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Centros Chilenos en el Exterior

EL NUEVO EMBAJADOR CON ANTECEDENTES ANTIARGENTINOS

Earl Wayne, representante
de la administración Bush,
tan imperial como los otros

Earl Anthony Wayne desembarcó en Buenos Aires como el nuevo embajador de Estados Unidos y en una semana fue recibido por cinco ministros del Ejecutivo. "Eficiencia", dijeron los medios del establishment. Dependencia, parece la verdadera explicación.
EMILIO MARÍN

Mister Wayne arribó a nuestro país el 6 de noviembre y se instaló en la embajada del barrio de Palermo contigua a la Sociedad Rural. Ya le deben haber explicado que la afinidad con la entidad de los ganaderos y terratenientes excede la cercanía geográfica, más allá de la falta de complementación de las economías argentina y estadounidense que compiten por los mercados agrícolas. Y si alguna duda chica le quedó, Luciano Miguens, presidente de la SRA, se la disipará en cualquier encuentro.

Esa tertulia no tendrá que esperar hasta el 4 de julio, cuando el elenco estable pronorteamericano de nuestro país se da cita en la embajada para festejar el "día de la independencia". Habrá varias citas previas, sobre todo ahora que Wayne en pocos días recorrió casi todo el espinel gubernamental: le faltó una reunión con Daniel Filmus y Ginés González García, y una audiencia con el presidente Néstor Kirchner.

Los demás ministros lo recibieron en tiempo récord y algunos, como Jorge Taiana, dos veces. Todos los embajadores supuestamente son iguales ante el gobierno anfitrión, pero hay algunos que son más iguales que otros. Wayne es uno de ellos porque en pocos días logró lo que no consiguen muchísimos diplomáticos que llevan años en la "Reina del Plata".

Uno de los más entusiasmados por la conversación fue Julio De Vido, quien declaró que en los próximos dos años la inversión estadounidense en energía e hidrocarburos va a llegar a los 3.000 o 4.000 millones de dólares. Para los argentinos es una mala noticia: quiere decir que Kirchner no tiene la más remota idea de nacionalizar el sector. Contra esa seguridad, sonó lógico que Wayne prometiera la injerencia de empresas de su país en el gasoducto que nos traerá más gas boliviano y en emprendimientos eléctricos. Defendió así los intereses de AES, Duke Energy y Esso, entre otras multinacionales.

Rápido para los negocios, el delegado de Bush apremió a De Vido para que Argentina adopte el sistema norteamericano ATSC para televisión digital, en detrimento de las tecnologías europea y nipona.

En la entrevista con Felisa Miceli fueron parejos los pedidos de una y otra parte. La ministra solicitó que los productos argentinos no sean excluidos del Sistema General de Preferencias para acceder libres de aranceles al mercado norteamericano. Y que EE UU ayude para que el Club de París acepte una buena refinanciación de la deuda argentina, que supera los 6.000 millones de dólares.

Negocios y ejercicios

Wayne no prometió ninguna solución a estos temas, explicando que sobre el asunto SGP tomará una decisión el Capitolio. En su comunicado de prensa subrayó que las empresas de su país "están muy interesadas en explorar otras oportunidades de inversión en Argentina". Si bien actuó con tacto, sin plantear la antipática propuesta del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) ni ofreció un Tratado de Libre Comercio, que hubiera rebotado con una negativa, el diplomático pidió a Miceli reactivar el Consejo de Inversión y Comercio Bilateral, inactivo desde 2003.

Como buen defensor de los intereses del imperio, el embajador tuvo una reunión con los representantes de las principales firmas estadounidenses en nuestro país, antes de dialogar con la jefa del Palacio de Hacienda.

En el hotel Four Seasons se entrevistó con los delegados de la Cámara de Comercio Americano Argentina (Amcham). Junto con su presidente, Juan Brochou, titular también del Citibank, estuvieron Alberto Carvalho (Procter & Gamble), Gonzalo Escajadillo (IBM), Cristian Siccardi (Cargill), Daniel Risso (Esso), Felipe Rovera (General Motors) y Rolando Meninato (Dow Química).

Esos ejecutivos tienen DNI argentino pero piensan en inglés y sueñan con dólares, de modo que tienen más lazos con Wayne que con Miceli. Y en consecuencia, le transmitieron al primero sus quejas contra los controles de precios impulsados por el gobierno y las demoras en actualizar determinadas tarifas.

Por eso el párrafo del comunicado del embajador donde se lee que las multinacionales quieren explorar "otras oportunidades de inversión" debería leerse que están interesadas en "mejores oportunidades de inversión".

Que Wayne haya comenzado por las reuniones con los titulares de Planificación Federal y Economía puede tener que ver con que domina más los temas económicos y comerciales. En los últimos seis años fue Secretario Adjunto de Estado para Asuntos Económicos y Empresariales. Su currícula asegura que tuvo a cargo "temas de finanzas internacionales, el desarrollo, la política sobre la deuda e inversiones, sanciones económicas, la política internacional sobre recursos energéticos, los diamantes de zonas en conflicto, la política comercial, asuntos de información y telecomunicación internacional, transporte y aviación internacional y el apoyo comercial y empresarial en el exterior".

¿Wayne espía?

Quien crea que el embajador es sólo un negociador comercial se llevará un fiasco. Es también un operador político, un funcionario curtido en espionaje y "lucha antiterrorista", y antiguo enemigo de la causa argentina en Malvinas, como ahora se mostrará.

Porque tiene otras tareas de la órbita política y castrense que reportar a sus jefes, el flamante embajador se vio con Nilda Garré, ministra de Defensa. A ella le planteó "la importancia del fortalecimiento de la cooperación regional y hemisférica a través de ejercicios multilaterales". Como la diplomacia es hábil en maquillar los objetivos, hay que aclarar que el visitante quiere que se reanuden los ejercicios militares en nuestro país, del tipo de "Cabañas I y II" (Ejército) y "Aguila I y II" (Fuerza Aérea) que últimamente se suspendieron. Además de la repulsa popular, esas ejercitaciones se frustraron porque el imperio pedía inmunidad total para sus efectivos y el gobierno no estaba dispuesto a tanto.

La referencia a los ejercicios no fue casual. En octubre último George Bush emitió un memorando para que el Departamento de Estado, del que depende Wayne, invite a los países latinoamericanos a volver a enviar sus oficiales a cursar en la tristemente célebre "Escuela de las Américas", ahora localizada en Fort Benning, Georgia.

Con el ministro del Interior, Aníbal Fernández, puso sobre el tapete la posibilidad de mayor cooperación en la lucha "contra el terrorismo y el narcotráfico".

Y felicitó al canciller Jorge Taiana por la política de confrontación adoptada por el gobierno nacional y la justicia federal respecto a Irán, tomando como ariete las endebles acusaciones sobre su responsabilidad en el atentado contra la AMIA.

En esas entrevistas más políticas, con Garré, Fernández y Taiana, Wayne mostró que lo suyo se limitaba a la negociación comercial, como vendieron "La Nación" y Clarín. Estos medios sólo informaron que tiene maestrías de la Universidad de Harvard, la Universidad de Princeton, la Universidad de Stanford y una licenciatura de la Universidad de California, Berkeley. Lo que se dice un académico puro.

Pero la biografía de Wayne publicada por la Dirección de Asuntos Públicos del Departamento de Estado contiene datos de los que surge un perfil muy distinto. Por ejemplo, hasta 1981 fue "analista de la política nacional e internacional de la China en la Dirección de Inteligencia e Investigación". Para los argentinos importa mucho saber que "entre 1981 y 1983 fue Asistente Especial de los Secretarios de Estado Haig y Shultz", lo que significa que fue parte de la mentirosa "mediación" del general Alexander Haig durante el conflicto de Malvinas.

"De junio de 1991 a junio de 1993, el Sr. Wayne fue Director de Asuntos de Europa Occidental en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC)", otra tarea ligada al espionaje, sigue reportando la reseña. Ese aspecto poco loable de sus funciones se refuerza con este otro antecedente: "de 1989 a 1991 fue Director de Asuntos Regionales para el Embajador Itinerante de Antiterrorismo de los Estados Unidos, cargo en que formuló y puso en práctica las normas de cooperación antiterrorista de los Estados Unidos".

Terence Todman fue el virrey, James Cheek el lobbista y Lino Gutiérrez el vendedor frustrado del ALCA. Wayne, defensor de las multis, ¿será también el espía para tratar de romper el Mercosur y separar a Argentina de Venezuela?

Escalona: no corresponden honores de Estado ante posible muerte de Pinochet

“Yo considero que no corresponden honores de Estado, por el carácter ilegítimo de su régimen" afirmo el Honorable Senador Escalona, don Camilo, y presidente del PS! según artículo publicado en La Nación con fecha 4 del presente.

Si es así, cómo es que Pinochet detenta la "Dignidad de Ex Presidente de la República" según la reforma constitucional que el Senador Escalona y parlamentarios de la Concertación aprobaron el año 2000 "con suma urgencia"?

Cómo es que Pinochet también detenta el fuero que le otorgó la misma reforma y que ha sido uno de los principales obstáculos dilatorios para llevarlo a juicio por sus crímenes de lesa humanidad y latrocinios?

Cómo es que Pinochet además distruta de una dieta mensual vitalicia equivalente a la de un Honorable Senador de la República a costas de todos los chilenos?

Cómo es que el señor Escalona rasga su toga y lanza su curul contra las paredes del Congreso protestando que Pinochet no tiene la "dignidad" que él mismo le dio cuando votó favorablemente el tal llamado "Estatuto de los Ex Presidentes de la República" en todos los trámites constitucionales en que le correspondió votar?

Vamos, senador Escalona! No sea chueco! Vaya a saludar al Ex Presidente de la República que Ud. mismo dignificó y legitimizó!

Cordialmente,

Germán F. Westphal

Sursum corda, el dictador sigue vivo

7 de Diciembre de 2006 , Diario Electronico El Mostrador.

Por  Roberto Castillo S.*

El episodio del infarto milagroso de Pinochet fue una especie de ensayo general. En medio de este ejercicio, que parece sacado de una comedia esperpéntica de Valle-Inclán, me di cuenta de que cuando se muera de verdad no me voy a poner tan contento como creía. Ya pasada la novedad inicial, lo más que voy a sentir será una especie de alivio, sentimiento apenas fronterizo con la alegría. Por cierto, no me va a dar pena, y comprendo bien a la gente en el mundo entero que saldrá a la calle a dar voces de felicidad. A lo mejor hasta yo mismo levante un vaso lleno de ironía como última funa, pero no veo razones para sumarme a celebraciones colectivas.

Claro, la muerte del general Yerba Mala tendrá sus lados positivos, no hay que negarlo. Nunca más va a poder denigrar a nadie con esas misivas milicas de sentimentalismo épico-autocompasivo que acostumbraba mandar para sus episodios vasculares o para su cumpleaños.

Su caso ya no estorbará más la conciencia de quienes han declarado, ahogados en un collar de micrófonos, eso de que "las instituciones en Chile funcionan", a sabiendas de que las andanzas judiciales de Pinochet lo desmienten. (A lo mejor me equivoco, pero me parece que en un país donde las instituciones funcionan de verdad, nadie tiene necesidad de declararlo en conferencia de prensa). Cuando se muera, Pinochet ya no seguirá dejando en vergüenza al sistema judicial y médico-burocrático que estuvo dispuesto a sostener que estaba demente o que era incapaz de enfrentar un juicio.

No es del todo malo que hayamos tenido la oportunidad de imaginarnos que, con su corazón entrando en la necrosis final, Pinochet sentirá que se va acercando al lugar sin límites, allá donde no existen cortes de apelaciones ni abogados prestidigitadores ni hospital militar. Y por último no es malo ni injusto fantasear que si de verdad existe el infierno, allá irá a parar el general, después de que se revele su última Cuenta Secreta en el juicio aquél de quien nadie se libra.

Pero considerando que lo más probable es que no exista el infierno, la muerte final de Pinochet representará una derrota. Digo su muerte final porque ha tenido varias, o tal vez la misma en varios actos. Cada una de esas muertes y resurrecciones ilustra hasta qué punto su figura ha contaminado a un país entero, al punto de que se lo identifica no sólo con el nombre de Chile sino con la configuración misma de nuestras instituciones, nuestro sistema económico y nuestro sistema político.

La muerte final será una derrota porque le llegará sin que el dictador haya respondido cabalmente ante la justicia por sus crímenes. No fue por falta de oportunidades para juzgarlo. Todos sabemos -y que esto quede muy claro para las generaciones que vienen-que la Concertación, en una serie de acciones éticamente reprobables, políticamente miopes, e históricamente vergonzosas, se aplicó para sacar a Pinochet de Inglaterra cuando estaba a punto de concretarse su juicio en España. El gobierno chileno lo resucitó y Pinochet respondió levantándose como Lázaro en la losa de Pudahuel, al son de los Viejos Estandartes.

Unos años antes, la Concertación ya había intervenido directamente para resguardar al dictador en el caso de los pinocheques. Tal vez fue en ese momento que, invocando dudosas razones de estado, la coalición de gobierno se pinchó con el virus de la corrupción y se contagió del síndrome del desprecio por la transparencia cuyos síntomas se han hecho evidentes últimamente.

Son palabras duras, pero hay que decirlas para contribuir a la honestidad del discurso público: si Augusto Pinochet muere sin ser juzgado por una corte chilena, será porque siempre contó con una protección sostenida que vino desde las esferas de gobierno. Aylwin le aguantó sin chistar el acuartelamiento sedicioso conocido como "el ejercicio de enlace" de 1991 y el "boinazo" de 1993, aparte de innumerables desaires y desacatos impensables en una democracia de verdad. Frei se tragó uno por uno y bien masticaditos los pinocheques, la primera estafa conocida de la familia del dictador, en la que la empresa fantasma de Augusto Pinochet Hiriart recibió 3 millones de dólares del ejército comandado por su padre. Bajo el gobierno de Lagos se toleró que la defensa de Pinochet continuara con sus simulaciones y sus tácticas de obstrucción judicial, lo que fue posible gracias a un Ministerio de Justicia lerdo, a un Consejo de Estado cuya presidenta llegó a defender la impresentable Ley de Amnistía, y a un Instituto Médico Legal permeable a las presiones de la realpolitik. Aun si el juicio de la historia fuera benévolo con los gobiernos de la Concertación, tendrá que reconocer que no hubo verdadera voluntad política para enfrentar el poder paralelo representado por Pinochet dentro y fuera del ejército.

La muerte de Pinochet me alegraría mucho si se diera como una liberación de verdad, si con ella nos pudiéramos sacar de encima la sombra que este hombre mendaz, corrupto y sanguinario proyecta sobre las instituciones de Chile. Me temo, en vista de lo que se ha visto en este ensayo general, que va a pasar lo contrario: esa sombra de mediocridad va a quedar inmortalizada, quemada a fuego en los muros de la polis que intentamos reconstituir con porfía pero con poca convicción y casi sin habilidad. No tendría por qué haber sido así, pero es lo que ha pasado, debido a la falta de visión y de coraje de quienes llegaron al poder prometiendo justicia y que luego ejercieron ese poder haciendo cálculos timoratos y voceando discursos fáciles sobre una reconciliación artificiosa.

Ante la impunidad en que seguramente morirá Pinochet, cuando se muera al fin, nos queda el pobre consuelo de lo simbólico: el dictador acabará sus días sabiendo que no va a pasar a la historia como héroe de la patria, sino como cabeza del régimen más brutal y corrupto que haya tenido Chile. A pesar de que esta verdad está establecida, las "instituciones" chilenas han funcionado de tal manera que Pinochet recibió y sigue recibiendo un trato deferencial.

Ojalá la presidenta Bachelet actúe en consecuencia con sus propios dichos, descartando los homenajes oficiales y marcando un nuevo rumbo en el discurso oficial acerca del dictador y su legado. Un gobierno democrático no puede darse el lujo de rendirle honores de ninguna especie a un personaje con la trayectoria de Pinochet. Y si lo hace, no puede pretender que su credibilidad ante la ciudadanía y ante el mundo se mantenga intacta. Tampoco puede el ejecutivo darse el lujo de aceptar que le rinda honores a Pinochet un ejército que, a pesar de todo, todavía está en deuda con el legado de René Schneider y de Carlos Prats y que parece estar actuando otra vez como si no estuviera bajo la jurisdicción de la autoridad civil cuando de Pinochet se trata. En el caso de Prats, es imposible soslayar la responsabilidad del mismo dictador de la muerte de su compañero de armas y antiguo superior. ¿Si se le impide al ejército homenajear a Pinochet, se espera acaso que hagan un ejercicio de enlace fúnebre, un boinazo de luto? ¿Cuál será el miedo que tiene la autoridad civil de imponer el criterio expresado por la presidenta durante la campaña?

La recuperación de Pinochet da tiempo para reflexionar más sobre estos temas. A menudo se habla de oportunidades perdidas en la historia de nuestro país, pero esto se restringe casi siempre al ámbito económico, por ejemplo en referencia a no haber sabido aprovechar la riqueza del salitre para dar un salto adelante en el desarrollo. Habrá que meditar también acerca de oportunidades que se aprovechan o se pierden en lo cívico y en lo ético, como la gran chance que todavía tenemos de juzgar en vida a Augusto Pinochet Ugarte. Esa oportunidad se desperdició hasta ahora porque las instituciones fallaron, porque no fueron capaces de tomar conciencia de que la impunidad es una de las formas de corrupción más insidiosas y dañinas para cualquier república, y especialmente para una tan frágil como la chilena.

Arriba los corazones, sursum corda, el dictador sigue vivo. Todavía estamos a tiempo de comenzar el siglo XXI de verdad y de encarar el bicentenario con la conciencia tranquila. Que Pinochet no nos deje como herencia la corona ponzoñosa de su impunidad.

Roberto Castillo es escritor y académico.

Presidenta Bachelet recibe Premio Eloísa Díaz

Presidenta Bachelet recibe Premio Eloísa Díaz

07-12-2006

La Jefa de Estado señaló que esta distinción -otorgada por la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile- la compromete como profesional y como mujer a redoblar sus esfuerzos para hacer de la salud de todos los chilenos un eje central de las políticas de su Gobierno, así como también, a velar por una educación superior sin más barreras que el mérito y la calidad acreditada, a la altura de exigencias profesionales, científicas y humanistas de nuestro tiempo.

Foto: Eloísa Díaz fue la primera mujer en titularse como médico en Chile y una precursora en la investigación, diseño y ejecución de políticas públicas en el ámbito de la salud.

La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, fue distinguida hoy con el premio "Doctora Eloísa Díaz", que otorga la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

A la ceremonia asistieron las ministras de Educación, Yasna Provoste, de Salud, María Soledad Barría, y del SERNAM, Laura Albornoz, además de la subsecretaria de Salud, Lidia Amarales, el Rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez, y la Decana de la Facultad de Medicina, Cecilia Sepúlveda, entre otras autoridades.

En la ocasión, la Jefa de Estado agradeció el honor de recibir este premio, señalando que la compromete como profesional y mujer a redoblar los esfuerzos para hacer de la salud de todos los chilenos un eje de las políticas de su Gobierno, así como también, a velar por una educación superior sin más barreras que el mérito y la calidad acreditada, a la altura de exigencias profesionales, científicas y humanistas de nuestro tiempo.

Agregó que su compromiso es seguir abriendo el camino de la igualdad de derechos y oportunidades entre hombres y mujeres, porque todo eso –señaló- es lo que representa la doctora Eloísa Díaz, quien además de ser la primera mujer en titularse como médico en Chile, fue una precursora en la investigación y en el diseño y ejecución de políticas públicas en el ámbito de la salud.

La Mandataria añadió que la doctora Díaz representa a la universidad inclusiva, que es capaz de entender y asimilar los cambios, sobre todo porque ella fue una de las mujeres pioneras en la educación superior, no sólo de Chile, sino de toda América Latina.


 

Jefa de Estado destacó mayor participación política de los pueblos originarios

Jefa de Estado destacó mayor participación política de los pueblos originarios

Tras inaugurar una nueva plaza y museo en esta localidad de la VIII región, la Mandataria recordó que la creación de esta comuna y la de Chol Chol representan un reconocimiento a la capacidad de la comunidad pehuenche y de sus dirigentes para asumir la gestión de su propio desarrollo.

Anunció que se desarrollará un Plan de Desarrollo Productivo para el Alto Bío Bío, a partir de febrero del próximo año, que garantice los compromisos de inversión pública hasta el 2010, dé efectiva continuidad a los planes de desarrollo elaborados en el marco del Programa Orígenes y promueva la sustentabilidad productiva de las tierras entregadas.

Foto: La Mandataria reiteró también su compromiso en adherir a la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, e impulsar activamente la aprobación por el Congreso del Convenio 169 de la OIT.

 

La Presidenta de la República, Michelle Bachelet, encabezó este mediodía la celebración del segundo aniversario de la comuna del Alto Bío Bío, en la octava región, ocasión en la que inauguró además la nueva plaza y museo de la localidad.

Acompañada por el ministro de Obras Públicas, Eduardo Bitrán y por la subsecretaria de Desarrollo Regional, Claudia Serrano, además de autoridades y parlamentarios regionales, la Mandataria recordó que la creación de las comunas de Alto Bío Bío y Chol Chol, representan "un reconocimiento en nuestra patria a la capacidad de las comunidades pehuenches y de sus dirigentes para asumir la gestión de su propio desarrollo", afirmó.

Agregó, además, que "éste es un ejemplo de cómo han ido cambiando las cosas en nuestro país, de cómo crece cada día la representación y el reconocimiento de los dirigentes indígenas en el sistema político y también en la vida cultural y el desarrollo económico del país".

En este contexto añadió que estas comunas, lideradas por autoridades indígenas, tienen un tremendo desafío: demostrar que el desarrollo intercultural es posible. "Mujeres y hombres de nuestros pueblos originarios alcanzan espacios de representación política que no hubiésemos imaginado hace pocos años y que lo que hacen es mostrar que estamos fortaleciendo nuestra democracia, que cada comuna elige a quienes mejor la puedan representar", señaló.

 

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Wolf Biermann: Para mí ya murió el genocida Pinochet

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Foto:  El cantautor alemán Wolf Biermann hablando en el Bundestag.

Aunque el ex dictador chileno aún sigue con vida, para el cantautor alemán Wolf Biermann, crecido bajo la dictadura socialista en la Alemania Oriental, Augusto Pinochet murió hace tiempos.

Pinochet acusado. Pinochet enferma. Pinochet desaforado. Pinochet recae. Pinochet en arresto domiciliario. Pinochet sufre ataque cardiaco. Una noticia parece seguir obligatoriamente a la otra. Cada paso que la justicia chilena emprende contra el déspota perece ser respondido por Pinochet y sus abogados con un nuevo parte médico que pone, aún a muchos, a temer por la vida del mandatario chileno. Por enésima vez.

 

Este miércoles seis de diciembre de 2006, la novedad era casi la misma de tantas veces: “El ex dictador chileno Augusto Pinochet seguía en franca recuperación tras un infarto de miocardio”. Pero una cosa era hoy diferente: sus fanáticos seguidores que vitoreaban la vida y obras de Pinochet en las afueras de la clínica habían desaparecido.

 

“De novedades absurdas”

 

Para Wolf Biermann, un alemán que sobrevivió las dos dictaduras alemanas del siglo XX, la nazi y la del  “proletariado”, los constantes anuncios de la gravedad y consecuente recuperación de Pinochet no son más que “novedades absurdas”, como lo dice al semanario hamburgués Die Zeit.

 

“Desde el día que en 1973 escuché que dicho militar había derrocado violentamente al presidente Allende murió para mí el fascista Pinochet”, dice Biermann al periódico alemán.

 

“Pinochet”, prosigue el crítico cantautor, “es una de esas luminarias tan democráticas como Hitler, el General Franco, Salazar, Mussolini, Stalin, Ulbricht, Nicolae Ceaucescu, Mao, Pol Pot, Castro, Kim Jong Il, Saddam Hussein, Ahmadiniyad, Bachar al-Assad, Lukachenko, Hugo Chávez y Putin”.

 

¿Y las víctimas qué…?

 

Las víctimas son la verdadera preocupación de Wolf Biermann: “Las víctimas de semejante apologética del idiotismo son los asesinados, los presos y deportados fusilados, los soldados caídos, las víctimas civiles que gritan en el infierno de la ira, que lanzan sus gritos de horror al cielo con bocas deformadas y se revuelcan de indignación en las fosas comunes de tierra ensangrentada”.  

 

Éstas son las “noticias” que le roban el sueño a Biermann. No las que “desmoralizan” cuando escucha que el “longevo sátrapa uniformado yace cual bebé en cómodo lecho en lugar de estar pendiendo de una horca”.

 

En efecto, hay quienes en Chile y otras partes entienden la indignación de Biermann. Mireya García, de AFDD, organización no gubernamental que representa a las víctimas de la dictadura de Pinochet, pone de presente la inconcebible injusticia de que, “a pesar de todos los años que han pasado, las autoridades chilenas nunca hayan sido capaces de dictar y hacer justicia a Augusto Pinochet”.

 

Poesía para un uniformado

 

Y justo en esos momentos arriba el último parte médico oficial sobre el ex dictador que hace unos días cumplió 91 años de edad: “El señor general tiene previsto continuar con ejercicios de kinesioterapia respiratoria y general, alimentación oral con régimen liviano y terapia medicamentosa en lo preventivo. El general se ha sentado en un sillón en tres oportunidades y el plan es movilizarlo solamente para sus ejercicios”.

  

"¡Estoy harto de esos! ", replica Wolf Biermann:

Estoy harto de esos / Como este hombrecito legendario

Que siempre ha sufrido y nunca ha ganado

Acostumbrado a toda suciedad

Recibe todo a saciedad

Y aún sueña en la cama con un atentado

Estoy harto de esos / Como este hombrecito legendario.

 

José Ospina Valencia

Bachelet se está pareciendo al fenómeno Lagos

Bachelet se está pareciendo al fenómeno Lagos

ROBERTO MÉNDEZ EXPLICA LOS FAVORABLES RESULTADOS PARA EL GOBIERNO DE LA ÚLTIMA ENCUESTA DE ADIMARK

El experto en opinión pública asegura que la Presidenta ha logrado que los problemas de la Concertación no afecten su liderazgo y advierte que la derecha no ha capitalizado la crisis del oficialismo por la ausencia de propuestas claras para gobernar y los enfrentamientos entre el senador UDI Pablo Longueira y el ex abanderado RN Sebastián Piñera.

-Revise infografía

La Nación

Ivonne Toro A.

Aplicada a 1.017 casos por vía telefónica, la última encuesta de Adimark ha marcado, a diferencia de lo anticipado, una recuperación en el apoyo a la Presidenta Michelle Bachelet y ha confirmado la escasa posibilidad de la Alianza de capitalizar los problemas de la coalición. Roberto Méndez, experto en opinión pública y responsable del sondeo, evalúa los resultados de la investigación sobre la temperatura de la ciudadanía.

-¿Cómo se explica el alza de cinco puntos en el respaldo de la Presidenta Michelle Bachelet durante noviembre, un mes marcado por el escándalo de Chiledeportes?

-Fue un resultado inesperado de acuerdo a las expectativas porque prácticamente todos, en el Gobierno y la oposición, creían que los problemas de corrupción que han estado en el debate durante octubre y noviembre, además de los conflictos internos de la Concertación, provocarían un daño a la evaluación de la Presidenta. Sin embargo, ha ocurrido justamente lo contrario; la Presidenta sube en noviembre cinco puntos respecto de su nivel de aprobación de octubre y se sitúa hoy en 51%, que es un resultado con un gran significado político: la figura de la Presidenta ha logrado separarse y diferenciarse de los problemas de su coalición.

-¿Cómo se ha logrado esta separación entre la figura presidencial y la Concertación?

-El tema ha sido bien manejado porque la Presidenta se ha mantenido al margen del problema, lo que ha ayudado a que la responsabilidad de las anomalías se centre en los partidos políticos y en parlamentarios. De alguna manera ella aparece por encima de estos conflictos que afectan a senadores, diputados y ex funcionarios de Gobierno que aparecen involucrados en las anomalías. Probablemente otro factor que influye es que la gente asocia las irregularidades que se investigan con problemas heredados de la administración anterior, ya que mucho de ellos efectivamente se originan en el Gobierno pasado.

-En julio, tras las movilizaciones de los estudiantes, Bachelet obtuvo su evaluación más baja. ¿Qué influye en que frente a otra crisis, como la de la corrupción, la percepción de la población sea diferente?

-La crisis de los secundarios tuvo un tremendo costo que significó una baja en la adhesión a Bachelet de más de 18 puntos, porque el movimiento de los escolares generó mucha simpatía en la opinión pública, a lo que se unió que La Moneda manejó el asunto en forma vacilante, primero de un modo muy amistoso y luego con represión policial. Eso fue muy mal evaluado por la opinión pública. La Presidenta se involucró mucho en ese conflicto. Ella llevaba pocas semanas de mandato y hubo errores en La Moneda al hacerla aparecer retando a escolares, a Carabineros y al mismo gabinete. Luego está el hecho de que los casos de corrupción no afectan directamente a la población, se perciben más lejanos por la ciudadanía.

-¿Hay también un fortalecimiento del tipo de liderazgo de Bachelet?

-Si uno analiza la conducta de la Mandataria, ella se ve más segura, más relajada, menos envuelta emocionalmente en la cuestión. Ese estilo informal que ella tiene ha sido bien evaluado, en este caso, por la gente. Se percibe un buen funcionamiento del estilo de la Presidenta. Bachelet se está pareciendo al fenómeno Lagos, donde el costo del escándalo MOP-GATE se lo llevó la “clase política” y el ex Mandatario apareció como un estadista que está más allá de los conflictos. La Concertación, por las peleas entre los partidos y entre los parlamentarios, ha concentrado el meollo de la tensión.

-¿Por qué la derecha no ha logrado un repunte fuerte en momentos en que el oficialismo atraviesa por un conflicto importante?

-Es verdad que la oposición debería haber capitalizado mejor los conflictos de la Concertación. Creo que la falta de propuestas y la descoordinación que han mostrado los partidos de la oposición han impedido que esto ocurra. Hay una ligera tendencia a mejorar por parte de la Alianza, pero es muy marginal, mucho menor de lo que uno esperaría luego de semanas de problemas en la coalición gobernante. Hay un problema de liderazgos no definidos y de ausencia de una propuesta clara respecto de lo que significaría un Gobierno de la Alianza. La oposición está en deuda en ese sentido. Esa falta de propuestas hace que no se capitalicen las debilidades del oficialismo y que finalmente pierda toda la clase política. Esta encuesta no logra captar el costo para la Concertación en forma independiente del Gobierno, porque lo nuevo de esta encuesta es que la gente los percibe como entes distintos. Separa a la Presidenta y a sus colaboradores de los parlamentarios oficialistas, de la Concertación, pero la derecha no ha salido ganando.

-Usted mencionó que faltan liderazgos en la Alianza. ¿Qué pasa entonces con Pablo Longueira y Sebastián Piñera?

-Son liderazgos importantes que se las han arreglado para anularse mutuamente en vez de hacerse crecer. Ellos cuando se agreden como en el último tiempo reviven los conflictos más duros de la derecha del pasado. Hace falta una renovación de dirigentes. Hay una necesidad de nuevos rostros. Limitar el número de reelección de parlamentarios es algo que la política requiere con urgencia. LN

LA REACCIÓN DE LA MONEDA

“Estamos trabajando en forma seria, responsable, no populista, pero convencida de que para eso estamos. Ser Presidenta de Chile es trabajar para mejorar la situación de cada uno de nosotros (…) El Gobierno está trabajando fuertemente por resolver los problemas del país, los desafíos que tenemos, por dar la batalla contra la corrupción, por la probidad”, destacó la Presidenta Michelle Bachelet al ser consultada por la positiva evaluación que hizo la ciudadanía de su gestión durante el mes de noviembre.

En el palacio gubernamental, el ministro portavoz, Ricardo Lagos Weber, acotó que la gente ha valorado el liderazgo de la Jefa de Estado: “He visto a la Presidenta Bachelet en acción, tomando decisiones en estos nueve meses de Gobierno y, en consecuencia, creo que ella ha sabido conducir lo que han sido las distintas decisiones que se han tomado en estos nueve meses”.

Crisis boliviana tensiona Cumbre Sudamericana

Crisis boliviana tensiona Cumbre Sudamericana

GRUPOS OPOSITORES AUMENTAN MEDIDAS DE PRESIÓN MIENTRAS PRESIDENTE MORALES DENUNCIA PLANES DE SABOTAJE

Huelgas de hambre, secuestros, demandas de fidelidad y promesas de seguridad forman parte del tenso clima político que el Mandatario boliviano no ha logrado controlar y que esperará a los once mandatarios confirmados para la reunión del bloque que se inicia mañana.

Foto: Los manifestantes demandan la fórmula de los dos tercios para aprobar la nueva Carta Magna en la Asamblea Constituyente, donde el oficialista MAS impuso la mayoría absoluta como método de votación.

La Nación/Agencias

Como una conspiración de la “derecha fascista” calificó el Presidente boliviano, Evo Morales, la huelga de hambre que llevan a cabo alrededor de 600 personas, entre ellas cuatro gobernadores, 13 senadores y cerca de 30 diputados opositores, en demanda de la aprobación de una Carta Magna de consenso por parte de la Asamblea Constituyente.

“Durante estos diez meses de Gobierno (he vivido) de conspiración en conspiración, que viene de la derecha fascista”, afirmó Morales, quien no se quedó en las acusaciones, sino que además demandó fidelidad a las Fuerzas Armadas y la policía para apoyar sus políticas económicas y sociales.

Asimismo, el Mandatario, que ha llamado de manera infructuosa a deponer las medidas de presión, sostuvo que las manifestaciones son sólo una excusa pues “de fuente confidencial, sabemos que los prefectos han resuelto, por las buenas o las malas, hacer fracasar la Asamblea Constituyente”, agregando que “seguramente quieren hacer fracasar la Cumbre Sudamericana”.

Pero mientras Morales demandaba respaldo, el clima de inestabilidad social en Bolivia parecía no menguar. Y es que a sólo horas de inaugurarse la II Cumbre Sudamericana, el férreo rechazo al oficialismo parecía no dar pie atrás.

La oposición exige que la nueva Carta Magna se apruebe en la Constituyente por dos tercios de los votos para garantizar que se adopte por consenso. Sin embargo, el viceministro de la Presidencia, Héctor Arce, sostuvo que la fórmula de “aprobación mixta” de leyes -postulada por el partido de Morales, el Movimiento al Socialismo (MAS)- da opción al disenso en temas políticos fundamentales y que, en caso extremo, la nueva Constitución será sometida a un referendo popular.

A lo anterior se suma la incesante lucha de algunas regiones por obtener su soberanía. De hecho, y como ejemplo de la demanda local, el alcalde de Santa Cruz, Percy Fernández, esbozó una idea que parece encontrar eco en la región: establecer la República Oriental de Bolivia en un escenario de confrontación, “a tiros porque esto es a la mala”.

Con todo, la administración de Morales sabe que esta manifestación no es una protesta más. Aparte de la radical postura que han asumido los huelguistas y la respuesta de los partidarios de Morales -que llevó incluso a que un grupo de indígenas tomara de rehén al gobernador de La Paz, José Luis Paredes- la asonada se da a horas de que comience en Cochabamba, la II Cumbre Sudamericana de Naciones. De ahí que Arce denunciara la “radicalización” del boicot contra el cónclave sudamericano. “Ante una voluntad de diálogo patentada por el Presidente, ¿con qué nos han respondido?: con la masificación de las huelgas, con sus intenciones de generar mayor conflicto en el país y afectar una Cumbre que no va en beneficio del Presidente Morales, de su Gobierno (sino) en beneficio de la buena imagen de nuestro país”, aseguró.

Pero el viceministro no es el único que no ve con buenos ojos la “inoportunidad” de las manifestaciones. Varios personeros de Gobierno -entre ellos, el propio Presidente Morales- han intentado garantizar el desarrollo normal del encuentro sudamericano.

La ministra de Gobierno, Alicia Muñoz, anunció que la seguridad en Cochabamba estará a cargo de al menos cuatro mil policías y un número no revelado de militares, a quienes se sumarán unos tres mil productores de coca, la base política y sindical del Presidente Evo Morales.

El anuncio de medidas extraordinarias de seguridad fue hecho mientras el canciller, David Choquehuanca, insistía en que el Gobierno esperaba reunir en la cumbre a todos los presidentes sudamericanos excepto el de Colombia, Álvaro Uribe y su homólogo argentino, Néstor Kirchner.

“Ningún presidente ha manifestado su preocupación de que esta cumbre este perjudicada por marchas o huelgas, nosotros consideramos que la cumbre es un desafío de todos”, dijo.


COMUNIDAD PODRÍA CONTAR CON SECRETARÍA PERMANENTE

El canciller boliviano, David Choquehuanca, anunció ayer que los mandatarios que participarán en la II Cumbre Sudamericana de Naciones, entre ellos la Presidenta chilena Michelle Bachelet, dialogarán sobre la implementación de una secretaría permanente que sea la “piedra fundamental” de la Comunidad Sudamericana.

De acuerdo al canciller, el documento final de la cita establecerá, entre otros puntos, la instauración de dicha instancia, la que será analizada hoy por los ministros de Relaciones Exteriores asistentes.

“Entre los documentos que estamos trabajando hasta ahora, hacen ver que posiblemente se establezca una secretaría permanente. Vamos a ver dónde va a funcionar la sede, pero ya se está hablando de instalar una piedra fundamental, no se está hablando de la unidad de Sudamérica, sino de la unión”, aseguró. Choquehuanca agregó, que otros temas presentes en la cita serán el de la integración energética y la seguridad fronteriza.

Consultado sobre el número de gobernantes que participarán en la cumbre, el canciller afirmó que once presidentes han confirmado su presencia. Como observadores, participarán México, con el subsecretario para América Latina y el Caribe, embajador Jorge Chen; y por Panamá, la ministra de Desarrollo Social, María Roquebert.

La II Cumbre Sudamericana de Naciones se inaugurará oficialmente el viernes, mientras que el sábado se desarrollarán las plenarias y los encuentros bilaterales. En tanto, Morales invitó a sus colegas a participar de la Cumbre Social que se realizará paralelamente en Cochabamba.

AUSENCIA DE KIRCHNER

El Presidente argentino, Néstor Kirchner, desistió de participar de Cumbre Sudamericana que sesionará el próximo fin de semana en la ciudad boliviana de Cochabamba, según lo informó la Casa de Gobierno de Buenos Aires.

Si bien fuentes oficiales aseguraron que “no existe un motivo especial” para que Kirchner falte a la reunión, recordaron que el Presidente argentino “nunca dijo que pensaba concurrir” a Cochabamba.

Así las cosas, la delegación argentina estará encabezada por el canciller, Jorge Taiana, su jefe de gabinete, Agustín Colombo Sierra, y el secretario de Integración Económica Americana y Mercosur, Eduardo Sigal.

Los voceros oficiales recordaron además, que Kirchner es “poco afecto” a las cumbres y sólo concurre a las de presidentes del Mercosur, porque le resulta ineludible.

“Kirchner viajó a la Cumbre Iberoamericana (hace un mes en Montevideo) porque se lo pidió personalmente el Rey de España”, explicaron.