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Centros Chilenos en el Exterior

Trabajo

CHILE: TRABAJADORES BANCARIOS DENUNCIAN “COLUSIÓN” Y BANCA ANTISOCIAL

Los trabajadores del sistema financiero chileno, agrupados en la Confederación de Sindicatos Bancarios de Chile, acusaron de “colusión” al conjunto de la Banca que funciona en Chile debido, por un lado al no traspaso de las bajas de las tasas de interés del Banco Central a la hora de ofrecer crédito a personas y empresas, y a que los intereses y restricciones de los créditos tienen los mismo números en las principales instituciones de la venta de dinero en el país.

De esta manera, la Presidenta de la Confederación de Trabajadores del sector, Andrea Riquelme, señaló que “Como nunca en la historia de Chile los objetivos del conjunto de la Banca han estado exclusivamente determinados por los más altos niveles de rentabilidad y utilidades, en lugar de un sistema financiero al servicio del trabajo y el desarrollo nacional. Si algún sector no se ha visto afectado significativamente por la crisis económica en curso, es precisamente, la Banca que opera en Chile.”

 LA BANCA DE CHILE NO PIERDE CON LA CRISIS

Cuando todos los analistas estiman que el crecimiento del país hacia fines de 2009 será uno de los más bajos de los gobiernos de la Concertación (de alrededor de un 1,5 %, según el Banco Central Y UN -1,6 % según la OCDE), las principales instituciones bancarias han rentado, entre enero y junio de 2009, de más a menos, un 28,06 % sobre capital y reservas el Grupo Santander España; un 20,06 % el Banco de Chile; y un 15,6 % el BBVA. Ello, a costa de destrucción de empleo (10 mil empleados cesantes, lo que corresponde a un 20 % del total de empleados del área durante el último año), intensificación de la explotación sobre los trabajadores, polifuncionalidad de los empleados, intentos de extensión de jornadas laborales hasta los fines de semana y sistemáticas prácticas antisindicales.

En este sentido, el Secretario General de la multisindical de los trabajadores financieros, Luis Mesina, indicó que “la característica más dramática de una Banca antisocial donde priman únicamente sus intereses corporativos sobre los intereses nacionales, se encuentra en la tardanza premeditada de la baja sustantiva de tasas del Banco Central a los créditos ofrecidos a los usuarios, sean naturales o empresarios.” Es así que mientras el Banco Central –que fija las políticas monetarias y el control de la inflación- ha establecido la tasa actual en un 0,5 %; los bancos, de acuerdo a las tasas de interés informadas en materia de tarjetas de crédito son: Banco Santander Chile, mínima 8,88% y máxima 51,12 %; el Banco de Chile, mínima 8,88 % y máxima 51,12%; y el BBVA, mínima, 8,4 % y máxima 51,12 %.

De acuerdo a un informe evacuado por el Banco Central sobre el estado del crédito durante el segundo trimestre de 2009, el instituto emisor indica que “El 10% neto de las instituciones encuestadas señala que los estándares de aprobación se han vuelto más restrictivos para el conjunto de grandes empresas, mientras un 16% neto indica mayores restricciones a pequeñas y medianas empresas. Producto de lo anterior, han aumentado los requerimientos de garantías, así como los spreads (diferencia entre las tasas de colocación que cobra el banco y la de captación que paga éste a los ahorrantes) sobre el costo de fondos de los créditos comerciales y el premio exigido a los créditos más riesgosos, y han disminuido las líneas de crédito.”

CORPORACIÓN VERSUS INTERESES NACIONALES

Luis Mesina enfatizó que “Sobre argumentos esgrimidos por Hernán Somerville, Presidente de la Asociación de Bancos, y los hechos irrefutables, es posible observar cómo han aumentado las restricciones a los créditos en general, bajo el argumento del riesgo que comportaría prestar en tiempos de crisis. Al respecto, hasta el gobierno de la Concertación, a través de sus autoridades económicas (las cuales no se caracterizan especialmente por formular políticas tendientes a superar las infames inequidades sociales existentes en Chile) han criticado sostenidamente a la Banca por el no traspaso de la baja de tasas interés a los créditos propiciada por el Banco Central, y menos al aminoramiento de las barreras para optar a un crédito.” Sobre las cifras antes referidas, la Confederación de Sindicatos Bancarios de Chile –única multisindical del sector- denunció ante la opinión pública la verdadera “colusión bancaria” en materia de intereses y restricciones del crédito de la industria de la venta de dinero que opera en Chile contra las demandas urgentes de los actores económicos del país para superar el desempleo creciente y la recesión económica que golpea, en especial a los trabajadores, en la actualidad.

Mesina terminó indicando que “La “colusión bancaria” revela una Banca cuyos intereses corporativos y de sus grandes accionistas (mayoritariamente extranjeros) resultan antagónicos a los intereses de las mayorías nacionales. Hoy estamos frente a una banca que renta ingentes recursos a costa de cesantía y fundados sobre la especulación y no el desarrollo y prosperidad de Chile.”

Andrés Figueroa Cornejo

Agosto 12 de 2009

 

 

MPT DECLARA: A los pueblos y trabajadores que luchan por sus derechos

MPT DECLARA: A los pueblos y trabajadores que luchan por sus derechos

DECLARACIÓN DEL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES – MPT -

A los pueblos y trabajadores que luchan por sus derechos

Los ricos y poderosos de Chile se preparan para enfrentan la rebeldía popular que saben se fermenta entre nuestro pueblo. Para ello, elaboran nuevas leyes que permiten perseguir y acosar a las organizaciones sociales que luchan consecuentemente por sus derechos.

Este es el caso del actual proyecto de leyes que se discute en el parlamento y que pretende perseguir penalmente a los convocantes de actos y movilizaciones en los que se produzcan, según ellos dicen, “desmanes y delitos” contra la propiedad pública y privada. Frente al intento de restringir las libertades públicas, se han pronunciado diversas organizaciones rechazando estas leyes que pretenden amordazar al pueblo y su rebeldía.

Nuestra organización, el MPT, como instrumento político federado en construcción, se hace parte de este rechazo y declara que luchará en conjunto con todas las fuerzas consecuentes y populares contra este nuevo intento de amedrentar al pueblo. Es labor y deber de cada luchador social, de cada dirigente popular, de cada dirigente sindical, poblacional, estudiantil, campesino, indígena, organizar el rechazo contra estas nuevas leyes. Echar abajo la ofensiva antipopular es una tarea que nos debe convocar a todos los luchadores sociales, y es una tarea que debemos enfrentar unidos porque es el derecho del pueblo a luchar el que se pretende penalizar.

Sin embargo, desde algunas dirigencias sociales ligadas al gobierno, se ha hecho una crítica a las eventuales leyes en el sentido de rechazarlas porque “ellos no se pueden hacer responsables de los desmanes que otros cometan”. Con esta actitud, más que exigir el respeto a la lucha social, esos dirigentes simplemente pretenden cuidar su trasero. Se ponen así del lado de los que persiguen y hostigan cuando hablan de “excesos cometidos por algunos”.

Nuestra organización sufrió en carne propia este actuar el 1º de Mayo pasado cuando carabineros, a instancias de algunos dirigentes nacionales de la CUT, detuvo sin mediar provocación, a más de 40 de nuestros compañeros antes de que siquiera comenzara la marcha de los trabajadores. Detrás de esa postura también se expresa el objetivo de penalizar las luchas radicales que empiezan a surgir desde el seno del pueblo. También ellos quieren perseguir a los que desbordan las conducciones amarillas y sobrepasan los cobardes límites autoimpuestos por esos dirigentes, en concordancia con la gobernabilidad burguesa que le exige respetar sus respectivos partidos gobernantes.

En el MPT, lejos de rechazar como excesos la rebeldía popular, estamos por impulsarla, organizarla y masificarla. Cuando el pueblo mapuche rompe un cerco para ocupar el fundo que por derecho ancestral le pertenece; cuando los allegados se toman los terrenos para conquistar el derecho a una vivienda; cuando los pescadores artesanales levantan barricadas para exigir mayores cuotas de pesca; cuando los temporeros sabotean la cosecha en protesta por sus pésimas condiciones laborales; cuando los deudores habitacionales derriban puertas para tomarse un ministerio; cuando los obreros rompen candados para tomarse la fábrica durante una huelga legal o ilegal; cuando los pobladores sabotean las micros para obligar al paro; cuando los estudiantes se suben por los techos y rompen las ventanas para tomarse sus liceos; o sea, cuando el pueblo usa la fuerza para luchar por una vida mas digna, entonces nosotros decimos que no estamos ante un exceso, sino ante el legítimo derecho de usar la fuerza para exigir la justicia social que no es respetada por quienes nos mal gobiernan. Nunca permitiremos que estas acciones se penalicen o sean degradadas a la categoría de “desmanes”.

Por eso rechazamos el proyecto de leyes que se discute en el parlamento. Esas leyes no tienen como verdadero objetivo sancionar al exaltado que rompe un semáforo o un paradero de buses. Esas leyes buscan como objetivo perseguir y encarcelar a todos los que rebasen los estrechos límites de las manifestaciones legalmente permitidas. Pretenden sancionar al pueblo que por la vía de la acción directa se toma sus derechos y se enfrenta a los que los oprimen.

El MPT hace un llamado a todas las organizaciones sociales, partidos políticos populares, instituciones de la sociedad civil, a todos quienes alguna vez han usado o usarán la protesta social como forma de luchar por una vida digna, a sumarse a la batalla por echar abajo el proyecto de leyes antisociales e impedir que la burguesía chilena cuente con un nuevo instrumento represivo.

Asimismo, llamamos a no usar esta lucha como una plataforma electorera de nadie y a darla consecuentemente hasta el final, con autonomía política del gobierno y de los partidos políticos de los ricos. Cada sindicato, cada junta de vecinos, cada comité de allegados o de deudores, cada colectivo poblacional, cada organización social debe saber que está en riesgo su derecho a luchar legítimamente por lo suyo. Unos grilletes amenazan nuestra libertad y los políticos del parlamento pretenden colocárnoslos. Debemos actuar ahora, una vez aprobado el proyecto será demasiado tarde.

¡¡No a la ley represiva!!

¡¡No a la criminalización de la protesta social!! ¡¡Luchar por los derechos del pueblo es un deber, no un delito!!

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores - MPT

Julio-Agosto de 2009

HAY QUE DESTRUIR LA DICTADURA DEL CAPITAL

Raúl Blanchet, vocero de los Consejos Comunistas de Chile:

“HAY QUE DESTRUIR LA DICTADURA DEL CAPITAL”

 

 

El domingo 12 de julio, una treintena de militantes del Partido Comunista acudieron al Servicio Electoral para firmar su desafiliación a esa tienda. Se trata de la nueva organización Comités y Consejos Comunistas, federada en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores. En su seno existen dirigentes sindicales, trabajadores, artistas, pobladores, profesionales. El vocero del Consejo Nacional de Comités Comunistas es el periodista Raúl Blanchet.

Raúl, hasta el domingo, acumulaba una militancia en el PC de 41 años. Se incorporó a las Juventudes Comunistas a fines de los 60. Durante el gobierno de Salvador Allende debió asumir tareas especiales destinadas a cautelar el proceso de la Unidad Popular. Retornado desde el exilio en 1983, Raúl Blanchet se agregó a las filas del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Un año después se convirtió en un preso político de la dictadura pinochetista. Pero la cárcel fue otro frente de lucha. De esta manera, participó en la planificación y ejecución, protagónicamente, de la épica fuga masiva de prisioneros políticos de 1990 desde la cárcel pública, cuando faltaban dos meses para que asumiera el primer gobierno de la Concertación post dictadura. 11 años estuvo en la redacción del órgano oficial del Partido Comunista, El Siglo. Hoy Raúl, junto a muchos de sus compañeros, enfrenta nuevos desafíos políticos.

 

¿En que consiste la iniciativa política expresada en los Comités y Consejos Comunistas?

 

“Esta es la organización de los comunistas que militan en el Partido Comunista oficial, como de los comunistas que no militan en PC, y que se han alejado por diversos motivos. Sobre todo, es el instrumento de aquellos que han discrepado de los métodos autoritarios; de la falta de democracia interna, por un lado, y que fundamentalmente, disienten de este verdadero arrastre hacia la derecha que ha hecho la actual dirección del PC, por otro.”

 

¿Cuáles son los principios de los Consejos Comunistas?

 

“La derechización de la dirección del PC es un detonante, un acelerador de nuestro surgimiento. Nosotros nos identificamos como el auténtico Partido Comunista. Por tanto hablamos de una organización de clase, una organización de los trabajadores,  inspirada en el marxismo, en el leninismo, y en el aporte teórico y práctico de innumerables luchadores de la izquierda mundial y de la experiencia revolucionaria en Latinoamérica.”

 

EL ORIGEN

 

¿Cuándo comienza a gestarse la iniciativa política?

 

“Somos producto de un proceso de años de maduración. Es un camino largo de rebeldía creciente que comenzó a formarse al interior del PC desde la medianía de la década de los 80, que incluso está asociado al quiebre del Frente Patriótico Manuel Rodríguez. Nosotros estimamos que el PC vive una crisis desde el año 73. El golpe de Estado puso en crisis las premisas esenciales de los comunistas chilenos, es decir, la tesis de la vía pacífica al socialismo. Ya antes del trágico 11 de septiembre del 73, el PC no preveía un escenario como el que se dio, ni preparó al partido y al pueblo para defender su gobierno y sus conquistas. A la distancia es posible advertir que el PC mantenía una política absolutamente reformista respecto del Estado y del poder. Una concepción basada en la creencia de una burguesía nacional “buena” versus una “mala”. De allí se desprendía la posibilidad de hacer alianzas con una parte de la burguesía. Yo, entonces, lo encontraba razonable, pero hoy sé que esa política respondía a los dictámenes de la ex Unión Soviética para los partidos comunistas de la Región. La idea acuñada era unir a los revolucionarios, aislar a los reaccionarios y neutralizar a los indecisos. Hasta ahí suena bien. La cuestión es que la tesis no contemplaba cómo enfrentar la resistencia violenta de los reaccionarios. Tanto es así que, formalmente, la dirección central del PC, antes del golpe de Estado, nunca hizo una reunión para discutir el problema militar. El único intento que se realizó, fue en las postrimerías del gobierno de la Unidad Popular, pero la cita debió suspenderse a la hora de almuerzo porque en ese momento ocurrió una agresión al General Carlos Prat –que propició su renuncia a la dirección del Ejército-, y había que partir a los ministerios, al parlamento y otros lugares. Fue la única vez, y frustrada. Es verdad que en la UP y antes el PC formó cuadros combativos, pero siempre en el ámbito de la autodefensa de masas, y nunca en la perspectiva de construir un pueblo en armas. Sólo existían menudos equipos especiales en el ámbito, que asestaban ciertos golpes, pero que fueron estructural y premeditadamente insuficientes.”

 

Pero corramos a mediados de los 80…

 

“La Política de Rebelión Popular de Masas (PRPM) adoptada, comienza a funcionar como un factor conflictivo al interior del PC. Un sector asume esa política a cabalidad y otro, sencillamente, no lo hace. Incluso a nivel de dirección hay quienes se juegan contra la PRPM.”

 

¿Cuáles son los fundamentos de la Política de Rebelión Popular de Masas?

 

“El objetivo fue articular la unidad más amplia de los sectores antidictatoriales en ese momento para impulsar la movilización popular, empleando todas las formas de lucha contra la tiranía, hasta desestabilizarla y derrocarla. Se hablaba de una sublevación que alcanzara el establecimiento de lo que entonces se llamaba, una “democracia avanzada”; esto es, una Asamblea Constituyente, un gobierno plural y comprometido con transformaciones democráticas de fondo y que disolviera todos los enclaves dictatoriales. Negaba la negociación pactada que devino después. La PRPM está cumpliendo ya 30 años. Y fue gatillada por el plebiscito de 1980 que impuso la Constitución actualmente vigente. Muchas organizaciones de izquierda de la época, como el Partido Socialista, también engancharon con tesis relativamente similares. Esta es la política que los Consejos Comunistas reivindicamos. Al respecto, yo comparto los dichos del ex Secretario General del PC, Luis Corvalán, en el sentido de que cuando se dio a conocer la PRPM hubo “una explosión de júbilo” en la militancia. Asimismo, muchos dimos fe a las palabras de Luis Corvalán, cuando nos dijo que el Frente Patriótico Manuel Rodríguez  sería luego un ejército popular, plural y masivo, como el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua.”

 

¿Y cómo la recontextualizan en el período actual, ya terminando la primera década del siglo XXI?

 

“Consideramos que tiene plena aplicabilidad, actualizándola a la realidad presente. En definitiva, la política de la rebelión de los pueblos no sólo es una estrategia para sacudirse de las dictaduras militares transitorias o coyunturales, sino sobre todo, para sacudirse del yugo del capital. Hemos concluido que lo que hay que destruir es el propio sistema capitalista, destruir la dictadura del capital.”

 

¿Cuándo el PC abandona la PRPM?

”A partir de 1986. Antes del ajusticiamiento fallido al tirano y de la internación de armas al país. Yo creo que ambos procesos se desarrollaron contra la voluntad de muchos dirigentes del partido. El discurso del denominado “vacío histórico”, que nosotros estimamos “vacío ideológico” y que produjo la creación del FPMR, tuvo resistencias internas como efecto de vertientes que nunca se manifestaron como corrientes abiertas, como tendencias, independientemente de su palpable existencia. Aquí, los países socialistas de la época que acogieron a millares de exiliados chilenos y que en su historia habían enfrentado al fascismo, efectuaron una suerte de influencia sobre la dirección del partido para la capacitación concreta de cuadros militares y una fuerza propia para encarar la dictadura pinochetista. Ahora, las contradicciones internas del partido continuaban su curso. Porque ¿Cómo se explica que, con el tiempo, figuras como Luis Guastavino, entre muchos, brincaran a la Concertación tempranamente? Ellos reflejan una postura reñida con la PRPM. Incluso el propio presidente actual del PC (Guillermo Teillier), en un libro textualiza las diferencias que ya sostenía hace muchos años la dirección del PC respecto de acciones del FPMR. Muchos de nuestros compañeros tienen antecedentes fundados en relación a que la dirección del PC nunca pensó realmente en una salida insurreccional en la dictadura, y que la apuesta por una eventual sublevación siempre se ciñó a una dinámica de negociación con sectores de la burguesía. Estos mismos elementos, explican las razones de la escisión de un  grupo de rodriguistas, donde estaba Raúl Pellegrin, y el mismo Galvarino Apablaza (Comandante Salvador) que en la segunda mitad de los 80 era el más alto cuadro militar que había en el PC, y que origina el FPMR Autónomo. Otros nos quedamos en el PC porque todavía apostábamos a que debíamos mantenernos en el que considerábamos el partido de los trabajadores, la organización de la clase, y que desde dentro era posible corregir los errores. Los años rebatieron nuestras expectativas…”

 

¿Qué elementos caracterizan, desde tu perspectiva, desde la perspectiva de los Comités Comunistas, a la dirección del PC?

 

“Las reyertas internas, ya no asociadas a pugnas entre reformistas y revolucionarios, sino que entre puros reformistas y por cuotas de poder, de cargos. La nula democracia interna. Y lo más grave, el proceso de desideologización de la militancia. Ahora se fomenta la incultura, lo que facilita la derechización. Las escuálidas iniciativas de educación del partido han sido muy limitadas en número y contenidos, y han sido sólo funcionales a las decisiones y posiciones de la conducción. Las bases partidarias cuentan con muy pobres armas críticas, las cuales deberían ser propias del acervo de una organización que busca transformar la sociedad.”

 

¿Cómo piensan los Comités Comunistas superar lo que estiman errores de la dirección del PC?

 

“Postulamos que así como es preciso confiar en el pueblo, también hay que confiar en las bases de la organización, sobre posiciones de mayoría. Ese es el mandato soberano, totalmente otro a los acuerdos de un pequeño equipo de dirección. También creemos necesario superar la desmovilización propiciada por el PC y su abandono de las demandas populares. Porque los que se han ido del partido con buena prensa son los que han virado a la derecha, mientras que los comunistas por la PRPM partieron calladamente, y en general, de vuelta a la casa. Hacia ellos también está dirigido nuestro empeño. Al respecto hay que considerar que el PC al primer gobierno de la Concertación llega con 30 mil militantes, y que el recuento de hace alrededor de un año atrás arroja poco más de 3 mil militantes que cotizan y cumplen tareas. Ahora nosotros estamos embarcados en  generar las condiciones para un Congreso, fundado en comités o células comunistas, cuya característica es que pueden estar dentro del PC o fuera del PC, y gente que jamás haya sido comunista y que comparta los principios. Los comités son coordinados por consejos locales o regionales, hasta el Consejo Nacional, que es provisorio y revocable. Somos una organización pequeña, pero potencialmente gigante. Y somos una organización que se construye en caliente, en las luchas reales de nuestro pueblo.”

 

LOS COMÍTES Y CONSEJOS COMUNISTAS Y EL MPT

 

¿Por qué están participando en el Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores (MPT), un instrumento federado que agrupa organizaciones políticas y sociales del más amplio espectro anticapitalista?

 

“Porque queremos aportar en una construcción unitaria, de clase, auténticamente anticapitalista e independiente del bloque de poder. El MPT es un referente político y social de amplias proyecciones. Para nosotros, el MPT es lo más importante que ocurre desde el primer Juntos Podemos de la izquierda chilena. Allí hemos encontrado profundas coincidencias. Allí están los rebeldes.”

  

Andrés Figueroa Cornejo

Julio 13 de 2009

 

 

EXTRAÑOS NO IDENTIFICADOS ALLANAN SEDES SINDICALES

EXTRAÑOS NO IDENTIFICADOS ALLANAN SEDES SINDICALES

Entre la noche del jueves 2 y la madrugada del 3 de julio fue allanada la dirección Tucapel Jiménez 32, donde conviven cada una en un piso, la Corriente Político Sindical, la Confederación Nacional de Sindicatos de Trabajadores de la Industria del Pan (Conapan), y la Federación de Trabajadores de la Construcción y la Madera (Fetracoma).

De acuerdo a versiones de los propios dirigentes sindicales, los extraños que ingresaron a las dependencias de los trabajadores “no se robaron nada de valor, salvo las CPU de algunos computadores, publicaciones de las organizaciones, y registraron los muebles de las sedes, llevándose documentación sindical”.

El viernes pasado, por la mañana se apersonó la policía, abriéndose una investigación ante el ilícito. Dirigentes de las agrupaciones “registradas”, notificaron que los vecinos no vieron nada, como tampoco los guardias del Terrapuerto de buses que está justo frente a la dirección afectada.

Uno de los representantes sindicales indicó que el hecho “violenta como en los tiempos de la dictadura la libertad sindical, la propiedad de los trabajadores y claramente quienes ingresaron a nuestras sedes no eran delincuentes corrientes, sino gente que buscaba algo que no se puede “reducir” en el mercado criminal habitual”. Los extraños que “inspeccionaron” las sedes sindicales, ocultos en la noche, dejaron incluso encendido más de un computador.

AFC.

Comunicaciones

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores - MPT

Ante la lucha justa de los mineros de Tambillos en huelga

DECLARACIÓN PÚBLICA

Ante la lucha justa de los mineros de Tambillos en huelga

EL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES DENUNCIA LA CONDUCTA REPUDIABLE DEL DIRIGENTE COMUNISTA JOSÉ FIGUEROA

El Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores es una federación política y social que agrupa a un conjunto de organizaciones que se define por la lucha resuelta por los intereses históricos del pueblo trabajador, de los pueblos originarios, de las luchas medios ambientales, sociales y culturales que son antagónicas al capital. Sus principios se erigen sobre el anticapitalismo y el antiimperialismo.

Desgraciadamente hoy el MPT tiene el deber ético de denunciar un infeliz incidente, en el marco de la estadía en Santiago de un grupo de dirigentes del Sindicato de mineros de la localidad de Tambillos, IV región, trabajadores que llevan dos meses de huelga y que viajaron un par de días a la capital para expresar sus demandas al gobierno central. Se trata de trabajadores de un pequeño poblado cuyo conflicto sintetiza las contradicciones, desigualdades e injusticias que produce la explotación capitalista irracional. No es un accidente que el propietario de la mina de cobre de Tambillos, en torno a la cual se sostiene la vida económica y social de la localidad, sea el tristemente célebre empresario y derechista Francisco Javier Errázuriz, quien forjó su fortuna durante la dictadura pinochetista y fuera senador en los 90, representando los intereses de la minoría que manda en Chile.

Los mineros llegaron a Santiago el martes 30 de junio, donde recibieron la solidaridad de dirigentes sindicales y sensibilidad popular asociada no solamente al MPT. En virtud de esa misma solidaridad de clase fue que los trabajadores, naturalmente sin recursos luego de dos meses de paro, fueron acogidos por la organización sindical Ranquil, ubicada en la calle Rosas casi esquina Maipú. Allí pasaron su primera noche en un Santiago que para muchos de los mineros, era recorrido por primera vez.

El miércoles 1 de julio, al mediodía, los mineros acompañados por el Presidente de la Confederación de los Trabajadores del Cobre, Cristian Cuevas, y el dirigente del Frente Amplio de Trabajadores, Ramón López, se entrevistaron con el secretario del ministro Viera Gallo a quien expusieron su dramática situación y exigieron soluciones. Al día siguiente harían otro tanto en el Congreso Nacional, en Valparaíso.

Sin embargo, la noche del miércoles en la sede de Ranquil la solidaridad que había marcado la ruta de los mineros en Santiago, sufrió un golpe abrupto.

Luego de despedirse de los miembros del Ejecutivo del MPT y todavía acompañados por un grupo de jóvenes encabezado por la ex dirigenta de los estudiantes secundarios durante la movilización histórica de 2006, María Jesús Sanhueza, los trabajadores en huelga tuvieron un encuentro no programado con el dirigente, ex alcalde de San Fernando y miembro del comité central del Partido Comunista de Chile, José Figueroa Jorquera.

En la misma dependencia sindical y producto supuestamente de una publicación encontrada en el local donde estaría reproducido un artículo crítico a la burocracia sindical predominante en la CUT, José Figueroa emplazó agresiva y prepotentemente a los mineros de Tambillos, toda vez que los trabajadores no tenían idea alguna de los contenidos de la publicación. De hecho, los mineros en su visita a Santiago recibieron muchas revistas y periódicos que ni siquiera, por un natural asunto de tiempo, habían tenido oportunidad de leer. Los mineros en huelga son asalariados cuya bandera única es la lucha por su subsistencia y la del propio pueblo de Tambillos. Por el contrario, hasta la fecha, los mineros han sido extraordinariamente respetuosos respecto de la legalidad vigente, independientemente de que ella no les ha valido más que una caja de alimentos y ninguna solución concreta. Incluso, si así fuera, la violencia y conducta injustificadamente iracunda de José Figueroa carece de explicación racional.

Debido al hecho acaecido, los trabajadores en huelga, cerca ya de la medianoche, por dignidad, decidieron abandonar el local sindical con todas sus pertenencias. Afortunadamente, manos solidarias se organizaron para que los trabajadores pernoctaran en un lugar adecuado hasta la mañana siguiente, cuando partieron camino a Valparaíso.

Ante la repudiable situación, el Consejo Ejecutivo del Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores lamenta tener que denunciar el pésimo comportamiento del dirigente comunista y ex edil José Figueroa, quien, con su actuación, enloda los fundamentos sustantivos de un luchador social.

Al respecto, el MPT declara enérgicamente que son este tipo de hechos y conductas antisociales e insolidarias las que distancian cada vez más a los trabajadores y el pueblo genuino de un sector de la denominada izquierda.

A esta altura, como es de suponer, los mineros de Tambillos y la sensibilidad anticapitalista del país ya han sacado sus conclusiones al respecto.

Lo anterior llama al MPT a dar un salto a formas superiores de organización que ofrezcan respuestas efectivas a las demandas que impone la lucha social en la actual etapa.

Lo cierto es que, más allá de este incidente desgraciado, es preciso intensificar la solidaridad con la causa justa de los trabajadores y el pueblo de Tambillos, la cual todavía permanece sin solución.

CONSEJO EJECUTIVO

MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES - MPT

Julio 3 de 2009

Chile

 

CHILE: LA HISTORIA DE LA HUELGA DE LOS MINEROS DE TAMBILLOS Y OTRAS TRAGEDIAS

CHILE: LA HISTORIA DE LA HUELGA DE LOS MINEROS DE TAMBILLOS Y OTRAS TRAGEDIAS

Piedra en la piedra. Y en medio de la piedra milenaria, cobre, metal embrutecido que el hombre hace arder con su trabajo inagotable. A 27 kilómetros de la Plaza de Armas de Coquimbo, en la IV región de Chile, en medio de la cordillera andina, opaca y entreverada, hay un poblado minero de 1.200 personas que se llama Tambillos. En la mina de cobre, soporte económico y de relaciones sociales del lugar que se hunde en el monte oscurecido por las explosiones y la explotación humana, laboraban más de 100 personas. Hoy los mineros llevan dos meses de huelga.

EL PATRÓN

 La mina, explotada desde hace 41 años, es una de las propiedades del millonario y empresario derechista Francisco Javier Errázuriz, apodado “Fra–Fra” por su tartamudeo atropellado y maldiciente. Fra–Fra estudió en el Liceo Alemán, en la Escuela Militar y se recibió de Agrónomo, luego de lo cual, amparado por la desregulación antisocial impuesta a sangre y fuego durante la dictadura de Pinochet, hizo abundante fortuna con la creación de las Administradoras de Fondos Pensiones (AFP) Invierta y Planvital y las Compañías de Seguros de Vida y Generales Renta Nacional y Leasing Nacional, además de desarrollar negocios en el área pesquera y minera. En 1982, Errázuriz compró la cadena de supermercados Unimarc, que en la década de 1970 pertenecía a una cooperativa de la Iglesia Católica. En forma paralela desarrolló negocios en los rubros computacional, inmobiliario, comercial y bancario. Pero el hombre tenía fuertes apetitos políticos. En las primeras elecciones post dictadura, en 1989, presentó su candidatura independiente de derecha, donde obtuvo el tercer lugar de tres competidores. En 1993 fue elegido con primera mayoría como Senador independiente dentro del pacto Unión por el Progreso de Chile para la legislatura 1994-2002, cargo que perdió por 1 año cuando fue desaforado por los Tribunales de Justicia para ser investigado por los delitos de secuestro y agresión contra un abogado de una empresa eléctrica por un litigio de aguas. Fra-Fra es actualmente la contraparte de los trabajadores en huelga, el patrón que ha expresado a través de medios de comunicación que la mina de Tambillos le sale más cara “que mantener a una amante”.

EL TRABAJO

La mina de Tambillos producía hasta antes de la huelga, más de 300 toneladas de cobre al mes. Cada camionada del metal representaba $ 28 millones de pesos (53 mil dólares), y cada día se llenaba una camionada y media del concentrado cuprífero. Al mes, la mina vendía a la Empresa Nacional de Minería (ENAMI) y a China, $ 1.300 millones de pesos (2 millones 400 mil dólares). Sin embargo, la planilla total de salarios de los trabajadores sumaba apenas $ 32 millones de pesos (60 mil dólares). Es decir, el sueldo de los asalariados correspondía a alrededor de un 2, 5 % mensual en relación al valor de la producción en el mismo período. Un trabajador promedio ganaba en Tambillos $ 170 mil pesos (318 dólares), y las remuneraciones más bajas estaban en $ 140 mil pesos (262 dólares), esto es, menos que el sueldo mínimo legal. Pero las utilidades bíblicas de Fra-Fra no eran suficientes. Los mineros percibían una parte del salario por el giro legal de la mina, y otra por el giro a honorarios de una agencia de publicidad desconocida. Ello, en los hechos, redundaba fatalmente a la hora de solicitar créditos, ahorrar para la vejez y distraer recursos para el sistema de salud público o privado. Sin embargo, la pesadilla de los trabajadores de Tambillos no sólo tenía materiales de salario miseria. Tampoco contaban con los implementos de seguridad laboral mínimos. Cuando se enterraban mina adentro empleaban trompas cuyos filtros estaban inutilizados, en medio de cavernas escasamente ventiladas donde se respiraba el veneno gaseoso de la cordillera mineral. Los guantes y los bototos debían comprárselos ellos mismos, mordiendo parte del sueldo encogido. Entonces, la paciencia y el miedo destruyeron sus límites y estalló la huelga.

LA HUELGA

En marzo de 2009, los trabajadores agrupados en el Sindicato Mina de Tambillos entregaron su petitorio, ajustadamente a los tiempos de la negociación colectiva que se realizaba cada dos años. Ya de la negociación anterior, el patrón les adeudaba bonos de producción y jamás hubo fiscalización de las autoridades al respecto. La nueva negociación demandaba mejoras de seguridad laboral y un reajuste de $ 12 mil pesos por minero (22 dólares), a todos por igual. Es decir, alrededor un millón 300 mil pesos mensuales (2 mil 400 dólares) en la suma total de los salarios. El 27 de abril, agotados los plazos legales, los mineros recibieron una negativa absoluta a sus reivindicaciones y la imposición de volver variable, contra metas imposibles, un 35 % de su sueldo. Allí mismo se votó la huelga que se hizo efectiva el 1 de mayo a las 8 de la mañana. Fra-Fra no les pagó lo correspondiente a lo trabajado en abril. Los huelguistas comenzaron a acumular deudas, cortes de luz, morosidad en la escolaridad de sus hijos. A las pocas semanas, un grupo de trabajadores hizo la primera huelga de hambre en la historia de la IV región chilena. Para ello, los estudiantes de la Universidad de La Serena facilitaron sus dependencias. Como nada ocurría, los mineros solicitaron la colaboración del obispo Manuel Donoso, del gobierno regional y del ministerio del trabajo, pero Errázuriz, miembro de la corte en el poder, hizo oídos sordos y blindó sus bolsillos. La gente de Tambillos no conocía los carros policiales lanza aguas, ni el aroma infame de las lacrimógenas, ni el traje romano de las fuerzas especiales de carabineros. Pero siempre hay una primera vez. Luego de la represión vino lo peor.

TAMBILLOS EN RIESGO VITAL

El caso es que la mina de Tambillos, y de ello se enteraron el pueblo y los trabajadores en el transcurso de la huelga, estaba condenada de antemano a su clausura. La planta de tratamiento de cobre ya había cumplido hace tiempo su vida útil en lo que a relave se refiere. La procesadora se estaba agrietando por todos sus costados y en cualquier momento se podía y se puede provocar una fuga endemoniada capaz de contaminar las napas subterráneas que abastecen de agua al territorio. Agua para beber, para cocinar, para vivir. En Tambillos la gente extrae agua de posos porque no existe alcantarillado. Poco después de la clausura de la planta –producto de la sospechosamente tardía inspección del Servicio Nacional Geográfico de Minería y las instituciones de salud laboral y pública- el dueño de la mina esta vez no tartamudeó y sin aviso dinamitó las entradas a la propia mina, dejando en su interior materiales explosivos y de emanaciones tóxicas. Una verdadera bomba de tiempo en la barriga del monte. En rigor, si los mineros no hubieran determinado la huelga, ya habrían sido despedidos sin un cobre. Y junto con la cesantía y el cierre de la mina, Tambillos, al igual que Lota hace algunos años, ahora perdería sentido en el mundo. Tendría que desaparecer, como una mota de humanidad ausentada de golpe por la explotación sin razón de la ganancia a costa de naturaleza y mujeres y hombres.

EN SANTIAGO

El martes 30 de junio arribó a Santiago un piquete de huelguistas. Su vocero es Luis Robles. Tiene 43 años, cinco hijos y bromea a media voz. “Primero queremos que aquí en la capital nos reciba la presidenta Bachelet para que conozca lo que está ocurriendo en Tambillos, y Francisco Errázuriz nos pague los finiquitos legales”, dice en la medianoche del 1 de julio, albergado junto a sus compañeros por un sindicato amigo, “pero también necesitamos que el gobierno a través de la ENAMI o CODELCO confisque la mina. Errázuriz le debe plata al Estado por el subsidio al precio del cobre.” Mientras se calienta el agua para el café enfatiza que “queremos que se les quite la concesión a empresarios inescrupulosos” y agrega que “no deseamos terminar como Lota. Tambillos vive de la mina. La agricultura es escasa y los que no trabajan en la mina se dedican a pirquines chicos, buscando cobre a punta de picota para hacerse un sueldo desgraciado.” Luis Robles afirma que le provoca “impotencia la impunidad con la que actúan los empresarios. Nosotros también somos parte de este país, pero sólo se acuerdan de nosotros cuando hay elecciones.” Para el vocero del piquete de huelguistas que costearon sus pasajes para llegar a Santiago colectando monedas en las ferias y carreteras, “Errázuriz no conoce a los trabajadores que con su trabajo lo hicimos más rico. El nunca contribuyó con la comunidad, con la escuela, con los viejos. Simplemente nos usó para trabajar la mina y ocupó los caminos de Tambillos para transportar el cobre.” Al mediodía del 1 de julio, los dirigentes del sindicato sostuvieron una reunión en La Moneda con Viera Gallo, ministro de la Secretaría General de la Presidencia. La autoridad ofreció interceder ante el empresario, enviar comida al poblado y explorar planes laborales transitorios de emergencia para la zona. No hay ningún compromiso firmado. Uno de los jóvenes mineros comenta que le gustaría “trabajar en una mina controlada por los propios mineros”, en tanto el grupo de trabajadores se enreda en uno de los paseos más caudalosos del centro capitalino para explicar su causa a quien quiera escuchar.

Andrés Figueroa Cornejo

Julio 1 de 2009

 

 

EL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES AFIANZA SU ESTRATEGIA Y ORGANIZACIÓN DURANTE SEGUNDA ASAMBLEA GENERAL

En el local de un sindicato ubicado en la comuna de Maipú en Santiago se realizó la segunda asamblea general de Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores – MPT. La federación político social agrupa a decenas de organizaciones de impronta anticapitalista y antiimperialista en Chile, que aún no cumple los tres meses de existencia.

Junto con las cuentas políticas, de los equipos centrales y sectoriales, los delegados del MPT discutieron aspectos ligados a los futuros pasos en torno al crecimiento necesario, la relación con las luchas concretas de los sectores más castigados por los efectos dramáticos de la crisis capitalista en curso, el perfeccionamiento orgánico y la ampliación del Equipo Ejecutivo que, entre otros objetivos, tendrá las facultades políticas para dinamizar la construcción del MPT a escala territorial y entre los asalariados, los pobladores, estudiantes, el pueblo mapuche en lucha, el medioambientalismo que enfrenta al capital y los Derechos Humanos.

En el informe político del Ejecutivo se relevó que “Si bien puede hablarse de una crisis de representación de la democracia de los que mandan, ello, por sí solo, no significa en caso alguno el fortalecimiento espontáneo de las fuerzas sociales destacadas para producir las transformaciones capaces de jaquear los intereses del capital y la supremacía de la apropiación privada de la producción social de la riqueza…El agotamiento de sentido de una Concertación de 20 años en el Ejecutivo se ha expresado mediante desprendimientos y reordenamientos por arriba. De acuerdo a los resultados de la encuesta CEP, sumando y restando, es probable que nuevamente la componenda en el gobierno logre la ventaja suficiente en la segunda vuelta electoral presidencial en virtud de la exitosa táctica emprendida por el candidato Marco Enríquez Ominami, y la ampliación de la Concertación hacia la izquierda tradicional liderada por el Partido Comunista a través del pacto parlamentario recientemente firmado. El viejo reformismo obrero, al igual que en muchos países de Europa, en los hechos, quema sus naves en la fórmula de romper la exclusión de su representatividad en el Legislativo, procurando su sobrevivencia legal, por un lado, e incluyéndose en la que han dado por llamar “nueva mayoría”. Esto es, el PC rompe la exclusión respecto de la Concertación para intentar ingresar simbólica y adjetivamente al Parlamento. De esta manera, el gatopardismo concertacionista obtiene una nueva victoria mediante la ilusión de la extensión política al interior de su trama, y suma los votos necesarios para mantenerse un nuevo período en La Moneda…Queda así un enorme trecho político asociado a la genuina sensibilidad de izquierda en Chile, ahora sin referencias claras y huérfano de continente político…En la coyuntura, el surgimiento del MPT interviene potencialmente para crear las fuerzas sociales organizadas para descomponer la fórmula de la alternancia de los que mandan e imponer la urgencia de la alternativa. Esto quiere decir que, frente a la dinámica de la alternancia por arriba, el MPT está llamado a construir la alternativa desde abajo. El MPT se constituye “desde el pie” y no “desde el tejado”… El MPT es el instrumento político mandatado a revelar en la práctica la pirotecnia de la ilusión burguesa y sus estrategias de control, dominio y expoliación, por un lado, y convertirse, paso a paso, en el referente federado y unido de la izquierda anticapitalista chilena, por otro.”

UNA JORNADA EXTRORDINARIA PARA FIJAR POSICIÓN ANTE LAS PRESIDENCIALES

En la jornada –sólo interrumpida por la hora del café y las empanadas- se destacó profusamente el trabajo que realiza el MPT de la IV Región (La Serena y Coquimbo) con su apoyo irrestricto y concreto a la huelga de dos meses que llevan adelante los mineros de Tambillos que enfrentan la brutalidad indolente de Francisco Errázuriz, propietario de la mina y uno de los patrones más derechistas y poderosos del país, y la labor efectuada por el MPT que abarca el sur de Chile, entre Temuco y Valdivia, especialmente.

Asimismo, la organización Consejos Comunistas informó, en medio de largos aplausos, la reagrupación de militancia comunista que sostiene los principios fundadores y la estrategia que inaugurara el luchador histórico Luis Emilio Recabarren, y que desafortunadamente “ha abandonado la dirección actual del Partido Comunista”

Junto con la ampliación del Ejecutivo del MPT, la asamblea general concordó una jornada extraordinaria en el corto plazo para definir la posición que impulsará la federación anticapitalista ante las próximas elecciones presidenciales donde, luego de un debate franco y argumentativo, no se apoyará a ninguno de los candidatos actualmente en carrera, los cuales, unos más y otros menos, estratégicamente “representan intereses distintos a los de los pueblos y los trabajadores en Chile.”

Comunicaciones

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores – MPT

Junio 28 de 2009

 

 

INFORME Y ANÁLISIS POLÍTICO DEL EJECUTIVO PROVISORIO DEL MOVIMIENTO DE LOS PUEBLOS Y LOS TRABAJADORES PARA LA ASAMBLEA GENERAL DEL 27 DE JUNIO DE 2009

“Sólo nos queda una cosa que perder: perder la paciencia”. D.V.

CONTEXTO Y CRISIS

La crisis capitalista en curso, cuya esencia es económica, financiera, alimenticia, energética, medioambiental y militar, cae sobre los hombros de los pueblos y los trabajadores del mundo destruyendo fuerzas productivas, trabajo, materias primas y naturaleza. Según la OIT, a fines de 2009 la cesantía global puede alcanzar la friolera de 250 millones de personas. Sólo en Chile, ya son más de un millón los trabajadores sin empleo, pese a los programas sociales del gobierno y las inyecciones de recursos provenientes del ahorro fiscal acumulado durante el período de bonanza del precio del cobre a las constructoras, colocaciones bancarias, la industria salmonera y la minería. Lejos de políticas desarrollistas o de la reestructuración de algún tipo de Estado Benefactor, la profundización asimétrica de las relaciones capital/trabajo en el período -totalmente descompensadas a favor del primero- forman la estrategia del bloque de Estado para hacer pagar los efectos de la crisis a las grandes mayorías. El fenómeno internacional se expresa en Chile no sólo con el desempleo galopante, sino que a través del empeoramiento general de las condiciones de vida de la población, la intensificación de la explotación y la precarización de las condiciones laborales. Chile, ya en recesión –su crecimiento hacia el término de 2009 será negativo-, comienza a manifestar un déficit fiscal estructural; las exportaciones en mayo de 2009, en comparación con el mismo mes de 2008, se desplomaron un 30 % en la minería cuprífera (el cobre representa el 55 % total de las exportaciones del país); la pesca industrial un 24 %; 6 % el sector frutícola, y 4 % el sector maderero. A lo anterior se agrega la crisis de la producción salmonera –que con argumentos asociados al riesgo del negocio se le ha negado crédito bancario- , mientras la industria lechera ha caído un 30 %. Asimismo, los analistas del poder ya auguran para el país un estado de deflación económica cuando termine el 2009, es decir, un IPC negativo de alrededor de -1,2 %, fenómeno que concretamente se traduce en un exceso de oferta (abarrotamiento de mercancías cuyo valor no se realiza); disminución drástica de la producción; aumento de la cesantía; y caída de los salarios. La deflación en Chile no ha existido desde 1935. Pero como suele ocurrir en las crisis capitalistas, no todos pierden. Tanto el negocio de la banca, como el de los gigantes del retail o venta al detalle, han aumentado sus utilidades a contrapelo de los demás sectores económicos.

EL IMPERIALISMO

A escala internacional (en la época del denominado capitalismo tardío, caracterizado por la financiarización planetaria de la economía y la preeminencia del capital monopólico financiero, el comercio mundializado a favor de los de los Estados corporativos centrales en una relación de subordinación respecto de la periferia mundial y sus clases tutelares absolutamente dependientes del capital transnacional), el imperialismo norteamericano sostiene las guerras y ocupaciones militares en el pueblo iraquí, afgano, pronto paquistaní; el apoyo al gobierno de Israel contra el pueblo palestino; y las tensiones con Irán y Corea del Norte. En niveles distintos, pero siempre dentro de la estrategia imperial de mantener su supremacía militar y el dólar -pese a su debilidad relativa y a la descomunal deuda privada y pública de Estados Unidos que, hasta hoy, ha sido paliada por la economía China-, también ha reactivado la IV Flota y la instalación de bases militares de última generación en varios puntos de América Latina. Al respecto, más allá de las diferencias políticas más o menos matizadas que pudieran esgrimirse desde el socialismo anticapitalista en relación a los gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador y otros, lo cierto es que la impronta nacional desarrollista de dichas administraciones contradice en términos macro los intereses imperialistas en la Región y crea condiciones que no hacen desdeñar las posibilidad de que el Pentágono aliente pugnas al interior de las clases dominantes de algunos países latinoamericanos, tendientes a fortalecer el arco enemigo de los pueblos formado por México, Colombia, Perú y Chile. Las guerras comportan la herramienta última y clásica que ha empleado el capitalismo para resolver sus crisis mayores, aniquilar población, conquistar nuevos mercados, aminorar el desempleo y superar la sobreproducción tanto de la industria armamentista como de las demás a la hora de las reconstrucciones post-bélicas.

CHILE

Políticamente en el país, el bloque de Estado que domina, constituido por la Alianza por Chile y la Concertación, continúan ofreciendo la gobernabilidad necesaria para la reproducción de patrón capitalista fundado en el modelo monoexportador de materias primas (cobre, madera, industria pesquera), y plataforma de servicios financieros y empresas hacia una fracción del Continente (industria de la celulosa, Wal-Mart, banca, alimentos). Asimismo, la organización del trabajo está determinada por la subcontratación, la tercerización, el comercio formal e informal, y las pymes proveedoras del gran capital donde se concentra casi un 80 % del empleo. Lo anterior atenta dramáticamente contra las posibilidades de un sindicalismo fuerte y deliberativo. Los factores de alienación dominantes se erigen sobre el control hegemónico de los medios de comunicación de masas (generadores de consenso y de la llamada “opinión pública”), la cooptación, el sobreendeudamiento, la represión y el miedo. Al respecto, empleando brutalmente sus atributos estatales, la Concertación ha elevado objetivamente los niveles de represión policial contra todo asomo de descontento social organizado, criminalizando las luchas de los pueblos y los trabajadores, como ha ocurrido y ocurre con los asalariados de Codelco, los pescadores artesanales, los estudiantes secundarios, los deudores habitacionales, periodistas y los mineros de Tambillos, entre muchos ejemplos que ilustran la ofensiva del capital para cautelar la “paz social” requerida para el buen movimiento de la ganancia y la proyección internacional de una imagen de país “pacífico” con el fin de integrarse a la OCDE y atraer inversionistas. Si bien puede hablarse de una crisis de representación de la democracia de los que mandan, ello, por sí solo, no significa en caso alguno el fortalecimiento espontáneo de las fuerzas sociales destacadas para producir las transformaciones capaces de jaquear los intereses del capital y la supremacía de la apropiación privada de la producción social de la riqueza. El descontento social proveniente de la mala vida busca todavía salidas no colectivas, y en términos políticos, se hinca en la indolencia y soluciones individuales frente a la dominación de clase. El agotamiento de sentido de una Concertación de 20 años en el Ejecutivo se ha expresado mediante desprendimientos y reordenamientos por arriba. De acuerdo a los resultados de la encuesta CEP, sumando y restando, es probable que nuevamente la componenda en el gobierno logre la ventaja suficiente en la segunda vuelta electoral presidencial en virtud de la exitosa táctica emprendida por el candidato Marco Enríquez Ominami, y la ampliación de la Concertación hacia la izquierda tradicional liderada por el Partido Comunista a través del pacto parlamentario recientemente firmado. El viejo reformismo obrero, al igual que en muchos países de Europa, en los hechos, quema sus naves en la fórmula de romper la exclusión de su representatividad en el Legislativo, procurando su sobrevivencia legal, por un lado, e incluyéndose en la que han dado por llamar “nueva mayoría”. Esto es, el PC rompe la exclusión respecto de la Concertación para intentar ingresar simbólica y adjetivamente al Parlamento. De esta manera, el gatopardismo concertacionista obtiene una nueva victoria mediante la ilusión de la extensión política al interior de su trama, y suma los votos necesarios para mantenerse un nuevo período en La Moneda. Una vez más la consigna “todos contra la derecha” se agita a través de la burocracia estatal y las expresiones políticas existentes fuera de la Alianza por Chile. En este caso, más nítidamente que antes, el PC se confunde con la fracción del bloque de Estado aparentemente más democrático. Con el PC dentro de la Concertación, la legitimidad, ancho y gobernabilidad de la componenda en el Ejecutivo se fortalece a costa de los intereses históricos de los pueblos y los trabajadores. Sin excepción, los programas presentados por los distintos candidatos presidenciales apuntan, en el mejor de los casos, a reformas cosméticas que mantienen intocados los intereses centrales de la minoría en el poder, lo cual ilustra concertadamente una derechización de las expresiones políticas “oficiales”. Queda así un enorme trecho político asociado a la genuina sensibilidad de izquierda en Chile, ahora sin referencias claras y huérfano de continente político. Al respecto, la incorporación del PC a la Concertación resulta extraordinariamente funcional al articulado en el gobierno, es decir, a los intereses estratégicos de la burguesía y el imperialismo en Chile. La política de la alternancia ilusoria dentro del mismo bloque de Estado se consolida transitoriamente y a la vez, se opacan las posibilidades de la Alianza por Chile de encabezar el Ejecutivo.

EL MPT

En términos generales, la contradicción esencial del período se expresa mediante la hegemonía de los intereses del capital transnacional contra las posibilidades de recomposición del complejo de fuerzas sociales llamadas a destruir las relaciones capitalistas de vida. La contradicción capital/trabajo; dictadura de la burguesía versus gobierno de los trabajadores y los pueblos; barbarie versus socialismo anticapitalista, continúan estando a la orden del día mientras no se destruyan las bases nucleares que construyeron ese propio movimiento de relaciones de clase y dominación. En la coyuntura, el surgimiento del MPT interviene potencialmente para crear las fuerzas sociales organizadas para descomponer la fórmula de la alternancia de los que mandan e imponer la urgencia de la alternativa. Esto quiere decir que, frente a la dinámica de la alternancia por arriba, el MPT está llamado a construir la alternativa desde abajo. El MPT se constituye “desde el pie” y no “desde el tejado”. El MPT aún no cumple tres meses de vida. Pero su sola existencia hace trizas en los hechos la fatalidad de la dispersión de los diversos empeños anticapitalistas; atomización tan funcional para la minoría que manda. El MPT no sólo debe multiplicarse territorial y sectorialmente; no sólo debe hacerse uno con el movimiento real de los pueblos y los trabajadores sobre la voluntad de participar-conduciendo; no sólo debe volverse visible en las luchas auténticas y más sentidas del pueblo profundo. Sobre todo, potenciando su convicción de poder y mayorías, debe concentrarse en su incorporación al conjunto de luchas multidimensionales que enfrenta la voracidad destructiva del capital. En el actual período de desventaja transitoria de los intereses organizados del pueblo trabajador, el MPT tiene el deber de imponerse el crecimiento incesante entre los polos de pueblo agrupado en miles de expresiones, a lo largo y ancho del país; crecer hacia abajo y hasta los límites dibujados por los principios y plataforma de lucha acordadas. El MPT es el instrumento político mandatado a revelar en la práctica la pirotecnia de la ilusión burguesa y sus estrategias de control, dominio y expoliación, por un lado, y convertirse, paso a paso, en el referente federado y unido de la izquierda anticapitalista chilena, por otro. Probablemente, las tareas asociadas a dichos objetivos no concurran con la velocidad deseada. Sin embargo, ya podemos decir que contamos con la fuerza mínima, con el motor de arranque que hace tres meses no teníamos para vigorizar, promover y participar-conduciendo los venideros procesos de lucha de clases explícitos gatillados por los efectos de la crisis capitalista en el país.

¡Unidad, organización y lucha!

Ejecutivo Provisorio

Movimiento de los Pueblos y los Trabajadores - MPT

Junio de 2009