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Centros Chilenos en el Exterior

La historia que duele

La historia que duele

Un nuevo adelanto de su nuevo libro Espejos. Una historia casi universal

Eduardo Galeano

Las clases sociales

En los primeros tiempos, tiempos de hambre, estaba la primera mujer escarbando la tierra cuando los rayos del sol la penetraron por atrás. Al rato nomás, nació una criatura.

Al dios Pachacamac no le cayó nada bien esa gentileza del sol y despedazó al recién nacido. Del muertito brotaron las primeras plantas. Los clientes se convirtieron en granos de maíz, los huesos fueron yucas, la carne se hizo papa, boniato, zapallo...

La furia del sol no se hizo esperar. Sus rayos fulminaron la costa de Perú y la dejaron seca para siempre jamás. Y la venganza culminó cuando el sol partió tres huevos sobre esos suelos. Del huevo de oro salieron los señores. Del huevo de plata, las señoras de los señores. Y del huevo de cobre, los que trabajan.

Organización Internacional del Comercio

Había que elegir al dios del comercio. Desde el trono del Olimpo, Zeus estudió a su familia. No tuvo que pensarlo mucho. Tenía que ser Hermes. Zeus le regaló sandalias con alitas de oro y le encargó la promoción del intercambio mercantil, la firma de tratados y la salvaguarda de la libertad de comercio.

Hermes, que después, en Roma, se llamó Mercurio, fue elegido porque era el que mejor mentía.

División del trabajo

Dicen que fue el rey manu quien otorgó prestigio divino a las castas de la India. De su boca brotaron los sacerdotes. De sus brazos, los reyes y los guerreros.

De sus muslos, los comerciantes. De sus pies, los siervos y los artesanos. Y a partir de entonces se construyó la pirámide social, que en la India tiene más de tres mil pisos.

Cada cual nace donde debe nacer, para hacer lo que debe hacer. En tu cuna está tu tumba, tu origen es tu destino: tu vida es la recompensa o el castigo que merecen tus vidas anteriores, y la herencia dicta tu lugar y tu función.

El rey Manu aconsejaba corregir la mala conducta: si una persona de casta inferior escucha los versos de los libros sagrados, se le echará plomo derretido en los oídos; y si los recita, se le cortará la lengua.

Estas pedagogías ya no se aplican, pero todavía quien se sale de su sitio, en el amor, en el trabajo o en lo que sea, arriesga escarmientos públicos que podrían matarlo o dejarlo más muerto que vivo. Los sincasta, uno de cada cinco hindúes, están por debajo de los de más abajo.

Los llaman intocables, porque contaminan: malditos entre los malditos, no pueden hablar con los demás, ni caminar sus caminos, ni tocar sus vasos ni sus platos.

La ley los protege, la realidad los expulsa. A ellos, cualquiera los humilla; a ellas, cualquiera las viola, que ahí sí que resultan tocables las intocables. A finales del año 2004, cuando el tsunami embistió contra las costas de la India, los intocables se ocuparon de recoger la basura y los muertos. Como siempre.

Fundación religiosa del racismo

Noé se emborrachó celebrando la llegada del arca al monte Ararat. Despertó incompleto. Según una de las diversas versiones de la Biblia, su hijo Cam lo había castrado mientras dormía.

Y esa versión dice que Dios maldijo a Cam y a sus hijos y a los hijos de sus hijos, condenándolos a la esclavitud por los siglos de los siglos. Pero ninguna de las diversas versiones de la Biblia dijo que Cam fuera negro. África no vendía esclavos cuando la Biblia nació, y Cam oscureció su piel mucho tiempo después.

Quizá su negritud empezó a aparecer allá por los siglos XI o XII, cuando los árabes iniciaron el tráfico de esclavos desde el sur del desierto, pero seguramente Cam pasó a ser del todo negro allá por siglos XVI o XVII, cuando la esclavitud se convirtió en el gran negocio europeo. A partir de entonces se otorgó prestigio divino y vida eterna al tráfico negrero.

La razón al servicio de la religión, la religión al servicio de la opresión: como los esclavos eran negros, Cam debía ser negro.

Y sus hijos, también negros, nacían para ser esclavos, porque Dios no se equivoca. Y Cam y sus hijos y los hijos de sus hijos tendrían pelo motudo, ojos rojos y labios hinchados, andarían desnudos luciendo sus penes escandalosos, serían aficionados al robo, odiarían a sus amos, jamás dirían la verdad y dedicarían a las cosas sucias su tiempo de dormir.

Fundación científica del racismo

Raza caucásica se llama, todavía, la minoría blanca que ocupa la cúspide de las jerarquías humanas. Así fue bautizada en 1775 por Johann Friedrich Blumenbach. Este zoólogo creía que el Cáucaso era la cuna de la humanidad y que de allí provenían la inteligencia y la belleza.

El término se sigue usando, contra toda evidencia, en nuestros días. Blumenbach había reunido 245 cráneos que fundamentaban el derecho de los europeos a humillar a los demás. La humanidad formaba una pirámide de cinco pisos. Arriba, los blancos.

La pureza original había sido arruinada, pisos abajo, por las razas de piel sucia: los nativos australianos, los indios americanos, los asiáticos amarillos. Y debajo de todos, deformes por fuera y por dentro, estaban los negros africanos. La ciencia siempre ubicaba a los negros en el sótano.

En 1863, la Sociedad Antropológica de Londres llegó a la conclusión de que los negros eran intelectualmente inferiores a los blancos, y sólo los europeos tenían la capacidad de humanizarlos y civilizarlos.

Europa consagró sus mejores energías a esta noble misión, pero no tuvo suerte. Casi un siglo y medio después, en el año 2007, el estadounidense James Watson, premio Nobel de Medicina, afirmó que está científicamente demostrado que los negros siguen siendo menos inteligentes que los blancos.

Inseguridad ciudadana

La democracia griega amaba la libertad, pero vivía de sus prisioneros. Los esclavos y las esclavas labraban tierras, abrían caminos, excavaban montañas en busca de plata y de piedras, alzaban casas, tejían ropas, cosían calzados, cocinaban, lavaban, barrían, forjaban lanzas y corazas, azadas y martillos, daban placer en las fiestas y en los burdeles y criaban a los hijos de sus amos.

Un esclavo era más barato que una mula. La esclavitud, tema despreciable, rara vez aparecía en la poesía, en el teatro o en las pinturas que decoraban las vasijas y los muros.

Los filósofos la ignoraban, como no fuera para confirmar que ése era el destino natural de los seres inferiores, y para encender la alarma. Cuidado con ellos, advertía Platón. Los esclavos, decía, tienen una inevitable tendencia a odiar a sus amos y sólo una constante vigilancia podrá impedir que nos asesinen a todos. Y Aristóteles sostenía que el entrenamiento militar de los ciudadanos era imprescindible, por la inseguridad reinante.

Las agencias de noticias

Napoleón fue definitivamente derrotado por los ingleses en la batalla de Waterloo, al sur de Bruselas.

El mariscal Arthur Wellesley, duque de Wellington, se adjudicó la victoria, pero el vencedor fue el banquero Nathan Rothschild, que no disparó ni un tiro y estaba muy lejos de allí. Rothschild operó al mando de una minúscula tropa de palomas mensajeras.

Las palomas, veloces y bien amaestradas, le llevaron la noticia a Londres. Él supo antes que nadie que Napoleón había sido derrotado, pero hizo correr la voz de que la victoria francesa había sido fulminante, y despistó al mercado desprendiéndose de todo lo que fuera británico, bonos, acciones, dinero. Y en un santiamén todos lo imitaron, porque él siempre sabía lo que hacía, y a precio de basura vendieron los valores de la nación que creían vencida.

Y entonces Rothschild compró. Compró todo, a cambio de nada. Así Inglaterra triunfó en el campo de batalla y fue derrotada en la Bolsa de Valores. El banquero Rothschild multiplicó por veinte su fortuna y se convirtió en el hombre más rico del mundo.

Algunos años después, a mediados del siglo XIX, nacieron las primeras agencias internacionales de prensa: Havas, que ahora se llama France Presse, Reuters, Associated Press... Todas usaban palomas mensajeras.

Los campos de concentración

Cuando Namibia conquistó la independencia, en 1990, se siguió llamando Göring la principal avenida de su capital. No por Hermann, el célebre jefe nazi, sino en homenaje a su papá, Heinrich Göring, que fue uno de los autores del primer genocidio del siglo XX.

Aquel Göring, representante del imperio alemán en ese país africano, había tenido la bondad de confirmar, en 1904, la orden de exterminio dictada por el general Lothar von Trotta. Los hereros, negros pastores, se habían alzado en rebelión.

El poder colonial los expulsó a todos y advirtió que mataría a los hereros que encontrara en Namibia, hombres, mujeres o niños, armados o desarmados. De cada cuatro hereros murieron tres. Los abatieron los cañones o los soles del desierto adonde fueron arrojados. Los sobrevivientes de la carnicería fueron a parar a los campos de concentración, que Göring programó.

Entonces, el canciller Von Bülow tuvo el honor de pronunciar por primera vez la palabra konzentrationslager.

Los campos, inspirados en el antecedente británico de África del Sur, combinaban el encierro, el trabajo forzado y la experimentación científica. Los prisioneros, que extenuaban la vida en las minas de oro y diamantes, eran también cobayos humanos para la investigación de las razas inferiores.

En esos laboratorios trabajaban Theodor Mollison y Eugen Fischer, que fueron maestros de Joseph Mengele. Mengele pudo desarrollar sus enseñanzas a partir de 1933. Ese año, Göring hijo fundó los primeros campos de concentración en Alemania, siguiendo el modelo que su papá había ensayado en África.

Las desapariciones

Miles de muertos sin sepultura deambulan por la Pampa argentina. Son los desaparecidos de la última dictadura militar. La dictadura del general Videla aplicó en escala jamás vista la desaparición como arma de guerra. La aplicó, pero no la inventó.

Un siglo antes, el general Roca había utilizado contra los indios esta obra maestra de la crueldad, que obliga a cada muerto a morir varias veces y que condena a sus queridos a volverse locos persiguiendo su sombra fugitiva.

En Argentina, como en toda América, los indios fueron los primeros desaparecidos. Desaparecieron antes de aparecer. El general Roca llamó conquista del desierto a su invasión de las tierras indígenas.

La Patagonia era un espacio vacío, un reino de la nada, habitado por nadie. Y los indios siguieron desapareciendo después. Los que se sometieron y renunciaron a la tierra y a todo fueron llamados indios reducidos: reducidos hasta desaparecer.

Y los que no se sometieron y fueron vencidos a balazos y sablazos, desaparecieron convertidos en números, muertos sin nombre, en los partes militares. Y sus hijos desaparecieron también: repartidos como botín de guerra, llamados con otros nombres, vaciados de memoria, esclavitos de los asesinos de sus padres.

La democracia

En 1889 murió la democracia en Brasil. Esa mañana, los políticos monárquicos despertaron siendo republicanos. Un par de años después se promulgó la Constitución que implantó el voto universal. Todos podían votar, menos los analfabetos y las mujeres.

Como casi todos los brasileños eran analfabetos o mujeres, casi nadie votó. En esa primera elección democrática, 98 de cada 100 brasileños no acudieron al llamado de las urnas. Un poderoso hacendado del café,

Prudente de Morais, fue elegido presidente de la nación. Llegó de São Pablo a Río y nadie se enteró. Nadie fue a recibirlo, nadie lo reconoció. Ahora goza de cierta fama, por ser calle de la elegante playa de Ipanema.

 

El imperio del consumo

El imperio del consumo

Eduardo Galeano • Aporrea  

El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos.

Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En las fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar.

La explosión del consumo en el mundo actual mete más ruido que todas las guerras y arma más alboroto que todos los carnavales. Como dice un viejo proverbio turco, quien bebe a cuenta, se emborracha el doble.

La parranda aturde y nubla la mirada; esta gran borrachera universal parece no tener límites en el tiempo ni en el espacio. Pero la cultura de consumo suena mucho, como el tambor, porque está vacía; y a la hora de la verdad, cuando el estrépito cesa y se acaba la fiesta, el borracho despierta, solo, acompañado por su sombra y por los platos rotos que debe pagar.

La expansión de la demanda choca con las fronteras que le impone el mismo sistema que la genera. El sistema necesita mercados cada vez más abiertos y más amplios, como los pulmones necesitan el aire, y a la vez necesita que anden por los suelos, como andan, los precios de las materias primas y de la fuerza trabajo. El sistema habla en nombre de todos, a todos dirige sus imperiosas órdenes de consumo, entre todos difunde la fiebre compradora; pero ni modo: Para casi todos, esta aventura comienza y termina en la pantalla del televisor. La mayoría, que se endeuda para tener cosas, termina teniendo nada más que deudas para pagar deudas que generan nuevas deudas, y acaba consumiendo fantasías que a veces materializa delinquiendo.

El derecho al derroche, privilegio de pocos, dice ser la libertad de todos. Dime cuánto consumes y te diré cuánto vales. Esta civilización no deja dormir a las flores, ni a las gallinas, ni a la gente. En los invernaderos, las flores están sometidas a luz continua, para que crezcan más rápido. En las fábricas de huevos, las gallinas también tienen prohibida la noche. Y la gente está condenada al insomnio, por la ansiedad de comprar y la angustia de pagar. Este modo de vida no es muy bueno para la gente, pero es muy bueno para la industria farmacéutica.

EE.UU. consume la mitad de los sedantes, ansiolíticos y demás drogas químicas que se venden legalmente en el mundo, y más de la mitad de las drogas prohibidas que se venden ilegalmente, lo que no es moco de pavo si se tiene en cuenta que EE.UU. apenas suma el cinco por ciento de la población mundial.

«Gente infeliz, la que vive comparándose», lamenta una mujer en el barrio del Buceo, en Montevideo. El dolor de ya no ser, que otrora cantara el tango, ha dejado paso a la vergüenza de no tener. Un hombre pobre es un pobre hombre. «Cuando no tenés nada, pensás que no valés nada», dice un muchacho en el barrio Villa Fiorito, de Buenos Aires. Y otro comprueba, en la ciudad dominicana de San Francisco de Macorís: «Mis hermanos trabajan para las marcas. Viven comprando etiquetas, y viven sudando la gota gorda para pagar las cuotas». Invisible violencia del mercado: la diversidad es enemiga de la rentabilidad, y la uniformidad manda. La producción en serie, en escala gigantesca, impone en todas partes sus obligatorias pautas de consumo. Esta dictadura de la uniformización obligatoria es más devastadora que cualquier dictadura del partido único: impone en el mundo entero, un modo de vida que reproduce a los seres humanos como fotocopias del consumidor ejemplar.

El consumidor ejemplar es el hombre quieto. Esta civilización, que confunde la cantidad con la calidad, confunde la gordura con la buena alimentación.

Según la revista científica The Lancet, en la última década la «obesidad severa» ha crecido casi un 30 % entre la población joven de los países más desarrollados. Entre los niños norteamericanos, la obesidad aumentó en un 40% en los últimos dieciséis años, según la investigación reciente del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Colorado. El país que inventó las comidas y bebidas light, los diet food y los alimentos fat free, tiene la mayor cantidad de gordos del mundo. El consumidor ejemplar sólo se baja del automóvil para trabajar y para mirar televisión. Sentado ante la pantalla chica, pasa cuatro horas diarias devorando comida de plástico.

Triunfa la basura disfrazada de comida: Esta industria está conquistando los paladares del mundo y está haciendo trizas las tradiciones de la cocina local. Las costumbres del buen comer, que vienen de lejos, tienen, en algunos países, miles de años de refinamiento y diversidad, y son un patrimonio colectivo que de alguna manera está en los fogones de todos y no sólo en la mesa de los ricos. Esas tradiciones, esas señas de identidad cultural, esas fiestas de la vida, están siendo apabulladas, de manera fulminante, por la imposición del saber químico y único: la globalización de la hamburguesa, la dictadura de la fast food. La plastificación de la comida en escala mundial, obra de McDonald's, Burger King y otras fábricas, viola exitosamente el derecho a la autodeterminación de la cocina: sagrado derecho, porque en la boca tiene el alma una de sus puertas.

El campeonato mundial de fútbol del 98 nos confirmó, entre otras cosas, que la tarjeta MasterCard tonifica los músculos, que la Coca-Cola brinda eterna juventud y que el menú de McDonald's no puede faltar en la barriga de un buen atleta. El inmenso ejército de McDonald's dispara hamburguesas a las bocas de los niños y de los adultos en el planeta entero. El doble arco de esa M sirvió de estandarte, durante la reciente conquista de los países del Este de Europa. Las colas ante el McDonald's de Moscú, inaugurado en 1990 con bombos y platillos, simbolizaron la victoria de Occidente con tanta elocuencia como el desmoronamiento del Muro de Berlín.

Un signo de los tiempos: Esta empresa, que encarna las virtudes del mundo libre, niega a sus empleados la libertad de afiliarse a ningún sindicato. McDonald's viola, así, un derecho legalmente consagrado en los muchos países donde opera. En 1997, algunos trabajadores, miembros de eso que la empresa llama la Macfamilia, intentaron sindicalizarse en un restorán de Montreal en Canadá: el restorán cerró. Pero en el 98, otros empleados de McDonald's, en una pequeña ciudad cercana a Vancouver, lograron esa conquista, digna de la Guía Guinness.

Las masas consumidoras reciben órdenes en un idioma universal: la publicidad ha logrado lo que el esperanto quiso y no pudo. Cualquiera entiende, en cualquier lugar, los mensajes que el televisor transmite. En el último cuarto de siglo, los gastos de publicidad se han duplicado en el mundo. Gracias a ellos, los niños pobres toman cada vez más Coca-Cola y cada vez menos leche, y el tiempo de ocio se va haciendo tiempo de consumo obligatorio. Tiempo libre, tiempo prisionero: las casas muy pobres no tienen cama, pero tienen televisor, y el televisor tiene la palabra... Comprado a plazos, ese animalito prueba la vocación democrática del progreso: a nadie escucha, pero habla para todos. Pobres y ricos conocen, así, las virtudes de los automóviles último modelo, y pobres y ricos se enteran de las ventajosas tasas de interés que tal o cual banco ofrece.

Los expertos saben convertir a las mercancías en mágicos conjuntos contra la soledad. Las cosas tienen atributos humanos: acarician, acompañan, comprenden, ayudan, el perfume te besa y el auto es el amigo que nunca falla.

La cultura del consumo ha hecho de la soledad el más lucrativo de los mercados. Los agujeros del pecho se llenan atiborrándolos de cosas, o
soñando con hacerlo. Y las cosas no solamente pueden abrazar: ellas también pueden ser símbolos de ascenso social, salvoconductos para atravesar las aduanas de la sociedad de clases, llaves que abren las puertas prohibidas. Cuanto más exclusivas, mejor: Las cosas te eligen y te salvan del anonimato multitudinario. La publicidad no informa sobre el producto que vende, o rara vez lo hace. Eso es lo de menos. Su función primordial consiste en compensar frustraciones y alimentar fantasías: ¿En quién quiere usted convertirse comprando esta loción de afeitar?

El criminólogo Anthony Platt ha observado que los delitos de la calle no son solamente fruto de la pobreza extrema. También son fruto de la ética individualista. La obsesión social del éxito, dice Platt, incide decisivamente sobre la apropiación ilegal de las cosas. Yo siempre he escuchado decir que el dinero no produce la felicidad; pero cualquier televidente pobre tiene motivos de sobra para creer que el dinero produce algo tan parecido, que la diferencia es asunto de especialistas.

Según el historiador Eric Hobsbawm, el siglo XX puso fin a siete mil años de vida humana centrada en la agricultura desde que aparecieron los primeros cultivos, a fines del paleolítico. La población mundial se urbaniza, los campesinos se hacen ciudadanos. En América Latina tenemos campos sin nadie y enormes hormigueros urbanos: las mayores ciudades del mundo, y las más injustas. Expulsados por la agricultura moderna de exportación, y por la erosión de sus tierras, los campesinos invaden los suburbios. Ellos creen que Dios está en todas partes, pero por experiencia saben que atiende en las grandes urbes. Las ciudades prometen trabajo, prosperidad, un porvenir para los hijos. En los campos, los esperadores miran pasar la vida, y mueren bostezando; en las ciudades, la vida ocurre, y llama. Hacinados en tugurios, lo primero que descubren los recién llegados es que el trabajo falta y los brazos sobran, que nada es gratis y que los más caros artículos de lujo son el aire y el silencio.

Mientras nacía el siglo XIV, fray Giordano da Rivalto pronunció en Florencia un elogio de las ciudades. Dijo que las ciudades crecían «porque la gente tiene el gusto de juntarse». Juntarse, encontrarse. Ahora, ¿quién se encuentra con quién? ¿Se encuentra la esperanza con la realidad? El deseo, ¿se encuentra con el mundo? Y la gente, ¿se encuentra con la gente? Si las relaciones humanas han sido reducidas a relaciones entre cosas, ¿cuánta gente se encuentra con las cosas?

El mundo entero tiende a convertirse en una gran pantalla de televisión, donde las cosas se miran pero no se tocan. Las mercancías en oferta invaden y privatizan los espacios públicos. Las estaciones de autobuses y de trenes, que hasta hace poco eran espacios de encuentro entre personas, se están convirtiendo ahora en espacios de exhibición comercial.

El shopping center, o shopping mall vidriera de todas las vidrieras, impone su presencia avasallante. Las multitudes acuden, en peregrinación, a este templo mayor de las misas del consumo. La mayoría de los devotos contempla, en éxtasis, las cosas que sus bolsillos no pueden pagar, mientras la minoría compradora se somete al bombardeo de la oferta incesante y extenuante. El gentío, que sube y baja por las escaleras mecánicas, viaja por el mundo: los maniquíes visten como en Milán o París y las máquinas suenan como en Chicago, y para ver y oír no es preciso pagar pasaje. Los turistas venidos de los pueblos del interior, o de las ciudades que aún no han merecido estas bendiciones de la felicidad moderna, posan para la foto, al pie de las marcas internacionales más famosas, como antes posaban al pie de la estatua del prócer en la plaza. Beatriz Solano ha observado que los habitantes de los barrios suburbanos acuden al center, al shopping center, como antes acudían al centro. El tradicional paseo del fin de semana al centro de la ciudad, tiende a ser sustituido por la excursión a estos centros urbanos. Lavados y planchados y peinados, vestidos con sus mejores galas, los visitantes vienen a una fiesta donde no son convidados, pero pueden ser mirones. Familias enteras emprenden el viaje en la cápsula espacial que recorre el universo del consumo, donde la estética del mercado ha diseñado un paisaje alucinante de modelos, marcas y etiquetas.

La cultura del consumo, cultura de lo efímero, condena todo al desuso
mediático. Todo cambia al ritmo vertiginoso de la moda, puesta al servicio de la necesidad de vender. Las cosas envejecen en un parpadeo, para ser reemplazadas por otras cosas de vida fugaz. Hoy que lo único que permanece es la inseguridad, las mercancías, fabricadas para no durar, resultan tan volátiles como el capital que las financia y el trabajo que las genera. El dinero vuela a la velocidad de la luz: ayer estaba allá, hoy está aquí, mañana quién sabe, y todo trabajador es un desempleado en potencia. Paradójicamente, los shoppings centers, reinos de la fugacidad, ofrecen la más exitosa ilusión de seguridad. Ellos resisten fuera del tiempo, sin edad y sin raíz, sin noche y sin día y sin memoria, y existen fuera del espacio, más allá de las turbulencias de la peligrosa realidad del mundo.

Los dueños del mundo usan al mundo como si fuera descartable: una mercancía de vida efímera, que se agota como se agotan, a poco de nacer, las imágenes que dispara la ametralladora de la televisión y las modas y los ídolos que la publicidad lanza, sin tregua, al mercado. Pero, ¿a qué otro mundo vamos a mudarnos? ¿Estamos todos obligados a creernos el cuento de que Dios ha vendido el planeta a unas cuantas empresas, porque estando de mal humor decidió privatizar el universo? La sociedad de consumo es una trampa cazabobos. Los que tienen la manija simulan ignorarlo, pero cualquiera que tenga ojos en la cara puede ver que la gran mayoría de la gente consume poco, poquito y nada necesariamente, para garantizar la existencia de la poca naturaleza que nos queda. La injusticia social no es un error a corregir, ni un defecto a superar: Es una necesidad esencial. No hay naturaleza capaz de alimentar a un shopping center del tamaño del planeta.

El asilo contra la presión

El asilo contra la presión

La Nación

Domingo 13 de abril de 2008   

 Por Gonzalo León / La Nación Domingo 

A sangre fría: Con los refugiados palestinos de La Calera

 Llevan una semana en la Villa Los Pinos y ya comenzaron los primeros problemas: no conocen el idioma ni saben usar bien el agua potable, son acosados casi todo el día por la prensa y ahora los vecinos reclaman porque los niños palestinos son muy violentos. Un viejo, incluso, dice que la gente de esta ciudad es cínica, porque en el fondo nadie los quiere.

 La Villa Los Pinos es uno de esos conjuntos de edificios de departamentos de cuatro pisos y en realidad el nombre villa le queda un poco grande, porque sólo son unos cuantos blocks con una placita de juegos al medio, que marca el límite con la Villa Los Gladiolos, con la que sólo se diferencian por el color: Los Pinos es ladrillo y Los Gladiolos nieve. Aquí llegaron hace una semana 39 palestinos que sobrevivían en el campamento de Al Tanf, ubicado entre Irak y Siria, al borde de una carretera. Los refugiados arribaron gracias a una petición hecha por Naciones Unidas y que escucharon Australia, Canadá, Brasil y Chile.

Pero, como dije, eso fue hace unos días. Hoy, estos palestinos musulmanes que huyeron de los israelíes hacia Irak a finales de los noventa y que luego arrancaron de vuelta hace cinco años, cuando el Gobierno de Saddam Hussein fue derrocado por Estados Unidos y Rafael Cavada , son observados por periodistas y fotógrafos, como si fuesen alguna clase de espectáculo circense. Quizá por esta actitud quiero regresarme a Santiago. Siento vergüenza ajena, pero como este sentimiento desaparece rápido, aquí estoy mirando cómo el colega de "El Mercurio" trata de entablar una conversación.

No "inglish" aclara uno de los refugiados corpulentos, porque para haber estado en un campamento se ven muy bien alimentados . Sólo árabe.

Ya balbucea el colega , ¿pero podrían escribirme sus nombres aquí?

El refugiado corpulento, que después me enteraré que podría llamarse Ahmed, Omar, Basem o Khalil, lo queda mirando y luego aleja la libreta de notas. Pero el colega es insistente y ahora saca su carné de identidad y consulta:

¿Tienen esto?

El refugiado observa el documento con curiosidad.

No.

¿Y esto?

El colega enseña un billete de diez mil pesos.

Sólo monedas.

Mientras se desarrolla la cuasi entrevista, los hombres permanecen en un lado y las mujeres en la placita de juegos. Ellas lucen carteras Gucci, mandir en su cabeza y columpian a las niñas, porque los niños corren tras una pelota de fútbol.

¿Tienes cigarros? me pide el colega con lenguaje de señas, pero yo no fumo.

Ahmed, Omar, Basem o Khalil extrae de entre sus ropas una cajetilla y comenta señalándolos:

Bagdad.

No sólo este colega está presente, sino también una fotógrafa de "La Tercera", un periodista de "El Chanchullo" de Perú, un fotógrafo de "El Mercurio", el corresponsal de "El Hocicón" y Hoppe y yo de este diario de mierda. Y en este momento, como si estuviéramos recibiendo una epifanía, nos quedamos contemplando un lienzo que cuelga sobre nuestras cabezas. Está escrito en árabe y español: "Bienvenidos a La Calera, la ciudad solidaria".

Don Gastón y la tía Pichara

Los 39 refugiados, que a todo esto no actúan como tales, sino más bien como turistas argentinos a sus anchas, con las puertas abiertas de sus departamentos y repartiendo vasos de agua a los colegas se entran para descansar un poco. Cuando decido sentarme para imitarlos, un sujeto canoso se me acerca. Pienso que a lo mejor es el único refugiado que sabe el idioma, pero no: se trata de don Gastón Santelices, propietario de los siete departamentos en los que están instalados.

¿Cuánto cobra por departamento?

No estoy autorizado a decirlo, porque es un contrato cerrado con la Vicaría de la Solidaridad, que es la entidad que representa a Naciones Unidas en Chile. En todo caso, le puedo decir que es un contrato beneficioso para ambas partes. Eso sí, aquí se quedan 30 días. Luego tienen que buscarse su casita.

¿Pero cuánto cobra habitualmente por el arriendo de sus departamentos?

Veinte mil pesos diarios.

Imagino que don Gastón debe ser de la colonia y que está ganando plata poca pero segura con los refugiados.

No dice, adivinándome el pensamiento , pero estuve casado con una mujer vinculada a ella. De hecho, a la coordinadora que la colonia tiene para los refugiados, Mónica Chahuán, la conozco de niña y me dice "tío". Ella fue quien me contactó.

Don Gastón se despide, porque ha llegado un "maestro" para arreglar la inundación de un departamento del segundo piso y la falla en un water.

Cuando desaparece don Gastón aparece Nohat Pichara, una personalidad dentro de la colonia árabe de La Calera, quien cuenta orgullosa que es tía abuela de Karim Pichara, con quien Carla Ochoa tuvo un hijo. Debo interrumpirla para que me relate detalles de la vida de los refugiados. Ella habla árabe, por lo que sabe lo que piensan y dicen.

Para empezar, los maridos son muy machistas. Ahora saqué a tres mujeres para que conocieran mi casa y, al volver, los maridos les preguntaban dónde habían estado, por qué se fueron sin su permiso y qué conversamos. Pero, en general, son muy simpáticos.

Al ver que don Gastón regresa, la tía de Karim Pichara se aleja. De todas maneras, se alcanzan a saludar.

Esa señora está loca. Se anda quedando dormida en los matrimonios y anda mandándome cuando no tiene nada que hacer aquí.

 

¿Amenaza terrorista?

En un recorrido por La Calera converso con gente para preguntarle qué le parece esto de los refugiados. En el restaurante El Rinconcito, un señor canoso me dice muy serio:

No me diga nada. Soy nacionalista y no me gustan "estos bomberos". Que no lo digan los demás es puro cinismo.

En la farmacia Tamanaco, propiedad de un hermano o pariente del alcalde Roberto Chahuán, nadie se atreve a hablar. En la Plaza de Armas, Juan afirma:

Particularmente yo soy un ser humano y creo que todos merecemos un mejoramiento en nuestros niveles de vida y, dentro de eso, aceptar a las otras razas que hay en el mundo. Y si no pone lo que le dije voy a mandar una carta al director.

Al parecer, la gente de La Calera es bien nazi, o eso creo. Como la plaza está a tres cuadras de la Villa Los Pinos, regreso a pie. Antes de entrar observo un quiosco llamado El Chambeco, cuyo dueño es Juan Saavedra, quien al verme se saca el jockey de la cabeza y deja una cicatriz al descubierto.

No me parece mal, porque son personas que estaban sufriendo mucho, rodeadas de bichos, en un infierno. Al venirse para acá podría decirse que llegaron a un paraíso.

¿Y no tiene miedo de que algunos refugiados pertenezcan a Al Qaeda?

No, esta gente fue elegida con lupa.

Bueno, pero los terroristas pueden engañar a cualquiera.

Si me dijeran que detrás de esta gente va a llegar Bin Laden, ahí me empezaría a preocupar.

¿O sea, que no tiene miedo?

Con todo lo que usted me ha dicho, no sé.

 

Basem Hamlawi & Co

Han pasado horas y Mónica Chahuán que es pariente del diputado RN por Viña del Mar y cuyo apellido se repite en la mitad de la colonia residente en La Calera golpea una de las puertas del edificio. Trae cositas para los refugiados. En esto está cuando un vecino que quiso mantener la reserva de su nombre la interrumpe para decirle:

Disculpe, ¿usted habla el idioma?

Un poquito.

Podría manifestarles que sus niños son muy agresivos. Ya han golpeado a varios niños nuestros y, bueno, la idea es que esto no vuelva a repetirse.

Mónica contesta con un esquivo movimiento de cabeza. Pero el preocupado padre insiste:

Si esto continúa, en cualquier minuto nuestros niños van a responder.

Y ahí se declararía la guerra.

Nunca tanto replica el padre , pero con la mala imagen que ya dan los adultos es suficiente.

Nasif Masad, el traductor que se pasea con los refugiados, por fin me dedica unos minutos.

Dígame con quién quiere hablar usted, pero la entrevista sólo podrá tratar de deportes y de cuán alegres están acá.

Intento decirle que la alegría, según Truman Capote, tiene la fugacidad de la cocaína, pero me abstengo y le señalo a un gordito que juega a la pelota. La persona se llama Basem Hamlawi y se sienta a mi lado.

¿El fútbol es tu deporte favorito? pregunto con obediencia.

No, el kickboxing, pero lamentablemente sufrí una fractura y no pude practicarlo más. Por eso estoy obeso.

¿Cuál es tu comida favorita?

Las carnes blancas.

¿Has probado la reineta?

Basem no sabe a lo que me refiero, así es que, al igual que el colega de "El Mercurio", termino por dibujarle una.

No todavía.

Entre Marcelo Salas e Iván Zamorano, ¿con quién te quedas?

Los dos no se pueden comparar, pero prefiero a Salas porque tuve la oportunidad de verlo más a través de la televisión. Posee una técnica maravillosa.

Quiero decirle que quizá él se identifica con Salas por su lesión, pero el traductor está cansado, al igual que yo y Hoppe, quien debe regresar a Santiago. En pocas horas más tiene una prueba de refugiado, y yo mañana debo regresar al hospital en donde mi madre se encuentra para llevarle su placa dental. LND

 

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Falla en motor repone urgencia de comprar aeronave presidencial

La Nacion.cl

 Viernes 11 de abril de 2008   

Por L.F. 

Gobierno descarta que viaje de Bachelet a China dañe al país por situación de DDHH en esa nación

En el Ejecutivo dicen que no hay disponibilidad del modelo requerido por la FACh, pero que la decisión política está. El viaje de Bachelet se da en medio del debate por la situación de DDHH en el Tíbet.

Foto: El Boeing 707 Aguila, el mismo que trajo a Augusto Pinochet desde Londres, aterrizó en la madrugada de ayer en Santiago. Foto: FACH

Aunque ya está la decisión política de adquirir un avión que la FACH facilitará a la Presidenta Michelle Bachelet para vuelos trasatlánticos y se cuenta con los recursos para ello, la European Aeronautic Defence and Space Company (Eads) -empresa encargada de la búsqueda- aún no encuentra disponible en el mercado el Airbus A 310 usado disponible.

El proceso para adquirir un avión estratégico de la Fach ha sido sinuoso. En agosto de 2007, se anunció la adquisición de dos aeronaves, un abastecedor de combustible de los F-16 y un carguero que se transformaría en avión presidencial para viajes trasatlánticos, que serían exhibidos en la Fidae y su estreno sería la gira que la Presidenta Michelle Bachelet inicia hoy a China.

Sin embargo, el cronograma falló, porque -admitió ayer el Vicepresidente Edmundo Pérez Yoma- "hubo problemas burocráticos: no dispusimos de la plata cuando hubo aviones disponibles. Esos aviones fueron vendidos a otros (países). Hay mucha escasez de aviones en este momento".

De ahí que -el miércoles- Bachelet y su delegación abordaron el Boeing 707 "Aguila", que data de 1968, para trasladarse a China. Sin embargo, la aeronave retornó a Santiago poco después de dejar Chile, debido a un desperfecto en uno de los cuatro motores.

Ello reflotó la urgencia de adquirir los Airbus A 310, pero en la Fach señalan que no hay un plazo definido, pues se optó por encargar la búsqueda de las naves a Eads como una vía para que los aviones cuenten con garantía.

En este sentido, el ministro portavoz, Francisco Vidal, aseguró que "no hay debate, la decisión política está, el financiamiento está y la Fuerza Aérea anda buscando los aviones que no son para la Presidenta de la República, son para la Fach en su renovación permanente de material".

DEFENSA

El viaje a Bachelet a China se produce en medio de una creciente polémica internacional por la situación de derechos humanos en ese país, en especial en la región del Tíbet donde -en las últimas semanas- se ha reprimido con violencia protestas independentistas.

Con todo, en el Ejecutivo se define como de suma relevancia el periplo, pues se trata no sólo de uno de los principales socios de Chile, sino que también de una potencia mundial.

De ahí que ayer Vidal asegurara que "la historia de Chile en derechos humanos es intachable. Chile seguirá siempre defendiendo en todo lugar del planeta los derechos humanos. Si el criterio fuera estricto, serían re pocos los lugares del mundo donde uno podría llegar".

El presidente del PS, Camilo Escalona, rechazó que la visita dañe la imagen del país. A su juicio, "no hay que mezclar las cosas, porque las relaciones entre los Estados son permanentes y los derechos humanos son un tema esencial para Chile. No significa alterar las relaciones con los estados con los cuales se mantiene relaciones buenas y constructivas".

En este sentido, instó a no apresurarse sobre un pronunciamiento sobre la situación de derechos humanos en China. De hecho recordó que en el Senado hay un proyecto de acuerdo sobre esa materia que no ha sido analizado en la sala del Senado.


Agenda sin retraso

La falla en uno de los motores del tanquero “Aguila” se produjo cuando volaba sobre el océano Atlántico, rumbo a Ciudad del Cabo, Sudáfrica, donde realizaría la segunda escala técnica del viaje.

Tras aplicar los protocolos de seguridad, el comandante Rafael Carrere informó a la Presidenta Michelle Bachelet la necesidad de retornar a Santiago.

Luego de avisar a la delegación el imprevisto y al llegar a Chile, la Mandataria abordó el jet G-IV para viajar a China.

La aeronave tiene una autonomía de vuelo de 8 horas, lo que permitió a Bachelet no alterar su agenda en el país asiático.

 

 

VENEZUELA "RE ESTATIZA"

VENEZUELA "RE ESTATIZA"

Ante el fracaso en las negociaciones entre la directivos y los trabajadores en la Siderúrgica del Orinoco (Sidor), ubicada en la región de Guayana, en el sureste del país, el gobierno venezolano decidió que "re nacionalizará" la empresa, que se había privatizado en el segundo gobierno de Rafael Caldera, en 1997.

            La decisión la dio a conocer el vicepresidente de la República, Ramón Carrizales, tras 16 meses de infructuosas negociaciones mediante las cuales se buscaba definir un nuevo contrato colectivo.

            Según el funcionario, la medida se tomó tras una actitud "colonizadora y prepotente" de los directivos de la empresa y para "normalizar la situación de explotación y maltrato" al que estaban sometidos los trabajadores. Hasta ahora no se ha definido como se llevará a cabo el proceso.

            La medida se toma una semana después de que se anunciara la nacionalización de las empresas del sector cementero. Ya el año pasado se había iniciado la política de nacionalización de industrias petroleras, de telecomunicaciones y de electricidad.

LA DISPUTA

            En Ternium-Sidor se negociaba la inclusión en nómina de 600 trabajadores, el aumento del pago para los jubilados al equivalente al salario mínimo, un incremento salarial para quienes están activos y el pago de un dinero retroactivo a través de un bono especial.

            En los dos primeros puntos ya había un principio de acuerdo, le dijo a BBC Mundo el asesor de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), Fernando Barrientos.

            El propietario de Ternium es el grupo italo-argentino Techint con el 60% de las acciones de Sidor, el 20% le pertenece al Estado y un porcentaje similar a trabajadores y ex trabajadores.

            El gobierno venezolano no cree que se afecten las relaciones con Argentina por esta decisión.

POSICIONES ENCONTRADAS

            Los trabajadores tuvieron reacciones diferentes cuando se conoció la noticia.

            Grupos que estaban presentes celebraron la decisión, mientras que otros, tanto en Guayana como en Caracas, se mostraron preocupados por el futuro de la principal empresa del estado Bolívar.

            El secretario general del Sindicato Único de trabajadores de la Industria Siderúrgica y sus similares (Suttiss), Neiro Fuentes, dijo que se fijará un cronograma de trabajo con "los nuevos dueños de Sidor" y se mostró optimista con la cercanía de un acuerdo, según lo reseñó el vespertino "El Mundo" en Caracas.

            En la CTV hay posiciones distintas. Pablo Castro directivo cree que es una buena decisión siempre que se pueda garantizar que se recuperará para el servicio de la nación y que la empresa sea bien administrada, cosa que en su opinión no han hecho los propietarios argentinos.

            Mientras tanto, el asesor Barrientos, cree que no es la manera de buscar una solución al conflicto laboral y menos cuando se sabe que el Estado no tiene para mostrar buenos resultados con las empresas que ha nacionalizado.

            Puso como ejemplo a la telefónica CANTV, que el año pasado tuvo utilidades pero que en el primer trimestre de este año reportó un saldo en rojo.

PROYECTO SOCIALISTA AVANZA

            Después de conocer este anuncio analistas locales coincidieron en que el proceso de socialismo que fue derrotado en el referendo del 2 de diciembre pasado sigue avanzando en uno de sus puntos básicos como es la nacionalización de todas las empresas que habían sido privatizadas.

            El economista Orlando Ochoa le dijo a BBC Mundo que hay dos grandes razones para esta medida: en primer lugar una ideológica que pretende que el gobierno controle la producción de los bienes básicos de la economía (petróleo y minero).

            En segunda instancia, señala Ochoa, para enfrentar el problema de escasez que originaron los controles de cambios y de precios.

            Para la internacionalista Elsa Cardozo, también está claro que sigue en marcha el proceso de estatización de la economía con un discurso ideológico y el control total del presidente de los sectores básicos de la economía, que busca modificar el régimen socioeconómico venezolano.

            De hecho, el ministro del Poder Popular de Energía y Minas, Rafael Ramírez, dijo al salir de una reunión con representantes de empresas cementeras que "indicamos cuál era el esquema".

            "Se trata de que el Estado venezolano tenga el control de actividades que consideramos básicas y fundamentales para nuestros planes de desarrollo. Eso no tiene nada que ver contra ningún país o empresa", recalcó el ministro.

 Ochoa y Cardozo coinciden en que con los procesos de estatización que se han venido dando ha crecido la corrupción sin que se haya conocido de alguna sanción ejemplar.

            De la misma manera, creen que esta decisión ahuyentará la inversión extranjera que dejará de traer capitales a Venezuela ante la creciente inseguridad jurídica.

 Ismael Enrique Medina. Caracas

http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/newsid_7339000/7339827.stm

                      

 

Comenzó el despacho de la Carta Informativa nº 56

Comenzó el despacho de la Carta Informativa nº 56


INFORMATIVO EXTERIOR


10 de abril de 2008


 


Estimados compatriotas:


Junto con saludarlos afectuosamente desde Chile, les hacemos llegar la siguiente información:


 


Comenzó el despacho de la Carta Informativa nº 56



Informamos a todos los compatriotas residentes en el exterior que esta semana comenzó el despacho de la publicación mensual de Dicoex, Carta Informativa nº 56, correspondiente al mes de marzo.


Solicitamos a todas los representantes de Asociaciones comunicarse con el Consulado de su circunscripción para verificar el arribo de los sobres con las revistas y hacer el retiro de los mismos.


 


Publicar información en la Carta Informativa


 


A todas las asociaciones que quieran publicar sus noticias en nuestra Carta Informativa, les informamos que deben enviar un correo electrónico con la información, acompañado de una foto, a Olivia Mora a omora@minrel.gov.cl, detallando en asunto MATERIAL PARA LA CARTA INFORMATIVA.


 


Agradecemos a todos ustedes difundir esta información con sus respectivas comunidades y redes de contactos.


 


Asimismo, les reiteramos que este correo es sólo para el envío de información, cualquier consulta dirigirlas a Olivia Mora Encargada de Comunicaciones: omora@minrel.gov.cl o a nuestra página web: chilesomostodos@minrel.gov.cl


 


DIRECCIÓN PARA LA COMUNIDAD DE CHILENOS EN EL EXTERIOR


Proyecto Minero Pascua Lama"La alerta es más grande que todas las alertas que han dado"

Proyecto Minero Pascua Lama"La alerta es más grande que todas las alertas que han dado"

Por Javier Karmy *


Pascua Lama, el lado espiritual y el sufrimiento del avance de la transnacional en el valle nos debe hacer reflexionar. Las elecciones que vienen a fin de año tensan más el conflicto y diferentes estrategias de los distintos grupos que se oponen al proyecto minero, que debieran ser complementarias, no hacen más que desgastar más a quienes están gritando con zampoñas ¡No a Pascua Lama!.


En el mes de febrero, se cayó un helicóptero que hacía estudios mineralógicos para Barrick en el valle, se conmemoró la aprobación de Pascua Lama pintando las calles y murallas de Alto del Carmen, se fundó la Fiesta Huasa que estaba financiada por la minera canadiense y se demostró que la gente del valle la tiene clarita cuando en el foro del agua, los ánimos se encendieron e intentaron bajar un lienzo en rechazo al proyecto minero. La claridad de las comunidades nos debe hacer reflexionar.


Pascua Lama, el lado espiritual y el sufrimiento del avance de la transnacional en el valle nos debe hacer reflexionar. Si bien, aún hay ríos con niños que se bañan para refrescarse en el verano, hay otros que se han contaminado y por más que la institucionalidad ambiental y la empresa minera digan que los estudios indican otra cosa o que simplemente no existen dichos análisis (las famosas líneas base) para comparar aquello tan aberrante, la gente del Alto, por allá, por donde los ríos comienzan a correr con la energía vital, en el valle del Huasco ya no se arriesgan a bañarse en ellos. Saben que algunas plantas medicinales ya no se están dando, y por eso no se bañan. No sale la menta ni la ruda, por ejemplo ¿por qué un niño debiera bañarse? ¿Por qué los seremis dicen que está limpio? Los conocimientos ancestrales dicen algo claro: si no crecen las plantas medicinales algo está pasando.


La lucha contra Pascua Lama se justifica tan solo con tirarse al agua del río junto a los niños que aún se refrescan en la fría agüita de lo que sale de los glaciares que aún quedan. Sin embargo, las elecciones que vienen a fin de año tensan más el conflicto y diferentes estrategias de los distintos grupos que se oponen al proyecto minero, que debieran ser complementarias, no hacen más que desgastar más a quienes están gritando con zampoñas ¡No a Pascua Lama!. Sobretodo cuando la soberbia y la excesiva seguridad hacen mirar al compañero de lucha como un inferior y lo excluye. Incluso, a los mismos que están con la mina encima, por allá en el interior del valle, se les mira como un objeto de estudio por algunos de nosotros mismos. Que si bien, no somos los mismos, somos los mismos para esta lucha trascendental.


Este conflicto se está poniendo más agresivo por parte de Barrick y sus secuaces gobernantes de Chile. Ellos están usando nuevas estrategias, acciones para validarse y validar la represión que no hacen más que expresar la innombrable frase ‘Barrick llegó para quedarse’ y por ende, ‘debemos negociar con ellos. Lo que sea, intentar sacar lo que sea de la misma muerte’. Y nosotros, que creemos en el río que baja, en el rocío que riega las mañanas, en la mirada clara que nos da confianza a nosotros mismos, hoy estamos divididos, y aún dividiéndonos. Recién, mientras escribo estas líneas me entero que los gobiernos de Chile y Argentina habrían dado otro paso más para lograr un acuerdo que se establezcan los irrisorios impuestos para el primer proyecto binacional del mundo, enmarcado bajo el alero del Tratado de ‘Cooperación e Integración Minera’ entre ambas naciones. El tema de la tributación es uno de los más importantes para que se comience a construir la mina en la alta cordillera. www.ecoportal.net


Observatorio Latinoamericano de Conflictos Ambientales
http://olca.cl/oca/index.htm


 

Fotografías de la entrega de reconocimiento a Stella Maris Latorre

Fotografías de la entrega de reconocimiento  a Stella Maris Latorre

Fotografías de la entrega de reconocimiento  a Stella Maris Latorre, fundadora del C.C. Rosalía de Castro Roac 2045 como mujer chilena trabajadora por la integración de los pueblos por el C. chileno Bernardo O'Higgins y la Comision de Cultura del Senado de la Nación.

Muchas Gracias por la Difusión . Centro Cultural Rosalía de Castro Roac 2045.