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Centros Chilenos en el Exterior

Opinión

Un país llamado Salvador Allende

Un país llamado Salvador Allende Por: Andrés Bianque

Definitivamente el 11 de Septiembre es una fecha que divide a los chilenos. Los divide entre perdedores y vencedores. Entre explotados y Explotadores. Los derechos fundamentales, desde los más básicos hasta los más sublimes desaparecieron un nublado martes 11 de 1973.

El número 11 nunca aparece en la simbología cristiana, a pesar de los fundamentos religiosos de los militares en su santa cruzada contra el marxismo y sus seguidores.

El 11 es una cifra Maldita, pecaminosa e incompleta, que está entre el 10 (perspectiva humana) y el 12 (perspectiva cósmica). Los Apóstoles quedaron reducidos a 11 después de la traición de Judas. San Agustín indica: El 11 es blasón (escudo) del pecado.

Desde que este país pasó a llamarse Chile, tuvo por primera vez, en toda su historia la oportunidad de hacer algo grande, noble y hermoso por todas las generaciones postergadas y maltratadas, que murieron sin poder ver una mañana distinta, bajo los gobiernos esclavistas a que fueron sometidas.

Desafortunadamente, el egoísmo, motor de la historia, pudo más. La avaricia, espina dorsal de la humanidad, pudo más.

Y entre deficiencias, desacuerdos y felonías al por mayor. La venganza de los patrones no se hizo esperar. Tres años haciéndoles perder ganancias, tres años tratándolos de tú y no de amos, fueron suficiente motivo como para que todo el rencor acumulado que tuvieron, lo depositaran en sus perros entrenados. El machete empresarial se volvió corvo militar.

Ya sabemos que todo aquel que fuese obrero, campesino, dueña de casa, indio o estudiante era marcado como ganado, o a balazos o a fierros candentes en los costados.

De cuerpo mataron a miles, y de adentros millones…

Los que sobrevivieron, se han ido muriendo, unos, poco a poco, otros, por mano propia.

Dentro de algunos años, habrán muerto los últimos sobrevivientes.

Menester es decirles que cuenten sus memorias, que anoten sus historias. Los ricos no olvidarán su gran momento, aquel 11, siempre que tratemos de lograr una vida mejor, lo invocarán.

Momentáneamente duermen los filos cristalinos de los sables desgastados a roce de carne amarrada, de esos viriles villanos, duermen.

Ya se han marchitado las hojas de los corvos de talantes mortuorios, esperando el momento preciso para florecer entre los soñadores.

Estas piedras, estos bosques, estas calles que vieron crecer las infancias truncadas, cuanto de terror llevan a título de nombres, cuanto de impunidad asqueante, que de caminos que conducen a un pasado vergonzoso, el cual intentan una y otra vez ocultar, cambiar, permutar y vender en su torpe hábito de compra y venta de ideales, sueños, utopías y quimeras.

El olor de los neumáticos quemándose es la vaho atrasado que va horadando una vez más, una vez más la oquedad que conduce a las raíces primarias de nuestra historia.

Nos llenaron de dolores prematuros, de demencia precoz abundante en el semblante generacional que se esconde en la estupidez, la frivolidad y el olvido.

Recorrían las calles, las casas, las caras, buscando llenar sus bodegas de derrotados

Y sin embargo, sólo hoy, las multitudes lloran, gritan y envuelven sus puños en rabia de recuerdos recortados a puñaladas horrorosas que trajo el horror de los ricos sobre Chile.

Los zapatos patean, huyen y marchan sobre los mismos pasos que siguieron sus hermanos años atrás.

Y hay tantos de aquellos que caminan por las alamedas indiferentes y no ven los charcos de sangre que aún destilan y tiritan nombres que ya nadie recuerda.

Tantos que no divisan esa enredadera de huesos que sube por los edificios públicos y los balcones, que va adosada de ligamentos que apuntan regimientos y entran por las ventanas pidiendo un poco de agua.

Hay de aquellos que nacieron en otro tiempo, que no supieron lo que era beber silencio, oscuridad, oscuridad, y alaridos desgarrados que atravesaban el cemento, los momentos…

¿Es cierto que mientras ellos gritaban, ustedes los ricos celebraban y brindaban?

Que callaron por años, que aún siguen callando. Primero por desprecio, después por conveniencia y por último por cobardía.

Ciertos Pueblos Originarios de América del Sur suturaban las lesiones de una forma muy especial. Unían los bordes de una herida y colocaban una hormiga o escarabajo para que los mordiera; cuando el insecto lo hacía, le retorcían el cuello rápidamente, y quedaban las mandíbulas rígidas al morir, las cabezas unían las partes abiertas y actuaban como increíbles puntos de sutura, luego el torrente sanguíneo deshacía los restos del insecto.

¿Pretenden de la misma manera curar las heridas de este Chile moreteado, mordido y herido?

Que el tronco de seres humanos que lucharon por un mundo mejor, quede cabeza abajo, escondidos, olvidados, menospreciados y asesinados, pretendiendo que nada ha pasado.

Que sólo fueron cabezas vacías de sueños, sentimientos, familias, amores y anhelos…

Imagino vuestro desencanto, ni todo el dinero del mundo puede borrar el Sacrificio de un Presidente Honesto. Lo han Intentado por años y años.

He imagino como deben odiar a aquellos que honran y siguen su ejemplo.

A pesar de todo, Salvador Allende y esos hombres anónimos que lucharon un día, se repiten una y otra vez en canciones, cuentos, poemas y versos que el mundo declama.

Para ustedes, los vencedores, sólo desprecio y vergüenza.

 

Chile y el cambio de época

Chile y el cambio de época

Por: Angel Guerra Cabrera  

Desde el golpe fascista contra Salvador Allende al pueblo de Chile le han sido arrancados ininterrumpidamente la mayoría de los derechos económicos, políticos y sociales que conquistó en históricas luchas. Entre el gobierno de Pinochet y los de la democrática Concertación existe un hilo conductor: el mismo régimen expoliador y excluyente implantado en su momento a sangre y fuego.

Por eso no debe sorprender el despertar de la legendaria clase obrera chilena como protagonista político de primera línea, cuyo accionar podría ser decisivo en la derrota del neoliberalismo si se uniera al del pueblo mapuche, los estudiantes y mayoritarios sectores opuestos a esa política. Lo confirma la saña con que fue reprimida la reciente jornada de protesta de los trabajadores en el país austral. Prólogo de ella han sido dos grandes huelgas que reconquistaron el derecho a la negociación colectiva: la de los 5000 operarios madereros del poderoso grupo Angellini y la de los trabajadores contratados de la estatal Corporación del Cobre.

¿Y el milagro chileno, mostrado como paradigma de éxito en foros académicos y generosos espacios mediáticos, trompeteado por Bush, Aznar, Vargas Llosa, Oppenheimer y demás heraldos del libre mercado? Le ha hecho honor a su nombre al convertir al país con uno de los mejores índices de reparto de la riqueza en América Latina -incluso desde antes de las extraordinarias realizaciones del periodo de Allende- en una las doce naciones del mundo con mayor desigualdad. Según datos oficiales, el 10 por ciento más pobre recibe un 1.1 por ciento del ingreso, mientras el 10 por ciento más rico acapara el 42.3 por ciento.

Pero dejemos que respondan la pregunta autorizadas e ideológicamente disímiles voces del país austral. Jorge Pávez, presidente del Colegio de Profesores: “No ha cambiado la matriz de la dictadura, que entiende la educación como un privilegio para quienes puedan pagarla”; Juan Luis Castro, presidente del Colegio Médico: “En Chile no hay acceso igualitario a la salud. Hay que esperar días, semanas o meses para una atención médica y tenemos un importante déficit de especialistas. Esos son problemas reales que no han sido abordados”; Arturo Martínez, presidente de la Central Unica de Trabajadores: “Aquí hay gente que tiene hambre, que está aburrida de esperar”; Camilo Escalona, presidente del gubernamental Partido Socialista de la presidenta Michelle Bachelet: “La propia prensa señala los abusos que se están cometiendo en las cadenas de supermercados, que se presentan ante el país como las principales empresas con rentabilidad...que se está logrando sobre la base de abusos y atropellos”. Demos ahora la palabra al muy conservador Adolfo Zaldívar, senador y ex presidente de la Democracia Cristiana, uno de los dos partidos más importantes de la alianza de gobierno: El país “está en una situación límite, con una tecnocracia que ha avanzado sobre la base de un poder transversal dentro de la Concertación y de alguna forma respaldado por grupos económicos, poderes fácticos que han impuesto un modelo contrario a nuestra realidad y a la gente”(las cursivas son mías). Existen declaraciones similares a las de Zaldívar de otros integrantes de la elite chilena. ¿Se habrán vuelto chavistas?

Cuando personeros de las clases dominantes tocan arrebato es porque la quiebra del régimen es mucho más honda de lo que se aprecia en la superficie. Pero con sus peculiaridades, la situación en Chile expresa el fenómeno general de la debacle del capitalismo dependiente en América Latina. Tal vez nadie lo haya expresado más contundentemente que el presidente ecuatoriano Rafael Correa, cuando refiriéndose al socialismo del siglo XXI por edificar ha dicho que “no vivimos una época de cambios sino un cambio de época”.

Eso sí, no echemos campañas al vuelo esperando de las “leyes de la historia” que hagan por sí solas la tarea de los movimientos populares latinoamericanos y sus líderes. Es imperioso luchar muy duro, organizarse y unirse bolivarianamente para no desaprovechar esta coyuntura única en que es posible propinar a escala continental la mayor derrota de su historia al imperialismo de Estados Unidos. Como vemos en estos días en Bolivia, allí donde más cerca parecen estar los de abajo en tomar por fin las riendas de su destino clava la garra el águila imperial para tratar de impedirlo. No hay revolución que sobreviva si no mide acertadamente esa gravísima amenaza y es capaz de vencerla.

 

¿Qué ocurre en el país llamado Chile? (I)

Por Ernesto Carmona*

La protesta contra el gobierno neoliberal de la socialista Michelle Bachelet convocada el miércoles por la Central Unitaria de Trabajadores (Cut) mostró las contradicciones del país propagandeado como un modelo triunfante de capitalismo agresivo para el mundo subdesarrollado. En la víspera de lo que terminó en un paro virtual, muchos personajes del poder, como el ministro vocero del gobierno Ricardo Lagos Weber, hijo del ex presidente homónimo, se declararon "enemigos" del neoliberalismo, aunque contrarios al llamado de la Cut.

El Partido Socialista, a través de su máximo jefe, el senador Camilo Escalona, también proclamó su apoyo a la "Jornada Nacional de Movilización y Acción Social" convocada por la organización de los trabajadores. El liderazgo de la CUT no llamó abiertamente a un "paro nacional", como insinuaron algunos medios de comunicación, sino que convocó a "diversas acciones de movilización y acción sindical", tales como "atrasos colectivos al trabajo, a realizar cuchareos y viandazos, a organizar actos para dar a conocer nuestras demandas y entonar el Himno Nacional antes de entrar a los hospitales, colegios, reparticiones publicas, fabricas, centros industriales y mineros", todo esto bajo "la consigna; ¡No al neoliberalismo! A conquistar un estado social, democrático y solidario". Los trabajadores que se "atrasaron" para manifestar no asistieron a sus trabajos, en gran parte debido a la feroz represión policial ordenada por Bachelet y su gobierno.

Así como el principal partido de la coalición gobernante, el PS, apoyó la protesta contra el gobierno del que forma parte, lo mismo hizo el Partido por la Democracia (PPD), pero la representante del ministerio del Interior en el Región Metropolitana, la intendenta PPD de Santiago Adriana Delpiano, dirigió la represión contra los disidentes que manifestaron en la capital, con un balance de 670 detenidos. "De las tres querellas presentadas por la Intendencia, se logró detención preventiva para uno de los imputados y medidas cautelares para los dos restantes", proclamó el jueves ese órgano gubernamental.

El 18 Brumario del neoliberalismo chilensis

Es increíble cómo altos personeros del modelo chileno hoy reniegan del capitalismo neoliberal que administran ellos mismos en este país. José Miguel Insulza, ex ministro de estado, ex vicepresidente, secretario general de la OEA y a la vez pre candidato presidencial, dijo "no es que esté de vuelta el populismo, está de vuelta el Estado", en una polémica con el economista de derecha Felipe Larraín sobre la desigualdad del ingreso en Chile y la escasez de fondos públicos para mejorar la salud, la educación y la vivienda. Insulza dijo que hoy existe incertidumbre ante el futuro luego que en las últimas décadas se desmantelaran los modelos de mayor protección social. "Y la respuesta no está en los años 80 o 90, porque a América Latina le fue más mal que en las décadas anteriores y el denostado modelo de la CEPAL produjo más crecimiento que el modelo neoliberal", añadió Insulza.

Aunque sólo sea por razones de sobrevivencia, lo cierto es que las cúpulas políticas hablan hoy abiertamente de una reforma tributaria para enfrentar la desigualdad, mientras Bachelet puso en marcha una "comisión" de 48 miembros cuyo trabajo se teme que podría ser un tributo más al discurso esotérico, ya que sus distinguidos miembros son los principales responsables teóricos y prácticos de la desigualdad.

De cualquier manera, pareciera que en el Chile gobernado por Bachelet se hubiera desatado por fin la temida "lucha de clases" reprimida por 17 años de dictadura más otros 17 años de administración civil y de "izquierda" del modelo económico implantado por los militares. Las manifestaciones del miércoles dejaron al desnudo las contradicciones de los nuevos mayordomos del sistema económico, o sea, la alianza de partidos "de izquierda" y democratacristianos que gobiernan la nación que la propaganda mundial del capitalismo presenta como país modelo. Por ejemplo, no se consideran expresiones de la "lucha de clase" el sometimiento pasivo a los bajos salarios de los trabajadores subcontratados por terceros, sin prestaciones sociales, de salud o previsionales, ni la exportación de mano de obra barata incorporada a los productos primarios de bajo o nulo valor agregado, como los vegetales y frutas adquiridos a "precio competitivo" en los mercados externos gracias al trabajo semi esclavo de las temporeras.

La protesta popular del miércoles fue gatillada por los bajos salarios, las alzas de los alimentos, la carestía general de la vida y el fracaso del nuevo sistema de transporte urbano llamado Transantiago, entre otros factores que contrastan con las fabulosas ganancias de los bancos y de los grandes grupos económicos, en particular de los bancos, las grandes tiendas y las compañías extranjeras que explotan el cobre.

El doble discurso de Bachelet y su gobierno bonapartista utilizan un truco muy gastado. Primero autorizan las manifestaciones para demostrar ante el mundo que en Chile existe democracia y libertad, pero prohíben lo inevitable, por ejemplo que la gente camine por la calzada de la simbólica avenida llamada la Alameda, invocada en las últimas palabras de Allende ("algún día se abrirán las grandes alamedas por donde transite el hombre nuevo").

Si se permiten manifestaciones sin "desbordes", los participantes deben mantenerse rígidos como estatuas en los lugares públicos autorizados. Si caminan por la calle violan el "orden público" y el "derecho de los otros ciudadanos a desplazarse en automóviles o autobuses" y por lo tanto habilitan automáticamente a los Carabineros para que inicien la violencia. Y la policía esta preparada y armada, a caballo, con carros lanza gases, lanza agua y una terrorífica indumentaria de combate que parece copiada de la Guerra de las Galaxias. Carabineros arremete contra los manifestantes y promueve los "desórdenes públicos" ahora criminalizados por el artículo 26 del nuevo Código de Procedimiento Penal. Así, el gobierno y los medios de comunicación presentan al unísono como "antisociales" a quienes protestan contra el modelo de sociedad que administran socialistas y democratacristianos. (Para criminalizar a los estudiantes se redujo la responsabilidad penal a los 14 años.). La tele no dice que los gases son tóxicos y paralizantes, sino "disuasivos" (los lacrimógenos de antaño eran inofensivos). Carabineros no reprime sino que "disuade".

Bonapartismo bacheletiano «made in Chile»

Y la represión se excede. Por ejemplo, el senador Alejandro Navarro, del mismo partido socialista de Bachelet, puso un pie en la calzada de la Alameda, en el sector Plaza Italia de Santiago, y de inmediato le cayó a golpes el teniente Manuel Rocco, de las Fuerzas Especiales de Carabineros, armado de un garrote retráctil estilo Guerra de las Galaxias. Tratándose de un senador de la República, que tiene fuero parlamentario, el garrotazo constituye una falta muy grave, pero cuando "los pacos" golpean a un ciudadano común no pasa absolutamente nada. Ayer fueron detenidos y golpeados 670 ciudadanos (as) comunes, todos presuntos (as) electores (as) de Bachelet, quienes probablemente fueron pateados (as) y maltratados (as) en los autobuses de la policía, pero la prensa y el gobierno exhiben como únicas víctimas a unos 30 carabineros lesionados. Para la prensa, el gobierno y la tele, la protesta de la Cut se redujo a "disturbios, saqueos y desmanes"...

El único socialista del gabinete de Bachelet es el ministro del Trabajo. Los principales ministros pertenecen al grupo Expansiva, que cultiva el neoliberalismo más salvaje. Por ejemplo, la actual ministra de Minería Karen Poniachik es una periodista que antes de ser secretaria de Estado entrevistó en la revista Caras a su amigo Andrés Velasco, hoy ministro de Hacienda, quien se declaró partidario abierto de privatizar cuanto antes a la empresa estatal del cobre Codelco, que controla sólo el 38% del negocio con ese mineral. Con estos personajes de Expansiva quiere dialogar la Cut. Es decir, la organización presiona para discutir con el gobierno cuestiones como el derecho de los sindicatos a la negociación colectiva, reglamentar la subcontratación de trabajadores que facilita la evasión de responsabilidades sociales y previsionales a los patrones y otras banderas de la clase obrera arrebatadas por la dictadura.

Resulta simbólico que el mismo día miércoles del "paro" falleciera el hombre más rico de Chile, Anacleto Angelini, de 93 años, también uno de los más adinerados de América Latina. Y en la misma jornada se reunió por primera vez en el palacio de La Moneda la comisión que según Bachelet va a resolver la desigualdad en el país, grupo que comenzó a estudiar sus futuros aportes esotéricos para el bienestar de "todos los chilenos". Y muchos diputados (¿PS?) que quizás en la mañana manifestaron contra Carabineros, por la tarde aprobaron por un voto la "reforma previsional" que permite el ingreso de los grandes bancos nacionales y extranjeros al negocio de las pensiones privatizadas de los trabajadores, hasta ahora un coto exclusivo de las llamadas Asociaciones de Fondos de Pensiones (AFP). Y la presidenta cenó con la directiva de la Sociedad Nacional de Minería, el sector más próspero del empresariado debido a los altos precios del cobre en el mercado mundial.

Y en este país donde el doble discurso es la doctrina oficial del Estado y de las cúpulas políticas de todos los colores, la presidenta Michelle Bachelet se irguió por encima de las pequeñeces de la lucha de clases y, como si emulara a Bonaparte, esta vez sin hacer "pucheros", anoche dijo: "En democracia y en mi gobierno, los trabajadores siempre podrán expresar pacíficamente sus demandas y defender sus derechos. Eso sí, hay un límite y yo quiero que todos lo entiendan muy bien"... Así como "la letra con sangre entra", el mejor "límite" lo fijan... "los pacos" de Bachelet.

*Ernesto Carmona - Ernesto Carmona es consejero nacional del Colegio de Periodistas de Chile y secretario ejecutivo de la Comisión Investigadora de Atentados a Periodistas (Ciap) de la Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap)...

 

Dicoex ; ¿Chile Somos Todos?

 Por : Roberto Tello

Con el lema "Chile somos todos", Dicoex ha renovado el viejo formato de su página dedicada a informar las actividades de nuestra colectividad en el mundo. Este nuevo formato resulta mucho más atractivo y ágil que el anterior, y está más actualizado en las noticias, tanto las que se originan desde las colectividades como las que genera la propia oficina.  En los archivos de la vieja página, quedan guardados no solo los acontecimientos más relevantes que produjo nuestra colectividad en el exterior, si no que también, un cierto desinterés que se evidenciaba en este medio por la relación estado comunidad, a cargo de Dicoex, y que hoy es cualitativamente superado por esta nueva iniciativa. 

Lo que se ha mantenido inalterable en esta nueva página es el tratamiento conceptual que se le da a la diáspora chilena. Se trata de mostrar a una colectividad plena, esforzada pero feliz; integrada, cohesionada, en fin, la familia ideal. Y como es lógico todo este mensaje subliminal lleva inevitablemente a la síntesis: Dicoex lo hizo.

Tanto las fotografías como los textos que acompañan a éstas, muestran a nuestra colectividad - mejor dicho a una parte de ella - en sus diferentes actividades, ya sean estas sociales o culturales, dando muestras de un espíritu por demás loable que merece ser subrayado. 

Desde la entrega de alimentos realizado por una organización dedicada a la cuestión social, pasando por el concurso de cuecas como forma de expresar nuestra cultura, hasta la nominación  como legislador en alguna lejana ciudad europea realizada a un destacado ciudadano de la décimo cuarta región, forman parte de una de estas ediciones. 

Quien se puede oponer a la divulgación de estos quehaceres de nuestra colectividad en la página "Chile somos todos", o pretender no reconocer los mismos sin caer en la mezquindad mas absoluta. Es mas, cualquiera de nosotros se debe sentir orgulloso de ver tanto esfuerzo y creatividad realizado por un porcentaje tan pequeño de nuestra colectividad. Pero, ¿es esto todo lo que concierne e interesa a los chilenos en el exterior?

Existe -por cierto- un trasfondo desde lo conceptual en el tratamiento de la problemática social, cultural y política de nuestra colectividad en el exterior, elaborada desde la página, que nos muestra a la misma como algo acabado, un estamento social fijo, homogéneo, dispuesto a producir hechos o actividades, impulsada por cierto empirismo de contenido casi folklórico y por demás virtuoso. Que sienta la idea de una colectividad plena, satisfecha desde  el punto de vista mencionado. 

Desde la Patagonia Argentina hasta Alaska y desde Australia hasta Europa, nuestra colectividad para Dicoex  es, en su quehacer, la misma y una sola. Lejos de resaltarse los matices entre un residente en un barrio obrero de Río Gallegos en la Patagonia Argentina  y otro radicado en la capital francesa y de estos con el ciudadano chileno que vive en Canadá, Dicoex nos muestra de forma casi publicitaria la idea de una colectividad abstraída totalmente de su tragedia que la llevó a constituirse contra su voluntad en un segmento de nuestra patria, desarraigado, sufrido, y quizás el más vulnerable socialmente hablando.

Subyace por cierto otra realidad de orden conceptual que se aleja y contradice con esta imagen idealizada que nos propone Dicoex desde su página Web, la misma esta relacionada con las reivindicaciones de orden jurídico - derecho a voto - que son la esencia en la recuperación de los chilenos residentes en el exterior como actores sociales, entendiéndose este reclamo, como una manifestación de nuestra propia voluntad, y su posible conclusión, no como algo  proveniente de algún legado hecho por una parte de la sociedad chilena hacia nosotros y adjudicado por compensación, más que por  una convicción  democrática. 

En este contexto, el derecho a voto para los chilenos residentes en el exterior contiene el elemento más significativo en nuestro camino al reconocimiento como ciudadanos chilenos plenos. La lucha entablada por nosotros para lograr este cometido, involucra esclarecer a la opinión pública, nacional e internacional, así como a nuestra propia colectividad, de las trabas objetivas y del chantaje al que nos vemos expuestos por parte de un sector político que se identifica con la defensa y el sostenimiento de valores absolutistas heredados de la dictadura militar, me refiero a los partidos de la Alianza por Chile, UDI, y Renovación Nacional, tenaces opositores a que se nos otorgue el derecho a voto. ¿Debería Dicoex sostener esta denuncia en su página Web? Es una pregunta que traslado a los lectores para su consideración. 

Se me ocurren otros temas, además de éste, que se podrían sostener desde la página dedicada a la colectividad chilena residente en el exterior, hecha por Dicoex, que tendrían  que ver con esa otra realidad, mucho mas ajustada a la promoción de los intereses genuinos de esta, y que se proyectan hacia la superación del conflicto entre el estado chileno y los chilenos residentes en el exterior.

Los descuentos que hace el Estado chileno a través del Fonasa a quienes reciben pensiones u otros aportes de él, que van a parar a los sistemas de salud y que nunca serán usados por el beneficiario que se encuentra en el exterior.

El ingreso de remesas generadas por esta colectividad al erario público chileno, y su utilización.

El término de leyes heredadas de la dictadura pinochetista, que recae sobre algunos ciudadanos chilenos que figuran en las fiscalias militares como terroristas.

La reconsideración de la ley 19.234 y sus modificaciones, que estandarizo los requisitos de los postulados a la misma, como si el chileno que vive fuera de Chile, contara con el micro a la vuelta de su casa para asistir a las oficinas del I.N.P, u otra repartición estatal, a presentar la documentación exigida por el entramado burocrático que se articuló alrededor de esta ley, o para buscar  como testigos - 3 como mínimo -  a compañeros de trabajo que uno no ve en el mejor de los casos, desde hace treinta años, para  hacerles firmar declaraciones juradas, condición sine quanon para ser considerado como exonerado político. 

En fin, existen por supuesto una cantidad mucho mayor de temas a los que nuestra colectividad en el exterior debería estar incorporada a través de un mecanismo de participación y consulta, al que debería dársele forma desde esta interrelación, y que deberían contar con un espacio de divulgación en la pagina "Chile somos Todos", teniéndose la oportunidad incluso, de darle el verdadero sentido a esta frase, Chile Somos Todos.

De mas del millón de chilenos que vivimos fuera de Chile, Dicoex nos dice que sólo el 8% esta organizado o muestra interés en hacerlo, queda más que claro que cerca de 920.000 chilenos desparramados por el mundo quedan fuera del contexto de integración diseñado por el Estado chileno a través de Dicoex. En otras palabras, Dicoex promueve una realidad parcial de nuestra colectividad, y lo hace en dos sentidos. Primero; articula la idea que una minoría del 8% es la expresión de toda nuestra diáspora, y segundo; que todos los que vivimos fuera de Chile conformamos un conglomerado de ciudadanos homogéneo e ideal.

Presentado de esta manera el trabajo de Dicoex, queda plenamente justificada la existencia de la misma tal y cual se nos presenta hoy, como así también el de su personal, especialmente el de su directora Anita de Aguirre, quien curiosamente, cuenta en su haber con mas horas de vuelo  en Primera Clase o en Business visitando a las colectividades residentes en Europa y Oceanía - de indudable importancia- que a los residentes en la República Argentina, en donde se concentra la mayor cantidad de chilenos fuera de Chile, superando incluso, a la suma del total de chilenos en el resto del mundo, y con realidades en muchos casos extremadamente duras.

Porque evidentemente no es lo mismo visitar los barrios obreros chilenos en Neuquén, Buenos Aires, Comodoro Rivadavia o Río Gallegos, que visitar Estocolmo, Paris, Oslo, Sydney o cualquier ciudad o comunidad de los países del norte primer mundista. De paso, también sabemos que estuvo en Buenos Aires allá por la semana Santa del 2007, pero que no se le vió por ninguna de las organizaciones de chilenos en la Argentina; más bien estuvo de incógnito, y con algún nivel de temor a ser descubierta por la colectividad (según dicen las malas lenguas).

Nota: Han pasado más de tres años de la finalización del censo para los chilenos residentes  en el exterior, y Dicoex no ha informado - por lo menos a los residentes en la Argentina -  sobre el análisis hecho por las autoridades de competencia del estado chileno, en cuanto a las posibles políticas a implementar para esta colectividad.

Uno de los argumentos centrales de esta iniciativa, estaba orientado hacia este propósito, no sabemos en el estado en que se encuentra el estudio del relevamiento, ni mucho menos si existen a partir de este, políticas que estén por proponerse o aplicarse. Seria bueno contar con la voluntad de Dicoex en este sentido, para que nos convoque, o informe a través de la pagina "Chile Somos Todos" sobre estos acontecimientos.

 

Medios: La información como arma de Guerra

  La palabra que mata

Por Stella Calloni*

América Latina está siendo invadida silenciosamente en varios frentes: político, económico, militar, científico, cultural, lo que tiene un centro coordinador común: los medios masivos de comunicación, en momentos en que la información se ha transformado en un arma de destrucción masiva. En los permanentemente renovados esquemas de seguridad nacional de Estados Unidos, la manipulación informativa se ha convertido en el arma más poderosa que antecede al disparo de los misiles y a los bombardeos.

Ahora la palabra mata, oculta crímenes brutales bajo envolturas de mensajes muy bien preparados, en diseños de guerras reales y cibernéticas, con comandos especializados, con criminales atípicos, que no llevan armas sino discursos mediáticos tan destructivos como un misil.

Porque el periodismo actual debe entender que si la palabra mata, o sirve a los más brutales diseños de genocidio o exterminios masivos-cuyo mejor y trágico ejemplo es hoy Irak- el que dispara esa palabra que matará, es tan criminal como el que deja caer la bomba asesina, sobre todo aquellos que está bajo fuego del terrorismo de Estado mundial.

Los nuevos diseños de seguridad nacional estadounidense, trazados mucho antes de los atentados que desplomaron las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001 extienden las fronteras seguras del poder hegemónico a todo el mundo, sin consideración alguna de legalidad, soberanía, o razones humanitarias o morales. Ese hecho fue absolutamente funcional para las necesidades geoestratégicas de poner en marcha los trazados de Guerras de Baja, Mediana y Alta Intensidad remozados en los años 90.

En su momento, Adolf Hitler, bajo los enunciados de la doctrina de "fronteras seguras" como modelo de la expansión nazi avanzó sobre todo lo que lo rodeaba o lo que consideraba debía controlar en nombre de la seguridad de Alemania.

Ahora con la misma concepción nazi, Estados Unidos y sus asociados definen una guerra infinita, sin fronteras, sin leyes, sin control, que abarca a todo el mundo, convertido en su también "infinita" frontera de seguridad.

Y detrás- lo dicen también abiertamente como en estos días lo reconoció el gobierno de Australia, participante del genocidio iraquí- están las necesidades cada vez más acuciantes de recursos naturales, que el capitalismo en su perverso esplendor dilapida sin control.

Los medios privados y la incitación al genocidio

Recientemente se publicó el informe "Los medios y el genocidio de Rwanda" editado por Allan Thompson (2007), donde se cita una declaración de Kofi Annan, ex secretario general de la ONU, publicado por el Centro Internacional de u Investigación y Desarrollo de Canadá. Precisamente Annan hablando en la Escuela de Periodismo y Comunicación de la Universidad de Carleton en Ottawa, durante la celebración de una reunión sobre "Los Medios( de comunicación) y el Genocidio de Rwanda" denunció que estos "fueron usados" en ese país "para diseminar odio, deshumanizar a la gente, y más aún para guiar a los genocidas hacia sus víctimas. Tres periodistas y propietarios de medios han sido encontrados culpables de Genocidio por el Tribunal Criminal Internacional para Rwanda, y también de incitación al genocidio, conspiración y de cometer crímenes contra la humanidad. Debemos encontrar una vía para responder a tales abusos de poder..."

También sostuvo que "No puede haber asunto mas importante, ni obligación más apremiante que la prevención del genocidio."

Esta declaración de Annan fue silenciada a nivel mundial, de la misma manera que se silenció el castigo de la justicia a los medios de comunicación y periodistas que participaron en la Operación Colombo, de contrainsurgencia que planeó la dictadura de Augusto Pinochet con la CIA, los escuadrones de la muerte de la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) y sectores de inteligencia y seguridad del gobierno argentino de entonces (1975).

La prensa y periodistas chilenos, y también argentinos, fueron claves para este engendro contrainsurgente de Guerra Sucia, que significó la Operación Colombo. Se trataba de un plan para engañar a la ONU que le reclamaba por una lista de 119 personas desaparecidas. Entonces se decidió que harían aparecer cadáveres (cinco) en Argentina en distintos lugares, a los que se colocó entre las ropas documentos falsos, que tenían el nombre de cinco de los chilenos que demandaba la ONU.

Pero además escritos y pancartas donde supuestamente se trataba de una "venganza" del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) de Chile, es decir que los presuntos exilados se estaban peleando entre sí. Por otra parte se armó un conjunto de informaciones en medios de Argentina, Brasil y México, que debían ser "tomadas" por la prensa chilena-entre ellos el diario El Mercurio"- mintiendo sobre enfrentamientos con militares en la zona de la frontera argentino chilena, entre grupos de guerrillas que supuestamente intentaban entrar a Chile, en los cuáles habían muerto alrededor de 60 chilenos, también de la lista de la ONU .

Esta información apareció entre otros medios en el diario O'Día de Brasil, al que se le entregó una buena suma de dinero cuando estaba en quiebra en ese año. En Argentina los hombres de José López Rega publicaron por una sola vez la revista "Lea" donde la presidente Isabel Perón manifestó estar "asqueada" por la peleas en que "se estaban matando los izquierdistas" chilenos. Cómo se comprobó todo era falso.

Lo cierto es que todos los de la lista estaban desaparecidos en Chile y hasta ahora nadie sabe a quien pertenecían los cadáveres encontrados en la Argentina. Seguramente a algunos de los desaparecidos en este país en tiempos de la "Triple A".

En el caso de Rwanda, Allan Thompson, señala en la presentación del libro que los medios de comunicación a los que definió como "Los medios del odio en Rwanda-a través de sus periodistas, locutores y ejecutivos-jugaron un rol instrumental en el establecimiento de las bases para el genocidio, luego participaron activamente en la campaña de exterminación".

También evaluó el veredicto de culpabilidad emitido por el Tribunal del Crimen Internacional en el juicio a los medios de comunicación en Rwanda y sostuvo que "el propósito de revisar el rol de los medios en el genocidio de Rwanda no es sólo para recordar. Aún tenemos mucho que aprender sobre este particular y examinar la manera en que periodistas y empresas de medios se condujeron durante la tragedia y esto no es solo un ejercicio histórico. Tristemente, da la impresión que no hemos discernido ni entendido completamente las lecciones de Rwanda."

Todo comenzó aquel 6 de abril de 1994 cuando el avión del presidente de Rwanda Juvenal Habyarimana se estrelló por la acción de un grupo no identificado y el mandatario murió, precisamente cuando se había logrado firmar la paz en Arusha, Tanzania en 1993 entre una población mayoritaria Hutu y la minoría Tutsi y había sido enviada al lugar una fuerza de paz internacional.

El 18 de abril de 1994 el país había entrado en el caos. Pero como señala el informe publicado en Canadá, nadie mencionó la existencia de una "tercera fuerza" de opositores extremistas pertenecientes a los Hutu que no aprobaban el acuerdo firmado y no estaban interesados en la paz.

Habría que agregar que estaban movidos por otros intereses. Los medios locales-también movidos por una mano externa- dijeron que los culpables de la muerte del presidente eran los Tutsi y casi de inmediato comenzaron os asesinatos ya en la misma noche del 6 de abril. Miles y miles de Rwandaneses fueron asesinados por escuadrones de la muerte que lanzaban granadas en todos los lugares y refugios. "Los asesinos cortaban el talón de Aquiles de sus victimas para luego regresar y finalizar su trabajo más tarde. Profesores mataron estudiantes, vecinos asesinaron vecinos" señaló el informe.

"En el año 2003, el veredicto en el Juicio a los Medios de los ejecutivos de la estación RTLM y el periódico Kangura, el Tribunal Criminal Internacional para Rwanda confirmó sin ninguna duda el rol de los Medios privados de comunicación en los asesinatos(...)demonizando a los Tutsi y acusándolos de poseer inherentemente condiciones diabólicas", igualando grupos étnicos con "el enemigo y presentando sus mujeres como seductores agentes enemigos, los medios llamaron a la exterminación de los grupos étnicos Tutsi como una respuesta a la amenaza política que ellos asociaban con esta etnia" (Veredicto del tribunal 2003: párrafo 72)

Más aún Thompson estima "que gran parte de la matanza hubiera podido evitarse de no haber sido por el papel jugado por los medios" y que de "alguna manera ellos encendieron la llama y periodistas internacionales desentendidos de a tragedia tomaban estas informaciones, mientras la mayoría de los medios del mundo hacían silencio sobre Rwanda".

De esta manera mediante su "ausencia" los periodistas contribuyeron "con el comportamiento de los perpetradores del genocidio, lo cuales fueron empujados por la apatía mundial y actuaron con total impunidad" Y eso sucedió durante 13 años.

En ese mismo trabajo de Thompson, el General Canadiense Roméo Dallaire, en el comando de las tropas de las Naciones Unidas estacionadas en Rwanda para el momento del genocidio, argumentó que "los medios del odio funcionaron esencialmente como la pista del genocidio y fueron usados como armas de destrucción. Señala igualmente que los medios de comunicación internacionales "influenciaron los eventos con su ausencia facilitando el proceso cuando los medios del odio localmente fomentaron el genocidio".

Thompson terminó su trabajo con un grito "de la humanidad" a los periodistas para que asuman sus responsabilidades. "La cruel realidad es que después de todos estos años, escasamente comenzamos a aprender la lección de Rwanda".

Si he citado la tragedia de Rwanda es para preguntar ¿qué nos recuerda todo esto, mientras el mundo mira impasible el genocidio que cometen los invasores y ocupantes de Irak, contra el pueblo de ese país?. En Rwanda los tutsis fueron marcados como el mal y fue suficiente para justificar su exterminio y llevar a una guerra cruel. Irak y Afganistán fueron señalados en la lista de los llamados "ejes del mal", y los periodistas mayoritariamente se prestaron a la confabulación más grosera de la mentira. Los medios mintieron a sabiendas que cada palabra mataba a centenares de seres humanos. ¿Quien los castiga?

Nunca como ahora el periodismo fue utilizado como un arma de destrucción masiva de infinita reproducción, ya que una sola potencia y sus comerciantes de la información controlan los medios y, a nivel de nuestros países los medios locales, que no lo son aunque se autonombren como nacionales, ya que se trata simplemente reproductores conscientes de ese esquema de desinformación que lleva la muerte y la destrucción al mundo.

Panamá: un hito

En 1989 la invasión a Panamá marcó un hito sobre lo que vendría. La manipulación informativa sobre "las razones" que adujo Estados Unidos para invadir un pequeño país de poco más de dos millones de habitantes, dividido en dos por un enclave colonial que la potencia hegemónica mantenía desde principios del siglo pasado, eran tan increíbles y burdas, que aún es imposible entender cómo se paralizó América Latina.

Los medios estadounidenses mantuvieron la atención mundial sobre los sucesos en Rumania y la visión televisiva desde Panamá fueron trazadoras de luces, mientras se cometía la atroz invasión con aviones, barcos, tropas, que salían desde las bases del Comando Sur, es decir desde el propio territorio panameño. Ha sido uno de los actos de mayor cobardía, considerando que Panamá tenía fuerzas armadas incipientes (en formación) y sin ningún tipo de armas para resistir una invasión incluso mucho menor que la que sucedió.

Hasta hoy el mundo en su totalidad ignora que allí murieron miles de personas, que se arrasó un país sin defensas, sometido antes a una de las más descarnada campaña de manipulación y desinformación masiva. Esto se continuó con el ocultamiento de las armas de destrucción masiva que se probaron en ese país, al que alguien llamó con toda razón "la Guernica" de América.

También se ocultaron las víctimas, el robo y depredación de las tropas estadunidenses, las tumbas colectivas que mucho después aparecieron sin que nada o muy poco se informara en el mundo.

Un jefe de gobierno, el general Manuel Antonio Noriega, fue llevado cautivo a Estados Unidos como prisionero de guerra y juzgado por un tribunal ya preparado para dar un veredicto inamovible, sin posibilidad alguna de defensa, en lo que resultó una burla para la justicia del mundo y la legalidad internacional.

Esto impulsó luego fácilmente la llamada operación "Tormenta del desierto" en 1990-1991, donde se movilizó una coalición internacional para supuestamente obligar a Irak a retirarse de Kuwait, empleando varias de las armas y equipos como los aviones silenciosos probados en Panamá.

En ambos casos los medios informativos con el modelo de la noticia continuada y al momento implantado por CNN, impusieron como verdad única e indiscutible la información que proveía el Pentágono estadounidense: es decir la mentira elaborada en oficinas cerradas, por los miles de publicistas, sicólogos, periodistas, y demás que trabajan para formatear y dar pautas de acción sicológica que lleven a captar "mentes y corazones" a nivel nacional(Estados Unidos) y mundial.

La llamada Guerra del Golfo fue transmitida por los medios estadounidenses como CNN, y el resto de los medios masivos se habían convertido en simples repetidores a nivel mundial. Es decir Estados Unidos y sus asociados podían actuar con las manos desatadas y sin ningún control, porque los medios masivos de comunicación en el mundo, salvo raras excepciones que además sólo tienen un escaso radio de influencia, transmitían los partes del Pentágono, conformados como información.

De esta manera todo el dispositivo de propaganda que Estados Unidos armó durante la Guerra Fría cuando lo usaba para su combate con la entonces Unión Soviética, fue globalizado y después de la caída de la URSS, simplemente, sin competencia alguna, sin ninguna contención, avanzó sobre el mundo.

El estudio de todo los realizado por los medios masivos de comunicación, por el periodismo "bien pagado", por los periodistas cooptados ya sea por salarios o incentivando su vanidad con premios sustanciosos, o por el hecho de ser publicitados como "los mejores" por ese poder mundial, nos pondrían ante una verdadera galería del horror.

Ese poder siniestro y sigiloso está a la caza de periodistas- y nunca como en estos tiempos- que bien le sirvan para echar a andar abrir con "palabras que matan" el plan de muerte y desolación.

Ya en los años 90, en los nuevos trazados de la Guerra de Baja Intensidad que superó el clásico esquema contrainsurgente militar de sus inicios, para llevar la contrainsurgencia sin límite alguno a lo político, económico, social , cultural, los enemigos eran el narcotráfico, el terrorismo, el narcoterrorismo, las insurgencias presuntamente ligados a estos, previendo conflictos sociales de envergadura, resurgimientos indígenas y campesinos, como una respuesta al plan neoliberal sin anestesia que se impondría al mundo.

Uno de los planes estratégicos prioritarios fue el apoderamiento de todos los medios masivos de comunicación concentrados bajo un poder central y asegurarse el control absoluto de las nuevas tecnologías. Esto significaba asegurar el primer golpe de la guerra que ya en los años 90 se trazaba como lo que es ahora, sin límites, sin fronteras, sin legalidad alguna.

Como lo han señalado varios analistas, entre ellos Thierry Meyssan, en Francia, bien sirvió el concepto de "información contínua" por la forma en que difunde imágenes en forma inmediata y esto hace que los televidentes crean que están absolutamente informados, cuando sólo se le muestran hechos registrados al momento, pero ya manipulados en la forma como se registran y en la elección del lenguaje que oculta la desinformación.

El espectador común piensa "lo estamos viendo en directo, no es falso, porque lo estamos viendo en el momento en que sucede" pero por supuesto es una sensación falsa y trágica.

En realidad esto lo pone ante un hecho que sucede en un lugar o en otro, pero no sabe que hay detrás, cuál es el contenido real de lo que está viendo aparentemente "in situ". Como dice Meyssan "esto es la negación del periodismo" un oficio que "de hecho consiste en distanciarse de un acontecimiento para analizarlo, seleccionar los hechos más relevantes, confirmar las fuentes, verificar las imputaciones y emitir un criterio".

El periodismo no es una técnica de descripción, sino un arte de la comprensión. "Lejos de garantizar la verdad, la inmediatez la hace vulnerable a las apariencias y a los prejuicios".

Si se añade que "esa información continúa" está en manos del mismo poder que mata, entonces lo que vemos es en general una visión deformada al minuto por los esquemas en que se orienta el tipo de información que se dará.

Que hay fugas, las hay, pero son infinitamente menores a lo que logrará el equipo mundial de desinformación en su tarea de ocultar y deformar la realidad.

El ocultamiento, silencio, olvido y complicidad en lo actuado contra la ex Yugoslavia, facilitó el camino hacia las operaciones «Libertad Infinita» contra Afganistán, cuya invasión y ocupación, aún siguen siendo un agujero negro en la información, ya que ni siquiera existe una movilización de derechos humanos ante los terribles crímenes de lesa humanidad cometidos y que se siguen cometiendo contra esa población. La cortina de silencio sigue allí, tapando el crimen sobre el crimen.

La invasión a Irak bajo el argumento de liberar ese país de "una tiranía" que a su vez amenazaba al mundo "con armas de destrucción masiva" y alimentaba al terrorismo, todo lo cuál era falso, pareció vivirse minuto a minuto.

El reconocimiento de que estos argumentos eran falsos no paró ni la ocupación ni la destrucción masiva de ese país, donde ya rondan casi el millón de muertos, sin contar los miles de discapacitados, huérfanos, mujeres violadas, refugiados. En el 2003 no había nación en el mundo que no supiera que Irak estaba fundido, por el brutal bloqueo que llevaba más de una década. Las armas eran obsoletas para resistir semejante ofensiva.

Aunque como siempre les ha sucedido, la mentira también los engañó a los ocupantes que nunca imaginaron una resistencia cómo la que desarrolló el pueblo iraquí en su conjunto.

Cualquier analista de medios debía preguntarse ¿ no es curioso que el pueblo iraquí que resiste a la mayor potencia del mundo y sus poderosos aliados que cuentan con ejércitos de mercenarios para los trabajos más sucios, no pudo derrocar a un dictador, si consideraba así al gobierno de Saddam Hussein?

Otro ejemplo cercano de la criminalidad de los medios de comunicación al servicio del nuevo esquema de seguridad estadounidense, se vio en Venezuela, cuando durante el golpe de Estado de abril de 2002 financiado por organismos de seguridad de Estados Unidos y dirigido desde Washington contra el presidente Hugo Chávez de Venezuela, los medios privados masivos de comunicación fueron no sólo el ariete que abrió el camino a los golpistas, sino que participaron activamente minuto a minuto en este hecho, que dejó decenas de víctimas.

Un estudio realizado por diversos investigadores de Europa y América Latina, se convirtió en un verdadero modelo de laboratorio de observación del papel cumplido por los medios en ese país, que nunca fueron castigados a pesar de que su actividad dejó innumerables víctimas y un golpe a los difíciles intentos realmente democráticos del continente. También en Venezuela en este año 2007 los grandes medios y sus repetidores convirtieron la simple decisión legal de un gobierno de Chávez de no renovar la concesión a una señal de televisión de RCTV- un monopolio que sigue utilizando una buena parte del espacio radioeléctrico venezolano y es dueño de una cantidad de otros medios, radios, prensa escrita, canales de cable, empresas de telenovelas- en un cierre que "atenta contra la libertad de expresión". Sin más información que esta ,repetida por todos los medios asociados, un grupo de senadores en Brasil condenó la decisión del gobierno venezolano, violando el respeto a la autodeterminación de los pueblos con un paso de injerencia inadmisible sobre un país hermano. Nadie se preocupó en conocer la raíz de la cuestión.

Pero si consideramos que esta campaña mediática tenía como finalidad tratar de que la Organización de Estados Americanos (OEA) condenara al gobierno de Chávez -como se vio en los intentos de Estados Unidos en la reunión de esa organización- se podría considerar que se estaba apoyando el camino de una intervención mayor sobre Venezuela, con las consecuencias que se derivaran de esto.

Impunidad

Estamos constantemente hablando de estos sucesos, de temas como las consecuencias de la enorme concentración del poder en los medios de comunicación. Tenemos cifras, datos incuestionables, denuncias que vienen desde hace tiempo en distintos congresos, pero en este punto hay es escasa la reflexión sobre qué hacer frente a esta ofensiva mediática, mucho más peligrosa a partir de que la información es parte clave del engranaje del nuevo esquema de seguridad del trazado imperial.

Es en estos momentos donde se puede ver con mayor claridad, cómo se ha logrado anular la conciencia de buena parte de las sociedades, en especial de las clases con mayor poder de consumo. Pero también existe impunidad en el tipo de programaciones similares que impusieron los medios privados. Estos programas se diseñan en las oficinas mismas donde se trazan las contrainsurgencias, las políticas de control, que incluyen todo tipo de espionaje como el electrónico, entre otros.

Desde esas oficinas en Washington se diseñan programas de destrucción cultural para los pueblos de aquellos territorios sobre los que se han elaborado planes de reconquista colonial, como sucede con América Latina y otros países del llamado Tercer Mundo.

Por una parte la impunidad protege a todos esos medios y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), que no es nada más ni nada menos que una asociación de dueños o testaferros de los verdaderos dueños de los medios masivos de comunicación, es la encargada de dar el primer paso, cuando Washington realizará una embestida sobre algún gobierno "inconveniente" a sus intereses.

La SIP también es responsable de los crímenes de lesa humanidad que se han cometido contra los pueblos del continente, así como de intervenciones militares y de la implantación de dictaduras. Un libro blanco sobre su actuación en el continente a partir de su alianza con la CIA de Estados Unidos, sería una verdadera galería de horrores.

Entre los programas de destrucción cultural o de experimentos para convertir a una sociedad en fácilmente manejable para los fines coloniales o neocoloniales podemos ver algunos de gran difusión a lo largo de toda América en estos tiempos, pero que también alcanzan a los países del llamado Primer Mundo. Un ejemplo de esto son las telenovelas de facturas degradantes o programas como "Gran hermano" o el famoso "Bailando por un sueño".

Gran Hermano no es sino una experiencia similar al encierro de un grupo de ratas en una enorme caja en el espacio de un laboratorio para estudiar cómo sobreviven, los mecanismos de esa sobrevivencia, la desesperada carrera por la comida o por ganar espacios. Esto permite estudiar los diversos estímulos que pueden aplicarse para conocer las reacciones de un grupo o de una sociedad determinada.

En Gran Hermano como en Bailando por un Sueño, se enseña que toda humillación vale si alguien puede ganar algo. No importa cuanto se degrade cada uno de los participantes.

Después de todo el colonialismo se implanta mejor y sin mayores problemas sobre una población acostumbrada a la humillación o degradada al punto de la inmovilidad. El "buen aliciente" es la competencia brutal. El que juega a ganar y abandona todos sus principios de convivencia y solidaridad, gana. No importa en ese juego lo que haya que hacer, ni las humillaciones a las que un ser humano es sometido festivamente. Instalar apetencias por una fama que dura lo que una vela encendida es un modelo del sistema.

Sin embargo también hay que decir algo sobre lo que no se habla.

Y es la fuga de información de ese sistema orwelliano de control que ejercen Estados Unidos y sus socios. El fracaso de ese gran aparato del poder se ha visto en América Latina, donde la ola de transformaciones políticas y sociales logran vencer los mecanismos de la contrainsurgencia mediática brutal que se nos aplica.

Si ese conglomerado de medios en manos de la potencia que se revela como una dictadura mundial, y practica el terrorismo de Estado a nivel universal, hubiera sido tan efectivo en sus accionar no tendríamos presidentes como Hugo Chavez, Evo Morales, Rafael Correa sólo para citar a los que estuvieron en la línea de ataque más duro de la Guerra de Baja Intensidad mediática de los medios masivos en los últimos años.

Es una necesidad histórica exponer ante el mundo cómo ese temible aparato de poder fue vencido por la voluntad simple de los pueblos, muchos de los cuáles están a salvo de la brutalidad de la información para la guerra y el control, gracias a que han mantenido sus antiguas culturas, valores, principios.

Nadie creía-y especialmente entre algunos intelectuales, cuya brújula se disloca con bastante frecuencia en estos tiempos- que Morales pudiera vencer el aparato mediático que lanzó campañas sucias como bombas sucias se arrojan sobre Irak o Afganistán.

Cuando Correa expuso su presidencia jugándose en el plebiscito constituyente estaba para muchos "jugando con fuego". Lo que no sabían y no conocían es el fuego de abajo, el que se enciende al chispazo de miles y miles de pies que caminan sobre la carreteras y caminos de nuestra América.

Los mismos que bajaron por los antiguos senderos indígenas en Ecuador, una y otra vez, y marcaron el hito histórico de derrumbar sin violencia, sólo con multitudes, a tres presidentes que incumplieron la voluntad popular y que contaban-en todos los casos- con el apoyo del imperio.

¿Fue analizado esto debidamente o se dejó pasar como una alborozada anécdota en este camino latinoamericano de realidades mágicas y mágicos realismos?.

La acción popular venezolana en abril de 2002 produjo un hecho único en la historia de América Latina y el mundo como fue la restitución a su cargo de un presidente tomado prisionero y destituido por un golpe pagado, armado y dirigido por Estados Unidos.

En menos de 48 horas el presidente Hugo Chávez fue restituido por la voluntad de un pueblo que multitudinariamente salió a las calles con una Constitución en las manos, y por la decisión de un fuerte sector del ejército venezolano que se puso junto al pueblo en esas circunstancias.

En este caso la manipulación no viene por el derroche de palabras, sino por el silencio. ¿En cuantos medios europeos y latinoamericanos se contó esta historia?. ¿En cuantos medios europeos se habla sobre la verdad de lo que sucede en América Latina?.

De eso se trata también. El silencio sobre hechos de vida y dignidad tiene el mismo objetivo que la palabra usada para invadir, matar, torturar o cometer genocidio en nombre de la democracia. En estos tiempos los pueblos deben recuperar la voz y la palabra y poner en su lugar a los fariseos del periodismo, al periodista que se presta por dinero o vanidad a obedecer los mandatos de un poder asesino.

El campo de concentración de Guantánamo, las imágenes de los hombres con los ojos vendados, arrodillados, atadas sus manos, las imágenes de Abú Graibh y otras son el límite conque un hombre, un ser humano, un periodista, pueden demostrar si eligió por usar la palabra para justificar esos crímenes o tomó el camino de la defensa de la humanidad, en toda y cada una de sus circunstancias.

*Stella Calloni - Periodista y escritora...

 

DE CASTRO

DE CASTRO

   "Sergio de Castro, El Arquitecto del Modelo Económico Chileno" es una lectura obligatoria para comprender al nuevo Chile, hoy amenazado por el regulismo y la intervención estatal más allá de lo subsidiario

                        Si alguien, en otra parte del mundo, leyera el libro de Patricia Arancibia y Francisco Balart sobre Sergio de Castro, pensaría que es un típico thriller norteamericano sobre una trama política. No es ficción. Ocurrió. Somos testigos quienes participamos en algunas de las experiencias relatadas, como alumnos de economía de la UC, en la Universidad de Chicago o como parte del grupo del ladrillo "0" para la candidatura de Alessandri, como también quienes fueron sus colegas y colaboradores durante su función pública.

            El modelo teórico, para simplificar el análisis, opera como un sistema de ecuaciones simultáneas en que el paso de una situación de equilibrio a otra es instantáneo. El modelo real no es así, y ese "paso" tomó largos años para  recuperar la economía y sostener el crecimiento acelerado posterior. Chile cambió radicalmente y gozó durante 17 años el mayor progreso de su historia. La proeza de Castro es haber sorteado exitosamente ese extenso periodo para pasar de una economía al borde del socialismo a una de libertad económica. De  no ocurrir las dos crisis internacionales de 1975 y 1982,  ese "paso" habría sido menor y los años dorados de crecimiento habrían sido más de 17.  Chile estaría hoy entrando al pleno desarrollo.

            Sin un sustento institucional el modelo es frágil. Afortunadamente estuvo presente Jaime Guzmán quien compartía las ideas con de Castro. Las actas de la Comisión Constitucional registran el profundo análisis conceptual y filosófico de eminentes constitucionalistas como Silva Bascuñán, Evans, Ovalle, Ortúzar, Bulnes y Jaime Guzmán.  El gran aporte de Guzmán fue precisamente entender que la economía de mercado es justamente el ejercicio pleno de la libertad, por lo que era imperativo su fundamento constitucional. Es por ello que la Constitución y el modelo han traspasado las barreras doctrinarias sin modificaciones substanciales hasta hoy. El artículo 19 definió los derechos constitucionales en forma positiva y las debidas restricciones a la acción estatal para reforzar su papel subsidiario.

             Problemas hubo miles hasta 1982. Para sortear la recesión de Castro propuso la disminución de los salarios.  No tuvo apoyo político. Se impuso la devaluación, alza de aranceles y se aceleró la inflación.  La primera era directa y honesta, la segunda indirecta y tramposa, pues a la postre, los salarios reales disminuyeron por efecto de las medidas tomadas y el ajuste fue más doloroso. De Castro prefirió no claudicar y renunció.

            De Castro no sólo construyó el nuevo modelo, sino que debió idear políticas para sortear las etapas críticas.  Una de las mas notables, y que no sólo permitió mantener el modelo, sino que ayudó a salir de la crisis de 1982-84, fue una simple medida contable como la compra de cartera a la banca comercial y su recompra con las utilidades futuras. Se salvó el país. Vale la pena recordar que la banca pagó y aun está pagando la recompra de esa cartera mala.

            "Sergio de Castro, El Arquitecto del Modelo Económico Chileno" es una lectura obligatoria para comprender al nuevo Chile, hoy amenazado por el regulismo y la intervención estatal más allá de lo subsidiario.

Javier Fuenzalida A.

economista, Universidad Finis Terrae.

Dicoex, un área difusa.

Por Roberto Tello

Desde su creación, la dirección para la comunidad de chilenos en el exterior,  ha establecido como mecanismo de acción para la ejecución de su proyecto, un método unilateral dirigido desde las oficinas en Santiago, por profesionales y administrativos que están lejos de percibir la realidad de un estamento poblacional de ciudadanos chilenos de características absolutamente peculiares, según el país, y el continente en el que se hallen radicados.

Quizás me equivoque cuando digo que esta dirección cuenta con un proyecto, aunque de todas formas, doy a su declaración de principios, declamada allá por el gobierno del presidente Lagos, el carácter de proyecto. "Una de las metas que se planteó el gobierno del presidente Ricardo Lagos al momento de asumir su mandato fue la recuperación de la comunidad de chilenos residentes en el exterior como actores del país, para lo cual se creó en la cancillería una dirección dedicada especialmente a este objetivo" (extraído del documento elaborado en tiempos del censo, titulado "Recuperar la identidad de los chilenos residentes en el exterior"). Es este espíritu el que se desarrolla en los discursos y documentos, toda vez que se quiere dirigir desde esa dirección alguna iniciativa hacia los chilenos en el exterior. Por qué no, entonces, ubicar este norte como base Programática de  Dicoex.

Resulta por lo menos contradictorio, que esta dirección no cuente con algún área de asesoramiento y consulta, en donde estén involucrados los actores directos de esta iniciativa gubernamental, como una forma de inclusión de la colectividad de chilenos en el exterior que, sin dudas, redundaría en beneficio del objetivo buscado, a la vez que dejaría sin margen de acción a aquellos funcionarios que han hecho de las organizaciones de chilenos, un escaparate para sus ambiciones personales, o a hacer alardes de manejo e influencias en las decisiones que esta dirección toma, o lo que es más grave, manejarle a discreción los recursos a las organizaciones que Dicoex  les ha asignado a través de los proyectos concursables.

Una inserción de este tipo no sólo se justifica, si no que es absolutamente necesaria para la coordinación y el buen cumplimiento de las tareas que esa dirección diseña en procura de acercar al chileno residente en el exterior a la calidad de sujeto y actor de nuestra patria, como lo mencionan las palabras del entrecomillado, pertenecientes a la ex canciller chilena, María Soledad Alvear. 

Es pertinente entonces en  este marco, decir que una dirección creada para la recuperación de los chilenos residentes en el exterior como "actores del país", que estos cuenten con la plenitud de sus derechos ciudadanos que marca la constitución chilena.

Eliminar  las diferencias de facto que existen entre los chilenos que residen en chile y los que se encuentran radicados en el exterior, debe ser, por qué no, una de las tareas centrales de esta dirección.

En la cabeza de los más de un millón de chilenos que nos encontramos fuera de Chile, existe la absoluta convicción de ser actores en el desarrollo de nuestro querido país, pero queremos ser actores de primera, con plenos derechos. Eliminar esta disfunción discriminatoria de nuestra carta magna, es una tarea correspondiente al orden del día en la agenda de los chilenos residentes en el exterior, y Dicoex debe ser la herramienta que ayude a resolver este problema, no actuando en contra del estado chileno, que es el verdadero moroso, si no, que haciéndolo en favor de aquellos a los que esta dirección  le debe su existencia.

Por estos días hemos recibido de parte de un responsable de área de esa dirección, un correo electrónico en donde se nos comunica sobre una nueva medida elaborada desde las cómodas oficinas que esta dirección posee en la capital chilena. La iniciativa contiene una encuesta dirigida a representantes de instituciones y dirigentes en general, con el propósito de relevar datos relativos a las organizaciones de chilenos residentes en el exterior, con el fin de "caracterizarlas, cualitativamente" (¿?). El mensaje denota premura y exige como plazo de entrega el día 30 de julio de 2007.

No existe una comunicación anterior hecha a la colectividad, que dé cuenta que esta dirección haya estado planificando la tarea que este funcionario pone en nuestro conocimiento hoy, esperando incluso, resolver la misma en dos semanas, desconociendo y pasando por alto, como es obvio, el funcionamiento de cada una de las organizaciones, que en muchos casos esperan a su asamblea, ya sea de comisión directiva o de socios, para comunicar y resolver incluso las cuestiones de orden general.

Me queda la impresión de que esta muestra se dará por válida más allá del porcentaje de compatriotas que participen de la misma, al igual que se hizo con el censo, pero como en este caso se trata de una "caracterización cualitativa" los errores que pueda contener la muestra, supongo, serán relativos. Me queda flotando una sola pregunta ¿Cuál es el sueldo de un director de área en Dicoex? ¡No me lo contesten!.

Nota:

Es llamativa la liviandad que se tiene en esa dirección sobre los aspectos más generales de nuestra colectividad y su organización. Existen pocas iniciativas de organización que perduren en el tiempo, y aquellas que lo han logrado y poseen medios propios, como ser una sede, u otra estructura, son contadas con los dedos de la mano, y esto debe ser desde hace mucho tiempo un dato que Dicoex debe tener registrado. En mi caso particular, y hablo solamente de la zona que comprende capital y gran Buenos Aires, no conozco más de cinco centros chilenos que reúnan estas condiciones y estén ajustados además a la legislación Argentina con su documentación en regla.- personería jurídica.- entre los que puedo nombrar, al Centro de chilenos residentes Arturo Prat, de la localidad de Monte Grande en la provincia de Buenos Aires, El Centro Los Copihues de los residentes en la localidad de Mariano Acosta y la HUCHA  de la zona de Loma Hermosa también de la provincia de Buenos Aires, Incluyo por cierto a la Fedach que sin contar con una sede propia y siendo una organización de segundo grado cuenta con personería jurídica.

Supongo que estos centros, y seria lógico suponerlo, deberían entrar en la categoría de "caracterización cualitativa" o centros que poseen una organización de calidad. La otra acepción tendría que estar relacionada con lo que este grupo de ciudadanos así organizados produce como resultado de su actividad organizativa. Y aquí caben algunas preguntas ¿cuáles son los parámetros que maneja Dicoex para medir la calidad de nuestra organización? ¿Y si de esta calificación no deberían participar los involucrados directos, esos siempre olvidados actores sociales, a los que  desde el discurso  demagógico, se los quiere rescatar como ciudadanos plenos, aunque no se los tome en  cuenta ni siquiera, para lo que es su propio quehacer?.

                                                                                       Roberto Tello

 http://www.tribunachilena.blogia.com/

El caso Fujimori

Javier Zúñiga, programas Regionales del Secretariado I. de Amnistía Internacional; Sergio Laurenti, director de AI Chile; Ismael Vega, director de AI Perú

Es paradógico e incluso sorprendente que la extradición del ex Presidente de Perú Alberto Fujimori haya encontrado obstáculos en Chile, uno de los países que más está haciendo en el frente contra la impunidad en el continente. La propia Corte Suprema del país ha emitido fallos que permitieron que Augusto Pinochet quedara encausado (aunque no juzgado) hasta el fin de su vida. Fujimori no es simplemente un sospechoso acusado de robar automóviles que está combatiendo su extradición con todos los medios a su alcance, es un individuo que durante sus diez años, como jefe del Ejecutivo lideró, organizó y con frecuencia siguió de cerca las acciones que se saldaron con la detención, tortura, ejecución extrajudicial o desaparición forzosa de miles de personas. El informe de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) de Perú no puede ser más claro al respecto.

La experiencia de Chile y de otros países muestra que resulta muy difícil, pero no imposible, remontar el hilo de responsabilidad penal por los crímenes de Estado hasta su autor intelectual: el Presidente de la República. Es difícil porque éste se esfuerza en no dejar trazas materiales de sus órdenes. Por lo general, no existen escritos en los que haya autorizado la desaparición de cientos o miles de personas, no existen testigos de las órdenes y, con frecuencia, no existe ni siquiera cuerpo del delito. Cuando por fin se logra localizar a los responsables, por regla general son los ejecutores de los abusos y no aquellos que en un nivel superior diseñaron la política de eliminación física del adversario real o supuesto.

Las investigaciones sobre la desaparición forzada de personas se paralizan por la falta de pruebas “clásicas”: testigos, cuerpo del delito, etc. Sin embargo, en un dictamen que la honra, la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso Velásquez Rodríguez versus Honduras, determinó que para probar la responsabilidad del Estado, cuando éste se negaba a reconocer cualquier implicación, había que tomar en cuenta muchísimos más índices, como por ejemplo, los patrones en la perpetración de los crímenes, la línea de mando, el criterio de que como Jefe de Estado y además jefe supremo de las Fuerzas Armadas conoció o debió conocer los graves hechos de violación a los derechos fundamentales; y omitió obrar con debida diligencia. Estos hechos, de acuerdo con la Corte Interamericana, tomados separadamente no mostraban la responsabilidad del Estado pero en su conjunto constituían, como justamente lo dice la CVR a propósito de Fujimori, “indicios razonables” para afirmar que él tiene “responsabilidad penal” por las decenas de asesinatos, desapariciones forzadas y masacres perpetradas por el escuadrón de la muerte denominado Grupo Colina.

A nivel de la jurisprudencia latinoamericana, el caso Velásquez Rodríguez contra Honduras abrió las puertas a la justicia para muchos casos de desaparecidos en el continente. Posteriormente, la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos han emitido también dictámenes y fallos que inexplicablemente el ministro de la Corte Suprema chilena Orlando Álvarez no ha tomado en cuenta. Su dictamen no refleja la gravedad de los crímenes de los que se acusa a Fujimori, ni el hecho de que sus acciones afectaron a decenas de miles de personas. De ahí la comparación de que el ex Presidente peruano parece haber sido tratado como un simple ladrón de automóviles (que por supuesto tiene derecho a ser tratado con apego a la ley).

Sin embargo, para juzgar los actos de un ex Jefe de Estado se debe hacerlo desde la perspectiva de la jurisprudencia internacional en la materia y de los avances en contra de la impunidad del Poder Ejecutivo en América. Esta jurisprudencia fue citada por el tribunal londinense que ordenó finalmente la extradición de Pinochet a España. Como todo el mundo recuerda, esa orden fue revocada por el entonces ministro del Interior inglés, Jack Straw, sobre la base de informes médicos.

Esperamos que la Corte Suprema sea consciente de la responsabilidad que tiene frente a los centenares de miles de víctimas en el continente que han sufrido políticas represivas organizadas al más alto nivel del Estado, y más allá, ante el resto de la humanidad, y que contribuya con una página más al imperio del derecho en América, por encima del cual no debe estar nadie y mucho menos un Jefe de Estado. Pero aun suponiendo, no concediendo, que la demanda de extradición pueda ser defectuosa en algún respecto, la evidencia acumulada contra Fujimori es tal que la justicia chilena está obligada a abrir proceso en contra del ex Presidente peruano por su responsabilidad en estos crímenes de lesa humanidad, ilícitos que son un agravio para todos nosotros