actos y marchas, mañana se recordará el 31 aniversario del golpe de Estado militar

Con distintos actos y marchas, mañana se recordará el 31 aniversario del golpe de Estado militar

viernes 23 de marzo, 11:50 AM

(Periodismo.com) - Con la realización de distintos actos y marchas, mañana se recordarán los 31 años del golpe de Estado, y se repudiará el accionar de que durante la dictadura tuvieron las Juntas militares.

Con la presencia del presidente Néstor Kirchner, mañana se realizará el acto oficial, en el ex centro clandestino de detención cordobés de La Perla.

Se espera que ahí el Presidente anuncie la entrega del predio del principal campo de detención, tortura y ejecuciones durante la dictadura —dependiente del Tercer Cuerpo de Ejército y del general Luciano Benjamín Menéndez— a un grupo de organismos de derechos humanos cordobeses para que se construya allí un museo de la memoria.

Por otra parte, en la Plaza de Mayo de la ciudad de Buenos Aires, diferentes organismos políticos, sociales y de derechos humanos (divididos en dos grupos) realizarán distintas marchas.

Ahí reclamarán por la lentitud en los juicios contra los represores y la aparición con vida de Julio López. Y finalmente se realizarán recitales musicales.

 

 

PUEDO RECONOCER A UNO DE MIS SECUESTRADORES

Enviado por: "Vero" laluvero@yahoo.com.ar laluvero
Mar, 6 de Mar, 2007 7:21 am (PST)
Detalles del secuestro, interrogatorio y simulación de fusilamiento de Carlos Leiva

"Creo poder reconocer a una de los secuestradores" , afirmó nuestro compañero ante la justicia. Reclamo al Ministerio del Interior y convocatoria al Espacio Memoria, Verdad y Justicia

En horas de la mañana de hoy, Carlos Leiva, quien fuera secuestrado por 7 horas el pasado viernes 2 de marzo en Capital Federal e interrogado por sus actividades sociales y políticas en el MTD – Frente Popular Darío Santillán, realizó por intermedio de sus abogados una presentación ante el Juzgado Federal nº 5 de la Capital Federal a cargo del Dr. Oyarbide, y la Fiscalía nº 5 a cargo de los doctores Comparatore y Ebers, en los que solicita ser reconocido como querellante. En esa presentación, nuestro compañero Carlos amplía los detalles de su secuestro y afirma:


"Pasado un tiempo (de estar en el galpón donde lo tuvieron en cautiverio) viene otra persona hacia mí que me saca la capucha y me empieza a hablar que yo lo conozco. Esta persona no era ninguna de las tres que me habían traído en el auto, porque su voz era distinta a la de los otros. "Mirame, si sabés quién soy, me conocés, te hacés el boludo ahora", me decía, mientras con el arma que reconocí como una pistola me la pasaba por la cara, por debajo del mentón, por un lado y otro de la cara mientras repetía que lo mire, que lo conocía.

Yo trataba de mantener la vista al piso por temor a que me hiciera algo si lo miraba a la cara, pero por la misma acción de esta persona con el arma cerca de mi cara tuve que hacer unos movimientos con la cabeza que facilitaron que, por un breve instante, tuviera una visión rápida del rostro de esa persona. Después cuando estuve más tranquilo me pareció conocer ese rostro, y lo relacioné con una persona con la que había tenido una discusión en la movilización del día lunes 26 de febrero en Avellaneda (…). Ese tiempo que estuve sin la capucha no miré mucho, pero pude ver que otras personas en el lugar, dos o tres en ese momento, estaban con sus cabezas cubiertas por capuchas, y el auto con el que me habían traído estaba en el interior del galpón".

También en la presentación relata el momento de mayor angustia, cuando simularon fusilarlo:

"Después de otro tiempo que no puedo definir cuánto pasó, otra persona distinta se acerca a mí, me desata y me pone de rodillas y escucho "Ya está, dice el Loco que te limpiemos, vas a ser el segundo desaparecido" . En ese momento por la desesperación me puse a gritar y no escuché bien otras cosas que esta persona me seguía diciendo, mientras escucho cómo corre la corredera del arma y escucho el ruido como si fuera que gatillaran tres o cuatro veces sobre mi cabeza. Después de esto la persona dice "parece que esto no anda, dame la otra", y agarra otro arma. Un momento después dice "Pero no va a ser acá, acá no, vamos a sacarlo, llevémoslo allá. Entonces me suben nuevamente al auto, que sale del lugar y volvemos a hacer un recorrido por un tiempo indeterminado que puede haber sido otra media hora".

En la extensa presentación que Leiva junto a sus abogados presentaron hoy, se reclama, concretamente, que "se libre oficio al Ministerio del Interior y al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires para que envíe nómina y fotografías de los agentes policiales o de inteligencia que participaron de las tareas llevadas a cabo durante la marcha de nuestra organización el 26 de febrero de 2007 en Avellaneda". Carlos Leiva cree poder reconocer a la persona que se mostró a cara descubierta durante su secuestro, como uno de los presuntos agentes policiales de civil o de inteligencia con los que, él personalmente y otros compañeros, tuvieron una fuerte discusión en la movilización del pasado lunes 26 de febrero en Avellaneda, cuando se conmemoraba un nuevo mes de los asesinatos de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki.

Resulta altamente preocupante que, ante la gravedad institucional y el estado público que tomaron los hechos, desde el gobierno nacional no se han mostrado interesados en el tema. La única expresión del Ministerio del Interior que por ahora se conoce, es la respuesta ante la consulta de distintos medios, ante lo que respondieron que "no había ningún comentario por hacer".

Le recordamos al Ministro del Interior, Dr. Aníbal Fernández, que en lugar de velar por la seguridad de los habitantes de este país, con su actitud de negación de esta grave realidad no hace más que agrandar el manto de impunidad que pesa en éste y otros hechos que se vienen repitiendo: a la desaparición de Julio López y la falta de esclarecimiento del secuestro de Luis Gerez, se suma el rapto del militante de HIJOS ocurrido en la capital meses atrás, el caso similar ocurrido en Venado Tuerto, el ataque a militantes del Movimiento Evita un año atrás, en la misma zona de la comisaría 30 de la capital donde ahora fue secuestrado y liberado Leiva, y las innumerables amenazas que se suceden sin que NINGUNA HAYA SIDO ESCLARECIDA Y SIN QUE LOS RESPONSABLES EN NINGÚN CASO HAYAN SIDO INVESTIGADOS.

Entendiendo que los graves hechos que le sucedieron a nuestro compañero Carlos Leiva no están dirigidos específicamente contra su persona o nuestra organización, sino que son parte de una serie de acciones tendientes a sembrar miedo en el conjunto del tejido social y las organizaciones populares, desde el Frente Popular Darío Santillán convocamos a participar de las reuniones de organización del Espacio Memoria Verdad y Justicia. Allí, en el marco de la organización de las actividades por el próximo 24 de marzo, sumaremos la denuncia de éste caso para que, conjuntamente con las otras denuncias, las organizaciones populares decidamos en común las medidas concretas para avanzar en el reclamo de esclarecimiento y el señalamiento a los responsables de tanta impunidad.


La próxima reunión del espacio Memoria, Verdad y Justicia es el Martes 6 de febrero, a las 18.30 hs en la Federación de Asociaciones Gallegas, Chacbuco 955, Capital Federal.

- Exigimos al Gobierno Nacional que se identifique a los agentes de civil destinados a infiltrarse en la misma; a la vez que exigimos se termine con este accionar ilegal de parte de las propias agencias de seguridad del Estado.

- Juicio y Castigo a todos los represores de ayer y de hoy!
- Aparición con Vida Ya de Julio López!
- Esclarecimiento de todas las intimaciones y amenazas a militantes populares
TRABAJO , DIGNIDAD, Y CAMBIO SOCIAL

Más información:
15-5489-1374
Pablo Solana- MTD Lanús - Frente Popular Darío Santillán