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Centros Chilenos en el Exterior

Un pueblo llamado Salvador Allende

Un pueblo llamado Salvador Allende

En la sierra mexicana de Nayarit, había una comunidad que no tenía nombre. Desde hacía siglos, esa comunidad de indios huicholes andaba buscando uno. Carlos González, uno de ellos lo encontró de pura casualidad. Este indio huichol había ido a la ciudad de Tepic para comprar semillas y visitar parientes. Al atravesar un basural, recogió un libro tirado entre los desperdicios.

Sentado a la sombra de un alero, empezó a descifrar páginas. El libro hablaba de un país de nombre raro, que Carlos no sabía ubicar, pero que debía estar bien lejos de México, y contaba una historia de hace pocos años.

En el camino de regreso, caminando sierra arriba, Carlos siguió leyendo. No podía desprenderse de esta historia de horror y de bravura. El personaje central del libro era un hombre que había sabido cumplir su palabra.

Al llegar a la aldea, Carlos anunció, eufórico: "¡por fin tene mos nombre!" Y leyó el libro, en voz alta, para todos. La tropezada lectura le ocupó casi una semana. Después, las ciento cincuenta familias votaron. Todas por sí.

Con bailares y cantares se selló el bautizo. Ahora tienen como llamarse. Esta comunidad lleva el nombre de un hombre digno que no dudó a la hora de elegir entre la traición y la muerte.

"Voy para Salvador Allende", dicen ahora los caminantes.

"Eduardo Galeano. in La memoria del fuego, 1984. Salvador Allende es un pueblo situado en el municipio de Tepic, capital del estado mexicano de Nayarit"

 

 

Saludo de la Presidenta Bachelet en Fiestas Patrias

Saludo de la Presidenta Bachelet en Fiestas Patrias

Amigas y amigos, queridos compatriotas que residen fuera de Chile:

Es para mí una gran emoción saludarlos por tercer año consecutivo, cuando alrededor del mundo las colonias chilenas residentes, junto con nuestras representaciones diplomáticas, comienzan a celebrar las Fiestas Patrias.

Cada uno de ustedes, aunque viva a miles y miles de kilómetros de distancia, es parte de la gran familia chilena, y sé muy bien que se sienten vinculados, cercanos y preocupados de lo que pasa en Chile.

También sé lo tremendamente solidarios que son con nuestro país cuando los avatares de la naturaleza afectan con fuerza a esta tierra.

Como ustedes saben, en otro tiempo también debí abandonar Chile. Estuve en Alemania y Australia y experimenté personalmente cómo se vive, desde lejos, la relación con la patria.

Siempre hay lazos que se mantienen, no sólo desde la nostalgia, no sólo desde las ausencias de familiares y amigos, sino también porque esos lazos tienen que ver con la identidad, con lo que somos, con nuestras raíces.

Por eso he insistido tanto en reforzar esos vínculos.

Por eso he llamado, una y otra vez, a que el Congreso Nacional les reconozca el derecho a votar en las elecciones.

Lo he dicho muchas veces: Chile somos todos, los que están dentro y los que están fuera. Y no hay ninguna razón que explique que haya chilenos de primera clase y chilenos de segunda clase.

Pero sé muy bien que los derechos civiles y políticos no son la única preocupación que ustedes tienen.

Uno de ellos es el de la previsión. Iniciamos en Chile una transformación histórica con la Reforma Previsional. Pero también estamos avanzando en los Convenios de Seguridad Social con diversos países, que son centrales para cautelar los derechos de quienes ya se acercan a la edad de jubilar.

Sé también que les preocupa el trato que reciben nuestros migrantes en los países de acogida. Chile ha abogado por sus derechos en diversos foros y reuniones internacionales, y hemos lamentado la aprobación de la “Directiva de Retorno de la Unión Europea”, reclamando “un tratamiento justo y humanitario a favor de los inmigrantes”.

Amigas y amigos,

Durante el último año se ha avanzado sustancialmente en diversas iniciativas que benefician a los chilenos que viven fuera.

En mayo pasado creamos el Comité Interministerial para la Comunidad Chilena en el Exterior. De lo que se trata es de buscar mejores herramientas para promover mayores y más estrechos vínculos entre ustedes y los compatriotas que vivimos en el territorio nacional.

También incentivaremos el apoyo y la promoción de las distintas expresiones de nuestra cultura, arte e identidad nacional, respaldando los proyectos que ustedes presenten al programa “Proyectos concursables” que tiene la Dirección para la Comunidad Chilena en el Exterior, DICOEX.

Es la mejor manera de celebrar el Bicentenario de nuestra patria, para el que ya nos falta tan poco: recordando quiénes somos y de dónde venimos, y soñando nuestro futuro y lo que queremos ser.

Mi saludo es también un llamado para acompañar a nuestra patria en su lucha por alcanzar mejores niveles de protección social, por dar impulso a la innovación, por construir un Chile más inclusivo, democrático y libre.

En ese futuro estamos todos incluidos: tanto ustedes, los de fuera, como nosotros los de adentro.

En estos días en que conmemoramos un nuevo aniversario patrio y recordamos a quienes hace casi 200 años decidieron jugarse por un Chile libre e independiente, quiero enviarles mi saludo fraternal, mi cariño y mi respeto.

Muchas gracias y felices fiestas patrias. ¡Viva Chile!

 

Descargue saludo de Fiestas Patrias dirigido a las comunidades chilenas en el exterior

 


Descargue el Saludo de S.E la Presidenta Michelle Bachelet, con motivo de Fiestas Patrias, dirigido a los chilenos y chilenas residentes en el exterior.

 VEA EL VIDEO DEL SALUDO DE LA PRESIDENTA BACHELET

Descargue saludo Presidenta Bachelet en Fiestas Patrias (10.42 MB)

 

 

UN MUERTO LA NOCHE DEL 11 DE SEPTIEMBRE; EL OBRERO DE LA CONSTRUCCIÓN JUAN SOTO

El 11 de septiembre último, alrededor de las 21:00 hrs., un brutal accidente ocurrido en la construcción de la Torre Titanium, en la comuna de Vitacura, terminó con la vida del obrero enfierrador, Juan Alberto Soto.
La Torre Titanium –que busca ser la segunda más grande de Latinoamérica- es propiedad de Abraham Senerman (apodado “El rey del metro cuadrado”). Allí se pretende erigir la Portada de Vitacura, un edificio para fines comerciales y financieros.
El obrero Juan Soto se encontraba en el piso 27 de la construcción cuando producto de una situación que todavía debe ser aclarada, sufrió un golpe fatal de una estructura metálica. Mientras se escribe esta nota, su cuerpo aún se encuentra en el Instituto Médico legal.
La empresa Titanium ha acumulado una serie de denuncias laborales por exceso de jornada y horario de trabajo; falta de higiene y seguridad para los obreros; y prácticas antisindicales. Las denuncias abarrotan la Inspección del Trabajo de Las Condes. Sólo el 27 de agosto pasado, tres obreros sufrieron un accidente debido a deslizamientos de tierra en la base de la construcción que los llevó a la Mutual de Seguridad, mientras la Seremi de Salud inició una investigación al respecto.
El obrero Juan Alberto Soto era oriundo de Angol, novena Región, y se había trasladado a trabajar a Santiago buscando un mejor porvenir.
El fono contacto para acopiar mayores informaciones es el 9-2653636.

Andrés Figueroa Cornejo
Septiembre 12 de 2008

 

EN PRIMAVERA SE ENCUMBRA EL MALESTAR SOCIAL

1. En general en el mundo y en Chile, el capital se concentra, se torna monopólico, y sus intereses corporativos se entroncan genéticamente con los estados capitalistas centrales. En su revés, el trabajo, como efecto de un proceso de transformación del patrón de acumulación y organización de la producción, el comercio y los servicios financieros, se disgrega, se expresa orgánicamente a través de millones de moléculas legales y materiales dispersas, desarticuladas. Por eso el sindicalismo tradicional, el sindicalismo de empresa, ya no se condice con las nuevas formas de organización y explotación del trabajo, y sólo representa a una fracción minoritaria de la fuerza laboral chilena. A diferencia de Europa, por ejemplo, donde también la sindicalización ha decaído considerablemente, pero fórmulas alternas privilegian las negociaciones colectivas (en más de un 60 %) para debatir las relaciones y la distribución del plusvalor, y por consiguiente, parte de las utilidades de cualquier industria; en Chile, la legislación no consagra la negociación colectiva y niega la huelga. Esto quiere decir, que las maneras contextuales que el sindicalismo conoció antes de 1973, simplemente, hoy resultan inútiles para la inmensa mayoría de los trabajadores.
La Central Única de Trabajadores de la que habló con justificado orgullo el Presidente Salvador Allende en su famoso discurso en la ONU en diciembre de 1972 se fundaba sobre una sindicalización que superaba el 30 % de la fuerza laboral nacional, el contrato indefinido, el trabajo estable, una relación relativamente compensada entre la contradicción capital / trabajo, la indemnización a todo evento y sin tope, una previsión social meridianamente decente, grandes extensiones de fuerza laboral ligada a empresas nacionales o mixtas, organizaciones por área o rama económica, y derechos sociales que, si bien insuficientes, vivían una explosiva y creciente expansión. Todo lo anterior enmarcado por el ascenso de las luchas de los asalariados y los pueblos en innumerables lugares del mundo, y con una suerte de retaguardia contenedora –criticada, pero basculadora, en los hechos- en los denominados “socialismos realmente existentes”.

2. Pero todo ello es historia hacia la primera década del nuevo milenio. Desde la refundación capitalista en Chile (o contrarrevolución patronal o neoliberal), la ofensiva de la burguesía digitada por las políticas más extremistas del laboratorio de los economistas de Chicago, los dictados del FMI, el Banco Mundial, la OMC, el BID e instituciones asociadas, ha readecuado estratégicamente la organización del trabajo en Chile. En la actualidad –independientemente de las tonalidades casi indiferenciadas entre el régimen militar y los gobiernos civiles post dictadura- ya prácticamente, no existe industria nacional (salvo rémoras sin peso económico sustantivo), la economía en su sentido profundo y no temático o sectorial, se funda en la explotación del cobre, la madera, actividades comerciales vinculadas a las importaciones beneficiadas por tratados de libre comercio asimétricos y proteccionismo cero; el subcontratismo; el multigiro legal de una misma matriz patronal; la flexibilidad laboral; y el ingreso masivo en desigualdad de condiciones al mercado laboral de las mujeres, los inmigrantes y los jóvenes. El capital financiero, otrora puesto de una u otra forma al servicio de áreas productivas, hoy gobierna sobre instrumentos crediticios altamente parasitarios y especulativos, como capital que se reproduce sobre su propio movimiento ficticio, más distante que nunca de la llamada “economía real”. Las tramas del capitalismo extremista en Chile tienen que ver con el superconsumismo, el sobreendeudamiento, la precariedad e inestabilidad laboral. Tanto para los pobres de siempre, como para franjas de profesionales ilusionados por la movilidad social y la reificación de un concepto de educación que, en concreto, hoy proletariza y envía a numerosos contingentes de jóvenes formados en las universidades a labores que no tienen nada que ver con la oferta vocacional o funcional recibida, el actual modelo de acumulación del capital dinamita radicalmente las formas tradicionales de organización del trabajo.

3. Si la mayoría de la fuerza de trabajo chilena carece de contrato indefinido (más de un 50 % de los asalariados labora “a honorarios” o con contrato a plazo fijo, o por faena o meta cumplida), no puede sindicalizarse (o si lo hace, debido a la debilidad de la fragmentación cuantitativa y, por tanto, también cualitativa de la fuerza posible de constelar bajo un mismo patrón jurídico, sus niveles de negociación son nimios), ¿Qué modos de organización demanda el actual estado de la división y multifragmentación del trabajo impuestos por el capital?
La actual Central Unitaria de Trabajadores y su composición pueden sobrevivir con tranquilidad. El sostén real de sus fuerzas está en los funcionarios públicos, los profesores (que son una mezcla de profesionales-proletarios), y un conjunto de sindicatos-empresa sin capacidad objetiva de negociación. En este caso, la tesis del desarrollo desigual y combinado del capitalismo funciona inmejorablemente. En rigor, la CUT del siglo XXI, con su conducción, procedimientos, composición, formas de enfrentar los conflictos, discursos y maneras de negociar, no representan sino una parte minoritaria de los trabajadores chilenos. De algún modo, hoy vive sus límites históricos posibles de acuerdo a la organización hegemónica del trabajo. Aunque un buen día, la mayoría de los asalariados chilenos quisieran ser parte de CUT y desde allí mejorar sus condiciones de existencia, simplemente, no podrían hacerlo. Al respecto, vale decir que el Código del Trabajo –fundado en el derecho civil y no laboral- es fiel reflejo de las relaciones capital / trabajo realmente existentes y la organización social dominante de la producción de la riqueza.

4. ¿Para qué sirve la CUT, entonces? En términos simbólicos, la Central todavía contiene grados significativos de autoridad popular a la hora potencial de convocar al movimiento social tras demandas convenidas. Ello es parte de la historia chilena, más allá de las fuerzas concretas que agrupe la multisindical. Sin embargo –y colocando entre paréntesis el carácter de institución domesticada y altamente funcional respecto del gobierno concertacionista, y, por extensión, de los intereses estratégicos de la minoría en el poder-, una Central de trabajadores que rime con las condiciones reales de la explotación laboral y sus formas actuales hegemónicas, tendría, necesariamente, que dar una vuelta de tuerca más que relevante a sus propios fundamentos, métodos, prácticas y discursos. La refundación de la organización de los trabajadores, además de recobrar sus notas originales de independencia de clase y lucha anticapitalista, debe construir formas flexibles, multidimensionales, inclusivas, que, en los hechos, desborde los límites del sindicalismo tal como está constituido hoy. En este sentido, las conducciones y embriones de organización de trabajadores más avanzadas y jóvenes, más democráticas y éticas, más independientes y antiburocratizantes, tienen que componer sus propias respuestas, asumir creativamente las nuevas modalidades de la organización del trabajo para el combate franco contra el capital en mejores condiciones de lucha. Los anarquistas de finales del siglo XIX y principios del XX; junto a Recabarren y Clotario Blest siempre serán fuente de inspiración ética y volitiva en esta hora dura. Ellos supieron enfrentar con imaginación, convicción unitaria y claridad estratégica las imposiciones del capital. Respondieron, sin duda, con fortaleza y en medio de la incertidumbre las más crueles embestidas de la oligarquía de su época. Y, si bien, la organización del trabajo ha cambiado esencialmente respecto de ese período fundacional del movimiento obrero en Chile, los materiales hondos de su madera deben constituir continuidad ética y horizonte político de las maneras que demanda hoy la recomposición de la organización necesaria y contemporánea de los trabajadores y trabajadoras de Chile. Por historia, y por el lugar objetivo en el proceso de acumulación y base de dominación del capital en Chile, los asalariados –en su presentación compleja- son motor capilar para remontar el reflujo transitorio del protagonismo político de los intereses de los trabajadores y el pueblo.

5. Las encuestas continúan reflejando el descontento de los chilenos ante el sistema político que manda, sus instituciones, iniciativas y movimientos. Según el último estudio de Adimark (consultora de estudios de mercado de capitales chilenos y alemanes), en agosto de 2008, un 42,1 % de la gente aprueba la gestión de Bachelet y un 46,1 % la desaprueba. Un 80 % desaprueba el sistema de transporte colectivo Transantiago; y sólo un 30 % aprueba la actual política económica. En general, un 16,8 % de los consultados aprueba la gestión de la Concertación (ya no personificada en Bachelet); un 19,9 % aprueba a la Alianza por Chile, y cerca de un 50 % no se pronuncia. Un 62 % de los encuestados manifiesta una percepción negativa de la Concertación, mientras un 57 % siente lo mismo por la Alianza por Chile. Sobre temas específicos, los consultados en un 62 % desaprueban la gestión educacional del gobierno; un 58 % desaprueba la política económica; un 57 % la gestión en el ámbito de la salubridad; y un 51 % rechaza la gestión en orden al medio ambiente.
Como en Chile no existen referendos ni plebiscitos de ninguna especie, y las encuestas en su conjunto, ya denuncian una clara tendencia en las áreas arriba enunciadas, se puede avizorar una crisis de credibilidad y confianza en relación al actual ordenamiento político dominante que cobra rangos estructurales. Naturalmente, sin alternativas construidas desde el campo popular y anticapitalista –salvo episodios e iniciativas simbólicas y testimoniales- la reproducción del actual orden de cosas puede todavía dormir en paz. Mientras se escribe este artículo, aún no ha transcurrido la noche del 11 de septiembre donde diversas organizaciones sociales y políticas han convocado a caceroleos y protestas ante los nefastos efectos de la inflación sobre los salarios, que a 12 meses, varía entre un 9 % a un 11 %. Sólo los alimentos han aumentado su precio en casi un 15 %, mientras las remuneraciones nominalmente congeladas y realmente arrastradas a la baja, gatillan un malestar atmosférico incuestionable. El superávit fiscal –que a fin de año alcanzará los 30 mil millones de dólares producto, principalmente, de la demanda cuprífera- continúa bajo llave, aguardando la agudización de la crisis económica para ir a socorrer a la minoría empresarial.
A 100 años del natalicio de Salvador Allende, y a 35 del golpe de Estado, las fuerzas de abajo convocadas históricamente para revertir un Chile injusto, desigual y oligárquico, comienzan a expresar su descontento de manera confusa, pero sostenida. Y, como suele ocurrir, si los rebeldes de ayer son hoy parte del aparato del Estado, han jubilado sus proyectos sociales emancipatorios, y, en el mejor de los casos, permanecen mordiendo la nostalgia, tendrán que ser las nuevas generaciones junto a franjas de militancia popular que enfrentó bajo jefaturas invisibles el último tramo de la lucha antidictatorial, quienes tomen de una buena vez las riendas de la reconstrucción política de los trabajadores y el pueblo. Con imaginación, con unidad, y a tientas. Que ya está claro que nada volverá a repetirse tal cual y sólo se cuenta con los presentes.

Andrés Figueroa Cornejo
Septiembre 11 de 2008

Categoría: Convocan a caceroleo para el 11 de Septiembre

Categoría: Convocan a caceroleo para el 11 de Septiembre

9 Septiembre 2008

Asamblea nacional de Derechos Humanos: "El pasó de la marcha será por la moneda"

Chile: Organizaciones sociales y políticas convocan a "caceroleo" para el jueves 11 de Septiembre

OPAL- Mientràs las organizaciones políticas y sociales, entre las que destaca el Movimiento de Pobladores en Lucha, Andha Chile de los deudores habitacionales y el Movimiento Patriótico Manuel Rodríguez, convocaron a un caceroleo para este jueves 11 de septiembre a las 21:00 horas, los estudiantes hacen llamado a tomarse las calles, plazas, universidades, liceos y lugares de trabajo, en lo que denominaron "nuestro 11 alegre y popular". La Asamblea Nacional por los Derechos Humanos, dará a conocer en las próximas horas, el programa de conmemoraciones.

Con màs de 2 mil efectivos policiales, desplegados por las calles y poblaciones de Santiago, el gobierno espera enfrentar las manifestaciones y posibles desmanes que puedan registrarse el próximo 11 de septiembre, cuando se cumple el aniversario numero 35 del golpe militar (1973), que derrocó al presidente socialista Salvador Allende.

Allanamientos y detenciones selectivas, seguimientos a personas y organizaciones, son la tónica, que como cada año, en una especie de estado de sitio, exibe la capital chilena. A esto se agrega, la campaña de terror que medios monopolizados, imprimen en la Población, Sandra Oliva, del Movimiento Pobladores sin Techo de La Pintana , indicó que la movilización tiene como objetivo llamar la atención de las autoridades debido a las precarias condiciones de vida que tienen por la cesantía y los bajos sueldos.

La manifestación tiene como objeto rechazar el hambre, el Transantiago, las alzas, los bajos salarios, demanda de una vivienda digna, reforma profunda a la educación y por el término de las deudas habitacionales, subrayó la representante.

 

Capturados con llamados a disparar a Carabineros

Capturados con llamados a disparar a Carabineros

Lanacion.cl 

Martes 9 de septiembre de 2008  | 08:32   

Afiches en que enseñaban a hacer bombas molotov y convocaban a disturbios por el 11, portaban dos hombres y una mujer detenidos en La Cisterna.

Mientras pegaban carteles en que convocaban a disparar a Carabineros, "los ricos y los poderosos", en el marco de un nuevo anuversario del Golpe de Estado de 1973, fueron detenidas tres personas, dos hombres y una mujer, por efectivos de esa policía esta madrugada en La Cisterna.

Los jóvenes fueron identificados como Daniela Andrea Erices, de 20 años, Felipe Aguilera, de 21 y Nicolás Pino, de 21, quienes transitaban por la Gran Avenida cuando fueron controlados encontrándose el material promoto de los disturbios.

En estos, además de enseñar la fabricación de bombas molotov, llaman también a "a multiplicar las acciones de ataques, a sabotear y boicotear el sistema, robando en el súper y pasándose en las micros".

De acuerdo al capitán de la Prefectura Sur, Gonzalo Salas, citado por Canal 13, en una ronda en el marco del plan cuadrante se logró "identificar la presencia de 3 individuos que se encuentran pegando carteles en la vía pública".

Luego, apuntó, "al proceder a la fiscalización de estos podemos enterarnos del tipo de carteles: por un lado un cartel con consignas propias alusivas al 11 de septiembre llamando al saqueo y por otro un instructivo sobre como fabricar bombas molotov".

En el detalle de la información que alcanzó a ser pegada entre los paraderos 20 y 24 de dicha arteria en el sur de Santiago, hay detalles como por ejemplo el llamado a usar gasolina de 93 octanos que es más, dicen, inflamable para las bombas incendiarias.

Los efectivos además incautaron cuatro botellas con pegamento utilizado para la pegatina, guantes y dos mochilas, mientras se descartaron antecedentes penales de los detenidos.

Trascendió que el grupo dijo haber prestado servicios a otros que les pagaron por ese trabajo. Para Carabineros, las responsabilidades y eventuales nexos de los detenidos serán indagados por la justicia en cuyas manos quedarán en esta jornada.

 

Vote por Allende como el mas grande de los chilenos

Vote por Allende como el mas grande de los chilenos

PDTE. ALLENDE A DECIMAS DE LIDERAR PREFERENCIAS EN "GRANDES CHILENOS" DE TVN

El 18 de septiembre concluye programa de TV. Continúe votando en www.grandeschilenos.cl

El Presidente Salvador Allende es uno de los personajes históricos que aparece liderando las preferencias del público en el programa " Grandes chilenos " de Televisión Nacional.

A pocos días de que concluya esta emisión de TVN, el compañero Allende ha mantenido una alta votación entre el público.

Continúe votando en www.grandeschilenos.cl, para asegurar la victoria de nuestro gran líder.

(PRENSA PS)

 

TONY MANERO, LA PELÍCULA SOBRE LA RAZÓN INHUMANA DEL FASCISMO

“TONY MANERO”, LA PELÍCULA SOBRE LA RAZÓN INHUMANA DEL FASCISMO

Con prejuicios y contradicciones llegan muchos hasta las salas del Cine Hoyts –complejo de proyección cinematográfica que impone la cartelera obligada de los chilenos, dulcemente norteamericanizada con “palomitas de maíz” y abundante Coca-Cola- a ver la segunda producción de Pablo Larraín, “Tony Manero”. Básicamente porque el creador es hijo del senador y ex presidente de la ultraderechista Unión Demócrata Independiente (UDI), Hernán Larraín. Pero, al parecer, lejos del naturalismo atávico tan propio de la provincia, en este caso felizmente no se confirma el dicho “de tal palo, tal astilla”. Si bien, siempre es conveniente conocer el contexto de producción de cualquier obra, ellas, en definitiva, deben sostenerse sobre su coherencia interna y sus potencias simbólicas propias. Resultaría un despropósito mayúsculo suponer que “Tony Manero” es un producto instrumental para “lavarle la cara” de pinochetismo a su padre, y por extensión, a la propia UDI. La película bien podría haberse construido con la mano izquierda. Y a diferencia de muchas películas abiertamente “concertacionistas” (la malograda “La Frontera” como paradigma, al respecto) cuyos mensajes apelan a la reconciliación necesaria para efectos de colaborar con la gobernabilidad de los gobiernos civiles post dictadura, “Tony Manero” provoca una recepción inquietante, políticamente incorrecta. La trama es de un realismo violento, denso, acuciante. El protagonista (un Alfredo Castro exacto, inmejorable, extraordinariamente versátil y verosímil) es un chileno pobre y alienado que habita el corazón capitalino del Chile tenebroso de 1978 que, obsesionado por la película de música y baile funcional, “Fiebre de Sábado por la Noche”, participa en un concurso televisivo del olvidable “Festival de la Una”, un magazine que expresó bajo la dictadura militar mejor que “Sábados Gigantes” o el “Jappening con Ja”, la podredumbre cultural y material -cerrada, tonta e insípida- de un país en Estado de Sitio, persecuciones políticas, y agobiado por la revancha patronal multidimensional luego del golpe de Estado de 1973. El personaje vive en una pensión miserable que funciona como boliche de tragos y cuenta con un minúsculo escenario donde un grupo de cuatro aprendices de baile pop, presentan sus rutinas permeadas por el escombro atmosférico. El protagonista tiene un objetivo claro: ser el Tony Manero chileno. El creador de la película, acudiendo a los modos de un thriller sordo, construye un personaje lumpenizado, psicótico, aislado, presa de su obsesión. Mientras tanto, con un fuerte color local y de época, se transparenta oblicuamente un Santiago militarizado, secretamente resistente, incestuoso en lo íntimo, destruido de sentidos y víctima de la enajenación pinochetista. Es también La República del Silencio, El Extraño, el cine en el cine, Fassbinder a hurtadillas, La Peste, y un cine político de maneras laterales, sin música incidental, sin estridencias (lo que enmarca con más eficacia los crímenes, la oquedad, el tránsito impulsivo del protagonista), incómodo, falto de oxígeno, carente de panorámicas tranquilizadoras. Mientras el protagonista procura alcanzar su objetivo, los agentes del Estado imponen la estrategia de exterminio del régimen militar. Aquí coexisten dos países. Uno que, en lo oscuro, realiza propaganda simbólica, precaria, de pura resistencia, como una épica muda, de gestos en medio de la represión estatal de la dictadura; y otro silenciado y disciplinado en el trauma, presa del espanto, psiquiatrizado, de pulsiones básicas, sobreviviente. “Tony Manero”, en sus contenidos, justifica excepcionalmente la lucha frontal contra la dictadura que alcanzaría claves de masas y descontento abierto cuatro o cinco años después. La representación del país dibujado en la película, es materia de memoria que gatilla la rebeldía por venir. La opresión sucia, desplegada, casi ausente de toda compensación, denuncia los dispositivos del poder y la plataforma del espanto fascista, sus procedimientos de alienación cultural, la paranoia reinante, el acoso panóptico contra los pobres, el propio miedo enemigo ante los brotes del odio elemental que sabotean en potencia los pilares metálicos del nuevo estado de cosas. Cuando la película termina abruptamente a través de una escena altamente sugerente, el espectador, con dificultades, se desentierra de la butaca asediada. “Tony Manero”, entonces, revela como un puzzle acabado parcialmente, los alcances universales que resultan de su trama. En general, la obra de Pablo Larraín se incorpora al conjunto de representaciones cinematográficas mundiales de la razón inhumana del fascismo. Es una película que hacía falta y mediante la cual los jóvenes rebeldes de la actualidad y de mañana, comprenderán con mayor facilidad los resortes profundos de la violencia política que recorre largos tramos de la historia política de Chile. Esta vez, desde una producción estética sólida, actuaciones notables, y de profunda sustancia existencial y contextual. Andrés Figueroa Cornejo Septiembre de 2008