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Centros Chilenos en el Exterior

Economía

América Latina crecerá el 5% en el 2006

Chile: Según un estudio de la CEPAL

 Los países de América Latina y el Caribe crecerán alrededor de un 5% durante el año 2006, reveló un estudio divulgado hoy por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL.

El documento subraya que 'por segunda vez en el último cuarto de siglo' la región atraviesa por un período de cuatro años consecutivos de expansión.

El crecimiento es generalizado en la mayoría de los países de la región con rangos que oscilan entre el 3,5% y el 6,5% sin embargo Argentina, Venezuela y República Dominicana registrarán tasas superiores al 7,5% mientras que Haití sólo rondará el 2,5%.

El estudio de CEPAL advierte, empero, que pese a este crecimiento la región muestra menos dinamismo que el conjunto del mundo desarrollado.

El Producto Interno Regional acumulará un aumento del 17,6% y el PIB per capita uno del 12%.

La Comisión Marcel atrasó enfrentar la crisis de sistema AFP

Chile

Por Hugo Fazio

La discusión sobre la reforma previsional pasa a una nueva etapa luego de la marcadamente insuficiente propuesta entregada a comienzos de julio por la Comisión de Reforma Previsional encabezada por Mario Marcel que atrasó en varios meses entrar a la discusión de fondo sobre las transformaciones que requiere el sistema previsional chileno. Durante la campaña presidencial, Michelle Bachelet afirmó taxativamente -y tenía razón- que “el sistema de pensiones está en crisis”. El informe no asume esta responsabilidad. En verdad la composición de la Comisión no fue decidida para lograrlo. De las setenta propuestas difundidas por la Comisión Marcel, como lo destacó editorialmente la publicación empresarial Diario Financiero, “todas” se enmarcan “dentro del sistema”, o sea parten de la base que el mecanismo de capitalización individual “no está puesto en duda y por cierto -añade la publicación- no es un hecho menor, dado que se trata de la piedra angular a partir de la que nació el sistema previsional privado en los años ochenta”. En otras palabras se mantiene el esquema diseñado en los años de dictadura, que reemplazó los mecanismos solidarios por la capitalización individual, dejando a un alto porcentaje de los imponentes al margen de beneficios o con ingresos previsionales muy precarios.

La nueva fase se inició en el funcionamiento del “comité de ministros para la reforma previsional”, integrada por el titular de Trabajo (que lo presidirá) y los de Hacienda, Secretaria General de la Presidencia y Servicio Nacional de la Mujer, además del director de Presupuesto Alberto Arenas quien cumplirá la importante función de secretario técnico. Se incorporó también posteriormente a la instancia ministerial el secretario general de gobierno Ricardo Lagos Weber. El ministerio de Hacienda y la presidencia disponen de equipos propios para participar en el proceso de discusión y de preparación del proyecto de ley.

Los imponentes y todos los sectores de la vida nacional que desean cambios de fondo en el sistema previsional tienen la obligación de presionar más insistentemente para que los anhelos mayoritarios de reforma no se frustren. Por su parte, los sectores de derecha y los más conservadores al interior de la Concertación están porque las ideas del informe Marcel se transformen lo más rápidamente posible en proyecto de ley. El presidente de Expansiva, Jorge Marshall, subrayó públicamente que respalda “el paquete completo” entregado por la comisión. El máximo directivo del Instituto Libertad y Desarrollo, Cristian Larroulet, a su turno, se pronunció porque la propuesta se traduzca rápidamente en un proyecto de ley para así impedir -según manifestó textualmente- “sugerencias de financiar el pilar solidario con más impuesto o contribución patronal” (16/07/06). El temor reside en que frente a las inequidades del sistema previsional y la abundancia actual de recursos financieros crezca la presión por enfrentar efectivamente las carencias en los temas de seguridad social.

Al interior del “comité de ministros” no hay una visión única. El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, es el principal portavoz dentro del gobierno del centro de pensamientos Expansiva, que constituye el ala más de derecha en el pensamiento económico en la Concertación. Esta posición se reforzó en el área económica con el cambio ministerial. El nuevo ministro de Economía, Alejandro Ferreiro, conoció a Andrés Velasco en Cieplan, en los talleres encabezados por Alejandro Foxley. Ferreiro coordinó una de las dos subcomisiones en que se dividió la Comisión Marcel. Las posiciones al interior del Ministerio de los sectores menos proclives a transformaciones en el sistema previsional son más fuertes luego de las modificaciones en el gabinete. Al mismo tiempo, figuran en la Comisión varios destacados militantes del Partido Socialista -Osvaldo Andrade, Paulina Veloso y Alberto Arenas-, partido cuyo presidente Camilo Escalona se pronunció en la ceremonia de entrega del informe Marcel por asegurar una pensión básica universal, que el Estado contribuya a financiarla y que haya también una cotización patronal, idea no considerada en el informe.

La Comisión propuso una pensión básica no contributiva de $75.000 como piso para aquellas personas que no dispongan de recursos acumulados con ese fin, cuando las modificaciones entren en régimen pleno, para bajar gradualmente y llegar a cero para quienes tengan $200.000 o más de jubilación. De esta manera recogió muy parcialmente la demanda efectuada al respecto, ya que el beneficio -cuyo monto mantiene a sus receptores en situación de pobreza- queda diferido en el tiempo. Los beneficiarios serán, según el informe, los mayores de 65 años que se encuentran entre el 60% de los chilenos de menores ingresos. El impacto fiscal de esta medida al aplicarse plenamente sería de un 0,8% del PIB. Al establecerse la pensión básica desaparece el actual discriminatorio sistema de pensiones asistenciales, para transformarse en un derecho.

La Comisión visualiza este mejoramiento en forma gradual. “No vamos a tener de un día para otro -señaló Marcel- una pensión de $75.000 para todo el mundo; quizás primero el valor de la Pensión Básica Universal (PBU) se asimile a la actual pensión asistencial ($45.000) …..”(09/07/06) Por tanto, el momento de la vigencia y el monto de la PBU es un tema en discusión y, obviamente, de donde salen los recursos para financiarla, si se quiere ir más lejos de lo propuesto por la Comisión Marcel. Con el sistema diseñado desaparece la disposición de contar con veinte años de cotización para percibir beneficios, lo cual no significa que se contará con una pensión adecuada para enfrentar las necesidades básicas.

El ex ministro de Hacienda Nicolás Eyzaguirre planteó una posición aún más dura al sostener que todos aquellos recursos fiscales destinados a fines previsionales durante un lapso determinado no deberían considerarse como un gasto permanente. De ser así, se reduce a futuro el actual aporte presupuestario cuando para enfrentar las carencias deben aumentarse. Los recursos destinados actualmente a este fin tienen que constituir una cota mínima con la cual se cuente, que debe ampliarse si se quiere producir mejoramientos efectivos.

El sistema sigue descansando en el ahorro forzoso impuesto a los trabajadores, a los cuales, sin embargo, no se les concede ninguna participación en la toma de decisiones, manteniendo así su carácter fuertemente antidemocrático. Tampoco establece criterios positivos sobre el uso de los recursos acumulados, los cuales actualmente en un porcentaje de 30% pueden ser colocados en el exterior, restándoselos así a la economía nacional, en circunstancias que se plantean grandes necesidades de estimular el financiamiento interno a muchas actividades, particularmente a las PYME. Los fondos seguirán acumulándose masivamente para ser utilizados por una minoría. Se descarta cualquier aporte patronal, que debería centrarse en aquellos sectores beneficiados con el modelo económico, teniendo presente las dificultades de las pequeñas y medianas empresas. También se descartó reformar progresivamente el pilar contributivo de reparto que fuera abandonado con los cambios previsionales impuestos en los años de la dictadura. Otra gran debilidad del informe -como ha planteado la Democracia Cristiana- es que no consideró la situación previsional de las FF.AA., que tiene un costo fiscal muy elevado. El impacto presupuestario de la reforma previsional es un tema que no puede eludirse.

El informe entregado busca abrir camino a la idea de elevar la jubilación de las mujeres a 65 años, idea que fue inmediatamente descartada por Michelle Bachelet. “Que las mujeres de Chile estén tranquilas -señaló-, esta Presidenta no va a tomar ninguna decisión que pueda precarizar su situación a la hora de jubilar” (07/07/06). Con estas palabras desestimó una propuesta -que aunque se planteó para concretarla en un plazo de veinte años- levantó en la opinión pública un rechazo generalizado. La comisión para compensar parcialmente esta pérdida de beneficios incluyó otras medidas que mejoran la situación discriminada en que se encuentra la población femenina en el sistema previsional. Entre ellas propuso que las mujeres pertenecientes a los tres primeros quintiles por su nivel de ingresos recibirían un subsidio por maternidad consistente en un año de cotizaciones por hijo nacido vivo.

Como era presumible la Asociación de AFP -formada por las seis administradoras existentes- valoró muy positivamente las propuestas presentadas por la Comisión. No podía ser de otra manera dada su alta presencia en la estructura creada y que las resoluciones mantienen su posición preponderante en el “negocio” previsional. En especial, las administradoras destacaron que se reafirme la vigencia del sistema de capitalización individual (básico en su rentabilidad), subrayando como una “fortaleza” se propongan incentivos para la cotización de trabajadores independientes (lo cual amplía su negocio), y fija condiciones rigurosas para el ingreso de nuevos bancos al sistema a lo cual expresa su apoyo. Las AFP tienen muy presente que el “negocio” en los últimos diez años ha mantenido ganancias gigantescas, con rentabilidades por sobre el 30%, superiores a las obtenidas por los bancos, y pretende mantenerlas. “Las actuales AFP -sostiene el ex ministro de Pinochet y miembro de la Comisión, Martín Costabal-… requieren más volúmenes para lograr costos eficientes” (23/07/06) y así alcanzar rentabilidades todavía mayores.

La Comisión reiteró la idea, ya muchas veces planteada, de intensificar la competencia al interior del sistema, la cual en vez de ampliarse se ha venido reduciendo. “El consejo -expresó Mario Marcel- no propuso que entren directamente los bancos y las compañías aseguradoras. Lo que decimos -añadió- es que para que entren tenemos que crear una serie de regulaciones que prevengan los conflictos de intereses y la venta conjunta con otros productos bancarios”. El informe en verdad facilita el ingreso de consorcios aseguradores, ya que la única condición que se les pone es que comercialicen su servicio en forma separada de los créditos que otorgan en algunas de sus sucursales, en otras palabras podrán actuar en gran medida desde el interior de sus actuales estructuras. Desde ya han expresado su interés en ingresar al sistema la aseguradora norteamericana Metlife, que cuenta con AFP en México y Argentina, y Principal, uno de los grandes actores estadounidenses en el sector.

Algunos consejeros expresaron su oposición a la presencia del BancoEstado, recurriendo en su argumentación a la regresiva legislación del “Estado Empresario”, que establece un quórum calificado para crear nuevas empresas públicas. Andrés Velasco expresó que no le ve “mayor sentido” a una AFP estatal. De esta manera, las AFP, Velasco y los centros de estudios vinculados a la UDI -con presencia dentro de la comisión- defienden mantener el sistema como un negocio y fuente de recursos para intereses minoritarios. Por razones similares, como sintetizó El Mercurio, la Alianza por Chile valoró como “muy positivo” el trabajo de la comisión Marcel. Las deficiencias del sistema no se resuelven por la vía de incrementar la “competencia”, sino que el Estado desempeñe su papel a través del INP, constituyéndose en la empresa que capta los fondos y distribuye los beneficios, y con la creación de una administradora estatal.

El futuro previsional de los chilenos tiene una relación directa con los niveles de ingreso de la población. De allí que el tema no se puede separar de lo que acontezca en materia de salarios, empleos y distribución de los ingresos. Por ello, como manifestó el presidente del grupo económico social de la DC, Ricardo Ffrench Davis, las mejorías en seguridad social debieron ir unidas a las “necesarias correcciones al modelo económico” (11/07/06).

Hay quienes ven componentes redistributivos en el mecanismo propuesto. Entre ellos se encuentra el economista de la Universidad Católica Juan Eduardo Coeymans. Es imposible que las insuficientes modificaciones propuestas cumplan una función redistributiva si los nuevos beneficios que propone son muy escasos y los recursos acumulados seguirán colocándose a disposición de grupos minoritarios. De esta manera se intensifica el carácter antidistributivo del sistema de AFP, ya que se extraen recursos obligatoriamente de los asalariados y estos fondos básicamente van a parar a manos de grandes intereses económicos, internos y externos, no pocos de ellos empresas relacionadas con los controladores de las Administradoras. Un sistema previsional redistributivo significa poner en el centro los beneficios de los imponentes y que los sectores minoritarios que acumulan un porcentaje muy elevado del ingreso total aporten a su financiamiento.

Los bancos ganan 850,14 millones dólares en el primer semestre

Economía
Chile

 La banca chilena registró 850,14 millones de dólares en utilidades durante el primer semestre de 2006, cifra que representa un aumento de 19,2% con respecto al mismo periodo del año anterior, informó este viernes la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF).

El Banco Santander Chile, controlado por el grupo español Santander Central Hispano (SCH), se mantuvo en el primer lugar del sistema con ganancias por 267,65 millones de dólares, con una rentabilidad de 30,8%.

En el segundo lugar se situó el Banco de Chile, controlado por el Grupo Luksic, con ganancias por 185,87 millones de dólares y una rentabilidad del 31,6%, mientras el banco BBVA, controlado por el grupo español Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), se ubicó en el tercer lugar con una ganancia de 34,89 millones de dólares y una rentabilidad del 14,2%.

El BancoEstado, única entidad estatal del sistema, anotó ganancias del orden de 48,39 millones de dólares, cifra que supone una rentabilidad del 11,73%.

Chile debería negociar con Bolivia una salida al mar a cambio de gas natural

Chile debería negociar con Bolivia una salida al mar a cambio de gas natural

EXPERTO ARGENTINO EN RECURSOS ENERGÉTICOS Y PLANIFICACIÓN

Así terminaría -dice el investigador- la dependencia energética chilena de Argentina, país que hoy debería dilucidar la magnitud del impuesto que aplicará a los exportadores de gas, guarismo que De Dicco advierte no será menor a US$ 5 por millón de BTU. En tanto, la ministra chilena de Energía, Karen Poniachik, guarda silencio a la espera de cifras oficiales.

Por Christian Palma

www.lanacion.cl

Foto: Ricardo De Dicco, se desempeña además como asesor de la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados argentina.

Ricardo De Dicco es uno de los expertos argentinos más consultados a la hora de hablar de energía y no sólo en su país, sino que en todo el Cono Sur. Pero es también uno de los más críticos cuando de calificar la gestión de las autoridades regionales se trata.

Su experiencia como investigador del área de Recursos Energéticos y Planificación para el Desarrollo del IDICSO-USAL (Instituto de Investigación en Ciencias Sociales de la Universidad del Salvador) y del CEPEN-UBA (Centro de Estudios del Pensamiento Económico Nacional, facultad de ciencias económicas de la Universidad de Buenos Aires), lo ha llevado a publicar un centenar de trabajos cuyo tema central ha sido los recursos energéticos en el sub-continente.

Los últimos acontecimientos que han marcado la agenda energética entre Chile, Argentina, Bolivia y -en menor grado Perú- los ha seguido de cerca desde un lugar privilegiado, pues además es asesor de la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados del país trasandino. Acá habla en exclusiva para La Nación.

-¿Cuál es el real escenario energético en Argentina y la verdadera incidencia que tendrá en Chile a futuro?

-A partir del año 2010 la importación de gas boliviano por parte de Argentina será superior al nivel de importación de gas argentino por parte de Chile, lo que sugiere que Chile podrá disfrutar del gas barato argentino hasta 2008 (con suerte hasta 2009). Esto porque las reservas gasíferas argentinas estarán agotadas hacia 2015. La única solución de corto plazo es que Chile firme un acuerdo bilateral de integración con Venezuela para importar fuel-oil, y aprovechar los beneficios que el país caribeño otorga a sus socios del Cono Sur: formas de pago inéditas en la historia mundial del petróleo (trueque de combustible a cambio de productos agropecuarios, tecnología, etc.).

“Por otra parte, el Gobierno chileno debería negociar con Bolivia una salida al mar a cambio de gas natural, apuntando alcanzar ese objetivo en el mediano plazo. Y en el largo plazo, Chile deberá ser parte del Gasoducto Sudamericano impulsado por Venezuela, Brasil y Argentina, el cual podría estar operativo hacia 2017. Pero lo más importante es que La Moneda acuerde con la Casa Rosada una integración energética racional, es decir, basada en la generación nucleoeléctrica. Argentina tiene una experiencia de 56 años con este tipo de tecnologías, opera dos centrales nucleares, está construyendo una tercera, y ha exportado una decena de reactores experimentales y de investigación. Dicha integración energética se podría operacionalizar mediante la transferencia científico-técnica y la construcción conjunta del reactor argentino CAREM, con tecnología de cuarta generación”.

-Dado el encuentro entre la ministra de Minería y Energía chilena, Karen Poniachik y su par de Planificación argentino, Julio de Vido. ¿Qué se puede esperar, primero del suministro real que Argentina enviará a Chile, y, segundo, de los precios de los envíos?

-En principio debe advertirse que tanto la ministra chilena como el ministro argentino poco saben de planificación energética, razón por la cual siempre resulta impredecible cuándo y cómo trabajarán en conjunto para solucionar el alto riesgo de seguridad de abastecimiento energético de ambos países.

En mi opinión, considerando que, de acuerdo a datos de la Secretaría de Energía de la Nación, el horizonte de vida de las reservas certificadas de gas argentino alcanzan sólo para 9,4 años, al nivel de extracción de 2005, y que dos leyes nacionales (la de hidrocarburos y la del marco regulatorio del gas) prohíben la exportación gasífera cuando el mercado interno está insatisfecho (15 millones de ciudadanos argentinos carecen de provisión de gas natural por redes), urge la necesidad de disminuir drásticamente los volúmenes de gas exportados a Chile, Brasil y Uruguay, de modo tal que para el año 2008 se clausuren los gasoductos de exportación. El Estado argentino está en todo su derecho de tomar esta medida porque se encuentra amparado a las leyes nacionales 17.319 y 24.076, y porque los contratos de comercialización de gas entre Chile y Argentina están firmados entre compañías privadas; pues, el Estado argentino no le vende gas al Estado chileno. Son Repsol, Pan American Energy y la estatal chilena Sipetrol, entre otras, quienes transportan y venden gas argentino a compañías privadas chilenas. Ahora bien, la exportación del gas argentino que estas empresas venden a la planta chilena de Methanex, debería prohibirse inmediatamente, ya que el destino del metanol obtenido del gas se exporta a EE.UU., entre otros destinos, y no es consumido por el aparato productivo chileno.

Con respecto al precio del gas, Chile paga por el gas argentino en boca de pozo 1,8 dólares el millón de BTU, un precio completamente irracional, regalado, que debería avergonzar a los gobernadores de las provincias de Neuquén, Tierra del Fuego y Salta, mientras que la importación de gas boliviano por parte de Argentina se pagaba hasta hace poco US$ 3,2 y ahora US$ 5.

-A su juicio ¿Bolivia comete un error al poner “un candado” al envío de gas a Chile, ya sea directamente o a través de Argentina?...

-Bolivia no le pone “candado” a nadie. Chile tiene una gran deuda con Bolivia. Si Chile ha tenido durante las últimas décadas, y en el presente, ministros de Energía que poco saben de planificación, no es culpa de Bolivia. Si Chile quiere gas boliviano, deberá alcanzar un acuerdo con Bolivia que favorezca a ambas partes. Un país no se gobierna con proselitismo, se gobierna con gestión, planificación y resultados. Espero que Bachelet no cometa los errores de Lagos, al menos en materia energética.

-El aumento del valor del hidrocarburo que Argentina exporta de Bolivia tendrá que ser equilibrado de un modo. Se habla que Chile será el ajuste. ¿A su juicio, eso será así?

En mi opinión, Chile debería pagar el gas argentino como mínimo US$ 5 por millón de BTU. Lo ideal sería disminuir drásticamente los volúmenes de exportación, hasta prohibirla y clausurar tales gasoductos en el año 2008.


“LA MINISTRA PONIACHIK DEBERÍA PLANIFICAR PARA LOS PRÓXIMOS 30 AÑOS”

-La ministra Poniachik habló que reemplazar gas natural por diésel, sería para Chile hasta un 40% más caro. ¿Qué le parece ese porcentaje?

-Es obvio lo que dice la ministra. Es como decir que una botella de vino es más cara que un kilo de pan. Poniachik debería ponerse a planificar el sector energético para los próximos 30 años. No puedo entender todavía cómo no ha logrado un acuerdo de integración energética con Venezuela, o sobre transferencia científico-tecnológica en materia de generación nucleoeléctrica con Argentina. ¿Acaso la ministra cree que la British Gas (BG) le venderá el GNL regasificado a menos de US$ 10 el millón de BTU? (la Comisión Nacional de Energía chilena estima un máximo de US$ 9,05) ¿o que Perú podrá venderle gas de Camisea, yacimiento cuya explotación está orientada en el futuro próximo hacia México?

 

“SUBIR LAS BENCINAS ES UNA RIDICULEZ”

“El aumento de los combustibles líquidos en las estaciones de servicio de la frontera argentina, producto de una resolución emitida por el secretario de Energía argentino, Daniel Cameron, es una ridiculez y una discriminación. Lo único que se logra es perjudicar a los automovilistas chilenos, bolivianos, paraguayos, brasileños y uruguayos”, sostuvo Ricardo de Dicco.

Chile al margen de las políticas energéticas en América del Sur

Economía

Por: Hugo Fazio
 www.argenpress.info

El acuerdo suscrito entre los presidentes de Argentina y Bolivia, Néstor Kirchner y Evo Morales, que establece un nuevo precio para la venta de gas natural desde el país altiplánico repercutió, además, en Chile, Uruguay y Brasil. El origen de la situación proviene de que en los hechos Bolivia exportaba su gas a precios subsidiados, por debajo de su cotización en los mercados internacionales. Por tanto, su incremento era esperado. Otro tanto sucede con el gas exportado desde Argentina a Chile.

Desde el 15 de julio hasta fines de año, Argentina cancelará U$S 1,8 más por millón de BTU, lo cual lógicamente incide en sus precios internos -aunque se adopten medidas para amortiguar sus efectos sobre la población- y en definitiva en las naciones a las cuales exporta, entre las cuales se cuenta Chile. En el mercado interno trasandino el precio es de U$S 1,5 el millón de BTU. Argentina registró en el primer semestre una inflación de 4,9%, inferior al año anterior, gracias a los esfuerzos del gobierno Kirchner por controlar las alzas de precios. Argentina procederá a cancelar U$S 5 por millón de BTU (British Thermal Unit, aproximadamente 251,9 calorías), en vez de los U$S 3,20 pagados con anterioridad, registrando así un incremento de 56%, lo cual significará un egreso adicional de U$S 110 millones anuales.

Argentina en promedio exporta diariamente 16 millones de metros cúbicos, de los cuales la gran mayoría se dirige a Chile. El precio de venta a nuestro país ha sido muy inferior al cobrado a Brasil y Uruguay, proporcionándose así un trato muy favorable, de lo cual Chile se benefició durante varios años. En Argentina se mencionaron varias alternativas producida el alza del gas proveniente de Bolivia para definir su costo de exportación. Una de ellas fue licuar el aumento en el precio como se hará internamente, en el marco de la política antiinflacionaria del gobierno Kirchner.

Al comenzar julio el precio de venta a Chile era aproximadamente de U$S 2 a U$S 3,5 por millón de BTU. El diario argentino Clarín informó que dicho aumento será en promedio de 35%, porcentaje inferior al incremento a cancelar por el país trasandino a Bolivia. A la ministra de Minería y Energía chilena Karen Poniachik se le propuso una decena de alternativas diferentes para materializar el alza, todas ellas -según declaró- “vía retenciones o impuestos a las exportaciones” (08/07/06). Estas diferentes variantes tienen en cuenta la estacionalidad en que se produzcan las ventas, el volumen real enviado, si el gravamen es variable o fijo y el tipo de contrato que tenga suscrito cada una de las empresas importadoras.

Paralelamente al precio, el otro gran tema a resolver es la estabilidad de los suministros. A pesar del alza, el gas natural seguirá constituyendo la fuente energética de menor costo. El gas licuado está en los mercados internacionales en cerca de U$S 7 el millón de BTU. Karen Poniachik señaló antes de viajar a Buenos Aires para aclarar estos temas “que el gobierno de Michelle Bachelet espera que se cumplan los contratos y que, si llega a haber un efecto de este aumento de tarifas, éste sea el mínimo posible para los chilenos” (07/07/06). En la reunión realizada entre los personeros de ambos gobiernos se buscó -según expresaron representantes de La Moneda- distintas fórmulas y mecanismos para “reducir el impacto” del ajuste (08/07/06).

La vía elegida por las autoridades trasandinas es una “retención adicional” a la aplicada hasta el momento que comience a regir el incremento, que alcanza hasta ahora a un 20% del precio. El recargo a Uruguay y a Brasil será inferior dado que venían cancelando un monto más elevado. “Argentina -expresó el ministro de Planificación del vecino país Julio De Vido- maneja sus políticas impositivas, es decir el manejo de las retenciones a los productos que exporta, en forma autónoma y soberana, lo que no indica que uno… y más en el marco de la relación de amistad que hay con Chile explique anticipadamente qué medidas se van a tomar y el otro ministro diga en qué le afecta en mayor o menor grado las medidas por tomarse”.

Desde luego, el alza debe reflejarse en Chile en los precios internos de la electricidad y el gas natural. Las dos situaciones no son similares. La electricidad tiene tarifas reguladas que se reajustan cada seis meses, correspondiendo efectuarse la próxima modificación en octubre. El aumento del gas debe reflejarse en el cálculo de los precios nudos, qué son los cobrados por las empresas generadoras a las distribuidoras, representando aproximadamente un 50% en las tarifas pagadas por los consumidores. En el caso del gas residencial las empresas tienen libertad para fijar sus precios, los cuales ya tienen un recargo apreciable con relación a su costo de adquisición.

Los hechos vuelven a evidenciar las precarias relaciones del país en la región y el efecto negativo que se produce por las tirantes relaciones que subsisten con Bolivia, que definitivamente deben hacerse esfuerzos concretos por superarlas. Chile no participa en ninguno de los grandes proyectos regionales para alcanzar la integración energética . El país debe privilegiar las relaciones con los países sudamericanos en forma real, más allá de las declaraciones de buenas intenciones, aprovechando situaciones coyunturales que le creen posibilidades de hacerlo en forma constructiva, al contar con elevados superávit fiscales acumulados, para lo cual es claro debe dejar de privilegiar el ahorro presupuestario como objetivo supremo e inmodificable.

El suministro de gas natural es especialmente importante -además del consumo residencial- en el Norte Grande, por las elevadas necesidades de recursos energéticos de las empresas mineras y el mayor costo que significa no disponer de gas natural en la magnitud esperada. En los primeros días de julio, las empresas eléctricas del Sistema Interconectado del Norte Grande (SING), que tienen capacidad para producir sobre la base de diésel, efectuaron pruebas utilizando dicho combustible para enfrentar cualquier emergencia de falta de suministro de gas. Es una medida apropiada, pero sin duda, se precisa enfrentar soluciones de fondo y a un menor costo para lo cual ya no son suficientes las determinaciones que adopten empresas por separado, como Edelnor y Gas Atacama, sino se requiere la acción del Estado. La demanda en el SING es cercana a los 1.650 MW. A los actuales precios del cobre en los mercados internacionales cualquier desabastecimiento energético tendría un efecto adverso particularmente elevado. Las soluciones parciales pasan porque las compañías mineras estén dispuestas a pagar el mayor costo que tenga el suministro de energía eléctrica.

El ministro de Hacienda, Andrés Velasco, se ha limitado a minimizar los riesgos subrayando que las bases de la economía chilena son sólidas, estando -en su opinión- “blindada” ante cualquier evento externo negativo. Dejando de lado que las vulnerabilidades de la economía chilena son muy grandes, actuando con este criterio no se enfrentan las limitaciones que se tiene en el plano energético. Se requiere una política activa, que considere lograr soluciones regionales con una perspectiva más larga en el tiempo y tenga en cuenta las necesidades mutuas.

El acuerdo entre Kirchner y Evo Morales potencia la presencia de la empresa estatal Enarsa en el mercado trasandino, ya que será la adquirente del gas suministrado desde Bolivia. Con los 7,7 millones de metros cúbicos diarios importados se coloca inmediatamente detrás de la española YPF (que a fines de 2005 producía 39 millones de metros cúbicos), la francesa Total Austral (35 millones), la norteamericana Pan American (19 millones), la argentina privada PlusPetrol (13 millones) y la estatal brasileña Petrobras (11 millones). Se incrementa así el papel de la compañía estatal, que se reforzará aún más al construirse el Gasoducto del Nordeste Argentino (GNA), que tendrá una capacidad de transporte de veinte millones de metros cúbicos diarios, alcanzándose así a los 27,7 millones suministrados desde Bolivia. Esta decisión se coloca en la dirección prevaleciente en varios países de la región de reforzar las empresas estatales en el sector energético.

En la perspectiva de financiar obras como el gasoducto del nordeste argentino, que tendrá un costo de unos U$S 1.000 millones, los presidentes Néstor Kirchner y Hugo Chávez anunciaron formalmente en Caracas, pocos días después de decidirse su construcción por los mandatarios de Bolivia y Argentina, la creación de un bono binacional a colocar en los mercados internacionales, para lo cual instruyeron a sus equipos económicos para que se pongan de acuerdo en su implementación en un plazo de noventa días. Hugo Chávez señaló que su emisión -iniciativa del gobierno argentino- es el “preinicio” de la formación de un Banco del Sur. Esta institución financiera surge como posibilidad en el nuevo contexto financiero internacional, en que países sudamericanos comienzan a reunir importantes montos de reservas internacionales. La idea fue lanzada inicialmente en una reunión de los bancos centrales de Brasil, Argentina y Venezuela, efectuada en marzo de 2006.

La reunión Chávez-Kirchner, al mismo tiempo, acordó que la empresa estatal petrolera venezolana PDVSA colabore con Enarsa en la materialización de los compromisos suscritos entre Argentina y Bolivia. De esta manera, los procesos de integración en la región van alcanzando una gran profundidad. Tiene razón Kirchner cuando al hablar ante la Asamblea Nacional venezolana enfatizó que “soplan fuertes vientos de cambio en América Latina” (06/07/06), de los cuales Chile permanece al margen.

Al incorporarse Venezuela oficialmente al Mercosur, el tratado de integración en un proceso no lineal da un salto. El mercado común pasa a representar el 75% del producto sudamericano. Lula da Silva subrayó que la ampliación del Mercosur “permite intercambiar experiencias, tecnologías y productos con los venezolanos. Nosotros (los de la región) -añadió- tenemos un fuerte compromiso con la democracia y los preceptos del pluralismo político. Y por eso, tenemos el derecho de exigir -concluyó, haciendo una alusión muy clara a la Casa Blanca- que no haya ningún tipo de ingerencia en nuestra región” (06/07/06). La tranformación de Bolivia de país asociado a integrante del Mercosur también se ve cercana, mientras Chile -que tiene igual carácter de país asociado- se mantiene alejado. En la cumbre del Mercosur, realizada en Caracas, Uruguay, Paraguay y Bolivia se sumaron al proyecto de Gasoducto del Sur promovido por Brasil, Venezuela y Argentina. El gasoducto a construirse tendrá una extensión de más de 8.000 kilómetros. El costo del proyecto se estima en U$S 20.000 millones. A su vez, Colombia y Venezuela inauguraron el 9 de julio la construcción de un gasoducto en la frontera, con un costo de U$S 335 millones, que estará listo en 2007. Los mandatarios de ambos países expresaron su intención de extender el gasoducto a Panamá y otras naciones centroamericanos.

Alejandro Foxley, frente al alza en el precio del gas se limitó a solicitar a Argentina una “solución económica que asegure el abastecimiento domiciliario, pero que sea razonable en términos de precios de gas” (5/7/06). “En la actualidad -señaló a comienzos de julio la ministra de Minería y Energía Karen Poniachik- los precios del gas natural residencial son alrededor de 25% más bajos que el sustituto, que es el gas licuado”. Chile debería tener una política activa para enfrentar los problemas energéticos de la región.

Los problemas en el suministro de recursos energéticos son mundiales. En la Unión Europea, según cifras de su oficina estadística Eurostat, en 2005 el alza promedio del gas industrial fue de 33,3%, registrando sus mayores incrementos en España (54,7%) y el Reino Unido (48,3%). La pugna entre países por los precios ha provocado situaciones conflictivas. A comienzos de año Rusia y Ucrania recurrieron a medidas mutuas de presión frente al paso por el territorio del segundo de gas procedente del primero, afectando el suministro a otros países europeos. Incluso Moscú suspendió transitoriamente el abastecimiento a Ucrania, mientras que Kiev se apropió del gas que se encontraba en ese momento en tránsito hacia occidente. El presidente de la empresa rusa Gazprom, Alexei Miller, ha señalado que Ucrania es el “eslabón débil” en el suministro de gas en la posición dominante que mantiene en el tránsito del gas centroasiático hacia naciones europeas occidentales.

Al comenzar julio se produjo un nuevo conflicto por precios entre Rusia y Turkmenistán. Este último Estado demandó que se aumentase en un 33% los montos que cobra actualmente por el gas que Moscú le adquiere para cumplir con sus contratos de exportación. Rusia rechaza esta alza, como declaró el presidente de Gazprom, al tiempo que desea incrementar los suministros desde el país asiático. La falta de dicho gas provocaría un déficit en el abastecimiento a Ucrania, que a su vez no acepta alzas en las tarifas. La posición de Rusia se apoya en que Turkmenistán no cuenta con vías alternativas para la exportación de su gas. Por su parte Gazprom, que abastece la cuarta parte del consumo de gas de la Unión Europea, tiene su producción estancada y para aumentarla requiere de elevadas inversiones.

En el mundo actual disponer de recursos energéticos o contar con un adecuado suministro constituye un tema crucial. Chile requiere de una política energética que tenga en cuenta sus potencialidades y debilidades y cómo construir una acción conjunta con los países de la región, muchos de los cuales ya dan importantes pasos entre ellos.

El quilombo gasífero

El quilombo gasífero

¿QUIÉN PAGA LA CRISIS DEL GAS?

Contra la lógica del modelo de que los mayores costos de una industria deben traspasarse al consumidor, el incremento de precios del gas argentino ha obligado a las autoridades a mirar con atención a las empresas que operan este negocio, las que se han constituido en verdaderos monopolios naturales y sus ganancias parecen elevarse más allá de lo prudente. ¿Llegó la hora de regular las tarifas?

Por Hugo Arias V.

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Se veía venir y vino. Argentina –que gasta millones de dólares en subsidiar el precio de los combustibles a sus ciudadanos– optó por traspasar a Chile sus mayores costos (al tener que pagar más por el gas boliviano) y encendió con ello nuevamente las alarmas en un mercado que en los últimos tres años le ha deparado dolores de cabeza a los gobiernos de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet y reclamos a posteriori al de Eduardo Frei Ruiz-Tagle.

La medida de Bolivia es justa, por cierto, ya que antes prácticamente regalaba su gas. E incluso el presidente de la Sofofa, Bruno Philippi, reconoce que Argentina tiene también el derecho de elevar sus precios: “Nos molestará la forma en que se hizo, pero, por favor, vean cuánto pagan por ese gas en Europa o Estados Unidos. El precio nuestro sigue siendo mucho más bajo”.

¿Dónde está el drama, entonces? En que en 1995, al desatarse la guerra de los gasoductos –cuando José Yuraszeck cayó derrotado y se impuso la fórmula de Juan Claro– se “vendió” la llegada del gas natural como el non plus ultra de los combustibles, como el salvavidas de la matriz energética chilena, como el producto que iba a evitar nuevas Ralco y como una ganga que prometía precios bajos casi por siempre. Y, además, con un vendedor (Argentina) que sería mucho más que eso, sería un “aliado estratégico” y, por lo tanto, no podía salir con sorpresas como las que comenzaron a gestarse en abril de 2004, cuando se iniciaron los primeros cortes y los tironeos por el precio.

A principios del invierno de ese año, el gas natural pasó de ser el ángel de la guarda a convertirse en el peor de los fantasmas de la economía chilena, y comenzaron a llover las críticas por haberse volcado por completo al gas natural, dejando de lado otras fuentes de energía, lo que ponía en riesgo la estabilidad energética del país. La ex secretaria de Energía Vivianne Blanlot (hoy ministra de Defensa) lo advirtió un año antes, pero su informe no pasó de eso. Pero a partir de ese momento, la idea de diversificar la matriz energética se transformó en una de las tareas más importantes para las autoridades y las empresas que actúan en el negocio. Las hidroeléctricas desempolvaron proyectos y hasta sacaron un as bajo la manga este año (con una asociación entre Endesa y Colbún) para promover la instalación de centrales en Aysén (con una inversión de tres mil millones de dólares). Las termoeléctricas volvieron a la carga con el carbón (de hecho, Gener le anunció a los inversionistas extranjeros la construcción de dos plantas de este tipo). El Gobierno, a través de Enap, impulsó el proyecto de traer gas natural licuado de ultramar e instalar una planta de regasificación en Quintero, V Región, la que debe comenzar a operar en 2008. Y hasta los ecologistas entraron al ruedo llamando a invertir en geotermia y generación eólica.

MIRANDO A LAS EMPRESAS

En eso estaba el país cuando Argentina obligó a todos a volver a preocuparse del día a día, de la cuenta del gas de fin de mes, porque el alza del combustible importado de ese país se transformó de inmediato en amenaza de reajustes tarifarios. Así lo dicta la lógica implacable del mercado que sigue operando sin grandes contrapesos en Chile: si el costo del insumo sube, lo pagan los consumidores. Pero esta vez el escenario es distinto.

Tal vez porque el Tribunal de la Libre Competencia encendió durante el último año un chip que las autoridades y los chilenos parecían tener dormido o porque la prensa ya había puesto el ojo en las ganancias de las distribuidoras de gas y el alza de las tarifas residenciales, esta vez la mirada se volvió hacia las empresas, que con el correr de los años se han ido transformando en verdaderos monopolios naturales, además de la integración vertical con que nacieron al negocio (Gasco, por ejemplo, es socio de Metrogas y del gasoducto Gas Andes, en la zona central, y en el sur, Gasco y Enap son dueños de las distribuidoras Gas Sur e Innergy, además del gasoducto del Pacífico).

¿Por qué no pueden asumir ellas el mayor costo del gas?, fue la pregunta que comenzó a rondar en el Gobierno. En un principio, pareció un llamado basado sólo en el sentido común, pero esta semana la saliente ministra de Economía, Ingrid Antonijevic, lo puso en el centro de la discusión con argumentos, al advertir que estaba en marcha un estudio para medir la rentabilidad de estas compañías y determinar si cabe, como dice la ley, que se comiencen a regular sus tarifas en la medida que su rentabilidad sobrepase en 5% la tasa de costo de capital de esta industria. Y ojo, no fue el Gobierno el que dio inicio al estudio, sino el Tribunal de la Libre Competencia, que a fines del año pasado hizo el encargo a la Comisión Nacional de Energía (CNE).

¿Qué vio el tribunal en el mercado para solicitar esta evaluación? Quizás que en menos de seis años las tarifas del gas domiciliario se han casi duplicado en Santiago y regiones, o bien que, por ejemplo, Metrogas –la distribuidora de la Región Metropolitana, que en los últimos cuatro año registra utilidades promedio de 3.800 millones de pesos al año– compra el gas argentino en tres dólares (1.617 pesos) el millón de BTU (unidad térmica británica) y lo vende a los consumidores residenciales a más de 24 dólares (unos 13 mil pesos).

¿Cómo se explica la diferencia, que se repite de manera casi idéntica en otras regiones del país? No puede ser el transporte, porque en Argentina, por ejemplo, el precio a boca de pozo es cercano a un dólar y medio, y el traslado lo eleva sólo a los tres dólares que paga Metrogas en la frontera. La Asociación de Distribuidores de Gas Natural (AGN) llamó la atención sobre las inversiones por casi mil millones de dólares que las compañías han hecho en este período. Pero ante ello surge una nueva pregunta: ¿las tarifas bajarán cuando las compañías recuperen esa inversión?

El Tribunal de la Libre Competencia parece poner en duda esta posibilidad, y por ello encargó el estudio a la CNE. Los distribuidores retrucan, entonces, que el gas natural sigue siendo más barato que otras fuentes de energía alternativas. Pero la pregunta clave es si las tarifas que hoy se cobran por este combustible son adecuadas o excesivas y generan para las compañías ganancias exageradas.

EL ROL DE FERREIRO

Pasó inadvertido tras las primeras horas de su nombramiento, pero el rol que podría jugar el nuevo ministro de Economía, Alejandro Ferreiro, en este escenario es clave. ¿Por qué? Porque, aunque es la CNE la que debe analizar la rentabilidad que obtienen las distribuidoras de gas natural, la ley establece que es el Ministerio de Economía el que define el otro punto clave de esta ecuación: la tasa de costo de capital de la industria. A Ferreiro le corresponderá entonces informar al Tribunal de la Competencia el dato clave para saber si las compañías están rentando más allá de lo que establece la ley y si se requiere, entonces, de una regulación de tarifas. Una idea que pone al empresariado muy nervioso y que saca de quicio a los economistas más ortodoxos, pero que entusiasma a muchos parlamentarios, que durante la semana aprovecharon el espacio para pedir al Gobierno actuar en este sentido.

“Aquí nadie ha hablado de fijación de precios; la fijación de precios arbitraria no es lo que ocurre en un país serio como Chile”, dijo el viernes el ministro de Hacienda, Andrés Velasco. Y, más allá del tono de comparación con lo que ocurre al otro lado de la cordillera, el jefe de las finanzas públicas es certero cuando apunta a que no habría ninguna arbitrariedad en la determinación de tarifas para las distribuidoras de gas, sino un modelo de fijación que les asegure un nivel adecuado de rentabilidad, como ocurre hoy en sectores como la distribución eléctrica, las sanitarias o la telefonía fija, pero que también resguarde a los consumidores.

¿Y no existe otra posibilidad? Según el secretario ejecutivo de la CNE, Pablo Serra, la opción en otros países ha sido la de establecer una suerte de “multicarrier”, permitiendo que diversas compañías puedan inyectar su gas en la red de otras, lo que ayudaría a la competencia. Pero eso exige, entre otras cosas, definir de un sistema de peajes que permita tarificar el uso de las redes.

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El precio del cobre cerró la semana con una tendencia al alza

Economía
Chile

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 En 3,40 dólares la libra cerró hoy el precio del cobre en la Bolsa de Metales de Londres, lo que implica un aumento de 11,8% con respecto al viernes anterior, según lo consigna el informe semanal de la Comisión Chilena del Cobre (COCHILCO).

Según la entidad, el factor más importante en la evolución del precio del metal fue la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos en torno a subir la tasa de interés a 5,25%, hecho que tuvo un alto impacto en los mercados financieros internacionales.

A comienzos de semana se produjo el sorpresivo anuncio de fusión entre las empresas mineras Phelps Dodge, Falconbridge e Inco, convirtiéndose en el mayor productor de níquel en el mundo y el segundo de cobre y molibdeno bajo el nombre de Phelps Dodge Inco Corp.

COCHILCO constata finalmente que se mantienen las huelgas en las operaciones mexicanas Cananea y La Caridad, lo que ha obligado a sus propietarios (Grupo México) a invocar razones de fuerza mayor para no cumplir envíos comprometidos.

TVN y Canal 13 batallan contra Telefónica por usar sus señales sin autorización

TVN y Canal 13 batallan contra Telefónica por usar sus señales sin autorización

canales de señal abierta interpusieron un recurso de protección en la Corte

La presentación denuncia que la empresa de telecomunicaciones decidió, de forma unilateral, ofertar y vender los canales en sus planes de televisión digital, lo que, a juicio de las estaciones, vulnera el derecho a la propiedad.

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Por Andre´s López Vergara

Foto: Telefónica deberá defenderse en el estrado de la Corte de Apelaciones de la acusación de Canal 13 y TVN.

CANAL 13 y Televisión Nacional dieron el primer golpe en la batalla judicial contra Telefónica al interponer el pasado jueves un recurso de protección en el que denuncian que la empresa de comunicaciones incluyó de forma deliberada sus señales a planes de televisión digital.

En la presentación a la que tuvo acceso La Nación, se da cuenta que Telefónica S.A. decidió comercializar los canales sin previa autorización tras terminar las negociaciones de forma abrupta con las emisoras televisivas en febrero pasado. Esto, según consta en el documento, constituiría una violación al derecho constitucional de la propiedad.

Los abogados representantes de los canales abiertos, Arturo Fermandois, Luis Hevia y Cristián Bonacic, argumentan que la empresa no incluyó en su oferta un pack gratuito que incorporara los canales de libre recepción y señalan que en la publicidad se precisa que los planes incluyen las señales nacionales.

“Se pide que mientras no recaiga sentencia definitiva, se cese de inmediato todos los actos de difusión comercial, de ofrecimiento al público, de venta y de colocación técnica de las señales que emiten las estaciones TVN y Canal 13, en los planes de Televisión Digital que ha comenzado a comercializar Telefónica S.A.”, señala el recurso.

En el documento se señala que el derecho de propiedad es preexistente, porque fue adquirido por los canales hace más de 35 años y de acuerdo a la ley es de carácter indefinido.

“Las estaciones televisivas pueden determinar por si mismas la forma en que se difunden las señales de libre recepción y éstas pueden ser explotadas económicamente si son transmitidas o retransmitidas por sistemas pagados de televisión”, señala el libelo.

Hechos

En el mes de febrero, negociadores de la empresa Telefónica se reunieron con los ejecutivos de TVN y Canal 13 a fin de discutir y negociar un contrato para la colocación de la señal de los canales en una plataforma de televisión digital que operaría a través del cable y el satélite, ofreciéndoles pagar una contraprestación por ello.

Esto quedó registrado en unos borradores de contrato suscritos de forma confidencial entre las partes y en que se evidencia que la empresa de telecomunicaciones buscó la autorización de las emisoras televisivas.

Tras el quiebre de las negociaciones, Telefónica lanzó el 14 de junio una campaña comercial ofertando su sistema de televisión digital, en el cual se incluye las señales nacionales en un plan básico que se le cobra a los abonados.

Esto provocó que los ejecutivos de TVN y Canal 13 emprendieran la acción legal para frenar lo en que recurso se cataloga como “una decisión arbitraria e ilegal”.

El tribunal de alzada capitalino ya acogió a tramitación este recurso y solicitó un informe a Telefónica antes de resolver el fondo del asunto. LN