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Centros Chilenos en el Exterior

La protesta y su entorno.

 Por Roberto Tello 

 

               ¡ Que vivan los estudiantes, por que son la levadura, del pan que saldrá del horno con toda su sabrosura! Decía la canción de violeta parra y esta sencilla metáfora alejada del contexto histórico de su época propone una variada interpretación alusiva a los imberbes de hoy. Para quienes fuimos estudiantes en la década del 70. La levadura provenía del canto mismo de violeta quien a puro tropo elevaba la rebeldía innata  de los jóvenes. La estética cultural de los 70 tan rica en exponentes, le ponía un marco especial a esos conflictivos años.

               

 La cultura popular tenia a unos cuantos connotados exponentes, que rompían con la clásica idea, elitista por supuesto, que reservaba a esta la función de producto para unos pocos espirutos educados en la contemplación e interpretación del fenómeno cultural.Los versos de Neruda eran vividos con igual intensidad por profesionales y albañiles, Carteros o abogados, todos juntos en marcha hacia el paraíso de los hombres libres, cada canción ,cada poema tenia como destino el alma del hombre y la mujer puestos en esta ruta.

La cultura popular de esta época formaba parte sin dudas de una estética revolucionaria y profundamente humanística ya que rescataba los valores intrínsecos del hombre como la igualdad y la solidaridad, que a partir de estos juglares comenzaban a tener sentido real. Una canción de violeta parra podía remitirnos a lo más elemental de nuestra existencia o a templar nuestro espíritu rescatándolo de la sumisión y la indiferencia. Los poemas de Neruda, el gran maestro de la literatura chilena llenaban el entorno de la época aportando la palabra como medio de exponer una realidad perversa y a la ves perfectible.

Lejos de esta romántica y necesaria mención, se encuentran nuestros queridos estudiantes de hoy, tan rebeldes como los de antaño y desprovistos del horizonte utópico de los 70 intentan rearticular su rebeldía templándola en las calles de las ciudades más importantes de chile, en protesta contra un modelo impuesto por gerontes autoritarios de dudosa capacidad intelectual, los mismos que atrofian las mentes de los jóvenes con discursos sistemáticos acerca de las bondades de un sistema que los llevara a la excelencia de las aptitudes individuales.

Rodeados de una deformante visión sobre los valores y las virtudes humanísticas, pretenden llevarlos a la madures inculcándoles nuevos iconos de dudosas aptitudes morales y funcionales solo al éxito. Un consumismo irrefrenable es condición necesaria para medir logros, como también lo son una abultada cuenta bancaria, el mejor auto, la casa despampanante en el mejor barrio y por que no la mejor mina. La consigna  es ganar, el fracaso es el demonio en esta nueva sociedad que solo asegura el éxito a quien mejor practica el individualismo, el arribismo la indolencia y además cuenta con papitos adinerados, condición sine quanon para tales objetivos. 

En esta estética se desarrolla la vida de los estudiantes chilenos. Universidades cada ves mas caras y con objetivos cada ves mas comerciales crecen como yerba mala por todo chile, empujados por un modelo económico que tiene como premisa el lucro, se hace negocio hasta con los enfermos. ¿Cuantos estudiantes de medicina educados en estos parámetros estarán esperando ansiosos su diploma para entrar en el “negocio de la medicina” vomitando el juramento hipocrático?. Y como estos, ¿cuantos pichones de abogados, Psicólogos, en fin, esperaran ansiosos El cartón que los lanzara al nuevo paradigma?.

Con el afán de bastardear aun más el verdadero sentido del humanismo, presenciamos en la ultima campaña electoral, la disputa por el nuevo estándar de los valores humanísticos. Acorde con el discurso demagógico imperante, escuchamos al señor piñera adueñarse de estos principios basados en la fortuna acumulada por este, que ronda los mil millones de dólares, ¡He aquí el nuevo humanista!. No importa si detrás de cada millón ganado en sus negocios quedo sin poder ingresar a la universidad el hijo de algún ignoto trabajador, otros tantos tuvieron que hipotecar los primeros años de su vida profesional para pagar los prestamos conseguidos en el sistema educativo más desigual de la historia chilena.

 En medio de esta crisis de valores que apabulla y confunde, los estudiantes del nuevo milenio y la globalizacion, apuntalan la esperanza de aquellos mayores que se niegan a domesticarse y que no ganan la calle pues sus huesos ya cansados no soportan los garrotazos de los pretorianos de turno. Como al ave fénix, ven renacer los heroicos años del mayo francés, en donde estos imberbes sentaron las bases de profundos cambios sociales y se llevaron puesto a mas de un político mediocre e indolente, incapaz de reconocer la dinámica de los cambios sociales. Los mismos imberbes que una ves fueron echados de una emblemática plaza de mayo, para luego ya mayores y con la experiencia de sus años de rebeldía, le ponen el hombro a uno de los gobiernos que mas se esfuerza por instalar la justicia social en América latina.

                Roberto Tello.

             

               

  

Gabriela Mistral Fue Homenajeada

Gabriela Mistral Fue Homenajeada

 HOMENAJE A GABRIELA MISTRAL

Con un numeroso marco de Publico fue homenajeada la Poetiza chilena en el Marco de la XII feria Provincial del Libro en Río Gallegos, en la misma se recordó los 60 años de haber rtecibido el Premio Noberl de Literatura, Primera vez en Latinoamerica y primera mujer en recibirlo.

Los temas fueron:

Recorrido de la vida y obra de Gabriela Mistral a 60 años del Premio Nóbel. Responsables Rosario CHAVOL AROS y Patricia OJEDA MAYORGA (Chile). Tambien se tocó el tema "Desde la mágica desolación nevada de la Patagonia: Presencia de Gabriela Mistral de 1918 a 1920" en la Sala de Conferencias del Complejo Cultural Santa Cruz.

En el Satm Gabriela Mistral se le ofreció a las autoridades un exquisito Pisco souer

Homenaje a Gabriela Mistral en la XII Feria Provincial del Libro en Río Gallegos

Homenaje a Gabriela Mistral en la XII Feria Provincial del Libro en Río Gallegos

http://www.santacruz.gov.ar/cultura/biblioteca/ 

Antepasados de Gabriela:  

Gregorio Godoy e Isabel Villanueva se habían conocido y casado en San Félix, donde tuvieron sus tres hijos.

Isabel alza los ojos al cielo prometiéndole a Dios consagrar a todos sus hijos al culto de El. Terminado el estudio de los niños se fueron a la Serena. Pronto Carmen se convirtió en monja del buen Pastor. Zoila se hizo hermana de la Caridad. Jerónimo estudiaba en el seminario. Luego de un tiempo se arrepiente de su vocación y lo comenta en la familia. Doña Isabel se desespera y por su locura no le perdona la falta que cometió su hijo. Jerónimo abandona su hogar. 

EL PADRE.

 Nació el 24 de septiembre de 1856; lo nombran profesor en la Escuela Rural Nº10 de la Unión. Era muy querido por la gente que lo rodeaba gracias a sus dotes artísticos.  

LA MADRE. 

Petronila Alcayaga Rojas, era una mujer con gran atractivo físico. Sus padres eran Francisco Alcayaga y Lucía Rojas. Era muy conocida en el Pueblo, por lo cual Jerónimo no tubo dificultad para saber sobre ella; era viuda y con una hija de 14 años, Emelina . La voz de ella enloquecía a Jerónimo por lo que hicieron un dúo. Con 12 años de diferencia el amor no tenía límites para ellos. Se casaron en 1887.

La familia de Petronila abundaba en todo el valle. Los Alcayaga, en cambio, provenían de una familia de solo 4 miembros.  

Largo viaje al nacer: 

La felicidad inicial del matrimonio Godoy Alcayaga duró hasta 1888, por la razón que Jerónimo fue suspendido por acusaciones de poca eficiencia en su labor.

En esa primavera ya estaba embarazada Petronila por lo cual se comentaba la dificultad de su parto (44 años ). Esos pronósticos coincidían con malestares de la madre, trasladándose a Vicuña porque en caso de emergencia tenían la asistencia médica. Se instalaron en la calle Maipú que se convertiría en la casa natal. La conciencia de Jerónimo hizo que se convirtiera en un hombre hogareño.

Llegó la hora del parto; a las 4:00 de la mañana del 7 de abril de 1889, nació Gabriela Mistral con algunos inconvenientes. Jerónimo la bautizo en la iglesia parroquial en Vicuña, llamándola Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga. Su padre muy emocionado escribió sus versos como regalo: 

Oh dulce Lucila

que en días amargos

piadosos los cieloste

hicieron nacer

Quizás te deparo

para ti, hija mía,

el bien que tus padres

no quiso ceder 

Don Ramón Herrera, gobernador de Elqui, llama al profesor Godoy para restablecer el cargo y cobrar los meses anteriores. Con esto, la familia regresa a la Unión. Lucila tiene solo 10 años de vida. Con razón diría más tarde Mistral "mi nacimiento en Vicuña fue puro azar".

En su memoria, su casa natal, Vicuña, la transformó en museo. Algunos de los recuerdos de Lucila eran: "Los árboles tienen mi misma edad".  Pieza de Gabriela Mistral 

Unico recuerdo dulce:

Con 1891 comienza en Chile una sangrienta guerra civil. Los rencores alteraron la paz de Elqui y que por casualidad el profesor Godoy fue trasladado a Ovalle y desde allí a Santiago.La hija mayor de Petronila asume el sustento de la familia. Primero encontró trabajo como profesora ayudante en Paihuaro, y en 1892 la asignan directora de la escuela de niñas de Montegrande. 

En esa escuela Lucila aprende a leer, en solo un mes. 

Recordando este tiempo dirá "mi Montegrande, donde me crié de 4 a 10 años, que es el único recuerdo dulce de esa infancia".Nunca fue buena para los números.Las poesías de su padre la motivaron a ser poetiza. Con la muerte de sus padres Lucila se transformó en una niña silenciosa y retraída. Sus recuerdos son muy vagos por lo que dirá: "Ese tiempo y el de maestra rural en la Cantera me hicieron el alma". 

Ultima escuela y primer sin sabor: 

En el único colegio que podía cursar estudios completos era la Escuela de Mujeres de Vicuña dirigida por una profesora ciega, llamada Adelaida Olivares. Se destacó por su participación en distintas actividades. Muchas veces fue humillada por su timidez ante sus compañeras.

El poema "La maestra rural" fue dirigido a su media hermana por las horas dedicadas a ella y a lo estudiantil.En 1938, Gabriela Mistral visita su pueblo natal donde revive antiguos recuerdos. 

Leer, escribir, aprender, enseñar:

Gabriela regresa como profesora a su escuela pasada. A los 14 años empezó a trabajar en una escuela llamada Compañía Baja.

Los poemas de Gabriela, ya eran leídos por algunos, como: 

"Yo no puedo cantar porque no brota

el verso ya de mi alma entristecida

¿Quieres que vibre el arpa que está rota?

¿Quieres que cante el alma que está herida?. 

Ella no sabe como llegar a ser una gran persona por eso es que se hacía pasar por otra gente.

Postula con grandes esfuerzos económicos en la Escuela Normal de la Serena. Fue rechazada por el Padre Munizaga, por sus escritos que al sacerdote les parecieron muy liberados (esto ocurrió en 1905). Un periodista, al sentir compasión de ella, le abrió su biblioteca personal.

Se traslada como profesora rural a la Escuela La Cantera.

El 23 de julio de 1908 aparece su primer poema firmado como Gabriela Mistral.La Serena fue muy importante para su formación intelectual. Y en esa lectura "Ella me asqueó para toda la vida de la elegancia vana y viciosa en la lecturaŠ".  

Los Sonetos de la Muerte: 

Los primeros Juegos Florales de Santiago que en 1914, se convirtieron, con el paso del tiempo, en el concurso más importante de nuestras literaturas. Postularon 96 poetas. Nadie pensó que una profesora del colegio de los Andes ganaría el primer lugar con los "Sonetos de la Muerte". Todos esperaban la velada de gala que se realizó el 22 de diciembre, a teatro lleno. Asistieron muchas autoridades. Todos esperaban su aparición pero se llevaron una sorpresa al saber que Isauro Santelices fue el que representó a Gabriela Mistral. Orgulloso recibió el Diploma y la medalla de oro.

Ya listo para regresar, en la Estación de La Cantera, Isauro se encontró con ¡Gabriela Mistral!, quién emocionada le contó que había estado en la galería, escuchando sus versos ganadores y aplaudió junto a la gente.Pero en los poemas ella expresaba la muerte de un ser querido. Su nombre era Romelio Ureta. Lo conoció cuando ella era profesora y el trabajaba en los Ferrocarriles. El era muy tímido y callado. Un día Lucila le propuso una "cita de amor" para ver que ocurriría con ellos. A los pocos días Romelio se suicidó. Nadie supo por que.

Esto fue la que la inspiró para escribir los "Sonetos de la Muerte".Se fue a los Andes donde pasó largo tiempo de vida. Allí conoció a Pedro Aguirre Cerda quien era un profesor titulado de abogado. Entre sus amigas tuvo a Laura Rodig que se dedicaba a ser escultora.Aguirre Cerda habló con el presidente diciéndole que la persona indicada para hacerse cargo de la Dirección del Liceo de Punta Arenas era Gabriela Mistral. Él aceptó y firmó el contrato designándole el puesto. Gabriela hizo sus maletas y partió de nuevo. 

El amor de la ciudad: 

Gabriela después de haber sido profesora en Traiguén, Antofagasta y Los Andes, en Punta Arenas es donde se le hará más difícil.

El primero de junio de 1918 le ofrecen una recepción en el Hotel "Kosmos".

Ella muy emocionada le dedica una poesía a Punta Arenas, describiéndolo. Lucila junto a su secretaria, Laura Rodig, comenzaron a plantar árboles en la Plaza y en la Avenida Colón. Más tarde le dedicó dos poesías llamadas "Tres árboles" y "Arbol Muerto". En la ciudad existían muchos paisajes culturales en aquella época. Se hablaba sobre la "chilenización de la zona", escribiéndole algunas poesías.

Gabriela también escribió sobre la educación y el niño, donde su inspiración se elevó aún más en esa ciudad. Ella luchó para que en el diario se publicara una página donde contaran Crónicas de los colegios.

Entre otros cambios que se propuso fue lograr vacaciones de invierno para los niños.Gabriela siempre realizaba visitas a cárceles, hospitales y poblaciones, aconsejándoles y ayudándoles. En el invierno de Magallanes logró el título de su libro "Desolación".

Su secretaria Laura Rodig cuenta que el 7 de abril de 1919, el día en que Gabriela Mistral cumplía treinta años, le obsequió algo muy curioso. Cuarenta libretas de tapas firmes y flexibles, donde Gabriela les fue dando a cada una un destino. Escribió sobre: Los ríos de Chile, Los pájaros de Chile, Yerbas Medicinales, etc. .A Gabriela le gustaba todo en Punta Arenas, menos el frío. Pero tuvo que partir de nuevo. El 30 de Marzo de 1920 hizo entrega de su cargo, y el 5 de Abril se embarcó en el vapor Orcoma. 

Temuco, Santiago y ¡Adiós!. 

En el Otoño de 1920 el recuerdo pertenece a un adolescente llamado Ricardo Reyes, aunque conocido como Pablo Neruda. Se frecuentaban muy pocos pero eran buenos amigos. Ella le dedicó algunos libros donde trataban sobre su familia.

También fue acusada por un senador de la zona por "meterse en la política". Muchas veces Gabriela salía junto a su secretaria a recorrer la ciudad, donde fueron espectadoras de grandes incendios forestales. Entre otros amigos tenían a Augusto Winter, poeta ecológico.

Gabriela al escuchar un día en la calle una grosería a una mujer embarazada, se le ocurrió dedicarles poemas a las madres.

Gabriela ya no quiere permanecer en Temuco. En Santiago se ha fundado un Liceo de Niñas. Pero se ha dado cuenta que no tiene título profesional.

Sabemos que fue fundadora del Liceo Nº6 el 14 de mayo de 1921. Se creó una polémica.Ella no sintiéndose cómoda ahí se retira. Pero sigue dedicándoles cartas a sus alumnas. No lo hace como una profesora, sino como una madre chilena, porque en la distancia, todas llevan el apellido de la patria. 

De Chile a México: 

Más tarde, José Vasconcelos, Ministro de Educación de México, la invita a colaborar a la gran reforma educacional de su país. El 22 de junio de 1922 se embarca en Valparaíso junto a su secretaria.Las reciben muy gratamente. Le asignan como secretaria a Palma Guillén.

Con su llegada fue fundada una escuela en México. También fueron asignados con el nombre de Gabriela Mistral calles, estatuas, bibliotecas, etc. .Con el cambio provocado en México, Gabriela diría que en este país tuvo tiempo de descanso.Ganó una popularidad, tanto que asistió al Congreso de Campesinos, en el anfiteatro de la Universidad como incógnita. Pero en medio de la asamblea alguien la descubre y la hace pasar al escenario. Entre los campesinos, una voz grita pidiendo darle un abrazo a Mistral. Ella muy contenta hace el gesto de las manos cruzadas.

En 1921 el prestigioso profesor Federico de Onís había dado una conferencia sobre la poesía de Mistral en el instituto de las Españas, de Nueva York. Este nombre no era conocido, aquí se escuchaba por primera vez, mandándose a publicar un libro de ella. Gabriela no estaba muy convencida, pero el poderoso paisaje magallánico había sembrado en la naturaleza la desolación de su alma.

El libro apareció en Nueva York en 1924. También habían variado las ediciones: Vida, La Escuela, Infantiles, Dolor, Naturaleza, Prosa escolar-cuentos.Casi todos los libros que publicaba lo hacía en el extranjero, donde empezó a ser conocida en todo el mundo.En 1923 la Editorial Nacimiento publica el libro Desolación en su primera edición chilena. Este libro aparece en mayo. En junio se publica Crepusculario que trata sobre su amigo Pablo Neruda.

Ya que en Chile fueron escuchados, el rector de la Universidad de Chile, Don Gregorio Amunátegui, el consejo de Instrucción Pública le otorga el título de profesora de Castellano. 

De México al mundo: 

En mayo, en 1924, Gabriela se embarca en el vapor Patric desde México. Fue una despedida muy triste para ella. Los niños desfilan en el parque cantando las canciones de ronda de Mistral. Ella agradece al país por haberla dejado hacer lo que quiera.

Gracias a Gabriela ahora los escritores chilenos reciben becas para sus estudios.

Ya e 1924 ha pasado por Estados Unidos y desde allí embarcarse a Europa.

Más tarde Gabriela escrito, dijo: "Todo lo que yo se, poco pero muy fértil, en mi vida, ella, Europa, me lo ha dado".

Hace un mes ha dejado América, diciendo: "La diferencia del Mediterráneo con ellos es la del Vino en la Copa".

En 1924 pública su segundo libro Ternura, por la Editorial Saturnino Calleja.

Ya en 1925 se regresan a América. Después de un largo viaje, arriban en Montevideo. Ya acercándose a las orillas, Gabriela observa que la gente comienza a agitar pañuelos. Ella pensaba que iba alguien importante en el barco. Pero para su sorpresa ese recibimiento iba para ella. Muy emocionada, se encierra en su camarote. Gabriela lo único que quiere es regresar a su patria.

Por ese tiempo estuvo trabajando como profesora en Paraguay. 

Tres regresos: 

En febrero de 1925 el vapor la Oropesa arribó en Punta Arenas. No fueron recibidas por nadie, solo por el viento polar.

El crítico Hernán Díaz Arrieta cuenta que Gabriela lo único que quería era ir a La Serena a ver a su madre. Más tarde parten hacia Valle de Elqui. El 15 de septiembre Vicuña la declara "Hija Predilecta", otorgándole la jubilación como profesora. 

1938: Tala. 

Gabriela Mistral, esta vez, entra por Buenos Aires, Donde ha publicado su libro Tala.Visitó Puerto Montt y Osorno. Invitada a Chillán, se desvía a Valdivia, donde descansa algunos días.

Ya que siempre recibía homenajes en todas partes, ella pidió que la dejaran pasar tranquila en cada ciudad.

El acto oficial se desarrolló el 12 de mayo, donde había salido a leer el joven profesor de matemáticas del Liceo: Nicanor Parra, donde Gabriela Mistral lo reconoce como un verdadero poeta ya formado.  

1954: Lagar. 

En su último regreso en vida lo hace desde Nueva York, donde toma el cargo de Cónsul General de Chile, recibiendo todos los honores correspondiente a tan ilustre visita. Luego visita su ciudad natal donde se encuentra con su gente.

En su tercer viaje publica el libro "Lagar", única obra cuya primera edición fue editada en Chile en el año 1954.

El caso más notable es su libro "Poemas de Chile", publicado en 1967, después de su muerte. 

El Premio Nobel: 

La Academia Sueca fue la encargada de otorgarle el Premio Nobel de Literatura de 1945, encontrándose Gabriela en la ciudad de Petrópolis. Esta noticia no fue recibida con tanta alegría ya que se encontraba afectada por el gran dolor de haber perdido a Yin Yin, el sobrino que ella había criado como su hijo, quien falleció en 1943.

Gabriela Mistral partió a Estocolmo el 18 de noviembre para recibir dicho premio. No se encontraba en perfectas condiciones de salud, pero tuvo que hacer un gran esfuerzo para llegar en buenas condiciones a dicha ceremonia, donde es recibida por funcionarios suecos y diplomáticos chilenos. El diploma es entregado por el rey Gustavo V de Suecia el 10 de diciembre, en el Palacio de los Conciertos de Estocolmo.

Allí frente al rey y el príncipe, se cumplían, una vez más, los versos de esta vate, es decir, vidente, de Montegrande: "

Y Lucila, que hablaba al río,

a montaña y a cañaveral,

en las lunas de la locura

recibió reino de verdad."  

"Una Chilena Universal": 

 Así la encontraremos instalada o de paso en Génova, Madrid, París, San José de Costa Rica, Petrópolis, Santa Bárbara, Veracruz, Nápoles, Nueva York.

Desde que ganó el Premio se intensifica Internacionalmente. En 1945 es designada Cónsul de Chile en Los Angeles, Estados Unidos y luego Santa Bárbara, donde se compra una casa con la plata del Premio.

La Asociación Bibliográfica y Cultural de Cuba le otorgaron una medalla anual a Gabriela.En Buenos Aires, la Editorial es Espasa-Calpe lanzaba una segunda edición de Ternura.

En 1946 le ofrecen otros homenajes: en París se le otorga el grado correspondiente a la Legión de Honor. En Italia es Doctor Hornoris Causa de la Universidad de Florencia. El mismo grado le otorga en 1947, en Mills College, de Oackland, California, y New Orleans la declara "Hija ilustre de la ciudad".

Entre 1948 y 1949 regresa a México, como Cónsul en Veracruz. También recibe el premio Cierra de las Américas, en 1950.

Los suecos no conocían el Premio Nacional de Literatura, y en Chile no conocían bien a Mistral. Recién en 1951 se le otorga dicho premio. Con 100.000 pesos donó libros a la biblioteca que llaman " Gabriela Mistral de Vicuña".

Los años más difíciles fueron en 1954, donde en Chile publica su libro Lagar.

Su última aparición en público lo hizo el 10 de diciembre. Vuelve a Nueva York. 

 "Ya me llama el que es mi dueño": 

Entre los amigos que la ayudaron, tenemos al escritor Germán Arciniegas, el filósofo francés Maritain y su secretaria Doris Dana.

Durante días tuvo muchas ilusiones y visiones. El cáncer de las páncreas de Gabriela la ha deshidratado. Por su grave enfermedad murió el 10 de enero de 1957. Desde Estados Unidos su cadáver fue transportado en un avión de la Fuerza Aérea a Perú. Allí paso a un avión de Chile donde regresaría a su Patria.

La Universidad de Chile la acogió. En su Salón de Honor fue el velatorio.

Todo su pueblo fue a rendirle honores, donde no existía ningún premio. Era una cola interminable de gente, que lo único que querían era verla una vez.

El 21 de enero sus restos fueron trasladados al Cementerio General, en espera definitiva en Montegrande.

En marzo de 1960 se cumplió su sueño. En el libro Poema de Chile, después de muerta, dice: 

"Este mi segundo cuerpo

en el punto en que comienza

Patria y Madre que me dieron". 

En un vehículo en caravana va su segundo cuerpo, enterrado en un lomaje que vigila, " El punto en que comienza" su historia: 

"Porque todo lo que he olvidado

menos un valle y un pueblo.

El valle lo mientan "Elqui"

y "Montegrande", mi dueño."  

Obras de Gabriela 

En 1912 publico por primera vez un poema suyo, Tres Sonetos a la muerte, recibiendo un importante premio en los prestigiosos juegos florales de SANTIAGO. Algunos poemas como Oración a la maestra y rondas escolares comenzaron a aparecer en las principales publicaciones CHILENAS y poco a poco fueron pedidas por los medios de comunicación internacionales, hasta que finalmente se publicó su primer libro, DESOLACION, en 1922. Otras de sus obras fueron Lectura para Mujeres (1922), Ternura (1924), Tala (1932), Lagar (1954).

 Murió en Nueva York en 1957. 

Homenaje a Gabriela Mistral

Homenaje a Gabriela Mistral

Gabriela Mistral  

Su verdadero nombre era Lucila Godoy Alcayaga, y fue Premio Nobel de Literatura 1945. 

Imágenes Foto: Gabriela Mistral cuando niña, junto a su abuela paterna, Isabel Villanueva  

En el otoño de 1889, el 7 de abril, nació Lucila de María del Perpetuo Socorro Godoy Alcayaga, en el pueblo de Vicuña, actual Cuarta Región.

Lucila tenía tres años cuando su padre, Juan Gerónimo Godoy Villanueva, abandonó a la familia. Sin embargo, ella recogió de él la vocación literaria y sus admirados ojos verdes.

Petronila Alcayaga, su madre, era una mujer pequeña, de carácter muy sedentario y de gran estabilidad. Conversadora interminable, desarrolló una gran comunicación con su hija, quien más tarde recordó cómo aprendió a conocer el mundo a través de las palabras de su madre.

Petronila era ya mayor al nacer Lucila (44 años) y tenía una hija natural de 11 años, llamada Emelina, que ejerció gran influencia sobre Lucila. Petronila falleció en 1929 y Gabriela le dedicó la primera sección de su libro Tala, denominada Muerte de mi Madre. 

Primeros estudios: ¿Retraso mental? 

Lucila recibió sus primeras lecciones en casa, con su hermana Emelina, y más tarde en la escuelita de La Unión.

Su madre la envió a Vicuña para terminar la enseñanza básica; a la vez trabajaría como lazarillo de la directora.

Aprendió la primera amarga experiencia de la incomprensión: la directora le diagnosticó “retraso mental” y provocó contra Lucila escenas escolares de enorme humillación. La estrechez económica familiar y el aislamiento de la región, determinaron que su formación fuese autodidacta, guiada por su interés hacia la lectura y hacia la educación. 

Sus primeras publicaciones 

En 1904 Lucila colaboró en el periódico El Coquimbo de La Serena, utilizando diferentes seudónimos, como “Alguien”, “Soledad” y “Alma”, para sus primeros poemas publicados, como Ensoñaciones, Carta Íntima y Junto al Mar.

Los títulos elegidos para sus poemas, así como también los seudónimos con que firmó, expresaron el carácter solitario, introvertido y romántico de la joven poetisa. 

Su “don pedagógico” 

Para mantenerse económicamente, Lucila debía trabajar en diversos lugares. Además de escribir sus versos, se em-pleaba como ayudante de profesora en liceos. A los 15 años comenzó a trabajar en un liceo de La Compañía, cerca de Vicuña.

Como maestra se destacó bastante rápido. Su entusiasmo, su fantasía y la facilidad de comunicación con sus alumnos la caracterizarían como poseedora de un “don pedagógico”. 

Romeo Ureta

En 1906 ya trabajaba como maestra en la escuelita de La Cantera. Allí conoció a Romeo Ureta, un empleado de Ferrocarriles. Él ha sido conocido como uno de los grandes amores de Lucila Godoy, incluso, como protagonista de algunos de sus poemas. Su vida quedó profundamente marcada en la de Lucila debido a que, en 1909, él se suicidó.

Alone dijo: “Ese amor y la herida que le causó la muerte pueden considerarse el germen de todo lo demás, incluso del Premio Nobel”. 

Continúa perfeccionándose 

En 1908 Lucila figuró en la antología Literatura Coquimbana de Carlos Soto Ayala. Mientras escribía, en 1910 rindió examen en la Escuela Normal de Santiago y fue profesora primaria en Barrancas.

En 1912 se trasladó al Liceo de Antofagasta, donde enseñó Historia y además fue inspectora general. Ese mismo año fue nombrada inspectora y profesora de Castellano en el Liceo de Los Andes. 

Surge Gabriela Mistral 

Su primer gran éxito literario fuera del ámbito regional ocurrió el 12 de diciembre de 1914, cuando obtuvo la más alta distinción en los Juegos Florales de Santiago con sus Sonetos de la Muerte. A partir de entonces comenzó a utilizar el seudónimo de Gabriela Mistral. Eligió el nombre Gabriela por el poeta italiano Gabrielle D’Annunzio, que ella admiraba en esa época. Y sobre el apellido Mistral, existen diferentes versiones que lo explican: una, por el poeta Federico Mistral; y otra versión señala que Mistral proviene del nombre de un viento provenzal.

El paulatino éxito que comenzaba a rodearla fue empañado con la triste muerte de su padre en 1915. En 1917 fueron publicados 55 poemas suyos en los Libros de Lectura de Manuel Guzmán Maturana. 

Un “témpano” 

Gracias a la amistad desarrollada entre Gabriela Mistral y el matrimonio conformado por Pedro Aguirre Cerda y Juana Rosa Aguirre, él, como ministro de Educación, la nombró profesora de Castellano y directora del Liceo de Punta Arenas en 1918.

En sus versos se define a sí misma como un “témpano”. Su estado anímico se reflejó en la primera parte de Desolación (1922). Su carácter evasivo y a la vez suspicaz, así como también su extremada reserva hacia los asuntos personales, llenaron su vida de misterio. 

Un estilo inigualable 

Pero la expresión literaria de Gabriela Mistral no dejó dudas acerca de sus concepciones románticas y religiosas, a la vez que de su gran capacidad imaginativa. Fuerte y enérgico, el castellano adquirió en ella un estilo inigualable.Nuevamente como profesora y directora se trasladó a un liceo en Temuco, en 1919. 

Viaje a México 

En 1922 fue invitada a México por el Ministerio de Educación de ese país, con el fin de participar en los planes de la reforma educacional mexicana, y en la organización y fundación de bibliotecas populares. Fue muy bien recibida y apreciada.A su cooperación se respondió con varios homenajes como, por ejemplo, la denominación de un colegio con su nombre, Gabriela Mistral. En esos años ya era conocida internacionalmente.

En 1923 publicó Lecturas para Mujeres, en México. La Editorial Cervantes de Barcelona publicó una antología, Las Mejores Poesías. 

Un título merecido 

De regreso en el país, la Universidad de Chile decidió otorgarle a Gabriela Mistral el título de profesora de Castellano (1923).En 1924 se embarcó por primera vez a Europa. Publicó en Madrid Ternura, pequeño volumen de versos dedicados a los niños. Visitó Estados Unidos y otros países de Europa.Al año siguiente estaba de vuelta en Latinoamérica y recorrió Brasil, Uruguay y Argentina. De regreso en Chile, se le otorgó una pensión y jubiló como maestra. 

Delegada cultural chilena 

En 1926 participó como representante de Chile, en el Instituto de Cooperación Intelectual de la Liga de las Naciones en Ginebra. Fue nombrada secretaria de una de las Secciones Americanas de esa misma organización. También estuvo en Suiza en un Congreso de Educadores en Lucarno (1927).Al año siguiente asistió al Congreso de la Federación Internacional Universitaria de Madrid como delegada de Chile y Ecuador. Meses después le fue asignado un cargo en el Consejo Administrativo del Instituto Cinematográfico Educativo. 

Recorre América 

Viajó a Estados Unidos en 1930. En establecimientos educativos de ese país llevó a cabo actividades pedagógicas, como seminarios para la secundaria. Un año después recorrió algunas naciones centroamericanas y antillanas, donde continuó con cátedras sobre literatura. En la Universidad de Puerto Rico desarrolló una charla sobre literatura hispanoamericana. Además realizó otras conferencias en La Habana y en Panamá. 

Carrera consular 

En 1932, Gabriela Mistral fue designada cónsul particular de libre elección, trasladándose a Génova. Una vez que declaró su posición antifascista, dejó su cargo. Pero en 1933 fue incorporada al mismo en Madrid y después en Lisboa.

Por su importante cooperación en actividades culturales, y su gran desempeño consular, en 1935, bajo el gobierno de Alessandri, se le designó cónsul de elección con carácter vitalicio, por Ley del Congreso del 4 de septiembre de ese año. 

Literata prolífica 

En forma paralela a su carrera consular, trabajaba como colaboradora en El Mercurio de Santiago, Crítica de Buenos Aires, El Tiempo de Bogotá, El Universal de Caracas, y en el Puerto Rico Ilustrado. En 1936 viajó a Oporto y después a Guatemala como encargada de negocios y cónsul general. Viajó por Sudamérica con intervalos hasta 1938.

A Gabriela Mistral le impactó la Guerra Civil española. La racaudación que se obtuvo por la publicación de Tala en Buenos Aires (1938) fue destinada a instituciones que albergaron a niños españoles durante la guerra.Entre 1940 y 1941 continuó con su trabajo consular. Estuvo en Niterol, Brasil. Luego se estableció en Petrópolis, en las montañas, a 75 kilometros de la capital.

El 14 de agosto de 1943 Juan Miguel, su sobrino Yin-Yin, hijo de Emelina, se suicidó. Fue su peor tragedia, ya que el joven de 17 años había sido adoptado por ella como un verdadero hijo. Viajaba siempre a su lado. 

Premio Nobel de Literatura 

El 15 de noviembre de 1945, cuando la mujer no votaba aún en nuestro país, Gabriela Mistral se convirtió en la primera poetisa y literata hispanoamericana galardonada con el Premio Nobel de Literatura. El 18 de noviembre viajó a Estocolmo a recibir esa distinción de manos del Rey Gustavo de Suecia, el 10 de diciembre de 1945. 

Más reconocimientos y consulados 

Tras recibir el Premio Nobel, Gabriela Mistral continuó sus labores consulares. En Estados Unidos asumió el Consulado de Los Ángeles, y después en Santa Bárbara. En 1947 recibió el título de doctor honoris causa del Mills College, Oakland, California. Volvió a asumir cargos diplomáticos en México en 1948, en Veracruz.

En 1950 se le distinguió con el Premio Serra de Las Américas. Posteriormente viajó a Génova y a Nápoles, donde asumió otro período consular. En 1953 regresó a Estados Unidos, como cónsul en Nueva York. Ese año participó en la Asamblea de las Naciones Unidas representando a Chile. 

Premio Nacional de Literatura 

En 1951 Chile le concedió el Premio Nacional de Literatura. Cinco años después, 1956, tras una estadía en el extranjero, se le organizó un homenaje oficial. Ese mismo año publicó Lagar, reconocido como su obra de madurez.

Afectada de cáncer, Gabriela Mistral falleció el 10 de enero de 1957 en el Hospital General de Hampstead, en Nueva York. Sus restos fueron traídos a Chile el 19 de enero. Actualmente, yacen en el pueblo de Montegrande, en la IV Región. 

Obras 

Entre las principales obras de Gabriela Mistral están: Sonetos de la Muerte, 1914; Desolación, 1922; Lecturas para Mujeres, 1923; Ternura, 1924; Nubes Blancas y Breve Descripción de Chile, 1934; Tala, 1938; Antología, 1941; Lagar, 1954; Recados Contando a Chile, 1957; y la obra póstuma Poema de Chile, 1967.Y algunos de sus poemas más conocidos son: Piececitos de Niño, Balada, Todas Íbamos a ser Reinas, La Oración de la Maestra, El Ángel Guardián, Decálogo del Artista y La Flor del Aire. 

Comenzó la XII Feria Provincial del Libro en Río Gallegos - Homenaje a Gabriela Mistral

Comenzó la XII Feria Provincial del Libro en Río Gallegos - Homenaje a Gabriela Mistral

Stand Gabriela Mistral Representa a CHILE

LA PROSA DE GABRIELA MISTRAL,
O UNA VERDADERA JOYA DESCONOCIDA

Por Marie-Lise Gazartan-Gautier
St. johns University
Jamaica, New York

Gabriela Mistral murió hace ya treinta y tres años.  Estoy recordándola, alta, majestuosa, a la vez humilde y altiva, acariciando y arrullando con su mirada y su voz de profeta de América todo lo que la rodeaba.  Que viviese en Lisboa, Madrid, México, Nueva York, Petrópolis, Rápallo o el sur de Francia, el aire que respiraba y el lenguaje que hablaba eran los del continente americano; sus pensamientos giraban en torno a su gente, sus pueblos, su flora, su fauna.

Gabriela era la voz de América, la cantadora de sus mares y de sus montañas, la que sabía dialogar con cada uno de los pliegues de la Cordillera de los Andes, que había probado sus frutas y congeniado con ellas desde Puerto Rico hasta la Tierra del Fuego.

Los dichosos como yo que la visitábamos cada fin de semana, y que casi convivimos con ella, no podemos olvidarnos nunca del encanto de sus conversaciones que se volvían monólogos y hacía que todo alrededor suyo se transformara en algo especial, algo divinizado.  La mesa se volvía árbol; el árbol, Padre o Amado; el pan, hostia; todo cobraba un valor íntimo, maravillosamente personal.  Oírla hablar era como hacer un viaje a Monte Grande, el pequeño pueblo del Valle de Elqui, encaramado en la Cordillera de los Andes, donde hoy reposa y al que estaba tan apegada durante su vida, como si fuera un paraíso terrenal.

Su prosa, no cabe duda, es lo que más se acerca a su manera de hablar y su modo de ser.  Refleja sus preocupaciones sociales y educacionales, sus gustos literarios y artísticos y, por encima de todo, su concepto de la belleza, con raíces profundamente bíblicas.  A lo largo de su vida demuestra una hermandad con escritores que, como ella, sienten esa misma inquietud y preocupación por la humanidad.  Es preciso poner de relieve la afinidad con Chocano, Dante, Darío, Maritain, Martí, Nervo, Rodó, Romain Rolland, Tagore y Tolstoi.  Mujer del siglo veinte, encuentra en la Edad Media y en los Evangelios las cualidades espirituales que necesita para encaminarse hacia la obra.

Poco se ha escrito sobre la prosa de Gabriela Mistral y, sin embargo, aquella obra que durante tanto tiempo anduvo diseminada por el mundo en periódicos y revistas es tan valiosa como su poesía.  Recuerdo que Luis Alberto Sánchez, el antiguo Vicepresidente de la República del Perú, solía decirme, cuando era mi profesor en Columbia University, que para él aquella obra menos conocida de la poetisa chilena era una verdadera joya.

Se puede dividir la prosa de Gabriela Mistral en tres etapas, con la excepción de la prosa epistolar que abarca todas las épocas y representa una fuente inagotable de riqueza.  La primera corresponde a los años 1904-192 1; la segunda, a los años 1922-1934; y la tercera va de 1935 a 1957, año de su muerte.

La primera etapa, compuesta de prosa poética y de poemas en prosa, tiene un propósito pedagógico y brota de una fuente sumamente religiosa.  En ella se ve una fuerte influencia bíblica del Antiguo y Nuevo Testamento.  Ya en esa época inicial de creación empieza a ejercer sobre sí misma una estricta autodisciplina y vuelve sobre la obra cuantas veces le parece necesario, puliéndola, en un afán de perfección mística.  Esa costumbre iba a durarle toda la vida.  Muy a menudo cuando yo la visitaba la encontraba con un lápiz azul en la mano, corrigiendo libros publicados hace años.  Hay, por ejemplo, cuatro variantes de "La defensa de la belleza", publicada inicialmente en Elegancias, en 1913, y que luego aparece en su libro Desolación, en 1922, bajo el título de "Por qué las rosas tienen espinas".

El poema en prosa estaba muy en boga a principios de siglo y a Gabriela le atraía ese género.  Años más tarde iba a confiar, con la gran humildad que la caracterizaba, que había escogido esa forma "por pereza porque... exige menor esfuerzo y disciplina que el verso 1

Los trabajos de aquella primera época empezaron a difundirse en varios periódicos y revistas, a partir de las fechas aquí citadas: La Idea, La Serena (1909); Elegancias, París (1913); Nueva Luz, Zig-Zag y Revista de Educación Nacional, tres publicaciones de Santiago (1914); y Libros de lectura escolar (1916-1917), una colección de textos reunidos por Manuel Guzmán Maturana.

La segunda etapa empieza en 1922, año en que se publica en Nueva York, bajo los auspicios del Instituto Hispánico de Columbia University, su primer libro, Desolación.  En aquel mismo año, Gabriela Mistral emprende una serie de viajes, primero a México, donde la llama José Vasconcelos para colaborar con él en la reforma educativa de su país; luego a los Estados Unidos y a Europa.  Durante su estancia en México, aparece en 1923 su segundo libro, Lecturas para mujeres, una antología de los más valiosos escritores del mundo, con enfoque especial en lo hispanoamericano, recopilada por la poetisa chilena para la primera escuela mexicana que lleva su nombre; entre aquellos textos incluye una selección de su propia poesía y de su prosa.  Afirma que el deber del escritor es saber despertar en la juventud el amor y respeto por la familia y la patria.

A su regreso a Chile en 1925, ya como figura de amplitud internacional, sueña, sin embargo, con tener una escuela en aquel Valle de Elqui, al que tanto quería y extrañaba, y volver a ser maestra rural.  Pero bien diferente iba a ser su destino.  En 1926, el gobierno chileno la nombra representante de su país en el Instituto de Cooperación Intelectual, organización dependiente de la Sociedad de las Naciones, con sede en París.  En 1932, ingresa en el servicio diplomático con el cargo de cónsul.

Gabriela, como Santa Teresa de Ávila, se convierte en una viajera infatigable, dándose el apodo de "Patiloca".  Descubre nuevos paisajes y busca en ellos el gesto y el pálpito del subsuelo americano, al que conoce en su más diminuto detalle.  Escribe: "Otra forma de patriotismo que nos falta cultivar es ésta de ir pintando con filial ternura, sierra a sierra y río a río la tierra de milagro sobre la cual caminamos 2. por dondequiera que ejerza su puesto de cónsul, todo viajante encuentra en ella una amiga y en el consulado de Chile un hogar.

Como corresponsal de El Mercurio de Santiago, la poetisa y diplomática manda desde Europa y desde los Estados Unidos artículos con el propósito de informar, pero suele dar a esos reportajes una estampa poética.  Escribe sobre reformas educativas y agrarias, sobre feminismo y la defensa de la mujer y de los niños; exalta las grandes voces de América como Bolívar, Darío, Martí, Sarmiento; realiza entrevistas con escritores latinoamericanos que viven en París o viajan por Europa, como los hermanos García Calderón, Teresa de la Parra, Alfonso Reyes, Alfonsina Storni y José Vasconcelos, y divulga sus obras; también escribe sobre autores españoles, como, por ejemplo, Carmen Conde y Miguel de Unamuno; sobre franceses como Georges Duhamel, Frédéric Mistral, Charles Péguy y Romain Rolland; sobre indios como jagadis Chandra, Krishnamurti y Rabindranath Tagore; sobre italianos como Giovanni Papini; sobre suecos como Selma Lagerióf; sobre rusos como Gorki y Tolstoi.

Pero la prosa puramente poética, aunque forme parte del mismo impulso de enseñar, es la que tiene como propósito estimular el espiritu y levantar el alma.  Bajo los títulos de "Elogios", "Estampas", "Motivos", "Oficios" y "Semblantes", la escritora chilena alaba las figu­ras humildes que se compenetran con el verdadero sentido de la vocación, tales como los santos conocidos, y no tan conocidos, y los pequeños artesanos.  También hace un elogio de los animales como la alpaca, el faisán y la gacela y de las materias como el agua, la ceniza, el cristal, el fuego y la pizarra.  Con sus crónicas de viaje traza una geografía caminada de las regiones en que vive o por las cuales pasa, atraída por su gente y clima: Castilla, Liguria, Provenza y, dentro de su propia América, las Antillas, Argentina, Chile, de sur a norte, Ecuador, México, El Salvador y Perú.

Es preciso señalar la belleza del lenguaje con que Gabriela se expresa cuando entabla unos diálogos con los santos en sus "vidas" dedicadas a ellos.  Habla con el Cura de Ars, San Francisco de Asís, San Vicente de Paúl, Santa Teresa de Ávila y Santa Teresa de Lisieux como si fueran amigos suyos con quienes se encontrara a diario y discutiera los temas que más les atañen.  Con Santa Teresa de Ávila, por ejemplo, intercambia sus ideas sobre la grandeza y discreción de la gracia divina en el arte de escribir y la necesidad de pulir la obra.  En cada una de esas páginas resalta la personalidad profundamente cristiana de la poetisa.

Años han pasado desde que leí por primera vez el encuentro imaginario que tiene la poetisa chilena con la santa de Ávila, en un peregrinaje por la tierra árida de Castilla, en 1925.  Tan fuerte fue el impacto de aquella lectura sobre mí que, cuando se celebró en España en 1982 el cuarto centenario de la Santa, me imaginé otro encuentro entre aquellas dos grandes mujeres, donde yo me hacía testigo silencioso de aquel primer diálogo mágico. Y así terminaba mi ponencia leída en la capilla de un convento fundado en Pastrana por Santa Teresa: "Ha llegado el momento doloroso de la despedida.  Bajo lentamente de la montaña, pero con cada paso miro hacia atrás y veo todavía allá en la cumbre a mis dos andariegas, con la cara bañada de luz. ¿Serán los rayos del sol de Castilla, serán los rayos del sol del amanecer andino, o será la luz divina?, me pregunto yo.  Me siento como si hubiera estado suspendida entre el cielo y la tierra, en un espacio de tiempo sin medir" . Se ha escrito mucho acerca del lenguaje parecido de ambas mujeres, almas gemelas entregadas a Dios.

Otro hermano del alma es, sin lugar a duda, San Francisco de Asís, su santo favorito. Esa pasión por él la lleva a ingresar en la Orden Terciaria, y con el cordón franciscano está enterrada.  En San Francisco encuentra la humildad del que sabe conversar con las flores y los animales, despreciando las vanidades humanas.  Empieza a escribir los "Motivos de San Francisco", en 1923, en México y los termina en Europa, en 1926.  Pero no llega a dedicarle un "librito", como lo deseaba, para su centenario que se lleva a cabo en 1927.  En sus artículos alaba el cuerpo del santo, sus manos, sus cabellos, su cara, sus ojos, sus labios, su voz, y hasta el cordón que le ciñe la cintura: "¿Cómo será el cuerpo de San Francisco? Dicen que de fino parecía que pudiera dispersarlo el viento.  Echaba poca sombra;... apenas echaba sombra el Pobrecillo" 4.  Años más tarde, en un poema dedicado a su propia madre, la poetisa se expresa en términos casi idénticos: "Mi madre era pequeñita / como la menta o la hierba; / apenas echaba sombra / sobre las cosas, apenas..."5. Del cordón de San Francisco escribe: "El cordón de tu sayal, Francisco, es el brazo del Señor que va de tu costado a su costado. ...Poco a poco yo me voy haciendo un cintillo semejante en torno mío.  Eres tú la ceñidura que va cuajando con lentitud.  Todavía no es perfecta.  Ayúdame a cerrarla con tu mano hábil en ataduras"6.

Las mejores páginas de la escritora chilena son las que encuentran en lo divino un motivo de inspiración y que dan a lo espiritual una forma física, el alma cobra cuerpo, se vuelve tangible, ve en la Virgen María la sonrisa de su madre; pero también son las páginas que se refieren a lo humano, a lo común y corriente y que ella logra sublimar.  Tanto "La Oración del estudiante a la Gracia" como "La Oración de la Maestra" reflejan esa convivencia diaria con Dios sin Quien no sabría vivir: "Yo te invoco, Señor, Dueño de la Gracia, al empezar mi trabajo.  Entre Ella en mi aposento cerrado, y ponga sus manos sobre mí” 7.

Leer esos textos tan íntimamente suyos es como llegar a conocer a Gabriela.  Otros que de igual manera señalan sus convicciones y sus rasgos más entrañables, y que yo personalmente encuentro hermosísimos, son "Silueta de Sor Juana Inés de la Cruz" y "La Estatua de la Libertad".  En el primero, cuenta como llega a querer a Sor Juana cuando ésta se desprende de sus libros y de sus estudios para dedicarse al cuidado de sus hermanas enfermas: "...admirable la monja docta, pero grande por sobre todas, la monja que, liberada de la vanidad intelectual, olvida fama y letrillas, y sobre la cara de los pestosos, recoge el soplo de la muerte.  Y muere vuelta a su Cristo como a la suma belleza y a la apaciguadora Verdad 8

En el segundo, confiesa que quisiera despojarse de todo adorno moderno en un afán de sencillez y andar envuelta en una túnica como si viviera en la época de Cristo.  Mira con envidia a la Estatua de la Libertad porque lleva puesto un largo manto cargado de pliegues.  A Gabriela siempre le gustó el uso de vestidos largos y de una capa amplia.

Durante aquella etapa periodística como corresponsal de El Mercurio de Santiago, escribe también para otras publicaciones de magnitud internacional: Repertorio Americano, San José, Costa Rica; El Diario Ilustrado, Santiago; Revue de l'Amérique Latine, París; y Nueva Democracia, Nueva York.  Además colabora en El Boletín de la Unión Panamericana, Washington (1924); Atenea, Santiago y El Mercurio, Antofagasta (1925); Universal, México (1926); El Tiempo, Bogotá (1928); ABC, Madrid, Universal, Caracas y La Nación, Buenos Aires (1960), a partir de las fechas indicadas.

En la tercera etapa, Gabriela sigue colaborando con los periódicos y revistas ya mencionados en este breve recorrido de su prosa.  Pero también empieza a escribir para Anales de la Universidad de Chile, Santiago (1934); El Sol, Madrid (1935); Sur, Buenos Aires (1936); Revista Hispánica Moderna, Nueva York (1937); Revista Bimestre Cubana, La Habana y La Voz, Madrid (1938); Estudios, Santiago (1940); Boletín del Instituto Nacional, Santiago (1 942); Revista de América, publicación de El Tiempo, Bogotá (1 945); La Nación, Santiago y La Prensa, Buenos Aires, (1946).

En respuesta a una petición firmada por escritores como Unamuno, Ferrero, Duhamel y Maeterlinck, el Presidente de la República de Chile Arturo Alessandri Palma crea en 1935 una ley especial por la cual nombra a Gabriela Mistral cónsul vitalicio.  Ese gesto, que le proporciona una seguridad económica tan necesitada y merecida, pone fin a los momentos de estrechez que había tenido que soportar.  Durante una larga temporada, los artículos que escribía y las conferencias que dictaba fueron su única manera de ganarse la vida.

Desde Italia, España, Portugal, Brasil y los Estados Unidos donde reside y desempeña su cargo de cónsul, Gabriela siente personalmente las tragedias que destrozan a la humanidad: la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial y también vive su propia tragedia en la muerte violenta a los diecisiete años de su único sobrino Juan Miguel, en 1943.  Se preocupa con ternura por la condición en que se encuentran los niños huérfanos como resultado de la Guerra Civil y les entrega ayuda económica por medio de la publicación de su libro Tala.  Gracias a la generosidad de Victoria Ocampo, la propietaria de la Editorial Sur y amiga entrañable de todos los escritores, ese amparo financiero que les brinda se hace posible.  Con esas palabras, parecidas a las de una madre a sus hijos, dice: "Tomen ellos el pobre libro de su Gabriela, que es una mestiza de vasco, y se lave Talca de su miseria esencial por este ademán de servir, de ser únicamente el criado de mi amor hacia la sangre inocente de España, que va y viene por la Penínsu­la y por Europa entera "9

La escritora se dedica a la poesía pero sigue mandando de cualquier lugar donde esté informes sobre reformas pedagógicas y agrarias; apoya las causas de los oprimidos -entre ellas, la de los judíos- y llega a ser una defensora incondicional de la paz; recomienda libros que acaba de leer; y alaba la lengua castellana y a los que saben hacer alarde de ella.  Pero además desarrolla un nuevo género, tanto en poesía como en prosa, al que llama recado.  Se adueña de aquella antigua y popular forma de expresión oral y le da un nuevo vigor al estilizarla en un mensaje escrito.  El recado parece desprenderse del mundo mágico de sus conversaciones y gozar de la misma chispa luminosa.

A Gabriela lo que primero le fascinaba en una persona era la calidad de la voz y el don de la palabra, el saber contar cuentos y nombrar las cosas.  De su propia madre había aprendido a mentar los nombres de cada flor y cada planta, cuando de pequeña la llevaba de la mano a conocer su valle.  Y durante toda la vida solía preguntar a los que venían a visitarla por el nombre de una planta o de algún animal que se le había borrado por un momento de la mente y que le hacía falta para animar su prosa o su poesía.

Sin embargo nunca se dio cuenta de ese don de la palabra que ejercía sobre los demás y del círculo mágico que se ceñía a su alrededor.  Pero sí sabía valorar esas cualidades en los demás.  Así exalta, entre las voces que más admiraba, la de José Martí y añora el no haber podido disfrutar de ella nunca: "Yo llegué tarde a su fiesta y una de las pérdidas de este mundo será siempre la de no haber escuchado a Martí.  Amigos suyos me han hablado de su voz, pero en esto cualquier información se queda manca.  Debe haber tenido gracia de voz, si creemos a los yoghis que las vísceras mansas hacen dulce la voz" 10.

Entre los muchos recados que escribe, resaltan aquellos en que se detiene ante la belleza del mundo americano, como por ejemplo: "Recado a Monte Grande", "Recado sobre la alameda chilena", "Recado sobre la chinchilla andina", "Recado sobre el copihue chileno", "Recado sobre la Cordillera", "Recado sobre las islas", "Recado sobre Michoacán", "Recado sobre un mito americano: El 'Caleuche' de Chile" y "Recado sobre Quetzalcóatl".

En una prosa, tan personal como su poesía, evoca la fuerza que a veces ejerce el mar o la montaña sobre ella, como si estuviera hablando del amor que un hijo siente por un padre o una madre y que fluctúa según los sentimientos de cada momento.  Dice en "Marineros chilenos": "Los contadores de pueblos suelen darnos a la Centaura de piedra como nuestra pedagoga única.  Yo soy de los que creen que es el Gran Tritón quién más puede y obra sobre nosotros..."' 11. Pero en otra parte, escribe: "Las bellezas de la montaña resultan muchísimo más variadas que las del mar.  Corre por el planeta el lugar común de la ‘monotonía de la montaña' y no hay tal: ella cuenta, como la iglesia sus fiestas jerárquicas, medianas, grandes y menudas solemnidades, algunas realmente sobrenaturales"12. A veces el mar es el que sale ganando, a veces es la montaña, con cada una de sus piedras, pero también puede ser el valle, con sus flores y árboles o la llanura con su trigo, al que califica de "cereal Santo".  En todo instante personifica a la naturaleza, suaviza sus facciones y le da una presencia divina.

Cuando en 1945 recibe el primer Premio Nobel de Literatura de su continente, lo acepta en nombre de Hispanoamérica; cuando el Papa Pío XII le concede una audiencia, le ruega que rece por los indios de América; y cuando se le otorga en Chile el Premio Nacional de Literatura en 1951, pide que el importe de aquel galardón sea repartido entre los niños de su Valle.

La poetisa / periodista / diplomática es ante todo una maestra rural que cuida del porvenir de su pueblo como si fuera la madre de veintiún hijos.  Se empeña en que cada uno lea lo mejor de América y de España, sin olvidarse de los clásicos y de los grandes escritores europeos y norteamericanos, y que aprenda a respetar el idioma como si se tratara de un amigo.  Quiere que la juventud conozca el hechizo de la lectura y, en un mensaje leído en la inauguración de una biblioteca veracruzana en 1950, compara esa dicha a "un vivero de plantas frutales", "un lindo coro de voces" y "un pequeño campo de guerrillas".  Dice: "Las bibliotecas que yo más quiero son las provinciales, porque fui niña de aldea y en ellas me viví juntas a la hambruna y la avidez de libros" . 13

A partir de 1953, Gabriela Mistral representa a Chile en el séptimo y octavo períodos de sesiones de la Comisión de la Condición jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas.  Uno de sus últimos discursos fue el que se leyó el 10 de diciembre de 1955 con motivo del séptimo aniversario de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.  Así se expresa ella: "...En ninguna página sagrada hay algo que se parezca al privilegio y aún menos a la discriminación: dos cosas que rebajan y ofenden al hijo del hombre" 14 . Entre sus amistades contaba con la del entonces Secretario General de las Naciones Unidas, Dag Hammarskjöld, otro gran defensor de la paz.

En los últimos años de su vida, Gabriela escribe pocas páginas en prosa.  Se entretiene elaborando un largo poema narrativo, su Poema de Chile, en el que canta en un diálogo íntimo la geografía de su tierra.  Pero también se recrea escribiendo cartas y encuentra solaz en ese modo de comunicación.  Su prosa epistolar es uno de los testimonios más auténticos de su personalidad y tal vez el que más se acerca al mundo mágico de sus conversaciones.  Abarca las tres etapas de su producción literaria, desde su primera carta a Rubén Darío en 1912, firmada Lucila Godoy, en la que insiste en la autenticidad de su obra ("a saber, un cuento original, mui mío, i unos versos, propios en absoluto") 15 , hasta tal vez la última que firmó poco antes de su muerte. Recuerdo que una tarde, cuando la visitaba en el Hempstead General Hospital, presencié una conversación entre Gabriela y Germán Arciniegas, el escritor colombiano, amigo suyo y mío, en que él le pedía que pusiera su firma a un manifiesto en defensa de la revolución húngara.  Y ella inmediatamente asintió porque quería que con su nombre se hiciera más fuerte la lucha por la paz.

La correspondencia que lleva a lo largo de la vida es abundante y variada.  Consiste en cartas dirigidas a amigos, y publicadas por ellos o por estudiosos de su obra; cartas a colegas durante sus años como educadora y diplomática; y unas cartas abiertas escritas especialmente para la publicación en periódicos y revistas.  Muchas de ellas forman un borrador donde se traza su obra, un lienzo donde teje poco a poco trozos de prosa poética, críticas literarias, entrevistas e informes; piedra de la cual brota aspereza y ternura, humor y lecciones.

De toda su prosa epistolar se destaca un gran sentido de humildad y una sensibilidad religiosa y maternal en su visión poética del mundo.  Así escribe Gabriela en 1929 a Benjamín Carrión: "Muchos juicios he escrito y algunos me los han celebrado, pero yo sé bien que aquello no era crítica ni cosa parecida, sino pura sensación, una sensación casi física que me da a mí la lectura; eso, y no una arquitectura intelectual de la obra leída.  Yo tengo poca mente; tengo sentidos e imaginación, que sobran al crítico" 16. También escribe en una carta abierta a Norberto Pinilla, en 1941, en que hace referencias a su libro sobre ella: "Permítame servirle de alguna cosa en asuntos que no sean mi propia persona, que usted ha abultado, seguramente por la mala cosa que se llama nacionalismo" 17. Y en una carta a Augusto Arias, en 1937, acerca de su libro sobre Espejo, le da el siguiente consejo con toda confianza y cariño: "Yo le miro por encima de mi cabeza, en cuanto ha bien vivido y ha bien trabajado y bien arribado. ...Me temo una cosa: el que Ud. se nos vaya hacia la erudición.  Qué así no sea: se nos empalaría o volvería inhumano....... 18. Otra recomendación que le hace a Teresa María Llona y, que en muchas oportunidades me repite a mí, es el enfocar el estudio de los clásicos: "Yo quiero que leas muchos clásicos y que estos a tí como a mí te amenguen de cuajo el romanticismo. ¿Oyes?  Comienza por Sófocles.  Sigue con Esquilo.  Hay pasión tremenda en ellos, pero dentro de la brasa un eterno sosiego.  Yo necesito saberte anclada o clavada en las esencias del mundo y de la vida.  Las esencia, -las resinas- arden y están quietas.  Así hay que rezar, que ver al prójimo, escribir y vivir. ..."19

Ese tono íntimo conversacional que destaca en su correspondencia nos hace partícipes de su vida; es como si Gabriela estuviera charlando con nosotros de viva voz, contándonos con quién ha estado hablando, qué libro acaba de leer, y qué poema o artículo la está cautivando.  Aquellas cartas escritas a mano, con una letra generosa, la mayoría sin fecha, son como diálogos interrumpidos que había estado sosteniendo con amigos o, monólogos consigo misma, y que sigue de una manera espontánea con la persona con quien se cartea.

Vendría al caso, como colofón a este breve estudio, volver a repetir que la prosa y la poesía que cultivó Gabriela Mistral son dos formas paralelas de su arte.  Al releer su obra tanto en prosa como en verso me doy cuenta de que son ramas de un mismo árbol, dos manos extendidas hacia el mismo ideal y que me llaman para que evoque su recuerdo.  Reflejan con la misma intensidad la personalidad noble y tierna y a la vez brusca y sincera de aquella gran mujer chilena que sin ser madre supo ser la de su continente.  Una voz tallada en la piedra de la Cordillera, bañada de su luz andina y purificada en las aguas de las mares y de los ríos.

Víctor Andrés Belaúnde, el antiguo colega de Gabriela Mistral en la Sociedad de las Naciones y luego Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, honró su memoria interrumpiendo la sesión de la Asamblea, con las siguientes palabras: "Tan bella fue su prosa como su forma poética.  Quizás pudo decirse de ella lo que se afirmó de Valéry: que si su poesía era de oro, su prosa fue de diamante.  Sentimiento del misterio, amor cristiano, actitud maternal de la mujer, culto de las formas puras y castizas del idioma, amor de una América solidaria, unida a sus raíces hispanas y latinas.

En Revista de Literatura Chilena, Nº 36, noviembre 1990. Departamento de Literatura, Universidad de Chile.

 

Notas

1. Palma Guillén, "La varía poesía de Gabriela Mistral", El Nacional (México), 25 diciembre, 1949, p. 2.

2. Gabriela Mistral, Lecturas para mujeres.  México: Secretaría de Educación, 1923, p. 11.

3. Marie-Lise Gazarian-Gautier, "El encuentro de Gabriela Mistral con su Santa Teresa", en Manuel Criado de Val, Santa Teresa y la literatura mística hispánica.  Madrid: Edi-6, S.A., 1984, p. 727.

4. Gabriela Mistral, "Motivos de San Francisco", en Páginas en prosa.  Buenos Aires: Editorial Kapelusz, 1962, p. 29.

5. Gabriela Mistral, "Madre mía", Lagar.  Santiago de Chile: Editorial del Pacífico, 1954, P. 119.

6. Gabriela Mistral, "Motivos de San Francisco", en Páginas en prosa. pp. 48-49.

7. Gabriela Mistral, "La Oración del estudiante a la Gracia", Repertorio Americano (San José de Costa Rica),VIII, N" 9, mayo de 1924, p. 129.

8. Gabriela Mistral, "Silueta de Sor Juana Inés de la Cruz", El Mercurio (Santiago de Chile), 16 de septiembre de 1923.

9.  Gabriela Mistral, "Razón de este libro", Tala.  Editorial Sur, 1938.

10. Gabriela Mistral, "Los 'Versos Sencillos' de José Martí”, Revista Bimestre Cubana (La Habana), LIX, marzo-junio 1938.

11. Gabriela Mistral, "Marineros chilenos", El Nacional (México), 20 de septiembre de 1950.

12.  Gabriela Mistral,"Recado sobre la Cordillera", Repertorio Americano (San José, Costa Rica), XXXVII, 14 de septiembre de 1940, p. 290.

13. Gabriela Mistral, "Inauguración de una biblioteca veracruzana", Repertorio Americano (San José, Costa Rica), XLVI, 10 de mayo de 1950.

14. Mensaje de Gabriera Mistral en ocasión del aniversario de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por la Asamblea General de las Naciones Unidas, 10 de diciembre de 1955.

15. Carta de Gabriela Mistral a Rubén Darío, en Antonio Oliver Belmás, Este otro Rubén Darío.  Barcelona: Editorial Aedos, 1960, p. 122.

16. Carta de Gabriela Mistral a Benjamín Carrión, Santa Gabriela Mistral.  Quito: Editorial Casa de la Cultura, 1956, p. 144.

17. Carta abierta de Gabriela Mistral a Norberto Pinilla sobre la “Biografía de Gabriela Mistral”, Repertorio Americano (San José, Costa Rica), XXXVIII, 4 de enero de 1941, p. 8.

18. Gabriela Mistral, “Más sobre el ‘Espejo de Augusto Arias” Repertorio Americano (San José, Costa Rica), 31 de julio de 1937, p. 58.

19. Carta de Gabriela Mistral a Teresa María Liona, Nusta, Revista Femenina Peruana (Lima), Nº 7, enero de 1958, p. 28.

20. Asamblea ONU interrumpe sesión para honrar la memoria de Gabriela Mistral, el 10 de enero de 1957.  Documentos oficiales de la Asamblea General, XI período de sesiones plenarias, sesión 635.

Gobierno compromete urgencia a proyecto de ley para votos de chilenos en el exterior

Agencias

El gobierno le dará urgencia simple al proyecto de ley que le otorga derecho a votos de los chilenos residentes en el exterior, según informó hoy la gestora de la iniciativa la diputada del Partido Socialista (PS), Isabel Allende, luego de una reunión que tuvo con la ministra secretaria general de la Presidencia, Paulina Veloso.

Fue la propia Presidenta Michelle Bachelet quien en el discurso del 21 de mayo hizo un llamado a los parlamentarios para otorgarles este derecho.

"Señores y señoras parlamentarios: ¿por qué no nos ponemos de acuerdo de una vez por todas y le damos derecho a voto a los miles de chilenos que viven en el exterior?", exclamó la gobernantes ante el Congreso pleno el domingo pasado.

"Nosotros estamos convencidos que es un derecho; lo hacen todas las democracias modernas. Sé que la comunidad chilena tiene mucha esperanza en esto y nos ha parecido muy importante que la Presidenta lo haya planteado en su mensaje y eso me motivó a conversar con la ministra (Veloso)", admitió Allende.

No obstante, la parlamentaria del PS explicó que la secretaria de Estado, pese a comprometerse a ponerle urgencia simple, dijo que aún hay que ver la agenda legislativa y una indicación al proyecto, que se refiere al financiamiento y costo de la moción, y que modificaría la ley de Votaciones y Escrutinios.

Aunque la diputada aclaró que éste tendría un costo menor, puesto que los chilenos en el exterior votarían en consulados y embajadas, reconoció que "hay que ser rigurosos" para que no haya oposición por ese concepto.

Asimismo, mostró su confianza que la segunda semana se junio se podrá discutir en la comisión respectiva e hizo un llamado a los parlamentarios de la Alianza para respaldar la iniciativa, ya que necesita de tres quintos de los votos para su aprobación.

"Estoy convencida que si en algún momento hubo parlamentarios, sobre todo de la oposición, que se opusieron a este tema y a este derecho, hoy deberían reconsiderarlo y entender que todas las democracias modernas lo hacen, todas la democracias integran a sus comunidades", concluyó Allende.

Según el censo efectuado el año pasado por el Gobierno, en la actualidad residen en el extranjero 857.781 personas.

De ese total, un 56, 8 por ciento son nacidas en Chile y un 43,2 en el exterior.

ESTUDIANTES CREEN QUE INTENCIONES DE CONVERSAR SÓLO BUSCAN DEBILITAR EL MOVIMIENTO

Jueves 25 de mayo de 2006
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Gastón Flores

Secundarios dicen que el Gobierno no está “en buen pie” para exigirles nada
El ministro Zilic invitó este lunes a retomar el diálogo a los escolares que no están en toma ni paro. Los jóvenes están dispuestos a conversar, aunque en los términos que ellos proponen. No sólo suman colegios, sino también nuevos adeptos en el Congreso y en organizaciones civiles.


La Nación

Katerinne Pavez

El Gobierno insistió en la lógica del diálogo y el ministro de Educación, Martín Zilic, los llamó a conversar el lunes. Eso sí, sin tomas ni paros. Aun cuando no está clara la decisión final de los jóvenes, algunos de sus dirigentes piensan que la intención del ministro es debilitar el movimiento y quebrarlo, “pero no lo van a conseguir porque aunque algunos colegios asistan a la reunión del lunes, la unión permanece”, señaló César Valenzuela, vocero de la Asamblea de Estudiantes Secundarios. En tanto Julio Isamit, del Instituto Nacional, declaró que le parece improbable que con este llamado se detengan las movilizaciones, ya que el movimiento secundario está desilusionado del diálogo que ofrece el Gobierno. Gonzalo Cabrera, presidente del Centro de Alumnos del Liceo de Aplicación, señaló que “el ministerio no está en condiciones de pedirnos que paremos las movilizaciones, porque hemos dialogado hace un año y seguimos abiertos a conversar, pero tenemos todo el derecho a organizarnos... las movilizaciones no va a parar”.

Luego de una reunión de gabinete en la Moneda, el vocero de Gobierno, Ricardo Lagos Weber, señaló que lo dicho por el ministro Zilic no es un ultimátum: “Lo que ha señalado el ministro de Educación hoy (ayer) es la invitación a seguir conversando con los estudiantes. Están abiertas las puertas del ministerio y ojalá pudieran reunirse el próximo lunes a primera hora en la mañana para seguir retomando el diálogo que sí tuvo lugar en un comienzo, que permitió solucionar un par de temas importantes para los estudiantes en el financiamiento de la PSU para 60% de los alumnos con menores recursos y el tema del transporte”.

Zilic, en tanto, señaló escuetamente que “esto no es un ultimátum, se los digo con claridad”.

Los dirigentes secundarios han despertado el apoyo de sus padres, profesores, parlamentarios y la propia Iglesia Católica, que se ha ofrecido como mediadora. Los padres y el Colegio de Profesores dieron su pleno respaldo a las movilizaciones estudiantiles. Jorge Pavez entregó una carta dirigida a la Presidenta Bachelet, con el fin de exigir “una mesa para que estos temas puedan ser resueltos, porque no nos parece que el ministro de Educación haya enfrentado esta situación de manera clara y enérgica… la preocupación de todos es que se instale el debate nacional, amplio y plural de estos temas de fondo”.

De la misma línea es René Ramírez, presidente de la Asociación de Padres y Apoderados Metropolitana. “Este es un movimiento social de orden transversal, como hace muchos años no se veía en este país... aquí estamos todos, con colores políticos y religiosos distintos, lo que nos une es que la educación pública retome los niveles que alguna vez tuvo”. Ramírez criticó de paso la mirada que algunos actores han dado al tema de las demandas estudiantiles: “La misma municipalidad ha dicho que ‘los niños están en paro y eso le significa a la municipalidad pérdidas por nueve millones diarios’ y pensamos que el foco no puede estar en las pérdidas monetarias sino en las ganancias en competencias educativas”.

DC y PS piden intervención del Parlamento

Luego de una extensa reunión de casi dos horas, las directivas del PS y la DC, encabezadas por los senadores Camilo Escalona y Soledad Alvear, respectivamente, pidieron al ministro de Educación, Martín Zilic, que convoque a las Comisiones de Educación de ambas ramas del Congreso, con el fin encontrar una pronta solución al conflicto que viven los estudiantes de enseñanza media.

Alvear explicó que con esto se busca generar un proceso de diálogo con los alumnos, así como con los distintos actores del sistema educacional a fin de poder encontrar un camino de salida y abordar las demandas estudiantiles.

En esta línea, agregó que “una vez más señalamos que las demandas estudiantiles hechas a rostro descubierto, a nuestro juicio, deben ser recogidas o escuchadas, lo que no puede ser es que existan rostros cubiertos o encapuchados que en definitiva dejen a estos movimientos en una situación compleja”.


LOS ROSTROS DESCUBIERTOS DEL CONFLICTO

Julio Isamit: Dice que sus héroes son Bernardo O’Higgins y Napoleón “por la estrategia”. Reconoce que en la casa le dicen “presidente”, porque como participa en el equipo de debates del Instituto Nacional, siempre tiene algo que decir. Está en cuarto medio y con 17 años tiene claro lo que quiere hacer: estudiar Derecho o Licenciatura en Historia en la Universidad Católica. Cuenta que su familia tiene afinidad política con la derecha, pero para él, en este momento lo más importante es el movimiento estudiantil y no pretende militar en ningún partido. A raíz de una entrevista publicada en un portal de Internet en la que decía admirar a Evelyn Matthei, declaró que “nunca he dicho eso, quizás se confundieron porque nos entrevistaron a varios al mismo tiempo”. Aún así, la senadora se contactó con él: “Dijo que quería conocerme”.

César Valenzuela: Estudiante de cuarto medio del Liceo A-113, ex Confederación Suiza, dice que las ganas de ser dirigente surgieron a los diez años, gracias a una iniciativa municipal de Recoleta que buscaba formar líderes. “Era una iniciativa para crear centros de alumnos, pero nos preocupábamos de cosas simples, como regar árboles”. Cuenta que a esa edad fue elegido presidente de curso y que de ahí no paró. “Me hice conocido y comencé a frecuentar a personas que me guiaron por el camino de la dirigencia”. Así, se hizo militante de las Juventudes Socialistas, aunque, tal como su compañero del Instituto Nacional, está consciente de que esta no es una lucha política sino gremial. Sus máximos referentes son Salvador Allende y Ricardo Lagos, por eso le da risa que piensen que están en contra del sistema: “Yo admiro la obra de Lagos, pero soy crítico porque quiero mejorar”. César vive con su mamá, su abuela y sus primos en la comuna de Recoleta. Se define como “súper relajado, pero cuando trabajo soy muy alterado porque quiero que todo salga bien... Soy un poco ‘milico’ para mis cosas y mis compañeros así lo reconocen”.

Estudiante chilena y su infierno en San Salvador Atenco

Estudiante chilena y su infierno en San Salvador Atenco

VALENTINA PALMA FUE EXPULSADA DE MÉXICO TRAS VIOLENTO OPERATIVO POLICIAL DURANTE UNA PROTESTA

Foto: A comienzos de mayo una protesta de pobladores en la localidad de San Salvador Atenco terminó con un joven de 14 años muerto, más de 200 detenidos y numerosas denuncias contra uniformados por abusos. 

Documentalista estudia demandar a la policía y al Estado mexicanos, mientras intenta volver a ese país, pese a haber vivido allí una de las peores experiencias de su vida.

Francisco Ramírez

“La puerta del penal se abrió. Nos hicieron avanzar por estrechos pasillos en medio de golpes y patadas (...) En una esquina, en medio de llantos, las mujeres nos contábamos las vejaciones de que habíamos sido objeto. Una joven me mostró sus calzones rotos y su cabeza abierta llena de sangre. Otra contaba que la habían llevado en medio de dos camiones mientras la golpeaban, vejaban y decían ‘te vamos a matar, puta’. Otra joven me comentó que tal vez estaba embarazada”.

Así recuerda Valentina Palma Novoa (30 años) uno de los momentos más dramáticos que vivió tras ser detenida el jueves 4 de mayo en el poblado de San Salvador Atenco (a 40 kilómetros de Ciudad de México), en medio de una protesta.

Aunque se encontraba filmando en calidad de documentalista fue detenida, pasó difíciles horas tras las rejas, siendo expulsada al día siguiente sin una orden legal.

Pero pese a la demencial experiencia que vivió (ver recuadro), lucha por volver a México y terminar su carrera en la Escuela Nacional de Antropología e Historia.

Dice sentirse desvalida en un Chile donde no puede exhibir un título universitario. “Mi futuro acá se ve difícil: tengo 30 años y ya no soy una lola. Mi estado anímico no es el mejor. Estoy a la deriva...”, cuenta con angustia evidente.

ACCIONES LEGALES

Valentina asegura a La Nación que no está dispuesta a que la violencia sicológica y física (incluido apremio sexual) que le infligió la policía quede impune. Por ello, evalúa junto al abogado mexicano Raúl Jiménez y al chileno Eduardo Contreras, entablar una querella criminal por lesiones contra esa institución y una demanda al Estado mexicano por la expulsión.

Entre las irregularidades de la expulsión está el rechazo del recurso de amparo presentado por Jiménez el viernes 5 de mayo, bajo el argumento de que la estudiante ya no estaba en el país, pese a que lo abandonó sólo a las 23:00 horas. También que no se atendiera el reclamo del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos que, tras calificar su detención como un atentado a la libertad de expresión, pidió su liberación dado que no tenía militancia política.

En tanto, la prensa azteca confirma sus dichos. El diario “La Jornada” calificó de “concluyente” el examen médico legal que se le realizó y certificó “contusiones y hematomas en abdomen, región costal izquierda, hombro y mama derecha, así como en el pulgar y la pierna”. Ello, sostiene el rotativo, refuta al subsecretario de Población, Migración y Asuntos Religiosos de la Secretaría de Gobernación, Lauro López Sánchez, al indicar que ninguno de los extranjeros detenidos (dos españolas, una alemana y dos chilenos) “fue golpeado por la policía federal”.

INVESTIGACIÓN

Las autoridades mexicanas también investigan los sucesos. Así, la Procuraduría General de la República recibió una denuncia a nombre de siete mujeres que acusaron a la policía de maltrato, vejaciones y violación en San Salvador Atenco. El libelo sería tramitado por la Subprocuraduría de Derechos Humanos o a la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos contra las Mujeres.

El caso ya está en conocimiento del Gobierno chileno. Tras informar del recibo de una carta enviada por la madre de Valentina a la Presidenta Michelle Bachelet, desde La Moneda se explicó a la familia que los antecedentes serían remitidos al Ministerio de Relaciones Exteriores.

En tanto, la documentalista expuso su situación al ministro y jefe de Cancillería de la Embajada de México, Arturo Hernández Basave, a quien pidió información en torno a si fue expulsada o deportada, lo que modificaría el plazo en que podría volver al país. También se ha entrevistado con parlamentarios como el senador Alejandro Navarro (PS), para pedirles asesoría.


TESTIMONIO DEL HORROR

Tras volver a Chile, Valentina Palma Novoa redactó un informe sobre los dramáticos hechos que vivió y presenció. “Los escribí para no olvidar. También para denunciar la violación a nuestros derechos que sufrimos todos los detenidos y particularmente las mujeres a quienes se agredió sexualmente”, cuenta. A continuación, algunos pasajes del escrito:

8 “El 3 de mayo, tras enterarme por las noticias de la muerte de un niño de 14 años, mi condición de antropóloga y documentalista hizo que me conmoviera por lo que me dirigí a San Salvador Atenco a registrar la situación real del poblado”.

8 “En la pantalla de mi cámara veo cómo uno de los policías apunta y dispara hacia nosotros un proyectil. Cuando llegó a mi lado pude oler y sentir que era de gas lacrimógeno”.

8 “Nos subimos a la azotea (...) Un policía gritó: ¡Bájate perra! ¡Bájate ahora! (...) Un hombre ordenó que me taparan con los escudos para que no vieran como me golpeaban. (...) Me levantaron de los pelos y me dijeron ‘súbete a la camioneta, puta’”.

“En el camino fui manoseada por muchos policías (...) Con mis pantalones abajo, la camioneta se detuvo y se me ordenó bajar. Una mujer policía dijo ‘a esta perra déjenmela a mí’”.

8 (En el bus rumbo a la cárcel) “Lloré en silencio, sintiéndome sola en compañía de los otros cuerpos golpeados y pensando lo peor: que nos llevarían a quien sabe qué lugar y que ahí nos matarían y desaparecerían a todos”.

8 “Nos llegó el turno a los extranjeros del chequeo médico. Tenía moretones en los pechos, espalda, hombros, dedos, muslos y piernas. Se recomendó hacerme una radiografía de las costillas pues me costaba respirar, lo que en ningún momento se hizo”.

8 “Me preguntan mi nombre y si tengo algún alias, si conozco al EZLN y si he ido a la Selva Lacandona, que les dé nombres que puedan dar antecedentes de mí, que qué tipo de documentales me gusta realizar. Me dicen que mi amiga América del Valle está preocupada porque me había perdido mientras escapábamos. Recién en Chile me entero que es una de las dirigentes de Atenco que la policía persigue”.

“Llegamos al aeropuerto como a las 6 de la tarde (...) Le cuento a la custodia que llevo en México 11 años, que mi vida está en ese país, que nunca se me dijo que estaba pasando, que todo el procedimiento ha sido ilegal, que he sido golpeada y vejada por la policía. Me dice que le avisaron 30 minutos antes que viajaría a Chile y que notaba algo raro en el procedimiento porque normalmente antes de deportar a alguien se pasa mínimo un mes en la estación migratoria. También que ha de haber sido una orden dada desde arriba”.