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La investigación que obligó a exhumar el cuerpo del ex Presidente

La investigación que obligó a exhumar el cuerpo del ex Presidente

 Los fantasmas que rondan la muerte de Salvador Allende

Por: Cristóbal Peña

Publicado: 24.05.2011

Además de corroborar su identidad, la exhumación de los restos del ex Presidente pretende establecer una verdad histórica. Ya no sólo se sopesa la versión del doctor Patricio Guijón, sino también la de otros médicos y policías que refrendan el hecho. A esto se suma el reciente hallazgo de una copia del expediente original de la Fiscalía Militar, que incluye una declaración del ex ministro José Tohá recogida desde el Hospital Militar y un inventario de los bienes encontrados en el Salón Independencia. Desde la espada de O’Higgins al fusil AK-47 con el que Allende se habría quitado la vida.

A comienzos de este año, cuando el ministro Mario Carroza se hizo cargo de la investigación por la muerte de Salvador Allende, una de sus primeras diligencias fue pedir el expediente con que la justicia castrense determinó en 1974 que el ex Presidente se había suicidado. La Fiscalía Militar negó tener el original. Carroza siguió entonces la pista de un antiguo aviso publicado en internet que ofrecía el expediente por dos millones de pesos. El oferente resultó ser el propietario de una empresa de demoliciones que aseguró haberlo encontrado mientras echaba abajo la casa de un ex relator de la justicia militar.

Una semana después de que esa copia le fuera embargada al empresario de demoliciones, el fiscal militar que investigó el hecho, Joaquín Earlbaum, apareció en el despacho del ministro Carroza con otra copia. El expediente original, sin embargo, aún está extraviado.

Además del informe de autopsia y de la pericia balística que ya se conocían, el expediente incluye elementos que pueden dar luces sobre la verdad histórica más controversial del siglo XX. Entre ellos, un tercer informe de 1973 titulado “Relación de especies encontradas por personal militar en lugar del suicidio”. El documento que firma el coronel Julio Polloni Pérez, director interino de Inteligencia del Ejército, da cuenta de piezas históricas.

En ese inventario se enumarn bienes como la espada de O’Higgins, el fusil AK-47 regalado por Fidel Castro con el que Allende se habría matado, sus anteojos Mustang, su reloj Jaegger LeCoultre y las dos vainillas de las balas que perforaron su cabeza (ver lista completa). La mayoría de esos objetos se encuentran extraviados y el juez Carroza ofició al Ejército, que debía custodiarlos, preguntando por ellos.

El expediente contiene también las primeras declaraciones recogidas entre 1973 y 1974. Una de ellas es la del ex ministro de Defensa José Tohá, a quien se tomó testimonio mientras permanecía detenido en el Hospital Militar, lugar donde moriría poco después. Contiene también la primera declaración judicial del doctor Patricio Guijón, que reafirmará la tesis del suicidio que permanece hasta hoy.

Testigo accidental

Patricio Guijón era el menos político de los médicos personales de Salvador Allende. También el más distraído e ingenuo. Integró el equipo de médicos de la Presidencia por recomendación de su colega y amigo Arturo Jirón, ex ministro de Salud de la Unidad Popular. Fue el único de ese equipo que no salió al exilio tras el golpe de Estado. Siguió viviendo en su casa en Vitacura como cualquier hijo de vecino. En adelante, quien quisiera dar con su paradero no debía más que consultar la guía telefónica.

Esa jornada de martes 11 de septiembre de 1973, cuando se reunió junto al resto de sus colegas en La Moneda, hizo y dijo cosas dignas de ser destacadas. Lo primero fue permanecer en funciones, aun cuando el Presidente dejó en libertad de acción a sus colaboradores ante la proximidad del ataque aéreo. Lo segundo fue comentar, en medio del bombardeo de los Hawker Hunters, que muy de seguro “esas bombas deben ser chilenas, porque aún estamos vivos”. Así al menos lo recordó treinta años después en una entrevista con El Mercurio. Lo tercero ya es histórico.

Tras el bombardeo aéreo y con La Moneda en llamas, una vez que Allende ordenó a sus colaboradores que se entregaran a las fuerzas golpistas, el doctor Guijón recordará que cuando comenzaba a salir hizo algo “realmente absurdo”: volvió sobre sus pasos en búsqueda de una máscara de gas como recuerdo a su hijo mayor. Según su relato, estaba en eso cuando abrió las puertas del salón Independencia, donde se había encerrado Allende, y lo vio en los instantes precisos: sentado en un sillón, de espaldas a la pared, el Presidente sostenía un fusil cuyo caño presionaba su barbilla, un disparo seco, parte del cráneo y los sesos volaron por los aires.

Con menos detalles, su testimonio transmitido por la televisión pública en septiembre de 1973 acalló dudas y a la vez despertó sospechas de quienes no creyeron en la versión del suicidio, incluida la propia familia del ex Presidente. El hecho es que desde entonces el cirujano Patricio Guijón quedó convertido en el testigo de la muerte de Salvador Allende. Testigo accidental, que parece haber estado en un lugar y un tiempo equivocados.

Empeñado en establecer una verdad judicial de los hechos, que a la larga será histórica, el ministro Carroza ha tomado declaración a una veintena de protagonistas que sobrevivieron al golpe y viven para contarlo. Protagonistas que sin poner en cuestión el fondo del relato del doctor Guijón, lo han situado en un lugar secundario, denotado imprecisiones, si es que no hechos contradictorios.

Guijón no fue ni por lejos el único que vio a Allende muerto inmediatamente después de que uno o dos disparos secos se escucharon tras la puerta del salón Independencia. Tampoco el único que dice haber presenciado el momento exacto en que aparentemente se disparó. De cualquier modo la verdad judicial no está confiada únicamente a testimonios de sobrevivientes del asalto a La Moneda. La reciente exhumación de los restos de Salvador Allende persigue, además de corroborar la identidad de esos restos, probar la trayectoria que habría seguido el o los impactos de bala que provocaron su muerte. Esto último ante un reciente informe del Servicio Médico Legal (SML) que detectó discordancias entre los impactos encontrados en el lugar de los hechos y la trayectoria del disparo descrito en la autopsia realizada en septiembre de 1973 por encargo del fiscal Earlbaum.

Disparos secos

Aunque en La Moneda había casi cincuenta personas, unas pocas asistieron el momento en que el Presidente Allende se despidió de sus colaboradores más cercanos y se encerró en el salón Independencia. Menos aún son las que sobreviven para contarlo. Una de ellas es el ex detective de la Policía de Investigaciones Gustavo Basaure Barrera.

Miembro de la escolta permanente que Investigaciones dispuso para la custodia del mandatario, Basaure fue uno de los 17 policías que ese 11 de septiembre permanecieron leales junto a Allende en La Moneda. Resistieron el asalto en condiciones muy desventajosas, en un gesto más testimonial que efectivo, y cerca de las dos de la tarde su superior directo les informó que el Presidente había dispuesto que salieran en fila india por la puerta de Morandé 80. No había muchas posibilidades. La Moneda ardía en llamas, el ambiente era irrespirable y la mayor parte del grupo se había reunido en ese sector. Entonces Basaure, que permanecía sentado en un corredor del segundo piso del palacio junto a su compañero Pedro Valverde, presenció cuando Allende terminaba de despedirse y cerraba por dentro la puerta del salón Independencia diciendo que tomaría un par de minutos para meditar.

El policía estaba a unos pocos metros de esa puerta, tres o cuatro, y desde ese lugar escuchó “dos disparos secos, sin estampida”, provenientes del salón. Mientras se incorporaba junto a su compañero, tres o cuatro hombres llegaban corriendo desde el ala sur del pasillo y abrían la puerta del salón. Uno de ellos salió gritando que el Presidente se había matado.

-Yo no entré al salón, pero como la puerta quedó entreabierta me asomé a mirar: aunque estaba casi a oscuras, sin luz, vi que el Presidente estaba tendido en un sillón y tenía una herida en el cuello, aunque no parecía tener sangre. Encima tenía un fusil –dice Gustavo Basaure desde su casa en La Florida.

Pedro Valverde Quiñones, el compañero de Basaure, presenció la escena con mayor detención pero no vive para relatarla. Una posición tanto o más privilegiada tuvo el también fallecido policía David Garrido Gajardo. En 1987, en una crónica de la revista Análisis sobre la muerte de Allende firmada por Mónica González, María Olivia Monckeberg y Patricia Verdugo, el ya ex policía Garrido recordó la escena en los siguientes términos:

“Estábamos al fondo del pasillo, casi frente al living privado del Presidente, cuando lo vi acercarse con Enrique Huerta, el doctor Patricio Guijón y otras personas, las que quedaron en la puerta cuando él entró. Entonces escuché la voz del Presidente que dijo fuerte: ‘Allende no se rinde’, y de inmediato, dos o tres balazos. El médico dijo: ‘El doctor se mató’, entró en el despacho y, desde mi posición, vi al Presidente sentado, con la cabeza hacia atrás y el casco botado. Había sangre en el muro”.

En esos minutos Basaure no recuerda haber visto al doctor Guijón rondando en el pasillo del segundo piso, paralelo a calle Morandé. Es más: como muchos ex policías presentes ese día en La Moneda, pone en duda que el médico haya regresado motivado por el rescate de una máscara antigás.

–No resiste ninguna lógica –dice el policía, recordando el temor que cundía a esas horas ante el acecho de los militares y la incertidumbre de no saber lo que les esperaría afuera. – En esas circunstancias, ¿a quién se le iba a ocurrir volver a buscar un souvenir?

El primero de la fila

Cuando se escucharon los disparos en el salón Independencia, los primeros leales que resistieron junto a Allende habían alcanzado la calle. Contrario a las órdenes del Presidente, la fila no era encabezada por su secretaria Miria Contreras, la Payita, sino por el policía Eduardo Ellis Belmar. De bigotes espesos y contextura gruesa, apenas abrió la puerta y puso un pie en la calle un soldado lo abrazó por la espalda y lo usó de escudo para protegerse de disparos provenientes del Ministerio de Obras Públicas. Inmediatamente después salió la Payita.

Ya cuando estaba tendido en la acera de Morandé junto a otros detenidos, escuchó la noticia de uno de sus compañeros que se encontraba en su misma posición: el Presidente se había quitado la vida.

Desde La Reina, donde vive, el ex detective Ellis sostiene que ningún militar alcanzó a ingresar a La Moneda desde la puerta de Morandé antes de que Allende se quitara la vida.

-Cuando yo recibí la noticia, los militares aún no habían entrado a La Moneda. Esperaron a que bajaran todos por la escalera que conectaba el pasillo del segundo piso con la puerta de Morandé –dice.

La misma certeza tiene el jefe de la guardia presidencial de Investigaciones, Juan Seoane Miranda, quien dejó La Moneda una vez que se enteró de la muerte de Allende. Recuerda que el dramatismo fue agudizado por el intento del subsecretario general de Gobierno, Arsenio Poupin, de quitarse la vida con una pistola. Alguien logró arrebatársela. Enrique Huerta, el intendente de Palacio, gritó un viva a favor del fallecido Presidente. Recién nada más se había despedido de él. Poupin y Huerta fueron de los últimos en verlo con vida y los primeros testigos de su muerte. Los dos se entregarían y más tarde serían torturados y hechos desaparecer.

Seoane no pone en duda que Allende se quitó la vida:

-Doy fe de que los soldados no habían entrado todavía. Estábamos únicamente nosotros.

Las versiones de los ex policías son coincidentes. La mayoría de ellos son amigos y suelen reunirse habitualmente. La última vez lo hicieron antes de ser citados a declarar ante el juez Carroza. La única versión discordante es la de Carlos San Martín. Según uno de sus antiguos compañeros, en su reciente declaración judicial dio indicios de la presencia de militares al momento de ocurrida la muerte de Allende. Pese a haber permanecido voluntariamente en La Moneda, San Martín no siente afinidad por la izquierda. Más bien lo opuesto.

Instante fatal

En septiembre de 1984, cuando su versión aún era resistida por la izquierda chilena, Patricio Guijón dio una entrevista a revista Cauce en la que evocó la escena que lo anclará permanentemente al pasado.

Dirá que entró al salón y le tomó al pulso al Presidente, constatando su muerte. Otro absurdo: el cráneo del Presidente estaba abierto y destrozado. La masa encefálica a la vista. Luego, en un acto instintivo, tomó el fusil AK-47 que estaba sobre el cuerpo del Presidente y lo dejó a un lado.

En esos diez a quince minutos que permaneció en el salón hasta la llegada de los militares, Guijón no recuerda haber visto ni escuchado a nadie más. Sin embargo, son varios los testigos que dicen haber visto el cadáver de Allende.

Uno de sus colegas, José Quiroga Fuentealba, testificó hace unas semanas ante el juez Carroza haber presenciado desde el dintel de la puerta del salón Independencia el instante preciso en el que Allende se quitó la vida: “Se escuchan disparos, Huerta abre la puerta y veo la figura del Presidente sentado que empieza a desfallecer”.

Estas contradicciones, unidas a la interpretación de otros hechos y testimonios, no sólo han llevado a cuestionar la tesis del suicidio. Este año, el periodista chileno Camilo Taufic planteó que Allende intentó suicidarse con una pistola pero quedó malherido. La tarea habría sido completada por Enrique Huerta.

La sombra de Allende

Pasada las cinco de la tarde, cuando el cadáver del Presidente Allende fue sacado de La Moneda envuelto en un chamanto boliviano, un suboficial de Ejército entró en acción. Por instrucciones del general Javier Palacios, que dirigió la toma de La Moneda, el subteniente Manuel Vásquez Nanjarí tenía la orden de permanecer en todo momento al lado del cuerpo del Presidente. Ser su sombra, pasara lo que pasara. Por eso subió a la ambulancia que transportó el cuerpo hasta el Hospital Militar, y una vez allá, en el quirófano del Departamento de Otorrinolaringología, le hizo guardia hasta pasada la medianoche.

Horas antes, el almirante Patricio Carvajal había sido instruido por Augusto Pinochet para que un equipo de médicos legistas “certifiquen la causa de muerte del señor Allende con el objeto de evitar que más adelante se nos pueda imputar a las Fuerzas Armadas el haber sido las que provocaron su fallecimiento”.

Vásquez Nanjarí fue testigo del momento en que el cadáver de Allende, ya depositado en el quirófano del Hospital Militar, fue desnudado por completo para un peritaje fotográfico que luego quedó adjunto a la causa que siguió el fiscal militar Joaquín Earlbaum. Y a contar de las ocho de la noche, y por las siguientes cuatro a cinco horas, presenció el procedimiento de autopsia que los peritos médico legistas José Luis Vásquez y Tomás Tobar, apoyados por el perito auxiliar Mario Cornejo, realizaron al cadáver del Presidente. Testigos fueron también los cuatro jefes de sanidad de las Fuerzas Armadas y de Carabineros.

En el informe de autopsia N° 2449/73, que firmaron los peritos Vásquez y Tobar, se concluye que “la causa de la muerte es la herida a bala cérvico-bucocráneo-encefálica reciente, con salida de proyectil” y que “el disparo corresponde a los llamados ‘de corta distancia’ en medicina legal. El disparo ha podido ser hecho por la propia persona”.

Aunque la autopsia entrega detalles del examen interno al cadáver, en su reciente declaración a la policía el ex suboficial Vásquez Nanjarí desconoció que el cadáver haya sido sometido a cirugía. De cualquier modo, lo relevante de su testimonio es que resulta inédito y permitirá recrear con mayor precisión lo que ocurrió con el cadáver de Allende desde que fue encontrado por los militares hasta que fue depositado en una ataúd y conducido en avión hasta el cementerio Santa Inés de Viña del Mar, donde fue enterrado al día siguiente en presencia de Tencha Allende, el edecán naval Roberto Sánchez, unos pocos familiares y cinco sepultureros como únicos testigos.

En 2003, esos mismo cinco sepultureros que participarán de la exhumación de 1990 recordarán en un reportaje de la revista Siete+7 que a las pocas horas de ser enterrado en Viña del Mar el ataúd con los supuestos restos de Salvador Allende fue robado por un grupo de pobladores que abandonaron el féretro en plena carrera al ser sorprendidos por militares. “El féretro llegó de vuelta a la tumba en muy mal estado”, recordará uno de los sepultureros.

El mismo año de la primera exhumación, en un reportaje de revista Análisis, una pobladora llamada Ana Vergara que participó del robó del ataúd dirá que el hecho estuvo motivado por la necesidad de certificar que quien se encontraba dentro era efectivamente Salvador Allende. Aunque la cabeza estaba destrozada, Ana Vergara y otros pobladores no tuvieron dudas de que así era.

Informes contradictorios

La exhumación del lunes último persigue el mismo objetivo con métodos científicos. Certificado esto, el equipo liderado por el médico forense español Francisco Etxeberría se abocará a la tarea de contrastar las pericias originales con lo que evidencien los restos óseos.

Dos informes realizados en 1973 se conocen desde que el año 2000 fueron publicados en el libro La Conjura, de Mónica González: la autopsia y un peritaje balístico. Si bien ambos estudios debieran ser concordantes, el análisis realizado este año por el Servicio Médico Legal por encargo del ministro Carroza arrojó sorpresas.

La pericia balística fue realizada por funcionarios de Investigaciones que se constituyeron en La Moneda la tarde del 11 de septiembre. En sus conclusiones quedó consignado que “la muerte del señor Allende Gossens se produjo como consecuencia de una herida de bala que tiene su entrada en la región mentoniana y su salida en la región parietal izquierda. No se descarta la posibilidad que se trate de dos trayectorias correspondientes a dos disparos de rápida sucesión”.

Si bien ambos peritajes resultaron coherentes para el fiscal Earlbaum, quien en 1974 estableció que la causa de la muerte de Allende había sido el suicidio, el reciente estudio del Servicio Médico Legal acusó incoherencias entre los peritajes originales al advertir una “discordancia respecto a la trayectoria intracraneana del proyectil disparado”.

Tras la exhumación del cadáver, el equipo a cargo del examen tanatológico deberá resolver las discrepancias entre ambos estudios y contruibuir a cerrar un capítulo de la historia que se arrastra hace casi cuatro décadas.

Inventario de bienes

La siguiente es la lista de bienes encontrados en el Salón Independencia donde murió Salvador Allende. La mayoría se supone perdida.

  • -La espada de O’Higgins.
  • -Bastón estoque de 1903.
  • -Metralleta AK-47 con la inscripción “A Salvador Allende de su compañero de armas Fidel Castro”.
  • -Reloj Jaegger LeCoultre.
  • -Anteojos Mustang.
  • -Pañuelo azul con lunares rojos.
  • -Un telegrama despachada desde Rancagua por el intendente de O’Higgins.
  • -Una carta del 05/09/1973
  • -Papel con número de teléfono (484209).
  • -Un llavero marca Flood.
  • -Un casco modelo NA – iniciales JMF.
  • -Cinturón de cuero.
  • -Dos cargadores.
  • -Dos vainillas.
  • -Una bala.

 

 

La cuenta amenazante y antipopular de Piñera

La cuenta amenazante y antipopular de Piñera

Andrés Figueroa Cornejo

Lo realmente nuevo de la cuenta anual de gobierno del Presidente Sebastián Piñera este 21 de mayo respecto  de 2010 no fue lo que ocurrió al interior del Congreso Nacional en Valparaíso, sino lo que pasó afuera; el conjunto de acontecimientos que paulatinamente están rompiendo la paz de cementerios en Chile, y que se expresó en aproximadamente 15 mil jóvenes y trabajadores, protestando en la avenida principal de la capital de la V Región, Pedro Montt.

Ciertamente, en el hemiciclo del edificio legislativo un pequeño grupo de parlamentarios de la Concertación levantó un letrero solicitando una Patagonia sin represas en medio del discurso del Ejecutivo. Desde la gradería, activistas ambientales también interrumpieron a un Piñera, quien visiblemente nervioso, los acusó de ‘violentistas’ y faltos de ‘respeto’. En buenas cuentas, el mensaje presidencial, lleno de lugares comunes, predecible y vacío, extemporáneo y publicitario, se vio empañado por el manifiesto descontento dentro y en el exterior del Congreso, a pesar de que, una vez más, utilizó teatral y mediáticamente a uno de los 33 mineros rescatados del yacimiento San José a comienzos de su alocución.

 “Antes de que termine el 2020, Chile será un país desarrollado”, aseguró Piñera e inmediatamente señaló que el 50 % de la reconstrucción de las zonas castigadas de febrero del año pasado por el maremoto-terremoto estaba hecha. Sin embargo, de las 140 mil viviendas nuevas comprometidas, según la propia página web del Ministerio de Vivienda, apenas se han levantado mil, y sólo un tercio de los subsidios han sido cursados.

Para intentar sostener su promesa bíblica de una nación desarrollada en 9 años más, el presidente de la derecha tradicional (quien obtuvo menos de un tercio de los votos de la ciudadanía habilitada para sufragar para entrar a La Moneda), se afirmó sobre un crecimiento económico de “más de un 7 %” a fines de 2011, y del aumento de un 19 % de las inversiones respecto del año anterior. Claro que no se refirió en absoluto a que hace mucho tiempo que las cifras macroeconómicas del país únicamente resultan indicadores abstractos ante el empeoramiento de la vida de las grandes mayorías, y ocultan la tendencia de hierro capitalista de una alta concentración de la apropiación del excedente socialmente producido, y la financiarización y transnacionalización de una economía fundada en el extractivismo exportador minero, maderero, y mucho después pesquero, por un lado, y la intensificación de las desigualdades sociales, por otro. Es decir, ese 7 %, que basado en la especulación financiera, la sobreexplotación del trabajo y el despojo privado y depredador de los recursos naturales, beneficia a los pocos, y maldice a los muchos.

Además, Piñera dijo que el consumo habría aumentado “un 10 %” y los salarios “un 6,3 %”. Lo que no informó es sobre la distribución del consumo en los distintos fragmentos de clase, donde los territorios sociales subalternos, en general, llegan malamente a fin de mes a costa del sobreendeudamiento plástico estructural para adquirir los alimentosa esenciales; ni explicó la ecuación que empleó para llegar a la cifra del aumento de los sueldos. Esto es, ese 6,3 % (¿Con la inflación agregada?) podría ser apenas un promedio entre los altos y minoritarios salarios de los gerentes y el pueblo trabajador llano que en un 80 % no supera nunca los $ 350 mil pesos mensuales (US$ 744 dólares), mientras el kilo de pan se empina a cerca de los 3 dólares.

TRABAJO, EDUCACIÓN, SALUD

Sobre el ámbito laboral, el mandatario habló de la creación de casi 500 mil empleos (según mediciones más realistas, se trata de 320 mil). Lo que tampoco comunicó fue de qué tipo  de trabajo se trataba, toda vez que se multiplica el empleo informal, precarizado, a cuenta propia, extraordinariamente rotativo, tercerizado, de horario parcial, en casa, sin derecho a sindicalización y mucho menos a huelga. Asimismo, soslayó la metodología usada para ofrecer semejantes números.

En seguridad pública, Piñera indicó que va en buen camino el aumento de la dotación de 10 mil carabineros más y otros mil detectives. Por lo menos, en este caso, se trata de trabajo formal, estable, con contrato, carrera y beneficios sociales. Según el líder y su lucha contra las inadecuaciones linguísticas que le han dado justa fama, la delincuencia habría descendido un 10 %. ¿Cómo llegó a ese porcentaje? Un nuevo misterio.

Coqueteando con el alicaído precandidato presidencial de la UDI y ministro de Educación, Joaquín Lavín, en materia de enseñanza, refrendó la ultraliberalización del sistema educativo en Chile mediante la entrega de préstamos directos a los estudiantes para que ‘elijan’ la institución de educación superior que prefieran, dando un golpe fortísimo a la recuperación de la enseñanza pública en vías de extinción en todos sus niveles. Con orgullo contó que ya había un millón de estudiantes en la educación superior. Eso sí, no abrió la boca para decir dónde trabajaría ese millón de jóvenes en medio de una industria de la enseñanza absolutamente desregulada, fragmentada socialmente, mercantilizada y con fines eminentemente lucrativos, muy lejos de una educación integral, racionalmente organizada y diseñada de acuerdo a las necesidades auténticas de un mundo del trabajo sobresaturado de una batería de profesionales y técnicos que redunda en que el 60 % de los clientes de la enseñanza trabaje en algo distinto a lo que estudió. Sin considerar el probado deterioro remuneracional de los que sí laboran en lo que estudiaron.

En salud, Piñera prometió terminar con las filas y las listas de espera en  los hospitales y consultorios, y que sobre los planes o seguros sanitarios de las Isapres  evitaría el ‘exceso de diferencias’ en sus costos. Calló que eso sólo podría ser eventualmente posible aumentando el precio de los seguros a los segmentos de trabajadores más jóvenes y de menos riesgo para las aseguradoras. 

EL POSTNATAL

Arribando a uno de los temas candentes, el presidente afirmó que el proyecto de postnatal aumentaría de 3 a 6 meses ese bien “y beneficiará a 160 mil mujeres”. Sin embargo, la ex Directora del Trabajo y abogada, María Ester Feres, estudiosa del asunto, ha establecido que tras el proyecto “hay una gran transacción. Esta iniciativa, aplaudida por el empresariado, está ligada a su necesidad de aminorar sus costos laborales en relación a la contratación y el empleo, y a la imposición de aún más flexibilidad laboral. El proyecto no considera el fuero paterno, el derecho del padre a este postnatal extendido. Lo positivo es que revela aspectos del trabajo, siempre invisibles. Tampoco había mucho entusiasmo de la oposición de poner estos temas en la agenda pública. Sin embargo aquí los medios hacen mucho. La gente está convencida de que la medida sólo contempla la extensión a tres meses más del postnatal. Pero en sus partes negativas, es un desastre. Porque las mujeres pasan al subsidio de seguridad social  que sustituye el salario. Pone topes a los subsidios y a las licencias maternales. Hay un intento claro de redistribución de ingresos entre las propias asalariadas, no entre el capital y el trabajo. Las remuneraciones de las mujeres son ostensiblemente menores que las de los hombres en iguales funciones, y demuestran que las desigualdades de ingreso en Chile se basan en los bajos salarios existentes y la ausencia de negociación colectiva. Por otra parte, aumenta la desprotección y desregulación laboral, y elimina el derecho a alimentación. Otro asunto tiene que ver con las salas cunas. Sólo un 8,4 % de las empresas emplea a más de 20 mujeres y, por tanto, la inmensa mayoría no  cuenta con salas cunas. Y el 36 % de ese 8,4 % de empresas no cumple ninguna de las modalidades que señala la ley. Se desperdicia la posibilidad de socializar el costo de la maternidad al interior del empresariado; y se desdeñan alternativas para que el padre se corresponsabilice de la crianza del menor; de ampliar efectivamente la cobertura y de combatir la gran precariedad laboral”.

RELACIONES VECINALES

Sobre las Relaciones Exteriores, el mandatario resumió que con Argentina se está avanzando (?); y que si el presidente boliviano Evo Morales representa la demanda histórica de una salida al mar para ese país en organismos internacionales, ello resultaría “un serio obstáculo” en el plano de relaciones entre ambas naciones y que, a pesar de todo los argumentos bolivianos “Chile hará cumplir el Tratado de 1904”. Con Perú, el jefe del Ejecutivo chileno dijo que se cumplirán los tratados de 1952 y 1954.

En cuanto a los vínculos económicos regionales, Piñera señaló que privilegiará la pro norteamericana “Alianza del Pacífico” con México y Perú (enclaves imperialistas), dilapidando cualquier relación con proyectos independientes como el eventual Banco del Sur o el ALBA. No faltaba más. Obama visitó Chile no sólo para ofrecer energía nuclear.

LA TRAGEDIA AGRÍCOLA  Y MEDIOAMBIENTAL

En otros ámbitos, Piñera confirmó que repartirá un bono de $ 250 mil pesos (US$ 530) por una vez a los matrimonios que cumplan 50 años. Respecto de las relevantes demandas del pueblo mapuche, seguirá con su Plan Araucanía, que en los hechos, viola tratados internacionales, encarcela comuneros y despoja de tierras a los mapuche para bien de las forestales y represas.

Cuando el capital financiero y la especulación bursátil dañan severamente las condiciones de existencia de los trabajadores y el pueblo, el presidente se limitó a la consecución de un Servicio Nacional del Consumidor Financiero con el fin de transparentar las tasas con las que se esquilma a los usuarios y a las pequeñas y medianas empresas donde laboran 6 de los 7 millones de trabajadores chilenos.

Así también, Piñera expresó que provocaría una verdadera “revolución y emprendimiento en el mundo agrícola”, a través de la apertura de líneas de crédito. Se cuidó de mencionar el acuerdo realizado con la Concertación en relación  a que la transnacional norteamericana Monsanto, famosa por su producción de semillas transgénicas, será la propietaria de los vegetales, frutas, hortalizas y verduras en poco tiempo más. ¿Por qué? Porque Monsanto tendrá en su poder las patentes de todos las clases de semilla que hay en Chile. Es decir, la corporación, como dueña de “papa chilena”, por ejemplo, estará facultada para cobrar derechos a todos quienes siembran papas debido a que los campesinos tendrán la obligación, impuesta por el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos firmado por el ex presidente Ricardo Lagos, de comprar y usar sólo esas semillas y nunca más las propias. Ello comportará un daño de dimensiones brutales en el plano alimenticio y arrojará a la cesantía a innumerables campesinos. Este solo convenio puede resultar mucho más grave que la implementación del megaproyecto de HidroAysén. La propia alimentación basada en productos agrícolas de Chile dependerá de una multinacional.

Y en relación a  HidroAysén en la Patagonia, contra la cual el 20 de mayo sólo en Santiago  congregó exitosamente a 40 mil personas en La Moneda a modo de protesta por su implementación devastadora, Piñera sentenció que “no se renunciará a los proyectos termoeléctricos e hidroeléctricos”, y agregó que “Chile es un país rico en agua, y en los últimos 17 años se aprobaron más de 100 plantas termoeléctricas y a carbón.” En un minuto el administrador de turno del capitalismo de vanguardia que sufre el país invalidó la voluntad expresa de la opinión y movilización de la mayoría nacional al respecto que, según encuestas, en un 74 % desaprueba el proyecto.

Finalmente, Sebastián Piñera, mientras ya se desataban las protestas masivas en las afueras del Congreso, realizó una suerte de amenaza solapada cuando se preguntó “¿Qué puede desviarnos de nuestros objetivos? El germen de la división y la beligerancia (…) Llamo a la unidad nacional de los chilenos. De otro modo se termina con la democracia”.

¿Unidad nacional? ¿Democracia? Sólo es posible la unidad nacional en un Chile de iguales y libres, y no es posible comparar un régimen constitucional con una democracia participativa genuina, política, social y económicamente. Lo que hay aquí es un remedo formal de democracia. Un abuso de esa palabra que millones de chilenos jamás han conocido.

Mayo 21 de 2011

 

 

 

 

La mala salud proviene de la desigualdad y el pésimo trabajo

La mala salud proviene de la desigualdad y el pésimo trabajo

 “Debemos lealmente declarar que todas aquellas medidas médicas que se tomen sólo podrán rendir un provecho efectivo si se adoptan resoluciones económico-financieras que permitan elevar el standard de vida de nuestros conciudadanos.”

Salvador Allende, 1939

Andrés Figueroa Cornejo

 “En materia de epidemiología social y salud, pocas veces se han realizado investigaciones científicas que revelen las relaciones de poder que se expresan entre el capital y el trabajo en el mundo”, dice el médico y académico en Canadá, Carles Muntaner en el auditorio del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, ubicado e la comuna de Estación Central, en Santiago de Chile. Y también dice que “el doctor Salvador Allende, como profesional de la salud se adelantó 70 años a lo que por fin se está difundiendo en medicina social.”

Muntaner y Joan Benach, Director del Grupo de Investigación sobre Desigualdades en Salud y de la Red de Condiciones de Empleo (GREDS-EMCONET) y docente en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, están de paso en el país, presentando su obra de 4 años de concentrada labor, “Empleo, trabajo y desigualdades en salud: una visión global”.

Sólo desde comienzos de los 90 del siglo XX, se inició de manera significativa y rigurosa la investigación respecto de las condiciones de trabajo, su vínculo con la salud y la desigualdad social. Es decir, el análisis de la política económica en pueblos empobrecidos o medio empobrecidos asociados al tema. De todos modos se han quedado muy cortos a la hora de hurgar sobre las causas de las inequidades de clase al respecto.

Muntaner y Benach prepararon su texto como parte de un trabajo para la Comisión sobre Determinantes Sociales de la Salud de la Organización Mundial de la Salud. En él entregan  una mirada multidimensional de cómo las condiciones de empleo afectan a las desigualdades de salud de los trabajadores y trabajadoras en todo el planeta.

 “El objetivo de estudio” señala Carles Muntaner ante un público de sindicalistas, la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas, médicos del área social, “es  entender las causas y consecuencias de las condiciones de empleo sobre la salud y calidad de vida en contextos económicos y políticos muy distintos, muestra una clasificación de países según su mercado de trabajo, describe situaciones muy diversas del mercado laboral y de los problemas de salud de los trabajadores mediante un amplio número de ‘estudios de caso’ y, entre otros muchos temas, analiza la actual crisis económica, identificando los cambios institucionales y las políticas necesarias para reducir la inequidad en salud”

Los autores aseguran que la mundialización capitalista va de la mano “con el aumento de la desigualdad en aspectos muy diversos: desde el nivel macroeconómico hasta el nivel interpersonal e individual que configura la vida y el trabajo humano. La literatura actual sobre la salud laboral suele centrarse en los factores de riesgo existentes en el lugar de trabajo, un enfoque que es demasiado limitado para entender el papel que juegan los determinantes sociales relacionados con el empleo en la generación de desigualdades de salud”.

LA DESIGUALDAD CRIMINAL

Joan Benach explica que “la desigualdad social afecta de forma dramática  la salud y bienestar de niños y adultos. Actualmente mueren cada año en el mundo unos 9 millones de niñas y niños, la mayoría en países pobres. En promedio, la tasa global de mortalidad infantil (los menores de 1 año) es de unas 50 muertes por cada 1.000 niños, pero es de menos de 5 en los países ricos y de más de 150 en los países más pobres. Y ello ocurre debido a causas evitables relacionadas con la falta de agua potable y alimentos. Ahora mismo, una niña nacida en Sierra Leona tiene una probabilidad de vivir 43 años menos que una nacida en Suecia. A nivel global, la esperanza de vida es de 68 años, si bien alcanza los 79 en los países ricos, tan sólo es de 50 en el centro de África, y apenas sobrepasa los 40 años en Zambia o Zimbawe.”

Carles Muntaner indica que “las desigualdades de salud derivadas del empleo están estrechamente vinculadas a otras desigualdades sociales, como la desigualdad de riqueza, de participación política y de educación.  Ilustrémoslo con el caso de un determinante social de la salud tan importante como el desempleo que no deja de aumentar (212 millones de personas, 30 % en países subdesarrollados, y 10 % en los desarrollados, según la OIT). Estar desempleado aumenta la probabilidad de padecer enfermedades crónicas, alcoholismo, tabaquismo, depresión, trastornos de ansiedad, y de morir prematuramente. Muchas investigaciones muestran el impacto que la crisis económica está teniendo en la mortalidad por suicidio o abuso de alcohol, pero también el efecto positivo sobre la salud que las políticas que mejoran la calidad del empleo, aumentan la protección social y reducen la desigualdad socioeconómica.  Mediante la regulación de las relaciones de empleo, los principales actores políticos pueden no sólo redistribuir recursos que inciden en la estratificación social sino también influir en las experiencias de vida de distintos grupos sociales, en forma, por ejemplo de oportunidades de bienestar, limitación de riesgos susceptibles de provocar enfermedades y acceso a servicios de salud”.

No es extraño que Santiago de Chile sea una de las 10 ciudades del mundo con mayores niveles de estrés, depresión y dolencias psiquiátricas entre sus trabajadores, de acuerdo a las cifras devenidas de las licencias médicas. El consumo de drogas y alcohol es un ámbito de relieves trágicos que también ha aumentado entre las mujeres, junto con su incorporación al mundo del trabajo. Ante la precarización ascendente del empleo; la sobreexplotación; el explosivo subcontratismo o tercerización; la extraordinaria rotación laboral; la ‘flexibilidad’ o ‘adaptabilidad’ en el trabajo;  las pésimas relaciones contractuales cuando las hay; el alza constante del costo de la vida; el misérrimo 12 % de sindicalización existente; y el sobreendeudamiento estructural de los asalariados chilenos, dan como resultado una variable de alienación social ligada al terror de perder el empleo que, junto con una organización del trabajo impuesta por el capital de carácter multifragmentado, retardan la reconstrucción del propio movimiento del pueblo trabajador y la lucha por sus intereses históricos. 

Benach argumenta que “las condiciones de trabajo inciden directa o indirectamente en la salud de las personas.  Las condiciones de empleo, que anteceden a las condiciones de trabajo, pueden afectar a la salud directamente o a través de las condiciones de trabajo.  Además, las desigualdades indirectas derivadas de las condiciones de empleo y de trabajo están estrechamente relacionadas con mayores desigualdades de salud en forma de lesiones por accidente laboral, enfermedades crónicas, mala salud y mortalidad.  Cada día mueren alrededor de 1.000 trabajadores debido a sus condiciones de trabajo y 5.000 mueren debido a enfermedades relacionadas con el trabajo.  Las muertes relacionadas con el trabajo, debidas a los accidentes mortales, distintos tipos de cáncer, enfermedades cardiovasculares y enfermedades transmisibles, se estiman en 2 millones al año”. En este sentido, en Chile mientras felizmente eran rescatados de forma cinematográfica los 33 mineros enterrados vivos en la mina San José, ya casi el mismo número de mineros salvados había muerto en la oscuridad del silencio mediático. Otra vez el asunto es político. Y en este caso, político electoral. No por nada hoy el protagonista accidental del gobierno en el entonces salvataje minero, el biministro Lawrence Golborne de Minería y Energía, es en la actualidad la carta fuerte de Sebastián Piñera para las presidenciales de 2013. Hasta ahora, Golborne versus Bachelet.

 “CUANTO PEOR ES LA POSICIÓN SOCIAL, MAYOR ES EL RIESGO DE TENER UN TRABAJO PERJUDICIAL PARA LA SALUD”

 “Muchos riesgos para la salud en el trabajo están relacionados con la clase social, el género, la etnia, la edad o el estatus migratorio de los trabajadores”, argumenta Carles Muntaner y sentencia que “cuanto peor es la posición social, mayor es el riesgo de tener un trabajo perjudicial para la salud.  Además, los riesgos medioambientales y las conductas de riesgo suelen agravar los efectos negativos de los riesgos laborales”.

Por su parte, Joan Benach dice que “en las dos últimas décadas el empleo informal ha crecido en casi todos los países de renta media y baja.  En estos países, entre el 50% y el 75% de los trabajadores tienen un empleo informal.  En los países ricos, el empleo informal todavía domina en muchas empresas de producción y distribución de bienes y servicios.  El desempleo, el empleo precario y el empleo informal están asociados a la pobreza y a tener indicadores de salud desfavorables.”

-¿Cómo se realiza la clasificación?

“Es difícil distinguir entre pobreza, condiciones de trabajo peligrosas, empleo precario y empleo informal.  Se observa un estrecho vínculo entre el empleo informal y el empleo formal, y la incidencia de ambos en las desigualdades de salud.  Un gran volumen de empleo informal influye en la regulación de las condiciones de trabajo y reduce el nivel de acatamiento de las normas y leyes destinadas a proteger a los trabajadores.  Si bien los países de renta baja no suelen registrar indicadores relativos al mundo del trabajo, puede decirse que existe una clara correlación entre varias características del mercado laboral, como el tamaño del sector informal, el porcentaje de trabajadores pobres, la desigualdad de género, y una población con peor salud.”

LA ESCLAVITUD SUBSISTE

Para colmo, “los niños son uno de los grupos más afectados por las desigualdades globales en el mercado laboral.  Más de 300 millones de niños (entre 5 y 17 años) son económicamente activos, más de dos terceras partes son braceros o peones, y bastante más de una tercera parte realiza trabajos peligrosos.  El porcentaje de niños incorporados al mercado laboral del grupo de países de renta baja varía mucho: los niveles más altos se encuentran en África subsahariana y en los países asiáticos.  En los países ricos, el trabajo infantil, la esclavitud, el tráfico de seres humanos y el trabajo forzado todavía persisten.  Entre 12 y 28 millones de personas malviven en todo el mundo realizando un trabajo esclavo, la mayoría en Asia.  Al menos 2,4 millones de personas (sobre todo mujeres y niñas) se ven forzadas a trabajar víctimas del tráfico de personas.”

Muntaner acentúa como luchas valiosas en América Latina y el Caribe, las fábricas controladas por obreros en Argentina; el poderío social alcanzado por el Movimiento de los Sin Tierra de Brasil, y las formas de propiedad social existentes en Venezuela.

Los autores de la investigación insistieron en que ella está destinada “a los especialistas de salud pública, desigualdades de salud, y salud laboral, como a los investigadores en ciencias políticas y sociales, y a los activistas y miembros de sindicatos y movimientos sociales y, en general, a aquellos lectores y lectoras interesados sin un conocimiento previo especializado sobre estos temas.”

Asimismo, agradecieron a las de decenas de investigadores, profesionales de salud pública y de salud laboral, así como la colaboración de un elevado número de periodistas, activistas, agentes sociales, y otros miembros de la sociedad civil de todo el mundo.

Los editores de la obra son Joan Benach (Director del Grupo de Investigación sobre Desigualdades en Salud y de la Red de Condiciones de Empleo (GREDS-EMCONET) y profesor en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona), Carles Muntaner (Catedrático de la Bloomberg Faculty of Nursing y de la Dalla  Lana School of Public Health, University of Toronto, Canadá), Orielle Solar (Investigadora senior en el Ministerio de Salud de Chile y en la Escuela de Salud Pública, Universidad Mayor, Chile), Vilma Santana (Profesora e investigadora en el Instituto de Saúde Coletiva de la Universidade Federal da Bahia, Brasil y credenciada como Adjunct Faculty Abroad en la University of North Carolina, Estados Unidos), y Michael Quinlan (Profesor en la School of Organisation and Management, University of New South Wales, profesor honorario en el Work and Health Research Team, Faculty of Health Sciences, University of Sydney, Australia y profesor adjunto en la Business School, Middlesex University, Reino Unido).

Mayo 19 de 2011

 

 

 

 

 

los Montoneros del siglo XXI en Argentina

los Montoneros del siglo XXI en Argentina

“Convocatoria”:

Los Montoneros del siglo XXI en Argentina

Por Andrés Figueroa Cornejo

El abogado Eduardo Suárez, ‘El Negro’, llegó a las dos de la mañana a la cita al departamento en el corazón de Buenos Aires, luego de recorrer comisarías para reconocer detenidos pobres, descamisados, ‘negros’. Eduardo Suárez es uno de los juristas argentinos en materia de Derechos Humanos más reconocido de ese país. Exuda sencillez, velocidad de palabra, urgencia. Fue militante de la organización Montoneros, guerrilla de los años 70’, fue preso político, defendió chilenos perseguidos por la dictadura pinochetista, sigue en la política leal a sus principios de juventud; y cocina para sus hijos los fines de semana.

En la actualidad, es uno de los dirigentes de la agrupación política Convocatoria, en una Argentina de grandes contrastes sociales y gobernada por el kirchnerismo. Eduardo Suárez no parece cansado y sólo necesita un jugo de frutas para despejar su voz carraspeada.

-¿Qué es Convocatoria?

 “Convocatoria por la Liberación Nacional y Social es una organización política, producto de un proceso de fusión de distintas agrupaciones políticas, territoriales, barriales, sindicales, estudiantiles. Somos nacionalistas revolucionarios, empleamos el método de análisis proveniente del marxismo-leninismo; y tenemos una conducta internacionalista.”

-¿Cómo fue el proceso de creación política?

 “Tomó tres años de discusiones internas, y de 20 organizaciones iniciales, terminamos 4 o 5. Porque es en momentos de alza del movimiento popular en lucha cuando se facilita la unificación de las fuerzas; no al revés. No nacimos en el mejor momento, por cierto.”

-¿Por qué no están en el Frente de Izquierda Electoral impulsado por el Partido Obrero (PO)?

 “Una de las principales diferencias que tenemos con los compañeros trotskistas, además de la visión de la historia, es que nosotros creemos que los partidos que allí están no disputan el poder. Se trata de proyectos exclusivamente  electorales. Es dable reconocer que tienen una importante inserción en la clase trabajadora, como también la derecha peronista, con Hugo Moyano, secretario de la Central General de Trabajadores, a la cabeza.”

-¿Cómo caracterizas los gobiernos kirchneristas?

“De carácter extractivo. Sus aliados son la burguesía minera, sojera, petrolera y pesquera. Es pintoresco, eso sí. En especial en materia de Derechos Humanos y de la memoria. Pero no sale del capitalismo dependiente. Pagó la deuda externa puntualmente, dictó las leyes antiterroristas, tubo  presos políticos. El 10 % más rico de Argentina obtiene 35 % más de ingresos que el 10 % más pobre; y el 15 % de la gente vive con una bolsa de comida y US$ 50 dólares mensuales que le da el Estado. No ha habido Asamblea Constituyente para cambiar las reglas del juego del capitalismo. ¿Y por qué no estamos en el ALBA? Todas las privatizaciones realizadas por Menem se han mantenido. En las policías reina la práctica del ‘gatillo fácil’, con una enorme cantidad de muertos. A nosotros nos dicen que hay que profundizar lo que Cristina Fernández hace bien dentro del modelo, pero nosotros queremos cambiar el modelo.”

-¿Qué ocurrió con los Montoneros de los 70?

 “La inmensa mayoría de los ex Montoneros están en el actual gobierno, con más o menos críticas.”

-¿Qué otras definiciones los alejan del gobierno de Cristina Fernández?

 “Nosotros no estamos por un ‘pacto social’. Creemos que el gobierno debería convocar a todos los sectores populares para definir un programa mínimo, incluso dentro del propio sistema capitalista. Es decir, que se recuperen los recursos naturales privatizados y se nacionalicen los que fueron bienes del Estado; que se realice una Asamblea Constituyente, y que se eleven los niveles de vida de la clase trabajadora.”

EN EL PRINCIPIO FUE LA REBELDÍA

-¿Cuáles son las fuentes de Convocatoria?

“Convocatoria bebe históricamente del nacionalismo popular revolucionario. Reivindica todas las gestas populares de Argentina desde antes de nuestra Independencia. Por eso recogemos la lucha anticolonialista primero y antiimperialista después. Nuestros referentes son las luchas de nuestros pueblos originarios, de Túpac Amaru; los del noroeste y la Patagonia. Posteriormente hacemos nuestras las gestas revolucionarias de mayo de  1810, desde el enfrentamiento contra la Corona Española. Luego se vivió un proceso de guerra civil de casi 40 años que se resume básicamente en las peleas entre los caudillos federales que comandaban a las clases más humildes y también, de alguna manera, a una burguesía emergente que intentaba introducir sus productos sin la carga aduanera y el centralismo porteño, cuya clase dominante siempre fue aliada del colonialismo español, inglés, y norteamericano. Naturalmente, no son luchas entre la contradicción principal obrero-patrón, que es una crítica que nosotros le hacemos a la izquierda tradicional que toma la historia únicamente reciente de la Argentina y no considera las luchas anteriores.”

-¿Cómo hegemoniza la clase gran propietaria históricamente en Argentina?

 “Argentina es un país que se crea con posterioridad de terribles genocidios. La oligarquía primero mata a todos los indios, a todos los negros, y después  impulsa la inmigración europea. Las clases dominantes exterminaron a los pueblos originarios a sangre y fuego. Luego hicieron desaparecer a un sector importante de las guerras de la Independencia, sobre todo a los esclavos que eran muchos. En 1813 se abolió la esclavitud, pero no por completo. Sólo a  los hijos de esclavos que nacieran a partir de esa fecha. En el Congreso de Tucumán en 1816, se declara la Independencia y ahí se determina que cualquier habitante que pise suelo argentino es libre. También se acabaron los títulos de nobleza, que comportó una pelea durísima contra la oligarquía. Sin embargo, entre 1850 y 1900 asistimos a un retroceso muy grande porque se termina de exterminar a los indios a través de las llamadas ‘Campañas del Desierto’, y se entregan esas tierras originarias a las familias de las burguesías vencedoras. En medio de esto se produce la guerra contra el Paraguay, que era uno de los países más avanzados de América Latina en materia de industrias propias, distribución de la riqueza, de alfabetización. Argentina primero invadió Uruguay y cómplicemente se entregó a la Corona Portuguesa. Se dejó solos a José Artigas y a los patriotas uruguayos. Y después Argentina con la burguesías uruguaya y brasileña,  llevaron a cabo la llamada ‘Guerra de la Triple Alianza’, que nosotros denominamos ‘La Guerra de la Triple Infamia’, porque prácticamente se envió a Paraguay a la edad de piedra. Se mató entre el 80 y 90 % de la población masculina de Paraguay, incluyendo niños. En ese proceso, en Argentina se acabaron de saldar las cuentas con los criollos, con los humildes.”

-Es famosa Argentina por la presencia europea en su formación…

 “La Constitución Argentina de 1857 dice que ‘se fomentará la inmigración europea’. Pero junto con la inmigración llegaron las ideas. Los de arriba querían que se vinieran suizos y otros; sin embargo, arribaron aquí los pobres de Europa. Los pobres de las últimas dos décadas del siglo XIX, los pobres de la Primera Guerra Mundial, los pobres de los genocidios armenios. Efectivamente, se tuvo una Argentina blanca, pero también encallaron los idearios anarquistas (la Patagonia Rebelde), lo que constituyó un gran avance de la conciencia social. Después tuvieron su sitio las ideas socialistas y las comunistas, que nosotros naturalmente reivindicamos.”

-Tú haces una diferencia con Brasil…

 “Brasil es una realidad distinta que hasta hoy pervive. Cuando Napoleón invade Europa, el rey Fernando VII se entrega, y se queda ‘Pepe Botella’, hermano de Napoleón, con alguna resistencia, entre ellos, el General San Martín que estaba estudiando en las academias hispanas. Ello permite la generación de los cabildos abiertos en nuestros territorios, y establecer una guerra que concluye con la Independencia. Sin embargo, el Rey de Portugal no se entrega a Napoleón, sino que levanta la Corona y se instala en Brasil. De allí que Brasil es lo que es y tarda también su propia Independencia. Eso explica su vocación expansionista.”

¿De dónde proviene Convocatoria, entonces?

 “Un militante de Convocatoria que hubiera vivido en Argentina en 1610, estaría luchando junto a los indios Quilmes. Si hubiera estado en 1710, habría enfrentado al Virrey. En 1806 y 1810, estaría combatiendo  las invasiones inglesas. En 1812, este militante histórico lucharía como soldado del General Vergara y San Martín. En 1830, sería seguramente un paisano con una lanza y una boleadora, peleando desde los sectores populares y federales contra la burguesía porteña. Y en 1840, lo habrían matado y su hijo estaría en 1860 guerreando contra Sarmiento, intentando evitar la guerra contra Paraguay.”

EL FACTOR PERÓN

-¿Cómo transcurre la época moderna?

 “Ya en las primeras décadas del siglo XX emerge un sector social, la clase obrera. Al comienzo, artesanal, y luego industrial, donde recogemos las luchas anarquistas, socialistas y comunistas contra una burguesía que si bien tenía connotaciones nacionales en algunos casos, en otros era una burguesía totalmente entregada al colonialismo anglo-francés. El imperialismo norteamericano todavía estaba en pañales. Con posterioridad se inicia un ciclo de avances y retrocesos de la clase obrera, entre 1920 y 1940, de lo que valoramos la primera Unión Cívica Radical, aun cuando expresaban más a la pequeña burguesía que a la clase obrera. Pero que encaraban el colonialismo y el incipiente imperialismo. En esos años, Argentina vive un fuerte proceso de industrialización, con contradicciones entre la burguesía agro-exportadora, muy pro-imperialista  (parecida al gobierno actual, es decir, extractivista minero, petrolero, sojero, pesquero, y no industrialista), y una burguesía industrial muy cruel con la clase obrera, pero bastante independiente del imperialismo. Es decir existe una contradicción entre la oligarquía agraria y la burguesía industrial.”

-Ya luego surge el peronismo, muchas veces difícil de entender para los no argentinos…

 “De 1940 en adelante es otra Argentina. En el marco de la gran guerra en Europa se produce en América Latina un fenómeno donde el imperialismo tiene que poner todo su esfuerzo en la gran guerra, por lo cual Asia, África y nuestro Continente son descuidados en ese período (1945-50). Ello permite la aparición de lo que luego sería llamado el Tercer Mundo, corrientes nacionalistas antiimperialistas. Es aquí donde surge el peronismo caracterizado por su contenido de alianza de clases. Perón, un general de la burguesía, que no es un revolucionario ni socialista, pero digamos que anticolonialista, y con mucha influencia nazi-fascista. Y en el contexto de las contradicciones de las burguesías, también el ejército es objeto de ellas. Por una parte, la camada tradicional histórica, y por otra, un grupo de oficiales jóvenes que más respondía a la burguesía industrial que a la agro-exportadora. Perón estaba más cerca del proyecto industrialista y nacional desarrollista, pero nunca de clase. Se trataba de oficiales de baja graduación contra la más alta oficialidad y, en especial, contra la Armada muy vinculada al agro.”

-¿Cuál es la doctrina de Perón?

 “Perón nace con un proyecto de alianza de clases entre los obreros y la burguesía industrial. Tenía la idea de que las clases sociales podrían desarrollarse paralelamente, por carriles distintos y distantes, y que el Estado podría jugar un papel de Estado conciliador de intereses contradictorios, como si fuera omnipresente y garante del no enfrentamiento entre las clases. Sus tres banderas eran independencia económica, soberanía política y justicia social. De ahí el justicialismo. Y eso es el peronismo. Dio resultado, porque los norteamericanos perdieron influencia en América Latina y también se debilitaron las clases que dependían de los imperialismos. El peronismo, además, empobreció a esas clases mediante, por ejemplo, el Instituto Argentino Para la Exportación que regulaba fuertemente al sector. Perón nacionalizó y desliberalizó todo. Esa política reivindicamos del peronismo. El mayor nivel de distribución de la riqueza en Argentina fue en ese período. Se produjo un altísimo desarrollo.”

-¿Qué pasa con los trabajadores?

 “Significó que la clase obrera que históricamente fue anarquista, socialista y comunista, pasó a convertirse mayoritariamente en peronista. Desde el propio Estado se promueve un gran desarrollo organizativo de la clase obrera. El 90 % estaba sindicalizada, a diferencia del actual 12 %. Entonces, por una, crece la conciencia obrera, y por otra, crece la conciencia de la burguesía. A partir de allí, comienza a constituirse una izquierda peronista. Y una de sus figuras centrales es  John William Cooke, quien fue diputado en 1954,  parte de la resistencia peronista y gran simpatizante de la Revolución Cubana.”

-¿Qué rol juega Eva de Perón?

 “Evita, en medio de la contradicción burguesía-proletariado, es una de las dirigentas principales de la clase trabajadora. En 1952 muere Evita.”

LA CAÍDA DEL PERONISMO

-Pero la guerra termina…

 “A inicios de 1950, los Estados Unidos vuelven por sus fueros; vencedores y con una Europa destruida. Y en Argentina, el imperialismo comienza a tener una relación más directa con la burguesía industrial, por lo cual rompe su alianza con el movimiento nacional, subordinándose a los intereses norteamericanos y comenzando a golpear al peronismo. Y cada vez quiere repartir menos utilidades, exigiendo mayor productividad. Por otra parte, la clase obrera puja por la expansión de sus intereses. Esto provoca el primer golpe de Estado en 1950, con el bombardeo a la Plaza de Mayo, pero no logra sacar a Perón hasta el segundo golpe en 1955.”

-¿Cuánto tiempo contiene el peronismo esta situación?

 “El peronismo no resiste, los militares matan a mucha gente. Entre el 55 y el 57 se producen varios alzamientos que fracasan y terminan en fusilamientos.”

-¿Qué ocurre con los trabajadores cuando Perón parte al exilio?

 “Cuando cae el peronismo, el trabajador se ve obligado a pensar en política, en poder,  en aprender a luchar, a construir explosivos, a vivir en la clandestinidad, a boicotear las máquinas de su fábrica.”

-El destierro de Perón duró casi 20 años…

 “En los 18 años del exilio de Perón hay factores que contribuyen a dar saltos atroces. Internacionalmente termina la guerra, los yanquis se enseñorean de América Latina, pero asimismo comienzan a ocurrir procesos de liberación en el tercer mundo, en Argelia, en África y sobre todo, se produce una revolución que habla castellano y está cercana: la cubana. Y donde además participa protagónicamente un argentino. Mientras tanto, los sindicatos se siguen organizando aun en condiciones muy adversas. Y comienzan a aparecer las primeras guerrillas rurales.”

LA LUCHA ARMADA

-¿Cómo nacen las guerrillas?

 “Las primeras son todas de origen peronista. En Tucumán, en Santiago. Y el pueblo peronista empieza a ver con simpatía la Revolución Cubana. Y esas mismas organizaciones tienen un altísimo componente obrero, no de pequeña burguesía. Esto pasa entre fines del 50 e inicios del 60. Ahí está, por ejemplo, las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP); esta vez, en los grandes centros urbanos. Y como el socialismo se convierte en objetivo estratégico, comienzan a superarse los límites del peronismo. En tanto, Perón le mandaba cartas a izquierdas y derechas del movimiento. Paralelamente, se empieza a larvar una burocracia sindical peronista de derecha que negocia con la burguesía. El exponente más claro de ella fue Augusto Timoteo Vandor.”

-¿Qué pasa con las burguesías en pugna?

 “A partir de la década de los 60 se ajustan las cuentas y reacomodan los problemas entre las burguesías. Hay varios golpes militares. De hecho ocurre uno cada vez que gana en las elecciones el peronismo o se pretende dejar de proscribirlo. Y desde el golpe de 1966 entre los militares pasa a ser hegemónico un sector del Ejército muy ligado a la Escuela de Las Américas, a la Doctrina de Seguridad Nacional, y se transforma en bloque en una sucursal del Ejército norteamericano.”

-¿Qué variables colaboran con la radicalización de la izquierda peronista?

 “La muerte del ‘Che’ también influye en el peronismo, como la lucha Palestina. Entonces acontece que la asunción del Ejército tan comprometido con los yanquis, agrede a todos por igual, a diferencia del sector del 55 que sólo castigó a la clase obrera. Luego, las capas medias en masa se vuelven peronistas. Y así nacen las guerrillas formadas en el marxismo. De allí vengo yo, de Montoneros. El que nosotros llamamos ‘partido militar’, por el Ejército, ataca las bases económicas generadas por el peronismo mediante planes liberales y la desindustrialización. Al respecto, el que da el golpe final a todo ello muchos años después, es Carlos Menem. De este modo, se constituye una suerte de fusión entre los territorios sociales medios con los obreros. Así sucede en el Cordobazo, el Rosariazo. Y muchos miembros del Partido Comunista emigran a nuestras filas. Y estoy refiriéndome a grandes cuadros políticos.”

MONTONEROS

-¿De qué modo toma forma Montoneros?

“Montoneros se forma a través de un decantamiento de distintos grupos que existen en todo el país. Y el peronismo nace como una alianza de clases, pero en su seno se desarrolla una lucha de clases desde su primer día. De cómo se desenvolvieran las relaciones de fuerza al interior del peronismo dependía el tipo de Argentina que tendríamos. Y la conciencia política había madurado extraordinariamente. Las organizaciones armadas fueron la única alternativa ante un sistema que no ofrecía espacio a otra opción. Se entraba al peronismo tirando piedras, y a Marx lo leías quizás por vez primera estando en la cárcel.”

-¿Y Montoneros se creó con la aprobación peronista?

“No eran estructuras del justicialismo o de la Central General de Trabajadores. Se construyeron autónomamente. Y luego de un proceso complejo de alrededor de 10 años, se confluye en Montoneros, una organización que representa los intereses subjetivos de la clase popular y que pone a 20 o 30 mil personas en la calle. Con dos a tres mil comandos armados en una Argentina de veinte y tantos millones de habitantes. Hoy somos el doble de argentinos.”

-¿Y el retorno de Perón?

“Esto termina con la intromisión del peronismo a través del Presidente Héctor Cámpora, ‘El Tío’. Desde ese instante es otra la historia. Y la izquierda tradicional no lo entendió. El Partido Comunista y los trotskistas se quedaron fuera, expectantes, viendo cómo nos matábamos con la derecha peronista, incluso con Perón. De hecho, en 1976 el PC apoyó a Videla cuando dio el golpe de Estado. Ellos decían que Videla era un general democrático. Nosotros éramos simples terroristas para ellos. Por eso, por las bases, muchos militantes comunistas se vinieron a militar con nosotros. Recién en 1985 el PC se autocritica respecto de su conducta en el 55, el 76, y de haber sido anti guevarista.”

-¿Por qué se separan de Perón?

“En los 70 la burocracia sindical pasó a ser punta de lanza del imperialismo en Argentina. Cámpora duró 49 días en el gobierno. Volvió Perón y optó por la derecha, y permitió la masacre contra nosotros cuando sólo poco tiempo antes nos llamaba ‘la juventud maravillosa’. El 1º de Mayo de 1974, nos fuimos de la plaza mientras Perón nos fustigaba desde el micrófono. Nosotros no queríamos una alianza de clases de nuevo; luchábamos por el socialismo. Contábamos con diputados, intendentes, gobernadores y un poder de movilización altísimo. No se puede entender a los Montoneros sin el peronismo, ni se puede entender si no es por medio de un análisis desde el materialismo dialéctico”

EL GOLPE DEL 76

-En 1976 se produce el golpe militar de Jorge Videla…

“El golpe de Estado de 1976 hizo lo que la derecha peronista no podía: matar a 30 mil personas. Pero no se trataba sólo contra los Montoneros, era contra todo el campo obrero y popular  que avanzaba. Antes del golpe ya teníamos 1.500 muertos.”

-¿Cómo evalúan la derrota?

“El análisis de la derrota es difícil. Apenas te puedo decir ahora que nosotros, con la soberbia de los 20 años, creíamos que estábamos al borde de la ofensiva final y la implementación del socialismo. Tampoco supimos leer la etapa histórica que se escribía en cuanto a los planes imperialistas para América Latina. Probablemente debió hacerse un reflujo, una reinserción potente en la clase trabajadora, y no militarizar toda la política. El golpe destruyó ante todo, el más alto escalón de conciencia organizada de nuestra historia. Nos destrozaron en dos años. Lo que vino después del fin de la dictadura fue una democracia controlada por el imperialismo, en sus distintas variantes. El golpe también hizo añicos la continuidad de las luchas producto de la derrota, la propaganda, la falsa doctrina de ‘los dos demonios’ inventada por Raúl Alfonsín (militares versus guerrillas, y no burguesía versus proletariado).”

-¿Y la crisis de 2001?

“Pues falló el factor subjetivo. En dos días hubo 36 muertos, pero no existía organización para conducir la bronca. El 2001 se expresó conciencia, pero no organización.”

Mayo de 2011

 

 

25 mil santiaguinos exigen en la calle recuperación de la educación pública

25 mil santiaguinos exigen en la calle recuperación de la educación pública

Andrés Figueroa Cornejo

Estudiantes universitarios y secundarios, educadores y trabajadores, marcharon desde Plaza Italia hasta el Paseo Bulnes, justo frente a La Moneda el jueves 12 de mayo al mediodía para protestar y demandar al gobierno de Sebastián Piñera y su ministro de Educación –uno de los pre candidatos presidenciales de la derechista UDI  para el 2013, en plena caída libre- Joaquín Lavín, la promoción de una serie de medidas para reconstruir la devastada educación pública en Chile.

Marcando un récord cuantitativo en lo que va del año en materia de manifestaciones públicas, marcharon y se concentraron alrededor de 25 mil personas de todas las tonalidades políticas y, sobre todo, de ninguna. Entre los convocantes a la jornada de protesta se encontraban las autoridades y estudiantes de las principales universidades tradicionales y de varias privadas, los profesores y los jóvenes de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces).

Por su parte el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo, acentuó la idea de que en la movilización por la enseñanza pública, los docentes no sólo deben solidarizar con los estudiantes, sino que “crear un  frente común” para enfrentar los objetivos. Mientras tanto, la presidenta de la Federación de Estudiantes del Pedagógico (Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación), Camila Donato, fue enfática cuando expresó que “le decimos al presidente Sebastián Piñera que si no nos escucha, después del 21 de mayo (cuenta anual del gobierno) vamos a radicalizar las movilizaciones. Los paros y las tomas no se van hacer esperar. De una vez por todas el Estado tendrá que hacerse cargo de sus universidades, y los rectores deberán ser elegidos con consulta a los estudiantes.”

Asimismo, el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM), Eduardo Salazar, dijo que “en nuestro caso, el rector se llevó 22 mil millones de pesos para la casa. Esto también ocurre en otras casas de estudios hermanas, como la Arturo Prat y la Universidad de Los Lagos. Y por eso le pedimos a todas las universidades regionales donde aún palpita el corazón rebelde, que nos acompañen en estos momentos duros para la UTEM. Somos el mejor ejemplo de la crisis de la educación. No vamos a dejar que cierren nuestras universidades, y estamos dispuestos a poner barricadas para defender la nuestra.”

La presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo, desde el escenario central montado a 6 calles de la Casa de Gobierno, señaló a la multitud que “este modelo no ha sido capaz en 30 años de garantizar nuestros derechos fundamentales (…) Hoy ninguna autoridad de este gobierno o de la Concertación son ni fueron capaces de reconstruir un sistema de educación pública víctima de una larga crisis.”

Patricio Indo, presidente de la Federación de Estudiantes de la privada Universidad Diego Portales, indicó que “nosotros tenemos 4 puntos fundamentales que reivindicar: fin al lucro en la educación superior privada; la democratización de la universidades privadas; que el gobierno se haga cargo del endeudamiento de los estudiantes, cuyos intereses son leoninos; y que la educación no puede ser una mercancía. La educación está haciendo agua en el sector público como privado.”

Por su costado, Gustavo Palma, vocero de la carrera de Historia de la Universidad de Santiago (ex UTE) dijo que “debemos detener la agenda privatizadora del gobierno. Creemos que, pese a la masividad conseguida, seríamos muchos más si se procediera organizando democráticamente y desde la base la lucha, y no sólo desde instituciones superestructurales. El objetivo estratégico es que la enseñanza, en todos sus niveles, esté al servicio de los trabajadores y el pueblo.”

LA REPRESIÓN

Como ya es corriente, la marcha y el acto mismo estuvieron fuertemente escoltados por carabineros de Fuerzas Especiales, incontables carros lanzaaguas y lanzagases lacrimógenos que antes de que terminaran los discursos y comenzara la presentación de los artistas invitados,  se entregaron a la represión contra los jóvenes manifestantes. Hasta el cierre de esta nota, oficialmente eran al menos 30 los estudiantes detenidos.

En Valparaíso, y en otras ciudades y regiones del país se efectuaron actos similares a los de Santiago.

Sin duda, la magnitud de la concentración abre las posibilidades de un nuevo ciclo de luchas no sólo estudiantiles, sino de toda la sociedad afectada por una educación pública abandonada desde la dictadura de Pinochet, a inicios de los 80 del siglo pasado. En la actualidad, la enseñanza escolar privatizada y subvencionada supera a la pública, en uno de los países del mundo con mayor segmentación de clases en el plano educativo, y donde la excelencia de la enseñanza está asociada a una mercancía de mayor o menor precio, según sea la capacidad de pago de las familias. El 12 de mayo quedará registrado como un golpe de fuerza de los jóvenes al capitalismo de vanguardia en Chile.

12 de mayo de 2011

 

 

Iglesia e Hidroaysén

Iglesia e Hidroaysén

Iglesia e Hidroaysén: “decisión basada sólo en intereses económicos es éticamente inaceptable”

Santiago de Chile, 18 de mayo de 2011. (Radio del Mar)– Ante el debate público y la demanda social que se ha suscitado tras la aprobación de la construcción de represas en Aysén en el Comité Permanente de la Conferencia Episcopal chilena (CPCE), afirmó este miercoles que “una decisión basada sólo en intereses económicos es éticamente inaceptable y deplorable porque constituye una mezquina burla de la sociedad”.

Los obispos católicos afirmaron también que “como Iglesia tenemos una responsabilidad respecto a la Creación, cuidando y defendiendo públicamente sus dones: la tierra, el agua y el aire; protegiendo al ser humano contra la destrucción de sí mismo; construyendo, en definitiva, una ecología humana”.

“Antes de afirmar la creciente demanda por energía como requisito para el progreso, es preciso abordar un proceso como país para construir en conjunto un modelo de desarrollo”, agregó el Comite Permanente.

Frente a la presión de empresarios, gobierno y sectores de la oposición para construir represas y termoelectricas, el CPCE afirmó que este “dilema es fundamentalmente ético porque implica decisiones que afectan, a corto y largo plazo, la calidad de vida de todo un país”.

El Comite Permanente está compuesto por Ricardo Ezzati, Arzobispo de Santiago; Alejandro Goic Karmelic, Obispo de Rancagua; Gonzalo Duarte, Obispo de Valparaíso; Horacio Valenzuela, Obispo de Talca; y Santiago Silva, Obispo Auxiliar de Valparaíso.

Los sacerdores también señalaron que “somos administradores de un mundo que no es propiedad nuestra sino de toda la humanidad. Es deber de todos heredar la tierra a las nuevas generaciones en un estado en el que puedan habitarla dignamente y seguir cultivándola. Cuidemos la naturaleza para hacerla humanamente habitable”.

 

Salvador Allende y el tiempo de las cerezas

Salvador Allende y el tiempo de las cerezas

21 de mayo: Salvador Allende y

 “el tiempo de las cerezas”

Mario Amoros

Se aproxima el 21 de mayo. El presidente Sebastián Piñera rendirá el sábado su segunda cuenta al Congreso Pleno. Dos días después, está prevista la exhumación de los restos del Presidente Salvador Allende, decretada por el juez Mario Carroza, responsable de la investigación sobre las causas de su muerte.

En mi modesta opinión, creo innecesaria estas pesquisas judiciales, puesto que ya hace más de una década que el doctor Óscar Soto Guzmán (cardiólogo y médico personal de Allende), narró al detalle, en su libro El último día de Salvador Allende, los hechos que vivieron aquel negro 11 de septiembre en La Moneda y confirmó el relato que ya en diciembre de 1973 hizo público, en una entrevista en Ercilla, el doctor Patricio Guijón: Allende se suicidó. Y, como ha señalado lúcidamente Tomás Moulian, el compañero Presidente convirtió su muerte en un acto político, en el nacimiento simbólico de la resistencia contra la dictadura. Al igual que su gran amigo Augusto Olivares, Allende fue una de las primeras víctimas del golpe, tanto si se disparó él, como si lo acribillaron los militares golpistas.

Más que indagar sobre las circunstancias de su muerte, debemos conocer mucho mejor su vida y, sobre todo, su extensa trayectoria política. El despertar de su conciencia revolucionaria durante sus conversaciones a principios de los años 20 en Valparaíso con el zapatero Juan Demarchi, su participación en la lucha universitaria contra la dictadura de Ibáñez, su compromiso con el Partido Socialista desde su fundación en abril de 1933, su trabajo como ministro de Salubridad del Frente Popular, su defensa incansable de la unidad de la izquierda en torno a un programa político para construir el socialismo (“en democracia, pluralismo y libertad”), su distanciamiento crítico del modelo soviético, las grandes transformaciones que desarrolló la Unidad Popular (el cobre, el Área de Propiedad Social, la reforma agraria, el medio litro de leche, Quimantú, la primavera cultural, la participación popular, una política internacional ejemplar, la confluencia de marxistas y cristianos…) o su trato afectuoso, y muchas veces conmovedor, hacia los hombres y mujeres más sencillos de su patria.

Una de las cumbres de su compromiso con la democracia y el socialismo fue su inolvidable discurso del 21 de mayo de 1971, su primer mensaje presidencial al Congreso Pleno, en el que delineó las grandes líneas del proyecto histórico de la “vía chilena al socialismo”. Un mes después de la amplia victoria de la UP en las elecciones municipales, Allende planteó a su pueblo un verdadero desafío histórico, pues recordó que, si bien hasta el momento las revoluciones se habían realizado a través de la violencia política, en su país -como siempre había sostenido- ya era posible emprender dicho proceso histórico a través de “la vía pluralista”, que fue “anticipada por los clásicos del marxismo, pero jamás antes concretada”. “Chile –añadió- es hoy la primera nación de la tierra llamada a conformar el segundo modelo de transición a la sociedad socialista”. Un camino no exento de grandes obstáculos:

Las dificultades que enfrentamos (…) residen realmente en la extraordinaria complejidad de las tareas que nos esperan: institucionalizar la vía política hacia el socialismo y lograrlo a partir de nuestra realidad presente de sociedad agobiada por el atraso y la pobreza propios de la dependencia y del subdesarrollo; romper con los factores causantes del retardo y al mismo tiempo edificar una nueva estructura socioeconómica capaz de proveer a la prosperidad colectiva. (...)

 Aquí estoy para incitarles a la hazaña de reconstruir la nación chilena tal cual la soñamos. Un Chile en que todos los niños empiecen su vida en igualdad de condiciones, por la atención médica que reciben, por la educación que se les suministra, por lo que comen. Un Chile en el que la capacidad creadora de cada hombre y de cada mujer encuentre cómo florecer, no en contra de los demás, sino en favor de una vida mejor para todos.

Salvador Allende era plenamente consciente de la dificultad de tal empresa, que exigía como requisito previo la definición de los cauces institucionales de “la nueva forma de ordenación socialista en pluralismo y libertad”:

Pisamos un camino nuevo; marchamos sin guía por un terreno desconocido; apenas teniendo como brújula nuestra fidelidad al humanismo de todas las épocas -particularmente al humanismo marxista- y teniendo como norte el proyecto de la sociedad que deseamos, inspirada en los anhelos más hondamente enraizados en el pueblo chileno.

El desafío era definir y desarrollar un nuevo modelo de Estado, de sociedad y de economía que permitiera satisfacer las aspiraciones y las necesidades del ser humano:

Caminamos hacia el socialismo no por amor académico a un cuerpo doctrinario. (...) Vamos al socialismo por el rechazo voluntario, a través del voto popular, del sistema capitalista y dependiente cuyo saldo es una sociedad crudamente desigualitaria estratificada en clases antagónicas, deformada por la injusticia social y degradada por el deterioro de las bases mismas de la solidaridad humana.

Asimismo, reafirmó la voluntad inequívoca de la Unidad Popular de respetar el Estado de Derecho, las libertades políticas y el principio de legalidad y expresó su confianza en que el Partido Demócrata Cristiano apoyaría buena parte de su programa de cambios. Y finalizó su histórico discurso con un fervoroso llamamiento a los trabajadores y al pueblo:

Los que viven de su trabajo tienen hoy en sus manos la dirección política del Estado. Suprema responsabilidad. La construcción del nuevo régimen social encuentra en la base, en el pueblo, su actor y su juez. Al Estado corresponde orientar, organizar y dirigir, pero de ninguna manera reemplazar la voluntad de los trabajadores. Tanto en lo económico como en lo político los propios trabajadores deben detentar el poder de decidir. Conseguirlo será el triunfo de la revolución.

 Por esta meta combate el pueblo. Con la legitimidad que da el respeto a los valores democráticos. Con la seguridad que da un programa. Con la fortaleza de ser mayoría. Con la pasión del revolucionario. Venceremos.

Han transcurrido ya 40 años de aquellas palabras y la figura de Allende es un símbolo universal de los valores democráticos, un referente para quienes hoy luchan contra el neoliberalismo, para quienes anhelan construir el Socialismo del siglo XXI.

Recordar aquel luminoso 21 de mayo de 1971, evocar a Salvador Allende y a la Unidad Popular nos conduce al “tiempo de las cerezas”, título del himno de la Comuna de París (1871), que en su parte final dice así: “Por siempre amaré el tiempo de las cerezas / Es de ese tiempo del que guardo en el corazón una herida abierta…”.

 

 

 

 

21 de Mayo 2011 y demandadas prociclistas

21 de Mayo 2011 y demandadas prociclistas

"Aunque pasen años pedir ciclovias y facilidades para los ciclistas -este 21 de mayo- no es engaño".

Los prociclistas chilenos hace mucho tiempo solicitan se mejoren las condiciones para pedalear con mayor seguridad en las calles. Miles de personas esperan subirse a la bicicleta,  motivos que sobran: combatir el sedentarismo y obesidad, abaratar el costo de transporte, sortear la congestión y tránsito lento, favorecer la descontaminación del medio ambiente, mejorar la salud y calidad de vida de las personas, o complementar con otros medios de transporte.

Esperamos que este año el 21 de Mayo el presidente Piñera otorge máxima urgencia a "La Ley de la Bicicleta", asignando recursos por medio de un "Fondo prociclista" destinado a instalar: señaléticas, ciclovias, ciclobandas y vías protegidas en avenidas de alto tránsito y que además pueda incrementarse con donaciones.

Dar máxima urgencia y asignar presupuesto al proyecto "Ley de la Bicicleta"  corresponde al poder Ejecutivo. Mejorar sus contenidos escuchando a todos los interesados es labor del Congreso Nacional. El gobierno anterior mandó un proyecto sin presupuesto e inconsulto a los ciclistas y otros actores. Lamentablemente la ex-presidenta  Bachelet le quitó urgencia al momento de dejar el gobierno.

Un anuncio del presidente Piñera a favor de los ciclistas sería una buena forma de compensar el error de algunos Diputados UDI de haber presentado un proyecto -"Ley de la vereda"- que obligaba a los ciclistas a salir de la calles y caminos para subirse a las aceras. El deficit actual de ciclovias es de 1.000 km al menos, pedimos que al término del gobierno este déficit se haya eliminado y seamos el país con la mejor red integrada de América Latina y lucir una ciclovia modelo emblemática lo largo de toda la Alameda y lo mismo redes de ciclovias en las principales ciudades del país que lo requieran.

Chile -como hacen los países de mejor calidad de vida- necesita una política pública de Estado y mayor educación a favor del uso de la bicicleta por sus beneficios demostrados.

 
Omar Villanueva Olmedo
Presidente
Movimiento Chile Prociclista.
chile.prociclista@gmail.com
www.leydelabicicleta.blogspot.com