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Educación

Casi un centenar de detenidos culminó jornada de desalojo de estudiantes secundarios

Casi un centenar de detenidos culminó jornada de desalojo de estudiantes secundarios

La toma del liceo de Aplicación concluyó con más de 50 estudiantes detenidos, los que se suman a la decena que fueron aprehendidos durante la madrugada. Policía terminó con las ocupaciones en los liceos 1, 7, A4 e Instituto Nacional. Presidente del Colegio de Profesores fue agredido por los estudiantes.

www.lanacion.cl / Agencias

Foto: La policía en el violento desalojo del Liceo Aplicación.  

Casi un centenar de detenidos fue el saldo final de la serie de desalojos que realizó carabineros desde ayer en la tarde y que culminaron este mediodía con el episodio más violento de la jornada, en que estudiantes del Liceo de Aplicación se enfrentaron con los policías.

El primer hecho se vivió ayer cuando los efectivos expulsaron –nuevamente- a los estudiantes del Liceo Lastarria en Providencia, quienes ya sumaban dos desalojos. Después de ello y al anochecer, el epicentro de la acción fue pleno centro de Santiago, desarticulando las protestas en los liceos 1 de niñas, 7, A 4 para finalizar a primera hora de hoy en el Instituto Nacional.

Carabineros en las puertas del Liceo de Aplicación.

Pero fue en el liceo de Aplicación donde se desarrolló el panorama más crítico. Era pasada las 09:00 horas cuando arribó hasta el lugar un piquete de fuerzas especiales de carabineros. De inmediato fue evidente que los jóvenes no se iban a entregar fácilmente, ya que no dudaron en lanzar desde la azotea del inmueble piedras e incluso sillas a los uniformados.

El forcejeo duro apenas unos instantes, hasta que los efectivos optaron por entrar. En el interior del recinto ubicaron a los escolares y procedieron a detener a casi cincuenta jóvenes, entre los que se incluía a algunos adultos, presumiblemente apoderados.

El episodio podría haber quedado en ese punto, pero la presencia del presidente del Colegio de Profesores, Jorge Pavez, encendió con fuerza la ira de los estudiantes que nuevamente se parapetaron en el colegio y lanzaron otra vez toda clase de objetos contra el dirigente.

Pavez lamentó la actitud de los escolares y explicó que su presencia sólo buscaba calmar los ánimos y mediar en el conflicto.

El cerco en los Barros Borgoño.

Desde ese punto de la capital y luego que los estudiantes fueron completamente dispersados, la policía se trasladó hasta la calle San Diego para iniciar el desalojo del Liceo Manuel Barros Borgoño. Esta vez el contingente policial cercó primero la zona y revisó las inmediaciones del recinto, sin embargo, la sorpresa fue mayúscula cuando ingresaron al establecimiento y comprobaron que los estudiantes ya habían huido.

A la par que se desarrollaban estas manifestaciones, en otro punto de la capital, específicamente en la comuna de Providencia, estudiantes del Liceo Lastarria protagonizaban una pacífica marcha hasta el municipio en la que esperaban conversar con el edil Cristián Labbé para manifestarle su rechazo por las medidas de contingencia que dispuso en contra de los jóvenes. Si bien la marcha logró aproximarse a la sede edilicia, no fue posible conversar con la autoridad y en cambio fueron recibidos por el encargado de educación.

Diligencias nocturnas

Mucho antes que esto sucediera, el Liceo 1de niñas, en pleno centro de la capital, fue escenario de otro desalojo. La policía llegó hasta el recinto pasada las 21 horas, pero la expulsión se concretó horas después dejando cerca de 20 jóvenes detenidas.

Este escenario contrastó con lo vivido en el Liceo 7 y A4, que también fueron desalojados en la madrugada, pero sin incidentes mayores. Este mismo cuadro de tranquilidad se repitió cerca de las 8 de la mañana cuando se realizó el desalojo del Instituto Nacional, uno de los primeros establecimientos en ser tomados, en donde hubo pequeños altercados que dejaron una decena de detenidos.

Desalojo del Lastarria

Incidentes en el Liceo de Aplicación.

Uno de los principales temores de los apoderados de los liceos del centro de la capital es que en estos establecimientos se opere con la misma lógica del alcalde de Providencia, Cristián Labbé, quien anunció drásticas medidas para los estudiantes del Lastarria.

El edil dispuso el cierre del año escolar y la no renovación de la matrícula 2007 para todos los alumnos involucrados, de acuerdo a un comunicado emitido por la municipalidad de Providencia donde se critica la “actitud de rebeldía y contumaz” de los alumnos.

El Lastarria fue desalojado por la tarde, luego de ser tomado por tercera vez en menos de una semana por un grupo de estudiantes. En la desocupación fueron detenidos 40 alumnos y un adulto, correspondiente al Premio Nacional de Periodismo Juan Pablo Cárdenas, involucrado en un confuso incidente con personal policial que lo acusó de maltrato de obra.

El periodista constató lesiones en la Posta Central y quedó citado a la Fiscalía Militar, instancia a la cual –advirtió- no comparecerá bajo ninguna circunstancia.

Chile: La educación es oro, pero sólo para los dueños del oro

Por: Andrés Bianque

“Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres”

Recorrer los pasillos históricos de la educación chilena, sería entrar en pasadizos medianamente símiles y de un mismo trasfondo político e ideológico, a excepción del gobierno de la Unidad Popular y su inversión histórica del 7,2 % del PIB en educación

Corría el año 1981, cuando como una venganza, cayó la reforma educacional auspiciada sustentada y creada por la dictadura. Dígase de paso, modelo que está incólume y bien cuidado por los Gobiernos de la Concertación.

La educación es un privilegio y no un derecho. Indague

La distinción entre ricos y pobres se acentúo con sangre. Tal vez basado en viejas enseñanzas de que “La letra con sangre entra”. Y así fue.

Entre protestas, muertos, paros y sangre, se impuso la ley educacional de la selva.

Y de nuevo, el círculo eterno que nos han impuesto. El pobre, como pobre recibe una educación amarga, el rico recibe una educación mimada. Ellos serán los nuevos patrones, los nuevos juristas que amañen la ley a su antojo, aquellos que tendrán las riendas del país sobre sus manos.

Los pobres recibirán un adiestramiento que les permita ser mano de obra barata o a lo sumo tener alguna especialidad como técnico en alguna área de poca importancia.

El trabajo sucio lo harán por generaciones los pobres, su pecado es ese, simplemente ser pobres.

El 60 % de los jóvenes pertenecientes a las escuelas municipales, (escuelas de cuarta categoría) tendrá cero opciones de entrar a la universidad por ejemplo. El otro porcentaje restante sé ira decantando producto de las exigencias que la propia universidad presenta, tanto en lo académico, como en lo monetario.

El rol social, el papel que el estado tenía sobre la educación ha sido cercenado paulatinamente hasta convertirse en algunos casos, ni siquiera en mero espectador, sino en un completo extraño.

Lo tragicómico de todo esto es que las Instituciones “Privadas” enemigas número uno del “deficiente” Estado, son meros parásitos de ese mismo Estado que critican.

No contentos con eso, muestran su insigne accionar estafa tras estafa.

Y el Estado sigue subvencionando con dinero de todos a grupos de particulares que se hacen más y más ricos a costa del sufrimiento y la ignorancia de la gran mayoría.

Que no se escandalice nadie si algunos trabajan en el gobierno y al mismo tiempo tienen acciones e intereses económicos instalados en esos mismos establecimientos privados. No debería ser ninguna sorpresa.

Cientos de niños no son aceptados en sus colegios simplemente por no tener dinero para cancelar los honorarios que la escuela en cuestión exige.

Un atraso en la matrícula o en la mensualidad se paga con la cárcel de la ignorancia y el destierro cultural por parte de estos mercenarios que poco o nada entienden de educación.

Cientos de padres, alumnos y maestros se organizan para “pedirle” al establecimiento en cuestión que condone sus deudas o las prorrogue o las reacomode en algún plan ad hoc para los deudores.

El gobierno por supuesto apoya las “conversaciones” entre las partes y hará todo lo posible para darle una justa salida al “conflicto” entre ambos segmentos.

¿No se supone que, uno no tendría porque estar suplicando que le dejen estudiar al hijo en un colegio?

¿No se supone que existe una declaración de los derechos del niño que asegura la educación gratis para todos los niños de un país?

Declaración de la cual Chile, como siempre es signatario y como siempre no respeta.

Ergo, ante los ojos del mundo la educación en Chile es pésima, de un total de 38 países encuestados por el organismo internacional de medición TIMMS sacamos el lugar número 36, agregándole a esto que la educación recibida en octavo básico incluye materias que habían debido estar aprendidas en cuarto básico. Y volviendo a poner el dedo en la llaga, la UNESCO advirtió que los alumnos de cuarto básico no entienden lo que leen.

A pesar de todos los efugios usados por el gobierno para modificar los resultados, los mismos, no fueron sorpresa para nadie. Simplemente aciagos.

¿Para qué mejorar la educación de futuros obreros, de mano de obra barata en ciernes de maldición vitalicia?

En un país con cuatro premios Nóbel, resulta vergonzoso, como la cultura chatarra vive su apogeo. La insistencia de la televisión en transformarnos en simples mirones y compradores. Los diarios y su denodada política de desinformación y manipulación.

El retroceso histórico intelectual por el que pasa nuestra nación, no es coincidencia. Adueñados los señores del acceso a la educación han reemplazado ideales por resultados monetarios, todo aquello que haga a un individuo reflexionar es obsoleto, todo aquello que de resultados económicos rentables (sólo para ellos por supuesto) es lo que debe estudiarse con afán. Es asi como existen carreras inútiles según el criterio de estos mercaderes. La antropología o la arquelogía no debiesen impartirse más. No generan ganancias he ahí su desperfecto.

Donde hay educación no hay distinción de clases, decía Confucio.

Y ese es el quid del asunto, existen seres humanos que no quieren y no desean eso por ningún motivo.

Sentarse a la mesa o al escritorio junto a uno que no provenga de la alcurnia es o sería un disparate.

¿Perder los privilegios que una educación amañada otorga a unos pocos y ponerla al servicio del que quiera? Nunca.

Debemos entender que esos, que aquellos que nos gobiernan NO les importa el desarrollo del país, NO les importa en lo más mínimo.

Una nación llena de profesionales que aporten a la ciencia, al desarrollo intelectual al desarrollo cultural de un país y del planeta les preocupa.

Eso, eso es una pesadilla horrible, miles de niños y jóvenes aprendiendo, analizando, desarrollándose, preparándose en los colegios, en las Universidades, conociendo las causas y las razones de la intríngulis social, no es un sueño para ellos, es la más espantosa historia que pudiesen soñar.

No quieren que pensemos.

No quieren que aprendamos.

No quieren ni siquiera a su propio país.

Sólo les interesa conservar su sitial en la sociedad.

Nosotros los ignorantes, ellos los ilustrados que nos dirán cómo se hacen las cosas.

Antiguamente cuando un niño no obedecía los mandatos del profesor, éste a punta de regla azotada contra sus pequeñas manos le enseñaba quién era la autoridad, esa era la manera de enseñar a obedecer.

Ahora que los tiempos han cambiado y se han unido profesores y estudiantes para reclamar por una educación digna, que han marchado pacíficamente el día de ayer, el Gobierno sustituye esa regla por un laque policial.

Cientos de policías tuvieron que secarse la espuma de la boca con sus propias manos a falta de espaldas y piernas que morder.

Elija un político o representante del estado actual y averigüe dónde estudian sus hijos, si es que los tiene.

A ver cuántos de ellos estudian en colegios municipales.

También averigüe en que Consultorio de la Periferia se atienden.

Después que investigue eso quizás entienda quién es quién y cuánto valen los discursos ciudadanos.

EL DERECHO A DECIDIR DE LAS NIÑAS

EL DERECHO A DECIDIR DE LAS NIÑAS

La toma de la pastilla

A punto de ser madre a los 15 años, Tania llegó tarde a la píldora del día después. Y si hubiera podido, la habría pedido. Pero Yasna está a tiempo. Ya sabe que puede pedirla. A Soraya lo que le interesa es que exista confidencialidad, porque en su casa no saben que se acuesta con su pololo. Por unos pocos meses, para ellas la vida será diferente gracias a “la toma de la pastilla”.


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Por Betzie Jaramilo

A Tania, el anuncio de entregar la píldora del día después le llega tarde. Ya tiene ocho meses de embarazo. “Nunca pensé que me iba a quedar embarazada”. Ni lo deseaba. Sin contar a Ashli, el nombre que ha decidido para su niña que nacerá en pocos días, ya son ocho los que viven en su casita de La Pintana. Tania tiene 15 años, mirada de terciopelo y prematuramente mujer. Sus padres le dijeron que tuviera cuidado, que pidiera anticonceptivos, al ver que su relación con Luis pasaba a mayores.“Me dio vergüenza ir al consultorio, pero ahora lo haría”, dice. El momento de pasión que engendró a Ashli los pilló sin ninguna protección.

Tania cuida a sus hermanos, hace el aseo, prepara la comida y en las noches va al Liceo Capitán Ávalos. ¿Podrá seguir estudiando cuando nazca la niña? No sabe. Puede que le pase lo mismo que a la mayoría de las casi 40 mil adolescentes embarazadas, que dejan de ir a clases. No hay guarderías y las guaguas son un trabajo a tiempo completo. Patricia, la madre de Tania, ahora está contenta con la llegada de su nieta, pero al principio “quería puro pegarle”. El rostro de Patricia tiene las señales de la dura vida que le ha tocado y quería para su Tania algo mejor.

EN EL CONSULTORIO

“¿Tienes relaciones sexuales?”, pregunta Ramiro Molina, médico y director del Centro de Medicina Reproductiva y Desarrollo Integral del Adolescente (Cemera), el único lugar dedicado exclusivamente a la adolescencia. “Sí”, responde Yasna, con su boquita de cereza, de ojitos brillantes como bochitas negras y con parka sin marca. Acaba de cumplir 15 años, está en octavo básico y tiene sexo con su pololo, el Sebas, de 17 años, por lo menos día por medio. Lo hacen en casa de él, porque donde vive Yasna no hay sitio, son demasiados. Ella es la tercera de seis hermanos, de tres padres diferentes, pero igual de ausentes. “¿Cuántos niños te gustaría tener?”, le pregunta el doctor Molina. “Uno no más”, y se sopla un rizo rebelde que le cae por la frente.

Yasna viajó una hora desde Conchalí para llegar hasta el Cemera, en calle Profesor Zañartu, que depende de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Viene por primera vez y quiere que le pongan un anticonceptivo inyectable que dura 30 días. Supo por su hermana que allí todo es gratis, desde la consulta hasta los anticonceptivos, y además le aseguran confidencialidad. Por eso se atreve a contarle al doctor Molina que practica todas las variantes del sexo, el vaginal, oral, anal y manual; que un primo suyo quiso abusar de ella cuando tenía 11 años y que aún le da rabia y pena acordarse, y que con el Sebas le gusta acostarse.

ELLAS NO SON PRIORIDAD

El doctor Molina lleva 25 años trabajando con adolescentes. Las interroga exhaustivamente sobre lo que sienten, lo que quieren, lo que les duele, lo que ignoran. Confecciona una ficha de varias hojas con todos los detalles, les ausculta la vida y dibuja un mapa sobre la estructura familiar de cada una. Así consigue hacerse una idea de quién es Yasna, qué le preocupa, qué necesita. “La adolescencia en general no existe o no son prioridad en los planes de salud. No son niños, ni tercera edad. Además son sanas, no se enferman. Pero se embarazan”. Pero en cuanto superan los 19 años lideran las tasas de infecciones sexuales (un 60% de los contagiados se da entre los 19 y los 24 años). Y destaca que sus mayores males tienen que ver con los estados de ánimo: depresión, trastornos en la comida y en el desarrollo de la personalidad.

“Pero, ¿hoy me van a poner la inyección?”, pregunta la niña. “Claro que sí, chicoca”, la tranquiliza el doctor Molina, y “¿quieres preguntar algo más sobre este método anticonceptivo?”. Ella piensa un instante: “¿Me va a dar cáncer si me la pongo?”. “No, no, eso forma parte de la colección de mitos que se escuchan estos días. No te va a pasar nada, excepto no quedarte embarazada”. Yasna respira hondo y sonríe. Se levanta de la silla con la orden de la inyección para que se la pongan en el box de al lado y de regalo se lleva 15 condones. “Úsalos, por favor. Y vuelve cuando quieras consultar cualquier cosa”, la despide Molina. “¿Y aquí me darían la píldora del día después?”, le pregunta desde la puerta. “Si la necesitas, claro que sí”.

La vida de Yasna probablemente será diferente a la de su madre y a la de Tania, porque podrá disfrutar de su sexualidad y evitar los embarazos no deseados, que representan el 40% en todo el país. Ella podrá beneficiarse de la norma de proveer, en los servicios públicos y en forma gratuita, a todas las mujeres mayores de 14 años que lo soliciten el anticonceptivo de emergencia. La cifra de 40 mil hijos de madres adolescentes al año –diez veces más que en los países desarrollados– era lo suficientemente escandalosa como para tomar esta medida. Y las embarazadas entre 11 y 14 años han aumentado más del 15% en los últimos diez años. Niñas a las que les crece la panza mientras ven “Bob Esponja”. Y casi todas pobres. “A veces, uno no tiene ni para comer; menos, para comprar pastillas”, dice Tania mientras se acaricia su enorme vientre.

Las muchachas ricas pueden evitarlo pagando una consulta privada, donde consiguen una receta y volviendo a meter la mano al bolsillo para pagar los ocho mil pesos que cuesta la dosis del anticonceptivo. Además de dinero, ellas tienen acceso a la información y educación sexual en sus colegios de pago. El resto aprende como puede. Por eso, en las comunas más pobres se han vendido 344 cajas y en las más ricas 3.954, y en 2003 sólo una niña fue madre en Providencia. En La Pintana fueron 29, de las cuales tres son compañeras de Tania. Las ricas, además, pueden recurrir a las selectas clínicas clandestinas, donde por cerca de un millón de pesos les practican un aborto limpio y seguro. Para el resto, el aborto es un crimen en todas las circunstancias, incluida la violación, y el castigo es de tres a cinco años de cárcel. Chile y El Salvador son los únicos países con prohibición total de interrupción del embarazo.

EL DESPUÉS DEL DÍA DESPUÉS

El después de la píldora del día después estalló el lunes. Un verdadero incendio de declaraciones en contra. La Iglesia Católica, la UDI, RN y parte de la DC rebuscaron en el más añejo de los rincones argumentos en contra de esta medida, que, como dijo la Presidenta Bachelet, “busca asegurar igualdad” entre las chilenas. “Crimen nefasto” (cardenal Jorge Medina). “Puede provocar cáncer” (Carolina Plaza, alcaldesa de Huechuraba). “Es abortiva y no pienso repartirla (Marta Ehlers, alcaldesa de Lo Barnechea). “Tendremos una explosión de sida” (Jacqueline van Rysselberghe, alcaldes de Concepción). “Promueve el libertinaje” (María Angélica Cristi, diputada UDI). “Bombardear de hormonas a las mujeres es un crimen” (Carlos Olivares, diputado DC). Estas han sido algunas de las frases escuchadas estos días. Una verdadera campaña del terror. Pero el argumento preferido, seguramente porque el científico –no es abortiva– es difícil de rebatir, ha sido el que las adolescentes, aunque tengan más de 14 años, necesitan la autorización de los padres. “Están destruyendo la familia”, ha sido el alarido más escuchado.

Pero, ¿de qué familia hablan? Casi el 50% de los niños chilenos nacen fuera del matrimonio. Y nadie garantiza que el resto tenga a su papi y mami viviendo juntos hasta el fin de sus días. O sea, que aun en el caso que el niño sea fruto de un matrimonio, existe una posibilidad real de que sus padres se separen o divorcien en el transcurso de su infancia. En el caso de las madres niñas, esta cifra de madres solas se dispara hasta por encima del 80%. No son familias tradicionales, pero son familias. Que luchan por sobrevivir, que quieren lo mejor para sus hijos y que sueñan con un futuro mejor.

Por lo visto, lo que irrita a los sectores más conservadores es que las niñas de 14 o más años puedan ir solitas a un consultorio a pedir el anticonceptivo de emergencia. Y los médicos y matronas que las atienden deben respetar la confidencialidad de sus pacientes. Es lo que preocupa a Soraya, que acaba de cumplir 16 y se ha acercado al Cemera a pedir anticonceptivos. “Mi mami no sabe que tengo relaciones. Mi papá, menos, porque ni siquiera sé dónde vive y hace tiempo que no lo veo”. El doctor Molina le asegura que todo lo que diga en la consulta es confidencial. “Ni aunque me corten la cabeza, no diré nada. Así que tranquila”. O sea, Soraya tiene derechos: sus intimidades sólo se darán a conocer si ella así lo quiere. Por eso, le explica al médico que hace un tiempo dejó de tomar trago, pero que sigue fumando “pitos” todos los días. “¿Y te gustaría dejar de fumarlos?”, le pregunta el médico. Soraya duda y no contesta. “Bueno, en cuanto quieras, nosotros te podemos ayudar. Tenemos sicólogos que te pueden atender”. Soraya lo mira a los ojos: “¿Hay que pagar?”. “No, no, sólo tienes que comprometerte a avisar si no puedes venir a la cita. Es porque hay muchas esperando a que las atiendan”. Soraya acepta la oferta. Antes de cerrar la puerta, con las cajas de anticonceptivos en la mano, el “Doc”, como le dicen las enfermeras, le comenta: “Sería bueno que hablaras con tu mamá. Así no tendrás que vivir escondiendo los anticonceptivos”.

LOS DERECHOS DE LAS NIÑAS

“La confidencialidad y el secreto médico no tienen límites de edad. Y es sagrado”, aclara el “Doc”. Y es primordial para conseguir que las niñas puedan tener confianza, al menos en sus médicos. Confianza y confidencialidad que en buena parte se destruyó cuando desmantelaron el sistema de planificación para unificarlo todo en los consultorios de familia. Esto significó que cuando una niña iba al médico podía encontrarse con la copuchenta de la cuadra en la misma sala de espera. Y, claro, no van para no arriesgarse a ser tema de conversación de lenguas venenosas en las peluquerías del barrio. Sobre la confianza con los padres habría mucho que decir, pero lo normal es que en cuanto las niñas empiezan a tener formas de mujer o la madre descubre que su niño querido moja las sábanas, una brecha difícil se abre en la comunicación.

Porque a los adultos parece que les gusta la idea de que las niñas son seres asexuados. Curioso este empeño en negar la realidad de los adolescentes, que se demuestra en cada encuesta y, por último, en cada embarazo de jovencitas. El sexo forma parte de la comunicación y de los afectos, además de ser un mandato biológico. Y los adolescentes son precisamente eso: toneladas de necesidad de afecto y comunicación, en un cóctel explosivo de hormonas en ebullición. ¿Cómo pretender que no practiquen el sexo, que, junto con ver la televisión y pasear por la calle, es lo único gratis que pueden hacer? El problema es que el sexo las puede dejar preñadas. Y ese sí que es un precio alto por un instante de gustito y romance.

¿Es que no saben que existen métodos, como los anticonceptivos normales o los condones? Claro que lo saben, pero no siempre están a mano cuando el arrebato del placer estremece sus cuerpos. Soraya y Yasna son sinceras ante el doctor Molina. “Sí, alguna vez hemos usado condón. Pero la mayoría de las veces no”, dice Yasna. “Ni a mí, ni a mi pololo, nos gusta”, manifiesta Soraya. ¿No temen a las infecciones? Sí, pero le temen más al embarazo. Por eso, lo que buscan son anticonceptivos. Y, además, ellas han sido el objeto del bombardeo anticondón por parte de la Iglesia Católica y sus canales de televisión afines, donde todavía se niegan a difundir las campañas de uso del preservativo contra el sida.

HACINAMIENTO Y CRIMINALIZACIÓN

Y luego está esa otra realidad. La más oscura. Hay un viejo dicho: “el roce hace el cariño”. Pero qué decir de lo que provoca el hacinamiento. Una de las campañas más tristes de los últimos tiempos es “Un niño, una cama”, que intenta conseguir, y no lo logra, camas para los 130 mil niños que duermen amontonados con hermanos y mayores. Y entre los ronquidos de algunos, otros pueden decidir estirar la mano hacia la niña que descansa a su lado. Duras condiciones para mantenerse intactas. Y ahí habría que entrar en el secreto mundo de los incestos, de los padres, hermanos, primos y convivientes borrachos, que aturdidos no respetan ni a la más hermosa y pura flor de la familia. Pero eso no es fácil de digerir en una sociedad que insiste en que todos vamos a misa los domingos.

Sin embargo, hay otra criminalización que pesa sobre la sexualidad de los adolescentes. Tras la alarma que provocó el caso Spiniak, las relaciones sexuales consentidas subieron de los 12 a los 14 años. Lo que quiere decir que si una niña de 13 años llega a un consultorio con algún tema que tiene que ver con las relaciones sexuales (una infección, un embarazo o sencillamente a pedir anticonceptivos), la ley obliga a informar. Y si el compañero sexual de la niña es mayor por más de dos años, se arriesga a ser acusado de violación. “Y ha habido denuncias”, como reconoce la matrona Verónica Schiappacasse, que trabaja para el Instituto Chileno de Medicina Reproductiva (Icmer), en calle José Victorino Lastarria, 26, lugar al que llegan los y las adolescentes porque es uno de los centros privados pioneros en facilitar gratuitamente las recetas y la propia píldora del día después.

Son las matronas las que suelen tener la llave del sexo de las adolescentes. Tienen a su cargo el 90% de la planificación familiar y pueden recetar anticonceptivos, sean de emergencia o no. Y saben mucho. Cuando atienden menores de 14 con actividad sexual tienen el dilema de comunicarlo a la Fiscalía o, según su criterio, optar por mecanismos extraoficiales. No hacen ficha y las ven sin que quede constancia. Ellas arriesgan mucho al no obedecer, pero no es fácil mandar a una niña de 13 que se acuesta con su pololo de 16 (sospechoso de delito) y someterlos al rigor de la justicia.

Son también las que luego atienden a las niñas en sus partos. Y debe encoger el corazón ayudarlas a parir y luego mandarlas a la calle con una “muñeca” viva entre sus brazos. A partir de ese momento, lo más probable es que se dediquen a mirar por la ventana cómo la vida pasa por fuera.

Por segunda vez en este año – el primero fue la rebelión de los estudiantes–, los adolescentes son el sujeto y el objeto de un país en el que por fin son protagonistas. Y obligan al resto a crecer con ellos. Y sin miedo a la libertad.

En la calle, la primavera está a punto de reventar. En los callejones de un suburbio cualquiera se escucha sin parar “Hoy es noche de sexo”, el último hit de reggaeton del grupo Wisin and Yandel. Una muchacha le tiñe el pelo a otra en el patio mientras susurra: “No, no puedo vivir con tanto veneno”, de Shakira. La vida será diferente con “la toma de la pastilla”.

Dorando la píldora

Dorando la píldora

La arremetida católica contra el Gobierno

La Moneda puso en la agenda un tema de salud pública que atraviesa a toda la población. Y este lunes en los tribunales se sabrá quién habrá ganado la batalla por los derechos de la sexualidad de los jóvenes: si los sectores conservadores del país o el Ministerio de Salud.

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Por Boris Bezama
 

Foto: La JS emplazó a sus homólogos de la UDI con una gigantesca caja de píldoras del día después a la sede de calle Suecia.

El lunes por la noche, la directiva de la Democracia Cristiana llegó al Círculo Español con pintura de guerra. El enojo por no haber sido informada antes del sábado 2 de septiembre respecto de las normas sobre regulación de la fertilidad hizo que su presidenta, Soledad Alvear, se explayara ante los ministros y subsecretarios DC sobre “los alcances” de la medida. Media hora antes de que comenzara la comida recibió el documento de la titular de Salud, Soledad Barría. Era la primera vez en seis meses que el Gobierno avanzaba en políticas de salud pública a sabiendas que sería satanizado por quienes se han opuesto en estos 16 años a conformar una sociedad más plural y abierta.

Y tal como ocurrió con el divorcio en años anteriores, esos sectores esgrimieron la tesis de la defensa de la familia. Los partidos se vieron enfrentados a esta disyuntiva, alineándose en uno u otro bando, pero con divergencias internas visibles en la DC y RN.

Aunque en principio, Alvear planteó que no le parecía adecuada la decisión, la DC, en el curso de la semana, debió morigerar su postura de rechazo. De hecho, la vicepresidenta Ximena Rincón fue categórica en señalar a LND que la DC hasta ahora no ha rechazado la medida. A partir de la próxima semana, el tema quedará en manos del vicepresidente Sergio Micco, pues Alvear viajará el jueves a Washington para visitar a su hija, que está embarazada de siete meses.

Micco comparte la misma postura de Alvear y, según cercanos suyos, estima que no es rentable apoyar a La Moneda, por un supuesto éxodo de votos católicos. Punto controvertido, advierten quienes tienen una posición más liberal, ya que, a su juicio, rechazar la medida haría distanciarse de lo que la opinión pública mayoritariamente aprueba.

Las ministras DC se alinearon desde un comienzo tras el dictamen de Salud e, incluso, en la reunión del Círculo Español la titular del Sernam, Laura Albornoz (ver artículos relacionados), y de Educación, Yasna Provoste, defendieron la distribución de la píldora. Con ello surgió de inmediato la interrogante de cuál es el verdadero intercambio entre los ministros DC y su directiva: si Albornoz y Provoste estaban en conocimiento de la medida, por qué la DC denuncia que el tema no le fue compartido. Es más, la propia ministra Barría (ver página 8) asegura que el subsecretario de Redes del Ministerio de Salud, Ricardo Fábrega (DC), estaba en conocimiento y que “aquí no hay una salida de tarro de nadie”.

En la semana, nuevamente quedó en evidencia la división en la falange entre los sectores más proclives a cambios culturales con quienes pretenden mantener el statu quo. Dicotomía que siempre se ha apreciado en los llamados temas valóricos, aunque esta vez fue con mayor intensidad, especialmente al ver por TV que dos diputados DC, Carlos Olivares y Jorge Sabag, integraron una bancada transversal (Parlamentarios por la vida) junto a los diputados Nicolás Monckeberg (RN) y María Angélica Cristi (UDI) para cuestionar la medida del Gobierno y advertir que ésta es un paso hacia el aborto.

El rechazo fue unánime, pues para algunos fue visto como el fantasma de una alianza espuria derecha-DC. De ahí que Moisés Valenzuela, secretario nacional de la falange, advirtiera que “la DC prefiere que sus militantes expresen su posición en las instancias correspondientes”.

Sin embargo, el dirigente insistió en criticar al Gobierno por no adelantarle que se comenzaría a distribuir la píldora. Consultado cómo era posible que la DC no manejara dicha información si tiene un subsecretario en la cartera de Salud, aseguró que Fábrega estuvo abocado a los temas relacionados con las movilizaciones del sector, por lo que no habría tenido acceso al material que regula la fertilidad.

Todos los ojos estarán puestos este lunes en la decisión de la Corte de Apelaciones de acoger o no el recurso de protección para impedir la distribución de la píldora. En La Moneda confían que no será acogido y, por lo mismo, la derecha ya tiene preparada una batería por si el recurso es desechado.

El diputado UDI Marcelo Forni, quien ha encabezado la cruzada contra el fármaco de emergencia, adelantó a LND que en tal caso podrían presentar un requerimiento ante el Tribunal Constitucional o una querella por afectar el derecho del que está por nacer.

OFENSIVA DE LA IGLESIA

Después de que el arzobispo de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, criticara que las nuevas normas de fertilidad van en contra del matrimonio y la familia, fue la Conferencia Episcopal la que propinó la nueva estocada al plan gubernamental. Sus invectivas fueron durísimas, al acusar que el documento “recuerda políticas públicas fijadas en regímenes totalitarios que pretendían desde el Estado regular la vida íntima de las personas. En un texto titulado ¿Hacia dónde camina Chile?”, la Iglesia aseguró que “a los padres se les priva de su sagrada obligación de educar, orientar y acompañar la vida de sus hijos en los momentos de su vida adolescente”.

Lo que más molestó en La Moneda fue la comparación de la batalla contra la píldora con la defensa de los derechos humanos realizada por la Iglesia en dictadura. “Los pastores levantamos hoy nuestra voz a favor de la dignidad de la vida, porque lo sentimos un imperativo moral irrenunciable”, señala el texto.

La reacción vino a través del ministro del Interior, Belisario Velasco, y de la titular del Sernam, quienes manifestaron que el Gobierno no impone conductas, sino que deja a disposición de las personas opciones para enfrentar el inicio cada vez más precoz de la actividad sexual entre los jóvenes.

Dicha defensa fue refrendada el viernes por la propia Presidenta Bachelet, quien estimó necesario, según sus cercanos, intervenir en el conflicto, pese a estar consciente de que podría abrirse un foco de tensión mayor con la Iglesia. “Estamos convencidos que la democracia es el mejor sistema. En este país tenemos democracia, tenemos distintas opiniones, pero lo importante es que en un régimen democrático nadie impone sus creencias y sus valores a otros”.

La declaración de la Iglesia fue calificada en La Moneda como “desproporcionada, injusta y falta de comprensión” de los esfuerzos que hace el Ejecutivo para ayudar a los más desposeídos. Aseguran que aunque exista una contraofensiva de los sectores conservadores, no habrá paso atrás en las políticas de sexualidad porque, a diferencia de quienes se rasgan vestiduras con la familia, “nosotros estamos realmente por la vida”.

Iglesia califica norma de fertilidad como política de gobiernos totalitarios

Iglesia califica norma de fertilidad como política de gobiernos totalitarios

 Iglesia califica norma de fertilidad como “política de gobiernos totalitarios”

Fue el más duro ataque al polémico reglamento del Gobierno. Y provino de la jerarquía católica, que acusó a las autoridades de parecerse a aquellos que “pretendían regular desde el Estado la vida íntima de las personas”. El Ejecutivo retrucó con cifras: “En las comunas más modestas las madres menores de 18 años representan sobre el 20%”.


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E Araya/ R Durán

Foto: Al mediodía de ayer, el presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic (en la foto), fue el encargado de leer el comunicado con la declaración más dura que ha hecho la Iglesia con respecto a la norma. En la tarde respondió Beilsario Velasco a nombre del Gobierno.

Aunque distintas autoridades de la Iglesia habían hecho sentir su malestar por la nueva política de fertilidad del Gobierno y la decisión de entregar la píldora del día después desde los 14 años, ayer autoridades eclesiásticas fueron aún más duras.

En una carta titulada ¿Hacia dónde camina Chile?, el Presidente del episcopado y obispo de Rancagua, Alejandro Goic, y el cardenal de Santiago, Francisco Javier Errázuriz, defendieron enérgicamente lo que ellos llaman “un imperativo moral irrenunciable” y calificaron como “política de regímenes totalitarios” la nueva norma sobre regulación de la fertilidad impulsada por el Ministerio de Salud.

A través de un comunicado que leyó el propio Goic, los prelados criticaron duramente al Gobierno por “establecer ciertas disposiciones para todo el país que no fueron sujetas a consultas ciudadanas o participación parlamentaria”. “Establecer normas para regular la fertilidad -aseguraron- debiera ser objeto de una discusión amplia y no una acción unilateral del Ministerio de Salud, en cuya elaboración colaboraron solamente dos organizaciones representativas de una determinada tendencia ideológica”.

Más drásticos aún, plantearon que la normativa recuerda “políticas públicas fijadas en regímenes totalitarios que pretendían desde el Estado regular la vida íntima de las personas en función de criterios autoritarios, no consensuados, y reñidos con el respeto a la dignidad de la persona humana”.

El Gobierno se defiende

Casi al finalizar la jornada y en una declaración pública que leyó el ministro del Interior Belisario Velasco, el Gobierno decidió salir al paso de los dichos eclesiásticos y destacó que “tenemos en el centro de nuestro actuar el derecho a la vida de las personas, su dignidad y la protección de los derechos fundamentales”.

De esta forma también respondió a las más fuertes acusaciones de la Iglesia respecto al “totalitarismo” de la nueva normativa. “Por su carácter incuestionablemente democrático, el Gobierno no impone conductas, sino que pone a disposición de la población opciones con las cuales nos hacemos cargo de una realidad de nuestra sociedad. El inicio cada vez más precoz de la actividad sexual en los jóvenes y el embarazo de las adolescentes”.

Parte de la declaración leída por Velasco también incluyó las cifras que han servido como argumento técnico a Bachelet: “La realidad insoslayable es que en las comunas más modestas las madres menores de 18 años representan sobre el 20%. En cambio, en las comunas acomodadas representan el 2%”.

Fueron las mismas estadísticas -horas antes que Velasco- las que utilizó Laura Albornoz, ministra del Servicio Nacional de la Mujer, en otro frente defensivo del Gobierno.

La secretaria de Estado, además de recordar que la píldora no es abortiva, detalló que en Chile nacen 40 mil niños de madres menores de 19 años, de las cuales 1.700 son de menores de 15 años. También recordó que la mayor cantidad de estos alumbramientos se producen en los sectores más pobres de Chile.

 En esa línea, Albornoz consideró que la opinión de la Iglesia es una más en este debate y descartó que la medida tomada contenga “criterios autoritarios” o “de regímenes totalitarios”. “El debate sobre estas medidas se ha desarrollado en una serie de países, católicos por cierto. Entonces me parece que esa afirmación no es efectiva. Son medidas que surgen y que son adecuadas para las necesidades y los requerimientos de la población, porque como Gobierno trabajamos para todos los chilenos y chilenas”.


Padres recurren a la justicia

Primero fueron los alcaldes UDI. Ahora dos ciudadanos comunes recurrieron a la Corte de Apelaciones de Santiago para presentar un recurso de protección -con orden de no innovar- contra el Ministerio de Salud, por la entrega de anticonceptivos de emergencia a mayores de 14 años.

Se trata de Cristián Lagos y Jorge Catalán, quienes rechazan la nueva normativa de control de la fertilidad por considerar que “amenaza la garantía constitucional de todo chileno a tener el preferente y legítimo derecho sobre la educación de sus hijos”.

Lagos, uno de los demandantes y padre de una niña de diez años, explicó que la acción judicial apunta específicamente a evitar que el fármaco sea entregado sin el consentimiento de los progenitores o tutores legales de los niños. “Hacerlo es saltarse la tutela que legítimamente la Constitución asegura a los padres y en definitiva a la familia como núcleo fundamental de la sociedad. Ello deja al Estado como tutor directo del menor, lo que contradice nuestra carta fundamental. Tenemos derecho a educar a nuestros hijos y a conocer los medicamentos que el Estado está proporcionándoles”, dijo.

Educación: Superintendencia y millonaria inversión en 2007

Educación: Superintendencia y millonaria inversión en 2007

Presidenta Bachelet confirmó que en marzo se presentará proyecto que crea ente regulador de la enseñanza, anticipó millonario incremento de los recursos y anunció la aplicación de becas para alumnos destacados.

www.lanacion.cl / Agencias

Un completo plan destinado a mejorar la calidad y el acceso a la educación básica, media y superior en el país, anunció esta mañana la presidenta Michelle Bachelet, al referirse a los planes de La Moneda en la materia para el próximo año.

Entre los anticipos señalados por la mandataria junto a la ministra de Educación, Yasna Provoste, en una conferencia efectuada esta mañana en la sede de gobierno, destaca el envío del proyecto de ley que crea la Superintendencia de Educación.

La iniciativa, que será presentada en marzo ante el Congreso, es considerada fundamental para regular el mercado de la enseñanza en que muchos establecimientos son cuestionados por mala calidad y deficiente infraestructura.

En ese sentido, Bachelet anunció que se establecerán garantías de cobertura y calidad educativa, y se procurará el refuerzo de los mecanismos de evaluación docente.

Además, informó el incremento de la inversión pública en 330 millones de dólares para el año 2007, en coherencia con el interés de establecer medidas que conviertan a la educación en un motor para la innovación, el emprendimiento y la competitividad, declaró.

La jefa de Estado aseguró que a partir de marzo de 2007 el acceso a pre kinder será completamente universal y que gracias a la subvención destinada, se llegará a una cobertura de 225 mil niños al año 2010, cifra que se suma a los 70 mil nuevos cupos en sala cuna y 43 mil en jardines infantiles.

También dispuso la implementación de la subvención preferencial para los alumnos prioritarios que en una primera etapa será desde pre kinder hasta cuarto básico, lo que implicará que el beneficio sea otorgado a 750 mil alumnos al año.

En materia de educación superior se premiará a los jóvenes que más lo necesitan por medio de una beca que se entregará al cinco por ciento de los mejores egresados de los liceos y colegios subvencionados de todo el país.

A su vez, comentó, se recuperará la tradición de los colegios técnicos profesionales y la creación de un programa especial para la promoción de talentos en todas las regiones en alianza con las mejores universidades e instituciones de educación superior.

¡Tengo 15 años y necesito la píldora!

¡Tengo 15 años y necesito la píldora!

EL DESESPERADO RECORRIDO DE UNA ADOLESCENTE POR LOS CONSULTORIOS DE CINCO COMUNAS DE SANTIAGO

Éste es mi primer reporteo para La Nación. Debía conseguir anticonceptivos tradicionales o de emergencia. Pero recibí un amigable portazo. Gestos severos. Chistecillos de matronas moralistas. Menos mal que no necesito la famosa pastilla. Menos mal que no estoy embarazada.

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Por Andrea Guzmán P.

Foto: Leandro Chávez y Mario Ruiz

Consultorio Chacabuco, Santiago Centro

“Te doy la pastilla, pero córtenla con la tonterita”

Mi compañero de reporteo -novio ficticio para esta nota- corta el teléfono celular por el que habla. Intenta una actuación mientras se acercan un par de enfermeras.

“Andre, tranquila, mi mamá no te odia. Entiende, tienen sus diferencias pero…”

Yo pongo cara de pena mientras las enfermeras miran con recelo. También actúo. Hace media hora esperamos a una matrona para que nos facilite la píldora del día después. La idea es recorrer varios centros médicos, para ver si se cumple la última normativa con relación a este medicamento que, se supone, deben respetar los consultorios. En la recepción, la primera instrucción es inscribirse. No tengo nada que certifique mi domicilio, pero de todos modos accedieron a dejarme hablar con la matrona. Ya van 45 minutos de espera. Como ya contaba antes, me acompaña un periodista que simula ser mi novio (huele a Pub Licity pero puede hablar como todo un adolescente en pleno desarrollo hormonal). La matrona nos hace pasar: “5 minutos”, le grita a la recepcionista mientras abre la puerta.

“Yo vengo sólo una vez a la semana, los martes justamente, tuvieron suerte”, nos dice mientras me mira de arriba a abajo. Le contamos que necesitamos la píldora lo más pronto posible, pues tuvimos relaciones sexuales sin protección. “No puedo darte la pastilla, no estás inscrita en el consultorio”. Se queda un segundo en silencio y me pregunta la edad. “Quince -le respondo- y es urgente conseguir la pastilla”. Mueve la cabeza de un lado a otro. “Estás muy chica para tomar estas cosas”. Mi cara sigue siendo de angustia, hasta que accede finalmente a facilitarnos el medicamento. Me pasa una tableta con ocho pastillas, símil de la píldora del día después. “Tómate cuatro ahora y cuatro a la una de la mañana. Y con harta agua porque puedes vomitar. Te doy estas pastillas de pura buena voluntad y sólo con el compromiso de que vuelvas, te inscribas y te controles periódicamente. Esto no se va a a repetir… Ya, y córtenla con la tonterita”.

Bueno, por lo menos vamos bien.

Consultorio Apoquindo, Las Condes

“El alcalde tiene líos morales”

Entro sola al consultorio y me dirijo directo a Unidad Maternal. Una escolar llora desconsolada en la sala de espera, no puedo dejar de estremecerme al verla. “La doctora me va a dar unos medicamentos”, le dice a una de las enfermeras que pasa a su lado.

Pienso que aquí seguro encontraré algo. Me apoyo en el mesón y apenas nombro la píldora me dicen que no existe ninguna posibilidad de ayudarme, que la pastilla no está en el consultorio y que no tiene más datos. Le recuerdo a la recepcionista

que hoy mismo es la fecha en que empiezan las nuevas normativas. La chica se encoge de hombros y me deriva a informaciones. Allí me recibe un guardia de seguridad: “Yo no tengo esa información. Lo mejor sería que fueras directo al Centro Ariztía. ¿Pero, no te hicieron hablar con la matrona?”, me pregunta el guardia que me acompaña de vuelta a Unidad Maternal, y me ayuda a contactarla.

Nombre, carné y unos 10 minutos de espera. Una doctora joven me recibe: “Andrea, en este momento en el consultorio no existe la píldora del día después, el alcalde tiene algunos líos morales con este tema” Pregunto a qué se refiere con “líos morales”. “No lo sé. No importa. En todo caso, es cosa de prender la tele. Yo te recomendaría que corrieras al Hospital Luis Tisné, ahí es seguro que te la darán. Recuerda que tienes que tomarla dentro de las primeras 72 horas después de la relación sexual”. Pregunto entonces si hay otro tipo de anticonceptivo para mí. Me cuenta que estos métodos sólo están disponibles estando inscrita en el consultorio. Son cerca de las 14:00 hrs. y el ginecólogo de emergencia funciona sólo en las mañanas.

Claro, pienso, con gran énfasis en emergencia. Me subo al auto.

Centro de Salud Familiar (Cesfam) Dr. Aníbal Ariztía, Las Condes

“Acá no te sirve”

Siguiendo el consejo del guardia de seguridad que me ayudó en Apoquindo, me dirijo al Centro Ariztía. Subo los escalones hasta llegar a informaciones. Luego de preguntarle por el medicamento, la recepcionista levanta el teléfono: “Aló, Isabel, aquí hay una niñita que pregunta por lo de la píldora”. Después de hacer varios gestos con la cabeza y los “ahá”, “sí, sí”, “okey”, “perfecto” y las demás expresiones que te dejan con los pelos de punta, cuelga el teléfono: “Acá no te sirve, no ha llegado la orden que diga que se acata la resolución ministerial”. Recuerdo, nuevamente, que ya es público que hoy mismo debieran cumplirse las nuevas normativas y ella también repite su discurso: “Sí, pero como te digo, no ha llegado una orden escrita que diga que la podemos dar. Por toda esta cuestión moralista, la gente acá se resguarda y espera que llegue la orden escrita del alcalde”.

Pongo cara de angustia, mientras doy gracias a Dios, Jim Morrison, John Lennon y a todos los santos por no necesitar el medicamento realmente.

“Pero es que es sumamente urgente”, le digo, mientras hago nudos en mi pelo. También me responde que seguramente en el Hospital Luis Tisné podrán ayudarme.

Hospital Dr. Luis Tisné

“26 mil pesos la consulta”

Entramos por el área de urgencia. Subo los escalones segura de que aquí se solucionará el problema, después de todo nos han mandado de varios de los otros lugares donde estuvimos.

El recepcionista de maternidad me hace pasar a un área restringida para hablar con una matrona. “No. Todas están ocupadas, lo siento”, me dice una guardia de seguridad dentro del recinto.

Insisto, explico que tiene que ver con la píldora del día después y que es extremadamente urgente. “A ver, déjame ver si te encuentro alguna”, responde finalmente. La espero, no más de cinco minutos: “Necesitas un dato de consulta antes de ver a la matrona”. Me sorprendo. En ningún consultorio anterior me habían pedido algo así. De hecho, mi cerebro quinceañero aún no internalizaba esa frase. “Bueno, tienes que mostrar tu carné, certificar tu seguro médico y otros datos que te pedirán en la recepción”.

Salgo nuevamente, el recepcionista me explica que la consulta tiene un precio de 26 mil pesos. Este paso es obligatorio. Sin consulta previa, no hay pastilla.

Desconcierto total. Nos mandaron de varios consultorios hasta acá y nadie mencionó esta cuota. “Es que a la gente no le explican. La derivan nomás. Si no pagas, no hay pastilla. Pero de todos modos puedes hacerlo en parte de pago, con cinco días de plazo. A menos que la matrona te la pase adentro, pero eso es bajo su responsabilidad”. Sale otro recepcionista desde el área restringida: “Bueno, si pagas tampoco te dan la pastilla. Acá nunca se ha dado la pastilla, sólo recetas. Convérsenlo ustedes”.

Consultorio San Luis, Peñalolén

“Podrías ir al SAPU”

Decidimos seguir la ruta. Al entrar, me encuentro directo con el mesón de informaciones. El computador está conectado a www.atame.org. Me atiende una chica de uniforme blanco. Verónica. Es paramédico. Luego de explicarle la situación, me dice que irá a buscar los datos.

Mientras espero, aparece una mujer de mayor edad, uniforme rojo y gesto severo:

-Oye, ¿te atiendo?

-No, gracias. Acabo de hablar con la niña de blanco.

-Ah, pero ella no tiene nada que ver acá. Es de odontología. Bueno, ¿necesitas algo?

-Necesitaba ver la posibilidad de conseguir acá la píldora del día después.

-No, ninguna posibilidad.

-Pero la otra niña fue a averiguar.

-No, acá no repartimos esa pastilla.

En eso una enfermera se apoya en el mesón: “Me duele tanto la cabeza”, se queja. La mujer de uniforme rojo me mira de reojo y le responde: “Estarás embarazada po”. Mientras yo pienso que esto es lo más ofensivo y surrealista que me ha pasado hoy.

Por suerte, antes de que tome medidas drásticas de adolescente ofendida, vuelve Verónica con respuestas. “Hablé con la directora del consultorio (que también es matrona), me dice que la píldora estaría llegando entre mañana y pasado. Es que aún no ha llegado la resolución del ministerio con la nueva normativa, antes no se le podía entregar a menores de edad, por lo menos aquí no. Pero podrías ir al SAPU. Bueno, el resto de los anticonceptivos sólo se entregan si estás inscrita en el consultorio.”

Centro de Salud Bellavista, La Florida

“Son órdenes de arriba”

Nos dirigimos al SAPU de Los Cerezos. Error, el SAPU es de atención nocturna, abre a las 17:00 hrs. Las posibilidades se agotan. Lo siguiente es el centro de Salud Bellavista. Hablo con la paramédico del mesón de Informaciones Sector Cordillera:

-“No la estamos dando por órdenes de arriba”.

-“¿Pero, cómo? La ministra de Salud dijo que debía repartirse en todos los consultorios”.

-“No sé esa parte. Sólo sé que la están entregando en servicios de urgencia”.

Ninguna posibilidad de conseguirla en este consultorio. Es la visita más corta que hemos hecho.

Centro de salud Lo Barnechea

“Es una prohibición de la municipalidad”

Segundo piso. Ginecología. Una matrona, copia fiel de Patricia Maldonado, discute a gritos con una mujer de unos 25 años. La guagua que está en sus brazos comienza a llorar. Caos. Parece que no soy muy oportuna, pero llega al mesón una recepcionista que me saca del apuro.

-Necesito averiguar con urgencia si puedo conseguir aquí la píldora del día después.

-“Imposible”. Creo que me salen rayos nucleares por los ojos ¿Imposible? ¿Sólo eso?

-Pero si las nuevas normativas ya están aprobadas. La necesito urgente, en serio.

-“Está prohibido entregarla, de hecho creo que ni siquiera la tenemos aquí”.

-Pero, por favor, ¿cuál es el problema?

-“Es una prohibición desde la municipalidad. Perdona niña, pero es imposible.

Le pregunto si existe algún otro tipo de anticonceptivo que pueda darme. “Tienes que venir cuando estés menstruando. A las 8 am, sólo así podemos dártelos”.

Camino por el pasillo decepcionada y con un exceso de agua mineral, pero encuentro la solución. “Baño mixto”. Entro y, ahora sí, creo que lo he visto todo.

17:30 pm. Fin de la búsqueda: Después de este recorrido, podría sacar miles de conclusiones. Que el sistema de salud público es triste y desesperanzador, que mi país está envuelto en una burocracia penosa y preocupante, que parece que las reformas y normativas nuevas se quedan varadas en el noticiario de las nueve y en los programillas de discusión… Pero no, por ahora sólo tengo una cosa clara: ¡Dios, creo que voy a morir virgen!

Píldora del día después abre frente de polémica entre DC y La Moneda

Píldora del día después abre frente de polémica entre DC y La Moneda

LA FALANGE OPINA QUE LA PÍLDORA AYUDA A PROMOVER LA SEXUALIDAD PRECOZ Y A EXPANDIR EL SIDA

Para las primeras 120 horas después del sexo adolescente sin anticoncepción adecuada, la Democracia Cristiana no receta una píldora. A contrapelo del Gobierno, que dio luz verde a la medida sanitaria, propone que el Estado lleve “a feliz término” el embarazo, subsidie “generosamente” casas de acogida y mejore procedimientos de adopción. En Palacio no dan pie atrás.


Por Carolina Miranda

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Foto:  Soledad Alvear, presidenta de la DC, disparó el lunes por la noche contra la píldora. Un día después, el partido emitió una declaración pública rechazando la resolución del Gobierno.

La determinación de La Moneda de repartir la píldora del día después a los mayores de 14 años se convirtió en un nuevo impasse entre la DC y el Ejecutivo, una semana después de que el Gobierno se reuniera con los senadores democratacristianos -en Cerro Castillo- para limar asperezas en temas como el gasto social.

Si bien el lunes la presidenta de la falange, Soledad Alvear, evitó pronunciarse sobre la decisión gubernamental hasta no haber leído el decreto supremo del Ministerio de Salud que establece la disposición, ayer la DC emitió un comunicado estableciendo que “el Estado debe centrar sus esfuerzos en políticas activas de educación sexual y prevenir el embarazo, pues más que preocuparse del día después, se debe poner el acento en el día antes”.

La noche del lunes, Alvear ya había dejado entrever el tenor de la declaración que emitieron ayer. En entrevista con Telenoche, la senadora no dudó en definir la medida como el “camino más fácil”.

De ahí que el fondo de la declaración pública, denominada “Por una política de vida en libertad”, no fuera sorpresa. En el texto, la DC señala que la salud pública “debe apuntar a prevenir el embarazo adolescente y no deseado” y reconoce que se trata de una “realidad que golpea especialmente a sectores populares”.

Asimismo, asegura que poner la “píldora” a disposición de todos como método para prevenir el embarazo no es el camino adecuado, pues el medicamento “puede indicarse sólo como medida extraordinaria y extrema porque, en caso contrario, puede ayudar a promover una sexualidad precoz, no responsable, y expandir pandemias como el sida”.

Para la DC, cuando una mujer experimenta un embarazo no deseado, “el Estado debe asegurarle las posibilidades reales de llevar a feliz término su embarazo y a ejercer la paternidad en plenitud”.

Para ello, se requiere -señala el documento- “una política estatal que subsidiará generosamente casas de acogida, mejorará los procedimientos de adopción y suplementará el presupuesto de justicia en tribunales de familia y demás medidas afines. Desde ya la Democracia Cristiana reclama por ella. Por una política de la vida en libertad”.

A juicio de la DC, actuar con “prudencia” resulta fundamental para enfrentar estos temas y plantea la necesidad de buscar “un procedimiento que propendiese al consenso social. Eso es lo que permite aplicar políticas públicas de largo plazo”.

No obstante, agrega el documento, la DC señala que tiene “legítimas dudas” sobre cómo funciona la “píldora”, por lo que no habrá un pronunciamiento hasta no aclararlo.

Bienvenida realidad

La declaración de la DC motivó la reacción gubernamental. En este sentido, el ministro del Interior, Belisario Velasco, afirmó que “tanto la DC como el Gobierno creen en la vida. En esto hay una comunidad absoluta de ideas”.

“El problema -dijo Velasco- es que el Gobierno tiene que hacer frente a una realidad. Y la realidad es que en las comunas de Vitacura y de Las Condes, por ejemplo, el 2% de las menores de edad quedan embarazadas, pero en las comunas más pobres del sur o norte de Santiago, esa cifra se eleva al 22% de las menores de 18 años. Esa es una realidad tremenda de la que hay que hacerse cargo”.

A su vez, el ministro portavoz Ricardo Lagos Weber afirmó que si bien “nadie puede estar sino por la vida”, el Gobierno debe hacerse cargo del inicio precoz de la vida sexual de un número importante de jóvenes.

En este sentido, explicó que aun cuando “el plan ideal para tratar la sexualidad y la educación sexual es la familia”, cuando ésta y el colegio fallan, el Estado debe actuar.

De ahí que se buscará -precisó- “tener un sistema de consejería, de guía y asesoría a los jóvenes, ojalá acompañados por sus padres para que tengan todo el conocimiento de todas las formas de anticoncepción que existen, la píldora del día después es un anticoncepción de emergencia”.

Respecto del malestar de la DC, Lagos Weber señaló que “estamos confiados en que una vez que se tengan todos los antecedentes y se recabe la información, se va a entender el cuadro global de lo que estamos hablando y se va a ver todo el bosque”.


SECUNDARIOS: “PÍLDORA SÍ, PERO CON MÁS EDUCACIÓN SEXUAL”

Los estudiantes secundarios -directos beneficiados con la normativa- tienen claro que la sola entrega de la píldora del día después no soluciona los problemas de falta de educación en materia sexual. Así lo afirma Juan Carlos Herrera, de la Asamblea de Estudiantes Secundarios, quien asegura que “la sexualidad se trata en clases de biología o en clases de religión y en ninguna de ellas hay un enfoque cercano”. María Huerta, también de la Asamblea, destaca que hoy es una realidad que los jóvenes “inicien más temprano su vida sexual, lo que no significa que lo hagan más informados”. Karina Delfino dice estar de acuerdo con que se enseñe sobre los anticonceptivos, aunque no comparte la idea de entregar la píldora del día después “por un tema valórico”. María Huerta zanja la discusión: “No se puede obligar a nadie a tener una postura, pero sí deben existir todas las opciones”.

 

NACE EL GRUPO DE PARLAMENTARIOS CONTRA LA PÍLDORA

La concordancia que existe respecto de la entrega de la píldora del día después a mayores de 14 años, motivó a diputados de la DC, RN y la UDI a formar un “Grupo de Parlamentarios por la Vida”. La instancia -anunciada en una sorpresiva conferencia de prensa- realizará acciones conjuntas para “proteger los valores involucrados en los temas de salud” y rechaza que “el Gobierno haya actuado de manera tan inconsulta en una materia de tanta trascendencia”.

El grupo -en que actuaron como voceros los DC Jorge Sabag y Carlos Olivares y el RN Francisco Chahuán- cuestionó además que la determinación gubernamental deja fuera a los padres de decisiones importantes de los hijos, lo que atenta contra la solidez de la familia.