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Centros Chilenos en el Exterior

Oficiales (R) injurian y calumnian a jueces que llevan causas de DDHH

Oficiales (R) injurian y calumnian a jueces que llevan causas de DDHH

Les imputaron el delito de prevaricar y apartarse de la Constitución y las leyes
 

En una enardecida rueda de prensa solidarizaron con el prófugo Iturriaga Neumann y justificaron las muertes y desapariciones argumentando que “en una guerra hay violencia”. De paso, dijeron que los únicos delincuentes fueron Allende y sus colaboradores.

Foto: Una verdadera encerrona debieron soportar los oficiales (R) que ayer apoyaron a Iturriaga y criticaron la labor de la justicia. Foto: Leandro Chávez

La Nación

Jorge Escalante

Organizaciones de oficiales y suboficiales retirados que respaldaron al prófugo ex agente de la DINA, y general (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, acusaron a los jueces que instruyen procesos por violaciones de los derechos humanos y a los ministros de cortes que revisan sus resoluciones, de cometer el delito de prevaricación, “poniéndose al margen de la ley y la Constitución sometiéndose al poder político”.

Con ello sostuvieron que estos jueces y ministros, de acuerdo con lo que implica el delito de prevaricación, dictan resoluciones “a sabiendas de que son injustas”, negando de esa forma -afirmaron- que los militares cuenten “con un debido proceso”.

De paso acusaron de “insolente” al subsecretario de Interior Felipe Harboe “y colaboradores de éste que, aprovechando su transitoria posición de poder, han motejado como delincuente a un prestigioso y distinguido general de la República, tratando de ponerlo a la altura de delincuentes comunes, terroristas y pedófilos”.

UNA GUERRA

En una enardecida conferencia de prensa realizada ayer en su local de Alameda 1452, justificaron las muertes y desaparición de personas argumentando que “era una guerra y en la guerra hay violencia”, agregando que no se entregaron los cuerpos de los prisioneros lanzados al mar “porque no había condiciones para hacerlo”.

Representados por el general (R) Jaime Núñez Cabrera, el coronel (R) Haroldo Latorre Sánchez y el capitán (R) Renán Ballas, sostuvieron que “los verdaderos delincuentes” fueron el derrocado Presidente Salvador Allende y sus colaboradores “que ostentaban ilegítimamente el poder de la nación” a quienes las Fuerzas Armadas “desalojaron de La Moneda” el 11 de septiembre de 1973.

Errores jurídicos

Al repudiar la actuación de los jueces y ministros que procesan y condenan a sus camaradas de armas que estuvieron involucrados en violaciones de los derechos humanos, entraron no obstante en serios errores jurídicos.

Expresaron que los principales tratados internacionales invocados por jueces y cortes, que resguardan los derechos humanos y penalizan los crímenes de guerra y lesa humanidad estableciendo que éstos no prescriben por el paso del tiempo ni pueden ser amnistiados, “no están vigentes en Chile”.

Se les hizo ver por la prensa que, tanto el Pacto de Derechos Civiles y Políticos, como la Convención Americana de Derechos Humanos y los Convenios de Ginebra sobre el Tratamiento de los Prisioneros de Guerra, a los que aludían en sus argumentos, sí se encuentran firmados y ratificados por Chile y por lo tanto vigentes, el primero desde el 10 de mayo de 1972, la segunda desde el 10 de abril de 1975, y los terceros desde el 12 de octubre de 1950.

Incidentes

Familiares de desaparecidos y ejecutados que llegaron hasta la puerta del lugar de encuentro de los militares en retiro, para manifestar su repudio tanto al prófugo Iturriaga como a los conferencistas. A estos últimos los acusaron de asesinos y torturadores y luego enfrentaron en la calle a los oficiales convocantes, acorralándolos al interior de un local comercial y en los alrededores con puntapiés y escupiéndolos.

Al verse cercado en una zapatería, el capitán (R) Ballas pidió “reconciliación” y “unámonos como chilenos”. Por su parte, el coronel (R) de Ejército Sergio Angelotti Cádiz que también fue objeto de una encerrona, reaccionó respondiendo algunos puñetes y refugiándose después en la estación del Metro La Moneda.LN



Coronel (R) Latorre fue procesado por secuestro

Uno de los conferencistas, el coronel (R) Haroldo Latorre, fue denunciado por los familiares que protestaron frente al local como quien, al mando de una patrulla, el 23 de agosto de 1974 secuestró al alumno de la Escuela Industrial Cuatro Álamos de Maipú y militante comunista José Flores Araya, de 19 años.

Consultados archivos judiciales, Latorre Sánchez enfrenta procesamiento como autor del secuestro del estudiante, causa que instruye el ministro Alejandro Solís.

Latorre ordenó aquel día formar a los alumnos de la escuela y sacó de la fila al joven y se lo llevó detenido. En el libro de clases del 4º año A de 1974, quedó registrado que “el 23 de agosto de 1974, el teniente Haroldo Latorre retira al alumno José Flores Araya para interrogarlo”. La nota está firmada por el director de la escuela, Luis Figueroa.

Testigo de la detención fue el profesor del establecimiento José Alfaro Acuña, también arrestado. Ambos fueron llevados por Latorre a la Escuela de Suboficiales y desde allí trasladados a Villa Grimaldi. El joven desapareció y el profesor quedó en libertad seis días después.

A su vez, el coronel (R) Sergio Angelotti se encuentra en calidad de imputado (no procesado) en el episodio Curicó de la Caravana de la Muerte, por su calidad de comandante del regimiento de esa ciudad a septiembre de 1973.

Desde ese regimiento el general Sergio Arellano sacó a los GAP Wagner Salinas y Francisco Lara, ordenando su traslado a Santiago donde los mataron y tiraron sus cuerpos a la calle.

 

Corte Suprema 

“No me gustan para nada esas opiniones porque no creo que sea así”, dijo el presidente de la Corte Suprema, Enrique Tapia, respondiendo una consulta por los referidos dichos proferidos ayer en contra de jueces y ministros por los conferencistas. Aludiendo al alegado no debido proceso de Iturriaga, el presidente dijo irónicamente “tengo entendido que son varias hojitas, donde el señor ha declarado como cualquier ciudadano y un Estado de derecho las sentencias se cumplen, pero simplemente el señor Iturriaga se fugó”.

Brigada Lautaro de la DINA habría usado gas sarín para eliminar a peruanos

www.elmostrador.cl

 18 de Junio de 2007

En cuartel de Simón Bolívar

Por  Héctor Cruzatt

Investigación que realiza el ministro en visita Víctor Montiglio en el caso Calle Conferencia reveló que mortal agente químico fue utilizado para experimentar con dos ciudadanos limeños detenidos en un operativo callejero. Aunque la identidad de las víctimas se desconoce, se estima que no habrían estado relacionados con la oposición a la dictadura.

La investigación en contra de los agentes de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) que participaron de la Brigada Lautaro revela cada vez hechos más atroces cometidos en la exterminación de opositores del régimen militar en el cuartel de Simón Bolívar 8630 y que se dedicó a la represión del Partido Comunista en el año 1976.

La investigación que realiza el ministro Víctor Montiglio Rezzio revela que los agentes del organismo, gran parte de los cuales está procesados, actuaron con impunidad para cometer graves delitos de violaciones a los derechos humanos afectando incluso a personas que no tenían relación con grupos opositores al régimen militar y que hasta ahora resultan desconocidos.

Uno de los últimos antecedentes agregados al proceso da cuenta de la experimentación que se realizó con el gas sarín en el cuartel de la DINA y revela que el agente químico fue utilizado para eliminar incluso a ciudadanos extranjeros detenidos en ese cuartel.

El testimonio de uno de los procesados reveló que a mediados de 1976 dos ciudadanos de origen peruano se encontraban detenidos en el cuartel Simón Bolívar, debido a las tensiones propias de la crisis diplomáticas con el país limítrofe, y que fueron utilizados como "conejillos de indias" por el químico Eugenio Berríos y el agente estadounidense Michael Townley que manjeban el agente tóxico.

Del destino de los peruanos nada se sabe y tampoco de quiénes eran, ya que los organismos de derechos humanos que trabajaron en dictadura nunca supieron de casos de peruanos que figuren como detenidos desaparecidos.

En tanto, el Informe de la Comisión Rettig sólo registra una persona del país limítrofe como víctima de la dictadura, el cantante Percy Arana, acribillado en 1984 en Avenida Santa Rosa a la salida de un local nocturno.

La revelación de la utilización del gas sarín en extranjeros se suma al hecho de que el propio Townley pudo haber sido víctima del agente químico al manipular por error la sustancia, cuando era inoculada a un opositor.

Los testimonios dan cuenta de que Townley comenzó a sentir los efectos del peligroso elemento, pero en ese momento la agente Gladys Calderón le inyectó un antídoto para salvarle la vida.

La utilización del gas sarín se suma a otros agentes químicos como el cianuro que era inyectado a los detenidos de ese cuartel y que fue utilizado por eliminar a personas como el subsecretario del Partido Comunista Víctor Díaz, padre de la dirigenta de familiares de Detenidos Desaparecidos Viviana Díaz.

Además, los agentes han revelado otros métodos de tortura como pasar vehículos por sobre las piernas de los detenidos para quebrarlas antes de eliminar o usar sopletes para quemar a los capturados y borrar huellas digitales de sus manos, que permitieran una eventual identificación de sus restos.

 

 

Memoria y reparación

18 de Junio de 2007

Por  Roberto Garretón *

Esta semana se está realizando en Santiago un notable evento. Por primera vez en nuestro país se han reunido cerca de 150 destacados luchadores de los derechos humanos de todo el mundo. ¿La ocasión? La Conferencia sobre “Memoria y Democracia” organizada por la Coalición Internacional de Museos de Consciencia en Sitios Históricos, el Centro Internacional de Justicia Transicional y FLACSO- Chile. Tuve el honor de participar en el panel sobre el rol de los Gobiernos, circunstancia que me motivó a volver sobre un tema que, a mi juicio, es clave para los países que buscan en verdad la paz, la justicia y la reconciliación.

Justamente, una de las claves es preguntarnos sobre qué hacemos como sociedad para enfrentar la impunidad. Sin ir más lejos, la rebeldía de Iturriaga nos enfrenta al mismo y antiguo desafío. Si analizamos en profundidad, la impunidad tiene al menos cuatro caras: la política, la moral, la histórica y, desde luego, la jurídica.

La primera se refiere a la falta de sanción para los responsables de las violaciones de los derechos humanos que, contra todo pronóstico, terminan ejerciendo cargos de autoridad incluso después del término de las dictaduras. En Latinoamérica somos expertos: ¡Cuántos torturadores, opresores, aprehensores o censores son legalmente elegidos congresistas, nombrados ministros o ejercen la docencia! Y ¡cuántos dictadores, al poco tiempo de dejar el poder, son elegidos popularmente como Presidentes! Este tipo de impunidad consagra un auténtico empate moral.

Hagamos historia: el mensaje de Nuremberg fue fundamental para la descalificación política y cultural del nazismo, pero por sí sólo no se habría logrado, ya que fueron condenadas 19 de las 21 personas juzgadas, mientras que en otros 12 juicios se juzgó sólo a 185 individuos. El nazismo quedó políticamente destruido, más que por Nuremberg, por las políticas de desnazificación puestas en práctica, primero por el Consejo de Control de los Aliados y después por los gobiernos alemanes democráticos.

El derecho internacional así lo entendió. En sus observaciones finales al Tercer Informe presentado por Argentina, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas expresó que le preocupa que "muchas personas que actuaban con arreglo a esas leyes (las leyes de la dictadura) sigan ocupando empleos militares o en la administración pública y que algunos de ellos hayan, incluso, obtenido ascensos en los años siguientes. El Comité reitera su inquietud ante la sensación de impunidad de los responsables de graves violaciones de los derechos humanos bajo el gobierno militar".

Por otro lado, si bien la impunidad moral tiene un carácter subjetivo, conlleva profundas consecuencias políticas y jurídicas, pues se trata de aquella perversión donde los criminales asumen un ideal superior que los ha obligado a conductas atroces: “salvar a la patria"; "salvar la civilización occidental", “combatir el terrorismo”. Como decía Churchill, “los peores crímenes se han cometido en nombre de Dios y de la Patria”. Los superiores ordenan y convencen a los subalternos a actuar sobre dichos principios asegurándoles que nunca serán juzgados, lo que era una constante hasta hace no más de 20 años. El histórico "son ellos, o nosotros" del San Bartolomé francés (1572), es exactamente la misma frase del General Emilio Ponce cuando en 1989 ordenó eliminar a los jesuitas en El Salvador. Ninguno se siente delincuente y es esta consideración la que ha asumido el prófugo general Eduardo Iturriaga en su declaración pública. La impunidad histórica es la mentira y el olvido. Es común que los Estados que violan los derechos humanos se apoyen en la mentira. Desde la negación de los hechos hasta su justificación, sin importar la contradicción esencial entre ambas explicaciones. Se busca reconocer un maniqueo papel heroico, y necesario, ante una situación que no tenía otra salida. Cumplida la gran tarea, ahora "no es el momento, de mirar hacia atrás" o de "estar anclados en el pasado", pero no es más que otra falacia que hay que combatir si queremos construir una sociedad democrática y justa. Dentro del combate a la impunidad, el derecho a la verdad se ha consagrado como un derecho autónomo, con un importante desarrollo en la práctica de los organismos internacionales de supervisión de los derechos humanos. Quizás el primer reconocimiento formal fue el que hizo la Comisión Interamericana de Derechos Humanos respecto del caso de Argentina (1986): "Toda sociedad tiene el irrenunciable derecho a conocer la verdad de lo ocurrido, así como las razones y circunstancias en las que aberrantes delitos llegaron a cometerse, a fin de evitar que esos hechos vuelvan a ocurrir…", agregando que "a la vez, nada puede impedir a los familiares de las víctimas conocer lo que aconteció con sus seres más cercanos". Se trata de rescatar el valor de la verdad como un auténtico derecho humano.

Al respecto, instrumentos privilegiados para combatir estas tres dimensiones de la impunidad han sido las llamadas "Comisiones de la Verdad" que nacieron en América Latina al término de la dictadura argentina. Si bien no son -o no debieran ser- substitutos de la justicia, suelen percibirse como tales. En realidad su función básica es la recuperación de la verdad histórica que no logran los procesos penales. Pero un elemento esencial es el establecimiento de inhabilidades políticas: lo que más duele a las víctimas es ver a sus victimarios blindados con cargos de autoridad. De allí que la Constitución democrática de Guatemala (1985) prohibiera la elección presidencial de caudillos involucrados en la alteración de orden constitucional, aunque curiosas interpretaciones de esta norma permitieron a un antiguo dictador presentarse al cargo pocos años después de abandonar el poder; pero la sabiduría popular lo relegó a un tercer lugar con una humillante votación.

Pero además son necesarios otros elementos esenciales: la educación en derechos humanos; narrativa histórica restableciendo la verdad de lo ocurrido, la construcción y conservación de archivos, los homenajes, monumentos, etc.

Respecto a la impunidad penal, desde Nuremberg se ha establecido un corpus iuris cada vez más sólido. Los principios de ese juicio histórico, las convenciones contra el genocidio, el apartheid, la tortura, la imprescriptibilidad, además de los Pactos de Derechos Humanos, los Estatutos de los Tribunales para la ex Yugoslavia, Ruanda, Camboya, Sierra Leona, la Corte Internacional Permanente, los proyectos de códigos de crímenes internacionales, las resoluciones de las Comisiones regionales de Derechos Humanos y de las dos Cortes especializadas, y una gran cantidad de Principios, Reglas mínimas y Declaraciones, no pueden ser desconocidos. Este corpus iuris ha ido también demoliendo los dos mayores soportes de la impunidad, como son las leyes de amnistías y el juzgamiento de las atrocidades por tribunales corporativos, como los militares.

Para la aplicación de este nuevo derecho el rol de jueces independientes es esencial, pero cuando fracasan, surgen dos elementos también fundamentales en la nueva cultura jurídica: los tribunales extranjeros ejerciendo jurisdicción universal, y los tribunales penales internacionales. Y hoy observamos con esperanza que los jueces han asumido el rol que nunca debieron abandonar.

Es de esperar que los actuales cambios judiciales en la lucha contra la impunidad sean irreversibles. Primero, porque en su génesis hay una base profundamente democrática: han sido las sociedades civiles -especialmente las organizaciones de víctimas- las grandes impulsoras del proceso, muchas veces en oposición frontal a los poderes del Estado; segundo, por ser una conquista de la moral contra la inmoralidad; tercero, por la solidez con que el derecho internacional, y también el nacional en casi todas sus ramas (civil, penal, procesal, constitucional, laboral, administrativo y muchas otras), han asumido la doctrina y ética de los derechos humanos como fundamento de todas las instituciones, desterrando a un segundo plano anacrónicas concepciones de la soberanía nacional y la razón de estado para justificar lo que la Declaración Universal llama “actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad”.


*Roberto Garretón. Abogado Defensor de los Derechos Humanos en Chile


Raúl Iturriaga Neumann: el Bin Laden chilensis

Raúl Iturriaga Neumann: el Bin Laden chilensis

CÓMO SE GESTÓ EL PLAN DE HUIDA DEL EX JEFE EXTERIOR DE LA DINA
Raúl Iturriaga Neumann: general en fuga

Ideó su plan de escape hace casi un mes. Durante ese período hizo creer al tribunal que respetaría su honor militar para entregarse voluntariamente y dejó pistas falsas. Armado con su pistola 9 milímetros, es buscado en todo Chile. En reserva, la policía ya tiene rastros que permitirían su detención… por la razón o la fuerza.



Nación Domingo

Luis Narváez y Javier Rebolledo

Hace tres semanas, Raúl Iturriaga Neumann se sentó, como de costumbre, frente a sus amigos y camaradas de armas en el Café Havanna, de Huérfanos 1033. El resto de los generales y altos oficiales en retiro prestaron especial atención a las palabras que pronunciaría, ya que todos entendieron que uno de los hombres de la línea más dura de la disuelta Dirección de Inteligencia Nacional (DINA) tenía algo importante que contarles.

El fuerte olor a café y el humo de cigarrillo se hacía más denso en el segundo piso de dicho café, lugar especialmente discreto y apartado de las miradas de los funcionarios de Gobierno que frecuentan el local.

Mientras la camarera traía la bandeja repleta de tazas, Iturriaga se desabotonó el abrigo que llevaba puesto y dejó a la vista el empuñadura de su pistola 9 milímetros, de la que nunca se despega.

“Amigos, la condena en mi contra es una realidad y no pienso entregarme. La humillación hacia las Fuerzas Armadas es inaceptable. Me voy a escapar, así que les pido que cuiden de mi familia durante el tiempo que esté ausente”, dijo provocando admiración en los presentes, boquiabiertos ante el anuncio.

Después de la reunión, Iturriaga se dedicó a completar el plan para evitar ser descubierto y burlar el cerco policial. El lunes pasado debía entregarse ante la justicia, luego de llegar a un acuerdo “de caballeros” con el ministro de la Corte de Apelaciones de Santiago Alejandro Solís, quien debía notificarlo para que comenzara cumplir ese mismo día la condena a cinco años y un día de presidio por la desaparición de Dagoberto San Martín.

La sentencia había pasado a firme el 28 de mayo último, día en que la Corte Suprema confirmó la sentencia y ordenó que fuera ejecutoriada.

Iturriaga supo cómo se venía la mano, al menos con una semana de anticipación. Asesorado por su abogado, Jorge Balmaceda, también sabía que una vez que el fallo fuera oficializado, pasarían al menos 15 días para que el documento, junto con todo el expediente del caso, fueran devueltos al juez Solís, para que éste dictara el “cúmplase” la sentencia.

AMPLIOS PODERES PARA ALLANAR

Como ha sido el procedimiento en los últimos años, los detectives que indagan los casos de violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura, pasaron a primera hora de ese día, 11 de junio, a buscar a la actuaria que cumpliría con el trámite de notificación.

En un vehículo policial se dirigieron hasta el Penal Cordillera, a un costado del ex Comando de Telecomunicaciones del Ejército, en Peñalolén.

Ingresaron al recinto a la espera de que apareciera el general retirado, minutos antes de las diez de la mañana, la hora acordada para que Iturriaga se notificara. Pero el ex jefe del Departamento Exterior de la DINA no llegó. Pasaron casi dos horas y la comitiva judicial decidió retirarse.

Ese mismo lunes, el juez Solís firmó una orden de aprehensión en contra de Iturriaga para que cumpliera con el trámite de la notificación. Al día siguiente emitió una orden amplia de investigar con la instrucción de capturarlo, facultando para ello a la policía civil a descerrajar y allanar todo lugar donde pudiese estar o haber información sobre su paradero.

El primer gran problema “logístico” que se desató por la sorpresiva acción del ex general se debió a que la prensa de tribunales se enteró de la detención el martes a las once y media de la mañana e hizo pública la noticia. La policía, sin embargo, sólo fue notificada recién a las tres de la tarde, perdiendo horas clave para iniciar la cacería.

No obstante, los problemas de comunicación se resolvieron a la brevedad y la Jefatura Nacional contra el Crimen Organizado y Asuntos Especiales, a cargo del prefecto inspector Rafael Castillo, elaboró de inmediato un plan de contingencia.

El diseño implicaba conformar un equipo multidisciplinario integrado por la Brigada de Asuntos Especiales y Derechos Humanos, la Brigada de Búsqueda de Personas y la Brigada de Investigaciones Policiales Especiales.

LA CACERÍA

¿Qué dificultad extra podría acarrear la ubicación de un prófugo como Iturriaga? El ex general formó parte de la cúpula de la DINA desde sus inicios y hasta su disolución, en 1976. Se trata entonces de un oficial que cuenta con una amplia experiencia en materia de inteligencia y con redes que le facilitarían mantenerse en la clandestinidad, al menos, por unas semanas.

Sin embargo, en Investigaciones existe un cierto optimismo y se piensa que la captura se concretará pronto. “Iturriaga maneja conceptos de inteligencia militar, pero nosotros contamos con los elementos de la inteligencia policial, que son muy distintos y que nos dan las herramientas suficientes como para detectarlo en cualquier momento”, dijo a LND el prefecto Rafael Castillo.

El primer paso que dieron para armar el complejo puzzle de pistas sueltas que dejó el ex jefe de la temida Brigada Purén de la DINA, fue reconstruir sus pasos. Hasta ahora presumen que habría escapado en su auto, patente RG. 4273.

Las versiones de prensa señalan que Iturriaga se dio a la fuga el lunes 11 de marzo, la fecha en que se debía entregar ante el juez Solís. Sin embargo, se ha logrado acreditar que el prófugo salió el viernes 8 del departamento (ubicado en calle Vaticano 4232, Las Condes) de su actual conviviente, Máxima Martota.

La mujer, de 64 años, entrevistada por la policía, se mostró desconfiada y no aportó datos que permitieran arrojar luces sobre el paradero de Iturriaga. “Sus dichos permiten inferir que nos estaría ocultando datos”, explica una fuente de Investigaciones.

Para evitar cualquier sospecha sobre su fuga, el general en retiro se preocupó, en las últimas dos semanas, de llamar constantemente al tribunal para confirmar el día y la hora en que iba a ser notificado. De paso, también reafirmó en cada una de esas ocasiones su decisión de concurrir voluntariamente al Penal Cordillera.

Cuando los funcionarios de Investigaciones que trabajan con el juez Solís supieron que en realidad se había escapado el viernes, se sorprendieron porque esa misma tarde, a eso de las cuatro, ya clandestino, Iturriaga realizó su última llamada al tribunal confirmando su asistencia el lunes.

El asombro fue aún mayor cuando el equipo encargado de su búsqueda, se enteró de otra pista distractiva que dejó el general. Reservó por dos noches y a partir del lunes 11 –el día en que debía ser notificado– una habitación en el Hotel Militar del Ejército, en Providencia. Una maniobra que tenía por objeto concentrar en ese lugar la atención policial, en caso de que se detectara anticipadamente su plan para evadir la detención.

La primera visita de Investigaciones al domicilio de Iturriaga permitió descubrir también datos relevantes que apuntan a la red de apoyo con que el ex jefe del Departamento Exterior de la DINA cuenta desde hace varios años. Según un testimonio, durante una de sus detenciones en el Batallón de Policía Militar de Peñalolén en 2005, el general (R) salió todas las noches del recinto para alojar en su hogar, en circunstancias que no contaba con ningún beneficio penitenciario. Esto nadie lo supo en esos momentos y constituye parte de los entretelones del verdadero historial de Iturriaga.

CUENTA BANCARIA Y CELULAR

Los efectivos de la Policía de Investigaciones barajan por estos días dos hipótesis sobre el paradero de Irurriaga. La primera indica que podría estar en Coquimbo, en la IV Región. La segunda, en la VIII, hacia la cordillera de los Andes, en una localidad cercana a las Termas del Flaco.

El plazo para detenerlo aún no se ha fijado y se habla de un máximo de 30 días, pues los agentes saben que su formación en inteligencia le da un paso de ventaja. Lo más probable es que no cometa errores básicos, como llamar a su familia desde su teléfono celular.

De registrarse alguna llamada, las empresas de telefonía ya recibieron una orden de entregar los datos de origen y destino de las mismas, mediante la triangulación de las antenas utilizadas en tiempo real.

Lo mismo sucede en el caso de que decida sacar dinero de su cuenta bancaria desde algún cajero automático, y trascendió que la Superintendencia de Bancos recopilará la información sobre sus cuentas.

La policía tiene prácticamente descartada la opción de que Iturriaga salga del país. Esto, porque en el extranjero existen tres órdenes de captura internacional en su contra. Una, por la condena que le impuso la justicia italiana por el atentado contra el ex vicepresidente de la República Bernardo Leighton y su esposa, Anita Fresno. La segunda proviene de Argentina, donde la jueza María Servini de Cubría lo procesó y acusó del crimen del general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert. La última es de España, donde el juez Baltasar Garzón lo requiere por los asesinatos de los sacerdotes Joan Alsina y Antonio Llidó, y el diplomático Carmelo Soria.

Investigaciones tiene elaborado un perfil sicológico de Iturriaga, que permite plantear distintos escenarios para su captura. Se trataría de un personaje ególatra y, al mismo tiempo, astuto. Por ejemplo, en todas las ocasiones en que fue interrogado por jueces y policías evadió las respuestas haciendo gala de su formación en técnicas de contrainterrogación. Calificado como extremadamente orgulloso, los policías están conscientes de que Iturriaga tiene carácter como para resistir con la fuerza el arresto, en caso de que se vea acorralado. Por otra parte, su formación católica descartaría el suicidio.

La estrategia policial apuntaría a lograr que el ex militar deponga su actitud y se entregue voluntariamente, para evitar la tensión que significaría un enfrentamiento directo.

Tal escenario ya fue probado con el general (R) Manuel Contreras, a quien se le ofreció una entrega pacífica, cuando se negó a ser notificado. El frustrado diálogo dio paso a la fuerza, donde incluso el ex director de la DINA fue reducido con su pistola en mano.

La gran incógnita es si Raúl Iturriaga Neumann aceptará entregarse o si, a diferencia de su ex jefe, usará su pistola 9 mm.


PRONTUARIO DEL HOMBRE DE LAS MIL CARAS

Jorge Escalante

“VENDA SEXY”

La condena de cinco años del “Chico” Iturriaga Neumann (eran diez, pero la Corte Suprema la rebajó), de la que arranca para no cumplirla, tiene que ver con uno de los centros clandestinos de la DINA donde más se ejerció la depravación sexual como tortura, principalmente contra mujeres. De ahí que la casa ubicada en Irán 3937 en Macul fuera conocida como la “Venda sexy”, justamente por los tormentos sexuales aplicados a las prisioneras con la vista vendada. El jefe de la Brigada Purén, a cargo de ese lugar, debe ahora cumplir la sentencia por el secuestro y desaparición del mirista Dagoberto San Martín Vergara, ocurrido el 17 de diciembre de 1974. Iturriaga siempre ha negado haber ordenado la detención de personas y comandar al grupo DINA que operó en esa casa, pero quienes fueron sus subordinados en esa y otras tareas –oficiales, suboficiales y agentes– lo desmienten en sus declaraciones judiciales. Marcelo Moren Brito, Gerardo Urrich, la Flaca Alejandra, Manuel Carevic, Francisca Cerda Galleguillos y Clodomira Reyes Díaz, lo delataron.

ASESINATO DE PRATS

Para materializar sus crímenes, Iturriaga adoptó distintas identidades. A Buenos Aires entró como “Diego Castro Castañeda”, donde preparó el asesinato del general Carlos Prats y su esposa, Sofía Cuthbert. En ese momento era el jefe del Departamento Exterior de DINA.

Días antes del 30 de septiembre de 1974, fecha del atentado, miembros del comando paracaidista entregaron a Michael Townley la dirección del departamento de los Prats-Cuthbert, en Malabía 3359, barrio de Palermo, y le mostraron el auto que el general manejaba para que instalara la bomba.

Él supervisó cada detalle del crimen y alojó en casa de su hermano Jorge, otro agente. Poco antes había pagado en Buenos Aires seis mil dólares al agente chileno Raúl Igualt Pérez, para que lo contactara con terroristas de ultraderecha que matarían a Prats. “Pero los argentinos no fueron capaces”, declaró Townley. Y la misión recayó en el departamento que dirigía Iturriaga.

El prófugo general está procesado y formalmente acusado como autor en este doble homicidio, al igual que su hermano.

OPERACIÓN COLOMBO

En 1975 volvió a Buenos Aires bajo la identidad de un comerciante (Eduardo Rodríguez Pérez), esta vez portando pasaporte diplomático. Debía preparar la Operación Colombo, montaje de la dictadura para hacer creer que 119 prisioneros desaparecidos en Chile se estaban matando entre sí.

Al “Chico” le gustaba Buenos Aires. “Iba seguido”, declaró Townley. Allí se juntó con el agente Enrique Arancibia Clavel y le dio instrucciones. “Me dijo que había que hacer aparecer muerto en Argentina a un subversivo chileno llamado Silbermann”.

LEIGHTON Y LA CONDENA EN ROMA

Iturriaga tiene orden de captura internacional por el atentado contra el democratacristiano Bernardo Leighton y su esposa, Anita Fresno, cometido en Roma el 5 de octubre de 1975. La condena vigente es de 18 años de cárcel. La Corte Suprema de Chile negó su extradición a Italia y se negó a iniciar una investigación por el atentado en Roma.

 

LA REBELIÓN DE LOS CORONELES

Mañana, a las once y media, las principales organizaciones compuestas por ex integrantes de las Fuerzas Armadas darán una conferencia de prensa para hacer presente el malestar “insostenible” que sienten los ex uniformados frente a la “persecución” de que serían víctimas debido al número creciente de procesados (más de 500) por causas de derechos humanos. La cita tomó mayor repercusión luego de la frustrada detención del general (R) Raúl Iturriaga Neumann, situación que, según ellos, es “la gota que rebasó el vaso”.

Pero el meeting trae una sorpresa extra. En éste hará su estreno la Agrupación de Soldados Presos Políticos en Democracia, la que estaría compuesta por cerca de tres mil familiares de militares procesados a lo largo del país. Por lo menos así lo señaló el capitán (R) Renán Ballas, quien además se desempeñó como diplomático desde el inicio de la dictadura hasta el 2005, fecha en que jubiló de la Cancillería. A su juicio, la creación de esta organización “es una respuesta a las agrupaciones de izquierda, que están mucho mejor armadas que nosotros”. También advirtió que “todos nos sentimos representados por la situación del general [Iturriaga]. La persecución judicial a los miembros de las Fuerzas Armadas no hace más que agruparnos. Hace poco se suicidó Marcos Muñoz [colgado en su celda del Batallón de Policía Militar de Peñalolén], y antes Germán Barriga, quien se lanzó de un edificio. Por eso, esto ya no da para más”.

Ballas anunció que en el corto plazo se presentará una querella criminal por asociación ilícita en contra de la Comisión Funa, a quienes sindica como los principales responsables de las decisiones extremas de estos militares.

Estos temas serán expuestos en Alameda 1452, a pocos metros de la DC, por el presidente de la Coordinadora del Personal en Retiro de las FFAA, brigadier (R) Jaime Núñez. También intervendrá el presidente del Cuerpo de Oficiales Superiores de las Fuerzas Armadas, coronel (R) Haroldo Latorre.

 

Se busca por el asesinato de Luis San Martín Vergara

Se busca por el asesinato de Luis San Martín Vergara

SE BUSCA

Existe una orden de aprehensión contra el cobarde general (r) del Ejército Raúl Iturriaga Neumann, "Don Elías", quien fue condenado a cinco años de presidio efectivo por el secuestro calificado del militante del MIR Luis San Martín Vergara.

El militante de izquierda Luis Dagoberto San Martín fue visto por última vez el 17 de diciembre de 1974 y casi 30 años después, el 9 de noviembre de la temporada pasada, la Justicia dictó las mencionadas condenas.

Luis San Martín fue llevado a un recinto de Existe una orden de aprehensión contra el cobarde general (r) del Ejército Raúl Iturriaga Neumann, "Don Elías", quien fue reclusión clandestino conocido como "La venda sexy", ubicado en la esquina de Irán y Los Plátanos, en la comuna de Macul.

En ese lugar fue visto por, a lo menos, ocho presos políticos que declraron ante el tribunal que este estudiante de agronomía de 22 años presentaba graves problemas de salud producto de las torturas recibidas.

Ni Perdón ni Olvido

Aún tenemos patria (perdón MATRIA)

Valeria Bustos Arriagada  Consejera Nacional arribapuebloppd.blogspot.com

 

 

Crimenes de la Base de Talcahuano.

C O M U N I C A D O    P U B L I C O.

El próximo día Lunes 18 de Junio 2007 a las 09.00 horas será presentada Querella Criminal en los Tribunales de Concepción contra los autores materiales y los autores inductores miembros del Ancla 2 de la desprestigiada Base Naval de Talcahuano, por familiares de los cuatro compañeros del MIR de Tomé asesinados por miembros del Ancla 2 de la Armada de Talcahuano, el libelo acusatorio será  patrocinado por Nelson González ante el Ministro Carlos Aldana.

Los compañeros militantes del MIR de Tomé fueron detenidos el 27 de Septiembre en el sector llamado Buena Vista de Tomé y posteriormente trasladados a la   Base Naval y luego de ser sometidos a horrendas torturas es muerto en el Fuerte Borgoño Ricardo Antonio Barra Martínez y los otros tres sobrevivientes a estos flagelos Miguel Angel Catalán Febrero, Tránsito del Carmen Cabrera Ortiz y Héctor Lepe Moraga son  ejecutados después de ser secuestrados desde la Cárcel de Tomé, simulando  una acción de rescate con un burdo montaje que nadie nunca creyó.

Treinta y cuatro (34) años hemos han debido de transcurrir para lograr la identificación de los criminales miembros de la Inteligencia Naval de Talcahuano. La Armada sistemáticamente ha ocultado información de sus responsabilidades en los delitos de Lesa Humanidad cometidos en nuestro país.  Hoy se encuentra ya en manos del Ministro Especial designado para acometer justicia en Concepción y el Lunes a serán presentadas las querellas a objeto pueda proceder a imputar y procesar y esperamos este Ministro se atreva a condenar finalmente a los malhechores de la Marina de Talcahuano.

A estos compañeros prisioneros de guerra se les negó el derecho a cumplir las condenas a que fueron sometidos tres de ellos que luego de ser Procesados en Juicios de guerra por la Fiscalía Militar efectuados en el primer Consejo de Guerra caratulado como Consejo de guerra Ancla Uno. La patrulla de entonces al Mando de un Teniente y varios Infantes  de Marina que se encuentran al fin identificados como los autores materiales deberán ser localizados por la Brigada de D.D.H.H. del Dpto. Quinto de Investigaciones y notificados por el Ministro para comparecer a declarar e individualizar a los autores inductores que dieron la orden de su asesinato sin respetar las propias reglas que habían resuelto con los Consejos de Guerra.

Invitamos a los medios y a todos quienes deseen acompañar a los familiares, allí estaremos para darles nuestro apoyo y solidaridad en la esperanza que estos crímenes no queden impunes. Nadie esta olvidado, nadie será olvidado hasta que el ultimo criminal pague.

Ex Prisioneros Políticos de Concepción.

 

Ex diputado socialista Isidoro Tohá murió de infarto en estación del Metro

Ex diputado socialista Isidoro Tohá murió de infarto en estación del Metro

El también ex regidor de Chillán falleció anoche en Estación Central a los 77 años, y sus restos mortales serán trasladados a Chillán, su ciudad natal, donde mañana se realizarán sus funerales

lanacion.cl

UPI

De un infarto al corazón falleció anoche en el Metro Estación Central, el ex diputado y regidor de Chillán durante el Gobierno del Presidente Salvador Allende, Isidoro Tohá, de 77 años.

Según los antecedentes, el hombre sufría algunas afeccciones cardíaca y pasada las 19:00 horas al entrar al recinto del tren subterráneo, en el acceso suroriente, se desvaneció.

Hasta el sitio del suceso concurrió un equipo del Servicio de Atención Médica de Urgencia (Samu) que intentó reanimarlo por unos 30 minutos, pero los esfuerzos resultaron estériles y falleció a eso de las 20:00 horas.

Tohá, médico de profesión y militante del Partido Socialista (PS), fue detenido y exonerado durante el gobierno militar. Tras el retorno a la democracia, fue electo diputado por Chillán en dos períodos consecutivos, 1990-1994 y 1994-1998.

Estaba casado con María Angélica Veloso y tuvo cuatro hijas. Una de ellas, María Soledad Tohá, quien se desempeña actualmente como intendenta de la VIII Región del Biobío.

Además, era tío de la diputada del Partido Por la Democracia (PPD), Carolina Tohá, y hermano de los destacados dirigentes socialistas José Tohá y Jaime Tohá, este último embajador en Cuba.

La familia informó que sus restos mortales serán trasladados a Chillán, su ciudad natal, para efectuar los funerales, los que tendrán lugar mañana.

 

 

Ejército descarta supuesta red de apoyo al prófugo Iturriaga

Ejército descarta supuesta red de apoyo al prófugo Iturriaga

Tras días de silencio, el comandante en jefe del Ejército admitió que la fuga del general en retiro “complica” a la institución, la cual –precisó- “no avala a nadie que esté fuera de la ley”. En la UDI surgieron voces de apoyo a los argumentos del sublevado ex DINA.

Foto: "Indudablemente que esta situación complica al Ejército. Si no, no estaría haciendo estas declaraciones", dijo el comandante en jefe.

 

lanacion.cl

Ayer, cuando se cumplían cinco días de la fuga del ex integrante de la plana mayor de la DINA, general (R) Raúl Eduardo Iturriaga Neumann, el Ejército recién fijó su posición sobre esta situación que compromete el Estado de Derecho del país.

El comandante en jefe del Ejército, general Óscar Izurieta Ferrer, admitió que la declaración de rebeldía del ex jefe del Departamento Exterior y de la Brigada Purén “complica” a la institución. Sin embargo, fue enfático a la hora de descartar que exista una red de apoyo, con participación de personal activo de la rama castrense, para proteger al fugado.

"Indudablemente que esta situación complica al Ejército. Si no, no estaría en estas circunstancias, haciendo estas declaraciones”, dijo el jefe militar, al visitar las obras de construcción del nuevo hospital Militar en La Reina.

Con estas palabras, el Ejército rompió el mutismo que ha mantenido durante toda la semana, donde la huida del ex DINA ha concitado el rechazo de todo el arco político –salvo algunos personeros de la UDI- y declaraciones de abierto respaldo por parte de organizaciones que agrupan a uniformados en retiro.

En sus declaraciones a la prensa, Izurieta fue claro en ratificar que para el Ejército los temas de derechos humanos están en manos de los tribunales de justicia por lo que respetan los fallos que allí se dictaminan.

De ahí que precisara que la decisión de Iturriaga era “personal” por lo que debe asumir las consecuencias, asegurando que su acción es ilegal, por lo que “el Ejército no puede avalar a nadie que esté fuera de la ley".

Saliendo al paso de algunas declaraciones que apuntaban a una cierta protección del sublevado, Izurieta garantizó que “no hay redes de apoyo”, descartando la posibilidad de que personal activo de la institución esté avalando la fuga del general en retiro.

“El Ejército no ha detectado a ningún personal activo que esté avalando, apoyando o ayudando a alguien que esté fuera de la ley (...) El Ejército no tiene constituida ninguna red de apoyo para el general Iturriaga”, subrayó.

Sobre la posición que han adoptado los oficiales en retiro, el jefe militar puntualizó que “las personas que están en retiro en el Ejército son libres de emitir las opiniones que estimen convenientes”. Bajo este concepto se deben comprender, entonces, las declaraciones, del ex vicecomandante en jefe del Ejército general (R) Guillermo Garín, quien dijo “entender” la rebeldía de Iturriaga y lamentó que sea “víctima de esta situación”.

"Intensos operativos

Iturriaga Neumann hizo llegar un video a los canales de televisión el pasado martes, donde se declara en rebeldía y se niega a cumplir su condena por el secuestro del mirista Luis San Martín Vergara en 1974, asegurando que es "inconstitucional y arbitraria.

La fuga del ex militar hizo que la policía y el gobierno dispusieran de todos los medios para capturarlo, convirtiéndose en prioridad número uno, desplazando a Rafael Maureira Trujillo, alias Zacarach. "Cualquier información comuníquela al 134 ó al correo profugos@investigaciones.cl", solicitan en la policía civil, quien publicó en su página web las fotografías del fugado

Esta arista fue la que enfatizó el ministro de Defensa José Goñi, quien acompañaba a Izurieta en la visita a las instalaciones, al insistir en que la situación de Iturriaga “es algo del plano judicial, policial”. Sin embargo, descartó que se le prive de la pensión que percibe: “Eso no corresponde, es un derecho que tiene cualquier ciudadano, no corresponde tomar medidas administrativas”, dijo enfático.

La comprensión UDI

“Estamos en un Estado de Derecho, por lo tanto debemos acatar los fallos de los tribunales de justicia, nos guste o no”, dijo a mediados de semana el diputado UDI Iván Moreira, en la primera reacción del gremialismo respecto a la fuga de Iturriaga.

Sin embargo, al cabo de los días han ido surgiendo voces de respaldo desde este partido, fuertemente ligado a la dictadura de Augusto Pinochet.

A las declaraciones del senador y almirante en retiro, Jorge Arancibia, quien ha insistido en la sensación de “injusticia” de los uniformados en retiro, se sumaron ayer la del senador y ex presidente del partido, Jovino Novoa, y del diputado penquista, Jorge Ulloa.

Novoa criticó la tesis del secuestro permanente, por la que Iturriaga fue condenado, y señaló que “no se puede hacer justicia sobre la base de la falsedad”. Explicó que “considero una vergüenza lo que está posando con 500 ó 600 uniformados que están siendo sometidos a proceso donde los jueces aplican delitos que no existen”.

En tanto, Ulloa, quien aseguró que “no compartimos la actitud de rebeldía” del general en retiro, enfatizó que ésta “es consecuencia de fundar la justicia sobre mentiras”, aludiendo al secuestro permanente.

El parlamentario además se lanzó en picada contra el subsecretario del Interior, Felipe Harboe, quien el jueves tachó de “delincuente” a Iturriaga. Ulloa acusó a la autoridad de “doble estándar” por no usar el mismo calificativo con los personeros de la Concertación que han estado envueltos en líos judiciales.