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Centros Chilenos en el Exterior

El Chile actual y la democracia: Una perspectiva crítica

Franck Gaudichaud
Rebelión
Traducido para Rebelión y Tlaxcala por Guillermo F. Parodi

Después de la muerte del ex-dictador A. Pinochet, a los 91 años y sin que haya sido condenado por sus múltiples crímenes, varios comentaristas pronosticaron el fin definitivo de la eterna transición democrática chilena. Meses antes, la elección de la candidata de la « Concertación de partidos por la democracia », Michelle Bachelet, como presidenta de la República de Chile, fue objeto de la atención de la prensa mundial, quien veía en esta noticia la apertura de un nuevo ciclo en la vida política chilena. El presente análisis -del cual una primera versión fue escrita en francés antes de la muerte de Pinochet (http://risal.collectifs.net/article.php3?id_article=2021)- pretende reinscribir el Chile del gobierno Bachelet en el contexto de una sociedad que sigue profundamente modelada por la dictadura. Por otra parte, después de diez meses a la cabeza del Ejecutivo, este gobierno puede ser sometido a una primera evaluación crítica. Finalmente, mostraremos que la multiplicación de las movilizaciones colectivas, desde la elección presidencial podría constituir un factor esencial para la comprensión de las evoluciones recientes del Chile actual y esto en contradicción con la política neoliberal de la Concertación.

Introducción

El 11 de marzo de 2006, la socialista Michelle Bachelet prestaba juramento delante del Congreso (en Valparaíso), como nueva presidenta de la República de Chile. Sucediendo a Ricardo Lagos, es la primera Presidenta de la historia de Chile y la tercera mujer que ha sido elegida en este cargo en un país de América Latina. De regreso a Santiago, M. Bachelet quiso repetir su voluntad de encarnar la unidad nacional, " después de las divisiones del pasado ", particularmente las de los años de plomo de la dictadura del General Pinochet (1973-90).

Elegida en segunda vuelta con 53,5% de los votos, se impuso al candidato de la coalición de derecha, el multimillonario liberal y dirigente de « Renovación Nacional » (RN), Sebastián Piñera. Además de Piñera, Michelle Bachelet se distanció de los dos candidatos restantes de la contienda electoral. Comenzando por Joaquín Lavin, candidato de la UDI (Unión Democrática Independiente), católico ultra-conservador que apoyó al régimen militar y desde tiempo considerado como líder “natural” de la derecha, como lo había sido en ocasión de las elecciones presidenciales de 1999. Pero Lavin perdió su apuesta: La UDI con un 23,2% de los votos, finalmente tuvo que apoyar al favorito de RN, en el seno de "la Alianza para Chile" [1]. En la primera vuelta se encontraba además Thomas Hirsch, comprometido detrás de la bandera de "Juntos Podemos más", coalición de varias organizaciones de la izquierda extraparlamentaria dirigida por el Partido comunista chileno (PC) y el Partido Humanista (PH) [2].

La llegada a la dirección del gobierno de M. Bachelet hizo correr mucha tinta en todo el mundo. En un país reputado como conservador, ese voto masivo en favor de una mujer divorciada, agnóstica y miembro del PS dio mucho para reflexionar. Numerosos editorialistas creyeron descubrir allí una verdadera ruptura, a más de 30 años del bombardeo de la Moneda. Pero ¿qué ha ocurrido realmente? ¿Será que esta elección es un signo de que la “transición chilena” ha llegado a su “fin”? ¿A este respecto, una reflexión en términos de transición democrática será realmente el mejor medio para comprender el Chile de Michelle Bachelet? Con el fin de intentar responder a estas preguntas, nos proponemos reinsertar en su continuidad histórica las últimas elecciones, analizando al mismo tiempo algunos elementos de cambio que parecen atravesar la sociedad chilena.

La transición « pactada » de la era Pinochet y el capitalismo neoliberal


La «transiciología» y las reflexiones sobre la salida de regímenes autoritarios se han convertido a lo largo del tiempo en una disciplina de las ciencias políticas: Los “transiciólogos” se esfuerzan en describir las formas de pasaje de un régimen político autoritario a un régimen democrático representativo liberal [3]. En ese tema, América Latina es un laboratorio a cielo abierto, en el que varios países se lanzaron a procesos de “transición pactada”: bajo la presión de movimientos de oposición a la dictadura, una parte de las elites políticas civiles negociaron con la junta y las clases dominantes, una salida del régimen militar, llegando a formas híbridas, llamadas a veces - ¿de manera eufemística? - “democracia degradada” o “incierta” [4]. Son Costa Rica en 1948, Colombia en 1957 y Venezuela en 1958 los países que inauguran esa danza de transiciones desencantadas. A fines de los años setenta y durante los años ochenta, la extensión mundial de la hegemonía neoliberal reforzó estos procesos basados en una doble exclusión de los pueblos, socioeconómica y política: Procesos "en los que las transiciones “pactadas” y la adhesión a la ortodoxia neoliberal confirieron a las organizaciones políticas un carácter terriblemente excluyente: la agudización de las desigualdades y el aumento de la violencia hacen del ejercicio de la ciudadanía una ficción, mientras que el juego político se encuentra monopolizado por partidos vinculados entre ellos por pactos "[5].

Algunas décadas más tarde, la transición chilena se ubica plenamente en esta categoría, con la diferencia que en Chile, es la junta militar que se encargó de aplicar el modelo neoliberal y eso desde 1975. Sin pretender volver sobre todas las características del período, es necesario al menos subrayar el carácter “refundador” de la dictadura. El general Pinochet comprometió al país, con el apoyo de la oligarquía local y del capital transnacional, en un proyecto global, reorganizando profundamente la sociedad chilena [6]. Lo que será denominado mucho más tarde el “Consenso de Washington” (liberalización, desregulación, privatización, reducción de las atribuciones del Estado) se aplica de manera precoz en Chile, pero en un contexto de terrorismo de Estado [7]. Esta “contrarrevolución neoliberal”, que modifica el modo de acumulación y las relaciones sociales, permite además una tasa de crecimiento e índices macroeconómicos muy satisfactorios a los ojos del Fondo Monetario Internacional (FMI) (R. Agacino, 2006). La Constitución promulgada en 1980 –y vigente hasta ahora- apunta a institucionalizar ese proceso contrarrevolucionario integral y, sobretodo, prepara las condiciones para su supervivencia más allá del régimen militar. Es en ese marco que la futura “Concertación de los partidos políticos por la democracia” [8] es conducida a negociar la naturaleza de la transición con las fuerzas partidarias del régimen militar después de la victoria del “no” en ocasión del plebiscito de octubre de 1988. Basada en la exclusión de la izquierda radical (esencialmente el PC y el Movimiento de la izquierda Revolucionaria – MIR), esta “transacción democrática” permite la conformación de la “Concertación” que reúne adversarios políticos de ayer, entre otros el PS renovado y la vieja Democracia Cristiana golpista. Estas organizaciones se reagrupan para asumir la dirección del gobierno y canalizar la transición dentro del modelo neoliberal [9].

La Concertación ganó las primeras elecciones posdictatoriales (marzo 1990), después de haber negociado reformas constitucionales limitadas y haber renunciado a la convocatoria de una asamblea constituyente. El sociólogo Manuel Antonio Garretón (quien siempre ha sido abiertamente favorable a la Concertación), esta fecha cerraría la transición propiamente dicha para dar lugar a un régimen político en el que el Estado de derecho coexiste con varios poderes fácticos e instituciones heredadas de la dictadura (especialmente el sistema de elección) : el intelectual chileno avanza el concepto de un « régimen democrático con enclaves autoritarios heredados » o también de un « régimen autoritario con enclaves democráticos » (Garretón, 2006). Esta etapa abierta en 1990 estaba todavía vigente en el momento de la elección de M. Bachelet, pese a varias reformas durante los tres gobiernos sucesivos de la Concertación, que se afirma como la coalición más estable de la historia institucional chilena.

La elección de M. Bachelet: una ruptura… ¿simbólica?

« Hoy es un día importante para Chile. De hoy en adelante, podemos decir que la transición chilena ha terminado. Chile tiene una constitución de acuerdo con su tradición histórica». Así se expresaba en julio de 2005, el Presidente en ejercicio R. Lagos después de la aprobación por parte del Congreso de varias enmiendas: reducción de seis a cuatro años del mandato presidencial; eliminación de las categorías de senador designado y de senador vitalicio; restitución al poder civil de la facultad de cambiar a los comandantes de las fuerzas armadas y de la gendarmería. Tales reformas entraron en vigor el 11 de marzo de 2006 en el momento de la envestidura de M. Bachelet. ¿Será que el debate sobre la «transición democrática» está cerrado definitivamente?

De hecho, si se busca una fecha que marque el fin de esta transición, uno podría darse cuenta que siempre parece terminar… ¡para siempre recomenzar! [10]. El presidente Aylwin (DC) en el momento de suceder a Pinochet había ya anunciado el fin de la transición, opinión que ha posteriormente reiterado en ocasión de los debates en torno de la comisión Rettig en materia de derechos humanos; Eduardo Freí (DC) al término de su mandato (2000) Había también constatado el retorno de los militares a sus cuarteles y muchos observadores han visto en el arresto del General Pinochet en Londres la confirmación de tales pareceres [11]. Afirmaciones rápidamente desmentidas por la ausencia de juicio contra el ex dictador, el mantenimiento de la ley de amnistía de 1978 y el carácter parcial de la “mesa redonda” sobre las víctimas de la represión (1998). Algunos han interpretado el periodo de R. Lagos como la coronación definitiva de ese lento proceso. Además de las reformas institucionales, la Concertación destaca en su balance la reducción de la pobreza, de la que el porcentaje total pasaría de un 45,1% de la población en 1987, al 18,8% en 2003 según criterios internacionales (sobre 15,5 millones de habitantes). Insiste igualmente sobre el impacto positivo provocado por el informe Valech (Comisión sobre la tortura y la prisión política). Recordemos que esos avances parciales, reales en términos de verdad oficial pero no de justicia, son el fruto de décadas de movilizaciones de las familias de los detenidos-desaparecidos. Pese a todo, el gobierno de Lagos mantuvo fundamentalmente la táctica de la “justicia en la medida de lo posible”: Es decir una impunidad inmensa acompañada de dosis limitadas de verdad y de reparación calificada de “austera”, en nombre de la “reconciliación nacional” (Castro, 2002). Lagos intentó incluso varias veces crear una ley de “punto final”: Fue precisamente el objetivo del proyecto de ley presentado en 2003, que debió ser abandonado bajo la presión de los organismos de Derechos Humanos. Hay que señalar que esta política del perdón institucionalizado a torturadores y responsables de terrorismo de Estado no es una exclusividad de la transición chilena, puesto que la encontramos bajo distintas formas en varios países del globo (Lefranc, 2002). Pero, como lo subraya Miguel Ruiz, es solamente recordando cual fue la gestión de la Concertación en tema de Verdad y Justicia que podemos entender porque Pinochet murió como un dictador que nunca fue condenado por sus crímenes: “Amparados en la “independencia” del Poder Judicial, los gobiernos de la Concertación seguían teniendo confianza en que los juicios por la violación de los Derechos Humanos no les crearían grandes dificultades tanto a ellos como a los militares involucrados en dichas violaciones, porque no habría castigo a los culpables o ese castigo sería solamente simbólico. Así se daría cumplimiento a los acuerdos de la Concertación con el Pinochetismo y la derecha, impuesto por Estados Unidos, que contemplaban no castigar a los criminales, en particular a Pinochet” [12]. Y si Bachelet se negó a participar y organizar un funeral nacional al viejo dictador, no olvidemos que la ministra de defensa de la Concertación participó en las exequias con honores al ex comandante en jefe del ejército Pinochet…

Globalmente si uno se empeña en hacer un balance crítico de la gestión concertacionista, puede hablar de una transición democrático-liberal atrofiada, apoyada en una profundización económica pero también social del modelo neoliberal, y obtenida por una administración civil elegida en un marco institucional heredado de la dictadura (Fazio, 2005). Sin embargo, cuando M. Bachelet lanzó su campaña electoral bajo la bandera de la Concertación, se benefició de encuestas de opinión favorables obtenidas gracias a un manejo hábil de los medios de comunicación oligopólicos, de una tasa de crecimiento macro-económico de 6% para 2005 y del consecutivo apoyo entusiasta de los empresarios nacionales y del capital financiero internacional. Recordemos que esta última condición (apoyo del capital local y global) es considerada como uno de los elementos claves para la mal-denominada “gobernabilidad democrática” post-Pinochet, teorizada por Edgardo Beoninger, principal ideólogo orgánico de la Concertación [13].

Paralelamente, la nueva presidenta logró encarnar un cambio cultural relativo, en primera medida porque es una mujer. Como subrayan los analistas de las elecciones, el voto femenino parece haber marcado la diferencia en las urnas, sin que la candidatura de M. Bachelet haya sido – y de ninguna forma- la de una feminista. La actual “primer dama” instrumentalizó con brío y inteligencia un deseo nacional de revitalización de las relaciones entre la política y los ciudadanos: “los representados clamaban por una renovación de la relación política, construida sobre una mayor identificación y proximidad con sus representantes: aspiraban a reconocerse en la candidata, a ver sus pedidos representados y a ser escuchados” [14]. También podemos ver en esta elección una ruptura simbólica. M. Bachelet ha sabido imponerse (incluso contra Soledad Alvear de la DC), sin ocultar su pasado militante, que desalenta a una parte del electorado conservador de la Concertación [15]. Médica, hija de un general asesinado después del golpe de Estado, fue presidenta de la Juventud Socialista durante el gobierno de Salvador Allende (1970-1973). Durante la dictadura, su compromiso con la defensa de los Derechos Humanos le costó ser arrestada (en 1975) y torturada en el siniestro Centro de Detención de Villa Grimaldi. Por supuesto, los antecedentes mencionados están lejos de ser anodinos. Esta dimensión simbólica habría sido todavía más fuerte si se hubiese confirmado la acusación contra el general Pinochet, precisamente por los crímenes cometidos en Villa Grimaldi (acusación cerrada por la muerte del dictador). Otro punto importante es la visión institucional de M. Bachelet: Además del acento puesto en lo social, el otro eje de la campaña ha sido el de la reforma indispensable del sistema binomial, creado por la dictadura a fin de sobre representar la derecha e impedir el retorno al seno de las instituciones de la izquierda radical. Este sistema profundamente anti democrático ha sido mantenido concientemente y de manera funcional hasta la fecha por la Concertación, pese a todas las oportunidades de cambiarla. El voluntarismo reformador ha valido a la candidata concertacionista el apoyo del PC en la segunda vuelta de las elecciones, elemento no despreciable de su elección, tal como había ocurrido en la de Lagos en 1999. Queda por saber que tipo de escrutinio lo reemplazará y que saldrá de las negociaciones de cúpulas en curso entre las diversas fuerzas políticas del país. Lo más probable es que el resultado esté, una vez más, muy lejos del discurso democratizador mediático, cuando los partidos dominantes se orientan hacia una reforma a medias, que abriría una parte mínima del congreso a un escrutinio proporcional. Tal reforma utilizaría la llegada (minoritaria) del PC en el Parlamento como legitimación de una estructura institucional liberal-burguesa: o sea, reformar un poco para no cambiar nada... También, otros índices se manifestaron en ocasión de esta elección, mostrando evoluciones más estructurales en el campo político chileno (Agacino, 2006).

Entre esas tendencias remarcamos: — El PS se confirma como partido del gobierno y de gestión del sistema capitalista, poniendo en causa la existencia misma del PPD: La mayor parte de los dirigentes socialistas asumen públicamente su orientación “social-liberal” [16] — La DC está con una pérdida neta de posicionamiento político y ideológico como principal organización del país, restando -por el momento- como partido pivote del gobierno — La derecha, tanto su franja liberal como reaccionaria, busca, con más o menos de ganas, desprenderse de la imagen negativa del general Pinochet, acción que se incrementó por las última repercusiones del asunto de las cuentas del ex-dictador encontradas en el extranjero, pero que se freno bruscamente con el fallecimiento del tirano, semanas durante las cuales: en esta oportunidad, Chile apareció de nuevo dividido, donde sectores de la población y de las clases dominantes siguen mostrándose nostálgicos de la gesta autoritaria del régimen militar. Globalmente, la derecha permanece fraccionada, mientras que el voto de los sectores pudientes parece alternar entre la Concertación y la Alianza por Chile. — Finalmente, las tentativas de una parte de la izquierda extraparlamentaria de reinvertir en el campo institucional a través de la coalición “Juntos Podemos Mas” no han convencido masivamente a las clases populares, mientras numerosos militantes antiliberales y anticapitalistas critican una iniciativa destinada al fracaso, prefiriendo insistir sobre la necesaria reconstrucción del movimiento social y de una CUT bajo una orientación de independencia de clase.

El Chile de Bachelet: continuismo neoliberal y represión de las disidencias

¿Pero, estos elementos de evolución permiten por sí mismos describir un cambio de época? La respuesta es no. Basta solo recordar que, ministra de Salud, luego ministra de Defensa en el seno del gobierno de Ricardo Lagos, M. Bachelet es un “producto puro” de 15 años de Concertación. Pese a una campaña de comunicación millonaria sobre el “gobierno ciudadano”, su programa y primeras medidas políticas fueron las del continuismo, en particular en materia económica. Por otro lado, M. Bachelet no ha pretendido encarnar ninguna ruptura. La composición del primer gabinete lo confirmó, ya que si bien la paridad hombres/mujeres es una novedad, numerosos puestos claves quedaron en manos de viejos caciques de la Concertación. Y al final de los diez primeros meses de gestión, es bien lo que parece dominar. Mientras la campaña electoral estuvo fuertemente centrada en el tema de las desigualdades sociales, y cuando las promesas de los candidatos se multiplicaron, el Estado que gestiona la Concertación es un Estado reducido, enano, sin fuerzas y voluntad política para encarar las reformas sociales más urgentes y controlar el apetito cada vez más voraz de las transnacionales. Pese a un presupuesto en alza (+ 8,9%) obtenido gracias al nivel extremadamente alto del precio del cobre en el mercado mundial, la política pública de M. Bachelet se queda en los límites de la asistencia puntual a favor de los mas desheredados (¿para evitar una explosión social?) y como sostén del “libre-mercado”. Los primeros gestos de la política internacional del nuevo Ejecutivo han sido para reafirmar el anclaje de Chile como aliado estratégico de los Estados Unidos en América del Sur y a favor de un capitalismo desbocado, en el que Chile es tremendamente dependiente para la exportación de sus materias primas y recursos naturales (cobre, madera, pesca, etc.), recursos naturales que son saqueados sistemáticamente sin ninguna consideración ecológica [17].

Sin embargo los problemas no son menores comenzando por tres expedientes candentes: la quiebra total del sistema de jubilaciones por capitalización (cuya solución debía constituir una de las grandes acciones de esta presidencia) [18]; un sistema de salud que funciona a dos velocidades, dejando al borde del camino a los trabajadores más precarios; en fin, una educación municipalizada y transformada en un gran mercado por la Ley Orgánica sobre la Enseñanza (LOCE), instaurada por el general Pinochet justo antes de su partida. Frente a esto, el gobierno no se muestra ni siquiera listo para modificar significativamente el sistema impositivo del país o la escala salarial, por más que sean profundamente injustas. Lo mismo ocurre en materia de recursos minerales: pese a la discusión de eventuales royalties, el meollo de la legislación sobre la explotación del cobre será conservado, junto con la ley que legaliza –desde los tiempos de la dictadura– una verdadera alienación de este recurso no renovable en beneficio de las multinacionales y en detrimento de CODELCO (la Corporación del Cobre pública) [19]. Como lo hacía notar un reportaje del diario conservador francés Le Figaro: "Hacer frente a las 16 empresas que controlan un 80% de la economía chilena, rediseñando los impuestos y reforzando el derecho de los trabajadores queda excluido” por Bachelet. Y el proyecto de reforma previsional presentado por el gobierno en diciembre pasado acaba de confirmar estos dichos. Es cierto, la reforma permitirá que las personas mayores de 65 años que no consiguieron durante su vida reunir fondos para una jubilación gocen de una pensión de 75 mil pesos, lo que se duplicaría en el caso de una pareja. Pero, así lo anota Paul Walder, “el proyecto de reforma, que es una importante transformación en las políticas públicas orientadas a los extremos sociales, es sin duda un subsidio a los más pobres, pero también es necesario constatar que es la validación del sistema de capitalización individual, al que ha dejado intacto. Al no tocarlo, al tomar el Estado la carga social del sistema, de los márgenes del mercado – de los cuales ha liberado a este negocio- lo que también hace es consolidar el sistema de Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) como sistema único de previsión y como puntal financiero de la economía chilena” [20]. En tales condiciones, resulta legítimo dudar que el gobierno inicie importantes transformaciones estructurales en los próximos años…

En definitiva, al contrario, son algunas de las peores características del Estado chileno que están siempre en el primer plano del escenario político. Podemos citar entre otros, los varios casos de corrupción que afectan al conjunto de la clase política (como el caso “ChileDeporte”, que siguió los otros casos conocidos en la época de Lagos). Pero sobre todo resulta remarcable el tema de la dimensión de la violencia policial y represiva. Comenzando por el Sur del país donde organismos de derechos humanos denuncian desde hace años la utilización permanente de la coerción del Estado, digna del período militar, contra las movilizaciones colectivas del pueblo mapuche, pese a las promesas de M. Bachelet de ponerle fin [21]. La represión es también cotidiana en contra del movimiento sindical y en contra de toda oposición al poder patronal, cuando el núcleo del derecho laboral aplicado en este país fue escrito… por la Dictadura. Agregamos a ello la actitud del gobierno frente a las manifestaciones masivas de la juventud y particularmente cuando los jóvenes se movilizaron para rechazar la LOCE. Ya que si bien se formó una “Comisión de Consulta” (Comisión Asesora de Educación) que estuvo destinada a canalizar los descontentos, la importancia de la acción represiva de los Carabineros demuestra claramente la negativa del gobierno de considerar que se trataba de un movimiento de fondo, legitimo, democrático que entró en resonancia con un malestar social ampliamente compartido.

¿Qué democracia para Chile? El desafío de reconstruir alternativas al neoliberalismo

Más de 15 años después del fin de las dictaduras en América del Sur, la reflexión de varios analistas políticos tiende a dejar de lado la problemática de la transición para centrarse en el estudio de la “calidad de la democracia”. Pero, la primera pregunta no seria tal vez esta: ¿qué democracia para el Chile actual? (Del Pozo, 2000). Desde ese punto de vista, la reactivación del movimiento social chileno de los últimos meses es, sin ninguna duda, un hecho trascendente. Uno de los objetivos del golpe de Estado de 1973 fue justamente el de erradicar toda protesta social, especialmente la de uno de los movimientos obreros más estructurados del subcontinente. El modelo aplicado desde el golpe, condujo a la transformación del trabajador-ciudadano organizado en sujeto-individuo consumidor. Es allí donde se sitúa en parte el “mito” de la transición chilena, descrito con inspiración por el sociólogo chileno Tomas Moulian (Moulian, 1997). La metamorfosis de la cuestión social durante los últimos 30 años, productora de individualismos negativos (en el sentido del francés Manuel Castel) tiene un enorme peso en el Chile actual. El “milagro económico” de la era post Pinochet ha producido numerosas víctimas y es, más bien, un desastre social: de acuerdo con la ONU, los más de 5000 dólares del PIB per cápita ocultan a uno de los países con mayores desigualdades del planeta y el más desigual de toda América Latina. Así en el momento de hablar de “democracia” o de “democratización”, la discusión debería tratar no sólo de las instituciones sino que también de los derechos sociales de la población y justamente de su capacidad de control sobre una economía hecha de sobre-explotación del trabajo (Winn, 2004). Actualmente la magnitud del trabajo informal o precario y las desigualdades son tales que, a fines del mes de octubre de 2006, el diario oficial La Nación publicó una encuesta volviendo a criticar las optimistas cifras oficiales: Los beneficios descomunales y históricos de los principales bancos del país fueron relacionados con el hecho de que « 60% de los chilenos son pobres o extremadamente pobres » [21]. La mayoría de los chilenos deben subsistir con menos de 190 dólares (100 000 pesos) por mes, mientras que según el informe de la ONU (2005) el salario mínimo que es de 120 000 pesos « es insuficiente para proporcionar condiciones de vida dignas » a los asalariados. Además, la franja del 20% de los más pobres de la población recibe solo el 3,3% de los ingresos totales del país, mientras que el 20% más rico recibe 62,6%.

Sin embargo la apatía y la resignación parecen retroceder. Una parte de la juventud está muy activa en el seno de varios colectivos y en las grandes periferias urbanas, y si forzosamente no votan (más de un millón de jóvenes se niegan a inscribirse en las listas electorales), igualmente ejercen sus derechos ciudadanos: derecho de expresión, a organizarse y a protestar. Es así que el país vivió varios meses en una « revolución de los pingüinos » –los estudiantes de los colegios son llamados así por sus uniformes que desafió al gobierno y cuestionó directamente la herencia de la dictadura. La amplitud de esta dinámica, la profundidad de los debates y la radicalidad de las formas de acción colectiva han hecho temblar al conjunto del aparato político. Igualmente, ciertos signos hacen pensar que el movimiento obrero podría retomar su vitalidad, si –poco a poco- es capaz de unificar de manera transversal y también por rama, millones de trabajadores que se encuentran atomizados y precarizados: en 2006, y entre miles de conflictitos de tamaño menor en todas las áreas de la economía, Trabajadores Subcontratados del Cobre protagonizaron movilizaciones importantes para conseguir reajustes salariales en el marco del aumento del precio del mineral y, en septiembre, votaron la huelga los asalariados de la salud a lo largo del país, en forma combativa, frente a un gobierno arrogante. La Lucha de los Sin Casa y de los Pobladores es también ejemplar de esta ebullición social que podría surgir de nuevo.

En fin, si el Chile de M. Bachelet es el del algún cambio, lo será por lo que se desarrolla en la base de la sociedad y por la lenta reconstitución molecular de su tejido de resistencia al capital: es precisamente de la reactivación colectiva de las luchas sociales impulsada por una generación que no conoció la dictadura, que podría surgir un proceso de democratización real. Tal desafío significará, por cierto, un largo camino donde las clases populares tendrán que reinventar formas de democracia directa, recuperar para si y de las manos de múltiples burocracias la dirección del movimiento obrero y construir alternativas socialistas al neoliberalismo que sepan sacar lecciones de la historia reciente y de sus derrotas. Como lo escribió Mario Amorós, pocos días después de la muerte del viejo Dictador: “La muerte venció a la justicia, pero no a la esperanza”.

Bibliografía

— R. Agacino, Hegemonía y contra hegemonía en una contrarrevolución neoliberal madura. La izquierda desconfiada en el Chile post-Pinochet, ponencia presentada en el “Grupo de Trabajo Hegemonías y emancipaciones” de CLACSO, 30-31 enero de 2006, Caracas (ver: www.redem.buap.mx/acrobat/agacino17.pdf).

— A. García Castro, La mort lente des disparus au Chili sous la négociation civils-militaires (1973-2002), Maisonneuve & Larose, Paris, 2002.

— M. A. Garretón, “Reflexiones sobre la democratización política chilena” en Brasil y Chile. Una mirada hacia América Latina, Ril Editores, Santiago, 2006 (ver: www.manuelantoniogarreton.cl/).

— H. Fazio (y varios autores), Gobierno de Lagos: balance crítico, LOM, Santiago, 2005.

— S. Lefranc, Politiques du pardon, PUF, Paris, 2002.

— T. Moulian, Chile Actual: Anatomía de un mito, LOM, Santiago, 1997.

— J. Del Pozo, Chili contemporain: quelle démocratie?, Nota bene, Montréal, 2000.

— P. Winn (ed.), Victims of the Chilean Miracle: workers and neoliberalism in the Pinochet Era, 1973-2002, Durham and London, Duke University Press, 2004.

Notas

[ 1 ] Para tener una visión de conjunto sobre las elecciones, ver las informaciones reunidas por Christelle Pierre y Patricio Scaff: www.observatorio2006.org/chile.htm .

[ 2 ] Obteniendo sólo el 5,4%, “Juntos Podemos” se dividió en cuanto a la actitud a adoptar en la segunda vuelta.

[ 3 ] M. Dobry (dir.), “Les transitions démocratiques. Regards sur l’état de la ‘transitologie’”, Revue Française de Science Politique, Vol. 50, N°4-5, Paris, août-octobre 2000.

[ 4 ] G. O’Donnel, P. Schmitter, Transitions from Authoritarian Rule. Tentative Conclusions about Uncertain Democracies, The Johns Hopkins University Press, Baltimore and London, 1991 et O. Dabène, Amérique latine. La démocratie dégradée, Complexe, Paris, 1997.

[ 5 ] Revista Critique internationale, N°4, Paris, été 1999, p. 31.

[ 6 ] M. A. Garretón, The Chilean Political Process, Unwin and Hyman, USA, 1989.

[ 7 ] El Estado chileno reconoce actualmente de manera oficial a más de 3000 detenidos-desaparecidos y varias decenas de miles de personas detenidas y torturadas (www.derechos.org/nizkor/chile/libros/represion).

[ 8 ] La Concertación está formada por las siguientes organizaciones: el Partido Socialista de Chile, el Partido por la Democracia (PPD), el Partido Radical Social Demócrata y el Parido Demócrata Cristiano.

[ 9 ] Alfred Riquelme Segovia, « La transition démocratique au Chili et la fin de la guerre froide », Matériaux pour l’histoire de notre temps, Année 1999, Volume 54, Numéro 54, Paris, p. 22 - 25.

[ 10 ] Ver la introducción de Micheline de Sève en « Transitions croisées : Chili-Pologne », Politique et Sociétés, Vol. 24, No 2-3, Montréal, 2005.

[ 11 ] B. Patino sitúa el fin de la transición chilena en marzo de 1994 (Pinochet s’en va..., IHEAL, Paris, 2000).

[ 12 ] Ver www.rebelion.org/noticia.php?id=45096.

[ 13 ] E. Boeninger, “Democracia en Chile. Lecciones para la gobernabilidad”, Andrés Bello, Santiago, 1997, pp. 368-370.

[ 14 ] « M. Bachelet, pour une autre politique ? », La Chronique des Amériques, mars 2006, n°12, Université du Québec à Montréal (www.ameriques.uqam.ca).

[ 15 ] Para un estudio sociológico del electorado chileno: M. A. López and E. Rosado, The New Chilean Voter, workshop of the ECPR, April 2005, Spain.

[ 16 ] La última propuesta del senador socialista C. Ominami de flexibilizar aún más el código de trabajo, aunque ya el actual es considerado por la OIT como poco respetuoso con los trabajadores, es una señal muy clara sobre ese propósito.

[ 17 ] Después de firmar el TLC con los EEUU y la UE, Chile acaba de firmar una acuerdo de libre comercio con China (y pronto lo hará con Japón).

[ 18 ] De acuerdo con las proyecciones, la mitad de los 7 millones de titulares de cuentas ahorro-jubilación, manejados por las sociedades de administración de fondos de pensión (AFPS), cobrarán el día de su retiro una suma mensual inferior a la pensión mínima, de alrededor de 130 dólares – una suma insuficiente para vivir.

[ 19 ] Esto por un sistema de concesiones mineras otorgadas al capital extranjero y una fiscalidad (impuestos) entre las más débiles del mundo. Paralelamente, la ley obliga a CODELCO a reservar el 10% de los beneficios... a las fuerzas armadas (Fazio, 2005, pp. 29-42).

[ 20 ] Ver www.rebelion.org/noticia.php?id=44111.

[ 21 ] Ver el apartado “Mapuche” de la sección Chile de Rebelión: www.rebelion.org/mostrar.php?tipo=1&id=152.

[22] La Nación, Santiago, 29 de octubre de 2006.

 Franck Gaudichaud pertenece al colectivo de Rebelión. Es doctor en Ciencias Políticas y autor de Poder Popular y Cordones industriales. Testimonios sobre la dinámica del movimiento popular urbano en Chile - 1970-1973 (LOM, Santiago de Chile, 2004, www.lom.cl ) y Operación Cóndor. Notas sobre el terrorismo de Estado en el Cono Sur (Sepha Ed., Madrid, 2005, www.editorialsepha.com). Es asimismo miembro de la junta editorial de la revista francesa Dissidences (www.dissidences.net).

Guillermo F. Parodi es escritor, profesor universitario, miembro del Observatorio Internacional de la Deuda y de los colectivos de Rebelión y Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. URL de esta página: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=45521

 

A 10 AÑOS DEL CRIMEN DE JOSÉ LUIS CABEZAS, LOS ASESINOS CAMINAN POR LAS CALLES

Comunicado del CISPREN

Córdoba, 25 de enero (ANC-UTPBA).- El Círculo Intersindical de la Prensa y la Comunicación de Córdoba (CISPREN) emitió ayer, miércoles 24, un comunicado en el cual denuncia que “a diez años del crimen del reportero gráfico José Luis Cabezas, la mayoría de los responsables materiales caminan libremente por las calles y sus autores intelectuales nunca dejaron de hacerlo”.

“Cabezas – expresó el documento- fue asesinado en Pinamar el 25 de enero de 1997, porque en su trabajo como fotógrafo cumplía con el rol social que implica la profesión de informar. Por eso el poder lo definió como su enemigo y puso en marcha un mecanismo criminal que la Justicia nunca pudo o quiso desentrañar”.

La organización cordobesa de prensa también sostuvo que “la mora judicial en la investigación y la complicidad del poder político terminaron derivando en lisa y llana impunidad y en algunas condenas que resultan insignificantes en relación a la trascendencia de uno de los crímenes más graves desde la vuelta a la democracia en la Argentina”.

“Así también llegó tarde -y en algunos casos nunca- la justicia a las víctimas del terrorismo de Estado, los atentados a la Embajada de Israel y la AMIA, la explosión de la fábrica militar de Río Tercero, la represión que en diciembre de 2001 se cobró la vida de 33 argentinos y la que asesinó a Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. Así también se muestra impotente frente al intento de imponer el terror con los secuestros de Jorge Julio López y Luis Gerez”, afirma el texto.

Por último, el CISPREN manifestó que “la sociedad civil carga hoy con la obligación de no olvidarse de Cabezas. Hacerse cargo de su memoria y denunciar la impunidad de su crimen, es también luchar por una sociedad más libre y más justa. El CISPREN suma su voz al reclamo de memoria y justicia expresado en el ‘no nos olvidemos de Cabezas’ y adhiere al minuto de silencio que se realizará, mañana a las 19,30, en las redacciones y servicios informativos de todo el país”. (ANC-UTPBA)

 

48 detenidos en manifestación pacífica en contra de la mina de oro Pascua Lama

Quimantu

Tras un violento desalojo en la ruta que une las localidades de Chollay y Conay (Tercera Región, comuna de Alto del Carmen), vía de acceso a la mina Pascua Lama, el jueves 25 de enero fueron detenidas 48 personas que se manifestaban pacíficamente impidiendo el paso a los vehículos pertenecientes a la Barrick Gold, la empresa responsable de la mina, como a todo transporte de faena minera, dejando libre el paso a los lugareños. Entre los detenidos se encuentran 4 menores de edad y siete extranjeros.

Los manifestantes se encontraban desde el lunes 22 de enero en la ruta, en la ³Ocupación Pacífica por la Vida², como una de las acciones generadas en el Encuentro "Llamado del Agua", que se realizó en Conay el fin de semana pasado, que buscan defender los recursos naturales, especialmente los hídricos, del Valle del Huasco, que están siendo gravemente afectados por las faenas de la mina de oro Pascua Lama.

En el lugar se encontraban cerca de 60 personas, entre ellas familias completas, niños y una mujer embarazada. A las 11 horas del jueves llegaron entre 30 a 40 efectivos policiales, entre ellos fuerzas especiales de Copiapó, por orden directa de la Intendencia de la Tercera Región, con el objeto de desalojar a los manifestantes, situación que se hizo efectiva a las 14 horas. Las personas que impedían el acceso de los vehículos de Barrick se resistieron pacíficamente, tomándose los brazos unos con otros, siendo forzados por carabineros a soltarse. Al ser detenidos los hombres fueron esposados y subidos al bus policial.

En horas de la tarde fueron trasladados, primero a la Comisaría de Alto del Carmen, y después a la Comisaría de Vallenar, trayecto que demora cerca de tres horas. En Vallenar, donde llegaron pasadas las 18 horas, se les tomaron los datos y se le constataron lesiones.

Integrantes del Colectivo Rexistencia, agrupación que apoya a los pobladores del Valle del Huasco en su lucha por proteger sus recursos naturales, denunciaron que en el corte de ruta, una camioneta de Barrick Gold, al ser impedido de pasar, tiró el vehículo contra los manifestantes.

Hasta la medianoche del jueves, aún se encuentran 45 personas detenidas, sin que Carabineros entregue una lista oficial de los detenidos.

Solicitamos activar todas las redes de solidaridad y denuncia. Se invita a todos y todas a apoyar las acciones pacíficas del Valle del Huasco, que se realizarán en los próximos días, y a participar de una reunión el lunes 29 de enero, a las 19:30 horas, en la Casa Okupa Akí (República 550, Santiago Centro), para coordinar acciones de solidaridad con quienes siguen luchando.

Para mayores informaciones contactarse a rexistencia@gmail.com ó casalalucha@gmail.com

 

El sistema chileno de fondo de pensiones

El mejor negocio en la historia de la humanidad


Héctor Vega

Fortin Mapocho


Ruego a mis lectores paciencia con los fríos números, pero, no me queda otra alternativa que mostrarles en cifras lo que los viejos pueden sentir cuando en algún momento de sus vidas se encuentren frente a la realidad - desgraciadamente demasiado tarde como para cambiarla. Se trata del ya famoso sistema de fondo de pensiones fundado en Chile hace ya casi 25 años [Decreto Ley 3500 de mayo de 1981].

Hace algunos días, la prensa publicó ampliamente la noticia que el gobierno estudia la eliminación de una comisión fija cobrada a los imponentes del fondo de pensiones y sobre la cual – como otras tantas comisiones fijas, entre otras las telefónicas, eléctricas, etcétera – nunca existió una explicación racional. El gobierno advierte que su eliminación beneficia a trabajadores que están bajo el ingreso medio del país [$350.000, alrededor de 648 dólares americanos]. Se recuerda que la comisión fija se descuenta del fondo de capitalización individual de cada afiliado y que calculado el impacto para un trabajador que cotiza por el mínimo su pensión subirá en un 4%.

En la encuesta EPS [2006] aparece que el público carece de conocimiento sobre el sistema: 93% de los encuestados desconoce las comisiones que le son cobradas por su AFP, ya sea se trate de comisiones fijas o variables. [Véase, Ministerio del Trabajo y Previsión Social y Centro de Micro Datos de la Universidad de Chile. Encuesta de Protección Social, EPS 2006, en www.proteccionsocial.cl.]

Para aclarar las cosas, digamos que hay dos variables que permiten medir el impacto de la medida. Una, es el monto de la remuneración por la cual se cotiza en el sistema y otra, la extensión del período en el cual se realizan las cotizaciones [técnicamente eso se llama la “densidad de cotizaciones”].

Si tienes en suerte tener trabajo durante todos tus años activos [para las estadísticas entre 18 y 65 años], y además cotizas religiosamente en tu Administradora de Fondo de Pensiones tus posibilidades de obtener un beneficio mayor con la eliminación de la comisión fija serán óptimas.

La Comisión Marcel que calculó el asunto, estimó que para una comisión fija de $550 mensuales con una jubilación de $60.000 para un trabajador que recibía un salario mínimo de $135.000 y que [por supuesto] cotizó por ese mínimo durante 20 años, el efecto de la eliminación de la comisión fija sería de 4%, y su pensión subiría a $75.000. Con 40 años podría llegar a un 80% del sueldo mínimo, es decir $108.000.

Si el ejercicio se rehace con el óptimo mencionado anteriormente, esto es el supuesto - llamémoslo “heroico” – que has trabajado sin interrupciones y has cotizado religiosamente en ese período [“densidad de cotizaciones” a 100%] te encontrarás con la agradable sorpresa que el incremento de tu jubilación será de 6,3%.

Sin embargo, el ejercicio no debería terminar allí pues junto a la tasa fija, el sistema prevé una comisión variable. Y me temo que ahí se acaban las buenas noticias. Si para el salario mínimo de $135.000 [250 dólares] tomamos una comisión variable de 2,55%, deberías pagar $3.442,5 [6,37 dólares]. Aclaremos que la comisión variable, se define como un porcentaje del salario imponible que se deduce de la planilla, mientras que la comisión fija por cuenta, se deduce del fondo acumulado. Agreguemos que entre las 6 AFP del sistema, las comisiones variables fluctúan entre 2,23% la más baja y 2.55% la más alta.

Lo interesante del caso es que si se eliminara la tasa fija, bastaría elevar la tasa variable a 2,95% para que la AFP recuperara la comisión fija que se eliminó. Es decir lo que obtienes de una manera te lo pueden anular de otra. Pero eso no es todo pues si investigamos el efecto para rentas más altas, por ejemplo $550.000 mensuales [1.019 dólares], el aumento de la tasa variable, para que la AFP se “recupere” de la eliminación del costo fijo, sería menor. Esto es, en lugar de la tasa del 2,95% para el salario mínimo, bastaría reajustar la comisión variable en 2,65%.

Un sistema así blindado como para eliminar sorpresas o filtraciones a los accionistas, esto es los propietarios del sistema, ha alcanzado notoriedad mundial, pues de lo que se trata es de incitar a un ahorro previsional a millones de potenciales afiliados durante su vida laboral. Sistema por el cual a partir de un patrimonio accionario fundacional de 500 millones de dólares en 1981 – actualmente alrededor de 800 millones de dólares – se logró reunir en Chile, a diciembre de 2006, la no despreciable suma en fondo de pensiones de 88,6 mil millones de dólares. Es más, si Usted visita la página web www.safp.cl se informará que en el período 1999-2005 la rentabilidad de los propietarios [accionistas] del sistema – constituido por 6 AFP - fue de 536%. Esta cifra demuestra que quienes realmente ganan con el ahorro previsional de los viejos son los accionistas propietarios de las administradoras de fondos de pensiones.

Tales resultados en el mundo de los negocios no pasan inadvertidas. Por eso, los dueños y patrones del sistema no son otros que los grandes consorcios internacionales – Bansander; Santander Investment S.A; CityGroup Inc.; Grupo BBVA; ING Group – los cuales nunca dudaron en invertir en esta maravilla financiera que se reproduce a pasos agigantados.

Cuando Milton Friedman visitó Chile en los años 70, durante la dictadura militar, le preguntaron en conferencia de prensa acerca de este sistema de fondo de pensiones. Francamente no sé si Friedman estaba capacitado para dar una respuesta pues a mi conocimiento, en aquella época aún los americanos no habían tenido el “privilegio” de conocer esta maravilla que nos recomendaba Miguel Katz y José Piñera, los fundadores del sistema. En todo caso, su respuesta fue que esto le parecía un negocio redondo para los inversionistas privados de las Administradoras de Fondos de Pensiones. Pero – agregó - que si bien estaba seguro del negocio que el sistema privado de pensiones representaba para los inversionistas, no lo estaba tanto con respecto a los beneficios que los cotizantes del fondo de pensiones podían devengar de él.

El sistema ha experimentado cambios. En 2002 los activos del fondo de pensiones representaron poco más de 35 mil millones de dólares. A diciembre del 2006 se contabilizaron 88,6 mil millones de dólares. En casi 4 años el fondo de pensiones se incrementó 2,5 veces. En ese mismo período las preferencias de inversiones cambiaron notablemente. En 2002 las inversiones en instrumentos del Estado representaban 33%; hoy no sobrepasan 13%. Si bien hoy la inversión en el sector financiero privado es importante, 27%, no es menos cierto que la tendencia se inclina hacia las inversiones en empresas, 27,3%, contra 18% en 2002; e inversiones en el extranjero, 32,2%, contra apenas 18% en 2002. En el frente interno el débito de las empresas privadas se engrosó con los aportes del fondo de pensiones. Plata de los viejos que sirvió para reflotar empresas pertenecientes a los grupos económicos. Fue el caso de Madeco [manufactura de cobre], filial del grupo Luksic. A comienzos de julio de 2002, el grupo planeó a través de Quiñenco [matriz financiera] un aumento de capital de US$90 millones destinado a pagar deudas con los bancos [liderados por el BankBoston y el BCI]. Operación que fracasó pues se logró recaudar sólo 60% de los requerimientos de los bancos. La deuda de corto plazo representaba US$ 120 millones, eso sin considerar los bonos en manos de las AFP, que sumaban US$ 105 millones, los cuales viabilizaron financieramente la empresa en el pasado. Este caso de salvamento se produjo, en parte importante con la plata de los viejos, acreedores estos últimos de aumentos de capital o préstamos relacionados de negocios que dependen del ritmo del ciclo económico. Recuérdese que la caída de las bolsas a nivel mundial a fines de 2002 significó una contracción de 41.3% para la totalidad de los ADR locales negociados en Nueva York, esto es una pérdida patrimonial de US $ 1.200 millones.

Algunas de las empresas involucradas habían colocado parte de su propiedad en el sistema de fondo de pensiones. Fue el caso de Madeco, con una pérdida de 91% de su patrimonio negociado en ADRs. Con la pérdida su patrimonio llegó a US$ 460 mil contra US$ 5,7 millones en diciembre de 2001. Otras empresas con importantes pérdidas patrimoniales fueron Enersis [82%], Masisa [73%], Almendral [70%], Endesa [67%], Andina A [60%], Lan [59%], SM Unimarc [55%], Gener [47%], D&S [45%].

Frente a estas eventualidades cabe recordar que la encuesta EPS [2006], citada más arriba, establece que 70,6% de los afiliados no conoce cómo se invierten los fondos de sus cuentas individuales. La ideología de los negocios ha calado tan profundamente en la sociedad chilena, soslayando toda sombra de dudas sobre lo bien fundada de las decisiones de sus gobernantes y hombres de negocios, que cuando con cinismo – “o realismo” – el gobierno de Lagos instauró la Cartera de inversión de los fondos de pensiones - cinco cuentas de riesgo diferencial, A, B, C, D, E con proporciones diferentes de rentas fija y variable – se asumió sin más, que todos los trabajadores, jóvenes, maduros y viejos estaban no sólo imbuidos del negocio, sino que además podían tomar decisiones sobre materias financieras complejas, y variables [aleatorias], sujetas al ciclo mundial de ningún control posible por agentes locales. Reconozcamos que fue la guinda de la torta del mejor negocio en la historia de la humanidad.

El autor es Director de Fortin Mapocho

 

Una multitud siguió primeros pasos de la Pequeña Gigante

Una multitud siguió primeros pasos de la Pequeña Gigante

Mientras el "rinoceronte perdido" volvió a provocar “destrozos” en Santiago, la única persona que puede detenerlo fue despertada por la Presidenta Michelle Bachelet y comenzó a recorrer el barrio Mapocho, en la capital.


lanacion.cl

Roncando frente a La Vega Central, luego de recorrer por cerca de una hora las inmediaciones del barrio Mapocho, se encuentra a esta hora la “Pequeña Gigante” esperada desde ayer para detener el fatídico y clandestino paso por Santiago del “rinoceronte perdido” que anoche volvió a provocar destrozos en la ciudad.

La Presidenta Bachelet despertó a la "Pequeña Gigante"

La niña que amaneció durmiendo en una silla de playa frente al Mercado Central, fue despertada por la Presidenta Michelle Bachelet, para iniciar la búsqueda del animal que ayer impactó a los capitalinos luego de arrastrar hasta el bandejón central de la Alameda a tres buses y un automóvil.

Todo es parte del montaje “La Pequeña Gigante y el Rinoceronte Escondido”, de la compañía teatral francesa Royal de Luxe en el marco del Festival “Santiago a Mil”, que comenzó este jueves su presentación en la ciudad con la instalación de los primeros “destrozos” frente al Palacio de La Moneda.

La espectacular perfomance, reconocida a nivel mundial, contempla que la marioneta de casi 6 metros de la niña recorra hasta el domingo las calles de la ciudad para encontrar al, hasta ahora, peligroso animal metálico.

Alrededor de las 17:30 horas, la “Pequeña Gigante” terminará la siesta que mantiene en la Plaza Fray Andresito, en Recoleta con Antonia López de Bello, para trasladarse hasta la Plaza de Armas donde instalará su campamento alrededor de las 19:30 horas.

Sus nuevos pasos hasta el domingo se conocerán en las próximas horas, mientras las autoridades capitalinas han dispuesto controles de tránsito y medidas de seguridad, para que el espectáculo se lleve a cabo sin problemas.

En tanto, los organizadores de su visita, emitieron un comunicado en que ruegan “a toda persona que sepa de otros lugares que hayan sufrido daños por el paso del rinoceronte, contactarnos al número 787 7477".

 Saludo de Bachelet

En su participación en la presentación de la primera parte de la obra “La pequeña gigante y el rinoceronte escondido”, la Presidenta Bachelet festejó la multitudinaria convocatoria del evento.

“Es muy hermoso. Además es muy lindo que aquí hayan venido muchas familias con sus niños a ver esto” y puntualizó que “nos esperan cuatro días de mucho soñar, de muchas actividades interesantes. Ojalá puedan participar todos activamente”.

FALLECIÓ LA MINISTRA DE DEFENSA DEL ECUADOR GUADALUPE

POR: Diario Los Andes

SUCESO. Fue la primera mujer, en la historia del Ecuador, en llegar a ocupar la Cartera de Defensa.

En un accidente aéreo, anoche falleció la ministra de Defensa Nacional, Guadalupe Larriva, quien se encontraba cumpliendo varias actividades inherentes a sus funciones en la ciudad de Manta.
De acuerdo con las primeras versiones recogidas por la cadena de televisión Ecuavisa, el accidente ocurrió en la Base Aérea del puerto manabita, cuando dos helicópteros militares chocaron y explosionaron. En uno de esos aparatos viajaba la Secretaria de Estado, quien se encontraba acompañada por una de sus hijas.
Guadalupe Larriva realizaba una gira por las guarniciones de las Fuerzas Armadas en la zona costera de Manta.
Consultada por la televisora, la periodista Daysi Chico, corresponsal de diario Expreso en esa localidad, dio a conocer que a las 21 horas se produjo un estallido de naves en la Base Militar y que del hecho se comentó inmediatamente que se había producido un choque de los helicópteros en el mismo sitio, en uno de los cuales viajaba Larriva González.
Entre tanto, según la misma cadena de televisión, el asesor presidencial Juan Carlos Toledo dijo en un principio que la Secretaria de Estado habría fallecido en el percance.
Larriva, dirigente máxima del partido Socialista, accedió a ese Portafolio en virtud del acuerdo político establecido con Alianza PAIS, que llevó a la Presidencia de la República al economista Rafael Correa.
De origen cuencano, Larriva tenía un Doctorado en Ciencias de la Educación; fue Legisladora en el anterior período parlamentario. Una vez que asumió sus funciones, la Ministra exteriorizó su preocupación por mejorar la acción de las Fuerzas Armadas ecuatorianas, sobre todo para fortalecer la vigilancia en la frontera norte con Colombia. También se mostró partidaria de iniciar un proceso de desinversión de las empresas manejadas por los militares, sobre todo de aquellas que no guardan ninguna relación con la labor de las Fuerzas Armadas.
La agencia EFE informó que la Ministra murió cuando el helicóptero en el que viajaba chocó con otro, cerca del Aeropuerto de Manta, versión que fue confirmada por el portavoz del Régimen, Juan Toledo.
El accidente ocurrió a eso de las 21:00, cuando dos helicópteros en vuelo colisionaron por accidente, dijo Toledo, tras indicar que también murió una de las hijas de la Ministra, que la acompañaba.
Toledo anotó desconocer detalles sobre el suceso y descartó que en el otro helicóptero se encontraran mandos militares, como se manifestó en un principio.
En el infausto también perecieron los dos pilotos del helicóptero en el que se trasladaba a la funcionaria, añadió el asesor presidencial.
El presidente Rafael Correa Delgado recibió la noticia con profundo dolor y expresó inmediatamente sus condolencias a la familia y al país entero por el trágico suceso.
Anoche se alistaban los preparativos para los funerales.

 

EL OCASO DE LA CONCERTACION

Enviado por: "@ volar" volar_2004@yahoo.com.ar   volar_2004

Vie, 26 de Ene, 2007 1:38 am (PST)

Aunque se trata de una exageración, y también de una maniobra política manipulada especialmente por la derecha y algunos grupos de la propia Concertación, se ha impuesto la imagen de que la corrupción ha invadido al gobierno y que domina el aparato del Estado. Es verdad que hay corrupción en una escala significativa y es necesario combatirla a fondo, porque corrompe a la sociedad y se trata de recursos obtenidos de impuestos que pagan mayoritariamente los trabajadores. Pero también es cierto que hay cosas que no se dicen. Si hay corrupción en el gobierno, existe también corrupción en el sector privado en mucho mayor proporción. Las mayores defraudaciones al Estado se han producido por acción de particulares, como en el caso de Inverlink con participación de instituciones bancarias y bursátiles. Sin hablar de la evasión tributaria convertida en práctica regular de las grandes empresas. Y nunca se aclaró el misterio de quiénes estuvieron detrás de las operaciones de Juan

Pablo Dávila, en la defraudación a Codelco a fines del gobierno de Aylwin. Es inevitable recordar que durante la dictadura la mayoría de las empresas públicas fueron entregadas a particulares en condiciones vergonzosas. Y no hablemos del papel que han jugado las transnacionales del cobre.

Sin embargo, hay que reconocer que existe una sensación extraña, de inmovilidad agobiante, que desafía el optimismo de los mensajes de las autoridades y los resultados del trabajo de las comisiones y los "paquetes" de medidas que terminan empantanados en el Congreso. Es un clima que favorece a la derecha, que se mantiene a la expectativa confiando en que tarde o temprano el desánimo democrático, la indiferencia, el consumismo y la despolitizació n jugarán a su favor. Desde luego, un 25 por ciento de la población declara en las encuestas que las palabras "Izquierda" y "derecha" no tienen para ellos mayor sentido, actualmente.

OCASO DE LA CONCERTACION

La Concertación está manchada por la corrupción y debilitada por las ambiciones de sus posibles candidatos presidenciales. La Democracia Cristiana considera la posibilidad de abandonar la Concertación, a menos que se le asegure una situación preeminente. El PS y PPD mantienen una pugna sorda. Las ideas socialistas no aparecen por ninguna parte. El partido que lleva ese nombre hace tiempo que abrazó el liberalismo. La presidenta de la República, Michelle Bachelet, no puede suplir con su carisma y sus buenas intenciones la falta de un proyecto movilizador que cambie el eje que han mantenido los gobiernos concertacionistas, cargado hacia el lado de los empresarios, y lo ponga en el lado del pueblo. Después de dieciséis años de gobiernos de la Concertación, siguen existiendo cuatro millones de pobres y se profundiza la brecha que los aleja de los ricos.

El gobierno insiste en los consensos con la derecha, a pesar de que ésta le hace una oposición implacable. Esa insistencia le impide aprovechar la mayoría que la Concertación tiene en ambas Cámaras y el poder de las urgencias para aprobar proyectos que no requieren quórum calificado, que significarían avances importantes y la expresión de una voluntad que haría vacilar a la derecha.

Detrás de la crisis -que amenaza repetirse con más fuerza aprovechando las debilidades de la Concertación- hay problemas de tipo más general. Tienen que ver con la aparente falta de alternativas al neoliberalismo liderado por Estados Unidos que impera en el mundo. Esa situación constituye por sí misma una derrota brutal que ha afectado a las dos vertientes tradicionales de la Izquierda, la marxista revolucionaria y la socialdemócrata.

Las ideas marxistas han sufrido un impacto enorme, pero mayor ha sido el daño sufrido por la socialdemocracia en su bastión europeo. Los partidos socialistas han rechazado el marxismo y se han comprometido con el neoliberalismo, ya sea a través de la "tercera vía" o simplemente -como ocurre en Chile- mediante la administració n y defensa del modelo establecido en beneficio de las transnacionales y los sectores más ricos de la población.

RESURGE LA IZQUIERDA EN AMERICA LATINA

Ha ocurrido, sin embargo, algo inesperado. Lo que parecía una derrota que duraría decenios, comienza a revertirse a parejas con las fallas que evidencia el modelo neoliberal. Por todas partes surgen movimientos de resistencia en busca de alternativa, como está ocurriendo en América Latina. Algunos de ellos incluso conquistan el gobierno, como en Bolivia. Lo confirma el reciente resultado electoral en Ecuador y la previsible reelección del presidente Hugo Chávez en Venezuela. Todavía -hay que decirlo- la Izquierda en Chile y en muchos otros países carece de un proyecto claro y creíble que potencie una lucha que surge de todas maneras, pero en forma poco organizada, débilmente y de modo discontinuo.

En nuestro país sigue siendo enorme la influencia de las ideas de derecha, apoyadas por los medios de comunicación que generan el "pensamiento único" dominante. El mensaje explícito -y también el mensaje oculto- es que no existe alternativa al neoliberalismo y que, por lo tanto, hay que acomodarse a una realidad inamovible. Esa idea cala profundamente y logra imponer un "posibilismo" intolerable: sólo puede plantearse (y hacerse) lo que parece posible. "En la medida de lo posible" es la frase más socorrida que impone el conformismo. Lo que podría tener sentido en la diplomacia, que funciona sobre la base de la mantención de determinadas correlaciones de fuerza, no tiene aplicación cuando se trata de política. Antonio Gramsci lo vio con claridad. Exigió al sujeto social y político una actuación audaz y valerosa, precisamente porque se trata de cambiar la correlación de fuerzas negativa. Se trata de abrir paso a lo que parece imposible y que se convierta en algo posible gracias a la lucha y la organización del pueblo.

Obviamente es necesaria la lucha política para cambiar las cosas. Pero no habrá lucha política si no hay un movimiento social en la base con la fuerza suficiente para plasmarse en proyecto político. La política no debe ser entendida como el arte de lo posible, sino como el arte de descubrir el potencial que existe en la situación concreta para lograr lo que parece imposible: derrotar al neoliberalismo y sustituirlo por una sociedad alternativa que será socialista, porque la humanidad requiere soluciones de ese tipo para los problemas globales que ponen en peligro su existencia.

UN CAMINO PARA CHILE

¿Qué hacer, entretanto, en una situación que previsiblemente se irá deteriorando en Chile, aumentando el peligro de una salida reaccionaria? La experiencia nos indica que no hay respuestas fáciles. En todo caso, hay elementos muy positivos. Existe un potencial de fuerzas sociales y políticas que necesitan articularse para visualizar en conjunto una salida capaz de transformarse en proyecto de gobierno que sea a la vez un proyecto de sociedad. A partir de esa constatación, hay que profundizar los esfuerzos que ayuden a la coordinación y a los entendimientos, que derroten a la desconfianza y al sectarismo de unos y otros. Habrá, sin duda, muchos fracasos, que pueden superarse con flexibilidad y constancia.

Y, además, ¿por qué no hablar más de socialismo? El socialismo se ha convertido para muchos en una palabra maldita, que debe esconderse, cuando en realidad debe aparecer explícitamente como meta de un camino que será -posiblemente- largo pero que también puede ser breve, porque hay muchas variables que no controlamos. El socialismo debe ser asumido plenamente como meta, pero también como instrumento cotidiano, capaz de mostrar una práctica exitosa, acogedora, verdaderamente humana.

HACIA UN PROYECTO SOCIALISTA

La indiferencia es el mayor problema que enfrentamos; es, como se ha dicho, el partido más grande y más activo que actúa en contra del pueblo. Desde ya, es necesario hablar (y actuar) "en socialismo". Hay que llevarlo a todas partes, a la discusión en las organizaciones sociales, como desafío a la inteligencia y a la imaginación y como preparación cotidiana para un futuro que está en el horizonte. Nos referimos a una tarea de elaboración colectiva que es, al mismo tiempo, internalizació n de prácticas no autoritarias, democráticas, autónomas, pluralistas, que hagan de la honradez (no solamente en relación al dinero, sino también al trabajo y al cumplimiento de los compromisos) , del sentido solidario y la lealtad a los principios, virtudes de creciente arraigo social. Poco a poco la práctica dará mayores frutos y así se fortalecerá la fuerza de lucha y se mostrará la factibilidad de una idea que corresponde a la teoría y práctica de un pensamiento emancipador, hoy a la defensiva frente al neoliberalismo.

Proponemos, en definitiva, comenzar a construir un Proyecto Socialista para Chile que recoja efectivamente la voluntad del pueblo en un proceso de debate que incorpore los aspectos locales y generales con vistas a una sociedad basada en la equidad y en la soberanía, indispensables para garantizar una convivencia solidaria. La necesidad de una Asamblea Constituyente en que se funde un nuevo pacto social que contemple la recuperación de las riquezas fundamentales -que son el patrimonio de la nación- y el respeto al medioambiente; la plena vigencia de los derechos humanos y la autonomía para los pueblos originarios; el reemplazo del actual modelo económico por uno basado en el trabajo, el derecho a la seguridad social y la posibilidad del pleno desarrollo de los habitantes del país, deben ser las premisas de este esfuerzo convocante e integrador.

PF

(Publicado en "Punto Final" Nº 629, 1º de diciembre, 2006

 

 

EJECUCION DE SERGIO LEIVA EN EMBAJADA ARGENTINA (1974)

Enviado por: "adelyuro" adelyuro@yahoo.com   adelyuro

Soy hija de Sergio Leiva M. quien se encontraba asilado en la embajada desde la ultima semana de noviembre de 1973, hasta el día en que lo asesinaron 4 de enero de 1974; estoy buscando compañeros que se hayan encontrado en ese recinto y hayan visto a mi padre con vida dentro de la embajada, pues se está llevando a cabo una investigación y el ministro que lleva la causa nos solicita verificar de que mi padre realmente se encontraba asilado y que en el momento de recibir los disparos se encontraba al interior de la embajada; ya que la versión de carabineros actual y la de la época y el parte firmado por Sergio Arellano dice de que Sergio Leiva se encontraba fuera de la embajada intentando asilarse y que a la orden de alto para él no respondió intentando saltar el muro,por lo cual el carabinero que se encontraba de guardia tuvo que dispararle.

A nuestro favor me he podido contactar a través de la red con dos personas realmente gentiles y sensibles a esta lucha, quienes asistieron a declarar sin ningún problema: don Mario Goméz Lopez (periodista) y recientemente cerca de la muerte del tirano lo hizo el señor Ariel Dorfman(escritor) .

Bien, me despido agradeciendo el espacio y la posible cooperación.

Un abrazo fraterno, ALEIDA DEL YURO.