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Centros Chilenos en el Exterior

Vidal a prensa peruana

Vidal a prensa peruana

Vidal a prensa peruana: “Chile no se rindió, ni se rendirá”

El ministro de Defensa se mostró molesto con un titular de un diario de Lima que aseguraba que Perú le había doblado la mano a nuestro país en el tema de cambiar la hipótesis del ejercicio militar que la FACh prepara en Antofagasta.

Jueves 8 de octubre de 2009  

El ministro de Defensa Francisco Vidal, aseguró hoy que “Chile no se ha rendido nunca ni nunca se rendirá”, esto en alusión al titular de un periódico peruano (La Razón) que aseguraba que “Chile se rindió ante el Perú”, debido al ajuste técnico que sufrió el ejercicio militar “Salitre 2009” organizado por la Fuerza Aérea.

Ayer el gobierno peruano anunció que la FACh habría cambiado la hipótesis del ejercicio militar, información que incluso se ratificaba por el embajador de Perú en Santiago, Carlos Pareja, luego de reunirse con el canciller Mariano Fernández.

Ante las versiones de parte de los medios de Perú que hablaban de que Lima le había doblado la mano a Chile, Vidal enfatizó que “cuando se actúa con transparencia nadie le dobla la mano (al país), así como un titular de un diario del norte, me refiero al diario la Razón que titula hoy 'Chile se rindió', Chile no se ha rendido nunca ni se rendirá nunca”.

En relación al ajuste que se le realizó al ejercicio militar conjunto, el titular de Defensa aclaró que “el ejercicio en su base fundamental, en su planificación esencial es el mismo, lo único que ha hecho la Fuerza Aérea con autorización del gobierno es un pequeño ajuste técnico, propio del ejercicio cuyo objetivo es una vez más expresar la buena voluntad de Chile”.

El secretario de Estado agregó que, “esta voluntad se vio expresada hace 15 días cuando se les invitó (a Perú) como observadores, invitación que fue rechazada; pero como tenemos la razón, hemos hecho este ajuste para que no haya la menor suspicacia”.

El gobierno espera que con esta segunda acción de buena voluntad por fin se entienda que es un ejercicio en función de una operación de paz en la hipótesis de un mandato de Naciones Unidas, y lo más importante es que en territorio chileno y en cielo chileno”, aseveró el ministro.

Consultado sobre en qué consistía este ajuste técnico, Vidal precisó que no podía ahondar en este tema ya que los ejercicios militares tienen un carácter reservado.

Por último el ministro de Defensa informó que le ha solicitado a la FACh la ratificación de que el ejercicio en sus aspectos globales, no se ha modificado.

ACLARACIÓN DE LA FACH

La FACh aclaró que si bien se hizo una modificación al “encuadramiento estratégico” del ejercicio militar Salitre II, que se realizará entre el 19 y 30 de octubre en Antofagasta, el escenario general de la actividad no ha sufrido cambios.

El departamento de comunicaciones de la FACh precisó además que la hipótesis del ejercicio nunca contempló un enfrentamiento entre países vecinos, idea que fue dada a conocer por autoridades peruanas.

La Fuerza Aérea aclaró que el objetivo es simular una coalición internacional, bajo mandato de Naciones Unidas, que realiza operaciones aéreas combinadas, para conminar a un país que ha violado las normas internacionales, a respetar el orden internacional.

Se simula un conflicto de baja intensidad, donde las operaciones están restringidas a una zona geográfica determinada.

 

 

Che: la figura histórica detrás del icono

Che: la figura histórica detrás del icono

Foto: Desvelado de una estatua del Che Guevara en Rosario, su ciudad natal, 2008.

Este 9 de octubre se cumplen 42 años de la muerte del “Che” Guevara en Bolivia. DW-WORLD entrevistó a Gerd Koenen, autor de un elogiado libro* sobre el revolucionario argentino-cubano y la “figura detrás del icono”

DEUTSCHE WELLE: ¿Cuál es el momento culminante y cuál la hora más negra del Che?

Su momento culminante fueron naturalmente los combates de Santa Clara, contra la guarnición del cuartel local (una de las pocas grandes batallas de la revolución) y luego el ingreso sin combates a La Habana, a comienzos de 1959, una semana antes que Fidel Castro. No es sino en ese momento que este médico argentino pisa el escenario histórico con todo su carisma como "Che". Su hora más amarga fue la evacuación del Congo, que sintió como una insoportable humillación moral. Con su muerte en Bolivia seguramente había contado. Pero con ello cumplió en todo caso  con el poema que había escrito a los 18 años:  "Morir sí, pero acribillado por las balas, destrozado por las bayonetas, si, no, no, ahogado no... un recuerdo más perdurable que mi nombre es luchar, morir luchando." En ese sentido, la muerte del Che fue su gran momento, el momento de la última prueba.

¿Fue el Che un demócrata?

En mucho de lo que respecta al Che es necesario separar el plano personal del político. En su vida privada, Guevara podía ser democrático y confrontarse con puntos de vista divergentes. Como comandante militar, era por el contrario muy impaciente, para lo cual en una guerrilla puede haber quizás buenas razones.

Foto: Cartel con la imagen del Che en Guantánamo, Cuba (2002).

El problema fue que se imaginó el poder político y la construcción del socialismo en Cuba como una campaña militar. En sentido político fue de todo, menos un demócrata. Los revolucionarios representaban al "pueblo", porque habían peleado "para el pueblo". Y el pueblo manifestaba su opinión en forma espontánea u organizada durante los discursos del líder de la revolución y en la participación cotidiana en la construcción del socialismo. El modelo ideal de una democracia revolucionaria era para él, como lo describió en "El hombre y el socialismo en Cuba", el "diálogo de Fidel con las masas", aún cuando sólo hablara uno.

¿Cuáles eran las posiciones ideológicas del Che?

Guevara desarrollaba constantemente sus posiciones. Eran un ambicioso teórico y trabajaba en la creación de un "marxismo-guevarismo", que, en relación con el marxismo-leninismo soviético o chino adquiría caracteres cada vez más heréticos. Su socialismo era extremadamente puritano y rígido, acercándose alarmantemente a las ideas de por ejemplo un Kim Il-Sung. Ello se relacionaba a su vez con que Guevara tenía una imagen deformada, por no decir primitiva, de los Estados Unidos como Estado y sociedad. En su odio a los "yanquis" tuvo ya en su juventud rasgos de un fundamentalista latino romántico. Ésa fue quizás su marca ideológica primigenia, unida a un cierto "menosprecio por la civilización", que él mismo se apuntaba.

¿Es cierto que el Che admiraba a Stalin? Y si así es, ¿por qué?

Sí, es cierto. Durante su segundo viaje de despertar político, en 1953, llegó a firmar incluso una tarjeta postal que envió a casa con "Stalin II". Y ante la imagen del muerto juró antes de ir a Guatemala "templarse" como revolucionario. Fue, sin embargo, un romanticismo póstumo, dirigido contra los comienzos del "deshielo" en la Unión Soviética. También las revelaciones, en 1956, sobre los crímenes de Stalin fueron para Guevara pura "propaganda imperialista". Todo ello era parte del cosmos mito-poético del "Canto General", de Pablo Neruda, en el que vivió desde su juventud. En forma romántica similar admiraba también a Mao Zedong. .Ello no le impidió, sin embargo, criticar tanto a Mao como a Stalin en los años sesenta en el desarrollo su propio "guevarismo" fragmentario. La crítica principal a Stalin fue, sin embargo, que con los koljoses había realizado sólo una reforma económica "mixta" (semicapitalista). En sus últimos textos, que escribió en Praga en 1966, calificó incluso a la Unión Soviética de semi-socialista, en el fondo "revisionista". Los primeros brotes de la "Primavera de Praga" fueron quizás los que le parecieron allí en Praga una "degeneración burguesa". Es como para tiritar un poco.

Foto: Ernesto "Che" Guevara (izq.) y Nikita Kruschov en Moscú, 1960

¿Qué dimensiones tenían y de qué tipo era los intereses de Estados Unidos en Cuba antes de la revolución? ¿Es cierto que EE. UU. apoyó a los revolucionarios en la Sierra Maestra?

Con su gran revolución de 1933, Cuba había alcanzado ya su irrevocable independencia. Si bien EE. UU. intentaba controlar hegemónicamente a ese país delante de sus propias costas, no era su intención anexionarlo ni colonizarlo. ¿Para qué? Los intereses económicos que allí tenía EE. UU. eran relativamente insignificantes para los norteamericanos. En todo caso no es cierta la simplona imagen de que Cuba estaba dominada "por el capital estadounidense". Incluso mucho capital estadounidense se había retirado, por ejemplo de la industria azucarera. No, Cuba poseía una amplia capa media y un empresariado propio. En su desarrollo socioeconómico se hallaba bastante a la cabeza de los países de América Latina. El golpe de Batista en 1952 tampoco fue inspirado por Estados Unidos, sino que fue un golpe local de oficiales jóvenes, hambrientos de botín. Estados Unidos reconoció finalmente al régimen de Batista y lo apoyó parcialmente, en tanto continuó existiendo una fachada democrática, prensa libre, etc. Cuando la oposición contra Batista comenzó a crecer cada vez más, EE. UU. se distanció y comenzó a mantener contactos con todos los grupos de oposición, tanto los civiles como los armados, entre otros, también con el "Movimiento 26 de Julio", de Fidel Castro. Pero más importante que el apoyo a la oposición fue que a comienzos de 1958 EE. UU. se alejó de Batista y dejó de enviar equipos militares. Ése fue el comienzo del fin de Batista. La victoria del amplio frente democrático opositor fue por lo tanto sobre todo resultado de la implosión de ese régimen parasitario de corta vida, sobre todo por una insurrección militar y no por la victoria del ejército guerrillero de Castro, que no contaba con más de 700 hombres, si bien se había ganado una fama y una aureola legendarias. 

¿Por qué hubo fusilamientos después de la Revolución Cubana? ¿Qué papel desempeñó en ellos el Che y cómo se llevaron a cabo?

Como "el argentino", el Che asumió la función, como una especie de guardián político de los Tribunales Revolucionarios, que se formaron rápidamente, de organizar esa temprana justicia de la venganza. En la fortaleza de La Cabaña (donde residió el Che en esa época de los comienzos), fueron fusiladas personas noche tras noche, en parte esbirros de Batista, de los cuales la mayoría eran sin embargo, más bien subalternos (los peces gordos había huido con el dictador). Pero en parte también fueron fusilados otros opositores, reales o supuestos, a la dictadura de Castro en agraz. Paralelamente a unas 800 personas condenadas por los Tribunales Revolucionarios, existe seguramente un número desconocido de víctimas de una justicia de ajuste de cuentas en el resto del país. Un número mucho mayor de muertos y fusilados (algunos miles) se registró, sin embargo, en los posteriores levantamientos de campesinos, sobre todo en la Sierra de Escambray, entre 1961 y 1964, en cuya represión el Che no participó. Con los constantes gritos de ¡paredón, paredón!, gran parte del pueblo, que durante la Revolución había permanecido más bien pasivo, fue impulsado a una especie de "vínculo de sangre" con el nuevo régimen, un proceso psicológicamente muy abismal, registrado no sólo en Cuba.

¿Por qué tomó la Revolución Cubana un rumbo tan radicalmente antiestadounidense, siendo Estados Unidos el primer país que reconoció internacionalmente al Gobierno de Castro?

El núcleo del conflicto fue que esa revolución había sido llevada a cabo bajo premisas muy diferentes. El objetivo principal había sido que entrara nuevamente en vigor la Constitución democrática suspendida por Batista en 1952. Luego de la toma del poder, de ello no se habló más. Los hermanos Castro, apoyados por Guevara, crearon en un lapso de pocos meses su propia dictadura plebiscitaria. Para ello, Castro no sólo dejó caer a sus aliados democráticos, sino también a una gran parte de su propio "Movimiento 26 de Julio", apoyándose cada vez más, a falta de fuerzas políticas experimentadas, en el Partido Popular Socialista, de cuño comunista, pequeño, pero bien organizado. Simultáneamente Castro urgió a la URSS a equipar a las nuevas Fuerzas Armadas de Cuba con armas modernas, en forma conspirativa y masiva. Todo ello sucedió todavía en 1959 o comienzos de 1960... y naturalmente Estados Unidos se dio cuenta. Ello desató en los norteamericanos el miedo histérico de que ante sus costas pudiera desarrollarse una base de la otra potencia, la URSS, prácticamente como portaaviones sobre una isla. Y así sucedió también, si bien los intentos del nuevo gobierno norteamericano, particularmente bajo Robert y John F. Kennedy, de derribar a Castro a través de una alianza de los ex aliados liberales de Castro y finalmente con un grupo armado de invasión patrocinado por la CIA y con obscuros complots de asesinato, impulsaron rápidamente también ese antagonismo. Pero en realidad, Castro fue quien desde un comienzo actuó soberanamente y con claros objetivos, mientras que Estados Unidos más bien reaccionó torpemente. 

¿Hubiera arriesgado Guevara una guerra atómica durante la crisis de los cohetes en Cuba?

Él mismo había exigido de la URSS ya tempranamente (1961) el estacionamiento de cohetes atómicos y llevado adelante las negociaciones decisivas con respecto a esa "Operación Anadyr" de las Fuerzas Armadas Soviéticas, altamente conspirativa y muy masiva. Cuando Krushov y Kennedy acordaron en octubre de 1963 la retirada de los cohetes, el Che realizó una serie de ominosas declaraciones en discursos y entrevistas, en las que no sólo calificó a los soviéticos, como también lo hizo Castro, de "maricones", sino que dijo también muy serio que, de ser necesario, el pueblo cubano estaba dispuesto a inmolarse en una guerra atómica y que si hubiera tenido él el comando, en caso de una invasión de Estados Unidos, con los cohetes también hubiera hecho cenizas Nueva York. Es necesario, sin embargo, acotar que se trata de una retórica machista a posteriori. Por suerte, el que tenía el comando sobre los cohetes era el "maricón" Krushov y no Guevara ni los hermanos Castro.

¿Cuáles fueron los logros del Che como director del Banco Central y ministro de Industria?

El Che fue quien impulsó quizás con el mayor ahínco la colectivización total de la industria y agricultura cubanas (más rápida y radicalmente incluso que en la URSS y China), y quien como ministro tuvo que hacerse cargo de los resultados. En lugar de superar a Estados Unidos en pocos años, como prometió, ya en 1963 debió introducir ("pasajeramente", hasta hoy) el sistema de libretas, de racionamiento. El Che impulsó decididamente ese descenso galopante de la industria y la agricultura, en el cual tuvo un papel esencial el fin de todo tipo de división del trabajo con Estados Unidos y el desacoplamiento de la economía cubana de la estadounidense. El embargo impuesto en 1962 por EE. UU. no fue sino el punto final de ese proceso, que había comenzado con la confiscación de todas las empresas estadounidenses en la isla. Las misiones de trabajo que emprendió el Che, que lo llevaron hasta el borde de la autodestrucción, así como sus críticas ácidas y sarcásticas a los déficits y deficiencias en Cuba, que en su mayor parte él mismo había causado, sólo contribuyeron a aumentar el caos. Justamente su retórica puritana de los "incentivos morales", es decir de un devoto trabajo por el salario divino revolucionario, lo muestra como un idealista en el peor sentido del término. La renuncia a todos sus cargos de Gobierno en 1964 adquirió ya rasgos de huida.

¿Qué buscó el Che en el Congo y porqué lo abandonó tan rápidamente?

La operación en el Congo fue hija de la idea fija de que allí podría hallarse el punto arquimédico de la revolución mundial contra el imperialismo norteamericano. Y de que él mismo con un grupo de cuadros militares negros, pequeño y bien seleccionado, podría enseñarle a los congoleños, además de la ideología correcta, también la forma correcta de luchar. Fue una empresa de una excéntrica falta de perspectivas y de un sangriento sinsentido, que no sólo no terminó con los tribalismos y los "war lords", sino que más bien los potenció (piénsese sólo en su aliado principal, Kabila), y es en ese sentido parte de la historia de medio siglo de guerra civil en el Congo. Todos los nobles motivos, que en todo caso pueden suponerse, empalidecen ante ese hecho.

¿Tuvo la guerrilla en Bolivia alguna perspectiva de conquistar el poder?

El pequeño grupo guerrillero del Che se introdujo, al igual que en el Congo, conspirativamente en el país y tenía muy escasos contactos con pequeñas partes disidentes del Partido Comunista de Bolivia, que se había opuesto a esa intromisión. En la guerrilla del Che en Bolivia no se trataba de Bolivia, sino de crear un foco central, una "guerrilla madre" para la revolución continental. Se trataba de crear primero un campo de entrenamiento secreto y formar allí guerrilleros peruanos, argentinos, brasileños y también naturalmente bolivianos... y en algún momento, con un ataque a un cuartel, dar la señal para el comienzo de la revolución continental. En la propia Bolivia tenían lugar grandes luchas sociales, pero con éstas nada tenía que ver la guerrilla del Che, ni directa ni indirectamente y tampoco tenía contactos de relevancia. Toda el emprendimiento tenía rasgos de desesperación y precipitación.

 Foto: Ernesto "Che" Guevara, luego de ser matado en Bolivia, el 8 de octubre de 1967.

Ello tenía que ver con el hecho de que el Che, aunque suene absurdo, "no tenía adónde ir". A Cuba no quería volver, a Argentina no podía ir, luego que su enviado Massetti fracasara ya en 1964 en forma estrepitosa. Sólo puede especularse acerca de si pensó que su ELN, que sacó de la galera, realmente podía tomar algún día el poder en La Paz. Su proyecto, de cualquier manera, era muy otro: crear un "segundo, tercer Vietnam" en América Latina, si Estados Unidos intervenía directamente, como él suponía y en cierta forma esperaba. Pero Estados Unidos no le hizo ese favor... entre otras razones justamente debido a Vietnam.

¿Fue matado el Che por orden de Estados Unidos?

No, sin ninguna duda. Queda abierta la cuestión de si EE. UU. lo quería tomar realmente prisionero y llevarlo a un juicio panlatinoamericano en Panamá, como sugieren algunos documentos y declaraciones. Washington no intervino, ni a favor ni en contra del Che. Quizás su ejecución no le disgustara. Pero la ejecución fue ordenada y llevada a cabo por el Comando Supremo de las Fuerzas Armadas de Bolivia, porque el régimen del general Barrientos no estaba muy firme en el poder y ya durante el proceso a Régis Debray, en vista de la intervención de la opinión pública mundial, incluso hasta del Papa, había decidido ejecutarlo si lo tomaba prisionero. A propósito, fueron las Fuerzas Armadas bolivianas, relativamente débiles, las que derrotaron a la guerrilla del Che. El puñado de entrenadores y agentes de la CIA, entre ellos dos o tres cubanos exiliados, no desempeñaron papel esencial alguno en ello, aún cuando el "guerrero en las sombras" Félix Rodríguez haya querido colocarse esa orden en el pecho. 

¿Por qué es venerado el Che hoy por una gran parte de la población en América Latina?

El Che ingresó en el cielo de los dioses latinoamericanos, en algún lugar al lado de Bolívar, San Martín, Martí y muchos otros. En ese contexto, con toda su belleza y eterna juventud se adecua naturalmente en forma muy diferente para servir a jóvenes de hoy como pantalla de proyección para una difusa rebelión. Al fin y al cabo no puede negarse que sus tres "pasajes", por Cuba, el Congo y Bolivia, que él mismo eternizó literariamente, poseen efectivamente cualidades de epopeya moderna. Por lo demás, sólo puede constatarse como observador que su estrella comenzó a ascender nuevamente en el firmamento en el momento del ocaso del "socialismo real" o de su cambio de color. De esa forma, el Che es una última estrella de esperanza para un vago anticapitalismo o de un nuevo "socialismo del siglo XXI". En contra de ello no puede decirse nada, salvo que los textos e ideas del Che me parecen poco aptos para resolver los problemas de las sociedades latinoamericanas, tal como las realidades actuales de la región parecen estar muy distantes del fantasma de la revolución continental o tricontinental del Che. Suena como una mala idea, pero es un hecho: el nombre interno que el servicio secreto cubano dio a las actividades del Che en Bolivia fue "Operación Fantasma".

Autor: Pablo Kummetz

Editora: Emilia Rojas

 

*Libro: "Traumpfade der Weltrevolution, Das Guevara-Projekt", editorial Kiepenheuer & Witsch, Colonia 2008, 602 pp.

El Dr. Gerd Koenen es un historiador y publicista alemán, autor de numerosos libros, ensayos, artículos y documentaciones, sobre todo acerca de las relaciones germano-rusas en el siglo XX y la historia del comunismo. En 2007 recibió el "Premio al Entendimiento en Europa" de la Feria del Libro de Leipzig. En 2008 fue nombrado Senior Fellow en el Freiburg Institute for Advanced Studies (FRIAS), con un proyecto para una historia comparativa del comunismo en el siglo XX. 

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La historia secreta del secuestro de Cristián Edwards

La historia secreta del secuestro de Cristián Edwards

Enviado por ALERTA CIPER contacto@ciperchile.cl

Por Cristóbal Peña y Pedro Ramírez, CIPER | 8 de Octubre de 2009

A 18 años del secuestro de Cristián Edwards, CIPER revela detalles hasta ahora desconocidos de uno de los episodios que marcaron la transición. El relato del cautivo -ex presidente de la División de Servicios Noticiosos de The New York Times y ahora vicepresidente de El Mercurio- y los graves conflictos personales entre sus celadores que hoy revelan ex miembros del FPMR, son algunas de las nuevas piezas del puzzle. "Varias veces me escapé en sueños. Otras fui liberado con intervención de sirenas y helicópteros", declaró Edwards al recuperar la libertad. Tras vivir durante cinco meses en una "caja" de tres metros por dos, recordó que se aseaba con una olla, que lo sedaban y que sufría alucinaciones, calambres y temblores: "Me tironeaba los pelos de la barba para arrancármelos". El encierro también afectó a uno de sus celadores, que fue amenazado de muerte cuando se decidió a abandonar la casa-retén. Su deserción, dada a conocer por un informante al gobierno, fue la primera prueba de que el FPMR estaba detrás de la operación.

Pasadas las nueve de la noche, tras dejar el ascensor y comenzar a caminar por los estacionamientos públicos de calle Coyancura, aledaños a su oficina en Providencia, Cristián Edwards los vio. Tres hombres jóvenes en torno a un auto blanco. Los vio y no le llamó mayormente la atención hasta segundos después, cuando se disponía a entrar en su auto y escuchó un taconeo acelerado a sus espaldas. Entonces giró y volvió a verlos: los tres se le venían encima y uno de ellos le apuntaba a la cabeza con un revólver.

"Yo pensaba que me iban a robar la billetera, o algo así, así que levanté las manos", dirá cinco meses después el hijo del dueño de El Mercurio, a pocas horas de su liberación, en un testimonio a la policía que ha permanecido inédito. "No alcancé a gritar nada... dos de ellos me amarraron, me pusieron una capucha plástica, me amarraron cables y entre los tres me dieron vuelta, me agarraron y me metieron al auto que estaba estacionado".

El caño de un revólver fue prácticamente lo último que vio del mundo exterior ese año. Era el 9 de septiembre de 1991 y el entonces gerente de Diarios Regionales de El Mercurio y desde julio de este año vicepresidente ejecutivo de esa empresa, considerado el sucesor natural de Agustín Edwards Eastman, viviría a partir de esas horas y por los próximos 145 días en lo que él llamó "la caja". Una ratonera de dos por tres metros, sin ventanas ni aire fresco ni compañía, en la que estaba expuesto casi permanentemente a música estridente, luz artificial y a la vigilancia de sus celadores que lo observaban desde el exterior mediante visores.

Jamás, en los cinco meses siguientes, salió de ahí. Jamás le vio la cara a otra persona. Si tenía algo que decir, debía escribirlo. Si daba un paso, topaba con una pared. Si mostraba signos de orientación, volvían a doparlo con medicamentos que consumía junto a las comidas y le alteraban las rutinas. "La idea era volverme loco", resumió en la declaración policial del 1 de febrero de 1992. Cinco días después, ante el juez Luis Correa Bulo, daría una cuenta más extensa del cautiverio que sufrió a manos de un grupo del Frente Patriótico Manuel Rodríguez (FPMR) y cuyos pormenores hasta ahora nunca habían salido a la luz pública.

A 18 años de ocurrido el hecho, y cuando su protagonista acaba de dejar la presidencia de la División de Servicios Noticiosos de The New York Times y se prepara para asumir la dirección de El Mercurio, acudimos a testimonios y documentos inéditos para recrear el secuestro que marcó la transición política chilena.

ALUCINACIONES Y ATAQUES DE NERVIOS

Aunque vivió dopado buena parte de su cautiverio, Cristián Luis Edwards del Río -quien entonces tenía 33 años- recordó con precisión que al interior de "la caja" contaba con un pequeño baño químico de madera que le llevaban y vaciaban cuando querían. Y que dentro de esa misma caja debía comer y asearse con una jarra y, en el mejor de los casos, con una olla con agua. No siempre le permitían lavarse los dientes. Recordó también que dormía poco y nada en el catre de campaña que sólo le dejaba un pasillo de 40 centímetros de ancho para caminar, y que permanentemente sufría alucinaciones, calambres, vómitos, temblores y ataques de nervios.

"Me tironeaba los pelos de la barba para arrancármelos, me bajó un tiempo por eso", dijo Edwards ante el juez. "Pasaba por periodos de colitis o diarrea y por otros de estreñimiento. Tuve dolor de garganta, los oídos me retumbaban, veía doble muchas veces. Jamás, no obstante, ensucié la caja".

Las condiciones del encierro eran tan duras que en un momento mostró signos de agonía. Sus captores incluso pensaron que moriría y le llevaron un médico o enfermero de confianza del FPMR para que lo examinara. Ya estabilizado, si es que se puede estar estable en esas condiciones, volvió a lo que Edwards describió como un estado de "imágenes furtivas" y "fenómenos extraños" que marcó su encierro. Es por eso que al término de la primera de tres declaraciones ante el juez Correa Bulo, que oficiaba de ministro en visita, Edwards creyó necesario volver sobre este último punto:

"Quiero advertir, antes de terminar esta primera parte de mi declaración, que durante mi prisión imaginé y soñé tantas cosas, que aún hoy hago esfuerzos por discernir entre el mundo de la realidad y el de la fantasía. Varias veces me escapé en sueños. Otras fui liberado con intervención de sirenas y helicópteros; tenía a veces totalmente claras las circunstancias de mi secuestro y liberación y me resultaba lógica la participación de numerosos protagonistas. Es por ello que advierto a ustedes que todo lo que aquí consigno obedece a un esfuerzo personal por dejar de lado cuánto responde a la fantasía o cuánto no se concilie con la lógica. Puede que tales confusiones se deban, a lo mejor, a pastillas que me suministraban o a reacciones propias de la mente. Si se me hubiera interrogado dos o tres días atrás, habría revelado como datos ciertos muchos de esos absurdos. Así me imagino".

VIDA AMERICANA

 Para septiembre de 1991, cuando fue secuestrado a la salida de su oficina, Cristián Edwards enteraba un año y medio viviendo en Chile y aún no se acostumbraba del todo. Algunos testimonios apuntan a que no estaba a gusto en el país ni en su trabajo. Es más: en esos días pensaba seriamente en dejar la gerencia de Diarios Regionales de El Mercurio y volver a Estados Unidos, donde llegó a vivir en 1969 junto a su familia, a los pocos días de que Salvador Allende resultara electo Presidente. Allá había estudiado y trabajado. Allá tenía amigos, amigas y una novia, Marla Grossman, que al ser entrevistada por agentes del FBI dijo que en 1990 Edwards "habría vuelto a Chile por la presión de su familia para trabajar en el diario".

Una percepción similar tuvo Carla Brown, una de las amigas del ejecutivo a quien el FBI tomó declaración en Estados Unidos a los pocos días de ocurrido el secuestro. "Brown informó que Edwards no quería moverse a Chile", se lee en el informe del FBI. "Tampoco quería dejar Estados Unidos, país en el cual él creció muy acostumbrado. Sin embargo, Edwards sintió una gran presión de la familia para volver a Chile e ingresar a los negocios de ésta (...) Brown no cree que él estaba contento con su decisión".

Agustín Edwards Eastman entregó una opinión diferente en su primera declaración judicial: "Vino a trabajar a Chile porque en realidad su último trabajo en Estados Unidos, que era la corporación de seguros, no le agradaba".

Las primeras diligencias policiales estuvieron orientadas a despejar las dudas sobre la desaparición del ejecutivo. No se descartaba la posibilidad de que hubiera abandonado el país voluntariamente y sin previo aviso. Tampoco que hubiese protagonizado un autosecuestro. "No veo para qué o con qué objeto mi hijo Cristián hubiera hecho una cosa de esta naturaleza", dijo Edwards Eastman en la misma declaración. "Si no hubiera deseado seguir trabajando en la empresa creo que tiene la personalidad suficiente para habérmelo hecho saber. Además, no era la primera vez que dejaba de trabajar en la empresa".

En 1979, recién graduado del Amherst College, en Massachussets, vino a trabajar a El Mercurio donde permaneció por dos años. Al regresar a Estados Unidos fue empleado en el departamento de marketing de Pepsi, la misma firma de la que fue ejecutivo su padre cuando salió de Chile a raíz de la elección de Allende. En 1983 siguió un MBA en Filadelfia y dos años después trabajó en la compañía de seguros que mencionó su padre.

La mayoría de sus cercanos coincidieron en que se trataba un hombre sano, equilibrado, inteligente y sensato, además de reservado y celoso de su privacidad. Pese a la posición económica y social de su familia, coincidieron también en que llevaba una vida independiente y austera, sin grandes lujos. Como cualquier hijo de vecino en Estados Unidos, mientras era estudiante acostumbraba a trabajar los veranos. Le gustaba practicar jogging y deportes náuticos y de montaña. Y sobre política chilena mantenía una posición distante y ambigua.

Al respecto su novia de entonces dijo que en los años 80 Edwards "tampoco tenía alguna adhesión política, ya sea de derecha o izquierda". Su amiga estadounidense lo definió "rígido en sus creencias conservadoras" y sin "grandes convicciones políticas". Y un amigo en Chile afirmó en la investigación que "en materias políticas era muy pragmático y crítico, demostraba preocupación por no existir un gobierno democrático en Chile pero a su vez criticaba los excesos de la Unidad Popular".

LOS CELADORES

A principios de abril de 1991, seis meses antes del secuestro, María Fernanda Eyzaguirre pasó por la casa de Cristián Edwards en Vitacura. Ambos eran antiguos amigos y habían quedado de salir a cenar esa noche. A ella le llamó la atención que la esperara en la puerta de la casa y él le explicó que al frente había un mini estacionado con dos ocupantes que le parecían sospechosos. Pero más le llamó la atención que su amigo no hiciera nada al respecto, más aún creyendo que se trataba de las mismas personas que poco tiempo atrás habían entrado a robar a su casa.

Más tarde, ante un juez, Eyzaguirre recordó que le propuso a Edwards anotar la patente del auto, pero éste se mostró resignado, acaso displicente: "Me indicó que no era necesario porque seguramente se trataba de un auto robado".

Más allá de que ese mini blanco haya tenido relación con el secuestro, es un hecho que para entonces el ejecutivo ya era objeto de seguimientos por parte del FPMR. Rafael Escorza, el hombre que prestó la casa en Macul que habitaba con su pareja y el hijo de ésta para el cautiverio de Edwards, hoy afirma que la operación estaba programada para mediados de año. La "caja-cubículo" ya estaba construida para entonces y los celadores, acuartelados, prestos para recibir lo que llamaban "el paquete". Sin embargo, cuando estaban próximos a actuar, el ejecutivo de El Mercurio se fue de viaje a Estados Unidos.

Escorza accedió a hablar con CIPER a 17 años de caer detenido. Su participación en el secuestro de Cristián Edwards le significó pasar 11 años en prisión hasta que en septiembre de 2003 obtuvo el beneficio de la salida dominical. Era uno de los más antiguos militantes del FPMR, donde se lo conocía como "el Viejo". Tanto para él, como para otros integrantes del FPMR con los que habló CIPER, el secuestro marcó un hito cuya reconstitución obliga a remontarse al inicio.

La operación se había puesto en marcha poco después del asesinato de Jaime Guzmán, senador y líder de la UDI, y en ella participarían varios protagonistas de esa acción liderados por "Ramiro", alias de Mauricio Hernández Norambuena.

Como jefe de la casa-retén a la que llegaría Edwards, "Ramiro" eligió a "Rodolfo". Cinco años atrás habían coincidido en el frustrado atentado al general Pinochet. "Rodolfo" era un tipo alto y corpulento. Por eso algunos también lo llamaban "Rambo": venía llegando de una larga estada en Cuba, previo paso por Vietnam y Nicaragua, donde combatió a la Contra. "Rodolfo" tendrá mando sobre Maritza Jara Hernández, que simularía ser la empleada doméstica de la casa y cumpliría labores de enlace y seguridad; y también sobre los dos celadores: Florencio Velásquez Negrete y Ricardo Palma Salamanca. Estas últimas dos designaciones generaron un problema de equilibrios.

Un antiguo combatiente del FPMR, que conoció de cerca la operación y a sus protagonistas, dice hoy que "Ramiro" cometió un error al designar a Palma como jefe de Velásquez. Era una afrenta a la trayectoria. Velásquez provenía de Valparaíso y era un antiguo conocido de "Ramiro". Había tomado parte del secuestro del hijo de Manuel Cruzat y llegó a dirigir al FPMR en la Quinta Región, donde cayó detenido en 1987. Tres años después fue uno de los 50 fugados de la cárcel Pública de Santiago. En ese entendido no era cualquier subversivo. Tenía roce y no soportaba estar bajo la autoridad de "Rodolfo" y menos de Palma, entonces de 22 años, a quien consideraba un "pendejo hiperkinético" y "recién llegado".

Esto último en parte era cierto, pero en dos años Palma había hecho mucho más que el otro. "El Negro" Palma había pasado a la historia al disparar contra el oficial de la Dipolcar (Dirección de Inteligencia de Carabineros) Luis Fontaine, contra el general Gustavo Leigh y contra el senador Guzmán.

Había un problema adicional relacionado con los mismos personajes. Ni Palma ni "Rodolfo" toleraban el encierro prolongado. Palma era inquieto por naturaleza, pero Velásquez había pasado tres años en prisión. Es por eso que desde antes de la llegada de Edwards a la casa-retén, mientras permanecía acuartelado, Velásquez comenzó a manifestar deseos de abandonar su tarea. Sus protestas fueron crecientes y llegaron a ser motivo de roces y desaciertos que lo pusieron en la mira de sus propios compañeros.

EL BUENO Y EL MALO

A Cristián Edwards le costó caer en la cuenta de lo que pretendían con él. Lo habían paseado en la maleta de un par de autos sin decirle más que "silencio, callado, que no te va a pasar nada". Después lo cambiaron a un furgón y finalmente lo cargaron dentro de un saco hasta un cuarto donde le dijeron que se mantuviera de pie frente a una pared, antes de que le sacaran el saco y la capucha y le cerraran la puerta por fuera. La música ya había empezado a sonar fuerte al interior de "la caja".

Sonaba desde un parlante pequeño instalado en una pared del cuarto. Al otro costado había una ampolleta de luz intensa, probablemente un reflector encendido en su máxima potencia. Junto al catre había una tabla que hacía las veces de mesa, donde comería en cubiertos de plástico y escribiría mensajes a sus captores con los papeles y lápices que le entregaban.

"La caja" era un cubículo de madera y volcanita, cuyas paredes estaban recubiertas por bandejas de huevos para aislar el ruido. La habían construido dentro de uno de los dormitorios de la casa DFL2 que el matrimonio Escorza San Juan arrendaba en el pasaje Poeta Vicente Huidobro 3718-1. El piso de la "celda" estaba cubierto por una alfombra verde, la que se humedecía cuando el cautivo se lavaba con una jarra y una olla. Su ropa -un traje gris y camisa azul- fue reemplazada por un buzo. En una de las paredes estaba pegada una hoja con una lista de instrucciones:

-No hacer ruido.

-Pararse de frente contra el muro cuando la luz se encienda y apague.

-Al terminar de comer dejar la bandeja en el suelo.

-Comunicarse a través de papeles.

En una de las primeras notas que envío al exterior pedía que por favor le bajaran la música y la luz:

"La música se mantuvo casi siempre a un volumen enloquecedor, así como la luz a veces enceguecedora. Me cubría los ojos y me tapaba los oídos. La luz pasaba encendida mucho tiempo, no respetaba mis dormidas", declaró Edwards ante el juez. "Yo no sabía si alguien estaba cambiando el dial o si estaba grabada. Pero muchas veces interrumpían, porque comenzaba una canción y la cortaban para poner otra. Ciertamente, la música así empleada era un método de tortura".

Edwards relató que a partir de la primera noche lo vigilaban por los visores para constatar qué música le disgustaba más y así repetírsela. Y recordó que los primeros días casi no probó alimento ni durmió. Y que el aire era tan escaso y asfixiante que a las pocas horas de su llegada a "la caja", preso de un estado de shock, cayó desmayado. "Ahí me abrieron la puerta y dejaron que entrara aire".

La puerta era una abertura de cerca de un metro cuadrado por la que había que entrar gateando. Por ahí ingresaban los alimentos, el baño químico y, en algunas ocasiones, alguno de los únicos dos celadores que tenían autorización para dirigirle la palabra al secuestrado.

Uno era Ricardo Palma, "el Negro", que representaba el papel del celador bueno. El otro era "Rodolfo", el jefe de la casa-retén, que oficiaba de malo. "El Negro" se mostraba comprensivo, atento, y animaba al secuestrado prometiéndole que hablaría con su jefe para sacarlo por unos minutos al exterior de "la caja". Al rato llegaba "Rodolfo" y decía que por ningún motivo, que cómo se le ocurría, ni una posibilidad. Esto es un secuestro, no vacaciones, hacía saber.

OÍDOS DE LA OFICINA

Rafael Escorza, el hombre que prestó la casa para el cautiverio de Cristián Edwards, dice hoy que "una operación así tiene complicaciones desde su inicio" y que ésta "no fue la excepción". Dice además que las mayores dificultades no provinieron del ejecutivo de El Mercurio, a quien define como un secuestrado "obediente" que "siempre cumplió con las instrucciones", sino de los celadores.

Lo primero fue un accidente. Cuando cambiaron por primera vez a Edwards de auto, en las cercanías del lugar donde lo raptaron, al Negro Palma se le escapó un tiro que fue a dar en su pierna. No sólo hubo que buscarle asistencia médica, sino también reemplazante en la casa-retén. Su lugar fue asumido por "Emilio", alias de Raúl Escobar Poblete, que había participado en los mismos hechos de sangre que Palma. De cualquier modo fue un cambio transitorio, de emergencia. A las pocas semanas "el Negro" asumía su papel de celador bueno.

El segundo problema ya fue más serio. Florencio Velásquez, el otro celador, empezó a mostrar indisciplina. Al comienzo fueron "tonteras", según las describe Escorza: incumplía horarios, tenía mal modo y exigía que le lavaran los calzoncillos, en circunstancias de que los residentes de la casa-retén debían lavar su ropa interior. Después empezó a quejarse por todo y desafiaba a la autoridad. Finalmente, tal como había ocurrido en los días de acuartelamiento, volvió a amenazar con que iba a abandonar la casa. En ese estado de cosas no quedó otra que llamar a "Ramiro".

Dice Escorza que "Ramiro" no acudió una sino dos veces por el problema con Florencio, y en las dos aseguró haberlo hecho entrar en razón, recapacitar. Pero unos días después de la última visita, Florencio Velásquez volvió a decir que se iba. Estaba decidido. Se iba a como diera lugar. El problema era que "Ramiro" había salido de Chile. Hubo que organizar una junta de emergencia entre los integrantes de la casa-retén, junta de la que no participó Velásquez, y fue entonces que el Negro Palma propuso una solución:

-Hay que "bajarlo" -dijo-, este huevón no se puede ir. Si se va, lo "bajamos".

Dice Escorza que "el Negro" se mantuvo firme en su decisión, pero fue "Rodolfo" quien lo retuvo: "Rodolfo dijo Ya, Ramiro no está y voy a tomar una decisión y la decisión es que se vaya, lo mandamos a una casa de seguridad y ahí que lo controlen hasta la vuelta de Ramiro. Hubo una discusión con el Negro y al final se impuso Rodolfo".

A Florencio lo sacaron caminando, de noche, con lentes oscuros y mirando hacia el suelo para que no entregara información ante la eventualidad de que cayera en manos de la policía. Al igual que el Negro y el propio Edwards, había llegado a la casa sin que pudiese identificar su ubicación. Al salir, lo pasearon durante una hora y media y lo dejaron en avenida Grecia. De ahí se dirigió a una casa de seguridad, a la espera de "Ramiro".

Fueron varios en el FPMR quienes lamentarían esa decisión, incluido el propio "Rodolfo". El caso trascendió las fronteras de la casa-retén y llegó a oídos de la Oficina de Seguridad Pública del Ministerio del Interior, el organismo creado en el gobierno de Patricio Aylwin para combatir la subversión tras el asesinato del senador Guzmán. Fue a fines de septiembre de 1991, a tres semanas de iniciado el secuestro, que "La Oficina" supo que el FPMR estaba detrás de la operación. Hasta entonces sólo había conjeturas sobre los autores. En su declaración judicial, el secretario de "La Oficina", Marcelo Schilling, hoy diputado socialista, confirmó que La Moneda fue alertada por un informante.

Un informe de "La Oficina", adjuntado al proceso, reportaba que Florencio Velásquez, a quien identifica como "Julio", "formaba parte del grupo de protección en la casa donde está secuestrado Cristián Edwards" y que "fue destituido en una reunión realizada en la misma casa". Agrega que "el jefe de las casa es un hombre débil de carácter y permitió que Julio se fuera desarmado".

Poco después, por medio del mismo informante, "La Oficina" se enteró de que los propios compañeros de Velásquez le habían perdido la pista. Lo llamaban "desertor".

Era un momento crítico. Las negociaciones por el rescate estaban estancadas y la familia Edwards, contraviniendo las exigencias iniciales de los secuestradores, no sólo había alertado a la policía chilena, sino también al FBI. Se preveía un proceso largo y agotador del que Cristián Edwards no se sustraería, pese a seguir preso de alucinaciones y tormentos al interior de "la caja".

Próximo capítulo: los detalles de la negociación y el rescate.

 

 

Obama sorprendido con su Premio Nobel de la Paz

Obama sorprendido con su Premio Nobel de la Paz

Mientras varios gobernantes del mundo felicitan al Mandatario estadounidense, los talibanes condenan el Premio. "Obama debería haber obtenido el premio a la violencia", sostuvo el portavoz de los talibanes, Zabihulá Mujahid.

Viernes 9 de octubre de 2009

La Nación

Robert Gibbs, el vocero de la Casa Blanca, fue el encargado de despertar al Presidente de Estados Unidos, con la noticia del Premio Nobel de la Paz, que se le otorgó este año por sus "esfuerzos extraordinarios por reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos".

Gibbs expresó que la noticia tomó por completa sorpresa, sólo pudo contestar inicialmente con un "guau" a los informadores.

Obama recibe el galardón cuando apenas lleva nueve meses en el cargo, algo que ha suscitado ya críticas entre algunas personalidades mundiales, que consideran la iniciativa prematura.

Diversas personalidades políticas le han hecho llegar las felicitaciones al Mandatario estadounidense. El primer ministro británico, Gordon Brown, envió hoy un mensaje personal n a la Casa Blanca", confirmó el portavoz oficial del jefe del Gobierno británico.

El primer ministro irlandés, Brian Cowen, además de mandar sus saludos, destaca el "merecido reconocimiento del Comité del Nobel hacia la labor diplomática del Presidente".

"Irlanda ha insistido siempre en la necesidad de acudir a la diplomacia para tratar asuntos como el desarme y celebro los esfuerzos del Presidente en este sentido", afirma el político.

La canciller alemana, Angela Merkel, también envió un mensaje de felicitación al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, tras ser galardonado con el premio Nobel de la Paz en el que destacó sus logros en el breve espacio de su mandato.

"En poco tiempo ha conseguido imponer otro tono a nivel mundial y fomentar la disposición al diálogo", dijo Merkel.

"Debemos todos apoyarle. Ha abierto una ventana de posibilidades", subrayó la canciller, quien comentó que la meta de Obama de conseguir un mundo libre de armas nucleares debería ser posible en los próximos años.

Los talibanes condenaron el premio

Los grupos talibanes en Afganistán condenaron hoy la decisión de asignar el Premio Nobel de la Paz al presidente de Estados Unidos, Barack Obama. "Obama debería haber obtenido el premio a la violencia", sostuvo el portavoz de los talibanes, Zabihulá Mujahid. Asimismo, consideró "absurdo dar un premio a un hombre que mandó otros 21 mil soldados a Afganistán, debería haber recibido el premio a la violencia por haber dado vía a una escalada para la muerte de civiles".

 

Bachelet destaca obras de gobiernos de la Concertación en aniversario del NO

Bachelet destaca obras de gobiernos de la Concertación en aniversario del NO

 En la oportunidad  la mandataria indicó que “habrá otros que oculten su pasado, ellos no celebran este día; habrá otros que consideran que no se sienten alegres por lo que estamos acá, porque tienen cuentas pendientes. Nosotros sí estamos aquí convencidos que esa lucha fue una lucha heroica y noble".

A 21 años del triunfo del NO en el plebiscito de 1988, la Presidenta Michelle Bachelet, recalcó que "no sólo celebramos el triunfo del No porque marca el comienzo de los 20 años más exitosos de nuestra historia nacional, lo celebramos porque sabemos que la Concertación es una opción de futuro, es garantía de seguir haciendo de Chile un país con más justicia social, con más igualdad de oportunidades, con más y mejores puestos de trabajo y con una mejor vida para toda la ciudadanía".

Durante la ceremonia de presentación del libro "Más acá de los sueños, más allá de lo posible. La Concertación en Chile", que tuvo lugar en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional, la mandataria señaló que "por todo lo hecho, por toda nuestra obra, con sus éxitos y también con sus bemoles, podemos decir que estamos aquí con la frente en alto, celebrando este día, celebrando nuestro pasado, pero celebrando también, con el mismo orgullo, nuestro presente y aspirando al futuro".

En este sentido, señaló que el 5 de octubre "simboliza la recuperación de la democracia, el día que Chile escogió libremente dejar atrás las ataduras de un período oscuro de nuestra historia, que no queremos volver a repetir, pero que, por lo mismo, no debemos jamás olvidar". Por ello, subrayó que "como Presidenta de todos los chilenos es mi deber celebrar los 21 años del 5 de octubre, porque los países tienen que cultivar la memoria ciudadana".

Agregó, además, que "habrá otros que oculten su pasado, ellos no celebran este día; habrá otros que consideran que no se sienten alegres por lo que estamos acá, porque tienen cuentas pendientes. Nosotros sí estamos aquí convencidos que esa lucha fue una lucha heroica y noble".

De igual manera, destacó que luego de dos décadas en que la Concertación ha guiado el desarrollo económico y social del país, aún quedan desafíos por asumir y recalcó que el conglomerado representa la fuerza que puede asumir esa tarea. "Chile necesita muchos cambios y sólo la Concertación hará posible que éstos se materialicen", dijo.

 

 

Carta de despedida del Che a Fidel Castro

Carta de despedida del Che a Fidel Castro

Ernesto Che Guevara


Carta de despedida del Che a Fidel Castro

"Año de la Agricultura"
Habana

Fidel:

Me recuerdo en esta hora de muchas cosas, de cuando te conocí en casa de María Antonia, de cuando me propusiste venir, de toda la tensión de los preparativos.

Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera). Muchos compañeros quedaron a lo largo del camino hacia la victoria.

Hoy todo tiene un tono menos dramático porque somos más maduros, pero el hecho se repite. Siento que he cumplido la parte de mi deber que me ataba a la Revolución cubana en su territorio y me despido de ti, de los compañeros, de tu pueblo que ya es mío.

Hago formal renuncia de mis cargos en la Dirección del Partido, de mi puesto de Ministro, de mi grado de Comandante, de mi condición de cubano. Nada legal me ata a Cuba, sólo lazos de otra clase que no se pueden romper como los nombramientos.

Haciendo un recuento de mi vida pasada creo haber trabajado con suficiente honradez y dedicación para consolidar el triunfo revolucionario.

Mi única falta de alguna gravedad es no haber confiado más en ti desde los primeros momentos de la Sierra Maestra y no haber comprendido con suficiente celeridad tus cualidades de conductor y de revolucionario.

He vivido días magníficos y sentí a tu lado el orgullo de pertenecer a nuestro pueblo en los días luminosos y tristes de la Crisis del Caribe.

Pocas veces brilló más alto un estadista que en esos días, me enorgullezco también de haberte seguido sin vacilaciones, identificado con tu manera de pensar y de ver y apreciar los peligros y los principios.

Otras tierras del mundo reclaman el concurso de mis modestos esfuerzos.

Yo puedo hacer lo que te está negado por tu responsabilidad al frente de Cuba y llegó la hora de separarnos.

Sépase que lo hago con una mezcla de alegría y dolor, aquí dejo lo más puro de mis esperanzas de constructor y lo más querido entre mis seres queridos... y dejo un pueblo que me admitió como un hijo; eso lacera una parte de mi espíritu. En los nuevos campos de batalla llevaré la fe que me inculcaste, el espíritu revolucionario de mi pueblo, la sensación de cumplir con el más sagrado de los deberes; luchar contra el imperialismo dondequiera que esté; esto reconforta y cura con creces cualquier desgarradura.

Digo una vez más que libero a Cuba de cualquier responsabilidad, salvo la que emane de su ejemplo. Que si me llega la hora definitiva bajo otros cielos, mi último pensamiento será para este pueblo y especialmente para ti. Que te doy las gracias por tus enseñanzas y tu ejemplo al que trataré de ser fiel hasta las últimas consecuencias de mis actos. Que he estado identificado siempre con la política exterior de nuestra Revolución y lo sigo estando. Que en dondequiera que me pare sentiré la responsabilidad de ser revolucionario cubano, y como tal actuaré. Que no dejo a mis hijos y mi mujer nada material y no me apena: me alegra que así sea. Que no pido nada para ellos pues el Estado les dará lo suficiente para vivir y educarse.

Tendría muchas cosas que decirte a ti y a nuestro pueblo, pero siento que son innecesarias, las palabras no pueden expresar lo que yo quisiera, y no vale la pena emborronar cuartillas.

Hasta la victoria siempre, ¡Patria o Muerte!

Te abrazo con todo fervor revolucionario,

Che

Diseño de Luisa Eugenia Toro

 

 

Esta Madrugada: MURIÓ EX MINISTRA DE JUSTICIA MÓNICA MADARIAGA

Esta Madrugada: MURIÓ EX MINISTRA DE JUSTICIA MÓNICA MADARIAGA

Debido a una falla sistémica producto del cáncer que la afectaba desde hace algunos años falleció este jueves, a los 67 años, la ex ministra de Justicia y Educación de Augusto Pinochet, Mónica Madariaga.

La muerte se registró cerca de las 6:00 horas en su residencia de la comuna de Las Condes luego que hace 15 días su condición se agravó debido a una metástasis que la obligó el viernes a abandonar su labor como directora de la Escuela de Derecho de la Universidad Uniacc.

Andrés Lastra, vicerrector académico de esta casa de estudios, indicó que Madariaga "finalmente tuvo una complicación hepática, la que le produjo su deceso" y relató que estaba acompañada por sus familiares más cercanos.

 

Mareco fallecio hoy a los 83 años

Mareco fallecio hoy a los 83 años

Jueves 8 de octubre, 6:24 PM

Buenos Aires, 8 de octubre (Télam).- El actor, locutor y animador radial y televisivo Juan Carlos Mareco, conocido como "Pinocho", presentador del Topo Gigio y creador de ciclos como "Cordialmente" falleció hoy por la tarde en esta ciudad a los 83 años, informaron allegados, aunque no revelaron las causas del deceso.

Mareco, llegado a la Argentina desde su Uruguay natal a fines de los años 40, fue apadrinado en aquella oportunidad por su coterráneo Wimpy, quien lo vinculó a la radio porteña y le puso el seudónimo de "Pinocho", que el artista usó durante décadas.

Figura fundamental de la radio y la TV argentinas, Mareco nació el 26 de enero de 1926 en la ciudad de Carmelo, departamento de Colonia, y muy joven ingresó al ámbito radial de Montevideo, donde se destacó como actor, cantante y creador de festejados personajes.

En Canal 7 debutó en 1954 con "Gran Hotel Panamá", su primer ciclo en vivo, programa que fue seguido por "La noche con amigos" y "Los amigos del tango". Pasado al Canal 13 condujo "El show de Pinocho", que fue su debut en la TV uruguaya en 1961.

Luego de la caída de Juan Domingo Perón fue radiado de los medios argentinos por su supuesto apoyo al mandatario depuesto y debió sobrevivir de la venta de artículos para el hogar, hasta que a fines de la década los canales volvieron a acordarse de él.

En declaraciones hechas en 1987, ya con su programa "Cordialmente" en las mañanas de Radio Mitre -también estuvo en Rivadavia- afirmó que se levantaba a las 5 de la madrugada para estar bien informado y que si no leía siete libros por semana no se sentía conforme.

Acusado de ser "un adulón" con sus entrevistados, sobre todo si pertenecían al ámbito político, el ex Pinocho se defendía diciendo que en "un país donde existe un grado muy alto de agresividad en los medios de comunicación", alguien como él, que trataba con cariño a sus interlocutores, era visto como algo extraño.

Recordó el afecto que el ex presidente Perón le dispensaba y que en los primeros años 50 el líder había dicho: "¿Quién será ese uruguayo que no hace groserías trabajando en la radio y en el Maipo?".

Contrariamente al parecer popular, Mareco decía no creer ser "amigo de todo el mundo" y que ese epíteto le molestaba, y que si a alguien le debía algo era a sus siete nietos y a sus cuatro hijos, ya que "nadie me aduló en la mala".

La fama de Mareco atravesó el océano y cumplió varias temporadas en la TV madrileña, hasta que en 1966 se radicó en Chile, donde hizo "Casino Philips" en la TV santiaguina. Poco después regresó para secundar al recordado Topo Gigio, que enterneció por Canal 13 a chicos y grandes.

Su aparición en el cine fue con "Detective a contramano" (1950), de Adolfo L. Fabregat, filmada en Montevideo, un enorme éxito de la época en el entonces inexistente cine uruguayo, y el mismo año enfrentó las cámaras argentinas con "El otro yo de Marcela", de Alberto de Zavalía, con Delia Garcés y Alberto Closas.

Su carrera en el cine no fue copiosa pero incluyó "¡Qué hermanita!", con Olga Zubarry, y "El patio de la morocha", con Virginia Luque, ambas de 1951, y "Su seguro servidor" (1954), tras la cual su carrera se interrumpió.

Recomenzó en 1961 con un "pastiche" titulado "Una americana en Buenos Aires", donde debía lidiar con un elenco importado en el que estaban Mamie van Doren, Jean-Pierre Aumont y -menos mal- Carlos Estrada, Guido Gorgatti y Nathán Pinzón.

Hizo también algunas películas en España, acompañó al Topo Gigio en "El mago de los sueños" (1966) y sus últimas apariciones en la pantalla grande fueron en el musical "Una ventana al éxito" (1966) y la picaresca "La Cigarra está que arde" (1967), junto a un elenco multiestelar donde estaban Olinda Bozán, Angel Magaña, Zulma Faiad y el también oriental Santiago Gómez Cou.

Casado en varias oportunidades, una de ellas con la vedette y actriz Mariquita Gallegos, el artista contrajo enlace en 1988 con Elena Luisa Galtieri, con quien llevaba 13 años de convivencia y resultó la definitiva mujer de su vida.

En radio hizo, además de "Cordialmente", el "Kenia Sharp Club", por Radio Nacional, en tanto recibió cuatro premios Martín Fierro (1967, 1968, 1971 y 1972) por sus distintas labores y el Prensario como Mejor Programa Radial de 1984, así como reconocimientos en España y Estados Unidos.

Fue galardonado como Ciudadano Honorario del Condado de Dade, Estados Unidos, y nombrado Caballero de la Orden de San Martín de Tours en 1986. También recibió el premio Malvinas, otorgado por el Senado de la Nación en 1987.(Télam).-