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Augusto Pinochet

La parada del Ejército después de la muerte de Pinochet

La parada del Ejército después de la muerte de Pinochet

Las miradas se posan en cada paso del Ejército, la rama que carga con la mayor herencia del ex dictador. Aunque las opiniones son discrepantes frente a los cambios que se vienen para la institución, analistas y políticos especialistas en defensa coinciden en que las cartas están sobre la mesa y derrotan al pinochetismo.

Angélica Meneses
lanacion.cl

“Por la boca muere el pez” reza el viejo adagio que tan bien les calza a los dos ex altos uniformados -Ricardo Hargreaves y Augusto Pinochet Molina- que cayeron esta semana desde los grados de general y capitán, respectivamente, luego de hablar de más acerca de las bondades que –a su juicio- revestía la figura del fallecido ex dictador Augusto Pinochet.

Los actos de deliberación de ambos oficiales fueron rápidamente sancionados por el comandante en jefe, general Oscar Izurieta Ferrer, para contener la posible amenaza de que Pinochet se convierta en una verdadera alma en pena para la institución castrense.

Sin embargo, para el analista político Ricardo Israel, los impasses sólo fueron “hechos aislados”, ya que considera que no existe pinochetismo al interior de la rama castrense. Similar opinión tiene Raúl Sohr, quien sostiene que los cambios y la vuelta a la doctrina anterior a la dictadura se vienen desarrollando hace mucho, aun cuando reconoce que con la muerte de Pinochet se cierra el ciclo.

El presidente de la comisión de Defensa del Senado, Jaime Gazmuri (PS), felicita el accionar oportuno del comandante en jefe, y para su símil de la Cámara de Diputados, Patricio Hales (PPD), falta aún que la institución desarrolle el sentido del honor y orgullo de ser obedientes al pueblo representado por la autoridad de gobierno electa en las urnas.

Parlamentarios

Gazmuri sostuvo que la muerte de Pinochet “cierra un largo ciclo” desde el golpe de Estado y la intervención de los militares en la política, asegurando en todo caso que la baja del capitán y nieto del ex dictador y el llamado a retiro del jefe de la Quinta División “demuestra cuánto ha avanzado el Ejército en recuperar su doctrina histórica propia de un estado democrático, dado que el Ejército es una institución nacional, que sirve al conjunto de la nación y que por tanto no debe participar en la contingencia política”.

Planteó que la institución fue desviada de la ruta “por Pinochet hace ya más de 30 años, ya que fue el comandante en jefe de más larga estada en el cargo y al mismo tiempo un caudillo político y un jefe de Estado, e hizo que durante mucho tiempo se confundiera su figura y su gobierno con el Ejército y ese ciclo termina de manera definitiva ahora”.

Por ello dice que después de la muerte de Augusto Pinochet, “el Ejército vuelve a ocupar el lugar que nunca debió haber perdido y el mando de Izurieta en ese sentido ha hecho afirmaciones muy fuertes respecto a que la doctrina de la no intervención política es en serio y que ahora se cumple. Esto le hace muy bien al Ejército”.

Para el diputado Patricio Hales, los cambios están en ebullición y aún hay cuestiones que deben ocurrir para garantizar la profesionalización absoluta de las Fuerzas Armadas. “La imagen de Pinochet y lo que hizo debiera servir de profunda reflexión a las FFAA para comprender el honor que constituye obedecer a la autoridad democráticamente electa”, subraya.

Añade que “todavía no pareciera desarrollarse en profundidad el orgullo militar de estar bajo el mando del soberano, que es el pueblo y que representado por las autoridades que ese pueblo elige. Hacer esta reflexión hace inevitable desprenderse de la herencia pinochetista y repudiar por lo tanto a todos estos sectores derechistas que quieren tener un Ejército al servicio de sus ideas, sin entender que el Ejército está al servicio de la patria en su conjunto y no de uno de los bandos del debate político”.

Sentencia que la actitud firme del general Izurieta “confirma efectivamente la voluntad de construir hacia el futuro, conduciendo el mando del Ejército en la línea de la constitución y el orgullo de respetar la voluntad popular y obedecer a la autoridad democráticamente electa, desarrollando un mando para el servicio que la patria le encomienda a la institución”.

Analistas

El analista político, Raúl Sohr, dice que no se vislumbran modificaciones notorias en el Ejército después de la muerte del ex dictador, ya que “los cambios ya se estaban produciendo”. Sin embargo reconoce que “la desaparición de Pinochet va a ayudar a culminar el ciclo de conclusión del militarismo que fue tan fuerte durante su comandancia en jefe, militarismo entendido como el sentimiento de superioridad de los militares sobre los civiles”.

Para Sohr, “Pinochet fue un freno al desarrollo profesional del Ejército, impuso una cultura de militarismo y caudillismo que estaba reñido con las tradiciones republicanas del Ejército”, por lo que su ausencia definitiva establece una buena nueva para el desarrollo profesional de la institución.

Apunta que la salida de las filas de un general y un capitán amerita además el cobro de otras responsabilidades: las de quienes hicieron posible sus intervenciones, vale decir los encargados del protocolo y otros que no han dado cuenta del rol que jugaron en la situación.

Afirmó que “la trasgresión del nieto fue tan violenta, que en realidad pone en cuestión hasta cierto punto al Ejército en su conjunto, o sea cómo es posible que en un ejército, en una institución ordenada y jerárquica, puedan ocurrir cosas así, es decir que va mucho más allá de ellos como personas, por lo que uno esperaría que la sanción recaiga más allá, pues en esto tiene que haber muchos otros responsables que estuvieron vinculados al tema del protocolo y que permitieron que esto ocurriera”.

También el analista Ricardo Israel entregó su visión, señalando que ambos casos de desobediencia son sólo hechos aislados y que “lo fundamental está reflejado en la doctrina institucional y en las ordenanzas que fueron firmadas por primera vez en 1925 y que quedaron firmadas por el entonces Presidente Ricardo Lagos como decreto supremo de Chile, donde hay un compromiso institucional con la democracia y los derechos humanos”.

Con ello se logró, según Israel, un doble ejercicio: “Por una parte el regreso a lo que era antes en doctrina el Ejército y -desde el punto de vista operativo- una gran modernización, sobre todo en armamentos”, destacando que “no tenemos que confundirnos con las palabras del general o del nieto, sino que lo esencial es que ya había un cambio fundamental en el Ejército y eso ya no tiene vuelta”.

Israel también otorgó dosis de responsabilidad a los gobiernos de la Concertación, los que –dijo- deben ser capaces de entregar líneas precisas y claras para las actuaciones de los militares.

“Lo que falta ahora es lo que no ha hecho la Concertación, falta tomar decisiones y decirle claramente desde el punto de vista del gobierno y de la autoridad cual es la misión que se le concede a la institución y como se espera que actúe, creo que no correspondía juzgarla porque lo que debió pasar era que desde La Moneda se le dijera exactamente qué esperaba de la institución en algo que todos sabían que venía y que era la muerte del general. Sólo ahí se puede evaluar el comportamiento de la institución, pero ha habido un problema de todos los gobiernos de la concertación y lo que corresponde ahora es que el liderazgo político le diga a la institución que se espera de ella”, sentenció el analista.

Ejército ordena la salida de general por declaraciones sobre Pinochet

Ejército ordena la salida de general por declaraciones sobre Pinochet General Ricardo Hargreaves, responsable de la estratégica V División de Ejército con asiento en Punta Arenas, dijo en entrevista con un diario local que “fui partícipe de la causa de Pinochet y la sigo compartiendo”. Enfatizó que al ex dictador “le debemos muchas cosas, no solamente como Ejército, sino como país” y cuestionó que su figura ha sido analizada en forma “absolutamente parcial”.

Foto: La entrevista de "La Prensa Austral" describe al general Hargreaves -en la foto- como "visiblemente golpeado con la muerte del general Pinochet.

lanacion.cl

Una nueva baja en el Ejército, a raíz de declaraciones sobre el fallecido dictador Augusto Pinochet, fue oficializada en las últimas horas por la institución. Se trata del comandante de la Región Militar Austral, general Ricardo Hargreaves Butrón, quien concedió una entrevista al diario “La Prensa Austral” de Punta Arenas, en donde afirmó que “yo fui partícipe de la causa de Pinochet y la sigo compartiendo”.

La salida de Hargreaves se suma a la del capitán Augusto Pinochet Molina, quien –fuera de programa y vistiendo uniforme militar- pronunció un encendido discurso en el funeral de su abuelo, lo que fue calificado de “falta gravísima” por el gobierno y el Ejército, costándole la salida de las filas de la institución.

En el caso de Hargreaves, responsable de la estratégica V División de Ejército con asiento en Punta Arenas, la institución procedió con la misma tónica, exigiéndole la renuncia, de acuerdo a lo informado por la noche a través de un comunicado oficial.

Ya desde la tarde, cuando trascendieron en Santiago las palabras del alto oficial, fuentes de Gobierno admitieron que había molestia con Hargreaves, y se representó al Ejército la inconveniencia de sus declaraciones.

En la entrevista publicada el pasado martes, tras asistir la misa

castrense celebrada en la capital de la XII Región con motivo del fallecimiento del ex dictador, se describe a Hargreaves como “visiblemente golpeado con la muerte del general Pinochet”.

Luego, el general procedió a elogiar la figura del fallecido general. “Los sentimientos son de reconocimiento a un hombre que fue capaz de asumir una gran responsabilidad en un momento cuando el país estaba absolutamente convulsionado y colapsado. Él asumió esa responsabilidad. El luchó por lo que creyó era importante para Chile. Yo fui partícipe de esa causa. La compartí plenamente y la sigo compartiendo y creo que lo que hizo el general Pinochet es el fruto de lo que hoy día está disfrutando el país, de un tremendo bienestar y un empuje, gracias, sin duda, a la obra del general Pinochet”, dijo.

Hargreaves, que indicó que nació a la vida militar siendo Pinochet jefe del Estado Mayor del Ejército, se manifestó admirado y leal con el dictador: “Le debemos muchas cosas, no solamente como Ejército, sino como país”.

“Yo no soy nadie para juzgar. Sí creo que se fue tremendamente injusto con su labor. Creo que se fue absolutamente parcial en ver la figura de él respecto de otras figuras que todos conocemos”, añadió el oficial, quien criticó además las celebraciones de los detractores de Pinochet por su muerte.

Indicó también que Pinochet “era un personaje que a mí realmente me llamaba mucho la atención, por su carisma, liderazgo, su forma de ver las cosas, por su visión y por sus ganas de sacar el país adelante y hacer de este país una gran nación […] Como Ejército, creemos que fue un gran comandante y cumplió con el deber que le tocó asumir en un momento determinado”.

General de división reivindica 'obra'' de Pinochet en declaraciones

14 de Diciembre de 2006

Por  El Mostrador.cl

Jefe de la Quinta División del Ejército, general Ricardo Hargreaves Butrón, formuló desafiantes conceptos a ''La Prensa Austral'' de Punta Arenas, donde indicó que compartió y sigue compartiendo ''la obra del general Pinochet''. Hargreaves afirmó que éste, del cual declaró ser admirador, "cumplió con el deber que le tocó asumir en un momento determinado”.

“ Los sentimientos son de reconocimiento a un hombre que fue capaz de asumir una gran responsabilidad en un momento cuando el país estaba absolutamente convulsionado y colapsado. El asumió esa responsabilidad. El luchó por lo que creyó era importante para Chile. Yo fui partícipe de esa causa. La compartí plenamente y la sigo compartiendo y creo que lo que hizo el general Pinochet es el fruto de lo que hoy día está disfrutando el país, de un tremendo bienestar y un empuje, gracias, sin duda, a la obra del general Pinochet”.

Los rotundos conceptos no forman parte del discurso de un familiar o de un político acongojado por la muerte del general Augusto Pinochet, ni tampoco de un ex colaborador de su gobierno. Pertenecen al general de División, Ricardo Hargreaves Butrón, jefe de la Quinta División de Ejército, con asiento en Punta Arenas, que por su importancia estratégica depende directamente de la ministra de Defensa, Vivianne Blanlot. Y forman parte de una entrevista que le realizó el diario La Prensa Austral, periódico de la cadena El Mercurio, después de producirse el deceso de Augusto Pinochet Ugarte y tras una misa en su memoria, publicada el 12 de diciembre pasado.

Hay que subrayar, además, que no expresan solamente su opinión personal sobre el tema, sino que son la respuesta a una pregunta mucho más amplia: "¿Qué sentimientos tiene el Ejército frente al deceso de su ex comandante en jefe?".

En la misma entrevista, Hargreaves cuenta que nació a la vida militar siendo el ex uniformado jefe de Estado Mayor del Ejército. Es lo que explica, a su juicio, su sentimiento de más profunda admiración y lealtad por un hombre a quien, dice, “le debemos muchas cosas, no solamente como Ejército, sino como país”.

Los conceptos del general de división Ricardo Hargreaves claramente no corresponden, por doctrina institucional, a los de un oficial superior y menos el arrogarse la condición de representante del Ejército como un todo, lo que lo aproxima, por decir lo menos, a la deliberación. En especial cuando reivindica el hecho de que Pinochet “cumplió con el deber que le tocó asumir en un momento determinado”.

“Se fue injusto con su labor”

-¿Pero por qué cree Ud. que no fue reconocida su obra?, le pregunta la periodista.

- Es una pregunta muy compleja. Yo no soy nadie para juzgar. Sí, creo que se fue tremendamente injusto con su labor. Creo que se fue absolutamente parcial en ver la figura de él, respecto de otras figuras, que todos conocemos”.

- ¿Cómo se explica el hecho que mientras un sector se muestra profundamente desconsolado, otro en tanto, festeja en las calles con champaña?

-Lo último me pareció algo de un pésimo mal gusto. Creo que por mucho que exista una situación de rencor, la muerte de una persona no merece ser celebrada con champaña. Para mí, es lo más de mal gusto que he visto en mi vida. Me dolió mucho y me produjo la sensación que en el país hemos aprendido poco en este asunto”.

-En el plano personal, ¿cómo fue su cercanía con el general Pinochet?

- Yo, prácticamente, hice mi carrera con él. Nací a la vida institucional siendo él general de Ejército y mientras era Jefe del Estado Mayor y comandante de la Guarnición de Santiago. Posteriormente, cuando salí convertido en oficial, asume como comandante en jefe. Tuve la oportunidad de estar con él muchas veces, de estrechar su mano y de estar a su lado en momentos buenos y malos. Era un personaje que a mí realmente me llamaba mucho la atención, por su carisma, liderazgo, su forma de ver las cosas, por su visión y por sus ganas de sacar el país adelante y hacer de este país una gran nación. Esa era su lucha y creyó y luchó por eso. Creo que todo ser humano tiene la necesidad del respeto a las ideas. Pero, como Ejército, creemos que fue un gran comandante y cumplió con el deber que le tocó asumir en un momento determinado”.

-¿Usted viaja a las exequias de Pinochet?

-Sí, viajo. Tengo una obligación moral de hacerlo.

Defensa y Ejército confirman sanciones para nieto de Augusto Pinochet

12 de Diciembre de 2006

Por polémico discurso en honores a ex militar

Por  El Mostrador.cl


Ministra de Defensa confirmó que el Ejército aplicarán sanciones contra el capitán Augusto Pinochet Molina, quien durante las exequias del fallecido militar aseguró que éste había vencido al marxismo y criticó la labor de los tribunales. En fuentes castrenses, en tanto, se indicó que la institución no comparte las expresiones del oficial.

El Gobierno confirmó este martes que el Ejército aplicará sanciones contra el capitán Augusto Pinochet Molina, nieto de Augusto Pinochet Ugarte, por las polémicas declaraciones que formuló durante las exequias del fallecido ex uniformado.

La ministra de Defensa, Vivianne Blanlot, indicó que se había contactado con la entidad castrense, en el sentido que se estudiarán medidas disciplinarias contra el joven oficial, aunque evitó precisar el tipo de sanciones.

"El comandante en jefe, Oscar Izurieta, me informó que el Ejército se pronunció sobre la materia, estableciendo que se adoptarán las medidas que corresponden para estos casos. ¿Cuáles son esas sanciones? Eso depende de la evaluación del Ejército”, afirmó la secretaria.

En ese sentido, aseguró que se daba “por satisfecha”, considerando que tanto su cartera como el propio Ejército, habían considerado “inaceptables” los dichos del joven oficial, hijo de Augusto Pinochet Hiriart, el mayor de los vástagos del ex dictador.

Requerida sobre las sanciones a las que se expone Pinochet Molina, reiteró que el tipo así como duración del sumario son materias que competen exclusivamente a la institución castrense. "Lo importante es que se ha reafirmado el principio de que los oficiales de las Fuerzas Armadas no pueden emitir opiniones políticas vistiendo uniforme, ni menos ofender a un poder del Estado, como el Judicial", dijo.

Durante las exequias de Pinochet en la Escuela Militar, su nieto hizo un discurso de contenido fuertemente ideológico, donde recordó cómo su abuelo había derrotado al marxismo y había llegado al poder, aunque "no mediante el voto, sino más bien derechamente por el medio armado".

Fue "un hombre que derrotó en plena Guerra Fría al modelo marxista, que pretendía imponer su modelo totalitario", afirmó Pinochet Molina, quien también objetó la labor de los tribunales de Justicia hacia su familia. En el momento en que hizo las referencias más políticas de su mensaje, el general Izurieta Ferrer, notablemente incómodo, dirigió su mirada al suelo.

A primera hora, la ministra Blanlot había condenado y considerado inaceptable el discurso de Pinochet Molina. "Condeno esta actitud, y espero que el Ejército tome las medidas que corresponde tomar en estos casos”, agregó.

Irritación castrense

Según fuentes de El Mostrador.cl, la irrupción de Pinochet Molina causó sorpresa e irritación en los altos mandos de la entidad castrense. Asimismo, las fuentes consultadas también se encargaron de señalar que el Ejército como institución no comparte en lo más mínimo sus expresiones.

Su intervención no estaba contemplada en el programa de discursos del acto, donde sí, en cambio, figuraban una nieta de Pinochet, María José Martínez; una de sus hijas, Lucía Pinochet Hiriart; el general de división Juan Guillermo Toro Dávila, Hernán Guiloff, Carlos Cáceres y el comandante en jefe del Ejército, Oscar Izurieta Ferrer, cerrando la lista de oradores.

Pinochet Molina, según se informó, está destinado en la Dirección de Informática del Ejército, y su iniciativa individual de hacer uso de la palabra en un acto que estaba milimétricamente diseñado para evitar conflictos entre el Ejército y el gobierno, en una situación de ya por sí ríspida, le valdría una seria sanción.

Requeridos en relación a cómo se pudo vulnerar de tal modo el protocolo de la ceremonia planificada para rendirle honores militares a Pinochet, las mismas fuentes expresaron que en estas situaciones es muy común que haya quienes, sin estar formalmente invitados a hacerlo, se apoderen del micrófono para hablar.

Ejército sancionará a nieto militar de Pinochet por discurso en funeral

Ejército sancionará a nieto militar de Pinochet por discurso en funeral Ministra de Defensa señaló que el comandante en jefe del Ejército le informó que “se van a aplicar las sanciones que corresponden para estos casos” y se dio por “satisfecha” con las explicaciones de la institución castrense. Blanlot reafirmó que “los oficiales de las FF.AA. no pueden emitir opiniones políticas vestidos de uniforme, y menos ofender a un Poder del Estado como el Poder Judicial”.


lanacion.cl

Foto: En una dura crítica al Poder Judicial, el nieto del ex dictador aseguró que su familia fue “vejada por jueces que buscaban más renombre que justicia”.

La ministra de Defensa Vivianne Blanlot comunicó esta tarde que el Ejército sancionará al capitán Augusto Pinochet Molina, nieto del ex dictador, quien vestido de uniforme militar pronunció un discurso de clara connotación política durante las exequias del ex dictador.

En su intervención, Pinochet Molina sostuvo que su abuelo luchó por derrocar el "modelo marxista” y reivindicó el golpe militar del 11 de septiembre de 1973. Además, criticó el “aprovechamiento de sus enemigos políticos” y dijo que su familia fue “vejada por jueces que buscaban más renombre que justicia”.

La alocución de Pinochet Molina no estaba contemplada en el programa original de los discursos que se pronunciarían en el funeral, e incluso no contaba con la autorización del Ejército para hacerlo.

Blanlot –quien horas antes había calificado de “inaceptables” los dichos de Pinochet Molina- informó esta tarde que “el comandante en jefe Oscar Izurieta me informó hace poco rato, que el Ejército emitió un comunicado sobre la materia en el que se establece que se van a aplicar las sanciones que corresponden para estos casos”.

Respecto al tenor de las sanciones, la ministra optó por la cautela, señalando que ello será definido de acuerdo a las normas internas de la institución castrense. “El mismo Ejército tiene que evaluar la situación y tomar una decisión”, dijo, puntualizando que “probablemente” el capitán será sometido a un sumario. De todos modos, ha trascendido que Pinochet Molina incluso arriesga su baja de la institución.

La secretaria de Estado, única representante del gobierno en el funeral del ex dictador en la Escuela Militar, valoró la decisión tomada por la comandancia en jefe de la rama castrense. “Me doy por satisfecha porque a la vez que en el ministerio evaluamos que esto era inaceptable, el Ejército también evaluó que era inaceptable. Por lo tanto, hay una sola posición respecto de este tipo de temas”, declaró.

Según Blanlot, “los oficiales de las Fuerzas Armadas no pueden emitir opiniones políticas vestidos de uniforme

El caso Pinochet no concluye con su muerte

El caso Pinochet no concluye con su muerte

Foto: Júbilo en Chile por le desaparición del tirano

Si bien el ex dictador chileno Augusto Pinochet falleció este 10 de diciembre, “el caso Pinochet no ha concluido”, dicen el parlamentario Lothar Mark y la politóloga Claudia Zilla en diálogo con DW-WORLD.

Más allá del simbolismo de la dictadura que representaba Pinochet, ha desaparecido ahora él mismo como sórdida figura protagonista de la época más sangrienta que haya vivido Chile en su historia reciente. “Ahora las cosas cambiarán”, dice la politóloga Claudia Zilla, del Instituto para Ciencia y la Política, con sede en Berlín, para  quien desde hoy “se inicia una nueva fase en el debate político sobre la interpretación histórica de la dictadura en Chile”.

 

Pero no es que todo se quede en palabras. Según Zilla, “los procesos judiciales relacionados con los 17 años de dictadura continuarán”.

 

Aunque en la sociedad chilena de hoy predomina el consenso democrático, es inocultable que Pinochet deja a un Chile con divisiones ideológicas y profundas heridas. El hecho de que ni la Justicia chilena ni la de ningún otro país hayan logrado castigar los crímenes cometidos u ordenados por el Pinochet dictador deja más que un amargo sabor en la mayoría. Una minoría, aunque ruidosa, peca de triunfalista ante la hazaña de Pinochet y sus abogados de haber evadido la Justicia.

 

No más impunidad

 

Una de las lecciones que dejó el caso Pinochet debe ponerse en práctica sin más dilaciones: “La Justicia chilena tiene que ser más efectiva para perseguir los crímenes de lesa humanidad”, dice el parlamentario socialdemócrata alemán Lothar Mark. “Los culpables no pueden volver a tener la posibilidad de burlarse de la justicia”, es la convicción de Mark, para quien “la justicia es la base de un proceso nacional de reconciliación que tenga en cuenta a las victimas”. 

 

Pero es que el mismo Pinochet no le hizo las cosas fáciles a nadie. El hecho de que “sólo” hubiera asumido la responsabilidad política - más no la jurídica - y, sobre todo, el que nunca hubiera expresado ninguna palabra ni de arrepentimiento ni de perdón, queda como un aguijón en las heridas abiertas de la sociedad chilena.

 

Madurez política

 

Pero Chile y los chilenos tienen, justamente ahora, una muy buena oportunidad para dirigir el proceso de reconciliación por un buen camino, toda vez que una de las víctimas de la dictadura es hoy la presidenta de la república. El equilibrio que ha demostrado Michelle Bachelet frente al caso Pinochet, “libre de todo revanchismo”, es para Zilla una buena demostración de la madurez política de la presidencia, que acepta las ceremonias militares póstumas a Pinochet, sin poner al Estado a rendirle  honores.

 

Independientemente de cualquier simpatía que aún despertara Pinochet, lo cierto es que, al fin de cuentas, sufrió, por lo menos, algo del destino de los déspotas que aunque lograron sembrar terror y respeto con las armas, nunca lograron conquistar el corazón de sus pueblos. El evidente sueño de Pinochet de pasar a la historia como el “benévolo Padre y Salvador de la Patria”, queda enterrado con su cuerpo. Algo de esa amargura de “fallido abuelo de la nación” perdurará en su familia y sus seguidores.


Chile se libera

 “Pinochet fue y seguirá siendo un símbolo de la década perdida de América Latina”, concluye Lothar Mark. Aunque la región aún no logra desterrar del todo los espíritus dictatoriales, ni de derecha ni de izquierda. Es una verdadera ironía de la historia que precisamente en el Día de los Derechos Humanos fallezca uno de sus más descarados violadores. A lo mejor sea ésta una señal más positiva que negativa.

Por último, para el socialdemócrata Lothar Mark, “la muerte del ex dictador Pinochet es un hecho liberador para el pueblo chileno que puede fomentar el proceso de reconciliación”.  

 

Por José Ospina Valencia

A la muerte de un canalla

A la muerte de  un canalla

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                    Los canallas viven mucho, pero algún día se mueren

Obituario con hurras


Vamos a festejarlo te estoy mandando una cosa
vengan todos
los inocentes
los damnificados los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte
siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día
la muerte
no borra nada
quedan
siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda.

Mario Benedetti (escritor uruguayo)

 

Las frases para el bronce de Pinochet

Las frases para el bronce de Pinochet

Por más de 33 años Chile debió soportar todo tipo de plegarias

Como un homenaje póstumo al ex general en retiro, entregamos las frases más célebres que el país aguantó durante sus 17 años de dictadura y en el período en que se convirtió en senador vitalicio. Son las oraciones que lo harán pasar a la historia y que lo retratan de cuerpo entero en su pensamiento e ideología.

La Nación

Plagadas de soberbia, las oraciones de Augusto Pinochet dan para llenar libros enteros de las que se desprende su temeraria personalidad que hasta el día de su último cumpleaños los chilenos debimos soportar en los 33 años que marcó la vida de este país. A continuación una selección de ellas. LN

-“No me acuerdo, pero no es cierto. Y si es cierto, no me acuerdo” (en respuesta sobre si él como Presidente era jefe directo de la DINA. La frase sirvió incluso para inspirar uno de los temas del último disco del grupo Los Tres. 16 de noviembre de 2005).

-“Asumo la responsabilidad política de todo lo obrado” (el ex dictador en un mensaje que leyó su esposa para saludar a adherentes que lo vitorearon en su cumpleaños 91, el 25 de noviembre de 2006.

-“Yo sólo era un aspirante a dictador, nunca fui un verdadero dictador”, en noviembre de 1998, detenido en Londres

-“¿Por qué les voy a pedir perdón? ¿Pero por qué voy a pedir perdón? ¿Le fueron a pedir perdón a las madres de militares cuyos hijos murieron? ¡No!”. Revista Cosas, 9 de septiembre de 1998

-“Nosotros ya hicimos un gesto (de buena voluntad), pero ellos (los opositores) no han hecho ninguno”. Radio Cooperativa, 3 de septiembre de 1998

-“Parece que (los políticos) me tienen pánico, por eso que se llevan hablando de mi”. Diario La Tercera, 2 de enero de 1998

-“Hay muchos que quieren que me muera, pero no estoy ni siquiera resfriado”. Agencia DPA, 10 de abril de 1996

-“Si hubiera sido dictador, todavía estaría gobernando”. Diario La Tercera, 31 de diciembre de 1995

-“Roma cortaba las cabezas de los cristianos y éstos reaparecían una y otra vez. Es algo parecido lo que pasa con los marxistas”. Diario Clarín, de Buenos Aires, 10 noviembre de 1995

-“La única solución para el problema de los derechos humanos es el olvido”. Agencia DPA, 21 de septiembre de 1995

-“¿A quién le vamos a pedir perdón? ¿A los que trataron de matarnos? ¿A los qué trataron de liquidar la Patria?” Agencia DPA, 11 de septiembre de 1994

-“Cuando me muera quiero que me vistan con uniforme de combate y así me entierren”. El Mercurio, 12 de septiembre de 1993

-“Hoy tenemos un Ejército alemán de marihuaneros, drogadictos, melenudos, homosexuales y sindicalistas”. Agencia DPA, 5 de septiembre de 1990

-“Los ricos son los que producen plata y a ellos hay que tratarlos bien para que den más plata”. La Epoca, 26 mayo de 1988

-“Prácticamente limpiamos de marxistas la nación”. Revista Hoy, 23 febrero 1988

-“Yo los estoy viendo desde arriba, porque Dios me puso ahí”. La Epoca, julio 1987

-“Los marxistas siguen matando a Dios”. Radio Cooperativa, julio 1987

-“Nación es tratar de hacer de Chile un país de propietarios y no de proletarios”. El Mercurio, 24 abril de 1987

-“Con las condenas de la ONU tengo llena mi biblioteca”. Revista Hoy, 26 diciembre de 1986 - “Mis amigos, el destino me ha traído a este puesto. Nunca lo ambicioné. La Epoca, 16 abril de 1986

-“Tengo la cara agria, por eso tal vez se dice que soy un dictador”. Qué Pasa, 24 abril de 1986 - “Yo obtengo mi fuerza de Dios” . La Epoca, septiembre de 1984

-“Ésta no es una dictadura, sino más bien una dictablanda”. 1983

-“Devalué el peso, sólo mirando al pueblo”. Revista Ercilla, 29 junio de 1982

-“No se mueve ninguna hoja en este país si yo no la estoy moviendo. ¡Quiero que quede claro!”. Revista Ercilla, octubre de 1981

-“Si el senador Kennedy resulta elegido presidente de los EE.UU., el gobierno de Chile tomará las medidas necesarias”. Revista Hoy, 11 septiembre de 1979

-“Hacia 1985 ó 1986, cada trabajador chileno va a tener casa, auto y televisor. No va a tener un Rolls Royce, pero tendrá una citroneta del ‘75”. Radio Chilena, 1979

-“Yo me voy a morir. El que me suceda también tendrá que morir. Pero elecciones no habrá” . La Segunda, 17 junio de 1975

-“El país está tranquilo, porque disponemos de un buen servicio de inteligencia”. Las Ultimas Noticias, septiembre de 1974