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Ingrid Betancourt condecorada con Legión de Honor por Nicolas Sarkozy

Ingrid Betancourt condecorada con Legión de Honor por Nicolas Sarkozy

Domingo 13 de julio, 1:24 PM

PARIS (AFP) - La ex rehén franco-colombiana Ingrid Betancourt fue condecorada con la Legión de Honor, en el grado de "chevalier" (caballero) una de las más altas distinciones del gobierno de Francia, por el presidente Nicolas Sarkozy, según la lista publicada por el Diario Oficial.

El jefe del Estado francés ordenó distinguir con esa orden a Betancourt poco después que la ex candidata presidencial ecologista fuese liberada el 2 de julio por el ejército colombiano de su cautiverio en la selva, donde permaneció más de seis años en manos de la guerrilla de las FARC.

 

Sarkozy entregará la condecoración el lunes, día de la fiesta nacional de Francia, en la recepción organizada en los jardines del Palacio del Elíseo tras el tradicional desfile militar del 14 de julio, según una fuente de la presidencia.

 

 

Avances claros del G8 no acaban con el dilema nuclear alemán

Avances claros del G8 no acaban con el dilema nuclear alemán

Ecología | 08.07.2008

"Avances claros" del G8 no acaban con el dilema nuclear alemán

Foto: Dirigentes del G8 en la isla de Toyako.

En la cumbre del G8, las naciones industrializadas se comprometieron a reducir un 50 por ciento las emisiones contaminantes hasta el año 2050. Pero no se sabe cómo lo harán. Alemania y la energía nuclear son un ejemplo.

Desde la isla de Toyako, el Grupo de los Ocho dio a conocer este martes un acuerdo en el que Estados Unidos adopta compromisos concretos en la reducción de gases contaminantes. La meta de las naciones industrializadas consiste ahora, formalmente, en bajar a la mitad la presencia de estas emisiones hasta el año 2050.

Foto: Enormes recipientes de gases contaminantes, en Alemania.

"Avance claro"

La canciller Angela Merkel habla hoy de un "avance claro" en materia de protección al clima mundial, con el compromiso de Toyako. Pero al regresar a su país, la mandataria se encontrará con la pregunta que viene acompañando a Alemania desde hace décadas. Renunciar o no renunciar a la producción de energía atómica para el uso civil; he ahí el dilema.

Se supone que el gobierno alemán oficializó desde el año 2000 sus intenciones de cerrar paulatinamente, a lo largo de 20 años, todas las centrales nucleares del país. Pero los altos precios del petróleo y la necesidad de reducir las emisiones tóxicas han reabierto las interrogantes.

Visiones distintas

El contrato de gobierno de la Gran Coalición entre cristianodemócratas y socialdemócratas lo dice claramente: "persisten visiones diferentes entre los partidos en cuanto al uso de la energía atómica para generar electricidad".

Foto: Planta nuclear en Alemania.

En efecto, la CDU de la canciller Merkel aboga por la promoción de fuentes alternativas de energía. Pero al mismo tiempo, se muestra abierta a la posibilidad de prolongar los plazos para el abandono de la energía atómica en Alemania.

"La protección al medio ambiente no debe ser reducida al uso o no de la energía nuclear", ha dicho la canciller. Esta visión es acompañada por el Partido Liberal Demócrata (FDP), bajo la perspectiva de que la demanda energética alemana no podrá ser cumplida sin la cuota correspondiente de energía atómica.

El ahorro puede ser la clave

Sus oponentes socialdemócratas acusan a la CDU y al FDP de cabildear a favor de los grandes consorcios involucrados en la producción de energía nuclear. Los Verdes, por su parte, esgrimen otros argumentos. El ex ministro alemán de Medio Ambiente, Jürgen Trittin, afirma que Europa cubre sólo el 3 por ciento de su demanda energética a través de plantas nucleares.

Foto: Jürgen Trittin: "El ahorro es la solución".

Además, el artífice del compromiso alemán para abandonar la energía nuclear en el año 2020 afirmó al diario El País que "el debate sobre el futuro de la energía nuclear en Europa está sobreestimado".

El lado flaco de dicha argumentación parece estar en las posibles soluciones. Así como la CDU y el SPD coinciden en exaltar la promoción de energías renovables, Trittin ve la clave mágica en la participación ciudadana, a través del ahorro energético en los propios hogares. "Hay margen para ahorrar en todo el mundo, y ahí es donde tenemos que poner el dinero. La Unión Europea importa el 75 por ciento de la energía", dijo el ex ministro alemán al diario madrileño.

Foto: Parque de energía solar en Marburgo.

¿Bastará todo ello para que se cumplan las metas consagradas en la declaración del G8, dada a conocer en Toyako? Por lo pronto, el Bundestag aprobó recientemente un ambicioso paquete de medidas con el que Alemania podría cubrir hasta un 30 por ciento de su demanda energética con fuentes alternativas, en el año 2020.

Pero sin un consenso internacional que se refleje también en acciones como éstas, las numerosas interrogantes sobre la energía y el clima se mantendrán tan abiertas como la propia cuestión atómica.     

DW WORLD

 

Betancourt agradece a Bachelet por postular su nombre a Nobel de la Paz

Betancourt agradece a Bachelet por postular su nombre a Nobel de la Paz

La Nación 

Martes 8 de julio de 2008   

 Dijo que no lo merecía, pero que sería un apoyo a la causa de los rehenes de las FARC

Pese a la modestia con que Ingrid Betancourt recibió la noticia de que el Gobierno chileno la postularía oficialmente al Premio Nobel de la Paz, en Chile la idea sigue sumando adherentes. A la ratificación que hizo ayer desde Uruguay el canciller chileno, Alejandro Foxley, en territorio nacional dieron su apoyo a la iniciativa el presidente del PS, Camilo Escalona, y el nuevo timonel de la UDI, Juan Antonio Coloma.

 

Foto: Betancourt reiteró que no irá a Colombia para la marcha por la libertad de los rehenes porque quiere permanecer unos días más con sus hijos y otros familiares que viven en el país galo, donde se encuentra desde el jueves. Foto: AFP  

En una entrevista con Radio Francia Internacional en París, la ex rehén de las FARC Ingrid Betancourt respondió ayer al anuncio que hiciera el día anterior Michelle Bachelet en entrevista con La Nación Domingo, indicando que promovería el nombre de la franco-colombiana para el Premio Nobel de la Paz. "No amerito recibir el Premio Nobel de la Paz. Es demasiado grande para mí, no me lo merezco", declaró Betancourt al ser consultada al respecto.

"El Premio Nobel de la Paz está muy lejos de que yo lo pueda recibir. Yo simplemente agradezco que se pensara en mí", agregó la ex senadora, mientras participaba en un programa de la radiodifusora francesa en el que mandó ánimos a los rehenes de Colombia.

"Les digo gracias pero soy muy consciente de que falta mucho, tengo mucho por hacer antes de siquiera poder medio acercarme a la posibilidad (de recibir el premio) antes de ser merecedora de algo así, tan grande", añadió la ex rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Más allá de la satisfacción y el reconocimiento personal que para ella supondría ser elegida para el premio, Betancourt admitió sin embargo que el galardón ayudaría a la causa de los rehenes en Colombia, más de 700, entre ellos 24 políticos.

"Más allá de mí, lo que quiero decirles es que desde un punto de vista sería una oportunidad extraordinaria de abrir un espacio grande para estos temas, sería una bendición que no sería sino un agradecimiento", indicó Betancourt.

La Mandataria chilena había señalado a LND que postularía el nombre de la recién liberada parlamentaria y además la invitaría a Chile. "Cuando ella esté más tranquila, cuando pase esta gran atención mundial y estemos más libres de cualquier interpretación sobre la búsqueda de rédito político, le extenderé una invitación a Chile", dijo Bachelet al periodista Fidel Oyarzo.

CONFIRMACIÓN

Durante la gira que realiza la Mandataria en Uruguay, el ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Alejandro Foxley, ratificó que el Gobierno está preparando los antecedentes para hacer una presentación formal ante Noruega de la postulación de Betancourt. "Lo que vamos a hacer es enviar una carta oficial de la Presidenta de la República Michelle Bachelet al comité del Premio Nobel de la Paz, en Noruega", dijo el canciller.

El secretario de Estado también dijo que se harán las gestiones para conseguir el respaldo de otros países de América Latina, específicamente a los afiliados a Unasur, organismo que preside Bachelet.

"Nosotros también pensamos que vamos a plantear esta idea en el marco de Unasur, para conseguir un respaldo de los países de esta parte del mundo, porque mal que mal Ingrid Betancourt es una sudamericana ejemplar, que refleja todos los valores en los cuales la comunidad sudamericana debería creer y promover", dijo Foxley.

Foxley contó que el tema se había comentado en la cena del domingo de la delegación, en la que se analizaron los "detalles de los pasos siguientes".

En opinión del canciller, este reconocimiento "sería un mensaje de humanidad, un mensaje de creencia en la fortaleza del espíritu humano, un mensaje de paz". Además, agregó el ministro, representaría un "repudio definitivo a toda forma de terrorismo en el mundo".

Apoyo interno

Pese a la modestia con que abordó el tema la parlamentaria colombiana, en Chile la propuesta sigue sumando adeptos. Entre ellos del nuevo presidente de la UDI, senador Juan Antonio Coloma, quien afirmó que Betancourt "ha pasado a ser un símbolo de la libertad, un símbolo de que hay que luchar con fuerza contra el terrorismo, y que no hay que dejarse abatir, que no hay que dejarse ganar".

El presidente de RN, Carlos Larraín, también se mostró de acuerdo, pero precisó que, a su juicio, el premio tendría que ser compartido con el Presidente Álvaro Uribe.

En tanto, el senador Camilo Escalona, presidente del PS, sostuvo que "la épica lucha que llevó a cabo Ingrid Betancourt por sobrevivir en las crueles condiciones de tormento que tuvo que soportar indican que representa el triunfo de la vida sobre la muerte y de la libertad sobre la opresión". LN

FIDEL CASTRO REITERA LLAMADO A LAS FARC

Fidel Castro reiteró ayer su llamado a las FARC para que liberen a todos los rehenes. “Si me atrevo a sugerirles algo a los guerrilleros de las FARC es que ellos simplemente, por cualquier medio a su disposición, declaren que han liberado incondicionalmente a todos los rehenes y prisioneros que están todavía bajo su control”, dijo el ex Presidente de Cuba. El líder de la Revolución Cubana precisó que para la liberación de los secuestrados, no es necesario que los rebeldes entreguen sus armas.

En tanto, el analista de la BBC para América Latina, Warren Bull, sostuvo que las FARC podrían considerar que el “consejo de un maestro estratega como Fidel Castro no está para ser ignorado, si quieren asegurar su supervivencia a largo plazo”.

 

 

Artistas internacionales piden a las FARC liberar a todos los rehenes

Artistas internacionales piden a las FARC liberar a todos los rehenes

La Nación 

Martes 8 de julio de 2008   

Foto: La colombiana Shakira. Foto: AFP

Destacados cantantes y músicos de Iberoamérica enviaron ayer un mensaje a los rehenes que aún permanecen en poder de las FARC en el cual se comprometieron a buscar la libertad de todos los que todavía están en la selva. "Seguiremos hasta verlos a todos libres. Nuestros ojos y nuestros labios no descansarán hasta que veamos y besemos a los que siguen rehenes de los sin sentidos", expresaron en una carta suscrita por Shakira, Juanes, Carlos Vives, Alejandro Sanz, Miguel Bosé, Ricardo Montaner, Paulina Rubio, David Bisbal, Juan Fernando Velasco y Juan Luis Guerra.

El mismo grupo de artistas promovió la realización de un concierto por la paz, en marzo de este año, en la frontera de Colombia y Venezuela, cuando las tensiones entre Bogotá y los gobiernos de Caracas y Quito amenazaban con desatar un conflicto regional.

"Hemos visto la felicidad porque Ingrid y todos los demás rescatados han podido abrazar de nuevo a sus seres queridos, nosotros queremos unirnos a la sonrisa de todos ellos y al llanto de los que todavía siguen secuestrados", reza la misiva.

Los artistas piden a las FARC retroceder en su posición e izar juntos la bandera de la libertad "para todos los secuestrados".

Desde que Ingrid Betancourt y los otros 11 colombianos y tres norteamericanos fueron liberados, los músicos y cantantes se sumaron a los llamados de conciencia de los rebeldes. El mismo día de la liberación, la colombiana Shakira celebró el rescate señalando que "Colombia hoy se pone de pie y mira con esperanza el futuro de paz que se acerca".

Según ella, la ex candidata presidencial es "el símbolo del sufrimiento de todos aquellos cuya libertad les ha sido robada, junto a sus compañeros de rescate eran nuestras propias libertades perdidas".

Juanes también homenajeó a los rescatados y a ellos dedicó el concierto que ofreció el domingo en la noche en la localidad española de Albacete.

La familia del colombiano Juanes también sufrió el secuestro de uno de sus miembros por las FARC, hace algunos años.

 

G-8: Los africanos exigen que cumplamos nuestras promesas

G-8: Los africanos exigen que cumplamos nuestras promesas

Internacional | 07.07.2008

Foto: Logotipo de la Cumbre del G-8 en Hokkaido, Japón

A la crisis alimentaria, los líderes del G-8 responderán con fondos de ayuda inmediata destinados al África. Ése es el logro de la primera jornada de la Cumbre en la japonesa Hokkaido.

La pobreza en Africa encabezó el temario del primer día de la Cumbre de los países más industrializados del mundo, el G-8, cuyos líderes estarán reunidos hasta el 9 de julio en la isla de Hokkaido, Japón.

A la primera jornada de la edición 2008 del encuentro del club de las naciones poderosas del mundo se invitó también a líderes africanos de Argelia, Etiopía, Ghana, Nigeria, Senegal, Sudáfrica y Tanzania. La urgencia de paliar la crisis alimentaria actual -íntimamente ligada al alza de los precios de los alimentos y el petróleo-, no escapa a nadie y por ello, supuestamente, Francia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Italia, Japón, Alemania y Rusia están dispuestas a tomar medidas concretas e inmediatas.

 Un comunicado de Merkel

En un comunicado, dirigido a sus homólogos, la canciller Angela Merkel instaba a los países ricos a la acción, pues esta crisis representa también una fuerte amenaza a la paz y la seguridad mundial. Desestabilización de los Estados y las democracias serán, según la canciller germana, las consecuencias inmediatas de una situación en los países del G-8 tienen buena parte de la responsabilidad.

"Contamos ya con ofertas concretas", aseveró al final de la primera jornada la líder alemana quien detalla: "La Comisión Europea ha prometido mil millones de euros para ayuda inmediata. Alemania concederá este año 600 millones de euros para apoyar la agricultura. Y podemos partir del supuesto -y hablo también por la ayuda al desarrollo alemana- que la cooperación en el campo agrícola se va a intensificar".

Foto: Protesta de Oxfam en Alemania: lista de deseos

Según Henrik Böhme, corresponsal de DW-RADIO que está presente en Toyako, éste importante campo ha sido descuidado en los últimos años; los problemas estructurales que han aportado a la crisis actual son, además, consecuencia de decisiones equivocadas. Ghana es un ejemplo de éstas: en el contexto de la concesión de créditos del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial se obligó al país africano a abrir sus mercados al arroz importado y prácticamente se prohibió que el Estado intervenga como ente regulador. "Sólo si se hace algo en contra de las causas estructurales de la crisis tenemos, a mediano plazo, una posibilidad de superarla", asevera Jörn Kalinski, portavoz de la organización no gubernamental OXFAM.

Acusaciones de OXFAM

Esta organización no gubernamental británica acusa al G-8 de no cumplir con los acuerdos de la Cumbre de Gleneagles, que tuvo lugar en Escocia en el 2005. Entre lo acordado estaba el duplicar el monto de los fondos destinados a la asistencia hasta el año 2010; los 50.000 millones de dólares debía alcanzar, la mitad de los cuales estaría destinada a África.  Un reporte del mes pasado del Comité de Progreso Africa -establecido precisamente para controlar la implementación de los compromisos de Gleneagles- señaló que bajo los actuales planes de gastos, al G-8 le faltarían  40.000 millones de dólares para lograr el objetivo. Oxfam asevera, por otro lado, que Francia e Italia quieren dar marcha atrás al compromiso de Gleneagles y pretenden impedir que la prometida duplicación de la ayuda al desarrollo sea incluida en la declaración final de la cumbre de Toyako. "La promesa del G-8 habría sido traicionada", advirtió Max Lawson, uno de los principales consejeros políticos de Oxfam.

Mal para África, peor para todos

Como fuere, las promesas de ayuda no han faltado y las declaraciones de buenas intenciones tampoco. ¿Y en caso de que no pasara nada en concreto y que todas estas declaraciones volvieran a perderse en el limbo internacional? "Todo tiene que ver con todo. Los países africanos han expresado su temor de que no se logre los objetivos del Milenio, si los precios de la energía aumentan tanto como está sucediendo ahora. Lo bueno de la discusión actual es que se nota que los africanos están tomando en sus manos su propio destino. Y por ello exigen que cumplamos nuestras promesas", puntualizó Angela Merkel.

Foto: El primer ministro japonés, Yasuo Fukuda, y la canciller alemana, Angela Merkel

Hasta ahí la primera jornada: algunos millones más para fondos de asistencia y ayuda inmediata. De las discusiones bilaterales y a puerta cerrada se espera, sin embargo, mucho más. El establecimiento de reservas de cereales nacionales para que los gobiernos puedan intervenir en los mercados en caso de necesidad es una de las ideas que, según informan agencias, se va a debatir. "En general, las promesas se incumplen", dice a DW-RADIO Jörn Kalinsky, quien asevera que Alemania tampoco es un niño modelo cuando de poner las palabras en cifras concretas se trata, "Nos intranquiliza mucho, por ejemplo, que en el borrador de este documento final no se incluyen cifras -en el de Gleneagles sí que estaban. Queremos cifras concretas"; objetivos concretos en los cuales medir el cumplimiento de las promesas.

Mirra Banchón

 DW-WORD.DE

DEUTSCHE WELLE

 

 

Rehenes de segunda

Rehenes de segunda

La Nación 

Lunes 7 de julio de 2008   

 Por Alejandra Carmona  

Hablan los familiares de los secuestrados de las FARC que no salen en la televisión

 Algunos de ellos llevan hasta diez años en la selva colombiana. Han sido los escudos de la guerra en nombre del Estado. Las familias de los soldados y policías capturados por la guerrilla saben que no son Ingrid Betancourt ni ciudadanos norteamericanos, pero esperan la misma presión internacional. Estos son sus años de soledad.

Foto: Ana Castro Mora es una devota de la Virgen de Chiquinquirá. A ella le pide todos los días que su hijo William Domínguez, secuestrado el año pasado, vuelva pronto a su casa. Fotos: Alejandra Carmona.

Todos los martes, hace más de un año, Ana Castro Mora le reza a la Virgen de Chiquinquirá con devoción. Tiene fe en que la patrona de Colombia ayudará a la paz en su país y que algún día podrá estar nuevamente con su hijo mayor William Domínguez, que fue secuestrado por las FARC el 20 de enero de 2007.

Ana vive en el barrio Las Ferias, al norte de Bogotá. Ni un lujo más que la tintura color betarraga que lleva en el pelo y que le ayuda a disimular sus 43 años. Arrienda dos piezas con olor a humedad; una para él y otra para su hijo Néstor de 18 años. Su tercer hijo, Jamez -de 20- también está en el Ejército.

"Mis hijos siempre soñaron con ser militares", dice Ana con una sonrisa en la cara, una mueca genética del pueblo colombiano que no borran los paramilitares, el narcotráfico ni las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. "Mis hijos siempre pensaron que ser militares nos sacaría de la pobreza, que ellos serían hombres de bien, muy trabajadores, que recibirían un buen sueldo", explica.

Lo que Ana nunca pensó es que cuando tenía 21 años, William quedaría tirado en la selva, en Caquetá. "A mí me avisaron ese mismo día. Yo pensé que las FARC secuestraban a gente adinerada, por eso me costó creerlo". En uno de los enfrentamientos de la guerrilla con el Ejército, su hijo quedó herido y fue el único rehén al término de la jornada.

La única compañía de Ana es su hijo menor, la imagen de yeso de la virgen, su perro Tommy -un chihuahua que recogió de la calle- y el último álbum de fotos que le envió William desde el Ejército; en cada una de ellas se lee: "Aquí se forman los mejores soldados de Colombia".

De los 30 rehenes que aún tienen en sus manos las FARC y que ha calificado como "canjeables" por sus hombres encarcelados, 27 son policías y soldados, muchos de ellos fueron apresados cuando tenían 20 años y ya han cumplido 30 en cautiverio. Sólo tres de esa lista son civiles.

Por eso los martes, los rezos y la fe de Ana se multiplican. Ese día, entre las 10 y 12:30 horas, se reúne con otras madres y familiares de secuestrados, con carteles y fotos de sus hijos ausentes frente a la Catedral de Bogotá, en la Plaza de Bolívar, en una imagen que recuerda a otros desaparecidos de las dictaduras de América Latina.

"NO TODOS NOS QUIEREN"

El 19 de febrero de 1999, las madres y familiares de soldados y policías secuestrados por las FARC se agruparon en Asfamipaz, una organización que desde entonces realiza marchas, asambleas y protestas para conseguir la libertad de los cautivos. Viajan a otras ciudades, envían cartas a la autoridad y se entrevistan con quien sea necesario para lograr un acuerdo de paz que permita la libertad de sus familias.

Margarita Sánchez es una de las precursoras de este organismo. Ella, sus padres y su hija, portan una chapa con el nombre de la institución y una polera que recuerda el nombre de su hermano Elkin Hernández, quien fue secuestrado el 14 de octubre en Caquetá.

"No todos nos quieren", se resigna Silvio Hernández, papá de Elkin y con la voz arrastrada por la pena dice no entender la humillación que sufren constantemente. "Uno de los martes de protestas, llegó el obispo a pedirnos que nos corriéramos de ahí,

Familia Hernández Rivas
porque molestábamos en sus misas". A coro, los integrantes de la familia revelan otros insultos: "La gente pasa y nos grita que por qué seguimos protestando, dicen que al Gobierno no les interesa, que ellos se van a morir en la selva".

Antes que a La Nación, la familia recibió a un equipo de la televisión francesa y mañana seguirán unos ecuatorianos. No se cansan de dar entrevistas, menos ahora que la liberación de Ingrid Betancourt les abrió una ventana al mundo.

"Ahora, por lo menos existimos. Hemos esperado dos horas en la línea telefónica para que alguna autoridad nos tome en cuenta, no nos abrían la puerta y el Gobierno no nos quiso escuchar; otros tuvieron más privilegios que nosotros. Nomás el hecho de pararse en la Plaza de Bolívar los martes es humillante. Pasan los senadores y ni voltean a mirar a ese grupo de familiares. Para nosotros está claro que ellos son rehenes de segunda", dice Margarita.

Ella guarda en su billetera otra de las pruebas de supervivencia de Elkin, una tarjeta recargable que él construyó en broma para decirles que no desesperen. "La cargaremos con alegría cuando él vuelva".

PRUEBAS DE VIDA

Una de las cosas que mantiene con esperanzas a estas familias son las pruebas de supervivencia que llegan de manos de rehenes liberados o de la Defensoría del Pueblo. Es la única forma de saber que los soldados están vivos.

La primera que llegó a la casa de los Hernández Rivas fue una fotografía donde su hijo les decía que estaba bien y que pronto iban a estar todos juntos. Esta prueba llegó sólo dos años después del secuestro.

"No sabe lo que ha sido para mí este tiempo", dice Magdalena Rivas, la madre de Elkin, sobándose las rodillas. Hace un par de años le diagnosticaron artrosis degenerativa y su salud ha ido empeorando. La pena es un virus sin cura. "Pero no perdemos las esperanzas, eso sí. Yo sé que un día lo voy a ver entrar por la puerta. Su dormitorio está igual como él lo dejó", dice Magdalena.

EL ESCUDO DE LA VIOLENCIA

La angustia de los secuestrados y sus familias son el peor saldo de la guerra en Colombia, donde no sólo son apresados jóvenes del Ejército, sino que también de las mismas FARC. "Lo que más nos preocupa es el sacrificio del pueblo colombiano. Nosotros no recibimos partes contándonos sobre todos los soldados que mueren, pero allí están, muriendo, y es gente pobre. Son soldados de un lado y del otro. Es terrible, en un país con un 45% de pobreza y 20% de miseria, el Estado gasta una enorme parte de su presupuesto en armas", dice el sacerdote jesuita de la Universidad Javeriana, Gabriel Izquierdo.

Carlos Lozano, director del diario de izquierda Voz, quien ha trabajado como facilitador del acuerdo humanitario, cuenta una anécdota: "Hace seis años, cuando comenzaba el Gobierno de (Álvaro) Uribe le dije a un general: ‘Son sus soldados, los policías de la patria están allá. Hay que sacarlos’. Y él me contestó: ‘A nosotros eso ya no nos preocupa, esos soldados ya fueron reemplazados’".

Para Lozano, los soldados secuestrados han sido el escudo de la violencia. "Son quienes han puesto el pecho a nombre del Estado en la guerra y han sido abandonados".

Lo mismo siente Robertina Sánchez, una señora amable, cariñosa, que no nos deja abandonar su casa sin antes ofrecer un "tintito", como llaman en Colombia al café puro.

Su hijo Enrique Murillo tenía 28 años cuando lo secuestraron el 1 de noviembre de 1998 en la toma de Mitu, cerca de San José del Guaviare. En todo este tiempo nació su nieto -un mes después del secuestro- y su nuera se volvió a casar, un dato que no conoce Enrique.

Ella sueña con el día que vuelva a ver a su hijo. "Quiero hacerle pescado, un bagre en salsa con papas francesas, a él le encanta", dice con melancolía. "A veces cuando como me detengo porque no sé si él ha comido; cuando duermo me despierto, porque no sé si él está durmiendo, si tiene frío, si está sano, si le falta algo".

Robertina y su esposo creen que la liberación de Betancourt ayudará en algo a sensibilizar a la comunidad mundial, a presionar por la liberación de sus hijos y también al diálogo entre el Gobierno y la guerrilla. Si no es así, seguirán pensando que su sufrimiento de diez años, que la metástasis de la pena y su dolor de baja alcurnia, no le importan a nadie.


Las voces del secuestro

Cada sábado a la medianoche, una decena de personas se agolpa en una de las sedes de Radio Caracol, en Bogotá. A esa hora comienza el programa Las voces del secuestro conducido por el periodista de Herbin Hoyos, un puente tendido hace 14 años para que los familiares de los cautivos por guerrilleros, paramilitares o delincuentes comunes en todo Colombia, puedan enviar sus mensajes. “Esta es la única forma de que ellos mantengan las esperanzas”, dice Magdalena Rivas, madre de un rehenes de las FARC, quien relata que cuando la guerrilla busca represalias, lo primero que hace es quitarle la radio a los secuestrados.


Los números de Asfamipaz

La asociación creada por familiares de policías y soldados secuestrados y liberados por la guerrilla (Asfamipaz) lleva la cuenta día a día. A pesar de las diferentes versiones de prensa que hablan de un menor número de rehenes “canjeables” por las FARC, ellos se encargan de recordar sus nombres para que nadie los olvide. Según Margarita Muñoz Rivas, hermana de Elkin Hernández, quien está en poder de la guerrilla hace diez años, la lista de “canjeables” es de 20 policías, 7 soldados y militares, y 3 políticos.


Rescate al cine

La operación militar que permitió el rescate de la ciudadana colombiano-francesa Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes de la guerrilla de las FARC será llevada al cine por el director colombiano Simón Brand, según informó ayer la cadena televisiva RCN, que participará en la producción. Brand espera realizar el filme “en conjunto con una productora de Hollywood y bajo la supervisión de RCN-Cine”, señaló Noticias RCN. “Falta definir en qué idioma se escribirá el guión” y “si la obra será realizada en Colombia o en Francia”, agregó el reporte, que no precisó cuándo se iniciará el rodaje.

G8: atrapado en un círculo vicioso de hambre y petróleo

G8: atrapado en un círculo vicioso de hambre y petróleo

Internacional | 05.07.2008

Foto: Tal vez la sede del encuentro en Toyako inspire soluciones a los líderes del G-8.

Miles se manifestaron en Japón contra de la cumbre de los siete países más industrializados y Rusia en Tokayo. ¿Cómo piensa el G-8 enfrentar en el futuro la discriminación, la guerra y la destrucción del medio ambiente?

Hambre, epidemias, guerras: la rutina del horror en el mundo ha dominado cada cumbre de los principales países industrializados más Rusia (G8). Sin embargo, el club de los poderosos, que se dará cita del 7 al 9 de julio en la norteña isla nipona de Hokkaido, enfrenta un nuevo desafío: los problemas se multiplican y se está gestando una mezcla explosiva.

Pensar en término de plantillas -un fondo de ayuda aquí, un programa de desarrolla allá- apenas alcanzará para dominar los peligros.

Más que nunca, los jefes de Estado y gobierno de Estados Unidos, Canadá, Rusia, Japón, Francia, Reino Unido, Italia y Alemania deberán superar diferencias y unir sus fuerzas políticas y económicas. Es dudoso que pueda haber acuerdo en temas centrales con el saliente mandatario norteamericano George W. Bush.

El dictado del petróleo

Desde que el G8 se reuniera en junio de 2007 en la localidad alemana de Heiligendamm, bajo la presidencia de la canciller federal germana, Angela Merkel, los precios de la energía y los alimentos han sufrido un alza inédita.

Foto: Manifestaciones en Heiligendamm contra el G 8.

En aquel entonces el barril (159 litros) de crudo costaba 66 dólares y hoy se acerca a la marca de los 150 dólares, mientras algunos expertos incluso aventuran que llegará hasta los 200. Y en cuanto a las materias primas, alimentos básicos como la soja, el trigo y el maíz alcanzan precios récord.

Estos hechos tienen múltiples causas. Algunas datan de hace decenios y probablemente también son responsabilidad de los Estados del G8: ayuda al desarrollo mal dirigida, cierre de los propios mercados y millonarias subvenciones a la propia agricultura.

Desde que el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional destaran la alarma en su reunión de abril y advirtieran de revueltas y guerras, los políticos buscan soluciones para conjurar los peligros.

La política debe romper con un círculo vicioso. La demanda de la energía permanece alta especialmente por las economías de China e India, de elevado crecimiento, mientras a corto plazo la oferta apenas se modifica. Además los mercados financieros internacionales especulan con el crudo. Los gobiernos, que temen ver afectado su propio crecimiento económico, parecen impotentes.

Allí donde se consume gran cantidad de combustibles fósiles como petróleo también es mayor la emisión de los gases que causan el efecto invernadero. Estados Unidos y China lideran a los «contaminantes» globales. Pero ya se han cobrado su precio.

Que el gobierno chino aumente los precios de la gasolina, controlados por el Estado, no busca precisamente hacer más ahorrativos a los ciudadanos, sino reducir la gigantesca factura petrolera, que ahora es pagada parcialmente por los ciudadanos. También los estadounidenses, malacostumbrados durante décadas a bajos precios de combustible, se despiden de vehículos de gran potencia.

Ecología y hambre

Foto: La lucha contra el hambre.

Además Europa enfrenta la acusación que sus ambiciosas metas de protección climática causen el hambre, y que gobiernos de África, Asia y América Latina sucumban ante el alza global de precios y deforesten bosques tropicales, baluartes contra el cambio climático.

Pocas ideas han perdido credibilidad tan rápidamente como el intensificado uso del biocombustible, la producción de combustible a partir de las plantas.

Después de que Bush abogara por un mayor uso de biocombustibles en los coches, se registró un fuerte alza de precio para los campesinos que siembran maíz en el vecino México, pero también hubo disturbios entre los pobres, que ya no pueden pagar su alimento diario.

Foto: Urge encontrar soluciones para todos.

La alimentación de los pobres se ha convertido en un problema central, ya que las organizaciones humanitarias también compran en el mercado mundial. En vez de enviar a África los excedentes de los campesinos de Estados Unidos y Europa, como era antes, hoy enfrentan depósitos vacíos.

Esto demuestra el error de las políticas de desarrollo, ya que la gente no puede alimentarse sola en los países en desarrollo. Los países agrarios en América y Europa no tenían mucho interés en fomentar la competencia en el resto del mundo.

Nuevos estrategas

Durante sus conversaciones -rodeados por una naturaleza intacta- los líderes del G8 no sólo tendrán la oportunidad de desarrollar estrategias conjuntas. También tendrán de visita a jefes de Estado y gobierno de siete países africanos, así como las economías emergentes de China, India, Brasil, México y Sudáfrica. Y no bastará con recordarse promesas pasadas.

Foto: ¿Esperanza de cambio?

Será interesante ver cómo se presentan los nuevos líderes en el círculo del G8. ¿Podrá el presidente ruso, Dmitri Medvedev, ganarse rápidamente las simpatías en su debut, como lo hiciera su antecesor Vladimir Putin hace ocho años? ¿Cuán constructivo será de regreso el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, en la mesa de negociaciones? ¿El primer ministro británico, Gordon Brown, con fuertes problemas internos, buscará recuperar la imagen con una iniciativa de relaciones exteriores? El propio anfitrión, el jefe de gobierno japonés Yasuo Fukuda, tampoco goza de mucho apoyo en su propio país.

El presidente Bush se despedirá del círculo de poderosos. Se cree que en su última cumbre hablará especialmente sobre los puntos conflictivos del globo: el programa atómico iraní, el conflicto de Cercano Oriente, la guerra civil en Darfur.

Las metas de protección climática vinculantes, un acuerdo comercial global a favor de los países más pobres o un saneamiento de la economía norteamericana, cuyo mal estado perjudica a los socios, serán responsabilidad el 2009 del próximo presidente estadounidense: el demócrata Barack Obama o su rival, el republicano John McCain.

Martin Romanczyk (DPA)

DW-WORLD.DE

DEUTSCHE WELLE

 

¿Y ahora qué?

¿Y ahora qué?

La Nación Domingo 

Domingo 6 de julio de 2008   

 Por Alejandra Carmona, desde Bogotá

El futuro de las FARC después del rescate de rehenes

 Nadie puede asegurar cuál será el camino que tomará el movimiento guerrillero. Las teorías apuntan a que replantearán su organización y liberarán a los rehenes; otros analistas concuerdan en que endurecerán la mano e incluso podrían transformarse en algo parecido a ETA. Cualquiera sea la vía, tanto los rebeldes como el Gobierno de Uribe están obligados a ceder. Ésta es la cumbia triste de un país infelizmente alegre que sólo pide paz.

 Juvenal Ulloa se desplaza a gran velocidad por la Carrera Once, una de las avenidas que cruza Bogotá de sur a norte. Desde su taxi amarillo suena estridente una ranchera: "Soy guerrillero, mas no soy malo, pues me vine a la montaña buscando forma de subsistir".

Es jueves en Colombia y la recién rescatada Ingrid Betancourt da una conferencia en la Embajada de Francia, la segunda que ofrece en el día. En las afueras no sólo hay medios de comunicación, también mujeres que han llegado con sus hijos, armadas con cámaras y celulares para tomar una fotografía de la ex candidata presidencial. Cuando la ven salir se lanzan sobre el vehículo de vidrios polarizados, lloran de emoción, y algunas incluso envían a sus hijos a mirarla, para que no se les escape esta imagen.

Juvenal Ulloa respeta la escena, pero no baja el volumen de la radio. "Esto es una gran felicidad, pero es que en Colombia hay mucha desigualdad y contra eso lucha la guerrilla, mi señora", dice. La contradicción es una imagen cotidiana: un país que tiene un crecimiento económico del 9%, pero que ostenta una pobreza que alcanza a más de la mitad de la población. De los 11 millones de campesinos que viven en Colombia, el 82% lo hace en una condición de pobreza abismante.

Juvenal Ulloa se considera pro FARC, pero también sabe que los secuestros que han llevado a cabo en los últimos años han desprestigiado la existencia del movimiento. ¿De qué sirve una guerrilla en un país que quiere la paz y cuyas fuerzas revolucionarias no han logrado materializar su discurso social? "Nadie sabe, mi señora", se sincera.

 

HERIDAS, NO MUERTAS

Las organizaciones políticas y sociales y también los analistas creen que es un buen momento para que la guerrilla que en su origen eligió la vía armada para defender los intereses del pueblo lea el contexto internacional y las necesidades de la mayoría de los colombianos, pero también transforme su lucha en una conversación política con el Gobierno de Álvaro Uribe, que, según cálculos de los expertos, podría salir victorioso en una tercera reelección.

¿Qué pasará con las FARC después del rescate de Ingrid Betancourt? "Tampoco yo lo sé con certeza", dice Carlos Lozano, director del semanario "La Voz", uno de los pocos medios que tiene Colombia para conocer la realidad que no cuentan los diarios de derecha. Lozano es un reconocido militante del Partido Comunista y su participación en las conversaciones de paz ha sido fundamental a la hora de entablar diálogos con la guerrilla. La fiscalía ha iniciado una investigación en su contra por sus posibles nexos con los revolucionarios. Se mueve con guardaespaldas y en una camioneta con vidrios polarizados, debido a las constantes amenazas en su contra. En Colombia todos aseguran su vida: hasta en los ingresos de los centros comerciales, cualquier mortal debe mostrar su bolso.

A pesar de su cercanía con las fuerzas revolucionarias, Lozano cree que llegó la hora de que las FARC se replanteen. "Hoy ellos deben entender que necesariamente están obligadas a hacer una propuesta de paz realista, que nos permita al pueblo colombiano participar en un cambio que signifique una apertura, y ese anuncio debe estar precedido de una acto generoso y político de las FARC, que es el de la liberación de los secuestrados".

A diferencia de lo que expresó el jefe de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas colombianas, general Freddy Padilla, quien dijo que el golpe asestado esta semana a las FARC era el fin del fin de sus enemigos, Lozano asegura que si bien la liberación de Ingrid Betancourt y otros 14 rehenes da en el corazón de la guerrilla, no resquebrajará significativamente al movimiento. "Han tenido golpes peores este año, como la muerte de [Raúl] Reyes o la muerte natural de [Manuel] Marulanda, que dejaron un vacío enorme. En la izquierda no sacaríamos nada no reconociendo ese hecho. Sin embargo, de ahí a creer que están derrotadas es una diferencia muy grande. De derrota en derrota, las FARC han prolongado su existencia", afirma Lozano.

La tesis de Marcos Romero, cientista político de la Universidad Nacional de Colombia, va en la misma línea: "La guerrilla está sometida a un aislamiento político y también todos estos golpes han ido al centro de su inteligencia militar, pero no van a dejar de existir".

 

¿HABRÁ REVANCHA?

En las calles de Bogotá nadie deja de hablar del tema. En los taxis, colectivos y tiendas se murmura sobre el miedo y la posibilidad de que las FARC cometan atentados como represalia por las últimas derrotas recibidas. "Yo temo mucho por mi hijito", dice Magdalena Rivas, una mujer de 60 años que sufre porque hace 10 la guerrilla secuestró a su hijo, el militar Elkin Hernández. Todos los sábados, a la medianoche, le envía mensajes por medio del programa "Las voces del secuestro", de Radio Caracol, con la intención de mantenerlo con esperanza. Desde la selva, los rehenes escuchan lo que tienen que contarles sus familias en esta emisión que dura hasta las cinco de la madrugada del domingo. "Espero que no les pase nada, la primera decisión que toman cuando suceden estas cosas, como esta liberación, es que les quitan las radios. Lo único que espero es que no hayan hecho eso, para que puedan escucharnos y no se enfermen más", suplica Magdalena con los ojos húmedos y portando una chapita que dice Asfamipaz, la organización que agrupa a familiares de soldados y policías secuestrados y liberados por la guerrilla.

Pero no hay certeza de que las FARC escuchen las súplicas de las madres de los que aún permanecen cautivos. Son cientos de señoras humildes y que cargan con un calvario que no sale profusamente en las noticias, porque sus hijos no son diplomáticos ni son capaces de arengar una protesta internacional como la que convocó Ingrid Betancourt. "No sabemos cómo van a reaccionar. Sólo podemos hacer votos para que no haya más secuestros", dice Jorge Robledo, senador de Polo Democrático, la coalición que agrupa a la izquierda colombiana y que se ha transformado en la principal alternativa opositora al Gobierno de Álvaro Uribe.

Si bien nadie puede predecir el futuro, el profesor Romero asegura que hay varios caminos posibles que podría analizar la guerrilla. "Las FARC podrían evaluar un eventual ofrecimiento del Gobierno para llegar a la paz, pero una guerrilla que lleva 40 años no va a negociar por favores individuales. Para que exista una salida política hay que hacerle una oferta política a las FARC. Es decir, crear un escenario político en el cual ellos puedan tener juego y una negociación de poderes", dice Romero. "Pero no sé si el Gobierno está dispuesto a eso".

El analista ve en esa solución la única vía para que no exista más derrame de sangre en Colombia. De lo contrario, cree que un camino alternativo puede ser la depuración interna, el asesinato sin juicio y el sufrimiento de la población civil en los sectores donde habita la guerrilla. "Si ya se conoce que hay infiltrados, es muy probable que ahora vean a cualquiera como un infiltrado", advierte. También señala que si finalmente no existe una oferta política para que las FARC abandonen la vía armada, y en vez de eso aumenta la presión militar en su contra, la guerrilla opte llevar sus atentados a las ciudades, como ETA. "Si la opinión urbana es enemiga de las FARC, cuál es el problema. En ese caso la guerrilla no tendría ningún costo político que pagar, porque están en el 1% de las encuestas. Es un riesgo, ojalá no ocurra. Yo estoy por un proceso de diálogo".

EL FACTOR URIBE

La imagen internacional muestra a las FARC como un grupo guerrillero desalmado y a Uribe como el gran vencedor, porque su postura inflexible ha conseguido desgastar al grupo revolucionario. La ecuación es la misma que podría reflejar un cómic: buenos y malos.

Sin embargo, los analistas concuerdan en que el grupo sigue existiendo y se alimenta de las profundas desigualdades del país y de la imposibilidad que han demostrado los gobiernos para entablar un diálogo sin que eso signifique poner un pie encima a la guerrilla.

Un antecedente es lo que ocurrió en el año 1984, cuando las FARC intentaron crear la Unión Patriótica, un partido político que nació en el marco de las conversaciones de paz con el Gobierno de Belisario Betancourt. A este hecho sobrevino una masacre: más de cuatro mil personas de este partido fueron asesinadas. Esto sólo generó una involución y el grupo decidió abandonar la vía política y se concentró en su fuerza militar.

El sacerdote jesuita Gabriel Izquierdo, investigador del Instituto del Pensar de la Universidad Javeriana, cree que es necesario que ambas partes cedan ante una negociación de paz, aunque también reconoce que es difícil el escenario que actualmente enfrenta Colombia. "Ahora están acusando a cualquier persona de terrorista. Es decir, hay quienes durante 25 años ayudaron a facilitar las relaciones con las FARC, y hoy están siendo investigados y llevados a la justicia".

La declaración de Izquierdo no es antojadiza. El Gobierno de Uribe ha sindicado públicamente como eventuales colaboradores de la guerrilla a quienes antes servían de intermediarios. Según el Presidente, todos estos vínculos están siendo demostrados gracias a la información recogida del computador de Raúl Reyes.

La presión del Gobierno contra la izquierda, dicen los entendidos, no está ayudando en nada a un proceso de paz en Colombia. "Se degradó el conflicto en el país. La práctica del secuestro es una expresión de esta degradación, pero también lo es lo que ha hecho el Estado: la desaparición forzada, la violación de los derechos humanos, la persecución a los sindicalistas. Hay mucha gente que esta detrás de la carrera belicista de Uribe y está perdonándolo, haciendo vista gorda, para que siga en el poder; también en el exterior. Es decir, se avanza en la paz, pero por la vía de la guerra", dice Lozano.

El discurso político enciende a Colombia y todos concuerdan en que si nadie cede, se continuará replicando el sufrimiento que afecta a los más pobres de la población. "Los rehenes, los desplazados, los que llegan a morir a una fosa común, son siempre los mismos: los pobres de Colombia", dice Izquierdo. "Pedimos diálogo, es la única forma de llegar a la paz".