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El poema final de Víctor Jara

El poema final de Víctor Jara

UN SECRETO QUE ARRANCA DEL ESTADIO CHILE CONTADO 33 AÑOS DESPUÉS
 

Nunca tuvo música la última canción de Víctor Jara, escrita como prisionero en el Estadio Chile, donde sería torturado y fusilado en septiembre de 1973. Pero su texto ha circulado desde entonces por el mundo en diferentes idiomas. Y es posible que haya sido alterado. Soy uno de los testigos que puede aclararlo.

La Nación Domingo

Por Camilo Taufic

Una joven cineasta francesa -Melanie Brun- me invitó a filmar en Santiago, esta semana, mi relato personal sobre cómo obtuve el último poema de Víctor Jara. Aquel escrito en medio de los tormentos y las ejecuciones en el Estadio Chile, improvisado como prisión militar, en septiembre de 1973. Y que publiqué poco después en Buenos Aires, en el libro “Chile en la hoguera”, como una primicia mundial... Lo que no es del todo cierto.

También -me informa- ha convocado al abogado Boris Navia (64), compañero de prisión del cantautor, que logró hacer salir del estadio uno de los tres manuscritos que se hicieron del poema. El original, que Víctor Jara garrapateó mal herido en una libreta proporcionada por Navia, y dos copias transcritas en el reverso de unas cajetillas de cigarrillos.

El poema me llegaría semanas después a la capital platense por vía indirecta -ya mecanografiado-, a través de miembros de una organización guerrillera argentina. Los portadores me contactaron como periodista, cuando iniciaba el exilio junto a miles de chilenos.

Hasta el día de hoy me pregunto si esa fue la única versión que recibí “desde el interior de Chile”, ya tipeada en Argentina, antes de publicarla en el libro. O si también pude leer copias que distribuyeron miembros del PC transandino, hechas a mimeógrafo o impresas artesanalmente en un boletín interno, en noviembre o diciembre de 1973. (Ellos serían los responsables presuntos de la desaparición de un “fusil” en el poema, acatando la “vía pacífica” que postulaba el partido de Luis Corvalán en ese entonces). No lo recuerdo con exactitud 33 años después. Pero todos los textos publicados del último canto de Víctor Jara son coincidentes con “mi” versión, salvo en DOS LÍNEAS, y ese es el secreto que pretende revelar esta crónica.

“CARA DE MATRONA” Y “UN FUSIL”

Aparte de los cineastas franco-americanos, que están filmando en Santiago en estos días un documental sobre la historia de la Nueva Canción Chilena durante la UP, hay unas diez o doce páginas de música y literatura en Internet, con origen en diversos países, que atribuyen la publicación inicial del último poema de Víctor Jara al libro “Chile en la hoguera” (1973). Pero cuando reproducen aquellos versos afiebrados y lúcidos del cantautor bajo el título “Estadio Chile”, citan el texto contenido en otro libro, el de Joan Jara, “Víctor Jara, un canto truncado”, publicado diez años más tarde, en 1983, en Londres y Madrid.

Y entre una y otra versión hay dos diferencias fundamentales, aparte de algunas menores, que son compatibilizables.

1) Joan incluyó un extraño verso de Víctor Jara, que se refiere a los militares que torturaban y disparaban sobre los prisioneros en el Estadio Chile como “mostrando su rostro de matrona lleno de dulzura...” (sic). Lo que está lejos de ser una ironía en el contexto. A mí me pareció un error de transcripción en 1973, por lo cual corté esa línea y dejé sólo una que decía: “y los militares mostrando su rostro”. Punto. Ya explicaré por qué.

2) Joan Jara, que está por sobre cualquier sospecha de aplicar censura (y se encargó de aclarármelo expresamente hace algunos días, en su oficina de la Fundación Víctor Jara, en la Plaza Brasil), no incluyó el verso final, porque no figuraba entre los materiales también mecanografiados que ella recibió, y el que yo sí reproduzco, en que el cantautor llamaría a “hacer brotar al momento... de la sangre un fusil” (ver recuadro, poema completo).

Joan nunca llegó a ver el original escrito al borde de la muerte por su esposo en el Estadio Chile, que hoy lleva el nombre de Víctor Jara. Le fue entregada una transcripción en París, también a fines del 73, por un grupo de mujeres parejas de los Quilapayún. Otra copia le fue enviada desde EEUU, por carta de una académica de la Universidad de Pittsburgh. Pero en ninguna de esas dos versiones -me aseguró esta semana, con su encanto intacto- estaba el último verso, cuya existencia real sostiene el autor de esta crónica.

HABÍA PASADO CON NERUDA

En cuanto a las “dulces caras de matronas” de los militares, que habría registrado Víctor Jara entre la media docena de sesiones extremadamente cruentas de torturas a las que fue sometido hasta el día viernes 14 de septiembre, en el que escribió su poema póstumo, yo tenía razones periodísticas para dudar cuando recibí copia del texto.

En aquellos mismos días (fines de 1973) se habían publicado en Buenos Aires, con gran bombo, unos versos de Pablo Neruda, como si hubieran sido escritos en Isla Negra o en la Clínica Santa María, pocos días antes de que el vate muriera, el 23 de septiembre de 1973, y no en las páginas del “Canto general”, de donde en realidad provenían.

Alguien de “buena voluntad” había tomado el poema “Las satrapías” de la obra maestra de Neruda, y había puesto los nombres de Nixon, Frei, Pinochet, Garrastazu y Banzer, donde el poeta se refería a “tiranos” de 1948, como Truman, Trujillo, Somoza, Carias, Miriñigo y Natalicio, con palabras cargadas de vitriolo. Oportunamente aclaramos esa superchería en diarios de Buenos Aires, celebrando -eso sí- el “buen uso” propagandístico que se había dado al poema. Pero desde allí quedamos escaldados en cuanto a “poemas póstumos”.

En todo caso, reconozco que suprimir en el “Estadio Chile” de Jara ese raro verso de “la cara dulce de matronas” de los militares, que tampoco les hace ningún favor a ellos, fue un acto de arbitrariedad de mi parte, del que me arrepiento 33 años después.

Joan Jara tiene una explicación atendible: durante su convivencia con el cantautor supo del temor que le causaban las matronas a Víctor en su niñez campesina, a quienes no asociaba con la nueva vida, sino con los gritos desgarradores de las parturientas, posiblemente tan atroces como los que escuchaba en las sesiones de tortura en el Estadio Chile.

Y SIN EMBARGO... NO SE MUEVE

Aclarado el punto, hasta el día de hoy creo que la primera versión que llegó a mis manos del poema “Estadio Chile” de Víctor Jara era la auténtica. La que incluye la invocación al “fusil”, aunque sus más próximos aseguran hasta hoy que el cantautor era “pacifista” en sus composiciones. No tanto en sus últimos momentos, a mi juicio, si se observan los versos en que alude en el Estadio Chile a “la sangre del compañero Presidente” y a los “puños” que golpearan “más fuerte que bombas y metrallas”...

Y aún más: quizás en la canción más convocante de Víctor Jara, “La plegaria del labrador”, esté la clave: “Levántate, y mira la montaña... Sopla como el viento / la flor de la quebrada. / Limpia como el fuego / el cañón de mi fusil”... ¿Puede caber alguna duda?

Y pensar que durante años creí que tal vez los amigos argentinos portadores de aquella primera versión, que me la entregaron en secreto como militantes de una organización guerrillera peronista ligada a montoneros, habían agregado por su cuenta lo del FUSIL, por esa irrefrenable característica humana: ver hasta las partes más pequeñas de la realidad “según el cristal con que se mira” al conjunto...

Y como si faltara la guinda de la torta, hace un par de días, durante la filmación en el estadio de mi testimonio para el documental de los gringos, que se llamará “There will be not revolution without song”, un cantautor que estuvo prisionero en el Estadio Chile junto a Víctor Jara, hasta sus últimas horas, me dio una razón musical poderosa para justificar la inclusión del “fusil”.

De pronto, en su último poema, Víctor Jara exclama: “Ay, canto que mal me sales, cuando quiero cantar, espanto”. Y de allí en adelante cambia de ritmo y de métrica, con toda claridad, hasta concluir... o interrumpirse.

“¿No se parecen estos últimos versos a algunos de Violeta Parra?”, pregunté inocentemente durante la filmación del documental al experimentado folclorista Eduardo Yáñez, también presente en el set. Y éste me contestó: “Claro, pues. Víctor Jara quiso hacer en esta parte una décima, como la típica de ‘Volver a los 17’ de Violeta Parra, en la que tienen que rimar entre sí los versos 1º, 4º y 5º; el 2º con el 3º; donde el 6º es libre, pero debe rimar a su vez con el 7º y el 10º.

Y entonces examiné los diez últimos versos de Víctor Jara, según los publicados originalmente en “Chile en la hoguera” (1973), con el siguiente resultado:

¡Ay, canto, qué mal me sales!

¡Cuándo tengo que cantar espanto! Introducción.

DÉCIMA:

1º Espanto como el que vivo,

2º como el que muero, espanto.

3º De verme entre tanto y tantos

4º momentos del infinito

5º en que el silencio y el grito

6º son las metas de este canto.

7º Lo que veo nunca vi,

8º lo que he sentido y que siento...

9º harán brotar al momento... (borroneado en el original)

10º de la sangre, un fusil...

Lo de “borroneado en el original” (puesto por terceros, en Argentina o Chile), que vi yo con mis propios ojos en la primera versión mecanografiada del poema de Víctor Jara, confirmaría que “no le estaba saliendo” la letra del canto como él hubiera querido, aquella tarde del viernes 14, y en las antesalas de su fusilamiento al día siguiente, que él preveía.

El cantautor ya estaba muy afectado por las golpizas recibidas, a culatazos, patadas en el rostro y un ojo, el abdomen y los genitales, una herida en la cabeza causada por golpes con una contundente pistola de acero, que lo hizo sangrar profusamente de la cabeza, ya en el primer día, al llegar al Estadio Chile (miércoles 12 de septiembre de 1973)...

No le salía el canto como él quería, pese a su lucidez en una situación tan extrema. Tal vez por eso aquel malhadado verso de los militares “con su rostro dulce de matrona”, la mención a “un número que me preocupa”, que no se entiende... La búsqueda sin rumbo de otras imágenes, hasta volver a la décima tradicional, a la que lo llevaba su origen campesino... Décima en que el último verso, el 10º, sí rima con el 7º, y donde la palabra “fusil” viene a cuento, aunque no empalme con el 6º, que tampoco rima con el 7º en este caso... Y así el canto de Víctor Jara quedó truncado, sin duda, aunque es difícil probar que fue modificado. LND


El último canto de Víctor Jara versión completa

Estadio Chile Víctor Jara

Somos cinco mil aquí

en esta pequeña parte de la ciudad.

Somos cinco mil.

¿Cuántos seremos en total

en las ciudades y en todo el país?

Somos aquí diez mil manos

que siembran y hacen andar las fábricas.

¡Cuánta humanidad

con hambre, frío, angustia, pánico,

dolor, presión moral, temor y locura!

Seis de los nuestros se perdieron

en el espacio de las estrellas.

Un muerto, uno golpeado

como jamás nunca creí

se podría golpear a un ser humano.

Los otros cuatro quisieron quitarse todos los temores,

unos saltando al vacío,

otros golpeándose la cabeza contra el muro,

pero todos..., todos, con la mirada fija

de la muerte.

¡Qué espanto causa el rostro del fascismo!

Llevan a cabo sus planes con precisión certera

sin importarles nada.

La sangre para ellos son medallas,

la matanza es acto de heroísmo.

¿Es este el mundo que creaste, Dios mío?

¿Para esto tus siete días de ascenso y de trabajo?

En estas cuatro murallas, sólo hay un número

que me preocupa,

que lentamente quería más la muerte.

Pero de pronto me golpea la conciencia

y veo esta marea sin latido,

pero con el pulso de las máquinas

y los militares mostrando su rostro de matrona

lleno de dulzura...

¡Y México y Cuba y el mundo

que grita esta ignominia!

Somos diez mil manos que producen.

¿Cuántos somos en toda la patria?

La sangre del compañero Presidente

golpea más fuerte que bombas y metrallas.

¡Así golpeará nuestro puño nuevamente!

¡Ay, canto, qué mal me sales!

¡Cuándo tengo que cantar, espanto!

Espanto como el que vivo,

como el que muero, espanto.

De verme entre tanto y tantos

momentos del infinito

en que el silencio y el grito

son las metas de este canto.

Lo que veo nunca vi,

lo que he sentido y que siento...

harán brotar al momento... (borroneado en el original)

de la sangre, un fusil...

Comenzó la XII Feria Provincial del Libro en Río Gallegos - Homenaje a Gabriela Mistral

Comenzó la XII Feria Provincial del Libro en Río Gallegos - Homenaje a Gabriela Mistral

Stand Gabriela Mistral Representa a CHILE

LA PROSA DE GABRIELA MISTRAL,
O UNA VERDADERA JOYA DESCONOCIDA

Por Marie-Lise Gazartan-Gautier
St. johns University
Jamaica, New York

Gabriela Mistral murió hace ya treinta y tres años.  Estoy recordándola, alta, majestuosa, a la vez humilde y altiva, acariciando y arrullando con su mirada y su voz de profeta de América todo lo que la rodeaba.  Que viviese en Lisboa, Madrid, México, Nueva York, Petrópolis, Rápallo o el sur de Francia, el aire que respiraba y el lenguaje que hablaba eran los del continente americano; sus pensamientos giraban en torno a su gente, sus pueblos, su flora, su fauna.

Gabriela era la voz de América, la cantadora de sus mares y de sus montañas, la que sabía dialogar con cada uno de los pliegues de la Cordillera de los Andes, que había probado sus frutas y congeniado con ellas desde Puerto Rico hasta la Tierra del Fuego.

Los dichosos como yo que la visitábamos cada fin de semana, y que casi convivimos con ella, no podemos olvidarnos nunca del encanto de sus conversaciones que se volvían monólogos y hacía que todo alrededor suyo se transformara en algo especial, algo divinizado.  La mesa se volvía árbol; el árbol, Padre o Amado; el pan, hostia; todo cobraba un valor íntimo, maravillosamente personal.  Oírla hablar era como hacer un viaje a Monte Grande, el pequeño pueblo del Valle de Elqui, encaramado en la Cordillera de los Andes, donde hoy reposa y al que estaba tan apegada durante su vida, como si fuera un paraíso terrenal.

Su prosa, no cabe duda, es lo que más se acerca a su manera de hablar y su modo de ser.  Refleja sus preocupaciones sociales y educacionales, sus gustos literarios y artísticos y, por encima de todo, su concepto de la belleza, con raíces profundamente bíblicas.  A lo largo de su vida demuestra una hermandad con escritores que, como ella, sienten esa misma inquietud y preocupación por la humanidad.  Es preciso poner de relieve la afinidad con Chocano, Dante, Darío, Maritain, Martí, Nervo, Rodó, Romain Rolland, Tagore y Tolstoi.  Mujer del siglo veinte, encuentra en la Edad Media y en los Evangelios las cualidades espirituales que necesita para encaminarse hacia la obra.

Poco se ha escrito sobre la prosa de Gabriela Mistral y, sin embargo, aquella obra que durante tanto tiempo anduvo diseminada por el mundo en periódicos y revistas es tan valiosa como su poesía.  Recuerdo que Luis Alberto Sánchez, el antiguo Vicepresidente de la República del Perú, solía decirme, cuando era mi profesor en Columbia University, que para él aquella obra menos conocida de la poetisa chilena era una verdadera joya.

Se puede dividir la prosa de Gabriela Mistral en tres etapas, con la excepción de la prosa epistolar que abarca todas las épocas y representa una fuente inagotable de riqueza.  La primera corresponde a los años 1904-192 1; la segunda, a los años 1922-1934; y la tercera va de 1935 a 1957, año de su muerte.

La primera etapa, compuesta de prosa poética y de poemas en prosa, tiene un propósito pedagógico y brota de una fuente sumamente religiosa.  En ella se ve una fuerte influencia bíblica del Antiguo y Nuevo Testamento.  Ya en esa época inicial de creación empieza a ejercer sobre sí misma una estricta autodisciplina y vuelve sobre la obra cuantas veces le parece necesario, puliéndola, en un afán de perfección mística.  Esa costumbre iba a durarle toda la vida.  Muy a menudo cuando yo la visitaba la encontraba con un lápiz azul en la mano, corrigiendo libros publicados hace años.  Hay, por ejemplo, cuatro variantes de "La defensa de la belleza", publicada inicialmente en Elegancias, en 1913, y que luego aparece en su libro Desolación, en 1922, bajo el título de "Por qué las rosas tienen espinas".

El poema en prosa estaba muy en boga a principios de siglo y a Gabriela le atraía ese género.  Años más tarde iba a confiar, con la gran humildad que la caracterizaba, que había escogido esa forma "por pereza porque... exige menor esfuerzo y disciplina que el verso 1

Los trabajos de aquella primera época empezaron a difundirse en varios periódicos y revistas, a partir de las fechas aquí citadas: La Idea, La Serena (1909); Elegancias, París (1913); Nueva Luz, Zig-Zag y Revista de Educación Nacional, tres publicaciones de Santiago (1914); y Libros de lectura escolar (1916-1917), una colección de textos reunidos por Manuel Guzmán Maturana.

La segunda etapa empieza en 1922, año en que se publica en Nueva York, bajo los auspicios del Instituto Hispánico de Columbia University, su primer libro, Desolación.  En aquel mismo año, Gabriela Mistral emprende una serie de viajes, primero a México, donde la llama José Vasconcelos para colaborar con él en la reforma educativa de su país; luego a los Estados Unidos y a Europa.  Durante su estancia en México, aparece en 1923 su segundo libro, Lecturas para mujeres, una antología de los más valiosos escritores del mundo, con enfoque especial en lo hispanoamericano, recopilada por la poetisa chilena para la primera escuela mexicana que lleva su nombre; entre aquellos textos incluye una selección de su propia poesía y de su prosa.  Afirma que el deber del escritor es saber despertar en la juventud el amor y respeto por la familia y la patria.

A su regreso a Chile en 1925, ya como figura de amplitud internacional, sueña, sin embargo, con tener una escuela en aquel Valle de Elqui, al que tanto quería y extrañaba, y volver a ser maestra rural.  Pero bien diferente iba a ser su destino.  En 1926, el gobierno chileno la nombra representante de su país en el Instituto de Cooperación Intelectual, organización dependiente de la Sociedad de las Naciones, con sede en París.  En 1932, ingresa en el servicio diplomático con el cargo de cónsul.

Gabriela, como Santa Teresa de Ávila, se convierte en una viajera infatigable, dándose el apodo de "Patiloca".  Descubre nuevos paisajes y busca en ellos el gesto y el pálpito del subsuelo americano, al que conoce en su más diminuto detalle.  Escribe: "Otra forma de patriotismo que nos falta cultivar es ésta de ir pintando con filial ternura, sierra a sierra y río a río la tierra de milagro sobre la cual caminamos 2. por dondequiera que ejerza su puesto de cónsul, todo viajante encuentra en ella una amiga y en el consulado de Chile un hogar.

Como corresponsal de El Mercurio de Santiago, la poetisa y diplomática manda desde Europa y desde los Estados Unidos artículos con el propósito de informar, pero suele dar a esos reportajes una estampa poética.  Escribe sobre reformas educativas y agrarias, sobre feminismo y la defensa de la mujer y de los niños; exalta las grandes voces de América como Bolívar, Darío, Martí, Sarmiento; realiza entrevistas con escritores latinoamericanos que viven en París o viajan por Europa, como los hermanos García Calderón, Teresa de la Parra, Alfonso Reyes, Alfonsina Storni y José Vasconcelos, y divulga sus obras; también escribe sobre autores españoles, como, por ejemplo, Carmen Conde y Miguel de Unamuno; sobre franceses como Georges Duhamel, Frédéric Mistral, Charles Péguy y Romain Rolland; sobre indios como jagadis Chandra, Krishnamurti y Rabindranath Tagore; sobre italianos como Giovanni Papini; sobre suecos como Selma Lagerióf; sobre rusos como Gorki y Tolstoi.

Pero la prosa puramente poética, aunque forme parte del mismo impulso de enseñar, es la que tiene como propósito estimular el espiritu y levantar el alma.  Bajo los títulos de "Elogios", "Estampas", "Motivos", "Oficios" y "Semblantes", la escritora chilena alaba las figu­ras humildes que se compenetran con el verdadero sentido de la vocación, tales como los santos conocidos, y no tan conocidos, y los pequeños artesanos.  También hace un elogio de los animales como la alpaca, el faisán y la gacela y de las materias como el agua, la ceniza, el cristal, el fuego y la pizarra.  Con sus crónicas de viaje traza una geografía caminada de las regiones en que vive o por las cuales pasa, atraída por su gente y clima: Castilla, Liguria, Provenza y, dentro de su propia América, las Antillas, Argentina, Chile, de sur a norte, Ecuador, México, El Salvador y Perú.

Es preciso señalar la belleza del lenguaje con que Gabriela se expresa cuando entabla unos diálogos con los santos en sus "vidas" dedicadas a ellos.  Habla con el Cura de Ars, San Francisco de Asís, San Vicente de Paúl, Santa Teresa de Ávila y Santa Teresa de Lisieux como si fueran amigos suyos con quienes se encontrara a diario y discutiera los temas que más les atañen.  Con Santa Teresa de Ávila, por ejemplo, intercambia sus ideas sobre la grandeza y discreción de la gracia divina en el arte de escribir y la necesidad de pulir la obra.  En cada una de esas páginas resalta la personalidad profundamente cristiana de la poetisa.

Años han pasado desde que leí por primera vez el encuentro imaginario que tiene la poetisa chilena con la santa de Ávila, en un peregrinaje por la tierra árida de Castilla, en 1925.  Tan fuerte fue el impacto de aquella lectura sobre mí que, cuando se celebró en España en 1982 el cuarto centenario de la Santa, me imaginé otro encuentro entre aquellas dos grandes mujeres, donde yo me hacía testigo silencioso de aquel primer diálogo mágico. Y así terminaba mi ponencia leída en la capilla de un convento fundado en Pastrana por Santa Teresa: "Ha llegado el momento doloroso de la despedida.  Bajo lentamente de la montaña, pero con cada paso miro hacia atrás y veo todavía allá en la cumbre a mis dos andariegas, con la cara bañada de luz. ¿Serán los rayos del sol de Castilla, serán los rayos del sol del amanecer andino, o será la luz divina?, me pregunto yo.  Me siento como si hubiera estado suspendida entre el cielo y la tierra, en un espacio de tiempo sin medir" . Se ha escrito mucho acerca del lenguaje parecido de ambas mujeres, almas gemelas entregadas a Dios.

Otro hermano del alma es, sin lugar a duda, San Francisco de Asís, su santo favorito. Esa pasión por él la lleva a ingresar en la Orden Terciaria, y con el cordón franciscano está enterrada.  En San Francisco encuentra la humildad del que sabe conversar con las flores y los animales, despreciando las vanidades humanas.  Empieza a escribir los "Motivos de San Francisco", en 1923, en México y los termina en Europa, en 1926.  Pero no llega a dedicarle un "librito", como lo deseaba, para su centenario que se lleva a cabo en 1927.  En sus artículos alaba el cuerpo del santo, sus manos, sus cabellos, su cara, sus ojos, sus labios, su voz, y hasta el cordón que le ciñe la cintura: "¿Cómo será el cuerpo de San Francisco? Dicen que de fino parecía que pudiera dispersarlo el viento.  Echaba poca sombra;... apenas echaba sombra el Pobrecillo" 4.  Años más tarde, en un poema dedicado a su propia madre, la poetisa se expresa en términos casi idénticos: "Mi madre era pequeñita / como la menta o la hierba; / apenas echaba sombra / sobre las cosas, apenas..."5. Del cordón de San Francisco escribe: "El cordón de tu sayal, Francisco, es el brazo del Señor que va de tu costado a su costado. ...Poco a poco yo me voy haciendo un cintillo semejante en torno mío.  Eres tú la ceñidura que va cuajando con lentitud.  Todavía no es perfecta.  Ayúdame a cerrarla con tu mano hábil en ataduras"6.

Las mejores páginas de la escritora chilena son las que encuentran en lo divino un motivo de inspiración y que dan a lo espiritual una forma física, el alma cobra cuerpo, se vuelve tangible, ve en la Virgen María la sonrisa de su madre; pero también son las páginas que se refieren a lo humano, a lo común y corriente y que ella logra sublimar.  Tanto "La Oración del estudiante a la Gracia" como "La Oración de la Maestra" reflejan esa convivencia diaria con Dios sin Quien no sabría vivir: "Yo te invoco, Señor, Dueño de la Gracia, al empezar mi trabajo.  Entre Ella en mi aposento cerrado, y ponga sus manos sobre mí” 7.

Leer esos textos tan íntimamente suyos es como llegar a conocer a Gabriela.  Otros que de igual manera señalan sus convicciones y sus rasgos más entrañables, y que yo personalmente encuentro hermosísimos, son "Silueta de Sor Juana Inés de la Cruz" y "La Estatua de la Libertad".  En el primero, cuenta como llega a querer a Sor Juana cuando ésta se desprende de sus libros y de sus estudios para dedicarse al cuidado de sus hermanas enfermas: "...admirable la monja docta, pero grande por sobre todas, la monja que, liberada de la vanidad intelectual, olvida fama y letrillas, y sobre la cara de los pestosos, recoge el soplo de la muerte.  Y muere vuelta a su Cristo como a la suma belleza y a la apaciguadora Verdad 8

En el segundo, confiesa que quisiera despojarse de todo adorno moderno en un afán de sencillez y andar envuelta en una túnica como si viviera en la época de Cristo.  Mira con envidia a la Estatua de la Libertad porque lleva puesto un largo manto cargado de pliegues.  A Gabriela siempre le gustó el uso de vestidos largos y de una capa amplia.

Durante aquella etapa periodística como corresponsal de El Mercurio de Santiago, escribe también para otras publicaciones de magnitud internacional: Repertorio Americano, San José, Costa Rica; El Diario Ilustrado, Santiago; Revue de l'Amérique Latine, París; y Nueva Democracia, Nueva York.  Además colabora en El Boletín de la Unión Panamericana, Washington (1924); Atenea, Santiago y El Mercurio, Antofagasta (1925); Universal, México (1926); El Tiempo, Bogotá (1928); ABC, Madrid, Universal, Caracas y La Nación, Buenos Aires (1960), a partir de las fechas indicadas.

En la tercera etapa, Gabriela sigue colaborando con los periódicos y revistas ya mencionados en este breve recorrido de su prosa.  Pero también empieza a escribir para Anales de la Universidad de Chile, Santiago (1934); El Sol, Madrid (1935); Sur, Buenos Aires (1936); Revista Hispánica Moderna, Nueva York (1937); Revista Bimestre Cubana, La Habana y La Voz, Madrid (1938); Estudios, Santiago (1940); Boletín del Instituto Nacional, Santiago (1 942); Revista de América, publicación de El Tiempo, Bogotá (1 945); La Nación, Santiago y La Prensa, Buenos Aires, (1946).

En respuesta a una petición firmada por escritores como Unamuno, Ferrero, Duhamel y Maeterlinck, el Presidente de la República de Chile Arturo Alessandri Palma crea en 1935 una ley especial por la cual nombra a Gabriela Mistral cónsul vitalicio.  Ese gesto, que le proporciona una seguridad económica tan necesitada y merecida, pone fin a los momentos de estrechez que había tenido que soportar.  Durante una larga temporada, los artículos que escribía y las conferencias que dictaba fueron su única manera de ganarse la vida.

Desde Italia, España, Portugal, Brasil y los Estados Unidos donde reside y desempeña su cargo de cónsul, Gabriela siente personalmente las tragedias que destrozan a la humanidad: la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial y también vive su propia tragedia en la muerte violenta a los diecisiete años de su único sobrino Juan Miguel, en 1943.  Se preocupa con ternura por la condición en que se encuentran los niños huérfanos como resultado de la Guerra Civil y les entrega ayuda económica por medio de la publicación de su libro Tala.  Gracias a la generosidad de Victoria Ocampo, la propietaria de la Editorial Sur y amiga entrañable de todos los escritores, ese amparo financiero que les brinda se hace posible.  Con esas palabras, parecidas a las de una madre a sus hijos, dice: "Tomen ellos el pobre libro de su Gabriela, que es una mestiza de vasco, y se lave Talca de su miseria esencial por este ademán de servir, de ser únicamente el criado de mi amor hacia la sangre inocente de España, que va y viene por la Penínsu­la y por Europa entera "9

La escritora se dedica a la poesía pero sigue mandando de cualquier lugar donde esté informes sobre reformas pedagógicas y agrarias; apoya las causas de los oprimidos -entre ellas, la de los judíos- y llega a ser una defensora incondicional de la paz; recomienda libros que acaba de leer; y alaba la lengua castellana y a los que saben hacer alarde de ella.  Pero además desarrolla un nuevo género, tanto en poesía como en prosa, al que llama recado.  Se adueña de aquella antigua y popular forma de expresión oral y le da un nuevo vigor al estilizarla en un mensaje escrito.  El recado parece desprenderse del mundo mágico de sus conversaciones y gozar de la misma chispa luminosa.

A Gabriela lo que primero le fascinaba en una persona era la calidad de la voz y el don de la palabra, el saber contar cuentos y nombrar las cosas.  De su propia madre había aprendido a mentar los nombres de cada flor y cada planta, cuando de pequeña la llevaba de la mano a conocer su valle.  Y durante toda la vida solía preguntar a los que venían a visitarla por el nombre de una planta o de algún animal que se le había borrado por un momento de la mente y que le hacía falta para animar su prosa o su poesía.

Sin embargo nunca se dio cuenta de ese don de la palabra que ejercía sobre los demás y del círculo mágico que se ceñía a su alrededor.  Pero sí sabía valorar esas cualidades en los demás.  Así exalta, entre las voces que más admiraba, la de José Martí y añora el no haber podido disfrutar de ella nunca: "Yo llegué tarde a su fiesta y una de las pérdidas de este mundo será siempre la de no haber escuchado a Martí.  Amigos suyos me han hablado de su voz, pero en esto cualquier información se queda manca.  Debe haber tenido gracia de voz, si creemos a los yoghis que las vísceras mansas hacen dulce la voz" 10.

Entre los muchos recados que escribe, resaltan aquellos en que se detiene ante la belleza del mundo americano, como por ejemplo: "Recado a Monte Grande", "Recado sobre la alameda chilena", "Recado sobre la chinchilla andina", "Recado sobre el copihue chileno", "Recado sobre la Cordillera", "Recado sobre las islas", "Recado sobre Michoacán", "Recado sobre un mito americano: El 'Caleuche' de Chile" y "Recado sobre Quetzalcóatl".

En una prosa, tan personal como su poesía, evoca la fuerza que a veces ejerce el mar o la montaña sobre ella, como si estuviera hablando del amor que un hijo siente por un padre o una madre y que fluctúa según los sentimientos de cada momento.  Dice en "Marineros chilenos": "Los contadores de pueblos suelen darnos a la Centaura de piedra como nuestra pedagoga única.  Yo soy de los que creen que es el Gran Tritón quién más puede y obra sobre nosotros..."' 11. Pero en otra parte, escribe: "Las bellezas de la montaña resultan muchísimo más variadas que las del mar.  Corre por el planeta el lugar común de la ‘monotonía de la montaña' y no hay tal: ella cuenta, como la iglesia sus fiestas jerárquicas, medianas, grandes y menudas solemnidades, algunas realmente sobrenaturales"12. A veces el mar es el que sale ganando, a veces es la montaña, con cada una de sus piedras, pero también puede ser el valle, con sus flores y árboles o la llanura con su trigo, al que califica de "cereal Santo".  En todo instante personifica a la naturaleza, suaviza sus facciones y le da una presencia divina.

Cuando en 1945 recibe el primer Premio Nobel de Literatura de su continente, lo acepta en nombre de Hispanoamérica; cuando el Papa Pío XII le concede una audiencia, le ruega que rece por los indios de América; y cuando se le otorga en Chile el Premio Nacional de Literatura en 1951, pide que el importe de aquel galardón sea repartido entre los niños de su Valle.

La poetisa / periodista / diplomática es ante todo una maestra rural que cuida del porvenir de su pueblo como si fuera la madre de veintiún hijos.  Se empeña en que cada uno lea lo mejor de América y de España, sin olvidarse de los clásicos y de los grandes escritores europeos y norteamericanos, y que aprenda a respetar el idioma como si se tratara de un amigo.  Quiere que la juventud conozca el hechizo de la lectura y, en un mensaje leído en la inauguración de una biblioteca veracruzana en 1950, compara esa dicha a "un vivero de plantas frutales", "un lindo coro de voces" y "un pequeño campo de guerrillas".  Dice: "Las bibliotecas que yo más quiero son las provinciales, porque fui niña de aldea y en ellas me viví juntas a la hambruna y la avidez de libros" . 13

A partir de 1953, Gabriela Mistral representa a Chile en el séptimo y octavo períodos de sesiones de la Comisión de la Condición jurídica y Social de la Mujer de las Naciones Unidas.  Uno de sus últimos discursos fue el que se leyó el 10 de diciembre de 1955 con motivo del séptimo aniversario de la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.  Así se expresa ella: "...En ninguna página sagrada hay algo que se parezca al privilegio y aún menos a la discriminación: dos cosas que rebajan y ofenden al hijo del hombre" 14 . Entre sus amistades contaba con la del entonces Secretario General de las Naciones Unidas, Dag Hammarskjöld, otro gran defensor de la paz.

En los últimos años de su vida, Gabriela escribe pocas páginas en prosa.  Se entretiene elaborando un largo poema narrativo, su Poema de Chile, en el que canta en un diálogo íntimo la geografía de su tierra.  Pero también se recrea escribiendo cartas y encuentra solaz en ese modo de comunicación.  Su prosa epistolar es uno de los testimonios más auténticos de su personalidad y tal vez el que más se acerca al mundo mágico de sus conversaciones.  Abarca las tres etapas de su producción literaria, desde su primera carta a Rubén Darío en 1912, firmada Lucila Godoy, en la que insiste en la autenticidad de su obra ("a saber, un cuento original, mui mío, i unos versos, propios en absoluto") 15 , hasta tal vez la última que firmó poco antes de su muerte. Recuerdo que una tarde, cuando la visitaba en el Hempstead General Hospital, presencié una conversación entre Gabriela y Germán Arciniegas, el escritor colombiano, amigo suyo y mío, en que él le pedía que pusiera su firma a un manifiesto en defensa de la revolución húngara.  Y ella inmediatamente asintió porque quería que con su nombre se hiciera más fuerte la lucha por la paz.

La correspondencia que lleva a lo largo de la vida es abundante y variada.  Consiste en cartas dirigidas a amigos, y publicadas por ellos o por estudiosos de su obra; cartas a colegas durante sus años como educadora y diplomática; y unas cartas abiertas escritas especialmente para la publicación en periódicos y revistas.  Muchas de ellas forman un borrador donde se traza su obra, un lienzo donde teje poco a poco trozos de prosa poética, críticas literarias, entrevistas e informes; piedra de la cual brota aspereza y ternura, humor y lecciones.

De toda su prosa epistolar se destaca un gran sentido de humildad y una sensibilidad religiosa y maternal en su visión poética del mundo.  Así escribe Gabriela en 1929 a Benjamín Carrión: "Muchos juicios he escrito y algunos me los han celebrado, pero yo sé bien que aquello no era crítica ni cosa parecida, sino pura sensación, una sensación casi física que me da a mí la lectura; eso, y no una arquitectura intelectual de la obra leída.  Yo tengo poca mente; tengo sentidos e imaginación, que sobran al crítico" 16. También escribe en una carta abierta a Norberto Pinilla, en 1941, en que hace referencias a su libro sobre ella: "Permítame servirle de alguna cosa en asuntos que no sean mi propia persona, que usted ha abultado, seguramente por la mala cosa que se llama nacionalismo" 17. Y en una carta a Augusto Arias, en 1937, acerca de su libro sobre Espejo, le da el siguiente consejo con toda confianza y cariño: "Yo le miro por encima de mi cabeza, en cuanto ha bien vivido y ha bien trabajado y bien arribado. ...Me temo una cosa: el que Ud. se nos vaya hacia la erudición.  Qué así no sea: se nos empalaría o volvería inhumano....... 18. Otra recomendación que le hace a Teresa María Llona y, que en muchas oportunidades me repite a mí, es el enfocar el estudio de los clásicos: "Yo quiero que leas muchos clásicos y que estos a tí como a mí te amenguen de cuajo el romanticismo. ¿Oyes?  Comienza por Sófocles.  Sigue con Esquilo.  Hay pasión tremenda en ellos, pero dentro de la brasa un eterno sosiego.  Yo necesito saberte anclada o clavada en las esencias del mundo y de la vida.  Las esencia, -las resinas- arden y están quietas.  Así hay que rezar, que ver al prójimo, escribir y vivir. ..."19

Ese tono íntimo conversacional que destaca en su correspondencia nos hace partícipes de su vida; es como si Gabriela estuviera charlando con nosotros de viva voz, contándonos con quién ha estado hablando, qué libro acaba de leer, y qué poema o artículo la está cautivando.  Aquellas cartas escritas a mano, con una letra generosa, la mayoría sin fecha, son como diálogos interrumpidos que había estado sosteniendo con amigos o, monólogos consigo misma, y que sigue de una manera espontánea con la persona con quien se cartea.

Vendría al caso, como colofón a este breve estudio, volver a repetir que la prosa y la poesía que cultivó Gabriela Mistral son dos formas paralelas de su arte.  Al releer su obra tanto en prosa como en verso me doy cuenta de que son ramas de un mismo árbol, dos manos extendidas hacia el mismo ideal y que me llaman para que evoque su recuerdo.  Reflejan con la misma intensidad la personalidad noble y tierna y a la vez brusca y sincera de aquella gran mujer chilena que sin ser madre supo ser la de su continente.  Una voz tallada en la piedra de la Cordillera, bañada de su luz andina y purificada en las aguas de las mares y de los ríos.

Víctor Andrés Belaúnde, el antiguo colega de Gabriela Mistral en la Sociedad de las Naciones y luego Presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, honró su memoria interrumpiendo la sesión de la Asamblea, con las siguientes palabras: "Tan bella fue su prosa como su forma poética.  Quizás pudo decirse de ella lo que se afirmó de Valéry: que si su poesía era de oro, su prosa fue de diamante.  Sentimiento del misterio, amor cristiano, actitud maternal de la mujer, culto de las formas puras y castizas del idioma, amor de una América solidaria, unida a sus raíces hispanas y latinas.

En Revista de Literatura Chilena, Nº 36, noviembre 1990. Departamento de Literatura, Universidad de Chile.

 

Notas

1. Palma Guillén, "La varía poesía de Gabriela Mistral", El Nacional (México), 25 diciembre, 1949, p. 2.

2. Gabriela Mistral, Lecturas para mujeres.  México: Secretaría de Educación, 1923, p. 11.

3. Marie-Lise Gazarian-Gautier, "El encuentro de Gabriela Mistral con su Santa Teresa", en Manuel Criado de Val, Santa Teresa y la literatura mística hispánica.  Madrid: Edi-6, S.A., 1984, p. 727.

4. Gabriela Mistral, "Motivos de San Francisco", en Páginas en prosa.  Buenos Aires: Editorial Kapelusz, 1962, p. 29.

5. Gabriela Mistral, "Madre mía", Lagar.  Santiago de Chile: Editorial del Pacífico, 1954, P. 119.

6. Gabriela Mistral, "Motivos de San Francisco", en Páginas en prosa. pp. 48-49.

7. Gabriela Mistral, "La Oración del estudiante a la Gracia", Repertorio Americano (San José de Costa Rica),VIII, N" 9, mayo de 1924, p. 129.

8. Gabriela Mistral, "Silueta de Sor Juana Inés de la Cruz", El Mercurio (Santiago de Chile), 16 de septiembre de 1923.

9.  Gabriela Mistral, "Razón de este libro", Tala.  Editorial Sur, 1938.

10. Gabriela Mistral, "Los 'Versos Sencillos' de José Martí”, Revista Bimestre Cubana (La Habana), LIX, marzo-junio 1938.

11. Gabriela Mistral, "Marineros chilenos", El Nacional (México), 20 de septiembre de 1950.

12.  Gabriela Mistral,"Recado sobre la Cordillera", Repertorio Americano (San José, Costa Rica), XXXVII, 14 de septiembre de 1940, p. 290.

13. Gabriela Mistral, "Inauguración de una biblioteca veracruzana", Repertorio Americano (San José, Costa Rica), XLVI, 10 de mayo de 1950.

14. Mensaje de Gabriera Mistral en ocasión del aniversario de la adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos por la Asamblea General de las Naciones Unidas, 10 de diciembre de 1955.

15. Carta de Gabriela Mistral a Rubén Darío, en Antonio Oliver Belmás, Este otro Rubén Darío.  Barcelona: Editorial Aedos, 1960, p. 122.

16. Carta de Gabriela Mistral a Benjamín Carrión, Santa Gabriela Mistral.  Quito: Editorial Casa de la Cultura, 1956, p. 144.

17. Carta abierta de Gabriela Mistral a Norberto Pinilla sobre la “Biografía de Gabriela Mistral”, Repertorio Americano (San José, Costa Rica), XXXVIII, 4 de enero de 1941, p. 8.

18. Gabriela Mistral, “Más sobre el ‘Espejo de Augusto Arias” Repertorio Americano (San José, Costa Rica), 31 de julio de 1937, p. 58.

19. Carta de Gabriela Mistral a Teresa María Liona, Nusta, Revista Femenina Peruana (Lima), Nº 7, enero de 1958, p. 28.

20. Asamblea ONU interrumpe sesión para honrar la memoria de Gabriela Mistral, el 10 de enero de 1957.  Documentos oficiales de la Asamblea General, XI período de sesiones plenarias, sesión 635.

Ya se viene la XII Feria Provincial del Libro en Río Gallegos

Ya se viene la XII Feria Provincial del Libro en Río Gallegos

bibliosantacruz@infovia.com.ar

 Desde el 26 de Mayo hasta el 4 de Junio inclusive, se realizará en Río Gallegos, Provincia de Santa Cruz, Argentina la 12º  Feria del Libro Provincial de Libro.  

Este acontecimiento cultural que se inicio en el año l995 ha tenido a lo largo de estos años un crecimiento y aceptación especial.

El trabajo que en este sentido ha realizado la Biblioteca Pública ha tenido como objetivo fundamental dar a conocer la tarea de escritores de la región muchos de ellos anónimos que han podido merced a este acontecimiento hacer conocer su obra. 

Otro aspecto que hemos priorizado estuvo ligado a la participación activa de las editoriales radicadas en la zona y otras procedentes de Capital Federal y Bahía Blanca. 

La participación de las editoriales en la feria ha constituído todo un logro en cuanto a oferta de nueva bibliografías, como ser novelas, entretenimientos, etc., que ha motivado a la población y ha despertado el interés por el conocimiento y la lectura. 

Pero un tercer aspecto, que merece destacarse, ya que no sólo es venta y exposición de material bibliográfico, es el cultural - educativo y el artístico, ya que durante todos los días la biblioteca ha presentado paralelamente a la exposición, conferencias, talleres literarios, espectáculos artísticos de variada índole: teatro, danza, ballet, música y canto, han dado a esta actividad un marco digno.  

Se ha logrado en estos años consolidar un aspecto cultural que da identidad a partir de lo literario a toda la Provincia de Santa Cruz.  

Este año por primera vez estará presenta un Stand que representará  a Chile, es así como desde  Coordinadora Regional de bibliotecas Publicas de la Región de Magallanes y Antártida Chilena, cuya directora es la Señora Teresa Sagardia, estarán representando a nuestro país en este acontecimiento que durará más o menos unos diez días. 

La Colectividad chilena, residente en esta ciudad, se siente reconfortada al sentirse representada, especialmente los que integramos la naciente Biblioteca Popular Pablo Neruda quienes hemos sido los gestores de este logro.  

Atte. Arístides

Feria del Libro de Río Gallegos. Estará Presente Chile

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 Desde el 26 de Mayo hasta el 4 de Junio inclusive, se realizará en Río Gallegos, Provincia de Santa Cruz, Argentina la 12º  Feria del Libro Provincial de Libro.  

Este acontecimiento cultural que se inicio en el año l995 ha tenido a lo largo de estos años un crecimiento y aceptación especial.

El trabajo que en este sentido ha realizado la Biblioteca Pública ha tenido como objetivo fundamental dar a conocer la tarea de escritores de la región muchos de ellos anónimos que han podido merced a este acontecimiento hacer conocer su obra. 

Otro aspecto que hemos priorizado estuvo ligado a la participación activa de las editoriales radicadas en la zona y otras procedentes de Capital Federal y Bahía Blanca. 

La participación de las editoriales en la feria ha constituído todo un logro en cuanto a oferta de nueva bibliografías, como ser novelas, entretenimientos, etc., que ha motivado a la población y ha despertado el interés por el conocimiento y la lectura. 

Pero un tercer aspecto, que merece destacarse, ya que no sólo es venta y exposición de material bibliográfico, es el cultural - educativo y el artístico, ya que durante todos los días la biblioteca ha presentado paralelamente a la exposición, conferencias, talleres literarios, espectáculos artísticos de variada índole: teatro, danza, ballet, música y canto, han dado a esta actividad un marco digno.  

Se ha logrado en estos años consolidar un aspecto cultural que da identidad a partir de lo literario a toda la Provincia de Santa Cruz.  

Este año por primera vez estará presenta un Stam que representará  a Chile, es así como desde  Coordinadora Regional de bibliotecas Publicas de la Región de Magallanes y Antártida Chilena, cuya directora es la Señora Teresa Sagardia, estarán representando a nuestro país en este acontecimiento que durará más o menos unos diez días. 

La Colectividad chilena, residente en esta ciudad, se siente reconfortada al sentirse representada, especialmente los que integramos la naciente Biblioteca Popular Pablo Neruda quienes hemos sido los gestores de este logro.  

Atte. Arístides

Feris del Libro de Río Gallegos. Estará Presente Chile

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Este acontecimiento cultural que se inicio en el año l995 ha tenido a lo largo de estos años un crecimiento y aceptación especial.
El trabajo que en este sentido ha realizado la Biblioteca Pública ha tenido como objetivo fundamental dar a conocer la tarea de escritores de la región muchos de ellos anónimos que han podido merced a este acontecimiento hacer conocer su obra.
Otro aspecto que hemos priorizado estuvo ligado a la participación activa de las editoriales radicadas en la zona y otras procedentes de Capital Federal y Bahía Blanca.
La participación de las editoriales en la feria ha constituído todo un logro en cuanto a oferta de nueva bibliografías, como ser novelas, entretenimientos, etc., que ha motivado a la población y ha despertado el interés por el conocimiento y la lectura.
Pero un tercer aspecto, que merece destacarse, ya que no sólo es venta y exposición de material bibliográfico, es el cultural - educativo y el artístico, ya que durante todos los días la biblioteca ha presentado paralelamente a la exposición, conferencias, talleres literarios, espectáculos artísticos de variada índole: teatro, danza, ballet, música y canto, han dado a esta actividad un marco digno.
Se ha logrado en estos años consolidar un aspecto cultural que da identidad a partir de lo literario a toda la Provincia de Santa Cruz.
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El trabajo que en este sentido ha realizado la Biblioteca Pública ha tenido como objetivo fundamental dar a conocer la tarea de escritores de la región muchos de ellos anónimos que han podido merced a este acontecimiento hacer conocer su obra.
Otro aspecto que hemos priorizado estuvo ligado a la participación activa de las editoriales radicadas en la zona y otras procedentes de Capital Federal y Bahía Blanca.
La participación de las editoriales en la feria ha constituído todo un logro en cuanto a oferta de nueva bibliografías, como ser novelas, entretenimientos, etc., que ha motivado a la población y ha despertado el interés por el conocimiento y la lectura.
Pero un tercer aspecto, que merece destacarse, ya que no sólo es venta y exposición de material bibliográfico, es el cultural - educativo y el artístico, ya que durante todos los días la biblioteca ha presentado paralelamente a la exposición, conferencias, talleres literarios, espectáculos artísticos de variada índole: teatro, danza, ballet, música y canto, han dado a esta actividad un marco digno.
Se ha logrado en estos años consolidar un aspecto cultural que da identidad a partir de lo literario a toda la Provincia de Santa Cruz.
Este año por primera vez estará presenta un Stam que representará  a Chile, es así como desde  Coordinadora Regional de bibliotecas Publicas de la Región de Magallanes y Antártida Chilena, cuya directora es la Señora Teresa Sagardia, estarán representando a nuestro país en este acontecimiento que durará más o menos unos diez días.
La Colectividad chilena, residente en esta ciudad, se siente reconfortada al sentirse representada, especialmente los que integramos la naciente Biblioteca Popular Pablo Neruda quienes hemos sido los gestores de este logro.
Atte. Arístides

El extraterrestre de La Moneda

El extraterrestre de La Moneda

¿No estamos solos?
 

Seis dedos y “moto propia” para surcar los cielos caracterizan al más extraño personaje llegado al palacio presidencial y sus alrededores junto al cambio de mando de Lagos a Bachelet. El Presidente mexicano, Vicente Fox, estuvo presente en la instalación del individuo en su actual puesto. Estudian casos similares.


Por Camilo Taufic  - www.lanacion.cl


Entre las 200 piezas de arte precolombino mexicano que se exhiben en el Centro Cultural Palacio de la Moneda hasta el 23 de julio, hay una escultura que deja perplejo al visitante. No es la más grande, junto a algunas de dimensiones colosales, ni la más vieja. Tiene aproximadamente ocho siglos, frente a algunas que cargan una antigüedad de tres mil años. Pero es la más rara.
 

Luce seis dedos en cada una de sus manos y pies, como los supuestos marcianos que perecieron al estrellarse a bordo de un ovni en Roswell (Arizona) en julio de 1947. Y está sentada sobre el domo de un cohete de corta dimensión, bien asentadas sus plantas en estribos espaciales (lo que no se descubre a primera vista), mientras sus ojos, grandes y ligeramente oblicuos, hacen pensar inmediatamente en el rostro más repetido de extraterrestres dibujados por la ciencia-ficción.
 

Ninguna de estas observaciones, desde luego, están registradas en el catálogo oficial de la muestra, que sin embargo se autotitula “México, del cuerpo al cosmos”, seguramente por distintas razones de las que inspiran esta crónica.
 

SEIS DEDOS, ¿Y QUÉ?
 

Rafael Sanzio, en pleno Renacimiento, pintó seis dedos en la mano derecha del Papa Sixto IV, en 1516, dentro del cuadro “La Madonna de San Sixto”, y ya había agregado un dedo más al pie izquierdo de San José, en 1504, en otra de sus obras, “Los desposorios de la Virgen”. No lo hacía por mero capricho, o por alguna razón oculta –dicen–, sino porque la tradición asociaba esa anomalía “con la capacidad para manejar un sexto sentido y de tener sueños proféticos”.
 

Distinto es el caso de esta escultura mexicana, aunque no es necesario ser extraterrestre para tener seis dedos, desde luego. En España, en el territorio castellano de Somosierra, abundan hasta hoy los individuos con seis dedos en las manos y seis en los pies, y hay un castizo apellido, que se escribe todo junto –Seisdedos–, que llevan muchísimas familias de origen hispano, incluso algunas establecidas en Chile.
 

Lo que hace sorprendente a la figura en cerámica de la cultura pretarasca de Michoacán que se exhibe junto a La Moneda, cuya data se remonta al período entre los años 900 y 1500 después de Cristo, no sólo son sus 24 uñas, sino lo que podría ser parte de una nave espacial de uso individual, como la que propulsó al atleta volador norteamericano en la inauguración de la Olimpíada de Los Ángeles, en 1984. Esa escena la vieron 1.500 millones de televidentes de todo el mundo.
 

Respecto a los seis dedos de los tripulantes de la nave voladora “proveniente del cosmos”, que habrían muerto al impactar contra nuestro planeta, en el llamado “incidente Roswell” (desierto de Arizona, verano boreal de 1947), las dudas y la polémica comenzaron desde el momento mismo en que se registró el hecho. No sólo se discute si éste ocurrió realmente, sino que la pugna más encendida se da en torno a una supuesta autopsia que se habría practicado a los cadáveres de los ET, en un improvisado quirófano de la base militar estadounidense más cercana. El dedo “extra” es parte del debate.
 

FILM DE LA DISCORDIA
 

La controversia revivió en 1995, cuando la BBC de Londres descubrió en los archivos de un viejo camarógrafo militar norteamericano, una película que registra la necropsia practicada entonces en las cercanías de Roswell por dos cirujanos, sobre el cuerpo de un ser de 1,40 de estatura, con rasgos de humanoide, calvo, sin sexo y sin nariz (sólo dos agujeros para respirar), un cuello con dos estructuras esféricas a cada lado, y por supuesto... seis dedos.
 

La cinta original se proyectó por la BBC (que no cree en brujos), únicamente para Inglaterra, el 1 de agosto de 1995. Y sólo después que la hubiera revisado un médico especialista, el doctor C.M. Milroy, jefe del Departamento de Patología Forense de la Universidad de Sheffield, dos meses antes, el 2 de junio de 1995.
 

Aparte del público británico, nadie volvió a ver completo el film. Los servicios secretos de una gran potencia occidental, que sistemáticamente bloquean cualquier prueba medianamente aceptable sobre la existencia de seres inteligentes en otros planetas, inmediatamente fabricaron miles de “copias truchas”, denunció el diario “Crónica” de Buenos Aires. Esta versión tergiversada fue distribuida mundialmente por una empresa española, y se vendió al público -en video– en Argentina y muchos otros países. En Chile se la incluyó en la programación de un canal de televisión abierta, varios años después, presentada como “auténtica” y “exclusiva”.
 

Ambas versiones trucadas fueron vistas por el autor de esta nota. Era claro el propósito de crear confusión, entre otras cosas, respecto al tema de los seis dedos. En la grabación, que debía corresponder a las técnicas de la primera mitad del siglo pasado, de pronto aparecía junto al quirófano un tipo de teléfono recién fabricado en los años ’80, y el cuerpo del supuesto ET había sido reemplazado, en la mayoría de las escenas, por el de una mujer inglesa muerta del mal de Turner (calva, enana, hinchada y lampiña), del que la sangre fluía a manantiales al menor toque del bisturí.
 

En escenas sucesivas, se veían seis dedos en los pies, cinco en las manos, y luego, cinco en la extremidad inferior, y seis arriba, compaginado todo en el mayor desorden y muy mala iluminación, mezclando aparentemente tomas de las dos diferentes autopsias, para provocar la incertidumbre y el rechazo de los espectadores frente a una evidencia preocupante.
 

¿MOTO ESPACIAL?
 

Más allá de las manos y los pies, el testimonio escultórico de los indios tarascas de la costa mexicana del Pacífico, que actualmente se exhibe junto a La Moneda, plantea serios interrogantes sobre la forma de desplazamiento de los probables “ET” cuando llegan –si es que llegan– a las proximidades de nuestros hogares.
 

La figura que genera la duda representa a un reyezuelo aborigen (¿de qué planeta?) sentado en lo que aparenta ser su trono, y puesto dentro de una urna de cristal por los organizadores de la exhibición. Si uno examina la figura en cerámica –de menos de un metro de altura– por detrás, verá que su asiento no es un trono, sino un cilindro similar a los balones de gas de cinco kilos, del que salen dos barras, en cuyos extremos el real personaje apoya sus pies de seis dedos, como quien monta una moto de agua... Moto obviamente “espacial” en este caso. Es decir, un vehículo individual autopropulsado (un “personal”), que incluso figura entre los proyectos de la NASA. Ideal para volar distancias cortas en el cosmos, a partir de una nave madre.
 

Lo inquietante es que en el México contemporáneo, e incluso en Chile, concretamente en Maipú, 1998, se han dado repetidos avistamientos de ovnis volando a baja altura, de los que descienden –como ángeles– unas azuladas criaturas de apariencia humana, que vuelan raudamente en sus mini-mini-jets, a veces sin dejar estela, y otras lanzando fuego hacia atrás como el mismísimo demonio.
 

Los cosmonautas solitarios de México fueron filmados por el cineasta alemán y ufólogo creyente Michael Haseman, luego de que sobre la capital azteca se registrara la presencia de verdaderas bandadas de objetos voladores no identificados, durante un eclipse de sol en 1991, y en medio de la visita del Papa Juan Pablo II, en 1999. La socióloga de la Universidad Nacional Autónoma de México Ana Luisa Cid dirige un equipo interdisciplinario que examina las numerosas fotografías captadas entonces de los seres voladores en “moto propia” que descendieron de las naves, y parte de los materiales de su investigación pueden verse en Internet, en el sitio www.terra.com/ovnis.
 

Paracaidistas de Maipú
 

Es curioso que en Chile pocos recuerden un fenómeno semejante. Se dio en el verano de 1998, en dos ocasiones: 28 de enero y 14 de febrero, cuando se vio en el cielo, volando en correcta formación y de pie en el aire, pero desplazándose en forma horizontal, siete figuras de humanoides, que no colgaban de ningún paracaídas o parapente. Llamados entre los creyentes internacionales del fenómeno ovni, “Los siete paracaidistas de Maipú” (pese a que no lo eran, según los testigos), hay incluso videos de su celestial paso por Chile.
 

Para acrecentar el misterio, los ufólogos aseguran que los seres voladores autopropulsados –como el mexicano– existen desde los tiempos de la Biblia. En el Antiguo Testamento, el profeta Ezequiel describió en las Escrituras (Ez. capítulo 10:9, 10:10 y 10:11) a “seres alados, ángeles o querubines” que se mantenían en el aire en forma independiente, junto a “un extraño artefacto”, también suspendido entre las nubes. Narra textualmente: “Junto a los seres alados vi cuatro ruedas que brillaban, y semejaban ser en ese momento una rueda dentro de otra rueda...”.
 

Podría entenderse que aquello no era otra cosa que un disco volador, y los ángeles o querubines, exploradores espaciales en su “moto” autopropulsada, tal vez similar a la que utilizaba el misterioso personaje de la estatua que se exhibe ahorita en el Centro Cultural Palacio de la Moneda. LND

La destrucción del altiplano

La destrucción del altiplano

Opinión – Chile

www.argenpres.info
Por: Arnaldo Pérez Guerra (LIBERACION) (Fecha publicación:24/04/2006)
 

Los aymaras habitan desde las orillas del lago Titicaca y la cordillera de los Andes, hasta el noreste argentino, en territorios que fueron fragmentados y repartidos tras la independencia de España.
 

En Chile, sobreviven en el altiplano y la franja precordillerana de las regiones de Tarapacá y
Los aymara basan su economía en la explotación agrícola, los oasis y vertientes a lo largo de Azapa, Lluta, Camarones, Camiña, Tarapacá,

Pica y Quillagua.
 
Atacama. Sus rituales sagrados se desarrollan al ritmo de las estaciones, coexistiendo ’sincréticamente tradiciones prehispánicas y cristianas. Basan su economía en la explotación agrícola de subsistencia en los oasis y vertientes a lo largo de Azapa, Lluta, Camarones, Camiña, Tarapacá, Pica y Quillagua, donde producen choclos, ajos, orégano, tomates y ají, principalmente. Quienes viven en el altiplano crían auquénidos, mientras los habitantes de la precordillera se dedican al cultivo de quinoa, verduras, frutas y semillas, gracias al uso de terrazas. Son pastores y agricultores trashumantes, y en su cosmovisión la naturaleza y la pachamama -la madre tierra-, es sagrada. Evo Morales Aima, actual presidente de Bolivia, es un aymara, y bien sabe que las fronteras no tienen ninguna importancia: ’Debemos explotar juntos nuestros recursos naturales, para resolver juntos nuestros problemas sociales y económicos’, dijo en el Estadio Nacional.

Finalizada la guerra del Pacífico -más propiamente guerra del Salitre y el Guano-, se inició en Tarapacá y Atacama la forzada ’chilenización’. La guerra entre Chile, Perú y Bolivia, ocurrió en territorio aymara: ’A comienzos del siglo XX se impuso forzadamente la cultura chilena, reprimiendo la nuestra. Muchas familias se vieron obligadas a abandonaran sus tierras, que comenzaron a ser escrituradas por el fisco, no obstante seguíamos ocupándolas. La violenta ’chilenización’ hizo que nuestra cultura se practicara clandestinamente. Se prohibió, incluso, el uso de nuestra lengua, iniciado 1920’, señala Alfredo Chipana, integrante de la Comisión Jurídica Indígena Urbana de Iquique.

Muchos perdieron su identidad. La dictadura de Pinochet inició una segunda ’chilenización’, erigiendo regimientos y concentrando a la población escolar rural en las llamadas ’escuelas de frontera’: ’Se rompió el lazo que teníamos con el Alto Perú, y nuestra economía que se basaba en el intercambio de productos entre los distintos pisos ecológicos como la puna y la costa se desestructuró completamente.

Familias quedaron separadas por fronteras. Además, grandes trechos de territorio donde habita el aymara, fueron minados’, agrega.
Unos 90 mil aymaras viven en Chile, aunque el Censo de 2002 sólo contabilizó 48.501 que representan un 7 por ciento de la población del país. Más de un 80 por ciento ha migrado a ciudades, incrementándose los procesos de aculturación, debilitamiento de los lazos de parentesco y degradación del ecosistema altiplánico. Las causas del abandono de los pueblos y caseríos son la sequía, el conflicto con las mineras, problemas educacionales, la presión social, la falta de trabajo. Pero siguen resistiéndose a perder su forma de vida y el sueño de constituir una gran nación andina. Muchos ven con asombro y alegría como en Bolivia un aymara asumió la presidencia. Hay muchas esperanzas que sus problemas se resolverán, y eso puede empujar mejores tiempos para los aymara que ’por accidente’ viven en Chile.

Antonio Mamani, secretario ejecutivo de la Asociación de Municipios Rurales de Tarapacá, oriundo de Cancosa, señala que es urgente defender los derechos de su pueblo y la participación plena, que no se ha logrado por culpa de las autoridades de turno: ’La interculturalidad no es lo mismo que la integración. La interculturalidad debiera ser uno de los elementos básicos para el entendimiento entre los diferentes sectores de la sociedad. El gobierno habla de ’integración indígena’ y eso es un error. Para nosotros, la territorialidad y el patrimonio también son conceptos importantes. Queremos conservar nuestra cultura y lo que ello implica: tierra, agua y forma de vida. ¿Podemos ser capaces de entender nuestro entorno, defender la biodiversidad y producir un desarrollo armónico que respete la existencia complementaria de naturaleza, ser humano y animales? El neoliberalismo y la globalización destruyen nuestra cultura, dejan contaminación y muerte. Eso no es desarrollo sino atentar contra la naturaleza, nuestra vida y la de las generaciones futuras’.
 

Incertidumbre permanente

El terremoto de junio de 2005 afectó a las comunidades y ciudades en donde se concentra la mayor parte de la población aymara, y puso de relieve su exclusión social y desprotección. ’A pesar del abandono histórico que nuestras comunidades han vivido, sentimos que las autoridades no se han sensibilizado, sino más bien utilizan este trágico hecho para la propaganda de otros asuntos, sin que se tomen medidas concretas y urgentes a favor de las comunidades indígenas afectadas’, reclamó el Consejo Nacional Aymara, que agrupa a la mayoría de los representantes y dirigentes comunitarios. Exigían conocer el presupuesto asignado por el Estado, luego que Tarapacá fuera declarada zona de catástrofe y el destino de los dineros: ’Nunca respondieron. Además, solicitamos que las autoridades tuvieran en cuenta nuestra identidad cultural para la reconstrucción de las viviendas, lo que tampoco se cumplió eso’, dice David Esteban Moscoso, dirigente aymara.

Para Antonio Mamani, el gran problema es la extracción y explotación del agua por parte de las grandes mineras: ’El agua es cada vez más demandada por transnacionales, lo que no tiene ningún correlato con nuestra
 
La extracción y explotación del agua por parte de las grandes mineras ha secado los bofedales y quebradas. Continúan tratando de construir pozos. En Chile la explotación del agua es gratis.
 
cosmovisión. La legislación permite que soliciten el agua como un bien. Esa lógica nuestras comunidades no la entienden. El agua siempre ha sido ocupada por las comunidades. Hay una contradicción entre el derecho consuetudinario y la legislación. El perdedor, lamentablemente, es el indígena. Extraen minerales desde nuestros territorios con la promesa de trabajo y desarrollo, pero dejan sólo contaminación y sequía. En Puchuldiza, cerca de Colchane, una minera afectó los géisers y continuarán tratando de construir pozos. ¿Qué es el desarrollo si cada vez somos más pobres? Es cierto que hay políticas y algunos espacios, subsidios y recursos pero son para ’integrarnos’ o producir un ’desarrollo con identidad’, como dicen. Ese no es nuestro desarrollo ni nuestra cosmovisión. ¿Educación? Se habla de ’interculturalidad’, pero no hay un intercambio entre las dos culturas en escuelas o universidades’.

Un largo y difícil proceso de organización han vivido las comunidades aymara en Chile. Hoy su máxima organización es el Congreso Nacional Aymara, que lleva unos diez años. En julio del año pasado, en Pozo Almonte, realizaron el V Congreso, y fue todo un éxito. Emiliano Choque, dirigente, señala: ’Hemos vivido momentos tormentosos de división ocasionado por falta de identidad, liderazgo y conducción. El gobierno, a través de Mideplan y la Conadi, ha querido manejarnos a su antojo usando sus recursos económicos. Quieren ver a nuestro pueblo de rodillas y dividido a cambio de migajas’. David Esteban, ex presidente de la comisión organizadora del V Congreso, agrega: ’Al gobierno no le interesa apoyarnos, nos quiere divididos para seguir sometiéndonos a su colonialismo. Pero hemos logrado discutir sobre la defensa de los territorios, la explotación del agua, y la participación plena con autonomía y libre determinación, el Convenio 169 y el reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas. También temas del derecho internacional, la identidad y nuestra cultura y modo de vida. Tenemos nuevos consejeros nacionales, quienes asumieron sus cargos en una ceremonia sagrada: Nelson Challapa, por Iquique; Orlando Bueno, por Huara; Rodrigo Mamani, por Alto Hospicio; Carmen Ayavire, por Pica; Bartola Mamani, por Cariquima; David Esteban, por Pozo Almonte; y Emiliano Choque, por a Camiña. En Putre también dirigentes de diferentes comunidades, asociaciones y juntas de vecinos rurales indígenas de Arica, Camarones, General Lagos y Putre, participan de la iniciativa. Allá se ratificó a los consejeros existentes: Richard Fernández, de Arica; Bibiano Flores, de Camarones; Isabel Condori, de Putre, y Rosa Maita, de General Lagos’. A mediados de año se pretende realizar el VI Congreso Nacional Aymara, esta vez en la comuna de Camarones.

Los problemas ambientales siempre han estado presentes, aunque se han agudizado. El agua lentamente se agota, mientras su explotación se acrecienta de la mano de lo que las autoridades llaman ’desarrollo’. A dos mil y tres mil metros de altura, los caseríos de Socoroma, Putre y Belén, entre otros, se abastecen de agua de vertientes y nevadas. Cualquier alteración del ecosistema, por mínima que sea, pone en riesgo la vida de la comunidad: ’Es una lucha constante por sobrevivir. Los pueblos desaparecen poco a poco porque muchos emigran. Las mineras y grandes transnacionales se apoderan de nuestros recursos. No les interesa el equilibrio de la naturaleza sino el dinero y la explotación’, dice David Esteban.

Pesan sobre ellos varios peligros. Entre 1992 y 1998, el gobierno autorizó la construcción de pozos altiplánicos que buscaban -se dijo- abastecer la creciente demanda de agua potable de Arica. Al año siguiente, se perforaron pozos -que extraen agua a 4 mil metros de altura- en el Valle de Lluta. El 2000 las autoridades reformularon su discurso diciendo que ’los pozos servirían para revitalizar la actividad agrícola del Valle de Azapa’. Los grandes empresarios de Azapa y Arica presionaban por más agua para sus negocios. Se extraerían 300 litros por segundo en los 7 pozos construidos. Pero éstos sirvieron para entregar el vital recurso a faenas mineras, perjudicado las vertientes y trayendo más sequía y extinción de humedales y bofedales. El 2004, organizaciones aymara y ecologistas iniciaron una campaña de denuncia para objetar la explotación de los pozos y la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) refrendado por la Corema. En marzo de 2005, finalmente, el proyecto fue rechazado, pero aún se teme que sea repuesto en un futuro no lejano. Si las obras siguen sujetas a la voluntad política del gobierno de turno, los aymara vivirán en permanente incertidumbre.
 

Agua perpetua y gratis

El proyecto empresarial, avalado por autoridades ambientales, que pretendía explotar reservas de agua en el Parque Nacional Lauca y construir más pozos para las mineras y trasnacionales es calificado como ’un atentado genocida contra nuestra cultura y forma de vida’ por David Esteban. Por su parte, Magdalena Choque, de Parinacota, denuncia que ’hay efectos de sequía en muchos bofedales y, por consiguiente, serios problemas en la alimentación de nuestros animales y en el consumo de agua de riego. Ya está seca la laguna Cotacotani, que abastecía de agua a los poblados de la zona’. Otro conflicto ocurrió el 2003. Debieron movilizarse tras el anuncio que Codelco explotaría aguas subterráneas en el poblado de Mocha, al interior de Huara. Héctor Cayasaya, de Mocha, señala: ’Si Codelco explota el agua las pocas personas que viven en el poblado terminarán muriéndose ya que se les agotará el principal recurso de subsistencia. Inscriben las aguas y eso no corresponde ya que nos pertenecen ancestralmente’. Señala que el peligro no ha acabado porque posee antecedentes de que el proyecto minero se iniciará el 2012. Desde Mocha se abastecen de agua las quebradas de Tarapacá, Aroma y Coscaya.

El problema del agua no se ha resuelto. Las disputas con las mineras se arrastran por más de una década, tiempo más que suficiente para denunciar su extracción no sustentable y el inicio de una crisis hídrica que afecta a la población, agricultura y el turismo. Están en riesgo los salares altoandinos. La nueva autoridad ambiental deberá resolver cómo hacer frente a una minería que apuesta a seguir creciendo de la mano de una débil legislación. En Chile la explotación del agua es gratis. El actual Código de Aguas permite que el primer interesado en determinado acuífero tenga el derecho preferente a quedarse con él si lo registra ante la Dirección General de Aguas (DGA). Si cumple los requisitos que estipula la ley, los derechos que recibe son definitivos y puede vender, arrendar o beneficiarse económicamente con el agua. La cacareada reforma al Código de Aguas -junio de 2005-, no terminó con la gratuidad del recurso: si el agua no se usa, el dueño sólo debe pagar una patente anual. La permisiva ley y la indolencia de las autoridades incentivan la especulación. ’Una sentencia de la Corte Suprema zanjó la controversia sobre la gestión de las aguas subterráneas, resolviendo sobre un recurso de protección de la empresa Aguas Andinas señaló que la DGA debe en el futuro, ’al resolver sobre las solicitudes presentadas respecto de derechos de aprovechamiento de aguas subterráneas, en sectores acuíferos en que existen derechos ya constituidos verificar la disponibilidad jurídica de aguas a nivel de fuente o acuífero y no limitarse a la constatación de la mera existencia física del recurso hídrico’’, dice el abogado Pablo Jaeger. Pero, sin embargo, para la Contraloría ’la determinación de la disponibilidad del recurso hídrico es una materia técnica y de competencia exclusiva de la DGA’. Se siguen otorgando derechos sobre aguas subterráneas sólo comprobando la existencia del recurso y cuando no hay decretada alguna medida de limitación a la explotación o prohibición, simplemente se otorga el permiso de explotación.

El año 1992, a través de un decreto se mandató al Ministerio de Obras Públicas (MOP) para que perforara pozos para extraer aguas de la cuenca del río Lauca. En 1998, el proyecto vuelve a tomar vigencia. Sólo 15 días antes que se aprobara por la Conama, las organizaciones aymara lograron frenar la explotación. El impacto negativo que causó la muerte del bofedal cercano al pozo número 4, se tomó como antecedente. Sin embargo, los pozos 1 al 10 fueron perforados y habilitados, en 1992 y 1993, en la cuenca del río Lauca, por orden del MOP. Se efectuaron pruebas de bombeo determinándose que los pozos 1 a 3 carecían de interés y que en los pozos 5 a 10 era posible una extracción de aguas subterráneas. En 1999, la empresa Ambar S.A. presentó un EIA a la Dirección de Riego del MOP.
 

Sequía y contaminación

Según las comunidades, la indiscriminada explotación de vertientes subterráneas ha secado grandes extensiones de bofedales y continúa agotando el agua, lo que afecta a los aymara de la comuna de General Lagos y otras zonas fronterizas. Señalan que la construcción del canal Lauca provocó una evidente baja del lago Cotacotani y la sequedad de bofedales en Parinacota y Chucuyo. No es algo nuevo, pues el túnel Lauca construido en 1960 para la central hidroeléctrica Chapiquiña agotó las vertientes y ojos de agua en la quebrada de Murmuntani, obligando a sus habitantes a emigrar o morir. Estos proyectos afectaron los bofedales aledaños a los pozos perforados y ponen en peligro el río Lauca y su reserva. Mientras, el MOP señala que ’habrá mayor disponibilidad de aguas para nuevos desarrollos productivos a nivel multisectorial, en proyectos relativos al agua rural, incorporación de nuevas tecnologías de riego y diversificación de cultivos’. En agosto de 2004, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) emitió un informe sobre el proyecto del MOP de habilitar los pozos construidos en el Parque Nacional Lauca, señalando que las perforaciones no cumplían con la normativa ambiental vigente. Causarán la disminución del agua superficial del río Lauca de hasta el 20 por ciento, y la extinción de algunas especies: ’Las obras generarán la pérdida de 66 hectáreas de área bofedal, y la disminución del 70 por ciento de especies’. Estudios ejecutados por Codeff y la Comisión Aymara del Medio Ambiente (Cadma), han detectado que los pozos del Lauca no tienen paredes sólidas y que las aguas tienen igual características que las superficiales del río, lo que indica que el agua subterránea alimenta al río. El entonces ministro Etcheberry puntualizó que el proyecto no era inminente y que no se iniciará al menos en los próximos dos años.

Magdalena Choque, presidenta de Cadma, duda de los informes oficiales: ’El pozo número 4 fue explotado durante un año por Obras Hidráulicas y el resultado fue que se secó el bofedal aledaño. La explicación que dieron fue que había fisuras en el tubo del pozo y que en los otros las van a sellar, pero nada nos garantiza que ese sellado será efectivo. Ya hay filtraciones en el pozo 8’, dice. El Parque Nacional Lauca se ubica a 4.600 metros de altura, a las orillas del lago Chungará y fue declarado en 1981 reserva mundial de la biosfera por la Unesco. Los aymara señalan que sólo el uno por ciento del Parque Nacional Lauca es Fiscal, y que el 99 por ciento restante está a nombre de familias que poseen títulos que datan de 1900, pero el gobierno no los reconoce.

A David Esteban le preocupa las decenas de pozos de sondaje situados en el Salar de Huasco y cuyo ’evidente destinatario’ será la minera Collahuasi: ’La extracción de agua afectará la biodiversidad del Salar y la vida de los aymara que habitan Pica. La administración del agua debiera estar bajo control aymara’, señala. En el poblado de Parca, la contaminación por micropartículas es responsabilidad de otra minera: Cerro Colorado, a ocho kilómetros del pueblo: ’No cuenta con permisos de la Corema respecto de los sistemas de monitoreo que se usan para medir la calidad del aire. Por lo tanto, los datos que recogieron durante todos estos años, no son válidos. El polvo contaminante afecta el agua superficial, flora, fauna y vida humana’, dice Arturo Araya.
 

Zonas en peligro

Laguna Cotacotani: extracción de agua para hidroeléctrica.
Salar de Surire: extracción deulexita (mediana minería).
Lagunillas y Huantija: extracción de agua para minería del cobre.
Salar de Huasco, Coposa y Michincha: extracción de agua para minería del cobre.
Salar de Ascotán: extracción de agua para minería del cobre y minería no metálica.
Salar de Tara y Pujsa: potencial extracción de aguas (derechos concedidos principal afluente y tramitación de explotación para minería no metálica).

Salar de Atacama: extracción de aguas freáticas para minería no metálica, aprovechamiento de aguas superficiales para minería del cobre).
Salar de Punta Negra: extracción de agua para minería del cobre y emplazamiento de tendidos eléctricos.
Salar de Maricunga: extracción de agua para minería del cobre.