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Se muestran los artículos pertenecientes al tema Justicia. Sitio Freedom of Information Act (FOIA) desclasificó un cable de 1987 enviado por la embajada de Estados Unidos en Santiago al secretario de Estado de ese país. Lunes 6 de febrero de 2012 El alcalde de Providencia, Cristián Labbé, sería el padre de uno de los hijos de Jaqueline Pinochet, la hija menor del fallecido dictador Augusto Pinochet, según un documento desclasificado enviado en 1987 por la embajada de EEUU en Santiago. De acuerdo a la información publicada por el diario El Mostrador, la paternidad de Labbé habría derivado en el envío del ahora edil en funciones a la embajada en Washington, para alejarlo del país. El sitio Freedom of Information Act (FOIA) desclasificó el cable enviado al secretario de Estado de ese momento, George Schultz, el 13 de julio de 1987, donde se señala que el ex vocero de la Junta Militar Federico Willoughby tendría información de que el entonces oficial del Ejército Labbé y no el brigadier Oscar Vargas sería el padre de un hijo recién nacido de Jacqueline Pinchet. El documento indica que el brigadier Oscar "Vargas había estado saliendo con otra hija, Lucía, y la familia probablemente lo quería fuera del país por un tiempo, pero (el ex vocero de la Junta Militar Federico) Willoughby dijo que estaba seguro de que la relación con Jacqueline era de Labbé”. Añade que "Cristián Labbé, cuya aplicación para acreditación como civil adjunto de la embajada de Chile en Washington y que está aún pendiente, había sido junto a Armando Fernández Larios, miembro de un pequeño grupo personal del Ejército reunido en 1973 para entregar seguridad para el nuevo jefe de Estado, Augusto Pinochet". "El grupo completo después fue incorporado a la DINA”, detalla yel texto. Y apunta que “Labbé ha estado trabajando en una unidad especial dentro de la oficina del secretario general de la Presidencia, a cargo de ’Proyección del régimen’ y enlace entre la presidencia y el Ejército en proyectos relacionados con ese objetivo”. Consultado por el diario electrónico El Mostrador, Willoughby aseguró que ni supo ni le interesó nunca “la vida sexual del alcalde de Providencia ni de Jacqueline Pinochet”. 6 de Febrero de 2012 Documento desclasificado de EE.UU. afirma que alcalde Labbé sería el padre de uno de los hijos de Jacqueline Pinochet El archivo relata que en 1987 el ex vocero de la Junta Militar, Federico Willoughby, informó a la embajada norteamericana en Santiago que ésta era la razón por la cual la familia Pinochet quería que el actual edil —quien tramitaba su acreditación para desempeñarse como civil adjunto de la legación diplomática de Chile en Washington— se alejara del país. Además, según el relato del periodista, Labbé también iba a recolectar toda la información que pudiera sobre Fernández Larios, agente de la DINA involucrado en el asesinato de Orlando Letelier. Por Claudia Urquieta Ch. Un documento desclasificado por el departamento de Estado de los Estados Unidos, revela un episodio desconocido de la vida del actual alcalde de Providencia, Cristián Labbé y que se remonta a fines de los 80. El documento, publicado por el sitio Freedom of Information Act (FOIA), es un cable que envió la embajada de Estados Unidos en Santiago al Secretario de Estado norteamericano de ese entonces, George Schultz. El documento detalla que el ex vocero de la Junta Militar, Federico Willoughby, explicó el 13 de julio de 1987 a un funcionario de la embajada del país del norte que entre las razones para la partida del entonces oficial de Ejército a la embajada en Washington se encontraba una que complicaba a la familia Pinochet: Labbé —y no el brigadier general Oscar Vargas— era el padre de un hijo ilegítimo de Jacqueline Pinochet, que había nacido recientemente. “Vargas había estado saliendo con otra hija, Lucía, y la familia probablemente lo quería fuera del país por un tiempo, pero Willoughby dijo que estaba seguro de que la relación con Jacqueline era de Labbé”, señala el documento. El documento consigna que Willoughby también afirmó que “Cristián Labbé, cuya aplicación para acreditación como civil adjunto de la embajada de Chile en Washington y que está aún pendiente, había sido junto a Armando Fernández Larios, miembro de un pequeño grupo personal del Ejército reunido en 1973 para entregar seguridad para el nuevo jefe de Estado, Augusto Pinochet”. El ex secretario de prensa de la Junta Militar, también relató que un amigo en común con Labbé le había dicho que éste había sido enviado a Washington en parte “para tomar un curso en la Universidad de Ciencias Políticas, gestión de elecciones, o algún tópico relacionado con su trabajo en la ‘proyección’, pero además el amigo dijo que era para recolectar toda la información que pudiera sobre Fernández Larios, dónde está y qué le está diciendo al Gobierno Americano”. “El grupo completo después fue incorporado a la DINA. Más recientemente, según Willoughby, Labbé ha estado trabajando en una unidad especial dentro de la oficina del secretario general de la Presidencia, a cargo de “Proyección del régimen” y enlace entre la presidencia y el Ejército en proyectos relacionados con ese objetivo. Willoughby dijo que esa unidad está liderada por un coronel del ejército retirado cuyo nombre no recordaba. Sostuvo que no es una oficina de inteligencia o seguridad, pero sí de personal de planificación política. Por supuesto, para poder hacer eso, necesitan y recolectan lo que él llamó inteligencia política sobre lo que la oposición está haciendo y diciendo”. El ex secretario de prensa de la Junta Militar, asimismo relató que un amigo en común con Labbé le había dicho que éste había sido enviado a Washington en parte “para tomar un curso en la Universidad de Ciencias Políticas, gestión de elecciones, o algún tópico relacionado con su trabajo en la “proyección”, pero además el amigo dijo que “era para recolectar toda la información que pudiera sobre Fernández Larios (agente de la DINA involucrado en el asesinato de Orlando Letelier), dónde está y qué le está diciendo al Gobierno Americano. El amigo es un oficial del Ejército que también trabaja en la Unidad Especial”. Al final del archivo, queda en evidencia la precaria condición financiera que habría estado atravesando Willoughby en esa época —quien ya estaba alejado del gobierno—, y que dijo estar a punto de “ser conducido a la pared por la presión del gobierno a los clientes de su negocio y puede tener que declararse en quiebra pronto. Él tiene una propiedad más para hipotecar, si obtiene un préstamo él será capaz de esperar por un tiempo más largo”. Consultado al respecto por El Mostrador, Willoughby señala que “no supe ni me interesaba la vida sexual del alcalde de Providencia ni de Jacqueline Pinochet”. Temas relacionados Labbé habría viajado a Washington por encargo de Pinochet para espiar a testigo del caso Letelier Asesinato de Jaime Guzmán: Oscuros secretos de la transición chilena salen a la luz Por: Cristóbal Peña en Reportajes de investigación Publicado: 05.10.2011 ciperchile.cl En la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) lo conocían como Gustavo Benedetti. Su verdadero nombre: Lenin Guardia, “un informante que me entregaba todos los trabajos a mí o a mi secretario”, afirmó su agente controlador, el coronel Raúl Rojas Nieto, quien dijo que la relación se inició en 1987, cuando el futuro asesor de inteligencia del gobierno de Aylwin tejía vínculos privilegiados con la jefatura del FPMR. Más tarde advirtió al Ejército del crimen de Jaime Guzmán. ¿Para quién trabajaba realmente Lenin Guardia? Esta historia devela una oscura conjunción de intereses que urge desentrañar. A Raúl Ernesto Rojas Nieto le quedaba una última carta que jugar. Una carta que rompía su lealtad al Ejército pero lo salvaba de caer en contradicciones ante la justicia. A fines de 2010, al declarar en el proceso judicial por el asesinato de Jaime Guzmán, el ex coronel y agente de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) había reconocido que uno de sus informantes estrella le había prevenido del atentado del que sería objeto en 1991 el senador y líder de la UDI por parte del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR). A ese informante lo conocía como El Noruego. El agente Rojas Nieto no habló por iniciativa propia. Habló porque no le quedó otra opción cuando sólo días antes, el que fuera su superior y jefe máximo de la DINE, general (r) Hernán Ramírez Rurange, le contó al juez Mario Carroza que la información que hizo llegar oportunamente al general Augusto Pinochet, quien quedó de alertar al senador, le había sido proporcionada por el coronel Rojas Nieto. Este último admitió el hecho, pero en su primera declaración judicial aseguró no recordar el verdadero nombre de El Noruego. Entonces, como el juez programó un careo entre los dos militares, Rojas Nieto le mandó a decir que quería volver a declarar. Raúl Rojas Nieto había recobrado la memoria. En su segunda declaración judicial, el coronel (r) Rojas dijo que El Noruego, a quien también conocía por el apodo de Gustavo Benedetti, no era otro que Lenin Gilberto Guardia Basso. “Un informante de la DINE que me entregaba todos los trabajos a mí o a mi secretario personal”, detalló el ex agente DINE, quien agregó que “para tener calidad de informante se requiere de un periodo de tiempo anterior importante. Por ejemplo, yo llegué el año 1987 a la Dirección y pienso que él (Guardia) debe haber estado antes”. Aunque Guardia negó tener calidad de informante, pues se definió como “una persona que se dedica a realizar análisis de la contingencia, todo ello de manera independiente”, sí reconoció ante el juez Carroza que “mantenía conversaciones de análisis” con personal de la DINE. Conversaciones y negocios. Todo mientras asesoraba en materias de seguridad al subsecretario de Interior del gobierno de Aylwin, Belisario Velasco. Pero sus contactos iban todavía más lejos. En el mismo proceso judicial por la muerte de Jaime Guzmán, un alto jefe de la Central Nacional de Informaciones (CNI) aseguró que al menos desde fines de los ‘80 Lenin Guardia mantenía contactos con la comandancia del FPMR. Esos contactos plantean un escenario perturbador. Si el Ejército de la época tenía acceso a la comandancia del FPMR, bien pudo inducir algunas de las acciones subversivas de mayor impacto político. APRECIO MUTUO El mismo Lenin Guardia contó alguna vez que el fallecido general Herman Brady Roche, que para 1973 era comandante de la Guarnición de Santiago, intercedió a su favor para conseguir que saliera sano y salvo del país tras el Golpe de Estado. El militante del Partido Socialista, hijo de padres comunistas y con un pasado en el MIR, se estableció en Francia y más tarde en Cuba y Alemania Oriental. En Europa fue allegado a Carlos Altamirano, lo que según el asesor le generó enemistades con sus correligionarios. En su última declaración ante el juez Carroza, Guardia recordó que en los días posteriores al retorno de la democracia, Osvaldo Puccio lo recomendó ante Enrique Krauss como asesor en seguridad. Sin embargo, su cercanía con Altamirano –afirmó- habría significado el veto de Marcelo Schilling y otros militantes socialistas que poco más tarde lideraron el combate a la subversión. “A pesar de ello soy llamado a trabajar con Belisario Velasco, lo que me vale una pugna con el resto de los socialistas que forman parte de la Oficina”, testificó a fines de 2010. La Oficina era el nombre coloquial con que se conocía al Consejo de Seguridad Pública. Una de las personas que conoció su origen dice que las desconfianzas hacia Guardia no decían relación con su cercanía a Altamirano. Lo que generaba sospechas eran sus vínculos con los servicios de inteligencia del Ejército. En 1985, con motivo del remezón provocado por los tres profesionales comunistas degollados, el asesor coordinó un encuentro celebrado en su casa entre el general Humberto Gordon, entonces mandamás de la CNI, y dirigentes del Partido Comunista. El interés del general era descartar la participación de la CNI en los asesinatos. El analista nunca aclaró cómo llegó a ganarse la confianza del jefe de la CNI. Lo que está fuera de dudas es que entre ambos había una relación de aprecio mutuo. En 2001, cuando Lenin Guardia cayó detenido por el caso de las cartas bombas, la policía encontró tres revólveres. Uno de ellos le había sido obsequiado por el general Gordon. LA TARIFA A fines de 1991, cuando Cristián Edwards aún se encontraba secuestrado por el FPMR, Lenin Guardia llegó hasta el despacho del subsecretario Velasco con una primicia. Traía el nombre de uno de los secuestradores, Ricardo Palma Salamanca, que además resultó ser uno de los dos pistoleros que disparó contra Jaime Guzmán. “Le hice presente a Velasco que me parecía necesario que la información que le daba fuera trabajada por un organismo de investigación policial. Después de eso yo me desligué del asunto”, se lee en la declaración que el analista de inteligencia dio en 1996. Según un funcionario del gobierno de la época que conoció este capítulo, Guardia puso precio al nombre de Ricardo Palma Salamanca: millones. Un precio justo si se considera que gracias a ese dato la policía pudo resolver los dos casos que marcaron la transición política. Pero muy elevado atendiendo a que el soplo no fue fruto de un trabajo de inteligencia. Al menos no aparentemente. Se lo confidenció su pareja, la psiquiatra Consuelo Macchiavello Forni, quien tenía de paciente a la hermana de Ricardo Palma. Dubilia María Consuelo Macchiavello Forni era parte de un equipo de profesionales de la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (Fasic) que asistía a víctimas de la dictadura. Entre esas víctimas se encontraba Marcela, la hermana de Ricardo Palma. Desde fines de los ochenta, cuando comenzó a confidenciarle secretos de su vida, Marcela Palma desconocía por completo que su psiquiatra era pareja de un analista de inteligencia de filiación socialista. Es más: ni siquiera había escuchado hablar de Lenin Guardia. Igualmente desconocía que su psiquiatra estaba emparentada con el general Herman Brady Roche por medio de la esposa de este, Inés Macchiavello. Brady, ex ministro de Defensa de la dictadura y el único de los generales que tuteaba a Pinochet, fue el mismo oficial de Ejército a quien Lenin Guardia agradeció de haberlo salvado tras el Golpe de Estado. El mismo a quien en sus últimas declaraciones identificó como el hombre que lo vinculó al coronel Rojas Nieto y otros militares de la DINE. Y el mismo con quien se asoció en 1993 para hacer negocios en una empresa formada un año antes junto a otros militares. La sociedad tenía el nombre de Carlos Durán y Compañía Limitada y estaba especializada en seguridad. Herman Julio Brady Roche fue procesado por la desaparición de varias de las personas detenidas el día del Golpe de Estado en La Moneda. Murió a comienzos de este año, tras pasar los últimos dos en estado vegetal. JEFE DE JEFES Lenin Guardia pudo haber tenido aciertos fortuitos. Datos como el de Ricardo Palma Salamanca que no le demandaron mayor esfuerzo. Pudo también haber mostrado un exceso de amateurismo, presa del nerviosismo y la ambición, como ocurrió en 2001 al ser sorprendido enviando cartas bombas para generar una sensación de inseguridad que perseguía ampliar su campo laboral. Pero también hay que reconocer que, en su mejor momento al menos, accedió a lo más alto y granado de su especialidad. Que había ahí un trabajo que demandaba esfuerzo y talento. No se explica de otra forma que sus buenos oficios llegaran tanto a la inteligencia del Ejército como a la comandancia del FPMR. Sobre esto último hay evidencias consistentes en el testimonio judicial que entregó Krantz Bauer Donoso, comandante de la Brigada Azul de la CNI, especializada en el combate al FPMR. Bauer le contó al juez Carroza que en 1989, la CNI siguió los pasos de “un oficial de alta jerarquía en el FPMR, educado en una escuela militar en Cuba y compañero de Galvarino Apablaza”. Este alto oficial se reunió en el Tavelli de Providencia con una mujer que luego de una corta reunión partió a un segundo encuentro. “Cuatro cuadras más allá lo esperaba un auto bonito al cual se sube, y revisada la patente del vehículo su propietario resultó ser Lenin Guardia”, contó el ex jefe de la CNI. El alto oficial del FPMR fue identificado por Bauer Donoso como Aníbal Maur Sibanik, “una persona tan importante como (Raúl) Pellegrin” dentro del FPMR y candidato a sucederlo cuando éste fue asesinado tras el asalto al cuartel Los Queñes, en 1988. Precisamente en los días posteriores a ese hecho, la CNI detectó la entrada a Chile de Maur, un ciudadano argentino nacido en 1950 a quien los servicios de inteligencia de la dictadura consideraban el cerebro en las sombras del FPMR. El jefe de jefes. El mito pudo haber tenido su origen hacia fines de los ’70 en La Habana, cuando Maur Sibanik participó junto a Jacinto Nazar y otros dirigentes del Partido Comunista (PC) chileno en una discusión que impulsó la lucha armada contra la dictadura. Era uno de los oficiales más brillantes de su generación, hijo de un matemático de origen judío polaco que llegó a la Argentina arrancando del nazismo y en 1970, atraído por el ascenso de Allende al poder, se trasladó a Chile junto a su familia. Fue en este país, mientras estudiaba Ciencias en la Universidad de Chile, que Aníbal Maur Sibanik asomó como dirigente comunista. Más tarde, en el exilio en La Habana, fue uno de los primeros militantes del PC chileno en ingresar a las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Desde mediados de los ’80, tras un breve paso por Nicaragua, tuvo a su cargo la estructura de apoyo del FPMR en Buenos Aires. Tenía contacto permanente con la comandancia del FPMR, y en uno de esos contactos la CNI detectó su entrada al país y descubrió el vínculo con Lenin Guardia. Aníbal Maur no puede corroborar el hecho. En 2000, mientras conducía un Mazda Miata descapotable por una carretera argentina, perdió el control y se mató. Sin embargo, su viuda confirma hoy que el jefe del FPMR en Argentina tuvo encuentros con el analista de inteligencia. Los tuvo al igual que algunos de los comandantes de la Dirección Nacional del FPMR encabezada por Galvarino Apablaza, artillero como Aníbal y uno de los más cercanos a este. “Para Aníbal fue una sorpresa volver a verlo tiempo después en televisión”, cuenta la viuda de Maur Sibanik. “Mira, me comentó, ese tipo es el mismo con el que nos reuníamos (en el FPMR)”. LA OPORTUNIDAD La información sobre Guzmán que Lenin Guardia vendió al Ejército pudo haberla obtenido de primera fuente. Pero también, como dijo él a la justicia, pudo haberla recogida del gobierno de Aylwin, que unas semanas antes del asesinato de Jaime Guzmán recibió un informe de la Dirección de Inteligencia de Carabineros alertando del hecho. El informe estaba basado en el contenido de panfletos firmados por el FPMR que amenazaban con matar a Jaime Guzmán y Manuel Contreras. En esas fechas, el FPMR tenía otros políticos en la mira a los que también espiaba sus rutinas. Francisco Javier Cuadra era uno de ellos, y en 2010, al reabrirse la investigación por la muerte del senador, aseguró haber sido alertado por el general (r) Jorge Ballerino del peligro que corría. Ese fue el primero de varios secretos de la transición que comenzaron a salir a luz. El segundo apunta a la responsabilidad de Pinochet en el asesinato de Jaime Guzmán. Nadie aún ha podido explicar por qué el entonces comandante en jefe del ejército nunca advirtió a Jaime Guzmán del peligro que corría, pese a que se había comprometido a ello cuando el general Ramírez Rurange, jefe de la DINE, le confidenció el dato que trajo Lenin Guardia. El asesinato de Guzmán ocurrió a la semana siguiente, pocos días después de que el Presidente Aylwin diera a conocer el Informe sobre Verdad y Reconciliación que sentaba una verdad histórica sobre las violaciones a los derechos humanos en dictadura. Como terminarían por reconocer los propios dirigentes del FPMR, la muerte del senador UDI sólo podía favorecer a los intereses de un Ejército que demorará varios años en liberarse de la tutela de Pinochet. "Ministro Hinzpeter debe responder por detenciones ilegales" Parlamentario dijo que diversos parlamentarios evalúan no participar en cuenta del 21 de mayo "porque no se puede acompañar en un acto republicano a un gobierno que no respeta las leyes de la república". Valorando que la justicia haya reconocido las irregularidades producidas en la detención de una cincuentena de personas que se manifestaban rechazando la aprobación del proyecto Hidroaysén en Santiago al declararlas como ilegales, el senador Alejandro Navarro, tras reunirse con el general sub director de Carabineros Gustavo González dijo que "el ministro Hinzpeter debe responder por esas detenciones". El presidente del MAS quien concurrió hasta la dirección policial junto al diputado comunista Hugo Gutiérrez y el secretario general del Partido Ecologista, Pablo Peñaloza, señaló que en dicho encuentro "señalamos nuestra preocupación por la actuación de los funcionarios policiales, especialmente de la Tercera Comisaría, que durante más de tres horas impidieron cualquier acceso a los detenidos, violando sus derechos". "De hecho -agregó- no es posible aceptar como normal que los funcionarios policiales negaran el libro de guardia, que no hubiera acceso a los detenidos ni para familiares ni para abogados aunque se solicitara hablar con ellos con nombre y apellido. Tampoco se puede aceptar que el oficial a cargo de la unidad nunca diera la cara y, peor aún, que haya existido una funcionaria de la institución que nos haya filmando a todos quienes estuvimos allí consultando por los detenidos." Navarro dijo que "por todas estas razones le solicitamos al general González que instruyera un sumario y una investigación. No es posible que en la Tercera Comisaría la única respuesta que obtuviéramos era que el procedimiento estaba a cargo de Fuerzas Especiales, especialmente si consideramos que dichos funcionarios ni siquiera portaban sus placas, lo que los homologa en los hechos con quienes usan pasamontañas para esconder su identidad y no hacerse responsable de sus actos". "Por eso pediremos -prosiguió- la identificación y el cese de funciones del responsable de las Fuerzas Especiales que actuaron esa noche. Y no se trata de defender violaciones al orden público o bienes públicos o privados, pero eso no significa dejar pasar la represión indiscriminada contra mujeres y niños. Defendemos y vamos a seguir defendiendo el derecho a manifestarse. Este es un derecho que no puede ser coartado". El parlamentario señaló que "todo esto va a originar una presentación al ministro del Interior y al general director de Carabineros. A Hinzpeter porque es evidente su mano en estos hechos. No sólo se encargó de presionar a los funcionarios públicos a favor del proyecto Hidroaysen horas antes de la votación, sino también de implementar la más fuerte represión en Santiago y en el resto del país. Hinzpeter equivoca el camino, por eso, los hechos de la noche de la aprobación de la construcción de cinco represas en Aysén no van a quedar impunes". El senador del MAS también indicó que "a raíz de todas estas cosas que han ido pasando y que alcanzan su punto más alto en la brutal represión a la ciudadanía, es que varios parlamentarios estamos evaluando la posibilidad de no asistir a la cuenta presidencial del 21 de mayo, pues no pueden pedirnos que los acompañemos en una acto republicano cuando ellos no respetan las leyes de la república. Adicionalmente pediremos citar al ministro del Interior para que entregue explicaciones por la implementación de este procedimiento antidemocrático". Navarro dijo que "en todo caso, la presión ejercida para lograr la aprobación de Hidroaysen y la consiguiente represión contra los opositores son sólo parte de una batalla, que por ahora ganó la empresa con ayuda del gobierno. Sin embargo queda completar esta larga batalla que aún resta. Las represas sin tendido eléctrico no tienen sentido. Defenderemos milímetro a milímetro cada región, cada una de las 67 comunas, cada una de las áreas protegidas que el diseño de Hidroaysen tiene proyectado a lo largo de 2.300 kilómetros". Finalmente, el legislador señaló que "Fernández ha cantado victoria muy anticipadamente. No es una gran victoria la que se obtiene cambiando informes de servicios a última hora. Esperamos derrotarlo ahora en todo Chile. Le hacemos un llamado a la gente a no vender ni un centímetro de tierra para que se instalen las torres de alta tensión, porque sin tenido, no hay proyecto final. Asimismo anunciamos desde ya la solicitud de una sesión especial para conocer en detalle de las aprobaciones tanto del proyecto Hidroaysen, como del proyecto carbonífero en Isla Riesco". PRENSA OFICINA PARLAMENTARIA información sobre la primera jornada del juicio en Paris de los militares chilenos responsables de la desaparición de cuatro franceses Manuel RAMOS Esta mañana, 8 de diciembre de 2010, en la Corte Penal del Palacio de Justicia de Paris se ha iniciado el juicio en ausencia de los que se considera como autores del secuestro de Georges Klein, Etienne Pesle de Mesnil, Alfonso Chanfreau y Jean-Yves Claudet. Los acusados, que en su mayoria son altos oficiales del éjército chileno, no se presentaron ni hicieron representar, prefiriendo hacer el vacío para no legitimar el proceso que se les hace en Francia. El gobierno de Chile tampoco envió ningun mensaje, probablemente también para no reconocer la legitimidad de este proceso. El requisitorio mostrará una fotografía de lo que fué la represion en esos dias en el Chile de la dictadura. El silencio desde Chile seguirá mostrando la falta de justicia y la indiferencia de las autoridades de gobierno. El Tribunal se constituyó en presencia de los familiares, principalmente de los hermanos e hijos de los cuatro ciudadanos franceses detenidos – desaparecidos , de los numerosos testigos que han venido desde Chile, de las asociaciones de derechos humanos demandantes : CODEPU, ex-prisioneros politicos chilenos residentes en Francia, la FIDH (Federacion Internacional de Derechos Humanos, Francia) y de los abogados William BOURDON, Sophie Thonon y Claude KATZ, defensores de las familias. Ha habido numeros periodistas de la prensa, radio y televisión francesa y hoy los principales noticiarios de radio y prensa han dado cuenta del proceso. A partir del medio-dia se inció la lectura de las casi 200 páginas que contiene la investigacion de los jueces que han tenido a cargo este procedimiento , iniciado el 26 y27 de octubre de 1998, con las cuatro deposiciones de las cuatro familias y un mes después de la detencion de Pinochet en Londres. Al abrir el proceso, el Presidente del Tribunal de la Corte Penal dió cuenta de la aplicabilidad de la ley penal francesa para recibir las demandas de las familias de los franceses detenidos – desaparecidos en Chile y citó los articulos 224-1 y siguientes sobre secuestro y el articulo 113 sobre la aplicabilidad de la ley francesa cuando la victima es francesa, como se ha constatado en el caso de cada una de la victimas detenidas –desaparecidas. Luego de esta presentación se comienza la lectura del requisitorio que relata en detalle las declaraciones y testimonios hechos por detenidos y militares que estubieron presentes en los lugares de detencion donde pasaron los cuatro compañeros detenidos - desaparecidos y que los vieron en algun momento. Para todos los que estabamos en la sala ha sido un tiempo de memoria y de intensa emoción que nos ha traslado instantaneamente a la violencia impuesta por los militares desde los primeros instantes del golpe : bombardeo a la Moneda, estado de sitio, represion y arrestaciones masivas en las poblaciones, universidades, empresas, golpes y tortura generalizada a lo largo y ancho de Chile. Las audiencias siguientes seran sin duda tan intensas y emotivas como esta. Esta previsto una jornada completa para la presentación de cada uno de los compañeros detenido – desaparecido. Los dias siguientes habran los testimonios de grandes personalidades representativas de los derechos humanos de Chile y de Francia y la presencia probable del Abogado Joan Garcés. Presentacion de algunas personalidades que presentaran testimonio : Roberto Garreton, abogado defensor de derechos humanos, trabajó en la Vicaria de la Solidaridad durante la dictadura militar de Pinochet, ha sido comisionado por el Secretario General de Naciones Unidas y Alto Comisariado para hacer un informe sobre los crimenes cometidos en el Este de la Republica Democratica del Congo entre 1993 y 2003. Paz Rojas, Presidenta del CODEPU (Corporación de Defensa y Promoción de los Drechos del Pueblo). Carmen Hertz, abogada de derechos humanos y viuda del periodista Guralnik Berger, que fué asesinado el 19 de octubre en la operación militar caravana de la muerte. Stéphane Hessel (1917), antiguo resistente, embajador, diplomatico, fué uno de los redactores de la Declaración Universal de Derechos del Hombre de 1948. Admirador de los democratas americanos y del socialista Salvador Allende y hasta hoy activo militante defensor de los derechos de los immigrantes y de los sin papeles. Joan Garcés, abogado valenciano que fué asesor personal del Presidente Salvador Allende y abogado de familiares de las victimas de la dictadura chilena, quien desde su regreso a Madrid impulsó junto a otros abogados e intelectuales el primer proceso judicial contra el dictador Pinochet y que condujo a la detención en Londres. El proceso es un proceso histórico y como el juicio de los criminales de la segunda su filmacion y registro esta autorizado por los demandantes. Paris, 8 de diciembre de 2010 Por ANDRÉS PÉREZ PARIS FRANCIA PARIS FRANCIA-El dictador chileno Augusto Pinochet Ugarte en una foto poco después de derrocar por la fuerza al gobierno de Allende. Las familias llevaban 37 años esperando. Por eso tendrá un poderoso y universal valor el juicio que se abrirá este miércoles ante elTribunal de lo Criminal de París contra trece militares chilenos. Se ocuparon de los trabajos sucios de la dictadura pinochetista, y están acusados, con fuertes indicios racionales, de ser autores materiales u organizadores de la desaparición de cuatro franceses durante los primeros años del reinado de Augusto Pinochet. Este juicio va a ser, de alguna manera, el de toda la Junta militar chilena y, postmortem, del propio Augusto Pinochet, que falleció en 2006 habiendo podido escapar a varias de las causas iniciadas en su contra, especialmente la del juez Baltasar Garzón. Pinochet, como otros cuatro altos dignatarios, también figuraban inicialmente como imputados en esta causa iniciada nada menos que en 1998. Al estar fallecidos esos cinco cerebros del terror, ya no figuran como acusados, pero sí sus obras y sus manos sucias. Entre los 14 acusados vivos, de entre 59 y 89 años de edad actualmente, figuran el generalHerman Brady-Roche y el ex jefe de la DINA (policía política dictatorial), Juan Manuel Contreras. Según lo que creen saber los abogados de la acusación, ninguno de los ciudadanos imputados estará presente en París, y ni siquiera se harán representar por abogados. Varias órdenes internacionales de arresto han sido emitidas contra los individuos, que responderán, en rebeldía, por los presuntos delitos de "detención ilegal, secuestro, secuestro arbitario con tortura o actos de barbarie", contra las personas de Georges Klein, Etienne Pesle, Alphonse Chanfreau y Jean-Yves Claudet. Todos ellos eran franceses y todos ellos participaron en el esfuerzo de solidaridad internacional que acompañó al intento de democracia social de Salvador Allende. Esa justicia sudamericana "no cumplió su misión" Klein tenía 27 años cuando era médico y consejero del presidente socialista. Pesle era un ex sacerdote de 46 años que participó en el esfuerzo de reforma agraria. Chafreau, con 23 años, era un activista del Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), y probablemente fue detenido y torturado, antes de ser enviado a la macabra Colonia Dignidad, el círculo reconstituido por los nazis bajo el pinochetismo, gracias a todo tipo de complicidades occidentales. Claudet, también militante del MIR, fue expulsado de Chile, y luego secuestrado por los fascistas chilenos en Argentina. La justicia francesa se ha declarado competente en razón de la nacionalidad de las víctimas. Las familias solicitaron en su día a la justicia chilena que investigara las desapariciones. Según el acta de acusación, esa justicia sudamericana "no cumplió su misión y se ha mostrado de una dependencia total respecto al régimen que impera", cosa que impidió que "se ejercutara su recurso, y se condujera una investigación. "Este juicio es el punto de llegada de más de diez años de tramitación, larga, difícil, plagada de obstáculos. Es un gran momento para las familias", ha declarado uno de los abogados de las familias, William Bourdon. El letrado no pudo sino constatar que el juicio llega en un momento marcado por "una regresión de los mecanismos de la competencia universal", que eran los dispositivos legales construidos entre 1990 y 2005 para autorizar juicios, en cualquier parte del mundo, contra los crímenes más graves de lesa humanidad. "Hemos esperado casi toda nuestra vida para obtener justicia" Ejercen la acusación civil en este juicio la Asociación de Ex Presos Políticos Chilenos en Francia (AEXPPCH), la Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos del Pueblo (CODEPU), la asociación Francia América Latina, la Federación Internacional de Ligas de Derechos Humanos (FIDH) y su sección francesa, la LDH. "Hemos esperado casi toda nuestra vida para obtener justicia, y queremos que estos crímenes sean reconocidos a nivel internacional. Cuarenta años después, tengo una sensación de impunidad casi cotidiana, tengo la impresión de que algún día me los voy a encontrar por la calle. Las condenas, si las hay, deberían ser ejecutadas, porque en Chile estas personas siguen teniendo posibilidad de moverse". Así explicó hoy ante la prensa lo que le mueve, una de las afectadas. Se trta de Natalia Chanfreau, hija del que en su día fuera el joven líder estudiantil del MIR, Alphonse Chanfreau. ANDRÉS PÉREZ París 06/12/2010 Actualizado: 11/12/2010 20:30 Hrs. www.GROUPON.de/Rabatte+Frankfurt Enviado por Luis Tapia luisertapia@gmail.com Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior presentó acción judicial contra quienes resulten responsables del asesinato “con premeditación y alevosía” del ex colaborador de Salvador Allende. Foto: La muerte del ex ministro José Tohá se produjo en 1974 en el ex Hospital Militar. El caso es investigado por el juez Jorge Zepeda, quien en los próximos días podría decretar la exhumación del cuerpo. Foto: La Nación Viernes 26 de noviembre de 2010 A través del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, el gobierno presentó ayer en la Corte de Apelaciones de Santiago una querella contra quienes resulten responsables por la muerte del ex ministro José Tohá. El libelo califica el hecho como “homicidio con premeditación y alevosía”. La información fue dada a conocer por el ministro del Interior (S), Rodrigo Ubilla, quien explicó que la medida se tomó “a la luz de los antecedentes recopilados en los últimos días”, luego de que el juez Jorge Zepeda reabriera la causa. Especificó que se trata de una querella contra “quienes resulten responsables, y el valor que tiene es que ponemos a disposición de la investigación los abogados nuestros del programa, para que puedan así, ojalá a la brevedad, tener claridad respecto a este asunto”. Asimismo agregó que “la información que hoy día se dispone, sobre todo a partir de los peritajes que se han hecho los últimos días, aparentemente llevarían a la conclusión de que esto (la muerte de Tohá) se debería a acciones de terceros, lo que significa que estaríamos en presencia de una situación que ya no es una muerte natural”. De todos modos, hizo ver que es “relevante contextualizar” el hecho, pues se trataba de “una persona que estaba en una situación de bastante fragilidad, una persona enferma”. FAMILIA AGRADECE Por su parte, la presidenta del Partido por la Democracia (PPD) e hija del desaparecido ministro, Carolina Tohá, valoró la querella. La ex vocera del gobierno de Michelle Bachelet se mostró agradecida por la decisión del Ejecutivo y afirmó que incluso habría hablado con el titular del Interior, Rodrigo Hinzpeter, para agradecerle. “Hoy se puede hacer esto porque el año pasado con la ley del Instituto de Derechos Humanos, se ampliaron las atribuciones del programa de DDHH que antes sólo podía querellarse en casos de detenidos desaparecidos”, dijo. La ex diputada por Santiago espera que la iniciativa judicial ayude “ a que encontremos la verdad”. En tanto, el senador PS por la Región de Los Lagos, Camilo Escalona, dijo ayer que la querella demuestra que “ya no hay en Chile quien defienda la dictadura de Pinochet, y en consecuencia, el valor simbólico que sea un gobierno sostenido por la propia derecha el que toma la decisión de presentar una querella en contra de los criminales que atentaron contra la vida de José Tohá González, pone de manifiesto lo profundamente que ha cambiado Chile en los últimos 20 años”. La defensa del Comandante Salvador o Galvarino Apablaza, ex líder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez Nota importante: El presente artículo-entrevista fue realizado una semana antes de que la Comisión Nacional para Refugiados de Argentina concediera asilo político a Galvarino Apablaza el 30 de septiembre pasado. Por Andrés Figueroa Cornejo No existe sentido sin contexto. La ofensiva política multidimensional de la UDI por la muerte del principal ideólogo de la dictadura, Jaime Guzmán, principalmente contra Galvarino Apablaza, quien fue el líder del Frente Patriótico Manuel Rodríguez autónomo del Partido Comunista luego del asesinato de Raúl Pellegrín en Los Queñes, tiene estricta relación con el Chile, tanto de la Unidad Popular, de la dictadura militar, como de los años primeros de los gobiernos civiles. Y sobre cualquier cosa, la maniobra política de la derecha refundacional del país, está asociada de manera estratégica con la pugna política e ideológica respecto de las lecturas antagónicas que cohabitan en el mismo país. Por un lado, la de los que condujeron el golpe de Estado de 1973 contra el gobierno constitucional de Salvador Allende, la posterior aparición de una nueva derecha responsable de la privatización antipopular de los derechos sociales, los recursos naturales y la propiedad pública (conquistas que costaron décadas de lucha de los trabajadores), a través de la represión y el crimen; y, por otro, la perspectiva de las grandes mayorías oprimidas y explotadas, víctimas concretas de la destrucción de un proyecto país fundado sobre relaciones sociales infinitamente más igualitarias y justas que las actuales. EL PERSONAJE Galvarino Apablaza, hijo de militares y como casi 200 mil personas, fue miembro del Partido Comunista desde 1968, y dirigente de la Facultad de Ciencias como estudiante de Química de la Universidad de Chile. Inmediatamente después del bombardeo golpista -urdido más que fundadamente por el gobierno norteamericano de la época, el empresariado, el Partido Nacional y la mayoría de la dirección política de la Democracia Cristiana-, Apablaza, como miles y miles de chilenos fue víctima de la tortura en los centros de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) de Londres 38, el Estadio Chile, la Cárcel Pública de Santiago, la ex-Penitenciaría, Tres Álamos y Puchuncaví. A casi un año de la instalación a sangre y fuego de la junta militar, Apablaza fue expulsado del país. Luego de una corta estadía en Panamá, por razones de salud, se trasladó a Cuba. Una vez allí y en esta ocasión por opciones políticas determinadas por el contexto de la época, fue formado como combatiente antifascista e internacionalista, luchando contra la tiranía de Anastasio Somoza en Nicaragua, donde colaboró hasta el derrocamiento de esa pesadilla. Sólo en 1988 asumió la dirección del FPMR como el Comandante Salvador. Muchos años después, en el 2004, en Argentina -donde reside junto a su pareja, la periodista Paula Chahín, con quien tiene tres hijos de nacionalidad trasandina- Galvarino fue detenido por porte de identificación falsa. Sin embargo, el juez del caso, Claudio Bonadio, decidió no conceder el pedido de extradición a Chile, señalando que en el país no estaban dadas las condiciones para un juicio justo respecto del “caso Guzmán”. Entonces fue dejado en libertad, con expresa prohibición de abandonar Moreno, Argentina, donde vive en la actualidad. LOS ACONTECIMIENTOS PRECIPITADOS En el marco de la aparición en Chilevisión el primero de septiembre de una entrevista realizada en una cárcel brasileña a otro ex dirigente del FPMR, Mauricio Hernández Norambuena, el Comandante Ramiro, casi de inmediato los líderes de la UDI solicitaron en La Moneda iniciar la gestión para extraditar a Chile a Apablaza por el denominado “caso Guzmán”. El 14 de septiembre, la Corte Suprema argentina autorizó el trámite de su repatriación que tiene que ser sancionada, en definitiva, por la Comisión Nacional para Refugiados de ese país durante el transcurso de la semana. Con el telón de fondo del respaldo a la no extradición de Galvarino Apablaza por parte de las prestigiosas Madres de la Plaza de Mayo –autoridad ética trasandina y mundial-, el abogado Rodolfo Yansón enfrenta la defensa de Apablaza. El licenciado concedió la siguiente entrevista en exclusiva para D1. -¿Qué debe ocurrir en estos días respecto del porvenir de Galvarino Apablaza? “Se tiene que reconocer la condición de refugiado de Galvarino Apablaza, que suponemos que ocurrirá en los próximos días por parte de la Comisión Nacional de Refugiados que integran distintas áreas del Estado argentino y, además, el Alto Comisionado de Naciones Unidas con los Refugiados. Es decir, la Comisión tiene que resolver si existen las causales previstas en la Comisión Internacional de Naciones Unidas sobre Refugiados. Y la causal prevista que invocó Apablaza Guerra para ser reconocido como refugiado es la de persecución política por parte del pinochetismo que hoy integra un sector del gobierno chileno.” -En Chile, personeros de la UDI están presionando por todos los medios –que, por lo demás, les pertenecen- para que Galvarino Apablaza resulte extraditado… “Nosotros creemos que ya hemos probado debidamente lo que compete a la persecución política, cuestión que ha quedado sobradamente confirmada en los últimos días con tantas declaraciones, francamente de carácter inadmisible, de prepotencia y autoritarismo por parte de distintos dirigentes de la Unión Demócrata Independiente de Chile, entre ellos, Hernán Larraín y Andrés Chadwick. Además, en un contexto que significa la gran derrota del pinochetismo y la gran derrota del Estado chileno en Argentina.” ¿A qué se refiere? “Ellos (la UDI), en todo momento han tratado de convencer a la justicia argentina de que se tenía que aplicar el concepto de “terrorismo” a los hechos por los cuales están requiriendo a Apablaza Guerra. Sin embargo, ello no ha tenido eco en ningún juez y en ningún fiscal. Esa es la gran derrota del Estado chileno y el pinochetismo. Es decir, la Corte Suprema, incluso, no mencionó siquiera la palabra terrorismo. Se limitó a decir que no correspondía catalogar esos delitos como políticos.” La derecha chilena dice que la no extradición podría traer problemas en las Naciones Unidas… “Eso tiene una relación directa con lo que se va a decidir, y también desenmascara una operación mediática que han montado, entre otros, el diario El Mercurio y el Clarín en Argentina, aseverando que reconocer a Apablaza como refugiado podría repercutir negativamente en las Naciones Unidas, y esto no es de ninguna manera así. Todo lo contrario: el refugio será bien recibido en las Naciones Unidas, justamente porque la persecución existe, y porque está absolutamente demostrado que la noción de terrorismo sólo la sostiene la Ley Antiterrorista de Pinochet, el pinochetismo, la UDI especialmente, y el Estado chileno a través de su presidente, Sebastián Piñera, y los funcionarios que han tratado de colar este concepto en la justicia argentina, sin ningún éxito.” EL ROL DE LA PRESIDENTA CRISTINA FERNÁNDEZ ¿Qué ha ocurrido en Argentina en relación al caso? ¿Cuáles han sido las reacciones? “Las manifestaciones a favor de la extradición han sido mínimas. Y puedo mencionar tres nombres: Mauricio Macri (empresario, dirigente deportivo y político derechista) del neofascismo de la ignorancia; un dirigente de la Alianza Inter Radical, y la señora Elisa Carrió (quien alguna vez negó que el ex dictador paraguayo, Alfredo Stroessner hubiera violado los derechos humanos) que en un tránsito místico ni siquiera pudo tomar lectura del fallo de la Corte Suprema. Es decir, ella habla solamente por oponerse. La verdad es que, mientras más opine esta gente, mayor razón vamos a tener. El contrapeso que existe en Argentina respecto de estas declaraciones es muchísima. Hemos tenido el apoyo unánime de los organismos de Derechos Humanos, la solidaridad de muchos sindicatos, y de estudiantes universitarios y secundarios. Hemos tenido el apoyo de dirigentes y partidos políticos de prestigio, el apoyo de los organismos de Derechos Humanos de Chile, el apoyo de otras organizaciones a nivel internacional, de Europa, Uruguay, Venezuela. Es tan abrumador el apoyo al refugio de Apablaza que dista con creces de las posiciones basadas en el desconocimiento y en la oposición por la oposición. De hecho, ellas han quedado totalmente desdibujadas. Cuanto más hablan estos señores, mejor estamos nosotros” ¿Qué papel juega o qué tipo de decisión debe asumir la presidenta de la República de Argentina Cristina Fernández? “La Presidenta Cristina Fernández no tiene que tomar ninguna decisión, esa es labor de la Comisión que está integrado por distintos funcionarios del Estado. La presidenta no tiene ninguna intervención, al menos formal.” ¿Cuándo debe resolver la Comisión Nacional argentina para Refugiados? “Nosotros creemos que en muy pocos días. El Jefe de Gabinete, Aníbal Fernández dijo que aproximadamente, martes o miércoles de esta semana.” ¿Qué resolverá la Comisión Nacional desde su perspectiva? “Nosotros estamos esperanzados de que luego del análisis, la decisión que va a adoptar la Comisión Nacional va a ser positiva para Apablaza Guerra.” ¿Por qué? “Hemos probado muy seriamente la existencia de la persecución política en su contra, y además la han dejado en claro otros organismos del Estado argentino, como cuando Apablaza fue procesado en un juicio penal por la tenencia de documentos de nacionalidad argentino falsos. En esa oportunidad, el Fiscal General dijo que no podía acusar a una persona por usar un documento falso producto de la persecución política de las autoridades chilenas. Esto fue corroborado además, por el cuerpo médico forense a través de un informe muy expresado en junio de 2007, el cual concluyó que Apablaza Guerra padece un síndrome postraumático por efecto de las torturas y la persecución política sufridas. Por lo tanto, ya organismos del Estado argentino han evaluado claramente, desde las perspectivas jurídicas y médicas, las consecuencias de la persecución y las torturas, y la existencia auténtica de las propias persecuciones y torturas. En consecuencia, creemos que hay elementos más que suficientes para que la decisión esté de nuestro lado.” La derecha de Chile ha insistido hasta el cansancio sobre eventuales problemas diplomáticos entre ambas naciones de no ser extraditado Galvarino Apablaza… “La derecha chilena está muy acostumbrada a manejar los hilos desde el poder de manera absolutamente autoritaria, al estilo de Pinochet. Yo lo lamento por esos señores, pero me alegro mucho por el pueblo chileno porque el caso de Apablaza Guerra, como el de los mismos prisioneros mapuche que hoy están en huelga de hambre, son casos que persisten y que dejan en claro que la dictadura no se ha ido del todo y que las remesas del pinochetismo tienen que ser derrotadas si queremos un Chile verdaderamente libre, democrático, con un genuino Estado de Derecho. Así que yo, la verdad, a los señores de la derecha que insisten en que se pueden malograr las relaciones entre Chile y Argentina, les digo que simplemente Argentina sólo está cumpliendo con su legislación, honrando los pactos internacionales de Derechos Humanos. Si ellos creen que con eso se vulneran las relaciones diplomáticas es porque ellos mismos se ponen por fuera de los pactos y no quieren cumplirlos.” ¿Qué hay detrás del asunto puntual de su defendido? “Yo creo que los miembros de la UDI están presionando al gobierno de Sebastián Piñera para cohesionar a sus propias fuerzas y tratar de dejar en claro que ellos son los que siguen mandando. Asimismo, quieren dejar sentada una discusión que tiene que ver con la historia de Chile. Si se revisa lo que fue el aniversario del 11 de septiembre bajo un gobierno de derecha, y si se observan los actos del Bicentenario, nos vamos a dar cuenta que más que Apablaza Guerra, vive Pinochet. Y que se busca respecto del pasado reciente de Chile, dejar como la gran víctima a Jaime Guzmán. Y no se tuvo ni una sola palabra sobre los torturados, muertos y desaparecidos provocados por la dictadura militar y sus cómplices civiles. Mucho peor aún, Sebastián Piñera y sus autoridades estuvieron en el Estadio Nacional y ni siquiera dijeron que allí había funcionado un campo de concentración con posterioridad al golpe. Por lo tanto, me parece que toda esta jugada ni siquiera tiene como objetivo llevar a Apablaza Guerra a Chile, sino que tiene como fin debatir nuevamente la historia desde la óptica del pinochetismo. Y eso es lo que tenemos que evitar, tanto chilenos, como argentinos.” Publicado el 21 de Septiembre de 2010 Por El Mostrador General (R) Hernán Ramírez Rurange El ex director de inteligencia y creador de la “unidad especial” que sacó a militares de Chile para evitar la acción de la justicia a principios de los 90, fue condenado por el asesinato del químico de la DINA Eugenio Berríos el pasado 10 de septiembre. Su nombre apareció en la investigación por la muerte del senador UDI, luego que el ex ministro Cuadra dijera que en 1991 un miembro del alto mando del Ejército le informó que Guzmán estaba en la mira del FPMR, unos días antes que fuera asesinado. Por Jorge Molir Temas relacionados Juez argentino rechaza petición de La Moneda y mantiene en libertad a Galvarino Apablaza Fue un hombre con poder y muy cercano a Pinochet. De hecho, es posible verlo en fotografías de los años 80 junto al ex dictador, con esa mirada impenetrable, fría, distante y concentrada con la que los edecanes desempeñan su labor. Fue un hombre “confiable y de confianza”, como se le llama en la jerga militar a un subalterno que practica la gélida reserva y cumple órdenes sin dudar. Acompañó a Pinochet en muchos viajes, ocupó cargos políticos y hasta cometió graves delitos para proteger al Ejército de principios de los 90, cuando el gobierno de Patricio Aylwin iniciaba una cruzada para enjuiciar a los militares que habían participado en violaciones de Derechos Humanos. Incluso, no trepidó en usar todos los recursos de la institución y los contactos con los servicios de inteligencia sudamericanos y europeos para llevar a cabo esa misión. Así es el general en retiro Hernán Ramírez Rurange. Un militar de otro tiempo que volvió al presente desde un pasado cercano, con toda su carga de secretos. Y como una sombra reveló que, cuando fue director de inteligencia en 1991, supo con antelación que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) quería asesinar al entonces senador de la UDI Jaime Guzmán. La telaraña de Cuadra Su nombre apareció hace algunas semanas, luego que el ex ministro de la dictadura, Francisco Javier Cuadra, revelara que general (R) Jorge Ballerino -a la sazón jefe del comité asesor de Pinochet- lo llamó porque el grupo de ultraizquierda también lo tenía como objetivo a eliminar. El dato, lo canalizó precisamente Ramírez Rurange. Las palabras de Cuadra aparecen en el contexto del caso que sustancia el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza, con posterioridad a la entrevista otorgada a Chilevisión por Mauricio Hernández Norambuena -comandante “Ramiro”- recluido en una cárcel brasileña por el secuestro del empresario Washington Oliveto. Hernández Norambuena, condenado en Chile a presidio perpetuo por el homicidio del ex parlamentario y por el secuestro de Cristián Edwards -hijo de Agustín, dueño de El Mercurio-, aseguró que la decisión de terminar con la vida del ideólogo de la UDI, fue tomada por la jerarquía del FPMR. Involucró con ello al jefe de la organización, Galvarino Apablaza -comandante “Salvador”- quien se halla en Argentina esperando asilo político, luego que la Suprema de ese país aprobara su extradición, en el marco de la misma causa. También vinculó al ex comandante del Frente, Enrique Villanueva Molina, como uno de los conocedores del hecho, imputándole haber sido agente de la Dirección de Seguridad Pública -conocida como “La Oficina”- y haber operado para desarticular al grupo subversivo. Hay que recordar que Ramiro se fugó de Chile en 1996, cuando la dirección del FPMR lo rescató de la Cárcel de Alta Seguridad, en una espectacular evasión en helicóptero. Todo lo anterior, instaló al Ejército en medio de la decisión política del gremialismo por aclarar el papel de los gobiernos de Aylwin y Frei, en el ocultamiento de información a la justicia sobre el crimen, y a Ramírez Rurange como el nexo necesario para el encadenamiento de una verdad procesal, que el abogado de la familia Guzmán, Luis Hermosilla, busca probar en el expediente. Los principiantes El ministro Carroza arraigó a Villanueva Molina. Lo citó a declarar y buscará enlazar los dichos de Norambuena con los de Ballerino y Ramírez Rurange, pero al mismo tiempo, puede abrir una caja de pandora sobre la infiltración en el Frente por parte del Ejército y la CNI. Carroza conoce al dedillo este hecho. Lo sabe porque junto al caso Guzmán, sustancia el proceso por la desaparición de cinco ex militares del FPMR en 1987, asesinados en represalia por el secuestro del coronel del Ejército Carlos Carreño, ocurrido el mismo año. Y este último, en una reciente declaración, ante Carroza, al menos los deslizó. Ramírez Rurange ordenaría otra operación de encubrimiento, la que le fue mandatada directamente por Pinochet: sacar de Chile al ex químico de la DINA, Eugenio Berríos Sagredo, quien estaba citado en el caso Letelier y se temía que revelara la creación de venenos del organismo dirigido por el general (R) Manuel Contreras desde 1973 a 1977. Si bien es cierto Ramírez Rurange no tiene relación en los dos casos anteriores, conoce de sobra el espionaje a los grupos de izquierda. El 23 de abril de 1991, 22 días después del homicidio del parlamentario UDI -ocurrido en el Campus Oriente de la Universidad Católica, donde impartía clases- un hecho dejó al ex oficial al descubierto. La historia comenzó cuando el militante comunista Álvaro de la Fuente, llegó al diario La Época. La información que traía no era menor: había sido informante de la CNI y ahora de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), usando la “identidad operativa” de “Max”. El periódico, dirigido entonces por el periodista Ascanio Cavallo, se dio a la misión de probar los hechos por más de dos meses. Fue así como De la Fuente acordó un “punto” de reunión con sus dos agentes de control, “Charly” y “Pepe”. El encuentro se realizó en el centro de Santiago y fue registrado por un fotógrafo del medio. El 3 de julio de 1991 un titular sacudió al gobierno de la Concertación: “Informante revela espionaje de DINE al gobierno”. Los agentes de Ramírez Rurange, habían caído en una trampa de principiantes y La Moneda se enfrentaba a un escenario complejo, a pocos meses del crimen de Guzmán y de la radicalización de las acciones del FPMR. El entonces ministro de Defensa, Patricio Rojas -investigado actualmente por la corrupción en la compra de aviones Mirage- se dio a la tarea de saber quiénes eran los agentes. Finalmente, La Época publicó el 26 de julio que uno de los militares era el sargento Carlos Kram Soto. Pero el destino de Ramírez Rurange volvió a coincidir con el de Ballerino. Este último, en una cita reservada con los periodistas que cubrían el caso, les indicó que Charly, Pepe y el capitán a cargo, serían sancionados y cambiados de la DINE. Si bien Ramírez Rurange quedó cuestionado al interior del Ejército, Pinochet lo ascendió a un cargo superior: jefe de la guarnición de Santiago. Sin duda una demostración de poder. El espionaje político no sólo afectaba a los dirigentes de la Concertación y la izquierda, sino también al entonces jefe de Investigaciones, el general en retiro del Ejército, Horacio Toro que estaba dedicado por esos días, a buscar a los responsables del crimen de Guzmán. El servicio secreto Pero Ramírez Rurange guardaba entonces otro secreto. Había iniciado la denominada “Operación Silencio” o “control de bajas”, como se le llamaba eufemísticamente en la DINE, porque en abril de 1991, usando la estructura del Servicio Secreto de Espionaje (SSE) del Ejército, sacó de Chile al ex agente de la CNI, Luis Arturo Sanhueza Ros. Sanhueza Ros estaba en la mira de la justicia por su participación en la Operación Albania, un montaje de dicho servicio represivo que terminó con la vida de 12 frentistas en distintos lugares de Santiago en junio de 1987. Además, aparecía como uno de los autores del crimen del empresario Aurelio Sichel, ocurrido en 1989, relacionado con la financiera ilegal que funcionaba al interior del Ejército, “La Cutufa” y el asesinato del vocero del MIR, Jecar Neghme en 1989. Sanhueza Ros fue llevado hasta un hotel institucional, el Kon-Tiki, hasta donde llegó el jefe del SSE, el entonces coronel Francisco Maximiliano Ferrer Lima. Ferrer Lima, conocido en la comunidad como Carlos Frez Ramos. El SSE funcionaba en ese entonces en una oficina ubicada en Agustinas con Teatinos, frente al Hotel Carrera y a un costado del diario La Nación. El ahora ex oficial, condenado por varios casos de derechos humanos cumpliendo condena en Punta Peuco, no estaba de acuerdo en usar la estructura que durante años logró armar el SSE en los países vecinos y Europa, con el fin de esconder a Sanhueza Ros. Pero Ferrer Lima, otro hombre “confiable y de confianza” de Pinochet, finalmente cumplió la orden que le dio Ramírez Rurange. Llegó hasta el hotel e instruyó a Sanhueza Ros respecto de cómo se ejecutaría la operación para ponerlo en un avión con destino a Argentina. Para ello, Ferrer Lima contactó al “abuelo” o José Antonio, el agente “residente” del SSE en Buenos Aires por más de 20 años, Carlos Narea González. Ex esposo de la hermana de la cantante “Sonia La Única”, Narea González llegó hasta el aeropuerto de Santiago, mientras Ferrer Lima montaba un dispositivo en el terminal aéreo y preparaba el salón VIP para que Narea González y Sanhueza Ros se conocieran. Se temía que este último fuera detenido por Investigaciones, pero nada ocurrió y Ferrer Lima le informó a Ramírez Rurange del éxito de la misión. Entonces, las relaciones de Pinochet con el gobierno no iban por el mejor camino. A mediados de 1991 la Suprema nombró al ministro Adolfo Bañados para investigar el homicidio del ex canciller Orlando Letelier, ocurrido en septiembre de 1976 en Washington -Estados Unidos-, a manos de la DINA. Para evitar problemas a la institución, Ramírez Rurange conformó la llamada “Unidad Especial”. Se trataba de un grupo dedicado a esconder, controlar y llevar el sueldo a Sanhueza, quien luego de una corta estadía en el departamento que tenía Narea González en Buenos Aires, se dirigió al sur de Argentina, donde regentaba un kiosko. Ramírez Rurange designó entonces a los oficiales Arturo Silva Valdés, el hombre que actuaba como avanzada de Pinochet para cualquier viaje que realizara el extranjero, como el jefe del grupo, para cumplir el cometido. Lo que Ramírez Rurange no sabía es que a estos hombres se los encontraría en la cárcel años más tarde. El abuelo Así llegó septiembre de 1991 y la Unidad Especial sacó de Chile al entonces mayor Carlos Herrera Jiménez. Este último estaba acusado como autor del crimen del militante DC, Mario Fernández, ocurrido en 1984 en La Serena y bajo el mismo cargo en el homicidio del líder sindical Tucapel Jiménez en 1982, hecho por el que actualmente cumple una condena a presidio perpetuo en Punta Peuco. No obstante, Ramírez Rurange ordenaría otra operación de encubrimiento, la que le fue mandatada directamente por Pinochet: sacar de Chile al ex químico de la DINA, Eugenio Berríos Sagredo, quien estaba citado en el caso Letelier y se temía que revelara la creación de venenos del organismo dirigido por el general (R) Manuel Contreras desde 1973 a 1977. Berríos abandonó Chile con identidad falsa y con todos los recursos del Ejército fue llevado a Buenos Aires, y luego instalado en Uruguay, donde también estaba Herrera Jiménez. Lo que Ramírez Rurange no podía prever en 1991, es que el 10 de septiembre de 2010 -19 años más tarde-, justo en momentos en que su nombre apareció en el caso Guzmán, el ministro Alejandro Madrid lo condenaría a cinco años y un día como autor de secuestro y tres años como autor de asociación ilícita junto a los otros miembros de la “Unidad Especial” por el homicidio de Berríos, quien fue hallado en 1995, en un balneario cercano a Montevideo, Uruguay, enterrado boca abajo -como se hacía en la antigüedad con los traidores- con dos tiros en la nuca. Pero Ramírez Rurange también fue interrogado en el proceso por la muerte de Eduardo Frei Montalva ocurrida en 1982, cuando precisamente era el edecán de Pinochet. El juez Madrid lo indagó respecto a dos operaciones secretas, una de ellas llamada “Olimpo” y otra “Yngecto”, respecto de las cuales existen sospechas que pudieron haber sido el inicio de la producción de toxinas que siete años más tarde terminaron con la vida de Frei. Ramírez Rurange dijo que la primera “se trató de algo meramente militar y de seguridad nacional, mientras que la segunda, me parece, que puede ser de contraespionaje”. Ligazones En el Ejército, actualmente, existe preocupación y molestia, debido a que se involucró a la institución en un caso virtualmente olvidado e incluyó a militares que cometieron graves delitos, hecho que pone ruido en la campaña de mejoramiento de su imagen “que nos ha costado mucho potenciar”, dice un general del alto mando. Lo cierto es que más allá de lo que se diga privadamente, el caso Guzmán volvió a tomar nuevos aires. Sin embargo, la investigación enfrenta dificultades para llegar a puerto. La primera es que existe una posibilidad de que Galvarino Apablaza, no sea extraditado desde Argentina. También, y más allá de las intenciones del gremialismo, puede que Hernández Norambuena tampoco sea enviado a Chile para que enfrente la justicia. Lo anterior, porque cumple una condena de 30 años, inferior al presidio perpetuo al que fue sancionado por el crimen de Guzmán. Sólo surge una duda, si Ramírez Rurange le informó a Ballerino lo que sabía del posible atentado del FPMR ¿por qué este último no entregó la información por los canales habituales? Si bien la respuesta está en manos del ministro Carroza, la reciente entrevista otorgada a El Mostrador por el ex comandante del FPMR, Enrique Villanueva Molina, podría ser un elemento que asociara la muerte de Guzmán a los militares de la época. Ni Carroza ni la UDI tienen un trabajo sencillo por delante, sobre todo porque han transcurrido casi 20 años desde que el Frente mató a Guzmán y porque en el expediente muchas de las diligencias que fueron hechas en su momento no entregaron los antecedentes para demostrar el supuesto encubrimiento de los agentes de La Oficina, Investigaciones y de los gobierno de Aylwin y Frei. Si bien la reescritura del caso Guzmán recién comienza, lo cierto es que Ramírez Rurange cayó en la telaraña que tejió Hernández Norambuena y continuó Cuadra. Y de esos entramados, a veces, es difícil zafarse. Estimados amigos: Mi nombre es Simón Andrés Palominos Mandiola, RUN 15.566.586-6. Soy sociólogo, titulado en la Universidad de Chile, y me dedico a temas de estudios culturales, gestión cultural y estratificación social; trabajo en la misma Universidad y en el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. No tengo afiliación política; sin embargo, mis convicciones políticas son abiertamente de izquierda. Jamás me he visto envuelto en actividades ilícitas de ningún tipo; y a pesar de ser decididamente crítico del manejo político, social y económico de nuestro país, tengo un marcado sentimiento y afinidad. Nací en dictadura, en una familia de estrato socioeconómico medio-bajo, y a partir de mi formación y mis convicciones he comprometido mi vida a contribuir para hacer de Chile un país igualitario y democrático, con énfasis en los sectores no sólo vulnerables, sino efectivamente vulnerados de nuestra sociedad. El día sábado 19 de junio de 2010 , alrededor de las 16:30 horas, salí junto a Valentina Terra Polanco de mi domicilio, ubicado en calle Andes N° 2168, comuna de Santiago, en dirección al supermercado ubicado en calle Ricardo Cumming esquina Compañía; un trayecto de cerca de diez minutos por las calles de mi barrio, en Santiago Centro. Al regresar por la misma plaza observamos que un grupo de aproximadamente 6 carabineros agredía a un par de indigentes cerca de los vehículos policiales, aparentemente para llevarlos detenidos. Las personas estaban en deplorable estado de ebriedad y no oponían resistencia alguna a la acción policial; no obstante, eran agresiva y arrogantemente golpeados e insultados por los carabineros. El abierto acto de violencia nos indignó, y mi reacción natural fue tomar mi celular y registrar el evento con la cámara digital incorporada, a una distancia de al menos 30 metros. Los carabineros, al percatarse de mi registro, agresivamente se abalanzaron sobre mí. Un carabinero me gritó “y tú que creí que estai haciendo?”, solo atiné a responder “un acto ciudadano”. Sin ninguna otra palabra de su parte o de la mía (ya que, fuera de insultarme, no me pidieron identificación ni nada que respondiese a un procedimiento regular) me redujeron, golpearon, quitaron el celular, esposaron, y arrastraron hasta el vehículo policial. Pude observar por la ventana que un carabinero (que logré identificar por sus distintivos como el Subteniente Hormazábal) manipulaba insistentemente mi celular; imagino que con la intención de deshacerse de la evidencia registrada en él. Luego de aproximadamente 40 minutos, fui llevado a la Tercera Comisaría de Santiago. Fui encerrado, aún esposado, con los detenidos ya mencionados. Luego de aproximadamente media hora se me retiraron las esposas, y el carabinero que me agredió procedió a informarme de manera poco clara las acusaciones en mi contra: el supuesto “delito” (como se me indicó) de fotografiar en la vía pública a carabineros, oponerme a identificarme y obstrucción a la acción policial. Fue mi oportunidad de identificar claramente al agresor quien me golpeó durante la detención; se trata de un conocido de El Ciudadano: el Cabo Primero Bustamante. Continuando con los insultos, el Cabo Primero se dio el lujo de intentar articular un discurso en contra de los grupos de izquierda, me aclaró explícitamente que tenía un problema personal conmigo, y finalmente dijo que si yo continuaba tomando fotos, mi madre y mi hermana pagarían las consecuencias. Esta última frase me dejó helado, pues la entiendo claramente como una amenaza: el Cabo Bustamante, supuestamente encargado de proteger la seguridad mía, de mis seres queridos, y de la ciudadanía en general, que maneja información privilegiada sobre mi domicilio y el de mi familia, y que además tiene un acceso “legítimo” a ejercer fuerza física; sobre la base de un acto determinado (el filmar un acto de violencia excesiva) es capaz no sólo de detenerme de manera irregular y de levantar falsos cargos en mi contra (rehusarme a dar mi identificación y obstruir la acción policial; algo bastante difícil encontrándome a más de 30 metros de distancia) sino que además me amedrenta poniendo en juego el bienestar de las personas que amo. Seguí detenido hasta casi las 23:00 horas, momento en que se me devolvió el dinero que llevaba, mis anteojos ópticos (que me fueron requisados), mis cordones y mi manojo de llaves. Mi celular, en tanto, fue retenido, informándoseme que sería enviado a Fiscalía. Al leer la relación de los hechos que figura en mi causa, pude ver que los eventos consignados son –en lo que respecta a mi participación- absolutamente ficticios. Se indica falsamente que fui detenido en la intersección de las calles Santo Domingo con Rafael Sotomayor, en plena Plaza Yungay. Como ya he dicho, fui detenido en la Plaza Panamá, específicamente en la esquina de las calles Delfina con Martínez de Rozas, apenas a dos cuadras de mi domicilio. Es absurdo que, viniendo del supermercado, me desviase tantas cuadras para obstruir la acción policial, pues la distancia entre un lugar y el otro supera las 10 cuadras. Asimismo, se argumenta que –a pesar de lo dicho durante mi detención- se me capturó por no identificarme, cosa que es falsa, como seguramente se encuentra registrado en la grabación de mi teléfono. Al momento de ocurridos los hechos desconocía que el grabar a Carabineros cometiendo un acto de violencia fuese algo ilegal; sin embargo, de haberlo sabido, de todas maneras hubiese levantado un reclamo formal y seguido las acciones legales correspondientes por los canales establecidos. Reconozco, por tanto, que grabé intencionalmente la agresión de Carabineros. No obstante, toda la cadena de eventos por los que se me imputa posteriormente es absolutamente falsa. Asimismo, si bien no es mi rol juzgar la inocencia de los indigentes, eso no exculpa a los efectivos policiales por los actos de violencia cometidos contra ellos y especialmente contra mi persona. Manifiesto desde ya mi decisión de comunicar a medios de prensa lo sucedido, y participar activamente en acciones judiciales destinadas a: 1) Restablecer mis derechos fundamentales. 2) Sancionar las acciones irregulares del equipo liderado por el Subteniente Hormazábal (a quien entiendo como el oficial a cargo de los actos de violencia y de mi detención). 3) Denunciar ante la justicia las agresiones y amenazas cometidas por el Cabo Primero Bustamante contra mi persona y mis familiares. Espero me ayuden a difundir el hecho, y les cuento que pueden contar conmigo para lo que requieran. Saludos fraternos Simón Palominos Cuando las personas buenas callan, triunfa el mal Galopa la represión por sospecha Chile. “Caso Bombas”: Sólo humo y montajes Por Andrés Figueroa Cornejo Periodistafigueroa@yahoo.es El sábado 14 de agosto, en un espectacular operativo policial, fueron allanadas casas particulares y “okupas” de Santiago, Valparaíso, Temuco y Concepción, y detenidas 14 personas por orden del Fiscal Alejandro Peña. Como ya se está volviendo costumbre, la maniobra contó con contundente brutalidad uniformada sin resistencia alguna, pistolas en la boca de los imputados, destrucción de inmuebles, maltrato a mujeres embarazadas, indiscriminación a granel y tanta prensa obsecuente como fuera posible. Sólo la prestigiosa Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos del Pueblo, Codepu (organización no gubernamental de Derechos Humanos fundada durante la dictadura militar, en noviembre de 1980. Fue la primera ONG que se hizo parte en el proceso contra Augusto Pinochet en España, y en Chile en 1998, y una de las principales querellantes en el juicio contra el dictador), denunció que el 14 de agosto “a las 6:58 de la mañana, el domicilio de Viviana Uribe Tamblay, presidenta de nuestra organización, ubicada en Batuco, fue allanada violentamente por un grupo de funcionarios del Grupo de Operaciones Policiales Especiales de Carabineros (GOPE), del Laboratorio de Criminalística, y personal de la Fiscalía, en el marco del llamado “Caso bombas”. El operativo policial duró 7 horas”. La ONG informó que en el domicilio se encontraban en ese momento la hija de Viviana, Bárbara Vergara Uribe, hija de un ejecutado político, “con un embarazo de 8 meses, y trabajadora de la institución junto a su compañero Manuel Correa”. El denominado “Caso Bombas” está ligado a una serie de explosiones de ruido ocurridas durante un tiempo no determinado por el Estado en instituciones bancarias y otras dependencias, sin resultado de muerte, sin heridos, sin damnificados, sin responsables probados. RODOLFO RETAMALES, EL MALO DE LA PELÍCULA Uno de los principales acusados en el caso, además de su trabajo remunerado, realizaba un programa en la Radio Primero de Mayo de la legendaria población La Victoria. Alejandra Bustamante es una de las voceras de la emisora popular, autogestionada y comunitaria que cuenta con 20 programas de servicio a la comunidad, y que vierte al aire producciones que recorren reivindicaciones indígenas, musicales, infantiles y culturales. Su objetivo es “informar sobre la verdad de lo que ocurre en Chile”. La radio es legal, tiene 15 años de existencia y está acreditada por la Subsecretaría de Telecomunicaciones. Alejandra cuenta que “Desde principios de 2009, Rodolfo tiene un programa que se llama “Desde el Óvalo”, que toca temáticas carcelarias en el sentido de las visitas familiares, y la criminalización de los jóvenes y adolescentes. Rodolfo conducía el programa y nunca hizo llamados a la violencia o cosa que se le parezca. Reporteaba las movilizaciones sociales que se dan en el centro de Santiago, a través de videos, aprovechando la plataforma de internet de la radio”. Pero no sólo Rodolfo ha sido víctimas de amenazas por parte de fuerzas especiales, sino que otros reporteros de la Primero de Mayo (102.9 FM). “Nuestro problema es que hemos normalizado el maltrato que recibimos con frecuencia”, explica Alejandra en el único locutorio de la emisora y agrega que “Rodolfo nos había informado muchas veces de policías civiles que lo seguían. Y en el allanamiento a su casa, lo principal que le requisaron fue sus filmaciones, sus fotografías, sus cintas. No materiales ligados a explosivos o bombas. Ahora los medios de comunicación tradicionales hablan de él y los demás detenidos como delincuentes. Igual como lo que ocurrió con la documentalista Elena Varela o Pascual Pichún”. El miércoles 17 de agosto, otro comunicador popular de la radio, Roberto Henríquez, fue detenido también. “Él hace programas culturales, de cine y de música”, informa Alejandra, “A las 22:30 hrs. lo encontramos en la Primera Comisaría de Carabineros. Estábamos con el abogado de derechos humanos, Rubén Jerez. Ahí nos enteramos que trataban de vincularlo a un asunto de explosivos. Lo acusaron de tener “un artefacto pirotécnico” (?). El 18 en la mañana lo formalizaron y lo dejaron en libertad. Fue agredido fuertemente por carabineros, pero no permitieron que se realizara la constatación de lesiones.” LA DEFENSA: RODOLFO Y PABLO DEBEN SER ABSUELTOS Alberto Espinoza es el abogado defensor de Rodolfo Retamales y Pablo Morales, sindicados por el Ministerio Público, el gobierno y los medios de comunicación de los que mandan, como los principales responsables del llamado “Caso bombas”, y como “lideres” de una asociación ilícita “terrorista”. -¿Cuáles son los fundamentos de la defensa? “La defensa descansa sobre la más férrea y absoluta convicción de que ni Pablo ni Rodolfo tienen participación en una asociación ilícita, y menos de carácter terrorista. Y hasta el minuto, los antecedentes que se han presentado resultan absolutamente inconsistentes a la hora de acreditar un delito de esa magnitud.” El abogado Espinoza indica que hace 5 años que se vienen recogiendo pruebas contra sus protegidos, es decir, desde que Rodolfo Retamales puso un pie en la calle después de haber estado con Pablo Morales privados de libertad en la Cárcel de Alta Seguridad durante 12 años. Desde entonces se implementó contra ellos un procedimiento de vigilancia permanente de todos sus movimientos. Además, ellos estaban bajo control penitenciario y debían firmar una vez por semana en el Patronato de Reos. “Pero estamos hablando de una vigilancia extrajudicial, me imagino, dentro de los marcos de políticas de Inteligencia y seguridad pública y ciudadana que, por lo demás, ellos conocían perfectamente. Sabían que por su antigua afiliación al grupo Lautaro iban a ser objeto de seguimientos al margen de la ley. Es lo que ocurre con todos los presos políticos que salen en libertad”, señala Espinoza. Llama poderosamente la atención que pese a estar bajo vigilancia permanente hayan podido burlarla al punto de constituir una asociación ilícita después de 5 años. -La gente corriente en Chile no sabe qué cosa es una ‘asociación ilícita’… “Es un delito tipificado en el Código Penal y en la Ley Antiterrorista que se configura de una manera ficticia y abstracta. Nadie puede percibir físicamente una asociación ilícita. Es un delito intangible, a diferencia de un homicidio o un robo. En la asociación ilícita tiene que haber recursos, medios, infraestructura, un ánimo de asociarse para cometer actos ilícitos. Y en este caso, con fines terroristas. De modo que la construcción de la asociación ilícita, desde el punto de vista penal y probatorio, es bien dificultosa. La justicia tiene que acreditar la concurrencia de varias condiciones y de presupuestos que logren establecer esta estructura, este conjunto de redes, jerarquías, mandos, subordinados, dirección, etc. Y este no es el caso.” CASAS ‘OKUPA’: CENTROS DE PODER En medio del verdadero “tongo” político, policial y mediático en torno al caso han salido al ruedo las casas “okupa”, que son viviendas cedidas o simplemente habitadas en su abandono, casi siempre muy deterioradas, que usan jóvenes en Chile y el mundo para realizar actividades principalmente artísticas y alternativas a la cultura oficial o institucional. Allí funcionan desde bandas de rock, grupos teatrales, recreación para niños, buen cine gratuito, bibliotecas y manifestaciones que no encuentran lugar en las políticas culturales provenientes del Estado, normalmente dirigidas a promover y ornamentar las “bondades” de los gobiernos de turno. Sin embargo, el abogado Alberto Espinoza indica que “El Ministerio Público denomina a las casas “okupas” ‘centros de poder’. La expresión pretende referir que allí se van elaborando acciones o se planifican cosas ilícitas”. Por eso, la justicia muestra fotos de Rodolfo y Pablo saliendo de casas “okupas”. Pero esas casas representan a un sector de la juventud cuyas ideas no se condicen con el modo de vida capitalista.” -¿En qué condiciones fueron detenidos Rodolfo y Pablo? “De una manera bastante violenta. Nadie golpeó la casa ni preguntó por ellos previamente. Y eso que tienen domicilios conocidos y ni siquiera viven en casas “okupas”, si eso fuera un agravante. Son viviendas que financian con su trabajo. Ambos son arrendatarios. Pablo Morales vive con su pareja, y los dos trabajan remuneradamente. Pablo se desempeña en una empresa de publicidad, de lunes a viernes, con jornada normal y cuyo salario le permite vivir sin grandes sobresaltos. Rodolfo Retamales, por su parte, desarrolla trabajos audiovisuales, es un asalariado a honorarios, es decir paga impuestos. Y en algunos de sus videos aparecen imágenes de canales tradicionales, como Canal 7, ¡Y ese tipo de material empleó el Ministerio Público para formalizar la investigación! Ahí yo pregunté entonces, si también se imputarían a los directores de Chilevisión o Canal 13. Eran extractos de reportajes por todos conocidos. Incluso en la audiencia de formalización, la Fiscalía usó contra los muchachos citas de autores clásicos muertos hace mucho tiempo. Y a Pablo Morales, por su parte, se le leyeron sus derechos con un carabinero que le tenía puesta una bota en la espalda. El allanamiento también fue brutal, y ese día se extendió a 17 casas, como en los mejores tiempos de la dictadura. Fue una operación muy bien planificada, coordinada y muy espectacular.” Al respecto, Espinoza considera que “están soplando vientos autoritarios muy fuertes en Chile. Hay nostálgicos de la dictadura.” EL MONTAJE Y EL ORDEN DE LAS COSAS -En algún momento se dijo que los imputados habrían sido indultados por Ricardo Lagos durante su mandato… “Ello es totalmente falso. Yo creo que hay falta de rigurosidad del Ministerio del Interior y no se entiende la división de poderes. Aquí se observa que el Ministerio del Interior tiene un trato muy directo con el Fiscal Nacional. En este sentido, el Fiscal Alejandro Peña realiza todo un montaje, en el amplio sentido, como una puesta en escena para los medios de comunicación. Referirse a hechos respecto de los cuales estos dos jóvenes ya fueron condenados, demuestra una mala intención evidente. Es decir, se vuelve a criminalizarlos, ¡Y por lo mismo! Eso es antijurídico, toda vez que existe un principio elemental del Derecho Penal que dice que nadie puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho.” Rodolfo y Pablo estuvieron en la cárcel en los primeros años de los gobiernos civiles por un delito que terminó con la muerte de tres funcionarios de la policía de Investigaciones, “donde ellos no participaron directamente. Ninguno de ellos empuñó un arma de fuego, ni es responsable directo de la muerte de esas personas. Ello está establecido en el proceso y la sentencia”, dice el abogado. De los 14 detenidos originales del pasado 14 de agosto, ya 4 están en libertad, bajo una medida cautelar que no es prisión preventiva, con un control semanal de firmas. Los 10 restantes están en prisión preventiva en la Cárcel de Alta Seguridad. Ellos están imputados de ser miembros de una supuesta asociación ilícita terrorista. La acusación es que Rodolfo y Pablo serían los “jefes” de ella. En este sentido, Espinoza es tajante cuando formula que “Con anterioridad, yo he defendido a personas acusadas en principio por delitos terroristas. Por ejemplo, las personas que fueron imputadas de participar en el atentado a Pinochet en 1986. Y finalmente esas personas no terminaron siendo acusadas de delitos terroristas. Y hay una distancia sideral entre las organizaciones a las que pertenecían esas personas y los casos de Rodolfo y Pablo, desde todo orden de cosas. Lo de Rodolfo y Pablo, desde la propia perspectiva del Ministerio Público, sería una especie de asociación ilícita a escala de sala cuna. Sin embargo, se les aplica la misma ley.” -¿Y qué ocurre con los vínculos mencionados entre Rodolfo Retamales y la Intendencia de Santiago? “El Ministerio Público en su intento de configurar la supuesta red de protección de mis defendidos, usa una llamada que se le hizo a Rodolfo Retamales desde un teléfono de la Intendencia por una funcionaria que había sido su pareja. La llamada duró 30 segundos y es una conversación absolutamente corriente. De ahí el show que involucra a la Intendencia.” -¿En qué fase del proceso judicial se encuentra el caso? “Estamos en el prólogo, en sus etapas preliminares. Hay 6 meses para investigar, todavía no estamos en la etapa del juicio. Están pendientes las apelaciones que nosotros entablemos. Y ellos deben ser absueltos y no llevados a juicio, en definitiva. Deben ser liberados y de ningún modo condenados.” -Sorpresivamente el 18 de agosto, 4 días después de las detenciones, apareció una bomba junto a un cuartel de carabineros que habría sido desactivada por un robot… “Hay que tener cuidado con las acciones provocativas. No me extrañaría que el hecho fuera parte de un montaje policial. Los organismos de Inteligencia también operan con procedimientos muy oscuros. Me acuerdo que Felipe Harboe como miembro del Ejecutivo de la Concertación inventó un chascarro con unos sables de utilería que encontró en la Universidad de Santiago.” Para el abogado Alberto Espinoza la situación, en su conjunto, es preocupante y sobrepasa el marco de la investigación enfocada en un grupo de personas en particular. El defensor de los derechos humanos estima que hoy los que se están viendo amenazados por esta investigación son los derechos de los ciudadanos en general. “Esta es la mano dura que anunció Piñera y que están sintiendo los mapuche, los escolares, los deudores habitacionales. En fin, todo aquel que quiera ejercer su derecho a expresarse. Esto es claro, quienes gobiernan Chile estuvieron vinculados a la dictadura militar y son amigos de la dinámica del terror. Cualquier manifestación de descontento social ahora se vuelve terrorismo. Y lamentablemente, la Concertación pavimentó el camino para llegar a este punto. La idea del gobierno actual es hacer abortar inmediatamente cualquier germen de movilización social. Y yo aquí noto una alarmante ausencia del Partido Comunista en orden a pronunciarse sobre estas materias. Y hay personajes de la Concertación que avalan la actuación del Fiscal Alejandro Peña, como Patricio Rosende y Felipe Harboe. ¿Cómo se engendran esas posiciones en gente que se define democrática?”, se pregunta Espinoza mientras mira su reloj urgente. La resolución del juez Alejandro Madrid, de unas 400 páginas, afectará a dos suboficiales de inteligencia en servicio activo, tres generales (R), entre ellos el ex fiscal Fernando Torres, y los tres coroneles uruguayos, dos aún en el Ejército. Foto: El químico Eugenio Berríos fue asesinado en 1995 en Uruguay. Lunes 9 de agosto de 2010 | | País El juez Alejandro Madrid está próximo a dictar la sentencia de primera instancia por el crimen del químico de la DINA, Eugenio Berríos Sagredo, ocurrido en 1995 en Uruguay. El dictamen tiene cerca de 400 páginas, producto de una de las investigaciones policiales y judiciales más extensas y profundas. La resolución da detallada cuenta de cómo operó el Ejército de entonces para obstruir la justicia recién recuperada la democracia, desde la Comandancia en Jefe y generales del alto mando, hasta la auditoría general, pasando por los agentes reencasillados de la disuelta CNI, la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) y su brazo operativo, el Batallón de Inteligencia (BIE). De los 19 procesados y formalmente acusados, entre ellos los tres coroneles uruguayos, dos aún en servicio activo, trascendió que la gran mayoría recibirían penas de cárcel efectiva, aunque un par podrían ser beneficiados con condenas bajo cinco años y un día de libertad vigilada. Dos de quienes tendrían condenas aseguradas de prisión efectiva, se encuentran aún en servicio activo en el Ejército cumpliendo tareas de inteligencia. Se trata de los suboficiales de la DINE y ex agentes de la CNI, Marcelo Sandoval Durán y Nelson Román Vargas. Ambos están acusados como autores de secuestro, asociación ilícita, y omisión a la justicia de actividades de una asociación ilícita. Los dos operaron como custodios de Berríos mientras se le mantuvo secuestrado en Montevideo. Torres Silva Entre quienes también tendrían una condena de presidio efectivo está el general (R) y ex fiscal militar, Fernando Torres Silva, acusado como autor de una asociación ilícita que cometió crímenes. Por ello, su condena de presidio mayor iría entre cinco años y un día a 20 años. LN Tucapel Jiménez: "Los dichos de Contreras corroboran la falta de arrepentimiento" Enviado por Paola María Berríos Ramírez Compartir El diputado de PPD Tucapel Jiménez lamentó hoy las declaraciones del ex director de la Dina, el general (r) Manuel Contreras, quien ayer aseguró que era inocente respecto al asesinato del general Carlos Prats, y cuestionó al comandante en jefe del Ejército, Juan Miguel Fuente-Alba, por el repudio público que hizo de los militares condenados por este caso. Al respecto, Jiménez afirmó que "sus palabras nos demuestran que tenemos la razón cuando decimos que ninguno de los condenados por delitos de lesa humanidad han tenido el más mínimo grado de arrepentimiento". Aun así, el diputado mencionó una excepción: el mayor (r) Carlos Herrera Jiménez, procesado por la muerte de su padre, quien pidió perdón y colaboró con la Justicia. "Él ha sido la excepción, no sólo de los militares condenados, sino que de todos aquellos que han sido procesados o acusados por los Tribunales de Justicia". "Esto debe hacernos sentir tristes, porque si la historia se repitiera, estos personajes actuarían de la misma manera", añadió. El parlamentario, además, defendió al general Fuente-Alba de los cuestionamientos de Contreras tras el repudio que hizo respecto a los ex militares involucrados en el caso Prats. "La mayoría de los chilenos aplaudimos esta condena pública", dijo. "Sin embargo, aún es necesario avanzar en esta materia, por ejemplo, degradando a uniformados que hayan cometidos delitos de lesa humanidad tal como lo propone un proyecto de ley que presentamos un grupo de diputados de oposición, porque no sólo representan una vergüenza para sus pares sino que para el país entero", finalizó. Chilenos no quieren a Labbé Zailary Chávez Ramos Foto: Embajador en Panamá, citado por "Operación Cóndor" Enviado por Paola María Berríos Ramírez El 10 de julio a las 21:45 La presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos (AFEP), Alicia Lira, aseguró que aprueban el Indulto Bicentenario planteado por la Iglesia Católica para condenados por delitos comunes cuando, por ejemplo, son enfermos terminales, reiterando sin embargo su rotundo rechazo a que se aplique para violadores de los Derechos Humanos. Lira argumentó que al ministro de Justicia, Felipe Bulnes, le hicimos ver nuestros argumentos básicamente porque son crímenes imprescriptibles (...) para nosotros desde Contreras hasta el último de los hechos tienen la misma responsabilidad. La dirigente detalló que en Chile 64 de los 156 condenados por violaciones de los Derechos Humanos están privados de libertad en Punto Peuco o en el penal Cordillera, cuestionando que el resto por la famosa pena remitida sólo están privados de libertad, pero gozan de beneficios, de todas las garantías del mundo(...)la discriminación es abismante comparada con la población penal común, sostuvo. La presidente de la AFEP precisó que apoyan la prescripción de penas para condenados por delitos comunes que sean enfermos terminales, asegurando que los recintos penitenciarios no tienen las condiciones adecuadas para atenderlos. Imagen: www.que.es Señalando que "la justicia chilena no se puede prestar para eventuales montajes probatorios y satisfacer las alertas amarillas o rojas de potencias extranjeras", el senador Alejandro Navarro criticó la decisión de la Corte de Apelaciones de Santiago de privar de libertad al ciudadano paquistaní, detenido el 10 de mayo en la Embajada de EEUU en Chile, luego de que la empresa de seguridad de la entidad le detectara trazas de explosivos en sus documentos y ropa. Luego del dictamen que obligó al joven a volver a la cárcel de alta Seguridad por ser "un peligro para la sociedad", a pesar de que el 15 de mayo el Tribunal de Garantía lo había dejado en libertad provisional y formalizado sólo por tenencia ilegal de explosivos, Navarro expresó que "aquí hay una responsabilidad conjunta del Ministerio Público, que confía excesivamente en órganos de seguridad extranjeros; y en los Tribunales de Justicia, que no parece tener experiencia suficiente en evaluar que las cuestiones de seguridad nacional a veces, se prestan para la manipulación de pruebas". El legislador advirtió que es casi irrisorio que "la Corte haya señalado que el joven era peligroso porque no tenía arraigo y redes sociales. Pero cómo las va a tener un extranjero recién llegado. Tenía pareja y hermanos en la fe, lo que es suficiente para su situación personal. Con este criterio, la Corte juzga sobre un perfil personal: si eres extranjero y vienes solo a Chile, no tienes amigos ni grandes redes sociales en el país, eres peligroso, eres terrorista. Eso se llama discriminación, pues la Corte le está imponiendo un estilo de vida y de como relacionarse para ser considerado como un ser sociable y normal a los ojos de la Justicia". Por otro lado, Navarro recordó que "los padres del joven vendrán en los próximos días a Chile para estar junto a su hijo y acompañarlo mientras dure el proceso. Y para ello se está gestionando sin problemas la entrega de las visas, de acuerdo al compromiso expresado por los ministros Hinzpeter (Interior) y Moreno (Relaciones Exteriores)" Agregó que "toda esta situación, la que, lamentablemente, además, daña la imagen de la comunidad paquistaní en Chile, me huele a montaje. Las distintas versiones que se han dado en este caso, son demasiadas y contradictorias, igual que una película yanqui. Primero, se informó que Muhammad era un sospechoso, desconocido, sorprendido con una caja extraña afuera de la Embajada de Estados Unidos. Luego, que asistió a la misma por propia motivación, y que fue sorprendido con trazas de TNT. Después, que asistió por citación de la misma embajada. También se dijo que era salafista, lo que fue desmentido por su principal líder en Chile. Asimismo, que habría sido sorprendido con trazas de explosivos en otros países". "También se señaló se señaló que el GOPE encuentra trazas de TNT en sus manos y mochila, y luego que Dipolcar no encuentra nada. Permítanme, como ciudadano, dudar de los procedimientos aplicados. Me parece asombroso que la Corte con estas pruebas, confíe tanto en la Fiscalía y en los abogados del Ministerio del Interior, que reciben, en la investigación, la reconocida colaboración del FBI y la CIA, órganos que no siempre actúan de buena fe", argumentó Navarro. Asimismo, el Legislador señaló que "hay una ausencia de investigación de la empresa de seguridad privada que supuestamente, con un equipo portátil, detectó el TNT. Desde ahora, habrá que lavarse las manos y pasarse una aspiradora antes de entrar en la Embajada de Estados Unidos, luego de ir a ver los fuegos artificiales de fin de año". CORTE DE APELACIONES SANTIAGO Santiago, veintidós de mayo de dos mil diez. Sala: Octava Rol Corte: Reforma procesal penal-1032-2010 Ruc: 1000426271-4 Rit: O-5405-2010 Juzgado: 4º JUZGADO DE GARANTIA DE SANTIAGO Integrantes: Ministro señor LAMBERTO CISTERNAS ROCHA,Ministro señora GLORIA CHEVESICH RUIZ,Abogado señora ROSA REGINA AURORA CLARK MEDINA Relator: PATRICIA BRUNDL RIUMALLÓ Digitador (a): Erica del Pilar Barrientos Jaramillo Ministerio Público: Nicolás Calvo Defensor: Gabriel Carrión Ministerio del Interior: Sebastián Pozo N° registro de Audiencia: 1000426271-4-90 Imputado: MUHAMMAD SAIF UR REHMAN Motivo: Penal apelación artículo Materia: Delitos contemplados en la Ley N° 17.798 Santiago, veintidós de mayo de dos mil diez. Vistos: Con lo expuesto por los intervinientes y antecedentes aportados del sistema computacional; y teniendo en consideración que los artículos personales del imputado sometidos a pericia, ya sea aquellos que portaba el día de la detención o que se encontraron en su domicilio, de acuerdo a los informes dados a conocer por el Ministerio Publico en la audiencia, sólo pudieron contaminarse con la sustancias explosivas, TETRIL y TNT, mediante contacto directo, lo que permite presumir que el imputado se ha relacionado con personas que mantienen ilegalmente en su poder sustancias explosivas, por no contar uno y otras con la autorización competente de la Dirección General de Movilización Nacional; mientras que las explicaciones dadas por la defensa sobre la procedencia de las trazas y partículas de las sustancias explosivas son insuficientes para formar la convicción necesaria en esta etapa procesal; y teniendo además presente la sanción legal probable respecto del delito por el que el imputado fue formalizado, articulo 2° letra d) en relación al artículo 9° de la Ley de control de armas y no encontrándose acreditada la razón o motivo de la permanencia en Chile del imputado ni tampoco elementos de algún arraigo social mínimo, a juicio del Tribunal la libertad de MUHAMMAD SAIF UR REHMAN KHAN constituye un peligro para la seguridad de la sociedad. Por estas consideraciones y lo dispuesto en el artículo 140 del Código Procesal Penal, SE REVOCA la resolución apelada de quince de mayo último, dictada por el 4° Juzgado de Garantía de Santiago, y se declara que se dispone la medida cautelar personal de prisión preventiva de MUHAMMAD SAIF UR REHMAN KHAN. Se confirma en lo demás apelado la referida resolución. Acordada con el voto en contra de la Abogado Integrante señora Clark, quien fue de opinión de confirmar íntegramente la resolución apelada, por compartir sus fundamentos Se comunicará al tribunal de base para su debido cumplimiento. Se pone término a la audiencia Comuníquese vía fax Rol Corte: Reforma procesal penal-1032-2010 Ruc: 1000426271-4 Rit: O-5405-2010 Publicaciones relacionadas: Aprueban visa a padres de paquistaní detenido en embajada de EEUU para viajar a Chile "Padres de Mohammed están teniendo trabas para entrar a Chile" Paquistaní: piden investigar a empresa de seguridad que lo detuvo en la embajada "Si EEUU quiere investigar debe someterse a leyes chilenas" "Acusaciones contra joven pakistaní no pueden estar teñidas de xenofobia" Temas relacionados Conoce más sobre: DD.HH, Discriminación, Internacional, Justicia No obstante, hasta ahora en el proceso, ni Krassnoff ni Izurieta aparecen mencionados por alguien como cumpliendo funciones represivas en el Estadio Chile después del golpe militar. Viernes 21 de mayo de 2010 El brigadier (R) Raúl Jofré González es el autor del conflicto generado en torno al ex comandante en jefe del Ejército y actual subsecretario de Defensa, general (R) Óscar Izurieta, y el crimen del cantautor Víctor Jara. Si bien en su extensa declaración policial del seis de julio de 2007 de cuatro páginas acerca de qué hizo Jofré y a qué militares vio en el Estadio Chile mientras operó como lugar de prisión, no mencionó el nombre de Izurieta, sí lo hizo tres meses después en su declaración judicial en el proceso por el homicidio del entonces director de Gendarmería, Litré Quiroga, también asesinado en ese recinto. Jofré no dice que vio a Izurieta en el Estadio Chile ni que éste tendría alguna información acerca de la muerte de Víctor Jara. El punto es que, siendo aún buscado por la justicia un oficial de Ejército de rasgos germanos, alto, rubio, de ojos claros, altanero, a quienes los ex prisioneros del estadio identifican con el apodo de “El Príncipe” y que sería quien habría dado el primer tiro en la cabeza al cantautor y luego ordenado que sus subalternos lo ametrallaran, Jofré sostiene que, dentro del Ejército, “a las únicas personas que conocí por este apodo fue a Miguel Krassnoff y al actual comandante en jefe del Ejército, el general Óscar Izurieta”. Jofré afirma que al entonces teniente Edwin Dimter a quien desde un comienzo se le ha imputado la identidad de “El Príncipe”, no se le conocía en realidad con ese sobrenombre, sino que “era más conocido con ‘El Loco’ por sus rasgos y personalidad”. Esa es la precisa razón por la que la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó recientemente al juez de la causa Víctor Jara, Juan Fuentes Belmar, interrogar a Izurieta y Krassnoff, diligencia que el magistrado anteriormente había denegado al Programa de Derechos Humanos del Ministerio de Interior, que la solicitó. No obstante, hasta ahora en el proceso, ni Krassnoff ni Izurieta aparecen mencionados por alguien como cumpliendo funciones represivas en el Estadio Chile después del golpe militar. “NO ESTUVE EN EL ESTADIO CHILE” El general (R) Óscar Izurieta dijo ayer que “jamás estuve en el Estadio Chile y desconozco toda información de lo que allí ocurrió”. En declaraciones a CNN Chile, el ex jefe del Ejército y actual subsecretario de Defensa, expresó que “estoy sorprendido, nunca supe que alguien haya dado mi nombre en este proceso, pero no tengo nada que ocultar y por eso declararé personalmente y no lo haré por oficio. No tengo vinculación alguna con el caso (Víctor Jara)”. "¡Víctor, amigo, el pueblo de la UNExPP está contigo!" Todo gran profesional tiene un principio, y todo gran personaje da muestras de su brillantez. Víctor Rosas Vergara, es Abogado y actual Vicepresidente de la Organización Nacional de Ex Presos Políticos de Chile (UNExPP). El abogado Víctor Rosas Vergara, ha sido un defensor de una mayor libertad para el Ser Humano y de una mayor participación ciudadana en la vida política como forma de presión a los poderosos. La libertad no existe, si no consta de libertad política, social y económica. En un artículo recientemente publicado por el semanario El Siglo por el periodista Sergio Reyes llamado “El largo brazo de la impunidad” se entrevistó al Abogado Víctor Rosas quien señala lo siguiente: “El modelo de reparación implementado por los gobiernos Post Dictadura han omitido cumplir con la obligación de asegurar en la legislatura chilena el derecho a una indemnización justa y adecuada, como ordena la Convención Internacional contra la Tortura y en cambio se han limitado a medidas paliativas de reparación basadas en magras pensiones, lo que fuerza a los afectados a recurrir a la decisión de la Justicia para reclamar la indemnización, la que nunca llega”. Además, el Abogado Víctor Rosas agrega: “En Chile está el juicio de hacienda, que son los más largos en favor del Fisco y que se contradicen con la dirección que toma la humanidad para resolver sus problemas pendientes con verdad y justicia. En Chile puede haber media verdad, pero claramente no hay justicia”. La aplicación de la media prescripción nace por la llamada “políticas de acuerdo”, entre los gobiernos de la Concertación y la derecha, que buscan minimizar al máximo la responsabilidad de agentes del Estado en hechos aberrantes, desprotegiendo así a quienes sufrieron torturas y fueron víctimas de crímenes. El Abogado Víctor Rosas, explicó que esta situación se da porque cómo causa penal se argumenta que los tribunales son incompetentes para sancionar la responsabilidad civil de un tercero, con la excusa de que el Estado es un ente que no puede ser procesado, o que se debe denunciar civilmente al Estado, independientemente de la responsabilidad de los autores. La pagina internacional de “Exilio Urbano” exalta hoy los méritos personales y profesionales de don Víctor Rosas Vergara, haciendo un reconocimiento público de lo mejor que este profesional ha compartido con nosotros. El Abogado Vicepresidente, ha desarrollado una valiosísima actividad en el campo de los Derechos Humanos y trabaja arduamente en los tribunales defendiendo la presentación de los diversos casos colectivos de los Ex Presos Políticos en Chile. ¡Víctor Rosas Vergara, es un Abogado de VERDAD! ¡Apoyemos a nuestra Organización Nacional de los Ex Presos Políticos de Chile (UNExPP)! Que la paz profunda les Guíe a La Verdad. Juan Carlos C. J. Publicista y Editor "Exilio Urbano" Ex Preso Político del "Estadio Chile" y del "Campo de Concentración de Prisioneros de Guerra Chacabuco" (Antofagasta 1973- 1976). Enviado por Luisa Toro luisacofre@hotmail.com 12/02/10 La Universidad Central de Chile, privada, determinó cerrar el Centro de Estudios de Derechos Humanos (CEDH), que dirigía el abogado y ex juez Juan Guzmán Tapia, confirmaron fuentes ligadas al ex magistrado. La medida se debió a que la unidad no estaba en condiciones de "autofinanciarse". Su director fue ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago y tuvo a su cargo algunas causas contra el ya fallecido Augusto Pinochet, a quien sometió a proceso por casos de violación de derechos humanos. Fue, asimismo, candidato independiente a senador en las recientes elecciones parlamentarias (3,96 por ciento de los votos) y una de sus principales propuestas consistió en una asamblea constituyente para una nueva Constitución Política en reemplazo de la autoritaria legada por la dictadura. Entre los reconocidos se encuentran los colaboradores de Salvador Allende, Enrique Paris Roa y Héctor Pincheira Núñez, y nueve integrantes del GAP. Nombres de las víctimas aparecían como “lanzados al mar” en informe del Ejército a la Mesa de Diálogo. Lunes 25 de enero de 2010 Los restos de 11 detenidos desaparecidos arrestados el día del golpe militar en el palacio de La Moneda, fueron definitivamente identificados por el Servicio Médico Legal (SML) con la colaboración del laboratorio de genética de Innsbruck en Austria. La información fue entregada hoy a los familiares por el director del SML, doctor Patricio Bustos, quien previamente había entregado los informes al juez Juan Fuentes Belmar, quien instruye la causa por los desaparecidos desde el edificio presidencial. Las identidades corresponden a: Enrique Paris Roa (de 40 años al momento de su detención), Héctor Pincheira Núñez (28), Oscar Lagos Ríos (21), Julio Moreno Pulgar (24), Julio Tapia Martínez (24), Héctor Urrutia Molina (22), Juan Vargas Contreras (23), Oscar Avilés Jofré (28), Jaime Sotelo Ojeda (33), Manuel Castro Zamorano (23) y Luis Rodríguez Riquelme. De esta lista, Paris y Pincheira eran asesores del Presidente Salvador Allende y el resto eran integrantes de la seguridad personal (GAP) del Mandatario. Las identidades de Lagos, Moreno, Tapia y Vargas, aparecieron como “lanzados al mar” en el informe sobre el destino final de 200 detenidos desaparecidos que entregó el Ejército en enero de 2001, luego de la Mesa de Dialogo de Derechos Humanos realizada en 2000. El 11 de septiembre de 1973 en La Moneda y alrededores fueron arrestados cerca de 40 personas, la mayoría de ellos asesores y GAP de Allende. Los detenidos fueron llevados al regimiento Tacna, cuyo comandante en ese entonces era el coronel Joaquín Ramírez Pineda, y dos días después, cerca de 20 de los prisioneros fueron sacados en dos camiones. Los detenidos fueron conducidos al campo de entrenamiento de Peldehue, al norte de Santiago, donde fueron asesinados. El entonces subteniente del Tacna, Jorge Herrera López, fue el encargado de disparar la ametralladora con que fueron ajusticiados los detenidos, matándolos de a uno en uno, como lo contó a La Nación Domingo en diciembre de 2002. Los cuerpos fueron arrojados a un pozo seco de unos 10 metros de profundidad, el cual luego dinamitaron para cubrir los cadáveres. Cerca de la navidad de 1978, un destacamento del Tacna, comandado por el coronel Hernán Canales Varas, ubicó el pozo y desenterró los cuerpos para ensacarlos y lanzarlos al mar a bordo de un helicóptero Puma del Comando de Aviación del Ejército, que entonces lideraba el coronel Fernando Darrigrandi Márquez. El desentierro formó parte de la llamada “Operación Retiro de Televisores”, que se desarrolló por todo el país para desenterrar los cuerpos de los prisioneros asesinados sepultados en fosas clandestinas, para posteriormente lanzarlos al mar o incinerarlos, como ocurrió en algunos regimientos del sur. La orden la impartió el dictador Augusto Pinochet a través de un criptograma de la comandancia en jefe del Ejército enviada a todos los regimientos del país a fines de 1978. En el verano de 2001, la jueza Amanda Valdovinos inspeccionó el lugar en Peldehue y halló el pozo desde donde, en 1978 y con una retroexcavadora, desenterraron los cuerpos. Con la colaboración de peritos, la magistrada logró hallar cerca de 500 piezas óseas, las que ahora permitieron la identificación definitva de estas 11 personas. La información había sido aportada bajo reserva de identidad en la referida Mesa de Dialogo, sin embargo no correspondió al sitio donde finalmente se encontraron los restos. Por el desentierro nueve oficiales y suboficiales (R) fueron condenados a 270 días de prisión cada uno, con libertad vigilada. Por favor difundir Enviado por: "paula causeo día" cauzeo@yahoo.es Estimados amigos, artistas y colegas Les escribo para compartir con ustedes un hecho de importancia nacional y de mucho dolor para mi. Mi padre, Héctor Ricardo Pincheira Núñez, Médico y asesor de Allende, Detenido Desaparecido desde el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973, después del análisis de ADN nuclear realizado, se confirma que fueron encontrados sus restos en el Fuerte Arteaga. Los detalles son escabrosos, algunos de ustedes conocen la historia, pero finalmente, por duro que sea ésta, es importante descubrir las atrocidades cometidas en dictadura. Es importante hacerlas visible en el panorama político que estamos viviendo. La información se nos entrego el lunes a los familiares por el equipo investigador de Servicio Médico Legal y el juez Fuentes Belmar. A pesar que a sido publicado en algunos medios, creemos que no ha tenido la cobertura que se merece. El grupo que estuvo hasta último momento en la Moneda, resistiendo el Golpe, se merece ser tratado como héroes, fue por sus convicciones que permanecieron en la Moneda defendiendo la constitucionalidad. Como ustedes saben, yo he desarrollado un constante trabajo artístico en relación a esta historia, que también es la mía, de manera velada o explicita, he tratado de hacerla visible, es por esta razón que comparto con ustedes este hecho, si alguno de ustedes cuenta con medios de comunicación, de la índole que sea, se les agradece difundirlo. Adjunto un artículo que salió en La Nación, este lunes pasado. Saludos Afectuosos Máximo Corvalán-Pincheira Habla el subteniente que disparó la ametralladora: La otra cara de la moneda Uno a uno fueron cayendo los cuerpos a un pozo de casi 10 metros de profundidad. En medio de un "¡viva la revolución chilena!" y ruidos de metralla llegó el fatídico final de los prisioneros de La Moneda ese jueves 13 de septiembre en Peldehue. Aquí habla el hombre que los fusiló. Por Jorge Escalante Nacion Domingo Con las manos húmedas y temblando el subteniente de 21 años tomó la ametralladora instalada en tierra y los mató de a uno. Pero alcanzó a ejecutar sólo a cinco de los 20 prisioneros. Cuando le disparó al quinto lanzó un grito desgarrador que retumbó en los cerros de Peldehue: "¡no puedo más!". Entonces otro militar del regimiento Tacna tomó el arma y continuó la masacre. Minutos más tarde los hombres más cercanos a Allende, apresados en La Moneda el día del golpe, estaban muertos.A las 10 de la mañana del jueves 13 de septiembre de 1973 el comandante del Tacna, Luis Joaquín Ramírez Pineda, le ordenó al subteniente comandar el grupo de 14 efectivos, entre oficiales, suboficiales y clases, que debía conducir esa misma mañana a los prisioneros para ser fusilados en Peldehue. Ni él, ni los tres suboficiales a quienes entrevisté, tienen duda de que la orden para matarlos la dio Ramírez, aunque suponen que la decisión no la tomó solo. Pero Juan Seoane, jefe de los detectives asignados a La Moneda que combatieron el día del golpe y que también fue tomado prisionero y llevado al Tacna, afirma que Ramírez quería matarlos esa misma tarde. "Gritaba descontrolado y ordenó ejecutarnos en el mismo regimiento, pero otros oficiales lograron convencerlo de que no era el lugar adecuado. El preparó toda la ejecución", dijo. Hoy el general Ramírez Pineda está preso en Buenos Aires esperando que un tribunal argentino resuelva si lo extradita a Francia, donde es requerido por el secuestro y desaparición del médico siquiatra, ex asesor del Presidente Allende, Georges Klein Pipper, uno de los ejecutados en Peldehue de La Moneda.Pero Ramírez ha negado todo ante los tribunales chilenos. Diez días antes de ser arrestado por la Interpol en Buenos Aires, el pasado jueves 12 de septiembre por una orden de captura expedida desde Francia, prestó su última declaración ante un juez y volvió a negar todo. Dramático encuentro El subteniente es hoy una persona de 50 años, destruida síquicamente."Cada noche me atormento con el recuerdo de lo que hice y he pensadoen quitarme la vida", dijo. La conversación de dos horas con él fue dramática y estremecedora. A los pocos minutos el hombre estaba llorando desconsoladamente. Se arrancaba los cueros ya resecos de sus manos, hechas tiras por la desesperación. Nunca paró de llorar o sollozar."Si no hubiera sido sólo un subteniente de 21 años a lo mejor me habría atrevido a decir que no, pero era mi vida o la de ellos", repetía mirando al cielo despejado en esa mañana calurosa de sol que hablamos sentados en una plaza al oriente de Santiago."Lo único que le pido es que me proteja, y ya que me ubicó, nunca mencione mi nombre, se lo pido por mis hijos y mi esposa. No me traicione para poder volver a creer en el ser humano". La forma cómo lo dijo y lo que dijo me remeció. Por ello, y a pesar de que su nombre y declaraciones están registrados en el proceso por los desaparecidos de La Moneda que instruye el juez Juan Carlos Urrutia del Quinto Juzgado del Crimen de Santiago, éste se omite en la crónica y se le nombra como "El subteniente"."Cuando me llamó y no me quiso decir de qué quería hablar conmigo, pensé que usted era un familiar de las víctimas. Mi cabeza me daba vueltas porque no sabía cómo iba a enfrentarlo", fue lo primero que dijo. Como instructor de la Batería de Plana Mayor del Tacna, "El subteniente" fue uno de los que ingresó a La Moneda después del bombardeo al mando de un contingente. Fue herido en un hombro y su casco impactado por tres balazos disparados por quienes resistían en el palacio de gobierno. Los otros tres suboficiales con quienes conversé también combatieron ese día, disparando hacia el palacio y las terrazas y ventanas de los edificios colindantes, desde donde fueron atacados con nutrido fuego. "Yo trataba de darle al cabrón del GAP que estaba en uno de los balcones de La Moneda con una punto 50, causando varias bajas entre nosotros", dijo uno de los suboficiales. Sale la caravana Cerca de las 11 de la mañana de ese 13 de septiembre la comitiva con los prisioneros salió del Tacna. Los detenidos, unos 20 o poco más, coinciden los testigos presenciales, fueron subidos a un camión militar sin toldo con las manos amarradas con alambre a la espalda y sin venda en los ojos. "Iban todos tendidos en el suelo y tapados con una lona", recuerda el suboficial a quien llamaremos "Uno". La conversación con él fue acordada a las doce y media de la noche de un día para llevarse a efecto a la mañana siguiente, fresca y seminublada, en una esquina cercana al centro. Los tres suboficiales pidieron lo mismo: no ser identificados con su nombre, a pesar de que también ya declararon ante el juez Urrutia. "Ni mis hijos ni mi esposa saben en lo que me tocó participar, nunca les he dicho", dijo "Uno". Antes de que los detenidos fueran subidos al camión, "Uno" afirma que "había un militar, un oficial que estaba de civil, alto, delgado, de pelo largo, cara huesuda, moreno, que fue identificando a cada uno de los prisioneros. Los identificaba y los subían al camión. Se decía que él había operado infiltrado en el GAP de Allende y por eso conocía a todos los GAP y asesores del Presidente". Cuando todo estuvo preparado, "Uno" afirma que "al momento de salir, el coronel Ramírez ordenó quién iba en tal o cual vehículo y a cargo de tal o cual armamento". El camión salió conducido por el suboficial Alfonso Cerón Espino, ya fallecido. A su lado iba un oficial. "Sentados en la baranda de la parte de atrás, custodiando a los presos, iban cuatro militares. Dos en cada baranda. En la baranda izquierda iba el subteniente Maureira y un suboficial, y en la derecha iban sentados los cabos Soto y Bravo", afirma "Uno".(El suboficial "Dos" negó haber participado en el grupo que sacó a los presos a Peldehue, pero "Uno" asegura que iba en el camión. "Tres" también lo negó, aunque todo indica que también fue parte, pero sin embargo admitió haber integrado la brigada Puren de la DINA desde sus inicios hasta el final, y luego haber servido en la CNI. Ambos confirmaron el episodio con los prisioneros de La Moneda).El camión viajaba entre dos jeeps militares que lo escoltaban. Cada uno de ellos portaba una ametralladora desmontable. "Uno" conducía el jeep que seguía al camión. En cada jeep iban cuatro militares del Tacna. En total iban 14 efectivos.Un disparo en el camiónAl salir del regimiento se les unió un automóvil particular con tres civiles a bordo. "Se notaba que eran oficiales de civil, pero no del Tacna", sostiene "Uno"."Al cruzar el Mapocho rumbo a Peldehue se nos unió el otro auto particular con un civil y dos oficiales en uniforme, pero sin grados. Ese fue el vehículo que quedó encabezando la caravana", dijo.Durante el trayecto uno de los prisioneros gritó e intentó zafarse de la lona, por lo que uno de los custodios hizo un disparo, hiriendo en la mano izquierda al suboficial que viajaba en una de las barandas. El clase que viajaba a cargo de la ametralladora en el jeep de "Uno" quiso comenzar a disparar para matarlos a todos de inmediato, pero éste se lo impidió diciéndole que era una locura.Arribados al predio del Ejército en Peldehue que servía de lugar de campaña al Tacna, uno de los dos militares uniformados sin grado unidos al grupo y quien quedó comandando toda la operación, dio la orden de bajar a los detenidos. A "Uno" y a los otros les parece que, por los rasgos físicos, podría tratarse del entonces mayor Pedro Espinoza Bravo, quien luego fue el segundo hombre de la DINA, pero admiten dudas.Los prisioneros fueron bajados de a uno.. "Se veían tranquilos y enteros, solo uno lloró y dijo que era inocente", recuerda "Uno".Formados todos en tierra, el oficial a cargo dio la orden a "el subteniente" de que procediera. La ejecución "Se desmontó una de las ametralladoras de los jeeps y se instaló como a unos 10 metros. Había un pozo profundo. Cada detenido fue parado frente al pozo, de espaldas a la ametralladora, y entonces yo comencé a disparar", afirmó "El subteniente"."Todos al ser ejecutados conservaron su dignidad y no se produjeron intentos de fuga. Ninguno pidió clemencia y algunos murieron gritando consignas políticas", es otro de sus recuerdos.."¡Viva la revolución chilena!", dice "Uno" que escuchó a la distancia, donde junto a los suboficiales y clases fue instalado para proteger un amplio perímetro durante la operación. Los cuerpos iban cayendo pesadamente al pozo de 8 a 10 metros de profundidad por 2,5 a 3 metros de diámetro. "Estaba seco, porque antes se había tratado de sacar agua para hacer una noria", recordó "Uno".Ejecutados todos, el oficial sin grado que hizo de jefe en el lugar los formó al personal y lo arengó: "Lo que ustedes vieron y escucharon jamás existió, recuérdenlo muy bien. Todo se hizo por la patria. Estos marxistas merecían morir. Ahora, regresarán a su unidad".Pero antes de partir, "El subteniente" sostiene que "los oficiales que vigilaron la operación lanzaron granadas al interior del pozo. De los que se acoplaron a nuestro grupo, el oficial a cargo era una persona de unos 30 o 40 años, tenía estatura media, contextura corpulenta y usaba unos bigotes". Ese podría ser Pedro Espinoza. La arenga de Ramírez De regreso al regimiento, el coronel Joaquín Ramírez formó a todo el grupo que nominó para el traslado y ejecución de los prisioneros y les dijo: "Esto era lo que había que hacer con esa gente, todos peligrosos marxistas. A ustedes no les pasará nada porque todos ellos fueron condenados en un rápido juicio por un tribunal militar. Quédense tranquilos". "El subteniente" y "Uno" no olvidaron esas palabras de Ramírez, como tampoco lo que debieron hacer en Peldehue."Me doy cuenta de que no puedo olvidar nada, he estado en tratamiento siquiátrico y por eso tuve que dejar el Ejército en 1983. Cada vez que el juez me llama a interrogatorio me voy con mi maletita con mis cosas. Espero que me pase cualquier cosa. Yo vivo solo el día, si fue triste, si fue menos triste, si lloré más o lloré menos, ese fue un día más que viví", dijo en otro ataque de llanto desatado "El subteniente". - ¿Hay algo que pueda ocurrir para que usted alivie su dolor? -le pregunté conmovido-. - Yo creo que nada -respondió con lentas palabras-. - ¿Ha pensado en encontrarse con los familiares de las víctimas?, tal vez eso podría ayudarlo a despejar parte del conflicto. - Lo he pensado alguna vez, pero es muy difícil.Entonces le dije que tenía que hacerlo, porque eso le iba a ayudar, y le ofrecí contactarlo con algunos de ellos. Lo sentí un hombre absolutamente entregado y sobretodo desprotegido, inmensamente vulnerable. A pesar de todo, mantenía un nuevo trabajo y hablaba de sus hijos y su esposa. Había pasado años sumido en el alcohol y le había resultado peor. Ahora estaba lejos de ello. Me di cuenta de que él mismo era una víctima de sus muertos que lo perseguían. "Dejemos que siga el camino de la justicia", dijo al despedirnos, y pasó a un almacén a comprar pastillas de menta. 1978: Del pozo al helicóptero Cinco años más tarde, a las 07.30 de una mañana de diciembre de 1978, "Uno" caminaba de uniforme por el sector del Parque O'Higgins para ingresar al Tacna. Sintió pasos detrás suyo que se apuraron al verlo y escuchó que lo llamaban. Pensó que lo querían asaltar y también apuró el tranco y entró al regimiento. Inició sus actividades diarias pero a los pocos minutos lo llamó el comandante del regimiento. "Me llamó el coronel Ricardo Canales, y me dijo que tenía que acompañar a unos señores a hablar con un general al ministerio de Defensa. Quédese tranquilo que no le va a pasar nada", dice "Uno" que le dijo el coronel Canales Varas. Su sorpresa fue grande cuando se dio cuenta de que "los señores" eran los civiles que lo habían seguido momentos antes. Partieron al que hoy es el edificio de las Fuerzas Armadas y subieron al quinto o sexto piso. Esperaron unos minutos y los hicieron entrar a una oficina."A mi me parece que era el general Morel, era alto, maceteado, medio canoso y de frente muy ancha. Me dijo mire... usted sabe donde enterraron a los de La Moneda y hay que limpiar el lugar. Usted será quien indique el lugar preciso", recuerda "Uno" que le dijo el general. Sus cálculos son que ese general era el comandante de la Guarnición de Santiago "que es el que manda y resuelve todo en una región militar".Y el general Enrique Morel Donoso, edecán de Augusto Pinochet entre 1973 y 1974, fue nombrado comandante de la Guarnición de Santiago en noviembre de 1977. Sus rasgos físicos coinciden con los que "Uno" dio en nuestra conversación. Los civiles regresaron a "Uno" al cuartel y allí entonces el comandante Canales le dio la orden de guiar a personal de inteligencia del regimiento a Peldehue, para ubicar el lugar exacto y realizar el desentierro. Con retroexcavadora y pisco La alarma había sonado en los cuarteles después de que a fines de 1978 se descubrieron los 15 cuerpos de los campesinos en los hornos de Lonquén, cerca de Santiago. Era el primer hallazgo masivo de víctimas y la orden fue comenzar a limpiar los entierros clandestinos numerosos, para evitar nuevos problemas."Uno" partió en un vehículo guiando a un reducido grupo de personal de inteligencia del Tacna que vestía de civil. No iban oficiales. Los puntos de referencia eran un montón de árboles y una construcción que servía para el rancho durante las campañas del regimiento. A "Uno" no le costó mucho hallar el pozo que ahora estaba totalmente cubierto y señaló el punto exacto. Luego apareció una retroexcavadora y un camión con clases que iban preparados con palas y guantes para realizar la operación más fina. "Ahora llegó el capitán Luis Fuenzalida Bravo para hacerse cargo de la tarea. El era el jefe de Inteligencia del Tacna", dice "Uno"."La retroexcavadora comenzó a cavar profundo hasta que aparecieron los primeros restos". "Uno" recuerda que algunos de los cuerpos que no alcanzaron a ser destrozados por las granadas estaban enteros y guardaban rasgos físicos, dada la característica de la tierra de la zona. "Los fueron sacando con palas de mano y metiendo en sacos. La descomposició n parece que se aceleró al entrar el oxígeno y el olor era insoportable. La gente se tomó varias botellas de pisco para poder trabajar".De repente llegó el comandante Canales a verificar que todo se estaba cumpliendo como se había ordenado por el general que habló con "Uno" y por él.Una vez ensacados cuerpos y restos, apareció un helicóptero. "Eran ya cerca de las ocho de la noche y había luz natural todavía. Pero el espectáculo era tremendo. Empezaron a subir los sacos al helicóptero. Sabíamos que los iban a tirar al mar. Eso se sabía", rememoró "Uno", aclarando que no le tocó palear para sacar los cuerpos. El helicóptero elevó el vuelo y todos regresaron al Tacna. Allí se ducharon y se refregaron varias veces, todavía medio borrachos, y quemaron toda la ropa con la que habían trabajado. Huellas en la tierra Luego de terminada a mediados de 2000 la mesa de diálogo sobre Derechos Humanos y evacuado en enero de 2001 el informe de las Fuerzas Armadas sobre el destino de 200 detenidos desaparecidos, el pleno de la Corte Suprema designó a la ministra Amanda Valdovinos para que investigara un antecedente anónimo que mencionaba: "A cinco kilómetros del recinto de campaña, en una caverna frente al sector cordillerano NASA, veinte cráneos".Después de múltiples búsquedas apoyada por peritos de diversos servicios y la policía de Investigaciones, a fines del primer semestre de 2001 la magistrada logró dar con la "gran fosa" como la calificó en sus informes a la Corte Suprema. Los datos que aportaron militares que participaron tanto en los fusilamientos como en el posterior desentierro de 1978, fueron fundamentales para hallar el lugar. Ubicada la fosa (o el pozo según "Uno"), la magistrada fue encontrando piezas óseas múltiples (unas 500), entre dientes y fragmentos de cráneo y mandíbulas. Otro hallazgo avala los relatos de "El subteniente" y "Uno": "se encontraron restos de granadas, material balístico y numerosos elementos culturales de la época (1973)", estableció la jueza en su primer informe del 8 de marzo de 2002."Se trata de restos de personas que estuvieron en el Palacio de la Moneda el 11 de septiembre de 1973, fueron trasladadas al regimiento Tacna, y posteriormente a Peldehue donde habrían sido fusiladas días después", escribió la ministra en el mismo informe.Veintinueve años después, la tierra habló y algunos de los actores principales también. De acuerdo a los largos peritajes médico legales practicados por un equipo del Servicio Médico Legal y peritos particulares designados por la magistrada, se logró concluir, aunque aún no se da a conocer oficialmente, que los restos hallados pertenecen a 13 (o 14) personas, todos ex asesores del Presidente Allende y ex integrantes de su guardia personal GAP.Estos son: Jaime Barrios Meza; Daniel Escobar Cruz; Enrique Huerta Corbalán; Claudio Jimeno Grendi; Georges Klein Pipper; y Arsenio Poupin Oissel, todos ex asesores. Y los ex GAP: Oscar Lagos Ríos; Juan Montiglio Murúa; Julio Moreno Pulgar; Julio Tapia Martínez; Oscar Valladares Caroca; Juan Vargas Contreras; y Domingo Blanco Tarrés, jefe del GAP. Son los desaparecidos de La Moneda, cuyos cuerpos aún faltan encontrar. Los 13 aparecen como "lanzados al mar" en el informe de las Fuerzas Armadas, como efectivamente "Uno" dice que habría sido. Lo que ocurrió es que la operación no fue "limpia" (como también sucedió en Calama y Chihuío) y los huesos que quedaron permitieron verificar la masacre de Peldehue. Máximo Corvalan-Pincheira Artista Visual La confirmación de identidades la hizo la Unidad de Derechos Humanos del Servicio Médico Legal con apoyo de un laboratorio genético austríaco. Ellos sufrieron una doble muerte: las balas de la metralla y el desentierro para desaparecer en el mar. Martes 26 de enero de 2010 Foto: El 11 de septiembre de 1973 en La Moneda y alrededores fueron arrestados cerca de 40 personas, la mayoría de ellos asesores y GAP de Allende. Los restos de 11 detenidos desaparecidos arrestados el día del golpe militar en el Palacio de La Moneda, fueron definitivamente identificados por el Servicio Médico Legal con la colaboración del laboratorio de genética de Innsbruck en Austria. La información fue entregada ayer a los familiares por el director del SML, doctor Patricio Bustos, quien previamente había entregado los informes al juez Juan Fuentes Belmar que instruye la causa por los desaparecidos de La Moneda. Las identidades corresponden a Enrique Paris Roa, 40 años al momento de su detención; Héctor Pincheira Núñez, (28); Óscar Lagos Ríos (21); Julio Moreno Pulgar (24), Julio Tapia Martínez (24), Héctor Urrutia Molina (22), Juan Vargas Contreras (23), Óscar Avilés Jofré (28), Jaime Sotelo Ojeda (33), Manuel Castro Zamorano (23) y Luis Rodríguez Riquelme. De esta lista, Paris y Pincheira eran asesores del Presidente Salvador Allende y el resto eran integrantes de la seguridad personal (GAP) del Mandatario. Las identidades de Lagos, Moreno, Tapia y Vargas, aparecieron como “lanzados al mar” en el informe sobre el destino final de 200 detenidos desaparecidos que entregó el Ejército en enero de 2001, luego de la mesa de diálogo de derechos humanos realizada en 2000. “A pesar del paso del tiempo, de las limitaciones tecnológicas y de los obstáculos que pusieron los ejecutores de estos hechos, hemos logrado con el equipo multidisciplinario de la Unidad de Derechos Humanos de nuestro servicio, avanzar en el proceso de identificación de víctimas de la dictadura con metodología muy acuciosa en el área de la Arqueología, la Antropología, como también de los laboratorios extranjeros acreditados para la extracción de ADN, obteniendo resultados positivos”, dijo el doctor Patricio Bustos. El 11 de septiembre de 1973 en La Moneda y alrededores fueron arrestados cerca de 40 personas, la mayoría de ellos asesores y GAP de Allende. Los detenidos fueron llevados al regimiento Tacna y dos días después sacaron a unos 20 de ellos en dos camiones, los condujeron al campo de entrenamiento de Peldehue, al norte de Santiago, y los mataron disparándoles con ametralladora. Comandante del Tacna era entonces el coronel Joaquín Ramírez Pineda. Quienes recibieron a los detenidos en Peldehue para supervisar que efectivamente los eliminaran, fueron el mayor Pedro Espinoza Bravo, quien después integró la Caravana de la Muerte y la DINA, y el teniente Julio Vandorsee Cerda. El entonces subteniente del Tacna Jorge Iván Herrera López manejó la ametralladora matándolos de a uno en uno, como lo contó a La Nación Domingo en diciembre de 2002. Los cuerpos fueron arrojados a un pozo seco de unos 10 metros de profundidad que luego dinamitaron para cubrir los cadáveres. EL DESENTIERRO Cerca de la Navidad de 1978, un destacamento del Tacna que ahora comandaba el coronel Hernán Canales Varas, ubicó el pozo y desenterró los cuerpos para ensacarlos y lanzarlos al mar a bordo de un helicóptero Puma del Comando de Aviación del Ejército, entonces a cargo del coronel Fernando Darrigrandi Márquez. El desentierro formó parte de la llamada Operación Retiro de Televisores que se desarrolló por todo el país para desenterrar los cuerpos de los prisioneros asesinados sepultados en fosas clandestinas, y lanzarlos al mar o incinerarlos como ocurrió en algunos regimientos del sur. La orden la impartió el dictador Augusto Pinochet a través de un criptograma de la Comandancia en Jefe del Ejército enviada a todos los regimientos del país a fines de 1978. En el verano de 2001, la jueza Amanda Valdovinos inspeccionó el lugar en Peldehue y halló el pozo desde donde desenterraron los cuerpos. Desde allí se extrajeron cerca de 500 piezas óseas que quedaron del desentierro realizado con una retroexcavadora. La información había sido aportada bajo reserva de identidad en la referida mesa de diálogo, sin embargo no correspondió al sitio donde finalmente se encontraron los restos. Por el desentierro fueron condenados nueve oficiales y suboficiales (R) sólo a 270 días de prisión cada uno, con libertad vigilada. El proceso por los crímenes de los desaparecidos de La Moneda sigue abierto y por el están procesados, entre otros, el mismo Pedro Espinoza, Ramírez Pineda, Jorge Iván Herrera, el general (R) Herman Brady, quien era el comandante de la Guarnición Militar de Santiago, y un grupo de suboficiales ya retirados que participaron en el traslado de los prisioneros a Peldehue y que luego también formaron parte del equipo que desenterró los cuerpos. Algunos de ellos son Eliseo Cornejo, Bernardo Soto, Teobaldo Mendoza y Juan Riquelme Silva. La investigación estableció que al ex Presidente le inyectaron tres veces pequeñas dosis de talio y elementos químicos del gas mostaza. De esa forma, más las negligencias médicas intencionales, retardaron su muerte haciéndola aparecer como provocada por complicaciones de su operación por una esofagitis de reflujo. El juez sostuvo que al Ejército no le convenía matarlo por atentado para evitar “condena internacional”. Martes 8 de diciembre de 2009 Bastante antes de que el ex Jefe de Estado Eduardo Frei Montalva decidiera hospitalizarse, recibió una llamada que lo sorprendió, pero confirmó sus sospechas. El jefe de la DINA, Manuel Contreras, lo llamó para consultarle si en su casa sucedía algo. “¿Entiendo que ocurrió algo en su casa?”, le dijo Contreras. El ex Presidente le respondió con amabilidad: “General, lo único que puede suceder es que usted ha estado escuchando los martillazos que están dando los maestros que trabajan en la casa”. Como lo dijo en el proceso su hija, la ex senadora Carmen Frei, “esa fue la forma en que mi padre comprendió desde años antes que enfermera, que en la casa habían metido micrófonos”. La extensa resolución dictada ayer por el juez Alejandro Madrid procesando a cuatro médicos y dos ex agentes por el homicidio del ex Mandatario, dejó establecido que el operativo para eliminar al líder democratacristiano fue siendo gestado y elaborado de manera paciente y estructurada desde el tiempo de la DINA, pasado luego por la CNI y la Dirección de Inteligencia del Ejército, DINE, que en el crimen desempeñó un papel fundamental. PROCESADOS Los procesados son los médicos militares Patricio Silva Garín y Pedro Valdivia Soto, este último ex agente DINA, CNI y DINE, y los médicos de la Universidad Católica que realizaron la misteriosa autopsia, Helmar Rosenberg Gómez y Sergio González Bombardieri. Además, los ex agentes Raúl Lillo Gutiérrez y Luis Becerra Arancibia, este último chofer de Frei. Fue un plan en el que se cruzaron permanentes seguimientos y espionaje de sus movimientos, pagos de la CNI y DINE a Becerra que actuó como informante de sus movimientos, instalación de micrófonos en su casa y oficina, y la participación de los médicos que no sólo le inyectaron en tres oportunidades pequeñas dosis de talio y componentes químicos del gas mostaza, sino que también colaboraron en descuidos del paciente y retardos de decisiones médicas que favorecieron la paulatina descompensación que terminó en una infección generalizada de su organismo. El juez afirmó en su resolución que todos los antecedentes que aportó la larga investigación “constituyen un conjunto de presunciones judiciales, que permiten tener por suficientemente comprobado que el fallecimiento del ex Presidente de la República don Eduardo Frei Montalva acaecido el 22 de enero de 1982, fue un homicidio”. Si bien hasta ahora no existe una confesión directa de algún autor, cómplice o encubridor, los cuantiosos elementos aportados en la investigación realizada por un equipo especial de la Policía de Investigaciones, llevaron al magistrado a tal conclusión. Dijo Madrid en su dictamen que la forma y las pequeñas dosis en que las sustancias químicas se introdujeron reiteradamente al organismo de Frei, además de las negligencias intencionadas de los médicos “deterioraron su sistema inmunológico y facilitaron la aparición de bacterias que resultaron ser la causa final de su muerte, dando la apariencia de que su deceso ocurrió por complicaciones derivadas de las intervenciones quirúrgicas, haciendo imperceptible la intervención de terceros en su fallecimiento”. CULPA AL EJÉRCITO Ex agentes y médicos procesados participantes en el plan no pudieron menos que actuar “subordinados a órdenes de mandos superiores” del Ejército, “dada la estructura de esa institución”, estableció el juez. Y agregó que haber asesinado a Frei por la vía del atentado directo como esa institución lo hizo en 1974 con el general Carlos Prats y su esposa en Buenos Aires, con el ex vicepresidente de la República Bernardo Leighton y su esposa en 1975 en Roma, y con el ex canciller Orlando Letelier en 1976 en Washington, habría generado hechos “de extrema gravedad para la subsistencia del régimen político de la época (1982), dado el aislamiento y condena internacional que soportaba”. La indagatoria del sofisticado homicidio aportó otro hecho clínico-criminal que se sumó a la larga lista de elementos probatorios fundados. Mientras el ex Presidente permanecía en la clínica en grave estado de shock séptico a partir del 8 de diciembre de 1981, le administraron el medicamento Transfer Factor que buscaba fortalecer su sistema inmunológico deteriorado. Sin embargo, el medicamento, que en ese tiempo se encontraba en Estados Unidos apenas en etapa de experimentación sin autorización de la FDA, no hizo más que agregar otra cuota de deterioro a Frei, como lo declaró en el proceso el inmunólogo de la Universidad de Chile, Luis Ferreira Vigoreaux. “Al agregar más endotoxinas a las ya preexistentes en el organismo, esto indujo al sistema inmunológico a secretar moléculas que median el shock séptico”, estableció el informe de Ferreira. TRASCENDENTAL RESOLUCIÓN La resolución del juez Alejandro Madrid era esperada desde hacía meses. El magistrado tenía resuelto el caso y había tomado la decisión de recalificarlo como homicidio, pero prefirió afinar hasta los últimos detalles que encargó a su equipo policial investigador. El abogado de la familia Frei Ruiz-Tagle, Alvaro Varela, siguió siempre de cerca el avance de la investigación de manera prudente y reservada, evitando hacer trascender a la prensa los relevantes antecedentes que se iban acumulando. En un inicio, los cuatro médicos procesados se mantuvieron férreamente en sus dichos exculpatorios, pero el juez y su equipo investigador se encargaron de irlos debilitando y haciéndolos entrar en serias y múltiples contradicciones. Las huellas dejadas por los aparatos de inteligencia del Ejército fueron apareciendo lentas, especialmente a medida que iba siendo aclarado el crimen del químico de la DINA, Eugenio Berríos. VALIOSO APORTE DE EQUIPO POLICIAL El equipo de la Policía de Investigaciones que prestó un valioso aporte al juez Madrid para esclarecer este crimen, fue el mismo que aportó al magistrado toda la información que le permitió desentrañar el asesinato del químico DINA, Eugenio Berríos. Lo integran el prefecto Nelson Jofré Cabello y los subcomisarios Palmira Mella San Martín y José Araneda Isamit. Su trabajo ha sido calificado en fuentes judiciales como “una obra magistral, por su perseverancia, profundidad y profesionalismo”. DISCURSOS DE FREI MONTALVA El disco estaba perdido al fondo de una caja con más de mil vinilos, pero se encontraba intacto. Una vez más, el viejo mercado de las pulgas del barrio Franklin regalaba un pedazo de historia. Unas pocas rayas se apreciaban en los surcos, pero el acetato todavía brillaba, signo inequívoco de un disco antiguo bien conservado. Una joya que ya tiene 45 años, con un audio tan vivo que jamás lo podrá igualar el diminuto CD. Ahí estaba escondido el disco grabado en 1964 con extractos de discursos de campaña y la noche del triunfo del líder demócratacristiano, Eduardo Frei Montalva. Hoy, cuando la justicia ha acreditado de manera inequívoca su asesinato en 1982 a manos de la dictadura de Augusto Pinochet, las palabras del cofundador de la Falange Nacional vuelven a cobrar vida en su brillante oratoria. Como un homenaje a la memoria del ex Presidente y a la justicia que logró desentrañar el crimen, La Nación ha querido revivir esos momentos entregando a sus visitantes algunos trozos de esos discursos. Foto: El juez Madrid al entregar detalles de los procesamientos. Foto: TVN Lunes 7 de diciembre de 2009 El Ministro en visita Alejandro Madrid detalló esta tarde que el asesinato de Eduardo Frei Montalva, por el que hoy dictó 6 procesamientos, fue provocado por “sustancias tóxicas” que los autores le introdujeron en la Clínica Santa María. “El fallecimiento fue ocasionado por la introducción paulatina de sustancias tóxicas no convencionales, por la aplicación de productos farmacológicos no autorizados y por la ocurrencia de situaciones anómalas que fueron disimuladas y que deterioraron su sistema inmunológico”, dijo el magistrado en su primera declaración luego de la notificación y arresto del grupo. Precisó que el tipo de sustancia que le fue inyectada al ex Mandatario y que le provocó el deceso el 22 de enero de 1982, luego de ser internado por una hernia, hacía, hasta ahora, “imperceptible la intervención de terceros en su fallecimiento”. Respecto de la presencia de cercanos como autores del crimen, como el chofer de Frei Montalva, Luis Becerra, y su ex subsecretario de Salud, el médico Patricio Silva Garín, dijo que “justamente la cercanía a veces hace que sea la manera de cómo se actúa”. Respecto de los roles del mismo Becerra y Raúl Lillo Gutiérrez, apuntó que tienen “el papel de seguimiento, de tener informantes pagados, de coordinar todas las intervenciones telefónicas para tener al ex presidente en una condición de control absoluto”. El juez Madrid también se refirió a la suspicacias que despertó en la derecha la dictación de los procesamientos justo a 7 días de las elecciones presidenciales en que uno de los hijos del ex gobernante, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, es uno de los candidatos. Aquí dijo compartir los dichos del presidente de la Corte de Apelaciones, Jorge Dahm: “Los jueces no podemos estar sujetos a la contingencia, saben que es proceso de alta data, cuando empezó el proceso el señor Frei Ruiz-Tagle no era candidato ni senador”. “Llegó el momento que tenía que tomar la decisión, buscar una fecha oportuna no es propio de un juez, ya que hay que hacer justicia en el momento y tiempo que corresponde”, insistió. ARTÍCULOS RELACIONADOS Procesan a 6 por crimen de Frei Montalva El desenlace fatal de Frei Montalva Jefe de Hospital Militar procesado por crimen de Frei 23 de Noviembre de 2009 El destacado académico fue removido de su cargo en 2006, acusado de ser el instigador de la toma de esa universidad, la que terminó con la salida de la rectoría del ahora presidenciable Jorge Arrate. Todo, en el marco del proceso de reforma dirigido por el ex MIR Max Marambio -actual jefe político de ME-O-, en sociedad con el Partido Comunista. El salvataje de la universidad implicó un préstamo blando de 8 millones de dólares concedido por el gobierno de Hugo Chávez. Por Jorge Molina Sanhueza El académico Gabriel Salazar, quien recientemente fue merecedor del Premio Nacional de Historia, ganó una demanda laboral por "despido injustificado" en la Corte Suprema, en contra de la Universidad de Artes y Ciencias Sociales (Arcis), su empleador hasta 2006. La institución deberá pagarle por los años de servicio más de $ 30 millones, como también las cotizaciones previsionales y feriados legales, los que desde 1991 nunca le fueron cancelados. Así lo establece el fallo de la Cuarta Sala del máximo tribunal,fechado el 29 de octubre pasado, y que publica íntegramente El Mostrador. En este, el máximo tribunal confirmó la resolución dictada por el Sexto Juzgado Laboral de Santiago y el tribunal de alzada capitalino. Más allá de este triunfo judicial de Salazar, se esconde una de las polémicas intestinas que se vivieron al interior de Arcis en 2006 -y por extensión al interior del PC - cuando se produjo una toma de varias semanas por parte de un grupo de estudiantes, quienes se oponían a que el ahora presidencible Jorge Arrate siguiera en el cargo de rector de la casa de estudios. Eso en el marco de un proceso de reestructuración promovido por el actual jefe político del candidato Marco Enríquez, el ex MIR Max Marambio. La toma dejaba en mal pie a la universidad. La credibilidad y continuidad del proyecto iban al descalabro, hasta que se impuso el criterio de Marambio y el de Juan Andrés Lagos, el hombre del PC en la institución. El abogado Carlos Margotta asumió como rector para ordenar la casa. Marambio, en tanto, desde la presidencia del directorio hizo distintas gestiones comerciales para inyectarle capitales nuevos a la casa de estudios . "Le perdimos el temor a ser políticamente incorrectos", aseguró en su oportunidad el ex mirista. Pero los cambios siempre dejan muertos en el camino. Y uno de ellos fue el propio Salazar, quien aún no era premiado con el máximo galaradón nacional. El académico fue destituido de su cargo y, de acuerdo a los antecedentes que constan en el expediente judicial, se le ofreció que siguiera haciendo clases, en vez de ser el decano de la Facultad de Humanidades, la que se fusionaría con la de Artes y Ciencias Sociales. Pese a la crisis interna, los despidos de trabajadores y la toma, finalmente las manos de Marambio y Lagos lograron imponerse y en 2008 Arcis consiguió un millonario crédito del gobierno venezolano de Hugo Chavez, quedándose la sociedad Marambio-PC con el control de la institución. El pato de la boda Al momento de la toma de 2006, los directivos de Arcis culparon a Salazar de haber sido el artífice de las acciones estudiantiles, hecho que el académico siempre ha negado. "Me convertí en el gran chivo expiatorio para la corporación y el directorio", declaró en junio de 2006 entrevistado por el diario La Nación. En el expediente laboral es posible encontrar algunas de las razones esgrimidas por el Arcis para que la justicia rechazara "en todas sus partes" la demanda y que a Salazar se le condenara, incluso, a pagar las costas del juicio. Tampoco se le quería reconocer el tiempo trabajado, atendido a que no estaba suscrito al convenio colectivo, entre otros tecnicismos jurídicos que el juez (s) Victor Bergamin, desechó uno por uno en su resolución del 22 de julio de 2008, dándole la razón al académico, ya que Arcis no logró probar sus argumentos. Lea el fallo de la Corte Suprema Lea el fallo laboral de primera instancia 2009-10-15 En fin por sus actos los reconoceréis. Miércoles 23 de septiembre de 2009 El ministro especial en causas de Derechos Humanos, Carlos Aldana, encabezó este miércoles la reconstitución de escena de la llamada “Matanza de la Vega Monumental”, hechos registrados en 1984 donde fallecieron tres miristas en Hualpén y Concepción a manos de la CNI, en el marco de la Operación Alfa Carbón 1. A 25 años de los crímenes peritos de la PDI y personal de Gendarmería se constituyeron para desarrollar el primer procedimiento pasadas las 15:00 horas en las calles Nápoles con Grecia en Hualpén donde falleció Luciano Aedo Arias (30). Posteriormente se dirigieron al sector de la Vega Monumental de Concepción, donde murió Nelson Herrera Riveros y Mario Lagos Rodríguez, caso en el que hay seis personas procesadas, cuatro uniformados y dos civiles pertenecientes a la ex CNI. “Es una reconstitución de escena que no se habría hecho, esta causa estaban en la Fiscalía Militar por años, estaba avanzada la investigación, pero ahora está en la justicia ordinaria. Esta reconstitución era muy importante para confrontar las declaraciones y adoptar nuevas diligencias en su curso, para ponerla pronto término”, sostuvo el juez Aldana. El magistrado dijo además que “siempre en el juicio de la complejidad que tiene esta causa, hay algunas divergencias, pero eso es lo que estamos haciendo, tratando de aclarar con la reconstitución de escena….. La causa está en etapa de sumario de la investigación, y siempre existe esa posibilidad, para eso estamos investigando y que se aclaren todos los hechos y se determine a todos los responsables”. De las 53 personas citadas asistió el 90%, sin embargo, Aldana indicó que “no vino don Álvaro Corvalán, porque fue citado, notificado, presentó parte de enfermo, pero los médicos dijeron que podía viajar y él se negó a hacerlo, así que va a afrontar las consecuencias... el aparece como imputado”. 14 September, 2009 10:28:00 Hector Guzmán Godoy, tras entregar la denuncia contra Chahuán El subcomisario de la policía de Investigaciones de Chile, Héctor Guzmán Godoy, interpuso una denuncia criminal por los delitos de obstrucción a la justicia , amenazas, y omisión al deber de denunciar , en contra del Fiscal Nacional , Sabas Chahuán Sarrás, por hechos relacionados con la red de pedofilia de Valparaíso en que aparecen involucrados funcionarios públicos . Así lo pudo constatar Crónica Digital, cuando fue citado por Guzmán para que cubriera en exclusiva la denuncia que presentó en la víspera en el la Fiscalía Centro Norte de Santiago. El policía es conocido por la denuncia que hizo a través de la Asamblea Nacional por los Derechos Humanos de una red de prostitución infantil donde están implicados una cantidad no determinada de funcionarios de la policía civil de Valparaíso. Al ser consultado por Crónica Digital sobre los fundamentos de la denuncia en contra del Fiscal Nacional, Héctor Guzmán sostuvo que "consta que, desde el 6 de marzo de 2009, el Fiscal Nacional tenía o debía tener conocimiento de la denuncia, por violación de menores, realizada por, la entonces menor, Sabina Bustos Delgado, en contra de marinos de la operación UNITAS, del año 2006". En ese contexto, el policía civil, dijo que en la misma declaración de Sabina Bustos Delgado, que en los hechos se encontraría implicado "el fiscal de Valparaíso, José Uribe, en el pago de dineros para omitir declaraciones en contra de Carlos Parra Ruz, único condenado de la red; y por los eventuales servicios sexuales de la menor, en beneficio del fiscal antes mencionado". ORDENES DE DETENCIÓN FALSAS, AMENAZAS Y "PENAS DEL INFIERNO" El detective explicó que a mediados de Agosto de este año, cuando se encontraba todavía en Argentina, fue amenazado, por el funcionario del departamento exterior de la Fiscalía Nacional, Marko Magdic, con la orden de extraditarlo por existir una orden de detención de su contra. "Dicha orden de detención nunca existió -reveló Guzmán- como lo estableció la Corte de Valparaíso, con fecha 12 de agosto de 2009, al rechazar la extradición solicitada, en mi contra, por el Ministerio Público". Abogados de derechos humanos indicaron que los delitos imputados contra el Fiscal Nacional están tipificados en varios artículos del Código Penal y en Código Procesal Penal. En el documento presentado ayer por Guzmán ante la Fiscalía Centro Norte, este argumenta que en su articulo 269 tercer párrafo que: El fiscal del Ministerio Público, o el abogado asistente del fiscal, en su caso, que a sabiendas ocultare, alterare o destruyere cualquier antecedente, objeto o documento que permita establecer la existencia o inexistencia de un delito, la participación punible en él de alguna persona o su inocencia, o que pueda servir para la determinación de la pena, será castigado con presidio menor en cualquiera de sus grados e inhabilitación especial perpetua para el cargo." Además agrega que en el articulo 296 del mismo Código Penal que: "El que amenazare seriamente a otro con causar a él mismo o a su familia, en su persona, honra o propiedad, un mal que constituya delito, siempre que por los antecedentes aparezca verosímil la consumación del hecho,..." En tanto, el policía agrega en su denuncia que en relación a como señala el Código Procesal Penal en el Art. 177 "el Fiscal Nacional no cumplió con la obligación de denunciar a las personas indicadas en el artículo 175 que omitieren hacer la denuncia que en él se prescribe incurrirán en la pena prevista en el artículo 494 del Código Penal, o en la señalada en disposiciones especiales, en lo que correspondiere." BUSCO LA VERDAD Y LA JUSTICIA Al ser consultado sobre la denuncia, el subcomisario de la Policía de Investigaciones dijo que sólo busca la verdad y la justicia. "la verdad sobre todo los que están implicados en este turbio caso, pero además, justicia para las menores". Guzmán explica que la denuncia contra Sabas Chahuán, es que nunca inició una investigación sobre la denuncia de la menor Sabina Bustos Delgado en contra del fiscal de Valparaíso, José Uribe quien es implicado en supuestos pago ser servicios sexuales a la menor y en el pago de dineros para que la niña omita emitir declaraciones en contra del fiscal denunciado. "Lo que busco es que se la justicia actúe en contra del Fiscal Nacional por no iniciar ninguna acción investigativa ante la denuncia de una menor. En definitiva es verdad y justicia", finalizó Guzmán. Santiago de Chile, 17 de septiembre 2009 Suprema autorizó retorno del “comandante Chele” Quedó sin efecto orden de detención contra el ex frentista Juan Gutiérrez Fischman, prófugo por crimen de Jaime Guzmán. Lunes 14 de septiembre de 2009 La Sala Penal de la Corte Suprema resolvió acoger el recurso de amparo presentada por la defensa del frentista Juan Gutiérrez Fischnmanm, alias el comandante Chele, quien se encontraba prófugo por el crimen de senador de la UDI, Jaime Guzmán. Pasado el mediodía, la resolución fue comunicada al ministro Mario Carroza, a cargo del caso del asesinato del legislador, luego de lo cual envió oficio a la Policía de Investigaciones (PDI) dejando sin efecto la orden de detención que le impedía regresar al país. El ministro Carroza indicó que “al acoger la Corte Suprema el recurso de amparo presentado por el señor Gutiérrez inmediatamente envié el oficio para que se cumpliera lo ordenado". La investigación realizada en Chile, sindicó a Fischamn como uno de los autores intelectuales del crimen, cometido por un comando del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) que lo esperó en las afueras del Campus Oriente, donde el ideólogo de la dictadura realizaba labores académicas. A principios de los ’90, Juan Gutiérrez era uno de los máximos líderes del FPMR y tenía mando sobre Mauricio Hernández Normabuena, actualmente detenido en Brasil como responsable del secuestro de un publicista de esa nacionalidad. Aunque el jefe máximo de la organización era Galvarino Apablaza, el “Chele” y Raúl Escobar Poblete (también prófugo) fueron identificados como presuntos líderes de la operación que terminó con la vida del senador. El “Chele” era hasta hoy uno de los prófugos más buscados por la justicia chilena, junto con los cuatro rodriguistas que se fugaron desde la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) a fines de 1996. La decisión de la Corte Suprmea deja abierta la puerta para que el resto de los prófugos soliciten también que se dejen sin efectos las detenciones. Foto: Ex director de la DINA y otros integrantes del ente represor fueron sentenciados por secuestro y homicidio del matrimonio compuesto por Sergio Pérez Molina y Lumi Videla Moya. Foto: La Nación La Corte Suprema dictó ayer sentencia definitiva en la indagatoria por el secuestro calificado de Sergio Pérez Molina y el homicidio calificado de Lumi Videla Moya, hechos ocurridos en septiembre de 1974 y el 3 de noviembre del mismo año, en la Región Metropolitana. En fallo dividido los ministros de la Sala Penal del máximo tribunal del país Nibaldo Segura, Jaime Rodríguez, Rubén Ballesteros, Hugo Dolmestch y Carlos Künsemüller condenaron al director de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) Manuel Contreras a cinco años de cárcel por su autoría en el secuestro de Pérez Molina, y a 10 años y un día por el homicidio de Lumi Videla, ambas penas sin beneficios. Asimismo, igual sentencia sufrió el retirado brigadier Miguel Krassnoff Martchentko por su responsabilidad en ambos hechos. En tanto, los coroneles en retiro Cristoph Jimiquee Floel y Marcelo Moren Brito; y el teniente coronel (R) Francisco Ferrer Lima, fueron sentenciados a 10 años y un día de reclusión por su responsabilidad como autores en el homicidio de Lumi Videla. A su vez, los jueces decretaron cinco años de prisión para el suboficial en retiro Basclay Zapata Reyes por su complicidad en el homicidio de Lumi Videla. Para el oficial (R) Ciro Torre Sáez, en tanto, se le condenó a igual cantidad de años tras las rejas por su responsabilidad como autor en el secuestro de Sergio Pérez, concediéndose el beneficio de la libertad vigilada. Tanto el ministro Segura como el juez Ballesteros fueron partidarios acoger el principio de la prescripción de la acción penal. Lumi Videla y su esposo Sergio Pérez Molina fueron secuestrados por la DINA el 21 de septiembre de 1974. Mientras ella falleció en el centro de detención José Domingo Cañas, su cónyuge desapareció desde ese mismo lugar. El cuerpo de Lumi Videla fue arrojado al jardín de la embajada de Italia, en Providencia. Hasta ahora, Contreras suma más de 360 años de cárcel y dos presidios perpetuos por condenas relacionados con casos de derechos humanos. Viernes 4 de septiembre de 2009 EDITORIAL La Nación La DINA y la CNI fueron organismos de la dictadura concebidos como maquinarias de aniquilamiento sistemático de opositores. El domingo 30 de agosto, La Nación informó sobre un grupo de ex agentes de la DINA y la CNI que a través del mecanismo de los honorarios continúa trabajando en el Ejército prestando servicios de asesoría. Los antecedentes, obtenidos en el marco de las normas de transparencia de los actos del Estado, han causado conmoción en la opinión pública, en particular entre dirigentes políticos y representantes de organismos de defensa de los derechos humanos. El ministro de Defensa solicitó a todas las ramas castrenses que entregaran sus datos acerca de las personas contratadas. Según el balance, en las Fuerzas Armadas trabajan catorce procesados y un condenado. Esta distinción procesal abrió todo un campo de disputa en torno a la idea de la presunción de inocencia entre autoridades gubernamentales y líderes partidarios. El diferente punto de vista se extendió a la proposición de establecer una comisión especial investigadora en la Cámara de Diputados, iniciativa que concluyó rechazada al no lograrse el quórum necesario. Esta distinta apreciación del caso ha sido utilizada con el propósito de instalar un supuesto quiebre entre la administración y la coalición. Si bien es efectiva la disidencia anotada -la cual debe evaluarse a la luz de los roles institucionales desiguales que cumplen el Ejecutivo y los partidos-, ella no debe hacer perder de vista el nudo fundamental de la investigación de este diario: la anomalía que supone que personas ligadas a graves violaciones de los derechos humanos colaboren aún con las FFAA a casi veinte años de reinstalada la democracia. En la inconveniencia de esta situación no caben matices. La DINA y la CNI fueron organismos de la dictadura concebidos como maquinarias de aniquilamiento sistemático de opositores y su función era eliminar de la sociedad chilena una cultura política representativa. Que ambos entes hayan sido creados dentro de una legalidad de excepción, no anula que su modo de funcionamiento los vincula a una praxis como verdaderas asociaciones ilícitas, que aplicaron su arbitrario poder a través de desapariciones, ejecuciones extrajudiciales, torturas, detenciones ilegales -incluso contra la propia juridicidad autoritaria- e incluso corrupción económica. Los informes Rettig y Valech, así como los avances consistentes en la acción de la justicia para esclarecer las operaciones de los aparatos de seguridad, son suficientemente esclarecedores de la forma en que golpeó la dictadura. En este ámbito conviene que la divisoria de aguas sea clara: las FFAA deben cortar vínculos contractuales con quienes, por la naturaleza intrínseca de su actividad represiva, están per se ligados a la violación de derechos humanos. En las acciones de la DINA y la CNI no hubo atisbo de inocencia. Ni penal ni moral. Por lo mismo, no corresponde que con dinero público se financie a ex miembros. La democracia está madura como para que las instituciones armadas se pongan a la altura del mínimo ético de justicia y reparación que demanda la sociedad. 120 ex DINA procesados en histórica resolución Miércoles 2 de septiembre de 2009 Por J. Escalante / J. Rebolledo / La Nación Entre los encartados hay al menos 60 nuevos ex agentes que hasta ahora no habían caído en las redes de la justicia por delitos de lesa humanidad. Del total de procesados, todos en retiro, 50 son del Ejército y el resto de la FACh, Armada, Investigaciones y Carabineros. Foto: El ministro Víctor Montiglio es el magistrado que más procesados por violaciones de los DDHH tiene a su haber. El más masivo procesamiento en la historia de los juicios por violaciones de los derechos humanos, dictó ayer el juez Víctor Montiglio en contra de 120 ex agentes, todos de la DINA. Entre los encausados hay cerca de 60 nuevos ex represores que hasta ahora no habían sido procesados en algún juicio por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura. El magistrado resolvió los nuevos encartamientos por los crímenes cometidos en las llamadas operaciones Colombo, Cóndor y los episodios conocidos como Calle Conferencia I y II. En estos dos últimos, en 1976, la DINA secuestró e hizo desaparecer a dos direcciones clandestinas completas del entonces encubierto Partido Comunista. Aunque el juez Montiglio mantuvo la información lejos de la prensa, se conoció que de los 120 procesados, hay al menos 50 que pertenecen al Ejército y el resto a la Fuerza Aérea, Armada, Investigaciones y Carabineros. Entre los oficiales procesados y ya retirados del Ejército que cumplieron misiones operativas en la DINA, al menos están César Manríquez Bravo, Manuel Carevic Cubillos, Hernán Sovino Novoa, Humberto Chaigneau Sepúlveda y Sergio Castillo González. Este último es uno de los ex agentes represores que continúan recibiendo un sueldo mensual del Ejército, recontratado como empleado civil, según el reportaje "La DINA a honorarios" publicado en la última edición de La Nación Domingo. Esta vez el ministro Montiglio incluyó entre los procesados a varios ex agentes que montaron guardia en los recintos clandestinos de detención, pero que también fueron agentes operativos en el traslado de prisioneros para su exterminio y desaparición. Incluso, no pocos de ellos integraron las brigadas operativas de la DINA deteniendo opositores y participando en las torturas o en golpizas. El juez Montiglio explicó ayer este masivo encausamiento, manifestando que ello se debe a que "aquí estamos investigando a todos quienes han tenido participación en los cuarteles (de la DINA)". El magistrado ordenó además el arresto preventivo de una gran parte de los procesados, y aquellos respecto de los cuales no lo decretó, se explica porque ya se encuentran encausados por otros casos y en situación de libertad provisional, esperando condena. La Operación Cóndor, o Plan Cóndor, fue una coordinación de los servicios de inteligencia del cono sur para reprimir y eliminar a militantes de izquierda, y nació en Santiago el 28 de noviembre de 1975. A esa reunión, en la que se formó el acta de constitución, asistieron por Chile el jefe de la DINA, coronel Manuel Contreras; por Argentina el capitán de navío Jorge Casas; por Bolivia el mayor de Ejército Carlos Mena; por Uruguay el coronel de Ejército Jorge A. Pons, y por Paraguay el coronel de Ejército Benito Güanes Serrano. La Operación Colombo fue un montaje preparado por la dictadura entre fines de 1974 y 1975, para hacer creer a la sociedad chilena y los países extranjeros que ya reclamaban por la represión tras el golpe militar de 1973, que los detenidos desaparecidos eran una mentira del "marxismo internacional". Para ello, inventaron que 119 chilenos que se reclamaban como desaparecidos, habían muerto en Argentina y Brasil, enfrentados entre ellos por rencillas políticas o en intercambio de disparos con las policías o fuerzas militares de esos países. EL CASO CONFERENCIA Se conoció como Calle Conferencia, según el nombre de la calle de Santiago con el número 1587 donde se produjeron las primeras detenciones, al episodio por el cual la DINA secuestró e hizo desaparecer en mayo de 1976 a la primera dirección clandestina del Partido Comunista. Entre ellos cayeron Víctor Díaz López, secretario general del PC en la clandestinidad, además de Jorge Muñoz Poutays, Mario Zamorano Donoso, Uldarico Donaire Cortez, y Jaime Donato Avendaño. El capítulo conocido como Conferencia II se le llama también "El caso de los 13", por el secuestro y desaparición de 11 integrantes de la segunda dirección clandestina del PC junto a dos militantes del MIR, ocurrido entre el 29 de noviembre y el 20 de diciembre de 1976. La investigación judicial estableció que tanto los miembros de la primera, como la segunda dirección del PC, fueron detenidos por integrantes de la Brigada Lautaro de la DINA, comandada por el capitán de Ejército Juan Morales Salgado, y por los integrantes de dos grupos operativos liderados por Ricardo Lawrence y Germán Barriga, capitán de Carabineros y Ejército, respectivamente. Santiago Araya Cabrera (MIR) fue detenido el 29 de noviembre de 1976. El 13 de diciembre fue arrestado el dirigente PC Luis Lazo San Martín. Dos días más tarde fueron secuestrados Horacio Cepeda Marinkovich, Lincoyán Yalú Berríos, Fernando Navarro Allendes, Fernando Ortiz Letelier, Héctor Véliz Ramírez, Reinalda Pereira Plaza y Waldo Pizarro Molina. El 9 de diciembre fue detenido Armando Portilla, finalizando la operación el 18 de diciembre con Lisandro Cruz Díaz y Carlos Durán González (MIR), y el 20 de ese mes, con el secuestro de Edras Pinto Arroyo. Sólo en 2007 se conoció judicialmente el infierno que vivieron los detenidos, porque ningún prisionero salió con vida desde el cuartel Simón Bolívar de la Brigada Lautaro. Respecto del destino de los dirigentes, el testimonio del suboficial de Carabineros (R) Raúl Valdebenito Araya fue decisivo para abrir la causa. Según él, por esos días, "tres o cuatro" detenidos, todos miembros del PC, fueron llevados hasta el gimnasio del cuartel, para ser interrogados. No recuerda si fue ese día o al siguiente que vio a las personas "ya ensacadas", aludiendo a que habían sido eliminadas y puestas dentro de sacos paperos. El mismo Valdebenito se encargó de conducir a la comitiva de automóviles hasta la cuesta Barriga, al poniente Santiago. "Al llegar nos detuvimos y recuerdo que los vehículos que venían custodiándonos sacaron de sus maleteras unos tres o cuatro bultos, los que fueron trasladados hasta el interior de una cueva", declaró en el sumario. Según recuerda, "pocos días después", llegaron cinco detenidos más al cuartel Simón Bolívar, también miembros de la dirección del PC, quienes habían sido detenidos por los equipos operativos de Lawrence y Barriga. Otro agente entregó antecedentes trascendentales para probar la estadía en ese cuartel del profesor Fernando Ortiz, Reinalda Pereira y Lincoyán Berríos. En el ojo del huracán Justo cuando el reportaje publicado por La Nación Domingo sobre los ex agentes de la DINA y la CNI, algunos procesados por derechos humanos, que estando en situación de retiro del Ejército, siguen recibiendo sueldos mensuales provocara gran impacto en el mundo político, el juez Víctor Montiglio, uno de los principales candidatos para ascender a la Corte Suprema, dio a conocer ayer este masivo procesamiento a ex agentes de la DINA. A los autos de procesamientos dictados en 2007 y 2008 por los casos Calle Conferencia I, consistente en la aniquilación de la primera dirección del PC, y el montaje criminal denominado Operación Colombo -ambos hechos ocurridos en 1975 y 1976-, el magistrado procesó ahora a 120 ex agentes de la DINA. Esta vez se trata del exterminio de los miembros de la segunda dirección del PC. Si bien hasta el cierre de la edición aún no se conocían los nombres de los agentes encausados que serán notificados hoy, se presume que muchos de ellos ya se encuentran procesados por los crímenes cometidos en los casos Calle Conferencia I y Colombo. Los otros casos del juez En mayo de 2007, el ministro Víctor Montiglio procesó a 74 ex agentes de la DINA, la mayor parte de ellos hasta ese momento desconocidos, en lo que se conoció como el procesamiento más grande de la historia. De esta forma se daba a conocer la existencia del cuartel Simón Bolívar y de la mortal Brigada Lautaro. Un año después de ocurridos los crímenes relativos a la primera dirección del PC, se llevó a cabo la Operación Colombo o “Caso de los 119”. La acción perpetrada por la DINA en 1975 en contra de dirigentes del MIR, también fue investigada por Montiglio. Luego de un concienzudo trabajo, el ministro determinó algunos de los puntos por donde pasaron varios de los detenidos desaparecidos víctimas del montaje, entre los que se encontraba la Brigada Lautaro. Nuevamente dio un golpe. En mayo, pero esta vez de 2008, sometió a proceso a 98 agentes de la DINA. La brigada de la muerte Asentados en Simón Bolívar 8800, en la comuna de La Reina, en 2007 la Brigada Lautaro se reveló como el último y más brutal hallazgo respecto de las violaciones de los derechos humanos ocurridas durante la dictadura. Originalmente este grupo de agentes tuvo como tarea fundamental la seguridad del director de la DINA, el entonces coronel Manuel Contreras. Sin embargo, en 1975, cuando el PC se rearticuló, formando una dirección clandestina, esta mortal brigada cambió de rubro dedicándose por completo a la caza de los dirigentes partidistas. Hasta el lugar llegaron los entonces capitanes Ricardo Lawrence Mires y Germán Barriga. En el lugar también se experimentó con gas sarín sobre los detenidos, estando a la cabeza de este proceso Michael Townley. Además de darse las torturas más cruentas, nadie salió con vida de Simón Bolívar. La auxiliar de enfermería Gladys Calderón se encargaba de inyectarles una dosis mortal de veneno. Luego se quemaban los rostros y partes distintivas de los detenidos, se les quitaban las tapaduras de oro, se ensacaban para luego ser trasladados a las minas de cal de Lonquén o lanzados al mar. La memoria tiene dónde estar Domingo 23 de agosto de 2009 Por Libio Pérez / La Nación Domingo Más de cinco mil metros cuadrados de construcción y otros ocho mil de espacios abiertos albergarán retazos de la historia del Chile bajo el régimen militar. Muestras del sufrimiento y también de las esperanzas y apuestas por la vida de quienes fueron víctimas de la represión, de quienes resistieron a la dictadura. Para no olvidar. Foto: Este manuscrito corresponde a un pañuelo firmado por los prisioneros del Estadio Nacional, 1973. Donación de Santiago Cavieres Korn. "Mi hijo podrá ver y escuchar mi testimonio y el de muchos más y, por fin, creerá lo que yo viví", dice con los ojos humedecidos por la emoción el ex dirigente campesino y mapuche Mario Carril Huenumán, que estuvo un par de años encarcelado en el Regimiento Tucapel de Temuco, donde sufrió -como la inmensa mayoría de los presos políticos tras el golpe militar de 1973- torturas y vejaciones. Pero durante su cautiverio también aprendió a leer y a escribir. Su nombre hoy está en la lista del Informe Valech, trabaja como taxista, y es uno de los testigos de cargo contra un ex fiscal militar que está preso en Italia por su responsabilidad en la desaparición del sacerdote Omar Venturelli. El cura y el dirigente campesino compartieron celda en el regimiento temuquense; el primero desapareció, el segundo pudo dejar su testimonio que podrá ser visto y oído desde enero próximo en el Museo de la Memoria. En el soleado domingo del Día del Niño, millares de familias paseaban por la Quinta Normal, pero pocas reparaban que frente a la estación del Metro está creciendo un enorme edificio que tendrá más de 5 mil 300 metros cuadrados de construcción y otros ocho mil de espacios abiertos y plazas, además de un estacionamiento subterráneo y acceso directo desde el Metro. El Museo de la Memoria está emplazado en un eje de desarrollo cultural y barrial en la zona poniente de Santiago y albergará retazos de la historia reciente de Chile, aquella que partió con el bombardeo a La Moneda la mañana del martes 11 de septiembre. Es una las obras más preciadas de la Presidenta Michelle Bachelet, que junto a su madre, Ángela Jeria, estuvo secuestrada en Villa Grimaldi en 1975. La Mandataria y su madre ya hicieron sus donaciones: un cuadro repujado en cobre que hizo el general de la FACh Alberto Bachelet, fallecido mientras estaba encarcelado. El diseño del Museo de la Memoria se lo adjudicó una firma de arquitectos brasileños -donde participa un chileno radicado en Sao Paulo desde niño- a través de un concurso público que recibió 406 inscripciones (60 de ellas extranjeras) y 57 proyectos (cuatro desde fuera de Chile), que destaca por el uso de estructuras de cobre y revestimientos de vidrio, que alojará una muestra permanente de objetos, arte carcelario, publicaciones (afiches, prensa clandestina, panfletos, colecciones de revistas opositoras a la dictadura), archivos de procesos judiciales, documentos oficiales, fotografías, películas y videos, así como espacios para muestras itinerantes de regiones o del extranjero. Las obras de construcción están a cargo del Ministerio de Obras Públicas con un presupuesto cercano a los 6 mil 500 millones de pesos, en coordinación con la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos (Dibam) y bajo la dirección general de la Comisión Asesora Presidencial para las Políticas de Derechos Humanos, que encabeza María Luisa Sepúlveda, que recibió el mandato de Bachelet para el desarrollo del proyecto a fines de 2006. Desde septiembre de 2007, una quincena de profesionales de distintas disciplinas está desarrollando el diseño museográfico, que es dirigido por la periodista Marcia Scantlebury (ver recuadro). La propuesta de crear un Museo Nacional de la Memoria y los Derechos Humanos ya estaba contenida en los informes Rettig (sobre ejecutados y detenidos desaparecidos durante la dictadura) y Valech (que documentó los casos de prisión política y torturas). La Presidenta Bachelet materializó la idea el 10 de diciembre del año pasado, cuando el mundo celebraba el Día Internacional de los Derechos Humanos, poniendo la primera piedra de la construcción. Junto al escritorio que ocupaba al momento de ser acribillado el sacerdote André Jarlan durante una protesta antidictatorial en 1984 en la población La Victoria, Bachelet definió los objetivos del museo: "Para que la memoria de tanto dolor y el recuerdo de quienes jamás olvidaremos nunca más permita que el desprecio a los derechos humanos pueda imponerse. Para que esa memoria y ese recuerdo inspiren siempre a un Chile unido en el respeto a los derechos de las personas". Y agregó: "Habrá distintas interpretaciones acerca de las causas del quiebre democrático. Habrá distintas interpretaciones acerca del legado del régimen autoritario. Pero sobre el costo humano que Chile pagó, no debería haber discrepancias. Debemos mirar de frente esa terrible realidad". LA MUESTRA PERMANENTE Para mirar de frente "esa terrible realidad" el proyecto del Museo de la Memoria ha comenzado a hurgar en los lugares más recónditos de Chile y el mundo para recoger un legado para los historiadores del futuro. Carmen Garretón, que trabajó más de 20 años en la Vicaría de la Solidaridad, es una de las especialistas que está en contacto con las organizaciones de derechos humanos a lo largo de todo el país, para facilitar el acopio de materiales que albergará el museo, mientras la recepción y clasificación del acervo está a cargo de la bibliotecaria y documentalista María Luisa Ortiz. El patrimonio del museo se ha ido formando desde distintas vertientes. Los primeros documentos provienen de los testimonios recogidos y plasmados en los informes Rettig y Valech. También incluye el material entregado por la Casa de la Memoria que reúne a la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas (Fasic), la Corporación de Promoción y Defensa de los Derechos del Pueblo (Codepu), la Fundación de Protección a la Infancia Dañada por los Estados de Emergencia (Pidee) y Teleanálisis. La Unesco ya incorporó este acervo en el Programa Memoria del Mundo. Entre el material ya recolectado está una puerta de la Cárcel Pública, así como una torre de vigilancia que la CNI instaló en calle República. También están algunas amarras con que fueron inmovilizados los prisioneros en La Moneda, que luego fueron trasladados al Regimiento Tacna, desde donde fueron sacados y después ejecutados. A ello se agregan las donaciones, entregas en comodato o por legado testamentario, entre otras modalidades, entregadas por organizaciones o particulares. Entre éstas están las cartas censuradas de los prisioneros, sus artesanías hechas en los campos de concentración, ropas o guantes usados en los trabajos forzados, diarios de vida, fotografías, pasaportes "válidos sólo para salir del país" que daban a los expulsados de Chile y "barretines" usados en las comunicaciones clandestinas desde las cárceles. Un lugar destacado también está reservado para los afiches y publicaciones elaborados por la solidaridad internacional. No hay día en que alguien, a veces acompañado por su familia entera, llegue hasta las oficinas del Museo de la Memoria para entregar un objeto. "Es un acto de gran desprendimiento, son cosas que han guardado hasta por más de 30 años y que ahora entregan; es emocionante", relata María Luisa Ortiz. El periodista Claudio Garvizo coordina el proyecto "100 entrevistas", que realizan las productoras audiovisuales Midia, que dirige Gilberto Villarroel, y Nuevo Espacio, que encabeza Patricio Polanco. Equipos de camarógrafos, sonidistas y productores han recorrido todo Chile recogiendo testimonios de ex presos y presas, familiares de desaparecidos o ejecutados, dirigentes sociales, abogados defensores en consejos de guerra, historiadores, artistas, campesinos, sobrevivientes de hechos represivos y activistas de derechos humanos, entre otros, que forman un mapa que abarca la memoria y registro de hechos desde Arica a Punta Arenas. Los que entrevistan son periodistas que estuvieron en medios de prensa que resistieron a la dictadura. El personal del museo también realiza una búsqueda activa en los Archivos Nacionales y en los centros de documentación de los servicios públicos. Ya tienen un sus manos decretos de expulsión de personas, firmados y timbrados en el Ministerio del Interior de la época. También los registros de la Cancillería cuando enviaba instrucciones a las embajadas sobre cómo tratar las condenas y censuras de la comunidad internacional a la dictadura militar. Así como los "decretos secretos" que promulgó el general Augusto Pinochet durante los 17 años de su régimen y que pronto serán públicos cuando el Congreso levante sus reservas. Todo eso y mucho más será parte del Museo Nacional de la Memoria, para que el hijo del campesino Mario Carril Huenumán -como muchos otros- le crea a su padre que vivió esta historia y pueda "mirarla de frente". Identifican a carabinero que golpeó a fotógrafo Martes 18 de agosto de 2009 Por Andrea Chaparro / La Nación Imágenes de la yegua que montaba el cabo segundo Ivar Barría permitió su individualización. El fiscal militar de Valparaíso resolverá solicitud en los próximos días. Foto: Alfredo Morgado sostuvo que los avances se deben al trabajo de la PDI y a los aportes de los propios agredidos pues “los imputados no han colaborado y ha faltado rigor investigativo por parte de Carabineros”. Foto: EFE Luego de un año y tres meses de investigación la Fiscalía Militar de Valparaíso cuenta con una serie de antecedentes que permitieron individualizar al funcionario de Carabineros que agredió al fotógrafo de la agencia española EFE Víctor Salas el 21 de mayo de 2008, cuando tomaba imágenes de las manifestaciones en los alrededores del Congreso Nacional. La agresión provocó que el reportero gráfico perdiera de la visión del ojo derecho. La clave para identificar al funcionario policial fue la yegua que montaba, Altanera, dijo ayer el abogado Alfredo Morgado, quien solicitó el viernes recién pasado el procesamiento del cabo segundo Ivar Germán Barría Álvarez por el delito de violencia innecesaria causando lesiones graves a su representado. Así, en el requerimiento al fiscal militar porteño Sergio Lagos, el abogado sostiene que consta en el proceso la declaración de la víctima, donde ésta se refiere en detalle el día, lugar y circunstancias del ataque. También se cita el testimonio del reportero gráfico de la agencia Reuters Iván Alvarado, quien presenció los hechos y además tomó fotografías. Estas imágenes así como las captadas por el mismo afectado -además del relato pormenorizado de ambos- permitieron identificar a la yegua y, posteriormente, dar con el nombre del carabinero, según lo establece el informe elaborado por los detectives de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones (PDI). Niega participación Con esta evidencia, se citó a declarar al cabo Barría, quien aunque niega su participación en los hechos se reconoce en las fotografías que el tribunal le exhibió. A estos antecedentes se suma que el mismo fotógrafo, en un careo con el policía, lo señala como su agresor. Consultado por los avances de la indagatoria, el abogado de Salas sostuvo que gracias al trabajo de la PDI, los testimonios y fotografías tomadas por los propios agredidos es que se logró establecer la identidad del agresor pues "los imputados no han colaborado para nada y ha faltado rigor investigativo por parte de Carabineros". 07 de Agosto de 2009 El magistrado denunció que diversos vehículos han fotografiado su casa y también han recibido extrañas llamadas por teléfono. El ministro de fuero Alejandro Madrid, quien investiga el secuestro y asesinato del ex químico de la DINA, Eugenio Berríos, pidió protección policial a la Policía de Investigaciones de Chile. Según informó radio Cooperativa, el magistrado denunció que diversos vehículos han fotografiado su casa y también han recibido extrañas llamadas por teléfono, todo manejado bajo estricto secreto por el magistrado para proteger a su familia. Para tales fines, la PDI dispuso a dos guardias en su hogar y también a su custodia personal. Las extrañas circunstancias coinciden con la toma de declaraciones en el tribunal de los supuestos autores materiales e intelectuales del ex químico de la DINA. "Pinochet ordenó sacarlo del país" El general retirado chileno Hernán Ramírez Rurange, uno de los procesados en el juicio, reveló que fue Augusto Pinochet el que en 1991 ordenó sacarlo del país para que no hablara. Fuentes judiciales confirmaron una información del diario La Nación, de que Ramírez, ex director de Inteligencia del Ejército, hizo la revelación en la tarde del miércoles, durante una audiencia de la etapa probatoria del juicio por la muerte del químico, cuyo cadáver, atado con alambre y balazos en el cráneo, fue encontrado en 1995 en una playa uruguaya. Ramírez dijo también en la audiencia, que encabezó el juez del caso, Alejandro Madrid, que la salida del país del químico se financió con fondos reservados de la Dirección de Inteligencia (DINE), que él dirigía. Ramírez precisó que Pinochet, que además de gobernar Chile era el jefe del Ejército, en una reunión con todos los generales dijo que no era conveniente que Berríos declarara porque "sus declaraciones no eran confiables". En 1991 el juez Adolfo Bañados, que instruía el juicio por el homicidio del ex canciller Orlando Letelier, entregó una citación para el químico Berríos a la policía de investigaciones, pero no se pudo dar con su paradero. Eugenio Berríos, al que se le atribuye la fabricación de gas sarín utilizado por la policía secreta de la dictadura para eliminar opositores, fue llevado a Uruguay para evitar que declarara. En 1995, su cadáver amarrado y con impactos de bala se encontró en una playa cercana a Montevideo. Por el caso del asesinato de Berríos se encuentran procesados por asociación ilícita los coroneles del Ejército uruguayo Tomás Casella, Wellington Sarli y Eduardo Radaelli, el primero retirado y los otros dos en actividad, que fueron extraditados a Chile y que hace tiempo recibieron la libertad provisional. También los generales Hernán Ramírez Rurange y Eugenio Covarrubias, así como los ex mayores del Ejército Arturo Silva Valdés y Jaime Torres Gacitúa, estos últimos como presuntos autores materiales del secuestro y homicidio. Las audiencias de la etapa probatoria del juicio se prolongarán hasta la próxima semana, dijeron las fuentes. DECLARACIÓN PÚBLICA Hoy, 26 de junio de 2009, Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de la Tortura, instituido por Naciones Unidas en 1997, la Comisión Ética contra la Tortura (CECT), entrega en La Moneda el Segundo Informe de Derechos Humanos dirigido a la Presidenta Bachelet, con la profunda convicción de que la tortura es la antítesis de la civilización y que la dignidad de la persona humana debe respetarse como un fin en sí misma. Este informe, contiene las deudas pendientes del Estado Chileno sobre la tortura ejercida durante la dictadura; deudas relacionadas con las medidas de no repetición, la educación en derechos humanos; la denegación de Justicia que guarda por 50 años los datos de los responsables de tortura, prolongando la gravedad del crimen cometido; las deudas relacionadas con la reparación integral para los sobrevivientes de tortura, la reapertura de las instancias de calificación y la generación de una institucionalidad del Estado chileno en materia de derechos humanos, acordes con los Principios de Paris, que pueda efectivamente hacerse cargo de cautelar la vigencia y promoción de los derechos humanos en el país, así como también, resguardar el efectivo cumplimiento de los compromisos contraídos por el Estado ante la comunidad internacional en estas materias. Este Informe también, documenta más de 50 casos actuales de tortura, tratos crueles, inhumanos y degradantes del que han sido objeto personas pertenecientes en su mayoría a comunidades mapuches o son de ese origen o relacionadas con sus organizaciones sociales; contiene un apartado especial sobre los montajes jurídicos y policiales que afecta a personas que son mantenidas con medidas cautelares y, detalla los casos donde se ejemplifica la carencia del real derecho a defensa y el establecimiento de juicios justos, que dejan traslucir la existencia de una estrategia represiva que hoy se ejerce sobre el pueblo mapuche. En ese sentido, el Informe que se entrega confirma la validez de varias de las recomendaciones realizadas por el Consejo de Derechos Humanos y el Comité contra la Tortura de la ONU a Chile en mayo recién pasado, donde hubo un total 72 recomendaciones, que demuestran que Chile no pasó incólume la "salida al pizarrón" en el plano de los Derechos Humanos en esa instancia internacional. Nuestro país debe comprender que la comunidad internacional ha establecido un sistema de derecho multilateral, comprometiendo a las naciones suscriptoras a aplicarlo. Entre las recomendaciones el Consejo estipuló que la definición legal de la tortura que señala la legislación chilena, no se ajusta a la Convención contra la Tortura firmada por Chile. Además, se indica que la Constitución de nuestro país debe establecer "un sistema electoral más democrático", que incorpore los Derechos Humanos "en su plena dimensión", incluido el derecho a no ser víctima de torturas y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes. Se exige, también, la delimitación de la competencia de la justicia militar; el término de la aplicación del Decreto Ley de Amnistía de 1978; la anulación del principio de obediencia del Código Militar; se cuestiona la labor incompleta de las comisiones de verdad, que dejaron fuera a muchas víctimas; y se condena la aplicación la ley antiterrorista contra el pueblo mapuche. Por otra parte, la ONU explicita que el Estado de Chile aún no ha ratificado la Convención Americana sobre Desaparición Forzada de Personas; la Convención de 1968 sobre imprescriptibilidad de crímenes de guerra y contra la humanidad; y el Estatuto de la Corte Penal Internacional. También se condenan las discriminaciones que padecen los pueblos originarios; los niños; los migrantes; las mujeres que carecen de derechos patrimoniales, sexuales, reproductivos, que sufren violencia doméstica e injusticias en los empleos y los ingresos. Específicamente, en el Quinto Informe Periódico de Chile relativo al cumplimiento de la Convención contra la Tortura se enfatiza la ausencia de instituciones de protección de las personas frente a las violaciones de los derechos humanos y al no reconocimiento constitucional de los pueblos originarios. Finalmente, informamos que el Secretariado Europeo de la Comisión Ética contra la Tortura Internacional, está haciendo entrega de este mismo Informe en las representaciones diplomáticas chilenas de distintas capitales del mundo. COMISIÓN ETICA CONTRA LA TORTURA Santiago de Chile, 26 de junio de 2009. Palacio La Moneda Santiago, 1 de Junio de 2009 Señor Contralor General de la República Presente Señor Contralor: En Diciembre último pasado, me reuní con usted en representación de la organización de la cual soy Presidente, me acompañaron en aquella oportunidad, la parlamentaria doña Karla Rubilar, en su calidad de Presidenta de la Comisión de DDHH de la Cámara de Diputados, y el parlamentario, don Marco Enriquez Ominami, además de don Humberto Brante, en representación del Partido Radical. En la citada reunión, después de analizar la situación que afecta la aplicación de diferentes leyes sobre DDHH y concretamente la denuncia que formuláramos al país con fecha 25 de Noviembre pasado, usted señor Contralor nos solicitó la presentación formal ante esa institución de los requerimientos necesarios para someter a investigación los procesos de calificación y concesión de los beneficios reparatorios de las leyes sobre exoneración política, y las otras materias referidas al tema de DDHH. A través del presente requerimiento, los informes y antecedentes que acompañamos, cumplimos con lo acordado en la reunión antes señalada, y formalmente solicitamos de acuerdo a la Constitución Política del Estado y la ley orgánica constitucional de la Contraloría General de la República, se sometan a investigación, se aplique la normativa vigente y sea al mismo tiempo, aplicada la jurisprudencia dictada por la institucionalidad competente a las siguientes leyes: A.- Proceso de calificación y proceso de asignación de los beneficios reparatorios de la ley 19234; 19350; 19582 y l9881. B.- Se someta a investigación el proceso de aplicación de la ley 20134,sean auditados el total de los recursos presupuestarios asignados, y se defina la nómina de beneficiarios legales no considerados en el pago del beneficio. C.- Se someta a investigación y auditoria la aplicación de la ley 19992, titulo III, artículos 11 al 14. Para comprender lo sucedido con la aplicación de las normas legales que solicitamos sean sometidas a investigación, es necesario conocer los efectos que la llamada política de Derechos Humanos, promulgada por el Estado chileno desde 1990, ha provocado en instituciones permanentes como la justicia, la verdad y la reinserción social de las victimas en el periodo 73-90, en nuestro país. En un informe que acompañamos, y que forma parte integral del presente requerimiento, demostramos el carácter de esta política, la cual, es una reacción que tiene el Estado y cuyo objetivo es eludir las obligaciones que le impone la Constitución chilena y los Tratados Internacionales, de ahí, la denominación de inmoral que esta política tiene por parte de importantes sectores de la sociedad. En este informe llamado: "Chile país que involuciona", demostramos el alto grado de corrupción que ha motivado a los gobiernos a partir de 1990 en la aplicación de esta política. El caso de los retornados del exilio, un escándalo publico en su momento, cuya gravedad esta refrendada por dos comisiones investigadoras de la Cámara de Diputados. La situación de los ex presos políticos y torturados, agravada por la inconstitucionalidad de la ley 19992, y el manejo doloso que se hace del beneficio de educación superior, contemplado en esta ley, que pedimos investigar y que ha sido recurrentemente denunciado por nosotros, la periodista Maria O. Monckeberg en su libro sobre educación superior y el tratadista en materia de DDHH, Felipe Portales en su articulo "Extrema desinformación nacional" en el cual, asigna a este escándalo el carácter de noticia "sofocada" por el gobierno actual, además del completo reportaje que hace la revista "El Periodista" y que es acompañada en informe aquí referido. Debemos puntualizar, que los gobiernos ante estas denuncias no han formulado desmentidos de ninguna naturaleza. Con el mismo rasgo de sustentabilidad hemos abordado en este informe el tema de la exoneración política, y el tema del sistema de salud que constituyen una afrenta para las personas que dicen proteger. Indudablemente sorprende, que dado el tiempo transcurrido desde la promulgación de estas leyes y la gravedad de los hechos denunciados que lesionan cultural e ideológicamente a un concepto que involucra hoy día a un patrimonio de la humanidad, como son los derechos humanos: la institucionalidad del Estado chileno no haya cumplido su rol y haya detenido y castigado estas irregularidades y en muchos casos delitos graves. La Contraloría General de la República, no ha estado ausente en pasadas administraciones, de este abandono del mandato constitucional. En el caso de la exoneración política, ha dictado una importante jurisprudencia, que permite aplicar, interpretando correctamente la ley, desgraciadamente, ha permitido que esta sea desacatada, y distorsionada: permitiendo privilegios, discriminaciones e injusticias inaceptables como lo que a continuación señalamos: A.I.- Proceso de calificación de exonerados políticos Con fecha 25 de Noviembre pasado, hicimos públicas las denuncias sobre lo que consideramos un escándalo de graves consecuencias para el país, las legitimas victimas y el patrimonio publico. Desde el año 2002 mediante la referencia 02160 nuestra organización en la Séptima Región, comienza a requerir a la Contraloría sobre la necesidad de investigar el abuso que se comete en el proceso de calificación, solicitud que posteriormente se extiende todo el país. La Contraloría elude su responsabilidad en esa oportunidad argumentando falta de competencia, derivada de las facultades especiales que la ley otorga al Presidente de la República, olvidando que precisamente la irregularidad o delito consiste en abusar arbitrariamente de estas facultades especiales que violan la ley y las disposiciones constitucionales, que obligan a la máxima autoridad del país a actuar siempre con apego al estado de derecho. A nuestro juicio, es el Presidente de la República, el responsable del abuso de estas facultades, arbitrariedad que produce una violación de la ley y que debe ser investigado por la Contraloría, en razón a su potestad y al mandato constitucional. La denuncia antes referida, provoco impacto publico nacional e internacional, debido a su gravedad, a ella adhirieron públicamente, desde: José Zalaquet, experto y participe en el tema de DDHH; hasta: Ricardo Solari, ex Ministro del Trabajo y responsable de la aplicación de estas leyes por largo tiempo. Los medios de comunicación hicieron su aporte, a través de reportajes de una destacable capacidad de investigación y denuncia, complementaron lo ya denunciado, destacando entre ellos, el reportaje de la periodista Pascale Bonnefoy M., el cual, acompañamos y forma parte integral de esta denuncia y requerimiento. En este tiempo, hemos querido fundamentar responsablemente lo denunciado, para lo cual consultamos a todo el país sobre los testimonios recibidos durante años, hemos evaluado detenidamente la lista entregada por el Gobierno después de 15 años en que estos antecedentes estuvieron ocultos, hemos consultado y re estudiado con nuestro equipo asesor la normativa legal y la jurisprudencia sobre el tema y hemos concluido: en ratificar en todas sus partes nuestra denuncia, en cuanto a: que la aplicación de la ley sobre exoneración política constituye un escándalo de la mayor significación para el país, por las ilegalidades cometidas, el daño a las legitimas victimas, los delitos de cohecho, concesión de privilegios, discriminación, instrumentalización electoral, y violación sistemática del espíritu de esta normativa. Un estudio evaluativo de la información entregada por el Gobierno con fecha 3.12.08, sobre el proceso de calificación, demuestra metodológicamente lo aseverado en nuestra denuncia, en este estudio, se contextualiza a la exoneración política dentro de la llamada Doctrina de Seguridad Nacional, esencia ideológica del método de aniquilamiento que vivió el país en el periodo 73-90. El estudio demuestra como el procedimiento de calificación se contradice con los hechos históricos reales, prueba de ello es que solo: 39.145 de un total de 145.549 personas calificadas hasta Noviembre pasado, pertenecen al periodo de represión masiva y tienen de acuerdo a la ley certeza jurídica en su calificación, de modo que 106.404 personas, tuvieron que demostrar el carácter político de su exoneración, lo que desde el punto de vista de los hechos objetivos, es imposible. Al confrontar nuevamente estos antecedentes entregados con parámetros de indiscutible seriedad como son el informe Rettig y el informe Valech, el resultado que entrega el estudio evaluativo demuestra nuevamente la ilegitimidad de este proceso calificatorio. Este informe que se acompaña y que forma parte integral del presente procedimiento, además entrega testimonios documentales que prueban el manejo ilegal de la información por parte de la autoridad y que obligadamente determina una amplia investigación de los expedientes particulares, lo cual arrojara como conclusión la real magnitud de la irregularidad. A.II.- El proceso de asignación de los beneficios reparatorios de la ley 19234 y sus modificaciones En el estudio evaluativo sobre la aplicación de estas leyes y que sustenta la presente denuncia, en su capitulo VII pagina 27, se describe el criterio jurídico marco que regula la aplicación de estas leyes, el cual, considera fallos de la Corte Suprema, jurisprudencia de la Contraloría General de la República y resoluciones de la Superintendencia de Seguridad Social, lo cual por el carácter de estas instituciones resultan inapelables. Además, este criterio marco coincide con el carácter y objetivo de estas leyes y lo también importante con la voluntad del legislador. Desgraciadamente, este marco jurídico no es cumplido precisamente por la institucionalidad que lo define, es así como aspectos sustanciales de esta jurisprudencia no se cumplen como lo señalado en lo que a continuación describimos: 1.- No se respeta el carácter de excepcionalidad jurídica de la norma, que lo diferencia absolutamente del régimen de seguridad social y lo circunscribe al régimen especial que concede beneficios por gracia (Corte Suprema, Suceso, Contraloría). 2.- No se respetan los patrimonios de derechos que tenia el actor al momento de ser exonerado y que permite cumplir el carácter reparador de la ley (Contraloría 037353/00; 001924/96) Con respecto al carácter de excepcionalidad jurídica descrito mas arriba, resulta improcedente la aplicación del articulo cuarto de la ley 19260, puntualmente, conforme a la resolución 011903/01 de la Suceso, por lo cual, los derechos de la ley en análisis son imprescriptibles, dado que esta trata de beneficios por gracia que se otorgan para reparar daño causado. Además, con respecto a la prescripción,se debe cuando la ocasión así lo indique, ser aplicada la resolución 27738/96 de Contraloría. El legislador también así lo establece, en el Diario de Sesiones del Senado, sesión 52 ordinaria de 18 de Mayo de 1993, en el cual, se declaran imprescriptibles los derechos de los exonerados políticos que emanen de esta ley. Otro aspecto que entra en contradicción con el carácter ya definido de esta norma, es el relativo al gravamen del 7 %, correspondiente a salud, con el cual se grava a las pensiones no contributivas, asumiéndolas como pensiones de régimen, no obstante toda la normativa que contradice esto. El Estado de Chile, promulgo la ley 19980, que crea un sistema de salud especial en el área de salud publica, para los beneficiarios de estas leyes especiales y que pertenecen a la realidad de los DDHH, por lo que resulta injusto e ilegal y contradice la voluntad de la sociedad expresada en la ley, mantener este gravamen. Con respecto a los patrimonios de derechos que tenia el beneficiario de la ley al momento de la exoneración, el referido criterio marco determina claramente que estos deben formar parte integral del proceso interpretativo de aplicación y así cumplir el objetivo de esta ley cual es, el de reparar un daño causado (037353/00; 001924/96 Contraloría) Al efecto, la Contraloría ha dictado una extensa jurisprudencia que coincide con este propósito, desgraciadamente estas disposiciones no son cumplidas en los procesos de toma de razón, permitiendo el actuar irregular e ilegal del INP. Este procedimiento causa grave daño a las personas, discriminándolas con respecto a otras de igual naturaleza jurídica, privilegiando a unos sectores sobre otros de igual condición legal. Un antecedente de este grave procedimiento lo constituyen los ex parlamentarios y los ex miembros de las fuerzas armadas, en el cálculo de sus pensiones y en la determinación del tiempo computable para pensión, se le aplica integralmente el criterio marco señalado y la jurisprudencia definida por la institucionalidad ,con diferencia al resto de los sectores, a los cuales generalmente no se les respetan sus derechos. El artículo cuarto y quinto de la ley, establecen la concesión de periodos impositivos por gracia, los cuales para este propósito, deben ser sumados al historial previsional de la persona y así constituir tiempo con imposiciones efectivas (articulo 13, reglamento 39) afirmar lo contrario, como se ha sostenido, es caracterizar a esta ley como inconstitucional, ya que estaría violando el principio de igualdad ante la ley. Otro argumento que se ha esgrimido es el relativo al articulo 12 inciso 11 de la ley, esta disposición taxativamente se refiere al calculo del tiempo computable y no al tiempo con imposiciones efectivas, el cual para este caso, es la suma del tiempo con imposiciones efectivas y el abono por gracia del artículo 4 de la ley, lo que constituye el historial previsional (articulo 4 y 5 letra a y letra b, inciso tercero) En el caso de los ex parlamentarios, se llega al extremo de no aplicar la asimilación a la E.U.S, en consideración a la alta renta que percibían al momento de la exoneración. Esta situación debe ser regularizada y terminar con esta discriminación oprobiosa para la mayoría de los beneficiarios legítimos de estas leyes, extendiendo este criterio interpretativo al resto de los beneficiarios que estén en esta situación. Por tanto, solicitamos señor Contralor, sea aplicado en toda su extensión y profundidad, el criterio marco señalado, así como, la jurisprudencia dictada por la institucionalidad competente, a todas las personas beneficiarias legitimas de estas leyes, sin excepción alguna, principalmente en los siguientes aspectos ya dictaminados por esa Contraloría: 026241/07. Es necesario hacer presente que la ley 19234 en su aplicación contempla el reconocimiento de diversas escalas de sueldos al 10 de Marzo de 1990, como es el caso: De la Escala Única de Sueldos; Escalas Municipales; Escalas de Médicos; Escala de las Fuerzas Armadas; Escalas de Codelco-Chile; Banco del Estado; Banco Central; Bancos Estatizados; Corporación de Fomento; Universidades Publicas; Fiscalizadores; Poder Judicial; Periodistas, además de un procedimiento especial sobre la dieta de los ex parlamentarios, todo esto, de acuerdo a la legislación vigente a la fecha de exoneración. Con respecto al articulo 25 del reglamento 39 de la ley, que favorece a los ex parlamentarios, subsidiariamente a través de la potestad interpretativa de Contraloría y consecuente con el criterio marco antes señalado, sería justo y legal, aplicar este concepto a las empresas autónomas e intervenidas, por cuanto, estas nunca estuvieron regidas por la E.U.S, para los casos de rentas que argumenta el procedimiento del artículo 25, como es el caso de la banca estatizada propiedad de CORFO y Codelco Chile. El concepto de servidor publico, contenido en el dictamen 52682/76, es de importancia trascendental, así como lo que hemos señalado como doctrina interpretativa para el sector fiscal, indicada mas arriba, y que esta compuesta entre otros, por los dictámenes: 16164/94; 16075 bis/00; 026241/07, todos pertenecientes a la jurisprudencia de ese órgano Contralor. A modo de complementación de nuestra base argumental, incluimos como parte integral del procedimiento, tres facsímiles con los fundamentos jurídicos que masivamente presentaremos a esa institución, donde a partir de la ley, la jurisprudencia antes señalada y todo el sistema normativo vigente se sostiene la legalidad y la justicia de lo reclamado. El carácter y la gravedad de las irregularidades presentes en la aplicación de estas leyes son graficadas por el siguiente hecho: la ley 19582 en su artículo segundo, inciso segundo, ordena actuar de oficio con respecto a las modificaciones que esta crea. De esta forma, las presunciones de los artículos 27 bis y 28 del reglamento 39, debieron ejecutarse según mandata la ley con fecha 31.08.98; jamás esto ocurrió, el INP transgredió gravemente la ley, prueba de ello es la norma técnica de aplicación de este importante beneficio, la cual, fue propuesta, exigida y aprobada solo por imposición nuestra, con fecha, Septiembre del año 2005, siete años después de promulgada la ley, según dan cuenta los antecedentes que se adjuntan al presente, consecuencia de esta grave falta es el daño que han sufrido miles de personas a las cuales hoy se les declara prescrito el derecho. A modo de símbolo de esta realidad que han enfrentado los exonerados políticos durante quince años, cuando exigen sus derechos como ciudadanos, presentamos el caso del procedimiento administrativo que se tramita hace mas de un año en esa Contraloría, bajo los números de referencia: 004169; 081356 y 000110, el citado procedimiento ha sido objeto de extravío en tres oportunidades de la documentación entregada, extravío de un periodo impositivo de siete años, desconocimiento del derecho que le asiste según la ley 19350, desconocimiento del derecho que le asiste según los artículos 910-912-913 del Código de Procedimiento Civil, informes erróneos con datos falsos entregados por el INP, destrucción de la solicitud original entregada al M. del Interior, etc., etc. situación que es extensiva a miles de personas que han exigido sus derechos ante la institucionalidad del Estado, responsable de aplicar conforme a derecho estas leyes. B.- El proceso de aplicación de la ley 20134; se auditen los presupuestos asignados; se defina a los beneficiarios legales a los cuales no se les ha entregado el beneficio. La ley 20134, promulgada el 22 .11.06, recién en Febrero del 2008 fue ejecutada, pagando el beneficio contemplado a 11.808 personas. Los presupuestos asignados por ley para su cumplimiento fueron: 22.866 millones de pesos, con la aprobación por parte del Parlamento; 11.300 millones de pesos, a través de la ley 20233, en Junio del 2008, posteriormente, con la ley de presupuestos del año 2009, se vuelve a aprobar un presupuesto suplementario de 12.000 millones de pesos, según informó el Ministro del Trabajo en Diciembre del 2008. Es el caso señor Contralor, que esta ley nuevamente como ya ha sido sistemático en esta política ya analizada en esta presentación, esta plagada de irregularidades,y violaciones a sus disposiciones, lo que sin duda nos hace presumir, que estamos ante un fraude de insospechadas consecuencias, por lo siguiente: Por tanto: en razón a lo expuesto, a nuestro derecho, a la Constitución y la ley 10336, solicitamos: se abra un amplio proceso de investigación de la aplicación de esta ley, se auditen los presupuestos recibidos, se defina la nómina de beneficiarios violados en sus derechos y se determinen a las personas responsables. Adicionalmente, se paguen y se restituyan los montos ilegalmente no pagados con la debida actualización económica por todo el periodo, hasta el pago efectivo. C.- Ley 19992, titulo III, artículos 11 al 14, se verifique la ilegal aplicación de esta disposición, se determine la cuantía del daño al patrimonio público y se señale a los responsables. Del mismo modo, con esta ley se han cometido irregularidades incalificables, lo que constituye como lo hemos comprobado, una constante de esta seudo política de DDHH. El beneficio instrumentalizado dolosamente y que solicitamos investigar, así como, determinar el daño al patrimonio público y los responsables de estos delitos, además de ser una obligación desde el punto de vista del mandato legal, pasa a ser una obligación ético moral. La denuncia pública sobre este escándalo y que ratificamos, esta suficientemente argumentada en el estudio: "Chile país que involuciona"; en el reportaje de la revista "El Periodista", que incluimos en este estudio; en el libro de la periodista María Olivia Monckeberg, llamado: "El negocio de las universidades en Chile" páginas 250 a 265; y el artículo de fecha 29.03.09 del sociólogo: Felipe Portales, miembro del centro de DDHH de la U. de Chile, que acompañamos. Baste decir, ya que estos reportajes y el estudio citado lo dicen todo, que aquí estamos ante un plan premeditado para defraudar a partir de los DDHH, en el cual, participan autoridades públicas, universidades y además, dirigentes de ex presos políticos que actúan como promotores comisionistas de este fraude. Por tanto: solicitamos se establezca un profundo proceso de investigación, que cumpla con lo señalado en el titulo del presente capítulo signado con la letra C. En conclusión señor Contralor: En conformidad a la potestad y la jurisdicción que la Constitución y las leyes entregan a esa entidad Contralora, solicitamos se acceda a todos los aspectos requeridos en el presente procedimiento. Es gracia Raúl Celpa López Presidente Dirección: calle Dieciocho nº 45 Oficina 301 - Fono: 552 21 71 - Mail: raulcelpa@gmail.com Martes 26 de mayo de 2009 | 13:38 Por Luis Narvaez / Lanacion.cl Los dos ex conscriptos detenidos, cuya suerte debe decidir el magistrado Juan Fuentes, pertenecían a ese Regimiento de San Antonio. A la espera de que el juez Juan Eduardo Fuentes Belmar resuelva si procesa a los dos ex conscriptos detenidos por el asesinato del cantautor Víctor Jara, se supo hoy que el magistrado ha centrado las indagaciones en determinar la participación de un contingente del regimiento Tejas Verdes. El juez Fuentes indaga el eventual rol de esa unidad militar de San Antonio en labores de custodia, tortura y fusilamiento de prisioneros al interior del Estadio Chile tras el Golpe Militar de 1973. Los dos detenidos, José Adolfo Paredes Márquez (54) y Francisco Quiroz Quiroz (54), formaban parte de la segunda sección de una de las compañías de dicho regimiento. Hasta ahora la participación de Tejas Verdes no se conocía por lo que el antecedente abre nuevas tesis sobre los autores intelectuales del homicidio, es decir los que dieron la orden de asesinar a Víctor Jara el 15 de 1973. Paredes y Quiroz, que para el Golpe Militar tenían 18 años y cumplían servicio militar obligatorio, quedaron detenidos luego de extensos interrogatorios tras ser llevados ante el juez el viernes último. Nadie conocía sus nombres porque no pertenecían a ninguna de las dotaciones militares que se había chequeado y que participaron en las detenciones ilegales de alumnos y académicos de la Universidad Técnica del Estado (UTE) y en la custodia de los prisioneros en el ex Estadio Chile. En esta jornada, hasta el Palacio de Tribunales han llegado otros cuatro ex conscriptos citados por el magistrado para contrastar la versión sobre la responsabilidad de las dos personas que están detenidas. Lunes 25 de mayo de 2009 Por Jorge Escalante / La Nación Inauguran el Campo Militar del General Carlos Prats González En la ceremonia, que se efectuará a las 11:20 horas del 5 de junio en San Bernardo, se reactivará también el Regimiento Tacna. Asistirán la familia y los amigos del general Carlos Prats y de su esposa, Sofía Cuthbert, y la actividad la encabezará la Presidenta Michelle Bachelet. El matrimonio fue asesinado por la DINA en 1974 en Buenos Aires. Foto: El frontis del nuevo Campo Militar del General Carlos Prats González que se ha instalado en la comuna de San Bernardo. La más grande muestra de reconocimiento al asesinado comandante en jefe del Ejército, general Carlos Prats González, rendirá la institución el viernes 5 de junio. A las 11:20 horas de ese día, en una ceremonia solemne, esta rama castrense reactivará oficialmente el Regimiento Nº 1 de Artillería Tacna e inaugurará el Campo Militar San Bernardo del General Carlos Prats González. El acto, al que asistirán la familia del general Prats, sus invitados personales y la Presidenta Michelle Bachelet, se efectuará en la Avenida San José 0450, en la comuna de San Bernardo. La dirección corresponde al lugar de ingreso donde funcionará ahora el Tacna, compartiendo espacio junto al Regimiento Granaderos, conocido también como de Escolta Presidencial. Ambas unidades conformarán el Campo Militar que llevará el nombre de quien fuera en dos ocasiones ministro (Interior y Defensa) del Presidente Salvador Allende. El último mando de tropa que tuvo el general Prats con el grado de coronel a mediados de la década de los 60 fue precisamente el de comandante del Tacna. Si bien la decisión del Ejército con su actual comandante en jefe, general Óscar Izurieta, estaba tomada desde hacía algún tiempo, ella no estuvo ajena a conflictos, no dentro de la institución, sino con la oficialidad en retiro que, en general, no comparte el gesto y permanece aún adscrita a la figura del dictador Augusto Pinochet. El Ejército quiere con esta demostración "no dejar ninguna duda" de que la institución repudia el doble crimen del general Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, cometido el 30 de septiembre de 1974 en Buenos Aires por agentes de la DINA, manifestó a La Nación una alta fuente militar. Esta importante manifestación de reconocimiento a la persona del general Prats sucederá semanas antes de que la Sala Penal de la Corte Suprema se pronuncie acerca de las altas condenas a los nueve autores y cómplices del doble homicidio, dictadas primero por el ministro Alejandro Solís, y luego ratificadas en enero de 2009 por la Novena Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago. Se presume que la Sala Penal no aplicaría esta vez su criterio "rebajista" de penas a militares que cometieron delitos de lesa humanidad durante la dictadura y, por tanto, se espera que mantenga las penas que incluyen presidio perpetuo y condenas de veinte y diez años. En julio de 2008, días después de que el juez Solís pronunció la sentencia condenatoria, el general Izurieta había manifestado que "el Ejército realizará todos los gestos que amerite el caso", aclarando que ello no ocurriría antes de que la sentencia se encuentre debidamente ejecutoriada por la Corte Suprema. En todo caso, la Sala Penal no resolvería la situación condenatoria en este juicio antes de fines de julio, por lo extenso del expediente que el relator de ese tribunal debe estudiar para exponer los hechos a los cinco magistrados de la instancia judicial. Entre los invitados de honor está el nieto del general Prats e hijo de la actual embajadora en Grecia, Sofía Prats, Francisco Cuadrado, quien en diciembre de 2006 escupió el féretro de Pinochet en la Escuela Militar. Pero se sabe que la familia del general no tiene hoy conflictos con el actual Ejército, y el acto de repudio de Francisco Cuadrado fue a quien estuvo directamente vinculado al doble asesinato. El primer hito orientado a demostrar que con el transcurso del tiempo el Ejército comenzaba a admitir que la muerte del general Prats y su esposa fue un crimen de Estado cometido bajo el amparo del mando militar de aquel tiempo, sucedió en 2002 cuando se cumplieron 28 años del atentado. Esa vez, el entonces comandante en jefe, general Juan Emilio Cheyre, encabezó una misa en su honor y el de su esposa en la Escuela Militar. El hecho fue ampliamente comentado en la prensa y la familia Prats-Cuthbert se sintió honrada, aunque sus hijas manifestaron que aún tenían "sentimientos encontrados", porque todavía en Chile no se hacía justicia por la trágica muerte de sus padres. Antes, en 2001, el entonces jefe del Ejército, general Ricardo Izurieta, había realizado un primer acercamiento a la familia, invitando a las hijas, Sofía, Angélica y Cecilia, al lanzamiento de un libro sobre los comandantes en jefe de la institución. Después, el 11 de marzo de 2002, la familia fue invitada al cambio de mando institucional cuando asumió el general Cheyre. Al cumplirse los 30 años del atentado, en septiembre de 2004, Cheyre encabezó un acto litúrgico y una romería a la tumba de Prats y su esposa en el Cementerio General. LN El destierro y el atentado Horas después del golpe de Estado, Augusto Pinochet ordenó el destierro del general Prats a Argentina. Prats fue incluso conducido hasta la frontera el 15 de septiembre de 1973 en el propio helicóptero Puma de Pinochet por su piloto favorito, Antonio Palomo, quien días después sería uno de los pilotos de la Caravana de la Muerte. En horas posteriores a la asonada militar, corrió el rumor de que el general Prats avanzaba desde el sur a la capital, con fuerzas leales al Gobierno de Allende para oponerse al golpe. Instalado en Buenos Aires con su esposa, Prats comenzó a recibir amenazas cada vez más frecuentes, hasta que el 20 de septiembre de 1974, nueve días antes del doble crimen, una voz lo despertó a las cuatro de la madrugada en su departamento del barrio de Palermo, advirtiéndole que si no declaraba públicamente que no realizaba “actos en contra del Gobierno militar de Chile, usted va a morir”. El domingo 29 de septiembre, Prats y su esposa asistieron a un asado campestre en compañía del ex cónsul en esa ciudad, Eduardo Ormeño. Por la tarde, el matrimonio fue el cine junto al ex embajador de Allende, Ramón Huidobro, y su esposa. Después comieron en casa de Huidobro. “Cómo irá a ser esto, Ramón, pero yo ando armado así es que no les será tan fácil”, le dijo Prats. A las pocas horas, el día 30, los agentes Mariana Callejas y Michael Townley detonaron la bomba instalada bajo el auto del general. Los condenados y sus penas De los nueve sentenciados, sólo están en prisión cumpliendo otras condenas, el ex jefe de la DINA, Manuel Contreras; Pedro Espinoza y el ex jefe del departamento exterior del organismo, general (R) Eduardo Iturriaga Neumann. Contreras fue condenado a dos presidios perpetuos y a 20 años de prisión como jefe de una asociación terrorista para cometer los dos homicidios. Espinoza fue sentenciado a tres castigos de 20 años cada uno, por los dos homicidios y como jefe de asociación terrorista. Eduardo Iturriaga recibió dos condenas de 15 años por los crímenes y 541 días como miembro de asociación terrorista. Los otros castigados judicialmente son el brigadier (R) José Zara Holger (dos condenas de 10 años y un día por los dos homicidios y 541 días por asociación terrorista), los coroneles (R) Christoph Willikie Flöel y José Morales Salgado (ambos dos condenas de 10 años y un día por los dos homicidios y 541 días por asociación terrorista), el suboficial (R) Reginaldo Valdés Alarcón (dos condenas de 541 días por los dos crímenes en calidad de cómplice), y los ex agentes civiles Mariana Callejas Honores (ex esposa de Michael Townley, que hizo estallar la bomba junto a Callejas, sentenciada a dos condenas de 10 años y un día por el doble homicidio) y Jorge Iturriaga Neumann, hermano de Eduardo, que recibió dos penas de 5 años y un día como cómplice del doble homicidio. El Tacna, escenario del “Tacnazo” y lugar de reclusión de detenidos de La Moneda El 21 de octubre de 1969, penúltimo año del ex Presidente Eduardo Frei Montalva, ocurrió el “Tacnazo” en el cuartel cercano al Parque O’Higgins. Esa vez, el general Roberto Viaux Marambio, viniendo desde el norte, se hizo fuerte en el regimiento con algunos de sus seguidores militares, reclamando al Gobierno por mejoras para la institución; entre ellas, alzas en las remuneraciones. El hecho fue interpretado como un intento de golpe de Estado, cuando ya se rumoreaban “ruidos de sables” ante la notable alza de la lucha social y política en el país durante la década de los 60. Entre ellos, la reforma agraria, el movimiento que reclamó a la Iglesia Católica cercanía a los pobres, duros enfrentamientos entre Carabineros y fuerzas sindicales y de izquierda, con varios muertos, y el fortalecimiento de los partidos y movimientos de izquierda que anunciaban ya lo que sería en 1970 el triunfo de Salvador Allende. Producido el golpe de Estado, el Tacna, bajo el mando del coronel Joaquín Ramírez Pineda, fue el lugar al cual llevaron a los 25 detenidos de La Moneda. Entre ellos, ex integrantes de la guardia personal de Allende, como Domingo Blanco Tarrés (“Bruno”, jefe del GAP) y asesores como Arsenio Poupin, George Klein y Claudio Jimeno. Todos fueron torturados y dos días después sacados hasta el campo de entrenamiento de Peldehue, donde son ejecutados y sus cuerpos escondidos. En 1978, sus cadáveres son desenterrados y lanzados al mar. Según declaraciones judiciales en el proceso por los desaparecidos de La Moneda del entonces mayor y hoy ex jefe de seguridad del Senado, Enrique Cruz Laugier, el día del golpe el comandante Ramírez le entregó el mando del cuartel en su calidad de comandante del Grupo de Artillería del Tacna. Sostiene Cruz que sacó las piezas de artillería y las instaló frente a la parte posterior de La Moneda, procediendo a bombardear el palacio antes de que atacaran los aviones Hawker Hunter. Los campos militares agrupan diversas unidades El concepto de Campo Militar en el Ejército tiene por objetivo agrupar diversas unidades militares, incluyendo instancias de instrucción y doctrina, con el fin de economizar recursos en la parte de administración, y forma parte del plan de reestructuración y modernización de la institución. Hoy existen el Campo Militar de Peldehue Justo Arteaga, que a comienzos de los años 90 integraba al Tacna y los regimientos Libertadores y Buin. El Campo Militar de La Reina del General René Schneider Chereau, inaugurado en 2001 y que integra, entre otras entidades, a las academia de Guerra y Politécnica y el Comando de Institutos y Doctrina. Schneider siendo comandante en jefe fue asesinado en octubre de 1970 en un intento golpista de ultraderecha que intentaba impedir la asunción de Allende. Otro es el Campo Militar de Peñalolén del General Óscar Izurieta Molina, padre del actual jefe del Ejército y que agrupa al Comando de Telecomunicaciones y el Batallón de Policía Militar, donde permanecen recluidos los militares (R) procesados por delitos de lesa humanidad. El cuarto es el Campo Militar del General Alfonso Cañas Montalva, que agrupa a todas las unidades de la Región de Magallanes. Los primeros gestos 1.- Tamus Pobletti Maria Eugenia, 2.- Castillo Zolezzi Marianela del Pilar, 3.- Zeledón Fernandez Roberto Antonio, 4.- Nuñez Nuñez Maria Mercedes, 5.-Delmar Valerio Manuel Sepulveda, 6.-Vallesteros Hilda Cristina, 7.- Astudillo Gómez Juan Bautista, 8.-Aravena Valenzuela Adriana, 9.-Diaz Pistone Maria Lucia. 10.-Briones Gallegos Victor Alberto.- LA lista es de 64 chilenos, algunos estan ejecutados otros desaparecidos, sin que a la fecha se halla logrado en Argentina descubir sus cadáveres. Se convocarón a las Fuerzas de SEguridad y Armadas de Argentina en un Hábes Corpus, oportunidad en que el Teniente General Roberto Bendini, destituido más tarde, se negó a declarar de oficio y personalmente ante la Juez Willma López de Capital Federal el año 2003. La nómina es auténtica según se desprende de las declaraciones al Tribunal por parte del Director Nacional de migraciones Argentina. El laudo consta de casi 50 páginas. Si alguna de esta persona existe y o Ud., tiene información favor remitirlas a juanjosesotovargas@hotmail.com habría sido asesinado por agentes de la dictadura sino por sus propios compañeros de armas. Luis Eduardo Arriagada Toro fue acusado de traicionar al jefe máximo del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y a su pareja, Raúl Pellegrin y Cecilia Magni. Su nombre es prácticamente desconocido pero su apodo –Bigote- es una leyenda entre sus antiguos compañeros por su participación en el asalto al cuartel Los Queñes y el secuestro al coronel Carreño, entre otros. A veinte años de su desaparición, su ex esposa vino desde Suecia para entablar una denuncia por presunta desgracia. Los testimonios apuntan a Ramiro, alias de Mauricio Hernández Norambuena, preso en Brasil. Qué pasó con él y por qué lo mataron son algunas de las preguntas que hoy se hace Alejandra, la última hija que Bigote tuvo en Chile y a la que no alcanzó a conocer. Por Cristóbal Peña, CIPER A mediados de enero, que resultó ser un martes 13, Estrella Morán se decidió después de 20 años. Llegó hasta la fiscalía local de Viña del Mar y preguntó ante quién podía interponer una denuncia. Su ex marido, un alto dirigente del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, FPMR, está desaparecido desde 1989 y es muy probable que haya sido asesinado. Se llama -o llamaba- Luis Eduardo Arriagada Toro y en la organización lo conocían por Bigote. En la denuncia, que ha conducido a la primera investigación policial por este caso, la mujer dijo que su ex marido habría sido ejecutado por sus propios compañeros de armas, que lo acusaron de ser infiltrado y responsable de la muerte del jefe máximo del FPMR y su pareja, Raúl Pellegrin y Cecilia Magni. Luego de juzgarlo por alta traición, lo habrían matado y hecho desaparecer. Ese fue el punto de partida de una intrincada trama policial. La denuncia fue derivada al Primer Juzgado del Crimen de Viña del Mar y éste asignó la investigación a la PDI de esa ciudad. Luis Arriagada Toro no era cualquier combatiente. Participó del secuestro al coronel Carlos Carreño, del frustrado atentado dinamitero al ex fiscal militar Fernando Torres Silva y del asalto al cuartel Los Queñes, donde murieron Pellegrin y Magni, además de un carabinero. Al momento de su desaparición formaba parte de la Dirección Nacional del FPMR. Bigote es una leyenda para sus ex compañeros de armas. Un figura desmesurada que anima historias formidables de antes y después de su desaparición. Pero ya después de 1989, una vez que se le perdió el rastro, la leyenda de Bigote tomó otro rumbo. Varios de sus antiguos compañeros de armas, muchos de los cuales ni siquiera lo trataron ni de cerca, se referirán a él como el infiltrado del FPMR. El traidor. En buenas cuentas, el responsable de muchos de los errores que derivaron en una feroz derrota política y militar. No es fácil entonces desentrañar el misterio que se esconde tras la desaparición de Bigote. Han transcurrido 20 años desde la última vez que lo vieron con vida, un tiempo prudente para alimentar el silencio, la indiferencia y los rumores. Pero pese a ello, unas pocas semanas después de asumir el caso, los detectives a cargo recogieron un testimonio relevante. La última pareja de Bigote, una militante del FPMR con quien tuvo una hija, apuntó al comandante Ramiro como responsable de la desaparición de su compañero de armas. Ramiro es Mauricio Hernández Norambuena y cumple una condena de 30 años en una cárcel de Brasil por el secuestro del publicista Washington Olivetto. Ella fue testigo del momento en que Bigote y Ramiro se perdieron un 10 de enero de 1989 tras una esquina de Viña del Mar, donde el segundo había citado de urgencia al primero para una reunión que tomaría un par de días. Fue la última vez que Carolina, su pareja, vio a Bigote. En su reciente declaración a la policía, Carolina dijo que acompañó a su pareja a un encuentro con Ramiro, a quien conocía de antes. También declaró que hacia mediados de los ’90, una vez que Ramiro fue detenido por el asesinato de Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards, fue a visitarlo a la cárcel de San Miguel. Y fue entonces que Ramiro le confirmó lo que ella ya había escuchado por otros relatos: Bigote había sido ejecutado por traidor. En rigor, aunque no lo consigna ningún informe o memorial, aunque legalmente esté vivo, se trata del último desaparecido político en dictadura. Un caso único del que nadie se había hecho cargo. Ni siquiera su familia. Más tarde, a través de una de sus hermanas, surgieron nuevos datos concluyentes. El hombre se llamaba Luis Eduardo, había nacido en 1950 en San Felipe en una familia modesta y no era común que se desapareciera por mucho tiempo, aun en los tiempos más duros de la guerra subversiva. Su familia albergaba la esperanza de que un buen día apareciera, de que al menos alguien le informara del lugar donde estaba el cuerpo. También albergaba miedo y no poca inseguridad. Un temor que fue creciendo ya que cada vez que preguntaban por él, ya sea en el Partido Comunista o entre viejos amigos, les respondían que mejor no siguieran preguntando. Finalmente la historia de Bigote, con la parcialidad propia de una vida clandestina, quedó expuesta en el libro como un capítulo accesorio. Otra muestra de la violencia política de esos años. La historia ya era pública pero aún quedaban muchos vacíos que fueron despejándose con testimonios que permanecían dispersos. El primero llegó desde Suecia, vía mail: Hola, soy la esposa/viuda de Bigote. He leído el libro con la esperanza de que alguien contase algo o aliviara su conciencia. He constatado también que hay versiones que no se ajustan a la realidad. Legalmente Estrella Morán sigue siendo la esposa de Bigote pero hace tiempo que se asume viuda: ya no tiene dudas de que el hombre que conoció a mediados de los ’70 en casa de sus padres en Viña del Mar, y con el que tuvo dos hijos, Pavel y Valentina, está muerto. La última vez que lo vio con vida fue a comienzos de 1988, justo un año antes de su desaparición, cuando llegó de sorpresa a la casa de Fågelfors, Suecia, donde ella vivía con sus hijos. Hacía tres años que no se veían pero ya estaba acostumbrada a eso. Desde un comienzo todo entre ambos resultó urgente, súbito, incierto. En 1975, cuando llegó a Viña del Mar buscando refugio, Bigote demoró dos semanas en pedirle matrimonio a la hija del dueño de casa. A los seis meses, pese a la oposición inicial de los padres de ella, ya estaban casados. A Estrella varias cosas le atraían de él. Las cartas de amor, las canciones románticas y de protesta que interpretaba con guitarra y un vozarrón a lo Zitarrosa. Eso y el compromiso político que demandó cada vez más tiempo. Formaba parte de la directiva de las Juventudes Comunistas de Viña del Mar y recibía un pequeño sueldo del partido. Más bien algo simbólico, porque aunque trabajó de obrero de la construcción, asistente de un casino de comidas y regente de un taller de rebobinado de motores, entre muchas otras cosas, quien solía mantener la casa en pie era ella con lo que ganaba como matrona. Comparado con lo que vino después, los primeros años fueron más o menos convencionales. Hacían vida social, iban a peñas, cuidaban hijos. Las cosas comenzaron a cambiar de manera drástica desde 1980, especialmente una vez que Bigote fue detenido en una protesta de un Primero de Mayo y enviado bajo régimen de relegación a Alto Jahuel y, después, a Chucuyo, un pequeño poblado del altiplano chileno, cercano a Putre. Estrella cree que ese fue el momento en que su esposo se volcó de lleno a las tareas subversivas. Recién un año antes el Partido Comunista había proclamado su política de rebelión popular de masas, que admitía todas las formas de lucha, y ya de vuelta de Chucuyo comenzó a ausentarse por semanas de su casa, a veces por meses. El no decía en lo que andaba ni ella le pedía detalles. Simplemente lo suponía. El asunto ya fue definitivo desde 1983. Ese año anunció que viajaría a España por “motivos de trabajo”. No era una completa mentira. Efectivamente estuvo en Madrid, envió postales y volvió con souvenirs de esa ciudad. Pero antes de eso, según supo después Estrella, había estado en Cuba siguiendo un curso de instrucción militar. A su regreso, que coincidió con el inicio de las acciones armadas del FPMR, asumió la jefatura de Viña del Mar y le pidió a su mujer que volviera a casa de sus padres en Forestal. A partir de entonces, le dio a entender, la vida de ella también corría peligro. Y estaba en lo cierto. En marzo de 1985, Estrella fue raptada por agentes de la CNI y conducida a un cuartel en Santiago donde la interrogaron sobre su esposo. Sabían quien era él y qué cargo tenía en la organización, pero ella, pese a las torturas, no pudo ayudarlos. Sabía de él tanto como sus captores. Unas semanas después, sin alcanzar a despedirse, Estrella Morán partió junto a sus hijos rumbo a Suecia, donde sigue viviendo hasta hoy. Por tres años, hasta que apareció de sorpresa en Fågelfors, no volvió a tener noticias de su esposo. Constantemente enviaba postales a una profesora del antiguo colegio de sus hijos en Viña del Mar, con la esperanza de que de esa forma él se enterara de su paradero exacto. Con el correr del tiempo, al no recibir respuesta, comenzó a temer lo peor. Fue en el viaje de regreso a Chile, que por regla general se hacía siguiendo un periplo por países europeos de modo de borrar el paso por la isla, que Bigote llegó a tocar la puerta de Estrella. Desde siempre, quizás por qué razón, Bigote le dijo a Estrella que él no viviría más allá de los 38 años. No sólo a ella. También se lo dijo a su última mujer. El hecho es que en ese marzo de 1988, cuando precisamente cumplía 38, de entrada, antes de cruzar la puerta, le dijo a Estrella que había llegado a despedirse. Esos cuatro días que Bigote permaneció en Fågelfors fueron intensos, una oportunidad para recuperar el tiempo perdido. Pasearon por bosques nevados junto a sus hijos, cantaron canciones folclóricas y hablaron del futuro. Sin entrar en detalles, él le anunció que volvía a Chile para retomar la lucha armada. Y aunque no tenía mucho que ofrecerle, le pidió que volvieran a su país y ella se negó. Ya tenía una vida hecha en Suecia, hijos que habían olvidado el español, un amor en vistas. No tenían mucho más que decirse. Un par de meses después, ya de regreso en Chile, Bigote le entregó a su madre una carta dirigida a Estrella. Está fechada el 24 de mayo de 1988 y en ella intuye una tragedia: Estrella: Esta será la carta más triste de tu vida y la de nuestros hijos, el hecho de recibirla ha significado que te la envía otra persona para anunciarte algo fatal. Sí, será terrible, mas espero que aflore tus fuerzas, esas que sacas de flaqueza, esa gran reserva moral. Llenaste un espacio de mi vida, ese de la loca aventura, del sueño imposible, de liberar otras tierras, de criar muchos hijos, de llevarnos de montaña, campo y mar, y viajar y viajar, conocer los siete mares y de haberme llenado de ti. Gracias por darme los mejores años de tu vida, gracias por darme hijos que me quieren y me recordarán siempre. Atendiendo al momento en que fue fechada, es probable que esa carta haya estado animada por los nervios previos al atentado al fiscal Fernando Torres Silva en que participaría a fin de ese mismo mes. Bigote tenía la misión de conducir la motocicleta que transportaría a la persona que puso una plancha cargada con explosivos sobre el auto del fiscal militar. También es probable que sus aprensiones lo hayan llevado a instalar en la moto un grueso respaldo de acero. Según se constata en los diarios de la época, el último viernes de mayo de 1988, aprovechando una luz roja de la esquina de Eliodoro Yánez con Los Leones, dos hombres a bordo de una motocicleta posaron una plancha cargada con dinamita sobre el auto del fiscal. La plancha se fue al suelo y no explotó. Mientras la moto se daba a la fuga, los escoltas del fiscal alcanzaron a dispararle. Lo que no dicen los diarios es que el hombre que acompañaba a Bigote recibió un balazo en el brazo, y por muy poco, de no ser por el respaldo de acero, las balas también alcanzan al conductor. Está próximo a tomar parte del asalto al cuartel de Los Queñes, que será el comienzo de su tragedia. Pero así y todo, a diferencia de la otra carta, no hay temor ni fatalismo, más bien lo contrario: “Algún día tal vez podremos estar juntos y podremos saldar esa enorme deuda de amor y cariño que nos debemos”. Bigote se despide de su hijo diciéndole “hasta la próxima vez”. No sabe que será la última. Poco después del primer contacto que tuve con Estrella, cuando ya parte de la historia de Bigote se había dado a conocer a través del libro Los fusileros, apareció Alejandra, otra hija de Bigote. Alejandra es la hija que tuvo con Carolina, su última pareja, y en ese entonces, al tomar contacto con ella, estaba pronta a terminar el colegio. El año anterior había sido dirigente del movimiento pingüino y quería estudiar Derecho o Periodismo. De entrada dijo dos cosas: que su padre estaba muerto y que no era ningún traidor. Alejandra no alcanzó a conocerlo. Cuando ella nació Bigote ya había desaparecido. Así y todo supo detalles de su vida por medio de su madre, que militaba en el FPMR y conoció de cerca la vida subversiva de su pareja. Cuenta Alejandra que Bigote era hombre de confianza de Raúl Alejandro Pellegrin, uno de sus más cercanos. Por algo ella se llama Alejandra y su segunda hermana, fruto de una relación que tuvo su padre con una profesora de Talca, Tamara: es el nombre que adoptó Cecilia Magni, la pareja del líder del FPMR a quien llamaban José Miguel. José Miguel tenía una relación paternal con sus subalternos. Fueran o no mayores que él. Por eso, una vez que Bigote regresó de Madrid, lo reprendió con cariño por no haber visitado el Museo del Prado. Bigote se justificó diciendo que no se podía permitir gastarse la plata de la organización en esas cosas. José Miguel retrucó que justamente en esas cosas valía la pena gastarse la plata. Según el mismo testimonio, la relación con Ramiro era muy distinta. Aunque se conocían de mucho antes y coincidieron en múltiples operaciones, “mi papá sentía que Ramiro lo discriminaba por su origen social: lo encontraba picante porque era de pueblo”. Cuenta Alejandra que su padre y Ramiro coincidieron en La Habana, y que en una reunión social en esa ciudad, Ramiro se puso a cantar canciones de Pablo Milanés y Silvio Rodríguez sin despertar demasiada atención. Después fue el turno de Bigote, y como su formación era otra y sabía canciones del folclore chileno, sacó aplausos entre los cubanos. “Recién ahí, según le contó a mi mamá, mi papá sintió que Ramiro empezó a tomarle respeto”. Pero no por mucho tiempo. Tras el capítulo del asalto al cuartel Los Queñes, las cosas con Ramiro se pusieron feas. En octubre de 1988, durante el asalto al cuartel Los Queñes, Bigote cumplió un papel estelar. Quienes participaron de esa acción y sobrevivieron para contarla, recuerdan que el hombre entró al retén en llamas y volvió arrastrando a dos carabineros que amarró a un árbol. Para acentuar la actuación, se había ceñido a la cabeza la gorra de unos de los carabineros. Después de una huida de tres días, en medio de un operativo de uniformados que peinaban la zona, el grupo se dividió en dos: José Miguel y Tamara a cargo de uno; Bigote del otro. Tenía a su cargo a cuatro subalternos y los cuatro cayeron detenidos. El logró salir sano y salvo de la zona pero no fue el único: en el otro grupo hubo otros que también corrieron la misma suerte. Según contará Carolina, Bigote huyó por la precordillera de la VI Región y encontró refugió en casa de un campesino de la zona. El 27 de octubre, ya en Rancagua, se reunió con su pareja y ésta se sorprendió por el estado en que lo encontró. “Nunca lo había visto tan a mal a traer”, cuenta Alejandra. También cuenta que en esos días había acordado reunirse con el jefe del FPMR en un punto al que éste nunca llegó: la Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación consignó que José Miguel y Tamara fueron muertos por agentes del Estado. Tres meses después, cuando las aguas todavía no se aquietaban, Bigote tuvo otro punto de encuentro en Viña del Mar. Era el 10 de enero de 1989 y había sido citado por Ramiro, quien había iniciado una investigación interna para determinar lo ocurrido tras el asalto al cuartel Los Queñes. Hasta esa esquina lo acompañó Carolina, la mamá de Alejandra. Por eso, años después, cuando Carolina llegó a la Cárcel de San Miguel a visitar a Ramiro, ella lo encaró: ¿Dónde está? A ti te lo entregué. De acuerdo con el relato de ex combatientes que fueron citados a entregar su testimonio, el juicio se llevó a cabo en una casa de la población Estibadores de Viña del Mar. Entre los convocados hubo quienes no sólo dudaron del modo en que Bigote habría salvado de la experiencia de Los Queñes, sino que derechamente manifestaron antiguas sospechas sobre su condición de infiltrado. “Donde caía alguien estaba Bigote rondando”, fue una de las frases que se escuchó en esos días y que terminó de sellar su suerte. “El siempre dijo que no iba a vivir más de 38 años y que jamás se entregaría a la policía con vida”, dice. “Alguna vez me dijo que si se veía rodeado, trataría de quitarse la vida, porque no podía verse expuesto a la posibilidad de delatar bajo tortura. Eso no lo podía aceptar”. Con la denuncia, Estrella no sólo persigue que se haga justicia y se determine el lugar en que se encuentra el cuerpo. También quiere despejar las sospechas que se han instalado sobre su ex marido. Limpiar su nombre y despedirse de una vez por todas de él. Aunque años atrás, una madrugada en Fågelfors, tuvo la sensación de verlo aparecer tras una ventana de su departamento. Ah -le dijo ella-, eres tú, estás muerto, ¿no? Documentos Multimedia: Documentos: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info) Foto: El ex fiscal militar chileno Alfredo Podlech preso en Roma. / Autor: CANAL 13 - Chile Cómo los servicios de inteligencia de Pinochet intentaron financiarse a sangre y dinamita CIPER / Rebelión El ministro Alejandro Madrid sigue arrojando sorpresas. A punto de terminar la pesquisa sobre la extraña muerte de Eduardo Frei Montalva, acaba de concluir una investigación que entrega una nueva versión sobre el robo de una sucursal bancaria en Calama, que terminó en 1981 con dos empleados dinamitados y un botín de millones desaparecido. Los autores, dos agentes de la CNI, fueron fusilados y su jefe, el mayor Juan Delmas, se suicidó. El equipo policial de Madrid descubrió que Delmas fue asesinado por otros hombres de los aparatos represivos -tal como en las mejores historias de espías- para impedir que se develara que el robo fue parte de un plan organizado por los propios mandos CNI para financiarse. Y para ello debieron seguir matando a otros agentes, crímenes que hoy son investigados por un juez de Arica. El factor común: la temible Brigada Mulchén, hasta ahora intocable, la que siguió operativa años después de su disolución en 1977. La historia oficial dice que la penúltima vez que se aplicó la pena de muerte en Chile fue el 22 de octubre de 1982. Ese día fueron fusilados los agentes de la CNI Gabriel Hernández Anderson y Eduardo Villanueva Márquez. Ambos robaron millones de la sucursal Chuquicamata del Banco del Estado luego de dispararle en la nuca a dos ejecutivos de esa oficina y dinamitarlos en pleno desierto el 9 de marzo de 1981. Detenidos en junio de ese año, fueron condenados y -contra todo pronóstico de la época- finalmente fusilados en la cárcel de Calama. Un cómplice de ambos, Francisco Díaz Meza, fue condenado a presidio perpetuo y hace cuatro años obtuvo el beneficio de la salida diaria. El jefe del grupo y de la CNI de Arica, el mayor Juan Delmas, apareció muerto en el desierto. Suicidio, concluyó la justicia. Con esos datos, el caso quedó cerrado. Pero 27 años después, una nueva investigación judicial revela que éste fue mucho más que un robo y homicidios impactantes. Con un botín equivalente a $ 830 millones de pesos de hoy, fue el primer y frustrado intento de una cadena de asaltos que planificó la CNI para financiar la represión y la ampliación de sus operaciones al exterior. En momentos que la economía se derrumbaba y la oposición comenzaba a organizar las primeras protestas y un paro nacional, asegurar financiamiento para mantener el miedo fue prioritario. La nueva pista asomó cuando rastreando el uso que hizo del mortal gas sarín la Brigada Mulchén de la DINA, se investigó -esta vez de verdad- el extraño suicidio del mayor de Ejército y jefe de la CNI en Arica en 1981, Juan Alberto Delmas Ramírez, quien quedó caratulado como el jefe del estremecedor robo. La trama oculta indica que, como sus autores fueron descubiertos, la CNI decidió eliminar a quienes podían destapar el plan de "financiamiento". El primero de la lista fue Delmas. El ex integrante de la Brigada Mulchén de la DINA, no se suicidó: fue asesinado de un tiro en la cabeza. En los días y meses siguientes también fueron ultimados al menos otras tres personas -entre ellas el cuñado de Delmas, que también era agente de la CNI- en diversos puntos del país. Esto fue lo que descubrió en una exhaustiva investigación el juez Alejandro Madrid al develar la masiva cacería humana contrarreloj ordenada por los altos mandos de la CNI y de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) apenas se enteraron de que Hernández y Villanueva -los dos asesinos de Calama y agentes de la CNI- habían confesado actuar por órdenes de Delmas, su jefe zonal. Tres días después de que se hiciera pública dicha confesión, Delmas apareció con el cráneo perforado en pleno desierto. La versión del "suicidio" dejó las cosas hasta ahí, nada más se sabría sobre el Caso Calama. Un fleco quedó para el misterio: los cerca de millones del botín que nunca aparecieron. Lo que ocurrió entre el día de la desaparición de Delmas (12 de junio de 1981) y el hallazgo de su cadáver (15 de junio), es la historia no contada de una operación secreta en la que aparecen como protagonistas algunos de los más connotados represores de la dictadura: Francisco Ferrer Lima (Caso Tucapel Jiménez y caso Berríos), Marcelo Moren Brito (Caravana de la Muerte y Villa Grimaldi, entre otros), Carlos Parera Silva (ex jefe del Departamento Exterior de la DINA, Caso Boinas Negras de Peldehue) y Raúl Eduardo Iturriaga Neumann (Ex jefe del Departamento Exterior de la DINA, Brigada Mulchén y Purén, Casos Prats, Leighton, Dagoberto San Martín; por este último estuvo prófugo casi dos meses el año pasado). El reparto de una historia de terror. El deportivo rojo de dos puertas Cuando Delmas llegó a Arica como jefe de la CNI, después de disolverse la DINA en 1977, iba acompañado de una leyenda. Experimentado comando de elite, experto en inteligencia y en manejo de explosivos, en 1976 fue uno de los ejecutores del crimen de Carmelo Soria junto a sus compañeros de la Brigada Mulchén. Una noche de julio salió desde el cuartel de la DINA en Lo Curro, donde vivían Michael Townley y Mariana Callejas, disfrazado de carabinero y a bordo de un vehículo -en el que iba el cadáver de Soria- junto al hoy ex brigadier Jaime Lepe, quien escalaría alto al convertirse a comienzos de los ’90 en secretario privado de Augusto Pinochet y secretario general del Ejército. La Mulchén adquirió experiencia en muertes que no dejan huella por el uso del letal gas sarín. El veneno ya había sido "probado" en los asesinatos del conservador de bienes raíces Renato León Zenteno (1976) y del cabo Manuel Leyton (1977), ejecutado por violar el pacto de silencio y ventilar los crímenes de la DINA. La marca registrada de la Brigada Mulchén tuvo como otra de sus víctimas al propio Delmas, al químico Eugenio Berríos (1993) y al coronel Gerardo Huber (1992). La lista sigue sumando nombres. Pero en Arica muy pocos sabían el verdadero nombre de Delmas. Operando bajo la identidad falsa de "Carlos Vargas Casella" se hizo conocido en la zona. La chapa era un guiño al hoy retirado teniente coronel del ejército uruguayo Tomás Casella Santos, involucrado en el secuestro y asesinato de Eugenio Berríos en Uruguay. Muchos de sus subordinados han declarado que "Carlos Vargas" contaba con múltiples contactos en la frontera y en Perú y tenía un alto ascendiente en las filas. Incluso algunos han dicho -más de veinte años después- que lo consideraban su "formador" y "un líder al que todos seguían". Bajo su mando, hicieron cursos de comando, buzo táctico y entrenamiento para operaciones de infiltración y combate, dada la cercanía con Perú. "Carlos Vargas" no pasaba inadvertido. Se desplazaba por Arica y sus alrededores en su deportivo Mazda 929 rojo de dos puertas. Y los ojos se centraron en sus desplazamientos cuando se supo que dos de sus subordinados -Gabriel Hernández Anderson y Eduardo Villanueva Márquez- eran los autores del robo al Banco del Estado de Chuquicamata. Ambos convencieron al jefe y cajero de la sucursal de que iban a simular un asalto ya que un reciente robo les obligaba a aumentar las medidas de seguridad. En una declaración judicial hoy olvidada, Hernández Anderson declaró el 3 de agosto de 1982 -poco más de dos meses antes de morir fusilado-, que Delmas lo visitó en Calama en enero de 1981, para ordenarle que participara "en una importante misión en beneficio y ayuda para el servicio". La explicación que según Hernández le dio Delmas fue clara: "La CNI se encontraba desfinanciada a nivel nacional, porque todo el envío de agentes del servicio, tanto de oficiales, personal de planta y empleados civiles a las embajadas del extranjero en distintos países debieron ser canceladas por el mismo servicio, siendo que esto correspondía hacerlo al Ministerio de Relaciones Exteriores". También hizo mención a que se habían suspendido "las contrataciones de personal, reencasillamiento y otras medidas atingentes al orden económico". La declaración de Hernández no fue considerada ni por jueces ni policías. Y ello, a pesar de que a comienzos de 1981 todo indicaba que la economía tambaleaba. El recorte fiscal se generalizó, pero no alcanzó a la CNI. Cuando en 2007 la ministra Amanda Valdovinos investigó los flujos y usos de gastos reservados que manejaba la dictadura, descubrió que sólo en el ciclo 1979-1984 se asignaron al organismo represor unos 13 mil millones de pesos, según declaró el ex ministro Sergio de Castro. Informes oficiales incautados en distintos procesos indican que tanto Pinochet como los altos mandos de la CNI sabían que a mayor crisis económica, más importante sería la rebeldía que ya se empezaba a palpar en las calles. Con la cesantía en alza, no había presupuesto que alcanzara para pagar a informantes y agentes suplementarios que la CNI requería con urgencia para bloquear el paro nacional que en esos días organizaba el líder sindical Tucapel Jiménez. La necesidad de reforzar la represión determinó que Pinochet sacara del mando de la CNI al general Odlanier Mena, quien reemplazó a Manuel Contreras luego de los coletazos del caso Letelier (consumando así una lucha a muerte entre ambos), y en su lugar nombrara al frío y obediente general Humberto Gordón. Para los sucesos de Calama, Gordón ya le había dado un nuevo impulso a la acción represiva, sepultando la interdicción que pesaba sobre los hombres más duros de Contreras. Lo anterior abre nuevas interrogantes para el juez titular del 2° Juzgado de Letras de Arica, Julio Aguilar, que deberá concluir ahora el proceso. Y la más importante es el destino de los entonces millones del botín del banco de Chuquicamata que nunca aparecieron, unos 8 millones de hoy. La pista que podría probar cuán institucional fue la decisión de allegar fondos en forma ilícita a la CNI, o si se trató de una pantalla para encubrir actos de corrupción. Sobre eso, Madrid adelantó en gran parte el camino. La sangrienta "Teletón" de la CNI Hernández Anderson y Villanueva Márquez siguieron al pie de la letra las instrucciones de Delmas. El día del crimen se hicieron acompañar por el taxista Francisco Díaz, quien sólo la jornada anterior se había incorporado a la CNI, aceptando una vieja oferta. Luego de dinamitar al jefe de la sucursal del banco (Luis Martínez Araya) y al cajero de la misma (Sergio Yáñez Ayala), se repartieron una pequeña fracción del botín: 0 mil para Díaz, 0 mil para el ex CNI Juan Arenas Cortés y 0 mil para Delmas. Los dos homicidas también se dejaron montos menores para cada uno, le entregaron unos millones al hermano de Villanueva y escondieron el grueso del dinero en distintos lugares, usando bidones. El grupo alcanza a disfrutar poco más de tres meses del secreto y de la plata. En ese período Delmas incluso recibe en Arica a Augusto Pinochet, quien llega de visita unos 15 días antes de que se descubra el crimen: junto con personal de la CNI, el mayor forma el segundo anillo de seguridad durante los tres días que el dictador permanece en la ciudad. La versión más conocida dice que Hernández y Villanueva cayeron por los típicos errores: Villanueva gastaba en regadas fiestas en las que incluso pagaba a músicos para que le cantaran "El Rey", la misma canción que tanto le gustaba a Pinochet. Además, el rumor de música fuerte y una orgía con prostitutas en el empobrecido poblado de Chiu Chiu corrió rápido. Pero en su pesquisa, el equipo del juez Madrid se encontró con la sorpresa que el crimen fue resuelto casi por casualidad. Son policías civiles de Calama los que detienen a comienzos de junio al taxista Díaz por un asunto menor y ajeno al crimen. Al registrar su auto, aparecen gruesos fajos de billetes, cuyos números de serie coinciden con los que ya estaban encargados tras el robo al banco. Al poco rato, el detenido confiesa y pone los nombres de sus nuevos jefes sobre la mesa. Hasta ese momento, los empleados bancarios llevaban casi tres meses desaparecidos, al igual que los $ 45 millones. Y según la prensa partidaria de la dictadura eran los responsables del robo. Con la confesión de Díaz, los policías tenían a dos cadáveres dinamitados por encontrar y una bola de fuego en las manos que les podía costar la cabeza. Deciden telefonear al entonces prefecto Víctor Lillo Monsalve a Arica, y soltar la bomba recurriendo al viejo truco de "Jefe, le tenemos una noticia buena y una mala". Eran casi las 4 de la mañana y al otro lado del teléfono el prefecto elige saber primero la buena. - La buena es que tenemos resuelto el robo al Banco del Estado.- Excelente. ¿Y la mala?- Es que fueron los "Charlies" (clave para "CNI"). Lillo dispone terminar la investigación en la más completa reserva: sólo avisaría a la CNI cuando tuviera todo amarrado. Para eso basta que Díaz aparente cumplir las órdenes que le habían dado: que cada 15 días cambiara la plata en Perú por soles, y de regreso al lado chileno de la frontera la volviera a cambiar por pesos para hacer entrega del botín saneado. Vigilado de cerca por Investigaciones, el taxista llega al "punto" y ahí cae Hernández Anderson, jefe de la CNI en Calama. Después es el turno de Villanueva. Sólo entonces Lillo da aviso al entonces director de Investigaciones, general Fernando Paredes, y éste a su vez al general Humberto Gordon. La alarma es total. ¿Delmas o Vargas? Un gol de media cancha Apenas enterados del desastre, los mandos en Santiago ordenan un amplio despliegue. Gordon instruye a Paredes para que disponga dos aviones de la policía civil que trasladen a personal de la CNI al norte. A las pocas horas aterriza en Arica el coronel Héctor Bravo Letelier (ex DINA), jefe de las Brigadas Regionales del organismo, acompañado de otros efectivos. Bravo llega con la misión de intervenir la oficina CNI de Calama y hallar el botín. Sobre la marcha también llega el capitán Juan Vidal Ogueta, jefe de la Contrainteligencia de la CNI. El espía de los espías. Como zonas fronterizas, tanto Arica como Calama son centro de múltiples unidades de espionaje castrense, a las que se suman los "corresponsales" que cada alto oficial de Santiago tiene apostados allí. Así, al momento de ser "intervenida", el área ya era monitoreada por la CNI y por el Destacamento Especial de Inteligencia (DEI), con base en Arica; repartición de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE). A toda la red descrita se sumaron varios agentes del Servicio Secreto de la DINE que reportaban a Santiago. Si por el tiempo transcurrido se ha hecho difícil saber exactamente quién actuó primero, sí hay constancia de los hechos gruesos. Uno de los primeros en tomar medidas es el capitán Vidal Ogueta. Adelantándose a los interrogatorios de Investigaciones, visita al entonces recién detenido Hernández Anderson. El Jefe de la Contrainteligencia CNI llevaba dos tareas: que le dijera qué sabía y había dicho; y ordenarle callar para siempre. Suicidarse. Pero Hernández Anderson, hijo de un connotado juez de Arica, no obedece la instrucción de Vidal Ogueta. Y apreta play. Su padre juega un rol principal en esa decisión. Y declara que fue su superior quien le ordenó todo (más de un año después diría que el mayor le había garantizado que la detención y los primeros interrogatorios eran parte del show y que todo saldría bien). Sólo se guarda una munición: dice que su superior era "Carlos Vargas". En tiempos en que era casi imposible que un juez consiguiera el nombre real de un agente, no es un olvido pequeño. Enterado de la confesión de Hernández, Vidal Ogueta telefonea a Santiago: hay un mayor experto en inteligencia involucrado en varias operaciones secretas anteriores, directamente acusado en el robo. Al otro lado escucha el general Gustavo Rivera Toro, segundo jefe nacional de la CNI, quien al instante transmite la orden "detenga a Carlos Vargas". Quien la recibe, según varias versiones es nada menos que el coronel Marcelo Moren Brito, jefe del DEI en Arica. Moren, más conocido como el "Ronco" o "El Coronta", le transmite la misma orden al prefecto Lillo: "Hay que detener a Vargas". En 1981, Moren arrastraba un amplio prontuario como ex alto mando de la DINA y hombre de confianza de Contreras (fue cabeza de la Brigada Caupolicán y jefe de la Villa Grimaldi). Después se confirmaría en los tribunales su brutal rol en los crímenes de la Caravana de la Muerte, Calle Conferencia, casos Alfonso Chanfreau, Lumi Videla y Alberto Bachelet, entre varios otros. Sólo ahora -y gracias a la confesión de varios protagonistas de la época- se sabe que fue una de estas dos llamadas telefónicas, o ambas, lo que le permitió huir a Vargas/Delmas. Los detalles de cómo se entera Delmas de la orden de captura, difieren. Una de ellas es hasta graciosa: cuando el prefecto Lillo recibe en su oficina la llamada de Moren Brito, se encuentra precisamente acompañado de Delmas, quien lo visitaba constantemente para informarse de los avances de la diligencias y ofrecer su ayuda. Pero Lillo no sabía que Delmas y Carlos Vargas eran uno solo. El hecho cierto es que el coronel Moren dispone el cierre de la frontera para evitar que Delmas aproveche sus contactos en Perú. Como quiera que sea, el viejo juego de las "chapas" le ha pasado un golazo a medio aparato de inteligencia, en plena dictadura militar, y en la zona más vigilada del país: Delmas se esfuma. Toma un alto de vales de bencina, instruye a la telefonista del cuartel de la CNI de Arica para que lo mantenga conectado con las llamadas entrantes y salientes, se sube a su Mazda rojo y se va. Pasadas las 8 AM del 12 de junio de 1981, el ex escolta de Pinochet desaparece para siempre. Nadie sabe para quién trabaja En Santiago las alarmas siguen encendidas. Que Delmas sea el jefe del robo le indica a Gordon que cualquier esfuerzo por capturarlo es poco. Y despacha a otro enviado especial. Tan urgido está el director de la CNI que incluso saca de sus vacaciones al jefe del aparato ultra secreto para que se una a la cacería. Nadie tiene idea cómo ni cuándo llega a la zona el entonces mayor Francisco Maximiliano Ferrer Lima, recién llegado de Buenos Aires, donde había estado operando con la Secretaría de Inteligencia del Estado trasandina (SIDE). Ferrer Lima, alias "Max Lerou" entonces era un oficial experto en espionaje, capacitado en Brasil y en la Escuela Nacional de Inteligencia (ENI), además de haber integrado la Brigada Caupolicán de la DINA. Meses después, ordenaría el asesinato de Tucapel Jiménez -lo que le costó una condena a 8 años de presidio- y luego llegaría a ser jefe del Servicio Secreto Exterior de la DINE, tras haber sido instruido en el MI-5 en Inglaterra como recompensa por los servicios prestados por Pinochet durante la guerra de Las Malvinas. Entre 1983 y 1992, fue el motor del "despacho" al extranjero de agentes comprometidos en juicios. Luego de aterrizar en Arica en un vuelo comercial, Ferrer se mueve por su cuenta y se instala en una habitación con vista al mar en el Hotel "La Lisera". Al día siguiente interviene la unidad CNI local. Su misión: encontrar a Delmas y el dinero. Para eso se hace ayudar, entre otros, por el suboficial José Aqueveque Pérez, ex compañero de Delmas en la escolta de Pinochet y en la Brigada Mulchén, a quien Ferrer le tiene plena confianza desde los tiempos del Curso de Paracaidistas. "Max Lerou" se reúne con su viejo conocido Moren Brito a cotejar datos y luego su pista se pierde por completo. Después, Ferrer declarará que regresa a los pocos días a Santiago, lo que varios otros contradicen. Arica se ha convertido en la "zona cero" de la dictadura. Allí se ha dado cita la selección nacional de la represión: Moren Brito (DEI), Ferrer Lima (DINE), Vidal Olgueta, Bravo Letelier y Aqueveque (los tres CNI) además del capitán Jorge Camilo Mandiola Arredondo (segundo jefe del DEI en Arica). Con los días se agregan el capitán Manuel Pérez Santillán (Cuartel "Las Machas", de dotación del Regimiento "Rancagua" de Arica, también ex miembro de la Mulchén), el coronel Carlos Parera Silva (Regimiento de Artillería "Dolores") y varios otros. La misión es contra el tiempo: el mismo día de la confesión de Hernández y Villanueva, se hace público que hay gente de la CNI involucrada en el crimen de Calama. Se filtran tantos datos, que en Santiago, Gordon tiene que optar por algo insólito: sacar un comunicado de prensa con "la mala" noticia, estableciendo que Delmas era cómplice y cerebro del crimen, y que tanto él como los dos agentes comprometidos han sido expulsados de las filas. Cada uno de los oficiales involucrados indaga por su cuenta qué pasó, qué se sabe y qué corre riesgo de quedar al descubierto. Casi todos operan en forma compartimentada. Nadie confía en nadie. Ferrer Lima y Vidal Ogueta se han alojado en el mismo hotel ariqueño, donde se topan brevemente y apenas se confiesan estar trabajando en la zona, sin especificar en qué. El suboficial Aqueveque se suma a las pesquisas sin que se sepa claramente para quién trabaja: mientras algunos lo sitúan colaborando con "Max Lerou", otros lo muestran operando por cuenta propia o para alguien más. Las pesquisas recientes establecen que muy pocos o ninguno de los involucrados sabe qué hizo exactamente el capitán de contrainteligencia CNI Vidal Ogueta en los tres días que duró la búsqueda de Delmas. Las mismas dudas corren respecto de Aqueveque y Ferrer Lima. Mientras algunos interrogan infructuosamente a los familiares de Delmas, otros se dedican a "peinar" la zona desde una o más avionetas militares, buscando en el desierto el famoso Mazda 929 rojo del mayor. En este punto tampoco hay coincidencias. Según personal de la CNI local, el agente Carlos Ortega León -especialista en infiltración al otro lado de la frontera- sobrevuela la zona acompañado de un piloto y forzosamente acompañado por Aqueveque. Otra versión dice que había una sola aeronave y que ésta fue utilizada para los mismos fines por Moren Brito, quien dice haber viajado a Iquique para rendir cuentas. Lo importante es que la o las avionetas eran indispensables para cubrir rápidamente los puntos críticos de Arica, Calama, Iquique y sus alrededores. Entre el 12 y el 15 de junio el destino de Delmas es un misterio. Sólo ahora se sabe, por algunas declaraciones y otros indicios, que es altamente probable que se haya refugiado en la unidad "Solo de Saldívar", del Regimiento "Rancagua" de Arica. Más conocida como "Cuartel Las Machas", es un reducto en la salida norte de la ciudad, pero disimulado entre las dunas y la playa. En apariencia inocente, terminará siendo clave en la historia. Mientras el "Rancagua" estaba bajo el mando del coronel Carlos González Coderch, el comandante de "Las Machas" era el capitán Manuel Pérez Santillán, otro ex integrante de la Brigada Mulchén de la DINA, y por tanto viejo conocido de Delmas. Hay versiones que dicen que desde el mencionado cuartel lo sacan en horas de la madrugada hacia la Parcela del Lluta, que dependía del "Rancagua". Las sospechas también apuntan al Coronel Carlos Parera Silva, entonces muy amigo de Delmas y comandante del Regimiento "Dolores". Entre los últimos testimonios algunos sostienen que Delmas fue a refugiarse a su lado y luego se pierde su pista. Parera se libró por el pacto de silencio de ser involucrado en el caso Letelier y se haría famoso en 1990, cuando como comandante de la guarnición de Santiago se negó a pedirle la venia al Presidente Patricio Aylwin para iniciar la primera Parada Militar en democracia. La tesis de la justicia es que Delmas debió haber sido ubicado por alguien de su confianza, con similar preparación y perfil y que la misma persona lo eliminó. Dichos parámetros dejan en la lista de sospechosos a Vidal Ogueta (quien si no lo mató, en último caso habría ordenado su asesinato), José Aqueveque y Manuel Pérez Santillán (ambos ex compañeros suyos en la Brigada Mulchén de la DINA). También se menciona a Ferrer Lima -tanto él como Aqueveque se culpan mutuamente en sus declaraciones judiciales- y a Raúl Iturriaga Neumann, también ex alto mando de la DINA y de la Mulchén, a la fecha comandante de la guarnición de Putre. Sobre este último, ninguno de los involucrados sabe o recuerda qué hizo. Una de las pistas es que la bitácora de operaciones aéreas militares de esa zona muestra que el día 9 de junio -dos días antes que se sepa públicamente el rol de la CNI en el robo y doble homicidio- un avión despega precisamente con destino a Putre, llevando nada menos que a Augusto Pinochet. Sobre el resto del botín, las pesquisas apuntan a Moren Brito. Hay testimonios que aseguran que el "Ronco" se quedó con una bolsa con dinero que habría sido ocultada en un basural por un suboficial del "Rancagua", quien a su vez la recibió de Delmas. Moren declaró que nunca vio los billetes. Pero no le creen: a pesar de los múltiples testimonios y pruebas que lo incriminan, también ha dicho siempre que nunca torturó ni hizo desaparecer a nadie. Un último dato respecto del dinero. Si bien las declaraciones de Aqueveque son contradictorias en lo que toca a su actuación, sí entrega un antecedente clave sobre las platas robadas. Dice que en 1981 estaba en Los Andes y Delmas lo llamó para que lo fuera a buscar al Aeropuerto de Pudahuel: allí le entregó un maletín lleno de dólares, que "provenía de un operativo de drogas y que debía entregárselo al Jefe de la DINA en calle Belgrado, lo dejé ahí y me retiré". Aqueveque agrega que al día siguiente Delmas le ofreció irse a trabajar con él a Arica, lo que aceptó y "al mes salió mi destinación". Finaliza contando que al tercer día de su llegada al cuartel ariqueño se enteró de lo que habían hecho Hernández y Villanueva. Aunque dicho testimonio tiene un error -la DINA fue disuelta en 1977 y reemplazada por la CNI-, lo cierto es que muchos de sus antiguos agentes siguieron llamándola así. Y en cuanto al fondo, lo declarado por Aqueveque indicaría que Delmas llevó el dinero a Santiago alrededor de un mes antes de recibir un tiro en la cabeza. El viaje es confirmado por la viuda del mayor, quien declaró que "unas tres semanas" antes de su muerte "él tuvo que viajar a Santiago, vía aérea, sin darme explicaciones, fue todo rápido y como a los tres días regreso". "Perdón mamá, perdón. Perdón, mi general Pinochet" La insólita cacería termina la tarde del 15 de junio. Una mujer y su hijo entran y salen de Arica por el camino a Ticnamar. En ambos trayectos les llama la atención un destello rojo bajo el sol. Se acercan y avisan a la prensa local: es el Mazda 929 de Delmas. ¿Quién se enteró primero? Hernández Anderson, en su declaración de 1982 da a entender que fue el corresponsal de La Tercera y director del diario La Defensa de Arica, Juan Carlos Poli, "que también es informante de la CNI de esa ciudad". Los primeros en llegar son el capitán Jorge Mandiola Arredondo (segundo jefe del DEI en Arica), acompañado de dos suboficiales, más el jefe del OS-7 ariqueño, teniente Juan Ortega. Ninguno cumple con la norma de avisar al juez y Mandiola hasta se da tiempo para revisar el auto y abrir el portamaletas, sin hallar nada de importancia, según él. Al atardecer de ese día se dejan caer en el lugar personal de Investigaciones, de la CNI, del DINE, del DEI, además del fiscal militar de la guarnición local, Sergio Rodríguez Moraleda y el juez Humberto Retamal Arellano. Mandiola también es el primero que ve una serie de frases escritas sobre el vaho del parabrisas del Mazda: "Perdón mamá, perdón. Perdón, mi general Pinochet. Perdón, Rosita". Con el correr de las horas, en torno al vehículo se arma un tumulto compuesto al menos por el juez, el fiscal militar, el prefecto Lillo, los inspectores Juan Barrera y Zvonco Tocigl, el capitán Vidal Ogueta, el coronel Moren Brito, el suboficial Aqueveque y el agente CNI Carlos Ortega. Las distintas declaraciones colocan nombres de más o de menos, especifican distintas horas de hallazgo y condiciones del sitio y hasta expresan disímiles sospechas respecto de los otros presentes. Ferrer Lima sólo aparecerá por ahí conducido por Aqueveque cuando no quede ni el auto. Según su versión, su conspicuo acompañante le indicará excavaciones que se hicieron allí mismo en busca del botín. En lo que todos coinciden es en lo que sale al día siguiente en la prensa: Delmas se hallaba inclinado en el asiento del conductor, con un balazo en su sien derecha y salida de proyectil por la izquierda. En su mano derecha estaba su pistola con otra bala pasada en la recámara -que los que llegaron primero se apuraron en disparar al aire-, y una vainilla en el asiento trasero. El cuerpo estaba hinchado y recién comenzando a despedir hedor. Uno de ellos atestigua en las recientes pesquisas que Delmas tenía una de sus piernas quebradas. Bastaba observar su cadáver para que asomaran numerosas dudas, varias de las cuales se filtraron inmediatamente a los medios. Un auto rojo como ese era fácilmente visible desde la carretera con luz de día; en pleno desierto, la carrocería estaba impecable y sin polvo. En el asiento trasero había una parka salpicada de sangre, que nunca fue periciada. Lo más grave es que la bala no aparece por ninguna parte y que los primeros peritajes indican que el disparo se produjo desde unos 65 centímetros de distancia (la autopsia después dirá que fue a quemarropa). Para colmo, Delmas era zurdo hasta para disparar. En pocos días, hasta la prensa oficialista dirá que el oficial ha sido asesinado. Un trascendido paraliza los comentarios: el recién sepultado cadáver había sido misteriosamente retirado del cementerio de Arica. La CNI se ve obligada a sacar un nuevo comunicado: el mayor era ambidiestro, el clima del lugar impedía la formación del polvillo que todos echaban de menos, Delmas se había suicidado y no había nada más que investigar. Las diligencias forenses no aportaron mucho. Los policías que llegaron al sitio ahora reconocen que no examinaron el cadáver y ni siquiera practicaron el básico examen de detección de residuos de nitratos en las manos, necesario para confirmar o descartar si alguien disparó o no un arma. La explicación: "carecían de laboratorio". Tampoco se puede hablar de autopsia. El médico legista que la hizo, Carlos Villavicencio, recordó recientemente que tampoco examinó restos de pólvora en las manos porque el juez Retamales no sólo no se lo indicó, sino que además le ordenó que "todo debía realizarse rápidamente". El certificado de defunción fija la data de muerte el 13 de junio, es decir, dos días antes de su "hallazgo" y al día siguiente de su misteriosa desaparición. Todos los antecedentes recabados por el equipo policial que trabaja con el juez Madrid han formado la convicción de que el mayor CNI fue asesinado y luego dispuesto en un sitio fabricado para que pareciera un homicidio. El magistrado derivó el caso Delmas a la Corte de Apelaciones de Arica, y ésta dejó la causa en manos del titular del 2° Juzgado de Letras de dicha ciudad, Julio Aguilar. Éste ha hecho varias diligencias, entre ellas, diversos exhortos que en octubre pasado envió al resto del país para recabar nuevos testimonios; ya ha recibido cuatro. La sangre sigue corriendo Las muertes no pararon ahí, y en su momento sólo fueron mencionadas y relacionadas por la Revista Cauce, opositora a la dictadura. Una de las primeras queda al descubierto cuatro días después del hallazgo de Delmas. Ese día fue hallado flotando en el mar Mario Barraza Molina, uno de los informantes más cercanos al mayor. El 31 de octubre de ese mismo año, José Rienzi Zumaeta Dattoli, gerente de una distribuidora avícola local, muere asesinado de un balazo en la frente a la entrada de su casa. La nueva víctima también era muy cercana a Delmas. A esas alturas, el pánico se había apoderado de los funcionarios menores de la CNI en Arica y Calama. Algunos fueron trasladados. Uno de ellos fue el segundo de Delmas en la CNI de Arica, el capitán Sergio Saldivia Millar: fue destinado a Puerto Montt como jefe de la CNI local. La noche del 26 de octubre de 1982 salió en su vehículo oficial y horas después murió en un extraño accidente de tránsito que hoy se investiga. Pero el caso más oscuro es el del cuñado de Delmas, Gonzalo Fort Arenas, agente de la CNI en Arica y trasladado a Antofagasta y más tarde a Osorno, contra su voluntad. Sus cercanos han declarado que su nueva destinación fue producto de fuertes presiones del suboficial José Aqueveque. En el sur, Fort se empecinó en averiguar qué había sucedido realmente con Delmas y también oyó -entre otras- las historias que vinculaban a su fallecido cuñado con el coronel Parera. No pudo seguir con su investigación. El 27 de abril de 1984, Fort se encontraba en su casa. Entre las 2 y las 2.30 AM, su esposa lo encontró tendido en una cama, con un balazo en el pecho y sobre éste una foto arrugada de Juan Delmas; en sus manos había un papel y un lápiz. Los teléfonos de la casa estaban cortados. El caso fue etiquetado como suicidio. Años más tarde, el caso del agente CNI fue propuesto a la Comisión Rettig, que luego de investigarlo lo declaró "sin convicción". Hasta allí, parte de la oscura trama que descubrió el equipo policial que trabaja bajo las ordenes del juez Alejandro Madrid. El magistrado logró determinar que, pese a la disolución de la DINA en 1977, la Brigada Mulchén siguió operativa varios años después. Su última operación fue el acoso y apremio ejercido sobre uno de sus integrantes, Remigio Ríos San Martín, hasta obligarlo a cambiar su testimonio judicial en el que había revelado los detalles del asesinato de Carmelo Soria, para eludir la prisión. Y tuvieron éxito porque el crimen fue amnistiado. Un crimen que involucró al grupo de escoltas mas selectos de Pinochet, hombres que conocían todos sus secretos. Como el brigadier Jaime Lepe, quien fue también escolta de Lucía Hiriart y que muy probablemente ahora no podrá escapar de la prisión. El poder oculto y los crímenes de la Brigada Mulchén Pocas unidades represivas de la dictadura han permanecido tanto tiempo secretas, aún preservan crímenes ocultos y seguirán dando tanto que hablar. Conocida como uno de los dispositivos letales más selectos de la DINA, el historial de la Brigada Mulchén -bautizada con este nombre de origen mapudungún, al igual que la Caupolicán y la Lautaro- inició su amarga fama con el asesinato del funcionario de la Cepal y diplomático español Carmelo Soria (1976). En la tortura y homicidio de Soria participaron también miembros de la célula Quetropillán, "el diablo que mata" en idioma mapuche, aunque otros la traducen como "Dios volcán", posiblemente en referencia al inactivo cráter de 2.360 metros ubicado en el límite de las regiones de Araucanía y los Ríos. Como apéndice de la Mulchén, la Quetropillán operaba básicamente en manos de Michael Townley y Eugenio Berríos ("Hermes") en la casa de la DINA que habitaba el primero, en Vía Naranja # 4275, Lo Curro. Allí funcionaba un laboratorio químico en el que ambos desarrollaron la versión chilena del gas sarín y otros venenos, como las toxinas botulínicas. En la fría formalidad del papel, la agrupación figuraba como "Centro de Investigación y Desarrollo Técnico Quetropillán". La sola mención de Townley y Berríos vincula a la Mulchén con los asesinatos de Orlando Letelier (Washington, 1976), del general Carlos Prats y su esposa (Buenos Aires, 1974), y del propio Berríos (Uruguay, 1993). Otra de sus agrupaciones -"Alacrán"- eliminó usando el sarín al conservador de bienes raíces Renato León Zenteno (1976) y al cabo Manuel Leyton (1977). Hasta hoy, uno de sus principales jefes, el alto oficial de Ejército Guillermo Salinas, se mantiene lejos de cualquier presidio. Pero será por poco tiempo. No ha sido fácil para ningún juez confeccionar la nómina de los integrantes de la Brigada Mulchén. Lo que sí es un hecho cierto es que lo peor que le puede pasar hoy a un oficial activo del Ejército es que lo pongan en la lista. Es lo que le sucedió al general Eduardo Ludovico Aldunate Hermann cuando se encontraba al mando de la misión militar en Haití. Al final, resultó que Aldunate no pasó por la Mulchén, pero sí por el grupo escolta de Pinochet que estuvo en su origen. También sirvió en la CNI. Aldunate se fue a retiro recientemente. La importancia de determinar sin margen de error si el ex Presidente Eduardo Frei Montalva fue eliminado con sustancias toxicas fabricadas por la DINA, obligó al ministro en visita Alejandro Madrid a profundizar en el historial de la Mulchén y en sus crímenes. Con esa base, se sabe hasta ahora que entre quienes pasaron por sus filas figuran los entonces oficiales Guillermo Salinas Torres (su primer comandante), Pablo Belmar Labbé, Jaime Lepe Orellana, Raúl Eduardo y Alfredo Iturriaga Neumann, Patricio Quiloth Palma, Manuel Pérez Santillán, Juan Delmas Ramírez, Rolf Wenderoth Pozo y los suboficiales José Remigio Ríos San Martín, José Aqueveque Pérez, Jorge Hernán Vial Collao y Bernardino del Carmen Ferrada Moreno ( en servicio activo en 1992). Con el tiempo varios de sus integrantes terminaron siendo ascendidos y obtuvieron la amplia confianza de Augusto Pinochet, a quien prestaban seguridad en los anillos más cercanos al general. Sólo de la lista anterior, cuatro miembros de la Mulchén aparecen implicados de una u otra forma en el crimen de Calama: Delmas, Iturriaga, Pérez Santillán y Aqueveque. A Madrid le interesa determinar si después de la disolución de la DINA (1977) la Mulchén siguió o no operativa. Además del Caso Calama, hay otros hechos que demuestran que los viejos compañeros siguieron por lo menos hasta bien entrados los ’90 borrando huellas, obstruyendo pesquisas judiciales -para lo cual contaban con el fiscal Torres Silva, que tuvo un sillón en la Corte Suprema como auditor del Ejército hasta fines de esa década- y asegurándose que nadie los pusiera como acusados frente a un tribunal. Así ocurrió precisamente con el caso Soria en 1993, cuando los ex Mulchén se enteran por uno de sus infiltrados en Investigaciones que uno de ellos, José Remigio Ríos San Martín, había confesado los detalles del crimen ante dos detectives. Sabiendo que para que la declaración fuera válida debía ser ratificada ante el juez, iniciaron la cacería dirigida por el brigadier Jaime Lepe, desde su privilegiada posición de secretario general del Ejército. Tanto Lepe como Patricio Quiloth, entonces en el Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE), debieron ocupar todos los medios a su alcance para encontrarlo y presionarlo para que cambiara su testimonio. Sólo no lo mataron porque habría sido muy evidente la mano de sus autores. Había urgencia. No solo porque implicaba al anillo más cercano a Pinochet, sino también por un párrafo de la confesión de Ríos: "El mismo día que detienen y matan a Soria el comandante Guillermo Salinas me presentó a un visitante en la casa de Lo Curro, posteriormente el señor Quilot me informó que se trataba del cubano Virgilio Paz (asesinó a Orlando Letelier en Washington). Conozco a Eugenio Berríos alias "Hermes". Yo utilizaba la chapa ALBERTO ARROYO QUEZADA hasta mediados del ’82 cuando era su escolta". En un restaurante en Ñuñoa se produjo finalmente el encuentro entre Ríos y sus ex compañeros. Afuera vigilaban los escoltas de Pinochet. Cada detalle fue como una película de espías. De allí salió Ríos con una nueva camioneta y una pensión. Días más tarde cambiaría su versión judicial sobre el crimen de Soria. Aunque Ríos después lo reconoció ante un juez, eso no logró cambiar el destino del Caso Soria: se aplicó la Amnistía en 1996. Pero Lepe no pudo llegar a integrar el cuerpo de generales, como era su sueño. El Presidente Eduardo Frei se negó a ascenderlo y se fue de baja como brigadier. 03 de Diciembre de 2008 El Mostrodor La historia del torturador que fue incluido como víctima en el Informe Valech El ex detective Arturo Eugenio Garay González fue sindicado por testigos como uno de los torturadores de un grupo similar al Comando Conjunto, que operó en la Base Naval de Talcahuano en 1974. Hoy aparece registrado como víctima de torturas en el Informe sobre Prisión Política y Tortura, y recibe los beneficios correspondientes, entre ellos una pensión mensual. Por Miguel Paz Arturo Eugenio Garay González, subcomisario retirado de Investigaciones, figura inscrito en el Informe Valech con el número 9.481. Se trata de uno de los 27.255 casos acogidos por la Comisión creada por Ricardo Lagos para determinar quiénes sufrieron privación de libertad y torturas por razones políticas durante la dictadura. Su caso, sin embargo, tiene una peculiaridad: entre 1974 y 1975 integró un grupo similar al Comando Conjunto, que operó en la Base Naval de Talcahuano y -según consta en diversos testimonios judiciales- participó en la desaparición del ex GAP Rudy Cárcamo, presenció el asesinato del alcalde de Cañete, Elías Jana, y fue reconocido por ex prisioneros de la base naval como uno de sus torturadores. La historia parte en los primeros meses de 1974, el día en que Garay flanqueó la entrada de la Base Naval de Talcahuano e ingresó a un sector convertido en campo de prisioneros y centro de tortura. Ese día, el joven detective se convirtió en agente del Centro de Inteligencia Regional (CIRE), una especie de Comando Conjunto creado en enero de ese año por el jefe de la Tercera División del Ejército, Nilo Floody Buxton, y el comandante de la Base Naval, Antonio Costa Bobadilla, para actividades represivas en la Octava Región. Garay se dedicó un año a detener gente y aplicarle tormentos, según ex presos que lo recuerdan. "Él fue uno de mis torturadores" El siquiatra Luis Peebles es uno de ellos. Peebles era secretario general del MIR en Concepción y fue detenido y llevado a la Base Naval en diciembre de 1974. "Él fue uno de mis torturadores directos", dice Peebles, sobre Garay y recuerda que al principio de su detención "no sabía quién era". "Pero después de una hora escuchas las voces, te das cuenta de a quién pertenece la voz de mando. Y este tipo era el jefe de grupo de los cinco o seis que torturaban y salían a detener gente. No sólo lo oí, también lo ví", agrega el psiquiatra, aludiendo a que Garay era uno más de los integrantes del grupo de interrogadores del CIRE (compuesto por el jefe de Inteligencia Naval de la zona, Hugo González D’Arcangelis; los oficiales navales José Cáceres González y Víctor Donoso Barrera; el funcionario de Investigaciones Osvaldo Harnisch Salazar y el oficial de Carabineros Conrado Sesnic). Luego de su período de detención en la Base Naval, Peebles fue enviado a Colonia Dignidad, Villa Grimaldi y Tres y Cuatro Álamos. Fue expulsado del país en julio de 1975 y se exilió en Bélgica. Tres décadas después, el 21 de febrero de 2006, Peebles volvió a ver a Garay. Dice que no lo reconoció hasta que empezó a hablar. El encuentro ocurrió en las propias dependencias de la Base Naval de Talcahuano, en la reconstitución de escena del asesinato y desaparición del mirista y ex GAP Rudy Cárcamo Ruiz, ordenada por el juez Carlos Aldana. Junto a Peebles, otro ex prisionero, Jaime Oehninger, también reconoció a Garay como uno de sus celadores, e identificó también a los procesados por la desaparición de Cárcamo: Hugo González, José Cáceres, Víctor Donoso, Osvaldo Harnisch y Conrado Sesnic. En la reconstitución salieron a la luz otros homicidios cometidos por efectivos de la Armada en ese recinto. Entre ellos, el asesinato, en febrero de 1975, de Elías Jana Santibáñez, alcalde socialista de Cañete en la época del Golpe de Estado, relatado al juez por Peebles y confirmado por Garay, quien participó en la reconstitución de escena en calidad de testigo. La versión que dio a la Comisión Valech En 1975, Garay volvió a Investigaciones. Pero su pasado le había dejado secuelas. Fue sancionado varias veces por faltas consideradas graves en la institución y pasó a retiro en septiembre de 1986. Quizá por esto, la historia que contó a los profesionales de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura no es la del agente represivo que evocan los ex presos de la Base Naval. En la ficha que llenó para el Informe Valech dice que fue prisionero político. Que en la mañana del 11 de septiembre de 1973 fue apresado por su presunta militancia comunista y que estuvo detenido durante 20 días en la Isla Quiriquina. Así lo aseguró en una declaración judicial, al menos. Su relato fue convincente y pudo acogerse a los beneficios que se otorgan a los "Valech": una pensión mensual de 112.817 pesos, bonificación de 100 puntos en la postulación al subsidio habitacional, acceso a salud gratuita en el Programa de Reparación y Atención Integral en Salud (Prais) y una beca de estudios de educación superior, que él probablemente no usará debido a su edad. Como víctima acreditada por el Informe Valech, Garay postuló y accedió a un bono de 184 dólares otorgado por la Fundación Presidente Allende, de España, proveniente del fondo de 9 millones de dólares que ésta obtuvo del Banco Riggs de Washington, como indemnización por haber escondido los dineros negros de Pinochet. Renato Czischke y Roberto Arriagada, dos detectives de la Prefectura de Investigaciones de Concepción, cuentan una historia distinta a la de Garay. Dicen que él no fue apresado el 11 de septiembre y que nunca estuvo detenido en isla Quiriquina. Lo dicen porque ellos estaban en la prefectura el día del Golpe de Estado, siendo apresados y llevados a la Isla. Según el relato de Czischke, en la mañana del Golpe, funcionarios de Carabineros llegaron muy temprano y se tomaron la prefectura, con un saldo de dos muertos. A medida que los detectives iban llegando a su trabajo, los carabineros salían de su escondite y los reducían. Detuvieron a 100 policías y los trasladaron a la base naval; luego, algunos fueron enviados a la isla. "En la época, Garay no estaba en la prefectura. Tampoco lo vi en los 18 días que estuve preso en la Quiriquina. Yo fui de los últimos en abandonar la isla. Si hubiese estado me acordaría," asegura Czischke. El relato de Arriagada, quien alcanzó a estar tres días en la Isla antes de ser liberado y devuelto a sus funciones en Investigaciones, es similar: nunca vio a Garay en el lugar. "¿Podría haber otros más?" La alarma sobre este caso la dio Erick Zott, otro ex prisionero del campamento de Talcahuano. Radicado en Austria, Zott vino a Chile el año 2006 para prestar declaración en el caso de Rudy Cárcamo. Cuando se enteró que Garay aparecía como víctima en el Informe Valech se escandalizó. "Por el rol que él cumplía en los interrogatorios no era un cualquiera. Era de los que llevaba la investigación sobre el MIR en la zona de Concepción", dice Zott, quien conoció a Garay en el campo de prisioneros donde estuvo detenido a fines de 1975. "Si se coló en el Informe Valech un agente de los organismos represivos, ¿por qué no podría haber otros más?", se pregunta Zott. Imposible saberlo, explicó la ex vicepresidenta de la comisión, María Luisa Sepúlveda, en una entrevista realizada en 2007 sobre este tema. Cuando se presentó el informe, el Gobierno decretó que los antecedentes de las víctimas acreditadas en él son secretos y sólo podrán conocerse en 50 años más. Es más, la propia Sepúlveda dijo que desconocía qué documentos presentó Garay al Informe Valech y descartó que su caso ponga en tela de juicio los mecanismos de calificación usados por la comisión presidida por monseñor Sergio Valech y establecida por mandato presidencial en agosto de 2003. "No necesariamente abre una duda porque estás suponiendo que la persona no certificó su detención", explicó y aseguró que "los casos de los miembros de las Fuerzas Armadas fueron especialmente evaluados. Él pudo ser víctima y después victimario, y calificaba en el Informe". Sepúlveda detalló que se usaron muchas fuentes de información para validar los casos que se presentaron ante la comisión: testimonios, entrevistas, certificados de detención y comunicados oficiales, salvoconductos, tarjetas de control, listados de detenidos, archivos y procesos judiciales, publicaciones de prensa y registros de organismos de derechos humanos, de víctimas y organismos internacionales. De todas formas, se manifestó abierta a la posibilidad de que el trabajo haya tenido un margen de error. "El Informe Valech da cuenta de algo que le ocurrió a un sinnúmero de personas de la manera más rigurosa posible, pero no es infalible. Tomamos precauciones e hicimos todos los esfuerzos por no calificar casos de personas en los que hubiese sospechas". 01 de Diciembre de 2008 El Mostrador "Detenido aparecido" fue inscrito con huellas dactilares de otra persona La situación de Germán Cofré no deja de sorprender. El protocolo de autopsia hecho por la ex jefa de la Unidad de Identificación del Servicio Médico Legal en 1995 que lo ubicó como víctima en el Patio 29 del Cementerio General, revela que se usaron las huellas de Armando Muñoz Catrileo, nacido en Lumaco en 1944, quien hasta el cierre de esta nota figuraba como vivo, cuestión que el Registro Civil está reverificando para no cometer nuevos errores. Por Jorge Molina Sanhueza Germán Cofré Martínez, conocido como el "detenido aparecido", fue inscrito, por un error en el protocolo de autopsia hecho por el Servicio Médico Legal (SML), con huellas de otra persona en el Registro Civil. La información la obtuvo El Mostrador en una alta fuente de esta última repartición, quien indicó que el informe fechado en 1995 y realizado por la perito Patricia Hernández, entonces funcionaria del SML, usó las huellas de Armando Muñoz Catrileo, nacido en Lumaco en 1944, para integrarlas a la identidad de Cofre. Este hecho se suma a la cadena de errores y anomalías que salieron a la luz pública con la llegada a Chile de Cofré hace algunas semanas a la casa de su esposa, que recibía una pensión estatal, ya que figuraba como detenido desaparecido, luego de haber sido identificado como víctima. Sus restos estaban supuestamente enterrados en el Patio 29 del Cementerio General. Cofré, en todo caso, vivió los últimos 30 años en Argentina. La labor del SML desde mediados de los 90’ ha sido duramente cuestionada, ya que tuvo una serie de errores de identificación, entregando en algunos casos, restos cambiados a los deudos. Este hecho quedó al descubierto hace algunos años, cuando este medio publicó el llamado informe de la Universidad de Glasgow cuyos resultados fueron escondidos durante siete años por las autoridades de Justicia por varios años, lo que derivó en la renuncia de Hernández y en la exoneración del ex jefe del SML, Jorge Rodríguez a principios de 2006. Muñoz Catrileo, según los registros de Dicom está vivo, aunque el Registro Civil indaga, para evitar un nuevo error, si ello es efectivo. La investigación La historia de Cofré como un sujeto en el servicio de identidades, comenzó en 1968 cuando pidió por primera vez su cédula. Años más tarde, en 2004, solicitó en Mendoza, ya figurando como desaparecido, un carné, el cual le fue rechazado, ya que para los efectos legales figuraba muerto. En todo caso, el documento le fue entregado el 30 de mayo de 2008. De hecho, en abril de este año el Registro Civil presentó una denuncia al Ministerio Público, entidad que se declaró incompetente pues los hechos son anteriores a la vigencia de la reforma en Santiago y los derivó al 22 Juzgado del Crimen de Santiago. El caso no ha estado exento de polémica. Incluso el Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, en un informe al subsecretario del ramo, Felipe Harboe, culpó al Registro Civil por las anomalías. Harboe debiera entregar una versión final esta semana, donde se verificarán las responsabilidades políticas y funcionarias relativas a este caso. Familia de fusilado gana histórica batalla judicial - Fallo condena al Estado a pagar la suma de 100 millones de pesos a la madre y al hijo del fallecido. Por Poly Raín / La Prensa Austral / prayn@laprensaaustral.cl Treinta y cinco años después de que el profesor Carlos Raúl Baigorri Hernández fuera fusilado por militares, en el Regimiento Caupolicán de Porvenir, un fallo judicial ordena al Estado de Chile a pagar la suma de 100 millones de pesos al hijo y a la madre del occiso. Baigorri, de 31 años, era maestro de la Escuela Coeducacional F-39 de Porvenir, y secretario regional del Partido Comunista. Este fue ejecutado junto al empleado de Socoagro, Germán Simón Carrasco, de 24 años, y al empleado de Impuestos Internos, Ramón González Ortega. Según consta en el informe de la Comisión de Verdad y Reconciliación, estas tres personas habían sido detenidas en forma separada en sus respectivos domicilios en fechas anteriores y luego de pasar por otros recintos, fueron conducidas al Regimiento Caupolicán de Porvenir. El día 30 de octubre de 1973 en la madrugada, los afectados fueron sacados del lugar en que dormían y llevados por unos suboficiales al polígono del regimiento, donde se les hizo correr y se les disparó hasta darles muerte. Según testimonios confiables presentados ante esta Comisión, los detenidos habrían sido fusilados en el polígono a las 4 de la madrugada del 30 de octubre, con el objeto de efectuar una medida ejemplarizadora. FALLO En un fallo reciente, de fecha 14 de noviembre, la Tercera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago, acogió la demanda civil respecto de los familiares de Carlos Baigorri. La acción indemnizatoria fue interpuesta por Dieter Baigorri Kuvacic, hijo, y María Hernández Ponce. En voto dividido, los ministros resolvieron que, "en relación con el daño moral sufrido por el hijo y la madre de la víctima Carlos Raúl Baigorri Hernández, esto es, los demandantes civiles señor Dieter Franz de Jesús Baigorri Kuvacic y la señora María Gregoria Hernández Ponce, es un hecho evidente que al haber sufrido el primero la muerte de su padre cuando solamente tenía cuatro años de edad, quedando sólo junto con su madre, la cual debió afrontar su cuidado y mantención, sin poder éstos, como también la madre de la víctima recurrir al derecho básico de exigir el oportuno esclarecimiento del crimen a la justicia, permite constatar la existencia del daño moral que se reclama de su parte, y, apreciando el Tribunal prudencialmente su monto se determina el mismo en la cantidad de .000.000 (cincuenta millones de pesos) para cada uno de los demandantes civiles, más reajustes desde la fecha de la demanda e intereses desde la fecha en que el presente fallo se encuentre ejecutoriado". De este modo, el fallo revocó lo resuelto en primera instancia por el ministro de fuero Joaquín Billard, quien no dio lugar a la demanda civil. El fallo, en su parte civil, podría ser objeto de apelación por parte del Consejo de Defensa del Estado ante la Corte Suprema. La Nación Viernes 10 de octubre de 2008 Por Jorge Escalante Abuelas de Plaza Mayo y jueza Servini de Cubría buscan saber si es hijo de desaparecidos chilenos La mujer que se lo apropió, una uruguaya esposa de un militar de esa nacionalidad, le confesó antes de morir: "Tu verdadera madre es una guerrillera". La verdad le cambió su vida y partió a refugiarse a Canadá. Foto: La justicia argentina busca antecedentes que prueben que Pablo G. sería hijo de los chilenos Ángel Athanasiu Jara y Frida Elene Lascham, quienes fueron hechos desaparecer en Buenos Aires el 15 de abril de 1976. En la Avenida Artigas 896 de la ciudad de Piedras, Uruguay, el apartamento número 2 se ve vacío y en oferta de alquiler. Un vecino del edificio de cuatro pisos cuenta que Pablo se fue a Canadá hace unos meses. "Su vida cambió mucho desde que hace unos tres años murió su madre, con quien vivía aquí" dice uno de los habitantes del edificio. Pablo se tornó extraño, comenzó con fiestas hasta la madrugada, líos con los vecinos y la policía, peleas, y se puso un tanto agresivo. "Como que se aisló de todo el mundo", relata a La Nación otro de los vecinos. En los primeros meses de 2007, Pablo tomó sus cosas y partió una mañana "sin retorno", dijo otro de los moradores. Hoy es Pablo G.C. pero no es el mismo Pablo. Eso fue lo que le trastornó la vida al joven hoy de 33 años, y hasta hace pocos años deportista, alegre, amigo de sus amigos, y sano como una lechuga bien regada con agua pura. Cuando la uruguaya que decía ser su mamá murió de una enfermedad incurable, le contó a Pablo la verdad: "yo no soy tu madre, tu verdadera madre es una guerrillera" le dijo. A Pablo, que acababa de cumplir los 30 años, la noticia lo golpeó fuerte, porque siempre creyó que el militar uruguayo Asdrúbal G. era su verdadero padre. Y la moribunda mujer apellidada C., su madre. (La Nación conoce ambos apellidos, pero no los publica en respeto a Pablo). NIÑO SECUESTRADO El joven comenzaba entonces a vivir la historia dramática de aquellos niños secuestrados junto con sus padres que desaparecieron asesinados por la dictadura argentina. Y ellos -algunos de sólo meses de edad, otros de uno o pocos años más- fueron a parar a las manos de los apropiadores, constituyéndose todo en una operación que se volvió muy cercana al tráfico de niños. Hasta Uruguay llegaron varios. El punto de arribo fue frecuentemente la ciudad de Colonia, y desde allí a sus nuevos destinos, a otros brazos, la mayoría con brazaletes, galones y estrellas, medallas al mérito por los crímenes que cometieron como en todas las dictaduras militares. Hoy no se sabe científicamente quién es Pablo. Lo claro es que no es ni G. ni C., porque su madre apropiadora se lo confesó antes de la muerte. Aunque el Informe Rettig da a Miguel Angel como "estudiante argentino", no es así. Dos de sus hermanas nos cuentan parte de la historia en Los Angeles, VIII Región. Buscando la confirmación mediante el ADN, en octubre de 2007, la jueza Servini de Cubría ordenó la exhumación desde el cementerio de Mulchén de Constantino Athanasiu Inostroza, padre de Miguel Angel. Las piezas óseas viajaron después hasta Buenos Aires custodiadas por personal del Servicio Médico Legal chileno. Ahora la magistrada ordenó nuevas pericias a realizarse en Chile, las que dicen también relación con la confirmación por ADN de la verdadera identidad del joven. En nuestro viaje a Uruguay logramos saber que Pablo estableció lazos estrechos de cariño con ella y, en menor grado, con el militar que conoció como su padre. Buscamos a Asdrúbal G. en Montevideo en una dirección obtenida, pero nadie contestó en el departamento después de varios intentos. El militar, adscrito en aquel tiempo al Ministerio de Interior de la dictadura uruguaya, habría trabajado conformando un equipo especial en la represión. Lunes 29 de septiembre de 2008 | 11:08 Los chilenos detenidos en Argentina accedieron al sistema de juicio abreviado luego de reconocer que incurrieron en el delito de porte ilegal de armas. Los condenados están imputados en Chile por el crimen del cabo Moyano. A tres años y seis meses de cárcel por el delito de porte ilegal de armas de guerra fueron condenados los dos ex lautaristas Marcelo Villarroel y Freddy Fuentevilla. Durante el juicio abreviado que duró una hora se revisó los detenidos en la Cárcel de Neuquén se declararon culpables de los ilícitos imputados, facilitando así la rapidez del trámite. El fiscal Héctor Trobba solicitó tres años y seis meses de cárcel contra Fuentevilla y 3 años y siete meses para Villarroel, lo que fue acogido por los magistrados. Mientras que el abogado de los detenidos indicó que "están en la Cárcel de Neuquén, en la U-11, que es una cárcel provincial. Supongo, no hay nada que indique lo contrario, que van a cumplir su pena ahí". No obstante el jurista solicitó que sus representados accedan a mejor trato pues aseguró que han pasado veinte días encerrados en celdas de alta seguridad.. Los reos fueron aprehendidos luego de protagonizar un incidente con los guardias de un bar de la ciudad de Junín de Los Andes. Tanto Fuentevilla como Villarroell están imputados de participar en el crimen del cabo Luis Moyano, ocurrido en octubre del año pasado en Santiago. 29 de Septiembre de 2008 En el marco de la Operación Cóndor El exhorto enviado por la jueza María Servini de Cubría revela que el menor, nacido de la pareja de los militantes del MIR, Frida Laschan y el trasandino Miguel Athanasiu, está inscrito en Uruguay con otro nombre. El ahora hombre de 33 años ha mantenido contacto con autoridades vecinas y reconoció que sus padres actuales no son los biológicos. Jorge Molina Sanhueza La jueza argentina María Servini de Cubría envió un exhorto a Chile para obtener una muestra de ADN que permita identificar al hijo de una pareja de ex militantes del MIR: la chilena Frida Laschan y el trasandino Miguel Athanasiu, quienes figuran como detenidos desaparecidos en el marco de la Operación Cóndor. El menor nació con la identidad de Pablo Athanasiu Laschan, pero actualmente vive en la localidad de Piedras en Uruguay, donde ya fue ubicado Claudia Petrakos, hija de una pareja detenida desaparecida argentina, que también tiene una hermana nacida en cautiverio y que desconoce su destino. A través del correo electrónico y llamadas telefónicas, el joven de 33 años reconoció que sabía que sus padres actuales no eran los biológicos, lo que aumentó las sospechas. Se trata del primer caso del hijo de una chilena nacido mientras estaba detenida por los organismos represivos transandinos que se conoce en Chile y del cual hay algunas pistas concretas. La información aparece en el informe de tres páginas que preparó la fiscal de la Corte Suprema chilena, Mónica Maldonado -que publica íntegramente El Mostrador.cl, el cual fue aprobado el 22 de septiembre por la Segunda Sala (Penal) del máximo tribunal, por la unanimidad de sus cinco miembros. La tramitación de este exhorto fue tratada con discreción tanto por la Cancillería -que envió los antecedentes el pasado 13 de agosto- como por los tribunales. De hecho en el listado de fallos en el que diariamente se conocen las resoluciones, sólo podía leerse N.N. al referirse a las partes, respecto al delito de sustracción de menores. En Chile la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD) señala que existen al menos nueve casos similares, pero nunca se ha podido probar que los hijos de las mujeres embarazadas hubieran sido regalados a los militares que las mantuvieron detenidas. La diferencia con Argentina es significativa, ya que en el país trasandino existen al menos 500 casos acreditados, lo que ha dado pie a películas y libros, como también a la creación de la organización H.I.J.O.S. (Hijos e Hijas por la Identidad y la Justicia contra el Olvido y el Silencio), con sedes en todo el país. La pareja Athanasiu-Laschman fue detenida por Carabineros el 13 de Septiembre de 1973 -a dos días del Golpe- en la ciudad de Lautaro, Novena Región, donde esta última trabajaba en la Corporación de la Reforma Agraria (CORA). Aunque se le tramitó un proceso en su contra, es sobreseída, cruzando con Athanasiu a San Martín de los Andes en la provincia de Neuquén, Argentina. Allí se enteran que son vigilados desde Chile y se trasladan a Buenos Aires. A través de una carta a la familia, se informa que el matrimonio y el niño han sido detenidos en Buenos Aires el 15 de abril de 1976. Desde esa fecha se les perdió el rastro a todos. La magistrada, la misma que llevó el proceso por el atentado de la DINA, al general Carlos Prats, solicitó a las autoridades chilenas que se realice la exhumación de Laura Mellado Garrido, madre de la mujer, quien fue sepultada hace algunos años en el cementerio general, para tener una muestra de ADN, con el fin de cruzarla con la del joven que vive en Uruguay. Respecto a la pareja desaparecida la Comisión Rettig, en Chile, reconoció que fueron víctimas de desaparición forzada en el país vecino, pero no pudo sostener "sin margen de error, la responsabilidad de agentes del Estado chileno en estos hechos". Lea el exhorto completo (En formato PDF) Martes 23 de septiembre de 2008 | 11:04 Por Jorge Escalante La ministra Eliana Quezada de Valparaíso procesó por el secuestro y desaparición del sacerdote Miguel Woodward a al menos una decena de oficiales y suboficiales (r). Funcionarios de la Brigrada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones procede en estos momentos a detener en Valparaíso a cerca de una decena de oficiales y suboficiales en retiro de la Armada por orden de la ministra Eliana Quezada, quien dictó hoy un nuevo procesamiento por el secuestro y desaparición del sacerdote Miguel Woodward. La magistrada amplió de esta manera los encausamientos que dictó en abril de este año cuando encausó a tres vicealmirantes, dos capitnes de navío y un teniente de la Armada, todos en retiro, como coautores y encubridores del crimen del religioso. Los nuevos procesados están siendo conducidos hasta el palacio de tribunales de valparaiso donde la jueza tiene su despacho, para ser notificados del auto de reo. Se desconoce hasta ahora si alguno de ellos pudiese aún estar en servicio activo, lo que es poco probable. La resolución de la ministra afecta a quienes tuvieron participación directa en la detención y traslado de Woodward alrededor del 21 de septiembre de 1973 en su domicilio en el cerro Placeres del puerto. El religioso que era militante del Mapu fue primero llevado hasta dependencias de la Universidad Técnica Federico Santa María en Valparaíso, y allí recibió la primera golpiza. Luego lo llevaron a la Academia de Guerra Naval en el cerro Playa Ancha, donde fue torturado hasta quedar moribundo. Por su estado grave fue conducido hasta el buque escuela Esmeralda donde existía un hospital de campaña, pero Woodward no resistió y murió presumiblemente a bordo del mismo barco, o en el trayecto cuando desde esa nave lo llevaron hasta el Hospital Naval, entonces ubicado en el cerro Playa Ancha. A esta hora integrantes del grupo de amigos de Miguel Woodward se informan de la situación en el palacio de tribunales de Valparaíso. Esta es una información en desarrollo, y lanación.cl desconoce hasta ahora las identidades y la cifra exacta de los procesados, lo que se tendrá alrededor del mediodía. Eventualmente la magistrada también podría haber conectado estos nuevos procesamientos por Woodward con las otras causas que investiga por los delitos de tortura en dependecias de la Armada a prisioneros que sobrevivieron. Lanacion.cl Miércoles 6 de agosto de 2008 | 09:32 Expulsada rumana Nutica Raia está en manos de la PDI luego de cumplir condena por asalto en que murió su pareja. El delincuente fue acusado en crimen de Jaime Guzmán. Foto: Nutica Raia al salir de la cárcel. Foto: TVN El tiempo que sea necesario para resolver su solicitud de viajar junto a su hijo, permanecerá en manos de la Policía de Investigaciones (PDI) la ciudadana rumana Nutica Raia (31), viuda de Sergio Olea Gaona. Para ejecutar la expulsión dictada en su contra, la mujer fue detenida anoche a su salida del Complejo Penitenciario de Valparaíso, al cumplir los tres años y un día de cárcel por su participación en el asalto en que falleció su pareja. "Estoy bien, porque me voy a ir a mi casa", dijo en escuetas declaraciones a la prensa que esperaba el trámite a la salida del penal. Consultada por su hijo, aseguró: "me voy con él". De acuerdo al subprefecto jefe del Departamento de Extranjería, Patricio Ulloa, detalló que "el tiempo que ella esté con nosotros es netamente hasta que terminemos todo el proceso administrativo que ella se pueda regresar con su hijo sin ningún problema a su país". Se informó que mientras se prepara la expulsión, y se espera una resolución de un tribunal de familia con la finalidad de viajar con su hijo menor, quien está con custodia de la madre de Olea, permanecerá en el cuartel San Francisco de la PDI. Raia cayó presa por colaborar en el asalto en un asalto a la sucursal del BancoEstado en Algarrobo, el 29 de julio de 2005, que planificó Olea, quien se hizo conocido en 1991 cuando se le vinculó erróneamente con el crimen del senador (UDI) Jaime Guzmán. Éste falleció baleado en el atraco al igual que el guardia Marco Valdivia. Podlech y su trato a detenidos y torturados después del Golpe Lanacion.cl / Agencias Miércoles 30 de julio de 2008 | 12:53 Juez español que logró detención de Pinochet en Londres tiene en sus manos al ex uniformado capturado en Madrid. Desde Chile, la Cancillería aseguró "protección consular". Foto: Garzón, el lunes último, durante una actividad universitaria. Foto: EFE El juez de la Audiencia Nacional española, Baltasar Garzón, a la espera de que se resuelva en ese país una eventual entrega a Italia, fue quien decidió enviar a prisión al ex fiscal militar durante la dictadura de Chile, Alfonso Podlech Michaud, detenido el domingo en ese país. Así se dio a conocer en esta jornada en medios hispanos con lo que se confirma una nueva actuación en un caso relacionado con crímenes de Derechos Humanos en Chile del mismo magistrado que mantuvo detenido al ex dictador Augusto Pinochet en Londres, en 1998. Garzón, en su calidad de titular del Juzgado Central de Instrucción número 5, adoptó dicha medida después que el chileno compareciera en la Audiencia Nacional el domingo último cuando fue identificado y detenido, mientras se tramita una orden de extradición a Italia. En Santiago, en tanto, el canciller (s), Alberto van Klaveren, informó que el consulado en Madrid dará protección al ex uniformado."Estamos averiguando la situación procesal en que se encuentra y nuestro consulado en Madrid ha recibido instrucciones muy claras en el sentido en otorgar la protección consular que corresponde a todo ciudadano chileno que se encuentra en esas circunstancias", explicó. Podlech Michaud fue capturado en el aeropuerto de Barajas en cumplimiento de una Orden Europea de Detención y Entrega emitida por las autoridades italianas por su presunta relación con la desaparición del ex sacerdote de origen italiano Omar Venturelli Leonelli, en 1973. La Fiscalía italiana abrió en 1998 una investigación para esclarecer la desaparición de cuatro ciudadanos italo-chilenos durante la dictadura militar (1973- 1990), entre ellos el religioso cuyo paradero se perdió mientras permanecía arresto político. En julio de 2006, su familia presentó en Chile una querella contra el dictador chileno Augusto Pinochet, fallecido en diciembre de ese mismo año, y contra Podlech, quien cuando se produjo la desaparición ejercía como fiscal militar en la ciudad de Temuco, donde ocurrieron los hechos. Venturelli, ex cura que había colgado los hábitos para casarse, se presentó voluntariamente en el regimiento "Tucapel", de Temuco, el 25 de septiembre de 1973, tras enterarse por una emisora de radio local de que era requerido por las autoridades castrenses. Entonces tenía 31 años, estaba casado y era padre de una niña, fue trasladado posteriormente hasta la cárcel de Temuco, donde fue visto por otros presos hasta el 4 de octubre de ese mismo año, fecha en que se pierde su rastro. Un documento firmado por el hoy detenido señaló que el ex sacerdote había sido liberado, pero nunca más se supo de él. Jueves 17 de julio de 2008 | 11:53 El otrora hombre fuerte de Augusto Pinochet y ex senador institucional fue procesado junto al ex general Hugo Prado y al coronel en servicio activo Marcos Bustos por la muerte de cinco frentistas en 1987. El ministro Mario Carroza procesó al coronel en servicio activo Marcos Bustos y a los ex generales Hugo Prado y Santiago Sinclair por el delito de homicidio calificado referente a la desaparición de cinco integrante del Frente Patriótico Manuel Rodríguez ocurrido en septiembre de 1987. El proceso conocido como causa de los cinco es considerado emblemático por la comunidad de derechos humanos pues se trata de uno de los últimos crímenes de la dictadura. En el caso, el magistrado indaga las causas que rodearon el asesinato de Manuel Sepúlveda Sánchez, Gonzalo Fuenzalida Navarrete, Julio Muñoz Otárola, Julián Peña Maltés y Alejandro Pinochet Arenas, investigación en que también están procesados otros 18 militares en retiro, entre los que figura el ex jefe de la Central Nacional de Inteligencia (CNI) general (r) Hugo Salas Wenzel. Destaca en la resolución, el nombre del general Sinclair, considerado como mano derecha en su momento de Augusto Pinochet y quien incluso ostentó el grado de vicecomandante en jefe del Ejército. Sinclair fue designado senador institucional en representación del Ejército hasta 1997. Lunes 30 de junio de 2008 | 21:07 Se trata del teniente coronel Juan Loyola Villarroel, con 29 años en la institucíón, quien fue contactado por el abogado de la banda, Hernando Marín, para dejar sin efecto una infracción de tránsito. Carabineros resolvió dar de baja este lunes al teniente Coronel Juan Loyola Villarroel, luego que se comprobara que tuvo contacto con el abogado de la banda Los Cavieres, Hernando Marín. Según informó el jefe de Seguridad y Orden Público de la institución, Samuel Cabezas, el oficial con 29 años en la institución, quien se desempeñaba como comandante de la Dirección de Fronteras y Cargos Especializados, se escucha en unas grabaciones telefónicas dialogando con Marín. "Este contacto consistió en que el comandante intercedió ante personal subalterno para evitar que se cursara una infracción al tránsito", explicó, añadiendo que hasta ahora ésa sería la única vinculación de Loyola con los "Carejarro", aunque se mantienen las indagaciones. Lunes 30 de junio de 2008 El ministro Solís, luego de años de investigación, estimó que el ex jefe de la DINA es el máximo responsable de este crimen, dictando cadena perpetua por los homicidios además de veinte años de presidio por asociación ilícita. Lista de condenados incluye a Pedro Espinoza, Raúl y Eduardo Iturriaga Neumann, Mariana Callejas, José Zara, Juan Morales Salgado y Christoph Willike. Después de 34 años de cometido el doble homicidio, el ministro Alejandro Solís dictó sendas condenas en contra de la cúpula de la DINA por su responsabilidad en la muerte del otrora comandante en jefe del Ejército Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert. En el dictamen de primera instancia el juez establece una pena perpetua en contra de Manuel Contreras Sepúlveda por los dos crímenes y a su vez una sentencia de veinte años de presidio por asociación ilícita. Para el brigadier (r) Pedro Espinoza la sentencia es de veinte años de presidio por cada asesinato y otros veinte años por su rol en esta asociación ilícita En el caso del agente Raúl Iturriaga Neumann el dictamen es de quince años de presidio por cada homicidio y de 541 por asociación ilícita. Un poco más baja es la pena para José Zara, Juan Morales Salgado y Christoph Willike donde la sentencia alcanza a diez años presidio por cada crimen y de 541 días por la asociación ilícita. En el caso de Jorge Iturriaga Neumann cinco años y un día por cada homicidio y a su vez Mariana Callejas -en su rol de autora material del crimen- recibió una pena de diez años por cada homicidio Finalmente el suboficial (r) Reginaldo Valdés enfrentará dos penas de 541 días por su rol en los dos asesinatos. Lunes 30 de junio de 2008 Por Jorge Escalante La querella será interpuesta esta semana por el abogado Hugo Gutiérrez La acción penal afecta a Claudio Sánchez, Julio López Blanco, Vicente Pérez, Roberto Araya y Manfredo Mayol. Es la primera vez que llevan a tribunales a periodistas por crímenes de lesa humanidad. Una querella por la participación penal que les cabría en el encubrimiento del asesinato por agentes de la DINA de seis militantes de izquierda -en noviembre de 1975- en el caso conocido como Rinconada de Maipú, será interpuesta en el curso de esta semana por el abogado Hugo Gutiérrez en contra de los periodistas Claudio Sánchez, Julio López Blanco, Vicente Pérez Zurita, Roberto Araya Silva y Manfredo Mayol. El abogado Gutiérrez dijo a La Nación que "luego que el tribunal de ética del Colegio de Periodistas sancionó a estos profesionales, considerando que les cupo responsabilidad ética en su conducta por estos crímenes -incluso el Colegio pidió perdón público-, creemos que la justicia debe pronunciarse respecto de la culpabilidad penal que les pueda corresponder". Gutiérrez manifestó "nosotros sostenemos que a ellos les cupo responsabilidad como cómplices de estos delitos, pero eso deberá establecerlo el ministro Alejandro Solís que instruye el proceso por estos hechos". Para el abogado querellante, "una parte importante de la ciudadanía siente que estas personas deben enfrentar un tribunal y que éste decida si son o no culpables". Hasta ahora, Sánchez, Pérez y Mayol no han prestado declaración en el proceso, lo que tras la presentación de esta querella, deberían hacer "en calidad de inculpados", como lo pedirá Gutiérrez. Sí lo han hecho Julio López y Roberto Araya. Sería la primera vez que en una causa por violaciones a los derechos humanos se busca que un tribunal establezca si profesionales de la prensa tuvieron o no responsabilidad penal en delitos de lesa humanidad. En el sumario ético que abrió el Colegio de Periodistas, Julio López reconoció que concurrió hasta Rinconada de Maipú junto a agentes de la DINA, al igual que Roberto Araya, que además integraba esa organización. En esa investigación, quedó establecido que agentes pasaron a buscarlos a TVN, donde ambos trabajaban entonces junto a Vicente Pérez y Manfredo Mayol. En el caso de Claudio Sánchez, canal 13 -lugar donde trabajaba en 1975- confirmó en una carta al Colegio que Sánchez aparece informando del suceso en un video, material que no entregaron por "asuntos laborales" pendientes con el periodista. Los cinco mencionados fueron sancionados con suspensión de sus colegiaturas y censura pública, excepto Araya que fue expulsado. Sánchez recibió su sanción por negarse a declarar. Éste recurrió a la Corte de Apelaciones en contra del fallo que lo sentenció, pero perdió por unanimidad en la Novena Sala de ese tribunal. El falso enfrentamiento de Rinconada de Maipú consistió en difundir a través de esos medios la información de que los seis opositores de izquierda murieron enfrentados con agentes de la DINA. Sin embargo, el ministro Solís acreditó que las seis personas fueron torturadas y acribilladas en el centro clandestino de Villa Grimaldi y que el supuesto enfrentamiento fue un montaje para justificar los crímenes. Las víctimas fueron Catalina Gallardo, Mónica Pacheco, Manuel Reyes, Alberto Gallardo, Luis Ganga y Pedro Cortés. LN Domingo 29 de junio de 2008 | 21:18 Por Jorge Escalante / Lanacion.cl A las 10.00 de mañana el ministro Alejandro Solís dará a conocer la sentencia por la que condenó a seis oficiales, un suboficial (todos en retiro) y dos civiles, todos ex agentes de la DINA, por el doble homicidio del ex comandante en jefe del Ejército, general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert, ocurrido la madrugada del 30 de septiembre de 1974 en el barrio de Palermo en Buenos Aires. A esa hora el magistrado citó a las hijas del general Angélica y Cecilia, y a la abogada querellante Pamela Pereira, dado que el otro abogado demandante Hernán Quezada se encuentra en Washington. Luego el juez notificará de su fallo a los abogados de los sentenciados (ver nota aparte). Con esta resolución se cierra el primer capítulo en la justicia chilena de este doble crimen ejecutado por agentes DINA bajo la supervisión y anuencia del dictador Augusto Pinochet. Las condenas consideran altas penas de presidio, y hasta ahora no se ha podido confirmar si existe alguna pena de presidio perpetuo. Recibirían penas de cárcel el ex jefe de la DINA, general Manuel Contreras Sepúlveda y el brigadier y ex segundo hombre del organismo, Pedro Espinoza Bravo. Ambos fueron acusados "en calidad de autores, como jefes, en el delito de asociación ilícita en el concurso real con el doble homicidio calificado" del general Prats y su cónyuge. Además serían condenados a penas similares el general (R) Raúl Iturriaga Neumann, el brigadier (R) José Zara, y el coronel (R) Christoph Willikie Flöel, en calidad de autores "como miembros en el delito de asociación ilícita, en concurso real con el doble homicidio calificado". Estos tres últimos ocuparon cargos de jefatura en el departamento exterior de la DINA, organismo que decidió, planificó y ejecutó el doble crimen con la anuencia del dictador Augusto Pinochet. La condena también afectaría al coronel Juan Morales Salgado, en calidad de autor "como miembro en el delito de asociación ilícita, en concurso real con el doble homicidio calificado". Morales tuvo una activa participación en el seguimiento de Prats en Buenos Aires para preparar el atentado, lo que quedó registrado en un documento "confidencial" firmado por él y dirigido a Contreras en junio de 1974. Aquel documento lo entregó Pedro Espinoza al juez Solís, cuando en el Penal Cordillera de Peñalolén -donde ya cumplen condena por otros crímenes Contreras, Espinoza y Raúl Iturriaga- la enemistad entre ellos hizo crisis. La ex agente Mariana Callejas sería también condenada como la única autora material, mientras el suboficial de inteligencia Reginaldo de la Cruz y el ex agente civil Jorge Iturriaga Neumann, recibirían sus condenas en calidad de cómplices. Quedó con arraigo nacional. Con gran marco de público, se realizó en la mañana de ayer el control de detención en contra de tres personas: Hector España, Sandra Rojas y el abogado y ex fiscal militar, Marcos Ibacache. España fue formalizada por traslado y distribución de droga. Rojas por haber facilitado sus vehículos para el traslado de ésta y el financiamiento para comprar la droga en Argentina. En tanto Ibacache, porque en distinto distintos días y horas se comunicó vía teléfono con Rojas y con Sebastián Soplán, quien se encuentra detenido desde mayo de 2008, proporcionándoles información con respecto a la investigación que se seguía por el delito de tráfico de droga, lo que obstruyó a la justicia en el proceso de pesquisa de los involucrados en el ilícito. Durante la formalización de cargos, el fiscal Eugenio Campos, para ratificar la acusación en contra del ex Fiscal Militar, dio a conocer grabaciones telefónicas de Ibacache con Rojas y Soplán. El fiscal encargado del caso, solicitó al juez que los tres imputados quedaran con la medida cautelar de prisión preventiva, la que sólo fue aceptada para España. Ibacache, en tanto, quedó con arraigo nacional y Rojas, permanecerá detenida a la espera de que la Corte de Apelaciones resuelva que medida cautelar que va a decretar. A la salida de la formalización de cargos, Ibacache expresó que encuentra importante la decisión del juez de no dejarlo en prisión preventiva y le agradeció a su abogado defensor, Francisco Cárdenas, por el apoyo entregado. Se dio un plazo de 60 días para investigar lo ocurrido. Francisca Zúñiga Lanacion.cl Viernes 27 de junio de 2008 | 09:56 Ministro Goñi informó baja del jefe de la fiscalía militar de Punta Arenas, Marcos Ibacache, quien hoy dijo haber firmado renuncia voluntaria por investigación en su contra. Los eventuales nexos con una red de narcotráfico que operaba en Punta Arenas, en la que están involucrados chilenos y argentinos, dejaron fuera del Ejército al hasta ayer Fiscal Militar de Magallanes, mayor Marcos Ibacache. El ex uniformado, que encabezó casos emblemáticos como el mortal accidente de miltares en la Antártica o el espionaje en el consulado de Argentina, afirmó hoy que desconoce haber sido dado de baja como informó el Ministro de Defensa, José Goñi "La verdad es que esta noticia de la destitución me he enterado por ustedes y el único documento que he visto yo es la renuncia voluntaria que yo firmé ayer. Yo solicité el retiro voluntario, si se decidió otra cosa yo no he sido notificado", dijo el abogado esta mañana a radio Cooperativa. Este jueves, el titular de Defensa, comentó que en el caso "obviamente las autoridades del Ejército reaccionaron de inmediato como corresponde a una situación de esta naturaleza y ya ha sido solicitada y concedida la baja del funcionario". Respecto de estos dichos, el aludido comentó: "yo dialogué telefónicamente, con el General de la Quinta División, Luis Torres y le hice saber mi decisión por esa vía, él lo entendió y acogió a tramitación" . En la última jornada, Ibacache fue formalizado y sometido a arraigo nacional por el Juzgado de Garantía de esa ciudad por supuesto tráfico de drogas en un proceso en que también fueron imputados esta semana Héctor España y Sandra Rojas. Su nexo en el caso surge de su relación con el argentino Sebastián Solán, quien en mayo último fue formalizado por el mismo caso junto a la también trasandina Pamela Díaz y los chilenos Pablo Morales, Vladimir Ayamante y Claudio Hernández. El fiscal antidrogas Eugenio Campos le atribuyó al hoy ex Fiscal Militar la responsabilidad de "obstaculizar y encubrir la justicia" investigación en el delito de tráfico lo que expuso mostrando grabaciones a diálogos telefónicos suyos con los otros involucrados. Ibacache aseguró que sólo asesoraba a Solán en trámites de extranjería. "Yo presté mi asesoría particular, fuera del servicio, porque a la fecha había solicitado 6 meses de licencia, sin goce de sueldo, para trabajar en mi oficina particular, por ello y dentro de este ejercicio, asumí esta representación". "En virtud de esto y luego de la detención de esta persona, se llegó a mi vinculación por unas llamadas telefónicas, donde yo le hacía ver los momentos donde el podía venir a Chile", aclaró. El ex jefe investigador militar del extremo sur fue duramente cuestionado en la investigación por la muerte de un capitán y dos suboficiales el 28 de septiembre de 2005 en que, por ejemplo, concedió libertad al ex comandante de la Base O’Higgins, el teniente coronel Armando Ibáñez, lo que fue objetado luego por la Corte Marcial. Además, la defensa de las familias de los fallecidos en esa ocasión apuntaron en su contra por negarse a citar a declarar al ex comandante en jefe el Ejército, Juan Emilio Cheyre, y por pronunciar una opinión sobre el fondo del proceso luego que rechazara recalificar el procesamiento de cuasi delito de homicidio a homicidio contra el teniente coronel Mauricio Toro. Martes 17 de junio de 2008 Imputado de abusos sexuales contra nana peruana (24) y su pequeña hija de sólo dos años de edad El hecho se conoció dos meses después de ocurrido, cuando la víctima sufrió un ataque de sicosis al ver a uniformados armados. Carlos Parera Silva fue el oficial que desairó al Presidente Aylwin en la Parada Militar de 1990. Foto: El general (R) Carlos Parera Silva fue formalizado en 2006 por los delitos de violación y abuso sexual. Ayer comenzó el juicio en La Serena. En el Tribunal Oral Penal de La Serena comenzó ayer el juicio en contra del general (R) de Ejército Carlos Parera Silva por el delito de violación y abusos sexuales en contra de Alejandrina Janampa Quispe y su hija menor de edad, hechos denunciados en 2004 en la capital de la IV Región. La mujer, de nacionalidad peruana, se desempeñaba como asesora del hogar del uniformado que se hizo conocido al desairar al ex Presidente Patricio Aylwin en la Parada Militar de 1990. El ultraje ocurrió el 31 de julio de 2004, pero la afectada contó lo sucedido dos meses después, pues estaba atemorizada por el ex boina negra, también procesado por violaciones de los derechos humanos. Al iniciarse el proceso, el fiscal Adrián Vega, especialista en delitos sexuales, recordó que la mujer mantuvo silencio hasta que en un supermercado se le perdió su hija, por lo que llamó a Carabineros y al ver a efectivos armados sufrió un ataque de nervios que hizo sospechar a la policía. "La víctima sufrió una sicosis reactiva provocada por los hechos que pudo denunciar recién dos meses después de ocurridos", aseguró Vega. Además, debió permanecer 15 días en el Hospital Siquiátrico de Putaendo. Vega afirmó que el general (R) Parera intentó en tres oportunidades abusar de su empleada, desde que llegó a trabajar en julio de 2004. Sin embargo, su intención se concretó el 31 de ese mes, cuando encañonándola con su pistola, la violó en la habitación de servicio que compartía con su hija, de quien también abusó. PEDIRÁN 10 AÑOS DE CÁRCEL El general (R) Parera, comando y paracaidista, fue formalizado el 22 de junio de 2006 por violación y abuso sexual. A pesar de la gravedad de la pena asignada a los delitos, el juez de Garantía de La Serena, Carlos Jorquera, rehusó dejarlo en prisión preventiva y tampoco ordenó medidas cautelares, por lo que Parera Silva estaba en libertad. La Fiscalía presentará 22 testigos que acreditan los hechos y pedirá una condena de 10 años. El ex uniformado aseguraba que al momento de los hechos no se encontraba en La Serena, pero el Ministerio Público echó por tierra su coartada tras indagar su flujo de llamadas telefónicas. TRAYECTORIA Parera Silva asumió en 1976 la jefatura del Departamento Exterior de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), para perseguir a los opositores de la dictadura en el extranjero. Fue sometido a proceso por el homicidio y secuestro de siete comandos del Regimiento Peldehue -caso conocido como Boinas Negras- asesinados por sus camaradas de armas por tener vínculos con la izquierda. En 1980, en su calidad de juez militar de Santiago, aplicó la Ley de Amnistía en 70 casos de detenidos desaparecidos. El desaire a Aylwin La Parada Militar de 1990, la primera tras el retorno de la democracia comenzó mal desde la llegada de las autoridades a la elipse. Adherentes a Pinochet, presentes en gran número, abuchearon al entonces Presidente Aylwin, su esposa, ministros y comitiva cuando tomaban ubicación en el palco de honor. La responsabilidad del entonces brigadier general Carlos Parera Silva, jefe de las fuerzas del desfile, se confirmó cuando en lugar de pedir autorización al Mandatario para iniciar el desfile, levantó la espada, miró a Pinochet, y se dio media vuelta, haciendo un abierto desaire a Aylwin. Tras el incidente, Pinochet intentó ascenderlo, pero el Gobierno se rehusó tajantemente. Santiago, 16 de Mayo de 2008. Señora: MICHEL BACHELET JERIA Presidenta de la Republica Por la presente yo VICTOR ROSAS VERGARA, Abogado, cedula de identidad Nº 4.189.433-4, con domicilio en Phillips Nº 16, piso 5º, departamento Y, comuna Santiago, ciudad de Santiago, teléfono 664 36 76, y en mi calidad de Presidente de la "Unión de Ex Presos Políticos de Chile", Personalidad Jurídica D.S. 3.057, del Ministerio de Justicia, del 6 de octubre de 2005, www.unexpp.cl, que en base a mi "Derecho Legal de Petición" y amparado en la Constitución Política de la República de Chile en su artículo 19 Nº 14, el cual señala que: "La Constitución asegura a todas las personas: El derecho de presentar peticiones a la autoridad, sobre cualquier asunto de interés público o privado, sin otra limitación que la de proceder en términos respetuosos y convenientes", vengo en solicitar a usted: 1.- El tener a bien, conceder a la "Unión de Ex Presos Políticos de Chile", antes individualizada, una audiencia con usted, con el fin de plantearle nuestras principales preocupaciones en el tema de los Derechos Humanos y en particular de los ex prisioneros políticos y torturados. Conozco, Señora Presidenta, su sensibilidad sobre el tema de los Derechos Humanos, por ser lamentablemente una de las victimas, pero permítame indicar un pequeño ejemplo, de la forma en que maneja el Consejo de Defensa del Estado, los hechos acaecidos, entre el 11 de Septiembre de 1973 y el 11 de Marzo de 1990, y que fundamenta una demanda presentada contra el Estado de Chile, como ejemplo permítame citar lo contestado, por dicho Consejo, y que a lo menos demuestra, o una falta de conocimiento histórico o una negación de los hechos, en causa "ABARZUA RIVADENEIRA, EDUARDO Y OTROS con FISCO DE CHILE", Rol: Nº 9.-2007, a través de su abogada María Teresa Muñoz Ortúzar, quien señala que: "En consecuencia, el demandante deberá acreditar todos los hechos en que fundamenta su demanda, en particular, la pretendida calidad de ex presos políticos de cada uno de sus representados, acreditando de manera precisa las fechas y circunstancias en que habrían adquirido y dejado de tener tal calidad, los lugares en que habrían permanecido prisioneros, así como los padecimientos que dice habrían experimentado todos ellos" , sobre esto sólo me queda decir una sólo cosa todos y cada uno de mis representados aparecen en el listado de la "Comisión sobre Prisión Política y Tortura", entiendo, como abogado, la función que debe cumplir el Consejo de Defensa del Estado, pero ello no da, en mi modesto entender, derecho a negar la existencia de horribles hechos históricos y políticos, que asolaron nuestra querida Patria, de la cual me enorgullezco que usted dirija. 2.- Lamentablemente señora Presidenta, ya con fecha 25 de Mayo de 2007, le solicitamos una entrevista, de la cual acompaño copia, solicitud de la que "suponemos, que por un mal entendido", se nos contesto, de la cual también acompaño copia, que "Sobre el particular, informo a usted que en la actualidad no es posible volver a acceder a su solicitud, ya que la Comisión sobre Prisión Política y Tortura, ente facultado para ello, cesó en sus funciones en el año 2005, según disponía la ley que la regulaba"; Señora Presidenta, como se colige de la copia que acompaño, jamás en ninguna parte de la carta, solicite el que se nos califique de "victimas prisión y tortura por motivos políticos" , por lo que la respuesta dada ni siquiera satisfizo lo solicitado, para bien o para mal, ya que nos contesto sobre lo cual nada hemos solicitado. Esperando, Señora Presidenta, una respuesta pronta y positiva a lo solicitado, saluda a usted, VICTOR ROSAS VERGARA C.N.I: Nº 4.189.433-4 Presidente de la "Unión de Ex Presos Políticos de Chile", Personalidad Jurídica D.S. 3.057. ANTECEDENTES La Constitución Política en su artículo 38, inciso 2, dispone: "Cualquier persona que sea lesionada en sus derechos por la Administración del Estado, de sus organismos, podrá reclamar ante los Tribunales....". La Ley 18.575 establece: "El Estado será responsable por los daños de los órganos de la Administración en el ejercicio de sus funciones,.....". La reforma constitucional de 1988 modificó el artículo 5° de la Constitución dejando a nivel privilegiado los Pactos de Derechos Humanos, en términos que constituyen verdaderas directrices constitucionales de la actuación de todo órgano del Estado, siendo un deber del Estado promover y respetar dichas obligaciones. En 1988 se ratificó y promulgó por Chile la Convención Contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos y Degradantes, tratado internacional de derechos humanos. Cabe destacar el artículo 14 de la Convención que ordena: "Todo Estado Parte velará por que su legislación garantice a la víctima de un acto de tortura la reparación y el derecho a una indemnización justa y adecuada, incluidos los medios para su rehabilitación lo más completa posible. En caso de muerte de la víctima como resultado de un acto de tortura, las personas a su cargo tendrán derecho a indemnización". Las obligaciones contenidas en la Convención no han sido adecuadamente acogidas en nuestro ordenamiento legal interno, siendo necesario impulsar las medidas legislativas y administrativas que se ajusten a las obligaciones internacionales contraídas en tal Pacto. No se ha dictado la Ley que garantice a las víctimas de prisión política y tortura el derecho a una Indemnización justa y adecuada. Esto es un imperativo ético y jurídico. En cambio, el Consejo de Defensa del Estado opone la excepción de prescripción ante las demandas de las víctimas. La pensión reparatoria otorgada por la ley 19.992 constituye sólo una precaria rehabilitación en materia de previsión social. Por eso, no es posible que subsista impaga la deuda principal y que todavía nuestra legislación no garantice a las víctimas "el derecho a una indemnización justa y adecuada". Tal obligación constituye un verdadero principio general del Derecho, preexistente en un rango constitucional y legal, de modo que su exigibilidad es indiscutible. La obligación de una adecuada reparación moral y económica, se entiende como un conjunto de actos que expresen el reconocimiento y la responsabilidad que le caben al Estado, en un proceso orientado a la dignificación moral de las víctimas y a la consecución de una mejor calidad de vida para los ex prisioneros políticos, que tras la tortura y prisión han quedado en la mayoría de los casos en una muy desmedrada situación económica o en extrema pobreza. Es urgente que el Ejecutivo patrocine una ley modificatoria de la Ley 19.992 de manera que corrija sus imperfecciones e inequidades. La paz social requiere de una ley reparatoria más digna, que incluya una Indemnización justa y adecuada a favor de las víctimas de prisión política y tortura y otras medidas para su rehabilitación lo más completa posible. Los beneficios reparatorios no deben estar condicionados a que la víctima directa siga con vida. Se requiere un proyecto de Ley de Indemnización que conceda beneficios económicos que compensen los daños producidos por la privación arbitraria de libertad, la tortura y sus secuelas, la estigmatización social y los costos económicos de ella derivados. La siguiente propuesta sigue el modelo de la Ley No.24.043 promulgada en 1992 por Argentina, que establece la indemnización por cada día que duró la medida represiva; pero a diferencia de la ley argentina se contempla un mínimo razonable, general para todos, atendiendo al daño moral y a las secuelas de la tortura. Sobre ese mínimo, además, se da un incremento por cada día de prisión que exceda los noventa días de privación de libertad. La indemnización debe ser proporcional al daño, como se dispone en la Resolución 60/147 de la Asamblea General de la ONU, de 21 de marzo de 2006. Propuesta de la Unión de Ex prisioneros Políticos de Chile: PROYECTO DE LEY* ARTÍCULO 1°. Las personas reconocidas como víctimas por la Comisión Nacional de Prisión Política y Tortura, hayan o no iniciado juicio contra el Estado por daños y perjuicios, podrán acogerse a los beneficios de esta ley. ARTÍCULO 2°. El beneficio básico que establece la presente ley será de dos mil unidades de fomento (2.000 UF). La indemnización será incrementada con diez unidades de fomento por cada día que exceda de los 90 días de privación de libertad en forma de detención, arresto domiciliario, prisión preventiva, reclusión o presidio, relegación o extrañamiento. Además, cuando las referidas personas, durante el lapso que duró la medida represiva, hubiesen sufrido violación sexual o recibido lesiones graves de las que produzcan invalidez o, peor aún, que hayan sido determinantes de su fallecimiento posterior, el beneficio se fijará en la forma indicada precedentemente, más un incremento por tal hecho de un cincuenta por ciento ARTÍCULO 3°. Los derechos otorgados por esta ley podrán ser ejercidos por las víctimas directas o, en caso de fallecimiento, por sus herederos. La recepción del pago del beneficio importa la renuncia a todo derecho contra el Estado de Chile por indemnización de daños y perjuicios en razón de la privación de libertad y tortura. ARTÍCULO 4º. Los beneficiarios a que se refiere el artículo 13 de la ley 19.992, podrán traspasar el beneficio de la beca a uno de sus descendientes hasta de segundo grado de consanguinidad en línea recta, quienes podrán postular a cualquiera de las becas de las letras a),b),c) y e), bajo las condiciones que establezca el reglamento. En caso de fallecimiento del beneficiario, presentándose más de un descendiente que postule a la beca, el Ministerio de Educación asignará la beca a aquel que tenga mayor mérito académico. ARTÍCULO 5º. La pensión establecida en el artículo 2º de la Ley 19.992 será compatible con aquellas otorgadas en las leyes números 19.234, 19.582 y 19.881, tampoco afectará a los que hayan sido beneficiarios de las pensiones asistenciales del decreto ley Nº 869, de 1975. En caso de fallecimiento del beneficiario, la pensión será recibida en un 100% por el cónyuge sobreviviente. ARTÍCULO 6º. Los beneficiarios del programa PRAIS serán adheridos a FONASA, quedando exentos de cotizar por la pensión. ARTÍCULO 7º. Aquellas personas que fueren posteriormente incorporadas por la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura a la Nómina de Personas Reconocidas como Víctimas, tendrán derecho a todos los beneficios indicados en la Ley 19.992 y en la presente ley, según corresponda, a contar del primer día del mes subsiguiente a la fecha en que se produzca la señalada incorporación.''. * Requiere Iniciativa del Poder Ejecutivo Redacción del Abogado Víctor Rosas Vergara, presidente de la UNExPP de Chile El tortuoso camino que siguen las demandas judiciales de víctimas de graves violaciones a los derechos humanos. La amarga realidad es que los juicios se eternizan y el Consejo de Defensa del Estado juega un papel indigno en esto. Cuando se demanda al Estado el procedimiento establecido es el del juicio de hacienda, de lato conocimiento, ordinario, con toda clase de privilegios para el demandado Fisco de Chile. En estos últimos años ha estado apareciendo la noticia de sentencias de segunda instancia que acogen la demanda, pero que luego el CDE presenta recurso de casación a la Corte Suprema. Lo que rara vez se informa es que esos juicios llevan alrededor de quince años de tramitación, por las artimañas de que hace gala la mañosa defensa del Estado para dilatar indebidamente las causas. Ello va contra toda Ética y Moral. Contraviene los buenos deseos de toda la comunidad internacional que se ha expresado categóricamente en contra de esas innobles prácticas. Concretamente, las víctimas deben tener acceso a una justicia rápida y efectiva como dispone la Resolución 60-147 de 2006, de la Asamblea General de la ONU: "Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones". Sin embargo, esas disposiciones siguen siendo "letra muerta" en nuestro país. El Estado debe asumir un rol activo para propiciar un acceso real y efectivo a una justicia rápida, en materia de reparaciones, a favor de las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos. Lo más paradójico es que fue Chile uno de los principales impulsores de este tema en la Comisión de DD.HH. de la ONU, en Ginebra, donde se trabajó años con expertos internacionales en elaborar esos "Principios y Directrices Básicos...", al punto que el representante chileno (Alejandro Salinas) presidió la Comisión y fue Relator del tema ante el Consejo Económico y Social. Ahora, se ve como absurdo que Chile haga "vista gorda" en este importante tema. Para remediar esto, esperamos que el Ejecutivo impulse la propuesta de reforma procesal civil que hemos preparado y asuma la iniciativa para sacarlo adelante con suma urgencia. El proyecto de ley también puede ser iniciado por parlamentarios. Se hace necesario reformar el procedimiento civil a fin de agilizar las causas y no se eternice la espera por reparación, además, que se establezca categóricamente la imprescriptibilidad de dichas acciones civiles. Frente a las legítimas expectativas de las víctimas por "una indemnización justa y adecuada", cobra mucho valor se impulse medidas alternativas de carácter permanente que garanticen un acceso real a una justicia rápida y efectiva. Por ello, es necesario exceptuar estas causas de la tramitación de excesiva preferencia al Fisco, contenida en el lato procedimiento de los Juicios de Hacienda (Libro III, Título XVI del Código de Procedimiento Civil). Nuestra propuesta introduce modificaciones al artículo 4º de la Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado. El texto definitivo del artículo 4º de la ley 18.575 quedaría del siguiente tenor: "Art. 4. º El Estado será responsable por los daños que causen los órganos de la Administración en el ejercicio de sus funciones, sin perjuicio de las responsabilidades que pudieren afectar al funcionario que los hubiere ocasionado". En el caso que la acción u omisión constituyese una violación grave a los derechos humanos, la responsabilidad civil del Estado será imprescriptible y el procedimiento aplicable será el del juicio sumario. Será admisible la demanda colectiva El Consejo de Defensa del Estado podrá avenir en el juicio. En este procedimiento el juez llamará a las partes a conciliación y les propondrá personalmente bases de arreglo. Las Cortes darán preferencia a la vista de estas causas en los recursos que se interpongan. Las apelaciones interpuestas en contra de la sentencia definitiva de primera instancia, y demás recursos que se interpongan, gozarán de preferencia para su vista en las Cortes de Apelaciones, en los términos que establece el inciso segundo del artículo 162 del Código de Procedimiento Civil. Se considerarán violaciones graves a los derechos humanos aquellas que afecten gravemente la vida, la integridad psíquica y física y la libertad personal. " SI LOGRAMOS HACER REALIDAD ESTA REFORMA PROCESAL CIVIL, ESTAREMOS ABRIENDO LAS ANCHAS ALAMEDAS. Víctor Rosas Vergara, abogado y presidente de la ONG de Desarrollo "Unión de Ex Prisioneros Políticos de Chile". Phillips 16, piso 5º Y, teléfono 6643676, Santiago. El tortuoso camino que siguen las demandas judiciales de víctimas de graves violaciones a los derechos humanos. La amarga realidad es que los juicios se eternizan y el Consejo de Defensa del Estado juega un papel indigno en esto. Cuando se demanda al Estado el procedimiento establecido es el del juicio de hacienda, de lato conocimiento, ordinario, con toda clase de privilegios para el demandado Fisco de Chile. En estos últimos años ha estado apareciendo la noticia de sentencias de segunda instancia que acogen la demanda, pero que luego el CDE presenta recurso de casación a la Corte Suprema. Lo que rara vez se informa es que esos juicios llevan alrededor de quince años de tramitación, por las artimañas de que hace gala la mañosa defensa del Estado para dilatar indebidamente las causas. Ello va contra toda Ética y Moral. Contraviene los buenos deseos de toda la comunidad internacional que se ha expresado categóricamente en contra de esas innobles prácticas. Concretamente, las víctimas deben tener acceso a una justicia rápida y efectiva como dispone la Resolución 60-147 de 2006, de la Asamblea General de la ONU: "Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones de las normas internacionales de derechos humanos y del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones". Sin embargo, esas disposiciones siguen siendo "letra muerta" en nuestro país. El Estado debe asumir un rol activo para propiciar un acceso real y efectivo a una justicia rápida, en materia de reparaciones, a favor de las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos. Lo más paradójico es que fue Chile uno de los principales impulsores de este tema en la Comisión de DD.HH. de la ONU, en Ginebra, donde se trabajó años con expertos internacionales en elaborar esos "Principios y Directrices Básicos...", al punto que el representante chileno (Alejandro Salinas) presidió la Comisión y fue Relator del tema ante el Consejo Económico y Social. Ahora, se ve como absurdo que Chile haga "vista gorda" en este importante tema. Para remediar esto, esperamos que el Ejecutivo impulse la propuesta de reforma procesal civil que hemos preparado y asuma la iniciativa para sacarlo adelante con suma urgencia. El proyecto de ley también puede ser iniciado por parlamentarios. Se hace necesario reformar el procedimiento civil a fin de agilizar las causas y no se eternice la espera por reparación, además, que se establezca categóricamente la imprescriptibilidad de dichas acciones civiles. Frente a las legítimas expectativas de las víctimas por "una indemnización justa y adecuada", cobra mucho valor se impulse medidas alternativas de carácter permanente que garanticen un acceso real a una justicia rápida y efectiva. Por ello, es necesario exceptuar estas causas de la tramitación de excesiva preferencia al Fisco, contenida en el lato procedimiento de los Juicios de Hacienda (Libro III, Título XVI del Código de Procedimiento Civil). Nuestra propuesta introduce modificaciones al artículo 4º de la Ley Orgánica Constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado. El texto definitivo del artículo 4º de la ley 18.575 quedaría del siguiente tenor: "Art. 4. º El Estado será responsable por los daños que causen los órganos de la Administración en el ejercicio de sus funciones, sin perjuicio de las responsabilidades que pudieren afectar al funcionario que los hubiere ocasionado". En el caso que la acción u omisión constituyese una violación grave a los derechos humanos, la responsabilidad civil del Estado será imprescriptible y el procedimiento aplicable será el del juicio sumario. Será admisible la demanda colectiva El Consejo de Defensa del Estado podrá avenir en el juicio. En este procedimiento el juez llamará a las partes a conciliación y les propondrá personalmente bases de arreglo. Las Cortes darán preferencia a la vista de estas causas en los recursos que se interpongan. Las apelaciones interpuestas en contra de la sentencia definitiva de primera instancia, y demás recursos que se interpongan, gozarán de preferencia para su vista en las Cortes de Apelaciones, en los términos que establece el inciso segundo del artículo 162 del Código de Procedimiento Civil. Se considerarán violaciones graves a los derechos humanos aquellas que afecten gravemente la vida, la integridad psíquica y física y la libertad personal. " SI LOGRAMOS HACER REALIDAD ESTA REFORMA PROCESAL CIVIL, ESTAREMOS ABRIENDO LAS ANCHAS ALAMEDAS. Víctor Rosas Vergara, abogado y presidente de la ONG de Desarrollo "Unión de Ex Prisioneros Políticos de Chile". Phillips 16, piso 5º Y, teléfono 6643676, Santiago. Viernes 16 de mayo de 2008 Por Jorge Escalante El único procesado, jefe del Estadio Chile, fue ubicado en 2004 por otro magistrado El ministro Juan Fuentes Belmar fracasó en la tarea de ubicar a los oficiales que lo torturaron y al autor material de los disparos que le dieron muerte. La Corte podría ordenar al juez que reabra las indagaciones. Foto: El crimen del cantautor Víctor Jara, ocurrido en septiembre de 1973, podría quedar impune si la Corte Suprema no ordena reabrir las indagatorias, como lo solicitará la parte querellante. Foto: Archivo La Nación Con apenas un procesado, el ministro Juan Eduardo Fuentes Belmar cerró el sumario (fase indagatoria) del juicio que se instruye por el crimen del cantautor Víctor Jara, ocurrido en septiembre de 1973. Sin embargo, es probable que la Corte de Apelaciones obligue al magistrado a reabrir la investigación, pues la parte querellante apelará por el cierre. La viuda, Joan Jara, se mostró ayer "impactada" por la decisión de Fuentes, mientras el abogado querellante Nelson Caucoto expresó que aún falta por identificar a otros oficiales que participaron en las torturas y posterior asesinato del mítico artista, como también al autor material del crimen. (Ver página 34). En el ambiente judicial creció ayer la convicción sobre la falta de profundidad y dedicación del ministro Fuentes para indagar los crímenes de lesa humanidad en las causas que tiene en sus manos, actitud que los querellantes le han imputado también en otros procesos. Una alta fuente de tribunales comentó ayer que "si esto lo tuviera el ministro Víctor Montiglio, ya habría identificado hasta el gato que se paseaba por el techo del Estadio Chile donde mataron a Víctor Jara". El único encausado es hasta ahora en calidad de autor (no material) es el coronel (R) de Ejército Mario Manríquez Bravo, que era el comandante del Estadio Chile cuando fue usado como centro de detención en las horas posteriores al golpe de Estado de 1973. No obstante, el procesamiento fue dictado en diciembre de 2004 por el juez Juan Carlos Urrutia, quien tenía entonces la investigación a su cargo. Si bien en ese recinto hubo varios oficiales jóvenes que se ensañaron con los detenidos y en especial con Víctor Jara, el ministro Fuentes no logró identificar a ninguno, a pesar de numerosos testigos que le han aportado información. Entre los que falta por conocer y detener es al oficial apodado "El Príncipe" que, de acuerdo a prisioneros sobrevivientes, habría sido quien mató a Víctor Jara disparándole varios tiros. Se sospechó que este podría ser el oficial retirado Edwin Dimter Bianchi, pero Fuentes Belmar no pudo acreditarlo. CONTRERAS V/S ESPINOZA En otro plano, producto de las rencillas internas al interior del Penal Cordillera entre el ex jefe de la DINA Manuel Contreras y el segundo Pedro Espinoza Bravo, el Mamo acusó a Espinoza de ser el autor de la muerte del cantautor, pero Espinoza lo negó y replicó a Contreras imputándole otros delitos. La rencilla por estas acusaciones cruzadas fue publicada por LND el 24 de junio de 2007. Víctor Jara fue detenido junto a otras personas el 12 de septiembre de 1973 al interior de la Universidad Técnica del Estado en Estación Central, y conducido al Estadio Chile que hoy lleva su nombre. Allí sufrió el odio de sus represores al saber de quién se trataba. Luego de ser literalmente masacrado según quienes lo vieron y han declarado en la causa, entre el 15 o 16 de septiembre de ese año lo mataron con varios tiros y su cuerpo fue abandonado junto a otros cinco cadáveres cerca del Cementerio Metropolitano. Sábado 10 de mayo de 2008 El Ejecutivo confirmó que se presentará un recurso de nulidad tras el fallo del Ciadi. "No es un problema de dos lucas más o cinco lucas menos", dijo el ministro Vidal, pese al riesgo de ir a un juicio que se puede extender por dos años y que podría resultar más caro para el Estado que pagar los US,6 millones fijados de indemnización. Una cuestión de principios es para el gobierno su estrategia de buscar la nulidad del fallo del Ciadi que obliga a pagar a Joan Garcés y Víctor Pey una indemnización de US,6 millones, por la expropiación del diario Clarín a manos de la Junta Militar en 1973. El concepto fue utilizado tanto por el ministro de Economía, Hugo Lavados, como por el vocero de Gobierno, Francisco Vidal, para explicar la toma de posición del Ejecutivo. “Un punto fundamental para el gobierno de Chile es que los principios son lo más importante”, dijo Lavados. El titular de Economía explicó que “vamos a recurrir con el recurso de nulidad, lo que significa impugnar el fallo", pese a que admitió que se corre el riesgo de ir a un juicio que se puede extender por dos años más y que podría resultar más caro para el Estado que pagar la cifra de la condena. Pero esto no inmovilizará al gobierno, según las palabras del vocero Vidal. “No es un problema de dos lucas más o cinco lucas menos”, espetó. “Cuando uno está convencido de un concepto, de un principio, esto independientemente de los dólares, sean 500 o sean los que fueron, la decisión del gobierno es pedir la nulidad, porque no está de acuerdo con el juicio, no está de acuerdo con el concepto”, remarcó. "El tema de lo que sale un poco más barato o un poco más caro no es la consideración más importante", aseguró a su turno el titular de Economía, quien explicó que en este caso el Gobierno está defendiendo dos ideas fundamentales. "Un principio es que una persona que tiene la ciudadanía chilena (Víctor Pey), no puede plantearse como inversionista extranjero; un segundo principio es que no puede existir retroactividad respecto de distintas normas o convenios internacionales firmados. El tema es que uno recurre de un fallo de los tribunales, porque considera que no es correcto, que es injusto o que es erróneo. Si no existiera esa convicción no se plantearía el recurso", aseveró El plazo para presentar el recurso ante el Ciadi es de 120 días, y un acuerdo extrajudicial se ve lejano. “Las probabilidades de transar en este momento no las divisamos dad la manera cómo se ha llevado adelante el juicio y los argumentos que ambas partes, particularmente los demandantes han entregado”, dijo Lavados. LEA ADEMÁS: ISABEL ALLENDE La diputada socialista Isabel Allende, hija del fallecido Presidente Salvador Allende, consideró, por su parte, que la resolución del Ciadi es "legítimo" y que, por principio, debería ser acatado. De todos modos, matizó que el Gobierno chileno "está en su derecho" si es que recurre a otra instancia. Consideró, asimismo, que más importante que el monto de la indemnización es que la resolución reconoce que hubo una venta del diario Clarín a Víctor Pey. Martes 29 de abril de 2008 Por Andrea Chaparro En fallo unánime, la Octava Sala dispuso que un juzgado del crimen quede a cargo de la causa El tribunal de alzada dispuso que se realizaran diligencias que pudieran estar pendientes, como judicializar la declaración del ex miembro de Patria y Libertad, Guillermo Claverie Bartet, quien ha aportado nuevos antecedentes del crimen. Foto: Según la versión de Guillermo Claverie Bartet, el edecán Araya fue asesinado por un fusilero apostado en un edificio al frente domicilio del marino. En un fallo unánime, la Octava Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago ordenó ayer reabrir la investigación por el homicidio del edecán naval del Presidente Salvador Allende, Arturo Araya Peters, ocurrido en calle Fidel Oteíza, comuna de Providencia, el 27 de julio de 1973. El dictamen da curso a la solicitud de sus familiares respecto de realizar nuevas diligencias en la causa, como judicializar la declaración del ex miembro de Patria y Libertad, Guillermo Claverie Bartet (62), condenado en 1980 por la fiscalía naval a tres años de presidio como autor material del crimen, quien en su testimonio legalizado ante notario- asegura que él no disparó al fallecido edecán. Esta confesión de Claverie permitió a los hijos de Araya pedir la reapertura del caso luego de que el 18º Juzgado del Crimen decretara el sobreseimiento tras estimar que se había agotado la investigación. Los ministros Cornelio Villarroel, Mario Carroza y el abogado integrante Carlos López dispusieron que la causa sea remitida al tribunal correspondiente, ya que el antiguo juzgado que instruía el proceso se fusionó. AUTOPSIA Los antecedentes aportados por Claverie, y que han resultado clave para seguir la investigación, concuerdan con los peritajes balísticos realizados por la Policía de Investigaciones, así como con los resultados de la autopsia que hizo en el Hospital Militar el médico Tomás Tobar. Claverie explicó -en entrevista con LND- que él se encontraba abajo del balcón por donde se asomó el edecán y que ninguna de las balas de su arma pudo provocarle la muerte, pues cuando escuchó una ráfaga se ocultó y sólo después de unos segundos hizo unos disparos que no habrían alcanzado a Araya. Según los informes balístico y forense, los disparos que provocaron la muerte al edecán impactaron de manera frontal su cuerpo. De hecho, respecto de la bala que mató a Araya impactándole en el pecho, el informe forense del doctor Tobar establece: "La trayectoria intracorporal seguida por el proyectil estando el cuerpo en posición normal [de pie], es de adelante hacia atrás, de izquierda a derecha, y ligeramente de arriba hacia abajo. El disparo corresponde a los llamados de larga distancia en medicina legal y es de tipo homicida". Lo anterior se condice con la versión de Claverie y hace presumir que pudo haber un sujeto apostado frente al domicilio del edecán y que las balas provenían de allí. Asimismo, el ex miembro de Patria y Libertad sostuvo -en conversación con LND- que él se encontraba a unos cuatro metros y medio del balcón y que sus balas tuvieron una trayectoria inversa a la descrita en los informes. En el proceso judicial aún no está claro quiénes fueron los autores materiales e intelectuales del crimen pero -de acuerdo a los antecedentes contenidos en la causa- se presume que se trató de una operación para apurar el golpe de Estado, y se pretendía atribuir a grupos de izquierda. Domingo 20 de abril de 2008 Foto: Guillermo Claverie, condenado como autor del crimen del edecán de Allende Su historia es de novela. Sostiene que fue torturado y dopado para arrancarle una confesión, y que en la Fiscalía Naval firmó sus declaraciones a punta de pistola. Los hijos del edecán, que ya no creen que él haya sido el asesino de su padre, son hoy su única luz de esperanza. Por primera vez cuenta su drama. Abre la puerta de su casa con una sonrisa, aunque dice que para él su existencia está destrozada. Cigarrillo en mano, chal al cuello y bien peinado, su saludo amable no logra disimular un rictus de sufrimiento. Pero una luz, que parece salida de un buen guión de cine, se enciende ahora al final del negro túnel que cruza ya por 35 años. "¡Yo no maté a su padre, yo no asesiné al edecán Araya, créanme por favor!", clama Guillermo Claverie Bartet (62 años) con voz desgastada por el tiempo que lo ha tratado con rigor. Acechado por fantasmas que nunca se han rendido para seguir recordándole las horas y los disparos de aquella noche del 26 de julio de 1973 en calle Fidel Oteiza, en Providencia. La noche del crimen del edecán naval del Presidente Salvador Allende, Arturo Araya Peeters. "Me golpearon, me torturaron, me amenazaron con la muerte y perdí a mi familia y las ganas de vivir, pero jamás lograron que confesara el crimen que no cometí, aunque la justicia naval me condenó como el autor material", afirma mirando a los ojos. Su nombre quedó grabado en la memoria colectiva como el asesino oficial del edecán de Allende, después de que a los instigadores del complot para apurar el golpe de Estado un grupo de ultraderecha y algunos altos oficiales en servicio activo de la Marina de 1973 se les derrumbó la trama que habían planeado para culpar del crimen a un grupo de izquierda, incluidos algunos miembros de la guardia personal de Allende. Escuchar el relato de Claverie sobrecoge. Es primera vez que cuenta su historia y no resulta fácil convencerlo que hable con LND, porque todavía siente miedo. "Nunca pude leer mis declaraciones que me hicieron firmar en la Fiscalía Naval. Y un día que me puse a leer una de ellas, después de un interrogatorio, el secretario del fiscal naval Aldo Montagna, el oficial Jorge Garretón Iturra, se metió la mano a la chaqueta del uniforme y sacó una pistola. Y me dijo: ‘¡Oye, huevón, que leís tanto, agradece que todavía estái vivo y firma ahí!’. Y por supuesto que así siempre firmé todo". Sus confesiones confirman lo que los hijos del edecán han ido descubriendo en estos últimos años, hurgando en el expediente del juicio iniciado por la justicia naval y que culminó en 1980 con una condena de tres años para Claverie, como único autor material, y con penas inferiores por delitos menores para otros miembros del grupo que actuó esa noche: "Es que esa investigación está plagada de vicios", sostiene Arturo, el hijo mayor del edecán, que es abogado. Los hijos buscan desde hace casi cinco años que un nuevo juicio establezca la verdad del crimen de su padre y se conozca al o a los verdaderos autores, materiales e intelectuales. Pero se han encontrado con "situaciones extrañas" que los hacen sospechar que todavía hay manos que quieren tapar más de algo. Con estas confesiones de Claverie, los hijos del edecán pretenden que la Corte de Apelaciones de Santiago ordene reabrir el nuevo proceso iniciado a partir de la querella que interpusieron en 2003, pero que hace unos meses fue sobreseído y archivado por el 18º Juzgado del Crimen de Santiago. Aquella noche El recuerdo de Guillermo Claverie de lo que sucedió aquella noche aún está nítido. Cuando entran por la calle Fidel Oteíza, donde vivía el edecán, era cerca de la medianoche. "Vi a un señor que se asomó a un balcón y le gritamos que se entrara. Poco antes habíamos estado creando caos por los alrededores, como nos ordenaron. De repente sentí unos disparos aislados y al poco rato una ráfaga de ametralladora que salió desde el balcón. Entonces vi al señor que con su mano izquierda sostenía una ametralladora, y apuntaba hacia el frente y no hacia abajo, por donde pasábamos nosotros". Acto seguido, dice Claverie, vio cuando la persona del balcón se inclinó hacia abajo como doblándose. "Yo todavía no había disparado", aclara. Afirma que la luz artificial de la calle le permitió vislumbrar que el hombre del balcón vestía una bata "medio de color verde, como con unos dibujos en el pecho que me parecieron manchas. Hoy creo que eran manchas de sangre, porque se veía que la persona estaba herida". Todavía Claverie no disparaba, pero lo hizo instantes después de escuchar la ráfaga que disparó el edecán hacia el frente. "Lo hice cuando ya no lo tenía a la vista, porque cuando escuché la ráfaga me agaché y busqué refugiarme debajo del balcón apegándome hacia el muro, dejé de verlo y entonces recién hice unos disparos. Es imposible que mis disparos ni siquiera hirieran a la persona del balcón que estaba a 4,5 metros sobre el nivel de la calle, porque yo ya no lo veía para nada". Los imposibles Todos estos detalles, que Claverie ha ido aportando a los hijos del edecán y que ahora accedió a contar a LND, coinciden plenamente con las pericias balísticas realizadas por la Policía de Investigaciones para el proceso iniciado en 1973 por la justicia naval. Y ratifican el resultado de la autopsia realizada al edecán Araya en el Hospital Militar por el doctor Tomás Tobar Pinochet, considerado una eminencia por sus pares y el mismo que practicó la autopsia al Presidente Allende. Respecto de la bala que mató al edecán impactándole en el pecho, el informe forense del doctor Tobar establece: "La trayectoria intracorporal seguida por el proyectil estando el cuerpo en posición normal [de pie], es de adelante hacia atrás, de izquierda a derecha, y ligeramente de arriba hacia abajo. El disparo corresponde a los llamados de larga distancia en medicina legal y es de tipo homicida". La precisa descripción científica derriba cualquier posibilidad de que los disparos de Claverie, como él también afirma, pudieran dar muerte o herir al edecán. A no ser que se profanen las leyes de la física y la balística, o interesadamente se quiera alterar las circunstancias del crimen. La definición del doctor Tobar de que el disparo que causó la muerte del comandante Araya correspondió "a los llamados de larga distancia en medicina legal" coincide con la versión de Claverie respecto de su ubicación esa noche: casi pegado al muro de la casa y 4,5 metros por debajo del balcón donde estaba el comandante. Tal como está registrado en el expediente del juzgado naval. Vale decir, estaba casi al lado de la víctima. Las huellas de la verdad Los peritajes balísticos detectaron cinco impactos de bala en los muros de la casa del capitán de navío. "Tres adyacentes a la ventana del dormitorio, uno en el borde superior de la persiana de la ventana [del dormitorio], y uno en las inmediaciones del lugar donde fue herido el comandante Araya [inmediatamente debajo del borde del balcón]". Pero las vainillas halladas frente a la casa sólo fueron cuatro. Con el proyectil que hirió de muerte al edecán, y que entró directo sin antes rebotar en alguna parte, los disparos suman seis. Pero nunca se hallaron las otras dos vainillas. Y las pericias balísticas establecieron que ninguna de las vainillas halladas en la calle, correspondientes a los disparos hechos por Claverie, pertenecen al proyectil encontrado en el cuerpo del edecán. Eso significa que al edecán lo asesinaron con un arma distinta, y le dispararon desde otro lugar presumiblemente desde el frente de su casa , ligeramente desde arriba hacia abajo. A pesar de todas estas evidencias, la investigación naval concluyó que el edecán de Allende murió por uno de los disparos de Claverie. ¿Quién hizo los dos disparos que varios testigos, según declararon en el proceso del Juzgado Naval, escucharon inmediatamente antes de que el edecán lanzara su ráfaga hacia el frente y minutos antes de que Claverie hiciera sus cuatro disparos? Este antecedente cuadra con los seis disparos hechos esa noche hacia el balcón del edecán: cuatro vainillas halladas y dos no encontradas nunca. ¿Contrató el ex cadete naval Jorge Ehlers Trostel a un francotirador para que asesinara al comandante Araya, aprovechando el caos que el mismo Ehlers ordenó que el grupo de ultraderecha creara esa noche en las cercanías de la casa del edecán? ¿Por qué Ehlers literalmente huyó a Alemania días después de que los hijos del edecán interpusieron la querella en septiembre de 2003, refugiándose en ese país hasta hoy? ¿Por qué nadie tomó en cuenta la declaración de dos prostitutas que figura en el expediente de la justicia naval (cuyos nombres LND se reserva), afirmando que, paradas esa noche en la esquina de Pedro de Valdivia con Providencia y segundos después de escuchar disparos, vieron salir de un lugar a dos hombres corriendo, uno de ellos con un fusil en la mano, y que se subieron a una camioneta que tenía un disco que les pareció de vehículo fiscal? Al estudiar las seis mil fojas del expediente del Juzgado Naval, como lo hizo LND, y analizar las declaraciones de los jóvenes ultraderechistas (algunos de Patria y Libertad) que actuaron esa noche, queda establecido que tres grupos coordinados actuaron a la espera de que el edecán llegara a su casa desde la Embajada de Cuba, donde había acompañado al Presidente Allende a una recepción por el aniversario del triunfo de la Revolución Cubana. Para hacer salir al comandante Araya al balcón, Juan Zacconi y Guillermo Necochea lanzaron una bomba frente a su casa. La llegada del edecán a su casa fue anunciada a éstos por otra bomba que explotó en las cercanías, lanzada por otro grupo. El segundo bombazo, el de Zacconi y Necochea, era la señal para que el tercer grupo, que debía entrar por la calle Fidel Oteiza, lo hiciera. Torturas en la AGA Estando Claverie detenido en la Cárcel Pública de Santiago, una mañana los gendarmes lo sacaron y condujeron a la oficina de la Fiscalía Naval. Allí, cuenta, lo recibió el oficial naval Germán Arestizábal, quien hacía de actuario. "Me sacó y me hizo subir a un Austin Mini, donde reconocí al oficial de la Fuerza Aérea de apellido Schindler, compañero de colegio". Le vendaron la vista y lo llevaron a la Academia de Guerra Aérea, en Las Condes. "Ahí me amarraron a un catre y empezaron a golpearme en la planta de los pies con un palo o un fierro. Después me inyectaron en la vena lo que yo creo que fue pentotal, porque todavía no me sacaban mi propia confesión del crimen del edecán, como ellos querían. Nunca supe lo que respondí, pero no puedo haber dicho algo que era falso", expresa. Cuando lo liberaron desde la cárcel, un año y medio después, cuenta que en su casa en Santiago se armó una pequeña fiesta que le dio el grupo con que actuó la noche del crimen. Pero durante el ágape se llevó más de una sorpresa. "Esa tarde también llegaron el secretario de la Fiscalía Naval, Garretón Iturra, Arestizábal y otro oficial a quien no conocía, que dijo que venía en representación de la Armada. También llegó Jorge Ehlers, que extrañamente me regaló un queso entero, lo que en el lenguaje de la inteligencia significa que estás haciendo un regalo a un traidor". Días después, al salir de una oficina donde había comenzado a trabajar, en la calle se le acercó un auto desde donde lo obligaron a subir. "Era el Fifo Palma [César Palma Ramírez que después integró el Comando Conjunto] y en el auto vi como cinco metralletas. El Fifo me dijo. ‘¿Sabís que ahora te podemos matar por andar hablando, huevón?’. Le pregunté si era porque yo decía que no era el asesino del comandante Araya, y me contestó: ‘¡Ah, parece que te estái avispando, huevón! Vos sabís que en esto está metida gente que ahora es muy importante. Que no se te olvide’". Un epílogo de emoción Claverie se queda largo rato en silencio. Luego mira a Enrique, uno de los hijos del edecán presente en la conversación, y dice con tono sereno: "Haberlos conocido y hablar con ustedes ha significado para mí, después de 35 años, la desaparición de esa culpa que yo nunca tuve, pero que al final me grabaron en mi mente a golpes y amenazas. Ahora siento que con ellos, los hijos del comandante Araya, comparto un dolor y les he tomado tanto aprecio que cuando no los escucho por teléfono los echo de menos". El indulto que Augusto Pinochet le otorgó a él y a todo el grupo el 22 de julio de 1981, "por servicios prestados a la patria", no logró sanar sus heridas. "¡Nunca he visto a tanto maricón junto!", expresa, como poniendo el sello a todo lo que después del crimen debió vivir. Viernes 18 de abril de 2008 Tras su procesamiento como autores del secuestro calificado del sacerdote Miguel Woodward el 16 de septiembre de 1973, los uniformados (r) ya están recluidos. La hermana de la víctima, Patricia Woodward, catalogó la resolución de la magistrada Eliana Quezada como un "paso adelante". En poder de la justicia y detenidos se encuentran ya los oficiales (r) de la Armada sometidos este viernes a proceso como autores del secuestro calificado del sacerdote Miguel Woodward, en el marco de los crímenes cometidos a bordo de La Esmeralda tras el golpe militar de 1973. A 34 años de su deceso y a seis de abierta la investigación, la ministra Eliana Quezada determinó la detención de los vicealmirantes (r) Guillermo Aldoney Hansen y Juan Mackay Barriga y el capitán de navío (r) Ricardo Riesco Cornejo, quienes fueron llevados al Cuartel de Infantería de Marina de Viña de Mar, mientas los vicealmirantes (r) Adolfo Walbaum Weiber y Sergio Barra Von Kretschman quedaron bajo arresto domiciliario por su avanzada edad, ya que ambos superan los 80 años. En tanto, el teniente primero (r) de Sanidad, Carlos Costa, procesado como cómplice de secuestro calificado, se refugió en una clínica de la Quinta Región para evitar ser arrestado. La víctima más emblemática del caso que indaga la magistrada es el sacerdote Miguel Woodward, de 42 años, quien trabajaba en la agrupación Cristianos por el Socialismo y fue detenido por una patrulla naval el 16 de septiembre de 1973 por su trabajo social en el cerro Los Placeres en Valparaíso. Desde allí fue conducido hasta la Universidad Federico Santa María, luego a la Academia de Guerra Naval para quedar finalmente prisionero en el buque escuela Esmeralda, utilizado para ese fin. Un a vez ahí fue objeto de torturas junto a otros presos políticos, apremios que lo dejaron muy mal herido. Esta situación obligó a sus verdugos a llevarlo agónico al hospital Naval donde finalmente murió. La autopsia de Woodward fue firmada por el teniente primero, Carlos Costa, quien en su calidad de médico visó la causa de fallecimiento. Al momento del golpe militar de 1973, Adolfo Walbaum Wieber era contralmirante, Guillermo Aldoney Hansen y Sergio Barra Von Kretschmann eran capitanes de navío y Juan Mackay Barriga y Ricardo Riesco Cornejo eran tenientes. "UN PASO ADELANTE" Tras conocer el procesamiento de los oficiales (r) de la Armada, la hermana del sacerdote víctima de la dictadura, Patricia Woodward, manifestó su satisfacción por la resolución de la magistrada y la calificó como "un paso adelante". "Estoy muy contenta con la noticia de que el caso de mi hermano Miguel Woodward ha dado un paso muy importante para adelante y que hay personas de la Armada procesadas que jugaron un papel relevante en las torturas que le fueron infligidas en 1973. Espero que esto signifique que estamos llegando a la verdad y la justicia para Miguel y para las víctimas de la Armada", expresó. El procesamiento de los Almirantes Walbaum y Aldoney es particularmente significativo dado que, por entonces, eran Jefe de la I Zona Naval y Jefe del Estado Mayor de la I Zona Naval. Este hecho deja en evidencia las declaraciones de sucesivos comandantes en jefe de la Armada, incluido el actual Almirante Rodolfo Codina: alegaron que las responsabilidades de los crímenes eran individuales, no institucionales, y que, en todo caso, ningún alto mando habría intervenido en ellos. Los procesados Adolfo Walbaum Wieber: Además de su cargo naval, fue el primer intendente de Valparaíso nombrado por la junta militar. Guillermo Aldoney Hansen: Tras retirarse de la Armada, empezó una exitosa carrera en el mundo empresarial. Es miembro del Directorio de la Mutual de Seguros de Chile, entidad fundada por la Armada de Chile, entre cuyos otros miembros consta el actual comandante en jefe de la Armada. En 1982, asumió la presidencia del poderoso holding de la Compañía de Aceros del Pacífico (CAP), por entonces controlado por CORFO; unos años más tarde consiguió privatizarlo por medio de una curiosa operación financiera. Estrechamente vinculado a la jerarquía católica que nunca reclamó la muerte de Miguel Woodward- Guillermo Aldoney fue nombrado responsable de la seguridad del Papa durante su visita a Chile en 1986. Su primo Jaime desapareció tras ser detenido por las fuerzas navales que estaban bajo su mando. Juan Mackay Barriga: es vicepresidente del consejo de almirantes y generales (r) de Valparaíso. En 1973 habría asistido a las sesiones de tortura en las instalaciones navales de Valparaíso. Sergio Barra Von Kretschmann: era jefe de inteligencia naval en 1973 y ascendió más tarde a segundo jefe de la DINA. El capitán Riesco trabajó a sus órdenes. Carlos Costa Canessa: siendo medico en el hospital Naval, extendió un certificado de defunción en nombre de Miguel Woodward sin ver cadáver alguno. Los ex subversivos Marcelo Villarroel y Freddy Fuentevilla fueron capturados tras protagonizar una pelea en un bar de San Martín de Los Andes F. Díaz, G. Rodrigo, F. Palomera y P. Carrera os ex subversivos Marcelo Villarroel Sepúlveda (35) y Freddy Fuentevilla Saa (37) fueron, durante cinco meses, los delincuentes más buscados del país, por su participación en el asalto al Banco Security el 18 de octubre del año pasado, donde fue asesinado el cabo Luis Moyano. Más de 150 carabineros se movilizaron para capturarlos, pero no aparecía ningún rastro de ellos. Eso, hasta que en la madrugada del sábado intentaron ingresar ebrios a un conocido bar de la ciudad San Martín de Los Andes, en Argentina, se pelearon con los guardias y terminaron detenidos. La gresca ocurrió cerca de las 2.30 del sábado, en el pub Down Town Matías. Villarroel (ex militante del Movimiento Lautaro) y Fuentevilla (ex miembro del MIR) llegaron hasta el lugar nocturno junto al estudiante universitario chileno David Eduardo Cid Aedo. Los tres intentaron ingresar al lugar, pero uno de los guardias de seguridad les prohibió el paso porque se encontraban ebrios. Eso motivó la furia de los ex subversivos, que comenzaron a increpar al personal del recinto. En ese momento, Freddy Fuentevilla extrajo desde sus vestimentas una pistola calibre nueve milímetros, lo que motivó que los guardias se les abalanzaran y los redujeran. Los empleados llamaron a la policía de la ciudad -cuyo cuartel está a pocas cuadras- y detuvieron a los ex prófugos, que estaban tendidos boca abajo en la calle. Los policías, tras revisar la ropa de los ex subversivos, se dieron cuenta de que Villarroel también estaba armado con un revólver calibre .45. Una vez en el cuartel policial, Fuentevilla dijo llamarse Juan Saavedra Salinas. Villarroel, por su parte, indicó que su nombre era Claudio Garrido Sepúlveda y Cid dijo que era Miguel Angel Prieto Chávez. Este último era único que andaba con algún tipo de identificación: un pase escolar adulterado. AYUDA POLICIAL Los policías transandinos se dieron cuenta de que las identidades no correspondían, por lo que se comunicaron con las autoridades chilenas. Un equipo de Investigaciones viajó hasta la 23 Comisaría de la Policía Provincial de Los Andes y les tomaron las huellas dactilares. La pericia arrojó que se trataba de los ex prófugos. Luego de la constatación de las identidades, los chilenos dijeron a la policía argentina que eran militantes del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y que ingresaron al país para participar en reuniones. Luego manifestaron que querían solicitar asilo político a la Presidenta Cristina Fernández, porque en Chile eran perseguidos por sus ideas. Ayer, personal de Investigaciones entregó al juez argentino Federico Somers, quien resolverá la situación de los tres chilenos, las órdenes de captura emanadas desde la fiscalía militar de Santiago. Hoy los detenidos serán derivados al Juzgado Penal de Junín de Los Andes, acusados del delito de amenazas y porte ilegal de armas. En esta instancia se decidirá si se les sigue proceso en Argentina o son deportados a Chile en forma inmediata. Los ex subversivos llevaban cerca de 30 días en Argentina y vivían en piezas arrendadas. Se presume que antes de su paso a la ciudad transandina estuvieron refugiados en la IX Región, con la ayuda de David Cid. A Fuentevilla se le sindica como la persona que manejaba la motocicleta, donde escapó junto a Juan Aliste, aún prófugo, y quien le efectuó tres disparos al cabo Luis Moyano. El otro implicado, Carlos Gutiérrez, sigue prófugo. Estos dos ex subversivos también eran buscados ayer en San Martín de Los Andes. El pub al cual fueron a pasar la noche Fuentevilla y Villarroel, es un lugar para ser visto. Se trata de uno de los locales nocturnos más conocidos de San Martín de Los Andes. El Down Town Matías es un bar irlandés que existe desde 1973 en Argentina y que tiene locales en seis ciudades del país, donde van turistas, políticos y empresarios. No es un "boliche" cualquiera. Es un bar que figura en las listas de bares celtas e irlandeses del mundo, y que en San Martín parece una cabaña alpina. Tiene estacionamiento propio y un exclusivo servicios de lockers para whisky destinados a sus clientes preferenciales. No caracterizados Lugar no apropiado Sospechas Gobierno realiza gestiones para que ex subversivos sean expulsados En la madrugada del domingo el gobierno obtuvo la confirmación de que dos de los tres chilenos detenidos en la ciudad de San Martín de Los Andes eran ex subversivos que habían participado en el violento asalto al Banco Security y en el crimen de Moyano. El subsecretario de Interior, Felipe Harboe, indicó ayer que "se han realizado las gestiones correspondientes, a través del embajador Luis Maira, con el objetivo de lograr su pronta expulsión. Para esto se invocarán una serie de normas internacionales". Maira ordenó la mañana de ayer que el cónsul de la provincia de Río Negro, Hernán Mena, acudiera hasta San Martín de Los Andes para que recabara los antecedentes respecto a la detención de Fuentevilla y Villarroel. Harboe indicó que Mena "hará las gestiones pertinentes ante la autoridad jurisdiccional y provincial correspondiente, con el objetivo de traerlos prontamente al país". El cónsul Mena dijo a La Tercera que hay que esperar la audiencia de hoy para saber la suerte que correrán los chilenos. Si hoy el juez Federico Somers decide abrirles proceso en Argentina, la vuelta de los ex subversivos podría verse retrasada. En el año 2004 fue detenido en ese país Sergio Galvarino Apablaza, fundador del FPMR y autor intelectual del asesinato de Jaime Guzmán, pero su extradición todavía no se concreta. A primera hora del domingo, la fiscalía militar envió a Argentina el requerimiento contra los tres chilenos detenidos. El único que tenía orden de detención internacional vigente, emitida hace una semana, es Freddy Fuentevilla Saa, implicado directamente en el homicidio del policía. En el caso de David Cid, está requerido por encubrir a los ex subversivos. La policía argentina indaga si los ex subversivos cometieron otros delitos en el país. Este antecedente es clave para determinar la expulsión. Carabineros, por su parte, envió ayer a dos oficiales al país transandino en un avión institucional, para coordinar el eventual traslado a Chile. La diligencia fue autorizada por el fiscal militar Hernán Herrera, quien realiza las indagaciones por el crimen de Moyano. Fuentes vinculadas al caso señalaron que los ex subversivos abandonaron Chile por un paso clandestino y ayudados, aparentemente, por militantes del MIR-EGP (Ejército Guerrillero de los Pobres) que opera principalmente en el sur del país. Por el asalto al Banco Security, está preso Víctor Hugo Jerez, imputado de robo con intimidación. Juan Aliste, el homicida del cabo, continúa prófugo El autor material del homicidio del cabo Luis Moyano, Juan Aliste Vega (36), todavía no ha sido ubicado por la policía y también es buscado en Argentina. El ex subversivo perteneció al Movimiento Juvenil Lautaro y en 1991 fue detenido por el asesinato de otro uniformado, mientras planeaba asaltar una farmacia. Estuvo recluido por 10 años en la Cárcel de Alta Seguridad, donde convivió con otros ex subversivos que también participaron en el atraco al Banco Security. En 2004 fue indultado y realizó estudios de Periodismo. En el asalto en que falleció el cabo Moyano estaba sentado detrás de la motocicleta en que huyó junto a Freddy Fuentevilla Saa. El otro autor del atraco que todavía no ha sido detenido es Carlos Gutiérrez Quiduleo (35). Ingresó al Lautaro cuando el movimiento estaba en decadencia y su cúpula encarcelada. En 2003 participó en el asalto a un banco Santander en Ñuñoa, delito por el cual fue condenado a cinco años de presidio, pena que no ha cumplido. Los informes del OS-9 de Carabineros indican que Gutiérrez estaría escondido en la zona de Temucuicui, en la IX Región. En el asalto al Security estuvo disfrazado con una peluca color canosa y contaba el tiempo cada 10 segundos. También se encargó de intimidar a los clientes. Martes 11 de marzo de 2008 | 14:06 Ex miembro del Comando Conjunto y de "Patria y Libertad", Cesar Palma Ramírez , fue capturado para que cumpla condena por el secuestro en 1976 de Carlos Contreras Maluje el que luego desapareció. Escondido en una casa rodante al interior de un fundo ubicado en la comuna de Freire, en la Región de la Araucanía, fue capturado el ex agente represor civil de la Fuerza Aérea, Cesar Palma Ramírez, para cumplir condena en el caso del secuestro del militante comunista Carlos Contreras Maluje. Personal de la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones ejecutó el operativo para lograr el cumplimiento de la condena a 3 años y un día de prisión ratificada en su contra por la Corte Suprema en noviembre de 2007. Palma Ramírez perteneció al grupo extremista de derecha durante el gobierno de Salvador Allende “Patria y Libertad” y luego se integró como agente civil a la Fuerza Aérea de Chile (FACH) como miembro del Comando Conjunto, grupo con el que cometió el delito por el qu era buscado. El prefecto de Jefatura Nacional de Delitos contra Derechos Humanos, José Luis Cabión, comentó que el ex represor “se fugó hace aproximadamente un mes y medio” y al ser ubicado que estaba “en el interior d e una casa rodante en una parcela a 8 kilómetros al interior de la comuna de Freire”. El efectivo descartó alguna resistencia del sujeto al encontrarse con los policías. “Fue una detención totalmente limpia como los procedimientos anteriores que hemos manejado con casos similares”, en alusión, por ejemplo, a la captura de Jorge Iturriaga Neumann. Por el secuestro de Carlos Humberto Contreras Maluje, ex Regidor de Concepción, también fueron condenados el general retirado de la FACH, Freddy Ruiz Bunger, así como Juan Francisco Saavedra Loyola, Daniel Gimpert Corvalán, Manuel Muñoz Gamboa, Alejandro Sáez Mardones y Rodrigo Cobos Manríquez. Diario Electronico El Mostrador 4 de Marzo de 2008 Defensa del ciudadano alemán condenado en primera instancia por abuso de menores e infracción a la ley de armas pidió peritajes físicos y psiquiátricos. La Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago resolvió que el ministro que agrupa las causas de Colonia Dignidad, Jorge Zepeda, realice peritajes físicos y psiquiátricos a Paul Schaefer. La decisión del tribunal de alzada apunta a evaluar un sobreseimiento definitivo por razones de salud del jerarca de la Villa Baviera en todos los procesos abiertos en su contra. Este dictamen es un duro golpe al magistrado, como también a los querellantes, que por años han perseguido la responsabilidad del ciudadano alemán. La resolución, inspirada en una solicitud de la defensa, fue unánimemente visada por los ministros Lamberto Cisternas y Gloria Ana Chevesich, además del abogado integrante Carlos López. Schaeffer fue detenido el 10 de marzo de 2005 en las afueras de Buenos Aires, luego de permanecer casi ocho años como prófugo de la justicia, tanto en los procesos abiertos en Talca como en Santiago. Debido a su ingreso ilegal a Argentina, fue expulsado en un rápido trámite para responder por abuso sexual de menores y las desapariciones del militante del MAPU Juan Maino y el estadounidense Boris Weisfeiler. Una vez en Chile, en 2006 fue condenado a 20 años de presidio por 20 delitos de abusos deshonestos y cinco por violaciones a niños, para posteriormente recibir otra por siete años por infracción a la ley de control de armas. Lanacion.cl / Martes 4 de marzo de 2008 Por Jorge Escalante Diligencias fueron resueltas ayer por el juez Montiglio Las citaciones están siendo coordinadas entre la Brigada de Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones y el Comando de Apoyo Administrativo del Ejército. El juez Montiglio debe resolver si lo procesa. oto: El general (R) Gonzalo Santelices era ex comandante de la guarnición militar de la Región Metropolitana, cuando debió alejarse de las filas del Ejército. Foto: A. Infante El general (R) Gonzalo Santelices Cuevas será interrogado y careado con otros oficiales (R), que estuvieron presentes cuando efectivos de la Escuela de Blindados de Antofagasta (19/10/1973) asesinaron a 14 prisioneros en el lugar del desierto conocido como la Quebrada del Way. La diligencia fue resuelta ayer por el ministro Víctor Montiglio, que instruye el proceso por las víctimas de la Caravana de la Muerte que, días después del golpe militar, comandó por el sur y norte del país el general Sergio Arellano Stark. El juez dio curso así a una solicitud interpuesta por el abogado querellante en esa causa, Hugo Gutiérrez, quien pidió que Santelices sea indagado en calidad de inculpado y no como testigo, como antes lo interrogó el juez Juan Guzmán. Santelices abandonó el Ejército en febrero pasado, luego de que LND dio a conocer sus declaraciones procesales en este juicio. En ellas, el general (R) admitió ante el juez Juan Guzmán que la noche del 19 de octubre sacó a los prisioneros desde la cárcel de Antofagasta, los condujo en dos camiones hasta la Quebrada del Way y los formó delante de los vehículos con las luces encendidas. FUSILAMIENTO Luego, los hombres de Arellano y oficiales de Antofagasta los hirieron con cortes de corvo y los acribillaron con fusiles automáticos de alto calibre. Santelices reconoció que recogió los cuerpos y los condujo hasta la morgue de la ciudad, "donde nos estaban esperando". Con su salida del Ejército, sin estar procesado ni condenado por violaciones a los derechos humanos, se rompió el principio de "presunción de inocencia". En este caso el Gobierno consideró que el general, independientemente de su destino judicial, tenía una responsabilidad política y ética que le impedía seguir en las filas del Ejército y más aún en el alto mando. CAREO Trascendió que Santelices sería interrogado en calidad de "inculpado" y no como testigo. Entre quienes enfrentará en los careos, estarían el general (R) Adrián Ortiz Gutmann, su comandante en la Escuela de Blindados en 1973, y el oficial (R) Pablo Martínez Latorre. Fue junto a este último con quien Santelices retiró a los prisioneros de la cárcel, según quedó registrado en el libro de guardia. El libro fue periciado en 1986 por un juez del crimen de Antofagasta, diligencia que consta en el expediente que maneja Montiglio. Jueves 28 de febrero de 2008 Por Jorge Escalante Corte Suprema aceptó analizar un recurso de revisión de la sentencia naval El recurso de revisión que será debatido por la Sala Penal en los próximos días, fue interpuesto por el abogado Rafael Urquieta, en representación del civil Hugo Maldonado que estuvo cinco años en prisión. Foto: Gran parte del proceso de la escuadra de 1973 se desarrolló aquí. Foto: Rodrigo Garrido Un recurso de revisión que busca anular la sentencia dictada en 1976 por la justicia naval de Valparaíso en la causa conocida como "Sedición y motín" en contra de efectivos de la Armada y civiles dirigentes de los partidos de la Unidad Popular, será visto en los próximos días por la Sala Penal de la Corte Suprema. El recurso fue interpuesto por el abogado Rafael Urquieta, en representación del ex funcionario de la Corporación de Vivienda de Valparaíso, dependiente del ministerio del ramo, y ex militante del MAPU, Hugo Maldonado Alvear. Maldonado cumplió cinco años en prisión, condenado en el proceso que se abrió un mes antes del golpe militar del 11 de septiembre de 1973 en las fiscalías navales de Talcahuano y Valparaíso, radicado finalmente en esta última ciudad. En los días previos a la asonada militar, fueron también acusados de instigar una infiltración en la Armada los secretarios generales del partido Socialista, Carlos Altamirano, del MAPU, Oscar Guillermo Carretón, y del MIR, Miguel Enríquez. A partir del 5 de agosto de 1973, en Talcahuano y Valparaíso fueron detenidos al menos cien marineros y cabos que servían a bordo de los barcos de la escuadra y otras escuelas y reparticiones navales. El único suboficial arrestado y luego también condenado a una pena de prisión, fue Juan Cárdenas Villablanca. Revisar la historia Según los recurrentes, si la Sala Penal falla favorablemente el recurso, significaría "el derrumbe" de todo ese proceso durante el cual los detenidos fueron sometidos a brutales torturas, incluso antes que se produjera el golpe de Estado. En la presentación los reclamantes mencionan los pronunciamientos que la Corte Suprema ha tenido en años anteriores respecto de Garretón y Altamirano, favoreciéndolos en sus presentaciones de acciones similares (pero que no apuntaron a la revisión de fondo del proceso) dejándolos libres de imputación en esta causa. "Los hechos nuevos para recurrir de revisión es la historia, que probó que quienes cometieron delitos fueron los acusadores en 1973", dijo Urquieta. El origen del proceso de la escuadra de 1973, fueron las denuncias que tras el fracasado intento golpista del 29 de junio de 1973 (Tancazo y/o Tanquetazo) formularon a Altamirano, Garretón y Enríquez miembros de la Armada. Estos informaban acerca de los planes que se gestaban al interior de la oficialidad para derrocar al gobierno de Allende. Estos marineros formaron una red clandestina a bordo de los barcos con el fin de apoderarse de ellos una vez ocurrido el golpe militar, para resistir y apoyar a Allende. La Nacion.cl Domingo 24 de febrero de 2008 Por Jorge Escalante Ante 80 almirantes (R) defendió diligencia judicial a bordo de la Esmeralda El máximo responsable de la Armada ordenó el despido del almirante (R) Kenneth Gleiser Joo, del Hospital Naval de Talcahuano, quien había atacado al alto mando por no proteger a los oficiales investigados por la desaparición del sacerdote Miguel Woodward. La reunión entre el comandante en jefe y los almirantes (R) no tiene precedentes en democracia. Los 80 almirantes retirados llegaron puntuales a la cita. Uno de ellos, Kenneth Gleiser Joo, quemaba las naves rebelándose con una declaración cuero de diablo. La reunión, convocada con premura por el comandante en jefe de la Armada, almirante Rodolfo Codina, no tenía precedentes en la Marina desde el reinicio de la democracia. El corazón del conflicto volvía a ser la Esmeralda, usada como buque-prisión después del golpe de 1973. Y Gleiser era uno de los cinco altos oficiales retirados que la jueza Eliana Quezada citó a declarar a bordo de la nave el pasado 12 de diciembre. Las torturas a los detenidos en el buque-escuela y la muerte y desaparición del sacerdote Miguel Woodward eran los espectros que esa mañana acechaban en cubierta. El 30 de enero de 2008, día del encuentro de los 80 marinos en retiro con el almirante Codina, había transcurrido ya más de un mes desde la diligencia judicial en el molo de abrigo porteño. Pero la bola seguía rodando, arrastrando más nieve y barro a su paso. Porque si bien Gleiser se allanó ese día a subir a bordo, demandado por la magistrada, no perdonó lo que consideró una ofensa y abrió los fuegos. El lugar de la reunión, la antigua Escuela Naval, frente al Paseo 21 de Mayo del Cerro Playa Ancha, brindaba ese día el nostálgico paisaje de la bahía de Valparaíso. Pero ninguno reparó en él, pues la convocatoria era "para que volaran plumas", según uno de los asistentes. El almirante Gleiser, médico neurocirujano de profesión en la Marina todos se nombran almirantes cuando integran ese cuerpo, a pesar de que hay contraalmirantes, vicealmirantes y un solo almirante, que corresponde al comandante en jefe , había ido muy lejos. Terminada la indagatoria, se fue a su casa y redactó la denuncia que envió por e-mail al resto de los almirantes en retiro. Sus iracundas palabras las publicó el diario "El Observador", de Viña del Mar, el 19 de enero pasado. El texto llegó a ese diario a través de un tercero que dijo ser "enviado" por Gleiser, cuestión que éste después negó a través del mismo medio, pero sin desconocer el contenido. "Se han atropellado las más rancias tradiciones y reglamentos de la Armada. Un buque fue abordado por otro poder del Estado y su comandante se quedó sin mando por siete horas. La Armada se avergonzó de sus oficiales y los escondió", escribió Gleiser. Unos párrafos antes también dijo que, cuando le tocó su turno y la jueza le ordenó subir a cubierta junto a los otros cuatros capitanes de navío retirados, "subí a un buque fantasma". Y a continuación lanzó otro flechazo: "El comandante [del barco] y el abogado Figari [de la Fiscalía Naval] estaban escondidos". Por ello su frase de "la Armada se avergonzó de sus oficiales y los escondió". El comandante de la Esmeralda era en ese momento el capitán de navío Humberto Ramírez Navarro, que hoy se desempeña como jefe de gabinete de la subsecretaria de Marina, Carolina Echeverría. El ex jefe de Sanidad Naval de la Armada y ex director del Hospital Naval de Talcahuano dijo también en su denuncia que esa mañana "a este almirante y a los cuatro oficiales superiores se nos hizo esperar en el vehículo a pleno sol por tres horas ( ). Ningún oficial se presentó a ofrecernos un vaso de agua ( ). Se le informó [de la situación] al almirante Millar [Cristián, comandante entonces de la Primera Zona Naval], y éste contestó que no podía intervenir". ADHERENTES Y ACOMPAÑANTES El correo electrónico, medio que usó Gleiser para difundir el texto de su protesta al interior del cuerpo de almirantes en retiro, comenzó a circular masivamente, recibiendo comentarios tanto o más incisivos contra la jefatura naval. El abogado y dirigente gremial camionero Mauricio Cordaro Dougnac afirmó: "He recibido con estupor e indignación el e-mail. Daré a conocer públicamente estos insólitos hechos en el programa radial que mantengo en Portales de Valparaíso". Un tal "Carlos Contador" que sería un coronel (R) de Ejército, asiduo escritor en las páginas nostálgicas de la dictadura que circulan en la red se sumó en la red electrónica a las críticas: "Es increíble que pase esto y especialmente en la Armada, que siempre defendió a los suyos y que su mayor valor ha sido la caballerosidad y el honor. Me puse en la situación del almirante y de los navíos, y me puse rojo de rabia y vergüenza". Esa mañana, Gleiser estuvo acompañado en el molo por los capitanes de navío (R) Ricardo Riesco, Eduardo Barison, Humberto Santamaría y Tomás Ilich. En 1973, Riesco era instructor de los guardiamarinas recién egresados de la Escuela Naval que cumplían su instrucción a bordo de la Esmeralda, y desde allí pasó a integrar el grupo de oficiales prácticamente todos infantes de Marina que se encargaron de la represión en los principales centros de detención de Valparaíso los primeros meses después del golpe militar: la Academia de Guerra Naval y el Cuartel Silva Palma en el Cerro Playa Ancha. Barison era el segundo jefe de la Esmeralda, al mando del comandante Jorge Sabugo, ya fallecido. Y Santamaría e Ilich eran los oficiales de guardia el día en que Woodward llegó al barco, entre el 16 y el 20 de septiembre de 1973. HABLA CODINA Pero aquel 30 de enero, en la antigua Escuela Naval del Cerro Artillería, el almirante Codina golpeó la mesa. Las cosas habían llegado muy lejos, teniendo en cuenta que los ataques se debían a que se había cumplido con las disposiciones de una jueza que investigaba tan delicados y dramáticos asuntos. Lo primero que hizo fue ordenar que Gleiser, a causa de sus dichos, fuese despedido del Hospital Naval de Talcahuano, donde prestaba sus servicios como médico. A pesar de estar de vacaciones en Puyehue, el comandante en jefe de la Armada contestó la llamada de LND. "Efectivamente, esa reunión la cité porque las cosas estaban yendo muy lejos y se estaba maltratando a la institución y su mando. También ordené que se despidiera al almirante Gleiser por desleal, porque alguien que ofende así no puede seguir trabajando para la Armada", dijo Codina, relajado. "Para le fecha en que fue la reunión, el 30 de enero, llegaron muchos, alrededor de 80 almirantes en retiro. Recibí el apoyo de la gran mayoría, e incluso el almirante Douglas Aschcroft, que inicialmente había apoyado a Gleiser, me ofreció públicas disculpas", afirmó. El almirante Codina fue más allá y desmintió a Gleiser: "No es verdad que ese día se les mantuviera encerrados en un vehículo por tres horas en el molo, porque todos se pudieron bajar mientras esperaban que la magistrada los llamara, e incluso caminaron por el molo y subieron a otros barcos de la institución". Por tanto, sostiene que decir que no les dieron ni un vaso de agua "es falso", porque lo pudieron tomar en cualquier parte. "Hay que entender que la Armada tiene que cumplir con las disposiciones judiciales en un Estado de derecho y en una democracia, y ello no significa pasar por encima del honor de nadie ni denigrar a la institución", manifestó. Para el comandante en jefe, quien retoma sus funciones los primeros días de marzo, el problema "está resuelto". Y para fijar su posición ante la Marina y la oficialidad en retiro redactó un comunicado que envió internamente (ver texto completo en lanacion.cl). "Este almirante reitera que, con la misma intensidad con que seguirá velando por los mejores destinos de todo el personal en retiro, no aceptará actos o conductas que atenten contra el prestigio, dignidad y honor de nuestra institución. Esto, en la convicción de que la lealtad para con la Armada y el mando naval es una obligación irrenunciable, siendo su preservación y práctica el único camino para mantener en alto los valores trascendentes de nuestra institución. En esto, el compromiso es de todos los oficiales, tanto en servicio como en retiro, y debemos asumirlo con el máximo de acuciosidad y rigurosidad", dice el párrafo final de la "Posición institucional respecto a críticas expresadas por el contraalmirante (R) Kenneth Gleiser, vía correo electrónico", que firmó el almirante Codina. EN EL PUNTO PENAL El contraalmirante (R) Kenneth Gleiser está en duros aprietos, y no precisamente porque lo despidieran del hospital donde trabajaba o porque el almirante Codina lo llamase a terreno. Gleiser es uno de los candidatos a ser procesados por el crimen de Woodward, al menos como encubridor, en la resolución que la jueza Quezada dictaría en marzo. Aunque inicialmente negó todo, al final reconoció ante las evidencias, como varios de los oficiales (R) de la Armada indagados en esta causa. Gleiser no sólo vio a Woodward moribundo cuando llegó a la Esmeralda, sino que subió con él a bordo para examinarlo y ordenó que lo trasladaran de urgencia al Hospital Naval, entonces en Playa Ancha, en cuyo trayecto murió y su cuerpo desapareció para siempre. La bitácora de la nave, entregada por la Armada a la jueza, y testigos, señalan al médico que llegó a integrar el cuerpo de almirantes. "Venía con los órganos internos destrozados y no tenía posibilidades de sobrevivir", fue la cuenta que Gleiser dio ese día a su comandante en el crucero Latorre, capitán Carlos Fanta, hoy fallecido. Desde ese barco bajó el médico a examinar al sacerdote. La magistrada también debe resolver si, por distintos niveles de participación, encausa a otros oficiales (R). Entre ellos está el almirante (R) Guillermo Aldoney Hansen, que en 1973 era jefe del Estado Mayor de la Primera Zona Naval de Valparaíso, y supo del estado en que el sacerdote llegó al barco e hizo las gestiones para que Gleiser llegara a la Esmeralda desde el Latorre. "Tenía una pulmonía", declaró Aldoney en el proceso, mientras que a la Comisión Rettig dijo el 22 de octubre de 1990: "Lo de Woodward fue un accidente". Y agregó: "Por este hecho no se inició una investigación". Se estableció judicialmente que Woodward fue llevado primero a la Academia de Guerra Naval, donde habría sido duramente torturado, y desde allí conducido a la Esmeralda. La comandancia de esa academia la asumió tras el golpe de Estado el capitán de navío Sergio Barra von Kretschmann, un relevante hombre de la Armada que participó en la DINA y está procesado ya en otras causas. El mando operativo de ese centro de tortura, bautizado irónicamente por los detenidos como "El palacio de la risa", lo tenía el entonces capitán de corbeta Juan Mackay Barriga, que también llegó después al cuerpo de almirantes. Por ello, Barra y Mackay están en la "lista de espera" de la magistrada Quezada. Mackay es el vicepresidente del cuerpo de almirantes en retiro, que preside Rigoberto Cruz-Johnson. La indagatoria identificó asimismo al jefe de la patrulla naval que apresó al sacerdote y lo condujo a la Academia de Guerra de quien mantendremos en reserva su identidad para no entrabar la investigación , que también podría tener responsabilidades penales. 11 de Febrero de 2008 La audiencia por la desaparición de cuatro ciudadanos franceses cuenta entre los imputados al general (r) Manuel Contreras y al fundador de Colonia Dignidad, Paul Schaefer. El juicio contra 17 ex colaboradores del fallecido general (r) Augusto Pinochet por la desaparición de cuatro franceses durante la dictadura militar tendrá lugar en mayo próximo en el Tribunal de lo Criminal de París. El juicio, el primero de este tipo, se celebrará entre el 19 y el 23 de ese mes, indicaron fuentes judiciales, y cuenta entre los imputados al ex director de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), general (r) Manuel Contreras, y el fundador de la Colonia Dignidad, Paul Schaefer. Los acusados, que previsiblemente serán juzgados en rebeldía, son todos chilenos, salvo un argentino, y casi todos militares, y están imputados por arresto y secuestro arbitrarios acompañados de torturas o actos de barbarie, o por complicidad en estos delitos. El agravante de torturas o actos de barbarie conlleva una pena máxima de cadena perpetua. Además de ser el "juicio póstumo de Augusto Pinochet" será también "el único del conjunto del sistema de represión puesto en marcha por la dictadura chilena", afirmaron los cuatro abogados de las familias de los franceses desaparecidos en un comunicado. Indicaron que junto a las familias "se felicitan vivamente" de que "después de 10 años de instrucción" se abra en la citada fecha el juicio a "los miembros de la junta militar chilena". Las audiencias permitirán que se escuche a "varios testigos históricos", señalaron los letrados Sophie Thonon, Claude Katz, William Bourdon y Benjamin Sarfati, sin dar más precisiones. El anuncio de la vista se produce casi un año después de que la juez instructora del sumario, Sophie Clément, ordenara que los acusados fueran juzgados por el Tribunal especial de lo Criminal. Este juicio concierne a los responsables de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) u otros cuerpos que secundaron a Pinochet en su "labor de eliminación de la oposición", indicaba entonces la magistrada. Clément no había hecho caso de la petición de la Fiscalía de sobreseer la causa contra varios de los 19 imputados iniciales, incluido el otrora líder de la Villa Baviera. Augusto Pinochet y el general Javier Palacios Ruhman, que figuraban entre los 19 procesados contra los que la justicia francesa emitió órdenes internacionales de arresto en 2001 y 2005, fueron retirados del procedimiento, ya que murieron en 2006. Palacio Ruhman había dirigido el asalto al Palacio de la Moneda en el golpe de estado de 1973 contra el presidente Salvador Allende. Completan la lista Rafael Ahumada Valderrama, Enrique Arrancibia Clavel, Herman Brady Roche, Pedro Espinoza Bravo, Gerardo Godoy García, Raul Iturriaga Neumann, Miguel Krasnoff Martchenko, Marcelo Moren Brito, Andrés Rigoberto Pacheco Cardenas, Luis Joachim Ramirez Pineda, Osvaldo Enrique Romo Mena. Emilio Sandoval Poo, Humberto Zapata Reyes, José Zara Holger, y el argentino José Osvaldo Riveiro. Dos de ellos, Pachecho Cardenas y Romo Mena, han muerto desde que la juez instructora ordenó el juicio, y su fallecimiento será "constatado" al abrirse la vista, dijeron a Efe las fuentes. Los cuatro franceses desaparecidos son Alfonso Chanfreau Oyarce, Etienne Pesle, Georges Klein y Jean-Yves Claudet Fernández. Los tres primeros fueron detenidos por agentes de la DINA entre 1973 y 1975, y el último lo fue durante un viaje a Argentina, a petición también de la DINA. La investigación judicial de estas desapariciones fue abierta en Francia en 1998, tras las denuncias cursadas por sus familiares. Aunque Pinochet ha sido retirado del procedimiento, debido a su muerte, está mencionado en el voluminoso documento, de casi 200 páginas, elaborado por Clément y que sitúa en su contexto la causa. Si bien hasta el momento ha habido juicios, eran individuales, en los que los juzgados no aparecían como parte de "una cadena de jerarquía", perdiéndose "la noción de conjunto de que fue una política sistemática de represión puesta en marcha a raíz de un golpe de Estado, es decir, una ruptura total del orden constitucional democrático para imponer por la fuerza un gobierno de facto", dijo a Efe la letrada Thonon. Señaló que, además, el juicio de París tratará sobre "el destino de víctimas que cada una representaron una forma particular de la dictadura: el ataque a la Moneda con Klein, la represión del medio estudiantil y Colonia Dignidad a través de Chanfreau, la reforma agraria a través de Pesle y el plan Condor a través de Claudet". "Es un juicio muy emblemático y simbólico", sentenció la letrada. EFE La nacion.cl Por Jorge Escalante / Tensión por las indagaciones del juez Héctor Solís En un oficio, la institución negó al magistrado toda la información respecto del Comando de Aviación del Ejército en 1978, año de la exhumación y lanzamiento al mar de los 22 cuerpos de detenidos desaparecidos en dicha localidad. Los querellantes van al pleno de la Corte Suprema para que exija la entrega. Foto: Héctor Solís Verano caliente en Santiago, no sólo por las altas temperaturas, sino también en el alto mando del Ejército. El termómetro "Paine" sigue y sigue subiendo, poniendo sabor a salado a las vacaciones de muchos. La otra cara de la masacre masiva de 22 campesinos el 16 de octubre de 1973 (el desentierro de sus cuerpos en 1978 para lanzarlos al mar) golpeó fuerte el portón de calle Zenteno. El juez Héctor Solís, que instruye el proceso, quiso saber ahora quiénes integraron el Comando de Aviación del Ejército (CAE) el año de esta exhumación. El Ejército le respondió que la información la tiene, pero es "secreta por seguridad nacional". Para la parte querellante, el problema es que aquí se trata de investigar un delito común, y más aún de un crimen de lesa humanidad, que nada tiene que ver con la seguridad nacional. La negativa al magistrado le llegó por oficio N 595/967 de fecha 19 de diciembre de 2007, firmado por el jefe del Estado Mayor General del Ejército, general de división Alfredo Ewing Pinochet. El fundamento del rechazo a entregar la información fue el Artículo 436 del Código de Justicia Militar. Pero ahora se trabará una contienda que puede calentar todavía más el estío castrense y perturbar el sueño de su alto mando. Los querellantes, abogados Luciano Foullioux y Pamela Pereira el primero representa legalmente a la segunda en la causa donde su padre fue uno de los asesinados y arrojados al mar , irán a la Corte Suprema solicitando que el pleno de este tribunal obligue al mando militar a entregar toda la información requerida por el juez. Lo que el ministro Solís quiere saber no es poco, y resulta fundamental para empezar a abordar ahora la segunda parte del doble crimen de Paine, la operación desentierro y el destino final de las víctimas al fondo del océano. El coronel (R) Andrés Magaña Bau fue el subteniente de la Escuela de Infantería de San Bernardo que comandó entonces la masacre, junto a otros dos subtenientes. Se sospecha que estos dos oficiales pueden estar hoy en servicio activo y ocupando altos cargos en la institución, y por ello el misterio y la protección de sus identidades por parte de los que actuaron en el exterminio. Hace tiempo que Magaña admitió en el proceso que en 1978 "la inteligencia del Ejército" lo contactó para mostrar el lugar donde en 1973 escondieron los cuerpos, deshechos por los centenares de disparos, para desenterrarlos y hacerlos desaparecer para siempre. PILOTOS, COPILOTOS Y MECÁNICOS Solís quiere conocer la nomina completa de los oficiales, suboficiales y clases que en 1978 servían en el CAE, donde estaban radicados los escuadrones de helicópteros Puma que participaron en la Operación Retiro de Televisores. En ella, a partir de 1978 y a través de todo el país, se tiraron al mar los cadáveres de prisioneros exhumados desde fosas clandestinas por orden del dictador Augusto Pinochet, como quedó establecido en varias causas que se instruyen. Al juez también le interesa conocer la lista de todos los pilotos que comandaron ese año los Puma, y la información acerca de los copilotos y mecánicos que viajaron con ellos. Igualmente, Solís requirió al Ejército los libros con las rutas de vuelo de ese año. Con esto último pretende identificar si existe algún tramo aéreo que arroje un trayecto entre el noreste del lago Rapel, en la VI Región donde se ubica la quebrada Los Arrayanes que es el lugar donde los mataron, enterraron y desenterraron , y la dirección hacia algún punto de la costa donde los lanzaron. El informe de las Fuerzas Armadas de enero de 2001 dando cuenta del destino final de 200 prisioneros, producto de la Mesa de Diálogo de Derechos Humanos realizada en 2000, confirmó que las víctimas de Paine fueron lanzadas al mar. Se estima que difícilmente el pleno de la Corte Suprema podría declarar improcedente esta solicitud, puesto que los querellantes sostienen que, con el secreto impuesto por el Ejército a la información demandada por el juez Solís, la institución estaría obstruyendo el actuar de la justicia, protegiendo identidades que también podrían ser llevadas al banquillo en el Operativo Dos, como en el proceso se conoce la exhumación de 1978. EL CASO CASTRO A raíz de la citación a declarar ante el juez Solís, el pasado lunes 14 de enero, del general activo Guillermo Castro, comandante de la II División del Ejército y juez militar de Santiago, en las últimas horas se han producido reuniones y "conversaciones" entre integrantes del mando militar y algunas autoridades. El comandante en jefe del Ejército, general Óscar Izurieta, ha estado en los últimos días fuera de Chile. Se sabe que a su arribo en las próximas horas asumirá el conflicto "con la profundidad y gravedad que tiene", según informaron diversas fuentes a LND. En 1973, el general Castro tenía el grado de subteniente, al igual que Magaña, y ambos servían en la Escuela de Infantería de San Bernardo. A esta repartición pertenecía el pelotón que participó en el Operativo Uno, vale decir, la detención, asesinato y escondite de los cuerpos de los 22 campesinos de Paine. Existen indicios no concluyentes hasta ahora en la investigación judicial de que Castro podría haber formado parte aquel Operativo Uno. LND Lanacion.cl / Agencias Viernes 11 de enero de 2008 Ex jefe de la DINA sumó a su largo prontuario el secuestro de siete dirigentes poblacionales. Cuatro de ellos fueron Revocando una cuestionada decisión del ministro de fueron Joaquín Billard, la Cuarta Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago condenó a tres miembros de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) por el secuestro de siete personas entre el 18 y 22 diciembre de 1973. En votación unánime, los magistrados determinaron sentenciar con 10 años y un día de presidio al general (r) Manuel Contreras Sepúlveda, Marcelo Moren Brito y José Friz Esparza. Estos ex miembro de la policía represiva de la dictadura de Augusto Pinochet en primera instancia había sido favorecidos por Billard quien los había absuelto por aplicación del principio de la prescripción de la acción penal. Esta vez, la sala conformada por Dobra Lusic Nadal, Manuel Antonio Valderrama y la abogada integrante María Victoria Valencia, desestimó tales argumentos y determinó calificar los hechos como "crímenes de guerra" aplicando los denominados Convenios de Ginebra para determinar la condena. En parte del fallo se señala que "debe tenerse presente que si bien la citada Convención no ha sido ratificada por el Estado de Chile, surge en la actualidad con categoría de norma de ius cogens, o principios generales del derecho penal internacional, cuya obligatoriedad en derecho interno se encuentra mandada por la Constitución Política de la República (artículo 5, inciso segundo)” De este modo, agrega, “el reconocimiento de la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad y de los crímenes de guerra, así como el aseguramiento objetivo y expreso de los derechos humanos resulta indiscutible e imperativo para los tribunales nacionales". La condena se dictó por los secuestros calificados de: Carlos Alberto Cuevas Moya, Luis Alberto Canales Vivanco, Alejandro Patricio Gómez Vega, Pedro Patricio Rojas Castro y Luis Emilio Orellana Pérez, perpetrados igualmente entre los días 18 y 22 de diciembre de 1973. Todos ellos eran dirigentes del denominado Comité Galo Andrade de la población La Legua y fueron ejecutados el 22 de diciembre en un sector de Cerro Navia. En tanto, en los casos de Margarita del Carmen Durán Gajardo y Sigfrido Orellana Pérez, perpetrados el 18 y 21 de diciembre de 1973, la condena es sólo por el delito de secuestro simple, ya que ellos no fueron ejecutados. La Nacion.cl / Viernes 11 de enero de 2008 Por Jorge Escalante Suboficial (R) Letelier cumplió condena de 8 años El ex agente Miguel Letelier Verdugo recuperó su libertad el viernes pasado desde Punta Peuco. Nunca se arrepintió del crimen que cometió junto al mayor (R) Carlos Herrera y al suboficial (R) Manuel Contreras, indultado por el ex Presidente Lagos. Foto: A Letelier Verdugo le fue computado el tiempo que estuvo detenido previo a la confirmación por la Corte Suprema de la sentencia dictada por el juez Sergio Muñoz en 2002, por el asesinato del líder sindical Tucapel Jiménez (en la foto). En libertad salió el viernes pasado desde el penal de Punta Peuco el suboficial (R) de Ejército Miguel Letelier Verdugo, coautor material del asesinato del líder sindical Tucapel Jiménez cometido el 25 de febrero de 1982 en una operación de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) y la Central Nacional de Informaciones (CNI). Letelier obtuvo el beneficio luego de cumplir su pena de ocho años a la que fue condenado en el proceso que instruyó el juez Sergio Muñoz, último magistrado que tuvo a cargo esta causa. Nunca mostró arrepentimiento del crimen, como sí lo hizo el suboficial (R) Manuel Contreras Donaire, indultado en 2005 por el entonces Presidente Ricardo Lagos. Su decisión fue en aquel momento duramente criticada por el actual diputado independiente Tucapel Jiménez, hijo del dirigente. Ambos suboficiales hoy en retiro fueron junto al mayor Carlos Herrera Jiménez los tres autores materiales del homicidio. Herrera cumple por ello presidio perpetuo en el penal Punta Peuco. Gendarmería confirmó a La Nación la salida de Letelier Verdugo "tras haber cumplido íntegramente su condena de ocho años". Al suboficial (R) que integró la DINE le fue computado el período que estuvo detenido antes de que la Sala Penal de la Corte Suprema confirmara el 9 de marzo de 2004 las condenas aplicadas por el juez Sergio Muñoz en su sentencia del 5 de agosto de 2002. A pesar de que el juez Muñoz ya conocía durante la investigación las identidades de Letelier y Contreras Donaire como quienes acompañaron a Herrera a cometer materialmente el crimen, en la fase probatoria y pública del juicio quedó para el recuerdo el momento en que a Herrera, respondiendo consultas del juez Muñoz, se le escaparon de la boca los nombres de ambos. Hasta ese instante Herrera nunca había mencionado las identidades de sus dos acompañantes. También mostró después arrepentimiento por el crimen, e incluso pidió perdón público a la familia del líder sindical, pero hasta ahora nunca le ha sido concedido el indulto presidencial que ha solicitado. Demanda Treinta ex prisioneros políticos que permanecieron recluidos en Isla Dawson en el extremo sur luego del golpe militar de 1973, demandaron civilmente al Estado por daños morales y síquicos. Los demandantes fundaron su acusación en las torturas y trabajos forzados a los que fueron sometidos durante la prisión en ese campo de concentración. Todos los litigantes son originarios de la Región de Magallanes. La demanda deberá ser conocida por la Corte de Apelaciones de Santiago, tribunal que resolverá el curso de esta presentación. Viernes 4 de enero de 2008 Por Jorge Escalante Gresca en el penal Cordillera incluyó a esposa del "Ronco" Moren Brito El ex agente DINA Maximiliano Ferrer enrostró a Moren Brito durante una visita de matar a su propio sobrino Alan Bruce, ahorcándolo con un alambre y metiéndole la cabeza en una bolsa. La mujer de Moren terció en la gresca y defendió a su marido. Al interior del penal Cordillera de Peñalolén la cosa está que arde entre los ex DINA. El ex agente y posterior ex jefe del servicio secreto de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), Maximiliano Ferrer Lima, se enfrentó durante una visita con el ex jefe de Villa Grimaldi, el "Ronco" Marcelo Moren Brito y su esposa, enrostrándole asesinar en ese lugar a su propio sobrino Alan Bruce Catalán, ahorcándolo con un alambre y metiéndole una bolsa plástica en la cabeza. Un método similar a como la DINA mató a los dirigentes comunistas clandestinos Víctor Díaz y Marta Ugarte. La acusación de Ferrer a Moren (ambos tienen el grado de coronel en retiro) está contenida en un informe de Gendarmería de fecha 18 de diciembre de 2007, dirigido a jueces que instruyen causas por violaciones de los derechos humanos. La institución redactó el documento con este antecedente, porque se trata de una información desconocida hasta ahora en todos los juicios que existen. "El interno Ferrer Lima señala que no tiene inconvenientes en prestar esta declaración ante un ministro de Corte", afirma el texto firmado por el subinspector y alcaide del penal Sergio Prado Lobos Alan Bruce, detenido desaparecido, fue arrestado por la DINA el 13 de febrero de 1975 en la comuna de Las Condes en Santiago y trasladado a Villa Grimaldi donde mandaba Moren Brito. En la trifulca que adquirió según el informe ribetes violentos, Ferrer las emprendió también en contra de la mujer de Moren quien tomó parte en la pelea para defender a su marido. Un suboficial de Gendarmería que increpó a Ferrer "para que guardara la compostura con la dama, esposa del interno Moren Brito", también sufrió la furia de Ferrer. El informe agrega que aquel día del altercado, Ferrer, además de gritarle en sus rostros a Moren y a su mujer lo del crimen de Alan Bruce, comenzó a destruir objetos incluidas algunas llaves del agua del penal. Este duro enfrentamiento se suma a los ocurridos en los últimos meses de 2007 entre el ex segundo de la DINA, brigadier (R) Pedro Espinoza, y el ex jefe de este organismo represivo, general (R) Manuel Contreras. De acuerdo a anteriores informes de Gendarmería, Espinoza también se ha visto envuelto en riñas con otros ex agentes que cumplen condenas en ese recinto. Por este enfrentamiento Ferrer Lima fue castigado por Gendarmería, prohibiéndosele las visitas por unos días. Ferrer cumple en ese penal una condena de ocho años de presidio por el crimen del dirigente sindical Tucapel Jiménez, mientras Moren lo hace como autor condenado en varios casos. 27 de Diciembre de 2007 La Nacion.cl Domingo 23 de diciembre de 2007 Por Gabriela García SE ABRE EL EXPEDIENTE LITERARIO En el libro "Jueces en la literatura chilena contemporánea", hombres como Juan Guzmán, Lientur Escobar y Carlos Aránguiz sacan a la luz su pasión por la escritura. Cansados de llevarse puestos, confiesan sus soledades y desnudan sus contradicciones con La condené a cinco años y un día de presidio, por el delito de tráfico de estupefacientes. Yo la condené; lo confieso. Conforme a derecho la condené. De acuerdo al mérito del proceso y a las normas legales vigentes a esa época. Cinco años y un día y una multa absurda que jamás podría pagar: veinte ingresos mínimos mensuales, o seis meses de reclusión. Es decir, cinco años y medio de su vida. No digo que no vendiera; ella vendió pasta base de cocaína. No digo que fuera inocente. ¿Acaso yo lo soy? No vendo droga, es cierto, pero quizá haga cosas peores". CASO ARÁNGUIZ "Se escribe para no morir, para aplazar la ejecución, para corromper al verdugo...", declara el Ministro de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Carlos Aránguiz. La frase es de Bufalino y el magistrado que investigó como Ministro en Visita el bullado caso coimas (MOP-GATE) la saca a colación. Aránguiz escribe desde niño. "Mi gran animador fue Homero Arce, secretario de Pablo Neruda. Él llevó a Neruda mis primeros versos y éste me los devolvió con muy pocas correcciones y otorgándome el título de poeta . Desde entonces escribo sin parar", cuenta. En el libro "Jueces...", Aránguiz aparece como autor de dos cuentos: "El Juez en el Muelle" y "Ñancupel". El primero, transcurre en La Patagonia y habla de un Ministro en Visita que desde la cubierta de un barco, detiene la mirada en la brillante calva de un viejo juez que espera hace 20 años a su mujer. Y de la ficción salta al realismo a golpe de sangre. "A esta guagua la mataron", le advirtió un viejo detective amigo a Aránguiz, cuando se desempeñaba como juez de Los Andes y le tocó conocer la muerte de un lactante en la precordillera por bronconeumonía. El magistrado mandó a llamar a la madre y ordenó peripecias que develaron que al bebé le habían dado alcohol. "Al final la mamá confesó que la había asesinado dándole en la mamadera cerveza y luego dejándola a la intemperie, para llamar la atención del papá que creía los había abandonado", cuenta. "Apenas llegué a mi casa, me puse a escribir un largo poema con esa historia. Lo triste del caso, es que cuando concurrió el padre, dijo que jamás quiso abandonarles, que sólo había partido buscando trabajo", revela con pesadumbre. MENTIRA LA VERDAD "El 26 vendrás unos ratos robados al anillo, y sabrás que morirse/ De este amor no es sencillo". Estos versos están dedicados al fallecido cantante Gervasio Viera y corresponden al poema "Trilogía", del ex magistrado Lientur Escobar. La poesía nació tras una visita que el abogado (en ese entonces juez titular del Séptimo Juzgado del Crimen) realizó al autor de la canción "Con una pala y un sombrero" en una cárcel de Santiago. Es 26 enero de 1988 y el cantante asiduo a protestas en contra de la dictadura militar de Augusto Pinochet, enfrenta una tercera acusación por abuso deshonesto sobre una chica de Maipú. "Yo lo tenía citado para hacer las primeras diligencias: o lo dejaba preso por la última violación que se le imputaba o en libertad por falta de méritos", cuenta Lientur Escobar. Finalmente, y luego de realizar un careo entre la cantante y las supuestas víctimas, Gervasio fue sobreseído de todos los juicios en su contra. "Ese 26 yo hablé con él en la cárcel y me dijo: A usted lo van a echar del poder judicial . Y yo le dije: No me interesa. Es una profecía auto cumplida ", asevera Lientur desde su actual oficina en la calle Huérfanos. Y agrega desafiante: "A mí nadie me va a sacar de la cabeza que a Gervasio lo mató un equipo de la CNI que lo perseguía, porque la persona de Maipú, me confesó que Renovación Nacional le había pagado una determinada cantidad de plata para involucrarlo". El ex magistrado que estuvo 14 años en el poder judicial y que fue expulsado en 1993 mientras investigaba el paradero de detenidos desaparecidos en la ex Colonia Dignidad, asevera que en nuestro país existe "la justicia de la mentira". ¿Es esa disconformidad la que lo motiva a escribir versos como los de su poema "Hipócritas"?. "Y aún quieres, que te inviten a la mesa?/ Y si no te invitan te haces convidar. / Hipócritas!, está dicho, moriréis en soledad.", dispara en el libro. "El juez es una autoridad y por lo tanto tiene que ejercer poder. Y el poder tiene el grave problema del bien y el mal. Y el bello mal, que es aquello que es aparentemente bueno pero es malo. ¿Usted cree que los abogados no cuentan puras mentiras en los estrados? Obvio. En Chile, de acuerdo a todo el rigor y formalismo de la ley, quien dice la verdad jamás saldrá libre. Y la culpa de todo esto la tiene el sistema económico y la desigualdad social. Ese es el balcón desde donde mira un magistrado la literatura ", sentencia. JUAN GUZMÁN: "NO SOY BATMAN" "La profesión de juez es tan solitaria como la de un capitán de barco", reconoce el ex magistrado Juan Guzmán Tapia mientras recuerda los procesamientos al fallecido General Pinochet, "decide, almuerza y come solo. La responsabilidad es tan grande que sus únicos compañeros son la conciencia, el criterio y la historia", enfatiza. En la selección de España, aparecen fragmentos biográficos que Guzmán publicó en el libro "En el borde del mundo" (Anagrama), donde devela sus orígenes en la literatura (su padre fue poeta, Gabriela Mistral su gran amiga, "Platero y yo" de Juan Ramón Jiménez su libro de infancia) y recuerda que brindó con champaña en el golpe de 1973 y que una vez dentro del poder judicial se fue enterando "del drama, la desaparición forzada, el secuestro y la tortura", dice el actual Decano de la Facultad de Derecho de la Universidad Central al teléfono. Y aunque podría pensarse que a Guzmán lo persigue el sueño incumplido de no haber condenado a Pinochet, él dice tener la conciencia tranquila. "Hay cosas que nadie me va a poder quitar, como encontrar 20 cuerpos que fueron desaparecidos, ver el hallazgo de las osamentas en el Cementerio Municipal de Concepción o las encargaturas de reos que hice a Pinochet, en circunstancias que fue la Corte Suprema que revocó los procesamientos. Pero eso no es problema mío. No soy justiciero ni Batman", sentencia. Guzmán sabe que "sin poesía estamos fritos". Por eso actualmente prepara una novela: "Muriel". "La pienso terminar en el verano y tiene que ver con una detenida desaparecida que ficcioné. La historia está basada en todas aquellas cosas que pasan en los centros de detención y tortura, los recursos de amparo rechazados, los padres y su desesperación", comenta. LA MÁQUINA QUE LLORA "La sentencia también puede ser un bello poema", advierte Roberto Contreras, Ministro de la Corte de Apelaciones de San Miguel, el mismo que en 1996 instruyó el proceso por asociación ilícita y tráfico de drogas al interior del Congreso cuando era juez del Tercer Juzgado del Crimen de Valparaíso. A Contreras la literatura lo encontró de improviso, pensando poemas en voz alta cuando niño y mientras estudiaba derecho en la Universidad Católica de Valparaíso. Ahí pensó dejar leyes, pero la pelirroja escritora Stella Díaz Varín lo detuvo. "Le dije que quería dejar los estudios y dedicarme a la poesía. Y ella, con toda su sabiduría de nodriza sagrada, me dijo que esperara, que la vida de los poetas no era fácil", expresa el ministro. Pero si los jueces, pese a su poder y su función social son tan mortales como el cesante de la Plaza de Armas, ¿alguna vez han condenado a un inocente? El magistrado responde con poesía: "¿Puede equivocarse una puesta de sol? Es realidad, sucede, está allí. El proceso es el fruto de su propia dinámica, de sus luces y sombras, de sus certezas e inexactitudes. Es el reflejo de un mundo y uno lo vive allí, intensamente. Acá atardece, en Japón ya es madrugada". Sobre las contradicciones del oficio, explica: "Pase un caso judicial por un computador y vea que sale. ¿Qué hace al juez diferente a la máquina? Su sensibilidad, su posibilidad de amar y des-amar, la cotidiana conversación con el vendedor de diarios, su hija que le pide ayuda en las tareas, el dolor de muelas, la pesadilla que le despierta de madrugada, los jueces congregados, viejos y jóvenes, en un acto literario de lanzamiento de este libro, en que se reconocen humanos, simples, hermanos, sin pretensiones, compartiendo palabras". EN BASE A LA PASTA "Yo condené a Edith Baeza. La condené a cinco años y un día de presidio, por el delito de tráfico...". El poema que abre este reportaje pertenece al actual Ministro de la Corte de Apelaciones de Rancagua Raúl Mera Muñoz. En él, el magistrado plantea un conflicto moral como el que debió haber vivido al investigar el crimen de los máximos dirigentes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, Cecilia Magni y Raúl Pellegrin. Caso que, por falta de pruebas, le impidió en su tiempo someter a proceso a funcionarios de Carabineros del Gope y de Dipolcar vinculados a la denuncia. Actualmente sí procesados. La disyuntiva interna que supone para un juez, lograr el equilibro entre ley y corazón, es una de sus tareas más difíciles. Y en el caso de Mera, fue uno de los motivos que lo impulsó a escribir: "Llegué a la literatura finalmente movido por la necesidad de expresar diversas emociones, desde la nostalgia de la niñez hasta la búsqueda espiritual, pasando por el peso que carga a veces el corazón cuando se asume la enorme tarea de juzgar al prójimo", declara. Sobre la crónica que reflexiona sobre la condena a una prostituta y traficante de poca monta, cuenta que lo escribió cuando era Juez de Letras en Iquique. "Ciertamente en esa época la ley de drogas era más rígida y no permitía, como hoy, discriminar entre traficantes grandes o pequeños. Además existía ya esa histeria colectiva que a mi juicio ha contaminado el tema en nuestro país, de forma que se demonizaba a los procesados", afirma. SI NO HAY JUSTICIA, HAY POESÍA "Esta puerta estaba reservada solamente para ti. Ahora voy a cerrarla..." dice Kafka en "Ante la Ley". La frase la saca a colación el Juez del Juzgado de Letras y Garantía de Curepto Juan Mihovilovich, para explicar la compleja comunión que existe entre poeta y magistrado. "Soy juez para sobrevivir y escribo para vivir", sentencia Mihovilovich quien ha figurado como finalista del Premio Planeta y ha sido traducido a más de 10 idiomas (su última novela "El contagio de la locura" acaba de ser trasladada al croata). Pero ¿cómo se lidia con la soledad a minutos de condenar a otro? El juez responde: "Sencillamente no acostumbrándome a mirar a ese semejante como un dato estadístico. Ese que está ahí, frente al estrado, el día de mañana puedo ser yo, sin perjuicio de intentar comprender las motivaciones últimas o primeras de una conducta que es merecedora de sanción. Y luego la pregunta inevitable es ¿quién soy yo para hacerlo? ¿Quién me revistió de este poder? El mejor espejo es más tarde la propia conciencia individual, esa donde sólo cabe el dilema de ser juez y de ser humano". -No tenemos justicia pero hay poesía -Seguramente mucha gente debe sentirlo así y no se la puede condenar por eso. Como también afirmar que sí, que la poesía existe y está a nuestro alrededor y en nuestras fibras, al sonreír, al mirarnos, al amar y ser amados. Ese es un acto mínimo de justicia. ARISTÓTELES ESPAÑA: “ES UN LIBRO HISTÓRICO” El hombre que se ocupó durante un año de la selección de textos y la posterior edición y publicación del libro dice que estamos ante un texto que “no sólo devela el quehacer político y cultural del Chile del siglo XX, sino que están resumidos todos los géneros de la literatura chilena: hay poesía, relato, narración y crónica, además de verso libre, poemas escritos en castellano antiguo, erotismo, cuentos políticos, campesinos, urbanos y décimas. Es un libro histórico”, explica. Además, el ex Vicepresidente de la Sociedad de Escritores de Chile, cuenta que actuó “como un director de orquesta”. “Fue una experiencia, porque además de ser un libro único en su género en toda América Latina, los jueces se desnudan. Lo novedoso del libro también es que por primera vez aparece un ex presidente de la Corte Suprema de América Latina, como es Servando Jordán”, enfatiza. “Jueces en la Literatura Chilena” podría ser una de las aristas de un proyecto mayor: escribir la historia del poder judicial en Chile. Al respecto, España dice “estoy involucrado, pero no se puede adelantar nada por ahora”. Domingo 23 de diciembre de 2007 | 12:14 Por Eduardo Rossel Médico ordenó internarla en la UTI del Hospital de Angol Tras 74 días en huelga de hambre, Patricia Troncoso, conocida como "La Chepa", fue trasladada de urgencia al centro asistencial. Una suerte similar puede tener el comunero Héctor Llaitul. Ambos, la semana pasada, se negaron a terminar con el prolongado ayuno. Foto: Patricia Troncoso, alias la Chepa, en imagen de archivo. Según informaron a La Nación familiares de los "presos políticos mapuches" del penal de Angol, durante las primeras horas de hoy un equipo médico examinó tanto a Llaitul como a Troncoso y, a pesar de la negativa de éstos, ordenó su traslado inmediato al centro asistencial de la provincia, debido al deteriorado estado de salud de ambos, quienes han perdido cerca de 25 kilos de pesos. La semana pasada otros tres comuneros mapuches José Huenchunao, Jaime Marileo y Juan Millalen-, tras 67 días de ayuno, optaron por abandonar la movilización, al aceptar la mediación del obispo de Temuco, Camilo Vial, para la instalación de una mesa de negociaciones con el Gobierno, en busca de respuestas a los tres puntos de su petitorio: libertad a los presos políticos mapuches, desmilitarización de la zona en conflicto y fin a los allanamientos policiales. Para Patricia Troncoso winka aceptada como mapuche según las creencias de ese pueblo originario- y Héctor Llaitul (importante líder de la Coordinadora Arauco Malleco) para terminar la huelga era necesario el compromiso de que no se aplique la Ley Antiterrorista al caso Poluco Pidenco, por el cual hoy se encuentran encarcelados. El caso Poluco Pidenco fue un incendio a bosques de la forestal Mininco, ocurrido en diciembre de 2001, por el cual -a pesar de que no hubo víctimas fatales- a sus supuestos autores se les juzgó con "testigos sin rostros" y se les aplicó la Ley Antiterrorista creada durante la dictadura militar-, lo que elevó gravemente las condenas en relación a lo que les habría correspondido de ser procesados como delitos comunes. Situación condenada ya en dos oportunidades por los organismos de derechos humanos de las Naciones Unidas, quienes han pedido la derogación de la Ley Antiterrorista y la revisión de los procesos realizados bajo esa norma. Domingo 23 de diciembre de 2007 Por Luis Narváez / La Nación Domingo Sociedades y bancos por donde pasaron los dineros de comisiones Personas, sociedades creadas en paraísos fiscales y bancos son los principales elementos que vinculan el pago de comisiones ilegales por la compra de los Mirage Elkan con el dispositivo creado por Pinochet para ocultar su fortuna. Aquí, la sorprendente trama que se cruza y que tiene su período más álgido cuando el dictador fue arrestado en Londres. ¿Qué hubiese ocurrido en el mundo si el 11 de septiembre de 2001 no se hubiesen derribado las Torres Gemelas? ¿Qué hubiese sucedido en Chile? Las respuestas pueden ser muchas porque todo es hipotético. Pero de una cosa podríamos estar seguros: las cuentas bancarias donde Pinochet mantuvo su secreta fortuna seguirían tal cual, sin que nadie supiera de su existencia. De allí la importancia que muchos ven en la investigación que se desarrolla en Bélgica y Chile para determinar quiénes recibieron comisiones ilegales por la compra de 25 aviones Mirage 5 en 1994. Un especialista internacional en materias sobre el lavado de activos, que prefiere mantener en reserva su identidad, después de leer las últimas informaciones obre este caso, se aventuró a decir que la Ley Patriota (Patriotic Act) que obligó a los bancos a levantar el secreto bancario del sistema financiero de EEUU tras la pista de organizaciones terroristas permitió conocer la existencia de la fortuna de Pinochet en el Riggs. "Pero es muy probable que si eso no hubiese ocurrido, el caso Mirage habría permitido descubrirla". Sorprenden las similitudes que los investigadores belgas y chilenos han encontrado entre el dispositivo creado para resguardar la fortuna del dictador con el creado para ocultar y distribuir las comisiones por el negocio de los cazabombarderos. En el Consejo de Defensa del Estado y en círculos militares y políticos de la defensa nacional tienen plena noción de las repercusiones que comenzó a generar la noticia sobre los alcances de los antecedentes enviados por el juez Daniel Franzen. El magistrado está a cargo del proceso judicial sobre corrupción más grande que ha conocido la historia de ese país europeo. A partir de esa megainvestigación, donde se destapó la corrupción y el pago de coimas a políticos belgas en millonarios negocios de compra y venta de armas, se descubrió un episodio de pago de comisiones ilegales que supuestamente llegaron a manos de funcionarios públicos chilenos, por ahora aparentemente sólo de la FACH. En cinco años de investigación se logró establecer que la empresa Sabca, a cargo de repotenciar y comercializar una flotilla de Mirage 5 que la Fuerza Aérea de Bélgica había dado de baja, entró al mercado chileno gracias a los contactos privilegiados de algunos de sus agentes. Por una parte, se contactó probablemente a fines de 1992 con Bernardo van Meer, inglés de origen holandés comerciante de armas, yerno del entonces comandante en jefe de la aviación chilena, Ramón Vega Hidalgo. Por otro lado, el general retirado belga Jacques Lefebvre, agente de Europavia, empresa asociada a Sabca, se comunicó con su amigo en Chile Carlos Honzik Hubka, representante de fabricantes de armamento (SIG y Mowag, entre otros) en Chile. El viejo general sabía que Honzik era amigo personal de Vega Hidalgo y de Augusto Pinochet. LOS NEXOS Honzik se había transformado en el primer nombre en las agendas de los jefes castrenses chilenos a la hora de comprar material de guerra nuevo o usado. Sus contactos en EEUU y Europa le permitieron concretar con las FFAA chilenas buenos negocios desde la década de 1970. Según ha podido establecer la investigación belga, Honzik se hizo asesorar por el abogado Óscar Aitken Lavanchy, personaje que saltó a la palestra recién en 2004, cuando se supo que fue el albacea de la secreta fortuna de Pinochet. Juntos, Honzik y Aitken se habrían encargado de idear dispositivos financieros para burlar los controles y mover grandes sumas de dinero, haciendo casi inexpugnable seguir su rastro. Aitken fue el responsable de la creación de sociedades de papel al portador en paraísos fiscales como Islas Vírgenes, Islas Caimán o Bahamas y de la apertura de cuentas en diversos bancos para estas compañías, por donde circuló el dinero de Pinochet. Tanto en el expediente del caso Riggs como en el proceso belga, Aitken aparece junto a Honzik creando y participando en la propiedad de Berthier Investment Inc., la firma que recibió, a través de sus cuentas bancarias, casi el total (14,4 millones de dólares) de las comisiones pagadas por la venta de los Mirage para que las distribuyera por el mundo. Aitken y Honzik nuevamente aparecen como socios de Eastview Finance, una firma creada en Islas Vírgenes, por donde pasaron dineros que terminaron en manos de Pinochet y su esposa, Lucía Hiriart. Cada vez que se menciona a empresas que aparecen vinculadas a las comisiones de los Mirage y al dictador, los belgas se detienen a hacer un exhaustivo análisis. BERTHIER Y EASTVIEW Sobre la principal sociedad usada para distribuir los más de 14 millones de dólares en comisiones por el negocio de los Mirage, el exhorto belga destaca que se descubrió que a través del Chemical Bank y el Citibank de Nueva York, Berthier, junto con Lehman Brothers Inc., Cornwall Overseas Corporation y Marchill Investment Ltd., "establecen la existencia de relaciones estrechas entre el supuesto dispositivo del señor [Carlos] Honzik y el que podría pertenecer al señor Pinochet". Según la investigación realizada en Chile por el caso Riggs, Cornwall y Marchill fueron empresas creadas por Aitken para hacer perder los rastros de la fortuna del clan Pinochet. Dentro de esta misma línea se descubrió una transferencia de 51.693 dólares, realizada por Óscar Aitken Lavanchy a favor de Berthier, el 8 de junio de 1995. La transferencia se realiza desde una cuenta que Eastview Finance tenía en el Coutts And Co. de Miami, de la cual Aitken era creador y controlador. En los documentos bancarios sobre las cuentas de Berthier y Eastview, guardados celosamente en dicho banco, éstas aparecen como empresas relacionadas bajo la denominación "related accounts". Tanto Berthier, de Honzik, como Eastview, de Aitken, utilizaron al mismo ejecutivo del banco: Ricardo Dougherthy. Por otra parte, la similitud de ambos dispositivos queda aún más de manifiesto porque Berthier Investment fue creada por el mismo bufete de abogados que utilizó Óscar Aitken para abrir las sociedades de papel de Pinochet: Alemán, Cordero, Galindo and Lee, de Panamá. LEVANT Siguiendo dólar por dólar el pago por la venta de los Mirage, los investigadores belgas descubrieron que una entidad llamada Levant Management Corp. recibió una transferencia de 35 mil dólares el 19 de mayo de 1998 en su cuenta 116155995 del Banco Espirito Santo de Miami. Dicho movimiento se originó desde una cuenta de I. Systems, entidad del mismo tipo (off shore) perteneciente al empresario Conrado Ariztía O Brien. Como se dijo en la primera parte de esta investigación, Ariztía habría sido, según los belgas, uno de los distribuidores de las comisiones de los Mirage, que utilizó las cuentas de cinco de sus sociedades y tres cuentas personales para transferir dineros, entre otros, a generales en retiro de la FACH. El exhorto belga enviado a la justicia chilena sostiene que "Levant Management Corp. podría estar vinculada a un dispositivo de recolección de fondos vinculados al antiguo Jefe de Estado chileno Augusto Pinochet, según algunos elementos contenidos en el mandato judicial de arresto pronunciado por un juez de instrucción chileno en contra de María Lucía Hiriart Rodríguez y de Marco Antonio Pinochet". NEMESIS Carlos Honzik abrió la cuenta Nº 9741 en el Clariden Bank de Zurich (Suiza), a nombre de Berthier. Esa cuenta se denominó "Solane Main" y tuvo dos subcuentas: La Rosa y Taxes. Desde allí salió todo el dinero de los Mirage. Cuando la cuenta 9741 fue cerrada, el 3 de diciembre de 1998, lo que quedaba (más de seis millones de dólares) fue transferido, en efectivo, a una cuenta en el mismo banco de una entidad llamada Limelight Holdings Ltd., sobre la que el Clariden Bank de Zurich "no dio ninguna información" a los belgas. Pese a que habían logrado levantar el secreto bancario, el dictamen con que la justicia obligó a la poderosa institución bancaria helvética nunca mencionó esta última. Los belgas sostienen que fue una operación pantalla para ocultar el rastro de las comisiones, porque en menos de 24 horas se realizó otra transferencia para mover los fondos de Honzik a una tercera sociedad, Nemesis Holdings Ltd. Una operación sospechosa que, según los belgas, "parece haber sido preparada por el Clariden Bank para el señor Honzik". Lo anterior, sostienen los investigadores europeos, hace concluir que el banco suizo "habría tenido un papel activo de consejo con miras a la creación de un sistema destinado a hacer desaparecer todo indicio de Berthier Investment Inc. y de los fondos que fueron girados en esta cuenta". Y advierten que este dispositivo se puso en marcha justo cuando Bélgica comenzó a investigar a Honzik y solicitó información oficial a Suiza. "El dispositivo elaborado había utilizado puntualmente Limelight para una transferencia de fondos vía cash payment hacia otra entidad llamada Nemesis Holdings Ltd.", dice la investigación. Nemesis fue una sociedad off shore creada bajo las instrucciones del Clariden Bank en Isla Gran Caimán el 5 de noviembre de 1998, un mes después del arresto de Pinochet en Londres por orden del juez español Baltasar Garzón. El número de la cuenta que disponía en el Clariden era 73928 y sus beneficiarios o "derechohabientes" eran Carlos Honzik y su esposa, Bahna Hamwi. Los belgas se preguntan qué sucedió con esos seis millones de dólares, operación que coincide con el arresto de Pinochet. Lo que sí tienen claro los investigadores es que vinculada a estas operaciones de Nemesis estaba la intención de Honzik de permitir la transferencia hacia otras dos personas que aún no han sido del todo identificadas, pero "designadas por el gestor de la cuenta del Clariden Bank, respectivamente, como el El Amigo y El Inglés , quienes habrían sido destinatarios de una parte de las comisiones abonadas en las cuentas del señor Honzik. Parece que El Inglés debía también a El Amigo una parte de dichas comisiones". Las autoridades belgas tomaron conocimiento de que en el marco de la investigación por las cuentas secretas de Pinochet, el ministro instructor de la época, Sergio Muñoz, había ordenado el embargo de bienes del clan Pinochet en EEUU y Chile. Dentro de las sociedades que aparecen en la fortuna del dictador está Nemesis Holding Ltd. Los belgas sostienen que "en la hipótesis que se tratase de la misma sociedad que la descrita en la presente exposición de los hechos, los haberes embargados podrían estar constituidos en parte por comisiones vinculadas al contrato de los Mirage belgas". ¿Quiénes son "El Inglés" y "El Amigo"? Hasta ahora sólo hay sospechas de que "El Inglés" pudo ser Bernardo van Meer, el yerno de Ramón Vega, quien recibió más de 2,7 millones de dólares en comisiones. ¿Pero y "El Amigo"? ¿Quién es "El Amigo"? ¿Será Ramón Vega, quien efectivamente mantuvo una estrecha amistad con Honzik y fue clave para que el Gobierno chileno se decidiera por los Mirage en 1994? ¿O será Augusto Pinochet Ugarte, también antiguo amigo de Honzik, quien por esos días comenzaba un largo y costoso período privado de libertad en Londres? La Nación Domingo 16 de diciembre de 2007 Por Por Luis Narváez "Dossier Mirage": el informe de la Justicia belga Suiza y EEUU levantaron el secreto bancario. Por ello, la justicia belga descubrió que los hijos del ex comandante en jefe de la FACH y ex senador designado Ramón Vega Hidalgo y tres altos oficiales recibieron dineros vinculados a comisiones por la compra de los aviones. Tribunal chileno recibió copia de todo. (Primera parte) Todo es ceremonioso y programado en Bruselas. Los modernísimos buses pasan a la hora y los bien mantenidos tranvías dan un aire de presente y pasado a esta monumental ciudad. Así es la capital de Bélgica, una mezcla de la modernidad europea con lo que queda de la antigua ciudad de la realeza de Alberto II. En pleno centro, el viejo edificio de los tribunales alberga a los Juzgados de Instrucción y la Corte Suprema. Cruzando una amplia avenida, justo enfrente, se levanta el nuevo e imponente edificio de la Procuraduría General. Ambos edificios albergan el corazón de una de las investigaciones más importantes que se han realizado en Europa en los últimos 20 años, donde se han visto comprometidos el Gobierno local, partidos políticos y funcionarios públicos en actos de corrupción vinculados a la compra y venta de armamento. Los mismos que han remecido el ambiente político con escandalosas revelaciones de corrupción, ahora cuentan con fuertes elementos de prueba para sospechar que se pagaron comisiones ilegales por la venta a Chile de 25 aviones Mirage 5, en 1994. Un exhorto enviado por ellos, en 2003, permitió que se abriera un proceso en Chile para indagar si se pagaron coimas a funcionarios chilenos. El caso, después de cuatro años, está paralizado porque, a pesar de obtener valiosas declaraciones, hasta la fecha no se ha logrado tener acceso a la ruta internacional que siguieron las comisiones pagadas en la operación de venta a Chile de dichos aviones. Durante casi tres años de investigación, LND pudo acceder, en Bélgica, Estados Unidos y Chile, a documentos exclusivos e información oficial que son parte del material que conforma un grueso expediente de casi 20 tomos, celosamente custodiados en Bruselas. Dicho material ha sido reunido con sigilo por las autoridades de la Procuraduría Anticorrupción, que lidera el fiscal Pierre Morlet, y finamente analizados por el juez Daniel Franzen. A estas alturas, gracias a los informes elaborados por los comisarios de la policía judicial Claude Bernard y Luc Philippart, el magistrado ha llegado a algunas conclusiones que deberán ser acuciosamente investigadas por la Justicia chilena. De los 109 millones de dólares que desembolsó el fisco chileno por la compra de los cazabombarderos, 15 millones fueron a parar en comisiones. Si bien eso se estipula en el contrato, la investigación belga revela que se ocultó el pago a intermediarios informales y que éstos habrían realizado transferencias bancarias a cuentas extranjeras de funcionarios públicos chilenos. Dentro de los secretos mejor guardados de los belgas, se estableció que unos 700 mil dólares (actualizados serían 469 millones de pesos) fueron a parar a las cuentas de los tres hijos del ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea y ex senador designado Ramón Vega Hidalgo. Según fuentes de la investigación internacional, esas transferencias "podrían constituir el pago de comisiones ilegales provenientes de la venta de los aviones Mirage". Asimismo, luego de que los belgas lograran que las autoridades de Suiza y Estados Unidos levantaran el secreto bancario, se habría establecido que otros tres oficiales de la FACH, que participaron como funcionarios públicos en algunas instancias de la negociación para la compra por parte de Chile de los citados aviones, también habrían recibido dineros desde cuentas de intermediarios que obtuvieron comisiones por la millonaria transacción. Ellos serían los generales en retiro Jaime Estay Viveros y Florencio Dublé Pizarro y el coronel (R) Luis Bolton Montalvo. A principios de 1990, Chile se encontraba en la necesidad de renovar su flota de cazabombarderos. Pero el presupuesto de la renaciente democracia aún era pequeño para este propósito. Por eso se prefirió adquirir material usado. Alertados de la necesidad de la FACH, la empresa franco-belga Sabca (Sociét Anonyme Belge de Constructions Aéronautiques) comenzó a indagar el mercado nacional utilizando contactos bien posicionados. Pocos años antes, la empresa, cuyo principal accionista es la misma fabricante de los Mirage, la francesa Dassault, se había adjudicado el Mirage Safety Improvement Program (Mirsip), un proyecto para reacondicionar y comercializar 20 aeronaves Mirage 5 dadas de alta por la Fuerza Aérea belga. Al mismo tiempo, Sabca incluyó a la empresa Europavia, también belga, para explorar los posibles mercados de destino para esos aviones. CAJA PAGADORA Fue así como Bernard Carayon, uno de los directores de Europavia-Sabca, se puso en contacto con un conocido suyo, Bernardo van Meer, en ese entonces casado con Rosa Vega Pizarro, una de las hijas del jefe de la aviación chilena, ambos radicados en Gran Bretaña. Así, se registraron varias reuniones entre Carayon, Van Meer y el general (R) de la Fuerza Aérea de Bélgica Jacques Lefebvre, que trabajaba para Europavia. Paralelamente, se contactó a uno de los representantes de empresas de armamento más influyentes en Chile: Carlos Honzik. De origen checo, este comerciante de armas representaba en Chile a empresas como SIG y Mowag y mantenía una estrecha amistad con Augusto Pinochet Ugarte. Según los antecedentes belgas, Honzik habría preparado todo el dispositivo para repartir los dineros en caso que el negocio resultara. Lefebvre viajó a Chile en dos oportunidades, en 1992 y 1993, para reunirse con Honzik y con un tercer agente del rubro, un ciudadano belga avecindado en Chile desde la década del cincuenta, Francisco de Smet d Olbeck. Pese a que Ramón Vega ha negado reiteradamente que las negociaciones hayan comenzado antes de 1994, los documentos a los que LND tuvo acceso registran comunicaciones de Van Meer donde manifiesta a los europeos, al menos desde septiembre de 1993, la posición de su suegro, Ramón Vega. Asimismo, la investigación contradice los dichos del ex senador, ya que el negocio se cerró con la empresa Sabca y no de "Estado a Estado", como él mismo declaró judicialmente. De esta forma, el Estado chileno pagó directamente a la empresa Sabca 109 millones de dólares, que era, supuestamente, el precio de los aviones. Sabca se quedó con 39 millones y el resto fue entregado al fisco belga. De los 39 millones, 15 fueron derivados a Europavia. Esta última, luego de recortar 550 mil dólares, depositó 14,45 millones de dólares en la cuenta "Solane Main" que Carlos Honzik había abierto el 8 de febrero de 1994 a nombre de una de sus sociedades de papel, Berthier Investment Inc., con sede en las Islas Vírgenes. Berthier, según los belgas, habría actuado como una verdadera caja pagadora para todos los intermediarios. Luego de que Suiza levantara el secreto bancario y que el Clariden Bank de Zurich les mostrara todos los movimientos financieros de Berthier, los belgas llegaron a la convicción de que Sabca elaboró una verdadera trama financiera para ocultar los pagos a comisionistas. La Procuraduría belga logró, por ejemplo, determinar que se pagaron comisiones (ver infografía) a Lefebvre, Carayon, De Smet y Honzik. Pero los últimos antecedentes conocidos indican que una parte de los dineros (1.169.735 dólares) fueron a parar a otra sociedad de papel: la Intercountry Holding. Dicha entidad tenía una cuenta (0116154103) en el Espirito Santo Bank de Miami. Entre el 9 de enero de 1995 y el 18 de marzo de 1997 recibió un total de 12 transferencias. Con sede en Nassau (Bahamas), Intercountry era representada con poderes bancarios por el chileno Conrado Ariztía O Brien (64 años). Ante la policía chilena, en el marco de la investigación local, Ariztía declaró que nunca participó en las negociaciones. Sin embargo, los informes bancarios indican, según la autoridad belga, que Ariztía recibió parte de las comisiones y se prestó a su ulterior distribución para tender un manto de humo sobre el movimiento de los dineros. Ariztía mantuvo cinco cuentas en el Espirito Santo Bank a nombre de empresas suyas (Intercountry, Management Consultants, Technical Ventures, Organizacional Investments, además de I. Systems). Asimismo, tenía en el mismo banco otras tres a nombre suyo (115400327, 115343897 y 106427255). Uno de los ejecutivos que atendió al empresario fue Edgard Tatman, el mismo que ayudó a Pinochet a ocultar su fortuna por esos mismos años. Según la Justicia belga, los movimientos de dinero demostrarían que Ariztía envió remesas desde el Espirito Santo Bank a cuentas de terceros que "podrían constituir el pago de comisiones ocultas" a ex funcionarios de la FACH. El coronel (R) Luis Bolton Montalvo es hoy gerente de operaciones de Aerolínea Principal, dedicada a vuelos privados, de propiedad de los antiguos dueños de la desaparecida National. También representa a HAL, una fábrica de helicópteros india. Según los registros, Bolton recibió tres transferencias: una de 70 mil dólares desde una cuenta de Technical Ventures, otra de 60 mil dólares de una de las cuentas personales de Ariztía y 30 mil de Management Consultants. El coronel (R) Bolton participó, en su tiempo, en las comisiones técnicas de la FACH que optaron por adquirir los Mirage 5. Otro que habría recibido dineros originados supuestamente de las comisiones de la venta de los Mirage es el general (R) Florencio Duble. Se descubrió que el ex uniformado mantiene una cuenta en el Riggs Bank de Washington (115-16204384) que recibió 60 mil dólares el 7 de abril de 1997, desde la cuenta de Intercountry Holdings. Duble llegó a ser jefe del Estado Mayor de la FACH y fue uno de los sancionados, en 1998, por el escándalo de los envíos personales realizados por oficiales desde el extranjero utilizando la figura de "pertrechos militares". EL CLAN VEGA Dentro de las sorpresas que arrojó el levantamiento del secreto bancario en Estados Unidos, la Justicia belga descubrió que numerosas transferencias realizadas desde cuentas mantenidas por Berthier Investment y Carlos Honzik en el Coutts and Co. de Miami, también podrían corresponder a presuntas comisiones secretas pagadas al seno de la familia del general (R) Ramón Vega Hidalgo. De esta forma, uno de los documentos indica que Gustavo Vega Pizarro, hijo de Ramón Vega Hidalgo, mantenía una cuenta en el Coutts and Co. (54418911). Pero no era una cuenta cualquiera. En el extracto de presentación del cliente, el banco indica que el titular actúa como representante de su padre. Las fichas están rotuladas con la denominación "Gustavo Vega P. ITF (In Trust For) Ramón Vega H.". Asimismo, Vega Hidalgo aparece como administrador de Inversiones Calafquen (una sociedad constituida en Chile) y el banco también le asigna una tarjeta de crédito. El 28 de marzo de 1996 se registra una transferencia de 441 mil dólares desde la cuenta personal (543165) que Carlos Honzik mantenía en el Coutts bajo la denominación de "TABA" a dicha cuenta de los Vega. Llama la atención que el documento que ordena el movimiento tiene la siguiente orden expresa: "Do not mention the name" (no mencionar el nombre). Informaciones recibidas por LND desde Estados Unidos indican que el Riggs National Bank de Washington tiene entre los titulares de sus cuentas a una persona llamada "Ramón Hidalgo". Los belgas indagan si esa cuenta pertenece o no al ex comandante en jefe de la FACH y si utilizó un sistema similar al del dictador Pinochet para ocultar su identidad en dicha entidad financiar. El 15 de julio de 1996, Carlos Honzik transfiere desde su cuenta TABA, 20 mil dólares a la cuenta (38336977) que Rosa María Vega Pizarro, una de las hijas del general Vega, mantenía en el Midland Bank de Londres. Dos años más tarde, en marzo de 1998, Rosa María recibe dos depósitos por un total de 100 mil dólares en su cuenta (62983140), esta vez en el Coutts de Londres. Dentro de los destinatarios inesperados de dineros de los Mirage, revelados por las investigaciones belgas, aparece otro chileno que hasta ahora resultaba desconocido. Se trata de Bartolomé Dezerega Salgado. En el mapa del movimiento de dineros, Dezerega aparece como propietario de Nor-Sur-Management Consultants, titular de dos cuentas en el Espirito Santo Bank de Miami. Según la investigación europea, Dezerega, mediante la empresa mencionada, recibió casi tres millones de dólares en su cuenta 116154114 desde las cuentas que mantenía Conrado Ariztía. De estas transferencias, los belgas identifican dos depósitos, por 98.301 y 85.052 dólares, originados posiblemente en la venta de los Mirage, porque sostienen que coinciden "exactamente" con tres lotes de comisiones ingresadas a la cuenta 116154103 de Intercountry Holding. Vinculado a las cuentas que mantenían Berthier y Honzik en el Coutts de Miami aparece también beneficiado con sumas de dinero el general (R) Jaime Estay Viveros. El ex uniformado fue quien firmó por parte del fisco, ante las autoridades belgas, el contrato de crédito que permitió la adquisición de los aviones. Fue comandante de la IV Brigada Aérea y coordinador del Comité de Asesoría Técnica de la Agencia Chilena del Espacio. Según los antecedentes recogidos en EEUU, Estay Viveros habría recibido, entre junio de 1995 y marzo de 1996, unos 65 mil dólares, a través de tres cheques (114, 122 y 137) distintos girados desde la cuenta que Berthier mantenía en el Coutts. Estay Viveros aparece cobrando uno de esos cheques (el 122, por 20 mil dólares) y transfiriendo su monto a una cuenta que mantenía en el Riggs Bank. El 15 de diciembre de 1995 fueron transferidos desde la misma cuenta donde fueron liberados los fondos para el general Estay Viveros 20 mil dólares a la cuenta 0051191203 que Verónica Vega, la otra hija del ex comandante en jefe de la FACH, mantenía en el Chase Manhattan Bank de Nueva York. El yerno de Vega, Bernardo van Meer, recibió un total de 2.774.989 dólares en su cuenta 40361, de la Societ de Banques Suisses, de Zurich. Desde allí transfirió 23.282 dólares a la cuenta de Rosa María Vega. LOS EFECTOS En mayo de este año, el fiscal general belga, Pierre Morlet, quien trabaja estrechamente con el juez Daniel Franzen, anunció a LND que estaban preparando el envío de documentación para las autoridades judiciales chilenas. El alto funcionario dijo en ese entonces que "es probable que las autoridades belgas transmitan pronto una copia íntegra del expediente a las autoridades chilenas, con el fin de permitirles perseguir, si se hace allí, a las personas que residen en Chile y que, por hipótesis, estarían implicadas en los hechos". En dos viajes realizados a Bélgica, ni abogados ni policías chilenos lograron tener acceso a los antecedentes que manejan los belgas, más que por vía oral. Sin embargo, informaciones obtenidas por este medio indican que las autoridades europeas despacharon hace más de un mes una copia íntegra del "Dossier Mirage", para que sirva de impulso al proceso que actualmente (tras el cierre de la mayoría de los Juzgados del Crimen de Santiago) se encuentra radicado en el 32º Juzgado del Crimen. Al cierre de esta edición, dicha documentación había pasado por los trámites de rigor en la Corte Suprema y se esperaba su despacho hasta el tribunal donde podría reactivarse el proceso. Por ahora, los antecedentes conocidos por este medio también revelan vínculos con la red de bancos y cuentas creadas por Óscar Aitken para ocultar la fortuna de Pinochet y algo más. LND Lanacion.cl Jueves 20 de diciembre de 2007 Por Luis Narvaez CDE se reunió con jueza (S) de tribunal que tiene exhorto La mayor parte de las comisiones, más de 2 millones 700 mil dólares, que recibió su yerno, Bernardo Van Meer, fueron a parar a bancos ubicados en ese país. Bélgica pidió a Inglaterra identificar los dueños de las cuentas donde se transfirieron los dineros. Foto: se descubrió que el ex comandante en jefe de la FACH, Ramón Vega, mantuvo una cuenta en el Coutts and Co. de Londres. Las autoridades judiciales de Bélgica solicitaron a Gran Bretaña indagar varias cuentas de bancos donde Bernardo Van Meer -el yerno del ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Ramón Vega- distribuyó las comisiones que habría recibido por su gestión en el negocio en que Chile compró a Bélgica 25 aviones Mirage 5, en 1994. La compleja madeja financiera tejida por los principales gestores del negocio es seguida hasta el más mínimo detalle por los investigadores belgas, que buscan aclarar hace cinco años el supuesto pago de comisiones ilegales. Así, en 2006, se enteraron de que el general (R) Vega, al igual que su yerno, también tenía una cuenta en el Coutts and Co. Bank de Londres. Dentro de la profusa información sobre el movimiento de dichos dineros, se descubrió que Berthier Investment Inc., la sociedad de pantalla con sede en las Islas Vírgenes y utilizada para pagar cerca de 15 millones de dólares en comisiones, transfirió desde una cuenta (denominada Solane) en el Clariden Bank de Zurich, Suiza, un total de US$ 2.774.989 a favor de Van Meer. Dichos dineros habrían sido recibidos por el yerno de Vega en 12 depósitos sucesivos, realizados entre el 31 de enero de 1995 y el 8 de septiembre de 1997, a la cuenta Nº 40.361 que mantenía en el Swiss Bank Corporation (que luego se llamó Unión de Banques Suisses y, posteriormente, Scheitzerischer Bank Verein). Una vez que Suiza levantó el secreto bancario, el 2006, los belgas concluyeron que Bernardo Van Meer (que ha mantenido relaciones sentimentales con las dos hijas del general Vega, Rosa María y Verónica) abrió dicha cuenta y que fue utilizada "exclusivamente" para recibir transferencias realizadas desde la cuenta "Solane", que Berthier tenía en Suiza. Desde allí, habría realizadolas transferencias a varias cuentas ubicadas en Inglaterra, en libras esterlinas y dólares. Su esposa de entonces, Rosa María Vega, recibió dos depósitos en el Midland Bank de Londres. Otro depósito en una cuenta bipersonal que mantenía con su esposa en el Couttts and Co. y una tercera transferencia a España. A ese país envió dinero a una mujer llamada "Carolina Blanco Murillo", en el Santander de Palmas de Mallorca. MISTERIO Pero donde más énfasis están poniendo los investigadores es en las transferencias que Van Meer realizó desde Suiza a una entidad denominada "Parfitt, Creswell, Herbert, Lord, en una cuenta del Barclays Bank, en Londres. Esta cuenta es completamente desconocida y recibió tres depósitos sucesivos por un total de 1.324.987 (equivalentes a US$ 2.085.848) realizados entre el 2 de julio de 1997 y el 29 de noviembre del mismo año. Según trascendió en fuentes judiciales de Bélgica, la entidad destinataria de la millonaria suma de dinero podría corresponder a un bufete de abogados vinculados a Bernardo Van Meer. Por otro lado, los propios policías belgas hacen hincapié en que Ramón Vega "es titular de una cuenta en el mismo banco" bajo el número 62983140. Se refieren al Coutts and Co. de Londres. El alcance hecho por los investigadores dice relación con que Van Meer también realizó una transferencia desde el Clariden Bank de Suiza hasta ese banco, donde Van Meer tiene cuenta con Rosa María Vega. CDE EN TRIBUNALES Ayer, la jueza (S) del 32° Juzgado del Crimen de Santiago, Gloria Cárdenas, recibió al vicepresidente del Consejo de Defensa del Estado (CDE) Eduardo Urrejola. El abogado, miembro del consejo general de la entidad, ingresó al tribunal junto a un abogado del departamento de Tráfico y Lavado de Activos, que está a cargo de seguir las instancias del proceso. Fuentes judiciales informaron a La Nación que el profesional se presentó ante la magistrado para verificar la llegada del exhorto de Bélgica, tal como lo adelantó LND en su última edición. El organismo presentó una denuncia, en 2003, que permitió que se abriera un juicio en Chile por este caso. Pese a que aún no se han solicitado diligencias formales, se indicó que es posible que el Comité Penal del CDE analice mañana los pasos a seguir. 19 de Diciembre de 2007 Martes 18 de diciembre de 2007 Por Luis Narvaez Senadores piden investigación exhaustiva por compra de aviones Mirage En 20 tomos de información enviados desde Europa se consignan pruebas que comprometerían al ex comandante en jefe de la Fuerza Aérea de Chile, Ramón Vega, por recibir comisiones ilegales. Foto: Serios cuestionamientos enfrenta el general (R) de la FACH Ramón Vega a raíz de la compra de aviones Mirage en 1994. Junto con la documentación que la justicia belga envió hace unas semanas a Chile -que comprometería al general (R) Ramón Vega, a sus hijos y otros tres ex oficiales de la FACH por recibir comisiones ilegales- el juez del caso pide autorización para que dos policías viajen a Chile a realizar diligencias. Según trascendió en ese país, el titular del Juzgado de Instrucción de Bruselas, Daniel Franzen, pide permiso para que los comisarios Claude Bernard y Luc Philippart, de la policía judicial viajen a Santiago a analizar las piezas del expediente chileno y participar, como oyentes, de los interrogatorios que se realizarían a raíz de los reveladores antecedentes que involucran al ex comandante en jefe de la FACH. Ambos policías han investigado por más de cinco años el caso y acumularon suficientes argumentos para que las autoridades suizas y estadounidenses levantaran el secreto bancario para indagar las cuentas financieras que los implicados mantenían. Así se descubrió una cuenta de Gustavo Vega (hijo de Ramón) como representante de su padre y donde se registró una transferencia por más de 440 mil dólares, en 1996. La justicia chilena debería realizar unos 15 interrogatorios, considerando el volumen de la nueva información. El fiscal general de Bruselas Pierre Morlet, confirmó ayer a La Nación que "las piezas que menciona conciernen a la ejecución, por parte de la justicia belga, de una comisión rogatoria (exhorto con diligencias) que fue dirigida a la justicia chilena. Hay efectivamente un documento con la instrucción seguida en las investigaciones llevadas en Bélgica y en Chile, respecto del caso, donde hay elementos recogidos por el juez de instrucción que pueden presentar interés en el proceso seguido en Chile". SENADORES Tras conocer los nuevos antecedentes dados a conocer por LND el senador (PS) Jaime Gazmuri dijo que "me preocupa que los datos divulgados en sean tan precisos y verosímiles e imponen a la Justicia la obligación de operar rápida y eficientemente". Según el legislador "está en juego la credibilidad de Chile y sus instituciones. No es posible que procesos tan complejos como la adquisición de sistemas de defensa, en plena democracia, hubieran servido para enriquecer a altos oficiales de la institución". El senador (PRSD) Nelson Ávila dijo que le indignaba que Ramón Vega "gocen de un manto de impunidad. Incluso hasta hoy, cuando siguen develándose elementos que configuran ilícitos indesmentibles". Recordó que en su momento entregó documentos al ex presidente de la Corte Suprema, Marcos Libedinsky, donde se denunciaban hechos que hoy parecen probados. "Ni siquiera se dignó a responder", cuestionó. Respecto a las millonaria sumas que habrían sido depositadas a la familia de Vega, Ávila dijo que "bastaba el sentido común para desprender que algún enriquecimiento ilícito tenía que haberse producido, dado los personajes que participaron en esta negociación". El legislador anunció que hará una presentación ante al Consejo de Defensa del Estado (CDE) "para que de una vez por todas se rompa el círculo de protección que ha favoreciendo a personajes, hoy en total tela de juicio". Lunes 17 de diciembre de 2007 Diario La Nacio On Line Por Jorge Escalante Programa de Derechos Humanos del ministerio del Interior presentó hoy un escrito ante el pleno de ese tribunal, haciendo ver que esa decisión viola el derecho penal internacional. Agrupaciones de derechos humanos concurrirán mañana martes al palacio de tribunales de Valparaíso para protestar por la medida y solidarizar con la ministra Eliana Quezada. Agrupaciones de derechos humanos de Valparaíso protestaron en contra de una resolución de carácter "reservada" del pleno de la Corte de Apelaciones de esa ciudad, mediante la cual se exigió a la ministra de ese tribunal, Eliana Quezada, que instruye causas por violaciones a los derechos humanos a bordo del buque escuela Esmeralda, que debe poner fin a los procesos a más tardar el próximo 31 de diciembre. Inicialmente el pleno de esa corte le fijó a la ministra un plazo hasta el 19 de noviembre pasado, pero ante un informe de la magistrada el plazo se extendió hasta fin de año. La jueza Eliana Quezada instruye los procesos por torturas a bordo del buque escuela Esmeralda después del golpe militar de 1973, y por la desaparición del sacerdote Miguel Woodward que permaneció detenido en ese navío. Hace poco la jueza recibió amenazas de muerte denunciadas por el diputado socialista Juan Bustos. Por ello cuenta ahora con protección policial. El presidente de la Agrupación de ex Presos Políticos de la Valparaíso, Enrique Núñez, declaró a lanacion.cl que mañana acudirá una delegación de ex víctimas de la dictadura a entrevistarse con la jueza Quezada al palacio de tribunales de Valparaíso, para solidarizar con ella por las amenazas que ha recibido y protestar por la resolución del pleno de esa corte que quiere obligarla a cerrar las causas que investiga, aún cuando las indagatorias no están terminadas. "No podemos entender esta resolución del pleno de la Corte de Valparaíso, que va en contra de todo sentido de justicia. Sólo podemos comprenderlo porque suponemos que la Armada ha presionado a estos jueces para que dicten esa decisión, ahora que la jueza está avanzando en sus investigaciones sobre lo que ocurrió a bordo de la Esmeralda", dijo Núñez. Por otra parte, el Programa de Derechos Humanos del ministerio del Interior interpuso hoy un escrito ante el pleno de la Corte de Valparaíso haciendo ver que la referida resolución para poner fin al trabajo de la jueza Quezada "es ilegal y arbitraria" porque, entre otras cuestiones, viola los principios del derecho penal internacional que Chile dice respetar a través de los tratados y convenciones firmadas y ratificadas por nuestro país. El presidente de la Agrupación de ex Presos Políticos de Valparaíso manifestó la intención de llegar hasta el presidente de la Corte Suprema, Enrique Tapia, para que si el pleno de la Corte de Valparaíso insiste en poner fin al trabajo de la jueza Quezada el próximo 31 de diciembre, sea el pleno de la Corte Suprema el que ordene la derogación de tal medida. La decisión del pleno de la Corte de Valparaíso ocurre coincidentemente en el tiempo en que la jueza Quezada ha logrado ir avanzando en las investigaciones, pero sobre todo identificando a algunos autores que cometieron los delitos de lesa humanidad al interior de la Armada. Organismos de derechos humanos de la Quinta Región expresaron la "extrañeza" de que la decisión de la Corte de Valparaíso ocurra precisamente en el tiempo en el que la ministra Quezada tomó la decisión de profundizar su investigación, indagando a bordo del buque escuela Esmeralda como fue la inspección ocular que realizó la semana pasada. La determinación del pleno de la Corte de Valparaíso ocurre además coincidentemente cuando la ministra Quezada prepara los autos de procesamiento en contra de oficiales retirados de la Armada por el caso del sacerdote Miguel Woodward, los que se harían públicos en los primeros días de enero próximo. Lunes 17 de diciembre de 2007 Por Javier Rebolledo Los tres militares uruguayos extraditados niegan su vinculación con la muerte del ex químico de la DINA, pero la declaración de un ex agente de la CNI indica que junto a dos militares chilenos estuvieron en Parque del Plata, el lugar desde donde desapareció Berríos. Foto: El aesinado químico de la DINA, Eugenio Berríos. Hoy se llevarán a cabo en la Octava Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago los alegatos correspondientes a la solicitud para levantar el arraigo que pesa sobre los tres militares uruguayos procesados por asociación ilícita en el caso del crimen del químico de la DINA, Eugenio Berríos. El general en retiro del Ejército uruguayo Tomás Casella y los coroneles en servicio activo Wellington Sarli y Eduardo Radaelli se encuentran en Chile desde abril de 2006 luego de que el gobierno de Tabaré Vásquez accediera a la extradición para que fueran juzgados por el ministro que instruye la causa, Alejandro Madrid. La parte querellante usará como argumento principal para evitar que los militares vuelvan a Uruguay el testimonio del teniente de Ejército (R) y ex agente de la CNI, Luis Arturo Sanhueza Ros -parte del proceso- y que hasta ahora no era de conocimiento público. Según la declaración de Sanhueza, la noche del 14 de noviembre de 1992, el mayor de Ejército Arturo Silva Valdés “El Peineta” (procesado como autor material del crimen de Berríos junto al también mayor retirado, Jorge Torres Gacitúa) llegó a la casa de Sarli, ubicada en Parque del Plata a pocos metros del chalet de Eduardo Radaelli, desde donde el químico de la DINA se escapó al día siguiente para dirigirse a la comisaría del balneario y denunciar que lo tenían secuestrado. Esa fue la última vez que el químico fue visto con vida. Posteriormente, en abril de 1995, sus restos óseos aparecieron en la playa El Pinar, ubicada a poca distancia de Montevideo con varios balazos en la cabeza. Sin embargo, se estima que habría sido asesinado entre enero y abril de 1993. Tanto Sanhueza como Eugenio Berríos habían salido del país en una operación efectuada por la DINE conocida como “control de bajas”. En ella, el Ejército trasladó a Argentina y Uruguay, con la colaboración de los secretos de inteligencia de esos países, a agentes chilenos que manejaban información trascendental en causas de lesa humanidad y que podían afectar la institucionalidad castrense: mientras el químico de la DINA había sido requerido a declarar, y posteriormente el ministro Adolfo Bañados extendió una orden de detención en su contra -en el marco de la investigación por la muerte del canciller Orlando Letelier-, algo similar ocurría con Sanhueza, implicado en los crímenes de Jecar Neghme y Operación Albania. Según consta en el proceso del caso Berríos, Sanhueza se encontraba en la casa de Sarli debido a que era uno de los agentes uruguayos que lo cuidaba en Uruguay. El oficial uruguayo lo habría invitado, junto a su mujer, a su casa en la playa luego de enterarse que el padre del ex agente CNI había muerto recientemente. El testimonio de Sanhueza agrega que al día siguiente de la visita de Silva Valdés a la casa de Sarli -el 15 de noviembre de 1992- fue a la iglesia. Al regresar, se encontró con que la residencia estaba llena de militares. Del lado chileno, Valdés y Torres Gacitúa se lamentaban amargamente. Sarli y Radaelli hacían lo mismo. De acuerdo a su declaración, Sanhueza asegura que en ese momento no tenía idea del motivo del evidente pesar de los efectivos. Recién en 1993, cuando estalló el escándalo por el secuestro de Berríos, el ex CNI asoció los hechos y llegó a la conclusión de que la razón del desconsuelo de los militares se debía a que pocos minutos antes el químico se les había escapado. Sin embargo, hasta ahora la estrategia de los militares uruguayos ha sido negar la versión judicial de Sanhueza, apoyada por el testimonio de su esposa. Durante este año, incluso fueron careados. Según Sarli, la visita del matrimonio chileno a su casa nunca se materializó y Radaelli niega haber estado en ese lugar. Lo mismo declararon los militares chilenos nombrados en el testimonio del ex agente CNI. Lo particular es que, según los testimonios del proceso que se siguió en Uruguay, originalmente un militar de ese país junto a dos civiles de nacionalidad chilena fueron a reclamar la entrega de Berríos. La investigación sumaria del caso se encuentra próxima a terminar, para entrar al plenario y luego dictar las sentencias correspondientes. Además de los uruguayos, están procesados como presuntos autores materiales del secuestro y homicidio los mayores en retiro Arturo Silva Valdés y Jaime Torres Gacitúa. Por obstrucción a la justicia y asociación ilícita, están encausados los generales retirados Hernán Ramírez Rurange y Eugenio Covarrubias, ambos ex jefes de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE). LN. Lunes 17 de diciembre de 2007 Por Luis Narváez A. Revelaciones del documento por coimas pagadas por aviones Mirage Un juzgado del crimen de Santiago ya tiene en su poder los antecedentes enviados desde Europa. En ellos se consignan pruebas de transferencias de dinero proveniente de comisiones ilegales por el negocio que a Chile le costó 109 millones de dólares. La Corte Suprema entregó al 32º Juzgado del Crimen de Santiago un voluminoso exhorto enviado por la justicia belga donde se consigna una copia oficial de la investigación realizada hasta ahora en Bélgica por el pago de coimas a funcionarios chilenos y europeos en el marco de la compra de aviones Mirage, en 1994. Desde 1995 que el Primer Juzgado de Instrucción de Bruselas, encabezado por el juez Daniel Franzen, indaga las comisiones ilegales pagadas luego de que Chile compra 25 aviones Mirage 5, rebautizados como Elkan, operación que le significó al fisco un desembolso de 109 millones de dólares. El documento llegó la semana pasada al tribunal local, luego de pasar por los trámites de rigor en el máximo tribunal. Sin embargo, tal como informó ayer LND, fuentes consultadas en Europa y EEUU confirman que la carta rogatoria trae antecedentes que comprueban que el ex comandante en jefe de la FACH y ex senador designado, general (R) Ramón Vega, recibió dineros de comisiones pagadas por los Mirage en una cuenta que mantenía con su hijo en el Banco Coutts and Co International, de Miami. Se trata del segundo exhorto que envía Bélgica por este asunto. El primero -en 2003- solicitaba información de todos los funcionarios de la Fuerza Aérea de Chile (FACH), que participaron en las negociaciones y comisiones técnicas que decidieron al Gobierno por la compra de los cazabombarderos de segunda mano, repotenciados por un consorcio franco-belga. Ese documento motivó al Consejo de Defensa del Estado (CDE) a presentar una denuncia para investigar el posible pago de coimas. El caso fue tramitado en el Primer Juzgado del Crimen, pero tras el cierre de los antiguos tribunales, hoy se está radicado en el 32º Juzgado del Crimen. Comisiones Según antecedentes manejados por LND, a los investigadores belgas les llamó la atención la información que entregó el Coutts and Coç., cuando se levantó el secreto bancario. La entidad informó que se abrió una cuenta cuyo titular era Gustavo Vega Pizarro, hijo del general (R) Vega. En la ficha "Client History and Profile" (historia y perfil del cliente) de la cuenta Nº 54418911, se consigna: "Account name: Gustavo Vega P. ITF (In Trust For) Ramón Vega H.". Lo que quiere decir que el hijo actuaba en nombre del padre. La cuenta fue abierta el 26 de marzo de 1996 y sólo dos días después recibió un depósito de 441 mil 189 dólares. Dicha transferencia provenía de la cuenta Nº 543165, del mismo banco, bajo la denominación de "TABA" (ver fotocopia). El titular de la cuenta que envió el dinero era Berthier Investment Inc., una empresa de papel creada en las Islas Vírgenes por el comerciante de armas Carlos Honzik. Este chileno de origen checo (fallecido en 1999) era amigo de Vega y fue uno de los principales gestores del negocio que finalizó con los aviones Mirage surcando cielos chilenos. Para los belgas, respaldados con la documentación del Coutts And Co., dichos dineros corresponden a comisiones, puesto que la cuenta TABA fue una de las utilizadas por Honzik para repartir cerca de 15 millones de dólares en comisiones. Ahora resta que el tribunal nacional analice los documentos y determine diligencias que podrían encaminar el proceso a establecer las primeras responsabilidades criminales de este caso. LN LOS OTROS Los tres hijos de Ramón Vega recibieron dineros provenientes de cuentas por donde pasaron comisiones ilegales de los Mirage. A Gustavo Vega se unen Rosa María y Verónica Vega Pizarro. Entre ambas recibieron poco más de 200 mil dólares. Dichas mujeres estuvieron comprometidas sentimentalmente (una incluso casada) con Bernardo van Meer, otro de los principales gestores del negocio, que se quedó con más de 2 millones 700 mil dólares. Tanmbién se descubrieron depósitos a dos ex generales de la FACH, Jaime Estay Viveros, Florencio Dublé Pizarro y el ex coronel Luis Bolton Montalva. Quezada indagó torturas junto a ex prisioneros, oficiales (R) y hermana de Woodward La ministra Eliana Quezada rehizo los hechos por cinco horas y denegó petición de la Armada para que un oficial abogado estuviera presente y tomara nota de las diligencias. Acompañada de seis ex prisioneros políticos, de la hermana del sacerdote desaparecido Miguel Woodward, de oficiales de la Armada retirados -pero activos en 1973- y de funcionarios de la Policía de Investigaciones, la ministra de la Corte de Apelaciones de Valparaíso, Eliana Quezada, inspeccionó ayer por más de cinco horas el buque escuela Esmeralda anclado en el molo de Valparaíso. La inspección fijó procesalmente los hechos ocurridos a bordo de la nave en los días posteriores al golpe militar, que constituyeron delitos de lesa humanidad por los que la jueza instruye varias causas. Esta es la primera vez que un miembro del Poder Judicial realiza una diligencia de este carácter a bordo de la Esmeralda, buque que sirvió de cárcel flotante al menos por 15 días a partir de la asonada militar del 11 de septiembre de 1973. EX PRISIONEROS Entre los oficiales (R) citados por la ministra a bordo del barco para reconstituir hechos estuvo el ex integrante del cuerpo de almirantes de la Marina, médico Kenneth Gleise Joo, y un oficial (R) de apellido Riesco que integró el equipo que se hizo cargo de maltratar a los detenidos. Algunos de los ex prisioneros convocados por la jueza para que aportaran datos de lo vivido en aquel tiempo, fueron el médico y actual concejal de Valparaíso Alberto Neumann, y las ex detenidas María Eliana Comené y Rosa Huerta. MALHERIDO El médico Kenneth Gleise servía en 1973 a bordo del buque Latorre que permanecía anclado en el molo cerca de la Esmeralda con los prisioneros. Desde el buque escuela se pidió al Latorre un médico para atender a Woodward que estaba mal herido a causa de las torturas. Gleise concurrió y dijo que había que trasladar de urgencia al sacerdote al Hospital Naval de Playa Ancha pues estaba grave. Woodward llegó muerto al hospital y la inteligencia naval escondió su cadáver en una fosa en el cementerio de Playa Ancha, como está acreditado en el proceso. El cuerpo desapareció hasta hoy. PROCESADOS Testigos que participaron ayer en la inspección afirmaron a La Nación que la Armada pidió a la jueza que un abogado de la institución estuviera presente en las diligencias, pero la magistrada se opuso. Patricia Woodward, hermana del desaparecido sacerdote anglo-chileno que militaba en el MAPU y que en la inspección participó ayer junto a su esposo Fred Bennett, dijo "hemos compartido un momento histórico. Para nosotros fue una gran satisfacción y agradecemos a la jueza. Esto refuerza su trabajo y ahora esperamos que pronto habrán procesados por este crimen". 11 de Diciembre de 2007 Magistrada dictó resolución Por Jorge Molina Sanhueza Será la primera vez que se realice una diligencia ocular a bordo, en la cual se buscará ''fijar'' el lugar donde al sacerdote chileno-británico, cuyo cuerpo aún está desaparecido, se le habría prestado atención médica luego de sufrir torturas por parte de funcionarios de la Armada en los días posteriores al golpe militar. La ministra Eliana Quezada, encargada de investigar la muerte del sacerdote chileno-británico Miguel Woodward, inspeccionará este miércoles, en una diligencia inédita, el buque escuela Esmeralda, según versa la resolución que dictó este martes por la tarde, confidenciaron a El Mostrador.cl fuentes allegadas al caso. La diligencia de inspección ocular, se indicó, buscará fijar el lugar donde habría estado detenido el religioso en 1973, como eventualmente interrogar también en el supuesto sitio del suceso a algunos testigos de los hechos y posibles inculpados. Está acreditado en el expediente que lleva esta magistrada que el religioso estuvo detenido en el Esmeralda, ya que fue la propia marina que entregó en marzo de 2006 la bitácora de este barco a la justicia, correspondiente a 1973, donde aparece como ingresado a la nave. De acuerdo a la información recabada por este diario, la jueza tendría acreditado que Woodward fue torturado y supuestamente subido al buque en muy mal estado de salud, donde habría recibido atención médica, luego de estar detenido en el cerro Placeres de Valparaíso. Finalmente, habría sido trasladado al hospital naval de Viña del Mar, donde habría muerto. En los testimonios que logró recoger la Comisión de Verdad y Reconciliación (Rettig), hubo oficiales como Guillermo Aldoney y Carlos Fanta que confirmaron estos últimos hechos. También quedó acreditado que el cuerpo del sacerdote fue enterrado en el cementerio de Playa Ancha por agentes de la Armada, en una fosa común. Según una publicación del diario La Nación, la inhumación habría sido confirmada en la causa por Bogarett Cepeda Pinto, un ex empleado de la funeraria de la institución, como también los sepultureros del lugar, que reconocieron que los marinos llegaron con el cadáver envuelto para realizar el entierro. Según el informe Rettig, "ha quedado acreditado que fue detenido por una patrulla naval en el cerro Los Placeres el 16 de septiembre de 1973 y que en su lugar de reclusión fue torturado. Un médico de la Armada intentó darle atención de urgencia en el molo de abrigo, recinto custodiado por la Armada en que se hallaban atracados el buque escuela Esmeralda y el carguero Lebu. Desde allí fue llevado al hospital naval donde falleció a causa de un ‘paro cardiorrespiratorio', producto del lamentable estado físico en que se encontraba". La querella que inició este caso la interpuso el 30 de enero de 2002 Patricia Woodward, hermana del religioso, y fue dirigida en contra de los oficiales en retiro vicealmirante Adolfo Walbaum, contralmirante Hugo Cabezas Videla, los capitanes de navío Sergio Huidobro Justiniano, Arnt Arentsen Pettersen, Jorge Sabugo Silva, Guillermo Aldoney Hansen (llegó a integrar el cuerpo de almirantes) y los capitanes de fragata Keneth Gleiser Jo (médico que integró el cuerpo de almirantes en 2001 como director de Sanidad Naval) y Julio Vergara. Se sumaron también los tenientes de Infantería de Marina Rafael Yussef Sotomayor, Guillermo Morera, Luis Rebolledo, Roberto Camus, y otros de apellidos Middleton, Rodríguez y Luna. 8 de Diciembre de 2007 Nombre del Periodista: Hernán Espinoza Fecha de Edición: 10-11-2007 Ante numeroso público, el retirado juez afirmó que Chile aún está en deuda con los pueblos originarios y con el respeto integral a los derechos de sus ciudadanos. Talca, Chile. El ex ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago, Juan Guzmán, llamó a tener una nueva Constitución en Chile, a través de la conformación de una Asamblea Constituyente, para lo cual sostuvo que se requiere que la gente inscriba dicha demanda en las próximas elecciones municipales, parlamentarias y presidenciales. En este sentido, afirmó que el actual modelo político y los bloques que lideran dicha representación, no permiten representar debidamente a las minorías y tampoco logran expresar las más variadas demandas sociales, contando entre ellas a los grupos originarios. El ex juez efectuó dichas declaraciones al ofrecer una clase magistral sobre derechos humanos en el Teatro Regional del Maule, cuya entrada fue liberada y que convocó a numerosas personas, entre dirigentes sociales, autoridades y estudiantes de derecho. La actividad fue organizada por la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de Talca. Concepto Amplio Al respecto, Juan Guzmán comentó que Chile no puede liderar el concierto internacional en materia de derechos humanos, al no ratificar aún el estatuto de la Corte Penal Internacional, lo cual -en su opinión- permitiría sancionar delitos como genocidios y crímenes de guerra. "Por otra parte, vemos que en Chile se privilegian las transnacionales y grupos pequeños de empresarios, destruyendo la naturaleza y el hábitat de los grupos originarios, con la instalación de represas y centrales hidroeléctricas, lo cual ha significado una nueva forma de genocidios, dañando para siempre los recursos naturales", dijo. En este sentido, destacó que "estamos en una lucha a favor de los derechos humanos, en un concepto amplio que va más allá de la protección de personas que son víctimas de aparatos estatales de represión. Es una nueva forma de entender este concepto tan importante en nuestra sociedad contemporánea". 10 de noviembre de 2007 * Fuente: El Centro 6 de Diciembre de 2007 Enviado por Pedro Alejandro Matta p.matta@vtr.net Jueves 6 de Diciembre de 2007 Fuente :La Segunda Internet El ministro de fuero de la Corte de Apelaciones de Santiago,Jorge Dahm Oyarzún, absolvió del delito de obstrucción a la justicia al general ® de la Fach Patricio Campos Montecinos por ocultar información a la Mesa de Diálogo de Derechos Humanos en el año 2001. El magistrado basó su decisión en que el tipo penal por el que fue procesado y acusado el general en retiro de la Fuerza Aérea de Chile ya no se encuentra establecido en nuestra legislación pues fue derogada tácitamente al entrar en vigencia en noviembre de 2005 la ley N° 20.074, que modificó algunos aspectos de la Reforma Procesal Penal y que establece la figura de la obstrucción a la investigación, afectando principalmente la labores de los fiscales del Ministerio Público, pero no de los tribunales de justicia. En ese sentido el magistrado sostiene en su fallo de 17 carillas que la actual figura de la obstrucción a la investigación requiere del ánimo doloso de destruir pruebas y no como ocurría antiguamente con la obstrucción a la justicia que sancionaba también a quien realizaba cualquier tipo de labor para impedir la acción de los tribunales, por lo que beneficia al general ® Campos Montecinos una legislación más favorable que determina su absolución del cargo que se le había hecho. "Que la nueva ley modificó los elementos del tipo penal con la consecuencia que se ha creado un delito que antes no existía. Al sustituir el legislador el inciso primero del artículo 269 bis del Código Penal, lo que hizo en el hecho fue derogar la norma que establecía la figura penal de obstrucción a la justicia, reemplazándola por otra completamente distinta en sus elementos constitutivos, fundamentalmente para castigar a quien con pleno conocimiento obstaculice la investigación del Ministerio Público mediante el empleo de los medios indicados en la nueva disposición legal", dice el fallo. Agrega que "en estas condiciones, no cabe entonces sino que absolver al imputado, puesto que tal como antes se ha reseñado, no existe tipo penal que describa como hecho típico la conducta que se le imputa al acusado, por lo que de acuerdo a lo que dispone el artículo 465 bis del Código de Procedimiento Penal, al no adquirir este sentenciador la convicción de que se haya cometido un hecho punible, procederá dictar sentencia absolutoria a su favor" Asimismo y dado que no existe sanción penal, el magistrado determinó rechazar la demanda por daño moral presentada por los querellantes la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, el Partido Comunista y el Partido Socialista en contra del querellado y el Fisco de Chile y que perseguía un pago total de $ 2.500.000.000 (dos mil quinientos millones de pesos). Domingo 2 de diciembre de 2007 Por M. P. Las revelaciones de Manuel Contreras en "Enigma" En el programa de TVN que será emitido esta noche se revela un documento en el que el ex jefe de la DINA asegura que Augusto Pinochet dio la orden directa de matar al general Carlos Prats. También dice que cuando se atrincheró en su fundo Viejo Roble, oficiales del Ejército le propusieron dar un nuevo golpe de Estado. ¿Otra del Mamo? Foto: Los actores Eugenio Poblete y Héctor Aguilar son Contreras y Pinochet en "Enigma". ¿Qué sintió cuando murió el general Pinochet? -Nada. La respuesta de Manuel Contreras al periodista y conductor de "Enigma", Guillermo Muñoz, fue tan simple como reveladora. A una semana de la muerte del general que le dio poderes plenipotenciarios para formar la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) y manejar con puño de hierro la guerra sucia contra los opositores del régimen militar, el 'Mamo' Contreras no parecía interesarse mayormente en el destino de su antiguo jefe, a quien llamaba "mi general Pinochet". Al contrario. En un informe inédito, escrito por el Mamo y presentado al juez Claudio Pavez meses antes, el 23 de junio de 2006, el general (R) se desliga de cualquier responsabilidad sobre los casos emblemáticos por los cuales fue condenado, como los asesinatos del ex canciller Orlando Letelier y del general Carlos Prats y su esposa, y apunta directamente a Pinochet como la persona que le ordenó a Michael Townley participar en ambas muertes. MATAR A PRATS Y LETELIER Centrando sus argumentos en algo que ya ha dicho, que Townley era un agente de la CIA, Contreras por primera vez sindica a su antiguo jefe y dice que dicha orden se dio luego de un encuentro entre Pinochet y el entonces subdirector de la CIA, Vernon Walters. "Lo anterior fue realizado a fin que (sic) el general Augusto Pinochet Ugarte, de acuerdo a lo ya planificado con la CIA, le diera al agente Michael Townley Welch, la orden actuar (sic) en forma directa, personal y exclusiva, sin intermediarios, en contra del general Carlos Prats González en Buenos Aires". En otro pasaje similar, Contreras escribe que el asesinato de Prats el 30 de septiembre de 1974 "fue el comienzo de una serie de acontecimientos que a la postre terminaron con la vida del coronel Gerardo Huber y otras personas vinculadas a él, exclusivamente con el fin de protegerse a sí mismo y a su familia que empleó el general Augusto Ponichet Ugarte, creyendo con ello que nunca se descubrirían sus actividades dolosas, ya que la eliminación de las personas que sabían de los hechos permitiría acobardar a los demás que tuvieran alguna relación con estos mismos hechos". El caso Prats fue el comienzo de todo, concluye el Mamo, quien repite más tarde que fue Pinochet quien "en forma directa, personal, exclusiva y sin intermediarios" ordenó a Townley "cumplir en el caso de Orlando Letelier del Solar". EL GOLPE DEL MAMO El documento al que accedió LND es uno de los aspectos con que Guillermo Muñoz confrontó a Contreras en la entrevista de casi dos horas de duración que le hizo en el Penal Cordillera, lugar de su reclusión. El general dijo primero que el documento era falso y exigió verlo diciendo: "Yo firmo todas las páginas de lo que escribo". Muñoz, quien le pregunta a Contreras si ha pensado que morirá en la cárcel, lo que él niega aludiendo crípticamente a una posible fuga, le enrostra los papeles firmados y el Mamo asume su autoría. En la entrevista, Contreras también se refiere a aspectos desconocidos de su atrincheramiento en su fundo Viejo Roble, para evitar su detención por el caso Letelier, y asegura que aquella vez le llegaron mensajes del Ejército proponiéndole un nuevo golpe de Estado. Mediante recreaciones y entrevistas a Carmen Castillo, la que fuera pareja de Miguel Enríquez, el programa recrea el día de su asesinato en calle Santa Fe, y aborda también el atentado a Bernardo Leighton, la desaparición de Sergio Tormen, el asesinato de Lumi Videla y las extrañas circunstancias en que murió el general Augusto Lutz, un opositor a Contreras que, según su hija Patricia Lutz, fue asesinado por la DINA (ver páginas 22 y 23). VISITAS DE UN EX MIRISTA La entrevista con el Mamo se gestó en julio de 2006, cuando Contreras le envió un mensaje al productor ejecutivo de "Enigma", Patricio Polanco, diciendo que estaba dispuesto a recibirlo en el Penal Cordillera. Tiempo antes, el ex jefe de la DINA había declarado ante la justicia que el origen de parte de la fortuna de Pinochet provenía de operaciones de narcotráfico, y Polanco le envió a Contreras un CD con una entrevista que le había hecho a Iván Baramdyka, narcotraficante estadounidense que llegó a Chile en los ochenta y que años más tarde reveló al FBI sus nexos con el entorno del dictador. Fue precisamente ese gesto del dueño de la productora Nuevo Espacio lo que permitió que, en julio pasado, Polanco traspasara la guardia del Comando de Telecomunicaciones de Peñalolén y llegara al penal para reunirse por primera vez con el responsable de la muerte y desaparición de varios amigos suyos. A los 20 años de edad, Polanco ya era militante del MIR y estuvo detenido en el campo de prisioneros de Pisagua, donde fue torturado. Más tarde llegó a encabezar una lista secreta de los hombres más buscados por los agentes de Contreras, que entonces había definido como prioridad aplastar al MIR y matar a su líder, Miguel Enríquez. A ese primer encuentro entre Polanco y el encarcelado general lo siguieron otros tres para fijar los términos de la entrevista. En uno de ellos, el productor de "Enigma" le aclaró al ex jefe de la DINA que no confundiera las cosas. Que no eran visitas de cortesía, sino de trabajo. "Seguramente usted sabrá que yo tengo un pasado, porque aparezco dos o tres veces mencionado en su libro", le dijo Polanco, y explica que entrevistar a Contreras era importante para el programa y para él, en la medida de que se podían confrontar sus dichos con los hechos que se tratan en el capítulo. "En mi caso particular, yo era una persona con una historia absolutamente contraria a la de él, a quien no se le podía decir: la tortura no existió. Porque yo sufrí la experiencia. Mi idea era confrontarlo con mis vivencias. Ahora, nada de eso fue posible porque él tiene un discurso estructurado que no lo cambia", dice Polanco. 29 de Noviembre de 2007 Domingo 25 de noviembre de 2007 Lanacion.cl Por Luis Narváez y Javier Rebolledo El prefecto Rafael Castillo y su polémica salida de Investigaciones El histórico jefe del equipo policial que ha aclarado más del 95% de los delitos cometidos en dictadura fue llamado a retiro, lo que dejó en vilo el futuro de las investigaciones aún no resueltas. El detective habla aquí de los años duros de la transición y del costo que tuvo que pagar por enfrentarse al director de la policía civil, Arturo Herrera. Su nombre comenzó a hacerse conocido a mediados de la década de los noventa, cuando se empezaron a investigar los primeros casos de violaciones de los derechos humanos. En ese entonces, Rafael Castillo dirigía el Departamento Quinto de Asuntos Internos de la Policía de Investigaciones, brigada en la que se concentraron las indagaciones, incluidas las de mayor connotación pública, como el asesinato de Orlando Letelier o, más tarde, el caso Pinochet. Él y sus hombres fueron hostigados por ex agentes de la dictadura, seguidos por la inteligencia militar y amenazados de muerte por encumbrados oficiales. Su carrera que comenzó como asistente policial culminó hace dos semanas, cuando, con el cargo de prefecto inspector, debió dejar el mando de la Jefatura Nacional contra el Crimen Organizado, Derechos Humanos y Asuntos Especiales. Su salida ocurrió en medio de una polémica, que la justicia aún investiga, porque Castillo habría desobedecido, en 2005, una orden de la Dirección Nacional para favorecer a un general (R) del Ejército, involucrado en violaciones de los derechos humanos. Aquella vez, dos detectives de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos (BAES) se acercaron para denunciar que el director nacional, Arturo Herrera, los estaba presionando para modificar los resultados de una investigación que inculpaba al general de Ejército Miguel Trincado Araneda, entonces en servicio activo, en la inhumación ilegal de restos óseos de Calama. Castillo se enfrentó a Herrera, su amigo y compadre, diciéndole que la petición le parecía inaceptable. Hoy dice que aquel episodio le costó su salida y que actualmente se sigue hostigando al resto del equipo que trabajó por más de diez años con él, responsable del esclarecimiento de más del 95% de los casos ocurridos durante y después de la dictadura militar. Ya el año pasado, Herrera lo había marginado del alto mando, pero la Presidenta Michelle Bachelet ordenó reintegrarlo para que continuara al frente del trabajo de DDHH. Este año, sin embargo, Castillo pasó a retiro, tras 35 años de servicio. Y lo hizo sin haber revelado ni resuelto su más grande y secreto dolor: no haber dado con el paradero de sus primos, detenidos desaparecidos desde 1976. -¿Cómo reaccionó cuando le informaron de las presiones a favor de Trincado? -Yo no acepté la presión bajo ningún punto de vista ni cambié mi parecer. Pero supe que el costo iba a ser alto y que me iban a hacer la vida imposible pasándome a retiro. Preferí pagar ese costo antes que lo hiciera mi gente, que estaba trabajando en forma honesta, esclareciendo toda la verdad. -Sucedió lo que usted temía. -Sí, pero mucha gente se dio cuenta que era por no dar cumplimiento a una orden que, a mi parecer, era ilegal. No iba a sacrificar un trabajo investigativo de diez años porque alguien me pidiera que cambiara un informe. -¿Esa petición le llegó a usted directamente? -Lógico. -¿Por qué cree que Herrera habría sugerido cambiar los resultados de una investigación que ya estaba en poder de un tribunal? -No lo sé. El general [Trincado] reconoce que fue en un par de oportunidades a la casa del director [Herrera] y que se había articulado una operación para echarme a mí y al director, y que otra persona quedara a cargo de la institución. Lo que tengo claro es que, si hubiese aceptado esa petición, el director, los funcionarios de Investigaciones y yo estaríamos todos presos por obstrucción a la justicia. -¿Querían sacar a Arturo Herrera? -Claro. Pero los asesores que tiene no son los mejores. Lo único que hice fue salvar la imagen de nuestro director y decirle: señor, no se puede hacer y no se aceptará ningún tipo de presión, porque el responsable de esa jefatura soy yo. -¿Lo conversaron personalmente? -Sí, cara a cara. Le hice ver mi punto de vista y le dije, en forma responsable, que como subalterno siempre le iba a ser leal, lo que no significaba que vulneraría la ley. -¿Cree que durante el período en que siguió en Investigaciones gracias a una decisión de la Presidenta se respetó su trabajo y el de la unidad? -Pienso que no, porque no dieron los medios que correspondían para hacer una buena investigación. Eso se ve en el caso de Pamela Pereira, cuando se descubrieron los restos óseos de los fusilados y se dijo que no había dinero para contratar gente y agilizar los trabajos. La señora Pereira fue, habló con gente y de repente apareció una cantidad mínima de recursos para seguir con esos trabajos. No hubo el apoyo económico como sí lo hubo cuando estaba [Nelson] Mery. Mery era un tipo muy honesto, fue un gran gestor en la solución de los problemas de DDHH. -Finalmente, este año el director nuevamente lo llamó a retiro, ahora con éxito. -Sí. Aunque lo respeto mucho, creo que está mal asesorado. -Hay gente de su equipo que ha sido separada de sus funciones. El comisario Sandro Gaete está como jefe de archivo. ¿Cree que se busca desmantelar el trabajo en DDHH? -Las causas de DDHH se van a resentir. Todos los detectives tienen un nivel profesional alto, pero a la gente involucrada en este tema es difícil reemplazarla, porque se pierde mucho conocimiento. Hay información que manejan a cabalidad, y si se les pregunta por una persona con un apodo, ellos saben de quién se trata. Un agente que no sabe puede estar buscándolo durante muchos meses. -¿Por qué sus detectives son perseguidos? -Porque debo haber sido uno de los pocos que contradijo la orden de un superior. Pero fue en beneficio del mismo director y de la institución. -¿Hay una voluntad de perjudicarlos? -Sí, pero no por el jefe nacional. Es voluntad de otra gente dentro de la institución. HOSTIGAMIENTOS -¿Le duele lo que está ocurriendo? -Me duele mucho porque el que tuvo que tomar una decisión fui yo, y tuve que pagar por tomar una decisión que iba contra mi dignidad. A mí me pasaron la cuenta. Yo estoy muy agradecido con la institución, porque lo mejor que tiene en estos momentos son sus hombres, pero no tiene todos los medios que merecen. -¿Cree que Investigaciones ha sido postergada? -No puede haber tanta diferencia con los beneficios de las FFAA. Lo menos que se puede hacer es igualarlos en cuanto a medios y la parte económica, respetarlos en su trabajo y no presionarlos para que hagan cosas indebidas. Pero los controles internos son buenos. Durante varios años estuve a cargo del Departamento Quinto, Asuntos Internos, y durante ese tiempo la institución se ganó un prestigio. Quiero que eso perdure, porque la gente lo merece, pero también quiero que se les respete como profesionales que son. Que no les digan de la noche a la mañana que se tienen que ir. -¿Fueron hostigados por la inteligencia policial? -Lo que más me duele fue el seguimiento que me hicieron, a mí y a mi gente, en los momentos más críticos. Mi propia gente vio cómo estaban filmando el funeral de mi madre, en una iglesia evangélica. Un asunto privado. Lo hicieron para ver qué personas me apoyaban en esa oportunidad. Cuando se llega a esos extremos, o a intervenir teléfonos, es muy grave el asunto. Muy desagradable para mí. -¿No se respetó la intención de la Presidenta de que siguiera con las investigaciones? -No, para nada. -Herrera quiere crear una jefatura de DDHH. ¿No le parece una medida oportuna? -Si eso se hubiera hecho en un comienzo, si los medios hubieran llegado antes, estaría de acuerdo. Pero ahora todos saben que los casos de DDHH se están agotando y están casi todos resueltos. -¿Es un volador de luces? -No diría eso. Al Gobierno le interesa que a este tema se le den más medios. Pero durante mi jefatura no se dieron los medios que correspondían. -¿Cómo cree que su trabajo aportó al país? -Soy un tipo idealista, con creencias políticas y religiosas. No hay ningún militar que pueda cuestionar que no le di la dignidad que correspondía. Eso es lo que más se respetó. Los informes se hicieron para que Chile se viera como un país transparente. Asistí a varias reuniones para explicar que en Chile se respetan los DDHH y que la corrupción era mínima. Eso sirvió para que Chile pudiera tener tratados económicos, porque los temas principales son los de DDHH y medio ambiente, que también estaban a mi cargo. -¿Tuvo que pagar muchos costos por trabajar temas de DDHH? -A mí me tocaron los tiempos más complicados para investigar, y siempre salí airoso y victorioso. Porque tuve suerte con los equipos de trabajo que tuve. -Los organismos internacionales de derechos humanos creen que usted también es una víctima. -No me siento víctima, soy un funcionario que cumplió con su deber, que hizo lo que tenía que hacer. Me voy orgulloso de una institución a la que pertenecí por más de 30 años y donde jamás hice nada ilegal. -Muchos creen que sus problemas comenzaron porque quería ser director. -Ese fue un comentario muy malintencionado. Eso lo hablé con el director y le dije que no tenía ninguna aspiración, porque soy un tipo de bajo perfil. Pero pienso que se pudieron hacer muchas cosas en beneficio de la institución y del país. El tiempo me dará la razón, el tiempo se va a encargar de aclarar que jamás he sido un traidor y que lo único que hice fue pelear por los derechos de los demás detectives. UNA FAMILIA PERDIDA –¿Es cierto que tiene familiares detenidos desaparecidos? –Es un tema muy personal que nunca he comentado. Tengo dos primos hermanos de Quinta Normal, con quienes compartí mucho desde chico, que en 1977 fueron secuestrados desde una población y nunca más se supo de ellos. Su madre todavía tiene la pieza tal cual como si hubiesen salido a trabajar. Les cambia las sábanas de la cama y ordena su ropa. Además, les deja la puerta sin seguro, por si algún día llegan en la noche. –¿Tenían militancia política? –Ninguna. Estaban junto a unos amigos en la calle y pasó un camión con gente vestida con camuflaje. Eran como cinco y a ellos no se los querían llevar, pero pidieron acompañar a los detenidos. Nunca más se supo de ellos. Irónicamente, es parte del 5% de casos que no pudimos resolver. –Con todo el poder que tuvo no lo pudo solucionar. –Lo he tratado de investigar sin resultados. A veces pasa así. Mi tía me pregunta todo el tiempo: “Rafita, ¿qué has sabido de mis hijos?”. Pero es un tema del que no me gusta hablar, en parte porque se puede cuestionar mi trabajo profesional. –¿Nunca nadie intentó ofrecerle información de sus familiares a cambio de algún favor? –No, porque esto no lo sabía casi nadie, sólo gente de mi círculo familiar más cercano. JUECES –¿Hay jueces que pudieron hacer más para resolver los casos de DDHH? –No soy el más indicado para criticar a jueces, ellos son los dueños de la investigación. Nosotros sólo somos un órgano asesor. –¿Hubo presiones sobre el juez del caso Letelier, Adolfo Bañados? –Recibió muchas, sobre todo a nivel familiar. A mí me tocó investigar algunas y tuve que darlas a conocer al Gobierno porque, además, yo era su investigador escolta. –¿Fueron meses de mucha tensión? –Sí. De hecho, alguien arrojó en su jardín el arma que utilizó el hijo del general Manuel Contreras para asesinar a una persona, en una clara señal de provocación. Pero Bañados fue muy valiente y perseverante en el trabajo investigativo; aprendí mucho de él. AMENAZAS –¿Fue un período complicado para investigar? –Recibí amenazas de muerte, envenenaron a mis dos perros e intentaron quemar mi casa. Fue muy complicado, porque ellos contaban con todos los medios. Y no me refiero al Ejército como institución, sino a ex agentes de las FFAA que estaban siendo investigados, algunos de ellos en servicio activo. Pero eso no impidió nuestro objetivo final. –¿Cuál fue la amenaza más directa que recibió? –Otro detective y yo fuimos amenazados de muerte por un ex director de la CNI, cuando lo entrevistábamos en su despacho. Sábado 24 de noviembre de 2007 Por Jorge Escalante / Lanacion.cl Los procesamientos en esta causa de violaciones de DD.HH. fueron dictados ayer por la ministra presidenta de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, Rosa María Pinto. La magistrada encausó además al coronel (R) Luis Aracena y a tres suboficiales (R). Todos están acusados como autores del desentierro y lanzamiento al mar a fines de 1975 o comienzos de 1976, de los 26 cuerpos de los prisioneros asesinados por la Caravana de la Muerte en octubre de 1973. Los generales (R) Miguel Trincado Araneda y Julio Salazar Lantery, junto al coronel (R) Luis Aracena Romo, y tres suboficiales (R), fueron procesados como autores del desentierro y desaparición entre fines de 1975 y comienzos de 1976, de los 26 cuerpos de los prisioneros asesinados en octubre de 1973 por la Caravana de la Muerte en Calama. El encausamiento fue resuelto ayer por la ministra presidenta de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, Rosa María Pinto, quien decretó además los arrestos de los encartados. La magistrada instruye la causa por las exhumaciones y lanzamiento al mar de estos cuerpos a bordo de un avión Fach. El ex comandante de la guarnición de Santiago y juez militar de la Región Metropolitana hasta 2006, general ahora retirado Miguel Trincado, comandó la operación del desentierro y lanzamiento al mar de los cadáveres cuando ocupó la jefatura de la Sección de Inteligencia del regimiento Calama. El operativo fue supervisado en terreno en un sector del desierto de Atacama por el entonces jefe del Departamento de Inteligencia de la I División del Ejército de Antofagasta, actual general (R) Julio Salazar Lantery. El coronel (R) Aracena Romo era en 1975 el segundo comandante del regimiento Calama, y estuvo también presente en el desentierro. El comandante del Calama era, en aquel tiempo, el coronel Eduardo Ibáñez Tillería, quien falleció con el grado de general. Los otros tres procesados son los suboficiales (R) Héctor Iturra Orrego, Wilson Pacheco Obreque y Emilio Pardo Pardo. Estos eran subordinados de Trincado en la Sección de Inteligencia del Calama, e igualmente tuvieron participación en la exhumación de los restos. Ya se encontraban encausados por la ministra Pinto los entonces suboficiales de inteligencia del regimiento Calama, hoy en retiro, Manuel Aguirre Cortés y Juan Carlos González Reyes. Ambos también tomaron parte en el desentierro. Mecánico confeso Aguirre fue el primero que inculpó judicialmente a Trincado en 2005, acusándolo de comandar la operación e incluso manejar el camión en el cual se trasladaron los cadáveres ensacados hasta el aeródromo de Calama, donde esperaba un avión C-47 de la Fach a bordo del cual los arrojaron el mar. “Yo iba de copiloto en el camión junto a Trincado”, dijo Aguirre en el proceso. Cuando Aguirre acusó a Trincado, La Nación publicó la información el 3 de mayo de 2005, pero el Ejército bajo la jefatura del general Juan Emilio Cheyre, desmintió tanto la participación de Trincado como el hecho mismo. “El Ejército rechaza categóricamente estas imputaciones por ser injustas, lesionar innecesariamente la imagen de la institución, y comprometer la honra del citado oficial (Trincado)”, dijo el comunicado. El otro que ya se encontraba encausado por la magistrada Pinto, es el suboficial (R) de la Fach, Sergio López Maldonado. Este confesó en el proceso que fue el mecánico que viajó en el C-47 y declaró que “cuando habían pasado unas dos horas de vuelo, el piloto me hizo una seña. Entonces abrí la escotilla y tiré los bultos al océano”. Es la primera vez que Salazar Lantery y Aracena Romo son encartados por violaciones a los derechos humanos. Trincado había sido procesado este año por propia iniciativa de la Corte de Apelaciones de Antofagasta. Pero ese tribunal cometió un error procesal al encausarlo por los crímenes de los 26 prisioneros cometidos por la Caravana de la Muerte el 19 de octubre de 1973 en Calama, hechos que investiga en Santiago el ministro Víctor Montiglio y para lo cual, ni esa corte ni la magistrada Pinto tienen competencia. Primer episodio “Retiro de Televisores” El caso desentierro de Calama es el primer episodio de la llamada por la inteligencia del Ejército “Operación Retiro de Televisores”, la que masivamente se llevó a efecto a lo largo del país a partir de diciembre de 1978. Fue la fecha en que en los hornos de una mina en Lonquén, al sur de Santiago, se hallaron los cuerpos de quince campesinos asesinados por Carabineros que escondieron sus cadáveres. La “Operación Retiro de Televisores” consistió en el desentierro de todos los cadáveres de prisioneros que habían sido sepultados en fosas clandestinas por el norte, el sur y la zona centro de Chile. Los cuerpos fueron arrojados al mar. La operación la decretó entonces el dictador Augusto Pinochet, a través de criptogramas (mensaje cifrado en código) que envió a los regimientos del país con la orden. Uno de los primeros en fijar la fecha del desentierro en Calama fue el coronel (R) Aracena Romo, quien declaró judicialmente que el hecho sucedió “en los últimos días de 1975”. Por su parte, Salazar Lantery reconoció en el juicio que “a fines de 1974 ó 1975, hubo acuerdo para sacar los cuerpos, porque supimos que los familiares los andaban buscando por el desierto”. A pesar de que Trincado sigue negando su participación, en la investigación judicial hay al menos ocho suboficiales que lo acusan de comandar el operativo, o de dirigir la Sección de Inteligencia del regimiento Calama en ese tiempo. El próximo paso podría quedar en manos del ministro Montiglio, pues la parte querellante sostiene que no se trata simplemente de que los procesados cometieron el delito de exhumación ilegal al desenterrar los cuerpos y hacerlos desaparecer, sino que en su actuar habrían incurrido, al menos, como encubridores de secuestro y homicidio porque actuaron para borrar las huellas de los crímenes cometidos por la Caravana de la Muerte en 1973. Por ello existe la posibilidad de que, tras estos encausamientos, la ministra Pinto se declare incompetente y envíe la causa a Santiago al juez Montiglio. La causa que desató la guerra en Investigaciones El proceso por los desentierros en Calama fue el detonante de la pugna abierta en la Policía de Investigaciones. Quien desató la disputa fue el general Miguel Trincado, cuando estando en servicio activo visitó al director de la policía civil Arturo Herrera, para pedirle que ordenara cambiar un informe policial que en julio de 2005 le imputó responsabilidad en la operación por la cual ayer fue procesado. Oficiales de esa policía afirmaron en el proceso que instruye la ministra Pinto que el director Herrera intentó que el informe se alterara, pero se encontró con la oposición de los autores del escrito y de su jefe directo, el prefecto recién retirado Rafael Castillo. A partir de ese momento, se trabó una dura disputa entre Castillo y Herrera, lo que trajo diversas situaciones al interior de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos. En 2006, Castillo venía pasado a retiro por Herrera, pero el gobierno vetó esa disposición y repuso a Castillo en servicio activo. Este año, sin embargo, el gobierno no lo siguió respaldando y el director Herrera lo pasó a retiro Enviado por Pedro Alejandro Matta p.matta@vtr.net 24 de Noviembre de 2007 Miércoles 21 de noviembre de 2007 El máximo tribunal confirmó la revocatoria de los procesamientos a trece de los encausados originalmente por el juez Cerda, entre ellos cuatro hijos del ex dictador y su viuda. Juez Chaigneau recordó que el caso "riggs no está muerto". El máximo tribunal estimó que correspondía acoger los recursos de amparos, y aprovechó además de instruir al ministro Carlos Cerda, a cargo del proceso, de realizar una auditoria contable a los dineros de Pinochet. El tribunal precisa que dicha pesquisa debería quedar a cargo de una institución “independiente y de prestigio nacional” e incluso el presidente de la Sala, Alberto Chaigneau sugirió que esta responsabilidad podría recaer en alguna Universidad. El mismo magistrado indicó, una vez conocido el dictamen, que en modo alguno esta resolución cierra el capítulo por las pesquisas de los dineros de Pinochet: “Esta resolución no significa que el caso Riggs se muera”, sostuvo el juez. En el fallo destacó también una prevención efectuada por el ministro Jaime Rodríguez, quien dijo que en el caso de Lucía Hiriart de Pinochet, Lucía Pinochet, Marco Antonio Pinochet, Jacqueline Pinochet, Verónica Pinochet, Oscar Aitken y José Sobarzo, si bien se arguyó que no han sido interrogados sobre los hechos investigados, todos estos temas no corresponden ser analizados por la vía de un recurso amparo sino revisados en un análisis del fondo de las encargatorias de reo. Enviado por Padro Alejandro Matta p.matta@vtr.net Jueves 15 de noviembre de 2007 C. VALENZUELA, C. CARVAJAL Para el ministro Alberto Chaigneau, los fallos opuestos revelan la independencia de los tribunales. La inquietud manifestada por diversos sectores ante los fallos contradictorios de la Sala Penal de la Corte Suprema en dos procesos de derechos humanos estaría instalada también entre los propios ministros que conforman dicho tribunal, quienes estarían dispuestos a buscar un criterio común con el fin de evitar resoluciones opuestas. Así lo manifestó ayer el ex supremo y reconocido abogado penalista Enrique Cury, quien hasta el año pasado formó parte de la Segunda Sala del máximo tribunal, y quien dijo saber de la preocupación que existe entre sus ex compañeros sobre el tema. "Uno de ellos habló conmigo; me dijo que estaban preocupados y tienen ganas de juntarse en la sala en una reunión de trabajo destinada precisamente a unificar criterios para que no siga pasando esto", dijo el penalista. El pasado martes, el máximo tribunal hizo públicas dos resoluciones opuestas: una en que, aplicando la prescripción y desestimando los Convenios de Ginebra, absolvió a un militar (r) condenado por los homicidios de tres campesinos ocurridos en 1973, y otra en que validó dichos tratados y condenó a siete ex agentes del Comando Conjunto por el homicidio de un opositor al régimen militar. Para Cury, ambos fallos son "contradictorios", lo que, a su juicio, se explica porque hay posturas distintas entre los integrantes de la sala, y en ocasiones "se producen mayorías ocasionales" cuando algunos de los ministros titulares no están presentes y el tribunal se conforma con abogados. "La tendencia ha sido a no aplicar la prescripción. Pero normalmente los fallos han sido 3 a 2, por lo que basta que se modifique un integrante de la sala para que cambie el criterio", recordó el ex supremo. "Ésa es la ventaja de la independencia de los tribunales", dijo por su parte el ministro Alberto Chaigneau, quien preside la Sala Penal, al ser consultado al respecto. "Así es la justicia, siempre para un lado y para otro", agregó, junto con afirmar que a su juicio ello no daña la imagen internacional de los tribunales chilenos. El abogado Nelson Caucoto, querellante en los dos casos, enfatizó lo grave que resulta que un ministro vote de forma completamente distinta en ambos fallos. "En uno acoge entusiastamente que en Chile no hubo guerra interna, y por lo tanto no aplicó los Convenios de Ginebra, y a renglón seguido suscribe un fallo en que sostiene que en Chile hubo guerra interna y que por lo tanto hay que aplicar los Convenios", explicó. Kunsemüller, ¿el sucesor de Chaigneau? El nombre del ministro Carlos Kunsemüller es el que más se escucha en los pasillos de tribunales, a la hora de conversar sobre quién reemplazará en la Segunda Sala Penal a su actual presidente, Alberto Chaigneau, cuando éste se aleje del Poder Judicial, el próximo primero de enero. Kunsemüller es conocido como un destacado penalista y docente, por eso que muchos abogados ven con buenos ojos su llegada. El propio magistrado ya ha manifestado su interés en ocupar un puesto. En derechos humanos, tiene una postura muy similar a la del ministro Chaigneau. No es partidario de aplicar la amnistía ni la prescripción, por los Convenios de Ginebra. Al ministro Kunsemüller -antes de asumir como supremo- le tocó integrar la Sala Penal cuando faltaba alguno de sus titulares, por lo que ya se ha pronunciado del tema de derechos humanos. Por eso, los abogados creen que con la salida de Chaigneau no variará mucho la postura en esta materia. Enviado por Pedro Alejandro Matta p.matta@vtr.net 13 de Noviembre de 2007 Escribe Arnaldo Pérez Guerra La Fiscalía Militar y los medios de comunicación acusan a cuatro ex presos políticos lautarinos de participar en el asalto del 18 de octubre al Banco Security, donde fue asesinado el carabinero Luis Moyano Farías. Se trata de Juan Aliste Vega, Marcelo Villarroel Sepúlveda, Freddy Fuentevilla Saa y Carlos Gutiérrez Quiduleo. A partir de este hecho, la derecha y sectores de la Concertación han cuestionado hasta la histeria el "indulto" aprobado el año 2004 que benefició a los presos políticos en el gobierno de Ricardo Lagos. Monseñor Alfonso Baeza Donoso, impulsor de la Ley de Indulto, ha puntualizado con toda razón que 'ninguno de los ex lautarinos acusados del asalto y crimen fue indultado'. Ninguno de los lautarinos criminalizados por los medios de comunicación y acusados por el fiscal Reveco y las policías fue beneficiado con el indulto aprobado ese año en el Congreso tras largas luchas y huelgas de hambre de familiares, organizaciones de derechos humanos y presos políticos. A pesar de eso, los medios de comunicación siguen repitiendo histéricamente una información falsa, en un show mediático horroroso. Incluso la presidenta Michelle Bachelet se ha hecho eco del coro: "Esas personas son delincuentes y como delincuentes tienen que responder, el resto fue una decisión parlamentaria y lo importante es que hoy cada uno tiene que responsabilizarse de sus actos", señaló. El líder de la derecha, Sebastián Piñera, asegura que el indulto a los presos políticos fue "un tremendo error". El asunto llega a extremos en que incluso algunos senadores que aprobaron la iniciativa hoy se muestran "arrepentidos". Pero eso no es todo. Profusamente se acusa a Juan Aliste Vega, ex preso político lautarino, de haber participado 'en asaltos a bancos en los años 2002 y 2003'. Otra falsedad, que los medios instalan sin contrapeso y sin ética. Lo cierto es que las Fiscalías Militares condenaron a Juan Aliste por la muerte de un carabinero en 1991, aunque nadie dice que fue el único detenido, procesado y sentenciado por ese hecho, y que a pesar de no existir pruebas de su participación concreta en el crimen se le condenó: Algo que sucedió con decenas de presos políticos acusados y condenados por Fiscalías Militares y bajo leyes especiales aprobadas por la dictadura de Pinochet. El 2003, Juan Aliste fue sindicado por Carabineros - junto a otros ex presos políticos-, de participar en "5 ó 6 asaltos a bancos" - lo que hoy repiten los medios, autoridades policiales y políticas-. En esa oportunidad, la Dirección de Inteligencia Policial de Carabineros basó sus "pruebas" en los dichos de un narcotraficante convertido en "informante" para acogerse a la Ley de Delación Compensada. Finalmente, se acusó a Juan Aliste de "participar en un asalto ocurrido el 12 de mayo de 2003". Pero ese día, en el momento en que se producía el asalto, Juan Aliste se encontraba al interior o saliendo del Patronato de Reos, donde cumplía reclusión nocturna tras obtener beneficios carcelarios. El abogado de derechos humanos de la Fundación de Ayuda Social de las Iglesias Cristianas [FASIC], Alberto Espinoza Pino, llevó el caso: "En la prensa se le acusó de participar en más de 6 asaltos y de ser jefe de una banda compuesta por ‘ex presos políticos'. Efectivamente, Juan Aliste se encontraba en el interior del Patronato de Reos a la hora en que estaba ocurriendo el asalto, a lo sumo él estaba recién saliendo del Patronato a un local donde trabajaba. Aliste trabajaba y estudiaba en la Universidad ARCIS Periodismo y Comunicación Social", nos señaló en esa oportunidad el abogado que, por "razones procesales", fue impedido de conocer el sumario durante meses. Alberto Espinoza alegó la "revocación del auto de procesamiento" en la Corte de Apelaciones, pero la jueza que llevaba el proceso mantuvo un "cuaderno secreto" por meses. Finalmente, el procesamiento de Juan Aliste fue revocado: Nunca debió ser acusado ni encarcelado. Ningún medio de comunicación oficial escribió la noticia. Ningún medio de comunicación pidió disculpas a Juan ni a sus familiares por el "error"; la policía y las autoridades de gobierno, tampoco lo hicieron. En enero 2004, Juan Aliste fue puesto en libertad luego de 7 meses de injusta prisión, a pesar de ser completamente inocente. Arbitrariamente, Gendarmería le trasladó a la Cárcel de Buin desde donde recuperó su libertad a un mes de la resolución absolutoria pues se negaban a restituirle el beneficio del que gozaba. Ningún medio de comunicación oficial informó del hecho. Ya no era "noticia". Hoy, el padre de Juan, Luis Aliste, ha presentado un recurso de amparo ante la Corte de Apelaciones de Santiago respaldado por la oficina de Derechos Humanos de la Corporación de Asistencia Judicial para "proteger la integridad física y sicológica de su familia", ante acusaciones similares a las del año 2003. ¿Si otra vez acusaciones tan graves quedan en nada, quién pedirá disculpas a las familias de estos ex presos políticos? ¿Qué medios de comunicación y autoridades informarán la verdad? ¿Y si alguien muere en un operativo como resultado de la histeria a la que nos someten los medios de comunicación y las autoridades, quién asumirá su responsabilidad? 12/11/07 Por Eduardo Cuevas 'No deben tener ningún temor .En Chile impera el estado de Derecho'. Michel Bachelet. Los cuatro ex lautaristas ya fueron condenados por la presidenta Bachelet al decir públicamente en un diario chileno [que son criminales y delincuentes comunes] es bueno refrescarle la memoria a la presidenta Bachelet y decirle que en el Chile de hoy los torturadores, criminales y delincuentes se pasean libremente por las calles de nuestro país y jamás los ha condenado como tales.... Conclusión: 'TODOS LOS CHILENOS SOMOS IGUALES ANTE LA LEY PERO NO ANTE LA JUSTICIA' 7 de Noviembre de 2007 7 de Noviembre de 2007 Martes 6 de noviembre de 2007 Presidenta Bachelet dijo que se trató de una "decisión parlamentaria" y que los supuestos implicados hoy son "delincuentes". Piñera lo consideró "un tremendo error" y Hernán Larraín respondió a emplazamientos por haber dado su voto. De los cuatro sujetos sindicados como partícipes directos en el atraco, al menos Juan Aliste Vega y Marcelo Villarroel Sepúlveda se encontraban en libertad tras ser beneficiados por una ley promulgada el 2004 que establece "beneficios a condenados por violencia con móviles políticos". Ante los cuestionamientos desde la derecha en contra de dicha medida amparada por el anterior gobierno de Ricardo Lagos, la Presidenta Michelle Bachelet enfatizó que el beneficio fue aprobado por el Congreso y destacó que los buscados ya no actúan con móviles políticos. “Hoy lo importante es que esas personas son delincuentes y como delincuentes tienen que responder, el resto fue una decisión parlamentaria y lo importante es que hoy cada uno tiene que responsabilizarse de sus actos”, apuntó la mandataria. En este caso, insistió, “no hay que confundirse, acá los individuos que en el día de ayer fueron identificados son individuos que asaltaron un banco, que asesinaron a un carabinero. Quienes hacen esto son delincuentes y criminales y tienen que responder a la justicia pues son hechos delictuales graves”. En tanto, el virtual candidato presidencial de RN, Sebastián Piñera, refiriéndose en particular a la situación de Aliste Vega consideró como " un tremendo error indultar a una persona que en democracia el año 91 asesinó por la espalda a un carabinero”. “Alguien así no merece indulto, y la mejor prueba de lo que digo es que esa misma persona asesinó a otro carabinero, el cabo Luis Moyano, padre de cuatro hijos", agregó en diálogo con radio Agricultura. El hoy polémico indulto general fue aprobado con votos de la Concertación y de dos senadores de la Alianza, el RN, Antonio Horvath, que ayer se declaró arrepentido, y el UDI, Hernán Larraín, que mantuvo su negativa a retractarse. El presidente de la UDI, señaló que su voto lo aportó “en conciencia, pensando en que era un buen paso para el país. Siempre hay un riesgo que alguien traicione el espíritu, pero creo que Chile tiene que ir dando pasos hacia la reconciliación y la unidad en una materia que fue muy delicada, en una materia como fue la violencia política que vivió Chile”. Martes 6 de noviembre de 2007 Por Fernando Duarte / La Nación Asaltantes del Banco Security pertenecieron al grupo subversivo Movimiento juvenil Lautaro Tras un arduo trabajo de comparación de imágenes, Carabineros identificó a los sujetos que el 18 de octubre asaltaron la sucursal bancaria. En la IX Región detuvieron a tres personas relacionadas con los hechos. "No se duerman, que los vamos a encontrar; no se duerman, que los vamos a detener. Si se duermen será más fácil", advirtió en tono amenazante el general director de Carabineros, José Bernales, el 19 de octubre pasado, un día después que el cabo Luis Moyano perdiera la vida al tratar de desbaratar el asalto que, pocos minutos antes, cinco sujetos perpetraron en la sucursal Agustinas del Banco Security. Si desde entonces los implicados en el atraco y posterior crimen de Moyano no habían podido dormir tranquilos, menos lo podrán hacer ahora que trascendiera que los sujetos ya estarían identificados y que su arresto sería iminente. Incluso se esperaba que fueran mostrados al anochecer. Al menos esa fue la sensación que se sintió durante todo el día de ayer, luego de que -en el transcurso de la mañana- el fiscal militar Roberto Reveco confirmara a la expectante prensa que aguardaba en Castillo Velasco, cuartel del OS-7, donde llegó a coordinar diligencias, que "alguno de ellos tienen antecedentes violentos, incluso en un anterior asesinato de un carabinero". Luego Reveco agregó que "creemos que serían personas que pertenecieron a movimientos subversivos, pero que en esto están actuando como delincuentes comunes". Consultado sobre a qué organización se refería, Reveco identificó al Movimiento Juvenil Lautaro (MJL), grupo que en los años 80 se desprendió del MAPU y asumió la lucha armada para enfrentar la dictadura de Pinochet. Sin embargo, tras el retorno de la democracia continuaron realizando acciones violentas, entre las que hubo asaltos a sucursales bancarias y ajusticiamientos de carabineros, detectives y gendarmes. IDENTIDADES Aunque no hubo un informe oficial sobre las identidades de los sujetos, trascendió que se trataría de Juan Manuel Aliste Vega, Marcelo Andrés Villarroel Sepúlveda, Carlos Gutiérrez Quiduleo y Fredy Ismael Fuentevilla Saa. A ellos se suma el delincuente común conocido como "Danny de Vitto", cuyo nombre real sería Jorge Bravo Jerez. Un individuo que llegó hasta el OS-9 y se identificó como Víctor Hegel, dijo ser el abogado de Bravo Jerez y aseguró que su representado "es inocente" y que no había reconocido su participación en el atraco. Además hay un sexto detenido de iniciales C.M., quien sería taxista y habría tenido un rol de apoyo logístico hacia la banda de asaltantes. Finalmente, poco antes del cierre de esta edición, trascendió que en las comunas de Ercilla y Collipulli -Región de la Araucanía- se habría materializado la detención de tres personas. Pero no estaba claro si serían algunos de los sujetos ya identificados como autores materiales del ilícito o si tuvieron un rol menor en los hechos. INDULTO De los cuatro sujetos identificados como partícipes directos en el atraco al Banco Security, al menos Juan Aliste Vega y Marcelo Villarroel Sepúlveda se encontraban en libertad tras ser beneficiados por una ley promulgada el 2004 que establece "beneficios a condenados por violencia con móviles políticos". Aliste Vega fue condenado en 1991 por el homicidio del sargento de Carabineros Manuel Cares Alfaro y por porte ilegal de armas. Tras estar diez años detenido quedó libre en el 2001, pero pocos años después, en junio de 2003, nuevamente fue detenido y acusado de participar en cinco asaltos a bancos en poco más de un semestre. Curiosamente salió libre siete meses después beneficiado por la ley que aprobó el Congreso con votos del oficialismo y dos senadores de la Alianza. La misma ley benefició a Villarroel Sepúlveda, condenado a 43 años por el asesinato de tres detectives que, en septiembre del 92, custodiaban la residencia del entonces intendente Luis Pareto. Mientras el Gobierno declinó a hacer comentarios "mientras no haya una información oficial", el senador (RN) Alberto Espina conmino a quienes aprobaron la normativa a "asumir su responsabilidad". En tanto que el senador (UDI) Hernán Larraín, que votó a favor de la iniciativa, dijo que "ellos dieron su palabra de abandonar la violencia, si hay alguien que no tuvo la hombría de cumplir, que se le sancione, pero no detengamos los procesos de reconciliación, Chile necesita la unidad pensando en el futuro". LN Cautela de Bachelet Ayer, tras visitar el centro de eventos Espacio Riesco, lugar que albergará las principales actividades de la XVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, la Presidenta Michelle Bachelet fue consultada respecto al avance de las pesquisas en este caso. Pero la mandataria optó por la cautela. “No hay ninguna información oficial a ese respecto ¿no? Y, por lo tanto, el gobierno no hace comentarios mientras no tengamos información oficial”, indicó. La Presidenta añadió que “entiendo que el fiscal en algún momento entregará la información, nosotros la estudiaremos y podremos hacer un comentario. Por ahora, yo no opino sobre información aparecida en medios de prensa. Esperaremos la información oficial”. Por Juan Rafael Maldonado El presidente de la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, ministro Hernán Crisosto, rechazó las declaraciones por la funcionaria del Servicio Nacional de Menores de Puerto Montt, Filomena Rebolledo, respecto a que los jueces "son muy garantistas". Crisosto, a través de un comunicado difundido por la dirección de comunicaciones del Poder Judicial, precisó que el hallazgo realizado en septiembre por el juez presidente del Tribunal de Garantía de Puerto Montt, Patricio Rondini, quien en una visita de cárcel encontró a un menor al interior de una celda de castigo en el centro "Tiempo de Crecer" del Sename es una infracción flagrante a la ley, y no una acción garantista. "El mantenimiento de un menor en una celda solitaria, sin ventana y con solo una frazada, en calidad de castigado, es una situación expresamente prohibida en el artículo 45 letra B de la Ley Penal Juvenil en relación con el artículo 111 del Reglamento. En consecuencia, se trata de una infracción a una prohibición expresa de la Ley y no de ser mayor o menor "garantista", señaló. Crisosto indicó que el hallazgo del magistrado Rondini no tiene relación con una segregación por motivos de seguridad del menor o del resto de la población como lo permite el artículo 75 del reglamento. "Es lamentable que la funcionaria en cuestión no parezca estar instruida que la segregación por motivos de seguridad de un menor interno o de sus compañeros, se encuentra expresamente permitida y reglada (..), no siendo ésta la situación denunciada por el Juez de Garantía", enfatizó el presidente y vocero del tribunal de alzada. "Ningún juez de esta jurisdicción dispuso órdenes que impidieran posteriormente a los funcionarios segregar por motivos de seguridad de sus compañeros, o al menor Jaime Vivanco, como lo insinúa la funcionaria Sra. Rebolledo en la entrevista", situación que fue lamentada y rechazada por le Corte de Apelaciones de Puerto Montt. Por Eduardo Contreras, abogado La resolución de la quinta sala de la Corte de Apelaciones de Santiago de fecha 26 del presente mes de octubre que acogió la inmensa mayoría de los amparos presentados por los Pinochet y su círculo más estrecho dejando sin efecto los procesamientos por el delito de malversación de caudales públicos y que además, por iniciativa propia, obsequió otras 2 revocaciones de procesamiento ni siquiera solicitadas, aparece ante los medios judiciales y entre los hombres y mujeres de Derecho, como un fallo equívoco, sin fundamento legal, y que evoca motivaciones no jurídicas. En efecto, el día 4 de este mismo mes el juez Carlos Cerda procesó a 23 personas, un grupo que hasta pudo considerarse una suerte de verdadera asociación ilícita, como autores del delito de malversación de caudales públicos en una sentencia seria y fundada, apoyada en una exhaustiva investigación y en informes técnicos y científicos de centenares de páginas, producto de la policía especializada. El intenso trabajo investigativo no pudo ser destruido a pesar de todas las maniobras procesales y resquicios empleados por los asesores de los Pinochet y que han apuntado desde el comienzo a tratar de sacar del proceso al juez Carlos Cerda con todo tipo de pretextos, todos falaces, sabedores como son que Cerda es de esos jueces, no abundantes, decididos a cumplir con su deber y su vocación de establecer la verdad y aplicar las sanciones que corresponda. Procedencia de los amparos Luego de la detención y notificación de los procesamientos, absolutamente realizados dentro de los marcos legales, el juez dispuso posteriormente la libertad provisional de los implicados. Este hecho significaba en la práctica, de haberse respetado la Constitución y las leyes, que se caían los amparos. Ya no había detenidos y toda discusión en ese escenario se tornaba improcedente. Pero, claro está, hay que contar que con los Pinochet en tribunales suele suceder algo que rompe el principio constitucional de igualdad ante la ley. Porque la vía del recurso de amparo, históricamente establecido con un fin específico y determinado, no es la vía idónea para discutir el fondo. No es la sede para pronunciarse acerca de los autos de procesamiento. Así lo ha resuelto invariablemente nuestra Excma. Corte Suprema, la que, dicho sea de paso, tiene ahora una magnífica ocasión para dejar las cosas en su sitio cuando conozca de la apelación contra el sorprendente fallo de la quinta sala. Es más, en círculos de tribunales se suele hablar de la "doctrina Chegneaux", aludiendo a la persona del ministro que presidió la sala penal de la Corte Suprema que ha sido categórica en mantener la imposibilidad de abatir una decisión de procesamiento por la vía excepcionalísima del recurso de amparo, concebido para fines diferentes, cuando las partes tienen el recurso de apelación como la vía idónea para impugnar dicha decisión. Así había sido siempre, hasta ahora, en que el peso de los Pinochet y de su círculo de hierro hace posible un fallo distinto en que se anula procesamientos por una vía no destinada al efecto. Esta sola circunstancia nos lleva a afirmar que el fallo de la quinta sala es equívoco, errado y sin fundamento legal y rompe la igualdad ante la ley pues a nadie más que no sean estos personajes privilegiados se le concede el revocamiento de un auto de encausamiento por el camino del amparo. El momento procesal jurídicamente válido es sólo el de la vista del recurso de apelación Los supuestos "errores" de Cerda a) Indebido interrogatorio de los imputados.: Uno de los fundamentos esgrimidos para dejar sin efecto la determinación del juez Cerda ha sido el que las declaraciones de los imputados no se hayan efectuado con las formalidades precisas. No es que no se hayan hecho, no es que no hayan declarado, sino que la forma no fue la adecuada, es decir que en lugar de pedirle al interrogado que declarara bajo juramento sólo se le debió exhortar a decir verdad. Desde luego hay que recordar que en su propia sentencia el juez Cerda abordó esta circunstancia y advirtió que tal situación no le parecía "un escollo procesal insalvable" teniendo en cuenta que la defensa de los implicados en el delito había afectado el curso normal de la investigación habida consideración de las reiteradas suspensiones del juez provocadas por los asesores de los culpables y que hay un principio rector de prontitud que obliga a los jueces a no retardar su decisiones como lo dispone el Código Orgánico de Tribunales y además la Convención Americana y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, ambos ratificados por el Estado de Chile. Este principio sin duda alguna avala la conducta del magistrado, tanto más cuanto que, como ha quedado dicho, la defensa de los implicados generó lo que se conoce como "manifiesto retardo". Todo lo cual la quinta sala olímpicamente ignora. La larga suspensión de funciones del ministro Cerda no pudo ser reemplazada por la actuación del subrogante a la luz de lo dispuesto en el artículo 49 del Código de Procedimiento Penal que limita absolutamente la actuación de dicho subrogante. Siendo así, el deber del juez al reasumir sus funciones, máxime si existía ahora un voluminoso informe técnico que probaba la existencia del cuerpo del delito y la responsabilidad que en ellos cabe a los implicados, era proceder con la máxima energía y rapidez. El bien jurídico en juego es nada menos que el interés y el patrimonio del Estado.Y es lo que hizo Cerda. Pero es más, el magistrado estaba expresamente autorizado por la ley a hacerlo, porque ha de saberse que por mandato del artículo 341 del Código de Procedimiento Penal, paradojalmente invocado en sus considerandos por el lamentable fallo de la quinta sala que comentamos, se puede incluso omitir el tomarle declaración al imputado si el juez considera que está suficiente acreditada la existencia del delito y la responsabilidad de quienes aparecen como sus autores. Síntesis: hubo declaraciones, el juez actuó con la oportunidad y prontitud que le exige la ley chilena y los tratados internacionales y, por si fuere poco, éste es un caso típico en los que la norma jurídica autoriza a prescindir de interrogatorios y declaraciones. En efecto, delito y participación estaban más que acreditados ya antes de octubre de 2007. Sobre este punto de la garantía procesal relativa a la declaración indagatoria, digamos además que resulta irónico que la resolución que comentamos aluda a las normas constitucionales en materia de defensa de los derechos esenciales que emanan de la naturaleza humana, artículos 5 y 19 nº 3 y 7 de la Constitución Política vigente. Si hay a quienes se les ha respetado hasta la exageración el debido proceso y todos sus derechos procesales es precisamente a quienes están directamente relacionados con los principales violadores de los derechos humanos de toda la historia del país. Contrasentidos de nuestra sociedad. b) delito exclusivo del funcionario público : El otro fundamento contra la decisión de don Carlos Cerda consiste en afirmar que el delito de malversación de caudales públicos es de aquellos llamados especiales propios, es decir con requisitos particulares que marcan su especificidad. En efecto en principio el sujeto activo sólo podría ser quien tenga la calidad de empleado público, pero, como todo en la vida, las cosas no se dan en blanco o negro y ello no es tan así. Porque una visión así de inflexible se divorcia absolutamente del principio jurídico de la comunicabilidad, acogido por la doctrina penal y que en Chile tiene precedentes jurisprudenciales objetivos y que consiste, en esencia y con toda razón, en la indivisibilidad del título de incriminación. Y en el caso que analizamos hay procesados que tienen la condición de empleados públicos, por lo que es precisamente el caso. Esto significa que no puede una misma conducta constituír un tipo penal para uno de los partícipes y un tipo penal diferente para otros partícipes. El ilícito penal es uno solo. Un mismo hecho no puede ser homicidio para uno y robo para otro, por ejemplo. Y en este caso, para superar tal dificultad, la doctrina y la jurisprudencia concuerdan en que la especificidad de la calidad de empleado público es por así decirlo traspasada, comunicada, a los copartícipes del delito. Tanto es así que el propio fallo de la quinta sala discurre al respecto y expone resumidamente las diversas posiciones doctrinales y, repare el lector, comenta el fallo que este asunto doctrinal "no puede abordarse en una acción urgente y extraordinaria como la actual". Sugestivo, no puede abordarse. Pero lo abordan y a favor de los Pinochet. De paso reconocen la calidad de " extraordinario " del amparo. Pero se pronuncian sobre el procesamiento. Lo que viene Desde luego habrá que esperar a lo que resuelva la Corte Suprema y en este orden de cosas lo probable será que se mantenga a firme la llamada "doctrina Chegneaux" en cuanto a la imposibilidad de impugnar los procesamientos mediante un recurso de amparo, teniendo la ley a favor de los procesados una sede especial habilitada al efecto. Si ello sucede así, como normalmente debiera ser, quedará sin efecto el fallo de la quinta sala y se mantendrán los procesamientos. Por otra parte y tal como sucedió hace algunos años, pero entonces por la vía de la apelación, cuando la Corte revocó un procesamiento del juez Juan Guzmán a Augusto Pinochet por una supuesta falta de declaración indagatoria, el magistrado simplemente volvió a interrogar al imputado, hecho lo cual lo procesó y dispuso su detención. Con lo que quiero hacer presente que este episodio judicial está muy lejos de haber concluido y que cabe esperar que finalmente los culpables sean condenados. De no ocurrir así, el país estará notificado de la voluntad del sistema de poder actual en Chile en orden a "dar vuelta la página", poner "punto final" y"mirar al futuro" que son los eufemismos más empleados para tratar de esconder la basura bajo la alfombra, y en este caso dar el perdonazo a quienes construyeron al margen de la ley una de las más impresionantes fortunas de la historia y en que se mezclan no sólo la malversación y la estafa sino el contrabando de armas y la incautación de valiosos bienes de los perseguidos de los primeros años de la dictadura militar. Piense el lector en la apropiación de recursos del MIR y del Partido Comunista, que ha sido confesada en los procesos judiciales por agentes de Pinochet. No anular el fallo de la quinta sala que salva, por ahora, a los Pinochet, sería gravísimo pero a la luz de lo acontecido estos últimos años, aun abrigo la esperanza que se restablezca el Derecho y que la Corte Suprema sea consecuente con sus invariables resoluciones de los últimos diez años. A 20 años de muerte Juez que procesó a dos ex carabineros por la muerte de Raúl Pellegrín y Cecilia Magni, tras asalto a retén Los Queñes, dijo que “existen rastros” de que el alto mando de esa institución en 1988 “estaba enterado” del hecho. A responder por los antecedentes de la causa que señalan que el alto mando que encabezaba conoció del operativo en que fueron detenidos y luego asesinados dos militantes del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR), luego del asalto al retén Los Queñes en 1988, deberá concurrir el ex General Director de Carabineros, Rodolfo Stange. Así lo señaló esta mañana el juez de la Corte de Apelaciones de Rancagua, Carlos Aránguiz, al ser consultado por las razones de la indagatoria a la que someterá al ex miembro de la junta militar conocida luego del procesamiento de dos ex uniformados en el mismo caso. “La Corte estimó que habían posibilidades de ampliar esta investigación hacia otras personas, también ex funcionarios de Carabineros y que también era necesaria la declaración de otras personas, entre ellas la persona que ustedes nombran como ex General Director de Carabineros a la época en que ocurrieron estos hechos”, comentó. Respecto de Stange, detalló que la necesidad de su presentación se debe a que respecto de “alto mando” de ese período “existe rastro en el proceso de que estaba enterado al menos en la situación posterior que se produjo en relación a estos”. Pellegrín y Magni, aparecieron sin vida en el lecho del río Tinguiririca, en San Fernando, a fines de octubre de ese año, a pocos días del asalto al retén Los Queñes en la precordillera de la Región de O Higgins. Además de las diligencias que consideran a Stange, el magistrado procesó a Julio Acosta Chávez, ex subprefecto de Colchagua, y Carlos Bezmalinovic Hidalgo, ex jefe del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (Gope) de la institución, como autores del homicidio. Por Jorge Escalante / La Nación Suprema reafirma drásticas rebajas de condenas contra militares por DDHH La Sala Penal de la Corte Suprema rebajó de diez a tres años las penas de cuatro funcionarios de Carabineros que secuestraron e hicieron desaparecer en 1973 a Nelson Llanquilef. El dictamen se suma a otros similares resueltos en los últimos meses. Confirmando su opción jurídica de beneficio a militares que violaron los derechos humanos aplicada desde comienzos de 2007, la Sala Penal de la Corte Suprema redujo de diez a tres años una condena dictada en primera instancia por el Juzgado del Crimen de Chaitén, en contra de cuatro funcionarios de Carabineros que el 8 de octubre de 1973 detuvieron e hicieron desaparecer al obrero agrícola Nelson Llanquilef Velásquez. Si bien las condenas ya habían sido rebajadas a cinco años por la Corte de Apelaciones de Puerto Montt, antes de fallar la Sala Penal anuló tanto la sentencia del Juzgado de Chaitén como la de la Corte de Puerto Montt, aduciendo "vicios de forma", y de oficio procedió a beneficiar con siete años menos a los policías Hernán Escobar Inostroza, Víctor Retamal Carrasco, Joel Osorio Morales y José Barría Vargas. Entre sus argumentos, los magistrados consideraron la "muy irreprochable conducta" de los autores. Ninguna de las tres resoluciones referidas establece los grados de los funcionarios, y si se encuentran en situación de retiro o en servicio activo. La actuación jurídica de la Sala Penal reduciendo considerablemente y en forma sistemática las penas aplicadas por jueces de primera instancia y a veces por las Cortes de Apelaciones, en contra de quienes cometieron crímenes de lesa humanidad durante la pasada dictadura, ha sido fuertemente criticada por organismos de derechos humanos y abogados querellantes. Varias de estas rebajas han beneficiado a algunos de los ex agentes que actuaron con mayor crueldad en contra de los prisioneros. Algunos querellantes opinan que con este criterio, si bien por un lado la Corte Suprema no beneficia a los autores, cómplices y encubridores con la amnistía o la prescripción de los delitos por el transcurso del tiempo -lo que cuando anteriormente sucedió fue rechazado por organismos como la Comisión y la Corte Interamericana de Derechos Humanos-, por el otro lado los favorece con una drástica reducción de sus condenas. Así ha ocurrido, por ejemplo, en los casos de los detenidos desaparecidos Dagoberto San Martín, Víctor Olea Alegría, Mario Carrasco Díaz, Manuel Cortés Joo y Juan Luis Rivera Matus. Entre los últimos beneficiados figuran el ex prófugo Raúl Iturriaga Neumann, Manuel Contreras Sepúlveda, Marcelo Moren Brito, Miguel Krassnoff, Basclay Zapata, César Ruiz Bunge y Osvaldo Romo antes de su fallecimiento. Todos ellos recibieron rebajas de entre el 50 y el 80 por ciento de sus últimas condenas. Un civil En la operación para detener y hacer desaparecer a Nelson Llanquilef, la resolución de la Sala Penal registra la identidad de otro civil que colaboró con medios de transporte para estos fines, mientras otros lo hicieron con listas, denunciando personas que luego desaparecieron, como los casos de Paine, Chihuío y Liquiñe. "En la madrugada del sábado 8 de octubre de 1973, la patrulla formada por tres Carabineros de Chaitén se desplazaron en la embarcación del señor Eschmann (no indica nombre) para arribar al embarcadero de Puerto Piedra, donde les esperó el jefe del retén de Puerto Ramírez". LN General Bernales aseguró que Carabineros no discrimina Los ex uniformados en condición de baja voluntaria, aseguraron recibir presiones al interior de Carabineros, donde les argumentaron que la institución es para "machitos". Foto: El Gobierno solicitó a Carabineros más antecedentes de la salida de Salgado y Rivas. Foto: Mario Ruiz Los ex uniformados en condición de baja voluntaria, aseguraron recibir presiones al interior de Carabineros, donde les argumentaron que la institución es para "machitos". Apoyados por el líder del Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) Rolando Jiménez, los jóvenes aseguraron que fueron conminados a abandonar voluntariamente la institución o sus familias conocerían su condición. La preocupación gubernamental se hizo sentir también a través de la presidenta de la Comisión Defensora Ciudadana, Danae Mlynarz, al confirmar que el organismo que dirige ofició al general director de Carabineros, José Bernales, por este caso. "No sólo queremos recabar antecedentes, sino también que se nos informe respecto de los criterios con que la institución le da tratamiento a estos temas y las medidas que adopta", señaló. Mlynarz, indicó que "de comprobarse la veracidad de la denuncia, nos dejaría en un muy mal escenario en materia de vulneración de derechos". Sin embargo, el general director de Carabineros, José Bernales, descartó cualquier tipo de presión hacia los dos ex uniformados, señalando que en el reglamento de Carabineros no se contempla la marginación de quienes tienen una tendencia homosexual. "Carabineros no discrimina" , dijo. "Eso no está en nuestros reglamentos, por lo tanto si no está no lo tenemos por qué hacer", agregó. Bernales aseguró que "las personas dejan la institución porque la institución cree que no son necesarios" o, "se van voluntariamente", como lo fue en esta caso. "Si estimaron que los estaban presionando, no debieron haber firmado su baja". El general no quiso referirse a la eventualidad que los funcionarios sean reintegrados. MAGISTRADO PREMIADO AYER EN EEUU "Tiene que haber una manera de ser juez en que, identificado éste con los derechos de las personas, se la juegue por defenderlos, cualquiera sea el precio, incluso el de la vida". Foto: El juez Carlos Cerda regresará a Santiago el próximo lunes para retomar sus labores en el caso Riggs. Tras recibir ayer en Washington un reconocimiento de la Fundación Gruber, el juez Carlos Cerda se refirió a su trayectoria en defensa de los derechos humanos y, en particular, a su última resolución en el caso Riggs en que procesó a 23 personas por malversación de fondos públicos, entre ellas la viuda y los cinco hijos de ex general Augusto Pinochet Ugarte. Cerda calificó el premio como “un reconocimiento a un compromiso con los derechos esenciales de las personas y a una manera de ser juez en la que, sin estridencia, con total fortaleza, templanza y coraje, se va haciendo lo que hay que hacer”. En conversación con La Nación, Cerda agregó que el galardón “demuestra que hay una visión abierta de quienes lo dan, que valoran mi actitud en materia de derechos humanos durante el gobierno de Pinochet y la constancia y permanencia en esa defensa. También destacan el testimonio académico e institucional respecto de una manera de hacer justicia”. - ¿Cómo se puede explicar ese “hacer justicia”? -El Poder Judicial es un baluarte de la defensa de los derechos y fundamentalmente de las minorías ante un Estado que puede arrasar con ellos; y eso no sólo ocurrió ayer durante la dictadura, que por naturaleza no resguarda esos derechos, sino que también en democracia. Y los tribunales debemos darle certeza a quienes se sienten afectados. En eso tenemos que seguir testimoniando, dándoles ejemplo y enseñanza a los nuevos jueces. - ¿Cómo se entiende esta forma de ser juez? -Jugártela por lo que te parece que el sistema jurídico pone irrenunciablemente en tus manos. Yo creo que es eso lo que está detrás de este premio. Tiene que haber una manera de ser juez en que, identificado éste con los derechos de las personas, se la juegue por defenderlos. En eso y no en otra cosa consiste la jurisdicción. Cualquiera sea el precio, incluso el de la vida. - ¿Está conforme con las resoluciones que ha dictado en su trayectoria judicial? -Siempre quedo tranquilo con cada decisión. -¿No siente que ha perdido algunas oportunidades por haber defendido los derechos humanos en dictadura? -Ninguna. No he perdido nada. La familia puede verse afectada. Estos mismos días cuando retomé el caso Riggs, por ejemplo, trabajé entre 15 y 17 horas diarias. Ahora, si se está pensando en la Suprema, hay maneras de ser cura párroco para llegar a ser obispo y otras que no. El magistrado viajó a EEUU en compañía de su ex esposa, Adriana Sánchez García-Huidobro, y tres hijos que viven en Chile. Allá se le sumaron una hija que vive en Burdeos (Francia) y otra que estudia en China. El grupo lo completan sus seis nietos, con quienes tomará vacaciones en Miami para volver a Chile el lunes 15 de octubre. Lanacion.cl Agencias Christian Von Wernich fue condenado en Argentina por su participación activa en violaciones a DD.HH. durante la última dictadura. El sacerdote ejerció bajo una identidad falsa durante siete años en popular balneario del Litoral Central chileno. Foto: Von Wernich ejerció por siete años como párroco de El Quisco haciéndose llamar Christian González. Foto: EFE El ex capellán de la policía de Buenos Aires durante la última dictadura argentina, el cura Christian Von Wernich, también conocido como el ex párroco de El Quisco, fue condenado hoy a "reclusión perpetua" por el Tribunal Federal Nº1 de La Plata por "crímenes de lesa humanidad". El juzgado halló responsable al sacerdote de más de 30 casos de secuestros y torturas y siete homicidios en centros clandestinos de detención de la dictadura que gobernó a Argentina entre 1976-1983. Von Wernich se convirtió de este modo en el primer representante de la Iglesia Católica en ser condenado por su participación activa en la represión de Estado. Von Wernich fue capellán de la policía de la Provincia de Buenos Aires cuando la jefatura de esa fuerza estaba a cargo del fallecido general Ramón Camps, quien en 1986 había sido condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad. Varios supervivientes de la denominada "guerra sucia" que desató la dictadura contra sus opositores denunciaron que el sacerdote, además de visitar cárceles ilegales, acompañaba a los escuadrones paramilitares que secuestraban personas y presenció fusilamientos. Pero el sacerdote aduce que visitaba las comisarías para dar "apoyo espiritual" a detenidos y niega que se tratara de personas secuestradas en centros clandestinos. El sacerdote fue ubicado en 2003 por el desaparecido semanario chileno Siete + 7, que denunció su presencia en un artículo titulado "El cura torturador que se esconde en El Quisco". En ese balneario litoral de la Región de Valparaíso, el religioso de pasado represor ejerció por siete años como párroco de su única iglesia haciéndose llamar Christian González. Domingo 7 de octubre de 2007 Por Andrea Chaparro, Javier Rebolledo y Luis Narváez / La Nación Domingo La peor semana de los Pinochet después de la muerte del dictador El juez Carlos Cerda demostró en los hechos por qué el abogado de Lucía Hiriart, Pablo Rodríguez , hizo todo lo posible por sacarlo del caso. Después de un año y siete meses suspendido, al juez le bastaron cuatro días a cargo del proceso para encarcelarlos a todos. La arremetida del ministro coincide con los antecedentes inéditos que contiene el gigantesco expediente y que reforzarían la tesis de los delitos cometidos para ocultar y engrosar una fortuna a expensas de los gastos reservados. Foto: Un total de 48 horas estuvieron privados de libertad los Pinochet. La mujer, que pertenece al círculo más íntimo del magistrado, lo hizo reflexionar sobre si era prudente viajar a Estados Unidos dejando a la familia Pinochet en prisión. Pocas horas después, el ministro se enteraba como era de esperarse que las defensas habían presentado una batería de recursos de amparo (10 en total) para conseguir el beneficio y de paso que la Corte de Apelaciones revisara los fundamentos de las encargatorias. Pero más allá de lo sucedido esta semana, así como en los meses anteriores en que el magistrado estuvo fuera del caso, las investigaciones sobre el origen de los más de 25 millones de dólares que los Pinochet ocultaron en el extranjero, avanzaron considerablemente. Los últimos tomos del caso contienen nuevos antecedentes acerca de los movimientos bancarios que se realizaron para engrosar y ocultar la fortuna. Otros documentos, entre ellos dos exhortos, uno desde Alemania y otro de EEUU, refuerzan las informaciones sobre el origen de parte de los dineros, los que provendrían de la venta de armamento. Con lo reunido hasta ahora, fuentes del caso indican que, resuelto el capítulo de malversación de fondos, el siguiente paso para el juez y los querellantes, Carmen Hertz y Alfonso Insunza, será buscar el procesamiento de algunos integrantes del clan Pinochet por el delito de negociación incompatible. Esta arista es particularmente sensible, pues su génesis está en los beneficios ilegales obtenidos por concepto de comisiones ilícitas por la compra y venta de distintos tipos de armamentos durante la década de 1990 (ver recuadro). LA CORTE Al mediodía del viernes, el juez Cerda decretó la libertad de todos los procesados, menos Aitken, previa consulta al Tribunal de Alzada, que ayer resolvió confirmar las libertades. Pero la Quinta Sala presidida por el ministro Juan Eduardo Fuentes e integrada por los jueces Dobra Lusic y Joaquín Billard decidió dejar la vista de los 10 amparos para el próximo martes. La decisión que tomó Cerda de liberar a los detenidos puede ser interpretada como una estrategia del juez para evitar que la corte analizara sus argumentos y así postergar las pretensiones de las defensas de anular al menos algunos procesamientos. Ayer, pasadas las ocho de la mañana, una veintena de abogados esperaban fuera de la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones para alegar las libertades concedidas por el juez Cerda a 22 de los 23 procesados. Hasta el Palacio de Tribunales llegó la abogada procuradora fiscal del Consejo de Defensa del Estado (CDE), María Teresa Muñoz, querellante en el caso. El organismo decidió no oponerse al beneficio. Tras escuchar los argumentos expuestos por las defensas, los magistrados discutieron poco más de una hora antes de comunicar cuál era su resolución: confirmaron por unanimidad todas las libertades y sumaron incluso a Óscar Aitken, ex albacea de Pinochet, que era el único que no había querido notificarse del encausamiento que pesaba en su contra y era buscado por detectives de la Policía de Investigaciones. Aún más, la Corte dejó sin efecto la orden de detención decretada por el juez porque ya se encuentra bajo libertad provisional en la misma causa. La sala también accedió rebajar el monto de la fianza de 300 mil pesos a 100 mil para cuatro ex uniformados. Los beneficiados fueron Sergio Moreno, Jaime Lepe, Eduardo Castillo y Jorge Ballerino (ver fichas). Según el criterio del tribunal, Marco Antonio y Augusto Pinochet, junto con Mónica Ananías y Aitken, no deberán pagar la caución porque ellos también se encuentran en libertad bajo fianza en este caso. Después de hacerse pública la decisión del tribunal, la funcionaria de la Secretaría Criminal de la Corte, Marcela Salazar, salió a notificar a los procesados. El recorrido partió con los detenidos en Santiago Uno, luego fue al ex COF, el Hotel Militar, al Batallón Militar de Peñalolén y, finalmente, a la Clínica de la Universidad Católica, en San Carlos de Apoquindo. Todos quedaron libres ayer. LA PREPARACIÓN Cumplido el plazo que tenía la defensa de Lucía Hiriart para apelar al rechazo de la inhabilitación, el ministro Cerda decidió retomar el caso el pasado sábado 29 de septiembre. La inhabilidad que pesaba en su contra fue desechada cinco días antes, pero esta vez el juez no quería tener problemas con la corte y prefirió agotar los tiempos, aseguran sus cercanos. Ese mismo día entró de lleno al caso y revisó los antecedentes reunidos bajo el rótulo de "malversación de caudales público". Trabajó 15 horas seguidas, y en los próximos días el promedio no bajó. Fuentes judiciales aseguran que el miércoles por la noche las encargatorias estaban listas y que el juez dio aviso al equipo de detectives que trabajan con él para preparar el operativo. Como no eran suficientes los hombres, pidieron colaboración a la Prefectura Metropolitana. Durante la noche los policías también informaron al Ejército que al día siguiente habría movimiento en el caso Riggs, pero no precisaron de qué se trataba. Los miembros del Comando de Apoyo Administrativo comenzaron a comunicarse con la nómina de ex uniformados y los dos militares en servicio activo, para que se mantuvieran disponibles tal como lo habían hecho en ocasiones anteriores cuando habían sido requeridos para prestar declaración. Los masivos procesamientos fueron recibidos con sorpresa en el organismo castrense. Lo mismo ocurrió en la familia Pinochet. Las primeras informaciones del jueves en la mañana eran imprecisas. Se habló de 13 encausados, quizá de algunos más. Sólo cerca de las diez de la mañana se confirmó en el Palacio de Tribunales que se trataba de 23 personas y fueron entregados los nombres. A esa hora la mayoría de los procesados habían sido detenidos por los funcionarios de la Policía de Investigaciones y trasladados hasta el Cuartel Borgoño, desde donde serían derivados a los recintos penales correspondientes. A las 16 horas faltaban sólo tres personas por aprehender. Dos de ellas estaban fuera de Santiago. El único que no pudo ser ubicado para comunicarle que había sido procesado fue el ex albacea de Pinochet, Óscar Aitken. El abogado estaba en Viña del Mar, donde posee una casa de veraneo. Con el masivo encausamiento, Cerda sorprendió hasta al propio CDE. El organismo había solicitado en 2005 el procesamiento contra seis personas: por malversación, para los funcionarios públicos Gustavo Collao, Ramón Castro, Jorge Ballerino y Patricio Madariaga, y por estafa Augusto Pinochet Hiriart y su esposa, María Verónica Molina. Junto con las peticiones, el CDE anexaba los documentos que estimaba podían probar esa tesis. Poco después de ingresado ese escrito el magistrado fue marginado de la investigación y, como es habitual, los jueces que lo subrogaron no se pronunciaron. Así, el proceso se detuvo. LA CAPTURA Cumplir la orden del juez Cerda no fue sencillo. Cerca de la medianoche del miércoles, el jefe de la Prefectura Occidente de Investigaciones, Francisco Argüelles, recibió un llamado telefónico. Al otro lado de la línea estaba el jefe de la Zona Policial Metropolitana, Óscar Gutiérrez. Luego de indicarle que tenía asignada la tarea de detener a Lucía Hiriart Rodríguez, Gutiérrez agregó que debía preparar un contingente de nueve hombres. Finalmente le indicó el lugar de reunión: la Brigada de Investigación Criminal de Peñalolén, a las cinco de la mañana del día siguiente. Argüelles era el único que conocía el tenor de la operación y sólo en el lugar pactado le comunicó a sus hombres que se desplazarían hasta La Dehesa para apresar a la viuda. Mientras efectivos de otras unidades detenían a Augusto Pinochet Hiriart, cerca de las nueve de la mañana llegó la orden para detener a su madre. Tres automóviles un Nissan y dos camionetas partieron raudas a cumplir la misión. A las diez de la mañana sonó el timbre de la residencia ubicada en calle Los Flamencos, en La Dehesa. Uno de los escoltas de la viuda del dictador salió a la puerta. "Tenemos una orden judicial para detener a la señora Hiriart; por favor, permítanos entrar", señaló uno de los agentes. El militar no opuso resistencia. Una vez que estuvieron en el interior del inmueble, el efectivo militar solicitó a los detectives que antes de llevársela le permitieran vestirse y tomar desayuno. El tiempo empezó a pasar. Cinco, diez, quince, veinte y treinta minutos sin que Lucía abriera la puerta de su dormitorio. Cuando los miembros de la policía civil ya se impacientaban, llegó un hombre que se identificó como uno de los abogados de la familia. "Yo no soy penalista, sólo quiero verla", les señaló. El tipo ingresó a la habitación. A los pocos minutos hizo su ingreso un doctor que se identificó como miembro del Hospital Militar. Los detectives no sabían de qué se trataba, pero de inmediato el abogado les explicó: "La señora Lucía acaba de sufrir un alza severa de presión". Minutos más tarde, el doctor señaló que era imperativo llamar a una ambulancia. A esas alturas, su hija Jacqueline y varios nietos y familiares colmaban el interior de la casa. Minutos más tarde una camilla ingresó al dormitorio de Lucía Hiriart. Cuando los enfermeros la trasladaron hasta el living, los policías se presentaron ante ella. Desde debajo de las sábanas salió una mano trémula que se estrechó con la de los detectives. Cuando la mujer se presentó, apenas le salió un pitito de voz ininteligible. De inmediato fue llevada hasta la ambulancia. Arriba del vehículo, el enfermero no sabía si aplicar oxígeno a la presunta alicaída octogenaria. Necesitaba la aprobación del médico, pero éste, en vez de subir junto a su paciente, ya había partido en otro auto. Debieron salir de inmediato rumbo al Hospital Militar, sin aplicarle ningún tratamiento. En todo el viaje, la viuda no dijo palabra. Poco rato antes, en medio de los llantos de sus hijos, Jacqueline había sido subida a un vehículo de la Policía de Investigaciones para ser llevada al Cuartel Borgoño, paso previo al Centro de Orientación Femenino, donde llegaría más tarde junto a sus dos hermanas, Lucía y Verónica. Ya en el Hospital Militar, cerca del mediodía, Lucía fue trasladad hasta la sala de urgencias ubicada en el primer piso. Poco rato antes había llegado en condiciones similares el general Jorge Ballerino, procesado por el mismo caso y conocido como uno de los asesores clave de Pinochet. La esposa de Ballerino estaba fuera de sí. Se abalanzaba sobre quien fuera que pasara a su lado para señalar que su marido no estaba metido en la maraña de negocios sucios que se le atribuyen. "Mi marido no es un ladrón, ¿entiende?", repetía incansablemente, al parecer sin convencerse de lo que estaba viviendo. Posteriormente, Lucía fue trasladada a una habitación donde fue visitada por sus nietos y sobrinos. También fueron a verla un capellán militar y el alcalde de Providencia, Cristián Labbé. Con el juez Carlos Cerda en EEUU, recibiendo su premio de la Fundación Gruber, se espera que en los próximos días se registre una nueva ofensiva de las defensas de los procesados para anular la decisión del magistrado. Uno de varios capítulos que aún quedan por escribir. COMISIONES ILEGALES En tribunales es sabido que uno de los aspectos que más pueden complicar a la familia Pinochet y sus colaboradores son los vínculos que se investigan por beneficios que habrían obtenido a raíz del pago de comisiones ilegales por la venta de armamentos. Las próximas semanas serán claves para que se inicie una ofensiva por parte de los querellantes en este capítulo. Según los antecedentes que existen y los nuevos que han sido allegados en los últimos meses, entre 1997 y el 2004, BAE Systems, el mayor fabricante de armamento del Reino Unido, canceló a Augusto Pinochet Ugarte un total de 2.098.841 dólares. El último de esos pagos se habría efectuado el 30 de junio de 2004, por 189.940 dólares. Los exhortos allegados desde Suiza, Gibraltar y Estados Unidos indican que esos dineros fueron cancelados a través de una empresa off shore, con sede en las Islas Vírgenes Británicas, creada por BAE Systems para canalizar el pago de comisiones a agentes en América. Entre éstas usó una cuenta que Red Diamond Trading mantuvo en el Banco Coutts & Co., en su sede de Miami. Otro episodio que estaría comprobado en el expediente es el pago que, en 1998, la empresa de armamento holandesa RDM (Rotterdamshe Droo-gdok Maatshippij), hizo por 1,5 millones de dólares a Óscar Aitken, ex albacea del dictador, en el marco de la compra de los tanques Leopard I para el Ejército. RDM transfirió 749.982 dólares desde el ING Bank de Curazão a la cuenta Nº 5251472172 del Banco Coutts, en Miami, a nombre de Cornwall Overseas, sociedad controlada por Óscar Aitken para Pinochet. Un mes más tarde, la empresa holandesa RDM constituyó una firma de papel en las Antillas Holandesas para volver a depositar a Cornwall, en el mismo banco, 100 mil dólares. Luego el dinero fue trasladado por Aitken a una cuenta de Eastview (otra empresa de papel creada por éste para Pinochet). Y meses más tarde depositó 850 mil dólares en la cuenta de Eastview del Banco de Chile de Nueva York, como una forma de blanquear esos dineros. LOS PRONTUARIADOS GUILLERMO LETELIER SKINNER General (R). Procesado por tráfico de armas a Croacia, ocurrido en 1991. En esa fecha el ex uniformado era el director de Famae, desde donde partieron 11 toneladas de armamento disfrazadas de pertrechos y alimentos. El ministro de la Corte de Apelaciones Alejandro Solís, a cargo de la causa, también lo procesó por el delito de falsedad, a raíz de la documentación usada para obtener la autorización ministerial exigida para la transacción. Declaró en contra del dictador en el marco del caso por el homicidio del coronel Gerardo Huber. Tuvo un poder bancario a nombre de las empresas de Augusto Pinochet Belview International Inc. Eastview Finance. JORGE BALLERINO SANDOFORD General (R). En 1980 fue jefe de la Casa Militar, transformándose en uno de los hombres más cercanos a Pinochet. En 2005 reconoció al ministro que llevaba el caso Riggs, Sergio Muñoz, el pago de remesas mensuales con dineros del fisco (35 mil dólares) a Augusto Pinochet Hiriart y a su esposa, María Verónica Molina Carrasco, entre 1983 y 1985, usando como intermediario al ex cónsul de Chile en California Patricio Madariaga. Admitió ser titular de una cuenta del Banco Riggs bajo el falso nombre de John Long. Según Ballerino, desde que asumió en la Casa militar advirtió que “se manejaban recursos asignados por el Presupuesto Nacional a la Presidencia” y como jefe de la Casa Militar sólo recibía instrucciones y órdenes directas de Pinochet. GUILLERMO GARÍN AGUIRRE General (R). Asumió la Casa Militar en enero de 1985. Llegó a ser ex vicecomandante en jefe del Ejército y, después de acogerse a retiro, fue vocero de la familia Pinochet hasta la muerte del dictador. Conocido como un hombre contrario a la apertura de causas por derechos humanos, cuando se produjo la fuga del general (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, no dudó en hablar maravillas de él: “Es un hombre muy valiente, con muchas condiciones de líder y siempre bastante equilibrado”. Garín sucedió en la Casa Militar a Ballerino, quien antes de su salida le transfirió la cuenta que manejaba como John Long, con cerca de 650 mil dólares. Además, Garín abrió dos nuevas cuentas en el Riggs, en los años 1985 y 1988. RAMÓN CASTRO IVANOVICH Coronel (R). En la Casa Militar estuvo bajo el mando de Jorge Ballerino y fue secretario general del Ejército. Tuvo a su cargo la administración de los gastos reservados. En 1981 abrió la primera cuenta junto a Ballerino con la compra de un certificado de depósito por más de dos millones de dólares. Desde esa cuenta recibió y giró dineros a varias cuentas de Pinochet. A fines de ese mismo año, Ballerino y Castro, edecán, abrieron una nueva cuenta en el Riggs. En noviembre de 1988, Castro le giró un cheque por 14 mil dólares a José Ramón Ugarte (Augusto Pinochet) desde otra cuenta que mantenía en el Riggs. Castro tuvo a su cargo la compra de los terrenos de la casa de El Melocotón. JAIME LEPE ORELLANA Hombre de la más estrecha confianza de Pinochet, en 1976, cuando era capitán, se desempeñó como jefe de la seguridad del dictador. Como secretario general del Ejército, Lepe siguió a cargo de su seguridad personal, sus viajes, comunicados oficiales y declaraciones. Según los dichos de los ex agentes Michael Townley y José Ríos San Martín, Lepe participó en el secuestro y las posteriores torturas al diplomático español Carmelo Soria. Si bien no fue procesado debido a que la Corte Suprema amnistió el caso, en 1997 sufrió un duro revés: Pinochet lo propuso para ascender al cuerpo de generales, pero el Presidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle vetó la decisión, cortándole la carrera. GUSTAVO COLLAO MIRA Coronel (R). Fue uno de los abogados de Pinochet. En 1988 asumió la jefatura de la Casa Militar y, a petición del general Guillermo Garín, se le abrió una cuenta en el Riggs de Miami. Llegó a tener 200 mil dólares. En 2005 lo reconoció, pero fue tajante ante los medios: “Niego de la forma más enérgica que yo sea partícipe de una red de traspasos de fondos en cuentas eventuales del general (R) Pinochet”, dijo. El procesamiento señala que desde la cuenta de Garín en el Riggs hay dos giros a favor de Collao, por 156.003 dólares y el segundo, por 43.715 dólares. SERGIO MORENO SARAVIA Fue subsecretario de Guerra desde 1985 a 1989. En 1998 se retiró del Ejército siendo auditor general. Era un hombre de confianza de Pinochet. Fue edecán y secretario general del Ejército. Con este cargo mantuvo una cuenta en el Riggs de Washington, desde donde recibió cuantiosos fondos. En 1991 se extendieron poderes para que Letelier Skinner o Moreno operaran los fondos depositados en el Barclays Bank. Ese mismo año aportó parte del capital inicial para la formación de Belview. El fallo agrega que por insinuación de Moreno, en 1995 Pinochet hizo negocios con Marcelo Moren Brito, uno de los máximos jerarcas de la DINA. GABRIEL VERGARA CIFUNTES Con grado de coronel, en la actualidad se desempeña en el Estado Mayor del Ejército. Entre 1992 y 1995 fue secretario privado de Pinochet. Un año antes, como estrecho colaborador del dictador, abrió una cuenta en el Riggs de Miami, motivo que lo llevó a trasladarse a Estados Unidos. El dinero con que abrió la cuenta provenía de otra mantenida por su antecesor, José Miguel Latorre. En 1994, a nombre de Lucia Hiriart, vendió a la sociedad Belview Internacional S.A. una parcela en Los Boldos y un departamento. Por Rafael Fuentealba / Lanacion.cl El apodo que el general Jorge Ballerino usó para abrir una cuenta para el ex dictador en el Riggs Bank es la cara del la del militar obediente, esa que contrasta con el "general de la transición", que preparó el traspaso del mando a Patricio Aylwin y actuó en horas de tensión, como los Ejercicios de Enlace. Foto: Ballerino junto a Edgardo Boeninger y Enrique Correa, un tridente clave en la transición. No fue la única cuenta. El 11 de junio de 1984 abrió otra, pero esta gestión no la firmó Ballerino con su apellido de resonancia italiana, sino ya con el apodo de John Long, un alias que, según relató a “El Mercurio” en septiembre de 2005, se lo recomendó un ejecutivo de la institución financiera, tal vez mirando a este oficial alto y delgado que se había transformado en uno de los favoritos de Pinochet, al punto de que apenas pasado el fuego armado del golpe de Estado lo llevó al comité asesor de la Junta Militar. Desde ese lugar, en que se planificaron los primeros pasos de la refundación de la República a que apostaron los Pinochet, los economistas neoliberales y el gremialismo, Ballerino hizo la carrera que lo convirtió en el general de la transición a la democracia. Él y Ernesto Videla -cuya trayectoria maduró en el equipo a cargo de la mediación papal por el diferendo del Beagle con Argentina- eran los militares “civilizados”, los más sensibles a los códigos políticos, los menos “milicos”, en definitiva, de acuerdo con la caracterización que se hicieron del alto mando del Ejército los hombres de la Concertación y la derecha en los complejos días posteriores al plebiscito que hace 19 años perdió Pinochet. Un ministerio en La Moneda El cuarteto se hizo cargo de manejar un escenario difícil: el intento inmovilista del propio Pinochet y asesores suyos como Sergio Rillón y Hugo Rosende -refractarios a hacer concesiones a la coalición triunfadora- y la presión opositora orientada, desde luego con grados diversos de intensidad, a conseguir espacios de poder y negociación. El principal logro del binomio Cáceres-Ballerino, que tenía el respaldo de la Junta de Gobierno -en rigor, de la FACH y la Armada-, fue convencer a Pinochet de que había que ceder algo de territorio para evitar el riesgo de que el primer gobierno democrático hiciera “tabla rasa” de la obra del régimen militar. Para este propósito, admitieron un paquete limitado de reformas políticas al que la Concertación, como dijo Patricio Aylwin en el otoño de 1989, debió dar su “aquiescencia” para que la transición perdiera traumatismo. Como se sabe, una corriente más “revisionista” de la historia dentro de la Concertación aún cree que no era necesario haber aceptado tanta imposición de las Fuerzas Armadas, pero otra más “catastrofista” también evalúa que en aquellos años la amenaza de la involución autoritaria y el autogolpe nunca estuvo firmemente descartada. Otra “pata” del mandato Cáceres-Ballerino fue ordenar el frente doméstico, durante varios meses al borde de la fragmentación, hasta que desde La Moneda con la intervención de Pinochet mediante- se consiguiera que el voto pinochetista y de derecha efectivamente decantara hacia la alianza de RN y la UDI, expulsando hacia los márgenes de la política a la variopinta mezcla de nacionalistas, populistas y nostálgicos del dictador. En el ocaso de la dictadura, luego de la victoria de Aylwin, la pobre performance de Hernán Büchi y el sorprendente resultado de Francisco Javier Errázuriz en diciembre de 1989, Ballerino fue pieza clave de la transferencia de funciones a los dos delegados aylwinistas: Edgardo Boeninger y Enrique Correa. ¿Se negoció algo más en el movido año 89? Después de que el procesamiento de Pinochet en 2000 abriera el dique de contención para enjuiciar a militares violadores de los derechos humanos, varios de éstos sugirieron que había un pacto de la transición que presuponía la no-imputabilidad y el respeto a la Ley de Amnistía (esta tesis, en todo caso, encuentra también partidarios en la izquierda extraparlamentaria). El propio Ballerino lo ha negado. Lo mismo han hecho Boeninger y Correa y no hay ninguna evidencia que documente un acuerdo de esa naturaleza. Si la cuestión estuvo en la mesa, fue de una manera tan implícita que no dejó trazos. Lo más lógico parece ser que los propios negociadores de la Concertación eran escépticos de que se pudiera avanzar en “verdad y castigo” a los culpables (entre el 87 y el 89 en Argentina la inestabilidad política se asoció a los juicios a militares y este antecedente pesaba). De hecho, años después Aylwin declaró en una entrevista que lo había sorprendido que Pinochet no dictara una segunda ley de amnistía para el período 1978-90 que hubiese complicado notablemente la transición. Al estrellato El 11 de marzo de 1990 supuso el término de la gestión Ballerino en la Segpres, pero no opacó su rol político; al contrario, la democracia le dio más lustre y lo rodeó del aura del mito. Pinochet lo puso a cargo de su Comité Asesor -un órgano de discutible legalidad que Ballerino definió como un ente “muy necesario para cubrir la retaguardia del Ejército”- y desde Bandera 52, el general debió amenazar -alguien podría decir chantajear- y negociar los intereses de su institución y de Pinochet con el primer gobierno democrático y un Congreso ansioso por pasar factura. Leyes Cumplido, Pinocheques, Ejercicio de Enlace, Piñeragate y el Boinazo, fueron algunos de los episodios críticos de la transición que pasaron por las manos de Ballerino, en un circuito de halago y poder donde la admiración mutua que fraguó con el ministro Enrique Correa -en menor medida con Edgardo Boeninger- contribuyó a convertirlo en el general con el cual todos los que algo presumían en política querían tener línea directa. Mientras Ballerino fascinaba a muchos en la Concertación, a uno no lo convencía. Nada menos que a Aylwin, quien formado en el país de las Fuerzas Armadas no deliberantes y apolíticas no simpatizó nunca con este oficial tan politizado. La hora del ajuste de cuentas llegó a fines de 1993. Ballerino, siendo inspector general del Ejército y cuarta antigüedad, debió viajar a Estados Unidos a operarse de un tumor cerebral. Durante su ausencia se conformó al alto mando para 1994, año en que debutaría un nuevo gobierno, y Pinochet habría propuesto a Aylwin que Ballerino siguiera en la Inspectoría General, pero sólo tras ser advertido que el Presidente no lo quería en el Estado Mayor ni en la Vicecomandancia. En esta última, de hecho, Aylwin prorrogó a través de la Ley Canessa la permanencia del general Jorge Lucar, evaluado como un oficial más profesional y disciplinado. Aquí el curso de la historia difiere: en el Ejército se acusó a La Moneda de vetar a Ballerino; desde Palacio se filtró, en cambio, que Pinochet nunca fue muy entusiasta en ascenderlo e, incluso, lo usó como moneda de cambio para mantener dentro del generalato a cuatro oficiales que sí le importaban. Ballerino, convaleciente de su operación en California, consideró que todo había terminado. Envió en noviembre un fax a Pinochet pidiéndole cursar su dimisión. El comandante en jefe guardó silencio durante un mes y la Contraloría cursó el decreto que lo mantenía en la Inspectoría. El ocaso Ballerino regresó el 22 de diciembre y se entrevistó con Pinochet el 23. No hubo acuerdo -era virtualmente imposible luego de renunciar por teléfono- y en víspera de Navidad se comunicó su paso a retiro: el fiel oficial “político” de Pinochet quería la Vicecomandancia. Probablemente, en su horizonte estaba el hecho que había rumores de que al asumir Eduardo Frei -cuya agenda era postransicional-, Pinochet podría dar un paso al costado y él estaría en la inequívoca primera línea de la sucesión. Sin embargo, los civiles prefieren a los generales dentro de los cuarteles y el ciclo de Ballerino entendido como una suerte de ministro del Ejército se eclipsaba de manera sorpresiva, aunque no dramática mientras Chile salía de vacaciones. Quizás porque además- la transición en sentido estricto acabó ese año 93 con el fin del aylwinismo y el partido transversal. En sus entrevistas posteriores, Ballerino siempre se ha quejado de que su rol “político” no fue una opción personal, sino una misión y, por tanto, no correspondía que lo castigaran por ello. Una vez fuera del Ejército, el general de la transición fue tentado por Enrique Correa para irse a trabajar a Flacso. No obstante, Ballerino no estaba para una pirueta ideológica tan extrema y prefirió la seguridad del terreno conocido: desembarcó en el Instituto Libertad y Desarrollo, dirigido por Carlos Cáceres, para hacerse cargo de un programa de seguridad y defensa. También le coqueteó a la UDI por una postulación senatorial, pero cuando en el gremialismo se instaló el lavinismo, a fines de los años 90, ya nadie quiso saber más de militares tan cercanos a Pinochet en las filas. Como lo demuestra la “operación John Long” en cuanto símbolo de obediencia y lealtad, Ballerino es un hombre del dictador, aunque haya sido su rostro amable durante un período clave de la historia. ¿Cine o autogolpe? La noche del 5 de octubre de 1988 el brigadier general Jorge Ballerino, a cargo del estratégico Comando de Institutos Militares, desplegó en la Escuela Militar la “reserva del comandante”: 600 hombres distribuidos en doce unidades de tanques, carros blindados y camiones de transporte, apoyados por un batallón de comandos de la Escuela de Paracaidistas que le pidió a Peldehue al coronel José Zara. Así lo describe “La historia oculta del régimen militar” de Ascanio Cavallo, Manuel Salazar y Óscar Sepúlveda. ¿Para que esta fuerza? La versión del Ejército a posterior la atribuye a prevenir cualquier alteración del orden, teóricamente propiciada por la oposición uno de cuyos sectores estaba armada-, frente un escenario de victoria o derrota. Sin embargo, los persistentes indicios de que durante algunas horas críticas el general Augusto Pinochet quiso torcer la realidad -ministros querían juntar adherentes del Sí en La Moneda, lo que podría haber conducido a un grave enfrentamiento ¿y a la interrupción del proceso electoral y a la salida de Ballerino de la Escuela Militar a “controlar” la situación?- mueven a dudas sobre la exacta misión de la “reserva” dirigida por Ballerino. Éste ha negado cualquier atisbo de autogolpe. “Alrededor de las 22:00 horas del día electoral, cuando se confirmaba el triunfo del No, el personal fue reunido por mí en el cine de la Escuela Militar para presenciar una película y posteriormente se retiraron a descansar”, explicó en los 90 en un texto académico publicado por la Corporación Justicia y Democracia. ¿Y si Pinochet hubiese llamado para interrumpir la función? Ministro sentenció a 15 años de prisión al teniente coronel retirado de Carabineros Carlos Moreno Mena y a los ex suboficiales Reinaldo Lukowiak Luppy y Hugo Catalán Lagos. Detective de Investigaciones denuncia ilegal intercepción a su celular de parte de Asuntos Internos de la institución La acción judicial fue interpuesta ante el Séptimo Juzgado de Garantía de Santiago por los abogados de la Corporación de Asistencia Judicial, Hugo Gutiérrez y Rubén Jérez, el 30 de julio pasado. Junto con la querella se acompaña un documento con carácter de reservado que elaboró Investigaciones, en el que se confirma que la intercepción telefónica existió en el periodo señalado por Lagos. En el texto se lee que Asuntos Internos estableció que “el número 09-4881366, de la empresa Entel PCS, de la modalidad pre pago se encuentra a nombre del asistente policial Álvaro Lagos Catril, y de cuyo análisis de los tráficos de casi 500 llamadas entrantes y salientes desde el mes de Marzo a Septiembre de 2005”. Las razones del departamento V Pero el informe añade otro dato. Información recabada por el Departamento V vincula al detective Lagos con una investigación por narcotráfico seguida por el fiscal Jefe de Coronel, Andrés Cruz, en la que apareció su nombre y número telefónico. La escucha denunciada se hizo, entonces, debido a que algunas personas que declararon ante el representante del Ministerio Público mencionaron al funcionario, así como a su entonces jefe, el subcomisario Hernán Cáceres Salamanca, quien fue dado de baja de la institución por estas acusaciones. En el punto 20 del documento, se consigna que la investigación de Asuntos Internos indica que Lagos tenía vínculos con narcos de Lota. Sin embargo, en el punto 24 se concluye que no fue posible probar su participación en los hechos ilícitos. Pese a ello, el Jefe de la Bricrim de Lota, unidad a la que pertenecía Lagos, lo sancionó con “cuatro días de permanencia en el cuartel” en febrero de 2006. http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20070926/pags/20070926214134.html En el máximo tribunal no cayeron bien los llamados hechos por la Presidenta y Carabineros a que se actúe con firmeza contra los protagonistas de los desmanes que fueron entregados a tribunales. El timonel de la Corte Suprema, Enrique Tapia, manifestó la molestia que causaron en el Poder Judicial las críticas hechas ante las libertades otorgadas a algunos de los detenidos en medio de los graves incidentes vividos la noche del "11". A través de una declaración, el máximo tribunal aseguró que no requiere de indicaciones de otras autoridades para reprimir los delitos y sancionar a los responsables. Lo que sí necesita es que los organismos encargados de las investigaciones y la proporción de antecedentes "verifiquen la participación de los imputados" para poder aplicar la ley. Además, señaló que a la Justicia no le corresponde intervenir en la ejecución de las penas o de otras medidas alternativas, ni en la rehabilitación o reinserción social de los detenidos. Tapia añadió que a la Corte no le compete actuar en prevención de delitos ni en la mantención del orden público. Pese a esto, reiteró el compromiso del Poder Judicial con la ciudadanía de mantenerse "fieles a la vocación de servicio de la paz social" y manifestó su preocupación por los hechos de violencia, además de enviar sus condolencias a la familia del cabo Cristián Vera, fallecido tras recibir un disparo en la cabeza mientras repelía manifestaciones en la comuna de Pudahuel. (Cooperativa.cl) Juan Gelman, el gran poeta argentino, escribió: 'Es difícil reconstruir lo que pasó, la verdad de la memoria lucha contra la memoria de la verdad. Han pasado años, los muertos y los odios se amontonan, el exilio es una vaca que puede dar leche envenenada, al menos algunos parecen alimentados así'. La defensora de las hijas de Prats dijo que el trámite le fue encomendado al jurista Alejandro Carrió, encargado de la defensa en el vecino país y que la decisión se adoptó tras analizar los alcances en la legislación local y trasandina del privilegio concedido por el juez del Tribunal de Justicia de Ejecución Penal, Axel Torres. Pereira sostuvo que de esta forma se busca revocar el beneficio entregado sorpresivamente al otrora miembro de la DINA a principios de agosto pasado, luego de ser favorecido por una derogada norma conocida como el "2x1", que permite salir antes del tiempo impuesto a los internos que tardaron más de dos años en ser condenados. El contenido del computador portátil incautado al ex general Raúl Iturriaga Neumann cambió el camuflaje típico que utilizó en los juegos de guerra, donde se entrenaba con cara pintada, ramas de árboles sobre el casco, armas de todo tipo, corvo, por ropa de ciudadano vulgar, pelo mal teñido y un falso acento español. Así se mantuvo 53 días prófugo, hasta que fue capturado por Investigaciones. La mayoría de las cosas que le fueron encontradas en el departamento de Viña del Mar, donde se ocultó los últimos dos días antes de la captura, el 7 de agosto, no explicaban el tiempo que logró evadir la condena que hoy cumple por el crimen del mirista Luis Dagoberto San Martín. La clave para entender su plan estaba en el computador portátil incautado en ese momento y que Iturriaga no alcanzó a intervenir para ocultar los 1,69 gigabytes de valiosa información que escondía el disco duro. LND logró tener acceso a dicho material que hasta el cierre de esta edición seguía siendo analizado por la Subdirección Operativa de la Policía Civil, a cargo de entregar los informes correspondientes al ministro de fuero Alejandro Solís. Su contenido es sorprendente. Iturriaga mantenía bases de datos acerca de todo lo referido a su situación: su fuga, las actividades de Investigaciones, recortes de prensa, mapas satelitales del lugar donde estuvo oculto en Vitacura, nombres de militares y sus respectivos correos electrónicos. Dentro de los 53 archivos que estaban almacenados, el general retirado mantenía cartas dirigidas a sus familiares con instrucciones detalladas para comunicarse con él. Pero también estableció todo un plan de actividades, para seguir evadiendo la acción de la policía, mediante medidas distractivas que debían ser realizadas por su círculo más íntimo. El notebook guarda los seis primeros capítulos del libro autobiográfico "El vuelo del cóndor", un título que llama la atención debido a que -estando en el alto mando de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA)-, le correspondió coordinar algunas actividades de la Operación Cóndor. Dicha acción fue parte de la coordinación que mantuvieron las dictaduras del cono sur (Chile, Argentina, Paraguay y Uruguay), a través de sus órganos represivos, para combatir a los opositores políticos. Abunda en el equipo material gráfico de Iturriaga imágenes de su entorno familiar, con amigos en un fundo de la X Región y con sus camaradas (ex comandos integrantes del Destacamento Tradicional Comandos del Ejército). Al estar sometido a proceso por la justicia y con condena en primera instancia, Iturriaga aparece junto al actual comandante en jefe de la institución castrense, Óscar Izurieta, junto a otros integrantes del organismo de oficiales retirados. Entre el material que analiza Investigaciones destacan otras fotografías donde resaltan fiestas en la que participó mientras estuvo detenido en el Comando de Telecomunicaciones del Ejército, en Peñalolén. Allí aparece gozando de los privilegios que mantenían los militares que estaban procesados por violaciones de los derechos humanos, en 2003. En el computador hay también carpetas con documentos de Word, titulados con cada uno de los casos donde el ex comando está involucrado o donde se han dictado sentencias favorables o desfavorables a sus intereses. Entre otros están los casos Prats, Leighton, Lumi Videla y Víctor Olea Alegría. RED DE PROTECCIÓN El ministro Solís va a completar casi un mes a la espera del informe donde se detallan las diligencias relativas a todo el material incautado a Iturriaga. Trascendió que el equipo a cargo del subprefecto José Cabión, jefe de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos, también incluirá pericias al computador. El juez ya anunció que no hará una investigación en contra de las personas que ayudaron a Iturriaga en su período contumaz. No obstante, en ese momento no conocía el contenido del computador, que podría arrojar antecedentes tanto de participación de funcionarios públicos en la huida del ex uniformado, como datos sobre las causas de derechos humanos. En uno de los documentos de Word, titulados "Carta a Pato", Iturriaga habla en tercera persona y se refiere a que lleva 22 días "de vacaciones de invierno". Entrega un detallado informe sobre las actividades desplegadas por la justicia, Investigaciones y Carabineros para ubicarlo en las regiones Metropolitana, V y VII, y se refiere in extenso a los apoyos que recibió. El documento entrega instrucciones para dar pistas falsas. Ordena "llamar desde un teléfono público al Tata, para que él, escondiendo la mano, eche a correr el rumor de que tu hermano [Iturriaga] fue visto en Iquique. Eso debido a que tiene allí muchos amigos desde cuando fue comandante de la VI División, con sede en esa ciudad, y que ha estado buscando salir del país. No decir que fue visto en Arica porque no se debe sospechar del Tata". En este mismo sentido, indica la misma instrucción para que se comuniquen con un personaje llamado "Palanca, para que él, escondiendo la mano, eche a correr el rumor de que fue visto en La Unión, debido a que ahí tiene algunos amigos, desde que fue comandante en jefe de la IV División, con sede en Valdivia, y gobernador de la provincia, una de cuyas comunas era La Unión". Más adelante dice que "él y su entorno deben extremar las medidas de seguridad y mantener un apoyo indirecto y si es posible, con inteligencia, más directo". Iturriaga tenía planeado mantener sólo por un tiempo su situación de rebeldía. Para ello tenía planeado "entregarse acudiendo, en lo posible muy secretamente, al Comando de Telecomunicaciones", ubicado a un costado del Penal Cordillera, donde debía ingresar el 11 de junio. Y en caso de ser descubierto, el ex comando aseguraba en la misiva que si era descubierto se entregaría pacíficamente. Junto con los contactos denominados "Tata" y "Palanca", Iturriaga también menciona buscar apoyo al interior de Carabineros. Para ello, sugiere ubicar a un "amigo del Cajón del Maipo, ese que cuando juega tenis contigo se pone un buzo verde, tal vez pueda averiguar qué pasa al interior de Carabineros y a lo mejor por esa misma vía saber para dónde va la pelota en Investigaciones". CAMARADAS Otra vía por la que se sospecha recibió apoyo el general (r) Raúl Iturriaga es la de sus ex compañeros de promoción del curso de comando que realizó tanto en Chile como en Panamá, en la denominada Escuela de las Américas, con que EEUU entrenaba militares latinoamericanos para la lucha antisubversiva. El ex oficial mantenía un listado alfabético de 140 oficiales, algunos en servicio activo, con sus respectivos correos electrónicos. Entre ellos hay 23 generales. Destacan dentro de sus contactos el general Jorge Fuenzalida Rojas, actual jefe de operaciones del Ejército; el general (r) Eugenio Castillo Cádiz, ex secretario privado de Pinochet, investigado por desvío de dineros en el caso Riggs; el coronel (r) Federico Chaigneau, ex integrante de la Brigada Lautaro de la DINA; el general (r) Eugenio Jaque Valenzuela, ex agregado militar en Alemania, investigado por desvío de dineros en el caso Riggs; el general (r) Jaime Orellana Lepe, ex secretario general del Ejército; el coronel (r) Edmundo O Kuinghttons, procesado por vender dos fusiles a narcotrafiantes; el general (r) Carlos Parera, conocido por un desaire al ex Presidente Patricio Aylwin, al inicio de la Parada Militar de 1990, y Christofer Willeke, procesado por el caso Prats, entre otros. CLASIFICADO: MICHAEL TOWNLEY Los problemas de Iturriaga y el resto de la cúpula de la DINA con la justicia se iniciaron cuando el agente de la CIA Michael Townley declaró por el atentado con bomba que costó la vida al ex canciller Orlando Letelier y a su secretaria, Ronni Moffit, ocurrido en Washington en 1976. De allí en adelante, el estadounidense dejó al descubierto las actividades que el organismo represivo tuvo en el extranjero, y las principales operaciones en que también involucró a la plana mayor. Es el caso del intento de asesinato a tiros del ex vicepresidente Bernardo Leighton y su esposa, Anita Fresno, y el bombazo con que fueron asesinados en Buenos Aires, en 1974, el general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cutberth. En dichos procesos, Townley señaló que Iturriaga era el jefe del Departamento Exterior de la DINA y que en los casos donde él participó como autor material recibió órdenes directas del entonces coronel. Desde que Townley confesó que sus crímenes fueron ordenados por la DINA, la plana mayor de la misma ha argumentado en su defensa que los hechos fueron digitados por la CIA. En su computador, el ex general no sólo demuestra la antipatía que siente por Townley, sino que también deja entrever que le ha hecho un complejo seguimiento que incluye información clasificada sobre él, sus viajes y las identidades que ha utilizado. Fuentes consultadas indican que antecedentes de ese tipo sólo pueden haber sido obtenidos desde organismos policiales o de inteligencia, especialmente estadounidenses, los que corresponden a identidades entregadas al ex agente de la CIA, como parte del programa de protección de testigos al que está acogido. Un archivo de Word, especialmente dedicado al agente norteamericano, da cuenta de los viajes que realizó desde Chile hacia el exterior y desde varios países hasta nuestro país, desde 1957 hasta 1995 (ver recuadro). En total registró 137 movimientos, donde utiliza 15 identidades falsas, la nacionalidad que ocupó en cada ocasión y los números falsos de pasaporte y carné. Se detalla también la fecha de salida en cada una de las ocasiones, el aeropuerto y, en algunos casos, incluso la razón de los viajes efectuados por Townley en el último tiempo. Por ejemplo, sostiene que en una oportunidad salió del país rumbo a Perú bajo el nombre de Michael Robert Welch porque "vino a pasar la Pascua con sus hijos". Al mencionar algunas de las fuentes desde donde obtuvo la información clasificada incluso para un general en retiro como él , Iturriaga nombra la base de datos de Policía Internacional, agregando que dicho organismo tiene perfecto conocimiento de los movimientos clandestinos de Townley, ya que quedó registrado en archivos fotográficos. En dicho sentido acusa que las mismas autoridades no lo detuvieron debido a que Townley se ampara en el poder que le otorga el ser agente de la CIA. Iturriaga revela, por primera vez, en este documento que cuando se inició la investigación en Chile por el crimen de Orlando Letelier, en 1991, tomó contacto con el ex cónsul general de EEUU en Chile, Frederick Purdy (fallecido el año pasado). El ex militar sostiene que dos oficiales el brigadier (r) Luis Mujica Collao y el teniente coronel (r) Hugo Acevedo Godoy fueron testigos de esa conversación donde "Purdy me confirmó que efectivamente Townley era agente de la CIA y que él había sido su contacto en Chile". No obstante, Mujica Collao desmintió a LND esta información diciendo que "nunca he tenido reunión con los tres". Otro antecedente que contiene su computador personal y que sería falso es sobre la casa que utilizó el estadounidense, después de 1973. Según Iturriaga, Townley adquirió "una casa en Lo Curro, según lo expresado por Inés Callejas", para lo cual utilizó el nombre falso de John Schmidt. Sin embargo, diligencias recientes de la policía establecieron que en la compra del inmueble, ubicado en calle Vía Naranja 4925, participa un tal Diego Castro Castañeda, la chapa que empleó el ex general mientras estuvo en la DINA, y que luego fue entregada a Michael Vernon Townley Welch. Junto con la información de las actividades de Townley, Iturriaga hace una relación de los contactos que el agente tuvo con dirigentes del movimiento de ultraderecha Patria y Libertad. En ese contexto menciona a Pablo Rodríguez (abogado de Pinochet), Manuel Fuentes Weding, Miguel Katz (fallecido ex ministro de Pinochet) y los hermanos Bunster (que participan en el atentado del edecán naval Arturo Araya). Asimismo, menciona que Weding puso en contacto a Townley con el sacerdote Raúl Hasbún, antes de realizar un atentado en Concepción, en 1973. EL VUELO DEL CÓNDOR Las existencia de seis de los nueve capítulos prometidos, del libro autobiográfico en el portátil de Iturriaga, revelan que el general ocupó una buena cantidad de tiempo y documentación. De su lectura se desprende un paseo por la vida del ex uniformado, desde que su padre fue desterrado por una intentona golpista, contra Pedro Aguirre Cerda, en 1939. Iniciada su carrera militar destaca a maestros como Rolf Wenderoth (procesado por violaciones de los derechos humanos) y Julio Canessa (ex senador institucional). Su cercanía con la derecha se inicia como adolescente, cuando apoya la candidatura de Carlos Ibáñez. Asimismo, su vocación de militar golpista queda de manifiesto no sólo por apoyar la dictadura de Pinochet. En la década de 1960, mientras era entrenado por el Ejército de EEUU en la llamada Escuela de las Américas de Panamá, fue enlace con el hombre fuerte de ese país, Omar Torrijos. De regreso en Chile, en 1968, apoyó el "Tacnazo" del coronel Roberto Viaux y realizó actividades clandestinas. Ese mismo año participa en reuniones secretas con oficiales de medio rango (capitanes y mayores) y contactó al periodista Augusto "Perro" Olivares para publicar información sobre el descontento que existía en el Ejército hacia el Presidente Eduardo Frei Montalva. "El nivel de ideologización había llegado a un punto extremadamente serio en Chile. El mismo partido de Gobierno, el Demócrata Cristiano, fue dividido por los extremistas, se creó el Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU) y la Izquierda Cristiana. La ideologización llegó hasta la Iglesia y hay sacerdotes que se adhieren a la Teología de la Liberación", acota Iturriaga. Sobre la acción de la Iglesia, agrega que "no encontraba comprensible que sacerdotes protegieran a extremistas y colaboraran a incentivar la lucha de clases pregonada por el marxismo". De hecho, en capítulo VI del libro sostiene que ya en dictadura, una de sus principales tareas, siendo jefe de la Brigada Purén, fue infiltrar las bases sociales, incluyendo a la Iglesia Católica. Para justificar su convicción aplicada en este sentido, viene una de las partes más insólitas del libro. Quién diría que Iturriaga utilizaría como base de apoyo una cita de las memorias del general Carlos Prats, a quien ayudó a eliminar desde la DINA: "La Democracia Cristiana comete un grave error histórico al menospreciar a las Fuerzas Armadas, en las que se venía acumulando durante 35 años un fermento de frustración profesional". Explica que "empezaba a conocer en forma directa lo que puede hacer la interferencia política en los militares, o el desconocimiento de lo militar por parte de los políticos". De ahí en adelante, Iturriaga no gastará palabras en vano para destruir la imagen del general Prats. El ex comando deja atrás su carrera militar y se transforma en un agente represor capaz de justificar los crímenes de la DINA. LND Cronología de sus viajes e identidades falsas Su obsesión por Townley 07-04-1957 Entra a Chile proveniente de Estados Unidos. Pasaporte número 365626. 12-1966 Huye de Chile a Estados Unidos por una orden de arraigo del 6º Juzgado del Crimen luego del asesinato de un pintor. Pasaporte número 490577. 08-01-1971 Entra a Chile desde Estados Unidos ya como agente de la CIA. Pasaporte número 490577. 18-10-1973 Entra a Chile proveniente de Estados Unidos con el nombre de Kenneth Enyart. Pasaporte entregado por la CIA 5D22877732. 16-10-1975 Entra a Chile desde Estados Unidos como Kenneth Enyart. 19-07-1976 Entra a Chile proveniente de Argentina bajo el nombre de Juan Andrés Wilson. 31-10-1994 Entra a Chile desde Estados Unidos bajo el nombre de Michael Welch Sterlin. Línea aérea Viasa. 05-11-1994 Sale de Chile a Estados Unidos como Michael Welch Sterlin. Línea aérea Varig. 05-12-1994 Entra a Chile como Michael Welch. Médico cirujano. Pasaporte número 150354380. 16-12-1994 Entra a Chile proveniente de Estados Unidos como Michael Robert Welch. Pasaporte número 101.283.272. 25-12-94 Sale de Chile a Perú Michael Robert Welch. Townley vino a pasar la Navidad con sus hijos. 23-01-1995 Entra a Chile proveniente de Argentina bajo el nombre de Michael Barney Welch. 11-02-1995 Sale de Chile a Estados Unidos con el nombre de Michael Barney Welch. Total de viajes con todas las identidades: 137. 1ERA - 2DA - 3RA ETAPA El proyecto "ROSAS DE VILLA GRIMALDI" consiste en la recuperación de una rosaleda en el Parque por la Paz - Villa Grimaldi, cuyo objetivo es el de honorar la Memoria de las mujeres víctimas de la Dictadura y establecer una continuidad temporal que abarca desde la década de los 40 hasta la actualidad. El jardín de rosas en Villa Grimaldi : Villa Grimaldi era un lugar idílico, cuyos jardines reputados por su belleza, eran el escenario donde intelectuales de la época discurrían sobre literatura y política. El jardín había sido concebido por sus dueños, para recrear los sentidos y el espíritu. Se trajeron especies vegetales desde Europa, entre los que se encontraban numerosas variedades de rosas. Estas fueron plantadas en un espacio elevado, de cerca de un metro sobre el nivel del suelo, al que se accedía por escaleras de piedra, rodeando una fuente de ladrillo estilo colonial. Este se encontraba frente al límite sur de la propiedad, equidistante de la torre de agua y los establos. Era pues un lugar mágico y muy bien mantenido. Jardín de rosas en "Cuartel Terranova" (nombre atribuido por la DINA al lugar) : Cuando la Villa Grimaldi fue comprada para ser convertida en centro de detención y exterminio, muchos de sus espacios internos fueron modificados para ser usados con otros propósitos, como por ejemplo la torre dejó de ser una reserva de agua cordillerana para convertirse en un lugar de castigo y muerte, sin embargo las rosas permanecieron como mudas testigos de lo que allí sucedía, siendo designado incluso un prisionero jardinero para su cuidado. En ese momento numerosas sobrevivientes relatan que al estar vendadas, sus otros sentidos se agudizaban, permitiéndoles percibir con más fuerza aún los aromas de estas rosas que llegaban a ellas en medio del dolor y de la indefensión. Algunas creían que era un sueño o alucinaciones olfativas, luego se percataban que no, que estas rosas existían, y que quizás, jugaban el papel de mudos recordatorios que la vida y sus bellezas continuaban existiendo a pesar del horror cotidiano. Al término de la dictadura, luego que la Villa fuera traspasada a militares y comenzaran los trabajos de demolición, las plantas fueron destruidas, pero el lugar donde se encontraba el jardín, junto con la fuente central permanecieron. Jardín de rosas en el Parque por la Paz : Transcurrieron muchos años, luego que la Villa fuera recuperada y convertida en el Parque por la Paz, hasta que decidimos homenajear a todas las mujeres víctimas de la represión durante la dictadura militar en Chile. Incluyendo a las chilenas muertas en el exterior por Operación Cóndor y por supuesto a las extranjeras asesinadas o hechas desaparecer en Chile. Cuando trabajamos el tema, decidimos que al replantar la rosaleda estaríamos haciendo un trabajo de recuperación de un espacio dentro de un sitio emblemático además de recordar a nuestras compañeras de una manera estrechamente ligada al concepto de su feminidad. Los acontecimientos importantes en la vida de cada mujer, como por ejemplo la graduación, el matrimonio, la llegada de los hijos, las promociones en el trabajo, las celebraciones del día de la mujer, incluso su muerte etc son jalonados por las flores recibidas. La mayoría de nuestras mujeres no tuvieron la oportunidad de recibir esas rosas, porque fueron asesinadas de la manera más cruel y arbitraria y el ciclo natural que debieron haber vivido fue truncado. Quisimos, entonces, darle a los familiares, amigos, compañeros de partido o a cualquier persona que así lo deseara, la posibilidad de hacer un gesto simbólico y regalarle a esas mujeres, las rosas que no tuvieron oportunidad de entregarles. Este proyecto se financia con aportes individuales, de personas cercanas a las mujeres o simplemente de parte de compañeros que desean que el olvido no cubra todo y que la memoria permanezca. Plantaremos por lo tanto un rosal por cada mujer víctima de la Dictadura, al que pondremos una placa con su nombre. Además realizaremos una tarjeta alusiva, y un afiche cuya venta ayudará al mantenimiento del lugar. Hemos preparado presentaciones gráficas con fotos de las compañeras, y recopilado información que será utilizada ulteriormente en una publicación. Llevar a cabo este proyecto ha implicado hacer un verdadero trabajo de investigación, puesto que de muchas de estas mujeres solo se tenían el nombre, o no tienen familia (razón suplementaria para hacerse parte de esta tarea de recuperación de la memoria), también ha significado reencontrar familiares para quienes la muerte de niñitas de corta edad ha sido una herida tal, que ha costado muchísimo traspasar esas barreras para explicar la importancia del no al olvido. Incluso nos encontramos con familias cuya posición política les hizo negarse absolutamente a implicarse en la búsqueda y reivindicación de una de sus miembros. Cada familia es un mundo en sí, que ha vivido estas perdidas de manera diferente. Este proyecto consta de 3 etapas: - la 1era corresponde a todas las mujeres víctimas de Villa Grimaldi. Esto comprende aquellas mujeres que fueron ejecutadas, o cuya huella se pierde en el recinto, su número alcanza las 36 personas. De este grupo, tenemos la mayor cantidad de informaciones, puesto que en su mayoría eran militantes y sus organizaciones y familias dieron a conocer su situación desde inicios de cometido el delito de desaparición o ejecución. En este grupo de mujeres podemos encontrar desde miembros del comité central del Partido comunista como Marta Ugarte, hecha desaparecer y cuyo cuerpo, lanzado al mar, emergió en un playa, indicando así el método de extermino utilizado, hasta María Julieta Ramírez cuyo único "delito" fue el de ir a dejarle comida a su hija que estaba presa en 3 Álamos, y cuya suerte (la de desaparecer ) estuvo dictada por el hecho de habérsele robado sus joyas personales y el que ella las reclamase al momento en que iba a ser liberada. - La 2da etapa : comprende todas las mujeres de la década del 70 que mueren ejecutadas o son hechas desaparecer o fueron víctimas de abuso de poder o de violencia injustificada. En esa época que comienza el 11 de septiembre de 1973, además de las ejecuciones sumarias, se aplica por primera vez en Chile la política del desaparecimiento forzado, agregándose la categoría de víctimas por violencia innecesaria y/o abuso de poder. Nos encontramos entonces que hay muchas mujeres que son asesinadas solamente por que miembros de las Fuerzas Armadas disparan al aire para atemorizar a la población,. En esta etapa homenajearemos a todas esas mujeres entre las que se encuentran Adriana Dote, sin militancia política, cuyo único delito fue el de llevar ropa color rojo, que luego de ser vista desde un helicóptero fue considerada una provocación y baleada frente a sus 2 hijos pequeños, hasta Muriel Dockendorff Militante del Mir, horriblemente torturada y hecha desaparecer. La ceremonia de inauguración se realizará el domingo 23 de septiembre a las 17:00 hrs, conmemorando el 11 de septiembre aniversario del Golpe de Estado en Chile . - La 3ra etapa comprende a las mujeres víctimas de la década de los 80. En ese momento la represión reviste otras formas , ya casi no se practica el desaparecimiento forzado sin embargo se sigue ejecutando a las víctimas montando falsos enfrentamientos o haciéndolas explotar, o se asesina luego de allanamientos a zonas de la capital conocidas por su resistencia a la dictadura, así también se balea indiscriminadamente en las protestas. Entre las mujeres víctimas de esos años, nos encontramos con Sofía Yañez, que fue degollada, solamente por ser asesora del hogar en casa de una abogada de Derechos Humanos y Paulina Aguirre militante clandestina, que había ingresado a Chile en la Operación Retorno del MIR. - Hemos dado sólo algunos ejemplos, pero estos ilustran de manera mínima la diversidad de mujeres víctimas. Podemos decir que sus edades fluctuaban entre 1 mes de edad hasta los 85 años. Entre ellas podemos encontrar comerciantes ambulantes, escolares, estudiantes universitarias, maestras, artistas, periodistas, dueñas de casa, etc. Algunas eran militantes con responsabilidades de dirección en sus organizaciones, otras absolutamente apolíticas. La mayoría fue reclamada y reivindicada por su familia y amigos y compañeros, pero otras, cayeron en el mas completo olvido. Por todas ellas y por nuestra propia responsabilidad moral en la preservación de la Memoria y en la lucha contra la impunidad es que la Corporación Parque por la Paz - Villa Grimaldi, apoya este y muchos otros proyectos, que van en el sentido del "NUNCA MÀS EN CHILE" Jueves 23 de agosto de 2007 La Moneda incluyó indicación al proyecto de ley que crea el Instituto Nacional de Derechos Humanos Gobierno potencia agenda de DDHH: busca "reactivar" las comisiones Rettig y Valech H. Cisternas, F. Torrealba Se pretende crear un consejo para calificar nuevos casos, cuyo informe final se entregaría a mediados de 2009. H. CISTERNAS y F. TORREALBA En una determinación que la Presidenta Michelle Bachelet ha mantenido en estricta reserva y que recién el lunes último fue socializada con los presidentes de partido de la Concertación, el Gobierno decidió reactivar por seis meses las labores de las comisiones Rettig y Valech. El mecanismo para hacerlo es mediante una comisión asesora para la calificación de detenidos desaparecidos, ejecutados políticos y víctimas de prisión política y tortura, que no hayan sido incluidos en las instancias presididas por el abogado Raúl Rettig y monseñor Sergio Valech, que entregaron sendos informes en marzo de 1991 y noviembre de 2004, respectivamente. La creación de esta nueva instancia -que estará integrada por seis personas designadas por la Mandataria- será mediante un artículo transitorio incorporado al proyecto de ley que crea el Instituto Nacional de Derechos Humanos, que se encuentra en el Congreso desde junio del 2005 cuando fue enviado por la administración de Ricardo Lagos y al que el pasado 14 de agosto el Ejecutivo le aplicó suma urgencia (10 días de tramitación por cada Cámara), por lo que se espera que la próxima semana sea visto por el Senado y probablemente convertirse en ley a mediados de octubre, luego de tener su tercer trámite en la Cámara de Diputados. A contar de esa fecha, habrá 60 días de plazo para que Bachelet designe a los integrantes del grupo, quienes a su vez tendrán seis meses para recabar los antecedentes y un año más para emitir un informe con los resultados y conclusiones. Por tanto, el informe final estará en condiciones de ser evacuado a mediados del año 2009. Aunque en noviembre del año pasado trascendió que la Presidenta tenía intención de reabrir la comisión Valech, la instauración de este nuevo consejo asesor se da en momentos que la Mandataria ha implementado una intensa agenda ligada al tema de los derechos humanos y que espera terminar con la inclusión de Chile en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en mayo del próximo año (ver nota aparte). La decisión de la jefa de Estado fue analizada en la reunión del Comité Político del lunes en La Moneda e informada por los ministros a los presidentes de partidos de la Concertación, quienes recibieron con satisfacción la noticia. De hecho varios de ellos se habían manifestado partidarios de reabrir la Comisión Valech, para así revisar los casos de las cerca de 7 mil personas que pese a presentar sus antecedentes fueron objetadas. Asimismo, los jefes de las colectividades oficialistas habían hecho notar que muchas personas, ya sea por desconocimiento o incluso pudor, se habían marginado del proceso. De acuerdo con cálculos que maneja la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda las indemnizaciones que se otorgarán a quienes califiquen en el proceso arrojarán un desembolso fiscal de 6.286 millones de pesos el 2008 y de 7.353 millones de pesos anuales desde el 2009 hacia delante. En rigor, el Gobierno estima que las nuevas indemnizaciones que surgirían podrían demandar unos US$ 14 millones anuales. PRESUPUESTO HACIENDA calcula en unos US$ 14 millones anuales el costo que demandarán las nuevas reparaciones. La labor que realizaron los otros dos grupos Comisión Verdad y Reconciliación. Fue creada por el Presidente Aylwin en abril de 1990 y en marzo 1991 entregó un informe con alrededor de 2.296 casos de desaparición y ejecución de disidentes políticos durante el régimen militar. La comisión fue presidida por el jurista Raúl Rettig -quien falleció el 30 de abril de 2000-y la integraron Jaime Castillo Velasco, José Luis Cea, Mónica Jiménez, Ricardo Martin, Laura Novoa, Gonzalo Vial Correa y José Zalaquett. Para continuar esta labor, en febrero de 2002 se creó la Comisión Nacional de Reparación y Reconciliación, que de 1.200 denuncias recibidas, consideró 899. Comisión Prisión Política y Tortura. La llamada "comisión Valech" fue establecida por el Presidente Ricardo Lagos en septiembre del 2003, y su objetivo fue recoger testimonios de quienes sufrieron prisión y tortura de parte de agentes del Estado entre 1973 y 1990. Fue encabezada por el obispo Sergio Valech e integrada por Miguel Luis Amunátegui, Luciano Fouillioux, José Antonio Gómez, Elizabeth Lira, Lucas Sierra, Álvaro Varela y María Luisa Sepúlveda. De 35 mil denuncias, acogió poco más de 27 mil. Sepúlveda se mantiene ligada al tema, como directora de la Comisión Presidencial de Derechos Humanos, que conformó Michelle Bachelet. Su designación deriva de la labor que desempeñó para aclarar los errores en la identificación de restos de desaparecidos sepultados en el Patio 29 del cementerio general. Campaña en la ONU El gobierno de la Presidenta Bachelet, consciente de que tendrá un duro adversario para ocupar un sillón en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU el 28 de mayo de 2008, como es Venezuela, trabaja arduamente para conseguir los apoyos necesarios. De hecho, ayer en Brasilia, aprovechando el Foro de Cooperación América Latina, el canciller Alejandro Foxley se reunió con su par argentino, Jorge Taiana, el otro país candidato. Ambos acordaron trabajar en forma conjunta tras este objetivo, según confirmó el propio Foxley. El próximo 5 de septiembre, en el marco de su gira a Japón, la Presidenta Bachelet visitará la ciudad de Hiroshima y el denominado "Domo atómico", el único edificio del centro de la ciudad que sobrevivió a la bomba del 6 de agosto de 1945. Ésta será una señal de su compromiso con los DD.HH. y de su postura a favor del desarme nuclear. En la Asamblea General de la ONU, a fines de septiembre, Chile hará también un intenso "lobby". Términos y Condiciones de la información © El Mercurio S.A.P Enviado por Pedro Alejandro Matta p.matta@vtr.net Abogada Pamela Pereira: Enviado por Pedro Alejandro Matta p.matta@vtr.net Ex DINA Enrique Arancibia Clavel Caso Berríos: libertad para a ex abogado del Ejército y médicos DINA Enviad por Pedro Alejandro Matta p.matta@vtr.net Condenados por violación de los derechos humanos Los militares chilenos condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990), serán recluidos en la cárcel de Punta Peuco, a 45 kilómetros al norte de la capital. Rechazó una cabaña en el sur y un helicóptero para huir si era necesario El grupo especial de Investigaciones estuvo a minutos de detenerlo en Vitacura. Para rastrearlo, chequearon 200 mil llamadas telefónicas y más de 600 correos electrónicos. Construyeron dos anillos con listas de sospechosos. La cabaña y el helicóptero se los ofreció el empresario Hernán Bustamante. Cuando en la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos (BAEDH) de la Policía de Investigaciones se formó el grupo especial para capturar al ex agente Raúl Iturriaga, les quedó claro que la tarea sería tediosa y hasta rutinaria a veces. Sobre todo si no se tenían resultados pronto. Eran los últimos días de la semana del 9 de julio de 2007. Sólo saber que debían chequear casi 200 mil llamadas telefónicas y más de 600 correos electrónicos con la probabilidad de no hallar nada, indicaba cómo sería el día a día. Además, sabían que recibirían pistas falsas para distraerlos, como ocurrió. Pero ¿podían ser todas tan falsas? ¿Y si una era cierta? Por eso había que chequear todo lo que llegara. Es una regla de oro de cualquier policía o servicio de inteligencia. El primer anillo encuestado fue el círculo familiar del prófugo. Direcciones, teléfonos, lugares de trabajo, recorridos habituales, hábitos y, especialmente, cualquier contacto telefónico o por Internet con el condenado. No cifraron allí muchas esperanzas, porque habría sido una torpeza infantil de Iturriaga buscar por esa vía contacto con ellos. Pero los tuvieron bajo control. El segundo anillo fue mucho más amplio, y el que brindó la mayor cantidad de trabajo. Chequearon a todo el círculo de amistades civiles y oficiales retirados más cercanos. No creían que oficiales activos del Ejército lo ayudarían, pero no lo descartaron. Partieron por los más de cien personajes a quienes “Don Elías”, una de sus chapas en la DINA, les envió vía correo electrónico su “mensaje revolucionario” cuando inició su fuga. Diariamente los funcionarios del grupo se reunieron en el cuartel de calle Independencia para entregar los resultados de sus tareas. La idea era comenzar a conformar el núcleo del segundo anillo que más contacto tenía con Iturriaga o su familia. La orden amplia de investigar otorgada por el ministro Alejandro Solís les facilitó las cosas y, para rastrear los contactos, pudieron recurrir a todas las compañías que prestan servicios telefónicos y direcciones electrónicas en internet. Al atardecer o a veces tarde en la noche, en el cuartel de Independencia los miembros del grupo calificaban a los integrantes del segundo anillo, poniéndoles nota como en el colegio. A los “mejores alumnos” se les redobló la vigilancia. Helicóptero y cabaña Así, se dieron cuenta de que, por ejemplo, el empresario de la Décima Región, Hernán Bustamante de la Barra, le envió al “Giggio”, como le dicen algunos amigos, un correo electrónico donde le dijo “le ofrezco una cabaña donde nadie lo molestará y un helicóptero a la puerta por si tiene que salir rápido”. Pero el prófugo no recogió el guante. Los policías no saben por qué, pero suponen que fue porque Iturriaga nunca quiso salir de Santiago, salvo para irse a Viña. De hecho, hasta ahora no se registran otras estadías suyas que no sean Las Condes o Vitacura en Santiago, y Viña del Mar. A medida que se fue conformando el grupo más “sospechoso” del segundo anillo, los policías comenzaron a indagar todo tipo de datos suyos. Propiedades, negocios, sociedades comerciales, seguros, etc.. Esa búsqueda se extendió incluso a unos tres o cuatro meses antes del lunes 11 de junio de 2007, día de la fuga cuando debía presentarse a cumplir condena en el Penal Cordillera en Peñalolén. Los hombres de la BAEDH visitaron las casas y departamentos de Santiago o fuera de la capital que resultaban probables donde, por la información que iban obteniendo del chequeo del segundo anillo, Iturriaga podía esconderse. Sus principales “informantes” fueron conserjes de edificios y asistentes del hogar a quienes, simulando un asunto rutinario relacionado con delitos sexuales o de drogas, preguntaban por los movimientos de los habitantes de esos domicilios. Por pocos minutos Avanzando los días llegaron a concluir que el matrimonio integrado por los abogados Laura Rajsic Navarrete y Oscar Dávila Campusano, eran los que habían estado obteniendo las “mejores notas” del segundo anillo indagado. Así llegaron al edificio de Las Hualtatas 5475 de Vitacura, donde sospecharon que Iturriaga podría ocultarse. Pero no buscaron directamente en el departamento 81, donde vivía el matrimonio, ni en el 91 donde vivía Laura del Carmen Navarrete Espinoza, dueña de ambas propiedades y madre de la abogada. Cerca de las nueve de la mañana del 1 de agosto de 2007 los policías llegaron al edificio de Las Hualtatas y hablaron con el conserje. Éste les dijo que, efectivamente, “un señor está viviendo desde hace unas semanas en el departamento 81”. Pero que habían salido “hace poquito en el auto de la señora”. El conserje informó que en el 81 “sólo está la nana”. Los policías le pidieron que la llamara por el citófono y preguntara si sabía adónde había ido “la señora”. El conserje llamó y la empleada contestó “la señora dijo que fue al aeropuerto a dejar a este caballero español que estuvo viviendo aquí con ellos”. Los detectives preguntaron por las cámaras de seguridad. Revisaron las imágenes y vieron tres cosas importantes. Identificaron a Iturriaga, conocieron a la mujer que conducía el auto, y anotaron la patente del vehículo. ¡Habían llegado tarde por minutos para capturarlo! LN La “llamada clave” fue una acción distractiva Desde Las Hualtatas se alertó a todo el grupo y salieron rápido al aeropuerto de Pudahuel. Pero comprobaron que el automóvil no tomó ese rumbo, sino que el último portal por el que pasó de acuerdo a la información que revisaron, lo conducía a la Ruta 68 hacia la Quinta Región. En el cuartel Independencia chequearon la lista de propiedades de Laura del Carmen Navarrete y, ¡bingo!, registraba el departamento 192 en el edificio de Avenida San Martín 1020 en Viña del Mar. Tenían todo. Los jóvenes subinspectores e inspectores menores de 30 años bajo la dirección del jefe del grupo, el comisario Sandro Gaete, tenían la adrenalina al tope. Estaban seguros que Iturriaga y su entorno íntimo nada sospechaba. Pero, todavía quedaba el arresto. Dejaron que el prófugo llegara a Viña y se instalara en el departamento, si es que era allí donde arribaría. A las tres de la madrugada del 2 de agosto partieron a Viña. Antes salió otra parte del grupo para controlar el edificio. El resto, la forma de su captura, ya es conocida. Lo que no se sabía es que Iturriaga no sólo recibía todos los días “El Mercurio”, sino también La Nación. Aquel día en Viña lo engañaron con le entrega de ambos diarios. La supuesta “llamada telefónica clave” que trascendió había alertado a los policías del departamento en Viña, fue una acción distractiva para proteger al conserje que ayudó a los detectives. Su jefe, el administrador del edificio, tenía una foto de Pinochet en su oficina. Los Marotta Pero, quizás, el hecho más curioso de toda esta película es que el hermano de la pareja de Iturriaga, Máxima Marotta Rozman, es el ex dirigente del MIR y ex prisionero sobreviviente de Villa Grimaldi, Horacio Máximo Marotta Rozman. Su número de víctima en el informe de la Comisión Valech es el 14159. ¿Máxima jugada del destino? Para evitar un nuevo intento de fuga, el ex jefe de la “venda sexy” ayer fue cambiado de penal, mientras que la abogada que lo ayudó a eludir a la justicia debió renunciar a su labor académica en la Uniacc. Soraya Rodríguez Por razones de “seguridad”, y con la autorización del ministro Alejandro Solís, a las 14 horas de ayer personal de Gendarmería trasladó al general (R) Raúl Iturriaga Neumann, desde el Penal Cordillera (Peñalolén) a la cárcel de Punta Peuco (Tiltil) a 50 kilómetros de Santiago. La medida sólo se le aplicó al recién capturado Raúl Iturriaga, pues en Cordillera permanecen otros ocho ex oficiales detenidos, entre ellos el general (R) Manuel Contreras y el brigadier (R) Pedro Espinoza. Ayer al término de la reunión del Comité Político en La Moneda, el ministro de Justicia, Carlos Maldonado, señaló que el viernes pasado dispuso que el subdirector operativo de Gendarmería, Pedro Manchileo, concurriera al Penal Cordillera y evaluara la conveniencia de mantener allí al ex jefe de la Brigada Purén. El informe de Manchileo señala que “consideraciones de seguridad hacían aconsejable esta medida”, expuso Maldonado y mencionó “su intentó de eludir la acción de la justicia”. Consultado porque el Penal Cordillera era inseguro para Iturriaga y no para los otros reclusos, Maldonado dijo que el penal adecuado depende “de la complejidad del interno, en términos de seguridad y de su actitud frente al cumplimiento del fallo que lo privó de libertad” y agregó que en Punta Peuco existen medidas de seguridad adecuadas para evitar que Iturriaga intente una fuga. Sobre el posible cierre del Penal Cordillera -solicitado por parlamentarios de la Concertación- el ministro dijo que “esa consideración se va a estudiar en sus propios méritos”. Sus protectores El general (R) Raúl Iturriaga, fue condenado a 5 años y un día de presidio por el secuestro y desaparición -en diciembre de 1974- del militante del MIR Luis Dagoberto San Martín. Sin embargo, en vez de ingresar al Penal Cordillera el 11 de junio pasado, como se comprometió con el ministro Solís, optó por sumergirse en la clandestinidad. Para violar la acción de la justicia durante 52 días, el “primer comando de la nación”, como se hacía llamar, contó con la ayuda de parientes y amigos. Entre ellos, la abogada y profesora de la Escuela de Derecho de la Uniacc, Laura Rajsic (de origen croata), y su esposo, el ex oficial de justicia y colaborador del ex fiscal Torres Silva, actual secretario de estudios de Derecho en la Universidad Central, Oscar Dávila. Ayer Rajsic debió dejar la Uniacc, tras negarse a explicar su actitud cuando fue requerida por la decana de la carrera, la ex ministra de Pinochet, Mónica Madariaga. Distinta fue la actitud de la Universidad Central, donde la pareja también hace clases, pues el rector Luis Lucero fundamento su decisión de “no adoptar ninguna medida” en valores como “la tolerancia y el derecho a un debido proceso”. El general y ex integrante de la DINA dejó las comodidades del Penal Cordillera y ya se encuentra tras las rejas de Punta Peuco. La decisión fue adoptada por juez Solís luego de que Gendarmería alertara sobre posibles problemas de seguridad. Por razones de seguridad se decidió el traslado del condenado general en retiro Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, desde el penal Cordillera, exclusivo para ex uniformados, a Punta Peuco La decisión fue adoptada por el ministro Alejandro Solís luego que Gendarmería alertara sobre posibles problemas de seguridad que podrían afectar la permanencia en el recinto del general en retiro y ex integrante de la disuelta DINA. Poco antes de las 14 horas, el ex jefe del Departamento Exterior del organismo represivo fue ingresado tras las rejas de Punta Peuco, para cumplir su condena de cinco años y un día por el secuestro del mirista Luis Dagoberto San Martín en 1974. Iturriaga fue capturado el jueves pasado luego de permanecer oculto por 52 días, negándose a presentarse ante los tribunales y declarándose en rebeldía ante los dictámenes de la justicia. Durantes sus días de clandestinidad permaneció en un departamento de la comuna de Vitacura, y luego en otro de Viña del Mar, donde fue aprehendido por efectivos de la policía civil. Alcanzó a estar sólo cuatro días en el penal Cordillera, considerado una “cárcel VIP” por diputados oficialistas que la semana pasada pidieron su traslado. Explicación 0ficial La explicación oficial correspondió al ministro de Justicia, Carlos Maldonado, quien justificó el traslado del general (r) Raúl Iturriaga Neumann desde el Penal Cordillera a Punta Peuco. El secretario de Estado indicó que “se ha dispuesto el traslado del interno Iturriaga Neumann desde el Penal Cordillera a Punta Peuco por consideraciones de seguridad, teniendo presente que se trata de una persona que intentó eludir la acción de la justicia. Esa es la razón principal”. Asimismo, manifestó que “el viernes le solicitó al subdirector operativo de Gendarmería que evaluara las condiciones de reclusión en que se encontraba el hasta hace poco prófugo de la justicia”. “Recibimos –dijo entonces- un informe en el cual el subdirector operativo señalaba que había una serie consideraciones de seguridad que hacían aconsejable esta medida”. A su juicio, “una persona que intentó eludir la acción de la justicia tendrá en Punta peuco las medidas de seguridad adecuadas para evitar que lo intente de nuevo o que si lo intenta de nuevo, no tenga éxito”. Pro Germán F. Westphal Estimado Senador Arancibia: Autoridades de Gendarmería fiscalizaron la cárcel especial Cordillera, de Peñalolén, para verificar el cumplimiento efectivo del régimen penitenciario ante críticas por condiciones de “veraneo” con que cuentan militares. Las condiciones “VIP” con que cuentan los ex uniformados recluidos en el Penal Cordillera por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Augusto Pinochet tienen en jaque el futuro del recinto donde cumple condena el capturado general (R) Raúl Iturriaga Neumann, junto a otros ocho militares. Ayer por la mañana, el ministro de Justicia, Carlos Maldonado, se reunió con Alejandro Jiménez, director nacional de Gendarmería, a quien solicitó aplicar en la cárcel especial de Peñalolén las medidas de trato que se exigen para todos los presidiarios en el país. En la oportunidad, el secretario de Estado reconoció que se analiza la suerte del recinto. “Yo no descarto nada, si no que tomaré una decisión en el momento que corresponde (...) En cuanto a la existencia de esta unidad penal o no, fue una decisión que un minuto se justificó (y) hay que ver si se sigue justificando”, apuntó la autoridad. Esto, acotó, al considerar que “hay varios procesos en curso. Vienen más condenados por lo tanto también hay que hacer un análisis más global de cupos para que se reciba a las personas que tienen que cumplir condena”. Maldonado, sin embargo, precisó que “por ahora lo que me preocupa, y he señalado, es el respeto al reglamento penitenciario y al régimen interno”, para lo que solicitó a los encargados de Gendarmería que emitieran un informe en ese sentido. Diputados Previamente, los diputados PS Denise Pascal Allende, Carlos Montes y Francisco Encina, la PPD Adriana Muñoz, y el independiente Tucapel Jiménez, se reunieron con la autoridad para pedir que se efectúe una fiscalización al recinto. Al término de la cita, Pascal comentó que solicitaron a Maldonado "revisar una serie de irregularidades que hemos observado en la fuga y el trato que se tuvo con Raúl Iturriaga Neumann". "A raíz de esta situación hemos solicitado el cierre del Penal Cordillera. Además pedimos al señor ministro, saber cuales son los privilegios que tiene esta cárcel y que se revise el régimen que están teniendo estas personas dentro del penal. Hay muchos presos que están detenidos en este país en condiciones de hacinamiento", puntualizó la diputada. Consideró que a diferencia del recinto de Punta Peuco, que también recibe a ex uniformados, el "Penal Cordillera es realmente un recinto de veraneo. Cada uno tiene su cabaña y sus privilegios. Eso es inaceptable". El diputado Jiménez, en tanto, señaló es "tremendamente injusto para el principio de igualdad ante la ley, sobre todo para una persona que ha cometido actos tan horribles como esta persona, que tenga beneficios carcelarios. Esto puede significar que ha futuro personas que hayan cometido crímenes de lesa humanidad puedan tener un trato especial", enfatizó el parlamentario. Caucoto En tanto, el abogado querellante en la causa por la desaparición de San Martín, Nelson Caucoto, aseguró que el caso de la fuga del ex represor afectó a otros efectivos castrenses implicados en crímenes de la dictadura en cuanto a los beneficios que les otorgaban los tribunales. "Los militares condenados por causas de derechos humanos están siendo cuestionados en cuanto a los beneficios procesales y judiciales de que disponen (...) En primer lugar, con Iturriaga Neumann se acabaron para siempre estos compromisos que se adquirían con los jueces, en cuanto a notificarse voluntariamente (...). Todo ese pacto de caballeros que había entre jueces y sentenciados se acabó", afirmó el jurista. El ex director de la Policía de Investigaciones de Chile (PICh), Nelson Mery, dijo que en 1998 se tuvo la certeza en esa institución de que el ex presidente Eduardo Frei Montalva (1964-1970) fue asesinado. Investigaciones descartó existencia de un grupo organizado para esconder al ex DINA detenido ayer en un departamento de Viña del Mar. Abogado Caucoto señala que evasión afectó beneficios para otros militares. Así lo indicó esta mañana el subdirector operativo de la Policía de Investigaciones, René Castellón, quien aportó nuevos antecedentes respecto de la detención del ex uniformado que intentaba evitar cumplir la condena por el secuestro y desaparición del mirista Dagoberto San Martín Vergara, en 1974. “Aquí hay personas establecidas que efectivamente le brindaron el apoyo necesario y que corresponden al círculo de amistad que él tenía", dijo el funcionario policial a TVN descartando un grupo organizado para protegerlo. Agregó que está establecido que durante sus 52 días de evasión el ex uniformado permaneció sólo en dos domicilios, “no en el sector alto de la Región Metropolitana, en Vitacura, y el otro domicilio que está en la Quinta Región, específicamente en Viña del Mar”. En el refugio costero, complementó, “él preparó con anticipación el lugar donde iba a permanecer por un prolongado tiempo. Eso permite que pueda estar con los insumos necesarios, sin tener que tomar contacto con el exterior". Respecto de la pistola de 9 milímetros que se le encontró a Iturriaga, Castellón detalló que “efectivamente tenía autorización para portar un arma de fuego y la tenía en el departamento. En el momento de la detención no tenía el arma encima, estaba al interior de la propiedad". En tanto, el abogado querellante en la causa por la desaparición de San Martín, Nelson Caucoto, aseguró, también esta mañana, que el caso de la fuga del ex represor afectó a otros efectivos castrenses implicados en crímenes de la dictadura en cuanto a los beneficios que les otorgaban los tribunales. "Los militares condenados por causas de derechos humanos están siendo cuestionados en cuanto a los beneficios procesales y judiciales de que disponen (...) En primer lugar, con Iturriaga Neumann se acabaron para siempre estos compromisos que se adquirían con los jueces, en cuanto a notificarse voluntariamente (...). Todo ese pacto de caballeros que había entre jueces y sentenciados se acabó", afirmó el jurista. Anteayer llegó a Viña haciéndose pasar por ciudadano español Tras 52 días de fuga el paciente trabajo de la Policía de Investigaciones permitió la captura del prófugo más buscado de Chile. Toda su experiencia como comando y agente de inteligencia de nada le sirvieron ante un inocente truco utilizado por los detectives. A las cinco de la mañana llegaron a Avenida San Martín 1020, en Viña del Mar, veinte integrantes de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones (Baedh). Los funcionarios sabían que el ex agente Raúl Iturriaga alojaba en el piso 19, en el departamento 192. Pero necesitaban estar seguros de que se trataba del prófugo más buscado de Chile. Para vigilar el departamento con vista a la playa Acapulco, los hombres de la Baedh subieron a la azotea de un edificio contiguo. Desde allí veían los ventanales del departamento donde se refugiaba el “Giggio”. Esperaron pacientes. A las ocho de la mañana el habitante del 192 descorrió las cortinas y se asomó para chequear que todo estaba bien. Fue entonces cuando lo filmaron. Tras revisar la imagen y el comisario Sandro Gaete dio el vamos: ¡Es él, lo tenemos! Iturriaga se dio algunas vueltas y fue a la cocina a prepararse el desayuno y estando listo se sentó a la mesa. Su pistola calibre 9 milímetros quedó encima de la cama, debidamente cargada. Poco antes de las nueve de la mañana los funcionarios ingresaron al edificio signado con el 1020. El señor Martínez -¿Cómo se llama el señor del departamento 192?, preguntaron al conserje. -Luis Martínez y llegó recién ayer, respondió el portero. En ese momento llegó el repartidor de los diarios. Un detective ordenó al conserje: -¡Llámelo y dígale que subirán a dejarle su diario! El hombre marcó el citófono y habló: -Señor Martínez, el repartidor subirá a dejarle el diario. -Que suba rápido, respondió el supuesto ciudadano español. Doce funcionarios se ubicaron sigilosamente en el pasillo del piso 19. El subinspector Ronald Ruiz, el más joven del grupo, pulsó el timbre con “El Mercurio” en la mano. Todos esperaron con los músculos tensados. Tras unos minutos el “Giggio” preguntó -¿Quién es? -Su diario señor- respondió Ruiz con su mejor cara de niño. -Un momento, dijo Iturriaga. Y entreabrió la puerta y el diario se transformó en la orden de detención que le mostró el comisario Sandro Gaete. Ahí estaba el ex comando, en pijama y bata azul, con unos lentes ópticos puestos y un gorro en el tono. -¡Usted es Raúl Iturriaga Neumann, prófugo de la justicia y queda detenido!- dijo Gaete. Detrás suyo su equipo invadió el recinto comenzando una revisión relámpago. -¡Oiga, quién es usted, está equivocado, yo soy Luis Martínez, ciudadano español!, gritó el “Giggio” alterado. Gaete le quitó el gorro de un manotazo -¡Usted es el prófugo Raúl Iturriaga y queda detenido. Vea, lea, aquí esta la orden de detención y aquí está mi nombre en este documento! Ahí Iturriaga se entregó a su destino. -Bueno, me encontraron, pero, por favor, no quiero prensa-, dijo bajando el tono y en ánimo conciliador. -¡Aquí las órdenes las damos nosotros y todo esto se hará como digamos!, replicó Gaete. El ex jefe de la Brigada Purén y del Departamento Exterior de la DINA, y entrenado comando, caía en las manos de la justicia como menos se imaginó. En bata y pijama y engañado con un diario de 300 pesos. La mujer coordinadora Los detectives no podían creer lo que presenciaban. El ex comando apenas había cambiado su apariencia y era reconocible en cualquier esquina. Se había cortado la barba cana, y oscurecido un poco el pelo y el bigote. En el departamento tenía su computador portátil, medio por el que se comunicaba con el exterior y enviaba instrucciones a su familia, para que administraran el dinero, y mantenía estrecho contacto con Máxima Marotta Rozman, su conviviente. Según fuentes ligadas al caso, ella coordinaba un red de oficiales (R) del Ejército, civiles amigos, y un par de abogados defensores de militares que lo ayudaron a mantenerse prófugo. Antes de llegar a Viña estuvo en el departamento 91 del edificio de Las Hualtatas 5475, en Vitacura, que al igual que el de la V Región pertenece a Laura del Carmen Navarrete Espinoza, la gran ayudista del prófugo. LN ¿QUIENES LO PROTEGIERON? Aunque el general (R) Raúl Iturriaga Neumann (alias el “Giggio”) fue detenido completamente solo, su intento de eludir la acción de la justicia no habría sido posible sin una sólida red de apoyo. Detenido en Viña del Mar debido al casi inevitable error de llamar por teléfono a un pariente cercano, el agente de la temible Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) -creada por el dictador Augusto Pinochet- deberá cumplir ahora la condena por el homicidio del militante del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), Dagoberto San Martín. Pero queda una materia pendiente: ¿quiénes son los integrantes de la red que le permitió, al jefe del siniestro lugar de torturas conocido como Venda Sexy, mantenerse oculto por casi dos meses? Numerosos diputados reclamaron ayer que se investigue quienes le permitieron al condenado eludir la justicia. Sin embargo, el juez Alejandro Solís, quien sentenció a Iturriaga, dice que los particulares que ayudan a un prófugo no cometen delito. La Policía de Investigaciones conoce los nombres de algunos de los involucrados, varios de ellos militares en retiro, además de algunos parientes que han sido interrogados. Organizaciones de derechos humanos y diputados oficialistas Ministro Solís aclaró que la fuga y la ayuda de particulares a la evasión de un condenado no están tipificadas como delito y ordenó el ingresó del ex agente de la DINA al Penal Cordillera, en Peñalolén. Bajo una andanada de insultos y de huevos a las 14 horas de ayer el general (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann ingresó al Penal Cordillera. Poco después la actuaria Valeska Villalón lo notificó de la condena de cinco años y un día que fue dictada en su contra por el secuestro calificado del ex mirista Luis Dagoberto San Martín, detenido y hecho desaparecer en 1974. Ese mismo trámite debió haberse cumplido el 11 de junio pasado, pero Iturriaga rompió el compromiso “de caballeros” que había adquirido ante el ministro Alejandro Solís -quien lleva la causa de San Martín- de presentarse voluntariamente –“solo y sin prensa”- en la cárcel para militares de Peñalolén. Sin embargo, el ex agente de la DINA optó por enviar un video en el cual declaraba su rebeldía: “Se me ha condenado por un delito no acreditado en el proceso (…), es el ministro quien debe demostrar que el mirista San Martín está vivo y secuestrado (…), abiertamente me rebelo a esta arbitraria y antijurídica condena”. Sólo 52 días le duró su rebelión. En la mañana de ayer la Policía de Investigaciones puso fin a su fuga, “fue un trabajo lento, paso a paso para ir indagando las situaciones”, señaló un radiante Arturo Herrera, director de Investigaciones, al dar a conocer oficialmente la captura del fugado. Mientras que un no menos feliz ministro de Defensa, José Goñi, afirmó que “esta buena noticia para el país” no es un tema “de las Fuerzas Armadas, sino que estrictamente de la justicia”. Sin embargo, el capítulo de la fuga del ex jefe de la Brigada Purén no ha quedado cerrado del todo. Al menos no para un conjunto de parlamentarios y de organizaciones de derechos humanos que exigen que se indague el apoyo con que contó Iturriaga para mantenerse casi dos meses prófugo y que se terminen con los privilegios del Penal Cordillera. A pesar de que el ministro Solís aclaró que “respecto a particulares no hay ninguna norma que sancione” la ayuda a la evasión de un detenido -el Código Penal sólo lo contempla respecto a empleados públicos que tienen a cargo su custodia-, numerosas voces se alzaron ayer para pedir que se esclarezca quiénes conformaron la red protectora. El abogado Nelson Caucoto, querellante en la causa de San Martín, afirmó que “no era un prófugo común”, sino que tenía vinculación con aparatos de inteligencia que pueden “formar una red que le permitiera burlar la acción de la justicia”. De una opinión similar es el diputado (PS) y jurista Juan Bustos, “tienen que hacerse las investigaciones correspondientes y aplicar las sanciones que establece la ley para todas las personas que lo que hayan protegido y permitido que escape a la acción de la justicia”. La parlamentaria (PPD) Laura Soto manifestó su preocupación porque el general (R) fuera encontrado “en un centro urbano tan poblado como Viña del Mar, entonces es dable preguntarse quién lo ayudó… esperamos fervientemente que no sea la Armada” y recordó que “incluso hubo un senador -Jorge Arancibia (UDI)- que se permitió decir que está muy bien que Iturriaga estuviera en clandestinidad (…) es muy importante saber si se han cometido ilícitos penales con esta situación”. Mientras que Tucapel Jiménez (PPD) “nadie puede entender que haya estado solo en esto y los tribunales deben averiguar esto porque va a marcar un precedente para los futuros procesamientos y condenas de militares. Ojalá que no haya ningún militar activo del Ejército que esté detrás de esta red de protección”. PUNTA PEUCO Varios parlamentarios oficialistas consideraron que el general (R) Iturriaga no merece cumplir condena en el Penal Cordillera, “es un Triángulo de las Bermudas, donde desaparece gente como abducida por ovnis”, y pidieron que sea trasladado a un lugar de mayor seguridad, como Punta Peuco, “Para que no tengamos la sorpresa de encontrarlo comprando verduras en la feria, como ha pasado con otros”, dijo la diputada PPD Adriana Muñoz. En tanto el parlamentario PS Carlos Montes sostuvo que Iturriaga “fue condenado como un asesino y tiene varios procesos pendientes (…), esta primera condena no debe cumplirla en el Penal Cordillera, que no reúne las condiciones adecuadas, sino a lo menos en Punta Peuco”.LN Continúa investigación por red de protección Los 52 días que Raúl Iturriaga alcanzó a evadir la justicia no sólo fueron obra de las tácticas aprendidas en su carrera militar. También contó con el apoyo de civiles y ex militares. Fuentes policiales sospechan de la colaboración directa de al menos tres civiles durante todo este tiempo que le permitieron moverse por las regiones Metropolitana, Quinta, Séptima y Octava. Según los antecedentes recabados, los días previos Iturriaga permaneció en un departamento ubicado en Las Condes y otro en Vitacura. Este último, de calle Las Hualtatas, tiene la misma dueña de la propiedad donde fue capturado. Se trata de Laura del Carmen Navarrete Espinoza (75), amiga de antaño. Trascendió que la mujer, casada con un chileno de origen yugoslavo, Peter Rajsic Kukic, tiene vínculos con el ex jefe exterior de la DINA, por parentescos con militares y una antigua amistad con la familia de Máxima Marotta, actual conviviente de Iturriaga. Precisamente, fueron los movimientos de la mujer y de los hijos del ex general, los que fueron seguidos con sigilo por los detectives durante los casi dos meses que duró la aventura. El análisis del tráfico de llamadas de todos los celulares y los teléfonos residenciales vinculados a Iturriaga permitieron triangular los movimientos, los que eran dirigidos con una llamada semanal y por correo electrónico, a través de Internet. En los últimos dos días Iturriaga se comunicó telefónicamente con sus hermanos para darle algunas instrucciones, quien -al cierre de esta edición y por razones no informadas oficialmente-, estaba detenido en una unidad policial por una orden de detención vigente. También se recibió una llamada anónima que alertó al equipo de Investigacions sobre el inminente traslado del prófugo hacia Viña del Mar. Periplo sureño Los datos falsos o distractivos fueron analizados, también, con cautela por el equipo de investigadores. Hasta ahora se tiene certeza de que el general (R) estuvo escondido en una propiedad ubicada en Los Ángeles y en Linares, ambas de propiedad de civiles, pero con vínculos familiares en el Ejército. Ambas ciudades también tienen en común una fuerte influencia castrense debido a la presencia de regimientos históricos como Cazadores, de Los Ángeles, y de Artillería, en Linares. En la ciudad de la Octava Región se detectaron movimientos bancarios, por dos giros realizados desde la cuenta corriente de Iturriaga. PRONTUARIO La condena de cinco años de Iturriaga Neumann apunta a la “Venda sexy”, uno centro de la DINA donde se ejerció la depravación sexual como tortura contra mujeres a las que se vendaba la vista. El jefe de la Brigada Purén, a cargo de ese lugar, debe cumplir la sentencia por el secuestro y desaparición del mirista Dagoberto San Martín Vergara, ocurrido el 17 de diciembre de 1974. • ASESINATO DE PRATS A Buenos Aires Iturriaga ingresó como “Diego Castro Castañeda” y preparó el asesinato del general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert. El capturado general supervisó cada detalle del crimen y está acusado como autor en este doble homicidio, al igual que su hermano Jorge. • OPERACIÓN COLOMBO En 1975 volvió a Buenos Aires bajo la identidad de Eduardo Rodríguez Pérez, con pasaporte diplomático para preparar la Operación Colombo, montaje para hacer creer que 119 prisioneros desaparecidos en Chile se estaban matando entre sí. • LA CONDENA EN ROMA Iturriaga tiene orden de captura internacional por el atentado contra Bernardo Leighton y su esposa, Anita Fresno, cometido en Roma el 5 de octubre de 1975. La condena vigente es de 18 años de cárcel. La Corte Suprema de Chile negó su extradición a Italia y el inicio de una investigación por ese atentado. 3 de Agosto de 2007 Sólo el miércoles se conoció su paradero Por Jorge Molina Sanhueza Quien fuera el ex jefe de operaciones exteriores de la DINA, purga desde el jueves su condena en el Penal Cordillera, por la desaparición en 1974 del ex mirista Dagoberto San Martín Vergara, tras permanecer 52 días en clandestinidad. La mala ''caracterización'' y deficientes medidas de seguridad permitieron su captura. Probablemente el general (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann no leyó las noticias internacionales el año pasado. Si lo hubiera hecho, habría notado cómo fue capturado en Sicilia el mítico mafioso italiano Bernardo Provenzano, quien pasó más de 40 años en la clandestinidad sin que las autoridades pudieran dar con su paradero. De haber conocido esa información, habría aprendido que en la era globalizada la tecnología es uno de los peores enemigos de quien desea pasar inadvertido. Y es que el ex jefe de operaciones exteriores de la DINA, quien alcanzó a estar prófugo de la justicia durante 52 días, cometió el error de mantener comunicación digital (internet) y telefónica. Una situación que, junto al cruce de datos y los análisis de inteligencia policial, permitió su captura en un departamento con vista al mar en la avenida San Martín, en Viña del Mar. Cherchez la femme La comunicación con el exterior, sumado al apoyo que tuvo de militares en retiro, civiles y mujeres de ex uniformados, más la ayuda que la Policía de Investigaciones tuvo de un informante -cuya identidad se mantiene en reserva - le cavaron la tumba. Fuentes que conocen del tema inteligencia comentaron que el vínculo con las mujeres le jugó también en contra de sus deseos de permanecer oculto. Así, la tradicional expresión francesa usada cuando un crimen no puede ser resuelto, Cherchez la femme (busque a la mujer), se cumplió a cabalidad. Uno de sus primeros domicilios una vez que escapó el exxx de junio fue en Las Condes, en la calle Las Hualtatas. Hubo hipótesis de que estaba fuera del país, en Uruguay o Brasil; se habló de San Fernando e incluso de Los Ángeles, en el sur del país. Lo concreto es que usando una vieja técnica del "submarineo", prefirió lo clásico quedándose donde todos lo buscarían. Fuentes de la policía aseguran que siempre le estuvieron pisando los talones, ya que los contactos nunca los perdió, atentando de esa manera contra las medidas de seguridad que se usan regularmente en estos casos. Por eso, la comparación con Provenzano es atingente, ya que el mafioso no usaba el teléfono, menos internet y se comunicaba "a la antigua", con mensajes escritos en papeles y guardando una férrea compartimentación. Aunque Chile es distinto a Italia, e Iturriaga no es Provenzano. Ahí no más Otro de los detalles que llamaron la atención a las fuentes consultadas por este diario fue que la "caracterización" (cambio de apariencia) que usó Iturriaga era "sencillamente mala". Sólo tiño su pelo, se dejó un discreto bigote y modificó su tradicional aspecto formal, como si eso hubiera bastado para pasar inadvertido. De todos modos, la captura del hombre más buscado de Chile, luego que fuera detenido en Brasil el pedófilo Rafael Maureira (Zakarach), no fue una acción planificada durante semanas. Su ubicación la tuvo Investigaciones sólo el miércoles, cuando el jefe de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos (BAE), Rafael Castillo, aseguran fuentes judiciales, le informó al ministro Alejandro Solís de la posibilidad de detenerlo. Primero, los detectives lo filmaron para tener claridad de que se trataba de la misma persona que buscaban. Un error habría significado el ridículo nacional e internacional. Fue así como llegaron hasta el departamento en Viña del Mar y antes de las nueve de la mañana irrumpieron, mientras Iturriaga tomaba un solitario desayuno, con una pistola 9 mm. al cinto, siendo detenido sin que opusiera resistencia. Posteriormente fue exhibido a los medios, mientras los detectives intentaban ingresarlo al cuartel policial, tradicional puesta en escena para que la televisión aproveche de tomar imágenes, como el necesario golpe simbólico para alguien que los mantuvo preocupados por casi dos meses. A contar de ayer por la tarde, el ex comando del Ejército, ex DINA, ex alumno de la tristemente célebre de la Escuela de Las Américas de Panamá, ex gobernador de Parinacota, ex comandante de la Sexta División del Ejército a principios de los '90, involucrado en los atentados contra el general Carlos Prats, del ex ministro Bernardo Leighton, cumple la condena en el penal cordillera, por la desaparición en 1974 del ex mirista Dagoberto San Martín Vergara. 2 de Agosto de 2007 Luego de permanecer tres horas al interior del Cuartel Independencia de la Policía de Investigaciones, el general (r) y ex integrante de la DINA, Raúl Iturriaga Neumann, emprendió viaje rumbo al Penal Cordillera donde cumplirá su pena de cinco años y un días presidio por caso de derechos humanos. Al igual que en la mañana cuando se produjo el traslado desde Viña del Mar al cuartel policial, la travesía hasta el centro penitenciario se produjo rodeada de un intenso operativo que incluyó en este caso desvíos por calles inusuales. Al recinto arribó pasada las 14:00 horas precedido por decenas de vehículos policiales que lo escoltaron, sin embargo ello no impidió que una decena de manifestantes lo insultaron y desplegaran lienzos en que se leía asesino. Más aún otros no dudaron en atacarlo con huevos que impactaban en los vidrios del vehículo en que se encontraba. Antes –durante la mañana- a su llegada al cuartel policial (a las 11:00 horas) se pudo observar con detalle a Iturriaga: lucía un poco más delgado y con el pelo con un color distinto al que ostentaba en el video en que se declaró en rebeldía y rehusaba cumplir con una sentencia. Justo cuando abordaba el vehículo rumbo a su nuevo destino carcelario, el otrora prófugo indicó que “estaba muy bien”, preparándose entonces para conocer el “cúmplase de la sentencia” que fue notificada por una funcionaria del Poder Judicial. Iturriaga, mediante un video enviado a los medios de comunicación informó que no se presentaría al penal Cordillera para cumplir una nueva condena por una causa de derechos humanos. Se trata de la pena de cinco años y un día impuesta por el ministro Alejandro Solís por el secuestro de Luis Dagoberto San Martín en 1974. El magistrado incluso emitió una orden de captura internacional ante la posibilidad de que hubiera dejado el país. Iturriaga mantuvo en vilo los tribunales que el 11 de junio informara a través de un video –al más puro estilo de Osama Bin Laden- que se declaraba prófugo de la justicia y que no cumpliría su pena pues consideraba que violaba el Estado de Derecho. Así sin más desapareció del mapa. Se especuló entonces de que había huido del país, de una red de protección y se iniciaron acciones por parte de otros condenados y procesados en causas de derechos humanos. En el gobierno y en tribunales la captura de Iturriaga se convirtió en fundamental, especialmente considerando que en este caso eludía una condena que ya había sido vista y ratificada por la Corte Suprema. Sus 52 días de prófugo terminaron en una ciudad próxima a Santiago y con la información de que incluso visitó la capital y no había dejado el país como se temió en un momento Los 52 días de fuga del general (r) y ex miembro de la DINA Raúl Iturriaga Neumann terminaron hoy en Viña del Mar donde Investigaciones dio con su paradero. El prófugo de la justicia ahora deberá enfrentar los tribunales por su condena en una causa de derechos humanos. Justo a las 11:00 horas el ex uniformado ingresó al recinto precedido por decenas de vehículos policiales. Se apreciaba al ex militar un poco más delgado y con el pelo con un color distinto al que ostentaba en el video en que se declaró en rebeldía y rehusaba cumplir con la condena dictada por el secuestro del mirista Luis Dagoberto San Martín Vergara. Hasta el momento se conoce que pasadas las 04:00 horas de hoy un equipo de la policía viajó rumbo a Viña del Mar y dos horas más tarde lo detenía en un departamento del conocido balneario. Iturriaga, mediante un video enviado a los medios de comunicación, informó que no se presentaría al penal Cordillera para cumplir una nueva condena por una causa de derechos humanos. Se trata de la pena de cinco años y un día impuesta por el ministro Alejandro Solís por el secuestro de Luis Dagoberto San Martín en 1974. El magistrado incluso emitió una orden de captura internacional ante la posibilidad de que hubiera dejado el país. En el recinto policial fue sometido a exámenes y otras pericias y se prevé que dentro de las próximas horas sería enviado al Penal Cordillera donde conocería cúmplase de su sentencia. Iturriaga mantuvo en vilo los tribunales que el 11 de junio informara a través de un video –al más puro estilo de Osama Bin Laden- que se declaraba prófugo de la justicia y que no cumpliría su pena pues consideraba que violaba el Estado de Derecho. Así sin más desapareció del mapa. Se especuló entonces de que había huido del país, de una red de protección y se iniciaron acciones por parte de otros condenados y procesados en causas de derechos humanos. En el gobierno y en tribunales la captura de Iturriaga se convirtió en fundamental, especialmente considerando que en este caso eludía una condena que ya había sido vista y ratificada por la Corte Suprema. Sus 52 días de prófugo terminaron en una ciudad próxima a Santiago y con la información de que incluso visitó la capital y no había dejado el país como se temió en un momento. -La perversa brigada de Iturriaga -El “indebido proceso” que tuvo Dagoberto San Martín -DD.HH: Prófugo general en retiro desafía orden de arresto El magistrado precisó que al tratarse de un particular no se aplica ninguna figura penal por lo que la fuga de Iturriaga no es constitutiva delito. Abogado querellante destacó detención, mientras que el defensor del prófugo indicó que fue tratado bien por Investigaciones y fue sometido a un examen médico. “No es materia de delito. La evasión de detenidos está contemplada en el Código Penal respecto al empleado publico que tiene a su cargo la custodia de un detenido preso y permite su evasión”, dijo el magistrado. Añadió entonces que el escape de Iturriaga no es ilícito por lo que no se puede abrir causa en su contra, medida que se aplica a todos los particulares que no evitan una pena. El juez detalló que una vez que se concluyan los trámites en Investigaciones el paso siguiente será enviarlo al Penal Cordillera “donde una secretaria ad hoc lo notifica del cúmplase de la sentencia de la excelentísima Corte Suprema”. Para el abogado defensor de Iturriaga, Jorge Balmaceda hasta el momento se ha cumplido plenamente con la ley y se ha tratado bien al detenido. Precisó que fue sometido a un examen médico para evaluar su estado y tras ello deberá emprender viaje al recinto militar acondicionado como cárcel. Mientras el abogado querellante en la causa, Nelson Caucoto indicó que satisfecho y siente “una tranquilidad enorme" por la captura del general en retiro. "En este caso hay tranquilidad para la sociedad y por sobre todo para la familia de Luis Dabogerto San Martín, que estaba viendo como se estaba frustrando una sentencia", señaló el jurista. Para Caucoto al paso siguiente es averiguar quienes ayudaron en la fuga al ex militar. Señaló que "no se trataba de un prófugo común, sino de un prófugo que tenía fundamentalmente por su vinculación con la Dina, a los aparatos de inteligencia que formaban una red que le permitiera burlar la acción de la justicia por tanto tiempo, pero de esos pormenores vamos a esperar que nos comunique la Policía de Investigaciones". Arturo Herrera indicó que el otrora miembro de la DINA portaba una pistola 9 mm. al momento de su detención, pero precisó que no intentó eludir la acción de la policía. 40 detectives participaron activamente en la investigación que terminó con la captura del prófugo. Armado y solo fue encontrado Raúl Eduardo Iturriaga Neumann en el centrico departamento ubicado en avenida San Martín 1020, número 192, de Viña del Mar Según detalló el director general de la policía civil Arturo Herrera, el sujeto no intentó repeler la acción de la policía cuando ingresó a su vivienda y detalló que tampoco utilizó el arma 9 mmm que portaba. Precisó que se realizó un exhaustivo rastreo de la propiedad que por supuesto no estaba al nombre de parientes de Iturriaga. El jefe policial indicó que en estos casos se “toman todas las medidas precautorias” para garantizar que no existan atenten contra la captura. “Fue un trabajo lento, paso a paso para ir indagando las situaciones”. Justamente esta búsqueda en profundidad permitió saber que ayer Iturriaga visitó Santiago, y luego retornó a Viña del Mar facilitando así la captura. A su vez el Prefecto general Rene Castellón hizo hincapié en que fue un equipo multidisciplinario de la policía compuesto por 40 personas las que trabajaron desde el primer momento en lograr la detención. Junto a ello, dijo, que el resto de los detectives que no estaban asignados directamente a este caso aportaron con información que también sirvió para localizarlo. Subsecretario Felipe Harboe indicó que "si hay personas que han cooperado con la fuga y el ocultamiento de Iturriaga serán informadas al ministro que lleva la causa". Ministro Goñi precisó que la fuga de Iturriaga "no era ni es un tema del Ejército o de las Fuerzas Armadas, sino un tema estrictamente de la Justicia". La autoridad se reunió con el director de Investigaciones, Arturo Herrera para interiorizarse de los detalles del procedimiento que culminó hoy en la mañana. Consultado sobre la participación de terceros que ayudaron al ex uniformado en su huida y los pasos a seguir en contra de ellos, dijo que "si hay personas que han cooperado con la fuga y el ocultamiento de Iturriaga serán informadas al ministro que lleva la causa". Indicó que “lo importante es que se ha dado cumplimiento a una orden judicial”. Previamente había señalado que con esta detención "se da por cumplida la orden judicial que ha ordenado su captura por la condena que enfrenta en tribunales de Justicia". Harboe valoró la actuación de la policía, al señalar que “esto confirma una vez más la eficacia de nuestra Policía de Investigaciones, del trabajo de inteligencia policial que se realiza y por cierto de igual forma también que nadie se encuentra por sobre la ley". A su vez el ministro de Defensa, José Goñi, afirmó desde Punta Arenas "hemos sostenido que esto (la fuga de Iturriaga) no era ni es un tema del Ejército o de las Fuerzas Armadas, sino un tema estrictamente de la Justicia, de los Tribunales de Justicia, que se trataba de funciones autónomas de un poder del Estado". Estimó que "esto, junto con ser una buena noticia para el país, creo que sólo ratifica lo que hemos dicho, que las instituciones en nuestro país tienen que funcionar, que en estas circunstancias quienes debían hacer el trabajo era naturalmente la Policía de Investigaciones, con la colaboración de Carabineros de Chile, en función de los mandatos de la justicia". Fuente: La Nación En Viña del Mar fue encontrado el prófugo de la justicia general (r) y ex miembro de la DINA Raúl Iturriaga Neumann. Investigaciones ahora alista los detalles para su traslado a Santiago. La huida del general (r) y ex integrante de la DINA, Raúl Iturriaga Neumann, concluyó hoy en Viña del Mar cuando Investigaciones detuvo al prófugo de la justicia. En un operativo que se prolongaba desde el 11 de junio cuando no se presentó a tribunales y se declaró en rebeldía, los policías no habían descartado incluso su salid del país lo que motivo una orden de captura internacional dictada por los magistrados. Iturriaga, mediante un video enviado a los medios de comunicación, informó que no se presentaría ante los tribunales para cumplir una nueva condena por una causa de derechos humanos. El detenido ahora deberá ser trasladado hasta Santiago para que comparezca ante los jueces que definirán las sanciones por su huida. 2 de Agosto de 2007 En el tribunal de Garantía se encuentra la ciudadana argentina Paola Olcese, quien se prevé será formalizada por el delito de homicidio por no prestar auxilio a la joven Jocelyn Rivas. En el Tribunal de Garantía de Puente Alto a la espera de ser formalizada se encuentra la ciudadana argentina Paola Olcese considerada como la líder espiritual de la Comunidad Ecológica Cristiana de Pirque. La mujer arribó al recinto pasada las 10:00 horas, luego que fuera detenida ayer en el marco de la investigación por la muerte -el 11 de abril pasado- y posterior inhumación ilegal de la profesora de danza Jocelyn Rivas (27 años). Paola Olcese, pareja de Roberto Stack, líder también de la comunidad, sería la primera persona formalizada por el delito de homicidio por omisión. Antes la justicia había decretado arraigo nacional para Stack y Nataniel Requena, este último pareja de Jocelyn Rivas. Olcese pasó la noche en el Cuartel Borgoño de la Policía de Investigaciones y pasadas las 8 de la mañana fue trasladada por efectivos policiales a la Brigada de Homicidios en Providencia. Desde allí fue derivada a los tribunales para el siguiente trámite. Nelson Mery rompe el silencio: Tras varios meses de silencio, el ex jefe policial revela por qué mataron al químico de la DINA Eugenio Berríos y cómo se llegó a determinar el crimen del ex Presidente Frei Montalva. Sureño, masón, papá, abuelo, Mery se desahoga luego de que la justicia proclamara su inocencia en las acusaciones de Odette Alegría que le costaron el puesto. Las dos cosas que han cambiado en Nelson Mery desde que dejó la dirección general de Investigaciones cuatro años atrás son que reemplazó la placa de policía por una credencial universitaria y que ya no fuma. A sus 65 años, sigue vistiendo terno gris ajustado y usando un vistoso mostacho, colleras, una pequeña chapa de la Policía de Investigaciones de Chile (PICh) en la solapa y un anillo en cada mano. Se le nota tranquilo. La verdad, que durante años le fue esquiva y en 2003 le obligó a renunciar a la institución, finalmente lo abrazó: Odette Alegría, la mujer que lo acusó de haberla vejado sexualmente en 1973, fue condenada por injurias y calumnias, en todas las instancias de la justicia. Hoy Mery comparte tres grandes pasiones: la docencia, la investigación y la masonería. Tras salir de la jefatura policial, creó y dirige la Escuela de Ciencias de Investigación Criminalística de la Universidad La República, vinculada a la masonería. Está además terminando una licenciatura en Educación en la UTEM y cursa un magíster sobre el mismo tema en la Universidad de Tarapacá. También formó, junto a otro ex funcionario de la policía civil, una agencia de seguridad que ya cuenta con varios clientes importantes. El silencio que deja Mery después de cada frase da la sensación que mantiene en secreto información que todavía prefiere aún no revelar. En una sencilla oficina de la Universidad Central en calle Moneda, a sólo dos cuadras de la casa de Gobierno, el ex otrora poderoso jefe policial afirma que la muerte del ex químico de la DINA Eugenio Berríos intentó ocultar por una parte la existencia de la temible Brigada Mulchén, responsable de los crímenes más brutales de la dictadura, y por otra algunos secretos de la familia Pinochet. Recuerda que ya en 1999 llegó a la convicción de que el ex Presidente Eduardo Frei Montalva había sido asesinado, lo que informó a las autoridades de la época. También advierte que la investigación sobre las remociones de cuerpos en 1978 puede involucrar a nombres desconocidos hasta ahora, y trae a la memoria hostigamientos del Ejército, confabulaciones, espionaje, lealtades y traiciones. -Cuando dejó la institución dijo que escribiría un libro. -Son dos cosas: una novela ambientada en la época de las protestas. El otro, es un libro asociado única y exclusivamente al rol de Investigaciones en el esclarecimiento de violaciones de los derechos humanos durante la transición democrática y su adhesión absoluta al Estado de Derecho. Pienso que ha habido un olvido imperdonable de la sociedad, de la prensa y de las autoridades, y alguien tiene que escribir algo del gran aporte que hicimos. -¿Ha habido ingratitud? -Ingratitud, no. Porque si uno es riguroso, al menos el Gobierno y parte de la Concertación han reconocido el rol en casos puntuales de la PICh. Cuando me fui a retiro, de la Presidencia emanó un comunicado oficial que reconoció esa labor. Pero es necesario hacer una cosa más fundamentada para que quede al juicio de la historia. -¿Cuáles fueron los principales desafíos de su mando? -Lo primero que se logró establecer fue la ética como columna vertebral de toda la institución. Se dio de baja a detectives por problemas de drogas, corrupción, por apremios ilegítimos. Eso generó enemigos internos. Y, paralelo a eso, el Departamento Quinto -de Asuntos Internos- quedó a cargo de investigar los casos de derechos humanos a partir de la Comisión Rettig. Esto levantó un frente adicional externo, con los ex DINA, los ex CNI, tanto de afuera como los que estaban dentro de la propia policía. -¿Cual fue el primer efecto de esa limpieza? -A siete días de asumir, en marzo de 1992, se me da cuenta de vigilancias del DINE (Dirección de Inteligencia del Ejército) en algunas casas y el director general de Carabineros (Rodolfo Stange) me reclama por un seguimiento al presidente de la Corte Suprema (Servando Jordán), situación que era absolutamente falsa. A mediados de 1992, la FACH me acusó de espionaje, también falso. Vicente Huerta, senador designado, reclamó por la presencia de detectives cerca de su casa, que en realidad estaban investigando una orden judicial en el sitio del suceso. Reclamaban por todo. Coincidentemente con la línea que yo había declarado que iba a seguir. Es decir, que no íbamos a ceder en cuestiones de DDHH. -¿Hubo episodios concretos? -Hay reportes de hostigamientos a los detectives del caso Berríos, también a los que investigaban el caso Prats y el crimen de Tucapel Jiménez. En enero de 1994 una Fiscalía Militar encargó reos a Rafael Castillo y Nelson Jofré, los encargados de estas investigaciones. Luego la Corte Suprema declaró todo nulo. Un día se detuvo a un ex oficial del Ejército y llegó un general a la Brigada de Homicidios para exigir a gritos que lo liberaran. Después, recuerdo además una nota que me envió el director del Dine criticándome por la detención de Marcelo Moren Brito. -¿El general Eugenio Covarrubias? -Sí. Reclamó por oficio porque nuestros funcionarios actuaban severamente contra Moren Brito. En ese documento decía que había provocado asombro y mucha indignación en el general Pinochet. Tuve una conversación acalorada con Covarrubias, porque la detención había sido coordinada con el Ejército y con él previamente. -¿Usted interpretó todo esto como una amenaza? -El propósito era distraernos de la línea y de nuestro esfuerzo para investigar las violaciones de los derechos humanos. -¿Qué le pidió el Presidente Aylwin cuando asumió el cargo? -Decía que todo había que hacerlo con el debido proceso y con el derecho a la defensa. La inteligencia policial tenía que hacerse ajustada a las normas del Estado de Derecho. Pinochet y LOS otros -¿Alguna vez lo llamó el general Pinochet? -Nunca me llamó personalmente. Una vez, en Iquique, me encontré con él en la Zofri. Yo llevaba algunos meses como director y él se acercó a saludarme y desearme suerte. Pero nunca tuve otra conversación. Recuerdo que cuando llegó la orden de detención del general Contreras, él era el comandante en jefe, pero siempre me entendí con el general Guillermo Garín, el vicecomandante. -¿Y tuvo problemas con Garín? -Nunca. Teníamos una coordinación de caballeros. Lo que no puedo decir de otros generales. -¿Por ejemplo? -El general Covarrubias, director de la Dine cuando tratamos de detener a Contreras del modo más eficiente y de evitar roces. -¿Pero alguna vez Pinochet le mandó recados? -Sólo aquel oficio de Covarrubias. Recuerdo que una vez me invitaron a la fiesta nacional de Francia. Cuando me acercaba a la embajada noté que se aproximaban los vehículos de Pinochet por la misma calle. Entonces le pedí al conductor que frenara para no toparme con él en la puerta. Pasó una semana y llegó un documento del Ejército alegando que yo lo había seguido. Entonces tuve que explicarle al ministro de Defensa que ambos fuimos invitados a la misma recepción y que yo llegué después. ¡Para qué lo iba a estar siguiendo a él! -¿Esa tensión nunca se tradujo en ataques o atentados que pusieran en riesgo la vida de los detectives? -No, eran sólo operaciones sicológicas, distractivas. Existen los seguimientos que no se perciben y también están los que se demuestran evidentemente, cuando las personas y los autos se muestran. Son operaciones sicológicas. Nunca encontré un detective amedrentado realmente o que se acobardara. -De todas las investigaciones sobre DD HH, ¿cuál fue la más sensible? -El caso Berríos, sin duda, porque el crimen ocurre en democracia. Su salida de Chile fue por el paso Monte Aymond, en Punta Arenas. Se trató de una operación de inteligencia militar. A veces se olvida que en ese momento empiezan las maniobras distractivas, como las fotos que años más tarde aparecieron en la prensa mostrándolo como si estuviera en Europa. Algunos diarios especularon que su desaparición se debía a una operación de la DEA, o que estaba involucrado en narcotráfico. -¿Alguna vez pensó que no darían con la verdad? -Sabía que estaba sobre la pista no sólo por lo que decían los investigadores como Rafael Castillo y Nelson Jofré, que realmente eran muy buenos. Pero había algo más. Cada vez que tocábamos a un militar, justo aparecían algún incidente. Decodificando esto, se sabía que íbamos bien. En el caso Berríos, la investigación se inició verificando sus salidas del país y eso se coordinó con el Ejército, lo que implicó la preocupación inmediata del Dine y, particularmente, del general Covarrubias (actualmente procesado por obstrucción a la justicia). -¿Cómo reaccionó entonces ese general? -Nos juntamos en un restaurante y le aclaré que no se podía perder conmigo. Que yo iba a cumplir las órdenes que me llegaran de los jueces. Luego comenzó a hablar del caso Berríos y ahí supe que estaba preocupado de ese caso en particular. Castillo y Jofré incluso fueron seguidos en Argentina, porque allá se revisaron miles de tarjetas de embarque. Así se dio con el lugar de salida de Berríos y de quienes lo acompañaron. Hoy están todos procesados. -¿Por qué mataron a Eugenio Berríos? -Para mí, el motivo principal es que era un civil de la DINA que se desempeñaba en la Brigada Mulchén. En el ‘91 y el ‘92, aquella agrupación no afloraba en las investigaciones y no se conocía su existencia. Pienso que la detención de Berríos, en el caso Letelier, pudo haber abierto esta línea si éste hubiera delatado a la brigada y sus integrantes como responsables de la muerte de Letelier, del general Prats, del atentado a Bernardo Leigthon, de la muerte del cabo Manuel Leyton con gas sarín, del homicidio de Camelo Soria, de las armas químicas y las toxinas. Berríos era una persona que podía revelar todo eso. También analizamos que a Berríos lo mataron poco antes de que Pinochet viajara a Uruguay. Lo mataron porque éste no quería que se arrancara y que fuera a contar algo de él. Se analizaron como móviles los gastos reservados que se mandaban a Uruguay, cuyo monto se iba reduciendo en el camino. Y no se nos olvide el caso de la muerte del ex Presidente Frei. -¿También había conexión con la muerte de Frei? -Empezaron a aparecer señales del caso Frei, cuando se allanó la casa de Berríos y se descubrió una carpeta sobre el ex Presidente. Frei Montalva junto a Tucapel Jiménez formaban una dupla, uno liderando la cosa política y el otro la gremial, ambos obviamente de gran prestigio. Los dos fueron seguidos y sus círculos íntimos fueron infiltrados. Cuando cayó enfermo Frei en enero de 1982, por alguna razón que nunca he podido despejar, se suspendió la orden de matar a Tucapel Jiménez (asesinado el 25 de febrero de ese año). Dentro de la lógica militar, los dos se habían transformado en enemigos internos, en una amenaza. -¿Cuando y a qué nivel llegó a esta conclusión? -En 1998 tuvimos certeza de lo que había ocurrido: Frei había sido asesinado. En 1999 tuve una reunión formal con el subsecretario de Interior (Jorge Burgos) y la presidenta del CDE (Clara Szczaranski) donde les planteamos esto. También en esa ocasión participaron otras personas, pero no estoy autorizado de revelar. Una cosa son los resultados del análisis y otra son los hechos del proceso. Los médicos que le hicieron extrañas visitas a Frei son los mismos de la Clínica London, involucrados en la muerte del cabo Leyton. -¿A su juicio, están aclarados todos los casos de derechos humanos o quedan aristas por descubrir? -Las exhumaciones de cuerpos, en 1978, que no han tenido en la prensa la cobertura que se merecen. Sé que hay casos en que se está avanzando y que van a traer novedades, con la aparición de nuevos personajes involucrados. Porque para poder exhumar, alguien tenía que saber donde estaban enterrados y al menos uno de ellos tuvo que hablar para que encontraran el lugar. Porque no eran necesariamente los mismos grupos. Otro tema, pero que no está tan avanzado, es el de los informantes que actuaron en 1973. -¿Los delatores? -Las dos cosas. Llama la atención que las amenazas de que (Manuel) Contreras tiene informaciones, sean puras amenazas. La única explicación es que esta gente sigue siendo funcional a estos mismos grupos. El informante de ayer es cautivo de su pasado, y en consecuencia puede ser despertado. No les conviene que salgan estas listas. Hay delatores e informantes súper conocidos, como Romo o la Flaca Alejandra. Y otros que no se conocen. -¿Hay gente que no colabora por temor? -Sí, pero también hay lealtades. A Chile le falta mirarse al espejo, porque cuando lo haga, ese espejo se va a quebrar. Hay muchos suicidios que no lo fueron. Para citar sólo una de las interrogantes abiertas. LEALTADES -¿Cuáles han sido las traiciones que ha sufrido? -Siempre enseñé que la lealtad no es hacia el director general, sino que a la misión de Investigaciones. -Pero esos son principios, contésteme en lo personal. -Nombres no voy a dar. Tengo sublimado todo. No me interesan, porque ya pasó. No tengo ni el más mínimo rencor y para qué voy a dar nombres. Cada nombre involucra una familia, relaciones, etcétera. -¿Pero hubo traiciones? -Claro que hubo traiciones. -¿A que nivel? -Traiciones que se basan en la construcción de mentiras respecto a mí como director, gente de afuera y de adentro. En el alto mando, diría que en alguno se despertó la ambición o la tentación de ser director general. Pero la cosa es cómo llegar: con mérito o con serrucho. Por ir en contra de nuestros ideales, hubo grandes traiciones. -¿Se sintió poco respaldado políticamente? -No, porque estuve muchas veces en la cresta de la ola y el Gobierno me respaldó en los casos más complicados. Cuando me fui tuve una conversación con el Presidente Lagos, una semana antes de mi renuncia. Me pidió que esperara una semana antes de irme. Pero pienso que la verdad de mi inocencia se consolidó. -¿Se siente desagraviado? -Creo que es muy difícil. El daño ya se hizo a nivel personal y eso no tiene vuelta. -¿Ha recibido muestras de apoyo, ahora que terminó todo? -Hay amigos políticos que hasta el día de hoy nos juntamos y conversamos. Otros nunca más. Se perdieron en la noche de los tiempos. -¿Si le ofrecieran un cargo…? -No. Yo ya estoy en el mundo académico. Me llena, porque es un mundo honorable. -Pero usted tiene vocación de policía. ¿Y si lo llamara el servicio público? -Si eso ocurriera, lo veremos. -¿El Gobierno le hace consultas? -No directamente. Pero sí converso con gente ligada a él sobre temas de seguridad. -¿Cómo debiera ser el próximo director general? -En lo inmediato veo un director profesional o un oficial general súper sobresaliente, que tenga la idoneidad con los cursos que entrega la institución. El ideal es que tenga título profesional. Los estudios superiores amplían la visión para la administración de una institución como esta. -¿Ve dentro del actual alto mando alguien con ese perfil? -Sí. Veo algunos, pero no puedo dar nombres. De acuerdo a la ley, al actual director general le quedan dos años. Ahora, siempre hay rumores. LND Patricio Aylwin “Decía que todo había que hacerlo con el debido proceso y con el derecho a la defensa. La inteligencia policial tenía que hacerse ajustada a las normas del Estado de Derecho”. Augusto Pinochet “Una vez me invitaron a la fiesta nacional de Francia. Cuando me acercaba a la embajada noté que se aproximaban los vehículos de Pinochet por la misma calle. Entonces le pedí al conductor que frenara para no toparme con él en la puerta. Pasó una semana y llegó un documento del Ejército alegando que yo lo había seguido”. General (R) Eugenio Covarrubias “Nos juntamos en un restaurante y le aclaré que no se podía perder conmigo. Que yo iba a cumplir las órdenes que me llegaran de los jueces. Luego comenzó a hablar del caso Berríos y ahí supe que estaba preocupado de ese caso en particular”. Arturo Herrera -¿Cómo debiera ser el próximo director general? -En lo inmediato veo un director profesional o un oficial general súper sobresaliente. -¿Ve dentro del actual alto mando alguien con ese perfil? -Sí. Veo algunos, pero no puedo dar nombres. De acuerdo a la ley, al actual director general le quedan dos años. Ahora, siempre hay rumores. "El 24 de Julio pasado, los abogados Eduardo Contreras y Lorenzo Morales, presentaron en la Corte de Apelaciones de Santiago un Recurso de Amparo preventivo, intercediendo a favor del desempeño profesional del reportero gráfico del semanario El Siglo Jorge Zúñiga, la acción tiene por motivo reestablecer el imperio del derecho en atención a que el profesional aludido, no sea interrumpida su labor profesional en las formas compulsivas y arbitrarias como ha sucedido hasta hoy, el libelo legal emplaza directamente al Director General de Carabineros José Bernales para que informe acerca del accionar abyecto e intencionado de sus subalternos, en especial de los acometidos por los funcionarios de la Primera Comisaría de Carabineros, ya que en el presente año han aprendido en seis oportunidades al profesional recurrente. www.lacoctelera.com/prensaopal El “Guatón” Romo contó que el general Garín le pagó por su silencio El ministro Alejandro Solís condenó al ex jefe de la DINA, Manuel Contreras, a 25 años de cárcel. El cuerpo de Lumi Videla fue arrojado a la embajada de Italia en noviembre de 1974. A 25 años de presidio fue condenado el ex jefe de la DINA, general (R) Manuel Contreras, por el crimen de los dirigentes del MIR Lumi Videla Moya y Sergio Pérez Molina. El ministro Alejandro Solís sentenció además a otros seis ex agentes. Contreras recibió 15 años por Lumi Videla y 10 años por quien era su esposo, Sergio Pérez. La muerte de Lumi Videla, integrante del Comité Central del MIR, estuvo inicialmente rodeada de rumores y versiones falsas, difundidas por los medios de prensa que apoyaron a la dictadura. Su cuerpo sin vida fue lanzado el 3 de noviembre de 1974 al antejardín de la embajada de Italia por agentes de la DINA. La investigación presume, de acuerdo a declaraciones de los mismos ex agentes, que esta operación estuvo a cargo de los oficiales Christoph Willikie Flöl y Mario Jara Seguel, este último ya fallecido. En la sentencia se puede apreciar que quien más aportó información en el proceso fue el recientemente fallecido ex agente civil Osvaldo Romo Mena. Fue éste quien reveló que Willikie y Jara sacaron el cuerpo de Lumi Videla desde el centro clandestino de José Domingo Cañas (JDC) 1367 en la comuna de Ñuñoa, para arrojarlo a la embajada. El mismo Romo sostiene que vio en JDC a Willikie “y al sargento Manuel Lucero Lobos que tenía una jeringa en sus manos, con Lumi desnuda e inmóvil en una cama. Luego se supo que lanzaron el cuerpo al interior de la embajada de Italia”. Quedó establecido que Lumi Videla fue asfixiada en la tortura para aplacar sus gritos. El informe de autopsia arrojó asfixia como causa de muerte. Según el ex agente Samuel Fuenzalida Devia, la decisión de lanzar su cuerpo a esa embajada “fue en represalia porque el día anterior el agente Gerardo Urrich (oficial DINA) fue herido a bala en calle Bilbao”. En la sentencia aparece también que Lautaro Videla Moya, hermano de Lumi, quien estuvo detenido y sobrevivió, declaró que, estando prisionero, Romo le confesó en Villa Grimaldi que “Lumi fue asesinada por asfixia, por Willikie”. Pero Lautaro Videla afirmó que, luego, cuando se abrió una investigación por la muerte de su hermana, Romo se retractó de sus dichos. Esto después de ser extraditado a Chile desde Brasil en 1992. Romo y Garín “Romo se retractó porque el general de Ejército Garín lo visitó en la Penitenciaría donde estaba privado de libertad y le ofreció dinero para que obrara así. Esto lo supe porque el propio Romo me lo contó cuando después le representé su actitud, explicándome que en Chile estaba solo, tenía miedo y problemas económicos”. Se trata del general Guillermo Garín. El mismo Romo declaró que “al ‘Chico’ Pérez lo llevaron muy enfermo a una clínica de la DINA en Rinconada de Maipú” y que cree que allá “le dieron duro”. Cuenta que una vez cavaron un hoyo en Villa Grimaldi para enterrar su cuerpo, pero piensa que después lo enterraron en Rinconada de Maipú. Pérez está desaparecido. Por ambos crímenes fue además condenado Miguel Krassnoff (15 años en total). Ciro Torré recibió cinco años por Pérez. Sólo por Lumi Videla fueron también sentenciados Christoph Willikie (10 años), Francisco Ferrer (10 años), Marcelo Moren Brito (10 años) y Basclay Zapata (cinco años, cómplice). LN El juez Madrid procesó hoy a cuatro médicos y dos enfermeras por el crimen de Manuel Leyton, miembro de la DINA, organización represora de la dictadura de Pinochet, ocurrido en 1977 en la llamada clínica London. Los procesados son los médicos Pedro Valdivia Soto, Osvaldo Leyton Bahamondes, Vitorio Orvietto Teplizky y Hernán Tarico Lavín, que quedaron detenidos hoy, al igual que las enfermeras Eliana Bolomburú Taboada y Gladys Calderón Carreño. Los cuatro médicos y las enfermeras fueron encausados por el delito de asociación ilícita del asesinato del cabo Leyton, que pertenecía a la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA). Los detenidos serán prontuariados por la Policía de Investigaciones para luego ser notificados de la decisión del magistrado en el 19º Juzgado del Crimen de Santiago. Luego, serán derivados a la Cárcel de Alta Seguridad (CAS) y al Batallón de Policía Militar. En su investigación, el magistrado determinó que el motivo que tuvo la DINA para asesinar a Leyton es que éste habría revelado a efectivos de la Policía que el organismo represor hacía desaparecer cuerpos de presos políticos lanzándolos al mar, lo que fue considerado una traición. Según el auto de procesamiento, "el cabo Leyton fue llevado por agentes de la policía secreta de Augusto Pinochet a un cuartel de la DINA y después trasladado a la Clínica London del organismo, donde estuvo privado de libertad y después falleció". El juez Madrid agrega que "se presume con fundamento que su deceso se produjo a consecuencias de la aplicación del denominado gas sarín", que desarrolló en Chile el químico de la DINA Eugenio Berríos, quien fue hallado muerto en 1995 en Uruguay. El juez Madrid está a cargo del llamado "caso Berríos" y también de la investigación del presunto asesinato del ex presidente Eduardo Frei Montalva (1964-1970), que murió en 1982 en una clínica de Santiago, tras una intervención quirúrgica de mínimo riesgo. El abogado de la familia Frei, Álvaro Varela, tras conocer los procesamientos advirtió hoy que los médicos enjuiciados son también sospechosos de la muerte del ex mandatario. Según la versión oficial, Frei Montalva falleció a causa de una infección, pero siempre se sospechó que su muerte pudo haber sido causada por algún elemento químico o biológico introducido por agentes de la policía secreta. Juez acredita uso de gas sarín y procesa a ex fiscal Torres Silva Dos resoluciones que marcan hitos en los juicios por violación de los derechos humanos tomó ayer el ministro Alejandro Madrid. Afirmó que el asesinato del ex cabo de Ejército Manuel Leyton se ejecutó utilizando gas sarín y procesó por este delito a trece ex agentes de la DINA. Paralelamente, sometió a proceso por asociación ilícita al ex auditor del Ejército, Fernando Torres Silva, justamente en el caso del asesinato del químico que produjo el elemento venenoso en los servicios de seguridad, Eugenio Berríos. Por primera vez en un proceso por violaciones a los derechos humanos de aquellos que se instruyen en Chile, un juez dio por acreditado que la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional) utilizó el gas sarín para eliminar personas. El magistrado Alejandro Madrid estableció que el ex agente de ese organismo, cabo de Ejército Manuel Leyton Robles, fue muerto por los propios agentes en marzo de 1977 utilizando “el denominado gas sarín”, pero la información oficial entregada por el Ejército a su familia fue que la muerte se produjo “por causas naturales”. Por este caso el juez Madrid procesó ayer y decretó el arresto de 13 ex agentes, entre ellos cuatro médicos, tres enfermeras, y ex integrantes de las brigadas Mulchén y Lautaro y la Agrupación Aguila. Todos ellos fueron encausados, algunos en calidad de autores y otros como cómplices y encubridores, por los delitos de asociación ilícita criminal, secuestro, homicidio calificado y falsificación de instrumento público. En una segunda resolución y esta vez por el secuestro y homicidio del ex químico de la DINA Eugenio Berríos, el magistrado encausó y decretó la detención del ex auditor del Ejército, general (R) Fernando Torres Silva, y del coronel (R) y abogado Enrique Ibarra Chamorro. Este último fue el segundo de esa auditoría bajo Torres Silva durante el primer período de la década de los años 90. Ambos fueron procesados como autores del delito de asociación ilícita criminal. Además, en esta misma resolución el juez también encausó y decretó el arresto de los suboficiales en servicio activo del Ejército, Marcelo Sandoval Durán y Nelson Román Vargas, como autores de los delitos de secuestro y asociación ilícita criminal. Ambos suboficiales fueron los custodios que el ex químico Berríos tuvo en Uruguay mientras permaneció secuestrado, y a éstos Berríos confesó su deseo de volver a Chile a entregar a la justicia antecedentes acerca de los crímenes del ex canciller Orlando Letelier y diplomático chileno-español Carmelo Soria. Berríos fue sacado clandestinamente de Chile en octubre de 1991, mediante una compleja operación planificada entre la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) y la Auditoría que comandaba el general Torres Silva Luego de ser ejecutado, presumiblemente en 1993, el cuerpo de Berríos apareció el 13 de abril de 1995 en una playa cercana a Montevideo. Por el crimen de Berríos permanecían hasta ahora procesados 17 oficiales y suboficiales (R), varios de ellos agentes de la Dirección de Inteligencia del Ejército. Entre los procesados figuran los oficiales uruguayos extraditados a Chile, coronel (R) Tomás Cassella Santos, el coronel en servicio activo Eduardo Radaelli Coppola, y el coronel activo Wellington Sarli Pose. Conexión Lautaro. Coronel (R) Enrique Ibarra. En su resolución acerca del crimen del cabo Leyton, el juez Madrid estableció una conexión entre la Brigada Lautaro que comandó el entonces mayor de Ejército Juan Morales Salgado, y el cuartel en que operó esta brigada ubicado en la Avenida Simón Bolívar 8630, donde fueron exterminadas dos direcciones clandestinas completas del Partido Comunista. La indagatoria logró acreditar que el cabo Leyton, quien junto a otros agentes se había dedicado a robar vehículos de personas que iban siendo detenidas, fue llevado por agentes de la DINA a ese cuartel, luego de que Carabineros ubicara en su casa un vehículo que estaba siendo buscado, por lo que lo detuvo y le entregó a la DINA. El juez no logró establecer si al cabo Leyton se le aplicó el gas Sarín en el mismo cuartel de Simón Bolívar -como sí se hizo con otros detenidos según la investigación del ministro Víctor Montiglio en el proceso por Calle Conferencia- o si el gas se le lanzó al interior de la clínica London de la DINA, que operó en calle Almirante Barroso en Santiago Centro. Según el auto de procesamiento, “el cabo Leyton fue llevado por agentes de la DINA al cuartel de calle Simón Bolívar, siendo después trasladado a la denominada “Clínica London”, donde estuvo privado de libertad y posteriormente falleció”. El juez Madrid dijo que “se presume con fundamento, que su deceso se produjo a consecuencia de la aplicación del denominado Gas Sarín”. LN En el caso de la muerte del cabo Manuel Leyton, el juez Madrid estableció en su fallo de procesamiento que cuando al interior del Ejército se conoció que la real causa de muerte del agente se produjo a causa del gas Sarín, y luego de que su cuerpo ya había sido entregado a su familia, “se suspendió el velatorio y su cadáver fue trasladado al Servicio Médico Legal (SML) para una autopsia, pero portando documentos falsos”. Agrega la resolución que “luego de ser presionados los directivos superiores del SML, se obtuvo un protocolo de autopsia, así como informes de exámenes químico-toxicológicos y de anatomía patológica, que no fueron fidedignos. Como tampoco lo fueron la historia clínica de atención médica y hoja de enfermería del cabo Leyton, las que aparecen confeccionadas en la Clínica London y firmadas por facultativos pertenecientes a la DINA”. El motivo por el cual la DINA decidió asesinar a Leyton, habría sido que éste habría entregado información a Carabineros, que él y otros agentes robaban vehículos de personas que detenían, para aumentar la dotación móvil de los grupos operativos de la DINA. Por el secuestro y homicidio del cabo Manuel Leyton, fueron procesados: Los médicos de la DINA Hernán Taricco Lavín, Pedro Valdivia Soto, Osvaldo Leyton Operación “Control de Bajas” La participación del ex auditor y fiscal del Ejército, general (R) Fernando Torres Silva, en el caso Berríos, al igual que la del coronel (R) Enrique Ibarra, tiene que ver con la operación llamada “Control de Bajas”. Esta consistió en sacar del país en forma clandestina para sustrarlos de los tribunales, a los agentes que, a comienzos de la década de los años 90, habían entrado en serio conflicto con la justicia, o sabían mucho como el caso de Berríos. De esa forma sacaron al ex químico, al ex agente Arturo Sanhueza Ros involucrado en la Operación Albania, y a Carlos Herrera Jiménez, uno de los autores del crimen de Tucapel Jiménez. A través del seguimiento detallado de todas las causas por violaciones a los derechos humanos, la Auditoría de Torres Silva e Ibarra, aportaban toda la información a la Dirección de Inteligencia del Ejército, DINE, para que ésta dirección diseñara “los cursos ilícitos de acción a seguir respecto de quienes eran requeridos por la justicia”. De esta manera, en la investigación se estableció que entre la Auditoría de Torres Silva y la DINE que entonces dirigía el general Hernán Ramírez Rurange y después el general Eugenio Covarrubias, se bloqueó la acción de los jueces que indagaban las causas. Igualmente, entre ambas instancias militares se preocuparon de aportar información falsa o distractiva a los jueces. Ministra Valdovinos recabó antecedentes sobre los ítem en que eran ocupados estos fondos Para aportar a la investigación, el ex director de Presupuestos de la dictadura, Jorge Selume, elaborará un informe con los posibles paraderos de los dineros y un análisis financiero del período 1985-1988 Andrés López Vergara Por cerca de cuatro horas declaró ayer el ex ministro de Hacienda (1976-1982) del régimen militar Sergio de Castro ante la magistrada, con dedicación exclusiva del caso gastos reservados, Amanda Valdovinos. El economista y empresario concurrió hasta el despacho de la jueza en el Palacio de los Tribunales a las ocho y media de la mañana a fin de rendir cuentas sobre la gestión que desempeñó a principios de la década de los ochenta, período en que fueron derivados para el ítem indagado cerca de 83 mil millones de pesos. En el interrogatorio, el otrora secretario de Estado explicó a Valdovinos la política económica instaurada durante el Gobierno de Pinochet y aseguró que nunca tuvo conocimiento del uso de este tipo de fondos porque su cartera sólo entregaba el dinero. Sin embargo, cooperó al revelar el sistema y criterio como se derivaron los dineros. “El destino no lo sabía Hacienda porque era reservado, sólo sabíamos el monto global. Estuvimos revisando junto con la magistrada los distintos presupuestos de todos los años y le expliqué cómo funcionaba en Hacienda”, dijo el también ex ministro de Economía. De Castro pertenece al grupo de economistas conocido como los Chicago boys, quienes impulsaron el cambio en las políticas económicas de nuestro país basándose en el modelo neoliberal. Además, es uno de los autores de “El Ladrillo”, el documento que -a principios de los ‘70- estableció las bases de lo que sería el modelo económico aplicado por la dictadura militar. Esta arista de investigación surge con la denuncia de los senadores Nelson Ávila (PRSD) y Alejandro Navarro (PS) sobre la utilización de estos dineros para apoyar los procesos de constitución y legalización de la UDI y RN durante la dictadura. Selume coopera Tras la indagatoria practicada hace dos semanas al ex director de Presupuestos de Pinochet, Jorge Selume, ofreció a la ministra Valdovinos elaborar un informe con los posibles paraderos de los dineros y un análisis financiero del período 1985-1988. Fuentes cercanas al caso declararon a La Nación que Selume aseguró a la jueza que él desconocía el destino final del dinero para gastos reservados porque su cargo consistía sólo era proponer el presupuesto anual dividido en las distintas carteras, mientras que la Contraloría General de la República era la encargada de dar cuenta del uso de los recursos. Respecto a los 43 mil millones de pesos gastados durante los días previos al plebiscito de 1988 (para decidir si Pinochet seguía en el poder hasta 1997) el empresario señaló que las cifras no le cuadraban según su experiencia en el cargo y desconocía su destino final. Sin embargo, recalcó que la mayoría de los ministerios recibían aportes suplementarios a partir de sus necesidades de cada año. A raíz de esto se citó a declarar al ex ministro de Hacienda de esa época, Hernán Büchi, (1985 - 1988) para que explique en qué se gastaron 21 mil millones de pesos más de lo presupuestado. La indagatoria se llevará acabo la próxima semana. Esta información sale contemplada en un informe del departamento de finanzas públicas de Hacienda elaborado este año, en el cual se registra que durante ese período el régimen militar tenía presupuestado para gastos reservados 22 mil 78 millones de pesos, pero se utilizaron 43 mil 117 millones. LN Le toca a Schaulsohn La magistrada citó para la próxima semana al ex PPD Jorge Schaulsohn para que ratifique sus acusaciones sobre la presunta existencia de una “ideología de la corrupción” dentro de la Concertación para derivar dineros de uso reservado para financiar campañas políticas. Este interrogatorio no pudo llevarse a cabo con anterioridad porque el político se encontraba fuera del país. La situación fue denunciada por los parlamentarios de la Alianza en el desaparecido Segundo Juzgado del Crimen de Santiago en 2006. A más de un mes de que el general (r) y ex integrante de la DINA se declarara en rebeldía, el juez Solís dictó la orden de captura que ya está en manos de Interpol. Junto a ello decretó una orden amplia de investigar que permitirá indagar sus operaciones comerciales, telefónicas e incluso de Internet. En manos de Interpol se encuentra la orden de captura internacional dictada por el juez Alejandro Solís en contra del general (r) Raúl Iturriaga Neumann, quien en junio pasado decidió declarase en rebeldía y eludir la acción de la justicia. Ayer el magistrado se reunió con efectivos de Investigaciones para conocer los avances en la búsqueda del prófugo. El ex agente de la DINA informó mediante un video -entregado a los canales de televisión- que no cumpliría la condena decretada por los tribunales en un caso de desaparecido al estimar que se había vulnerado sus derechos. Iturriaga fue condenado a cinco años y un día de presidio por el secuestro del militante del MIR, Dagoberto San Martín. Bajo la premisa de que estaba en rebeldía, el 12 de junio Iturriaga decidió no presentarse al penal Cordillera donde cumpliría su pena y en cambio optó por eludir a la justicia. Junto con la orden de captura, el magistrado decretó además una orden amplia de investigar a la Brigada Investigadora de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de la Policía de Investigaciones. La medida implica que faculta a los oficiales para realizar consultas y recabar antecedentes desde compañías proveedoras de servicios y prestaciones de telefonía fija y móvil, además de empresas que brindan conectividad a internet, bancos e instituciones financieras, Servicio de Impuestos Internos, casas comerciales, entre otras, que puedan brindar información sobre el prófugo o su grupo de apoyo. Angélica Baeza / http://www.latercera.cl/ Fecha edición: 12/07/2007 13:50 Por más de dos horas el juez Alejandro Solís recorrió esta mañana las depedencias de la Dirección de Inteligencia del Ejército (Dine). Acompañado por el general Ricardo Ortega, el ministro intentó constatar la existencia de archivos de la desaparecida Dirección de Inteligencia Nacional (Dina) relativos al crimen del general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert, ocurrido en 1974 en Buenos Aires. Esto, luego que el brigadier en retiro Pedro Espinoza entregara al magistrado un informe oficial que da cuenta del seguimiento al general realizado por un oficial del Ejército. Sin embargo, hasta ahora no se han conocido detalles de la diligencia dado que el magistrado salió de las dependencia castrense cerca del mediodía y sin hacer declaraciones. En tribunales sólo se conoció un comunicado en el que se indica que la institución militar reiteró que no existen antecedentes en la Dine, al tiempo que "ofreció al ministro Solís visitar el cuartel número 2 de la dirección, lo cual por razones de tiempo no fue aceptado". EL INFORME DE ESPINOZA El oficio del brigadier (R) detalla de todos los movimientos de Prats y su esposa en Argentina e incluso entrega datos sobre su vivienda. El informe está firmado por el entonces capitán Juan Morales Salgado y dirigido al titular de la Dina, Manuel Contreras. Según la versión de Espinoza, él mismo retiró este informe en 2004 desde las dependencias de la Dine, algo que ha sido descartado por el jefe castrense, general Oscar Izurieta. De hecho el comandante en jefe del Ejército ha declarado tener la convicción de que en ninguna dependencia de la institución existen documentos de la Dina o de su continuadora, la CNI, relativos a las violaciones de derechos humanos. Y agregó que Espinoza "o se confundió o falta a la verdad". El juez chileno Orlando Alvarez rechazó hoy el pedido de extradición del ex presidente de Perú, Alberto Fujimori, solicitado por la justicia de ese país. Proyecto de Ley. Un primer paso para reformar integralmente la Justicia Militar, uno de los principales temas pendientes de la modernización de la administración de justicia en nuestro país, dio el Ejecutivo al presentar al Senado un proyecto de ley que limita la competencia de los tribunales militares. El texto legal, que fue remitido a la Comisión de Constitución para su estudio, forma parte de una serie de medidas para reformar profundamente el sistema de administración de justicia castrense. Entre ellas, cabe recordar la creación de una comisión que estudiará de aquí a fines del 2007 la propuesta de reforma integral de la Justicia Militar que enviará el Ejecutivo el próximo año. En lo fundamental, la iniciativa en trámite limita el ámbito de competencia de la jurisdicción militar, terminando con el juzgamiento de civiles por tribunales militares y elimina del Código de Justicia Militar las normas relativas a la pena de muerte. Esto último, porque sólo se han modificado el Código Penal y las principales leyes que consagraban este tipo de pena en el ordenamiento jurídico y estaba modificar los tipos penales militares. El texto legal especifica que la jurisdicción de los tribunales militares se ejercerá, por regla general, para juzgar asuntos de jurisdicción militar, eliminando así la jurisdicción sobre civiles y la alusión a los extranjeros. Asimismo, la iniciativa fija el nuevo perfil de competencia en el que se desenvolverá la jurisdicción militar, señalando que los tribunales castrenses deberán abocarse a los delitos militares cometidos por militares, lo que excluye de su ámbito los delitos militares cometidos por civiles. No obstante, se mantiene la competencia de los tribunales militares para conocer de los delitos de maltrato de obra a carabineros, sean cometidos por civiles o por militares. Además, se especifica que la Justicia Militar será competente para conocer de las causas por delitos comunes cometidos por militares que estén frente al enemigo o en campaña, durante el estado de guerra, con lo que se asegura que no cualquier delito común cometido por un militar será de competencia de los tribunales militares. Por otra parte, el texto legal precisa las competencias que tendrán los juzgados de garantía que tengan que conocer los hechos ilícitos cometidos en una nave militar en alta mar o en una aeronave en vuelo. En tal sentido, señala que los delitos cometidos por civiles en una nave militar en alta mar deben ser conocidos por el juzgado de garantía del primer puerto al que arriben, mientras que los delitos cometidos por civiles en una aeronave en vuelo deberán ser conocidos por el juzgado del primer aeropuerto al que aterrice. Si bien se limita la competencia de la Justicia Militar, se establece una excepción para los casos en que participen de manera conjunta civiles y militares. Al respecto se mantiene la competencia del tribunal militar para juzgar no sólo al autor de un delito de jurisdicción militar, sino también a los demás responsables de él, sean civiles o militares. Sin embargo, se fija una rebaja obligatoria de pena en un grado para los coautores o partícipes civiles, de un de un delito de jurisdicción militar, cometido por un militar. Paralelamente, el proyecto elimina la pena de muerte del Código de Justicia Militar y, en consecuencia, del ordenamiento jurídico nacional. En su reemplazo, crea una pena de presidio militar perpetuo calificado, con condiciones y exigencias simétricas a la común existente en el Código Penal. Departamento de Prensa El ministro Lagos Weber rechazó las palabras del parlamentario quien comparó la fuga del general (r) Iturriaga Neumann con la salida del país durante la dictadura de la Presidenta Michelle Bachelet. Además pidió a la UDI aclarar su posición frente a la fuga del condenado ex agente de la DINA. Como “vergonzosas” calificó el gobierno las declaraciones del senador (UDI) Jorge Arancibia sobre comprender la fuga del general (r) Raúl Iturriaga Neumann. El ministro vocero de La Moneda, Ricardo Lagos Weber, detalló que "señalar, por un minuto, que un prófugo de la justicia, que está procesado, acusado y condenado por atentados en Roma a don Bernardo Leighton, el asesinato de Carlos Prats en Buenos Aires y un sinnúmero de otros delitos; de señalar siquiera someramente que eso es amparable y menos comparando con una situación además que no es correcta, con la Presidenta de la República, me parece que ciertamente es vergonzoso". Por lo mismo instó a la presidente de la UDI pronunciarse al respecto y aclarar la postura del partido frente a la huída del condenado ex oficial. Según Lagos Weber lo "más preocupante que lo que diga o no diga el senador Arancibia, yo quiero saber lo que va a decir la clase política y en particular la derecha, y en particular, el presidente de la UDI, don Hernán Larraín respecto a este tema". Insistió en que “los partidos políticos tiene que hacerse cargo de los que dicen sus dirigentes. Cuestionar que en Chile no hay un Estado de Derecho, cuestionar y avalar a gente que se escapa de la justicia me parece que es impresentable. Ya ocurrió hace un par de semanas atrás con el senador Jovino Novoa y el diputado Ulloa, también de la UDI. Creo que ha llegado el minuto de tener que marcar aguas muy claramente respecto de qué pensamos de las instituciones democráticas, de la forma en que opera el Estado de derecho en Chile; una cosa es querer ser gobierno y creer en la alternancia, y otra cosa es socavar las instituciones". En entrevista con el portal Terra, el senador Arancibia se refirió a la fuga del ex agente de la DINA, señalando que “yo lo califico como una persona que, estimando que el Estado de Derecho en la persona de él no le satisface o no le da garantías, pasó a la clandestinidad. Esa es una definición conceptual. Ahora, ¿existirá el Estado de Derecho en Chile? Hagamos un seminario y sentémonos a discutir ese otro tema. ¿Se le estará aplicando el Estado de Derecho a los militares sometidos a proceso en casos de Derechos Humanos? Eso da para otro seminario”. A su vez comparó la decisión del prófugo con la salida del país de la Presidenta Bachelet durante la dictadura. “Yo recuerdo cuando personajes destacadísimos de nuestra vida política pasaban a la clandestinidad, porque estimaban que el Estado de Derecho que había durante el gobierno militar, no les daba garantías. Creo que hasta la Presidenta estuvo en eso. Entonces, cuando una persona estima que el Estado de Derecho que está imperando no le da garantías o no lo satisface, pasa a la clandestinidad. En el caso de Iturriaga, como el lenguaje es importante, se habla de fuga, de arrancado… ¡Él pasó a la clandestinidad igual como pasó a la clandestinidad doña Michelle en su época!”. Foto: Héctor Retamal. En completa soledad se realizó esta mañana el funeral de Osvaldo Romo. (Foto: Héctor Retamal) Los restos del torturador Osvaldo Romo, el ex agente civil de la Dina que murió ayer producto de un paro cardiorrespiratorio, fueron sepultados hoy en el Cementerio General de Santiago, sin familiares presentes pero con vigilancia policial. El féretro con los restos de Romo fue retirado esta mañana desde la Parroquia Besanilla del Hogar de Cristo, en la comuna de Independencia, y trasladado hasta el patio 39 del Cementerio General. Sólo un funcionario del cementerio, un sacerdote y unas religiosas acompañaron el féretro que fue depositado, en medio de la suave lluvia, en el nicho número 32, perteneciente a la congregación Hijas de la caridad. La lápida aún no es colocada en el lugar, en la que Romo esperaba un epitafio que dijera: "Aquí yace un torturador". No hubo oraciones, ni ceremonia religiosa ni tampoco presencia de familiares. El sacerdote declinó entregar antecedentes declarando que era una suerte de acto de caridad de la Iglesia Católica. Para evitar cualquier tipo de desmán, durante la mañana el nicho estuvo protegido por Carabineros, sin embargo, durante la tarde el personal de la policía abandonó el lugar. Romo, de 69 años, recordado por sobrevivientes de los campos de detención como uno de los torturadores más salvajes y crueles de la Dina, murió en el hospital de la Penitenciaría donde estaba internada desde el 24 de abril de 2007 con un cuadro de insuficiencia cardíaca descompensada, cardiopatía coronaria y diabético infectado. SOBRESEIMIENTO El jurista explicó a La Tercera Online, que este es un mero trámite y algo completamente legal, "como los tribunales están en conocimiento de la muerte del señor Romo, ellos directamente piden un certificado de defunción en el Registro Civil y dictan la resolución", sostuvo. En tanto a la ausencia de familiares y amigos en el entierro de Romo, su abogado sostuvo que no asistió al funeral porque "no tenía idea de dónde iba a ser". "Es natural que nadie fuera, pero sí él no tenía amigos aquí, si estuvo preso 20 años, ¿qué podía tener acá?, quizás algunos no quisieron ir por temor. Es una muerte que vivió casi solo", terminó Ibarra. En 1975, apoyado por los servicios de seguridad del régimen militar, Romo es enviado a Brasil para evitar que declare en numerosos procesos en que estaba citado. En 1992 es expulsado a Chile. En la ciudad de Mogi Guaçú, ubicada a 150 kilómetros de Sao Paulo, fue encontrado y detenido por la Interpol Osvaldo Romo, el 29 de julio de 1992. Donde fingía ser asilado político de izquierda, después de haber sido uno de los más crueles torturadores de la dictadura chilena. El ex agente de la DINA vivió más de 17 años en la mencionada ciudad brasileña, donde crea una imagen de izquierda celebrando descaradamente la memoria de Salvador Allende. El militante del Partido de los Trabajadores de Mogi Guaçú, Alceu Kemp, informó a la prensa de la época que Romo reunía todos los años a exiliados chilenos en su casa y frente a la bandera nacional cantaban el himno. Además, el ex agente también es vinculado como asesor de un diputado del Partido de los Trabajadores Brasileño. Incluso recuerda que ayudó a reorganizar el Partido Comunista local. El “Guatón” Romo vivió en la ciudad frailera junto a su esposa, Raquel González y cinco hijos, todos con documentación falsa. Más tarde se vinculó políticamente a sectores que eran más interesantes económicamente, como el Movimiento Democrático Brasileño. EXPULSION En diciembre de 1986 Carlos Bueno es elegido alcalde de Mogi Guaçú y se lleva a Romo como asesor ocupando el puesto de oficial de gabinete. Además, trabajaba en Senai haciendo clases de seguridad industrial. En 1991 se jubila como profesor por problemas de salud. Tras su detención y un largo proceso de expulsión, uno de los peores torturadores de la dictadura militar llegó a Chile en la mañana del 16 de noviembre de 1992. Con un gigantesco operativo policial fue recibido en el aeropuerto internacional y fue trasladado al aeródromo Los Cerrillos en un avión policía. El detenido vestía una guayabera azul, pantalón gris, usaba barba y portaba un pequeño bolso. Luego fue llevado al cuartel central de Investigaciones, en General Mackenna, donde fue sometido a un interrogatorio preliminar por la magistrada Dobra Lusic en relación a su participación en el caso Lumi Videla, detenida desaparecida y luego lanzado su cadáver a la embajada de Italia en Santiago, durante la dictadura militar. Así fue el inicio de las primeras gestiones judiciales tendientes a esclarecer ese y otros casos en los que participó el ex agente de la DINA. Fecha edición: 04/07/2007 10:59 El siguiente es un extracto de la cruda entrevista que concedió Osvaldo Romo a la periodista de Univisión, Mercedes Soler, el 11 de abril de 1995 mientras cumplía condena. Los dichos conocidos a partir de esta entrevista causaron fuerte impacto en la época, por los escabrosos detalles que el torturador reveló. "Mira la corriente se aplica de la siguiente manera. Se aplica en la punta de los senos, en los pezones. Dos perritos aquí, punto. Y otro perrito en la vagina". ¿Por qúe los pezones? ¿Por qué la vagina? "Si tu le pones corriente en la cabeza, en la cara, en cualquier parte del cuerpo tú dejas marcas. Si tú le pegas a una persona con un tonto de goma y le pegas en alguna parte del cuerpo, le va a quedar la marca. Pero si lo bañas antes, lo mojas, bien mojadito (...) y le das dos o tres no va a quedarle nada, pero la persona se va reír de ti". "Mira la mujer aguanta para tener una guagua, el hombre nunca ha tenido una guagua. Entonces si la mujer es capaz de tener un hijo de 30 centímetros, sin cesárea, la mujer puede aceptar todo, porque la mujer no entrega, no da, no entrega nada, no es tan débil, la mujer es más firme". ¿Qué le producía la electricidad a las torturadas, a las presas políticas? Sed. Mucha sed. Pero si tú le das agua se mueren, se produce un shock interno. ¿Hubo violaciones sexuales? No, violación sexual no existió. Yo invito, yo desafío a las mujeres que estuvieron presas, quien fue violada por mí...yo desafío. Nadie. ¿Cuánta gente mataste? Ahh.. yo no maté a nadie.Yo creo que pudo haber muerto en enfrentamiento mucha gente con un tiro mío. ¿Volverías a hacerlo? ¿lo harías igual? Claro, lo haría igual y peor. Yo no dejaría periquito vivo, todo el mundo a la jaula . Fue un error de la Dina. Yo siempre le discutía a mi general: no deje a esa persona viva, no lo deje libre. Ahí están las consecuencias. Sobre arrojar los cadáveres de los detenidos al mar... Yo creo que puede ser (...) cuando tú no tienes cementerios, no tienes nada, (entonces) tirarlos adentro del mar, igual hay que darle comida a los pescados. Ahora Chile no es un mar para tirar cadáveres, porque es torrentoso, es violento. ¿Entonces habría que buscar un método mejor? O tirarlos en un cráter de un volcán no sería mejor... Claro, volando en un helicóptero, abro las compuertas y todos pa´bajo. ¿Quién va a ir a buscar a un cráter de un volcán? Nadie. ¿Y en Chile cuál sería el mejor volcán para desaparecer presos políticos? El Llaima, yo creo que el Villarrica también sería bueno. El día de su muerte.. su epitafio ¿qué debiera decir: aquí descansa el verdugo, el torturador, el asesino... Lógico, lógico. Eso se lo acepto. Porque para mí fue una cosa buena, pero no pueden decir que he sido un sinvergüenza, que he ofendido personas y que me he aprovechado de mujeres. Lo que sí pueden decir de mí es que yo cumplí una etapa, y bien cumplida. Yo estoy limpio con mi conciencia y mis creencias. 5 de Julio de 2007 Foto: Durante la época de la Unidad Popular, Osvaldo Romo reprendió duramente al Presidente Allende por no ayudar más a los pobladores. Enrique Osorio En Los Molineros 1308, en la comuna de Peñalolén, aún existe la casa donde Osvaldo Romo Mena hacía una vida familiar “normal”, junto a su esposa y dos hijos, hasta 1975, año en que desapareció de aquel barrio. Según cuentan vecinos que conocieron al fallecido torturador de la DINA, él mismo construyó la casa que aún está tal como la dejó, la que hoy es habitada por un matrimonio. “Sólo debe tener unas manos de pinturas, pero la casa él la levantó”, cuenta un vecino. Otra vecina que vive hace más de 40 años a pasos donde moraba el “Guatón” Romo, relata que el hombre hacía una vida normal, “era buen vecino Don Romo, sólo sabíamos que era dirigente vecinal en Lo Hermida. Sus hijos crecieron acá con todos los niños del barrio. Desde que desapareció no supimos más de él ni de su familia. Después supimos las cosas que hacía”. A otro vecino de Romo lo sorprendimos con la noticia de su muerte, “la verdad es que no siento nada. Era sólo un agitador político ¿Sabe? lo peor fue que infiltró los partidos de izquierda y después vendió a todas las personas que confiaron en él. Se dio vuelta la chaqueta para eliminar gente”. Organigrama represivo “Andaba por las poblaciones vestido como el Che Guevara, con boina, chaqueta verde y bototos. Después ayudó a matar a las mismas personas con las que andaba agitando”, nos cuenta el ex vecino de Romo, quien prefiere no identificarse. Antes del golpe de septiembre de 1973, Romo “trabajó” especialmente en las poblaciones, lo que le permitió confeccionar organigramas y listas de militantes del MIR y el PS, muchos de los cuales fueron desaparecidos por las fuerzas de represión de la dictadura de Pinochet. Después del golpe militar, siguió con su trabajo más sucio en las poblaciones donde fue agitador de extrema izquierda. Como agente de inteligencia, acompañó a militares y se dedicó a entregar a partidarios de la UP, del PS y del MIR. Su blanco preferencial eran los dirigentes y los miembros del Grupo de Amigos Personales (GAP) de Allende. Romo identificaba perfectamente a los principales dirigentes y enlaces que circulaban en los enclaves miristas de los suburbios obreros de Santiago Oriente. Gracias a sus informes, la inteligencia militar logró desarticular gran parte del MIR de esa zona, así como otros movimientos de izquierda que molestaban al dictador Pinochet. Por Angélica Baeza Palavecino Fecha edición: 04/07/2007 14:37 El abogado de Osvaldo Romo, Enrique Ibarra, sostuvo que su cliente le confesó que nunca interrogó ni torturó a nadie, "él me lo dijo siempre, él me juró que jamás interrogó y torturó gente". El jurista, en conversación con La Tercera Online, afirmó que Romo era una "persona fanfarrona" y que cuando llegó a Chile siempre "declaró de todo, de lo humano y lo divino". Esto, debido a las fuertes críticas emanadas de muchos sectores ante la serie de declaraciones y entrevistas otorgadas por el ex agente e informante de la Dina, en las cuales siempre se jactó de las torturas en las que participó. Ibarra catalogó el deceso de su defendido como un "hecho muy lamentable, como cualquier muerte de un ser humano" y "especialmente en la persona que ha vivido los últimos 20 años de su vida en el más absoluto abandono (...) es una muerte extremadamente triste". La familia del "guatón" Romo nunca volvió a Chile, por lo que en el tiempo que estuvo recluido y luego hospitalizado, jamás recibió visita alguna. Por otro lado, el abogado sostuvo que Romo era una de las personas con más procesos judiciales, sin embargo, catalogó a los tribunales de justicia como "poco acuciosos" en las investigaciones y agregó que "se conforman con procesar a un grupo minoritario de personas (...) en ninguna cabeza cabe que alguien pudiese ser autor de 150 detenciones". Represor cumplía en Punta Peuco dos condenas por secuestros calificados de dos opositores a la dictadura militar y falleció producto de complicaciones cardiorrespiratorias en el hospital de la ex Penitenciaría. Aporte “voluntario” financia defensa jurídica de violadores de derechos humanos Al igual que Osvaldo Romo, quien falleció ayer, más de 300 militares (R) y una veintena de civiles cumplen condena o están procesados por delitos de lesa humanidad. Hasta ahora un descuento por planilla al personal del Ejército costea la defensa de los implicados. El ministro de Defensa, José Goñi, ratificó ayer que se trabaja intensamente para que en el “más breve plazo” se ponga término al sistema de descuentos por planilla a los militares activos, con el fin de costear los abogados de los ex uniformados procesados en causas de derechos humanos. Según indicó el titular de Defensa “el general (Óscar) Izurieta, comandante en jefe del Ejército, ya ha aclarado esta situación, ha señalado que se están tomando las medidas internas para sacar de la institución la recolección de este fondo, y que la gente civil, militar o quien desee colaborar con este tipo de fondo, que lo haga privadamente”. El ministro agregó creer que “esto va en camino de solución. Será en el más breve plazo posible (...) dentro de las próximas semanas, incluso”, aseguró Goñi y aclaró que si bien esos fondos “tienen una buena intención” cuando se ayuda a militares inocentes, el conflicto es que muchas veces se destinan a apoyar inculpados, por lo que “no es buena esta vinculación de las Fuerzas Armadas, de ninguna manera”. En el mismo sentido, poco antes, el senador (PS) Jaime Naranjo, presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, había emitido una declaración cuestionando que “si el aporte es voluntario, por qué a todos los integrantes de esta institución (el Ejército) se le descuenta un mismo porcentaje, es decir el 0,23% del sueldo”. Y más adelante, Naranjo agrega que este aporte “genera un lazo institucional innegable entre el Ejército y los violadores de derechos humanos” y denuncia que las donaciones “no son voluntarias” ya que “altos funcionarios y miembros del Ejército me han expresado que están muy molestos por este descuento obligatorio” al cual no pueden oponerse “por temor a represalias morales y administrativas”. Uno de los que en principio fue beneficiado por este aporte del Ejército, que incluso servía para mantener a su familia en Brasil, fue Osvaldo Romo Mena, quien falleció en la madrugada de ayer, en el hospital de la ex Penitenciaría, debido a un cuadro cardiorrespiratorio derivado de las múltiples dolencias que le afectaban. Torturador El médico del recinto, doctor Juan Idrovo, señaló que presentaba un cuadro de insuficiencia cardiaca descompensada, cardiopatía coronaria y diabético infectado, fue evaluado por un equipo multidisciplinario del Hospital Penal, se inició el tratamiento depresivo y de antibióticos, falleciendo a las 04:45 horas”. En los primeros años de la dictadura militar, con el apodo de “Guatón Romo” el ex agente civil de la Dirección Inteligencia Nacional (DINA) se convirtió en siniestro símbolo de la despiadada represión. Por el descaro e impunidad con que actuaba al momento de interrogar a los prisioneros, Romo fue uno de los primeros torturadores en ser reconocido por las pocas víctimas que sobrevivieron al paso por las cárceles secretas de Pinochet. Cuando en 1975 los tribunales comenzaron reiteradamente a citarlo para que aclarara el destino de varios detenidos que figuraban como desaparecidos, bajo el nombre de Osvaldo Henríques Mena, los servicios de seguridad de la dictadura lo sacaron del país, junto a su familia, con destino a Brasil. Allá permaneció en forma clandestina, en un pequeño poblado, hasta que en 1992 la policía chilena dio con su paradero y tras incesantes gestiones diplomáticas, fue extraditado a Chile. Seguridad y horror La Moneda anunció ayer que se dispondrán todas las medidas de seguridad necesarias para evitar incidentes en el funeral de Osvaldo Romo. “Adoptaremos las medidas destinadas a evitar cualquier tipo de enfrentamiento u otras cosas (que sucedan) en su funeral”, afirmó ayer el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, quien, al igual que otras autoridades gubernamentales, declinó referirse al fallecimiento del “Guatón” Romo, involucrado en más de un centenar de casos de detenidos desaparecidos y que sumaba condenas a 92 años de prisión, varias de ellas confirmadas por la Corte Suprema. El diputado (PPD) Tucapel Jiménez señaló que Romo “simboliza todo el período de terror que vivió nuestro país. Siento que de cierta manera actúo con tanta maldad y odio, que terminó siendo víctima de sus propios horrores”. Por su parte la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), Lorena Pizarro, señaló que “por lo menos él murió en la cárcel” y agregó que “los años pasan, los agentes van a ir muriendo”, pero advierte que “cuando muere uno de los más conocidos, uno dice ‘qué tremendo que haya existido esta gente’. Su sola existencia trae al recuerdo el horror, la tortura, la muerte”. Su abogado Enrique Ibarra, ex profesional de la Auditoría General del Ejército y que afirma defendió a Romo en forma gratuita, asegura que “murió solo y abandonando, esperando que se le hiciera justicia (…), a él sólo le correspondió actuar en cumplimiento de un deber que el país le pidió a la Dirección de Inteligencia Nacional”. LN Tras las rejas Varios de los hombres más conocidos de la represión hoy cumplen condenas o se encuentran procesados por diversos delitos de lesa humanidad. En el Penal Cordillera, ubicado en dependencias del Batallón de Policía Militar en Peñalolén, entre otros, se encuentran el ex jefe de la DINA general (R) Manuel Contreras; el brigadier (R) Pedro Espinoza Bravo; el ex jefe de Villa Grimaldi, Marcelo Moren Brito; el teniente coronel (R) Fernando Laureani; y el ex jefe de la Brigada Metropolitana de la DINA, brigadier (R) Miguel Krasnoff Marchenko. En el Penal de Punta Peuco están los ex jefes de la cárcel secreta de José Domingo Cañas, Maximiliano Ferrer y Ciro Torré, además de Basclay Zapata. Mientras que el general (R) Raúl Iturriaga Neumann, jefe de la Brigada Purén y del Departamento Exterior de la DINA está prófugo de la justicia. MORTIS Conocido como el “doctor tormento” o “Mortis”, Osvaldo Pinccetti murió en la Posta Central el pasado 7 de junio, tras pasar poco más de un mes internado grave. Desde que fue procesado y condenado, pasó la mayor parte de sus días en el Hospital Penitenciario de Gendarmería, postrado, usando pañales y con demencia senil severa. Por Angélica Baeza Fecha edición: 04/07/2007 17:59 Osvaldo Romo, el ex agente de la Dina y antes dirigente afiliado a la Unión Socialista Popular que aparece mencionado en al menos 80 casos de detenidos desaparecidos, murió esta madrugada a los 69 años de un paro cardiorrespiratorio. El también conocido como el Comandante Raúl o simplemente "Guatón Romo" sufría diabetes y falleció a las 4:45 horas mientras se encontraba en el hospital de la Ex Penitenciaría. Según detalló Juan Idrovo, médico de turno del hospital penal, Romo padecía de pie diabético e insuficiencia cardiaca global que en las últimas 24 horas lo tenía en estado inconsciente. El ex agente había ingresado al recinto el pasado 24 abril desde Punta Peuco con síndrome cardiaco agudo y en estos meses había bajado mucho de peso, estaba bajo atención institucional con dieta y fármacos para controlar su diabetes y depresión. Romo no recibió la extremaunción. El cuerpo de Romo fue entregado a la Congregación Hermanas de Caridad, San Vicente de Paul, dado que la búsqueda de un familiar cercano fue infructuosa. El velatorio se realizará en la Parroquia Besanilla del Hogar de Cristo. En sus últimos años la diabetes lo mantenía en silla de ruedas y ya en el 2004 había sido ingresado a la Posta Central por una descompensación diabética y neumonía. El torturador, con 15 procesos judiciales pendiente, cumplía una condena de 10 años y un día por el secuestro calificado del militante del MIR Manuel Cortez Joo y de cinco años y un día por el secuestro calificado de Ofelio Lazo, detenido en julio de 1974. Una de sus pocas distracciones era la preparación de sus memorias, en las que no dejaba espacio para arrepentimiento alguno. - Abogado de Romo: "Él me juró que jamás interrogó y torturó gente" "Mi general Eduardo Iturriaga no se entregará con vida”, dijo el ex agente de la DINA, coronel (R) Rolf Wenderoth Pozo, antes de ingresar el viernes pasado al Penal Cordillera a cumplir una condena de cinco años por el secuestro y desaparición en 1975 del militante del MIR, Manuel Cortéz Joo. La afirmación de Wenderoth fue “categórica”, informó una fuente directa a La Nación. Se supone que el ex agente detenido en Osorno habría estado en contacto con el prófugo Iturriaga, ex jefe de la Brigada Purén y del Departamento Exterior de la DINA, quien se escondió para no ingresar al mismo penal a cumplir cinco años de presidio por el secuestro y desaparición de Dagoberto San Martín Vergara. La fuente informó que “a Wenderoth no le sale ni por curado” haber estado contactado con el prófugo Iturriaga, porque estará preso al menos dos años y medio hasta cumplir la mitad de la pena. Y le esperan 20 años más de presidio por otros crímenes. Lo que se descarta es que “Wenderoth venda a su general”, dijo la fuente. La Policía de Investigaciones ya tendría ubicado el paradero de Iturriaga y sólo aguarda el “mejor momento” para detenerlo. Lo que retrasa el procedimiento es evitar un enfrentamiento si el “Giggio” resiste al arresto por las armas. En las sombras En la DINA, Rolf Wenderoth trabajó siempre en las sombras, pero tuvo poder en la organización. Fue el segundo en el mando en la Brigada de Inteligencia Metropolitana, bajo Pedro Espinoza. En 1974 dirigió el centro clandestino de Londres 38. A fines de ese año, llegó a Villa Grimaldi como nexo con el cuartel general de la DINA para sistematizar la información obtenida en las torturas y preparar nuevos golpes. En esa función, Wenderoth obtuvo información sobre el destino final de los detenidos. Entre diciembre de 1974 y diciembre de 1975 comandó la Unidad de Análisis de Inteligencia instalada en Villa Grimaldi. En 1976 fue nombrado jefe de la Subdirección de Inteligencia Interior de la DINA, nominada con la letra C en la estructura. En ésta, el departamento C1 tuvo como jefe al oficial de Ejército Augusto Deichler Guzmán y luego al teniente coronel Guillermo Pavez. El C2 se encargó de “Movimientos Subversivos” y la dirigió el mismo Wenderoth. Aquí tuvo un apoyo fundamental de la militante socialista y colaboradora, Luz Arce Sandoval. El C3 se encargó de “Gremios y Sindicatos” a cargo del mayor Lopresti, cuya secretaria fue la agente Mirta Espinoza Carrasco. El C4 tuvo como misión el MIR y la DC, y también estuvo a cargo de Augusto Deichler. Allí fue apoyado por la ex mirista y colaboradora Marcia Merino Vega, “La Flaca Alejandra”. Disuelta la DINA en 1977, Wenderoth entró de nuevo en acción para crear la Unidad Especial Antisubversiva del Ejército en 1986. Fue acusado en el Octavo Juzgado del Crimen de Santiago por el secuestro y desaparición en 1974 del mirista Máximo Gedda Ortiz, pero fue amnistiado. En 1980 fue designado por el dictador Pinochet como gobernador de Osorno. En 1987 cumplió misión diplomática como agregado militar en Bonn, Alemania Federal. En 1994 la jueza Dobra Lusic lo procesó por los secuestros y desapariciones de Mónica Llanca Iturra (1974); Carlos Carrasco Matus (1975, fue agente DINA y guardia en Cuatro Alamos); Luis Guendelmann Wisniak (1974); y Sergio Pérez Molina, desaparecido en septiembre de 1974. Pero las causas pararon a la justicia militar que las amnistió. En 1973 tenía el grado de mayor. Ascendió en el Ejército hasta coronel, grado con el que pasó a retiro en 1989. LN Golpes Durante su trabajo como agente DINA integrando su estado mayor, Rolf Wenderoth estableció una relación estrecha con las prisioneras colaboradoras Luz Arce y Marcia Merino . Éstas le aportaron parte importante de las estructuras clandestinas del MIR y del Partido Socialista. Con ellas trabajó para preparar varios golpes asestados por la DINA a la organización encubierta del MIR y el PS. 9 de Junio de 2007 Ayer fue detenido mayor (R) de carabineros Lautaro Castro quien llevaba seis meses prófugo de la justicia La fuga del general (R) Raúl Iturriaga no es la única a la que se han enfrentado la justicia y la policía, ante la postura rebelde adoptada por ex miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros, que se niegan a aceptar las condenas por violaciones de los derechos humanos. L. Narváez / J. Rebolledo La Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos (BAE) de la Policía de Investigaciones capturó ayer, en Valparaíso, al mayor (R) de Carabineros Lautaro Castro (61), quien fuera jefe de la tenencia de la policía en Isla de Maipo, al sur de la Región Metropolitana, cuando pocos días después del 11 de septiembre de 1973 ordenó la detención y fusilamiento de 17 campesinos. Del total de prisioneros 15 fueron asesinados sin ningún tipo de procedimiento legal e inhumados ilegalmente en los hornos de Lonquén. Los otros dos, fueron ejecutados en el puente Naltahua. REAPERTURA Antes de asumir como ministra de la Corte Suprema, Margarita Herreros integraba la Corte de Apelaciones de San Miguel. En ese tribunal estaba a cargo de los crímenes cometidos en la localidad rural. Hasta el año pasado, el proceso por las muertes de Lonquén estaba cerrado, por aplicación de la Ley de Amnistía. Sin embargo, la causa por la muerte de los dos campesinos en el puente Naltahua había sido reabierta. Las víctimas son Juan de Dios Salinas Salinas y Guillermo del Carmen Bustamante Sotelo. Ambos de 29 y 39 años, respectivamente, eran obreros agrícolas y fueron detenidos el 14 de septiembre de 1973 por una patrulla de Carabineros, acompañada por el dueño de los terrenos colindantes que había actuado como delator. Desde esa fecha en adelante nunca más se supo de su suerte. Sólo se sospecha que fueron enviados al campo de prisioneros del Estadio Nacional o el Estadio Chile y que pueden haber sido enterrados en el Patio 29 del Cementerio General. Todos los policías que participaron de las detenciones fueron sometidos a proceso el año pasado. En tanto, pese a que Lautaro Castro -que hace unos años se cambió el nombre a “Marcelo”- declaró en una oportunidad, cuando nuevamente fue requerido para el interrogatorio, el que daría paso a su procesamiento, desapareció sin dejar rastro. Actualmente, el caso estaba en manos de la ministra de la Corte de San Miguel, Marta Hanke, la que entregó una orden de captura a la BAE. Tras meses de investigación, en las últimas dos semanas se pudo establecer que estaba oculto en Valparaíso. Tras pesquisar un total de ocho domicilios, los detectives centraron su atención en uno ubicado en el Cerro Las Mercedes. En ese sector varios vecinos identificaron la fotografía del mayor retirado. SIN RESISTENCIA Durante la mañana, un equipo de cuatro detectives solicitó una orden a la jueza para allanar el lugar. En su interior estaba Lautaro Castro, quien no opuso resistencia al arresto. Al momento de su captura estaba acompañado por su esposa, Ana Dipsi, y pese a que sus familiares más cercanos decían desconocer su paradero, inmediatamente comenzaron a llegar al lugar y hacer llamadas telefónicas al lugar. Al cierre de esta edición, Castro era sometido a un chequeo médico para hoy ser puesto a disposición del tribunal. El abogado del Programa de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, Joseph Bereaud, indicó que la captura de Castro era fundamental para cerrar el sumario e iniciar la etapa de condenas. LN El caso Lonquén El descubrimiento de los cuerpos enterrados en Lonquén, en 1978, se transformó en un emblema de la defensa de los derechos humanos y dejó al descubierto la política de Estado impulsada por la dictadura de ocultar los cuerpos de las víctimas. Pinochet y el resto de los cerebros del régimen militar sabían que el macabro hallazgo de los hornos de Lonquén generaría problemas. De allí que se originara una nueva y siniestra estrategia para ocultar los crímenes cometidos a lo largo del país: la operación “retiro de televisores”. Mediante esta clave, todas las unidades militares se encargaron de ubicar y remover las fosas clandestinas donde habían arrojado los cuerpos de cientos de personas asesinadas. Posteriormente, los restos fueron quemados o lanzados al mar. Tras la desaparición de los dos campesinos en el puente Naltahua, entre el 7 y 8 de octubre de 1973, los mismos carabineros de Isla de Maipo detuvieron a decenas de campesinos. Quince de ellos sufrieron la represión de los policías, a cargo del entonces teniente Lautaro Castro. Tras un ir y venir de familiares que nunca encontraron respuesta por la suerte de sus seres queridos, el 1 de diciembre de 1978, la Vicaría de la Solidaridad, presentó ante la Corte Suprema una denuncia por el hallazgo de restos humanos al interior de dos minas de tratamiento de minerales ubicadas en los faldeos de cerros de Lonquén. Los antecedentes pasaron al Juzgado del Letras de Talagante que, mediante un sumario, comprobó la existencia de restos humanos al interior de los hornos. El caso pasó a la justicia militar y el 16 de agosto de 1979, se dictó la sentencia que sobreseyó total y definitivamente a los carabineros procesados en virtud de la Ley de Amnistía. El año pasado el abogado Nelson Caucoto pidió la reapertura del caso y se espera que con la detención de Castro, se sanciones a los también a los demás responsables. Viernes 29 de Junio de 2007 Fuente: El Mercurio Online Ayer el abogado del ex agente de la Dina dijo desconocer si su cliente seguiría los pasos del fugado general (r) Iturriaga, por lo que la Corte Suprema aceleró el proceso que permitió su detención. TEMUCO.- El coronel en retiro Rolf Wenderoth, condenado por el secuestro del militante del MIR, Manuel Cortez Joo, en 1975, fue detenido este viernes en Osorno por efectivos de la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos (Briaes). Según se informó, el ex oficial será trasladado a Santiago esta tarde donde ingresará al penal Cordillera. Ayer el abogado Enrique Ibarra, quien representa ante la Justicia al ex agente de la Dina dijo desconocer si su cliente se presentaría a cumplir la condena a 5 años y 1 día que le impuso la Corte Suprema o seguiría los pasos del fugado general (r) Raúl Iturriaga Neumann. Para que ello no ocurriera, la Corte Suprema aceleró el proceso, envió la causa al tribunal de alzada capitalino que dictó el cúmplase de la sentencia y la remitió al ministro de fuero, Alejandro Solís. El juez ordenó de inmediato el ingreso del ex uniformado al centro de reclusión, donde por primera vez cumplirá una condena. Además de este caso, Wenderoth está condenado en primera instancia a 10 años y 1 día de presidio por el secuestro del militante del MIR Julio Flores Pérez. También está procesado en el caso Villa Grimaldi, y en el caso Colonia Dignidad, por el secuestro del Mapu Juan Maino Canales, y del matrimonio de Elizabeth Rekas y Antonio Elizondo. 27 de Junio de 2007 Lo señaló bajo su firma en el proceso por el doble homicidio en Buenos Aires En una declaración judicial de fines de mayo de 2007, sostiene que lo “sustrajo” de los archivos de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE) en el año 2004 “para preparar mi defensa”. En forma inequívoca y bajo su firma, el brigadier (R) Pedro Espinoza afirmó en una declaración judicial de mayo de 2007, que el documento “confidencial” que confirma que la DINA espió al general Carlos Prats para matarlo y que fue difundido el viernes pasado por las hijas del general y sus abogados, lo “sustrajo” de “los archivos de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), el año 2004”. En aquella declaración Espinoza no dice que el documento lo obtuvo de archivos de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) porque obviamente el 2004 la represiva organización no existía, pero sí existía la DINE. En su declaración Espinoza deja claro que lo “sustrajo”, al igual -dice- que otros documentos “para mi defensa”. Lo que Espinoza no aclara es cómo “sustrajo” de los archivos de la DINE aquel documento de fecha 26 de junio de 1974 firmado por el capitán Juan Morales Salgado, ya como jefe de la Brigada Lautaro, en el que éste le informa al jefe de la DINA, Manuel Contreras, sobre los pasos y señas del general Prats y su esposa Sofía Cuthbert en Buenos Aires. El jueves pasado Espinoza agregó personalmente otros antecedentes en el palacio de tribunales manifestando en una nueva declaración que “este documento tiene que ver concretamente con un operativo de la inteligencia respecto del general Prats en el que tomaron parte varios grupos, uno de los cuales tuvo que ver con su vigilancia previa”. Fuentes vinculadas al Ejército manifestaron a La Nación que la institución “está muy preocupada con las afirmaciones de Espinoza, y en la comandancia en jefe sostienen que es imposible que él haya declarado que ese documento lo obtuvo de los archivos de la Dirección de Inteligencia del Ejército en el 2004”. No obstante, el Ejército ya está informado de la declaración en la cual Espinoza afirma lo que dice, sin confundir la DINE con la DINA. Ayer el abogado de Espinoza, Jorge Balmaceda, sostuvo que éste se habría confundido de instituciones y que habría declarado al juez Alejandro Solís que el documento lo obtuvo de los archivos de la DINA de Manuel Contreras, y no de la Dirección de Inteligencia del Ejército. Sin embargo, en su declaración de fines de mayo de 2007 Espinoza dice algo distinto. Ante el juez En otro plano pero vinculado al affaire Espinoza y a la fuerte disputa que mantienen los ex DINA recluidos en el Penal Cordillera en Peñalolén, ayer el abogado Nelson Caucoto pidió al ministro Juan Fuentes Belmar que cite a declarar al propio Espinoza, a Manuel Contreras y al actual comandante de la guarnición de Santiago, general Gonzalo Santelices, para que entreguen antecedentes de la reunión que Santelices sostuvo en ese penal con Espinoza, Contreras y el resto de los oficiales (R) que allí cumplen sentencia. Como informó LND en su última edición, el general Santelices concurrió a esa reunión para mediar en la disputa que existe entre Contreras y Espinoza, quienes se están acusando mutuamente de diversos crímenes. En el marco de esta disputa es que Espinoza entregó al juez Solís en mayo pasado el documento “confidencial” que permitió a Solís procesar a Morales Salgado. El interés de Caucoto es conocer qué antecedentes se entregaron en esa reunión para que Contreras afirmara que fue Espinoza quien mató a Víctor Jara. Tal acusación aparece relatada en la declaración de Espinoza de fines de mayo de 2007, en la misma en que cuenta de la reunión con el general Santelices. Hasta ahora el Ejército no se ha pronunciado oficialmente respecto de lo afirmado por Espinoza al juez Solís, manifestando que el documento de Morales Salgado de 1974 lo obtuvo de los archivos de la DINE. Pedro Espinoza hizo otra serie de acusaciones a Contreras que aparecen registradas en otro documento firmado por él de fecha 13 de abril de 2007, que éste hizo llegar a la Corte de Apelaciones de Santiago. En él Espinoza acusó a Contreras de ser el responsable del destino final de los prisioneros “con sus brigadas de exterminio que obedecían sus órdenes”.LN Diputados envían oficio a Defensa Un oficio dirigido al ministro de Defensa José Goñi para que “tenga a bien disponer la desclasificación de todos los archivos y documentos en poder de la Dirección de Inteligencia del Ejército que dicen relación con la participación de efectivos militares en la violación de los derechos humanos ocurridas durante el régimen militar”, enviaron los diputados Antonio Leal (PPD) y Tucapel Jiménez (independiente PPD). El oficio tiene su origen en las afirmaciones del ex segundo hombre de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) Pedro Espinoza, quien declaró que un documento “confidencial” confirmatorio de la responsabilidad de la DINA en el doble homicidio del general Carlos Prats y su esposa, y que éste entregó al ministro Alejandro Solís en mayo pasado, lo obtuvo de los archivos de la Dirección de Inteligencia del Ejército en el año 2004. A pesar de que el Ejército manifestó a La Nación que esa Dirección de Inteligencia no cuenta con ningún documento de ese tipo, los parlamentarios sostendrán mañana una reunión con el ministro Goñi. La hija del general Prats, Angélica, junto a los abogados Hernán Quezada y Pamela Pereira, expresaron el viernes pasado al entregar a la prensa el referido documento, que “el Ejército debe responder” por los dichos de Espinoza y entregar toda la documentación que guarda sobre el crimen de sus padres. En el mismo sentido se han manifestado en las últimas horas diversos sectores políticos y de derechos humanos. Que el Ejército haga una búsqueda exhaustiva de todos los archivos que posee y que colabore más allá de lo hecho hasta ahora, solicitará la hija general Carlos Prats al actual comandante en jefe castrense, general Óscar Izurieta. En la institución, el coronel Carlos Mezzano confirmó que la petición de entrevista formulada por María Angélica Prats fue recepcionada y que cuando Izurieta vuelva de Argentina, la recibirá. La petición de audiencia la formuló la hija del ex comandante en jefe del Ejército, luego que el brigadier (R ) Pedro Espinoza diera a conocer el viernes pasado un documento que da cuenta del seguimiento a sus padres, que habría sustraído desde la Dirección de Inteligencia del Ejército el 2004. “Espero explicarle a Izurieta el interés de la familia de que el Ejército colabore más allá de lo hecho hasta ahora con los procesos respecto de violaciones a los derechos humanos, haciendo una búsqueda exhaustiva en sus archivos”, explicó. Versión del Ejército En el Ejército se informó que “hasta el momento” no habían recibido el oficio de los diputados Antonio Leal y Tucapel Jiménez, en el cual solicitarían la desclasificación de todos los archivos que vinculen a ex militares con violaciones de los derechos humanos. “En caso que se concretara la petición, la vamos a responder, pero es bueno aclarar que en el Ejército no hay ningún archivo de la DINA, así lo hemos dicho a tribunales cuando nos han requerido. Y no tenemos, porque DINA no era parte del Ejército”, explicó el coronel Mezzano. Consultado acerca de si el Ejército estimaba que Espinoza mentía cuando afirmó que el documento lo sustrajo de la DINE el 2004, dijo que en la institución “no damos opiniones sobre casos que están en tribunales”. Funa La Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos (AFDD), en tanto, realizó ayer una nueva “funa” ante la sede de los oficiales del Ejército en retiro, en calle Alameda, entre Lord Cochrane y Dieciocho, y anunció que repetirán tal acción cada lunes, a las 11 horas. “Es inaceptable que se reúnan de manera sediciosa, que protejan y encubran a aquellos que hoy, con la misma prepotencia que tuvieron en dictadura, resuelvan no acatar una condena por la causa de un detenido desaparecido”, señaló Lorena Pizarro, presidenta de la AFDD, en relación a la defensa que los ex oficiales han hecho del prófugo general (R) Raúl Iturriaga. Respecto del documento revelado por Espinoza, Pizarro afirmó que en el encuentro que tuvieron con el comandante en jefe del Ejército el miércoles pasado, “le pedimos que enviara carta a todas las dependencias de la entidad, para exigir información, pero se negó” y agregó que les recalcó que no tienen archivos de la DINA. En tanto, el subjefe de la bancada DC, Gonzalo Duarte, dijo que “poco le creo a esta gente ligada a violaciones de los derechos humanos, no puedo dar por cierta la versión de Espinoza, pero en lo específico es un deber patriótico del Ejército esclarecer los hechos”. En tal sentido, dijo que se suma a la solicitud de Leal y Jiménez. En manos del ministro Solís quedó un documento suscrito por el ex agente Juan Morales en que indica cómo investigó los pasos del ex comandante en jefe del Ejército en Argentina. Ayer el magistrado encausó a Morales como autor de homicidio y asociación ilícita. Un documento clave para entender las circunstancias que rodearon el homicidio el general (r) Carlos Prats y de su esposa Sofía Cuthbert se conoció ayer en tribunales y significó de inmediato sumar un nuevo procesado en la causa que instruye el ministro Alejandro Solís. El escrito, según relató el abogado querellante en la causa Hernán Quezada, fue entregado por el brigadier (r) Pedro Espinoza, y en este se indica como el ex agente de la DINA, Juan Morales Salgado, investigó detalles de la vida en Argentina del ex uniformado. "Se ha revelado la participación que tuvo este oficial, Juan Morales Salgado, en los seguimientos del general Carlos Prats previo a su asesinato", dijo Quezada. Y añadió que "Pedro Espinoza no ha confesado su propia participación, pero sí ha aportado este y varios antecedentes más que permiten finalmente dejar en forma absolutamente clara la participación de las más altas autoridades del país en este crimen y de la DINA, encabezada por el general Manuel Contreras", agregó el jurista. Bajo las letras Confidencial se lee el escrito fechado el 26 de junio de 1974 firmado por el capitán Juan Morales Salgado de la Agrupación Lautaro y dirigido al director de la DINA. Se indica que “conforme a la misión encomendada por usted puedo informar lo siguiente relacionado con el señor Carlos Prats”: A: “Vive en la calle Malavia con Libertadores Nº3359, tercer piso, depto. 3, fono 71-8044”. B: “Trabaja en la calle Venezuela Nº 132, en firma Cincotta, donde desempeña el puesto de Gerente de Relaciones Públicas, fono 386554 y 386663, con un sueldo de U$. 650 mensuales. En la mencionada empresa no dan su nombre por ningún motivo aducen que éste se encuentra en la carpeta de la gerencia general, siendo representado en las reuniones públicas por un socio de Cincotta”. C: “La señora (alude a Sofia Cuthbert) tiene una boutique de ropa interior de mujeres en calle Rodríguez Peña al llegar a Santa Fé”. D: “Usa un Mercedes Benz azul, patente 020895 y un Fiat 1500 blanco, patente 0382290 (sirve de escolta) además de una camioneta carrozada con vidrios empañados (no fue vista por el suscrito). E: “Usa un vehículo como escolta y el otro como contraseguimiento (esto no pudo ser verificado)”. F: “Se mencionó que tenía guardia personal en su casa habitación como en los bajos del edificio. El suscrito constató que nadie lo protege ya que llegó hasta su departamento sin encontrar ningún obstáculo (se verificó en primer lugar si los vehículos se encontraban en su lugar habitual y se llamó por teléfono al número que figura en el punto A). G: “Se mencionó que era protegido por gente a contrata de la policía federal (no pudo ser verificado). H: “Los autos y la firma en que se trabaja pertenecen al Ministerio de Economía Helgar; de quien es protegido incondicional”. I: “Visita solamente a su amigo personal Ramón Huidobro”. J: “Varía diariamente su recorrido al trabajo”. K: “Se anexa cróquis de su domicilio”. En este caso el ministro Solís mantiene procesados al general (r) Manuel Contreras, el fugado general (r) Raúl Iturriaga Neumann, los brigadieres (r) Pedro Espinoza y José Zara, Cristoph Willike, además de los civiles Mariana Callejas y Reginaldo Valdés. También está acusado el ex agente civil de la DINA Jorge Iturriaga Neumann. Además, el propio juez ha señalado que está pronto a iniciar la etapa de plenario para luego dictar las condenas en primera instancia en esta causa. 22 de Junio de 2007 22 de Junio de 2007 Un documento suscrito por el ex agente de la DINA Juan Morales Salgado nuevo procesado en la causa revela cómo el organismo de inteligencia vigiló cada paso del general (r) Carlos Prats. Un nuevo procesamiento sumó la causa por el homicidio del general (r) Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert ocurrido en Argentina en 1974, se trata del al ex agente de la DINA Juan Morales Salgado, encausado como autor de homicidio y asociación ilícita. Pero eso no es todo, pues a manos del magistrado arribo un documento de carácter confidencial de la DINA en que se revela cómo el organismo vigiló al otrora comandante en jefe del Ejército. Bajo las letras Confidencial se lee el escrito fechado el 26 de junio de 1974 firmado por el capitán Juan Morales Salgado de la Agrupación Lautaro y dirigido al director de la DINA. Se indica que “conforme a la misión encomendada por usted puedo informar lo siguiente relacionado con el señor Carlos Prats”. En el punto A: “Vive en la calle Malavia con Libertadores Nº3359, tercer piso, depto. 3, fono 71-8044”. A reglón seguido en el punto B se precisa: “Trabaja en la calle Venezuela Nº 132, en firma Cincotta, donde desempeña el puesto de Gerente de Relaciones Públicas, fono 386554 y 386663, con un sueldo de U$. 650 mensuales. En la mencionada empresa no dan su nombre por ningún motivo aducen que éste se encuentra en la carpeta de la gerencia general, siendo representado en las reuniones públicas por un socio de Cincotta”. En el punto C se indica “la señora (alude a Sofia Cuthbert) tiene una boutique de ropa interior de mujeres en calle Rodríguez Peña al llegar a Santa Fé”. En la letra D se señala: “Usa un Mercedes Benz azul, patente 020895 y un Fiat 1500 blanco, patente 0382290 (sirve de escolta) además de una camioneta carrozada con vidrios empañados (no fue vista por el suscrito). E.- Usa un vehículo como escolta y el otro como contraseguimiento (esto no pudo ser verificado)”. La letra F sostiene: “Se mencionó que tenía guardia personal en su casa habitación como en los bajos del edificio. El suscrito constató que nadie lo protege ya que llegó hasta su departamento sin encontrar ningún obstáculo (se verificó en primer lugar si los vehículos se encontraban en su lugar habitual y se llamó por teléfono al número que figura en el punto A). En el G se indica: “se mencionó que era protegido por gente a contrata de la policía federal (no pudo ser verificado). H.- Los puntos autos y la firma en que se trabaja pertenecen al Ministerio de Economía Helgar; de quien es protegido incondicional. I.- Visita solamente a su amigo personal Ramón Huidobro. J.- Varía diariamente su recorrido al trabajo”. Y finalmente en el punto K se indica que se anexa cróquis de su domicilio”. La resolución del juez se produce cuando la causa está próxima a ingresar al plenario y formulación luego de las primeras condenas. En este caso están procesados el general (r) Manuel Contreras, el fugado general (r) Raúl Iturriaga Neumann, los brigadieres (r) Pedro Espinoza y José Zara, Cristoph Willike, además de los civiles Mariana Callejas y Reginaldo Valdés. También está acusado el ex agente civil de la DINA Jorge Iturriaga Neumann. CÓMO SE GESTÓ EL PLAN DE HUIDA DEL EX JEFE EXTERIOR DE LA DINA Ideó su plan de escape hace casi un mes. Durante ese período hizo creer al tribunal que respetaría su honor militar para entregarse voluntariamente y dejó pistas falsas. Armado con su pistola 9 milímetros, es buscado en todo Chile. En reserva, la policía ya tiene rastros que permitirían su detención… por la razón o la fuerza. Luis Narváez y Javier Rebolledo Hace tres semanas, Raúl Iturriaga Neumann se sentó, como de costumbre, frente a sus amigos y camaradas de armas en el Café Havanna, de Huérfanos 1033. El resto de los generales y altos oficiales en retiro prestaron especial atención a las palabras que pronunciaría, ya que todos entendieron que uno de los hombres de la línea más dura de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) tenía algo importante que contarles. El fuerte olor a café y el humo de cigarrillo se hacía más denso en el segundo piso de dicho café, lugar especialmente discreto y apartado de las miradas de los funcionarios de Gobierno que frecuentan el local. Mientras la camarera traía la bandeja repleta de tazas, Iturriaga se desabotonó el abrigo que llevaba puesto y dejó a la vista el empuñadura de su pistola 9 milímetros, de la que nunca se despega. “Amigos, la condena en mi contra es una realidad y no pienso entregarme. La humillación hacia las Fuerzas Armadas es inaceptable. Me voy a escapar, así que les pido que cuiden de mi familia durante el tiempo que esté ausente”, dijo provocando admiración en los presentes, boquiabiertos ante el anuncio. Después de la reunión, Iturriaga se dedicó a completar el plan para evitar ser descubierto y burlar el cerco policial. El lunes pasado debía entregarse ante la justicia, luego de llegar a un acuerdo “de caballeros” con el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago Alejandro Solís, quien debía notificarlo para que comenzara cumplir ese mismo día la condena a cinco años y un día de presidio por la desaparición de Dagoberto San Martín. La sentencia había pasado a firme el 28 de mayo último, día en que la Corte Suprema confirmó la sentencia y ordenó que fuera ejecutoriada. Iturriaga supo cómo se venía la mano, al menos con una semana de anticipación. Asesorado por su abogado, Jorge Balmaceda, también sabía que una vez que el fallo fuera oficializado, pasarían al menos 15 días para que el documento, junto con todo el expediente del caso, fueran devueltos al juez Solís, para que éste dictara el “cúmplase” la sentencia. AMPLIOS PODERES PARA ALLANAR Como ha sido el procedimiento en los últimos años, los detectives que indagan los casos de violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura, pasaron a primera hora de ese día, 11 de junio, a buscar a la actuaria que cumpliría con el trámite de notificación. En un vehículo policial se dirigieron hasta el Penal Cordillera, a un costado del ex Comando de Telecomunicaciones del Ejército, en Peñalolén. Ingresaron al recinto a la espera de que apareciera el general retirado, minutos antes de las diez de la mañana, la hora acordada para que Iturriaga se notificara. Pero el ex jefe del Departamento Exterior de la DINA no llegó. Pasaron casi dos horas y la comitiva judicial decidió retirarse. Ese mismo lunes, el juez Solís firmó una orden de aprehensión en contra de Iturriaga para que cumpliera con el trámite de la notificación. Al día siguiente emitió una orden amplia de investigar con la instrucción de capturarlo, facultando para ello a la policía civil a descerrajar y allanar todo lugar donde pudiese estar o haber información sobre su paradero. El primer gran problema “logístico” que se desató por la sorpresiva acción del ex general se debió a que la prensa de tribunales se enteró de la detención el martes a las once y media de la mañana e hizo pública la noticia. La policía, sin embargo, sólo fue notificada recién a las tres de la tarde, perdiendo horas clave para iniciar la cacería. No obstante, los problemas de comunicación se resolvieron a la brevedad y la Jefatura Nacional contra el Crimen Organizado y Asuntos Especiales, a cargo del prefecto inspector Rafael Castillo, elaboró de inmediato un plan de contingencia. El diseño implicaba conformar un equipo multidisciplinario integrado por la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos, la Brigada de Búsqueda de Personas y la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales. LA CACERÍA ¿Qué dificultad extra podría acarrear la ubicación de un prófugo como Iturriaga? El ex general formó parte de la cúpula de la DINA desde sus inicios y hasta su disolución, en 1976. Se trata entonces de un oficial que cuenta con una amplia experiencia en materia de inteligencia y con redes que le facilitarían mantenerse en la clandestinidad, al menos, por unas semanas. Sin embargo, en Investigaciones existe un cierto optimismo y se piensa que la captura se concretará pronto. “Iturriaga maneja conceptos de inteligencia militar, pero nosotros contamos con los elementos de la inteligencia policial, que son muy distintos y que nos dan las herramientas suficientes como para detectarlo en cualquier momento”, dijo a LND el prefecto Rafael Castillo. El primer paso que dieron para armar el complejo puzzle de pistas sueltas que dejó el ex jefe de la temida Brigada Purén de la DINA, fue reconstruir sus pasos. Hasta ahora presumen que habría escapado en su auto, patente RG. 4273. Las versiones de prensa señalan que Iturriaga se dio a la fuga el lunes 11 de marzo, la fecha en que se debía entregar ante el juez Solís. Sin embargo, se ha logrado acreditar que el prófugo salió el viernes 8 del departamento (ubicado en calle Vaticano 4232, Las Condes) de su actual conviviente, Máxima Martota. La mujer, de 64 años, entrevistada por la policía, se mostró desconfiada y no aportó datos que permitieran arrojar luces sobre el paradero de Iturriaga. “Sus dichos permiten inferir que nos estaría ocultando datos”, explica una fuente de Investigaciones. Para evitar cualquier sospecha sobre su fuga, el general en retiro se preocupó, en las últimas dos semanas, de llamar constantemente al tribunal para confirmar el día y la hora en que iba a ser notificado. De paso, también reafirmó en cada una de esas ocasiones su decisión de concurrir voluntariamente al Penal Cordillera. Cuando los funcionarios de Investigaciones que trabajan con el juez Solís supieron que en realidad se había escapado el viernes, se sorprendieron porque esa misma tarde, a eso de las cuatro, ya clandestino, Iturriaga realizó su última llamada al tribunal confirmando su asistencia el lunes. El asombro fue aún mayor cuando el equipo encargado de su búsqueda, se enteró de otra pista distractiva que dejó el general. Reservó por dos noches y a partir del lunes 11 –el día en que debía ser notificado– una habitación en el Hotel Militar del Ejército, en Providencia. Una maniobra que tenía por objeto concentrar en ese lugar la atención policial, en caso de que se detectara anticipadamente su plan para evadir la detención. La primera visita de Investigaciones al domicilio de Iturriaga permitió descubrir también datos relevantes que apuntan a la red de apoyo con que el ex jefe del Departamento Exterior de la DINA cuenta desde hace varios años. Según un testimonio, durante una de sus detenciones en el Batallón de Policía Militar de Peñalolén en 2005, el general (R) salió todas las noches del recinto para alojar en su hogar, en circunstancias que no contaba con ningún beneficio penitenciario. Esto nadie lo supo en esos momentos y constituye parte de los entretelones del verdadero historial de Iturriaga. CUENTA BANCARIA Y CELULAR Los efectivos de la Policía de Investigaciones barajan por estos días dos hipótesis sobre el paradero de Irurriaga. La primera indica que podría estar en Coquimbo, en la IV Región. La segunda, en la VIII, hacia la cordillera de los Andes, en una localidad cercana a las Termas del Flaco. El plazo para detenerlo aún no se ha fijado y se habla de un máximo de 30 días, pues los agentes saben que su formación en inteligencia le da un paso de ventaja. Lo más probable es que no cometa errores básicos, como llamar a su familia desde su teléfono celular. De registrarse alguna llamada, las empresas de telefonía ya recibieron una orden de entregar los datos de origen y destino de las mismas, mediante la triangulación de las antenas utilizadas en tiempo real. Lo mismo sucede en el caso de que decida sacar dinero de su cuenta bancaria desde algún cajero automático, y trascendió que la Superintendencia de Bancos recopilará la información sobre sus cuentas. La policía tiene prácticamente descartada la opción de que Iturriaga salga del país. Esto, porque en el extranjero existen tres órdenes de captura internacional en su contra. Una, por la condena que le impuso la justicia italiana por el atentado contra el ex vicepresidente de la República Bernardo Leighton y su esposa, Anita Fresno. La segunda proviene de Argentina, donde la jueza María Servini de Cubría lo procesó y acusó del crimen del general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert. La última es de España, donde el juez Baltasar Garzón lo requiere por los asesinatos de los sacerdotes Joan Alsina y Antonio Llidó, y el diplomático Carmelo Soria. Investigaciones tiene elaborado un perfil sicológico de Iturriaga, que permite plantear distintos escenarios para su captura. Se trataría de un personaje ególatra y, al mismo tiempo, astuto. Por ejemplo, en todas las ocasiones en que fue interrogado por jueces y policías evadió las respuestas haciendo gala de su formación en técnicas de contrainterrogación. Calificado como extremadamente orgulloso, los policías están conscientes de que Iturriaga tiene carácter como para resistir con la fuerza el arresto, en caso de que se vea acorralado. Por otra parte, su formación católica descartaría el suicidio. La estrategia policial apuntaría a lograr que el ex militar deponga su actitud y se entregue voluntariamente, para evitar la tensión que significaría un enfrentamiento directo. Tal escenario ya fue probado con el general (R) Manuel Contreras, a quien se le ofreció una entrega pacífica, cuando se negó a ser notificado. El frustrado diálogo dio paso a la fuerza, donde incluso el ex director de la DINA fue reducido con su pistola en mano. La gran incógnita es si Raúl Iturriaga Neumann aceptará entregarse o si, a diferencia de su ex jefe, usará su pistola 9 mm. Jorge Escalante “VENDA SEXY” La condena de cinco años del “Chico” Iturriaga Neumann (eran diez, pero la Corte Suprema la rebajó), de la que arranca para no cumplirla, tiene que ver con uno de los centros clandestinos de la DINA donde más se ejerció la depravación sexual como tortura, principalmente contra mujeres. De ahí que la casa ubicada en Irán 3937 en Macul fuera conocida como la “Venda sexy”, justamente por los tormentos sexuales aplicados a las prisioneras con la vista vendada. El jefe de la Brigada Purén, a cargo de ese lugar, debe ahora cumplir la sentencia por el secuestro y desaparición del mirista Dagoberto San Martín Vergara, ocurrido el 17 de diciembre de 1974. Iturriaga siempre ha negado haber ordenado la detención de personas y comandar al grupo DINA que operó en esa casa, pero quienes fueron sus subordinados en esa y otras tareas –oficiales, suboficiales y agentes– lo desmienten en sus declaraciones judiciales. Marcelo Moren Brito, Gerardo Urrich, la Flaca Alejandra, Manuel Carevic, Francisca Cerda Galleguillos y Clodomira Reyes Díaz, lo delataron. ASESINATO DE PRATS Para materializar sus crímenes, Iturriaga adoptó distintas identidades. A Buenos Aires entró como “Diego Castro Castañeda”, donde preparó el asesinato del general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert. En ese momento era el jefe del Departamento Exterior de DINA. Días antes del 30 de septiembre de 1974, fecha del atentado, miembros del comando paracaidista entregaron a Michael Townley la dirección del departamento de los Prats-Cuthbert, en Malabía 3359, barrio de Palermo, y le mostraron el auto que el general manejaba para que instalara la bomba. Él supervisó cada detalle del crimen y alojó en casa de su hermano Jorge, otro agente. Poco antes había pagado en Buenos Aires seis mil dólares al agente chileno Raúl Igualt Pérez, para que lo contactara con terroristas de ultraderecha que matarían a Prats. “Pero los argentinos no fueron capaces”, declaró Townley. Y la misión recayó en el departamento que dirigía Iturriaga. El prófugo general está procesado y formalmente acusado como autor en este doble homicidio, al igual que su hermano. OPERACIÓN COLOMBO En 1975 volvió a Buenos Aires bajo la identidad de un comerciante (Eduardo Rodríguez Pérez), esta vez portando pasaporte diplomático. Debía preparar la Operación Colombo, montaje de la dictadura para hacer creer que 119 prisioneros desaparecidos en Chile se estaban matando entre sí. Al “Chico” le gustaba Buenos Aires. “Iba seguido”, declaró Townley. Allí se juntó con el agente Enrique Arancibia Clavel y le dio instrucciones. “Me dijo que había que hacer aparecer muerto en Argentina a un subversivo chileno llamado Silbermann”. LEIGHTON Y LA CONDENA EN ROMA Iturriaga tiene orden de captura internacional por el atentado contra el democratacristiano Bernardo Leighton y su esposa, Anita Fresno, cometido en Roma el 5 de octubre de 1975. La condena vigente es de 18 años de cárcel. La Corte Suprema de Chile negó su extradición a Italia y se negó a iniciar una investigación por el atentado en Roma. LA REBELIÓN DE LOS CORONELES Mañana, a las once y media, las principales organizaciones compuestas por ex integrantes de las Fuerzas Armadas darán una conferencia de prensa para hacer presente el malestar “insostenible” que sienten los ex uniformados frente a la “persecución” de que serían víctimas debido al número creciente de procesados (más de 500) por causas de derechos humanos. La cita tomó mayor repercusión luego de la frustrada detención del general (R) Raúl Iturriaga Neumann, situación que, según ellos, es “la gota que rebasó el vaso”. Pero el meeting trae una sorpresa extra. En éste hará su estreno la Agrupación de Soldados Presos Políticos en Democracia, la que estaría compuesta por cerca de tres mil familiares de militares procesados a lo largo del país. Por lo menos así lo señaló el capitán (R) Renán Ballas, quien además se desempeñó como diplomático desde el inicio de la dictadura hasta el 2005, fecha en que jubiló de la Cancillería. A su juicio, la creación de esta organización “es una respuesta a las agrupaciones de izquierda, que están mucho mejor armadas que nosotros”. También advirtió que “todos nos sentimos representados por la situación del general [Iturriaga]. La persecución judicial a los miembros de las Fuerzas Armadas no hace más que agruparnos. Hace poco se suicidó Marcos Muñoz [colgado en su celda del Batallón de Policía Militar de Peñalolén], y antes Germán Barriga, quien se lanzó de un edificio. Por eso, esto ya no da para más”. Ballas anunció que en el corto plazo se presentará una querella criminal por asociación ilícita en contra de la Comisión Funa, a quienes sindica como los principales responsables de las decisiones extremas de estos militares. Estos temas serán expuestos en Alameda 1452, a pocos metros de la DC, por el presidente de la Coordinadora del Personal en Retiro de las FFAA, brigadier (R) Jaime Núñez. También intervendrá el presidente del Cuerpo de Oficiales Superiores de las Fuerzas Armadas, coronel (R) Haroldo Latorre. SE BUSCA Existe una orden de aprehensión contra el cobarde general (r) del Ejército Raúl Iturriaga Neumann, "Don Elías", quien fue condenado a cinco años de presidio efectivo por el secuestro calificado del militante del MIR Luis San Martín Vergara. El militante de izquierda Luis Dagoberto San Martín fue visto por última vez el 17 de diciembre de 1974 y casi 30 años después, el 9 de noviembre de la temporada pasada, la Justicia dictó las mencionadas condenas. Luis San Martín fue llevado a un recinto de Existe una orden de aprehensión contra el cobarde general (r) del Ejército Raúl Iturriaga Neumann, "Don Elías", quien fue reclusión clandestino conocido como "La venda sexy", ubicado en la esquina de Irán y Los Plátanos, en la comuna de Macul. En ese lugar fue visto por, a lo menos, ocho presos políticos que declraron ante el tribunal que este estudiante de agronomía de 22 años presentaba graves problemas de salud producto de las torturas recibidas. Ni Perdón ni Olvido Aún tenemos patria (perdón MATRIA) Valeria Bustos Arriagada Consejera Nacional arribapuebloppd.blogspot.com lanacion.cl Ayer, cuando se cumplían cinco días de la fuga del ex integrante de la plana mayor de la DINA, general (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, el Ejército recién fijó su posición sobre esta situación que compromete el Estado de Derecho del país. El comandante en jefe del Ejército, general Óscar Izurieta Ferrer, admitió que la declaración de rebeldía del ex jefe del Departamento Exterior y de la Brigada Purén “complica” a la institución. Sin embargo, fue enfático a la hora de descartar que exista una red de apoyo, con participación de personal activo de la rama castrense, para proteger al fugado. "Indudablemente que esta situación complica al Ejército. Si no, no estaría en estas circunstancias, haciendo estas declaraciones”, dijo el jefe militar, al visitar las obras de construcción del nuevo hospital Militar en La Reina. Con estas palabras, el Ejército rompió el mutismo que ha mantenido durante toda la semana, donde la huida del ex DINA ha concitado el rechazo de todo el arco político –salvo algunos personeros de la UDI- y declaraciones de abierto respaldo por parte de organizaciones que agrupan a uniformados en retiro. En sus declaraciones a la prensa, Izurieta fue claro en ratificar que para el Ejército los temas de derechos humanos están en manos de los tribunales de justicia por lo que respetan los fallos que allí se dictaminan. De ahí que precisara que la decisión de Iturriaga era “personal” por lo que debe asumir las consecuencias, asegurando que su acción es ilegal, por lo que “el Ejército no puede avalar a nadie que esté fuera de la ley". Saliendo al paso de algunas declaraciones que apuntaban a una cierta protección del sublevado, Izurieta garantizó que “no hay redes de apoyo”, descartando la posibilidad de que personal activo de la institución esté avalando la fuga del general en retiro. “El Ejército no ha detectado a ningún personal activo que esté avalando, apoyando o ayudando a alguien que esté fuera de la ley (...) El Ejército no tiene constituida ninguna red de apoyo para el general Iturriaga”, subrayó. Sobre la posición que han adoptado los oficiales en retiro, el jefe militar puntualizó que “las personas que están en retiro en el Ejército son libres de emitir las opiniones que estimen convenientes”. Bajo este concepto se deben comprender, entonces, las declaraciones, del ex vicecomandante en jefe del Ejército general (R) Guillermo Garín, quien dijo “entender” la rebeldía de Iturriaga y lamentó que sea “víctima de esta situación”. "Intensos operativos Iturriaga Neumann hizo llegar un video a los canales de televisión el pasado martes, donde se declara en rebeldía y se niega a cumplir su condena por el secuestro del mirista Luis San Martín Vergara en 1974, asegurando que es "inconstitucional y arbitraria. La fuga del ex militar hizo que la policía y el gobierno dispusieran de todos los medios para capturarlo, convirtiéndose en prioridad número uno, desplazando a Rafael Maureira Trujillo, alias Zacarach. "Cualquier información comuníquela al 134 ó al correo profugos@investigaciones.cl", solicitan en la policía civil, quien publicó en su página web las fotografías del fugado Esta arista fue la que enfatizó el ministro de Defensa José Goñi, quien acompañaba a Izurieta en la visita a las instalaciones, al insistir en que la situación de Iturriaga “es algo del plano judicial, policial”. Sin embargo, descartó que se le prive de la pensión que percibe: “Eso no corresponde, es un derecho que tiene cualquier ciudadano, no corresponde tomar medidas administrativas”, dijo enfático. La comprensión UDI “Estamos en un Estado de Derecho, por lo tanto debemos acatar los fallos de los tribunales de justicia, nos guste o no”, dijo a mediados de semana el diputado UDI Iván Moreira, en la primera reacción del gremialismo respecto a la fuga de Iturriaga. Sin embargo, al cabo de los días han ido surgiendo voces de respaldo desde este partido, fuertemente ligado a la dictadura de Augusto Pinochet. A las declaraciones del senador y almirante en retiro, Jorge Arancibia, quien ha insistido en la sensación de “injusticia” de los uniformados en retiro, se sumaron ayer la del senador y ex presidente del partido, Jovino Novoa, y del diputado penquista, Jorge Ulloa. Novoa criticó la tesis del secuestro permanente, por la que Iturriaga fue condenado, y señaló que “no se puede hacer justicia sobre la base de la falsedad”. Explicó que “considero una vergüenza lo que está posando con 500 ó 600 uniformados que están siendo sometidos a proceso donde los jueces aplican delitos que no existen”. En tanto, Ulloa, quien aseguró que “no compartimos la actitud de rebeldía” del general en retiro, enfatizó que ésta “es consecuencia de fundar la justicia sobre mentiras”, aludiendo al secuestro permanente. El parlamentario además se lanzó en picada contra el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, quien el jueves tachó de “delincuente” a Iturriaga. Ulloa acusó a la autoridad de “doble estándar” por no usar el mismo calificativo con los personeros de la Concertación que han estado envueltos en líos judiciales. Gruber valoró que fuera el único juez que procesó a militares durante la dictadura Uno de los argumentos para entregarle el Premio de Justicia Internacional es que el ministro Carlos Cerda “desafió los abusos de Pinochet” con las resoluciones que dictó por delitos de lesa humanidad. ANDREA CHAPARRO Sorpresa manifestó el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago Carlos Cerda, cuando se enteró de la distinción que le entregó la Fundación Gruber. Un premio superior a los 88 millones de pesos por su trayectoria judicial. La institución decidió galardonar al magistrado porque -explicó- fue el único juez chileno que se atrevió a “plantear casos de derechos humanos” cuando aún estaba en el poder el fallecido Augusto Pinochet. En ese sentido, el organismo calificó a Cerda como uno de los “más valientes miembros del Poder Judicial en Chile, ya que desafió los abusos” cometidos durante el gobierno militar. La entidad internacional valoró también la actividad académica de Cerda -en cuanto educador judicial- y los estudios que realizó en la Universidad de Harvard. Casos emblemáticos Cerda tuvo un rol clave durante el régimen militar. En marzo de 1986, en su calidad de juez, citó al ex jefe de la DINA, general (R) Manuel Contreras, por el secuestro y desaparición de dirigentes del Partido Comunista en 1975 y 1976. El ex agente se querelló contra el ministro y autoridades militares se quejaron por el interrogatorio. Pero Cerda no dio pie atrás y en agosto de ese año 1986 procesó a 40 funcionarios de Carabineros, Investigaciones y de la Fuerza Aérea. Tras conocer la dura resolución del magistrado, los tribunales castrenses decidieron trabar una contienda de competencia. La Corte Suprema resolvió a favor de los militares. No obstante, Cerda, al conocer el dictamen, no lo acató, lo que le valió una sanción del máximo tribunal y debió pasar tres meses alejado de su trabajo. Esto, además, rebajó sus calificaciones. En los últimos años, investigó también las irregularidades cometidas por la ex magistrada del Quinto Juzgado de Menores de Santiago, María Angélica Grimberg, más conocida como la “jueza express”. Otros premiados Junto con el ministro chileno, serán distinguidos por la Fundación la magistrada Carmen Argibay, de Argentina, y Mónica Feria, de Perú. La trasandina fue detenida durante nueve meses en 1974 por la dictadura militar en su país. Su carrera “demuestra el compromiso por promover la igualdad de género y combatir la corrupción en el sistema judicial”, explicó el organismo. Mientras que la peruana destaca por su intervención en la defensa de las “víctimas de Fujimori en la masacre de una prisión en 1992”, agregó la vocería de la institución. El premio de Justicia Internacional recae sobre estos destacados jueces quienes se repartirán 500 mil dólares por su aporte a la justicia y sistema legal de sus países. La fecha del acto en que se entregará la distinción a los jueces es el próximo 10 de octubre en el Centro de Derecho de la Universidad de Georgetown, en Washington, Estados Unidos. LN Por qué no llegó a la Suprema El ministro Carlos Cerda fue propuesto para la Corte Suprema pocos meses después de ser designado por el mismo máximo tribunal como el juez instructor del caso Riggs, en octubre de 2005. Pero su ascenso no se logró. Tras la nominación de La Moneda debía ser ratificado por dos tercios del Senado, pero algunos parlamentarios de oposición consideraron que sus calificaciones no eran lo suficientemente buenas para ocupar un sitio entre los supremos. Los legisladores no recordaron que esas notas se debieron a la defensa acérrima que hizo el magistrado de los derechos humanos en 1986. Luego de que el senado no aprobara su nombramiento, el juez continuó a cargo del caso Riggs, una investigación que continúa abierta pues aún no es posible determinar el origen de la fortuna de acumuló el fallecido Augusto Pinochet y sus familiares, la que se presume pudo provenir de negocios ilegales, corrupción y evasión tributaria. 13 de Junio de 2007 Sus subordinados en la DINA echan abajo su pretendida inocencia Oficiales, suboficiales, todos ya retirados, y ex agentes civiles entregaron a la justicia extensas y detalladas declaraciones que inculpan al ex jefe de la Brigada Purén y del Departamento Exterior de la DINA, general (R) Raúl Eduardo Iturriaga. Iturriaga Neumann sorprendió al juez. Para descargar sus culpas le dijo que en la DINA se dedicaba a organizar el 18 de septiembre para su gente. “La organización de las Fiestas Patrias, magistrado”, explicó. El ex comando y paracaidista del Ejército que estrangulaba gatos con sus manos como parte de la instrucción para la frialdad de la guerra, intentaba así eludir su participación en los crímenes. Para ello le agregó al juez: “Es verdad que fui el jefe de la Brigada Purén en DINA. Pero allí sólo estábamos dedicados a trabajar en salud, educación, economía, minería y agricultura. Nunca detuvimos a nadie. Y nunca fui jefe del Departamento Exterior de la DINA. Yo sólo producía inteligencia”. En el despacho del magistrado no creyeron ni una palabra. Sabían que el hombre tenía más andanzas que el mismo Mamo Contreras. Fueron sus propios subordinados quienes lo echaron al agua en sus declaraciones procesales. Oficiales y suboficiales de la DINA que cumplieron roles fundamentales en cada operativo. La Brigada Purén fue netamente operativa y tiene a su haber el secuestro y desaparición de decenas de prisioneros, principalmente desde el cuartel clandestino de calle Irán 3937 en la comuna de Macul. Se conoció como “Venda Sexy” por las depravaciones sexuales cometidas por “Don Elías” y su gente contra mujeres y hombres allí detenidos. “Don Elías” fue la chapa que Iturriaga usó en Purén. Marcelo Moren Brito, Gerardo Urrich, Marcia Merino (mirista colaboradora), Germán Barriga Muñoz, Manuel Carevic Cubillos, Manuel Mosqueira Jarpa, José Mora Diocares, Hugo Hernández Valle, Hernán Valenzuela Salas, Francisca Cerda Galleguillos, y Clodomira Reyes Díaz, están entre los ex agentes que desmienten al “Chico” Iturriaga como también lo conocían sus compañeros. Algunos de ellos con abundante detalle de las acciones delictivas de la brigada que dirigió “Don Elías”. Al revisar sus declaraciones se aprecia que la pretendida inocencia del rebelde comando expresada en el comunicado que hizo circular el martes desde su escondite, queda por el suelo. La condena de cinco años que hoy se niega a cumplir es precisamente por su autoría en el secuestro y desaparición de Dagoberto San Martín Vergara, una de las víctimas de la Brigada Purén. Después de escuchar esos testimonios y evaluar otros antecedentes, el juez Alejandro Solís escribió al formalizar la acusación contra Iturriaga “En consecuencia, debe estimarse legalmente acreditada la participación de Raúl Eduardo Iturriaga Neumann como autor”. “Diego Castro” Pero “Luis Gutiérrez” tiene más historias. Jamás admitió su participación en el asesinato del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert en Buenos Aires, mientras fue jefe del Departamento Exterior de DINA. “Luis Gutiérrez” fue la chapa que identificaba a los jefes de aquel departamento. En este caso fue el gringo Michael Townley quien inculpó al “Giggio”, como también llamaban a Iturriaga sus amigos de correrías. Ante la jueza argentina María Servini y el juez Alejandro Solís, el “Tío Kenny” (Townley) dijo en Estados Unidos que “fue Eduardo Iturriaga Neumann” quien en Buenos Aires le mostró el departamento donde vivía Prats en calle Malabía 3359 en el barrio de Palermo. De paso, también le indicó el auto que manejaba para que instalara la bomba que preparó en el Hotel Victory donde alojó junto a su mujer Mariana Callejas. Poco antes del 30 de septiembre de 1974, fecha del atentado, “Diego Castro Castañeda” -chapa que usó para ingresar a Buenos Aires y preparar el crimen según informe del Departamento de Control de Fronteras de la Policía de Investigaciones- entregó en Buenos Aires 6 mil dólares al agente chileno Mario Igualt Pérez. Este era primo del coronel Raúl Igualt Ramírez, condenado junto al general Roberto Viaux como autores del asesinato del jefe del Ejército René Schneider en octubre de 1970. El pago, de acuerdo a Townley y otros testimonios, fue para que Igualt contactara a Iturriaga con líderes de la ultraderecha argentina para que mataran a Prats. Pero “los argentinos no fueron capaces” sostuvo Townley, recayendo entonces la misión en el departamento que dirigía Iturriaga. LN Un “comerciante” en la Operación Colombo Un año después del asesinato del general Prats y su esposa, el “Giggio” Iturriaga volvió a Buenos Aires disfrazado de “Eduardo Rodríguez Pérez” con pasaporte diplomático. Viajó como “comerciante”. Sus salidas y regresos quedaron registrados en el referido Departamento de Control de Fronteras. Claro que ahora su misión era distinta: organizar la Operación Colombo. El agente DINA Enrique Arancibia Clavel, único condenado en Argentina por el crimen de los Prats-Cuthbert, recuerda que en 1975 cuando Iturriaga Neumann lo contactó en la capital argentina. “Me dijo que había que hacer aparecer en Argentina a un subversivo chileno llamado Silbermann, porque esto se había bautizado como Operación Colombo”, confesó Arancibia a la jueza Servini en el proceso en Buenos Aires. Se trataba del ingeniero comunista David Silbermann. En abril de 1975, efectivamente apareció en un sótano de Buenos Aires el cuerpo destruido de una persona cuya identidad se dijo que pertenecía a David Silbermann Gurovich, con un cartel que decía “Dado de baja por el MIR”. Se comprobó que no era su cuerpo. Pero sí era parte de la Operación Colombo. Fue el montaje de la dictadura para hacer creer que 119 prisioneros a quienes se les daba por desaparecidos por sus familiares, en realidad habían salido de Chile en forma clandestina y se mataban entre ellos en Argentina por rencillas políticas, o morían enfrentados con fuerzas militares y policiales en ese país. “Proyecto Andrea” • En 1975 sus pasos como agente DINA lo llevaron por la senda del gas Sarín, por allá por Vía Naranja 4925 en Lo Curro. El “Giggio” no quiso estar ausente del “Proyecto Andrea”. Si bien no participó en la elaboración del gas mortal producido por Townley y el bioquímico Francisco Oyarzún Sjoberg en la casa de Lo Curro, según Townley fue quien compró la propiedad para instalar el laboratorio. “La casa se compró a Angel Vidaurre por una sociedad en formación, firmado por Diego Castro Castañeda, alias que tenía el comandante Iturriaga Neumann”, relató el gringo en “Mi historia de actuación en la DINA”, testimonio hecho por Townley en las horas previas a su expulsión de Chile el 8 de abril de 1978. • El ex comando y suboficial de elite de DINA, Carlos Labarca Sanhueza, es quien aporta antecedentes procesales para contradecir a quien fue su jefe en el Departamento Exterior. Dado que Iturriaga niega esa jefatura y toda vinculación con el doble asesinato de los Prats-Cuthbert, Labarca afirma que “el jefe del Departamento Exterior era Iturriaga Neumann”. Otros ex agentes también lo identifican como tal. Militares (R) solidarizaron con el prófugo La rebeldía del jefe de la Brigada Purén encontró apoyo sólo en militares (R), muchos de los cuales esperan su turno de rendir cuentas ante la justicia, por su participación en violaciones de los derechos humanos. “Estamos en un Estado de Derecho, por lo tanto debemos acatar los fallos de los tribunales de justicia, nos guste o no”, dijo ayer el diputado UDI Iván Moreira, al referirse a la fuga del general (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, quien se rebeló ante la resolución de la Corte Suprema que lo condenó a cinco años de presidio por la desaparición (1974) del mirista Dagoberto San Martín y se sumergió en la clandestinidad el lunes pasado. Eso sí Moreira pidió a la justicia acelerar “los procesos militares”, porque no pueden tardar “20 ó 30 años más en cerrar heridas y juicios pendientes”. En la misma línea se manifestó el integrante de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Felipe Salaberry (UDI), quien calificó como “un error” la actitud de Iturriaga, “debe entregarse y enfrentar a la justicia”. Y aunque dijo no compartir el apoyo de sus ex camaradas, lo estimó legítimo y agregó que el Parlamento está en deuda respecto de generar una visión de defensa “de los derechos humanos sin sesgo político”. Doctrina institucional En el Ejército, en tanto, se optó por dejar el tema en el ámbito judicial, pues se trata de un oficial que no está en la institución hace varios años. Fuentes militares explicaron que la institución ha apoyado a sus oficiales (R) en todo lo debido y en nada de lo indebido y su determinación (de no presentarse al penal Cordillera) es un acto contrario a la doctrina institucional. Como una muestra que la situación no trastrocó la marcha del Ejército, el ministro de Defensa, José Goñi, dijo que el comandante en jefe, Óscar Izurieta, no le hizo comentarios sobre el prófugo. “No hay preocupación especial (…), es un hecho individual de una persona que se declara en rebeldía” y agregó que “él tuvo un juicio justo y todas las oportunidades para defenderse. No corresponde más comentarios”. HONOR MILITAR Si bien los análisis de La Moneda descartan que la fuga de Iturriaga incentive una ola de rebeldías entre militares (R) que enfrentan causas de derechos humanos, sí se estimó que sus dichos –dados a conocer el martes- son un retroceso respecto de la doctrina de colaboración seguida por los oficiales sometidos a procesos. En este sentido, el ministro del Interior, Belisario Velasco, recordó que en Chile “nadie está por sobre la ley”, y aseguró que el evadido “está siendo un mal ejemplo. No estamos en el pasado, estamos en el presente y mirando al futuro y para ello, todos deben cumplir con la ley y es lo que se va a hacer”. Más enérgico, el ministro portavoz, Ricardo Lagos Weber, aseveró que el escapado “perdió la batalla legal y ahora sólo le cabe rendirse para cumplir con el proceso judicial, al que tuvo acceso de manera justa y democrática”, aludiendo a las sentencias dictadas sin proceso durante el régimen militar. En la misma línea el ministro secretario general de la Presidencia, José Antonio Viera-Gallo, dijo que los uniformados que cometieron crímenes “tenían respeto por el honor militar (…). Un militar no se arranca; no se fuga, menos un militar chileno”. LN Militares (R) piden “solución política” y anuncian tempestades El vocero de la Corporación de Militares en Retiro, capitán (R) de la Armada, Hernán Bayas, dijo que el fugado es un “líder” de los uniformados que enfrentan casos de violaciones de los derechos humanos y expresó su esperanza de que “siga en la clandestinidad”. Bayas explicó que “golpeamos todas las puertas para que se produzca el reencuentro entre los chilenos. Si siguen sembrando vientos, tarde o temprano habrán tempestades”. A su vez, el ex vicecomandante en jefe del Ejército general (R) Guillermo Garín, dijo “entender” la rebeldía de Iturriaga y lamentó que sea “víctima de esta situación”. Más dura fue la declaración de los ex comandos del Ejército, quienes expresaron “respeto y solidaridad” por “la decisión asumida” y agregaron que hacen votos “para que la ecuanimidad e imparcialidad de la justicia se asiente definitivamente en nuestra comunidad”. En tanto el presidente de los generales (R) Juan Guillermo Toro Dávila manifestó “comprender” la decisión de Iturriaga, que dijo era “producto” de “una condena por presunciones” y de un “ficción jurídica” y llamó a todos los sectores de la sociedad a lograr en forma impostergable “una solución política que resuelva definitivamente la dramática situación jurídica que afrontan centenares de ex uniformados”. La justicia tarda... El general en retiro Raúl Iturriaga Neumann produjo el “milagro” de unificar bajo una misma posición a dirigentes políticos del más amplio espectro, desde el Partido Comunista hasta la Unión Demócrata Independiente (UDI). Todos ellos han pedido respeto al Estado de Derecho que impera en Chile. No obstante, los compañeros de armas de Iturriaga en retiro cerraron filas en torno al militar. El Círculo de Generales (R) emitió una declaración en que se habla de la “ficción jurídica” del secuestro en el caso de los detenidos desaparecidos y de prescripciones que se han aplicado en otros casos en plazos de cinco años. Iturriaga Neumannn, tercer hombre en la jerarquía de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) fue condenado por el homicidio del militante del MIR, Dagoberto San Martín. La resistencia de Iturriaga a cumplir con el fallo de los tribunales se produce en los días en que se conmemoran los 20 años de una de las acciones de exterminación masiva de militantes de izquierda que caracterizó a la dictadura militar: la Operación Albania. Policía de Investigaciones afina las pistas para su captura En un insurrecto comunicado, el también coautor del asesinato del general Carlos Prats y su esposa, acusó a los “jueces y ministros del Poder Judicial” de transgredir “vergonzosamente la Constitución y las leyes”. Foto: El ex miembro de la plana mayor de la DINA, general (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann. La Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos de Investigaciones despliega todo su esfuerzo para ubicar y detener al insurrecto ex integrante de la plana mayor de la DINA, general (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, mientras el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Jaime Naranjo, instó a “actuar con firmeza y celeridad para detenerlo”. En tanto, el ministro de Justicia Carlos Maldonado, afirmó que “lo que corresponde es que la policía lo detenga y ponga a la persona (Iturriaga) a disposición de la justicia”. El ex jefe del Departamento Exterior de la DINA y ex jefe de la Brigada Purén que hizo desaparecer a decenas de prisioneros desde su centro clandestino de calle Irán 3937 en la comuna de Macul, dejó ayer en claro en un comunicado que se encuentra en abierta rebeldía en contra de las instituciones del Estado y permanece escondido en algún lugar para no ingresar a cumplir una condena de cinco años de presidio. “Don Elías” como era su chapa de agente en la Brigada Purén, fue condenado por el ministro Alejandro Solís a diez años de presidio como coautor del secuestro y desaparición en diciembre de 1974 del militante del MIR, Dagoberto San Martín Vergara. Sin embargo, la Sala Penal de la Corte Suprema rebajó esa condena a cinco años. Con este look apareció Iturriaga en el video que envió a los canales de televisión y que fue emitido en los noticieros centrales. Iturriaga Neumann engañó al juez Solís prometiéndole “bajo mi palabra de honor de militar” que, para evitar concurrir al palacio de tribunales donde temía ser “funado” por familiares de las víctimas, él mismo se presentaría el lunes pasado a las nueve de la mañana al Penal Cordillera en la comuna de Peñalolén, para ingresar a cumplir su condena. No obstante, como parte de su ardid, hizo circular el lunes el rumor de su desaparecimiento lo que llevó incluso a su hermano Jorge, también ex agente DINA, a presentar el lunes por la noche un recurso por presunta desgracia en la 17a Comisaría de Carabineros de Las Condes. Con el comunicado de ayer del ex DINA, la investigación que había iniciado por ello un fiscal queda nula. En su escrito “Luis Gutiérrez”, chapa que usó cuando fue jefe del Departamento Exterior de DINA en la planificación del asesinato del general Carlos Prats y su esposa Sofía Cuthbert en septiembre de 1974 en Buenos Aires, sostiene que “fui sometido a un indebido proceso”, afirma que el delito de secuestro es una ficción, y acusa que “muchos jueces y ministros del Poder Judicial chileno han transgredido abierta y vergonzosamente la Constitución y las leyes de mi patria”. Por el doble crimen del general Prats y su esposa, el ex comando y hombre cercano a Pinochet está procesado y acusado como autor, al igual que su hermano Jorge. “Luis Gutiérrez” fue personalmente a Buenos Aires a preparar este atentado junto al autor material, el ex agente Michael Townley, y uno de los victimarios de la Caravana de la Muerte, Armando Fernández Larios. En este caso arriesga una condena de al menos diez años. De acuerdo al conserje del edificio donde Iturriaga Neumann vive en Las Condes junto a su pareja, éste salió el lunes “temprano con varias maletas”. LN TEORÍAS Una de las teorías que maneja la Policía de Investigaciones, es que Iturriaga se encuentre refugiado en un fundo del sur, de su propiedad o algún amigo. Menos probable se estima que huya al extranjero con identidad falsa (existe arraigo en su contra), puesto que no contaría con los recursos para mantenerse clandestino fuera de Chile, como sí lo hizo Paul Schäfer. Se supone que, por el tenor insurrecto de su comunicado, intenta imitar el desafío que en 1995 planteó el ex jefe de la DINA, general (R) Manuel Contreras, cuando para evitar ingresar a cumplir condena por el crimen de Orlando Letelier, se refugió en su fundo El Viejo Roble. www.elmostroador.cl |
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