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Derechos Humanos

Reconocimiento a entrega de bitácora de la Esmeralda

Reconocimiento a entrega de bitácora de la Esmeralda

DOCUMENTO DEL BUQUE ESCUELA DE 1973

La ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, calificó la acción de la institución naval ante los tribunales como “un paso que acerca a la reconciliación”. La medida de la Armada sobre la bitácora del navío de 1973 también fue reconocida por familiares de las víctimas y los presidentes de las comisiones de Derechos Humanos del Parlamento.

Foto: La secretaria de Defensa, Vivianne Blanlot, subrayó ayer la decisión de la Marina en un contexto de mayor transparencia de las instituciones.

Jorge Escalante
La Nación www.lanacion.cl

Diversas reacciones hubo ayer ante la entrega que hizo la Armada a la jueza de Valparaíso Eliana Quezada de la bitácora del buque escuela “Esmeralda” de 1973, documento donde se registra el ingreso a bordo del sacerdote Miguel Woodward, cuyo cuerpo está desaparecido, y eventualmente también los nombres de otras personas que permanecieron detenidas en ese barco tras el golpe militar.

La ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, destacó la entrega como “un paso que acerca a la reconciliación”, agregando que “la Armada se comprometió a entregar toda la información que había y que podía entregar, así es que la bitácora de la Esmeralda es parte de eso. Con esto se está cumpliendo con un compromiso con las muestras de transparencia que se están dando ahora”.

También valoró la decisión de la Armada el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, Tucapel Jiménez (PPD), hijo del sindicalista asesinado en 1982: “Hay que reconocer y alabar este gesto de la Armada, pues nos indica que estamos entrando en un período nuevo con el almirante Rodolfo Codina. Esto ayuda a recobrar la confianza en las instituciones armadas. Esta entrega ayuda también a la imagen de la Armada y espero que este documento aporte información valiosa para las investigaciones judiciales que se desarrollan”.

En el mismo sentido opinó el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Senado, Carlos Kuschel (RN). “Espero que esto contribuya a que vayamos cerrando las heridas del pasado y a superar definitivamente los sucesos de 1973. Los procesos que están en tribunales deben mantenerse en ese ámbito”, sostuvo el senador.

La entrega del documento a la jueza fue confirmada a La Nación por el secretario general de la Armada, contralmirante Cristián Millar. La información fue publicada ayer en este diario. La autoridad naval confirmó que la bitácora registra el ingreso a bordo del sacerdote Woodward, que murió a causa de las torturas y cuyo cuerpo está desaparecido.

Respecto del registro en la bitácora de los nombres de otros detenidos que pasaron por la “Esmeralda”, el contralmirante Millar se excusó de informar, para no “interferir” en la investigación de la jueza Quezada, que además del proceso por el caso Woodward instruye otra causa por una querella de ex prisioneros de la “Esmeralda”.

La hermana del sacerdote, Patricia Woodward, dijo a La Nación que “esto es sorprendente y es un gran avance, esa bitácora la veníamos pidiendo hace 18 años a la Armada. Esto ya es una evidencia de que Miguel estuvo detenido en la ‘Esmeralda’. Lo que ahora hay que saber es qué pasó después con él, pues tenemos información de que él sí habría sido torturado a bordo de ese buque y no habría estado sólo de paso. Espero que la Armada informe de esta entrega a la tripulación de la ‘Esmeralda’ y lo digan públicamente en cada lugar del mundo a donde lleguen”.

A su vez, la presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos de la Quinta Región, Merari Agurto, dijo que “esto es un gesto de la Armada que hay que reconocer, porque es una colaboración para que la verdad se esclarezca. Es un hecho muy importante de parte de la Armada y nos confirma que teníamos razón cuando dijimos que existía información que se podía entregar a los tribunales. Esperamos que esto también ayude a determinar responsabilidades penales”.

Más reservada se mostró la secretaria de la Agrupación de ex Prisioneros de la Esmeralda de Valparaíso, María Huerta, que señaló que “vamos a reconocer este gesto de la Armada cuando veamos esa bitácora y verifiquemos que ahí no sólo aparece como ingresado a bordo el sacerdote Miguel Woodward, sino también todos los que permanecieron detenidos en la ‘Esmeralda’. Sólo entonces le vamos a creer a la Armada. Ahora, esperamos que la Armada también entregue todos los libros de guardia de los lugares donde hubo detenidos”. LN



Descartan una carrera armamentista

Asegurando que “estamos en proceso de ponernos al día e ir dando de baja material (bélico) que está obsoleto. Eso es todo, no hay ninguna razón para pensar que somos una amenaza”, la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, descartó que Chile esté en una carrera armamentista con miras a romper el equilibrio militar de la región.

De esta forma, Blanlot salió al paso de nuevas declaraciones del candidato presidencial peruano Ollanta Humala, que considera que Chile está en una carrera armamentista debido a la compra, en febrero, de 200 tanques Leopard a Alemania y la próxima adquisición de otros 100 vehículos de combate del mismo origen.

A juicio de la ministra de Defensa, “tenemos que considerar que en todas las campañas electorales hay un mayor fervor en la retórica y, por lo tanto, tenemos que estar tranquilos de que una vez que se resuelva el tema electoral en Perú, vamos a continuar haciendo nuestros mejores esfuerzos diplomáticos y a todo nivel para mantener buenas relaciones con Perú”.

Las declaraciones de Blanlot fueron compartidas por el comandante en jefe de la FACH, Osvaldo Sarabia, que aseguró que “no hay una carrera armamentista, es renovar material de vuelo que está llegando al término de su vida útil”. Explicó que su institución está recibiendo aviones F-16 para retirar los Mirage.

El presidente de la Comisión de Defensa del Senado, Jorge Arancibia (UDI), en tanto, recordó que en Chile nadie comenta los procesos de adquisiciones militares peruanos: “Cuando Perú hace su equipamiento militar, no ofrecimos ninguna inquietud al respecto, y somos muy parcos en nuestra capacidad comunicacional, pero Perú se ha equipado con aviones de rusos de alta tecnología, con helicópteros. Ha comprado fragatas italianas de primer nivel y nadie ha dicho nada aquí en Chile”.

La Armada entregó a la justicia bitácora de la “Esmeralda” en septiembre de 1973

La Armada entregó a la justicia bitácora de la “Esmeralda” en septiembre de 1973

APARECE INGRESADO A BORDO EL SACERDOTE DESAPARECIDO MIGUEL WOODWARD

La Marina hizo llegar a la jueza de Valparaíso Eliana Quezada, que instruye el proceso por la muerte y desaparición del cuerpo del sacerdote chileno-británico Miguel Woodward, la bitácora del buque escuela donde se registró el ingreso del religioso. La información fue confirmada a La Nación el secretario general de la institución, contraalmirante Cristián Millar.

Foto: El sacerdote Miguel Woodward.

Jorge Escalante
La Nación

www.lanacion.cl

La bitácora del buque escuela “Esmeralda” correspondiente a 1973 cuando esta nave sirvió de lugar de detención y tortura tras el golpe militar, fue entregada por la Armada a la jueza Eliana Quezada, quien instruye el proceso por la muerte y desaparición del sacerdote chileno-británico Miguel Woodward.

Este libro, cuya entrega fue largamente esperada por la familia del religioso para verificar si éste fue subido a bordo de la “Esmeralda” tras su detención, efectivamente contiene el nombre de Woodward como ingresado a bordo.

La información sobre la entrega por la Marina de la bitácora a la jueza y la aparición del nombre desaparecido en la nómina de personas subidas a bordo, fue confirmada a La Nación por el secretario general de la Armada, contraalmirante Cristián Millar. “Efectivamente el nombre de Miguel Woodward aparece en esa bitácora, pero no puedo dar más antecedentes, porque preferimos que sea la jueza quien determine las condiciones de la aparición de su nombre en este documento. Pero, específicamente, su nombre está registrado en la bitácora”, dijo el alto oficial.

Consultado en qué condiciones aparece el nombre del sacerdote y si en la bitácora se especifica en qué calidad entró y cuánto tiempo estuvo a bordo, Millar respondió: “El documento es explícito en esos términos también. Pero -por el respeto a la investigación de la jueza y al sentimiento de la familia Woodward- preferiría que esos antecedentes se mantengan como parte de la causa y, en el momento que la jueza lo estime pertinente, se haga saber. No puedo dar más antecedentes del contenido de este documento, porque no queremos interferir en la investigación judicial, sino que su entrega sea una contribución.”

El contraalmirante dijo que “la Marina le asigna una gran importancia a la entrega de esta bitácora a la jueza, porque en la comunicación que hemos tenido con la señora Patricia Woodward, ella explicita la importancia que tiene para la investigación que la Armada le haga llegar a ella este documento. Pero nuestra respuesta fue que la haríamos llegar a la justicia para que la investigación del caso de su hermano siga adelante”.

Refiriéndose al acto de entrega de esta bitácora treinta y tres años después de ocurridos los sucesos a bordo de la “Esmeralda”, Millar manifestó que “esto demuestra que la Armada y su comandante en jefe, el almirante Rodolfo Codina, están con la mejor disposición de seguir contribuyendo con las investigaciones, para que todo esto llegue a su término. También es relevante esta entrega porque los antecedentes que aparecen en ese documento pueden ser muy contribuyentes para la investigación que desarrolla la jueza”.

Acerca de si en la bitácora hay también nombres de otras personas que habrían ingresado al barco como detenidas, la autoridad de la Armada prefirió no entrar en detalles e insistió en que debe ser la magistrada la que, en su momento, resuelva la publicidad del contenido total de este documento.

EL ITINERARIO

La entrega de este medio de prueba por la Marina a la jueza termina por aclarar definitivamente que el sacerdote fue subido a bordo mientras permanecía en calidad de detenido. Sin embargo, queda por saber cuánto tiempo permaneció en el buque y en qué condiciones ingresó, lo que según el contraalmirante Millar está registrado en la bitácora.

De acuerdo con fuentes extrajudiciales, que no provienen de la Armada, la bitácora establecería que el sacerdote fue subido a bordo para recibir atención médica, porque fue transportado por una patrulla naval en muy mal estado a causa de torturas recibidas inmediatamente tras su detención en el cerro Placeres de Valparaíso, donde habitaba, y habría permanecido a bordo por poco tiempo porque, dada la gravedad de su estado, habría sido trasladado al Hospital Naval donde habría fallecido.

Esta versión es coincidente con los testimonios que ante la Comisión Rettig prestaron en 1990 los altos oficiales navales Guillermo Aldoney y Carlos Fanta, quienes afirmaron que Woodward llegó al molo y fue subido a la “Esmeralda” para prestarle atención médica porque venía “maltratado”.

El cuerpo de Miguel Woodward fue sepultado en el Cementerio de Playa Ancha por funcionarios de la Armada en una fosa sin identificar.

El entierro fue confirmado en el expediente del proceso por Bogarett Cepeda Pinto, quien declaró que en septiembre de 1973 “trabajaba en la funeraria de la Armada que dependía del Departamento de Bienestar de la institución en Valparaíso”.

Sepultureros declaran en la investigación que personal de la Armada llegó de noche al cementerio con el cuerpo de Woodward “envuelto”.


CERTIFICADO

Según el médico del Hospital Naval de ese tiempo Carlos Costa Canessa, el certificado de defunción de Woodward, emitido con fecha 22 de septiembre de 1973, que debió firmar “ya venía hecho”. No se practicó autopsia, según consta en los registros del Instituto Médico Legal de Valparaíso.

El cuerpo del sacerdote permanece desaparecido. Un memorial en su recuerdo y en el de los desaparecidos de la V Región, fue inaugurado en el Cementerio de Playa Ancha, el 7 de marzo pasado.

Caravana de la Muerte: Juez posibilita declarar prescripcion...

17 de Marzo del 2006
Caravana de la Muerte:
Juez recalifica cargos y deja abierta puerta para prescripción
por  El Mostrador.cl
Ministro Víctor Montiglio decidió adecuar los procesamientos que pesan contra siete ex uniformados por el delito de secuestro calificado al de homicidio calificado. El dictamen, que aún no ha sido notificado a las partes, deja abierta la posibilidad para que el magistrado aplique la prescripción, al estimar que no se tratarían de delitos de lesa humanidad.
El ministro responsable del caso Caravana de la Muerte, Víctor Montiglio, decidió adecuar los procesamientos a los ex oficiales del Ejército responsables de la matanza de 18 personas opositoras al régimen militar en las ciudades de Calama, Copiapó y Cauquenes.
La resolución, de la cual las partes aún no han sido notificadas oficialmente, adecua las encargatorias de reo por el delito de secuestro al de homicidio calificado en contra de ocho ex militares, lo que abre la puerta para que el magistrado decrete la prescripción de los crímenes.
La decisión hace alusión a los casos del general (R) Sergio Arellano Stark, el mayor Armando Fernández Larios, los coroneles (R) Juan Cheminelli y Sergio Arredondo, además del abogado civil y ex fiscal militar de Copiapó Daniel Rojas Hidalgo.
Por su complicidad están también encausados los brigadieres (R) Emilio Robert de la Mahotiere y Antonio Palomo Contreras, pilotos del helicóptero Puma que transportó al escuadrón por Calama, Copiapó y Cauquenes, donde ultimaron a trece, dos y tres personas, respectivamente.
Desde el punto de vista procesal, el secuestro permanente es un delito establecido en la legislación internacional sobre crímenes de lesa humanidad y, en ese marco, no puede ser objeto de una amnistía o declararse prescrito.
En cambio, al ser los casos calificados como homicidios, el juez queda en condiciones de aplicar la legislación sobre prescripción o amnistía.
Convicción
Según informaron fuentes judiciales a El Mostrador.cl, la decisión del magistrado obedece a los antecedentes que se han acumulado a lo largo de la investigación, a partir de 2000, cuando fueron procesados por el entonces juez Juan Guzmán Tapia.
Entre los datos que ha tenido a la vista el tribunal para adoptar esta medida, aseguraron las fuentes, se encuentran las declaraciones de diversos testigos, que han dado cuenta de que las víctimas fueron fusiladas, así como certificados de defunción por muerte presunta.
En esa línea, el magistrado "tiene la convicción" de que las víctimas están muertas, por lo que no cabe hablar de secuestro, sino de homicidio.
La Caravana de la Muerte fue una comitiva militar que entre octubre y noviembre de 1973 recorrió varias localidades de Chile en helicópteros Puma, para ejecutar, sin previo juicio, a decenas de prisioneros políticos.
La investigación estuvo inicialmente centrada en hechos registrados en Calama, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Linares y Cauquenes, pero las indagaciones permitieron constatar que los militares también se desplazaron hasta Curicó, San Javier y Valdivia.

Según el expediente del caso, las ejecuciones fueron sumarias y en varias localidades se llenaron después de los asesinatos documentos para justificarlos como fallos de consejos de guerra.

Caravana de la Muerte: Juez posibilita declarar prescripcion...

17 de Marzo del 2006
Caravana de la Muerte:
Juez recalifica cargos y deja abierta puerta para prescripción
por  El Mostrador.cl
Ministro Víctor Montiglio decidió adecuar los procesamientos que pesan contra siete ex uniformados por el delito de secuestro calificado al de homicidio calificado. El dictamen, que aún no ha sido notificado a las partes, deja abierta la posibilidad para que el magistrado aplique la prescripción, al estimar que no se tratarían de delitos de lesa humanidad.
El ministro responsable del caso Caravana de la Muerte, Víctor Montiglio, decidió adecuar los procesamientos a los ex oficiales del Ejército responsables de la matanza de 18 personas opositoras al régimen militar en las ciudades de Calama, Copiapó y Cauquenes.
La resolución, de la cual las partes aún no han sido notificadas oficialmente, adecua las encargatorias de reo por el delito de secuestro al de homicidio calificado en contra de ocho ex militares, lo que abre la puerta para que el magistrado decrete la prescripción de los crímenes.
La decisión hace alusión a los casos del general (R) Sergio Arellano Stark, el mayor Armando Fernández Larios, los coroneles (R) Juan Cheminelli y Sergio Arredondo, además del abogado civil y ex fiscal militar de Copiapó Daniel Rojas Hidalgo.
Por su complicidad están también encausados los brigadieres (R) Emilio Robert de la Mahotiere y Antonio Palomo Contreras, pilotos del helicóptero Puma que transportó al escuadrón por Calama, Copiapó y Cauquenes, donde ultimaron a trece, dos y tres personas, respectivamente.
Desde el punto de vista procesal, el secuestro permanente es un delito establecido en la legislación internacional sobre crímenes de lesa humanidad y, en ese marco, no puede ser objeto de una amnistía o declararse prescrito.
En cambio, al ser los casos calificados como homicidios, el juez queda en condiciones de aplicar la legislación sobre prescripción o amnistía.
Convicción
Según informaron fuentes judiciales a El Mostrador.cl, la decisión del magistrado obedece a los antecedentes que se han acumulado a lo largo de la investigación, a partir de 2000, cuando fueron procesados por el entonces juez Juan Guzmán Tapia.
Entre los datos que ha tenido a la vista el tribunal para adoptar esta medida, aseguraron las fuentes, se encuentran las declaraciones de diversos testigos, que han dado cuenta de que las víctimas fueron fusiladas, así como certificados de defunción por muerte presunta.
En esa línea, el magistrado "tiene la convicción" de que las víctimas están muertas, por lo que no cabe hablar de secuestro, sino de homicidio.
La Caravana de la Muerte fue una comitiva militar que entre octubre y noviembre de 1973 recorrió varias localidades de Chile en helicópteros Puma, para ejecutar, sin previo juicio, a decenas de prisioneros políticos.
La investigación estuvo inicialmente centrada en hechos registrados en Calama, Antofagasta, Copiapó, La Serena, Linares y Cauquenes, pero las indagaciones permitieron constatar que los militares también se desplazaron hasta Curicó, San Javier y Valdivia.

Según el expediente del caso, las ejecuciones fueron sumarias y en varias localidades se llenaron después de los asesinatos documentos para justificarlos como fallos de consejos de guerra.

Familia de sacerdote Woodward dice que se entrabó reconstitución de escena

Familia de sacerdote Woodward dice que se entrabó reconstitución de escena Miércoles 15 de marzo de 2006 

Familia de sacerdote Woodward dice que se entrabó reconstitución de escena

El cuerpo del sacerdote Miguel Woodward aún continúa desaparecido. 

El secretario general de la Marina, contraalmirante Cristián Millar, dijo a La Nación que la institución no interfiere “en ninguna diligencia” judicial. La familia del sacerdote dice que en 2004 un miembro del cuerpo de almirantes pidió a una jueza no reconstituir su caso a bordo del barco que zarpa el domingo.
 

www.laNación.cl       Por Jorge Escalante
 

El secretario general de la Armada, contraalmirante Cristián Millar, negó que su institución haya interferido en el juicio por el secuestro y desaparición del sacerdote Miguel Woodward, evitando que una jueza hiciera una reconstitución de escena a bordo del buque escuela “Esmeralda”.
 

El oficial respondió a una consulta de La Nación, ante la denuncia de Fred Bennetts, esposo de la hermana del sacerdote, Patricia Woodward, quien dijo que “un alto funcionario -a quien preferimos no identificar, pero que por sus funciones y vínculos con el proceso tenía un trato muy cercano con la jueza Gabriela Corti- nos dijo que en 2004 esa ministra, quien instruía el proceso, le informó que realizaría una reconstitución de escena a bordo de la “Esmeralda” en relación al caso de Miguel, pero que recibió la visita de un integrante del cuerpo de almirantes que le pidió que no hiciera la diligencia porque afectaría la imagen de la “Esmeralda” que estaba a punto de partir en su crucero anual”.
 

DENUNCIA
 

El contralmirante Millar manifestó “como secretario general de la Armada he acompañando estos casos muy de cerca, y digo que no ha estado en la mente de la institución interferir en ninguna diligencia que estén haciendo los jueces. No nos parece justo una denuncia de esta naturaleza, a no ser que, realmente, la ministra Corti se haya juntado con alguien ajeno al quehacer de la Marina, o informalmente con alguien que lo hizo por su propia cuenta y sin instrucciones. No tenemos antecedentes de que, institucionalmente, haya existido alguna gestión para impedir o retrasar esa diligencia”.
 

Bennetts afirmó que “el alto funcionario” le expresó que la ministra le dijo que “ante la visita y en esas circunstancias, decidí aplazar la reconstitución hasta el regreso de la Esmeralda en los últimos meses de 2004”. Sin embargo, Bennetts sostiene que “dos meses después de que la “Esmeralda” regresó, la jueza Corti sobreseyó el proceso”, causa que luego fue reabierta por la Corte de Valparaíso que sacó a la jueza del caso y en su reemplazo designó a la actual ministra Eliana Quezada.
 

Según testigos que en el proceso afirman haber visto en la “Esmeralda” al sacerdote Miguel Woodward sólo días después del golpe militar, donde fue llevado detenido. A causa de la tortura que sufrió fue trasladado en mal estado al Hospital Naval de Valparaíso, donde falleció. Su cuerpo fue sepultado en una fosa sin identificar del Cementerio de Playa Ancha. El entierro, a cargo de la Armada, fue confirmado en el expediente por la declaración de Bogarett Cepeda Pinto, quien declaró que en septiembre de 1973 trabajaba “en la funeraria de la Armada que dependía del departamento de Bienestar de la institución en Valparaíso”.
 

Sepultureros declaran en el proceso que personal de la Armada llegó de noche al cementerio con el cuerpo de Woodward “envuelto”. De acuerdo al médico del Hospital Naval, Carlos Costa Canessa, el certificado de defunción de Woodward de fecha 22 de septiembre de 1973 que debió firmar “ya venía hecho”. Tampoco hubo autopsia. El cuerpo del sacerdote permanece desaparecido. El miércoles pasado en el Cementerio de Playa Ancha fue inaugurado un memorial en su nombre. La “Esmeralda” zarpa el próximo domingo en un nuevo crucero de instrucción.
 

El secretario general de la Armada afirmó a La Nación “entendemos el legítimo dolor de la familia de Miguel Woodward y el derecho que tienen a saber la verdad. No obstante, las informaciones que tenemos es que al parecer el llegó maltratado en las cercanías del buque (“Esmeralda”) y ahí se le atendió médicamente, resolviéndose llevarlo al Hospital Naval. No podemos afirmar si Woodward estuvo o no a bordo de la Esmeralda”. LN
 

MI PADRE RESISTE: La vida subterranea

El siguiente es un testimonio que escribió mi padre, Manuel Guerrero Ceballos -degollado por la dictadura de Pinochet en 1985-, estando en el exilio, probablemente en 1980 en Hungría, y que trata sobre la vida en clandestinidad que le toco afrontar a los y las luchadores sociales que se opusieron a la dictadura militar y la derecha chilena, entre los  años 1973 y 1976, "periodo de oro" de la DINA, la SICAR, la DIFA, el Comando Conjunto, y demás grupos represivos. Sin embargo, a pesar del peligro que corrían las vidas de estos jóvenes de entre 24 y 30 años, lograron componer el tejido social de resistencia que sentó las bases para lo que en los años ochenta serian las protestas masivas por la democracia.
Este escrito es un sencillo homenaje a todas esas mujeres, hombres y niños que se jugaron el pellejo en toda América del Sur en contra de la barbarie. El amor si es más fuerte.

Manuel Guerrero Antequera.
http://manuelguerrero.blogspot.com


La vida subterranea
 

La situación que empezamos a vivir después del golpe fascista fue enteramente nueva y diversa. Como tantos hombres y mujeres debimos vivir agazapados. Dentro de la anormalidad. Seguimos adelante, pues la vida continuaba. Se hizo habitual en nosotros el estado de alerta y la posibilidad de arresto y asesinato fue enfrentada, no con fatalismo ni inexorabilidad, pero si con realismo. Con mi compañera nos acostumbramos a vernos poco y pasar largos períodos separados. Siempre el reencuentro fue una luna de miel.
El 16 de octubre de 1974, le escribí esta carta, que llame carta de amor a los 400 dias:
"Este dia siento la necesidad de comunicarme contigo. ¿Por que? Bueno y por que no, cuando eres parte de mi vida. Conversar me es tan natural como respirar y tambien tan necesario.
Si es asi, entonces, por que escribir y no hablar. Sera, creo, porque no siempre el tiempo es largo y mirarte, tocarte y acariciarte expresa las ideas y los sentimientos de otra manera. Igualmente bella y necesaria.
Sera tambien, porque el hombre - al menos a mi me sucede -acumula, simplifica y desarrolla sentires por largos períodos, que no obstante ser expresados, de una u otra forma, a diario, son igual que un volcan que busca su curso.
Ademas, ha de ser por los tiempos que vivimos donde, por la dureza y lo terrible de la existencia, a punta de golpes, dolores, tensiones, lágrimas y pesares, cada cual se va modelando mas en relacion con lo más propio y autentico, despojandose de los flecos que forman los prejuicios, deformaciones y mitos que cual pesada costra muchas veces cubren e incluso asfixian lo mas simple y esencial.
Es que cuando el tiempo no es un transcurrir, sino una conquista, cuando la vida es casi siamesa con la muerte, cuando no solo nos esforzamos por permanecer sino por vencer, que mas puede quedar.
Ya lo nuestro no solo es un grito al aire, una bandera en ristre, un alegato fervoroso. Es la lucha por la vida misma. Y asi, en que nos acercamos, a cada instante, al extremo del riesgo, y nos mostramos, tal cual somos ante el espejo de la historia, como no estrecharnos, unirnos, fundirnos, amarnos intensamente.
Por eso te escribo, simplemente para decirte lo que siento, que pienso y estar contigo, apoyarte, estimularte y agradecerte por lo que eres y como eres.
Pude hacerlo ayer o manhana, pero lo hago hoy, en que por coincidencia no buscada se cumplen 400 dias. Si, han sido 400 dias de congoja y dramatismo. Han sido 9600 horas de incertidumbre, angustia y encuentro de cada uno con el presente y pasado, con lo que se es y lo que se ha sido. No digo de soledad, porque no estamos solos, aunque cada individuo tenga que hacer lo suyo. Es tan cierto esto, que de manera fluida y diafana surgen los rostros y las manos fraternas de los amigos que vivos o muertos están aquí, junto y dentro de uno. Y en esta búsqueda espontanea de lo que fue, ¡cuantas veces he vuelto a recorrer contigo ese camino largo de la solidaridad que nos estrecho, con gusto a
juventud, pasion y ajos!.
Es increible como se nos meten en el recuerdo y se enraizan las imágenes queridas, que permanecen silenciosas e incluso casi avergonzadas. Tengo asi, tu risa primera, el brillo de tus ojos que me encandilaban, y encandilan, ese dia nublado y lluvioso del 1 de Mayo del sesenta y nueve, las caminatas sin rumbo en busca de la noche y el silencio, las palabras garrapateadas entre sesion y sesion del congreso aquel.
Entremezcladas con estas evocaciones, surgen las de mi infancia en el hogar proletario, la busqueda incesante y esquiva del pan cotidiano el esfuerzo de mi padre y madre por conformar un hogar autentico donde se valore mas lo que se es que lo que se tiene. Me alegro de encontrar un hilo conductor nitido que une mis vivencias.
En este camino continuo estas tu. Nos encontramos. Quizas por eso nuestro amor fluyo y se amalgamo con prontitud y rapidez. No hubo apresuramiento o atropello, existio entendimiento y confianza. En el tiempo aspiro a no defraudarte y me esfuerzo por corresponder a tu amor.
Cualquiera que sea nuestro desenlace individual en la actual situación debemos estar juntos, amandonos por lo que hemos constituido junto a nuestro querido hijo. Nada debe hacernos alterar, ni un milimetro el respeto y admiración que nos tenemos, justamente por lo que somos. Si renegaramos o traicionaramos a ello, faltamos a la misma fuente y Origen de nuestro amor. Esto es lo que alguna gente no entiende y yo no logre que se entendiera, comprendiera y amara por parte de la muchacha que conoci antes de ti. Por eso eramos y seguiamos siendo desconocidos.  
 

Esto no son dos cosas, sino una sola.
 

Nuestro amor no languidece sino que se renueva, crece y multiplica. Cada encuentro es uno nuevo. Disculpame, que lo exprese con las palabras de Julius Fucik: ‘La lucha, las continuas separaciones, han hecho de nosotros eternos amantes, que no una sino cien veces, viven los momentos fervientes de las primeras caricias, de los primeros conocimientos. Y sin embargo, nuestro corazon late siempre al unísono, no somos mas que uno en las horas de dicha o de angustia, de excitacion o de pena’.
Por eso es que tambien poseemos la esperanza y la alegria. No convivimos o cohabitamos como tantos, sino que efectivamente vivimos. Si hemos intentado, al menos empaparnos o prolongarnos mas alla de la simple subsistencia y cada dia, vivimos intensamente, con plenitud, cuan bella es nuestra vida. Por tristes que sean las horas actuales.
Por cierto, que por esto mismo es que amamos la vida, pero no tenemos un terror o pánico a la muerte. No somos fatalistas ni adoradores de la muerte, pero si efectivamente se ha vivido, amado y luchado, si ella se presenta no reaccionaremos con maldiciones a lo que hemos sido, sino que la enfrentaremos con tranquilidad y decisión, peleandola hasta el ultimo.
Aspiro y me esfuerzo por estar en esos tiempos mejores que vendran. Son tantas cosas que desearia en tal caso hacer. Pero la primera mas querida, amen de los grandes objetivos sociales, es simplemente llevar una vida normal y tranquila.
Poder compartir mas directamente cada instante contigo, amarte cuando se desee, acariciarte y conversar, discutir, ver, reir, hablar, emocionarnos y llorar. Ya podremos caminar, correr o pasear como antes.
Mientras tanto sigamos haciendo lo que es posible por lograr el maximo de esto, dentro de la locura e irracionalidad imperante.
Y, por ultimo, nuestro amor y su belleza. ¿Sabes que eres hermosa? Creo que si lo sabes. Pero de todas formas te lo reitero: me gustas con todo lo que posees y expresas. Me gustas como mujer, bien mujer. Tus besos, palabras, caricias, tu aroma. Por si no te has dado cuenta, me gustas, te quiero, te amo.
¿Algo mas? Si. Nunca te sientas sola, aunque debes estar en casa sola. Se que todo esto no te es facil, para nadie lo es. Por eso quiero felicitarte por tu entereza y coraje. Por todo lo que me ayudas en cada instante.
Sin ti, para mi seria muy difícil hacer lo que, aunque no siempre sea mucho, realizo. De nuestro amado hijo, bien sabes lo que significa para ambos, del orgullo que sentimos por el. Es parte de ambos, ojala que sea mejor que ambos.
Nuevamente, te amo y si no te escribo mas seguido, bueno tu lo sabes, pero siempre estoy y estare contigo".
La vida en la lucha clandestina es dura, aspera, sacrificada. Como nunca se debe actuar con resolucion v autonomia. Teniendo la orientación principal clara caminamos por senderos desconocidos. Cada aprendizaje cuesta, incluso vidas humanas. Si en el pasado la voragine de la lucha  y el amor nos consumio dias y noches, dormiamos poco, circulabamos sin parar, ahora el reposo y el cuidado en la labor politica era permanente.
Los encuentros con otros camaradas eran esporadicos y breves, por lo que habia que tomar resoluciones, buscar metodos y formas adecuadas, organizar la existencia, muchas veces practicamente solo.
Las noticias de detenciones y asesinatos nos golpeaban y herian, recordabamos a los compañeros con cariño y emocion. Muchas lagrimas derramadas en silencio, pero la exigencia de continuar combatiendo hacia mas patetico cada golpe. No era insensibilidad, sino endurecimiento. Asi se mostraba la realidad brutal en que viviamos. Antes cuando nos enterabamos de la detencion o apaleo de alguien en la huelga o el desfile la conmocion era total, ahora la muerte rondaba y, siendo angustiosa, la esfumabamos con accion y rigurosidad en el trabajo. La pregunta siempre daba vueltas en nuestras cabezas, a mi cuando me tocara, que me haran, vivire o se acabo no mas. Afrontamos la posibilidad infinitas veces y estuvimos una y otra vez, prediciendo nuevas medidas para luchar sin ser detectado y detenido. Cuando en una ocasion supe que habían preguntado por mi a un preso me estremeci y senti ese frio profundo, que despues volveria ante cada riesgo extremo.
Porque a pesar de las medidas de trabajo clandestino que uno pudiera tomar, tambien cometiamos errores, muchas veces graves y el riesgo era constante. Las ocasiones de tension ponian a prueba los nervios y el animo...
Caminaba por Bellavista en direccion a Pio Nono. Serian las cuatro o cinco de la tarde. Bajo el brazo, al medio de un diario doblado, llevaba una reciente declaracion del Partido. Doble por Pio Nono hacia Alameda y me encontre frente a una patrulla militar que pedia identificacion, revisaba papeles y bolsillos de los transeuntes. La garganta se me apreto, el corazon dio un brinco y las manos transpiraron. Si retrocedo o cruzo igual me pararan y llamo mas su atencion - pense.  Con resolucion avance.
- “¡Alto!”-
El grito me hizo estremecer.
Me detuve.
- “Su identificación” -.
Cambie el diario de mano, apretandolo con fuerza. Saque el carne y se lo extendí. Lo miro atentamente.
- “¿Donde trabaja?” -.
- “En una escuela” -.
Me observo, dio vuelta el carne y vio la direccion, me la pregunto. Dude varios segundos, me costaba recordarla, finalmente lo hice y se la dije.
- “Separe los brazos” -. Con el diario en la mano derecha levante los brazos. Torpemente sus manos iban chequeando el cuerpo.
Me angustiaba solo pensar que me quitara el diario y lo abriera, cuando expreso, "Esta bien, siga no mas". Con paso presuroso, que trataba de ocultar el nerviosismo, me fui hacia la Alameda. Reprimi el deseo de correr hasta perderme de su vista.
Al salir de esa angustiosa situacion, me dolia todo el cuerpo, el cansancio era enorme, como si hubiese hecho el mayor esfuerzo fisico.  Di varias vueltas, cambie de locomocion y me fui a casa, el agotamiento me dio sueño y echado en la cama pense que me habia salvado.
 El peligro me rodeaba y solo la actividad cotidiana lo alejaba de la primera atencion. El heroismo de las mujeres, trabajadoras y jovenes, empequeñecia cualquier sacrificio que uno tuviera que sobrellevar. Ante todo el acoso policial, las casas generosas del pueblo se abrian y en  la humildad de los comedores y cocinas habia solo calor, fraternidad y camaraderia. Daban refugio a pesar del claro peligro que encerraba para sus vidas guarecer a un perseguido politico. En esos hogares proletarios aprendi cada día una nueva leccion.
Las disculpas, innecesarias y que turbaban, surgian en cada ocasion en que no habia pan, te o un plato de comida que ofrecer. Entre avergonzados y cohibidos decian: "Disculpe compañero, pero no tenemos que ofrecerle, la plata escasea y no hemos podido conseguir ni un peso".
El invierno duro y gelido atizaba las necesidades insatisfechas. La miseria se hacia más patetica. En una casa de una población santiaguina hicimos una reunion y debimos llegar de madrugada. Dentro hacia tanto o mas frio que a la intemperie. Arrebozada en una frazadas, la compañera nos estaba esperando. En un brasero de lata, viejo y destartalado, ardian algunas tablas de cajón de tomates, humeando el ambiente. La tetera hervia, expulsando un chorro de vapor por su pico curvo, cual cachimba de viejo marino, descubridor de alturas y tierras.
Como en otros lugares, silenciosa, dulce y sencilla, la companhera nos estrecho la mano con calor maternal y nos abrazo con sabor a añoranza de su hijo ausente, recordado con lagrimas y sonrisas, esperado con ansiedad, tantas veces infructuosamente porque a lo mejor no volveria mas, lo atrapo la muerte o lo trago la quina infernal de la represión.
Nos ofrecio asiento en una banca; ella se sento en el borde de la cama. Mire la habitación, era sumamente pobre pero de gran limpieza.
- “¿Como va la cosa companhero, cuando nos sacudimos de estos canallas?”
- consulto.
Empezamos a referirle los avances de la unidad de los antifascistas y relatamos simples hechos de oposicion que graficaban la resistencia del pueblo. Le parecio buena la pelea que habia que dar por la organización de la gente. Conto que en su Centro de Madres hacian artesanias y mantenian con otros organismos sociales un comedor infantil que daba comida a ochenta ninhos.
- “Yo participo en la comision de recoleccion -dijo-, y los feriantes, incluso los boliches del barrio que son reapretados nos dan alimentos una vez por semana. Con la platita de las arpilleras nosotros tambien aportamos y los cabros del centro cultural han hecho bailes y malones para juntar mas cosas. Entre todos tratamos de sostener al comedor, porque alli comen los ninhos, pero es harto dificil mantenerlo”.
- “Puchas que soy, companheros; con el frio que hace no les he ofrecido algo calientito, aunque quiero que me disculpen porque no tengo te ni pan, asi que solo les ofrezco una aguita de hierba”.
- “No hay por que decir nada, companhera, nosotros estamos en las mismas”.
Hicimos asomo de ofrecerle algunos pesos, de los escasos que teniamos, pero rechazo molesta el ofrecimiento.
- “No faltaba mas, vienen a mi casa y quieren darme plata. No, companheros, guardenla para sus necesidades que son mayores que las mias”.
Dicho esto sirvió el agua de hierba. Con el cal de la taza calentamos las manos. Afuera el polvillo blanquecino de la helada y la escarcha mostraba el frió reinante.
En esa casa de tablas, muchas veces, en distintos encuentros, se fue tejiendo parte de la actividad juvenil de resistencia y combate a la dictadura. El olor a menta de la taza de agua caliente, parecía que nos ligaba más a la tierra agraria. Allí había presencia del sur, de los bosques y lagos, de los valles y llanos precordilleranos.
Las bandas de hampones de la DINA, se desesperaban por encontrar el camino parar golpearnos. Deseaban borrar de la faz de Chile al Partido, a todos los comunistas y demócratas, pero nosotros estábamos enraizados en el pueblo, por eso habían manos que se extendían, hogares para los buscados, dineros, aunque siempre poco, para los volantes y periódicos.
Los pueblos se enorgullecen de sus mujeres. Nosotros hacemos otro tanto de las nuestras. En las labores más riesgosas siempre había una compañera dispuesta a enfrentar el peligro; y cuando la represión golpeaba deteniendo y secuestrando, las mujeres removían, escarbaban, exigían, buscaban a sus seres queridos. Soportaban humillaciones y vejámenes, pero mantenían su dignidad y altivez. Los sucios y cobardes eran los que las agredían.
A una compañera, joven, buenamoza, valiente, la arrestaron por organizar a la juventud en su sector. En su población las organizaciones  juveniles se habían reconstituido y la actividad de los jóvenes se dirigía al impulso de la solidaridad con los presos y cesantes. Cada vez con más energía exigían solución a sus múltiples problemas. Esta muchacha era  el candil y estandarte que lograba concitar la participación de todos los jóvenes.
Una madrugada, irrumpieron en su casa, destrozando la puerta. En camisa de dormir la sacaron, con golpes y groserías. Fue torturada implacablemente, exigiéndole el contacto con su organización. A cada golpe y pregunta respondió: “No sé nada”. La desnudaron. Tenía los ojos vendados y las manos amarradas. Cada torturador la golpeó, de preferencia en el estómago y los senos. Mantuvo la respuesta: “No sé nada”.. Quemaron su cuerpo con cigarrillos una y otra vez. Entre llanto y maldiciones, repetía la misma respuesta. La dejaron tirada en un calabozo y más tarde fue sacada a la rastra y otra vez la interrogaron, golpeándola cada vez más. Le arrancaron mechones de pelo con las manos. Quisieron quebrar su fuerza humillándola, por lo que cada guardia la manoseó. Después la violaron.
Estuvo meses en prisión y, no obstante todo lo vivido, mantuvo su orgullo de clase y el desprecio a los miserables. Los presos la distinguían con atenciones cariño. La trataban con respeto y todos la admiraban. En cuanto se repuso atendía a los recién llegados, propuso la
organización de los presos, distribuía equitativamente las comidas y confeccionó una lista de fechas de cumpleaños de cada uno, para que en cada ocasión ser la primera en cantar y entregar una tarjeta o un  regalo al festejado.
En las mazmorras floreció esta rosa juvenil para alegrar el espíritu, acerar las conciencias y alentar la lucha.
Un día recuperó la libertad, volvió a su población y organizó a sus compañeros y amigos para atender a los presos. Volvió a la misma prisión en que ella estuvo, ahora de visita, muchas veces llevando kilos de lana, monedas antiguas, cordones plásticos y otros materiales para que los presos acrecentaran su artesanía. A pesar de todo lo vivido asumió de por sí esta tarea y no temió visitar la cárcel, para llevarles el pan y la esperanza a sus camaradas.
Cada experiencia y hecho conocido mostraba el heroísmo del pueblo. También su generosidad, solidaridad, conciencia. El terror era superado por la lucha y el odio contra los causantes del dolor y la miseria.
En el tiempo ya se empezaban a ver los frutos del trabajo. Lo que al comienzo parecía distante y difícil, ya cuajaba. Eso se apreciaba en el propio ritmo de la actividad política que crecía, exigiendo más atención y tiempo.

La cuesta del aprendizaje iba siendo superada.
 

Funcionaba plenamente la organización juvenil comunista en la clandestinidad. La doble tarea que pesaba sobre los militantes era asimilada. Constituíamos una organización ilegal y de vida de cara y conlas masas.
La madurez y conciencia política de los jóvenes se manifestaba en la comprensión de las tareas principales, el desarrollo de la organización, unidad y lucha de la juventud, impidiendo la manipulación fascista, que hacía esfuerzos por presentarse con rostro joven.
Los jóvenes comunistas no vivían para sí, se protegían para continuar presentes en la lucha de los jóvenes en defensa de sus derechos, que iban siendo arrasados uno a uno por los tiranos.
La creación permitía superar la carencia de medios y burlar la continua pesquisa de los agentes de la DINA. Con rollos de papel engomados se hacían estampillas que contenían consignas estampadas con timbres de corcho o tacos de goma. Los volantes aparecían en los más diversos lugares, sin que se supiera quien los hizo y cómo los lanzó.
Cada tarea era una prueba de valentía, donde la vida estaba en riesgo. En Ahumada con Moneda, pleno corazón de Santiago, la lluvia de volantes cayó desde el cielo. Eran miles, dando la sensación que se recibía una personalidad ilustre o se realizaba un carnaval. Las gentes que raudas caminaban por esa arteria miraron con sorpresa esa imagen ya difusa en sus mentes. Pensaron: debe ser el lanzamiento de un nuevo producto al que hacen propaganda. Los volantes llevados por el viento se dispersaron por las calles cercanas. Algunas personas recogieron unos pocos, pero los soltaron de inmediato, como si les quemasen las manos, mirando con nerviosismo a todas partes. En las veredas y sobre los automóviles quedaron los panfletos que decían: ¡Viva Chile! ¡Muera la Junta! ¡Unidad Antifascista!.
A los pocos minutos vehículos policiales y civiles estruendosamente cercaron el sector. Decenas de personas fueron registradas y detenidas. Por las escaleras y ascensores de los edificios a la carrera los policías subían a los pisos superiores y terrazas, comunicándose entre sí con modernos equipos de radio portátiles. En un edificio muy alto lo que encontraron fue una tabla y un tarro vacío, que en el fondo tenía un pequeño orificio por donde se había escurrido el agua, permitiendo que el paquete de volantes cayera, cuando sus gestores se encontraban ya muy distantes y perdidos para ser encontrados.
En la Universidad Técnica otro tanto había ocurrido durante una visita de Pinochet, que protegido por decenas de matones fue a dictar una "clase magistral". Pinochet paseaba por los pasillos y aulas, tomando un aire académico, cuando desde una pasarela, sobre su misma cabeza cayeron una gran cantidad de volantes. El dictador supuso que eran de recibimiento, para luego con indisimulada ira comprobar que decían: "¡Fuera el tirano de la Universidad! ¡Libertad para los Universitarios presos!".
La multiplicidad de expresiones de la lucha contra la dictadura era enorme. Durante mil novecientos setenta y cuatro en las paredes de Santiago, habían manchas rojas, que parecían sangre. En diversos sitios estaba esa mancha, impresionante y sobrecogedora. Ella reflejaba el dolor, el sufrimiento, el derramamiento de sangre que la dictadura desencadenaba.
Los jóvenes con pequeñas botellas y ampolletas llenas de pintura roja, en el silencio nocturno recorrían las calles y las lanzaban contra los muros blanqueados.
Para el aniversario de la traición, el 11 de septiembre, las mujeres vestían luto y en romerías concurrían a los cementerios donde cubrían con flores las tumbas de sus hijos y esposos, de todos los luchadores por la libertad.
En las poblaciones, ríos y caminos, en los lugares donde la metralla asesina sembró de angustia y dolor a las familias chilenas, aparecían flores hermosas cubiertas de rocío y lágrimas del pueblo. Siempre había tiempo para el recuerdo y homenaje. Muchos fueron los que en muda congoja hicieron un compromiso de no parar la lucha hasta que los verdugos fueran castigados.
En postes de alumbrado público y lugares visibles aparecían crespones negros y en todos los sitios se guardaban minutos de silencio por los caídos.
Más tarde conocí cómo en los campos de concentración, bajo la propia vigilancia de los fascistas, se hacía igual. En el campo de concentración de Tres Alámos, en Santiago, un 11 de septiembre, a la hora de almuerzo, un compañero se paró y dijo: "Hoy, 11 de septiembre, es un día de dolor para nuestra tierra.
Nosotros prisioneros políticos, que hemos vivido directamente la represión y la tortura, hacemos un alto para recordar a nuestros héroes y compañeros desaparecidos. Guardemos un momento de silencio y recogimiento para expresar que están con nosotros y que los recordamos con admiración. Tenemos pleno convencimiento que en un futuro próximo sus rostros presidirán los actos y fiestas del pueblo."
En Puchuncaví - el campo de concentración ubicado en la provincia de Valparaíso-, durante la formación matinal, un compañero, ante el estupor de los guardias dio un paso al frente, señalando: "Guardemos un minuto de silencio por todos los hijos del pueblo que han caído en un día como hoy, los recordamos con emoción y admiración."
Supe después que ese compañero había recibido como castigo un traslado a otro campo de concentración. Más tarde esas iniciativas devinieron en la popularización de una R encerrada en un círculo, que significaba RESISTENCIA, y que aparecía en buses, edificios, escuelas y fábricas. Ya no era sólo la denuncia, sino que se había incorporado la lucha por resistir, porque resistir era oponerse, manifestar rechazo y sobre todo combatir.
Durante largos meses viví de allegado en diversas casas. Sólo sabía de mi familia por llamados telefónicos indirectos. Los problemas económicos aumentaban. Con poca plata, pero mucha imaginación y paciencia los fuimos superando.
Saltar de una casa en otra, adaptarse con familias de diversos caracteres, quebrar la intimidad familiar de muchos hogares y la añoranza de la familia propia, eran escollos complejos.
En estos períodos tuve tiempo para leer, estudiar y meditar. Descubrí que en varios aspectos me faltaba mayor rigor, debía profundizar en el conocimiento de mi ideología, superar cualquier manifestación de superficialidad.
Durante esas horas solitarias en casa o en las extensas caminatas, escarbé en mi vida, busqué enriquecer mi existencia interior, no con un afán individualista, sino que como exigencia del desarrollo personal, en relación con los deberes colectivos. En el conocimiento de variadas personas comprobé que existían innumerables valores en otras personas que no siempre los descubrimos y que, a veces, nos guiamos por su caparazón sin ver su fuerza vital, su valor auténtico.
En este peregrinar de casa en casa encontramos gente magnífica que ponía en primer lugar sus deberes patrióticos y revolucionarios, y aunque, como era natural, tenían preocupación por la seguridad de sus familias y en especial de sus hijos pequeños, igual se ex ponían. En innumerables lugares nos daban refugio y comida, e incluso, no pocas veces, dinero para la micro y de todas formas repetían la pregunta:
- “¿Cuando me van a dar una peguita, compañero?”-.
Cerca del fin de año, en uno de estos hogares los dueños de casa nos invitaron a otro compañero y a mí, que la frecuentábamos, a visitarlos “de civil”, vale decir sin función política. Así lo hicimos. Llegamos a la vivienda alrededor de las veinte horas. Al traspasar el umbral de ese hogar lo encontramos transformado. Estaba condicionado para una fiesta.
Nos miramos con el otro compañero con extrañeza, pensando en la violación de alguna norma del trabajo conspirativo. El dueño de casa con su esposa e hijos estaban muy elegantes, nos hicieron tomar asiento e hicieron aparecer regalos para cada uno. Sin solemnidad nos dijeron:
- “Esta fiesta es para ustedes compañeros, para sus familias y nuestra causa”.
Nos sentamos a cenar y nos regalaron todo su calor, apoyo y camaradería infinita. Brindamos por la lucha y la libertad, por nuestras familias ausentes, que ellos deseaban suplir aunque fuese con limitación. Permanecimos sólo algunas deliciosas horas con esta familia, pero salimos con un entusiasmo y emoción que se extendió por semanas.
En los encuentros esporádicos con mi compañera revivimos los primeros tiempos, y a hurtadillas, escondidos y en los lugares más inverosímiles, hallamos refugio para el amor y la ternura. En ocasiones se incorporaba nuestro hijo que no podía evitar el llanto en las separaciones.
Por períodos creamos condiciones para vivir los tres y juntos enfrentamos las pellejerías cotidianas. Como el sueldo de profesor era insuficiente, en las noches hasta la una o dos de la madrugada, muchas veces alumbrados por débiles velas, aumentábamos el ingreso familiar corrigiendo pruebas de imprenta de libros. Uno leía el original y el otro seguía atentamente la prueba, rectificando cada error. Por nuestras manos pasaron las más variadas y extrañas publicaciones, desde libros de química hasta uno que se trataba de la presencia del demonio en la vida de los hombres. Este trabajo duro y agotador nos incorporó más al mundo de los libros, las letras y la imprenta, que desde pequeño me apasionaba, cuando con mis hermanos concurríamos a una pequeña imprenta que mi padre adquirió y que servía para publicar un periódico llamado "La Nueva Comuna" en San Miguel, que nosotros mismos voceábamos por las calles polvorientas de esa populosa comuna santiaguina.
Con mi compañera no éramos, por cierto, los únicos que debíamos rebuscar en qué ganarnos la vida. Un compañero muy serio y reposado, melómano y quitado de bulla, abstemio a morirse, debió trocar sus libros de pedagogía y la pluma de escribir que manejaba con destreza y calidad, por la venta de vino en una botillería. Allí se especializó en los vinos cabernet, seco, y en los populares medios patos y litriaos.
Entre oficios múltiples un joven abogado se dedicó a la venta de productos agrícolas al detalle. Con una camioneta recorría las poblaciones gritando:-"Lechugas, tomates y zapallos, a diez el corte". A las cuatro de la mañana llegaba a la Vega Central a pelear precios bajos en los remates y de ahí partía a las calles. Creo que sus mejores alegatos, los tuvo aquí y no en la Corte. Conversar con él era hacerlo con un feriante típico que se comunica más con dichos y gestos que con palabras.
Con un contador me pasó una cosa cómica y curiosa. Como su trabajo escaseaba, decidió ser chofer de micro y así lo encontré una tarde de lluvia copiosa en que debía conversar con un camarada. Como todos los pasajeros pagué el pasaje y empecé a avanzar por el pasillo. No me había percatado del chofer. Me corrí hacia atrás y alguien me llamó, me hice el distraído, pero la voz insistió. Mi sorpresa fue grande al ver que el chofer era amigo mío.
Dijo:-“ Eh, compadre, siéntese aquí”.
Me indicó el piso que va al lado del chofer y que está reservado para los amigos. Para no hacer bulla, silenciosamente accedí. Lo saludé como si nada y me quedé tranquilo.
-“Y, compañero, ¡cómo vamos?”- preguntó.
- “Bien, por supuesto” - repliqué.
- “Pero......”,- dijo, moviendo las cejas.
Me miró, se sonrió y exclamó:
-“. . . . ¿ Cuándo?”-.
- “Luego será...” - respondí.
Volvió a mirarme, ya un poco más serio y agregó:
-“En serio, pu’ compañero, ¡cuándo cree?”-.
Empecé a impacientarme, si el hombre no se ubicaba corríamos el riesgo que los demás pasajeros se " dieran cuenta de que hablábamos de la caída de la dictadura, ni más ni menos. Decidí cambiar de tema y le pregunté por el trabajo, cómo estaba, si aumentaban o disminuían los pasajeros, que tal andaba el motor, el embriague, los frenos, las luces y demases automovilísticos. Pero no había caso, volvía a la carga, y en nada de voz baja:
-“Bueno, pero cae o no cae” - insistía.
A todo esto el micro marchaba con una lentitud exasperante, porque la conversación entretenía al chofer.
Le dije:
-"Oye, apúrate un poquito porque voy atrasado"-.
Volvió a mirarme y socarronamente se sonrío diciendo:
- “Listo no más, si hay que llegar puntual lo hacemos” -. Tomó el letrero que indicaba el recorrido, lo invirtió, como se hace cuando va en panne el vehículo.
Preguntó –“¿Adónde va, cumpa?”.
Le dije más o menos donde era. Apretó el acelerador y corrió con una velocidad increíble, no recogió pasajeros durante el recorrido y me dejó donde le indiqué, no sin antes golpearme cariñosamente la espalda y exclamar:
- “Tire pa’ arriba no más cumpa, el Colo Colo siempre gana –“.
Llegué puntualmente a la cita y entré nervioso, y sonriente saludé al compañero que me esperaba, que no se imaginó nunca lo que sufrí en ese recorrido de micro para verlo.
Manuel Guerrero Ceballos, escrito en el exilio, probablemente en Budapest, 1980.

Huber: detienen a ex director del Dine y a cuatro altos oficiales (R) por crimen

Huber: detienen a ex director del Dine y a cuatro altos oficiales (R) por crimen

www.latercera.cl/Nacional


Ministro en visita Claudio Pavez procesó a uniformados por asociación ilícita y consigna que asesinato fue para ocultar tráfico de armas a Croacia

Juez ordenó el arresto en el Comando Militar de Peñalolén de los generales (R) Eugenio Covarrubias y Víctor Lizárraga, ambos (el primero jefe) del Dine; al general (R) Carlos Krumm, de Logística; al brigadier (R) Manuel Provis, del Batallón de Inteligencia, y al coronel (R) Julio Muñoz, amigo del coronel Gerardo Huber, asesinado en 1992. Realizarán careos para rastrear a quién ideó la asociación y a los autores materiales.


Fecha edición: 08-03-2006


Detenidos en el Comando Militar de Peñalolén permanecen desde ayer el general (R) Eugenio Covarrubias, ex director de Inteligencia del Ejército (Dine), y otros cuatro oficiales en retiro, quienes fueron procesados por el ministro en visita Claudio Pavez por su presunta responsabilidad en el homicidio del coronel Gerardo Huber, perpetrado en el verano de 1992.
 

Huber, el entonces jefe de Adquisiciones en el Exterior de la Dirección de Logística del Ejército, desapareció el 29 de enero desde el Puente El Toyo, en el Cajón del Maipo, semanas después de declarar en la investigación por el fallido tráfico de armas a Croacia, durante la Guerra de Los Balcanes. Su desaparición se produjo mientras visitaba a un amigo en el sector de San Alfonso, tras lo cual fue encontrado el 20 de febrero, sin vida, en un arenal del río Maipo, con el cráneo destrozado por un impacto de bala.
 

Ayer por la mañana los ex militares fueron llegando uno a uno hasta la Corte de Apelaciones de San Miguel, donde fueron notificados de su encausamiento por asociación ilícita para cometer el homicidio.


Se trata del general (R) Eugenio Covarrubias; el general (R) Víctor Lizárraga, ex secretario coordinador del Dine; el general (R) Carlos Krumm, ex director de Logística y superior directo de Huber; el brigadier (R) Manuel Provis, ex jefe del Batallón de Inteligencia del Ejército (BIE), y el coronel (R) Julio Muñoz, entonces amigo del coronel muerto.
 

Joanna Heskie, querellante por la familia en el caso y quien presentó el viernes la solicitud de encausamiento por asociación ilícita, sostuvo que "la familia está contenta, pero súper nerviosa" tras 14 años de espera. La abogada del estudio Colombara y Olmedo recalcó que espera que este procesamiento permita avanzar hasta hallar a los autores materiales del asesinato.
 

Las presunciones
 

Fuentes ligadas al caso sostuvieron que los cinco encausados se reservaron ayer su derecho a apelar o presentar un recurso de amparo.
Las fuentes añadieron que el ministro cuenta con 30 presunciones que respaldarán los encausamientos en caso de que éstos intenten dejarla sin efecto y que justifican la resolución que adoptó.
 

Una de las principales presunciones de Pavez se basa en una declaración realizada en 2003 en el marco de la investigación del ministro Hugo Dolmestch por la desaparición de cinco frentistas tras el secuestro en 1987 del coronel Carlos Carreño. Fuentes afirman que en esta declaración un ex trabajador de la Unidad de Arsenales de Guerra -quien actualmente vive en Holanda- habría declarado que el coronel Huber le entregó documentos sobre el tráfico de armas a Croacia que éste, a su vez, pretendía entregar al periodista inglés Jonathan Moyle, muerto en Santiago en 1990. Este hecho, a juicio de Pavez, podría corroborar el móvil por el cual fue asesinado el coronel.
 

Rastrearán autores materiales
 

Tras notificar a las partes, Pavez dijo que hoy iniciará una segunda etapa de la investigación que contempla "buscar al autor material o mejor dicho reunir las pruebas en contra de las personas que podrían estar involucradas en el hecho directo".
 

Fuentes ligadas a la causa sostuvieron que entre estos últimos podría encontrarse el brigadier (R) Provis, encausado ayer por su rol en el BIE.
 

Fuentes consultadas afirmaron que el segundo propósito del ministro en esta etapa es precisar cuál es el rol que jugó cada uno de los cinco procesados en la asociación ilícita, determinando quiénes la idearon. Agregaron que para ello Pavez hará una ronda de careos entre los encausados, que se sumará a nuevos interrogatorios destinados a hallar al autor material.
 

Los argumentos del fallo
 

La resolución de Pavez sostiene que la interceptación en 1991 -en Budapest, Hungría- de un cargamento de armas con destino a Croacia dejó al descubierto una organización para exportar armas ilegalmente y, además, "para encubrir responsabilidades en dicho tráfico y en otros delitos relacionados, sin importar la perpetración de nuevos hechos punibles".
 

Para Pavez, el crimen de Huber constituye una acción "planificada para neutralizar a dicho oficial por el conocimiento que tenía de las operaciones irregulares en las que intervino personal de Ejército y Famae", en la que "un grupo de individuos se organizaron para atentar contra la propiedad del Estado, las personas y encubrir a los responsables", lo que configura el delito de asociación ilícita.
 

CDE alude a Provis y Lizárraga como autores
 

La abogada María Inés Horvitz, del Consejo de Defensa del Estado (CDE), sostuvo que "tenemos bastantes antecedentes de que tuvo que haber sido el Batallón de Inteligencia (BIE) el que ejecutó materialmente el hecho", a lo que añadió que "todo apunta a la intervención bastante directa de Víctor Lizárraga (Dine) y Manuel Provis (BIE)" como autores materiales.
 

En el proceso consta que tanto Provis como Lizárraga se constituyeron muy pronto en el lugar de la desaparición de Huber y que participaron en las labores de búsqueda, dando versiones contradictorias de su presencia en el lugar.
 

Respecto de responsabilidades superiores en el crimen, Horvitz sostuvo que "el BIE y el Dine dependían de la Comandancia en Jefe", por lo que existen elementos "para pensar que el entonces comandante en jefe (general (R) Augusto Pinochet, quien declaró en la causa) estaba involucrado en estos hechos".
 

Horvitz también planteó que otros de los oficiales que podrían tener responsabilidad en el caso son el entonces comandante de la II División de Ejército, general (R) Guido Riquelme, y el entonces jefe del Estado Mayor de la institución, general (R) Rodrigo Sánchez Casilla.
 

Acerca de la forma en que murió el oficial, precisó que éste lo hizo por un impacto de un proyectil, como lo consigna el auto de procesamiento. Sin embargo, añadió que existen antecedentes de que fue un proyectil de alto impacto, posiblemente supersónico, lo que explicaría el grado de destrucción que presentaba el cráneo del coronel Huber. Esto, ya que en su autopsia consta que tenía dos grandes orificios y el rostro destrozado.

Día Internacional de la Mujer

Día Internacional de la Mujer

 
 8 de marzo
día internacional de la mujer
de la soliraridad
símbolo de la paz
un grito libertario
un beso insurrecto
una bandera clandestina
una voz humanitaria

Amérika...Amérika
nombre de mujer tienes
como ella levantas auroras
despiertas ocasos
vences olvidos
como ella te insurges
luchas
despiertas

tu cuerpo hecho de cordilleras
se forma en mil monstañas
una columna vertebral
en tu piel morena

tus ojos una ventana abierta
abriendo limpias primaveras
donde florece y nace la vida

tu sangre un volcán dormido
presto a estallar
en tu cuerpo valiente
del abrazo clandestino

tu ente un caudalozo río
en las Amazonas profunda
húmeda de verdores
en las cálidas entrañas
de tu ser insurgente
contra la marginalización
y las injusticias

mujer amiga
amante y compañera
luchadora infatigable
de la esperanza

estrella entre las estrellas
en la lucha libertaria

hoy en tu día
te regalo estos versos

hoy en este día
te brindo el recuerdo
para no olvidar
que existes

hoy
te pido que sigas adelante
como signo libertario
en el recuerdo
de las que dieron su vida

de las que sufrieron
y sufren en su piel
la violencia
la fuerza
del dominio y la intolerancia

por ellas
por todas ellas
por las que viven
mi más simple homenaje
en este dia

como mujer
como compañeras
 
Mario M. González V. Ginebra