SE BUSCA!! POR EVADIR LA JUSTICIA QUE LO CONDENÓ POR CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD




Militar se rebeló contra condena
Como una situación de “extrema gravedad” calificó el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Jaime Naranjo, la actitud asumida por el general en retiro Raúl Iturriaga Neumann, quien se rebeló a la condena que le aplicó la sala penal de la Corte Suprema por el secuestro del militante del MIR, Luis San Martín García.
A juicio del parlamentario, si la justicia no actúa con firmeza ante esta situación, se podría producir un efecto cascada de rebelión de otros implicados en casos de violaciones de Derechos Humanos.
“El Poder Judicial debe actuar con la mayor prontitud y decisión posible ante esta conducta de rebelión del general en retiro Iturriaga Neumann, ya que si no se procede de esta manera estamos frente a una clara posibilidad de que el día de mañana, todos los demás militares violadores de los Derechos Humanos se rebelen ante los dictámenes de la justicia”, advirtió.
Según el parlamentario, “Iturriaga Neumann no puede desconocer, como pretende hacerlo, que fue sometido a un debido proceso de acuerdo a la Constitución y leyes vigentes en nuestro país. Mas aún, cuando él negó sistemáticamente a quienes fueron detenidos, torturados y hechos desaparecer por la DINA, el más mínimo derecho a un juicio”.
Cabe recordar que el general en retiro envió un comunicado a los medios de comunicación y un video a la televisión, donde señala que “abiertamente me rebelo ante esta arbitraria, sesgada y antijurídica condena…no la acepto”.
En su comunicado, el ex jefe del Departamento Exterior y ex jefe de la Brigada Purén de la DINA se declara en rebeldía, desconociendo el fallo del ministro Alejandro Solís que lo condena a cumplir una condena de cinco años de presidio como autor del secuestro y desaparición (en 1974) del militante del MIR, Dagoberto San Martín Vergara.
“Abiertamente me rebelo ante esta arbitraria, sesgada, inconstitucional y antijurídica condena, ¡No la acepto!", reza la misiva del uniformado en retiro, quien reclama que "fui sometido a un indebido proceso, al igual que aproximadamente 500 integrantes de las FF.AA. y de Orden”.
Iturriaga Neumann debía presentarse ayer en el Penal Cordillera en la comuna de Peñalolén, pero no lo hizo, y su paradero se tornó en un misterio incluso para su abogado Jorge Balmaceda, quien llegó a interponer una denuncia por presunta desgracia en la 17ª Comisaría de Carabineros Las Tranqueras. Debido a su no comparecencia, el ministro Solís despachó una orden de arresto en su contra.
Pero en la misiva, Iturriaga Neumann rechaza los argumentos de Solís para condenarlo. "Se me ha condenado por el delito de secuestro, delito no acreditado en el proceso. Pedí concretamente al Ministro Alejandro Solís, que sentenció en primera instancia, que investigara el secuestro, no lo hizo", aseguró el general retirado.
"Si el ministro me procesó por secuestro, él debió demostrar que el mirista Luis Dagoberto San Martin Vergara está vivo y secuestrado por mí. El tiene el peso de la prueba, no era yo el que debía demostrar mi inocencia. El debía demostrar el delito que me imputa, no lo hizo", aseguró, añadiendo que "Muchos jueces y ministros del Poder Judicial chileno han trasgredido abierta y vergonzosamente la Constitución y las leyes de mi patria", añade.
www.radiopolar.cl
El general (r) Eduardo Iturriaga Neumann –quien ayer no se presentó a iniciar condena por un caso de violación de los Derechos Humanos- envió misiva desde paradero desconocido en la que dice ser víctima de un "indebido proceso”.
| lanacion.cl |
Mientras su familia interpuso ayer una denuncia por presunta desgracia debido a su desaparición, e incluso corrieron rumores sobre un posible suicidio, el general (r) Eduardo Iturriaga Neumann dio señales de vida esta tarde a través de una declaración enviada al diario El Mercurio.
En ella, el prófugo ex jefe del Departamento Exterior y ex jefe de la Brigada Purén de la DINA se declara en rebeldía, desconociendo el fallo del ministro Alejandro Solís que lo condena a cumplir una condena de cinco años de presidio como autor del secuestro y desaparición (en 1974) del militante del MIR, Dagoberto San Martín Vergara.
“Abiertamente me rebelo ante esta arbitraria, sesgada, inconstitucional y antijurídica condena, ¡No la acepto!", reza la misiva del uniformado en retiro, quien reclama que "fui sometido a un indebido proceso, al igual que aproximadamente 500 integrantes de las FF.AA. y de Orden”.
Iturriaga Neumann debía presentarse ayer en el Penal Cordillera en la comuna de Peñalolén, pero no lo hizo, y su paradero se tornó en un misterio incluso para su abogado Jorge Balmaceda, quien llegó a interponer una denuncia por presunta desgracia en la 17º Comisaría de Carabineros Las Tranqueras. Debido a su no comparecencia, el ministro Solís despachó una orden de arresto en su contra.
Pero en la misiva, Iturriaga Neumann rechaza los argumentos de Solís para condenarlo. "Se me ha condenado por el delito de secuestro, delito no acreditado en el proceso. Pedí concretamente al Ministro Alejandro Solís, que sentenció en primera instancia, que investigara el secuestro, no lo hizo", aseguró el general retirado.
"Si el ministro me procesó por secuestro, él debió demostrar que el mirista Luis Dagoberto San Martin Vergara está vivo y secuestrado por mí. El tiene el peso de la prueba, no era yo el que debía demostrar mi inocencia. El debía demostrar el delito que me imputa, no lo hizo", aseguró, añadiendo que "Muchos jueces y ministros del Poder Judicial chileno han trasgredido abierta y vergonzosamente la Constitución y las leyes de mi patria", añade.
El historial de Iturriaga
Es la primera condena que “Don Elías”, como se le conocía en la Brigada Purén, debe entrar a cumplir por este tipo de crímenes. Se sabe que el también ex jefe del Departamento Exterior de DINA a 1974 cuando ocurrió el asesinato del general Carlos Prats y su esposa en Buenos Aires, se encontraba “abatido” porque debía ingresar a cumplir su sentencia al penal que custodia Gendarmería. “Don Elías” también está procesado como coautor del crimen del general Prats y su esposa Sofía Cuthbert.
Si bien Iturriaga podría salir en libertad al cumplir la mitad de su sentencia, probablemente deberá seguir preso porque sería igualmente condenado en el caso Prats. Además tiene otros procesamientos como ex jefe de la Brigada Purén, causas en las que también recibiría penas de presidio.
General (R) Raúl Iturriaga Neumann
Por Héctor Cruzatt
Condenado a cinco años y un día de cárcel por el caso de un desaparecido, el ex jefe del Departamento Exterior de la DINA no se presentó a cumplir la sentencia. Aunque familiares temen por su vida y presentaron una denuncia por presunta desgracia, no se descarta todo sea una operación preparada por un militar que siempre se opuso a la acción de tribunales en derechos humanos.
Prófugo de la justicia. Esa es la calidad que tiene el general en retiro Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, uno de los más emblemáticos militares ligados a la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y quien no se presentó el lunes para comenzar a cumplir la condena a cinco años y un día de reclusión por el secuestro del militante del MIR Luis Dagoberto San Martín Vergara.
Iturriaga Neumann, de 69 años, es uno de los militares ligados a violaciones a los derechos humanos que más se ha opuesto a las condenas dictadas por los ministros que indagan este tipo de casos y, por lo tanto, un “símbolo” para los más de cien condenados por crímenes de lesa humanidad que existen actualmente, por lo que su situación es seguido con sumo interés por los tribunales de justicia y el Ejército.
El general en retiro fue el primer encargado del Departamento Exterior de la DINA y un oficial de los más destacados en inteligencia que realizó cursos de Doctrina, Estrategia y Contrainsurgencia en la Escuela de las Américas en Panamá, donde conoció al general (R) Manuel Contreras Sepúlveda, con quien colaboró durante todo su paso por el organismo represor.
Perteneciente al arma de Comandos y Paracaidista, Iturriaga Neumann se encuentra condenado en ausencia en Italia, a 18 años de reclusión, por el atentado a Bernardo Leighton y su esposa Anita Fresno, ocurrido en octubre de 1975 en Roma; y además de la sentencia a 10 años y un día de cárcel por el caso del detenido desaparecido Víctor Olea Alegría.
Sin embargo, la causa que más dolores de cabeza podría traer a Iturriaga Neumann es la que se instruye por el asesinato en Buenos Aires, en septiembre de 1974, del ex jefe del Ejército Carlos Prats González y su mujer, Sofía Cuthbert Charleoni, donde tanto los querellantes como el Consejo de Defensa del Estado (CDE) han solicitado su presidio perpetuo por los cargos de asociación ilícita y doble homicidio agravado.
Por el momento, se desconoce el paradero del general retirado y aunque su abogado, Jorge Balmaceda, y su hermano Jorge Iturriaga Neumann –también acusado en el caso Prats- presentaron una denuncia por presunta desgracia en la 17º Comisaría de Carabineros, temiendo que el militar en retiro se haya suicidado, ya que no se contactan con él desde el viernes 8 de junio pasado. Sin embargo, no se descarta que el militar haya decidido mantenerse oculto aprovechando los amplios conocimientos en inteligencia que posee.
Iturriaga Neumann se comunicó personalmente ese día con el ministro Alejandro Solís para informarle que se presentaría en el Penal de Cordillera a las 10:00 horas del lunes 11 junio para cumplir su condena, ratificada el 28 de mayo por la Corte Suprema, pero no llegó a la cita y la actuaria judicial que asesora al magistrado lo esperó por más de una hora y media en la entrada del penal.
La funcionaria judicial regresó pasado el mediodía hasta el despacho del ministro Solís en la Corte de Apelaciones de Santiago y, ante la imposibilidad de ubicar al condenado militar, se dictó la orden de aprehensión respectiva a la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones, cuyos efectivos lo buscaron en las dos domicilios que tiene registrados (Detroit 1655 Departamento 804, comuna de Vitacura y Avenida Apoquindo 5244, Departamento 301, ambos en Las Condes), pero no fue ubicado.
En la última vivienda la actual pareja del general en retiro informó a los policías que el general en retiro había salido desde la vivienda rumbo al Penal Cordillera a las 9:00 horas y que no había vuelto a saber de él.
Raúl Iturriaga Neumann se encontraba separado desde hace un año y medio de su mujer, Mireya Baeza, hija del general en retiro y ex director de Investigaciones Ernesto Baeza, y su máxima preocupación eran las actividades del Círculo de Generales en Retiro y la preparación de la estrategia de su defensa judicial en las causas por las que era investigado.
Desde esa tribuna, reclamaba por la aplicación de los Convenios de Ginebra para los casos de violaciones a los derechos humanos y pedía que se aplicara la Ley de Amnistía de 1978 o la prescripción, pues estimaba que la teoría judicial del secuestro permanente era una “ficción jurídica” imposible de ejecutar en la vida real.
En esa calidad, también criticó los procesamientos masivos que dictó el ministro en visita Víctor Montiglio en el caso Calle Conferencia contra ex agentes de la DINA y envió cartas a varias personalidades del mundo político para buscar una solución a las investigaciones que se tramitan actualmente en tribunales.
| La Nación |
Solo, usando pañales y con demencia senil severa terminó sus tristes días Osvaldo Pincetti. El “doctor tormento” o “Mortis”, como le llamaban, murió ayer en la Posta Central, tras pasar un poco más de un mes internado grave. Desde que fue procesado y condenado, pasó la mayor parte de los días internado en el Hospital Penitenciario de Gendarmería, postrado.
Pincetti estaba involucrado en innumerables causas de violaciones de los derechos humanos ocurridas bajo el gobierno militar. El asesinato de la cúpula del Partido Comunista, caso conocido como Calle Conferenecia, y el homicidio del carpintero Juan Alegría, perpetrado por la CNI para ocultar el crimen del dirigente sindical Tucapel Jiménez.
Este personaje llegó a representar todo el horror que se pudo desatar en los centros de detención y tortura que la DINA y la CNI tuvieron. Osvaldo Pincetti fue reclutado por Marcelo Moren Brito, cuando en 1974 se creo la DINA. Meses antes había escuchado que en La Serena era conocido como un “adivinador”. Trabajando ya en el organismo represivo, participó en las sesiones de torturas de Londres 38 y luego en Villa Grimaldi, donde decía hipnotizar a las víctimas y les inyectaba pentotal (la droga de la verdad). También inyectó veneno a prisioneros que luego fueron lanzados al mar.
Pincetti Gac, aseguran testigos, no recibía visitas en mucho tiempo. Otros presos internados en el hospital penitenciario lo agredieron en varias oportunidades al saber quién era. Su familia cobraba una pensión militar y no le llevaba nada. El último familiar que concurrió a verlo, sólo lo visitó para saber si estaba vivo.
| ANSA |
La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Chile inició hoy las actividades por la Semana Internacional en medio de un clima de "estupor" ante los nuevos detalles que se difunden sobre los crueles tratos que sufrieron sus familiares antes de ser hechos desaparecer.
La Semana Internacional del Detenido-Desaparecido se recordará en el país bajo el lema "Convención ahora: Por el derecho de no ser desaparecido", en apoyo al acuerdo adoptado en diciembre del año pasado por la Asamblea General de Naciones Unidas que aprobó por unanimidad la Convención para la Protección de Todas las Personas Contra la Desaparición Forzada.
La presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, Lorena Pizarro, se manifestó esperanzada de que el gobierno chileno esté dentro de los primeros 23 países que ratifiquen este documento, y así se lo manifestaron al ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera Gallo Consultada por ANSA por el momento que vive la Agrupación ante los nuevos procesamientos de ex agentes represivos, Pizarro confirmó que ven "con mucho estupor el avance que han tenido las causas que investiga el juez Víctor Montiglio, donde hemos conocido el horror de lo que significó el cuartel de exterminio de Simón Bolívar".
Pizarro dijo que "la verdad es algo que nosotros siempre vamos a demandar junto con la justicia", pero "no deja de impactar el horror que se cometió, el nivel de ensañamiento que tuvieron los agentes de la dictadura de Augusto Pinochet". Entre los detenidos por los agentes del Cuartel Simón Bolívar, figura su padre Waldo Pizarro, desaparecido en diciembre de 1976 junto a la segunda dirección clandestina del Partido Comunista que cayó ese año.
Para Pizarro y los familiares de todos los que fueron detenidos en 1976 "vemos que los agentes de la DINA cumplieron más que órdenes, con una política de exterminio muy bien planificada".
Anotó que a la luz de los nuevos hechos, "a nosotros nos parece que hoy día la demanda de verdad y justicia, y sanción a los responsables, ha cobrado una nueva fuerza".
Añadió que así como se ha hecho un gran labor investigativa, con mucho rigor, "esperamos también la sanción ejemplificadora a través de los tribunales de justicia para que esto nunca más vuelva a ocurrir".
Por eso mismo, dijo, esperan medidas concretas por parte del Gobierno en la reunión que sostendrán en los próximos días con el ministro Viera Gallo. Pizarro sostuvo que si bien a la presidenta Michelle Bachelet el tema de la desaparición forzada no le es indiferente, "no hay pronunciamientos claros en relación a terminar con la impunidad de los crímenes cometidos bajo la dictadura. La nulidad del decreto de amnistía es fundamental y para eso se requiere poner urgencia al proyecto que se encuentra en el Senado y que apunta a terminar con la prescripción y la amnistía".
La dirigente afirmó que "hay muchos temas pendientes" donde los diferentes poderes del Estado "tienen que adoptar un rol más protagónico".
Caso ocurrido en el Regimiento Caupolicán en 1973
Por Edmundo Rosinelli
erosinelli@laprensaaustral.cl
Hasta los 16 años de edad, Iván González Toro fue un niño que vivió una infancia sin mayores problemas, aun cuando a los tres meses de edad sufriera la pérdida irreparable de su padre, Ramón González Ortega. Pero como su mamá le contó que el papá había fallecido en un accidente, desde muy niño se crió con esa versión y tuvo una infancia feliz.
Pero la adolescencia terminaría abruptamente para él, cuando, a los 16 años, conoció la verdad de lo sucedido. Su madre decide revelarle el secreto mejor guardado y le cuenta que su papá había sido fusilado en Porvenir. "En esos momentos terminó mi adolescencia y juventud. Me vinieron muchos conflictos internos, pero prometí que cuando fuera un profesional (ahora es asistente judicial) iniciaría una investigación formal respecto a lo sucedido con mi padre", señala Iván González.
Esta promesa la concretó el 30 de agosto de 2003. Y el 30 de mayo de 2005 formalizó la presentación de una querella criminal en favor de su padre, y en contra de todos quienes resultaran responsables de su muerte. Uno de los objetivos de esta presentación fue "que el buen nombre de mi padre fuera repuesto".
Aún cuando la mamá no perseguía alimentar odiosidades en su hijo, creyó importante decirle la verdad de lo ocurrido en 1973, concretando ese deseo para el plebiscito de 1988. "En esos momentos sufrí mucho. No entendía ni comprendía lo que me estaban diciendo. No sabía si él tenía alguna militancia o si había hecho algo, pero con los años fui entendiendo ciertas cosas hasta formar el puzzle".
Los esfuerzos por conocer la verdad de lo sucedido lo llevaron a iniciar una investigación privada, indagando con quienes fueron amigos y conocieron a su padre. Los que trabajaron y estuvieron detenidos con él. "Además que para mí ésta fue una forma de conocer a Ramón González", quien al momento de fallecer tenía 37 años de edad. Y en su calidad de inspector del Servicio de Impuestos Internos, fue nombrado interventor de la entonces Cooperativa de Pescadores de Tierra del Fuego.
Iván González recuerda que los militares detuvieron a su padre el 11 de septiembre de 1973, cuando la Quinta División de Ejército estaba en Magallanes bajo el mando del general Manuel Torres de la Cruz, y luego lo condujeron a Compingim, en isla Dawson, el primer lugar de detención de la época. Allí permaneció hasta el 12 de octubre tras lo cual fue trasladado al Regimiento Caupolicán de Porvenir, donde muere el 30 de octubre del mismo año.
Homicidio calificado
La acusación del ministro de fuero subrogante Juan Escobar Zepeda, que investiga la querella que se presentó en Santiago por las personas muertas en Porvenir, establece que "en la madrugada del 30 de octubre de 1973, Ramón González, Germán Cárcamo y Carlos Baigorri, mientras se encontraban prisioneros dentro de un contenedor ubicado al interior del Regimiento de Infantería Nº11 Caupolicán de Porvenir, fueron sacados de su encierro por cuatro soldados de la misma unidad y los subieron a una camioneta para trasladarlos varios kilómetros fuera del regimiento. Una vez que se detuvo el vehículo, los soldados hicieron bajar a los prisioneros y acto seguido, les dispararon con los fusiles Sic, dándoles muerte en forma inmediata. Constatados los fallecimientos, por un médico de la misma unidad militar, los uniformados procedieron a sepultar los cuerpos en el mismo lugar de su ejecución. Al día siguiente, el comandante de la unidad dio como versión oficial la baja de los prisioneros por habérseles aplicado la Ley de Fuga, informándose al resto del regimiento y a los medios de información, que éstos huyeron de la unidad, que fueron sorprendidos a unos 20 kilómetros de distancia, y al no hacer caso de la voz de alto, se les disparó dándoles muerte, hecho que importa a la comisión del delito de homicidio calificado".
Al tenor de la investigación y declaraciones que tomó durante el proceso, en marzo de este año el ministro Zepeda resolvió elevar la causa al estado de plenario, acusando a Juan Antonio Ortiz Toledo, Miguel Pablo Muñoz Uribe, Luis Alberto Arata Campodónico y a José Rafael Aguirre Aguirre, como autores del delito de homicidio calificado, cometidos en las personas de Ramón González, Germán Cárcamo y Carlos Baigorri".
"Yo no hago responsables a los hijos de los pecados de los padres"
Respecto a las declaraciones que el general Manuel Torres de la Cruz le entregara al director de La Prensa Austral, Manuel González Araya, en una entrevista que le concediera en diciembre de 2000, Iván González dice que hoy está en condiciones de desmentir a quien en 1973 fuera el comandante en jefe de la Quinta División de Ejército.
En aquella oportunidad, el general en retiro desafió a que alguien le demostrara, con pruebas y documentos, que estaba mintiendo, al declarar que bajo su mando se realizaron todos los procedimientos en forma completa, y que no existen antecedentes que demostraran lo contrario. Como, por ejemplo, "que se haya cometido algún desmán o que hubo tortura".
También declaró que "en Magallanes no existió ningún problema, en relación a violaciones a los derechos humanos".
Lo anterior lo desmiente Iván González, señalando que "en Magallanes se elaboró un plan de acción. Así como los marinos tenían el plan Martillo; en la III División de la Fach tenían el plan Tijera. Y en la Quinta División de Ejército se llamaba Plan Australis. Este tenía un anexo de inteligencia en el cual con profundo estudio, profunda calma, con gran detenimiento y gran acuosiosidad, se estableció qué personas era necesario detener el día que se produjera el pronunciamiento. Y toda esa gente fue detenida y confinada en Bahía Catalina por parte de los aviadores. En Río de los Ciervos (Regimiento Cochrane) por parte de los marinos, y en el Regimiento Pudeto por parte del Ejército, como en otras dependencias en las provincias respectivas".
Recuerda que Manuel Torres de la Cruz nunca enfrentó a la justicia por los crímenes cometidos en Tierra del Fuego. "Estos ocurrieron bajo su mando mientras era Presidente de la Junta Provincial y comandante de la Quinta Division de Ejército. Por la muerte de Jorge Parra dio una declaración pública justificando su muerte, incluso aplaudió el actuar de sus subordinados. Y por el asesinato de Ramón González Ortega y sus dos compañeros, ratificó la versión de la "Ley de Fuga", aun cuando ese mismo día viajó inmediatamente a Porvenir a comprobar los hechos informados por su subalterno y comandante del regimiento fueguino, Augusto Reiger Rago".
Por eso se atreve a señalar que "hoy son los tribunales los que dejan claramente establecido los crímenes y excesos que se cometieron y que Manuel Torres de la Cruz siempre tuvo conocimiento".
- ¿Le resulta paradójico hacer este desmentido hoy, justamente cuando el comandante en jefe de la Quinta División es el hijo de Manuel Torres de la Cruz?
- "Yo no hago responsables a los hijos de los pecados de los padres. Pero el que hoy es actual jefe de la Quinta División de Ejército lo que tiene que hacer es lo mismo que hice yo: descubrir a su padre. Porque puede ser que él tenga una verdad parcial de lo que fue su padre como jefe castrense de la época. Es penoso que el actual comandante en jefe de la Quinta División tenga que saber, a través de sentencias judiciales, lo que hizo su padre y cómo intentó ocultar crímenes, pese a que entiendo que era una persona cristiana. Pero aclaro que el hijo (Luis Torres) no tiene ninguna responsabilidad en estos hechos y no lo culpo de nada. Aunque es lamentable que tenga que asumir una verdad que tal vez para él era desconocida".
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"Sin derecho a un hogar": Congreso a favor de personas sin papeles
No cruzan en rojo los semáforos; evitan tanto las estaciones como las entidades oficiales; no tienen cuenta bancaria. Trabajan y viven aquí, pero no constan en ningún lado. Son Ilegales, viven en las sombras. En un congreso organizado por Migranet -una red que conjunta diversas iniciativas ciudadanas y organizaciones no gubernamentales- se prefiere hablar de ellos como sin papeles. "No existen los seres humanos ilegales, ésa es una verdad tan irrefutable como sencilla", dice a DW-WORLD Heiko Kaufmann, un especialista en temas de migración y asilo, activista de ProAsyl y AktionCourage.
Heiko Kaufmann, de Proasyl, en el Congreso
Ellos viven y trabajan aquí, sus hijos asisten a la escuela, pero no tienen derechos jurídicos, ni sociales, ni médicos. Una nueva restricción del gobierno federal alemán pretende unificar para todo el país la obligación de denunciar a hijos de sin papeles que asistan a un plantel educativo; los hospitales y los médicos tienen la misma obligación. Con ello se está atentando contra derechos fundamentales del ser humano que constan en convenciones que Alemania ha suscrito. "Los derechos humanos son derechos constitucionales", proclama la iniciativa Menschenohnepapiere y se une a la demanda general de este congreso, organizado por la Iglesia Evangélica de Bonn.
Las exigencias
El mínimo común denominador de todas estas organizaciones no sobrepasa ciertas exigencias fundamentadas en los derechos humanos. Su proclama es: No a la obligación de denunciar a los hijos de sin papeles en las escuelas, pues el derecho a la educación es un derecho fundamental; concesión de derecho a asistencia médica para los sin papeles y sus familias; y protección legal a los que presten asistencia a este tipo de personas, pues se trata de ayuda humanitaria. "Y de derechos humanos se trata aquí", asevera Kaufmann.
Cien organizaciones, muchos matices
Más de cien organizaciones se encuentran bajo el techo de Migranet, así que cien o más serán los matices de los postulados de cada organización. Así, mientras el Centro Internacional para las Mujeres se especializa en ofrecer ámbitos de encuentro intercultural femenino -y a apoyar a las inmigrantes, también a las sin papeles, en su proceso de integración a esta sociedad-, otras como Medinet se especializa en poner a la disposición de necesitados una red de médicos que ofrece servicios gratuitos y anónimos.
Otras iniciativas, como Menschenohnepapiere, tiran de los hilos políticos y su objetivo final es lograr que una regularización. "En varios países vecinos -en Francia, Inglaterra, Italia, España- ha habido regularizaciones bajo determinadas condiciones. Para gente que se han integrado bien, que ha aprendido el idioma y sobre todo que gana dinero y podría pagar impuestos. Algo así queremos lograr, ése es nuestro objetivo final", cuenta a DW-WORLD Eberhard Nies.
Muchas motivaciones
"Ningún ser humano es ilegal"
Nies, biólogo de Bonn llegó a trabajar voluntariamente para Menschenohnepapiere por coincidencia, "como la Virgen María al niño Jesús. Acudí a un evento del Centro Internacional de Mujeres, acerca de las maquiladoras de Ciudad Juárez. Un hombre de Ecuador habló conmigo y me contó que iban a formar una iniciativa. Ese hombre no tenía papeles y me preguntó si quería colaborar con su objetivo de velar por los derechos fundamentales de los sin papeles. Eso fue hace más de 3 años", comenta y explica su motivación para perseverar en este arduo trabajo: "Mucho tiempo he vivido fuera del país y he sido extranjero. Y siempre fui bien tratado y quiero que los que viven en Alemania también se sientan así, independientemente de su permiso de estadía".
Una inmigrante que pidió no ser identificada también colabora activamente en la iniciativa ciudadana cuenta a DW-WORLD: "el objetivo es que algún día todas las personas que están aquí sin papeles puedan integrarse y formar parte de esta ciudad. Que puedan vivir con tranquilidad, especialmente los niños que no tengan ese miedo a que algún día los echen del país y su futuro quede trunco". Esta joven proveniente de los Andes ecuatorianos está hace siete años en Alemania, y su historia se parece a muchas otras: la situación del país, la falta de perspectiva laboral y económica fue el mayor impulso para salir. Ingenieros, arquitectos, secretarias, asistentes de médicos... todos trabajan limpiando casas, en las cocinas de los restaurantes, en los jardines. Todos de negro, sin papeles, todos en la sombra.
Organización en la sombra
Unos cuatro mil se calcula que hay en Bonn; entre medio millón y un millón y medio en toda Alemania. "La cifra es sólo hipotética", explica Carola Nathan de Meschenohnepapiere, "la calculamos sumando los miembros de todas las asociaciones e iniciativas en Alemania". La gente que vive aquí sin papeles se encuentra organizada en redes personales. "Nosotros las utilizamos para nuestro trabajo", explica Nies, "el consejo de nuestra iniciativa consta de seis personas: 3 con papeles, 3 sin papeles. Los con papeles trabajan hacia fuera, los sin papeles trabajan hacia adentro pues no pueden exponerse a ser deportados".
"Alemania actúa en contra de convenciones internacionales"
A ser deportados. Pues la ley de migración vigente -en contra de lo que proponen diversos estudios y lo estipulado en convenios de derechos humanos- no hace distingos: un sin papeles infringe la ley por no poseer estatus legal y no debe estar en el país. Diversas son las propuestas de solución integral para el asunto de la migración; sean como fueren, lo cierto es que de lo que aquí se trata es de derechos básicos: de educación y salud para seres humanos, también para los que viven en las sombras.
Mirra Banchón