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Centros Chilenos en el Exterior

CHILE ES REELECTO EN EL CONSEJO DE LA ORGANIZACIÓN MARÍTIMA INTERNACIONAL

CHILE ES REELECTO EN EL CONSEJO DE LA ORGANIZACIÓN MARÍTIMA INTERNACIONAL

Responsable de adoptar medidas de seguridad en el transporte y contaminación de mares.

Así se confirma su participación como país miembro de la OMI, responsable a nivel mundial de adoptar medidas para mejorar la seguridad del transporte marítimo internacional y prevenir la contaminación del mar por los buques.

En el marco del 25° período de sesiones de la Asamblea de la Organización Marítima Internacional (OMI)-que se desarrolla del 19 al 30 de noviembre en Londres-la reelección de Chile como país miembro del Consejo por el período 2008 a 2009.

El Director General del Territorio Marítimo y de Marina Mercante (DIRECTEMAR) vicealmirante Francisco Martínez Villarroel, calificó la reelección como un importante y concreto reconocimiento internacional a nuestro país en asuntos marítimos, lo cual evidencia la apreciación a nivel global, que se tiene de Chile en el ámbito de las actividades marítimas.

La Organización Marítima Internacional, con sede en Londres,es la responsable a nivel mundial de adoptar medidas para mejorar la seguridad del transporte marítimo internacional y prevenir la contaminación del mar por los buques.

Se ocupa además de asuntos de carácter jurídico; entre ellos la responsabilidad civil y la indemnización, y la facilitación del tráfico marítimo internacional. Se constituyó por medio de un convenio adoptado bajo los auspicios de las Naciones Unidas en Ginebra el 17 de marzo de 1948 y se reunió por primera vez en enero de 1959. Su actual Secretario General es Efthimios E. Mitropoulos, de Grecia, cuyo mandato debería prolongarse hasta el 31 de diciembre del 2011.

El país integra la OMI desde el año 1972, fecha en la que se ha mantenido inalterable su participación y trabajo constante por lograr alcanzar y concretar el principal objetivo de ese organismo: "Lograr en el mundo una navegación más segura, protegida y eficiente, en mares más limpios".

El órgano principal y rector de la OMI es la Asamblea, integrada por los 167 Estados Miembros, cuyos representantes plenipotenciarios se reúnen una vez cada dos años. Durante el lapso que transcurre entre períodos de sesiones de la Asamblea, le corresponde al Consejo, el cual Chile integra por cuarta vez consecutiva, conducir las resoluciones estratégicas adoptadas por la Asamblea.

El Trabajo técnico de la Organización es llevado a cabo por cinco Comités: Comité de Seguridad Marítima, Comité de Protección del Medio Marino, Comité de Facilitación, Comité Jurídico, y Comité de Cooperación Técnica.

El principal de ellos es el Comité de Seguridad Marítima que lleva gran parte de los asuntos técnicos sobre seguridad y protección marítima, dirigiendo el accionar de varios Subcomités que ven diversas actividades técnicas.

Radio Polar Online

 

Comentario sobre blog

Comentario sobre blog

Hola Arístides, te felicito por tu constancia en mantener el blog, la verdad es que el blog esta muy bueno y creo bien dirigido. Es fácil de acceder, tiene noticias súper frescas y actualizadas, mezcla temas muy relacionados, humanismo, política, ecología y noticias, me parece desinteresado y con una línea bien definida.

La verdad mi intención era comentarte que estuvi muy acertado hayas ubicado los links en forma alfabética, estuve a punto de comentarte que esto era necesario y hoy veo que ya está.  

Te envío mi saludo y disposición, como te dije algún  día a colaborar en lo que creas conveniente, debes tener por ahí mis datos.  

Cordialmente,

Juan Manuel

FORO SOBRE MIGRACIONES Y DERECHOS CIUDADANOS

 Enviado por Secretario FEDACh secretariofedach@tutopia.com

FORO SOBRE MIGRACIONES Y DERECHOS CIUDADANOS EN LA CUMBRE SOCIAL POR LA AMISTAD E INTEGRACION DE LOS PUEBLOS IBEROAMERICANOS.

Conclusiones:

En Santiago de Chile, a los días 7, 8 y 9 de  noviembre  del año 2007, se ha realizado  el I Foro sobre Migraciones y Derechos Ciudadanos, convocado por la Federación de Asociaciones Chilenas Residentes en la Republica Argentina – FEDACh, patrocinado por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano – UAHC, y con la participación de representantes de comunidades de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile,  Paraguay, Perú y Uruguay.

En estos tres días de deliberaciones, paneles representativos e intervenciones de los asistentes, se ha llegado a las siguientes conclusiones:

1.      La privatización de nuestros recursos naturales y su acelerada descapitalización, está destruyendo nuestro medio ambiente y las fuentes naturales de empleo de millones de latinoamericanos que se están incorporando a los flujos migratorios internacionales. Hombres, mujeres y niños se desarraigan involuntariamente, porque las riquezas generadas por el capital están concentradas en pocas manos y la gran empresa no genera empleo. Esto ocurre con la anuencia de la mayoría de los gobiernos de la región.

A  la vez, la extracción del capital originado en los países “en vías de desarrollo”, está contribuyendo a una excesiva concentración de la riqueza en los países industrializados del norte. Estos también se están quedando con el capital humano mejor dotado proveniente de los países del sur. Se trata de un drenaje permanente, altamente selectivo de inteligencias, capacidades, conocimientos técnicos, profesionales, artísticos, deportivos, científicos, etc.

Los trabajadores migrantes no sólo contribuyen con el desarrollo económico de los países de acogida, sino que también permiten el “equilibrio” demográfico de la fuerza laboral en descenso (de los países receptores) y de aquellos de los que emigran.

Los migrantes cumplen el doble papel de aportar con su trabajo al país de acogida y de remesar sus escuálidos ingresos a sus países de origen, con lo que están paliando la pobreza extrema de familias y comunidades enteras.

2.      No obstante, estos mismos migrantes, carecen por lo general de derechos económicos, sociales, culturales y políticos, y pueden permanecer la mayor parte de su vida productiva, en calidad de “no ciudadanos”, debido a las barreras culturales, el racismo y la xenofobia que ha recrudecido en los años recientes en distintos países del mundo. Mientras los Estados receptores no despliegan los esfuerzos suficientes para revertir esta situación, reconociendo derechos de ciudadanía a los extranjeros residentes.  

Sometidos a condiciones de abuso permanente, por parte de funcionarios públicos, de frontera, policías, empleadores, etc., los y las  migrantes carecen muchas veces del apoyo de sus propios consulados, donde son revictimizados por los propios funcionarios, debiendo sortear un conjunto de trámites burocráticos y onerosos que finalmente no resuelven su situación, terminando en total desprotección.

3.      Lo anterior revela que pese al reconocimiento unánime de que la migración es un tema urgente a gestionar, tanto por los estados de origen, tránsito y destino, hasta ahora los gobiernos no han dado señales de voluntad política para hacerlo, limitándose a la simple tarea de “administrar” la migración. 

4.      Conscientes de esta situación, las comunidades latinoamericanas residentes en el exterior, participantes del Encuentro, convocado por la Federación de Asociaciones Chilenas residentes en Argentina (FEDACh) y patrocinado por la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC),  se permiten recordar a los señores presidentes participantes de la XVII Cumbre Iberoamericana,  que hay Estados  integrantes de esta Cumbre que aún se rigen por decretos ley de las dictaduras militares, no respondiendo ni cumpliendo a los Tratados y Convenios Internacionales a los cuales ellos han ratificado. Hacemos referencia a la necesidad de dar cumplimiento la resolución 60/147 aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas: “Principios y directrices básicos sobre el derecho de las victimas de las violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones”.

     Algunas de las demandas más importantes que han venido formulando las distintas colectividades en América Latina son:

a.- Uno de los problemas básicos que enfrenta actualmente el migrante en el exterior es la carencia de un documento común de identidad, que le permita el libre tránsito y el ejercicio ciudadano, al menos en el territorio regional. Queremos recordar que dicho documento está planteado por los regímenes de integración subregional (COMUNIDAD ANDINA DE NACIONES, MERCADO COMUN DEL SUR, COMUNIDAD SUDAMERICANA DE NACIONES), propuesta que intenta replicar la experiencia de la Unión Europea , como un mecanismo concreto de integración regional.

b.- Se formulen de manera urgente políticas migratorias integrales (transversales) que incluyan los aspectos involucrados en todo el proceso migratorio (políticas laborales inclusivas, reunificación familiar, homologación de estudios, aspectos previsionales, ejercicio pleno de ciudadanía, infancia, género, derecho a retorno, etc.), desvinculando la temática migratoria de la agenda de Seguridad Nacional, vigente en muchos Estados.

Garantizar una política de protección a las personas y familias migrantes en condiciones de especial vulnerabilidad. Garantizar un trato humanitario a los solicitantes de refugio y asilo político.

c.- Reconocemos a la República Argentina , como el país con una de las legislaciones más avanzadas en la región en temas de migración y derechos ciudadanos de los migrantes, por tanto proponemos que ésta sea compartida y homologada por los países que integran la Comunidad Iberoamericana.   Al respecto, señalamos la Ley de Migraciones N° 25.871, del 20 de enero de 2004, y la creación del Programa Provincia 25 para los argentinos residentes en el exterior, Resolución N° 452 del Ministerio del Interior, del 12 de marzo de 2007.

d.- Se abran espacios de diálogo con los migrantes organizados y no organizados, en un proceso de interlocución directa y permanente, recogiendo sus propuestas, análisis y perspectivas desde los y las actoras de la migración. En este sentido demandamos:

                      El ejercicio pleno del derecho al voto de los residentes en el exterior.

                      La  creación de  Consejos de Consulta Consulares  de  ciudadanos

            residentes en el exterior cuando no existan.

                      Que se garanticen mecanismos de participación democrática en dichas 

            instancias, previendo sistemas de fiscalización y control ciudadano.

                      Capacitación de funcionarios (frontera, consulados, policías y otros).

e.- Se generen políticas educacionales que permitan tempranamente insertar el concepto, práctica y valores  relacionados  con la integración, inclusión y la  no discriminación.

5.      Por ultimo, cabe señalar que este Foro Permanente sobre Migraciones y Derechos Ciudadanos, presenta el conjunto de estas demandas y propuestas, con el propósito de que sean incorporadas en la agenda latinoamericana en las distintas escalas subnacional, nacional y supranacional de los Estados. Nos asiste el derecho,  inspirados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares (resolución 45/158 de la Asamblea General de las Naciones Unidas) que todos nuestros países han firmado, siendo integrantes de esta Cumbre Iberoamericana.

Santiago de Chile, viernes 9 de noviembre de 2007.

Suscriben las conclusiones del  Foro Permanente sobre Migraciones y Derechos Ciudadanos

las siguientes Instituciones:  

“Asociación por la Integración Latinoamericana  y el Caribe” – APILA

Manuel Hidalgo (Perú)

Lilia Núñez  (Perú) 

Angel Marroquín (Chile)

“Comité de Refugiados Peruanos en Chile”

Víctor Raúl Paiva

“Comunidad Latinoamericana Platense” - CLP

Modesto Venegas(Bolivia)

Ivonne Vidal (Chile)

Severino Gómez (Paraguay)

Francisco Ortiz (Perú)

Fernanda Rivero (Uruguay)

Luisa Malfetano (Uruguay)

“UNE-Chile” - Sao Paulo, Brasil

Berta Rosas

“Esporte Clube Guarango”  -   Ex Deporte Trasandino de Santo André - Sao Paulo, Brasil

José Miguel Saldías Acuña

“Red de Información Chilena” -Brasil

Guillermo Guerra

ADASPRE, Brasil

Luis Veloso

“Presença da America Latina” - PLA, Brasil  

Juan Plaza

Miguel Angel Ahumada

Centro de Residentes Uruguayos José Gervasio Artigas”, La Plata , Argentina

Fernanda Rivero

Luisa Malfetano

“Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristiana” – FASIC

Juan Salazar

Elizabeth San Martín

Aaron Tate

“Unión de Ex Prisioneros Políticos de Chile” – UNExPP

Víctor Rosas

“Comité de Retornados del Exilio” - Chile

Dagoberto Acuña

Felisa Pineda

“Comisión Ética contra la Tortura ”, Chile

Ernesto Rojas

Federación de Asociaciones Chilenas Residentes en Argentina” – FEDACh

Carlos Méndez

José Aguilera

Norma Barra

René Bulnes

Ximena Vásquez

“Asociación Chilena Las Araucarias”, Villa Regina, Río Negro, Argentina

Luz Contreras

“Comisión de Exonerados Políticos”, Bariloche, Argentina

Francisca Maldonado Soto

“Centro Presidente Pedro Aguirre Cerda”, Centenario, Neuquén, Argentina

Norma Barra

Matildo Muñoz

“Círculo de Integración Chileno Argentino”, La Plata , Buenos Aires, Argentina

Jacqueline Cisternas

Lucía Valladares

“Agrupación de Estudiantes Exonerados Chilenos”, Río Negro y Neuquén, Argentina

Ramón Araneda

David Vega

“Asociación Chilena Arturo Prat”, Monte Grande, Buenos Aires, Argentina

René Bulnes

“Centro cultural chileno Gabriela Mistral”, Ciudad de Buenos Aires, Argentina

Magaly Millán

Luis Jara

Maximiliano Lamatta                  

“Casa de la Cultura Pablo Neruda”, Ciudad de Buenos Aires, Argentina

José Aguilera

Adriana Barrios

“Asociación Chilena Violeta Parra”, Gral.Roca, Río Negro, Argentina

Germán Gutiérrez

Marcelo Lagos

“Comisión Coordinadora de Chilenos Residentes por los Derechos Humanos”, Bariloche, Río Negro, Argentina

Víctor Cárcamo

Osvaldo Urriaga

“Comité de Ex Presos Políticos de Chile”,  Salta, Argentina

Martín Correa

“Integración Empresarial Corredores Bioceánicos”, Río Colorado, Río Negro, Argentina

Ricardo Partal Silva

“Comité Memoria y Justicia”: Chile - Suiza - América Latina

Fernando Ruiz

Ariel Sanzana

 

 

Completan hoy traslado de náufragos a Punta Arenas

Completan hoy traslado de náufragos a Punta Arenas

Domingo 25 de noviembre de 2007  | 10:07   

La Nacion Online / Agencias 

Foto: Un avión Hércules de la Fuerza Aérea de Chile 

 Avión de la FACH debe traer al continente al segundo grupo de pasajeros y tripulantes del crucero Explorer que se hundió este viernes en mar antártico.

Un avión Hércules de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) partió hoy desde Punta Arenas hacia la base chilena Eduardo Frei Montalva, para evacuar de la Antártica al segundo y último grupo del crucero de turismo Explorer, que se hundió el viernes tras colisionar con un iceberg.

Fuentes de la institución dijeron que la aeronave despegó a las 06.30 horas de hoy (09.30 GMT) y que se espera que el vuelo de ida y regreso a la base antártica "Presidente Frei", dure entre seis y siete horas.

En la base antártica permanecen 77 náufragos del Explorer, después que otros tantos llegaron en la tarde del sábado a Punta Arenas, tras ser evacuados en un primer operativo de la Aviación militar chilena desarrollado en la última jornada.

Entre los que serán evacuados hoy están los 54 tripulantes del crucero siniestrado, que se hundió el viernes en el Estrecho de Bransfield, a unos 76 kilómetros al este de la isla 25 de mayo, quince horas después de colisionar con un iceberg.

Los ocupantes de la nave de turismo pasaron cuatro horas en el agua antes de ser recogidos por el crucero noruego Nord Norge, que al anochecer de ese día los dejó en la isla 25 de Mayo.

 

Las causas de DDHH se van a resentir

Las causas de DDHH se van a resentir

Domingo 25 de noviembre de 2007    Lanacion.cl

Por Luis Narváez y Javier Rebolledo 

 El prefecto Rafael Castillo y su polémica salida de Investigaciones

El histórico jefe del equipo policial que ha aclarado más del 95% de los delitos cometidos en dictadura fue llamado a retiro, lo que dejó en vilo el futuro de las investigaciones aún no resueltas. El detective habla aquí de los años duros de la transición y del costo que tuvo que pagar por enfrentarse al director de la policía civil, Arturo Herrera.

Su nombre comenzó a hacerse conocido a mediados de la década de los noventa, cuando se empezaron a investigar los primeros casos de violaciones de los derechos humanos. En ese entonces, Rafael Castillo dirigía el Departamento Quinto de Asuntos Internos de la Policía de Investigaciones, brigada en la que se concentraron las indagaciones, incluidas las de mayor connotación pública, como el asesinato de Orlando Letelier o, más tarde, el caso Pinochet.

Él y sus hombres fueron hostigados por ex agentes de la dictadura, seguidos por la inteligencia militar y amenazados de muerte por encumbrados oficiales. Su carrera que comenzó como asistente policial culminó hace dos semanas, cuando, con el cargo de prefecto inspector, debió dejar el mando de la Jefatura Nacional contra el Crimen Organizado, Derechos Humanos y Asuntos Especiales.

Su salida ocurrió en medio de una polémica, que la justicia aún investiga, porque Castillo habría desobedecido, en 2005, una orden de la Dirección Nacional para favorecer a un general (R) del Ejército, involucrado en violaciones de los derechos humanos. Aquella vez, dos detectives de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos (BAES) se acercaron para denunciar que el director nacional, Arturo Herrera, los estaba presionando para modificar los resultados de una investigación que inculpaba al general de Ejército Miguel Trincado Araneda, entonces en servicio activo, en la inhumación ilegal de restos óseos de Calama. Castillo se enfrentó a Herrera, su amigo y compadre, diciéndole que la petición le parecía inaceptable.

Hoy dice que aquel episodio le costó su salida y que actualmente se sigue hostigando al resto del equipo que trabajó por más de diez años con él, responsable del esclarecimiento de más del 95% de los casos ocurridos durante y después de la dictadura militar.

Ya el año pasado, Herrera lo había marginado del alto mando, pero la Presidenta Michelle Bachelet ordenó reintegrarlo para que continuara al frente del trabajo de DDHH. Este año, sin embargo, Castillo pasó a retiro, tras 35 años de servicio. Y lo hizo sin haber revelado ni resuelto su más grande y secreto dolor: no haber dado con el paradero de sus primos, detenidos desaparecidos desde 1976.

-¿Cómo reaccionó cuando le informaron de las presiones a favor de Trincado?

-Yo no acepté la presión bajo ningún punto de vista ni cambié mi parecer. Pero supe que el costo iba a ser alto y que me iban a hacer la vida imposible pasándome a retiro. Preferí pagar ese costo antes que lo hiciera mi gente, que estaba trabajando en forma honesta, esclareciendo toda la verdad.

-Sucedió lo que usted temía.

-Sí, pero mucha gente se dio cuenta que era por no dar cumplimiento a una orden que, a mi parecer, era ilegal. No iba a sacrificar un trabajo investigativo de diez años porque alguien me pidiera que cambiara un informe.

-¿Esa petición le llegó a usted directamente?

-Lógico.

-¿Por qué cree que Herrera habría sugerido cambiar los resultados de una investigación que ya estaba en poder de un tribunal?

-No lo sé. El general [Trincado] reconoce que fue en un par de oportunidades a la casa del director [Herrera] y que se había articulado una operación para echarme a mí y al director, y que otra persona quedara a cargo de la institución. Lo que tengo claro es que, si hubiese aceptado esa petición, el director, los funcionarios de Investigaciones y yo estaríamos todos presos por obstrucción a la justicia.

-¿Querían sacar a Arturo Herrera?

-Claro. Pero los asesores que tiene no son los mejores. Lo único que hice fue salvar la imagen de nuestro director y decirle: señor, no se puede hacer y no se aceptará ningún tipo de presión, porque el responsable de esa jefatura soy yo.

-¿Lo conversaron personalmente?

-Sí, cara a cara. Le hice ver mi punto de vista y le dije, en forma responsable, que como subalterno siempre le iba a ser leal, lo que no significaba que vulneraría la ley.

-¿Cree que durante el período en que siguió en Investigaciones gracias a una decisión de la Presidenta se respetó su trabajo y el de la unidad?

-Pienso que no, porque no dieron los medios que correspondían para hacer una buena investigación. Eso se ve en el caso de Pamela Pereira, cuando se descubrieron los restos óseos de los fusilados y se dijo que no había dinero para contratar gente y agilizar los trabajos. La señora Pereira fue, habló con gente y de repente apareció una cantidad mínima de recursos para seguir con esos trabajos. No hubo el apoyo económico como sí lo hubo cuando estaba [Nelson] Mery. Mery era un tipo muy honesto, fue un gran gestor en la solución de los problemas de DDHH.

-Finalmente, este año el director nuevamente lo llamó a retiro, ahora con éxito.

-Sí. Aunque lo respeto mucho, creo que está mal asesorado.

-Hay gente de su equipo que ha sido separada de sus funciones. El comisario Sandro Gaete está como jefe de archivo. ¿Cree que se busca desmantelar el trabajo en DDHH?

-Las causas de DDHH se van a resentir. Todos los detectives tienen un nivel profesional alto, pero a la gente involucrada en este tema es difícil reemplazarla, porque se pierde mucho conocimiento. Hay información que manejan a cabalidad, y si se les pregunta por una persona con un apodo, ellos saben de quién se trata. Un agente que no sabe puede estar buscándolo durante muchos meses.

-¿Por qué sus detectives son perseguidos?

-Porque debo haber sido uno de los pocos que contradijo la orden de un superior. Pero fue en beneficio del mismo director y de la institución.

-¿Hay una voluntad de perjudicarlos?

-Sí, pero no por el jefe nacional. Es voluntad de otra gente dentro de la institución.

HOSTIGAMIENTOS

-¿Le duele lo que está ocurriendo?

-Me duele mucho porque el que tuvo que tomar una decisión fui yo, y tuve que pagar por tomar una decisión que iba contra mi dignidad. A mí me pasaron la cuenta. Yo estoy muy agradecido con la institución, porque lo mejor que tiene en estos momentos son sus hombres, pero no tiene todos los medios que merecen.

-¿Cree que Investigaciones ha sido postergada?

-No puede haber tanta diferencia con los beneficios de las FFAA. Lo menos que se puede hacer es igualarlos en cuanto a medios y la parte económica, respetarlos en su trabajo y no presionarlos para que hagan cosas indebidas. Pero los controles internos son buenos. Durante varios años estuve a cargo del Departamento Quinto, Asuntos Internos, y durante ese tiempo la institución se ganó un prestigio. Quiero que eso perdure, porque la gente lo merece, pero también quiero que se les respete como profesionales que son. Que no les digan de la noche a la mañana que se tienen que ir.

-¿Fueron hostigados por la inteligencia policial?

-Lo que más me duele fue el seguimiento que me hicieron, a mí y a mi gente, en los momentos más críticos. Mi propia gente vio cómo estaban filmando el funeral de mi madre, en una iglesia evangélica. Un asunto privado. Lo hicieron para ver qué personas me apoyaban en esa oportunidad. Cuando se llega a esos extremos, o a intervenir teléfonos, es muy grave el asunto. Muy desagradable para mí.

-¿No se respetó la intención de la Presidenta de que siguiera con las investigaciones?

-No, para nada.

-Herrera quiere crear una jefatura de DDHH. ¿No le parece una medida oportuna?

-Si eso se hubiera hecho en un comienzo, si los medios hubieran llegado antes, estaría de acuerdo. Pero ahora todos saben que los casos de DDHH se están agotando y están casi todos resueltos.

-¿Es un volador de luces?

-No diría eso. Al Gobierno le interesa que a este tema se le den más medios. Pero durante mi jefatura no se dieron los medios que correspondían.

-¿Cómo cree que su trabajo aportó al país?

-Soy un tipo idealista, con creencias políticas y religiosas. No hay ningún militar que pueda cuestionar que no le di la dignidad que correspondía. Eso es lo que más se respetó. Los informes se hicieron para que Chile se viera como un país transparente. Asistí a varias reuniones para explicar que en Chile se respetan los DDHH y que la corrupción era mínima. Eso sirvió para que Chile pudiera tener tratados económicos, porque los temas principales son los de DDHH y medio ambiente, que también estaban a mi cargo.

-¿Tuvo que pagar muchos costos por trabajar temas de DDHH?

-A mí me tocaron los tiempos más complicados para investigar, y siempre salí airoso y victorioso. Porque tuve suerte con los equipos de trabajo que tuve.

-Los organismos internacionales de derechos humanos creen que usted también es una víctima.

-No me siento víctima, soy un funcionario que cumplió con su deber, que hizo lo que tenía que hacer. Me voy orgulloso de una institución a la que pertenecí por más de 30 años y donde jamás hice nada ilegal.

-Muchos creen que sus problemas comenzaron porque quería ser director.

-Ese fue un comentario muy malintencionado. Eso lo hablé con el director y le dije que no tenía ninguna aspiración, porque soy un tipo de bajo perfil. Pero pienso que se pudieron hacer muchas cosas en beneficio de la institución y del país. El tiempo me dará la razón, el tiempo se va a encargar de aclarar que jamás he sido un traidor y que lo único que hice fue pelear por los derechos de los demás detectives.

UNA FAMILIA PERDIDA

–¿Es cierto que tiene familiares detenidos desaparecidos?

–Es un tema muy personal que nunca he comentado. Tengo dos primos hermanos de Quinta Normal, con quienes compartí mucho desde chico, que en 1977 fueron secuestrados desde una población y nunca más se supo de ellos. Su madre todavía tiene la pieza tal cual como si hubiesen salido a trabajar. Les cambia las sábanas de la cama y ordena su ropa. Además, les deja la puerta sin seguro, por si algún día llegan en la noche.

–¿Tenían militancia política?

–Ninguna. Estaban junto a unos amigos en la calle y pasó un camión con gente vestida con camuflaje. Eran como cinco y a ellos no se los querían llevar, pero pidieron acompañar a los detenidos. Nunca más se supo de ellos. Irónicamente, es parte del 5% de casos que no pudimos resolver.

–Con todo el poder que tuvo no lo pudo solucionar.

–Lo he tratado de investigar sin resultados. A veces pasa así. Mi tía me pregunta todo el tiempo: “Rafita, ¿qué has sabido de mis hijos?”. Pero es un tema del que no me gusta hablar, en parte porque se puede cuestionar mi trabajo profesional.

–¿Nunca nadie intentó ofrecerle información de sus familiares a cambio de algún favor?

–No, porque esto no lo sabía casi nadie, sólo gente de mi círculo familiar más cercano.


 

JUECES

–¿Hay jueces que pudieron hacer más para resolver los casos de DDHH?

–No soy el más indicado para criticar a jueces, ellos son los dueños de la investigación. Nosotros sólo somos un órgano asesor.

–¿Hubo presiones sobre el juez del caso Letelier, Adolfo Bañados?

–Recibió muchas, sobre todo a nivel familiar. A mí me tocó investigar algunas y tuve que darlas a conocer al Gobierno porque, además, yo era su investigador escolta.

–¿Fueron meses de mucha tensión?

–Sí. De hecho, alguien arrojó en su jardín el arma que utilizó el hijo del general Manuel Contreras para asesinar a una persona, en una clara señal de provocación. Pero Bañados fue muy valiente y perseverante en el trabajo investigativo; aprendí mucho de él.


 

AMENAZAS

–¿Fue un período complicado para investigar?

–Recibí amenazas de muerte, envenenaron a mis dos perros e intentaron quemar mi casa. Fue muy complicado, porque ellos contaban con todos los medios. Y no me refiero al Ejército como institución, sino a ex agentes de las FFAA que estaban siendo investigados, algunos de ellos en servicio activo. Pero eso no impidió nuestro objetivo final.

–¿Cuál fue la amenaza más directa que recibió?

–Otro detective y yo fuimos amenazados de muerte por un ex director de la CNI, cuando lo entrevistábamos en su despacho.

 

El otro hijo de Pinochet

El otro hijo de Pinochet

Domingo 25 de noviembre de 2007   

 Por Lino Solís de Ovando / La Nación Domingo 

La leyenda desconocida de Juan, el posible heredero quiteño

Como un fantasma. Inencontrable. Así es Juan, el más fuerte testimonio que habría quedado del romance clandestino del dictador y una pianista de la aristocracia ecuatoriana. Quienes conocen de cerca la historia dicen que es físicamente igual a su padre.

Foto: Pinochet se casó con Lucía Hiriart el 31 de enero de 1943. Según la leyenda, el fallecido dictador no habría conocido a su sexto retoño. 

Las mañanas ya no son las mismas para Byron Rodríguez V. desde que se impuso la tarea de encontrar en Ecuador al hijo no reconocido de Augusto Pinochet Ugarte.

Con 47 años, Rodríguez es hombre de férreas obsesiones. Es así como su pelo cano evidencia los costos de haberse convertido, desde hace cinco años, en un sabueso quiteño, detectivesca labor que ha realizado en paralelo al trabajo que le da de comer, la edición de Siete Días, el suplemento de reportajes del diario "El Comercio", el principal matutino de la capital ecuatoriana.

Dice estar cerca de la presa. Que sueña con encontrar el paradero de ese posible hijo concebido en Quito entre 1956 y 1959, y que, según conocedores del clandestino romance, tendría un evidente parecido físico con el dictador. Si es cierta toda esta historia, ese ecuatoriano-chileno también gozaría de un excelente oído musical. No por un desconocido don artístico de Pinochet, sino por la impronta de la madre, Piedad, una atractiva pianista de la aristocracia quiteña, amante de Bach.

Clandestino, porque son los años en que Augusto José Ramón Pinochet Ugarte es enviado en misión militar a Quito, luego de haber sido seleccionado junto a un grupo de oficiales para potenciar la Academia de Guerra de Ecuador. Tres años y medio en que Pinochet será parte de la socialité quiteña, pero en los que tendrá que lidiar con la desdibujable presencia de su esposa, Lucía Hiriart Rodríguez, con quien ya ha contraído matrimonio en 1943.

También acompañan al dividido Augusto sus tres primeros hijos: Inés Lucía, Augusto Osvaldo y María Verónica, retoños que se mantendrán ignorantes de las debilidades del padre, delicados a ratos por los malestares relacionados con el soroche (Quito está a 2.800 metros sobre el nivel del mar); embobados con el acento arrastrado de los quiteños y los continuos diminutivos en el habla; pero, sobre todo, desconociendo que junto a su madre han ingresado a territorio apache. Quito, la tierra donde se flecharon la local Manuela Sáenz y el extranjero y libertador de cinco naciones Simón Bolívar, un escenario donde hasta ahora las ligazones entre mujeres y militares foráneos conllevan un erotismo mayor.

EL MAYOR Y SU AMANTE

Tanta obsesión ha tenido que tener un trasvasije, una posibilidad de descompresión. Para eso ha estado su novela "La guerra de la funeraria" (Editorial Planeta), ficción en la que recrea los recurrentes golpes de Estado que ha sufrido el Ecuador; las conspiraciones que se desataron con el boom petrolero; el ascendente de la figura de Pinochet en los militares ecuatorianos, así como "el misterio afectivo más enigmático que a su paso dejó en Quito uno de los dictadores latinoamericanos más oscuros", como se lee en la contratapa del libro.

Ahí también nos enteramos que fue a bordo del buque italiano "Marco Polo" en el que se embarcan Pinochet y los suyos hacia Quito, no sin antes detenerse en el puerto del Callao, en Lima, para luego continuar hacia la isla Puná, en el golfo de Guayaquil, donde abordan la lancha "Rosita", que navegará el río Guayas hasta dar con el puerto de Guayaquil, junto al monumento a Bolívar y San Martín, el primer gesto sentimental que tendrá Pinochet en Ecuador, cuadrándose e inclinando la cabeza ante los héroes americanos.

Pero su más sentido vínculo se gatillaría el 27 de febrero de 1957, cuando ya se había consolidado como un respetado profesor de la Academia de Guerra ecuatoriana, docente de las cátedras de Geografía Militar y Geopolítica, en el viejo Círculo Militar de Quito, de calle Venezuela. Tras ingresar del brazo de Lucía a ese lujoso salón que destellaba por la luz de las lámparas araña y los espejos de marco dorado. Luego de bailar con gracia chilena valses y pasodobles, siempre en dupla con su elegante mujer, escuchó un loure de Bach en las manos de Piedad. La presencia dominante de Lucía por fin se volvió lábil.

"Desde la velada del Círculo Militar, Pinochet preguntó por la pianista. El oficial encargado de la administración, al parecer, le consiguió su número telefónico. Es posible que al oír la voz del militar, Pía [en la novela] no ocultara su emoción. En esos años, Quito era tan pequeña que cualquier invitación a uno de los hoteles céntricos hubiese sido una temeridad. El militar acaso visitó su casa de calle Calama y Amazonas, una zona de villas, jardines y fuentes de piedra. ( ) El mayor Pinochet jamás olvidaría la tarde que habría pasado el umbral de la casa de una sola planta, en cuya fachada ocre crecía una madreselva tupida y fragante ( )

En el cerrado ambiente militar, las bolas no tardaron en rodar. Los rumores iban de cuartel en cuartel, de oficina en oficina.

Decían que el militar chileno se apasionó tanto que el matrimonio estuvo a punto de romperse. Decían que sólo pasaba suspirando por ella. Es posible que en las clases de la Academia de Guerra se aproximara a una ventana para imaginar a la pianista. Quedaron el rumor y el enigma de que Pía tuvo un hijo idéntico al padre.

Otros militares hablaban que él sufría por el dilema de quedarse o viajar a su país al concluir la misión, a finales de 1959. En las unidades castrenses, los chismes persistían. Ella viviría sólo para su hijo, a quien habría llamado Juan, y para su música", detalla la investigación de Byron Rodríguez.

EL SIQUIATRA

No sólo periodística es la obsesión de Rodríguez. A su empeño en cercar al posible nuevo heredero de Augusto Pinochet se suma su historia personal, cronología producto de la cual le ha sido imposible escapar al encanto por todo lo que huela a historias ocultas de la clase militar.

Rodríguez fue cadete del Colegio Militar Eloy Alfaro, entre 1972 y 1979, y es nada menos que sobrino del general Rodríguez Lara, el dictador de centro-izquierda que lideró su país entre 1972 y 1976, período en el cual jamás permitió que Augusto Pinochet pudiera regresar al Ecuador. Menos con honores de Mandatario. Fue el mismo que se negó a enviar militares ecuatorianos para que se incorporaran al Plan Cóndor.

Con esa carga azarosa sobre su espalda, este sabueso quiteño comenzó a lidiar con los costos sicológicos que conlleva toda obsesión: el estrés. Fue así como tuvo que recurrir a un amigo siquiatra para que aliviara sus aflicciones, sobre todo monólogos interiores que siempre terminaban por volver asfixiante la necesidad de desentrañar si realmente había un hijo de Pinochet en el Ecuador.

"Esta novela la he hecho prácticamente en seis años. Ha sido una novela que me agotó muchísimo. Le he ganado horas al sueño, a los fines de semana. Tuve por ahí problemas familiares con mi pareja, y recurrí a un amigo siquiatra Yo creo mucho en el azar, en el destino. Este siquiatra había estado también en el Colegio Eloy Alfaro por mi época, y cuando yo estaba en su consulta me preguntó qué me pasaba y le conté que estaba muy agobiado con la novela, muy cansado, porque estaba en un punto muy importante, siguiendo la huella del hijo del, en ese entonces, mayor Pinochet. Y él se queda sorprendido y me pregunta qué datos tengo. Le menciono de mis fuentes, de mis contactos, pero le aclaro que me faltan más datos. Y él, sorpresivamente, me dice: Yo te los puedo dar. Yo fui compañero, en la Academia Brasil, del posible hijo de Augusto Pinochet ", rememora el editor del diario "El Comercio", quien agrega que esta academia era dirigida por el coronel Salvador, a quien la leyenda dice que Pinochet le habría encargado el cuidado de su hijo.

-¿Le preguntaste si estaba seguro?
-Me dijo: "Yo no te lo puedo asegurar, porque no tengo el ADN. Pero en la academia siempre se habló de que él era el hijo. Siempre hubo esa leyenda". Y agregó que era muy parecido físicamente. Este siquiatra es una fuente muy confiable, un profesional muy respetado en el Ecuador. Oculto su nombre porque no me ha permitido decirlo. Él me dio los detalles que me faltaban en la novela para armar la leyenda del posible hijo de Pinochet. Me dio los detalles de la casa de la calle Calama. Me dijo el nombre de la posible madre, Piedad, que yo le puse Pía en la novela. Me contó que este chico siempre fue alguien raro, misterioso, como ensimismado.

-¿Por qué no ha ocurrido un encuentro entre tú y el supuesto hijo de Pinochet? Ayuda la mediación de este siquiatra.
-A mi amigo le he insistido, pero sin suerte. Porque me parece una historia fascinante, que tiene que ver con el lado humano de una figura como Pinochet. Le he dicho que me ayude a buscarlo, a encontrarlo. Sólo dice que ha hablado con él, y que éste ha respondido con evasivas. De hecho, mi amigo me confirmó que está leyendo la novela, y que le ha gustado.

-¿Su nombres es Juan, como aparece en la novela?
-Sí, se llamaría Juan. Y sería muy parecido al posible padre.

-¿Existen fotografías que podrían, entre comillas, incriminar por este desliz a Pinochet?
-Sí, las hay. Y creo que existe una fotografía de Pinochet donde aparecería en el monumento de la Mitad del Mundo [en las cercanías de Quito], junto a su supuesto hijo y Piedad.

La actitud del general Rodríguez Lara contra Pinochet evidencia las diferencias filosóficas que existían entre el Ejército chileno y el ecuatoriano. A tu juicio, y de existir un hijo no reconocido de Pinochet en el Ecuador, ¿esto justificaría su anonimato, su distancia de la familia paterna?

Yo pienso que sí. Según el siquiatra, él siempre ha tenido conflicto por su padre, sumado a que su mamá sería la supuesta amante de esta historia, quien murió en 2003.

Ahora lo sabe: la sincronicidad con Pinochet siempre lo ha perseguido. Rodríguez vio en persona al dictador en 1994. Siendo un humilde periodista de la sección Política, y a la espera de las declaraciones de algunos connotados, en el hall del Hotel Oro Verde (actual Swiss Hotel), en Quito, se encontró a boca de jarro al militar que salía del ascensor, vestido con traje, como siempre elegante, con una cámara fotográfica colgando de su cuello, y en compañía de una mujer que hoy sospecha Rodríguez era Piedad: ojos miel, pelo ensortijado.

Pero ya lo decíamos, es un hombre de férreas obsesiones. Su próximo libro, que tendrá como contexto la caída del Presidente Jamil Mahuad, ocurrida el 21 de enero de 2000, volverá sobre el rol que jugaron los militares, esta vez tras la caída de la banca ecuatoriana y, en especial, del Banco del Progreso.

Por eso no es raro que, de vez en cuando, Rodríguez vuelva a pedir una cita con su amigo siquiatra, dispuesto a desestresarse, a conversar un rato. Aunque no pase mucho tiempo hasta que le vuelva a preguntar: ¿cuándo podré ver a Juan?

 

Chávez responde a molestia de Bachelet y afirma que es EEUU el que empuja el alto precio del petróleo

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"Si es cierto que la Presidenta chilena dijo eso, voy a repetir lo que le dije en Santiago: Que mire en otra dirección y que no nos eche a nosotros la culpa", afirmó el Mandatario venezolano sobre la explicación pedida por Bachelet luego que no defendiera la baja en los precios del crudo.

La Tercera Online 24/11/2007

Las mañanas ya no son las mismas para Byron Rodríguez V. desde que se impuso la tarea de encontrar en Ecuador al hijo no reconocido de Augusto Pinochet Ugarte.

Con 47 años, Rodríguez es hombre de férreas obsesiones. Es así como su pelo cano evidencia los costos de haberse convertido, desde hace cinco años, en un sabueso quiteño, detectivesca labor que ha realizado en paralelo al trabajo que le da de comer, la edición de Siete Días, el suplemento de reportajes del diario "El Comercio", el principal matutino de la capital ecuatoriana.

Dice estar cerca de la presa. Que sueña con encontrar el paradero de ese posible hijo concebido en Quito entre 1956 y 1959, y que, según conocedores del clandestino romance, tendría un evidente parecido físico con el dictador. Si es cierta toda esta historia, ese ecuatoriano-chileno también gozaría de un excelente oído musical. No por un desconocido don artístico de Pinochet, sino por la impronta de la madre, Piedad, una atractiva pianista de la aristocracia quiteña, amante de Bach.

Clandestino, porque son los años en que Augusto José Ramón Pinochet Ugarte es enviado en misión militar a Quito, luego de haber sido seleccionado junto a un grupo de oficiales para potenciar la Academia de Guerra de Ecuador. Tres años y medio en que Pinochet será parte de la socialité quiteña, pero en los que tendrá que lidiar con la desdibujable presencia de su esposa, Lucía Hiriart Rodríguez, con quien ya ha contraído matrimonio en 1943.

También acompañan al dividido Augusto sus tres primeros hijos: Inés Lucía, Augusto Osvaldo y María Verónica, retoños que se mantendrán ignorantes de las debilidades del padre, delicados a ratos por los malestares relacionados con el soroche (Quito está a 2.800 metros sobre el nivel del mar); embobados con el acento arrastrado de los quiteños y los continuos diminutivos en el habla; pero, sobre todo, desconociendo que junto a su madre han ingresado a territorio apache. Quito, la tierra donde se flecharon la local Manuela Sáenz y el extranjero y libertador de cinco naciones Simón Bolívar, un escenario donde hasta ahora las ligazones entre mujeres y militares foráneos conllevan un erotismo mayor.

EL MAYOR Y SU AMANTE

Tanta obsesión ha tenido que tener un trasvasije, una posibilidad de descompresión. Para eso ha estado su novela "La guerra de la funeraria" (Editorial Planeta), ficción en la que recrea los recurrentes golpes de Estado que ha sufrido el Ecuador; las conspiraciones que se desataron con el boom petrolero; el ascendente de la figura de Pinochet en los militares ecuatorianos, así como "el misterio afectivo más enigmático que a su paso dejó en Quito uno de los dictadores latinoamericanos más oscuros", como se lee en la contratapa del libro.

Ahí también nos enteramos que fue a bordo del buque italiano "Marco Polo" en el que se embarcan Pinochet y los suyos hacia Quito, no sin antes detenerse en el puerto del Callao, en Lima, para luego continuar hacia la isla Puná, en el golfo de Guayaquil, donde abordan la lancha "Rosita", que navegará el río Guayas hasta dar con el puerto de Guayaquil, junto al monumento a Bolívar y San Martín, el primer gesto sentimental que tendrá Pinochet en Ecuador, cuadrándose e inclinando la cabeza ante los héroes americanos.

Pero su más sentido vínculo se gatillaría el 27 de febrero de 1957, cuando ya se había consolidado como un respetado profesor de la Academia de Guerra ecuatoriana, docente de las cátedras de Geografía Militar y Geopolítica, en el viejo Círculo Militar de Quito, de calle Venezuela. Tras ingresar del brazo de Lucía a ese lujoso salón que destellaba por la luz de las lámparas araña y los espejos de marco dorado. Luego de bailar con gracia chilena valses y pasodobles, siempre en dupla con su elegante mujer, escuchó un loure de Bach en las manos de Piedad. La presencia dominante de Lucía por fin se volvió lábil.

"Desde la velada del Círculo Militar, Pinochet preguntó por la pianista. El oficial encargado de la administración, al parecer, le consiguió su número telefónico. Es posible que al oír la voz del militar, Pía [en la novela] no ocultara su emoción. En esos años, Quito era tan pequeña que cualquier invitación a uno de los hoteles céntricos hubiese sido una temeridad. El militar acaso visitó su casa de calle Calama y Amazonas, una zona de villas, jardines y fuentes de piedra. ( ) El mayor Pinochet jamás olvidaría la tarde que habría pasado el umbral de la casa de una sola planta, en cuya fachada ocre crecía una madreselva tupida y fragante ( )

En el cerrado ambiente militar, las bolas no tardaron en rodar. Los rumores iban de cuartel en cuartel, de oficina en oficina.

Decían que el militar chileno se apasionó tanto que el matrimonio estuvo a punto de romperse. Decían que sólo pasaba suspirando por ella. Es posible que en las clases de la Academia de Guerra se aproximara a una ventana para imaginar a la pianista. Quedaron el rumor y el enigma de que Pía tuvo un hijo idéntico al padre.

Otros militares hablaban que él sufría por el dilema de quedarse o viajar a su país al concluir la misión, a finales de 1959. En las unidades castrenses, los chismes persistían. Ella viviría sólo para su hijo, a quien habría llamado Juan, y para su música", detalla la investigación de Byron Rodríguez.

EL SIQUIATRA

No sólo periodística es la obsesión de Rodríguez. A su empeño en cercar al posible nuevo heredero de Augusto Pinochet se suma su historia personal, cronología producto de la cual le ha sido imposible escapar al encanto por todo lo que huela a historias ocultas de la clase militar.

Rodríguez fue cadete del Colegio Militar Eloy Alfaro, entre 1972 y 1979, y es nada menos que sobrino del general Rodríguez Lara, el dictador de centro-izquierda que lideró su país entre 1972 y 1976, período en el cual jamás permitió que Augusto Pinochet pudiera regresar al Ecuador. Menos con honores de Mandatario. Fue el mismo que se negó a enviar militares ecuatorianos para que se incorporaran al Plan Cóndor.

Con esa carga azarosa sobre su espalda, este sabueso quiteño comenzó a lidiar con los costos sicológicos que conlleva toda obsesión: el estrés. Fue así como tuvo que recurrir a un amigo siquiatra para que aliviara sus aflicciones, sobre todo monólogos interiores que siempre terminaban por volver asfixiante la necesidad de desentrañar si realmente había un hijo de Pinochet en el Ecuador.

"Esta novela la he hecho prácticamente en seis años. Ha sido una novela que me agotó muchísimo. Le he ganado horas al sueño, a los fines de semana. Tuve por ahí problemas familiares con mi pareja, y recurrí a un amigo siquiatra Yo creo mucho en el azar, en el destino. Este siquiatra había estado también en el Colegio Eloy Alfaro por mi época, y cuando yo estaba en su consulta me preguntó qué me pasaba y le conté que estaba muy agobiado con la novela, muy cansado, porque estaba en un punto muy importante, siguiendo la huella del hijo del, en ese entonces, mayor Pinochet. Y él se queda sorprendido y me pregunta qué datos tengo. Le menciono de mis fuentes, de mis contactos, pero le aclaro que me faltan más datos. Y él, sorpresivamente, me dice: Yo te los puedo dar. Yo fui compañero, en la Academia Brasil, del posible hijo de Augusto Pinochet ", rememora el editor del diario "El Comercio", quien agrega que esta academia era dirigida por el coronel Salvador, a quien la leyenda dice que Pinochet le habría encargado el cuidado de su hijo.

-¿Le preguntaste si estaba seguro?
-Me dijo: "Yo no te lo puedo asegurar, porque no tengo el ADN. Pero en la academia siempre se habló de que él era el hijo. Siempre hubo esa leyenda". Y agregó que era muy parecido físicamente. Este siquiatra es una fuente muy confiable, un profesional muy respetado en el Ecuador. Oculto su nombre porque no me ha permitido decirlo. Él me dio los detalles que me faltaban en la novela para armar la leyenda del posible hijo de Pinochet. Me dio los detalles de la casa de la calle Calama. Me dijo el nombre de la posible madre, Piedad, que yo le puse Pía en la novela. Me contó que este chico siempre fue alguien raro, misterioso, como ensimismado.

-¿Por qué no ha ocurrido un encuentro entre tú y el supuesto hijo de Pinochet? Ayuda la mediación de este siquiatra.
-A mi amigo le he insistido, pero sin suerte. Porque me parece una historia fascinante, que tiene que ver con el lado humano de una figura como Pinochet. Le he dicho que me ayude a buscarlo, a encontrarlo. Sólo dice que ha hablado con él, y que éste ha respondido con evasivas. De hecho, mi amigo me confirmó que está leyendo la novela, y que le ha gustado.

-¿Su nombres es Juan, como aparece en la novela?
-Sí, se llamaría Juan. Y sería muy parecido al posible padre.

-¿Existen fotografías que podrían, entre comillas, incriminar por este desliz a Pinochet?
-Sí, las hay. Y creo que existe una fotografía de Pinochet donde aparecería en el monumento de la Mitad del Mundo [en las cercanías de Quito], junto a su supuesto hijo y Piedad.

La actitud del general Rodríguez Lara contra Pinochet evidencia las diferencias filosóficas que existían entre el Ejército chileno y el ecuatoriano. A tu juicio, y de existir un hijo no reconocido de Pinochet en el Ecuador, ¿esto justificaría su anonimato, su distancia de la familia paterna?

Yo pienso que sí. Según el siquiatra, él siempre ha tenido conflicto por su padre, sumado a que su mamá sería la supuesta amante de esta historia, quien murió en 2003.

Ahora lo sabe: la sincronicidad con Pinochet siempre lo ha perseguido. Rodríguez vio en persona al dictador en 1994. Siendo un humilde periodista de la sección Política, y a la espera de las declaraciones de algunos connotados, en el hall del Hotel Oro Verde (actual Swiss Hotel), en Quito, se encontró a boca de jarro al militar que salía del ascensor, vestido con traje, como siempre elegante, con una cámara fotográfica colgando de su cuello, y en compañía de una mujer que hoy sospecha Rodríguez era Piedad: ojos miel, pelo ensortijado.

Pero ya lo decíamos, es un hombre de férreas obsesiones. Su próximo libro, que tendrá como contexto la caída del Presidente Jamil Mahuad, ocurrida el 21 de enero de 2000, volverá sobre el rol que jugaron los militares, esta vez tras la caída de la banca ecuatoriana y, en especial, del Banco del Progreso.

Por eso no es raro que, de vez en cuando, Rodríguez vuelva a pedir una cita con su amigo siquiatra, dispuesto a desestresarse, a conversar un rato. Aunque no pase mucho tiempo hasta que le vuelva a preguntar: ¿cuándo podré ver a Juan?

 

El Papa crea 23 nuevos cardenales: Cuatro latinoamericanos y tres españoles

El Papa crea 23 nuevos cardenales: Cuatro latinoamericanos y tres españoles

Foto: Consistorio celebrado esta mañana en la Basílica de San Pedro

VATICANO, 24 Nov. 07 / 08:47 am (ACI).- En el segundo consistorio de su pontificado, celebrado esta mañana en la Basílica de San Pedro, el Papa Benedicto XVI creó 23 nuevos cardenales, entre ellos tres españoles, dos argentinos, un mexicano y un brasileño, resaltando que la dignidad conferida a los purpurados está lejos de la búsqueda del poder y el éxito, pues la grandeza cristiana “no está en dominar sino en servir”.

En el Consistorio Público Ordinario, el Santo Padre entregó el capelo cardenalicio a los arzobispos españoles de Valencia y Barcelona, Agustín García Gasco y Luis Martínez Sistach, respectivamente; al ex Rector de la Universidad Gregoriana de Roma, el jesuita español Urbano Navarrete; a los arzobispos argentinos Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales y Stanislaw Esteban Karlic, emérito de Paraná; al Arzobispo de Monterrey (México), Francisco Robles Ortega; y al Arzobispo de Sao Paulo (Brasil), Odilio Pedro Scherer.

La ceremonia, que por razones climatológicas se llevó a cabo en la basílica vaticana y no en la plaza de San Pedro como inicialmente estaba programada, fue presenciada desde su interior por unas siete mil personas y seguida desde el exterior por otras 20 mil.

Tras el saludo litúrgico, el Pontífice leyó la fórmula de creación de cardenales y proclamó solemnemente sus nombres. Seguidamente pronunció una homilía en la que resaltó que los nuevos purpurados provienen de los cinco continentes, lo que resalta la “universalidad de la Iglesia”.

Dirigiéndose a los nuevos purpurados, Benedicto XVI recordó que “todo verdadero discípulo de Cristo debe aspirar a una sola cosa: compartir su pasión, sin pedir recompensa alguna”.

“El cristiano está llamado a asumir la condición de “siervo” siguiendo las huellas de Jesús, gastando su vida por los otros en modo gratuito y desinteresado. No la búsqueda del poder y del éxito, sino el humilde don de sí por el bien de la Iglesia es lo que debe caracterizar cada uno de nuestros gestos y cada una de nuestras palabras”, subrayó.

“La verdadera grandeza cristiana –agregó el Papa– no consiste en dominar, sino en servir. El Señor os pide y os confia el servicio del amor: amor por Dios, amor por su Iglesia, amor por los hermanos con una dedicación máxima e incondicional, usque ad sanguinis effusionem, como recita la fórmula para la imposición de la birreta y como muestra el color rojo de la ropa que portáis”.

Concluida la homilía, se hizo la profesión de fe y se procedió al juramento por parte de los nuevos cardenales, que se aproximaron, uno a uno al Pontífice, arrodillándose ante él para recibir el capelo cardenalicio y la asignación de un Título o Diaconía de una iglesia romana, símbolo de su participación en el cuidado pastoral del Papa por la ciudad.

Concluida la ceremonia, Benedicto XVI salió al atrio de la basílica para saludar a los feligreses que siguieron las incidencias del acto desde la Plaza de San Pedro a través de pantallas televisivas gigantes.

Mañana, Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo, en una Misa solemne, el Santo Padre entregará a los nuevos purpurados el anillo, el otro símbolo del cardenalato, además del capelo.

Colegio Cardenalicio

Además de los latinoamericanos y españoles, los otros nuevos purpurados son los estadounidenses John Patrick Foley y Daniel DiNardo, Pro Gran Maerstro de la Orden Ecuestre de Jerusalén y Arzobispo de Galveston-Houston respectivamente; los italianos Giovanni Lajolo, Presidente de la Pontificia Comisión y del Governatorato del Estado de la Ciudad del Vaticano; Angelo Comastri, Arcipreste de la Basílica Vaticana y Raffaele Farina, Archivero y Bibliotecario de la Sacra Romana Iglesia.

También los italianos Angelo Bagnasco, Arzobispo de Génova y Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana; el arzobispo Giovanni Coppa, Nuncio Apostólico Emérito de Checoslovaquia y República Checa; el sacerdote franciscano Umberto Betti, Rector Emérito de la Pontificia Universidad Lateranense de Roma; el alemán Paul Joseph Cordes, Presidente del Pontificio Consejo Cor Unum, y el arzobispo polaco Stanislaw Rylko, Presidente del Pontificio Consejo para los Laicos.

Asimismo los arzobispos Seán Baptist Brady, de Armagh (Irlanda); André Vingt-Trois, de París; Théodore-Adrien Sarr, de Dakar; Oswald Gracias, de Bombay (India) y John Njue, de Nairobi, y Emmanuel III Delly, Patriarca de Babilonia de los Caldeos (Irak).