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Centros Chilenos en el Exterior

EL PESO CHILENO ES LA MONEDA QUE MAS SE HA FORTALECIDO EN EL MUNDO FRENTE AL DOLAR EN 2008

EL PESO CHILENO ES LA MONEDA QUE MAS SE HA FORTALECIDO EN EL MUNDO FRENTE AL DOLAR EN 2008

Los once primeros días del año, la moneda local ha ganado 4,28% frente a la divisa norteamericana.

Ayer, el dólar cayó $6,2 ante las expectativas de un recorte en la tasa de interés de la Fed y nuevas alzas en la tasa local. Competitividad promedio de los exportadores no se ha visto afectada gracias al aumento de precio de los principales productos.

Como la moneda que más se ha fortalecido en el mundo frente al dólar se coronó el peso chileno en lo que va de 2008. En los once primeros días del año, la moneda local ha ganado 4,28% frente a la divisa norteamericana, lo que equivale a un avance de $21,3.

Sólo ayer el dólar cayó $6,2 frente al peso, con lo que llegó a un valor de $476,5 comprador y $476,8 vendedor. Según la economista de Nevasa, María Dolores Roeschmann, distintos factores favorecieron la depreciación del dólar. Particularmente, el que el comunicado del Banco Central dejara entrever que aún podría realizar dos alzas adicionales de 25 puntos base en la tasa de política monetaria.

Esto se combina con las claras expectativas de un recorte de al menos 50 puntos en la tasa rectora de la Reserva Federal, lo que incrementa el diferencial de tasas existente entre ambos países.

Factor rezago

Por esto, Rodrigo Aravena, de Banchile, no se sorprende al ver el avance que ha tenido el peso frente al dólar en comparación con las demás monedas del mundo. A su juicio, el peso estaba rezagado en su apreciación, a lo que se suma el debilitamiento mundial del billete verde y el rebrote inflacionario local.

Para los próximos días, Aldo Lema, de Security, no descarta nuevas caídas del dólar. Aun así, el economista estima que la parte más importante del ajuste ya ocurrió y que un rebote no es factible ante los actuales niveles de inflación. Lema espera que en el corto plazo el dólar continúe "moviéndose" en torno a los niveles actuales.

Ayer, la divisa cerró en $476, el menor precio para esta moneda desde el 19 de abril de 1999, cuando llegó a $475. Sin embargo -al menos para los exportadores chilenos-, los $476 de hoy son muy distintos a los $475 de hace casi nueve años.

La apreciación del peso chileno ha ido de la mano de un aumento en el precio de los principales productos de exportación del país durante los últimos años, lo que -paradójicamente- incluso ha derivado en un aumento de la competitividad del comercio exterior nacional.

Según un estudio de la Dirección de Estrategia del banco de inversiones IM Trust, desde marzo de 1999 a la fecha ésta se ha incrementado en 122%, lo que implica que el tipo de cambio podría caer hasta $219,4 para que el nivel de competitividad de las exportaciones chilenas volviera al mismo punto que tenían a fines de la década pasada, cuando el dólar estaba casi al mismo valor nominal que hoy.

El informe calcula la variación del tipo de cambio real de las exportaciones chilenas durante los últimos años. Para obtener estos datos, corrige el precio del dólar por dos factores: la inflación chilena y los cambios de precios internacionales de los bienes exportados en esa divisa. Este indicador mide la competitividad de los envíos nacionales.

Diferencias por sector

Sin embargo, el estudio establece que si bien la competitividad promedio de la industria exportadora se ha más que duplicado -por efecto directo de las alzas del cobre o la celulosa-, hace notar que la realidad es muy disímil si se analiza sector por sector.

Por ejemplo, el precio del cobre ha subido de tal manera que el tipo de cambio actual equivale -en comparación a lo que había en 1999- a tener un dólar a $2.297. O, por el contrario, su competitividad ha crecido tanto que, para llegar al mismo punto que hace ocho años, el tipo de cambio podría estar a $103.

Pese a esto, y ante las reiteradas caídas del tipo de cambio, la Asociación de Exportadores de Chile insistió ayer en solicitar al Banco Central una intervención en el mercado cambiario.

Quien no compartió el rumbo del dólar fue el IPSA, principal indicador del mercado bursátil local. Éste cerró con un alza de 0,02%, pese a las fuertes caídas de los mercados internacionales.

"Me sorprendió positivamente que no haya reaccionado tan mal al alza de tasa de interés", dijo Cristián Gardeweg, economista de Celfin.

Emol

 

Dólar cae bajo los 480 pesos

Dólar cae bajo los 480 pesos

Viernes 11 de enero de 2008  | 16:05   

 Lanacion.cl 

El dólar bajó hoy nuevamente hasta cerrar en $476,40 en las mesas de dinero y casas de cambio, lo que representa un nuevo valor mínimo desde abril de 1999. Con la caída experimentada hoy, la divisa norteamericana acumula en los primeros once días del 2008 una pérdida de $21,7.

La fuerte caída se produce luego de que ayer el Banco Central subiera la tasa de interés en 25 puntos base, alzándola hasta 6,25%.

Sin embargo, en las mesas de dinero hoy se transaron aproximadamente US$700 millones, lo que ratifica que la baja de la divisa tiene sustento entre los inversionistas y no se trata únicamente de una sobrerreacción al alza de la tasa.

El Banco Central ya había anticipado nuevos aumentos en política monetaria durante el 2008, por lo que el mercado no descarta que la moneda estadounidense llegue a los $460, en caso que la inflación no disminuya.

También contribuyó a la baja de la divisa la caída de 1% que tuvo hoy el barril de petróleo, llegando a los US$92.


 

confirman cacería de chilenos en Brasil

confirman cacería de chilenos en Brasil

 

Domingo 13 de enero de 2008  

 EFE 

 "Operación Cóndor": confirman cacería de chilenos en Brasil

Documentos demuestran que servicio secreto pidió captura de exiliados chilenos Adriana Leticia Padín Villegas, Fernando Garrido Manzol y Oscar Mateluna Peña. 

Dos documentos del servicio secreto de la dictadura brasileña (1964- 1985) revelan que Brasil persiguió exiliados chilenos y argentinos en la llamada"Operación Cóndor", aplicada por los gobiernos militares en el Cono Sur, informa hoy la prensa.

El diario Folha de Sao Paulo tuvo acceso a los dos documentos enviados, uno en 1976 y otro en 1977, por el Servicio Nacional de Información (SNI) al Departamento del Orden Político y Social (DOPS), ambos organismos de la dictadura.

En esa época el director del SNI era el general Joao Baptista Figueiredo, a la postre el último dictador brasileño (1979- 1985). Su nombre ya había sido citado como el responsable de la "Operación Cóndor" en Brasil por el periodista estadounidense John Dinges, en el libro "Los años del Cóndor".

Uno de los ex ministros de Figueiredo, Jarbas Passarinho, admitió en una reciente entrevista con el diario de mayor circulación del país que Brasil, "efectivamente, participó de la operación".

La historiadora María Aparecida de Aquino, especialista en los archivos del DOPS en Sao Paulo, resaltó la importancia de los dos documentos, donde el SNI pide la captura de chilenos y argentinos.

"Ellos ayudan a reconstituir la posible participación de Brasil en ese caso. Por medio de textos como esos se pueden descubrir más detalles y hacer preguntas que antes no se hacían", apuntó la profesora de la pública Universidad de Sao Paulo (USP).

Uno de los documentos pide informaciones sobre los chilenos Adriana Leticia Padín Villegas, Fernando Garrido Manzol y Oscar Mateluna Peña, la primera abogada y los otros dos miembros del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR).

El otro documento con el rótulo de "confidencial", sin nombres y fechado el 27 de diciembre de 1977, pide investigar a "todos los argentinos sospechosos de nexos con movimientos subversivos".

Tres años después, los argentinos Horacio Domingo Campiglia y Lorenzo Ismael Viñas, ambos con nacionalidad italiana y considerados miembros del grupo revolucionario "Montoneros", desaparecen en Brasil.

Esas y otras 23 desapariciones de italianos, llevó a que la jueza de Roma Luisianna Figliolia expidiera 140 órdenes de detención de ciudadanos latinoamericanos, entre ellos.

 

Mamo condenado por crímenes de La Legua

Mamo condenado por crímenes de La Legua

Lanacion.cl / Agencias 

Viernes 11 de enero de 2008 

Ex jefe de la DINA sumó a su largo prontuario el secuestro de siete dirigentes poblacionales. Cuatro de ellos fueron  

Revocando una cuestionada decisión del ministro de fueron Joaquín Billard, la Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago condenó a tres miembros de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por el secuestro de siete personas entre el 18 y 22 diciembre de 1973.

En votación unánime, los magistrados determinaron sentenciar con 10 años y un día de presidio al general (r) Manuel Contreras Sepúlveda, Marcelo Moren Brito y José Friz Esparza.

Estos ex miembro de la policía represiva de la dictadura de Augusto Pinochet en primera instancia había sido favorecidos por Billard quien los había absuelto por aplicación del principio de la prescripción de la acción penal.

Esta vez, la sala conformada por Dobra Lusic Nadal, Manuel Antonio Valderrama y la abogada integrante María Victoria Valencia, desestimó tales argumentos y determinó calificar los hechos como "crímenes de guerra" aplicando los denominados Convenios de Ginebra para determinar la condena.

En parte del fallo se señala que "debe tenerse presente que si bien la citada Convención no ha sido ratificada por el Estado de Chile, surge en la actualidad con categoría de norma de ius cogens, o principios generales del derecho penal internacional, cuya obligatoriedad en derecho interno se encuentra mandada por la Constitución Política de la República (artículo 5, inciso segundo)”

De este modo, agrega, “el reconocimiento de la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad y de los crímenes de guerra, así como el aseguramiento objetivo y expreso de los derechos humanos resulta  indiscutible e imperativo para los tribunales nacionales".

La condena se dictó por los secuestros calificados de: Carlos Alberto Cuevas Moya, Luis Alberto Canales Vivanco, Alejandro Patricio Gómez Vega, Pedro Patricio Rojas Castro y Luis Emilio Orellana Pérez, perpetrados igualmente entre  los días 18 y 22 de diciembre de 1973.

Todos ellos eran dirigentes del denominado Comité Galo Andrade de la población La Legua y fueron ejecutados el 22 de diciembre en un sector de Cerro Navia.

En tanto, en los casos de Margarita del Carmen Durán Gajardo y Sigfrido Orellana Pérez, perpetrados el 18 y 21 de diciembre de 1973, la condena es sólo por el delito de secuestro simple, ya que ellos no fueron ejecutados.


 

Guerra fría en Arauco

Guerra fría en Arauco

La Nacion.cl / 13 de enero de 2008   

 Por Felipe Saleh 

Una semana en el corazón del conflicto mapuche

Temuco no es una ciudad sitiada y tampoco sus habitantes viven atemorizados esperando el próximo atentado mapuche, el tema apenas les quita el sueño. Los estudiantes, en vez de entrenarse para la lucha armada, trabajan de temporeros para pagar sus matrículas. Pero el despliegue policial y la tensión de las autoridades alimentan el mito de que en el sur manda la guerrilla. Un conflicto de baja intensidad que está lejos de acabarse.

La inteligencia policial dice que el principal centro de reclutamiento de la Coordinadora Arauco Malleco (CAM) está aquí, en el hogar de estudiantes mapuche Pelontuwe. No es difícil imaginarlo. La residencia universitaria está al lado de otra para estudiantes secundarios.

Juntos forman un hermoso predio que ocupa una manzana completa en calle Las Encinas de Temuco. En una de las esquinas está rayado con letras negras: “Estado fascista, esto recién comienza”, y a la entrada se ve una bandera negra que ondea en la puerta. La pared tiene escritas consignas en mapudungun con letras rojas, lo único que entiendo es “marrichiwew” (“diez veces venceremos”).

La cara de Matías Catrileo está estampada en el cemento bajo la cuneta con una leyenda que dice: “Tu lucha no será en vano”. Una frase archiescrita en contextos similares, pero que en este lugar suena un poco más creíble.

EL APOYO METODISTA

En 1997 los universitarios de la zona se tomaron estos terrenos, donde funcionaba un edificio del Indap en estado de semiabandono. Después de forcejeos, fricciones y detenidos, que duraron meses, finalmente el recinto se quedó como albergue para los hijos de las familias campesinas que vienen a la universidad. Pelontuwe se convirtió en el hogar más grande de la zona. En una época donde había muchos en todo el “wallmapu”, el territorio mapuche que actualmente se concibe desde el Biobío hasta Chiloé.

A partir de los años sesenta y setenta nace la Federación de Estudiantes Mapuches como espacio de poder, y “se entiende la educación superior como forma de proyectarse y ayudar a la restitución del pueblo mapuche desde esta plataforma”, dice el historiador Sergio Caniuqueo. Los hogares se cierran en la dictadura y sólo quedan los de estudiantes secundarios.

La vuelta a la democracia significó que la causa mapuche empezara a hervir. Muchos hogares se formaron incluso en pequeñas viviendas donde los estudiantes viven hacinados, pero comienza a incubarse el movimiento de reivindicación como lo conocemos hoy.

“Muchas organizaciones de derechos humanos apoyan la conformación de hogares”, dice Caniuqueo. Entre 1992 y 1996 en el hogar mapuche Pegun Dungun, amparado por la Iglesia Metodista de Concepción, nace la CAM. Primero empezaron con escuelas abiertas en distintas comunidades rurales, promoviendo estrategias de recuperación. La coordinadora se instala desde el principio como la organización más radical.

“A nosotros nos gusta hablar con los hechos, con las acciones prácticas. Nos interesa lograr la autodeterminación del pueblo mapuche, el control territorial de las zonas en conflicto”, dice Óscar Ancatripai, vocero en reemplazo de José Huenchunao, prófugo hasta marzo del año pasado y hoy preso en la cárcel de Angol, acusado del incendio al fundo Poluco Pidenco de la Forestal Mininco, ocurrido en 2001.

BUSCANDO UNA PISTOLA

Hoy el hogar Pelontuwe se divide en cuatro pabellones de madera azul en los que viven 97 estudiantes. La dirección y administración del establecimiento la ejercen ellos mismos y gracias a recursos aportados por fondos concursables del Gobierno regional, las instalaciones están completamente renovadas. Hasta el 2000 los estudiantes vivieron hacinados, hoy las vacantes sobrepasan la demanda.

Adentro, los únicos elementos visibles que podrían asociar este lugar con una escuela de cuadros son los lienzos y las pancartas alusivas a la muerte de Matías Catrileo y la causa mapuche. En el comedor recibo saludos cordiales, pero la tónica es el silencio.

Algunos estudiantes terminan sus raciones de almuerzo y forman un grupo compacto frente al televisor para ver las noticias, donde muestran un video de Catrileo hablando. Luego vuelve cada uno a lo suyo. Minutos antes se han ido los que fueron detenidos durante una marcha pacífica el miércoles. En rigor, este lugar alberga activistas proindígenas, pero el barniz que lo sitúa al nivel de una escuela islámica donde se diseñan atentados se lo ha dado Carabineros.

A principios de diciembre, la policía lo allanó en busca de un arma perdida por un policía durante una manifestación a favor de los presos políticos mapuches. No encontraron nada. “

Los hogares son una plataforma de discusión, pero han perdido poder, están penetrados por los intelectualoides; las acciones se arman dentro de las comunidades”, dice Óscar Ancatripai, de la CAM. La mayoría de los estudiantes que podrían participar en “acciones militares” se van a trabajar de temporeros en la zona exportadora de frutas, el modo más popular de juntar plata para las matrículas del año siguiente.

“Los hogares son sitios de preparación de profesionales que rompan el círculo de pobreza y vuelvan a las comunidades a ayudar a nuestra gente, pero mientras pasa eso tenemos que resistir a los megaproyectos y estamos todos inmersos en las reivindicaciones de nuestras comunidades”, dice Andrea Reuca, de origen lafquenche, una de las pocas etnias que ha logrado una ley a punto de promulgarse para proteger su territorio en el borde costero desde Biobío a Palena, pero que siguen en contra del ducto de Celco en la caleta de Mehuín. La Identidad Territorial Lafquenche, que los agrupa, es financiada por la Ayuda Popular Noruega (APN).

EL EMBAJADOR

Desde fuera, el movimiento mapuche se ve con el potencial explosivo de ETA, las FARC o el Ejército Zapatista. Al menos tiene un magnetismo a la altura. La prueba está en las decenas de extranjeros que llegan buscando mezclarse en la zona, como estudiantes o simpatizantes de la causa, que por lo demás tiene en Aucán Huilcamán a su embajador autodesignado.

“Yo me inserté en la alianza global de los pueblos indígenas del mundo y empecé a ser parte de la diplomacia, hace dos semanas estuve en Ginebra en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU. El Alto Comisionado me invitó”, dice.

Aucán, al frente del Consejo de Todas las Tierras (CTT), que según él representa a unas 300 comunidades. El CTT proviene de una escisión de Admapu, un movimiento indígena de inspiración socialista al que también perteneció el subdirector de Conadi, Daniel Neculpán.

TEMUCO SITIADO

Aunque los bandos en conflicto se apuren en negar que exista una lucha sin cuartel, todos los involucrados ayudan un poco a engordar el mito. Desde la propia CAM hasta los medios, pasando por la policía y el Gobierno.

“No hay entrenamiento militar de ninguna especie. La tradición del weichafe [guerrero] viene de la época de Lautaro y tiene que ver con caminar, reconocer el terreno, saber esconderse. Efectivamente, la tradición ha renacido en las comunidades. Es una opción de vida”, explica Óscar Ancatripai.

Con este discurso, que construye versiones modernas de las hordas que defendían la Frontera en el siglo XVI, el mando policial se alimenta bastante. De otra forma cuesta explicarse dos guanacos, tres micros y dos “zorrillos” para contener una manifestación de 30 personas empeñadas en llegar a la Intendencia pacíficamente para protestar por la muerte de Matías Catrileo. Más alboroto genera la prensa, que ha llegado en masa. Apenas avanzan una cuadra y la marcha se acaba.

El resto de la gente está metida en sus cosas de día miércoles a las siete de la tarde, y nadie ve alterada su rutina y tampoco presta atención. El despliegue queda como un intento infructuoso de hacer parecer a Temuco nublado y con lluvia intermitente parecido a la Belfast sitiada de fines de los setenta.

UN CAJÓN DE TOMATES

El resultado fue un contenedor de basura volcado. Pero los detenidos tardan en salir. Ya se sabe que parte de la familia del comunero asesinado está arrestada. De noche, Ximena Oñate, seremi de Gobierno, es la primera autoridad política en llegar.

Camina evitando a la prensa en voz alta, tan apurada como si estuviera presionada por una banda de secuestradores. La intendenta, Nora Barrientos, y el subdirector de la Conadi, Daniel Neculpán, entran por una puerta trasera. Carabineros hace labor de inteligencia, graba a la gente apostada afuera desde el segundo piso. Minutos después una pareja de policías confisca al grupo un cajón de tomates. La escena de los efectivos corriendo a botar la fruta provoca aplausos espontáneos

El incidente ha caído en el ridículo hace rato. Cerca de la una de la madrugada el mayor Fernando Bywaters se acerca a pedir disculpas a la madre y hermana de Matías Catrileo y les dice que no salgan por la puerta principal para no toparse con los periodistas. María Quezada no obedece y habla para todos los noticiarios de medianoche.

LA PAZ EN EL DIARIO

En la Conadi me piden que no deje a Temuco como si fuera Sudáfrica, pero ellos están tan tensos como si el próximo atentado fuera a verse desde el ventanal que da al cerro Ñielol. “Es que el ambiente está muy complicado; después de la muerte de Matías hay mucha rabia”, dicen.

Pero la rabia se entiende mejor en el mapa que hay en la oficina, donde se ve que sólo un 5% de la Araucanía pertenece a los mapuches. Daniel Neculpán se defiende dando a conocer los logros de la institución, que en 14 años ha entregado 90 mil hectáreas de terreno (este año fueron cinco mil) y se encarga de entregar la asignación de becas universitarias, unos 50 mil pesos mensuales por estudiante, entre otros beneficios.

“Mapuches ofrecen paz”, decía la tapa del “Diario Austral” del jueves. La noticia fue un golpe de efecto. Jorge Huenchullán, werkén de la conflictiva comunidad de Temucuicui en Ercilla, acusada de esconder a un lautarista y cercada por un numeroso contingente policial, ofreció diálogo, igual que todas las organizaciones; incluso la CAM lo ha hecho en su momento.

Según cifras extraoficiales entregadas por las distintas organizaciones, unas 600 mil personas viven en comunidades mapuches. Y de ellas, poco más de un tercio tiene participación activa en el movimiento de restitución de tierras. El resto se ha incorporado a la comunidad de Temuco.

“Los mapuches son gente buena, sana, pero hay que incorporarlos y demostrar un interés sincero por ellos, entregarles tierras con orientación para explotarlas, porque ellos no saben y es fácil hacerlos tontos y cuando se dan cuenta les da rabia y actúan”, dice un taxista vehemente, y recuerda a un viejo militante RN que en su campaña a senador repartió en distintas comunidades un caballo para comer y 30 litros de vino. El político, ya retirado, ganó la elección.

EL COMANDANTE HÉCTOR

Al final del día queda más clara una verdad menos sofisticada de la que parece envolver las noticias sobre lo que ocurre en la zona. Las acciones de fuerza no son parte de una táctica sistemática. Los nativos aplican la “recuperación productiva”; es decir, apropiarse de los territorios que ellos consideran usurpados, llevando sus animales y sembrando en ellos.

Jorge Luchsinger ha mandado construir zanjas para evitar el avance de los comuneros, y eso, más las expresiones racistas de las que lo acusan, lo han convertido en ejemplo de lo que ocurre a lo largo y ancho del mundo mapuche (Wallmapu), que se extiende, según su demarcación actual, desde el Biobío hasta Chiloé.

La realidad del aparato militar es que sus líderes están todos en la cárcel. Una de ellas, Patricia Troncoso, va a cumplir 100 días en huelga de hambre. Su poder de fuego se reduce a lo que cada comunidad determine según sea su conflicto. A pesar de que la policía identifica a Héctor Llaitul como el jefe operativo de la organización (el “comandante Héctor”, para los servicios de inteligencia), la coordinadora no tiene comité central ni líderes, sino reuniones y comunicaciones esporádicas.

La última vez que se reunió un contingente amplio fue durante el funeral de Matías Catrileo. El financiamiento es con “aportes de los simpatizantes y el tarreo , dice Óscar Ancatripai, que siembra en las tierras de su comunidad en el Alto Biobío o trabaja como obrero de la construcción cuando para en la ciudad.

La señora Fresia Huillipán no conoce a la familia del joven muerto, pero lloró de rabia cuando se enteró del crimen, porque pudo pasarle a sus hijos y corrió a la comisería cuando supo que había detenidos. “Los padres no vivimos tranquilos en el campo pensando en lo que puede pasarle a nuestros hijos, que no son como el resto de los de su edad; ellos, en el verano, no descansan, sino que salen a trabajar para pagar sus estudios. Ojalá tuvieran el tiempo de poder luchar así como dicen en la televisión”, afirma.

Cuatro de los suyos van a la universidad, a pesar de que egresaron del único liceo que hay en el pueblo. Todos viven en el hogar de calle Las Encinas, dos trabajan de temporeros y sus hijas hacen la práctica en kinesiología y contabilidad. La familia vive en tres hectáreas, espacio de sobra para un citadino condenado a un departamento de un ambiente, pero no para un mapuche acostumbrado a que toda una generación de su familia viva y muera en la tierra que les pertenece.

“Vivimos en tres hectáreas de tierra de mala calidad, donde no se da el trigo, que es lo que mejor sabemos cultivar. Quisimos criar ovejas y no se puede mucho por el espacio, y hay que pagar los préstamos. Ahora vamos a criar abejas a ver si nos va mejor. Tal vez me dirán que soy floja porque no tengo más en ese espacio. Pero no se puede; además, las forestales nos secan las tierras”.

 

LA TIERRA SE DEFIENDE EN TACNA: HUAYCO AISLA VILAVILANI

 El día 07 de Enero del 2008 a las diez de la mañana, en la Comunidad de Vilavilani (Tacna - Peru) , donde el Ministerio de Energía y Minas del Perú,  pretende autorizar a la Empresa MINSUR , la explotación del oro atesorado en la montaña sagrada  "Cerro Checocollo", ha ocurrido un hecho imprediscible cual es  el desmoronamiento del cerro "Portillo" a causa de intensas lluvias que han comenzado a caer desde el día 30 de diciembre del año pasado.

Dicho desmoronamiento del cerro Portillo, contiguo al Cerro Checocollo de piedras, arboles y rocas se han convertido en una torrentera o "lloclla" que por gravedad se ha deslizado cual "bola de nieve", arrasando con todo, sobre la carretera de acceso a la Comunidad de Vilavilani, dejando tapado dos kilómetros de carretera por donde se ingresa a la Comunidad de Vilavilani.

Actualmente la Comunidad de Vilavilani se encuentra aislada y en caso de que la Minera ya hubiera sido autorizada para hacer su pozo de lixiviación y llenarlo con cianuro, las torrenteras hubieran hecho rebalsar el veneno aguas abajo afectando al Río Caplina y al Rio Uchusuma que son las que traen agua para el consumo humano y agrícola en la costa de Tacna.

Una desgracia de esta naturaleza es la que se pretende evitar con la  Acción de Amparo, interpuesta por la Defensoria del Agua y Medio Ambiente de Tacna,  pues la Minera MINSUR , en su Estudio de Impacto Ambiental DE SU Proyecto Pucamarca, no ha contemplado este tipo de imprevistos.  Justamente no cuenta con un ESTUDIO DE IMPACTO SOCIAL, que la ley y los hechos le obliga en este caso, pero que el Gobierno Peruano se niega a hacer cumplir a la Minera dicha obligación.

La Defensoria del Agua y Medio Ambiente (DAMAT), ha emplazado al Primer  Juzgado Civil de Tacna para que no siga dilatando la Acción de Amparo que tiene interpuesta en contra del Ministro de Energía y Minas.  El pueblo de Tacna exige que el Poder Judicial no puede seguir demorando la prosecución de este proceso, bajo responsabilidad.

La Comunidad comenta que la torrentera caída el día siete de Enero del presente nunca antes ocurrió, sino en el año 1878, un año antes de la desgracia de la guerra del Pacifico entre Perú y Chile.  Los sabios de la Comunidad aseguran que "la tierra se esta defendiendo por si misma, es anuncio de la naturaleza que en Vilavilani no se debe de ejecutar el Proyecto de extracción de oro del cerro Checocollo, pues es la montaña sagrada entre Peru y Chile.  Cualquier desgracia ell Estado Peruano será responsable".

Las circunstancias actuales en que se prevé que las lluvias serán mas intensas en estos próximos días, ameritan que la justicia debe actuar en forma oportuna, ya que "justicia demorada es justicia negada".

Fuente: DAMAT 09-01-08

 

Libre asesino de Tucapel Jiménez

Libre asesino de Tucapel Jiménez

La Nacion.cl / Viernes 11 de enero de 2008   

Por Jorge Escalante 

Suboficial (R) Letelier cumplió condena de 8 años

El ex agente Miguel Letelier Verdugo recuperó su libertad el viernes pasado desde Punta Peuco. Nunca se arrepintió del crimen que cometió junto al mayor (R) Carlos Herrera y al suboficial (R) Manuel Contreras, indultado por el ex Presidente Lagos.

Foto: A Letelier Verdugo le fue computado el tiempo que estuvo detenido previo a la confirmación por la Corte Suprema de la sentencia dictada por el juez Sergio Muñoz en 2002, por el asesinato del líder sindical Tucapel Jiménez (en la foto).

En libertad salió el viernes pasado desde el penal de Punta Peuco el suboficial (R) de Ejército Miguel Letelier Verdugo, coautor material del asesinato del líder sindical Tucapel Jiménez cometido el 25 de febrero de 1982 en una operación de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) y la Central Nacional de Informaciones (CNI).

Letelier obtuvo el beneficio luego de cumplir su pena de ocho años a la que fue condenado en el proceso que instruyó el juez Sergio Muñoz, último magistrado que tuvo a cargo esta causa.

Nunca mostró arrepentimiento del crimen, como sí lo hizo el suboficial (R) Manuel Contreras Donaire, indultado en 2005 por el entonces Presidente Ricardo Lagos. Su decisión fue en aquel momento duramente criticada por el actual diputado independiente Tucapel Jiménez, hijo del dirigente.

Ambos suboficiales hoy en retiro fueron junto al mayor Carlos Herrera Jiménez los tres autores materiales del homicidio. Herrera cumple por ello presidio perpetuo en el penal Punta Peuco. Gendarmería confirmó a La Nación la salida de Letelier Verdugo "tras haber cumplido íntegramente su condena de ocho años".

Al suboficial (R) que integró la DINE le fue computado el período que estuvo detenido antes de que la Sala Penal de la Corte Suprema confirmara el 9 de marzo de 2004 las condenas aplicadas por el juez Sergio Muñoz en su sentencia del 5 de agosto de 2002.

A pesar de que el juez Muñoz ya conocía durante la investigación las identidades de Letelier y Contreras Donaire como quienes acompañaron a Herrera a cometer materialmente el crimen, en la fase probatoria y pública del juicio quedó para el recuerdo el momento en que a Herrera, respondiendo consultas del juez Muñoz, se le escaparon de la boca los nombres de ambos.

Hasta ese instante Herrera nunca había mencionado las identidades de sus dos acompañantes.

También mostró después arrepentimiento por el crimen, e incluso pidió perdón público a la familia del líder sindical, pero hasta ahora nunca le ha sido concedido el indulto presidencial que ha solicitado.


 

Demanda

Treinta ex prisioneros políticos que permanecieron recluidos en Isla Dawson en el extremo sur luego del golpe militar de 1973, demandaron civilmente al Estado por daños morales y síquicos.

Los demandantes fundaron su acusación en las torturas y trabajos forzados a los que fueron sometidos durante la prisión en ese campo de concentración. Todos los litigantes son originarios de la Región de Magallanes.

La demanda deberá ser conocida por la Corte de Apelaciones de Santiago, tribunal que resolverá el curso de esta presentación.

 

 

Inocentes Guerrilleros

Inocentes Guerrilleros

La Nacion.cl

Domingo 13 de enero de 2008   

Por Carolina Rojas, desde Aracataca 

Niños enrolados por las FARC

Son pequeños pobres, arrancados de poblaciones rurales, tentados con plata, uniformes y poder. Son reclutados para resistir, matar y sobrevivir. Un golpe a la infancia con un saldo negro: niños muertos, torturados, cercenados y con traumas de guerra.

Foto: “En medio de la miseria, un guerrillero de las FARC en uniforme se transforma para estos niños en un dios, un superhéroe, alguien con poder”, dice Gutavo Muñoz, quien fue secuestrado por la guerrilla.

Lorena es una pequeña mulata de pelo crespo. Tiene ocho años y una pesadilla recurrente: a medianoche despierta sobresaltada porque sueña que un par de guerrilleros la secuestran y no ve nunca más a su familia. Es la presentación final del año escolar para padres y profesores en Aracataca el pueblo donde nació Gabriel García Márquez, en el Caribe colombiano y Lorena está sentada en el piso de cemento de un galpón, una de las extensiones de la casa del Premio Nobel de Literatura.

En medio de almendros y un calor abrasante, el relato de ella y diez de sus compañeros del colegio Indegama es el mismo que está en el inconsciente del pueblo y que se ha transmitido de familia en familia. En el pueblo de fincas bananeras el rumor es que, hace cuatro años, niños pequeños, incluso de siete años, eran llevados a las sierras para formar parte de la guerrilla colombiana. "

A veces aún me da miedo, porque si me llevan no podré ver a mis padres dice la niña ni a mis cinco hermanos". Su grupo de amigos tiene entre siete y doce años y ya pueden dar clases sobre las FARC y los secuestros, una realidad que los atemoriza y los perturba. "Nos gustaría que soltaran a todos los secuestrados, y también a Ingrid Betancourt y a Clara Rojas; queremos que termine todo", explica Lorena, chillando al unísono con los demás alumnos. Para los menores, la presencia de la guerrilla es un fantasma en el armario.

El miedo de los pequeños no es el pasaje de un cuento. Según datos de la Unicef, hasta el año 2004 había 14 mil niños involucrados con la guerrilla. Ellos acusan a las FARC y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) de sumarlos a sus filas obviando toda norma internacional. El mismo organismo ubica a Colombia en el cuarto lugar del mundo en el enrolamiento de menores para estos fines, después de Congo, Liberia y Birmania.

Lorena no conoce las cifras, pero ella y sus amigos las intuyen. Mientras se atropellan con las palabras, acusan una alianza entre la guerrilla y los narcotraficantes, dicen que hay que tener cuidado con los "paracos" grupo paramilitares de la Autodefensa Unida (AUC) y con las camionetas que secuestran niños para pelear en las FARC.

El año 2003, en la población San Bernardo, a una hora de Cali, se detectó uno de los primeros ejércitos adolescentes: una hueste de trescientos niños, cuyas edades oscilaban entre 12 y 17 años. Los púberes se enfrentaron al cuerpo de seguridad de aquel sector andino entre vítores, torpeza y alegría, como si todo aquello fuera un juego más.

Los 15 agentes de la policía caminaron con las manos en alto, abatidos, con la fe puesta en algún atisbo de benevolencia infantil. Se equivocaron. Fueron fusilados uno a uno, en medio de carcajadas. Una vez finalizada la masacre, los pequeños se refugiaron en las montañas.

Han pasado cinco años desde entonces, y la captación de menores de edad para las guerrillas sigue siendo una tragedia en los sectores pobres de Colombia. El 2007, en Cauca, al sur de Cali, desaparecieron 24 adolescentes, todos en las mismas circunstancias: primero los merodeaba una camioneta, las denuncias no se concretaban, las familias eran amenazadas. En el mismo sector la policía ha detenido a más de 20 menores vinculados con las FARC.

Kevin Molina tiene 13 años y cuenta que siempre escucha historias sobre la guerrilla en los almacenes y en las esquinas de Aracataca.

La idea de toparse con un guerrillero camuflado entre los platanales de la finca que queda junto a su casa lo aterra. Cuenta que, en ocasiones, permanece abstraído unos minutos, pensando en el rumor que sus vecinas dejan escapar: los guerrilleros bajan al pueblo y se llevan a los niños mientras juegan cerca del río. "Dicen que los guerrilleros saltaban de los árboles cuenta Kevin para atacar a los militares, por eso siempre miro las ramas. Cuando hablan de los secuestros en las noticias, prefiero cambiar la tele y ver novelas".

 

MÁS PEQUEÑOS QUE UN FUSIL

La forma en que la insurgencia enrola niños se repite. Los pequeños, en su mayoría, fueron arrancados de poblaciones rurales al sur de Colombia, donde integraban familias numerosas y vivían en condiciones de extrema pobreza. Quienes no han sido secuestrados fueron convencidos con promesas de dinero y una vida diferente.

"Como los niños no tienen más que hacer en estos pueblos, estas ofertas son un verdadero espejismo. Pero después de un tiempo se dan cuenta que al interior de los campamentos la vida es dura y la guerrilla es cruel, entonces escapan y se camuflan en las calles", asegura Héctor Quinteros, de la Fundación Hogar Bosconia de Cali.

La institución está dedicada a la reinserción de niños en riesgo social, pero a sus puertas también llegan adolescentes ex guerrilleros. Allí encuentran asistencia sicológica que tiene como objetivo devolverles la confianza en los adultos , ayuda para su reinserción escolar y la posibilidad de volver a contactarse con sus familias.

Fabián Cardozo, ex agente de paz del valle del Cauca, asegura que la primera causa de por qué los niños se integran a las FARC son los fardos de billetes; la segunda es la tesis que prefiere el Gobierno: el secuestro. "La mayoría de los jóvenes va a la guerrilla en medio del abandono, convencidos de que la insurgencia les dará un estatus. A pesar de los programas de reinserción del Gobierno, y que algunos adolescentes logran superar el dolor de la guerrilla, otros quedan traumados, sin oportunidad de volver a estudiar", asegura Cardozo.

Según el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), los niños reclutados son utilizados principalmente para labores de alta peligrosidad, como la activación de bombas o minas antipersonales, e incluso para explotarlos sexualmente entre las tropas. Las actividades más ligeras incluyen cavar trincheras y duras rutinas de entrenamiento, que comienzan antes de las cinco de la mañana y obligan a resistir dietas de carne fría y arroz.

La única diversión son las películas bélicas o de artes marciales. Se celebran las fiestas de fin de año y el aniversario de las FARC el 28 de mayo . Quinteros dice que, una vez libre, un niño guerrillero se caracteriza por su extremado hermetismo, su desconfianza y su disciplina militar. Sólo después de semanas confiesan que desertaron.

"Llegan niños que estuvieron enrolados desde meses, hasta cuatro años; niños que se alistaron a los 13, 12 años o incluso menos, niños más pequeños que sus fúsiles", asegura.

Así lo confirma Gustavo Muñoz, de la Fundación Esperanza, que se encarga de la reinserción de guerrilleros y paramilitares. Fue secuestrado el 2001 por el movimiento Arturo Ruiz de las FARC. Para él, la táctica de poner niños en la línea de fuego es una estrategia para aproximarse a las zonas rurales. Se trata de "extorsión a cambio de algo".

Si los campesinos no tienen cosechas ni animales que donar, sus hijos pasan a ser parte de esta dramática ofrenda. La pobreza es un caldo de cultivo que facilita el enrolamiento adolescente: "En medio de la miseria, un guerrillero de las FARC en uniforme se transforma para estos niños en un dios, un superhéroe, alguien con poder", dice.

Muñoz, que experimentó el cautiverio, fue testigo también de los daños sicológicos que experimentan los niños. Él presenció una cruel práctica: "Los guerrilleros pueden elegir a una chica para satisfacer sus necesidades sexuales, sea menor de edad o no. Al día siguiente, otro hombre puede sugerir la misma mujer. Ella debe aguantar estoica. En Cauca, hace dos años, el Gobierno encontró a una niña de 13 años que con su cuerpo protegía a su hijo, que había sido engendrado en cautiverio", recuerda.

Fabián Cardozo explica que las FARC tienen niños en la guerrilla porque se aprovechan del arrojo de los infantes, que ven en esto un juego. Para él, el enrolamiento de menores ocurre principalmente en zonas desposeídas del país, como Tolima, Nariño y Putumayo. "En estas zonas es donde más se falta a las normas internacionales, sobre todo con los niños", acusa.

 

MERCENARIOS

Los atentados cometidos por menores de edad vinculados a las FARC se han trasladado de las zonas rurales a la ciudad. El fiscal de Agua Blanca una localidad próxima a Cali , Elmer Montaña, cuenta que los atentados cometidos por menores han invadido ciudades aledañas, como Siloé, Terrón Colorado y Zona de Ladera.

Todo ocurre del mismo modo: aparecen los "pagadores" con grandes sumas de dinero para reclutar menores de edad de bandas delictivas, y les ofrecen un fajo de billetes para transformarse en mercenarios. "El año pasado, en el puerto de Buenaventura, se vivió una pesadilla por los atentados cometidos por menores. Fue aprehendido un personaje que en su poder tenía una lista de atentados y la tarifa que se pagaba por cada uno: por la muerte de un policía reciben cinco millones de pesos; por la muerte de un juez o un fiscal, 20 millones; por quemar un bus, dos millones de pesos", recuerda.

Uno de los casos más crudos fue el atentado a una estación de policía, con una bomba hechiza. "Un muchacho de 16 años quedó destrozado en ese mismo lugar y su hermano, de 19, murió dos semanas más tarde. Cada uno había recibido dos millones de pesos", recuerda el fiscal.

Según Montaña, hay un contexto propicio para que las FARC recluten niños: la pobreza en que viven, el alto grado de deserción y la corrupción. "En los antiguos gobiernos municipales de Cali se robaron ocho millones de dólares para los proyectos de educación de niños pobres", explica.

El fiscal señala que, sumado a la falta de prevención, la crueldad de la guerilla destruye la infancia con graves consecuencias: "Uno de los últimos casos fue el de un menor que formaba parte de un grupo paramilitar. Capturaron a una tropa de insurgentes y en el grupo contrario estaba su hermano. Tuvo que presenciar el ajusticiamiento, que, a la manera de los para , es muy cruel: lo descuartizaron. Con la culpa que carga, hoy es un paciente siquiátrico".

Freddy y Carlos, dos niños de siete y once años, juegan con una pelota de fútbol gastada en las polvorientas calles de Aracataca. De vez en cuando capean el calor con chapuzones en el río Fundación, en las mismas aguas en que sus madres restriegan y enjuagan la ropa. Cuando les preguntan por la guerrilla responden lo que saben sobre las FARC: "Hace años, cuando silbaban las balas en el pueblo, a un niño le llegó un tiro en una pierna durante un enfrentamiento y a otro le explotó una bomba hechiza en la mano. En ese tiempo los guerrilleros bajaban a la villa a secuestrar niños y los llevaban lejos, muy lejos de sus padres".


 

El factor Emmanuel

“Los niños que nacen de la guerrilla son de la guerrilla; esa es la regla general de estas milicias”, dice Elmer Montaña, fiscal de la Casa de Justicia de Agua Blanca. Explica que el caso de Clara Rojas es un estado excepcional, porque dentro de las FARC los guerrilleros no pueden relacionarse con los cautivos.

Los menores que permanecen secuestrados son, en su mayoría, producto de una relación entre guerrilleros.

“Generalmente, los padres de un menor desertan en pareja”, asegura Montaña, e indica que un gran número de mujeres ha intentado escapar de las filas huyendo con sus pequeños hijos. Una vez que son capturadas se les somete a un consejo de guerra y hay algunas mujeres que han sido ejecutadas.