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Centros Chilenos en el Exterior

Discurso de Camila Vallejo Dowling, Lider de las luchas estudiantiles chilenas

Discurso de Camila Vallejo Dowling, Lider de las luchas estudiantiles chilenas

Discurso de asunción a la Presidencia Federación de Estudiantes de Chile:

Mi nombre es Camila Antonia Amaranta Vallejo Dowling y quisiera, antes que todo, poder expresarle a los presentes el orgullo y el desafío que significa para mí encabezar la Federación de Estudiantes más importante de Chile, es una gran responsabilidad que significa hacerse cargo de 104 años de historia, 104 años de aventuras y desventuras, 104 años de lucha en el seno del movimiento estudiantil.

Y es un orgullo y un gran desafío porque vengo de aquellos lugares que no reciben condecoraciones, de los cuales poco y nada se dice, porque poco y nada se sabe, lugares que a veces incluso se les llega a olvidar.

Mis estudios secundarios los cursé en un pequeño colegio cuyo nombre significa tierra florida; extraña paradoja, ya que en sus patios se respiraba más tierra que flores y en sus salas de madera se acumula el polvo de generaciones de alumnos no emblemáticos, que nunca llegaran a ocupar los puestos de poder más importantes de nuestro país.

Mi carrera, una de las más pequeñas de esta Universidad, casi no se encuentra en el consciente colectivo, se pierde entre los pasillos de la FAU y se confunde con otras disciplinas. La Geografía en esta Universidad casi no tiene tiempo ni espacio, otra paradoja.

Sin embargo, lo más terrible es darse cuenta que de pronto esto no pasa solo en Geografía, sino que también en Administración Pública, que es carrera de ocho a seis, porque después de las seis de la tarde no hay Universidad para ellos, una carrera que debiese ser fundamental para fortalecer el sistema público. Y también ocurre en Educación y de pronto, nos damos cuenta que no son solo unas pocas carreras, sino que es toda una rama del saber, es toda un área del conocimiento la que ha caído en la pobreza universitaria como consecuencia de las lógicas del mercado implementadas ya a lo largo de estos últimos treinta años.

Y de lo pequeño y olvidado de mi lugar de origen, se suma además, mi corto tiempo de vida, con 22 años, vengo a ser la segunda mujer presidenta de la FECH en más de cien años de historia. Y usted rector tendrá el privilegio de ser el segundo en la historia de la Universidad que es acompañado por una mujer en la presidencia de nuestra federación de estudiantes.

Ahora bien, puede que en este momento me toque a mí ejercer el cargo de Presidenta, sin embargo, debo decir que yo sola jamás habría logrado todo esto y que mis manos son tan solo un par más dentro de tantas otras, y en donde todas juntas son las que levantan este proyecto colectivo que se llama Estudiantes de Izquierda, el cual ya se encamina a su tercer período consecutivo al mando de nuestra Federación.

Si me permiten contarles un poco acerca de Estudiantes de Izquierda, debo decirles que como colectivo político estamos presentes en amplios espacios de nuestra Universidad, que en nuestro interior se expresa la máxima diversidad estudiantil, que entendemos que la izquierda debe construirse con participación y democracia y que esta elección en donde hemos aumentado en casi 400 votos respecto de la elección anterior, nos demuestra que como movimiento estamos vinculados orgánicamente con las bases estudiantiles de nuestra Universidad.

Como Estudiantes de Izquierda sentimos la responsabilidad ética de hacer política, porque la administración del poder por los poderosos de siempre nos obliga a entrometernos en sus asuntos, porque estos asuntos son también nuestros asuntos y porque no podemos dejar que unos pocos privilegiados sean quienes eternamente definan las medidas y contornos que debe tener nuestra patria, ajustándola siempre a sus pequeños intereses.

Creemos que la clave del éxito para el movimiento estudiantil está en volver a situar a la Federación en una posición de vanguardia a nivel nacional, en volver a entretejer redes sociales con los pobladores, los trabajadores, las organizaciones sociales y gremiales, los jóvenes que se quedaron fuera de la Universidad pateando piedras, en otras palabras, hablamos de volver nuestra mirada al conjunto de los problemas sociales que hoy rodean a la Universidad y con los cuales estamos íntimamente vinculados y comprometidos.

Debemos romper con aquella burbuja universitaria que instala el individualismo, la competencia y el exitismo personal como patrón de conducta para los estudiantes por sobre ideas y conceptos fundamentales como lo son la solidaridad, la comunidad y la colaboración entre nosotros.

Somos contrarios a la visión de que la Universidad es solo venir, sacarse buenas notas, y abandonar cuanto antes sus aulas para salir pronto a ganar dinero en el mercado laboral, tenemos los ojos lo suficientemente abiertos como para darnos cuenta que afuera hay un mundo entero por conquistar, que este mundo requiere de nuestra entrega, de nuestro esfuerzo y de nuestro sacrificio y que para quienes ya hemos abierto los ojos a las inequidades sociales que asoman por todos los rincones de nuestra ciudad, se nos vuelve imposible volver a cerrar la puerta y hacer como que nada hemos visto o como que nada ha pasado. Nuestro compromiso por la transformación social es irrenunciable.

Porque necesitamos hoy, más que nunca, una profunda discusión respecto del país que queremos construir y a partir de aquello cuál es el tipo de Universidad que se pondrá al centro de dicha construcción.

Porque no creemos en la Universidad como un espacio neutro dentro de la sociedad, la universidad es un agente vivo en su construcción y en el desarrollo del proyecto país que como ciudadanos levantamos día a día. Nuestra responsabilidad está en generar organización al interior de aquella, lo cual nos permita transformar la universidad, para así poder transformar la sociedad.

Nuestro concepto de Universidad nos habla de un espacio abierto, participativo y democrático, con una comunidad universitaria activa, dialogante, una comunidad que se involucra en el diseño y conducción de su casa de estudios.

Nuestra visión es la de una Universidad que se ubique ya no en los primeros rankings de la competencia o el marketing universitario, de los cuales hoy en día mucho se habla, sino que se ubique en el primer lugar de aporte al desarrollo social del país, el primer lugar en el fomento de la equidad en cuanto a la composición social de sus estudiantes, que ocupe el primer lugar en el desarrollo de la ciencia y tecnología al servicio de los intereses de Chile y su pueblo.

Creemos en una Universidad permanentemente vinculada con los problemas que nuestro pueblo le presenta, activa en la búsqueda de soluciones y en la entrega de aportes por medio del conocimiento.

Sin embargo, nuestra realidad actual dista mucho de estos conceptos brevemente aquí esbozados, hoy la Universidad es cada vez más un proyecto sin otro norte que no sea el que le señala el mercado, a la educación superior se le ha puesto precio y nuestras Universidades son medidas por criterios industriales de producción como si fueran una empresa más dentro del esquema productivo de la nación, una empresa especial con muchas comodidades en su proceso productivo, pero empresa al fin y al cabo.

En este esquema, un rol fundamental lo jugó el desfinanciamiento sistemático que vivió la Universidad Pública al momento de implementarse las políticas neoliberales. El autofinanciamiento, establecido como doctrina, fue un golpe seco que dio en la esencia misma de lo que constituía el quehacer universitario hasta ese momento, condicionando y sometiendo a la Universidad a lógicas y esquemas mercantiles que le eran desconocidos. La Universidad Pública tuvo que verse obligada a competir en situaciones desfavorables en lo que se llamó “el nuevo mercado de la educación superior”, se le puso precio, tuvo que venderse a sí misma para poder captar mayores recursos y continuar así con su proyecto educativo, perdió su brillo y su color, perdió su esencia transformadora y quedó botada en un rincón, ya incapaz de reconocerse a sí misma.

Estamos hablando que se operó un cambio estratégico en el desarrollo de la Universidad, el cual ha sido irremontable hasta este momento. Con ello hubo sectores importantes del quehacer universitario que producto de su no rentabilidad económica fueron cayendo rápidamente en la desgracia y el abandono, las Universidades Públicas se volcaron a sí mismas, viviendo casi un chauvinismo institucional, donde cada una se preocupaba de su propia sobrevivencia, perdiéndose la visión de conjunto que poseía nuestro antiguo sistema de educación superior pública.

Este procedimiento operado en plena dictadura, siguió su curso con los gobiernos de la Concertación, la cual no operó mayores cambios, más bien, se dedicó a administrar con comodidad el modelo heredado y en algunas líneas, incluso, lo profundizó. No obstante lo anterior, pasaron los años y el control del gobierno volvió a las manos de quienes tiempo atrás habían gobernado con trajes de civiles detrás de los uniformes de soldado.

Según nuestra mirada, esto representa un peligro fatal para la Universidad Pública hoy día, creemos que el gobierno de los empresarios busca poner el broche de oro a la privatización total de la educación superior, sellando definitivamente la obra que iniciaron desde las sombras en los años ochenta. La designación de Harald Beyer y Álvaro Saieh en nuestro Consejo Universitario, dos grandes defensores del modelo de mercado y el actual presupuesto nacional en el área de la educación superior son dos grandes indicativos de aquello. Son medidas que nos muestran nítidamente que el gobierno se apresta a poner en marcha una agenda privatizadora a gran escala y que, por lo tanto, el año 2011 será estratégico en su implementación.

Esta será una batalla importante que enfrentará nuestro sector el próximo año, para dar respuesta a este desafío debemos desplegar un movimiento que escape a tan solo los estudiantes, necesitaremos de los académicos, los trabajadores, las autoridades universitarias, todos juntos en las calles exigiendo que el Estado cumpla con sus Universidades, que el Estado cumpla con la educación superior pública de nuestro país.

Pero el problema no pasa tan solo por exigirle al Estado lo que a nuestras Universidades le debe, sino que también debemos mirarnos con visión autocritica y preguntarnos qué es lo que como Universidad le estamos entregando a nuestro pueblo. Necesitamos un nuevo trato del Estado para con la educación superior pública de nuestro país y, a la vez, necesitamos un nuevo compromiso de las Universidades Públicas para con el pueblo de Chile y sus intereses, esta Universidad tiene que ser la Universidad de todos los chilenos y no solo la de unos pocos.

A nadie le es indiferente que en nuestra casa de estudios se perpetúen desigualdades fundamentales que determinan, por ejemplo, que el 20% más rico de la población tenga más del 50% de las matrículas, en cualquier sociedad que se precie de ser justa y democrática esta desigualdad fundamental es inaceptable.

¿Seguiremos educando solo a las élites socioeconómicas?, o, ¿nos aseguraremos de implementar un sistema de acceso que permita que todos los jóvenes con talentos y habilidades, independiente de su origen y capacidad de pago, puedan permanecer en la Universidad?

¿Seguiremos dejando que solo aquellas disciplinas que son rentables en el mercado alcancen niveles de desarrollo armónicos y de excelencia?, o, ¿aseguraremos de manera efectiva que todas las áreas del conocimiento tengan un trato justo y así puedan contribuir a consolidar la sociedad que anhelamos, ya no solo en términos económicos, sino que en términos culturales, intelectuales, cívicos, valóricos, es decir, con seres humanos íntegros?

Por más que quieran hacernos creer lo contrario, para nosotros la Universidad no puede ser un negocio ni mucho menos la educación puede ser una mercancía.

La pelea será dura, pero está el futuro de la Universidad en juego y en esta batalla nosotros no bajaremos los brazos.

No quiero terminar mis palabras sin antes aludir a un hecho que para mí reviste gran notoriedad, algo señalaba más arriba pero quisiera ahora poder extenderme un poco más en aquello, me refiero a mi condición de mujer.

Como mujer puedo ver y vivenciar en carne propia las actuales formas de opresión de la que somos víctimas en la actual configuración machista de la sociedad. En Chile nos decimos un país desarrollado y nos llenamos de orgullo por nuestro reciente ingreso a la OCDE, no obstante, detrás de la cortina del progreso económico y del optimismo del jaguar latinoamericano se esconde una historia de opresión y sexismo que aún perdura hasta nuestros días. Las mujeres seguimos sufriendo hoy día todo tipo de discriminaciones, a la hora de buscar trabajo, en los planes de cobertura para nuestra salud, en la escala de sueldos, incluso a la hora de participar en política.

Tan solo ayer leía unas ideas que quisiera poder trasladarles en este momento ya que me parecen esclarecedoras respecto de lo que les quiero decir, abro comillas “respecto de las mujeres, cuando buscan trabajo, además de calificación se le pide presencia y no basta con que sean amables y generosas, sino que deben además ser graciosas, simpáticas y coquetas, pero no mucho. Se les exige estar presentables y cuando juzgan que se ha pasado un milímetro, se les critica por presuntuosas. Se les elogia por ser madres y se les excluye por tener hijos.

De la mujer se sospecha cuando es joven porque desestabiliza a la manada y se le rechaza cuando los años pasan porque ha perdido competitividad. Es excomulgada por fea y también cuando es bella. En el primer caso se dice que es repulsiva, en el segundo provocadora. Cuando no es lo uno ni lo otro la tildan de mediocre”, cierre de comillas.

Estas son las condiciones en las cuales las mujeres nos desarrollamos actualmente, estas son las condiciones que desde mi Presidencia también buscaré transformar.

Muchas gracias.

 

 

Este Chile no pasa agosto

Este Chile no pasa agosto

Por Salvador Muñoz K.* 

Nunca había vivido algo como lo ocurrido este 4 de agosto. Fue un día definitivamente histórico. No recuerdo haberme sentido tan orgulloso de mi pueblo con algo en lo que pudiera participar. Me enorgullece la resistencia Mapuche, los logros de la Unidad Popular, la resistencia a la dictadura, y muchas otras cosas que no viví y que forman parte de nuestra historia. Pero esto es incomparable.

El 4 de agosto Chile despertó. La siesta fue larga, pero terminó. Lo del jueves no fue algo espontáneo como muchos quieren mostrar. Fue la explosión contra una suma de injusticias, desigualdades, atropellos y humillaciones que simplemente nos aburrieron. No las aguantamos más. Se acabó. Hace veinte años que nos prometieron un cambio y nunca llegó. Hoy, el pueblo chileno decidió recuperar su soberanía secuestrada. Cuando creamos el Partido de Izquierda (PAIZ) en noviembre de 2009, nunca imaginé que todas las reivindicaciones de nuestra Declaración de Principios, todas, iban a ser acogidas por el pueblo de Chile en tan poco tiempo. No porque seamos mayoritarios, ni grandes, ni poderosos. Sino porque vemos la realidad con lucidez y nuestra interpretación de lo que ocurre es adecuada. Ese es nuestro modesto granito de arena.

La respuesta del gobierno a lo ocurrido ayer es la muestra más clara de la incapacidad que tienen la actual institucionalidad y sus actores de darle una salida a lo que estamos viviendo. Apagan fuego con bencina. Piensan que con más represión nos vamos a desmovilizar. Flaco favor se hacen.

Las herramientas que les otorga la actual institucionalidad como la negociación entre cuatro paredes y los maquillajes gatopardísticos que permiten que todo siga igual están obsoletos.

El pueblo chileno reclamó ayer por su soberanía secuestrada. Se aburrió que Alianza y Concertación le sigan regalando las riquezas del país a un puñado de empresarios. Nos aburrimos de endeudarnos millonariamente por una educación que no educa en nada ni a nadie. Nos aburrimos de ver cómo regalan las riquezas que nos pertenecen a todos y con las cuales podríamos tener educación, salud y previsión de calidad, solo para que unos pocos privilegiados se enriquezcan. Nos aburrimos de prestar nuestra representación. El pueblo de Chile terminó por entender que sólo él puede representarse a sí mismo.

Algunos dicen que si los cientos de miles que ayer protestamos somos coherentes con nuestra crítica debemos inscribirnos en la próxima elección y hacer valer nuestro voto.

Pero, ¿vale algo nuestro voto con esta institucionalidad?

 ¿De qué sirve si las únicas dos opciones permitidas son la Alianza y la Concertación y ambas no son sino dos formas de lo mismo? Por supuesto que el voto es una herramienta fundamental de la democracia y debe ser un derecho irrenunciable. Sin embargo, eso es así cuando el voto decide algo. Este sistema político te hace votar para confirmar lo que ya fue decidido. Los problemas del sistema político son estructurales. Por tanto, sus transformaciones también deben serlo.

 Este viejo Chile patriarcal, elitista, autoritario, oligárquico, centralista y discriminador no pasará agosto. La única salida a esta crisis terminal de la institucionalidad pinochetista y de esta forma de convivencia oligárquica y patriarcal es refundando un nuevo país, una nueva República.

 Chile clama por una Nueva Constitución elaborada, por una Asamblea Constituyente.

¿Cuántos 4 de agosto más se necesitan para que lo entiendan?

*Presidente del Partido de Izquierda (PAIZ)

 

En agosto los de arriba vagan sin rumbo en Chile

En agosto los de arriba vagan sin rumbo en Chile

Por Andrés Figueroa Cornejo

 1. Desde alrededor de 1975, luego y facilitado por el golpe de Estado que envió al traste a la llamada ‘experiencia chilena al socialismo’ (es decir un proyecto nacional desarrollista con miras a construir las condiciones del socialismo sin los costos de una guerra civil y a través de elecciones dentro de los marcos de la ley burguesa), el país se convirtió paulatinamente en el laboratorio del ultraliberalismo en el mundo. La Escuela de Chicago, capitaneada por Milton Friedman y la vanguardia de jóvenes economistas chilenos por él formados, ejecutó su programa económico y político en una pequeña nación latinoamericana caracterizada por un poderoso rol de partidos políticos de raigambre popular y de masas, una central sindical de trabajadores única y altamente politizada, el desarrollo creciente en materia cultural y hegemonía ideológica de las clases históricamente subalternas, y brotes concretos de poder dual que jaquearon a la burguesía de la época mediante formas donde la violencia organizada de los trabajadores y el pueblo jamás tuvo la extensión y tonelaje de la Revolución Mexicana, la Cubana,  posteriormente la Sandinista, y las guerras de liberación en Centroamérica pocos años después.

 El pueblo chileno, castigado brutalmente una y otra vez por la tiranía pinochetista, fue el conejillo de Indias donde la ideología ultraliberal consiguió su mejor plaza, la mejor situación para hacerse de la prueba, el botín y el dominio. La desnacionalización y privatización delincuencial de los recursos naturales, la banca, la industria productiva, la distribución; la flexibilización del empleo, la cesantía estructural, y, sobre todo, la reformulación de los modos y contenidos del Estado hasta convertirlo en mero actor subsidiario, aval financiero y garante militar de la clase gran propietaria, fueron los pasos iniciales y radicales de un modelo de sociedad desconocido hasta ese momento en el planeta. Entonces ni siquiera existía la palabra ‘neoliberalismo’. Es decir, en Chile, antes fue la contrarrevolución del capital y después el Verbo.

 Desde 1975, pasando por la resistencia antidictatorial de los 80’,  luego de 20 años de administraciones civiles de la Concertación y menos de un año y medio de la derecha tradicional, Chile ha sido el paradigma y caramelo precioso del ultraliberalismo a escala internacional, la conversión de todo en mercancía, la experiencia más usada por los manuales de la confianza plena en el mercado como núcleo de la reproducción de la vida, donde se conjuga crecimiento económico, Estado policial y sin facultades reguladoras, democracia representativa y privatización extraordinaria de los derechos y servicios sociales a escala nunca vista en los países desarrollados o menos desarrollados que Chile.

 Por eso el movimiento estudiantil por la recuperación de la Educación Pública gratuita y estatal que ha sacudido al país desde hace más de dos meses es portada en los tabloides y noticieros del mundo.

 2. La crisis  de la hegemonía global del momento financiero sobre los otros momentos del capital, estalló localmente a través de la deuda universitaria y la pésima y abandonada enseñanza escolar pública que resta en el país.

 El pueblo de Chile, el más triste de América Latina según las encuestas, luego de casi 40 años desde el golpe de Estado -tal como señala lúcidamente el Premio Nobel del la Paz Alternativo, el paraguayo Martín Almada- vuelve por sus fueros, destruye el temor, golpea al mal gobierno. Porque si la lucha contra la dictadura fue de resistencia civil y armada, la presente lucha es ofensiva y aplasta con su curso la peste del olvido, la discontinuidad histórica rota por el Pentágono y la alta oficialidad de las Fuerzas Armadas y la clase mandante en sus dos formatos.

 Cruzada la crisis de la deuda universitaria –apenas un botón de la angustiada industria crediticia en general- con una administración gubernamental que, cumpliendo con el programa de los órganos tutelares del capital imperialista (FMI, BM, OMC, OCDE, BID) tal como lo hiciera la Concertación, descubre con mayor nitidez sus verdaderos intereses de clase, por un lado, y subjetivamente opera en la opinión pública como un pinochetismo de civil, por otra, desplomándose en las encuestas inéditamente. A un año cuatro meses de asumir la primera magistratura nacional, Sebastián Piñera apenas tiene un cuarto de aprobación de la población a julio de 2011. Pero eso no es todo: el sistema de partidos políticos sufre una crisis vertical de representatividad donde las tiendas que conforman la Concertación tienen un apoyo del 17 % y los de la Coalición por el Cambio, un 24 %. Es decir, entre ambas componendas apenas superan el 40 % de credibilidad ciudadana. En buenas cuentas, el sistema de partidos políticos vigente simplemente ya no está vigente. Son instituciones, grupos de interés sin posibilidad de crédito popular. Por eso el movimiento social actual funciona con autonomía del poder, expresando francamente la fractura entre el Estado, sus extensiones y partes, y la sociedad civil. Y como no hay control por arriba, por abajo se extiende la protesta y la represión policial acude a sus maneras más ilegítimas y desenfadadas para intentar poner coto al movimiento estudiantil. Los copamientos uniformados, las detenciones en masa, el endurecimiento de las penas por ‘desórdenes’, la prohibición al derecho de reunión y de manifestarse en lugares públicos; la intercepción de las comunicaciones (telefonía, Internet, redes sociales); la multiplicación de los heridos, las amenazas y los seguimientos a los dirigentes sociales; e incluso la concurrencia de extraños sin uniforme que secuestran estudiantes por horas, dejándolos abandonados más tarde son pan cotidiano. De hecho, ya existe una orden municipal para que el lunes 8 de agosto, los liceos de la comuna de Santiago en toma sean desalojados por la fuerza.

 Pero la administración del Estado es, además, capaz de masticar chicle y caminar al mismo tiempo. Mientras golpea al movimiento estudiantil, por una, el 5 de agosto baleó comuneros mapuche de Ignacio Queipui –niños y jóvenes incluidos- de la zona de Temucuicui, por otra.

 3. El movimiento estudiantil no es revolucionario ni socialista, no es anticapitalista ni parte de una insurrección en ciernes. En su momento real, es un movimiento de cientos de miles de estudiantes que, en general, buscan la reconquista de la educación pública como un derecho, un bien común, y no como una mercancía. Son jóvenes que aspiran a una educación pagable y de excelencia que les ofrezca movilidad social. Los estudiantes de secundaria quieren ser universitarios y los universitarios quieren ser profesionales con trabajo estable y pago justo. Naturalmente existen núcleos politizados que cuentan con una mirada más estratégica, que mañana quieren ser gobierno, que combaten porque cambie radicalmente el orden de las cosas. Pero en la fotografía ampliada, resultaría sólo un deseo que miles y miles de jóvenes de un día para otro, como conciencia que cae del cielo, se hayan deshecho de los aspectos más eficaces de la alienación capitalista. Se está frente a un enorme avance al respecto, pero queda largo trecho, variables y sujetos sociales ausentes aún  para dislocar la lógica perversa acunada durante tantas décadas por la clase en el poder. Sin embargo, también es sabido que las luchas sociales capaces de terminar en victorias de los intereses profundos del pueblo suelen comenzar por reivindicaciones económicas inmediatas, y que en períodos breves alcanzan niveles superlativos de autoconciencia y politización.

 4. ¿Por qué las administración de la Concertación el 2006 durante el movimiento de los secundarios y ahora el gobierno de la derecha tradicional no desmunicipalizaron la enseñanza, terminaron con la privatización casi absoluta del sistema educativo, no aumentaron el PIB en Educación y, en definitiva, no volvieron estatal, gratuito y único el sistema escolar y terciario como todos los países de la OCDE?  ¿Por qué si el movimiento estudiantil no lucha centralmente por un cambio sustantivo en la dirección de los contenidos curriculares, es decir, no es disfuncional al trabajador que requiere el capital para su reproducción, Piñera no cede?  Es cierto que los intereses individuales de un conjunto de capitalistas pueden resultar contradictorios a los intereses del movimiento general del capital. ¿O la desprivatización de la educación en todos sus niveles destruiría estratégicamente el programa modelo del ultraliberalismo impuesto a sangre y fuego en Chile? ¿O los grupos de interés que han amasado fortunas con la enseñanza las últimas décadas son demasiado fuertes, están en la médula del poder? ¿O simplemente la clase dominante teme que una victoria parcial de los de abajo resultaría el prólogo ascendente de un movimiento social que arrancara en la educación, pero no terminara hasta la conquista de todos los derechos conculcados? ¿Todas las anteriores?

 Oportunistamente, la Concertación ha ofrecido incluso que cuando vuelva al Ejecutivo, con otras palabras, hasta implementaría la fórmula del pago universitario a través del arancel diferenciado. Después de 20 años de profundización de la privatización y de hacerse parte del negocio educativo.

 5. A diferencia del movimiento secundario de 2006, hoy se han agregado los estudiantes universitarios. Pero algo más importante ocurre. Al igual que en la dictadura, la población, que en más de un 80 % aprueba la demanda estudiantil, desde la noche del jueves 4 de agosto ha comenzado a hacer sonar cacerolas a modo de protesta y solidaridad con los jóvenes. Y el ‘caceroleo’ es diario y se propaga en comunas de sectores populares y medios. También se multiplican las fogatas en las poblaciones y barrios no tan empobrecidos. Hay estudiantes, claro, pero también están los padres, los trabajadores. Aún se trata de fenómenos cuasi espontáneos y donde la violencia siempre proviene de la policía, siempre es represión.

 El gran ausente todavía es el trabajador organizado, los sindicatos y los asalariados imposibilitados por ley o fuerza a sindicalizarse. Y pasa que el movimiento estudiantil por sí solo evidencia y encara la demanda, pero sin trabajadores, es más, sin un paro y protesta general de trabajadores se amplifican los obstáculos para conseguir el objetivo.

 Al respecto, el Presidente de la Confederación de la Gente del Mar (pescadores artesanales y portuarios), Jorge Bustos, señala con vehemencia que  “De no asumir la responsabilidad política de unirnos (los trabajadores) para cambiar nuestra patria, entonces nuestra generación será conocida por la historia como ‘cagona e inútil’. Los dirigentes de los trabajadores tenemos una  responsabilidad”, y añade que “No se trata de hacerlo mañana, pero deberemos construir una gran y única central de trabajadores de Chile. Ahora, por lo menos, debemos unirnos en la acción. El primer paso se dará este mes (agosto). Los trabajadores de diferentes estadios y afinidades ideológicas nos reuniremos para dar ese costoso, pero necesario paso. Sin nosotros será más  complicado lograr la profunda y necesaria democracia que anhelamos. Así como los jóvenes están haciendo su sacrificio, nosotros tenemos la responsabilidad histórica de poner nuestra parte”.

 Por su costado, la vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (ACES), Laura Ortiz, que ha sido víctima de detenciones y amenazas y cuya organización fue la chispa que inició el movimiento, dice que todo comenzó con la educación, “pero lo que hay detrás es mucho más grande. Cada vez se están sumando más ciudadanos. Hay muchachos que llevan más de 20 días en huelga de hambre. Y las respuestas del gobierno no tienen nada que ver con nuestras exigencias. Todavía no se da por enterado de que el pueblo es el que manda. No bajaremos las tomas hasta que no exista una solución satisfactoria”. 

 -¿Y los trabajadores, Laura?

 “Nosotros hace tiempo que buscamos la unidad con los trabajadores, más allá de la educación, sino también por todos los derechos que no tenemos garantizados en Chile. Sabemos que los trabajadores son los más afectados, como sabemos que asimismo, para ellos es más difícil paralizar el país. Ya se están tocando cacerolas en las noches. El paso que sigue es el paro de los trabajadores.”

 -¿Bastaría con que Piñera renunciara?

 “Para nosotros no. Queremos cambios de fondo. La alternativa de la Concertación no nos representa, no representa los intereses del pueblo. Y la renacionalización del cobre es una urgencia.”

  6. En tanto, el ex Presidente de la República, el democratacristiano Eduardo Frei Ruiz Tagle, declaró en Argentina que existe una “crisis de gobernabilidad en el país”. Otros ya exigen la renuncia de Piñera. Se trata de algunos concertacionistas que ven una vía rápida para retornar al Ejecutivo. La clase en el poder y la embajada norteamericana observan con hastío y preocupación el modo en que ha cautelado sus intereses Sebastián Piñera. Michelle Bachelet es la única carta que les queda antes de que continúe bajando en las encuestas. Con una alta movilización social y los resultados de las encuestas, Piñera podría ser conminado a ser objeto de un plebiscito para llamar rápidamente a nuevas elecciones.

 El movimiento social en Chile tiene un cierto parecido al de “Los Indignados” de España y al de los “Que se vayan todos” de Argentina ocurrido a comienzos del milenio. Pero si bien, el curso de los acontecimientos en el país se presenta como un horizonte incierto, efectivamente los trabajadores deben acelerar motores para su congregación y lucha, ahora, en caliente. Y del mismo modo, los polos políticos que aspiran legítima y necesariamente a representar los intereses de los trabajadores y el pueblo, con la misma celeridad y desde el movimiento real, en la participación conciente, audaz, de acuerdo a las relaciones de fuerza y al período concreto de lucha de clases, con vocación de poder, amplia y unitaria, y como una síntesis del mismo movimiento y no desde fuera del movimiento, tienen el deber histórico de constituirse para ser alternativa política. Las oportunidades históricas no llueven para los que saben que solamente un otro mundo y un otro Chile son posibles. El tiempo corre en contra. Y es preciso conducirse como si las cosas fueran para hoy, aunque este no sea más que el comienzo, un episodio maravilloso de la promesa de la socialización del poder, la economía, la vida.

 Agosto 7 de 2011

 

 

Potente respaldo ciudadano a demandas estudiantiles

Más de 100 mil personas en marcha familiar por la educación

Santiago, OPAL- Cientos de miles de personas, compuesta principalmente por familias, participaron de la multitudinaria marcha "familiar en defensa de la Educación", convocada por la Coordinadora Metropolitana de Estudiantes Secundarios, la Agrupación de Padres y Apoderados y el Colegio de Profesores, en demandas de una educación pública gratuita y de calidad.

Los convocados se dieron cita pasado el medio día en el sector de Parque Bustamante, para caminar de manera absolutamente pacífica hacia parque Almagro. Provistos de pancartas, lienzos, globos, familias completas desfilaron por cientos de cuadras y avenidas para dirigirse hasta el escenario, preparado para la ocasión y demandar al Estado chileno una educación pública gratuita y de calidad.

 

Las miles de banderas y pancartas multicolores, que llenaron de alegría el gris y contaminado panorama céntrico, hacían referencias a favor de una reforma a la educación chilena y en cese de la represión policial vivida en las ultimas movilizaciones estudiantiles..

El recorrido de la extensa caminata, se inicio pasado al mediodía en el sector del Parque Bustamante, a la altura de Providencia, luego continuo por ese eje en dirección sur hasta llegar a Curicó, luego por Tarapacá hasta San Diego, la gruesa columna doblo nuevamente hacia el sur hasta Santa Isabel para terminar el extenso recorrido en Parque de Almagro donde se realizó un acto artístico-cultural con presentaciones de agrupaciones como Illapu, Guachupé, entre otros artistas.

Como ha sido la tónica de las movilizaciones estudiantiles por la educación, los miles de manifestantes marcharon en un ambiente de carnaval de alegría y absoluta tranquilidad, donde se pudo apreciar a familias completas con sus hijos en un día en que pese a las apariciones de algunas gotas de lluvia, no apañaron la actividad.

Durante el recorrido fue posible apreciar una gran cantidad de personas que desde los balcones lanzaban globos, papel picado y hacían sonar cacerolas en apoyo a los manifestantes y en calles aledañas seguía sumándose gente a la columna que avanza por avenida Curicó hacia el Parque Almagro.

Los artistas Chinoy, Guachupé, Palta Meléndez y el reconocido grupo Illapu fueron los encargados de entretener a un público en el que destaca la presencia de niños que portan pancartas en apoyo a las demandas estudiantiles.

Juan Carlos "Palta" Meléndez, quien analizando la realidad del país llamó a cambiar el sistema diciendo: "no es que nosotros seamos anti sistémicos, sino que es el sistema el que está en contra de nosotros", en referencia a la situación general y también habló a favor de un cambio Constitucional.

Paloma Muñoz, vocera de los estudiantes secundarios, destacó el carácter familiar de esta actividad señalando que demuestra la fuerza que tienen en la ciudadanía las demandas estudiantiles.

La vocera reiteró la decisión de continuar con las movilizaciones. "Nosotros no tenemos miedo a perder el año", afirmó, y realizó un nuevo llamado a un paro nacional de actividades el próximo martes 9 de agosto.

Durante el desarrollo de la marcha no se registraron incidentes, por el contrario, la manifestación fue absolutamente pacífica ha pesar del desproporcionado contingente de efectivos de la politizada policía, que acechaban en las cercanía del lugar.

 http://prensaopal.lacoctelera.net/

 

 

Protestas estudiantiles en Chile

Protestas estudiantiles en Chile

Protestas estudiantiles en Chile: “la clase política ha perdido legitimidad”

Foto: Santiago, la capital, epicentro de las protestas, extendidas también a otras ciudades.

El conflicto entre el movimiento de protesta estudiantil y el Gobierno chileno se agudiza. El Ejecutivo llama a dialogar en el Congreso, mientras la sociedad pide cambios estructurales, opina experto.

“¡Piñera, aprende a gobernar!”, gritaron cientos de escolares, estudiantes universitarios y profesores que intentaron llegar a La Moneda, el palacio de Gobierno, en medio de peleas con la policía. Las manifestaciones en demanda de reformas en la educación pública chilena duran ya dos meses y escalaron este jueves (4.08.2011), luego de que fueran prohibidas por el Gobierno y reprimidas por más de 1.000 policías.

Los efectivos, entre los que se hallaban tropas antimotines a caballo, usaron bombas lacrimógenas y carros lanza agua. Testigos mencionaron haber escuchado “balazos”. Los manifestantes incendiaron barricadas y bloquearon el tráfico. Con la intención de difundir un mensaje, un grupo ocupó la televisora Chilevisión –controlada antiguamente por el millonario empresario y actual presidente chileno, Sebastián Piñera.

Más de 550 detenidos en todo el país, dos jóvenes lesionados sin gravedad y más de 20 policías heridos, reportó el Gobierno en un balance preliminar. “Se ha generado un clima de represión fuerte, inusitado, la ciudadanía y los analistas están perplejos”, comentó a Deutsche Welle Leslie Wehner, politólogo del Instituto GIGA de Estudios Latinoamericanos de Hamburgo.

¿“Como en dictadura”?

 “El escenario de hoy se parece mucho al estado de sitio en dictadura”, denunció la líder universitaria Camila Vallejo. Además de la crítica de organismos de derechos humanos y de la opositora Concertación de centro-izquierda (mayoría en la Cámara Alta del Parlamento), la represión policial motivó un “cacerolazo” en la capital y otras 11 ciudades.

Foto: Tropas antimotines usaron bombas lacrimógenas y carros lanza agua. Los manifestantes usaron también la violencia.

“La gente hizo sonar las ollas, la sociedad civil en general protestó desde las ventanas y balcones de sus departamentos, y eso indica que la simpatía está con el movimiento estudiantil”, opinó el investigador chileno radicado en Hamburgo. “Cacerolazo” y “4deagosto” fueron tópicos destacados en la red social Twitter durante la noche de jueves.

“Ya basta”, había dicho Piñera en días previos, llamando a finalizar las marchas. “La policía ha actuado conforme a la ley, está cumpliendo con su responsabilidad y cuenta con el respaldo del Gobierno”, subrayó el vocero gubernamental Andrés Chadwick (primo de Piñera), al defender la prohibición. Pero la medida se basa en un decreto del Gobierno de facto de Augusto Pinochet (1973-1990), señalan analistas.

El Gobierno se refiere a “grupos minoritarios del mundo de la educación que muestran intransigencia y ninguna voluntad de diálogo” y anuncia que buscará una salida en el Congreso. Sin embargo, el senador socialista Fulvio Rossi anticipó que la oposición bloqueará todas las iniciativas legislativas del Ejecutivo, en protesta por la represión a menores de edad.

De fondo: desigualdad social

 FotoEl Gobierno prohibió las protestas, pero los manifestantes no renunciaron.

El Gobierno prohibió las

protestas, pero los

manifestantes no

renunciaron.

Los estudiantes, que han desechado hasta ahora todas las ofertas gubernamentales, reclaman por los costos de la educación en Chile, entre los más altos del mundo según la Organización para la Cooperación y el desarrollo Económico (OCDE). Y están respaldados por “la Constitución y las leyes chilenas, que prohíben lucrar con la educación y generar utilidades que no necesariamente se reinvierten en la educación”, explicó el politólogo del GIGA.

A las demandas se agregan: una mejor calidad de la educación, acceso igualitario y ahora, además, el cese de la criminalización del movimiento de protesta por parte del Gobierno y los medios chilenos de comunicación. Mientras, el Gobierno, “con una visión gerencial, tecnocrática, ha dado soluciones prontas y coyunturales a problemas estructurales”, señaló Wehner.

La crisis estudiantil –que movilizó a cientos de miles de personas en los últimos meses e incluye marchas y tomas de liceos y universidades– coincidió con otras protestas sociales este año. Las manifestaciones, las más masivas desde el fin de la dictadura, tienen como trasfondo la desigualdad social en Chile, coinciden analistas.

La economía chilena debe crecer entre un 6 y un 7 por ciento en 2011, uno de los mejores desempeños en América Latina. La paradoja es que “el modelo exportador, de crecimiento económico, ha traído indicadores macroeconómicos sólidos, pero no todos los beneficios sociales que se esperaban. Y la educación es sólo una manifestación de ello”. El reclamo es, en buen chileno, “nivelar la cancha, que los beneficios lleguen a todos”, insistió Wehner.

 Y es que mientras las diez familias más ricas de Chile, incluida la de Piñera, poseen un patrimonio de 75.000 millones de USD, la mitad de los hogares viven con 1.000 USD mensuales. La mayor parte de la educación escolar requiere, como la universitaria, del pago de mensualidades. Una familia con dos hijos en la universidad puede requerir el pago de 2.000 USD mensuales, pero el 90 por ciento de la población tiene un ingreso mensual inferior.

 A derecha e izquierda, clase política en crisis

No se trata de Sebastián

Piñera o la derecha, sino

de "toda la clase política",

 advierte experto.

El estallido social ocurre en medio de una generalizada crisis de representación política y en la antesala de las elecciones municipales de 2012 y las presidenciales de 2013. El apoyo al presidente Sebastián Piñera –primer mandatario “de derecha” desde el retorno de Chile a la democracia– se halla en un mínimo histórico del 26 por ciento y sigue a la baja, informa el Centro de Estudios Públicos en Chile.

La Confederación de Estudiantes, como otros sectores sociales, no sólo critican a la derecha, “creadora del modelo económico chileno”, advierte Wehner. La protesta va contra “la clase política chilena, e incluye a la Concertación, que en el fondo validó y legitimó este modelo, en parte heredado de la dictadura”, aclara el investigador de chileno radicado en Hamburgo.

Piñera llegó al poder en marzo de 2010, impulsado por el desgaste de la llamada Concertación de Partidos por la Democracia, con 20 años en el poder. Ha sido criticado, además por un polémico proyecto ambiental en la Patagonia y por el retraso en la reconstrucción tras el terremoto de 2010. Pero las protestas, no ponen en riesgo la “estabilidad institucional”, opinó Wehner; sino que retan al Gobierno a dialogar y “ceder más”.

 Por lo pronto, Piñera realizó recientes cambios en su gabinete, sustituyendo a varios ministros provenientes del mundo empresarial. Los estudiantes y otros actores sociales, por su parte, sopesan la posibilidad de constituir un frente político.

 Autora: Rosa Muñoz Lima (dpa, reuters)

Editor: Pablo Kummetz

DW-WORLD.DE

Ola de protestas en Chile golpea popularidad de su presidente

La popularidad del presidente chileno, Sebastián Piñera, va en picada. Deutsche Welle habló con Leslie Wehner, investigador del ILAS-GIGA, sobre éste y otros efectos políticos de las protestas en el país suramericano. (13.07.2011)

 

 

El lado humano de un fusilero

El lado humano de un fusilero

 “12 días” mostró lado humano de fusilero en caso “sicópatas de Viña”

En medio de la distancia que su papel le exige, Guillermo Fuentes tiene un acercamiento con el condenado Carlos Topp Collins, mientras debe lidiar con su única hija embarazada, a la que le pide abortar.

La Nación

Jueves 4 de agosto de 2011

El lado humano de un estricto y a ratos duro gendarme en su relación familiar y los denominados “sicópatas de Viña”, mostró el nuevo capítulo de la serie “12 días que estremecieron a Chile” de Chilevisión.

Guillermo Fuentes, encarnado por Alejandro Goic, es un hombre viudo que vive con su hija Camila de 19 años y espera que sea ella la primera de su familia en entrar a la universidad. Lo que no sabe es que está embarazada de su pololo, quien la abandona dudando de su paternidad.

Paralelamente, este gendarme ejerce su rol de celador de los carabineros Jorge Sagredo y Carlos Alberto Topp Collins, imputados de los 10 crímenes que se sucedieron entre los años 1980 y 1982 en la ciudad jardín y por los que fueron condenados a muerte.

En medio de la distancia que su papel le exige, Fuentes tiene un acercamiento con Topp Collins, quien le pide encarecidamente que le lleve una carta a su mujer, lo que es en un minuto rehusado por el carcelero pero que finalmente accede cumpliendo con la misión e informándole que ha visto a su mujer y a sus hijas.

Luego, la mujer del condenado lo visita en la cárcel y acuerdan casarse antes de la ejecución.

Ese hecho lo hace cuestionarse la relación con su hija, quien le confesó lo del embarazo entre lágrimas y a quien le ordenó interrumpirlo para que no perjudicara su vida y sus estudios.

La joven recurre a una mujer para que practique un aborto, la que le pide 5 mil pesos para hacerlo.

Ella habla con su padre, le pide el dinero y él se lo da diciéndole que es lo mejor, aunque Camila le reprocha que es fácil decirlo cuando no es él el que tiene que dar muerte a alguien, ignorando que ese mismo día el gendarme fue designado para integrar el pelotón de fusilamiento que la madrugada del 29 de enero de 1985 iba a dar muerte a los sentenciados.

“La muerte en el paredón”, como se denomina el capítulo de esta serie que mezcla ficción con realidad, cierra con el fusilamiento en el mismo momento en que la joven concurre a hacerse el aborto.

Fuentes vuelve a su casa, donde suelta la emoción contenida por el traumático episodio vivido en la cárcel de Quillota.

Luego, se dirige al dormitorio de Camila y la encuentra llorando. Él se arrodilla, le pide perdón, le besa la frente y la abraza.

Tras esa escena se salta a un año después cuando padre e hija están el patio de su casa preparando un asado y se siente el llanto del niño que no fue asesinado y conversando trivialidades se ve que ella está en la universidad y él ha cambiado de trabajo.

 

 

Caceroleos contra represión y educación de lucro fortalecen movimiento estudiantil

Caceroleos contra represión y educación de lucro fortalecen movimiento estudiantil

Santiago de Chile, 05 de julio de 2011.

(Radio del Mar)–

Los estudiantes no están solos. El inédito e histórico caceroleo registrado la noche de este jueves en muchos barrios de Santiago y en diversas otras ciudades, acción llamada principalmente por redes sociales por organizaciones de estudiantes, tuvo un éxito rotundo y logró que la ciudadanía se exprese a pesar de la prohibición del gobierno para marchar por las calles del país. El llamado a golpear las cacerolas fue realizado por los estudiantes universitarios luego que durante la mañana del jueves la policía militarizada ocupara el centro de Santiago y reprimiera indisciminada y masivamente a los niños y adolescentes secundarios.

En Santiago, en casi todas las comunas hubo masivos caceroleos y las principales avenidas fueron reiteradamente cortadas por ciudadanos de todas las edades. Frente a esto la policía siguió bombardeando con gases lacrimógenos a la ciudadanía.

La manifestación social ocurre mientras la reconocida Encuesta del Centro de Estudios Públicos, ligado a la derecha, informo este jueves que solo el 26 por ciento de la ciudadanía aprueba la gestión del Presidente Sebastían Piñera. Además este jueves los estudiantes universitarios a través de la COFECH, rechazaron totalmente la propuesta del gobierno para solucionar el problema educativo. Así los universitarios se sumaron al rechazo que ya habían dado los estudiantes secundarios y los profesores.

Ante esto estudiantes, organizaciones sociales, profesores y una cincuentena de parlamentarios presentaron el documento Acuerdo Social por la Educación, que se orienta a terminar con el lucro y el manejo por parte de los municipios de los colegios secundarios, admás de asegurar un financiamiento digno para las universidades.

LO TORPE Y SINGULAR ACTITUD DEL GOBIERNO

Frente a la brutal represión, la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, demandó la renuncia del ministro del interior Rodrigo Hinzpeter, responsable de la prohibición de marchar y de la acción brutal de carabineros.

Mientras durante todo el día jueves carabineros seguía diseminando lacrimógenas en las calles y frente a las Universidades, el gobierno siguió comportándose con peculiares declaraciones e inéditas acciones. Una de estas torpes situaciones fue la protagonizada por el Ministro Hinzpeter que públicamente ordenó responder a una solicitud formal de reunión de senadores que “El Ministro Hinzpeter está DESOCUPADO y dice que NO los va a recibir”.

Frente a esto el senador Alejandro Navarro aseguró que “el carácter agresivo de Hinzpeter lo ha llevado a violar la constitución, por tanto vamos a impulsar la acusación constitucional en su contra por transgredir los derechos ciudadanos y por la represión autorizada por él a Carabineros para dispersar la movilización y para agredir a los estudiantes de la marcha y a transeúntes que pasaban por la Alameda”.

Según el Colegio de Profesores “el Gobierno, a través del Ministro del Interior, ha rechazado cualquier posible manifestación, arguyendo que éste no es el momento  de movilizarse, sino de negociar. Lo cierto es que los avances del movimiento social no habrían sido posibles sin las manifestaciones de por medio, ya que la llamada nueva forma de gobernar, se ha basado en el diálogo inútil donde el Gobierno sólo insiste en avanzar con su política sin negociar la más mínima coma”.

Los profesores responsabilizaron “al Gobierno y a su Ministro del Interior del caos que se ha desarrollado este jueves, de los desmanes y la violencia innecesaria. Los  responsabilizamos de crear terror” afirmó la organización gremial.

El colegio de profesores realizó un “llamado a respetar la Constitución Política de la República, la cual en su artículo 19, numeral 13, establece el “derecho a reunirse sin permiso  previo y sin armas”.

 

Hace un año fue el show del rescate. Hoy Piñera olvidó a los 33 mineros

Hace un año fue el show del rescate. Hoy Piñera olvidó a los 33 mineros

Santiago de Chile, 4 de Agosto 2011.

(Radio del Mar. Fuente: Agencias).

Muchos de los 33 aún sufren secuelas psicológicas. Y varios no tienen trabajo fijo. Iniciaron una demanda millonaria al Estado por daños y fueron criticados. “Nos aprecian mucho más afuera de nuestro país”, disparó uno de ellos.

Vivieron 70 días a 700 metros bajo tierra. Sobrevivieron comiendo poco y nada bajo altas temperaturas y una humedad infernal. Finalmente, fueron rescatados en uno de los operativos más espectaculares que el mundo pudo haber visto. Afuera, los esperaba su familia, la fama y la vida que, un año después del derrumbe, no es tan cómoda como uno la puede imaginar tras el calvario.

Mañana se cumple un aniversario del derrumbe en la pequeña mina de oro y cobre en San José, en pleno desierto de Atacama, al extremo norte chileno, que dejó sepultados a los 33 mineros que hoy gozan de una fama inesperada tras aguantar la proeza, pero cuentan con un futuro incierto.

Muchos de ellos aún sufren las secuelas psicológicas del hecho, otros ni siquiera tienen trabajo fijo y todos esperan recaudar los beneficios de libros y películas inspiradas en su caso. Del total, unos 15 siguen sin trabajo fijo y 7 se encuentran con baja médica.

“En este minuto hay siete mineros con licencia. Fundamentalmente los problemas se deben a trastornos de sueño”, explicó hoy a la agencia de noticias EFE el gerente zonal de la Asociación Chilena de Seguridad (Achs), Alejandro Pino, que durante el encierro les prestó apoyo psicológico. “Incide mucho el estrés postraumático tras haber estado encerrados 70 días en una mina”, añadió Pino.

Por su parte, Jean Romagnoli, también de la (Achs), quien tuvo también un destacado papel en las tareas de rescate, opinó que los mineros “no han tenido una alternativa laboral”. Lo que les pasa, dijo, es que “tiene que ver con el desencanto de promesas no cumplidas”. “Se les prometió un trabajo en Codelco (la minera estatal) pero parece que la promesa se las llevó el viento o se las tragó la mina”, disparó.

Por las secuelas físicas y sicológicas del accidente, los 14 mineros de más edad solicitaron al Gobierno una pensión de gracia que les permita jubilarse y que, según la prensa local, se les concederá el próximo 22 de agosto, cuando se cumpla un año desde que se supo que estaban vivos.

Según el diario local El Mercurio, siete de los mineros se han dedicado en este tiempo a hacer charlas motivacionales, y otros cinco viven de la venta de comestibles, ya sea en pequeños negocios o en puestos de feria.

Sólo uno de ellos, Pedro Cortés (26), se puso a estudiar y optó por perfeccionarse en tecnología eléctrica, aunque se ha visto ahogado por las deudas para pagar sus cursos. “No tenemos donde caernos muertos”, aseguró tras recoger este jueves la parte de la indemnización que la minera San Esteban, dueña del yacimiento.

Marcados por la dura experiencia y por penurias económicas, 31 de ellos decidieron presentar una demanda por 7.750 millones de pesos (16,66 millones de dólares) contra el Estado chileno por su supuesta negligencia a la hora de fiscalizar el yacimiento San José. De tener éxito, cada uno recibiría 537 mil dólares.

La demanda fue mal vista por parte del pueblo chileno que cuestionó la misma, ya que se invirtieron 20 millones de dólares en salvarlos. Según la prensa local pasaron de ser “héroes” a “villanos”.

En Washington, ayer se inauguró una exposición sobre su rescate en la que participaron Carlos Barrios, Jorge Galleguillos, José Henríquez y Mario Sepúlveda. Los mineros lamentaron que la fama de la que gozan en el resto del mundo no sea compartida en igual modo en su propio país: “Nos aprecian mucho más afuera de nuestro país”, dijo Sepúlveda.

Además, las víctimas del derrumbe esperan que la Fiscalía finalice la investigación preliminar contra los dueños de la mina, Alejandro Bohn y Marcelo Kemeny, según confirmaron fuentes del Ministerio Público. Una vez adopte una decisión, los mineros podrían presentar una demanda contra ellos para obtener así otra indemnización.

Según las autoridades, el acto de recordación de mañana será “sobrio y modesto”. El ministro de Obras Públicas de Chile, Laurence Golborne quien encabezó el rescate en Copiapó, dijo que “esta conmemoración va a ser una cosa muy simple”.

“Será una ceremonia ecuménica en la Iglesia La Candelaria en Copiapó y está invitado cualquiera que quiera asistir”, dijo el ministro, según difundieron los medios locales. Golborne, que era ministro de Minería cuando se produjo el accidente, dijo que “la idea es hacer un recordatorio sobrio, de manera de que no nos olvidemos de esta fecha importante que fue un hito para el país y el mundo entero”.

El funcionario había dicho unos días después del derrumbe que había pocas posibilidades de rescatar a los trabajadores con vida hasta que el 22 de agosto fue el primero en leer el mensaje: “Estamos bien en el refugio los 33″, que fue difundido a todo el mundo por el presidente Sebastián Piñera.

En tanto, el lugar del rescate donde llegó a albergar a casi 3.500 personas, hoy se encuentra en silencio. En la mina San José no hay rastros del “Campamento Esperanza”, esa ciudad ad hoc que contaba con colegio, comedor, calabozo y cientos de carpas y casas rodantes que fue cobrando vida propia a medida que pasaban los días y se aproximaba el rescate.