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CHILE: LA CRISIS DESPLEGADA Y LA UNIDAD POLÍTICA DE LOS TRABAJADORES Y EL PUEBLO

1. Cuando cae el telón de 2008 y ya cursa prácticamente un año y medio desde el prólogo de la crisis económica mundial originada en el corazón del Estado corporativo central más poderoso del planeta, en Chile el cobre pierde un 70 % de su precio desde julio de este año, cayendo de 4,07 de dólares la libra a 1,28 de dólares debido al derrumbe paulatino y sostenido de la demanda asiática y principalmente china del metal rojo, uno de los motores sustantivos de la economía nacional.

 

2.. Klaus  Schmidt-Hebbel, jefe y director del departamento económico de la Organización y la Cooperación para el Desarrollo Económico (el exclusivo “Club” OCDE), fue elegido por 500 de sus pares como el “Economista de 2008”. El hombre se ha desempeñado en el Banco Central de Chile y en el Banco Mundial. El poder le cree, confía en sus pronósticos, es un buen hijo de la burguesía. Consultado sobre el derrotero de la crisis mundial, Schmidt-Hebbel aseguró que “La verdad es que nosotros pensábamos que la crisis financiera global iba a llevar a la recesión más importante de los últimos 40 años y eso está más que confirmado. Claramente va a ser más intensa que la recesión del 82.” Esta última se desplegó en Chile bajo la dictadura pinochetista, donde, según manejadas cifras oficiales y “de”  oficiales, la tasa de desempleo alcanzó el 16 % y las exportaciones se redujeron en un 40 %. La profundidad de la recesión gatilló lo que la resistencia heroica, pero testimonial de la izquierda de la época no había logrado durante casi 10 años desde el golpe militar: la extensión, masividad y organización de amplias franjas populares contra la tiranía. Se volvieron prácticas cotidianas los cacerolazos, los paros nacionales, las barricadas en las poblaciones, el descontento generalizado, la violencia política legítima de los de abajo, la agudización, incluso armada, de la lucha de clases a lo largo de la patria toda. La historia jamás se reitera de manera similar. Sin embargo, la memoria es la materia nuclear de la estrategia de unidad, organización y lucha de los pueblos. Y sólo han pasado 25 años desde entonces.

 

3. Wal-Mart es la industria de supermercados más grande del planeta. Analistas predicen que al 2012 la transnacional facturará por 470 mil millones de dólares, dejando atrás a la cadena del  retail francesa Carrefour y a la inglesa Tesco. El viernes 19 de diciembre se anunció que Wal-Mart –que ya existe en 14 países de Latinoamérica- comprará por lo menos, el 50,01 % de la empresa de supermercados D & S (cadena Líder), la más extensa red del retail de capitales chilenos, famosa por el empleo de multirut jurídico (uno por supermercado) para dividir la organización de los trabajadores a la hora de negociar mejores condiciones laborales. Nuevamente, la realidad confirma las tramas profundas entre los capitales criollos y los transnacionales. Nuevamente, los hechos prueban el aperturismo comercial, financiero y productivo, extremo y asimétrico que gobierna en Chile. Wal-Mart, con total tranquilidad producto de su tonelaje expansionista y fortaleza de capitales, puede transitoriamente bajar sus precios y destruir la ya demacrada competencia del retail en Chile. La formación monopólica de las diversas áreas industriales es facilitada por los decorativos dispositivos de “control” económico del Estado administrado por la Concertación. La agresividad y poderío comercial de Wal-Mart oscurece rápidamente el porvenir de los pequeños y medianos comerciantes. Por ahí quedará con el tiempo y   folclóricamente, uno que otro supermercado nativo en algún rincón provincial del país. Lo cierto, en términos políticos, es que la ilusión de la colaboración de clases en el sentido de mantener para el análisis y  eventuales alianzas una imaginaria burguesía nacional con quien promover “bloques progresistas” con miras a apostar a un  fantasmal proyecto nacional-desarrollista, vuelve a hacerse añicos ante la concentración oligopólica del capital, en tanto movimiento predominante tutelado por la minoría en el poder. Y por eso, la lucha que emprenden y emprendan los empeños político-sociales que persiguen la igualdad y la libertad debe ser, al mismo tiempo y majaderamente, antiimperialista y anticapitalista. Lo demás es falsa conciencia, acomodo o miopía terminal.

 

4. De acuerdo a los medios de propaganda de los que mandan, empresarios, ejecutivos y economistas de grandes corporaciones en Chile en relación a la ola de despidos que augura trágicamente el 2009, ella se podría amortiguar flexibilizando el mercado laboral (polifuncionalidad de los trabajadores y flexibilidad horaria para pagar menos por más); eliminando el impuesto sobre la renta de las utilidades retenidas a las empresas pequeñas y medianas para incentivar la inversión (menos impuestos es igual a menos derechos y programas sociales); y “flexibilizar” las exigencias de contratación y de despido de mano de obra, como si las actuales normativas laborales al respecto no fueran suficientes. Desde abajo, ante el recetario patronal para enfrentar la cesantía en ascenso, el inquilinaje que hegemonizó las relaciones de producción durante el siglo XIX y parte del XX en el campo chileno resulta un dechado paradisíaco.

 

5. El subsidio a la vivienda promovido por el gobierno para deshacerse de la sobreproducción inmobiliaria destinada a sectores medios ya encara problemas estructurales a pocos días de entrar en vigencia. Uno de los requisitos más importantes para postular al subsidio de 200UF (6.750 dólares), es contar con un seguro de cesantía de 12 meses. La banca ha señalado que “No hay compañías de seguro que estén dispuestas a tomar este riesgo”, toda vez que el empleo y su estabilidad están cruzados por la alta incertidumbre devenida de la crisis económica y la eventual recesión chilena. Asimismo, el gerente general de Empresas Armas (constructora) indicó que “la ley es buena para bajar stock, pero no genera empleo. No incentiva a ninguna empresa a que parta proyectos grandes, porque en dos años (que rige el decreto) no se alcanza.” Los dueños de la industria de la construcción calculan que durante el primer semestre de 2009 se destruirán entre 90 mil y 150 mil plazas de trabajo en el sector. Los hechos ilustran los límites en materia de recursos estatales destinados al salvataje de una rama productiva  que ofrece alrededor de un 15 % del empleo en Chile. La caja fiscal se jibariza y pone en vitrina  sus fronteras acotadas.

 

6. Mientras un informe de Amnistía Internacional reveló su preocupación por la seguridad de los niños mapuche de la zona de Ercilla (587 kilómetros al sur del país) donde ocurrieron una serie de enfrentamientos entre miembros de esa comunidad y la policía, la Concertación se debate palaciegamente entre los candidatos presidenciales Eduardo Frei Ruiz Tagle (demócratacristiano) y José Miguel Insulza (socialista). Ya casi no importa que haya primarias entre ambos candidatos. El Partido Por la Democracia está quebrado en sus inclinaciones, arguyendo el peligro de una ruptura del conglomerado en el Ejecutivo de no apoyar a Frei, mientras el PS confía en una relación de fuerzas favorable en las alturas con la compañía del Partido Radical y su capacidad de persuasión hacia el PPD para apoyar finalmente a Insulza. En tanto, el ultraderechista empresario y candidato único de la Alianza por Chile (Renovación Nacional y Unión Demócrata Independiente), oferta garantías a la UDI y coquetea sin tapujos con los desprendimientos de la DC (Partido Regionalista Independiente, PRI) y del propio PPD (Chile Primero), con el fin de confeccionar un arco de alianzas que bascule para sus aspiraciones  el indeterminado “centro” político. Por su parte, la izquierda tradicional ya cuenta con cinco pre candidatos presidenciales y aún no concuerda la manera de dirimir una figura y una plantilla parlamentaria únicas.

 

7.. Por abajo, ya no hay excusas; sólo existen urgencias y el período demanda estatura política, generosidad, ética y decoro. Frente a la crisis económica en curso, cuyo  agravamiento ennegrece el 2009 para los intereses del conjunto de los trabajadores y el pueblo, el archipiélago de empeños anticapitalistas realmente existentes y de todo color, signo y estrategia tienen la tarea capilar de apresurar su convención. Ya no a las maneras fallidas que se han intentado hasta ahora, arrancando de definiciones últimas respecto de la sociedad post capitalista y sobre peregrinas fusiones artificiales. Tanto para ofrecer fraternalmente la lucha ideológica, como para convertirse en actor político visible, es preciso construir el instrumento, movimiento o continente que, cautelando el mantenimiento de la autonomía política de las distintas iniciativas provenientes de la plataforma popular, de los embriones genuinos del movimiento real de los desheredados, constituyan su reunión. ¿Pero de qué forma? A través de un proceso radicalmente democrático y cuyos tiempos y agenda lo dicten sus propios componentes mestizos, con el fin de convenir un programa básico (no por ello minimilista y sin horizontes en clave anticapitalista) y una declaración de principios sencilla y mancomunada. El continente del movimiento real de los trabajadores y el pueblo se organiza para alcanzar la unidad política elemental mediante definiciones asociadas a la independencia política de los intereses de la clase trabajadora en toda la extensión de sus relaciones sociales, el pensar diciendo y el decir haciendo. Sus fundamentos tendrán que estar asociados a la movilización y organización más amplia, la unidad táctica contra el capital, las expresiones de la crisis económica y su reflejo en la devaluación y descrédito de la clase política tradicional. Los modos del nuevo movimiento necesariamente revelarán la riqueza multidimensional y creativa de los de abajo, apostando a la generación de los puntos de arranque imprescindibles para la recomposición de la hegemonía de las grandes mayorías castigadas por el desempleo, la precarización del trabajo y la mala vida en abierta generalización. La convención de los trabajadores y el pueblo en lucha será la herramienta de reivindicación política y económica en torno a acuerdos nucleares e irreductibles, potenciando en cada paso reunido las diversas iniciativas territoriales y  sectoriales de pueblo dispuesto a abandonar su condición de cliente, consumidor o simple estadística amañada por el poder. La alienación proveniente del miedo y la ilusión del consumo se hace trizas en la práctica unitaria de la movilización social por demandas extraordinariamente justas y en medio de las condiciones de empeoramiento de la subsistencia que impone el actual período. Las crisis están fabricadas de oportunidad y peligro. La reproducción de sectarismos estrategistas sólo engorda a los que mandan, y pospone la edificación de una alternativa anticapitalista tangible y  protagonista. Se lucha y alfabetiza políticamente a la vez. La organización y la desobediencia social son momentos de un mismo trazado en la realidad. El tiempo apremia y el capitalismo en crisis colabora objetivamente con la construcción del sujeto llamado a cambiar la vida. Ya no hay excusas.

 

Andrés Figueroa Cornejo
Diciembre 22 de 2008

 

 

Empleo: Gobierno alista comisión y apela a empresarios

Empleo: Gobierno alista comisión y apela a empresarios

Viernes 12 de diciembre de 2008

Lanacion.cl / Agencias 

Ministro del Interior pidió a los privados que "usen todas aquellas herramientas e instrumentos que permitan no despedir a la gente", tras las palabras del presidente de la CPC quien consideró inevitables las desvinculaciones en el contexto de la crisis financiera internacional.

 Una comisión para enfrentar el desempleo que se avecina para el próximo año, cuando se sientan en el país los efectos de la crisis financiera internacional, alista el gobierno, que además formuló un llamado al empresariado a utilizar como último recurso el despido de trabajadores.

La Presidenta Michelle Bachelet en un desayuno con alcaldes de todo el país adelantó la creación de una comisión para abordar la situación internacional y su probable impacto en el empleo, y luego el ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, confirmó que el tema está en estudio por parte del gobierno, por lo que “vamos a hacer anuncios prontamente sobre el tema".

Los anuncios se producen luego de las declaraciones del nuevo presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, Rafael Guilisasti, quien al asumir ayer en el cargo dijo que las condiciones indican que los despidos serían inevitables.  

Al respecto, el ministro del Interior dijo que “lo que nosotros tenemos que hacer por un lado es solicitar a los privados la mayor colaboración que se pueda, dos, implementar una serie de políticas proempleo, de manera que los efectos de esta recesión mundial sean los menores posibles en Chile, así interpreto yo las palabras de él"  

En cuanto a la advertencia de despidos masivos, el personero de Gobierno solicitó la mayor colaboración posible de parte de los empresarios en esta materia.  

"Hablar de despidos masivos, a nosotros no nos consta, pero yo creo que es un tipo de problemas que nos vamos a ver enfrentados durante el próximo año y volvemos a solicitar la cooperación al empresariado que la variable de ajuste por el empleo sea la última en usarse: que primero se usen todas aquellas herramientas e instrumentos que permitan no despedir a la gente, pero finalmente si una empresa está obligada a hacerlo tendremos que buscar otras maneras de absorber el desempleo que ahí se produzca", agregó Pérez Yoma.


TRABAJADORES IRRUMPEN EN AFPs EXIGIENDO FIN DE SISTEMA PREVISIONAL PRIVADO

Trabajadores y dirigentes sindicales del área bancaria, del comercio, de la construcción y la madera, del Fisco y de la empresa privada protagonizaron organizadamente la ocupación de las AFPs Cuprum y Provida ubicadas en el corazón de Santiago para exigir el término del sistema previsional privado. Hasta la fecha, los cotizantes han perdido en pocos meses lo equivalente a nueve años de ahorros previsionales ante la indolencia del gobierno y una fuerte campaña mediática tendiente a prestigiar el modelo imperante de los grupos económicos nacionales y transnacionales dueños de las administradoras inauguradas durante el régimen militar.

Congregados primero en la Superintendencia de AFPs, los dirigentes sindicales de diversos rubros de la economía dialogaron con los transeúntes respecto de las millonarias pérdidas de los fondos previsionales jugados en un mercado especulativo contaminado por la crisis económica.

La Presidenta de la Asociación Nacional de Funcionarios del Ministerio de Trabajo, Orietta Fuenzalida, señaló que “es preciso propiciar un nuevo sistema basado en un fondo de reparto solidario que permita asegurar una pensión digna a los trabajadores. Debe ser una pensión que refleje, efectivamente, toda una trayectoria laboral a quienes han dado su vida por Chile. Al igual que en la reciente movilización de los empleados públicos, otra vez hay que doblarle la mano al gobierno que está aliado con intereses ajenos a los de los trabajadores y de las grandes mayorías.

”Por su parte, el joven dirigente de los obreros de la construcción y la madera (FETRACOMA), Jorge Hernández, enfatizó que “junto con comenzar a perder nuestros empleos, hoy enfrentamos la dramática situación de tener que jubilar con pensiones de miseria. Hace tiempo que los obreros estamos postergando nuestra vejez al tener que jubilar con pensiones que no alcanzan para vivir. Este sistema colapsó. Nunca fue una alternativa para los trabajadores. Es hora de que los trabajadores comiencen a imponerse y exigir lo justo. Hoy es urgente que nos unamos, con convicción de mayoría y para ganar.”

 TOMAS DE AFPs

A través de una marcha vigilada por carabineros, los trabajadores lograron tomarse las dependencias de la AFP Cuprum y Provida, en pleno corazón capitalino. Al interior de ambas instituciones privadas, el Secretario General de la Confederación de Sindicatos Bancarios, Luis Mesina, llamó a los cotizantes “a cambiarse transitoriamente de los multifondos de más alto riesgo de pérdida, al multifondo E de menor riesgo, mientras se construye un movimiento capaz de terminar con un sistema previsional usurero y que sólo existe en Chile. Nosotros luchamos para cautelar los intereses de millones de ahorristas que han sido dañados trágicamente por el empleo especulativo que se ha hecho de los fondos previsionales. Y nuestro objetivo central, junto con terminar con las AFPs, es establecer un modelo de seguridad social fundado en el reparto solidario y no al servicio de un puñado de empresarios inescrupulosos.

”El último informe del prestigioso Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo, CENDA, indica que las AFPs serán incapaces de superar la actual crisis y que “quedará al desnudo la locura que la pura capitalización individual pueda proveer de por vida pensiones definidas, dignas y no discriminatorias, a millones de trabajadoras y trabajadores chilenos.”

Andrés Figueroa Cornejo

Diciembre 11 de 2008

 

 

Los salarios de los trabajadores cada vez son más miserables

Los salarios de los trabajadores cada vez son más miserables

Celso Calfullan

Correo Semanal

Acaba de publicarse un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que nos muestra como en Chile aumentó la diferencia salarial desde 1995, una realidad que todos los trabajadores chilenos conocemos de sobra, pero que sea confirmado por un organismo internacional no deja de ser relevante.

Chile ha sido uno de los países que más amplió la diferencia entre los salarios del 10% que más gana y el 10% de quienes recibimos los peores ingresos.

Los salarios de los trabajadores chilenos no han crecido en la últimos doce años, a la par de como lo ha hecho la economía del país. Las ganancias por el crecimiento económico que hemos visto en los últimos años, sólo ha quedado en manos de los empresarios y los dueños de los bancos. Y los trabajadores sólo hemos podido mirar como unos pocos se enriquecen a nuestra costa.

Con la excusa de la crisis pretenden rebajar aun más los salarios.

No es un detalle, que los empresarios y el gobierno pretendan rebajar aun más los salarios de los trabajadores, después de más de una década en la que no hemos recibido los beneficios del crecimiento económico que nosotros hemos producido.

Debido a lo anterior, la actual crisis encuentra a los capitalistas no solo chilenos sino de prácticamente toda América Latina con un margen extremadamente pequeño para jugar con los actuales salarios de los trabajadores.

En la mayoría de los casos la rebaja de sueldos va a significar condenar a millones de trabajadores al hambre y la miseria, no es que esto les importe mucho a los empresarios, pero las repercusiones que esto podría tener, ante la posibilidad de ver explosiones sociales masivas por todo el continente no deja de ser relevante para muchos analistas que defienden el capitalismo.

Bachelet y el 10% de aumento de su salario

La presidenta Michelle Bachelet ha creado toda una polémica, con su intención de renunciar al 10% de aumento de salario de ella y sus ministros, Bachelet como fiel defensora del capitalismo, entiende que la cuerda se esta estirando mas allá de lo razonable y que esto inevitablemente creara conflictos sociales que pueden poner en peligro al conjunto del sistema capitalista.

Por otro lado debemos recordar que la presidenta y sus ministros no son los que reciben los mayores ingresos del sector público. Los salarios de los senadores y diputados, simplemente llegan a ser groseros comparados con los salarios del 80% de la población trabajadora. Los senadores reciben 80 salarios mínimos por mes, o sea, que en promedio ellos ganan 40 veces más que un trabajador promedio que no llega a los dos salarios mínimos por mes.

El sistema de AFP ha fracasado, los únicos que pueden ganar son los empresarios y los banqueros especuladores

Pero los ingresos de la presidenta, sus ministros y los parlamentarios no son nada en comparación con los ingresos de los grandes banqueros y empresarios del área privada, incluso de los gerentes de las AFP, que hoy siguen recibiendo ingresos millonarios, a pesar de perder nuestros fondos previsionales. Ha sido tan mala su administración que ya han perdido hasta un promedio de 40% de los ahorros previsionales de los trabajadores en el último año en el fondo A (el más especulativo).

El sistema de AFP que ya es malo por si mismo, junto a una pésima administración, esta condenando a millones de trabajadores a recibir pensiones miserables, que inevitablemente terminara pagando el Estado, porque ya esta claro que los dueños de las AFP no van a responder por los ahorros de los trabajadores, que nos han obligado a depositar en las AFP.

Lo que ha quedado claro con las perdidas millonarias de los fondos depositados en las AFP, es que este sistema de 'capitalización individual' fue diseñado por los capitalistas para especular con nuestro dinero, no es un sistema de Seguridad Social y no garantiza nuestras pensiones. Ante el fracaso de las AFP, exigimos un sistema de reparto de pensiones, solidario y con cobertura universal.

En lo inmediato, para poner freno a la especulación y disminuir las crecientes perdidas de nuestros fondos previsionales, es necesario que todos los trabajadores nos cambiemos al fondo E.

Los trabajadores no podemos permitir que nos sigan rebajando los sueldos

El 10% de reajuste que obtuvieron los trabajadores estatales, han intentado mostrarlo como un aumento exagerado, tanto por parte del gobierno, como de los empresarios, que lo ven como un precedente para las negociaciones que se tienen que dar en el área privada el próximo año.

No podemos aceptar los mensajes amenazadores de los representantes del empresariado, como Alfredo Ovalle que ha llamado a los trabajadores a que "hay que atenerse a la realidad. La situación en Chile y el resto del mundo es muy delicada, y a veces con tratar de estirar la cuerda lo único que se logra es que esta se corte"

Pero los trabajadores debemos aclarar que con un 10% de reajuste, con suerte se recupera algo del poder adquisitivo que han perdido nuestros salarios en el último año. El aumento de los precios de los alimentos y servicios básicos, ha sido por sobre el 10% logrado por los trabajadores estatales.

Pero sin lugar a duda, los trabajadores del área privada debemos seguir el ejemplo de los trabajadores estatales y luchar por un aumento que por ningún motivo puede estar por debajo de los dos dígitos.

La crisis deben pagarla los ricos

Los trabajadores no tenemos por que pagar por una crisis de la que no somos responsables, la crisis deben pagarla los banqueros y empresarios, que se han llenado los bolsillos de dinero, mientras los trabajadores seguíamos viviendo en condiciones bastante deplorables a pesar de la enorme riqueza que ha creado nuestro trabajo.

Llego la hora de terminar con el capitalismo

El capitalismo es incapaz de seguir desarrollando la sociedad y de entregar condiciones de vida realmente humanas a la mayoría de la población y lo único que son capaces de ofrecer son nuevos recortes a nuestros salarios y condiciones de vida.

Sino somos capaces de terminar con el capitalismo, debemos prepararnos para ver como estos hacen retroceder la actual sociedad a condiciones de vida aun más barbaricas que las actuales.

Hoy más que nunca la alternativa es socialismo o barbarie capitalista.

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¿Y EN VEZ DE LA AFP, QUÉ?

·        Trabajadores de todos los sectores económicos abrazan la demanda de un nuevo paradigma previsional completamente antagónico al impuesto durante la dictadura y uno de cuyos ingenieros principales fue José Piñera, ministro de Pinochet.

Paulatinamente y desde abajo, aumenta el consenso social respecto de la debacle del sistema de AFP, fundado en la capitalización individual y la puesta de los ahorros de más de 6 millones de trabajadores en bolsas especulativas extranjeras contaminadas por la crisis mundial de origen norteamericano.

Al cierre de esta edición, la pérdida global de los ahorros del modelo ascendía a casi 28 mil millones de dólares, en decir, a un tercio de todos los fondos. Mientras en Argentina, los diputados y senadores votaron positivamente la iniciativa gubernamental de nacionalizar los ahorros de la fuerza laboral trasandina y constituir un órgano de participación multisectorial para la administración de los recursos, en Chile el gobierno y los empresarios continúan alabando la Reforma Previsional –que no hizo más que consolidar el sistema de AFP- y alentando a la ciudadanía a mantenerse en los multifondos de más alto riesgo, fundamento del negocio. Con la frescura de que el propio Presidente del gremio empresarial (Confederación de la Producción y el Comercio, CPC), Alfredo Ovalle, está desde el  comienzo de la crisis en el multifondo “E” de menos pérdidas y menos riesgo, como debió reconocer luego de una “Funa” que realizaron dirigentes del Frente Amplio de Trabajadores por la Defensa de Nuestros Ahorros Previsionales en un seminario realizado en el Hotel Crowne Plaza el 20 de noviembre.

EL CASO ARGENTINO

Según el economista chileno, Marcel Claude,  con “la reciente reforma previsional de 2007, las AFPs fueron reforzadas al permitirles incorporar a cerca de un millón 700 mil personas más –los independientes-, se les autorizó colocar fuera del país hasta el 80 % de los fondos y se eximió del pago del IVA por los servicios que éstas contratan.”  Por su parte, el Centro de Estudios Nacionales de Desarrollo Alternativo, CENDA, dirigido por el ex Presidente del Banco Central durante la Unidad Popular , Hugo Fazio, ha informado desde hace años que el modelo de AFP inaugurado durante el régimen militar, esta basado “en el ahorro forzoso, se queda con un peso de cada tres que cotiza el trabajador, y es el más caro e ineficiente del planeta.”

Claude, que ha seguido muy de cerca el proceso de estatización del sistema previsional en Argentina (llamado AFJP), indica que los argumentos que motorizaron el cambio radical del modelo de pensiones en el país trasandino se debió a  “las utilidades extraordinarias por parte de las administradoras, bajas pensiones y pérdidas irrecuperables de los fondos de pensiones como producto de la crisis financiera. En Chile pasa otro tanto con las AFPs:  utilidades extraordinarias de 30 % por más de 25 años; bajas pensiones que representan la mitad e incluso 1/3 de las pensiones recibidas por quienes se mantuvieron en el sistema antiguo; muy baja cobertura, al punto que hoy, con suerte, las AFPs se encargan del 4 % de los adultos mayores, mientras el Estado debe atender a más del 80 % con un costo equivalente al 6 % del PIB, es decir, 1/3 del gasto público; baja rentabilidad; y pérdidas extraordinarias.”

El economista independiente enfatiza que “Acá (en Chile a las AFPs) se les protege desincentivando el cambio de los fondos de alto riesgo a los de bajo riesgo. La razón es simple: si todos se cambian, se produciría un desplome de la bolsa comercial, pues las AFPs son los inversionistas clave del sistema financiero.” Y Marcel Claude, aludiendo a la indolencia de las autoridades gubernamentales sentencia que a ellos “no les importa que los trabajadores sigan perdiendo sus fondos, acá lo importante es que la bolsa no quiebre, independientemente que eso implique augurar pensiones miserables en el futuro próximo.”

 LOS TRABAJADORES GOLPEAN LA MESA : NO A LAS AFPs Y SISTEMA DE REPARTO SOLIDARIO

El Secretario General de la Confederación de Sindicatos Bancarios y uno de los voceros del Frente Amplio de Trabajadores por la Defensa de Nuestros Ahorros Previsionales, Luis Mesina, junto con liderar movilizaciones públicas ha realizado un especial llamado a los ahorristas a ”cambiarse transitoriamente al multifondo “E”, mientras construimos una propuesta democrática y justa desde el mundo del trabajo para instaurar un nuevo sistema de seguridad social al servicio de las grandes mayorías y no de un puñado de especuladores.” Asimismo, el Frente Amplio, aboga por un paradigma de seguridad social donde los trabajadores “tengan una participación estratégica en la administración de los fondos, considerando que son propiedad de los propios cotizantes.”

Por su parte, el Presidente de la Asociación Nacional de Funcionarios del INP, Hernán González, luego de años de investigación y labor en el antiguo sistema previsional señala con estudios en mano que “Nosotros somos totalmente contrarios al sistema de AFP. Estamos por reponer el sistema público nacional de reparto solidario en Chile (es decir, que los trabajadores activos financien las pensiones de los pasivos).” El año pasado, la Anatrinp llevó a cabo una encuesta a 60 mil personas donde, prácticamente, el 100 % se manifestó de acuerdo con un modelo de reparto solidario. González argumenta que “a través de las cajas previsionales se construyó medio Chile. Como todas las cosas, padeció de vicios, pero es posible corregirlos. La caja peor, el Sistema de Seguro Social, paga el 70 % del salario del trabajador activo. Es decir, una pensión de $ 210 mil pesos para un sueldo como activo de $ 300 mil pesos mesuales. Y por el mismo salario la pensión de un trabajador de AFP es de $ 90 mil pesos.” Hernán González dice que “nosotros apostamos a la entrega de un 80 %  de la remuneración como activo a la hora de jubilar, y hablamos de un sistema único.” El dirigente también hace hincapié en que el aporte del trabajador debería ser un poco más alto que el actual (que es de un 12,5 %) y que los gastos de administración sean ejercidos por un ente público, “de modo que las utilidades  que de allí se obtengan sean destinadas al fomento de la producción nacional, a la acción social, y no al enriquecimiento de los grupos económicos que están tras las AFPs. La composición económica de los fondos debe ser tripartita, esto es, aportes del trabajador; del empleador, con una parte creciente a partir de un monto mínimo; y del Estado”, y remata, “Los trabajadores que cotizan en las AFPs van a terminar peor que pésimo: con un ingreso de $ 300 mil pesos se cae  a $ 120 mil pesos mensuales de pensión.”

A su vez, el economista de CENDA y uno de los profesionales más especializados en el tema, Manuel Riesco, expresa que “el sistema de reparto es el mejor mecanismo para garantizar pensiones de por vida, definidas y decentes para todos. No es otra cosa que un seguro con renta vitalicia universal garantizado por el Estado con una base muy amplia de trabajadores y empleadores. Este sistema se ha sostenido a lo largo de un siglo y sigue dejando excedentes en todos los países desarrollados con poblaciones mucho más maduras que la chilena. Al contrario, todos esos sistemas empezaron como capitalización, pero reventaron con las sucesivas crisis, especialmente la de 1930, y tuvieron que establecer entonces el reparto. Lo mismo que pasará con las AFPs.”

LA SEGURIDAD SOCIAL EN EL CENTRO

En la llamada Comisión Marcel que estableció el gobierno el 2006 para compilar las diversas posiciones respecto del modelo previsional que arrojó como producto un año después la Reforma , la Central Autónoma de Trabajadores (CAT) presentó una acabada propuesta denominada Fondo Nacional de Pensiones (FONAPE), donde va mucho más allá del puro tema de las pensiones. En términos generales, y basada sobre determinaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la CAT estableció los siguientes principios que deben regir cualquier arquitectura de seguridad social: solidaridad, universalidad, igualdad, suficiencia o integridad, participación, obligatoriedad, unidad, responsabilidad del Estado, equidad, y respeto de los derechos adquiridos o en curso de adquisición.

En su documento la CAT informa que “los sistemas de pensiones impuestos en los 80 en Chile y en los 90 en otros países, principalmente en América Latina, Europa y Asia Central, se han conocido como los modelos del “Consenso de Washington” (cumbre que estableció jurídicamente los pilares del neoliberalismo) principalmente impulsados por el Banco Mundial, ya que allí se sistematizaron las principales recomendaciones de política económica para los países dependientes.”

La CAT aclara que en la actualidad no hay más de 25 países que hayan aplicado en sus sistemas de pensiones las “recomendaciones” del Banco Mundial, y “aquellos países que siguieron el ejemplo chileno, la gran mayoría, lo hizo con debate público y corrigiendo algunas de las falencias que aún se mantienen en nuestro sistema”.

Dentro de las principales falencias de las AFPs que detecta la CAT , destacan que “El Estado para mantener el sistema gasta anualmente entre 6 % y 7 % del PIB; sólo un 20 % de los cotizantes tendrá una pensión aceptable; se cobra un alto costo por administración y seguro de invalidez; la mujer trabajadora se ve perjudicada por el sistema; no hay contribución de los empleadores ni participación de los trabajadores; las FFAA se mantienen en el sistema antiguo en forma especial, etc.”

Las características más significativas de la propuesta de la CAT se sintetizan en “un sistema de reparto solidario que tendrá como base la fijación de una Pensión Universal garantizada para todos los adultos mayores que se fijará de acuerdo al promedio de las remuneraciones de los últimos 10 años de cotizaciones; el Estado garantizará una Pensión Mínima a partir de 10 años de cotizaciones; se eliminará la declaración y no pago de cotizaciones por parte de los empleadores; y no existirá costo fijo de administración.”

LA CUT COMIENZA A PONERSE AL DÍA

El Presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, Arturo Martínez, rápidamente ha variado de posiciones respecto del tema previsional. Si bien en un comienzo apoyó por televisión la creación de una AFP estatal (que es la propuesta gubernamental), con el paso de las semanas y debido a la ampliación del debate y la presión por abajo de los propios asalariados organizados, hoy la CUT concluye que “Lo que los trabajadores chilenos requieren es una institución que junto con administrar reponga los principios básicos de la seguridad social como la universalidad, la suficiencia, la solidaridad y la subsidiariedad, cuestiones que han estado ausentes por décadas en el sistema chileno”, y remacha con que “ se trata de una institución cuya finalidad principal es dar cobertura y protección a los trabajadores en sus contingencias sociales durante su vida laboral y después de ella. Un sistema integrado que asuma la invalidez, la muerte, vejez, y se inspire en los conceptos de la OIT.”

UN 2009 “MOVIDO”

Los trabajadores toman el toro por las astas y ya entran al ruedo protagónico que corre de la protesta ante el derrumbre de las AFPs, hacia las propuestas concretas y la movilización social. En general, todos los actores involucrados convienen en que hay que terminar con las AFPs –incluso si ella fuera estatal-, y construir un modelo de reparto solidario, bajo los principios de la seguridad social, la composición tripartita de los ahorros y la participación sustantiva de los trabajadores en la administración del nuevo paradigma.

El 2009 ya anuncia fuertes expresiones de fuerza de los trabajadores en torno al tema previsional, desde abajo y para desgracia de los dueños privados de un sistema previsional en crisis y sin salida.

Andrés Figueroa Cornejo

Diciembre de 2008  

Entrevista al dirigente obrero más joven de Chile, Jorge Hernández Silva:

“SI LLEGA A FORMARSE UN MOVIMIENTO ANTICAPITALISTA, VAMOS A ESTAR ALLÍ”

“Que la juventud salga a hacer frente a los problemas y se ponga a la cabeza de todos los trabajadores chilenos. Y le advierto que la clase trabajadora resucitará. La juventud de los sindicatos y estudiantil no está podrida.”
Clotario Blest, 1984

Jorge tiene 22 años y desde el sábado 29 de noviembre de 2008 es Secretario General de la Federación de Trabajadores de la Construcción y la Madera (FETRACOMA), organización obrera nacional que agrupa a asalariados sobre todo de la construcción vial en las regiones sureñas de Los Lagos, Los Ríos, en el Norte Chico y la Región Metropolitana. Lleva una barba bien recortada como queriendo aparentar una edad mayor, pero el timbre eléctrico de su voz y su disposición apresurada traicionan esas intenciones. Estudió dos años Trabajo Social en Osorno, sin embargo, apremios económicos lo trasladaron a Santiago donde trabajó una semana en un restorán y luego ingresó de cabeza a faenas de la construcción. Presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Construcción que agrupa a obreros contratistas y subcontratistas, Jorge Hernández habla rápido, claro y bien informado. De su madera también se fabrica el futuro del sindicalismo chileno.

¿Por qué decidiste convertirte en obrero de la construcción?

“Entré a la construcción con la férrea convicción de que hay que apoyar la organización de uno de los sectores productivos más desprotegidos y más explotados de Chile. Siempre pensé en hacer un trabajo político-sindical, lo que paulatinamente se ha ido concretando.”

¿Qué principios te conducen?

“Los principios por los que me la juego son la organización desde la base, la horizontalidad a la hora de decidir las líneas a seguir de la organización sindical; y la autonomía frente a la patronal, a los partidos políticos tradicionales y a cualquier institución ajena a los intereses de los trabajadores. También creo en el internacionalismo. Para dar la lucha contra el capitalismo hay que estar organizados tanto local, como mundialmente.”

Tú te manifiestas contrario al burocratismo sindical…

“Yo estoy contra el burocratismo, contra la perpetuación de cargos dirigenciales que no tienen ninguna conexión real con los trabajadores y sus luchas concretas. Hay dirigentes que se la pasan en reuniones y se quedan pegados en prácticas antidemocráticas, remando hacia cualquier parte, menos hacia el lado de los trabajadores.”

LOS OBREROS DEL SIGLO XXI EN CHILE

¿Cuáles son las condiciones en que se desarrolla el trabajo de la construcción?

“Los trabajadores de la construcción se emplean en un sector altamente precarizado, donde no cuentan con las mínimas condiciones laborales (no hay baños, no hay agua potable, no hay duchas, no hay comedores, y si existen son muy precarios); y con una tasa de accidentalidad muy elevada (encabezamos los ranking de accidentes a nivel mundial). Nuestra presencia sindical es muy baja todavía. Hay 600 mil trabajadores de la construcción, donde sólo está sindicalizado un 10 %. Tenemos un nivel educativo bajo, y se sufre una sobreexplotación brutal. Los horarios de trabajo van entre 12 y 14 horas. En el caso de los trabajadores faeneros, pueden bajar de la obra apenas 3 días cada 15 días de labor, y no pueden estar con sus familias. Para nosotros, el tema de los descansos es fundamental.”

En Chile el papel del movimiento obrero a través de su historia ha sido fundamental, a veces feliz y muchas veces trágico…

“La construcción tiene un pasado bien rico. Ha sido la única rama de la producción que ha logrado negociar en su conjunto a través del Convenio Nacional de la Construcción de 1972. Por eso el empresariado y la burguesía chilena siempre les han tenido un gran temor a los trabajadores de la construcción. Y debido a ello, al principio de la dictadura militar fueron los primeros perseguidos. Así contamos con un dramático número de obreros ejecutados y presos políticos. Fuimos una de las primeras organizaciones que debió pasar a la clandestinidad. Hubo un ensañamiento hacia los trabajadores de la construcción organizados entonces en la Federación de la Industria de la Construcción y actividades conexas. Sufrimos un descabezamiento grave. Por otra parte, las organizaciones nuestras han cometido el error de no contar con una política planificada para la generación de cuadros sindicales. Siempre la dirigencia se reduce al liderazgo de un puñado de compañeros. Falta recambio. Y eso ocurre en todos los sectores sindicales. La base debe educarse para volverse nueva conducción. Esta es una de las principales causas de la debilidad del movimiento sindical chileno. Objetivamente, la clase trabajadora demanda mayor educación. Debemos recuperar la tradición obrera asociada a la formación cultural para la conciencia y la emancipación.”

Hay quienes llaman al actual Código del Trabajo, Código del Capital por las trabas que pone a la organización de la fuerza laboral…

“Los trabajadores durante largos años perdieron su capacidad de movilización y propuesta. Las grandes reformas que se hicieron en el mundo del trabajo fueron producto de la lucha y propuestas de los trabajadores. Hoy dominan las leyes los tecnócratas del gobierno. Por ello el Código del Trabajo es anti obrero. En el caso de la construcción la cosa es más aberrante, porque tienen explícita prohibición de negociar colectivamente. El sistema sigue ensañado con los obreros.”

Los obreros de la construcción en Chile superan las 600 mil personas, y se duplican en actividades indirectamente asociadas, es decir, la industria de la construcción representa alrededor de un 15 % de la fuerza laboral total del país. Según analistas del poder, ya se anuncian despidos de entre 120 mil y 150 mil obreros hacia abril de 2009, producto de la crisis mundial y la sobreproducción habitacional…

“Las actuales condiciones son bastante adversas para los trabajadores. Pero las propias crisis del capitalismo generan, a la vez, un despertar de los trabajadores. Yo creo que se abren posibilidades para que las organizaciones sindicales genuinas cobren un mayor protagonismo a la hora de hacer las propuestas y los llamados. La posibilidad de que se aproxime una fuerte caída del empleo obrero, nos obliga a la organización de distintas formas: por ejemplo, a través de comités de cesantes vinculados a la organización sindical, que sigan permaneciendo a la organización. Creemos que el Estado intentará salvar a los empresarios del sector, como ya lo ha hecho con otros. Esto nos debería ofrecer la posibilidad de negociar puestos de empleo.”

APOSTANDO A LA UNIDAD

Tú no solamente participas en el sector obrero de la construcción; además eres parte de Refundación Sindical, el Frente Amplio de Trabajadores por la Defensa de los Ahorros Previsionales…

“Aquí nosotros tenemos una convicción de unidad. Sólo de esta manera creemos que es posible recomponer la organización de la clase trabajadora. Sabemos que existe una estrategia de la burguesía de, en el mejor de los casos, permitir la agrupación de los trabajadores en sindicatos de empresa, lo cual limita obviamente nuestra capacidad de negociación y movilización. Por eso nosotros hacemos nuestra propia política de reagrupamiento para romper los límites de nuestro accionar. La clase trabajadora necesita urgentemente su recomposición, y las voluntades de su recomposición. Y allí, con humildad, ponemos nuestro aporte para la unidad. Uno de mis objetivos, es que las organizaciones dialoguen, más allá de sus diferencias, porque debemos contar con un proyecto mucho más grande de toda la clase trabajadora. De este modo se está asumiendo la coyuntura sobre el tema previsional. Para mí esta misión es gratificante.”

LOS TRABAJADORES SON LOS LLAMADOS A TENER UN PAPEL DE CONDUCCIÓN DE LA SOCIEDAD

¿Qué rol podrían jugar los obreros en un eventual continente político de definiciones y lucha anticapitalista?

“Los trabajadores de la construcción son parte vital de los avances que va teniendo el país. Somos los artesanos técnicos de Chile. En otros lugares del mundo, los obreros son pilar relevante en el mundo sindical. Los trabajadores de la construcción, casi intuitivamente, tienen un fuerte sentimiento de clase y de avanzada. Cuando se recompone el sector laboral de la construcción, tomamos un protagonismo potente, como en Panamá o en Uruguay. Y si llega a formarse un movimiento anticapitalista, vamos a estar allí. Tenemos mucho que hacer y qué decir en las iniciativas que tome el conjunto del pueblo. Los trabajadores son los que producen la riqueza del mundo y, por tanto, deben tener una incidencia primordial en la toma de las decisiones políticas de un país. Los trabajadores son los llamados a tener un papel de conducción de la sociedad. Somos muchísimos más los trabajadores que los dueños de las empresas.”

¿Piensas en la posibilidad de un futuro gobierno de trabajadores y cómo sería?

“Yo me imagino un gobierno de los trabajadores con una democracia amplia, donde las bases tomen las decisiones respecto de los grandes problemas, con un enorme esfuerzo educativo; donde los cargos sólo sean un instrumento de la clase trabajadora, con la posibilidad de recambio constante. Que el pueblo pueda remover a quien no asuma buenamente su responsabilidad. El gobierno de los trabajadores debería garantizar un bien social íntegro para las grandes mayorías.”

El promedio de edad de los principales sindicalistas chilenos está entre los 55 y 65 años. Tú tienes 22…

“Ha sido difícil. Muchos compañeros están enquistados en los cargos sindicales y tienen miedo a perder sus cargos y a que existan personas más capaces. Pero este no es un problema de edad, no más. Pasa por cuestiones de egocentrismo o fines extraños a la labor sindical que se persigue. Esto es un asunto complejo para quienes queremos trabajar 100 % en la recomposición de la organización de los trabajadores, sean cuales sean sus consecuencias. Sin embargo, uno en el terreno mismo se va legitimando, en la obra, en la faena, en la lucha. Las puertas siempre están cerradas, pero es uno quien debe abrirlas. Yo estoy por la participación activa de los jóvenes. Hay que ocupar los cargos, con fuerza y vitalidad. Pero no hay que pecar de soberbia. Hay una historia, un bagaje, hay una sabiduría que tienen los viejos de la cual nosotros tenemos que nutrirnos. La pega es mancomunada.”

Andrés Figueroa Cornejo
Diciembre 5 de 2008

 

Busca Trabajo

Hola yo soy chilena y busco con urgencia trabajo, pues me dirigi aqui por el hecho de ser un centro chileno me imagino q tendran importancia o preocupacion sobre como la estan pasando nuestros compatriotas

saludos

Mi correo es natita0602@hotmail.com para cualquier aviso o contacto.

LA NAVIDAD NEGRA DE CHILE Y LA RESPUESTA DE LOS TRABAJADORES

LA NAVIDAD NEGRA DE CHILE Y LA RESPUESTA DE LOS TRABAJADORES

1. Las pérdidas de los ahorros previsionales de los cotizantes chilenos en el sistema de AFP fundado en dictadura militar equivalen a más de 1000 (mil) teletones. Son casi 28 mil millones de dólares que producto de la especulación financiera de los fondos de los cotizantes patrocinada por la Reforma Previsional de Bachelet han simplemente desaparecido. De la incredulidad a la protesta, y de la protesta a la propuesta, los trabajadores no duermen. Asalariados fiscales, bancarios, del comercio, de servicios, obreros de todas las áreas productivas, ya fijan los pilares básicos de un nuevo modelo de seguridad social que no tiene relación alguna con la bullada AFP estatal propiciada por arriba, la cual se rige por la misma trama de capitalización individual, lucro administrativo y especulación que norma la industria privada de fondos de pensiones. Las organizaciones de los trabajadores han convenido el diseño de un sistema de seguridad social basado en el reparto solidario, la financiación tripartita (cotizantes, Estado y patrones) y la participación estratégica de los propios ahorristas en la gestión de sus fondos. La arquitectura del nuevo paradigma se inscribiría sobre la solidaridad, universalidad, igualdad, suficiencia o integridad, participación, obligatoriedad, unidad, responsabilidad del Estado, equidad y respeto de los derechos adquiridos o en curso de adquisición. Bajo el sistema de AFP un trabajador que renta $ 300 mil pesos (447 dólares, es decir, casi el salario promedio de un trabajador chileno) obtiene una jubilación de $ 120 mil pesos (178 dólares). Con la propuesta de los trabajadores, el mismo cotizante gozaría de una pensión de $ 240 mil pesos (357 dólares). Para llegar al monto anterior sería preciso aumentar un par de puntos el aporte de los ahorristas (que hoy es de un 12, 5 %) y contar con los recursos del Estado y los empleadores, tal como ocurría antes de la existencia de las AFPs. Las jubilaciones, si bien son el nudo sustantivo del nuevo sistema que se está conviniendo, funcionarían al interior de un modelo más amplio, tendiente a ofrecer beneficios asociados a la salud, la educación y la vivienda, entre otros. Lo medular en la actualidad es que las organizaciones sindicales que han obrado como embrión desde abajo para el punto de arranque de la demanda sean capaces de concertar las fuerzas, voluntades y opiniones más amplias respecto de la propuesta entre las mayorías nacionales. Tras las AFPs existen intereses de poderosos grupos económicos nacionales y transnacionales que sólo podrán doblegarse mediante la unidad y la lucha más extendida de los trabajadores y el pueblo. La histórica disputa entre capital y trabajo, hoy en la forma de la defensa de los ahorros previsionales, nuevamente vuelve por sus fueros.

2. Próximamente se realizarán las elecciones del gremio patronal organizado en la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) que en el epílogo de su mandato, preside Alfredo Ovalle. En la versión 2008 del Encuentro Nacional de la Empresa (especie de congreso patronal), Ovalle dejó su “legado formativo”, afirmando que en Chile “necesitamos con más fuerza flexibilidad y adaptabilidad en el mercado laboral para responder a las actuales circunstancias (la crisis).” Por su parte la Presidenta Bachelet, quien también fue protagonista del evento empresarial, dijo con mucha soltura y sin abandonar el manual neoliberal ni por un segundo que “esta crisis internacional, pudiera intentar ser utilizada por algunos como excusa para emprender medidas proteccionistas. Y Chile lo ha dicho muy claro: no fue el libre comercio el que generó esta crisis, pero el libre comercio puede ayudar a resolver la crisis”. Para terminar su intervención, Bachelet, junto con al ministro de Hacienda, Andrés Velasco, y después, el candidato presidencial de la derecha histórica del bloque en el poder, el multimillonario Sebastián Piñera, repitió la frase que marcó la campaña de Obama en Estados Unidos: “Yes, we can”. Por lo visto, la dependencia política y económica del gobierno y la casta política chilena respecto del imperialismo norteamericano está causando estragos cerebrales en los “creativos” del poder criollo. La flexibilidad, polifuncionalidad, fragilidad contractual, refrigeración salarial y aumento sostenido del desempleo, marcan a fuego las relaciones del trabajo en el país, precarizando cotidianamente la vida del 80 % de los chilenos. En tanto, la crisis económica estructural asociada a la sobreproducción capitalista y su expresión en la debacle del capital financiero especulativo, en el mundo y en Chile castiga la política económica hegemónicamente exportadora de materias primas con precios a los pies del precipicio, derrumbe de los derechos sociales básicos, alzas de alimentos y energía, paralización de la industria constructora, baja del sector comercial (que absorbe altos porcentajes de empleo); destrucción de fuerzas productivas ligadas a la pequeña y mediana empresa, y déficit en la balanza comercial. Como si fuera poco y como manifestación sintomática, se proyecta que el 2009 la venta de camiones para proyectos de minería y construcción disminuirá en un 40 %; la exportación vitininícola cayó un 12 % en octubre respecto al mismo mes del año anterior, mientras, desde septiembre de 2008, ya se han gastado 212 millones de dólares fiscales en subsidio para que los administradores del Transantiago no aumenten el precio del pasaje de la locomoción colectiva, medida que impactaría violentamente en la ya alicaída popularidad de la Concertación. El próximo Presidente de la CPC, por consenso (hay que subrayar la unidad política de la burguesía), será Rafael Guilisasti, vicepresidente de la Sociedad de Fomento Fabril, quien fue destacado por sus pares como “un gran articulador de acuerdos” y que mantiene buenas relaciones con las autoridades y sabe difundir los ideales del libre mercado. Está claro que Guilisasti es el empresario con la mano de hierro necesaria para la patronal en los tiempos de crisis que será capaz de cautelar los intereses finales de la minoría dominante contra el empeoramiento creciente de las condiciones de existencia de la mayoría. En tiempos de paz, un cacique, y en tiempos de guerra, un toqui. ¿Quiénes serán los toquis de los trabajadores y el pueblo para esta temporada de derribo?

3. Cientos de despidos de diversas plazas de la banca, sobre todo de empleados pertenecientes a fuerzas de venta y captación, aumentan las cifras negras de la cesantía ante la contracción crediticia propiciada por la crisis mundial y como medida antiinflacionaria por el gobierno y los patrones. Cuando se escribe este artículo, cientos de mineros protestan en la región de Chañaral (Norte Chico de Chile) ante la oleada de despidos y baja salarial provocada por la caída del precio del cobre. La brutalidad policial se aplica como en los peores tiempos de la dictadura y ya son 14 los trabajadores detenidos. Durante las últimas semanas se han destruido casi 3 mil puestos de trabajo debido a la crisis de 120 pequeñas y medianas explotadoras cupríferas. Se está a la vista de una breve sinopsis de las protestas de los asalariados –empleados, informalmente empleados y desempleados- que recorrerán todo el 2009.

4. La contradicción esencial del período se resume en la construcción de la hegemonía de la clase trabajadora (en la extensión más amplia de sus relaciones sociales), versus la dominación de una minoría propietaria y de intereses combinados con las corporaciones transnacionales y los Estados imperialistas. En este marco, y ante las relaciones de fuerza y situación dinámica del movimiento real de los trabajadores y el pueblo, concentrarse prioritariamente en las elecciones agendadas por los de arriba, nuevamente constituye una táctica más anclada en escenarios palaciegos, por arriba, que a las tareas de competencia urgente de los empeños anticapitalistas realmente existentes. Sin desdeñar apriorísticamente el papel accesorio de la presencia de voces de los intereses de los trabajadores y el pueblo en el parlamento burgués, de no constituirse un amplio bloque de contenidos genuinamente anticapitalistas –y no solamente redistributivos, estatistas o distraídos en objetivos de naturaleza democrática, pero encorsetados por el ilusionismo jurídico- difícilmente se puede potenciar una alternativa con el tonelaje, la estatura política y horizontes de poder y mayorías en la presente etapa. Ni la lucha de clases ni la reyerta histórica entre el capital y el trabajo se sintetizan en la ocupación simbólica de la institucionalidad de los que mandan. Naturalmente puede colaborar, e incluso ilustrar las fuerzas de los de abajo, pero jamás funciona como sustitución representativa del movimiento real de la clase mayoritaria y su organización necesaria. Ni tras las estrategias más ortodoxamente etapistas (de ir paulatinamente ocupando espacios de la institucionalidad burguesa y sobre la acumulación de reformas legales, transformar la sociedad para bien popular), logran parcialmente su concreción sin la existencia de un continente de asalariados y pueblo fuertemente organizado. El movimiento popular, su lucha, voluntad y organización determinan su protagonismo en la historia. El empleo de fórmulas electorales –de resultar convenientes- debe subordinarse a ese movimiento real de los trabajadores y el pueblo y no al revés. Esa es la diferencia capilar entre los que apuestan a negociaciones por arriba y los que están comprometidos con la recomposición mandante de los de abajo.

Andrés Figueroa Cornejo

Diciembre 3 de 2008