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Centros Chilenos en el Exterior

RAZONES DE ESTADO

1. De acuerdo a informes provenientes del Director del Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo, CENDA, el economista Hugo Fazio, y publicaciones económicas nacionales, los más altos resultados de utilidades por área entre enero y junio de 2008, son la minería (44,9 %); la industria de la electricidad (10,7 %); la empresa forestal (8,8 %); los bancos (7,3 %); los retails (4,2 %); y las telecomunicaciones (1,8 %). En términos pormenorizados, el ranking es el siguiente: Minera Escondida (propiedad de la anglo-australiana BHP Billiton) con $ 2.050.138 billones de pesos en utilidades; Codelco (estatal) con $ 1.725.970 billón de pesos; Empresa Copec (Grupo Angelini) con $ 273.514 millones de pesos; Santander Chile (Santander Central Hispano) con $ 235.408 millones de pesos; Celarauco (Grupo Angelini) con $ 186.339 millones de pesos; Antar Chile (Grupo Angelini) con $ 163.186 millones de pesos; Quiñenco (Grupo Luksic) con $ 156.904 millones de pesos; Banco Santander Chile (Santander Central Hispano) con $ 156.095 millones de pesos; Enersis (Emel (Italia) - Acciona (España)) con $ 155.940 millones de pesos; Endesa (Emel (Italia) - Acciona (España)) con $ 135.261 millones de pesos; Banco de Chile (Grupo Luksic) con $ 122.083 millones de pesos; Inversiones CMPC (Grupo Matte) con $ 119.582 millones de pesos; Falabella (Grupo Solari-Del Río) con $ 110.195 millones de pesos; Empresas CMPC (Grupo Matte) con $ 110.195 millones de pesos; y SQM (Julio Ponce Lerou) con $ 100.210 millones de pesos. Al respecto, Minera Escondida rentó sobre el patrimonio 163 % en cifras anualizadas; mientras en 2007 fue de 170,9 %. Las utilidades del cobre se explican por la alta demanda china –que, por su gran dependencia mercantilista exportadora respecto del mercado norteamericano, de contraerse significativamente el consumo allí, podría repercutir negativamente en la compra de metal rojo chileno y, por tanto, disminuir su precio-. Las corporaciones eléctricas aumentaron su ubicación económica debido a una legislación altamente favorable, que permite una acelerada rentabilidad por las fuertes alzas tarifarias a cuenta del debilitado salario de las grandes mayorías. La industria de la celulosa, en cambió, sufrió un duro revés como efecto de los costos crecientes de producción (de hecho, aumentó sólo un 2,3 % en relación al mismo semestre del año anterior). Por otro lado, las AFP’s experimentaron una reducción de un 37 % comparativamente con el primer semestre de 2007. Las grandes empresas de comercio al detalle también disminuyeron sus utilidades; las de Falabella bajaron en un 6,1 % y las de Cencosud en 48,9 %; ello causado por la contracción de la demanda. En el otro extremo, el Administrador Financiero del Transantiago obtuvo una tasa sobre el patrimonio de 63 %, subsidio estatal mediante.

2. Los números enunciados expresan una alta concentración de la propiedad capitalista que más renta (ley de hierro bajo los gobiernos concertacionistas); la superdependencia respecto de las desventuras de la economía mundial; el impacto manifiesto del congelamiento de los salarios (en rigor, su baja, si se desagrega la inflación que ya supera el 10 %); y el aumento del desempleo en el último mes de un 8,4 %, fenómeno que paulatinamente va constituyendo una tendencia y cuya cifra debe ser superior si se consideran los criterios del Instituto Nacional de Estadísticas para medirlo (para el INE no importa que el empleo sea ocasional, precario, sin contrato, etc.). A lo anterior, vale añadir la política proveniente del Banco Central de aumentar las tasas de interés con el fin de destruir inflación a costa de la baja masiva de la demanda.

3. Estos fenómenos, en su conjunto, explican dos aspectos centrales de la actual etapa: por un lado, el descrédito creciente y mayoritario ante el sistema político y de partidos políticos dominantes; y un clima de opinión nacional revelado por las encuestas que plantea el retorno de la regulación estatal, al punto de que el Fisco debería ocuparse más que la empresa privada de dotar de empleo al conjunto social, y controlar áreas estratégicas de la economía. De este modo, un plebliscito, por ejemplo, arrojaría sorprendentes resultados que correrían en sentido contrario al consenso político-económico convenido por el bloque en el poder (Alianza por Chile y Concertación) respecto del tipo de patrón de acumulación dominante desde hace más de 30 años y asociado al manual de la ultra capitalista. Contradictoriamente, las encuestas castigan una y otra vez al gobierno de Bachelet –estabilizando el descontento mayoritario frente a las políticas del Ejecutivo- y benefician al candidato de la derecha histórica, el empresario Sebastián Piñera (en un complejo general que en un 50 % no se pronuncia por ninguna de las componendas políticas visibles, incluida la izquierda tradicional). Frente al cuadro es posible observar la activación de cierto sentido común, fundado en la tradición, que no necesariamente rima con los contenidos de la alienación diseñados por arriba para el control y la condescendencia social ante un modelo íntegramente antipopular. Si se siguen las encuestas –que no hay mucho más a qué echarle mano en un Chile profundamente antidemocrático y sin participación más que en el ámbito estrictamente privado y de consumo- los chilenos miran al Estado como un refugio seguro ante la incertidumbre de los primeros signos potentes de la desaceleración económica y una eventual crisis. De algún modo, la explotación, el mal empleo, e incluso la calidad de los servicios privados, paulatinamente desmontan la ilusión librecambista, la retórica vacía e imposible del “emprendimiento” privado como manera sustentable de resolver la economía familiar y social. A la hora de la mala evaluación, ¿Hay una relación entre el sistema de partidos políticos y el tipo de democracia oligárquica imperante, por un lado, y la desacreditación explícita de la hegemonía de la empresa privada como plataforma de la totalidad de las relaciones sociales y vitales? Absolutamente sí. Y la relación es por negación. Encuesta tras encuesta, la gente sostiene invariablemente que los políticos (los del poder, los que aparecen permanentemente en los medios de comunicación de masas) están ocupados en reyertas mezquinas, intereses particulares, asuntos irrelevantes, cuestiones disociadas de la cotidianidad dura del chileno de a pie. Y, en cambio, en el padecimiento concreto del ejercicio de las relaciones de poder fundadas en la lucha de clases en el lugar de trabajo, en la escuela-guardería, en la casa-opresión y TV, es donde efectivamente se vive lo auténtico, lo acuciante, lo que quita el sueño y oprime. Es el jefe la figura material y tangible que somete, resta tiempo libre, paga mal y castiga. Y del jefe al dueño hay una frontera difusa, una opacidad que se simplifica en un malestar, miedo e insatisfacción únicos. El poder desplegado sin báscula del dueño, sin contraparte en general, se asocia al fuero ilegítimo que provee la propiedad contra el trabajador. Entonces no resulta extraño confiar en un Estado de relaciones más compensadas, donde pareciera que no hubiera dueños, y donde todavía funciona el mito de la estabilidad laboral del trabajador y el tipo de relaciones humanas que emanan de un trabajo, popularmente, entendido no bajo presión, no contra el tiempo, no contra metas imposibles, no sin contrato, no sin carrera al interior de una industria de cualquier índole. Por abajo, primero sin palabras propias, apenas como una sensación punzante, pero luego como un malestar agregado, de muchas fases y alta frecuencia, salta la convicción de que contenidos ligados a cierta idea de igualdad y seguridad, más allá de la corrupción posible y real, tiene un campo con mayores expectativas de realización en un Estado que ofrezca garantías mínimas. Si los empresarios “hacen lo que quieren y viven en otro mundo”, y los políticos “están distraídos y sólo persiguen su beneficio”, el Estado, como construcción histórica de atributos míticos después de su desactivación económica y desmantelamiento ocurrido hace dos generaciones, aparece como solución plausible en el sentido común ante la inestabilidad que gobierna, la desazón generalizada, y la mala vida.

4. La lucha de los empeños anticapitalistas, en una de sus tareas sustantivas, debe aportar a la construcción de conciencia, a la desalienación de las clases subalternas, a la edificación de la convicción de poder y la confianza popular en las fuerzas propias en permanente autoformación. Más allá de ciertos relatos idealistas –muchas veces justificados por traumas históricos-, el socialismo se levantará transitoriamente sobre un Estado regulador, combinado con fuertes desplazamientos de poder auténtico a los trabajadores y el pueblo en organización estratégica, sobre relaciones multidimensionales radicalmente otras que las actuales, y en pugna contra tentaciones burocratizantes y totalizadoras (en el peor de sus sentidos). Será la hora de sintetizar la igualdad con la libertad, en un tramado de contradicciones internas, temperatura de las correlaciones de fuerzas regionales y mundiales, maduraciones subjetivas y materiales, y caminando hacia un tipo de sociedad sin explotados y explotadores. Pero para ello queda un derrotero complejo, lleno de incertidumbres, no fatal; extraordinariamente volitivo, tanto como objetivo. El combate mestizo de construir fuerzas a través de la organización y la lucha pareciera tener tiempos incalendarizables. Y la flexibilidad táctica debe ser un atributo constitutivo de los empeños anticapitalistas. Si el campo de conciencia de las grandes mayorías –no transferibles mecánicamente a fuerza social transformadora- se inclina positivamente hacia la regulación estatal, ¿No comporta ello una oportunidad de politización en su sentido liberador? Es decir, si en cierto tiempo concreto la lucha contra el capital se expresa como destrucción potencial, en ciernes, palpitante, de un orden fundado en la propiedad privada de los medios de producción mediante la recuperación de derechos sociales anclados en el Estado, para potenciar su intervención –que hoy, ciertamente, atentaría contra los intereses del capital en su actual manera extremista de desenvolvimiento- con la condición insustituible de una alta participación social, ¿No debería propulsarse con contenidos de inspiración revolucionaria, como si fuera una palanca que pusiera a los trabajadores y al pueblo en franca contradicción con la dominación de la minoría? La estatización por sí sola, deidificada, como fetiche o punto crucial de llegada, convierte cualquier estrategia en el peor sueño y predice su bancarrota. Pero si se emplea como táctica que empuja, crea fuerzas, organiza y politiza liberadoramente, ¿No la convierte en demanda tangible, paso concreto y previo? De algún modo, para los empeños anticapitalistas, la lucha por volver propiedad social de administración estatal derechos y servicios hoy privatizados, al menos revelaría los límites de la ultra capitalista, acentuaría las contradicciones sociales, podría ser contenido táctico, y obraría como facilitador de la construcción necesaria de poder popular. Estas razones deberían, de algún modo, ser punto de un debate amplio, fraterno y unitario.

Andrés Figueroa Cornejo

Agosto de 2008

 

CAPITÁN DE CARABINEROS AMENAZA A PRESIDENTE DE SINDICATO DE MEDIOS INDEPENDIENTES

Jorge Zuñiga pertenece al puñado de foto-reporteros que, sin precio, registra permanentemente los episodios de la realidad social ligados a las demandas de los dueños de nada en Chile. Es Presidente del Sindicato de Medios Independientes, trabaja desde hace mucho tiempo en la publicación El Siglo, como en El Siglo en Huelga, además de medios alternativos, organizaciones de trabajadores, pobladores y estudiantes.

El ojo que fija la puntería de su máquina incensurable, ha registrado cientos de momentos de las luchas sociales de los trabajadores y el pueblo durante largos años. Esto le ha valido el respeto irrestricto de sus colegas y de los profesionales de las comunicaciones. Y también su convicción por la verdad que lo lleva a “poner el cuerpo” en su trabajo, le ha costado palizas policiales graves, estadías en el hospital, largos días de recuperación, y secuelas que sabe enfrentar sin temblores. Pero ahora la revancha de algunos carabineros, ha tomado un color más peligroso. El 20 de agosto pasado, Jorge realizaba sus funciones habituales como Reportero Gráfico en el centro de Santiago, debidamente identificado con su credencial de prensa (una redundancia, considerando su popularidad), cubriendo una marcha pacífica de los Deudores Habitacionales por la Alameda. “Hasta ese momento todo estaba en calma”, cuenta Jorge Zúñiga, “y de pronto me percato que se ubicó a mi lado el Capitán Arce, quien sin mediar provocación alguna comenzó a insultarme, diciéndome en forma amenazante ‘Sube ahora las fotos, concha de tu madre, maricón desgraciado’ y otros insultos similares, mientras pasaba reiteradamente de un lado a otro, rozándome en forma matonesca.” Al respecto, el policía se refería a las fotos de carabineros reprimiendo manifestaciones sociales que están en el espacio http://trincheradelaimagen.blogspot.com, creado por el propio Jorge, como un aporte invaluable a la visibilización del movimiento popular.

Un comunicado difundido por el dirigente sindical de Medios Independientes, señala “que los superiores de este capitán deberían estar en conocimiento respecto de estas conductas impropias e investigarlas, ya que desprestigian a su Institución.”

El 21 de mayo pasado en Valparaíso, en el marco de manifestaciones ocurridas durante el discurso de la Presidenta Bachelet en las inmediaciones del Congreso, el fotógrafo profesional dependiente de la agencia EFE, Víctor Salas, fue agredido con tal violencia por un carabinero a caballo, que simplemente perdió la visión de uno de sus ojos.

En Chile, la criminalización mediática y legal promovida por la minoría que manda contra cualquier expresión de descontento organizado en los espacios públicos, alienta la represión y aplicación de la violencia discrecional y arbitraria, especialmente, de las Fuerzas Especiales de carabineros contra los ciudadanos. Y esa represión alcanza, sin discriminaciones, a los propios profesionales de las comunicaciones en el ejercicio de su trabajo.

En el país, los reporteros gráficos y periodistas, en general, son pésimamente remunerados, más todavía si laboran en la prensa no dependiente de las grandes corporaciones económicas, ni en el duopolio (Edwards-Copesa) que controla el 90 % del mercado informativo nacional. Jorge Zúñiga, con su trabajo esmerado e insobornable, dignifica la profesión comunicacional y la fotografía de actualidad social. El producto de sus horas y riesgos es y será materia documental para conocer la verdad y bascular la aplastante visión unidimensional de los medios de comunicación subordinados a los intereses de la patronal.

Las amenazas y la violencia policial contra Jorge y otros profesionales de la prensa independiente, manifiestan una vez más, que la libertad de expresión en Chile es un espejismo retórico de una democracia inauténtica, limitadísima y atentatoria contra los derechos humanos más elementales.

Andrés Figueroa Cornejo

Agosto de 2008

 

¿Certificado de defunción para el Dr. Muerte?

¿Certificado de defunción para el Dr. Muerte?

Foto: El Centro Simon Wiesenthen Los Angeles

“Donaría los millones a un centro de investigación de los horrores de Mauthausen”, declaró el hijo del nazi Dr. Muerte, el macabro y ahora nonagenario médico de las SS, que ha vuelto a ser visto en Chile.

 

Aribert Heim comenzó a ser fugitivo en 1962. Acusado de haber asesinado en el campo de concentración de Mauthausen a cientos de prisioneros de los nazis durante dos meses del año 1941, el Dr. Muerte abandonó Baden-Baden donde trabajaba como ginecólogo cuando se enteró de que una orden de  captura  de la Policía austríaca pendía sobre su cabeza. Entonces se perdió por el mundo, aparentemente sin dejar rastro. Algunos miembros de su familia aseveran haber tenido escasas noticias de él desde su desaparición; su hija que vive en Chile aseveró que había muerto en 1993. Pero nunca mostró un certificado de defunción.

 

Un horror sin nombre

 

Nacido en Bad Radkersburg, en la actual frontera entre Austria y Eslovenia, estudió medicina en Viena antes de enrolarse voluntariamente a las SS nazis en 1940. Un año más tarde se lo encuentra ya utilizando los métodos del ángel de la muerte de Ausschwitz, Josef Mengele. Matar a los prisioneros inyectándoles diversos químicos está en la lista de las atrocidades que cometió; haber decapitado a una víctima, hervir la cabeza para quitar la carne y utilizar el cráneo como pisapapeles, según información que difunde el Centro Simon Wiesenthal, es una de las cosas más horrorosas que contaron acerca de él ex prisioneros de ese campo de exterminio. Cronometraba el tiempo que tardaban los prisioneros en morir después de haber inyectado gasolina en sus corazones; utilizaba parte de sus cuerpos como decoración…

 

Foto: Foto sin fecha del médico del campo de concentración Mauthausen

 

Las atrocidades que se le imputan explican el tesón que ha puesto el Centro Simon Wiesenthal en encontrarlo. También que más de 300.000 euros se ofrezcan de recompensa para quien dé detalles acerca de su paradero. Heim es después de Alois Brunner –alto funcionario de la oficina principal del Reich y responsable de la deportación y el exterminio de muchas decenas de miles de personas en Austria, Grecia, Francia y Eslovaquia- uno de los nazis más buscados. El director del Centro Simon Wiesenthal, Efraim Zuroff, cree que el ahora anciano Heim se encuentra en Chile.

 

Lo han visto…

 

En Santiago de Chile, en Puerto Montt…. Los lugares donde según la prensa ha sido visto un vetusto Heim son diversos. A ello Zuroff  responde a DW-WORLD: “sólo hemos dicho que tenemos información de gente que lo ha visto, no podemos decir dónde”.

 

Foto: El "caza nazis" Efraim Zuroff, director del Centro Simon Wiesenthal

 

Justo ahora uno de los hijos del Dr. Muerte se propone buscar la manera de declarar muerto a su padre, aunque no sabe su paradero, no existe una tumba, no tiene un certificado de defunción. ¿Por qué? Si lo declarasen muerto, la familia podría acceder a los millones que se encuentran depositados en la cuenta que tiene en el banco berlinés Sparkasse”, declaró Rüdiger Heim al amarillista diario Bild.

 

La cuenta secreta–que el Centro Simon Wiesenthal con ayuda de los servicios policiales alemanes detectó hace pocos años- se encuentra bloqueada por el Estado alemán y es administrada por un fideicomisario. “En 1997 supimos de esa cuenta por la Policía”, dice Rüdiger Heim y añade: “Si yo fuese el heredero, donaría el dinero: para la investigación histórica de los horrores sucedidos en el campo de concentración de Mauthausen”.

 

¿Y los millones?

 

¿Cambia esto el curso de la investigación del Centro Simon Wisenthal? “En lo  más mínimo”, responde Zuroff a DW-WORLD, “lo único que podría alterarla es si puede probar que su padre está muerto. Pero él mismo  lo dice, no tiene prueba de ello”. ¿Y cuál es el curso de esos millones congelados ahí?  “No tengo idea del camino de esos dineros, nunca lo he investigado ni me interesa. Nunca hemos intentado querido aceptar nada del dinero que fue robado por los nazis; nuestro foco son los asesinatos masivos, los crímenes y el genocidio que cometieron y llevarlos ante la justicia; el dinero que robaron no nos interesa”. 

 

Mirra Banchón
DW-WORLD.DE

Pegajosa y dulce: Madonna partió gira que la traerá a Chile

Pegajosa y dulce: Madonna partió gira que la traerá a Chile

Lunes 25 de agosto de 2008   

La cantante arrancó en Gáles, con un potente concierto, su gira "Sticky Sweet"

 En Cardiff, Gáles, se inició la gira mundial que contempla cuarenta y cinco conciertos en treinta y siete ciudades, que tendrá a Madonna en el país el 10 de diciembre en el Estadio Nacional.

 Ni Londres, ni París, ni Nueva York. Madonna escogió la industrial Cardiff, capital del País de Gales, para poner en marcha un tour bautizado como Pegajoso y Dulce (Sticky and Sweet), un poco como su música. Desde que se convirtió en celebridad en los ochenta se las ha ingeniado para ponerse en contra a políticos como George Bush (es una feroz crítica de su administración) y al Vaticano en pleno, así que no es extraño que muchos discrepen de su pretensión de eterna juventud, como si hubiera algo malo en mostrar la madurez, las canas y las arrugas de los cincuenta.

Pero si hasta las adolescentes se hacen cada vez más la cirugía estética para meter nariz o sacar pecho, ¿a quién puede extrañarle que Madonna Louise Ciccone siga comportándose como una veinteañera? Desde luego lo hizo el sábado en el Estadio del Milenio de Cardiff, cantando, saltando y bailando con la misma energía inagotable de siempre, en un espectacular y complejo concierto que empezó con más de tres cuartos de hora de retraso, y en cuyo transcurso conduce a la audiencia por un alucinante viaje desde el rock hasta el dance.

Con un vestuario diseñado por Riccardo Tisci para potenciar sus múltiples y bien amortizados encantos, la cantante y actriz presentó un espectáculo de luz y sonido que volvió locos a sus fans. "La excursión nos va a costar entre pitos y flautas más de 1.300 euros, pero se trata de una de las mejores inversiones de nuestra vida, nunca habíamos tenido la oportunidad de ver a Madonna en directo, y ha sido una pasada", decían al final del show Vic y Katie, amigas australianas residentes en Londres.

A nivel estructural, el concierto estuvo dividido en cuatro partes. La primera (Pimp) consistió en un homenaje al art decó de los años veinte aderezado con una pizca gangsta, evidente en la puesta en escena y la aparición estelar de Madonna en un modelito de Givenchy. La segunda (Old School) fue un revival de los primeros tiempos de Madonna en Nueva York, un regreso a la cultura dance de los ochenta y al nacimiento del rap, ilustrado con diseños de Jeremy Scott y flashes de Keith Harina. La tercera (Gipsy) se trató de un viaje por todo lo alto a la Isla Bonita, envuelto en el espíritu de la música folk y el baile con raíces rumanas. La cuarta y última (Rave) trasladó a los espectadores a un mundo futurista con influencias orientales.

 


CHILE CON LAS ENTRADAS MÁS CARAS DEL TOUR

Es una realidad. Madonna ha emprendido su gira como la auténtica reina del pop y una de las mujeres más famosas del planeta, con una banda de doce músicos. La acompañan doscientas cincuenta personas de veinte nacionalidades distintas, con dos escenarios completos y tres mil quinientas piezas de vestuario y accesorios diversos, setenta guitarras, cien pares de medias de rejilla, doscientas esponjas de maquillaje, y hasta tres rizadores de pestañas. Cualquier cosa con tal de demostrar que la edad no le pasa factura.

En nuestro país, los precios de las entradas para ver el show de la cantante norteamericana serán las más caras de todo su tour “Sticky and sweet”.

Las formas para adquirir los boletos serán: venta exclusiva a través de internet sólo para clientes de ENTEL PCS y Banco de Chile y auspiciadores del concierto; venta al público general, la cual se abrirá el 24 de septiembre y la preventa para fans desde el 10 del mismo mes. Los valores, sin considerar el recargo, serán: $ 23.000 galería, $ 39.000 cancha y pacífico lateral, $ 65.000 andes, $ 105.000 pacífico bajo, $ 150.000 cancha vip, $ 165.000 pacífico alto y $ 205.000 pacífico medio.

 

 

¿QUÉ HACER EL PRÓXIMO 11 DE SEPTIEMBRE?

1. En un sondeo latinoamericano realizado entre el 7 de diciembre de 2007 y el 9 de enero de 2008 por el Instituto de Ciencia Política de la Universidad Católica de Chile (una de las instituciones más conservadoras del país), en una escala de 1 a 7; 6,05 fue la nota que recibió la afirmación de que el “El Estado chileno debe implementar políticas para reducir la desigualdad de ingresos entre ricos y pobres, aun cuando esto castigue el esfuerzo individual”. Con puntuación 5,8, los encuestados suscribieron que “El Estado chileno, más que la empresa privada, es el principal responsable de crear empleos”. 5,76 que “El Estado chileno, más que los individuos, es el principal responsable de asegurar el bienestar de la gente”. Y 5,03 obtuvo el enunciado de que “El Estado chileno debería ser el dueño de las empresas e industrias más importantes del país en lugar del sector privado”. Según el estudio de la Universidad Católica entonces, alrededor de un 80 % de los chilenos encuestados demanda mayor presencia del Estado en el complejo económico actual, dominado por la empresa privada y las corporaciones transnacionales. Pese a los 35 años desde la refundación capitalista, la inmensa mayoría de los chilenos confía mucho más en la regulación y propiedad estatal, que en el espejismo de la mano invisible del mercado. Sin duda, los números ponen en vitrina un salto de calidad en la mirada y sentido común de los chilenos ante la crisis de la liberalización y privatización extrema de la economía nacional, y sus consecuencias. Por otra parte, los problemas más graves que está enfrentando el país son para los encuestados, la delincuencia (hija de la miseria y la ignorancia), con un 39,4 %; el desempleo, con un 20,9 %; y el Transantiago, con un 12,3 %. Asimismo, sólo un 20,6 % de los chilenos afirma que siente simpatía por alguna colectividad política, contra un 75,4 % que dice rotundamente que no; mientras el gobierno de Bachelet es calificado como “Bueno” únicamente por un 31, 6 %. De alguna manera, el supuesto consenso social respecto del modelo económico imperante, se revela en crisis ante la investigación, por un lado, al igual que el agotamiento y descrédito del sistema de partidos políticos hegemónico, por otro. Los datos, una vez más, acreditan la viabilidad de potenciar con mayor celeridad proyectos políticos de impronta anticapitalista. Si bien, las encuestas son un medio sociológico empleado por el poder para la elaboración de sus relatos políticos, también expresan, en esta y otras ocasiones, el enorme descontento de la mayoría del país con la conducción político burguesa pactada por arriba. Claramente, los resultados no son por sí solo, fuerza social para las transformaciones profundas que demanda la crisis del capital en Chile, pero van construyendo las condiciones del malestar social y las eventuales posibilidades de nuevas alternativas políticas, en tanto ellas sean capaces de hacer rimar el clima social con reivindicaciones de alta sintonía popular, organización y lucha.

2. Bajo el capitalismo, toda victoria de los trabajadores y el pueblo es parcial. Y bajo el modo de producción capitalista –hoy desplegado en su versión más brutal- la pelea dura por provocar modificaciones sustantivas en el régimen tutelado por una minoría en el poder, requiere amplios continentes de fuerza popular organizados y con convicción de lucha. La recomposición paulatina de las clases subalternas es un movimiento dinámico que se construye de modo flexible, inclusivo, mestizo y ampliamente poroso. El gran debate sobre la educación chilena abierto el 2006 por la denominada “rebelión pinguina” provocó el cuestionamiento radical de una de las columnas medulares de la refundación capitalista (o contrarrevolución patronal) titiriteada desde el Pentágono y ejecutada por la dictadura pinochetista. Hoy, la hegemonía compleja y sin báscula relevante todavía de la burguesía busca, a través de la aprobación de la Ley General de Educación (que puede ocurrir antes del próximo 11 de septiembre), generar algunas reparaciones cosméticas a la tragedia del sistema de enseñanza en Chile, prácticamente privatizado en un 50 %. En rigor, los pobres asisten a lo que queda de educación pública, los menos pobres a la particular subvencionada y de co-pago familiar, y los sectores medios y medios altos, a la enseñanza particular-privada. Los verdaderos ricos, al igual que en el período colonial, envían a sus hijos a estudiar fuera del país. Si bien el contenido del Estado es burgués y expresión de los intereses de las clases dominantes, corresponde a unos de los campos de lucha significativos para los trabajadores y el pueblo. Naturalmente, su naturaleza no cambiará hasta que, en medio de un proceso contradictorio y extenso de acumulación de fuerzas, no se edifique la hegemonía potente y multidimensional de los de abajo. La reificación de la estatización, tanto de las relaciones de producción existentes y los servicios básicos, no resuelve el problema ni social ni ontológico de la libertad y la construcción de una sociedad de iguales, superación material y simbólica del actual orden de cosas. Sin embargo, en los hechos, el maximalismo de ciertos empeños anticapitalistas que propugnan la destrucción inmediata del Estado (es decir, del Ejército, las leyes y su soporte burocrático), a vista de las actuales condiciones de fuerza, no alcanzan sino para iniciativas marginales, espejismos de islotes sociales o locales que, observados de cerca, se sustentan sobre una ética notable, pero incapaces de constituirse en fuerza auténtica que enfrenta al capital. Es decir, los principios, por sí solos, resultan materia impotente a la hora de edificar una táctica con posibilidades de construir altas convocatorias, mayor frecuencia, y crecimiento y organización superior de los trabajadores y el pueblo. Ningún socialista auténtico podría dibujar la construcción de un país, una región y un planeta profundamente justo, de iguales, centrado en la mujer y el hombre, libre de explotación y miseria, en una sociedad gobernada por un super Estado, panóptico económico, militar y social de todo el quehacer humano. Ello se acerca más a una pesadilla, que a la combinación necesaria de la igualdad y la libertad como paradigma dominante del futuro. No obstante, el período actual está signado por el fetiche de la mercancía, la alienación a escala bíblica, la supremacía del capital financiero especulativo, los imperialismos nacionales y corporativos y las relaciones de poder estructuralmente asimétricas entre una minoría mundial y una mayoría expoliada. ¿Cómo se construye una táctica, un paso significativo que permita, en el actual contexto, reunir fuerzas, constelar descontentos, volver corriente y pan diario la lucha? Tanto para las láminas progresistas chilenas que persiguen impulsar reformas redistributivas y una democracia participativa capaz de cohabitar con un capital bajo cierto control de los intereses ciudadanos, como para los empeños anticapitalistas, que aventuran la pelea larga por revolucionar el modo de producción dominante, existen nudos de confluencia que no están asociados necesariamente a la colaboración de clases y que cruzan sus demandas, al menos, transitoriamente. En este sentido, aspectos como el término de la subcontratación y el trabajo precario; la renacionalización del cobre y el transporte colectivo; y volver a convertir la educación pública en propiedad social administrada por el Estado, deberían constituir una plataforma de lucha común. Los puntos arriba anotados no están sacados del laboratorio intelectualoide de alguna izquierda enfrascada; por el contrario, contienen demandas populares altamente concluyentes; son resultado de mil encuentros del pueblo disperso; son reivindicaciones históricas de los de abajo. Pero, ¿Por qué apostar a una educación pública de propiedad social administrada por el Estado? La ofensiva de la burguesía fuertemente escoltada por las milicias durante la dictadura (y prestas a concitar su asistencia cuando se vuelvan a requerir), desmanteló la propiedad fiscal y privatizó los derechos sociales con el fin de recuperar y aumentar sus tasas de ganancia respecto del período anterior, aplicando con brutalidad el recetario neocapitalista promovido por el imperialismo anglosajón hacia finales de los 70 del siglo pasado. En la estrategia ejecutada, la educación tenía y tiene un papel medular. Mientras en el mundo, la educación de propiedad pública se acerca al 90 %, en Chile, la privada subvencionada y la particular-privada corresponde a la mitad del modelo. ¿Es que el resto del mundo es socialista, menos Chile? La apuesta de las clases dominantes mundiales, y en especial de los países desarrollados, en general, está ligada a la reproducción de cuadros profesionales y trabajadores funcionales a los intereses de las clases dominantes. Sin embargo, la relación capital / trabajo (conflicto esencial) mantiene todavía la enseñanza como un derecho social a cargo del Estado, garantizando, de algún modo, ciertos grados de igualdad de oportunidades entre sus ciudadanos. Está claro, que la escuela, el liceo y la educación superior mantienen sus contenidos burgueses, pero su oferta es gratuita, con cobertura plena, y más amplia en su espectro ideológico que la chilena. Ello no es extraño, toda vez que los dispositivos ligados a la alienación individual y social han alcanzado un refinamiento que puede permitir a los que mandan, el lujo de la democracia aparente en el aula, sin arriesgar conflictos relevantes. Los estudiantes están altamente “integrados” a la estrategia del capital, y la cuota de rebeldes está contemplada en las estadísticas. En Chile, la ultra liberal implementó la municipalización del sistema escolar y la explosión de la educación superior privada, como maneras radicales hacia la liberalización completa del sistema. Es decir, en Chile, tanto en su forma como en su contenido, está consagrada la educación de clases. Esto es, tanto en su propiedad como en su currículo. Al respecto, si bien el punto de llegada necesario para establecer una enseñanza integral y liberadora, al servicio del bien común, subordinada a los intereses de los trabajadores y el pueblo, y no al capital; sólo es posible en un gobierno de mayorías; para llegar allí es preciso arrancar de demandas concretas, de alta sintonía popular, y que atenten contra los intereses y la reproducción del capital por abajo. Cuando se habla de educación de propiedad social y administración estatal, se quiere decir, un sistema de enseñanza que pertenezca al conjunto social a través de su propiedad fiscal y cuyo horizonte curricular y de sentido último contravenga el actual panorama educativo, poderosamente dirigido por la división del trabajo organizada por la burguesía para su beneficio. La lucha por retornar el sistema educativo al Estado va de la mano con la propulsión de nuevos currículos asociados a la emancipación humana, la reflexión crítica, la readecuación de los saberes. Por cierto, la enseñanza es otro campo de batalla de la lucha de clases. En este sentido, los combates por la destrucción de la educación particular subvencionada y la hegemonía de la educación pública con participación colectiva en la elaboración de sus currículos son rostros interdependientes de una lucha única. ¿Cuáles son las condiciones de la demanda? Que parte sustantiva del superávit fiscal devenido de las utilidades del cobre multipliquen el pobre financiamiento para el área; que la formación inicial docente incorpore modos de organizar el conocimiento desde una mirada que cautele los intereses de las mayorías; que la comunidad formada por los más se la juegue en la arena de convenir criterios para el establecimiento de currículos al servicio del desarrollo íntegro de los niños y jóvenes; y que los actores directamente asociados al ámbito (estudiantes, profesores, apoderados) conviertan la demanda en un tema de país, de mayorías. ¿Se ganará completamente? Ello depende de la hegemonía de clases realmente existente en Chile, y la dinámica que adquiera en el período. Toda victoria popular bajo el capitalismo es parcial. Sin embargo, en la lucha tras una demanda justa, ancha, inteligente y masiva también se aceran las convicciones, se crece, se descubre al enemigo principal, se afina la puntería y se fabrican los contenidos de los intereses colectivos de la sociedad necesaria.

3. Una de las principales conclusiones del Congreso de la Asamblea de Derechos Humanos realizado a fines de 2007, tiene que ver con la actualización del territorio temático que busca y requiere enfrentar el conjunto de organizaciones agrupadas en la Asamblea. Es decir, poner en el centro del quehacer de los Derechos Humanos en Chile, la colaboración con las actuales luchas de los trabajadores y el pueblo. Más allá de la tarea necesaria y noble de pugnar por el juicio y castigo a los culpables de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura militar, el objetivo concluido es hacerse parte de las presentes demandas populares. Al respecto, y considerando la preeminencia que ha cobrado la reivindicación por la educación pública en el país en los dos últimos años, es dable sugerir que la Asamblea de Derechos Humanos el próximo 11 de septiembre –fecha de un simbolismo de enorme potencia popular- conviniera promover una iniciativa ligada a las demandas de los trabajadores y el pueblo, y en especial a la lucha de los estudiantes ante la crisis de la enseñanza en el país. Daniel Viglietti, el extraordinario cantor uruguayo, dice sobre las víctimas de las dictaduras latinoamericanas que “Cantan conmigo, conmigo cantan”. El recuerdo de los luchadores y sus motivos vigentes cobran continuidad genuina en la recomposición pausada de los intereses de las grandes mayorías. ¿Qué mejor homenaje para los hijos del pueblo asesinados y desaparecidos bajo el pinochetismo que la recontextualización de los resortes profundos que inspiraron su compromiso social y político? ¿Qué mejor manera de honrar su memoria viva sino es colocando a disposición de las luchas actuales, de las generaciones nuevas del pueblo despierto y en organización, la conmemoración del golpe de Estado? La afrenta ominosa de las clases dominantes contra el pueblo en 1973 jamás perderá su lugar en la historia de los siempre castigados, de los dueños de nada, de los nadie. Pero esa fecha ruin sólo se convertirá en aprendizaje y esperanza para los jóvenes que vienen y que ya están cuando no sólo recordemos a los inolvidables, sino también cuando el 11 de septiembre sea hora presente, lucha actual, continuidad de la larga batalla de los trabajadores y el pueblo por alcanzar su emancipación. La estrategia del poder es osificar el 11 de septiembre, monumentalizarlo, hacerlo catarsis de un día. La estrategia de los de abajo es volver el 11 de septiembre materia sensible, llena de sentido, tradición ininterrumpida para manifestar las demandas urgentes. Y allí están los estudiantes. Con la energía y las razones. Con el corazón lleno de porvenir. Y esperando, también, la solidaridad de sus mayores.

Andrés Figueroa Cornejo Agosto 25 de 2008

 

 

"Viven preocupados del Transantiago. ¡Y no hacen nada con el Transmapuche!"

"Viven preocupados del Transantiago. ¡Y no hacen nada con el Transmapuche!"

Por Pedro Cayuqueo

Azkintuwe

En la Colonia y aun en la primera mitad republicana del siglo XIX, el mecanismo chileno para mantener la paz con el Pueblo Mapuche fue la negociación política. Excepcionalmente, el recurso de las armas. Ustedes hasta aquí; nosotros hasta acá. "Parlamentos" llamaron los españoles a esas verdaderas juntas diplomáticas, donde lo que primaba era el trato de igual a igual, el diálogo político y no los monólogos actuales.

Foto: Eduardo Luchsinger.

"Viven preocupados del Transantiago. ¡Y no hacen nada con el Transmapuche!". Las palabras son de Eduardo Luchsinger, agricultor de Vilcún, enrabiado a más no poder con las autoridades del gobierno central. Su enojo no es gratuito. La noche del 17 de agosto, su fundo, llamado Santa Rosa, fue blanco de un ataque incendiario que veía venir. Luchsinger lo presentía y sucedió. Lo había advertido pero no lo escucharon, repite a quien quiera oirlo. Casa patronal, galpones, vehículos y hasta una moderna lecheria, todo reducido a cenizas en cuestión de minutos. 500 millones en pérdidas, arrojó un cálculo inicial. Pero, ¿es posible cuantificar todo en dinero? En absoluto y por ello, más allá que existan seguros comprometidos, la rabia que emerge desde la impotencia lo hace despotricar. "¡¿Y dónde está el famoso estado de derecho?! ¡¿Sirve acaso para algo?!", pregunta airado ante las cámaras, advirtiendo que para la próxima se armará y no solamente de valor. Luchsinger es primo del otro Luchsinger. De Jorge, el dueño del Fundo Santa Margarita y medallista olímpico en lo que ha víctima de atentados y tomas se refiere. En enero pasado jóvenes mapuches ingresaron a su fundo. Pero el "estado de derecho" funcionó y Matías Catrileo Quezada, uno de los manifestantes, terminó muerto en su potrero, acribillado por la espalda con una UZI.

"¿Estamos ante un hecho delictual o más bien político?", pregunta el conductor al senador Alberto Espina (RN) en el panel de Hoy, programa de Red TV. "Claramente se trata de un simple hecho delictual, lo peor sería darle un cariz político a estas acciones vandálicas repudiadas por la ciudadania", responde estoico. "Extraño hecho delictual donde los malhechores no roban nada y lo que parecieran visibilizar más bien son consignas", reflexiona el conductor, con toda lógica. Pero el tiempo apremia y ¡vamos a una pausa comercial! Minutos más tarde, ya en los noticieros, el mismo discurso de Espina se escuchará pero esta vez en boca de Vidal, Harboe y Chahuan, Ministro del Interior, Subsecretario del Interior y Fiscal Nacional, respectivamente. En ese orden. "Quien no entiende a la buena, entenderá con toda la fuerza del derecho", apuntará Vidal. "Estamos ante un hecho delictual y perseguiremos criminálmente a los responsables", subrayará Harboe. "Seremos más severos en la represión. No se va a tolerar ningún tipo de impunidad", advertirá Chahuan. El Trio Dinámico en acción. Los habitantes de Metrópolis pueden dormir tranquilos.


Se quiera reconocer o no, el "Transmapuche" ha cruzado la vida política chilena a lo largo y ancho de su historia. Roberto Matta, consultado alguna vez en Europa sobre el Chile colonial, resumió tres siglos de manera magistral: evitar que los mapuches crucen el río Bio-Bio. Tal era la principal preocupación de los Gobernadores del Reino. Y lo debiera seguir siendo en el Chile actual.


Pero Vilcún no es Ciudad Gótica. Y los mapuches en absoluto seguidores de El Guasón y su enfermiza adicción por el caos y la anarquía sin sentido. Lo sabe Vidal, lo sospecha Harboe, dudo que lo intuya siquiera Chahuan. Y es que razón tiene Luchsinger. Mientras las autoridades centrales agotan recursos y medios en solucionar el caotico sistema de transporte público capitalino, un "Transmapuche" de proporciones bíblicas se incuba en el sur. Las señales saltan a la vista: un pueblo que no se considera chileno, un territorio que se demanda como propio, conflictividad social creciente y atisbos de beligerancia armada. Se podrá argumentar que no todos los mapuches están en "esa onda" patriota. Es cierto, pero en estas cuestiones poca utilidad tienen las tortas estadísticas. Se quiera reconocer o no, el "Transmapuche" ha cruzado la vida política chilena a lo largo y ancho de su historia. Roberto Matta, consultado alguna vez en Europa sobre el Chile colonial, resumió tres siglos de manera magistral: evitar que los mapuches crucen el río Bio-Bio. Tal era la principal preocupación de los Gobernadores del Reino. Y lo debiera seguir siendo en el Chile actual.

En la Colonia y aun en la primera mitad republicana del siglo XIX, el mecanismo para mantener la paz con el Pueblo Mapuche fue la negociación política. Excepcionalmente, el recurso de las armas. Ustedes hasta aquí; nosotros hasta acá. "Parlamentos" llamaron los españoles a esas verdaderas juntas diplomáticas, donde lo que primaba era el trato de igual a igual, el diálogo político y no los monólogos actuales. "Parlamentos", le siguieron llamando los chilenos, el último celebrado en Tapihue el 7 de enero de 1825. Lo que generalmente se olvida o se cuenta solo a medias, es lo que vendría después. Año 1880, "Pacificación de La Araucania", avance del ejército chileno al sur de la frontera respetada por siglos en el río Bio-Bio. No más de dos lineas en la historia oficial. "Mucho mosto, mucha música y poca pólvora", al decir de Cornelio Saavedra. Olvida mencionar el general que como todas las pacificaciones que se precien de tal, la del Pueblo Mapuche fue tan fulminante como sangrienta. Y es que bien sabemos por Benedetti que cuando los pacificadores apuntan, por supuesto tiran a pacificar. Y gracias al Winchester, los chilenos gustaban de pacificar hasta dos mapuches de un tiro. Lo recuerdan aun los ancianos en las comunidades. Y no es risa precisamente lo que les provoca.

La familia Luchsinger, retomando el punto inicial, arribó a Chile desde Suiza el año 1883, en el marco del repoblamiento del territorio "pacificado". Al entonces pater familia, Adán Luchsinger, el Estado chileno le regaló "62 hectáreas, una yunta de bueyes, una vaca parida, semillas y madera" para comenzar a trabajar, según la norma establecida por la Oficina de Colonización de la época. Al igual que cientos de otros colonos italianos, franceses y alemanes, los Luchsinger fueron "enganchados" en Europa por la Agencia de Colonización, embarcados en algún puerto y desembarcados con lo puesto en Talcahuano, puerta de entrada a la por entonces conocida como la "Mesopotamia" del sur. Hacia el año 1906, la tierra de la familia Luchsinger se ampliaría a 120 hectáreas. Para la década del 60' alcanzaban ya las 1000 hectáreas, a costa - denuncian los mapuches - de los miserables retazos de tierras que les dejó a ellos el "pacificador". Es aquí, en esta historia de despojo y no en la delincuencia habitual, donde radica el reclamo sobre las tierras de Luchsinger. Y sobre los cientos de fundos hoy en manos de empresas forestales. Un "Transmapuche" de tal envergadura, ¿será posible de resolver con mayor represión, tácticas antiguerrilla y calabozos, como supone Vidal? Tal vez haya llegado la hora de sentarse nuevamente a "Parlamentar".

 Rebelion.org

 

Una defensora mapuche de los derechos humanos habla en Europa sobre la penosa situación a la que está sometida su gente

Una defensora mapuche de los derechos humanos habla en Europa sobre la penosa situación a la que está sometida su gente

Foto: Juana Calfunao Paillalef

Una de las jefas del mayor grupo indígena de Chile acaba de concluir su visita a Holanda, España e Irlanda, donde ha dado charlas de concienciación y se ha entrevistado con gobiernos y oficiales de la ONU así como miembros de ONG para informar sobre los abusos que sufre su comunidad.

Juana Calfunao Paillalef, de 47 años, es la "lonko" (jefa) de la comunidad mapuche Juan Paillalef del distrito de Cunco en Chile y lidera una campaña y una batalla legal desde 1998 para recuperar la tierra que pertenece a su gente y que actualmente está en manos de terratenientes vecinos. En su batalla también pretende lograr que se retiren las torres de alta tensión que se construyeron en sus tierras sin su consentimiento. La jefa Paillalef ha sido víctima en repetidas ocasiones de una persecución a nivel personal a causa de su labor de defensa de los derechos de su comunidad.

El objetivo de su visita a Europa era centrar la atención en la discriminación y la pobreza a que están sometidos los indios mapuches en Chile. Muchos de ellos viven sin electricidad ni agua corriente. Los tribunales suelen mostrarse indiferentes ante cualquier intento por parte de los mapuches de recuperar sus tierras ancestrales y hacer que se respeten sus derechos, intentos ante los que la policía chilena y los grupos paramilitares, formados por terratenientes ricos, reaccionan con violencia.

Los grupos de derechos humanos han señalado que los derechos de los indios mapuches están siendo violados sistemáticamente con medidas aparentemente legales. El gobierno chileno utiliza a menudo leyes antiterroristas introducidas durante la dictadura de Pinochet para castigar las manifestaciones pacíficas de los mapuches y presentar cargos contra sus líderes.

La lucha de Juana para la defensa de los derechos de su gente la ha llevado a ser víctima de amenazas, persecuciones, torturas, encarcelaciones arbitrarias e incendios provocados. El 22 de julio del presente año un incendio provocado destruyó la casa de Juana. La sencilla casa, hecha con madera y barro, albergaba, en el momento del incendio, a su hija de 7 años, Remultrai, que afortunadamente logró escapar.

Se trataba del tercer incendio provocado dirigido contra su casa. En uno de ellos, en junio de 2004, se encontraron los restos del tío de Juana, Don Pascual Namunacura Canulao, en la cabaña calcinada. Don Pascual no vivía en la casa en ese momento y se sospecha que habría sido asesinado previamente en otro lugar y el incendio se utilizó para cubrir el presunto asesinato.

Tanto Juana como su marido y sus tres hijos han sido víctimas de ataques físicos. En 2001, cuando estaba embarazada de tres meses, Juana fue detenida, golpeada y torturada por la policía. Pasó tres días encarcelada en solitario sin cargo de acusación y perdió el bebé que esperaba. Ha sido apedreada, se han quemado sus cosechas y su comunidad ha sido amenazada por terratenientes armados.

La justicia chilena y la policía han paralizado e ignorado cualquier intento de encontrar a los ejecutores de estos actos de violencia. La comunidad mapuche presentó una demanda ante los tribunales para conseguir la demarcación y el cercado de sus tierras en 1998. Tras siete años no ha habido progreso alguno en la obtención de sus derechos ancestrales.

Los indios mapuches son los habitantes prehispanos de las regiones del centro y el sur de Chile y del sur de Argentina. La tierra es una parte muy importante de su cultura. Los mapuches fueron los únicos indígenas de las Américas en resistir el ataque de los ejércitos incas y tampoco los españoles lograron conquistarles. El nuevo estado independiente chileno libró una guerra de conquista contra ellos a finales del siglo XIX tras la que se les obligó a vivir en reservas.

 

 

Madonna inició gira que la trae a Chile

Madonna inició gira que la trae a Chile

Lanacion.cl

Domingo 24 de agosto de 2008  | 11:24   

Con "Candy Shop" abrió anoche la llamada Reina del Pop su show en Cardiff, Gales, en el inicio de la gira "Sticky & Sweet Tour". Conozca detalles.

 

Foto: Madonna en el show de Gales. Foto: EFE  

EFE

Ante miles de incondicionales que repletaron el Millenium Stadium de Cardiff, en Gales, con una puesta en escena provocadora, dura, intimista, juguetona y sexy, a sus 50 primaveras, Madonna inició anoche la gira mundial que la trae a Chile el 10 de diciembre.

El "Sticky & Sweet Tour", cuyo paso por el Estadio Nacional de Santiago fue confirmado recién este viernes, comenzó, con media hora de retraso, con el tema "Candy Shop", del último álbum, "Hard Candy".

Todo con un preámbulo audiovisual clásico de la reina del pop con varias pantallas superpuestas en forma de cubo, juegos digitales plagados de "golosinas" eléctricas, y ella ataviada con unas imponentes botas negras y estética dominatrix.

Siempre acompañada por una escolta de bailarines acrobáticos, luego de la canción de la apertura le tocó el turno a "Beat Goes On", con la presencia virtual en las pantallas de fondo de Pharrell William.

Para seguir abriendo boca, según describe la agencia EFE, no faltó tampoco la Madonna más decadente: la que se paseaba montada en un lustroso descapotable blanco, coreada por el rapero Kayne West (que la acompañó virtualmente).

Con "Human Nature", Madonna proyectó el video musical grabado con su amiga Britney Spears, quien pierde los nervios encerrada en un ascensor, ataviada con una sudadera negra.

En el público variopinto abundaban los sombreros de vaquero rosa, grupos de treintañeras y su legión de incondicionales gay, desató el frenesí con un guiño a los 90' con "Vogue" precedido del "tic tac" que salpica a "4 Minutes".

Un remix de "Die Antother Die", con imágenes de una Madonna atleta, boxeadora, dieron paso entonces a la segunda parte del espectáculo .Con "Old School", el nombre de este acto, no dejó de sorprender. Puso a saltar a la comba a sus bailarines y se contoneó a ritmo del clásico "Into The Groove" con movimientos de "pole dancing". Eso sí, con nuevo cambio de imagen y enmarcada en "cartoons" en movimiento. En este momento, la Ciccone se dirigió a su público: "¿Tenéis algo que decir? Necesito vuestro apoyo. ¿Estáis listos?".

Le siguieron nuevas canciones como "Heartbeat" y "Borderline" en las que desgarró acordes con una guitarra eléctrica de un fucsia potente y desde unos minúsculos shorts rojos de gimnasio-; también interpretó otro nuevo single, She's Not Me, que bailó con movimientos casi contorsionistas frente a una serie de fotografías suyas de hace una década. Cerró el set, eso sí, con otro single conocido: el bailón Music.

La Madonna gitana se dejó ver en la tercera parte del espectáculo, en la que la diva no salió por bulerías, pero casi. Tras una melódica interpretación de "Devil Wouldn't Recognize", la Madonna más española cantó "Spanish Lesson" vistiendo a sus chicos de monjes. Todo para no defraudar a los miles de congregados.

Desplegó su faceta más nómada con "Miles Away" rindiendo tributo a la vida de los gitanos y recorriendo en imágenes la geografía mundial pasando por India, Madrid, Moscú...Convirtió el escenario en toda una verbena con la "La Isla Bonita", ayudada de tres músicos rumanos. Aunque esta vez, trató de una versión mucho más "gipsy" del conocidísimo tema, con violines, guitarra española y toques balcánicos en la que también llegó a soltar algún "ándele" mexicano a ritmo de palmas.

Ése fue el apartado más folklórico del show que concluyó con la Madonna más tierna y vulnerable, la que buscó su cara más baladista rodeada de velas con "You Must Love Me".

Por si alguien se atreviera a insinuar que la "reina del pop" no innova, la recta final del concierto varió de temática dando paso a un fuerte sabor futurista y marcada influencia japonesa. Siempre, claro, ante el embeleso de sus fieles.

Desde luego, ni asomo de la Madonna caduca que pintan algunas lenguas viperinas, las que critican a la cantante que potencia con insistencia su lado más sexy "a su edad".

No faltaron, claro, las imágenes recurrentes hacia las que tiende la norteamericana y con las que se empeña en concienciar al planeta con fragmentos de países en conflicto, de niños soldado, de políticos. Su lado más comprometido que finiquitó con la imagen del candidato demócrata a las elecciones estadounidenses: Barak Obama.

En el Millenium Stadium retumbó por enésima vez el repetitivo "tic tac" de "4 Minutes", el famoso tema que canta junto con Justin Timberlake -hoy sólo acompañando desde las imágenes de un video- y con él, Madonna puso la guinda a estas dos horas de frenesí pop sin olvidarse del guiño nostálgico en "Like A Prayer" y "Ray Of Light", donde estuvo más comunicativa.

La versión rock de la discotequera "Hung Up" (del álbum anterior, Confessions On a Dancefloor) y el club tecnho en el que la artista convirtió el escenario para dar rienda suelta a "Give It 2 Me" despidieron el show.

Un enorme "Game Over" puso punto y final al despliegue de estas mil Madonnas.