Blogia

Centros Chilenos en el Exterior

RECETAS NAVIDEÑAS

RECETAS NAVIDEÑAS

Cola de Mono, Pan de Pascua y Queque de Navidad son clásicos navideños que no pueden faltar. A continuación le entregamos las recetas de estos.

PAN DE PASCUA

Características

Alimentos Base: Huevos

Dificultad: Fácil

Tiempo preparación: 60 minutos

Para ocho porciones

 Ingredientes

4; tazas de harina

1/8 de margarina

4 cucharaditas de polvos de horneara

2 tazas de azúcar flora

4 huevos

1 cucharadita de sal

4 cucharaditas de anís

2 cucharadas de coñac

1 tazas de pasas y frutas confitadas

1 taza de nueces quebradas ralladura de un limón

2 claras extras para pincelar

 Preparación

            Bata la margarina con los huevos hasta que se forme una mezcla homogénea. Agregue el licor, la harina mezclada con el azúcar y los polvos de hornear. Agregue el resto de los ingredientes. Prepare una masa blanda sin amasar. Separa en dos porciones y arme, rodeando ambas porciones con papel mantequilla o de aluminio más o menos suelto, ya que la masa sube. Deja reposar las porciones por media hora. Pincela la superficie de las porciones con las claras extras y luego lleva a horno moderado entre media a una hora en una plancha engrasada.

COLA DE MONO

Características

Alimentos Base: Leche

Dificultad: Fácil

Tiempo preparación: 35 minutos

Para ocho personas

 Ingredientes:

1 litro de leche

1 tarro de leche condensada

Aguardiente o Pisco chileno

Cáscara de naranja, clavos de olor, canela, vainilla

Cinco cucharadas de café instantáneo

 Preparación:

            Poner en una olla una taza de agua. Hierva el agua junto a la cáscara de naranja, los clavos de olor, la canela y la vainilla. Una vez hervido retire del fuego y agregue la leche condensada. Revuelva hasta que se disuelva. Una vez bien disuelta, agregue el litro de leche. Disuelva las cinco cucharadas de café en una taza de agua caliente y echa a la olla. Debe darle un nuevo hervor a la olla. Quite del fuego y agregue aguardiente o Pisco a gusto. Cuele el líquido para eliminar la cáscara de naranja y los clavos de olor y embotéllalo.

 

 QUEQUE DE NAVIDAD

Características

Alimentos Base: Harina

Dificultad: Media

Tiempo preparación: 130 minutos

Para ocho personas

 Ingredientes

2 cucharadas de cacao

1 taza de azúcar

1 cucharadita de canela en polvo

1 cucharadita de esencia de canela

1 cucharadita de esencia de pan de pascua

1 cucharadita de esencia de vainilla

1 taza de frutas confitadas

2 tazas de harina

200 cc. de leche

2 cucharadas de levadura o polvos de hornear

125 gr. de mantequilla

1 taza de nueces picadas

1 taza de pasas

 Preparación

            Colocar en una cacerola grande la leche, agregar el cacao y hervir 1 minuto. Agregar las frutas, nueces y pasas, el azúcar en la leche y llevar a punto de ebullición. Dejar hervir durante 3 minutos. Reservar. Una vez tibia la mezcla de frutas, agregar la mantequilla y las esencias e integrar bien. Añadir a la mezcla la harina, los polvos de hornear y la canela, cernidos. Mezclar hasta obtener una mezcla de consistencia homogénea poner en un molde rectangular de 24 cm. de largo, forrado con papel de aluminio. Llevar a horno precalentado a temperatura mínima (125° centígrados) durante 1 hora 15 minutos, hasta que al verificar con un palito de brocheta, este salga seco.

http://www.arecetas.com/navidad_paises/index.html

 

Melenudos, DROGADICTOS, Homosexuales

Melenudos, DROGADICTOS, Homosexuales

Lanacion.cl Miércoles 26 de diciembre de 2007   

 Por L. A. 

 Envían a rehabilitación de drogas a bisnieto de Pinochet

Foto: Augusto Pinochet Hiriart es el abuelo del joven M.B.P., quien accedió a asistir al programa por su adicción. Foto: AFP

El 25 de noviembre pasado uno de los bisnietos del difunto general Augusto Pinochet protagonizó, junto a dos adultos, el robo a un local On The Run ubicado en la comuna de Huechuraba.

La tramitación de la causa finalmente terminará con la suspensión condicional del procedimiento para M.B.P., de 16 años, porque la Fiscalía Centro Norte determinó que existían factores suficientes para enviar al menor a un programa de rehabilitación por su adicción a las drogas.

Pronto se solicitará al Cuarto Tribunal de Garantía de Santiago que en una audiencia verifique la forma y condiciones en que debe realizarse esta suspensión de la investigación,

Hasta el momento y desde el día en que fuera formalizado por el delito de robo con intimidación el menor ha estado bajo supervisión de un organismo del Sename, que inició el tratamiento para la desintoxicación.

Trascendió que el día de los hechos M.B.P. habría actuado bajo la influencia de sustancias ilícitas (al parecer de cannabis sativa) y según su madre Verónica Pinochet Molina, serían conductas que habría adquirido por la influencia de Raúl Pino Pizarro y Raúl Uribe Cordero, sujetos que lo acompañaban la madrugada en que cometió el ilícito. El joven, junto a ellos, asaltó a la cajera Sandra Muñoz, donde mediante insultos y gritos lograron apropiarse de diversos víveres del local.

 

DIAGNÓSTICO

Incluso el día del control de detención la progenitora del menor, que es hija de Augusto Pinochet Hiriart, interrumpió al juez para pedirle que los otros dos sujetos no se acercaran a su hijo, que ellos lo habían obligado a robar y que ella sabía que eran de una toma de un sector cercano a su casa.

El coordinador del Sename será quien dirima cuáles son las propuestas de rehabilitación para el adolescente según lo que arrojen los informes solicitados respecto a las toxinas halladas en su sangre. Así se podrá realizar un diagnóstico sicológico y social de los factores que inciden en este comportamiento y cómo deberán ser tratados.

Caso Lapostol: Divulgan imágenes de presunto autor del secuestro con homicidio

Caso Lapostol: Divulgan imágenes de presunto autor del secuestro con homicidio

lanacion.cl  Miércoles 26 de diciembre de 2007  

Foto: En la imagen capturada se puede ver a un hombre que vestido con traje azul sube en el ascensor. Foto: UPI

La Fiscalía Oriente dio a conocer hoy imágenes de quien podría ser el autor del secuestro que terminó con la vida de la ejecutiva bancaria, María Soledad Lapostol, la madrugada del jueves pasado.

El video corresponde a la cámara de vigilancia obtenida desde el ascensor del edificio de calle El Bosque Norte 0440 donde opera la repartición Penta Seguros, lugar en el cual trabajaba la mujer.

En la imagen capturada se puede ver a un hombre que vestido con traje azul sube en el ascensor.

El sujeto, sería la última persona que estuvo con la víctima y que se habría acercado hasta el lugar simulando ser un posible comprador del jeep Mitsubishi Montero, que se le había encargado a Lapostol que vendiera.

El Ministerio Público busca que la comunidad coopere con la investigación y de cuenta a la policía o a la Fiscalía local de Las Condes si conoce la identidad o el paradero del hombre que aparece en las imágenes. Cualquier dato o pista será recibida vía telefónica. Cabe señalar que en este caso sólo existe un formalizado. Se trata de Leonel García Álvarez a quien se le imputó -el lunes pasado- participación en calidad de encubridor del crimen.

 

Mujer asesinada cierra círculo de violentas muertes en familia militar

Mujer asesinada cierra círculo de violentas muertes en familia militar

Lanacion.cl  Sábado 22 de diciembre de 2007   

Por Jorge Escalante /

El brutal crimen de María Soledad Lapostol Luco se vincula a la trágica relación de su tío Ariosto Lapostol con la Caravana de la Muerte, y de su hermano Patricio Lapostol Amo, su primo hermano, quien sirvió de testigo en ese caso judicial.

Foto: María Soledad Lapostol Luco, la mujer asesinada tras un presunto secuestro.

El brutal asesinato de María Soledad Lapostol Luco cierra el círculo de una familia militar marcada por muertes violentas. El padre de la víctima es Alfredo Lapostol Orrego, un coronel de la Fach en retiro. Su tío, Ariosto Lapostol Orrego, es el coronel retirado del Ejército que en el regimiento de La Serena discutió con el general Sergio Arellano Stark la orden de asesinar 15 prisioneros en octubre de 1973, pero al final la acató. Y su prima hermana, María Eliana Lapostol Amo, hija de Ariosto, que ayer estuvo junto al cuerpo hallado en Ñuñoa, es teniente coronel de Ejército en servicio activo y se desempeña en la subsecretaría de Guerra del Ministerio de Defensa.  

Ariosto Lapostol no llegó a ser procesado por los 15 asesinatos de la Caravana de la Muerte el 16 de octubre de 1973 al interior del regimiento “Arica” de la Serena, del cual era su comandante, pero sí lo fue por los homicidios del ciudadano argentino Bernardo Ledjerman y la mexicana María Avalos, padres de Ernesto, el niño huérfano que el entonces teniente Juan Emilio Cheyre entregó en 1973 a las monjas de La Serena para que se hicieran cargo de él.  

Pero la Corte de Apelaciones de Santiago salvó esta semana a Ariosto Lapostol y Juan Emilio Cheyre, porque no les consideró responsabilidad en los asesinatos de los padres de Ernesto Ledjerman, aunque dijeron a las monjas y a todos que la pareja extranjera “se suicidó dinamitándose”.  

El ayudante de Ariosto Lapostol en el regimiento “Arica” de La Serena, era el entonces teniente Juan Emilio Cheyre. Años después llegó a ser el comandante en jefe del Ejército y hoy es un general retirado y director del Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Católica.  

En la oficina  

Ariosto Lapostol entró aquel 16 de octubre de 1973 a la reunión con Arellano Stark en su oficina del regimiento. También estaban Cheyre y el “Ronco” Marcelo Moren Brito, conocido también como “El Chacal” de la Caravana por la crueldad con que actuó contra los prisioneros.  

Lapostol resistió brevemente esa mañana la orden que Arellano traía del dictador Pinochet para asesinar detenidos en el sur y norte del país para “acelerar los juicios” que nunca existieron. Después, disfrazaron los crímenes de “intentos de fuga” o de falsos consejos de guerra, como en el caso de La Serena.  

Pero al final de la breve reunión, Ariosto Lapostol y Cheyre no volvieron a chistar y bajaron la cabeza ante la orden. Quince prisioneros fueron sacados por Moren Brito y el pelotón de la Caravana desde la cárcel. Algunos ya cumplían condenas bajas dictadas igualmente por irregulares consejos de guerra realizados por Lapostol y sus oficiales. Todo quedó acreditado en el proceso por el episodio de La Serena de la Caravana de la Muerte.  

Los quince prisioneros acribillados por los hombres de Arellano quedaron tendidos en el piso del polígono de pistola del cuartel. Entonces, Arellano ordenó a Lapostol que juntara a sus oficiales más jóvenes, incluido su ayudante Cheyre, para que remataran a los detenidos con un tiro en la cabeza. Así ocurrió, de acuerdo al testimonio judicial del capitán de aquel regimiento, Pedro Rodríguez Bustos, aportado en el proceso al juez Juan Guzmán.  

Según Rodríguez, el tiro de gracia lo dieron Cheyre, y los también jóvenes oficiales: Jaime Ojeda Torrent, Hernán Valdebenito Bugman, Mario Larenas Carmona (fue después director de la Escuela Militar), Guillermo Raby Arancibia, Julio Lafourcade Jiménez, y el médico militar Guido Díaz Pacci.  

El comandante Lapostol decidió no entregar los cuerpos a los familiares y ordenó que éstos se ocultaran en una fosa sin nombres en el cementerio de La Serena. Así se hizo.  

Después mandó al teniente Cheyre a que publicaran en el diario El Día de La Serena del 17 de octubre de 1973, un bando en que se informó que los quince prisioneros murieron “ejecutados conforme a lo dispuesto por los Tribunales Militares en tiempo de guerra”.  

Cuando el 11 de noviembre de 1998 recién fueron encontrados y exhumados desde la fosa clandestina en el cementerio de La Serena los restos de los quince prisioneros, los protocolos de autopsia practicados posteriormente a las osamentas en el Servicio Médico Legal de Santiago, confirmaron la revelación del capitán Rodríguez Bustos, que muchos calificaron en un comienzo de falsa.  

Además de los múltiples impactos de disparos en distintas partes del cuerpo, todos presentaban un orificio de bala en el cráneo, con dirección desde arriba hacia abajo. Era la prueba científica de que efectivamente fueron rematados en el suelo, como se registró en los documentos medicolegales.  

Encuentro en Calama  

Tres días después de su paso por La Serena, la Caravana de la Muerte volvió a asesinar en Calama a 26 prisioneros políticos. Aquel 19 de octubre de 1973, Moren Brito se cruzó en el regimiento de Calama con un joven subteniente y lo insultó. “¡Miren quién aparece aquí, espero que no te comportes como el maricón y cobarde de tu padre en La Serena!”  

El joven oficial era Patricio Lapostol Amo, hermano de María Eliana, ambos hijos de Ariosto. Al joven subteniente le tocó ver aquel 19 de octubre los 26 cuerpos masacrados a metralla y corvo en la pampa. Murieron a manos de los hombres de Arellano y oficiales del regimiento Calama escogidos por El Lobo, como llamaban a Arellano. Lapostol Amo no formó parte de aquel grupo escogido por Arellano.  

En 1998, Patricio Lapostol relató al juez Juan Guzmán su encuentro con Moren Brito en Calama, incluidos los insultos. Contó que por todo lo ocurrido se truncó su carrera militar y debió renunciar al Ejército en 1975.

 

Cien Años, Segunda Parte

Por Carlos Pérez Soto Profesor de Estado en Física

"Unámonos como hermanos que nadie nos vencerá"

Cantata Santa María, Luis Advis

Escribí la primera parte de este texto como simple relato de experiencias. Datos positivos, inspirado por los historiadores que escuché en el 2º Encuentro, impresiones, siguiendo de un modo más prudente el estilo de la Profesora Illanes, y de las emociones estudiantiles, que ya no tengo. Me pareció preferible distinguir ese plano de otro, más explícitamente político, analítico y de tesis. Es lo que quiero hacer ahora.

Una experiencia más, sin embargo, como punto de partida. En la noche del miércoles 19 de Diciembre pude ingresar a la Escuela Santa María, tomada desde hacía varias semanas por dos sindicatos, apoyados por estudiantes. Asistí a un foro: "Pensando formas de organización". Exponían varios dirigentes sociales de base, representantes de organizaciones de muy diversa envergadura. Unas treinta personas casi llenaban una de las salas de clase. Un número difícil de establecer en realidad, porque la gran mayoría curiosamente salía y entraba continuamente, sin llegar a escuchar completa ninguna de las ponencias.

El estilo de los expositores, enfático, golpeado, abrumadoramente repetitivo, quizás justificaba esta circulación. En realidad en cualquier momento en que uno ingresara a la sala, con leves variaciones locales, se podían escuchar casi las mismas ideas. Las dos palabras que más se repetían eran "unidad" y "traidores". "Debemos unirnos", "dirigentes traidores". Una paradójica mezcla de esperanza contenida y profundo desencanto recorría las exposiciones. Desde luego una enorme ira.

Un recuento, difícil, de lo expuesto podría resumirse en lo siguiente. Una preocupación mucho más urgente por las formas de organización que por los contenidos. Muy por sobre el título del foro, y a pesar de las reivindicaciones puntuales planteadas con vehemencia. Y un contrapunto dramático entre los reiterados "debemos unirnos" y los enfáticos "no podemos permitir que..." Dramático porque mientras los primeros eran genéricos, moralizantes y algo vagos, los segundos eran precisos y terminantes, impidiendo de manera visible toda esperanza de unión.

En algún  momento los panelistas mismos empezaron a entrar y salir, y luego se agregaron tres o cuatro a los seis que ya habían hablado. Se obtuvo una conclusión sumaria, que muy pocos escucharon, y se levantó la sesión, sin más perspectiva que la decisión de mantener y apoyar la toma de la Escuela, y algunos aplausos. Me quedé con la aguda impresión de que lo que había visto era el vivo retrato de una de las izquierdas chilenas. La izquierda pobre, precaria, dividida, dramáticamente ineficaz. Ya he relatado en la primera parte de este texto algo del contrapunto, de la izquierda que conmemoró junto a la playa. La izquierda oscura, innoble, corrupta.

Como este es un texto de tesis, puedo avanzar una: no habrá izquierda real en este país mientras gobierne la Concertación.

Dos veces ya la izquierda ha puesto su 5% objetivo para sacar a Lagos y a Bachelet. Lo que se ha obtenido es que el movimiento social organizado, que lo hay, en la CUT, la ANEF, el Colegio de Profesores, los sindicatos mineros y madereros, ha permanecido congelado, entre las bravatas y las prebendas, con conquistas miserables, muchos eventos caros para dirigentes, y absoluta falta de voluntad para producir movilizaciones mayores. Algunos han obtenidos fondos para memoriales y conmemoraciones, locales de partidos, reales o en plata, fondos para las escasas ONG que no han pasado directamente al aparato del Estado, eventuales pactos de omisión. Otros, sobre todo los movimientos de pobres y de jóvenes, sólo han recibido manipulación, engaño y desencanto a manos llenas.

Esto no puede repetirse. Hoy el principal enemigo de la izquierda en Chile es el enorme poder de cooptación por parte del aparato del Estado. Un requisito mínimo para la rearticulación es quedarse de una buena vez sin los Fondart, los fondos de "desarrollo social", las prebendas en los municipios que se comparten con la derecha, las "donaciones" desde la Presidencia de la República, los proyectos para reanimar ONG, las peguitas en las Secretarías Regionales e Intendencias, los eventos a todo trapo para que los dirigentes sociales "estudien" o "reflexionen", los cinco diputados cagones que podrían darnos simplemente para que la ley electoral se mantenga sin cambios de fondo.

Propongo una segunda tesis: sólo elaborando un pliego breve, claro y contundente se pueden ordenar las innumerables reivindicaciones sectoriales que, por muy justas que sean, hoy dificultan la unidad real de los múltiples actores de la presión social. No hay que buscar mucho, la lista es más o menos obvia:

- re nacionalización del cobre,

- fin a la Constitución del 80,

- nacionalización de la deuda externa estatal, y fin al aval estatal de la deuda externa privada,

- re nacionalización de los servicios estratégicos de energía eléctrica, gas, agua y comunicaciones,

- drástica reducción del costo del crédito y fuerte royalties a toda exportación de capitales y ganancias.

Por supuesto que de esto deriva un enorme número de reivindicaciones económicas, políticas y sociales. Y cada sector hará las suyas. Pero he puesto énfasis en estas:

- porque son la condición de posibilidad de todas las otras,

- porque apuntan directamente a la esencia del modelo económico imperante,

- porque es en torno a ellas que se puede hacer política estratégica, más allá de las urgencias inmediatas, ciertamente atroces cada una de ellas.

La izquierda, al menos la izquierda, debe hacer política estratégica radical, debe ordenar sus diferencias en torno a un horizonte global, debe apuntar hacia más allá de la política inmediata.

Pero esto conlleva una tercera tesis, algo más teórica: se debe ir más allá de las falsas dicotomías entre lo global y lo local, entre la unidad y la diversidad, entre las formas de lucha o de organización.

No sólo hay de hecho sino que debe haber muchas izquierdas. La gran izquierda no puede ser sino un conglomerado en red de muchas organizaciones, que tengan diversas formas y alcance, que tengan intereses diversos, e incluso parcialmente contradictorios entre sí. Lo que necesitamos no es un partido único sino una red. No necesitamos una línea correcta sino un espíritu común. Un  espíritu común ordenado en torno a esas demandas globales que he señalado. Una amplia voluntad de conectar las demandas sectoriales a esos objetivos globales que, como se habrá notado, son bastante definidos y concretos. Una amplia voluntad de aceptar como parte de las muchas izquierdas, de la gran izquierda, toda clase de formas de organización y de expresión que quiera reconocerse en esos objetivos.

Pero es necesario para esto una cuarta tesis: la rearticulación de la gran izquierda sólo es posible si se abandona la estéril y fraticida polémica entre "revolucionarios" y "reformistas". La más profunda y dañina dicotomía que hemos heredado de la racionalidad mecanicista del enemigo.

Reforma y revolución no deben ser pensadas como alternativas sino como inclusivas. Todo revolucionario debe ser como mínimo reformista. El asunto real es qué más, qué horizonte radical buscamos desde las iniciativas reformistas que emprendemos. Todas las peleas hay que darlas. Lo local, lo cotidiano, lo pequeño, no es menos significativo para el que lo sufre que lo grande y lo global. El asunto es más bien el espíritu, el horizonte desde el que damos cada una de esas peleas locales. Alejarse de lo local aleja tanto de la revolución como quedarse en ello. Toda lucha local que quiera inscribirse en el horizonte de la gran izquierda y su espíritu debe ser respetada y, eventualmente, apoyada. El camino de nuestra revolución pasa por los objetivos estratégicos que he señalado, y ese es, y debe ser, un camino que contenga toda clase de tamaños, formas, ritmos y colores.

Cuando se habla de "revolución", sin embargo, debemos ser claros en que estamos hablando finalmente de la abolición de las clases dominantes. Estamos hablando, en buenas cuentas, del fin de la lucha de clases.

Al respecto me permito una quinta y última tesis: hoy la gran lucha de la gran izquierda no es sólo contra la burguesía, es también contra el poder burocrático. Es la lucha histórica de los productores directos, que producen todas las riquezas reales, contra el reparto de la plusvalía apropiada entre capitalistas y funcionarios. Los burócratas, como clase social, organizados en torno al aparato del Estado, pero también insertos plenamente en las tecno estructuras del gran capital y de los poderes globales, los burócratas, amparados en sus presuntas experticias, fundadas de manera ideológica, son hoy tan enemigos del ciudadano común, del que recibe un salario sólo de acuerdo al costo de reproducción de su fuerza de trabajo, como los grandes burgueses.

El dato contingente es éste: la mayor parte de la plata que el Estado asigna para el "gasto social" se gasta en el puro proceso de repartir el "gasto social". La mayor parte de los recursos del Estado, supuestamente de todos los chilenos, se ocupan en pagar a los propios funcionarios del Estado, o van a engrosar los bolsillos de la empresa privada. El Estado opera como una enorme red de cooptación social, que da empleo precario, a través del boleteo o de los sistemas de fondos concursables, manteniendo con eso un enorme sistema de neo clientelismo que favorece de manera asistencial a algunos sectores claves, amortiguando su potencial disruptivo, y favoreciendo de manera progresivamente millonaria a la escala de operadores sociales que administran la contención.

No se trata de analizar, en estos miles y miles de casos, la moralidad implicada. No se trata tanto de denunciar la corrupción en términos morales. El asunto es directamente político. Se trata de una corrupción de contenido y finalidad específicamente política. El asunto es el efecto por un lado sobre el conjunto de la sociedad y por otro lado sobre las perspectivas de cambio social. Por un lado el Estado disimula el desempleo estructural, debida a la enorme productividad de los medios altamente tecnológicos a través de una progresiva estupidización del empleo (empleo que sólo existe para que haya capacidad de compra, capacidad que sólo se busca para mantener el sistema de mercado), por otro lado se establece un sistema de dependencias clientelísticas en el empleo, que obligan a los "beneficiados" a mantenerlo políticamente.

Los afectados directos son las enormes masas de pobres absolutos, a los que los recursos del Estado simplemente no llegan, o llegan sólo a través del condicionamiento político. Los "beneficiados", junto al gran capital, son la enorme masa de funcionarios que desde todas las estructuras del Estado, desde las Universidades y consultoras, desde las ONG y los equipos formados para concursar eternamente proyectos y más proyectos, renuncian a la política radical para dedicarse a administrar, a representar al Estado ante el pueblo segmentado en enclaves de necesidades puntuales, para dedicarse a repartir lo que es escaso justamente porque ellos mismos lo consumen, dedicarse a contener para que no desaparezca justamente su función de contener.

O, si se quiere un dato más cuantitativo: en este país, que es uno de los campeones mundiales en el intento de reducir el gasto del Estado, y después de treinta años de reducciones exitosas, el 35% del PIB lo gasta el Estado. La tercera parte de todo los que se produce. El Estado sigue siendo el principal empleador, el principal banquero, el principal poder comprador. El Estado se mantiene como guardián poderoso para pagar las ineficacias, aventuras y torpezas del gran capital, y para hacerse pagar a sí mismo, masivamente, política y económicamente, por esa función.

Reorientar drásticamente el gasto del Estado hacia los usuarios directos, reduciendo drásticamente el empleo clientelístico de sus administradores, y reconvirtiéndolo en empleo productivo directo. No se trata de si tener un Estado más o menos grande. La discusión concreta es el contenido: grande en qué, reducido en qué. Menos funcionarios, más empleo productivo. Manejo central de los recursos naturales y servicios estratégicos. Manejo absolutamente descentralizado de los servicios directos, de los que los ciudadanos pueden manejar por sí mismos, sin expertos que los administren. Lo que está en juego en esto no es sólo el problema de fondo de una redistribución más justa de la riqueza producida por todos. Está en juego también la propia viabilidad de la izquierda, convertida hoy, en muchas de sus expresiones, en parte de la maquinaria de administración y contención que perpetúa al régimen dominante.

Tengo que decir que una buena parte de estas tesis, que he trabajado desde hace bastante tiempo, y que resumen de manera simple lo que muchos otros intelectuales han pensado y trabajado también desde hace mucho tiempo, me resultaron urgentes en medio de la siguiente escena, que se dio en el marco de la conmemoración oficial de los 100 años de la matanza de la Escuela Santa María de Iquique: el Quilapayún francés cantándonos y haciéndonos cantar "El pueblo unido jamás será vencido" desde la misma tribuna en la cual el Ministro del Interior, Belisario Velasco, había mentido sin pudor mientras era abucheado sin pausa. La mayor parte de los que lo abuchearon cantaron con entusiasmo y profunda esperanza esta canción. Cuando terminaron el Ministro Velasco felicitó calurosamente a Quilapayún.

Iquique, 22 de Diciembre de 2007.- 

                                                                                                                                 Para Consu

Cien Años, Primera Parte

Por Carlos Pérez Soto Profesor de Estado en Física

"Hasta Iquique nos hemos venido, pero Iquique nos ve como extraños"

Cantata Santa María, Luis Advis

El 20 de Diciembre de 2007, en la mañana, en la ex oficina salitrera de Humberstone, fue el acto de cierre del 2º Encuentro de Historiadores titulado "A 100 años de la Matanza de la Escuela Santa María de Iquique". El antiguo teatro, no muy grande, estaba lleno de estudiantes y académicos venidos de todo Chile. En el discurso de despedida, la historiadora María Angélica Illanes desarrolló largamente, en un complejo discurso, quizás hermoso, unas cuarenta ideas distintas, todas eventualmente interesantes, sin decidirse por ninguno de los quizás cuatro o cinco discursos que probablemente había preparado, resolviéndose, de manera poco feliz, a leerlos simplemente uno tras otro, bajo el hilo general del tema de fondo. Al parecer lo más interesante de todo fue cuando trató de "dictadura de la burguesía desmilitarizada" al gobierno de la Concertación , en lo que llamó "una inversión de la lógica marxista", sin que se entendiera muy bien "inversión" respecto de qué. Los asistentes, ampliamente entusiasmados, aplaudieron sin pasarle la cuenta.

Y entonces empezó lo interesante. Entró la Ministra de Educación, acompañada de varios personeros de gobierno algo oscuros que, para su fortuna, pasaron desapercibidos (como el Director de Organizaciones Sociales, de la Secretaría General de Gobierno, organismo de oscuros méritos). Pero ella no. Se cometió la seria imprudencia de anunciarla, incluso con un cierto orgullo... se sintió una rechifla estudiantil aguda y sostenida. Sin inmutarse avanzó y se sentó. Los gritos seguían, "¡que se vaya!", una y otra vez. Habló la Directora de DIBAM, que acortó visiblemente sus palabras. Los gritos seguían. Se dice que la Ministra tenía preparado un discurso, incluso con anuncios (como que se destinarán fondos para reconstruir la Escuela Santa María). Prudentemente no lo leyó. Se pasó rápidamente a la Cantata , interpretada correctamente por un grupo local. Aprovechando alguna pausa de la música, la Ministra se paró y salió. Los estudiantes salieron tras ella, los académicos, algo pálidos, salieron tras los estudiantes. "¡Que se vaya!", algunos epítetos gruesos, incluso de índole machista, voló algún vaso con agua, algunos osados le remecieron el auto. Carabineros acudió (de pronto aparecieron botas y escudos). Pero no podían hacer mucho sin exponerse a repetir "vergonzosos sucesos" justo en el lugar y fecha menos apropiados. El auto partió rápido. Al interior del teatro la Cantata triunfaba por sobre las conmociones.

Los asistentes se retiraron en paz. Satisfechos por un buen Congreso. Satisfechos abiertamente los estudiantes. Satisfechos disimuladamente la mayoría de los académicos, aunque "no compartieran este tipo de excesos, sin embargo comprensibles...". Cosa notable, poco antes del profuso abucheo, la historiadora boliviana, Ministra de Cultura de Evo Morales, había sido aplaudida fervorosamente por todos.

A eso de las tres de la tarde, en buses, regresaron a Iquique. Yo me hice el valiente y me fui caminando hasta Pozo Almonte ( 7 Km ), a perseguir mis delirios. Durante meses se rumoreó sobre una marcha que bajaría "desde las salitreras" hasta el puerto. Rumores vagos, organización indefinida. Pero el 18 y 19 de Diciembre había muchos panfletos que llamaban a marchar. Incluso señalaban un itinerario: partir el día 20, a las 17.00, desde la ex oficina Buen Retiro, en Pozo Almonte ( 47 Km ), para llegar al día siguiente, a eso de las 10.30, a Alto Hospicio ( 6 Km ), y desde allí hasta Iquique. Se trataba de llegar a la Escuela Santa María a las 15.30, justo antes de la hora en que fue la matanza, cien años atrás.

Siete kilómetros de desierto a las tres de la tarde es bastante, pero con agua y mística llegué a la plaza de Pozo Almonte, miré a las personas comunes que me miraban con algo de sorpresa, completamente ajenos a todo extravío ideológico, y esperé. La realidad cayó sobre mí, sin embargo, como suele decirse, "como la noche", con un detalle no menor: eran las cinco de la tarde, a pleno sol.

A las 15.45 de la tarde del día 21 de Diciembre de 2007, en el místico momento de los cien años, había más gente en la Zofri que frente a la Escuela Santa María, había más gente en la playa de Cavancha que en la "marcha del movimiento sindical". Marcha, por cierto, en la que había más estudiantes que movimiento sindical. Al punto de partida, el día 20, sólo llegaron unos veinte estudiantes valientes, que efectivamente marcharon, y un viejo ridículo. Al día siguiente, en Alto Hospicio, dos horas después de lo planeado, se juntaron algunos cientos de personas, y marcharon desde allí.

Las marchas, que nunca se encontraron, llegaron a la Escuela Santa María a eso de las 15.30. Empezó un acto con jóvenes entusiastas y artistas locales. El joven que presentaba repetía "artistas populares que no cobran... como Quilapayún". Un conjunto tocó algo así como un cuarto de Cantata, hablaron algunos dirigentes sociales, pocos. Hubo un minuto de silencio. A la altura de la aparición de dos jóvenes hiphoperos, de los que habían marchado, quizás unos 1000, sólo quedaban unos 200.

El resto de la tarde transcurrió plácida, sin incidentes de ningún tipo: playa, puerto, Zofri, cerveza. La Escuela histórica, tomada desde varias semanas atrás, pasó nuevamente a la lucha diaria de los dos sindicatos que se instalaron allí contra la atroz indiferencia de las autoridades, de los patrones, de los medios de comunicación, de las miles de personas que circulan cada día por el mercado vecino.

A las 20.00, frente a la playa, con "un marco impresionante de arena, mar y puesta de sol", empezó el acto oficial. A unas veinte cuadras de la Escuela misma, a unas diez cuadras de la plaza central, con su teatro y su reloj históricos, en una plaza que recuerda la invasión chilena de 1879. Un escenario enorme, lleno de focos, de una altura impresionante, con amplificación a todo lujo, pantallas, proyectoras, espacio de baile y sillitas de plástico. Un espacio cercado con vallas de contención instaladas en un entorno de unas dos cuadras, al que sólo se podía entrar con invitación. Con carabineros de uniforme no muy agresivo, y muchos civiles que "discretamente rodean la Escuela ". Hacia una avenida que bordea la playa el público "exterior", a no menos de ochenta metros del escenario. Quizás, en el momento de máxima asistencia, unas 1000 personas.

Se veían en este público banderas del Partido Socialista, unas veinte, agrupadas, banderas del Partido Comunista, unas quince, en otro grupo, una que otra bandera de grupos anarcos o extraparlamentarios. Algunos, que portaban enormes pancartas con frases alusivas decidieron, pudorosamente, no extenderlas... el público era tan escaso que habrían tapado el escenario.

En el público "interior" autoridades, nacionales y regionales, muchos colados, dirigentes sindicales. En un momento clave, que a pesar del enorme simbolismo pasó casi desapercibido, el grupo portador de las banderas comunistas fue admitido en el espacio interno, pasando las rejas, proceso en el que, quizás por razones puramente funcionales, bajaron sus banderas, las que no volvieron a alzarse en todo el acto. Con esto en el espacio "interno", muy amplio, llegaron a haber unas 500 personas. Curiosamente las banderas socialistas, siempre alzadas, permanecieron fuera.

El espectáculo empezó, tras varios llamados del narrador para que se mantuviera "el debido respeto", con una puesta en escena muy simple, acompañada por un relato a dos voces. Dos actores vestidos de mineros estilizados enarbolaban banderas inmaculadamente blancas. El texto, lleno de todas las frases correctas esperables, reiteraba con un énfasis algo nervioso tópicos sobre la masacre llevada a cabo por militares "de otra época", bajo la responsabilidad de un gobierno "de otra época"... Sin detenerse sino muy brevemente en los empresarios ("de otra época"), y sin mencionar en absoluto al capital inglés... "de esa época". Abundaba en cambio en la actitud pacífica de los mineros, e insistía en las lamentables divisiones, y en la presencia negativa de los que, "hasta el día de hoy", ponen el énfasis en los extremos y "sectarismos" que "tanto daño han hecho...".

El público, ambos públicos, sin hacerse cargo en absoluto del mensaje, sólo aplaudió de manera cortés. Irrumpió de pronto una cofradía, muy Tirana - Sernatur, con una música de carnaval, bailando con sus trajes lustrosos. El público, algo perplejo ante la música festiva, empezó a seguir el ritmo, también de manera cortés, sin mucho fervor.

Después del episodio festivo los discursos. En nombre de la Comisión Organizadora el Secretario General de la CUT , con un encendido discurso, golpeado de voz y actitud, que arrancó más aplausos en el círculo interno que en el público exterior. Se oyeron ocasionalmente algunos gritos de "¡obrero, entiende, la CUT no te defiende!", pero no pasó a mayores. Tampoco la obviedad del populismo sindicalista entusiasmó mucho. Después de sus proclamas fervorosas, el dirigente bajó de la tribuna y estrechó calurosamente la mano a las autoridades presentes. Aparentemente muy pocos lo notaron.

El entusiasmo llegó sólo cuando el Ministro del Interior, Belisario Velasco, tuvo la valentía de explicar durante casi cuarenta minutos, porqué el gobierno de la Concertación debe ser considerado mejor que el de Pedro Montt, y porqué "los excesos que a nada conducen" le han costado tan caro al movimiento popular. Valiente. Fue abucheado de manera continua durante los cuarenta minutos. Le gritaron "corrupto", "¡que se vaya!", "traidor", e incluso, vivamente, "asesino". Ante lo cual, sin embargo, con inalterable fortaleza de rostro, siguió sin respiro, casi sin apuro, hasta terminar.

Fin de los discursos, ahora sí el plato de fondo, Quilapayún. Impecables. Arreglos musicales complejos para canciones conocidas y simples. Una curiosa y engolada canción que mistificaba y elevaba a Allende hasta el parnaso del mal gusto. Luego "La muralla". "No saben las ganas que tengo de cantar esta canción" dijo uno de ellos, en una presentación que daba para meditar. La gente cantó igual, e incluso, por momentos, se sintieron voces particularmente intensas, sobre todo en partes como "el gusano y el ciempiés".

Y, por fin, la Cantata. El presentador insistió, como al principio, en el "debido respeto". Pidió que se escuchara la obra en silencio y que... "nos tomemos de las manos". Afortunadamente el público lo ignoró por completo. (Tengo que decir que en realidad no vi, en ese momento, qué ocurría en las primeras filas de asientos: yo estaba en el "exterior").

Una hermosa, excelente, versión, en un contexto monstruoso. El relato brillante de Silvia Santelices. La amplificación sin mácula, las diapositivas apropiadas. Un lunar de belleza y emoción en la fealdad insuperable de lo establecido. Por un momento todos se emocionaron. (La verdad es que no me atrevo a extender esta estimación a todas las autoridades presentes). Aunque sea amparado en la libertad de culto, tengo que decirlo: por un momento la Cantata lo llenó todo. Lo absorbió todo. Dignificó lo indigno. Borró el rostro de los canallas. Dejó en la trastienda de la pequeñez a los oportunistas, a los traidores, a los "servidores públicos". Acalló a los que enarbolaron verdades históricas para mentir. Silenció la estridencia de los focos, la sordidez del escenario pensado para mantener la seguridad, la vergüenza del marco turístico.

Por un momento, ay!, un breve momento. Apenas terminada la magia, en medio aún de los aplausos, en contra de los pronósticos de los simples, el Quila francés arremetió ni más ni menos que con "El pueblo unido jamás será vencido". Por cierto cayeron hasta los más exaltados. Quizás con la esperanza de que la fuerza del texto atemorizara a los canallas. Los canallas, por supuesto, cantaron también a todo pulmón, varios de ellos incluso con el puño en alto.

El acto terminó pacíficamente. El público se fue separando con calma. Me tocó ver el ágil movimiento de los muchos guardias hacia las vallas, con una cierta ansiedad de que fuesen traspasadas de manera "anormal". No fue necesario en absoluto. El animal posible ya estaba domesticado. Los más integristas con cara de depresión. La mayoría con visible satisfacción. Todos se retiraron en paz.

Un buen amigo me cuenta que, en las horas siguientes, en un hotel turístico inmediatamente contiguo, se llevó a cabo una gran comida, casi masiva, fin de fiesta de un encuentro organizado por... Fonasa. Un evento carísimo, en que autoridades nacionales y locales hicieron sendos discursos, ya sin vergüenza ni peligro alguno, en que se congratularon y alabaron a sí mismos extensamente. Imagino, por otro lado, los "salud" inversos, con chela y desencanto, de los anarcos, o de los muchos estudiantes que viajaron al encuentro de historiadores, quizás lo más digno de todos los "sucesos acaecidos" en tan luctuosa semana.

Estuve cinco días en Iquique. Recorrí estos eventos y muchas calles. Fui a caminar junto al mar y al mercado. Me abstuve, santamente, de ir a la Zofri. Y vi el Iquique de 2007 desde todos estos ángulos. Vi gente comprando antes de la pascua, los camiones con pascueros que recorrían las calles con música de Merry Christmas a todo volumen. Escuché unas veinte veces la Cantata , completa o parcialmente. Y en medio de todo vi a los muchos estudiantes y profesores que asistieron a este encuentro de historiadores. Paseando por el "boulevard" Baquedano, tomando traguitos y sándwich baratos en múltiples locales, saludándose una y otra vez en un centro de ciudad pequeño y empequeñecido. Teníamos algo de desconcertados, una especie de cara de pregunta inconclusa. Iquique, inconmovible, parecía seguir igual. La playa, la pascua, la sobreexplotación, las compras. En ninguna de las muchas representaciones alusivas a los cien años, salvo en las tres que he descrito, vi más de cien personas. Perdidos entre el universo de los iquiqueños reales no pude evitar pensar en este verso de la Cantata : "hasta Iquique nos hemos venido, pero Iquique nos ve como extraños, nos comprenden algunos amigos, y los otros nos quitan la mano". Y me acordé, digámoslo así, entonces me acordé, que estamos en Chile. En el Chile que hemos dejado que la Concertación construya.

Iquique, 22 de Diciembre de 2007.-

Para Consuelo

 

Estoy orgulloso de lo que hemos hecho en estos veinte años

Estoy orgulloso de lo que hemos hecho en estos veinte años

 La Nación Domingo 

 Domingo 23 de diciembre de 2007   

 Por Boris Bezama y Mirko Macari

El ex Presidente Ricardo Lagos defiende la obra de la Concertación

Negándose a entrar a los dimes y diretes políticos, el ex gobernante califica de "secundario" el reproche sobre la falta de institucionalidad que hizo la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados sobre el Transantiago. Prefiere "pasar" a la hora de referirse al diputado Patricio Hales, y habla duro contra quienes, dentro del oficialismo, no reconocen los logros de la coalición. "Lo que ha ocurrido con el Transantiago es una sombra en medio de la luminosidad", advierte.

Foto: De Gastón Flores.

Algunos dicen que a Lagos se le pasó la micro. Otros que se quedó abajo del tren. Pero la verdad es que el ex Presidente va como avión. Y literalmente, arriba del avión. Eso al menos en lo que se refiere a su rol como delegado especial de Naciones Unidas para el Calentamiento Global, así como el de presidente del Club de Madrid y una serie de otras actividades que lo tendrán viajando a full durante 2008. Son esos temas, los grandes temas, los que, dice, le importan. "Ningún periodista me preguntó por la Cumbre de Bali, de donde vengo llegando, y en la que pasaron cosas muy importantes". Es cierto. Por algo Chile queda donde se acaba el mundo, y para nosotros la noticia ha sido que él rompió el silencio respecto de la trifulca política en torno al Transantiago. De esta y otras minucias locales la pequeña historia, la denomina él se hace esta entrevista, en la voz más esperada durante los últimos dos años.

-¿Qué no sabe la gente de lo que ha pasado dentro de Ricardo Lagos en esta semana, en que se aprobó el informe de la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados sobre Transantiago?
-Esta semana no ha pasado nada en particular. Ver que una cosa tan importante, como es el sistema de transporte público de la capital, sigue sin funcionar bien, y que eso afecta a la dignidad de la gente en su vida cotidiana, y por lo tanto da dolor, pena.

-Pero sí hay una fuerte tensión política por este asunto.
-Porque la derecha quiso que fuera el centro, pero el centro no es Ricardo Lagos. Cuando se dice "estas personas son responsables", no se trata de Ricardo Lagos, lo que aparece allí es algo muy distinto.

-Perdón, pero fueron los propios parlamentarios de la Concertación los que (se adelanta a responder)
-Ellos dijeron algo: se reprocha el tema de la institucionalidad. Eso es lo que dicen, ¿no? Usted me excusará, pero desde mi punto de vista es algo absolutamente secundario. Otra cosa es decir: mire, en un país no es el Gobierno central, no son el Presidente de la República y sus ministros los que están encargados de esto, es el gobierno de la ciudad el que está encargado del transporte. Los grandes centros urbanos no tienen una autoridad urbana, ese es el problema de Chile y a eso está apuntando el informe. Pero sí coincido en que los nuestros cayeron en terminar discutiendo al final a favor o en contra de Lagos. Parece que la figura de Lagos es un poco fuerte.

-¿Y qué sintió? ¿Rabia, pena, frustración, ingratitud ?
-Ninguna de esas cosas. La política es como es, nada más.

-Se ha comentado mucho sobre la relación de cercanía que tiene usted con Patricio Hales, el presidente de la comisión.
-Paso.

-La primera vez que usted rompió el silencio dijo que cuando se diseña no se puede prever todo. Pero el informe de los ingenieros de la Universidad de Chile, publicado por "El Mercurio" el domingo pasado, asegura que el plan de transporte era "premeditadamente" erróneo.
-No voy a entrar en esos detalles y en esos informes. Ni siquiera lo leí.

-¿Ni siquiera lo leyó?
-No. No vale la pena.

-Está el argumento de que todo se planificó privilegiando el interés de los privados, y que esto es causa de la tecnocracia neoliberal de la Concertación, como la denominó Carlos Ominami.
-Yo hice una declaración y ahí está lo que tengo que decir sobre el Transantiago, la hice a la comisión. ¿O soy comentarista de otros comentaristas?

-¿Pero en qué cree que se equivocaron los diputados de la Concertación que redactaron el informe aprobado?
-¡No quiero entrar en eso! Hice una declaración a la comisión y todo lo demás es parte del cotilleo cotidiano. Tengo otros temas.

-Pero por algo decidió romper su silencio y hablar en este minuto.
-Pero de las cosas que a mí me interesa hablar.

-Su hijo dijo que hubo un "laguicidio" en la Comisión del Transantiago. ¿Quiénes realizaron ese "laguicidio"?
-No sé si usar esas mismas expresiones. Hace muchos años, desde que desenmascaré a la derecha, que apunté con el dedo a Pinochet, están tratando de hacer lo mismo. Pero la impronta de lo que he hecho creo que es algo que ya existe.

-¿Usted cree efectivamente que se ha asesinado su imagen?
-No quiero usar esa palabra tan fuerte. El defecto de la política chilena es que hay demasiada crispación. Se pierde el respeto en las palabras y yo no voy a caer en eso.

-¿Qué le parece que los presidentes de los partidos de la Concertación llamaran a votar favorablemente el informe?
-Cada uno toma las posiciones que le parece. Cuando tengo interés en comentarlas las comento, si no me las guardo.

-Pero usted, en la carta que mandó al PPD, dijo que no se está defendiendo la obra de la Concertación.
-La carta que mandé no tiene nada que ver con este tema.

-¿Cómo debe interpretarse, entonces?

-Ha pasado en el último tiempo que buena parte de la gente de la Concertación no cree en lo que hemos hecho estos veinte años. No están convencidos. Y en estos veinte años le hemos cambiado el rostro a Chile. Tenemos otro Chile. Hemos hecho, en materia de derechos humanos, lo que ningún país del mundo ha hecho. En estos veinte años cambiamos buena parte de los enclaves autoritarios, nos queda la reforma del binominal. En estos veinte años fuimos capaces de plantear una política exterior digna y decir no a la guerra con Irak. En estos veinte años la línea de pobreza bajó de 38 a 13 puntos. En estos veinte años hicimos un Plan AUGE y le cambiamos el rostro a la infraestructura física de Chile. En estos veinte hemos puesto al ser humano en el centro de las preocupaciones. Me creo lo que hemos hecho y estoy orgulloso de eso. Y como dije en la carta al PPD, lo que ha ocurrido con el Transantiago es una sombra en medio de la luminosidad de lo que se ha hecho en estos veinte años. Si la clase política no se lo cree, con qué fuerza va a pedir entonces un nuevo mandato. Se es Gobierno a partir de lo que ya se hizo, y porque cambiamos a Chile tenemos que tener un discurso distinto en lo que sigue para adelante, después de cuatro gobiernos de la Concertación exitosos. Vea usted lo que pasó en medio de la crisis internacional financiera, en que los bancos están teniendo tremendas pérdidas. ¿Qué le ocurre a Chile? Le subieron el ranking, ¿no es verdad? Y eso, que da para un titular grande, enorme, pasa. En este país, es triste decirlo, pero son pequeñas piedrecitas de oro que aparecen, y nadie las compra. Nadie las constata, no existen.

-¿Ese es un síntoma de provincianismo de la clase política chilena?
-Es un signo de no querer creer lo que estamos haciendo. En el mundo nos miran, nos imitan. ¿Usted cree que cuando escribí la carta, al correr de la pluma, estaba pensando en el Transantiago? No, hice una reflexión sobre el Transantiago, que lo que allí ocurría no obnubilaba. Y eso es lo básico, eso es lo que siento, y eso lo expreso con fuerza, como lo estoy haciendo en este momento. Pero eso es lo que me preocupa. Un cierto sopor, y al frente ¿qué es lo que hay? Una derecha que piensa en el desalojo. Yo sé que alguien dijo que en España sacaron a Felipe González del poder con un diario, "con unos escándalos menores pero que los pudimos magnificar". Se dijo: "Acá tenemos dos diarios".

-¿Cuál cree usted que es la causa de ese sopor?
-Pregúnteles a ellos, yo lo estoy constatando. Algunos creen que pueden llegar un poco más allá, mi amigo. Y no se dan cuenta que para llegar un poco más allá, primero hay que haber llegado donde estamos ahora.

El bajo nivel de la política

-Usted quiere hablar de futuro. ¿Cuáles son entonces los desafíos del oficialismo para reencantar al electorado?
-Usted va a tener una sociedad más solidaria o menos solidaria, va a tener una sociedad más europea o más americana, con seguros privados en todo. Ningún país desarrollado tiene una tasa tributaria del 18%. Esos son los debates que Chile va a tener que enfrentar. Si vamos o no a tener política demográfica, pues con la actual tasa de fertilidad Chile va a disminuir su población. Tenemos que abordar cómo somos capaces de aprovechar los acuerdos comerciales que nos dan acceso a un mercado prácticamente infinito, pero eso implica hacer una fuerte inversión en ciencia, tecnología, aumentar productividad, que es lo que hacen los países modernos hoy. Y tenemos un talón de Aquiles importante ahí.

-Francisco Vidal dijo hace un tiempo que el desorden en la Concertación no daba para más, y que de seguir así la derrota electoral era lo esperable. ¿Ese es también su diagnóstico?
-Es la chimuchina cotidiana a la cual usted se está refiriendo. Que el desorden, que esto, que lo otro. No hay un sentido de propósito común. Y eso, claro, afecta mucho.

-Usted habla de los mismos temas que viene hablando el senador Flores hace rato.
-Del futuro tiene que hablar cualquier señor que esté en la vida pública.

-¿Sigue siendo amigo de Flores?
-Desde que se fue no he tenido contacto con él, no lo he visto, pero no por eso se deja de ser amigo de las personas.

-Él dice, cuando crea ChilePrimero, que la Concertación está agotada para estos desafíos de futuro.
-Lo que acabo de decir respecto de la Concertación indica que yo no creo en ese diagnóstico.

-¿Plantea una reinvención de la Concertación?
-No se trata de reinvención, se trata simplemente de ponerse al día. Tenemos que pensar, a partir de las políticas hechas en los últimos veinte años, el desafío para los próximos veinte.

-¿Hay muchos proyectos personales en la Concertación?
-Hay mucho de eso.

-¿Y cómo se lidia con esa nueva realidad?
-Los jefes de partido son los que tendrán que ordenar eso.

-Pero usted ha sido líder de la coalición, pensará en algo.
-Claramente.

-Por algo manda su carta al PPD
-No, no, no, mando la carta al PPD porque me la pidió Sergio Bitar. Yo había sido el fundador de ese partido y estaban celebrando veinte años de su fundación. Es una razón bien concreta. No es que ande mandando cartas por la vida.

-¿Y cuál es el origen de esta paradoja de que la Concertación por primera vez tenga mayoría nominal en el Congreso y no la haga efectiva?
-Yo creo que perdió la mayoría. En el Senado no tiene mayoría por las razones que usted ha dado.

-¿Este desorden en el oficialismo es causa, por ejemplo, de que Codelco y la Dirección del Trabajo zanjen diferencias en los tribunales pese a que ambos, al final, tienen el mismo jefe?
-Los ex presidentes somos cuidadosos para hablar del Gobierno que sigue a nosotros. No pretenda que me transforme en comentarista del Gobierno actual.

-Usted dijo en la televisión que está preocupado del nivel de la política. ¿A qué se refiere?
-Estoy preocupado de que en este país se le está perdiendo el respeto a las palabras. Y en democracia el respeto a las palabras es esencial, porque es una forma de entenderse.

-¿En qué piensa cuando dice eso?
-Los epítetos. A usted lo nombran ministro y en vez de desearle que le vaya bien, el primer día salen con un montón de epítetos de grueso calibre. Eso no lo había visto en el sistema político chileno.

-¿Su preocupación por el nivel de la política sólo tiene ese caso a la vista?
-¿Le parece poco? Creo que es una cosa mayor. La derecha piensa en lo que se llama la política negativa: usted destruye a su adversario. Es el caso del candidato Kerry, en Estados Unidos, el héroe más condecorado de Vietnam, y usted empieza durante un mes a decir que a tres señores los dejó botados en la guerra, y destruye al héroe más condecorado de Vietnam. Y todos sabemos que es así, ¿verdad? Todos sabemos que es una construcción publicitaria. Eso es lo que me preocupa.

-Eso se hizo también para el tiempo del Sí y el No con usted.
-Sí, por supuesto. Uno piensa que esas cosas han quedado en el pasado. Toda la derecha que se dice que tuvo que ver en el famoso episodio en el cual introdujeron a mi primera señora, que en paz descanse, en la franja del Sí, ha desfilado después diciendo "yo no fui, señor".

-Pero eso es en la política en general. No sólo la derecha usa esos métodos.
-Quisiera una elevación en el sentido del debate político. Que se debatan ideas. ¿Usted ha visto debate de ideas últimamente? A veces se dice cuál es el rol que debe tener Codelco; pero muy poco

-Y a veces algunos hablan de la necesidad de corregir el modelo, como Adolfo Zaldívar.
-Ojalá haya un debate sobre el modelo. Sería muy bueno un debate en serio.

-¿Y por qué la clase política chilena no está a la altura para debatir ideas entonces?
-Creo que es una mezcla. Mucha farándula. Alguien decía una vez que es el problema de la cuña televisiva. Usted tiene que hablar en 30 segundos. Cuesta desarrollar ideas en 30 segundos.

-Esa es la lógica en todo el mundo.
-Pero un debate entre Sarkozy y Ségolène Royal es un debate de ideas. Ahí hubo ideas en la mesa. No es que no pueda haber un debate de ideas también acá en Chile

-¿No será la falta de ideas una consecuencia del agotamiento de una coalición que va a cumplir veinte años en el poder?
-¿Por qué va a estar agotado? ¿De dónde saca usted los agotamientos? En lo que tiene razón es que en el tiempo se ha renovado poco la elite dirigente de la Concertación. Eso es cierto. Y eso tiene mucho que ver con el sistema político nuestro. Usted fíjese en la renovación de cuadros políticos europeos, la rapidez con que surgen nuevos liderazgos. Un David Cameron en Inglaterra, un Tony Blair en su momento respecto de lo que había antes, ¿verdad?

-Los analistas atribuyen ese anquilosamiento de la elite dirigente, entre otras cosas, al excesivo presidencialismo, del que su Gobierno fue emblemático.
-Fíjese que cambié dos veces los intendentes por intendentes jóvenes, para introducir nuevos rostros. Y en eso no tiene nada que ver el sistema presidencial. El presidencialismo tiene que ver con otros problemas, pero no con eso.

-¿Y con qué tiene que ver, entonces?
-Si es más adecuado un sistema presidencial o un sistema parlamentario. Si me pregunta, siempre he pensado que el más adecuado es uno semipresidencial o semiparlamentario, con la figura de un Presidente o Jefe de Estado, y un Primer Ministro como Jefe de Gobierno. Pero no hay condiciones políticas para hacer eso en Chile.

Las obsesiones de este país

-Usted dijo que las responsabilidades las evalúa la ciudadanía en las urnas. ¿Espera que la suya en el Transantiago sea medida de la misma manera?
-No es la mía. Uno representa una corriente, y por lo tanto eso es lo que mide la ciudadanía. Claro, por supuesto, si fuera candidato a concejal por Santiago, sí, en eso consiste la democracia y la responsabilidad.

-Por lo tanto, usted cree que en las municipales el electorado va a cobrar esa responsabilidad.
-Siempre se hace, no es que yo crea. Cuando usted va a votar a la urna, ¿qué es lo que hace? A ver, esta gente cómo lo ha hecho, si sigue o no, que venga otro mejor

-Por primera vez su esposa dijo que usted es quien debe resolver si quiere volver a La Moneda. Al parecer, ya le están dando permiso en la casa.
-Normalmente, todos los temas en mi familia los hemos conversado. Cuando tuve que tomar la decisión, hace más de 25 años, de dejar mis actividades profesionales y encabezar al Partido Socialista en la coalición, la primera contra Pinochet, la Alianza Democrática, en ese entonces lo conversé con mi familia, porque era un paso muy importante. Y me dijeron que lo diera. De manera que la familia juega un rol.

-La pregunta es si va a ser nuevamente candidato presidencial.
-No está en mis planes ser candidato.

-Es necesario clarificarlo, porque hay muchos ciudadanos chilenos que quieren saber.
-Deje a los ciudadanos que sigan preocupados. No voy a hablar del tema. No me interesa hablar del tema, hay determinadas obsesiones en este país

-Una de esas obsesiones es Ricardo Lagos. Usted mismo lo decía.
-No creo que sea una obsesión Ricardo Lagos, pero he llenado un espacio en la política.

-¿Sigue creyendo que hablar de candidaturas perjudica a la Presidenta Bachelet?
-Por supuesto.

-¿Marzo de 2009 es su plazo para que se definan los que corren?
-Me parece normal ese plazo. Fíjese que en los regímenes parlamentarios, las campañas no duran más de un mes, más que suficiente para decidir las propuestas de unos y otros.

-¿Y por qué aquí siempre se especula por tanto tiempo?
-Porque nos gusta la "petit histoire".

-A propósito de candidatos, cuando estaba en el MOP hubo una fuerte presión para que abandonara el ministerio. ¿Cree que eso es lo que está pasando con José Miguel Insulza, luego que un asesor republicano dijera que la OEA había perdido peso con él?
-Eso forma parte de la campaña de imagen que le estoy diciendo.

-¿Por qué la política está tan atenta de la imagen y tan poco de los contenidos?
-Se piensa que eso llega más, que es más fácil. Para el contenido hay que tener ideas.

-¿Son pocos los políticos con ideas en Chile?
-Si las tienen, por lo menos no las expresan públicamente.

GOBERNAR EL CALENTAMIENTO GLOBAL

–Se dice que esta semana usted volvió a la política nacional, que ahora tendrá más protagonismo interno. ¿Su agenda internacional seguirá full?

–Mucho. Te muestro el calendario de los días que tengo que estar fuera de Chile, son muchos. En enero tengo que salir el día 9 a Barcelona y después a Tokio a una reunión de la Comisión Mundial de la Salud. Después tengo que ir a México, al Tecnológico de Monterrey, y tengo que seguir a Mónaco, donde hay una reunión sobre un tema medioambiental donde voy como presidente del Club de Madrid. Y a comienzos de marzo tengo una cosa en Estados Unidos, y así se va haciendo la agenda pa’ delante.

–Y viene llegando de Bali, donde fue la Cumbre sobre Cambio Climático.

–Creo que lo que pasó en Bali es tremendamente importante, porque por primera vez el ser humano, en 2007, reconoció el peligro, lo aceptó, lo que ha pasado es culpa nuestra. Pero nunca en la historia de la humanidad el ser humano se ha preguntado por un tema que no reconoce fronteras, como es el calentamiento global, y nunca el hombre se ha planteado un tema que obliga a gobernar colectivamente. Pensaba en mi nieta para el 2050, porque el 2050 se supone que tenemos que reducir a la mitad las emisiones respecto de las que teníamos el año 90. Tremendo desafío. Yo no voy a estar. ¿No te parece trascendente ese desafío?

–¿De verdad cree que se puede frenar el calentamiento global?

–Pero claro, si no lo creyera no estaría donde estoy metido. El ser humano es capaz de llegar a la Luna, y también es capaz de hacer esto.

 

 

La justicia es puro verso

La justicia es puro verso

La Nacion.cl Domingo 23 de diciembre de 2007   

Por Gabriela García 

SE ABRE EL EXPEDIENTE LITERARIO

En el libro "Jueces en la literatura chilena contemporánea", hombres como Juan

Guzmán, Lientur Escobar y Carlos Aránguiz sacan a la luz su pasión por la escritura. Cansados de llevarse puestos, confiesan sus soledades y desnudan sus contradicciones con

"Yo condené a Edith Baeza.

La condené a cinco años y un día de presidio, por el delito de tráfico de estupefacientes.

Yo la condené; lo confieso. Conforme a derecho la condené. De acuerdo al mérito del proceso y a las normas legales vigentes a esa época. Cinco años y un día y una multa absurda que jamás podría pagar: veinte ingresos mínimos mensuales, o seis meses de reclusión. Es decir, cinco años y medio de su vida.

No digo que no vendiera; ella vendió pasta base de cocaína. No digo que fuera inocente. ¿Acaso yo lo soy? No vendo droga, es cierto, pero quizá haga cosas peores".

Así comienza "Confesión", crónica publicada por el actual Ministro de la Corte de Apelaciones de Rancagua Raúl Mera Muñoz en la antología "Jueces en la Literatura Chilena Contemporánea", reciente publicación de Aristóteles España y la Asociación Nacional de Magistrados del Poder Judicial de Chile. El libro es un "fallo" de 200 páginas que contempla poemas, cuentos y crónicas de hombres que desligándose de su función, asisten a un careo silencioso entre ley y corazón.

CASO ARÁNGUIZ

"Se escribe para no morir, para aplazar la ejecución, para corromper al verdugo...", declara el Ministro de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Carlos Aránguiz. La frase es de Bufalino y el magistrado que investigó como Ministro en Visita el bullado caso coimas (MOP-GATE) la saca a colación.

Aránguiz escribe desde niño. "Mi gran animador fue Homero Arce, secretario de Pablo Neruda. Él llevó a Neruda mis primeros versos y éste me los devolvió con muy pocas correcciones y otorgándome el título de poeta . Desde entonces escribo sin parar", cuenta.

En el libro "Jueces...", Aránguiz aparece como autor de dos cuentos: "El Juez en el Muelle" y "Ñancupel". El primero, transcurre en La Patagonia y habla de un Ministro en Visita que desde la cubierta de un barco, detiene la mirada en la brillante calva de un viejo juez que espera hace 20 años a su mujer.

Y de la ficción salta al realismo a golpe de sangre.

"A esta guagua la mataron", le advirtió un viejo detective amigo a Aránguiz, cuando se desempeñaba como juez de Los Andes y le tocó conocer la muerte de un lactante en la precordillera por bronconeumonía. El magistrado mandó a llamar a la madre y ordenó peripecias que develaron que al bebé le habían dado alcohol. "Al final la mamá confesó que la había asesinado dándole en la mamadera cerveza y luego dejándola a la intemperie, para llamar la atención del papá que creía los había abandonado", cuenta. "Apenas llegué a mi casa, me puse a escribir un largo poema con esa historia. Lo triste del caso, es que cuando concurrió el padre, dijo que jamás quiso abandonarles, que sólo había partido buscando trabajo", revela con pesadumbre.

MENTIRA LA VERDAD

"El 26 vendrás unos ratos robados al anillo, y sabrás que morirse/ De este amor no es sencillo". Estos versos están dedicados al fallecido cantante Gervasio Viera y corresponden al poema "Trilogía", del ex magistrado Lientur Escobar. La poesía nació tras una visita que el abogado (en ese entonces juez titular del Séptimo Juzgado del Crimen) realizó al autor de la canción "Con una pala y un sombrero" en una cárcel de Santiago.

Es 26 enero de 1988 y el cantante asiduo a protestas en contra de la dictadura militar de Augusto Pinochet, enfrenta una tercera acusación por abuso deshonesto sobre una chica de Maipú. "Yo lo tenía citado para hacer las primeras diligencias: o lo dejaba preso por la última violación que se le imputaba o en libertad por falta de méritos", cuenta Lientur Escobar. Finalmente, y luego de realizar un careo entre la cantante y las supuestas víctimas, Gervasio fue sobreseído de todos los juicios en su contra. "Ese 26 yo hablé con él en la cárcel y me dijo: A usted lo van a echar del poder judicial . Y yo le dije: No me interesa. Es una profecía auto cumplida ", asevera Lientur desde su actual oficina en la calle Huérfanos. Y agrega desafiante: "A mí nadie me va a sacar de la cabeza que a Gervasio lo mató un equipo de la CNI que lo perseguía, porque la persona de Maipú, me confesó que Renovación Nacional le había pagado una determinada cantidad de plata para involucrarlo".

El ex magistrado que estuvo 14 años en el poder judicial y que fue expulsado en 1993 mientras investigaba el paradero de detenidos desaparecidos en la ex Colonia Dignidad, asevera que en nuestro país existe "la justicia de la mentira". ¿Es esa disconformidad la que lo motiva a escribir versos como los de su poema "Hipócritas"?. "Y aún quieres, que te inviten a la mesa?/ Y si no te invitan te haces convidar. / Hipócritas!, está dicho, moriréis en soledad.", dispara en el libro. "El juez es una autoridad y por lo tanto tiene que ejercer poder. Y el poder tiene el grave problema del bien y el mal. Y el bello mal, que es aquello que es aparentemente bueno pero es malo. ¿Usted cree que los abogados no cuentan puras mentiras en los estrados? Obvio. En Chile, de acuerdo a todo el rigor y formalismo de la ley, quien dice la verdad jamás saldrá libre. Y la culpa de todo esto la tiene el sistema económico y la desigualdad social. Ese es el balcón desde donde mira un magistrado la literatura ", sentencia.

 

JUAN GUZMÁN: "NO SOY BATMAN"

"La profesión de juez es tan solitaria como la de un capitán de barco", reconoce el ex magistrado Juan Guzmán Tapia mientras recuerda los procesamientos al fallecido General Pinochet, "decide, almuerza y come solo. La responsabilidad es tan grande que sus únicos compañeros son la conciencia, el criterio y la historia", enfatiza.

En la selección de España, aparecen fragmentos biográficos que Guzmán publicó en el libro "En el borde del mundo" (Anagrama), donde devela sus orígenes en la literatura (su padre fue poeta, Gabriela Mistral su gran amiga, "Platero y yo" de Juan Ramón Jiménez su libro de infancia) y recuerda que brindó con champaña en el golpe de 1973 y que una vez dentro del poder judicial se fue enterando "del drama, la desaparición forzada, el secuestro y la tortura", dice el actual Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Central al teléfono.

Y aunque podría pensarse que a Guzmán lo persigue el sueño incumplido de no haber condenado a Pinochet, él dice tener la conciencia tranquila. "Hay cosas que nadie me va a poder quitar, como encontrar 20 cuerpos que fueron desaparecidos, ver el hallazgo de las osamentas en el Cementerio Municipal de Concepción o las encargaturas de reos que hice a Pinochet, en circunstancias que fue la Corte Suprema que revocó los procesamientos. Pero eso no es problema mío. No soy justiciero ni Batman", sentencia.

Guzmán sabe que "sin poesía estamos fritos". Por eso actualmente prepara una novela: "Muriel". "La pienso terminar en el verano y tiene que ver con una detenida desaparecida que ficcioné. La historia está basada en todas aquellas cosas que pasan en los centros de detención y tortura, los recursos de amparo rechazados, los padres y su desesperación", comenta.

LA MÁQUINA QUE LLORA

"La sentencia también puede ser un bello poema", advierte Roberto Contreras, Ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, el mismo que en 1996 instruyó el proceso por asociación ilícita y tráfico de drogas al interior del Congreso cuando era juez del Tercer Juzgado del Crimen de Valparaíso.

A Contreras la literatura lo encontró de improviso, pensando poemas en voz alta cuando niño y mientras estudiaba derecho en la Universidad Católica de Valparaíso. Ahí pensó dejar leyes, pero la pelirroja escritora Stella Díaz Varín lo detuvo. "Le dije que quería dejar los estudios y dedicarme a la poesía. Y ella, con toda su sabiduría de nodriza sagrada, me dijo que esperara, que la vida de los poetas no era fácil", expresa el ministro.

Pero si los jueces, pese a su poder y su función social son tan mortales como el cesante de la Plaza de Armas, ¿alguna vez han condenado a un inocente?

El magistrado responde con poesía: "¿Puede equivocarse una puesta de sol? Es realidad, sucede, está allí. El proceso es el fruto de su propia dinámica, de sus luces y sombras, de sus certezas e inexactitudes. Es el reflejo de un mundo y uno lo vive allí, intensamente. Acá atardece, en Japón ya es madrugada". Sobre las contradicciones del oficio, explica: "Pase un caso judicial por un computador y vea que sale. ¿Qué hace al juez diferente a la máquina? Su sensibilidad, su posibilidad de amar y des-amar, la cotidiana conversación con el vendedor de diarios, su hija que le pide ayuda en las tareas, el dolor de muelas, la pesadilla que le despierta de madrugada, los jueces congregados, viejos y jóvenes, en un acto literario de lanzamiento de este libro, en que se reconocen humanos, simples, hermanos, sin pretensiones, compartiendo palabras".

EN BASE A LA PASTA

"Yo condené a Edith Baeza.

La condené a cinco años y un día de presidio, por el delito de tráfico...".

El poema que abre este reportaje pertenece al actual Ministro de la Corte de Apelaciones de Rancagua Raúl Mera Muñoz. En él, el magistrado plantea un conflicto moral como el que debió haber vivido al investigar el crimen de los máximos dirigentes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, Cecilia Magni y Raúl Pellegrin. Caso que, por falta de pruebas, le impidió en su tiempo someter a proceso a funcionarios de Carabineros del Gope y de Dipolcar vinculados a la denuncia. Actualmente sí procesados.

La disyuntiva interna que supone para un juez, lograr el equilibro entre ley y corazón, es una de sus tareas más difíciles. Y en el caso de Mera, fue uno de los motivos que lo impulsó a escribir: "Llegué a la literatura finalmente movido por la necesidad de expresar diversas emociones, desde la nostalgia de la niñez hasta la búsqueda espiritual, pasando por el peso que carga a veces el corazón cuando se asume la enorme tarea de juzgar al prójimo", declara.

Sobre la crónica que reflexiona sobre la condena a una prostituta y traficante de poca monta, cuenta que lo escribió cuando era Juez de Letras en Iquique. "Ciertamente en esa época la ley de drogas era más rígida y no permitía, como hoy, discriminar entre traficantes grandes o pequeños. Además existía ya esa histeria colectiva que a mi juicio ha contaminado el tema en nuestro país, de forma que se demonizaba a los procesados", afirma.

SI NO HAY JUSTICIA, HAY POESÍA

"Esta puerta estaba reservada solamente para ti. Ahora voy a cerrarla..." dice Kafka en "Ante la Ley". La frase la saca a colación el Juez del Juzgado de Letras y Garantía de Curepto Juan Mihovilovich, para explicar la compleja comunión que existe entre poeta y magistrado.

"Soy juez para sobrevivir y escribo para vivir", sentencia Mihovilovich quien ha figurado como finalista del Premio Planeta y ha sido traducido a más de 10 idiomas (su última novela "El contagio de la locura" acaba de ser trasladada al croata).

Pero ¿cómo se lidia con la soledad a minutos de condenar a otro? El juez responde: "Sencillamente no acostumbrándome a mirar a ese semejante como un dato estadístico. Ese que está ahí, frente al estrado, el día de mañana puedo ser yo, sin perjuicio de intentar comprender las motivaciones últimas o primeras de una conducta que es merecedora de sanción. Y luego la pregunta inevitable es ¿quién soy yo para hacerlo? ¿Quién me revistió de este poder? El mejor espejo es más tarde la propia conciencia individual, esa donde sólo cabe el dilema de ser juez y de ser humano".

-No tenemos justicia pero hay poesía

-Seguramente mucha gente debe sentirlo así y no se la puede condenar por eso. Como también afirmar que sí, que la poesía existe y está a nuestro alrededor y en nuestras fibras, al sonreír, al mirarnos, al amar y ser amados. Ese es un acto mínimo de justicia.

ARISTÓTELES ESPAÑA: “ES UN LIBRO HISTÓRICO”

El hombre que se ocupó durante un año de la selección de textos y la posterior edición y publicación del libro dice que estamos ante un texto que “no sólo devela el quehacer político y cultural del Chile del siglo XX, sino que están resumidos todos los géneros de la literatura chilena: hay poesía, relato, narración y crónica, además de verso libre, poemas escritos en castellano antiguo, erotismo, cuentos políticos, campesinos, urbanos y décimas. Es un libro histórico”, explica. Además, el ex Vicepresidente de la Sociedad de Escritores de Chile, cuenta que actuó “como un director de orquesta”. “Fue una experiencia, porque además de ser un libro único en su género en toda América Latina, los jueces se desnudan. Lo novedoso del libro también es que por primera vez aparece un ex presidente de la Corte Suprema de América Latina, como es Servando Jordán”, enfatiza. “Jueces en la Literatura Chilena” podría ser una de las aristas de un proyecto mayor: escribir la historia del poder judicial en Chile. Al respecto, España dice “estoy involucrado, pero no se puede adelantar nada por ahora”.