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Centros Chilenos en el Exterior

"Si yo no asumo esta responsabilidad tendrá que hacerlo el que sigue"

"Si yo no asumo esta responsabilidad tendrá que hacerlo el que sigue"

Domingo 7 de septiembre de 2008   

Por Claudio Leiva / La Nación Domingo 

Almirante Rodolfo Codina y sus reuniones con grupos de DDHH

El comandante en jefe de la Armada explica que la dotación de las unidades posiblemente implicadas en violaciones de los derechos humanos en 1973 suma mil efectivos, "a todo reventar", y dice que no puede pedir perdón por toda la institución porque los que cometieron abusos o crímenes son un grupo "muy menor".

Foto: Polémico encuentro. “Nunca he dicho que mil marinos violaron los derechos humanos”, asegura el jefe de la Armada, quien se reunió el miércoles con representantes de Amnistía Internacional.

El almirante Rodolfo Codina sigue con interés el programa "Grandes chilenos", de TVN, y vota "todos los días" por Arturo Prat. También encuentra "simbólica" la competencia entre el héroe de Iquique y el ex Presidente Salvador Allende. Pero el comandante en jefe de la Armada está embarcado en una empresa más importante: "avanzar" en los temas de derechos humanos que involucran a la institución, y que no son pocos.

Por lo mismo, Codina y otros altos mandos navales se reunieron durante la semana en el "territorio neutral" de la Municipalidad de Valparaíso con representantes de Amnistía Internacional-Chile, la Comisión de Derechos Humanos, la Agrupación de Ex Marinos Constitucionalistas, los familiares de detenidos desaparecidos de la Región de Valparaíso y con el Grupo de Amigos del sacerdote chileno-norteamericano Miguel Woodward.

La entrevista dejó una polémica: ¿dijo o no Codina que, de los 30 mil efectivos navales que había en septiembre de 1973, mil participaron en violaciones de los derechos humanos? Según el director de Amnistía Internacional-Chile, el argentino Sergio Laurenti, el almirante lo afirmó en condicional: "Podrían haber estado comprometidos". Para el Grupo de Amigos de Woodward, en cambio, la frase fue textual.

El propio almirante Codina lo aclara a LND: "Nunca he dicho que mil marinos violaron derechos humanos. Cuando hablé de mil personas lo dije en otro sentido. Hablé de la Armada de hoy y de la Armada del año 73. Y cuando hablé de la Armada de hoy dije que solamente habemos cuatro almirantes que éramos oficiales en servicio activo el año 1973. Entre ellos estoy yo, que era teniente segundo, y tres vicealmirantes, que eran subtenientes; los almirantes [Mariano] Sarratea, [Cristián] Gantes y [Sergio] Robinson. Nadie más. Y en la Armada de ayer, de esas 30 mil personas, en los lugares donde hubo gente detenida y donde podían haberse violado los derechos humanos, sumando la Escuela de Grumetes, la Esmeralda, la Academia de Guerra, algunos destacamentos de Infantería de Marina, la dotación llegaría a mil, a todo reventar.

Según el Grupo de Amigos del sacerdote Miguel Woodward, su declaración textual fue que mil marinos participaron en estos hechos.
Están equivocados. Imagínese si fueran mil, cuántos procesos habría. Por lo demás, lo tendría que determinar la justicia. Y la justicia ha procesado a 16 oficiales y 13 gente de mar, y ha condenado la Corte Suprema a uno sólo [el teniente (R) Héctor Rivera Bozzo, por el homicidio de cuatro campesinos de la comuna de Lago Ranco, X Región, en octubre de 1973]. Y ha interrogado creo que a ciento y tantos. Con las listas de gente que nos han pedido, cuando nos piden las dotaciones completas, indudablemente llegamos a mil. Si me piden cuál era la dotación de la Escuela de Grumetes, partiendo por ahí, sumamos 500. La dotación del buque escuela Esmeralda, 300 más. La Academia de Guerra, 120 ó 180. La dotación del Fuerte Miller (Escuela de Infantería de Marina), otros 200 ó 300. Ésos suman mil, pero en ningún caso son mil los involucrados efectivamente en violaciones de los derechos humanos.

¿La iniciativa de reunirse con organizaciones de derechos humanos es compartida por el resto del alto mando?
No es que sea o no compartida. Es una responsabilidad que yo creo que uno tiene que asumir, porque si no la asumo yo, va a tener que asumirla el que sigue, y así el que sigue. Por lo tanto, una cosa es reunirse, conversar, aclarar las cosas. Por ejemplo, dicen que la Armada esconde información. Estas reuniones sirven para demostrar que la Armada no esconde ninguna información. Todo lo que se le ha pedido a la Armada se ha entregado.

Las agrupaciones de DDHH piden que se haga cargo de 32 detenidos desaparecidos de responsabilidad de la Armada, según consigna el Informe Rettig.
Todo está en manos de la justicia. La Armada, como institución, no tiene atribuciones para interrogar a nadie, de partida, que esté fuera de la Armada. Y las atribuciones mías son de hechos puntuales que hayan ocurrido dentro de mi mandato. Yo no puedo abrir un sumario por algo que ocurrió hace 35 años.

Además, solicitan información sobre supuestos entierros clandestinos en el Cementerio de Playa Ancha.
También está en la justicia. Yo no tengo conocimiento. Qué voy a saber yo, el año 2008, de entierros clandestinos del año 73. Si he ido al cementerio habrá sido como diez veces, a ver a familiares que están enterrados ahí y a ninguna otra cosa.

¿Ha entregado todo lo que le ha solicitado la jueza Eliana Quezada [que investiga los casos de tortura en la Esmeralda]?
Todo lo que ha pedido se le ha entregado. Yo estoy con la conciencia absolutamente tranquila, y si me pide otras cosas que yo tenga, se las voy a entregar. Yo no sé qué más pueda pedir, porque ha pedido hojas de vida, fotografías de personas como eran en 1973, ha pedido bitácoras, listados de dotación. Lo que pasa es que a estas agrupaciones yo no les puedo entregar la información de lo que he dado, porque la mayoría de eso está en el secreto del sumario. Estaría contraviniendo aspectos judiciales.

Usted dijo que no podía obligar a los marinos en retiro a colaborar.
Eso está en la conciencia de cada uno. Cuando yo me reúno con los retirados, les digo: "Ojalá el que tenga información que ayude a aclarar esto la dé". Pero no puedo presionar más que eso.

Sin duda, el caso más delicado es el del sacerdote Miguel Woodward.
Hay una ministra que está llevando el caso y que ha sido bastante activa. Ha pedido mucha información a la Armada y se la hemos entregado. Ha sometido a proceso a un grupo de oficiales en retiro [seis] que ahora están en libertad bajo fianza.

¿Tiene conocimiento de dónde está el cuerpo del sacerdote?
Imagínese si yo supiera, cómo no estaría satisfecho de decirle dónde está y se termina el tema de la desaparición de Woodward.

¿Y el caso de Jaime Aldonay [ex interventor de la CCU, desaparecido en un campo de detención de la Armada]?
Ese es un proceso que ha avanzado más rápido y hay una condena en primera instancia [cuatro años de libertad vigilada para los oficiales (R) Sergio Mendoza Rojas, Patricio Villalobos Lobos, Pedro Pablo Arancibia Solar y Jaime Urdangarín Romero, y penas remitidas para el contraalmirante (R) Ernesto Hubert von Appen y el suboficial Manuel Bush López].

¿Su doctrina sigue siendo que las responsabilidades llegan hasta los "mandos operacionales" y no los altos mandos?
Las responsabilidades son de las personas que se pueda determinar que han cometido violaciones de los derechos humanos. Lo que yo he dicho en otras oportunidades es que no hubo una política institucional de violar los derechos humanos.

¿Y la solicitud de que se elimine el nombre del almirante Merino de uno de los buques de la Armada, la van a acoger?
Es un buque que lleva el nombre de un comandante en jefe que estuvo muchos años en la Armada, como igual hubo un buque que se llamó Almirante Montt, que también participó en un enfrentamiento en el país, en la Revolución de 1891. El nombre de este buque no se somete a discusión.

El almirante Vergara dijo que no hubo torturas en la Esmeralda.
Yo no sé lo que habrá dicho el almirante Vergara. Lo que yo digo es que en la Esmeralda hubo gente detenida, como el caso del sacerdote Woodward, que después falleció, no a causa de torturas cometidas en la Esmeralda. Y eso lo ha reconocido la jueza en primera instancia.

¿Admite que hubo crímenes en la Esmeralda?
Crímenes, no. No hubo ningún asesinato, porque se habría sabido. Hay detenidos, ese tipo de cosas, y en el caso de Woodward, la jueza menciona que pasó por la Esmeralda, pero no que fue torturado a bordo.

¿Está dispuesto a pedir perdón institucional por las violaciones de los derechos humanos?
Yo dije el otro día que el perdón es personal. Podrá la institución lamentar algunas situaciones relacionadas con violaciones de los derechos humanos que cometieron algunas gentes de la Marina, pero la Armada, como institución, pedir perdón a nombre de todos, yo no estoy dispuesto. Porque es un grupo muy menor el que podría ser catalogado bajo este punto, y el resto de la institución no cometió ninguna violación de los derechos humanos.

¿Y considerarían alguna forma de reparación para las familias de las víctimas?
Las reparaciones las fija el Estado.

 

Venganza sin uniforme

Venganza sin uniforme

Un equipo de LND recorrió 2.500 kilómetros, en tres regiones del sur de Chile, para escudriñar en los secretos de las matanzas más feroces de campesinos ocurridas en la dictadura. Detrás de esos crímenes estuvieron terratenientes, comerciantes y vecinos que hicieron la guerra sucia aliados con militares y carabineros. A 35 años de estos crímenes, y a pesar de que en algunos casos ha llegado la justicia, la mayoría sigue libre y aún recorren como amos y señores los campos, pueblos y caseríos del país.

 Por Jorge Escalante, Luis Narváez y Javier Rebolledo / La Nación Domingo

Fue la venganza que aterrorizó poblados enteros, amparada cada vez en la oscuridad de la noche. Los autores de los crímenes de campesinos y trabajadores de otros oficios fueron civiles amos del lugar, que tras el golpe militar y aliados con los militares y la policía uniformada, decidieron la vida y la muerte de las víctimas que eligieron. Algunos actuaron disfrazados con atuendos de guerra, preparados y decididos a exterminar a quienes habían defendido sus derechos contra la explotación instalada desde siempre en los campos. A veces, desde antes de la asonada golpista, ejercieron tareas paramilitares junto al movimiento de ultraderecha Patria y Libertad. Otros actuaron vinculados a distintos grupos de corte fascista organizados para oponerse por la violencia a las conquistas de los trabajadores en los años del sueño socialista. Pero todos respondieron con el odio de presenciar cómo sus eternos súbditos y servidores de sus deseos reproductores de la fortuna, les ganaban terre no contrarrestando humillaciones y atropellos de su dignidad y la de sus familias. Especialmente al interior de los fundos donde la ley era el patrón.

Historias dramáticas donde en algunas ocasiones los mismos padres o parientes culparon a los suyos por involucrarse en las luchas sindicales por mejoras laborales, justificando a sus patrones, a estos activistas civiles y a los militares, por haberles dado caza y hacerlos desaparecer.

En cada ciudad, en cada pueblo o caserío precordillerano donde la muerte llegó vestida de civil o disfrazada de verde olivo, el terror infundido por la mano de estos poderosos permanece hasta ahora. Sus habitantes se muestran hostiles a las preguntas sobre aquellos tiempos. Invocan el olvido por el paso del tiempo, o simplemente confiesan mirando alrededor que todavía temen a que regrese el azote que llenó de sangre las calles y senderos rurales.

Algunos de estos civiles autores de las masacres todavía se pasean por los mismos recorridos que frecuentan los familiares de los caídos para comprar el pan del día. A veces los escupen al pasar, insultándolos por haberlos llevado a sentarse en las bancas de los acusados en un tribunal.

Las madres o hermanos que se atrevieron desde temprano a vencer el miedo de la amenaza constante persiguiendo judicialmente a estos hechores, sufrieron el doble castigo de perder a los suyos y recibir el desprecio de sus vecinos. Y hasta de los propios compañeros de combate de sus deudos, que cruzaron al otro lado de la vía para esquivar aquellos ojos tristes y desamparados que nunca dejaron hasta hoy de buscar a sus desaparecidos.

La Nación Domingo recabó la lista de los 51 civiles procesados o condenados por el secuestro y desaparición, o por los homicidios, de operarios del campo y otros que ejercían múltiples oficios. Del total, 15 corresponden a alemanes de Colonia Dignidad, que no son abordados en este reportaje porque sus andares son conocidos. Sin embargo, en la gran mayoría de los otros 36, sus identidades y acontecimientos permanecen todavía desconocidos públicamente.

El equipo de tres periodistas de LND recorrió 2.500 kilómetros y cruzó tres regiones entre Osorno y Los Ángeles, incluyendo zonas precordilleranas, para rehacer la ruta de la venganza. Todo sucedió en medio del temporal más grande de los últimos 30 años, que dejó 17 mil damnificados, sorteando con su vehículo carreteras y caminos interiores inundados.

SEÑORES DEL FIN DE CHILE

Foto: El empresario Luis García Guzmán.

Miguel Ángel Fuentealba tenía cinco años cuando el 10 de octubre de 1973 el negro de la noche se tiñó de rojo en el caserío de Liquiñe, 150 kilómetros al este de Valdivia, cerca de la frontera con Argentina. A su padre lo llevaron junto a otros diez campesinos sobre el puente del río Toltén en Villarrica, le dieron varios tiros y le abrieron el vientre con corvo para que su cuerpo no flotara y desapareciera en la corriente.

Miguel, hoy en los cuarenta, por muchos años no supo qué pasó con su padre, Isaías. Por las tardes se peinaba bien, se ponía su mejo r ropa, "y bien lustradito me sentaba en un sillón que había afuera de la casa a esperar que mi viejo volviera en la micro del fundo en la que siempre llegaba". Tartamudea un poco, lo que le sobrevino desde entonces, mira a los ojos, y de repente su voz se hace más leve por la emoción del recuerdo. Afuera, en las calles de Villarrica, donde lo encontramos en un café, la lluvia es imponente.

Luis García Guzmán era el hijo de Julián, dueño de las Termas de Liquiñe, rabiosos anticomunistas ambos. La hostería y cabañas del complejo sirvieron de cuartel general para la cacería. Allí, Luis García y su padre, ya fallecido, le hicieron la lista de quiénes había que cazar al capitán Hugo Guerra Jonquera, que llegó con fuerzas militares de Valdivia. Los García pusieron también los vehículos para transportar a los detenidos hasta su destino final.

Once campesinos de los fundos Paimún, Trafún y Carranco sufrieron la condena que les impusieron estos amos y señores del pueblito.

El Complejo Forestal y Maderero Panguipulli, al que pertenecían los tres predios, la mayor área maderera en hectáreas y poder de los campesinos de la historia de Chile, fortalecido durante el Gobierno de Allende con José Liendo Vera, el "comandante Pepe", como su principal líder, fue temido entonces por los terratenientes de la precordillera de la X Región. Ahora era el tiempo de la reversa, cuando había que cobrar en vidas.

Pero esa noche la esposa de Luis García, María Hernández Calderón, vio todo. Veinte años después, García la abandonó con sus dos hijos por otra mujer, y fue ella quien ahora se vengó y denunció lo que presenció aquella noche de octubre: los once campesinos amarrados y vendados arriba de los vehículos de los García, y su marido manejando, uno de ellos vestido de militar. Ella vio salir desde la hostería el convoy de la muerte destino al río Toltén.

Refugiados de la lluvia bajo el alerón del edificio donde habita en Villarrica, María habló con LND para contar su desdicha. Pero después de su confesión a la justicia en 2005, García la visitó y con amenazas la obligó a firmar una carta desdiciéndose de sus declaraciones donde relató lo sucedido.

"Le firmé la carta para que me dejara tranquila, porque era prepotente, ya nadie lo quiere por eso". Pero meses después, la mujer arremetió de nuevo y volvió a ratificar sus dichos en el proceso que se instruye por este episodio. Sorprende su entereza y valor, y sus ideas claras. Huimos del frío y la lluvia y nos acompaña a tomar chocolate caliente para entibiar los recuerdos amargos.

Como una jugarreta del destino, Luis García, que también fue "alguacil" de Carabineros, bautizó su actual negocio de maderas nativas con el nombre de uno de los fundos de la tragedia: "Maderas Nativas Paimún S.A.", en la carretera entre Villarrica y Lican Ray. Allí lo buscamos sin suerte. Su mujer dice que está en Santiago.

SENTENCIA DE FAMILIA

Miguel Ángel, uno de los cinco hijos que dejó su padre, Isaías, no oculta que por mucho tiempo pensó en matar a los García cuando años después supo la verdad. De adolescente debió trabajar en las termas porque eran los únicos que en el villorrio daban trabajo. Su madre, Honorinda, también sirvió para los señores. Y los García con sus compinches militares siguieron acudiendo a festejar y cantar con la guitarra a la fonda de su abuela en Liquiñe.

"Hay todavía una esperanza de que él vuelva, aunque sé que es irracional Mi hija me dice a veces: ¿y si el abuelo está vivo en otro país? Es que la mente es tan extraña", divaga Miguel Ángel, mirando por la ventana del café a la calle mojada.

Foto: Miguel Ángel Fuentealba busca justicia para su padre.

En octubre de 1994, los García vendieron el complejo turístico a la Armada, que lo adquirió en 196 millones de pesos, bajo la lupa del notario de Panguipulli Leonardo Calderara.

Consultado el comandante en jefe, almirante Rodolfo Codina, afirmó desconocer el trágico pasado de lo que ahora es un sitio de esparcimiento para oficiales y gente de mar. "Desconozco si estas termas tenían alguna vinculación con violaciones de los derechos humanos", respondió el almirante a LND.

En Liquiñe, las tías de Miguel Ángel, Gloria y Marta, se sorprenden con nuestra llegada a preguntar por aquel pasado que ellas y todo el pueblo quisieran enterrar para siempre.

Suenan violentas las expresiones de cariño hacia "el abuelo Julián" y "don Lucho", los García que ayudaron a matar a su cuñado Isaías. Marta es directa: "Él se lo buscó, para qué anduvo metido en tonteras", sentencia en defensa de los amos del caserío. Y completa el sentimiento advirtiendo que fue Isaías el verdadero culpable de su propia muerte y no los García. Las palabras de la mujer parecen su propia sentencia en el almacén donde la encontramos. Su hija también habla familiarmente del "abuelo Julián" como si fuera el suyo propio.

Hace un par de años, el pueblito de Liquiñe salió a las calles con banderas y pancartas para apoyar a Luis García, después de que éste fue condenado en primera instancia a cinco años y un día como autor de los secuestros y desaparición de los campesinos. "Don Lucho" llegó pidiendo firmas de apoyo en su favor, y casi todos los 1.200 habitantes del lugar lo respaldaron y abrazaron.

Es la vida real y contradictoria de estas aldeas donde a veces parece que ni el mismo Cristo llegara todavía. Tan contradictorio como el cielo tormentoso que de repente se abre en un descanso del diluvio, y en medio de la oscuridad, la soledad y el silencio más pleno nos devela su manto de estrellas y constelaciones que sobrecogen y que contemplamos entumidos, con respeto a la inmensidad y al misterio de ese universo del sur.

Foto: Luis Enrique Ricardo Barrueto Bartings.

LOS DUEÑOS DEL MUNDO

Bajando hacia el norte, en la VIII Región, está Santa Bárbara. Desde ahí, más de 30 kilómetros hacia la cordillera, un interminable camino sinuoso, lleno de barro y plagado de bosques forestales, termina en el imponente fundo El Huachi. Lo antecede sólo el caserío del mismo nombre, humilde a su alrededor, que parece una prolongación azarosa del campo propiedad de la familia Barrueto Barting. No es casualidad que todos los conozcan, ya que muchos de los lugareños trabajan sus tierras y se instalaron ahí buscando una forma de subsistir.

Para llegar hasta el fundo donde viven los hermanos Manuel y Ricardo Barrueto sólo basta con pronunciar su apellido y los brazos se alzan siempre en la misma dirección, profundo hacia los bosques. Ya al interior de la propiedad, una de las empleadas de la casa con impresionante vista al río Huequecura nos cuenta que "el patrón" salió de mañana, debido a que tiene otro domicilio en Los Ángeles y que alterna su permanencia entre ambos lugares. "Está algo enfermo, partió a hacerse unos exámenes, lo más probable es que llegue mañana o pasado", dice con amabilidad.

Tras la desalentadora respuesta, la vuelta hacia Santa Bárbara se hizo inevitable. Luego de avanzar por colinas escarpadas, apareció el camino que indicaba la salida del fundo. Pero el portón está bloqueado por una moto todo terreno que se encuentra atravesada, como si fuera un pino más de los miles que los Barrueto tienen en su predio dispuestos para la tala. A un costado del vehículo, un hombre alto espera en actitud amenazante. Tiene pelo cano, ojos secos y el rostro envuelto en un par de mejillas pálidas. Usa un jockey rojo y con la mirada baja se acerca inquisidor. En una mano lleva una cámara fotográfica digital; la otra se posa sobre un bulto ubicado en su cintura. Luego de escrutar el automóvil y a sus integrantes, su pequeña boca cuenta escuetamente que es Ricardo Barrueto Barting.

No lo reconoce, pero él es uno de los dos hermanos que actualmente se encuentran procesados por el secuestro de seis campesinos, recién ocurrido el golpe, todos ellos empleados en su fundo.

Foto: Norma Panes, viuda de Miguel Cuevas, en cuya muerta está involucrado Ricardo Barrueto.

Sin más trámite nos expulsa de la propiedad; no hay más preguntas. "Acá no se entra sin mi permiso", sentencia. Toma una fotografía de nuestro automóvil y de la patente, mientras nosotros lo inmortalizamos de vuelta con nuestra cámara.

Veinticuatro horas más tarde nos enteraríamos que a la empresa Seellmann Rent a Car llamó un supuesto detective de la Policía de Investigaciones, donde fue arrendado el vehículo, para pedir los datos de los arrendatarios, argumentando que había sido utilizado "por activistas mapuches para causar disturbios".

Doña Norma Panes conoce bien las tretas de Ricardo Barrueto. En 2006 luego de que el ministro de la Corte de Apelaciones de Concepción Carlos Aldana asumiera varias causas de derechos humanos en la zona del Biobío tuvo un careo con él. Se dio en medio de la reconstitución de la escena por los 20 secuestros de obreros y campesinos que sufrió la localidad de Santa Bárbara entre septiembre y octubre de 1973 y que tienen hasta ahora a muchas familias sin conocer el paradero de sus padres, maridos, hijos o hermanos. Ahí, frente a su rostro, Ricardo le señaló que la noche en que su marido, Miguel Cuevas Pincheira, "fue sacado de la casa en calzoncillos por hombres uniformados", él no estaba ahí.

Pero ella asegura que los Barrueto fueron parte del grupo de civiles que, disfrazados de militares, se llevaron a su marido en medio de la noche del 20 de septiembre. Norma Panes dice que los vio claramente y también su hija. Al mostrarle la foto actualizada (ver imagen) que obtuvimos de Ricardo Barrueto, Norma no duda: "Es él". Su rostro, como el de Manuel, quedaron grabados en su memoria con tanta fuerza como aquellos años en que su marido fue un trabajador más del fundo El Huachi, labor que alternaba con su oficio de zapatero.

Los testimonios de las familias de seis campesinos más que trabajaban en El Huachi, secuestrados el mismo día y en horas cercanas, permitieron que en 2002 se procesara a los Barrueto y a los civiles Sergio Fuentes Valenzuela, Jorge Domínguez Larenas y los también hermanos Jorge y José Valdivia Dames, quienes conformaron una verdadera mini-Caravana de la Muerte. Norma lo grafica de la siguiente forma: "Ese día lo que hizo el grupo de civiles, todos ellos miembros de Patria y Libertad, junto a los carabineros fue, literalmente, limpiarle el campo a los Barrueto".

Luego, un recuerdo de los años posteriores a la desaparición de su marido viene a su mente: "Todos ellos eran amigos entre sí. En una ocasión, en plena dictadura me topé con un par en una esquina. Como sabían que yo todavía buscaba a mi marido, me escupieron a la cara", dice.

La actitud de los Barrueto, al parecer, no es muy distinta. Tras mover la motocicleta para dejar libre la vía, minutos después, uno de los campesinos nos hizo dedo para acercarlo a la carretera que une Ralco con Los Ángeles. En el camino contó que Barrueto le había consultado si sabía de quién era el vehículo blanco que había ingresado sin permiso al fundo. Y nos advirtió sobre Ricardo: "Cuando los vio entrar a ustedes dijo que de aquí no salían". El joven, un sencillo trabajador forestal, con lucidez agregó que "es un hombre malo, prepotente, un carajo como patrón, que paga apenas para subsistir. Se aprovecha del sufrimiento y la necesidad del trabajador".

Actualmente, los civiles responsables de la matanza permanecen procesados. Luego de ejecutarlos, la mayoría fueron lanzados al río Biobío desde el puente de Santa Bárbara.

Foto: Samuel Arriegada (foto), junto a Rolf During, son responsables de la muerte de José Orellana.

AMIGOS INSEPARABLES

Unos pocos kilómetros al sur de Santa Bárbara, en Mulchén, otra ola de secuestros se llevó a cabo gracias al trabajo coordinado de civiles y Carabineros. Organizados de la misma forma, pero en esta ocasión vestidos con sus ropas, llegaron en la noche a buscar su venganza. Una de ellas recayó sobre el obrero y dirigente de un sindicato campesino José Orellana Gatica. Sus aprehensores: Rolf During Pohler y Samuel Arriagada Domínguez, más el contingente policial a su servicio. El motivo era claro: el obrero trabajaba dentro del fundo Verdún (nombre que alude a la sangrienta batalla de la Primera Guerra Mundial protagonizada por alemanes y franceses), cuyos dueños eran los padres de During.

La esposa de José Orellana, Sara Mendoza, recuerda que la noche del 28 de septiembre del ‘73 el piquete llegó afuera de la casa que tenían al interior de la propiedad patronal. Sin preguntar abrieron fuego y luego de unos instantes botaron la puerta. Tomaron a su marido y lo sacaron a la fuerza. No le fue difícil reconocer a During y a Arriagada, ya que siempre los veía juntos dentro del fundo. Desesperada, salió con un candelabro, pero de un balazo lo volaron de su mano. El padre de José, quien también vivía ahí y trabajaba para los During, no se levantó. Su esposa le rogó que intercediera a favor de su hijo, pero el hombre, fiel a su patrón, le contestó que se callara y siguiera durmiendo. Pocos días después, el hombre echó a Sara del fundo y continuó trabajando para los During durante toda su vida. En ese momento ella tenía 21 años y seis meses de embarazo.

Para el equipo de LND fue imposible dar con Rolf During, ya que se mueve entre varias propiedades que mantiene entre la VIII, IX y X Región. Sin embargo, encontramos a su hasta ahora inseparable amigo, Samuel Arriagada, con quien viajó en el mismo vehículo a declarar por este caso a la Corte de Apelaciones de Concepción.

Foto: Sara Mendoza, viuda de José Orellana.

También hijo de latifundistas, pero hoy venido a menos, Arriagada no figura en ningún registro público. Sólo la casa a nombre de su hermana nos alerta sobre su posible presencia. Es una casona de madera, antigua, ubicada en la esquina de las calles Soto y Villagrán. En un pequeño almacén, ubicado a un costado, nos confirman que en esa casa vive Samuel Arriagada y que si bien es un personaje poco afable, no saben que esté involucrado en crímenes cometidos durante la dictadura.

Ante la presencia de una cámara fotográfica, de todas las personas que pasaron por el lugar, el único que puso mirada sospechosa y se molestó cuando fotografiaban el frontis de la casa fue un tipo de unos 65 años, que vestía casaca y blue jeans. A los pocos segundos ingresa al domicilio y ya no queda duda: es Samuel Arriagada.

Consultado por su situación procesal, al principio negó estar involucrado en ningún juicio. Al recordarle que estuvo detenido varias semanas, en 2003, dice no tener nada que ver y que no confía en la prensa. No aceptó más preguntas, sólo se mantuvo con la vista fija hasta que nos perdimos de su esquina.

Su hermetismo silencioso contrasta con la imagen que se llevó Sara cuando se careó con él. "Le faltó sólo pegarme", recuerda. Pero ella nunca se achicó. "Cada vez que los encontraba en el banco o en algún lugar, yo llegaba con mi hijo en brazos y le decía, sobre todo a Rolf: ‘Mátame a mí también'. Él siempre se limitaba a bajar el rostro. Su madre llegó a ofrecerme dinero para que yo dejara de acusarlos. A mí eso no me interesaba. Ni un peso les acepté", cuenta la mujer de ojos negros y sonrisa tierna.

La actitud combativa de Sara es aislada. Los hermanos de José, por ejemplo, se negaron a realizarse exámenes de ADN en el Servicio Médico Legal para determinar si algunos de los restos óseos encontrados en diversas partes de Chile pueden coincidir. "Tienen miedo de que el golpe vuelva y arrasen con todo nuevamente", advierte Sara.

De todas formas, para ella siempre pudo más la añoranza de volver a encontrar a su marido. A pesar de que vivió 20 años con otro hombre y tuvo un hijo con él, no duda en mostrar sus cartas. "Elijo a José cien veces. Mis mejores momentos son cuando sueño con él. Estoy a su lado y me dice que deje de buscarlo. Ahí lo escucho y soy feliz. Cuando despierto todo cambia", cuenta.

Aunque ninguno de los dos confesó el secuestro, actualmente Samuel Arriagada está condenado en primera instancia a cinco años y un día de presidio por el secuestro calificado de José Orellana. A Rolf During, en tanto, se le impusieron 10 años. El motivo es que el descendiente de alemanes guarda otro muerto bajo la mesa. En este último caso sí reconoce que fue uno de los que apretó el gatillo.

EL COMPAÑERO DEL AÑO

En su declaración judicial ante el ministro con dedicación exclusiva Carlos Aldana, Rolf During reconoció que el 28 de septiembre, mientras hacía guardia de apoyo a Carabineros, recibió a Jorge Narváez Salamanca, quien llegó detenido en compañía de "un grupo de personas". No recuerda quiénes eran. Posteriormente, relata During, subió a un auto y se sentó al lado de Narváez hasta que llegaron al retén de Quilaco, un pequeño pueblo ubicado a pocos kilómetros de Mulchén. Ahí los esperaba el teniente de Carabineros Jorge Maturana (también condenado). Luego de una hora de espera, lo llevaron hasta el puente Quilaco, ubicado sobre el río Biobío, lo sentaron sobre una de las barandas y luego procedieron a ejecutarlo.

Foto: José Horacio Pacheco, ayudó a detener y hacer desaparecer a un compañero de liceo.

El otro civil que estuvo presente en la escena del crimen, José Horacio Pacheco Padilla, también declaró que During fue uno de los tres que disparó. Respecto de su participación, señaló que participó de la detención y que, como no estaba armado, sólo fue testigo ocular.

Sin embargo, Pacheco Padilla era compañero de colegio en el Liceo de Hombres de la ciudad de Jorge Narváez (iba un curso más arriba), pertenecía al grupo Patria y Libertad y también al grupo de apoyo civil a Carabineros. Por otro lado, Narváez tenía entonces 15 años, militaba en el MIR. De ahí que la evidencia judicial apunta a que fue él quien entregó el nombre de su compañero.

Cuando se pregunta por José Pacheco, en Mulchén su nombre suena conocido. "Maneja un colectivo de esos de letrero amarillo", comenta un vecino. La descripción agrega que trabaja para la "línea número 2", que tiene su garita al final de la calle Victoria, casi en el límite urbano de la pequeña ciudad. Es una casucha verde de madera, rodeada de los clásicos vehículos negros que llegan y se van. El resto de los colectiveros dicen que Pacheco maneja un Chevrolet Corsa, el único que hay en la línea. Además, todos cuentan que es un tipo afable y simpático. Ninguno de ellos reconoce saber que tenga algún tipo de problemas con la justicia. Lo consideran un hombre tranquilo que vive junto a su familia.

Tras unos minutos de espera, el vehículo aparece. De su interior desciende un tipo de unos 52 años, robusto, panzón, canoso y de bigote. Se apresura a indagar el motivo de nuestra presencia. "Una carrerita hacia Los Ángeles", le respondemos como excusa para saber cómo se desenvuelve a pesar de su pasado. Decide posar junto a su vehículo, con absoluto relajo.

En más de 32 años, nadie, excepto uno o dos familiares de las víctimas, le recordó su crimen: haber sido parte de un grupo de voluntarios que detuvieron ilegalmente a Jorge Narváez Salamanca, y participar en su ajusticiamiento.

Al igual que Rolf During, durante años Pacheco negó su participación en la muerte de Narváez. Sólo en los últimos años la memoria se le ha refrescado. Actualmente está condenado a cinco años y un día. Si se confirma su sentencia de primera instancia, tendrá que ir a prisión. During también.

EL LOCO BARRIENTOS

La metralla y el zumbido de las balas rompían el silencio de la noche del sur. Hoy, a medianoche, en los rincones de la X Región se sigue oyendo el batir de los árboles resistiendo el viento, las gotas de agua que caen desde las ramas y el murmullo de la fauna nocturna. La noche del 16 de septiembre de 1973 fue una de aquellas donde no fueron los truenos los que rasgaron la naturaleza, sino las ráfagas de las armas de uniformados y civiles que se descargaban contra campesinos, que eran parte generacional de esa naturaleza.

Esa misma fecha, a la misma hora, la familia Valderas se preparaba para dormir. Aunque habían sabido del golpe en Santiago, ellos no pensaron que las caravanas de la muerte que se desataron en el país podrían llegar hasta ellos. Es más, los 16 hermanos que componían la familia comenzaban a llegar para juntarse los días de Fiestas Patrias.

Todo esto hasta que se oyeron los pasos de varios hombres que se venían sobre la humilde vivienda, ubicada a 200 metros del camino que bordeaba el lago Puyehue. Flavio, el hijo mayor, se topó casualmente a mitad de camino con el grupo, cuando se dirigía a la letrina. "Alto ahí, buscamos a Flavio Heriberto Valderas, no te movái conchetumadre; te vamo a matar, culiao", dijo un carabinero. Un culatazo le quebró el arco superciliar derecho al joven y le desprendió parte de la piel. "Mi madre dijo que se le había salido el ojo del golpe", relata su hermana Luz Marina.

Foto: Luz Marina Valderas vio cuando el civil Jorge Barrientos y carabineros se llevaron a su hermano.

En su sencilla casa, ubicada en calle Diego de Almagro, ella relató a LND que "mi hermano era un chiquillo tranquilo, trabajador, que hacía un par de semanas se había peleado con un carabinero, y éste lo había amenazado. Esa noche, Barrientos acompañó a la patrulla de Carabineros, los guió y les facilitó vehículos. También les indicó donde vivía ‘Cantarito' y entró con el destacamento para señalarlo, porque también pensaba que mi hermano le había trancado la puerta de su casa para molestarlo".

Consta en el expediente del caso que Flavio Heriberto nunca tuvo una actividad política y que su muerte, más bien correspondió a una venganza personal.

Pero Luz Marina Valderas no ha olvidado ninguna de las numerosas ocasiones que ha tenido que encontrarse con Jorge Barrientos Camadro, en Osorno. La justicia dice que fue uno de los responsables del secuestro y posterior desaparición de su hermano Flavio Heriberto, a quien apodaban "Cantarito".

Actualmente, Barrientos es un tipo que viste siempre con chaqueta, blue jeans y botas. Usa un sombrero de huaso y se moviliza en un todo terreno. Tiene dos fundos: uno en Puerto Octay y otro en Puyehue. Su vida, en los últimos 35 años, ha sido tranquila, a excepción de sus constantes arrebatos violentos y su conocido mal genio. El ex dueño de la Radio Sago, Pedro Burgos, relató a sus cercanos sobre una reunión en el club de caza y pesca local, donde asistió el sujeto. El anciano relató cómo Barrientos sacó de su cintura una pistola para disparar al aire porque no estaba de acuerdo con una decisión. Así ha pasado su vida, entre los fundos, la Feria Tattersall de ganado y, recientemente, desfilando por tribunales y pasando un tiempo en la cárcel.

Luz Marina hace muchos años que trabaja para el senador Eduardo Frei Ruiz-Tagle. Ella cuida el departamento que el legislador mantiene en un céntrico edificio. Pero también trabaja, desde hace años, como garzona en eventos.

"Una vez me tocó el cóctel de inauguración de una planta de secado de Soprole. Yo servía en una bandeja y tuve pasar por su lado. Me conoció y me botó la bandeja de un manotazo", recordó la mujer.

Tampoco dice olvidar el odio con que la miró la mañana en que, nuevamente por casualidad, pasaba a dejar las llaves de su camioneta a un puesto de flores, antes de partir a Concepción, donde le esperaban varios días de prisión preventiva, el único tiempo que ha estado privado de libertad por la desaparición forzada del campesino.

Luego del recorrido, constatamos que a 35 años de las matanzas, estos "señores" siguen siendo los amos de sus pequeños reinos, cuyos súbditos les siguen temiendo, como si fuera hoy esa misma fatídica noche que muchos habrían preferido no vivir.

 

El Gobierno culpó a Quebracho y al PO por los detrozos

El Gobierno culpó a Quebracho y al PO por los detrozos

Jueves 4 de septiembre, 5:01 PM

 El ministro del Interior, Florencio Randazzo, sostuvo hoy que hubo "infiltrados" en los incidentes registrados esta mañana en las estaciones ferroviarias de Merlo y Castelar, a los que identificó como partidarios de Quebracho y del Partido Obrero (PO).

El funcionario aclaró que entre los manifestantes que provocaron los hechos de violencia "hubo infiltrados" y nombró al "PO y a Quebracho como alguno de los grupos que participaron de la gresca", que generó incendios en numerosos vagones de la empresa concesionaria.

Culpable. Quebracho no tardó en rechazar las acusaciones oficiales. "Desmentimos públicamente que integrantes de nuestra organización hayan participado de los hechos. Lo que pasó fue la razonable, previsible y legítima reacción de miles de usuarios que están cansados de llegar tarde a sus trabajos, de perder el presentismo, de viajar hacinados, por el lamentable servicio que prestan las empresas privadas que reciben más de 11 millones de pesos mensuales como subsidio del Estado", afirmó a través de un comunicado.

Quebracho acusó a la Casa Rosada de "necesitar culpables" y arremetió: "El Gobierno necesita buscar culpables, pero el único culpable es el propio Gobierno que sostiene la privatización de los ferrocarriles, que mantiene los negociados con las empresas privatistas, que anuncia la construcción de un tren bala cuando hay millones de argentinos en el gran Buenos Aires que viajan como ganado, cuando hay miles de pueblos del interior de nuestro país que están incomunicados porque las vías fueron cerradas".

Por otra parte, Randazzo reaccionó a las continuas denuncias de los usuarios sobre la mala calidad del servicio que presta TBA. "Este Gobierno cree en el servicio público de pasajeros" y reconoció que tiene la aspiración de "que el servicio mejore".

Además, defendió el proyecto del tren bala, pese al mal estado general de los trenes. "Una cosa no es incompatible con la otra. Tenemos que mejorar el servicio de trenes en general y eso no es incompatible con la idea del Gobierno, de desarrollar un tren rápido", concluyó.

La Nacion.com

 

DE NUEVO MARTÍNEZ EN LA CUT

DE NUEVO MARTÍNEZ EN LA CUT: GANA EL GOBIERNO, SONRÍE EL PATRÓN

1. Paladeando los milagros culinarios prohibidos para los chilenos de a pie, el Presidente de la Sociedad Nacional de Minería, Sonami, y todavía líder de la Confederación de la Producción y el Comercio (gremio patronal del país), Alfredo Ovalle, en la cena anual de los rostros del capital minero, hizo, como es su costumbre, claras indicaciones a la Presidenta Michelle Bachelet, invitada a la comida. Con un ingenio sin antifaces, le propuso a la mandataria que parte de los impuestos del royalty a la explotación principalmente cuprífera sean usados en pasivos ambientales, lo que serviría para que Chile presente credenciales de “excelencia y responsabilidad” en el manejo ambiental.

Sin tapujos, Ovalle, a costa de las arcas fiscales (y por extensión, de eventuales recursos destinados a programas sociales), pretende que el Fisco ofrezca mayor competitividad y “mejor ver” a los inversionistas y las instituciones financieras internacionales. Sólo la minera La Escondida, rentó en utilidades limpias el primer semestre de 2008, más de 2 billones de pesos (4 mil millones de dólares). Pero para el capital no es suficiente. Exige que los paliativos contra los efectos negativos de alto impacto ambiental devenido de la explotación minera sean ahora subsidiados por el Estado. Nuevamente se privatizan los beneficios, y se socializan los desperdicios.

Pero el Presidente de los patrones en Chile no terminó allí. Durante la cena anual de la Sonami, acusó que la nueva ley de salario base (que lo iguala al salario mínimo, es decir, a la miseria de $ 159 mil pesos (300 dólares) “eleva sustantivamente los costos para las empresas, afecta el empleo y puede implicar un serio deterioro de las relaciones laborales”. El sentido de la ley, que ya está siendo readeacuada contra los trabajadores, guarda relación sobre todo con la amplia área laboral (fuerzas de venta) que construye su salario fundamentalmente a través de la parte variable de la remuneración (un 70 % de los asalariados chilenos vende algo para vivir, y por tanto, el comisionismo, es régimen general de composición salarial). Ya la ley ha sufrido enmiendas que desnaturalizan su espíritu original, y, por lo demás, la patronal, al verse obligada a garantizar un salario base superior al existente (que puede ser hasta de $ 15 mil pesos (30 dólares) en muchos casos), simplemente ajustará el precio de las captaciones a la baja con el fin de no dañar sus tasas de ganancia. En los hechos, al menos en el área financiera, la contracción crediticia impuesta por el Banco Central para demoler inflación, ha elevado las condiciones para obtener un crédito, por un lado, y limitado sus montos, por otro. Ello también está asociado a los resguardos bancarios ante el riesgo de la morosidad y el no pago, en un marco mundial de recesión y desaceleración económica. Los patrones en lo suyo, y el gobierno toma nota.

2. A través de un procedimiento electoral largamente cuestionado por fundarse en la votación indirecta (y mayoritariamente, inconsulta respecto de sus bases sindicales), alrededor de 8 mil delegados, teóricamente “representantes” de alrededor de 500 mil trabajadores (un 8 % de la fuerza laboral chilena) votaron prácticamente, la misma directiva de la Central Unitaria de Trabajadores que ya existía. De este modo, nuevamente el Presidente de la multisindical, por tercera vez, será el militante concertacionista del Partido Socialista de la línea de Escalona (el mismo que impuso al jefe de la inteligencia de la Concertación durante los primeros años de gobiernos civiles, Marcelo Schilling, en el cargo parlamentario dejado por el extinto diputado Juan Bustos), Arturo Martínez. La “victoria” de la máquina electoral de Martínez (que, entre otras cosas, pagó cuotas a sindicatos proclives a su candidatura), tranquiliza transitoriamente al gobierno y a la propia patronal. Más allá de las innumerables críticas a la conducción de Arturo Martínez, ligadas a su papel apéndice del gobierno de turno y contenedor del sindicalismo independiente y de lucha, los resultados electorales implican, por sí solos, un dinamizador para la organización de los sectores sindicales más críticos de la dirección de la CUT por su colaboración progubernamental (parte relativamente significativa de la gobernabilidad necesaria para la reproducción del actual patrón de acumulación capitalista), y la urgencia de construir una fuerza de los asalariados profundamente democrática y que cautele con celo granítico los intereses genuinos de los trabajadores.

Irónicamente, la lista que encabezó Arturo Martínez se llamaba “Autonomía Sindical. Una CUT para todos los trabajadores”. Aquí, naturalmente, el eslogan funciona como fórmula que revela su reverso, toda vez que la autonomía no tiene nada que ver con una política y estilo de conducción de la Central en manos de Martínez, fuertemente financiada por el gobierno y la socialdemocracia alemana (y no por los trabajadores), y presa del burocratismo y subordinación partidista más franco y desenfadado. Como botón de muestra, sólo cabe recordar la imposición por arriba no consultada a nadie del sueldo mínimo, refrendada, entre gallos y medianoche, por Arturo Martínez.

La reedición –envejecida y mañosa- de la misma dirección de la CUT hasta el 2012, resta esperanzas populares respecto de avances relevantes a través de la institución CUT.

La refundación urgente del sindicalismo inspirado por los principios y prácticas de Luis Emilio Recabarren y Clotario Blest será fruto de la reunión, por dentro y por fuera de la Central, de las iniciativas sindicales potencialmente constelables que se sostengan sobre liderazgos insobornables, la independencia política de los intereses de los trabajadores, y el anticapitalismo en su versión amplia e inclusiva. Las máquinas del sindicalismo funcional y domesticado se superan a través de la fuerza unitaria, audaz, flexible, actualizada, inteligente y de lucha.

3. En el cuerpo de Economía y Negocios de El Mercurio del viernes 11 de abril de 2008, el Presidente de los grandes empresarios y ramas económicas gremializadas en la patronal Confederación de la Producción y el Comercio, Alfredo Ovalle, afirmó lo siguiente:

-¿Fue visto en la CPC un apoyo a la reelección de Arturo Martínez en la CUT?

"No, nunca ha existido un apoyo y no me corresponde. Lo que sí he logrado es crear una confianza con el presidente de la CUT, de manera que creemos que en el resto de su mandato podríamos llegar a acuerdos que van a beneficiar especialmente a los trabajadores y, por supuesto, a los empresarios, en el sentido de que exista mucha mayor paz social, que evitemos todo acto de violencia y que podamos llegar a acuerdos en materia de negociación colectiva, seguros de cesantía y de capacitación especialmente".

Independientemente de que, en concreto, no se arribara a ningún acuerdo relativamente positivo para los asalariados, lo cierto es que resulta de temer cuando el capitán de los patrones confía en el representante de los trabajadores. Los resultados están a la vista.

Andrés Figueroa Cornejo

Septiembre de 2008

 

La Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile tomará el nombre de Salvador Allende

   
Radio Universidad de Chile
Rebelion.org

La Decana de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Cecilia Sepúlveda, encabezó la celebración de los cien años del natalicio del ex Presidente el Doctor Salvador Allenede, formado en está Casa de Estudios.

Una ceremonia marcada por la emoción y el recuerdo de la figura del Doctor y ex mandatario. La Decana Sepúlveda destacó la importancia de traer al presente los aportes de "este ilustre egresado" en el área de la salud, "dimensionando su influencia en el avance de la medicina".

La Decana valoró "el estilo de Allende al momento de identificar problemas y aplicar planes de acción, con una preocupación permanente por la expansión del Estado benefactor". A su vez, anunció que próximamente la Escuela de Salud Pública de la Casa de Bello llevará por nombre Doctor Salvador Allende en homenaje al destacado rol que él cumplió en la Corporación.

La Diputada Isabel Allende agradeció "el homenaje a los valores de justicia social que su padre encarnó". "El legado del Presidente Allende está vigente", expresó, agregando que "el compromiso con lo público marcó su vida" y que "constituye parte de nuestra identidad cultural, por la fuerza con que defendió sus principios de lealtad y consecuencia".

Agradecida por el homenaje de parte de los "colegas" de su padre, la parlamentaria dijo que la imagen simbólica de Allende "se unió con la necesidad de buscar verdad y Democracia, entendida ésta última como un bien superior". Finalmente, destacó su herencia "como médico, como luchador social por la salud de la población".

La Ministra de Salud, María Soledad Barría, destacó el valor de este personaje de la historia de Chile. "La reconquista de la figura de Salvador Allende como médico, salubrista y formador, dejó un legado en lo político y en lo sanitario de este país". También, compartió su emoción por el nuevo nombre que llevará "una Escuela de Salud Pública que ha formado a tantos profesionales en Chile y Latinoamérica".

Simposio

Ennio Vivaldi, Vicedecano de Medicina y moderador del Simposio Doctor Salvador Allende y la Medicina Social -realizado en el marco de esta conmemoración- precisó que todos "ganamos mucho retomando el pasado de Chile, discutiendo y asumiendo la historia", pues "es esencia de la Universidad de Chile que más allá de las fuerzas disociadoras encontremos un sentido del bien común".

Sergio Grez , historiador, académico de la Facultad de Filosofía y Humanidades y Director del Museo Nacional Vicuña Mackenna, resaltó la "continuidad histórica y la línea central del movimiento popular encarnado por Allende".

El Doctor Giorgio Solimano, Director de la Escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina, relevó la sostenida "denuncia de las desigualdades por parte del ex mandatario; su participación en el proceso de unificación de los diferentes servicios de salud, y la búsqueda de soluciones concretas para el mejoramiento de las condiciones de vida de las mayorías en el país".

Finalmente, el Doctor David González, estudiante del Programa de Magíster en Salud Pública, destacó "la actitud visionaria que Allende tuvo en el análisis de la relación entre pobreza y salud", recordando su llamado a "ponerse siempre en el lugar del otro".

Salvador Allende ingresó a los 18 años a la Escuela de Medicina de la Casa de Bello. Proveniente de una familia ligada al servicio público, uno de sus bisabuelos, Vicente Padín, fue Decano de la Facultad.

En el segundo año de estudios fue elegido Presidente del Centro de Alumnos y, en cuarto año, Vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).

Cursando el quinto año, se convirtió en el representante de los estudiantes de la Escuela de Medicina ante el Consejo Universitario.

Egresó en mayo de 1933, presentando una controvertida memoria para optar al título de médico-cirujano, titulada Higiene mental y delincuencia, en la que analizó las causas de la criminalidad, a la luz de los progresos científicos de la época. Fue ayudante de Anatomía en la Casa de Orates y trabajó en la Asistencia Pública de Valparaíso y en Anatomía Patológica en el Hospital Van Buren. Años después de su paso por el citado centro asistencial, señaló: "Con estas manos he hecho mil quinientas autopsias. Sé qué quiere decir amar la vida y sé cuáles son las causas de la muerte".

Además de Senador de la República -escaño desde el cual impulsó variadas iniciativas de salud y contribuyó a la expansión del Estado benefactor en la salud pública- también fue Ministro de Salubridad, Previsión y Asistencia Social Pública en el gobierno de Pedro Aguirre Cerda, época de la que data su reconocida publicación La Realidad Médico-Social Chilena. Durante su gestión en la citada cartera, Allende logró realizar parcialmente uno de sus principales proyectos: la unificación de las estructuras asistenciales, que llegaría a ser realidad en 1952 con la Ley del Servicio Nacional de Salud.

 

La desinformación de la TV Chilena

La desinformación de la TV Chilena

Mauricio Muñoz Díaz Mi

Gritos de la Tierra

Mi familia y amistades en Santiago me han preguntado en más de una oportunidad si Cañete y la Provincia de Arauco en general, es un lugar tranquilo o no, si se podía circular y transitar tranquilamente por sus calles y carreteras, e incluso si me ha tocado ver o presenciar algún acto de violencia de Mapuches.

Todos sin mas, condenaron el lamentable suceso de la quema del fundo Santa Ana de Vilcun, todos sin mas…solo repitiendo lo que la prensa decía sobre el evento, incluso es mas, fueron capaces, muchos de ellos, de ver detenidamente el programa “hoy” de Red TV a pocos días de ocurrir el acto en dicho fundo, y en donde la pregunta central del programa era “¿se debe aplicar la ley antiterrorista a los violentistas Mapuches?”. Sobre ese programa conducido por el periodista Felipe Vidal, no recuerdo jamás se haya hecho un programa especial sobre la aprobación del convenio 169 de la OIT, solo por poner un ejemplo.

Todos los días podemos ver a través de los titulares de los diarios y la prensa en general, como están lanzando una campaña contra los Mapuche y como el gobierno esta preparando el camino para llevar a cabo una represión aun más violenta contra este Pueblo.

Pero el que esta encabezando toda esta campaña es el Ministro del Interior Sr. Edmundo Pérez Yoma y quizás seria bueno recordar lo que alguna vez nos enseño nuestra Violeta Parra "el león es un sanguinario, en toda generación", dado que no podemos olvidarnos que el actual Pérez Yoma es hijo de otro Pérez Yoma, el que mando a asesinar a pobladores pobres en Puerto Montt, por exigir un lugar donde vivir.

Pérez Yoma acaba de visitar a Eduardo Luchsinger, uno de los máximos representantes de las familias de los despojadores del territorio Mapuche, uno de los colonos más racistas y fascistas de esa zona, primo de Jorge Luchisinger cuyo fundo, el Santa Margarita también se encuentra en disputa. Ante este oscuro personaje el ministro se comprometió a encontrar a los culpables, a procesarlos y encarcelarlos, esta claro que entre reaccionarios se entienden.

Pérez Yoma también ordeno endurecer los operativos de represión contra las comunidades mapuche y no es descartable, que haya dado la orden a la policía de asesinar a los Mapuche "si fuera necesario", como ya lo han hecho anteriormente, no podemos olvidarnos la suerte que corrieron Alex Lemun y Matías Catrileo, entre otros crímenes que han llevado a cabo los gobiernos de la Concertación contra miembros de comunidades.

Pérez Yoma y el gobierno están hablando de que grupos extremistas están "infiltrados" en el movimiento Mapuche, como por ejemplo el MIR, el Frente, la ETA y ahora último las Farc colombianas; estas acusaciones sin ninguna base, claramente apuntan a justificar grados aun mayores de represión contra el Pueblo Mapuche.

Que el Ministro del Interior, trate a los activistas Mapuche de "delincuentes", es un total despropósito, dado que no son los Mapuche, los que se han robado la tierra, los Mapuche son los legítimos dueños de la tierra y no al revés.

Por otro lado delincuentes son aquellos personajes, como los Pérez Yoma, que estafaron a miles de pobladores pobres con las casas Copeva de Puente Alto o los cientos de personajes de la Concertación que están mezclados en diferentes casos de corrupción. No podemos aceptar que los verdaderos ladrones, traten a otros de delincuentes, como dice el dicho "el ladrón, siempre piensa que todos lo son".

Los únicos delincuentes que hay en la zona Mapuche, son los que contrata el gobierno, para usar como testigos falsos, para inculpar a los dirigentes Mapuche en hechos en los que nunca han tenido ninguna participación y que en muchos casos han sido planificados y ejecutados por los latifundistas del sector, para cobrar seguros millonarios y de paso inculpar al movimiento Mapuche.

Los testigos que han participado en muchos casos judiciales, son testigos inventados, totalmente falsos y esta es la razón fundamental para que tengan que ocultar sus rostros, como ya han sido desenmascarados en más de una ocasión. Estos métodos truculentos son los que usa el sistema judicial chileno para encarcelar dirigentes Mapuche y es parte del sistema represivo del Estado chileno. Pero es capaz la prensa tradicional y masiva de encontrar el origen de la violencia entre el estado chileno y el Pueblo Mapuche?, esta claro que no es capaz o por lo menos no le interesa, por que si los noticieros o los programas de investigación como “Informe Especial” fueran capaces de mostrar la realidad de los hechos y sobre todo, de como se generaron, es decir, el proceso para llegar al acto final, que es la quema de un fundo, otro gallo cantaría. Pero para ellos solo es importante mostrarnos por TV la vida intima de una familia cuyo jefe de hogar es ejaculador precoz.

http://blog.gritosdelatierra.com/2008/08/la-desinformacin-de-la-tv-chilena.html

 

GERENCIA DE GRUPO SANTANDER APLICA ESCANDALOSA MANIOBRA ANTISINDICAL

GERENCIA DE GRUPO SANTANDER APLICA ESCANDALOSA MANIOBRA ANTISINDICAL

En complicidad con sindicalistas inescrupulosos

GERENCIA DE GRUPO SANTANDER APLICA ESCANDALOSA MANIOBRA ANTISINDICAL CONTRA TRABAJADORES DE BANEFE QUE PROTAGONIZARON HUELGA DE UN MES

Un mes duró la huelga protagonizada por las trabajadoras y trabajadores de la fuerza de venta del holding Santander España, Santander Banefe. La movilización de los empleados estuvo marcada por la violencia empresarial y policial traducida en detenidos, agresiones que llevaron a dirigentes al hospital con secuelas todavía insospechadas, vejaciones sexuales, seguimientos armados, huelga de hambre y querellas. Hace 40 años que en la banca no se vivía un conflicto que expresara con mayor brutalidad, la prepotencia gerencial y la violación a las condiciones mínimas de convivencia y diálogo que supone una negociación colectiva legal. Hasta la última votación democrática que sancionó satisfactoriamente la oferta de la empresa que dio término al conflicto, el empleador siempre argumentó, en diversos episodios, que detrás de sus recurrentes negativas respecto de las demandas de los trabajadores, existía un problema de "falta de recursos". Se está hablando de la fuerza de venta de la corporación bancaria que más renta en Chile, y que en el primer semestre de 2008 alcanzó $235.408,2 millones de pesos en utilidades (más de 400 millones de dólares). Luego de una lucha inagotable, los trabajadores de Santander Banefe obtuvieron un bono de colación de $ 2 mil pesos diarios (4 dólares); un bono de locomoción de $ 12 mil pesos (24 dólares), que se pagarán desde agosto de 2008, y un bono de fin de conflicto que va de $ 400 mil a $ 650 mil pesos (entre 900 y 1300 dólares).

EL CASTIGO PATRONAL

Sin embargo, la revancha empresarial contra las conquistas de los trabajadores organizados no se hizo esperar por mucho tiempo. A menos de un mes del reintegro de los empleados en huelga a sus labores, la gerencia, a través de su titular de Recursos Humanos, Alfonso Palavecino González, arremetió con una ofensiva antisindical bajo la anuencia de supuestos representantes sindicales que, por un lado, jamás apoyaron a los funcionarios movilizados, y por otro, de manera oportunista y sobornable, siempre se han subordinado a los intereses de la administración bancaria. De este modo, la empresa con la complicidad de cinco "dirigentes" (Miguel Allende, Walter Figueroa, Marco Salas, René Cortez y Enrique Aravena) de la denominada Federación de Sindicatos Banco Santander, completamente funcional a la estrategia de precarización del empleo del holding, y contraria a la Federación de Sindicatos del Grupo Santander, a la cual adhiere el Sindicato que protagonizó la huelga y cuyo horizonte es la independencia de los intereses de sus asociados, montó un acuerdo en beneficio de los empleados que no participaron del movimiento. ¿El objetivo? Destruir primero el Sindicato que protagonizó el conflicto y, en consecuencia, dañar a su Federación y a la propia Confederación de Sindicatos Bancarios –única multisindical de los trabajadores financieros chilenos-. Así, entre gallos y medianoche, un comunicado firmado por los cinco dirigentes antes mencionados, se distribuyó entre los trabajadores, donde se informa que el empleador ofrece $ 100 mil pesos más en beneficios para aquellos funcionarios que no participaron de la huelga. La burda maniobra antisindical, contraviene legal y éticamente la organización y lucha legítima de los trabajadores; funciona como represalia patronal para quienes "pusieron el cuerpo" en la obtención de mejoras laborales durante un mes de paralización; y constituye un pésimo precedente, en el marco del discurso de la Presidenta Bachelet que plantea su voluntad porque mejoren las negociaciones colectivas y se fortalezca la sindicalización en el país. La estrategia empresarial para castigar la organización de los trabajadores en huelga de Santander Banefe revela que era absolutamente falso que no existían recursos para responder a las demandas de los empleados movilizados, y que la lógica del holding Santander hace trizas "la palabra empeñada", su discursiva voluntad de diálogo y su archipublicitada política (a costa de millones de pesos) sobre la Responsabilidad Social de la Empresa. Pero ni el Sindicato Santander Banefe, ni la Federación de Sindicatos de Grupo Santander y la Confederación de Sindicatos Bancarios, duermen. Ante tamaña práctica antisindical ya se realizan gestiones legales, se socializa el atropello empresarial entre los trabajadores, se envió una misiva a España para denunciar la situación al Presidente del poderoso holding español, Emilio Botín; y se multiplican las gestiones tendientes a evidenciar públicamente la maniobra. Al respecto, las organizaciones consteladas en la huelga realizaron un llamado a la unidad granítica de los trabajadores, y solicitaron la práctica solidaria nacional e internacional ante un hecho que contraviene los principios elementales que deben normar el quehacer y horizonte del genuino sindicalismo jugado por los intereses propios de las trabajadores y trabajadores en Chile y el mundo.

Andrés Figueroa Cornejo

Departamento de Comunicaciones

Confederación de Sindicatos Bancarios y Afines de Chile

Septiembre 1 de 2008

Ex Juez Guzmán también marcará su voto

Ex Juez Guzmán también marcará su voto

Foto: Juan Guzmán y Roberto Garretón, el lunes en la Universidad Central. Dos juristas que adhieren a marcar el voto para exigir una nueva Constitución en Chile.

El ex juez Juan Guzmán Tapia, conocido internacionalmente por sus procesamientos a Pinochet y actual director del Centro de Estudios de Derechos Humanos de la Universidad Central, anunció que marcará su voto en las próximas elecciones municipales (26 de octubre) con el fin de exigir una asamblea constituyente que redacte una nueva Constitución Política.

 "Chile necesita una Constitución democrática", dijo poco después de inaugurar el seminario "¿Necesita Chile una nueva Constitución?" en el Aula Magna de ese plantel universitario, el lunes 25 en Santiago.

Una decisión similar reafirmó el abogado de derechos humanos Roberto Garretón, uno de los expositores, quien impulsa un movimiento ciudadano con el mismo propósito.

Durante un break, Guzmán Tapia -inspirador del documental "El juez y el general", estrenado recientemente en Estados Unidos- declaró:

"Voy a marcar mi voto para las municipales indicando AC, que significa asamblea constituyente; pienso que Chile necesita una Constitución democrática y la Constitución actual no es democrática. Esto no significa, de ninguna manera, anular el voto, sino que voy a marcar la preferencia por el candidato de mi elección y a continuación voy a poner AC, que significa asamblea constituyente".

Se le preguntó qué le falta a la actual Constitución para ser democrática.

"¡Uf! (sonrió), eso es precisamente la materia de este seminario. Pero se podría decir que el sistema de elección parlamentaria, el sistema binominal, es absolutamente excluyente, en mi concepto. Pienso que el Poder Judicial, como está establecido, particularmente el nombramiento de los miembros de la Corte Suprema, donde se requiere de la intervención del Senado... considero que esa es una manera de influir políticamente en este cuerpo y en las decisiones mismas de los magistrados. Considero que los quórum son demasiado elevados para determinadas leyes, para determinados proyectos de ley, lo que hace que leyes de interés social muchas veces no lleguen a concretarse o se concreten de una manera... no con toda la bondad que debieran tener esas leyes. Esas son algunas de las razones".

Demolición

Un solo representante de la derecha -sector que construyó política y jurídicamente la Constitución de Pinochet- acudió tras la invitación de los organizadores: el abogado Luis Valentín Ferrada. Su intervención, centrada más bien en una interpretación moral de la historia de los chilenos, no respondió al análisis y el enjuiciamiento, demoledores en la mayoría de los casos, del resto del panel, proclive a una nueva Carta Magna. Expusieron, además de Roberto Garretón, el ex Canciller Enrique Silva Cimma, el senador Nelson Avila -ambos de la Concertación-, Hernán Bosselin, Felipe Portales, Eric Palma, Pablo Ruiz-Tagle, Mario Papi y Graciela Alvarez.

El abogado Bosselin (renunciado a la DC), arguyó que si bien Chile no vive una crisis institucional, hay un grave riesgo de fractura social y no se ha atendido a la demanda de participación de la gente. El sociólogo Portales, a su vez, llamó la atención sobre la distorsión del concepto de democracia aceptado por los líderes de la Concertación con el fin de "converger" con la derecha. El abogado Palma, en tanto, reiteró que la ciudadanía tiene el derecho inalienable a decidir su futuro; el ex Canciller Silva Cimma calificó como "fascista" la inspiración del texto constitucional promulgado por Pinochet; Papi (presidente del directorio de Televisión Nacional) aseguró que el tema constitucional "no está cerrado en Chile" y el senador Avila explicó alegóricamente que "es como ir viajando hacia el sur en circunstancias que queremos ir hacia el norte".

 Durante la tarde, el dirigente del Colegio de Profesores Luis Parra expuso sobre el conflicto en la educación y luego los asistentes participaron en talleres.