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Centros Chilenos en el Exterior

Las Elecciones en Chile …… ¿y ahora qué….?

Por Víctor Marillanca, periodista y comunicador de la Region XIV de Canberra

 

Chile cambió el 15 de enero de 2006: una mujer, socialista, agnóstica, separada, ex prisionera política, ex exiliada, como tantos de nosotros, accedió por voto popular al sillón presidencial de nuestro país, algo impensable hace sólo un tiempo atrás, como muy bien lo reconoció la hoy electa presidenta de Chile, Michelle Bachelet.

Al margen de la alegría y las grandes expectativas que este hecho significa para el pueblo chileno, ¿qué pasa con nosotros, los chilenos del exterior?

En el programa de gobierno de Michelle Bachelet se planteaban ya algunos temas concretos referentes al tema exterior, he aquí un resumen:

1.- El reconocimiento efectivo por el Estado de Chile de la plena vigencia de los derechos cívicos esenciales que corresponde ejercer, en cuanto ciudadanos chilenos, a los nacionales residentes en el exterior, y de la responsabilidad del Estado en la adopción de medidas tendientes a la pronta implementación de dicho reconocimiento. De particular importancia es lo que se refiere a la participación en las elecciones de Presidente de la República, para lo cual es necesario iniciar la constitución de un Registro Electoral de Chilenos Residentes en el Exterior.

2.- El apoyo del Estado, en diversas esferas, a las chilenas y chilenos que se encuentren en el exterior. Esto implica, entre otras iniciativas que han de concretarse: facilitar los trámites consulares; defender en foros internacionales el principio de no discriminación y otras medidas sobre trato a extranjeros; protección diplomática de las chilenas y chilenos residentes en el exterior que sufran violación de sus derechos fundamentales, etc.

3.- Favorecer, mediante políticas interministeriales, con respaldo de la sociedad civil, la libre mantención de la identidad cultural nacional y de la vinculación con Chile, de las chilenas y chilenos en el exterior. Esto incluye, entre otras iniciativas: respaldo a fundaciones que se establezcan en el exterior para apoyar proyectos en Chile; establecer y hacer efectivo en la legislación el principio de la doble nacionalidad; derecho a la nacionalidad chilena de los hijos de chilenos nacidos en el exterior sin restricciones de derechos ni condiciones de avecindamiento en Chile; facilidades de acceso a créditos para la compra de propiedades e inversiones en Chile; inclusión de reuniones con las comunidades chilenas en los programas de visitas de autoridades nacionales, así como la incorporación de sus representantes en las delegaciones; creación de referentes simbólicos de la identidad nacional en el exterior, como por ejemplo el Día de Chile en el Mundo, en que se muestren los aportes y desafíos de las chilenas y chilenos en los países en que se encuentran, como asimismo la forma en que han contribuido a fortalecer los vínculos con Chile (Ej. tecnología, inversiones, programas universitarios, etc.); creación de un Programa Nacional de Vínculos con el objeto de promover el intercambio de estudiantes universitarios por períodos variados, desde y hacia Chile.

4.- Una especial atención y preocupación del Estado para que las víctimas de la represión durante la dictadura militar que viven en el exterior puedan acogerse a las políticas reparatorias, en igualdad de condiciones con el resto de sus compatriotas.

5.- Promoción de una vinculación en la diversidad, consistente en facilitar e impulsar desde el gobierno contactos y políticas no sólo reducidas a los deberes del gobierno, sino también entre organizaciones de la sociedad civil, multiplicándose de esa manera la extensión de una política de Estado, como por ejemplo, la incorporación o vinculación de trabajadores, universitarios, empresarios, etc. chilenos que vivan en el exterior a organizaciones nacionales.

6.- Sobre la base de los resultados del Primer Registro de Chilenos en el Exterior, prestar especial atención y apoyo a los y las compatriotas que viven fuera del país en la constitución de ámbitos institucionales de representación ante las autoridades del Estado y de participación en las decisiones nacionales que les afecten.

En este sentido, se propone que el Estado acoja favorablemente la iniciativa de crear un Consejo General de la Comunidad Chilena en el Exterior, generado democráticamente, que formule proposiciones y recomendaciones, así como la redacción de un Estatuto del Chileno Residente en el Exterior que establezca sus deberes y derechos.

Ya el gobierno del presidente Ricardo Lagos adoptó algunas medidas referentes al tema exterior que es importante conocerlas, entre las cuales se cuentan:

1990-1994.- Creación de la Oficina Nacional de Retorno, que atendió a más de 60 mil retornados del exilio y, entre otras medidas, otorgó franquicias arancelarias a 30.000 compatriotas y facilitó el ejercicio profesional en Chile de más de 2500 chilenos titulados en el exterior.

2000.- Creación de la DICOEX (Dirección de Comunidades del Exterior)

2004.- Realización del Primer Registro de Chilenos en el Exterior.

En esta nueva coyuntura, los chilenos del exterior debemos asumir nuestra responsabilidad de mantener en la agenda de gobierno el tema exterior y, en primer lugar, lograr el derecho a voto, para lo cual la primera acción será de mantener lazos y relaciones con las diferentes redes de chilenos que existen en el mundo para coordinar nuestra acción de presión permanente, no sólo hacia el gobierno chileno, sino también hacia diputados y senadores tanto de la Concertación como de la oposición del próximo período legislativo.

El Huillimario

Por Mario Miguel González Valdés
 
En un café cercano a la estación de trenes, la Gare, de Ginebra, me encontré por sorpresa, con un viejo conocido, de aquellos años de las hermosas utopías. Años sin vernos. Años cargando las mismas ilusiones nacidas en un día por allá hacia los finales de los sesenta,trás una corrida de cercos en los campos de Cautín.
Encuentro, o reencuentro sorpresa,  a pesar que ambos continuamos en el exilio y viviendo en la misma ciudad. No es que Ginebra sea una gran urbe, a pesar de su importancia que pudiera decir o creerse lo contrario. Ni que hay que tomar algún metro para ir de un lado a otro de su geografía. Es que con el paso de los años los seres humanos tendemos a desdibujar las líneas paralelas de los caminos seguidos.
Y pese a todo, aunque parezca contradictorio, seguimos pensando más o menos lo mismo.
Chile, Chile, siempre Chile...pareciera que fuera el único país que exitiese en el mundo, fuera de las fronteras inmediatas donde vivimos. No hay otro. No existe otro.
Llevamos más de una treintena de años pensando y viviendo con nuestra memoria, pese al tiempo y a este mundo globalizado, cada vez menos humano y solidario.Aquí dentro de estas fronteras, las nuestras, el olvido no ha pasado.
Seguimos viviendo un presente que nunca se ha borrado y mantenemos en nosotros.  y con ello nuestra experiencias para conservarla por más que el tiempo haya pasado y siga pasando.
Cada vez somos menos. Cada vez hay menos testigos y testimonios de esa época maravillosa que vivimos en el calor de nuestros sueños y de nuestras añoradas utopías.
No es que no hayamos cambiado, ni que Chile, no siga siendo el mismo en la lejanía de aquellas ilusionadas alamedas. Es que aquella verdad se hizo más verdad que nosotros mismos y la de nuestras propias existencias. Demasiado para permanecer cerca. Demasiado para estar lejos del olvido y de la ignorancia, por muchos, de la historia vivida.
Nada es igual. Hasta el exilio se ha hecho diferente, se ha hecho más exilio, más lejano y más incomprendido.
El exilio de ahora es el exilio individual. Marginado. La última isla de una época, donde las fronteras de Chile estallaron en mil archipiélagos. La isla de los últimos poetas y de las últimas utopías. Cada vez más isla, en medio de ese océano de las espumas del olvido, donde los cercos se cierran lentos pero ferozmente con el paso del tiempo.
Seguimos en el mismo lado de la barricada. En la última trinchera de lo que fue y ha sido nuestra historia, a la izquierda de nuestra última isla y al oriente de la memoria, en la tormenta del olvido.El occidente, a la derecha de nuestra geografía, ha hecho el límite a la esperanza.
Nuestra izquierda, la misma de los archipiélagos, fue absorvida por el continente. Se transformó en una gran isla, lejos de la memoria, de su propia memoria, a la derecha de aquellas utopías y a la izquierda de las fronteras del neoliberalismo, disfrazada con los pálidos colores del conformismo como forma de gobierno.
A la izquierda del neoliberalismo !  Me quedó golpeando esa pequeña y significativa frase, pronunciada por mi viejo conocido, amigo y compañero.
No alcanzo siquiera decir o pensar en el sustantivo populista, ni tampoco el de progresista. Que lejos está aquella época, cuando nos decíamos socialistas y hasta revolucionarios.
Cuanto sacrificio. Sacrificio vano ,costó nuestra nostálgica utopía. De ese sueño y de la ilusión dispersa de aquellos archipiélagos en las mil fronteras del mundo y de nuestra historia. Hasta quedar en una sola isla. Una sola. La de los nostálgicos de aquellas alamedas, que seguimos soñado,como´aquel presente, que sigue existiendo en nuestra memoria... y contra el olvido.
 
Como ha pasado el tiempo con su rastro y su huella.
 
Del café y de la conversación no queda nada. Las tazas hacen rato habían quedado vacías, a la izquierda de nuestras mentes y a la derecha de aquella mesa donde estabamos sentados, para dejarla abandonada y seguir nuestros caminos paralelos en la profundidad del exilio...hasta otro reencuentro.

Lucía Pinochet y su detención en EEUU: \

A una semana de su regreso de Washington, sostiene que le aplicaron "la mayor dureza posible" en EEUU para que desistiera de su petición de asilo

La hija mayor del general (R) cuenta por primera vez en detalles su fallida tentativa de obtener asilo político en Estados Unidos, cuyo saldo más visible fue pasar dos noches en la cárcel de Arlington y perder la posibilidad de volver a ingresar a ese país durante por lo menos cinco años. Entre otros episodios, entrega pormenores de su salida de Chile; de la decisión de volar a Washington y pedir asilo tras perder la visa de entrada; del momento en que la detienen para conducirla a la cárcel; de su estadía en el recinto penitenciario y de la decisión de volver tras tomar conciencia de que insistir en llevar adelante el juicio le podría signficar varios meses más de reclusión.

www.latercera.cl Fecha edición: 04-02-2006
    
Lucía Pinochet Hiriart dice que no tuvo ningún problema para dormir en su celda del quinto piso de la cárcel de Arlington, en Washington, la noche del jueves 24 de enero, la segunda y última que pasó en ese recinto penal. No es que se sintiera cómoda en el lugar, un cubículo de cinco metros cuadrados con una cama cuya colchoneta era de plástico y una toalla como almohada.
"Estaba tan agotada cuando me llevaron a la celda, que me dormí de inmediato. Pero me desperté a las 4.30 de la mañana, hora en que tocan una sirena, se abren automáticamente los pestillos de las puertas y se empieza a servir el desayuno en los comedores", dice la primogénita del general (R).
Según el relato que realizó a La Tercera sobre su fallida tentativa de obtener asilo político en Estados Unidos -cuyo saldo fueron dos noches en prisión y la cancelación de su visa a ese país por al menos cinco años-, ella se empezó a dar cuenta que recibiría un trato más duro del que esperaba cuando salía del aeropuerto de Dulles rumbo a la cárcel de Arlington, poco después de las 21:00 del miércoles 23.
"Me subí a la parte de atrás de un auto, que era manejado por una  funcionaria de inmigración. Inmediatamente, entró otro funcionario, de raza negra, quien se sentó a mi lado y sin más me esposó las manos. Reclamé: ¿Por qué me hace esto? ¡Yo no soy delincuente! El me miró y me repitió en un castellano mal pronunciado: ’Típico’, ’típico’",  relata Lucía Pinochet, quien habla un inglés que califica de "precario".
Un viaje apresurado
Lucía Pinochet Hiriart había aterrizado en Washington en la mañana de ese miércoles 23, procedente de Buenos Aires, donde pasó la noche anterior. Antes había estado en Mendoza, primera escala de su periplo para eludir la notificación de su procesamiento por falsificación de pasaportes y evasión tributaria. Ella admite que cuando atravesó la cordillera "ya tenía pensada la posibilidad" de ir a Washington.
"Me metí a internet en Mendoza y, cuando vi que mi madre y mis hermanos estaban detenidos, me dije que no iba a ir como una oveja al matadero y ahí terminé de decidirme a viajar a Washington para defenderme", asegura. "Yo tenía en mi poder varios documentos sobre las acusaciones contra mí que quería contrastar en Washington con los datos de la investigación del Senado norteamericano contra mi padre".
Al llegar a Washington, se encontró con una sorpresa: "Cuando presenté mi pasaporte en Dulles, me lo corchetearon con unos papeles y me hicieron pasar a una sala aparte, donde me abrieron la maleta y empezaron a sacar fotocopias de todos los documentos que llevaba. Yo preguntaba: ¿Qué pasa? ¿qué pasa? Me respondían: no sabemos. Después un oficial de inmigración me dijo que me habían cancelado la visa".
Según Lucía Pinochet, la posibilidad de pedir asilo no la tenía contemplada, sino que surgió en su conversación con ese funcionario:"El me dijo que me iban a devolver a Argentina, pero que antes me iba a hacer algunas preguntas, que no estaba obligada a contestar. Tras unas preguntas triviales, le dije que había ido a Washington para defenderme de acusaciones falsas y mencioné que tenía miedo de volver a mi país. Ahí me dijo: ’¿Me está diciendo que tiene miedo de volver a su país? En ese caso, tenemos la obligación de ofrecerle asilo, pero usted va a entrar como ilegal’".
Ella asegura que mientras hacía esos trámites también habían funcionarios del gobierno estadounidense "que eran claramente hostiles; uno de ellos, que debe haber sido de la CIA, era particularmente siniestro y después también apareció en la corte".  Pese a que el cónsul chileno Felipe Cousiño intentó conversar con ella, Lucía Pinochet dice que en ningún momento supo que él estuvo en el aeropuerto. "Cuando me quitaron la visa, me preguntaron si quería hablar con la embajada. Dije que no, porque eran del gobierno y nunca me iban a ayudar".
Detención en Arlington
Tras salir del aeropuerto y ser esposada por el funcionario en el auto, Lucía Pinochet fue conducida a la cárcel de Arlington. Según ella, pasó toda la primera noche y las primeras horas de la mañana siguiente sentada en una pequeña sala a la espera de ser ingresada. A su lado estaba una sicóloga estadounidense que ya había pasado tres meses detenida por manejar alcoholizada y ahora había sido sentenciada a otros seis meses por reincidir.
"Yo estaba bastante desesperada: no me dejaban usar el teléfono, hacía frío, no había calefacción y estaba con ropa de verano. Yo reclamaba y repetía que no era una delincuente. Me miraban con indiferencia. Pedí una frazada y me dieron una asquerosa, pero igual la usé para abrigarme. La sala consistía en varias hileras de sillas, como en un aeropuerto. Cerca nuestro, en una hilera para los hombres, estaba un argentino también arrestado por manejar con trago que me ofreció contactar a su abogado. Pero más allá había gente con aspecto más peligroso", relata.
Ella asegura que sólo alrededor de las 12.00 del día siguiente iniciaron su trámite de ingreso. "Una doctora me hizo pasar, me tomó la presión y, sin decirme nada, me puso una inyección contra la tuberculosis. Reclamé y me dijeron que era el reglamento. Ahí me llevaron a ducharme y a ponerme uniforme. No eran baños colectivos como se dijo, sino que uno individual. Ducharme fue como revivir. Y fue un agrado ponerme el uniforme verde olivo: era abrigado y yo llevaba más de un día con la misma ropa".
La hija del general (R) dice que tras dormir en su celda hasta escuchar la sirena de las 4.30 de la mañana, fue a los comedores y se devoró el desayuno (cereales, quaker y plátano). Como llevaba mucho tiempo sin comer, dice que le pareció de excelente calidad. "Después me pusieron a una funcionaria de inmigración al teléfono, quien me dijo que tenía que ir a la corte para la entrevista sobre el asilo. Me quejé del trato y me dijo: esas son las condiciones".
"Cuando me avisaron que me iba a ir a la corte, dije que no iba a ir con uniforme porque no era una delincuente -prosigue Lucía Pinochet. Me lo aceptaron. Pero fui trasladada en un furgón de detenidos, en la parte de atrás, esposada y con rejillas en ese frío. El que manejaba era el funcionario de raza negra que me había esposado a la salida del aeropuerto. Yo estoy convencida de que a mí me aplicaron la mayor dureza posible para que me retractara del asilo. Y lograron su objetivo".
Al llegar al tribunal, siempre según su relato, le liberaron las manos y le esposaron los pies. Lucía Pinochet sólo tiene elogios para el abogado que le puso la corte, Robert Nicholas. "Fue muy profesional: nunca trató de interferir en mi decisión. Me llevó algunos recortes de prensa chilena, me informó que mi hijo estaba en Washington y me explicó mis opciones, que eran seguir el proceso, que podría demorarse meses mientras yo estaba en la cárcel, o retractarme e irme de EEUU, aunque en ese caso yo no podía volver a entrar al país en cinco años".
Decisión: volver a Chile
Cuando se entrevistó con la oficial de inmigración, tenía la decisión tomada: volver a Chile. "Le dije que me iba. No aguantaba un día más en esas condiciones. Ella me insistió mucho si estaba tomando esa decisión libre de presiones. Ahí le pedí a mi abogado que llamara a la embajada para decir que me iba voluntariamente. Me pasó el teléfono y hablé con el cónsul Felipe Cousiño y el consejero Felipe Varela".
Fue entonces, según cuenta, que aparecieron en la corte funcionarios del Departamento de Estado,  encabezados por uno que ella había visto en el aeropuerto y al que sintió muy hostil hacia su persona ("era siniestro: más que de la CIA, tenía aspecto de ser de la KGB").
 "El comportamiento de la gente de inmigración fue super profesional, pero los del Departamento de Estado y del FBI fueron muy duros -relata. Después que me retracté se armó una discusión. La gente de inmigración decía que yo tenía derecho a volar donde quisiera. Pero los funcionarios del Departamento de Estado y el FBI querían que me mandaran a Chile. Yo pedía volver a Argentina para que nadie dijera que me había traído de vuelta el gobierno".
De acuerdo a su relato, la discusión entre ellos fue subiendo de tono. "Escuché que el tipo siniestro dijo indignado: "¡Pero si es la hija de Pinochet!". Después, se reunieron en una sala para que mi abogado y yo no siguiéramos escuchando. Eso reafirmó mi decisión de no pedir asilo: estaba claro que el gobierno chileno se estaba jugando para que no me lo dieran. Al final, salió un oficial de inmigración y me dijo: se va a Argentina".
Tras recoger sus pertenencias en la cárcel de Arlington, fue llevada al aeropuerto por un funcionario de inmigración, quien la dejó hablar brevemente por su celular con su hijo Rodrigo y la escoltó hasta el avión de United que la llevaría a Buenos Aires. Ella asegura que, al contrario de lo divulgado, viajó desde Washington en clase económica, no en business. Gracias a la policía argentina, el trayecto entre Buenos Aires y Santiago fue más cómodo: en primera clase.
"Cuando llegué a Buenos Aires, me estaban esperando como 10 policías argentinos, lo que es ilegal, porque yo no he cometido ningún delito ni nada en ese país. Pero fueron muy caballeros conmigo. El jefe me pidió en forma muy amable que firmara un papel en que decía que yo voluntariamente no quería entrar a Argentina y me dieron el pasaje en primera clase. Les agradecí la amabilidad y el buen trato, pese a la irregularidad de todo el procedimiento".
Poco después del aterrizaje en Santiago, el juez Carlos Cerda subió a bordo, la saludó y le empezó a dar explicaciones. Como había un par de periodistas, le dijo que la esperaría abajo para conversar a solas.
"Cuando me reúno con él en una oficina, lo primero que me dice es que es mentira que llamé a su secretaria antes de salir del país. Le respondí: ’Llámela ahora y pregúntele’. Me dijo que estaba de vacaciones. Ahí me empezó a decir que el proceso contra mí y mi familia se ajustaba a derecho. Preferí no decirle nada".
Tras ser notificada que pasaría el resto del fin de semana detenida en la Escuela de Gendarmería, ya que la Corte de Apelaciones sólo podía decretar su libertad el lunes, la hija del general (R) Pinochet fue llevada, sin esposas y con deferencias impensables en Washington, a su nuevo lugar de reclusión. ¿Tuvo la oportunidad de conversar con Alberto Fujimori, quien también está recluido en ese lugar? "No lo pude ver, pero le mandé muchos saludos. Ahora sé lo terrible que es estar privada de libertad".

El abogado defensor en Washington

Bob Nicholas es parte de la firma McDermott Will & Emery LLP, en la capital estadounidense. Se trata de un abogado de amplia trayectoria, con experiencia en la regulación de industrias de alta complejidad, como la farmacéutica, la investigación biotecnológica y la agroalimentaria. El abogado también tiene experiencia trabajando para el gobierno. Así, fue asesor legal jefe del ex vicepresidente Al Gore -cuando éste presidía el subcomité de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Representantes- y también como abogado del Consejo de Calidad Ambiental del Presidente. Aunque el caso de Lucía Pinochet le fue asignado de manera fortuita, destaca que entre las organizaciones con las que se ha relacionado su asesoría legal no remunerada hay algunas de defensa de los DDHH, como Amnistía Internacional.

Usted es un abogado experto en biotecnología, no en inmigración, ¿no es así?
 Es cierto que esa, junto con la regulación farmacéutica y equipos médicos, es mi principal área de práctica legal. Sin embargo, como parte del programa pro bono (de trabajo ad honorem) de mi estudio, tomo casos de asilo referidos por una coalición de organizaciones de derechos humanos llamada Cair (Coalición de Derechos Humanos del Area Capital).
¿Es usual que trabaje ad honorem?
Represento clientes en casos de asilo y temas similares sin remuneración como parte del compromiso de mi firma de proporcionar asesoría legal sin costo. Nosotros y muchos otros estudios lo hacemos sólo por el hecho de ser parte de la Asociación de Abogados de la ciudad. Cair se contacta con oficiales de inmigración y visita locales de detención, así como entrega consejo legal a los solicitantes de asilo acerca de los procedimientos.
¿Cómo se involucró con el caso de Lucía Pinochet?
Los abogados externos como yo, que representan clientes ante las agencias de gobierno -tal como en casos de asilo- somos independientes del gobierno y, a menudo, nuestro rol es oponernos a él. Yo he trabajado para el gobierno, pero eso no es obstáculo para encargarme de casos de asilo.

LA BACHELET DECIDE POR "EL ENANO"

Y NOMBRA COMO MINISTRO DEL INTERIOR, JEFE POLITICO DE SU GABINETE MINESTERIAL, A ANDRES ZALDIVAR, MAS CONOCIDO COMO "EL ENANO MALDITO". "DIME CON QUIEN ANDAS Y TE DIRE QUIEN ERES..."
A CONTINUACION ALGUNOS ANTECEDENTES:
http://www.granvalparaiso.cl/politicos/concertacion/comunistas.htm

Zaldívar, político torcido y oportunista:  "comunistas desgraciados"

Tal vez nervioso ante el peligro de perder su senaturía y la figuración que mantiene por más de 40 años, el veterano político se va de lengua, en vez de habérsela mordido

Por Carlos Ernesto Sánchez (19/09/05)

SEÑOR ZALDÍVAR: NI con estupor, ni dolor, escuché sus declaraciones donde deja escapar el comentario "comunistas desgraciados". De usted nada me extraña. Es un hombre que sigue en política, sabiendo que tiene en su pasado un fuerte currículo de golpista. Llamador de puertas de cuarteles. Sólo ese antecedente deja claro quién es Andrés Zaldívar; un inmoral que ocupa protagonismo cuando debería esconder la cara de vergüenza por ser un vendepatria.
No pertenezco a ese partido de la hoz y el martillo, pero reconozco en ellos un valor, ética y moral que usted no puede exhibir. Los comunistas en su historia han dado a este país cientos de hombres y mujeres sacrificados que entregaron su vida en medio de persecuciones e insultos por levantar causas que sólo buscan que la dignidad de los más pobres y sencillos sea respetada.
Con su improperio no insulta a la clase dirigencial comunista; usted jamás llegará a la altura moral de Gladys Marín. A usted jamás un millón de personas lo despedirá en la hora final. Por el contrario, se recordará que fue uno de los que indujo al golpe que dejó miles de víctimas.
Hoy, no me arrepiento de haber sido mojado por el carro lanzaaguas de carabineros, en las jornadas de mediodía, cuando con su señora madre nos instalábamos en la Plaza Italia a exigir su retorno desde el exilio, donde había sido conducido por orden de Pinochet. En esas jornadas muchos que levantaban su voz apoyando a doña Josefina eran "desgraciados comunistas" y ellos protegieron y consolaron a su madre. Estoy seguro que su señora madre no aprobaría sus palabras.
Para los chilenos, nos resulta una desgracia tener que soportar en el escenario político a los mismos responsables del golpe del 73, que hoy día pontifican de moral y democracia, cuando la historia los señala con el dedo acusador. Expreso mi total solidaridad con el Partido Comunista de Chile. Repudio los comentarios suyos, señor Zaldívar, y aprovecho la oportunidad para expresarle mi molestia, asco, repugnancia a su presencia y la de su hermano en el escenario de "autoridad".
Yo, un simple poeta, no olvido a mis muertos y quienes los asesinaron; pero tampoco olvido a quienes son responsables morales del golpe. No le pido que tenga la hombría de pedir disculpa a los comunistas por sus dichos; ha demostrado en años su cobardía al no pedir perdón por lo
obrado en el periodo de Salvador Allende.
Por último, agradezca que gracias al voto, no el mío, pero sí de muchos "comunistas desgraciados", ustedes siguen en el Gobierno.

COMENTARIOS DE LECTORES

* Especímenes como Zaldívar, tan democrático él, no se la jugará nunca para que la Constitución beneficie a otra corriente de opinión que no sea oligárquica. Los comunistas, junto a un gran grupo de idealistas, arriesgaron el pellejo en dictadura para que pudieran volver estos próceres a defender sus propios intereses y lograr un sillón político, olvidándose de quienes fueron apaleados en tanto ellos "sufrían" el exilio.
Con fulanos como el ex- comunista Luis Guastavino, el PC está expuesto a ser juzgado de esta manera. Por último, el reconocimiento a Gladys proviene, paradojalmente de la derecha, y no de los "compañeros", lo que obedece a la farandulización de los conceptos políticos que impulsa la izquierda, en detrimento de sus ideas matrices. Luis Jorquera

* Záldivar, político torcido y oportunista. Manuel
 

Antes de marcharse de mi casa, bastante desilusionado por cierto, Tomic me hizo una revelación. El Ministro de Hacienda demócrata-cristiano, Andrés Zaldívar, le había mostrado documentalmente la bancarrota de la realidad económica del país en ese momento. Vamos a caer en un abismo, me dijo Tomic, la situación no da para cuatro meses más. Esto es una catástrofe, Zaldívar me ha dado todos los detalles de nuestra quiebra inevitable.
Un mes después de elegido Allende, y antes que asumiera la presidencia de la República, el mismo ministro Zaldívar anunció públicamente el inminente desastre económico del país, pero esta vez, lo atribuyó a las repercusiones internacionales provocadas por la elección de Allende. Así se escribe la historia. Por lo menos así la escriben los políticos torcidos y oportunistas como Zaldívar.

http://www.solidaridadconchile.org/actualidad/a30_anos/Una_transicion.html

Entre los años 1973 y 1980, la DC, bajo la presidencia de Patricio Aylwin y de Andrés Zaldívar, mantuvo una pertinaz negativa a conformar un frente amplio antifascista, que uniera al conjunto de la oposición en la lucha por la recuperación democrática. Esta actitud mezquina y excluyente se mantuvo aun en los momentos en que la dictadura perpetraba la masacre contra dirigentes y militantes de los partidos populares.  

Sientan de nuevo a Pinochet en el banquillo

Opinión
Por los crímenes de la Operación Colombo o caso de ’Los 119’
Sientan de nuevo a Pinochet en el banquillo
Por: Ernesto Carmona  

Pareciera que ahora Augusto Pinochet podría ser castigado no sólo por sus robos, sino también por sus crímenes: la Corte de Apelaciones de Santiago ratificó esta semana un nuevo enjuiciamiento por los “secuestros calificados” -desaparición física- de tres jóvenes opositores victimados por la llamada Operación Colombo en 1974 y 1975, Héctor Garay Hermosilla (MIR), Antonio Sergio Cabezas Quijada (PS) y Juan Carlos Perelman Ide (MIR).
El tribunal de segunda instancia ratificólos cargos del juez Víctor Montiglio, desechando los argumentos de la defensa sobre incapacidad de salud del acusado para enfrentar un proceso judicial. Los ministros de la sexta sala de la Corte de Apelaciones, Hugo Dolmestch, Haroldo Brito y el abogado integrante Oscar Herrera rechazaron también las invocaciones de la llamada ’’ley de amnistía’’ y el argumento de “cosa juzgada’’ en favor del acusado.
Diferentes ministros de las cortes de Apelaciones y Suprema revocaron antes todos los enjuiciamientos por crímenes del ex dictador esgrimiendo un controvertido informe médico-judicial que en 2002 dictaminó “demencia subcortical leve a moderada”. Si esta decisión judicial fuera refrendada por la Corte Suprema, el abogado de derechos humanos Eduardo Contreras estima que se abriría un camino para pedir la reapertura de los casos Caravana de la Muerte y Operación Cóndor, sobreseídos por el dictamen de locura.
Hasta ahora sólo han prosperado los proceso judiciales que investigan delitos económicos y robos, como las coimas en compras de armas y la evasión de impuestos sobre unos 30 millones de dólares descubiertos en cuentas del Banco Riggs, de EEUU, sin que todavía se cuestione cómo Pinochet acumuló ese patrimonio oculto en depósitos bancarios secretos.

Las víctimas
 

Cuando Héctor Garay Hermosilla fue detenido en su domicilio de Ñuñoa, Santiago, el 8 de julio de 1974, era un estudiante de 18 años vinculado al Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR); Antonio Sergio Cabezas Quijada, socialista de 28 años, fue detenido por última vez en su casa el 17 de agosto de ese mismo año 1974 (antes estuvo detenido tres meses desde el mismo día del golpe, tras ser aprehendido el 11 de septiembre de 1973 en su trabajo de director de la industria textil Comandari, entonces intervenida por el gobierno de Salvador Allende); y Juan Carlos Perelman Ide, 31 años, ingeniero químico, del MIR, fue detenido el 20 de febrero de 1975 en el departamento que habitaba desde hacía 15 días con su pareja, la periodista Gladys Díaz Armijo, quien sobrevivió a las torturas de Villa Grimaldi.
La “demencia subcortical” fue instituida como un escudo protector del ex dictador por un fallo de la Corte Suprema de julio de 2002 que sobreseyó definitivamente la causa Caravana de la Muerte. Posteriormente sirvió para que el ex dictador evadiera el caso Operación Cóndor. Esta vez la Corte de
 
Abogado Eduardo Contreras
 
Apelaciones estimó que Pinochet tiene buena salud para ser procesado como autor de estos res ’secuestros calificados’ inscritos en la llamada Operación Colombo, una maniobra de los servicios de represión de la dictadura que intentó hacer aparecer como muertos en Argentina a 119 personas detenidas y desaparecidas en Chile.
Los magistrados desecharon los argumentos de la defensa por estimar que “los informes médicos, tanto por el mayor número de opiniones en el sentido de tener capacidad para asistir al juicio, cuanto por el contenido de las mismas, no llevan necesariamente a entender que el procesado no se encuentra en condiciones de comparecer al juicio, antecedentes que en esta etapa procesal impiden concluir la manera solicitada’.
 

¿Qué fue la Operación Colombo?
 

Operación Colombo fue un montaje urdido en 1975 por la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) para “lavar” 119 casos de hombres y mujeres detenidos ante testigos, cuyo paradero oculto fue reclamados por sus familiares en recursos de “habeas corpus” introducidos ante los tribunales de justicia de Chile. Conocido también como el caso de “Los 119”, las víctimas de Colombo detenidas en el país en junio y julio de 1975 aparecieron en publicaciones de prensa local e internacional como asesinadas entre ellas mismas, en venganzas internas o muertos en falsos enfrentamientos de “extremistas chilenos con la policía argentina”.
En el fraude informativo de “inteligencia periodística” participaron agentes encubiertos de la DINA que fungían de ejecutivos de la entonces línea área estatal LAN, periodistas que se desempeñaron como agregados de prensa de la dictadura en Brasil y Argentina, reporteros, redactores y editores de medios chilenos como El Mercurio, La Tercera, La Segunda, La Mañana de Talca, las agencias internacionales de noticias UPI y Latin-Reuters, más dos publicaciones fantasmas impresas en el exterior, la revista LEA, que apareció por única vez el 15 de julio de 1975, en Buenos Aires, Argentina, y el periódico Novo O Día que, entre abril y junio de 1975, sacó tres ediciones financiadas en Curitiba, Brasil, por el agente DINA-LAN Gerardo Roa Araneda.
Roa Araneda, que ocupaba un cargo en la agencia LAN de Brasil, no resistió la tentación de pasar a la posteridad firmando con su verdadero nombre una ardorosa defensa de la dictadura de Augusto Pinochet rotulada “A eficiente campaha das injúrias, Especial para ’O Día’ - Gerardo Roa Araneda”, publicada en la edición del 15 de abril como un elogio a “Um movimento militar ditado pelo povo”.
Novo O Día informó el 25 de junio de 1975 sobre la muerte de 59 “extremistas marxistas chilenos’ supuestamente abatidos por la policía transandina en Salta (Título: “Terroristas chilenos no interior da Argentina”), incluyendo nombres completos en orden alfabético, tal como aparecían en los listados de la Vicaría de la Solidaridad y en los recursos judiciales desestimados por las cortes.
Y 20 días después, el 15 de julio apareció en Buenos Aires por esa sola vez la revista LEA, ’semanario de interés general’, dirigido por un tal Juan Carlos Vivera, para entregar esta ’noticia’: ’La Vendetta Chilena’: 60 extremistas chilenos han sido eliminados en los últimos tres meses por sus propios compañeros de lucha’. Las víctimas reseñadas por los dos informes “periodísticos” falsos sumaron 119 personas. (Ver http://www.argenpress.info /nota.asp?num=024147)
La periodista Lucía Sepúlveda Ruiz documentó la Operación Colombo y las historia de vida de las víctimas en el libro de 580 páginas “119 de nosotros”, publicado en septiembre de 2005 por editorial LOM. En el acto de presentación, en el Colegio de Periodistas, pudieron verse las figuras gigantes de varias jóvenes detenidas desaparecidas, erguidas en la sala y el escenario del Teatro Camilo Henríquez, en el edificio del Círculo de Periodistas de Santiago. (Ver http://www.argenpress.info /nota.asp?num=024397).
Los familiares de las víctimas de la Operación Colombo introdujeron en 2005 un recurso ante el Tribunal Regional de Etica del Consejo Metropolitano (Santiago) del Colegio de Periodistas de Chile para establecer la responsabilidad axiológica de miembros de esa orden que intervinieron en la preparación de notas y títulos canallescos sobre un hecho a todas luces falso para cualquier periodista novato de la época, mientras trabajaban o dirigían los medios que participaron en el montaje. Entre los “exterminados como ratones”, según el lenguaje de La Tercera, se encontraban varios periodistas y trabajadores de prensa conocidos para quienes redactaron esas informaciones falsas, entre otros sus colegas detenidos desaparecidos Mario Eduardo Calderón Tapia, de Valparaíso, y Luis Eduardo Durán Rivas, graduado en la Universidad de Chile. El procedimiento ético todavía se encuentra en etapa de sumario.

Nueva situación judicial

El abogado Contreras estima que ’lo novedoso y trascendental es que este fallo es muy explícito respecto a la salud de Pinochet’. El jurista explicó que hasta ahora los fallos de la corte de segunda instancia obviaron la cuestión salud dictaminando ’lo vamos a procesar, pero este tema de la salud no nos corresponde verlo aquí, hay que tratarlo en otra instancia específica’, dando pie a las decisiones de sobreseimiento definitivo de la Corte Suprema. ’Así se ha obviado el tema de la locura en segunda instancia, pero en este caso, lo que tiene de diferente este fallo es que se definitivamente se inmiscuye en el tema de la salud’, aseguró Contreras.
Según el dictamen de la Corte de Apelaciones, ’no puede olvidarse que el señor ministro de fuero pudo practicar la indagatoria de rigor en condiciones de normalidad y que su lectura da cuenta del tipo de diálogo que ordinariamente se advierte en esta clase de actuaciones’. La Corte compartió la conclusión de Montiglio sobre el grado de participación de Pinochet en estas violaciones de derechos humanos cometidas por los agentes DINA que actuaron en la Operación Colombo.
’La responsabilidad penal que debe serle atribuida es la de autor’, señaló la resolución judicial. “En efecto, de los antecedentes hasta ahora reunidos quedan de manifiesto los hechos señalados en el auto de procesamiento que se revisa, esto es que agentes del Estado, al margen de las potestades legales, privaron de libertad y torturaron a personas de las que sólo se tuvo noticia a través de informaciones falsas de su muerte publicadas en el Brasil y en Argentina’.
Para la Corte, ’tales actuaciones, y numerosas otras similares que han sido debidamente esclarecidas en diversos procesos penales, inequívocamente, por el alto nivel de control ejercido sobre la población, opositores políticos y las mismas Fuerzas Armadas y de seguridad por el procesado Augusto Pinochet, quien a la época de los hechos gobernaba el país, no han podido ser ejecutadas sin su aceptación ni el aprovechamiento de las condiciones que fueron creadas y que permitieron su desarrollo’.
’En dicha situación, de completo control, no es posible concebir un obrar delictivo tan frecuente y desembozado como el que se encuentra establecido, salvo que -como ocurre en la especie- estos atentados particulares se correspondan con una práctica general que llegue a tenerse, falsamente claro está, como el obrar legítimo del Estado’, añadió el dictamen.
’Debe agregarse --señaló la Corte-- que se ha probado que el procesado recibía diaria información acerca de la seguridad del país, ello al menos, de parte de Manuel Contreras Sepúlveda (ex jefe operativo de la disuelta DINA), antecedentes que apreciados en conjunto con los que se acaban de relacionar permiten presumir fundadamente que Pinochet Ugarte tenía completo control de los actos desarrollados por los organismos de seguridad, tanto por la información diaria que recibía como por la creación y mantenimiento de un sistema de inteligencia que obraba con inusitada frecuencia de la manera que se viene reseñando’.

Triquiñuela “subcortical”
 

Los magistrados de la Corte de Apelaciones desecharon también la tesis de “inexistencia del delito de secuestro calificado” argumentada por el abogado Pablo Rodríguez Grez, eñ más destacado defensor del ex dictador. ’Esta Corte estima que la convicción de su ocurrencia deriva con toda claridad de los autos, en los que se encuentra establecido que tuvo lugar la privación de libertad a manos de agentes del Estado y el desaparecimiento posterior, esto es el grave daño para la persona que consulta el tipo’, señaló el documento.
La aplicación del decreto Ley de Amnistía para impedir un supuesto “doble juzgamiento” también fue rechazada porque nunca los hechos que causaron esta investigación fueron esclarecidos por la justicia . ’Esta prohibición impuesta a la jurisdicción puede operar en condiciones de completa seguridad, cuando han mediado condiciones enteramente verificables, exigencia mínima que comienza con la identificación de los hechos’, afirmó la Corte.
La ’cosa juzgada’ fue reclamada por la defensa invocando el mismo fallo que sobreseyó a Pinochet en 2002, alegando que la Operación Colombo estuvo incluida en el proceso Caravana de la Muerte. “Lo que realmente determina la identificación de los procesos es su objeto, y siendo estos completamente diferentes porque dicen relación con hechos distintos, lo decidido en uno de sus denominados capítulos no puede incidir en los restantes, porque lo resuelto ha sido consecuencia de antecedentes que no forman parte del proceso en los que se pretende que aquella decisión surta efectos’, señaló rotundamente la Corte.
El juez Juan Guzmán Tapia, hoy jubilado, procesó a Pinochet en 2001 como cómplice de los homicidios y secuestros calificados de la Caravana de la Muerte, pero el 9 de julio de ese mismo año, la Corte de Apelaciones ordenó su sobreseimiento temporal y parcial atendiendo exámenes mentales que lo calificaron no apto para enfrentar un debido proceso. En julio de 2002, la Corte Suprema ratificó ese fallo, aplicando la disposición que permite excluir del juicio a una persona que sufre de locura o demencia, contenida en el nuevo Código de Procedimiento Penal, a pesar que esa normativa todavía no estaba en vigencia en la jurisdicción de la Región Metropolitana de Santiago.
El mismo juez Guzmán procesó de nuevo al ex dictador en enero 2005 como autor de ’secuestros calificados’ de la Operación Cóndor, pero en junio la Corte de Apelaciones sobreseyó los cargos por las mismas razones de salud invocadas por la Suprema para absolverlo en la Caravana de la Muerte. La Suprema rechazó en septiembre los recursos de casación de forma y fondo presentados por los querellantes.
El mismo juez Montiglio encausa, además, a Pinochet como autor de los homicidios calificados de Carlos y Aldo Pérez Vargas, Miguel Angel Acuña Castillo, del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR); Bernardo de Castro López, del Partido Socialista (PS); y Modesto Segundo Espinoza Pozo (MIR), víctimas también de la Operación Colombo. Pero la defensa del ex dictador no apeló, por razones de estrategia judicial, informó el abogado Fernando Rabat.
 

Optimismo de la acusación

El abogado Contreras cree que el fallo de la Corte de Apelaciones no deja espacio para que la Suprema aplique de nuevo un sobreseimiento amparado en la salud del inculpado. ’Esa es la diferencia, que no es menor’, dijo. ’Lo importante del fallo es que se trata del primero que aborda de frente el tema salud y establece que Pinochet está absolutamente apto para ser sometido a un proceso penal y eso sienta un precedente que es muy difícil de dar vuelta’, dijo.
Pinochet goza de excelente salud para las cortes le quiten el desafuero de ex jefe de Estado y pueda enfrentar la justicia penal como cualquier moral. El abogado Contreras dijo: ’Yo creo que ahora la corte Suprema se ve enfrentada a una gran decisión: o confirma este fallo o aplica de nuevo su criterio de que debe primar el dictamen médico de 2002, cuando se le declaró ’loco incurable’. Hasta ahora, cada vez que la Corte de Apelaciones ha ratificado un desafuero, en el fondo ha dicho ’desaforémoslo y veamos después el problema de salud’, tema que siempre ha sido diferido, chuteado, sin pasar a considerar si está o no loco. Así ha sido, todo el mundo ha pateado ese tema. Pero llegó el momento en que esto debió enfrentarse porque si seguía así nunca iba a haber una condena, aunque es cierto que se ha podido avanzar en todos estos años. Pero ahora la Corte ha dicho claro: ¡’este individuo está sano’!
La Corte de Apelaciones abrió incluso caminos que pueden llegar a justificar una petición de revisión de la negación de desafuero en los casos más emblemáticos anteriores. El abogado Contreras siente optimismo: ’Este fallo es muy relevante porque puede significar la posibilidad de reabrir los procesos Caravana de la Muerte y Operación Cóndor”.
“Si llega a haber una sentencia ejecutoriada por la Corte Suprema, si así fuera, Pinochet quedaría ratificado como absolutamente cuerdo y, entonces, pues vamos revisando los fallos anteriores. Y aunque no pudiéramos lograrlo, si nos fuera imposible reabrir esos casos, quedó sentado un precedente: de aquí en adelante, Pinochet no va a poder evadir ningún otro procesamiento y todavía nos quedan muchos casos emblemáticos, como Villa Grimaldi, el caso Prats, Colonia Dignidad; en fin, hay para rato’.
 

* Ernesto Carmona es periodista y escritor chileno. 

Opinión

 Chile.Pinochet, la Operación Colombo y el interventor de Textil Comandari

Por: Lucía Sepúlveda Ruiz publicación:02/02/2006)

Por unanimidad, la Sexta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, confirmó los procesamientos contra el ex dictador Augusto Pinochet en el marco de la investigación de la Operación Colombo., específicamente por el secuestro y desaparición del ingeniero químico Juan Carlos Perelman, el estudiante Héctor Garay y el interventor de la textil Comandari, Antonio Cabezas. El nombre de Antonio Cabezas Quijada fue incluido en una lista publicada por el semanario argentino Lea, reproducida por El Mercurio el día 23 de julio de 1975. Allí se señalaba que 60 ’miristas’ habían sido asesinados ’por sus propios compañeros de lucha’ en Argentina, Colombia, Venezuela, Panamá, México y Francia.
Las causas fueron retomadas por el ministro Víctor Montiglio luego de jubilarse el Juez Guzmán. El procesamiento se había dictado el pasado 5 de diciembre, luego de reconocerse mediante diversas pericias que Pinochet estaba en condiciones mentales de enfrentar un juicio. El fallo afirma que ’quedan de manifiesto los hechos señalados en el procesamiento, esto es que agentes del Estado privaron de libertad y torturaron a personas de las que sólo se tuvo noticia a través de informaciones falsas de su muerte publicadas en Brasil y Argentina’.
La Operación Colombo fue un montaje de la DINA, la GESTAPO chilena, para encubrir en 1975 la desaparición de 119 miembros de la resistencia, entre ellos Antonio Cabezas Quijada (28 años, casado) militante socialista. El se había desempeñado como interventor en la industria textil Comandari, durante el gobierno del presidente Salvador Allende, y el 11 de septiembre se mantuvo en su puesto junto a los obreros de esa fábrica. Fue liberado tres meses después de esa primera detención. Pero el 17 de agosto de 1974, este apasionado hincha del club Universidad de Chile, ex alumno del Instituto Nacional y del Liceo Lastarria, padre de Antonio, un hijo que había esperado por años y no alcanzó a conocer, fue detenido en su propia casa. Los agentes le aseguraron sólo debía ir a firmar a la Segunda Fiscalía Militar.

En la industria Comandari

Desde 1972, Antonio Cabezas se había desempeñado en Comandari, designado por DIRINCO (Dirección de Industria y Comercio), repartición en que trabajaba, y que dependía del Ministerio de Economía de la época. Textil Comandari era una de las industrias del país que al ser ocupada por sus trabajadores, continuaba produciendo, ligada a la denominada ’Area de Propiedad Social’, muy atacada entonces por la derecha económica. Los interventores eran particularmente odiados por los empresarios, que veían en ellos un símbolo del poder perdido en tiempos del gobierno del Presidente Allende. Muchos de ellos fueron detenidos o debieron exiliarse después del golpe. Todas esas fábricas volvieron a poder de sus antiguos dueños, en este caso de Juan Comandari.
El primer año la familia recibió llamados indicando que Antonio había sido visto en Cuatro Alamos, pero el uniformado Conrado Pacheco, a cargo de Tres Alamos, siempre negó cualquier información. De todos los indicios que se desvanecieron, sólo un testimonio se mantuvo a firme: la declaración de José Nicolás Vargas Villegas, abogado jefe de gabinete del Ministro de Justicia de la época, General Hugo Mussante. El recibió del SENDET (Servicio Nacional del Detenido) la respuesta de que Antonio Cabezas estaba detenido.
La familia ratificó el 30 de mayo de 1977 la querella presentada ante el Segundo Juzgado del Crimen de Santiago, proceso Rol 82.824-1, que no arrojó resultado alguno.

Nacer en Chile

Desde Australia, donde salió exiliada en 1982 junto a su hijo Toño, hoy ingeniero comercial, reacciona con la noticia Patricia Saavedra, la esposa: ’Estoy dichosa y sólo espero que siga el proceso adelante...... sin parar, hay que saber de todos, uno por uno.’ En su testimonio para el libro ’119 de nosotros’ (Lom ediciones, 2005), ella había relatado: ’Antonio quería esperar que el niño naciera, y luego nos iríamos; yo tenía siete meses de embarazo. El había estado detenido hasta el 20 de noviembre de 1973. El día del golpe yo me fui a la industria y caímos detenidos juntos, yo como una trabajadora más. Nos llevaron al Regimiento Tacna. Yo logré que me llevaran a la Posta porque me sentía mal, y de allí me liberaron. El estuvo todo el tiempo en la enfermería del regimiento, y yo lo pude visitar. Cuando lo volvieron a detener, nunca jamás imaginamos lo que podía pasar, porque nuestra experiencia había sido diferente. ’
Reafirma esa opinión Hugo Cabezas Quijada, ingeniero agrónomo del SAG, Servicio Agrícola Ganadero, quien expresa, en Santiago: ’Yo le aconsejé a mi hermano que se fuera del país. Me respondió que no había cometido ningún crimen, y estaba libre. Nosotros no tomábamos conciencia de la situación. Nadie se podía imaginar lo que pasó. Hoy veo un uniforme y lo odio. Pero yo no nací con ese odio, ese sentimiento me lo hicieron nacer en esos años, cuando supe de las atrocidades como el hecho de que haya habido desaparecidos y mujeres violadas por perros. Nosotros creíamos en la democracia, no veíamos lo que venía, la traición más absoluta a todos los valores...’

La madre

Gabriela Quijada, la madre, era dueña de casa, y participaba en la Junta de Vecinos de su barrio, donde trabajó apoyando la candidatura presidencial de Salvador Allende. Cuando su hijo desapareció, se convirtió en una aguerrida integrante de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.
Patricia, la esposa, tiene muy presente el día de verano que el Presidente Allende fue a visitar la textil Comandari. Antonio y los trabajadores se ven contentos y emocionados en la foto que documentó ese instante para la historia, y que formó parte de la exposición montada en Santiago para los 30 años del golpe de Estado en el Museo Salvador Allende.
Patricia explica así el desempeño de su marido como interventor: ’El tenía una increíble capacidad de organización, que le fluía en forma natural, sin haber estudiado, y le permitió administrar muy bien. En nuestro hijo Toño también veo ese don.’ De hecho, en Sydney, Australia, Tony Cabezas acaba de ser nombrado ’High Flyer’ en la empresa en que trabaja, GE Commercial Finance Australia and New Zealand, por su extraordinario desempeño en finanzas y ventas en los últimos dos años.
En el Instituto Nacional, donde estudió la enseñanza secundaria, Don Hugo Cabezas, padre de Antonio, había sido compañero de Gustavo Leigh, integrante de la Junta Militar en 1975. Le dirigió una carta apelando a sus sentimientos, sin recibir respuesta alguna. Treinta años más tarde, en junio de 2004, cuando la futura Presidenta de Chile, entonces ministra de Defensa, Michele Bachelet, visitó Australia, donde la esposa de Antonio y su hijo continúan viviendo, Patricia le entregó una carta pidiendo su intervención para que este caso se active e investigue judicialmente. La esposa de Antonio recordó en la misiva la relación de trabajo y compañerismo que en 1972 mantenía su marido con el general Alberto Bachelet –padre de la ministro- por el tema de las JAP y por DINAC, la distribuidora nacional de alimentos.

Un fugaz retorno

Patricia ha retornado a Chile sólo una vez, el año 2001, oportunidad en que ’vi con emoción el nombre de mi marido en un muro del local del Comité Central del Partido Socialista, en una lista encabezada por el compañero Presidente. También vi la placa que se colocó en el Instituto Nacional como homenaje a los alumnos caídos, entre los cuales también figura Antonio’.
A su vez, Toñito, en su única visita a Chile, alcanzó a ver a sus abuelos, se reencontró con su infancia al redescubrir a sus primos, y visitó el Memorial del Detenido Desaparecido en el Cementerio General.

Pésame por la mentira

Desde Australia, Patricia evoca con ira la publicación de la lista de los 119. Ella vivía en Santiago con su madre, la habían echado del trabajo inmediatamente después de la detención de su marido. Le avisaron que venían unas personas conocidas ’a darle el pésame’. Con la voz todavía temblando de indignación, como si fuera ayer, afirma:
’Me puse furiosa. De qué pésame me hablan, esto es una mentira, cómo iba a estar peleando en Argentina, si se lo llevaron de su propia casa. Los eché a todos para afuera de la casa’. Hasta ahora, dice ’Yo me firmo como Patricia de Cabezas, no me considero viuda.’
Treinta años después del secuestro de Antonio Cabezas, el 2 de septiembre de 2004, el entonces juez Juan Guzmán, que investigaba la llamada ’Operación Colombo’ (Lista de los 119) había encargado reos a 16 uniformados por este caso y otros 32 similares. Ellos son el ex director de la DINA Manuel Contreras, César Manríquez, su segundo al mando; el ex jefe de Cuatro Alamos, Orlando Manzo; el ex jefe de Villa Grimaldi Marcelo Morén Brito; el ex jefe de la brigada Halcón, Miguel Krassnoff, y los agentes Basclay Zapata y Osvaldo Romo. También fueron procesados Conrado Pacheco, jefe de Tres Alamos, el ex detective Manuel Carevic; el ex jefe del aparato exterior de la DINA, Francisco Ferrer Lima y los tenientes Ricardo Lawrence, y Gerardo Godoy, así como Gerardo Urrich, jefe de la brigada Purén, el ex jefe de la brigada Vampiro, el brigadier (r) Fernando Lauriani, y el general (R) Raúl Iturriaga, entonces jefe del aparato exterior de la DINA. El círculo se cerraría ahora con el principal responsable, el ex dictador y mafioso Augusto Pinochet.

HISTORICA CONFIRMACION DE PROCESAMIENTO DE PINOCHET

Corte de Apelaciones confirma procesamientos contra Pinochet.

Diario electronico El Mostrador, www.elmostrador.cl 01/02/2006

Como autor de tres secuestros calificados

Histórico: Corte confirma primeros procesamientos contra Augusto Pinochet

Por  Jacmel Cuevas P.

En las resoluciones, a la que tuvo acceso a El Mostrador.cl, la Sexta Sala del tribunal de alzada capitalino rechazó los argumentos de su defensa en cuanto a sus malas condiciones de salud y la aplicación de la ’’amnistía’’ y ’’la cosa juzgada’’, en el caso denominado Operación Colombo. Esta es la primera vez que un tribunal superior no revoca un encausamiento contra el general (r).
En un hecho inédito en la historia judicial chilena, la Sexta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago confirmó tres de los procesamientos dictados por el ministro de fuero Víctor Montiglio en contra del general (r) Augusto Pinochet Ugarte, en calidad de autor de los delitos de secuestros calificados contra ex opositores a su régimen, enmarcados en el proceso denominado Operación Colombo.
La mencionada instancia, compuesta por los ministros Hugo Dolmestch, Haroldo Brito y el abogado integrante Óscar Herrera, rechazó los argumentos de la defensa del otrora comandante en jefe del Ejército que solicitó dejar sin efecto estos encausamientos en razón del fallo de la Corte Suprema que, en julio de 2002, lo sobreseyó definitivamente en el caso Caravana de la Muerte, en razón de una demencia subcortical leve a moderada que le impedían enfrentar un debido proceso.
Sin embargo, este aspecto fue desestimado ahora por el tribunal de alzada que mantuvo a firme los procesamientos contra Pinochet en calidad de autor de los secuestros calificados de los militantes del MIR Juan Carlos Perelman Ide, Héctor Garay Hermosilla y el otrora miembro del Partido Socialista, Antonio Cabezas Quijada.
"Esta Corte comparte la convicción del tribunal de primera instancia porque los informes médicos, tanto por el mayor número de opiniones en el sentido de tener capacidad para asistir al juicio, cuanto por el contenido de las mismas, no llevan necesariamente a entender que el procesado no se encuentra en condiciones de comparecer al juicio, antecedentes que en esta etapa procesal impiden concluir la manera solicitada", consignan los fallos.
"Además, no puede olvidarse que el señor ministro de fuero pudo practicar la indagatoria de rigor en condiciones de normalidad y que su lectura da cuenta del tipo de diálogo que ordinariamente se advierte en esta clase de actuaciones", añaden las resoluciones.
 

Responsabilidad como autor

La Sexta Sala, además, compartió la opinión del juez Montiglio en cuanto al grado de participación que le habría cabido a Pinochet en cuanto a las violaciones de los derechos humanos que cometieron agentes de los servicios de seguridad, en el marco de la Operación Colombo.
En esa medida sostuvo que "la responsabilidad penal que debe serle atribuida es la de autor. En efecto, de los antecedentes hasta ahora reunidos quedan de manifiesto los hechos señalados en el auto de procesamiento que se revisa, esto es que agentes del Estado, al margen de las potestades legales, privaron de libertad y torturaron a personas de las que sólo se tuvo noticia a través de informaciones falsas de su muerte publicadas en el Brasil y en Argentina".
"Tales actuaciones, y numerosas otras similares que han sido debidamente esclarecidas en diversos procesos penales, inequívocamente, por el alto nivel de control ejercido sobre la población, opositores políticos y las mismas Fuerzas Armadas y de seguridad por el procesado Augusto Pinochet, quien a la época de los hechos gobernaba el país, no han podido ser ejecutadas sin su aceptación ni el aprovechamiento de las condiciones que fueron creadas y que permitieron su desarrollo", consignan las resoluciones.
"En dicha situación, de completo control, no es posible concebir un obrar delictivo tan frecuente y desembozado como el que se encuentra establecido, salvo que -como ocurre en la especie- estos atentados particulares se correspondan con una práctica general que llegue a tenerse, falsamente claro está, como el obrar legítimo del Estado", continuó el razonamiento de la instancia.
"Debe agregarse que se ha probado que el procesado recibía diaria información acerca de la seguridad del país, ello al menos, de parte de Manuel Contreras Sepúlveda (ex jefe operativo de la disuelta DINA), antecedentes que apreciados en conjunto con los que se acaban de relacionar permiten presumir fundadamente que Pinochet Ugarte tenía completo control de los actos desarrollados por los organismos de seguridad, tanto por la información diaria que recibía como por la creación y mantenimiento de un sistema de inteligencia que obraba con
inusitada frecuencia de la manera que se viene reseñando", añaden los
pronunciamientos.

Secuestro calificado, amnistía y cosa juzgada

Por otra parte, la Sexta Sala desechó la tesis del abogado Pablo Rodríguez, defensor de Pinochet Ugarte, en cuanto a la inexistencia del delito de secuestro calificado.
"Esta Corte estima que la convicción de su ocurrencia deriva con toda claridad de los autos (expediente), en los que se encuentra establecido que tuvo lugar la privación de libertad a manos de agentes del Estado y el desaparecimiento posterior, esto es el grave daño para la persona que consulta el tipo", dijo la judicatura.
Además, desestimó aplicar el decreto Ley de Amnistía, dado que nunca los hechos que son materia de esta investigación nunca fueron esclarecidos antes por la justicia y, la finalidad de dicha norma estaría vinculado con evitar el doble juzgamiento.
"Esta prohibición impuesta a la jurisdicción puede operar en condiciones de completa seguridad cuando han mediado condiciones enteramente verificables, exigencia mínima que comienza con la identificación de los hechos", se afirmó por parte de la Corte.
Asimismo, rechazó aplicar la figura de la "cosa juzgada" esgrimida por la defensa en razón del mismo fallo que sobreseyó definitivamente a Pinochet en el 2002, ya que según su representante los hechos de Operación Colombo también estaban incluidos en el proceso Caravana de la Muerte.
"Lo que realmente determina la identificación de los procesos es su objeto, y siendo estos completamente diferentes porque dicen relación con hechos distintos, lo decidido en uno de sus denominados capítulos no puede incidir en los restantes, porque lo resuelto ha sido consecuencia de antecedentes que no forman parte del proceso en los que se pretende que aquella decisión surta efectos", señalan los fallos.

Procesamientos anteriores

A principios del año 2001, el entonces ministro de fuero Juan Guzmán Tapia procesó a Pinochet como cómplice de los homicidios y secuestros calificados en el caso Caravana de la Muerte. Sin embargo, el 9 de julio del mismo año, la misma Sexta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó su sobreseimiento temporal y parcial, debido a los exámenes mentales que se practicaron y que determinaron que no estaba apto para enfrentar un debido proceso.
Ese fallo fue confirmado -en julio de 2002- por la Segunda Sala Penal de la Corte Suprema, instancia que aplicó disposiciones del Código de Procedimiento Penal, que aún no entraba en vigencia en la Región Metropolitana, que permiten excluir del juicio a una persona que sufre de locura o demencia.
En tanto, el 5 de enero de 2005, el mismo juez Guzmán procesó al retirado uniformado como autor de los secuestros calificados que se incluyen en el llamado caso Operación Cóndor. Sin embargo, el 7 de junio del año pasado, la Cuarta Sala de la Corte de Santiago resolvió sobreseerlo de los cargos debido al fallo del máximo tribunal que lo absolvió por razones de salud.
Esa decisión fue ratificada por la Sala Penal de la Suprema que en septiembre pasado rechazó los recursos de casación en la forma y el fondo que interpusieron los querellantes.
Además, Pinochet fue encausado por el juez Montiglio en calidad de autor de los homicidios calificados de Carlos y Aldo Pérez Vargas, Miguel Ángel Acuña Castillo, todos militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR); Bernardo de Castro López, del Partido Socialista (PS); y Modesto Segundo Espinoza Pozo. Todos estas víctimas están incluídas en el episodio conocido como Operación Colombo, operativo destinado a ocultar los crímenes de 119 chilenos en el extranjero.
Sin embargo, esas resolciones no fueron apeladas por su defensa como parte de una estrategia judicial, como lo informó su abogado Fernando Rabat.

 

INFORMATIVO EXTERIOR 02/02/06

INFORMATIVO EXTERIOR
Santiago, 2 de febrero 2006
 
Trámites en INP son personales
 
Con motivo de la temporada de vacaciones, muchos de nuestros connacionales viajan a Chile para hacer turismo y visitar a sus familiares.
Asimismo, aprovechan su estadía para realizar diversos trámites personales, o para sus amigos, en dependencias de la administración pública.
En el último mes, Dicoex, ha recibido muchas visitas de dirigentes y miembros de organizaciones chilenas residentes en distintos países, quienes nos han solicitado información respecto a temas como exonerados, prisión y tortura, pensiones de vejez e invalidez tanto para ellos como para otras personas.
Por esta razón, Dicoex desea informar a toda la comunidad exterior que cualquier información, respecto a la tramitación y estado en que se encuentran las solicitudes de reparación, pensiones y otras, se debe hacer en forma personal y a través de los consulados respectivos.
Las instituciones sociales públicas están estrictamente prohibidas por la ley administrativa a dar respuesta a terceras personas  de asuntos privativos de otras, y menos atender listados de personas. Esta política se adoptó en vista a que en el exterior se conformaron grupos de gestores que cobraban determinado arancel por tramitar solicitudes que en dichas entidades sociales es, totalmente, gratuito.

Asume Subdirector de Dicoex

La Subdirección de Dicoex acaba de ser asumida por el  Primer Secretario del Servicio Exterior, Juan Manuel Pino Vásquez, quien se desempeñó como Cónsul Adjunto en el Consulado General de Chile en Mendoza, Argentina, entre los años 2001 y 2006.
De profesión Administrador Público, lleva 17 años en el Ministerio de Relaciones Exteriores, habiendo desempeñado funciones en las Embajadas de Chile en Malasia y Perú.